Prog Ed18 Ingrid Odgers

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Poemas transmitidos en Programa de Radio Web "Mundo de Poesía, Tiempo de Poemas" de Ingrid Odgers.

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Prog Ed18 Ingrid Odgers

  1. 1. PROGRAMA RADIO WEB ED 18 –INGRID ODGERS Rossana Arellano – Chile Acunando madres Voy a pescar las horas pateando los celos, madre esconderé en la arena mis remolinos agarraré tus fiebres por el pescuezo mientras te pinto un viaje en barquitos de papel mantequilla. Y estarás en tu playa arrebatándole al viento futuras noches que quieren ser esquivas. Me internaré en el secreto de la vida, madre seré el torrente en tu pecho hoy flaco para tranquear el paso de la huesuda. Le he de ceder la espiral de mi sueño mientras desdeño velorios a pedradas. Voy acunando madres cruzando las plazas, aplastando sentencias como a cucarachas y en estos dedos tristes que transitan mareados desyerbaré aún temblando las astutas malezas. Rossana Arellano 1
  2. 2. Abróchame el alma Te contaré del tiempo que implacable se desborda en ojos de paloma. Se instaló el día y el aroma arrebatador, ahora chasquea nuestras gargantas. Ya no te busco en los viejos renglones de un poema ni escribo del pasado. Sí, he celebrado la cercanía de mi propio invierno en tardes de silencio. Es imposible que las alegrías sean paganas en todas nuestras vidas. Tú ¡Por favor! Abróchame el alma a la esperanza y luz, en los nuevos sueños. 2
  3. 3. Rolando Revagliatti – Argentina La raíz Ella se propuso incendiarme el camino contrastar la roca y el silencio bordear el horizonte con sus rulos y trinos desbrozar la soledad y el sol eléctrico Yo dispuse sus manos sobre toda la herida de mi látigo terco ahondé la claridad la oscuridad la decidida inicial de su cuerpo Ella se deslizó como la gota plena como una fiebre verde y bienvenida como un reloj de arena o como arena y extendida Yo sepulté la racha de la umbrosa constelación de pájaros y lenguas unté sus manos otra vez su rosa constituí en ausencia No se puede vivir con tanta muerte ni morir ni se sabe qué hacer con la sed y con el hambre donde ponemos la agonía algo no cabe Otro pájaro (o el mismo) incrustó su pico en la única raíz. 3
  4. 4. Quiero escribir Papá quiero escribir un libro lúbrico obtuso alucinado un libro que falte no escribir el más atroz más mal no escrito ni siquiera un poquito. Defección Qué defección la de tu boca gráfica demasiado apretada cuando cerca y cuando lejos lejos No claudico tan agrio como los gatos fallecidos a la intemperie del invierno No hablo ahora de médanos licenciosos sino de arena mojada y poca No. Irreversible 1 Empantané a una hormiga en ruda mermelada seduje a una campana badajo-filamento ¿y qué descubro y cubro cuando la piel te rasgo cuando te mondo y mando? 2 Di en el verde de una de tus alas con mi pasión irreversible di conmigo en él 3 Yo te quiero ¿viste? como un marinero 4
  5. 5. Mariela Rios Ruiz - Tagle – Chile CAMBIAR AL UNIVERSO EN LLAMAS SALPICADO DE AZUL DISTANTE El costo de la vida sin intereses, tiene descuento: por la gran liquidación de clones. Hijos de pelo azul y ojos a elección: dos cabezas para multiplicar la inteligencia a la venta. El ángel en pie de guerra, camina por el paseo Ahumada, los peatones perdieron la capacidad de asombro. Lo echan a patadas, depositando su cuerpo para ser fotografiado por los reporteros: en las escalinatas de un Banco. Las campanas de San Francisco rugen a lo lejos: mientras la multitud lo acribilla a garabatos centelleantes. CON TANTA LIBERTAD, SIN MUROS Y APRISIONADOS Detrás del muro, los maniquíes desafían al público. La capilla será demolida, para construir, cubierto de graffitis, un mall hiperpanorámico. Acongojados ángeles infieles, la justicia como todo es desechable. El ángel cautivo de sus sueños, no desprecia los elementos, ni elabora altares compartidos: los borradores del cielo, 5
  6. 6. reclaman sin consuelo su regreso. Cambia su piel de noche en noche, clandestinos juglares, mendigos indulgentes, albergan sus alas en los barrios. Los ángeles gimen en las riberas del limbo: con tanta libertad aprisionados. ESTA NOCHE, UNA LUZ BRILLANTE CON URGENCIA DE VIVIR Transmuta la flor en ángel quebrado de espacios siderales, sobre el hombre: rayo que enmohece. Un misterio absorbe la espera; se salva el hombre del hombre, estambre enjaulado de ángel invisible. La luna en su aleph en sombras: abre flores de mirada en celo, resucitando sigilosos aeoroplanos desahuciados. Le memoria se hunde en su morada de látex pasajero. El universo y sus abanicos desplegados, transforman en eco el caos imperioso, gestando la alquimia inclemente, mundo de metales: dioses moribundos. Descansa, 6
  7. 7. ángel mendigo: goza la libertad y la furia. Pasajero inválido sin parlantes, ni ecualizadores. IHOSVANY HERNÁNDEZ - La Habana, Cuba En la caverna cuyo nombre será Altamira una mano sin cara traza la curva de un lomo de bisonte. JORGE LUIS BORGES EN PLENA JAURÍA tímida la mano coloca el cerco donde caerás en busca de sustento. No hay salvación en esta tierra que el fuego consume levemente y se hace cuita entre los cielos advenedizos. No hay paz, animal atrapado por el error de huir hacia el cerco cuando otras comitivas se afanan en la caza. Ante la lanza que el hombre dispone para su primera estocada serás mortal y sin embargo: aquí tendrás tu eternidad. INICIACIÓN DE LA PALABRA veo el cuerpo diezmado en este templo que me edifico. La rutina es el espacio jugando a persistir entre la sábana y el café que inicia el día. Hablo de amor cuando sin advertir la última propuesta. Hallo la calma cuando el silencio recobra su esplendor en este tractus que el mañana impone, sortilegio de conocer otra historia que avizoro sobre el gobelino desdibujado con nombre de ciudad 7
  8. 8. en donde rostros emergen de la lluvia con un cómplice ademán de sarcasmo. No es la ingratitud lo que nos salva ni el creciente fervor por el ídolo del sueño enmascarado en el portarretrato. Aquí habita un hombre conspicuo a la hora de la partida. todo reino anuncia sus fantasmas/ fantasías medianoche de desvelos salpicando lo que queda abocetado de ciudad. Veo el cuerpo dibujado: un bisonte que inició el viaje y que hoy apresuro en otra caverna. Rehago el dibujo al estilo de Miró. Difícil me ha sido repetir la historia. Son otras las dádivas que asoman desde la pared con eco de bestia, caricias que el ido viajero no repetirá y yo lamo en la advertencia de esta necesidad de ser escuchado, de querer salvar todo argumento ponerlo ante los paseantes, esos que no perciben el rumor, el vaho de la bestia sin guarida, el hombre que escribe las actas de un pasado elocuente, de un principio inhabitado en el instante en que llega mi mano y traza otra curva, otra flecha otra paradoja traslúcida, celestial. Ay de este escriba macilento que tiende a trocar el rumor que baña a Altamira de líneas y salvaje voz, visión de ir numerando cada acta en donde el anochecer comenzará por ser alma descreída/ febril alma dispuesta a perpetuar el grito del hombre/ del escriba/ del poeta de este que insta al pecado para echarse junto al animal y arrancarle los símbolos, sólo los símbolos que lo hacen mortal en este otro lenguaje que aquí pugna por ser nave y se hace lumbre en tanta oquedad sostenida y lacerante. 8
  9. 9. PRETEXTO DEL ANIMAL llevo años sin pensar, sólo te dibujo en mi absorto aislamiento avizorando la necesidad de otra mano cuando todo depende ciertamente de ti y desconoces del rito que nos unirá al trazar la curva insolente que tu cuerpo impone en cada estancia como un aullido ahogándose en mis ojos, como un perfecto estado donde aunar la lírica a esa voz que me turba hasta la mudez razones inequívocas que dicen/ ilusamente profetizar los siglos por venir el pan que tendremos para salvarnos antes que otra religión instaure un anónimo ídolo semejante al nuestro, idéntico a ti, pretexto que exploro por el vórtice de estos años sin diálogo salvándome en la rutina del dibujo del enmascaramiento del juego de vestir otra piel como si fuéramos animal sin caza/ caza sin acechador. de http://www.canasanta.com MARGARITA KURT FONSECA- Concepción, Chile NADIE QUIERE EL HILO AZUL DE LA EXISTENCIA Para mi madre ¿Quién sostiene el hilo azul de la existencia? Mujer compañera, hermana, amiga, varona bíblica, no pensarás en dormirte verticalmente si la semilla está inmadura en las espigas, cuando el sol se alimenta de tu piel suavemente fértil y el palpitar de la sangre despierta esa rebeldía de oxígeno en la magia de génesis y apocalipsis. Puedes tenderte sin ojos bajo el árbol desnudo, pero 9
  10. 10. no puedes creer que ya te has muerto, la muerte no ronda en cuatro actos olvidados. Inunda el alma con exilio torrencialmente, tu espalda la viga maestra del fuego sacro, prohibido soñar con un vuelo inconcluso. Prohibido. Tu mano es un clavel heredado surgiendo guerrero después del invierno, de todos los invierno y el sol que al medio día entrelaza ternura pequeña. mejor enseña a suavizar el viento más rudo, el misterioso que hará polvo las espesas murallas de adobe, tu mano, su mano, todas. Teje en este anochecer la escalera más alta que guarde orgullosa la sombra tutelar y proteja el vuelo que nacerá en cualquier mañana. Pachamama o mamadre, la oreja más infinita de comprensiones y enigmas, refugio indestructible de fragilidad, invernadero del origen y el amor florecido, filósofa de la eternidad un poco anónima y temerosa; cultiva sin cansancio este pensamiento de aromo libertario, de paz, de aire encapullado, de farolas, de azafrán. Mira por fin el horizonte, mujermadre y acércalo con fuerza sobrehumana. Nadie quebrará el hilo azul. Publicado por INGRID en domingo, mayo 17, 2009 0 comentarios PABLO CASSI ESTAY - Putaendo, Chile TU PROJIMO INEVITABLE Acabó tu indiferencia. Terminaste amándome sin remedio, aterrizando en mi corazón. Guárdate intacta hasta la noche. NO TODOS SEREMOS HUESPEDES En la Casa del Padre no se vende terrenos urbanizados para construir poblaciones, condominios ni lujosos hoteles. No se permutan 10
  11. 11. sitios eriazos a orillas de la playa donde se asoleen mujeres desnudas. En la Casa del Padre no todos seremos huéspedes. AZUCENA CABALLERO HERRERA - San Felipe, Chile TATUAJE Un vuelo misterioso de apagadas luciérnagas me sentencia a extender mis manos tatuadas con signos de silencio. MI PADRE Vivió todas las estaciones permanentemente ensombrecido. De sus manos cayó el dolor acumulado en la calle. La sonrisa de la Paz lo condujo a la geografía horizontal. OSCURO TRANSITO Siguiendo al sol atravesé milenios de silencio. Ciega me extravié en la edad de los recuerdos olvidados. 11
  12. 12. JOSE LUIS MEJIA HUAMAN -Lima, Perú ESTABAN DE NOSOTROS TAN LEJANOS a Mario, porque los amigos, sí son para siempre. Se nos empiezan a morir los viejos y sus arrugas pasan a nosotros la muerte ya no es cosa de los otros y pierden gentileza los espejos. Era distinto cuando fue el abuelo el que por siempre se quedó dormido era un viejito bueno y consumido que se marchaba a descansar al cielo. Era distinto porque los ancianos que cuando niños todos conocimos eran ancianos desde que los vimos y estaban de nosotros tan lejanos. Ahora sentimos mucho más los muertos porque los vimos jóvenes y fuertes porque nos duele verlos tan inertes tan nada tan vencidos tan inciertos. Resulta de repente que ahora estamos mucho más adelante en el camino resulta que está añejo nuestro vino resulta que avanzamos y avanzamos. Hoy empezamos a sentir la muerte como una realidad inapelable astuta poderosa inderrotable superior a la ciencia y a la suerte. Lloramos por los viejos que se han ido que nos dejaron solos sin permiso que se nos fueron sin ningún aviso sin tan siquiera haberse despedido. Que somos egoístas y lloramos de rabia y de miedo y soledad ahora estamos solos en verdad y sin saber siquiera adónde vamos... 12
  13. 13. SILVESTRE FUGELLIE MULCAHY- Punta Arenas, Chile LLUVIA EN LA CASONA Acaeció en una tarde fría de algún lejano otoño. Del tejado, las láminas cincadas deslizaban en hileras corrugadas sus hilillos transparentes por canaletas y cumbreras. En la faz del cielorraso asomaban algunas débiles goteras que rozaban las paredes lúbricas y marcaban en el rugoso empapelado varias grietas zigzagueantes de su agua nominal, de su vieja agua. En el liviano y rápido escurrir las precipitaciones exteriores formaban goterones por canales y atanores, y en algún tramo afluente sonaba su música líquida y antigua. Tras la celosía, el cielo oscuro, de fino y plúmbeo sayal, pespuntaba sus aceradas agujas como si cocieran la húmeda vereda. Briosos golpes asestaba el chaparrón sobre las ventanas vítreas y en la puerta heráldica maciza. Y sólo era lluvia intempestiva, pasajera y condensada, que tañía su arpa etérea sobre la techedumbre de hojalata y que calaba, fuera y dentro, el triste corazón de la casona. 13
  14. 14. ANA MARIA JULIO - La Calera, Chile DE NADA ME ARREPIENTO Si he de partir mañana de nada me arrepiento, todo mi espacio al fin se llenó con tus besos, en tus manos el sol dibujó muchas flores, casa, trigal y vino, paloma, libro, verso. Nunca tuvo más brillo la luna en el invierno. Si he de partir mañana tú nunca estarás lejos. En mi casa, la niebla vestirá los espejos y hará un muro de luz con todos nuestros sueños, yo volveré a buscar en mi rostro perdido que huella que dejó en mi boca tu beso. Si he de partir mañana de nada me arrepiento. EQUINOCCION DE PRIMAVERA Mi infancia y tú son el estanque, donde mi corazón se va poblando de pájaros y trigo, de amaneceres blancos. 14
  15. 15. MARINO MUÑOZ LAGOS - Mulchén, Chile NUESTRAS MANOS Madre mía, de tu mano suave y cautivante anduve desde niño por los caminos de la tierra: atravesé los pueblos más pequeños, las ciudades, algunos países, el mar y la nieve, la soledad y la tristeza, el amor y el olvido. Sin soltarme jamás, tiernamente, por el sol y la sombra. Presente en mis palabras te recuerdo como esa mañana del ayer y el rocío. Vaso de leche allá en la infancia pura; vaso de vino en los años que restan. Mano tuya en la mía: paloma de mi canto. VICTORIA SFEIR GIACAMAN - La Serena, Chile ESTA MUJER Esta mujer no llora. Va siguiendo un camino. Una estrella invisible guía su corazón. GESTO DE UNAS MANOS Me he negado a dormir en las horas calladas... he querido volar con las alas heridas, en mi vida he buscado apacibles auroras, mas no tienen presente ni tendrán mañana. 15
  16. 16. Tú conoces el gesto de mis débiles manos que no quieren morir de dolor al no verte. Siempre amé promesas de vida y la llama perenne que encendía mis sueños. ¡Tú conoces el gesto de mis débiles manos! He bajado al abismo. He tocado la altura infinita. He sangrado y crecido en la cruel soledad. Ya no tengo temor a enfrentar el mañana. DELIA DOMINGUEZ - Chile PIDO QUE VUELVA MI ANGEL En nombre de todo lo perdido de los cometas que nunca más volvieron a señalar caminos con sus colas de fuego porque la muerte se paseó en puntillas desde el pecho de una mujer que pudo amarnos: pido que vuelva mi ángel. Por la maleza que cubrió los patios donde se hundió la luz como canción de cuna y nuestra soledad fue canto de lechuzas en el retumbadero de la noria: pido que vuelva mi ángel. Por las estufas apagadas en las cocinas del sur donde los paños bordados en punto de cruz conservan la lengua de Goethe en estrictas sentencias que todos olvidaron: pido que vuelva mi ángel. Por las manos del hombre que cargaban antiguas escopetas de caza y tendían cueros de venados sobre las camas frías en los dormitorios mojados del invierno: pido que vuelva mi ángel. Por lo que compartieron nuestra cena, y probaron el pan y la sopa de la felicidad cuando aún ninguna muerte tomaba asiento a nuestro lado y creíamos ser los héroes de una juventud eterna: pido que vuelva mi ángel. Por el amor, en fin, por el olvido y lo que fue verdad en el entierro de los sueños, por ti y por mí, temblando de esta maldita soledad, visibles desde lejos en el paraíso terrenal: 16
  17. 17. pido que vuelva mi ángel. JUAN ANTONIO MASSONE DEL CAMPO - Chile HASTA MUY PRONTO No estoy aquí para apropiarme de la luna o del zorzal en vuelo que cruza patios y luego pliega sus alas y regresa y hasta luego. Tampoco me pusieron en la tierra para olvidar la brisa o el desierto. El día es tan natural como un secreto que espera al otro lado de las puertas. Y sin embargo, la calle me desprecia como alguien maldiciendo o propalando su nada de fragor bajo los párpados. Yo vine aquí para aplacar la nada. Abro los brazos y digo el nombre tuyo. Hasta pronto, nada más, hasta muy pronto. TELEGRAMA Hoy es tu cumpleaños. Lo inolvidable es una emoción que va conmigo. Alguna vez te quise. Hoy es sólo tu cumpleaños. Juan Carlos Rivera – Argentina Surfear en lo turbio quot;Eres y serás lo que recuerdas, / lo que una vez llegaste a imaginar”, de Reinaldo García Ramos, en La quietud. Pisar el rellano, el descansillo de la vida imaginando un pedazo de ventana que no muestra perspectiva alguna, sólo una pequeña sombra descolorida, un alarido que viene desde adentro, desde las lacias tripas, intolerantes al crecimiento atípico e impávido de sus células, a la patología que carcome y necrosa/ al tumor 17
  18. 18. que lo engulle todo o a la presión que paralizará la máquina. Descender abruptamente el escalón, caer, levantarse con las manos enrojecidas (adoloridas por el batacazo) con la boca pastosa y las amígdalas inflamadas, pero sin pus, acompañando esa luz menstrual, casi uterina que el semen no alcanza a conmover y fundir/ a procrear. Degustar una cena recalentada e insabora detrás de una voz radial (en off, que sube y baja a fondo de…), como debe decir en los malos guiones, que rompe la rutina intentando acariciar por dentro el cuenco del tímpano y sólo consigue un lamento oscuro, un pozo ciego sin olor a mar, una caja negra intelectualmente vacía donde la rutina vaga disonante hasta el escondrijo comatoso de la axila indiferente al desodorante matinal y de ahí descarga sus incertidumbres en el intestino húmedo. Surfear hasta donde llegue el impulso y caer como un amasijo caliente que entumezca la lengua, que te atragante y paralice como un eructo repentino en medio de una conversación formal, que perece semejante a cierta desazón muda, que te saca las ganas vespertinas de orinar y te eclipsa hasta los ojos. Sólo entonces es que te traigo de vueltas, al comienzo/ sin rellanos ni descansillos sin ventanales ni cenas disonantes, evadiendo formalidades que pulvericen esa ligadura/ sin altares con festejos afros sin afeites que te adornen/ como llegaste al mudo mundo. Y te retengo en el silencio, te exprimo completamente/ hasta lo inadmisible intentando resucitar viejos tiempos, recordando antiguas riñas, grandes rencores, pero son sólo eso: vanos intentos de resucitación forzosa, traqueotomías de puertas abiertas que buscan aires portuarios y salitre en una ciudad temerosa/ contraria al mar y al discurso libre. ¿No sé qué hacer cuando todo se detiene y confundo los olores y sonidos? Entonces las ganas intentan evaporarse tibiamente/ me paralizo/ dejo de surfear en lo revuelto y siento músicas quot;naúsicasquot;, que me quitan las fuerzas de seguir encima de la tabla por temor a caer en las fauces de los tiburones y me dejo caer para siempre. ¿No sé si darte de comer como a las avecillas raras, inventarte un mar sin corrientes traicioneras o echarte lejos de mi almohada hosca hasta que recuerdes? Buenos Aires, 38 grados de calor y me marcho al Norte, sin playas, ni arenas movedizas ni tablas de surf. 18
  19. 19. Cómplices palabras quot;No creo en las palabras (...) las he visto afirmar/ negar, mentir al pie de los altares y patíbulosquot;. Armando de Armas, Sobre la brevedad de la ceniza. Las palabras se incrustan mutiladas contra mis contra mis cristales se parapetan en mi placard y gimotean tras mis pasos, heridas/ dolidas/dañadas/prostituidas/cansadas se desangran bajo la escalera, tropiezan unas contra otras al borde del abismo, se tocan impúdicamente sin pensar en sus géneros y concordancias/ en sus tildes y acentuaciones, en si son diptongos o triptongos/ llanas o agudas/ sin recato hacen el amor/ desfachatadas/ procaces/ sin pensar en el qué dirán/ sólo en el goce momentáneo/ en la cabalgata cansina de la vigilia, en la agonía del naufragio, en los estertores de un faro sin olor a mar. Poco a poco se travisten, se camuflan como voces cómplices aquí en esta noche/ sobre mi mesa de luz,/ tras los ojos y los rictus de las máscaras que cuelgan de mi sala./ Se escabullen dentro de la almohada y no me dejan respirar; me cortan el aliento/ pues temen descomponerse, infectarse, destriparse, engullirse, parecer en el intento/ su egoísta espíritu de trascendencia las malogra (¡y las salva!), las entierra bajo el lodo de un monótono cementerio en La Tablada, / las enferma de miedo y lo que es peor... les nubla el entendimiento, la razón./Mis palabras confunden fronteras, geografías, nortes y sures/ galopan histriónicas por el mundo, con caras de mosquitas muertas/ o malsanos rubores egocéntricos, / arder en la pira son su sino, cenizas sus afanes/ mojarse hasta los huesos su tarea/ son como las ausencias de una Habana extramuros, que ya me resulta extranjeramente ocre. Mis palabras se mueren de tedio, gritan, insultan sin sentido/ se matan de risa con afilada boca/ diseñan su orgía, su festín de vida o muerte... Cortadas a la medida/ se lanzan tras su presa/ desvarían por un elogio que les levante el ánimo/ por un secreto que decir/ juntas trazan estrategias de ataques y lisonjas: antípodas de un plan mayor/ para el momento oportuno/ para la hora de la puñalada por la espalda./ Mis palabras buscan una camisa de fuerza, algún psicofármaco para sedar/ ciertas botellas de vino para seducir, se quitan el polvo y su carcoma/ y lo hacen con 19
  20. 20. profesionalidad, con sutilezas universitarias,/ con estudiada altanería de diccionario enciclopédico español. En definitiva, son ellas - todas - un amasijo de hierros mohosos,/ un brebaje hecho ex profeso para colegialas y malevos, charcas putrefactas donde se hospedan larvas de mosquitos,/ perfumes de free shop de algún viejo aeropuerto sin controlador aéreo. Peregrinas, sin concilio, traman su partida y su llegada/ diseñan su reducto/ buscan su buhardilla, su telo, su letargo, su vigilia. Por eso, cuando cierro la boca me atraganto, vomito, me mareo, sube mi presión arterial/ una rara sensación de acidez/ se hospeda bajo mi lengua y sale fétidamente hacia afuera./ Por eso es que soy también de los que nunca ha creído en ellas,/ las colecciono en frascos asépticos para los días de exámenes de sangre/ y análisis de orina/ e intento, de vez en cuando - y por desquite - empujarlas por el tragante del baño,/ a donde van a parar los miasmas pútridos del día. Buenos Aires, ya sin palabras. ¿Anclado en la isla? “No hallarás nuevas tierras, no hallarás otros mares. La ciudad te seguirá. Vagarás por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo; y entre las mismas paredes irás encaneciendo. Siempre llegarás a esta ciudad”. C. P. Cavafis Siempre llegaré a esta ciudad de espalda al río con alfileres en el corazón y navajazos en los bolsillos escuchando canciones que me recuerdan los escasos zapatos que tuve y aquel pantalón de colegio azul – como la isla - que mi madre lavaba en las noches y colocaba detrás del refrigerador para planchar a la mañana. La vida ya no es como antes, mi placard se ha llenado de camisas de todos los colores las que siempre quise tener y sin embargo tienen poco uso, decenas de pantalones se doblan indiferentes entre mis perchas de la abundancia, 20
  21. 21. pero persiste una rara incertidumbre de que mi piel ya no es mía, me sigue confundiendo esa sobresalto de querer llenar todos los vacíos del alma, como si la existencia estuviera ceñida a abarrotar ausencias materiales. Me siento solo sin parque en un banco de barrio con faroles rotos y vuelvo a montarme en el cachumbambé de tablas carcomidas y hierro oxidado, intento atestar nuevamente esa maleta de madera verde mambí que hizo mi padre, apodada “el botiquín” por mis compañeros de clase, pero ya no me avergüenzan tanto los motes y las risas contagiosas. Una extraña mezcla de sabores y olores ya no vienen de la cocina de mi madre no tuve posibilidad de llegar a su entierro se despidió en la reja de casa y nunca más quiso abrir sus ojos/ tampoco conozco la tumba donde sosiega su cuerpo, y no he podido llevarle aún un ramo de flores amarillas/ sus rosas se ponen a miles de kilómetros de donde descansa desventajas de vivir en una isla sitiada. Mientras los vaticinios viajan entre las líneas del horizonte mi hermana sigue poniendo sus vasos de agua con cascarilla para ahuyentar los malos ojos y reza todas las noches pidiendo salud y la prosperidad que no llega. Trato de inventar palabras pero sigo anclado en ese pedazo de tierra colorada con un extraño olor a asfalto calcinado y me resisto culturalmente a localismos y voces que me suenan ajenas, aunque estoy pronto a tener otra ciudadanía. Mañana seré otro mapa otra calle otros rasgos vagaré por otra ciudad cual tórrida siesta provinciana de la que no quiero despertar, saldrá el sol tímido desde este culo del mundo y me descubriré sentado en la otra vereda donde miraba pasar a los apátridas para, entonces, todo me será groseramente indiferente como las encrucijadas de los caminos que se bifurcan y ya no conducen a tierra firme. 21
  22. 22. Cristian Lagos - Curacautín, Chile YO SOY TU OTRA MUERTE cuando el trigo barnizó el agua se dio cuenta que el bastón de sus huesos estaba gastado. Puso sus manos en un hueco tibio de pichón y respiro un ancho barco que se hundía en su andar en el horizonte de sus ojos. Luego, Escuchó el tañir de la capilla que era su pezón y se vio molino balanceándose en sus propias tablas. Yo soy tu otra muerte y tu mi otra orilla Se dijo, volteando el filo de un hacha hacia la pared para ahuyentar de esta manera los párpados azules que caían tras los vidrios YO SOY TU OTROMAR Y TU OTRA ORILLA Hazme un nudo en las arterias No sea cosa que me arda de oxígeno y mis labios se agrieten de tanto roquerío suelto de tanta costilla y carne de ballena flameando en el litoral de chile. Aúllame mi loba de mar esta noche. La luna se ahoga en mis costados donde soy más agua y más espuma y más pescado entre las redes. Estos parajes florecen en ti mi cisne en ti mi ventana que se abre en la bruma con enjundia enrojeciendo de lloica en esos cerros agrego más ríos a mi sangre reparto harina y levadura acharcada en el movimiento marítimo de mis articulaciones tras los vidrios los árboles mostrándonos sus rasgos indolentes a los niños que orinábamos la cama mis tuétanos van a dar a un campo arado el peso implacables de los días me arquea sale de mi una flecha dulce una placenta un hombre que se hizo fiambre 22
  23. 23. YO SOY TU PUERTA Toma un poco de agua que me hincho De madera Que me raspo si entras o sales a la fiesta de la calles donde no soy el invitado Tablas ábranse tablas esta noche con sus aguas golpeándose pura espuma se deshace lo salino de tus ojos cerrados en el nervio turbio jinetea sin manta sin aire sin pulmones colgándose solo en las vigas con su cráneo blanqueándose en cenizas hasta los mapas se inundan cuando se abalanzan los gajos de tu carne cuesco en las tablas que me cimbra mientras oigo lo sexual del agua que pasa en estas vetas mientras llueve ALEJANDRO CABROL - Argentina POESIA Y TU un susurro en el oído despierta la tempestad interior que pronto tendrá tu cuerpo 23
  24. 24. tu opio de palabras moja hojas moradas y ojos rojos con rosas en el pecho hasta mi lecho me tiñes de sangre y dejas toda mi noche en vela sin tiempo tan tarde tiemblo tentado a desatar el tiento de tus breteles... en la tela blanca descorchar colores colores que no eran antes que los inventaras brilla en tus labios la húmeda marca de mi barca tenues huellas de la última bandada de palomas que has bebido es así a borbollones las horas gotean mármol en tus caderas y yo soy la estatua salina y sola en la capital de tu reino perfumado y negro 24
  25. 25. Palmira Ortiz - Mexico Balada para Richard Clayderman La niña tejía mariposas que no conocía, Media sonrisa amaneció los escasos años, La niña veía los hilos de sol Licuar un azul en los ojos del extraño, Era un ángel dibujado en verano, Que pintaba el musical de piano, La niña quería ser la pasante de hojas, Pero el piano tenia grabadas las notas, La niña florecía en la séptima fila, La distancia con la mente disminuye, Que la distancia de los sueños, Que la distancia de los años. La música que era “invisible Love” Para la niña “Imposible Love”. © ÁTAME Átame amor a tu manera, Átame amor a tu amor, Que no presión a la cadera, Solo Atos al corazón, No de atadura la prenda, No de oro el cordón, Pues renovar la ofrenda, Mano con mano es mejor. Átame amor y con lumbre, Átame amor a tu hoy, Que llegue no la costumbre, Atando obligación, Para que una aventura sea, Amor cada día mayor. © Palmira Ortiz Te mire por un momento, creyéndote de esta tierra, de estas raíces. Te cobije con el manto tibio De mi piel, Sintiendo correr las ciudades de tú sangre. ____________________________ [Era tú cuerpo frágil como el viento, que parecía volar por el cielo, 25
  26. 26. Tú cabello; un sueño] ___________________________ quot;Cuando mires una estrella, no te fíes en lo lejana que esta, ni en lo inmensa que es, no importa su tamaño: Guíate por su luz y por la felicidad que te daquot; _________________________ quot;Al hacer arte tú voz espiritual permanece eternamentequot; _________________________ quot;Somos estrellas de la tierra para luego ser del universoquot; ________________________ quot;Llegaste como el amanecer cuando nace con un lucero. Hoy mi vida después de tanto Tiempo; vuelve a florecerquot; ________________________ En una noche de día, Bajo la luz de una lámpara apagada, Un ciego leía, lo que el manco escribía, Mientras que el mudo dictaba, El sordo escuchaba. © Palmira Ortiz Francisco Muñoz Soler - España En un permanecer sin esperar nada En un permanecer sin esperar nada suspendido, mayestático en la habitación de mis quehaceres, desprendido de los convencionalismos de antaño insuflando aliento a la lumbre de mis pasos labrando mi tiempo rutinario aportando nutrientes a mis pequeñas distracciones protegiéndome de las aristas de mis daños, pero con la luminaria encendida donde se afirma la esquina de un posible hecho extraordinario. 26
  27. 27. MIGUEL -MÉXICO MI AMOR INFINITO hermoso viento del sur ha llegado a mi vida respiro sus praderas inmateriales en mi mente escurro en el mar de sueños con la sombra de su cuerpo que se esfuma con el suspiro del recuerdo cerca escucho su aliento lamentos que se posan en las ramas y estremecen mi infeliz silencio soplo de esperanzas retorna a mi rostro caricias de palabras trae el viento desahogos de amor cierran mis ojos esperando regresar a tus labios ingrato descubrir tu amor como la flor que abre en primavera no es el sol quien daña su esmalte el aire que mece su espíritu es mi amor quien marchitara su vida convirtiéndola en tierra estéril arrancándola de su naturaleza Regando el polen de su amor 27
  28. 28. ROSSANA ARELLANO -CHILE Las manos esqueléticas del mundo Las manos esqueléticas del mundo se elevarán feroces en gruñidos y no habrá patrocinio de bruñidos que semejen diademas en un fundo. Los hombres impasibles contrahechos alzarán sus vergüenzas con gran ira y las voces que envuelven la mentira crujirán de temor ante los hechos. A quién perfora ojos bajo el ala le ha de llegar la cita con la muerte en golpes de unas manos espontáneas Descenderá su caja tierra en pala nadie recordará su voz tan fuerte diluyéndose en feas instantáneas. Rossana Arellano Grechka Lee Maldonado Kissimmee, FL Estados Unidos SOLO UNA NOCHE Noche eterna entregada de emociones inquieto crepúsculo, sutil esfera en mi corazón latente, investido del aroma perfumado de tus besos recojo esa esencia dulce húmeda, mojada de tu boca pétalos cubiertos, rozándome los labios, alimentas mi aliento 28
  29. 29. mi sosiego, suave, pausado y en suspiros muero, por tenerte amanecida de tus besos solo quiero, sumirme quieta, en tu recuerdo y allí en tu espacio contemplarme en el reflejo de esos, tus ojos, negro azabache que me robaron el alma y me hechizaron en tiernos ensueños -“ven, despójame del alma” -“ven aflora todos mis sentidos” quedo frágil, impávida detenida en tu silencio desenlazo el mutismo que en el viento desmesurado, -“yo te pienso” -“te recuerdo” entorno que me gravitas latente de sentirte, en el soplo de la brisa muero por tus besos suave, lejana, ausente, -“mas solo mío, solo mío” busco esa melodía intensa de tu pecho donde descubrirme, inadvertida noche de insomnio sinfonía vacía en mi lecho, sabanas descubiertas 29
  30. 30. frías, vacías, mas deseosas y anhelantes; -“solo de ti, solo de ti” añorando tu cuerpo recordando, tu boca, tus labios, tus besos -“mas solo, de ti enamorada” noche de vigilia intensa, desmedida buscando tu presencia sumergirme en ti, donde el desvelo no me mienta, y vestida de tu ausencia Me regales solo una noche más… 30

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