Estado de necesidad

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Estado de necesidad

  1. 1. DERECHO CONSTITUCIONALNombre: Edwin Carlos Gutiérrez HuancaParalelo: 3º “G” RU: 1644325 CI: 4953537 LPDocente: Dra. Ana Cisneros Gestión: 2011 Estado de necesidadEn Derecho, el estado de necesidad se considera una causa de extinciónde responsabilidad civil y penal.Concepto penalDentro del Derecho penal, las posiciones doctrinales en la teoría deldelito no son unánimes, si bien coinciden en la necesidad de eximir depena a quien actúa amparado por un estado de necesidad. Para unsector doctrinal el estado de necesidad es una causa de justificación queexcluye la antijuridicidad del comportamiento típico-teoría unitaria-. Encambio los partidarios de la teoría de la diferenciación consideran que,según los bienes jurídicos en juego, en unos supuestos el estado denecesidad actuará como causa de justificación y en otros como causa deexclusión de la culpabilidad. Finalmente hay quien considera, según lasredacciones de los concretos códigos penales, que en algunosordenamientos jurídicos el estado de necesidad en el ámbito penal soloexcluiría la culpabilidad.El estado de necesidad es aquella situación en la que se daña un bienjurídico protegido, incurriendo en un tipo penal, pero descartando laantijuridicidad de la acción debido precisamente a la presencia de lafigura justificante. Partiendo de las consecuencias del estado denecesidad, cabe añadir que su fundamentación gira en torno a laposibilidad que el Derecho otorga al particular de dañar o poner enpeligro un bien jurídico determinado con el objetivo de salvar otro bienjurídico de igual o mayor trascendencia jurídica. Cuando el sujeto queactúa en estado de necesidad lo hace lesionando intereses del sujeto decuya esfera emana el peligro, siendo éste -al menos- reconducible entérminos de imputación objetiva al comportamiento organizador del titularde la esfera, hablamos de estado de necesidad defensivo, en cambio,cuando la acción defensiva se dirige contra un agente absolutamenteajeno al peligro, esto es, con estatus de tercero, hablamos de estado de
  2. 2. necesidad agresivo. Esta distinción es relevante en la medida en que elbaremo de justificación, esto es, el límite de la injerencia tolerable enestado de necesidad varía. Cuando se actúa en estado de necesidadagresivo, sólo se pueden salvaguardar intereses que preponderenesencialmente sobre los lesionados. Por el contrario, en supuestos deestado de necesidad defensivo cabe lesionar intereses incluso más allá delos que salvaguardan.Hay que añadir que existen dos doctrinas mayoritarias que explican losefectos del estado de necesidad, y sobre todo, que justifican laaplicación:Doctrina de diferenciaciónEsta teoría originariamente germana distingue la existencia de dossupuestos distintos dentro del estado de necesidad.En primer lugar estará el estado de necesidad justificante que salvando unbien determinado, sacrifica otro de menor valor (se aplica el criterio deponderación de bienes). (Caso de la persona que para salvar suintegridad física comete un allanamiento de morada). En este primersupuesto, la acción no sólo no se considera antijurídica, sino que se estimavalorada positivamente por el ordenamiento jurídico.Por otro lado tendremos el estado de necesidad exculpante que buscasalvar un determinado bien sacrificando otro bien de igual valor. En estecaso, la acción no se considera positiva por parte del Derecho. Noobstante, tampoco se cree razonable la existencia de responsabilidadpenal (principio de no exigibilidad de un comportamiento distinto) delsujeto, con lo que la conducta estará meramente disculpada (excluyendola culpabilidad pero no la antijuridicidad del hecho), pese al desvalorexistente por el daño de bienes iguales en importancia.Sin embargo del art. 20.5 Código Penal español y en similar sentido otroscódigos de habla hispana no se desprende este tratamiento dualista delestado de necesidad, por lo que es fruto de la dogmática. Se considera ladoctrina dominante.Doctrina unitaria o del mal jurídicoEsta doctrina parte de la consideración unitaria, tanto de la relación entrebienes iguales como de la relación entre bien superior e inferior. De esta
  3. 3. manera, considera que ambas categorías suponen un desvalor en elresultado, y que por ello, ninguna de ellas podrá considerarse positiva onegativamente. Así, ambas tienen un mero papel justificante, siendoindiferente el hecho de que el bien dañado sea igual o inferior al biensalvado. Cabe señalar que hoy en día es la doctrina mayoritaria.Estado de necesidad sólo como exculpanteFinalmente, y de forma notablemente minoritaria, algunos autores aboganpor entender que en todo caso el estado de necesidad sería una causade disculpa o exclusión de la culpabilidad. Esta postura permitiría explicarporque se mantiene la responsabilidad civil respecto de quien se habeneficiado de una actuación en estado de necesidad.RequisitosSe establecen una serie de requisitos que el actor de la conducta típicaque lesione bienes jurídicos ajenos habrá de cumplir para que puedaapreciarse la existencia del estado de necesidad. La división deestos requisitos entre esenciales e inesenciales supone dos categorías queentran a analizar el grado de desvalor jurídico de la acción y del resultado,de manera que los requisitos esenciales serán el mínimo para que exista unmenor desvalor de resultado, y los inesenciales habrán de cumplirse paraconcluir que no existe desvalor de acción ni de resultado.Requisitos esencialesEl cumplimiento de los requisitos esenciales permitirá apreciar si cabe o noaplicar la causa de justificación a la acción típica.Bien en peligroExiste una alta probabilidad de daño para el bien jurídico a proteger. Talpeligro habrá de ser suficiente como para motivar la actuacióndel hombre medio ideal. Además, el peligro habrá de ser objetivamentereal, de manera que no cabe aplicar la causa de justificación de estadode necesidad en el supuesto de que tan sólo exista la creencia subjetivade que existe peligro. No obstante, en este supuesto podría considerarse laexistencia de un error sobre la causa de justificación, o la exculpación porexistencia de miedo insuperable. Hay que destacar también que el hechode que sea una creencia fundada o no determinará si existe o no errorinvencible. Además el peligro de ser destruido o dañado ha de serinminente, es decir, no puede realizarse de forma preventiva.
  4. 4. Por otro lado, este peligro real ha de motivar la actuación salvadoraimpulsada "por un estado de necesidad", provocando así una situación deconflicto entre intereses en la que se daña otro bien para salvar el bienjurídico en peligro, realizando así una conducta típica que en el supuestode aplicar la causa de justificación no sería antijurídica.Finalmente, los bienes jurídicos susceptibles de ser salvados podrán serpropios o ajenos. Cierto sector doctrinal amplía el margen, incluyendo losbienes comunitarios. No obstante, la gran mayoría de la doctrina se inclinapor pensar que no cabe el estado de necesidad en una acción quebusque salvar intereses comunitario, o en todo caso, supra personales,precisamente por el peligro que supondría legitimar una actuación en prode bienes que trascienden la esfera del individuo y competen al Estado,como pudiera ser el orden público o la integridad territorial.Acto salvadorLa acción típica que busque salvar un bien jurídico dañando otro acordea un estado de necesidad habrá de tener posibilidades de salvar el bienjurídico. Dicho de otra manera, no cabe una conducta completamenteinidónea e inadecuada cuya capacidad para salvar el bien sea nula oimposible.Además, la acción salvadora habrá de poseer animus salvationis, demanera que es exigible que la persona, subjetivamente, tenga como fin lasalvación del bien jurídico. Así, habrá que exigir que el sujeto conociera lasituación de peligro, así como la necesidad de su acción para salvarlo. Enningún caso cabe hablar de causa de justificación si el sujeto hubieraactuado desconociendo la situación de necesidad, y movido por finesdistintos a los salvadores.Cabe destacar que la doctrina se halla dividida en cuanto al encaje en elestado de necesidad de un daño provocado por imprudencia, en elsupuesto de que tal imprudencia estuviera condicionada por un finsalvador. (Supuesto del conductor que recoge a un herido, y que alllevarlo con la urgencia necesaria al hospital, atropella a otro individuo).Requisitos no esencialesSu cumplimiento supone la aplicación de una eximente completa. En elsupuesto de que no se cumplan los requisitos inesenciales, será susceptiblede considerarse estado de necesidad disculpante o exculpante, lo que
  5. 5. requerirá un posterior análisis en el estrato de la culpabilidad y reducirá laeventual pena.Necesidad del medio empleadoPartiendo de que se está dañando un bien jurídico con el fin de salvar otro,hay que analizar si el daño provocado podría haber sido menor si sehubiera empleado otro medio de defensa menos lesivo y que hubieraevitado el mal con igual seguridad.Por otro lado, y llevando al extremo este principio, habría que destacarque el estado de necesidad tiene un carácter completamente subsidiario,de manera que en el caso de que exista un medio que no lesioneinmediatamente bienes jurídicos ajenos, existe un deber de acudir a ellos.Así pues, habrá de acudirse a la ayuda estatal o a la fuga antes que ala agresión de un bien jurídico.Finalmente, y de acuerdo con lo anteriormente dicho, se crea la figuradel exceso intensivo, que supone la aplicación de un medio innecesario oel uso de un medio excesivamente agresivo para con el bien lesionado.También hay que destacar la figura del exceso extensivo, que supone lalesión de un bien jurídico excesivamente tardía, de manera que habíapasado demasiado tiempo como para utilizar el medio lesivo y que éstefuese útil para salvar el bien jurídico en peligro.Los excesos pueden ser dolosos, inconscientes, imprudentes o motivadospor error vencible o invencible.Proporcionalidad de malesEl mal provocado ha de ser igual o menor que el mal que se trata deevitar. De esta manera, sólo cabe la proporcionalidad en caso deconflicto entre mal salvador menor que mal salvado (interéspreponderante) o entre mal salvador igual a mal salvado (interésequivalente).Así, a la hora de entrar a ponderar los intereses, existe una inmensa divisiónsobre el criterio a seguir. De esta manera, la ponderación básica sefundamenta en una valoración de intereses en función del valor otorgadopor la pena que imponga el Código Penal. No obstante, también hay quetener en cuenta la ponderación del estado del bien, de manera que elbien intacto no ha de prevalecer sobre el bien dañado. (Por ejemplo, nocabe extraer un riñón sin consentimiento para trasplantárselo a unenfermo). Finalmente, también habrá que atender al grado de peligro dela acción salvadora en comparación al grado de riesgo de la situaciónque ponga en peligro el bien jurídico.
  6. 6. El principio de proporcionalidad de males tiene también una gran relacióncon el exceso intensivo, en el que se emplea un medio que causa un dañodesproporcionado en comparación con el daño que se quiere evitar.Ausencia del deber de sacrificioAlgunas personas, por razón de oficio o cargo, tienen la obligaciónde sacrificio. Son excepciones a la exigibilidad común que a la personaimpone el ordenamiento jurídico, provocando una alteración en lanormal ponderación de intereses. Estas excepciones limitativas del uso delestado de necesidad como causa de justificación deben coincidir con loslímites legales o sociales de su profesión y con las circunstancias, no sepueden exigir un comportamiento heroico o virtuoso.Cabe destacar que estos obligados, lo son por voluntad propia, y comoconsecuencia directa del cargo u oficio que desempeñan. Ejemplos depersonas sometidas al deber de sacrificio serían los integrantes de loscuerpos policiales, bomberos, militares, las tripulacionesde buques y aeronaves, el personal sanitario en caso de epidemia, etc.Ausencia de provocación intencionadaLa doctrina se halla dividida sobre la extensión real de este requisito. Elsector mayoritario piensa que existe falta de provocación intencionada siel autor, pese a ser el causante intencional del peligro que acecha a losbienes jurídicos, no tenía intención de provocar tal peligro con el objetivode ampararse después en el estado de necesidad.Otro sector doctrinal opina que siempre que el peligro haya sidoprovocado intencionadamente, no se cumple el requisito de ausencia deprovocación intencionada. En otras palabras, la primera doctrina defiendela falta de provocación intencionada de la situación de necesidad,mientras que la segunda defiende la falta de provocación intencionadadel peligro, siendo indiferente si el sujeto buscaba o no provocar el estadode necesidad.

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