Leyendas de coronel   y  lota
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Leyendas de coronel   y  lota Leyendas de coronel y lota Document Transcript

  • Leyendas de Coronel: Origen del Cerro Lucata y LagunaQueñencoEscrito por rsumen.clSábado, 15 de Mayo de 2010 02:57 Cerca de Coronel,donde la cordillera de Nahuelbuta da los primeros pasos hacia las alturas, se yergue majestuoso elcerro Lucatá. Antes que el desierto verde contaminara y destruyera el paisaje. A sus pies había unalaguna de cristalinas y puras aguas, llamada Queñenco, paraíso de peces y pájaros multicolores,protegida por canelos, litres y castaños. Cerro y laguna conforman una unidad indisoluble, tanto porla belleza escénica como por su origen y destino.La leyenda mapuche señala que en el pasado no existían, que la zona era una enorme planicie, perodiversos sucesos de origen humano y divino fueron transformando el paisaje con el paso del tiempo.En el lugar había un árbol sagrado y junto a él creció un muchacho llamado Lucatá. Las particularescondiciones físicas y la inteligencia del muchacho eran tales, que tenía la capacidad de imponer sufortaleza contra los enemigos, cazar leones en la montaña, como reconocer la belleza de las flores yhablar con los seres superiores. Cuentan que conversaba de frente con los espíritus poderosos,quienes lo iluminaban con sus mensajes a través del sonido del viento, los truenos y relámpagos, eltrinar de los pájaros, las señales de las nubes, la luna y los rayos del sol.Con toda esa sabiduría, daba consejos en los períodos de siembra, de cosecha, advertía el peligro yresolvía disputas internas. Para nadie era un misterio que adquiría su sabiduría a través del canelo.Cada día concurría a él. Con el paso del tiempo cada vez le costaba más llegar, por un extrañofenómeno. La tierra donde se encontraba el árbol sagrado se iba elevando progresivamente, como sifuera a la par del cansancio de los años. Así, la planicie se convirtió en una loma de tal relieve, que almorir el valiente y sabio Lucatá, pidió ser enterrado en su parte más alta, para desde allí guiar a supueblo. Y así se hizo. Pero cuando sus deudos volvieron de su entierro, un ruido subterráneoestremeció sus pasos, el suelo temblo y la loma subió a las alturas, hasta adquirir su condición decentinela que alcanza con su mirada al mar. Ante tamaña demostración divina, la gente del lugar
  • bautizó el cerro con el nombre de su notable guía y fue objeto de veneración por muchos pueblos.Pasó el tiempo y la gente, cada vez que llamaba a Lucatá, se hacía presente en forma de gruesasnubes y una intensa lluvia caía sobre ese sector de la cordillera de Nahuelbuta, conteniendosímbolos orientadores del futuro del pueblo.Hoy todos los coronelinos saben que si el Lucata está lleno de nubes es señal de lluvias, lo que nosaben es que esas lluvias son el signo de la indignación del guerrero Lucatá, quién está llamando ala gente a luchar por su emancipación para que hagan respetar sus derechos.Cuentan los antiguos que Lucatá,l ver la sumisión o la cobardía en que a veces caía su gente,desataba su ira a través de fuertes vientos y lluvias, tormentas de truenos y relámpagos.En cierta ocasión, un grupo de jóvenes jugaban palin a los pies del cerro, mientras sus padres eranmasacrados por los españoles. Ellos no habían escuchado las voces de advertencia que habíaenviado Lucatá desde el cielo. Cayó en una profunda tristeza y de una mirada lanzó su poderosalanza y la clavó al centro de la planicie donde jugaban los muchachos. Todos se detuvieron yobservaron con sorpresa, que del orificio brotaba agua y rápidamente cubrió el sector, convirtiéndoseen un manantial bendito, ya que de ella se extrae el agua que beben los habitantes de Coronel. Deahí que la gente del lugar la llamó Quiñenco (un agua) que apareció como señal de bienestar yprosperidad, mientras el cerro se levanta como señal, como una advertencia de lo que depara elfuturo.LEYENDA POPULAR DE ARAUCOEscrito por Prensa SurJueves, 01 de Enero de 2009 18:30EL ARBOL ENCANTADO DE CARAMPANGUEHace mucho tiempo, en un lugar cercano al río Carampangue, había un hermoso árbol detronco y ramas firmes que atraía la atención de los lugareños. Cierta mañana, un campesinohuinca recién llegado salió a buscar leña para su hogar, y al verlo no resistió la tentación decortarlo. Fue ardua su tarea. El árbol se resistía a ser derribado. Finalmente lo logró, pero sele había hecho tarde para trozarlo. Tomó su hacha y se fue a su casa, dispuesto a volver alotro día con una carreta para terminar con su faena.Grande fue su sorpresa cuando regresó a trozar el árbol: lo encontró en pie y sin huella de suhacha en el tronco. Pensó que su memoria le estaba jugando una broma y se dispuso aderribar el árbol. Con gran sacrificio y sin parar, al mediodía cayó el poderoso árbol a tierra.Luego hizo leña del árbol caído y sin darse cuenta cayó la noche. La oscuridad le impedíacargar su carreta, por lo que decidió volver al día siguiente. Se levantó temprano el tercer díay con mucha duda fue a buscar la leña. En efecto, el estupor fue mayúsculo, al ver elhermoso árbol entero en su sitio, sin corte en su tronco o ramas. El hombre volvió a su casacon las manos vacías. Cuentan que los espíritus protectores del pueblo mapuche lo habíanplantado una noche de luna llena, como un centinela que avisaba la presencia de losinvasores españoles. Hoy día se mantiene como un símbolo de la resistencia.La Laguna Llacolén
  • El río Bio Bio fue por siglos la frontera histórica entre el reino de Chile y el territorio mapuche, allínuestros indómitos ancestros pusieron una barrera infranqueable a la invasión colonial europea.La ciudad de Concepción fundada con fines militares, albergaba un poderoso ejercito el únicopagado con fondos de la corona de Castilla y Aragón. En los primero años de la conquista llegohasta la capital del sur, un joven capitán castellano quien fue puesto a las ordenes de GarcíaHurtado de Mendoza, entonces capitán general y gobernador del reino de Chile.Este joven soldado fue designado a tareas de exploración en territorio que los godos considerabanhostiles, al sur del río Bio Bio. Con una clara tarea de cuantificar el tamaño de un ejercito mapucheque se reunía al sur del río Bio Bio, cruzo una noche a nado y se interno en la cordillera deNahuelbuta, un fuerte temporal lo atrapo en la cordillera y perdió tanto la orientación como al grupode soldados que lo acompañaba.En el vagar por entre los cerros bajo hasta un estero y de allí a una hermosa Laguna, dondeencontró a una hermosa joven mapuche, bañándose en sus aguas, de solo verla el español seenamoro, se aproximo muy sutilmente y una vez que esta emprendió camino a casa se le acercopara que le ayudara a encontrar un camino de vuelta a Concepción.La joven mapuche era nada menos que Llacolén hija del mítico Galvarino, guerrero indómito, elmismos cuyos brazos fueron cortados brutalmente por los españoles durante el combate deLagunillas, en un intento fallido de intimidar a su aguerrido pueblo que resistió por tres siglos lainvasión colonial europea.El joven capitán siguió cruzando la frontera natural y en cada ocasión se aproximada al sitio dondese encontró a Llacolen produciéndose nuevos encuentros entre los jóvenes. Sin embargo y en elcontexto de preparación para la guerra y alianzas entre los lov mapuche, Galvarino había prometidoen matrimonio a su hija Llacolen al Lonko Millantu, a quien Llacolen queria mucho ya que seconocian desde pequeños, pero entre Llacolen y el capitán español había surgido un amor intenso,amor que la joven pareja mantuvo en secreto.Tras el combate de Lagunillas y al enterarse Llacolen del salvajismo con que su padre había sidomutilado por el ejercito hispano, se fue a refugiar hasta su laguna, mientras lloraba en sus orillas, vioque desde los cerros llegaba su joven capitán, mientras esto ocurría, Millantu la buscaba paraconsolarla, al encontrarla junto al militar español, saltó sobre él produciéndose una lucha cuerpo acuerpo que terminó con una cabeza destrozada y una espada en pleno corazón: los dos jóvenes elmapuche y el español habían muerto. Desesperada la hermosa Llacolén ante tanta tragedia seinternó en las aguas de la laguna, que luego tomaría su nombre, siendo hoy parte de la comuna deSan Pedro. LEYENDAS MINERASEn agosto se celebra el día de San Lorenzo, se le pide protección para las minasabiertas, subterráneas, pirquenes. Los mineros son muy supersticiosos y aseguranque el día de San Bartolomé el diablo anda suelto y muchos lo han visto pasearsecomo dueño y señor mostrando sus enormes cachos y cola.Las diabladas originarias en minas bolivianas lo celebran bajando al socavón paracelebrar, haciéndole compañía y pedirle protección contra los accidentes, saludantambién a la virgen. En nuestro país, todavía ocurren accidentes en las minas, laConfederación Minera reportó catorce accidentes en julio. Recientemente en Lebuuna explosión dejó cuatro muertos y 55 heridos. Recordamos el libro Subterra y lapelícula basada en lo que escribió Baldomero Lillo que trabajó en la pulpería en
  • Lota, el siglo pasado, retratando el sufrimiento de las familias al escuchar elestampido de una explosión y la muerte de joven cabeza de cobre. Baldomero LilloEl minero del carbón lo primero que hace, antes de hacer el trabajo, antes deganar un sueldo, es salir vivo de la mina donde están expuestos a derrumbes,desprendimientos, inundaciones o explosiones. Antiguamente usaban canarios yratones que anunciaban al gas grisú, desplazándose a ras del suelo afectándoloprimero a ellos con el monóxido de carbono. En gratitud a estos roedores secelebra el día de San Agustín el 28 de Agosto. En Lebu, los mineros afirman que nose midieron durante tres semanas los niveles del "viento negro".Nuestros mineros viven los mitos y leyendas atacameñas, las traídas por losmineros de la cuarta región, enriquecidas en las noches frías, alrededor del braserotomando la choca. Vuelven a escuchar a los tue, tue, ven pasar volando a los brujosde Salamanca que traen el viento. La camanchaca en Chuqui envuelve las almaserrantes de los trabajadores fantasmas muertos en accidentes, que siguen viniendoa trabajar caminando con sus calamorros blancos de cuero vuelto. Los carrilanosescuchan atentos y dispuestos como hacer cualquier pacto con el diablo parahacerse ricos. Todos quieren seguir a la veta que los guiará al entierro de lasbarras de oro bolivianas enviadas para ayudar en la Guerra del Pacifico,enterradas en Calama. Relatan el encuentro con la viuda y la Llorona en los juegosinfantiles. Escuchan los lamentos que quedaron de las explosiones y de los muertosdel cementerio de Placilla, hoy la mina; encontrándose ataúdes, animalesmomificados. Recuerdo el susto de mis amigos jóvenes palanqueros al esperar víalibre para su tren, eran minutos de eterno sudor, temiendo encontrarse con los quepisaron el tercer riel o sufrieron la muerte del palanquero, relajándose cuando lamáquina o camión empiezan a avanzar nuevamente en la mina.Por Nancy Monterrey SAN LORENZO PATRONO DE LA MINERÍA
  • Cronológicamente se ubica a San Lorenzo en el siglo III después de Cristo; se sabe que era español y que fue el primer diácono de la Iglesia de Roma durante el Papado de Sixto II. También se ha logrado establecer que tenía a su cargo la administración de los bienes de la iglesia. En aquella época, Valeriano era el Emperador de Roma, quien, al igual que sus predecesores, se caracterizaba por la codicia y un despótico ejercicio del poder. Según la leyenda, Valeriano concibió la idea de apoderarse de los tesoros de la iglesia -abundantes en oro yplata- e hizo detener a Lorenzo para que se los entregara. Sin embargo, el futurosanto a pesar de estar consciente de que su vida estaba en peligro, solicitó tres díaspara reunirlos, argumentando la abundancia de los mismos.La primera tarea que asumió al recuperar su libertad fue juntar los tesorosmateriales de la iglesia y esconderlos a buen recaudo bajo tierra -lejos del alcancedel Emperador-, y posteriormente se dedicó a reunir a los ancianos, a los pobres, alos desesperados, a quienes tenían en cuerpo y alma las evidentes marcas del dolory el sufrimiento para presentárselos a Valeriano cuando expirara el plazo, comolos verdaderos tesoros de la iglesia.Cuando el Emperador se enteró de que había sido burlado por Lorenzo enloquecióde rabia e impotencia, ¿cómo un simple diácono podía atreverse a desafiar a un serdivino como él? La osadía de Lorenzo merecía un castigo ejemplar y lo condenó amorir en una parrilla ardiente. A pesar de la horrible sentencia, Lorenzopermaneció tranquilo y no reveló el lugar donde había escondido los tesoros quecodiciaba Valeriano.La leyenda cuenta que fue martirizado en una fría mañana de domingo, despuésde la salida del sol y que murió dignamente, sin manifestar en ningún momentotemor o arrepentimiento frente a sus verdugos.(Nota de San Lorenzo tomada del señor Javier Jofré R., presidente Comisión deExtensión Cultural Instituto de Ingenieros de Minas de Chile) BALDOMERO LILLO: EL PROTECTOR DE LOS DESAMPARADOSNació el 6 de enero de 1867, en la sureña ciudad de Lota, un pueblo mineroubicado en la provincia de Concepción, en la VIII Región de nuestro país. Suspadres fueron José Nazarino Lillo Mendoza y Mercedes Figueroa.Vivió en esa zona durante toda su infancia, hasta segundo año de humanidades.Durante esos años sintió fuertemente la influencia de su padre, quien se desempeñóen actividades de capataz o jefe de cuadrilla en Lota. Junto a él, Baldomero
  • conoció las diferentes actividades carboníferas, las faenas que se realizaban bajotierra, y hasta las galerías subterráneas que se internaban en el mar.Luego de la muerte de su padre, Baldomero Lillo se vio obligado a trabajar. Fueempleado subalterno en una pulpería lotina. Allí continuó conociendo muy decerca el mundo minero, el cual describió posteriormente en su obra literaria.Mientras trabajaba en ese lugar, leía todo lo que cayera en sus manos. Los autoresque más lo marcaron en esa época fueron Dostoievsky con "La casa de losmuertos", Zola con "Germinal" y Turgueniev con "Humo". Julio Verne, Dumas yRocambole no le llamaron mucho la atención.Más tarde se interesó en Maupassant, Eca de Queiroz, Dickens y Balzac, quienes lomarcaron profundamente, sobre todo en lo que se refiere a sus rasgos deobservador permanente y a su gran capacidad descriptiva del entorno.En 1897 Baldomero Lillo se casó con Natividad Miller, con quien tuvo cuatrohijos: Marta, Laura, Eduardo y Oscar. En 1898 viajó a Santiago a vivir con suhermano Samuel, quien le consiguió un trabajo en la Universidad de Chile, en uncargo administrativo.Su primera obra literaria fue el cuento "Juan Fariña", con el cual en 1903 ganó elprimer lugar de un concurso. En ese entonces, consiguió que su cuento se publicaraen la Revista Católica de Santiago, en la cual firmó con el seudónimo de "Ars".Pero fue en 1904, con la publicación de su libro "Sub - Terra", cuando se lereconoció en el mundo literario. Esto le dio la oportunidad de trabajar en el diario"El Mercurio" y luego en la revista "Zig - Zag". La publicación de "Sub - Terra"trajo mayor preocupación por el tema social de los mineros y de las industrias,donde se necesitaba con urgencia una intervención del Estado para mejorar lascondiciones de trabajo de estos sectores. Eran los años en que la "cuestión social"estaba en el centro del debate.En 1907 fue publicado "Sub - Sole", que a diferencia de "Sub - Terra" no serefirió a las minas del carbón sino que a las costumbres y a los trabajos del mundorural. LEYENDAS MINERAS EL MINERO NEGRO DE IDAHUE“En los cerros de Idahue, (VI Región) existe una mina abandonada que se conocecomo “La Mina del Minero Negro” por ser precisamente un hombre de tez morenael que la descubrió. Nadie sabe nada de dónde vino, ni cómo llegó; el asunto es queun día apareció explotando el yacimiento aurífero.Junto a él trabajaban varios mineros los que sacaban el oro a raudales, de una vetaque corría cerro arriba.Un día el negro quedó solamente con dos trabajadores: los obreros lo tomaron y ledieron muerte para apoderarse del oro y de la mina. Sepultaron su cadáver en la
  • primera loma de un barranco próximo, tapándolo con ramas y hojarascas deboldos y litres. Cuando regresaron los demás mineros del pueblo, le contaron quehabían dado muerte al negro y que ellos serían los dueños verdaderos; serepartirían el oro y explotarían el yacimiento por partes iguales. En seguida fuerona ver el lugar donde habíanlo sepultado horas antes; pero, sorpresa, el cadáverhabía desaparecido y también el filón de oro; por más que buscaron no loencontraron.Ante esta circunstancia, sintieron miedo y abandonaron el trabajo, dejandobotados chuzos, palas, balanzas y chayas.Muchas personas han querido traerse esos implementos, pero les es imposible;pues quien lo intente, no puede dar ni un solo paso; una fuerza extraña lo sujeta;sólo pueden librarse, cuando han dejado lo cogido.Cierto día pasaban por el lugar dos campesinos a caballo arreando animales por laquebrada y al llegar al sitio preciso donde fue sepultado el negro, se les apareció unlimonero alto con miles de frutos en su ancha y alta copa. Los arrieros dejaronjunto al árbol una bolsa para a su regreso llenarla con limones; pero al volver sóloencontraron el saco; el árbol había desaparecido. Si ellos hubiesen tomado unlimón, habrían encontrado de inmediato la veta y al negro que sigue trabajando sumina, pues se le oye laborar especialmente en las noches en el interior del cerro, y aveces le escuchan llamar a sus compañeros desde un rancho que ellos mismosconstruyeron hace años y que aún se conserva; pero nadie se atreve a venir a suencuentro”. EL BARRETERITOSegún cuentan los viejos mineros de esta región, hace muchos años ronda en lasminas auríferas de Atacama, el alma de un minero, que en vida, trabajaba siemprecantando al son de su barreta, mientras extraía con alegría el preciado producto delas minas.Este personaje era muy conocido por todos, por ser un aventurero queconstantemente cambiaba de mina, pues su genio vagabundo y su pie nómade lollevaba a recorrer de un lado a otro, ganando apenas para subsistir y pasandomuchas veces hambre y penurias, echándose las penas a la espalda, volvía siemprea partir para iniciar su pesada tarea en cualquier otro lugar.Sin embargo, su carácter generoso y su espíritu siempre alegre y optimista lehacían liviana la vida granjeándole la simpatía y el aprecio de los demás mineros.Con la talla a flor de labios, ya cantando, ya silbando, no descansaba ni unmomento y el repiqueteo de su herramienta era música acostumbrada dondequiera que estuviese.Un día que trataba de obtener el mineral, que le daría su sustento, quiso la malasuerte que se desprendiera un gran trozo de roca y tras ella, toneladas de tierra...,y el barreterito quedó allí sepultado para siempre...Desde entonces, - según dicen los mineros -, su espíritu recorre todas las minas enque trabajó, dejando oír su continuo y alegra barretear... El viento, fugaz
  • mensajero del espacio, lleva a través de las negras bocas de los túneles y galerías eleco de sus golpeteos.Los mineros que los han oído, o han creído oírlo, se persignan temerosos,previendo, quizás un destino semejante. EL MINERO GENEROSO (Leyenda de los mineros del carbón)Hace mucho tiempo, en la zona minera de Lota, (VIII Región) vivía un hombremuy bueno e inteligente. Su oficio era minero de la mina de carbón El Chiflón deldiablo. Tenía muchos amigos dada su condición de buen hombre. Pero tenía unproblema. Era muy pobre porque regalaba a los más necesitados lo que ganaba.Así que todo lo que poseía se le hacía poco para ayudar a la gente.-¡Hola don Reina!- como le decían sus amigos.-¿Me podría prestar usted un kilo de azúcar?- le pedían y don Reinaldoinmediatamente ayudaba a quien le pidiera.Otra persona lo saludaba con mucha cordialidad.-¿Cómo está usted? ¿Y su trabajo en la mina cómo va?Un día llegó una viuda a verlo a su casa:-Don Reina, vengo a pedirle un favor, si usted me puede ayudar con algo de dineropara comprarle un par de zapatos a Eduardito, el más pequeñito de mis hijos quese le hicieron pedazos.El minero de inmediato salió a conseguirse un anticipo de sueldo para ayudar a laviuda.Y así, todos los días, le iban a pedir alguna cooperación y don Reinaldo corría asocorrer a sus vecinos necesitados. Ya la situación no daba más. Estaba muyendeudado pidiendo aquí y allá para ayudar a sus vecinos.Un día se dijo:-Haré un pacto con el diablo y le pediré mucho dinero para ayudar a mis queridosamigos.Dicho y hecho. Se fue al fondo de la mina el Chiflón del diablo y haciendo unademán de hablar con alguien, dijo en voz alta:-¡Oye tú, patas de hilos! ¡Sal de tu escondite y ven a verme, quiero hacer un pactocontigo! No pasaron más de tres segundos y un estruendo sacudió la mina y seapareció un hombrecillo de negro.-¡Así que quieres hacer un pacto conmigo Reinaldo Jara!- le dijo con enérgica voz.-¡Sí, don Satanás!- le contestó don Reinaldo, un poco asustado.-¡Bien, llenaré un cofre de monedas de oro que encontrarás en tu casa, pero acambio tú tienes que darme tu alma!-¡Acepto don Satanás!Y el Diablo sacando un documento de entre sus ropas negras, le dijo:-¡Procederé a leerte las normas escritas para que firmes el contrato! Después deleerle algunos párrafos, el caballero de negro prosiguió:-¡Y dentro de algunos años más te llevaré conmigo!Y don Reinaldo Jara estampó su firma en el documento. Acto seguido, el diablo enotro estruendo, humo y olor a azufre, desapareció.Al día siguiente don Reinaldo encontró dentro de su casa un cofre antiguo lleno demonedas de oro.
  • Con tanto oro a su disposición, don Reinaldo empezó a ayudar a los másnecesitados. Su fama de hombre generoso trascendió la zona del carbón.Pasaron 20 años y don Reinaldo, ya de más edad, se había olvidado del pacto hechocon el diablo y el día había llegado para que se lo llevara el señor de las tinieblas.Y así ocurrió. Aquel día en la mañana, don Reinaldo Jara, que todavía trabajabaen la mina, se aprestaba para ir a trabajar cuando se le apareció el malulo.-¡Hola Reinaldo, vengo a que cumplas con el contrato que hicimos para llevarteconmigo!El minero, recién se acordó del pacto que había hecho con el diablo y al darsecuenta de la realidad, aceptó cumplir con lo pactado.-Muy bien don Satanás, cumpliré con mi compromiso e iré con usted- le dijo conresignación.Pero ocurrió algo que al diablo le llamó mucho la atención, y era que veía a donReinaldo tan pobre como cuando pactó con él, hace 20 años.-¡Oye hombre! ¿Y tu fortuna? ¿Dónde está que no la luces?Y don Reinaldo le dijo que día a día él repartía las monedas de oro a la gente másnecesitada y el objetivo de él era sólo eso: tener muchas riquezas para ayudar alprójimo y que eso lo hacía feliz.El diablo se puso rojo de rabia y le contestó:-¡No puedo llevarte conmigo, porque tu alma es buena y generosa, y eso para mí esfatal, sólo necesito almas ambiciosas y avaras, y tú no me sirves! Y dando un gritode espanto, el diablo desapareció del lugar dejando un fuerte olor a azufre.Don Reinaldo Jara siguió ayudando a los pobres. Y el cofre de oro nunca se agotó,ya que éste dejaría de llenarse de oro sólo cuando don Reinaldo dejara de sergeneroso. Eso nunca ocurrió, él no cambió jamás y murió muy viejito y amado porel pueblo de Lota. EL DIABLO EN TAMAYA Cerro TamayaCuentan que hace años el cerro Tamaya (IV Región) era un mineral muy rico. Eloro brotaba por todos lados y en abundancia.Por ese entonces se trabajaba en cuadrillas de mineros que arrancaban el preciosometal a combo, cuña, picota y pala.Una de esas tardes llegó a pedir trabajo un extraño y corpulento hombre; al hablarcon el jefe le dijo que era barrenero, que producía bastante, pero que ponía unacondición: trabajar solo y de noche. El jefe lo contrató y esperó para comprobar el
  • producto de su trabajo. Grande fue su sorpresa al día siguiente- al ver la grancantidad de oro extraído por el trabajador.Esa noche picado por la curiosidad-, el jefe lo siguió para ver de dónde y en quéforma sacaba el mineral. Observó que el extraño hombre se sacaba la ropa y seconvertía en un gran toro negro, que a cornadas embestía el cerro arrancandograndes cantidades de oro. Impresionado y asustado corrió al pueblo en busca delcura para bendecir el lugar.A la noche siguiente fueron el jefe, el cura y un grupo de mineros al sitio dondetrabajaba el individuo. El toro, al ver al cura con un crucifijo en la mano,enloqueció y, embistiendo desesperadamente contra la roca, hizo un gran agujero,por donde salió dejando un fuerte olor a azufre.Según cuentan los que conocen la leyenda, era el diablo quien custodiaba la mina yque, al irse éste, desapareció la mayor riqueza del yacimiento aurífero del cerroTamaya. EL GUARDIÁN DE LA MINA “EL TENIENTE” (*)Un minero movido por lo que sus “ganchos” de que aparecían visiones en el centrode la mina, decidió quedarse en el “nivel” donde trabajaba, para comprobar sitodo lo que narraban era verdad. Esa tarde, sus compañeros de faena salieron a lasuperficie luego de haber trabajado su turno. Sólo quedó el corajudo minero. Esteempezó a “choquear” inmediatamente, pues no lo hizo en el tiempo que la empresada para este refrigerio, que consiste en té o café que llevan al trabajo, más pan yfrutas. Mientras tomaba sendos sorbos de café, miró a un extremo. Desde lassombras, vio salir un alto y grueso perro con ojos brillantes llevando en su cuellouna larga cadena de plata que, al arrastrarla, producía un ruido terrorífico. Quedóatónito; no pudo seguir tomando su “choca” y salió despavorido, ayudándose de laluz de su lámpara. Cuando estuvo a salvo, contó lo ocurrido; muchos no lecreyeron. Otro minero, al día siguiente, decidió enfrentarse con el aparecido yentró al sitio de trabajo provisto de un revólver. Cuando llegó la hora del términode la faena, éste aguardó nervioso. Sacó su arma y esperó que saliera el perro;lanzó algunas palabrotas que el eco devolvió, retumbando en las paredes lóbregasdel socavón. De súbito, apareció el perro mostrando sus grandes y redondos ojosde fuego y arrastrando su cadena; cuando éste se le hubo acercado bastante,disparó toda la carga de su arma. Creyó que lo había muerto. Fue a verlo. Perosorpresa, se encontró con que el animal se había esfumado y las balas estabanincrustadas en un viejo tablón; después de sucedido esto, el minero pidió el“arreglo” y se fue del mineral.Para los obreros de la mina, el perro que aquí aparece, es el guardián de ella y semuestra a todos aquellos que no creen lo que acontece dentro de este mundosubterráneo.REFERENCIAS:Monterrey, Nancy. Mitos Mineros. El Mercurio (Antofagasta) viernes, 19 agosto2005.http://www.paritarios.cl/actualidad_dia_del_minero.htmhttp://www.familia.cl/ContenedorTmp/Lillo/baldomero.htm
  • http://www.elsur.cl/edicion_hoy/secciones/ver_suple.php?id=1482&dia=1087012800http://www.rmm.cl/index_sub.php?id_contenido=4135&id_portal=337&id_seccion=2150http://www.ubiobio.cl/~gpoo/registro-fotografico/chiflon-del-diablo/http://choyonca.tripod.cl/hojassueltas/id21.htmlAcevedo Hernández, Antonio. Leyendas Chilenas. Santiago, 1952.Cárdenas Tabies, Antonio. Camarico, Morada del Diablo. Leyendas de laProvincia de O’Higgins. (Editorial Brecha, Rancagua, Chile, 1970), pgs. 57-58;75-76.Laval, Ramón A. Mitos. Tradiciones. Casos. Cuentos Populares en Chile. Santiago.1923.Plath, Oreste. Geografía del Mito y la Leyenda Chilenos. (Editorial Grijalbo,Santiago, 1994), pgs. 34, 132, 217.(*) El Teniente: Por un oficial español de esta graduación que huyendo de lajusticia se internó en la cordillera y descubrió el mineral sin saberse el nombre,pero sí el grado. Otra versión, es la de don Juan de Dios Correa y Saa, que dedicómedio siglo a tratar de explotar el mineral, había sido Teniente en el EjércitoLibertador. Liliana Núñez O. Fondo: "La Vie Souterraine Du Les Mines et les Mineures" (Paris 1867)