FUNDACIÓN PARA EL DESARROLLO DEL
CEREBRO I.A.P.
PRESENTA:

CUADERNOS DE
NEUROPEDAGOGÍA Y
NEUROCIENCIAS
Neuropedagogía
para...
APRENDIENDO A MANDAR,
APRENDIENDO A OBEDECER

Por Joaquín Castelán Ramírez
Presidente, Patrono, Fundador.

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INDICE:
INTRODUCCIÓN………………………………………  4
PODER VS AUTORIDAD……………………………....  7
A QUIEN OBEDECER…………………………………  15
ESTRUCTURACI...
“Para que se le quite”
Frase común en México

INTRODUCCION

C

uando   padres  o  maestros  se  quejan  porque  los  niños...
¿Podrían  los  adultos  decir  que  el  niño  no  quiere  colaborar sin sentir  la importancia de su participación
como  e...
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La vida será menos inhumana cuanto mayor
sea la capacidad individual de pensar y actuar.
Simone Weil

PODER VS AUTORIDAD

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instintivas proceden de una fuente distinta a su pensamiento.
Sin  embargo,  al  desarrollar  esos  niveles   superiores  ...
ejecuta  ordenes  sin  reflexionar si está  de  acuerdo  o no  con ellas”  (2012). Por eso vemos  que  se pretende
formar ...
Aida Vázquez (citada por Palacios).
Estamos  de  acuerdo  en   que  “La   relación  de poder  se establece  cuando se sust...
propósito  de  analizar  le  efectividad  de  su   metodología  de  enseñanza,  cuando   los  resultados  son
adversos  cu...
justificar  desde  el  punto  de  vista  moral, pero esta frase también contiene  una interpretación lógica “En

un edific...
embarazo  la  madre  alimenta  a  su  hijo  a  través  del  torrente  sanguíneo  dándole  a   conocer  por  este
medio  lo...
Nacieron para obedecer
El rey de España a sus súbditos.

A QUIÉN OBEDECER

P

artiendo  de  la  premisa   de   que  el  ho...
En  cambio  cuando  el   niño  tiene  una  necesidad   vital,  el  hambre,  por  ejemplo,  y  se  le  ofrece  un  guiso
ap...
pueden  esperar  la  obediencia  del que no sabe leer  si  le dejan de tarea  hacer un resumen de lo leído,  a
quien  cuen...
daña   la  estructura  anatómica   del  individuo  el  nivel  inferior   del  sistema  nervioso,  mediante  un  arco
llama...
MODELO NEUROPEDAGOGICO

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Un   vez  despertadas   las  ganas,  el  deseo,  el  entusiasmo,  el  tálamo  óptico  a  través  de  un  sistema
inespecíf...
Fût respectée. Il ne tolérait pas la désobéissan
C’était un monarque absolu. Mais, comme el était
Très bon, il donnait d’o...
provecho,  sintiéndose  más  listo   que  los  demás,  vale  también   para  los  que  establecen   como   delito
solament...
muchos  adultos  que  no  cuentan  con  la   suficiente madurez  intelectual y  emocional para descubrir este
hecho  y  la...
alumnos  no  van  a  poder  cumplir  porque   van  contra  la   naturaleza y  provocan luchas  de  poder con los
hijos  y ...
deben  ser  claras,  congruentes  para  el  niño, de acuerdo con esa edad,  que  le  toca hacer para  manejar
su  independ...
entienda   de   inmediato  porque  ya se  las dijimos,  como  argumentan muchos adultos. No  va de acuerdo
con  la  natura...
Por que se quejan los adultos de una
juventud mal educada si ellos la
están educando

APRENDIENDO A OBEDECER

L

os   niño...
analogías,  es   decir  aplicándolo  a   otras   situaciones.  Cuando  necesita  aire  respira  y  cuando   sus
pulmones  ...
nivel  el  niño  escribe.  Los  segundos  niveles  son  los  objetivos  y  los   primeros  niveles  corresponden   a  los
...
Cuadernos de neuropedagogía y neurociencias
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Por el Profesor Joaquín Castelán Ramírez, Presidente de la Fundación para el Desarrollo del Cerebro.

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Cuadernos de neuropedagogía y neurociencias

  1. 1. FUNDACIÓN PARA EL DESARROLLO DEL CEREBRO I.A.P. PRESENTA: CUADERNOS DE NEUROPEDAGOGÍA Y NEUROCIENCIAS Neuropedagogía para padres y maestros. 1
  2. 2. APRENDIENDO A MANDAR, APRENDIENDO A OBEDECER Por Joaquín Castelán Ramírez Presidente, Patrono, Fundador. 2
  3. 3. INDICE: INTRODUCCIÓN………………………………………  4 PODER VS AUTORIDAD……………………………....  7 A QUIEN OBEDECER…………………………………  15 ESTRUCTURACION DE LAS NORMAS………………  22 APRENDIENDO A OBEDECER………………………  30 LAS OBLIGACIONES DEL NIÑO……………………… 35 LA DISCIPLINA INTERNA……………………………….  42 LOS MIEDOS DE LOS PADRES…………………………  45 LA EDUCACION EN LIBERTAD…………………………  49 LAS DISFUNCIONES CEREBRALES………………………53 3
  4. 4. “Para que se le quite” Frase común en México INTRODUCCION C uando   padres  o  maestros  se  quejan  porque  los  niños   o  adolescentes  no  obedecen, hacen  berrinches, son  inquietos,  agresivos,  pelean   o  golpean  a  sus  compañeros  (bullyng),  consumen  drogas,  platican mucho,  se  salen  del  salón  de  clases,  no  cumplen   con  las  tareas,  no  respetan  los  límites;  parece  ser,  y así  lo  piensan  muchos  de  ellos,  que  padecen  alguna  anomalía,  están  fuera  de  lo  normal,  hay  una lesión   o  disfunción  cerebral  que  corregir  con  un  tratamiento  psicológico  o  farmacológico,  en  algunas ocasiones  tienen  razón.  Sin  embargo,  observamos  niños  completamente  sanos  con  los  mismos problemas,  sin   alteraciones  anatómicas  o  funcionales  del  cerebro,   en  caso   de  que  existiesen, son tan poco  significativas  que  no  justifican  realmente  esa  variación  en  la  conducta.   Lo curioso  es que  pocas veces  padres  y  maestros  se  ocupan  cuando,  por  el  contrario,  los  niños  son  sumisos,  obedientes  o sujetos  de  violencia  por  sus  compañeros.  Les  preocupan  los  violentos,  los  inquietos,  que  toman  lo ajeno,  los  mentirosos,  los  que  no  siguen  sus  indicaciones y  a veces les  retan,  pero no les preocupan los violentados  ni  los  tranquilos,  dóciles  o  apacibles,  elogiados   siempre   porque  no  les  causan problemas y, suelen decir: se portan muy bien o que tienen buena conducta. En  la  escuela,  en  particular,  la  desobediencia  se  manifiesta también en la negativa de los  alumnos  a seguir  las  indicaciones   de   los  maestros,  cumplir con  las  tareas, copiar todo  lo  que está  en el pizarrón  o atender  lo  que  el  maestro dice  y haciéndoles la competencia cuando platican con  sus  compañeros  de un  tema  interesante  para  ellos.  Los  maestros  se  quejan  con   los  padres  diciéndoles  que  sus  hijos  no quieren  trabajar,  no  hacen  las  tareas,  no siguen las  indicaciones.  Sabrán  o  se imaginaran el origen  de la  palabra  trabajar  del  latín  tripàliari,  tripalium,  torturar.  Esa  palabra   la  usaban  los  esclavos  de  la antigua  Roma  para   referirse  a  las  actividades  que  les  imponían  sus  amos.  Si  en   latín  para  acciones similares  se  usa la  palabra  laborare,  laborar, labrar,  de  donde vienen labor, elaborar, colaborar  y otras usadas  por  los  hombres   libres.  ¿Por  qué  los  maestros  como  los  esclavos  de  la antigua Roma eligieron precisamente   el  verbo   trabajar  para  referirse  a  la  actividad  escolar  del  niño?  ¿Por  qué  necesitan torturarlo  con  tareas  absurdas  y   exigencias  que  no  puede  cumplir  obligándolo  a  desobedecer? 4
  5. 5. ¿Podrían  los  adultos  decir  que  el  niño  no  quiere  colaborar sin sentir  la importancia de su participación como  educadores y su coparticipación en la guía hacia el conocimiento? El   problema  de  conducta  es,  en   muchas  ocasiones,  la  manifestación de las dificultades, del conflicto, de  un  adulto  que  quiere  controlar   al  niño  a  base  de  castigos o complaciéndolo dándole todo  lo  que le pide,  premios  ofreciéndolos  a  cambio  de  alguna  actividad  sin  preguntarse lo que  pasaría si no  quiere el  premio;  para  en  algún  momento  poder   negárselos  convirtiéndolos  en   castigos,  con  el  propósito  de mantener  el  control,  frente a  la capacidad intelectual  y emocional del  niño de cuestionar la  efectividad de  un  modelo  educativo  empleado,  supuestamente,  como  favorecedor  de  su  formación  integral  y desarrollar  su  capacidad  de  actuar  y  pensar   como   individuo.  Pero  en realidad es  un sistema utilizado con  la  mayoría  de  los  niños  con  mejores  resultados  para  las  fantasías  de  los  adultos,  una relación  de poder   donde  el  adulto  quiere  mandar,  porque  le   es  más  fácil   y  deseable  conseguir  un  hijo  o  alumno obediente, dócil y temeroso del castigo  a quien la sociedad  pueda manipular con facilidad. Estas  son  actitudes  que  las  nuevas  generaciones  han  venido  copiando,  provocando  la  aparición, dentro  y  fuera  de  las  escuelas de manera mucho  más constante,  un fenómeno  al  que han  dado llamar “Bullying”,  antes  se  decía  agarrar  a  un  compañero  de  puerquito  para  molestarlo  tanto  física  como verbalmente   de   forma  muy  violenta.  Quizá  la   pregunta  que  deberíamos  hacer  es  que  paso  con  la autoridad  de  los  padres,  de  los   maestros  y del  director de la escuela porque  se ha  llegado  a tal grado que  ellos   mismos   son   víctimas  de  ese   fenómeno.  Los  amenazan  los   padres  de  los  alumnos  con demandarlos   por  daño  psicológico  y   hasta  los  alumnos  mismos,  los  llamados  porros  en  las  escuelas superiores  quienes  aterrorizan a  la población  escolar, los  despojan  de  sus  pertenecías,  los  golpean,  los insultan, los extorsionan. La  escuela,  la   sociedad,  en  particular  los  padres  y  los  maestros  se  asustan  porque  no  saben  que hacer  y  entonces  recurren  al   castigo  muchas  veces  disfrazado   cuyos  resultados  son contraproducentes,  solo  obtienen  resentimientos  y  más   violencia.  No  se   contemplan   los  problemas como  el  efecto  derivado  de  una  mala  educación  sino  que lo atribuyen a las  características  del niño al cual quieren modificarle la  conducta señalándolo  como  flojo,  el  clásico si puede  pero no quiere,  es flojo o  rebelde  o  castigando al  castigador, en vez  de  reeducarlo,  aplicando  la máxima de peguen  adelante que atrás vienen pegando. Apoyándonos  en  los  conocimientos  que  ahora  ofrecen  los  avances  en  las  ciencias  neurológicas  a  la pedagogía,  para  poder  conformar  un  enfoque  neuropedagico,   queremos   fundamentar  una   forma objetiva  de  relacionarnos  con  el  niño,  con  la  pretensión  de  ayudar  a  formar   una  sociedad  menos inhumana  donde  no  se  le  obligue  a  someterse  a  los  adultos  ni  estos  se   conviertan  en  sirvientes  o esclavos  de  los  caprichos  de  los  niños;  donde  el   miedo  a   la  represión y  al castigo haya desaparecido como  base  de  la  convivencia   entre  generaciones;  se   permita  y  posibilite  el  manejo de la  igualdad de unos  con  otros  en  una  relación  conflictiva  dialéctica  entre  educandos  y  educadores,  donde  el   adulto pueda  conocer  el   punto   de   vista  del  niño  y  el   niño  reconozca  el  punto  de  vista  del  adulto,   sin  que ninguno  de  los  dos  se  vea   obligado  a  supeditarse  al   otro,  sino  que  prevalezca  la  negociación  de intereses  entre   las  partes  y  el  desarrollo  emocional  e  intelectual  de   ambos,  en  una  relación verdaderamente  democrática,   bajo  el  entendido  que  la   democracia  sólo   puede  darse  entre  iguales porque  valen  lo  mismo,  tomando  en   cuenta   que  el  niño  va   a  convertirse  en  adulto,  está en un  proceso de desarrollo, donde deje de decirse “para que se le quite” una relación donde prevalezca el respeto. 5
  6. 6. 6
  7. 7. La vida será menos inhumana cuanto mayor sea la capacidad individual de pensar y actuar. Simone Weil PODER VS AUTORIDAD E n  la  actualidad  se  pretende  preparar  a   niños   y  jóvenes  en  la  llamada  educación   para  la  realidad, pero  se  actúa  como  si  la  realidad  fuera   únicamente  aquella  que   perciben  los  adultos.  Esto  da   al procedimiento  un  carácter  marcadamente  represivo, en  la medida  en que  quiere obligar  al educando a  renunciar  a  sus  impulsos  y  tendencias  naturales  sometiéndose  o  rebelándose,   lo   cual  es  lo  mismo porque  no   se  manifiesta  la  capacidad  de  actuar  independientemente,  sin  otras  opciones,  para obtener  la  adaptación  paulatina   a  las  exigencias  de  la   sociedad  y  contra  la  naturaleza  del   ser humano,  dotado  de  una  capacidad  innata  de  decidir  si  deja  salir  sus  pulsiones   o  las   reprime acorde con  las  circunstancias,  cualidad  basada  en  el  principio  de  incertidumbre  con  el  que actúa el cerebro humano  ante  la  estructura  de  la  realidad,  las  cambiantes circunstancias,  reflejado  en  la  posibilidad  de  facilitar  o  inhibir  la información  que  llega  a  sus  receptores   y  a  quien  en  un  nivel  más complejo  sólo  basta   plantear  adecuadamente  las  alternativas para  aprender  a  elegir  una  o  más   de  ellas  y   desechar  otras desarrollando su sentido de responsabilidad, El   hombre  cuenta,  derivada   del  proceso  evolutivo  de  su  cerebro, con  esa  facultad   para  analizar,  elegir,  y,  en  última  instancia, decidir   entre  dos  o  más  posibilidades   después  de  evaluar  el resultado  de  sus  acciones,   por  eso  podemos  estar  de  acuerdo  en que,  en  principio,  el  hombre  nació  para   ser  libre  porque  puede  pensar.  Esta  capacidad  le  permite contemplar,  en   primer  lugar,  que  esa  libertad  no  le  viene  de  manera  gratuita  por  que  por  su  misma naturaleza   está  sometido  a  un   determinismo  biológico  del  cual  es  esclavo,  sus  reacciones  reflejas  e 7
  8. 8. instintivas proceden de una fuente distinta a su pensamiento. Sin  embargo,  al  desarrollar  esos  niveles   superiores   de   actividad   cerebral  y  enfrentarse  a  mayores exigencias  sociales,  paralelamente,   genera  los   recursos  intelectuales  para  poder  contemplar  la similitud   entre  las  condiciones  impuestas  por  esa  naturaleza  de  la  cual forma parte  y sus  reacciones resultado  de  su  propio  sometimiento  o  esclavitud  a  la  estructura  social  en  la  que  se  halla  inmerso, como  el  trabajo  impuesto  en   una  cadena  de  montaje,   el  consumismo  al  que  le  llevan  las técnicas de la  mercadotecnia,  las normas  irracionales  establecidas por  la familia  y la  escuela, entre  otras  muchas, y  así  plantearse  como  alternativa  liberarse  de  esa  esclavitud  social  y   convertirse  en  un   ser independiente gracias a su capacidad de pensar y actuar. Si  bien  la  naturaleza   crea  necesidades  vitales  que  hacen  al  hombre  su  esclavo,  la  sociedad  a su  vez crea,  entre  otras,  necesidades  principalmente  las   de   consumo   para  mantener  esa  esclavitud  y  si  el hombre  no  piensa  y   no  actúa  frente  estas  situaciones  sociales,  la  postura   de  la  sociedad  también  se vuelve  determinista.  Ejercitar  su  capacidad  de  pensar  le  permite  al  hombre  captar  las  dos  opciones: tomar  como  modelo  la  estructura   biológica  para  mantenerse   en  la   esclavitud  dentro  de  ese determinismo  biológico  aceptando  el  determinismo  social  o  examinar  ambas  propuestas  para encaminarse  hacia  la  libertad.   Eso  se   obtiene  cuando  la  misma   sociedad  enseña   al  niño a  obedecer al  adulto  cuando  este  tenga  razón  y  en  la  medida  que  va  formándose  como  adulto,  usando el mismo modelo,  aprende  a  obedecer  a   la  naturaleza  y  a   la  sociedad  conociendo  las  leyes  que  las  rigen  y contemplar la posibilidad de modificarlas. Cuando  leemos   sobre   la  vida  de  los  prisioneros   de  guerra,  sobre  todo  los  capturados  durante  la segunda  guerra  mundial,  o  en  otros  momentos  de  la  historia  donde   nos   encontramos  con  alguna referencia   acerca  de  la  vida  de  los  esclavos,  nos horroriza  pensar  en lo difícil  o,  tal  vez, lo cómodo que debió  ser  estar  sometido  a  la  voluntad  o  a  los  caprichos de los patrones,  los  amos, los  vencedores,  los conquistadores,  sin  contar  con  opciones  para  desarrollarse  como persona.  En  la  actualidad  al   hombre  no  se  le  prepara  para  cuestionar hasta  que  punto  es  esclavo  del  consumismo,   de   la  moda, de las  drogas, y,  en  el  caso  de  muchas  mujeres,  de  sus   parejas  por  que  estas  les proporcionan   ciertas  comodidades  a  cambio  de  una  obediencia  casi total  de  los  caprichos  de  estos  y de sus hijos de quienes se  convierten en sirvientas  para  no  tomarse  la  molestia  de  educarlos  y  enseñarlos  a  usar sus  propios  recursos  para   ser   independientes  e  independizarse  ellas mismas.  No  es   extraño  escuchar  a  una  mujer  de  cierta  edad  decir que su  marido  o  sus  hijos  no  le  dan  permiso  o  le  tienen  prohibido  realizar ciertas  actividades  o  que  su  pareja  le  permite  trabajar   siempre   y cuando   cumpla  con  sus  obligaciones  hogareñas,  aunque  esto  no   sea del  todo  verdad   si  nos  da  una  muestra  del  universo  lingüístico  esclavizante  en  el  que esta  persona se mueve. En  la  escuela  se  prepara  al  alumno  para  la  esclavitud  social  al   proponer  un  modelo   de   enseñanza basado   en  la   noción  competencia,  la  cual  privilegia  el   desempeño en  contextos laborales por  encima de  la  realización  plena  del  ser  humano  en  todos   los  campos  de  su  actuación.  Los   técnicos  suponen que  con  este muy  cuestionable modelo,  supuestamente educativo, la economía del país va  a mejorar  y en   consecuencia  seremos  más  competitivos  como  nación.  Su  propósito  no  es  formar  seres libres para pensar y  actuar; ciudadanos como los  define  González  Pedrero:  “un ciudadano sabe pensar  y actuar,  y conoce  sus  derechos  y  obligaciones  en  relación  con  la   sociedad  de  la  que  forma  parte  y  está  en comunicación  permanente  con  sus  conciudadanos”  “lo  contrario  de  un  hombre  adocenado  qué   solo 8
  9. 9. ejecuta  ordenes  sin  reflexionar si está  de  acuerdo  o no  con ellas”  (2012). Por eso vemos  que  se pretende formar  futuros  empleados   para  las  empresas  o  el  campo.  Buenos  jardineros  para  que  sean competentes  del  otro  lado  de  la  frontera  y  envíen  las  divisas  que  el  país  es  incapaz  de  generar  en alguna   otra  forma. No se  le prepara  en la  competencia  para usar recursos  como  la lectura,  la escritura y  las  matemáticas  en  la  resolución  de  problemas de la  vida diaria intelectual  o  emocional. Se requiere que  lea  para  resolver  el  cuestionario  que viene  anexo  en el libro o  en la  prueba,  nunca  para informarse como  trabaja  una maquina y hacerla  su esclava, o  como  funciona  la  naturaleza para poder  dominarla o  parea  aumentar  su  cultura.  La   prueba  esta  en  que  en  nuestro  país  el  tiraje  de  libros   y  revistas culturales es mínima Sólo  cuando  el  hombre  es  capaz  de  utilizar  su  pensamiento  para  analizar  el  medio  en   que  se desenvuelve  puede  alcanzar  verdaderamente  la   libertad  de  pensar  y  actuar,  afirma  Simonne  Weil (1978)  como  sucede,  de  acuerdo  con  esta  autora,  en  la  resolución  de  un  problema  de  aritmética  o geometría  donde  todos  los  elementos  de  la solución están ya dados y el juicio del  hombre es  la ciencia capaz de establecer entre esos elementos la relación que constituye la solución buscada. En  un  triángulo   rectángulo  la  relación  de  la  igualdad  de  la  suma  del  cuadrado  de  los   catetos  con  el cuadrado  de  la   hipotenusa  es  una  solución  ya  dada  por   la  misma  naturaleza,   pero  solo  a  través del análisis  hecho  por  el  hombre   de   los  elementos  que  conforman  ese  triangulo  es  como  puede  llegar  a revelarse  esa  relación. El niño  descubre  que la  relación que  existe entre las  piezas constituyentes  de  un juguete  es  la  base  de  su  estructura  y  funcionamiento.  El  descubrimiento  de  la  invariancia  de  las cantidades  le  llevara   en  el  futuro  a   descubrir   la  primera  ley  de  la  termodinámica, “la materia no se crea ni se destruye solo se transforma.  El  poseedor  de  licencia  en cualquier  profesión a  través de la exploración  de  signos  y síntomas  establece  un  diagnostico,  un tratamiento  y un pronóstico  y el análisis del  modo  en  como  actúan  la  fuerzas  productivas  en  la  sociedad  provee  los  elementos  para  que  el hombre  pueda  liberarse  y  salir  de  la  enajenación  de  la   esclavitud  social   a  la  que  se   encuentra sometido.  Quizá  la   más clara  definición de la esclavitud  cultural queda contenida  en esta  frase: quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Por  su   tradición  histórica  la  institución  escolar,  cuyo  papel  seria  proveer   elementos  para desarrollar el cerebro   humano  y  propiciar  la  capacidad  de  pensar y  derivada de ella  la  libertad para poder  decidir, está  conformada   para  ahogar   el   desarrollo  emocional  e  intelectual  del  niño.  La   escuela  no  puede aceptar  que   su  propósito  sea   satisfacer  con  mayor  amplitud  y  con  métodos  adecuados   el  afán  de saber  del  alumno,  no  nace  para  educarlo,  para  dejarlo  pensar  y  favorecer  su  independencia  y  su libertad,  sino  como  respuesta   a  las  necesidades  de  los  adultos,  de  la  sociedad  industrial,  para mantener  una  relación  de  poder  sobre  las  nuevas  generaciones  dándole  mayor  importancia   a  los medios   en  lugar  de  los  fines,  si  dudamos  de  esta   aseveración  preguntémosle  a  cualquier  adulto ¿Cuándo en la escuela satisficieron su afán de saber?, ¿cuando le enseñaron lo que quería saber? La  escuela  al  estar   más  interesada   en  cubrir  un  programa  de  enseñanza,  en  desarrollar  esas competencias  laborales,  que  en educar  es ejemplo claro  de  esa sustitución  de  los fines  por los medios. La  mayoría  de  los   maestros  conocen  los  programas,  saben  como  llenar  la documentación pedida por sus  autoridades,  pero  no  conocen   las  características de sus alumnos a quienes  pretenden  educar, por lo  tanto  no   pueden  proyectar  su  educación,  si  el  niño  no  adquiere   los  conocimientos  de  ese  grado  lo reprueban  o  lo  arrastran  con  grandes   lagunas  de  grado  en  grado  hasta  que  se  queda  estancado en algún  nivel  y   así  llega  a  los  niveles  superiores  sin  saber leer,  escribir o  conceptos matemáticos porque en   la  escuela   la  más  importante   es  cubrir  el  programa  escolar  no  el  desarrollo   intelectual del niño. “A través  de  la  escuela  cualquiera  que  sea  su   signo  habla  una   generación  de  cabezas  muertas”  dice 9
  10. 10. Aida Vázquez (citada por Palacios). Estamos  de  acuerdo  en   que  “La   relación  de poder  se establece  cuando se sustituyen los  fines por  los medios”  según  concluye  Simonne  Weil  (1978)  quien  nos  comenta   enseguida  “El  verdadero tema  de  la Ilíada  es  el  poder   de   la  guerra  sobre  los  guerreros  y  a  través  de  ellos   sobre   todos   los  seres  humanos” “en  ese  maravilloso  poema  aparece  lo  que   se  considera  el  mal   esencial  de  la  humanidad,  la sustitución  de  los  fines   por  los  medios”   ,  “La  búsqueda  del  poder,  por   el   hecho  mismo  de  que  es impotente  para  lograr  su  objeto   excluye  toda  consideración  de  fin  y  llega  por  una inversión  inevitable  a  ocupar  el  lugar  de  todos  los  fines”.  Analicemos  las  actitudes  de padres  y  maestros  o  las  posturas  de  los  políticos  cualquiera  que  sea  su  sello   y confirmaremos   lo   anteriormente  dicho   cuando  en  lugar  de  crear  suficientes  fuentes  de trabajo  crean  una  ley  que  garantiza   el   derecho  al  trabajo  o   a  la  educación  entre otros muchos  ejemplos.  Cuando  se  tiene  un  problema  social  se   resuelve  haciendo  una  ley, como  la  de  aumentar  las  penas  por  los  delitos  sin  tener  los  delincuentes  en  la  mano  o darles  trabajo  a  los  discapacitados si haber  creado fuentes de empleo. Cuando  vemos una  discusión  violenta  entre  un  adulto y  un  niño o  adolescente,  seguramente  la empezó el  adulto  al  poner   los  medios  por encima  de  los  fines, no  importa que  no traiga  la tarea, lo  que  importa  es  que  la  copie,  no  importa  que  sepa,  sino  que  pase  el  examen. Examinemos situaciones análogas y encontraremos la constante. Esta  concepcion  de  un  modelo  considerado   educativo  en  la  que  observamos la inversión de medios  y fines   explicaría  por  qué  durante  mucho  tiempo  los  educadores  han   estado  planteando  la  duda  de  si deben  reprimir  las  pulsiones  del   niño  o   dejarlo  en  libertad  de  tomar   sus  propias  decisiones preguntándose,  también,  cuál   es  el  camino  a  elegir  por  la  sociedad  para  transmitirle  los  valores sociales  y  culturales  heredados  de  la  generación   anterior  con  el  deseo   de   que  el  niño  los  absorba  y pueda  transmitirlos  a  la   generación  siguiente.  De  ahí  la lucha para que se  respete la  libertad del  niño, que  no  tiene  otra  definición más que  enseñarlo a elegir una de las opciones que la  vida y  la enseñanza de la  escuela le presentan. En  términos  anatomo-funcionales significa favorecer la  actividad  del lóbulo frontal la última estructura que se desarrolla en el ser humano en proceso de maduración cerebral. Para  poder  tomar  decisiones   el  maestro  y  los  padres deben  mostrarle al  niño alternativas en  forma  de cuestiones,  conflictos  o  dilemas  para  que  posteriormente  pueda  descubrirlas  o  crearlas  por  sí  mismo haciendo  uso  de  su  capacidad  de  pensar.  El  objetivo  de  la  educación  es  el desarrollo integral  del ser humano  y  la  escuela  debe  hacerlo  por  medio  de  la  enseñanza.  Sin  embargo,  la   preocupación fundamental  de  los  padres  y   los  maestros  está  centrada  en  que  el  hijo  pase   los  exámenes,  obtenga buenas  calificaciones  en  la  escuela,  cumpla  con  su  tarea,  por  eso   desde  el  primer   grado   tienen  que estudiar  para  pasar  los   exámenes  no  para   saber.  El  desarrollo  integral  como  fin  de  la  educación  se pierde completamente de vista y su lugar lo ocupa la enseñanza. El   maestro  sustituye  los   fines  por   los medios  cuando hace  sentir  al alumno que el conocimiento lo tiene él,  por  lo  tanto  el poder para  aprobar  o desaprobar  lo  que este hace o  sabe  por eso siempre  examina y califica   al  niño,   nunca  su  procedimiento  de  enseñanza.  Él  sabe  e  impone las  reglas,  elabora, aplica y califica   el   examen.  Un  médico  periódicamente  hace   un  examen  del  paciente,  incluso solicita  estudios  para  ver  la  evolución  de  la  enfermedad  y  continuar  o  modificar  su tratamiento,  dado  el  grado  de  efectividad   de   este.  Un  ama  de  casa  prueba  la comida para  saber  si  falta  o  sobra  alguno  de  los  ingredientes.   Un  ingeniero,  un  plomero, mecánico  u  otro   técnico  prueba  si  su  procedimiento  está  dando el resultado esperado. Pero  un  maestro   jamás  aplica  un   examen,  pregunta  la  clase  o  revisa  una  tarea  con  el 10
  11. 11. propósito  de  analizar  le  efectividad  de  su   metodología  de  enseñanza,  cuando   los  resultados  son adversos  culpa  a  los  alumnos  por   no  estudiar,  porque  no  son  lo  suficientemente  inteligentes  para entenderlo  y  no  aprenden  a  la  velocidad   que él enseña el clásico ya enseñe el  que aprendió, aprendió y  el  que  no  es  su   culpa.  El  mismo  propósito  tiene  el  estado  cuando  aplica   exámenes  a  los  maestros. Nunca  se   le  ocurre  revisar  la  validez  de  sus  métodos de enseñanza cuando  los alumnos no  aprenden simplemente  les  reprueba  o  los  pasa  de  grado  porque  así  se  lo  ordena  el  reglamento.  Repiten  el modelo   de   la  escuela   que  les  formo  donde  nunca  les  permitieron  cuestionar  el  procedimiento  de enseñanza.  La  teoría  se las  enseñaron aplicando métodos  de  enseñanza  inadecuados.  El maestro  vive en un sistema contradictorio. Cuando  ingresa  por   primera  vez a  la escuela,  le  dicen  al niño  tanto la  madre como la  maestra  “pórtate bien” “no  pegues”  o “no  hagas” igual  que  en  la  casa,  en  vez  de  llevarlo  a  reflexionar,  como  en toda acción,  sobre  las  circunstancias  en  las  cuales debe o  no  hacerlo,  y  sobre  todo  que  hacer  para  evitar   el uso  de  la  violencia,  pegarle  o  no  pegarle  al compañero   es  un  medio  que  puede  usar   o  no   para proteger  su  integridad  física  o  emocional,  la respuesta   depende  de  las  circunstancias,  de hecho el  niño  vive  en  un   constante  “no  hagas”  en  lugar  de un  “que  harías”  para  negociar  en  vez  de  pegar.  No  se  dan  cuenta que  con esa  actitud pretenden  reprimir  el   instinto  de  lucha,  uno  de  los  recursos  de  la agresividad, vital para la  supervivencia  material  y  espiritual  del  ser  humano,  pero  sobre  todo pretenden  anular esa  capacidad,  característica  de  todas  las  especies  animales  a  quienes  ante  un peligro  se  les   plantea  la  opción  de  correr  o   combatir,  en  la  cual  actúa  una  estructura  inferior  a  la corteza  cerebral  humana   que  cuenta  con  una  dotación   de   nuevos  elementos  para  crear  otras alternativas  como  lo  es  la  de  aprender a  negociar o  decidir entre  muchas  formas de correr o combatir. En  la  casa  sucede  lo  mismo  cuando  el  padre  quiere  que  el   niño  se  acabe  la  comida   que  le  sirvieron aunque  no  le  guste,  hace  sentir  a  su  hijo  que  el  fin  es  alimentarse,  como  cuando  le  dice  que  debe comer  verduras  porque  contienen  vitaminas,  en   vez  de  enseñarle  a  comer,  palabra  cuyo contenido es mucho más amplio y complejo ligado a los conceptos de comunidad y de compartir. Si  la  escuela  preocupada  por  los   problemas  actuales  de  sus  alumnos  estuviera  de  acuerdo  con Simonne  Weil  que:  “la  vida será tanto  menos inhumana cuanto mayor  sea  la capacidad individual de pensar  y  actuar”  examinaría  sus  relaciones  con  los  alumnos  y  modificaría  su  modelo  de  atención para  desarrollar   esa  capacidad  de  pensar  y  actuar, pero  eso  no es  fácil porque  los maestros  han sido formados  por  un  escuela  donde  la  teoría  y  la  práctica  no  concuerdan.  Cuando  los  formadores  de maestros  no   emplean  en  su  práctica  diaria  el  método  que  proponen  para  enseñar  a  sus  alumnos  el resultado  tendrá  que  ser  un  rotundo  fracaso.  Solo  en  la  medida  en  que  la  escuela  abandone  esa relación   de  poder y   tome  su  papel  de  educadora podrá favorecer el  desarrollo  integral del  ser  humano pero  para  ello  debe  empezar  por   analizar  la  relación  que  establecen  en  las  escuelas  para  maestros donde  los  modelos   de  enseñanza  son  aprendidos  en   la  práctica  diaria  no  aplicando  la teoría  que les están  enseñando.  Utilizando  la  enseñanza  como  medio   para  educar  estará   cumpliendo  con  sus objetivos  abandonando  su   acción  represora  de  conductas  que  considera  inadecuadas  y  el fortalecimiento   de   las  que   considera  adecuadas  por   medio  de  premios  y  castigos,  calificaciones sobresalientes y reprobados. Mucho   se  ha  criticado  la   frase  de  Maquiavelo   “el fin justifica los medios”  analizando  la  palabra 11
  12. 12. justificar  desde  el  punto  de  vista  moral, pero esta frase también contiene  una interpretación lógica “En un edificio el solo hecho de que se mantenga en pie es prueba de que sus componentes estructurales son capaces de sostenerlo”.  Hofstader  (1985).  Si  el  alumno  ha  aprendido  a   leer  y  a escribir   solo  puede  haberlo  hecho  si  el  método,  el  camino,  que  se  empleó  para  lograr que  apareciera la  función  fue el adecuado. Por  el  contrario  si el alumno silabea, no  comprende lo que lee, no disfruta  la lectura,  se  aburre  cuando  lee  y  no  sabe  escribir  aunque  tenga  buena  letra,  quiere  decir  que  el procedimiento  de  enseñanza   estuvo  mal estructurado.  ¿Favorecerá el afán de saber  del niño  el  hecho de  que  lo  pongan   a  hacer  planas,   carretillas,  repasar  las  tablas  contestar  todos  los  cuestionarios  que vienen  en  el  libro,  que  su  madre  lo  ponga  a   leer  en  voz  alta 15 minutos  diarios,  leer el libro entre  varios compañeros  y  exponer ante  el  grupo la  parte asignada a  él?  ¿Estará  en pie  el  edificio educativo  si  sus componentes  estructurales,  maestros,  metodología,  conocimiento  del  niño  no  son  capaces   de sostenerlo?  ¿Si  las  personas  que  forman  a  los  maestros  no  son  verdaderos  maestros  y  no  saben enseñar  a  sus  alumnos?  ¿La  adquisición  de  ciertos  conocimientos  seguirá  sustituyendo  al  fin  y  por  lo tanto  haciendo  evidente  el  fracaso  de  la  escuela  actual  demostrado  en  el  bajo  nivel  cultural  de  la población   y  en  su  incapacidad   para  hacer el análisis  de  su pensamiento  de  los jóvenes en su  práctica diaria? Desde  que  el  niño   llega  a  la  escuela  queda  sujeto  al  poder  de  la   misma  y  ya  no lo suelta hasta que egresa  de  la  institución  superior  y  aun  como  egresado   para  poder  ejercer  su  profesión  debe cubrir un currículo  elaborado  por la  misma institución, es  esta la que  dictamina lo que  tiene que  saber el alumno para obtener  el  título,  por eso tenemos demasiados títulos sin licenciado  y muy pocos licenciados  con  o sin  título.  Según  Said,  (2010)  estos  últimos  muchas  veces  “van a contracorriente porque poseen una inteligencia dedicada a resolver problemas interesantes, con más ganas de entender la realidad y resolverlos que de sacar un título profesional y mas espíritu de servicio que de lucro y celebridad y puede ser feliz aunque lo desprecien los trepadores que no se interesan en las cosas mismas sino en ganar puntos”,  (graduaciones,  dinero,  ascensos,  celebridad),  concluye  “las ideas nuevas no nacen en las universidades, llegan a ella de parte de quienes se salen del protocolo”.  Se  logrará cuando   la  escuela   sea  capaz  de  crear  entornos  escolares,  familiares   y  sociales  don  el   niño  haga uso de las matemáticas y la lectura crear la necesidad de aplicar sus conocimientos. La  alternativa  que  nos  ofrecen  las  Ciencias  Neurológicas  en  su  apoyo  a la pedagogía para  conciliar la  libertad  con  la  obediencia  que  se  espera  del  niño  la  encontramos  en  que  frente  al  uso  del  poder existe,  para  el  adulto,  la  posibilidad   de   ejercer la  autoridad,  surgida  esta  de la imitación del hombre de  la  forma  en que actúa  la naturaleza  sobre  el sistema nervioso, un  poder emanado  del conocimiento de  la  naturaleza,  suficiente  para   imponer   un  punto  de  vista   en  base  a  los  argumentos  derivados  del mismo,  de  la  capacidad  del  cerebro  humano  para   planear   y  advertir  las  consecuencias de los actos colocando  los  medios  y  los  fines  en  el  lugar  que  les  corresponde,  creando  un  ambiente  educativo donde  podamos  sentir  que  todos  valemos  lo  mismo,  tenemos  los  mismos  derechos  y  obligaciones, pero  estas   últimas  los  niños  las van adquiriendo en su  proceso de maduración  intelectual y  emocional, en   la  medida  en  la  que  van  incrementándose  sus  necesidades.  Admitiendo en  las personas  a nuestro alrededor,   los  otros,  la  posesión  de  pensamientos,  opiniones,  sentimientos,  emociones  y  deseos,  en ocasiones distintos a los nuestros pero  merecedores del mismo respeto. Así,  la  negativa  del   adulto   para  probar  o  consumir  determinado  alimento  o  realizar  alguna  actividad es   tan  válida como la del niño  de  cualquier edad, porque los  dos  están  sujetos a  las  leyes  naturales, al matiz afectivo  que proporciona la  estructura del  cerebro  llamada tálamo óptico para que determinado sabor   guste  o  no  guste.  Tratándose  de  la  comida   muchos  padres  no  toman  en  cuenta que durante el 12
  13. 13. embarazo  la  madre  alimenta  a  su  hijo  a  través  del  torrente  sanguíneo  dándole  a   conocer  por  este medio  los   sabores,  a  definir  preferencias  en  base  a  los  que  ella  consume.   Si  no  se  respetan  sus negativas  a  actuar,   y  se   le  enseña  a  hacerlas  respetar  por  los  demás,  no  esperemos  que  aprenda  a resistir  las  presiones,  opiniones  contrarias  a  sus  valores,  amenazas,  chantajes  emocionales,  cuando llegue  a  la  adolescencia  y  asuma  conductas  que  los  padres consideran  inadecuadas provocando  un retraso  es  su  desarrollo  moral  buscando  siempre  a   quien  hacer  responsable,  echándole  la  culpa  al otro. Si  el   adulto  olvidándose  de  nuestro  ambiente  lingüístico  dice   “no  hay”  y  luego  cambia  de  parecer porque  el  niño  hizo  berrinche  o  el  otro  se   va  a  enojar,  no  ha  respetado  ni  respetado  la  capacidad  de pensar  y  decidir del  niño  porque quiere decir que  la satisfacción del deseo,  depende de su  voluntad no de  su   autoridad,  la  naturaleza  no  funciona  así,  no  la   está  tomando  de  modelo.  Confunde   al  niño creyendo  que  puede   someterlo  a  su  voluntad,  a  su  deseo  de  dominar  y  no   enseñarlo  a  respetar  las leyes  naturales  o  sociales,  a  caer  en  el  libertinaje,  en  hacerle  creer  que  puede  hacer  lo  que  quiera, cuando   las  leyes  naturales  o   sociales  solo  permiten  elegir  de  las  alternativas  posibles  la  que  se considere más conveniente Cuando  el  adulto  se  niega  a  satisfacer  los  deseos  del  niño  porque  no  puede  o  no  considera conveniente  hacerlo  -ambos  argumentos  válidos-  debe  darle   una  explicación  por  dos  razones fundamentales: la  primera porque está  delante  de  un ser pensante  en proceso  de  desarrollo  y que si en ese  momento  no   entiende,  lo  hará  cuando  crezca,  es  decir,  buscará  una  alternativa   y  la  segunda, porque  al  tener  enfrente  los  argumentos,  el  mismo  adulto pudiera darse  cuenta  de  que no  son  válidos, está equivocado, y rectificar su postura inicial. 13
  14. 14. Nacieron para obedecer El rey de España a sus súbditos. A QUIÉN OBEDECER P artiendo  de  la  premisa   de   que  el  hombre  nació  para ser libre porque piensa,  la pregunta siguiente  es a  quién  o  a  qué  tiene  entonces  que  obedecer,   si   para  convivir   en  sociedad  debe  poner  límites  a  su libertad.  Como  se   pueden  coordinar  la  libertad  de  pensar  y   actuar con la  obediencia a los otros,  sean estos  padres,  maestros,  jefes,  adultos  en  general  sin  caer   en  la   esclavitud  del   determinismo.  Para ayudar   a  aclarar  a  esta  cuestión  y  no  tener  confusiones  podemos  empezar  a  responder presentando en seguida algunos ejemplos: Cuando  a  un  niño  sus   padres  le  mandan  comerse  las  verduras  o  toda  la  sopa,  después   de   darle argumentos  por   los  cuales  debe  hacerlo,  si  el  niño  no  tiene  hambre  o  no  le   gusta,  no  obedece, sencillamente  porque  no   se  trata   de   razonamientos  sino  de  despertar  necesidades,  gustos,  deseos. Cuando  tratan  de  obligarlo,  no  es  extraño  escuchar  gritos,  amenazas,  llantos,  berrinches,   en  fin,  la violencia  que,  aparentemente,  concluye  cuando  una  de  las   dos  partes   cede,  la  que  tiene  menor poder.  ¡Pues  no   te  lo  comas!   ¡Haz  lo  que  quieras!  Dicen  los  padres,   eso  es  lo  que  dije,  diría  el   niño. Cuando  el  maestro  deja  como  tarea  copiar  una  lección  o  hacer  planas  de  silabas,  aprenderse  las tablas  de  multiplicar  investigar  algo  que  el  niño  no quiere  saber u  otra parecida  el  alumno se  resiste a hacerla, no obedece. 14
  15. 15. En  cambio  cuando  el   niño  tiene  una  necesidad   vital,  el  hambre,  por  ejemplo,  y  se  le  ofrece  un  guiso apetitoso  se  presentan  dos  condiciones  básicas:  ha   disminuido   el   nivel  de  glucosa  en   la  sangre  y  la comida  se  ve,  huele  y  sabe  sabrosa  y  sin  necesidad  de  explicaciones  el  niño  seguramente  obedece y come.   La  naturaleza  ha  seguido  un orden, en  el  primer  caso disminuye el nivel de glucosa en la sangre por   el  trabajo  realizado  para   mantenerse  vivo,   jugar   u  otro  tipo  de  actividad  creando la  necesidad  de comer  o  hambre   y  el  olor,  la  presentación  y  sabor  del  alimento  despiertan   el  deseo  de  consumirlo  y, más tarde, de compartirlo. Cuando  en  la  escuela  el  maestro   entusiasma  al  alumno  e incrementa  su  deseo  de  saber innato  como el  hambre,   su  curiosidad,  su  capacidad  de  asombro  crea entornos   escolares  donde  los  niños  se vean obligados a pensar en   términos  matemáticos,  o  hacer  uso   de   la  lectura  y  le anima a  realizar  actividades  dentro   y  fuera  del  aula,  a   hacer  la tarea para  buscar  la  respuesta  a  sus  dudas  en  los   libros,   leer, hacer experimentos  preguntar  a  los  adultos  y  muchas   otras actividades,  el  niño  obedece   porque  los  medios  no  están sustituyendo   a  los   fines.  El  ser  humano se  mueve en  un universo material  y   a  la  vez  objetivo  y  simbólico,  fundamentalmente lingüístico,  por  eso  decimos  hambre  de  comida  y  hambre  de conocimientos y sed de saber. En  estos   ejemplos  muy  comunes  se   puede  observar  la diferencia  de  condiciones  presentes  para obtener obediencia  o desobediencia  de  los  hijos   en  la   casa  y  de  los  alumnos  en  la escuela.  Vemos   surgir  muchos  de  los  problemas  porque  a  los adultos,  en  general,  les  resulta  muy  difícil  respetar  a  la  naturaleza,  aceptar  que  los   padres  y  los maestros  no   mandan,   no  les  queda  claro,  quizá,  el  significado  del  verbo  mandar  cuya   raíz  latina “manus”  quiere  decir  “hágase  mi  voluntad”,  como  si  el  universo,  la naturaleza, en especial  la del  niño y el  adolescente,  estuviera  sujeta  a  la  voluntad  o  caprichos  del   adulto  padre   o  maestro  y no tuviera sus propias  leyes.  Así  sucede  cuando  el  maestro,  olvidando  que  hay  que  esperar  un  tiempo,  llamado fisiológico  en  el  sistema  nervioso,  para  que  aparezca   la  respuesta,  exige  al  niño   que  para   tal  día domine  la  lectura, la escritura o la  multiplicación.  Su creencia en  esa  capacidad de mandar les  lleva a colocar  los  medios  en  lugar  de  los  fines,  las  mulas  detrás  de  la carreta,  donde pueden hacer  sentir su poder   y  no  se  permiten  examinar  esta  regla   si  la  tarea  es  absurda  el  alumno  hace  trampa porque no puede  obedecerla  y  los  alumnos  retan   a  sus  maestros  pero no  a  pelear  sino a pensar  coherentemente para  que  ellos  puedan  obedecerlos.  No  se  puede  ir  en  contra  de las  leyes  naturales  o lógicas. ¿Como 15
  16. 16. pueden  esperar  la  obediencia  del que no sabe leer  si  le dejan de tarea  hacer un resumen de lo leído,  a quien  cuenta  hasta  el   4  hacer  números  hasta  el  50   o  aprenderse  las  tablas  de  multiplicar  para mañana?  Vivir  con  la  fantasía  de  que  el  universo  está sujeto a su  voluntad les  hace olvidar los adultos la  existencia  de  un  tiempo  fisiológico,  para   el  sistema  nervioso  llamado  periodo de latencia,  el  tiempo que  debo  esperar   para  que   aparezca  la  respuesta  de  fracciones  de  segundo  para  un  reflejo  o  días meses  o años  para que  se dé cuenta y  actúe como esperamos  o de un  periodo refractario,  tiempo en  el que no puede introducir información porque el sistema está ocupado realizando su función. Ambos  procesos, tanto los provocadores de necesidades  vitales como los que  provocan los deseos de saber,  compañía,  realización  personal,  los  valores,  están  formados  en  el  cerebro  por  impulsos bioeléctricos  o  bioquímicos  con  diferencias  en  intensidad  y  frecuencia, constituyendo  mensajes. Estos mensajes  se   detectan  y  se  transforman,   nuevamente,  en  impulsos  cuando   pasan  por  una  estructura cerebral  ubicada  en  el  centro  del   cerebro  llamada  tálamo  óptico  cuya  función  es  matizar afectivamente  el  conjunto  de  sensaciones,  percepciones  y   acciones,  convirtiéndolas  en  necesidades, sentimientos,  emociones  y  deseos,  como  en  este  caso  en  hambre  o  en   deseo  de  aprender,  para producir  cualquier  acción  que  le  llevara   a  alimentarse  o   establecer  una  situación   que  lo  lleve  a adquirir el conocimiento. Ese  matiz  de  afectividad  consiste  en  la  habilidad  del   cerebro  para  traducir   el  alud  de  ondas luminosas,  sonoras,  químicas,  mecánicas  u otras que  recibe por  los  sentidos,  en impulsos  bioeléctricos y  bioquímicos,  con  variaciones  de  intensidad  y   frecuencia  organizados  en  un  sistema  binario, transportados  por  las  ramificaciones  de  las  células  nerviosas  convertidas  en mensaje  o  descifrar ese matiz  afectivo   que  ya  trae  el  mensaje  y  que  le  están  enviando  desde fuera del  sistema, codificado  en un  sistema  analógico digital. Equivaldría a decirle al  niño, hijo o  alumno, hazlo como yo lo hago porque coincide  con  lo  que  digo  por  medio  del  ejemplo.  Apoyándonos  en la  capacidad  de  r del  cerebro para decodificar  y  codificar  frecuencias  e  intensidades  de  los  impulsos,  de  convertir  la  falta  de  sentido  en una  imagen  coherente,  construyendo  entidades  abstractas  consolidadas  en  un  código  llamado lenguaje  para  también  convertirlas  en  emociones  y  sentimientos.  Los  valores  de  honestidad,   respeto, responsabilidad,  se  enseñan  con  el  ejemplo: no  se pueden  explicar,  por eso no  entendemos porque  los adultos  se  quejan  de  que  las  nuevas  generaciones  están  maleducadas  cuando  fueron  ellos  mismos quienes  las   maleducaron,  no  se   educaron  solas.  En  esta   forma  transmitimos  tanto  la  información verbal como los sentimientos, las emociones  y los valores. La  labor   se  realiza   de   forma  similar  a  como  se  hace  en  el  caso  de la música,  donde los compositores trasladan  las  melodías   producidas  en  su  cerebro  a  un  papel  pautado  para   que  otra  persona,  por ejemplo  el  pianista,  las  interprete.   Esta  interpretación  consiste  en   invertir  el  proceso,  oprimir  la  tecla indicada  en  el  papel  con  la  duración  ahí  marcada,   para  transformarla  en  un  sonido  Esperando  que sea  siempre  igual  al  modelo  establecido  en  el  papel.  Sin  embargo  el  intérprete  agrega  una  variable mas  al  transmitirnos  sus  sentimientos  a  través  del  mismo  mecanismo,  leyendo  el  papel  pautado   y oprimiendo  las  teclas  del  piano.  ¿Cómo  entonces  transmitimos  el  sentimiento  cuando   tocamos  un piano  cualquier  otro   instrumento  de  tal  manera  que los  oyentes  entren  en la  misma sintonía  emocional en   la  que  estamos  nosotros?  Solo  tenemos  dos  variables  a  manejar  la  intensidad  o  la  fuerza  con  la presionamos la tecla y  el  tiempo en  que la  tenemos  presionada  disminuyéndolo o  aumentándolo,  quizá estemos  hablando   de  fracciones de segundo.  La comunicación  ahora tiene dos componentes  el  lógico y  el  sentimental  funcionando  en   paralelo  tanto  de parte  del emisor  como  del receptor porque tanto  las vías de entrada como las de salida pasan por el tálamo óptico para cargarse de afectividad. El   adulto  para  ser  obedecido  tiene  que  imitar   siempre  el  modelo  dado  por la  naturaleza.  Respetando la  estructura  biológica  puede  construir  sobre  ella  otro  modelo  más  complejo.  Si   el  ambiente  afecta  o 16
  17. 17. daña   la  estructura  anatómica   del  individuo  el  nivel  inferior   del  sistema  nervioso,  mediante  un  arco llamado  reflejo,  responde  con  una  contracción del  musculo y  en consecuencia con  una flexión. En  nivel más  alto  la  naturaleza  provoca  una  necesidad  vital,  hambre,  sed  y   el   ser  humano  responde  con una conducta  más  compleja  para   satisfacer  esa   necesidad   vital.  En  la   familia,  la  escuela, la  sociedad, el adulto  obtiene  la  obediencia siguiendo  el  mismo modelo mostrado por la naturaleza,  debe  despertar  o incrementar  el  deseo  o  el  interés  del  niño  por   aprender   a  leer,  escribir,  compartir,  realizarse   como persona  o  bien  esperar  a  que se  presente ese deseo  para  después enseñarle a  planear  la acción para satisfacerlo  porque   si  bien  el  primer  circuito  lo  forman  los   reflejos  y  las  necesidades  vitales,  en  la medida  en que  el  cerebro se  desarrolla socialmente y  el niño se  desenvuelve  en un ambiente  lingüístico y  aparecen  necesidades   más  complejas como son aprender, pertenecer a un  grupo, trascender  como ser humano y otras. El   niño  de  nueve  o  diez  meses  que  quiere  saber,  para  lograrlo   necesita  moverse,  desplazarse,  si  tiene que  subir  las  escaleras,  le  preguntamos  como  lo  va  a   hacer  y  le  ofrecemos  nuestra  ayuda enseñándolo,  nunca  subiéndolo o  diciéndole no te  subas  porque  te vas  a caer,  claro que se  va a  caer si no  le   enseñamos,   La  palabra  comer  nos  ilustra  perfectamente  la  doble  traducción  que  realiza  el cerebro   de   los  mensajes  que  recibe  a  través  de  tálamo  óptico  para  manejarlos  en  paralelo  si examinamos  esta  hermosa  frase  de  Hemingway:  “Si  la  miseria  llama  a  tu  puerta  y  no  te quedan  más que  dos  hogazas  de  pan,  vende  una  y  compra  Jacintos  para  alimentar   tu  alma”.  Si   reflexionamos sobre  su  esencia,  parece   ser   que  comer  no  es   solo  sinónimo  de  nutrir  como  se  cree   comúnmente,  es cierto,  la  palabra  lleva  en  su  contenido  alimentar  el  cuerpo  pero  también  alimentar  el  alma   o  el espíritu,   participando  del   placer   de   compartir   con  los   otros  una  comida  sabrosa,  el espacio donde  se come  y  la  comunicación  entre  las  personas  que  se   reúnen   para  disfrutar  la  comida.  Tenemos  aquí  la interpretación  de  una  necesidad  vital  y  una  necesidad  social.  Por  eso  también  se  dice  o decía  que la mujer  conquista  al  hombre  por  el  estomago,  pero  no   para  satisfacer  su   necesidad   vital  sino  para manifestar  su  afecto,  preparar  una  comida  es  un  arte  quizá  el  más  difícil de todos por  que se  maneja la  memoria  de  los  sabores  y  la   habilidad   para  combinarlos,  ser  un artista y  el  deseo  de  compartir  con el  otro.  Para  ser  artista  se requiere  pasión,  no basta el  conocimiento,  significa  pensar  en “el otro” como persona  no  como  algo  que  nos   pertenece. En  que medida la  escuela facilita que los  maestros  piensen en sus alumnos como personas podrá propiciar la educación. 17
  18. 18. MODELO NEUROPEDAGOGICO 18
  19. 19. Un   vez  despertadas   las  ganas,  el  deseo,  el  entusiasmo,  el  tálamo  óptico  a  través  de  un  sistema inespecífico  pone  en   acción  el  lóbulo  frontal   donde existe control  en el que  se preparan  los  programas motores,  de  acuerdo  con  Luria,  R,  (1980),  “Una  estructura  que  crea   intenciones,  forma  planes  y programas  de  sus  acciones,  inspecciona  su  ejecución  regula   su  conducta  para  que  esté  de  acuerdo con  esos  planes  y  verifica   su  actividad  consciente,  comparando   los  efectos  de  sus  acciones  con   las intenciones  originales,  corrigiendo  cualquier  error  que   haya  cometido  realizando  la  función  de autocrítica”.  Con   la activación  de  esta estructura se cierra  el  circuito similar al  del arco  reflejo, al  de  las respuestas  instintivas  solamente  que  con  mayor  complejidad  por  que  se  emplean  mensajes  verbales tanto  como los  ejemplos  subjetivos para  transmitir los valores, esto nunca se  hace verbalmente  por que el  individuo  puede  memorizar   las  normas  pero  no  obedecerlas  si  no  se  le  ha  enseñado  mediante  el ejemplo. Si  el   niño  aprende  desde  pequeño  estas cuestiones elementales más  tarde como adulto esperará que se   le  obedezca  de  acuerdo  con  las  leyes  naturales  o  con  lo  que  es  lógicamente  o   naturalmente correcto  de  lo  contrario  repetirá  la  misma  historia  con  sus  hijos,  o  se  sentirá  incómodo  si  no  la  repite aunque  haga  el  ridículo.  Algunos  padres  se  califican  de  duros  cuando   actúan  con  firmeza  y  educan adecuadamente  a  sus  hijos  ya  que  el  niño  se  verá  en  la  necesidad  de  plantear  en  otro  momento,  en otro  lugar  o bajo otras  circunstancias,  su demanda para  que se  vea satisfecha, utilizará su  inteligencia para  modificar  el   planteamiento  inicial  en lugar de hacer un  berrinche y  patalear, preguntará al  padre si tiene dinero  antes  de  pedirle que  le  compre  un juguete o  una golosina o  empleará  otra actitud similar para conseguir su objetivo. El   papel  de  los educadores padres  o  maestros,  dentro de su  contexto  es en  todo momento  facilitar  que el  niño  utilice   su  capacidad  de  decidir para  lo  cual  hay que  contar  con  dos o más  opciones. Al salir de paseo,  por  ejemplo,  le podemos  plantear al niño la  alternativa o condición  de  sentarse  en el asiento de atrás  del  automóvil  y   ponerse  el  cinturón  de  seguridad  o  la   de   no  acompañarnos,  pero  al regresar  del paseo  la  alternativa  es  la  de  ponérselo  por  si  mismo  o  ponérselo  el  adulto.   Las  circunstancias  han cambiado,  no  se  le  puede   dejar  en  el  lugar  donde  se  realizó  el  paseo  por  que  se  niega  a  ponerse   el cinturón  de  seguridad,  porque   la  obligación  de  proteger  al  niño,  de  velar  por  su  seguridad  es  del adulto no del niño. Car le roi tenait essentiellement à ce que son autorite 19
  20. 20. Fût respectée. Il ne tolérait pas la désobéissan C’était un monarque absolu. Mais, comme el était Très bon, il donnait d’ordres raisonnables Antoine de Saint-Exupéry ESTRUCTURACIÓN DE LAS NORMAS L a  naturaleza  tiene  leyes  universales  cuyo  propósito  es  proteger  la  continuidad  de  la  especie,  en cambio  la  sociedad,  la  familia  y  la  escuela  elaboran  normas  particulares  establecidas  por  los ciudadanos,  los  padres  y  los maestros para  la protección  la supervivencia  del individuo, para  proteger la  calidad  de  vida  de  la  especie humana.  La  naturaleza actúa sobre la  estructura orgánica; la  familia, la  escuela,  la  sociedad toman este modelo  de  organización para introyectar los  valores, estableciendo normas  cuyo  propósito  es  organizar  esa  estructura  orgánica   para  que  funcione  en   un  universo lingüístico. El   papel  de  padres  y  maestros  consiste   en  enseñar  a   los  niños  a  descubrir  que obedecer, es  hacer  la voluntad  de  la  naturaleza  expresada  en  sus   leyes,  siempre  y  cuando  no  puedan,  mediante  su capacidad  de  actuar  y  pensar  modificarlas  o  negociar  con  ellas  como  señalamos  anteriormente.  El camino  para  hacerlo  es   enseñarles  a  obedecer  a  sus padres, a  sus maestros,  a  los  adultos,  siempre  y  cuando estos  tengan razón,  sean congruentes  al  reconocer  sus   necesidades  y   los  valores  que  se establecen  en  la  familia,  desarrollando  su  capacidad  para distinguir  entre  lo  uno  y  lo  otro  y  en  base  a  eso  tomar  una  decisión, enseñarle   a  discernir  si  el  adulto  tiene  razón  o  no;  así  aprenderá  a reconocer la autoridad. Napoleón decía  que las  leyes  son  como  las telas de araña,  atrapan a  las  moscas  pequeñas  pero  las  más  grandes  siempre  se  les escapan,  este  argumento  vale  para  el  gandaya  que  se  jacta porque  viola  una  regla  cuando   no  lo  ven  o   porque  es  influyente,  “trae  charola”  y  obtiene  un mezquino 20
  21. 21. provecho,  sintiéndose  más  listo   que  los  demás,  vale  también   para  los  que  establecen   como   delito solamente  lo  que  está  en  el  Código  Penal   para  así  poder  mentir,   matar,  robar  haciendo  uso  de  las excepciones,  los   privilegios  cuyo  significado  es  estar  por  encima  de  reglamentos  y  leyes.  Pero  vale también  para  el  científico  que  conociendo  la  fuerza  con que  la tierra  atrae un objeto diseña un cohete capaz  de  llegar  a  la  luna  o  descubre  una  vacuna  que  permite  eliminar  una  enfermedad  y  vale  sobre todo  para  los   hombres  que   han  hecho  grandes  descubrimientos  sobre  las   leyes  que  gobiernan  la naturaleza,  en  fin  vale  para  todos   los  hombres   que  piensan  porque  así  pueden  alcanzar  la   libertad. Depende  del  mundo  de  valores  en que  queramos que se muevan las nuevas generaciones,  gandayas, pillos,  honestos,  patriotas,  científicos,  guías  espirituales  o  lo  que  se   nos   ocurra  nos  dejaremos atrapar por   la  tela  de  araña  de  las  costumbres,   leyes  naturales   o  sociales  o  haremos  uso  de  nuestra capacidad de decidir para escapar del determinismo. Para  educar  al  niño  se  requiere  crear  entornos  escolares  y  familiares  donde  se  planteen  dilemas conflictos,  para   facilitar  que  vaya  descubriendo cuando  tiene que  dejarse atrapar por  el  determinismo biológico   o  social   obedeciendo  y  cuando  no,  cuando  el  adulto  tiene  razón  y  cuando  no,  usando  las analogías  de  respeto.  Si  un  niño  nos  dice  que  quiere  ir  al  baño  le  decimos  que no,  y le enfrentamos  al dilema  de  a  quien  tiene  que  obedecer,  al adulto o  a su  naturaleza. Que vas  a hacer cuanto te  inviten  a comer  y  no   te  guste la  comida, porque si no  sabes que hacer te  la vas a tener  que comer. La  respuesta va  a  depender   siempre  del análisis  que haga  el  cerebro de las  circunstancias para  decidir como decir que  no.  Tienes  que  consumir  la  última  novedad  porque  todos   lo   hacen  dice  la  determinista   sociedad de  consumo,  pero  para  que  quieres  comprarte  muchas  camisas,  muchos  pares  de  zapatos,  muchas bolsas, si nada mas te vas a  poner una. Así   como   la naturaleza  tiene  previsto  de  manera  congruente qué va  a suceder  cuando no  se obedecen sus  leyes,  los  padres,  los  maestros,  el  estado  debe  saber  qué  hacer,  también  de  manera  congruente, cuando   no  se  acatan  las  normas  establecidas. La protección  de  la  calidad de vida  del ser humano  se deriva  del  desarrollo  de  su  capacidad   para  crear  alternativas para resolver un  problema.  Alternativas que permitan y favorezcan la convivencia social fundamentada en relaciones de respeto entre iguales. Cómo la  sociedad protege a los individuos  por medio de leyes y  reglamentos, tenemos un  ejemplo  en  el Reglamento   de   Tránsito  de  la  ciudad   de   México.  Cuenta  por  lo  menos  con  dos  ordenamientos   que pueden  servir  de  modelo  para  ilustrar  el  tema  y  lo  que  sucederá  si   las  normas  no  se  acatan:  no  se permite  manejar  en  estado   de   ebriedad  o  bajo  el  efecto  de  estupefacientes  y  ciertos  vehículos  no pueden  circular  determinado  día.  Quien  maneja  ebrio  o  bajo  el   efecto  de  estupefacientes,  no  es castigado,  es  detenido  durante   36  horas  inconmutables,  tiempo  suficiente  para  que  salga  de  ese estado,  y  en  el  segundo  caso  se  remite  el  vehículo  al  corralón  hasta  que  ese  día  ha  pasado  y  puede volver  a  circular.  El  reglamento  establece  una  regla  y  la  autoridad  competente  tiene   los  recursos suficientes  para  hacerla  respetar,   pues  de  lo  contrario  la  norma  sería  inútil,  como  sucede   con  la prohibición  de  usar  teléfono   celular  mientras  se   conduce  un  automóvil.  Si  no  se  cuenta  con  el  recurso para  inutilizar  el  aparato  y  hacer  que  se   cumpla  la  regla  de  nada  sirve  la   amenaza  de  multa,  el castigo.  No   es  extraño  encontrar  junto  a  montones  de  basura  un  letrero  que  dice:  “La  persona que  se sorprendida  tirando  basura   o  pintando  las  paredes  en  este  lugar  será  consignada  a  autoridades”. Si examinamos  los  hechos,  el  tiradero  de  basura  o  las  pintas  en   esos  lugares, resulta obvio  que ninguna persona ha sido sorprendida. Si  el   propósito  es  que   las  personas   se  den  cuenta  que  al  hablar  por  teléfono  celular  y  conducir   un automóvil  al  mismo  tiempo  pueden  provocar  un   accidente,  la  norma  está  de  más,  bastaría   con  dejar que  sufran   accidentes  hasta  que  aprendan.  Pero  eso  cuesta  caro  a  la  sociedad,  porque se  expone la vida  del  conductor  y   las  de  las  demás  personas   que  viajan  con  él,  otros  conductores o  peatones.  Hay 21
  22. 22. muchos  adultos  que  no  cuentan  con  la   suficiente madurez  intelectual y  emocional para descubrir este hecho  y  la  sociedad  tiene  que  protegerse  y   protegerlos  mediante las  normas.  Decía  un artículo en  una revista  que  los   universitarios  que  al  manejar  se  comunican  con  aparatos  inteligentes   tienen  más accidentes  automovilísticos  que  los  que  no  lo  hacen.  Eso  es  evidente  porque  los  inteligentes  son  los aparatos  no  los  universitarios  que  los  usan.  La  sociedad  tiene  que  proteger  a  los  hijos   de  sus  padres imprudentes   que al  volante  llevan  al bebe  sentado  en las piernas,  en el  asiento  del acompañante o  sin el  cinturón  de  seguridad,   exponiéndolo  a   producirle  la  muerte   o  un   traumatismo  cráneo  encefálico porque  les  es   más  cómodo  pasarle  al  niño  la  responsabilidad  de  su  conducta y  después  decirle  “te lo dije”  como  si  con  eso   se  modificaran  las  consecuencias, argumentando  que  lo  tienen muy consentido, como  si  anularle  la   posibilidad   de  desarrollo  del  lóbulo  frontal  significara  quererlo  mucho,  aman  su comodidad no al niño. En  la  escuela  es  el  estado  mexicano  el que  dicta las  normas para hacer  valer su autoridad porque  así lo  establece  la  Constitución  en  su  Artículo  Tercero.  No  se   puede  favorecer  el  desarrollo   integral  con tareas  absurdas  donde  el  alumno  o  hace  trampa  o  no  cumple  con  ellas,   se  le  lleva  a  mentir.  No  se pueden desarrollar  los valores éticos si  puede comprar mercancía llamada  pirata, porque  no  se pagan derechos  de  autor,  y  se  le   incita  a  comprar  la   última   moda,  si  se  autoriza  la  venta  de  alimentos chatarra  que  les  van  a   provocar  daños  a  la  salud,  si  vive  en  un  mundo  de  doble  moral,  si  les  importa más  enseñar  que  educar,  no  se  puede  esperar  que  el  niño  obedezca  si  el  estado  mismo  viola  sus propias  reglas  y   pretende  establecer  la  voluntad  de  funcionarios  menores.  La  normas  van  contra  la naturaleza   del  niño,  por  eso  no  se  obedecen.  Los  lineamientos  dados  por  la  Constitución  de  la República se convierten en el medio y ocupando el lugar de los fines. Cualquiera  que  haya   leído  la   historia  se  habrá  dado  cuenta  que  en  las  relaciones  internacionales tenemos  muchos  ejemplos  de firma  de tratados donde  se establecen  acuerdos porque no  queda  claro que  se  va  a  hacer   si  uno   de   los  firmantes  no  cumple  la  parte  que  le  corresponde,  veamos  por que  los nazis  invaden  Polonia  o  Mussolini  Etiopia  a  pesar   del  tratado  de  Versalles  y  los  compromisos  de  La Liga  de  las  Naciones,  nunca  quedo  claro  cuál  iba  a  ser  la  respuesta  de  los  otros  firmantes  de  los tratados  ante  el  incumplimiento  de  la   norma.  En  cambio  Epaminondas   les  dijo  claramente  a  los griegos si ustedes me hacen su general yo haré de ustedes mis soldados y así lo hizo. El   afán  de  los  padres  de  darles  a  sus   hijos  todo  lo  que piden  rompe  la norma  y retrasa la  maduración cerebral  en  particular  la  del  lóbulo   frontal,  estructura  encargada  de  planear  la  acción  a  seguir,  de advertir  las   consecuencias  de  los  actos   y  realizar  la  autocritica,  deja  al   niño  indefenso,  desprotegido ante   cualquier  situación   adversa  porque  no  sabe  que  hacer  cuando  le  dicen  que  no  hay,  más  que  su escándalo,  su  pataleta,  y  si  ya  es adulto el ridículo si es  que  se da  cuenta,  porque  tiene que  ofrecer, no pedir,  disculpas  por  su  conducta  inapropiada.  Hay  padres  que  dicen que en  la casa se  hace lo que el hijo  dice,   no  se puede delegar la  responsabilidad de definir ese  límite  al  criterio del  niño  hasta  que nos aseguremos  que  las  normas  han  sido  aprendidas,  hasta  que  lo  descubra,   tenemos  que  seguir enseñándoles.  El  darle  al  hijo  lo  que  los  padres  no  tuvieron  de  niños  es  un  embuste,  ya  no  son  los mismos  momentos  ni  las  mismas  personas,  porque  no  ofrecerles  lo  que  si  tuvieron,  disfrutaron  y por  lo tanto ya conocen Las  normas  en  la  familia,  elaboradas  por  los  padres,  deben  estar  hechas  con  autoridad,  basadas en el  respeto  a  la   naturaleza  y   tienen  la  misma  finalidad:  proteger  al  niño,  si   se  equivocan,  corrigen  la norma,  no  al  niño.  Por  eso  establecen  un  orden  para  comer,  los  alimentos  que  el  niño  puede  ingerir porque  no   lo   dañan,  los   horarios  de  sueño  para  que  recupere  las  energías  perdidas  y  organizar   la información  que  recibió  su  cerebro  durante  el  día  así  como  el  tiempo  para  usar  videojuegos  o  ver  la televisión.  Es  interesante  analizar  el  porqué  padres  y  maestros   establecen  reglas  que  sus  hijos  o 22
  23. 23. alumnos  no  van  a  poder  cumplir  porque   van  contra  la   naturaleza y  provocan luchas  de  poder con los hijos  y  alumnos  perdiendo  autoridad, de lo cual se  quejan.  Muchos padres  le compran un televisor  a su hijo  y  lo  colocan  en  su  habitación  y   después  se  quejan  de  que  lo  apaga  ya  muy  tarde,   se  desvelan  y por   la  mañana  no  se  quieren  levantar  para  ir  a  la  escuela, empiezan  las  discusiones,  los  regaños  y  los  pleitos, amenazas  que  no  se  cumplen.  Pero  ¿se  han  preguntado porque  compraron  un  televisor  y  lo  colocaron  donde  lo hicieron?  ¿Están  haciendo  uso  de  su libertad  o son esclavos del consumismo? Cada  necesidad  genera  un  mecanismo  para  satisfacerla, cada  derecho  engendra  una  obligación,  aunque  en  el  caso del  niño  ésta  no  está totalmente  en  él, las  va adquiriendo en la  medida  en  que  se  amplían  sus  necesidades.  En  un extremo  el  recién  nacido  necesita  equilibrar   su  nivel  de glucosa  cuando  este  baja,  necesita  alimentarse,  genera un mecanismo  llamado  llanto  para avisar  a los  adultos de  su  necesidad. En  el otro  extremo  el  adulto  para poder   satisfacer  esa  necesidad,  ese  derecho   a  comer  y  compartir  la   comida  engendra  la  obligación de conseguir los recursos para satisfacerlo realizando una actividad productiva. A   veces  se  confunden  los  derechos  con  las   obligaciones,  los  padres  tienen la  obligación  de  educar  a  sus  hijos,  no  el  derecho,  si  los  padres  no  son responsables  el  estado  tiene  que  hacerse  cargo   y  cumplir  o  hacer   cumplir con  la  obligación.  Si  tenemos  niños  trabajando  o  en  la calle se debe  a  que la  familia,  la  sociedad,  el  estado  no  cumple   con  su  obligación  de proporcionarles  alimentación,  salud,  casa,  vestido  y  educación.  No  basta con  hablar  de  los  derechos  de  los  niños  y  si  no  queda   claro  quién  tiene  la obligación de satisfacer esos derechos. Si  el   individuo  no obtiene la  comida se muere  de  hambre, no le  cae  un  rayo  o algo por el  estilo, es  decir, no  recibe  ningún  castigo  por   su  conducta,  simplemente  se  da  la  consecuencia  congruente  con  el hecho,  no  se  cumple la  amenaza  del adulto que  consideró que el castigo era  la consecuencia lógica si se   desobedecía  la  normas,  nunca  “Sí   no  haces  la  tarea,   no  ves la  televisión”, como dicen  los  padres o “si  sacas  buenas  calificaciones  te  llevo  a  pasear  o  te  compro  lo  que  pidas”;  ¿qué  tiene  que  ver  una cosa  con  la   otra?  Que  diferencia   con  te  toca  poner  la mesa, comes  cuando la  pongas  y si no  la pones no  comes  hasta  que   lo   hagas.  El   niño  tiene  derecho,  como  parte  del  entretenimiento o diversión, a ver su  programa  de televisión o  jugar  un  videojuego y  una vez  terminado  de  usar  el aparato  se  apaga  y se presentan  al  niño  dos  opciones:  apagarla  él  mismo  o  que  la apaguen los  padres  para que  su cerebro se   vea  en  la  necesidad  de  planear  la  siguiente  acción.  El  niño  goza  de  la  propiedad  funcional  del aparato,  es  su  propiedad  mientras  lo  está  usando  dentro  de  las  normas  que  los  padres  pusieron, media  hora   de   videojuego,  su  programa  de  televisión,  entre  otros,  Si  los  padres  quieren  y  pueden comprarle  un  juguete   o  llevar  al  niño  de  paseo  que  lo  hagan,   ¿por  qué  van  a  privarse  y  a  privarle  de ese  placer  al  hijo  sólo  porque   no  hizo   la  tarea  o  le  pusieron  en  la  escuela  una  calificación  baja?  Las calificaciones   altas  se  obtienen  estudiando  cuando  no  se  anula  el  deseo  de aprender y  los  juguetes y los paseos se reciben de los padres porque ellos deben, quieren y pueden hacerlo. En  la  medida  que  el  niño va creciendo  e  independizándose de los padres,  haciéndose  responsable  de su  supervivencia,  de  la  calidad  de  su  vida  y  tomando  decisiones,  adquiere  obligaciones,  por  eso preguntamos  a  esa  edad  que   le  toca  hacer,   de  que ya es  capaz de hacerse responsable. Las normas 23
  24. 24. deben  ser  claras,  congruentes  para  el  niño, de acuerdo con esa edad,  que  le  toca hacer para  manejar su  independencia  y  responsabilidad   que  va  adquiriendo  en   su  proceso  de  desarrollo   y  crecimiento. Explicadas  y  aplicadas   en  la   práctica,  de  manera  que  no  necesite  preguntar  si   existe   algún inconveniente  para  comprometerse  a  realizar  alguna  actividad,  a  jugar  con  sus  amigos  fuera  de  la casa  o  ir  de  paseo  o excursión; prender  la televisión, comer determinado alimento a  cierta hora.  Nunca si  los  padres  quieren  o  no,  no  tiene  por  que  estar  rogando,  es  denigrante  para  el  niño,  tampoco  estar llamando   por  teléfono  celular  para  que  le   amplíen  el  permiso.  Decir  “¿me  das  permiso?”  es  sólo   una forma  de  preguntar  si  existe  ese  inconveniente  para  llevar  a  cabo  una  acción,  no  sujetarse  a  la voluntad  del  otro,  como  el   adulto  con  las  direccionales  del  auto  avisa  que  va  a  dar  vuelta  a  la izquierda   o  a  la  derecha  para   que  le  cedan  el  paso,  no  para  que  le  permitan  dar  la  vuelta.  Si  no hay inconveniente,  ¿para  qué  pregunta?,  si  existe  ese inconveniente,  ¿para  que pregunta?  Ya  se conoce  la norma que tiene que ser siempre objetiva. Un   adolescente  educado  bajo  estos conceptos,  tiene claras las  reglas,  “pide permiso” para  asistir  a  la  presentación de un  grupo  musical  en un  estadio o a un  baile  o reunión con  sus  amigos.  Si  lo  hace  es  porque  sabe  que  le  van  a  dar  autorización, porque  ya se  le  enseñó  a manejar  cierto  tipo  de  riesgos,  por lo tanto ya tuvo  la precaución  de  reunir   el   dinero  para  pagar  la entrada,  que  sería un obstáculo para  que  pudiera  ir.  Sin  embargo,  en  la  primera  ocasión   los  padres  le contestan  “déjame   pensarlo”,  lo  que  quiere  decir  que  van  a  examinar  con calma  las  condiciones  de  seguridad  con  que  cuentan las  instalaciones para que  disfrute  del  evento  sin  riesgos  y  si  hay  alguno  buscar  la  manera  de superarlo  o  decirle  de  una  vez  que  no  puede ir  porque los  inconvenientes son insuperables,   si   él  no  lo  comprende   en  ese  momento  ya  lo  comprenderá, descubrirá  que  los  padres   tienen  razón   siempre  y  cuando  mantengan   la firmeza.  No  significa  meditar  si  tienen  ganas  de  permitirle  o  no  asistir  como muchos  adultos  creen,  o   si   está  castigado   o  se  lo  merece  como  premio,   o  si les  dan  miedo  los   riesgos,  la  falta  de  objetividad  los  lleva  a  ceder  ante  los  berrinches  o  la  insistencia del  hijo  porque   no  tienen  argumentos  válidos,  es  una  lucha  de  poder   que  el  niño   o  adolescente, muchas  veces,  por  no  decir   siempre,  gana,  porque   maneja  mejor  que  el  adulto  las   situaciones emocionales y los sentimientos de culpa de los padres. Unos  padres  acuerdan  con  su  hijo  o  hija  adolescente  que  acuda  a  una   fiesta  con  sus  amigos  con  la condición   de   que  a  determinada  hora  debe  estar  en  la  casa,   o  estar  en  la  puerta  del  lugar  de  la reunión  esperándolos.  Deben   dejar  claro  qué  va  a  suceder  si  el  hijo  o  hija  no   cumple  su   parte  del convenio,   si  no  está en  la puerta  o si el papá  o la  mamá  del amigo en  ese momento pide  que espere un rato  más,  lo  único  que  puede  pasar  de  manera congruente  es negarse a la  petición  de  los familiares  o que  el  padre  entre  a  la  reunión  para  recordar  el acuerdo, no  pedirle al  muchacho que  acompañe a  su padre  porque  se  le  deja   la  posibilidad  de  decir  que  no  quiere  y  el  progenitor no  sabrá  qué hacer ante esa negativa. No  es  prudente  estar  en  la  puerta  esperando  hasta que  salga  o en  la casa  hasta que  llegue, una  hora después,  y  se le  diga  que nunca vuelva  a pedir permiso, como una  madre enojada  que le dice  a  su hijo que  imprudentemente le dio un  rozón al  coche,  “no vuelves a manejar  en tu  vida”, en  vez de enseñarle  a manejar   adecuadamente  para  que  no  vuelva  a  suceder,  pues  olvida  que  los  niños  y los adolescentes crecen, se convierten en adultos y toman sus propias decisiones. Los   lineamientos   se  establecen  y  se  le  enseñan  al  niño,  tantas  veces  como  sea  necesario,   hasta  que descubra  la  conveniencia  de  respetarlos,  en   eso  consiste  la  autoridad.  No  esperemos  que  el  niño  las 24
  25. 25. entienda   de   inmediato  porque  ya se  las dijimos,  como  argumentan muchos adultos. No  va de acuerdo con  la  naturaleza,   que  una  persona  enseñe algo no  significa  que la  otra lo haya  aprendido, sobre  todo cuando   está  en  proceso  de  desarrollo,  son  dos  caras  de  un  mismo  fenómeno  existe  una   relación dialéctica. No  se  le  puede   decir a  un  niño:  “si  te sales ya no te  dejo  entrar”,  o a  un adolescente, “no vuelves a tener permiso”  cuando  se le hizo tarde  en una  fiesta o se  pasó  el  rato  platicando  con  sus amigos o  hablando por   teléfono.   Eso  no  es  congruente  con  la  realidad,  tampoco  se  le puede aplicar  un castigo o  aceptar una  disculpa,   por  la  misma  razón.  Los castigos sirven  para llenar  al niño  de  temores,  de  culpas, nunca se   ha   demostrado  que  remedien   algo,  salvo  aprender  a  eludirlos  por  medio  de  las  mentiras  y   se ofrecen  disculpas  cuando  se  reconoce  el  error,  se  tiene  la  intención  de  mantener  el  vínculo  afectivo para lo cual es necesario no volver a cometer esa error. Es  terrible que  un niño en  vez de respeto  tenga miedo a sus  padres o a sus maestros  de  quienes  espera apoyo   y  comprensión,  dispuestos  a  enseñar   otra  vez  cuando  se  equivoca.  Tratemos  de imaginar a  un niño  que  rompió  un   cristal  cuyo  dueño  lo  persigue  para  golpearlo  y  la alternativa  que tiene es correr  a su  casa  donde  le  esperan  sus  padres para  castigarlo  igual o peor que el del dueño del  cristal. Muchos adultos  han  vivido  esta  experiencia  con  sus  padres  y  la  repiten  con  sus  hijos,   amenazándolos  con castigarlos si cometen un error en lugar de volver a enseñarles la conducta que esperan que observen. La  escuela  sigue   el  mismo  modelo  para   estructurar  las  normas   si   toma  en  cuenta  que  así  como  hay una  necesidad  vital  de  alimentarse,  también  por  naturaleza  hay  un  valor  vital,   una  necesidad  de saber,  deseo  o  afán  de  saber,   igual  que  como  se   produce   el  hambre  por  la  baja  de  glucosa  en  la sangre,  descubrir  la  ignorancia  lleva  a  generar  mecanismos  para  aprender.  Si  queremos  que  el   niño coma  incrementamos  el  hambre  si  queremos   que aprenda le llevamos  a que  descubra cuantas cosas ignora,  incrementamos  su  afán  de  saber,  el  maestro  genera  preguntas,  no  da  respuestas.  Para satisfacer  el   afán  de  saber  el  hombre  adquiere  la  obligación  de  buscar  el   conocimiento.  El  niño pequeño  fija  la  mirada,  manipula,  se  mueve,  se lleva  el  objeto a  la boca, pregunta,  por eso es  tan  fácil enseñar cuando se respeta la naturaleza del niño, su desarrollo cognitivo. Si  se  le  dan  al  niño  los  datos  de  un  tronco de conocimientos, en este caso descubrirá las  leyes  bajo las cuales  éste  opera dice  Doman  en su libro  cuando demuestra la posibilidad de enseñar matemáticas a los  bebés  o enseñarles a  leer. Así  como  existen  necesidades vitales, deseo de aprender, también existe el  deseo  de  pertenecer  a  un  grupo  y   más  ampliamente  de  trascender  en  la  vida.  Por  eso  los  grupos sociales  tienen  normas estructuradas a partir de los  datos de  un  tranco  común que  el  niño descubre en su  proceso  de  desarrollo y  crecimiento. Si  quiere pertenecer  a  un grupo  tiene  que acatar las  normas de cortesía,  de  respeto  al derecho  de  los  demás, estas  las aprende  a  través  del  ejemplo  o de hacer  como lo hacen los demás. Si  le   hablamos  niño  aprenderá  a  hablar,  si  le  decimos  aprenderá   a  decir,  si  le  leemos,  le mostramos palabras  y   frases   aprenderá  a  leer  y  si  le  dejamos  que   se  exprese  por  medio  de  signos  gráficos aprenderá  a  escribir,  si  le  dejamos  que  descubra la  conveniencia de respetar  las normas  aprenderá a hacerlo.   Si  al   niño  se  le  permite   colaborar  en  las  labores  de  la  casa  y  se le va enseñando que le toca hacer,  acaba  asumiendo  su  responsabilidad  y  participando   en  esas  labores  cuando  que  descubre que es un miembro de esa familia.. 25
  26. 26. Por que se quejan los adultos de una juventud mal educada si ellos la están educando APRENDIENDO A OBEDECER L os   niños   tienen  que  aprender  a  obedecer  y  de  hecho  los  recién  nacidos  saben  hacerlo  porque obedecen  las   leyes  de  la  naturaleza,  se  mantienen  esclavos  del  determinismo   biológico  porque  su estructura  cerebral  en  ese  momento   no  puede   cuestionarla o dominarla, aunque tratan  de  hacerlo  por medio  del  berrinche   que  significa  “hágase  mi  voluntad”.  Sin  embargo,  para  poder   dominar  a  la naturaleza,  cuestionarla   y encaminarse  a la  libertad, su  sistema  nervioso  está diseñado para  madurar; para  crear  una  estructura superior  que  descubre lo que hace  la inferior y  así poder controlarla,  sabe  en el  inconsciente  o  biológicamente  en  sus  estructuras  menos  complejas  que  hay  que  conocer  a  la naturaleza   para  poder  dominarla,   como   decía  Bacon,  conocer  sus  leyes  y  respetarlas,  de  otro  modo estaremos  en  constante   lucha  con  ella,  perdiendo  siempre la  batalla porque nosotros  formamos parte de la misma y queramos o no estamos sujetos a las leyes naturales. El   niño  pequeño  llora  cuando  siente  hambre   y  pide  comida,  cuando  su  vejiga  está  llena  excreta  la orina   y  así  con  todas  las  demás  funciones  fisiológicas sobre las  que más adelante toma  el  control una estructura  cerebral  superior,   para  poder  introducir modificaciones.  Cuando pueda  cuestionar  y decidir por   lo   menos  si  obedece   en  ese  momento o  más  tarde o  si  puede  hacer  cambios  mayores  gracias a la aparición  de  una  estructura  superior,  podrá  modificar  los  elementos  básicos  de  la  naturaleza  para construir la inteligencia, que  ya significa un nivel superior de maduración cerebral. En  el  universo  lingüístico  que  conforman  las  relaciones  familiares y  sociales,  una de las primeras  reglas que  tiene  que  aprender  o  reafirmar  el  niño,  pues  ya  sabe  que  sucede  con sus funciones biológicas, es que  cuando  la  naturaleza  dice   que  sí,  es  sí  y   cuando  la   naturaleza  dice  que  no,  es  no,  significa  hay pero  se  va  a  acabar   o  no  hay  pero  va  a  haber.  Para  que  lo  descubra  es   necesario  que  cuando  los padres  dicen  si  es  si  y  cuando  dicen  no  es  no  y  de  ahí  hacer  extensivo  este  principio  mediante  las 26
  27. 27. analogías,  es   decir  aplicándolo  a   otras   situaciones.  Cuando  necesita  aire  respira  y  cuando   sus pulmones  están  llenos   ya  no  puede  meter  más   aire  y  por  lo  tanto   espira,   cuando tiene hambre,  pide y cuando   no  la  tiene  deja  de  comer  o   no  acepta la  comida. Principios  lógicos  que el  niño  descubre  con el  tiempo  si  no  entorpecemos  su  desarrollo  diciéndole  que  “cuando  quiero hay” y  cuando no  quiero  no hay.  Así es  como  los  padres,  en  primer lugar, y  los  adultos en  general tendrán que  enseñar  a sus hijos, y nunca  decir  que  no  y   cambiar  de  parecer  cuando  el  niño  está  enojado,  haciendo  berrinche,  porque entonces  la   lección  será  mal  enseñada  y  en  consecuencia  mal   aprendida  y  el  niño  y  más  tarde  el adulto  querrá  que  la  naturaleza  se  sujete  a   sus  caprichos  y  eso  no  sucede nunca porque ni siquiera a nosotros la naturaleza nos dotó  para que seamos los dueños de nuestras emociones y sentimientos. El   niño  pequeño  demuestra  que  es  un  ser  inteligente  en  todo  momento,  especialmente  cuando aprende   a  hablar,  ya  no  digamos  la  estructuración  del  lenguaje,  fenómeno  mucho más complejo  que realiza  desde  los  primeros  meses  de  vida,  no  sólo  lo  que corresponde a lo que llamamos habla  si no a la  comprensión   del  lenguaje  donde   va  más  adelantado.  Para poder   hablar,  el  niño  oye  las  palabras  que  pronuncia  el  adulto, después  las  repite eligiendo de todos  los sonidos que emite los que debe  suprimir,  no  los  que  debe  emitir   como   muchas  personas creen,  para  pronunciar   la  palabra  que  oyó  y  al  oírse  decirla  a  sí mismo,  compara  lo  qué  está  escuchando  de  sus  labios  con  lo  que escuchó  de  labios  del  adulto  y  a  base  de  repetir  una  y  otra  vez  y escucharse,  va  ajustando  su  pronunciación   hasta  que  la  hace igual,  hasta  que  la  repite  correctamente,   como   la  oyó  pronunciar, existe  una  relación  dialéctica  entre  el  educador  y  el  educando,  no hay   necesidad   de   corregirlo,  señalar  continuamente  su   error, obligarlo  a  repetir  hasta  que  lo  haga  bien,  ni  hacerle  sentir  que sabemos más que él. En  forma  parecida  adquiere  la  gramática  de  la  lengua,  nunca  se le  enseñamos,  él  descubre  la  clave  por  eso  construye   las  frases  y  las  oraciones utilizando  sustantivos, verbos  y  adverbios  correctamente,  aprende  a   decir,   a  hacer  saber  a  los  otros  lo  que  desea,  va abstrayendo  en  la  acción   las  reglas  gramaticales  para poder  expresar su  pensamiento y  de  la misma manera  que  abstrae   las  reglas  de  comportamiento  de  la  familia  así  como  los  valores  predominantes en ella y aprende a respetar por medio de las analogía que su cerebro descubre.. Para  Hofstadter  (2009)  “Nuestra  rica  actividad  mental  está  hecha  de  millones  de  analogías  no  muy trascendentes”  pero  “lo  que  ocurre  es   que  esas  pequeñas  analogías  nos  resultan   tan  evidentes  que cuando   usamos  la  palabra  analogía  parece  sugerir  algo  más  sofisticado”. Por  eso  no  es   fácil  saber como  descubre  el  niño  el  significado  del   respeto,  pero  si  exigimos  que  haga  uso  de  él  cuando  se relacione  con   sus  mayores.  Ignoramos  la  existencia  de  su  capacidad  de  descubrirlas  cuando  vive  la aplicación  de  las  normas  elaboradas  por  los   adultos  padres  o  maestros  porque estos  los confunden. Mediante  esas  analogías  el  niño  va  descubriendo,  que   la  reacción  ante  una  situación  A  puede   ser aplicable  a  una  situación  B.  El  respeto  que  el  adulto  manifiesta  hacia  su  naturaleza  puede  ser aplicable  al  respeto  que  el  niño  debe  manifestar  en  su  relación  con   los demás de ahí surge de pronto un  significado  donde  menos  se  esperaba,  según  Hofstadter “una  idea  tan  profunda  como  simple”. El  padre dice “no me invitaron, pero tampoco me dijeron que no fuera” el  adolescente  dice  cuando  los   padres no actúan con firmeza “no me dijiste que si pero tampoco me dijiste que no”. En  un  primer  nivel  el  niño  habla,  en  un  segundo  nivel  el  niño dice, hablar  es el medio, decir es  el  fin,  en un  primer   nivel  el  niño   hace  las   letras  conforme  al  modelo  que  le   enseño  la  maestra,   en  un  segundo 27
  28. 28. nivel  el  niño  escribe.  Los  segundos  niveles  son  los  objetivos  y  los   primeros  niveles  corresponden   a  los medios.  Si  se  establece  como  objetivo  el  primer  nivel  el  segundo  se  entorpece,  hará  muy  bonita  letra pero  no  sabe  escribir.  Dejándolo  decir  aprenderá  a   hablar,  favoreciendo  la  escritura   aprenderá  a escribir,  empleando  como  medio  para  llegar  a  ese  fin  una  letra   clara  y  legible  o  usará   una  maquina que le facilite el trabajo. Cuando  asiste  a  la  escuela  y  le  enseñan   a  escribir entiende perfectamente si se  le  pide que copie una palabra  hasta  que  le  salga   igual  a  la  del  modelo  que  se  le  puso,  pero  no  entiende, como tampoco  lo haríamos  nosotros,  porque  no  es  congruente,  si   se  le  ordena  repetirla  20 ó 100  veces para  que mejore su  letra  o  corrija  su  ortografía.  Él  se  da  cuenta  que ese  procedimiento no  mejora  su escritura  ni  corrige su  ortografía,  se  lo  hace  saber   al  adulto,  pero  en  lugar  de  escuchar  sus  argumentos  pensando  que puede  tener  razón  y  modificar  el  procedimiento  de  enseñanza,   se  considera  que  el  niño  es  rebelde porque  cuestiona  la   autoridad,  no  se  valoran  sus  argumentos  y  no  se  le  respeta  como  un  niño inteligente. Es  importante  resaltar  que  el   cerebro  para  construir  los  mensajes  funciona  haciendo  uso  de  dos funciones  básicas  que  encontramos  desde  los  receptores  y  efectores  externos o  internos, por el  control que  sobre  ellos   ejerce  su  corteza  en  un  circuito  de  retroalimentación  y  que  son:  permitir  el   paso  del impulso o impedir su entrada 0 y 1 en el sistema binario. La  primera  función  llamada  facilitación  es  más  primitiva  que  la   segunda denominada inhibición, que aparece  después  y   por  lo  tanto  es  más  compleja,  en  el  proceso  de  desarrollo  la  flexión es antes  de  la extensión,  requiere  de  la  maduración  propia  de  la  estructura  y  de  estar  colocado  en  un ambiente  que favorezca  su   desarrollo.  Por  razones  biológicas  y  lógicas,  no  se  puede  impedir  o  inhibir  el  paso  de un impulso  si  éste  no  está  en  la  entrada  del   receptor  o  pasando   por  la   vía  nerviosa  y  ésta  es  una  de   las razones  fundamentales   que  hacen  tan  importante  respetar  las  negativas  del  niño  preguntándole  que piensa hacer. Cuando  el  niño  dice  “no”,  inhibe  la  entrada  o  la   salida  de  información,  pero  el  sistema  no   se  apaga, procede  a   planear   la  siguiente  acción  para   que  ese  no  se  vuelva   si.  En  el  caso  de  la  entrada  o recepción  lleva  a   cabo  un  proceso  más  complejo  que   el  simple  hecho  de  dejar  la  puerta  abierta,  no puede  decir  “no  me  gusta”   si  en  su  memoria  no  está  el  recuerdo  de  haber  facilitado antes la  entrada de  información  que   no  forzosamente  tuvo  que  ser  la  gustativa, puede  ser  esta misma asociada  con la visual  o  la  olfativa.  En  cuanto  a  la  salida  de  información,   a  la  acción,  hablamos  de  la  capacidad  de decir  “no”  cuando  se  le  propone   que  realice  tal  o  cual  acción,  a  hacerse responsable de sus actos,  la última  etapa  del  desarrollo  moral.  Se   dice  de  algunas  personas   que  son  impulsivas  cuando  quieren decir  que   no  son  capaces  de  controlar  sus   impulsos,  el  lóbulo  frontal  no  está  ejerciendo  su  acción inhibidora.  Aplicar  un  castigo  es   contraproducente   porque  una  vez  aplicado  el  problema  queda resuelto si lo tiró  lo  va  a  dejar  tirado  no desarrolla  la función de autocritica. Por eso como dijimos  arriba, provocamos  la  elaboración  del  plan  preguntando  ¿Qué vas  a hacer? Porque también  implícitamente estamos  preguntando  ¿Qué   no  vas  a  hacer?  ¿Cómo  lo  vas  a   hacer?,  ¿Cómo   no  lo  vas   a  hacer?,  ¿en que  te  ayudo?,  ¿en  que   no  te  ayudo?  Nunca  decimos  no  me  hizo  la   tarea,  me  reprobó  o  expresiones parecidas. ¿Por   qué  en   lugar  de  decir  al  niño?  “¿cómo  sabes  que  no  te   gusta  si  no   lo   has  probado?”,  no  lo cuestionan  “¿cómo  vas  a  saber   cuál  es  su   sabor  si  no  lo  pruebas?”   Este  planteamiento  implica  la posibilidad  de  que  en  el  futuro  próximo,  enfrente,  exista un  factor  desconocido  que podría  dejar  pasar y  se respeta su  capacidad de decisión, de quitar el inhibidor o  mantenerlo  y por  lo  tanto de favorecer la maduración  cerebral  al  dejar actuar  al sistema,  misma  que empleará cuando  alguna persona  le invite 28

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