LA FORMACIÓN DE PROMOTORES ESTUDIANTILES EN LAS UNIVERSIDADES DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS: UNA HERRAMIENTA  PARA LA PREPARACIÓN DE DOCENTES EN EL  TRABAJO DE PROMOCIÓN DE LA SALUD EN EL   SISTEMA NACIONAL DE EDUCACIÓN
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LA FORMACIÓN DE PROMOTORES ESTUDIANTILES EN LAS UNIVERSIDADES DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS: UNA HERRAMIENTA PARA LA PREPARACIÓN DE DOCENTES EN EL TRABAJO DE PROMOCIÓN DE LA SALUD EN EL SISTEMA NACIONAL DE EDUCACIÓN

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Pedagogía 2013 ...

Pedagogía 2013

Autores
Dr. C. Cirelda Carvajal Rodríguez
Dr. C. Ana Bertha López Gómez
Dr. C. G. Ma. Antonia Torres Cueto
Dr. C. Pedro Luis Castro Alegret
MSc. Gloria de los Milagros Ramírez Pelaéz
MSc. Margarita Pérez Rodríguez
MSc. Sara García Siso
MSc. Juana Palma Vaillán
MSc. Ada Loreta López Cánova
MSc. Neosotis Carbonell Lahera
Lic. Sucel Bueno Videaud

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  • 1. I LA FORMACIÓN DE PROMOTORES ESTUDIANTILES EN LAS UNIVERSIDADES DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS: UNA HERRAMIENTA PARA LA PREPARACIÓN DE DOCENTES EN EL TRABAJO DE PROMOCIÓN DE LA SALUD EN EL SISTEMA NACIONAL DE EDUCACIÓN Pedagogía 2013 Curso 29 Autores Dr. C. Cirelda Carvajal Rodríguez Dr. C. Ana Bertha López Gómez Dr. C. G. Ma. Antonia Torres Cueto Dr. C. Pedro Luis Castro Alegret MSc. Gloria de los Milagros Ramírez Pelaéz MSc. Margarita Pérez Rodríguez MSc. Sara García Siso MSc. Juana Palma Vaillán MSc. Ada Loreta López Cánova MSc. Neosotis Carbonell Lahera Lic. Sucel Bueno Videaud
  • 2. II Edición: Dr. Cs. Gilberto García Batista Corrección: Lic. José Luis Leyva Labrada © sobre la presente edición, sello editor Educación Cubana. Ministerio de Educación, 2012. ISBN 978-959-18-0862- 2 Sello Editor EDUCACIÓN CUBANA Dirección de Ciencia y Técnica Avenida 3ra # 1408 esquina a 16. Miramar, Playa. La Habana. Cuba. Teléfono: (53-7) 202-2259
  • 3. III Índice La preparación en salud como parte de la formación del profesional de la educación / 1 Fundamentos para el trabajo con promotores de salud en las escuelas / 2 Definición de la educación de pares en salud / 8 Preparación y supervisión / 11 El maestro como promotor de salud / 13 El perfil del educador con formación para promotor de salud / 14 Los estudiantes de las universidades de ciencias pedagógicas como promotores para la prevención de las ITS y el VIH / 23 Estrategia dirigida a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH / 27 Estructura de la estrategia / 32
  • 4. IV
  • 5. V RESUMEN Se somete a debate de la comunidad científica y a los interesados en el tema, la experiencia cubana en la formación de promotores estudiantiles en los centros de formación de docentes, como una herramienta para perfeccionar la preparación de los docentes en formación para integrar a su gestión educativa la promoción de la salud, estrategia para desarrollar la cultura en salud como parte de la formación de una cultura general integral y de formación integral de la personalidad. A partir del aparato conceptual básico de la concepción pedagógica de la promoción de la salud en el ámbito escolar, se proponen una estrategia pedagógica para la formación de promotores mediante el método de educación de pares. Se atiende la formación en salud del joven universitario en su doble condición de ciudadano educador enfatizando en las habilidades comunicativas que caracterizan la labor del maestro como promotor de la salud de los estudiantes, la familia y la comunidad donde labora. Se somete a valoración las potencialidades educativas de esta propuesta y se intercambia sobre las experiencias de los participantes en este tema.
  • 6. 1 INTRODUCCIÓN A los educadores les corresponde la importante misión de conducir la educación de la personalidad de sus estudiantes para lo cual disponen de las herramientas pedagógicas imprescindibles y las vías de trabajo adecuadas en relación con la formación de los valores, poseen las habilidades y destrezas necesarias para lograr que adopten comportamientos sanos y responsables que les permita una existencia más productiva con una mejor calidad de vida. La Educación y la Salud constituyen dos esferas sociales con funciones delimitadas en cada caso, pero se hace imprescindible integrar sus acciones en la dinámica escolar al considerar al educando como sujeto protagónico de sus respectivas influencias. En 1977, Gaspar Jorge García Galló expresó: cuando nosotros hablamos de educación, tenemos que hacerlo en el sentido más amplio de la formación de actitudes, de la asimilación de conocimientos y de todo lo que constituye la vida del ser humano... educación multilateral que abarque todas las esferas de la vida del ser hombre... física, intelectual y moral. La salud forma parte imprescindible de la vida del hombre, es su bienestar físico, psíquico y social. En este punto es imprescindible aclarar qué estamos entendiendo por salud. La Organización Mundial de Salud (OMS) la define como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedad. Es sobre todo la capacidad de desarrollar el propio potencial personal y responder de forma positiva a los retos del ambiente. Desde esta perspectiva la salud es un recurso para la vida diaria y no el objeto de la vida; es un concepto positivo que hace hincapié en los recursos sociales y personales, así como en las capacidades físicas. Es el equilibrio entre el estado físico, el psíquico y el social. En la práctica pedagógica, algunos educadores identifican el concepto Salud sólo desde el punto de vista físico y muchas veces se obvian los elementos de carácter psicosocial, lo que en nuestro criterio afecta esta práctica porque para lograr un adecuado equilibrio de la personalidad en formación es necesario lograr la conjunción armónica de todos los factores que influyen cotidianamente en él individuo contenidos estos factores en el sistema de influencias educativas que rodea a nuestros niños, adolescentes y jóvenes. En el escenario escolar esa conjunción se hace posible en la actividad integrada de los educandos, el personal docente y no docente, el personal de salud vinculado a la institución educativa, la familia y otros representantes de la comunidad. La Promoción de la Salud guarda correspondencia con las metas educativas planteadas para la formación de las actuales y futuras generaciones e influye en los conocimientos, concepciones, valores y conductas de los individuos de forma sistemática. LA PREPARACIÓN EN SALUD COMO PARTE DE LA FORMACIÓN DEL PROFESIONAL DE LA EDUCACIÓN La formación de los profesionales de la educación ha sido tarea permanente de la sociedad cubana desde sus orígenes. Las diferentes maneras de realizar esa formación ha estado
  • 7. 2 condicionada, por una parte, por la propia evolución de la sociedad cubana en los tres grandes períodos históricos por los que ha transitado: colonia, república neocolonial y sociedad socialista. También, por los resultados del desarrollo científico de las diferentes ciencias de la educación. Ahora bien, la formación que adquiere y desarrolla el profesor en determinados contextos constituye el reflejo de las múltiples acciones y factores curriculares intra y extracurriculares que se extraen de los modelos y prácticas pedagógicas que circulan, observan, interiorizan o imitan desde los espacios académicos e instituciones de la formación docente. La formación es una parte o modo de la educación, dirigida a desarrollar a una persona de manera íntegra, tanto en lo intelectual como en el desempeño de sus acciones, por medio de actividades educativas sistemáticas, con el uso de metodologías, técnicas, etc., vitales para asegurar que la persona aprenda, o sea, adquiera un cúmulo de conocimientos y saberes, impartidos para que desarrolle capacidades, habilidades y destrezas y tenga un comportamiento deseado. Está vinculada a pautas y exigencias sociales, la cual aspira formar un determinado tipo de hombre, considerado ideal; en tal sentido, la formación está dirigida al desarrollo pleno de la personalidad, a garantizar que el individuo adquiera conocimientos y habilidades para que pueda desempeñarse en el campo profesional y social con cierto grado de excelencia y efectividad. La experiencia acumulada, sobre todo a partir de las últimas transformaciones de la educación, unida a las necesidades y demandas de la sociedad cubana en las nuevas condiciones históricas, conduce a un nuevo perfeccionamiento del proceso de formación inicial y posgraduada de los educadores que permita desarrollar en ellos los conocimientos, hábitos y habilidades pedagógicas necesarias para educar al ciudadano objeto y sujeto de la transformación social. El educador contribuye al desarrollo ideológico de los estudiantes, es el encargado de prestar especial atención al desarrollo de valores y actitudes, de promover la independencia, la responsabilidad, la flexibilidad, la autocrítica, el aprendizaje autodirigido, autorregulado y el compromiso social, de lograr que ellos tengan un papel protagónico en todas las actividades escolares y extraescolares, para que lleguen a ser personas capaces de marchar al ritmo de los nuevos tiempos. De este modo, las demandas de la sociedad se concretan en la necesidad de un educador culto, que utilice los espacios y escenarios escolares en los que se lleva a cabo la educación de los niños y niñas, adolescentes y jóvenes, que eduque a través del contenido de las materias, que incorpore las tecnologías al proceso educativo, que interactúe con la familia y el sistema de influencias sociales de la comunidad para la mejor formación de los educandos.
  • 8. 3 El educador que se forme tiene que estar preparado para atender las nuevas necesidades personales y sociales y saber enfrentar y promover iniciativas ante las nuevas contradicciones. Por estas razones los estudiantes que se forman como profesores, deben desarrollar un alto sentido de responsabilidad individual y social, lograr que encuentren en su proceso de formación inicial, en su propio trabajo estudiantil cotidiano, los mecanismos que estimulen su motivación intrínseca por la labor educativa. Por ello, corresponde a los profesores de las universidades de ciencias pedagógicas, formar un educador que ame su profesión y tenga una estructuración de su jerarquía de valores en la que los que se han priorizado por la sociedad ocupen un lugar significativo. El proceso docente se desarrolla con individuos que poseen potencialidades físicas y psíquicas que le permitan implicarse en el. Uno de los resultados de este proceso es la salud en la medida en que el trabajo de los educadores, higiénicamente organizado, asuma como propósito pedagógico desarrollar el estado de bienestar físico, mental y social de los estudiantes y los profesores, logre influir en la prevención de enfermedades y en la capacidad de desarrollar el potencial personal y en las posibilidades de responder positivamente a los retos del ambiente. Desde esta perspectiva se asume el criterio de la Dr.C. Cirelda Carvajal cuando plantea que la salud es un recurso para la vida diaria y no el objeto de la vida; es un concepto positivo que hace hincapié en los recursos sociales y personales, así como en las capacidades físicas. Por tanto, uno de los retos de la educación es preparar al hombre para desarrollar ese potencial en el logro del equilibrio que representa la salud. En tal sentido, los educadores han de ser capaces de hacer que los problemas de salud estén integrados al proceso pedagógico y que parte de nuestra pedagogía y de nuestra educación sea educar a nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes para que sean ciudadanos más sanos, plenos que tengan una noción de la vida cualitativamente superior. A partir de estos análisis se entiende entonces que la preparación en salud es un objetivo de la formación del profesional de la educación que debe ser capaz de integrar la educación para la salud a su gestión en: La dirección grupal e individual del proceso educativo en general y del proceso de enseñanza-aprendizaje en particular, con un enfoque humanista y científico para el desarrollo de las potencialidades individuales de los niños adolescentes y jóvenes a fin de lograr la equidad desde la atención a la diversidad y las necesidades educativas especiales. El diagnóstico y caracterización del escolar, el grupo, el entorno familiar y comunitario donde se desenvuelve el niño, la niña, el adolescente o el joven, para elaborar estrategias o alternativas pedagógicas que atiendan las debilidades o fortalezas educativas.
  • 9. 4 La formación de valores, actitudes y normas de comportamiento en correspondencia con el contexto socio-histórico y los ideales revolucionarios de la sociedad. La comunicación efectiva a través de diferentes lenguajes y la utilización de los diversos recursos tecnológicos en el proceso educativo. La valoración sistemática de su trabajo y los resultados, proyección de soluciones y perfeccionamiento, a través de la investigación y la actualización sistemática. Ya en el siglo XIX nuestro Héroe Nacional había manifestado: “[…] deberían darse cátedras de salud, consejos de higiene, consejos prácticos, enseñanza clara y sencilla del cuerpo humano, sus elementos, sus funciones, los modos de ajustar aquellos a éstas, y ceñir éstas a aquellos, y economizar las fuerzas y dirigirlas bien, para que no haya después que repararlas. Y lo que falta no es el ansia de aprender en los discípulos: lo que falta es un cuerpo de maestros capaces de enseñar los elementos siquiera de las ciencias indispensables en este mundo nuevo”. (1) Fundamentos para el trabajo con promotores de salud en las escuelas. La escuela es un sistema abierto dirigido a desarrollar personalidades y hacer a cada hombre y mujer agentes del cambio social, por lo que no puede limitarse a la educación para la salud, su accionar trasciende este marco y necesita desarrollar la Promoción de la Salud que puede tener un mayor impacto en la formación integral y desarrollo armónico de las nuevas generaciones. El espacio de la promoción de la salud en la Educación como proceso se explica porque la primera está dirigida a “... dotar a los hombres y mujeres de los recursos necesarios para ejercer un mayor control sobre su salud y la de los demás...”, lo que tiene significación en la esfera intelectual, moral y física de la formación y desarrollo de la personalidad. Se ha reconocido que promover salud es posible dándole a los pueblos los conocimientos, las vías y desarrollándoles la capacidad necesaria para buscar formas y adoptar comportamientos sanos, tarea en la que la escuela juega un importante papel y para la cual cuenta, en Cuba con el compromiso, la influencia y las decisiones políticas del Estado y sus instituciones. La promoción de la salud implica trabajar con la gente y no sobre la gente, es influir sobre los factores que determinan la salud, reforzar aquellos que sostienen estilos de vida saludables y modificar los que impiden ponerlos en práctica. Entre los determinantes de la salud se encuentran las conductas individuales relativas a la salud, el uso y prestación de los servicios sanitarios, el acceso a la educación, las condiciones sociales, económicas y del entorno, etc. La Promoción de la Salud es un proceso que tiene el objetivo de fortalecer las habilidades y capacidades de las personas para emprender una acción y la capacidad de los grupos o las comunidades para actuar colectivamente con el fin de ejercer control sobre los determinantes 1 Martí Pérez, José. Abono._ La Sangre es un buen abono. Publicado en el periódico La América Nueva York, agosto de 1883. Tomo 8 de las Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales del Instituto cubano del libro. La Habana, Cuba, 1975, pág. 298.
  • 10. 5 de la salud y de ese modo mejorar su estado de salud. Constituye una estrategia que vincula a la gente con sus entornos con vista a crear un futuro más saludable, combinando la elección personal con la responsabilidad social. Como principio, abarca a toda la población en el contexto de su vida cotidiana; para que haya promoción de la salud es necesario que exista una participación comunitaria efectiva en la definición de los problemas, en la toma de decisiones y en las medidas emprendidas para modificar y mejorar los factores determinantes de la salud. La escuela está llamada a fortalecer las habilidades y capacidades de las personas para emprender una acción y la capacidad de los grupos o las comunidades para actuar colectivamente con el fin de ejercer control y mejorar los determinantes de la salud, a desarrollar estrategias que vinculan a las personas con sus entornos con vista a crear un futuro más saludable, combinando la elección personal con la responsabilidad social, a entrenar a los educandos y educadores para la participación comunitaria efectiva en la definición de los problemas, en la toma de decisiones. Como se puede apreciar hay plena identidad entre los propósitos de ambos procesos. En tal sentido, se reconocen los planteamientos de la OMS que desde 1993 promueve la educación en Habilidades para la Vida desde la escuela, considerando por tales diez habilidades básicas: Conocimiento de sí mismo, Empatía, Comunicación asertiva, Relaciones interpersonales, Toma de decisiones, Solución de problemas y conflictos, Pensamiento crítico, Pensamiento creativo, Manejo de emociones y sentimientos, Manejo de las tensiones y el estrés. Para el cumplimiento de los objetivos sociales planteados a la escuela es fundamental la atención al trabajo que se realice en relación con la educación para la salud y la promoción de la salud porque ambas son: Procesos que tienen una marcada orientación moral y van unidos a la formación de los sentimientos y del pensamiento (formación de valores). En ellos se destaca la posición activa, reflexiva, creativa, que ha de asumir el alumno, dirigido por un “hábil perceptor”. En la promoción de la salud se produce un aprendizaje que conduce a la modificación o adquisición de nuevas conductas relacionadas no sólo con la conservación de la salud individual, sino con la potenciación de cambios positivos en la calidad de vida de la comunidad. Entre los rasgos esenciales, de ambos procesos, se desatacan la significación que deben tener para el alumno, por su carácter activo y la intencionalidad, su carácter educativo y desarrollador. Educar para la salud y promover la salud significa procesar la información y provocar cambios en las potencialidades de la conducta.
  • 11. 6 En el proceso de promoción de la salud el alumno descubre y construye sus conocimientos, participa en la definición de qué, cómo y para qué se aprende. El alumno es centro del proceso, que se hace posible por su participación social, su interés y motivación, así como por la función orientadora del educador. La promoción de la salud en el ámbito escolar es una prioridad impostergable que parte de una visión integral, multidisciplinaria del ser humano, considerando a las personas en su contexto familiar, comunitario y social; desarrolla conocimientos, habilidades y destrezas para el autocuidado de la salud y la prevención de conductas de riesgo en todas las oportunidades educativas; fomenta un análisis critico y reflexivo sobre los valores, conductas, condiciones sociales y estilos de vida; busca desarrollar y fortalecer aquellos factores que favorecen la salud y el desarrollo humano; facilita la participación de todos los integrantes de la comunidad educativa en la toma de decisiones; contribuye a promover relaciones socialmente igualitarias entre los géneros; alienta la construcción de ciudadanía, de democracia, refuerza la solidaridad, el espíritu de comunidad y las habilidades para defender los derechos humanos. La capacidad de actuar por la salud propia es una cualidad que puede ser desarrollada en toda su magnitud en la escuela, a través de un proceso de educación que contemple esa meta entre sus objetivos. La entrega de información, la promoción del conocimiento, el desarrollo de habilidades sociales y para la vida son valiosos instrumentos para la participación y los cambios de los estilos de vida. Sin duda que para lograrlos y aportar al desarrollo humano, individual y social la escuela es un escenario ideal. En las Evidencias de la Eficacia de la Promoción de la Salud se señala que, los centros de enseñanza desempeñan un papel importante en la configuración de la conducta y los valores sociales de los jóvenes. La tarea esencial de los centros de enseñanza consiste en crear habilidades educativas y conocimientos base en los jóvenes, equipándolos para que vivan sus vidas de forma creativa en un mundo cambiante, y proporcionándoles una base de competencia que puedan desplegar válidamente. La Organización Panamericana de Salud OPS/OMS ha sentenciado, la educación para la salud deberá fomentar el intercambio de conocimientos y experiencias así como la interacción entre jóvenes con el fin de promover su salud. Los jóvenes necesitan tener habilidades para tomar decisiones, negociar, manejar conflictos y resolver problemas; estos problemas deben formar parte del diseño curricular. En opinión de los autores esos problemas han de formar parte también de los objetivos de los proyectos educativos y, por tanto, ser un propósito pedagógico que penetre toda la concepción de organización del proceso pedagógico en las instituciones. El abordaje de los problemas de salud no es sólo una tarea de "expertos" o "especialistas", es fundamentalmente una construcción conjunta con todos los actores sociales de la comunidad educativa en que estemos desarrollando estrategias para abordar esta temática. La estrategia que se desarrolle debe tener como rasgo fundamental el ser productiva y
  • 12. 7 adecuada a las características de los/as escolares, adolescentes y jóvenes que asisten a nuestras instituciones educacionales. Promover la salud en la escuela no significa sumar una nueva asignatura ni aumentar las exigencias al docente en cuanto a tiempo de trabajo. Más bien significa: Acompañar a los alumnos en su proceso de crecimiento y de apropiación de recursos para enfrentar los riesgos y los problemas del mundo actual que afectan su equilibrio. Integrar a la comunidad educativa a una dinámica que la actualice y la convierta en más eficaz para comprender, escuchar, contener y procesar conjuntamente las demandas actuales de sus alumnos. Transformar la escuela en un espacio donde se educa para actuar contra las desventajas socioculturales, las desigualdades no expresadas únicamente en la distribución inequitativa de los recursos materiales, también en aquellas relacionadas con el deterioro y la desigualdad de acceso a la información, la capacidad para procesar los problemas y desplegar conductas activas y lúcidas para enfrentar las contingencias y los riesgos de la vida actual. La escuela puede atenuar y reparar las pérdidas propias de las inclusiones y exclusiones deshumanizantes de miles de niños y jóvenes que dañan la salud. Por tanto, el alcance de la acción educativa no se limita al espacio físico de la escuela y las personas que allí interactúan, llega hasta la familia, la comunidad y la sociedad toda mediante la influencia multiplicadora que ejercen los estudiantes, los trabajadores y personal de dirección. Entre los aprendizajes y comportamientos que se multiplican por este camino están los relacionados con la salud. Concientes del papel de multiplicadores que asumen los estudiantes y los trabajadores de al educación queda claro que cada uno de ellos en determinados escenarios cumplen el rol de promotores de salud, porque transmiten conocimientos, estimulan cambios de comportamientos, pueden movilizar a otras personas a consolidar hábitos positivos, etc. Por ejemplo los niños son capaces de protestar en su hogar por el consumo de cigarrillos y saltar de alegría (estimulación) cuando se sirven los vegetales; un maestro puede aconsejar a los vecinos de su cuadra en una reunión del Comité de Defensa de la Revolución (CDR), ante la toma de decisiones que se requiera para resolver un problema de saneamiento ambiental. Ante esta realidad es importante considerar entonces dos categorías de promotores de salud: Los que multiplican el conocimiento, hábitos y habilidades relacionados con la salud en la dinámica de sus vidas cotidianas y en los diferentes espacios en que interactúan sin haber sido responsabilizados directamente para ellos. Los que se identifican con características específicas que los revelan como potenciales para movilizar al grupo y fortalecer las acciones educativas en salud como Promotores Pares en Salud.
  • 13. 8 El trabajo de los educadores no puede perder de vista esta realidad y reconocer en cada estudiante a un promotor de salud con potencialidades para influir en los conocimientos, creencias y aptitudes de la familia, y por mediación de ella en la comunidad, lo que fundamenta la necesidad de planificar y profundizar el trabajo de entrenamiento de todos los educandos para identificar sus necesidades, problemas y potencialidades, determinar las mejores maneras de satisfacer las necesidades, solucionar los problemas y desarrollar las potencialidades, así como movilizar los recursos personales para ejecutar las acciones que les permita lograrlo. Definición de la educación de pares en salud La necesidad de ofrecerle a las personas mayor información, educación y establecer mayor comunicación desde los diferentes modalidades para que ellos puedan seleccionar las opciones más favorables a su salud conduce a una de las formas más eficaz a los diferentes grupos sociales es a través de la Educación De Pares O Iguales, o sea una persona adiestrada como promotor de salud que actúa sobre su mismo grupo, actúa sobre otras personas con similar orientación, por ejemplo un joven estudiante actúa sobre sus compañeros de estudio, una mujer adiestrada como promotora educa a otras mujeres. La educación mediante pares permite transmitir información relacionada con la salud en el mismo marco de referencia y de vivencias, con el lenguaje y vocabulario propios del grupo, es una forma de comunicación abierta, directa y efectiva para influenciar sobre el comportamiento de otras personas para lo cual se entrena a los más dispuestos y con mejores habilidades personales: los promotores pares. El estilo personal, individualizado, constante, aunque pueda parecer informal que se debe desarrollar en los promotores permite transmitir mensajes pertinentes a la situación grupal en donde se desenvuelven los estudiantes, a la vez que satisface necesidades personales de aprendizaje. La actuación de los promotores pares deviene en un proceso de educación y comunicación entre el o la joven y sus iguales, compañeros de estudios y de trabajo, que tienen los mismos intereses, actividades y formas de relación, sin que medie necesariamente en esas acciones de educación y comunicación la autoridad docente o la institución. Gracias a su aparente informalidad, esta modalidad de comunicación y educación permite aprovechar cada actividad escolar y cada momento de las relaciones interpersonales para influenciar sobre el grupo juvenil. La educación a través de pares ayuda a eliminar concepciones erróneas y mitos existentes. También contribuye a modificar conductas de riesgo entre los adolescentes y jóvenes. Las investigaciones cubanas revelaron que gran parte de la información sobre la salud que se obtiene en la edad adolescente y juvenil proviene de los iguales. Por ejemplo, en secundaria básica la comunicación sobre la sexualidad entre los amigos se sitúa en el segundo o tercer lugar de preferencias; al avanzar hacia la juventud, y en determinadas
  • 14. 9 condiciones escolares como los internados, los amigos y parejas se convierten en la principal preferencia comunicativa de los jóvenes. ¿Cómo identificar a un promotor par en salud? El perfil del promotor par en salud incluye que sea buen comunicador, tenga una capacidad de conversación atractiva, ser elocuente, logre ascendencia entre sus iguales. Estas son cualidades personales que una vez reconocidas pueden ser entrenadas. Cuando se habla de las habilidades comunicativas del promotor par se refiere a una combinación de entrenamiento en habilidades específicas, de formación asertiva, de oportunidad de tener experiencia práctica y „feedback‟, y de desarrollar la auto-estima. Tendrán que familiarizarse y sentirse cómodos con el lenguaje relacionado con la salud. Si los educadores pares han de hacer presentaciones ante grupos de gente, habrá que enseñarles a dirigir discusiones de grupo y a manejar las preguntas francamente indiscretas, el pitorreo y el desorden. El promotor par puede ser una especie de líder natural de su grupo. Su condición como figura relevante, o líder informal, tal vez radique en tener mayor acceso y manejo de la información, o quizás por ser aglutinador de sus compañeros en torno a las tareas comunes o por estar centrado en las relaciones afectivas del grupo. El promotor par ha de tener cierta vocación para este servicio social, no sólo condiciones como comunicadoras y educadoras, sus motivaciones sociales estarán en el centro de esta labor persuasiva. Ha de ser equilibrado desde el punto de vista emocional, manifestar el grado de autocontrol propio de su edad, que lo distingue por ser un joven maduro entre sus iguales. Todo esto repercute favorablemente en la actividad común con sus compañeros y potencia sus relaciones interpersonales. Es una persona aceptada entre sus iguales, admirado por su grupo por sus valores y actitudes. El educador par „ideal‟ es un joven querido por sus compañeros(as), que maneja una amplia red social, es de fiar, creíble, y alguien a los que otros jóvenes acuden espontáneamente para pedir consejo. Tienen que ser innovadores en el sentido de que estén acostumbrados a aportar nuevas ideas y prácticas al grupo de iguales, pero tampoco tan „radicales‟ o ajenos al grupo que los otros jóvenes no les hagan caso. Este tipo de persona normalmente tiene el apelativo de „líder natural de opinión, sus normas morales de comportamiento son admitidas y hasta admiradas por el grupo donde se desenvuelve. El criterio para juzgar sobre sus valores morales no está predeterminado “desde afuera” del colectivo humano en donde se vive, ese criterio lo dan sus iguales, a los cuales, precisamente, va a educar.
  • 15. 10 Desarrolla buenas relaciones interpersonales en su colectivo escolar, se mueve en un círculo amplio de conocidos; logra hacer y enriquecer numerosas amistades, tiene ascendencia sobre ellas. Su personalidad debe ser propicia a la formación y al trabajo que va a realizar, evidencias una mente innovadora y abierta al cambio, demostrar habilidad de trabajar en grupo y como miembro de un equipo, respeto por los demás y por la confidencialidad e interés en el tema de la salud, producciones de vídeo, teatro, etcétera. Lo que piense el grupo objetivo de sus educadores pares es un factor muy importante. Esto debiera constituir el enfoque primordial durante la selección. Ya que la educación de pares tiene un fuerte componente de facilitar el desarrollo personal de estos, pueden desarrollarse todas estas características. Si los seleccionados sienten que no encajan en el proyecto o pierden interés, hay que permitirles que renuncien sin sentir culpabilidad o vergüenza. Los promotores pares en salud deben tener la motivación o incentivos adecuados para involucrarse y mantenerse trabajando. La educación de pares en salud puede ofrecer la oportunidad para desarrollar habilidades sociales o habilidades específicas en asuntos como los medios de comunicación, hablar en público y el teatro. En algunos proyectos, ser educador entre iguales mejora la popularidad y el status de éste. Se pueden ofrecer otros incentivos. Las características de los adultos que trabajan en el proyecto son muy importantes, los educadores pares consideran a estos adultos dignos de confianza, creíbles, „uno de los nuestros‟, y como personas a las que se podía acudir para pedir ayuda o consejo. Además, ser un educador par requiere compromiso ya que la labor requiere tiempo para formación, sesiones de supervisión y actividades. El éxito en la formación de educadores pares dependerá de crear una atmósfera divertida y relajada, de dar la oportunidad para desarrollarse como personas, de utilizar técnicas interesantes y divertidas para el aprendizaje y de dispensar un apoyo solidario por parte de los adultos. El desarrollo personal debiera proporcionar una mayor comprensión del comportamiento humano, la sexualidad, diferencias de sexo, relaciones personales, orientación sexual, uso de drogas y del VIH/SIDA a nivel personal. Además, habrá que tratar la comprensión y apreciación de la diversidad humana, incluyendo la dinámica del prejuicio y la discriminación. La meta a largo plazo debiera ser una mejor comprensión de sí mismos y de las relaciones interpersonales por parte de los jóvenes, así como unas mejores habilidades sociales. Por último, reconocer que pueden encontrarse diversas combinaciones de cualidades que facilitan esta labor, es decir, los promotores no tendrán todos las mismas habilidades, y sin embargo, resultar cada uno de gran ayuda en la educación de estilos de vidas sanos a nivel de la comunidad educativa. Se requiere una cuidadosa selección de estos estudiantes en cada centro educacional a los cuales se amplíe esta experiencia, pues los mismos permanecerán en esta responsabilidad a largo plazo, durante varios años de sus estudios, e incluso extender sus acciones
  • 16. 11 posteriormente al graduarse, como parte de su desempeño como ciudadanos. Es conveniente que se llegue a un acuerdo, a nivel del centro docente, a una especie de compromiso, donde queden determinadas de manera juvenil y atractiva las responsabilidades y plazos. Preparación y supervisión Los promotores pares en salud necesitan capacitación para iniciar su trabajo, luego se supervisa su accionar durante el curso escolar y se les aporta superación de reforzamiento. Además se les proporcionará un flujo de materiales que empleará en su auto instrucción. Es necesario construir y enriquecer progresivamente el status institucional del promotor par lo que se logra con determinadas medidas del consejo de dirección, especialmente de las organizaciones estudiantiles, que lleven a reconocer algunas cualidades o méritos de estos jóvenes, darlos a conocer como amigos en quienes se puede confiar. También se requiere el apoyo institucional para el desarrollo de sus actividades dentro y fuera del centro docente. El empleo de la divulgación a nivel de la escuela ayudará en este sentido. Al poseer y poder distribuir entre otros jóvenes determinados materiales educativos se les facilitará ganarse y mantener el status de promotor par en salud. Se requiere su permanencia a largo término, definir la misma como un compromiso, así como la contribución a la preparación de su relevo cuando están culminando su ciclo de permanencia en el centro docente donde se desempeña como promotor par. El flujo constante de nuevos materiales, así como las medidas de reconocimiento ayudarán a su estabilidad. Cuando los estudiantes no estén satisfechos con el trabajo del promotor estudiantil se le hace saber al mismo, pero no es necesario “quitarlo” de esa responsabilidad, sino ayudarlo, fortalecerlo con otros estudiantes que se sumen al equipo. El trabajo del promotor estudiantil debe verse siempre como una tarea de un grupo de activistas, nucleados en el equipo escolar, con identidad como equipo de prevención, y hasta contar con local específico. Es conveniente crear las condiciones para que los promotores pares en salud de diferentes centros se puedan reunir, intercambiar experiencias, animarse con el ejemplo de los primeros que alcancen éxito. La amistad entre los educadores pares y sus actividades sociales se convertirán en incentivos importantes. Para enriquecer y conducir la preparación y capacitación de los promotores de salud pueden emplearse diferentes formas organizativas tales como seminarios, talleres, forum, encuentros, paneles, etcétera. Características a desarrollar en un promotor par en salud: Capacidad para lograr un buen nivel de empatía y vínculo afectivo con la persona con la cual se esta comunicando. Promueve una comunicación abierta.
  • 17. 12 Sabe escuchar y permite la expresión de los demás. No impone sus propias ideas. Respeta las ideas y valores del público. No es rígido en sus posturas, opiniones e ideas. Es flexible. Revisa permanente sus ideas, conocimientos, valores y actitudes. Tiene habilidades para aprovechar el espacio disponible y los materiales de manera que sean atractivo para los participantes (creatividad). Tiene un buen sentido del humor. Tiene habilidades como observador. Haber pasado por una etapa de exploración y reflexión de su propio comportamiento, revisando sus actitudes y valores. Tiene una adecuada fundamentación teórico – metodológica. Proporciona retroalimentación inmediata. Las características antes mencionadas pueden ser enriquecidas a partir de la experiencia individual de cada educador, médico de familia, epidemiólogo u otro personal de salud que trabaje con promotores de salud en el ámbito comunitario. Habilidades a desarrollar en el promotor par que le permitan realizar sus acciones educativas (individual y grupal) de manera efectiva. El promotor par en salud será capaz de: Mantener contacto visual con la persona o con cada persona en el grupo al estar hablando o escuchando. Reaccionar a lo que las personas le están diciendo, moviendo la cabeza, sonriendo o haciendo cualquier cosa que demuestre que está escuchando. Expresar sus preguntas de tal manera que anime a las personas a hablar… ¿Qué cree usted sobre…? ¿A qué se debe?, ¿Cómo…? Hablar despacio, con claridad y modulando el tono de voz. Adaptar su lenguaje al nivel del grupo, sin entrar en chabacanerías. Lograr que los participantes hablen más que él. No contestar todas las preguntas, solicitará la respuesta del propio individuo o dentro del grupo (¿Qué piensas sobre eso?, ¿Qué has oído?). Hacer un resumen o retroalimentación para asegurarse que todos entendieron. Respetar a la persona que atiende. No asombrarse por las diferentes respuestas que reciban.
  • 18. 13 Ser empatito/a y franco/a. No querer contestar preguntas que no sepa. No opinar ni emitir juicios personales. No juzgar a la audiencia en ninguno de los casos. Limitarse de tener conversaciones personales durante la realización de su trabajo. Mantener una postura y una conducta adecuada. No ingerir bebidas alcohólicas ni fumar durante la realización de su trabajo. Partir de la experiencia práctica de los educandos en la cual la persona experimenta, vive, ve, escucha, siente, palpa, una situación. Incluir actividades que propicien la observación, análisis y reflexión, buscando las causas, las consecuencias, los sentimientos y reacciones que esa situación tiene u origina. Brindar un espacio para permitir la explicación teórica o conceptual que puede ser producto de la reflexión o de una investigación. Realizar actividades prácticas que le permitan aplicar, practicar o probar que lo aprendido funciona en la vida cotidiana. Realizar retroalimentación o comprobación de los conocimientos adquiridos y habilidades desarrolladas. Utilizar la metodología participativa a partir de la movilización en el individuo y en el grupo de las actitudes, prejuicios, valores, teniendo en cuenta las vivencias individuales. Contar con un lugar para la realización del taller que tenga las condiciones mínimas para el trabajo en grupo. El maestro como promotor de salud La formación integral de las futuras generaciones requiere de profesionales altamente competentes ya que la multiplicidad de aspectos que conciben esta visión holística supone potenciar todas las esferas de su desarrollo dentro de los cuales la educación para la salud y sexualidad se constituye en un hecho de significación. Para lograr estos fines y prioridad formativa es necesario entonces concebir dentro de la práctica educativa la formación del profesor en aspectos de salud y sexualidad para lograr su actuación como promotor. Tal responsabilidad implica la asunción de un rol activo que implica desempeñarse en todo el proceso docente educativo como un agente de cambio que tribute a revertir la concepción de invulnerabilidad y renove los conceptos de autoridad desde una percepción de riesgo personal con proyección social.
  • 19. 14 La formación del maestro como promotor significa construir un nuevo modelo de actuación con respecto a la prevención desde un marco supuestamente sano teniendo en cuenta dos direcciones. La primera está relacionada con la dimensión personal en función de redimensionar los saberes desde la conceptualización hasta la fundamentación de las ideas básicas para el desarrollo de aprendizajes mínimos. La segunda está relacionada con la proyección como profesional en función de proveer de herramientas para la actuación desde el diseño hasta la intervención educativa. El perfil del educador con formación para promotor de salud El perfil de todo educador que se forma para actuar como promotor orientador para la salud y sexualidad tiene los siguientes componentes: Formación: una adecuada preparación en aspectos de salud y sexualidad. Una intención: profesional que le permita articular la formación sobre salud escolar con la práctica pedagógica en relación a elementos de especial relevancia cultural. Una acción: la que facilite intervenir educativamente en su desempeño en todo marco de la comunidad educativa. Cuando nos referimos a poseer una adecuada preparación desde los procesos de capacitación emergentes estamos declarando el hecho de poseer una cultura en salud que implique poseer ideas básicas de las dimensiones del conocimiento que serán proyectados en el abordaje de los mensajes educativos docentes y en los mensajes básicos extradocentes y extraescolares. El aspecto referido a la intención implica el enriquecimiento con las experiencias de la práctica educativa desde la dimensión curricular. La acción se relaciona con la ejecución directa de la proyección de los mensajes educativos desde la escuela para la familia y la comunidad a través de actividades concretas. Desde esta óptica sería bueno preguntarnos. ¿Qué significa actuar como promotor de salud? ¿Qué condiciones deben estar creadas para garantizar la preparación de los docentes para su actuación como promotor de salud? ¿Que requisitos debe tener el docente para actuar como promotor de salud? ¿Cuáles aprendizajes pueden ser significativos para la actuación del docente como promotor de salud? ¿Cuáles pueden ser alternativas para la intervención educativa del docente en su actuación del promotor de salud?
  • 20. 15 Se aproximamos una respuesta que puede ser ampliada desde la experiencia pedagógica de cada promotor en la práctica educativa. a. ¿Qué significa para un maestro actuar como promotor? Actuar como promotor de salud significa para el maestro desempeñarse con un rol activo, hacia el desarrollo de comportamientos saludables desde la creación de un estilo de vida sano que se revele en toda la dinámica del proceso docente educativo. Esta significación implica el abordaje de sus dimensiones en cada espacio de interacción, orientado hacia la búsqueda del tratamiento oportuno a cada aspecto de la situación de salud identificada en relación a las necesidades manifiestas y encubiertas. La significación al respecto abarca, no solo elementos de conocimientos, sino también aspectos éticos y estéticos de especial interés los cuales realzan la imagen del modelo del docente en esta actuación. Ser promotor y actuar como tal implica reconocer desde la realidad educativa la importancia que tiene para los procesos de enseñanza aprendizaje todo lo relacionado con la salud del escolar De hecho esto implica la construcción de un nuevo modelo de actuación, en el que se desarrollan hábitos, habilidades, capacidades y competencias que les permitan operar desde las herramientas que ofrece la promoción de la salud desde el discurso científico y en relación a la realidad educativa de cada contexto de actuación. Actuar como promotor requiere de sentir como tal, a partir de la identificación con todos y cada uno de los aspectos que le conciernen a este aspecto educativo. La proyección de una imagen de promotor cobra vida cuando se revela en su actuación de forma permanente dentro de todos los espacios del de la comunidad educativa. Para un maestro actuar como promotor es algo más que detectar problemas de salud y operar en relación a ello. Es entre otras muchas razones prever para alertar hacia la búsqueda oportuna de variantes que viabilicen el empoderamiento y fortalezcan el control sobre los determinantes de salud que den sentido personal y conformen la conducta responsable. Actuar como promotor de salud significa para los docentes saber y saber hacer para lograr no solo la formación de significados, sino también la construcción de sentidos a partir de lo que se orienta elementos de vital importancia para lograr una motivación actitudinal y potenciar el ensayo conductual positivo. b. ¿Qué condiciones deben estar creadas para garantizar la preparación de los docentes para su actuación como promotor? Planificación y organización de las actividades desde el nivel central.
  • 21. 16 Estar capacitado en los aspectos de de especial relevancia cultural y todos los concernientes al programa director de promoción y educación para la salud en el orden científico y metodológico. Contar con la documentación necesaria (textos básicos, normativas, Situación diagnóstica, plan de acción etc.) Creación de los espacios para la intervención educativa, en cada una de las vías del proceso. Un mínimo de recursos materiales: hojas, soporte magnético, cartulinas, plumones. Medios técnicos como soporte para la labor científico –investigativa. c. ¿Qué requisitos debe cumplir el docente para actuar como promotor? Disposición para realizar la tarea. Liderazgo natural que le permita ascendencia sobre profesores y Estudiantes. Ser ejemplo por sus actitudes y valores. Cumplir con la concepción de la ética profesional. Tener una personalidad emocionalmente equilibrada. Ser desprejuiciado. Ser capaz de: - Promover una comunicación abierta. Implica saber escuchar cualquier criterio, brindar la posibilidad de que las personas expresen sus sentimientos, sus emociones, atendiendo de forma serena su expresión. -Resguardar las fuentes confidenciales. Implica garantía en el uso adecuado de la información, desde su manejo ético. -Respetar las ideas y valores de las personas. Implica dejar expresar las opiniones, sin hacer traducción e interpretación de las ideas expuestas ni enjuiciar moralmente. -Crear condiciones teóricas y metodológicas para la reflexión. Implica la búsqueda de recursos educativos didácticos que favorezcan en la dinámica la proyección del mensaje educativo. -Percibir el riesgo en la actuación. Implica identificar desde el primer contacto frontal las manifestaciones conductuales y su potencial de riesgo. -Ser empático. Implica ubicarse en el lugar de otras personas, entenderla y apoyarla, desde la mirada en la otra posición.
  • 22. 17 -Redimensionar paulatinamente sus aprendizajes. Implica retroalimentar, ampliar y enriquecer sus conocimientos. -Debe tener un buen sentido del humor. Implica no ser un patrón serio, mostrarse agradable, afable. -Determinar cuando una situación de salud rebasa los marcos de su actuación. Implica reconocer la complejidad en el modo de actuación y hacer la derivación correspondiente a los especialistas. -Tener un alto nivel de motivación. Implica tener disposición y entrega para la realización de la tarea d. ¿Cuáles aprendizajes pueden ser significativos para la actuación del docente como promotor? Como elementos básicos deben ser abordados los contenidos referidos a las dimensiones de conocimientos plasmadas en el programa Director de promoción y Educación para la Salud. En estos son abordados siete ejes temáticos que relacionan aspectos puntuales del tratamiento a la salud escolar, aspectos tales como: - Higiene personal, colectiva y ambiental. - Prevención de accidentes. - Educación nutricional. - Medicina natural y tradicional. - Prevención de drogas. - Educación de la sexualidad, prevención de ITS y el VIH/SIDA. - Comunicación y convivencia. Cada uno de estos ejes contiene aspectos que son básicos para tratar a la salud escolar pues se relacionan con las situaciones problémicas que generalmente se revelan en el marco escolar con afectaciones directas en el modo de comportamiento. Elementos básicos como los relativos a la higiene son de orden elemental para el funcionamiento diario de cualquier institución escolar los cuales deben incluir el nivel personal, el colectivo y el ambiental. Otros como el de la prevención de las drogas se erigen como uno de gran significación por las serias implicaciones que se derivan de la no aplicación práctica de todas las medidas preventivas al respecto que deciden presente y futuro sano y que se hacen más efectivas cuando se centran en ofrecer opciones de vida sana, productiva y atractiva. Oportuno por el momento del desarrollo es el eje relacionado con la educación de la sexualidad a la cual hay que dedicar especial atención por las diversas expresiones que puede tener la derivación de un comportamiento no responsable en el orden erótico higiénico y pro creativo.
  • 23. 18 La convivencia y la comunicación es uno de los ejes en el cual su contenido atraviesa a todos los ejes antes declarados pues tributa de manera directa o indirecta a este y se revela puntualmente en todo lo que tiene que ver con el comportamiento ciudadano desde la observación de normas, y en relación a lo que es socialmente aceptado en nuestro contexto desde las expectativas de nuestro proyecto social. En síntesis abreviada podemos referir que estos ejes poseen una amplitud que da la posibilidad de explotar al máximo aspectos que son de gran interés para la creación de estilos de vida saludables los cuales vinculados a otros aspectos culturales pueden satisfacer las necesidades manifiestas y encubiertas de nuestros escolares. Tales conocimientos pueden encontrarse en la bibliografía básica que se ha diseñado al respecto en otros textos complementarios, en los materiales de publicación científico popular, en las fuentes de los programas educativos de la televisión etc. Todos y cada uno de estas dimensiones de conocimiento son fuente de potencialidad educativa para influenciar positivamente en el desarrollo de comportamientos saludables y de hecho el desarrollo de un proceso de enseñanza aprendizaje satisfactorio desde el propio sentido de bienestar que se produce de una vida con mayor calidad. e. ¿Cuáles pueden ser alternativas para la intervención del docente en su actuación como promotor de salud? Las alternativas para la intervención educativa pueden dirigirse a las tres vías del proceso docente educativo. La vía curricular. -Proyectar mensajes educativos docentes. -Desarrollo de talleres a través de los turnos de debate y reflexión. -Orientación hacia la búsqueda de información a través del estudio independiente. -Presentación de materiales audiovisuales en el auto estudio. -Desarrollo de temas de interés en el trabajo científico estudiantil. -Desarrollo de tareas propias del desempeño a través de la práctica educativa. La vía extracurricular y extraescolar. -Presentación de libros. -Proyección de mensajes a través de murales, pizarras informativas, radio base y propaganda gráfica. -Proyección de boletines informativos sobre diversos tópicos de interés. -Formación de clubes, grupos científicos. -Convocatoria a concursos.
  • 24. 19 -Desarrollo de actividades educativo recreativas tales como: galas, audiencias sanitarias, plenarias, festivales. -Presentación de situaciones modeladas a través de matutinos, vespertinos u otros. -Desarrollo de exposiciones de literatura, fotografías, carteles, dibujos. -Presentación de materiales diversos con el uso de la tecnología (Spot, Pág. Web, Show de diapo, CD interactivos etc.) -Desarrollo de consejería para la orientación psicopedagógica. -Realizar visitas a lugares de interés (hogares maternos, sanatorio, centro de promoción, casa de orientación de la mujer, clínica del adolescente, campamento de asmáticos .salones de terapia floral, centros de atención a discapacitados etc. -Brindar orientación a las familias a través de las escuelas de orientación familiar, activos de práctica docentes, reuniones de padres consultas etc. - Realizar intercambios de experiencias entre promotores del centro y de otros. -Participar en actividades centrales del nivel municipal y provincial. -Proyectarse en su comunidad como agentes de cambio para la salud escolar. PRINCIPALES FUNCIONES DEL PROMOTOR EJECUTOR DIAGNÓSTICAS 1. Identificar las principales necesidades de orientación (según problema principal). 2. Focalizar los comportamientos de riesgo. 3. Determinación de las principales necesidades básicas de aprendizaje (conocimiento, valores y actitudes). Concepciones del profesorado y la familia. 4. Búsqueda y elaboración de la información. 5. Jerarquización de los problemas. VALORATIVAS. Analizar las condiciones de vida de los grupos con que se desempeñan. Valorar como elementos educativos los recursos disponibles de la comunidad escolar (costumbres, hábitos, estilos de vida)
  • 25. 20 Comprender los estados emocionales que se revelan como parte de eventos importantes en fragmentos de vida en la etapa de desarrollo. Aprovechar todos los espacios, fragmentos y momentos del proceso para promover la solución, paliación o atenuación de los problemas diagnosticados. Estimular cambios en las opiniones, juicios y comportamientos hacia lo socialmente aceptable. Las funciones diagnóstica: implican la búsqueda de la información que explicita la situación de salud que se revela como problemas del contexto escolar. Determinar los problemas y registrarlos lo cual no significa hacer un inventario de estos y mucho menos utilizarlos con un inadecuado manejo ético que viole el derecho de reservar la fuente y afectar la imagen del entorno escolar. El manejo de datos se circunscribe al número de casos, condiciones que generan el problema, los factores de riesgo que se manifiestan en la población de un radio de acción determinado. Esta información se obtiene a través de diferentes métodos dentro de los cuales la observación pedagógica es el método por excelencia para todo el proceso el que junto a otras técnicas pueden revelar los problemas más puntuales. Utilizar el mapa de riesgo como método para precisar éstas resulta una experiencia de participación en el que el estudiante es parte forma parte y toma parte no solo en la identificación sino también en la valoración de éstos para identificar causas, factores, y proponer alternativas de solución en la medida en que se han jerarquizado. A partir de los resultados del diagnóstico se pueden obtener: ¿Cuáles son los problemas existentes? ¿Qué se ha hecho para resolverlos? ¿Qué resultados se han obtenido? ¿Qué falta por hacer? ¿Con qué recursos se cuenta? ¿Qué grupos requiere atención inmediata y mediata?
  • 26. 21 ¿Qué nuevos riesgos han sido identificados? ¿Cómo puede obtener la información un promotor de salud? Los promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en el sistema de formación de profesores en Cuba ¿De quiénes? Alumnos Alumnas Profesores del colectivo PGI Familia Grupo Escolar Directivos y Otros Agentes ¿CÓMO? Observación pedagógica Aplicación de técnicas participativas Entrevistas grupales e individualesConsultas de orientación Estudios de casos Talleres de reflexión
  • 27. 22 Existen varias definiciones relacionadas con el concepto de promotor, entre las que tenemos “persona que promueve una cosa, haciendo las diligencias conducentes para su logro” (2) , “asesor que se caracteriza por su capacidad para asistir al estudiante o grupo de estudiantes a especificar sus objetivos de aprendizaje y a seleccionar las estrategias adecuadas para alcanzar dichos objetivos.” (3) El equipo de dirección del Programa Nacional de Prevención del SIDA del Ministerio de Educación, al cual pertenece la autora de este trabajo, asume que un promotor de salud es “una persona con determinadas características (afable, desprejuiciada, capaz de oír a los demás, responsable y ética, entre otras), que ha recibido entrenamiento para desarrollar acciones, con el objetivo de informar y educar a la población en la adopción de conductas sexuales saludables”. (4) En la investigación que nos ocupa el promotor formado es el estudiante de una universidad de ciencias pedagógicas que debe tener conocimientos amplios en los temas relacionados con las ITS y el VIH, autoestima, relaciones interpersonales y ser además un buen comunicador. La formación de promotores ha sido utilizada en muchas áreas de la Salud Pública en temáticas como nutrición, planificación familiar, drogas, prevención de la violencia; sin embargo, su presencia en la prevención de las ITS y el VIH se ha destacado por su amplia utilización, variedad y número de experiencias en todo el mundo, lo que ha aumentado los esfuerzos para comprender y mejorar esta estrategia. Las poblaciones específicas con las que se ha trabajado incluyen grupos tan disímiles como: jóvenes dentro y fuera del sistema escolar, adultos de diferentes profesiones y oficios y, muy particularmente, hombres que tienen sexo con otros hombres. La tarea fundamental de los profesores promotores orientadores sexuales ha estado encaminada a “crear un clima propicio de sensibilización y reflexión en relación con las cuestiones de la sexualidad y su educación, que contribuya a la superación permanente del personal pedagógico y al crecimiento y desarrollo de esta esfera de la vida de los educandos”.(5) Estos profesores promotores eran capacitados para realizar funciones de asesor-consejero, con conocimientos más profundos que les permitieran impulsar el proceso de educación de la sexualidad en la joven generación. En cuanto a los profesores en formación, es decir los estudiantes de los institutos superiores pedagógicos, recibían esa preparación de los orientadores sexuales de esas instituciones. Lo anterior reafirma que los profesores 2 Diccionario de la Real Academia Española, disponible en http://buscon.rae.es/draeI/, 3 UNESCO. Terminología de la Educación de Educación de Adultos. Courvoisier. S.A. Suiza en Diccionario Latinoamericano de Educación, en soporte digital. 4 López Gómez, Ana Bertha y otros. Educación sexual. Prevención del VIH y otras ITS. Manual para la formación de promotores. pág. 69. 5 Castro, Pedro Luis y otros. Experiencias y resultados del Proyecto Cubano de Educación Sexual en Secundaria Básica. Tomo 1. pág. 29.
  • 28. 23 promotores eran seleccionados dentro de los que se encontraban en ejercicio, no entre los que estaban en formación. En año 2003 con el inicio del proyecto Proyecto “Fortalecimiento de la respuesta nacional multisectorial para la prevención y atención de la epidemia del VIH/SIDA en la República de Cuba”, auspiciado por el Fondo Mundial para la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, donde participaron más de veinte organismos y organizaciones, entre ellos el Ministerio de Educación, se orientó en los institutos superiores pedagógicos, hoy universidades de ciencias pedagógicas, formar por primera vez, estudiantes promotores para la prevención de las ITS y el VIH utilizando como metodología la educación entre pares, al considerarla una vía efectiva en el trabajo con los adolescentes y jóvenes. Los estudiantes de las universidades de ciencias pedagógicas como promotores para la prevención de las ITS y el VIH La formación de promotores entre los estudiantes que se preparan como profesores en las universidades de ciencias pedagógicas significa involucrar a estos adolescentes y jóvenes como sujetos activos en la prevención de las ITS y el VIH, entendido este como un proceso dinámico, que debe cambiar con responsabilidad tanto por parte de cada ser humano así como de la sociedad en su conjunto, poniendo todas las capacidades y posibilidades que tienen. Conscientes del papel de multiplicadores que asumen los profesores queda claro que cada uno de ellos, en determinados escenarios, cumplen el rol de promotores, porque transmiten conocimientos, estimulan cambios de comportamientos, pueden movilizar a otras personas a consolidar hábitos positivos, etc. Formar a los estudiantes como promotores para la prevención de las ITS y el VIH, desde el inicio de su carrera como profesores, permite orientarlos para que tomen un rol protagónico en el cuidado de la salud, sintiéndose responsables tanto de su salud personal como de la salud de los que los rodean. Para ello deben conocer su realidad, aceptarla y buscar las máximas posibilidades con las que cuentan para el cuidado y desarrollo de una buena salud. Por esta razón se les brinda la oportunidad de ser protagonistas del cambio e impulsar el desarrollo de nuevas habilidades que le permitan ser creadores de nuevas realidades. El Dr.C. Pedro L. Castro enfatiza que “[…] el tratamiento de la prevención del VIH y el SIDA constituye un aspecto de vital importancia en la labor del docente […] Hacerlo es una tarea de primer orden y un objetivo de la política del Estado”. (6) Se puede decir que toda conducta humana es resultado de un proceso de aprendizaje, el cual se manifiesta como una modificación de la conducta al comparar las actitudes, habilidades y conocimientos que tenían las personas antes de ponerlas en una situación de aprendizaje y la que pueden mostrar después de ella, es importante que el promotor guíe a 6 Pedro Luis Castro Alegret y coautores, Educación en la prevención del VIH/SIDA en el Sistema Nacional de Educación. pág. 6.
  • 29. 24 los participantes para que relacionen los conocimientos adquiridos con las experiencias previas con el objetivo de dar un seguimiento al aprendizaje. Abordar un problema complejo, como la prevención de las ITS y el VIH desde la escuela, constituye un fuerte desafío porque plantea exigencias que obligan a romper con criterios tradicionales que circunscriben al profesor a los contenidos conceptuales de sus respectivas disciplinas con muchos mitos, prejuicios y tabúes que aún existen. La formación de promotores estudiantiles puede contribuir a eliminar estas concepciones pues utiliza a los miembros de determinado grupo para producir cambios entre los miembros del mismo grupo. La revisión bibliográfica realizada por los autores y sus años de experiencia participando en la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH, los ha llevado a concluir que el trabajo de estos, como cualquier otra actividad humana, está sujeto a una serie de requerimientos. El éxito de su formación como promotores depende de determinados requisitos que debe reunir, estando entre ellos: Que quiera: es condición esencial que el estudiante que se forme como promotor tenga deseos de compartir sus conocimientos, sus experiencias y se sienta motivado desempeñando esta actividad. Que sepa: nadie puede enseñar lo que no sabe, el grado de dominio del tema debe ser mayor de lo que se espera que enseñe. En el caso de un promotor para la prevención de las ITS y el VIH debe tener amplios conocimientos no solo sobre la clínica de estas infecciones, sino también sobre conceptos relacionados con la autoestima, toma de decisiones, relaciones interpersonales, proyecto de vida, entre otros. Que sea flexible: un promotor siempre debe preparar sus actividades educativas teniendo en cuenta el nivel del grupo, su interés por un determinado tema. Debe ser consecuente y flexible para realizar los ajustes necesarios de acuerdo a los requerimientos del grupo. Que sepa cómo: dominar un tema no da a la persona la garantía de saber comunicarlo en términos pedagógicos. Se puede tener mucho conocimiento sobre un tema y no ser un buen comunicador, es importante que el promotor sepa comunicarse con el grupo, esto le permitirá ser ágil en el uso y variación de las técnicas más eficaces para un objetivo determinado, deberá estar pendiente en todo momento de los mensajes no verbales del grupo, los cuales brindan información sobre el grado en que se está realizando la comunicación. La comunicación que utilice el promotor estudiantil debe ser abierta, directa y efectiva, es necesario que tenga en cuenta: saber escuchar, preguntar, contestar, traducir ideas completas, analizar para encontrar lo sustancial de un mensaje, sintetizar, sembrar inquietudes, ponerse a la altura del grupo, tener empatía, dar y recibir información, conciliar enfoques diversos y callar en el momento preciso. Para que sea efectiva la comunicación tiene que ser bilateral, la retroalimentación es de gran importancia en el funcionamiento de la comunicación. La observación del trabajo de los promotores formados en estos años nos ha llevado a apreciar que el desempeño de cada uno es diferente, sin embargo, en todos los casos se
  • 30. 25 deben tener en cuenta ciertos requisitos que favorecen el buen desarrollo de las actividades que realizan, entre los que se encuentran: Ser ejemplo personal, cuidando que su presencia personal sea correcta y sin exageración, además de poner especial atención en la limpieza personal. Mantener una actitud de respeto y autenticidad con el grupo, evitar actitudes de superioridad. Orientar y convencer, nunca imponer, ya que su papel debe ser el de conductor, moderador o facilitador del aprendizaje. Dirigir la atención y la mirada a todos los miembros del grupo. Brindar a todos los participantes la misma oportunidad de intervenir y motivar a los más introvertidos. Conservar el dominio de la situación, no permitiendo que dificultades imprevistas le hagan perder la seguridad en sí mismo. No alterarse. Cuando una situación irrita o impacienta es más difícil resolverla, hay que afrontar todo con calma y serenidad. No emitir una opinión moral hacia una actitud o una conducta de su compañero, mucho menos una condena. Colocarse siempre en un lugar visible para todos. Procurar mantenerse en pie, en posición natural. Evitar los extremos en el uso de ademanes y gestos, no abusar de ellos, pero tampoco permanecer inmóvil y rígido. Emplear un tono de voz que todos puedan oír claramente. Preocuparse por su autosuperación, actualizándose siempre. La capacitación constituye un proceso permanente y sistemático. La formación de promotores debe considerar el estado inicial de conocimientos y experiencias de los estudiantes seleccionados de las universidades de ciencias pedagógicas. Usar oportuna y correctamente los materiales didácticos, si fueran necesarios. En opinión de los autores la motivación y el entusiasmo que muestre el promotor estudiantil al cumplir sus tareas, la seguridad en sí mismo y sus conocimientos, la confianza que inspire, el interés por ayudar a los participantes, su personalidad, sus ademanes y postura, su voz y sus gestos, el uso que haga de su autoridad y, en general, de su estado de ánimo y disposición, serán factores determinantes para conducir con éxito las actividades educativas que desarrolle con sus compañeros. La función de los promotores estudiantiles es significativa, no solo mediante la difusión de información, sino enseñando a sus coetáneos a desarrollar habilidades para disminuir las conductas de riesgo y promover las más saludables, es su responsabilidad también preparar a las más jóvenes generaciones para la vida social y para cumplir su función y tarea en la sociedad, donde ocupa un lugar muy importante la educación para la salud y, dentro de esta, la prevención de las ITS y el VIH.
  • 31. 26 En resumen, se considera que la formación como promotores de los estudiantes de las universidades de ciencias pedagógicas, desde su propio proceso de formación inicial significa construir un nuevo modelo de actuación pedagógica con respecto a la prevención de las ITS y el VIH desde un marco supuestamente sano, teniendo en cuenta dos direcciones: la primera está relacionada con la dimensión personal en función de redimensionar los saberes desde la conceptualización hasta la fundamentación de las ideas básicas para el desarrollo de aprendizajes mínimos. la segunda está relacionada con la proyección como profesional en función de proveer de herramientas para la actuación desde el diseño hasta la intervención educativa. Al estudiar la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en las universidades de ciencias pedagógicas vale destacar que se requiere identificar fortalezas y debilidades en cuanto a sus conocimientos sobre las ITS y el VIH por la importancia que tiene la claridad de conceptos y teorías que tenga el promotor en relación con el tema que va a trabajar, con particular interés en cuanto a los tabúes y creencias erradas que pueden interferir en la adecuada orientación que puedan ofrecer. De igual forma se debe tener información sobre las actitudes que tiene el promotor en relación con el comportamiento sexual, pues su actuación personal apoyará o no la credibilidad que deben lograr ante los compañeros con los cuales interactúen. Otro aspecto a considerar son sus habilidades para la comunicación a partir de que su trabajo es básicamente en el intercambio personal, el convencimiento mediante la reflexión y el diálogo con las personas con las cuales trabaje. En el caso de los profesores universitarios se consideran una variable importante por cuanto constituyen un componente esencial de la realidad educativa en que se formarán los promotores estudiantiles pues son ellos los que conducirán el proceso de formación de los mismos. En tal caso, es significativo trabajar por perfeccionar su gestión sobre la base de reconocer qué tienen logrado y qué falta en relación con los conocimientos sobre las ITS y el VIH, en qué medida sus actitudes ante el comportamiento sexual favorecen su credibilidad en sus estudiantes, cómo se comportan las habilidades pedagógicas para integrar la prevención de las ITS y el VIH al trabajo metodológico y desarrollar esta actividad de manera fluida y no forzada en el contexto de su actividad docente y qué habilidades se reconocen en él para la selección y formación de promotores a partir de la caracterización de los estudiantes mediante un diagnóstico que le permita diferenciar a sus alumnos y programar trabajo individualizado en la atención a las particularidades de cada uno. Estos aspectos significativos de las características del promotor estudiantil y de los profesores que los deben formar han determinado la identificación de las dimensiones que se deben estudiar en cada uno de ellos.
  • 32. 27 Estrategia dirigida a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH El análisis de varias fuentes bibliográficas permitió conocer cuan variadas son las definiciones sobre el término estrategia, vocablo procedente del latín strategia(7) que a su vez se originó de la palabra griega strategos, jefes de ejército y cuyo surgimiento, sirvió para designar el arte de dirigir las operaciones militares.(8) Posteriormente tuvo otras aplicaciones en el campo económico, académico y se introdujo en el año 1962 en el campo de la teoría del management, por Alfred Chandler y Kenneth Andrews.(9) A partir de la década del 60 del siglo pasado “se inició su utilización en la esfera educacional con la instrumentación de estudios relacionados con la calidad de la educación”. (10) Actualmente existen diferentes clasificaciones y tiene una marcada aplicación en las investigaciones educativas. El análisis de los múltiples criterios e interpretaciones que aparecen en la literatura pedagógica sobre el término estrategia ha permitido aclarar su utilización, entre otros, para identificar una actitud que constituye la base fundamental del proceso de dirección de los diferentes niveles hasta llegar a la escuela, con diferentes denominaciones, entre las que se citan: dirección estratégica, planeación estratégica, estrategias de aprendizajes o aprendizajes estratégicos, estrategias de enseñanza o enseñanza estratégica. Según el Diccionario cubano de términos de dirección “las estrategias son las formas de moverse de la realidad a la visión. Son como los mapas de carretera, indican el camino, las rutas. Las estrategias trazan las vías para vencer, sortear y alcanzar las metas y objetivos propuestos. Persiguen objetivos a largo plazo con carácter desarrollador. Acusan un análisis previo y una confrontación de las ventajas y desventajas de la institución educativa con los retos y posibilidades que le presenta el entorno, para alcanzar los objetivos propuestos. Están explícitas o implícitamente normalizadas, es decir, cuentan con un método de realización”. (11) Diversos autores se han dedicado al estudio de este tema, entre ellos Von Neumann y Morgenstern (1944), Chandler A. (1962), Ansoff H.I. (1976), Weihrich H. (1987), Blázquez (1993), Wall (1996), Antunez S. (1996) y Escribano (1998), Sánchez Carmona P. (1994), Palacios, R. (1997), Valcárcel, I. N. (1998), Matus C (1998), Valiente P. (2002) y Añorga J. (2001), Sierra (2008), Valle (2007), entre otros. Para S. de la Torre estrategia es “un procedimiento adaptativo –conjunto de ellos– por el que organizamos secuencialmente la acción en orden a conseguir las metas previstas”. (12) 7 Enciclopedia Microsoft Encarta, 2008. Microsoft Corporation. 8 Alberto D. Valle Lima, Algunos modelos de la investigación pedagógica. La Habana, Cuba, en soporte digital, 2007, pág. 124. 9 Ibidem. 10 Nerely De Armas Ramírez y otros. Los resultados científicos como aportes de la investigación educativa. Centro de Ciencias e Investigaciones Pedagógicas en soporte digital]. UCP “Félix Varela”, Villa Clara, 2005, pág. 28. 11 Pino Guzmán, María Esther. Diccionario Cubano de Términos de dirección, 2006, pág. 49. 12 S. de la Torre. Estrategias didácticas innovadoras y creativas. Ed. Octaedros. Barcelona, 2002, pág. 21.
  • 33. 28 Para Valle Lima la estrategia es “un conjunto de acciones secuenciales e interrelacionadas que partiendo de un estado inicial (dado por el diagnóstico) permiten dirigir el paso a un estado ideal consecuencia de la planeación”. (13) Esta referencia permitió arribar a la conclusión de que las estrategias se diseñan para resolver problemas de la práctica y vencer dificultades con optimización de tiempo y recursos, lo cual permite proyectar cambios cualitativos en el sistema a partir de la eliminación de las contradicciones entre el estado actual y el estado deseado; implican un proceso de planificación en el que se produce el establecimiento de secuencias de acciones orientadas hacia el fin que se aspira alcanzar. Se asume de esta investigación la definición de Valle Lima, por cuanto se considera que tiene elementos significativos para nuestro estudio tales como, plantear que la transformación esperada es en la formación y desarrollo de la personalidad de los sujetos de la educación. Toda estrategia exige delimitar problemas, programar recursos, disponer de planes, alternativas, crear estructuras organizativas y actitudes del personal lo suficientemente flexible para adaptarse al cambio en el caso de que este se produzca; la estrategia no es algo rígido, es susceptible de ser modificada, precisada, delimitada constantemente a partir de los propios cambios que se vayan operando en el objeto de transformación, siendo imprescindible las valoraciones que se obtengan de los resultados y del proceso para tomar decisiones. En la programación de la formación en promoción y educación en salud, como en cualquier actividad formativa, es necesario afrontar las etapas siguientes: 1. Análisis de la situación y necesidades formativas, incluyendo las necesidades de los y las participantes, así como los planteamientos de la institución organizadora y los criterios de los y las docentes. 2. Definición de los contenidos y objetivos para afrontar las necesidades formativas detectadas. 3. Identificación de las metodologías y estrategias de enseñanza-aprendizaje más útiles para lograr los objetivos definidos. 4. Elección de los instrumentos de evaluación más adecuados. Teniendo en cuenta estos aspectos y la gestión investigativa de los autores, se derivó en la necesidad de profundizar en cómo se concretaba una estrategia en el contexto de esta investigación, lo que condujo a la determinación de rasgos suficientes y necesarios que posibilitaran su contextualización de acuerdo al objeto de estudio y campo de esta investigación. 13 Valle Lima, Alberto D. Algunos modelos de la investigación pedagógica. La Habana, Cuba, en soporte digital, 2007, pág. 124.
  • 34. 29 Consecuente con estos elementos, la estrategia que se presenta se fundamenta en el conocimiento de las necesidades individuales, grupales y sociales, planifica lo que se quiere lograr en la labor preventiva de las ITS y el VIH a través de la formación de promotores de salud en esta temática, propone un sistema de acciones, predominantemente generales y flexibles del proceder en el que se concibe la implicación de los directivos, profesores y estudiantes y precisa las vías y los recursos necesarios para el logro del objetivo propuesto. El análisis anterior permitió definir la estrategia que propone como: la dirección del proceso de formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en el primer año de las universidades de ciencias pedagógicas que permita favorecer la adopción de comportamientos responsables que contribuyan a evitar o reducir estas infecciones en un contexto de formación de valores.
  • 35. 30 Primera etapa: Diagnóstico Segunda etapa: Planificación Tercera etapa: Ejecución Cuarta etapa: Evaluación A C C I O N E S Representación gráfica de la estrategia ESTRATEGIA PARA LA FORMACIÓN DE PROMOTORES ESTUDIANTILES EN LA PREVENCIÓN DE LAS ITS Y EL VIH EN LAS UNIVERSIDADES DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS OBJETIVO GENERAL Contribuir a la formación de promotores estudiantiles para la Prevención de las ITS y el VIH en las universidades de ciencias pedagógicas ETAPAS
  • 36. 31 Se considera que la estrategia para la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH debe cumplir con los requerimientos siguientes: Preparación actualizada de directivos y profesores que les permita comprender la importancia de la participación activa de los promotores estudiantiles en el proceso de educación para la prevención de las ITS y el VIH. Para esto es imprescindible que tengan una preparación sólida en cuanto a los contenidos relacionados con este empeño. Disposición positiva de los directivos y profesores para asumir la estrategia pedagógica, sobre la base de una comprensión precisa de sus posibilidades y su alcance. Disposición positiva de los estudiantes para insertarse en la estrategia desde posiciones reflexivas que estimulen el desarrollo de su pensamiento, su independencia cognoscitiva y la modificación de las actitudes y los comportamientos. La estrategia se caracteriza por ser: Integradora: pues las acciones que en ellas se conciben parten de una visión amplia y holística dirigidas a involucrar y preparar a toda la población implicada, en los elementos informativos-formativos y aplicativos de la prevención de las ITS y el VIH en el ámbito escolar. Flexible: dado por el grado de variabilidad y adaptación de los conocimientos y los contextos de actuación en que es aplicable. Puede ser enriquecida y rediseñada a partir de su ajuste a diferentes contextos y necesidades en función de la prevención de las ITS y el VIH. Sistemática: la ejecución de las acciones se mantienen durante todo el curso escolar. La estrategia se integra al sistema de trabajo de la universidad de ciencias pedagógicas como un proceso continúo que parte de la relación dinámica entre el diagnóstico y el resto de las etapas previstas, lo que permite adoptar decisiones en correspondencia con las nuevas exigencias que se presenten. Prospectiva: Sensibiliza y prepara a los directivos y a los profesores como conductores del proceso de formación de promotores para la prevención de las ITS y el VIH. Se encamina además a lograr que el estudiante formado como promotor aplique lo que aprende y se enfrente a diversas interpretaciones de una misma realidad. Transformadora: Redimensiona el trabajo preventivo de las ITS y el VIH al considerar que no es responsabilidad exclusiva del sector de la salud pública. Esta concepción favorece procesos orientados a la preparación de la comunidad educativa y la combinación de acciones y dinámicas de interacción grupal en las que se tiene en cuenta la experiencia de los implicados y la incorporación de información veraz sobre la prevención de las ITS y el VIH.
  • 37. 32 Lo planteado anteriormente contribuye a esclarecer mitos y falsas creencias, cambios de conducta y formas de pensar. Estructura de la estrategia La estrategia que se propone tiene como objetivo general: Contribuir a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en las universidades de ciencias pedagógicas y está conformada por cuatro etapas: 1. Diagnóstico de la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH y de las necesidades básicas de aprendizaje de profesores y estudiantes en esta temática. 2. Planificación de las acciones de la estrategia en correspondencia con los resultados del diagnóstico y las condiciones concretas de cada universidad de ciencias pedagógicas. 3. Ejecución de las acciones de la estrategia. 4. Evaluación de las acciones de la estrategia. Primera etapa: de diagnóstico Objetivo específico de la etapa: 1. Identificar el estado actual y las potencialidades de los profesores y estudiantes para la prevención de las ITS y el VIH. Caracterización de la etapa: Esta etapa contempla la caracterización del estado actual de la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH; de igual forma se identifican las necesidades básicas en cuanto a conocimientos y actitudes de los estudiantes para el cumplimiento de su función como promotores y las de los profesores que van a participar en el proceso de formación de los mismos como promotores, lo que posibilita determinar potencialidades, contradicciones e insuficiencias y, en consecuencia, trazar los objetivos que conducirán a la realidad que se aspira y propiciar la optimización del tiempo y los recursos. Acciones de la etapa: Acción 1: Elaboración, aplicación y procesamiento del diagnóstico dirigido a los estudiantes que van a ser formados como promotores para la prevención de las ITS y el VIH y a los profesores que van a participar en su formación. Acción 2: Selección de los estudiantes que van a ser formados como promotores para la prevención de las ITS y el VIH. Los resultados obtenidos en el diagnóstico son importantes pues servirán de base para el diseño y elaboración de las acciones que se realizarán para la formación de los estudiantes como promotores y para la selección y elaboración de los materiales complementarios que se utilizarán como apoyo para desarrollar estas acciones.
  • 38. 33 Segunda etapa: de planificación Objetivos específicos de la etapa: 1. Diseñar la preparación dirigida a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH, determinar el tiempo y lugar de su ejecución y los implicados en la ejecución de las acciones de la estrategia de conjunto con el consejo de dirección y miembros de la Cátedra Escuela, Salud y Sexualidad. 2. Ejecutar la selección y preparación de los materiales complementarios que se utilizarán como apoyo para desarrollar estas acciones. Caracterización de la etapa: Su contenido fundamental se centra en la modelación de acciones que contribuyan a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH, las que se acometerán durante la etapa de ejecución. Las acciones que se planifiquen deben ser flexibles y responder a las necesidades y potencialidades determinadas en el diagnóstico así como la participación consciente, activa y comprometida de los profesores y estudiantes para promover cambios favorables en la práctica educativa encaminada a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Un momento importante de la etapa es la presentación de la propuesta de las acciones a los directivos, miembros de la Cátedra Escuela, Salud y Sexualidad y profesores que van a participar en la formación de los promotores estudiantiles. Este paso se fundamenta en el enfoque flexible y brinda la posibilidad de enriquecer las acciones a partir del criterio de las diferentes figuras de la comunidad educativa, los que se convierten de hecho en participantes activos en el diseño de las mismas. Acciones de la etapa: Acción 3: Intercambio con el consejo de dirección para presentar la propuesta de acciones y planificar los espacios en los que se van a desarrollar las mismas. Acción 4: Compilación de los recursos materiales y coordinación de los recursos humanos para la implementación de la estrategia. Es importante que, previo a la instrumentación de la tercera etapa, se compilen los recursos materiales que son necesarios para desarrollar las acciones. Entre los recursos materiales que son necesarios podemos destacar: 1. Para la elaboración de medios de enseñanza con fines educativos: cartulina, lápices, crayolas, plumones, pegamento, tijeras e imágenes entre otros. 2. Recortes de periódicos y revistas que traten sobre el tema. 3. Medios de enseñanza para el tratamiento de los temas: videos educativos, presentaciones de power point y artículos impresos.
  • 39. 34 También es necesario que se coordinen los recursos humanos, ya sean los propios de la institución como los de centros especializados, entre ellos, el Centro de promoción y educación para la salud e Higiene y Epidemiología. Acción 5: Elaboración de un programa para capacitar a los profesores de las universidades de ciencias pedagógicas que consta de 4 temas, con un total de 10 actividades, de 2 horas cada una, que se desarrollan en forma de talleres presenciales. (Anexo 10) El objetivo de esta capacitación es preparar a los profesores que participarán en la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Los temas que se proponen como punto de partida son: Tema 1: Nuestra sexualidad. Diversidad sexual. Tema 2: Información básica sobre las ITS y el VIH. Tema 3: Comunicación asertiva. Autoestima. Tema 4: La formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Es importante que los primeros talleres estén dirigidos a la sensibilización y a promover la motivación en los participantes para garantizar que en los restantes se produzca la apropiación de contenidos científicos y el desarrollo de valores de los temas referidos a la prevención de las ITS y el VIH y se conviertan paulatinamente en sujetos activos de su propio aprendizaje desde reflexiones individuales y colectivas. Es oportuno precisar que en función de las necesidades que surjan se puede extender el tiempo de algunos talleres e introducir cambios en los contenidos en dependencia de las necesidades, expectativas y los debates que se operen en la dinámica grupal. La ejecución del programa dirigido a los profesores estará a cargo de miembros de la Cátedra Escuela, Salud y Sexualidad que impartirán también el de los estudiantes junto a profesores seleccionados. Acción 6: Elaboración de un programa dirigido a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Consta de 4 temas, con un total de 20 actividades desarrolladas en forma de talleres. (Anexo 11) El programa dirigido a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH, se concibe teniendo al estudiante como centro y el profesor como guía, conductor y orientador, quien ha de garantizar un clima de confianza, comunicación, diálogo y la reflexión de los estudiantes atendiendo a sus diferencias individuales. Durante el desarrollo del mismo debe estimularse la capacidad de tomar decisiones y el desarrollo de los sentimientos lo que requiere de métodos productivos que permitan el autoaprendizaje. El programa consta de objetivo general, objetivos específicos, contenidos, dosificación, recomendaciones metodológicas para su aplicación, evaluación, bibliografía y se incluyen además sugerencia de actividades para ser desarrolladas en forma de talleres.
  • 40. 35 El objetivo general es “Promocionar una sexualidad con responsabilidad que, orientada en el marco de la salud sexual, desarrolle comportamientos seguros para evitar y reducir las ITS y el VIH, en un contexto de formación de valores, actitudes positivas y el desarrollo de una adecuada autoestima”. Los contenidos fundamentales que se proponen son: Tema 1: Conceptos básicos que constituyen puntos de partida teórico en la formación de promotores de salud. Tema 2: Sexualidad y Educación Sexual. Tema 3: Conocimientos básicos sobre el VIH, el SIDA y otras ITS. Tema 4: El promotor estudiantil para la prevención de las ITS y el VIH. El programa está previsto para ser desarrollado en 24 horas presenciales, aunque se pueden orientar otras actividades de estudio para desarrollar en horario extra que sirvan para profundizar en los contenidos impartidos, utilizando la bibliografía propuesta que se encuentra en las instituciones escolares. Este programa en modo alguno constituye un esquema rígido; su organización es flexible y sus contenidos pueden ser enriquecidos a partir de la experiencia de los profesores y las necesidades de aprendizaje de los estudiantes que lo están recibiendo atendiendo a las características concretas del lugar donde se desarrolle. Una vez culminado el programa y formado a los estudiantes como promotores estos continuarán sistemáticamente su aprendizaje y podrán recibir apoyo y asistencia para desarrollar las actividades y ejecutarlas. Por otro lado, el proceso de formación de promotores estudiantiles requiere enfatizar desde un comienzo en la importancia del trabajo en equipo y del trabajo en torno al promotor y la función que va a desarrollar. Acción 7: Diseño y elaboración de materiales como pueden ser manuales, folletos, plegables, glosario de términos y otros que enriquezcan la base bibliográfica del programa. Como materiales iniciales se diseñó un folleto con informaciones esenciales relacionadas con la formación de promotores estudiantiles lo cual le permite a los profesores responsables de esta formación tener una mayor claridad en el trabajo que realizarán, y varios folletos con contenidos relacionados con los antecedentes de la epidemia del VIH y las características de las infecciones de transmisión sexual y del VIH. Con la colaboración de miembros de las Cátedras Escuela, Salud y Sexualidad fueron elaborados también otros folletos con contenidos relacionados con los mitos y realidades sobre el sexo y el VIH, la asertividad y la relación entre el consumo de alcohol y la infección por el VIH así como un glosario con los términos más utilizados en la prevención de las ITS y el VIH.
  • 41. 36 Los materiales elaborados para apoyar el programa de formación de promotores estudiantiles se recogen en un material complementario. El éxito de la etapa de ejecución está en que durante la misma queden garantizados todos los recursos, tanto materiales como humanos, el espacio y el tiempo en el que se van a desarrollar las acciones, así como queden elaborados los programas y materiales complementarios que van a ser utilizados durante la formación de promotores estudiantiles. Tercera etapa: de ejecución Objetivo específico de la etapa: 1. Ejecutar las acciones planificadas que contribuyan a la preparación de los profesores así como las dirigidas a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Caracterización de la etapa: Permite ejecutar las acciones que se planificaron en la etapa anterior y propicia el tránsito del estado actual a lo que se aspira alcanzar. Acciones de la etapa: Acción 8: Realización de la capacitación a los profesores que van a asumir la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Acción 9: Implementación del programa dirigido a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. Un aspecto importante de esta etapa es la posibilidad de ajustar el plan de acciones a las necesidades específicas de diversos contextos educativos pues la definición de los temas, la frecuencia de trabajo y la selección de las técnicas y procedimientos serán objeto de negociación entre los participantes, en correspondencia con los resultados del diagnóstico inicial. Con ello se busca asegurar la participación de todos los implicados en un marco de respeto y cooperación donde todos aprenden e intercambian saberes y experiencias. Cuarta etapa: evaluación final Objetivo específico de la etapa: 1. Constatar la contribución de la acciones de formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en las universidades de ciencias pedagógicas. Caracterización de la etapa: Permite evaluar la puesta en práctica de las acciones; se realiza antes, durante y al final de la ejecución de la estrategia. Como proceso y resultado permite evaluar cada una de las etapas concebidas y a su vez constituye un mecanismo importante de retroalimentación que posibilita avanzar hacia la identificación de nuevas necesidades y problemas, rediseñar el programa de preparación de los profesores y estudiantes así como valorar cómo va el proceso.
  • 42. 37 También en esta etapa se realiza la evaluación del nivel de satisfacción a las necesidades básicas de aprendizaje diagnosticadas en correspondencia con los indicadores determinados. Acciones de la etapa: Acción 10: Realización de intercambios de experiencias entre directivos, profesores, miembros de la Cátedra Escuela, Salud y Sexualidad sobre la estrategia dirigida a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. (Anexo 12) Acción 11: Valoración del estado de opinión de los estudiantes sobre las acciones desarrolladas en la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH a partir de la aplicación de un instrumento, en la última actividad, que esté en correspondencia con las temáticas desarrolladas. (Anexo 13) Acción 12: Evaluación de los resultados y determinación de nuevas necesidades. Está dirigida a la evaluación sistemática y participativa de las actividades desarrolladas a partir del diagnóstico inicial, así como se debe tener en cuenta aspectos cuantitativos y cualitativos, con un predominio de este último, de tal forma se logre una evaluación del proceso y su resultado de manera más integradora con un enfoque sistémico y participativo. Acción 13: Determinación de las modificaciones y adecuaciones necesarias a las acciones aplicadas en la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH. En la evaluación se debe tener en cuenta la experiencia de los participantes, resaltar logros, reflexionar sobre los errores y evacuar dudas. La evaluación se desarrolla como un proceso de seguimiento y valoración del desarrollo de los promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH que busca establecer logros y dificultades y hace posible el mejoramiento continuo de la calidad de la estrategia.
  • 43. 38 BIBLIOGRAFÍA Castro, Pedro Luis y otros. Experiencias y resultados del Proyecto Cubano de Educación Sexual en Secundaria Básica. Tomo 1. pág. 29. Castro Alegret, Pedro Luis y coautores, Educación en la prevención del VIH/SIDA en el Sistema Nacional de Educación. pág. 6. Carvajal Rodríguez, Cirelda et al. Educación para la Salud en la Escuela. Editorial pueblo y Educación. La Habana, 2000. Colectivo de autores. Documento teórico- metodológico “Hacia una sexualidad responsable y feliz”. Colectivo de autores. Para maestros y maestras. “Hacia una sexualidad responsable y feliz”. Diccionario de la Real Academia Española, disponible en http://buscon.rae.es/draeI/, UNESCO. Terminología de la Educación de Educación de Adultos. Courvoisier. S.A. Suiza en Diccionario Latinoamericano de Educación, en soporte digital. Enciclopedia Microsoft Encarta, 2008. Microsoft Corporation. González Alicia y B. Castellanos. Sexualidad y Géneros: Alternativas para su educación ante los retos del siglo XXI. Martí Pérez, José. Abono. La Sangre es un buen abono. Publicado en el periódico La MINED. Programa Director de Promoción y Educación para la Salud. América Nueva York, agosto de 1883. Tomo 8 de las Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales del Instituto cubano del libro. La Habana, Cuba, 1975, pág. 298. Nerely De Armas Ramírez y otros. Los resultados científicos como aportes de la investigación educativa. Centro de Ciencias e Investigaciones Pedagógicas en soporte digital]. UCP “Félix Varela”, Villa Clara, 2005, pág. 28. López Gómez, Ana Bertha y otros. Educación sexual. Prevención del VIH y otras ITS. Manual para la formación de promotores. pág. 69. López Gómez, Dr.C. Ana Bertha. Estrategia dirigida a la formación de promotores estudiantiles para la prevención de las ITS y el VIH en las universidades de ciencias pedagógicas. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. IPLAC. 2012. Pino Guzmán, María Esther. Diccionario Cubano de Términos de dirección, 2006, pág. 49. S. de la Torre. Estrategias didácticas innovadoras y creativas. Ed. Octaedros. Barcelona, 2002, pág. 21. Valle Lima, Alberto D., Algunos modelos de la investigación pedagógica. La Habana, Cuba, en soporte digital, 2007, pág. 124.
  • 44. 39 9 7 8 9 5 9 1 8 0 8 6 2 2