Programa Ed09 IngridoOdgers

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Poemas leídos en programa edición 09 de Radio Web Mundial Digital conducido por ingrid odgers, escritora chilena.

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Programa Ed09 IngridoOdgers

  1. 1. Martes 27 de enero de 2009 De Ana María Vieyra - Chile VERDADERAMENTE YO 1 Me soy de luna y agua Estrella ardiendo al fondo de un espejo Amasijo que sueña el viento y lo lleva y lo trae en remolinos Me soy de interrogante sin completudes plenitud del alma cuando despierto en el otro y veo en su rostro la huella del mundo el dolor del mundo el amor del mundo Me soy entonces aroma de pinares cerca del mar: un poco más humana tal vez un poco niña o un poco más perdida como el pozo sin muros de Pessoa Pero siempre siempre de luna y agua 1
  2. 2. Fogatas de otoño a mi abuela materna M.Antonieta Lamperein Hoy que leo a Teillier bajo el árbol desnudo a mi memoria llegan las voces de la infancia: es la abuela quien canta a mi estación preferida. Sus fogatas de otoño son esos atardeceres que las llamas transforman en nuevos nacimientos. El mundo entero se dilata: nubes púrpuras rasgándose revelan todo y nada de aquello que hemos sido. Como en aquel cuento, ella amaba la tristeza de la lluvia rojiza con destellos de tierra: su futura mortaja bajo el árbol desnudo. Era el poeta entonces un espejo dormido sobre la piel del cielo. Pronto remolinos de viento se llevarán su esencia la mía la nuestra más allá de los campos, de la lluvia y del día en que mi abuela escribió sus poemas. Parece ser rojo, pues, el color del otoño en mi infancia y esta tarde cuando leo a Teillier bajo el árbol desnudo. 2
  3. 3. LA CASA Gabriela Mistral La mesa, hijo, está tendida, en blancura quieta de nata, y en cuatro muros azulea, dando relumbres, la cerámica. Esta es la sal, éste el aceite y al centro el Pan que casi habla. Oro más lindo que oro del Pan no está ni en fruta ni en retama, y da su olor de espiga y horno una dicha que nunca sacia. Lo partimos, hijito, juntos, con dedos duros y palma blanda ,y tu lo miras asombrado de tierra negra que da flor blanca. Baja la mano de comer, que tu madre también la baja. Los trigos, hijo, son del aire, y son del sol y de la azada; pero este pan quot;cara de Diosquot; no llega a mesas de las casas; y si otros niños no lo tienen, mejor, mi hijo, no lo tocaras, y no tomarlo mejor sería con mano y mano avergonzadas. Hijo, el Hambre, cara de mueca, en remolino gira las parvas, y se buscan y no se encuentran el Pan y el Hambre corcovada. Para que lo halle, si ahora entra, el Pan dejemos hasta mañana; el fuego ardiendo marque la puerta que el indio quechua nunca cerraba, ¡y miremos comer al Hambre, para dormir con cuerpo y alma! Manuel Silva Acevedo - Santiago -Chile CICLISTAS Este día comienza con una conversación jadeante de ciclistas que se internan en el cielo. A esta hora un hombre siempre tiene algo en común con los santos y sus vicios lo abrigan, sus vicios, únicas virtudes a que apelar cada vez que comienza un día como éste. Y se pregunta ¿cómo es que dormían los santos 3
  4. 4. con esa horrible sencillez entre las manos? Abajo la calle pasa en un resoplido vacío y una sábana ululante frota los vidrios y piensa en sus propias apuestas con el día, cuál de sus ojos caerá desprendido la próxima vez, la próxima apuesta que pierda con su alma hecha trizas, pendiente de los dados rodando, girando, dando trastabillones en pos del Uno indicador del vacío de su corazón, más vacío que el de los ciclistas que vuelven con el atardecer, ahora en silencio, pedaleando livianamente por el aire. LAS ÁGUILAS Dormir cubierto de águilas Sentir el peligro en las sienes dormidas como un fuego de alarma Mis ansias desmayadas duermen en el valle Más abajo, donde ruedan los astros en desastre, cae mi mano sorprendida entre objetos inquietantes hasta que este riesgo poderoso palpa mi cabeza, madre de mi locura Todo hombre duerme a la vera de su estampida, es que este temor trae adormecimiento Entre tanto sueño y escándalo de sueños el águila practica torpemente con las alas abiertas Desde hace mucho tiempo madre desgarro en jirones tu belleza, tu rostro insoportable que olvidé enrolándome como artista de feria y cada lugar era más aterrador y más lejano Las águilas vigilan mi desidia con ellas podría volar casi sin muerte a cuestas y era tú madre viscosa quien hurga con sus largos dedos en mi corazón 4
  5. 5. cuando las fétidas y silentes me levantan en vilo Tu presencia me asalta y el estallido de mis fuerzas son estas águilas que perturban mi sueño Soñé que mi mano entraba a saco en el secreto y al despertar mi cabeza y mis manos eran rojas y vivas Soñé que hablaba entre los hombres y desperté dando graznidos y cloqueando Soñé que estaba tan lejos de mi cuerpo que no poder acercarme hizo explotar mi corazón Al despertar ocupaba mi lugar entre las otras junto a ti madre cruel y misteriosa Jorge Cid, Concepción - Chile Silencio en su rural fantasear Podemos ver al muchacho incando el pie en terreno ajeno. El de costumbre y existencia citadina, urga en el campo su silente deseo. Por las caballerizas entre soles que se cuelan se puede ver su torso henchir en emocionadas inhalaciones en las que se baten jóvenes ardores en mezcla con la perfumosa existencia animal del cobertizo. Cuando nadie observa, la noche acuna la palma que bajo el sol se esconde. Podemos ver al mancebo esperar que la penumbra lo halle en un titubear de labios. No sabemos la forma que asumirá su deseo, pero aquí estamos viéndolo ser lo que, supone, nadie advierte. 5
  6. 6. Sentado, con su rostro oculto contra sus rodillas reserva la intensidad de su gozar para momentos después, sabe que en el contener existe un severo placer masoquista, tanto mejor quizá que el deleite final del contacto. Cuando cuerpo y afán no coinciden y se exceden en un galopar de vapores el varón se erguirá y con la visión embebida cogerá por el rabo el otro cuerpo mayor, ahí silencio y sombra serán surtidor de placer, e idioma fetiche. Aullido He visto a las mejores autómatas destruirse ante el infierno de una negación. Sin jugar a los encubrimientos: Yo ahora escribo desde la ruina. Porque mi mano aventuró otro tacto que me supo a vida nueva y no fue sino solo un enigma de la caducidad. La fechas de esa borrachera fueron faustas porque no habrá pérdida de conciencia tan cercana a la continuidad como la venida tras libar el alcohol que esa piel destilaba. Quise esa borrachera todo el tiempo y si creí en algo extraterreno fue para pedirla vigésima quinta hora donde habitar con esa sombra el infinito. No tuvimos reparo en gemir como perros. Era también parte del encantamiento un ir en otro roles, pero cuando ahora por ti me sale un aullar por la carne, me pudro en esta condición y soy un perro cuya hambre 6
  7. 7. no perdona al mundo. Gozamos la noria hasta más allá que chillara. Gozamos en ese rin sin importar quien gobernara porque la ecuación dominante dominado en el tálamo no era oposición sino juego de comunes uniones. En la oscuridad de mi estado mi mano palmotea torpe en la incerteza, da secretos golpes contra sí, como un reflejo que subsiste, como un eco que persiste más allá de la existencia de un grito, como un placebo que logra la ilusión de vida. Juegos de color y efectos de sombra de tales elementos se constituye la realidad, pero desde mi voz sufro el daltonismo del abandono y el tanto peor espasmo de la ceguera. ¡No tengo la realidad! Mi sitio es el sitio de donde vine, una materia deshonesta que se quiere dignar de sí, pero que es analfabeta y no halla palabras para serse. Te aúllo y sé que no oyes porque este aúllo se ha vuelto imperceptible encerrado en su intensidad como una secreta estrella que muere virgen en la víspera de su hoyo negro. 7
  8. 8. Programa martes 27 de enero FE EVANGELINA ARROYO- Argentina hombre nuevo: su piel de páramo abastece los caminos, su semen-herrumbre grita una obstinación de cadenas que aguardan el frío de cada muerte en cualquier época del año absorbe la vigiliapara despegarse tanta niebla de los ojos tanto arcano mayor en el bolsillo perturbado por exceso de angustia renace todas las noches para volver a creer que la magia todavía envuelve 8
  9. 9. SALTIMBAMQUI I Los duendes del placer, a disposición de las hormigas, preguntaron:- Quién no tiene un amor como plato del día? - Quién no absorbe gotas en desdicha con un trozo de pan? Tenemos la sangre del mundo a favor del mundo. Llevamos el sabor y la lujuria del caos en medio del pecho. Esto parece más un desgarro en cuentagotas que una mitología de luces. II Hoy vengo a dejar sobre el tablero cada uno de los corazones que aguardo. Hoy decido nacer entre la lluvia y la vendimia ostentando frutos frescos. Llegaremos tarde, lo sabemos. Pero si no hay remedio tampoco hay pozos de ternura. III Siempre nos queda alguna cosita enterrada en el tintero. Y es sabido que al por mayor los cuervos inundan la vigilia. Con tanto préstamo de pelos en la sopa a futuro, está claro que al derecho o al revés hay ciertos gritos y un adiós arqueándose, a ver si les mueve el dedito cuando saltan al sueño. IV Mire si será una belleza, que hasta los sapos juegan a la mancha. Mire si andará apurada, que en vez de, hace de cuenta que. V Podríamos inventar una perfecta noche de eurekas y plegarias – aleluya incluida- a nuestra santísima señora de las nubes desinfladas y los atrapasueños. Que no falte nadie. Que a nadie se le ocurra venir sin pijama de colores vivos y coleantes. 9
  10. 10. Coge la luna a Alberto de Silvia Marcos Fuentes En la oscuridad de la noche, me tumbo sobre mi cama dejando de par en par las ventanas abiertas. La brisa del mar entra por ella, y mientras respiro el aroma de la noche, observo y contemplo las estrellas, la luna. Mi mente empieza a abstraerse y me dejo llevar...Me quedo mirando fijamente la luna, allí donde guardo bajo mi llave invisible, mis más apreciados secretos. Pero es mi luna, y es tu luna Alberto, y cuando la observo, sé que tú también la observas y la compartimos. Ella, es nuestra cómplice, nos sonríe, conoce los secretos que le confiamos y nos vuelve a sonreír. Medio dormida, pienso qué secretos le habrás confesado hoy. Coge la luna y tráemela, quiero saber que mis secretos aún están ahí, quiero saber si los tuyos también lo están. Coge tu llave, yo llevaré la mía y así podremos descubrir nuestros secretos y compartirlos junto a ella, bajo su luz. La luna ya es mía, la luna, Alberto, ya es tuya, la luna ya es nuestra. Coge la luna y tráemela. KARINA GARCIA ALBADIZ- Valparaíso-Chile LA MUERTERA Todos llevamos un muerto dentro, lo adoptamos. Los heridos, Reinaldo Arenas Todos llevamos un ángel dentro nos adopta un cuerpo demandante 10
  11. 11. sujeto despojado anónimo que observa nombra alucina con sorprendente paciencia se lava ese cuerpo la lluvia caliente deja su vientre rojo culpable la palabra sólo permite nombrar el pasado un leve movimiento le permite ocultarse en la luz y alzar la cabeza la muertera sabe que para mirar el sol hay que cerrar los ojos entretejida por la ráfaga asoleada de paraíso señala que los heridos no sangran uno, dos, cuerpo muerto nido, nicho el vórtice del vértice al oler la figura la memoria ciega de ese cuerpo impreso sangrante JAIME RODRIGO VILLANUEVA- Valparaíso E Después de la última página todavía verás en tus manos mi reflejo, mi sonido, ésta forma de vivir, los acontecimientos más intemporales y las cosas que se llenan de números, esas risitas de a pedacitos que se te salen y la fortaleza de tus palabras dibujadas sobre el aire frontal de la vida que caminas… A mi me pasó algo muy parecido. 11
  12. 12. ALEXIS FIGUEROA -Concepción, Chile Poema apocalíptico final En la escena aparece una palabra no muy grande. Es verde claro y arranca por la selva tropical La selva es verde oscura, está llena de ruidos. En las alturas los pájaros se refugian en sus nidos. Aparece otra palabra aún más grande.quot;Didascaliaquot; puede ser, o quot;calipigiaquot;. (También es verde clara y contra el fondo se distingue con gran dificultad) .Lianas, enredaderas, árboles y arbustos, orquídeas, aborígenes, animales que dan susto. La palabra chica arranca de la palabra grande. Ruidos de persecución, chillido y grito. Cae la noche lentamente en el abismo tropical. La palabra grande atrapa a la pequeña por la pata. La palabra grande se solaza como gato entre las ratas. La palabra grande engulle una vocal con parsimonia, mientras descansa echada en un tronco milenario. La palabra grande se sienta en un escaño, mientras mira por la tarde la TV. (Y usa una servilleta cuadrillé).Su digestión tiene la forma de un soneto, derivado de las artes del panfleto. Con un palito escarba en el cadáver de la palabra chica, yacen letras aplastadas bajo la gigantesca pata. Ella, indiferente, se baña en los géiseres de luna, después se envuelve en una albina bata.quot;Cortenquot; dice el director, quot;todo está maloquot;.quot;No saben actuarquot; les asegura. Ahora las palabras caminan abrazadas, buscando un bar para olvidar. Penetran en un tugurio miserable. Piden vino.quot;Trae tragoquot; dice una, quot;trae trago Marcelinoquot;.Les traen un pequeño monosílabo crocante, que la mayor coge delicadamente, con sus guantes. (Comen en silencio: caníbales degustando un canapé). Piden pan, más vino y ensaladas:se sienta entre los dos una palabra con pestañas encrespadas. Pide fuego. Las palabras sacan fósforos. 12
  13. 13. La palabra saborea lentamente una chupada. Más tarde las palabras sentadas a la mesa, ríen dando muestras de embriaguez. Han olvidado su fracaso como actores. Y regresan muy contentas al laberinto circular. Cristián Lagos Troncoso- Hualpén, Chile MENSAJES DE MARTE Nosotros que ya vivimos de carne y hierro, nosotros que ya pisamos suelos lunares, nosotros, los desterrados de los lugares ardientes como la arena de los desierto. Nosotros, de corta vida de muerte cierta, exóticos, algo ambidiestros y creativos, creemos ya no en los verbos ni sustantivos oscuros de sus lenguajes con letra tuerta. Pensamos alguna veces que con el arte bullido de sangre joven y cuento anciano no existe lugar en todo el mundo marciano que quiera tu bienvenida, tu voz de amo. Sugieren, ante los ojos que exploran Marte, que busquen en otra parte que aquí no estamos. 13
  14. 14. Alejandra Pinto - Chile De qué sirve De qué sirve tener el alma floreada de flores de qué sirve si mi pulcritud es artificio si mis dedos enredan muertos si mi sangre pide vida ajena pide taliones, talonarios, cheques o jeques en un desierto sin perdón ni olvido y casi cara al sol De qué sirve quot;olvidarse de uno mismoquot; para hilvanar palabras mediocres sin altura levantando la cabeza como torpe maquinista oficinista de contrabando sin respeto sin amor sin pueblo voz solitaria de explanadas refalines y chapes sólo mis bodegas cosas que se guardan nadie se verá dañado nadie las vera proscrita ni prosa de CZ escrita. De qué sirve si el moreno huyo a Antofagasta sin bailar cumbia pobre clichet de moreno 14
  15. 15. hecho a mano para una snob que sin sintagmas le puso adverbios insolentes casi arrogantes para terminar en viernes de oopendoors y apocalípsis venideros, insufribles un verano eterno ajeno poderoso y poblado está él sin quot;cachitaquot;, sin amor. Carlos Trujillo - Chile LOS AMIGOS A Medardo Urbina Burgos, Maestro hacedor de recuerdos Los amigos de toda la vida siempre están allí Merodeando en los escondrijos de la memoria Y no importa que no aparezcan de inmediato Cuando los llamas por sus nombres Ni te respondan con un chiflido Desde la otra esquina del planeta Tú sabes que el afecto y la distancia Son líneas que a menudo No se encuentran Pero no importa Tú sabes que aunque no te oigan Ellos están allí Vivos y presentes en la memoria Y el presente Y nada perturbará el brillo De los momentos compartidos 15
  16. 16. Tampoco Nadie negará que junto a ellos Hasta las derrotas Tuvieron un ligero sabor de victoria 16

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