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Versos al atardecer

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Recopilación de poemas desde que empecé a escribir poesía hasta el año 2011.

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  • 1. VERSOS AL ATARDECER (Libro 1).doc
  • 2. A MODO DE PRÓLOGOEste libro no tiene otra razón de ser que la de recopilar en éltoda la poesía que he escrito desde que empecé a escribirallá por los años setenta. Una poesía que, al principio, nacióingenua, natural y que, con los años, se ha ido haciendomayor , tal vez más resentida y complicada pero también másmadura, más hecha.No me considero un poeta en el sentido de estar lasveinticuatro horas del día sintiendo la poesía. Pero sí escierto que, de vez en cuando, necesito plasmar mispensamientos y mis sensaciones en un folio en blanco. Esentonces cuando más disfruto, cuando intento reflejar, con lamayor belleza literaria posible, mis inquietudes. Luego, si elresultado me agrada, lo releo y lo conservo. Si no,simplemente lo rompo.Dejando a un lado la mayor o menor calidad de los poemasque contiene, me gustaría que al leerlos pensarais en el autor,no como en un aprendiz de poeta a la vieja usanza que le hadado por escribir un aburrido libro de poesía, sino comoalguien que ama la poesía y que ha intentado superarse a lolargo de todos estos años en el difícil arte de escribir. 2
  • 3. Este libro es por tanto una recopilación de poemas de tres épocas distintas: -Poemas de juventud: Primeros poemas (1970-1979) -Poemas de recuerdos: Paisajes que retornan (1980-1999) -Poemas recientes: Versos al atardecer (2010-2011) .Estampas .Ausencias .SueñosEsta tercera parte,”Poemas recientes: Versos al atardecer”,apesar de ser la mas corta en cuanto al tiempo (sólo dos años),es también la más fecunda, de ahí que esté dividida en tresgrupos de poemas. Y es también, desde mi punto de vista,aquella que contiene los poemas más maduros, los máselaborados. Tal vez en ello tenga algo que ver el paso de losaños, que nos hace madurar en todos los aspectos. Tambiénha sido la elegida para dar título a todo el volumen. Quiero añadir que esta tercera parte ha supuesto para mi una resurrección literaria, pues llevaba varios años sin escribir nada. Este Renacimiento literario se lo debo, en parte, al extenso mundo de Internet. 3
  • 4. Allí me encontré un día con un foro de poesía llamado Monosílabo.com. En él he conocido a buenos poetas y, sobre todo, he hecho buenos amigos que me han devuelto la ilusión por la poesía, que ya tenía olvidada. Gracias a este foro, he escrito, tal vez, los mejores poemas del libro. Desde aquí mi admiración y cariño para todos sus usuarios . Estáis todos invitados a visitarlo.En total , el libro consta de 91 poemas. Unos nacieron deexperiencias propias y otros - la mayoría- no son sinoproducto de la imaginación. Pero todos ellos han sido escritoscon la intención de crear belleza partiendo de la palabra. Si lohe conseguido o no, lo tendréis que decir vosotros, los que osacerquéis a él con la intención de conocer su contenido.Lo que sí os pido es que los leáis como se debe de leer lapoesía, sin prisas, sin atracones, meditando cada verso…Si lohacéis así, hasta es posible que llegue a gustaros. Gracias por leerme. Cáceres,16 de agosto de 2011 EL AUTOR 4
  • 5. PRIMEROS POEMAS (1970-1979)5
  • 6. (0170) AtardecerPinta de un tono rojo misterioso,el sol, los ojos grandes del mochuelo,cuando en el horizonte forma el cielouna hoguera de senos caprichosos.Los pajarillos vuelan, afanosos,veloces, por cantar a sus polluelosla canción cristalina del riachueloque fluye por un lecho pedregoso.¡Ya se muere la tarde veraniega!¡Ya el ocaso amenaza el horizonte!¡Ya la noche se extiende por la vega!Las estrellas, luciérnagas divinas,son miles de puntitos luminososque muestran la belleza vespertina. 1970 6
  • 7. En busca de mi infancia¡Cuánto sol en los campos aquellos!¡Cuánta tierra dormida, vestida con harapos.¡Cuánto camino solo, sin pastor,sin pisadas de hombre!¡Cuanto cerro pelado!¡Cuánto surco deshecho...!Prieta el sol sobre el cienode aquello que fue charca.Y prieta sobre el pueblo acurrucadoentre unas lomas blancas.Y prieta sobre hombros castigadosy sobre caras viejas,curtidas por el tiempo.¿Dónde están los amigos?¿Dónde los que rieron cada día conmigo?¿Dónde aquellos vecinos que me vieron crecer?Casi todos se fueron en busca de un futuroque estas tierras malditas no les quisieron dar.¡Cuántos sueños truncados en una tierra extraña!¡Cuánto llanto vertido cargado de nostalgia!7
  • 8. Y al volver, en verano,¡qué aluvión de recuerdos!Es como si volvieran a renacer al mundo...como si no existieranmás casas que estas casas,más campos que estos campos,más gentes que estas gentes...¡Cuánto amor recibí en esas callesy cuántas alegrías!¡Cuántas horas de infancia regalada!Y mis ojos,¡cuántas veces soñaron con los tuyoscontemplando el abrazodel horizonte rojo con la sierra...!1970. 8
  • 9. Otro abrilEsta desgana de abrilno es sino el precio pagadoal dios de la juventud:abriles no aprovechadosse tornaron en quietud.No cumplí las condicionesy los jóvenes cantoresdel delirio del amor,bien cantaron sus canciones;yo, no tuve corazón.Mi cuerpo es sólo la urnade un pensar sofisticadoy de un corazón extraño.¡Se resigna, se estremece,se vuelve furioso a veces,tenso si el alma lo guarda...!Y es que me falta el valorpara romper las cadenasque amarran mi voluntad...¿Quién sabe? Puede que un día,en otro abril más propicio,las ideas adormecidasdespierten de su letargo9
  • 10. Y entonces, te encontraríacualquier tarde, entre jazmines,cuando menos te buscara,y me mirarías absortay no sabría qué decirte,y me quedaría sentado,a tu lado,sin ser capaz de partir...Y al anochecer, sin rumbo,caminaríamos unidospor las calles empedradas,y no harían falta palabraspara decirte te quiero,ni el brillo de los lucerospara ver tus ojos negros...Y seríamos muy felices...Y cuando llegue ese abrily se vaya mi tristeza,tú me lo agradecerás,cuerpo mío, bello o feo,porque habrás resucitadode tu muerte.1971 10
  • 11. Primer amorMe gusta la música lejanade la feria.Me gustan esos negros crespones,esos ojosque brillan sin remedio.Me gusta tu sonrisa cuando pasasjunto a mí;tu seriedadcuando te quedas lejos.Me gusta el tono cálido y mimosode tu voz.Y ese nervioso taconeo de tus zapatos,y esa frescura de tu boca cuando ríes,y esos dientes tan blancos...¡Esos ojos...!¡Me gustan!Adoro la bandera de tu pelomovida por el viento del otoño;el dulce respirar de tu garganta,la noche adornándote de estrellas,el día que se apaga,tus besos...¡Eso me gusta!11
  • 12. Y sueño con tu piel, con tus mejillassonrosadas por no sé que fuego interno.Y sueño con tus labios, brasas rojascandentes de deseo.Con tus manos, bálsamo de mi piel.Con tus dedos pequeños.Con tu dulce mirar...¡Con eso sueño!1972. 12
  • 13. Poeta de inviernoA ti, mujer, que sufres y te ahogascon las cosas del pueblo.A ti, que en veinte años nunca visteque hay más allá del río.A ti, que te rebelas, por amor,contra tu raza fría…te escribo,-recordando tus ojos,-estos versos de invierno.Él llegará a tu vidauna tarde cualquiera de verano.Te hablará de ciudadesque hay más allá del río.Te dirá que tus ojosson dos lagos turquesas, muy serenos.Que tu pelo, tan negro,dulce noche cuajada de luceros.13
  • 14. Que tu piel sonrosadatan sólo es el reflejode un feliz corazón enamorado…¡Te dirá tantas cosas!Te amará bajo el sol y,después,una tarde de bodas,te llevará con él.Por los caminos de tu infancia y la mía,os marcharéis del pueblo.Tú,feliz, renovada, como el viento.Él,tu hombre del verano.Yo,tu poeta de invierno.1973 14
  • 15. Versos de paja¡Ay, tozudo poeta!Te empeñas en dar vida a un poemita de amor,para tus rezos,y no encuentras palabras.Tus versos salen fríosdel glaciar de tu alma.Son fantasmas sin rostros,sin cuerpos, sin sonrisas...Son palabras vacías porque nuncate atreviste a tocar la inspiración.Y sientes que lo azulse te ha vuelto poesía,pero sin cielo.Y que el paisaje grana del veranose perdió en el papelsobre el que lloras.Tus versos están tristes, mutilados:sin senos, sin caricias...15
  • 16. Y a pesar del fracaso, tú te empeñasen seguir escribiendo fantasías.!Te consumes, poeta, entre tus versos!Versos de nieve blanca, sin calor, sin verdades.Juguetes de ilusión.Versos de paja...¡Poeta,no te mueras reinventando el amor!¡Ya lo inventaron!1974 16
  • 17. Tras la verdadNo tengo ganas de verte a ti,hoy no deseo ser de este mundo.No quiero nada sin ser profundo,hoy busco un sitio cerca de mi.Me torno serio e inquisitivobuscando un punto de luz incierta:salgo de casa, cierro la puerta,evito al mundo,...¡me siento vivo!Yo, que otros días era un filántropoque amando al mundo me ilusionaba,hoy no deseo nada de nada:¡quiero en la noche ser un filósofo!Y vago errante tras la verdadbajo una fina lluvia de invierno,sin rumbo fijo, tras algo eternoque impregna el aire de esta ciudad.17
  • 18. Y de las piedras de sus mansionesse escapan gritos de eternidadque hablan de odios y enemistady hablan de amores y de pasiones.Y cuando, tarde, regreso a tiharto y cansado de caminarbajo la lluvia, tras la verdad,siento un vacío dentro de mi.Y entro en tu alcoba, busco tu cuerpo,beso tus labios...¡brota el amor!...Y es sólo entonces cuando descubrocomo en un flash de brillante luz,que la verdad que tanto he buscado,esa verdad...¡sólo eres tú! 1975 18
  • 19. (0275) DepresiónSonó una voz detrás de la cortina,era una triste voz, muy lastimera;me dijo que era ella la primeraque acude a rescatarme de la ruina.Le dije: "¿Cómo tú, con tu cansina,quieres poner remedio a mi flojera?¿No ves que ni tocando la maderapuedo salvar mi vida mortecina?Me dijo: " Triste tú, que en tu ignorancia,te dejaste arrastrar por los que chillansin ver que en el silencio hay notas bellas.Aprende que por la triste distanciahay estrellas con gran luz que no brillany hay brillos que no son de las estrellas. 197519
  • 20. CoplillasTus ojos, al mirarme,me sonreían y,desde entonces,cada vez que te pienso,me dan la vida.¡Cuántas veces bajéy subí tu calle!¡Cuántas veces paséjunto a tu puerta-unas veces cerraday otras abierta-pero tú...¡nunca estabas!Hay en tu callebalcones adornados-flores en tiestos-pero mis ojos,cegados por las lágrimas,no pueden verlos.Y ya, loco de amor,voy gritando tu nombreque, como un dardo ciego,hiere la madrugadahúmeda de rocío......reseca por la ausenciade tu mirada. 1976 20
  • 21. RecuerdosUn pastor por la veredava subiendo para el pueblo...Una niña junto al ríolava su ropa de duelo.Allá arriba, por las eras,un labrador mira al cielo.Barquichuelos en la charcay la tarde sonriendomientras lloran las campanas.Cuando bajaba hasta el ríoen las tardes del verano,echaba coplas al aguapor ver si ella te llevabalas notas de mi canciónhasta el umbral de tu casa.¡Ay, corriente cristalina,lleva en tu espuma mi cantohasta su alma dormida!Barquichuelos en la charcay la tarde sonriendomientras lloran las campanas. 197621
  • 22. (0376) AutosuficienciaTan bien el buen caballerojugó su baza en el lanceque todo estuvo a su alcance:gloria, mujer y dinero.Mas, para ser el primeroy hacer que el mundo te dancea tu alrededor, al tranceno lleves nunca escudero.Que si llega la caída,si te abandona el empeño,te levantes sin ayuda.Y es que llevando la vidatú solo, siendo tú el dueño,tú serás tú, no habrá duda.1976 22
  • 23. TransiciónEsos pueblos que muerenporque ya no se siembra.Esa gente obligadaa vivir en ciudad.Esos miles de obrerosque sudan en las fábricasy que huyen del gritode un intelectual......Se me antojan maletasque viajan por viajar;maletas muy ligeras,fáciles de llevar.Esos rostros de Españasonrientes, conformes,se me antojan estrellasque brillan por brillar. 197823
  • 24. Tu tristeza y la míaDe ti sé lo que vi dentro de tiy vi tanta tristeza amontonadaque el dueño de la risa es tu deudor,que todo te mereces.Y es que el mundoroba a quien, como tú, no tiene nada.Caminas con un aire indiferentea todo lo que cruza tu camino.Aceptas resignada tu destinocual criatura perdida e indolente.No sé cómo empleaste aquellos díasque nos dan para reírnos del amor.Quizá pensaste que es larga la vida,que tenías tiempo para ser queridao tal vez los llenaron de dolor.Hoy te brindo mi amistad más sinceray te ofrezco mi corazón ajado,que es un corazón enamoradoque sólo busca un alma que lo quiera.Trae, mujer, tu tristeza con la mía.juntas las dos, no serán importantes.Y tal vez encontremos nuestros díasperdidos, huérfanos de alegría...¡Tráela mujer, todavía no es tarde! 1978 24
  • 25. LaberintoCachito de sol ardienteque abrasas mi corazón,¿entraste por mi balcóno eres un destello erranteque me ilumina un instantey luego parte burlón?Beso tu piel y me quemo,ardo en deseos por tiy, sin embargo...¿por quécuando más cerca te tengomás lejos te veo de mi?Trozo de luna de inviernoque matas con tu fría luzmis ilusiones...No sési te conocí en el mundoo eres un sueño que tuveen la mesa de un café.Si eres tú, despiértame,que yo nunca supe hacerlo;busca el fondo de mi alma-ese laberinto amargo-y ayúdame a conocerlo. 197825
  • 26. SueñosMis sueños eternos...Estos sueños míos tan déspotas,que a veces me elevany a veces me hundenen lo más profundo de la soledad.Estos sueños míos tan lánguidos,que tanto me duelen a vecesy que, por simple pereza de mente,no sé definirlos.Estos sueños míos fantásticos,que no me abandonan,que vienen conmigodesde los jardines de aquel viejo patio escolar...Estos sueños míos me tienencercado, infeliz,oprimido, impotente...y a veces,a veces los quiero. 1978 26
  • 27. Crisis de identidad.Sé que soy porque los otrosdicen de mí cómo soy,mas yo sé bien que no soycomo suelen ser los otros.Los otros son como sony como son, quieren ser;yo, si soy, estoy seguro:como soy, no quiero ser.Y me empeño en no ser yopara ser este o aquel,y ya al final vengo a serde nuevo yo y sólo yo.Si sigo siendo y no siendo,ya soñando, ya viviendo,terminaré no sabiendoquién es el otro y quién yo. 197927
  • 28. Nuestro paseoÉl era nuestro paseo.Estrellas y asfalto nada más, ¿recuerdas?,en las madrugadas de los quince años.No existían peldañosque nos impidieran caminar con bríos.Era el gran paseohacia la maraña de la vida incierta.Nos lo recorríamos cada madrugadasoñando caminos tras de las montañas.Con paso segurohacia el gran futuro libre de barreras...Ahora que aquel tiempono es más que el pasado.Ahora que sabemos que todo eran sueños,la vida, sarcástica, se ríe de nosotros:a nuestro paseo trajo sus barreras.(Bordillos en el asfaltopara sujetar la locura del mundo) 1979 28
  • 29. PAISAJES QUE RETORNAN (1980-1999)29
  • 30. Soledad¡Cuánto tiempo sin mirarme!¡Cuánto, sin explorar en mi fondo,sin agitar mi conciencia!¡Debo tener tanto trasto amontonado,tanto sueño polvoriento!Hace mucho que no bajoa mi dormido silencio,donde todo se quedóinerte y aletargadoen un recodo del tiempo.Donde todo fue a parardesde entonces, sin remedio.Hoy quiero volver allácomo el sol vuelve a mi huerto.Hoy quiero clasificar,por quedarme con lo bueno,todo lo que yace muertoen el recodo fatal. 30
  • 31. Tuvo la culpa un agostopreñado de juventud.Tuvo la culpa el azulde aquel cielo caprichoso.Una ilusión tan ilusacomo pensar que la vidasería mañana mejor.Un jugarte lo que tienespara, al fin, perderlo todo.Vuelve a silbar otra vezel viento que me hace coro.Vuelvo a llorar otra vezel tiempo que llevo solo.De nuevo vuelvo a pensaren tu amor -en el recodo-donde se quedó paradopara siempre,desde entonces,todo. 198031
  • 32. Amor-DesamorYa ves, ni yo ni túme entiendo ni me entiendes.Ni yo, que espero lo vital,sin buscarlo.Ni tú, que me das todoy casi te desprecio.Llevo infinitos díasqueriendo ser amado.Tú me amas y yo,que lo amé todo,me niego a amarte a ti.Se oponen mi persona,mi corazón, mis ojosy toda mi filosofía estúpida...Ya ves, te digo adióscomo quien se despide de una tarde.Como si no supieraque para ti no existedespedida posible. 32
  • 33. Tú, que me has encontradocomo tu faro, al fin, de fuego y luz.¡Y este farooscurecerá más tu vida!Me siento nada libre.Me siento tronco huecopodrido por el tiempo;suplicando a la tierraque no me nutra más.Impasible a la nieve,a los vientos contrarios.Aguantando la furiade huracanes internosque asolan las riberasdel río tenebrosode mis remordimientos.Como si no supieraque me espera la nochesolitaria y eterna.Como si no supieraque ya nunca verétus ojos anhelantes.Ni esa tu boca plenade besos infinitos.33
  • 34. Ni podré ya sentirel cálido contactode tu piel temblorosa;ni oir ya más tu risa,forjada con espumas,de gargantas que bajanentre peñas y riscos...Ya ves, te digo adiósy es porque...¿no te amo?1980 34
  • 35. Otros versosQuiero volver a sentirlas estrellas en la noche,el viento que silba y gime,las mejillas encarnadas,los chopos mirando el río...¡los quiero dentro de mí!Quiero de nuevo escribirdulces palabras de amorque salgan del corazón,como las que ayer sentí:Nieblas que abrazan montañas.riachuelos de cristal,muchachas de ojos de marde larguísimas pestañas;lagos sembrados de cañasdonde poder navegar...paisajes que da el viajarpor los caminos de España.Porque ahora siento que ha muertoaquella poesía infantilque vivía dentro de mí.Y es que ya escribo otros versos,más cansados de leer,más amargos de vivir. 198235
  • 36. A HuelvaHuelva, hermana ignoradaen los cuentos morunos.Huelva, rebelde niñaque miraste al ocasoen vez de a la Mezquita.Huelva, emigrante eterna,inquietay, a la vez, tan profunda.Huelva ,la de Moguer-cuna de Juan Ramón-Huelva, la de Ayamonte-faro de Portugal-la del Puerto de Palos-de allí partió Colón-Huelva, la del Rocío-locura universal-Huelva de las marismas,de Riotinto -el metal-Huelva de los pinares,de la arena y el mar. 1984 36
  • 37. Estaciones de la vidaAfuera, la algarabíade chiquillos alocadosque no paran de jugar.Dentro de mí, la alegríade esta juventud primera,de esta feliz primaverarepleta de libertad.Afuera, el sol del veranoy, a veces, pasos furtivosque van a ningún lugar.Dentro, tú y yo, desquitándonosde tanto sueño oprimido,de tanto libro didácticoy de tanta soledad.37
  • 38. Afuera, las hojas muertasbailando un rítmico valscon el viento del otoño.Dentro, nuestro dulce hogar:dos retoños malcriadosy un amor tibio y cansadode tanta mediocridad.Afuera ruge el inviernoy, a veces, muestra su furiagolpeando en el cristal.Dentro, yo, solo, decrépito,llorando tu larga ausenciay añorando aquel veranoen que me enseñaste a amar. 1985 38
  • 39. MarineroSon tus manos dos palomasvolando hacia el palomar.Es el palomar el vientoque viene hacia ti del mar.(Las palomas de tus manossiempre errantes volarán.)Llega el ocaso a la playaporque la luz cae al mar.Si el ocaso es en tus ojos,la luz...¿dónde caerá?(Se la llevan malos vientoscamino de la ciudad.)¿Qué tienes que ni las olasconsiguen tu despertar?A tu lado un marineropor ti dejó de bogar.Junto a su ancla de plataaguarda tu despertar.(Tú querías un marineroy ahora quieres todo el mar.)39
  • 40. Sus ojos, enormes farosescrutando tu interior.Es tu corazón de un hieloque no se funde jamás.(La frialdad de tu almacon su barco acabará.)¿Qué tienes que ni las olasconsiguen tu despertar?Sueña solo el marinerocon otros puertos de amor.Junto a ti y de ti tan lejos,¡cómo añora el marineroel mar que por ti dejó!1985 40
  • 41. INFANCIA -I-Es la hora de la siesta.Vuela un milano "cansuto"por el cielo del corral.El aire dormido, muerto.Yo, a la sombra del parral,sueño en cazar gorrionestras las tapias, en el huerto.Nubarrones de la tardeque vienen de los riberos.Olor a tierra mojaday la tormenta que llegaen pleno agosto torero...(Con trapos rojos por capasy cornamentas de almendro,¡todo agosto toreandoporque así lo manda el tiempo!)Pronto llegaba septiembreenvuelto en melancolía,con un mar de fantasíadonde poder navegar:tardes en las "albujeras"(para nosotros un mar)donde nuestras carabelas,plenas al viento sus velas,navegaban cada díabuscando sueños de sal.41
  • 42. Y con septiembre, el otoño.En sus tardes amarillasse podaban las acacias.La plazuela era una niñade melena despeinada.Nosotros, pobres guerrerosfabricándonos espadas.Los domingos por la tarde,en otoño, espadeando¡por si miran las muchachas...!Y el lunes por la mañanacon paso lento,a la escuela.Escuela de leche y queso,de tintero y de pizarra,de las lecciones a coro,de "Santiago y cierra España",de los domingos a misay el jueves ,media jornada...Escuela de catecismos,del venid y vamos todoscon las flores a María.De grises fotografíascolgadas en la pared.De las glorias del ayery del incierto mañana...Escuela de mil recuerdosdonde sólo te enseñabanlo que al tiempo convenía...y, sin embargo,¡cómo añoramos la escuelacuando entramos en la vida...! 42
  • 43. -II-Silencioso y somnolientopasaba el pueblo el invierno.Tras un camisón de nieblase adivinaban cual senosjuveniles y redondoslas siluetas de los cerros.Finas sábanas de hielocubrían los campos desiertosy mil vidrieras de escarchasobre los charcos sedientos.Cada frío anochecerse impregnaba todo el pueblode un ambiente ahumado y cálido:olor a jara y escoba,a retama y a tomillo.Decenas de chimeneaslanzando al aire,al unísono,columnas de blanco humo...¡una lumbre en cada hogarpara combatir el frío!Y nosotros en la calle...¡sólo jugar y jugar!Despreciando el viento heladode las tardes de diciembre,parando el reloj del tiempoe inventando libertad...43
  • 44. Era otra luna la Lunallegando la Navidad.Era otro el aire y,el cielo,se adornaba con estrellaque no había visto jamás.¡Ternura en el corazón...!Junto al calor del hogar,historias dulces y cándidasde antaño...por Navidad.Y en San Antón,la tambora,la cochina,la cucaña...Por San Blas, vaca romeray refajos de serranasque giraban y girabancon brillos de lentejuelas.En febrero, el carnaval.(¡Prohibidas las caretas!Sólo las podrán llevarlos que ya las tienen puestas:los grandes especialistasen ocultar la verdad.Para el pueblo, prohibidaslas caretas, las protestas,los cánticos y el pensar...) 44
  • 45. -III-...Y un día cualquiera, el milagrode los almendros en flor.Esas ramas esqueléticasque aguantaron mil heladasa lo largo del invierno,de pronto, un amanecer,visten sus delgados cuerposcon finos trajes de tul.Trajes blancos y rosáceostan frágiles como el sueñode una doncella desnuda.Tan bellos como el azulde un cielo de primaveratras unas gotas de lluvia.Un espectáculo inéditopara los que no conocenestas tierras de sudor.¡Todo el campo endomingadocon trajes blancos, rosáceos,como nubes de algodón!Tímida y joven primero,plena y ardiente después,llegaba la primavera.Un paisaje en blanco y negrodejaba paso al color.45
  • 46. Amplios ríos de alegríainundaban todo el pueblo,y en las calles y en los camposcomenzaban a sonarlos vivísimos acordesde una mágica oberturamiles de arpegios dormidosen pentagramas de hielodespiertan de su letargoy, con renovados bríos,comienzan a interpretarla más bella sinfonía,la improvisada y eternasinfonía de la vida...¡Qué de voces de chiquillospor los patios, por los huertos!¡Qué griterío de mujerespor las calles, en la plaza!¡Qué explosión de vida nueva!Borrachos de primaveranos pasábamos las tardesentre flores amarillas,entre trigos y amapolas,sobre peñas, entre riscos...Nos bebíamos cual sedientosnuestros más felices añossin tan siquiera saberlo.Luego, sólo quedaríanlas cenizas de aquel fuegoque alimentó nuestra infancia.Y es que el agua de este río,que es la vida,arrastró todas las brasashacia un mar embravecido... 46
  • 47. -IV-¡Felices años primeros...!Tan sobrados de energía,tan huérfanos de experiencias,en un mundo donde todoestaba por descubrir.Tan bañados de inocenciaque los envites adversosno nos parecían verdad.Pocos, pero tan intensosque a lo largo de la vidaya no los vas a olvidar.Y, por fin, tan importantes,que aquel que no los viviócomo había que vivirlos,nunca podrá amar la vidaporque a sí nunca se amó¡Bendita, añorada infancia,donde no existía el pasado,donde se obviaba el futuro...sólo el presente regíanuestras fantásticas vidas!En la brasa de la siestavuela un milano "cansuto"por el cielo del corral.El pueblo, desierto, quieto.Yo, a la sombra del parral,odio en silencio la siestaque no me deja jugar.198647
  • 48. CONILAcuarela con barcas de mil coloresrecortando siluetas sobre la mar;casitas agrupadas, blancas de caly en la playa, turistas y pescadores.Es verano y la noche se vuelve fiesta,por las calles se vive, pleno, el amor;en la plaza hay adornos de cadenetasy en el aire compases de acordeón.Mañana de domingo. Sobre la arenade la playa, mil voces. El cielo añil.Se subastan cigalas y camarones,sardinas, pescaítos y boqueronesrecien sacados de la mar de Conil. 1990. 48
  • 49. Noche de san Juan¡Noche de San Juan,mágica, sensual...!Solsticio fecundo,la mies por segar.Las niñas se vistencon sedas de holanda;los mozos las mirancon largas miradas.¡Noche de San Juan,eterna, pagana...!Aquelarres blancosen la madrugada.La luna de juniose empolva la caray, por las hogueras,danza arrebolada.¡Noche de San Juan,desnuda, radiante...!Para enamorar.Para enamorarse. 199449
  • 50. Cáceres en mi recuerdo.Era marzo.El sol, muy joven, rompíacostras de viejos saborespegadas a la muralla.Soñaba yo aquellos díascon unos ojos muy negrosque se quedaron al norte.Cuando llegaba la noche,el silencio de la piedraapaciguaba mi alma y,a veces, me hacía llorar...Las fachadas palaciegasdesfilaban ante mimostrándome sus blasones...Se entonaban oracionesdentro de la catedral.Era marzo y, al ocaso,las cigüeñas en las torresparecían de porcelana.Las campanas de San Juanme despertaban al albacon tañidos lastimeros. 50
  • 51. Las aulas de la Normalolían a rancias ideas.La maldita dictaduranunca llegaba al final.....y entre libros y amoríos,entre palmas y entre vinosy entre perfumes de azahar,me fui quedando varado,como una ballena herida,en sus piedras milenarias.Aquellos ojos del nortese borraron de mi almay otros ojos menos limpiosme robaron la quietud.Y se fue mi juventuddeambulando por sus calles...¿Es que existe algún lugarmás auténtico que Cáceresdonde gastarse la vida?¿Es que existe otra ciudadcuyos cielos sean más limpiosy el aire lleve más siglosregalando eternidad...?¡Sólo tú, niña romana,mocita mora y cristiana,me supiste cautivar!199551
  • 52. ¡NUNCA!¿Por qué nadie me dijo que no era ningún juego?¿O acaso, como yo, tampoco sabían nada?Poesía, poemas, versos...¿a qué precio?¿Cuánto pagamos por cada verso nuevo?¿Cuánto nos cuesta cada rima,cada estrofa sacada de lo hondo?¡Mucho!¡Nos cuesta casi todo!Nos cuesta un mar de llantos.Un millar de lamentos.Millones de punzantes pinchazos en el pecho.Eso nos cuestacada vez que vertemos sobre el papel desiertonuestros más escondidos y nobles sentimientos.Cientos de sacudidas de nuestros pobres cuerpospor hurgar en heridas cerradas por el tiempo.Y todo ese dolor crea tal sufrimientoque lo mejor seríadejar de escribir versos.Solo vivir la vidacomo hacen casi todos;ignorar la existenciade nobles sentimientos:el amor, la belleza, la ilusión,la ternura, la inocencia de un niño,... 52
  • 53. Ignorar la injusticia, el dolor,la miseria, la terrible inculturade millones de seres...¡Sólo vivir la vida!¡Solamente vibrar ante los nuevos dioses:el poder, el dinero, el consumo salvaje...!¡Eso sería lo práctico!¡Eso sería lo fácil!Mas, cualquier noche insomneterminaría raudacon tan mágica vida.Y negros nubarronesacudirían siniestrosdesde el fondo del alma.Y, sin saber por qué,de nuestros tristes ojosfluirían las lágrimas...Y entonces,¿qué hacemos los poetas?¿Rompemos el silencio con gritos estertóreoso dejamos muy dentro todos esos latidosque pugnan por salir?¿Morimos abrumados de tanto sentimientoo damos rienda suelta a todos nuestros sueños?¿Ahogamos para siempre la poesía?¡NUNCA!¡Eso sería la muertetotal del Universo!199853
  • 54. CastillaDejando atrás, por Baños, Extremadura,pronto sientes que el aire se enfría más.Pasas Béjar, los paños, y en Salamanca,te saluda, curiosa, la catedral.Sus piedras milenarias me traen recuerdosde otras piedras de siglos que dejé al sur:Cáceres, el medievo, la fortaleza;Salamanca, el ingenio, la fe, la ciencia…entre notas alegres de estudiantinay entre amores ligeros de juventud.Salgo muy de mañana para Zamoray descubro de pronto la inmensidad:esa enorme llanura que es Castilla,donde el ojo se pierde, como en la mar.Al llegar a Zamora, la gran cercadapor ansias de poderes, por ambición,resuenan los clamores en sus murallasde luchas fraticidas y sanguinarias,entre hermanos de sangre y de religión.Cuando me alejo siento que por sus calles,aún resuenan los gritos de la traición.Pronto, en el horizonte rojo y añil,se ven brillar las torres de Tordesillas,la muy noble ,leal y famosa villa,que custodia la entrada a Valladolid.. 54
  • 55. Pucela nos recibe con señoríoy nos recuerda que ella fue capitaldel más extenso imperio jamás soñadoque consiguió forjarse la humanidad.Sus amplias avenidas, sus bellos parques,sus plazuelas, sus calles, sus monumentos,su castellano puro, sus mil conventos…le confieren solera de gran ciudad..Próxima cita, Burgos.Burgos es la ciudad,ese invento del pueblo desertor del terruñopara volar más alto.Burgos es la honradez, la esencia castellana.Burgos es ,sobre todo, cuna espiritual.Su esbelta catedral,enseguida se adueña de mi espíritu errante.En su interior, percibosusurros de plegarias infinitasflotando entre los muros.Plegarias de gargantas angustiadaspor el enorme pesode los siglos oscuros.Cuando al alba dejo atrás la ciudad,siento que no voy solo.Que una sombra me escolta,con doce de los suyos,por estos campos sobriosde torres y batallas.Es Rodrigo, Mío Cid,caballero cristiano, símbolo eterno de esta noble Castilla.55
  • 56. Segovia es otra historia.Segovia es una ancianade huesos carcomidos y amarillosde tanto soportar la eternidad.El acueducto es un frágil mosaicoque ha perdido con los años mil piezas,dando lugar a a mil ventanas huecaspor donde se le escapa la verdad.Ya pocos lo respetan y, los necios,preguntan cada día con desprecio:¿Qué hace “esto” en medio de la ciudad?Adiós Castilla, símbolo de poder,casta novia de reyes y poetas,fiel guardiana de sagradas creenciasy amante apasionada del saber.1999 56
  • 57. VERSOS AL ATARDECER (2010-2011)57
  • 58. Estampas 58
  • 59. (0409) Soneto existencialVienes y vas como un vilano errantellevado por un viento persistente,sin advertir apenas la corrientede vida que pasa a cada instante.Caminas con el paso vacilantetras un sueño lejano e inconscienteque hace tiempo te ronda por la mentey hoy te lleva por sendas delirantes.Detén tu loco errar, sueño imposible,para que mi razón encuentre calmay vuelva a caminar entre los vivos.De lo contrario, seguiré invisiblea los ojos del mundo y, mi alma,nunca saldrá de este cuerpo cautivo59
  • 60. (0510) CHILEHeredera de Araucos, raza bravaque defendió tu suelo hasta la muerte,hoy estás castigada por la suertey del dolor y el llanto eres esclava.Como un volcán que vomita su lava,mirando al cielo estás, gritando fuerte,por ver si el ciego mundo puede verteesta herida de puñal que se clava.¡Oh, Chile, frágil niña que dormíaentre el mar y la recia cordillerasoñando con Neruda y su poesía!Hoy la tierra tembló y, a su manera,ha vuelto con furiosa alevosíaa llenar de dolor la Tierra entera. Marzo 2010 60
  • 61. CARMENCITA LA CUBANA -I-Es la reina de su casa.Cada mañana, en su reino,organiza sus estadosy pasa lista a sus súbditos:cuatro gatos malcriados,tres perrillos juguetonesy una cotorra con asma,que hace tiempo que no habla.A todos los alimentacon recortes de carnazaque recoge en el mercado.Ya tarde, sale a la callecon el pelo repeinado,con la cara relavaday los labios muy pintados.Todo el mundo la saluda:¡Carmencita, buenos días!¿Dónde vas esta mañana?¡Qué guapas vas , Carmencita!Y ella, sonriente y coqueta,disfruta por tanta fama.Se siente guapa y queriday a ella, con eso le basta.61
  • 62. En la cuesta del mercado,Carmencita va cansada.Y se para en una esquinay sueña-ojitos en blanco-con aquel amor de antaño –¡hace tanto tiempo ya!-.¡El gran amor de su vida!Él era fornido y guapo.Bohemio de noches largas,amigo de cerrar tascasy de cantar a la lunacuando ya estaban cerradas.Se conocieron en Anclas,un café decente y limpiojunto al puerto de La Habana.Él, moreno y bronceadode tanto navegar mares.Ella, menuda y delgada,con la cintura muy finay una carita de niñainocente y sonrosada.En los dos meses que estuvode permiso por La Habana,se hicieron inseparables.Cada tarde la llevabaa ver romperse las olascontra los acantiladosdel otro lado del puerto. 62
  • 63. Y, cuando la espuma blancase rompía en mil pedazos,Carmencito, emocionada,se agarraba a su cinturay él, ,temblaba…al sentir su aliento frescosobre su boca reseca;al sentir sus senos tersossobre su cuerpo sedientode perfumes y caricias.Y la besaba en los labios.Y ella lo dejaba hacer,porque estaba enamorada… -II-Mas, una tarde sombría,de finales del verano,se le vino el mundo encima.Él le dijo que partía.Que su barco abandonabaLa Habana al amanecery que no la olvidaría.Y Carmen le suplicóque no se fuera.Que se quedara con ella,que la Habana era muy bellay que ella sabría cuidarlo…Y él le dijo, muy bajito:”Carmen, mi vida, te quiero;yo nunca te olvidaré,pero soy un marinero.63
  • 64. Ya, muy pronto, volveréa tu lado nuevamente.Espérame donde el marse rompe en espuma blancay, una tarde como esta,cuando menos te lo esperes,regresaré con mi barcoy ya no me iré jamás…”Él se fue al amanecerdejándola junto al muellecon el alma destrozada.Y cada tarde acudíaal acantilado, sola,por ver romperse las olasen trozos de espuma blanca.Y así un día y otro día,y así un año y otro año,pero él nunca volvía…Ha pasado mucho tiempo,pero Carmen no lo olvida.Ella sigue enamoraday está segura que un día,desde el malecón del puerto,verá llegar un velerocon velas blancas al vientoy en él vendrá su marino,y se casará con ellay le dará muchos hijos… 64
  • 65. Y cada tarde de estío,cogiditos de la mano,volverán a ver las olas,y a besarse tiernamentesobre el mar embravecido,y ya nunca más se irá..Carmen se seca las lágrimasy allá sigue caminandocaminito del mercado,como hace cada mañana.Tiene que apurar el paso,sus amigos están solosesperando la pitanza:cuatro gatos malcriados.tres perrillos juguetonesy su cotorra con asma.Y ella, que de esperar sabe,no quiere que nadie sufralo que ella tiene sufrido.¡Carmencita, buenos día!¡Corre, que el mercado cierra!¡Qué guapas vas, Carmencita!Y, sonriente y coqueta,vuelve a casa con las viandasy reparte la comidaentre los animalillosque son toda su familia…65
  • 66. -III-A la tarde volveráa ver romperse las olasy,¿quién sabe?,puede que hoy sea el día;puede que por la bahíase vea venir un veleroy sobre el puente de mandovenga, exhultante, cantando,su valiente marinero.Y ,si no es hoy, otro día.Ella seguirá esperandocual Penélope paciente,porque sabe que en la esperaestá su única esperanzay el sentido de su vida…Mas otra tarde sombría,como aquella en que él partió,Carmen no fue a ver las olas;y a la mañana siguiente,Carmen no subió al mercado;y pasaron varios díasy sus vecinos decían:¿Dónde estará Carmencita?¿Se habrá ido de La Habana?¿Habrá tomado un veleropara buscar a su amor? 66
  • 67. Con gemidos lastimeros,los perrillos recibierona los vecinos que entraronen su palacio de reina.Los gatitos maullabandébilmente ya, sin fuerzasy la cotorra teníasu cabeza inerte y fríasobre el suelo de la jaula…Y allí estaba Carmencita,sentadita en su sillóncon una sonrisa alegreen sus labios muy pintados;con una expresión serenaen su cara relavaday con un clavel chillónen su pelo repeinado.Estaba claro, había muertopensando en su marinero.Y…¿quién podría negarque esa sonrisa serenano era porque, al final,tras muchos años de espera,lo encontró en el más allá?Nadie lo puede saber.Pero si algún caso hubierade llegar al más alláy encontrar a los amoresperdidos en esta tierra,nadie tendría más derechoa encontrarse con su amor,que la pobre Carmencita,porque…¡VAYA SI ESPERÓ!67
  • 68. (0610) Acróstico para MarilynAfloran de las fuentes de tus ojosManantiales de risa cristalina,Acallando de forma repentinaRumores del verano entre matojos.Inmodesto, huérfano de manojos,Luce con insolencia libertina,Y taladra tu boca femenina,Noble un clavel, entre tus labios rojos.Maravilla de gracia y donosura,Obsequio de los dioses para el mundo:Naciste para regalar dulzura.Remolinos de vientos de amargura,Orientados por engendros inmundos,Expoliaron tu cuerpo y tu hermosura. 68
  • 69. La tormentaCielo cenicientocon nubes de plomo.Tras el cementerio,fugaces relámpagosallá, por la sierra.Y aquí, junto al bancodel parque desierto,una sombra pasacorriendo, asustada...La noche se cierra.El alma, intranquila,se encoge de prontodetrás de la verjacuando, de repente,allá por la sierra,otro latigazode luz blanquecinase hunde en la tierra.69
  • 70. Luego, el trueno broncoque irrumpe en el valle,rueda por los cielosde esta ciudad triste.Las primeras gotasgruesas, se desplomansobre los tejadosen la tarde negra.Ya es noche cerrada.El parque sombrío.Mi alma se encogedetrás de la verja-¡nuevo escalofrío!-Llega la tormenta... 70
  • 71. (0810)FlechazoBreve escalofrío, vértigo fugaz,exigua locura, química en la piel;conexión perfecta, dulzura de mielmientras late raudo el corazón, tenaz.Buscar su mirada sin usar disfraz,creyendo que siempre responderá fiel;sentirse oriundo de aquella Babeldonde todo el mundo se volvió locuaz.Lo llaman flechazo, mágica pasión,intenso arrebato que te llevarácon paso seguro hacia un nuevo amor.Acto impetuoso de única funciónque en algún momento representarácualquier pobre diablo, aprendiz de actor.71
  • 72. El recreoBajo la acacia verde de flores amarillas,un grupo de alienígenas exploran el espacio.Más allá, una princesacon gesto contrariado,está pidiendo a gritos que traigan su corona.Y aquí, junto a la valla,un famoso piratanarra sus abordajes a cuatro bucaneros...Es la hora del recreo.Cuando ellos son ellos.Cuando juegan a un juego llamado libertad.Cuando paran el tiempoy se olvidan del tedio,de charlas aburridas.Y escapan del silencio,de tensiones,de miedos...Y, mientras los observo,me ha dado por pensar:"Se levantan temprano,(da igual que tengan doce que tres años).Cargan con sus mochilas pesadas como piedras.Los ponemos en filay les prohibimos hablar. 72
  • 73. Ya en clase, les contamosque dos y dos son cuatro.Que el círculo es redondo.Que, de las golosinas que acabamos de "darles",les quitaremos varias,por ver cuantas nos quedan.Que las palabras sirvenpara contar las sílabas que tienen.Que es importantísimo saber quien fue Colón.Que Dios los está viendo todo el rato,desde el cielo,y que no se preocupen que Él los protegerá.Y que a mayor esfuerzo, mayor la recompensa…Por eso, tras las clases, hay que volver a clase:guitarra, teatro, tenis,cerámica, deportes, informática, judo...y bailes de salón.Para ser el primero, el mejor preparado...Y que, a mejores notas, después, mejor empleo...Y pienso en los Cristianos.Y pienso en los Ronaldosy en Operación Triunfo.Y en la cola del paro.Y en mi amigo el biólogoque trabaja de barman.Y en la clase política.Y en las innumerables Leyes de Educación.73
  • 74. Y llegan las preguntas:¿Adónde los llevamos?¿Acaso son atletas compitiendo en la pista?Para ganar,¿qué premios?¿No estaremos robándoleslas más tiernas y hermosas hojas del calendario?¿No estaremos ahogandoaños maravillosos de una infanciaque ya no ha de volver?¿Cuáles son los valores que seguimos?¿No será que ya, todos, hemos perdido el norte?"Y se acaba el recreo.Dos ases del balón se quedan discutiendoen mitad de la pista.Una linda azafata de ojos soñadores,ha perdido su vuelo.Y el pequeño Ricardo,solitario vaquero,galopa por el patio para no llegar tarde......¡qué le riñe el maestro!Y ese patio,hervidero de vida hace sólo un momento,se ha quedado desierto.Mañana volverá, durante media hora,a llenarse de risas.Media hora de juegos.Media hora de vida. 74
  • 75. Mi amiga la Luna-Mamá, ¿cómo podríallegar hasta la Luna?-Primero, mírala.Luego, sonríelecon sonrisa de niña.¡Ya verás como es ellala que hacia ti camina!-Y si viene, mamá,¿qué le digo a la Luna?-Dile que es muy guapa.Que tiene una caritade princesa dormiday que se pinte un poco,que está muy deslucida.-¡Qué guapa eres, mamá!-¡Tú sí que eres bonita!-Gracias, mamá.Me voyderechita a mi cuna,para dormirme pronto,para soñar con ella:¡con mi amiga, la Luna75
  • 76. Carita empolvadaNoche de julio. Ni rastrode la más tímida brisa.En lo alto, las estrellasse eternizan.Tras el mudo cementerioasoma la luna llenaque me mira descarada.¡Qué guapa viene esta nochecon su carita empolvada!La luna y yo somos noviosdesde mi más tierna infancia.Ella me mira y sonríe,yo le mando besos tiernosque viajan desde mi bocahasta su boca de plata.¡Mira si hoy estará guapaque hasta los serios cipresesse vuelven para mirarla!Noche de julio. En lo alto,junto a una estrella dormida,se despereza un luceropara ver llegar el día.Mi lunita se despidecon un triste "Hasta mañana"Yo -¡ay!- me quedo soñandocon su carita empolvada. 76
  • 77. Todos mis miedosAllá por lo veinte añosmis miedos no eran corrientes,eran miedos tan valientesque ahora se me hacen extraños.Tenía miedo a sentir miedo.Miedo a dormirme al amparode una cálida guarida.Miedo a vendarme la heridaantes de oír el disparo.Tenía miedo a traicionarmis ideas, por radicales,y a vender mis idealesen cualquier barra de un bar.Miedo a regresar del miedo.A volver sobre mis pasospor no encontrar la salida,o a solucionar mi vidamirando el fondo de un vaso.Miedo a quedarme sentadoen mitad de la carrera.Miedo a bajar la escalerasin alcanzar el tejado.77
  • 78. Y a sentirme hoja caída que el viento mueve a su antojo. Y a perder todo mi arrojo ante una causa "perdida". Hoy mis miedos son distintos, más ligeros de ideales, pero aún así, los mortales, no entienden mis laberintos.Hoy mi miedo es la tristeza en los ojos de los niños.Hoy mi miedo es por los guiños entre justicia y riqueza. Miedo a la falta de pan para millones de seres mientras suenan misereres o se recita el corán. Miedo a que nadie me hable de ternura, de poesía y a que sea la economía el tema más honorable. Miedo a la Naturaleza en su furia desmedida vengándose resentida por nuestra triste torpeza. 78
  • 79. Miedo a la falta de amor, a los valores ficticios, a un mundo lleno de vicios y a los que aplastan la flor. Miedo a que los agresores sigan pisando las calles y miedo de que no callen los fanáticos censores. Y a las falsas esperanzas vendidas en los altares y a las armas nucleares y a las grandes alianzas. Pero el mayor de mis miedos es el miedo de pensar que un día cualquiera, al mirar a mi alrededor, me encuentre que no hay nadie y que la gente que amé con amor sincero me ha dejado prisionero de esta, mi excéntrica mente.79
  • 80. (1110) A Leonor, mi vecinita ciega.En tu rostro, el sol, esta mañanaha dejado el mensaje de la vida.Te levantas y aún medio dormidahas sentido su luz en la ventana.Has salido a la calle, tan ufana,y caminas alegre y decididay saludas feliz y agradecidaa la gente del barrio, tan cercana.Y es que tú, bella diosa de la noche,que naciste sin luz en la mirada,te abrazaste a la vida sin reproche.Y al mirar tu carita iluminadarepartiendo sonrisas con derroche,creer que existe Dios, no cuesta nada. 80
  • 81. (1210) TierraEsfera de fantástica presenciaque viajas por elíptico sendero,avanzas como un ciego prisioneroque ignora su destino y procedencia.Y en ese caminar de penitencianos llevas como res al mataderosabiendo que el destino verdaderono es otro que el final de la existencia.¿Acaso ese girar reiterativobien pudo ser el juego predilectode un dios que te ha dejado abandonada?¿O acaso eres el alma de un tiovivoerrante, en el que hacemos el trayectofelices por viajar y luego nada?81
  • 82. ¡No me contéis más cuentos...!Yo sé muy pocas cosas, es verdad.Pero me han dormido con todos los cuentosy sé todos los cuentos. León Felipe, poeta.No me habléis de milicias necesariasni de potentes armas disuasorias;guardad esas ideas contradictoriasque sólo son ideas totalitarias.Habladme de hermandad y tolerancia,habladme de diálogo y respeto,de borrar de este mundo por completocualquier resquicio de beligerancia.No me contéis más cuentos solidariosni más historias de pías oenegés;no me digáis que una moneda al piede un mendigo es un acto humanitario. 82
  • 83. Contadme que por fin en este mundose reparte con justicia la riqueza.Contadme que se acabó la pobrezay se extinguió la palabra vagabundo.¡Basta ya de políticos ineptoscomprados por las clases dirigentes!¡Basta ya de engañar así a la gentecon palabras vacías de conceptos!No me habléis de pecado y penitenciani de otra vida más allá de la muerte;bastante penitencia es ya la suertede aquellos que aborrecen la existencia.Ni me habléis de las almas inmortales,no digáis que la fe mueve montañas;que esa fe os remueva las entrañaspara evitar que mueran los mortales......y eliminad fronteras y aduanas,y despejad caminos y veredas.Derribad el poder de la moneday elevad al altar la raza humana.83
  • 84. Mis poetas(Recordando a Bécquer)Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla,1836-Madrid,1870).Fue el primer poeta que me deslumbró allá por laadolescencia. Sus rimas quedaron para siempre dentro de mi.Que este humilde homenaje ,en forma de poema, siguiendo unade sus rimas más conocidas ,sirva para agradecer tantas horasde poesía romántica. Espero que Bécquer, donde quiera queesté, sepa perdonar mi osadía. RIMA Manantial claro de aguas tranquilas, dulce fragancia de tiernas lilas, figura hermosa de altiva diosa. Nardo vestido de fino tul, eso eres tú. Tú, que me miras y me desarmas, que me traes ansia y te llevas calma, y, cual paloma, inicias el vuelo para perderte en el alto cielo limpio y azul. 84
  • 85. Del árbol muerto, hoja caída; en mar inquieto, barco en deriva; llanto constante del viento errante, herida abierta en el corazón, ese soy yo. Yo, que si vivo es sólo por verte, y si no llegas, pienso en la muerte. Yo, que me pierdo entre las estrellas siguiendo, terco, las tristes huellas de una obsesión.verte,85
  • 86. Mis poetas(Recordando a Lorca)Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada,1898-Viznar, Granada-1936)La fuerza de su poesía me animó siempre a escribir de formaauténtica y ,sobre todo, a escribir con el corazón, como lo hizoél .Sirva este pequeño homenaje para agradecer su generosaentrega a la poesía y al teatro durante toda su corta vida.Romance de la noche negra.Se oyen coplas escondidasen la noche de Granada.”El corazón que tenía en la escueladonde estuvo pintada la cartilla primera,¿está en ti, noche negra?”Coplas en la madrugadasobre cuerdas de guitarra.Misterio, duende y pasión.Y a la sierra de Granada,se le enciende el corazón. 86
  • 87. La copla vuelve a sonar…”Pasaron cuatro jinetessobre jacas andaluzascon trajes de azul y verde,con largas capas oscuras”¡Que ya vienen! ¡Que ya llegan!¡Traen el odio en sus miradas!¡Que ya llaman a la puerta!¡Que ya tu suerte está echada!Voces roncas por el llanto…”Y a las nueve de la nochelo llevan al calabozomientras los guardias civilesbeben limonada todos”Asomado a los barrotesde una celda oscura y fría,vas repartiendo tus versosde muerte por los caminos.Una luna blanca y seriate mira desde lo altoy llora por tu destino.87
  • 88. Lamentos de soledad…”Era madrugada. Nadiepudo asomarse a sus ojosabiertos al duro aire”Bajo la luna de platay entre los olivos verdes,solloza la madrugada.¡Ya te llevan, Federico,por los caminos desiertoshacia la noche olvidada.Y hasta los juncos del ríolloran lágrimas amargasque les regala el rocío.¡Ay, que se lo llevan, madre!“Cuando las estrellas clavanrejones al agua gris…voces de muerte sonaroncerca del Guadalquivir”Escudos de yugo y flechassobre camisas azules;corazones prisionerospor el odio y la ignorancia,apuntaron sus fusiles.Una descarga cerradaresonó en la madrugada. 88
  • 89. La copla llorando va…“Ay, qué camino tan largo!¡Ay, mi jaca valerosa!¡Ay que la muerte me esperaantes de llegar a Córdoba!”Cuatro cuerpos inocentesbesaban la tierra inertesin saber por qué morían.Las estrellas se encendíanpor el lado de poniente.¡Ay, triste noche sombría!Hoy, bajo la luna fríahan dado muerte al poeta,pero vida a su poesía.89
  • 90. ria La noria El tiempo es como una noria que nos tiene prisioneros. Damos vueltas y más vueltas detrás de una zanahoria cual burritos de arriero. Esa es toda nuestra historia. Paso a paso, día tras día, nunca deja de girar… ¡Hasta que el pozo se seca! Llega entonces la tristeza porque, al pararse la noria, descubrimos con dolor que la vida se marchó sin coger la zanahoria. 90
  • 91. (1511) Una partida.Si elegiste mi amor para olvidartede otro amor que te tuvo prisionera.Si entendiste lo nuestro a tu maneray no me diste tiempo de explicarte.Si para ti fui sólo el estandarteque ante el mundo mostrabas altanera.Si nunca me dejaste ser banderaque ondeara en tu rígido baluarte.¿Por qué vienes ahora reclamandotu derecho a ser parte de mi vida?¿Por qué piensas que yo te sigo amando?El amor es, de dos, una partiday, si uno de los dos la va ganando,será, para los dos, mano perdida.91
  • 92. El viejo trenParado en la estación desierta y fríalibera el viejo tren sus malos humos.Ningún viajero acude, nadie llegaa ocupar sus asientos de madera.Un silbido destroza la mañanay el viejo tren se pone en movimientocon adioses de humo blanquecino.Arranca lentamente, con pereza;con poca fe en sus fuerzas ya mermadas.¡Qué chirriar de hierros oxidadoscuando abandona la estación desierta!Poco a poco se arma de valory parece que anima su carrera.Resoplando, ya sube la primerapendiente que encuentra en el camino.Corona el puerto con dificultady ya feliz, comienza la bajada.Vuelve a silbar y se anima.Baja veloz y segurode llegar pronto al destino.Tiene muy claro el caminomientras corre bajo el sol.El humo blanco se eleva,al cielo ya casi llega.La vieja locomotora,entusiasta, soñadora,no para de resoplar. 92
  • 93. Los árboles del camino saludan con señorío y aplauden el desafío de esta dama de metal. Corre y suda. Suda y corre. Nunca deja de correr. Cruza un pueblo solo y frío. Cruza el puente sobre el río. Se introduce en el misterio de un túnel negro, sombrío, pero nunca se detiene. Corre, corre. Silba, silba. Ya muy pronto llegarás y en la próxima estación. Todo el mundo gritará cuando ya vea llegar a este viejo y ágil tren: ¡Bravo! ¡Viva! ¡Bien! ¡Bien! ¡Bien!93
  • 94. La semanaViernes, para ilusionar.Sábado, para vivir.Domingo, para soñary Lunes, para morir.Martes, para renacer.Miércoles, para pensar.Jueves, para florecery el Viernes, vuelta a empezar...Una noria es la semana,son cangilones sus días.Con ellos vamos sacandode este pozo que es la vida,el agua fresca que rieganuestras penas y alegrías. 94
  • 95. HAIKUSViento del Norte,nubes de blanco humohuyendo hacia el Sur.Luna en el pozo:arrojaste la piedra,murió la magia.Si no me amas,¿cómo podré decirteque por ti muero?Dulces mentirasllenan vidas vacías:¡miénteme más!De los recuerdos,me quedo con aquellosque no me matan.Se ahogó en el tiempomi feliz compañera:¡ilusión mía!95
  • 96. MetamorfosisEstando yo a la sombra de un manzanouna tarde de abril, ya calurosa,observé que una bella mariposavino a posarse, cándida, en mi mano.Mudar en mariposa un vil gusanodeduje que es hazaña portentosay ante aquella criatura tan hermosa,me sentí enternecer, cual franciscano.¡Ay, pensé, qué distante el ser humanode esta metamorfosis asombrosa:pues si al nacer somos cual mariposa,cercano ya el morir, feo gusano. 96
  • 97. Al vinoHoy quiero cantar henchido de alegríala más bella trova que nunca cantara;hoy quiero rendir honor y pleitesíaal más grato invento que el hombre lograra.Es al noble vino, caldo milagroso,a quien yo dedico mi verso admirado;a ese noble caldo que guardó reposopara dar reposo al hombre cansado.Sustancia y esencia de la madre tierra,el vino es el hijo de la uva dorada,es bálsamo dulce que en su ser encierraalivio y consuelo para el alma ajada.Y en las frías noches del gélido invierno,tras una jornada de brega y camino,no hay nada más grande, más bueno y más tiernoque beberse al fuego un vaso de vino.97
  • 98. La rosaRoja, encendida, mimosa,como escapando del suelo,buscando el azul del cielose yergue, altiva, la rosa.Dobla su tallo y, curiosa,repara con extrañezaen la tierra, y su rudezale comprime el corazón.¡No entiende que es la razónde su espléndida belleza! 98
  • 99. Romántica estampaBajo el recio nogal que se mira en el río,sobre la verde alfombra salpicada de flores,mientras leo un poema que me arranca suspirostú sueñas con paisajes de páramos y alcores.Es una tarde plácida de belleza infinita,donde el agua traviesa nos regala cancionesmientras mueve las palas de ese viejo molinoque va moliendo el grano de nuestras ilusiones.Nada enturbia la dicha de tu alma y la míacuando nuestras miradas se cruzan un instantey nuestros corazones galopan encendidosen la encendida hora de esta bendita tarde.99
  • 100. Ausencias 100
  • 101. Triste amanecer(A la memoria de mi padre)En este amanecer de luces mortecinas,un frío penetrante de tentáculos verdesse ha instalado en la esenciade mi alma vencida.El aire huele a nuevo,como recién salido de la fábrica etéreade un universo obrero.Las rosas del jardín, se despiertan mojadasde lágrimas amargasque ha llorado el rocío.Y el cielo, lienzo gris,no ayuda esta mañana...Y por eso, mis ojos,víctimas de una lucha disparatada y triste,no aciertan a salirde esta negrura aciaga.Sólo un recuerdo vagode lucha sin sentido:¡Tú sabías contra quien...!Yo, tardé en comprenderlo.Y, cuando acabó todo,no supe ni llorarte de tanta pesadumbre.101
  • 102. Me puse a divagar,mientras con pasos lentos deambulaba sin rumbopor los pasillos grises...Intenté asimilarlo y,sólo pensamientos absurdos me venían.Y esta mañana, al fin,he comprendido...que te echaré de menos,sobre todo a la tarde, cuando ya caiga el sol,a la hora del paseo...Te buscaré indolente por esas avenidasque tan bien te conocen;miraré en cada banco del parque solitario,y detendré mis pasoscon cada anciano amable que se cruce conmigo,y hablaremos de ti,de lo bueno que eras;de que nunca debiste partir sin avisarles...Esta mañana gris de brillos apagados,me he quedado sin ti,el faro que guiaba mi rumbo cuando niño,la voz dulce y serenaque supo encaminarme.Esta mañana infausta de brillos extinguidos,me dice que te fuiste,que no volveré a verte y aún no me lo creo... 102
  • 103. Pero yo sé que luego,cuando el sol brille alto dando calor al mundosobre las flechas místicas de los mudos cipreses,allá, en el cementerio,entonces, sólo entonces,me invadirá la pena y el llanto acudirá,cual río desbordado.E inundará mis ojos.Y quedaré tranquilo,porque al fin, padre,al fin, te habré llorado...Abril, 2010.103
  • 104. (0710) Aquel 14 de abril...El aire se impregnó de libertady las calles de ríos de alegría,desaguando en el mar de la utopíahectolitros de siglos de ansiedad.República, instrumento de igualdadpara un pueblo cansado de homilía;República de panes y amnistíarepartiendo justicia de verdad.Mas, siglos de constantes privilegios,no pueden arrojarse por la bordade este bajel sagrado que es España.Y, de nuevo, en siniestros sortilegios,citaron a la muerte, muda y sorda,para pedir prestada su guadaña. Abril-2010 104
  • 105. ...como ahora.Quisiera verte siempre como ahora,tan lozana y pletórica de soles.Quisiera no apartarme de tu nortepor no dejar jamás de percibiresa tu risa diáfana de niña.Me gustaría tenerte siempre así,nardo fresco,embriagando mi sensatez caducacon cálidas fragancias...Y saciarme también del agua purade tu fuente, manantial transparenteque mana a borbotones cada díaen esta sorprendente primavera...Tan llena estás de vida,que los cantos rodados del arroyote devuelven tu risatransformada en melódica corriente.Y hasta los arrayanes reverencian,con sus dúctiles ramas,tu caminar gracioso y excitante.105
  • 106. Quisiera verte siempre como ahora:atrevida y esquiva,alborozada y triste,enojada y melosa...como la brisa inquieta y juguetonaque cambia de sentido a cada instanteen esta portentosa primavera...Para volverme loco.Para que esa locura consentidame separe, por fin,de los tranquilos prados del collado,elevándome raudo hasta la cimade esa tu formidable cordillera...Quisiera verte siempre como ahora. 106
  • 107. Décima para una niña jardinera.Niña de tez sonrosadaque riegas las azucenas,¿podrías aliviar mis penascon la luz de tu mirada?Yo no puedo darte nadaporque yo nada poseoy tan solo me planteoel ver tus ojos de mielacariciando mi piel...¡ese es mi único deseo!107
  • 108. ¡Sé tan poco de ti!Me gustaría saberqué piensas tú del mundoy qué piensas de mi.Me mirasy acaso una sonrisa clandestinase dibuja en tus labios.Y yo te la devuelvocon ridículo gestode cómplice colega.Tampoco sé que vescuando tus ojospermanecen abiertos, muy abiertos,durante mil segundos por lo menos...¡Sé tan poco de ti!Me gustaría saberqué dosis de cariño le regalasa tu mejor amigo.Me gustaría saber si crees en el amor.Si te gustan las niñas que deslumbrano más bien las que mirancon ojitos de mieldetrás del resplandor. 108
  • 109. O si al fin no te gustanni unas ni las otras.Si piensas en el día que pasócinco minutos antes de dormirte.O si sueñas despierto alguna vez...Quisiera comprenderpor qué son tus lecturas, nada más,que aventuras fantásticasde seres imposibles.Y es que quisiera vertemás cerca de este suelo que pisamos,para que tus caídas no te duelan...¡Somos tan vulnerablesarriba, en las alturas!Por querer, yo quisieraenseñarte todo lo que yo sésobre la vida,(que no es tanto, no creas),para que lo aprendieras de una vez,como se aprende un verbo.Para que cada tiempo conjugadono fuera acompañado de un fracaso,como me ocurrió a mi.Para evitarte crueles cicatricesde heridas que te marquenpara toda la vida.Aunque alguien me dijo,en una noche de estrellas muy cercanas,que la vida es algo personale intransferible.109
  • 110. Y es por esopor lo que te deseo mucha suerteen tu largo viaje.También quiero que sepasque al lado del camino,siempre hallarás la mano de tu padre,dispuesta a levantartecuando caigas herido.Al río JerteUna tarde calurosallegué a tu orilla sediento,derrotado y sin aliento,con el alma pesarosa.Bebí tu agua milagrosay al instante, mis colores,brotaron como las floresde un jardín en primavera...Y ya siempre a tu riberavengo a calmar mis dolores. 110
  • 111. La nocheLa noche,tan serena,me trae, desde tu cuerpo,lejano ya, imposible,la esencia embriagadorade aquel perfume tuyoy mío...Y, si cierro mis ojos,puedo ver el deseode niña enamoradaque brota de los tuyos.La noche, tan ardiente,me rodea con tus brazosde ninfa apasionada.Me abraza y me emborrachade lujuria y ternura,de efusivos anhelos...La noche, tan vacía,me ha dejado indefenso,me ha dejado tan solocomo el lucero aquelque me mira en lo alto...La noche, tan amarga...111
  • 112. El puenteHe cruzado el viejo puentesobre el río.Apoyado en la barandahe observado la corrientey he sentidodeseos de tocar el agua,de hundirme en sus remolinospor ver si haciendo el caminosumergido en la corriente,doy a mi vida sentido:El río sabe dónde va,pero yo,descarriado caminante,he olvidado mi destino.He cruzado el viejo puentey después de un tiempo eternoobservando la corriente,he seguido mi camino. 112
  • 113. (0910)Mientras te esperoMientras te espero, sueño que has llegado;y si no llegas, pienso que te has idolejos de mi, que te raptó el olvidoy que, de nuevo, solo me has dejado.Pero si tú regresas a mi lado,se me antoja que el tiempo transcurridomientras yo te esperaba, sólo ha sidoun instante fugaz, un sueño alado.Y es que si estás, me vuelvo un temerariocapaz de disputar la Tierra enteraal rival más feroz y sanguinario.Pero sin ti, soy un muerto que espera,al igual que aquel olmo centenario,otro milagro de la primavera.113
  • 114. OTOÑOLa tarde nos regala aromas inocentes,como de niño chico,tras los gruesos olores del verano.La luz se ha vuelto tibia, delicada.El alma se sosiegay los ojos,cansados de relumbres,otean las alturas en busca de aire fresco.Es el plácido otoñoque vino de repente.Llegó ayer, en silencio,cargado de tristezas amarillasy ocres melancolías.Más tarde,cuando se vuelva viento,rondará por las noches silbando en las ventanasde doncellas ardientes.Y después traerábandadas de hojas muertasdescendiendo en zig-zag:de mi alma a la tuya,de tu alma a la mía. 114
  • 115. Otoño reincidente,matando un año más,sin premeditación ni alevosía,el brillo de oropel de otro verano...Cuando lleguen tus tediosos domingosde interminables tardes,soñaré con sus ojos,dibujaré sus labios con mi dedoen el húmedo vaho de la ventana.Y luego miraré como se elevan en raudos remolinos,desde el parque desierto,las hojas de los álamos mezcladascon leves servilletas de papelque el verano olvidó entre los parterres...Otoño de tristezas amarillas,de ocres melancolías.Otoño de sosiegos...Es el plácido otoñoque llegó, de repente... Octubre-2010115
  • 116. Luna de agostoAgosto agonizaba.Y una noche, cercada por hileras infinitasde farolas dormidas,abandoné el concepto que teníadel vocablo vivir.Esa noche,en una playa inerme,con un mar ya cansado de vaivenesy asido a nuestros cuerpos,descubrí otra existencia...Me elevé hasta la cima del monte prohibidoy desprecié lo simple.Y fuiste tú,fascinante sirena de cánticos mortales,la que atrajo mi barca hasta las rocas;y fue el color del vinoservido en una copa seductorade cuello esbelto y grácily el sabor afrutado de su esenciamojando mi garganta.Y, sobre todo, fueel penoso vacío de mi existencia gris,el atávico miedo a la rutinay el ansia desmedidade tocar lo infinito con mis dedos... 116
  • 117. Porque ya era el tiempo.Porque ya no podía seguir,cual ciega mariposavolando por un cielo inamovibledetrás de una quimera.Porque necesitaba, cual demente,que otros brazos abrazaran mi cuerpo,y que labios ardientes abrasaranestos mis labios fríos e inseguros.Y esa noche,el murmullo, ya quedo, de las olas,nos trajo, de la nada,un mágico boleroque bailamos con ritmo acompasado,embriagados de dicha,bajo la luz violeta de una cómplice luna...Después,la vida, despiadada,me apartó para siempre de tu lado.Me dijeron que lloraste mi ausencia.Que, desde aquella noche,nunca más te bañaste a la luz de la lunani bailaste boleros en playas solitarias...Y, aún ahora,al cabo de los años,cuando miro esta luna de finales de agosto,creo ver en su cara de brillos apagados,tu rostro que me mira,que me añoray que calla.117
  • 118. El día que tú me quierasEl día que tú me quierasserá muy azul el cielo;las golondrinas viajerasya no emprenderán el vuelo.Estará dormido el vientoel día que tú me quieras,por no robar el alientode tu boquita hechicera.Se encenderán mil hogueraspara alumbrar mi fortuna,el día que tú me quierasbajo la luz de la luna.Y mi pobre corazón,cautivo por tanta espera,volará cual gorriónel día que tú me quieras. 118
  • 119. AbismosVértices puntiagudos de figuras incómodascercenaban mi mentemientras las horas tristes,ausentes de sucesos,me hundían en la penumbra de simas insoldables.Era capaz de verextensiones inmensas de campos asoladossin moverme del sitio.Incluso aprendí a vermás allá de la tarde,más allá del comienzo del prólogo sublime.Y, como las figuras de ojos curvilíneosque una tarde de invierno nos miraban tan fijas,ya no pude torcermi destino ya escrito.Y una llaga de pena derramadasobre el mantel celeste de mis noches,se fue enconando, amarga,silenciosa,y me fue carcomiendoel tejido insensiblede mi alma masacrada.119
  • 120. Amaneceres planos y noches irrealeseran toda mi vida.Y tu silencio, amor,tan alejado,ya no me recitaba ningún verso.En las cálidas noches,me hacían tanto daño los gritos del silencio,me dejaban tan débil,que hasta el destello exánimede una perdida estrella,dañaba mi pupila.Fue el golpe tan brutal,que mi vida partió tras tu soberbiadejándome extinguido,sin ningún argumentopara poner en pie cada mañanaeste, mi cuerpo frío e indolente.Sin ninguna razón, amor,para quererme. 120
  • 121. Tu sonrisa de niñaUn atardecer plácidote trajo hasta mis miedos.Te sentí inalcanzable,reina de trono altocon eterna sonrisaen tus labios reales.Y yo, torpe aprendizde seductor en ciernes,te descarté al instante...¡demasiada altura para cuerda tan corta!Pero otra noche opaca,de esas que nos oprimen una vez por semana,me volviste a encontrar.Y te vi diferente:sin trono ya, sin cetroy con un aire extraño de ninfa sorprendida.Y esa sonrisa amplia, poderosa,de la primera tarde,se había vuelto sonrisa delicadaen tu boca de niña.Y te vi ya asequible.Y me lancé al asalto de tu mirada heridapensando en la victoria.Estaba tan seguro de mi fácil triunfo,que no supe dejar abiertauna salida.121
  • 122. Y, aunque logré ganarla primera batalla,tú no me permitiste jamás ganar la guerra...Tras mi derrota amarga,abandoné las armasy me refugié, herido, en una oscura cueva.Tu cambio sólo fuela triste recaída de un náufrago sediento.Y yo fui sólo fuente en el caminopara calmar tu sed.Después, seguiste hasta la cimacon tu trono de reinay buscaste a tu príncipeen un brillante reino de falsas apariencias,y olvidaste mi nombre.Y yo, espíritu errantemarcado por tus besos,me perdí en la maraña de la viday no pude ya máspensar en otra cosa que no fueratu sonrisa de niña. 122
  • 123. (1010)Mariposa de alto vuelo.Una tarde de penas consentidaste cruzaste de pronto en mi caminoy brotó de mi pecho peregrinouna fuente de risas escondidas.Esa tarde de rosas encendidasme encontré con tus ojos y, mi sino,hasta entonces errante y anodino,caminó ya por sendas definidas.Y es que tú, mariposa de alto vuelo,decidiste una tarde de azaharesexhibir tu volar a ras de suelo.Y esa tarde subiste a los altaresde mi mundo sin fe, para consuelode mis penas de amor y mis pesares.123
  • 124. (1310) El besoEra la noche, sueño ilusionado.Era la luz, penumbra encubridora.Era la melodía embriagadoray era el licor, maléfico aliado.Y estaba yo, lamento descarnado.Y estabas tú, brillando cual aurora.Y yo, sintiendo sed abrasadora.Y tú, samaritana del pecado.Y aproximé a tus labios entreabiertoslos labios míos, brasas encendidas,y los dos nos fundimos en un beso.Y esa noche, mis pasos inexpertosme llevaron por sendas prohibidaspara caer, de tus amores, preso. 124
  • 125. Otro veranoLa tarde trae aromas de flores amarillasy acuosos sabores de fruta sazonada;fenece otro verano de cálidos recuerdosy en el aire, tu amor, impregnándolo todo.Románticos paseos por la orilla del río,con barcas de colores decorando la tarde;turistas en hilera esperando el momentode amueblar sus retinas con trocitos de arte.Rumores de oleaje de un mar azul-cobaltoy luces de neón encendiendo la noche;lejanas melodías que nos regala el vientoy la sonrisa eterna en tus ojos de miel.Se nos va otro verano, otro retal de vida,mas nos queda la imagen de los atardeceresy de las dulces noches coronadas de estrellasen las que nuestros labios con pasión se fundieron.125
  • 126. Tu mirada¿Por qué miras la flor?¿Por qué la miras?¿No ves que cuando sientesobre sus delicados pétalostu profunda mirada,se siente avergonzadade ser flor?¿No ves que sufre y maldice su destinopor no ser la más bella?¿Por qué miras la noche?¿Por qué la miras?¿No ves que al penetraren ella tu miradase transforma en destello refulgente?¿No ves que ya no es nocheporque sus gritos despiertan a la aurora?¿Por qué miras mi alma?¿Por qué la miras?¿No ves que se acobarday se transforma 126
  • 127. en triste sombra errante?¿No ves que ya no es alma?¿Que sólo es marionetaque mueves a tu antojotan sólo con mirarla?...y es que tus ojos,dos faros con embrujo,son capaces de eclipsar la bellezade la noche y la flor.Y hasta capaces sonde transformar mi alma,de robarme el sosiegoy hacer de mí hoja muertaque el viento del otoñofustiga sin descanso...¡No mires más mi almay llénala de amor!127
  • 128. EspérameNo vengas. No regreses.Que ya no es necesarioQue ya me acostumbré a tu larga ausenciaAhora seré yoel que vaya a tu encuentro.¡Espérame...!Espérame donde la luz es tenue,donde el rumor del viento es dulce melodía.Donde el tiempo, indiferente ya,no destruya nuestros sueños de entonces.Espérame tranquila,dibujando mañanas de soles amarillos,como aquellas que oyeron nuestras risas.Entonando canciones entre campos de trigo,perfilando siluetas sobre el lienzo moradodel gélido horizonte de noviembre. 128
  • 129. Espérame donde la blanca espumade riachuelos locosdescriba remolinos entre cantos rodadosy, abrazada a la piedra lisa y fría,se rompa en mil pedazospara morir al fin de desengaño.Espérame en la tarde luminosade un cálido verano,como aquel que vivimos junto a un marceloso de tu cuerpo.O en la noche serena y apaciblede un abril con estrellas.Espérame encendidacual rosa roja de un remoto jardínhuérfano de rocío.Para que yo te empape con la lluviade mis noches de espera.Espérame risueña, enfurecida o triste,que yo sabré encontrarte...¡Sé que te encontraréen todos los paisajes de la tierra...!¡Espérame...!129
  • 130. NavidadesPrimero llegaste pura.¡Navidades de inocencia!Magia y risas contagiosasen tus noches de zambombas.Mañanas de villancicosy tardes de charla al fuegorodeado de cariño.Y una fe limpia y sinceraen el niño de Belén.¡Dulce y blanca Navidadde una infancia alegre, plena...!Llegaste después vestidacon luces de mil colores.Venías anunciando fiestay promesas de algo eternocon destellos de neón.¡Navidades soñadorasde mi juventud primera!Más tarde fuiste muriendoen mi corazón de hombre, 130
  • 131. un poquito cada día.Venías ya casi desnuda,enseñando tus vergüenzas:Consumo y falsas promesasde ser mejores personas.¡Tanto brillo de oropel!¡Tanta rutina y excesoterminaron por sacartede mi corazón inquieto!Hoy sólo queda el recuerdo.Dulces recuerdos de tiemposen que soñaba despierto.Hoy sólo el sabor lejanode unas fechas casi mágicasque espoleaban mis sueños.Hoy sólo oigo el murmullode mil palabras vacíasque se repiten sin fe.Y, sin embargo,la Navidad es la misma.Pocas cosas han cambiado.Y por eso me pregunto,entre triste y angustiado,al llegar la Navidad...¿no seré yo el que ha cambiado?131
  • 132. .Navidad,2010.Sin tiHuyendo de mi sombra, negra estela cautiva de tus besos, llegué con algo turbio en la mirada porque nunca vi a nadie sonreírme. En las tristes mañanas, entre cuatro paredes angustiadas de oír tanto silencio, me escapaba a través de la ventana hacia el cielo infinito. Y buscaba tus ojos ambarinos entre unas nubes, tan frágiles, tan vacuas, que se me hacían hilachas desprendidas de aquel vestido blanco que, una noche de encendida pasión, te dejaste enredado entre las zarzas. Nunca pude encontrar tus ojos en lo alto. Ni tampoco, en el fugaz destello de las aguas del lago, donde un amanecer absurdo y lila, pensé en ahogar mi llanto. Nunca encontré tu nombre entre la hiedra que abrazaba el alero. Ni pude ver jamás, entre los crisantemos amarillos, 132
  • 133. tu sonrisa hechicera.Tan sólo, algunos gorriones ateridos sobre las ramas bajas de un chopo plateado, me cantaron, una tarde de lluvia y arco iris, nuestra triste canción. Eso fue todo. Y mientras, yo, malgastando mi vida, dando tumbos cual barco a la deriva, por mares procelosos e incoloros. Saboreando, en cada atardecer gris y vacío, en cada sorbo de pena con limón, el recuerdo agridulce de tus besos...Tu ausenciaTe marchaste una tarde de rosas encendidas.Sin apenas palabras.133
  • 134. Y una pena callada,casi enferma,se adueñó de mi alma.¡Cómo dolía tu ausencia!Tanto,que ni el loco tropelde una nueva pasión,consiguió desterrar de mi tu imagen.Como un témpano heladorecibíael efusivo ardor de sus caricias.Hasta que fui apagando,impasible, consciente,todo el fuego que ella se dejabaencendido en mi hogar.Desprecié tantas veceslas brasas de sus labios entregados,que acabaron quemando su ilusión...¡Triste destino ciego!Sólo cuando las llamasprendieron las puntillas de su alma,fui conscientede mi terrible error.Y entonces, 134
  • 135. sólo entonces,comprendí,que tu dañina ausenciano tuvo suficiente con romperun sólo corazón.135
  • 136. (1811)Preposiciones del desamorA tu puerta llegué como un mendigo,ante ti supliqué gracia y perdón,bajo el lodo enterré mi fiel cancióncon tal de que me vieras como amigo.Contra el dolor de no vivir contigo,de muy poco sirvió mi gran razón.Desde siempre he dejado el corazónen manos del juglar que va conmigo.Entre súplica y ruego fui avanzandohacia el muro tenaz de tu arrogancia,hasta sentirme triste marioneta.Para ti fui satélite vagandopor el cielo, perdido en la distancia,tras tu estela de gélido cometa. 136
  • 137. Sueños (1410) Azul Azul el agua mansa, cristalina Azul el campo lánguido, baldío. Azul el aire de este ocaso frío137
  • 138. y azul la niebla sobre la colina Cuando el sol de la tarde ya declina, todo el azul siente un escalofrío. Beben los juncos gotas del rocío en la siniestra hora vespertina. Un murmullo de risa clandestina me cuenta, emergiendo desde el río, que una caña muy triste, larga y fina, llora al ver ese cubo tan vacío. Con el azul durmiendo en mi retina, dejo el embarcadero, ya sombrío.TernuraNo se trata solamentede gemir sobre tu vientre mientras muero,que también.No se trata solamentede aliviar todo el torrente de mis venas. 138
  • 139. Ni tampoco, de alcanzar raudo la cimaescalando las paredes escarpadas de tus senos.No es sólo buscar alivio para el fuego que me abrasa.Ni dar permiso al deseo un domingo por la tarde...Es más bien cuestión de tacto, de ternura.Se trata de explorar mares aparentemente calmosen busca de sueños nuevos.Se trata de fondear en tu isla solitaria con un bajel de caricias.De avanzar serenamente hasta el centro de tu anheloy allí explorar la espesura de tu humedecida jungla.Y, sobre todo, se trata, de hacer que aflore la dicha.Y guardar entre mi piel la alegría de tu gozopara el resto de los días, de los años, de la vida...para llevarla conmigo.Se trata, en definitiva,de dejar en ti mi huella de marino vagabundo;de bañarte con el agua de este río de soledadde tantas noches en vela.De hacer que aflore a tu cielotodo ese amor que guardabas celosamente escondidoentre sueños sonrosados de doncella ilusionada...De eso se trata, mi amor.De inventar, entre tú y yo, un mundo nuevo, perfecto:un mundo de amor eterno sólo habitado por dos.139
  • 140. (1611)QuieroQuiero ser una fuente en tu caminopara calmar tu sed cada mañana.Quiero ser ruiseñor en tu ventanay alegrarte la vida con mi trino.Quiero ser en tu boca dulce vinoque sonroje tu piel de porcelana,que se lleve tu pena, tu desgana,y te arroje al amor, cual torbellino.Quisiera verte siempre jubilosa,brillando cual estrella de ponientey yo, seguir tu luz, cual mariposa.Y elevarnos a un cielo diferentey habitar una nube caprichosay vivir nuestro amor eternamente. 140
  • 141. ¿Dónde estabas?¿Dónde estabas en las frías mañanas en que el viento,con furia desmedida,azotaba las indelebles ramas del sauce en el jardín?¿Dónde estabas mientras mis pies cansados deambulaban,cual fantasmas borrachos con sed de madrugadas,por las calles solitarias y tristesde esta ciudad inerte?¿Quién te arrancaba risas cristalinas mientras yo,en las tórridas noches del verano,me asfixiaba con el insoportable aroma de las rosasy me sentía morir por la presencia vigilante, callada,de millones de estrellas?¿Quién besaba tus labios mientras el vil deseose adueñaba de todos mis sentidosy, como un pobre loco, buscaba tu presenciaen todas las miradas del camino?¿Dónde estabas, mi amor, mientras mis ojos,abiertos a la nada y húmedos de lamentos,miraban sin mirar el absurdo vacío de la vidaa través de un cristal empañadocon vahos de fracasos?141
  • 142. ¿Dónde estaban tus ojos de avellana,de mirada tranquila cargada de tristeza?¿Dónde tus dulces labios con lunares morenospordioseros de besos?¿Dónde tu pelo negro revuelto por el viento de la tardeantes de la tormenta?¿Dónde estabas, mi preciosa hechicera de ilusiones tardías?¡Por qué dulces veredas vagaría tu espírituen las noches eternas en que el tiempose paraba extasiado ante mi almacontemplando, indolente, el paso del silencio!Mi vida hubiese sido un río de dichafluyendo entre tus brazos cálidos, amantes.No sé donde estuviste, bella ninfa,pero sí sé dónde habitas ahora:Dentro del corazón cansado y tristede este recalcitrante soñador,de este iluso y eterno enamorado,aprendiz de poeta. 142
  • 143. A una niña soñadora.Cae la lluvia, serena, delicada,y en el chorro de luz de la farolase transforma en saetas que se clavanen tu pecho de ninfa solitaria.Silba el viento detrás de tu ventanay sueñas con su amor, con sus caricias,tan vagas, tan sutiles, tan lejanas...Y mientras tú le sueñas, él se escapahacia la noche negra, hacia la nada.¡Triste destino cruel el de los sueñosque solo traen dolor y desengañoa tu sensible alma enamorada!143
  • 144. (1711)Luna embusteraEn la noche de marzo, negra y fría,una espléndida luna engalanadaaparece detrás de la enramadae inunda con su luz la selva umbría.Y esa noche de ensueño y fantasía,una preciosa niña enamoradacamina con el alma ilusionadabuscando en esa luna su alegría."Bella luna de marzo, compañera,que puedes ver sus ojos en ti fijos,¿es acaso por mi por quién suspira?Ayúdame, romántica hechicera,a entender de este amor los entresijos:¡dime que piensa en mi cuando te mira!Y la luna, celosa y embustera,sin piedad le mintió cuando le dijo:"No hay nadie en este mundo que te quiera" 144
  • 145. Liras de amor y melancolía.(Liras compartidas con mi buena amiga guatemalteca Lissette Flores López ,poeta)Amoroso tormento,triste causa de la melancolíaque en mi corazón siento,pon fin a mi agoníaamándome como la aurora al día.Como un suave murmullo,cual susurro del viento en el hayedo,me llega a mí tu arrullo,con tu canción me quedoy en sus mágicas notas yo me enredo.Mis versos son palomasque, cruzando la mar, hasta ti vuelan;regresan con aromasa risa, que desvelanque tus penas con ellos se consuelan.La luz de tu poesíalogró el batir de las alas de un hada;ella convirtió en díami noche más cerrada,¡dulce licor de mi alma enamorada!145
  • 146. Es tu ondulado pelorefugio de mis lágrimas tardías;cuando el azul del cielose borra de mis días,oculto en él todas las ansias mías.Déjame tu tristeza,cuéntame los motivos de tu duelo;bien sabes, con certeza,que, para tu consuelo,mi vida es también tuya, sin recelo.Son dos lagos serenostus ojos cuando miran a los míos;si miran los ajenosse convierten en ríosque me arrastran hasta mares sombríos.Estos lagos serenos,de tu dulce mirar tienen antojos;se mostrarían llenosde sórdidos enojossi no pudieran ver tus verdes ojos. 146
  • 147. Tu llanto¿Por qué ese llanto ahora?¿No sabes que ya nunca estarás sola?Siempre tendrás el aire de diciembreque besará tu piel cada mañanapara pintar paisajes en tu cara.Siempre vendrá la lluvia en primaveraregando con chubascos repentinoslos bellos arriates de tu alma.Siempre tendrás la exuberante frondaque llenará de aromas seductoreslas calles solitarias de tus sueños.¿Qué le dirás, si lloras,al descarado viento del otoño?¡Él que siempre terminaenredado en tu pelo, por amor!¿Y a esa luna redondaque te mira tan fijadetrás de una pirámide dormida?Esa luna que llega cada noche,que entra por tu ventana,que te besa en la frente,y, con su blanca luz,baña tu ardiente cuerpo de ninfa apasionada.147
  • 148. ¿No sabes que si lloras,esos ojos de miel se llenaránde turbios riachuelos de pesares?¡No ves que harás sufrir a las inquietas olas!¡Que no vendrán ya más a dar besos de espumaa la playa dormida!¡Ni siquiera las dulces golondrinaslloran ya por los sueñosque se dejan atrás cada verano!No me llores, mi bien.Que nunca diga el solque un atardecer púrpura dejaste de mirarlo.Ni se lamenten nunca las frágiles gardeniasde que hoy, al pasar junto a ellas,no te llevaste, dormido entre los dedos,su aroma embriagador..¿Por qué ese llanto ahora?¿No sabes que por siempre vivirás entre los versosde un dichoso poeta enamorado?No llores más, mi amor.No permitas que la canción eterna del silenciose rompa en mil pedazosahogada por tu llanto. 148
  • 149. Un sueño fabulosoEs posibleque el final de este sueño fabulosono haya llegado aún.Es posible y, entonces,volveré a ver tus ojos cada nochecuando cierre los míos.Volveré a despertar cada mañanaal ritmo de un bolerotraído suavemente por tu voz.Y de nuevo,con sólo pronunciar tu dulce nombre,se alejará de mi toda tristezay volverán triunfantes los colores.Y hasta la fina lluvia de tus versos,al caer suavemente sobre el alma,hará reverdecer, llenándolo de flores,el árido jardín de mi existencia...149
  • 150. Mas, también es posible,que una tarde de luceros inquietos,termines por creer que todo fue mentira,incluida tu asombrosa verdad.Y todo lo vivido volaráhasta esas nubes blancas que rompen el azuly allí se quedarán los sueños para siempre,dormidos entre lienzos de algodón.Y entonces volveránlas aburridas tardes del domingo,los paisajes en gris,las angustiosas noches sin tus ojoso el despertar amargo sin tu voz.Y volveré de nuevo a presenciarel desfile monótono, cansado,de la gente cruzándose conmigo por las callesy exhibiendo, como en una espantosa pesadilla,sus idénticos y ocres uniformes. 150
  • 151. (1911)QuimeraSer feliz en la vida, una quimera;siempre habrá otro peldaño que subir.Es nuestra condición, siempre seguirascendiendo sin pausas la escalera.Nunca el hombre asumió la verdaderarazón de la existencia: bendecircada día la vida y admitirque al nacer, ya ganamos la carrera.Mas -¡ay!- difícil reto el conformarsetan solo con el hecho de vivir,-¿cómo podría el hombre resignarseconociendo su triste porvenir?-Todo empieza un mal día, al enterarseque al final de la vida hay que morir.151
  • 152. Cuando no estás conmigoNo es sólo tu boca, que bien la sé anhelantede caricias y besos.No es sólo tu pelo, el refugio perfectode mis lágrimas torpes.Ni es tu piel solamente,donde calmo mis ansiasy excito mis silencios.Es más bien tu dulzurala que me tiene preso de este amor imposible.Ese abandono tuyo, como de cría huérfana,bajo la intensa lluvia,Es tu linda figura recortando siluetacontra el ardiente púrpura de una tarde de estío.Es la paz infinita que se aloja en mi almacuando miro tus ojos.Y es tu risa de niña jubilosasiguiendo el fugaz vuelo de un joven gorriónentre los lirios.No, no son solo tus labios, ni tus ojos de miel. Ni siquiera es tu cuerpo, exclusiva razón para seguir viviendo.Es tu luz, tu ternura,tu increíble existencia en el mar de mis sueñoslo que me hace dichoso. 152
  • 153. Por eso,cuando no estás conmigo,siento que el mundo es solo una mentiragirando en el vacío.Y que mis tristes días,solo son tiempo huecoque el destino me dio para llorar tu ausencia.Cuando no estás conmigoy se eleva el telón del tétrico escenariode mi corazón loco, comienza el primer acto de una oscura tragediacuya escena final,me temo cerrará con la palabra olvido.153
  • 154. (2111) Lo nuestroLo nuestro fue evadirnos del pasadoentre halagos de mutua admiración,fue lavarle la cara al corazónque, de tanto añorar, estaba ajado.Lo nuestro fue un cursillo aceleradode cómo dar salida a la pasión.Lo nuestro fue el final de una canciónque no tuvo fortuna en el mercado.Fue la historia de un par de colegialescon miedo a conjugar el verbo amar.Fue hacer con la ilusión, partes iguales.Lo nuestro fue de ser, más que de estary aunque el olvido aporte credenciales,jamás mi corazón podrá olvidar. 154
  • 155. Este extraño verano de silencios y cantos de sirenas.Amanece.El alba se sonroja.Inhalo el nuevo día que me llegacon un intenso aroma de magnolias.La aurora desparrama sobre el parque desiertotoda su magiay un manto de esperanzaque se dejó olvidado la noche, para mí.En el aire, dádivas de purezapara mi alma, cansada de morir.Mediodía.El sol, desde lo alto, nos vigila.Se incendian las ideas.Y me da por pensar cosas extrañas...¿es el amor más dulce que el olvido?¿serán los sueños susurros de las almasrechazadas un día por el amor?Mediodía, silencio.Mediodía, calor, deseo, siesta,piel húmeda, perezaincluso de existir, de ser persona...Incluso de rendir tributo a la pasión.155
  • 156. A la tarde, las petunias dormitan y descansande su orgía con el sol.Y una brisa, oculta todo el día,asusta, de repente, a dos zorzalesque buscaban semillas entre el césped.El alma se serena.Las palabras comienzan a surgirpara un triste poema de besos y nostalgias.Para un pobre poemaque se irá con el viento, como siempre,en busca de tus ojos.La noche me da miedo,desde niño.¡Es tan fea la palabra crepúsculo!¡Se ve tan atezada, tan deforme!La noche se me antojauna negra utopía de la vida,un profundo vacío,la lágrima perdida del dios Zeustras crear el Olimpo.Es por eso, tal vez, que en la noche me pierdocon frecuencia,entre dulces deliriosde cantos de sirena. 156
  • 157. Tu nombreAquí sigo,aprendiendo a decir tu nombre sin adornos,desnudo de ropajes.Probando a recitar sus mágicos fonemassin arreglos de orquesta,sin bellas melodías.Intentando hacer simple su grafíamaquillada de gótico tardío.Lo intento cada día.Lo desmenuzo en sílabas viajerasy fabrico con ellas poemas de distancias y de olvido.Mientras tanto,aquí sigo.Es posible que dentro de unos meses,de unos años tal vez,pueda volver a pronunciar tu nombresin que me duela el alma.Hasta entonces,las letras de tu nombre,para mí,serán dulce castigo.157
  • 158. (2011)AutorretratoPoco dado a los bailes de salón,suelo ser, de la huerta, la alegría,siendo así que una tal melancolíase adueñó de mi triste corazón.Nunca cedo si tengo la razón,ni amparo la razón cuando no es mía;siempre odié la palabra hipocresía,siempre amé la verdad, sin condición.Bohemio, soñador, casi poeta,no me importa salirme del caminopara admirar la flor en la cuneta.Mientras, entre lo humano y lo divino,voy llenando de sueños la maletaque he de llevar a mi último destino. 158
  • 159. INDICEI.PRIMEROS POEMAS (1970-1979)Atardecer (0170)…..................................................................... 5En busca de mi infancia……………………………………………………. 6Otro abril…………………………………………………………………………… 8Primer amor………………………………………………………………………. 10Poeta de invierno………………………………………………………………. 12Versos de paja…………………………………………………………………… 14Tras la verdad……………………………………………………………………. 16Depresión (0275)…………………………………………….…..……………… 18Coplillas……………………………………………………………………….……… 19Recuerdos……………………………………………………………..…….…….. 20Autosuficiencia (0376)................................................... 21Transición……………………………………………………………………………. 22Tu tristeza y la mía…………………………………………………………….. 23Laberinto…………………………………………………………………………….. 24Sueños………………………………………………………………………………… 25Crisis de identidad……………………………………………………………… .26Nuestro paseo…………………………………………………………………….. 27II.PAISAJES QUE RETORNAN (1980-1999)Soledad………………………………………………………………………………… 29Amor-Desamor…………………………………………………………………….. 31Otros versos…………………………………………………………………………. 34A Huelva……………………………………………………………………………….. 35Estaciones de la vida……………………………………………………………. 36Marinero……………………………………………………………………………….. 38 159
  • 160. Infancia…………………………………………………………………………………. 40Conil………………………………………………………………………………………. 47Noche de San Juan………………………………………………………………. 48Cáceres en mi recuerdo…………………………………………..…………. 49Nunca……………………………………………………………………………………. 51Castilla………………………………………………………………………………….. 53III.VERSOS AL ATARDECER (2010-2011)EstampasSoneto existencial (0410).............................................. 58Chile (0510)………………………………………….………….……………..….. 59Carmencita la cubana…………………………………….………………… 60Acróstico para Marilyn (0610)………………………….…….…..………. 67La tormenta…………………………………………………..…..……………... 68Flechazo (0810)…………………………………………………….…..……….. 70El recreo………………………………………………………………….…………. 71Mi amiga la luna…………………………………………………….….………..74Carita empolvada…………………………………………………….…..….….75Todos mis miedos…………………………………………..….…….……….. 76A Leonor, mi vecinita ciega (1110)…………………..………….….…. 79Tierra (1210)…………………………………………………..…………….……… 80No me contéis más cuentos………………………………….…..………. 81Rimas (Recordando a Bécquer)………………………………….………. 83Romance de la noche negra (Recordando a Lorca)……….….. 85La noria……………………………………………………………………………….. 89Una partida (1511)……………………………………………………………….. 90 160
  • 161. El viejo tren…………………………………………………………………………. 91La semana………………………………………………………….………………… 93Haykús…………………………………………………………………………………..94Metamorfosis…………………………………………………….…………………..95Al vino…………………………………………………………………………………….96La rosa…………………………………………………………………………………….97Romántica estampa……………………………………………………………….98.AusenciasTriste amanecer…………………………………………………………………….. 100Aquel 14 de abril (0710)…………………………………………………………. 103Como ahora……………………………………………………………………………. 104Décima para una niña jardinera……………………………………………. 106Sé tan poco de ti……………………………………………………………………. 107Al río Jerte………………………………………………………………………………. 109La noche…………………………………………………………………………………. 110El puente………………………………………………………………………………… 111Mientras te espero (0910)……………………………………………………….. 112Otoño………………………………………………………………………………………. 113Luna de agosto……………………………………………………………………….. 115El día que tú me quieras………………………………………………………… 117Abismos…………………………………………………………………………………… 118Tu sonrisa de niña………………………………………………………………….. 120Mariposa de alto vuelo (1010)…………………………………………………. 122El beso (1310)………………………………………………………………………….. 123Otro verano…………………………………………………………………………….. 124Tu mirada………………………………………………………………………………… 125Espérame…………………………………………………………………………………. 127Navidades………………………………………………………………………………….129Sin ti…………………………………………………………………………………………..131Tu ausencia……………………………………………………………………………….133Preposiciones del desamor (1811)……………………………………………..135 161
  • 162. SueñosAzul (1410)………………………………………………………………………. 137Ternura………………………………………………………………………….. 138Quiero (1611)………………………………………………………………….. 140A una niña soñadora……………………………………………………… 143Luna embustera (1711)…………………………………………………… 144¿Dónde estabas?..................................................... 141Liras de amor y melancolía (dueto)………………………………. 145Tu llanto……………………………………………………………………………147Un sueño fabuloso………………………………………………………….. 149Quimera (1911)………………………………………………………………….151Cuando no estás conmigo………………………………………………..152Lo nuestro (2111)……………………………………………………………………….………154Este extraño verano de silencios y cantos de sirenas…….155Tu nombre…………………………………………………………………………157Autorretrato (2011)…………………………………………………………… 158 162
  • 163. 163
  • 164. 164
  • 165. 165
  • 166. 166
  • 167. 167

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