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RUSSELL Y SU NOCIÓN FILOSÓFICA SOBRE EL MATRIMONIO
David Efraín Misari Torpoco1

INTRODUCCIÓN

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A medida que desarrollemos el presente trabajo, observaremos que nuestro filósofo
Russell, empieza a considerar otra tesis...
OBJETIVOS

El presente trabajo tiene como finalidad, exponer y asentar las nociones del filósofo
Russell, con respecto a s...
hora de partir hacia la felicidad conyugal, rescata pues, las causas de la infelicidad,
las mismas que llevan al fracaso m...
1. El Matrimonio para Russell

En los primeros capítulos de su obra, Russell empieza definiendo los problemas
sociales que...
Más allá de todo esto y antes de entrar a tallar a fondo sobre el matrimonio, Russell
empieza a analizar que la organizaci...
melindrería han hecho estragos en este terreno. Por último, la emancipación de las
mujeres, aunque es deseable, hace más p...
tienen las amenazas y prohibiciones en la niñez lo que hace que nueve de cada diez
personas educadas convencionalmente sea...
Ni que decir de las antiguas fiestas agrícolas, sobre todo aquellas relacionadas con el
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terror insensato por el cual hace creer al sujeto que la individualidad no es un fin en
si mismo, sino que necesita de otr...
y pasiva femenina. Atrás quedaron aquellas concepciones en que la mujer se dedica
a la casa y el varón es el único que bus...
mencionado antes, hubo un momento en la etapa de la historia, en que la mujer era
considerada como una “propiedad”, pero c...
La gran ignorancia que existe por parte de los mayores al momento de tratar a sus
menores hijos, hacen que cada vez más, e...
filósofo nos dice que deberíamos tratar con más cuidado para no dañar la
susceptibilidad pueril.

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Todo esto hacían posible que uno pensara o llegara a creer que las relaciones
sexuales sin amor, llegaban a producir en el...
hablar de sexo con sus mayores. Nuestro filósofo rescata esta postura y alega que
quizás, esta sea la razón por la que la ...
en los niños y jóvenes, puesto que así, se puede lograr una mejor comunicación con
los hijos, ya que la finalidad de trata...
de sexo y amor a los hijos. Es así como el filósofo nos hace referencia en el capítulo
X de su obra, donde empieza diciend...
en común, pero pese a lo señalado, el derecho no toma en consideración la referida
voluntad de excluir la vida conyugal.

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Parece que muchos se olvidan que en el matrimonio, la cohabitación es fundamental,
pero además de ello, debe responder a u...
más cerca de ser lo que se llama feliz, si ninguno de los cónyuges espera mucha
felicidad fuera de él (Russell, 2004).13”
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la mujer la que incurría en el engaño, pues por más que se confesaba posteriormente,
el matrimonio se quebraba.

Es así co...
CONCLUSIONES
 Para Russell, tanto los varones, como las mujeres deberán ir aprendiendo que
en sus vidas privadas deben se...
Opinión Personal
Luego de analizar la obra del filósofo Bertrand Russell titulado “Matrimonio y
Moral”, solo queda decir, ...
GLOSARIO

Matrimonio: Tradicionalmente es la unión legal entre un hombre y una mujer, que
adoptan una vida juntos, guiados...
abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones, además de que permite la
introducción y referencia de los valore...
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El filósofo Russell nos da a conocer una perspectiva filosófica sobre el matrimonio, partiendo de la psicología humana y a su vez, del hábitat social.

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RUSSELL Y SU NOCIÓN FILOSÓFICA SOBRE EL MATRIMONIO

  1. 1. 1
  2. 2. RUSSELL Y SU NOCIÓN FILOSÓFICA SOBRE EL MATRIMONIO David Efraín Misari Torpoco1 INTRODUCCIÓN Al abordar el tema del matrimonio, el filósofo Russell aplica una concepción clásica de la figura matrimonial, pues plantea los temas de la educación y la formación de los hijos, bajo la perspectiva del liberalismo sexual y a la vez del respeto. Para nuestro filósofo, el tema del amor es tratado de manera muy distinta a las concepciones que ya conocemos, él busca ir más allá, partiendo de la clásica concepción, sosteniendo que el amor es indefinible, no es social y muchas veces, se vive mejor un amor en secreto, pues tiende a ser más pasional. Se sabe además, que el filósofo Russell, siempre se opuso a las ideas de la religión y estaba en contra de sus dogmas, razón por la cual, no estaba de acuerdo con la tesis de Pablo de Tarso, con respecto al matrimonio como una “panacea” contra la fornicación. Además, debemos entender el contexto en el cual, nuestro filósofo escribió su obra “matrimonio y moral” para poder entender porque aborda al matrimonio desde una perspectiva histórica-evolutiva, empezando por temas como el matriarcado y patriarcado y luego la igualdad sexual para ambos géneros. 1 Escritor, ponente, filósofo y ensayista peruano. Realizó sus estudios de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, graduándose el 2008. Llevó cursos de especialidad en Filosofía en la UARM, donde también aprendió latín y griego. Es autor de cuatro obras en el Perú y de varios artículos relacionados al Derecho y la Filosofía, además de dedicarse a la traducción de textos en latín al castellano. 2
  3. 3. A medida que desarrollemos el presente trabajo, observaremos que nuestro filósofo Russell, empieza a considerar otra tesis más, aparte de la conservadora, hablamos de la no conservadora, la cual denominará como una tesis innovadora. Por un lado, Russell defiende la estabilidad e importancia del matrimonio, por el lado de la felicidad que produce constituir un hogar y educar a los hijos, pero el otro aspecto en el que Russell se basa, es que tanta estabilidad, puede llegar a producir “problemas” de lealtad en los cónyuges. Russell enfoca la perspectiva del matrimonio, acusando a los supuestos “valores” que implantó el cristianismo durante sus primeros siglos. Por ejemplo, pone en tela de juicio, aspectos como el sometimiento de la mujer ante su marido, situación que actualmente ya no es así, entendiendo que ese “sometimiento” ya no es dable en nuestra sociedad. Además reconoce, que algunas enseñanzas de los cristianos, son muy extremistas con respecto a la sexualidad. Esto hace que el panorama de hoy sea más difícil por el lado sexual, si uno quisiera acatar estas reglas. El presente trabajo tendrá como fin, esclarecer algunos puntos entre la moral y el matrimonio, de acuerdo al texto que Russell escribió. Abordará pues, una visión crítica y analítica, al tratar los problemas que surgen en toda relación conyugal y sobre todo, partiendo de la dificultad que los valores y la moral colocan como obstáculos en una relación marital. 3
  4. 4. OBJETIVOS El presente trabajo tiene como finalidad, exponer y asentar las nociones del filósofo Russell, con respecto a su perspectiva en el matrimonio, además de los puntos observados con respecto a la moral. Para nuestro filósofo, el matrimonio es la institución fundamental para la procreación humana. A medida que se irá desarrollando el trabajo y tratemos la óptica russellniana, abordaremos una crítica constructiva sobre la importancia de los roles sexuales que a esta atañen, sin olvidar de tratar al amor como nexo complementario para la formación del futuro rol conyugal. IMPORTANCIA DEL TRABAJO Actualmente se vive una crisis en la relación de parejas, cada vez más, muchas personas optan por la convivencia, antes que el matrimonio, debido a los miles de casos de infidelidades que existen a diario. No obstante, este trabajo pretende demostrar, cuál es el origen de estas “posibles infidelidades” bajo las nociones que nuestro filósofo Bertrand Russell trata de manera oportuna y perspicaz en su obra “Matrimonio y moral”. A su vez, la importancia del trabajo recae en la crítica que se realizará respecto al tema en cuestión, tratando con mayor énfasis la relación conyugal y los problemas que estos presentan el día de hoy. Para ello, debemos entender que la problemática matrimonial, muchas veces no solo se debe a cuestiones de infidelidades, sino en falta de atención y comunicación por parte de la pareja. Para nuestro filósofo Russell, quien estudió y analizó estos dos elementos, como factores decisivos a la 4
  5. 5. hora de partir hacia la felicidad conyugal, rescata pues, las causas de la infelicidad, las mismas que llevan al fracaso matrimonial. Incluso nos habla del progreso evolutivo de la humanidad y determina en parte, que la moral sexual contribuye a la felicidad del ser humano, aunque sea algo complejo de poder entender esto. A medida que se desarrollará el presente trabajo, saldrán a la luz, este y otros factores determinantes que el filósofo Russell abordó en su obra y que daremos a conocer, bajo un análisis filosófico. 5
  6. 6. 1. El Matrimonio para Russell En los primeros capítulos de su obra, Russell empieza definiendo los problemas sociales que acontecen a cualquier comunidad, como por ejemplo, la economía, el estado, las formas de convivencia social y sobre todo la moral sexual. Para nuestro filósofo, el poder determinar qué tipo de moral sexual es “la mejor”, partiendo de la felicidad y el bienestar general, no es una tarea fácil, puesto que la respuesta puede variar de acuerdo a un sin número de circunstancias. En otras palabras, nos empieza diciendo que los efectos de una ética sexual son de varios tipos (conyugales, personales, familiares, sociales, etc.) motivo por el cual, no podemos elaborar opiniones basadas en un solo factor o determinante, cuando existen varias causales. Russell empieza a detectar que el problema comienza cuando se dan las relaciones entre los varones y mujeres de manera “brusca”. Casi todos los psicólogos concuerdan que la mayoría de relaciones funcionan bien, si un elemento principal en ellas, es la intimidad. También entiende que el varón y la mujer puedan llegar a ser felices en el matrimonio, teniendo en cuenta para ello, que deben existir varios requisitos indispensables, como por ejemplo, partir de un sentimiento igualitario en ambos cónyuges, pues ninguno de ellos debe estorbar la libertad del otro. Es ahí precisamente, donde entra a tallar el aspecto de la intimidad física y mental para ser completa. Nuestro filósofo parte de una concepción matrimonial, en la cual entiende como base fundamental de una familia y como eje principal de la misma. Esta tiene a su vez, una mayor importancia cimentada en muchas organizaciones sociales, pues representa la vida de un varón y una mujer amparados en los lazos conyugales. 6
  7. 7. Más allá de todo esto y antes de entrar a tallar a fondo sobre el matrimonio, Russell empieza a analizar que la organización familiar dentro de los sistemas patriarcales, como en las sociedades primitivas se daban, era de manera muy distinta a las formas de ver el matrimonio actualmente. Incluso en algunas sociedades post-cristianas, los problemas de la ética, el amor o el tabú de la educación sexual e incluso el hecho de estar en contra del divorcio, eugenesia o la convivencia, marcaron principales pautas para que nuestro filósofo aborde el tema con profundidad. Por ejemplo, cuando Russell nos habla del matrimonio cristiano, parte de la tesis de Pablo2 (de Tarso) la cual dice que antes de caer en fornicación y en pecado, es mejor la unión conyugal con el objeto de la procreación. Russell parte de la tesis de Pablo, el cual recomienda que el matrimonio sea lo mejor para resistir la tentación. A medida que vamos analizando el texto, encontramos otro punto interesante acerca de una de las conclusiones a las que llega Russell, como por ejemplo cuando nos dice que mientras más civilizada sea la gente, parece que no es tan feliz con el cónyuge, puesto que en el matrimonio, las personas no se preocupan tanto en saber si su pareja es diferente a ellas o parecidas. Pero nos reitera que mientras las ocupaciones o gustos sean distintos y cambiantes, es más frecuente el sentimiento de insatisfacción que nos muestra la persona. A su vez y de manera paradójica, es probable que un matrimonio llegue a ser lo que se llama feliz si ninguno de los cónyuges se hizo muchas ilusiones de alcanzar la felicidad en él, lo que explicaría la estabilidad de los vínculos por conveniencia. La mala o inexistente educación sexual es una de las principales causas de infelicidad, admite Russell. La ignorancia y la 2 Pablo de Tarso, nacido entre los años 5 y 10 d. C., en Tarso de Cilicia (actual Turquía centro-meridional) y muerto probablemente entre los años 58 y 67 en Roma. Es conocido como el Apóstol de los gentiles, el Apóstol de las naciones, o simplemente el Apóstol, y constituye una de las personalidades señeras del judaísmo del siglo I d.C. y del cristianismo primitivo. 7
  8. 8. melindrería han hecho estragos en este terreno. Por último, la emancipación de las mujeres, aunque es deseable, hace más problemático y conflictivo este vínculo. Russell fue bastante claro al decir que cuando un matrimonio tiene hijos y ambos cónyuges son razonables y decentes, se puede y se debe esperar que dure toda la vida, pero no que excluya otras relaciones sexuales. Además, todo matrimonio que inicia con un amor apasionado y procrea hijos, esto liga tan profundamente a un hombre y a una mujer que llegan a sentir que hay en su compañerismo algo infinitamente precioso, aun después de que haya decaído la pasión sexual y aun si uno o ambos sienten pasión sexual hacia alguna otra persona. Los celos han impedido que el matrimonio se suavizara de este modo, pero los celos, aunque son una emoción instintiva, pueden dominarse si se consideran como malos y no se los considera expresión de una justa indignación moral. Otro aspecto que también entra a tallar aquí, es el de una ética racional, bajo las palabras de Russell, pues considera que el matrimonio no debería reputarse existente mientras no hubiese hijos ya que el matrimonio estéril no adquiere ninguna importancia para la sociedad ni llega a merecer que una institución legal se ocupe él. A sus detractores contesta que sus teorías conducen al autodominio antes que a la vida licenciosa. Pero este autodominio se aplicará más para abstenerse de coartar la libertad del otro que para restringir la propia. Sin embargo es francamente escéptico respecto a la expectativa de aceptación de sus ideas por sus contemporáneos. Sabemos, desde que existe el psicoanálisis3, dice Russell, los malos efectos que 3 Psicoanálisis. Es una práctica terapéutica fundada por el neurólogo vienés Sigmund Freud alrededor de 1896. A partir del psicoanálisis se han desarrollado posteriormente diversas escuelas de psicología profunda o de orientación dinámica y analítica. Asimismo, la teoría ha influido sobre muchas otras escuelas psicológicas y de terapias no necesariamente psicoanalíticas. 8
  9. 9. tienen las amenazas y prohibiciones en la niñez lo que hace que nueve de cada diez personas educadas convencionalmente sean incapaces de tener una actitud decente y sana frente al matrimonio y el sexo. Solamente queda aquí, que quizá se pueda intentar es hacerles conocer el daño que han sufrido y persuadirlos de que se abstengan de estropear a sus hijos del mismo modo que los estropearon a ellos. Cuando al inicio – nuestro filósofo – aborda los temas de las antiguas sociedades primitivas y agrícolas, nos detalla que la mujer es concebida como una propiedad viril. Todo hombre posee a la mujer. Incluso, muchas de ellas participaban de los trabajos encargados por parte de los varones, siendo como una especie de esclavas. Aparte de esto, las costumbres matrimoniales arcaicas, siempre giraban en torno a lo instintivo y aspectos de carácter religioso, tal es así, como en el capítulo IV nos habla del culto a lo fálico, antes de llegar a la concepción del pecado y la ética cristiana. Esto es importante recalcar, puesto que durante las primeras etapas de las sociedades primitivas, la fertilidad humana se promovía con distintas ceremonias mágicas y de carácter religioso, un ejemplo de ello, lo podemos ver en el antiguo Egipto, donde en un principio, el elemento sexual no era representado por un “falo”4, sino por genitales femeninos, cuya forma era semejante a la concha de ciertos gasterópodos, lo que resultaba “mágico” para ellos. Sin embargo, con el tiempo, esta figura cambiaría gracias a la intervención de los sacerdotes egipcios. 4 El falo (del latín phallus y éste del griego φαλλός) es otra denominación del pene y, a veces, de los órganos exteriores masculinos (el pene y los testículos) tomados como un todo. La palabra "falo" puede referirse al pene en erección o a un objeto con forma de pene, como un consolador o una figurilla con forma de genitales externos masculinos, usada de modo votivo o para rendir culto a una divinidad. Las implicaciones subjetivas suscitadas por lo fálico son amplias e incluyen la fertilidad, poder generativo, erotismo y poder o acto apotropaico. 9
  10. 10. Ni que decir de las antiguas fiestas agrícolas, sobre todo aquellas relacionadas con el proceso de siembra y recolección de las cosechas, los cuales eran identificados con numerosos ejemplos de fertilidad y prácticas sexuales. Desde un principio se asumía la concepción de la luna con lo femenino, como la figura del sol, como lo masculino y esto ya hablaba por sí mismo, de una representación más que pictográfica o emblemática de las primeras uniones matrimoniales, en donde el sol y la una eran esposos. Ya tratando un poco la concepción actual, vemos que en su obra, Russell encuentra ciertos problemas en el matrimonio moderno con respecto al punto del amor en la vida humana. Por ejemplo, nos dice “El amor solo puede florecer mientras es libre y espontáneo: el pensamiento de que es obligatorio, lo mata. Decirle a uno que su obligación es amar de tal o cual modo, es el medio más seguro para inducirle a odiar (Russell, 2004)”5. Por esta razón, nos damos cuenta que el filósofo concibe al matrimonio de otra manera, lo cual no es un obstáculo para alcanzar la felicidad como hasta ahora lo viene siendo. Russell considera a su vez al matrimonio como alto noble y muy estético, por el cual los seres humanos deben alcanzar la felicidad, y condena a la persona que prohíbe u obstaculiza la posibilidad de que el amor provenga desde fuera del matrimonio, lo cual no sería notable en la capacidad de la simpatía humana. Para Russell, el acto de “prohibir” forcejea cierta violencia sobre una cosa apetecible, como lo es el amor, tratándolo desde el punto más elevado. Pero existe otra dificultad que obstaculiza el desenvolvimiento natural del amor, como lo es el miedo, pero no cualquier miedo, sino aquel que nos lleve a perder nuestra individualidad. A pesar de muchas teorías que existen en el campo de la psicología, el miedo es el que más aterra al individuo, precisamente porque es un 5 Bertrand Russell, Matrimonio y Moral. Catedra. Madrid. 2004. Pág. 105. 10
  11. 11. terror insensato por el cual hace creer al sujeto que la individualidad no es un fin en si mismo, sino que necesita de otro para llegar a ser completo. Viéndolo desde esta perspectiva, podríamos decir que el amor no es algo superfluo, sino que es un enlace o nexo directo con el mundo, ya que en el contexto sentimental, un amor que llega a ser correspondido y a la vez es muy pasional, se afirma con ello, que el “yo” de la persona amada es demasiado importante como el propio ser. Quizá esta perspectiva parezca algo “poética”, pero Russell lo trabaja de esta manera, mostrando que el “yo” necesita de un ser que lo complemente y lo posibilite de tal manera que pueda crecer con él y lograr alcanzar muchas cosas. Aparte de lo ya expuesto, el filósofo nos menciona una serie de causas modernas que llegan a entorpecer la felicidad matrimonial. Por ejemplo, en el caso de las mujeres, nos cuenta el filósofo que estas entorpecían la felicidad matrimonial, hacían más difícil la convivencia con el varón dentro del hogar de varias maneras. Nos dice también que para suerte del varón, era la mujer quien se adaptaba al marido sin que este terminara adaptándose a ella. En el tiempo de Russell, las mujeres protestan y se llenan de rabia al saber esas cosas de sus antecesoras féminas, y argumentan que la mujer tiene los mismos derechos que el varón, a crecer y desarrollarse de manera individual, haciendo incluso, una carrera profesional. Empezaron a dejar atrás de la mujer sumisa y “ama de casa” para convertirse en una mujer luchadora por la igualdad de los derechos. Atrás quedaron aquellas épocas en que la mujer tenía que agachar la cabeza ante el varón y acceder a las relaciones sexuales cuando este se lo solicitara. Por su parte, varios varones envueltos en las antiguas tradiciones del patriarcado viril, no ven razón alguna para que sean ellos los que se “adapten” al tipo de vida de la mujer. La figura que se ve actualmente en los matrimonios, es que la pareja (varón y mujer) trabajen para solventar los gastos del hogar, sin que exista esa relación activa varonil 11
  12. 12. y pasiva femenina. Atrás quedaron aquellas concepciones en que la mujer se dedica a la casa y el varón es el único que busca el sustento mediante el trabajo. Dicha concepción machista, quedó en el olvido. Aunque en un principio la gran mayoría de varones no quisieron aceptar esta postura, cada vez más, son los que aceptan que la mujer trabaje, pero siempre cuidándose que ellas ganen más dinero que el varón. Quizá porque le temen a la competencia y los varones no conciben en que dicha competencia deban perderla. Pero como si fuera poco, aún existen lugares en que las mujeres tiene prohibido trabajar, ya que sigue predominando la antigua tradición machista, en la cual es el varón quien debe llevar el sustento al hogar y por ende, debe ser él quien trabaje mas no la mujer. Para este tipo de sociedades que aun conservan esta mentalidad, el hecho que la mujer trabaje o labore, muestra ante la sociedad que el cónyuge varón es un “mantenido” o un incapaz, lo cual afecta gravemente el orgullo masculino. Pero existen pocos casos, en los cuales el matrimonio decide conjuntamente en compartir los roles del hogar, sea porque ambos trabajen o porque se compartan esta labor, llegando a un mutuo acuerdo y sin poder causar estragos en su vida conyugal. 2. Russell y el matrimonio dentro del cristianismo Una vez que Russell termina de analizar y describir las características del matrimonio en las sociedades primitivas, vemos que entra a tallar la etapa del cristianismo. En el capítulo V, el filósofo nos habla sobre la ética cristiana y su gran inserción en la vida de los hombres. Partiendo de los cimientos cristianos, vemos que la perspectiva cambia porque la religión empieza a tener una gran influencia en el matrimonio. Con la llegada del cristianismo, empieza también una nueva etapa en la vida de la mujer, la cual progresa con una mejor situación. Como ya se ha 12
  13. 13. mencionado antes, hubo un momento en la etapa de la historia, en que la mujer era considerada como una “propiedad”, pero con la llegada del cristianismo, esto dejó de ser así, porque el mismo reclamó una igualdad teológica entre todos los hombres y empezaron a rechazar la figura de la mujer como “propiedad”. También empezaron a ser asequibles, algunos rasgos fundamentalistas y dogmáticos basadas en las antiguas tradiciones judías y hebraicas, las cuales prescribían que la mujer y el varón, no podían tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, ya que esto sería una desobediencia directa y una ofensa – por parte de la iglesia – que el varón y la mujer mantuvieran coito extramarital, como tampoco permitieron que un varón mantuviera relaciones con la mujer de otro, no solo por ser considerado una ofensa para su prójimo, sino también una ofensa grave contra la iglesia y contra Dios. Vemos pues, que el cristianismo enseña y pregona que el varón y la mujer, para unirse matrimonialmente, deben estar vírgenes, no haber tenido ningún tipo de contacto carnal/sexual previamente al matrimonio. Aunque sabemos que no muchas veces esto se lleva en la práctica, las consecuencias que una pareja llegue en castidad o virginidad al matrimonio, dice Russell, contraerá consecuencias nefastas en la gran mayoría de casos que se de este tipo de dogma. Algo que muchos olvidan, es que el comportamiento sexual de los individuos, no es instintiva, por lo mismo que si la pareja de jóvenes recién casada omiten o ignoran este último punto, se verán avergonzados gravemente. Para que no llegue a ocurrir este tipo de casos, es menester que la información que se brinde sobre educación sexual, sea vital para regular los comportamientos sexuales de los individuos que quieran contraer matrimonio en algún momento de sus vidas. Muchas veces, estos roles sobre la educación sexual, son dejados de lado en el hogar y los niños crecen – muchas veces – sin saber cómo vienen los hijos al mundo. 13
  14. 14. La gran ignorancia que existe por parte de los mayores al momento de tratar a sus menores hijos, hacen que cada vez más, estos crezcan de una manera distinta. Recuérdese que el desconocimiento y la ignorancia son perjudiciales para la vida de las personas. No hay forma que fomente o guíe a una conducta recta, la ignorancia, los tabúes o las supersticiones que enseña la moralidad convencional, pues el filósofo nos recomienda que no es nada conveniente, tratar de mantener a los niños en la ignorancia, sobre temas que competen al ámbito sexual, pues el daño que se les hace es mayor, cuando se los mantiene sin información. Los niños por naturaleza son curiosos, y con el fin de satisfacer estas curiosidades, empiezan a preguntar muchas cosas. Ante esto, citaremos las palabras del libro de Russell “La conducta tradicional con los niños, era mantenerlos en un grado de ignorancia profunda, tanto como los padres y maestros podían conseguir. (Russell, 2004)6” Por ejemplo, algo que suele pasar en muchos hogares por parte de los padres, es no mostrarles su desnudez, como también se les advertía no tocarse los órganos sexuales y no hablar de temas relacionados a la sexualidad, en especial a las prácticas de la masturbación, ya que esto era considerado más que un tabú. Pero entonces ¿qué pasaba cuando los niños preguntaban por el sexo? Simplemente, los padres no respondían ante estas curiosidades que eran consideradas “infantiles” y cuando le hacían la clásica pregunta “¿Cómo vienen los niños al mundo?” simplemente era considerada repudiable. Russell va más allá y nos aclara que este tipo de preguntas (o pequeñas curiosidades infantiles) tienen el mismo equivalente a preguntas como “¿por qué vuelan las aves?” o “¿todos los peces nadan?” A lo que el 6 Idem. Pág. 180. 14
  15. 15. filósofo nos dice que deberíamos tratar con más cuidado para no dañar la susceptibilidad pueril. Aparte de ello, nos exhorta a tratar la psicología infantil, desde otro punto de vista, ya que los niños aprenden de muchas maneras, y una de ellas, es el trato directo y consciente que los adultos tengan para con ellos. Sabemos que la psiqué7 infantil es más amplia y propensa a captar diez veces más las cosas de manera directa, que la psiqué de un adulto promedio, razón por la cual, resulta muy provechoso trabajar la comunicación y el diálogo con ellos. No es recomendable que a los niños se les toque estos temas como tabúes o escandalosos, sino de la manera más natural y adecuada. Russell es muy claro al decir que estos tipos de ocultamiento a un menor por parte de los padres, es porque saben – quizá de manera inconsciente – que los niños intuyen que le ocultan o esconden cosas. Otro motivo más para que los padres dentro del matrimonio trabajen mejor la conducta infantil. Dejando el tema de la conducta en los niños dentro del matrimonio, otro tema que no podemos dejar de tratar, es el de la inocencia de la mujer. Este tema es importante tratarlo, debido a que en la antigüedad, se pensaba que si la mujer no se mantenía “pura” (virgen) hasta el día de su matrimonio, entonces se pensaba que la mujer pudo haber sido una promiscua. Por su parte, el varón no se salvaba de las críticas o del reproche de la sociedad, pues si no se le hallaba casto, la esposa podía pensar que durante su soltería, pudo haber frecuentado casas de citas y haber tenido relaciones con meretrices. 7 El término se mantiene en varias escuelas de psicología, perdiendo en general su valor metafísico: se convierte así en la designación de todos los procesos y fenómenos que hacen la mente humana como una unidad. 15
  16. 16. Todo esto hacían posible que uno pensara o llegara a creer que las relaciones sexuales sin amor, llegaban a producir en el hombre, solamente un gran vacío, luego de un momento de placer o satisfacción sexual, pero jamás un acto pleno de amor. Ante esto, el filósofo nos explica “Si el amor brinda todo el bien que es capaz, entonces debe ser libre, bondadoso, sin obstáculos y de todo corazón (Russell, 2004)8”. Obviamente no tomó en cuenta los grandes obstáculos que significa un amor “libre” para la sociedad. Gran culpa de esto lo tiene – en parte – la religión, puesto que confiere al “amor” libre como un acto pecaminoso y deshonroso para la mujer. Pretender que la mujer llegue virgen al matrimonio – como ya se dijo antes – es provocar una amarga experiencia al individuo. Esto es, porque no le permitirá diferenciar la pasión del amor de un mero gusto. Aquí es donde muchos confunden a esto, con el “verdadero amor”, incluso más allá de la idealización o ilusión que la persona se haga. Actualmente ya no se piensa en que las personas lleguen “puros” al matrimonio, ya que muchas veces las parejas tienen el acto sexual antes de contraer los lazos nupciales. Y esto, muchas veces, no se puede prever o evitar. La iglesia siempre ha tratado de ver a estas cuestiones sexuales bajo una óptica moralista y ultra conservadora, partiendo de la ortodoxia propia de la religión católica. En ellas, toman la figura estoica de la virtud y la revisten bajo el dogma de la fe, enseñando a los jóvenes a estar alejados de los placeres y los pecados de la carne, a estar alejado de todo lo que tenga que ver con cuestiones sexuales. A estos jóvenes se les dice que no deben hablar del sexo, y se les prohíbe (en algunos casos) 8 Idem. Pág. 95. 16
  17. 17. hablar de sexo con sus mayores. Nuestro filósofo rescata esta postura y alega que quizás, esta sea la razón por la que la mujer llega ignorante a su compromiso nupcial. Lo negativo de todo esto, es que las actitudes ante los comportamientos o la información sexual, siempre será distinta, viniendo de los ortodoxos moralistas y más aun de las iglesias ultra dogmáticas, los cuales consideran que la virtud es el mejor camino para ellos, razón por la cual a los varones jóvenes se les dice que las prácticas masturbadoras conducen a la locura y que si acceden a los servicios carnales de la prostitución, podrán contraer enfermedades venéreas. Hoy en día se sabe que el sexo no es más un “tabú9” y mucho menos un misterio, puesto que tarde o temprano los jóvenes querrán experimentar una vida sexual, y esto debe ser tratado de lo más natural y estar siempre listos (los padres) para responder ante este tipo de curiosidades. Debe recordarse pues, que el sexo debe tratarse con la mayor naturalidad posible y sin nada de rodeos, ya que viene a ser un tema más de la vida. Todo depende de la formación que den los padres (la pareja conyugal) en casa a los hijos, pues esta libertad de hablar sobre estos temas de la manera más natural posible, debe iniciarse desde los primeros años en el hogar. Lo primero que se recomienda hacer es conversar con ellos, cuando se les despierte la curiosidad de saber acerca de estos temas, pero dejando de lado las creencias del “pecado original” y en vez de ellas, explicarles de una manera natural y sencilla, por qué se producen las relaciones sexuales entre dos personas. No tiene nada de malo en que los padres estén orientados o tengan conocimientos sobre la educación sexual 9 Tabú.- Designa a una conducta, actividad o costumbre prohibida, moralmente inaceptable, impuesta por una sociedad, grupo humano o religión. Es la prohibición de algo natural, de contenido religioso, económico, político, social o cultural por una razón no justificada basada en prejuicios infundados. Romper un tabú es considerado como una falta imperdonable por la sociedad que lo impone. Algunos tabúes son, en efecto, delitos castigados por la ley, en este sentido, los tabúes son antecedentes directos del derecho. Hay tabúes fuertemente incorporados a las tradiciones de ciertas culturas, mientras otros responden a intereses políticos. 17
  18. 18. en los niños y jóvenes, puesto que así, se puede lograr una mejor comunicación con los hijos, ya que la finalidad de tratar estos temas es precisamente la de educar, orientar e informar, pues si cuando uno trata el tema, se encuentra incómodo, dígaselo a su hijo, demuéstrele su confianza y así puede prestar mejor atención. Existen otro tipo de padres que no prestan importancia a estas inquietudes de los hijos cuando se refieren a temas sexuales. Hacen mal. Russell considera que los padres deberían estar bien informados para que puedan compartir con sus hijos estas inquietudes. Nuestro filósofo entiende que el amor ocupa un lugar muy importante en nuestras vidas, un desenvolvimiento humano que debe ser libre, sin obligaciones de por medio u otros medios sentimentales o psicológicos a los cuales el individuo se sienta “unido” hacia su pareja, pues a la postre una unión vinculada a una obligación es una necesidad negativa. Es por medio del amor, que los varones y las mujeres pueden librarse de la soledad sentimental, pero además deben entender que el verdadero amor es pasional y mutuo, porque busca llenar el vacío sentimental que se da en las personas. Gracias al amor, los varones y las mujeres pueden satisfacer sus necesidades físicas, mentales e incluso hasta espirituales. Esta es la razón por la que el amor dentro del matrimonio es fundamental para que se desarrolle el futuro sentimiento paternal, pues nuestro filósofo nos explica lo siguiente “Estamos en una sociedad competitiva, en la que todos combaten y luchan contra todos, haciendo más difícil nuestra convivencia (Russell, 2004)10”, Cuando se habla de una ética sexual y prudente, debemos tener en cuenta que el principal factor a intervenir aquí es el amor. No importa mucho las cuestiones externas, sino los lazos compatibles que el varón y la mujer puedan llegar a desarrollar, en suma con los hijos. Este es el mejor ejemplo que deben tener muy en cuenta los padres, al momento de hablarles 10 Idem. Pág. 97. 18
  19. 19. de sexo y amor a los hijos. Es así como el filósofo nos hace referencia en el capítulo X de su obra, donde empieza diciendo que “el matrimonio sin referencia a los hijos, difiere de las demás relaciones sexuales, en que esta (el matrimonio) es una institución legal y en casi todas las sociedades una institución religiosa; pero en esencia su aspecto es legal. (Russell, 2004)11” Al tratar Russell, al matrimonio dentro del contexto legal como una institución, podemos tener en cuenta las palabras de Valverde, quien dijo: “El matrimonio es la base fundamental de la familia, es el centro de la misma, y las demás instituciones que integran el derecho, no son más que consecuencias o complementos de aquel. Por esta razón, el matrimonio es un instituto jurídico; pero acaso de mayor importancia que todas las demás instituciones del derecho privado, porque forma o constituye el fundamento de la organización civil, y representa a su vez la completa comunidad de vida de un hombre y una mujer reconocida, amparada y regulada por el derecho. A diferencia de otras instituciones que se proponen la conservación y desenvolvimiento del individuo, esta se encamina a la conservación y desarrollo de la especie; en él se encuentran los elementos de toda sociedad y los particulares comprendidos en el destino humano. (Calixto, 1926)12” Rusell toma en cuenta estos aspectos legales, porque precisamente es en razón del matrimonio que los cónyuges se obligan a construir una comunidad doméstica – vivir bajo un mismo techo – y se prometen recíprocamente guardarse fidelidad y respeto. Esta promesa forma parte de la esencia del matrimonio y no puede omitirse bajo ningún aspecto. Además, debemos indicar aquí, que es posible la conjetura de que se pueda llegar a contraer nupcias, sin que exista alguna intención de hacer vida 11 Bertrand Russell, Matrimonio y Moral. Edit. Cátedra. Madrid. 2004. Pág. 99. 12 Valverde y Valverde, Calixto (1926). Tratado de derecho civil español. Tomo IV, tercera edición, Talleres Tipográficos “Cuesta”, Valladolid, España. Págs. 49 – 50. 19
  20. 20. en común, pero pese a lo señalado, el derecho no toma en consideración la referida voluntad de excluir la vida conyugal. Pero entonces ¿qué se puede obtener de todo esto? Vemos que el matrimonio solamente puede celebrarse – en casi todos los países – entre un varón y una mujer (aunque actualmente en algunos países ya existe el matrimonio entre homosexuales, pero ese tema no tratamos aquí). Como también, solamente entre UN varón y UNA mujer, no entran aquí más de un varón o más de una mujer. Este régimen institucional es denominado monogámico, en la familia, el cual es el sistema matrimonial que puede predominar en la gran mayoría aun de países en el mundo. Pero esto no queda aquí. Dentro del matrimonio existen diversas funciones como pareja y como persona (individual), como por ejemplo, todo matrimonio implica per se, una cohabitación, o sea, la mutua satisfacción de índole sexual entre los cónyuges, y de aquí viene la procreación de los hijos. Es precisamente, que el matrimonio esté orientado hacia ello, pero no resulta ver a distintas parejas de esposos, que pese a que cohabiten, no tengan aun hijos, y por lo tanto, parezca inútil la procreación, aunque muchas veces esto también se debe a otros factores que pueden ocurrir en el hogar conyugal, como por ejemplo, falta de decisión de unos de los consortes, un deseo unilateral, o razones extrañas a la voluntad dentro de la pareja matrimonial. En nuestra realidad, el matrimonio podría ser considerado como algo ficticio y transformarse en un acto ficticio, por más que legalmente esté constituido. Esto sucede cuando se quiere demorar o perjudicar y dirigir el matrimonio hacia otros fines, como por ejemplo, un orden económico o si no existe cohabitación. 20
  21. 21. Parece que muchos se olvidan que en el matrimonio, la cohabitación es fundamental, pero además de ello, debe responder a un requisito esencial de orden constitutivo, el cual lo perfecciona a su vez. Se está hablando en el libro de lo que es el consentimiento del varón y de la mujer, y que dicho sea de paso, se debe también cumplir con las necesidades primarias y secundarias, incluso muchas de estas, van más allá del plano sexual y llegan al ámbito material y espiritual. 3. La felicidad e infelicidad en el matrimonio Nuestro filósofo británico llega a entender dos cuestiones importantes que se suscitan dentro del matrimonio. Nos explica que un matrimonio debe trabajar para la felicidad del hogar y no para su infelicidad. Russell nos dice que cuanto más civilizada es la gente, entonces se atenúan las capacidades de vivir para siempre con un mismo cónyuge. Para el filósofo, el matrimonio se vuelve más sencillo cuando se da entre varones y mujeres que no existan diferencias mayores que influyan en su elección, por las cuales no tendrían razones futuras para arrepentirse del porqué tomaron una pareja y no otra. Aquí se empieza a entender y tratar un rasgo fundamental, como es la volubilidad de las personas, la cual se manifiesta en que muchas de ellas, tienen distintos gustos y variadas ocupaciones o intereses personales, y cuando estas se juntan, podrían mostrar esta tendencia, lo cual acabaría con una discordia por parte de uno de los dos en el futuro hogar. Otro punto a tener en cuenta, se debe a la escasez de las mujeres solteras, como una condición a favor de la felicidad del matrimonio, pues cuando no existe la posibilidad de tener relaciones sexuales con otra mujer, los varones suelen adecuarse más a la situación y toleran la vida en común para con la pareja. Similar ocurre en las mujeres, más aun cuando no se imaginaron encontrar demasiada felicidad en un matrimonio. Russell nos dice al respecto que “Debo decir que el matrimonio está 21
  22. 22. más cerca de ser lo que se llama feliz, si ninguno de los cónyuges espera mucha felicidad fuera de él (Russell, 2004).13” Un aspecto más que trata el filósofo Russell, es cuando observa que las costumbres impiden la existencia de los llamados matrimonios desdichados. Como bien nos dice, que la paz está garantizada si los esposos llegan a asentir que el único patrón que debe regular su vida conyugal, es un sistema de ética y de valores decentes. Entiende que existen muchos factores que así como pueden causar felicidad, pueden llegar a causar infelicidad, pero estos más que todos, provienen de una mala educación sexual, a esto nos dice “Tal como están las cosas, la mayoría de las mujeres y varones son incapaces de llevar al matrimonio un amor sincero, generoso y de buen corazón, porque durante sus primeros años estaban llenos de tabúes (Russell, 2004)14”, además nos dice “Creo que de cada diez personas, son nueve en mayor o menor medida incapaces de una actitud decente y sana respecto al matrimonio y el sexo en general. (Russell, 2004)15” Mientras la pareja cumpla su rol matrimonial, todo estará bien en su hogar. La discordia y los problemas que surgen en el matrimonio, empiezan cuando existe la infidelidad (como primer síntoma), y con esto se da paso a la infelicidad. Nuestro filósofo británico, nos explica que en épocas anteriores, el marido era infiel y la mujer lo ignoraba, incluso, si lo llegaba a saber, el cónyuge le confesaba su culpa y arrepentimiento y luego, ella lo disculpaba y asunto arreglado. Esto no pasaba, si era 13 Idem. Pág. 102. 14 Idem. Pág. 204. 15 Idem. Pág. 205. 22
  23. 23. la mujer la que incurría en el engaño, pues por más que se confesaba posteriormente, el matrimonio se quebraba. Es así como Russell nos empieza a dar los primeros esbozos del divorcio como una solución práctica, siempre y cuando el matrimonio era infeliz o cuando la pareja empezaba a tener discusiones todos los días, haciendo insoportable la vida en común. El filósofo nos da a entender que cuando el matrimonio es “estéril”, entonces lo mejor es optar por el divorcio. El fin que Russell ve en el matrimonio, es que este debe procrear hijos con amor, y con amor debe educarlos, haciendo que estos hijos, sean una ligadura entre varón y mujer con un valor infinito, por más que con el tiempo desaparezca el apetito sexual, pues pueden ser capaces (la pareja) de trabajar en una nueva forma de amarse. Tanto el cónyuge varón y la mujer, deben pretender que el matrimonio dure para toda la vida, con más razón si tienen hijos, y nos dice también el filósofo que si por ahí se dieran relaciones “extra-maritales”, no deben tener hijos. Entendemos así, que para el filósofo, lo importante de la estabilidad conyugal recae en los hijos que la pareja tenga. 23
  24. 24. CONCLUSIONES  Para Russell, tanto los varones, como las mujeres deberán ir aprendiendo que en sus vidas privadas deben ser libres sin que nadie intervenga.  Tanto varón y mujer son libres para acordar contraer matrimonio o no, como también contraer relaciones sexuales antes del matrimonio, sin comprometer el amor que ellos se tengan o la satisfacción que esto produzca.  Para Russell, el matrimonio es la mejor relación y la más importante que pueda haber entre los seres humanos.  Para el filósofo, el amor es apasionado y debe producir más que una satisfacción sexual, una satisfacción física y mental.  La finalidad del matrimonio es la procreación de los hijos.  Los cónyuges deben construir su propia felicidad matrimonial y no esperar que esta sea producto del azar. 24
  25. 25. Opinión Personal Luego de analizar la obra del filósofo Bertrand Russell titulado “Matrimonio y Moral”, solo queda decir, que el autor mantiene una idea muy elevada con respecto al amor y al matrimonio, la cual se centra precisamente en el respeto y la forma de ser de cada cónyuge, desde antes de contraer nupcias. A esto añade, que el complemento esencial al matrimonio es el carácter íntimo (sexual) y la confianza profunda, basada en la comprensión como pareja y los caracteres espirituales y mentales de la persona. Aunque lo moral se trate como un tema aparte, el respeto es gran muestra de ello en los lazos matrimoniales, por ende, todo lo grande y valioso del amor, recae ahí, reclamando para sí, una propia moralidad, la misma que se impone con mayor fuerza cuando la pareja trabaja unida para construir un hogar en común. Russell ve en esta muestra de amor, una moral elevada, la cual implica un sacrificio – muchas veces – por parte de ambos cónyuges para no destruir las bases del amor que con tanto esfuerzo se construye. Por último, coincidimos con el filósofo con respecto a que se fomente una educación sexual durante los primeros años del infante, para que este lo vea de una manera natural y no se “alarme” cuando de jóvenes, se les quiera tratar el tema. La educación sexual y la información que se le transmitirá a los hijos, debe estar basada en el respeto por la persona y la libertad del otro, pues de ese modo, se podrá lograr una enseñanza adecuada. Es pésima la idea – muchas veces perjudicial – de crear a los hijos una mentalidad basada en la “creencia religiosa” o las supersticiones de otra índole – la cigüeña trae a los niños – ya que esto, no contribuye en nada a la formación sexual que como padres se les debe orienta y brindar a los hijos. La educación sexual es un tema que se debe abordar con la debida seriedad del caso. 25
  26. 26. GLOSARIO Matrimonio: Tradicionalmente es la unión legal entre un hombre y una mujer, que adoptan una vida juntos, guiados por el amor mutuo, como marido y mujer, con el fin de la procreación; aunque actualmente en algunos países la ley permite y avala el matrimonio homosexual, es decir, entre personas del mismo sexo. El vocablo matrimonio viene de “matrimonium”, palabra que en latín significa “madre”, lo cual expresa la importancia de la maternidad y la procreación, como fin supremo, en esta unión. La procreación no es posible en el caso de los matrimonios homosexuales, no obstante, en algunos países tienen la posibilidad de adoptar, para poder constituir una familia. Cónyuges: Marido y mujer, respectivamente uno del otro. Sociedad: Conjunto de personas que conviven y se relacionan dentro de un mismo espacio y ámbito cultural. Sexualidad: Conjunto de condiciones anatómicas que caracterizan a cada cuerpo, en este caso humano. Moral: Son las reglas o normas por las que se rige la conducta o el comportamiento de un ser humano en relación a la sociedad, así mismo o a todo lo que lo rodea. Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe de hacer o evitar para conservar estabilidad social. La existencia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Por tanto, la moral se relaciona con el estudio de la libertad y 26
  27. 27. abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones, además de que permite la introducción y referencia de los valores. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  Calixto, V. y. (1926). Tratado de Derecho Civil Español. Tomo IV. Valladolid, España: Talleres tipográficos "Cuesta".  Ludovico, B. (1994). Instituciones de derecho civil. Volumen I. México D.F.: Bosch.  Russell, B. (2004). Diccionario del hombre contemporáneo. Madrid: Catedra.  Russell, B. (2004). Matrimonio y Moral. Madrid: Catedra. 27

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