El Renacimiento

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  • excelente material didactico.ha sido muy provechoso para mi y mis etudiantes.
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  • Hola Susana, inteligente y preclara Susana, primeramente, si es a mi a quien inmerecedoramente me solicita permiso para compartir mis criterios pedagógicos, le respopndo que es un honor para mi el recibir una apetición tan linda y honrosa. Claro que la tiene! Si con tan solo pedirme esa participación conjunta ya me has llenado de orgullo y de satisfacciones. Gracia Sunasa.
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  • Gracia por todo los conocimientos que recogen estos trabajos sobre el RENACIMiENTO Y SUS IMPLICACIONES, pero a la vez me da mucha pena el no poder compartir con mi comunidad de amigos del FACEBOOK todas estas lumbreras que particularmente se nos ofrece y se nos pone al alcance de nuestros conocimientos.
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  • Hola,
    Estoy en proceso de descarga de tus presentaciones para fines didacticos y de aprendizaje, solicito su autorizacion para compartir las mismas con los participantes del curso que facilito; cabe resaltar que le voy a dar los creditos de autoria, pues ademas de que las laminas estan espectaculares, realmente me gustaria compartir procesos y resultados de los procesos de orientacion-aprendizajes con usted.
    Saludos,
    Susana
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El Renacimiento

  1. 1. CUADRO HISTÓRICO IV El Renacimiento IES DOS MARES Dpto Filosofía Prof.: José Ángel Castaño Gracia
  2. 2. EL RENACIMIENTO <ul><li>CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL </li></ul><ul><li>EL ARTE Y LA CULTURA </li></ul><ul><li>LA CIENCIA </li></ul><ul><li>LA FILOSOFÍA </li></ul>
  3. 3. I. CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL <ul><li>Introducción. </li></ul><ul><li>Organización social. </li></ul><ul><li>2.1. La situación económica. </li></ul><ul><li>2.2. La situación política. </li></ul><ul><li>2.3. La situación religiosa. </li></ul><ul><li>La expansión europea. </li></ul>
  4. 4. 1. Introducción <ul><li>Los siglos XV y XVI son un período de transición entre la Edad Media y la moderna. En ellos se produce la ruptura con concepciones tan típicamente medievales como la subordinación de todo saber a la teología y a los criterios de autoridad sustentados en la tradición. Un elemento decisivo en esta ruptura es el renovado interés por el mundo greco­romano, que lleva a los pensadores y artistas de la época a intentar recrear la que consideran superior cultura del mundo antiguo, frente al oscurantismo medieval. Por este renacer de la cultura antigua se ha denominado a esta época Renacimiento. El centro a partir del cual se expande este renacimiento cultural son las ricas Ciudades-Estado de la península italiana (Florencia, Roma, Venecia, Parma, etc.). </li></ul>
  5. 5. 2. Organización social: 2.1. La situación económica <ul><li>A mediados del siglo XV termina la Guerra de los Cien Años y la epidemia de peste llega a su fin. Esto motiva un enorme crecimiento de la población (Europa vuelve a alcanzar los niveles de población que tenía a finales del siglo XIII), y una expansión económica sin precedentes. Continúa el desarrollo del comercio y la producción artesana iniciados en la Baja Edad Media. Una parte importante del comercio gira en torno a productos exóticos tales como especias (pimienta, clavo, jengibre, nuez moscada), esclavos, sedas, perfumes, algodón, oro, plata, etc., que eran traídos de oriente a través del Mediterráneo, con lo que las ciudades italianas, que controlan este comercio en Europa, se enriquecen sobremanera. Otros núcleos de gran actividad económica son el norte de Alemania y los Países Bajos. Algunos burgueses, especialmente entre los banqueros, adquieren tal riqueza que les permite convertirse en prestamistas de reyes y emperadores. </li></ul>
  6. 6. 2. Organización social: 2.2. La situación política (a) <ul><li>Continúa la emergencia de la burguesía, y su independización de la nobleza feudal, ya iniciadas en la Baja Edad Media. Desaparece -aunque no del todo- la idea medieval de la unión de la cristiandad regida en lo temporal por el emperador y en lo espiritual por el papa. En su lugar aparecen consolidados los primeros Estados nacionales que habían comenzado a gestarse en la Baja Edad Media: Castilla, Aragón (que desde 1480 caminarán hacia un proceso paulatino de fusión como Reino de España), Portugal, Francia, Inglaterra, Dinamarca, Polonia; y otros de desarrollo más tardío: Suecia, Rusia, y, a partir de 1530, Prusia, Milán y Toscana. Pero a pesar de los numerosos cambios producidos en esta época, la organización feudal permanece en pie. Eso se debe a que gran parte de la economía descansa aún sobre la agricultura -en manos de los nobles terratenientes- y sigue muy arraigada la cultura tradicional. Además la nobleza acapara gran parte de los cargos administrativos del Estado. </li></ul>
  7. 7. 2. Organización social: 2.2. La situación política (b) <ul><li>En el siglo XVI se inicia un período de guerras que continuará a lo largo del XVII. Especial importancia tuvo el enfrentamiento entre Francia y España a lo largo de todo el siglo por el dominio de Italia. </li></ul><ul><li>Entre 1469 y 1527 vive Nicolás Maquiavelo, el primer escritor que se plantea la política como una ciencia independiente, dejando de lado consideraciones teológicas o morales. Su libro El príncipe pretende ser una guía que ayude en la consecución del éxito político, al margen de cualquier otra consideración (para cuya elaboración se basó, en gran medida, en el análisis del modo de actuar de Fernando de Aragón y otros gobernantes del pasado o de la época). </li></ul>
  8. 8. 2. Organización social: 2.3. La situación religiosa (a) <ul><li>Una serie de circunstancias provocan un nuevo período de crisis en la Iglesia. La falta de escrúpulos de sacerdotes, abades y obispos, que habían convertido los hábitos en un medio de obtener ventajas económicas (hasta el extremo de que las dignidades eclesiásticas se compran y venden), unido a la falta de preparación de los sacerdotes, y a la nueva sensibilidad religiosa que se había ido creando (menos atenta al formalismo religioso y más preocupada por una vivencia religiosa íntima y sincera), fueron los desencadenantes de la crisis. Si, además, tenemos en cuenta determinadas alianzas políticas que vincularon el imperio al papado, frente a los intereses de numerosos príncipes y nobles -sobre todo alemanes y holandeses-, es fácil ver que estaba el terreno abonado para que estallara una revolución dentro de la Iglesia. Pero aún hay, además, otra cuestión de fondo que, al menos desde un punto de vista teológico, es más interesante: si en sus inicios el cristianismo apelaba a la revelación como fuente de creencia, conforme el período de formación de la Iglesia, su etapa heroica, fue alejándose en el pasado, la revelación se hizo, cada vez más, escritura. </li></ul>
  9. 9. 2. Organización social: 2.3. La situación religiosa (b) <ul><li>Pero toda escritura admite ser leída de múltiples formas, de modo que el poder eclesiástico se erigió en el intérprete de esa escritura, más aún, fueron las instituciones eclesiásticas quienes, a partir de un momento dado, habían decidido qué libros eran sagrados y cuáles no. Pues bien, ese poder de las instituciones eclesiásticas para interpretar, en exclusiva, las Escrituras, es ahora cuestionado. Por todas estas razones surge la reforma, reforma que son realmente dos: primero la reforma protestante encabezada por el monje alemán Lutero y luego la contrarreforma llevada a cabo en la propia Iglesia católica. La Iglesia de Occidente, de obediencia a Roma, quedó, a partir de entonces, definitivamente escindida. </li></ul>
  10. 10. 2. Organización social: 2.3. La situación religiosa (c) <ul><li>El iniciador de la Reforma (como consecuencia de la cual gran parte del mundo cristiano europeo ya no reconoce la autoridad del papa) fue Martín Lutero. Las tesis que le llevan a romper con el papa son: (1) la defensa de la salvación por la fe (por lo que rechaza las indulgencias). (2) La defensa de la libre interpretación de la Biblia. (3) La reducción de los sacramentos a tan sólo dos (el bautismo y la eucaristía). (4) Considera innecesario el celibato para la práctica del sacerdocio. (5) Rechaza la virginidad de María y el culto a las imágenes y a los santos. </li></ul><ul><li>A Lutero le siguieron otros numerosos reformadores entre los que cabe destacar: Ulrico Zuinglio (que funda una secta radical y humanista). Calvino (que crea un Estado teocrático en Ginebra). Thomas Munzer, fundador de la secta de los anabaptistas (que crean una sociedad de tipo comunista y son perseguidos por todas las demás iglesias -reformadas o no-). Y el rey Enrique VIII (que se puso a la cabeza de la Iglesia de Inglaterra, provocando el cisma anglicano). </li></ul>
  11. 11. 2. Organización social: 2.3. La situación religiosa (d) <ul><li>La Contrarreforma fue la respuesta que dio la Iglesia católica a la reforma protestante. Su objetivo era devolver el prestigio espiritual a la Iglesia y reconquistar a los cristianos separados. La primera reacción del papa fue restaurar el tribunal de la inquisición (en 1542). Pero esta medida, que había sido efectiva en otros tiempos, era ahora insuficiente, por lo que se convocó el Concilio de Trento (que duró desde 1545 hasta 1563). En él se decidió atajar la corrupción del clero y poner remedio a su baja formación (para lo cual se crearon los Seminarios), y se hizo hincapié en la defensa de los dogmas y prácticas rechazados por los protestantes. Así: (1) la interpretación de las escrituras es tarea exclusiva de la Iglesia. (2) Se mantienen los siete sacramentos. (3) Se considera que Cristo está realmente presente en la eucaristía. (4) Se defiende la virginidad de María y el culto a ésta y a los santos. (5) Los sacerdotes deben ser célibes. Etc. El instrumento principal de defensa de la Contrarreforma fue la Compañía de Jesús, creada bajo su forma definitiva en 1540. </li></ul>
  12. 12. 3. La expansión europea <ul><li>La expansión mediterránea: las repúblicas italianas, especialmente Venecia, dominan el comercio a través del Mediterráneo, controlado, no obstante, por el Imperio turco. Esto llevó a numerosos países europeos a buscar nuevas rutas comerciales. </li></ul><ul><li>La expansión atlántica de los reinos hispanos: a lo largo de la Baja Edad Media, el poder de los reinos cristianos de la península ibérica irá creciendo a expensas del poder islámico. Paralelamente se desarrollará un proceso de integración entre algunos de esos reinos, en un intento de recrear la vieja Hispania romano-visigótica. Finalmente la península queda repartida entre los reinos de Portugal y España, que rivalizan en la exploración de los mares. Esto tiene como gestas más señaladas el descubrimiento de América para la civilización europea en 1492, y la primera vuelta al mundo llevada a cabo por Magallanes y Juan Sebastián Elcano en 1519. </li></ul><ul><li>Las consecuencias de los descubrimientos y conquistas, especialmente la conquista de América, fueron extraordinarias en todos los órdenes. Para empezar, se tradujo en un intercambio de productos que revolucionarían la producción agrícola a ambos lados del Atlántico: de América llegaron a Europa, la patata, el tomate, el maíz, el cacao, el tabaco, etc. De Europa pasaron a América, el caballo, la vaca, el cerdo, el trigo, etc. Desgraciadamente también hubo un intercambio de enfermedades, que fue especialmente nefasto para los aborígenes americanos (entre los cuales el sarampión y la viruela causaron una mortalidad al menos tan brutal como lo había hecho la peste negra en la Europa del siglo XIV). Pero la conquista de América también tuvo otras consecuencias de tipo económico, social, científico, filosófico, e incluso teológico. </li></ul>
  13. 13. II. EL ARTE Y LA CULTURA <ul><li>El Humanismo. </li></ul><ul><li>Las lenguas vulgares. </li></ul><ul><li>El arte renacentista. </li></ul>
  14. 14. 1. El Humanismo <ul><li>Durante el Renacimiento surge en Italia (y se extiende por toda Europa) un movimiento cultural conocido como humanismo, y que tiene como antecesores a Petrarca (1304-1374) y Boccaccio (1313­1375). Se denomina así a la cultura emergente en la cual el hombre se convierte en centro del cosmos. Al mismo tiempo, el hombre será entendido desde el patrón de la cultura clásica griega y romana. Los humanistas trabajarán por el renacimiento de la cultura clásica, de la que se obtiene una imagen quizás no del todo correcta históricamente: Roma y, sobre todo, Grecia, son pensadas como el paradigma de la armonía, de la serenidad, de la racionalidad. Elementos claves para conseguir este ideal humano son los studia humanitatis (que vienen a ser la versión renacentista de lo que fue la paideia griega y las artes liberales en la Edad Media, y que incluyen los estudios de griego, latín, hebreo, y literatura antigua) y la posesión de la virtú (expresión que significa capacidad, habilidad, sagacidad, fuerza creadora), a través de la cual se consigue la gloria, el poder, y una vida satisfactoria. </li></ul><ul><li>Entre las labores más importantes llevadas a cabo por los humanistas están: 1) el estudio crítico de los textos antiguos, tanto profanos como los religiosos, llevado a cabo con ayuda de la filología; y, 2) la realización de nuevas traducciones (ayudados con frecuencia por los sabios bizantinos llegados a occidente). Un elemento importante en la expansión del humanismo fue el desarrollo de la imprenta. Escritores humanistas de relevancia fueron los italianos Marsilio Ficino, Poliziano, Pico de la Mirandola; Erasmo de Rotterdam; los franceses Lefebvre d'Etaples, Budé; los ingleses John Colet, More; los españoles Luis Vives, Antonio de Nebrija; etc . </li></ul>
  15. 15. 2. Las lenguas vulgares <ul><li>Las lenguas vulgares se consolidan y comienzan a desplazar al latín como lengua de cultura. En 1492 aparece la Gramática de la lengua castellana, de Antonio de Nebrija, la primera gramática de una lengua vulgar. También fue importante para el prestigio de las lenguas vulgares la aparición de una serie de obras como: Os Lusiadas, en portugués; La Celestina y El Lazarillo de Tormes en Castellano; La Jerusalén liberada, en italiano; etc., así como la traducción de la Biblia llevada a cabo por Lutero, que sirvió para dotar a la lengua alemana de una norma. </li></ul>
  16. 16. 3. El arte renacentista <ul><li>El arte renacentista se caracteriza por la asunción de rasgos clásicos en la arquitectura y en la escultura (que toman como modelos al arte antiguo), y la introducción de la perspectiva en pintura. A partir del 1500, la escultura y la pintura (y ya desde antes la arquitectura) comienzan a ser consideradas artes liberales (antes eran incluidas dentro de las artes mecánicas), con lo que aumenta la consideración social de pintores y escultores. Surge, entonces, la noción de bellas artes. Los mayores centros de producción artística son los Estados italianos y los Países Bajos: </li></ul><ul><li>En Florencia destacan los escultores Donatello, De la Robbia, Verrochio; los arquitectos Brunelleschi, Sangallo, Nichelozzo; y los pintores Masaccio, Uccello, Ghirlandaio, Boticelli; un caso especial es Leonardo da Vinci, que destacó como escultor, pintor, matemático, ingeniero, alquimista, etc. En Roma trabajan Bramante (arquitecto), Rafael (arquitecto y pintor), el escultor Bernini, Miguel Ángel (arquitecto, pintor y escultor). En Venecia Sansovino (escultor y arquitecto), Palladio (arquitecto); y los pintores Garpaccio, Bellini, y Ticiano. </li></ul><ul><li>En los Países Bajos no se producen grandes innovaciones en arquitectura (donde continúa desarrollándose el gótico), ni en la escultura, pero sí un extraordinario desarrollo de la pintura, cuyos representantes más notables son Jean y Hubert Van Eyck, Van der Weyden, Memling, el Bosco, y Brueghel el Viejo. Otro destacado pintor renacentista es el alemán Alberto Durero. </li></ul>
  17. 17. III. LA CIENCIA <ul><li>Introducción. </li></ul><ul><li>Nicolás Copérnico. </li></ul><ul><li>Tycho Brahe. </li></ul><ul><li>Kepler. </li></ul><ul><li>Galileo Galilei. </li></ul><ul><li>5.1. Vida y obras. </li></ul><ul><li>5.2. Defensa de la astronomía copernicana. </li></ul><ul><li>5.3. El método: resolución y composición. </li></ul><ul><li>5.4. La matematización de lo físico. </li></ul><ul><li>5.5. Las leyes del movimiento. </li></ul><ul><li>5.6. El principio de relatividad de Galileo. </li></ul>
  18. 18. 1. Introducción <ul><li>En el Renacimiento se ponen las bases para el desarrollo espectacular que dará la ciencia en la modernidad. Dos hechos tienen una especial relevancia en la aparición de la nueva ciencia: la revalorización de las artes mecánicas (lo que permite acercar el mundo técnico-práctico y el teórico­contemplativo, y pone a disposición de los científicos nuevo instrumental de ayuda en las observaciones), y la elaboración de un nuevo método (que ciertamente no se produce de golpe sino a lo largo de los siglos XV, XVI y XVII), caracterizado por la matematización de la física. Digamos, de paso, que la física moderna es concebida, en primer lugar, como mecánica (ciencia que trata de las fuerzas y los movimientos), la cual a su vez se divide en tres ramas: (1) Dinámica, que trata de las relaciones entre fuerzas y de los movimientos que producen; Galileo desarrolló las primeras nociones de esta ciencia, y Newton enunció sus leyes fundamentales. (2) Estática, que trata del equilibrio, y en general de la acción de las fuerzas sobre los cuerpos que no se traducen en movimiento. Arquímedes, en la antigüedad, Stevin (1548-1620) y Pascal (1623-1662) pueden ser considerados los fundadores de esta ciencia. (3) Cinemática, que trata del movimiento de los cuerpos considerado al margen de las fuerzas que lo producen. Descartes la equipara sin más a la física. </li></ul><ul><li>En los siglos XIX-XX se desarrolla una nueva concepción de la mecánica que será conocida como mecánica relativista, pasando, entonces, a denominarse con el nombre de mecánica clásica a la mecánica desarrollada de Galileo a Newton. </li></ul>
  19. 19. 2. Nicolás Copérnico (a) <ul><li>Nació en Torum (Polonia) en 1473. Estudió en las universidades de Cracovia, Bolonia y Padua. En 1507 apareció un escrito suyo titulado Commentariolus donde se esboza una teoría heliocéntrica. En el 1543, año de su muerte, aparece su obra magna Sobre las revoluciones del orbe celeste , con la que comienza una nueva era para la astronomía. El libro se publica con un prólogo de su editor en el que éste sostiene que el nuevo sistema de Copérnico no pretende explicar cómo es realmente el cosmos, sino simplemente servir como un sistema de cálculo para «salvar las apariencias». </li></ul><ul><li>En esa obra Copérnico plantea una alternativa a la ordenación ptolemaica del cosmos, donde el cambio más radical consiste en sacar la Tierra del centro del cosmos para colocar al Sol en su lugar -heliocentrismo-. Con lo cual la Tierra giraría en torno al Sol como un astro más. Resuelve las objeciones que se plantearon en su día a Aristarco de Samos relativas al brillo de las estrellas y al paralaje postulando que el mundo es unas dos mil veces más grande de lo que se consideraba tradicionalmente, por lo que la desviación que debería observarse en la dirección de las estrellas, así coma sus variaciones de intensidad, son casi imperceptibles, dada la distancia a la que se encuentran. </li></ul>
  20. 20. 2. Nicolás Copérnico (b) <ul><li>La ventaja del sistema copernicano sobre el ptolemaico reside en su mayor simplicidad (recordemos el principio de economía): no necesita más que 34 órbitas, frente a las 80 esferas de Ptolomeo , y suprime los ecuantes. Pese a todo Copérnico necesitaba unas órbitas ligeramente excéntricas con respecto al Sol para explicar los fenómenos observados, así como dotar a la Tierra de tres tipos de movimientos: 1) rotación, sobre su propio eje; 2) traslación, alrededor del Sol; y, 3) libración, una oscilación sobre la eclíptica para explicar la precesión de los equinoccios. </li></ul><ul><li>Copérnico sigue manteniendo la necesidad de órbitas circulares y la finitud del cosmos. Pero, aun cuando Copérnico no lo plantee explícitamente, su concepción del cosmos va a suponer de modo implícito la homogeneidad del espacio. Efectivamente, si la Tierra ya no ocupa el centro del universo, tampoco hay por qué sostener que éste está constituido de modo diferente aquí que en cualquier otro planeta. Tampoco hay por qué mantener la teoría de los «lugares naturales», tal como hacía la física aristotélica. La gravedad la explica por la tendencia de los cuerpos materiales a formar masas esféricas (Copérnico sigue fiel a la concepción griega que considera el círculo y la esfera como figuras perfectas). </li></ul>
  21. 21. 3. Tycho Brahe <ul><li>Nació en 1546, en Knudstrupp (Dinamarca). Trabajó en Praga como matemático imperial, llevando a cabo la más completa recopilación de datos acerca del cosmos que se había hecho hasta entonces. Murió en 1601. </li></ul><ul><li>Tycho no acepta el sistema copernicano, aunque sus observaciones le confirman que el ptolemaico tiene fallas graves. Por ello elabora su propio sistema, conocido como sistema ticónico , que es una síntesis del ptolemaico y el copernicano. Según el sistema ticónico el Sol, la Luna, y la esfera de las estrellas fijas, girarían en torno a la Tierra, mientras que los planetas lo harían alrededor del Sol. Además Tycho Brahe sustituye las esferas materiales por la noción de órbita, que será adoptada por la física moderna, y propone que éstas (las órbitas) sean consideradas ovales en lugar de circulares. </li></ul>
  22. 22. 4. Kepler (a) <ul><li>Nació en Weil (Wuttemberrg) en 1571. Fue ayudante de Tycho Brahe en Praga, y al morir éste le sucedió como matemático imperial. Elaboró unas tablas planetarias denominadas tablas rudolfinas . Entre sus obras destacan: Nueva astronomía , en la que se da razón de las causas o Física celeste y Sobre la armonía del mundo . Murió en 1630. </li></ul><ul><li>A partir de los datos recopilados por su maestro Tycho Brahe, Kepler desarrollará su propio sistema astronómico. La gran aportación de Kepler es el descubrimiento de las tres leyes orbitales : </li></ul><ul><ul><li>Ley de órbitas: los planetas se mueven en órbitas elípticas que tienen al Sol en uno de sus focos. </li></ul></ul><ul><ul><li>Ley de áreas: los radios vectores (es decir, la línea que une el centro del planeta con el del Sol) barren áreas iguales en tiempos iguales. </li></ul></ul><ul><ul><li>Los cuadrados de los períodos orbitales de dos planetas cualesquiera son proporcionales a los cubos de las distancias medias de dichos planetas al Sol . Lo que es tanto como decir que p 2 = k . R 3 siendo P el período de un planeta cualquiera, R el radio medio de su órbita, y k una constante cuyo valor es el mismo para todos los planetas. </li></ul></ul>
  23. 23. 4. Kepler (b) <ul><li>Kepler también esboza la solución de otro problema. Los antiguos creían que los planetas estaban incrustados en esferas de éter que los mantenían sujetos en el cielo. En la Edad Media se tiende a considerar que esas esferas son cristalinas. A partir de Tycho Brahe se eliminan esas esferas, pero entonces hay que explicar qué es lo que mantiene a los planetas girando. Y aquí entra en escena un nuevo factor. En 1600 William Gilbert , médico de la corte de la reina Isabel, publica un libro titulado Sobre el magnetismo . En él presenta la hipótesis de que la Tierra es un gigantesco imán cuya influencia se extiende sobre todos los cuerpos celestes manteniéndolos cohesionados. Como Kepler se había adherido al heliocentrismo supuso que era el Sol, quien ejercería una «fuerza» magnética sobre el cosmos, acercándose así a la teoría de la gravitación universal que formularía más tarde Isaac Newton. </li></ul>
  24. 24. 5. Galileo: 5.1. Vida y obras <ul><li>Nació en Pisa en 1564. Fue profesor de matemáticas en la Universidad de Pisa y posteriormente en la de Padua. Denunciado al Santo Oficio por sostener que el sistema de Copérnico responde a la constitución real del cosmos, es obligado a retractarse (la Iglesia admitía el heliocentrismo como hipótesis para explicar los fenómenos observados pero no como tesis sobre la realidad) y recluido en la Villa Médicis durante un año. </li></ul><ul><li>Sus obras principales son: El mensaje de los astros, El ensayador, Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, el ptolemaico y el copernicano (prohibida por la inquisición), Discurso y demostración matemática en torno a dos nuevas ciencias . Murió en 1642. </li></ul>
  25. 25. 5. Galileo: 5.2. Defensa de la astronomía copernicana <ul><li>Galileo toma partido por el sistema heliocéntrico de Copérnico frente a la astronomía antigua y frente a los sistemas de Tycho Brahe y de Kepler. En 1609 provisto de un telescopio (aparato que se había inventado poco antes) se puso a observar el cielo descubriendo los satélites de Júpiter, las manchas solares, las fases de Venus y la rugosidad de la superficie lunar. Para Galileo esto demostraba la falsedad de la cosmología aristotélica y la validez de la de Copérnico. Un Sol con manchas y una Luna con montes y valles no respondían a la imagen de una inmaculada esfericidad que postulaba la física de Aristóteles. </li></ul>
  26. 26. 5. Galileo: 5.3. El método: resolución y composición (a) <ul><li>Galileo es el auténtico fundador de la ciencia moderna porque es él quien pone las bases para la matematización definitiva de la física. A partir de él se considerará que sólo lo que puede ser descrito matemáticamente es real, lo que no son meras apariencias. Galileo arranca del método de la Escuela de Padua de resolución y composición, pero le dará una orientación que hace de él el método científico por excelencia. Veámoslo: </li></ul><ul><ul><li>El primer paso consiste en la resolución : se descompone el hecho sensible que queremos explicar en sus partes simples esenciales, pero teniendo en cuenta que esas partes esenciales han de ser elementos matemáticos, todo lo que entre en el hecho no reductible a magnitudes matemáticas (un color, un olor) no es tenido en cuenta. </li></ul></ul><ul><ul><li>Se elaboran hipótesis de carácter matemático, y se deducen matemáticamente sus consecuencias. (Este es el punto central del método por lo que también se le conoce como método hipotético-deductivo de resolución y composición). </li></ul></ul><ul><ul><li>Se comprueba mediante experimentos la validez de las hipótesis. Con esto no quiere decir que si de hecho la experiencia no confirma las hipótesis éstas no sean válidas. Las hipótesis sólo podrán ser invalidadas por un experimento. </li></ul></ul>
  27. 27. 5. Galileo: 5.3. El método: resolución y composición (b) <ul><li>En el punto tres hemos hecho dos afirmaciones que han de ser aclaradas: </li></ul><ul><ul><li>Una hipótesis no puede ser invalidada por la experiencia porque las hipótesis necesitan con frecuencia prescindir de ciertas condiciones (por ejemplo, a la hora de explicar la caída de los cuerpos ha de prescindir del rozamiento del aire). La hipótesis explicaría la realidad sólo si se pudieran matematizar todas las condiciones que se dan en la realidad, pero esto es casi imposible. (Precisamente la labor de la ciencia será, a partir de entonces, un proceso infinito de matematización de lo real -por ejemplo: el color, que en época de Galileo fue considerado algo meramente cualitativo, irreductible a expresión matemática, y por ello algo no real, pasó a ser objeto de consideración científica en el momento en que se lo pudo expresar mediante longitudes de onda, o sea, matemáticamente-). </li></ul></ul><ul><ul><li>La segunda afirmación que hemos de explicar es la de que sólo el experimento (y no la simple experiencia) puede invalidar una hipótesis: a partir de Galileo queda establecido un concepto de experimento que no tiene nada que ver con ninguna concepción anterior de la experiencia. El experimento ha de reproducir unas determinadas condiciones impuestas por la mente (por la razón, por las matemáticas) a las cosas. El experimento aísla estas condiciones para ver su comportamiento. Su objetivo es que la realidad observada conteste a nuestras preguntas; es decir, se trata de obligar a la naturaleza a dar respuestas precisas a preguntas concretas. Si el experimento confirma la hipótesis ésta pasa a convertirse en una ley . (Muchas veces Galileo se limita a desarrollar experimentos mentales, dado que no habría forma de llevarlos a cabo en la realidad). </li></ul></ul>
  28. 28. 5. Galileo: 5.4. La matematización de lo físico <ul><li>La característica más notable de la nueva ciencia, cuyo máximo representante es Galileo, consiste, como hemos visto, en la reducción de todo lo físico a caracteres matemáticos. Pero reducción de lo físico a matemáticas quiere decir, ahora, reducción de lo físico a cantidades. (Recordaremos que para los pitagóricos el número no expresa sólo cantidades sino también cualidades, pero obviamente no es ésta la concepción del número que se maneja en el Renacimiento). Pese a todo hay cosas que no pueden ser reducidas a cantidades: el color, el olor, el sabor, el sonido. Esto no reductible a magnitudes se considera que no tiene realidad, no es más que una forma subjetiva en que son afectados los sentidos. Por contra, otras cosas son muy fácilmente reductibles a cantidades, entre éstas la extensión y la duración , es decir, el espacio y el tiempo . Pues bien, a partir de estas magnitudes básicas, se puede definir cualquiera otra. Así la velocidad será definida como el «espacio» recorrido en un determinado «tiempo». v = e/t. (Otras magnitudes «básicas» imprescindibles para la física moderna serán la «masa» -medida de la cantidad de materia- o la «fuerza» ). Pero si el espacio es reductible a pura cantidad es porque la concepción misma del espacio que tiene Galileo ha cambiado con respecto a la que tenía Aristóteles y la filosofía medieval. La concepción aristotélica del espacio es cualitativa, hay «lugares» con características propias, hay un arriba y un abajo absolutos. El espacio, tal como lo concibe Galileo, es uniforme, todo él es igual en todas partes, por ello es reductible a pura magnitud. (Por la misma razón la conclusión lógica que debe sacarse de aquí, aunque Galileo no se decida del todo a dar ese paso, es la de que el espacio es infinito; pues de lo contrario habría límites, y por lo tanto, zonas con características peculiares). </li></ul>
  29. 29. 5. Galileo: 5.5. Las leyes del movimiento (a) <ul><li>Al igual que pasaba con el espacio la nueva ciencia también cambia la propia concepción del movimiento. Recordemos que para Aristóteles movimiento es paso de potencia a acto. Tal definición sólo tiene sentido dentro del esquema aristotélico en que la materia es potencia y la forma es la que actualiza. Pero ya el nominalismo había negado validez a la teoría hilemórfica. Además la ciencia del siglo XIV había elaborado una explicación para el movimiento de los proyectiles (teoría del impetus) que rompía con la explicación aristotélica. Ahora va a aparecer una nueva concepción del movimiento: éste va a ser entendido, exclusivamente, como desplazamiento de la materia en el espacio uniforme. Incluso movimientos tales como el crecimiento de una planta no son sino cambios de lugar de los corpúsculos de materia. (Por supuesto, también el concepto de materia cambia con respecto al de Aristóteles). </li></ul><ul><li>Otro cambio con respecto al proceder de la ciencia antigua es que Galileo no pretende explicar las causas del movimiento, sino solamente describir las leyes (matemáticas) que lo rigen. Entre estas leyes estarían como principal la ley o principio de inercia ; pero aunque tal ley está a la base de su dinámica, Galileo nunca llega a formularla explícitamente. (Galileo se aproxima a la formulación del principio de inercia a través de un experimento mental. Así, dice, eliminado el rozamiento, un cuerpo que se deslizase por un plano infinito permanecería eternamente en movimiento). </li></ul>
  30. 30. 5. Galileo: 5.5. Las leyes del movimiento (b) <ul><li>El que Galileo no fuera capaz de dar la formulación moderna del principio de inercia con todas sus consecuencias se debió a que seguía preso de la concepción antigua del movimiento según la cual el movimiento circular es el más natural. Lo que sí llega a hacer Galileo es definir y describir matemáticamente las leyes específicas que rigen el movimiento uniforme, el movimiento uniformemente acelerado (caída libre de los cuerpos), y el movimiento de los proyectiles. </li></ul><ul><li>Aquí nos limitaremos a señalar que el movimiento uniforme queda descrito con la expresión: e = v•t (donde «e» es el espacio recorrido, «v» la velocidad constante, y «t» el tiempo); el movimiento uniformemente acelerado se expresaría como: e = 1/2a•t2 (donde «a» es la aceleración uniforme); y el movimiento de los proyectiles, que Galileo descompone en movimiento inicial de lanzamiento movimiento de caída, vendría expresado por e =  x2 + y2 (donde «x» es el espacio horizontal recorrido, e «y» el espacio vertical). </li></ul>
  31. 31. 5. Galileo: 5.6. El principio de relatividad de Galileo (a) <ul><li>Eliminada la teoría aristotélica de los «lugares naturales» se plantea el problema de cómo determinar la posición de los cuerpos, necesaria para calcular distancias, velocidades, etc. Dado que ya no hay un «sistema de referencias» absoluto habrá que concluir que todas las mediciones se realizan con relación a un sistema de coordenadas determinado. Así, la Tierra, con todos los cuerpos que se mueven con ella, constituye uno de estos sistemas de coordenadas. Pero también un buque navegando, o un carruaje tirado por caballos, con todos los cuerpos que trasladan, constituyen sistemas de coordenadas. De aquí se deducen dos cosas: </li></ul><ul><ul><li>Los cálculos y mediciones sobre un fenómeno hechos desde un sistema de coordenadas no coincidirán con los que se realicen sobre el mismo fenómeno desde otro sistema de coordenadas. Por ejemplo, supongamos que un barco se desplaza paralelo a la costa a una velocidad de 50 km/h, y supongamos que un viajero A está recorriendo la cubierta del barco de popa a proa con una velocidad de 25 km/h. Ahora imaginemos que dos observadores «X» e «Y», situados sobre la cubierta del barco y en la costa, respectivamente, intentan determinar la velocidad del viajero A. Para X, A se desplaza ante sus ojos con una velocidad de 25 km/h. Para Y, sin embargo, A se desplaza ante sus ojos con una velocidad de 75 km/h. ¿Cuál es la velocidad «real» del pasajero? </li></ul></ul>
  32. 32. 5. Galileo: 5.6. El principio de relatividad de Galileo (b) <ul><li>La segunda consecuencia es que si bien la medición de la velocidad y otros aspectos cuantificables de un fenómeno dependerá del sistema de coordenadas, hay, sin embargo, elementos comunes a cualquier sistema de coordenadas. Así, si las leyes de la mecánica son válidas en un sistema de coordenadas también lo serán en cualquier sistema de coordenadas que se mueva uniformemente (sistema inercial) respecto al primero. </li></ul><ul><li>Si bien es cierto que la ciencia moderna, en particular la física, se distingue por su carácter matemático eso es porque anteriormente la matemática se había fisicizado. La matemática con la que trabaja la ciencia moderna es la misma que procede del helenismo -geometría de Euclides y aritmética de los números reales-, y lo que caracteriza a los elementos matemáticos así entendidos no es que sean algo físico, ciertamente, pero sí que son algo que debe poder ser imaginado (que por ello tiene que poder ser reducida a características físicas). </li></ul>
  33. 33. IV. LA FILOSOFÍA <ul><li>El Humanismo y la nueva filosofía. </li></ul><ul><li>La escolástica española. </li></ul><ul><li>La filosofía renacentista. </li></ul>
  34. 34. 1. El Humanismo y la nueva filosofía (a) <ul><li>La caída de Constantinopla en poder de los turcos fue muy importante para el desarrollo de la cultura humanística y la filosofía del Renacimiento, ya que, como consecuencia de ella, muchos sabios bizantinos huyeron hacia Italia trayendo consigo textos hasta entonces desconocidos en occidente. El mayor conocimiento del griego, el análisis riguroso de los textos, y los nuevos escritos traídos desde Bizancio, así como el desprestigio de la escolástica y de todo lo medieval, colaboran en el renacer del interés por la filosofía antigua. Como consecuencia de este interés aparecen, sobre todo en Italia, numerosos estudiosos de la filosofía griega y helenística entre los que cabe destacar: </li></ul><ul><li>Platónicos: el resurgir del platonismo en el Renacimiento se debe sobre todo a los bizantinos Jorge Gemisto Pletón y Basilio Besarión, gracias a los cuales se pudieron conocer numerosas obras de Platón que no habían llegado a occidente hasta entonces (recordemos que el único texto platónico conocido en la Edad Media era el Timeo). Pero los platónicos renacentistas de mayor importancia serán los florentinos Marsilio Ficino (14331499) y Juan Pico de la Mirándola (1463- 1494). </li></ul>
  35. 35. 1. El Humanismo y la nueva filosofía (b) <ul><li>Aristotélicos: podemos distinguir tres corrientes diferenciadas entre los aristotélicos renacentistas según su concepción del alma y el entendimiento: (1) Un primer grupo, vinculado a la interpretación escolástica (que parte de que el alma es inmortal), lo constituyen el bizantino Genadio, los italianos Jorge de Trebisonda y Teodoro de Gaza, el francés Lefebvre D'Etaples, los españoles Ginés de Sepúlveda y Cardillo de Villalpando, y el alemán Felipe Melanchton. (2) Un segundo grupo de orientación averroísta (que consideraban que el alma es mortal pero que el entendimiento es inmortal y común para todos los hombres) lo constituyen los italianos Alejandro Aquilino, Marco Antonio Zimara, Jacobo Zarabella y Agustín Nifo. (3) Finalmente, un tercer grupo que sigue la interpretación de Aristóteles dada por Alejandro de Afrodisia (sostienen que el alma es mortal y que el entendimiento no es común a todos los hombres) lo constituyen Pedro Pomponazzi, Andrés Cisalpino, y Lucilio Vanini. </li></ul><ul><li>Escépticos: destacan los franceses Miguel de Montaigne y Pedro Charrán, y el portugués Francisco Sánchez. </li></ul><ul><li>Epicúreos: el introductor del epicureísmo en el Renacimiento es el italiano Pedro Gasendi, y dentro de esta corriente destaca el también italiano Lorenzo Valla. </li></ul><ul><li>Estoicos: su introductor es el belga Justo Lipsio. </li></ul>
  36. 36. 2. La escolástica española <ul><li>La escolástica también tuvo su propio Renacimiento especialmente de manos de pensadores españoles. El que el renacer de la escolástica se produjese precisamente en España viene dado por dos razones: (1) La vinculación del imperio a la Iglesia católica, de la que pretende ser algo así como su brazo armado (lo que a la larga trajo consecuencias nefastas para la economía, la ciencia, y la cultura española). (2) La creación del primer imperio auténticamente universal (por su extensión y por su mestizaje), que irá acompañado de una reflexión permanente, entre sus mentes más sensibles y lúcidas, acerca de la naturaleza humana, la justicia, la política correcta, etc. </li></ul><ul><li>Los filósofos y teólogos más relevantes de la escolástica renacentista son Francisco de Vitoria y Francisco Suárez. </li></ul>
  37. 37. 3. La filosofía renacentista <ul><li>Hay, finalmente, un tercer grupo de filósofos que ya no están interesados en recuperar los viejos sistemas sino en la elaboración de una filosofía original. Entre éstos se encuentran: Nicolás de Cusa, Giordano Bruno, Jacobo Böhme, y Francisco Bacon. </li></ul><ul><li>Pese a todo el Renacimiento es una época poco interesante desde el punto de vista de la Historia de la filosofía. Sin embargo, la nueva ciencia tendrá unas consecuencias extraordinarias para el pensamiento, incluido el pensamiento filosófico, por lo que se podría decir que los auténticos filósofos del Renacimiento son los científicos, especialmente Galileo . </li></ul>

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