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Cuentos

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  • 1. 1. El hombre lobo.. La luna brillaba en la oscuridad profunda de la noche y a lo lejos se escuchaba perturbador y constante el aullido de un lobo. Gabriela estaba completamente atemorizada, pues su hermana Mariana le había contado una historia sobre un hombre lobo. Según cuenta la leyenda en las noches de luna llena el séptimo hijo varón se transforma en un lobo, que ataca a cuanto ser vivo cruza por su camino y lo destroza, para saciar con sangre su sed. ¿Sería esto verdad o sólo un invento? El aullido se acercaba cada vez más a su ventana, de pronto el viento comenzó a sacudir las cortinas y un rayo cruzó el cielo. La pequeña estaba temblando, entonces escuchó como si algo raspara con sus garras contra la pared... con voz temblorosa preguntó ¿Quién está ahí ? ¿Qué es lo que desea? ¡Conteste por favor! Pero sólo el viento con su rugir contestó, asustándola aún más. En su desesperación corrió hacia la ventana y apoyándose con todas sus fuerzas logró cerrarla. En ese instante sintió que una mano se posaba en su hombro, pensó que iba a desmayarse... ¿Qué sucede, qué son esos aullidos? preguntó su hermana que acababa de despertarse. ¡No lo sé, pero me pareció ver una figura extraña cerca de nuestra ventana! Las dos hermanas trataron de distinguir algo entre la oscuridad y la tormenta pero no lograban hacerlo y además los ruidos y los aullidos se hacían cada vez más fuertes... ¡ El pánico las paralizó! ... ¡De pronto los ruidos cesaron y tras unos segundos la puerta del dormitorio se abrió! ... Las dos lanzaron un alarido de terror al unísono ¡Auxilió! ¿Pero hijas, qué les sucede? ¿Qué no escucharon al pobre perro? ¿Quién lo dejó afuera con esta tormenta? Las niñas se abrazaron a su madre y al cachorrito y comenzaron a reír. ¡Quién entiende a estas criaturas! exclamó la mamá, dirigiéndose a su habitación. Entretanto a lo lejos se recortaba la figura de un lobo aullándole a la luna. 2. La momia.. La expedición de la doctora Agustina acababa de hacer un increíble descubrimiento ¡Una nueva tumba egipcia perteneciente a algún Faraón desconocido aún por los historiadores! ¡Esto era realmente fantástico! Las paredes estaban completamente cubiertas por jeroglíficos que indicaban las terribles maldiciones que acosarían a los profanadores y anunciaban que el que ahí yacía había sido condenado por un amor prohibido. Agustina, estaba tan entusiasmada con el hallazgo que no dio importancia a las amenazas y esa misma noche decidió abrir el sarcófago. La momia tenía una máscara Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 2. de oro con un hermoso rostro tallado representando la imagen de un joven de aproximadamente veinte años, los rasgos reflejaban una eterna dulzura y calma. Aquella noche la doctora soñó con ese apuesto joven acercándose a ella y tendiéndole la mano para que lo acompañe en su viaje sin fin, el sueño era tan real que le pareció sentir los dedos del joven acariciando sus cabellos, pero ..¡ la máscara cayó dejando al descubierto un espantoso cadáver al que le habían arrancado los ojos, y cortado los labios!. La doctora despertó aterrorizada, todo había sido tan real que aún le costaba distinguir entre la fantasía y la verdad. Como no podía conciliar nuevamente el sueño decidió descifrar los jeroglíficos del sarcófago. La maldición decía: Esto no podía ser verdad, solamente serían amenazas para asustar a la gente de aquella época, pensó Agustina, tratando de convencerse a sí misma; Sin embargo no podía dejar de recordar lo que había soñado. Cuando llegó nuevamente la noche , la joven científica se preparaba para dormir, entonces una ráfaga de viento helado llegó hasta ella, cuando se volvió para ver que sucedía quedó completamente paralizada ... ¡Parada frente a ella estaba la espantosa figura de la Momia! La horrible criatura extendía sus putrefactos brazos tratando de alcanzarla, aparentemente la confundía con su eterna amada. Cuando Agustina pensó que no tendría salvación ocurrió algo completamente inesperado, la Momia se vio reflejada en un espejo... Primero retrocedió, pero luego pareció darse cuenta de que en verdad aquel ser repulsivo era él mismo, entonces sin vacilar tomó la lámpara de alcohol que iluminaba el lugar y rompiéndola contra su pecho comenzó a arder en llamas. En aquel instante Agustina comprendió que el único esclavo de esta tumba había sido el joven Faraón, esclavo por siempre de su amor. 3. Noche De Brujas La tan esperada noche de brujas por fin había llegado , los niños se disponían a salir por sus dulces para luego reunirse a contar cuentos de terror. Pero esta vez algo especial sucedería. En lugar de reunirse en el lugar habitual lo harían en el cementerio abandonado en las afueras del pueblo, todos estaban nerviosos pero trataban de ocultar su temor. En el lugar la calma era tan profunda que imponía silencio. Los niños comenzaron a llegar y se sentaron formando una ronda alrededor de una lámpara que alumbraba sólo sus caras. El mayor de ellos comenzó a contar la leyenda del cementerio: ... Se dice que en este lugar fueron sepultadas tres hechiceras y que a partir de ese momento todos los años en la noche de brujas sus almas se elevan de las tumbas para atormentar a aquellos que no creen en ellas... ¿Pero... quién está haciendo ruidos? ¿Hay alguien escondido? Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 3. Todos se inquietaron, tal vez alguno de los niños mayores se había ocultado para atemorizarlos... Entonces se escucharon las doce campanadas de la iglesia repicando a la distancia... ¡Los niños se tomaron instintivamente de las manos! ¡La linterna cayó al suelo apagándose y el viento comenzó a soplar! ¡La luna se veía más grande y tenebrosa! ¡Debemos regresar a nuestras casas esto ya ha dejado de ser gracioso! dijo uno de ellos, y seguidamente gritó... Cielos ¿Qué es eso? De las tumbas parecían salir flotando extrañas y fantasmales figuras, nunca habían visto nada semejante. Querían correr pero sus piernas estaban endurecidas por el temor. ¡ Una risa estremecedora sacudió el cementerio ! ¡ Por fin los pequeños lograron reaccionar y salieron corriendo de aquel espantoso lugar ! Cuando estuvieron a salvo en sus hogares prometieron no contar a nadie lo que habían visto, pero a partir de aquella noche jamás volvieron a burlarse de los que contaban historias sobre el cementerio abandonado. 4. El patito feo. En una hermosa granja, Catita, la patita más bonita del lugar, empollaba pacientemente y con ternura como toda futura mamá, sus blancos huevecillos. Con gran ansiedad contaba los días. ¡Vamos que 21 días pasan rápido! Se decía. Además estaba segura que nacerían más que hermosos sus patitos... Y así fue. A los 21 días uno a uno fueron rompiendo sus cascarones, hasta que quedó un remolón... Mamá Catita preocupada miraba con curiosidad y angustia al retrasado huevito, cuando de repente se partió en dos y asomó su bebé, un patito tan raro que hizo exclamar a su madre: ¡Dios mío! ¡Que patito más feo he traído al mundo! El pobre patito, al que llamarían desde ahora: Patito Feo, debió conformarse con su fealdad, y tolerar las burlas de los demás. Chunchuna, la cerdita, dijo con voz muy seria que no quería verlo jugar ni acercarse a sus hijitos. Corina, la gallina, también se sintió molesta por la presencia del patito y le aconsejó: ¡Deberías irte de este lugar y tratar de no molestar a los demás! Y Patito Feo pobrecito viendo que nadie lo quería decidió marcharse en busca de su destino, fuera cual fuese. En su larga caminata por el bosque, lo sorprendió el temible lobo Feroz, que tranquilizó al desolado patito diciéndole que no lo comería porque no le gustaban los patitos... ¡Y menos tan feos! Pasó el tiempo y la vida siguió su curso... los meses pasaron, el invierno azul y frío fue llegando a su fin, entretanto el pequeñito crecía solito y escondiendo su fealdad... Y llegó la primavera, las flores el perfume y las ganas de vivir. Patito había crecido... De pronto su corazón sintió un cosquilleo que nunca había tenido antes... Era como si mil campanas resonaran a la vez dentro de él... Su cuerpecillo estaba invadido por el amor de una bella cisne que lo miraba con ternura desde el lago. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 4. Entonces se vio a sí mismo reflejado en aquellas claras y cristalinas aguas y comprendió que ya no era tan feo, sino, que se había convertido en un hermoso cisne, había llegado su momento. Al lado de su parejita, la bella cisne Karina todos lo admiraron. Cuando pasó el tiempo los enamorados tuvieron a sus hijitos, y Patito feo recordó que eran como él cuando chiquito, entonces se le agrandó el corazón y los amó tanto que fue un padre ejemplar. 5. Bella durmiente Hubo una vez un rey y una reina que deseaban mucho tener hijos. Después de un largo tiempo, la Reina dio a luz una niña. Era tanta su alegría que el Rey anunció una gran fiesta para el bautizo. Como madrinas de la pequeña Princesa invitaron a todas las hadas que hallaron en el reino, un total de siete. El Rey preparó para cada hada de regalo: un cofrecillo hecho en oro, rubíes y diamantes. Las hadas en agradecimiento otorgaron a la pequeña princesa un don cada una. - ¡Serás la más bella de todas las doncellas! - ¡Tendrás la bondad de un ángel! - ¡La gracia de una gacela! - ¡Bailarás con toda perfección! - ¡Cantarás como un ruiseñor! - ¡Tocarás todos los instrumentos musicales de maravillas. De pronto, una mujer entró en la sala. ¡OH! ¡Era el hada malvada, perdida desde hacía tiempo! ¡Se han olvidado de mí dijo muy furiosa, y lanzó un hechizo contra la Princesa: ¡ El día de tu cumpleaños número dieciséis te pincharás con una aguja y morirás! La última de las hadas buenas, que aún no había dado su regalo, dijo con, voz dulce: Majestades, vuestra hija se pinchará el dedo con una aguja, pero no morirá. Dormirá profundamente y pasados cien años un príncipe la despertará. El rey, asustado, ordenó que se destruyeran todas las agujas del reino. Pasaron así dieciséis años sin que nada ocurriese... hasta que un día la Princesa, paseando por el gran castillo, descubrió una pequeña habitación Allí el hada malvada disfrazada de anciana, cosía con aguja e hilo...¡Nunca vi nada igual a esto! Exclamó la princesita tomando una de las agujas. Entonces... ¡Se pinchó en el dedo, tal como predijo el hada malvada! al instante la princesita cayó al suelo, quedando profundamente dormida. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 5. El Rey, desconsolado, trasladó a la bella Princesa y la a acostó en su hermoso lecho de oro y plata. Enseguida, mandó llamar al hada buena que, al ver la gran tristeza de, todos los habitantes del castillo, dijo al rey: -Majestad, para que nuestra Princesa no se encuentre sola en el sueño, todos, dormirán y no despertarán hasta que ella termine su largo sueño. Tras haber pronunciado estas palabras, todos en el castillo cayeron dormidos. A partir de aquel momento un bosque mágico cubrió el castillo. Y así pasaron cien años hasta que, un apuesto príncipe, montado en su corcel paso cerca del lugar, entonces mágicamente su caballo se detuvo. Tan pronto desmontó, el bosque impenetrable se abrió ante sus ojos y vio el castillo. El Príncipe, intrigado, entró en aquel lugar, donde todo el mundo parecía dormir. Cuando llegó al magnífico lecho de oro y plata, la hermosa Princesa dormía. Asombrado por su belleza, se inclinó y posó suavemente sus labios sobre las rosadas mejillas de la hermosa joven. ¡La bella Princesa despertó; Y con ella también despertaron todos los habitantes del castillo!, ¡Todos comenzaron a bailar de alegría! Al día siguiente, los festejos terminaron con una gran boda que, unió para siempre a la Princesa y el apuesto Príncipe enamorados 6. Peter Pan.. Hubo una vez tres hermanos que vivían en las afueras de Londres. Wendy, la mayor, había contagiado a Miguelito y Alan, sus hermanitos menores su admiración por Peter Pan, el héroe de sus fantasías. Todas las noches acostumbraba contarles las fantásticas aventuras de Peter. Una noche, cuando todos dormían, un alegre tintineo les hizo abrir los ojos y... Una lucecita se movía por la habitación!¡Era Campanita, el hada, compañera inseparable de Peter Pan, y el mismísimo Peter! . Éste les propuso que viajaran con él al País de Nunca Jamás, donde vivían los Niños Perdidos... - Los niños aceptaron encantados, pero ¿ Cómo harían para volar?. No es problema, Campanita los ayudará con un poco de polvo mágico de estrellas para que puedan hacerlo. Cuando estaban llegando al País de Nunca Jamás, Peter les señaló: ...- Aquél es el barco del Capitán Garfio. El pirata más malo del lugar, tengan mucho cuidado con él. Tiene ese nombre desde que un cocodrilo le devoró la mano junto con su reloj; por eso ahora se pone muy nervioso cuando oye un ¡Tic-Tac! Campanita celosa de las atenciones que su amigo tenía para con Wendy, se adelantó, y les dijo a los Niños Perdidos que debían disparar una flecha a un gran pájaro que venía persiguiendo a Peter Pan. La pobre Wendy asustada por las flechas perdió equilibrio y cayó al suelo, pero por fortuna, enseguida se recuperó del golpe. Wendy cuidaba como una madre a todos aquellos niños y, también, claro está a sus hermanitos y a Peter Pan. Los terribles piratas organizaron una emboscada y se llevaron prisioneros a Wendy, con algunos de los niños. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 6. Contando con la ayuda de Campanita, que aprovechó el momento en que Peter se había dormido para verter en su vaso unas gotas de un poderosísimo veneno. Pero cuando Peter Pan se despertó y se disponía a beber el agua, Campanita, arrepentida de lo que había hecho se lanzó contra el vaso, y lo volcó. Mientras tanto, nuestros amiguitos seguían prisioneros de los piratas. que estaban a punto de ser lanzados por la borda como comida para los tiburones. ¡Parecía que nadie podría salvarlos!, cuando de repente, oyeron una voz: ¡A ver si te atreves conmigo!, Era Peter Pan que, había llegado justo a tiempo de evitarles a sus amigos caer al mar. Comenzaron a luchar y entonces, un tic-tac muy conocido por Garfio hizo que éste se estremeciera de horror. El cocodrilo estaba allí y, del susto, el Capitán Garfio dio un traspié y cayó al mar. Es muy posible que todavía hoy siga nadando desesperadamente, perseguido por el incansable cocodrilo. Cuando vieron escapar a su capitán, el resto de los piratas no tardó en seguir su camino, dándose un chapuzón acabaron en el agua salada; acompañados por las risas de Peter Pan y de los demás niños. Peter para asegurarse de que el pirata no volviera hundió el viejo barco. Los tres hermanitos echaban de menos a sus padres y deseaban volver al hogar. Peter intentó convencerlos para que se quedaran con él en el País de Nunca Jamás: ¡Quédense ¡Quédense conmigo en mi país! Les rogó Peter Pan. Pero como Wendy y sus hermanitos querían mucho a sus papás Peter les llevó de nuevo a su casa. - Aunque crezcan sean niños por siempre en un rinconcito de sus corazones y no perderán nunca su fantasía ni su imaginación de ese modo seguiremos siempre juntos. - ¡Lo Prometemos! -gritaron los tres niños mientras agitaban sus manos diciendo adiós. Hasta Campanita se entristeció cuando se marcharon, pero con un guiño Peter les anunció: ¡Pronto los visitaremos! ¡Adiós! 7. Amor prohibido.. Érase una vez un universo oscuro, un universo negro, un universo helado y matemático. No se sabe por qué, dos estrellas se miraron y se enamoraron. Tan grande y hermoso fue su amor que dejaron de describir infalibles órbitas elípticas para dibujarse tiernos corazones entrelazados. Se querían tanto..., pero la distancia era grande, y no podían acariciarse ni besarse. ¡Si por un solo instante pudieran estar juntas! Pero eso estaba prohibido en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático. Aun así no se resignaron a vivir separadas, alejadas por un denso y silencioso vacío; así que decidieron quebrantar la eterna ley del perfecto y ordenado universo. Con un cómplice guiño se salieron de sus órbitas convirtiéndose en dos estrellas fugaces, dirigiéndose a un mismo destino a la velocidad del deseo y el cariño Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 7. Tan solo querían besarse; sabían que ése sería su primer y último beso, pero a pesar de ello continuaron vertiginosas su sendero suicida..., hasta que se encontraron, fundiéndose en un luminoso y bello abrazo de amor y de muerte. Fue el precio tuvieron que pagar por quererse en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático. Ellas fueron las primeras, pero si alguna noche de verano, mirando el cielo, ves una estrella fugaz, piensa que en algún lugar hay otra, que están enamoradas, y que aunque vivamos en un universo oscuro, en un universo negro, en un universo helado y matemático, lograrán encontrarse, se besarán por un instante nada más y desaparecerán entre destellos de amor y ternura. 8. Blanca Nieves… En un país lejano regía una reina muy bella, pero súper vanidosa. Su hijastra Blanca Nieves era aún más hermosa. Dime espejo mágico ¿cuál de las dos es la más hermosa? Preguntó un día la reina. ¡Blanca Nieves es la más bonita, Majestad! La malvada reina no lo pudo soportar, entonces ordenó a un servidor que llevase a Blanca Nieves al bosque y le diera muerte trayéndole su corazón, pero aquel pobre hombre se arrepintió, entonces le dijo a la jovencita que escapara y se escondiera en el bosque. Blanca Nieves corrió hacia la espesura del bosque, corrió sin descansar durante largo rato hasta que encontró una casita muy pequeña y bonita: - ¡Esta será mi salvación! Se dijo a sí misma. Una vez adentro se asombró- ¡Qué pequeñito es todo aquí, parece que viven niñitos! Voy a limpiarlo todo. Cuando terminó estaba tan cansada que se quedó dormida en las camitas. Al despertar ¡OH, sorpresa los que allí vivían eran enanitos! Se encontró rodeada de siete pequeñitos que al enterarse de lo que ocurría prometieron protegerla de la madrastra. Así fue como Blanca Nieves encontró un refugio en el bosque. Un día ,La reina que se había enterado de que Blanca Nieves aun estaba viva se disfrazó de viejecita y la convidó a que probase una manzana que ella misma había hechizado. Blanca Nieves mordió la manzana cayendo al suelo desvanecida y todos los enanitos comenzaron a llorar sin consuelo. Un príncipe que pasaba por aquel lugar se acercó para ver qué sucedía. Cuando estuvo junto a Blanca Nieves su hermosura lo enamoró y la besó en la frente. Sucedió que ésta despertó del encantamiento. ¡Los enanitos se pusieron muy contentos! Blanca Nieves y el Príncipe se casaron y fueron muy pero muy felices y comieron perdices. 9. Rapunsel y el príncipe Hace más de un siglo en un gran castillo habitaba una joven y hermosa doncella con su padre y su madrastra. Como el rey era muy anciano decidió que dejaría el reino a su hija cuando esta contrajera matrimonio, así podría retirarse a descansar. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 8. La madrastra que no quería dejar el poder decidió llevar a cabo un plan con su consejero, encerrarían a la princesa en la torre más alta, así no podría conocer a ningún caballero y no tendría oportunidad de casarse, entonces ellos seguirían gobernando. Rapunsel, que así se llamaba la princesa, fue engañada a la torre y una vez allí la dejaron encerrada haciéndole creer a su padre que había partido en un largo viaje. El tiempo pasaba y la hermosa joven continuaba sola y triste en aquel lugar con la única compañía de las aves, viendo pasar el día y la noche desde su ventana y peinando su larga y rubia cabellera que día a día crecía aún más. Pero quiso la suerte que un apuesto príncipe llegara al palacio y viera un retrato de la hermosa criatura que inmediatamente lo cautivó. El rey por cortesía lo invitó a recorrer el lugar pero cuando llegaron a la puerta de la torre la malvada madrastra y el consejero con argucias no les permitieron entrar. Esto despertó sospechas en el joven que fingió marcharse, pero regresó para ver qué había en la torre. Cuando la princesa se asomó como de costumbre por su balcón, el joven estaba allí ¡Que alegría tan grande! ¡Por fin alguien acudía en su auxilio!, ¿Cómo podré alcanzarte? ¡Si al menos tuvieras una cuerda para que trepara por ella podría liberarte! -dijo el joven abatido. En ese momento la princesa tuvo una gran ocurrencia... Arrojaría su trenza para que el príncipe suba por ella. Así el joven pudo llegar a rescatarla y juntos descubrieron los malvados planes de la madrastra y el consejero ante el rey, que en recompensa dio una gran fiesta en la que los jóvenes anunciaron su compromiso y colorín colorado este cuento ha terminado. 10. Cenicienta En un lejano reino vivía una malvada dama con sus dos hijas, que eran muy pero muy feas, y una joven de gran belleza, que estaba sola en este mundo. Ella era quien hacía las tareas más difíciles de la casa y aunque sus hermanastras se burlaban, mantenía su buen humor y alegría. Como sus vestidos siempre se le manchaban de ceniza, todos la llamaban: ¡Cenicienta! Un buen día, el nuevo Rey de aquel país, ansioso por casar a su hijo, el joven príncipe, anunció: ¡Daré una gran fiesta y todas las damitas casaderas del reino están invitadas!. -Dijo la madrastra: -¡Tú Cenicienta, no podrás ir, te quedarás en casa pues debes fregar el piso y preparar la cena para cuando volvamos, además no tienes nada bonito para ponerte y nos avergonzarás ante el Rey! Llegó el día del baile y Cenicienta con gran tristeza vio partir a sus hermanastras hacia el Palacio Real. Al quedar sola en la cocina no pudo reprimir sus sollozos.- ¿Por qué seré tan desdichada? -exclamó-. ¡Entonces apareció un Hada!¡ Cenicienta retrocedió asustada!...- no temas pequeña, soy tu Hada Madrina y haré que tu también puedas ir al baile, pero pondré una condición, esta noche cuando el reloj de Palacio dé las doce Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 9. campanadas deberás regresar sin falta; Porque entonces se romperá el hechizo y tus ropas serán nuevamente harapos. En ese momento tocándola con su varita mágica la transformó en una joven con el más hermoso vestido jamás visto y unos encantadores zapatitos de cristal. Cuando Cenicienta llegó al Palacio causó gran admiración, tanto que el Príncipe impactado por su belleza bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras que no la reconocieron se preguntaban: ¿ Quién será esa jovencita, tal vez una princesa de un reino lejano? Cenicienta, no podía creer tanta felicidad, ¡ Estaba bailando con el príncipe! En ese instante oyó sonar en el reloj de Palacio las doce campanadas- ¡OH, Dios mío! ¡Tengo que irme! -exclamó-y atravesó el salón como una exhalación y bajó la escalinata en su huída perdió un zapato, que el joven enamorado recogió desconsolado. El Rey ideó un plan. Su hijo se casaría con quien pudiera calzarse el zapato.. Las doncellas de todo el Reino se lo probaban, pero era tan pequeño que no había ni una a quien el zapatito le fuera bien. Cuando, por fin, llegaron a casa de Cenicienta, sus hermanastras no pudieron calzar el zapato; pero -¡ Vaya sorpresa cuando se lo puso Cenicienta y vieron con envidia que le calzaba perfecto!-. Y así sucedió que Cenicienta se casó con Príncipe y vivieron muy felices para siempre. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38
  • 10. campanadas deberás regresar sin falta; Porque entonces se romperá el hechizo y tus ropas serán nuevamente harapos. En ese momento tocándola con su varita mágica la transformó en una joven con el más hermoso vestido jamás visto y unos encantadores zapatitos de cristal. Cuando Cenicienta llegó al Palacio causó gran admiración, tanto que el Príncipe impactado por su belleza bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras que no la reconocieron se preguntaban: ¿ Quién será esa jovencita, tal vez una princesa de un reino lejano? Cenicienta, no podía creer tanta felicidad, ¡ Estaba bailando con el príncipe! En ese instante oyó sonar en el reloj de Palacio las doce campanadas- ¡OH, Dios mío! ¡Tengo que irme! -exclamó-y atravesó el salón como una exhalación y bajó la escalinata en su huída perdió un zapato, que el joven enamorado recogió desconsolado. El Rey ideó un plan. Su hijo se casaría con quien pudiera calzarse el zapato.. Las doncellas de todo el Reino se lo probaban, pero era tan pequeño que no había ni una a quien el zapatito le fuera bien. Cuando, por fin, llegaron a casa de Cenicienta, sus hermanastras no pudieron calzar el zapato; pero -¡ Vaya sorpresa cuando se lo puso Cenicienta y vieron con envidia que le calzaba perfecto!-. Y así sucedió que Cenicienta se casó con Príncipe y vivieron muy felices para siempre. Jennifer Damaris Sandoval Pinales N.L. 38

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