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Bulimia subtipos Bulimia subtipos Document Transcript

  • DiversitasUniversidad Santo Tomásrevistadiversitas@correo.usta.edu.coISSN (Versión impresa): 1794-9998COLOMBIA 2005 Myriam Sierra Puentes LA BULIMIA NERVIOSA Y SUS SUBTIPOS Diversitas, enero-junio, año/vol. 1, número 001 Universidad Santo Tomás Bogotá, Colombia pp. 79-87 Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal Universidad Autónoma del Estado de México http://redalyc.uaemex.mx
  • .............................................. DIVERSITAS .............................................. La bulimia nerviosa y sus subtipos Myriam Sierra Puentes* ResumenABA Colombia, Asociación para el Avance de las Ciencias del Comportamiento En este artículo se realiza una reseña sobre los trastor- Instituto San Bernardo de La Salle nos de la alimentación, anorexia y bulimia, la relación que hacen los individuos con este comportamiento y la prevalencia, características y tratamientos más efec- Recibido: diciembre 17 de 2003 tivos empleados en la bulimia nerviosa. Además, algu- Revisado: enero 17 de 2005 nas aproximaciones para establecer subtipos de buli- Aceptado: enero 24 de 2005 mia diferentes a los del DSM-IV e investigaciones sobre este trastorno del comportamiento alimentario, como la bulimia nerviosa. Palabras clave: trastornos alimenticios, bulimia, procesos, subtipos. Abstract In this article, a brief description is realized about the disorders of feeding, anorexia and bulimia, the relationship made by individuals with this behavior, the prevalence, characteristics and the most effective treatments used for the bulimia nervous. And also some approximations to establish kinds of bulimia different of the DSM-IV and researches about this disorder of the feeding behavior which is the nervous bulimia. Index terms: feeding disorders, bulimia, processes, kinds.* Correspondencia: Myriam Sierra Puentes. Correo electrónico: abacolombia@supercabletv.net.co PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA 79...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................A lo largo de la historia se han encontrado múlti- A raíz del incremento en la incidencia, los tras-ples reportes de las molestias o exigencias que la tornos de alimentación han sido objeto de ampliaalimentación puede acarrear en los individuos, investigación en países desarrollados, especial-bien sea porque se come poco, mucho o mal. Des- mente los factores etiológicos, tanto desde pers-de tiempos inmemorables, el comer ha sido un pectivas neurobiológicas como psicosociales; tam-acto social que permite fortalecer relaciones, bién se han diseñado diversos procedimientos decerrar negocios, compartir con seres queridos e intervención para erradicar dicho trastornoincluso mantener estatus, dependiendo de la can- (Garner y Garfinkel, 1997).tidad de comida existente en los banquetes y lacomplexión física de los anfitriones o invitados;por ejemplo, la obesidad en otras épocas ha sig- Bulimia nerviosanificado salud, riqueza, belleza, mientras que ladelgadez se consideraba como fealdad, penuria o Este trastorno constituye un preocupante proble-enfermedad; en la actualidad se ha invertido su ma de salud que afecta especialmente a la pobla-significado social, se ve el rechazo a las personas ción femenina joven (Attie y Brookis-Gunn, 1989;con sobrepeso y se potencia un canon de belleza Fairburn, Hay y Welch 1993).en competencia con nuestras característicasétnicas (Stice, Schupak-Neuberg, Shaw y Stein, Descripción de bulimia nerviosa1994; Vitousek, Manke, 1994; Rozin y Fallon,1998). De acuerdo con el DSM-IV (APA, 1995), las carac- terísticas esenciales de la bulimia nerviosa con-Los trastornos de alimentación constituyen uno sisten en atracones y en métodos compensatoriosde los problemas de salud de más rápido creci- inapropiados (vómito provocado, el abuso demiento en la población joven. Los niveles de pre- fármacos laxantes, diuréticos u otros medicamen-valencia entre mujeres adolescentes oscila entre tos, el ayuno o el ejercicio excesivo) para evitar1% y 3% (Attie y Brookis-Gunn, 1989; Fairburn, Hay la ganancia de peso (utilizados en promedio dosy Welch 1993). Estos trastornos se caracterizan veces a la semana durante un período de trespor alteraciones severas de la conducta meses); además, la autoevaluación de los indivi-alimentaria, y los que se presentan con más fre- duos con bulimia nerviosa se encuentra excesiva-cuencia son la anorexia nerviosa y la bulimia ner- mente influida por la silueta y el peso corporales.viosa. La anorexia se distingue por el rechazo a Basados en dicha preocupación, se tiende a pre-mantener el peso corporal en los valores mínimos sentar un patrón de ingesta hipocalórico o de die-normales, y la bulimia nerviosa por episodios re- ta restrictiva. De acuerdo con el comportamien-currentes de voracidad o atracones, seguidos por to, el DSM-IV describe dos tipos de bulimia. Elconductas compensatorias inapropiadas como el purgativo incluye la autoprovocación del vómitovómito provocado, el abuso de fármacos laxan- o el uso de laxantes, diuréticos o enemas. El notes, diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o purgativo utiliza otros tipos de conductael ejercicio excesivo (Stice, Telch y Rizvi, 2000). compensatoria como el ayuno o el exceso de ejercicio.Una peculiaridad esencial de estos dos trastornoses la excesiva preocupación por la apariencia físi- En cuanto al curso de desarrollo, la bulimia ner-ca, especialmente en lo referente a peso y talla y viosa se inicia generalmente al final de la adoles-una alteración de la percepción de la forma y el cencia o al principio de la vida adulta. Lospeso corporales (Stice, Schupak-Neuberg, Shaw y atracones suelen empezar después o durante unStein, 1994; Stice, Killen, Hayward y Taylor, 1998; período de régimen dietético. El curso puede serRozin y Fallon, 1998; Shisslak, Pazda y Crago, crónico o intermitente, con períodos de remisión1990). que se alternan con atracones (APA, 1995).80 PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................Covariaciones mismo trastorno pueden constituir subgrupos funcionalmente diferentes que responden de for-La bulimia nerviosa covaría con trastornos del es- ma distinta a la intervención (Stice y Agras, 1999).tado de ánimo, especialmente el trastornodistímico y el trastorno depresivo mayor, también No obstante, los estudios que pretenden identifi-con síntomas de ansiedad y con el abuso de sus- car diversos subtipos se han basado en variablestancias psicoactivas y alcohol. clínicas o factorialmente derivadas, pero no han abordado los procesos psicológicos que a su vez podrían determinar dichas variables, de las cua- les pueden derivar sub-tipos de bulimia, para darEtiología paso a establecer modelos de tratamiento a tra- vés de los cuales se incremente la efectividad deVarias investigaciones sobre factores etiológicos los mismos y la disminución de la problemáticahan permitido identificar variables asociadas con que aqueja en aumento a la población actual. Elel trastorno de bulimia nerviosa, tanto a un nivel DSM-IV plantea dos subtipos: el restrictivo y elneurobiológico como psicosocial, como dieta res- purgativo para la bulimia nerviosa; pero estostrictiva, factores familiares (Graber y cols. 1994; subtipos no obedecen a una clasificación basadaPike y Rodin, 1998; Wade y cols. 2000; Humphrey, en factores psicológicos que puedan facilitar una1989), alteraciones emocionales, déficit en clasificación más amplia que aborde un procesoautoestima, hábitos alimenticios, entre otros; de intervención enfocado a las variables queactualmente no se ha establecido claramente la interactúan dentro de este trastorno.direccionalidad en dichas relaciones ni tampocose han determinado los procesos psicológicos bá-sicos que determinan los factores causales. IntervenciónUna de las formulaciones más ampliamente acep-tadas sobre el origen de la bulimia, planteada por A lo largo de las últimas décadas, las posibles es-el Grupo de Investigación de Oxford (Marcus y trategias terapéuticas en bulimia han evolucio-Fairburn, 1993), establece una secuencia en la cual nado encontrándose en el mercado un gran nú-un bajo nivel de autoestima lleva a una preocu- mero de ellas, según Fernández (1997), citado porpación excesiva por el peso, generando dietas Turòn (1997), las formas de terapia más aplicadasrestrictivas, desequilibrio metabólico y episodios son cinco: 1) psicoterapia individual, 2) grupo dede atracones; éstos provocan conductas autoayuda, 3) hospitalización, 4) tratamientocompensatorias, como vómito autoinducido, el farmacológico y 5) tratamiento grupal.cual finalmente cierra el círculo contribuyendo aldéficit en autoestima. Sin embargo, no están cla- Desde una perspectiva de intervención, se hanramente determinados ni se han investigado em- aplicado diversos formatos de tratamiento parapíricamente los procesos psicológicos que llevan tratar de restablecer los patrones normales deinicialmente al déficit en autoestima. alimentación, incluyendo medicación (Garnre y Garfinkel, 1997), terapia familiar, terapiaPor otra parte, hay datos investigativos y clínicos psicodinámica y terapia cognoscitiva conductualque señalan que, al igual que ocurre en otros tras- –TCC- (Wilson, 1996; Wilson y Fairburn, 1993). Detornos de comportamiento, la bulimia es el resul- todos estos métodos, se ha concluido que estatado de la interacción de múltiples causas y de la última es la que mejores resultados ofrece a laparticipación de diversos procesos que, a pesar población aquejada por la bulimia nerviosa.de resultar en las mismas manifestaciones, obe-decen a causas diferentes, es decir, la bulimia no En más de 30 estudios se ha encontrado que laes un fenómeno unitario; personas que sufren del TCC (Wilson y Fairburn, 1993) es el método más PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA 81...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................efectivo y el que mejores resultados ha produci- babilidad que una persona inicie la alimentacióndo en este trastorno en comparación con otros compulsiva (León y cols., 1995). Teóricamente,métodos como terapia no directiva, terapia los individuos con un afecto negativo elevado co-psicodinámica, manejo de estrés, medicación men compulsivamente debido a que creen que estoantidepresiva y ausencia de terapia (Agras y cols., les provee comodidad y los distrae de sus emocio-1997; Wilson y cols., 1993). De hecho, la TCC de nes negativas.la bulimia nerviosa se ha reconocido como uno delos tratamientos empíricamente validados en el Aún la investigación no ha subdividido a los indi-campo de la psicología de la salud. viduos con bulimia, ni han tenido en cuenta siAl revisar los datos de los estudios más rigurosos, encajan en el perfil dietético versus afecto nega-se encontró un porcentaje promedio de reducción tivo. Este estudio subdividió 265 mujeres bulímicasde atracones entre el 93% y el 73% y de conductas entre las dimensiones dietética y depresiva, pro-compensatorias (por ejemplo, vómito bando que los subtipos mostraban diferencias enautoinducido) entre el 94% y 77% (Wilson y la patología de la alimentación, los correlatos clí-cols.,1993). nicos y la respuesta al tratamiento. Un análisis de clusters reveló un subtipo dietético (dietario) puroPero a pesar de estos resultados replicados en dis- (62%) y un subtipo mezclado dietético–depresivotintos centros de investigación, en la población (38%). Mientras las mujeres con bulimia dietéti-colombiana no se han realizado investigaciones cas y las dietéticas-depresivas mostraron nivelesde procesos ni de resultados que permitan identi- similares de comportamientos bulímicos; el segun-ficar los factores causales que más afectan a las do grupo -afecto negativo- reportó más obsesio-personas que presentaron bulimia ni tampoco es- nes con la alimentación y con el peso, desajustetudios controlados que permitan validar y estan- social, altas tasas de estado de ánimo depresivo,darizar procedimientos de evaluación y de inter- ansiedad, alimentación, control de impulsos, des-vención que sean aplicables a las condiciones pro- órdenes de personalidad y una respuesta pobre alpias del ámbito colombiano. tratamiento. Los resultados sugieren que la dieta es una característica central de la bulimia, pero el afecto depresivo ocurre sólo en un subconjunto de casos. Sin embargo, la combinación de dieta yUna aproximación a subtipos afecto depresivo parece ser señal de una variantede bulimia nerviosa más severa de la bulimia (Stice y Agras, 1999).Los subtipos planteados por el DSM IV son el Los mismos autores definen un subtipo dietéticopurgativo y el no purgativo, descritos anterior- (dietario) y un subtipo mezclado dietético–depre-mente; adicional a éstos se han encontrado otros sivo; la definición de estos subtipos de bulimia sesubtipos a través de investigaciones, tratando de basa en los siguientes modelos: por una parte, elestablecer factores psicológicos que identifiquen modelo de restricción que plantea que la dietala adquisición y mantenimiento que operen en la elevada resulta en gran riesgo para la alimenta-bulimia nerviosa de una forma predominante y ción compulsiva (Heatherton y Polivy, 1992, cita-constante en todos los individuos que la presen- dos por Stice y Agras 1999). Teóricamente, la die-tan; entre las investigaciones se encuentra una ta incrementa las posibilidades de que un indivi-que plantea dos dimensiones de la restricción die- duo presente alimentación compulsiva como untética y afecto negativo de Stice y Agras (1999), esfuerzo para contrarrestar los efectos de laquienes proponen que los modelos etiológicos de la deprivación calórica. Es más, las transgresionesbulimia se centran en la dieta y el afecto negativo. de las reglas de una dieta estricta pueden resul-La teoría del afecto negativo postula que una per- tar en una alimentación desinhibida debido a losturbación emocional elevada incrementa la pro- efectos de la violación de la abstinencia.82 PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................El modelo de doble vía de la bulimia nerviosa pro- y Garner, 1991; Elmore y De Castro, 1990;pone que tanto la restricción dietética como el Lingswiler, Crowther, y Stephens, 1989), citadosafecto negativo pueden jugar un papel en la pro- por Stice (1999).moción de la patología bulímica, en la que el in-dividuo puede iniciar la alimentación compulsiva Una implicación importante, resultado de estedebido tanto a la dieta o a las distorsiones estudio, es que la TCC típico para la bulimia ner-afectivas o a alguna combinación de estos facto- viosa puede reducir la frecuencia de la alimenta-res (Stice, 1994, citada por Stice, 1999). Por lo ción compulsiva y la purga, pero puede ser menostanto, el modelo de doble vía propone que estos probable para reparar las distorsiones afectivas ydos factores sirven como los mecanismos finales el deterioro social relacionado. Por lo anterior, lapor los cuales las presiones socioculturales más TCC puede ser menos efectiva para individuos congenerales, como la presión percibida para ser del- el trastorno bulímico dietético depresivo, debidogado y la insatisfacción corporal, promueven el a que ellos tienen atracones para regular sus pro-desarrollo de las conductas bulímicas. blemas emocionales y estas distorsiones afectivas no son intervenidas directamente en este trata-La dieta se correlacionó con los síntomas bulímicos miento.futuros. León y cols. (1995) predijeron el ataquede la patología bulímica entre los individuos Serán necesarios estudios longitudinales para ex-asintomáticos. De igual manera, el afecto negati- plorar la significación del pronóstico de estos dosvo se correlacionó con los síntomas bulímicos fu- tipos de bulimia para los cambios en las actitudesturos; León y cols. (1993) predijeron el ataque de y comportamientos bulímicos, los correlatos clí-la alimentación compulsiva y la purga entre los nicos, el funcionamiento social y el diagnósticoindividuos libres de desorden de la alimentación. comórbido a lo largo del tiempo.Es importante resaltar que este estudio es el pri- Los datos obtenidos sugieren que pueden ser dosmero que ha intentado subdividir a los individuos subtipos distintos de bulimia con diferentes ca-bulímicos a lo largo de las dimensiones de dieta y racterísticas asociadas y diferentes proporcionesdepresión. Los autores resaltan que los hallazgos de patología comórbida. La investigación futuraobtenidos no deben interpretarse como también debe probar si los factores de riesgo sonindicadores, sino que la dieta y el afecto depresi- similares para estos dos aparentes subtipos devo son las únicas o las mejores dimensiones para bulimia. Teniendo en cuenta las implicaciones delsubdividir a los individuos con bulimia. Se resalta tratamiento, el hallazgo de una proporción consi-que pueden haber otras variables que no fueron derable de los individuos con bulimia parece mos-examinadas aquí, como el tiempo de presenta- trar un afecto depresivo marcado, esto puedeción del trastorno, y que también pueden ser úti- explicar por qué los individuos no responden a lales para subdividir a los individuos bulímicos. Se TCC, debido a que este tratamiento no se dirigesugiere que los estudios longitudinales con el tiem- explícitamente a los problemas del estado de áni-po son necesarios para el propósito de predecir el mo. Estos hallazgos pueden sugerir que es impor-inicio o mantenimiento del comportamiento tante dirigir los problemas afectivos en unbulímico. Los resultados sugieren que esto podría subconjunto de individuos bulímicos tratándolosser útil para considerar la restricción dietética y directamente con terapia cognoscitiva oel afecto negativo en las investigaciones que exa- antidepresivos, o enseñándoles habilidades deminen la etiología de la bulimia. regulación del afecto más adaptativas que pue- dan reemplazar funcionalmente los atraconesLa investigación ha señalado que una variedad de como una respuesta de afrontamiento. Sin em-afectos negativos precipita la alimentación bargo, debido a que los individuos depresivos tam-compulsiva, incluyendo el estrés, la ansiedad y el bién muestran una dieta elevada, puede ser acon-estado de ánimo negativo general (Davis, Freeman sejable seguir un tratamiento enfocado en el afec- PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA 83...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................to con una intervención cognoscitivo conductual cuanto a variables demográficas y de género, seestándar para la bulimia. Finalmente, la propor- ha encontrado mayor incidencia en mujeres; ención de éxito del tratamiento para la bulimia ner- relación con la edad, se ha presentado entre 13 yviosa puede aumentarse si se atienden las varia- 24 años.ciones en la presentación clínica del desorden. En cuanto a características personales, los inves-A la par de esta investigación, se han realizado tigadores han encontrado una alta variedad deotras aproximaciones a la clasificación de la buli- factores a partir de variables de personalidad,mia en subtipos, ya que a la luz de la literatura se déficit en habilidades sociales y dificultades enevidencia la importancia de hacer una clasifica- las relaciones interpersonales, patrones de pen-ción más detallada, con el fin de realizar un pro- samiento perfeccionistas y dicótomos. Aunque noceso de evaluación, identificación e intervención hay muchos estudios controlados sobre factoresprecisa que eventualmente pueda incrementar la causales en nuestro medio, Rodríguez y Gempelerefectividad de los tratamientos, aumentando la (1999) en un estudio con 32 pacientes de sexoprobabilidad de éxito en las intervenciones. femenino, y mediante la aplicación de un conjun- to de medidas sobre imagen corporal, creencias sobre el comer y autoimagen, entre otras, identi- ficaron nueve posibles factores externosOtros niveles de investigación precipitantes asociados con el trastorno, éstos son: burlas (críticas o adulación excesivas relaciona-Dada la seria amenaza para la salud, la bulimia das con el cuerpo), sobrepeso real durante la prue-nerviosa, al igual que otros desórdenes de alimen- ba, sobrepeso percibido, viajes sin los padrestación, ha sido objeto de investigación exhausti- (campamentos de verano), formas de maltratova en múltiples centros de investigación en el con- diferentes al físico, separación de los padres (des-texto internacional y se han identificado diferen- pués de estar casados durante más de cinco años),tes factores causales a nivel neurobiológico, psi- abuso sexual franco, matrimonio de uno de loscológico y social. A nivel neurobiológico, se han padres (después de separase del padre biológi-identificado factores nutricionales, eventos fisio- co), proceso de crecimiento y maduración rápi-lógicos periféricos y procesos centrales da, concluyendo que lo que denominanneuroquímicos, que indican la posibilidad de que “corporalidad” constituía el eje fundamental delal menos en algunos casos los desórdenes alimen- trastorno.ticios pueden surgir como resultado de procesosneurobiológicos endógenos producidos por un dé- A pesar de que en los múltiples estudiosficit en la regulación del sistema de control de referenciados se ha identificado un déficit enapetito; igualmente, otras investigaciones han autoestima o autoimagen como factor asociado yidentificado factores de riesgo o predisponentes supuestamente causal (Vohs y cols., 1999), no seen el ámbito familiar, como tener antecedentes ha establecido una clara relación dede familiares con problemas de alimentación o direccionalidad; tampoco se han descrito los fac-excesiva preocupación por el peso y patrones tores que determinan el déficit de autoestima;perfeccionistas y de alta exigencia en los padres de hecho, en muchos estudios se toma como un(Graber y cols., 1994; Pike y Rodin, 1998; Wade y constructo causal (Ruderman y Besbeas, 1992). Elcols., 2000; Humphrey, 1989). estado afectivo negativo asociado con el bajo ni- vel de autoestima ha llevado a los investigadoresPor otro lado, gran parte de la investigación se ha a proponer un modelo de intervención con dietacentrado en identificar características propias de restrictiva (Stice y Agras, 1999); a su vez, la dietalas personas con bulimia, así como su relación con restrictiva se ha relacionado con los atraconesotras entidades diagnósticas. En primer lugar, en (Lowe y cols., 1998).84 PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................Los anteriores hallazgos han llevado a los princi- respuestas que faciliten posteriormente realizarpales investigadores en bulimia a proponer un un análisis de contingencia y que también atien-modelo en espiral de la bulimia nerviosa que tie- da los diferentes niveles de respuesta que depen-ne varias etapas (Fairburn, Marcus y Wilson, 1993). den de distintos sistemas de concordancia, esta-Inicialmente, la persona tiene una mala bleciendo de manera clara y consistente las rela-autoimagen y un alto grado de insatisfacción con ciones que tienden a covariar y a interactuar en-su aspecto físico en referencia con peso y talla. tre sí en esta problemática, logrando así determi- nar en el individuo cuál es el componente de suA pesar de la controversia sobre la naturaleza comportamiento que debe modificar e indicarlemisma de la bulimia en relación con otros proble- cuál es el mejor método para hacerlo.mas de alimentación, como la anorexia nerviosao el desorden de comer en exceso, se han realiza- En cuanto al proceso de formulación, las investi-do estudios multifactoriales que han apoyado la gaciones han llevado a Castro y Ángel (1998) aexistencia de la bulimia como un trastorno dife- plantear un modelo jerárquico de organizaciónrente e independiente de otros problemas de ali- conductual que diferencia los niveles de estable-mentación; además, se encuentran datos clínicos cimiento de relaciones entre distintos aconteci-e investigativos que indican que la bulimia es el mientos; estos niveles corresponden a procesosresultado de la interacción de causas diversas, dinámicos donde se relacionan eventos ambien-como la investigación mencionada anteriormen- tales y conductuales que conforman complejaste, que llevan a la participación de distintos pro- redes causales que permiten ejecutar un trabajocesos psicológicos que pueden producir resulta- en el que efectivamente se identifiquen e inter-dos aparentemente similares, pero son procesos vengan directamente estos procesos, y su éxito,particulares. En otras palabras, de acuerdo con claro está, depende de la modificación de losesta posición, a pesar de que la bulimia constitu- mecanismos que producen la conducta en par-ye una categoría diferente de otras disfunciones ticular.de la conducta de alimentación, en sí misma noes una clasificación unitaria, sino que está forma- En otras palabras, el enfoque por procesos psico-da por diversos subtipos funcionalmente diferen- lógicos permite identificar las relaciones o las le-tes que mostrarían un resultado particular en la yes que tienden a covariar y a interactuar entre síintervención (Stice y Agras, 1999); no obstante, en una problemática particular, permitiendo es-al igual que ha ocurrido con el concepto de auto- tablecer aquellos procesos que no son reductiblesestima, estos factores son a su vez el resultado en otros (procesos básicos), identificando las le-de la participación de procesos psicológicos bási- yes que los conforman y describiendo la clase decos que no se han identificado adecuadamente. interacción que permite establecer las redes com- plejas que los llevan a procesos de segundo or-Para realizar una intervención eficaz e identificar den, facilitando de esta manera la explicación elas posibles clasificaciones o subtipos de bulimia intervención de la conducta problema.nerviosa, autoestima y otro trastornos, se necesi-ta un esquema de formulación que permita iden- De acuerdo con este modelo, los comportamien-tificar y explicar adecuadamente los procesos psi- tos relacionados con la bulimia nerviosa estáncológicos que dan lugar a las manifestaciones clí- estructurados teniendo en cuenta la acción denicas, con el fin de no centrarse únicamente en diversos procesos interdependientes que estándescribir la regularidad entre los sucesos organizados jerárquicamente en distintos niveles:conductuales y ambientales de los trastornos, en procesos básicos (biológico, aprendizaje-especial de la bulimia nerviosa. Este esquema cognoscitivo y motivacional), procesos derivadospermitirá la predicción de aparición de las con- (emocional y afectivo), covariaciones y problemasductas o las características topográficas de las específicos. PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA 85...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................En el primer nivel, se plantean tres procesos bási- bulimia nerviosa a través de los procesos psicoló-cos no reducibles a otro nivel superior, que con- gicos que interactúan en la adquisición y mante-forman la red de causación múltiple del compor- nimiento; si se identificaran claramente estos pro-tamiento. cesos con una evaluación sistemática, se facilita- ría un proceso de intervención más efectivo y po-El proceso biológico se refiere a una serie de va- siblemente se incrementarían los niveles de efec-riables de estado, se relaciona con la materia de tividad de los tratamientos, como la TCC.que está hecho el organismo, incluyendo factoresgenéticos, morfológicos y de funcionamiento delos sistemas de órganos a través de mecanismosbioquímicos, neuroendocrinos, eléctricos y Referenciasmetabólicos, entre otros. De acuerdo con la lite-ratura sobre bulimia nerviosa, se encuentran ba- Agras, S. W., Telch, C. F., Arnow, B., Eldredge, K.jos niveles de serotonina, pero que es preciso y Marnell, M. (1997). One-Year Follow-Updeterminar si corresponde a una causa o una con- of Cognitive-Behavioral Therapy for Obesesecuencia del desorden. Individuals With Binge Eating Disorder. Journal of Consulting and ClinicalEl proceso aprendizaje-cognoscitivo se refiere al Psychology, 65, 343-347.conjunto de relaciones y principios que determi-nan la adquisición de nuevos repertorios y el cam- Attie, I., Brooks-Gunn, J. (1989). Development ofbio de comportamientos de los organismos a tra- Eating Problems in Adolescent Girls Avés del establecimiento de relaciones entre pa- Longitudinal Study. Developmentaltrones de acontecimientos ambientales y patro- Psychology, 25, 70-79.nes de acontecimientos conductuales, por mediode mecanismos como condicionamiento clásico, DSM - IV Manual Diagnóstico y Estadístico de loscondicionamiento operante (selección por contin- Trastornos Mentales, (1995). Americangencias), aprendizaje observacional, control Psychiatric Association (4a ed.). Barcelo-instruccional (reglas), entre otros. na: Masson.El proceso motivacional hace referencia a la rela- Garner, D. M. (1991). Eating Disorders Inventoryción que existe entre el comportamiento y sus – 2. Odessa, FL: Psychological Assessmentconsecuencias que, junto con las alternativas Resources.conductuales disponibles, le permite al individuo,por una parte, predecir y, por la otra, ejercer con- Garner, D. M.& Garfinkel, P. E. (1997). Handbooktrol sobre su propio comportamiento y sobre su of Treatment for Eating Disorders. 2nd Ed.ambiente. The Guilford Press: New York. Graber, J. A., Brooks-Gunn, J., Paikoff, R. L. yConclusiones Warren, M. P. (1994). Prediction of Eating Problems: An 8-Year Study of AdolescentSe evidencia que la bulimia nerviosa ha sido in- Girls, Developmental Psychology. 30, 823-vestigada desde diferentes puntos de vista a raíz 834.de su aumento en la población, tratando de iden-tificar los factores causales y los factores de man- Grissett, N. I. y Norvell, N. K. (1992). Perceivedtenimiento, pero pocas de estas investigaciones Social Support, Social Skills, and Quality ofapuntan a subdividir este trastorno. Relationships in Bulimic Women. Journal ofAdicionalmente, no se evidencia una teoría que Consulting and Clinical Psychology, 60, 293-apunte a clasificar a los individuos que presentan 299.86 PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA...............................................................................................................................................................................
  • .............................................. DIVERSITAS ..............................................Humphrey, L. L. (1989). Observed Family Hypothesis of Bulimic Pathology. Journal of Interactions Among Subtypes of Eating Consulting and Clinical Psychology, 66, 784- Disorders Using Structural Analysis of Social 790. Behavior. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 57, 2, 206-214. Stice, E., Schupak-Neuberg, E., Shaw, H. E. y Stein, R. I. (1994). Relation of Media Exposure toLeón, G. R., DE A. Fulkerson, J., Perry, C. L. y Eating Disorder Symptomatology An Temprano - Zald M. B. (1995). Journal of Examination of Mediating Mechanisms. Abnormal Psychology, 104, 1, 140-149. Journal of Abnormal Psychology, 103, 4, 836-840.Pike, K. M. y Rodin, J. (1998). Madders, daughters and eating disorders. Journal of abnormal Stice, E., Telch, C. F., y Rizvi, S. L. (2000). psychology, 100,198-204. Development and Validation of the Eating Disorder Diagnostic Scale A Brief Self-ReportRozin, P. y Fallon, A. (1998). Body Image, Attitudes Measure of Anorexia, Bulimia, and Binge- to Weight, and Misperceptions of Figure Eating Disorder. Psychological Assessment, Preferences of the Opposite Sex A 12,2,123-131. Comparison of Men and Women in Two Generations. Journal of Abnormal Turón, Gil, J. V. (1997). Los Trastornos Alimenti- Psychology, 97, 342-345. cios. Ed.Masson.Shisslak, C. M., Pazda, S. L. y Crago, M. (1990). Wade, T. D., Bulik, C. M., Sullivan, P. F., Neale, M. Body Weight and Bulimia as Discriminators C. y Kendler K. S. (2000). The Relation of Psychological Characteristics Among Between Risk Factors for Binge Eating and Anorexic, Bulimic, and Obese Women. Bulimia Nervosa A Population-Based Female Journal of Abnormal Psychology, 99, 380- Twin Study. Health Psychology, 19, 115-123. 384. Wilson G. T. y Fairburn, C. G. (1993). CognitiveStice, E. y Agras, W. S. (1999). Subtyping Bulimic Treatments for Eating Disorders. Journal of Women Along Dietary Restraint and Negative Consulting and Clinical Psychology, 61, 261- Affect Dimensions. Journal of Consulting 269. and Clinical Psychology, 67, 4, 460-469. Wilson, T. (1996). Treatment of Bulimia Nervosa:Stice, E., Killen, J. D., Hayward, C. y Taylor, C. B. When CBT fails. Behavior Research and (1998). Support for the Continuity Therapy, 34, 3. 197 – 212. PERSPECTIVAS EN PSICOLOGÍA 87...............................................................................................................................................................................