B4 moisés sáenz y la escuela de los adolescentes

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B4 moisés sáenz y la escuela de los adolescentes

  1. 1. Bloque 4: Moisés Sáenz y la Escuela de los Adolescentes. El Nacimiento de la Educación Secundaria en México. DOCUMENTOS: B4-1 Mejía Zúñiga, Raúl. (1976). "Escuela de los adolescentes", en Moisés Sáenz. Educador de México, Federación Editorial Mexicana (Pensamiento Actual, 28), pp. 107 - 138 B4-2 SEP (1975), "Planeamiento del maestro Moisés Sáenz en torno a la escuela secundaria", en Boletín núm. 3, material de estudio: antecedentes sobre las reformas en la escuela secundaria, México, pp. 95 - 98 [Formulados en el año 1927]. B4-3 Sáenz, Moisés (1928). "La Dirección de Enseñanza Secundaria. Su organización y sus funciones", en El Esfuerzo Educativo en México, Memoria de la obra del Gobierno Federal en el ramo de la educación pública durante la administración del Presidente Plutarco Elias Calles, Tomo 1, México. Secretaría de Educación Pública, pp. 371 - 379, 394 - 414, 427 - 430. B4-4 Sáenz, Moisés (1929), Sobre las escuelas secundarias. Memorándum para el señor presidente (Emilio Portes Gil), México [Documento de 3 páginas localizado en el Archivo Histórico de la Secretaría de Educación Pública]. B4-5 Sáenz, Moisés (1929). Las escuelas secundarias. Razón de ser de estas instituciones. Su carácter nacionalista y su legítima procedencia revolucionaria. El por qué de su filiación netamente popular. Lo que ha hecho y lo que se espera de ellas. México [Documento de 17 páginas anexo al Memorándum para el señor presidente]. B4-6 Arce Gurza, Francisco (1998). "En busca de una educación revolucionaria 1929 - 1934", en Josefina Zoraida Vázquez, et al. Ensayos sobre historia de la educación en México, México, El Colegio de México, pp. 145 -170. 119
  2. 2. Mejía Zúñiga, Raúl, "Escuela de los adolescentes", en Moisés Sáenz. Educador de México, México, Federación Editorial Mexicana (Pensamiento actual, 28), 1976. pp. 107-138. Moises Sáenz. EDUCADOR DE MÉXICO. Cincuentenario de la fundación del sistema nacional de escuelas secundarias mexicanas 1926-1976. Capitulo Quinto Escuela de los adolecentes DESAJUSTE En el advenimiento de la escuela secundaria mexicana, en todas y cada una de sus fases y en todos los momentos del proceso que las lleva al cabo, se encuentra siempre la presencia de Moisés Sáenz. Su pensamiento y su acción, su trabajo personal y sus ideales impregnan la estructura de ellas, por lo que bien puede afirmarse que son obra suya y que en cada uno de sus contornos se halla parte de su vida. Durante el primer cuarto del presente siglo, casi todos los países del mundo sufren un desajuste en sus diversos niveles educativos, producidos por la gran conflagración mundial iniciada en 1914. Natura] es que en México ese desajuste se vea acentuado considerablemente debido a que, sobre la conmoción mundial, opera también la acción de la Revolución de 1910 al desorganizar las estructuras sociales en que, por treinta años, descansa la dictadura después de una reforma inacabada.l1 Las instituciones educativas emanadas de aquel paréntesis reformista que abre Gómez Fardas en 1833 y cierra Juárez en el Cerro de las Campanas en 1867, no responden ya a las nuevas estructuras sociales creadas por la Revolución y que jurídicamente expresa el Código de 1917. México sufre doble desajuste: uno interno y otro externo. El primero, el más importante, provocado por la Revolución, y el segundo por la Primera Guerra Mundial. 2. Nuestra Revolución, la primera en el siglo dentro del escenario mundial que alcanza expresión jurídica, al entrar a la etapa constructiva una vez disipadas las sombras y precisados sus ideales, necesita perpetuar éstos y traducirlos en realidades para no caer en la anarquía o en el estancamiento. En el último cuarto del siglo XIX la escuela primaria se moderniza, al menos en doctrina, métodos y fines, debido a la acción de eminentes educadores que la colocan en consonancia con las corrientes pedagógicas europeas pero lejos, muy lejos de las estructuras sociales de México. Se internacionaliza en teoría, pero a costa áe una concepción nacionalista capaz de unir en acción y en espíritu al pueblo mexicano, ya que la escuela de la dictadura, esencialmente urbana, mantiene marginada a la gran masa de la población fundamentalmente indígena y rural. En cuanto a la educación del adolescente y la juventud, la escuela se conserva inmóvil en un mundo de intensas transformaciones sociales. Y su desajuste es mayor, porque abandona la postura revolucionaria del aula que inicia la reforma en 1833 y arrastra, ahora, las viejas tradiciones de corte colonial que le impiden enfrentarse a los grandes problemas nacionales. Permanece, pues, ajena a los progresos de la ciencia pedagógica e indiferente a las necesidades creadas por la Revolución y a una sociedad que se transforma. 3. La escuela tradicional de la enseñanza media en México, como en casi todo el mundo un siglo antes, es una institución destinada a seleccionar elementos de la aristocracia por el rango que ocupan en la sociedad, y no precisamente por sus capacidades. Ya no exige el requisito de "limpieza de sangre" ni el examen de "cristiano viejo", es cierto, pero las universidades atienden sólo a la instrucción de los privilegiados. Su programa tradicional, aunque ya no se halla bajo el predominio y control de la iglesia, está apenas teñido por el bronco racionalismo del siglo XIII que lo conduce al positivismo francés de una burguesía adocenada. 120
  3. 3. 111 Loa libérale» mexicanos de la primera mitad del siglo XIX, logran llevar al cabo un mínimo de reforma! que, apuntada! o iniciada! en 1833, quedan cosumadas en el Código Político de 1857 y je ahogan durante la Dictadura. La Revolución de 1910 la» consuma, pues la simple separación del Estado y de la Iglesia y la constitución jurídica y política de! país como estado moderno, no satisface las necesidades económicas, sociales» y culturales del pueblo. Una conformación social, completa, sólo puede concebirla la Revolución: bastaría señalar los aspecto! sociales de los artículos 27 y l'2Í Constitucionales, para confirmarlo. Rígido y uniforme su plan de estudios, y destinado a alcanzar una disciplina mental fundada en el orden lógico de las ciencias o materias de enseñanza y ajeno a las diferencias individuales, habilidades y capacidades de los educandos, se aparta en absoluto de la psicología y de los progresos de la pedagogía. Prepara hombres "cultos" para brillar en las universidades y en las reuniones palaciegas, pero carece de la preocupación para incorporar eficazmente a los adolescentes y jóvenes a la vida social. Subordinados los educandos a una lista rígida de materias dispersas e inconexas; apreciada la cultura como simple habilidad para reproducir y no para usar, y menos para crear conocimientos, no existe de hecho un proceso educativo de enseñanza media. Por otra parte, las escuelas destinadas a este nivel son tan pocas, que su acción fundada en los privilegios de clase ofrece muchos flancos vulnerables. INQUIETUDES DE REFORMA 1. La escuela de enseñanza media, integrada en lo que hoy son los niveles básico y superior, forma parte de las instituciones de corte puramente universitario (universidades, institutos, liceos y colegios) y, aunque su estructura rebasa a los seminarios de la Nueva España por lo menos en sus objetivos, continúa inmóvil con acentuados matices de decadencia. El patrón que sirve de modelo es el implantado por Gabino Barreda a partir de 1867, como parte de un programa de reformas que no llega a consumar la generación liberal de 1857. El positivismo de la Escuela Nacional Preparatoria, subordinado a las materias de enseñanza en sí y sin la menor preocupación e interés por los alumnos que son, en realidad, los personajes vivientes del proceso educativo en el momento crucial de su integración personal, se separa diametralmente del proceso establecido en la escuela primaria; pues entre ésta y aquélla media un abismo en el cual miles de adolescentes se hunden en los complejos de la derrota y la frustración. En la Escuela Nacional Preparatoria, por ejemplo, sólo el 14.5 por ciento de los alumnos inscritos en 1905 termina sus estudios en 1909; el 5.7 por ciento de los inscritos en 1907 alcanza su grado de bachiller en 1911, y sólo el 8.8 por ciento de los que ingresan en 1909 logra en 1913, dar ese salto mortal que los separa de la primaria para salvar, tan sólo, el foso que los conduce a una escuela profesional dentro de los claustros universitarios.112 ¡Más del 90 por ciento de los jóvenes se pierden durante tres generaciones en ese ciclo de cinco años, sendero único, para las carreras llamadas liberales! 2. Los datos anteriores explican por qué es la Escuela Nacional Preparatoria donde brotan las primeras inquietudes de reforma, pues los años 1896, 1901, 1907, 1914 y 1916 durante los gobiernos de Porfirio Díaz los tres primeros, de Victoriano Huerta y Venustiano Carranza respectiva mente los siguientes, patentizan claramente esas inquietudes que, aunque empíricas y adornadas con lirismos, intentan modificar, no reformar, los planes y los programas de estudio de la enseñanza media. Pero en el escenario educativo no surge entonces el cerebro receptor que capte los anhelos populares, ni antes ni después de la Revolución, para diseñar y perpetuar las reformas requeridas. Éstas, balbuceantes y tímidas, no pasan de ser un simple barajamiento de materias y una redistribución del tiempo destinado al desarrollo de un programa académico y nada más. La esencia, los propósitos y los fines, y sobre todo la sincronización de éstos a las demandas de la sociedad y del sujeto activo de la educación, conservan el corte positivista y selectivo de la dictadura. 3. Pero el mismo año en que se promulga la Constitución, salta a la escena de nuestro drama el hombre que ha de ser, que es ya, el mejor intérprete de la Revolución en su aspecto educativo. El hombre es Moisés Sáenz quien, en 1917, se hace cargo de la Dirección de la Escuela Nacional Preparatoria en cuyo seno impera ese positivismo lánguido y decadente que apuntala al porfirismo, y permanece indiferente a la reforma pedagógica de la escuela primaria iniciada al finalizar el siglo. En cambio, afuera, un pueblo que empuña aún el arma entre sus manos, espera la objetivación del triunfo revolucionario. 121
  4. 4. 112 Raúl Mejía Zúñiga. Notas de clase del curso Política Educativa de México, impartido en la Escuela Normal Superior de México. Sin embargo, dentro de esos recintos universitarios que la Revolución no ha franqueado, con un equipo de educadores normalistas de sólida preparación que les permite fijar metas precisas y objetivos concretos, Moisés Sáenz emprende la más apasionante lucha en el campo silencioso de las aulas. Pronto se desata sobre él una retrógrada e impúdica oposición que suele prolongarse hasta nuestros días y en la que, a falta de argumentos científicamente bailados, la obra educativa y social que emprende con técnicas universales y alma de gigante dentro de las estructuras educativas en donde las revoluciones tienden a perpetuarse, es calificada de yanquizante. En torno a siete principios de carácter universal que conforman la escuela secundaria, Sáenz inicia la tarea. Dichos principios son: 1) Logro y conservación consciente de buena salud. 2) Dominio de los procesos fundamentales para la vida culta. 3) Exploración, despertamiento y cultivo de la vocación. 4) Formación del ciudadano. 5) Uso adecuado del tiempo libre. 6) Hacer del educando un miembro digno del hogar y 7) Formación del carácter ético. PREPARACIÓN 1, En este punto es necesario aportar algunos dato* PREPABACION históricos a fin de que los interesados en asuntos educativos, así como los jóvenes y los adolescentes que concurren a nuestras escuelas, valoricen la obra y juzguen de los cargos que vienen arrastrando, desde entonces, esos egregios reformadores. "Sáenz, hombre fuerte, adopta como propósito de su vida prepararse y preparar a otros maestros para realizar a fondo, y por todos los caminos, aquella importante obra de transformación educativa" "■ que México demanda y él emprende. Para ello, el año mismo en que nace la Constitución, Sáenz inicia la creación de una escuela para adolescentes dentro de los propios recintos universitarios. Y sin detenerse, pero sin descuidar tampoco ninguno de sus flancos, con el propósito de consumar la obra y no de hacer simples inversiones políticas, Sáenz empieza por la formación técnica y científica de los profesionales de la enseñanza. Claro que el camino es de los más largos pero ¿quién puede negar que es de los más firmes? "El plan de estudios de Gabino Barreda tiene una larga vida —de 1867 a 1913— y, durante sus 46baños conforma a la juventud y el ambiente cultural de México, pero a partir de 1914 empieza a ser enjuiciado al calor de las inquietudes revolucionarias." ,H 2. "Sáenz tiene 27 años de edad cuando en 1915, tal vez bajo la inspiración agraria del decreto del 6 de enero de ese mismo año y con el que la Revolución empieza a pagar su deuda con los grandes núcleos campesinos, organiza en calidad de Director de Educación del Estado de Guanajuato el Primer Congreso Pedagógico de esa entidad." n- En 1916 se intenta modificar nuevamente el plan de estudios de la Escuela Nacional Preparatoria para establecer una mejor articulación entre ésta y la escuela primaria, pero al año siguiente, por ley del 13 de abril de 1917, la Secretaria de Instrucción Pública y Bellas Artes queda suprimida; las escuelas primarias pasan a depender de los Ayuntamientos, y la Escuela Nacional Preparatoria del gobierno del Distrito Federal. Es entonces cuando Sáenz se hace cargo de la Dirección de esta última, la cual, "libre por un instante de las barreras graníticas que oponía la Universidad a toda reforma democrática y popular, y sustraída momen- táneamente a la tradición comtiana en la que se refugiaba la élite privilegiada de la dictadura para formar la clase dirigente, Sáenz actuó como un verdadero profesional de la educación." "• Y, como tal, procede desde luego a organizar un ciclo de conferencias de carácter eminentemente pedagógico que lleva al cabo del 13 de junio al 16 de agosto de 1917. 3. En ellas se aprecia ya la madurez intelectual de Sáenz el educador, la nitidez de su pensamiento social y pedagógico y, sobre todo, el enorme poder de convencimiento que ejerce en torno suyo. A la distancia de más de medio siglo y en medio de un mundo social que se renueva, las mencionadas conferencias dedicadas al profesorado de las escuelas secundarias del Distrito Federal, mantienen su actualidad. 113 Soledad Anaya Solórzano. Dücurio citado. México, 1951. 114 Raúl Mejia Zúñiga. Boletín citado. México, 1960. 1,3 Raúl Mejla Zúñiga. Boletín citado. México, 1960. »« Raúl Mejla Zúñiga. Boletín citado. México, 1960. 117 Los ponentes son Andrés Osuna, Federico Álvarez, Ismael Cabrera, José Romano Muñoz, Moisés Sáenz, Galación Gómez, Arturo Pichardo, Emilio Bustamante, Andrés Osuna y José Romano Muñoz, respectivamente. 122
  5. 5. El programa del citado ciclo es revelador con sólo mencionar los temas que estudian: "Cómo enseñar a estudiar a los alumnos", "El Método de Enseñanza en las Escuelas Secundarias", "La Metodología de la Lengua Castellana en las Escuelas Superiores", "La Enseñanza de las Matemáticas", "La Enseñanza de las Ciencias Experimentales", "La Enseñanza de la Geografía en lo Pasado y en lo Presente", "La Enseñanza Colectiva e Individual en las Escuelas Secundarias", "El Estudio de la Educación del Carácter", "La Disciplina en las Escuelas Secundarias" y "La Educación Estética." m El contenido científico y la calidad pedagógica de dichas conferencias constituye aún hoy, abrevadero valioso en donde los maestros pueden encontrar experiencias y conocimientos útiles. ORACIÓN 1. Durante el tiempo que ocupa la dirección de la escuela La a nacional preparatoria —de 1917 a 1920—Moisés Sáenz se dedica ardientemente a orientar y preparar a ¡os elementos humanos que habrán de proseguir, con él, la obra hasta consumaría y perpetuarla. pero hacia 1920 el grupo de profesionales u n i ve rs it a r io s que consideran "deprimentes los procedimientos que llamaban de normalistas.''''' que tienen una visión permanente y prefieren lo c i e n t í f i c o y puro sobre lo necesario y funcional, logran que la escuela preparatoria vuelva al seno del consejo universitario y que Sáenz abandone la dirección de la misma. Dentro del campo universitario la tarea no es sencilla, Sáenz la i n i c i a (•así solo pero pronto, a su lado, colaboran con él los más destacados maestros normalistas y los más avanzados educadores universitarios. en tor- no a Sáenz, se agrupan los reformadores que por nueve años trabajan por el advenimiento de la escuela secundaria mexicana. los componentes del grupo no buscan empleos o prebendas, posiciones políticas ni gloria personal; sus procedimientos son el estudio metódico y constante de los problemas del adolescente, y no las antesalas burocráticas como campo de acción, las loas desorbitadas a los hombres del poder o la murmuración y la calumnia en los oídos de los funcionarios públicos, como frecuentemente sucede. luchan por una escuela sólida y científica estructurada con técnicas universales en su organización y fines, pero con acentuados rasgos nacionales por cuanto a filosofía y acción. •' su doctrina pedagógica, semejante tal vez a la de las escuelas secundarias alemanas que nacen a partir de 1922, se complementa en Sáenz con los fines democráticos y populares de las escuelas norteamericanas, poro de ninguna manera se conciben para establecer o alimentar lazos imperialistas sino para colocar a México, con una nacionalidad democrática y popularmente estructurada, dentro del concierto de la naciones del mundo. Una escuela mexicana, en f i n , que acorde con los principios y los ideales de la revolución, afirme éstos y conduzca pedagógicamente la obra por los senderos del futuro. 2. -pero la atmósfera dentro de los claustros universitarios es irrespirable, el clima está cargado de tradición, y los aristocráticos hombres de ciencia que durante lustros alimentan al partido "científico" de la dictadura se resisten a pensar, siquiera, que la antigua, Real y Pontificia Universidad permita, en su propia base de sustentación —la Escuela Nacional Preparatoria— el menor contacto con el pueblo revolucionario, y se ponga en manos de normalistas desorbitados. "Fue ésta la época en que un grupo de profesionales universitarios amenazó presentar su renuncia el día en que a las aulas de la Escuela Nacional Preparatoria se presentara el primer muchacho vestido de overol. ¡Ésa es, en síntesis, la atmósfera social dentro de la cual lucha Moisés Sáenz en el periodo do 1917 a 1920! Pero el ambiente pedagógico es peor, los planes de estudio y los programas mantienen rígidamente el orden lógico de las ciencias conforme a la doctrina del positivismo y, por tanto, el conocimiento humano se halla organizado conforme al gradual desenvolvimiento histórico y no de acuerdo con el orden psicológico del proceso educativo. Las aulas universitarias, concebidas para que un eminente profesional con más o menos éxito en la vida política o de los negocios dicte una serie de conferencias académicas ante un auditorio pasivo y expectante es, entonces, y sigue en parte siéndolo hoy, nuestra lacra educativa en las escuelas para adolescentes. Es más, en la actualidad casi el total do las aulas académicas en las instituciones de carácter profesional (UNAM c IPN), y aun en la educación media básica y superior, se hallan en manos de los llamados profesionistas liberales (abogados, ingenieros, médicos, etc.). Sin el mínimo de preparación pedagógica y que, marginados de su profesión, se refugian en el presupuesto de la docencia improvisándose educadores. '•'" 118 Moisés Sáenz, Conferencia citada. México, 1917. 123
  6. 6. . 3. "Loa hombres de ciencia en México —dice Moisés Sáenz en 1917— son plantas exóticas, y aún se leu tilda de chiflados y poco prácticos, y respecto « nuestra juventud, a las legiones de jóvenes' que salen año tras año de las' aulas, no sienten ni inclinación siquiera por la práctica tecnológica o científica, y mientras el extranjero viene y saca el oro de nuestras rocas y el petróleo de nuestro subsuelo y los frutos y maderas de nuestros bosques, ellos, impáridos, se dedican a escribir versos, a decir discursos, a hacer especulaciones filosóficas y los píenos afortunados a ocupar los escritorios de las oficinas públicas." ' - ' Sáenz so ve obligado a salir de la Dirección de la Escuela Nacional Preparatoria, la institución vuelve a su tradicional cauce universitario y a servir de puente único para que, algunos adolescentes y jóvenes privilegiados, coronen su vida con una carrera profesional. Sin embargo la huella de Sáenz queda impresa y pronto, el mismo año en que éste deja la Dirección de la escuela, un nuevo plan de estudios sonríe a la reforma educativa al introducir, en su estructura, "una flexibilidad desconocida hasta entonces en las Escuelas de México." 12- Dos años después el Código Universitario asienta: ".. . con el fin de equipar al estudiante con un medio de ganarse la vida y convertirse en un miembro útil a la sociedad, también para formar un lazo de unión entre los estudiantes y los trabajadores, haciéndoles sentir que el trabajo es noble y permite el desarrollo de una coordinación social, los planes de estudio deben contener una materia de oficios. . ." 119 Kaúl Mejia Zuñiga, Baletin Citado, Mexico 1960. 120 Carlos A. Carrillo, el maestro que nacionaliza y adapta para México los conceptos universales de la pedagogía al finalizar el siglo pasado dice: Vosotros Señores ingenieros, y abobados y médicos y periodistas, que tomáis asientos en las juntas de instrucción pública, permitidme que os dirija muy respetuosa y humildemente csui súplica: Dejad csis asientos] porque no sabéis lo que traéis entre manos, porque estáis haciendo muchos desaciertos que darían mucho que reír, si no dieran mucho que llorar; dejadlos, crccdinc, si amáis sinceramente la instrucción pública, y queréis sus progresos". Artículos Pedagógicos. México, 1907. 121 1Moisés Sácnz. La Enseñanza de las Ciencias Experimentales. Conferencia dictada en el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria. México, 2 de julio de 1917. ¿Es éste un triunfo reformista o un éxito imperialista de Norteamérica como algunos lo calificarían hoy? SECUNDARIAS EUROPEAS 1. Transformación de la escuela secundaria no es solo un fenómeno norte- americano, sino además europeo y americano, porque obedece a una corriente inevitable en la mayoría de los países,"1-3 sobre todo después de la Primera Guerra Mundial y en México, además, como consecuencia de la Revolución iniciada en 1910. Sáenz considera esto sin hacer caso a las diatribas que se enfocan en su contra y, convencido de que su obra es demasiado valiosa para atender asperezas, y con el frío método del investigador que como maestro de ciencias experimentales lo conforma, pero también con la delicadeza del artífice genial, "realiza un prolongado viaje por Europa y se aplica a conocer directamente el problema de la Educación Postelemental y el movimiento de reforma que en Francia, Inglaterra y Alemania se venía realizando después de la primera guerra, movimiento que en cada país imprimía a la Educación Secundaria ciertos caracteres para poner remedio a las deficiencias que en cada uno presentaba la escuela tradicional." m Y en Europa, con la amplia y sólida base de sus conocimientos, con la mente fija en ¡as necesidades de su patria y con la más grande y noble calidad de educador, Sáenz estudia la escuela secundaria francesa, la inglesa y la alemana . 2. En todas ellas encuentra como preocupación constante la tendencia a imprimir a la escuela secundaria una vida propia e independiente de las universidades, a darles un contenido más educativo y menos instructivo para "educar en la reflexión más bien que llenar la inteligencia de informaciones científicas, humanistas o clásicas." '" Pero sobre todo Sáenz ratifica, en el Viejo Mundo, su propio pensamiento de escuela democrática y única para todos —ricos y pobres— de escuela eminentemente educativa destinada a formar hombres más que profesionales, seres felices más que intelectuales y ciudadanos más que entes adocenados ajenos a las inquietudes y necesidades nacionales. 12i Conferencia Nacional de Segunda Enseñanza. Tema IV. México, 1951. 125 Ramón Beteta. Dinámica de la Revolución Mexicana. México, 1951. 1 3< Soledad Anaya Solórzano. Discurso citado. México, 1951. 124
  7. 7. Esa diferenciación es apenas perceptible en la Francia de la postguerra, en donde el plan de estudios de la educación secundaria de las universidades, aunque titubeante, ofrece al educando múltiples caminos para incorporarlo eficazmente a la sociedad, y presenta ya tres derivaciones fundamentales: para el trabajo social, para las carreras profesionales y para la formación de la personalidad. En Inglaterra, a pesar de que conforme a su tradición la escuela secundaria conserva el rango de perpetuadora de abolengos comerciales e industriales, tiene ya como propósito fundamental el de atender a la formación del carácter por encima de todo, esto es, se le asigna la tarea de educar. 3. Pero en la Alemania vencida de 1918, clara y fulgurante la escuela secundaria, fundiendo en uno solo los tres tipos de escuelas que existen —Gimnasio, Gimnasio Real y Real Escuela Superior— los declara equivalentes tanto en su contenido científico como en su valor pedagógico, imprimiéndoles una finalidad común como se aprecia en el decreto que el Ministerio de Instrucción Pública alemán expide entonces y que dice: "... el fin esencial que persiguen los institutos de segunda enseñanza, no es facilitar a los alumnos cierto caudal de conocimientos, sino desarrollar en ellos todas las facultades, tanto de la voluntad y el sentimiento como del intelecto para que las apliquen en su profesión futura en servicio de ¡a patria y en bien de la cultura de la humanidad. Se debe acentuar más que antes, la educación en lugar de la instrucción de los alumnos. La enseñanza secundaria dará a sus alumnos una cultura general y no especialista ni preparatoria para ciertas carreras o determinados estudios universitarios." Y aunque este tipo de escuela se establece hasta 1922 con el nombre del Colegio Alemán Superior, Moisés Sáenz asiste a las inquietudes que lo preceden. La organización técnica conforme a las ciencias pedagógicas que Sáenz encuentra en Europa al iniciarse la tercera década del presente siglo, le sirve para afirmar los conceptos y los propósitos que lo animan para crear la escuela secundaria en México. SECUNDARIA NORTEAMERICANA 1. En las Colonias del Imperio Británico que dan origen a los Estados Unidos, la educación de la juventud tiene como modelo el aristocrático tradicionalismo inglés, pues el plan de estudios imperante, dice un ingenioso autor, "se empeña en desarrollar la destreza de arrojar tizones para ahuyentar cierta clase de tigres que eran abundantes y peligrosos. Poco después los tigres fueron exterminados, pero el adiestramiento intensivo en arrojar tizones continuó. Aunque tal destreza no era ya necesaria, se alegaba que valía la pena seguir adquiriéndola, aduciendo que desarrollaba la inteligencia. La alegoría marca el sentido de las escuelas destinadas a la juventud, cuyos modelos son las establecidas en Massachusetts y en Nueva Inglaterra en el siglo XVII. Y, como las colonias tendidas a lo largo del Atlántico no tienen mucho tiempo para dedicarlo a la educación escolar propiamente dicha, la tradición se perpetúa con pocos cambios durante cien años. Pero a mediados del siglo XVIII —en 1749—, y bajo la inspiración de Benjamín Franklin, s<; abre en Filadelfia una academia destinada n "estimular el desarrollo de sus alumnos a f in de que al egresar puedan cumplir los deberes de la vida corriente." "' Esto implica la transformación de los planes de estudio tradicionales, para estimular el estudio de la agricultura y de la ciencia. La nueva escuela se propone, atender todo lo útil y lo decorativo a la vez; la enseñanza del inglés en sus diversas ramas —gramática, composición, lectura oral, literatura, etc.—; el dibujo con los principios elementales de la perspectiva, y las ciencias modernas como ejercicios prácticos en agricultura y horticultura, comercio, industria y mecánica. He aquí el esbozo de un plan de estudios, para una sociedad que marcha por la ruta de su integración y desarrollo. Además, en ese plan de estudios adoptado poco antes de la independencia de las trece Colonias norteamericanas, se incluye un curso de historia general que comprende geografía, cronología, costumbres antiguas y moral acerca de la madre patria —Inglaterra—, y desemboca en la historia de las colonias para impulsar su prosperidad y preparar su independencia. Y no obstante que este plan tiene una acogida entusiasta y popular, en ocasiones lo vence la tradición, pues hasta la enseñanza del inglés se ve reducida por la del latín. 2. Pero pronto la madurez social exige un nuevo tipo de escuela secundaria, y las clásicas "academias" adoptan gradualmente programas más liberales. Así, la Andover Academy de 1778, declara que su objetivo es "instruir a la juventud no solamente en el inglés y la gramática latina, la escritura, la aritmética y las ciencias sociales que se enseñan correctamente, sino especialmente el de enseñarles el objetivo principal y la naturaleza de la vida." 128 125
  8. 8. La independencia convierte a las colonias en Estados, los cuales se rehabilitan económicamente; las clases medias compuestas fundamentalmente por comerciantes y artesanos se fortalecen; la democracia se desarrolla y, con todo eso, surge la necesidad de crear un sistema de escuelas acorde con la nueva estructura económica, política y social. De ello se desprende el establecimiento de las escuelas elementales y libres, en oposición a las "academias" tradicionales que "no satisfacen ya las necesidades apremiantes de la juventud." 126 Tilomas H. Briggs. La Educación Secundaria en los Estados Unidos. Memoria del Seminario Interamericano de Educación Secundaria. Santiago de Chile, 1954-1955. 127 Benjamín Franklin, a mediados del siglo xvm. Citado por Thomas M. Briggs. Memoria citada. Santiago de Chile, 1934-1955. De esta inquietud nace en Boston, en 1821, la primera escuela secundaria como un instituto de educación avanzada sostenido con fondos públicos, que constituye el origen de los primeros High Schools concebidos, primordialmente, como escuelas terminales en tanto que las "academias" se transforman cada vez más en preparatorias para las universidades. En consecuencia, aparecen dos tipos de escuelas secundarlas: las que excluyen las lenguas clásicas en sus planes de estudio y buscan una educación democrática formadora de hábitos, y las que conducen al educando a la Universidad. Sin embargo, unas y otras tratan de preparar para la vida activa." l:n Al finalizar el siglo XIX, el desarrollo industrial y comercial de los Estados Unidos repercute inevitablemente en los planes de estudio de las escuelas secundarias, y las viejas estructuras educativas, con sus materias filosóficas, declinan ante la enseñanza del idioma inglés y de los estudios sociales; las ciencias naturales abandonan el sentido religioso y adoptan el higiénico, y lo mismo sucede con las materias de física, química, civismo, historia y literatura. 3. Es cuando la Asociación Nacional de Educación, en 1892, declara: "las escuelas secundarias de los Estados Unidos no tienen por objeto preparar a los jóvenes para la universidad. Su función principal es preparar para los deberes de la vida a aquella pequeña porción de todos los niños del país, que demuestren capacidad para sacar provecho de una educación que se prolongue hasta los dieciocho años de edad y cuyos padres estén en condiciones de mantenerlos mientras permanezcan por tan largo tiempo en la escuela." "° El programa de estudios adopta entonces carácter nacional para aquellos cuya educación no puede rebasar la escuela secundaria, porque "la preparación que es buena para la vida —se afirma—, es buena también para la universidad." El viejo concepto de que el objetivo de la escuela semativo que en la escuela deben tener, para orientarse hacia el campo prematuro de la especialización. Se ignora que el adolescente no está en aptitud ni tiene la madurez necesaria para la especialización pues, por el solo hecho de serlo, su estructura psíquica es cambiante e inestable y no ofrece el campo propicio para ello. Su formación y desarrollo debe guiarse, por tanto, pedagógicamente de acuerdo con los procesos psicológicos que lo rigen. Pero la educación secundaria "resulta dominada por las exigencias de los exámenes y de las facultades universitarias, y la cultura sobre la cual basa su plan de estudios tiende a ser artificial y muerta, y da énfasis muy marcado a las materias mismas más bien que a las cualidades dinámicas que la cultura implica, en su significado de algo que puede cultivarse y crecer". na En los países sudamericanos pesa tanto la tradición —mixtura de escolástica y positivismo—, que en último análisis el alumno queda, a tal grado subordinado a las materias, que llega hasta su despersonificación total. Es más, barajadas éstas dentro del plan de estudios con criterio estático y enajenante, acaban por ser instrumentos inútiles para la integración y el desarrollo del educando. La cultura se mide en términos de habilidad para reproducir patrones estáticos —conferencias y libros—, y no por lo que el individuo pueda hacer y logre progresar. Tal es el esquema de la educación secundaria sudamericana en 1927, el cual puede servir para medir el valor pedagógico de la escuela secundaria actual, de acuerdo con la proporción en que su estructura permanezca viva. El patrón, aunque negativo, abarcaría los aspectos fundamentales de la educación secundaria tales como doctrina, organización, técnicas y métodos del hacer pedagógico, preparación y formación de los maestros, libros de texto, etc., así como los planes y programas de estudio en su conjunto. 128 Tilomas H. Briggs. Memoria citada. Santiago de Chile, 1954-1955. 129 Aunque los planes de estudio varían en los diferentes Estados de la Unión, registran todos un denominador común: la tendencia a fundir en una misma institución las dos finalidades señaladas. 123 Thomas H. Briggs. Memoria citada. Santiago de Chile, 1904-1955. 126
  9. 9. 2. Ahora bien, si el sistema francés es selectivo con el fin de formar élites intelectuales y el alemán aspira a la creación de una nueva cultura nacional; si el inglés se esfuerza por conciliar las tradiciones nobiliarias con la formación del carácter de acuerdo a las necesidades y capacidades del educando, y el norteamericano pretende desarrollar las exigencias de una sociedad democrática moderna, el sistema sudamericano tiene, como el francés, el fin primordial de la selección. En Uruguay y Chile la escuela secundaria, aunque articulada con la escuela primaria, se encauza directamente hacia la Universidad; en Argentina se halla bajo el control del Ministerio de Educación; en Brasil sujeta a un Concilio Especial y, en todos ellos, entre la educación elemental y la secundaria, existe un abismo infranqueable. Por cuanto a su duración, comprende generalmente seis años y los alumnos ingresan a él de doce; en Argentina es de cinco años a excepción de tres escuelas especiales, y en Uruguay se divide en cuatro de educación secundaria general y dos de preparatoria, que varían de acuerdo con la facultad a que se va a ingresar. En su mayoría, los maestros son profesionales universitarios que desembocan en la docencia, pero en Chile existe un sistema de perfeccionamiento y en Argentina oportunidades para prepararse profesionalmente. "La psicología de las diferencias individuales no se ha-tomado en consideración y los intentos para Introducir cursos diferenciados, aun dentro del concepto tradicional de cultura, han sido calificados de poco democráticos. En cierto grado, la uniformidad de programas ha sido la causa del gran porcentaje de reprobados, de la preparación para los exámenes, del aprendizaje de memoria y del apego a los libros más que a las ideas y a las situaciones prácticas".'30 Por eso los alumnos que sobreviven, con un limitado margen de intereses y habilidades, van a formar parte de esa élite social que selecciona la escuela secundaria. Para el maestro los discípulos son unidades aisladas; las técnicas del trabajo colectivo, no existen; la aplicación de los conocimientos adquiridos a problemas nuevos, se desconocen, el "catedrático" aborda el tema con una conferencia que sigue el orden lógico del libro de texto, y los alumnos sólo escuchan pasivamente para después repetir su contenido; no se usan procedimientos que estimulen el estudio y la investigación; tampoco se propicia el intercambio de ideas ni provoca la curiosidad, el gusto y el deseo de investigar. . . y ni siquiera el de interrogar. Este método es el que sanciona el sistema de promociones mediante el cual la conducta y el comportamiento del educando durante todo un año escolar, pueden ser anulados por un examen de media hora. El maestro se interesa más por la materia que por el alumno, y éste se concibe como número de una serie y no como ser viviente en proceso de desarrollo; la acción del profesorado se reduce a preparar alumnos para las universidades, sin preocuparse por mejorar la capacidad de los mismos; los exámenes son simples actos de selección de profesionales y no de evaluación de los progresos del educando, de la capacidad del maestro o de la eficacia de los métodos y factores que intervienen en el proceso educativo. Las escuelas secundarias son instituciones que sirven para evadir las actividades manuales, industriales y comerciales, y aunque hay escuelas industriales y técnicas, a ellas sólo asisten los alumnos de las clases infe- riores. La educación cívica y moral, teórica y práctica, no existe de hecho, y los juegos y deportes no se fomentan a pesar de su eficacia para la formación del carácter y hábitos de cooperación, así "como para atender problemas de la salud y la ocupación sana del tiempo libre. 131 J. L. Kandell. Conferencias citadas. México, 1927. 132 J. L. Kandell. Conferencia! citadas. México, 1927. Sin embargo, en casi todos esos países existen marcados anhelos de reforma entre destacados educadores. En Argentina, por ejemplo, Ernesto Nelson dice: "Un instituto de educación general que no logra educar sino a la minoría de la masa estudiantil que lo frecuenta, evidencia por ello mismo defectos graves y compromete la función específica a que está llamado". Juan Ramos, en 1926, asienta: "El trabajo preparatorio es malo, como puede verse por los exámenes de admisión universitaria y por las estadísticas anuales de fracasados en las facultades. . . Que no es cultural, es una verdad elemental reconocida por cualquiera que lea los extensos programas en los que, de buena fe, se ha amontonado cuanto pudiera incluirse en las pretensiones enciclopédicas de sus autores". Carlos Saavedra lamas, señala los defectos siguientes :;: "Falla de Integración entre los diferentes métodos educativos; demasiada preparación para los exámenes e ignorancia del valor real de los conocimientos adquiridos; falta de en- trenamiento para la aplicación de conocimientos, y carencia de educación moral y estética". 3. En Brasil, Afranio Peixotto, escribe: "La educación secundaria que trata de impartir los conocimientos generales a todos aquellos que van a seguir una vida activa o a especializarse en alguna vocación, debiera tener un contenido moderno consistente en: lenguas vivas, ciencias naturales y sociales, literatura antigua y moderna, 127
  10. 10. bellas artes y ejercicios atléticos, contenidos que preparan a los alumnos para alcanzar triunfos más difíciles en los ramos de las ciencias. El estímulo para adquirir estos conocimientos no debe convertirse en ese tormento inquisitorial que hasta ahora ha producido efectos negativos en la enseñanza; por el contrario, deben estimularse la belleza, la curiosidad, el interés y el valor de las materias". Carneiro Leáo, señala: "... dos problemas deben ser resueltos urgentemente: el de la organización y el del método. Con la primera reforma se hace un esfuerzo para seleccionar y distribuir las materias, teniendo por mira el desarrollo del espíritu de nuestros alumnos más bien que el ingreso a las Universidades, pues nuestra juventud vive en su propia época y para su propia civilización. En la segunda, los métodos educativos no deben descuidarse, a fin de reducir el esfuerzo del discípulo, haciendo que todos sus estudios resulten interesantes y prácticos." En Chile, Encina, autor del libro "Nuestra Inferioridad Económica", asienta que la falta de progreso industrial y comercial en su país, se debe a las escuelas secundarias. "La enseñanza —agrega— no les desarrolló el deseo y la voluntad firme de no dejarse supeditar, ni les ennobleció la finalidad del esfuerzo industrial, base del poderío y de la grandeza de los pueblos en la hora actual. Falta a nuestros jóvenes la ambición intensa e ilimitada, el estimulo que mueve al hombre a consumir la existencia en una actividad devoradora, en la cual el individuo puede destrozarse, pero la colectividad se engrandece". Otro educador, Luis Galdamés, "pide una intimidad mayor entre la educación general y la vida económica del país, así como mayor empeño en la educación, anteponiéndola a la enseñanza por materias". Y la Asociación de Educación Nacional, recomienda la simplificación de los cursos, la intensificación de la educación cívica, la introducción de métodos activos y una articulación más estrecha entre los cursos do las escuelas elementales, las secundarias y las especiales. En Uruguay, se presenta la misma alternativa: o la escuela secundaria prepara para entrar a la Universidad, o prepara para entrar a la vida. Y el doctor Lapeyre, dice: "Se creyó que la multiplicación de los Liceos sería el antecedente obligatorio para aumentar el número de los que se inician en las profesiones liberales. ¡Error profundo! Los Liceos Departamentales tienen una misión más grande: difundir la cultura general y preparar al hombre y al ciudadano para el ejercicio y desarrollo de sus actividades". Juan Monteverde, afirma: "La enseñanza secundaria de los países americanos debe tener como fin primordial la preparación de ciudadanos aptos para el ejercicio consciente de la democracia, y suficientemente instruidos para contribuir al progreso de la sociedad en que viven. La instrucción de los alumnos para abordar los estudios superiores, debe considerarse como fin accesorio de la enseñanza secundaria". Vaz Ferreira, escribe: "El sistema de exámenes es el espantoso horror de lo actual, y nuestra enseñanza secundaria es un matadero de niños". Por último, el doctor Kandell, afirma: "México es, a mi juicio, el primero de los países latinoamericanos que se ha enfrentado abiertamente con el problema, y que aun cuando no ignora del todo la voz de la tradición, ha intentado ceder a los reclamos de esa gran parte del pueblo que no está destinada a pertenecer a las profesiones liberales. México se ha colocado, por esto, en un plano desde el cual puede servir de ejemplo a sus hermanas Repúblicas de Latino América... Lo que estáis haciendo aquí queda confirmado y sancionado por la teoría y por la práctica, tanto en Europa como en los Estados Unidos".1'0 LA SECUNDARIA MEXICANA 1. Entre vaivenes de reforma y con mas de estudio, la Escuela Nacional Preparatoria conserva su trayectoria elitista, la cual no responde ya a las estructuras sociales y a la doctrina de la Revolución Mexicana. De ahí la necesidad de encauzar el movimiento social, político y económico de la Revolución al través de la escuela secundaria, de la misma manera que el positivismo- lo hace frente a la escolástica al triunfo de la Reforma. "Pero como estas- instituciones no podían ni debían funcionar con absoluta independencia, porque tal cosa hubiera significado anarquía, desorientación y pérdida de los puntos de vista que inspiraron su establecimiento, se impuso la necesidad de colocarlas bajo la vigilancia y gobierno de un centro coordinador y técnico: la Dirección de Enseñanza Secundaria, bajo la inmediata dependencia de la Secretarla de Educación Pública". '" 140 ¿No valdría la pena revisar y estudiar cuidadosamente con sentido estrictamente profesional, a Cincuenta Años de la Fundación--del Sistema Nacional de Escuelas Secundarias Mexicanas, los conceptos contenidos en este rubro para hilvanarlos a las estructuras y necesidades actuales y no "empezar a vivir de nuevo"? Por otra parte, consideradas las escuelas secundarias como una especie de puente entre las primarias y las propiamente universitarias, requieren de un orden especial por lo que toca a su organización y métodos, ya que se refieren normalmente a. los adolescentes que presentan problemas especiales relacionados con el periodo por el 128
  11. 11. cual atraviesan. "Una escuela secundaria universal significa una escuela diferenciada, esto es, variada en sus posibilidades educativas, flexible en sus sistemas y con diversas salidas hacia diferentes campos de la actividad futura. .. que ni el Departamento de Enseñanza Primaria y Normal ni la Universidad Nacional, estaban ampliamente capacitados para controlar y dirigir, ya que bajo la influencia del primero la Escuela Secundaria se infantiliza y bajo la de la Universidad se encauza por finalidades unilaterales. .. "Además, la Secretaría de Educación Pública debe extender la Educación Secundaria a todas las entidades federativas, como lo ha venido haciendo en la Educación Primaria y Rural, porque es indispensable elevar la cultura media del país, y estimular y controlar la iniciativa privada en lo que toca al establecimiento y funcionamiento de las Escuelas Secundarias particulares".'" Por cuanto al concepto filosófico, de acuerdo con el más puro criterio democrático del cual la educación no es, ni puede ser, sino un reflejo de los anhelos colectivos en consonancia con la organización que el pueblo mexicano acepta como norma de vida, la naciente escuela secundaria adopta la doctrina democrática como principio fundamental, precisamente para servir de fuente de inspiración para la vida del país. 2. "Y ¿qué debe ser una educación democrática y cuál la filosofía que le sirve de normal Desde luego, ofrecer igual oportunidad para todos, puesto que en las funciones democráticas el ciudadano debe estar en igualdad de circunstancias para el desempeño de ellas, so pena de que el sufragio universal y todas las actividades que de él derivan resulten completamente nugatorias y aun perjudiciales para los fines democráticos".''' Y como corolario de este postulado, "La escuela secundaria inicial persigue la unidad de los sistemas educativos, pues la democracia exige que todos los ciudadanos recorran el mismo camino en materia de educación, que todos tengan acceso a las mismas aulas, y esto no sólo en las grandes ciudades o grandes' centros de población, sino hasta en los campos".'" 111 Moisés Sáenz. Memorándum para el señor Presidente. ASUNTO: Sobre las Escuelas Secundarias. México, 6 de junio de 1929. i" Moisés Sáenz. Memoria de los trabajos realizados por el Departamento de Enseñanza Secundaria durante la administración del C. Presidente Plutarco Elias Calles (1924-1928). S.E.P., Tomo XX, núm. 2. México, D. F., 1928 "La misma universalidad que debe tener la educación en un régimen democrático, impone la necesidad de que dicha educación sea flexible en cuanto a sus programas, y de aquí resulta un segundo problema: dar oportunidad para que todos se eduquen; pero no pretender que la educación sea la misma para todos', puesto que no todos los hombres traen la misma capacidad biológica, ni todos pueden ser sometidos a sistemas iguales. La enseñanza secundaria, debe ofrecer un campo de atenciones variadas o variables, con toda la flexibilidad necesaria para poder amoldarse a las exigencias' de todos y cada uno de los futuros ciudadanos, pues que todos tienen, dentro del régimen, igual derecho de ser atendidos con la eficacia necesaria".1" Esto no quiere decir que la escuela secundaria pretenda impedir la formación de una aristocracia intelectual constituida por especialistas, tanto en las ciencias como en las artes y por investigadores profesionales, pues cuanto más se difunda la cultura y su nivel medio esté más alto, habrá mayores contingentes de hombres capacitados para las altas especulaciones; "pero esto no será por cierto —dice Sáenz— la creación artificiosa de un grupo seleccionado intencionalmente a expensas de las necesidades de la mayoría sino que será una manifestación espontánea, del progreso y la civilización". Por eso considera, punto muy importante, que las escuelas secundarias adopten normas especiales que garanticen su desenvolvimiento, de la misma manera que una nación necesita leyes que estén en consonancia con su modo de ser. "Por otra parte —agrega—, la escuela no debe ser un organismo estacionario, por lo mismo que es el reflejo de la sociedad; tiene que ser esencialmente variable para responder constantemente a las palpitaciones sociales del momento; debe ser un centro de experimentación, un laboratorio en que siempre se tengan en pequeña escala los fermentos que han de infundir en la sociedad nueva savia para su. Desenvolvimiento".'" 143 Moisés Sáenz. Memoria citada. México, D. F., 1928. 144 Moisés Sáenz. Memoria citada. México, D. F., 1928. 145 Moisés Sáenz. Memoria citada. México, D. F., 1928. 146 Moisés Sáenz. Memoria citada. México, D. F., 1928 147 Moisés Sáenz. Memoria citada. México, D. F., 1928. 148 Moisés Sáenz. Memoria diada. México, D. F., 1928. 129
  12. 12. 3. Claro que el problema es netamente económico; pero la escuela secundaria mexicana, desde que nace, pretende rebasar los niveles de la educación primaria para alcanzar, por su conducto, la cultura superior Y procura extenderse con el fin de abrir sus puertas, tanto a los hijos de los obreros y de los campesinos, como a los del profesional o el rico para hacerse universal, democrática y cosmopolita. Éste es, en términos generales, el marco filosófico dentro del cual se organizan las actividades de las escuelas secundarias mexicanas como unidades docentes, y que Moisés Sáenz prepara durante nueve años con acentuados matices nacionalistas. Ahora bien, para responder a los postulados filosóficos que inspiran a las escuelas secundarias, Moisés Sáenz precisa, dentro del marco universal, como finalidades u objetivos, los siguientes: "a) Ampliar y perfeccionar la educación primaria superior, b) Vigorizar sentimientos de solidaridad en los alumnos, cultivando hábitos de cooperación, c) Presentar un cuadro, tan completo como sea posible, de las actividades del hombre en sociedad y de las artes y conocimientos humanos, para que, mediante la iniciación en la práctica de esas actividades y de la aplicación de los conocimientos adquiridos por los" alumnos, ¡a escuela pueda contribuir a que cada quien descubra su propia vocación y siga la que más se acomode a sus necesidades, aptitudes y gustos" "Las susodichas finalidades generales —aclara— han sido determinadas mediante el análisis de las diversas actividades de la vida, comunes a todos los individuos de la sociedad, y teniendo en cuenta, además, el carácter y la idiosincrasia de los' educandos, así como el conocimiento de la teoría y la práctica de la moderna ciencia de educación".'1' Es más, Sáenz concreta y agrupa los objetivos de la escuela secundaria, en tres grandes categorías: "I. Preparación para el (cumplimiento de los deberes de ciudadanía. ¡I. Participación en la producción y participación de las riquezas. III. Cultivo de la personalidad independiente y libre". ¡He aquí, condensados admirablemente con vigor y dinamismo pedagógico y social, los siete principios universales a que aspiran, hacia 1925, las escuelas secundarias del mundo y que permanecen, hasta hoy, en esencia inalterables! ;Con esta doctrina nace, hace cincuenta años, la escuela secundaria mexicana bajo los auspicios del Maestro Moisés Sáenz! SIGNIFICADO 1: dos decretos presidenciales firmados por Plutarco SIGMFICADO esas calles, e inspirados por Moisés Sáenz, dan lugar a la creación del sistema nacional de las secundarias en México: uno del 29 de agosto de 1925 y otro del 22 de diciembre del mismo año. Por el primero "Se autoriza a la Secretaria de Educación Pública para crear escuelas secundarias, dándoles la organización que, dentro de las layes establecidas y los postulados democráticos educativos, estime conveniente"; y, el segundo, "para que a partir de 1926, no admita en la Escuela Nacional Preparatoria alumnos para el primer año y ordene a la Universidad Nacional la separación de los cursos secundarios que le queden, poniendo dichos cursos secundarios bajo la jurisdicción técnica y administrativa de la Dirección de Educación Secundaria que se crea en la Secretaria de Educación Pública, a partir del primero de enero de 1926".1" La naciente Dirección de Enseñanza Secundaria se inicia, pues, con cuatro escuelas: dos de nueva creación y las dos existentes en los ciclos secundarios de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela Nacional de Maestros. A mediados del mes de marzo de 1926 abren sus puertas, oficialmente, estas cuatro escuelas secundarias separadas ya de los recintos universitarios: con ello se da cima a la más trascendental reforma edu- cativa de la escuela del adolescente, preparada y modelada por Moisés Sáenz. Y como el fin principal de esta nueva escuela es extender su acción a todas las capas de la sociedad mexicana de acuerdo con "las leyes establecidas y los postulados democráticos educativos", en el mes de junio de ese mismo año se crea la primera escuela secundaria nocturna, mediante la transformación del ciclo nocturno de la Escuela Nacional Preparatoria."0 Los fundamentos y los ideales de estas escuelas, se sintetizan poéticamente en las palabras que el Secretario de Educación Pública pronuncia en aquella ocasión: "ojos muy abiertos para la observación, y fijación en la retina de los jóvenes mexicanos, del vasto y complicado panorama nacional, y corazón muy sensible y palpitante al unisono del corazón de las grandes colectividades de México para sentir sus ansias', orientar sus anhelos y realizar las actividades necesarias para el mejoramiento y el progreso individual y nacional, es lo que hemos deseado y pedido de nuestras escuelas secundarias. Si eso se consigue, nos sentiremos siempre satisfechos y orgullosos de haber contribuido en algo a dar vida a esta reforma".'" 130
  13. 13. 2. Ahora bien, si México hubiera adoptado una escuela secundaria del tipo norteamericano como los detractores de Moisés Sáenz afirman, seguramente habría sido conducida al fracaso; pues el México de 1917 en que Sáenz inicia la tarea, como el de 1926 en que la consuma, apenas empieza el desbrozamiento de las fuerzas sociales desatadas por la Revolución y está lejos, muy lejos, de una etapa industrializadora y comercia] aunque distante también, es cierto, de la dictadura que se proyecta semifeudal para adentro y semindustrial hacia afuera. Con sentido nacionalista, en el México que durante la Colonia, la Reforma y la Dictadura vive bajo el peso del latifundismo y analfabetismo interiores; que refleja un falso brillo cultural hacia el exterior, y sale apenas de una oligarquía elogiada como democracia en las cancillerías extranjeras por mera gratitud imperialista, sólo se concibe una escuela rural como la que in ic ia Vasconcelos y organizan técnicamente Moisés Sáenz y Rafael Ramírez. Un país atado a la voluntad de un dictador y que vive c u l t u r a l m e n t e bajo el peso de un positivismo importado; un pueblo que inicia con retraso de siglos la destrucción del latifundio fanatizado, la educación e l i t i s t a y el militarismo tradicionales manipulados todos por las matrices de empresas transnacionales; que vive los momentos en que todo eso parece destruido pero que no substituye aún la acción revolucionaria de un pueblo en armas, y cuando los estratos culturales de la dictadura continúan vigentes dentro de los recintos universitarios y en los círculos de intelectuales engreídos con el pasado, la única escuela secundaria que puede implantarse en México es la que Moisés Sáenz crea inspirado, más que en la norteamericana, francesa, inglesa, alemana o sudamericana de la época, en las necesidades populares y en las aspiraciones democráticas del México surgido de la Revolución de 1910. 149 Estos decretos son los números 1848 y 1850, dados en el Palacio del Poder Ejecutivo Federal en las fechas citadas; los cuales firman Plutarco Elias Calles como Presidente Constitucional de México y J. Manuel Puig Casauranc en calidad de Secretario de Educación, conforme a la fracción I del artículo 89 de la Constitución General de la República, y cuya copia del original certifica el Oficial Mayor, Alfredo E. Uruchurtu. 550 Como algunas personas pretenden ahora ter los fundadores de este sistema, es necesario aclarar que, si bien algunos estudiantes luchan entonces por los cursos nocturnos dentro de los canales universitarios, como en la actualidad por las "preparatorias populares", las escuelas secundarias nocturnas nacen como una parte del plan general de trabajo trazado por Moisés Sáenz: 151 J. Manuel Puig Casauranc. Secretario de Educación Pública, en el acto inaugural del Sistema Nacional de Escuelas Secundarias Mexicanas. México, 16 de marzo de 1926. 3. De no ser ésa, ¿cuál hubiera podido ser? La respuesta a esta interrogante no la han apuntado nunca los opositores a Moisés Sáenz, ni de entonces ni de ahora. La escuela secundaria que nacen los decretos de 1925 y empieza a funcionar en 1926, no llega aún a su plenitud por múltiples circunstancias adversas, pero es auténticamente mexicana e intensamente nacional por su doctrina y su estructura. Nace al través de una coyuntura histórica sin precedente para complementar, en su nivel medio, a la luminosa escuela rural que extiende su acción a todos los campos mexicanos para vertebrar el sistema educativo nacional que México necesita, y con el cual se termina la obra de secularización iniciada por Valentín Gómez Farías y José María Luis Mora en 1S33. Con la escuela primaria rural actual y con la escuela secundaria también de hoy, en las que Moisés Sáenz exterioriza su vida de educador, se levantan las barreras que ya no pueden franquear ni minar las fuerzas retardatarias del pasado. La escuela rural por su estructura y su extensión, su doctrina y sus maestros tiene capacidad para defender, ella sola, la tradición liberal de México. Y la escuela secundaria, Independizada ya de los recintos universitarios hoy autónomos; despojada del falso brillo del positivismo; democrática y popular por su estructura; universal, única y formativa por excelencia, y científica por su organización y fines, tampoco permitirá retrocesos ni estancamientos, pues ha llegado a formar a la clase social que dirige los destinos nacionales. Con ellas México no puede marchar más que por un solo camino: el del progreso. ESTUDIO Y AFIRMACION 1. Al llegar a su término la administráliza actividades tendientes a consolidar y perpetuar la obra educativa. A ese fin responde la organización do la Asamblea General de Estudio de Problema* de Educación Secundaria y Preparatoria, llevada al cabo en la ciudad de México del 12 al 19 de noviembre do 1928. La revisión del trabajo realizado; la afirmación y consolidación do los valores positivos del mismo, y la aclaración y 131
  14. 14. unificación de los conceptos, constituyen los objetivos de esa Asamblea a la que asisten representaciones de los sistemas educativos federales, estatales y particulares de todo el país. Aumenta su importancia el hecho de que, tanto el nacimiento como el desenvolvimiento de las escuelas secundarias, coincide con el desarrollo del conflicto religioso que aqueja al país y en el que Moisés Sáenz, como destacado dirigente de la política educativa, constituye el punto central de los ataques. Sin embargo, se advierte en todas y cada una de las fases y aspectos de esa reunión de estudio, el vigoroso pensamiento y la doctrina pedagógica y social que Moisés Sáenz sostiene personalmente, y en ocasiones por quienes se forman profesionalmente a su lado. La asamblea gira pues, substancialmente, en torno a Moisés Sáenz a posar do que ól mismo la conforma —según dice— "para que tenga el trabajo el carácter de conjunto científico o impersonal que le corresponde". Los conceptos, las conclusiones y las recomendaciones a que llega dicha Asamblea, constituyen todavía hoy caudales de experiencias y aportan sugestiones para nuevas rutas. Unas cuantas notas, entresacadas desordenadamente de la Memoria de la misma, prueban estas aseveraciones. 2. Veamos algunas: "a) La misión de los talleres (en las escuelas) no es simplemente la de orientar vocaciones pues ésta, con ser valiosa en alto grado no es todo... la misión fundamental debe ser la de moralizante y acercadora y fundidora de clases... b) "La del enriquecimiento del plan de estudios con actividades colectivas y optativas orientadas a actividades agrícolas, comerciales, bancarias, industriales, artísticas que realizará como se realizan todas las obras de penetración social- cuando llegue su hora..." c) Se sugiere que por vía de ensayo se fusionen las materias de Geografía, Historia y Civismo "de modo que se desarrollen de manera coordinada y constituyan las tres una sola asignatura, que -podrá abarcar los tres años del ciclo secundario..." Con este fin, "urge establecer los cursos necesarios en la Facultad de Filosofía y Letras y Normal Superior, para formar los maestros que se requieren. . ." d) "La escuela Secundaria debe constituirse con los ciclos que actualmente se hallan separados; los tres de secundaria y los dos de preparatoria. Integrada así la escuela secundaria única —de cinco años-debe fundar su estructura en la psicología del adolescente y ser eminentemente democrática y popular. . ." e) La escuela secundaria debe introducir en sus programas contenidos vocacionales "a fin de establecer conexiones entre ella y la escuela técnica. La escuela técnica agregará por su parte en sus programas' contenidos culturales a efecto de atender el mismo propósito. . ." f) "Las actividades periescolaras son más importantes que los planes y programas de estudio en el punto de vista educacional. Son las canalizadoras de las energías sobrantes, las iniciadoras de la vida práctica y constituyen, además, un sano esparcimiento de la juventud. . ." g) "La observación científica es la observación organizada que tiende a inquirir las relaciones entre las causas y los efectos. y para educar ésta, la enseñanza de las Ciencias Biológicas constituye un medio poderoso. .." 3. h) "Los cuestionarios para los exámenes deben ser objetivos, y la escala de calificaciones debe tender a determinar de manera clara la situación de cada alumno dentro de su grupo en función del aprovechamiento medio del mismo. . ." í) "Un programa es' una norma de enseñanza, pero no una garantía de éxito. Interpretar un programa es adaptarlo a las necesidades del momento psicológico que se vive, a las necesidades del medio escolar en que actúa (la enseñanza para ser fructífera debe ser oportuna), sin desvirtuar la idea fundamental, básica (finalidades) que normó la formación del programa. . ." j) "Las finalidades del programa de castellano son tres: enseñar a hablar, enseñar a escribir y enseñar a leer. . .".""- A Moisés Sáenz corresponde señalar, en brillante conferencia, las características y finalidades de la educación secundaria en México. De ellas señalamos sólo cuatro: Primera. "La Enseñanza Secundaria no debe ser una mera continuación de la primaria ni una antesala de la universidad... tiene finalidades y características suyas propias; ni es una primaria hinchada ni una universidad deprimida. .. La escuela secundaria tradicional de México, en su afán de ser distinta a la primaria, se hizo instructiva dejando de ser equitativa; mucha celebración, poca habituación; mucha información, poca acción; demasiada absorción, poca expresión.. ." 132 Algunas conclusiones, como la (b) que se refiere a! enriquecimiento de! pían de estudios con actividades agrícolas, comerciales, bancarias, industriales, artísticas, etc.; la (c) que recomienda el área de ciencias sociales como una sola asignatura, y la formación de maestros para ello; la (e) relativa a las conexiones vocacionales entre las escuelas secundarias y las técnicas; la (f) que define las actividades periescolares como más importantes desde el punto de vista educativo, y la (i) que habla de la adaptación del programa a las necesidades psicología y a las del medio escolar, entrañan conceptos que no puede escamotear ninguna modalidad educativa que se pretenda. Segunda. "La escuela secundaria no debe ser una escuela para señoritos; ni para la pequeña burguesía, ni para la 132
  15. 15. burocracia citadina... por lo que será necesario un aumento en él número de escuelas secundarias; una mayor riqueza en el programa de la misma; una diversidad de desembocaduras; un escape al concluir el primer ciclo (tres años) por donde él alumno pueda salir sin derrota y con un bagaje de hábitos, conocimientos y habilidades capaces' de funcionamiento eficaz. . ." ¡Si se atendiera hoy al pensamiento de Moisés Sáenz con las adaptaciones naturales que exigen los cincuenta años transcurridos, seguramente podrían corregirse muchas deficiencias que lesionan a la juventud y se encauzaría, por mejores senderos, la educación de los adolescentes! PROFESIONALIZARON DE LA ENSEÑANZA 1. Tercera. El ejercicio de la enseñanza a secundaria debe considerarse con una carrera en sí misma y, por tanto, se deben sentar normas para esta carrera, mejorar el profesorado, y consolidar las funciones del maestro".'11 Con estas cuantas palabras bosqueja Moisés Sáenz todo un programa y toda una inversión de los conceptos imperantes que consideran a cualquier profesional, con más o menos éxito en la vida de los negocios o en el campo de las especulaciones políticas, como eficiente para atender la educación de los adolescentes. Ser médico, licenciado o ingeniero; si no es que poeta, periodista o político, basta entonces para "tener derecho" a impartir clases en las escuelas secundarias o dirigir la educación." A' este respecto el mismo Moisés Sáenz dice: Cuarta: "La escuela preparatoria llegó a considerar deficientes los procedimientos que llamaban de normalistas; a tener por indigno del renombre de los profesores preparatorianos, vérselas con niños y recordar que tenían niños' frente a ellos, junto con los que había que trabajar un poco y se inventó entonces un método que dieron en llamar universitario y que yo llamo preparatoriano, que consiste en el desconocimiento del proceso mental de los alumnos; en el olvido absoluto del alumno corno alumno, en la exposición de ¡as' disciplinas desde el punto de vista de las materias y no desde el punto de vista del alumno. Este método preparatoriano ni es método universitario, y ni siquiera es método".1" Maestro de Ciencia de la Educación desde 1917, con la disciplina mental y el rigor científico que le da su especialidad de Ciencias Químicas y Naturales, su doctorado en Ciencias y en Filosofía y el apasionado fervor con que se adentra en los problemas de la educación, imprime a ésta todo momento la categoría de ciencia y al maestro la de un profesional.'''' Sobre las ciencias que integran la sociología, la biología y la psicología Sáenz pretende levantar el edificio de la ciencia de la educación, mirando siempre a aquéllas como fuente de su técnica y su estructuración. ;Cuánto bien haría en la actualidad profundizar esos conceptos antes de ensayar "reformas" en los niveles primarios, medios o superiores, pues podría encauzarse la educación por los senderos que le traza Moisés Sáenz en el corlo lapso de su vida! 2. Los estudios que preceden a sus planes educativos; las investigaciones tanto de la sociedad como del hombre en sus manifestaciones espirituales que realiza, ofrecen material de primera mano para resolver o atender muchos de los problemas latentes. Cuando piensa en una Ley Orgánica para la Enseñanza Secundaria que favorezca la formación de un cuerpo docente adecuado; al conformar las Misiones Culturales para preparar maestros rurales en su propio ambiente y actividad; en el instante en que establece normas para la estimación del aprovechamiento de los escolares; cuando concibe la orientación vocacional como un trabajo científico, e introduce las mediciones mentales y la clasificación de los alumnos en las escuelas secundarias, Moisés Sáenz trabaja en la edificación de una ciencia de la educación con los ingredientes de nuestra nacionalidad, para elevar a rango profesional la educación 154 La Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, por Ley del 7 de abril de 1910, crea la Escuela Nacional de Altos Estudios dentro de la Universidad Nacional, con el fin de "formar profesores de las escuelas secundarias y profesionales" (Artículo segundo)- En ella Moisés Sáenz, desde 1917, organiza cursos pedagógicos para preparar la reforma educativa de 1925. En 1936 se establece el Instituto de Preparación para Profesores de Enseñanza Se- cundaria el cual, en 1941, se denomina Centro de Perfeccionamiento para Profesores de Enseñanza Secundaria, Ese misino año, con base en la Ley Orgánica de la Educación Pública, se crea la Escuela Normal Superior. Y en la actualidad, a mis de ésta existen .12 Escuela» Normales Superiores en el país, con cursos anuales e intensivos; a más de la Dirección General de Mejoramiento Profesional del Magisterio, que comprende los tipos educativos elemental, medio y superior. 133
  16. 16. 155 Hoy todavía, de manera que parece institucionalizada. los egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como los del Instituto Politécnico Nacional, ingresan a la docencia en las Escuelas Preparatorias y en las Profesionales, los primeros: y en la Serrétaria una educación Pública, los segundos. Por su parte las locuelas Normal"-. Superior del país raquíticas, pobres y las mas funcionando como empresas particulares o participación e s t a t a l , producen profesionales de la educación en términos de subdesarrollo. 156 Moisés Sáenz. Conferencia citada. Escuela Nacional Preparatoria, Mc:-v o 1' de julio de 1917. 157 Abram castellano, con las mismas aspiraciones profesionales y t educativa iniciada en 187:1 por José Díaz Covarruliias. Ministro de I-'.institución publica. dice: "Siendo las lecciones de enseñanza Objetiva sobre Ciencias, instituid.-." como ramo especial, n- confiaron a Médicos c Ingenieros para dar las clases. La Reforma, en este Ramo, por lo mismo, nació con descrédito, y más se acentuó esto, porque los doctore; ingeniero^ le)o< de la educación y la enseñan/a, no sabían ni el objeto de la materia, de la enseñarla". "Si en todos los niveles se impone la obligación —dice— de estimar el talento de los niños para agruparlos de acuerdo con el mismo, en la escuela secundaria, donde han de seleccionarse los alumnos de conformidad con sus capacidades y de orientarse hacia diversos campos de la actividad, ya liada las escuelas universitarias o planteles de otra Índole, ya para entrar en la corriente de la acción extraescolar, en esta institución, repito, una justa medición es todavía más urgente. . . Diferenciados los individuos, conocidas sus capacidades y analizadas, por otra parte, las necesidades del grupo social, se procura, que cada uno reciba aquella educación que mejor desarrolle sus peculiares habilidades para el logro del bien común".'" Moisés Sáenz da los primeros pasos en México para la realización de este ideal que tendrá que desembocar, algún día, en una organización que ponga "a cada ser humano en el lugar preciso que le corresponde por sus capacidades y por la necesidad que de ellas tiene su patria".'"'" 3. Clasificar mediante pruebas de inteligencia para dar a conocer a los maestros "la naturaleza de sus grupos y los hechos fundamentales concernientes al desarrollo mental de sus alumnos";'" estudiar estadísticamente los resultados; presentar éstos mediante cuadros y gráficas que permitan la fácil visualización, así como dar las sugestiones para el aprovechamiento de los mismos, son los procesos de los trabajos científicos que Moisés Sáenz inicia desde 1926. Algunos resultados obtenidos entonces en la ciudad de México, permiten confirmar estos conceptos: "Los alumnos del grupo de menores no han alcanzado la madurez física. . . sus intereses sociales difieren mucho del grupo de mayores; muy pocos ele ellos han encauzado su vocación y no se interesan por determinada profesión o industria. Los alumnos mayores están más cerca de la madurez en todos sentidos; algunos de ellos tienen más perversión que cualquiera de los alumnos jóvenes; muchos tienen que afrontar problemas económicos y tienen, por consiguiente, especial interés por los resultados prácticos de sus estudios; hay tendencia en ellos a desertar de la escuela, y los problemas disciplinarios entre ellos suelen ser más complejos y de mayor trascendencia para la escuela. . ."."" 157 Moisés Sáenz. Medición mental de los Alumnos de las Escuelas Secundarias d< la Ciudad de México. S.E.P. México, 192fi. 158 Elvira Morones. Manual de Psicotécnica. Por el Profesor Dr. W. Moede, Prólogo. México, 1930. 159 Montana Lucía Hastings. Medición mental de los a lu mn o s . . . S.E.P. México, 1926. 160 Montana Lucía Hastings. Obra citada. México, 1926. En esas consideraciones se basa la Dirección de Enseñanza Secundaria en 1928 para separar, en escuelas distintas, a esos dos grupos de alumnos. "En conclusión, un buen examen mental de los alumnos seguido de un adecuado estudio estadístico, revela muchos problemas cuya futura resolución traerá consigo más amplias y mejores oportunidades, para que cada alumno desarrolle a su máximo sus aptitudes y llegue a ser un ciudadano útil por haber encontrado en la escuela una educación adaptada a sus necesidades"."1 La escuela es la que debe adaptarse a las características psíquicas, a las diferencias individuales y a las necesidades de los alumnos pues éstos no son, ni han sido nunca, monedas o timbres fiscales hechos con el mismo troquel que puedan manejarse, pedagógicamente, con patrones electrónicos. ¡De ahí la flexibilidad que los planes y programas de estudio, las técnicas de trabajo y los procedimientos de la evaluación, deben adoptar! CRECIMIENTO Y DESARROLLO 1. Sabido es que crecer no es desarrollarse, pues si lo primero implica 134
  17. 17. aumento en la cantidad, lo segundo significa enriquecimiento de la cualidad; y si lo primero requiere sólo la acción de sumar para realizarse, lo segundo exige la integración armónica y dinámica de los contenidos. Esto puede aplicarse a cualquier organismo o sistema político y social, científico o tecnológico ya que, si en ellos los engranes cuantitativos no corresponden a los cualitativos, o sólo uno de esos aspectos se realiza, se pierde el equilibrio que debe existir como suprema aspiración en todo sistema. En cambio, si el crecimiento y el desarrollo se efectúan de manera coordinada y armónica, se evitan deformaciones. 101 Montana Lucía Hastings. Obra ei.ida. México, 1926. Desde el punto de vista cuantitativo, en el sistema nacional de escuelas secundarias sucede esquemáticamente lo siguiente: antes de su fundación cuenta solamente con el Ciclo Secundario de la Escuela Nacional Preparatoria, con 839 alumnos. En 1926 funcionan en el Distrito Federal 5 escuelas secundarías —cuatro diurnas y una nocturna—, más 13 escuelas de enseñanza especiales las cuales, por sus características, pueden ser consideradas como escuelas secundarias, con un total de 3 mil 860 alumnos. Existen, además, 12 escuelas foráneas de enseñanzas especiales —cuatro con internado y ocho sin él—, con 21 mil 518 alumnos. El punto de partida queda expresado así, con la austeridad de la cifra: 30 escuelas secundarias en sus dos modalidades — secundarias propiamente dichas y de enseñanzas especiales—, con 25 mil 378 alumnos. Cualitativamente, y a fin de dinamizar sus propósitos, se crea en la escuela secundaria la plaza de Maestro de Planta, "para constituir el grupo de maestros destinados a asesorar al director y compartir con él la autoridad y responsabilidad de la escuela, y a realizar la guía personal de los alumnos tanto en el campo científico como en el artístico, el moral y él social de los edwandos'".'" A dos años de su creación, y por iniciativa también de Moisés Sáenz, se efectúa en la ciudad de México la Asamblea General de Estudio de Problemas de Educación Secundaria y Preparatoria, la cual constituye el primer balance colectivo de estudio y afirmación, como se aprecia en páginas atrás. En 1929, Moisés Sáenz crea en la Universidad de México los cursos para maestros en servicio, con el propósito de dar a conocer a fondo la filosofía de la reforma en la educación secundaria, y preparar a los maestros para difundirla y realizarla. 2. En 1930, "para defender a los adolescentes contra la emigración al vecino país —Estados Unidos de Norteamérica— en busca de escuelas, con riesgo inminente de sufrir una trascendental deformación espiritual dañosa para la Patria","3 se crean las primeras escuelas secundarias foráneas en la frontera norte del país, con las cuales se atan hoy los nudos de la acerada malla que constituye el más compacto lienzo de nacionalidad. Nadie, por tonto o perverso que se le suponga, puede negar que el sistema de escuelas secundarias mexicano tiene, al menos en estado latente, la doctrina y los perfiles universales, los contornos nacionales y la madurez profesional que se requiere, para ofrecer la más adecuada educación del adolescente."» En ese mismo año, consumada ya la autonomía universitaria, la Secretaría de Educación Pública organiza en la ciudad de México los cursos intensivos para los maestros de escuelas fronterizas, "cursos que permitían una convivencia de aquellos maestros con los de la capital, y una asimilación fructífera de toda idea que pudiera mejorar el trabajo escolar de aquellos apartados lugares".103 Este formidable intercambio de experiencias técnicamente organizado, muestra uno de los procedimientos más eficaces para llevar al cabo el mejoramiento profesional de los maestros en servicio. Veinticinco años después, en 1950, el sistema nacional de segunda enseñanza cuenta con 801 escuelas en toda la República, con las modalidades siguientes: secundarias propiamente dichas, de enseñanzas especiales, tecnológicas o prevocacionales y técnicas comerciales. Algunas dependientes de la Dirección General de Segunda Enseñanza, otras del Instituto Político Nacional o de la Universidad Nacional Autónoma do México, y otras más de las Escuelas Normales o de las Escuelas Prácticas do Agricultura.1"" 102 Moisés Sáenz. Memorándum citado. México 6 de junio de 1929. ]lK1 Soledad Anaya Solórzano. Discurso citado. México, 1951. 103 Claro que es perfectible pero, más por descuido que por falta de energía inicia), necesita reajustes y modificaciones en su estructura, organización y métodos pero, !a doctrina y el enfoque que le dan vida en 1925, son todavía operantes y no han sido superados. 105 Soledad Anaya Solórzano. Discurso citado. México, 1951. 3. En 1950 y 1951, la Conferencia Nacional do Segunda Enseñanza que prolonga su tercera etapa hasta 1953, 135
  18. 18. proyecta una reforma de la escuela secundaria que no se logra llevar al cabo, en virtud de que sus conclusiones y recomendaciones coinciden con el final del sexenio gubernamental. Es, sin embargo, el más serio esfuerzo de evaluación cuantitativa y cualitativa del sistema en el curso de su historia. Para dar una idea más completa del crecimiento del sistema, en el Capitulo VI de este ensayo se incluyen dos cuadros que se refieren a él. Y como la educación organizada descansa fundamentalmente en los planes y programas de estudio, por ser éstos los instrumentos más comunes para la realización de sus fines, ellos han sido siempre el punto de convergencia de las inquietudes educativas. Así, a partir de 1926, el sistema de escuelas secundarias registra diez cambios en los planes de estudio y, como consecuencia, en sus programas. Esto no quiere decir que haya habido ese número de reformas, pues los cambios han consistido en una nueva distribución de las materias y del tiempo a ellas destinado, pero sin variar la esencia, el contenido y los fines de la escuela secundaria inicial, como puede apreciarse en el estudio de ellos al través de los cincuenta años transcurridos que se incluye, también, en el capítulo siguiente. 106 Tan vilo las 156 escuelas secundarias del Distrito Federal, entre diurnas, nocturnas, de enseñanzas especiales y particulares incorporadas, más las 293 foráneas con los mismos ti|«n, hacen un total de 449 escuelas con 69 mil 226 alumnos. Planteamientos del maestro Moisés Sáenz en torno a la escuela secundaria* Programas. En lo tocante a programas, las escuelas secundarias de México pueden ser agrupadas en dos categorías las del tipo tradicional todavía la mayoría que comprenden un curso de cinco años intermedios entre la primaria y las escuelas profesionales universitarias y las de tipo de reforma, que hacen la distinción entre ciclo secundario y ciclo de preparatoria especializada. En estas escuelas el ciclo secundario comprende tres años de estudios y el otro dos o tres. Dentro de las escuelas del primer grupo podrían establecerse en términos generales dos clases: las continuadoras, hasta cierto punto.de la tradición positivista, y las que procuran ya conscientemente una reforma dentro del sistema establecido. El tipo tradicional y el tipo nuevo. En los establecimientos del tipo antiguo la materia de enseñanza y no el alumno es lo importante. El plan de estudios recibe atención preferente y las reformas escolares se refieren generalmente a modificación en la cantidad o en el orden de las materias. Los profesores son por lo común profesionistas que han mostrado cierta especialización en la asignatura que se les encomienda. El método de presentación de la materia es casi siempre el expositivo, mediante conferencias más o menos brillantes, salpicadas con preguntas e interrumpidas de cuando en cuando para "tomar la clase". Los exámenes vienen a fin de año, son orales y ante un jurado (sin embargo se observa ya la tendencia hacia pruebas escritas dadas con mayor frecuencia). La teoría positivista ha obligado a estas escuelas a dar preponderante atención a las ciencias en el plan de estudios y al método experimental para estudiarlas. Esto no obstante, el estudio científico en estas escuelas es por lo común teórico y verbalista; hay gabinetes de física y de química, pero éstos son más bien para demostración por el profesor o repetición de alguna manipulación importante por los alumnos que para experimentación y manipulaciones colectivas. La enseñanza del dibujo es formalista. La educación física se procura a base de gimnasia o de calisténica [s/c], aunque el movimiento moderno de juegos y deportes organizados va invadiendo ya aun estas escuelas. Los planteles de este grupo son instructivos más bien que educativos. La deserción escolar es muy grande, no solamente por el alto porcentaje de reprobados en los diferentes cursos, sino por la gran desproporción entre los alumnos que se inscriben al primer año y los que terminan a tiempo los cinco años o los que al fin y al cabo no terminan. 136
  19. 19. * En Boletín número 3, material de estudio: antecedentes sobre las reformas en la escuela secundaria, México, SEP, 1975, pp. 95-98. [Formulados en el año de 1927.] Las escuelas del otro tipo, el de reforma, son bien diferentes. Algunas de ellas están divididas en dos ciclos, el primero de los cuales (tres años) tiene por fin la adquisición de una cultura general superior a la que se obtiene en la primaria y accesible, mediante muchas escuelas de esta clase, para un gran número de niños. Estas escuelas se caracterizan igualmente por la diversidad de desembocaduras que corresponden a otras tantas finalidades, dando así ocasión para que los alumnos que lo deseen y que puedan, lleguen a la universidad, para que otros ingresen a tas escuelas vocacionales o a las normales y para que otros más que no quieran o que no puedan continuar sus estudios reciban, no obstante, un conjunto de conocimientos y de habilidades inmediatamente aprovechables. A estas diferencias de concepto van correspondiendo diferencias en el plan de estudios, en el método y en la organización de escuelas. Por lo que toca a las escuelas dependientes de la Secretaría de Educación Pública, se ha determinado que el ciclo secundario constituya planteles separados, dependientes de un departamento creado especialmente para el objeto, que se llama Dirección de Enseñanza Secundaria. El ciclo especializado sigue dependiendo de la Universidad Nacional. Se ha establecido el punto de que el ciclo secundario debe ser independiente de la Universidad y, por otra parte, que no quede incorporado a la Dirección de la Enseñanza Primaria. Se le ha creado, pues, una personalidad aparte. El profesorado para el ciclo secundario va siendo reclutado entre los mejores maestros de las escuelas primarias y de la antigua Escuela Preparatoria. La nueva reglamentación les exige cursos especiales sobre educación, técnica de la enseñanza y sobre la materia que enseñan. Hay una marcada tendencia hacia la consolidación del trabajo de estos maestros. Mientras que en el sistema antiguo se pagaba un profesor para que viniera dar una clase, hoy se procura que un maestro dé todo su tiempo a la escuela (profesores de planta), o, como arreglo intermedio, que profese varias clases en el mismo establecimiento. De los 357 profesores que sirvieron las cinco escuelas secundarias oficiales de !a Ciudad de México en 1927,38 eran de planta, dedicando todo su tiempo a una escuela, 13 daban la mitad de ¿u dempü y el resto una fracción menor. Estas escuelas están procurando atender las diferencias individuales de los alumnos. En 1927 se administró a todos los alumnos del ciclo secundario en las escuelas oficiales de la Ciudad de México la prueba neta del ejército americano, la prueba Otis de razonamiento aritmético y de habilidad mecánica de Stenquist Además, todos los casos de frontera o dudosos, fueron aprobados con la traducción mexicana (Sáenz, 1923), de la prueba Terman de habilidad mental (Stanford Revisión). Los datos que estos exámenes arrojan fueron utilizados para la clasificación de alumnos, para adaptaciones pedagógicas y para la guía educativa. Estas escuelas muestran también una clara tendencia hacia la socialización. El plan de estudios. En lo tocante al plan de estudios, el sistema establece tres grupos de materias: las obligatorias, las optativas y las electivas, y señala que para las materias obligatorias el alumno no puede dedicar un tiempo mayor de 20 a 21 horas semanarias en el primer año, de 19 en el segundo y de 11 en el tercero. Determina también que en ningún caso podrán dedicarse más de seis horas semanarias a las materias de carácter electivo. Señala como obligatorias, en el tiempo total que en cada caso se indica y que se refiere a los tres años de estudios, las siguientes: 216 clase- horas de lengua castellana; 216 clase-horas de matemáticas; 324 de ciencias sociales; 216 de una lengua viva extranjera; 572 de ciencias físicas y naturales, de las cuales 216 deberán ser de trabajos de laboratorio; 216 clase- horas de educación física y 108 de dibujo a mano libre. Las materias optativas también son especificadas, debiendo el alumno o la escuela optar por una o por otras. Se deja un margen para las materias de elección libre, pero se señalan algunas reglas para la elección. 137
  20. 20. La Dirección de Enseñanza Secundaria. Su organización y sus funciones* Moisés Sáenz. Definición: en términos generales, la enseñanza secundaria en México comprende los estudios que deben hacerse para ingresar a alguna de las facultades universitarias. Estos estudios, cuya duración media es de cinco años, requieren, como base, seis años de educación primaria superior. Como se ve, la enseñanza secundaria ha sido una verdadera preparación para la Universidad. Las escuelas que la imparten se designan con los nombres de escuelas preparatorias, colegios o institutos. En la época actual se va abriendo paso en el país la tendencia a dividir este grado de la educación en dos ciclos: el primero, designado con el nombre de ciclo secundario, comprende los tres primeros años de estudios; el segundo, de dos o tres años según el caso, constituye el ciclo preparatorio propiamente dicho. Dentro de estas ideas y esta clasificación se va esclareciendo también el concepto de que las escuelas técnicas y comerciales, es decir, las llamadas escuelas vocacionales, que también reconocen como base los seis años de estudios de la escuela primaria superior, deben incluirse en la designación general de enseñanza secundaria, aunque hasta la fecha hayan funcionado como un sistema aparte. Como es fácil comprender, estos nuevos conceptos representan tendencias de reforma que se han venido realizando poco a poco en el campo de la educación mexicana. El órgano coordinador y técnico de los estudios secundarios comprendidos en el ciclo de este nombre es la Dirección de Enseñanza Secundaria, cuyas funciones, causas que motivaron su creación y la de las escuelas secundarias, se especifican enseguida: I. Causas que motivaron la creación de las escuelas secundarias y de la Dirección de las mismas Hasta 1925 se habían seguido en el Distrito Federal, en materia de enseñanza secundaria, las viejas tradiciones representadas genuinamente por la Escuela Nacional Preparatoria, tal como ésta quedó organizada por el filósofo don Gabino Barreda, a raíz del triunfo de la República en 1867. Las reformas y contrarreformas que al través de más de 50 años se hicieron en los planes de estudios y programas de aquella institución, no fueron nunca de tal naturaleza que implicaran cambios notables de orientación, pues en el fondo todo se mantuvo siempre fiel a las doctrinas filosóficas y a los conceptos educativos que privaron en aquella época. * Este texto forma parte del documento El esfuerzo educativo en México, Memoria de la labor realizada durante el periodo presidencial de Plutarco Elias Calles en 1928. La sección de la cual fue tomado el texto fue elaborada bajo la coordinación del profesor Moisés Sáenz en su calidad de Subsecretario de Educación Pública, "quien tuvo a su cargo directo el dictado o revisión del material...". Sobrevino la Revolución de 1910 y con ella nuevas ideas sobre la educación del pueblo mexicano, ideas que evolucionaron rápidamente durante los años de lucha, hasta llegar a cristalizar en postulados definitivos que exigen ¡guales oportunidades para todos en el orden educativo, difusión de la cultura y rápida elevación del nivel medio de esta cultura. La antigua Escuela Nacional Preparatoria no respondía ya a la nueva situación ni al nuevo concepto de equilibrio social emanados de la Revolución, pues el simple hecho de tener en un solo local, mal agrupados, millares de alumnos de ideales y de disciplina muy discutibles, demuestra que históricamente había terminado su misión como centro instaurador de aspiraciones sociales y cuya actuación fuese, a la vez, reflejo del pensamiento colectivo contemporáneo. La población escolar, tanto primaria como secundaria, del Distrito Federal, había aumentado considerablemente y, por lo tanto, el antiguo local de la Escuela Nacional Preparatoria era ya insuficiente para atender las demandas de inscripción de los alumnos que año tras año pretendían ingresar al ciclo secundario, lo que justificaba desde luego la organización de un amplio sistema de escuelas secundarias en el Distrito Federal. Esta misma aglomeración de alumnos ocasionó constantemente dificultades y problemas muy serios de control y de gobierno, no menos que 138

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