Poemas para niños y para mayores que sean como niños
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Poemas para niños y para mayores que sean como niños

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Maria Delia Gatica de Montiveros

Maria Delia Gatica de Montiveros

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Poemas para niños y para mayores que sean como niños Poemas para niños y para mayores que sean como niños Document Transcript

  • POEMAS PARA NIÑOS (Y PARA MAYORES QUE SEAN COMO NIÑOS) MARIA DELIA GATICA DE MONTIVEROS (AÑO 1954) INDICEPROLOGO......................................................................................... 3 INFANCIA PURAESTE NIÑO MIO… ............................................................................ 4ABEJITA............................................................................................ 5RONDA.............................................................................................. 5BLANCA NIEVES............................................................................. 6DICHOSA LA MADRE…................................................................... 7DELIA ANGELA ................................................................................ 8MARIPOSAS ..................................................................................... 9EL GATO BLANCO......................................................................... 10LOS ROSALES DE MARIA ............................................................ 10LOS GNOMOS ................................................................................ 11EN LA LUNA LLENA ...................................................................... 12EL MININO....................................................................................... 12MAMA, LA MAESTRA… ................................................................ 13PARA CANTARTE, BANDERA...................................................... 14 NIÑEZ DEL CORAZONLA MISA DEL ALBA....................................................................... 15DURAZNERO DE FLOR ................................................................. 15LUNA EN LOS HUERTOS.............................................................. 16DESDE LUJAN................................................................................ 17EL ANGELUS MATUTINO.............................................................. 17
  • EL ANGELUS DEL MEDIODIA ...................................................... 17EL ANGELUS VESPERTINO ......................................................... 18COPLAS PARA LA VIRGEN DE LUJAN ....................................... 18JACARANDAES ............................................................................. 19MADRE ............................................................................................ 19EL NARANJO.................................................................................. 20TRIPTICO DE LA NATIVIDAD........................................................ 20VIGILIA DE NAVIDAD .................................................................... 20NOCHEBUENA ............................................................................... 21NAVIDAD ......................................................................................... 21EL JAZMIN ...................................................................................... 22VISPERA DE LA ASCENSION....................................................... 22TUCUMAN ....................................................................................... 23MAÑANA EN EL VALLE ................................................................ 24MARIA LA SIN PAR........................................................................ 24 LOS PAJAROSLA VIUDITA..................................................................................... 26EL ZORZAL ..................................................................................... 26EL JILGUERO ................................................................................. 27EL COLIBRI..................................................................................... 27LA CASERITA................................................................................. 28EL ATAJA – CAMINOS .................................................................. 29EL REY DE LOS PAJARITOS........................................................ 29 LOS HEROESLOS OJOS DEL PEQUEÑO SAN MARTIN ................................... 31MANUEL BELGRANO .................................................................... 32SARMIENTO .................................................................................. 32SAN FRANCISCO DEL MONTE DE ORO (S. L.) .......................... 32JUAN PASCUAL PRINGLES ......................................................... 32EVA PERON.................................................................................... 33RICARDO GUTIERREZ .................................................................. 34AL SANTO PATRONO, SAN LUIS REY ........................................ 34ISABEL LA CATOLICA .................................................................. 35COLON ............................................................................................ 36SAN MARTIN FRENTE A LOS ANDES ......................................... 36PRINGLES EN PESCADORES ...................................................... 37AL MAESTRO ARGENTINO .......................................................... 38EL CUERPO DE BOMBEROS........................................................ 39SALUTACION A MARTIN FIERRO................................................ 40ESTAMPAS DE “EL QUIJOTE”..................................................... 42
  • PROLOGO No siempre los niños tienen poetas que canten para ellos. Poetas quecanten como sólo se debe cantar para los niños: con inocencia, concandor, con ternura. Todo poeta –cuando lo es de verdad- preservaintactos y sin mácula, allá en el fondo más secreto de su alma, esosatributos de inocencia, candor y ternura, como destellos purísimos de unaedad de oro en la que fuimos alguna vez dioses y niños. Desde el principiohasta la consumación o, dicho de otro modo, desde el paraíso hasta eljuicio final, el anhelo íntimo y profundo del poeta es sobrevivir con todassus fuerzas al oscuro desastre que representa para él la pérdida de esetiempo irrecuperable en que le fué dado vivir en el puro milagro de unniño y de un dios. Desterrado de su patria virginal, del edén de su infancia,el poeta tiene la conciencia –y es su congoja irreparable- de que algotremendo se ha perpetrado contra su pureza original, contra su inocencia-de que para sobrevivir a la caída y soportar el destierro todo su trabajointerior no ha de ser en adelante sino un empeño alucinado por recuperar,de algún modo, esa patria perdida. Siendo así, nos parece imposible que el poeta no pueda conciliar sucondición de hijo pródigo de la infancia, de niño sobreviviente y eterno,con una mayor disposición para revivir y exaltar ese mundo mágico eintransferible de la niñez. Ello se torna más difícil cada día, por dosrazones fundamentales: primero, porque a medida que extrema y complicala trama de convenciones y artificios –de orden social y material- elhombre se va cada vez más imposibilitado de emprender el maravillosoretorno al país de la infancia, al cual comprende menos cada día;segundo, porque los poetas se ven compelidos, por esa situación dedesarraigo de las fuentes nativas (nativas no tanto por si sino geográficocuanto por sus vivencias genuinas), a una abstracción casi completa deexperiencias vitales cuyo resultado es, en sus consecuencias últimas, otraconvención, otro artificio, cometidos en nombre de una inasequible“poesía pura”. De los dos caminos tradicionalmente recorridos para recuperar esemundo mágico e intransferible de la niñez –el de la transfiguraciónpoética propiamente dicha y el de la exaltación de motivos y objetostendientes a impresionar la sensibilidad infantil-, María Delia Gatica deMontiveros ha tomado aquí el menor, pero tan arduo y arriesgado como elprimero. Se equivoca quien crea que es aventura fácil escribir para niñospoemas que los niños puedan leer sin salir de lo prodigioso natural en queviven extasiados. Escribir para los niños es casi tan difícil, y no menostrascendente, que escribir para los hombres, aun para aquellos en cuyocorazón vive el niño de antaño, lleno de arrobo y deslumbramiento. Quiencrea que consuma una tentativa de evasión afronta un compromiso, y uncompromiso que no dispensa licencia de ningún género: ni subjetivas niformales. De acuerdo con estas premisas, nadie debe consentirsefacilidades ociosas ni presunciones impropias del carácter y el sentido conque debe afrontarse dicho compromiso. Cualquier impostura, cualquier
  • simulación en este terreno comporta un agravio gratuito y una usurpaciónde todo cuanto al niño, y sólo niño, le pertenece. Poetisa y educadora puntana, María Delia Gatica de Montiveros haquerido atenuar en parte –atenuar, no eludir- la responsabilidad que comotal asume al publicar en sus POEMAS PARA NIÑOS, agregando al títuloun epígrafe significativo y esclarecedor: Y para mayores que sean “comoniños”. El libro en general responde a este propósito, porque todos o casitodos sus poemas pueden ser compartidos por niños y adultos, sindesmedro de lo que ellos son o significan. Los poemas incluidos bajo loscuatro subtítulos de su “itinerario ideal” –Infancia pura, Niñez del corazón,Los pájaros y Los héroes- cumplen con limpio decoro la función estética ydidáctica, aleccionadora, que la autora se ha propuesto, inspirada enincentivos místicos o religiosos y en sugestiones de la niñez, del paisaje ydel medio geográfico e histórico de nuestro país. Su registro lírico trasuntaen todo momento un sentimiento y una ternura casi desbordantes, tanexaltados y jubilosos que por momentos parecen predominar sobre losdemás, incluso sobre las exigencias formales o técnicas de la composicióncuya estricta observancia habría conferido, sin duda, más vigor y unidad ala estructura rítmica y elocutiva de este bello libro, venturosamentedestinado a conmover las delicadas fibras del alma infantil. Cesar Rosales INFANCIA PURAESTE NIÑO MIO… A Manuelito AngelEste niño míole ha ganado al solpor la luz que irradiansus ojos de albor.Este niño míole ganó a la flor:tienen sus mejillasmás bello color.Corre más que el viento,le gana en dulzora la miel de abeja,
  • refinado dón.Canta la avecillasu trino de amor:más canta mi niñocuando brilla el sol.Cae el agua claracon alegre són:más alegra el niñosi ríe a tambor.Los ángeles buenosbendicen a Dios:también mi niñitocon tierna oración.ABEJITASe ve tan quieta la abejasobre el dulzor del azahar,que parece está durmiendosu noche de buen soñar.Sumida en tanta dulzurasobre la flor estelar¿qué soñará la abejitazumbona del colmenar?RONDALos niños hicieron la rondaen suelos de plata lunar;los niños cantaban la dichade ver cual florece el rosal.Giraban, giraban felices,la luna se alzaba a compás,brillante la cara redonda
  • en cielos de buen navegar.Y dice Francisco: - “La lunava en dulce velero, mirad!”Y dice Jacinta: - “Las velasde seda al oeste se van”.Siguieron los niños jugando…Volvióse la ronda a escuchar…Y sólo en silencio quedaroncuando el sueño los vino a llamar.BLANCA NIEVESBlanca Nieves perdida en el bosquetiene mucho miedo.Negro es todo bajo la techumbrede los grandes árboles;y los troncos parecen gigantesde airadas espaldas;y las fuertes raíces se muestrancual garfios feroces.Blanca Nieves perdida en el bosquetiene mucho miedo…De los hondos y tétricos huecosde abajo y de arriba,salen voces temibles, aullidos,graznidos de cuervos.…Y la frágil, blanquísima niñatiembla y llora…Blanca Nieves, tan sola, no sabesi vive o si sueña…¿Qué sendero ignorado ha seguidoque así la ha traídoa la cueva minúscula y clara,sin dueño visible,donde hay siete blancas camitas,siete capuchones,siete sillas en torno a una mesabajita y brillante?Blanca Nieves depone temoresy camina, leve,abarcando con ojos curiosos
  • la extraña casita.¡Oh, la limpia y brillante cocinaque presto descubre!Se ha apagado el hogar, presurosahace arder la leñay prepara las viandas que piensaservirán de cena.Ya se mueven sus manos preciosasponiendo la mesa;siete platos pequeños y sieteservilletas blancas;siete cucharitas, siete tenedoresmás siete cuchillos;y el cristal de copitas tan levesque ilusión parecen.Tendida la mesa,lista la comida,Blanca Nieves no sabe qué espera...De pronto entran los siete enanitoscon sus luengas barbasy a la niña asombrada le vuelvensus tristes temores…Pero luego los buenos enanos-¡que tanto han vivido!-la descubren princesa, y se postranreverentemente.Blanca Nieves les ruega que se alcen;los enanos ríencon sus risas alegres y clarasde genios felices.Y celebran con cálidas vocesla feliz llegadade la bella princesa, que siempre,soñando, esperaron.DICHOSA LA MADRE… “Duérmete mi niño que tengo que hacer: lavar los pañales, sentarme a coser” (Cantar Popular)Dichosa la madre
  • de que habla el cantarSu mayor trabajo,pañales lavar;su descanso dulce,el niño acunar.Y cuando al pequeñolo ha arreglado bien,a la madre jovenle queda un quehacer:en la silla bajasentarse a coser.¡Dichosa la madrede que habla el cantar!No tiene tareasfuera del hogar;siempre fresca y suavejunto al niño está.Y el pequeño crecesanito y feliz.Ya los dientecitosle van a saliry todo su díaserá sonreír.Cuando llegue el tiempode pasitos dar,ella, vigilante,le conduciráy después, gozosa,con él jugará.Cuando el niño hable,su lengua hablará:con su pensamiento,llegará a pensar.¡Dichosa la madrede que habla el cantar!...DELIA ANGELAVida de encanto y maravillaDelia comienza a recorrer;
  • hoy la ilumina la alegríaque el campo brinda a la niñez.Ya son las flores, o las hierbasmedicinales su pasión;o es el pichón de la palomalo que encadena su candor.Blanca, blanquísima es la niña;tiene cabellos de trigal,y las mejillas sonrosadas,y primoroso el caminar.Dice poemas deliciosos;ama la danza, y al bailarlas gracias de la mujercitadeja, sonriente, adivinar.Con su vestido almidonadoy su capotita estivala todo sol, o bajo el árbolcon otros niños va a jugar.Siete años tiene la pequeña;vive en un gran mundo de luz.¡Quiera el Señor que siempre brillepara su dicha, el cielo azul!MARIPOSASSobre el azogue de la laguna-de esta laguna como un espejopara la cara de una princesa-las mariposas tienden su vuelo.Son como pétalos de flores de oroque se han unido para volary que en la gloria de la mañananos regocijan con su aletear.Entre las sierras, cantando, el aguase ensancha en forma de corazón;las mariposas rozan a vecesla superficie do brilla el sol.
  • ¡Oh, mariposas, que un bello díaentre los niños que se bañabantendieron puentes de alitas de orosobre el espejo del agua clara!EL GATO BLANCOLa mamá se enojaporque el gato blanco se sube a la mesa.-Mambo, Mambo lindo,oye la advertencia, no desobedezcas,quédate en la alfombrahaciendo ron ron,juntito a la estufaque te da calor.Digo al gato blancouna y otra vez;pero el consentidono quiere entender.Así, cuando nadie lo advierte,en la mesa grande se arrellana bien.-Mambo, si mamitate viera otra vez!No lo dudes, Mambo,te va a castigar;y a mí, dolorido,me verás llorar,me verás llorar…LOS ROSALES DE MARIAEl Niño Jesús teníaque cuidar los dos rosales,uno púrpura, otro blanco,que amaba la Virgen Madre.El Niño Jesús regabalos rosales predilectos
  • cuando la mañana abríasus ventanas en el cielo.Se llenaban de botoneslos rosales que regabael Niño Dios, obediente,en los días de su infancia.Y crecían generososlos pimpollos, asomandola suavidad de los pétalosen el cáliz apretado.Una mañana en que el Cielose despertaba en la tierra:trinos de aves, rumor de agualuz celestial, agua fresca,el divino Infante miracon ojos maravilladosdos rosas que se han abiertoen los rosales galanos.Y María y José vieronen esos plácidos díasmuchas rosas que se abrieronen fragante epifanía.…………………………………..El Niño Jesús dormíasus sueños angelicales;y María, vigilante,cual siempre acude a mirarle.¡Sobre cruz de rosas rojas,orlada de rosas blancas,el Hijo de sus entrañasdulcemente reposaba!...LOS GNOMOSLas noches de viento negrono hay gnomos en la floresta;las noches de viento negroen su palacio se quedan.
  • Los gnomos tienen palaciobajo la raíz del árbol;y el palacio es grande y bellocon interior de cristales.Las noches de viento negrolos gnomos tienen su fiestaen los suntuosos salonesque se abren bajo tierra.Miles de faroles pendende los techos rutilantesy con tantas luminariasse iridizan los cristales.¡Cómo danzan, cómo giran,Cantando, los gnomos buenos,en sus extraños palacios,las noches de viento negro!EN LA LUNA LLENAEn la luna llenase ve un borriquitoque lleva a la Virgeny al Niño bonito.En la noche clara,entre estrellas van,recorriendo pradosde la inmensidad.EL MININO¿De dónde, de dónde vinomi gatito, mi Minino?Alguien por la puerta falsaarrojó al animalito.
  • ¿Cómo quererlo si eratan feúcho el pobrecito?En mi casa halló comida;acá encontró mi cariño.Ahora es un gato grandeel Minino,con ojos color de miely pelaje bien barcino.Nadie le gana en el saltoni a vagar por el vecino.Nadie conoce mejorcuando se afila el cuchillo:al instante en la cocinase presenta el muy bandido.Se va a la huerta a comersu ración entre gruñidos.¡Qué gato de exposiciónmi Minino!MAMA, LA MAESTRA…-Mamá, la maestra nos hizo reír.-¿Qué contó hijo mío?-Nos llamó con nombres distintos, con nombresque a cada uno de nosotros le venía bien:Ratoncito Pérez, el Explorador,el Doctor, la Ardilla, Pildorita, Flor…(Y el niño se ríe, se ríe…)-Madre, la maestra mira el corazón.-Cómo es eso, hijo?-Ella siempre sabe si los chicos cumplen,si los chicos riñen, si dicen verdad,si ayudan al pobre, si comen en paz…-¡Qué linda se puso la maestra hoy,día de la Patria, qué linda se viócuando en nuestro patio, todo embanderado,dijo un gran discurso.¡Cómo la aplaudí!
  • -Mamá, la maestra tiene lindo pie.(La madre, azorada, se va a sonreír,pero el niño, serio, casi lastimado,dice en dulce voz:)-Hace un movimiento tan lindo, tan lindocuando el paso da…La madre comprende que su pequeñito,está haciendo un tibio nidito de afectospara la maestra.PARA CANTARTE, BANDERAPara cantarte, Bandera,quiero la música aladaque los pájaros entonanen plácidas madrugadas.Quiero la voz cristalinacon que las aguas serranasfluyen, llevando la vida,entre hierbas perfumadas.Quiero el silbo con que el auraentre los álamos pasacuando en la tarde madurael Angelus se desgrana.Quiero brindarte las vocesmás hermosa de la Patria,para cantarte, Bandera,en tus gloriosas jornadas.Y como sé que los niñostiene también voces gratas,la voz de mis compañeros,por mis palabras, te canta.
  • NIÑEZ DEL CORAZONLA MISA DEL ALBAYa los cielos encendieronpara la misa del alba,sobre el mundo adormiladosus claridades rosadas.En la hora pura del díasuenan, suenan, las campanas;llegan livianos al templolos hijos de la mañana.Y al hablarse en el camino,o al encontrarse a la entradade la Iglesia, ¡qué alegríadeja el saludo en las almas!En la nave, dulces sombrasacatan la luz alada;y en esa penumbra místicala oración se eleva, rauda.¡Qué dicha empezar el díacon cármenes de alabanzaal Creador de Cielo y Tierra,en la alta misa del alba!DURAZNERO DE FLOREn un jardín de cuyo dueño el nombrequiero ocultar, hay un hechizo albar.Por seña os digo que en la calle Pringlesalumbra la razón de este cantar:Duraznero de flor que se levantatras una férrea reja colonial.
  • Cuando el brote en septiembre bordoneael árbol canta su himno jubilar.Se recubre de místicas corolas,tan blancas que parecen irradiar.En la esfera joyante de la copahay una vocación de azul tocar.Y el duraznero en flor, así investido,en la región ideal, halla lugar.¡Cómo conmueve esta aleluya blancaque canta en el albor primaveral!LUNA EN LOS HUERTOSLa luna llena, muy altonavega en el cielo plácido,y va dejando en los huertosel embrujo de sus rayos.Los huertos, que por septiembrese van vistiendo de flores,con la luz lunar que caese idealizan en las noches.Bajo esa lumbre ¡qué extrañoslos bellos ciruelos blancos,los naranjos estelareslos durazneros brotados!Un país de fantasíase abre en septiembre en los huertos:toman cuerpo entre las sombraslas figuras de los cuentos.
  • DESDE LUJANEL ANGELUS MATUTINOAun se está anunciando el díacuando suenan las campanas.Por las llanuras del airevuela el Angel, que con clarasvoces saluda a María,la sin par, llena de gracia.Así, con Cielo en la tierrase levanta la mañana.EL ANGELUS DEL MEDIODIAFanal ingrávido y puro,quietud de cristal y oroparece encerrar al pueblo.Los altos sones redondosllegan serenos, de un tiemposin memoria y sin retorno.Son toques de eternidadlos que se oyen en Luján.
  • EL ANGELUS VESPERTINOSuavidad de seda y lilasse extiende sobre la sierra;otra vez la rueda aladadel tiempo, en suspenso queda.La hora azul se santificacon las fieles margaritasque florece el campanariopor las ánimas benditas.¡Quién no quisiera morircon tan dulce retintín!COPLAS PARA LA VIRGEN DE LUJAN ¡Qué no puede tu sonrisa, oh, Señora de Luján!Vine buscando sosiegopara tanto trajinar.Miré tu dulce sonrisa,tu bello rostro de paz.Y encontré al amparo tuyola ansiada tranquilidad. ¡Qué no puede tu sonrisa, oh, Señora de Luján!Traía en el alma tristellagas de mi soledad,que no siempre compañíaes signo de la amistad.Y hallé el eco que soñamosen tu clara intimidad. ¡Qué no puede tu sonrisa, oh, Señora de Luján!Cargado de deudas vine,
  • reo por dilapidar.Mi fortuna eran mis sueños,mi gran ilusión, cantar;sin voz para el canto estabay acá la vine a encontrar. ¡Qué no puede tu sonrisa, oh, Señora de Luján!Antes de irme vengo a dartegracias, Virgen de Luján.Sano en la carne y el almame retiro de tu altar.Dame el llevarme conmigola dulzura de tu paz ¡Qué no puede tu sonrisa, oh, Señora de Luján!JACARANDAESEn el remanso de la plaza ciudadanacon tinta azul se va inscribiendo la mañanaen la gloriosa placidez que al alma traela floración sin par de los jacarandaes.Arboles fieles al laúd de primaveraalzan su copa azul, azul, como si fuerala gran ofrenda de ilusión con que respondenal sol y al cielo, que en lo mínimo se esconden.MADREMadre, cuando se abren las rosas, y el aire,en traviesas auras se entibia en las tardes,no hay mayor contento para tu muchachoque brindarte flores, que llenar tus brazosde pálidas rosas, de purpúreas rosas,que te den la gracia de su dulce aroma.
  • Cerca de las rosas te veo cual flor,¡oh, fiel alegría de mi corazón!EL NARANJOEn un huerto escondidode mi amada ciudad,vive un bello naranjosu flor primaveral.En las auroras puras,más que árbol pareceánfora de perfumesque en el huerto se vierte.Cuando el sol resplandecese vuelve un colmenar;miramos las abejas,absortas, laborar.Estar bajo el naranjoes habitar un cielo:las flores estelaresnos rozan con sus pétalos.El corazón recibela gracia del azahar.¡Quién conservar pudierasu dulzura fugaz!TRIPTICO DE LA NATIVIDADVIGILIA DE NAVIDADSe agita el pecho en tibio mar de espera.Crece el ansia como un presentimiento
  • de grandeza, y el ala del milagrobate el espacio de la tierra al Cielo.Inmensas son las horas que gravitanen la sacra Vigilia, cuando el tiempoparece en suspensión, y las veredasde las almas se pueblan de misterio.No existe voz para decir la dichaque se presiente, cuando llega el vuelode la inefable sombra de una Nocheque lleva al Día en prodigioso seno.NOCHEBUENAPudo llamarse Noche ´ bella, pudollamarse Noche ´ sol o Noche ´ estrella;en la humildad divina del pesebrese llama solamente Noche ´ buena.Alta noche de invierno en el refugiode un establo, que Cristo en la pobrezaquiso nacer, para enseñar al hombreque no se funda en oro la grandeza.Y el Niño miró pronto al buey, al asno,a José el manso, el de la barba bella,y encontró el Cielo en los divinos ojosde la Madre del rostro de azucenas.NAVIDADTodo es florecimiento de campanasen los confines de la Cristiandad;hay gloria en las alturas, y a la tierrabaja inefable un hálito de paz.Estréchanse los hombres con cariñoen el círculo grato del hogar.
  • El pan se parte con fraternas manosy es sagrada la mesa familiar.Sólo habla el corazón de su abundancia;las madres temen la alabanza alzar,recelando romper por un instanteel encanto sin par de Navidad.EL JAZMINEste jazmín que adorna y ennoblecelas altas galerías de la casa,creció al amparo dulce de las manosmás hondamente amadas:las manos de la madre, ya en el Cielo.Su sino es florecer; en su follajese pinta el cielo de las noches graves;mas son estrellas leves,que con el soplo de la brisa caen.Caen, y sin sostén, desamparadas,un momento se quedan en el suelo,o ruedan presurosas, sin sentido,en loca danza.Se arremolinan las estrellas flores;giran en un gran caos perfumado.El espíritu siente la presenciade una pura y efímera belleza.Y se deja llevar, en remolinode soñador olvido.VISPERA DE LA ASCENSIONYa se llega,para la gloria de la Iglesia,la Ascensión.El Hijo vuelve hacia el Padrecuando ha terminado el dramade la gran Reparación.
  • Viene un eco clamorosodesde la Resurrección;ya no queda más que un díade la Pascua del Señor.Y mañana, en un transportede gratitud y de amor,brillará para los hombresredimidosla fiesta de la Ascensión.Por el aire transparentequedamenteel Señor ascenderá;las cortinas celestialesrecogidas estarán;ya muy alto, ya muy alto,su visión nos quitaráuna loca nubecillaque después lo ha de llorar.Ya se llega,para júbilo del Cielo,la Ascensión.TUCUMAN¡Oh, Tucumán, quien te ha vistoya no te podrá olvidar;ciudad de preclara historia,patria de la Libertad.Te quiero por tus naranjos,por tu caña singular,por tus lapachos rosados,tu jazmín del Paraguay.Llegué aspirando el perfumede tus flores de azahar:me voy amando tus cerros,tus quebradas, tu ciudad.El corazón de tus gentes
  • es de azúcar y es de pan.¡Dios les conserve la graciade trabajar y cantar!Siempre evocaré tus albas,y tus noches, Tucumán.¡Oh, Tucumán! quien te ha vistoya no te podrá olvidar!MAÑANA EN EL VALLELa atmósfera se vuelve ánfora inmensadonde cantan los pájaros, ocultos:y el agua en los canales zigzagueantesmusita su alegría.Con los sones y olores naturalesel alma se liberta, entusiasmada,Y va a vagar por el ayer perenneque se infunde en el hoy, como la rosase infunde en nuestros sueños del presentesiendo, como es, vivida poesía.En la triple amplitud de la esperanza¡qué bien canta el zorzal, la reinamora,el pitojuán, el tordo, el rey del bosque!¡Cómo sube el cucú de la palomadesde el umbroso tala hasta la cimadonde el alma trepó sus atalayas!Epifanía de la paz parecela mañana nublada en el lugar.MARIA LA SIN PAREra la Hija de David la niñaluminosa de toda la Judea.Su crecer fue armonía,y cuando el resplandor de su bellezabastaba para iluminar un templo,el de Jerusalem miróse en Ella;
  • su oración ascendía a las Alturas,mientras, dulce, bajaba la cabeza.Y entre todas las Vírgenes,Miriam fué la elegida, la primera.Manifestóse el Angel cuando estabaunida al Cielo en la plegaria plena.El saludo y mensaje misteriosooyó con faz serena,y en perfecta humildad y acatamientoofreció su pureza de azucenapara la hondura de la Encarnación,principio y galardón de la Era Nueva.Por Ella el Cielo descendió a la tierra;por Ella en Nazareth la dulce infanciade Jesús Redentor,de humanos ojos pudo ser mirada.Y entre sonrisas celestiales, Miriamfué la divina Madre bienamada.Cuando llegó la hora del Calvariomadura estaba para el sacrificio.Y se estuvo de pie, Madre doliente,junto a la Cruz que levantaba al Hijo.Con El sintió en el corazón sangrantelas torturas de todos los martirios.Con El partir quisiera,que el Elegido necesita lirios.Y el Hijo la dejó entre los mortalespara que en los dolores del camino,Ella sea la mano que suaviza,la estrella guía, el gozo cristalino.La cristiandad ahora la proclamade todo lo creado excelsa Reina;su dulce nombre cantan los pequeñosdesde la edad primera.María la Sin Par enciende el pechoen puro amor y la virtud despierta;es como si por Ella muchas cosasdescubrieran su esencia verdadera.Y si en el tiempo de los tiempos plenospor María, Jesús bajó a la tierra,María es la esperanza que tenemosde alcanzar galardón de Vida Eterna.
  • LOS PAJAROSLA VIUDITAEn la rama más desnudadel paisaje solitario,se ha posado la viuditacon su pena y sin su canto.De plumón de nieve y sedafinamente cincelado,no le gana en estaturaal gorrión desaforado.Sola vive, vuela sola,y se dulcifica el campocuando pone su nostalgiaen la soledad del árbolNo se agita, no gorgea;murió su amado y de tantollorarle en los tristes díasperdió la voz para el canto.Se puso luto en las alas:en el atavío blancoque lució la desposada,el crespón que no ha dejado.EL ZORZALViene desde la sierra y es el rey de las huertasave del silbo hondo y del trino jovial.Los veranos maduran en su garganta dulcey en cálida armonía modula su cantar.Quien lo ha visto en los claros del huerto caminando,su estampa aristocrática ya no podrá olvidar.
  • Larga levita negra, oro en el pico y patas,erguido el pecho, mide su paso consular.Cuando varios zorzales se unen en el trinoo entrelazan sus arias de ópera estival,bajo los parasoles de los grandes naranjosla existencias parece milagro musical.Para quien tiene el alma de amor enajenada,canta en la tarde hondas endechas el zorzal.EL JILGUEROPrimo pobre del canariovive en el campo el jilguero;libre de doradas rejas,disfruta el goce del vuelo.En los coros matinalesse oye su trino perfecto,hecho de fugas aladasy de cambiantes allegros.La minúscula avecilladetiene el vuelo del tiempocuando modula sus coplasen la soledad del huerto.EL COLIBRIEn los caminos del aireresplandece el colibrí.¡Oh, la mínima avecillade esmeralda y de zafir!Tan pequeña y primorosa
  • más parece joya, flor,que jugando a las dos alasle robara brillo al sol.Más que vuela, tiembla y vibrael pintado colibrí;un zumbido de bordonaal pasar, se deja oír.Tan ingrávida es el aveque parece va a quedarsuspendida en el espacioluciendo en la inmensidad.Gira a veces, desdumbrandocon su vivo tornasol;y girando, vibra el airey palpita la ilusión.Y cuando al jardín se llegapara las flores libar,no se posa el avecillamás que en el rayo solar.Yo he mirado el nido levedonde pone el colibrí,y nunca mayor finurade las aves conocí.LA CASERITAEn el alero o el árbol secoalza su casa la caserita;busca el sol bueno y el aire puro:es campesina la caserita.Con barro y paja y con ciencia infusael matrimonio fabrica el nido;son dos ambientes y un corredor,todo prodigio de buen sentido.Cuando la casa está lista y seca,la enamorada pareja ponelos huevecillos, que con el tiempolos dulces padres verán pichones.
  • No les conturban vientos ni lluvias;vive tranquila la fiel familia.¡Oh, quién pudiera para su dichatener un nido de caserita!EL ATAJA – CAMINOSCae la noche en los campos.De pronto, sobre la huellaresplandece un ojo absorto.El automóvil ya llegay va a fundir con sus luces-o va a aplastar con sus ruedas-al ojo desaforado.El breve momento apremia;mas, en el preciso instanteque insinúa la tragedia,el ojo, con fuertes alas,levanta el vuelo y se aleja.A poco andar, otro ojodesafía, y vuela a tiempo;y otro más, y muchos ojosa la huella van saliendo,mientras la noche se espesasobre los campos morenos.Así el ataja ´ caminosva, con su lúcido juego,sirviendo a la fantasíao espantando, atento, el sueño.EL REY DE LOS PAJARITOSQué sangriento el señoríodel rey de los pajaritos!En los días de su cantogime triste el bosquecillo.Disimula sus poderes
  • con pardo sayal, más tienegrande la cabeza, y ojosque dominan y adormecen.En las mañanas radianteso en las tardes perfumadas,cuando menos lo imaginala comunidad alada,se oye un trino entrecortado,notas turbias de lamentoen un canto de dominioque reduce el mando a ruego.Los pajaritos que se hallanen la órbita del cantono pueden oír, no puedendejar de acudir volando.Con gorgeos apagados,sin calor, sin lucimiento,responden los pajaritosal sinuoso llamamiento.Van llegando hasta la ramadonde se posa el tirano;le acatan, son sus vasallos;forman círculo cerrado.Y aunque algunos lo quisieran,no se mueven de su sitio,pues no pueden evadirsedel fatídico atractivo.¿De qué vale cuchichearsi todo tendrá que ser?El rey de los pajaritosva a elegir otra vez.Fino el ojo, la cabezagira audaz en su contorno;el hechizo va en aumento,la tensión llega a su colmo.Entonces el ave pardaelige su presa mansa:como flecha vuela y picala cabeza que se alarga.Saltan los mínimos sesos
  • ante el círculo aterrado;y levanta al ave exánimeen cruel vuelo solitario.Va a tener un sitio apartesu festín silente y trágico.¡Que sangriento el señoríodel rey de los pajaritos! LOS HEROESLOS OJOS DEL PEQUEÑO SAN MARTIN¡Qué ojos los que teníacuando niño, San Martín!Negros ojos, dulces ojos,mirada de paladín.Los chicos del vecindario,todos morenos de piel,con corazones de liriole entregaban su querer. Doña Gregoria pensaba:“¡porqué el niño mira así!;si entre todos sus hermanos,sin hablar, más dice al fin”.Don Juan vislumbra en su hijogalones de general.¡Pero no podrá la gloriade esos ojos alcanzar!Temblaba la madre tierna,temblaba por su José:¡adivinaba las cumbresque tendría que ascender!
  • MANUEL BELGRANOVivió con el alma blancanutrida de ideal azul,el creador de la Banderade la gran Nación del Sud.Por eso, cuando a la Patriaquiso darle pabellón,el cielo y la nieve purale dieron definición.MOCEDAD DE SARMIENTO ENSAN FRANCISCO DEL MONTE DE ORO (S. L.)En Sarmiento el futuro germinaba:quince años de audaz adolescenciaque andando por las breñas, desplegabaun brío de telúricas esencias.José de Oro y roca le enseñabasaber viril y módulos de ciencia;mirando las estrellas los rumiabaDomingo, y despertaba su conciencia.Y así llegó a intuir que era la escuelaconcreción de su afán por la cultura,enseñando a leer en la aldehuela.Una mañana de sin par frescuraalzó la voz para enseñar: aun vuelael eco de su verbo en la espesura.JUAN PASCUAL PRINGLESEste prócer puntano fundía en su figuralo recio de la roca y el cristal de la altura;
  • de la tierra materna tomó fuerza y bravuray las pujantes auras le dieron donosura.El Capitán del Ande le ungió en el Campamentoque levantó en las Chacras. Y en fiel asentimientoPringles siguió a su Jefe, llevando por un vientode épica grandeza, hasta rendir su aliento.Cuando Chancay vencido, vencedor se llegabaa las salobres ondas, y la gloria alcanzaba.Ya huésped de la Historia, en Pasco descollabay en Torata y Maquehua su gesto se extremaba.La guerra libertaria se acercaba a su fin:una Estrella prendióle su valor en Junín.El alba de Ayacucho propagó su claríny el héroe puntano galardón tuvo allí.Después… los cruentos tiempos de lucha fraticida.Volvió y miró en las sombras la Patria amanecida.Se enfrentó con la saña, que lo dejo sin vida,sobre su espada rota, una tarde vencida.EVA PERONSe levantó del pueblo con poderoso vuelo;traía en las pupilas luz de fuego y candor;era como la espiga, flexible y rumorosa:dulce tenía el corazón.Su historia es breve y honda cual la flecha y la herida;bien mirada es tan sólo una historia de amor;su hondo sentimiento la arrolló sin medida:en ese gran mar zozobró.Tenía una santísima locura por los pobres;los amó sin reservas, lúcida o con pasión:los pobres le regaron las flores de su alma:los pobres que Jesús amó.Las mujeres en ellas tuvieron defensora;de ellas fue llameante bandera Eva Perón;las quería felices, más madres, más mujeres:fautoras de un mundo mejor.
  • El ideal de justicia se le prendió en el pecho;por verlo realizado, valerosa luchó;la vida le servía para alentar la lucha:paz e injusticia no entendió.Tanto ardor en tan frágil vestidura corpóreala envolvió con su llama de muerte y de dolor;pero sus santas sedes tuvieron un oasis:los niños, coro de su amor.RICARDO GUTIERREZSu existir fue un continuo servicio hacia la vida;la conoció en su abismo más hondo: el del dolor,y en su más alta cima: la eterna poesía.Se entregó en un cristiano total acto de amor.Este médico impávido en crueles epidemias,junto a las pobres cunas sentía una emociónque, temblando, concluía por florecer en lágrima.Y los niños sabían de su gran corazón.Con ropaje de versos vistió sus sentimientos.Sus poesías fueron auras de redenciónque dulcemente entraron en las almas dormidas.De caridad, de gracia y perdón fue su lección.AL SANTO PATRONO, SAN LUIS REYEn el siglo triunfal de la Edad Media,el siglo XIII –pensamiento y brazo-nace en Francia, en el trono de los Luisesun Rey de los altares destinado.Tuvo por madre a Blanca de Castilla,que de España llevó virtud y gracia;creció el Infante bajo tal tutelay llenó Europa con su santa fama.
  • Paladín de la empresa y del ensueñode conquistar el sitio en que yacieraCristo Nuestro Señor, se armó cruzado.Caballero ideal y Rey justísimo,se labró para el Cielo una coronade blancos lirios y lucientes perlas.ISABEL LA CATOLICAEn la tierra abonada por el Cid Campeadornació Isabel, princesa de Castilla y León.La hermosísima Infanta creció en retiro austero;despreció vanidades, gustó lo duradero.La Historia la contempla, joven Reina y Señorade España unificada, de la Cruz defensora.Su alto afan de cultura, dió sabios y dió artistas;no se olvida su corte de damas latinistas.Par de su augusto esposo, Fernando de Aragón,con sus gestas labraron un mismo medallón.Un día hasta las puertas llegaron de Granada.Prez de la Morería, por fin reconquistada.¡Quién a Isabel la viera recibiendo las llaves,en su corcel dignísima, con ademanes graves!Esta es la Reina fuerte que, atenta, compartióla idea visionaria de Cristóbal Colón.Al nauta peregrino, genio y mendigo a un tiempo,lo defendió de envidias, le prodigó su aliento.Le dió las Carabelas, le entregó tripulantesy le siguió en la empresa con su fervor constante.Fue co´descubridora de América Isabel;cumplió en un tiempo pleno providencial papel.Siempre por el amor de Dios Omnipotente,Sus anhelos tuvieron incorruptible fuente.Por ella real se hizo la CatolicidadEn la tierra redonda que distendió su faz.Fue excelsa Soberana, Reina fué de leyenda.La gran familia hispana su admiración le ofrenda.
  • COLONAndando sobre el mar desconocidoColón avanza; tiene en la cabeza,más que saber, las hondas intuicionesque para el genio son timón y estrella.Va a alcanzar su horizonte el visionario:en un amanecer de primaverase vislumbra en la púrpura del trópicola maravilla vieja y nueva: “¡Tierra!”Se agrandó el mundo, penetró en la historiaun Continente de esperanza: América,y las cartas geográficas se ampliaron.En las Indias entonces descubiertasvolcó España las arcas de su espíritu:su alta fe, su cultura y dulce lengua.SAN MARTIN FRENTE A LOS ANDESSan Martín contemplaba la montañadesde la honda raíz de su heroísmo:la libertad de Américasólo se lograríasi fuera dado atravesar sus cimascon ejército y máquinas de guerra.Pensaba el paladín su pensamientoen soledad silente,y ya maduro su pensar grandiosoen Mendoza entregóse a realizarlo.Despertando entusiasmos,soldando voluntades,forzando en los cuyanos sus virtudesde abnegación y patriotismo puro,tuvo ejército y máquinas de guerrapara llevar, atravesando el Ande,hasta donde la empresa lo exigiera.Y cuando estuvo todo preparado,mirando la montaña de altas nieves,
  • la sintió suya, aliada de su empresa,y suya en la escala de los triunfos clarosy suya en la renuncia de la gloria.Después de Chacabuco volveríaebrio de sueños;mas también otra vez retornaría,después de Guayaquíl,hecho vaso de todas las fatigas,pero crecido en su heroísmo incólumepor su acto sin par de abdicación.Y la montaña se asoció a su nombre,hermana en su grandeza,piedra fundamental de tanta gloria.PRINGLES EN PESCADORESPringles está frente al mar,con el puñado de criollosderrotados en Chancay.La bandera sobre el hombrolevantada, le aureolala noble adustez del rostro.¿Tendrá que rendirse ahora?No ha de ser, y su miradaazul se funde en las olas.Los enemigos no alcanzana comprender lo que piensael oficial sin palabras.Para salvar la banderasólo le queda la mar:en ella hallará su senda.Da la orden de avanzar;firmes los ginetes criolloslas olas desafiarán.Ya los cascos impetuososrompen las olas del mar;los españoles en coro:
  • “¡Volved, volved hacia atrás!;el heroísmo ha vencido;vuestra honra salvada está:la gloria os marcó el camino”.AL MAESTRO ARGENTINOA ti, viril maestro, a ti, santa maestra;quiero elevar el verso de alabanza cordial.De la hondas tareas que encierra la docenciacumplís la más profunda: los niños educar.Está en la base misma de la vida del almavuestra misión serena de educador cabal.Asistís al prodigio con que el espíritu abresus ventanas al grande misterio universal.Y en el hondo proceso que configura el almasois la mano que guía, la norma, el luminar.A tí, viril maestro, a ti, santa maestra,quiero elevar el verso de alabanza cordial.Vuestra misión se cumple por todos los senderos,en campos y ciudades hay almas que formar.Se abren vuestran escuelas en el llano, en la sierra,en los centros urbanos o en dura soledad.Comprendo el sacrificio con que marcháis a vecesal páramo en que se alza la escuelita rural.Mas nunca sois tan dignos de admiración y encomiosi en ese apartamiento con amor enseñáis.Maestros, yo os exalto por la obra de pioneersque en las Gobernaciones supisteis realizar.Sois en la historia patria los expedicionariosde la conquista de arduo desierto espiritual.Vuestro heroísmo oculto, vuestra dádiva plena
  • sean reconocidos por la argentinidad.EL CUERPO DE BOMBEROSArde la casa;en la noche se elevan las lenguas quemantes.Un fragor de elemento sin freno recorre los muros;hace presa el pavor en las almas.Crepita diabólico, el fuego;las llamas, el humo, caldean y ahogan.Se acerca un silbatohendiendo las calles cual flecha.La noche se agita;ya llega el silbato al lugar del siniestro.Frente al fuegodespliegan los bravos bomberos sus fuerzas.Se alzan las mangas de agua;los chorros potentes se cruzany apagan de golpe cien ojosdel monstruo diabólico.-“¡Hay gente en la casa!”…-“¡Hay gente en la casa!”…-“¡La madre y un niño!”-“¡La madre y el hijo pequeño!”…Saltan los bomberos trampolín de llamas.Ya se abre una alta ventana.Un bombero baja con un niño en brazospor escala increíble entre llamas.A la pobre madre, casi sin sentido,con esfuerzo heroicohurtan de la muerte.¡Y el incendio voraz agonizay resurge audaz,retomando su danza de infierno!Incansablemente se arquean los chorros de líquido.¡Qué lucha tremenda entre el fuego y el agua!¡Qué combate entre dos elementos!Va cediendo el incendio. El diabólico engendro se ríepor las bocas de ruina y de histeriade la casa sonriente en mil días,que una noche quedó destrozada.Ya no hay llamas; solamente los vahos opacos se elevanTriste paz ha cubierto la casa
  • aún en pie, que el amor poderosotalvez pronto reedificará.Esa noche salvaron dos vidas,los bizarros, heroicos bomberos.SALUTACION A MARTIN FIERRO Mi gloria es vivir tan libre como el pájaro en el cielo; no hago nido en este suelo donde hay tanto que sufrir, y naides me ha de seguir cuando yo remonto el vuelo. (M. F. I-92-6)Jinete de las pampas, caballero de estrellas,rústico entre los cardos; rimador de las bellassextinas que los tiempos no lograrán borrar,a ti nuestro saludo de criollos que al cantarsentimos la pujanza de tu cabal hombría,de tu recia experiencia, de tu audaz poesía.Te dieron en la cara las fuertes sudestadas;las lluvias, y los soles, y las fuertes heladaslabráronte coraza contra las inclemencias,mientras el duro embate de la vida, su cienciate entregó sin reservas, para que tú pudieras,¡oh, maestro! enseñarnos las lecciones severasque han de salvar la estirpe de la Argentinidaden las horas inciertas de la Humanidad.Conociste la dicha de vivir rodeadode mujer y de hijos, y de contar ganado,cuando las pampas eran los predios que el Señorentregaba a los gauchos, varones de mi flor.¡Salud por esa época, Martín Fierro cordial!¡Salud por esa vida que alcanzaste a gustar!Después vinieron tiempos de grandes desventuras;primero, la frontera colmada de amarguras,pues obrar buenamente, y no ser reconocido,cosa fiera parece aun para el más sufrido.Para ti empezó entonces el duro aprendizajecon que el dolor retúvote en largo pupilaje.
  • ¡Yo te saludo, pobre milico del desierto,y en su conquista cuento tu innominado esfuerzo!El ser dos es mejor que el ser uno en la pena;el destino brindóte compañía serenaen la amistad de un gaucho que admiró tu corajeen desigual partida. Con Cruz armaste viajehacia tierras de infieles. En esos lagrimonesque vertiste en la línea, miramos dos florones.¡Qué libro el que entre indios te develó la vida!Nutriste de experiencia tu condición sufrida;y lo que allí pasaste, y lo que allí aprendistecantólo en la guitarra la bordona que hicistesollozar en los épicos relatos de “La Vuelta”.A la pobre Cautiva, con tu piedad resuelta,salvaste de la furia del indio enceguecido.¡Por ello te saludo, cristiano convencido!El total aislamiento, la soledad tremenda,había ya llevado muy lejos su contiendaen tu alma esforzada. El vivir solitariote dejó para siempre su grave corolario,y de vuelta al poblado, seguiste en tu rodar,siendo como un enigma, hombre de soledad.Sabemos que la ciencia no brota en el bullicio;que la sabiduría florece en el resquiciopor donde el alma sola mira la inmensidad;por eso te saludo, varón de soledad,y admiro la profunda verdad de tus sentencias,que son lumbres huelleras para nuestra existencia.Por ellas, relicario de nuestra alma ancestral,te exaltaremos siempre, forjador nacional.Payador, te saludo junto al cantor Morenopor aquel contrapunto donde los dos, sin freno,galoparon la tierra, columbraron los cielos,admirando a los siglos con la amplitud del vuelo,para decir verdades humanas y divinascantadas al acorde de notas argentinas.Padre y maestro criollo, celebro los consejosdonde se exprime toda la ciencia de los viejos,que entregaste a tus hijos en una noche obscurapara que fueran guía e imán de su ventura.Tus hijos son ahora todos los argentinosde ley; necesitamos tu aval en los caminospara ser de verdad. Por eso, con unción,lléguete filialmente nuestra salutación.
  • Estampas de“EL QUIJOTE”Por la ancha tierra castellana va el caballejo del cabal apelativo.Antes rocín, y rocín ante: el príncipe de los poéticos equinos.Desde el rocín, innominado deviene el célebre caballo cervantino.Por la virtud de haber llevado de la justicia un paladín esclarecido.Flaco y escuálido, y el paso cual si trajera remembranzas de otrossiglos.Cual si encontrara resistencia en el terrón renacentista del camino.Era un recuerdo marchitado de alguna hazaña medieval de amor {por Cristo.Era una idea transportada desde esa época de esfuerzo adamantino.Con la cabeza pensativa, se deja guiar sin escuchar sus apetitos.Cual si supiera lo que lleva, se ha descarnado y son cansancios sus {alivios.Una mañana con el alba salió del tiempo Don Quijote de la Mancha.Iba Montando en Rocinante, que desde entonces será parte de su {estampa.Va en la mañana de verano tras el destino riguroso que lo llama.La heroicidad de tiempos idos resurgirá con el empuje de su lanza.Brillara el sol en la armadura, o la alta noche se encendiera en {luminarias.Por los caminos azarosos van Don Quijote y Rocinante hacia la {Fama.Después de la primer salida, ya para siempre estarán junto a Sancho {Panza.Su fuerte rucio será arrimo para el transido portador de la alta {audacia.Por sendas limpias y por montes menudearon las fantásticas {hazañas.Y sólo fuera de su tierra será vencido el caballero de la Mancha.Fue un traspié de Rocinante, del ancho mar barcelonés en las {arenas.Aun derribado el Caballero, fiel a su dama proclamaba su belleza.En un otoño doloroso van de regreso, par a par, las dos parejas.Filosofando en el camino, Quijote y Sancho no desmienten su {nobleza.Y aunque vencidos se prometen como pastores realizar bellas {empresas.
  • Mientras cabalga hacia la aldea el servidor del Ideal no desespera.Cual si al andar de Rocinante sueños de amor y humana gloria le {ofreciera.Mas desmontado de la silla desde la cual cumpliera audaz tantas {proezas.La muerte acosa a Don Quijote, y ya no sabe soportar su honda {tristeza.(De todo abdica en su cordura, pero se lleva el alto amor por {Dulcinea.) *** FIN ***