Los Residuos Urbanos en la Comunidad Valenciana. Estado de la Cuestión

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Estado de la Gestión de Residuos en la Comunidad Valenciana: Reducción, reutilización y reciclaje de residuos, valorización energética, diseño de ecoparques...

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Los Residuos Urbanos en la Comunidad Valenciana. Estado de la Cuestión

  1. 1. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónLOS RESIDUOS URBANOS EN LACOMUNIDAD VALENCIANA: ESTADODE LA CUESTIÓNUNIVERSITAT DE VALENCIAIMEDES-Instituto Mediterráneo para el Desarrollo SostenibleBorrador 1 julio de 2006
  2. 2. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión CRÉDITOSDIRECCIÓND. Emerit Bono MartínezD. Juan Antonio Tomás CarpiEDICIÓNUNIVERSITAT DE VALENCIAIMEDES-Instituto Mediterráneo para el Desarrollo SostenibleEQUIPO DE INVESTIGACIÓN. IMEDES-Instituto Mediterráneo para el Desarrollo Sostenible: D. Tomás Martínez Soria (coord.) D. Enrique Navarro Obrer D. David Mestre Navarro Dª. Mercedes Romero de las Heras D. Jaume Serra Miguel Dª. Sonia Sanz PorteroPATROCINADORES CONSELLERIA DE TERRITORIO Y VIVIENDA TETMA SENDA AMBIENTAL-GRUPO SEDESA SOCIEDAD DE AGRICULTORES DE LA VEGA-SAVBorrador 2 julio de 2006
  3. 3. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónCOLABORADORES URBASER VAERSA GIRSA SAG-Sagunto CIERVAL Cámara de Comercio de Valencia FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias). PP (Partido Popular). PSPV-PSOE (Partido Socialista Obrero Español). EU (Esquerra Unida) – L’Entesa. UV (Unió Valenciana). C.C.O.O. (Comisiones Obreras). Asociación de Consumidores AVACU AVEADS (Asociación Valenciana de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible). Acrebo-Ecologistas en Acción.Borrador 3 julio de 2006
  4. 4. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión INDICE1. INTRODUCCIÓN. RESIDUOS & SOSTENIBILIDAD: DEL RESIDUOAL RECURSO ....................................................................................................D. Emerit Bono MartínezD. Juan Antonio Tomás Carpi SALUDA DEL CONSELLER DE TERRITORIO Y VIVIENDA. ................. .. D. Rafael Blasco Castany2. APERTURA DE LAS JORNADAS .....................................................................D. Rafael Blasco CastanyD. Emerit Bono Martínez3. GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS: ECOEFICIENCIAY SOSTENIBILIDAD. ..............................................................................................D. Juan Antonio Tomás CarpiD. Emerit Bono Martínez4. LA PROBLEMÁTICA OPERATIVA DE LA GESTIÓNDE RESIDUOS URBANOS. ....................................................................................D. Ángel La Orden. Director General de SEDESA.5. DEBATE SOBRE MODELOS DE GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS............6. VALORACIÓN ECONÓMICA Y AMBIENTAL DEDIFERENTES SISTEMAS DE GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS. .....................D. Javier Sebastiá Aguilar. Director General de TETMA.7. BALANCE Y POLÍTICA DE GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS ENLA COMUNIDAD VALENCIANA: LOS HECHOS. .................................................... 7.1. PRODUCCIÓN .......................................................................................... 7.2 RECOGIDA SELECTIVA DE RESIDUOS URBANOS. .................................... 7.3 VALORIZACIÓN Y ELIMINACIÓN 7.4. LA POLÍTICA DE RESIDUOS EN LA COMUNIDAD VALENCIANAD. Germán Rodríguez Fontana. Jefe del Servicio de Residuos de laBorrador 4 julio de 2006
  5. 5. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónConselleria de Territorio y Vivienda.Dª. Carola Aragón Álvarez. Técnico del Servicio de Residuos de laConselleria de Territorio y Vivienda8. LA SENSIBILIZACIÓN Y LA EDUCACIÓN AMBIENTAL COMOHERRAMIENTA DE GESTIÓN DE LOS RSU. ......................................................IMEDES-Instituto Mediterráneo para el Desarrollo Sostenible:D. David Mestre NavarroD. Enrique Navarro ObrerD. Tomás Martínez Soria9. LOS ACTORES SOCIALES Y POLÍTICOS FRENTE A LAGESTIÓN DE LOS RESIDUOS URBANOS. ........................................................... 10.1. DEBATE SOBRE LA CUESTIÓN. ...................................................... 10.2. ANÁLISIS CUALITATIVO. ..................................................................10. RESUMEN CONCLUSIVO ......................................................................................D. Emerit Bono MartínezD. Juan Antonio Tomás CarpiBorrador 5 julio de 2006
  6. 6. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión1. INTRODUCCIÓN. RESIDUOS & SOSTENIBILIDAD: DEL RESIDUO ALRECURSOD. Emerit Bono MartínezD. Juan Antonio Tomás Carpi Zeus: ¡Oh dioses! ¡De que modo culpan los mortales a los númenes! Dicen que las cosas malas les vienen de nosotros y son ellos quienes se atraen con sus locuras, infortunios no decretados por el destino. Homero Se trata en esta introducción, sucintamente, de describir, explicitaralgunas cuestiones que tienen que ver con la sostenibilidad de la comunidadhumana. Para ello hacemos un pequeño repaso de los límites del planeta y desu problemática sostenibilidad. Y para entender mejor aquel proceso,analizaremos la interacción entre biología y economía, lo cual nos permitiráentrar en un concepto de la sostenibilidad vinculado al ciclo de los procesos dela biosfera. Todo ello nos lleva a considerar el residuo en el contexto de lanaturaleza y sus consecuencias para la sostenibilidad, y nos faculta paraaterrizar en la idea novedosa del ecodiseño como una nueva manera deconvertir todo residuo en recurso. Idea, por otro lado, de importancia para lafutura economía del conocimiento.Borrador 3 julio de 2006
  7. 7. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión 1. Los límites del planeta y la sostenibilidad A pesar del lenguaje calculadamente ambiguo de los informesinternacionales, el borrador final “Evaluación de los Ecosistemas del Milenio(Reid, 2005) ofrece cuatro conclusiones generales preocupantes: 1) En los últimos 50 años, los seres humanos han transformado los ecosistemas más rápida y extensamente que en ningún otro tiempo comparable de la historia humana, en gran parte para resolver rápidamente las demandas crecientes de alimento, agua dulce, madera, fibra y combustible. Todo ello ha dado origen a una pérdida considerable y en gran medida irreversible de la biodiversidad sobre la tierra. 2) Si bien estos cambios han supuesto degradación de muchos servicios de los ecosistemas y un mayor riesgo de procesos no lineales, se ha acentuado paralelamente la pobreza de algunos grupos sociales. Estos problemas, si no se abordan, harán disminuir considerablemente los beneficios que las generaciones venideras obtengan de los ecosistemas. 3) De los servicios de los ecosistemas examinados por esta Evaluación, aproximadamente el 60% (15 de 24) se están degradando o se usan de manera no sostenible, con inclusión del agua dulce, la pesca de captura, la purificación del aire y del agua, la regulación del clima regional y local, los riesgos naturales y las pestes. La degradación de estos servicios podría empeorar considerablemente durante la primera mitad del presente siglo. 4) El desafío de revertir la degradación de los ecosistemas y al mismo tiempo satisfacer las mayores demandas de sus servicios puede ser parcialmente resuelto en algunos de los escenarios planteados por la Evaluación, pero ello requiere de cambios significativos en las políticas, instituciones y prácticas, cambios que actualmente no están en marcha.Borrador 4 julio de 2006
  8. 8. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión Lo que acaba de decirse es suficientemente claro y contundente paraque no sea necesario comentario alguno. Remarcar, en todo caso, que ladegradación y el uso no sostenible del 60% de los ecosistemas esconsecuencia del formidable incremento que la producción y el consumoexperimentado en toda la segunda mitad del siglo pasado. Lo más preocupantees el pesimismo existente respecto a la posibilidad de revertir la degradaciónde los ecosistemas (punto 4). En la misma dirección pueden citarse otros indicadores. Según el LivingPlanet Report del año 2004, la huella ecológica mundial supera, en términosglobales, en un 20% la capacidad natural del planeta. O sea, que hemosagotado los recursos más rápidamente de lo que la naturaleza puederegenerarlos, con lo que la insostenibilidad de este ritmo de agotamiento esevidente (Martínez Osés, 2005). La revisión actualizada del informe del Club de Roma treinta añosdespués (Meadows et al., 2004) ha puesto de manifiesto que la humanidadestá ya en una posición de translimitación y que, en consecuencia, el colapsoes ahora más difícil de evitar. Y, por supuesto, sus efectos más difíciles decontrarrestar.. “porque un nuevo equilibrio exigiría ahora una fase prolongadade decrecimiento, de des-desarrollo” (Garcia, 2006). La situación descrita es grave y la posibilidad de supervivencia delplaneta está comprometida. No obstante, siempre se puede argumentar que noes para tanto pues muchas sociedades a lo largo de la historia han estado alborde del colapso y lo han superado, si bien, otras, no (Diamond, J. 2006). Decualquier modo lo que queremos subrayar es la perentoria necesidad de tomaren cuenta aquella situación global para operar localmente, de forma tal que noaumentemos la degradación de nuestros ecosistemas. Se trata de viabilizar lasostenibilidad, a lo largo del tiempo, de nuestras sociedades en relación almedio ambiente. O sea, de analizar los flujos metabólicos de las sociedadesmodernas, la entrada de materiales y la producción de residuos desde la ópticadel equilibrio ecológico de los ecosistemas para asegurar su sostenibilidad.Borrador 5 julio de 2006
  9. 9. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión El enfoque de este análisis lo haremos, especialmente, desde lavertiente de los residuos. A veces cuando se trata la problemáticamedioambiental se enfatizan los aspectos relacionados con el agotamiento delos recursos no renovables, o de la utilización no sostenible de los renovables.Y, sin embargo, la cuestión de los desechos de diverso tipo que genera laactividad de producción-consumo moderno está cada vez más presente en losdiversos informes internacionales. Como botón de muestra podemos haceralusión al informe del Club de Roma (Meadows, et al., 1991) que hace unaespecial consideración de los residuos frente, por ejemplo, al del año 1972, asícomo también al informe del Milenio antes citado. Algunos bioeconomistas insisten en la centralidad de los desechos, pueslas dificultades del futuro vendrán de la mano de los residuos y no tanto delagotamiento de las reservas... Los auténticos límites al desarrollo de lasactividades humanas se relacionan con el espacio, con la contaminación, conlas múltiples regulaciones naturales que el crecimiento económico pone enpeligro... Entre los grandes problemas que nos aquejan desde hace unos años,la importancia que revisten las del Ozono, estratosférico, de un hipotéticoefecto invernadero (consecuencia del CO2) , de las lluvias ácidas, de lacontaminación del manto freático, deja patente el carácter crucial del tema delos residuos. (Passet, 1997, 65). Para abordar todos estos problemas desde la “sostenibilidad” oviabilidad en el tiempo de un sistema físico – los flujos metabólicos de entradasde materiales y residuos de cualquier sociedad moderna – viene marcada porsus intercambios en el entorno, aspecto este último que es difícilmentecontemplable por la red usual analítico-conceptual al uso de los economistas.No obstante, últimamente, y por las implicaciones que tiene la sostenibilidad, laeconomía parece querer tender puentes hacia aquellas partes del procesofísico de producción que hasta ahora no se han tenido en cuenta. La Economía Ecológica no se está constituyendo en una nuevadisciplina de la economía, que va más allá, intenta sentar nuevas bases,bucear las nuevas ramas del saber que nos permitan aprehender los diversosBorrador 6 julio de 2006
  10. 10. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónaspectos de la sostenibilidad. Por ello, tiene un enfoque transdisciplinar quepretende integrar la biosfera (ciencias de la naturaleza); la sociedad (Sociologíay psicología del comportamiento) y la economía (ciencia económica). Así, por ejemplo, actualmente el crecimiento económico está vinculado ala utilización de combustibles fósiles. Sin embargo, la garantía de aquelproceso puede, o no, encontrar un primer límite en la estructura de losderechos de propiedad sobre los sumideros y depósitos (economía política yeconomía institucional). También se puede encontrar con un segundo límiteque viene enmarcado por la capacidad de absorción de la biosfera a través dela cual se recicla el dióxido de carbono, en un cierto tiempo, sin cambiar elclima (ciencias de la naturaleza). Pero también puede suceder que lasexcesivas emisiones de dióxido de carbono se reduzcan por un cambio en losderechos de propiedad sobre los sumideros y los depósitos de carbono y / opor cambios en la estructura de precio por medio de ecoimpuestos o permisosde emisión (ciencia económica) (Martínez Alier, 2004, 31). Pues bien, cualquier política que pueda articularse respecto al clima,implica un proceso de integración del análisis de estos tres niveles. La solaeconomía convencional difícilmente puede suministrar suficiente informaciónpara abordar la complejidad de la política climática. Y ello porque contempla elsistema económico como un sistema autosuficiente en el cual se forman losprecios tanto de los bienes y los servicios del consumo, como de los factoresde producción. A lo sumo , en este sistema autosuficiente, puede incorporar lasexternalidades positivas o negativas (de Marshall y Pigou, respectivamente)mediante la corrección de precios vía impuestos. Quedan fuera de esteanálisis convencional las aportaciones de las ciencias naturales que muchotienen que decir sobre los servicios que la naturaleza proporciona en laabsorción del dióxido de carbono, así como de los procesos de cambioclimático. El ejemplo de los combustibles fósiles y el crecimiento económico es unamuestra que “mutatis mutandi” se puede trasladar al caso de los residuos comomás adelante tendremos ocasión de analizar. En concreto se tratará deBorrador 7 julio de 2006
  11. 11. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónobservar como la naturaleza, con el apoyo de la energía solar, ha podido cerrarlos ciclos de materiales convirtiendo los residuos en recursos. Sin embargo, antes de proseguir cómo procede la naturaleza, nosgustaría encuadrar aquel proceso en la relación entre biología y economía puespuede ayudarnos a comprender mejor el problema de los residuos. 2. Biología y economía La analogía biológica ha estado presente con frecuencia en la forma deanalizar los procesos económicos por parte de los economistas. Recordemosque el médico Quesnay (siglo XVIII) estudiaba la estructura económica en laque basaba al organismo social como si se tratara de un organismo natural,siguiendo el curso circulatorio fisiológico del cuerpo humano. En este sentido,el equilibrio al que aquel organismo natural tendería de manera natural era unamanifestación del orden natural de las cosas (Screpanti, y Zamagni, 1997). Elpropio Mashall veía la economía como “una rama de la biología interpretadagenéricamente”. Los economistas de la Escuela de Chicago, Gary Becker, JackHirshleifer y Gordon Tullock , intentaron hacer de la biología una rama de laeconomía interpretada restrictivamente (Hodgson, 1995). Defienden que losprincipios económicos comunes ligan la biología a la economía pues todos losaspectos de la vida están dirigidos, en última instancia, por la escasez derecursos, siendo la competencia la Ley de las interacciones de la economíanatural y que nos afecta a todos. Como señala Hirshleifer, “conceptosfundamentales como escasez, competencia, equilibrio y especializacióndesempeñan papeles similares en ambos campos de investigación. Y pares detérminos como especie / industria, , mutación / innovación, evolución, progreso,mutualismo / intercambio tienen significado análogo” (citado por Hadgson,1995, 57). En definitiva, los organismos (biológicos) optimizan o maximizan suscomportamientos por analogía con los productores y consumidores. En estadirección, la teoría económica de raíz neoclásica se convertiría en el enfoqueBorrador 8 julio de 2006
  12. 12. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestióncientífico por antonomasia, no sólo de la esfera social humana, sino también detodo el mundo natural (Carpintero, 2006, 214). Estaríamos en presencia de unaespecie de “imperialismo económico “ hacia el resto de disciplinas, segúnadvierte Hodgson. Las debilidades teóricas de este acercamiento reduccionista entreeconomía y biología realizado por la Escuela de Chicago han sido puestas derelieve en varias ocasiones y por diversos autores(Hodgson, Daly, Carpintero,etc...). Así, suponer la competencia como pauta general excluye de un plumazotodas las relaciones de interdependencia y cooperación establecida entreorganismos de la naturaleza, además de situar la lucha desatada en los“mercados competitivos “ como la única forma óptima de asignar los recursos yla solución de los problemas económicos. En esta misma dirección, postularcomportamientos maximizadores en los diferentes organismos lleva a suponerque el objetivo es único, cuando realmente existen múltiples posibilidades quemuchas veces aparecen como fines en conflicto (Carpintero, 2006, 215). Por otro lado, Hodgson pone de relieve que la biología permite unaaproximación evolutiva a la economía que tiene una serie de ventajas deindudable interés. Por ejemplo, manifiesta una preocupación por los procesosirreversibles que actualmente se están dando, por el desarrollo a largo plazo enlugar de ajustes marginales a corto plazo, por los cambios cualitativos ademásde los cuantitativos, por la variedad y diversidad, por las situaciones sinequilibrio así como por las situaciones de equilibrio, y por la posibilidad deerrores sistemáticos y persistentes, y el consiguiente comportamiento noóptimo. En definitiva, si la teoría de la elección racional constituye el centro dela corriente principal de la Escuela de Chicago, apoyándose en supuestosestáticos, o sea, en la noción de un entorno decisivo eventualmente constantey en la idea de racionalidad global, sus supuestos son cuestionados en la teoríaevolucionista de la economía (Hodgson, G. Apt. Cit. Pag. 61-62). A nuestro juicio ha sido Georgescu-Roegen con su enfoquebioeconómico el que mejor - , o, al menos, uno de los mejores – ha encarado larelación biología-economía. Según nuestro autor: “Mi propia razón para afirmarBorrador 9 julio de 2006
  13. 13. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónque la economía debe ser una rama de la biología interpretada de formaamplia, descansa en el nivel más elemental de la cuestión. Somos una de lasespecies biológicas de este planeta, y como tal estamos sometidos a todas lasleyes que gobiernan la existencia de la vida terrestre. Efectivamente somos unaespecie única. Pero no porque hayamos obtenido el control total sobre losrecursos de nuestra existencia. Los que piensan así nunca han comprobadonuestra propia lucha por la existencia con la de otras especies, la de la amebasi deseamos un buen caso de análisis. No podemos estar seguros de que paraun intelecto imparcial de otro mundo, que estudiara la vida terrestre tal y comoun biólogo estudia el mundo de los micro-organismos (por ejemplo), la amebano apareciese como una forma de vida con más éxito. Pero este intelectoposiblemente no fracasaría al señalar otra característica, la única característicaque diferencia a la humanidad de todas las otras especies. En nuestra jerga esque somos la única especie que en su evolución ha violado los límitesbiológicos (Georgescu-Roegen, 1994). ¿Y como ha sobrepasado aquellos límites?. ¿Qué instrumentos laespecie humana ha utilizado para ir más allá de aquella construcciónbiológica?. Georgescu-Roegen parte de la distinción, que acuñó Alfred Lotka(biólogo) en el año 1925, entre órganos endosomáticos y exosomáticos. Losprimeros acompañan a todo ser vivo desde su nacimiento hasta su muerte(piernas, brazos, ojos, etc.) y es a través de los que todo animal se vaadaptando, mejor o peor, a las condiciones vitales y de su entorno. El cambioevolutivo de los seres vivos que se lleva a cabo a través de los órganosendosomáticos es necesariamente lento, como corresponde a las imitacionesbiológicas. Por el contrario, como manifiesta Georgescu-Roegen, será la especiehumana quien hallará un método más rápido de evolucionar a través de laprogresiva fabricación de órganos separables -exosomáticos- que no formandoparte de la herencia genética de la humanidad, son utilizados por ésta en sudesarrollo evolutivo para vencer las restricciones biológicas propias. Enpalabras de nuestro autor, “con estos miembros separados ahora podemosvolar más alto y rápido que cualquier pájaro, transportar más peso queBorrador 10 julio de 2006
  14. 14. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestióncualquier elefante, ver en la oscuridad mejor que una lechuza, y nadar en elagua más deprisa que cualquier pez” (Georgescu-Roegen, 1994, 314). En esta perspectiva, la utilización de instrumentos exosomáticos quepermitan superar los límites biológicos se ha vuelto una necesidad: “si un díadesaparecieran de nuestra existencia nuestros órganos exosomáticos, sinduda significaría una catástrofe aún mayor que cualquier importanteamputación endosomática” (Georgescu-Roegen, 1994, 315). Ciertamente, laproducción de estos órganos exosomáticos (coches, casas, aviones, barcos,etc.), así como su intercambio comercial, generó indudables ventajas perotambién afloraron determinadas dificultades que al economista rumano(Georgescu-Roegen) no le pasaron desapercibidas. La primera dificultad que aflora es el conflicto social por la posesión deestos órganos exosomático. Este conflicto social durará mientras el hombrepermanezca sujeto a una actividad manufacturera que requiere una producciónsocialmente organizada y, consecuentemente, una organización socialjerárquica que se plasma en “gobernados” y “gobernantes” en el sentido másamplio del término... el conflicto social sobre quien debería comer caviar ybeber champagne estarán con nosotros para siempre... (Georgescu-Roegen.1994,. 315). En determinadas especies que evolucionan de forma endosomática,puede haber una rígida división del trabajo (por ejemplo, las abejas o lashormigas), pero en esas colectividades el conflicto social está ausente. Ladesigualdad y la lucha de clases están íntimamente unidas a la producción ydisfrute de órganos exosomáticos, según Georgescu-Roegen. El segundo problema emerge como consecuencia de la diferenteevolución exosomática que posibilita que algunos pueblos pueden llegar aconstituir especies exosomáticas distintas. Esta diferencia puede ser mayorque la distancia que existe entre dos especies biológicas y las relaciones quese establecen entre ellas también son objeto de conflicto. Así, el Homo Indicus–dice Georgescu-Roegen- constituye una especie exosomática distinta a la delBorrador 11 julio de 2006
  15. 15. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónHomo Americanus. El primero cocina con un artilugio primitivo quemandoestiércol seco, el otro con un horno microondas con encendido automático,autoajuste y autolimpieza, el cual recientemente ha evolucionado la forma decocinar americana. La cuestión es que no puede existir relación exosomáticaentre los dos. Si el burro, que constituye un vehículo usado por el HomoIndicus, cae en una zanja y se rompe una pata, ningún neumático radial deacero podría reparar el “pinchazo”. (Georgescu-Roegen, 1994, 316). Por otro lado, el proceso de producción y comercialización de órganosexosomáticos se está articulando sobre el stock finito de productos derivadosde la corteza terrestre (minerales y energía), en vez de sobre el flujo deradiación solar y sus derivados que nos llegan sin restricciones, lo cual nosconduce a la tercera dificultad observada por Georgescu-Roegen, “la adictautilización de recursos minerales, consecuencia del hecho de que todosnuestros órganos exosomáticos se producen a partir de dichos ingredientes... yello nos lleva a las restricciones impuestas por la ley de la entropía”. Este análisis descriptivo-analítico de la relación entre biología yeconomía, así como la especial consideración de la posición de Georgescu-Roegen, nos permite encuadrar y entender mejor los procesos deextralimitación y sobrecarga del planeta tierra descrito en el primer apartado deeste escrito. Así, el que la especie humana sea la única especie que hayaviolado los límites biológicos a través de su dotación de órganos exosomáticos,implica la necesidad de producción de mercancías con la consiguientecaptación de ingentes recursos naturales y la generación y deposición deresiduos sin asimilar, lo que ha determinado el carácter insostenible de losactuales modos de producción y consumo al servicio del disfrute de la vida. Eneste sentido, y como indica O. Carpintero, cualquier recuperación de laestabilidad ecológica para hacer más sostenible las relaciones entre la especiehumana y la naturaleza hace conveniente tomar como ejemplo la biosfera yarticular los procesos productivos bajo el paraguas de fuentes de energíarenovables y procedimientos que consigan cerrar los ciclos de materiales,reutilizando y reciclando los residuos para su aprovechamiento como recursosBorrador 12 julio de 2006
  16. 16. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión(Carpintero, 2006, 224-229). Precisamente este último aspecto es el que másnos interesa a nosotros. 3. Sostenibilidad y naturaleza La idea de la sostenibilidad hace referencia a los procesos dedesbordamiento, de sobrepasamiento de la capacidad de la biosfera deproporcionar recursos de todo tipo (renovables y no renovables), así como sucapacidad de absorber los residuos que genera la actividad humana en lautilización de aquellos recursos. Estamos hablando, por tanto, de límites. Y enesta dirección, como muestra el último informe del Club de Roma (año 2004),limitan el ritmo al que la humanidad puede extraer recursos (cosechas, pastos,madera, pescado) y emitir residuos (gases de efecto invernadero, sustanciastóxicas y no tóxicas) sin superar la capacidad de producción o de absorción delplaneta (Informe Meadows y Randers, 2004). En el fondo, la sostenibilidad no implica otra cosa que seguir los ciclosnaturales de la propia biosfera. En la medida que la actuación humana violenta,sobrepasa, aquellos ciclos genera reacciones que, interrumpen aquellosprocesos naturales. Por ello, la sostenibilidad de un sistema económicodebemos enjuiciarla no tanto por la intensidad que hace del uso de los recursosno renovables, como por su capacidad de cerrar los ciclos de materialesmediante la recuperación y el reciclaje, con la ayuda de fuentes renovables(energía solar). Ciertamente que los seres humanos y los organismos, en general,necesitan degradar energía y materiales para mantenerse vivos. Y para evitarque ello redunde en un deterioro antrópico de la tierra, se debe articular dichadegradación sobre el flujo de energía procedente del sol y sus derivados, comobien ejemplifica la fotosíntesis que permitió el desarrollo de la biosfera y de laespecie humana. Ha sido J.M. Naredo uno de los que mejor ha sintetizadoaquel proceso. Destaca cuatro hechos en este proceso de la transformación delos materiales y energía que operan en el caso de la fotosíntesis. En primerlugar, la energía necesaria para dotar de complejidad los enlaces que ligan aBorrador 13 julio de 2006
  17. 17. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónlos elementos disponibles, procede de una fuente que se puede considerarinagotable (el sol) y, al mismo tiempo, que asegura la continuidad del proceso,sin que ello suponga un aumento adicional de la entropía y desorden de laTierra. Por otro lado, y en segundo lugar y no menos importante, es que losconvertidores que permiten transformar la energía solar en energía de enlace –las plantas verdes – se reproducen utilizando para ello esa misma fuenterenovable sin necesidad de utilizar otras energías derivadas. En tercer lugar,los desechos vegetales que se generan, tras un proceso de descomposiciónnatural, se convierten en recursos fuente de fertilidad, al incorporarse al sueloen forma de humus, con lo que se cierra el ciclo de materiales vinculado alproceso. Y, por último, que el proceso utiliza materiales que, por lo general,abundan en nuestro planeta (Naredo, Y., Valero, año 1999, 24-68). En definitiva, en general, los físicos, biólogos y ecólogos (por ejemplo,Fritjof Capra, Margalef, Margulis, Terrades, etc) están de acuerdo en destacarque la característica del hogar Tierra consiste en su capacidad innata parasostener la vida. En este sentido la comunidad planetaria de seres vivos ha deajustar sus comportamientos para no perturbar aquella capacidad innata: estees el significado de la sostenibilidad ecológica. Por ello, según Capra, lo que essostenido en una comunidad sostenible no es su crecimiento económico ni sudesarrollo, sino toda la trama de la vida, de la que depende nuestrasupervivencia a largo plazo (Capra, F. 2004). Ello implica que una comunidadhumana para ser sostenible se ha de diseñar de tal modo que sus formas devida, de negocios, de economía, de estructuras físicas y tecnológicas nointerfieran con esa capacidad innata de la naturaleza para sustentar la vida. El significado de esta última afirmación no tiene el porqué tener uncontenido restrictivo, pues según los ecólogos y biólogos las formas de vida delas comunidades sostenibles evolucionan con el tiempo en constanteinteracción con otros sistemas vivos, sean humanos o no. Por ello, lasostenibilidad no significa que las cosas no cambien, que se mantengan en unestado estático. Más bien implica un proceso dinámico de coevolución.Borrador 14 julio de 2006
  18. 18. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión El primer paso operativo de aquella sostenibilidad, según Capra (2004),es dotarnos de la capacidad para comprender - lo que el denominaecoalfabetización – los principios de organización comunes a todos lossistemas vivos. En otras palabras, que los sistemas vivos son redesautogenéticas ( o sea, que dependan de si y para si), orgánicamente cerradasdentro de perímetros, pero funcionalmente abiertas a flujos constantes demateria y energía. Esta comprensión sistémica de la vida nos permite identificarlos principios básicos de la ecología para la construcción de las sociedadeshumanas sostenibles. Seis principios de ecología son centrales para elsostenimiento de la vida: 1) Redes, entendiendo por tales que todos los seres vivos se comunican y comparten recursos a través de sus perímetros. 2) Ciclos, a través de los cuales los sistemas vivos intercambian materia y energía procedente de su medio, produciendo residuos. Sin embargo, ningún ecosistema genera residuos netos, puesto que los residuos de una especie son siempre el alimento de otra. 3) La energía solar a través de la fotosíntesis de las plantas verdes genera los ciclos ecológicos. 4) Asociación, que indica que en todo intercambio de energía y recursos que se da en cualquier ecosistema, se lleva a cabo mediante la cooperación y el funcionamiento en red. 5) Diversidad, que es una característica fundamental de los ecosistemas para conseguir estabilidad y resistencia gracias a la complejidad de sus redes ecológicas. 6) Por último, el equilibrio dinámico que nos indica que todo ecosistema es una red flexible en fluctuación permanente, de tal modo que ninguna variable puede ser maximizada en exclusiva, sino que todos fluctúan en torno a sus valores óptimos. (Capra, 2004, 266-300).Borrador 15 julio de 2006
  19. 19. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión Sin partir de estas ideas difícilmente podremos entender el sentido de lasostenibilidad de cualquier comunidad humana. A nuestro juicio, seguir losciclos, el curso de la naturaleza, constituye el objetivo central de cualquierpolítica de sostenibilidad. Los veremos en forma inmediata. 4. Residuos y naturaleza. Los ecosistemas vivos que funcionan según los ciclos naturales de labiosfera, apenas producen residuos, pues se convierten, a través de diversosprocesos de descomposición, en nutrientes para otros seres vivos, Hay unaexcepción a esta regla: la comunidad humana produce una enorme cantidad deresiduos que, en la generalidad de los casos, no es integrada al ciclo biológicocomo sucede con las otras especies vivas. Precisamente la actividad de loshumanos ha generado una contaminación tal, que ha afectado seriamente a losecosistemas, reduciendo sus funciones de perpetuar la vida, como bien hahecho notar el Informe de Evaluación del Milenium (2005) y que detallamos alprincipio de esta introducción. Hagamos un alto en el camino para echar una ojeada a la situación de losresiduos, en especial de los residuos urbanos. Después intentaremos hacerdeterminadas propuestas – de carácter general, que es lo que pretende estaintroducción – volviendo a recoger el hilo de lo dicho más arriba. Según el Informe Medio Ambiente en Europa: Tercera evaluación (AEMA2004), en Europa se calcula que se generan más de 3.000 mill. de toneladasde residuos todos los años. Esto equivale a 3.8 ton. per capita en la EuropaOccidental y 4.4 toneladas para la Europa Central y Oriental. La clasificación deresiduos del Informe es la siguiente: residuos urbanos, residuos peligrosos,residuos industriales no peligrosos, residuos de minas y canteras, residuos dela producción de electricidad (cenizas de carbón), residuos inertes. El informepone de manifiesto que, según los datos disponibles, se observa una tendenciaal alza de la producción total de residuos, y que los sectores de fabricación,Borrador 16 julio de 2006
  20. 20. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónconstrucción, demolición, extractivo y agrario, son los que más residuosgeneran (Informe 2004, 191-164). Por otro lado, en general, se observa una asociación positiva entre laproducción de residuos y el aumento del PIB, o sea, que por cada unidad deproducto interior bruto per capita necesitamos producir más residuos.Solamente en algunos países como Dinamarca, Holanda y Suiza se estáproduciendo una disociación entre residuos y el PIB. La producción de residuos urbanos – tema central de este libro – es muyimportante en Europa y mantiene una tendencia al alza evidente. Se calculaque cada año se reconocen más de 306 mill. de toneladas, lo que supone unamedia de 415 kg. per capita. La recogida de residuos urbanos presentaconsiderables diferencias entre países y oscila desde los 685 kg per capita deIslandia y los 105 kg. de Uzbakistan. España produjo 501 kg/hab./año en el2003, mientras la media EU-15 estaba en 577 kg/hab./año. Si nos fijamos en los residuos urbanos generados en España, tenemos queen el periodo 1990-2003 aquellos residuos aumentaron un 71% en términosabsolutos, llegando a la cifra en el año 2003 de 21.4 Mill. de toneladas querepresenta el 13% del total de residuos. La misma tendencia se observa en el ratio generado de producción deresiduos urbanos por habitante y año pues en el periodo 1990-2003 se produjoun incremento del 55% (ver informe de sostenibilidad en España 2005, delObservatorio de la Sostenibilidad en España OSE 2004, pág. 85 y 99). Hay que reseñar que el tratamiento de los residuos en España ha mejoradoostensiblemente a lo largo del periodo considerado. Así, el destino de losresiduos urbanos en su ubicación en vertidos controlados pasó a ser del 53%en el año 2003 frente a un 48% en el año 1990. Pero más significativoconstituye, a nuestro juicio, el hecho de que los vertidos incontrolados que erandel 23% en 1990, se han reducido a un 3.9 % en el 2003 (La ComunidadValenciana mantiene un porcentaje mas alto).Borrador 17 julio de 2006
  21. 21. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión También conviene destacar el aumento significativo de los residuosdestinados al compostaje que han pasado del 20.3% en el año 1990 al 28% en2003. El aumento significativo (no tanto por la cantidad, pero si por la tendenciaque muestra) de la recogida selectiva que, de prácticamente nada en el año1990 (0.5%), constituía el 8.4% del total de destino de los residuos urbanos(2003). Por último, el 6.2% de los residuos urbanos fueron incinerados conrecuperación de energía en el año 2003, frente al 2,9% en 1990. Laincineración de residuos sin recuperación energética ha desaparecidoprácticamente. Conviene advertir que, a pesar de las medidas incorporadas en lasnormativas y planes de residuos en España, no se ha podido invertir latendencia de aquella producción de residuos. De hecho, en el año 2003 seprodujeron en torno a seis millones de toneladas más que las fijadas comoobjetivo por el Plan Nacional de Residuos Urbanos (Informe Sostenibilidad enEspaña, 86). De cualquier modo, aquella desmesura en el crecimiento de los residuos esla tónica general en el mundo y, en particular, en Europa. En el quintoprograma de acción en materia de medio ambiente, la Comunidad Europea sehabía marcado como objetivo estabilizar la producción de residuos urbanos dela U.E. a los niveles de 1985 (300 kg per capita y año) en el año 2000. Esteobjetivo se ha superado con creces en casi todo los países, del orden del 75%al 100%. De tal forma que en el sexto programa de acción de políticaambiental, acordado en el año 2002, ya no se ha marcado objetivoscuantitativos en la producción de residuos, inclinándose por políticas máscualitativas (de cierre del ciclo del producto, por ejemplo).Borrador 18 julio de 2006
  22. 22. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión 5. Ecodiseño y residuos Variadas experiencias a lo largo y ancho del mundo intentan buscar algúntipo de solución a los residuos. Si hemos de construir comunidades humanassostenibles, uno de los retos importantes lo constituyen los residuos (otrosretos, de no menor entidad, son el uso de energía y materiales que no esobjeto de este trabajo). En este sentido, y en función de lo dicho más arriba,tendríamos que seguir una regla, que explica las regulaciones a escala de labiosfera y es que todo residuo es un recurso (Terradas, J. 2006). Ello nosignifica otra cosa que llevar a cabo un esfuerzo en rediseñar los diversoscomponentes de los envases, de componentes de aparatos domésticos,automóviles, elementos de construcción, etc.. de forma tal que puedanconvertirse en recursos para la producción de otros artefactos, o, consiguiendosu biodegradabilidad, insertarlos como alimento biológico de la propianaturaleza. A este procedimiento se le denomina ecodiseño. En definitiva, el ecodiseño parte del supuesto de que residuo equivale arecurso, lo cual implica que todos los productos y materiales manufacturadospor la industria (los desechos agrícolas son, en general, tratados eincorporados por la biosfera), así como los residuos generados durante suproceso de producción, deben ser, en algún momento, materia para algonuevo. Por tanto, necesitamos aplicar nuestro conocimiento ecológico al rediseñofundamental de nuestra tecnología y de nuestras instituciones sociales, de talforma que podamos salvar el abismo actual entre el diseño que se hace – detodo tipo, desde los productos industriales a la construcción de las casas – ylos sistemas ecológicamente sostenibles de la naturaleza. En aquella direcciónconviene redefinir, por ejemplo, el concepto de eficiencia que hasta ahora setenía. Braungart y McDonough ponen de relieve que un zapato, un edificio, unafábrica, un coche o un champú pueden estar mal diseñados, aunque losmateriales y procesos involucrados en su producción sean muy eficientes. Poreso es necesario utilizar el concepto de eco-eficiencia cuyo significado esBorrador 19 julio de 2006
  23. 23. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestióntrabajar sobre las cosas concretas – sobre los productos, los servicios y lossistemas correctos –y los procedimientos concretos que deben llevar a cabo losfabricantes, y los industriales, de forma y manera que conduzcan a uncrecimiento sano – más oportunidades , más salud, mejor alimentación, mayordiversidad, mayor inteligencia y mayor abundancia – tanto para lasgeneraciones presentes como para las futuras (Braungart, McDonough, 2005,68-84). La idea de que eliminar el concepto de residuo significa diseñar las cosas –los productos, los embalajes y los sistemas – desde su origen, pensando queno debe existir el residuo, ha sido desarrollada en profundidad por losmencionados ecodiseñadores Michael Braungart, alemán y químico, y WilliamMcDonough, arquitecto norteamericano. Según Braungart y McDonough, hay dos metabolismos discretos en esteplano. El primero es el metabolismo biológico, la biosfera, los ciclos de lanaturaleza. El segundo es el metabolismo técnico, la tecnosfera, los ciclos de laindustria, incluyendo la aportación de los materiales técnicos desde sus lugaresnaturales. Con el diseño adecuado, todos los productos y materialesmanufacturados por la industria podrían alimentar de forma segura a ambosmetabolismos, aportando los nutrientes para algo nuevo. (Braungart yMcDonough). En una sociedad industrial sostenible todos los productos, materiales yresiduos serán nutrientes biológicos o técnicos. Los nutrientes biológicosconstituyen un material o producto que estarán diseñados para volver a losciclos naturales a fin de ser consumidos por microorganismos u otras criaturasdel suelo. Además de los restos orgánicos de nuestros alimentos, la mayorparte de los envoltorios (que ocupan algo más del 50% del volumen total denuestros residuos sólidos) deberían estar compuestos por nutrientes biológicos.La tecnología actual permite diseñar dichos materiales a partir de componenteque puedan ser arrojados al suelo o a los depósitos de “compost” para que sebiodegraden de forma saludable tras su uso. En este sentido, no es necesarioque las botellas de champú, los tubos de dentífricos, los envases de yogur,Borrador 20 julio de 2006
  24. 24. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónhelados o zumos duren unas décadas (incluso siglos y siglos). Se trata, por elcontrario, de conseguir que su duración sea igual que la de los productos quecontienen (Braungart. Y MCDonough, 2005, 9). Los nutrientes técnicos, por otro lado, habrán sido diseñados de forma talque pueden reincorporarse a los ciclos técnicos, al metabolismo industrial en elque se originaron. Braungaurt y McDonough precisan que la reutilización denutrientes técnicos en los ciclos industriales es algo distinto del reciclaje. Unejemplo de cómo el ecodiseño es el que, permite mediante una tecnologíanueva, crear tintas especiales que se separan del papel en contacto con aguacaliente, sin dañar sus fibras. Esta innovación química garantizaría la completaseparación de tinta y papel de modo que ambos podrían ser reutilizados. Elpapel sería entre diez y trece veces más que los papeles reciclados de modoconvencional. Y como algunos observadores han puesto de manifiesto, si estatécnica se utilizara a nivel mundial, reducirían el consumo de pulpa de papel enun noventa por ciento, además de reducir drásticamente el vertido al medioambiente de tintas tóxicas (Hawken, Lovins y Lovins (1999). Pág. 185-86). Procedimientos semejantes de ecodiseño se pueden aplicar para utilizar losnutrientes técnicos. De hecho, este proceso ya se está iniciando en muchoslugares. Por ejemplo, innovaciones de este tipo han sido introducidas porCanon en la industria de las fotocopiadoras en el Japón, así como por Fiat enItalia en la industria del automóvil. Este proceso, que se ha puesto en marcha,posiblemente signifique una autentica revolución ecológico-industrial en el sigloXXI, con gran repercusión en la disminución de la utilización de materiales, eincluso de energía. Y la clave del mismo no es otra que imitar a la naturaleza,seguir los ciclos de la biosfera donde no existen residuos, pues estos seconvierten en recursos para otros seres vivos. La llamada economía delconocimiento puede aportar nuevos elementos en la tecnología del ecodiseño. Ciertamente, las dificultades para desarrollar un ecodiseño que posibiliteque la diversa producción industrial y sus residuos se conviertan en recurso enel ciclo productivo industrial, no son pocas. Pero es una línea importante adesarrollar. De hecho ya se han iniciado una serie de agrupaciones deBorrador 21 julio de 2006
  25. 25. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónempresas en varios lugares del mundo que buscan este objetivo. Es el caso dela organización denominada Zero Emissions Research and Initiatives (ZERI)fundada por el empresario Gunter Pauli a principios de los noventa. Pauliintrodujo el concepto de agrupación de empresas, promocionó el principio decero emisiones y la convirtió en el núcleo del concepto Zeri, tomando a lanaturaleza como modelo y mentor. Sus experiencias en la aplicación deaquellos criterios son diversas y complejas: van desde la extracción de celulosapara fabricar papel , el grano que fermenta para producir cerveza, la extraccióndel aceite de palma, o las agrupaciones en torno a los cafetales colombianos.En todos ellos se ha logrado un aprovechamiento integral de recursos yresiduos, siendo el resto no recuperable cuasi cero, (Capra, 2003, 296-299). De cualquier forma, la política de ecodiseño para que los productos diversosy de fabricación y sus residuos se conviertan en recursos, todavía está lejospara su aplicación en el entorno español, y, sólo en sus inicios en el europeo yestadounidense. Sin embargo, es una línea de futuro y de esa economía delconocimiento y de la inteligencia aplicada. De cualquier modo, sería interesante para nuestra comunidad llevar a cabouna política integral en la gestión de residuos como primer paso, para llegar,después, a la política de ecodiseño que ha de formar parta de esa economíadel conocimiento. En este sentido, y como ponen de relieve Tomás Carpi yBono, en este mismo libro, para llevar a cabo aquella política integral esconveniente “un sistema de gestión informado por una escala de prioridadesque sitúa a la reducción de residuos en el primer nivel y el vertido en el último,como mal necesario, teniendo como primer objetivo minimizar los residuos ycomo segundo maximizar la recuperación de recursos, minimizando, a su vez,las externalidades negativas por el tratamiento dado a dichos residuos. Untratamiento integral que enfatiza la prevención, la gestión de los materiales, larecogida y creación de un mercado para los productos resultantes de lavalorización de los residuos”. Creemos que esto último es todo un programa deactuación, aquí y ahora de gran importancia, de cara a ir convirtiendo, poco apoco, el residuo en recurso. Si así lo hacemos daremos un paso de gigante decara a la sostenibilidad de la Comunidad Valenciana.Borrador 22 julio de 2006
  26. 26. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión BibliografíaAEMA (2004): “Informe Medio Ambiente en Europa: Tercera Evaluación”.Ministerio de Medio Ambiente. D.G. Calidad Ambiental.Braungart, M y McDonough, W (2005): “Cuadle to cuadle”. De la cuna a lacuna. Ed. Mcgraw Hill. La población inglesa de 2003Carpintero, Oscar (2006): “La Bioeconomía de Georgescu-Roegen”. Ed.Montesinos. Ensayo.Capra, Fritjof (2004): “Las conexiones ocultas”. Implicaciones sociales.Diamond, J (2006): “Colapso”. Por qué unas sociedades pierden y otrasdesaparecen. Ed. Delate. En inglés. 2005García, E (2006): “El cambio social más allá de los límites al crecimiento: unnuevo referente para el realismo en la sociología ecológica”. Pendientepublicación en “sociedad y Medio Ambiente” Cabero Viewer, V y EspinosaGueva, L.E. (ed.)Georgescu-Roegen (1994): “¿Qué puede enseñar a los economistas latermodinámica y la biologia?”. Su publicación en inglés data de 1977. EnAguilera Klinkj y Alcántara: “De la economía ambiental a la economíaecológica”. Ed. Icaria.Hawken, P, Lovins, A y Lovins, H (1999): “Natural capitalism”. Tittle Brown,New YorkHodgson, G.M. (1995): “Economia y Evolución”. Cap. 2. Ediciones celestes.Edición inglesa 1993Borrador 23 julio de 2006
  27. 27. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónMargalef, R (1966): “Una ecología renovada a la medida de nuestrosproblemas”. Ed. Fundación César Manrique.Margulis (2002): “Planeta simbiótico”. Ed. Debate. Madrid.Martínez Oses, P (2005): “Objetivos del Milenio” ¿se puede acabar con lapobreza”. Ed. PPC. Caps. 1 y 8Martínez Alien, J (2004): “El ecologismo de los pobres”. Conflictos ambientalesy lenguajes de valoración. Ed. Icaria.Lis Meadows, D, Randers J. (1991): “Más allá del crecimiento económico”. Ed.El Pais-Aguilar.Meadows, D, Randers J y Meadows, D (1991): “Los límites del crecimiento: 30años después”. Ed. Galaxia Gutenberg. En inglés se publicó en 2004 y encastellano en 2005.Naredo, J.M. y Valero, A (Directs.) 1999: “Desarrollo económico y deterioroecológico”. Ed. Argentaria-VisorNaredo, J.M. (2006): “Raíces económicas del deterioro ecológico y social”. Másallá de los dogmas. Ed. Siglo XXIObservatorio sobre la sostenibilidad en España (OSE) 2005: “Informe dePrimavera. Sostenibilidad de España 2005”. Ed. Mundi-prensa libros.Passet, R (1997): “Principios de bioeconomía”. Ed. Fundación Argentaria-Visor.De la Edición francesa de 1996Reid, W.V et. Al. (2005): “Evaluación de los Ecosistemas del Milenio”. Informede síntesis. Borrador final http//www.millenniumassessment.orgBorrador 24 julio de 2006
  28. 28. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónScrepanti, Emesto; Zamagni, Stefano (1997): “Panorama de Historia delPensamiento Económico”,. Ariel Economía: Barcelona.Terradas, J. (2006): “Biografía del mundo. Del origen de la vida al colapsoecológico”. Ed. Destino. Barna.WWF (2004): “Living planet report 2004” Gond. World Wide Fund. For Nature.Borrador 25 julio de 2006
  29. 29. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónSALUDA DEL CONSELLER DE TERRITORIO Y VIVIENDAD. Rafael Blasco CastanyConseller de Territorio y ViviendaEn tiempos no muy lejanos, en nuestro territorio, los residuos generados –lamayoría de ellos, orgánicos– eran reciclados como abono agrícola. Laaparición de nuevos materiales de base industrial y el brusco cambio socialacaecido, nos ha situado a las puertas de una sociedad terciarizada, con susservidumbres materiales y una conciencia expansiva de consumo.Y como ocurre en todo cambio social profundo, tiempo después del cambiopropiamente dicho acostumbra a alcanzarnos las necesidades de acople de laconciencia social. La generación de residuos se ha visto acrecentadaexponencialmente sin que la conciencia social alcance a considerarlo como unverdadero problema excepto en el momento en que falla el sistemaestablecido. Un sistema, por otro lado, frágil, pues la base sobre la quedescansa es también frágil a partir del momento en que todo el proceso deproducción y generación de materias no cuenta con el acompañamiento de unaconciencia colectiva que además de exigir material reciclado y reciclabledesconoce el coste económico, medioambiental y social generado tras la vidaútil del producto.Las administraciones somos en cierto modo responsables de esta situación enla medida en que la concienciación ciudadana en materia medioambiental y enel proceso de reciclaje y reducción del consumo no ha alcanzado todavía losniveles óptimos deseados.Borrador 26 julio de 2006
  30. 30. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónEn este sentido, la Conselleria de Territorio y Vivienda de la GeneralitatValenciana se congratula de la propuesta elaborada por el InstitutoMediterráneo para el Desarrollo Sostenible (Imedes) sobre la gestión deresiduos urbanos en la Comunidad Valenciana y su estado actual. Con unmodelo de detección-respuesta, tanto la Conselleria de Territorio y Viviendacomo Imedes han iniciado una labor conjunta de análisis y divulgación de losresultados tras unos meses de reflexión acompañada de años de experienciaen la gestión de los residuos.El todavía bajo nivel de concienciación para la reducción de los futurosresiduos en origen, unido al constante crecimiento de éstos y la resistenciasocial a asumir las infraestructuras de tratamiento de los residuos conformanuna de las mayores paradojas de la actualidad. Este horizonte, plagado deincomprensiones, es el que nos obliga a un mayor esfuerzo previo –pero sindemoras– para la ordenación y la gestión racional de los residuos. Esnecesario por tanto hacer extensibles los modelos para generar concienciasocial y compromisos individuales y colectivos sobre los que se asiente unamayor sensibilización social cada vez que adquirimos un producto.En este libro se plantean algunas propuestas de gran valor que ya se estánaplicando en la Comunidad Valenciana y cuyos resultados pueden sermejorados en la misma medida que se incremente la conciencia ciudadana y almismo tiempo los avances tecnológicos nos ofrezcan instrumentos másseguros y eficientes.Rafael Blasco CastanyConseller de Territorio y ViviendaBorrador 27 julio de 2006
  31. 31. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión2. APERTURA DE LAS JORNADASD. Rafael Blasco CastanyD. Emerit Bono MartínezLa introducción de la jornada corrió a cargo de D. Emerit Bono Martínez,Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia y co-directordel Máster en Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible, quien antes de darpaso a la apertura de la misma por parte del Honorable Conseller de Territorioy Vivienda D. Rafael Blasco Castany, quiso aproximar a través de una breveintroducción sobre el fondo de la cuestión a abordar en la jornada, y cuyamanifestación quedó expresada a través de las siguientes líneas:“Partiendo de la expresión de que el mejor residuo es el que no existe, apriori de cierto carácter intemperante, pero que, si se considera a la gestión deresiduos como aquel proceso a través del cual devolvemos al ciclo natural granparte de lo que de ella extraemos, esa aparente intemperancia deja de tenerlugar, no solo en los residuos urbanos (propios de esta jornada), sino tambiénen el resto. Demostrando que en estudios recientes tendentes a conseguirsociedades industriales sostenibles, utilizando el principio del eco-diseño,entendiendo este como, residuo equivale a recurso, se propone que lacorrespondiente circulación cíclica de los materiales debe entenderse más alláde los productos orgánicos.En este sentido, intentar seguir el ciclo natural en la gestión y tratamiento de losresiduos, es la pretensión de cualquier político que quiere hacer frente de formacientíficamente rigurosa y políticamente responsable a la problemática de losresiduos. Pero la sociedad de consumo pone las cosas difíciles, pues, parte deun supuesto de base en donde los recursos materiales y la capacidad deabsorción de la naturaleza se consideran como cuasí-infinitos. Siendo estapresunción de ausencia de límites el origen del problema, porque cuando unacosa se considera infinita y absolutamente versátil se puede hacer y proyectarsobre ella lo que se quiera. Quedando patente la miopía de la sociedad actualBorrador 1 julio de 2006
  32. 32. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónal no contemplar los problemas que acarrea el consumismo, en la situaciónglobal de los residuos, con la generación de en torno a 1,3 kilos per cápita y díaen promedio en los países de la OCDE, y de cerca 2 Kg/hab/día en EstadosUnidos.Por tanto, esta jornada pretende ser una plataforma en la que intervienenactores sociales y políticos, en donde se analicen y den a conocer las distintaspropuestas y soluciones a la problemática de la gestión de los residuosurbanos, dejando de mano de la Conselleria el desarrollo de una política conmayúsculas en materia de gestión de residuos, y que permita la integración delos mismos en el ciclo natural.”Tras esta breve introducción, D. Rafael Blasco Castany, Honorable Consellerde Territorio y Vivienda dio paso a la apertura del acto, agradeciendo en primerlugar la introducción y punto de vista constructivo expresado por D. EmeritBono en su intervención, así como a la entidad organizadora la convocatoria delas jornadas.Tras ello, expresó su deseo personal de que estas jornadas generen un debateabierto, reflexivo y pluridisciplinar, enmarcado en la normativa vigente yencaminado a mejorar las perspectivas y a aportar soluciones desde el campode la gestión de los residuos y destacó la relevancia de los expertosparticipantes y las expectativas generadas por sus conclusiones.El Conseller reseñó que el conflicto de los residuos se mantiene abierto en laactualidad y no ha sido plenamente resuelto en ninguna parte del mundo,debido precisamente a su gran complejidad. Su resolución, por otra parte,requiere de iniciativas y políticas activas, que vienen determinadas por el marcojurídico actual compuesto por las cuatro Directivas Europeas redactadas desdeel año 75, la legislación estatal en materia de residuos y la legislaciónautonómica emitida en el año 2000.Bajo este marco, “El debate (acerca de la gestión de los residuos) deberíaatender a las preocupaciones fundamentales en materia de residuos, comoson:Borrador 2 julio de 2006
  33. 33. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión • En primer lugar, la prevención y reducción de la producción de residuos, así como su nocividad -preocupación compartida por los ámbitos institucionales, la iniciativa privada y la sociedad civil que supondría una de las vías de mejora de su gestión-. • En segundo lugar, los tratamientos que permitan su máxima valorización, asumiendo que no podemos partir del supuesto de que no se generan residuos. • En tercer lugar, la estructuración territorial de la gestión de los residuos, de manera que se aproxime el problema a aquellos ámbitos institucionales y territoriales donde se tenga un conocimiento más concreto del mismo y pueda ser abordado desde la autosuficiencia.En este sentido, teniendo presente tanto el marco jurídico como los tresreferentes anteriores, la Comunidad Valenciana ha construido un modelo quepermite afrontar estas cuestiones desde un planteamiento razonable que ha depermitir la solución de uno de los problemas vigentes en nuestra ComunidadAutónoma: la administración y territorialidad de la gestión de los residuos.Este modelo se concreta en una gestión territorial representada por dieciochoplanes zonales -que por cuestiones operativas se han resumido en once- asícomo en la constitución de los Consorcios, en los que se facilita la participaciónde los responsables de la Administración Local y comarcal en la gestión de losresiduos.Sin embargo, y aun a pesar de disponer de un marco jurídico y una ordenaciónterritorial como la mencionada, es posible definir aún soluciones concretas delproblema, asumiendo que existen alternativas y posicionamientos encontradosque definen un modelo significativamente distinto aunque coincidan en elobjetivo de desarrollo sostenible compartido por todos. Por este motivo, lasconclusiones obtenidas en el transcurso de jornadas como la presente cobranuna especial relevancia.Cabe destacar, en otro orden de cosas, el esfuerzo realizado por las diferentesfuerzas políticas y las representaciones institucionales para llegar a un acuerdoBorrador 3 julio de 2006
  34. 34. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónmarco en la gestión de los residuos que permita trabajar conjuntamente yprofundizar en los problemas concretos. Este pacto surgió por iniciativa de laGeneralitat Valenciana y los Ayuntamientos de la Comunidad Valenciana através de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, así como lainiciativa privada, y a él se han adherido las principales fuerzas políticas conrepresentación parlamentaria.Así pues, con lo dicho, entramos en una fase de definición del tipo detratamiento, de gestión y de valorización que permitirá que la problemáticaglobal de los residuos no constituya un elemento de degradación delmedioambiente o la salud, sino que pueda incluso dinamizar alguna fuenteenergética e incluso aprovecharse, en algunos casos, para mejorar el contextode calidad de territorial y humana.No hay que olvidar que el conflicto de los residuos trasciende de la realidadlocal y comarcal en el que se manifiesta, debiendo ser considerado como untema nuclear en la salud de las sociedades democráticas modernas así comoen la gestión de los problemas que afectan de forma generalizada a lasociedad. Las propuestas de solución son tan diversas en los distintos paísesque es necesaria una reflexión serena para mejorar en nuestro territorio lacalidad y seguridad de la gestión de los residuos en nuestro territorio.Como conclusión es necesario reseñar el contexto del que partimos en lagestión de los residuos, pero haciendo hincapié en que aun llegamos a tiempopara realizar nuevas propuestas que permitan mejorar nuestro modelo actual.Sólo así podremos acertar con un modelo que sea el mejor para nuestroterritorio y ofrezca las máximas garantías a los ciudadanos de nuestraComunidad.”Borrador 4 julio de 2006
  35. 35. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión3. GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS: ECOEFICIENCIA Y SOSTENIBILIDADD. Juan Antonio Tomás CarpiD. Emerit Bono Martínez11. Introducción.La gestión de los residuos urbanos constituye una actividad de especial valor estratégicoen las sociedades modernas. La razón de esto no reside sólo en la cuantía de los residuosproducidos diariamente -en torno a 1,55 kilos per cápita y día en España y cerca de 1’5kg/hab/dia en la Comunidad Valenciana en 2003 (aunque no puede olvidarse que estacifra está inflada por el impacto del flujo turístico que afecta a ambas realidades), cercade 2 kg/hab./día en Estados Unidos y 1,5 kg/hab/día de promedio en los países de laOCDE (Bermudez, 2003, 14)- y la concentración humana en las ciudades, generadorasde un serio problema de aglomeración de productos desechados de alta capacidadcontaminante y peligrosos para la salud y el medio ambiente urbano y natural. Nomenos importante es la variedad de residuos que se originan, la cantidad de materia yenergía de gran valor que contienen y la oportunidad que su gestión encierra para elevarla sensibilización y educación ambiental de los ciudadanos. Y todo esto en un contextosocial que, paradójicamente, es reacio a asumir las actividades y prácticas que unagestión eficiente, saludable y sostenible de los residuos exige. En suma, hemosgenerado un problema serio para el entorno natural y nuestra propia salud, pero nosresistimos a afrontarlo de forma consecuente.La problemática de los residuos ha cambiado mucho desde la época en que casi lapráctica totalidad de los mismos eran biodegradables y la mayoría de la población vivíaen zonas rurales. Entonces los residuos entraban en el ciclo natural al servir de alimentoa los animales domésticos e integrarse en los abonos orgánicos generados a domicilio yutilizados en la regeneración del suelo agrícola. La reutilización de envases constituía lanorma y la recuperación de los productos de metal inservibles y trapos por loschatarreros, traperos y chamarileros, para su posterior reciclaje, era un medio riguroso yracional de gestión. En dicho contexto no sólo la producción de residuos erasensiblemente menor a la actual y menos compleja su composición, sino que su gestión,siguiendo las leyes y ciclos de los propios ecosistemas, resultaba eficiente y eficaz.Con el desarrollo urbano y la sociedad de consumo todo cambiaría, no sólo paraincrementar y hacer más compleja la producción de residuos (especialmente por lainclusión en el flujo de residuos de envases y embalajes, productos de usar y tirar ydiversidad de residuos especiales y problemáticos de origen doméstico y su sistemáticoaumento en cantidad, peso relativo y peligrosidad), sino para romper las prácticas quegarantizaban la integración del grueso de los residuos en los ciclos de la naturaleza yuna gestión económica y ecológicamente eficiente de los restantes. El cambio desituación social ha hecho variar, por otro lado, la lógica de gestión de los residuos.Mientras que en la anterior faseeran normalmente las familias las que se responsabilizaban de forma espontanea de la1 Jaume Serra ha colaborado en la búsqueda y selección de información y bibliografía.Borrador 1 julio de 2006
  36. 36. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónrecogida y uso de los residuos, en la nueva situación estas funciones las han idoasumiendo las instancias públicas, pasando su ordenación y gestión a ser competenciade los distintos niveles del Estado, con la administración local como principal actor deacuerdo con la Ley Básica de Régimen Local.Con el efecto añadido de que este cambio en la gestión ha trascendido al plano de laconciencia y sentimiento de responsabilidad ciudadana, hasta el punto no sólo deolvidar la relación entre los residuos generados y el medio natural (por mediación de lacontaminación y el aporte de materia orgánica) sino también nuestra responsabilidad enla forma como se gestionan y en las consecuencias de una deficiente gestión.Resulta evidente que el cambio en los estilos de vida y la composición de los residuosurbanos impiden la vuelta atrás en el enfoque de la gestión. Pero la forma como se havenido gestionando hasta ahora en esa nueva situación de asunción pública de laresponsabilidad, ha generado más sombras que luces. Por un lado por la problemáticaambiental que origina un vertido incontrolado o poco controlado. Por otro a causa de lafalta de atención a las causas y consecuencias de la generación de residuos y lasperdidas de materia y energía que el sistemático vertido o incineración sin recuperaciónenergética conlleva. Todo ello obliga a un serio y fundamental cambio de estrategia.El crecimiento en complejidad del sistema de generación y del flujo de residuosrequiere un giro radical en el enfoque de gestión y en su propia complejidad. Un giroque sólo es posible impulsar desde la instancia política, pero que debe tener comoobjetivo minimizar los costes medioambientales y maximizar el aprovechamiento de lamateria y energía contenida en los residuos de forma económicamente aceptable. Peropara lograrlo no basta con mejorar en el plano técnico y organizativo el sistema degestión; es imprescindible, por un lado, cambiar la forma como políticos, ciudadanos yorganizaciones de la sociedad civil perciben y valoran el problema y, por otro, hacerviable la plena valorización de la materia y energía que encierran los residuos.Conseguir esto requiere partir de una visión integral de la gestión de los residuos que altiempo que contemple la recogida y control eficaz de los mismos conlleve cambios detécnicas, creencias, valores, hábitos y prácticas de empresas y ciudadanos, así como eldesarrollo de las capacidades y oportunidades que permitan reducir su generación ymaximizar el aprovechamiento económico y ecológico de los que se produzcan.La gestión de residuos como gestión de materiales y aprendizaje constituye uno de lospilares fundamentales de la estrategia de desarrollo sostenible de las sociedadesmodernas. La razón de ello no reside sólo en su contribución a la reducción del flujo demateria y energía que circule desde el sistema natural al sistema humano y el deresiduos que va desde este último al primero, con la adicional disminución del impactoque esto último genera, merced a un mayor control. También son de resaltar dosimportantes efectos que esta estrategia persigue: a) ayudar a la regeneración del sistemanatural, mediante el aporte de materia orgánica procedente de los residuos, y b)convertirse en un vehículo de concienciación medioambiental y aprendizaje ciudadanode buenas prácticas, al proporcionar una oportunidad inestimable de ejercicio de laeducación medioambiental e implicación ciudadana en el proceso de gestión, con laproximidad como principal resorte de motivación, comprensión y educación práctica.Borrador 2 julio de 2006
  37. 37. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestión2. La herencia del pasado.Aunque la recogida indiscriminada y el vertido del residuo en vertederos incontroladoso carentes de las condiciones garantes de la salud humana y medioambiental pertenecenal pasado, la actual situación en España y la Comunidad Valenciana adolece de seriasdebilidades y no pocas contradicciones que ponen en cuestión tanto su racionalidadecológica como la económica y social. En primer lugar porque ni la recogida ni lavalorización de los residuos, y aún menos la percepción que del problema se tiene, soncoherentes con el reto de la eco-eficiencia y la sostenibilidad ecológica que el procesoplantea en un mundo natural lleno (aquel sometido a un serio estrés por la excesivapresión generada por el actual nivel de producción y consumo con un paradigma tecno-económico poco atento a la limitada capacidad de carga del sistema ecológico). Ensegundo termino porque, en general, ni las fuerzas que impulsan la generación de másresiduos y de residuos más problemáticos, ni la creación de los mercados que absorbanlos productos resultantes de la valorización de los residuos, han sido considerados comoexige una estrategia de gestión de materiales. Pero no menos importante es la visióndistorsionada que la sociedad tiene de la cuestión y el juego de intereses (económicos ypolíticos) que dificultan o perturban una salida racional.En general, el sistema actual de gestión de los residuos urbanos se sustentainstitucionalmente en la responsabilidad municipal de garantizar su recogida ytratamiento. Los ayuntamientos delegan estas funciones en empresas de serviciosurbanos, ocupándose ellos de las actividades administrativas y financieras, como larealización del concurso público para la concesión del servicio, gestión de cobros ypagos y atención de reclamaciones. Las condiciones materiales y tecnológicas de lasfunciones son frecuentemente definidas por las propias empresas contratantes, que sonlas que realmente poseen el conocimiento de dicha realidad y del estado del arte.Con pocas excepciones, y si dejamos de lado la presencia en la vía pública decontenedores para papel y cartón, vidrio y envases ligeros, cuyo uso se deja a ladiscreción del ciudadano, los servicios de recogida municipales hacen una recepciónindiscriminada de una mezcla de residuos depositados anónimamente en contenedoresdistribuidos según una determinada pauta. El ciudadano es obligado a pagar unas tasasfijas, que normalmente no cubren el coste de recogida y tratamiento, a cambio delderecho a desentenderse del proceso y de la responsabilidad que conlleva lacontaminación generada por la actividad consuntiva. Con ello no sólo se lavan lasconciencias, sino todo rastro de la conexión entre modelo económico, modo de vida ycomportamiento y el impacto sobre el medio que ellos generan. Se pierde, por otro lado,una magnífica oportunidad de trabajar por la concienciación y la educación ambientalde los ciudadanos utilizando como recurso la propia actividad cotidiana. Estealejamiento del productor y del consumidor respecto a su responsabilidad en la gestiónde los residuos alimenta creencias, actitudes y comportamientos poco coherentes con lasexigencias de un sistema de gestión saludable en lo ecológico y eficiente en loeconómico, al tiempo que viene a convertirse en una importante barrera para suimplantación.Los residuos recogidos se someten, en el mejor de los casos, a un proceso parcial deselección para la recuperación de ciertos materiales y generación de compost de bajacalidad, y una gran parte de ellos se destinan a vertedero o a incineración para reducir suBorrador 3 julio de 2006
  38. 38. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónvolumen antes de depositarlos en forma de cenizas y escorias. Pero el crecimiento encantidad (a causa tanto de la elevación de los niveles de vida como del acortamiento dela vida de los productos) y en peligrosidad de los residuos generados ha venido aagudizar los problemas que esta solución primaria genera: más dificultades paraencontrar espacio destinado a vertedero y crecientes costes de tratamiento para evitar losefectos contaminantes de los residuos. No es casual, pues, que las tres prioridades de losactores ocupados en la gestión de residuos (empresas y Administración) sean: 1)encontrar un destino final para los mismos, ante la creciente escasez de espacio paravertedero y la oposición social a su implantación por los temores que ello genera(Bermudez, 2003, 7); 2) desarrollar tecnologías que conviertan los residuos noasimilables en asimilables (CEPA, 2000, 2) y permitan controlar mejor los impactosambientales de los residuos y 3) incrementar los requisitos y exigencias a cumplir porlas instalaciones de tratamiento, incineración y vertido de residuos urbanos, que es loque ha venido haciendo la regulación comunitaria.Pero aunque las nuevas instalaciones de tratamiento de residuos tienen que cumplirnormas técnicas y de funcionamiento extremadamente exigentes, con la consiguientereducción del impacto y riego de sus operaciones, una gran parte de los residuosgenerados en la actualidad continúan enviándose a instalaciones antiguas y no tan biengestionadas, según palabras de la propia Comisión Europea, que atribuye esta situacióna la “incapacidad de los Estados miembros de aplicar de manera satisfactoria lalegislación comunitaria sobre los residuos” (Comisión de las CE, 2001, 56). En Españael propio Plan Nacional de Residuos Urbanos reconocía que en 1996 la mayoría de losvertidos se ejecutaban con poco o ningún control ambiental (Ministerio de MedioAmbiente, 2000, 3) y el objetivo perseguido consistía en lograr superar este problemaen el año 2006 mediante la implantación de vertederos que cumpliesen la nuevaDirectiva de Vertido. El retraso en la ejecución de este programa del Plan en algunasregiones, como la Comunidad Valenciana, sugiere el nivel de obsolescencia de lasinstalaciones existentes y la manifiesta escasez de capacidad de vertido, que obliga enalgunos casos a llevar el residuo a vertederos de regiones limítrofes. El resultado es undescuido cuyos gastos futuros superarán holgadamente los costes de gestión racional enel presente.Esta situación, extensible al conjunto de los residuos generados, plantea dos problemasde gran importancia que tanto la sociedad española como la valenciana no acaban deentender y asumir de forma responsable. En primer lugar el riesgo actual para la saludhumana y del medio natural que una deficiente gestión de los residuos plantea. Ensegundo termino, el sobrecoste que conllevan los descuidos y que se traduce en gastosfuturos para descontaminar y corregir los efectos que los impactos pasados y actualesoriginan. La experiencia enseña que cuesta mucho más corregir que prevenir, lo queobliga a los países con un compromiso ambiental más avanzado que el nuestro a gastarmás en afrontar los efectos de la contaminación generada en el pasado que en gestionarlos residuos producidos en el presente, como ocurre actualmente en Estados Unidos(ISWA, 2002). En suma, tanto desde el punto de vista social y medioambiental comodesde el económico resulta imperioso desarrollar con la máxima premura un sistemaeficaz de gestión de residuos, tanto urbanos como industriales y peligrosos. Toda acciónque suponga demora en el cambio de sistema, por bienintencionada que sea, resultairracional.Borrador 4 julio de 2006
  39. 39. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónEl proceso descrito ha llevado a una importante contradicción que es necesario superarsi se quiere alcanzar una gestión de los residuos sostenible en lo ecológico y razonableen lo económico. Por un lado, el aumento en la producción de residuos y su crecientecomplejidad y nocividad obligan a un mayor esfuerzo económico y social para sucorrecta gestión. Pero al propio tiempo la desvinculación del consumidor y delproductor de la plena responsabilidad sobre la gestión de residuos y su coste hanconformado un sentido de irresponsabilidad que dificulta la plena aplicación delprincipio de quien contamina paga, que constituye un poderoso incentivo para el cambiode comportamiento. A la crisis de gestión se adjunta una crisis de responsabilidad y otrade índole económica, que llevan a la asunción de los crecientes costes de gestión concargo a recursos procedentes de otras fuentes de financiación municipal, como losimpuestos sobre inmuebles, a la resistencia de los entes públicos a asumir los objetivosde una gestión sostenible de los residuos y a una agravación de la ya injusta distribuciónde las cargas de la gestión. Sin olvidar que las distorsiones de información y formacióngeneradas por el alejamiento del ciudadano respecto a la problemática del residuo y suresponsabilidad constituyen una barrera a superar para la implantación de un sistemaracional y justo. Una barrera que viene a elevar los costes sociales y políticos de latransición que habrá que llevar a cabo.A todo lo anterior hay que adjuntar el legado, en forma de desconfianza e inquietudsocial respecto a los efectos sobre la salud y el medio ambiente, del sistema tradicionalde gestión originado por una defectuosa aplicación de normas y prácticas en el ámbitode la gestión (vertederos incontrolados o con tecnología deficiente, incineradorasproductoras de emisiones tóxicas) (Comisión de las CE, 2003, 10-11). Esta herencia nosólo constituye una imagen que los responsables de pilotar el nuevo sistema de gestióntendrán que borrar de la actual representación de la realidad del ciudadano, sino tambiénuna rémora y un obstáculo a sortear en la nueva trayectoria. Pero la gran paradojaconsiste en la existencia de peligros medioambientales y sanitarios originados por losvertederos incontrolados y una defectuosa gestión de los residuos (con veinte y dosenfermedades identificadas procedentes de esta fuente), con una escasa atenciónprestada a esta cuestión por ciudadanos, políticos y organizaciones sociales, y, al mismotiempo, la resistencia social ante la implantación de vertederos controlados eincineración con recuperación energética sujeta a una exigente regulación y contecnología de última generación.La cuestión de fondo, sin embargo, no consiste en sustituir el viejo sistema deeliminación, gravoso para la salud y el medio ambiente, por otro con mayor garantía. Loque está en juego no es sólo el impacto medioambiental y sobre la salud de los residuos;también lo es la insostenibilidad ecológica de nuestro modo de vida, del que losresiduos constituyen causa y efecto a la vez. Y visto desde esta perspectiva el problemano reside únicamente en la eliminación y sus garantías, sino en la reducción de losresiduos y la recuperación de los recursos con el objeto de disminuir la presión delsistema humano sobre el ecosistema y contribuir a la regeneración, perturbada por laacción humana, de los ciclos de la naturaleza. Es decir, se trata de pasar de un enfoquede tratamiento de los residuos a uno de gestión de los materiales, en coherencia con lalínea argumental del Sexto Programa de Acción de la Comunidad Europea en materiade Medio Ambiente. Para lograrlo tanto o más importante que los instrumentos técnicoslo son los de índole social.Borrador 5 julio de 2006
  40. 40. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónLa conclusión que cabe extraer de cuanto se viene diciendo es que el diseño de unsistema de gestión de residuos que haga compatible el modo de vida y los ciclos de lanaturaleza, por un lado, y conjugue los instrumentos técnicos y los socio-económicos,por otro, lleva necesariamente a la adopción de una visión integral de los residuos y unagestión integrada de los materiales que ellos contienen, con la sostenibilidad del flujo demateria y energía como criterio último. Es justamente este enfoque el que determina deforma incuestionable las prioridades de la política de gestión de residuos.3. Gestión de residuos urbanos y gestión de materiales: la perspectiva de la sostenibilidad.Según cual sea la motivación que presida la creación del sistema de gestión de residuosurbanos, así serán sus objetivos, criterios de actuación y selección, instrumentos,organización y actores implicados. Si la preocupación es la salud y la seguridad, vistasdesde la estrecha perspectiva de la incidencia directa del residuo sobre la salud pública,el sistema que acabamos de describir seria hasta cierto punto coherente, pues de lo quese trata es de retirar el residuo de la forma más sencilla posible y transportarlo allí dondeno produzca molestias. Es el tratamiento al final de la vida del producto lo que importa.Pero cuando al motivo salud adjuntamos la preocupación ecológica, y en particular lacompatibilidad entre el funcionamiento del ecosistema humano y el del ecosistemanatural que lo contiene y sostiene, que es la motivación que preside la política de laUnión Europea en materia de residuos (Comisión de las CC. EE., 2003, 6), el modelo degestión a implantar varia considerablemente.3.1. Criterios, objetivos y campos de actuación de la nueva estrategia.Partiendo del supuesto, que hoy pocos discuten, de que prevenir y reducir los impactoses económicamente menos costoso que eliminar sus efectos, y que actuar así es la mejorforma de conservar el capital natural en un contexto de presión creciente sobre elentorno, resulta lógico inferir que cuando la producción de residuos urbanos sigue unapauta de crecimiento y creciente complejidad y peligrosidad, la prevención constituyeun principio fundamental de toda política racional de gestión de residuos. Tampoco sediscuten ya los límites de la naturaleza y la creciente escasez de los recursos naturales,lo que hace de la recuperación de los materiales que contienen los residuos otroprincipio fundamental de buena gestión cuando la prevención y la minimización no danmás de sí en un momento histórico concreto, tanto por razones económicas y socialescomo tecnológicas. De ahí que pueda afirmarse que la aplicación de ambos principios ala producción y comercialización de bienes y a la gestión de residuos constituye lapiedra angular de un sistema de gestión que sirva a los fines del desarrollo sostenible.Bien entendido que dicha aplicación debe efectuarse con un enfoque evolutivo y pro-activo, considerando a los sistemas económico, social y tecnológico como realidadesabiertas al futuro y al cambio impulsado por la creatividad humana.Desde esta perspectiva los objetivos fundamentales del sistema de gestión de residuospasan a ser la reducción de los mismos en origen, la disminución de su peligrosidad, lareutilización de los bienes desechados que son susceptibles de ser aprovechados sintransformación alguna, la máxima valorización de los restantes residuos y laminimización de los que son enviados a vertedero, con la vista puesta en el vertidocero. La eliminación con el mínimo impacto y riesgo es una exigencia ineludible peroBorrador 6 julio de 2006
  41. 41. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónno un objetivo a largo plazo del sistema, sólo lo es de transición. En cualquier caso, laclave de toda gestión de residuos que afronte la cuestión desde la perspectiva deldesarrollo sostenible consiste en lograr combinar, de forma dinámica e interactivamenteajustada (sin olvidar los costes económicos y sociales que todo proceso de adaptaciónconlleva, y por tanto los tiempos necesarios) pero con la vista puesta en la crecienteeficacia y eficiencia ecológica y económica del sistema, la prevención, la reutilización,la valorización y la eliminación, con una apuesta decidida por la reducción de estaúltima porción al mínimo posible.Al contrario de lo que ocurría en el sistema tradicional de gestión, con las miras puestasen la recogida y eliminación, en este caso la atención se centra en la reducción de losresiduos generados, la disminución de su peligrosidad y el máximo aprovechamientoeconómicamente viable de los recursos que ellos contienen, bien sea devolviéndolos alcircuito económico (reciclaje e incineración con recuperación energética) o al ciclonatural (compost), lo que supone un cambio fundamental del campo de operación de lapolítica, del espectro de responsables de poner en práctica la estrategia de gestiónsostenible de los residuos y del propio sistema de recogida. También el conjunto deactores significativos para su implementación varía notablemente.La prevención constituye el punto crítico de toda estrategia de gestión en origen de losresiduos, siendo su finalidad reducir la generación de los mismos, disminuir lapeligrosidad de los generados y facilitar al máximo el aprovechamientoeconómicamente viable de los recursos que contienen. Como la experienciainternacional pone de relieve, la integración de los residuos al ciclo productivo y de lanaturaleza y la minimización del impacto medioambiental de los residuos sólo esposible eliminando o disminuyendo sensiblemente la agresividad medioambiental de loscompuestos utilizados en la producción de los bienes, lo que exige una profundarevisión del proceso de producción de los mismos y los materiales utilizados. Reducir,facilitar la reutilización de los materiales y desintoxicar los compuestos utilizadosconstituye, pues, la clave principal de cualquier estrategia de desarrollo sostenibleinformada por el criterio de sostenibilidad fuerte, al permitir la disociación entre elcrecimiento del valor económico creado y el uso de recursos y generación de impactomedioambiental.Con esto se establece también el principio fundamental de que quien contamina enúltima instancia no es la actividad de gestión de residuos sino la de producción y la deconsumo, pues la capacidad de contaminación de aquella depende de la calidad ycantidad de los residuos que proceden de estas. En consecuencia, los costes de la gestiónde los residuos y del control de sus efectos contaminantes dependerán de la calidad ycantidad de los mismos y, por tanto, del comportamiento de los productores yconsumidores de los bienes que los generan. Por razones de eficacia medioambiental yeficiencia económica dinámica, es sobre la producción y el consumo donde la políticade residuos debería poner particular enfasis, buscando influir de forma especial en lapolítica industrial y tecnológica, así como en la educativa y de comunicación. De ahí latrascendencia que tiene la efectiva aplicación del principio de responsabilidad delproductor y del consumidor y el cambio en la percepción de la naturaleza del problemade los residuos por parte de los ciudadanos y de los responsables públicos.Pero es justamente en el ámbito de la prevención donde el sistema de gestión actualpresenta importantes lagunas. Y es en él donde reside el reto fundamental del futuro. SiBorrador 7 julio de 2006
  42. 42. Los residuos urbanos en la Comunidad Valenciana: Estado de la cuestiónbien se constata una clara tendencia a la disminución de la toxicidad y peligrosidad delos bienes de consumo, que está teniendo positivos efectos sobre la salud humana ymedioambiental, así como en el impacto de la actividad de gestión de residuos (ISWA,2002, 37), no ocurre lo mismo con la cantidad de residuos producida. De no cambiar laactual tendencia a este respecto se harán efectivos los temores de la OCDE de que laproducción de residuos sólidos urbanos en su área de referencia pueda seguir unaevolución preocupante, pues se estima un aumento de más del 40% entre 1995 y 2020,lo que llevaría a una producción media de 1’75 kilos de residuos por persona y día.También la experiencia de la Unión Europea, donde la producción de residuos havenido creciendo en casi todos los países en cantidad, y en no pocos en peligrosidad(AEMA, 2003, 41 y ss.), resulta poco alentadora, a pesar de ser está el área másavanzada en materia de gestión de residuos. No obstante, el que en algunos paíseseuropeos se estén consiguiendo resultados positivos en calidad y cantidad de losresiduos indica que el cambio es posible si hay voluntad política y sensibilidad social.Un ejemplo claro de desacoplamiento entre producción y generación de residuos, asícomo de desintoxicación de los materiales utilizados, lo ofrece el caso alemán, donde laproducción total de residuos ha disminuido en seis puntos sobre cien entre 1999 y 2002(Federal Ministry for the Environment, Nature Conservation and Nuclear Safety, 2005a,8) y donde el vertido cero se ha convertido en un objetivo a conseguir en 2020, para locual la plena reutilización y la desintoxicación de los componentes de los residuos esuna exigencia.Lo importante, sin embargo, es hacer notar que para lograr resultados a este nivel esnecesario actuar fundamentalmente sobre el ámbito de la producción y lacomercialización, con objeto de cambiar productos, técnicas y prácticas, así como sobrelos consumidores, para hacer variar las valoraciones, los gustos y los hábitos. El campodonde desplegar la acción no puede ser sólo el local, ni las autoridades municipales lasúnicas a asumir responsabilidades. Para influir sobre los productores son las instanciascomunitaria y nacional las que pueden conseguir una razonable eficacia. En el planocomercial y del consumo los gobiernos regionales y locales, junto con los nacionales,tienen capacidad de incidencia, aunque los criterios de eficacia y eficiencia aconsejan lacoordinación de las actuaciones de estos niveles de gobierno.La forma como la Comisión plantea la cuestión pone de relieve la complejidad delproceso a llevar a cabo (Comisión de las CE, 2003, 31). Por un lado, se resalta, y no sinmotivo, la necesidad de negociar las actuaciones preventivas con los sectoreseconómicos afectados. La conveniencia de actuar así no reside sólo en razones deeficacia, sino ante todo en la necesidad de hacer compatibles los logros ambientales conel progreso económico y la cohesión social, los otros dos pilares del desarrollosostenible según la concepción políticamente dominante del término. De acuerdo con laComisión los planes de prevención de residuos pueden negociarse a varios niveles, tantoel europeo como el nacional, regional y local, pero la coordinación y lacomplementariedad son los criterios que deben guiar la acción. Sin embargo, lascondiciones para que esto se haga realidad están aún lejos de darse, lo que en buenamedida explica el escaso éxito alcanzado en este cometido. Pero tal vez lo másimportante, y que el organismo europeo también resalta, es la necesidad de un firmecompromiso por parte de las autoridades para conseguir el objetivo, con independenciade que los planes de prevención sean obligatorios o resulten de acuerdos entre actorespúblicos y privados.Borrador 8 julio de 2006

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