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  • 1. El Arzobispo de Santiago de Compostela Carta Pastoral a los Jóvenes Diocesanos con motivo de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. “Arraigados en Cristo” Cuando sigue vivo en todos nosotros el eco gozoso del encuentro nacionalde Jóvenes en Santiago en el contexto del Año Santo Compostelano 2010, osrecuerdo que el Papa nos ha convocado a participar en la XXVI Jornada Mundial dela Juventud que se celebrará en Madrid del 16 al 21 de agosto próximo. La distanciageográfica que nos separa de Sydney no fue obstáculo para que tuviéramos unarepresentación en esa Jornada Mundial. En esta ocasión, en Madrid, la presenciadiocesana de jóvenes ha de ser muy numerosa y cualitativamente significativa. Nuestra Diócesis y la Jornada Mundial de la Juventud Nuestra Diócesis no puede olvidar aquella IV Jornada Mundial de laJuventud, celebrada en el Monte do Gozo en el año 1989, y que de alguna formamarcó camino. Agradecemos a Dios este don y asumimos la responsabilidad deacrecentarlo con nuestras actitudes y presencias. Estas no han faltado en lasdiferentes Jornadas Mundiales. El Papa en su Mensaje para esta Jornada nos dice:“Ya en 1989, algunos meses antes de la histórica caída del Muro de Berlín, laperegrinación de los jóvenes hizo un alto en España, en Santiago de Compostela.Ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raícescristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: “Arraigados yedificados en Cristo, firmes en la fe” (cf. Col 2, 7). Os invito a participar en este eventotan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal. Además,quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los quevacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisivapara la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cadauno de nosotros”1. La Jornada Mundial de la Juventud es una explosión de juventudy una sementera de esperanza en medio de la indigencia espiritual que se trata decompensar con la saturación de cosas y de productos materiales que ni siquieraestán al alcance de todos. Traigo a la memoria aquel hermoso pensamiento dePascual cuando escribe: “Hermoso estado el de la Iglesia cuando solamente essostenido por Dios” (Pensées 861). 1 BENEDICTO XVI, Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, 1.
  • 2. El Arzobispo de Santiago de Compostela Un acontecimiento de gracia para todos. Ya que la próxima Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en nuestro país medirijo a todos los diocesanos, y no exclusivamente a los jóvenes, porque entiendoque se trata de un acontecimiento de gracia que afecta a toda nuestra Iglesiaparticular. Es evidente que cualquier Jornada Mundial que convoca la Iglesia:Misiones, Paz, Medios de Comunicación, Enfermos, Vocaciones, etc. es unainvitación que se nos hace a todos para que fijemos nuestra atención y nosimpliquemos activamente en la consecución de los objetivos de dicha Jornada.Permitidme por tanto que insista en que la Jornada Mundial de la Juventud nosimplica a todos: sacerdotes y diáconos; miembros de la Vida Consagrada; laicos:catequistas y profesores, matrimonios, niños, jóvenes y ancianos; parroquias grandesy pequeñas, rurales y urbanas, centros escolares, asociaciones laicales, así comonuevos movimientos; en una palabra: atañe a todos los bautizados. Por este motivo entiendo que es esencial que a partir de ahora redoblemosnuestros esfuerzos para informar y dar a conocer lo que significa esta JornadaMundial de la Juventud así como el mensaje que el Santo Padre nos envió el pasado6 de agosto de 2010 convocándonos para este gran encuentro. Es convenienteconocer y difundir la Historia de las Jornadas Mundiales de la Juventud y elprograma teológico-pastoral de las mismas, explicando que se trata de una fiesta dela fe cuyo centro es Cristo y que es una rica experiencia eclesial que busca laconstrucción de la civilización del amor, sin olvidar el aspecto vocacional delencuentro. Todos los miembros de la comunidad cristiana tienen derecho a estarinformados. Aunque en alguna parroquia haya pocos jóvenes o no puedan ir pordiferentes motivos, hay que motivar a la participación. Me imagino que en algunacelebración de domingo y con los grupos de jóvenes se abordará este tema. Tambiénse debe introducir a diario, ya desde ahora, alguna petición “por los jóvenes y por losfrutos pastorales y espirituales de la próxima JMJ Madrid 2011”. Incluso se podría ver laforma de ayudar económicamente a los jóvenes que realmente lo necesiten para quepuedan desplazarse a Madrid. Una oportunidad extraordinaria. Una Jornada Mundial con estas características es una ocasión extraordinariaque no podemos desaprovechar en nuestra pastoral ordinaria. De entrada nos ayudaa pensar y analizar cómo es nuestro trabajo con los jóvenes y si estamosrespondiendo al reto que supone la evangelización de los mismos. En la Visitapastoral compruebo la desazón de muchos padres y abuelos que, habiendosembrado la semilla de la fe ven que ésta se marchita en el corazón de sus hijos ynietos por muy diversos motivos. Todos constatamos que cada año que pasa se hacecada vez más difícil tender puentes y establecer contacto con los jóvenes. Ante las
  • 3. El Arzobispo de Santiago de Composteladificultades objetivas que encontramos debemos caer en la cuenta que tal vez no setrata de “hacer más” sino de analizar “cómo lo hacemos”. En pastoral el “cómo” estan importante como el “qué”. Mirar a Jesús de Nazaret Si queremos acertar con el estilo de nuestra pastoral tenemos que mirar almismo Jesús de Nazaret. Durante su vida el Señor estuvo siempre en íntima unióncon el Padre. Comprobamos que todo el Evangelio está salpicado de versículos quedestacan que Jesús se retira a orar, pasa la noche en oración e incluso llega a dirigirsea Dios Padre en público. Debemos perseverar en la oración, vivir más unidos aCristo, orar con más insistencia por los jóvenes y con los jóvenes. Fruto de nuestra unión con Cristo en la oración personal, en la lectura orante de laPalabra y en la celebración de los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía,crecerá en nosotros la esperanza. Las dificultades en transmitir la fe a los jóvenes sonuna magnífica oportunidad para crecer en esperanza y confianza en Dios. Si conhumildad decimos como Simón: “Maestro, hemos estado bregando toda la noche y nohemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes” (Lc 5, 5) estoy seguro quetambién vamos a experimentar la sorpresa y la admiración ante lo que Dios puedehacer partiendo de nuestra debilidad y pobreza. Otra de las características del estilo del Señor es que nos invita a salir afaenar en grupo, en equipo, o al menos siempre de dos en dos. (Lc 10, 1-9) No llegacon que en una parroquia o colegio se trabaje mucho pero en solitario. El Señor nosindica que hay que trabajar desde la comunión, aportando cada uno los panes y lospeces de sus estilos y carismas, y dedicando tiempo a reunirse para programar encada zona pastoral. “La coordinación, como manifestación efectiva de la comunión, tiene suraíz en el mismo ser de la Iglesia y de nuestra fe en Jesús. Sus palabras “que todos sean unocomo Tú, Padre, estás en mí y yo en Ti” (Jn 17, 21) son la raíz de la coordinación. A la vez,la coordinación fortalece y acrecienta la comunión”2. Claves en la pastoral con jóvenes Para trabajar con niños, adolescentes y jóvenes necesitamos suscitar ennuestra Archidiócesis una generación de personas que se sientan llamadas a estatarea. Los sacerdotes y los responsables de la pastoral de los colegios, movimientos yasociaciones han de suscitar este entusiasmo, descubriendo la grandeza y belleza detrabajar en este campo pastoral. Aunque los niños, adolescentes y jóvenes deben ser 2 Conferencia Episcopal Española, Orientaciones sobre Pastoral de Juventud, 26
  • 4. El Arzobispo de Santiago de Compostelalos protagonistas en este itinerario necesitan el acompañamiento de alguien formadoy con experiencia para hacer bien su camino. Ha sido muy gratificante para mí encontrarme con algunos jóvenes que sesienten llamados por Dios a salir al encuentro de otros jóvenes para hacerles unapresentación positiva de Cristo. Todos conocemos casos de personas que se marchanun año con alguna ONG, o que hacen un tiempo largo de voluntariado… Aunqueparezca una locura ¿no sería posible ofrecer a algunos de estos chicos o chicas, laposibilidad de que dediquen un año de su vida a formarse e implicarse a tareasdiocesanas de primera evangelización? Estoy convencido de que entre nosotros hayjóvenes dispuestos a entregarle al Señor un año de su vida para que otros vivan unaexperiencia gozosa de Iglesia. Otra de las claves en nuestro trabajo pastoral con los jóvenes es que hay queayudarles, ya desde niños, a que tengan su encuentro personal con Dios. Oigo confrecuencia que los niños y adolescentes, en su mayoría, vienen a la parroquia y alcolegio sin haber recibido un primer anuncio explícito y vivencial de Cristo. Esurgente caer en la cuenta que en nuestras celebraciones y catequesis hay muchos queno conocen a Cristo. Aunque estén dentro de un proceso catequético, necesitan eseprimer encuentro con Él que les haga descubrir las posibilidades de su vida interior.Con frecuencia una Jornada Mundial de la Juventud, vivida así en clave de primeraevangelización, puede ayudar a que muchos jóvenes experimenten este encuentrotransformador con el Señor que les motive a iniciar un itinerario de profundizacióny maduración de su fe. Cuando hablamos de jóvenes, no me refiero exclusivamente a aquellos quese están preparando en la actualidad para la confirmación. Os invito a pensarespecialmente en los que se confirmaron en los últimos dieciocho años; es el tiempoque llevo aquí entre vosotros como obispo. A muchos de ellos los confirmé yopersonalmente. ¿Dónde están ahora? ¿Siguen viviendo en la misma parroquia?Muchos catequistas, profesores y responsables de grupos habéis visto pasarpromociones y promociones de jóvenes. ¿Seguís en relación con algunos de ellos?¿No sería posible hacerles llegar la invitación a participar en esta Jornada Mundialde la Juventud? Al Buen Pastor le duele que una sola oveja se pierda, y deja el restodel rebaño para ir a recuperarla. (Mt 18, 12-13) Es también la actitud del BuenSamaritano que se detiene ante el que sufre, se pone a la altura del que está herido,lo cura, le venda las heridas, lo sube a su cabalgadura y lo lleva a la posadahaciéndose cargo de todos sus gastos (Lc 10, 30-37). Ciertamente la pastoral con los jóvenes nos complica la vida; es más ¡nosexige la vida! Soy consciente de lo mucho que se está trabajando, pero ¿somoscapaces de dejar lo urgente para atender a lo importante? Y lo importante es
  • 5. El Arzobispo de Santiago de Compostelaescuchar y hablar con los que forman nuestras comunidades. Los niños,adolescentes y jóvenes necesitan ser escuchados y acompañados. Cuidar la amistad con los jóvenes Si el sacerdote, el catequista, el profesor o el animador pastoral cuidan laamistad con los jóvenes habrá una respuesta positiva cuando surja la invitación aparticipar en algo. De ahí la importancia de ir juntos a la Jornada Mundial de laJuventud y aprovechar esta ocasión de conocer y entablar amistad con los jóvenes.Se trata de una oportunidad para que los jóvenes conozcan mejor a los sacerdotes desu zona, surja la amistad entre chicos y chicas de diferentes lugares y, al regreso deMadrid, se concreten posibilidades de hacer grupo y caminar juntos. A pesar de todo lo expuesto, es muy probable que muchos jóvenes siganignorando en qué consiste esta Jornada Mundial de la Juventud y no se sientananimados a participar en ella. En este caso nuevamente es el Señor el que abrecaminos que nosotros ahora podemos recorrer. Jesús habla de aquel hombre quedaba un gran banquete y envió a su criado a avisar a los convidados. (Lc 14, 15-24)Muchos de ellos tenían excusas reales: uno había comprado un campo, otro unosbueyes y otro se acababa de casar. También en nuestro caso oiremos justificacionespara no ir a Madrid: me ha ido mal el curso, son las fiestas patronales o no mealcanza el dinero. Sin embargo el dueño de la casa le dijo a su criado: “Sal aprisa a lasplazas, y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.Y al ver que todavía quedaba sitio lo envía por tercera vez: “Sal por los caminos ysenderos, e insísteles hasta que entren y se llene mi casa”. ¡Ahora es el momento deinsistir! Si lo hacemos confiados en la Palabra del Señor y vamos a buscar a aquellosen los que en un principio no pensábamos la gracia de Dios se desbordará congenerosidad. Como os decía al comienzo de esta carta, claro que me gustaría que fueranmuchos los que me acompañaran en el viaje a Madrid para participar en esta granfiesta de la fe, manteniendo la esperanza de que especialmente puedan veniraquellos jóvenes que están pasando por diferentes dificultades espirituales ymateriales. El Señor nos espera en Madrid, aunque de manera especial a aquellosque están cansados, agobiados o sufren cualquier tipo de herida en su cuerpo o ensu espíritu. Comunidad abierta y acogedora. Una de las posibilidades que nos ofrece esta Jornada Mundial de laJuventud es ser Diócesis de acogida entre el 11 y el 15 de agosto. Me consta que en
  • 6. El Arzobispo de Santiago de Compostelamuchas parroquias ya se han ofrecido familias para acoger a los jóvenes que van avenir esos día a compartir su fe con nosotros. Si en algo nos caracterizamos es pornuestra acogida sincera y cordial. Algunos grupos vienen de países cuya situacióneconómica es muchísimo peor que la nuestra. ¿No habrá en una parroquia 30familias dispuestas a acoger a algunos jóvenes? ¿O al menos 20? ¿O quizás 10?Agradezco a los párrocos, catequistas, colaboradores y voluntarios el interés y lagenerosidad que estáis manifestando al recibir en vuestras casas a jóvenes con elmismo cariño con que os gustaría que los nuestros fueran recibidos en el extranjero. La religiosidad con espíritu de fe en el tercer milenio Me dirijo ahora a vosotros, queridos y queridas jóvenes. En esta sociedadnuestra, un tanto desasosegada, al hacerme a vuestro camino, he percibido que ospreguntáis qué sentido tiene nuestra existencia en el mundo; qué posibilidad hay dever el futuro con esperanza cuando no se intuyen unas señales que la legitimen;cómo puede construirse una convivencia en libertad, comunión y verdad con lacerteza de que es una empresa humana realizable; cómo podemos liberarnos de lasnegatividades que padecemos y restan credibilidad a nuestra existencia muchasveces perdida entre las nieblas de nuestras perplejidades; y finalmente qué nospuede aportar el cristianismo en esa búsqueda constante de la plenitud de destino.Son cuestiones que lleváis en el hondón de vuestra alma y en la mochila de vuestraexistencia y que hago mías en vuestro acompañamiento, orando y reflexionando convosotros, y deseando iluminar el camino que estáis haciendo. Tengo la percepción que sentís la inquietud por lo religioso, pero que aveces vivís una religiosidad católica “a la carta”, sintiéndoos atraídos por lo que hoyse denominan religiones “civiles”: ecología, deporte, culto al cuerpo humano…, o porcorrientes espirituales con sello intimista. El descenso en las creencias religiosas vahabitualmente acompañado de un ascenso de supersticiones. En este sentidoadvierte el Papa Benedicto XVI: “El apóstol Pablo recuerda a los hermanos,contagiados por las ideas contrarias al Evangelio, el poder de Cristo muerto yresucitado. Este misterio es el fundamento de nuestra vida, el centro de la fecristiana. Todas las filosofías que lo ignoran, considerándolo “necedad” (1 Co 1, 23),muestran sus límites ante las grandes preguntas presentes en el corazón del hombre.Por ello, también yo, como Sucesor del apóstol Pedro, deseo confirmaros en la fe (cf.Lc 22, 32). Creemos firmemente que Jesucristo se entregó en la Cruz para ofrecernossu amor; en su pasión, soportó nuestros sufrimientos, cargó con nuestros pecados,nos consiguió el perdón y nos reconcilió con Dios Padre, abriéndonos el camino dela vida eterna. De este modo, hemos sido liberados de lo que más atenaza nuestra
  • 7. El Arzobispo de Santiago de Compostelavida: la esclavitud del pecado, y podemos amar a todos, incluso a los enemigos, ycompartir este amor con los hermanos más pobres y en dificultad”3. Esta Jornada Mundial de la Juventud es un momento providencial paraclarificar los interrogantes con los que camináis. Cristo viene a vuestro encuentro ycomo a los discípulos de Emaús, también os pregunta qué conversación traéismientras venís de camino. Es una llamada a romper el individualismo religioso ytratar de vivir la fe en Cristo compartiéndola con la comunidad de creyentes. “Cadacreyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creersin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe delos otros”4. Nada de acomodamiento San Pablo exhortaba a los romanos diciéndoles: “No os amoldéis a estemundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernircual es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que agrada, lo perfecto” (Rom 12,2).El Papa Juan Pablo II les decía a los jóvenes austriacos que no hicieran caso a quienesa diario les inyectaban la idea de que la juventud actual no tenía futuro, que losjóvenes de hoy son una gota de agua perdida en el mar, un número casual de unaestadística, una parte sin importancia en la computadora mundial. Esta impresiónpuede llevaros a hacer dejación de vuestras responsabilidades con placeres efímeros,con el mundo ficticio del alcohol y de la droga, con la indiferencia o también con laviolencia, viendo a veces la muerte como una aparente y última solución. Todapersona humana es mucho más y trasciende esas realidades dramáticas. Es posible que los jóvenes tengáis que vivir más cuesta arriba que nunca,pero quienes se atrevan a vivir audazmente esa cuesta arriba encontrarán en la cimaun futuro del que vivir y por el que luchar. Dar por supuesto el fracaso es unatrampa para los jóvenes y sirve de coartada para los que optan por la mediocridad.No hemos inventado un mundo imposible para justificar en él nuestras derrotas. Losjóvenes habéis de tomar la vida en las dos manos y construirla cada mañana y cadatarde, recordando las exigencias a las que debéis ser fieles para una calidad de vidasegún el proyecto de Dios, y reconociendo la verdad y el amor como criteriosauténticos en vuestra actuación. No permitáis que el interrogante sobre Dios sedisuelva en vuestra alma tan quebradiza por falta de un ideal, de entusiasmo, deganas de hacer algo. El “hacia arriba” y el “hacia adelante”, lema del peregrino, sonuna misma tarea. Dejaos interpelar por compromisos elevados que encontráis en lasBienaventuranzas y vividlos en la Iglesia de la que podríamos decir de manera 3 Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, 3. 4 Catecismo de la Iglesia católica, 166.
  • 8. El Arzobispo de Santiago de Compostelasencilla “que está destinada a ser el lugar donde Jesús actúa visiblemente en elmundo”. Para esto es necesario estar arraigados y edificados en Cristo. “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Cf. Col 2,7) Sin duda el lema de esta Jornada Mundial nos da las claves para interpretarla sinfonía de nuestra existencia que vio Dios que era muy buena cuando salimos desus manos bondadosas. En nuestro peregrinar hemos añadido notas disonantes en elpentagrama que nos marcó a cada uno de nosotros, pero no debemos olvidar quedonde abundó el pecado, sobreabundó la gracia. Dios que nos creó a su imagen ysemejanza, nos ha hecho libres aunque no ignoraba los riesgos de nuestra libertadpues como dice San Pablo, muchas veces viendo lo que es mejor, hacemos aquelloque no deberíamos hacer. En este sentido el Papa nos llama a estar arraigados yedificados en Cristo, firmes en la fe. Una existencia vivida según el Espíritu de Cristodevuelve la confianza en la vida cotidiana y posibilita el dar esperanza a otros en lahistoria, recordando que las condiciones para su autenticidad son la oración, lapalabra de Dios, los sacramentos, la actitud de servicio, la espera de la ciudadanía delos santos. En esta experiencia los que buscáis a Dios, lo encontrareis en Jesucristo enquien se ha hecho visible el rostro de Dios. Que no se vuelva vuestra alma atrás,cuando os dé la bienvenida. Estáis en una tierra donde habéis visto crecer el roble y el eucalipto, en esediálogo vivo entre el desasosiego vertical del segundo que avanza hacia lo alto y lareciedumbre anclada del primero. No trato de comparar, admiro simplemente labelleza de ambos. Sin embargo no dejan de ser una parábola de la existenciahumana en perenne crecimiento, abierta a toda oscilación de la historia y capaz derejuvenecerse desde su interior. La fidelidad acendrada por el dolor y la pacienciapueden ser realidades poco brillantes pero si necesarias para dar expresión a nuestrafe en el mundo y así hacer presente a Cristo entre los hombres. Sobre Él, que es lapiedra angular, tenemos que construir la casa de nuestra existencia para que ni laslluvias ni los vendavales la derriben, anclados en una fe firme que nos hace fuertesen la esperanza. Exhortación final También yo os animo, queridos jóvenes, a participar en la Jornada Mundial,con vuestra oración y con vuestra presencia, acompañando también a numerososjóvenes que estarán en nuestra diócesis los días previos a la celebración de la JMJ.Podéis comprobar una vez más que “los jóvenes en cada situación, en cada región dela tierra no dejan de preguntar a Cristo: lo encuentran y lo buscan para interrogarlo
  • 9. El Arzobispo de Santiago de Compostelaa continuación. Si saben seguir el camino que El indica, tendrán la alegría de aportarsu propia contribución para su presencia en [este] siglo y en los sucesivos, hasta laconsumación de los tiempos"5. En Cristo "por un camino nuevo y de vida que nos hatrazado" (Heb 10,20) encontramos la fuerza para vivir aquellos valores morales quegarantizan la dignidad de la persona y sostienen la construcción de una sociedadjusta, libre y fraterna. Al Apóstol Santiago el Mayor, testigo y mártir de la fe, y a María, Madre dela Iglesia, encomiendo con todos vosotros el fruto de esta Jornada Mundial de laJuventud que como arco tenso puesto en las manos de la Iglesia quiere lanzaroscomo flechas a la diana que tiene su centro en Cristo. Domingo de Ramos del año 2011, VIII Centenario de la Consagración de laCatedral Con mi afecto y bendición en el Señor, + Julián Barrio Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela. +Julián Barrio Barrio, Arzobispo de Santiago de Compostela 5 JUAN PABLO II, Exhortación Apostólica “Tertio Millennio Adveniente”, 58.

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