Programa Radio Web Ed 17 – Ingrid Odgers
LAURA FUENTES BELGRAVE - COSTA RICA
A PESAR DE VALLEJO
Corrí desde el Pantéon has...
las trampas que nos ponemos solos
alrededor de una torre herrumbrada,
para seguir corriendo bajo la lluvia,
para encontrar...
el hígado,
los miembros,
los riñones.
En el lavatorio:
los sesos.
El pálido
corazón
de figura literaria
deshecho bajo el a...
que se desvanece
entre lágrimas.
Efímera naturaleza
que cada plenilunio
se desgarra
en un aullido interminable.
Soy campan...
el diáfano murmullo
que se extiende
en un papel en blanco
vocablos en bruto
que aúnan su fe
para formar guirnaldas
y oníri...
GUILLERMO ACUÑA - COSTA RICA
BATIRSE EN DUELO
¿Valdrá la pena desenfundar estas palabras
si el poeta tiene el papel torcid...
y nuestras manos,
tan juntas como un aplauso,
como la causa de José y la cárcel;
Hacemos tantas cosas juntos,
en nuestras ...
Últimamente me limito a hablar claro,
prefiero reiterar,
ser el Ser que se existe y existiera,
dejándote,
en la cama que r...
Primero los he visto malos
y pronto desaparecen por los tumultos.
Luego vuelven cansados y reflexionan
en la tarde de la v...
Busco desaforada quien me mienta, quién me diga su musa, su todo, promesa
dejar de fumar, ir al gimnasio y hacerme feliz c...
Pero hoy he llegado, con el pelo en llamas el rostro ya llovido,
Si no se te para no importa, tendremos toda una vida para...
abuelo
I
mi abuelo es un hombre grande de ojos azul borroso
mi abuelo es tosco y creativo y ciego
viste camisas a cuadros ...
Gerardo Escalante - México
ROSTRO SOBRE AGUAS INSALOBRES
La larga mano del día descansa sobre el teclado
del puente
un hom...
de las especies:
el vuelo
Literal. Gaceta de literatura y gráfica, núm. 20
BREVEMAS
• Ojos, piel
y manos de virgen.
Boca d...
• DIOS II
Arranca tu nombre de la boca de
los ignorantes,
ten piedad de ellos
DANIEL MORENA - URUGUAY
de Prehistoria del a...
las grietas de tu boca entreabierta anuncian un sino de arabescos que no
descifro
traspaso la hondura fluida y la cortina ...
por un camino gutural y niño
bordeado de sollozos y espinas
te miro
está el espejo
me veo viéndote
me huelo respirándote
r...
DANIEL MORENA - URUGUAY
DOS DERIVAS
el placer de no hacer nada
la religión del agua
páramos poco edificantes
siempre a pun...
fluye con delicada fuerza
con dedos hacia la orilla y uñas estiradas
manos que rascan muelles como un arpegio
un sonido qu...
La esfinge depositada en el cutis
Marcela Saldaño - Chile
“El hombre necesita un dios para su debilidad
un dios para su am...
hay algo que ríe
La imaginación de los pocos es la tragedia que me falta, el crimen cerca de
la magnificencia, una situaci...
los escenarios perdidos
son proporciones
que forman parte de los tempranos juegos
pensar en esta noche como si nada
es la ...
Issa Martínez - México
AÚN EN OTOÑO
Y encontraron tus dedos
el tiempo perdido entre mis piernas,
capturaron la espera de l...
GAVIOTAS DORMIDAS
Gaviotas dormidas…
Solo la gata, tragándose el rumor del mar desde el olivo de sus ojos,
le maúlla a la ...
Marietta Morales Rodríguez – Chile
La caravana en Santiago
Deambulo por las calles de fuego ,
como el ave muerta que cae ,...
Viviana Fernández Herrera - Chile
ACOMPÁÑAME
Acompáñame
a calzar mis zapatos
a contar los nudos del piso
a secuestrar el a...
TU ESPECTRO
Como concentro como pienso
como renovar los días la piel
mimetizarme y armar una nueva bocanada de aire
para r...
Leonor Dinamarca, Santiago, Chile
METÁFORAS NEGRAS
Yo no seré poesía
ni viento tempestuoso.
No seré poeta porque esa
es la...
Una leyenda comprensible
en falsedad de los humanos.
No podría vivir en un doctorado ridículo
de algún famoso literato.
Me...
Bastante he vivido con mis huesos
como para ser tema de tertulias
en salones de esmeralda.
No señores.
Yo no tengo ganas.
...
Menos poesía en otros labios.
Juan Carlos Rivera – Argentina
Imperfectamente la nada
“(…) el ojo lascivo/
socavando la pes...
Buenos Aires, día húmedo si los hay.
Hombre de hábitos nocturnos
"(...)ahora es cuando surges y ya
no necesitas tocarme (....
tonterías imperdonables
y las fantasmas no puedan ser extirpados nunca/
triste lugar común de todos los malos poemas.
¿Sie...
a sus manos amenazantes de amor.
Ya no estará más encima de mí.
Yo estaré, quizá, detrás, sangrando los viejos balazos.
La...
Luis Ossa Gajardo - Villa Alemana, Chile
LA PALABRA
Y la palabra es una fresca alborada,
el rojo sustento, la cósmica cari...
nobles pupilas me esperan…
Por este puente cruza
la agitación de mi espíritu,
la sangre de mis sueños o la linfa serena ;
...
Marta Manríquez, Traiguén – Chile
VINO ROJO
A hora que mi madre se fue al cielo
que mi hijo tiene diminutas pelusas
en las...
MI OTOÑO
Afuera un ballet de hojas lanza su coreografia en el viento
algunas rojas, amarillas y marrones
forman una alfomb...
Niños que buscan hombres y mujeres para sentirse menos solos para sentirse
bien amados hasta cuando amanece bien temprano ...
JAVIER ALVARADO -PANAMA
De Soy mi Desconocido (2008)
UNA ABUELA Y UN NIETO
RETORNAN DE LA NIEBLA
A mi abuela Lucila Medran...
por siglos y siglos de velas apagadas.
Pero aún así la abuela espera
y abuela y nieto
son rimas pastorales que retornan de...
JUAN CARLOS RIVERA - ARGENTINA
OVEJA FUERA DEL REBAÑO
“(...) honrado será el que no altere la
balanza de pesar las culpas/...
De nada servirá que cadáveres y máscaras
con caras de Dr. Jekyll y Mr. Hyde,
torpemente abandonadas en el recodo de mi esp...
que surcan los ejercitos invisibles ,
y todo descendió entre el
campo ardiente de las descendencias .
CARTA ABIERTA A SERG...
que corren al fondo del pozo
del desierto.
Florecen cactos que derraman
lágrimas
en el oasis de los espejos volubles
que r...
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Poemas transmitidos el martes 12 de mayo de 2009 por el programa Radio Web de Ingrid Odgers, escritora chilena.

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Prog Ed17 Ingrid Odgers

  1. 1. Programa Radio Web Ed 17 – Ingrid Odgers LAURA FUENTES BELGRAVE - COSTA RICA A PESAR DE VALLEJO Corrí desde el Pantéon hasta la Ópera; tropecé con decenas de gringos y palomas, escupí mis remordimientos sobre el Sena, te ví querido vagabundo durmiendo la resaca, seguí corriendo con los pulmones destrozados, las cuerdas de la lluvia envolviéndome los pies, caí por una larga escalera de oropel, barroco, mudéjar, romano, no supe la clave de esa ciudad extraviada tantos siglos atrás, la piedra de la ribera izquierda era arenilla, asfalto cosido a las suelas que perdí, no hubo mapa ni plan de acción solamente los destellos de un café, quizás una catedral sumergida bajo el cognac de un vasito quebrado en un lugar de la noche cuyo nombre no olvidaré, a saltos la plaza, el burdel latino, donde por cierto extranjera me sentí, ya no podía parar de correr, descalza la luna me sorprendió o tal vez el sol a través de las pirámides, la policía preguntó pero subí al domo, te busqué entre las musas, los compositores, el ritmo loco de mi respiración, cómo detener esta carrera, no tenía la rosa de la calle de Poissonniers conmigo, la magia era un mal truco de aprendiz, bajo tierra todos los cuerpos circulando medio muertos al amanecer, ni un solo punto y aparte, entrecortada es la voz que escucho llamándome y corro, no sé hacia dónde, una vieja pesadilla de gárgolas sobrevuela el amor que resbala de un tocado de plumas ausente, el orinal de Duchamp en un escenario de tuberías a cielo abierto, nueve metros cuadrados para incubar tu alma hasta nuevo aviso, los domingos el parque, la panadería, los niños que parecen felices, 1
  2. 2. las trampas que nos ponemos solos alrededor de una torre herrumbrada, para seguir corriendo bajo la lluvia, para encontrar a la niña de once años bajo el puente, esperándome después de haber corrido empapada de todo, tan sucia la tricolor, Víctor Hugo enmohecido en algún baño turco, las cruces en lo alto, los marchands de arte por lo bajo, ¿dónde estaba mi punto cardinal, el poema que no me dejaría morir entre la vida? Me detengo para tomar aire, y vos todavía seguís ahí, salpicándote los piececitos en los charcos, creyendo en París a pesar de Vallejo. (Del poemario inédito Álbum de recortes) ESTO NO ES UNA METÁFORA Hoy ha muerto una metáfora. Golpeada una y otra vez por una regla de madera en su nuca. La asesina ha tomado el cuchillo de cocina, para desmembrarla desde el vientre sin ninguna poesía. En la ducha: 2
  3. 3. el hígado, los miembros, los riñones. En el lavatorio: los sesos. El pálido corazón de figura literaria deshecho bajo el agua. La metáfora enterrada conserva a su lado una identificación: la de mi tío, asesinado y descuartizado sin poesía que valga para su resurrección. (Del poemario inédito Vino la muerte y no tuvo tus ojos) SOY ESA OTRA Soy esa otra, la que huele a hierba y manantial al incendiar su pecho de mar. Soy terremoto, guerra, animal convulso de la historia. Costilla ineludible de la lluvia, heredera del grito iracundo de la tierra. Me desbordo sin equipaje entre madreselvas y geranios. Mi piel es una quimera de la aurora 3
  4. 4. que se desvanece entre lágrimas. Efímera naturaleza que cada plenilunio se desgarra en un aullido interminable. Soy campana y tumba de la vida. Mi lanza está preparada y mi corazón henchido. Hoy he conjurado mi propio enigma. Yo soy esa otra, la hembra primitiva. (Del poemario Penumbra de la paloma, editado por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes. San José, Costa Rica: 1999.) RAFAEL ROMERO - GUATEMALA ESCÉPTICO SEPTIEMBRE vida, perdóname el insulto de querer vivir cien años en un solo día perdona que mi estómago suene como si llevase una paloma dentro es hambre de ficción, es sólo eso la inconformidad es un rinoceronte rosa y yo soy un grito lamiendo el silencio lo sé, mi mundo es un hotel barato en donde nunca se convive muchas horas perdona que reclame excesos la luz del sol ya no me escuece hay un aire de quebranto circulando intentando ahuyentarme como a un inmundo y trémulo becerro perdóname la insensatez de rebelarme de escribir epístolas desnudo pero ante todo, perdóname la terquedad estos años de alegre ubicuidad en las vacías cuencas de mis ojos REVUELO lo es y no lo es 4
  5. 5. el diáfano murmullo que se extiende en un papel en blanco vocablos en bruto que aúnan su fe para formar guirnaldas y oníricos colirios carnaval hechizo e insurgencia medusas en la mar revuelta el poema lo es crepúsculo sinuoso que se aclara la garganta quien escribe no lo es pájaro desmesurado de alas muertas CADA MAÑANA IMAGINO TIOVIVOS ir de soledad en soledad en un collage de idas y venidas que al final son despedidas el que camina por las calles no soy yo es sólo un niño que ha escapado del calor de la manada pero mi voluntad ahora es tan pesada como la pierna de una vieja que cojea por la gota y me detengo, bajo la lluvia y titubeo si volver es la mejor opción o un caro riesgo cuántas ganas de un señuelo presagios vacilantes que se adhieren a mi pecho sonrisa inerte de ventrílocuo el rostro de una máscara que se hace secreción humana ha sido así desde mi infancia no hace falta leer las instrucciones antes de este juego 5
  6. 6. GUILLERMO ACUÑA - COSTA RICA BATIRSE EN DUELO ¿Valdrá la pena desenfundar estas palabras si el poeta tiene el papel torcido por la aventura, el vino, la mujer, el espanto, Los comerciales, El sol de mediodía que ya no es sol el Tsunami interior, el fin que se acerca, en vivo y a todo color El Dios, Lo vivido, La mujer que tiene para si y su delicia, El arte de sufrir, La desgracia de reírse de la suya….? Digo. ¿Será todo tan necesario? (Del poemario en construcción En Cuerda Floja, 2009) (Sin título) Hormigas que caminamos por el balcón del teatro, el balcón azucarado de las piernas. Somos semillas casi perfectas, como amanecer oliendo a una palabra inconclusa. Ser la línea paralela a otra línea, y bifurcarnos sobre un libro invisible, cuestionable como la teoría de los pobres. La resonancia hueca. El pos-mentalismo vendido como chicles de menta, 6
  7. 7. y nuestras manos, tan juntas como un aplauso, como la causa de José y la cárcel; Hacemos tantas cosas juntos, en nuestras espaldas llevamos las ocho horas para bebernos los nidos donde aquietar la palabra, El regaño y el sistema ricardiano, y otra teoría de Darwin. Al final crecemos be-viendo fábulas Y cuando damos el primer beso Estamos listos para la segunda escena. (Del poemario Programa de Mano, Editorial Arboleda, 2008) ÓSCAR LEIVA - COSTA RICA (Sin título) te dejo un tirón que germina de autobuses, te pareces a la ausencia... Leonardo Blanco Echeverri Últimamente me limito a hablar, tan desproporcional esa lengua que delata y descubre. Desde el último encuentro conmigo mismo, las causas se justifican de acuerdo a los hechos. Ahora te uso como una especie de mantra, no sé si por amarte o creerme eso. Esa convicción empieza desde tu idea, tu forma, tú mi Creación, ahí apareces, tal como te quiero, sin interrupciones, besándote por el ilimitado cuarto donde transpiramos. ¿Cómo renunciarme a tí? Ahí apareces, cuando la distancia se nos acaba y son otras las distracciones que suscitan a olvidar que fuimos. 7
  8. 8. Últimamente me limito a hablar claro, prefiero reiterar, ser el Ser que se existe y existiera, dejándote, en la cama que refleja tu cuerpo e interpretarte quisiera, por esas tierras fabricadas en la alborada de esos senos tan míos, como esos poemas siempre iguales en contenido. Prefiero reiterar y ya no ser el mismo, disgustarme afuera... esperarte adentro. ÓSCAR LEIVA - COSTA RICA EPITAFIO DE LO MISMO Si decir es interiorizarte, quiero decir poco, quiero vocalizar con mis manos ese cuerpo de horas que se desgarran. Reclamando el fruto, quiero entrelazarme desnudo por la abadía de tus piernas. Si amar es significado, santifícame con tu lástima, que sólo quiero escucharte de agitaciones. INSTANTE Conocí a un perro en la aproximación hacia la noche se encontraba. Por su estado me pareció algo viejo y por lo tanto también sabio. No me equivoqué. Dirigí mi mano hacia su cabeza, la deslicé suave y lento sobre ella. Él me miraba casi lejos de esa mirada trascendental, nunca he sentido ese frío placentero nuevamente. Decidió acompañarme largo rato en ese silencio mutuo. Sabía hablar traspasando largas edades en el confín de los ojos. Él 8
  9. 9. Primero los he visto malos y pronto desaparecen por los tumultos. Luego vuelven cansados y reflexionan en la tarde de la vida. Primero los he visto sucios y sin importancia, odiando, amando, tirando piedras a la vida, incluyéndome a mí, un viejo de otra especie. Luego ya en el ocaso vuelven su lástima a mí. Buen perro- piensan. El instante acaba fugándose por la eternidad, suele fugarse el pasado y el presente, acaban siendo olvido. Parece confundirse lo que es y no es, la noche se mezcla de sonidos y así se intensifican hasta que el sueño arremeta contra sus víctimas y agonizando mueran en él. Conocí a un perro. Mariana Martínez Esténs - México Oye Tengo que volver a verte. Sentirte amanecer, oír tus promesas, tus incoherencias. Decirte que no sin dejar de tocarte, decirte "me voy", con los pies enraizados en el piso mugroso donde cayó el telón de nuestros cuerpos. Te repito y lo sé, amo a Diego y me es difícil dejarlo. Debimos decir algo antes de estar así, paralizados de orgullo, sordos al palpitar de labios y la explosión inevitable de estas manos desobedientes. Sospecho, que es más fácil prometerle a mujeres ajenas, pero diluyo esta poca lucidez en la lengua, mientras voy saboreando tus cuentos de cuervos y reptiles, fingiendo que nunca los había oído antes. Nunca de tus labios. 9
  10. 10. Busco desaforada quien me mienta, quién me diga su musa, su todo, promesa dejar de fumar, ir al gimnasio y hacerme feliz como quien pinta una barda. Un "fixer upper" es la tentación suprema de cualquier mujer criada por las telenovelas. Amo a Diego y me es difícil dejarlo, pero no imposible. Hoy de mañana, guardé todos sus regalos, porque es martes y viene la basura, quiero no saber que dejo un hombre bueno por un hombre del que solo sé tres fobias y que le gustan los perros. Vine, porque me prometiste un elefante. Promesa Después de tanto andar mis pies llagados la piel de sal cubierta, iluminada, Mi pelo en llamas y el rostro ya llovido. Me encuentro, postrada frente a ti. He traicionado mucho te dudo te desdigo evado grito aullo Vuelvo Una y otra vez otros deseos han penetrado mi carne, cruceros visitantes suavecitos, llegando al puerto abierto que es mi cuerpo, para luego huir... pececillos prófugos del Norte que evaden en sueños el quedarse, que fluyen por mis piernas tibias, amadas, descansadas, buscando buscando…. He amado como un hombre y eso no es mucho, intermitente serie de foquitos de navidad que es intensa y se apaga y intensa y se larga intensa iluminando a medias nuestro sexo. 10
  11. 11. Pero hoy he llegado, con el pelo en llamas el rostro ya llovido, Si no se te para no importa, tendremos toda una vida para que tu pene sepa que sí, que tiene mucho que temer. Ni toda la fidelidad ni toda la obediencia podrían cerrar mis poros tan terrosos, mis curvas deslavadas, mi cicatriz de los días…oxidada y ahí, ardiente en las tardes de calor o en el invierno. Ni el asfalto llovido puede lavar nuestros muertos, estos acribillados que traigo en las pupilas, los secuestros debajo de las uñas, el cuerno de chivo que te supe la primera vez que bailamos. ¿la recuerdas? Somos de la misma muerte, de la misma decidía de los días, 22 policías en dos semanas…I can beat that you know, I can beat you…. juntemos nuestros rastros, reconozco a semefo impregnando tu camisa. La reconozco mía, muy mía. Y aquí estoy, con el pelo en llamas, el rostro ya llovido. Prometiendo cuidar de tu fiebre siempre: Tu convalecencia será mi poder y tú, perro fiel de quien te lanza una aspirina…amor mío. Prometo también que reiremos seguido con películas de Mauricio Garcés fumando mota. Reinventarme sobre las ruinas de siempre aunque llegue el laúd de cada martes. Amar mis cicatrices, cristales estrellados, telarañas de bala, ahí, justo debajo del pezón erecto de aquella madrugada. Prometo hacerte el amor encendida, sin cortinas, sin rencores ni esperanzas ni mañana. Sin gritar tu nombre, para no equivocarme. Ahora, aquí postrada Con el pelo en llamas y el rostro ya llovido Me sabes bien, la mierda que soy y que sería no abaniques con alas de libélula no finjas la sorpresa, sólo quédate. 11
  12. 12. abuelo I mi abuelo es un hombre grande de ojos azul borroso mi abuelo es tosco y creativo y ciego viste camisas a cuadros y tirantes es alcohólico le dicen don Antonio y Tío Pepe mi abuelo come aceitunas, sardinas y cuadritos de queso con sotol antes de la comida se queja de la comida insulta a las sirvientas, a las mujeres tontas, a las mujeres gordas, a las mujeres Es como un caudillo abusivo violento confiable le gustan las pistolas y de vez en cuando, se lleva a un nieto a su cuarto y le da un chocolate. II mi abuelo tiene cáncer vocifera que se va a pegar un tiro cada cinco minutos su voz retumba por el largo pasillo custodiado por fotos de boda y un sillón destripado nadie le cree pero a todos les arde algún lugar del cuerpo cuando lo escuchan es como una tuna, no se puede abrazar III mi abuelo tiene un jardín con nueces y mandarinas y tortugas también tiene a mi abuela a las tortugas hay que ponerlas en una jaula un año para que no se las coman los pájaros porque su caparazón es suave como la piel de los higos ¿cuanto tiempo hay que enjaular a las abuelas? 12
  13. 13. Gerardo Escalante - México ROSTRO SOBRE AGUAS INSALOBRES La larga mano del día descansa sobre el teclado del puente un hombre sobre aguas revueltas mira vagar una huella de burbujas un líquido caliente y turbia como un satélite orbitando en silencio en torno a objetos sin misericordia Así el poeta mirando alrededor no con desamor sino con esa memoria rupestre de los artistas modernos Había perdido la imaginación por eso saltó desde la amable orilla y se arrojó directamente a su taza de café Lumbrera, Año 2, núm. 6: http://mx.geocities.com/sangredelasmusas/lumbrera/Lumbrera_6.pdf EL SECRETO Un joven mastín lanza una bocanada hacia el gorrión que ha caído de la rama Al no poder escapar, el golpe de uno de los colmillos de la bestia parece haber quebrado sus alas, pero el perro no consigue engullirlo y corre tras su dueño mientras la pequeña ave muere de hambre durante el transcurso de las horas Las hormigas aguardan en la compleja sombra de la tarde y pronto le arrastrarán para extraer la porción perfecta de niebla de su cráneo y satisfarán el anhelo por conseguir el mayor secreto en la historia 13
  14. 14. de las especies: el vuelo Literal. Gaceta de literatura y gráfica, núm. 20 BREVEMAS • Ojos, piel y manos de virgen. Boca de virgen… No cabe duda, la profesión de esta mujer es llevarnos al infierno • La señora que ofrecía flores bajo el puente, vendió toda su oscuridad • Un sol mezquino obligó a todos a ofrecer la luz • Las manecillas ranuran el brazo sobre el que orbitan Cada latido se corresponde con el suyo dorado: queda el muñón solo y su sangre siempre es su brillo Algunos de estos “Brevemas” aparecen en Siete poetas, Oaxaca, Almadía, 2006. • SELLO Ana abre un ángel al séptimo día de su llanto • Digamos que no tenía poemas de amor que dedicarte, pero una gran cantidad de bastardos nacieron estos días 14
  15. 15. • DIOS II Arranca tu nombre de la boca de los ignorantes, ten piedad de ellos DANIEL MORENA - URUGUAY de Prehistoria del agua. PUEBLO DE AGUA .......................¿El agua es femenina o la mujer es oleaje, .......................río nocturno, playa del alba tatuada por el viento? .......................Octavio Paz el paso parejo de los peces una línea recta o sinuosa violada por un salto efímero… perlado puño de escamas que traza en el aire un triángulo sol profundo y alado que vuela un instante y se orbita la herida delgada del horizonte sumerge el rojo viejo y doloroso del sol la última luz desnuda salpica el agua de espejos antes de irse y la endulza las rocas aguardan la tibia lengua de la ola siguiente ágiles como una res liviana tres barcas recogen la red final con los mismos peces multiplicados casa adentro una mujer de canas lacias teje un pan con la infinita harina se afina el aire como el grito inconsolable de un pájaro dos médanos simétricos guarecen la villa y un arroyo los naufragios y sus hijos de madera y de hueso ropa y esqueleto de las parcas del mar las púas del invierno longilíneas filosas como una huella de gaviota en la arena laceran la intemperie sacudida de ladridos y grillos un espasmo leve de rocío lacra una tormenta anunciada violenta también habrá pesca al alba disipo tu sueño al habitar la mañana la casa trepo al hueco entre tus pechos dormidos mi mano cóncava tapiza tu cuello luminoso columna de mármol suave página en blanco circular 15
  16. 16. las grietas de tu boca entreabierta anuncian un sino de arabescos que no descifro traspaso la hondura fluida y la cortina fluyente y tibia de tu ventana negrísima no inundaré las costas entre tus piernas camino de agua hacia a un pueblo de terciopelo laberinto de un solo corredor que te abre y te une dejemos que la fiebre avance hasta la tarde sin lamentar el poniente que gotea su lágrima en la clepsidra sal que no pesa agua adentro en tus mares mujer líquida copa hasta el borde de océanos que al beberte vuelco en las ramas de mis dedos y en mis propios ríos mujer fluida al vértice de tus muslos sana mi larga busca un delta de orillas rosadas y negra espuma el agua perdida desde siempre un día más mujer atados un día entero de monstruosa salvación girando en este Todo luminoso infernal rodeados en un lazo de cuatro patas y dos cabezas podré desmorir ser brasa y latir en el murmullo de tu corriente profunda río descalzo y sin peso donde se licua el recuerdo podré desnacer multiplicado y sin memoria recompuestas las astillas del espejo roto dentro tuyo late el que fui liso fluir como antes de hundirme en las aguas de los años como antes de que mis átomos se combinaran cuando era filo del viento canción liviana silbada bajito cuando parecía no ser o era algo del Todo no mutilado tu profunda entraña me desvive tu adentro tenue que compruebo delicado caricia de una rosa incesante párpado que lava al ojo insomne fundo entre tus cejas la mirada hasta quedar un cíclope de sangre agolpada animal que te galopa y rehuye que se vuelve despacio a sus pasos sobre la arena y la tiniebla que desconoce sobre la piel que viste tus huesos frágiles ando y desando tu boca púrpura color sin tristeza en tus labios tus manos obturan el párpado de mi sexo lo anidan en la rosa profunda 16
  17. 17. por un camino gutural y niño bordeado de sollozos y espinas te miro está el espejo me veo viéndote me huelo respirándote respiro con tu sollozo de niña perdida de mujer que vuelve a sus primeros pasos con mi mano trémula apretada sigo a la deriva tu huella por una vereda de baldosas rotas de años de rayuelas limadas por la intemperie de manos que hacían cometas y que las remontaban de lluvias que te lamieron dulcemente de naranjas frescas trabajosamente chupadas hay un piano asordinado respetando la siesta las cuentas de vidrio de un collar y la muñeca que te hizo madrecita risas crueles sin remordimiento y nostálgicas misas en latín una alcancía con flores secas y una lágrima siempre a tiempo en la eternidad de esta sacra unión silente y si mi confesión alcanza verás a uno que me habitó diletante súcubo y doble espejo –insulté prójimos lejanos que no conocía quise ser Valjean y el cura que (al perdonarlo) nos perdona invadí alcobas inocentes satisfecho y me alejé del satisfecho que me ocultó mi remedio fue el deseo y mi enfermedad le inventé un rostro de arena al enemigo que desmoroné escuché mi latido de metal en una espada y otro de sangre limpia en una encía sin mácula casi perdí y cada batalla que no di es un eslabón que arrastro por el páramo roto que tus besos restañan– lo pasado y lo porvenir da igual si nuestro reflejo converge acaso resta algún etcétera …ya en una diáspora de sotanas regresa la nada una plegaria quiebra el silencio la sacra unión se fragmenta con el vacío en qué pensás corona de espinas sucedánea al éxtasis cae un muro líquido sin cáliz donde volcarse desmantelado el deseo nada queda o nada había desmaduran los rostros se despliega la sombra con su capa de légamo azulado Afuera también es la noche. 17
  18. 18. DANIEL MORENA - URUGUAY DOS DERIVAS el placer de no hacer nada la religión del agua páramos poco edificantes siempre a punto de poblarse “TORMENTA DE NIEVE: …” (*) *”Tormenta de nieve: un vapor a la entrada del puerto.” Tela de Joseph Mallord William Turner; 1842. .......................A Joseph Turner a bordo las sorpresas de siempre la mirada anhelante por el ojo de buey la montaña de agua cayendo el circular designio del catalejo que anuncia anclar la tierra acaso firme y el terror sublime de echar raíces esas letras del epitafio sólo entre nubes se deja ver el sol sólo real entre reflejos velado como el buque entre la niebla mancha móvil oscuro naufragante duplicado en el agua cuadro sin cara lienzo sin ángulos vórtice del puerto arándose mueven al barco las curvas los colores de un anti paisaje el mar y el cielo fundidos móviles como un viento y la vela que lo embolsa el horizonte sin ruptura deletreado con trazo íntimo continuo la imaginación desnuda obrando sin rectas el delirio sobrio de un inglés distinto el agua casta no cesa y mana 18
  19. 19. fluye con delicada fuerza con dedos hacia la orilla y uñas estiradas manos que rascan muelles como un arpegio un sonido que aguarda estallar contra la roca pulir una piedra y hundirse Marcela Saldaño - Chile Desde el fondo de la magnífica tragedia (2003) Selección Del capítulo: Sobresalto Desde el fondo de la magnífica tragedia Los alfileres son asuntos fuera de las palabras asuntos cotidianos como el llanto y la ceniza la belleza suele espantar y qué el sol puede salir por cualquier agujero después de una borrachera y la simplicidad puede ser un beso de nueve aristas es así se dice que el tiempo siempre tiene las respuestas que esas sean para los otros, para los que prefieren esperar me bebo y me derramo en la otra arista en el otro juego seremos los fieles las habitaciones son algo fuera de la noche y porqué no también fuera de los días la paciencia no me alcanza siento un gran gusto por quienes no temen por los que saben el secreto el despropósito es el centro exacto de las cruces un sentido de cíclope la ternura abrazada a este juego demasiado oscuro La profanación a escala real es el crimen merecido por las mejillas del cierre Un pretexto, la lluvia una traición demasiado exquisita. 19
  20. 20. La esfinge depositada en el cutis Marcela Saldaño - Chile “El hombre necesita un dios para su debilidad un dios para su amor. Pero yo busco un dios para mi crimen Para mi herejía idolátrica.” Carlos de Rokha Mi crimen está en esas creencias en la sonrisa entumecida y en un paisaje de imágenes rotas. El primer mundo me vio nacer, es cierto, aunque aún no he recobrado a mi parentesco deforme y sombrío. Sin raíces me mantengo en pie. Los viejos designios son parte de los versos nocturnos, las colecciones lejos de la furia. II El peso de las letras, de mis brazos en las manos es el atardecer característico, anclado a la última carnicería. Retrata la caída donde los frutos intervienen en extensiones artificiales. Paraísos de ceniza sobre charcos y reflejos de saeta. III Todo es tan cierto los pasos ya no dejan rastro, aún no recobro ese parentesco deforme y sombrío. El fin son los cadáveres que silban, las venas fuera de la boca. Bebo la noche al confundirme con la vigilia. Los gestos son un sonido de epidermis, cuya profundidad se aproxima a un blanco gemido. La tempestad se anula como un caballo que duerme. La tormenta hace florecer al tercer sitio, sin saber pertenezco a la canción, a los libros sin nombre, a mi furia, a mi gracia, a las manzanas doradas que robé. Capturo al atardecer más próximo, puedo ver la mueca los signos de crimen y muerte. IV Soy el vigía y la estrella deforme de esta noche. El círculo negro que se ancla en este espacio que es solo evidencia Quiero recorrer una planicie, cuando el verbo se cae y troca los pedazos de la noche Costilla sobre costilla paseo al cadáver vuelvo a la evidencia, hay algo que se escapa al despropósito 20
  21. 21. hay algo que ríe La imaginación de los pocos es la tragedia que me falta, el crimen cerca de la magnificencia, una situación de espera y cacería que logra transformar los pliegues y me entrega la sortija. La fecundidad que sea de los pocos, de la oscuridad y la estrella deforme de esta noche, un círculo negro de contenido indescifrable. La opción nula en los espéculos sagrados La notoriedad del tiempo Matriz rota como objeto enrarecido. Nidos de oscuros cuervos Innombrable eco que desde antes y después anida en los cuervos anida en las bocas, anida en lo oculto, en lo oscuro Aun después ahí estará cantando de noche, cualquier noche dejándonos más allá del tiempo, más allá del ataúd más allá, más allá de todo Aun cuando ya hemos olvidado siempre estructuramos algo símil, algo que nos viste de azul y muere Ahora somos particularmente amargos y ciegos, cantamos despacio. Vivimos en oscuridad dejándonos sentir Sin necesidad de oscuros cuervos, oscuras aproximaciones. Marcela Saldaño - Chile Selección del capítulo: Aproximaciones a la tragedia El jardín obsceno de la belleza espéculo marca de la obscenidad conduce a la belleza construye el contorno suave de la equivocación esto es solo una cavidad fuera de proporción que constituye todo y nada 21
  22. 22. los escenarios perdidos son proporciones que forman parte de los tempranos juegos pensar en esta noche como si nada es la marca que sobrepasa las manifestaciones la hora de la cópula está bajo la mesa no importa la hora de los vidrios rotos es una maldición dentro de casa mientras la noche nombra a los frutos parte de la conciencia divina los escenarios son encontrados que sean para los otros. otra vez. La locura de un ciego dentro de un cuadro la oscuridad reside en el anonimato, cuando hablo de algo tengo que ser eso, cuando camino con alguien somos tres o uno. y ese encuentro cuelga de todas las vitrinas. después vuelvo a repasarlo. la fugacidad me produce hartazgo. aún así convivo en la complicación y veo como danzan los duendes y ya nada importa solo esta conciencia, la certeza es un rostro de muchas habitaciones. 22
  23. 23. Issa Martínez - México AÚN EN OTOÑO Y encontraron tus dedos el tiempo perdido entre mis piernas, capturaron la espera de las horas los ojos, y no hubo almanaques que recordaran el transcurrir de los años. Un minuto bastó para reconocer qué partes de mi carne se atemperaban en el vértice de tus suspiros: lugar de pájaros y silencios que se conduelen y reclaman desde el murmullo del agua, y el inolvidado presentir de mi seno en tu boca. Se nos intuyó la piel con sabor a pertenencia en los labios, acaso las manos anidaran secuelas de distancia, pero no, aún sabían modular orgasmos en preámbulo. Siempre supimos que aún en otoño, cuando en tus esperas enuncié mi primavera dulce, y la verdad de los milagros… 23
  24. 24. GAVIOTAS DORMIDAS Gaviotas dormidas… Solo la gata, tragándose el rumor del mar desde el olivo de sus ojos, le maúlla a la ausencia de la luna hasta hacerse noche. Gata-noche, con las estrellas llorándole en las pupilas, derramándose desde las sombras del aire oscuro sobre los brazos de la pleamar, y se vuelve sal o nieve. Gata-sal, disuelta en lágrima infinita, sigue buscando la ausencia de la luna, en silencio: porque el maullido se le quedó en la noche. Acuarela de mar y plata entre umbrías, la luna maúlla y el mar le acaricia el sexo… Algunas noches, solo algunas, se escucha el estremecedor silencio de una gata-nada, arrullando el sueño de las gaviotas…No se sabe dónde termina la noche y empieza la soledad... y el silencio. 24
  25. 25. Marietta Morales Rodríguez – Chile La caravana en Santiago Deambulo por las calles de fuego , como el ave muerta que cae , en las fontanas de las monedas , de esos viajeros que regresan de una elegìa . Las luces de neòn de los cines , en el sabor del polvo blando en el baño . Emulando a la hija vertiginosa que lanza bocanadas de angustia . En la elegancia decadente de un palacete de la vida alegre . Huyendo de los paparazzi , los malditos engendros de Fellini . Observaron a los perros famèlicos que comen la sobra mezquina de un banquete sibarita de un duque , en el brillo de las calles de Santiago , en las piedras de las caminatas . Los semàforos cambian como pinceladas fatuas , de un pintor renacentistas , en los bailes de los espàrragos . Las esquinas de las calles de Santiago como polos achatados del aliento de un rinoceronte . Es el puente del malabarista travieso . Un torrente del càntaro de vino , cae sobre la noche en las calles de Santiago como un rinoceronte alado sobre las avenidas resbaladizas , en la gigantografìa de la belleza . 25
  26. 26. Viviana Fernández Herrera - Chile ACOMPÁÑAME Acompáñame a calzar mis zapatos a contar los nudos del piso a secuestrar el abril que sólo fue mío Nunca tuyo Nunca amado Acompáñame. Sólo es época de estambres caídos de mi dolor truncado en la mudez. Los jotes tocan el bandoneón en la esquina de mi casa y vuelvo a los nudos, al piso que deletrean mis pies. Acompaña al desahuciado que maneja los rodamientos del eje central izquierdo a escuchar la crudeza que el inferior y superior labio conjugan tu labio. “No hubo amor” dices y el café humea más a prisa “Un encuentro muy especial entre dos personas que se admiraban, y juntas creían que el mundo cambiaba" dices y el sorbo quema mi garganta. 26
  27. 27. TU ESPECTRO Como concentro como pienso como renovar los días la piel mimetizarme y armar una nueva bocanada de aire para relevar tu nombre para vaciarme de ti y des aflojar la añoranza estoy convertido en esquirla bañando mi lengua con la tartamudez que aguijonea mi pulso la presión que empuña mi cavidad izquierda satura el lodo abraza a mis cuencas con tal de estancar a las acuosas me infiltré en la suciedad del atardecer magro y aquí estoy vertido aún sobre tu espectro. 27
  28. 28. Leonor Dinamarca, Santiago, Chile METÁFORAS NEGRAS Yo no seré poesía ni viento tempestuoso. No seré poeta porque esa es la máxima mentira del idioma. Mis vestidos serán los mismos de siempre. Mi cama será mi sepultura. Las flores crecerán tras mi desidia. El amor se irá, como tantas otras veces de mi vida...No pretendo ser poeta. Qué mierda haría tratando de ser otros. Enfrascada en círculos herméticos. Gritando por estandartes que nunca fueron míos. Sentada en un trono que no me interesa. Preocupándome por tener un sitio en la mente ajena... Cuando ni yo misma recuerdo, claramente, mis promesas. No pretendo ser alguien cuando he bebido Sidra con la Muerte. Yo vengo desde el fondo del pecado… No podría vivir en los libros de Historia, ni en las antologías poéticas, ni en las clases de Castellano. Nadie creería en mí. Sería un espectro hecho mal por otras manos. Una voz que nunca fue, realmente, mía. Sería lo que todos quisieron ver: 28
  29. 29. Una leyenda comprensible en falsedad de los humanos. No podría vivir en un doctorado ridículo de algún famoso literato. Me daría risa tener que alimentar la pobre mente de los idiotas. Me revolcaría en mi tumba al ver cómo pierden el tiempo descifrando mis palabras... Yo no seré poesía. Ni poeta. Prefiero vivir en la mente de los locos. En el delirio de los insomnes. En el corazón de los bipolares. En cada persona del esquizofrénico. En la mirada sincera del autista. Convertida en viento. Convertida en árbol. Pero ¡No! Señores… No seré poeta. No me alcanza el tiempo ni las ganas para vivir rodeada de mi misma lengua. Para levantarme, temprano, en las mañanas y ver este reflejo cruel en los rincones de mi casa. No tengo tiempo... No me quedan ganas... Me basta conmigo misma como para escucharme en otras voces, mal recitada en otras camas. No tengo tiempo… Y no tengo ganas. 29
  30. 30. Bastante he vivido con mis huesos como para ser tema de tertulias en salones de esmeralda. No señores. Yo no tengo ganas. Dejen a esta ilusa contar hormigas por las tardes. Los duendes recogerán todo despojo, ellos se encargarán de mi cadáver. No quiero ser la carga de los vivos. No quiero ser molestia para nadie. Déjenme contar hormigas. Seré feliz intoxicándome de cifras… Y no traten de decir que soy poeta, el viento siempre trae mis verdades. Prefiero ser maldita o cualquier apelativo conveniente; pero no me entreguen galas que no quiero. Maldición. Confusión. Crucifixión. Maldición seré para todo aquel que me recuerde, se llenarán de mariposas blancas sus mañanas. Sonreirán como idiotas creyendo en la fidelidad de mis palabras. Soñarán conmigo... me verán con alas, con el encanto de un vampiro, con la profundidad de mi voz susurrando conjuros malhadados. Seré la brisa de suspiros y de encantos. Seré cualquier cosa que deseen. 30
  31. 31. Menos poesía en otros labios. Juan Carlos Rivera – Argentina Imperfectamente la nada “(…) el ojo lascivo/ socavando la pesada mugre del tiempo/ enamorando”. David, de Francisco Morán. Ni siquiera fantasear que existe algún deseo/ una metáfora perdida en cierta esquina opaca. Ni siquiera imaginar que haya arrojado su cuerpo en el camino, despojado sus ropas, saciado su sed/ en el vino ácido de un cántaro roto, donde atan sus tristezas los bienaventurados de este mundo, los peregrinos. Yo conocí a cierto señor con embarcaciones de poco lastre/ las bendecía con los reflejos proveniente de algún faro fantasma en la medianía ignota de una isla con mala prensa/ las lanzaba al mar con la furia de Odiseo, sin pensar en algún puerto seguro sólo en un derrotero ilusorio fuera de sus costas, en una escapada a tiempo. Somos imperfectamente la nada/ esa luz irreflexiva que lo cobija todo sin pensar en los animales cabizbajos que van al matadero. Somos imperfectamente la vigilia/ las escaramuzas y equívocos de algún pescador que se pierde en la inmensidad que lo eterniza. Somos la nada imperfecta/ un grano de arroz tendido al pie de un plato de lentejas rancia que nadie come/ peces claros que saltan dentro de la tarralla y el morral para terminar sin cabeza, puestos en orden de prioridad en alguna sartén con poco aceite. Somos imperfectamente el deseo el impasible ocio que atraviesa la ventana para dar luz a un velador estéril, donde alguien lee este tonto poema imaginando marineros y putas que invitan a beber sin aliento en ciertas tabernas con puerto oscuro de fondo. Siempre el instante imperfecto del encuentro/ eternizará el incurable hedor a tregua en alguna cama al amanecer. 27 junio de 2005. 31
  32. 32. Buenos Aires, día húmedo si los hay. Hombre de hábitos nocturnos "(...)ahora es cuando surges y ya no necesitas tocarme (...)" Cangrejos, golondrinas, de José Lezama Lima Eras la terrible criatura de vientre generoso/ el enigma del milagro a tiempo en medio de todas mis interrogantes. Eras como las frágiles gaviotas que llegan a las costas simulando la efímera posibilidad de una venganza para volver a poblar de aves aquellas jaulas vacías. Un hombre más loco que una cabra se extasió demasiado ante el espejo difuminado en una ciudad con olor a cloacas privadas y periódicos arrojados en las alcantarillas, pero ya no era un semejante, sino un encantamiento con lengua de cristal. Ahora sólo tengo el arroz con mango de sus bromas colosales sus fuegos fatuos incendiando esta llovizna y aquellos clásicos temblores por una palabra sospechosa. Nunca creí en los hombres con hábitos nocturnos e historias demasiado heroicas para ser ciertas. Estamos a punto de parecer perfectos aunque nuestras voces aún mastiquen ciertas 32
  33. 33. tonterías imperdonables y las fantasmas no puedan ser extirpados nunca/ triste lugar común de todos los malos poemas. ¿Siempre es justo mirar atrás para hacernos las mismas preguntas de cuando comenzamos? MARIO CAPASO - ARGENTINA La Vida me Mata Para Martín. Todo. Siempre. Por el destino prefijado hace siglos, o por el azar del amor encontrado unas horas atrás, o por la fértil inocencia de la mujer desconocida, por suerte para mí, la vida me mata cada noche, puntualmente. Me tira un cable chiquitito. El Chavo es una excusa. Él entra a la habitación y es una locomotora, me pone de espaldas y ya sabe contar. Se ensaña conmigo, me aplasta y me golpea, me hace cosquillas y se atiene a las consecuencias, me amenaza con su arma de dos dedos, certera en su agitado temblor de principiante. Y yo me entrego alzando rendidas las manos. Y él dispara el monótono estampido de juguete. Y me asesina sin piedad, compasivamente. Porque mientras él me siga matando seguiré viviendo, amarrado a la cama, cada noche. El Chavo, allá lejos, es una excusa. Y en el día tan cercano del último disparo, me despediré de la vida de dientes flojos, de la sonrisa morena que moja mis labios. Y seguiré a la distancia sus pasos, que se alejarán buscando caderas que se rindan 33
  34. 34. a sus manos amenazantes de amor. Ya no estará más encima de mí. Yo estaré, quizá, detrás, sangrando los viejos balazos. La Danza de la Vida Desde un costado del camino, mientras miro las nubes permanecer y cambiar, la siento, lejanamente reconocible, pasar a mi lado, rozándome apenas con nuevo fervor las viejas quemaduras. Y si distraigo un instante el mirar de lo eterno, y abstraigo la mirada en lo concreto de lo efímero, la veo. La veo volar por avenidas anchas de urgencias vanas. Despegar en airosos aeropuertos, buscando lejos lo que está cerca. La veo tropezar hablando con celulares muertos de silencio. Fumar en bares clandestinos, mientras el semen germina para toser su rutina de irremediables hoteles. La veo subir en el ascensor malhumorado de los lunes, bajar corriendo las escaleras de los viernes, saltando peldaños de brisa fresca. La siento languidecer en escritorios de piedra, cerrarse en tornos enmudecidos por el aceite oxidado, prosperar en largas mesas de marfil y esbeltas siluetas. La veo buscando la salvación eterna en remotos casinos, o en pozos profundos y generosos de ilusiones cansadas. La veo arrodillarse en iglesias que no se humillan, palidecer y temblar, desobedecer en los inevitables hospitales blancos. La veo, en fin, esperar la noche para bailar en los cementerios innombrables. 34
  35. 35. Luis Ossa Gajardo - Villa Alemana, Chile LA PALABRA Y la palabra es una fresca alborada, el rojo sustento, la cósmica caricia; en tu frente… el beso leve. Es la palabra un cálido fruto ; brota y arde, madura en el silencio… sangra en el canto abierto. El vuelo alza sobre constante nieve. ¡Dejadla escapar de vuestras redes! Del Libro :”Alzo la Voz” El PUENTE Sobre un torrente de palabras inertes, hacia la otra ribera tiendo mi supremo puente. En lejanas praderas 35
  36. 36. nobles pupilas me esperan… Por este puente cruza la agitación de mi espíritu, la sangre de mis sueños o la linfa serena ; abajo corren aguas fieras. Aquí armoniza el cielo y la tierra, la palabra sencilla y el profundo silencio, la espada y la estrella, lágrima y suspiro… El alma que comprender pudiera el signo de mis ojos, el eco de mi ardor, la sombra de mi desvelo, a lo lejos verá la gloriosa atadura de las dos riberas. Del libro: “Alzo la Voz” 36
  37. 37. Marta Manríquez, Traiguén – Chile VINO ROJO A hora que mi madre se fue al cielo que mi hijo tiene diminutas pelusas en las axilas y la voz le ha ido cambiando me siento sola frente a un espejo en un bar lleno de obreros, oficinistas, parejas y borrachos. Me bebo un vaso de vino rojo esquivando las miradas insolentes Llevo en mi escote una rosa encarnada y hasta mi pelo, recien teñido tiene tonos amarantos Solo me falta gritar ¡Viva la revolucion !! pero me conformo con responder en una encuesta que admiro al "Che", a Allende y a mi amado mi amor imposible Victor Jara asesinado pero vivo en mi corazón las mujeres cuchichean Una de trigos limpios no entrarìa sola a tomarse un trago y menos con ese pelo rojo ese escote, esa rosa y ese aire extraño me río sola se me acabò la plata me tomè dos copas de vino tinto llamo a la chica pido la cuenta y digo en voz alta "Chao, adios" 37
  38. 38. MI OTOÑO Afuera un ballet de hojas lanza su coreografia en el viento algunas rojas, amarillas y marrones forman una alfombra perfecta que amortigua mis pasos Desnudos de hojas tiritan bajo la escarcha los arboles tal vez extrañan los nidos y el trinar bullanguero de los pàjaros Y yo camino con mi propio otoño cuarenta años de dulce y agraz una carrera jamàs ejercida un matrimonio fallido un hijo Ìndigo otro amor que me abandonò por mis arrugas y mi hijito cinco tìas ancianas que se iran pronto y nada màs que las dos solitarias gotas de agua salada que corren por mi rostro mientras camino sobre la alfombra que puso a mis pies Mater Natura. FLORENCIA SMITHS - CHILE Hay niños Hay niños bajitos que aprenden a estirarse en cuerpo y mente como un equilibrista del fuego elástico en las sienes Hay niños de pelo oscuro que impulsan a las neuróticas a campos de dulces concentraciones y torturas Hay niños de gestos torpes que no saben prender bien el cigarrillo de la mujer pero que al quemar poco a poco el dedo índice le encienden una hoguera de recíproca fugacidad Hay niños atentos educados como orfanatarios en donde asienten a las más mínimas órdenes sean estas sexuales o no Hay niños pulsionados y llevados a torrentes por sus vasos coagulados de puro gesto 38
  39. 39. Niños que buscan hombres y mujeres para sentirse menos solos para sentirse bien amados hasta cuando amanece bien temprano y se dan cuenta que la piel se les está arrugando Hay niños que altos en su compostura implantan una mirada definitiva en las cortezas de los ojos de otras niñas Ellas se ilusionan porque piensan que los niños altos con el pelo revuelto miran así para siempre y las arrojarán a sus brazos como testigos impávidos de asesinatos múltiples Hay niños grandes de manos de pianista en alguna pauta perdida niños de uñas blancas casi transparentes como sus palabras desperdigadas en el ocio de una noche borracha Los silencios de esos niños ángeles son como costritas que se posan leves en la epidermis del deseo y las niñas ancianas osan tocar las escamas como evidenciadas ante un acontecimiento elemental de suspicacias Hay niños que temen un poco cuando se les ama Hay niños que piensan que las citas a medias en bares de hoteles no tienen más destino que escribirlas en cuadernos antiguos y a cuadros Hay niños profanos y fugaces, emancipados en las fiestas de sus magnetismos eternos Hay niños blancos de cejas castañas que alimentan pasiones de niños en la fuga de un cuadro en el punto de una coma existencial Hay niños amados que uno sin conocer ya está adorando y cuando llegan Las miradas son la comprensión de una letanía imposible e inigualada de tanto esperarla Hay niños bellos como la prisión de los bosques a cierta hora Niños que acuden a los sueños porque sus cuerpos están hechos de inconsciencia pura Hay niños suaves y viajantes en los ojos de los trenes en la noche a punto Hay niños que cuando abrazan resquebrajan y mutilan quietamente la presión de la muerte en la espalda tensionada Hay niños cruentos veloces displicentes asombrosos cuando hablan Hay niños de todos y de nadie Niños que se dominan solos y que nadie sabe controlar porque no son predecibles como el frío en los dedos y en los huesos Hay niños que dicen te quiero lento y bajo Hay niños malcriados y hermosos que ciegan al sol con sus movimientos retardos Hay niños que he visto que he tocado que he coloreado Pero nunca había conocido a un niño hecho de ángel a oscuras en la cofradía de las especies en la lubricación de palabras que vienen no sé de dónde nunca así había desde niña sido embebida por un niño de-mente que en su locura lógica determinara los rasgos de las huidas y los bordes traspasados hay niños ciertos pero de tan inmensos la falsedad asoma sin querer en sus textoscuerpos 39
  40. 40. JAVIER ALVARADO -PANAMA De Soy mi Desconocido (2008) UNA ABUELA Y UN NIETO RETORNAN DE LA NIEBLA A mi abuela Lucila Medrano de Carrizo. In memorian. Se ha ido la luz y cortan las tinieblas del lenguaje, el parque solo es asediado por amantes terrestres y pájaros de petrificada espuma; forasteros como reses deambulan en el corral de los comensales. La abuela espera en la casa con los panes abiertos y la leche de la acostumbrada vaca. Aquel niño va con su linterna a recorrer las huellas de su yo el primo enfermo solo deduce la luna de su maldad y aquel niño sigue caminando 40
  41. 41. por siglos y siglos de velas apagadas. Pero aún así la abuela espera y abuela y nieto son rimas pastorales que retornan de la niebla. HECTOR CEDIEL - ARGENTINA LA MÁS ALTA SOLEDAD Nadie se imagina el frío del corazón y de las piedras Naufragué en alta mar Sobreviví al fuego, a la sed al hambre y al olvido He contemplado por horas sin esperanza hacía el horizonte No sé en donde vibra la vida o en donde se cocinan las buenas nuevas No sé si recorriendo las calles vacías pueda encontrar una razón para vivir Siento frías la mirada las manos ,los pies y todo lo que me rodea Siento un inmenso vacío en el alma Todos los caminos que conducen a la felicidad se esfumaron en una misteriosa bruma Ahora solo le hablo al silencio y dejo que el tiempo fluya sin razón, sin destino Soy como las hojas del olvido barrido por los dientes del rastrillo 41
  42. 42. JUAN CARLOS RIVERA - ARGENTINA OVEJA FUERA DEL REBAÑO “(...) honrado será el que no altere la balanza de pesar las culpas/ y valiente quien acepte el castigo/ y ha de crecer quien comience a andar después de haber caído”. Éxodo, Celima Bernal. Vengo de desahogar mis rabias bajo el árbol de las lamentaciones con mi atormentado esqueleto ya sin piel lacerante y bordado de magulladuras a punto de quebrar el cristal que le inmuniza de los cuervos inclementes. A quién le regalaré la terquedad de este sollozo y quién recibirá la última mirada compasiva cuando el tumulto arrastre río abajo la certidumbre que me seca. Los amigos no imaginarán cuánto recé por ellos, recostado sobre el brocal del pozo donde apenas se dibuja el fantasma de alguien que deseó crucificarme tramando con alevosía y prepotencia sus silencios. 42
  43. 43. De nada servirá que cadáveres y máscaras con caras de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, torpemente abandonadas en el recodo de mi espalda, intenten convertirme en el ser taciturno que fallece o que alguien disfrazado de Dios asesine su ternura con gestos de premeditada resurrección. Lejos, tan cerca de la agónica palabra que se pudre sigo almacenando la alquimia de quienes saludan y aplauden la furia de la oveja fuera del rebaño, ante las nuevas luces del mundo. Marieta Morales Rodríguez - Chile EL RINOCERONTE Hace un milenio que bajamos al borde del barro , donde vimos a un enorme rinoceronte prehistórico enjaulado entre hojas quebradizas , con el cuerno al cielo como el filo del cuchillo que corta al mundo en dos mitades . La humedad de su cuerpo , cayo como granizos durante el temporal en el campo asoleado de la ira . Los pescadores observaban a la monumental bestia abrirse como redes en el infinito . Donde los pequeños entes anidaban en el interior de interminables líneas del camino de la podredumbre , 43
  44. 44. que surcan los ejercitos invisibles , y todo descendió entre el campo ardiente de las descendencias . CARTA ABIERTA A SERGUEI En la pista de aterrizaje, caminas ansioso en busca del olor del habano de la vieja Cuba. Como el sentir de la médula de millones de hormigas que pululan en los pasillos gélidos, de esos viajeros eternos que llevan a cuesta el madero de su cruz, que arde en la inmensidad del mar, sobre la línea horizontal de tu mirada. Se cruzan los campos imperfectos de la creación. Las turbinas de los aviones encienden los motores de esos alientos casi divinos, que se balancean en el árbol del poder en las noches póstumas después del tornado que emanó del pararrayo en la vieja biblioteca. UNPLUGGED DE LA ARIDEZ El telón ha caído y los aplausos retumban en las rocas de antiguas fortalezas, junto a las fichas de la suerte esquiva, en la neblina espectral que camina en los barcos varados en un jardín de arena. Las velas se encienden con las calaveras cósmicas y las fumarolas emergen en los volcanes del diluvio como manantiales 44
  45. 45. que corren al fondo del pozo del desierto. Florecen cactos que derraman lágrimas en el oasis de los espejos volubles que reflejan pisadas de antiguas caravanas, que vieron amaneceres desde la luna. El costal de nieve se rompió en la línea horizontal del ocaso. Los paraguas se abren en las tumbas. Los cuervos beben el néctar de las abejas. 45

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