Your SlideShare is downloading. ×
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Estudio sobre la virgen del rocío
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

Estudio sobre la virgen del rocío

718

Published on

0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
718
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
1
Actions
Shares
0
Downloads
0
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. Narran los historiadores que el nombre de Virgen del Rocío fue tomado, con hondo sentidoteológico, de la oración postcomunión de la fiesta de Pentecostés, hoy en la misa votiva del EspírituSanto. En ella se pide a Dios que su Espíritu limpie nuestros corazones y los fecunde con el Rocíode su venida. El Oficio de Lecturas del mismo día recoge un fragmento del tratado AdversusHaereses, de San Ireneo, donde se afirma que necesitamos del Rocío de Dios, para que no nosabrasemos, ni nuestra vida quede infecunda. La paloma, teofanía del Espíritu Santo, revolotea en el palio sobre la Virgen del Rocío,otorgándole, como amante Esposo, su poético y sugestivo nombre. Por eso la imagen es invocadauniversalmente como Blanca Paloma. La imagen de la Señora en la Ermita del Rocío, está de pie, hierática, con la mirada baja y la expresión dulce y sonriente, viste a la moda de los Austrias, y ostenta corona y ráfaga. Como Virgen Majestad, sostiene al Niño entre sus manos. La primera descripción que conservamos de la talla nos la facilita Morgado en 1,882. En su interesante examen artístico afirma que se trata de una bellísima escultura, que mide poco más de un metro, y revela el estilo propio de principios del siglo XV, época en que fue aparecida según refiere la tradición. Añade que por estos años debió sufrir una restauración que le imprimió su carácter gótico. Despojada de su indumentaria del siglo XVII observa que la talla original tiene completamente borrado su rostro, pende de sus hombros un sencillo manto pintado de azul, y el vestido está de verde, sujetándolo a la cintura una correa salpicada de estrellas de color de oro, dejándose ver entre los pliegues de la túnica por su parte baja, el calzado grana de forma puntiaguda. En el sitio del pecho del lado izquierdo, está perfectamente señalado el lugar que ocupó el Niño. Por último, expone que la imagen ha experimentado dos grandes modificaciones: la primera fue cuando fue hallada, es decir, en el siglo XV; y la segunda en el 1,635, en que dejó de ser de talla para vestirla de ricos brocados al gusto de la época, dejando oculta y mutilada la imagen. Otra descripción de la escultura de la Virgen del Rocío, fue emitida en 1,949, por el pintor sevillano Santiago Martínez, designado por la Junta Diocesana del Tesoro Artístico para informar acerca del estado de conservación de la imagen. El escrito dice: La escultura es de período gótico perfecto, buena como obra artística, bien conservada de la cintura para abajo, no así el resto, que se encuentra mutilado desgraciadamente por arreglos, tal vez muy remotos, con objeto de darle ciertas formas, para adaptarle las ropas, ráfagas y el Niño. La Virgen está de pie, los plegados y forma del cuerpo están muy bien resueltos en su dibujo y modelado, asomándole entre los pliegues unos chapines pintados de rojo. La decoración que se conserva no está mal en sus sencillos dibujos de dicho estilo gótico. La cara tan bella y atrayente de la celestial Señora, parte principal de toda la imagen, que enmarca el rostrillo cuando está vestida con el traje de Reina, también tiene antigua restauración, conservándose por fortuna todos los rasgos de expresión y modelado de escultura sin que parezca haber sufrido importantes transformaciones. La encarnación, aunque retocada con seguridad hace muchos años, conserva también lo esencial de la obra antigua. Infante Galán sostiene que Alfonso X el Sabio, levantó una Ermita dedicada a Santa María
  • 2. en un lugar de caza denominado Las Rocinas, entre 1,279 y 1,284. Por el contrario, el profesorHernández Díaz opina, a juzgar por lo que dejan ver sus vestidos, que se trata de una efigiegótica de las postrimerías del siglo XV. Y Alvarez Gastón se limita a sintetizar todo loexpuesto, haciendo constar que la escultura actual, gótica, es, según unos, obra de fines delXIII, y, según otros, de los últimos años del XV. He aquí el estado de la cuestión. Nosotros, atenor del presente estudio, nos inclinamos a catalogarla como una escultura de las postrimeríasdel siglo XIII. Santa María de las Rocinas, a fines del siglo XVI o principios del XVII, fue vestida de ricastelas, conforme al gusto e ideas estéticas y espirituales de aquel tiempo. Desde entonces laVirgen luce el traje de gran dama española. El vestido se componía de la basquiña o faldaacampanada, con el verdugado armazón cónico de aros para mantenerla ahuecada y tensa,jubón o corpiño para cubrir el busto, con gorguera de encajes y ajustadas mangas con puños ovuelillos también de encajes y enriquecidas con franjas horizontales de pasamanería. Sobre lasmangas del jubón se lucían otras, amplísimas, denominadas de puntas o perdidas. Para vestir así a la Virgen del Rocío, el traje experimentó ciertas innovaciones, que conligeras variantes se mantiene hasta la fecha. Para ello, la gorguera se prolongó y adaptó a lacabeza de la Señora en forma de cofia y sobre ella se colocó el simbólico velo de las vírgenes.El manto pendía de los hombros, y no como ahora que cubre la cabeza. Las pequeñas modificaciones introducidas en el vestido de la Virgen corresponden a etapasposteriores de su evolución. La ráfaga de puntas de plata dorada fue donada en 1,733 por JoséCarlos Tello de Eslava, canónigo de Sevilla, y por su hermana Isabel. El vuelillo de encaje querodeaba el rostro no se transformó en rostrillo hasta el último tercio del siglo XIX. Fecha enque las amplias mangas de punta se convirtieron en mantolín. Y por último, desde principiosdel siglo XX se le prendieron flores en los hombros y al centro de la ráfaga. Entre las numerosas joyas con que se engalana, merece destacarse una, por el especialsimbolismo que encierra, y por haberse popularizado en una canción. Se trata de unasalamanquesa o salamandra, donada por el vizconde de la Palma, Ignacio Cepeda, que laVirgen luce en el hombro. A la salamandra se le atribuía la propiedad de vivir en medio delfuego, sin recibir la menor quemadura, antes bien, se regeneraba entre las llamas, como el avefénix. Esta significación, hoy olvidada, era sobradamente conocida y relacionada con el fuegodel Espíritu Santo, hasta el punto de que en los sínodos de Jaén, 1,492, y de Córdoba, 1,520, sereseña el hecho de que el día de Pentecostés arrojaban lagartijas en el interior de los templos. La corona de oro y pedrería que luce la Virgen en sus fiestas, fue realizada por RicardoEspinosa de los Monteros, en Mayo de 1,919. La corona del Niño la confeccionó José de losReyes Cantuero, en la misma fecha. De entonces es también el rostrillo metálico, que imita alos que en principio lució, de tisú de oro o plata con argentería.
  • 3. La tradición acerca de la aparición de la Virgen está recogida en la Regla de la Hermandad del año 1,758. La piadosa y poética narración presenta los rasgos comunes de todas las invenciones o apariciones legendarias de imágenes marianas. Cuenta que durante el siglo XV, un hombre fue al sitio de Las Rocinas a apacentar el ganado, o a cazar. Ante el insistente ladrido de los perros, decidió internarse en la maleza, y allí entre zarzales, halló la imagen, colocada sobre el tronco de un árbol. Era de talla, y su belleza peregrina. Vestíase de una túnica de lino entre blanco y verde, y era su portentosahermosura atractivo aún para la imaginación más libertina. Aquel hombre decidió trasladar tan bello simulacro a la villa de Almonte, a tres leguas delsitio de la aparición. Pero cuando logró sacar a la Virgen de la espesura, se quedó dormido porel gran esfuerzo. Al despertar, la imagen había desaparecido. Volvió al lugar de la invención, yla halló nuevamente allí. En vista de lo cual, fue a Almonte y contó lo sucedido. De inmediatollegaron al lugar de los hechos el clero y el cabildo secular de esta villa. Comprobada laveracidad de lo referido, decidieron levantar un templo en su honor: Hízose, en efecto, unapequeña Ermita de diez varas de largo, y se construyó el altar para colocar la imagen, de talmodo que el tronco en que fue hallada sirviera de peana adorándose en aquel lugar con elnombre de Virgen de las Rocinas. La Virgen ha sido invocada en aquellos parajes desde el siglo XIII con tres títulos. Laleyenda dice que en la espalda de la figura se leía: Nuestra Señora de los Remedios. Sinembargo, la Virgen comenzó a recibir culto con el toponímico de Santa María de las Rocinas.Y con motivo de fijarse su fiesta en la Pascua del Espíritu Santo, se transformó el título enRocío el 29 de Junio de 1,653, siendo en este mismo año proclamada Patrona de Almonte.Advocación mariana de mística y significativa alusión. De ahí que la paloma, símboloiconográfico del Espíritu Santo, sea, en la devoción rociera, atributo y piropo de la Madre deDios. La devoción a esta imagen fue prendiendo en aquel lugar de las marismas. Las Crónicas deAlfonso XI reseñan una cacería del monarca en aquellos parajes, cuando en 1,337 volvió acampear contra Portugal. Al recoger el rey su experiencia cinegética en el Libro de laMontería, compuesto entre 1,340 y 1,348, menciona expresamente la Ermita de Santa Maríade las Rocinas. De 1,349 es una noticia que pudimos hallar entre los pergaminos de lacolección diplomática del monasterio de Santa Clara, de Moguer, indicativa de la famaalcanzada por esta Virgen más allá de los términos de Almonte. En efecto en el testamento deUrraca Fernández, vecina de Niebla, fechado el 10 de Febrero de 1,349, se mandan dosmaravedíes a la obra de Santa María de las Rocinas, y a las ermitas de Santa María deLavapiés (Niebla), Santa María de la Furugente (Moguer) y San Juan de Moraniña (BollullosPar del Condado), y a otras iglesias. Durante la Baja Edad Media el culto de la Virgen del Rocío estuvo mal atendido por faltade medios económicos y por la inhóspita situación de la Ermita. Sin embargo, la ubicaciónentre Sanlúcar de Barrameda y Niebla, señoríos de los Guzmanes, vía de comunicaciónobligada para los intercambios comerciales, favoreció la difusión del tal advocación mariana.
  • 4. A finales del siglo XVI concurren dos hechos que fomentan esta devoción. En 1,574,Pedro de Gauna, canónigo de la catedral de Sevilla, funda en Almonte un convento deMínimos, con el título de Nuestra Señora de la Victoria, que andando el tiempo se harán cargodel culto durante más de veinte años en el entonces casi abandonado Santuario de Santa Maríade las Rocinas. Y sobre todo, al otorgar su testamento Baltasar Tercero, natural de Sevilla,vecino de Lima, el 11 de Febrero de 1,587, ante el escribano público Esteban Pérez, dispuso lafundación de una capellanía en la Ermita que se llama Nuestra Señora de las Rocinas que estáentre Sanlúcar de Barrameda y la dicha villa de Almonte, dejando para ello dos mil pesosensayados y marcados y quinientos pesos ensayados para reparos de la dicha Ermita deNuestra Señora de las Rocinas y para que viva el clérigo que sirviese la dicha capellanía y paraornamentos y para las demás cosas necesarias para servicio de la dicha capellanía. Al principiar el siglo XVII se inicia un gran desarrollo del fervor popular en torno a laSeñora de las Rocinas. las causas que lo provocaron, junto a las ya citadas, fueron el trasladode la Virgen de Moraniña, de Bollullos Par del Condado, en 1,602 a Sevilla, que hizo posibleque la devoción mariana de toda la comarca revirtiera sola y exclusivamente en la ya famosaVirgen marismeña. Y sobre todo, el sentido movimiento mariano del Barroco y la Reforma,que en Sevilla es esencialmente concepcionista, como justa y adecuada réplica a la corrienteantimariana de protestantes y jansenistas. Los devotos de la Virgen, enfervorizados por las pláticas y sermones de los predicadores,acudían ante su augusta presencia en demanda de remedio y solución para sus males. Así fuecómo la fama de la Blanca Paloma voló por toda Andalucía, por toda España e incluso porAmérica. Ante la epidemia sufrida en 1,649, los almonteños decidieron trasladar procesionalmente ala Virgen desde el Santuario a la Parroquial de Almonte. Poco después la villa quedó libre delazote que diezmaba las poblaciones andaluzas. Y como pública protestación de fe y gratitud ala Señora por todos los favores y gracias recibidos por su intercesión, el 29 de Junio de 1,753,el Concejo, Justicia y Regimiento de la villa juraron defender la Inmaculada Concepción de laVirgen y votaron por Patrona de esta villa a la Reina de los Ángeles, Santa María de lasRocinas. Según se hace constar en tal acta, la fiesta de la Virgen se celebraba con misa solemne ysermón el día de la Natividad o del Dulce Nombre de María. En fecha inmediata se instituyó lafiesta anual, al decir de la Regla, el día segundo de la Pascua del Espíritu Santo. Por aquelentonces se transformó la advocación de Rocinas a Rocío.
  • 5. Y surge la tan renombrada romería como una de las manifestaciones más importantes de lareligiosidad y del folclore andaluz, en honor de la Patrona de Almonte y Reina de Andalucía.Para el sostenimiento y solemnidad de los cultos se funda la Hermandad Matriz. Luego, aimitación de la de Almonte, se fueron erigiendo otras muchas.Ante ciertas necesidades urgentes y graves, sequías, epidemias y hambre, la Virgen era traída aAlmonte. Según Álvarez Gastón, en el siglo XVIII vino trece veces; en el siglo XIX hayconstancia de seis; en el XX, en 1,915 con motivo de la restauración del Santuario, en 1,919por la del camarín y retablo; a los siete años de coronación canónica lo hizo nuevamente.Desde entonces lo hace con la misma periodicidad. El traslado desde la Basílica del Rocíohasta la Parroquial de Almonte se hace a hombros de todo el pueblo. La Virgen en estaocasión, viste de Pastora. En realidad se trata de una ropa de camino propia de la indumentariafemenina de hacia 1,600, compuesta por larga saya, bohemio o capotillo y sombrero deamplias alas, decorado con flores silvestres. A su llegada al Chaparral, se saluda a la Señoracon un gran estruendo de salvas de escopetas al aire, signo de júbilo y contento entre loscampesinos y cazadores de la localidad. Una vez desvelada la imagen, comienza el recorridopor el itinerario previsto, en el que se levantan arcos triunfales decorados con filigranas depapel, de bellísima artesanía popular. El retorno a la aldea de el Rocío sigue el mismo ritual. Por último, hemos de reseñar la fundación de otra festividad, conocida popularmente comoel Rocío Chico, para rememorar anualmente la prodigiosa intercesión de la Blanca Paloma enAlmonte durante la invasión francesa. Sabido es que el 17 de Agosto de 1,810, dos partidas decaballería del ejército francés reclutaban hombres en Almonte para organizar una miliciacívica. Inesperadamente, treinta y seis vecinos de la localidad se amotinaron y dieron muerte ala mayor parte de los soldados franceses, incluyendo al capitán Dosau. Desde Sevilla sedispuso como escarmiento que Almonte fuese saqueada y degollada toda la población. Así fuecómo, en la noche del 18 al 19 del citado mes, apresado el cabildo eclesiástico y el brazosecular de la villa, ofrecieron a la Virgen del Rocío, si salvaban la vida, celebrar una funciónanual de acción de gracias en memoria del beneficio alcanzado. Ante la situación creada, unpuñado de soldados españoles se encaminaron desde Aznalcázar hasta Sevilla para desafiar alos franceses, que, temerosos, hicieron volver a las tropas enviadas para castigar a los
  • 6. almonteños. Más tarde, apagada la sed de venganza, se conmutó la sentencia por un impuestodinerario. De esta forma se salvó Almonte. Y a partir de entonces, cada 19 de Agosto se dancita en el Rocío, junto con los almonteños, miles de devotos para cumplir lo prometido. Uno de los acontecimientos más importantes de la devoción rociera fue la coronacióncanónica de la venerada imagen, concedida por el cabildo de la Basílica de San Pedro delVaticano, reunido en su aula capitular el 11 de Agosto de 1,918. Consta por un rescriptofechado el 8 de Septiembre del mismo año, encabezado por el Cardenal Rafael Merry del Val.Tras los laboriosos preparativos, asumidos por una comisión presidida por Juan FranciscoMuñoz y Pavón, tuvo lugar la solemne ceremonia en la señalada fecha del 9 de Junio de 1,919.El Cardenal de Sevilla, Enrique Almaraz y Santos, depositó la aúrea corona en las sienes de laVirgen, mientras pronunciaba las palabras del ritual: Así como te coronamos en la tierra,merezcamos, por tu intercesión, ser coronados en el Cielo. En el lugar que ocupó la Señora enesta ocasión, para perpetua memoria se levantó aquel año un triunfo, obra del escultorsevillano Ordóñez. La romería del Rocío es de tal magnitud que desborda por completo los límites delpresente estudio. Es tan rica en matices y aspecto religiosos, folclóricos, sociológicos,antropológicos, artísticos y culturales, que se consagra como arquetipo de romerías populares.Se celebra en la Pascua de Pentecostés.Con anterioridad, según la distancia, las hermandades filiales efectúan su salida enperegrinación hacia la aldea del Rocío. El sábado, víspera de la fiesta, hacen su entrada oficialy su presentación a la Virgen. Por riguroso orden de antigüedad son recibidas por lahermandad matriz ante el Santuario. El Domingo de Pentecostés, en el Real del Rocío, se celebra una misa solemne depontifical, oficiada por el obispo de Huelva. Llegada la noche se organiza el Rosario Grande.Y en la madrugada del lunes tiene lugar la singular procesión de la Blanca Paloma. Hasta elsiglo XIX se celebraba a continuación del canto de tercia, sobre las diez de la mañana. Almediar la centuria, se suprimió la hora canónica para salir inmediatamente después de laeucaristía. Hacia 1,920, la procesión guardaba aún ciertas formas litúrgicas. Luego se fijó lahora de salida en el rayar del alba. Pero en los últimos años, apenas hay lugar para lastradicionales misas de instituto que se celebran en la madrugada. Inesperadamente losalmonteños irrumpen en el presbiterio y arrebatan enfervorecidos a la Virgen que sacan alexterior del Santuario en sus andas o baldaquino de plata.
  • 7. Del Santuario donde es venerada la Patrona de Almonte, digamos que primitivamente fueuna pequeña Ermita de diez varas de largo, y se construyó el altar para colocar la imagen, detal modo que el tronco en que fue hallada le sirviera de peana. Debido a los gravesdesperfectos que sufrió en 1,755, hubo necesidad de derribarla y levantar otro Santuario en sulugar, cuyas obras finalizaron en 1,760. Hacia 1,764-1,765 se instaló en su interior elespléndido retablo-vitrina, atribuido a Cayetano d´Acosta, en que recibió culto la imagen hasta1,963. Debido a la afluencia desbordante de peregrinos, facilitada por la nueva carretera, sehizo imprescindible levantar un Santuario más amplio. Se eligió el proyecto de AlbertoBalbotín Orta y Antonio Delgado Roig, arquitectos de Sevilla. La primera piedra fue colocadapor Monseñor Cantero Cuadrado el 26 de Enero de 1,964, y bendecida la nueva iglesia porMonseñor García Lahiguera el 12 de Abril de 1,969. En 1,998 se comenzó a instalar unhermoso retablo dorado. ************************************ ****************** ***** • Información obtenida de Mi Huelva descubridora en el siguiente enlace. • Con toda nuestra admiración y agradecimiento por la meticulosidad, el rigor y la claridad del artículo. http://elmarelllanoylasierra.blogspot.com/

×