Escuela de Formación Política “Rodolfo                    Puiggrós” Rosario       MODULO N° 6:      Del Estallido a la  Re...
LOS         ALIADOS               POSIBLES             Y          EL          ENEMIGO              PRINCIPAL.Norberto Gala...
el PJ”. Yo pregunto: ¿era mucho mejor el PJ del ‘54? ¿No había entonces “amigos del poder” que hacíannegocios? ¿Quiénes er...
Eduardo Aliverti.Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Buzzi. Pero el fin...
organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítimafunción de desgast...
nacional y popular ha sido la falta de ese movimiento que supo expresarse en momentos críticos como 2001,pero que no pudo ...
del fiasco oficial en esta lucha, que para la Sociedad Rural y sus aliados no es por un punto más o menos derentabilidad s...
encuestas (otro), pero encima él sí es visto con sumo cariño por el conservadurismo peronista.El descenso de Carrió figura...
Kirchner, en cambio, Honduras le importa tanto que ha decidido acompañar al presidente Manuel Zelaya ensu regreso a Teguci...
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Escuela de formación política mod6

156

Published on

Qué se discute en la Argentina de hoy

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
156
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
6
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Escuela de formación política mod6

  1. 1. Escuela de Formación Política “Rodolfo Puiggrós” Rosario MODULO N° 6: Del Estallido a la Reconstrucción Nacional, Modelo Nacional o Restauración Conservadora. - 2003 - 2010: ¿qué se discute en la Argentina de hoy? - Avances del Gobierno Popular y Política latinoamericana. - El “Progresismo" y su funcionalidad a la Reacción.escuelapuigross@hotmail.com UES - JP Evita - Rosario
  2. 2. LOS ALIADOS POSIBLES Y EL ENEMIGO PRINCIPAL.Norberto GalassoDías atrás, se publicaron notas de opinión de Hugo Barcia y Alcira Argumedo referidas a declaraciones dePino Solanas donde responsabilizaba por la mortalidad infantil no sólo al Gobierno, sino también a “cómplices,mentores intelectuales, etc.”, entre los cuales se hallaría el grupo Carta Abierta. Alcira no refutó lasapreciaciones correctas de Barcia sobre la mortalidad infantil, sino que fundamentó el furibundoantikirchnerismo de Proyecto Sur en siete puntos, entre los cuales los puntos 2, 3, 4 y 6 corresponden a unosolo: la política del Gobierno respecto a los recursos naturales; el punto 1 se refiere al Tren Bala, proyectoque puede considerarse frustrado, el 4 al blanqueo de capitales y el 7 a la prórroga de las licencias a losmedios de comunicación. Además, ratificó las críticas de Pino a Carta Abierta. Estas posiciones no sonnuevas en Proyecto Sur: en La Nación, Pino ha señalado que “Kirchner es un traidor a la patria e hipotecó elfuturo” (29/9/2007), en Perfil sostuvo que “Kirchner continúa a Menem” (20/5/2007) y últimamente calificó aeste gobierno de “antinacional y antipopular”. Si esto lo pregonasen Altamira, Ripoll o Alderete, no escribiríaestas líneas pues la izquierda abstracta, liberal o antinacional, como se la quiera llamar, se ha especializado,desde Yrigoyen hasta hoy, en ser funcional a la reacción, en nombre del socialismo y sólo la izquierdanacional ha sabido comprender a los movimientos nacionales cabalgando a su lado mientras intentabamantener su independencia política, ideológica y organizativa, aunque también allí hubo claudicaciones comola de Ramos frente al menemismo. Pero como estas críticas (confundiendo al posible aliado con el enemigoprincipal) provienen de compañeros con los cuales hemos transitado caminos de lucha, como en el frustradoProyecto Sur de 2002/03, alguien que pertenece a las bases de Carta Abierta, orienta la Corriente Política E.S. Discípulo y dirige el periódico Señales Populares, se ve obligado, con el dolor que provoca criticar aantiguos compañeros, a intervenir en la polémica. A las críticas de Alcira, podemos oponer:1) La avanzada política de Derechos Humanos del kirchnerismo.2 ) La avanzada Política Latinoamericana que contribuyó a hundir el proyecto del ALCA, que desde el Unasurcontribuyó a evitar el golpe de Estado en Bolivia y que ha logrado la simpatía y apoyo de Chávez y Fidel,quienes, según parece, saben algo de imperialismo y cuestión nacional.3 ) La depuración de la Corte Suprema de Justicia con la incorporación de figuras de capacidad y conductaincontrovertible.4 ) El recupero de los Aportes Previsionales al tomar las AFJP, dando un fuerte golpe al poder financiero.5 ) La reconversión de una economía de especulación por un Modelo Productivo que permitió una importantedisminución de la desocupación y la pobreza.6 ) El Intento de Redistribuir el Ingreso a través de la Resolución 125, afectando la renta agraria diferencial, enel mismo sentido que lo hizo Perón en el ‘46 a través de los tipos de cambio selectivos. (En este caso, no valeel argumento de Alcira acerca de la votación de Lozano, pues la AFIP (resolución 1898/2008) inició accióncontra las grandes exportadoras por los 1700 millones de pesos evadidos (El Cronista, 22/1/2009). Y auncuando no lo hubiera hecho, esto obligaba, por lo menos a la abstención y no a ser cobertura de izquierda dela nueva Unidad Democrática que están conformando Carrió, Morales, López Murphy y otros.)7 ) El recupero del Rol del Estado: en Correos, Aguas, transporte aéreo, astilleros, algunos ramalesferroviarios, proyecto de tomar la fábrica de aviones de Córdoba y el canal Encuentro.El kirchnerismo es pues todo esto y es también buena parte de lo que dice Alcira, como ocurre normalmentecon los movimientos nacionales en gestación, policlasistas, contradictorios, clientelistas, pragmáticos,conciliadores, con “amigos del poder” que hacen negocios. ¿Se lo tenemos que decir nosotros, desde laizquierda nacional, justamente a los peronistas? Diría Jauretche, ¿dónde se ha visto que los hijos enseñen alos padres cómo se hacen los hijos? ¿Qué hubiera hecho Pino cuando Perón se negó a expropiar a lacorrupta y recorrupta CADE? ¿Hubiera dicho que era “un gobierno antinacional y antipopular”? Claro, desdela izquierda abstracta es fácil decir, ¿por qué Perón no desarrolló fuertemente la minería?, ¿por qué apenasdio el puntapié inicial con Somisa cuya primera colada es de la época de Frondizi? ¿Y el contrato petrolerocon la California? ¿Habría dicho acaso: “¡Qué antinacional y antipopular es este Perón!”? Pino dice en otroartículo: “Perón no estaría hoy en
  3. 3. el PJ”. Yo pregunto: ¿era mucho mejor el PJ del ‘54? ¿No había entonces “amigos del poder” que hacíannegocios? ¿Quiénes eran Jorge Antonio y Silvio Tricerri? ¿O entonces resulta que Codovilla tenía razónsiendo funcional al imperialismo para que sanease a la Argentina emporcada por los “negros peronistas” del‘45?Por otra parte, somos ya lechuzas demasiado cascoteadas para entrar en la moralina boba de la Carrió: lacorrupción es intrínseca al capitalismo y cuando está la reacción en el poder disimula sus negocios con leyesa su conveniencia; cuando estamos los del pueblo algunos violan esas leyes y hacen sus negocitos.Pregúntenle a Chávez, que sabe de esto, como también de la clase media de Caracas escandalizadamoralmente, aunque, igual que la nuestra, evade impuestos con toda naturalidad.Por momentos me asombro, porque parece que hay que enseñarles peronismo a los peronistas. Ningúngobierno, decía Perón, cumple el 100 por ciento de los objetivos nacionales y populares, porque está elenemigo que también es fuerte. Cuando cumple el 50 por ciento o más ya el balance es favorable. Jauretchele decía a Jorge Del Río cuando se deslizaba a la oposición porque Perón no expropiaba la CADE: “Esimportante, sí, pero usted no puede ver la historia por el agujerito de la cerradura de la CADE”.El balance general es el que interesa. Escuchen esto mis viejos y queridos amigos: “Hay muchos actos, y node los menos trascendentales por cierto, de la política interna y externa del general Perón que no seríanaprobados por el tribunal de las ideas matrices que animaron a mi generación. Pero de allí no tenemosderecho a deducir que la intención fuese menos pura y generosa. En el dinamómetro de la política, esastransigencias miden los grados de coacción de todo orden con que actúan las fuerzas extranjeras en elamparo de sus intereses y de su conveniencia. No debemos olvidar en ningún momento -cualesquiera seanlas diferencias de apreciación- que las opciones que nos ofrece la vida política argentina son limitadas. No setrata de optar entre el general Perón y el arcángel San Miguel. Se trata de optar entre el general Perón yFederico Pinedo. Todo lo que socava a Perón, fortalece a Pinedo, en cuanto él simboliza un régimen político yeconómico de oprobio y un rnodo de pensar ajeno y opuesto al pensamiento del país” (1947). No hace faltaque te diga a vos, Pino, que hiciste recientemente una película sobre “los hombres que están solos yesperan”, que el autor es Raúl Scalabrini Ortiz. Por eso, como decía Jacques Prevert, es muy peligroso dejarque los intelectuales jueguen con fósforos porque, retomando a Jauretche, combatir lo bueno (“desgastando”,creando “clima destituyente”) puede significar que en vez de lograr lo mejor, sirvamos para que vuelva lomalo.En esta Argentina de hoy hay que luchar para profundizar este proceso, cabalgándole al lado, marcandocríticas, proponiendo soluciones superadoras, empujando, pero no atacando desde enfrente, presionandopara que fracase, porque la única opción que hay hoy la conocemos y viene de lejos: Bullrich, Luro,Pueyrredón, Pinedo, Estensoro, López Murphy, Grondona, Anchorena, los grandes pulpos mediáticos... y elTío Sam.Por esta razón, Proyecto Sur debería sumarse a Carta Abierta en vez de arrojarle críticas y trabajar desde allí,para incorporar a la lucha a los sectores populares, para movilizar, exigiendo al Gobierno que profundice lorealizado, porque -y vuelvo a decir, me da vergüenza explicarlo a compañeros de larga militancia- aquí hayuna cuestión nacional argentina y latinoamericana por resolver. Y estamos frente a una oportunidad comonunca tuvimos antes. Lo saben Fidel, Chávez, Evo, Correa y muchos otros y lo intuyen los pueblos. Quienessocaven este proceso -con planteos que desconocen la correlación de fuerzas existente- asumen una graveresponsabilidad si se frustra esta gran oportunidad para ir dando pasos hacia una América latina unida ysoberana, marchando en el camino del socialismo del siglo XXI. * * * *GRACIAS BUZZI.
  4. 4. Eduardo Aliverti.Sí, el primer sentido de estas líneas es un profundo agradecimiento al amigazo Eduardo Buzzi. Pero el fin noes ése, sino valerse de eso para llamar la atención sobre ciertas opiniones y acciones circulantes.El presidente de la Federación Agraria produjo uno de los sinceramientos más felizmente brutales de que setenga registro público. Dijo que “la consigna es desgastar a este Gobierno”, y no hay ninguna posibilidad deque no haya medido que lo dicho no trascendería. Lo aseveró en una reunión de productores agropecuarioscon cobertura periodística. Dijo “desgastar”, dijo “erosionar”, dijo “virulencia”. ¿Por qué lo dijo? Porque sabeque tiene que aglutinar la furia de los rentistas rurales pequeños y medianos, so pena de que éstos terminenpor no entender cuál fue el negocio de haberse aliado a lo peor de lo peor de la derecha campestre si es que,derrotada la dichosa Resolución 125, acabaron como pato de la boda. Lo reconoció porque, de toda otramanera, sus bases quedarían sin horizonte de lucha donde volcar su resentimiento. La Rural y Cía. ya losusaron de preservativo, los que se jodieron son ellos, el diablo nunca paga bien y entonces Buzzi sale adoblar la apuesta para conservar consenso. Sin embargo, así la razón no fuese ésa y se tratase de cualquierotra, ¿Buzzi dijo algo que no supiesen los que defendieron y se plegaron a la lucha del “campo”? ¿Qué es loque tanto molesta de su confesión, como no sea el haber reconocido que el objetivo último de la guerragaucha era imponer condiciones desde una alianza social de derecha? ¿Qué tiene de malo reconocerlo?¿Que “desgastar” es asociable a “golpismo”? ¿Y qué suponían que era asociarse para defender interesesindividuales y de sector contra la intervención del Estado en la economía, por muy sospechoso que fuere paraqué quiere intervenir el kirchnerismo? El golpismo ya no adquiere formas militares, pero la política siempresignifica vencer al otro en la administración de los conflictos. Buzzi lo verbalizó, lo despejó. Puso negro sobreblanco de qué se trata: derrotar al Gobierno porque afecta sus negocios y la negociación ya no tiene sentidoporque al Gobierno no le importa. Esto último podrá estar bien o mal y puede deberse a la convicciónoficialista o a que es una gestión de improvisados que resuelve qué hace sobre la marcha; pero lo cierto esque hay una parte que no oculta dónde se para y hay otra que, hasta la “confidencia” de Buzzi, decía que subatalla era por la defensa de la Patria. Y aparece Buzzi y dice no. Dice que es la defensa de ellos, queenfrente hay alguien a quien doblegar y que para someterlo es necesario ratificar el acuerdo con quienessean, no importa la historia y el olor que desprendan. Qué horror, se espantan sus aliados y simpatizantessectoriales, políticos y periodísticos. Con todo lo que vivió este país, hablar de “desgastar” a un gobiernoconstitucional. ¿Se dan cuenta ahora, y no cuando estaban en cadena nacional con un coro uniforme contrala tiranía?La hipocresía de esa razón tiene su espejo gemelo frente al debate por la reestatización del sistemajubilatorio. El proyecto del Gobierno es o puede ser todo lo desconfiable que se quiera. Hay necesidad de cajapara afrontar los vencimientos de deuda; no es un tema que figurase en agenda; lo sacaron de la noche a lamañana en forma desprolija, como casi todas las decisiones que encaran; debieron aceptar varios cambiosporque los controles del destino recaudatorio más bien se parecían a un relajo. Pero nadie, con seriedad yhonestidad intelectual, puede oponerse a liquidar el más bochornoso de los negociados que dejaron los ’90. Ytanto es así que algunos de los periodistas y comunicadores, de la derecha más modosita, se animaron ainquirir a referentes de la oposición acerca de si sus sospechas sobre la iniciativa oficial implican defender alas AFJP. Ninguno sabe qué contestar. Se enredan en explicaciones con principio pero sin final, arguyen quees una confiscación de ahorros y reclaman por un gran debate. Q sea, la nada misma. No se animan a asumirque defienden el régimen de “capitalización” (curiosa palabra, en tanto sus adherentes no hacen más quedescapitalizarse de modo progresivo), porque saben que hacerlo es política y técnicamente impresentable. Elcamino que les queda, en consecuencia, es aprovechar la circunstancia para reagrupar fuerzas a partir de lassuspicacias que despierta el proyecto kirchnerista; y desde ahí, intentar la reactivación de lo que Buzzi admitiócomo meta: desgastar, erosionar. No será precisamente un periodista como el firmante quien vaya acuestionar que detrás de cada determinación política subyace un posicionamiento ideológico, por acción uomisión. Pero si como juego de razonamiento pudiera aceptarse, con carácter denostador, que detrás de lareestatización jubilatoria hay intereses de construcción de poder que van más allá de la defensa de los fondosprovisionales, ¿qué cabe decir de Alfredo De Angeli, Juan Carlos Blumberg & Asociados, el rabino SergioBergrnan y la Corriente Clasista y Combativa, entre muchos otros, sumados a la militancia activa contra elproyecto oficial? ¿Cómo es esa lógica? ¿En un caso hay ideología, en su acepción de ideologismo perverso?¿Y en el otro hay ciudadanos intachables provenientes de las más variadas esferas, con la sola pretensión deoponerse a un saqueo del Estado?En el mismo sentido, la marcha de los “pañuelos negros” frente a la residencia presidencial de Olivos, porparte de víctimas de delitos urbanos, cuenta también con el concurso de quienes se enfrentan a lasretenciones agropecuarias y al cambio del sistema de jubilaciones. ¿Alguien le pregunta a De Angeli quécuernos hace en una manifestación de víctimas de la inseguridad, en la que además participa como
  5. 5. organizador? No. ¿Está mal que organice y participe? No, está perfecto: es un actor político en legítimafunción de desgastar a su oponente. ¿Alguien le pregunta a un rabino qué hace jugando un papel públicocontra la vuelta de las jubilaciones al Estado? No, y se copia la secuencia de respuesta anterior. Lo queresulta vomitivo es el cinismo de disfrazar esa tarea de opositor activo bajo el antifaz de la mera indignacióncomo “simple ciudadano”. Lo que no se aguanta es que quieran ignorar como si tal cosa el subtexto deconvocar, en la Argentina, a una marcha con pañuelos que no sean blancos. La producción de sentido queeso significa. El proyecto político que eso quiere decir.Así que gracias, Buzzi. Un millón de infinitas gracias por contribuir a dejar bien claro desde dónde se habla yse hace, y con quiénes. Nadie ha pasado tan en limpio cuáles son las alianzas sociales que están hoy enjuego en este país. * * *PLEBISCITO Y PROCESO GOLPISTARubén Dri * Hace unos días, el conocido amante de los golpes Mariano Grondona y el patrón sojero Hugo Biolcati se divertían en la televisión jugando a las adivinanzas sobre el momento en que se produciría el golpe destituyente. El candidato propuesto, que por otra parte ya tiene el gabinete en la sombra, es Julio Cobos. La manera sobradora en la que se expresaron ambos protagonistas es una clara manifestación de la seguridad con la que camina el movimiento golpista (o “destituyente” para no herir oídos delicados). Desde que las patronales del agro se largaron a hacer el agresivo y violento lockout del año pasado, estuvo claro para quien quiso verlo que lo que se pretendía como máxima era la destitución del Gobierno y, como mínima, su debilitamiento. Por ello a Eduardo Buzzi no le importó que el rechazo de la 125 dañase logros para los medianos productores, pues lo que se pretendía era derrotar al Gobierno, debilitarlo para terminar con un Estado que pretende “entrometerse” en los negocios sojeros. Aunque a mentes puristas les incomode, de lo que se trató (y de lo que se sigue tratando ahora, y el próximo plebiscito es parte de ello) es de la lucha entre dos proyectos de país enfrentados. No me gusta hablar de modelos, porque éstos hacen alusión a algo puro, cosa que no se da en ninguno de los dos proyectos. Si bien es cierto que el proyecto expresado por el gobierno de Cristina Fernández presenta contradicciones que lo oscurecen, poseemos algunas claves infalibles para saber si efectivamente se trata de un proyecto nacional y, en consecuencia, con beneficios para el pueblo. Se trata de ver cómo lo tratan Clarín y La Nación, sus voceros más connotados, Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá, y los canales de televisión en manos en los grandes monopolios. Pocas veces se han visto en nuestra historia reciente tanto odio, tanta saña, tanta mentira, como la que diariamente nos muestran los grandes medios de comunicación. Da la impresión de que nos encontramos bajo la más feroz dictadura, con el peligro diario de ser asaltados, con la prensa amordazada, aislados del mundo. Una negra dictadura a la que sólo le falta Auschwitz, como dijera la pitonisa chaqueña. A partir del feroz lockout con que las corporaciones agrarias castigaron a la sociedad toda, salió a relucir el accionar de una derecha reaccionaria que supo conquistar un espacio social en proporciones que nunca antes había logrado. Su avance es el dato más peligroso que presenta la actual coyuntura. En un momento en que finalmente en América latina se está respirando un aire de autonomía y de solidaridad en proyectos independentistas y liberadores, esta derecha presenta el peligro mayor. Néstor Kirchner llega a la presidencia por la ventana, sin base social. Con una inteligente lectura de lo que había sucedido en la pueblada del 19-20 diciembre de 2001, rápidamente toma diversas medidas direccionadas a responder a demandas urgentes que habían sido expresadas en dicha pueblada. Es necesario confesar que nadie o muy pocos, si había alguno, sospechaba el giro que su gobierno habría de tomar rápidamente. Recuperacióndel Estado, saneamiento de la Corte Suprema y del Ejército, derogación de las leyes de impunidad,fortalecimiento de los organismos de derechos humanos, una serie de reestatizaciones como AYSA, CorreoArgentino, Aerolíneas Argentinas, fin del negocio de las jubilaciones privadas, creación del Museo de laMemoria y del Archivo Nacional de la Memoria en lo que fuera la ESMA, fortalecimiento de la integraciónlatinoamericana, muerte del ALCA, creación de Unasur y del Banco dei Sur, por citar algunas de las accionesdel Gobierno que hace que se pueda hablar de un gobierno nacional con medidas en beneficio del pueblo.Para ser efectivamente “popular” se necesita algo más, participación popular, la que es imposible sin lacreación de un movimiento popular. Este movimiento existe “en-sí” o en potencia, en la medida en que seencuentra fraccionado, sin posibilidades de constituirse en el actor fundamental de la política del Estado. Lapolítica de transversalldad intentada por el Gobierno tuvo magros resultados, en gran parte por no ser unainiciativa que creciera de abajo hacia arriba. Desde los 60 y ’70 la deficiencia fundamental para una política
  6. 6. nacional y popular ha sido la falta de ese movimiento que supo expresarse en momentos críticos como 2001,pero que no pudo cuajar en una organización o estructura en la que se respetasen las divergencias para serrealmente el factor fundamental de poder. En el proyecto del Gobierno hay una profunda contradicción entrela política del Estado que, pese a fallas graves, se orienta hacia la recuperación del Estado con orientaciónpopular en lo interno y latinoamericana en lo externo, y el instrumento político formado por el PJ y susalianzas. De no resolverse esa contradicción de forma superadora, que sólo puede efectivizarse con lacreación del movimiento popular, se resolverá con un retroceso inevitable. Creación del movimiento popular,creación de poder popular, de abajo hacia arriba, es una tarea imprescindible si se pretende que el proyectonacional sea verdaderamente popular y tenga posibilidades ciertas de producir las profundastransformaciones que requiere el país. Mientras, ¿qué pasa con las próximas elecciones? ¿El movimientopopular debe desentenderse? Para una respuesta, menester es tener en cuenta que las eleccioneslegislativas a mitad de un período presidencial siempre fueron plebiscitarias, es decir, siempre sirvieron paraaprobar o desaprobar la política del Ejecutivo. Cuando se produce una fuerte desaprobación, esto es, unaderrota del Ejecutivo, éste ya está muerto aunque todavía pueda durar un tiempo. Así les pasó a Alfonsín y aDe la Rúa, quien pretendió desentenderse del problema alegando que él no era candidato. Un triunfo de estaderecha agresiva que ante nada se detiene significará la marcha hacia la destitución soñada y predicada porGrondona, el inicio del retroceso hacia el neoliberalismo y todas sus nefastas recetas, la vuelta del FMI, delas relaciones carnales con el imperio. Los diversos movimientos populares encontrarán los mayoresobstáculos para su crecimiento. Uno de los aspectos más negativos que se producirían con el avance de laderecha sería el dar la espalda a la construcción de la Patria Grande Latinoamericana. La Argentina podríatener el triste y nefasto papel de ser tal vez el mayor obstáculo para esta construcción.* Profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). * * *ES EL CAMPO, ESTÚPIDOHoracio VerbitskyEl bloque agrario parecía haber conseguido en las elecciones de ayer una victoria de alcance nacional, queimplicaría una regresión profunda en el panorama político del país. El condicional depende de la estrechez delos márgenes en algunas provincias clave, como Buenos Aires y Santa Fe, cuya heterogeneidad social ypolítica impide sacar conclusiones definitivas si la carga de datos no es representativa de sus distintasregiones. En casos similares varias veces los números de la noche cambiaron al alba. En esas dos provinciasse define el liderazgo futuro del justicialismo gobernante. Es obvio que de los datos finales que obtenganReutemann y Kirchner dependerán los alineamientos futuros de ese partido.Pero con independencia de ese balance, que el lector ya conoce pero que era incógnita al escribirse estacolumna, los datos parciales del escrutinio provisorio a la hora de cierre muestran el fracaso oficial y sobretodo el éxito del bloque agrario para convertir sus intereses en el sentido común de la sociedad. El rasgo másnotable es el rechazo ai gobierno nacional, continuación de la escalada que comenzó con el conflictoplanteado por las cámaras patronales del campo en marzo del año pasado. Con algo más de la mitad de losvotos escrutados, el ex presidente Néstor Kirchner estaba 2,4 puntos detrás en la provincia deBuenos Aires, aunque faltaban datos de municipios del conurbano que tal vez podían revertir esedesequilibrio, aunque también los de La Plata, que se presumían adversos. Pero ya no había dudas de quehabían perdido los candidatos oficiales en un distrito tan significativo como Santa Cruz, la provincia deKirchner. A esto se suma la paridad en Entre Ríos, la reducción de los márgenes de ventaja en variasprovincias y los buenos desempeños de los líderes que desde distintas fuerzas políticas, de derecha aizquierda, enfrentaron con mayor decisión al gobierno de la presidente CFK en la batalla de las retenciones:Francisco De Narváez y Felipe Solá (apoyados por el sindicalista de los peones rurales Gerónimo Venegas)en la provincia de Buenos Aires, Julio Cobos en Mendoza, Luis Juez en Córdoba, Fernando Solanas en laCapital. Al cierre de esta edición no era claro el desenlace de Santa Fe entre Carlos Reutemann y RubénGiustiniani, ya que las cifras de la capital y del interior provincial daban ventaja a Reutemann, pero a medidaque se iban contando los votos de Rosario esa diferencia se reducía a un punto y el Frente Progresista, quese iba imponiendo en diputados, tenía datos propios que lo daban ganador también para el Senado. En todocaso, tanto uno como otro militaron a favor de las cámaras agropecuarias y en contra del gobierno nacional.Los hechos objetivos de la economía dicen que con los costos y los precios actuales de los principalescultivos del país, los pequeños productores de hasta 300 toneladas anuales tendrían una situación muchomás conveniente si la resolución 125 y sus modificatorias hubieran sido aprobadas por el Senado. Losmárgenes brutos promedio son superiores este año a los del último quinquenio. Pero esta es la mejor medida
  7. 7. del fiasco oficial en esta lucha, que para la Sociedad Rural y sus aliados no es por un punto más o menos derentabilidad sino por la imposición de una hegemonía, que implica un proyecto que va mucho más allá de unau otra medida económica. Esa ofensiva se reforzará a partir de hoy. La debilidad del Gobierno se acentuarádespués del escrutinio, por los previsibles corrimientos de propios y ajenos, tanto en la dirigencia políticacomo en las cámaras patronales y las grandes corporaciones. Las bancadas oficiales en ambas Cámaras delCongreso se han encogido en forma significativa, así como han crecido las del Acuerdo Cívico y Social, queabrió sus filas a los candidatos de las cámaras patronales agropecuarias. Nadie percibió antes que ElisaCarrió la importancia de ese bloque, al que se plegó aun antes del último conflicto. Ayer obtuvieron unadocena de bancas agropecuarias.El justicialismo comienza la búsqueda de un nuevo liderazgo, para el que ayer se ofreció también MaurizioMacrl y del que tampoco se debería descartar a Daniel Scioli. El Grupo Clarín se propone sepultar elanteproyecto de ley de servicios audiovisuales. La Unión Industrial, que habla por Techint, entiende que unamegadevaluación es la mejor prenda de unidad con la oligarquía agropecuaria, a expensas del salario de lostrabajadores, que son los grandes derrotados de ayer. Tantos intereses y tan poderosos fueron demasiadopara un gobierno que no supo organizar una fuerza política que respaldara las audaces medidas que adoptópara invertir una tendencia de tres décadas, que degradó a la sociedad. Tal vez eso ayude a entender cómoel voto popular pudo favorecer en porcentajes significativos a un candidato como De Narváez, de quien lopoco que se conoce es inquietante. Sólo la aversión irracional al Gobierno explica que los votantes hayandecidido ignorar la misteriosa trama de intereses que sostienen al hombre que ni siquiera se preocupó pornegar las cuatro llamadas desde uno de sus celulares a un detenido al que la prensa bautizó como El Rey dela Efedrina.LA SOCIEDAD VOTÓ A LA DERECHACon los resultados en caliente, queda en claro que estas nuevas figuras siguen un modelo sin raíces, surgidode los negocios y supuestamente “eficiente”. Y el gran símbolo de este estilo es un señor italiano llamadoBerlusconi.Eduardo AlivertiNunca costó tanto escribir en la noche de las elecciones. Las grandes tendencias siempre permitieronpreparar el diseño de la nota del lunes con relativa anticipación. Y a último momento se ajustaban o, másbien, agregaban detalles ratificatorios de lo bosquejado. Esta vez, y en este mismo momento en que el cierrede la edición corre una carrera difícil contra varios datos, hay que tener nervios de acero para acertarle aldiagnóstico si es que quiere analizarse el resultado con miras de largo plazo.Está claro que la derrota del kirchnerismo en el Gran Buenos Aires (aunque no sólo) es el más relevante delos datos, seguido muy de cerca por el triunfo o excelente desempeño de Reutemann (al cierre de esta notafaltaba confirmación, pero no cambia demasiado). Ese combo determina que el peronismo cambió a aquellosque pueden reclamar su jefatura. Es el aspecto central porque, todavía y vaya a saberse hasta cuándo,suceden dos cosas: los peronistas no funcionan sin jefe y el país no funciona sin el peronismo. En unaelección donde pusieron toda la carne a la parrilla del modo en que lo hicieron en ésta, hasta el extremo dehaber gastado, uno, candidaturas testimoniales, y el otro una fortuna inenarrable, un voto de diferencia erasuficiente. Si en el peronismo los éxitos y los fracasos son eso y listo, en estos comicios lo son más quenunca. No hay la máxima borgeana de que se trata de dos impostores. No hay derecho al pataleo. Son unamáquina de ejercer el poder y todo lo que los demás les critican -el aparato, el caudillismo, los baronesmafiosos, las prebendas- son constitutivos de su forma de entender la política. El peronista que pierde setiene que ir a llorar a la iglesia. De Narváez sabe que es un hijo adoptado a la fuerza, al que de la boca paraadentro detestan quienes no tuvieron otra que sucumbir frente a la simbiosis de ausencia de opciones ybilletera que mata galán. Pero aun así, por esas características brutales en el entendimiento de que quiengana no se discute, se impone ahora como enorme favorito hacia la gobernación bonaerense y, además,como referencia del espacio. El caso de Reutemann es análogo. Cuando tomó la decisión de avisar que, porfin, quería ser presidenciable, se quedó sin retorno. Le fue bien, para papelón inconmensurable de las
  8. 8. encuestas (otro), pero encima él sí es visto con sumo cariño por el conservadurismo peronista.El descenso de Carrió figura en un puesto de importancia, a la par del interrogante que abre la amplitud de laventaja obtenida por Cobos en cuanto a su ascendiente presidenciable. Que la coalición que armó con losradicales y adyacencias sea presentable como la segunda fuerza se sitúa por debajo de la interpretación delhecho, que reposa en los números magros en Capital y territorio bonaerense. La derrota en Santa Fe es ungolpe para Binner, que venía como uno de los presidenciables del sector. El triunfo de Juez no ofrece ningunagarantía de alcance nacional y, de última, lo posiciona a él. Carrió tuvo bien claro, y lo sinceró en los últimosdías de campaña al señalar su inminente derrota personal como un hecho insignificante, que su destino sedecidía en Capital y provincia. Buena parte de la audiencia porteña que la acompañaba demostró habersehartado de sus marchas y contramarchas, de su militancia por el Apocalipsis, de su carencia de propuestas; y,tal vez en primer término en tiempos de postulantes mediáticos, de la extravagancia de haber inventado uncandidato inconcebible, de ésos que el vulgo ubica como puesto a propósito para perder. En alguna medidapresumiblemente importante que sociólogos y encuestólogos ya se encargarán de precisar, los votos queperdió Carrió fueron a parar a Solanas. Un sufragio con una parte sibarita, desideologizada, que, de acuerdocon lo que pase en un debate por la tele o con una mueca pública más simpática que desagradable oviceversa, es capaz de saltar de derecha a izquierda y de izquierda a derecha como quien se decide por unamarca de celular. Un espíritu eternamente disconformista que confluyó en la notable elección de Pino junto alos votos politizados, decididos a testimoniar que a la izquierda del kirchnerismo puede existir algo más que lapared. Heller, dentro de todo y visto lo sucedido con el oficialismo a nivel nacional, no hizo una mala elecciónsi se tiene en cuenta el dígito desde el que arrancó, y consiguió un piso desde el que eventualmente crecer.El tema es que mucho auditorio progre, que le es naturalmente afín, privilegió la mitad del vaso vacío porsobre la mitad llena.Macri y Scioli pueden exhibirse cual anversos exactos. El jefe de Gobierno porteño se beneficia como elarticulador de la fenomenal elección de De Narváez, y no lo toca que Michetti haya ganado por un margenestrecho y perdiendo votos. Y Scioli aparece como el sacrificado fiel que tuvo su castigo, en formainversamente proporcional a la ecuación favorecedora de Macri: su imagen positiva no alcanzó para queKirchner sacara aunque sea un hocico, y de manera simultánea resultó contaminado por las deficiencias deloficialismo. Kirchner no pudo flotar para llegar más o menos firme a lo que se cree es el cierre de su ciclopersonal; pero lo de Scioll es peor, en cierto aspecto, porque sus acciones se desplomaron en cuanto a laperspectiva de suceder a Kirchner como referente pejotista y candidato 2011.En este punto es donde todo se complica, si es por aquello de apreciar las cosas con mirada largoplacista. Laderrota del kirchnerismo -aun conservando un rango de primera minoría, si se cuenta que la oposiciónpermanece dividida- es un hecho demoledor porque, a pesar de todos sus errores/horrores de campaña yconstrucción política, se pensaba que podía mantener vigencia y cierto vigor el haber encarado un programaparcialmente rupturista respecto del modelo neoliberal que parecía invencible. En otras palabras y como nosea por la brillante elección de Pino, las elecciones testificaron que disminuyeron muy sensiblemente lasreservas hacia la izquierda. Una izquierda muy modesta, pero izquierda al fin si es que hablamos de disputade poder y no de abstracciones retóricas. Desde otro dibujo previo, en el que no se hubiera planteado comode vida o muerte una elección de medio término, las configuraciones podrían ser otras porque, después detodo, cabe insistir en que el oficialismo es primera fuerza. Este columnista se permitió escribir en su momento,en este diario, al lanzarse las “testimoniales”, que Kirchner cometía un error de dimensiones impredecibles alno dejarse lugar para guardarse como reserva. Parece estar claro, aunque en este país nunca se sepa, queesa posibilidad se le esfumó. Que es donde entra a contar, en todo su peso, aquello de no haber construidomás allá de las mieles individuales de su éxito en los primeros años.Macri, De Narváez, Reutemann, ¿Cobos?... Ya habrá más y mejor tiempo para analizar lo sucedido, comopara que la noche termine con esos ganadores. Pero no se puede negar que la realidad incontrastable esésa. La sociedad votó a la derecha. Y hay alguna izquierda, o progresía, o como quiera llamársele, que,además de tomar nota, debe hacerse cargo de su responsabilidad por ese voto."LA CHIQUl Y HONDURAS”Sandra RussoDice Mirtha Legrand que ella estaba esperando ansiosamente que hablara la Presidenta después de laderrota electoral, pero que cuando salió, habló de Honduras. “A mí qué me importa Honduras”, reflexionó encámara la Señora, la más Señora de todas las Señoras Argentinas. A la presidenta Cristina Fernández de
  9. 9. Kirchner, en cambio, Honduras le importa tanto que ha decidido acompañar al presidente Manuel Zelaya ensu regreso a Tegucigalpa.El golpe que tuvo lugar en Honduras debe importarnos mucho, me permito sugerirle a la Señora, que siempreestá tan informada, puesto que se trata de una nueva forma de golpe de Estado, tan atípica que los militaresque secuestraron al presidente de madrugada y lo sacaron del país por la fuerza de las armas estabanobedeciendo órdenes de la Corte Suprema de Justicia, que el Partido Liberal, al que pertenece el presidenteZelaya, avaló el golpe y que el Congreso en su conjunto lo validó. Toda esa torta de Instituciones, nuncaantes vista en una maniobra de una ilegalidad vehemente, grotesca y desfachatada, se saca de encima así ala molestia que es Zelaya, elegido constitucionalmente, pero que había virado a las políticas del Alba, endesmedro del ALCA.La cuestión no es menor, señora Legrand, porque Honduras salió casi al mismo tiempo que la Argentina de lalarga noche de las dictaduras. Y aunque el tiempo en televisión es tirano y las cosas que pasaron hace dos otres décadas parecen de otro siglo, algo sobre lo que resulta aburrido hablar al aire (¿Recuerda a CeciliaRossetto, siempre hablando del pasado? Una invitada mala onda), que hayan sido asesinados tantos miles deargentinos y que hayan sido robados tantos bebitos es un tema que cada tanto recobra actualidad. Tiene eso. Siguiendo con Honduras, creo que debería importarle porque ese tema en este momento tiene escandalizado al mundo, incluyendo al presidente norteamericano, fíjese, y a Patricia Janiot, la chica atractiva de la CNN, que el lunes le hizo un picante reportaje al canciller trucho de Honduras, que no pudo explicar ninguno de los ribetes canallescos del secuestro del presidente Zelaya y la carta de renuncia falsa que usó el Congreso para destituirlo.Habrá visto que la OEA y la ONU respaldan a Zelaya. Quiero decir: aunque en la Argentina siempre tenemosla mala costumbre de creer que los golpes de Estado en algún otro país (¡por suerte aquí ya somosdemocráticos!) son moneda corriente, observe que hace ya mucho tiempo que no hay golpes de Estado, y quesi hay uno, la comunidad internacional y sobre todo la regional actúan como una defensa del sistemademocrático, de acuerdo naturalmente con las reglas de la democracia de cada país.El reflejo inmediato de la presidenta Cristina Fernández, y el papel que juega nuestro país en este procesodemocratizador tan fuerte que está viviendo esta parte del mundo, tan racional que hasta Obama se suma,hacen sentir a muchos argentinos, no sólo oficialistas, por supuesto, mucho orgullo. Algunos de ellos inclusomiran su programa.

×