Dennis, Viaje por Asia

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  • 1. MI LIBRO DE VIAJES Hace años hice un viaje para ver lugares nunca vistos por mis ojos, para conocer a gente desconocida para mí, para saber culturas nuevas que ni sabía de su existencia, para hablar idiomas que jamás había escuchado, para... En fin, para saber de aquello que se sabe que está ahí, pero nada más. Podría haber escogido miles de paraderos, o mejor dicho, miles de rutas por las que hacer de ellas mi aventura. Fue tarea difícil decantarme por una, pero después de mucho tiempo matizando en mi destino, decidí: ANKARA-PEKÍN. No sabía nada con respecto a estos lugares ni a Asia, el gran continente en el que se hallaban estas dos preciosas ciudades. Iba a hacer este viaje de 6.840 km. sola, en mi coche y tenía unos largos días por delante llenos de diferentes sensaciones, desde curiosidad o satisfacción por conocer y lograr mis propósitos, hasta tristeza o desilusión , ya fuera por añoranza o bien por no conseguir todo aquello que me había propuesto para esos días; de todas formas podría jurar que nunca olvidaré ese viaje que puso más conocimientos en mi vida e hizo de ellos recuerdos que no se pueden olvidar, pues se dice que hay personas que dejan huella, pero yo digo que hay lugares que también. Salí el 10 de abril de 2007 y estaba de vuelta en mi casa y con mi familia a comienzos de mayo después de haber recorrido unos 500km .por día aproximadamente. Se me hizo difícil el saber por donde empezar mi viaje al igual que ahora lo es plasmarlo en unas cuantas hojas, puesto que ni siquiera la mente más fantasiosa puede imaginar con simples palabras lo fascinantes que pueden llegar a ser los lugares que mi memoria guarda, y jamás se podría comparar a observar los hermosos e insólitos paisajes que esconden esas tierras llenas de magia. MAPA DE MI RUTA POR EL CONTINENTE
  • 2. Mi partida, 10 abril Día 1 Salí de Ankara, una ciudad realmente interesante. Había aprovechado mi excursión para pasar unos días de visita en casa de unos parientes que se habían marchado hacía unos años para trabajar, los cuales me mostraron las cosas extraordinarias que esta ciudad tiene y me ayudaron con el idioma, el turco no sé me daba para nada bien. Solamente estuve allí un par de días, y lo más fascinante para mí fue recorrer la zona histórica de Estambul donde me enseñaron el hipódromo Romano, la Basílica de Santa Sofía y la Mezquita Azul, todos lugares increíbles por su contenido histórico. Pero no podía irme de Ankara sin ver el Gran Bazar el primer edificio construido en el mundo con un espíritu exclusivamente comercial según mis primos mayores,en el que la historia y la mezcla de culturas que se podía observar me enseñaron su atractivo exótico y aunque parezca mentira, aprendí mucho sobre ese lugar pues los objetos allí presentes hablaban mucho de sus costumbres y su religión musulmana la cual me fascinó por su peculiaridad. Compré unos recuerdos para acordarme siempre de este país con su moneda: La Lira Turca Nueva. El último día de mi estancia, me llevaron a la zona moderna a visitar el palacio de Dolmabahçe, la residencia oficial de los últimos sultanes del imperio otomano que es un sitio imperdible. No negaré que culturizarse está bien, pero no todo es eso, también está la diversión así que a altas horas de esa noche fuimos a cenar a la plaza de Taksim y disfrutamos de la otra cara de Turquía. Era abril, una época adecuada para estar en este país en el que según mi tío, los veranos son muy calurosos, decía que pueden llegar a alcanza los 30ºC y que los inviernos eran demasiado fríos pudiendo alcanzar los -6ºC. Así que el mes de abril me pareció más que excelente, puesto que tenía una temperatura intermedia. Ya había conocido lo suficiente de ese país con lo que tuve que emprender mi viaje dejando atrás la hospitalidad con la que fui acogida. MI RUTA POR TURQUÍA Día 4- 13 de abril de 2007 (Ankara-Malatya)
  • 3. Continué mi ruta por pequeñas ciudades de Turquía hasta llegar a mi destino final. En Malatya haría mi siguiente parada, y de camino en mi coche por la mañana bien temprano, no podía apartar la vista de la ventanilla pues todos los paisajes nuevos que mis ojos estaban divisando me parecían dignos de apreciar pese a que eran muy llanos y con poco relieve. La gente era muy amable entre ellos pero también con los turistas, pues muchas veces cuando me fallaban mis escasos conocimientos del turco, éstos intentaban ayudarme en todo lo necesario para situarme. Esa noche había dormido en mi coche pues mi presupuesto no era demasiado abundante. Tuve que ingeniármelas para que no me diera una hipotermia durante las gélidas altas horas de la madrugada, pensé que me había quedado sin pies de lo helados que los tenía... Día 5- 14 de abril de 2007 (Malatya-Diyabakir) Al día siguiente no tuve reparo alguno en ponerme en marcha para continuar (lo único que quería era entrar en calor lo antes posible). Iba a ir a Diyabarkir, al donde llegué pasando por un enorme puente que cruzaba todo el famoso río Éufrates; y me quedaba por delante un día bastante ajetreado. Paré a desayunar en la primera cafetería que vi, era sencilla pero acogedora. A la media hora escasa estaba de nuevo en la carretera viendo como fuera vendían en los famosos mercados de un pueblo cercano a Diyabakir, era asombroso ver la cantidad de gente que esas calles albergaban pero no tenía el suficiente tiempo como parar en todos los sitios a los que acudiera.
  • 4. MI RUTA POR IRAK Avancé unas cuantas horas más hasta llegar a Irak; y me di cuenta de que en su suma mayoría era desierto. Cuanto más me adentraba más me impresionó ver aquel tipo de clima, pues estaba muy acostumbrada a ver todo tipo de vegetación clavara la mirada donde fuera, aunque al seguir conduciendo pude ver como la imagen cambiaba dejando también sitio para otros tipos de paisaje muy variados con diferentes tipos de árboles y vegetación. Entre éstos se podían ver campos de trigo, cebada, arroz, dátiles, algodón, etc. Bajé la ventanilla de mi auto para poder observar mejor aunque enseguida la subí porque sus inviernos fríos y veranos frescos (según una guía de información que había comprado en la última gasolinera), no eran una temperatura como para andar demasiado expuesta por posibles resfriados. Pero de este país no pude ver demasiado, ni siquiera su capital Bagdag, pues solo tenía que pasar por el norte según mis planes previstos. Visité la ciudad de Kirkuk durante el resto del día y aunque no quería andar a las prisas no tenía otra opción pues el tiempo apremiaba. Intenté hacer varias preguntas, las cuales me costaron unos gestos explicativos bastante peculiares y lo peor de todo fue que fueron en vano. Más tarde me las tuve que ingeniar para pagar en el restaurante con su moneda, el Dinar, es increíble los timos que se cometen contra los turistas que no entienden, cuando de dinero se trata. Antes de iniciar mi partida quise saber un poco más de este país y fui a un lugar de información que había al salir del restaurante donde compré varios folletos con curiosidades de ese lugar y sus alrededores. Después de parar en mi sexta o séptima gasolinera para llenar el depósito de mi coche, me fui a dormir rendida de tantísimos kilómetros recorridos y aunque el asiento de un coche no es lo más cómodo, cuando estás realmente agotada daba igual el lugar. Me puse en marcha y esta vez me había propuesto no entretenerme tanto durante el camino para así ver más lugares. MI RUTA POR IRÁN
  • 5. Día 6- 15 de abril de 2007 (Dinar- Irán) Al despertar me puse en marcha y esta vez me había propuesto no entretenerme tanto durante el camino para así ver más lugares. Me llevaría unas cinco horas aproximadamente llegar a mi nuevo punto pues había alrededor de 130 km. según mi mapa de Irán. Quería ir por Sanandai, para no tener que desviarme demasiado de mi ruta ya que no quise llevarme ninguna sorpresa...o perderme. Y aparte de esa manera esquivé los Mts. Zagros con lo que ahorré tiempo. Estuve toda la tarde conduciendo hacia mi nuevo objetivo, ilusionada por saber lo que allí me deparaba cuando divisé el Lago Urmia al lado derecho de la carreta. Llegué sobre las siete de la tarde, una hora en la que ya era estaba anocheciendo y no puede hacer demasiadas cosas. ¡Eso sí! Lo primero que me llamó la atención sin duda alguna fue su característica vestimenta. Sabía de sobra que las mujeres levantaban un muro de debates por sus exigencias con la ropa y muchas veces eso desanimaba a la gente a visitar ese país por sus estrictas normas y por pensar que sería un esfuerzo adaptarse para total no obtener ninguna recompensa. Yo sabía que había recompensa para mí, al ofrecer más de lo que exige para visitarlo. Yo también tenía que ir como el resto de las mujeres aún siendo una simple turista, vestía: un pañuelo sobre la cabeza que había de llevar en todos los espacios públicos pero también en mi coche (con lo que me bajé deprisa al maletero y abrí mi enorme maleta para sacar mis nuevos atuendos), pero también dentro de mi propio vehículo. A parte, la típica túnica por la cadera y los pantalones largos, procuré no enseñar lo más mínimo, ni siquiera el antebrazo, por posibles quejas de los sus habitantes. Estaba muerta de sueño con lo que el primer hotel que localicé me sirvió para pasar la noche y el apetitoso bocadillo que había adquirido en un mercado fue mi cena de esa noche. Día 7- 16 de abril de 2007 (Irán) El despertar de la mañana siguiente fue emocionante, al salir por la ventana y ver la vida que allí fuera había ya a esas horas tempranas. Se avecinaba un día caluroso, al rededor de 25ºC en tan solo mediados de abril, según lo que marcaba en el coche. Pude ver muchas a lo largo del camino varias industrias de refinación de petróleo, de productos petroquímicos, de materiales de construcción, industrias de alimentos, metalúrgicas,etc. En los escasos campos de cultivo que puede encontrar mientras
  • 6. conducía, observé como predominaban el trigo, el arroz, el algodón y la lana. La tarde la dediqué a conocer su riqueza arqueológica y monumental que me fascinó muchísimo. Días 8 y 9- 17 y 18 de abril de 2007 (Irán-Afganistán) Después de avanzar sobre unos larguísimos 800km en dos días increíblemente agotadores, pasando por ciudades como Karaj, Teherán, Gonabaz, Taibaz o el desierto de Kavir, llegué al nuevo país: Afganistán. MI RUTA POR AFGANISTÁN Día 10- 19 de abril de 2007 (Afganistán) Llevaba poco más de una semana cuando pisé por primera vez en mi vida las tierras de Afganistán. Tierras de montañas ya solo al empiece cuando entré por Herát, un valle fértil al lado del gran río Hairirúd, muy poblado con cantidad de casas rurales en una de las cuales me alojé el primer día y donde aprendí de los vecinos que es un lugar muy poco desarrollado y pobre debido a la situación de guerra que sufre y que se vive especialmente de la agricultura pudiendo destacar los campos que la gente allí cultivaba como: trigo, maíz, arroz, cebada, hortalizas, varios tipos de frutos secos, nueces, tabaco, algodón, remolacha, opio... Pero también se dedican a la ganadería en la que abunda la croa de ganado ovino. Siguió sorprendiendo el machismo que aún existe en diversas partes del mundo pues las mujeres llevaban la cara tapada con una tela que les cubría toda la cara llamada burka. Avancé por Chaghcharán, por el norte de la cordillera de Gazaraiat, Baghlán, Tálogan... Pude apreciar de lejos el inmenso sistema montañoso de Hindukush que hay al noreste de Afganistán con unas temperaturas extremadamente frías.
  • 7. *Por las calles de Hérat un señor me dijo que la mayoría de la gente usaba los burros como animales de carga para llevar sus pertenencias. Tengo que admitir que de todos los lugares que conocí en mi escapada, éste pudo ser uno de los que me menos me agradó debido a su nivel de pobreza y a su exclusiva forma de pensar, pero eso sí, la gran hospitalidad con la que me trataron mereció la pena. Al cabo de 2 días había salido de este país nuevo para mí y me estaba adentrando en Pakistán después de unos 600km aproximados. MI RUTA POR CHINA Día 12- 21 de abril de 2007 (Chitral-China) Entré por Chitral mientras por sus carreteras veía campos de cultivos semejantes a mis otros lugares visitados añadiendo la caña de azúcar. Esa mañana tuve un pequeño incidente como consecuencia de tanto mirar hacia los lados, y tan poco al frente. Por pocos centímetros no llevé por delante a una oveja que se había escapado de su rebaño que pastaba en uno de los campos cercanos. Al final hice migas con el simpático pastor dueño de aquel animal que para mi suerte hablaba inglés, un idioma muy hablado después del Irdú. Me sacó una fotografía como recuerdo de mi peculiar entrada en Pakistán. Debido a su geografía conserva una cultura muy rica ya que ha conservado sus costumbres a lo largo de la historia. Pero no pude apreciarlo demasiado pues mi estancia en este país sería muy breve debido a que solamente tenía que pasar por el norte para llegar a China. Antes de hacerlo tuve que pasar por las ciudades de Gilgit, Skardu... Y pude divisar a lo lejos a través de la ventanilla, la inmensa Sierra de Karakorum, donde noté especialmente una ligera subida de temperaturas y la ausencia del sol hizo todavía que lo notara más. Me llevaría 248km. llegar a China y al salir a las 5 de la tarde, llegué antes de las 8 con lo que ya estaba anocheciendo y busqué enseguida donde pasar la noche.
  • 8. En Chitral,les saqué una foto a unos campesinos mientras recogían sus cosechas. Día 13- 22 de abril de 2007 (China-Hotan) Era un país realmente grande, y era consciente de que me sería complicado poder ver todas las cosas interesantes que tenía, así que decidí pedir ayuda a un guía que por lo menos me sería útil para orientarme y poder así conocer los lugares más fascinantes de China. Me quedaban por delante 6030 largos kilómetros hasta llegar a Pekín, el último sitio de mi ruta por Asia. Y así fue, como en la primera compañía china de guías turísticos pedí los servicios de uno de sus trabajadores. Me acompañaría hasta Dunhuang, situado en en noroeste del país. Me dijo que no podía haber escogido mejor época para viajar pues en abril y mayo todavía no se notaban las altas temperaturas de los veranos que llegaban a alcanzar los 32ºC en julio o agosto; pero en invierno toda esa calor desaparece y en las temperaturas se produce una bajada considerable hasta verse en los -8ºC. Así que agradecí escoger bien mi mes de viaje. El guía me había dicho que este todo China estaba conectado mediante carretera y autopista con lo que había numerosos atascos y si queríamos ver algo deberíamos darnos prisa. Me informó que ese día iríamos hasta Hotan, unos 512km. de camino y llegaríamos al anochecer. Nos pusimos de inmediato en marcha con mi coche y él desde el asiento del copiloto me iba enseñando los lugares que desde fuera se dejaban apreciar. Al principio pasamos por una sucesión de pueblos en los que todo estaba repleto de campos, tierras de cultivo, etc. Me dijo que resaltaban el arroz, el trigo, las patatas, el sorgo, los cacahuetes, el té, el mijo, la cebada o el algodón. Por la carretera todo iba bien hasta que empezó (como había predicho el guía), los famosos atascos. Decidimos parar a comer para así regresar de nuevo al automóvil cuando cesara un poco ese jaleo. Fue la primera vez que probé la gastronomía china y tuve que admitir que quedé bastante satisfecha. A la hora estábamos de vuelta frente al volante dispuesta a seguir viendo cosas interesantes, fascinantes e increíblemente hermosas como llevaba haciendo desde hacía dos semanas con mi salida desde Ankara.
  • 9. A medida que avanzábamos me iba informando de las diferentes empresas que había a los diferentes lados de la carretera y a lo que se dedicaba allí la gente. Había variadas empresas como de: Industria del hierro y del acero, carbón, maquinaria industrial, armamentos, telas y tejidos, ropa, petróleo refinado, cemento, fertilizantes sintéticos, calzado, juguetes, industria de alimentos, autos, aparatos electrónicos de consumo doméstico... Íbamos charlando cuando llegamos a Hotan sobre las seis de la tarde sin mucho que ver de camino puesto que el relevo no destaca mucho en un lugar donde la mayoría de su terreno es urbano. Quedamos visitando calles y conociendo sitios con un ritmo de vida nuevo para mí. Al hacerse más de noche nos alojamos en un hotel muy acogedor en el que me di cuenta de que los chinos eran muy amables y merecía la pena formar parte del turismo de un lugar tan acogedor como ese. Día 14- 23 de abril de 2007 (Hotan-Rougiang) Me levanté muy temprano por el único echo de que en un país como este cuanto antes sales con el coche mejor, ya que no te arriesgas a las interminables caravanas. Haríamos 560km. que teniendo en cuenta el enorme tiempo que había pasado las últimas dos semanas exactas en coche, era un recorrido más que suficiente. Visitamos museos con gran variedad de culturas debido a la enorme extensión del país, lo que fascina muchísimo a los turistas según mi nuevo amigo el guía. El día pasó y con él, quedé muy satisfecha por todo lo que había aprendido y los lugares que había conocido. Esa noche nos quedamos en un hostal bastante grande pero sobretodo privilegiado por las fantásticas vistas a la Cordillera Altun Shan con lo que no dejé de asomarme por la ventana para poder ver lo hermosa que la noche hacía estas montañas. Día 17- 26 de abril de 2007 (Ruoquiang-Yumen) Pasamos por ciudades como Ruoquiang en la que me quedé totalmente maravillada por su paisaje continental. La única pena fue no pasar por el sur de China donde su relevo está caracterizado por su gran variedad de relevo en el que el Himalaya es su mayor protagonista con su pico más importante el Everest (8848m) situados en el suroeste del país. Tampoco pudimos ver la Meseta del Tíbet o la Cordillera de Kuenlún un poco más al norte del Himalaya, pero por el norte atravesé la Cuenca del Tarim con lo que es imposible quejarse de tales paisajes sin tener falta de compararlos con los del sur. Ya estábamos en Dunhuang lo que quiere decir que a partir de ahora viajaría sola hasta mi destino final sin la agradable compañía y la gran ayuda que me dio el guía. Antes de irse me dejó unas indicaciones, o mejor dicho, me dijo unos consejos útiles para seguir mi trayectoria. Ese día iría hacia Yumen al cual me separaban 587 costosos kilómetros. En la mayoría del trayecto me siguió la vista de la Cordillera Qilian, con sus enormes montañas y sus increíbles valles. Llegué a las 2 la tarde justo para comer y poder pasear por sus calles repletas de diferentes establecimientos, para conocer los pequeños detalles de esta gran ciudad, etc. Día 23- 2 de mayo de 2007 (Baotou-Pekín) Fue realmente extraordinario poder conocer lugares como Baotou o Hohhot que podría decirse que fueron unas de las mejores ciudades que visité en China, no por su extensión territorial puesto que no eran unas de las más grandes que había visitado durante mi estancia en este país occidental, sino por lo hermosas que lucían sus calles, su contenido turístico, su mezcla de culturas, su gran variedad de razas, lo acogedores que resultan sus habitantes y lo increíblemente cómoda que te sientes hospedada en un lugar donde la
  • 10. cortesía y la amabilidad era su prioridad. Además mientras conducía pude ver como bajo un puente por el que pasaba y en el que paré en el arcén para poder observa el río Yellow, el cual llevaba una cantidad enorme de agua y tenía una longitud enorme ya que al alzar mis ojos y ver su extensión, mi mirada se perdía a lo lejos sin divisar su fin. Y por fin llegué al ansioso y esperado Pekín. Fue realmente una llegada esperada después de más de tres semanas en coche para poder conocer esta famosa ciudad conocida por su gente como "el centro del universo chino". Ya me había dejado impresionada su acceso, debido a sus autopistas con ocho enormes carriles que cruzaban la ciudad. Ante mis ojos se extendía una enorme itera de rascacielos, oficinas, parques... Quería llevar un orden para no volverme loca queriéndolo visitar todo. Así que empezaría por el norte del país con la Ciudad Prohibida y sus magníficos lagos. Se encontraba en una zona de ocio y recreo por excelencia de Pekín con lo que la multitud de gente me sorprendió en los incontables bares con música en directo de los que constaba, los puestos de venta ambulante y los exquisitos restaurante que albergaba; todos éstos a las orillas de tres lagos: Qianhai, Houhai ybl Xihai. Para suerte mía, me encontré con un camarero español mientras descansaba en uno de esos bares disfrutando de su música. Me explicó que son una gran fuente económica puesto que en invierno, las aguas de cada uno de esos lagos está congelada y no era raro ver a la gente patinar sobre ellos (fue una pena llegar tarde y no poder hacerlo yo misma), pero que en verano al estar descongeladas se llenaban de embarcaciones en las que la gente alquilaba barcos y disfrutaba de las vistas desde en medio de las aguas. Este era el motivo por el que había tanta gente disfrutando de este lugar que ofrecía miles de alternativas con las que disfrutar de sus ventajas. Ya era de noche y tenía que descansar después de un viaje terriblemente largo. No sabía como era sus temperaturas, pero sí sé (gracias a un panel informativo de una tienda que había de camino al hotel), que hacía 20ºC, en ese mes de abril en el que estábamos con lo que parecía tener unos veranos bastante calurosos pues a la salida de la primavera ya alcanzaba tal temperatura. La noche de Pekín parecía seguir con vida y no descansar jamás. La capital era sin duda la parte más moderna y cosmopolita de China. Día 24- 3 de mayo de 2007 (Pekín) Al día siguiente fue como si envez de tener que levantarme quisiera o mejor dicho, necesitara despertar y seguir conociendo sobre este fantástico lugar. Recuerdo que ese día fuera uno de los mejores de mi estancia pues conociera un montón de sitos como: la Ópera de Pekín, conocida como una de las mayores expresiones de la cultura china; el Templo del Cielo, Las Tumbas Ming, Las Ruinas del Antiguo Palacio de Verano y también conocí el Museo del Hombre de Pekín en Zhoukoudian (declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad), pero no me pude ir sin ver la Gran Muralla China. Ese Desde el coche, vi que a mi derecha quedaba una de las cinco estaciones de Ferrocarril de Pekín, que es uno de los transportes más utilizados e importantes según la guía de esta capital que había traído en mi maleta desde España. Seguí avanzando y pude ver un montón de sìhéyuán, que eran un tipo de vivienda representativo del estilo arquitectónico de Pekín sobre el cual hablaba mi guía. Ese día después de comer en un restaurante "pato a la pekinesa", uno de los platos más conocidos internacionalmente, acudí a una de las infinitas casas de té que había para degustar uno de los miles de tipos de té que allí tenían.
  • 11. Realicé esta fotografía antes de subir a la muralla china, impresionada por el increíble monumento que tenía ante mis ojos. Día 25, último – 4 de mayo de 2007 Aseguraría que fue uno de los peores días de toda mi ruta, de ese viaje inolvidable y extraordinario que jamás podré borrar de mi memoria. Aprendí a respetar las culturas, las religiones, las costumbres de cada pueblo, de cada país. Aprendí el significado de la palabra viajar, y desde luego que no es pasar por lugares nuevos para divertirte o pasar el rato. Viajar es el poder conocer, el poder compartir con el resto del mundo aquello que no pertenece a nadie, sino que todos somos los dueños de esos paisajes, de esas tierras maravillosas, de la magnífica vista que se puede apreciar si te paras a observar lo que hay más allá. Ese día terminaba para mí lo que había empezado como un simple pasatiempo, convirtiéndose en el mes más impresionante de toda mi vida. Tendría que regresar de nuevo junto a mi familia a la cual echaba muchísimo en falta, pero lo bueno era que no me iba sola, llevaba conmigo todos los recuerdos que había ganado este último mes. Ese día se me llenó el corazón de melancolía al recordar las miles de cosas que había aprendido en tan solo veinticinco inolvidables días. Cuando sueñas con algo, te propones hacer realidad esos sueños que ponen una meta en tu vida. Mi sueño era poder hacer una ruta, una excursión, un viaje... Era hacer realidad mi sueño de vivir esas experiencias mágicas que me llevaron a ser lo que fui. DENNÍS IGLESIAS RODRÍGUEZ 3ºB