ORGANIZACIÓN ESCOLAR. RETOS Y PERSPECTIVAS

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Pedagogía 2013 …

Pedagogía 2013

Autores
Dr.C. José Carlos Pérez González
Universidad de Ciencias Pedagógicas
―Conrado Benítez García‖- Cienfuegos
jcperez@ucp.cf.rimed.cu

Dr.C. Odalys E. Fuentes Sordo
Universidad de Ciencias Pedagógicas
―Enrique J. Varona‖ - La Habana
odalysfs@ucpejv.rimed.cu

Dr.C. Reinaldo Requeiro Almeida
Universidad de Ciencias Pedagógicas
―Conrado Benítez García‖ - Cienfuegos
rreq@ucp.cf.rimed.cu

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  • 1. ORGANIZACIÓN ESCOLAR. RETOS Y PERSPECTIVAS Pedagogía 2013 Curso 8 Autores Dr.C. José Carlos Pérez González Universidad de Ciencias Pedagógicas ―Conrado Benítez García‖- Cienfuegos jcperez@ucp.cf.rimed.cu Dr.C. Odalys E. Fuentes Sordo Universidad de Ciencias Pedagógicas ―Enrique J. Varona‖ - La Habana odalysfs@ucpejv.rimed.cu Dr.C. Reinaldo Requeiro Almeida Universidad de Ciencias Pedagógicas ―Conrado Benítez García‖ - Cienfuegos rreq@ucp.cf.rimed.cu
  • 2. ii Edición: Dr. Cs. Gilberto García Batista Corrección: Lic. José Luis Leyva Labrada © sobre la presente edición, sello editor Educación Cubana. Ministerio de Educación, 2012. ISBN 978-959-18-0859- 2 Sello Editor EDUCACIÓN CUBANA Dirección de Ciencia y Técnica Avenida 3ra # 1408 esquina a 16. Miramar, Playa. La Habana. Cuba. Teléfono: (53-7) 202-2259
  • 3. iii Índice Introducción / 1 Principales fundamentos teóricos y metodológicos que sustentan la organización escolar / 4 Ambiente escolar vs organización escolar / 26 La organización escolar en el proceso de dirección escolar/ 30 Preparación para el autocuidado de la salud: intervención pre y postgraduada en la formación de profesores / 32 Recomendaciones para el diagnóstico del estado inicial de la salud del docente / 44 Recomendaciones para la modelación de la intervención y análisis de su factibilidad / 55
  • 4. iv
  • 5. v RESUMEN El presente curso es el fruto del trabajo de sistematización realizado a los diferentes resultados científicos alcanzados por los autores en su formación como doctores e investigadores en las Ciencias Pedagógicas en general y en la Organización e Higiene Escolar como ciencia particular. Se actualizan conocimientos que en este campo han trabajado otros autores estableciéndose los nexos entre algunos indicadores o ejes temáticos que se estudian en esta ciencia. Se transita desde conceptos generales a conceptos particulares y se cierra el curso con la importancia que tiene la Organización Escolar dentro de la dirección educacional y la preparación que debe alcanzar todo docente para ser sujeto activo del autocuidado de su salud.
  • 6. 1 INTRODUCCIÓN La sociedad contemporánea y los requerimientos del futuro imponen a la educación un reto: la formación de individuos capaces de enfrentar el ritmo de la Revolución Científico Técnico. El actual desarrollo científico técnico del país exige una estrecha vinculación entre aprendizaje y organización escolar. En ese sentido se establece como prioridad que debe ser atendida con esmero la organización escolar. Los diferentes niveles educacionales en nuestro país se encuentran en un momento de profundas transformaciones, por lo que exige cambios renovadores también en su organización. De ahí que exista la necesidad de crear un modelo de organización escolar en el que se tenga en cuenta el régimen de vida de los estudiantes y personal docente y propicie el aprovechamiento óptimo de su fondo de tiempo. Desde la dirección de la institución, las acciones serán eficaces y contribuirán al cambio educativo si ayudan a encontrar respuestas adecuadas a: qué, por qué, cuándo, dónde, cómo, para qué y para quiénes cambiar. El éxito del trabajo de dirección de la institución educativa está determinado por el grado de organización alcanzado en él. La organización constituye el aspecto más visible del proceso de dirección; se refiere a la ordenación, colocación, disposición, sistema estructurado según principios preestablecidos, y expresa la idea de normar algo, con el fin de alcanzar objetivos bien definidos. Una adecuada planificación, organización, ejecución y control de las actividades de la institución educativa resulta esencial para la formación y desarrollo de habilidades, hábitos, actitudes, valores y sentimientos. Sobre la base del estudio de los ritmos fisiológicos que ocurren en el organismo de los niños y adolescentes, se tiene en cuenta el tiempo más conveniente para las diferentes actividades, lo que crea mejores condiciones para fortalecer su salud y su correcto desarrollo físico y psicosocial. I. P. Pavlov demostró la importancia del factor tiempo, en el que el organismo responde a una actividad refleja, lo que evidencia la importancia de la distribución correcta, dentro del tiempo, de todos los procesos de vida y del cumplimiento preciso del régimen.
  • 7. 2 Las expresiones fondo de tiempo y presupuesto de tiempo se utilizan indistintamente para referirse al tiempo que emplea una población determinada en realizar un conjunto de actividades. Cuando sobre esta base se analiza la reglamentación de las actividades, se prefieren las expresiones régimen de vida u horario de vida. La organización escolar debe atender a las características de los escolares y tener en cuenta las posibilidades máximas de desarrollo de los alumnos. Investigaciones realizadas en diversos países como Gran Bretaña, Francia, Suecia, Alemania, España y en Cuba, demuestran que los directivos de las instituciones educativas desarrollan una intensa actividad, realizan tareas muy diversas y fragmentadas en un mismo día, están sometidos a muchas interrupciones, dedicando a esas tareas períodos de tiempo muy cortos, con la utilización fundamental de medios verbales, lo que resta atención a la organización escolar. La organización escolar influye en la calidad de la educación tiene como objetivo proporcionar normas para armonizar ambientes, locales, instrumentos, materiales y personas en un proceso secuencia y congruente, a fin de que la orientación pedagógica y didáctica sean eficaces. Pero la organización escolar vista como la organización científica de la vida de la escuela, descansa en un régimen de vida adecuado, que influye en el crecimiento y desarrollo, estado de salud y capacidad de trabajo del educando y sus educadores. La Organización Escolar como espacio para la concreción de la Higiene Escolar Para penetrar en la esencia del estudio de la organización escolar, se impone recordar el concepto de Organización, entendido como: acción y efecto de organizar u organizarse. Asociación de personas regulada por un conjunto de normas en función de determinados fines. Ambas acepciones se complementan, porque en la práctica cotidiana las personas que viven en sociedad y trabajan dentro de ella buscan un modo de organizarse y para ese fin establecen las normas y regulaciones que de acuerdo con su actividad se requiere. La escuela, como institución básica en la sociedad, no escapa a esta regularidad. Ella tiene la misión de educar e instruir a las generaciones más jóvenes
  • 8. 3 de la sociedad, que es en primera instancia la que define las demandas y objetivos que la escuela ha de cumplir en todo el proceso formativo de niños y jóvenes. En la escuela es donde los niños comienzan a consolidar los conocimientos, hábitos y habilidades que en el contexto social y en especial en el seno de la familia van adquiriendo desde sus primeras edades. Diversas opiniones al respecto han sido discutidas a lo largo de la historia, Juan Amus Comenius, considerado padre de la Didáctica, al referirse en su obra Didáctica Magna a cómo debía enseñarse decía “la actividad de enseñar debe estar organizada para enseñar a través de todas las cosas a los hombres”, pero también apuntaba “el maestro, al igual que el artesano, debe conocer la calidad, las propiedades del hombre que él forma”; por su parte Pestalozzi opinaba ―al niño se le puede enseñar de manera provechosa solo si conjuga la enseñanza con la naturaleza del niño” y Ushinki muy acertadamente señalaba “antes de enseñar al niño, es necesario conocerlo en todos sus aspectos”. (Pérez González, 1998) Pero justamente ese conocimiento exacto acerca de las particularidades del niño no puede estar ajeno de las condiciones en las que tiene lugar el proceso de enseñanza aprendizaje en la escuela, de manera que la organización escolar constituye base fundamental para todo el proceso pedagógico que tiene lugar en ella. El entendimiento adecuado de este problema debe verse desde la definición del término Organización Escolar, el que analizaremos más adelante. Desde esta concepción que también puede ser interpretado como un acertado enfoque de la organización escolar a la luz de los nuevos cambios y transformaciones que tienen lugar no solo en la educación cubana, sino también en la que está aconteciendo en Latinoamérica y otras partes del mundo, debemos comprender que el principal elemento de todo proceso pedagógico en cualquiera de sus aristas lo es, sin duda alguna, las personas que participan en este proceso. Corresponde, entonces, analizar desde una visión de integración de sus componentes, al hombre como centro de todo el proceso de desarrollo, siendo este en nuestra opinión uno de los principales retos y perspectivas que tiene que afrontar la Organización e Higiene Escolar, como ciencia y como práctica escolar.
  • 9. 4 PRINCIPALES FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y METODOLÓGICOS QUE SUSTENTAN LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR Al inicio del presente tema se hizo una primera reflexión acerca de la Organización Escolar como espacio para la concreción de la Higiene Escolar. No hay dudas que el buen funcionamiento que se pueda lograr en una institución educativa, parte justamente de la adecuada organización, tomando en consideración las particularidades y características de los escolares que asisten a la misma, por tanto nunca será demasiado todo lo que en materia de organización podamos estudiar y ejecutar. Las investigaciones realizadas y la experiencia ya acumulada, han demostrado que cuando se esta en una institución educativa que cumple con los principales cánones de la organización, el ambiente escolar se torna provechoso y de agrado para todos los participantes en los procesos que van teniendo lugar en el mismo, contribuyendo así, entre otras cosas al adecuado balance de la carga docente, al mejoramiento de la capacidad de trabajo, tanto física como intelectual de los escolares, y por tanto al mejor aprovechamiento y resultados del aprendizaje. Se garantiza la adecuación del régimen de vida, del régimen escolar y el cumplimiento de ambos. El concepto de Organización Escolar Se esta tratando la organización en el campo específico de una institución educativa, que se refiere a un espacio especialmente estructurado y organizado, con objetivos y fines definidos que responde a las exigencias de la sociedad dada. Una mirada a los acontecimientos fundacionales, nos lleva a J, A. Comenio (1592-1670), precursor de la Pedagogía como ciencia, que en su obra clásica Didáctica Magna estableció un símil entre la organización escolar y el mecanismo de un reloj, en estos términos ―una disposición tal de todos cuantos elementos lo integran, en su exacto número, medida y orden, que cada uno de ellos tiene fin determinado y para este fin los adecuados medios y preciso empleo de estos medios; una escrupulosa proporción de unos y otros, y de la debida coherencia entre cada uno de ellos con su correlativo, y mutuas leyes para comunicar y devolver la fuerza”...dar a las escuela una
  • 10. 5 organización que responda al modelo del reloj, ingeniosamente construido y elegantemente decorado." (Comenio, 1983)1 En la comunidad pedagógica cubana se asume la organización, en su sentido más amplio, como ―ordenación, colocación, disposición, sistema estructurado de elementos según principios preestablecidos, Este término expresa la idea de someter a reglas o normas algo en cuestión, con el fin de alcanzar objetivos bien definidos‖. (Corrales, y otros, 1976) 2 Un grupo estimable de autores definen la organización escolar como: ―…la buena disposición de los elementos para educar a los niños por medio de la instrucción‖. Blanco R. 1924 ―Ordenación de los elementos de la escuela para que concurran adecuadamente a la educación de los escolares‖. García H. 1968 ―Su objeto es ordenar todos los elementos que inciden en la función educadora hacia un objetivo claro y concreto: estimular y facilitar el desarrollo de la personalidad de todos los elementos de la comunidad en que está localizada‖. Arribas, 1977 ―…la disposición de los diferentes elementos que concurren en la actividad escolar‖. Hernández Ruiz, S y otros. Organización Escolar, Uthea, México, 1954 ―el objeto de la Organización Escolar es la escuela o institución educativa como lugar donde se realiza la educación formal…‖. Del Pozo, 1978 ―Ordenación adecuada de todos los factores y elementos que confluyen en la vida escolar, a fin de alcanzar mejor los objetivos de educación‖. Moreno, 1978 ―Disponer los elementos de índole personal, material y formal que la constituyen, de manera que contribuyan lo más eficientemente posible, a la consecución de sus propios fines, es decir, a la educación de los niños‖. Maíllo, 1979 1 El subrayado es nuestro. 2 El subrayado es nuestro.
  • 11. 6 Estas opiniones autorales se refieren a la necesidad de la ordenación respecto a la finalidad educativa. Es una visión restrictiva del objeto de estudio de la Organización Escolar. La Organización Escolar adquiere una mayor utilidad y sentido cuando nos movemos en realidades complejas, donde la necesidad de ordenación es importante dada una supuesta mayor dispersión de intereses individuales. Se concuerda con Gairín Sallán J. que el objeto de la Organización Escolar no es el análisis de los elementos en sí mismos (profesor, alumno, espacio, empleo de recursos, etc.) sino en su perspectiva organizacional, en su interrelación con los demás elementos y en función del objetivo planteado. Para este autor la organización escolar se refiere al ―…estudio de la interrelación de los elementos que intervienen en una realidad escolar con vistas a conseguir la mejor realización de un proyecto educativo‖. (Gairín Sallán, 1995) Este autor se refiere a la realidad escolar y no de la escuela, en este caso se esta abordando el término escolar como Institución educativa para identificar a las entidades que se encargan de la educación de los preescolares, escolares, adolescentes, jóvenes y adultos, en todas sus modalidades y tipos, como espacio para el aprendizaje sistemático. La realidad institucional se enmarca y define en realidades más amplias con las que mantiene variadas relaciones. Hay que considerar el entorno y el intorno institucional. El entorno influye en el intorno y permite, en función de sus especificaciones, considerar las diferentes tipologías de instituciones. La sociedad actual reclama un nuevo status y exige una mayor relación institución-entorno debido a la importancia de la educación y la evolución de su propio concepto hacia perspectivas de mayor colaboración y participación. Por ello la necesidad de organizar e integrar globalmente los factores del entorno con los del intorno. La Organización Escolar comprende, por tanto, el análisis de realidades de educación formal y no formal siempre que en ellas haya un proceso sistemático de aprendizaje.
  • 12. 7 La realidad institucional es mucho más amplia, desborda la consideración y ordenación de elementos materiales. Se refiere no solo a los elementos institucionales, sino también a los extrainstitucionales a los que es necesario dar un nivel de organización dado desde la institución. No puede obviarse que la educación es condicionada y condicionante del entorno socio-cultural. Y la consideración de estas realidades permite tipificar, a partir de normas y reglas generales, decisiones particulares o singulares. Así, existen en Cuba disposiciones de Organización Escolar comunes a todo el sistema y otras más particulares para cada subsistema de Educación las que a su vez se particularizan en tipos de instituciones y que requieren singularidad en función de los diferentes contextos de realización. La Organización Escolar al abordar realidades socio-culturales se refiere a fenómenos complejos y dinámicos y ella misma debe tener este enfoque científico para estudiarlos debidamente. Existe por tanto un texto para la Organización Escolar y se requiere la consideración del contexto para la adecuación y concreción de las políticas educativas. Su inobservancia implica una materialización dogmática y autoritaria de la dirección. La conceptualización del objeto de la Organización Escolar se refiere a la interrelación de todos los elementos y factores, incluidos de manera especial los humanos, proporcionando normas para armonizar ambientes, locales, instrumentos, materiales y personas en un proceso secuencial y congruente a fin de que la orientación pedagógica y didáctica sean eficaces; porque estamos hablando de un sistema, que como todos los demás en la Dirección, tiene una base objetiva y una concreción subjetiva. Si los objetivos, los elementos estructurales, el contenido, sus interrelaciones, las decisiones de Organización Escolar no actúan como sistema; si ella misma no se concibe en términos de sistema, su objeto se reduce y resulta insuficiente. La institución educativa es un sistema abierto, precisamente por su interrelación con el entorno. La política educativa concretada en el currículum escolar, se integra por perfiles necesarios a la sociedad que la diseña; y requiere ser contextualizado a los distintos escenarios territoriales donde se materializa. La institución educativa tiene que tomar del entorno intereses y necesidades, proyectar y organizar su labor de manera que los satisfaga.
  • 13. 8 La institución educativa sirve a la sociedad que la establece y retribuye a ella un egresado de acuerdo con sus expectativas y necesidades, de manera que reproduzca el modelo social, enriquecido por la praxis y permita, en un ciclo continuo y progresivo, su transformación y avance. ―Nuestra sociedad ha adquirido conciencia de un necesario redimensionamiento del sistema organizacional de la escuela. Urge lograr realmente un cambio en el grado de conocimiento y consideración proyectiva, en la concepción organizacional de la labor escolar; entre otros, en la relación con los agentes educativos, el diseño del currículum, la organización funcional, el uso de recursos, la extensión de los servicios, el perfeccionamiento de los soportes profesionales, la capacidad para identificar e incorporar nuevas formas de trabajo, la redefinición de estrategias y de la cultura que se genera‖. (Ugalde Crespo, 2001) Diferentes autores se han referido en sus obras a esta necesaria relación escuela-entorno: ―La Organización Escolar planifica la interrelación más adecuada de todos los elementos que la componen con vistas al fin previsto. Tales elementos constituyen el entorno y el intorno escolar‖. (Fernández, 1981) ―…la escuela tiene relaciones con la comunidad circundante en su conjunto y con determinadas entidades, fuerzas y organizaciones externas (familias, autoridades locales, asociaciones de diversa índole, empresas, etc.). Esta vinculación influye necesariamente sobre la organización del centro docente en forma y grado tales que muchos de sus aspectos organizativos responde a las exigencias exteriores…‖ (De la Orden, 1986) Otro ámbito de análisis de la Organización Escolar se aprecia en estos criterios autorales: ―Entendemos la Organización Escolar como ordenación de realidades específicas‖ (Gairín Sallán, 1996). Este autor rechaza el sentido suprainstitucional que le otorgan Dienzeide (1983) o Arturo De la Orden. ―…la organización escolar hace referencia a dos niveles; por un lado, al sistema educativo formal en su conjunto y; por otro, al
  • 14. 9 centro docente que constituye un subsistema organizativo semiautónomo.‖ (De la Orden, 1986) Esta definición de De la Orden identifica un campo mucho más amplio para la Organización Escolar, referido también al funcionamiento de los sistemas educativos, como concreciones de una política dada nacional o territorial. Se asume la Organización Escolar como una disciplina científica perteneciente al campo de la Dirección Científica Educacional y por tanto tiene como marco teórico conceptual de referencia aquellos presupuestos que le son necesarios: leyes, principios, contenidos, métodos de investigación o estudio, formas de control y evaluación provenientes de la Pedagogía y de la Dirección Científica Educacional. Mas ella no determina las formas de actuación de los elementos humanos dentro del sistema de dirección, sino que su concreción contextual resulta de la cosmovisión y concepción teórico-metodológica y práctica de los sujetos dirigentes de los procesos. La Organización Escolar se convierte entonces en un saber esencial para el trabajo de los directivos y sus colectivos a fin de lograr el cumplimiento de los objetivos trazados. La complejidad y dinámica social argumentan la necesidad de considerar la Organización Escolar no solo como una disciplina que se expande y diversifica en su contenido, sino que a la vez se delimita en un campo singular dentro de la Dirección Científica Educacional; por tanto una disciplina muy interrelacionada con las teorías de los sistemas, de la contingencia y del riesgo; cada vez más relacionada con diferentes campos del saber humano y con diferentes modalidades educativas (como formas organizativas y como instituciones específicas) para concretar en la praxis la política educacional nacional. El término organización escolar se puede tratar desde diferentes aristas, como ya demostramos en el primer epígrafe de este material: desde las Ciencias de la Educación, o desde la escuela, a nivel teórico o a nivel práctico. No cabe duda que una definición precisa es necesario darla teniendo en cuenta diferentes puntos de vista. La Organización Escolar es actualmente un campo del saber educacional en pleno proceso de redimensionamiento. Para muchos
  • 15. 10 autores consultados3 la Organización Escolar por su contenido cuyo estudio científico pretende la teoría y la práctica organizativas y, por el marco institucional en que se aplica ―define su núcleo temático en un ámbito interdisciplinario‖ (Martín-Moreno Cerrillo, 1996). La Organización Escolar, es un término que implica funcionalidad. Cualquier sistema puede disponer de determinados recursos materiales y financieros, mas no son ellos los que determinan esencialmente la calidad de la Organización Escolar, sino las decisiones de su empleo, la competencia de los elementos humanos que en él intervienen. Epistemológicamente ha trascurrido un proceso histórico-cultural en el que se han ido acumulando e integrando diferentes y/o sucesivos enfoques relacionados con referentes teóricos procedentes de la política educacional, la teoría de la educación, la teoría del currículum, la teoría del cambio, la teoría de la organización, las teorías de la gestión (Hoyle, 1986) a las que podría añadirse las teorías didácticas, de la dirección científica del trabajo; de la educación y formación de la personalidad y su orientación profesional. Es obvio pues, el complejo contexto epistemológico para caracterizar el ámbito disciplinario de la Organización Escolar que se encuentra en un punto de intersección entre las dimensiones educativa, organizativa y administrativa de la institución educativa, en lo institucional y lo extrainstitucional. En la concepción de los autores, la Organización Escolar tiene su campo de estudio muy concreto en el estudio integral de la organización del proceso pedagógico en la institución educativa en sus diversas relaciones y que define su contenido a partir del ordenamiento de las acciones de la actividad educativa institucional para el cumplimiento exitoso de los objetivos trazados y para el perfeccionamiento continuo de las realizaciones educativas referidas a la formación de los educandos. Cuando se habla de organización escolar esta debe ser entendida como el funcionamiento óptimo de la institución para el logro de sus objetivos donde quedan implicados todos los recursos existentes 3 Martín-Moreno Cerrillo, Q. 96; Gairín-Sallán 96; Colectivo de autores del MINED 84; Muñoz y Román, 89; Borrell, 88; Beltrán, 91; Pozner, 95.
  • 16. 11 utilizados de forma racional. La organización escolar debe atender a las características de los escolares y tener en cuenta las posibilidades máximas de desarrollo, como ya explicamos con anterioridad. Para ello en la organización de la vida de la institución educativa deben atenderse:  Los principios generales de la educación, de la dirección y los objetivos estatales.  El diagnóstico integral de la escuela y la comunidad.  Las prioridades y la proyección estratégica elaborada en cada instancia de dirección.  Las aspiraciones del modelo de escuela en cuestión, los objetivos de cada nivel y grados.  El contenido, métodos y los estilos de dirección.  La creación de un ambiente adecuado en el que se desarrolle el proceso educativo.  El rol del docente en la dirección del proceso educativo en la clase y otras formas organizativas.  Las formas de organización más racionales atendiendo al cumplimiento de lo orientado y la aplicación creadora en las condiciones existentes.  El papel de las organizaciones políticas y de masas en la escuela y en la comunidad.  El protagonismo estudiantil en la toma de decisiones. Constituye una necesidad objetiva el hecho de que los directivos, funcionarios, maestros, profesores y todo el personal que interviene en la dirección del proceso pedagógico comprendan la importancia de lograr una organización científica del quehacer escolar. Para fundamentar científicamente la organización escolar se hace necesario considerar los contenidos de la Higiene Escolar que incluye:  Normalización de la actividad docente.  Duración del trabajo docente.
  • 17. 12  La carga docente y su distribución en el plan de estudio, los programas, en el horario y en la clase.  Higiene de la comprobación de los conocimientos, las habilidades y los hábitos.  Organización higiénica de la tarea.  Requisitos higiénicos para el uso de los métodos, medios y materiales de estudio.  Puesto de trabajo del escolar. No menos importante resulta la atención priorizada que se debe dar a la Carga Docente, definiendo a esta como el volumen de actividad docente que expresada en cantidad, profundidad y complejidad se le planifica al estudiante en una unidad de tiempo. Expresa lo que tiene que cumplimentar el estudiante, lo que debe aprender y hacer para lograr los objetivos educacionales planteados. Dentro de los factores que influyen en la carga docente óptima, se plantean: El nivel de complejidad de la información. La duración del trabajo docente. La distribución de las actividades y su complejidad. Requisitos higiénicos para la confección del horario docente. Planificación y organización de los recesos. Descanso activo. Importancia del Régimen de Vida en la organización científica de la escuela La organización científica de la vida de la escuela descansa en un régimen de vida adecuado del educando, el que influye en su crecimiento y desarrollo, estado de salud y capacidad de trabajo. En diferentes etapas de la sociedad los hombres de ciencia de cada momento histórico social se han preocupado por resolver las más importantes tareas educativas y de salud de las nuevas generaciones. Todas estas tareas de forma directa e indirecta tienen que ver con el
  • 18. 13 problema de la carga docente y capacidad de trabajo del organismo humano. Dicha preocupación surge históricamente con el inicio de la enseñanza sistemática de los siglos X y XI. En el siglo XIX fisiólogos, médicos y pedagogos de diferentes países dedicaron sus esfuerzos al estudio del régimen de vida de los escolares, la carga docente a que estaban sometidos, el estado de salud y la dinámica de la capacidad de trabajo. A partir de ese momento comienzan a aparecer rigurosos experimentos controlados al respecto. Así surge la Higiene Escolar como disciplina científica encargada de conocer las posibilidades y mecanismos de adaptación de los niños y adolescentes a las actividades docentes y educativas y por ello responsabilizadas de establecer las formas correctas y racionales de organización del proceso docente–educativo para preservar la salud y las potencialidades educativas de las nuevas generaciones. Así, por ejemplo, A. Key realizó estudios sobre el régimen de vida, en 1879; I. Asicorqui realizó investigaciones sobre la capacidad de trabajo. El higienista de la antigua Unión Soviética F.K.Teliatnik fue uno de los primeros en estudiar el método de la dosificación del trabajo en el año 1897. Los conocimientos de las leyes más generales que rigen la actividad nerviosa superior y las características tipológicas y por edades del sistema nervioso central, así como la actividad nerviosa superior de los niños, adolescentes y jóvenes dan la posibilidad a los higienistas de interpretar y perfeccionar el proceso docente – educativo en que participan alumnos y profesores. Momento significativo en el decursar histórico como ciencia lo tiene el aporte dado por I. Pavlov (1849 – 1936) cuya doctrina fisiológica imprime un extraordinario impulso al desarrollo de la higiene, prestando en la misma primordial importancia a la interrelación del organismo con su medio circundante (Ferreiro Gravié, 1983). A partir de los años 40 del siglo XX comenzaron a divulgarse ampliamente los datos recopilados por la anatomía y fisiología del desarrollo y las peculiaridades morfofuncionales que condicionan la actividad vital del organismo en las diferentes etapas del desarrollo ontogenético. Sin estos conocimientos sería imposible el desarrollo alcanzado por la
  • 19. 14 higiene escolar y las investigaciones acerca de la capacidad de trabajo, la carga docente y el régimen de vida. El organismo humano no es la simple suma de diferentes órganos y sistemas, estos se relacionan íntimamente entre sí y posibilitan el trabajo del organismo en conjunto; además, su actividad se encuentra en estrecha relación con el ambiente. Muchos aspectos de la vida están sometidos a ciclos, o sea, tienen un ritmo variable, las funciones del organismo humano tienen lugar de acuerdo con un ritmo diario de 24 horas, dentro de él oscilan varios procesos orgánicos (cardiovasculares, renales, digestivos, etcétera). El ritmo diario es una propiedad intrínseca del organismo, por lo que todos los procesos vitales están sujetos a oscilaciones, que responden a determinadas leyes expresadas en unidades de tiempo, tales como días, semanas, mes, año, a consecuencia de la relación existente con los ritmos geofísicos del ambiente (Ferreiro Gravié, y otros, 1986). Por lo cual cada actividad anterior prepara el organismo para la realización de la próxima. El reflejo elaborado a tiempo, siguiendo un orden determinado, actúa favoreciendo la actividad del organismo en un régimen correcto, donde se tenga en cuenta la carga docente según la edad y tipo de enseñanza. El cumplimiento estricto del horario de vida garantiza la satisfacción correcta y a tiempo de todas las actividades fisiológicas, como planteara Nina Sacarina, científica de la antigua URSS: ―Constituye una condición imprescindible no solo para su desarrollo físico sino también para garantizar un comportamiento equilibrado y un estado de excitabilidad óptima de la corteza cerebral (Nada más importante... de lactante a preescolar. ¿Cómo organizar la vidad del niño en la casa?, 1977). Siguiendo un régimen reglamentado observamos que dormir en el mismo horario favorece la conciliación del sueño. Para la higiene del sueño la primera norma es tener horas regulares para dormir, entre otras condiciones. Durante el mismo, la mayor parte de la energía orgánica es utilizada en los procesos de recuperación. La insuficiencia del mismo cuando se prolonga, produce una serie de alteraciones orgánicas, que repercuten en las necesidades del individuo en todos los órdenes.
  • 20. 15 La alimentación en horas fijas además de garantizar un buen apetito favorece una digestión normal. En estudios realizados se citan como factores predisponentes de las enfermedades digestivas, los desórdenes en la higiene de la alimentación (Serdiukouskov, 1983). Es una de las necesidades y preocupaciones fundamentales del ser humano y uno de los factores determinantes en el desarrollo de la sociedad, dada la repercusión que tiene sobre la salud, la capacidad de trabajo intelectual y el trabajo muscular (Alvarez Toste, 1987). Las actividades laborales siempre a las mismas horas conducen a una concentración más rápida. Se plantea, además, que el mejoramiento del estado del sistema nervioso central ocurre bajo la acción de un régimen racional de estudio, descanso, sueño nocturno continuo, así como la estancia al aire libre. Los desajustes en el régimen de vida repercuten negativamente en el estado de salud de los escolares, señalándose estos dentro de los riesgos psicosociales de la salud del escolar hasta la adolescencia. La duración del trabajo intelectual determina cambios funcionales en el organismo y se afectan en mayor o menor medida los demás elementos del régimen diario, el equilibrio emocional y la capacidad de trabajo, sobreviniendo la sobrecarga de trabajo. Entonces se obliga al niño o adolescente en medida creciente a dejar de vivir en natural armonía con los cambios del ritmo diario (Ferreiro Gravié, y otros, 1986). Todo lo anterior, permite asegurar que resulta de vital importancia la atención que hay que dedicar al tiempo libre de los niños, adolescentes y jóvenes, el cual debe concebirse estrechamente vinculado a la vida escolar, respetando su utilización racional tanto por los estudiantes como por los responsables de organizar la vida de estos. Con el ingreso a la escuela las actividades de estudio ocupan un tiempo importante de la vida del estudiante; pero si deseamos un desarrollo armónico y una vida sana, es necesario el balance de las actividades, así como estimular distintas formas educativas y recreativas que permitan utilizar adecuadamente el tiempo libre. La actividad fundamental en el proceso de enseñanza–aprendizaje lo constituye el estudio, al respecto Tomás A. Edisson expresó: ―El genio es inspiración en un 1% y en un 99% transpiración‖, es decir, fruto de sudores. Es imposible lograr un aprendizaje adecuado sin estudio. El
  • 21. 16 estudio es sinónimo de esfuerzo intelectual (Báxter Pérez, 1988). Tiene gran importancia en la adquisición de conocimientos la tarea de estudio, pues durante la solución de la misma, los alumnos descubren el origen del objeto integral estudiado y utilizándolo, reproducen mentalmente este objeto, por lo que realiza un cierto microciclo de ascensión de lo abstracto a lo concreto como vía de asimilación de los conocimientos teóricos (Dávidov, 1988). Dentro del régimen de vida, como uno de sus elementos se encuentran las actividades extraescolares, entre ellas: deportivas, musicales, círculos de interés, etc. El deporte constituye un elemento de gran importancia, puesto que mediante su práctica sistemática el hombre mantiene e incrementa su potencial de energía activa. El ejercicio higiénico significa regularidad. Es necesario en todas las edades, pues favorece en el individuo el alcance de mayor rendimiento, coadyuva al mantenimiento de la lucidez mental, la capacidad funcional y la movilidad física posibilitando además un buen desarrollo psicológico y un crecimiento y desarrollo óptimo (Rubalcaba Ordaz, y otros, 1989). El estudio y la profundización de los conocimientos en torno al régimen de vida, nos permite considerar a este como el sustrato o base material sobre el cual debe erigirse todo el sistema de influencias positivas a recibir el educando en condiciones determinadas para el logro de los objetivos deseados, pues, además de resguardar su salud propicia el desarrollo físico, favorece la formación de hábitos y habilidades para resolver por sí mismo de manera creadora la distribución y organización del tiempo, también permite el desarrollo de cualidades y contribuye al aumento de la capacidad de trabajo, tanto mental como física; a la vez que garantiza en su adecuado estructuración un correcto comportamiento de la carga docente de los estudiantes en virtud del tipo de enseñanza y edad de estos. Por tanto, el régimen de vida es considerado por diferentes autores, como el sistema de tareas que se realizan en una unidad de tiempo con un orden y frecuencia adecuada de acuerdo con las características del escolar o su grupo. La evaluación del régimen para el estudio de la carga general a que están sometidos los niños, adolescentes y jóvenes en las instituciones educativas debe ser un componente esencial.
  • 22. 17 El régimen de vida debe atender una serie de principios higiénicos, ellos son: Organización prefijada de las actividades. Alternancia racional y sistemática de las actividades. Dosificación de la carga física e intelectual. Cuando se habla de organización prefijada se refieren tanto al tiempo de duración como a su planificación rigurosa. La alternancia debe atender a la secuencia, frecuencia y sistematicidad de manera que se puedan desarrollar hábitos adecuados. Alternar el trabajo físico e intelectual, el trabajo y el descanso es una condición necesaria. La dosificación incluye el hecho que las cargas físicas e intelectuales deben suministrarse atendiendo a las posibilidades funcionales de los escolares. Sería tan insuficiente que estuvieran por debajo como por encima del nivel de desarrollo alcanzado en cada etapa. El régimen de vida del escolar abarca el conjunto de actividades que son realizadas en la escuela y en la casa, de ahí la importancia de su coordinación Lo anteriormente planteado permite afirmar que el régimen de vida del escolar científicamente estructurado se caracteriza por: Incluir un conjunto de actividades de diferente naturaleza. Abarcar las tareas en una unidad de tiempo. El establecimiento de relaciones de coordinación y subordinación entre los diferentes tipos de actividades Cumplir normas higiénicas para cada tipo de actividad y para el conjunto. Una fundamentación científica basada en los ritmos biológicos y la organización del estudio y el trabajo. Los componentes típicos del régimen de vida independiente de la edad, el sexo, o el tipo de escuela son: el sueño; las actividades docente- educativas; las actividades extradocentes, de alimentación, de aseo personal, de traslado, actividades en el hogar, del tiempo libre y la recreación y actividades político–ideológicas que por su papel formativo ocupan un lugar importante en la vida del escolar.
  • 23. 18 Desde el punto de vista práctico la correcta organización del régimen de vida debe atender los siguientes factores: Las potencialidades y particularidades del desarrollo morfofuncional por edades que le permitan al escolar enfrentarse con éxito a las actividades propuestas. Los efectos fisiológicos que provoca cada actividad. Es necesario tener en cuenta el consumo energético que ocasiona las diferentes actividades a que se enfrentará. El presupuesto real de tiempo de que se dispone atendiendo a las normas existentes. Las condiciones materiales existentes. Cantidad y calidad de las instalaciones, de los locales, del equipamiento, las condiciones de vida y de trabajo en general. Atender a los principios higiénicos del régimen. Estudios realizados con anterioridad en nuestro país han demostrado que de todas las actividades realizadas por un estudiante dentro de la jornada escolar, algo más del 85% es trabajo intelectual, por lo que conociendo el tiempo empleado para dichas actividades y lo que representa en su régimen diario se requiere de determinado nivel de producción de energía y poder de economizarla para enfrentarla con éxito. De gran importancia es la organización del régimen diario, teniendo en cuenta que la corteza cerebral se fatiga fácilmente y que esta fatiga comienza a manifestarse por la disminución de la capacidad de trabajo intelectual, lo que constituye ser un signo de sobrecarga docente. Al aparecer los primero síntomas de fatiga si no ocurre un descanso, se puede llegar al agotamiento, estado patológico irreversible que afecta al hombre. No existe un límite preciso entre la fatiga física y la mental, ya que no hay trabajo físico sin la intervención del sistema nervioso central y viceversa; por tanto alternar el trabajo físico y mental es premisa fundamental para el desarrollo normal del cerebro. Su capacidad de trabajo será mayor cuanto más formado tenga los hábitos que significativamente aligeren la actividad de su sistema nervioso. Con el
  • 24. 19 aumento del entrenamiento, la acción del individuo se automatiza y el gasto de energía se reduce. En los estudios realizados por los autores de este curso y otros autores en la última década del siglo pasado se arribó a la conclusión que al estudiar la capacidad de trabajo intelectual de los niños y adolescentes esto había que hacerlo con una visión integradora donde se registraran diferentes indicadores que permiten evaluar el comportamiento del régimen de vida y a partir de este los niveles de capacidad de trabajo y carga docente a la que son sometidos los estudiantes en los diferentes niveles de enseñanza. El análisis del mismo, bajo la óptica de lo biopsicosocial que caracteriza al hombre, nos conduce al planteamiento de que este indicador se inserta en una relación dialéctica de lo psicológico con lo social, por cuanto el régimen de vida de un individuo no es más que la consecuencia de su adaptación y actuación en el medio o entorno donde desenvuelve sus actividades las que revierten en la formación de la estructura psicológica de su personalidad. (J. Machado Salvador, 1991). Higiene del proceso docente – educativo. Horario docente Una de las condiciones para la conservación la capacidad de trabajo de los escolares en un nivel alto durante el día y la semana, lo constituye la estructuración racional del horario docente. Las investigaciones de fisiólogos e higienistas han demostrado que un horario docente bien estructurado debe atender a la dinámica de las funciones del organismo, así como a la capacidad de trabajo tanto intelectual como física. Es ampliamente difundida la idea de que la estructuración racional del horario docente debe considerar la alternancia de las asignaturas fáciles con las difíciles, sin embargo resulta muy difícil determinar criterios suficientemente objetivos para ello. En la literatura se indica que la dificultad de una asignatura para el estudiante está determinada además por sus disposiciones y capacidades individuales. De ello se infiere que la alternancia de las clases debe capacitarlo para cambiar de una actividad intelectual a una física.
  • 25. 20 Una valoración pedagógica y psicológica de las asignaturas debe considerar el diagnóstico de los escolares, el tipo de contenido, los métodos y medios de enseñanza utilizados, las formas organizativas y las condiciones de trabajo, entre otros. Por esto, para la estructuración de los horarios de acuerdo al criterio de los pedagogos deben planificarse a lo largo del día distintas asignaturas. En los trabajos de S. M Grombaj se hace un intento de diferenciar la dificultad de la asignatura y su fatigabilidad, es decir el efecto de la carga de la clase en el estado funcional del organismo reflejado en su capacidad de trabajo. Como se observa, la dificultad es la valoración subjetiva del grado de complejidad del contenido, y la fatigabilidad el efecto de la clase en su totalidad sobre el nivel de capacidad de trabajo. Las manifestaciones más desfavorables se evidenciaron después de las clases en que los alumnos se enfrentaron por primera vez al contenido. Por ejemplo: en 4to grado fue Historia, en 5to Matemática, en 6to Lengua Española. Los datos obtenidos en otros grados corroboran que después de concluidas las clases de Matemática existe un mayor nivel de fatiga en los escolares, por lo que se recomienda que esta asignatura se ubique en los horarios de mayor nivel de capacidad de trabajo. Consecuentemente para la elaboración del horario es necesario conocer en qué grado y a qué asignaturas es necesario dar preferencia, es decir situarla en horarios de alta capacidad de trabajo. Teniendo en cuenta lo planteado anteriormente, en la estructuración del horario escolar se han de considerar los aspectos esenciales siguientes: considerar el comportamiento de la capacidad de trabajo según su dinámica y los niveles de fatiga, que esté centrado en el alumno y por lo tanto atienda sus necesidades formativas individuales a partir del diagnóstico integral (docente, social, cultural, político y de salud), la disponibilidad de locales, aprovechar las áreas exteriores, alternar las asignaturas durante el día y la semana,
  • 26. 21 concebir las actividades del horario nocturno, así como los sábados y domingos, entre ellas: tiempo de máquina, actividades recreativas, deportivas, culturales, de trabajo socialmente útil, proyección de videos, entre otras, las potencialidades del maestro o profesor del grupo y del claustro, las potencialidades de las instituciones de la comunidad. Capacidad de trabajo del escolar y el adolescente. La fatiga escolar. Causas y prevención Históricamente un tema de discusión entre profesores y maestros ha sido, es y será el relacionado con la capacidad de trabajo mental de sus estudiantes, lo que ha provocado profundas y divergentes discusiones entre los pedagogos de ayer y de hoy y quizás ello se deba al hecho mismo de que en la actualidad no es correcto hablar de organización escolar si no tomamos en cuenta como parte del diagnóstico integral de los escolares el comportamiento de la capacidad de trabajo mental y físico de estos. Por las investigaciones realizadas en la antigua URSS por M. B. Antropova y S. M. Grombaj en el período 1978 - 1983 relacionadas con las cargas físicas y factores del ambiente escolar; y en Cuba por Dr. Ramón Ferreiro Gravié, Dra. Mercedes López y Celia Pérez, entre 1979 y 1995, dedicadas fundamentalmente a la determinación del crecimiento y desarrollo con su correspondiente capacidad de trabajo mental y el comportamiento de la dinámica de esta en escolares de diferentes niveles de enseñanza, se ha podido arribar a planteamientos que hoy permiten establecer en una gráfica el comportamiento de esta a lo largo de un día y más estrictamente en 45 minutos de actividad docente continua. El hecho mismo que permite su representación gráfica nos brinda la posibilidad de plantear las curvas de capacidad de trabajo como ritmos circadianos y ultradianos en momentos determinados de la clase. Resulta pues conveniente analizar las diferentes definiciones que en relación con la capacidad de trabajo han emitido otros autores: El Dr. Ramón Ferreiro Gravié en su libro Higiene de los niños y adolescentes plantea que "La capacidad de trabajo es un concepto
  • 27. 22 evidentemente fisiológico que alude tanto al individuo como una unidad y un todo único como a cada uno de los órganos y sistemas de órganos, considerando, además, la capacidad de trabajo como la posibilidad máxima que tiene el organismo o uno de sus sistemas, de cumplir determinada actividad en un tiempo determinado y con la calidad requerida". M.V. Antropova define la capacidad de trabajo como la posibilidad que tiene un individuo en un momento determinado de desarrollar la energía necesaria que demanda una tarea o actividad y cumplirla con éxito. Es la posibilidad funcional de transformar y economizar energía necesaria a partir de variaciones bioquímicas a nivel de músculos y neuronas corticales. Por su parte la Dra. Mercedes López en su trabajo Capacidad de trabajo mental en niños de edad preescolar, publicado en 1995 en el libro Estudio sobre las particularidades del desarrollo del niño preescolar cubano, la define como la capacidad de desarrollar el máximo de energía y de economizar su utilización para lograr los objetivos planteados, ya sean estos de naturaleza física o mental. Héctor Brito Fernández, en su artículo ―Hábitos, habilidades y capacidades‖ plantea que la función reguladora de lo psíquico se manifiesta en un doble aspecto: como regulación inductora y como regulación ejecutora. La primera es la que determina la actividad a realizar (su incentivo y dirección). Incluye fundamentalmente la esfera afectiva y motivacional del sujeto. La segunda determina que la actividad se efectúe en consonancia con las condiciones en que se desarrolla. Precisamente en la esfera de la regulación ejecutora podemos incluir los conocimientos, hábitos y habilidades, y cuando analizamos esta forma de regulación de la actividad a nivel de la personalidad nos referimos a las capacidades: "Las capacidades son particularidades o propiedades psicológicas de la personalidad que constituyen una condición para la realización exitosa de una actividad dada". Como se puede observar en las definiciones dadas por R. Ferreiro, M. López y M. Antropova se aprecia de una u otra forma coincidencia en que "La capacidad de trabajo implica la posibilidad energética de un
  • 28. 23 organismo en una fase determinada de su crecimiento y desarrollo de enfrentarse a una tarea, realizarla tanto cuantitativa como cualitativamente en determinadas condiciones". Evidentemente esta forma de concebir la capacidad de trabajo la limita a un plano estrictamente fisiológico, pues se pone como condición la necesidad de existencia de un potencial energético, que si bien es cierto resulta básico para la ejecución de cualquier actividad física y/o mental; es también necesario tener en cuenta otros factores de la relación sistema-sistema o sistema-medio, como es el caso de la regulación psíquica como forma de reflejo de la realidad objetiva donde se desarrolla la actividad del hombre. Sin embargo, limitar sólo al plano psicológico la interpretación de la capacidad de trabajo como sucede en la definición ofrecida por Héctor Brito Fernández, sería reducirla sólo a un reflejo psíquico, sin considerar que este último tiene como base material las estructuras del SNC que requieren de energía para su normal funcionamiento. La capacidad de trabajo, como potencial energético con que cuenta un individuo para realizar exitosamente una tarea, no es constante, sino que cambia ritmáticamente aumentando o disminuyendo, mediante la cual se muestran cualidades o rasgos de la personalidad a través de la actividad nerviosa superior que posibilita no sólo la recepción, el análisis y almacenamiento de la información, sino también la programación, ejecución y control de su actividad, donde se pone de manifiesto, además, lo emocional y volitivo a través de los fenómenos psíquicos como la atención, la concentración y el esfuerzo. Todo lo anterior, ha permitido entender la capacidad de trabajo como la potencialidad biológica que tiene todo organismo que en equilibrio con su ambiente intercambia energía e información, en función de lograr con éxito una actividad - física o mental- propuesta. La capacidad de trabajo física y/o mental puede verse disminuida por una enfermedad o presencia de estrés, entre otras causas, y entonces el rendimiento se ve afectado, apreciándose así la unidad biopsicosocial del hombre en su relación dialéctica sistema-medio. Otro aspecto importante a considerar dentro del análisis acerca de la capacidad de trabajo de escolares tiene relación con la presencia o aparición de la Fatiga, cuyo término se define desde diferentes puntos
  • 29. 24 de vista. La definición más frecuente, según se expresa por el Colectivo de Autores, 2001. Selección de Temas de Fisiología del Desarrollo e Higiene Escolar, indica la disminución temporal de la capacidad de trabajo en correspondencia con la actividad realizada. Estos mismos autores señalan que la fatiga va precedida por una sensación subjetiva de cansancio, cuando esta se acumula conduce a la extenuación del organismo. La extenuación se manifiesta por la alteración del sueño, la pérdida de apetito, dolor de cabeza, indiferencia por los hechos que ocurren, disminución de la memoria, de la atención y, en consecuencia del rendimiento académico del escolar, así como la resistencia del organismo a las influencias desfavorables del ambiente. El personal docente puede conocer a tiempo cuál o cuáles de sus estudiantes está presentando síntomas de fatiga. Basta con mantener un estricto control en la observación de las actividades docentes en la que están participando sus estudiantes, pues siempre hay signos que indican tempranamente la aparición del estado de fatiga de los estudiantes. Los autores ya referidos en este propio trabajo proponen los cambios que se producen en presencia de fatiga y por tanto son indicadores que bien conocidos por los docentes permite diagnosticar la presencia o no de la fatiga, como se presenta a continuación: Como precisión necesaria se debe señalar de acuerdo con los criterios de Batista, G y otros (2001) que: Disminución cuantitativa. Disminución cualitativa. Insuficiente coordinación de los procesos relacionados con la ejecución del trabajo. Cambios en la capacidad de trabajo Reacciones visomotoras Agudeza auditiva Sensibilidad táctil Coordinación de movimientos Secreción de sustancias en la orina, sangre, etc Cambios en el estado funcional de diferentes sistemas, relación con el tiempo. Cambios hormonal es Cambios en los distintos sistemas que surgen en el desarrollo de la fatiga Criterio s objetivo s para el diagnós tico y valoraci ón de la fatiga
  • 30. 25 La fatiga es un fenómeno fisiológico temporal del organismo que es provocada por la realización de un trabajo intenso y prolongado El origen de la fatiga está dado por su eslabón central: los centros del sistema nervioso. Su importancia biológica radica en la reacción de defensa y de estímulo. En la valoración del nivel de fatiga es necesario prestar atención al carácter de la ejecución del trabajo y, al mismo tiempo, a una serie de indicadores externos e internos. El conocimiento de los niveles de fatiga de los estudiantes en su dinámica, le permitirá al personal docente, dirigir con fundamentos científicos el proceso educativo, tanto en la clase, como en cada institución. Factores de riesgo para la calidad del aprendizaje Múltiples pudieran considerarse los factores de riesgos que de una u otra manera pueden afectar el proceso docente – educativo y por consiguiente la calidad del aprendizaje, si consideramos el carácter multifactorial que tiene la educación como proceso pedagógico continuo. El análisis realizado, en este mismo trabajo, de los diferentes aspectos considerados dentro la organización higiénica de la actividad docente, nos permite señalar que la calidad de la educación como resultado final de todo el proceso pedagógico transita por el peligro eminente de descender en virtud de las afectaciones que se puedan producir en cualquiera de los eslabones que integran la organización higiénica de la actividad docente, lo cual puede manifestarse desde una mala concepción del horario docente e incumplimientos sistemáticos del régimen de vida de los escolares, hasta la presencia de patologías crónicas no trasmisibles que puedan estar provocando la ausencia a clases de los estudiantes. Está demostrado por otros estudios (Pérez González, 1998) que el no cumplimiento de los horarios de sueño y descanso atendiendo a la edad y sexo de los estudiantes puede ser causa de la perdida de atención durante el momento de la clase; de igual modo el incumplimiento de las normas de alimentación, con énfasis en el desayuno escolar, son causas de pérdida de concentración, al experimentarse una disminución
  • 31. 26 de la glucosa en sangre por la pobre ingestión de alimentos nutritivos esenciales. Factores físicos del ambiente son también condiciones propicias para la disminución de la calidad del aprendizaje; tal es el caso de la falta de iluminación en las aulas y locales donde los estudiantes realizan sus principales actividades docentes, falta de espacio físico en aulas y laboratorios con inapropiada fuente natural de ventilación. De igual modo, el no respeto a las normas ergonómicas que deben ser tenidas en cuenta en los diseños de laboratorios de computación, aulas con medios audiovisuales para la enseñanza, mobiliario escolar en correspondencia con la talla, edad, sexo y grado escolar, son entre otras causas para el surgimiento de afectaciones físicas en los estudiantes que de no ser atendidas a tiempo pudieran originar cambios bruscos en el estado de salud de los niños, adolescentes y jóvenes y convertirse inclusive en enfermedades crónicas no trasmisibles. En resumen, se puede plantear que los requisitos y condiciones que desde el punto de vista higiénico deben estar presentes en el momento de diseñar la organización escolar de todo el proceso docente educativo, pueden convertirse en factores de riesgos si no se consideran en toda su dimensión y se cumplen con estas en el momento de planificar, organizar, ejecutar y controlar la actividad docente. Lo que en un momento determinado por estar bien organizado y estructurado tomando en consideración los indicadores de salud y normas higiénicas para su aplicación facilita el aprendizaje activo y desarrollador de los escolares, puede convertirse en un factor de riesgo y atentar contra todo el proceso al no tenerlos en cuenta dentro de la organización higiénica de la actividad docente, aspecto este que debe ser considerado desde los diseños curriculares hasta la ejecución de las tareas a nivel de la escuela. Ambiente escolar vs. organización escolar Algunos autores en Cuba se han referido al término ambiente escolar, fundamentalmente desde el punto de vista higiénico y de salud. En el libro ―Higiene de los niños y adolescentes‖, se plantea que ―Se llama ambiente escolar, en su acepción más amplia, al conjunto de
  • 32. 27 factores de todo tipo, objetivos y subjetivos, físico-constructivos y sociales, que hacen posible llevar a cabo el proceso docente-educativo, y que influye y contribuye de manera decisiva a la formación integral del alumno‖ (Ferreiro Gravié, y otros, 1986) Se señala además, que el ambiente escolar abarca una amplia gama de elementos ambientales, físicos y sociales, con los cuales está en contacto directa o indirectamente, consciente o inconscientemente el niño, adolescente y joven, y que influyen de forma positiva o negativa en su desarrollo, en su salud y en su conducta. Desde nuestra posición se declara que el ambiente escolar está constituido por: • Las personas que participan en el proceso pedagógico (estudiantes, trabajadores de la educación, familia y otros). • Espacios físicos interiores y exteriores para el desarrollo de actividades docentes. • La comunidad y sus instituciones. En la práctica estos tres componentes del ambiente escolar, forman parte de un todo, cuya interacción resulta necesaria para el desarrollo de las actividades del régimen de vida de la escuela. Para la organización escolar es imprescindible el conocimiento de los componentes del ambiente escolar, para dar un uso adecuado de estos. Diferentes autores se han referido a las condiciones del edificio escolar y en particular al aula, que es el local donde el alumno pasa la mayor parte del tiempo, por lo que debemos conocer sus requerimientos. A la luz de las transformaciones realizadas a los diferentes modelos de escuela, según el nivel de educación varía la superficie del aula en correspondencia con el tamaño del grupo escolar, así mismo en la educación preescolar los salones varían según la edad de los niños, en la educación primaria las aulas son para 20 escolares, en educación secundaria se dan diferentes modalidades, que van desde aulas para 15, 30 y hasta 45 alumnos, en la educación preuniversitaria se deben diseñar para 30 alumnos, al igual que en la educación superior. Otro aspecto a considerar es la forma del aula, que se recomienda que sea preferiblemente, rectangular aunque puede aceptarse el cuadrado.
  • 33. 28 La forma rectangular del aula tiene su fundamentación en garantizar las condiciones de visualización del pizarrón y el televisor, que se recomienda que esté ubicado en una posición que facilite el uso de la pizarra y garantice la visualización adecuada de todo el grupo. Además, se debe tener en cuenta la distancia entre la primera mesa y la pizarra y el TV, así como la distancia entre mesas, filas y mesas y paredes, de forma tal que permita el adecuado movimiento del docente y de los alumnos para facilitar el trabajo de atención individualizada y la circulación dentro del aula. Otras cuestiones que se deben tener en cuenta son la orientación del aula, la iluminación natural y artificial, la ventilación, la temperatura, la acústica, el color de las paredes y de la pizarra, la ubicación y altura de la pizarra, los instrumentos de trabajo y el mobiliario escolar; para todo lo cual se deben cumplir los requerimientos higiénicos que se plantean como resultados de investigaciones científicas realizadas sobre este tema, con el fin de preservar el estado de salud y los niveles adecuados de capacidad de trabajo de los escolares. En el edificio docente, además de las aulas, se ubican laboratorios de computación, talleres y otros locales. Los laboratorios de computación deben cumplir las normas higiénicas que garanticen la adecuada disposición de las computadoras, de forma tal que los gases que estas emiten no dañen la salud del escolar, tener en cuenta la iluminación óptima, la distancia entre el escolar y la pantalla del monitor, entre otras, todas estas cuestiones cobran una significativa importancia dado por la cantidad de horas que permanece el escolar frente a la computadora y la necesidad de garantizar su normal crecimiento y desarrollo y la preservación de un estado de salud adecuado. En la actualidad se incorporan al edificio escolar, locales destinados a la alimentación de niños, adolescentes y jóvenes, para acometer el almuerzo o merienda escolar en los centros externos, estos locales deben reunir las condiciones higiénico-sanitarias requeridas. En las áreas exteriores se debe garantizar la limpieza, ornato, así como la disposición del busto de Martí, el asta de la bandera, la identificación de la escuela, los jardines, parcelas o huertos escolares, según las posibilidades de terreno con que cuente la escuela.
  • 34. 29 Otros autores se han referido a la atmósfera emocional en la institución, entre ellos el colectivo de autores del libro ―Educación para la salud en la escuela‖ plantean que: ―Lograr una atmósfera emocional positiva en la escuela presupone alegrar la vida de esta y facilitar la comunicación entre las personas que allí estudian y trabajan; ambas cuestiones exigen la combinación armónica de los factores objetivos y subjetivos. En este sentido el maestro debe pensar qué hacer para mejorar las condiciones de vida y el ambiente escolar…‖ (Colectivo de autores, 2000) Se refieren, además, a que el aspecto constructivo de la institución es importante, pero no determinante para hacer agradable el lugar. Se destaca el rol imprescindible de la limpieza, la organización y la estética junto a la organización de la vida de los alumnos, de forma tal, que puedan desarrollar adecuadamente todas las actividades propias de su régimen de vida, de forma que además facilite la comunicación alumno- educador y alumno-alumno. A partir de los planteamientos anteriores se asume la definición dada por Fuentes Sordo, Odalys que considera el ambiente escolar como ―conjunto de factores objetivos y subjetivos que interactúan e influyen sobre el organismo del niño, adolescente o el joven en el desarrollo del proceso educativo y que contribuyen de forma decisiva a la conservación y fortalecimiento del estado de salud y a su formación general integral‖ (Algunas consideraciones acerca del ambiente escolar, 2005). El Ambiente Escolar se constituye en una vía para el desenvolvimiento de la vida escolar, de forma que vaya sedimentándose un modo de concebir, de comprender, de hacer y de ser de la labor educativa de una institución y su colectivo. El ambiente escolar responde a una cotidianeidad, a una situación laboral que es necesario sostener y perfeccionar. La cultura institucional es un resultado logrado en el decurso de la actividad de una institución. Constituyen premisas para organizar científicamente las instituciones educativas los modelos de escuela primaria y secundaria básica vigentes y las sugerencias para la transformación en otros niveles de educación, las características anatomofisiológicas y psicológicas de los preescolares, escolares, adolescentes y jóvenes, las peculiaridades de
  • 35. 30 los actores del proceso pedagógico, el currículum escolar, y la estructura organizativa, entre otras. En relación con los modelos de escuela primaria y secundaria básica vigentes y las transformaciones que se aplican en otros niveles de educación, constituyen documentos normativos nacionales; por tanto, la organización escolar debe atender a sus exigencias, para garantizar su implementación. La organización escolar en el proceso de dirección educacional La complejidad y dinamismo que afecta en la actualidad la evolución socio-cultural y económica de las sociedades, también se representa en el ámbito de la educación. Hoy se señalan retos para los sistemas educativos, las políticas educacionales y la dirección educacional: su capacidad para erigirse en un factor clave del desarrollo y adaptarse a la evolución de la sociedad, su correspondencia con los intereses del Estado, y la concreción de la capacidad de los hombres de aprender a convivir, que conlleva la reconsideración de contenidos, valoraciones y orientaciones valorativas para la formación de valores de identificación con la identidad nacional, el patriotismo, la solidaridad, la apertura a los demás y de entendimiento mutuo. Como consecuencia, se impone la necesidad de un proceso de cambio, redimensionamiento y redefinición de las demandas que la sociedad establece a la educación, considerado como ―una categoría que incluye conceptos de innovación, mejora, reforma o transformación. Este cambio se contextualiza en el tiempo, en la referencia histórico- social‖ (El nuevo modelo de escuela. Experiencia de su introducción, 1999), a lo que debe añadirse también el espacio-escenario, pues para llevarlo a cabo hay que considerar contextos, medios, recursos, niveles y posibilidad de interacción. Fidel Castro ha planteado la necesidad de partir de ideas y conceptos enteramente nuevos hasta alcanzar un sistema educacional cada vez más justo e igualitario, con atención a la autoestima y las necesidades morales y sociales de los ciudadanos. El cambio se relaciona con nuevas ideas acerca de las prioridades sociales, las políticas educativas, el contenido de la educación, del proceso de enseñanza-aprendizaje y también de su estructuración, y
  • 36. 31 organización, no solo en el ámbito escolar, sino también del sistema educativo en general. Nuestro país se ha planteado la necesidad de un salto cualitativo en la educación y la dirección educacional, para la formación de una personalidad cualitativamente superior en un proceso complejo e interactivo. La escuela cubana debe garantizar la formación de este recurso humano vital, como pilar del futuro desarrollo socio-económico, en cualquiera de los contextos nacionales. La escuela cubana, consecuente con el encargo social de formar un hombre que piense, sienta y actúe, en correspondencia con los ideales de la Revolución y la sociedad socialista que edificamos, ha tenido una responsabilidad cada vez más creciente en la elevación de la calidad educativa de los niños, adolescente, jóvenes y adultos que masivamente ingresan a las aulas sobre la base de una práctica escolar fundamentada en los logros de las Ciencias Pedagógicas. En este marco de prioridad, la necesidad de una dirección educacional eficiente se convierte en una tarea de significativa atención para alcanzar los objetivos que la escuela como institución social se ha planteado en su proyecto educativo. El éxito del trabajo de dirección de la institución educativa está determinado por el grado de organización alcanzado en él. La organización constituye el aspecto más visible del proceso de dirección. La organización como función básica del proceso de dirección debe estar fundamentada en la Pedagogía, la Higiene Escolar, la Fisiología del desarrollo y la Psicología pedagógica y de las edades. Evidentemente, desde la dirección de la institución educativa, como parte de la organización escolar se debe garantizar la organización higiénica del ambiente escolar y las condiciones de una verdadera promoción de la salud, lo que implica el cumplimiento de requisitos establecidos para cada uno de sus componentes, los espacios para la participación y el protagonismo, de forma tal que tanto el proceso de dirección, como la dirección del proceso docente-educativo contribuyan al mantenimiento de un ambiente escolar adecuado como base para la formación general integral de los alumnos. La organización escolar influye en la calidad de la educación. Tiene como objeto proporcionar normas para armonizar ambientes, locales,
  • 37. 32 instrumentos, materiales y personas en un proceso secuencial y congruente a fin de que la orientación pedagógica y didáctica sea eficaz. A partir de lo expresado en el párrafo anterior, es necesario precisar el papel que la organización escolar tiene en el cuidado y atención de los recursos humanos, pues ella no solo normaliza las acciones y/o actividades destinadas a los escolares, sino también a todo el personal que labora en las instituciones educativas o en todos aquellos espacios destinados al desarrollo de actividades de formación de niños, jóvenes y adultos. Es por ello que constituye para la organización escolar y la higiene un reto de importancia comenzar a considerar en sus contenidos aquellas deferencias teóricas y prácticas acerca del cuidado de la salud del maestro. Consciente de esto dedicamos a continuación un espacio en el presente material. Preparación para el autocuidado de la salud: intervención pre y postgraduada en la formación de profesores ¿En qué medida se han manifestado los problemas que afectan la salud del profesorado a lo largo de la historia? Un análisis en este sentido muestra que, en la antigua Grecia, la función de educar era reservada a esclavos o a personas libres de pobre linaje; esto contribuyó a que la profesión fuese vista despreciativamente, tal situación prevaleció también en la antigua Roma, donde el maestro de la escuela elemental debía reunir no menos de 30 alumnos para asegurarse una retribución equivalente a la de un albañil y la mayor parte de las veces no era posible juntar tal cantidad, de allí que se debiera buscar alguna otra ocupación para poder vivir. (Marrou, 1965) Semejante manera de valorar a los pedagogos, sentirá un negativo precedente para su salud: la pérdida de autoestima, que no ha dejado de estar presente, desde entonces, en muchos de los sistemas educativos de la que hoy se conoce como civilización occidental. José de Calasanz (1556-1648) se confirma como un humanista de la salud; en tal sentido, habló de medidas higiénicas que debían cumplir los educandos y docentes, y otras referidas al ambiente escolar, en general. Las contradicciones entre profesores y alumnos como fuentes
  • 38. 33 de malestar, para él, podían ser reducidas a partir de una sólida formación de los primeros en los aspectos: moral, religioso, intelectual, pedagógico. Al respecto, señaló que: ―el maestro es un hombre que no puede reducirse en el ámbito de su intimidad, de sus gustos y de sus aspiraciones, sino que ha de saltar las barreras de su propia persona para ir en ayuda de los demás‖. (Fernández Rieriz, 1994) La intención de salud queda clara en la necesidad de una preparación que permitiese superar el acomodo a las aspiraciones propias, para extenderse en ayuda desarrolladora. Es conocido que los comportamientos resistentes al aprendizaje, por parte de los alumnos, tienen un efecto negativo en la estabilidad emocional de los que enseñan, debido en lo esencial, a la afectación de sus expectativas de transformación, fenómeno que hace considerar la importancia de un adiestramiento multilateral para actuar en su prevención. Con la Revolución de Octubre, de 1917, la Unión Soviética desarrolló una experiencia laboral caracterizada por la creciente atención a todos los trabajadores; en el caso particular de los educadores, puede decirse que fueron beneficiarios de un mejor reconocimiento social y económico que contribuyó a la disminución de sus conflictos laborales y existenciales. Se llevaron adelante grandes planes de formación profesional con un basamento científico; estuvo presente una orientación higiénica de la labor educativa, que fue continuamente perfeccionada, según ha dicho Konstantinov en 1974. A pesar de su progreso, fue evidente en la ciencia educacional soviética, la ausencia de un sistema de conocimientos establecidos a la manera de Higiene del Trabajo Pedagógico, similar al alcanzado por dicha rama del saber en otros sectores de la producción y los servicios, limitación que prevalece aún. De esta manera, durante el tiempo de existencia de la Unión de República Socialista Soviética, no llegaron a tratarse desde una perspectiva integral, los problemas de salud de los profesores; en este sentido hubo de afectar en cierta medida la indefinición de las tareas básicas de la profesión, situación que no dejó de estar presente en otros estados socialistas y como un problema mundial. En Dresde, antigua República Democrática Alemana, existió un Instituto de Medicina del Trabajo especialmente dedicado a ese fin, pero con la caída del campo socialista europeo, tal perspectiva quedó truncada,
  • 39. 34 aun cuando ya desde los años sesenta del pasado siglo, se había profundizado el estudio de la salud mental de los trabajadores educativos en Europa y América al abrirse paso la crítica a la escuela pública por parte de los sectores económicos, debido al pobre índice de ingreso de jóvenes egresados a los diferentes puestos de labor que se ofertan, tanto en el sector privado como estatal.4 Estos análisis vienen a confirmar la estrecha relación evidente entre el estado de bienestar de los profesionales y sus resultados profesionales, sin que se llegue a soslayar con esto la presencia de otros factores influyentes en la preparación final de los educandos. Se demuestra, a partir de aquí, la preocupación por los costos que, en distintos órdenes, pueden originarse a largo plazo, como consecuencia del continuado ejercicio de una docencia no saludable. Se ha discutido además acerca de la inadaptación laboral del profesorado como consecuencia de las renovadas relaciones que plantean los alumnos, en medio de una ruptura del consenso social sobre la educación, que ha llevado implícitamente la apresurada transformación de la disciplina escolar, situaciones que provocan de conjunto, afectaciones de salud carentes de un tratamiento preventivo, en un contexto cada vez más cambiante. La forma de afrontar estos problemas, desde entonces, se ha caracterizado por la hegemonía de los procedimientos de intervención, una vez que se han detectado, en lugar de anticipar los de tipo preventivo. Tal realidad conduce inexorablemente a una agudización de los padecimientos y al ejercicio de una docencia disfuncional propicia para que sean también propagados los estados de malestar. Blase, en 1982, examinó aspectos de la salud emocional del docente, su relación con el medio laboral como ser social; en tal sentido, sus análisis se apoyan en las evidencias de cuadros comportamentales atípicos en los que se describen elementos tales como: el esfuerzo y la competencia del profesor son insuficientes para alcanzar las metas de su actividad educativa; estos esfuerzos se reducen a tensión “estrés”, aparecen sentimientos negativos de insatisfacción y disminución de la 4 Trabajo Docente y Salud Laboral. Documento de la Conferencia IDEA, Quito, Ecuador, Septiembre- Octubre de 1999 Red Social para la Educación Pública en las Américas - Red SEPA, http//www.mpd15.org.ec/libros/HISH2.doc
  • 40. 35 motivación hacia el trabajo. Todo este cuadro aumenta la posibilidad de una labor ineficaz, acompañada de una sensación de inutilidad, de esta manera, el curso emocional se generaliza con el término burnout: (Nickerson, 1987) En este caso debe señalarse que, además del burnout, en muchas publicaciones se manejan indistintamente otros conceptos, tales como desgaste profesional, estrés, ansiedad, depresión, malestar docente, entre otros, situación que denota la ausencia de consenso en relación con aquellas dolencias que se relacionan con la esfera mental. Fariñas y de la Torre plantearon en 2002, preferir el anglicismo técnico " burnout " en tanto, según sus propias palabras: “produce una representación más clara y dramática de lo que realmente le sucede al profesor, mientras que el término malestar parece dar la idea de algo que se puede sobrellevar.” (Los mecanismos psicológicos del bumout y el desarrollo cultural en los maestros, 2002) Este análisis tiene gran valor porque distingue las consecuencias reales y más probables del ejercicio profesional de las menos ocurrentes, aunque también posibles. Desde la perspectiva de la preparación para el autocuidado de la salud, asumida como un proceso anticipatorio de adquisición creciente de conocimientos, habilidades y cambios en los modos de actuación que hacen posible prevenir, o al menos atenuar, las afectaciones de salud del profesional, evidentemente el malestar docente se puede sobrellevar, esto se explica a partir no sólo del posible éxito para evitar enfermedades mentales, sino ante un cuadro psicosomático más amplio que también suele estar presente. Al adoptarse en esta investigación el término ―malestar docente‖, formulado por Esteve, se hace en virtud de su utilidad para resumir, según sus palabras: “los efectos permanentes de carácter negativo que afectan a la personalidad del profesor como resultado de las condiciones psicológicas y sociales en que ejerce la docencia.” (Estévez, y otros, 1995). Sobre esta base, se desprende que la comprensión y el manejo de tales circunstancias, además de necesario, resultan posibles si se llevan adelante cambios orientados a la prevención de las afectaciones o, de ser oportuno, su atenuación si ya se han contraído; la tendencia a considerar al profesor como ―quemado‖ ofrece la idea de que no quedan más alternativas.
  • 41. 36 Una intervención anticipada corresponde estar basada en el conocimiento de la individualidad propia, en que cada profesor vive sus experiencias según el momento de su ciclo de vida, en el que hay que identificar los elementos de su ciclo profesional, se subraya la importancia, en este caso, de ampliar con el aprendizaje la capacidad de adaptación, mediante la ayuda de colegas facilitadores organizados en grupos de apoyo que compartan, en condición de iguales, el proceso de reconversión laboral y las dificultades que a cada uno le supone como fuente de afectación de salud. Debe observarse, aquí, que existe una clara diferencia entre afectaciones de salud y enfermedades profesionales; en las primeras, se comprenden todos los perjuicios biológicos, psicológicos y sociales que contrarrestan el estado de bienestar del profesor, mientras que las segundas son: “aquellas producidas a consecuencia del trabajo, que en general obedecen a la habitualidad y constancia de algunos agentes etiológicos presentes en el ambiente laboral y provocan alguna alteración en los trabajadores; tienen como requisito ser consideradas como tales en las legislaciones respectivas de los distintos países.”5 Indistintamente se habla de enfermedad ocupacional o profesional, pero en cualquier caso el reconocimiento de estas últimas resulta muy restringido y no ofrece una idea real de los problemas que afronta el profesor. En Cuba, (1996) mediante la Resolución conjunta 2/96 de los Ministerios de Salud de Trabajo y Seguridad Social, se ha oficializado la existencia de la laringitis crónica nodular en este grupo y se explica que en el ejercicio laboral docente, se dan condiciones que favorecen la ocurrencia de esta afectación; mientras otras son estudiadas con el propósito de legislar en el futuro, de ser necesario, un tratamiento similar. Tendencias de la concepción de salud en el trabajo pedagógico El examen de los antecedentes de la salud en el trabajo pedagógico puede iniciarse a partir de que: ―el concepto educación denota los métodos por los que una sociedad mantiene sus conocimientos, cultura 5 Portal Electrónico De La Organización Mundial De La Salud (OMS). -- http://www.who.int/es/ - 18k
  • 42. 37 y valores y afecta a los aspectos físicos, mentales, emocionales, morales y sociales de la persona.‖ (2009) Tal afirmación deja clara la afectación del proceso educativo en la persona, pero: ¿En qué sentido? ¿En qué persona? ¿Sólo en el educando? Debe reconocerse de antemano que el ejercicio profesional pedagógico no sólo produce cambios para bien; no pocas veces las relaciones interpersonales que lo sustentan llegan a constituirse en fuente de malestar, tanto para alumnos como para maestros y/o profesores. El hecho de no ser suficientemente reconocidas las enfermedades profesionales para los docentes, sin dudas, ha retardado el progreso de los fundamentos científicos de la preparación para el autocuidado de la salud de estos trabajadores que, como es obvio, sobrepasa los contornos de la higiene personal y ambiental para auxiliar en el logro de una autorregulación consciente de la comunicación cuerpo–mente, al asumir un trabajo de alto riesgo para su estabilidad emocional. De acuerdo con la revisión del desarrollo histórico de la concepción de salud en el trabajo pedagógico, llevada hasta aquí, se hacen evidentes las siguientes tendencias: Desarrollo de investigaciones que no se apoyan en un sistema de conocimientos, ordenado a manera de higiene del trabajo pedagógico, similar al alcanzado para otros sectores de la producción y los servicios. No existe un consenso en relación con el tratamiento de estos problemas, su origen y relaciones con otros que afectan la realidad educativa. Predominio de alternativas de intervención para afrontar las afectaciones de salud del educador, en relación con las de tipo preventivo. Situación que trae aparejado una agudización de los padecimientos y la difusión de los estados de malestar. El estudio de la higiene mental de los docentes en mayor medida que otros problemas de salud. Se observa, en este, caso la adopción de un aparato categorial impreciso para explicar las consecuencias sobre la personalidad del profesor, como resultado de las adversas condiciones en que desarrolla su actividad.
  • 43. 38 El no reconocimiento de enfermedades profesionales, a causa del ejercicio continuado de la labor docente. Situación que ha retardado el desarrollo de una amplia concepción teórica y práctica de preparación para el autocuidado de la salud del docente. En este proceso es de aspirarse al desarrollo de una superior cultura de salud, definida por el acervo cognitivo y actitudinal que, además de un significado individual, alcanza una connotación social, por ser base de la integridad formativa de las nuevas generaciones, es así que, cuanto más consecuente sea el intelectual, tanta más posibilidades de éxito habrán de esperarse de su misión transformadora. Interdependencia de los principales conceptos presentes en la preparación para el autocuidado de la salud del profesor En el análisis de la interdependencia de los principales conceptos presentes en la preparación para el autocuidado de la salud del profesor sobresale, por su condición rectora, la Higiene Escolar, en ella se sustenta la prevención en su sentido más amplio. R. Ferreiro Gravié planteó: la ―Higiene escolar es toda una ciencia independiente, experimental y aplicada. El objeto de dicha ciencia está bien definido y cuenta con sus propios métodos de estudio, para conocer las leyes inherentes a los múltiples y variados tipos de relaciones que un educando, o grupo de ellos, establece y mantiene en el contexto en el cual se educa, crece y se desarrolla” (Ferreiro Gravié, y otros, 1986) Esta tesis, aun cuando resulta distante en el tiempo, es de utilidad, pues tiene presentes las leyes que afectan no sólo al educando, sino también al grupo; su limitación radica en no extender el razonamiento a los componentes supragrupales, escuela y comunidad. Debe señalarse que no son pocas las ocasiones en que se confunde el objeto de estudio de la Higiene Escolar con el de la Educación para la Salud; esto, debido en lo fundamental a que ambas disciplinas trata aspectos relacionados con el bienestar del ser humano. Al respecto, se adopta, por resolver con precisión científica tal disyuntiva, el siguiente análisis de García Batista 2001: “La primera de ellas se ocupa de la relación del educando con su ambiente, en cambio, la otra se ocupa de las vías para que el sujeto interiorice cómo conservar y fortalecer la salud. Lógicamente, en el contexto escolar predominan todas las acciones educativas; sin embargo, si no se atienden a las leyes y
  • 44. 39 regularidades que aporta la Higiene escolar esas acciones no tendrían razón de ser.” (García Batista, y otros, 2001) De acuerdo con lo anterior, al ser coordinadas las estrategias entre una y otra en la escuela, demanda considerarse que, en el primer caso, su aplicabilidad funge desde sus atributos profilácticos que median, de paso, en la sistematización del currículo en unidad con el contexto educativo; en el segundo la salida de las acciones dirigidas a consolidar el bienestar. María Onelia Chiong, en 2001, habla de la Higiene de la actividad docente a partir de la Higiene de los niños y los adolescentes como un subsistema de las ciencias higiénicas que estudia la influencia de la institución escolar sobre la salud de los educandos y toma en cuenta también el ambiente familiar y la actividad de los escolares y el lugar donde estos se llevan a efecto. Tal ordenamiento es apropiado para tratar las contradicciones que afectan, de manera particular, a los educandos y aún, cuando no tienen presentes al profesor, pudieran servir de base para emprender, desde esta perspectiva, una explicación correlacionada de sus problemas. La consideración de aspectos que mantienen plena vigencia, tales como la aplicación de los conocimientos ergonómicos y la normalización, son importantes a los efectos de mejorar la preparación para el autocuidado de la salud del profesor, pues facilitan el aprendizaje de la autorregulación de frente a los riesgos presentes en el entorno laboral y habrán de influir en la calidad de vida. Debe añadirse, sin embargo, que generalmente las definiciones de Higiene en la educación reconocen, en sus fines, el evitar los problemas de salud preponderantemente en los educandos y no, como pudiera esperarse, en toda la comunidad escolar, suele obviarse en alguna medida que los eventos ambientales implican una afectación simultánea para todos. Pero aún más: si primera y directamente coloca esta disciplina como centro de su atención al sujeto que aprende, debiera considerarse que, para atender cumplidamente ese primer fin, no es posible soslayar la necesidad de asegurar también un óptimo bienestar en el que conduce el proceso. A manera de ejemplo, han de citarse las afectaciones de salud que llegan a padecer los estudiantes, a causa de una relación disfuncional con sus educadores. Sobre esto, Conrado del Puerto Quintana, en 1974, dijo: ―Pueden resultar perjudiciales para la salud de los alumnos
  • 45. 40 los trastornos psíquicos y emocionales de los maestros u otro trabajador de la enseñanza ya que esto convierte la actividad docente en un tormento para los alumnos.” (Del Puerto Quintana, 1974) Se nota aquí cómo las modificaciones que se desean llegan a ser trazadas al margen de un reconocimiento objetivo de las posibilidades de respuesta laboral, camino por el que se propicia el desarrollo de un modelo de actuación no conveniente de ser imitado, cuando debiera ocurrir todo lo contrario. Unido a lo anterior se tiene que, de manera general, las investigaciones higiénicas de la educación no profundizan en la evaluación de las influencias del comportamiento escolar en la salud del docente; tal situación contribuye a propagar la equivocada creencia de que el educador, por ese motivo, nunca se llega a enfermar. Al simplificarse de tal manera la realidad educativa, el ordenamiento de los recursos humanos que se plantea sobre dicha base alcanza a ser desacertado. Al analizar las situaciones anteriores se comprende que la viabilidad del modelo de profesor responde a una integración armónica entre la formación multifacética del educando, como objetivo, pero con atención al avance de sus potencialidades como educador, por constituir estas; substrato de una actividad profesional en continuo crecimiento. Tal proyección viene a confirmar la necesidad de responder a las limitaciones que también existen en el marco de la higiene de la labor pedagógica, como disciplina en ciernes, pero finalmente, encargada de estudiar la prevención de las afectaciones en los trabajadores docentes, a partir de la evaluación de los impactos que el entorno ejerce en ellos. Muchas veces se instrumentan regulaciones de higiene del trabajo en la escuela que responden más al sector empresarial, que al medio pedagógico. A manera de ejemplo, puede compararse la insuficiente capacitación ofrecida a los educadores para aprender a afrontar el estrés, problema frecuente, mientras por otra parte se observa una divulgación abundante sobre accidentes que tienen una exigua tasa de ocurrencia en el sector. (MINED, 2007) Resalta, que hasta hoy no ha sido evaluada suficientemente la incidencia de la organización escolar en el bienestar del trabajador; aun cuando, ella sustenta en gran medida el funcionamiento institucional y reserva en sí las posibilidades de apoyar la adaptación colectiva a las exigencias laborales.
  • 46. 41 En este análisis, se parte de que la organización escolar, según lo planteado por Gairín, en 1987, se caracteriza por estudiar la interrelación más adecuada de los elementos que intervienen en una realidad con vistas a conseguir la realización de un proyecto educativo. Se advierte, sobre la base de los conceptos antes relacionados, el avance hacia la consolidación de una cultura de salud, en la cual se asienta el autocuidado de la salud, que comprende la preparación del profesor, en los términos que plantea M. Cruveilhier, citado por Pedro Alcántara García, en el 2006: ―… todo hombre es responsable, bajo ciertos respectos, de su salud y de su vida, frente a frente de sí mismo y de la sociedad de que es miembro, y responsable también, en ciertos límites, de la salud y de la vida de los seres de quienes es guía y protector natural.” 6 De lo anterior se extrae que el conocimiento de la Higiene y, desde ella, el ascenso a una superior cultura de salud, constituye un deber personal y social. Ahora bien, su cumplimiento debe transitar por un adiestramiento que permita llevar adelante tal responsabilidad, en primer lugar el derecho del ciudadano a disponer de manera asequible, mediante el accionar de la institución escolar y luego, sistematizado desde los medios de comunicación masiva y por la actividad de las organizaciones de la comunidad, del conocimiento necesario para el mejoramiento constante de dicha preparación. No llega a ser plenamente responsable el hombre, de su salud, si no cuenta de antemano con toda la comprensión necesaria para fomentarla y, unido a esto, con una cobertura de atención primaria de fácil acceso. La otra dirección en que se apoya el autocuidado de la salud del profesor sería la gestión de los directivos y docentes universitarios encargados de fortalecerla, mediante correctos estilos de dirección, la eficiente formación inicial, la gestión, el ordenamiento y el manejo de los recursos humanos, a partir de una clara definición de las tareas básicas como forma de contribución a una formación continua. Por todo ello, se asume como autocuidado de salud al proceso de integración y observancia de acciones de carácter preventivo a los 6 Alcántara García, Pedro. Tratado de Higiene Escolar. Guía teórico-práctica. -- http://www.cervantesvirtual.com//SirveObras/024718423223596
  • 47. 42 modos de actuación del profesor y que se apoyan tanto en su aprendizaje autodidáctico, como en el que le brindan sus dirigentes y otros colegas que participan en su habilitación. El autocuidado de salud del profesor comprende las dimensiones de preparación para el trabajo, asumida esta última como: un resultado de la formación continua, que capacita para el exitoso ejercicio de las funciones; dicho saber le permite alcanzar una mejor adaptación al medio laboral y una situación más favorable, para afrontar las afectaciones de salud. En adición, las prácticas de autocuidado de salud tienen una significativa importancia para el trabajador, por ser expresión de acatamiento a las medidas higiénicas durante el comportamiento habitual, de frente a estímulos ambientales que constituyen elementos de riesgo; no es desacertado afirmar que, de paso, son ellas, una forma de autorregulación. La integración de estos conceptos, sin embargo, no implican una suficiencia en la preparación para el autocuidado de la salud, de no funcionar en estrecha correspondencia con las limitaciones que, a escala personalizada, se hacen presentes; por lo que se deben desarrollar de modo ajustado a las afectaciones individuales que se manifiestan en los órdenes biológico, psicológico y social. Se encuentra, en este caso, el estrés psicológico, que muchas veces suele pasar inadvertidamente hasta para el propio sujeto que lo padece; e incluso no llega a ser identificado a simple vista por otros colegas o familiares. Su manifestación tiende, en estados incipientes, a confundirse con rasgos del comportamiento cotidiano. Se añade, sin embargo, que existen instrumentos científicamente validados como los de G. Boyle, Versión de A. Oramas 2002, que permiten, a personas debidamente entrenadas, concretar una observación preliminar acertada, lograr que el afectado, de estar a tiempo, consiga emprender exitosamente su propia autorregulación, aunque, no por esto, debe prescindirse de la consulta médica, a los efectos de instaurar un tratamiento más integral y seguro. Por su naciente complejidad, estos niveles de estrés no son comparables con las enfermedades diagnosticadas facultativamente, las que se entienden como aquellos padecimientos que sí han sido identificados por un facultativo y estuvieron o aún están bajo tratamiento. La debida atención de estas últimas atraviesa por un
  • 48. 43 proceso de aprendizaje de las vías más idóneas y actualizadas para el afrontamiento. En este concierto, el trabajo metodológico debe facilitar los conocimientos que contribuyan a modificar modos de actuaciones no saludables, unidas a la actualización en contenidos, métodos, medios, procedimientos, instrumentos de caracterización, diagnóstico y manejo de la tecnología educativa. Es decir, que se precisa tomar en cuenta tanto la preparación para el trabajo como las prácticas de autocuidado de salud, en el avance hacia una mayor cultura de salud. Seguidamente se incorpora un esquema que muestra la interdependencia de los principales conceptos presentes en la preparación para el autocuidado de la salud del profesor. En este caso la Higiene Escolar como categoría rectora, reserva la sustentación teórica y práctica para el planteamiento de una adecuada Higiene escolar Interdependencia de los principales conceptos presentes en la preparación para el autocuidado de la salud del profesor Organización escolar Autocuidado de salud del profesor Preparación para el trabajo Prácticas de autocuidado de salud Estrés psicológico Enfermedades diagnosticadas facultativamente Afectaciones de salud
  • 49. 44 Organización escolar, que a su vez influirá en el autocuidado de salud del docente, por cuanto asegura, en gran medida, condiciones esenciales que lo favorecen. En el autocuidado de salud están presentes dos componentes esenciales: la preparación para el trabajo y las prácticas de autocuidado de salud. Mediante ellos el profesor contará con los instrumentos que le permiten afrontar, de manera más exitosa, las afectaciones de salud, tanto las que ya padece, como las que puede llegar a padecer, pero que pueden ser evitadas mediante la aplicación de los conocimientos que antes fueron referidos y que llegarán a expresarse, tanto en forma de estrés psicológico, la mayor parte de las veces no determinado por los especialistas, o en otro caso, mediante enfermedades diagnosticas facultativamente. Finalmente, puede afirmarse que los conceptos analizados hasta aquí presentan un alto grado de interrelación; en su forma de manifestarse, es evidente un ordenamiento sistémico y de creciente complejidad que necesitan ser considerados desde el momento en que se intenten instrumentar las acciones conducentes a potenciar una superior calidad de vida. RECOMENDACIONES PARA EL DIAGNÓSTICO DEL ESTADO INICIAL DE LA SALUD DEL DOCENTE La integración teórica de aquellos elementos que tratan la salud del docente desde una perspectiva universal, aunque con una marcada dispersión, y la búsqueda de una explicación científica al fenómeno a partir de las particularidades de la escuela actual, constituyen los puntos de encuentro de las variables con las que se recomienda trabajar. De esta manera, queda determinada, como una primera variable, la preparación para el autocuidado de la salud. Se asume que en ella están presentes dos dimensiones: preparación para el trabajo y prácticas de autocuidado de salud, sobre la base de las aportaciones que ambos componentes ejercen sobre el bienestar y la calidad de vida, en su sentido más amplio. En el caso de la preparación para el trabajo se tienen indicadores que denotan el grado de aprestamiento, del profesor, para acometer con éxito el desarrollo de su labor, condición necesaria para una mejor
  • 50. 45 salud; estos indicadores son: años de experiencia profesional, años de experiencia en el modelo laboral vigente, dominio del contenido, dominio de métodos productivos de enseñanza, preparación para el trabajo con el diagnóstico pedagógico integral, correcta operación con los objetivos formativos del grado, dominio de la computación en función de su trabajo, control de la disciplina escolar y mantener vínculos frecuentes con los padres y las madres de sus alumnos. Estos indicadores recogen información de las exigencias laborales a que está sometido el profesional y, por tanto, su medición se hace necesaria para conocer su significado en la salud. En la dimensión prácticas de autocuidado de salud, los indicadores adoptados proporcionan información suficiente para medir cómo son enfrentadas las dolencias por parte del profesor, o de estar a tiempo, potenciar una actitud de prevención promovida desde el conocimiento, ellos son: el dominio de técnicas de afrontamiento al estrés, reducción del sedentarismo, abstinencia al tabaco, grado de consumo de alcohol, consumo moderado de café, abstinencia a la automedicación, consumo de una dieta balanceada, ingestión de cantidades suficientes de agua, grado de compatibilidad idiopática laboral y prácticas de autocuidado de salud. Se toman en cuenta, en el caso anterior, las afectaciones sobre las cuales adecuar las actitudes que contribuirían a contrarrestarlas, es decir, las necesidades individuales que están presentes en cada docente; es por ello que se asume también, en este caso, un criterio de suficiencia en cuanto a la información obtenida desde esta dimensión. De esta manera, las afectaciones de salud constituyen la segunda variable de necesaria consideración dentro del campo de acción en el que se opera; en ella se identifican dos dimensiones: afectaciones de salud por enfermedades diagnosticadas facultativamente y afectaciones de salud por estrés. En la primera, se trabaja con indicadores que permiten medir el grado de afectación de los padecimientos, sean crónicos o transitorios, pero siempre en atención a criterios médicos; tal elemento es de utilidad para establecer su relación con el estado de preparación general para el autocuidado de la salud. En este sentido como las enfermedades de todos los sistemas funcionales humanos, según pudo corroborarse mediante la prueba
  • 51. 46 piloto, demostraron algún grado de incidencia en los docentes, ameritan ser estudiadas. Como en el caso anterior, la operacionalización de esta variable, en sus dimensiones con sus respectivos indicadores, proporciona la información necesaria para medir aspectos que son de necesaria consideración en el estudio, en este caso, las afectaciones de salud y la preparación del profesor para afrontarlas, manifiestas ambas, en una estrecha unidad dialéctica que acompaña al profesional en todos los espacios de su existencia, de manera muy particular, el concerniente a su práctica laboral en la cual permanece algo más de un tercio del día. Debe argumentarse que dichos indicadores abarcan, en el primer caso, los perjuicios existentes en todos los sistemas funcionales humanos, tanto en los órdenes biológico, psicológico como social, de manera que no escapa ningún componente al análisis, mientras que las afectaciones de salud por estrés se apoyan en criterios sistematizados por la práctica científica y validados por A. Oramas, en el año 2002 en el Instituto de Atención y Salud de los Trabajadores (INSAT). En sentido general, el procedimiento utilizado para determinar las variables, las dimensiones y los indicadores propuestos adopta un enfoque deductivo, es decir, desde la búsqueda de una explicación en la teoría, al fenómeno encontrado en la realidad educativa, más tarde, mediante su constatación en la práctica y al analizar las demandas cotidianas que son planteadas a los profesores generales integrales, miembros de la población estudiada. Unido a los elementos ofrecidos hasta aquí, se puede plantear un proceso metodológico para diagnosticar el estado inicial del problema y permitirá alcanzar la integración del resultado científico y, por tanto, una visión objetiva de sus diferentes relaciones. Se hace necesario, en este contexto, un proceder esencialmente analítico, evidente en la gradación de la ejecución diagnóstica, en su carácter progresivo, acorde con las particularidades de cuatro etapas que se relacionan a continuación: I. Determinación de la muestra y elaboración de instrumentos II. Aplicación de instrumentos III. Asignación de códigos de identificación IV. Procesamiento de la información
  • 52. 47 Primera etapa: Determinación de la muestra y elaboración de instrumentos En la primera etapa del proceso metodológico se realizará la determinación de los centros que participarían en el estudio. Para ello, quedará establecida, como condición previa, la necesidad de tomar un municipio que reúna altos niveles de permanencia laboral en sus escuelas, ya que esto permitirá constatar con mayor precisión el comportamiento de las variables que están en el diseño, a partir de un estudio transversal–descriptivo. Se toma información sobre las necesidades presentes en el autocuidado de salud del Profesor general integral luego de tres cursos de haber sustituido a la figura del profesor especialista, aspecto que le confiere, por tanto, un carácter de retrospección y descriptivo, ya que la intervención no alcanza a producir una transformación radical de la realidad, en todo caso se habla de elementos que corroboran, desde diferentes aristas, criterios de factibilidad. Las razones existentes para seleccionar la muestra se apoyan en la importancia de considerar la influencia de diferentes ambientes laborales en la salud de los trabajadores, dada la interacción prolongada de estos elementos en la persona, en muchos casos a lo largo de varios cursos de labor, se tienen aquí: el tipo de centro, su arquitectura, estados constructivos, disponibilidad de abundantes cantidades de agua para beber, ruido, matrícula, ubicación geográfica urbana o rural, en el llano o la montaña, entre otros. Al contar con seis escuelas en las que pueden hallarse, indistintamente estos elementos: profesores en ejercicio con un heterogéneo nivel de preparación e historia laboral, mujeres y hombres, amplia disposición a participar de los miembros de la población, ostensible en cada una de las etapas. De esta manera, sólo se estudian aquellos docentes que se encuentren frente a aulas, sean en formación o ya titulados, pues dadas las características de su actividad laboral, constituyen parte del objeto de estudio. De hecho, las demandas profesionales que son planteadas a los profesores generales integrales difieren del resto de los trabajadores de las escuelas, pues en sentido general suelen ser más complejas y aún hoy atraviesan por una etapa de continua
  • 53. 48 reestructuración que necesita ser evaluada con respecto a la salud laboral. Dado el caso de tratarse de una escasa dimensión poblacional se hace aconsejable emplear la modalidad de censo, cuyo concepto es definido como ―un operativo para obtener información actualizada de todos los elementos que componen una población, mediante estudio exhaustivo y con la utilización de procedimientos estadísticos‖. Dicha referencia se afirma en criterios científicos reglamentados y es ofrecida por la Oficina Nacional de Estadísticas de la República de Cuba.7 Estas generalidades acerca del concepto son apropiadas para la realización de un examen en poblaciones pequeñas; en tal discernimiento resultan evidentes las siguientes razones: 1. Composición heterogénea en cuanto a aspectos cruciales que se relacionan con los resultados investigativos esperados, entre ellos: la edad, las afectaciones de salud, la experiencia profesional y la preparación en sentido amplio. 2. El trabajo censal es abarcador y puede aportar una descripción generalizadora de la población, válida para apoyar o desestimar la estructura de la intervención antes de ser acometida en la práctica. 3. Con su adopción, se evitan los inconvenientes de probables errores de representatividad muestral, al no ser excluido elemento alguno del estudio y participar todos en igualdad de condiciones. 4. Es viable económicamente, dado que la población, además de ser pequeña, está concentrada en un mismo municipio con adecuadas vías de comunicación que pueden contribuir a la materialización de los eventos previstos en las diferentes etapas. 5. La veracidad de los resultados se apoya en la posibilidad de un detallado manejo de datos por tratarse de pocos individuos, lo que permite reducir errores a causa de cambios, omisiones o duplicidad de elementos. Para la elaboración de los instrumentos, se reflexionará en torno a cómo los respondientes deben reseñar sus respectivas dolencias, dada la importancia de este aspecto a los efectos de instrumentar las 7 Portal electrónico de la Oficina Nacional de Estadística de la República de Cuba. http://www.one.cu/
  • 54. 49 acciones de preparación personalizada; en tal orden se asume como válida cualquier sensación de malestar referida por el educador, aun cuando llevase implícito un cierto nivel de subjetividad. Al referirse al problema de la verdad, S.J. Taylor y Y. Bogdan, en 2002, señalan que al investigador, más que la ―verdad per. Se” le interesan sus perspectivas, opinión que resulta válida al estudiar las afectaciones de los docentes porque, aún bajo una apreciación de malestar que no es tal, subyace una auto- evaluación irreal que puede condicionar el comportamiento y hasta ser influyente, no sólo en su salud, sino en la de los demás, en especial en la de sus estudiantes. Desde este punto de vista, una indisposición sustentada en creencias no saludables debe ser igualmente atendida y transformada desde la intervención; para esto, se reitera la necesidad de un tratamiento desde lo cognitivo orientado a la modificación actitudinal y establecido científicamente. La valoración de los autores antes citados prosigue con una cita de W.I Thomas (2002), que indica, de algún modo, la trascendencia de la subjetividad en la autoapreciación del posible daño de salud: ―Si los hombres definen las situaciones como reales, ellas son reales en sus consecuencias”. La valía de estos análisis radica también en determinar la reciprocidad que existe entre las variables en un mismo sujeto, al obtenerse una medida de la necesidad de acceder a las competencias que permitan mediar en la evolución futura de los estados de salud; para ello, el examen ha cumplido con: 1. No separar el fenómeno de salud del contexto laboral y familiar; se adoptará así una visión holística, por cuanto, la influencia de factores presentes en ellos puede ser igualmente significativa. 2. Los procedimientos inductivos-deductivos deben permitir la construcción sistémica de la investigación. Se constata una situación problemática y, desde esta, se produce un tránsito progresivo a la indagación teórica que ofrece una contribución a la práctica. 3. El trabajo de campo, aunque tenga un carácter censal, permitirá llegar a una intervención personalizada con determinado aporte
  • 55. 50 explicativo, en adición: los procedimientos descriptivos permiten clarificar los resultados finales y, de esta manera, la contribución analítica, tanto de los investigados como del investigador, ayudará a profundizar las relaciones existentes entre las variables. La información muestral es explícita y parte desde las percepciones individuales de salud. Durante la triangulación, la entrevista aporta una asistencia aclaratoria respecto a las regularidades encontradas en los profesores estudiados; desde ella, se hace evidente la presencia de estados de satisfacción o insatisfacción que permiten un acercamiento a los factores que intervienen en la salud y, en correspondencia, el grado de preparación existente a nivel individual para enfrentarlas. Segunda etapa: Aplicación de instrumentos En la segunda etapa se desarrollará una prueba piloto que se aplicará por parte del investigador a miembros de la muestra, distribuidos en los centros existentes, para comprobar, inicialmente, la viabilidad de los instrumentos. Este procedimiento se apoya en la recomendación de que, cuando la muestra sea de 200 irá más integrantes, el pilotaje se aplique entre 25 y 60 personas, de acuerdo con lo tratado por Hernández Sampier, en 2004; tal elemento ha sido de amplia aplicación en investigaciones de perfil cuantitativo o con integración de métodos. Se deduce entonces que si el valor medio de tal cantidad es 42,5, que se aproxima a 43, representa el 21,5%. Sobre una muestra de 110 docentes: población estudiada, el 21,5% serían aproximadamente 24 profesores, monto con el que se trabajó. Una vez procesados los resultados del pilotaje, se corroborará que, por medio de los instrumentos previstos, se podía acceder a datos suficientes de toda la población en un breve lapso de tiempo, pues revelaron individualmente las formas de relación de las variables; no obstante, fue necesario corregir determinadas imprecisiones antes de acometer la ejecución definitiva en cada uno de las escuelas; tal proceder se llevará a cabo de dos formas: 1. Mediante instrumentos de aplicación general Se tienen aquí las encuestas suministrados al 100% de la población las cuales deben ofrecer información relacionada con cada una de las dimensiones comprendidas en las dos variables tratadas. La toma de
  • 56. 51 datos con ellos realizada estará escoltada por una comprobación anterior y otra posterior, en las cuales participará un mismo subgrupo de 33 profesores (30%) extraídos aleatoriamente. Este procedimiento se conoce como ―confiabilidad por test-retest‖, que consiste en realizar pruebas con los mismos instrumentos y a las mismas personas, después de un período de tiempo, según Hernández Sampier en 2004. Los resultados obtenidos mostraron una alta correlación positiva, elemento que confirma que eran confiables para la indagación que se llevará a efecto. 2. Mediante instrumentos de selección Los instrumentos de selección: entrevistas a profesores, guía para la búsqueda de datos y la observación serán aplicados posteriormente a otro 30% de la población, no participante en el subgrupo de escolta, el segmento poblacional implicado también seleccionado al azar; con este proceder se puede conseguir datos necesarios para la triangulación y, mediante ella, se podrá corroborar o desestimar los diferentes resultados alcanzados con el censo. Adicionalmente, se efectuaran las siguientes entrevistas: - Colectivas a profesores en cada centro, para obtener información acerca del estado general de salud, la preparación para el trabajo y su influencia en el estado de salud, las prácticas de autocuidado de salud, así como las necesidades de preparación en función de la salud. - Intencionales, repetidas a seis docentes con problemas de convivencia familiar, por ser este un aspecto no clarificado en las entrevistas colectivas. Para ello, se utilizará la misma guía con que se les entrevistó la primera vez. - Individuales a directivos, con el propósito de conocer el estado de preparación para el autocuidado de la salud de los profesores generales integrales que les están subordinados. Para ello se requiere el entrenamiento previo de estos a fin de que sean capaces de discernir con más claridad sus juicios de valor. Para aplicar las encuestas, en las escuelas, se desarrollará una sesión de trabajo con todos los profesores, en que se les explicará detenidamente los objetivos y las características del estudio en atención a las exigencias que siguen:
  • 57. 52 1. Los encuestados deberán abstenerse de intervenir en alta voz para no influir en las respuestas de los demás compañeros; se instruirá que de ser necesario, se levantaría la mano y el encuestador atendería las dudas individualmente. 2. Los grupos de respondientes no excederán los quince integrantes, de manera que se pueda trabajar a razón de uno por mesa, en aulas de treinta capacidades; esto permitirá mayor privacidad en las respuestas. 3. Cada uno de los preguntados será instruido, previamente, para que concurran con el peso corporal y la talla en centímetros, datos que se tomarán como elementos de codificación por parte del investigador y no como una aportación explícita del estado de salud. En las escuelas se crearán facilidades al efecto. 4. Las sesiones de trabajo tendrán lugar durante horas tempranas de la mañana, antes de iniciarse las clases, a fin de aprovechar al máximo la capacidad de respuesta intelectual y por tratarse de una encuesta relativamente extensa. La observación de las diferentes formas de organización del proceso de enseñanza-aprendizaje en la escuela, a fin de constatar los niveles de preparación para el autocuidado de la salud, será desarrollada tanto por el investigador como por observadores en el lugar, estos últimos pueden ser promotores de salud previamente entrenados. Tercera etapa: Asignación de códigos de identificación La asignación de los códigos está precedida por un conflicto ético en cuanto a la pertinencia de si es o no justificado acometer un procedimiento con matices de exploración encubierta, ya que en la etapa de triangulación inexorablemente habrá de manejarse con mayor amplitud, por parte del investigador, la identidad de los estudiados, máxime al tratarse de una búsqueda e intervención personalizada. Al respecto, se tiene que en diferentes fuentes y hubo de hallarse opiniones encontradas; no obstante prevalece un razonamiento de aceptación, pero no sin antes dejar sentado que tan importante como los fines de la investigación es el manejo ético de los datos. Viene a ser de obligada consideración el criterio de S.J. Taylor y R. Bogdan (2002), al afirmar que“…hay situaciones en las que la
  • 58. 53 investigación encubierta es al mismo tiempo necesaria y está éticamente justificada. Depende de lo que se estudie y de lo que se pretenda hacer con los resultados”. Al tenerse presente que el manejo de nombres no debe trascender, en ningún momento, el dominio del propio investigador y del promotor de salud de cada centro, como único colaborador y, por otro lado, que resulta de absoluta necesidad trabajar con códigos de identificación, ya que el proceso de triangulación sólo es de utilidad si se realiza con carácter personalizado, debido al grado de relación existente entre las variables previstas en una misma persona, pues de otra manera se derivarían acciones carentes de exactitud, se asume como válido el planteamiento anterior. Para la asignación de los códigos se señalan referencias de difícil repetición, máxime si se tiene en cuenta el reducido tamaño de la población que se investiga; ellas son: edad, sexo, graduado de; tipo de centro: Escuelas según su tipo, estudios actuales, año, talla en centímetros, peso corporal en kilogramos y grados que ha impartido durante los últimos tres cursos. A los instrumentos, una vez respondidos, se les colocará el código, consistente en número consecutivo en el espacio habilitado al efecto en su parte superior derecha. La determinación de coincidencias entre los instrumentos de aplicación general y de selección, permitirá la identificación ordenada, de los respondientes. Cuarta etapa: Procesamiento de la información Al ser triangulada la información obtenida mediante la observación, las encuestas, las entrevistas y el estudio de documentos, serán depurados los resultados diagnósticos; para ello, hubo de desarrollarse, de manera ordenada, la reducción de datos, según lo planteado por Rodríguez Gómez, en 2004, procedimiento que consistirá en la selección únicamente de aquellas referencias empíricas necesarias para satisfacer las exigencias metodológicas planteadas en el diseño; de esta manera, se llegará a desechar elementos que resultan improductivos para emprender el análisis con miras a la intervención. Necesidad de la preparación para afrontar afectaciones de salud
  • 59. 54 Al estar delimitada la población y al accederse con exactitud a un registro de las afectaciones de salud que padecen, así como a las respectivas necesidades de preparación para afrontarlas, podrá establecerse la existencia de los siguientes grupos de relación. Debe explicarse que en el: Grupo A: Los profesores poseen cierta preparación para afrontar las afectaciones, pero no padecen, por el momento, estas últimas. Las personas tienen, por tanto, un comportamiento orientado a la prevención. Grupo B: Los profesores poseen la preparación y les resulta apremiante desplegarla. Se trata de un grupo en el cual la relación resulta relativamente proporcional. Grupo C: Los profesores no la poseen, pero tampoco les resulta apremiante por no confrontar, de momento, afectaciones que requieran de su aplicación. Se considera este como grupo de riesgo. Grupo D: Los profesores no poseen la preparación y sí necesitan de ella, más inmediatamente. Se considera este un grupo crítico. Se ratifica, en el análisis, el carácter personalizado de la preparación para el autocuidado de la salud, con respecto a las afectaciones que ya se padecen o puede llegar a padecer, dada la presencia de factores biológicos, psicológicos, o sociales. Debe señalarse la existencia de una desigual concentración en los distintos grupos y la causa parece relacionarse, aunque no exclusivamente, con diferencias asentadas en la experiencia personal, así como la formación inicial y continua del profesor. Es importante haber accedido a su existencia, ya que un estudio más integral de las causas que condicionan su existencia puede sugerirse en el futuro y, con más certeza, un mejoramiento de la Posesión de la preparación para afrontar afectaciones de salud No es tan apremiante Es apremiante Se posee Grupo A Grupo B No se posee Grupo C Grupo D
  • 60. 55 atención con igual sentido de evitación no ya desde el pregrado, sino desde el preuniversitario a los aspirantes que deseen cursar estudios pedagógicos superiores. Recomendaciones para la modelación de la intervención y análisis de su factibilidad El sistema que potencie la preparación para el autocuidado de la salud de los profesores debe alcanzar una interacción holista de sus componentes, a partir de un ordenamiento jerárquico se plantean las acciones previstas desde el pre-grado y las de seguimiento en la escuela. En el primer caso, su estructura descansa en la relación que se da entre dos unidades de menor jerarquía: las acciones generales para todas las asignaturas y las específicas para la disciplina Formación Pedagógica General; ambas han de diseñarse para producir modificaciones en los modos de actuación del futuro profesional. Se toma en cuenta, para ello, lo encontrado en el diagnóstico y su actualización desde el primer año; es así que los contenidos de salud atraviesan los componentes académico, laboral e investigativo. Para el caso del que está en ejercicio las acciones de seguimiento en la escuela, quedan determinados como elementos subordinados la superación que debe desarrollarse mediante un curso semipresencial, conducido por los promotores de salud de cada centro, previamente entrenados con ese fin, ellos además han sido categorizados como docentes universitarios a tiempo parcial y cursan estudios de maestría. Complementariamente, se prevén las acciones de sistematización que serán concretadas en diferentes espacios de la institución escolar. En el sistema se ponen de manifiesto la gradualidad y la coordinación de sus componentes, que contribuyen a materializar el proceso de transformación. En el anexo 3 se muestra un esquema que refleja lo explicado hasta aquí mediante acciones de seguimiento en la escuela, acciones de sistematización propuesta para la preparación metodológica a nivel de centro, colectivo de grado, propuesta de aspectos para el sistema de visitas del jefe de grado como parte de la gestión pedagógica de salud, activismo pedagógico en el centro y propuesta de análisis para el sistema de reuniones del centro
  • 61. 56 Cinco precisiones para la preparación del autocuidado de la salud: 1. En los estudios de la salud de los docentes, tanto a nivel internacional como nacional, ha predominado un tratamiento descriptivo de los problemas, con insuficientes respuestas para revertir el deterioro del bienestar físico y mental, en medio de una evidente ausencia de consenso para analizar las enfermedades profesionales, situación que, de conjunto, ha retardado el desarrollo de los fundamentos científicos de la preparación para el autocuidado de la salud. 2. La prevención de afectaciones, desde la perspectiva de la Higiene Escolar, discurre predominantemente hacia el educando y no, como pudiera esperarse, hacia toda la comunidad educacional incluidos los docentes. Tal situación acrecienta el déficit teórico en relación con la interdependencia de los principales conceptos presentes en la preparación para el autocuidado de la salud del profesor. 3. La preparación para el trabajo y las prácticas de autocuidado se revelan como principales componentes de la preparación para el autocuidado de la salud, al ponerse de manifiesto la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales que afectan calidad de vida del educador. 4. El proceso metodológico para la realización del diagnóstico permitirá conocer, de manera efectiva, el estado de preparación para el autocuidado de la salud de los profesores, donde se identifican desiguales niveles de afectación, por lo que resulta evidente la necesidad de una intervención personalizada, para alcanzar una mayor compatibilidad idiopático laboral. 5. El sistema que potencie la preparación de los profesores para asumir el autocuidado de la salud, debe contener acciones para ser acometidas desde el pre- grado y otras de seguimiento en la escuela, dada la influencia de ambos espacios en la formación continua del educador y al existir la figura del promotor de salud a fin de promover estilos de vida y de trabajo saludables, a partir de una actividad de docencia superior para la cual se encuentran calificados.
  • 62. 57 BIBLIOGRAFIA Actualización en Higiene Escolar. Elejalde Villalón, Angel Oscar. 1986. La Habana : ISPEJV, 1986. Curso de Postgrado Ambiente Escolar. Afanasiev, V. G. 1975. Dirección científica de la sociedad. Moscú : Progreso, 1975. Algunas consideraciones acerca del ambiente escolar. Fuentes Sordo, Odalys. 2005. La Habana : ISPEJV, 2005, Orbita Científica. Antúnez, Serafín. 1998. Claves para la organización de centros escolares. Barcelona : Horsori, 1998. Universidad de Barcelona. Báxter Pérez, Esther. 1988. Estudio individual o estudio colectivo. La Habana : Pueblo y Educación, 1988. pág. 19. Carvajal Rodríguez, Cirelda de los Ángeles. 2005. Estrategia para desarrollar la promoción de salud en la secundaria básica. Las Habana : Insituto Central de Ciencias Pedagógicas, 2005. pág. 170 hojas, Tesis en Opción del Grado Cientíco de Doctor en Ciencias Pedagógicas. Chiong Molina, María Onelia. 2001. Higiene de la actividad docente. La Habana : Pueblo y Educación, 2001. Colectivo de Autores. 2006. Caracterización de la organización escolar en las instituciones educativas de CEL en las condiciones actuales. ISPEJV. La Habana : s.n., 2006. Resultado del proyecto de investigación: La organización escolar de las instituciones educativas como un fundamento para las transformaciones educacionales. Colectivo de autores. 2000. Educación para la salud en la escuela. La Habana : Pueblo y Educación, 2000. pág. 139. CUBA. MINED. 2007. Modelo de escuela Secundaria Básica. La Habana : MINED, 2007. Del Puerto Quintana, Conrado. 1974. Higiene del medio. La Habana : Pueblo y Educación, 1974. pág. 413 p. Vol. 1. Dieuzeide, H. 1983. Organización Escolar. Diccionario de Ciencias de la Educación. Madrid : Santillana, 1983.
  • 63. 58 El proceso docente - educativo y los ritmos biológicos. Pérez González, José Carlos. 2005. La Habana : Pedagogía, 2005. Memorias del Evento Internacional. Finlay como promotor de la Higiene Escolar. Taboada Fernández, Bárbara. 1998. 2, La Habana : s.n., Mayo - Agosto de 1998, Revista Cubana de Higiene y Epidemiología, págs. 12 - 16. Fuentes Sordo, Odalys. 2002. Características anatomofisiológicas del escolar primario. [aut. libro] Gilberto García Batista. Selección de temas de Fisiología del desarrollo e Higiene Escolar. La Habana : Pueblo y Educación, 2002. —. 1998. Organización higiénica del régimen de trabajo para el huerto y el taller de educación laboral en la enseñanza primaria. ISPEJV. La Habana : s.n., 1998. Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. García Batista, Gilberto, y otros. 2001. Fisiología del desarrollo e higiene escolar. Selección de Temas. La Habana : Pueblo y Educación, 2001. pág. 143. ISBN 959-13-0911-2. La Organización escolar como objeto de estudio. Fernández, A. 1990. Barcelona : Universidad Autónoma de Barcelona, 1990. I Congreso Interuniversitario de Organización Escolar. págs. 13 - 26. Áreas y Departamentos de Didáctica y Organización Escolar de Cataluña. La organización escolar: una necesidad para el éxito de la institución educativa. Fuentes Sordo, Odalys. 2002. La Habana : ISPEJV, 2002, Revista Varona. Martí Pérez, José J. 1975. Obras Completas. La Habana : Ciencias Sociales, 1975. Vol. 15. Martín-Moreno Cerrillo, Q. 1996. La organización de centros educativos en una perspectiva de cambio. Madrid : Sanz y Torres, 1996. Marx, Carlos. 1982. El Capital. La Habana : Venceremos, 1982. MINED. 2007. Balance de higiene del trabajo en el Municipio Cumanayagua. Anexo modelo 261T-3. Cumanayagua : MINED, 2007. —. 1993. La dirección del trabajo en la escuela. La Habana : s.n., 1993. Folleto.
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