Una navidad inolvidable jpr504

6,638 views
6,444 views

Published on

www.elosopanda.com

Published in: Education
0 Comments
7 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
6,638
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
9
Actions
Shares
0
Downloads
175
Comments
0
Likes
7
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Una navidad inolvidable jpr504

  1. 1. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  2. 2. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable UNA NAVIDAD INOLVIDABLE 5º. LIBRO DE LA SERIE “WALLFLOWER” LISA KLEYPAS GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  3. 3. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable PRÓLOGO Una vez había cuatro jóvenes damas que siempre se sentaban en unrincón de cada baile, fiesta y soirée durante la temporada en Londres.Esperando noche tras noche en una fila de sillas, las Floreros eventualmenteempezaron a conversar. Se dieron cuenta que a pesar de que competían porel mismo grupo de caballeros, podían ganar más siendo amigas que rivales.Y más allá de eso, de verdad se gustaban. Decidieron unirse para buscarmaridos, empezando por la mayor, Anabelle, llegando hasta la menor,Daisy. Anabelle, era sin duda la Florero más hermosa, pero no tenía ni uncentavo, poniéndola en gran desventaja frente al resto de damas. A pesar deque los solteros de Londres esperaban encontrar una novia bonita, preferíanuna que tuviera una gran dote. Evie era atractiva de una forma poco convencional, con su cabello rojoy abundantes pecas. Era bien sabido que algún día ella heredaría la fortunade su padre. Sin embargo, su padre era un plebeyo ex-boxeador dueño deun Club de apuestas, y semejante pasado de dudosa reputación era unobstáculo que una joven dama encontraba difícil de superar. Y a todo esto sele añadía que Evie era terriblemente tímida y tartamudeaba. Cualquierhombre que tratara de entablar una conversación con ella luego describía elencuentro como una verdadera tortura. Lillian y Daisy eran hermanas y de Nueva York. Su familia, losBowman, eran asombrosamente, y casi inimaginablemente ricos, habiendoconstruido su fortuna con la fabricación de jabón. No tenían sangre azul,modales ni conexiones sociales. Lillian era una amiga extremadamenteamorosa, pero a la vez era mandona y testaruda. Y Daisy era una soñadoraque muchas veces decía que la vida real no era tan interesante como en lasnovelas que leía vorazmente. Mientras las Floreros se ayudaban la una a la otra a navegar por laspenurias de la sociedad londinense, y se consolaban y se apoyaban la una ala otra a través de peligros muy reales, penas y alegrías, cada una encontróun marido y nadie nunca más se refirió a ellas como las Floreros. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  4. 4. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable En cada temporada social, sin embargo, nunca había escasez denuevas floreros. (Antes, como ahora, siempre hay damas que son ignoradaspor caballeros que deberían de mirar mejor). Pero luego estaba la Navidad en que Rafe Bowman, el hermano mayorde Lillian y Daisy, llegó a Inglaterra. Después de eso, la vida de una floreronunca volvería a ser la misma… GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  5. 5. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPÍTULO 1Londres 1845 -Es oficial -Lillian, Lady Westcliff, dijo con satisfacción, dejando a unlado la carta de su hermano-. Rafe llegará a Londres en exactamente dossemanas. Echó una mirada hacia Anabelle y Evie, que estaban sentadas en elpiso de la sala trabajando en un círculo masivo de terciopelo rojo. Se habíanreunido en la casa de Londres de Lillian, Marsden Terrace, para una tarde deconversación y té. En ese momento Anabelle y Evie estaban haciendo un tapete para elárbol, o más bien tratando de salvar la tela de los esfuerzos previos deLillian. Evie estaba soltando las costuras de un pedazo de brocado queestaba cosido torcido por un lado, mientras que Anabelle estaba ocupadacortando un nuevo pedazo de tela y cosiéndolo. La única que faltaba eraDaisy, la hermana menor de Lillian, que vivía en Bristol con su nuevoesposo. Annabelle ansiaba ver a Daisy para saber cómo le iba en su recientematrimonio. Gracias a Dios todas estarían juntas pronto para pasar lasNavidades en Hampshire. -¿Crees que tú hermano tendrá dificultades para convencer a LadyNatalie para que se case con él? -preguntó Annabelle, frunciendo el ceñomientras se encontraba con una mancha negra en la tela. -Oh, en absoluto -dijo Lillian-. Él es guapo, encantador y muy rico.¿Que podría objetar Lady Natalie, aparte del hecho de que es americano? -Bueno, Daisy dijo que es un libertino. Y a algunas mujeres jóvenespodría no... -¡Tonterías! -exclamó Lillian-. Rafe no es un libertino. Oh, ha tenidosus aventuras, ¿pero qué hombre con sangre en las venas no? Annabelle la miró con duda. A pesar de que la hermana pequeña deLillian, Daisy, generalmente era vista como una soñadora y una romántica,tenía una mirada muy perspicaz que hacía que sus opiniones fueran muyconfiables. -¿Bebe y juega? -Annabelle le preguntó a Lillian. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  6. 6. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -En ocasiones -¿Se comporta de manera grosera o inapropiada? -Es un Bowman. No sabemos como comportarnos de otra manera -¿Persigue mujeres? -¡Claro! -¿Alguna vez le ha sido fiel a una mujer? ¿Alguna vez se haenamorado? Lillian la miró con el ceño fruncido. -No que yo sepa. Annabelle miró a Evie con sus cejas arqueadas. -¿Qué piensas, Evie? -Libertino -fue su respuesta. -Oh, está bien -gruñó Lillian-. Supongo que es un libertino. Pero esopuede no ser un impedimento para que corteje a Lady Natalie. A algunasmujeres les gustan los libertinos, sino mira a Evie. Evie continúo soltando las costuras del brocado, mientras una sonrisacurvaba sus labios. -No me gustan todos los libertinos -dijo mirando sucostura-. Sólo uno. Evie, la más gentil y callada de todas, era la que menos posibilidadestenía de capturar el corazón del conocido Lord St. Vincent, que había sido elmayor de los libertinos. Aunque Evie, con sus grandes ojos azules y subrillante cabello rojo, poseía una rara y poco convencional belleza, eraterriblemente tímida. Y también estaba el tartamudeo. Pero Evie tambiéntenía una fuerza oculta y un espíritu galante que conquistó a su maridocompletamente. -Y ese antiguo libertino obviamente te adora más allá de la razón -dijoAnabelle. Miró a Evie atentamente antes de preguntar suavemente -¿Está St.Vincent complacido por el bebé, querida? -Oh, sí, él... -Evie se interrumpió y miró a Anabelle con los ojos muyabiertos llenos de sorpresa-. ¿Cómo te diste cuenta? Annabelle sonrió. -Me he fijado que todos tus nuevos vestidos tienencosturas para agrandarse según tu figura crezca. Eso te delató enseguida,querida. -¿Estás embarazada? -Lillian preguntó, lanzando un grito de alegríamuy poco femenino. Se levantó de su asiento y se sentó al lado de Evie,lanzando sus brazos alrededor de ella-. ¡Esas son grandes noticias! ¿Cómo tesientes? ¿Tienes náuseas ya? GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  7. 7. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Sólo cuando vi lo que habías hecho con el tapete para el árbol -dijoEvie riéndose de la exuberancia de su amiga. Muchas veces era difícilrecordar que Lillian era una condesa. Su naturaleza espontánea no habíacambiado ni un poquito a pesar de la influencia de la sociedad. -Oh, no deberías de estar en el suelo -exclamó Lillian-. Ven, dame lastijeras, que yo trabajaré en esta cosa estúpida... -No -Evie y Annabelle dijeron al mismo tiempo. -Lillian, querida -Annabelle continuó con firmeza-, tú no debesacercarte a este tapete. Lo que haces con un hilo y una aguja debería de serconsiderado un crimen. -Yo trato -Lillian protestó con un puchero, sentándose sobre sustalones-. Empiezo con buenas intenciones, pero luego me canso de hacertodas esas puntadas pequeñas, y comienzo a hacerlo rápido. Pero debemostener un tapete para el árbol, y uno muy grande. De otra manera no habránada en donde pueda caer la cera de las velas que irán en el árbol una vezestén prendidas. -¿Me podrías decir de qué es esta mancha? -Annabelle apuntó haciauna mancha negra en el terciopelo. El gesto de Lillian reflejó vergüenza. -Pensé que quizás podríamosponer esa parte atrás. Derramé una copa de vino. -¿Estabas bebiendo mientras cosías? -Annabelle preguntó, pensandoque eso explicaba mucho. -Pensé que eso podría ayudarme a relajar un poco. Coser me ponenerviosa. Annabelle le sonrió de manera dubitativa. -¿Por qué? -Me hace recordar todas las veces en que mi mamá se paraba detrás demí mientras trabajaba en mis bordados. Y cuando cometía un error, ella megolpeaba los nudillos con una regla -Lillian hizo un gesto de auto-desaprobación, pero por primera vez la diversión no llegó hasta sus alegresojos cafés-. Yo era una niña terrible. -Eras una niña adorable, estoy segura, -Annabelle dijo dulcemente.Ella nunca había estado segura de cómo Lillian y Daisy Bowman habíanresultado tan bien, dada su crianza. Thomas y Mercedes Bowman de algunamanera lograron ser exigentes, críticos y negligentes a la vez, algo que estoda una hazaña. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  8. 8. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Tres años antes los Bowman habían traído a sus dos hijas a Londresdespués de descubrir que ni siquiera su gran fortuna podía inducir a algúncaballero de Nueva York para que se case con ellas. Con una combinación de trabajo duro, suerte y de accionesdespiadadas, Thomas Bowman estableció una de las más grandescompañías de jabón del mundo. Ahora que el jabón era asequible para lasmasas, las empresas de los Bowman en Nueva York y Bristol apenas podíancumplir con la demanda. Pero hace falta más que dinero, para conseguir un lugar en la sociedadneoyorquina. Herederas sin sangre azul, como Lillian y Daisy, no erandeseables para los caballeros, que querían casarse bien. Por lo tanto Londres,con el incremento de aristócratas empobrecidos, era campo fértil para losnuevos ricos americanos. Con Lillian, irónicamente, los Bowman alcanzaron la cima social alcasarla con Marcus, Lord Westcliff. Nadie hubiese creído que el reservado ypoderoso conde se casaría con una chica testaruda como Lillian. PeroWestcliff vio más allá de su descarada fachada y pudo ver el vulnerable ygran corazón de Lillian, que ella tan celosamente guardaba. -Yo era un demonio, -dijo Lillian con sinceridad-, y también lo eraRafe. Nuestros otros hermanos, Ransom y Rhys, siempre se comportaron unpoco mejor, aunque eso no es decir mucho. Y Daisy tomaba parte de mistravesuras, pero la mayoría del tiempo se la pasaba soñando y vivía en suslibros. -Lillian -Annabelle preguntó, cuidadosamente enrollando una cinta-,¿por qué tu hermano aceptó conocer a Lady Natalie y a los Blandford? ¿Enverdad está listo para casarse? ¿Necesita dinero, o simplemente estábuscando complacer a tu padre? -No estoy muy segura, -respondió Lillian -. No creo que sea pordinero. Rafe hizo una fortuna en Wallstreet. Sospecho que finalmente secansó de estar peleado con papá. O quizás… -Ella dudó, y una sombra cruzósu rostro-. -¿Quizás? - dijo Evie suavemente. -Bueno, Rafe parece una persona despreocupada, pero nunca ha sidouna persona feliz. Mamá y papá fueron terribles con él. Con todos nosotros,en realidad. Ellos nunca nos dejaban jugar con nadie que ellos creyesen eran GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  9. 9. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidableinferiores a nosotros. Y pensaban que todos eran inferiores a nosotros. Losgemelos se tenían el uno al otro, y por supuesto Daisy y yo siempreestábamos juntas. Pero Rafe siempre estaba solo. Padre quería que fuese unniño serio, así que lo separaba de otros niños. A Rafe nunca se le permitíahacer nada que padre creyese que era frívolo. -Entonces de repente se rebeló, -dijo Anabelle. Lillian sonrió brevemente. -Oh, sí. -Su diversión se desvaneció-. Peroahora me pregunto... ¿qué pasa cuando un joven caballero está cansado deser serio, y también está cansado de rebelarse? ¿Qué queda después de eso? -Aparentemente eso es lo que descubriremos. -Yo quiero que sea feliz –dijo Lillian-. Que encuentre a alguien que sepreocupe por él. Evie las miró pensativa. -¿Alguna ha conocido a Lady Natalie?¿Sabemos algo sobre su personalidad? -Todavía no la conozco, -admitió Lillian-, pero tiene una reputaciónimpecable. Es una joven de muy buena familia que debutó en sociedad elaño pasado y causó una excelente impresión. He escuchado que es muysimpática y muy bien educada-. Hizo una pausa seguida de una mueca-.Rafe la asustará de muerte. Sabrá Dios por qué los Blandford están a favorde ese matrimonio. Debe ser porque necesitan dinero. Padre pagaría lo quesea con tal de introducir más sangre azul a la familia. -Me gustaría que pudiéramos ha-hablar con alguien que la conozca -Evie reflexionó-. Alguien que le de consejos a tu hermano, que le de pistasde lo que a ella le gusta, su flor fa-favorita, y ese tipo de cosas. -Tiene una dama de compañía -dijo Lillian-. Una pobre prima llamadaHannah-algo. Me pregunto si podríamos invitarla a tomar el té antes de queRafe conozca a Lady Natalie… -Me parece una idea estupenda -exclamó Annabelle-. Si ella noscuenta aunque sea un poquito sobre Lady Natalie, eso ayudaría mucho alcortejo de Rafe. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  10. 10. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -SÍ, DEBES IR -dijo Lord Blandford decididamente. Hannah se paró frente a él en el salón de la casa de los Blanford enMayfair. Era una de las más pequeñas y viejas casas del elegante barrio,cerca de Hyde Park. Mayfair era hogar de muchas familias aristocráticas. -Haz todo lo que puedas -Blandford continuó-, para ayudar a facilitarel compromiso entre mi hija y el Sr. Bowman. Hannah lo miró con incredulidad. Lord Blandford siempre había sidoun hombre de buen criterio y gusto. Ella apenas podía creer que quisiera queNatalie, su única hija, se casara con el insensible hijo de un comercianteamericano. Natalie era hermosa, refinada y madura para sus veinte años.Podría tener al hombre que quisiera. -Tío -Hannah dijo con cuidado-, yo nunca soñaría con cuestionar sujuicio, pero… -Pero ¿quieres saber si he perdido el juicio? -preguntó, y se rió entredientes cuando ella asintió. Hizo un gesto hasta la silla que se encontraba alotro lado de la chimenea-. Toma asiento, querida. No siempre tenían la oportunidad de conversar en privado. Pero LadyBlandford y Natalie estaban visitando a una prima que estaba enferma, yhabían decidido que Hannah se quedara para preparar la ropa y losartículos personales de Natalie para el próximo viaje a Hampshire, dondeiban a pasar las fiestas. Mirando hacia el sabio y gentil hombre que había sido tan generosocon ella, Hannah preguntó, -¿Puedo hablar con honestidad, tío? Sus ojos brillaron ante eso, -Siempre has hablado con honestidad,Hannah. -Sí, bueno... Le mostré la invitación a tomar el té de Lady Westcliff porcortesía, pero no tengo intención de aceptarla. -¿Por qué no? -Porque la única razón por la que quisiera invitarme es parasonsacarme información sobre Natalie, y también para impresionarme conlas supuestas virtudes del Señor Bowman. ¡Tío es obvio que el hermano deLady Westcliff no es suficientemente bueno para Natalie! -Parece que ya ha sido juzgado y condenado –dijo Lord Blandfordsuavemente-. ¿Siempre eres tan severa con los americanos, Hannah? GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  11. 11. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -No es porque sea americano -Hannah protestó-. O por lo menos esono es culpa suya. Pero su cultura, sus valores, sus apetitos son totalmenteextraños para alguien como Natalie. Ella nunca podría ser feliz con él. -¿Apetitos? - preguntó Blandford, arqueando sus cejas. -Si, por el dinero y el poder. Y a pesar de que es una personaimportante en Nueva York, no tiene ningún título. Natalie no estáacostumbrada a eso. Serían una pareja extraña. -Tienes razón, por supuesto -Blandford la sorprendió al decir eso. Serecostó contra el respaldo de su silla, juntado sus dedos. Blandford era unhombre simpático, con una cara agradable. Tenía la cabeza grande y bienformada en donde no había rastro de cabello y su cuerpo delgado casi notenía músculos. -Serían una pareja extraña en muchos aspectos -Blandford continuó-.Pero podría ser la salvación de futuras generaciones de la familia. Querida,tú eres casi como una hija para mí, así que hablaré con franqueza. No tengoun hijo que herede el título, y no dejaré a Natalie y a Lady Blandford a lamerced del próximo Lord Blandford. Para mi profundo dolor, no podrédejarles una buena herencia, ya que las tierras y el dinero de los Blandfordestán directamente unidos al título. -Pero hay caballeros ingleses con dinero que gustosamente se casaríancon Natalie. Lord Travers, por ejemplo. Él y Natalie son muy compatibles, ytiene muchos medios con los qué ser generoso… -Medios aceptables -Blandford la corrigió suavemente-. No muchos. Ynada comparados con lo que Bowman tiene ahora, sin mencionar su futuraherencia. Hannah estaba desconcertada. En todos los años que conocía a LordBlandford, nunca había mostrado un interés particular en la riqueza. No eracomún que un noble mostrara interés por esos temas ya que eranconsiderados inferiores a ellos. ¿Qué había causado esta súbita preocupaciónpor el dinero? Leyendo su expresión, Blandford sonrió con melancolía. -Ah, Hannah.¿Cómo podría explicarme adecuadamente? El mundo se mueve muy rápidopara un hombre como yo. Demasiados cambios en la manera de hacer lascosas. Antes de que pueda acostumbrarme a un cambio, ya ha cambiado de GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  12. 12. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidablenuevo. Dicen que muy pronto el ferrocarril estará por toda Inglaterra. Lasmasas podrán comprar jabón y comida enlatada, y ropa pre-fabricada. Ladistancia entre nosotros será cada vez más estrecha. Hannah escuchó con atención, dándose cuenta de que ella con su faltade fortuna y sangre azul, estaba entre la clase social de Blandford y “lasmasas”. -Y ¿eso es algo malo, tío? -No, por supuesto -Blandford respondió luego de un largo silencio-.Aunque me entristece que la sangre y la nobleza empiecen a significar tanpoco. El futuro está cambiando y pertenece a arribistas como los Bowman. Ya hombres como Lord Westcliff que están dispuestos a sacrificar cualquiercosa con tal de seguir el paso. El conde de Westcliff era el cuñado de Raphael Bowman. Tenía sinduda un linaje impecable, con más sangre azul que la misma Reina. Y sinembargo era conocido como un progresista tanto política comofinancieramente. Entre sus muchas inversiones, Westcliff había acumuladouna fortuna gracias a la industria de las locomotoras, y se decía que teníamucho interés en asuntos mercantiles. Todo esto mientras sus pares delreino estaban contentos con mantener sus fortunas gracias a la tradiciónantigua de mantener arrendatarios en sus tierras. -Entonces desea la conexión con Lord Westcliff, así como con losBowman -dijo Hannah. -Por supuesto. Eso pondría a mi hija en una posición única, casándosecon un americano rico y a la vez teniendo un cuñado como Lord Westcliff.Como la esposa de Bowman, la sentarán al final de la mesa... pero será lamesa de Westcliff, y esa no es una consideración menor. -Ya veo -dijo pensativa. -¿No estás de acuerdo? No. Hannah estaba muy poco convencida de que su querida Natalietuviera que cargar con un marido con pocos modales, solamente para tener aLord Westcliff como cuñado. Sin embargo, ella no iba a poner en duda laopinión de Lord Blandford. Al menos no en voz alta. -No estoy del todo segura de su opinión, tío. Sin embargo, espero quelas ventajas-o desventajas- de esta unión se revelen así mismas rápidamente. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  13. 13. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Lord Blandford rió entre dientes. -Eres toda una diplomática. Tienesuna mente astuta, querida. Probablemente más de lo que una joven damanecesita. Mejor ser bonita y cabeza hueca como mi hija, que tener una caranormal y ser astuta. Hannah no se ofendió por eso, aunque podría debatir ambos puntos.Para empezar, su prima Natalie era cualquier cosa menos una cabeza hueca.Sin embargo, Natalie sabía que era mejor no alardear de su inteligencia, yaque esa cualidad no atraía a los caballeros. Y Hannah no consideraba que tuviera una cara normal. Tenía elcabello café y ojos verdes, tenía una bonita sonrisa y una figura decente. SiHannah pudiera tener ropa linda y joyas, pensaba que podría serconsiderada como alguien bonita. Todo estaba en el ojo de quién lo mira. -Ve al té en Marsden Terrace - le dijo el Señor Blandford sonriendo-.Siembra las semillas del romance. Una pareja tiene que ser concertada-. Élle echó un vistazo perceptiblemente. -Después de que logremos casar aNatalie, tú sin duda encontrarás tu propio pretendiente. Tengo missospechas que entre tú y el Sr. Clark, puede haber algo. Hannah sintió que su cara se ponía roja. Durante el último año habíaemprendido algunos deberes de secretaria de menor importancia paraSamuel Clark, amigo cercano y pariente lejano de Lord Blandford. Y Hannahmantenía algunas esperanzas secretas con respecto al atractivo soltero, depelo rubio y delgado, no mucho más viejo que ella. Pero quizás susesperanzas no eran tan privadas como ella pensaba. -No sé qué quiere decir con eso, tío. -Estoy seguro que si lo sabes - dijo, y se rió entre dientes-. Todo a sutiempo, querida. Primero aseguremos un futuro satisfactorio para Natalie. Yentonces será tu turno. Hannah sonrió, manteniendo sus pensamientos privados. Perointernamente ella sabía que su definición de “un futuro satisfactorio” paraNatalie no era igual al que tenía su tío. Natalie merecía a un hombre quefuera amoroso, responsable y digno de confianza. Y si Rafe Bowman era ese hombre, tendría que probarlo. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  14. 14. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPÍTULO 2 -A riesgo de sonar arrogante-, Rafe dijo, -No pienso que necesiteconsejos sobre cómo cortejar a una mujer. Rafe había llegado a Londres el día anterior. Hoy, mientras queWestcliff estaba visitando los trabajos locomotores en los cuales él teníaacciones, Rafe había decidido tomar el té con Lillian y sus amigas. Rafe habría preferido viajar con Westcliffe a los trabajos locomotores.Él era el hijo de un empresario y la idea de ver nuevas máquinas ydispositivos siempre había sido de gran fascinación para él. Por otra parte,Lillian le había pedido que se quedara, y él nunca había podido rechazarlenada. Él adoraba a sus hermanas, que en su opinión eran las mejores cosasque sus padres habían logrado nunca. -La Srta. Appleton no va a darte consejos-, Lillian replicó,acariciándole el pelo cariñosamente. -La hemos invitado a tomar el té paraque pueda contarnos más acerca de Lady Natalie. Me imagino que quieressaber todo lo que se pueda acerca de tu futura esposa. -Eso todavía está en discusión-, Rafe le recordó sombrío. -Aún siquisiera casarme con ella, es decisión de Lady Natalie si me acepta o no. -Y es por eso que vas a ser tan encantador que la Srta. Appletoncorrerá de vuelta a su casa para entregarle a Lady Natalie un informe quebrilla por si solo sobre ti-. Lillian se detuvo brevemente y le dio una miradaque contenía cierta amenaza. -¿No es verdad?- Rafe sonrió a su hermana mientras jugaba con su sobrina de ochomeses Merritt, sobre su rodilla. La bebé tenía el cabello oscuro y los ojos decolor marrón como sus padres. Después de tirar de uno de los botones de suchaleco resueltamente, la bebé intentó ponerlo en su boca. -No, querida-,Rafe dijo, quitándole el botón que estaba fuertemente agarrado en su manitaregordeta y mojada. Merritt comenzó a gritar en protesta. -Lo siento- le dijoapesadumbrado, -Yo también gritaría así, si alguien me quitara algo quedeseara también. Pero puedes ahogarte con eso, amor, y entonces tu madreme enviaría directo a la China. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  15. 15. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - Eso solamente si Westcliff no te alcanza primero - Lillian dijo,tomando a la bebé que chillaba. -Allí, querida. Mamá no dejará que el viejotío malo Rafe te siga molestando-. Ella hizo muecas y arrugó su nariz haciaél mientras calmaba a su hija. El matrimonio y la maternidad le sientan bien a Lillian, pensó de Rafe.Su hermana había sido siempre una criatura testaruda, pero ella parecía mástranquila y más feliz ahora de lo que él la había visto nunca antes. Él sólopodía darle el crédito a Westcliff de eso, aunque cómo un hombre tanapropiado y autocrático podría lograr tal cambio en Lillian aún fuera unmisterio. Uno habría pensado que la pareja se habría matado entre sídurante el primer mes de unión. Después de que la bebé se hubiera callado y Lillian se la entregara a suniñera para que la llevara arriba, Annabelle y Evie llegaron. Levantándose, Rafe hizo una reverencia a las señoras mientras que lasintroducciones fueron hechas. La señora Annabelle Hunt, esposa de Simon Hunt un empresario delferrocarril, era conocida como una de las grandes bellezas de Inglaterra. Eradifícil imaginarse que cualquier mujer podría eclipsarla. Ella era la Rosainglesa perfecta, con el pelo de color miel, los ojos azules, y la tez blanca.Sólo su figura habría conducido a un santo al pecado pero su expresión eratan animada y amigable que eso lo tranquilizó un poco. Evie, Lady St. Vincent, no era tan accesible. Sin embargo, Lillian lehabía advertido a Rafe que la timidez de Evie muchas veces era confundidacon reserva. Su belleza era poco convencional, con su piel ligeramentepecosa, y su pelo rojo. Sus ojos azules eran amigables pero a la vezvulnerables y esto tocó a Rafe. - Querido Sr. Bowman, - Annabelle digo con una risa, - Le reconoceríaen cualquier parte, aún sin una introducción. Usted y Lillian comparten unparecido increíble. ¿Son todos los Bowman así de altos y de cabello oscuro?- - Todos excepto Daisy, - Rafe contestó. - Me temo que los primeroscuatro de nosotros nos llevamos toda la altura, y no quedó nada paracuando ella nació.- GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  16. 16. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - Lo que a Daisy le falta en altura, - dijo Lillian, - lo compensa con supersonalidad.- Rafe rió. -Verdad. Yo quiero ver a la pequeña bribona, y escuchar desus propios labios que se casó con Mathew Swift por voluntad propia y noporque padre la obligó a hacerlo. - Daisy verdaderamente ama al Sr. Swift- Evie dijo seriamente. Al sonido de ella tartamudeando, que era otra de las cosas de las queLillian le advirtió, Rafe le dio una sonrisa tranquilizadora. - Me da muchogusto escuchar eso,- dijo suavemente. - Yo siempre he pensado que Swift esun caballero decente. - ¿Nunca te incomodó, la manera en que padre lo adoptó como unhijo de hecho? - Lillian preguntó, sentándose y gesticulando para que losotros hicieran lo mismo. - Todo lo contrario, - Rafe dijo. - Yo me alegraba de que cualquier cosao persona quitara la atención de padre lejos de mí. He tenido bastante delviejo y su fusta corta para una vida. La única razón por la que estoy listopara tolerarlo ahora es porque quiero ser socio de la expansión Europea dela compañía. Annabelle parecía divertida con su franqueza. - Parece que ladiscreción no nos preocupa hoy. Rafe sonrió. - Dudo que exista mucho sobre los Bowman que Lillianno les hubiese dicho ya. Así que, dejemos la discreción a un lado ymovámonos a los temas más interesantes. - ¿Son las damas de Londres un asunto de interés?- Lillian preguntó. - Claramente. Cuéntame sobre ellas. - Son diferentes aquí que en Nueva York, - Lillian le advirtió. -Especialmente las más joven. Cuando eres introducido a una joven inglesaapropiada, ella mantendrá su mirada fija en el piso, y ella no charlará nihablará a chorros como nosotros los americanos hacemos. Las niñas inglesasson mucho más protegidas, y no están nada acostumbradas a la compañíade hombres. Así que no consideres discutir sobre negocios o política y esetipo de cosas. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  17. 17. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - ¿Entonces sobre qué tengo permitido hablar?- Rafe preguntóaprensiva. - Música, arte, y caballos, - Annabelle dijo. - Y recuerda que las niñasinglesas raramente ofrecen su punto de vista sobre algo, en vez de esoprefieren repetir las opiniones de sus padres. - Pero después de ca-casadas, - dijo Evie, - estarán mucho másinclinadas en revelar su verdadera personalidad. Rafe le dio una mirada torcida. - ¿Cuán difícil sería descubrir laverdadera personalidad de una joven antes del matrimonio?. - Casi im-imposible,- Evie dijo gravemente, y Rafe empezó a sonreírhasta que se dio cuanta que ella no estaba bromeando. Ahora estaba comenzando a entender porque Lillian y sus amigasestaban tratando de descubrir más sobre Lady Natalie y su carácter.Aparentemente esto no vendría de la propia Lady Natalie. Mirando a Lillian y luego a Anabelle y Evie, Rafe dijo lentamente, -Aprecio su ayuda, damas. Me doy cuenta que necesito más de su ayuda quelo que pensaba. - La persona que será de mayor utilidad, - dijo Lillian, - es la Srta.Appleton. Esperamos.- Separó las cortinas de la ventana para mirar a lacalle. - Y si no estoy equivocada, acaba de llegar. Rafe se paró de una manera superficial mientras la Srta. Appletonentró al vestíbulo de entrada. Lillian salió a recibirla mientras un sirvienterecibía su abrigo y gorro. Rafe supuso que debería de estar agradecido quela vieja gallina viniera de visita, pero todo en lo que podía pensar era encuán rápido podrían sacarle la información que necesitaban para poderlibrarse de ella. Miró sin mucho interés cuando ella entró a la sala. Ella llevaba puestoun vestido aburrido de color azul, de esos que eran prácticos y resistentesque los sirvientes de alto rango usaban. Su mirada pasó por su estrecha cintura, la suave curva de sus pechos yluego por su cara. Sintió un pequeño pinchazo de sorpresa cuando vio queella era joven, no más que la edad de Daisy. Por su expresión, uno podríadeducir que no estaba más contenta con estar ahí que Rafe. Pero había una GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  18. 18. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidablesugerencia de ternura y humor en la forma suave de su boca, y las líneasdelicadas de su nariz y barbilla. Su belleza no era fresca y prístina, pero caliente y ligeramentedesordenada. Su pelo castaño, brillante como la seda, parecía haber sidosujetado rápidamente. Mientras se quitada sus guantes con un tirón limpiode cada dedo, miró a Rafe con ojos de color verde-océano. Esa mirada no dejaba duda de que la señorita Appleton ni le gustabani confiaba en él. Ni debería, Rafe pensó con un destello de diversión. No eraexactamente conocido por sus nobles intenciones cuando de mujeres setrataba. Ella se acercó a él de una manera compuesta que molestó a Rafe poralguna razón. Ella le hizo desear. . . bien, él no sabía que, pero empezaríacon algo como levantarla y tirarla sobre el primer sillón que encontrara. - Señorita Appleton, - dijo Lillian, - me gustaría presentarle a mihermano, el Sr. Bowman.- - Señorita Appleton, - Rafe murmuró, extendiendo su mano. La mujer joven dudó, sus dedos pálidos haciendo un pequeño aleteoal costado de sus faldas. - Oh, Rafe, - Lillian dijo apresuradamente, - eso no se acostumbraaqui.- - Mis disculpas.- Rafe retiró su mano, mirando esos ojos verdestraslúcidos. - El apretón de manos es común en las salas americanas.- La Señorita Appleton le dio una mirada especulativa. - En Londres,una simple inclinación es mejor, - ella dijo con una voz suave y clara, queenvió un murmullo de calor a la parte posterior de su cuello. - Aunque pormomentos una dama casada puede estrecharse las manos, una solterararamente lo hace. Eso se mira aquí como una práctica de clase inferior, yuna materia más bien personal, especialmente cuando se hace sin guantes. -Ella le estudió por un momento, el indicio de una sonrisa curvando suslabios. - Sin embargo, no tengo inconveniente en estrenarme en la modaamericana.- Extendió una mano esbelta. -¿Cómo se hace?- GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  19. 19. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable El calor inexplicable bajó por la parte de atrás del cuello de Rafe y seextendió por sus hombros. Él tomó su mano esbelta en su mano que eramucho más grande que la de ella, sorprendido por la sensación de necesidaden su abdomen. - Un agarre firme, - dijo, - es normalmente considerado…—Se interrumpió, incapaz de seguir hablando cuando ella cautamentedevolvió la presión de sus dedos. - ¿Así? - ella preguntó, mirando su cara. Sus mejillas estaban rojas. - Sí - Rafe se preguntó qué diablos le pasaba. La presión de esapequeña, y confiada mano lo estaba afectando más que la caricia másatrevida de su última amante. Soltando su mano, movió su mirada lejos de ella y luchó por controlarsu respiración. Lillian y Annabelle cambiaron una mirada perpleja en el silenciocargado. - Bien, - Lillian dijo brillantemente cuando las bandejas del té erandispuestas, - conozcámonos un poco más. ¿Les sirvo?. Annabelle se sentó en el sofá al lado de Lillian, mientras que Rafe y laSrta. Appleton tomaron sillas en el otro lado de la mesa baja. Durante lospróximos minutos los rituales del té eran observados. Platos con tostadas ybuñuelos fritos fueron pasados. Rafe parecía no poder dejar de mirar a la Srta. Appleton, que estabasentada con la espalda recta en su silla, sorbiendo cuidadosamente su té.Quería quitarle los alfileres de su cabello y enredar sus dedos en él. Queríatumbarla en el piso. Ella se veía tan apropiada, tan buena, sentada allí consus faldas perfectamente arregladas. Ella le hacía querer ser muy, muy malo. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  20. 20. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPÍTULO 3 Hannah nunca había estado tan incómoda en su vida. El hombre quese sentó a su lado era una bestia. Clavó los ojos en ella como si fuese algunacuriosidad de carnaval. Y él ya había confirmado mucho de lo que sabíasobre los hombres americanos. Todo en él era excesivamente masculino y loencontró desagradable al gusto. La manera en que él ocupó su silla, tandesgarbada e informal, hizo desearle patear sus espinillas. Su acento neoyorquino, con las vocales aplastadas y las consonantespoco definidas, era completamente extranjero y molesto. Sin embargo, ellatenía que admitir que la voz en si misma…una voz profunda de barítonocomo el cuero pulido, era hipnotizante. Y sus ojos eran extraordinarios, deun tono oscuro pero que brillaban con fuego audaz. Tenía el cutis bronceado, como el de un hombre que pasaba muchotiempo fuera de casa, y su mandíbula afeitada empezaba a mostrar indiciosde una barba pesada. El era en exceso, una criatura inflexible yobstinadamente masculina. No en absoluto un partido para Natalie decualquier forma. El siempre se encontraría fuera de lugar, ya fuese en unsalón, una sala de estar, o en cualquier otro sitio con gente civilizada. El Sr. Bowman se dirigió a ella con una franqueza tal, que le resultóperturbadora. -Dígame Srta. Appleton. . . ¿Qué hace una dama de compañía? ¿Yrecibe usted salario por ello? ¡Oh, él era muy descortés al preguntar tal cosa! Tragándose gran partede su indignación, Hannah contestó, -Es una posición pagada. No recibosalario, sino más bien una asignación. Él inclinó la cabeza y la miró fijamente. -¿Cuál es la diferencia? -Los sueldos significarían que soy una criada. -Ya veo. ¿Y qué es lo que usted hace a cambio de su asignación? Su persistencia era corrosiva. -Proveo compañerismo y conversación -dijo ella-, y en ocasionesactúo como acompañante para Lady Natalie. También practico la costura yhago las pequeñas cosas que hacen que la vida de Lady Natalie sea másconfortable, tales como servirle el té o hacer los recados. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  21. 21. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable La burla brillaba en esos ojos paganos. -Pero usted no es una criada. Hannah le dirigió una mirada fría. -No-. Ella decidió cambiar elrumbo de la conversación hacia él-. ¿Qué es lo que hace exactamente unespeculador financiero? -Hago inversiones. También espío a las personas que están siendoidiotas con sus inversiones. Y en ese momento los aliento a atacar a manosllenas, hasta que me quedo con su ganancia mientras ellos se quedanparados sobre una pila de escombros humeantes. -¿Cómo duerme usted por la noche? -Preguntó consternada. Bowman mostró una abierta y fresca sonrisa. -Muy bien, gracias. -No quise decir... -Sé lo que usted quiso decir, Srta. Appleton. Duermo tranquilosabiendo que les hago a mis víctimas un servicio. -¿Cómo? -Les enseño una lección valiosa. Antes de que Hannah pudiese contestar, Annabelle interrumpióprecipitadamente. -Dios mío, no podemos dejar que la conversación derive a unadiscusión comercial. Escucho demasiado de eso en casa. Srta. Appleton, heoído tales maravillas acerca de Lady Natalie. ¿Cuánto tiempo hace que esusted su dama de compañía? -Tres años - Hannah contestó fácilmente. Era ligeramente mayor quesu prima, dos años para ser exacta, y había observado como Natalie habíallegado a ser la equilibrada y deslumbrante chica que era ahora. - LadyNatalie es una delicia. Su disposición es amable y cariñosa, y tiene todas lasgracias de carácter que una podría desear. No existe una señorita másinteligente y encantadora como ella. Bowman se rió por lo bajo lleno de incredulidad. -Un modelo de excelencia – dijo él - Desafortunadamente he oído aotras jóvenes ser anunciadas en los mismos términos embelesados. Perocuando se les conoce, siempre tienen o se les encuentra un defecto. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  22. 22. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Algunas personas -Hannah contestó,- insistirán en encontrar defectosen otros aún cuando no haya ninguno. -Todo el mundo tiene defectos, Srta. Appleton. Él la provocaba. Se enfrentó a su mirada, aguda y oscura y preguntó. -¿Cuál es el suyo, Sr. Bowman? -Oh, yo soy un sinvergüenza -dijo alegremente. - Me aprovecho de losdemás, no me preocupo por las buenas costumbres, y tengo un hábitoinoportuno de decir exactamente lo que pienso. ¿Cuál es el suyo?- A susilencio, él le sonrió con los ojos muy abiertos-. ¿O es usted por casualidadtan perfecta como Lady Natalie? Hannah se quedó muda por su atrevimiento. Ningún hombre le habíahablado alguna vez de esa manera. Otra mujer podría haberse lastimado conel sarcasmo de su voz. Pero algo le impedía acobardarse. -Rafe – ella escucho a Lillian decir en un tono de advertencia-, estoysegura que nuestra invitada no tiene el deseo de ser supeditada a unainquisición antes de que hayamos servido los pastelitos. -No, milady -dijo Hannah, - todo está bien-. Clavó directamente losojos en Bowman-. Soy demasiado obstinada -, le dijo-. Creo que ese es mipeor defecto. Soy a menudo impulsiva. Y soy espantosa en lasconversaciones. Tiendo a entusiasmarme demasiado dejándome llevar por laconversación, y continuo así por mucho tiempo-. Hizo una pausa estratégicaantes de continuar,- también tengo poca paciencia con las personasinsolentes-. Siguió un silencio breve y tumultuoso mientras sus miradas fijas secerraban. Hannah no podía, al parecer, apartar la vista de él. Sintió laspalmas volviéndose húmedas y calientes, y supo que su cara estaba roja. -Bien dicho -dijo él suavemente-. Mis disculpas, Srta. Appleton. Notenía la intención de darle cualquier impresión de insolencia. Excepto que la tuvo. La había estado examinando, acosándola verbal ydeliberadamente para ver lo que ella hacía. Como un gato jugando con unratón. Hannah sintió una sensación caliente erizándose abajo de su columnavertebral cuando miró perdidamente hacia las profundidades de sus ojos. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  23. 23. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Rafe -ella oyó a Lillian exclamar con exasperación-, si éste fue unejemplo de tus modales en la sala, hay mucho trabajo que hacer antes dedejarte conocer a Lady Natalie. -Lady Natalie está muy protegida -dijo Hannah-, temo que usted no sepodrá acercarse mucho a ella, Sr. Bowman, si es cualquier cosa menos queun caballero. -Tomo nota -Bowman le dirigió a Hannah una mirada con unainocencia infantil -, puedo comportarme mejor que esto. Eso lo dudo, pasó por su mente queriendo decirlo en voz alta, perodecidió tragarse las palabras. Y Bowman sonrió como si le pudiese leer lospensamientos. La conversación regresó al tema de Natalie, y las respuestas previstasde Hannah para tales preguntas como sus flores preferidas, que música legustaba, libros favoritos y sus preferencias. Había cruzado por la mente deHannah ser una mentirosa, poner al Sr. Bowman en desventaja con Natalie.Pero no estaba en su naturaleza mentir, ni era buena en eso. Y tambiénestaba la petición de Lord Blandford. Si verdaderamente creyese que seríauna ventaja para Natalie emparentarse con la familia Bowman, Hannah notenía derecho a impedirlo. Los Blandford habían sido amables con ella, y nomerecían una mala jugada. Encontró un poco peculiar que el Sr. Bowman preguntase muy pocosobre Natalie. En lugar de eso, parecía estar contento dejando que las otrasmujeres le preguntaran, mientras bebía su té y clavaba los ojos en ella conuna mirada fija y serena que la evaluaba. De las tres mujeres, a Hannah le gustó, en su mayor parte, Annabelle.Tenía habilidad para mantener una conversación entretenida, tenía gracia yera versada en muchos temas. De hecho, Annabelle era el vivo ejemplo de loque Natalie podría convertirse en unos pocos años. De no ser por la presencia perturbadora del Sr. Bowman, Hannahhabría lamentado que la hora del té terminase. Pero recibió con alivio lanoticia de que el carruaje de Lord Blandford había llegado para llevarla deregreso a casa. Pensó que no podría soportar más la mirada fija einquietante de Bowman. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  24. 24. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Gracias por el encantador té -dijo Hannah a Lillian, poniéndose depie y alisando sus faldas,-ha sido un placer haberla conocido-. Lillian sonrió abiertamente con el mismo destello de travesura que elSr. Bowman había exhibido antes. Con sus ojos café sazonados con especiasy resplandeciente pelo negro, no hubo duda de su parecido familiar. Exceptoque Lillian era mucho más agradable. -Usted es muy amable para tolerarnos a nosotros, Srta. Appleton.Espero que no nos hayamos comportado demasiado incorrectamente. -De ningún modo - Hannah contestó,- espero con anticipación verlepronto en Hampshire-. En cuestión de unos días, Hannah tendría que viajar para encontrarsecon Lillian y Lord Westcliff en su finca junto con Natalie y los Blandfordpara una visita extendida durante la Navidad. Mismas que durarían unasdos semanas, durante las cuales el Sr. Bowman y Natalie tendrían tiemposuficiente y abundantes oportunidades para descubrir si se entendían bien.O no. -Sí, esta será una Navidad magnifica, gloriosa -Lillian exclamó, conbrillo en sus ojos.- La música, el festejo, los bailes, y toda clase de diversión.Y Lord Westcliff ha prometido que tendremos un árbol de Navidad de unaaltura absolutamente imponente. Hannah sonrió, se puso al corriente en su entusiasmo. -Nunca he visto uno antes. -¿Nunca lo ha visto? Oh, es mágico cuando todas las velas estánencendidas. Los árboles de Navidad son realmente la moda en Nueva York,donde fui criada. Comenzó como una tradición alemana, y tuvo éxitorápidamente en América, aunque no es común en Inglaterra. Todavía. -La familia real ha tenido árboles de Navidad durante algún tiempo -dijo Annabelle-. La reina Charlotte siempre estuvo un paso adelante enWindsor. Y he oído que el príncipe Alberto ha continuado la tradicióndespués con las costumbres de su patrimonio alemán. -Espero con anticipación mirar el árbol de Navidad -dijo Hannah, - ypasar el día festejando con todos ustedes-. Se inclinó ante las mujeres, e hizouna pausa titubeando cuando miró hacia arriba al Sr. Bowman. Era de granestatura, con una presencia tan enérgica y extremadamente imponente, quesintió una sacudida de conciencia cuando él se movió acercándose a ella. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  25. 25. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Cuando ella miró hacia arriba al rostro bien parecido y engreído deBowman, todo lo que pudo pensar fue lo mucho que le desagradaba él.Aunque la aversión nunca había hecho que la boca se le quedase seca. Laaversión nunca había hecho a su pulso correr más rápido, sus latidostropezando, ni había sentido un nudo en la boca del estómago. Hannah asintió con la cabeza a modo de una reverencia. Bowman sonrió, mostrando sus dientes muy blancos en su bronceadacara. -Usted estrechó mi mano antes -le recordó a ella, y extendió su palma. Tal audacia. Pero ella no deseaba tocarle otra vez, y él lo sabía. Sintiósu pecho oprimido, estrechándose tanto que se vio forzada a tomar unaliento adicional. Pero al mismo tiempo sintió como una sonrisa sardónica eincontenible curvaba sus labios. Ciertamente era un truhán. Natalie iba adescubrir eso demasiado pronto. -Si, eso hice -dijo Hannah-, y trató de alcanzar su mano. Unestremecimiento viajó a través de su cuerpo en cuanto sintió sus dedoscerrarse alrededor de los de ella. Era una mano fuerte, capaz de aplastar susdelicados huesos con facilidad, pero su agarre fue cortés. Y caliente. Hannahle envió una mirada desconcertada y tiró fuertemente, mientras su corazóngolpeaba pesadamente. Deseó que dejase de mirarla fijamente, en realidadpodía sentir su mirada fija sobre su cabeza que seguramente se encontrabadoblada hacia ella. -El carruaje espera -dijo ella temblando. -La llevaré al vestíbulo -oyó decir a Lillian, -y tocaremos el timbre paraque traigan su capa y...-, dejó de hablar cuando oyó el sonido de un bebé quelloraba-. Oh, amor. Una niñera entró en la sala, llevando a una bebé de cabello oscuroenvuelta en una manta rosa. -Le pido perdón milady, pero no deja de llorar. -Mi hija Merritt -Lillian aclaró a Hannah. Alcanzando al bebé, laacurrucó y la calmó-. Mi querida, has estado irritable hoy. Srta. Appleton siusted espera un momento... -Saldré sola -dijo Hannah sonriente-. Quédese aquí con su hija,milady. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  26. 26. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Iré con usted -Rafe se ofreció fácilmente. -Gracias, Rafe -agradeció Lillian, antes de que Hannah pudieseobjetar. Sintiendo una punzada de nervios, Hannah dejó la sala con RafeBowman. Antes de que él tratase de alcanzar la campana, ella murmuró. -Si no tiene objeción, me gustaría hablar un momento con usted enprivado-. -Por supuesto-. Recorrió una mirada fija sobre ella, sus ojosconteniendo el malvado destello de luz de un hombre que estáacostumbrado a tener momentos privados con mujeres a las que apenasacaba de conocer. Sus dedos se deslizaron alrededor de su codo para llevarlacon él a la sombra debajo de las escaleras. -Sr. Bowman -Hannah susurró con desesperada seriedad,-, Yo notengo ni el derecho ni el deseo de corregir sus modales, pero. . . esta clase deapretón de manos... Su cabeza se inclinó sobre la de ella. -¿Sí? -Por favor, usted no le debe extender su mano a una persona mayor, oa un hombre de mayor prestigio, y sobre todo a una señorita, a menos queesas personas le ofrezcan la mano a usted primero. Aquí simplemente no sehace. Es irritante y molesto cuando lo hace. No deseo que sea unmaleducado. Para su sorpresa, Rafe pareció escucharla. Cuando contestó, su tonoestaba infundido con gravedad. -Es muy amable de su parte, Srta. Appleton. Ella apartó la vista, su mirada fue alrededor del piso, las paredes, laparte inferior de las escaleras. Su respiración venía en pequeñas y ansiosasbocanadas. -No tengo buen corazón. Acabo de decir que era irritante y molesto.Usted no ha hecho ningún esfuerzo en ser educado. -Tiene razón -él dijo quedamente-. Pero créame, soy más irritantecuando estoy tratando de ser educado. Estaban de pie demasiado cerca, el perfume de su abrigo de lana y elalmidonado lino de la camisa le estaban saturando las ventanas de la nariz.Y la profunda fragancia de su piel, fresca y aderezada con jabón de afeitarcon olor a bergamota, la aturdían. Bowman la miró con la misma GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  27. 27. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidableintensidad, y la misma fascinación, que había mostrado en la sala. La poníanerviosa ser observada de esa manera. Hannah enderezó sus hombros. -Debo ser franca, Sr. Bowman. No creo que usted y Lady Natalielleguen a llevarse bien. No hay un átomo de parecido entre ustedes. Ningúnpunto en común. Pienso que serían un desastre. Y es mi deber compartir estaopinión con Lady Natalie. De hecho, haré cualquier cosa que sea necesariapara obstaculizar su compromiso matrimonial. Y aunque usted no puedacreer esto, es por su bien así como también por el bien de Lady Natalie. Rafe no pareció del todo preocupado por su opinión, o por suadvertencia. -¿No hay nada que pueda hacer para cambiar su opinión sobre mí? -No, soy bastante testaruda en mis opiniones-. -Entonces, tendré que mostrarle lo que le ocurre a las mujeres que seponen en mi camino-. Sus manos se deslizaron alrededor de ella con tal sigilo que quedócompletamente atrapada. Antes de que ella comprendiese lo que ocurría, unpoderoso brazo la había traído contra el calor animal de su duro cuerpomasculino. Con la otra mano, asió su nuca y le inclinó la cabeza hacia atrás.Y su boca tomó posesión de la de ella. Hannah se puso rígida en sus brazos, se echó hacia atrás, pero él lasiguió y la aseguró más firmemente contra él. Dejó que ella sintiera logrande y fuerte que era, y cuando se quedó sin aliento e intentó hablar, éltomó ventaja veloz de sus labios abiertos. Una extraña sacudida la traspasó, y ella se estiró para intentar apartara la fuerza su cabeza. Su boca era experimentada e increíblemente suave, yposeía la de ella con seductora habilidad. Nunca había pensado que un besopodría tener sabor, un sabor íntimo. Nunca se habría imaginado que sucuerpo le daría la bienvenida a algo que su mente rechazaba completamente. Pero Bowman la obligó a aceptar el profundo y adictivo beso, sesintió floja, sus sentidos invadidos. Sus dedos traidores se enredaron entresus gruesos y rizados mechones negros como el azabache, las hebras tanpesadas como la seda. Y en lugar de repelerle, se encontró sujetándole máscerca. Su boca tembló y se abrió bajo su experta persuasión como el fuegolíquido corriendo a través de sus venas. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  28. 28. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Lentamente Rafe separó sus labios de los de ella y guió su cabeza a supecho, que se movía debajo de su mejilla con alientos firmes y desiguales.Un susurro travieso cosquilleó su oreja. -Así es cómo cortejamos a las chicas en América. Las agarramos y lasbesamos. Y si no les gusta, lo hacemos nuevamente, más duro y más tiempo,hasta que se rinden. Eso nos salva de horas de conversaciones ingeniosas. Contemplándole intensamente, Hannah vio un destello de risa en susmalvados ojos oscuros, y ella dijo tomado aire por el insulto. -Voy acontárselo... -Dígaselo a quien quiera. Lo negaré. Frunció la frente en un ceño. -Usted es peor que un truhán. Usted esun bellaco. -Si no le gustó -él murmuro,- no debería haberme respondido al beso-. -Yo no lo hice... Su boca aplastó otra vez la de ella. Ella emitió un sonido sofocado,golpeándole el pecho con el puño. Pero fue inmune a los golpes, subió lamano y cogió su puño entero. Y la consumió con un profundo y voluptuosobeso, acariciando dentro de ella, haciendo cosas que nunca pensó que lagente hacía mientras se besaban. Se escandalizó por la abrasadora invasión,y aun más por el placer que le dio, todos sus sentidos abriéndose para recibirmás. Quiso que él se detuviese, pero más que eso, quiso que él lo prolongasey continuase. Hannah sintió que su respiración se acelerada y que sus mejillasardían, su pecho ascendía y caía con fuerza temblorosa. Él soltó su mano, yella se apoyó débilmente contra él, agarrando sus hombros para no caer. Lapresión urgente de su boca le echó la cabeza hacia atrás. Se rindió con ungemido suave, necesitando algo para lo que ella no tenía nombre, un pocopara calmar el ritmo ansioso de su pulso. Al parecer si ella lo tenía máscerca, más apretado, podía aliviar la agitación sensual que sentía en cadaparte de ella. Echándose para atrás a regañadientes, Bowman terminó el beso conun ligero toque de sus labios, y meció un lado de su cara en su mano. Ladiversión se había desvanecido de sus ojos, reemplazada por un ardiente ypeligroso fuego. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  29. 29. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -¿Cuál es su nombre de pila? -Su susurro abanicó como un vientosuave de vapor a través de sus labios. Ante su silencio, él arrastró su bocaligeramente sobre la de ella-. Dígame, o le besaré otra vez. -Hannah - le dijo débilmente, sabiendo que ella no podría aguantarmás. Su pulgar acarició la superficie de color escarlata de su mejilla. -De ahora en adelante, Hannah, no importa lo que usted diga o haga,voy a mirar su boca y recordare qué tan dulce sabe usted-. Una falsa sonrisacurvó sus labios mientras añadía silenciosamente, - Maldita sea-. Soltándola con cuidado, el fue hacia la campana y le dio un tirón,llamando consigo a una criada. Cuando trajeron la capa de Hannah y elsombrero, él los tomó de la criada. -Venga, Srta. Appleton. Hannah no podía mirarle. Sabía que su cara estaba terriblemente roja.Sin duda, nunca había estado tan avergonzada y confundida en su vida.Esperó en silencio mientras él hábilmente le colocaba la capa alrededor deella y la sujetaba en su garganta. -Hasta que nos reencontremos en Hampshire -le oyó decir. La puntade su dedo índice tocó su barbilla.- Mire hacia arriba, cariño. Hannah obedeció enseguida. Él colocó el sombrero ajustandocuidadosamente el borde. - ¿La asusté? -él susurró. Furiosa, alzó su barbilla más arriba. Su voz tembló un poco. -Siento mucho decepcionarle Sr. Bowman. Pero ni me asustó ni meintimidó. Un brillo de humor llameó en esos ojos de obsidiana. -Debo advertirle Hannah, cuando nos encontremos en Stony CrossPark, cuide evitar el muérdago. Por nuestro propio beneficio. DESPUÉS DE QUE LA DELICIOSA SRTA. APPLETON SE HUBIESEMARCHADO, Rafe se quedó en el vestíbulo, sentándose en una dura sillade roble. Excitado y aturdido, reflexionó sobre su inesperada pérdida decontrol. Sólo había tenido la intención de darle a la joven un pequeño beso,justo la adecuada cantidad para ponerla nerviosa y desconcertarla. Pero el GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  30. 30. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidablebeso había dado lugar a una llamarada que se convirtió en algo tan urgente,tan ferozmente apacible, que no había podido detenerse, tomando muchomás de lo que debería haber tomado. Le habría gustado seguir besando esa boca inocente durante horas.Quería destrozar cada una de sus inhibiciones hasta que ella quedaseenvuelta alrededor de él, desnuda y llorando para que la tomara. Pensabaqué tan difícil sería seducirla, y lo condenadamente divertido que seríameterse debajo de su falda, sintió con inquietud que se estaba poniendoduro. Una sonrisa lenta y mordaz cruzó su cara cuando reflexionó que si esoera lo que iba a esperar de las inglesas, iba a tomar una residenciapermanente en Londres. Oyendo ruido de pasos, Rafe levantó su mirada. Lillian había entradoen el vestíbulo. Ella le miró con una cariñosa exasperación. -¿Cómo está la bebé? -preguntó Rafe. -Annabelle está con ella. ¿Por qué estás todavía aquí afuera? -Necesité un momento para enfriar mí. . . temperamento. Cruzando sus delgados brazos alrededor de su pecho, Lillian negócon la cabeza lentamente. Ella era bella en una forma valiente, audaz,presentada con un estilo limpio, tan animada y disipada como si fuera unamujer pirata. Ella y Rafe siempre se habían comprendido el uno al otro,quizás porque ninguno de ellos había podido tolerar las rigurosas reglasimpuestas por sus padres. -Sólo tú -Lillian dijo sin calor, - podrías convertir una visita respetablede la hora del té en una pelea de entrenamiento. Rafe sonrió abiertamente sin remordimiento y recorrió con la miradala puerta principal pensativamente. -Hay algo en ella que aflora el diablo que hay en mí. -Pues bien, deberías contener eso, cariño. Porque si tienes el deseo deconquistar a Lady Natalie, tendrás que exhibir mucha más cortesía que loque hiciste en esa sala. ¿Qué crees que la Srta. Appleton hablará a susempleadores acerca de ti? -¿Que soy un villano sin principios, maleducado? -Rafe se encogió dehombros y dijo de una manera razonable, -pero ya saben que soy de WallStreet. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  31. 31. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Los ojos de color jengibre de Lillian se estrecharon cuando lo observóespeculativamente.-No pareces del todo preocupado, tendré que asumir que sabes lo que estáshaciendo. Pero déjame recordarte que Lady Natalie quiere casarse con uncaballero. -En mi experiencia -Rafe dijo perezosamente, -nada hace que lasmujeres se quejen demasiado como cuando obtienen lo que ellas quieren. Lillian se rió por lo bajo. -Oh, estas van a ser unas fiestas muyinteresantes. ¿Regresarás a la sala? -En un momento. Todavía estoy enfriándome. Ella le dirigió una mirada interrogativa.-Tu temperamento tardamucho tiempo en apaciguarse, ¿verdad? -No tienes ni idea -le dijo a ella gravemente. De regreso a la sala, Lillian se paró en la puerta y miró a sus amigas.Annabelle estaba sentada con Merritt descansando plácidamente en susbrazos, mientras Evie vertía la última taza de té. -¿Qué dijo él? -Annabelle preguntó. Lillian puso sus ojos en blanco. -Al idiota de mi hermano no parecepreocuparle que seguramente la Srta. Appleton vaya a entregar un informemordaz sobre él a los Blandford y a Lady Natalie. –ella suspiró. - Esto no vadel todo bien, ¿verdad? ¿Han visto alguna vez tal animosidad instantáneaentre dos personas sin ninguna razón aparente? -Sí -contestó Evie. -Ya lo creo -dijo Annabelle. Lillian frunció el ceño. -¿Cuándo? ¿Quién? -Ella exigió, y quedódesconcertada cuando se sonrieron la una a la otra. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  32. 32. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPÍTULO 4 Para asombro de Hannah, Natalie no sólo no se escandalizó por losucedido con la visita de Rafe Bowman, sino que estaba sumamenteentretenida. En el momento en que Hannah había terminado derememorarle el beso debajo de las escaleras, Natalie se había desplomado enla cama en un ataque de risa. - Natalie -, dijo Hannah, frunciendo el ceño, - claramente no heconseguido transmitir cuán terrible fue ese hombre. Es un bárbaro. Unbruto. Un patán. - Aparentemente sí.- Todavía riéndose entre dientes, Natalie se sentó. -Espero encontrarme con él. - ¿Qué? - Es un manipulador, nuestro Sr. Bowman. Sabía que me dirías lo quehabía hecho, y que yo estaría intrigada. Y cuando lo vea en Hampshire, élactuará como el perfecto caballero con la esperanza de contrarrestar lasituación. - ¡Tu no deberías estar intrigada, sino horrorizada! Natalie sonrió y le acarició ligeramente la mano. - Ay, Hannah, tu nosabes cómo manejar a los hombres. No debe tomarse todas las cosas tanseriamente. - Pero el cortejo es un asunto serio - protestó Hannah. Era enmomentos como éste que no entendía las diferencias entre ella y su primamás joven. Natalie parecía tener un entendimiento más completo de lasmaniobras sociales, del proceso de búsqueda y captura, de lo que Hannahalguna vez podría. - Oh, cielo, tus enfoques infantiles debes dejarlos a un lado, el cortejoes un asunto serio, es el momento de dejar los juegos. Debemos protegernuestro corazón y a nuestros sentimientos ocultarlos cuidadosamente,Hannah. Es la única vía para ganar. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  33. 33. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - Yo pensaba que el cortejo era un proceso de revelar nuestro corazón,-dijo Hannah . - No ganar un juego. Natalie sonrió. - No sé donde consigues tales ideas. Si quieres atraer aun hombre hasta capturarlo, nunca reveles tu corazón a él. Al menos no tanrápido. Los hombres sólo valoran algo cuando tienen que poner ciertoesfuerzo en conseguirlo.- Puso su dedo índice en su barbilla. - Hmmn… voya tener que prepararme para salir con una buena estrategia en su contra. Bajándose de la cama, Hannah recogió los guantes, las medias y otrosartículos que hubieron sido dejados caer descuidadamente al piso. Ellanunca había tenido la necesidad de ordenar, no hasta después de Natalie.Hannah había sido la compañía de otra dama cuyos compañeros habíanhecho su vida una miseria, tratándolos con desprecio y sometiéndolos a todotipo de crueldades. Natalie, por otra parte, era bondadosa y afectuosa, yaunque era un poco ensimismada de vez en cuando, no era nada que eltiempo y la madurez no pudieran curar. Puso los artículos personales en una gaveta del aparador, y se girópara enfrentar a Natalie, que estaba todavía rumiando. Natalie reflejaba una bonita vista, tendida sobre la arrugada camablanca, con sus rizos dorados esparcidos sobre el cubrecama. Sus ojos azuleshabían robado el corazón de muchos caballeros durante su primeratemporada. Y los rechazos delicadamente pesarosos que les daba a suspretendientes no habían hecho nada para frenar su entusiasmo. Muchotiempo después de que la temporada hubiera terminado, destacaba elnúmero de arreglos de flores que se entregaban en la mansión Blandford, ylas tarjetas de visita apiladas en la bandeja de plata en el vestíbulo deentrada. Con aire ausente Natalie enredaba su pelo tenuemente brilloso entresus dedos. - El Sr. Bowman piensa que después de una temporada de haberexaminado cuidadosamente y no haberme quedado con alguien, debo dehaberme cansado de todos esos señores ociosos. Y después que han pasadomeses de haber terminado la temporada, asume también que estoy aburriday deseosa de un desafío.- Se rió brevemente. – Y está en lo correcto. - La vía apropiada para que él consiga tu atención no es violar a tudama de compañía- murmuró Hannah. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  34. 34. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - No fuiste violada, sino besaba. - Los ojos de Natalie centellearonmaliciosamente cuando ella preguntó, - Confiésalo ahora, Hannah, ¿él besabien?. Al recordar la sensación erótica y caliente de la boca de Bowman,Hannah sintió como se ruborizaba de nuevo. - Yo no sé, - dijo en breve. - Notengo ninguna base para compararlo. Los ojos de Natalie se ensancharon. - ¿Significa eso, que nunca hasbesado a nadie? Hannah sacudió su cabeza. - Pero seguramente el Sr.Clark… - Él no - Hannah levantó sus dedos mientras sus mejillas secoloreaban. - Él debe haberlo intentado - insistió Natalie. - Ha pasado tanto tiempoen tu compañía. - Yo he estado trabajando para él - protestó Hannah. - Le he ayudadocon su manuscrito y sus papeles. - ¿Significa que tu has sido en realidad una secretaría para él? Hannah le lanzó una mirada perpleja. - ¿Qué otra cosa más haría? - Yo siempre asumí que cuando tú mencionaste que le estabas“tomando dictados” significaba que dejabas que te besara. La boca de Hannah se movió en una mueca y le comentó - Cuando yodije que había estado “tomando dictados”, significaba que había estadotomando el dictado!-. Natalie se notó claramente desilusionada. - Querida, si tú gastastedemasiado tiempo con él, y él no te besó ni una sola vez, significa en miopinión, que es una prueba de que su pasión por su trabajo eclipsará todo lodemás. Aún una esposa. Debemos encontrar alguna otra persona para ti. - No me importaría tomar el segundo lugar por debajo del trabajo delSr. Clark - dijo Hannah seriamente. -Será un excelente hombre algún día. Élhará tanto bien para otros-. - Los grandes hombres necesariamente no son siempre buenosmaridos. Y tu eres demasiado estimada y hermosa como para ser arruinada GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  35. 35. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidablepor él.- Natalie sacudió su cabeza con asco. - Porque, cualquiera de misresiduos de la última temporada podría ser mejor para ti que el viejo neciodel Sr. Clark. Un pensamiento inquietante recorrió a Hannah, pero estaba casiasustada para expresar su sospecha. - Natalie, ¿dejaste tu alguna vez a unode sus pretendientes besarte? - No - dijo Natalie de un modo bastante tranquilizador. Hannah exhaló aliviada. - Yo dejé a que casi todos ellos que me besaran- continuó Nataliealegremente. - En ocasiones separadas, por supuesto. Espantada, Hannah se inclinó duramente contra el aparador. - Pero. . .pero estuve cuidándote y observándote todo el tiempo. . . - Tú eres una chaperona terrible, Hannah. Tú a menudo te vuelves tanabsorta en la conversación que te olvidas vigilarme. Es una de las razonespor las que te adoro. Hannah nunca imaginó lo bastante animosa que su prima presumiríahaberles permitido besarla, mucho menos a varios. – Sabes tú que nunca sedebe permitir tales privilegios - dijo débilmente. – Eso causará rumores, ypuedes ser encasillada rápidamente, y entonces. . . -¿Nadie se animará a un compromiso conmigo?- Natalie sonrióirónicamente. - La última temporada recibí cuatro propuestas dematrimonio, y no tuve ganas de alentar ni una más, pude haber obtenidootra media docena. Créame, Hannah, sé cómo manejar a los hombres. Traemi cepillo para el cabello, por favor. Hannah tuvo que reconocer que allí estaba una buena razón para queNatalie fuera tan segura de sí misma. Ella era, o es, la novia ideal paracualquier hombre. Ella le dio el cepillo con mango de plata a Natalie y mirócomo cepillaba sus muchos rizos rubios. - ¿Natalie, porque no te decidiste aaceptar alguna de las ofertas la última temporada? - Yo estoy esperando por alguien especial - se quedó pensativa y luegodijo - yo debería sentir odio por ser cortejada por un mundo de hombresordinarios.-Natalie sonrió petulantemente, - cuando yo bese a el hombre,quiero oír el canto de los ángeles.- GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  36. 36. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - ¿Qué se sabe de Lord Travers?- De todos los caballeros que hubieronmostrado un interés en Natalie, el que había sido más alto en atencionessegún Hannah era el Lord Edward Travers. Él era un sobrio, y calmadocaballero, cuidadoso en apariencia y presencia. Aunque su cara no seprestaba a una hermosura directa, sus facciones eran fuertes y regulares. Élno parecía deslumbrado por Natalie, y sin embargo él fue atento yrespetuoso con ella siempre que estuvo presente. Era rico y con título, que,conjuntamente con sus otras calidades, le hacían un partido excelente. La mención de Travers dibujó un ceño en Natalie. – El es el únicohombre que he conocido que no hará un avance hacia mí, aun cuando le deuna oportunidad perfectamente buena. Yo creo que es por su edad. Hannah no pudo evitar reírse. - ¿Su edad? - - Está en la treinta, después de todo.- - Es maduro, - le concedió Hannah. - Pero él es también confiado,inteligente, y tiene toda una apariencia, en completo vigor. - ¿Entonces porque no me ha besado? - ¿Porque te respeta?- sugirió Hannah. - Yo preferiría que me demostrara pasión en vez de respeto. - Bien, entonces, - dijo irónicamente Hannah, - Yo diría que el Sr.Bowman es tu hombre. La mención de Bowman devolvió el buen humor de Natalie. -Posiblemente sí. Ahora, Hannah, dile a mamá y a papá que el Sr. Bowman esuna persona con una exquisitamente buena conducta. No, ellos no creeráneso por que es americano. Di que es bastante presentable. Y ni una mencióndel beso bajo las escaleras. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  37. 37. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPÍTULO 5HampshireStony Cross Park Hannah nunca había esperado tener la oportunidad de ver StonyCross Park. Las invitaciones de Lord Westcliff célebres en el estado de supaís, no eran fáciles de obtener. Localizado en el condado del sur deHampshire, Stony Cross Park tenía la reputación de poseer algunas de lasmejores tierras en Inglaterra. La variedad de flores en los campos, fértilesprados húmedos, ciénagas y bosques antiguos la convertían en un hermosoy anhelado lugar para visitar. Generaciones de la misma familia habían sidoinvitadas a los mismos eventos y fiestas anuales. Ser excluido de la lista deinvitados habría dado lugar a la indignación más inconsolable. -Y pensar -Natalie había reflexionando en el carruaje en el largo viajedesde Londres-. ¡Si me caso con el cuñado de Lord Westcliff voy a podervisitar Stony Cross Park cuando quiera! -Todo por el precio de tener al Sr. Bowman como tu marido -dijoHannah secamente. Aunque ella no hubiera dicho a Lord y Lady Blandfordsobre el beso robado, ella había dejado claro que no creía que el Sr. Bowmanfuese un compañero conveniente para Natalie. Lord Blandford, sin embargo,tenía reservada su opinión hasta que todos le conociesen mejor. Lady Blandford, tan rubia, encantadora y exuberante como su hija,tomó aliento al ver surgir Stony Cross Park en la distancia. La casa era dediseño europeo, construida de piedra color miel con cuatro torres llenas degracia, tan altas, que parecían perforar agujeros en el cielo de la noche, quefue lavado con la puesta del sol color naranja y lavanda. Ubicado en un acantilado por el río Itchen, Stony Cross Park era unfantástico paisaje con jardines y huertas, cursos de equitación y magníficossenderos que conducían a través de enormes extensiones de bosques yparques. Debido a su buena ubicación al sur de Hampshire, el clima eramás suave que el resto de Inglaterra. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  38. 38. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Oh, Natalie -exclamó Lady Blandford-, pensar que si eres unaBowman, podrías tener tu propia finca, una casa de Londres y una villa enel continente, por no hablar del transporte propio y equipo de cuatro, y lasmás bellas joyas y vestidos... -Cielos, ¿los Bowman son ricos? -Natalie preguntó con un toque desorpresa-. ¿Y el Sr. Bowman va a heredar la mayor parte de la empresafamiliar? -Una hermosa porción de ella, para estar seguros - Lord Blandfordrespondió, sonriendo a su hija con los ojos brillando de interés-. Él tiene supropia riqueza y la promesa de mucho más por venir. Su padre ha dejadoclaro que en los esponsales de su hijo, habrá grandes beneficios para ambos. -Yo creo que sí -dijo Natalie pragmática-, puesto que sería para mí unagran decepción casarme con un plebeyo cuando tan fácilmente podría tenerun lord como marido-. No hubo intención de arrogancia o desprecio en sudeclaración. Es un hecho que algunas puertas estarían abiertas a la esposa deun lord que nunca estarían abiertas a la esposa de un fabricanteestadounidense. Como el carruaje había parado antes de la entrada del señorío,Hannah vio que estaba construida a la manera francesa, con establoslocalizados por delante de la casa en vez de haber sido ocultados al lado odetrás de ello. Los establos estaban almacenados en un edificio con enormesentradas arqueadas, formadas a un lado de un patio de entrada señaladopor piedra. Los lacayos les ayudaron con el carruaje, y los caballerizos de Westcliffvinieron para ayudar con los caballos. Más criados se apresuraron pararecoger los baúles y maletas. Un mayordomo anciano los recibió en elvestíbulo, donde los regimientos iban y volvían, camareras con las cestas delinos, lacayos con cajas, y otros ocupados en limpieza, pulimento y barrido. -¡Lord y Lady Blandford! -Lillian se dirigió hacia ellos, mirándolosradiantemente con un vestido rojo oscuro, su pelo de cibelina estaba muybien envuelto en una rejilla hecha de redes de joyas. Con su amistosa ybrillante sonrisa, ella era tan simpática que Hannah entendió por qué elsolemne conde de Westcliff se había casado con ella. Lillian les realizó unareverencia y ellos respondieron de igual forma. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  39. 39. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable - Bienvenidos a Stony Cross Park -dijo Lillian-. Espero que su viajehaya sido cómodo. Por favor perdonen el clamor y el alboroto, estamostratando desesperadamente de prepararnos para la multitud de invitadosque llegarán esta mañana. Después de que ustedes se refresquen, debenvenir a la sala principal. Mis padres están allí, y desde luego mi hermano,y…-. Ella se desprendió en cuanto vio a Natalie-. Mi querida LadyNatalie-. Su voz se ablandó-. He esperado con impaciencia conocerla.Haremos todo lo posible para asegurarnos de que tenga unas hermosasvacaciones navideñas. -Gracias, milady -respondió Natalie recatadamente-. No tengoninguna duda de que serán espléndidas-. Ella sonrió a Lillian-. Mi dama decompañía me dijo que habrá un árbol de Navidad. -Cuatro metros de altura -dijo Lillian entusiasmada-. Estamosteniendo un maldit... Es decir, muchas dificultades en la decoración, ya quelas ramas principales son imposibles de alcanzar. Pero tenemos laampliación de las escaleras a mano y muchos lacayos de altura, por lo que selogrará-. Se volvió a Hannah-. Srta. Appleton. Un placer verla de nuevo. -Gracias, mi… -Hannah hizo una pausa cuando comprendió queLillian había estirado su mano. Sorprendida, Hannah estiró hacia fuera paratomarla y la miró en forma extraña. La condesa le guiñó un ojo, y Hannahcomprendió que le estaban tomando el pelo. Ella se echó a reír de la bromaprivada, y devolvió la presión caliente de los dedos de Lillian. -A la luz de su notable tolerancia para los Bowman-, le dijo Lillian-,debe venir a la sala también. -Sí, milady. El ama de llaves llegó para llevarlos a sus habitaciones, les pareció quehabía kilómetros de pavimento. -Hannah, ¿por qué Lady Westcliff te agitó la mano? -Natalie susurró-.Y ¿por qué les resultó tan divertido? Natalie y Hannah compartirían habitación, Natalie ocuparía lahabitación principal y Hannah dormiría en la antesala. La habitación erabonita, con papel floreado en las paredes y muebles de caoba, y una camacon un dosel de encaje. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  40. 40. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Mientras Natalie se lavaba las manos y la cara, Hannah encontró unvestido de día limpio para ella y lo sacudió. El vestido era de unfavorecedor tono azul, con una caída recta hasta los hombros la cualestaba rellenada con encaje, y largas mangas con finos accesorios. Riendo enprevisión de la reunión con Bowman, Natalie se sentó ante el espejo,mientras Hannah cepillaba y fijaba de nuevo su peinado. Después deasegurarse del buen aspecto de Natalie, con su nariz ligeramenteespolvoreada con el polvo, sus labios suavizados con bálsamo de agua derosas, Hannah fue a su propia maleta y comenzó a revolver. Lady Blandford apareció en la puerta, -Vamos, chicas -dijoserenamente-. Es hora de que nos unamos a la compañía de abajo. -Unos pocos minutos más, mamá -dijo Natalie-. Hannah no se hacambiado de vestido ni se ha peinado el cabello. -No debemos dejar a todos esperando -Lady Blandford insistió-. Vencomo estás, Hannah. Nadie se dará cuenta. -Sí, señora -dijo Hannah obedientemente, ocultando una punzada deconsternación. Su ropa de viaje estaba polvorienta, y su pelo amenazaba concaerse de sus alfileres. No quería afrontar a los Bowman y los Westcliff enesta condición-. Yo preferiría quedarme aquí y ayudar a las criadas adesempaquetar los baúles… - No -dijo Lady Blandford con un suspiro impaciente-. Generalmenteestaría de acuerdo, pero la condesa solicitó tu presencia. Debes venir connosotras y trata de ser modesta, Hannah-. -Sí, milady -Hannah se recogió el pelo suelto hacia atrás y se giró haciael lavabo para lavarse la cara. Unas gotas de agua provocaron unas pocasmanchas oscuras en su vestido de viaje. Gimiendo por dentro, siguió aNatalie y a Lady Blandford a través de la habitación. -¡Lo siento! -Natalie le susurró, frunciendo el ceño-. No deberíamoshaber tomado tanto tiempo arreglándome. La casa estaba maravillosamente adornada, las ventanas envueltas enla seda de oro afilada con unas borlas de papel de oro, las entradassuperadas por botines de beribboned de hoja perenne y el acebo y la hiedra.Las mesas estaban cubiertas de velas y hermosos arreglos florales decrisantemos, rosas navideñas y camelias. Y había varias puertas adornadascon besos de pelotas colgadas con cuerdas de hoja perenne. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  41. 41. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable Hannah sintió una puñalada de nerviosismo mirando los ramos demuérdago, ya que se le vino a la cabeza Rafe Bowman. Cálmate, pensó conuna despreocupada sonrisa, mirando su viejo vestido gris. Él ciertamente nointentaría besarla ahora, ni siquiera bajo un ramo de muérdago. Entraron en la sala principal, una amplia y cómoda habitaciónamueblada con una mesa de juego, montones de libros y revistas, un piano,un aro de coser de pie y un pequeño escritorio secretario. La primera persona que Hannah vio fue a Marcus, Lord Westcliff, unhombre con una presencia imponente y poderosa, algo raro en un hombreque sólo estaba en su treintena. Cuando él fue a reunirse con ellos, Hannahcomprobó que sólo era de estatura media, pero estaba en excelente forma yera muy seguro de sí mismo. A Westcliff se le veía un hombre que estabatotalmente a gusto con su propia autoridad. En cuanto Lillian realizó las presentaciones, Hannah se dirigió denuevo a la esquina de la habitación, a observar la escena. Mirabadiscretamente al Sr. Bowman que se reunió con Lord Blandford. ThomasBowman tenía una brillante cabeza que estaba adornada con un peluquínque parecía dispuesta a saltar de su cuero cabelludo y huir de la habitación. Thomas Bowman era robusto, y su boca dominaba su cara con un granbigote. Su esposa Mercedes, por otra parte, era delgada y frágil, con ojosseveros y una risa que fracturaba su cara como grietas en una charcacongelada. La única cosa que la pareja parecía tener en común era el sentidodel descontento por la vida y del uno por el otro, como si esto fuese unamanta donde ambos se juntaban. Los hijos del Sr. Bowman se asemejabanentre sí mucho más que cualquiera de los padres, ambos eran altos,irreverentes y de relajada postura. Parecía que se habían formado poralguna combinación mágica de sólo las partes buenas de ambos padres. Hannah miró discretamente como Lillian presentó a Rafe Bowman aNatalie. No podía ver la expresión de Natalie, pero tenía una excelente vistade Bowman. Su forma de atar el pañuelo, vestido con un abrigo oscuroperfectamente ajustado, el pantalón color gris y una camisa almidonadablanca con una corbata de fantasía negra muy bien anudada. Él se dobló enuna reverencia a Natalie y murmuró algo que fue recompensado con unarisa sin aliento. No se podía negar su masculinidad y valientes ojos oscuros,Rafe era, expresado en un término popular de argot, un aturdidor. Hannah GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  42. 42. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidablese preguntó qué pensaba de su prima. La cara de Bowman fue ilegible, peroestaba segura de que no pudieron encontrar ninguna falta en Natalie. Cuando la charla aumentó en toda la habitación, Hannah se moviópoco a poco hacia la puerta. Si fuese posible, iba a deslizarse del cuarto deforma inadvertida. El umbral estaba abierto llamándola de maneraincitante, hacia una libertad prometedora. Ah, sería encantador escaparse asu cuarto, ponerse ropa limpia y cepillarse el pelo en la intimidad. Perocuando llegó a la puerta, oyó la profunda voz Rafe Bowman. -Señorita Appleton. Seguramente usted no nos privará de suencantadora presencia-. Hannah se paró bruscamente y se dio la vuelta paraencontrarse con que todo el mundo la miraba, justo en el momento quequería la menor atención posible. Tenía muchas ganas de fulminar con lamirada a Bowman. No, tenía muchas ganas de matarlo. En cambio, adoptóuna expresión neutra y murmuró-. Buenas tardes, Sr. Bowman-. Lillian la llamó inmediatamente-. Señorita Appleton, venga por favor.Quiero presentarle a mi marido. Reprimiendo un pesado suspiro, empujó de vuelta la cerradura quecolgaba sobre la superficie y giro hacia delante y fue hacia allí. -Westcliff -dijo Lillian a su marido-. Esta es la señorita de compañía deNatalie, la señorita Hannah Appleton-. Hannah hizo una reverencia y mirótímidamente al conde. Sus rasgos eran oscuros y austeros. Pero, pudo verque sus ojos eran amables. Habló con un tono de voz aterciopelada que cayóagradablemente en sus oídos-. Bienvenida, Srta. Appleton. -Gracias, Milord- dijo-. Y muchas gracias por permitirme pasar lasvacaciones aquí. -La condesa disfrutó de su compañía en el té de la semana pasada-Westcliff respondió, sonriendo brevemente a Lillian-. Cualquier persona quele guste a ella a mí también me agrada-. Lillian hablaba a su marido con total naturalidad, como si fuera unsimple hombre mortal en lugar de uno de los más distinguidos pares delreino. –Westcliff, creo que vas a querer hablar con la Srta. Appleton acercade su trabajo con el Sr. Samuel Clark-. Ella miró a Hannah cuando añadió-.El Conde ha leído algunos de sus escritos, y disfrutó mucho de ellos. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  43. 43. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Oh, yo no trabajo con el Sr. Clark -dijo Hannah precipitadamente-,sino más bien para él, como un tipo de secretaría-. Miró a Westcliff con unacautelosa sonrisa-. Estoy un poco sorprendida de que usted haya leído algodel Sr. Clark, mi lord. -Estoy familiarizado con muchos teóricos progresistas de Londres -dijo Westcliff-. ¿En qué está el Sr. Clark trabajando ahora? -Actualmente está escribiendo un libro sobre lo especulativo de lasleyes naturales que podrían regir el desarrollo de la mente humana. -Me gustaría oír más acerca de ello durante la cena. -Sí, mi lord. Lillian procedió a presentar a Hannah a sus padres, que respondieroncon un agradable asentamiento de la cabeza. Era evidente, sin embargo, queya habían catalogado a Hannah como una persona que carecía deimportancia. -Rafe- la condesa llamó a su hermano-, quizás podrías llevar a LadyNatalie y a Lady Blandford a dar una paseo alrededor de la casa antes decenar. -Oh, sí -dijo Natalie-. ¿Podemos, mamá? -Eso suena bonito -dijo Lady Blandford. Bowman sonrió a las dos. -Sería un placer-. Se dirigió a Hannah-. ¿Vaa venir también, Srta. Appleton? -No -dijo rápidamente y, a continuación, vio como una sombra dedolor cruzó su cara ante su respuesta de rechazo. Suavizó su tono-. Voy arecorrer la casa más tarde, gracias. Su mirada regresó a su rostro. -Mis servicios podrían no estardisponibles entonces. Ella se puso rígida por la burla que había en su voz suave como unapluma, pero no parecía poder romper la mirada fija compartida entreambos. En la iluminada y caliente sala, sus ojos sostuvieron los destellos deoro y marrón canela. -Entonces de algún modo tendré que arreglarme sinusted, Sr. Bowman-, contestó ella de manera cortante, y él sonrióabiertamente. -No me dijiste que el Sr. Bowman era tan bien parecido -dijo Nataliedespués de la cena. La hora tardía, el largo viaje desde Londres, seguido de GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  44. 44. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidableuna muy larga comida, habían dejado a ambas chicas extenuadas, quehabían subido a descansar mientras todos seguían con el té y el oporto. Aunque el menú había sido exquisito, con platos como el capón asadorelleno con trufas, hierbas y corteza y costillas de carne de vacuno, la cenahabía sido un auténtico suplicio para Hannah. Era muy consciente de supropio aspecto descuidado, después de haber tenido apenas el tiemposuficiente para lavarse y cambiar por un nuevo vestido antes de que hubieratenido que bajar a la sala comedor. Para su consternación, el Señor Westcliffhabía insistido en preguntar acerca del trabajo de Samuel Clark, que habíaatraído más atención de la deseada. Y al mismo tiempo Rafe Bowman habíamantenido en ella una especie de audaz e inquietante interés que ella sólopodía interpretar como burlas.Obligó a sus pensamientos a volver nuevamente al presente, y vio comoNatalie se sentaba frente al espejo y tiró de las peinetas y alfileres de supelo. -Supongo que el Sr. Bowman podría considerarse atractivo -dijoHannah a regañadientes-. Si a uno le gusta ese tipo de hombre. -¿Te refieres a uno alto, de cabello oscuro, y totalmente deslumbrante? -Él no es deslumbrante -Hannah protestó. Natalie se rió. -El Sr. Bowman es uno de los hombres másespléndidamente formados que jamás he visto. ¿Qué falla se le podríaencontrar a su apariencia? - Su postura -refunfuñó Hannah -¿Y qué? -Se sienta con los hombros caídos -Es americano. Todos ellos se sientan con los hombros caídos. El pesode sus carteras los arrastra. Hannah no pudo aguantar reírse-. Natalie, ¿te sientes atraída por elhombre mismo o el tamaño de su cartera? -Tiene mucha atracción personal, sin duda. Tenía cabello espeso...aquellos encantadores ojos oscuros... por no mencionar el físicoimpresionante. Natalie recogió un cepillo y lo deslizó sobre el cabello-. Perono le querría si fuese pobre. -¿Hay algún hombre que quisieras si lo fuese? -Hannah replicó. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  45. 45. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable -Bueno, si tuviera que ser pobre, yo preferiría estar casada con un lord.Eso es mucho mejor que ser un don nadie. -Dudo que el Sr. Bowman llegue a ser pobre -dijo Hannah-. Parecehaberse resuelto bastante bien en transacciones financieras. Es un hombrede éxito, aunque me temo que no es uno honorable. -Oh, es un granuja, sin duda alguna -de acuerdo con Nataliecomenzaron a reír. Tensa, Hannah se encontró con la mirada de su prima en el espejo. -¿Por qué dices eso? ¿Ha dicho o hecho algo inadecuado? -No, y no lo espero con los esponsales aún sobre la mesa. Pero tieneuna especie de irreverencia perpetua... Una se pregunta si podría ser sinceroacerca de algo alguna vez. -Tal vez es una fachada -sugirió Hannah sin convicción-. Quizás es unhombre diferente por dentro. La mayoría de las personas no tienen fachadas -dijo Natalie-. Oh, todoel mundo piensa que hay más, pero cuando se excava más allá de la fachada,sólo hay más fachada. -Algunas personas son auténticas. -Y esas personas son aburridas. -Soy auténtica -protestó Hannah. -Sí. Tendrás que trabajar en eso, querida. Cuando una es auténtica, nohay misterio. Y los hombres aman el misterio en una mujer. Hannah sonrió y sacudió la cabeza. -Ciertamente que sí -señaló-. Mevoy a la cama ahora mismo. Después de cambiarse y ponerse un camisónblanco, se fue a la pequeña antesala y se deslizó en la suave y limpia cama.Después de un momento, oyó murmurar Natalie, -Buenas noches, querida-,y se apagó la luz. Pasó un brazo por debajo de su almohada, se puso de ladoy pensó en las palabras de Natalie. No cabía duda que Natalie tenía razón,Hannah no tenía ningún un aire de misterio. Asimismo, no tenía sangrenoble, no tenía dote, no poseía una gran belleza, no poseía ningunahabilidad o capacidad que pudiera distinguirla. Y aparte de los Blandford,no tenía conexiones notables. Pero tenía un corazón cálido y una buenamente, y era decente. Y su sueño era que tendría un hogar y su propiafamilia algún día. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  46. 46. Lisa KleypasUna Navidad InolvidableNo se le había escapado que Natalie era una privilegiada del mundo, lagente espera encontrar la felicidad y el amor fuera del matrimonio. Pero sumayor deseo para el de Natalie era que tenía que acabar con un marido conquien podría compartir alguna semejanza intelectual y del corazón. Y en ese punto, seguía siendo altamente cuestionable en cuanto a siRafe Bowman aún tenía un corazón. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE
  47. 47. Lisa KleypasUna Navidad Inolvidable CAPITULO 6Mientras Westcliff compartía cigarros con Lord Blandford, Rafe fue con supadre para tener una conversación privada. Ellos se dirigieron a labiblioteca, una habitación grande y hermosa que era de dos plantas, conestanterías de caoba que almacenan más de diez mil volúmenes. Unaparador había sido empotrado a la pared para hacerlo avergonzarse con lasestanterías. Rafe se alegró al ver que había una colección de botellas ydecantadores organizados en la parte superior del aparador de mármol.Tuvo la necesidad de tomar algo más fuerte que el oporto, y se encontró conla botella de whisky. -¿Uno doble? - preguntó a su padre, quien asintió. Rafe siempre había odiado hablar con su padre. Thomas Bowman erael tipo de hombre que manipulaban las mentes de otras personas, y creíaque él sabía mejor lo que ellos mismos sabían. Desde pequeño Rafe habíahecho lo que pensaba, y luego era castigado por ello. Apenas parecíaimportar si había hecho algo bueno o malo. Sólo había importado si era o noque lo que su padre habría hecho. Y siempre, Thomas había amenazado con desheredarlo. Por últimoRafe se había rendido a ser condenado. Y él había salido a hacer su propiafortuna, a partir de prácticamente nada. Ahora, mientras se reunía con su padre, Rafe quería la propiedadeuropea de los Bowman, pero no iba a vender su alma por ello. Él entregóun whisky a su padre y tomó un trago, dejando el sabor dulce de éste rodarpor su lengua. Thomas fue a sentarse en una silla de cuero ante el fuego. Frunció elceño, y comprobó la posición de su peluquín sobre su cabeza. Se habíadeslizado toda la noche. - Es posible atar una carretilla con ello -, sugirió inocentemente Rafe, yobtuvo un ceño feroz. - A tu madre le parece atractivo. GRUPO DE TRADUCCIÓN Y CORRECCIÓN DE PARAÍSO ROMANCE

×