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Parroquia Maria madre iglesia kennedy
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Parroquia Maria madre iglesia kennedy

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Parroquia Maria Madre de la iglesia Kennedy bogota ,Direccion, horarios misas y despacho, panoramicas del templo, altar.s

Parroquia Maria Madre de la iglesia Kennedy bogota ,Direccion, horarios misas y despacho, panoramicas del templo, altar.s

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  • 1. Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Milagros Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos SI TU HACES ALGO POR MARÍA ..ELLA HARA MUCHO POR TÍ PARROQUIA MARIA MADRE DE LA IGLESIA DIOCESIS DE FONTIBÓN—COLOMBIA Pie de imagen o gráfico. Información de contacto: guillermo.calderonespana@gmail.com | Página principal | BIENVENIDOS | Ingreso al templo | SAGRARIO | Sagrado Corazón de Jesús | Señor de los Milagros | Virgen María | Virgen de Carmen | San José | Santa marta | María acoge a la Iglesia| Carrera 73 B bis Nº 26-40 sur Bogotá Teléfono: 4731933 Horario Despacho Parroquial : Lunes a Jueves de 2:00 pm a 6:00 pm PARROCO: Pbo. PBO.ABDERRAHIM FLOREZ ORTEGA
  • 2. Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos ESTE ES NUESTRO TEMPLO SU ALTAR E IMAGENES ALTAR VIRGEN DEL CARMEN VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA SEÑOR DE LOS MILAGROSSAGRADO CORAZÓN DE JESÚS SAGRARIO DIVINO NIÑO JESÚS SAN JOSÉ SANTA MARTA Pinche aquí Si no me observas aquí en este momento, es porque estoy a tu lado acompañándote en este momento. Me atenderías dedicándome unos minutos hablando conmigo como hablarías y atenderías a alguien que te visita? EL SEÑOR RESUCITADO
  • 3. A Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Milagros Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos SI TU HACES ALGO POR MARÍA ..ELLA HARA MUCHO POR TÍ RETIRO DE CUARESMA ANTE LA CRUZ Retiro de Cuaresma: LOS AMIGOS DE LA CRUZ Temario e Introducción Los amigos de la Cruz parte 1 Los amigos de la Cruz parte 2 Los amigos de la Cruz parte 3 Frente al Altar Secuencia al Espíritu Santo No me mueve Señor Santo Espíritu de DIOS mora en mí PARROQUIA MARIA MADRE DE LA IGLESIA DIOCESIS DE FONTIBÓN—COLOMBIA ALTAR DE NUESTRO TEMPLO INGRESANDO AL TEMPLO Información de contacto: guillermo.calderonespana@gmail.com
  • 4. Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Milagros Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos SI TU HACES ALGO POR MARÍA ..ELLA HARA MUCHO POR TÍ PARROQUIA MARIA MADRE DE LA IGLESIA SAGRARIO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO SAGRARIO DEL SANTÍSIMO NUESTRO OBISPO SE Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, SJ, Las Lágrimas de Jesús BENDITO Bendito sea Dios. Bendito sea su Santo Nombre. Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre. Bendito sea el Nombre de Jesús. Bendito sea su Sacratísimo Corazón. Bendito sea su Preciosísima Sangre. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Bendito sea el Espíritu Santo Consolador. Bendita sea la Incomparable Madre de Dios la Santísima Virgen María. Bendita sea su Santa e Inmaculada ALMA DE CRISTO Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame ¡Oh buen Jesús, óyeme! Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo malo defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos Te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén Oremos Oh Dios que enviaste a la Iglesia Militante una nueva ayuda por medio del bienaventurado San Ignacio de Loyola, para propagar la mayor gloria de tu nombre, concédenos, que luchando nosotros a ejemplo suyo y mediante su intercesión en la Tierra, merezcamos ser coronados juntamente con él en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén SAN IGNACIO DE LOYOLA Acto de Adoración Al SANTÍSIMO Via Lucis
  • 5. Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Milagros Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos SI TU HACES ALGO POR MARÍA ..ELLA HARA MUCHO POR TÍ PARROQUIA MARIA MADRE DE LA IGLESIA DIOCESIS DE FONTIBÓN—COLOMBIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Himno al Corazón de Jesús Corazón de Jesús Rosario y Letanías Rosario al Corazón de Jesús Siete Dolores del Corazón de Jesús Consagración al Sagrado Corazón de Jesús CULTO PERPETUO Descargue este archivo para ver Corazón de Jesús OFICIO DIVINO Descargue este archivo para ver Nardos al Sagrado Corazón de Jesús Información de contacto: guillermo.calderonespana@gmail.com Historia y Orígen Oración de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús
  • 6. Página principal Bienvenidos Ingreso al Templo Sagrario Sagrado Corazón Señor de los Divino Niño Jesús Virgen María Virgen del Carmen San José Santa Marta Grupos Apostólicos SEÑOR DE LOS MILAGROS Novena al Señor de los Milagros PETICIONES AL MILAGROSO DE BUGA Si tiene FE, basta rezar la siguiente oración haciéndole una petición al Señor de los Milagros de Buga y este deseo le será concedido. ¡Señor! Que mis ojos vean que Tú eres la luz que alumbra mi camino Que mi alma sienta el gozo de llevarte muy dentro. Que mi corazón reciba con humildad el Amor que Tú me das. Que mis pensamientos sean para glorificarte y bendecirte. Que mis silencios sean para hablar contigo y escucharte. Que mis oraciones clamen ante Ti el cambio que debo tener. ¡Señor! Quiero vivir bajo tu mirada. Caminar sin cansancio hasta encontrarte Y así sentir la paz y el gozo Historia y Leyenda del Señor de los Milagros de Buga - C En este video al que nos dirigimos ahora escucharemos la historia de es imagen. Es esta imagen Otro regalo maravillo que Dios quiso hacer a los humild y pobres, pero al que tenemos acceso TODOS los seres humanos.. Milagro?.... Cada día de vida que tenemos es un regalo, cada pan que nos llevamos a despertar, cada amanecer lo es también, cada persona que pasa a nuestro son tantos y tan constantes y permanentes que no alcanzamos a tenerlos Por esto mi petición o recomendación que te hago querido hermano(a) e 4 palabras que a continuación te doy realices una Oración que dirigas al MILAGROSO. Estas palabras son: Los siento……. Perdóname……. Gracias…….. Te AMO….. OFRECIMIENTO DEL DIA ¡Señor! Que mis ojos vean que Tú eres la luz que alumbra mi camino Que mi alma sienta el gozo de llevarte muy dentro. Que mi corazón reciba con humildad el Amor que Tú me das. Que mis pensamientos sean para glorificarte y bendecirte. Que mis silencios sean para hablar contigo y escucharte. Que mis oraciones clamen ante Ti el cambio que debo tener. ¡Señor! Quiero vivir bajo tu mirada. Caminar sin cansancio hasta encontrarte Y así sentir la paz y el gozo Que tu infinito Amor me da. IMÁGENES DE BUGA– COLOMBIA SALUDEMOS A LA SANTÍSIMA VIRGÉN MARIA
  • 7. ORACIONES AL DIVINO NIÑO JESUS SUPLICA PARA TIEMPOS DIFÍCILES Divino Niño Jesús Tengo mil dificultades: ayúdame. De los enemigos del alma: sálvame. En mis desaciertos: ilumíname. En mis dudas y penas: confórtame. En mis soledades: acompáñame. En mis enfermedades: fortaléceme. Cuando me desprecien: anímame. En las tentaciones: defiéndeme. En las horas difíciles: consuélame. Con tu corazón paternal: ámame. Con tu inmenso poder: protégeme. Y en tus brazos al expirar: recíbeme. Amén. UN MINUTO CON EL DIVINO NIÑO JESÚS ¡Bendíceme Divino Niño Jesús! Y ruega por mi sin cesar. Aleja de mí el pecado hoy y en todo momento. Si tropiezo, tiende tú mano hacia mí. Si cien veces caigo, cien veces levántame. Si yo te olvido, tú no te olvides de mí. Si me dejas Divino Niño, ¿Que será de mí? En los peligros del mundo, asísteme. Quiero siempre vivir y morir bajo tu mano. Quiero que mi vida te haga sonreír. Mírame con compasión, ¡No me dejes Jesús mío! Y, al final, recíbeme y llévame junto a Ti. Divino Niño Jesús, Que tu bendición nos acompañe siempre. Amén. ORACIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS Divino Niño Jesús Dios de mi corazón y modelo de mi conducta, estate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Ti, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres. ¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con todo mi corazón! Divino Niño Jesús, Bendícenos Divino Niño Jesús, Escúchanos Divino Niño Jesús, Óyenos. Amén. PLEGARIA PARA OBTENER SERENIDAD Niño Jesús: Tu eres el rey de la paz, ayúdame a aceptar las cosas que no puedo cambiar. Tu eres la fortaleza del cristiano; dame valor para transformar aquello que en mí debe mejorar. Tú eres la sabiduría eterna; enséñame en cada instante, como debo obrar para agradar mas a Dios y hacer mayor bien a las demás personas. Te lo suplico, por los méritos de tu infancia a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. CONSAGRACIÓN DEL HOGAR Tú que bendices y proteges las casas donde está expuesta y es honrada tu Sagrada Imagen, Te elegimos hoy y para siempre por Señor y Dueño de nuestra casa, y te pedimos que te dignes demostrar en ella tu poderoso auxilio, protegiendo a los que en ella habitamos de las enfermedades, protegiéndola del fuego, del rayo, de las inundaciones, de los terremotos, de los ladrones, de las discordias y de los peligros de la guerra. Bendice y protege a las personas que aquí habitan, y concédeles la paz, una gran fe, verdadero amor a Dios y al prójimo, paciencia en las penas, esperanza en la vida eterna, facilidades de trabajo y estudio, y la gracia de evitar los malos ejemplos, el vicio, el pecado y todas las demás desgracias y accidentes. AMEN. REGRESAR ALALTAR NOVENAAL NIÑO JESÚS DE NAVIDAD NOVENA BIBLICAAL DIVINO NIÑO JESÚS DEL BARRIO 20 DE JULIO—BOGOTÁ COLOMBIA
  • 8. SANTÍSIMA VÍRGEN MARÍA NUESTRO JARDÍN A LA SANTÍSIMA VÍRGEN MARÍA EN EL MES DE MAYO VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA LA VIRGEN MARIA La amada madre de nuestro Señor Jesucristo es la presencia amorosa más importante que Dios ha podido obsequiarnos para que guíe nuestras vidas en este camino terrenal que indefectiblemente culmina en Dios. Es la encarnación de la dulzura, la ternura, la compasión y el Amor Incondicional que Jesús nos legó a toda la humanidad cuando en la cruz nos la dio a todos los hombres, para que la amáramos, veneráramos y respetáramos del mismo modo en que Él lo hizo. La Virgen María, madre de Dios hecho hombre y madre nuestra, sus hijos limitados y pequeños, confusos y desorientados, es el camino más dulce y seguro para llegar a Dios. Si nos tomamos de su amada mano, si confiamos y nos entregamos como niños a Ella, jamás nos sentiremos solos y siempre, en toda circunstancia de nuestra vida, sabremos con absoluta certeza que podremos enfrentar las pruebas más duras y difíciles que nos toquen vivir, porque sentiremos que jamás desamparará a sus pequeños hijos. VENEREMOS A LA SANTÍSIMA VIRGÉN DEL CARMEN ORACIONES PARA HONRAR A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA RESO DEL SANTO ROSARIO EN AUDIO Seleccione el que corresponda según el día y haga click en el Y HAGA CLICK EN EL ORACIONES A MARÍA AUXILIADORA
  • 9. VÍRGEN DEL CARMEN Novena a la Virgen del Carmen ORACIÓNES A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN ¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Vos, que miráis con ojos de particular bondad al que viste vuestro bendito Escapulario, miradme benignamente y cubridme con el manto de vuestra maternal protección. Fortaleced mi flaqueza con vuestro poder, iluminad las tinieblas de mi entendimiento con vuestra sabiduría, aumentad en mí la fe, la esperanza y la caridad. Adornad mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de vuestro divino Hijo y de Vos. Asistidme en vida, consoladme cuando muera con vuestra amabilísima presencia, y presentadme a la augusta Trinidad como hijo y siervo devoto vuestro, para alabaros eternamente y bendeciros en el Paraíso. Amén. ACCIÓN DE GRACIAS Y OFRECIMIENTO ¡Oh Virgen Santa del Carmen! Jamás podremos corresponder dignamente a los favores y gracias que nos has hecho al darnos tu santo Escapulario. Acepta nuestro sencillo, pero hondamente sentido, agradecimiento y, ya que nada te podemos dar que sea digno de Ti y de tus mercedes, ofrecemos nuestro corazón, con todo su amor, y toda nuestra vida, que queremos emplear en el amor y servicio de tu Hijo Señor nuestro, y en propagar tu dulce devoción, procurando que todos nuestros hermanos en la fe, con los cuales la divina Providencia nos hace convivir y relacionar, estimen y agradezcan tu gran don, vistiendo el santo Escapulario, y que todos podamos vivir y morir en tu amor y devoción. Amen. ORACIÓN PARA ALCANZAR SU AMOR ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! Vos sois la criatura más noble, la más sublime, la más pura, más bella y más santa de todas. ¡Oh si todos os conocieran, Señora y Madre mía, si todos os amaran como Vos merecéis! Pero me consuelo porque tantas almas dichosas en el Cielo y en la tierra viven enamoradas de vuestra bondad y belleza. Y me alegro más porque Dios os ama a Vos sola más que a todos los hombres y ángeles juntos. Reina mía amabilísima, yo, miserable pecador, también os amo, pero os amo poco en comparación de lo que Vos merecéis; quiero, pues, un amor más grande y tierno hacia Vos, y esto Vos me lo habéis de alcanzar, ya que amaros a Vos y llevar vuestro Santo Escapulario es una señal de predestinación a la gloria, y una gracia que Dios no concede sino a los que eficazmente quiere salvar. Vos, pues, que todo lo alcanzáis de Dios, conseguidme esta gracia: que mi corazón arda en vuestro amor, conforme al afecto que Vos me mostráis; que os ame como verdadero hijo, ya que Vos me amáis con el amor más tierno de Madre, para que, uniéndome con Vos por el amor aquí en la tierra, no me separe de Vos después en la eternidad. Amén. ORACIÓN A LA BEATÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO ¡Oh piadosísima Virgen! Vos, que nueve siglos antes de existir fuisteis vista en profecía por el siervo de Dios nuestro Padre San Elías, y venerada por sus hijos allá en el Carmelo... Vos, que en carne mortal os dignasteis visitarles y les dispensasteis celestiales consuelos... Vos, que vigiláis siempre por la virtuosa familia que tuvo por Superior a vuestro estimado hijo San Simón Stock, por Padres y reformadores a la Seráfica Virgen y mística Doctora Santa Teresa de Jesús y al esclarecido y extático San Juan de la Cruz, así como por una de sus dignísimas hijas a la ejemplar Esposa de Jesucristo Santa María Magdalena de Pazzis, vuestra devotísima sierva... Vos, que engalanasteis a dicha Orden con la estimable prenda del Santo Escapulario.., y, en fin, Vos, que de tantas maneras habéis demostrado vuestro cariñoso amor a los carmelitas y sus allegados, recibid benévola mi corazón ardiente de fervoroso entusiasmo hacia la más pura de las criaturas y la más candorosa de las madres. No permitáis, Señora, que el león rugiente asuste mi espíritu en el camino de la perfección, y haced que logre arribar a salvamento en la gloria, como lo habéis alcanzado de vuestro Divino Jesús para los que, invocándoos con fe e imitando vuestras virtudes, murieron píamente con vuestra enseña. Amén. SALUDEMOS A SU CASTÍSIMO ESPOSO SAN JOSÉ
  • 10. SAN JOSÉNovena y Oraciones a San José Antigua Oración a San José y otras oraciones al Santo Oh San José, cuya protección es tan grande, tan poderosa y eficaz ante el trono de Dios, en vuestras manos entrego todos mis intereses y mis deseos. Oh San José, asistidme con vuestra poderosa intercesión. Obtened para mí, de vuestro Divino Hijo, Nuestro Señor, todas las bendiciones espirituales que necesito. A fin de que, habiendo conseguido, aquí en la tierra, la ayuda de vuestro poder celestial, pueda ofrecer mi gratitud y homenaje, al Padre más Amoroso. Oh San José, nunca me cansaré de contemplaros con el Niño Jesús dormido en vuestros brazos. No me atrevo a acercarme mientras que el Niño reposa sobre vuestro corazón. Abrazadle fuertemente en mi nombre; y de parte mía, besad su fina y delicada Cabecita. Luego, suplicadle que me devuelva ese beso a la hora de mi último suspiro. San José, patrón de los moribundos, rogad por nosotros. Amén. Rezarla por nueve mañanas consecutivas por lo que usted desea (no olvidar rezar también por los que no rezan). Jamás o raramente ha fallado. Esta oración fue descubierta el año quincuagésimo de Nuestro Señor Jesucristo. En el siglo XVI. envió el Papa esta Oración al Emperador Carlos. El emperador recibió esta oración al prepararse para emprender la batalla. Los que leyesen esta oración serán premiados. Igualmente se premiará a los que la escuchasen al ser leída o si la llevasen en su persona. A todas estas almas se les promete que no morirán repentinamente; ni se ahogarán; ni serán afectados por el veneno. No caerán en manos de sus enemigos; ni serán consumidos en ningún incendio. Oración para pedir la pureza San José, mi padre y señor, tú que fuiste guardián fiel del Hijo de Dios y de su Santísima Madre, la Virgen María, alcánzame del Señor la gracia de un espíritu recto y de un corazón puro y casto para servir siempre mejor a Jesús y a María. Amén. CONSAGRACIÓN DE COLOMBIA A SAN JOSÉ. Amado San José, esposo fiel de María, la Reina de la paz y padre adoptivo de Jesús, el Príncipe de la paz, que fuiste enriquecido por el Espíritu Santo con toda clase de gracias sobrenaturales, de sabiduría y prudencia humanas, haz valer tu poderosa intercesión ante Dios a favor de Colombia, nuestra patria, ahora necesitada de reconciliación y de paz. Tú que recibiste del Padre Celestial la sublime misión de ser cabeza de la Sagrada Familia en la tierra, toma como tuya esta familia colombiana que llenos de confianza te consagramos, ven a vivir en medio de nosotros, enséñanos a ser verdaderos hijos de Dios y a tratarnos como hermanos. Conoces bien, amado San José, que estamos heridos por una larga violencia y que gruesos muros de injusticias e inequidades nos separan. Pero la misma palabra de Dios aviva nuestra esperanza cuando nos invita diciéndonos: “Pedid y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá” (Lc 11,9) y “Ninguna cosa es imposible para Dios” (Lc 1,37; Gen 18,14). Esperamos la caída de esos muros de odio e indiferencia que nos separan, si unido a la Virgen María intercedes de continuo por nosotros ante tu Divino Hijo, quien nada niega a su Madre Santísima y a su querido padre adoptivo. Te agradecemos de corazón por escuchar nuestra súplica y porque alegras nuestra vida con tu amistad y protección. Amén.
  • 11. SANTA MARTA ORACION A SANTA MARTA ( PARA CASOS DIFICILES Y URGENTES ) Santa marta, yo me acojo a tu protección y amparo, en prueba de mi afecto y fe te ofrezco esta luz que en tu honor encenderé todos los martes. Milagrosa santa marta, consuélame en mis necesidades y las de todos los míos y por la inmensa dicha que gozasteis al hospedar en tu casa al salvador, intercede por mi y por toda mi familia , para que siempre conservemos en nuestros corazones a dios y sean resueltas mis necesidades y las de todos los míos. Milagrosa santa marta yo te suplico en el nombre de dios todo poderoso, tengas misericordia infinita al favor que te pido….(hacer la petición), yo te suplico Santa mía que venzas mis dificultades y las de todos los míos, como venciste al dragón que tienes a tus pies. (Reza un padrenuestro un avemaría y un gloria) Se finaliza diciendo: gracias santa marta por los favores recibidos, amen. Oración a Santa Marta para Peticiones ¡Oh Santa Marta dichosa!, Mi santa Marta milagrosa me acojo a tu amparo y protección entregándome a ti en este día, para que me ayudes en mi tribulación, y en prueba de mi gran afecto y seguro agradecimiento, prometo serte fiel seguidor, rezarte más a menudo con fervor y me ofrezco para propagar tu devoción. Consuélame en mi pena y amargura, te lo suplico por la inmensa dicha con que se alegró tu corazón al hospedar en tu casa de Betania a Jesús nuestro Único Salvador; intercede por mí en este momento de aflicción para que conserve siempre en mi corazón a nuestro Dios Padre Creador, para que viva continuamente en su gracia y rechace toda ofensa contra El con ardor, para que sean mis penas remediadas y en especial esta que ahora me atormenta: (hágase la petición). Te suplico me ayudes a vencer las dificultades con la fortaleza con que venciste, con tesón y por el poder de la Cruz, al dragón que tienes rendido a tus pies, te suplico me atiendas y ayudes, no desoigas mis súplicas ardientes para que pueda seguir siempre adelante sin amarguras que me atormenten. Así sea. Rezar el Credo, tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias. Hacer la oración y los rezos siete días consecutivos. Novena a Santa Marta CONOCE NUESTROS GRUPOS APOSTÓLICOS
  • 12. SAN VICENTE DE PAÚL (24/04/1581 - 27/09/1660) SACERDOTE FRANCÉS Nació el 24 de abril de 1581 en una pequeña casa rural en las afueras de la aldea de Pouy, a unos cinco kilómetros de la ciudad de Dax, en la región de las Landas, suroeste de Francia. En el lugar de su nacimiento, conocido hoy como Berceau de Saint Vincent de Paul, se levanta una modesta construcción de ladrillo y vigas de madera muy parecida a la casa en que nació Vicente en abril de 1580 ó 1581 (el año exacto no es seguro). Era el tercero de seis hermanos. La modesta condición de la familia hizo que muy pronto el niño Vicente tuviera que contribuir con su trabajo de pastor de ovejas y de cerdos a la economía familiar. Pronto también dio muestras de una inteligencia despierta, lo que llevó a su padre a pensar que este hijo podía muy bien 'hacer carrera' expresamente, una carrera eclesiástica. Cursó estudios primarios y secundarios en Dax, y posteriormente filosofía y teología en Toulouse durante siete años. Hizo también algunos estudios en Zaragoza. Se ordenó muy joven, a los veinte años, con la intención de ser párroco de inmediato y así poder ayudar a su familia. Parece ser que en 1606 fue capturado por los piratas en un viaje a Narbona y vendido como esclavo en Túnez, aunque logró huir y regresó a Francia. San Vicente de Paúl ejerció durante 20 años como párroco y capellán de una familia aristocrática. Además fue capellán general de las galeras francesas y trabajó en favor de los galeotes. En el año 1617 fundó la primera Confraternidad de la Caridad, constituida por mujeres acaudaladas dedicadas a ayudar a los enfermos y a los pobres en Châtillon-les-Dombes, cerca de Lyon. En 1622 san Francisco de Sales le nombró superior de los conventos parisinos de la orden de la Visitación de Santa María. Con la ayuda de la familia para la que trabajaba como capellán fundó la Congregación de la Misión, dedicada a predicar entre los campesinos de las propiedades de la familia, y en 1626 estableció una de sus comunidades en el College des Bons-Enfants de París. Además creó otras organizaciones altruistas, como las Hermanas de la Caridad, que se formó en 1633 bajo su dirección y con la ayuda de Santa Luisa de Marillac; a ellas se debe la fundación del Hospital de París. San Vicente de Paúl falleció en París el 27 de septiembre de 1660. Fue canonizado en 1737 y nombrado patrón de las obras de caridad en 1885. SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL La Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) es una organización caritativa católica laica dirigida por voluntarios, creada en París en 1833 por un grupo de laicos católicos entre los que se encontraba quien después sería beatificado por Juan Pablo II; el beato Federico Ozanam. Su objetivo es ayudar a los pobres para aliviar su sufrimiento y fomentar su dignidad e integridad humana. La Sociedad realiza sus proyectos con el esfuerzo de más de 700.000 voluntarios en 142 países que atienden cada año a cerca de 17.000.000 personas en cualquier parte del mundo y ante cualquier tipo de necesidad. Ayudan en catástrofes humanitarias tales como tsunamis y terremotos o situaciones de guerra. QUÉ ES LA SOCIEDAD SAN VICENTE DE PAÚL ? PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Es una sociedad Católica Internacional de laicos, fundada en PARÍS ( Francia) el 23 de Abril de 1833 por el joven estudiante de la Universidad de la Sorbona, FEDERICO OZANAM Y SUS COMPAÑEROS. Puesta bajo el patrocinio de Nuestra Señora la Virgen María y de San Vicente de Paúl, tiene por reocupación constante, renovarse y adaptarse a las condiciones cambiantes del mundo. De carácter católico está abierta a todos aquellos que deseen vivir su fe en el amor y en el servicio a sus hermanos. En algunas circunstancias se pueden acoger cristianos de otras confesiones o creencias, mientras se adhieren a sus principios. QUIENES SOMOS ? La sociedad la componen los miembros asociados, que son todas aquellas personas inscritas como tales en sus libros; quienes se someten en acto solemne al ― VOTO DE COMPROMISO‖ ( antes promesa vicentina ), a cumplir con sus deberes y a prestar los servicios de caridad conforme a los estatutos y reglamentos. MISIÓN: La Misión de la Sociedad, es el crecimiento espiritual de sus socios, la promoción integral de sus acogidos y sus familias, mediante el ejercicio de la caridad y la justicia, mejorando continuamente el ambiente material y espiritual en que viven, a través del contacto de persona a persona, buscando remediar no solo el efecto sino, ― las causas de la pobreza ―. ESPIRITUALIDAD: Los vicentinos se esfuerzan por la oración, la meditación de las Sagradas Escrituras, y por la fidelidad a la enseñanza de la Iglesia; en ser testigos del amor a Cristo en sus relaciones con los más desposeídos, así como en los diversos aspectos de su vida. DE LOS POBRES: La Sociedad de San Vicente de Paúl tiene en los pobres la esencia para la realización de sus fines y objetivos. Interpreta la pobreza como carencia de bienes materiales y espirituales. Toda forma de pobreza la compromete en sus programas de Caridad y de justicia. En las familias pobres que auxilie la Sociedad de San Vicente de Paúl, se debe buscar capacidad y disposición para recibir la ayuda espiritual y material que la sociedad les pueda brindar; alertar el deseo de promoción y de superación con un propio esfuerzo y llevar el mensaje evangélico con el cual el vicentino busca su santificación y la de la familia beneficiada. DE LOS ASOCIADOS: Son socios vicentinos, todas las personas inscritas como tales en los libros, ser consagrados, se comprometen a cumplir los deberes y a prestar los servicios de caridad conforme a los estatutos y reglamentos. San Vicente de Paul Santos Varones Cofradía del Santísimo GRUPOS APOSTÓLICOS Ministros de la Eucaristía Infancia Misionera Acólitos Cursillos de Cristiandad Guardianes del Sagrado Corazón de Jesús Santa Luisa de Marillac REGRESAR A GRUPOS APOSTÓLICOS Ministros Lectores Proclamadores de la Palabra Legión de María GOZO EN JESUCRISTO
  • 13. LOS SANTOS VARONES QUE LOS VARONES OREN EN TODO LUGAR POR TODOS LOS HOMBRES 1 Timoteo 2:1-8 4. Son pecadores perdidos, sí, pero Luc. 15 enseña que pueden ser encontrados. Por eso, debemos orar por todos ellos y para que Dios nos ayude en la búsqueda. 5. La iglesia debe compartir la actitud de Dios hacia los pecadores. Debe buscarlos con toda sinceridad y mostrarles amor para que se salven. 6. “Parecería que en muchos casos se tiene por principio que una persona debe ser respetable antes de ser admitida en la iglesia, y que ésta mirase con desdén a los pecadores que buscan entrar por sus puertas. En realidad es muy difícil para un pecador entrar en la iglesia moderna sin ser blanco de sospechas, de cuestionamientos, de críticas, de miradas poco amistosas‖ (WB). B. Por los reyes, ―Y entre ellos se incluye a Nerón, que ya había incendiado Roma y había atribuido la conflagración a los cristianos, emprendiendo la persecución contra ellos‖ (ATR). ―Temed a Dios. Honrad al rey‖ (1 Ped. 2:17). Dan. 4:17 ―que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres‖. 1. Esta afirmación es tan correcta en la actualidad como en el tiempo de Daniel. 2. ―¿Por qué orar por estos hombres? Porque efectuará ciertos cambios en ellos y su administración que de otro modo no ocurrirían‖ (DDW). C. Y por todos los que están en eminencia. Gobernadores, jueces, senadores, etc. 1. Hagamos rogativas por ellos para lleguen a conocer la verdad para ser salvos. El evangelio es para ellos también. 2. También oremos por ellos pidiendo que gobiernen de acuerdo a la voluntad de Dios, para que no haya rebeliones, revoluciones y guerras. D. Para que llevemos una vida tranquila (1 Tes. 4:11) y apacible (1 Ped. 3:4). 1. La vida tranquila y apacible es una gran bendición para el cristiano. 2. Pero ―No es cuestión de orar por los gobernadores solamente para poder nosotros vivir libres de persecución, sino para el avance o adelanto del evangelio entre los perdidos(ver. 4), cosa que se realiza más en tiempos de paz internacional‖ (BHR). E. En toda piedad (obedece y adora a Dios y respeta los derechos de los hombres) y honestidad (dignidad, 3:4; seriedad, Tito 2:7). Los que viven en honestidad honran a Dios y recuerda que el hombre fue creado a la imagen de Dios. III. Esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador. Compárese Gén. 1:31. A. Este mandamiento se puede comparar con el de Mat. 5:44; es posible que para algunos discípulos sea difícil orar por los gobernantes. B. Pero lo hacemos porque agrada a Dios. IV. Dios quiere que todos los hombres sean salvos. A. ―Quiere (THELEI). El deseo y la voluntad de Dios hasta allí donde puede influenciar a los hombres” (ATR). Este verbo expresa un ―propósito determinado‖ (MRV). Sin embargo, lamentablemente esto no es el deseo (el propósito determinado) de la mayoría de los hombres; más bien prefieren continuar en el pecado hasta morir, y están resueltos a hacerlo. Estos no pueden culpar a Dios, porque El quiere (es su voluntad) que todos sean salvos. Los hombres rebeldes cometen suicidio espiritual. B. Muchos textos expresan el deseo de Dios de que los hombres sean salvos (Jn. 3:16; Luc. 15; 19:10; 1 Tim. 1:15; 2 Ped. 3:9), y lo ha mostrado ampliamente. Jesús dice que muchos serán perdidos (Mat. 7:13, 14), pero esto no es el deseo de Dios. El quiere que todos se salven. ―Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?‖ Ezeq. 33:11. C. Quiere que todos vengan al pleno conocimiento de la verdad. Efes. 4:13; Col. 1:5, 6. 1. Por eso, Cristo envió a los apóstoles a predicar a todas las naciones, Mat. 28:19. 2. Por eso, Dios nos ha dado las Escrituras, Jn. 5:39; 20:31. 3. Algunos preguntan, ―Si Dios quiere salvar a todos, ¿por qué no lo hace?‖ Porque el evangelio es su único poder para salvar al hombre. Por eso, los únicos que serán salvos serán los que vienen al conocimiento de la verdad. D. Por eso, le agrada a Dios cuando los cristianos pidan lo que El mismo quiere. Debemos pedir de acuerdo a su voluntad y esto es precisamente lo que El quiere. E. Los cristianos quieren que todos los hombres sean salvos. 1. 1 Cor. 10:33, ―no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos‖. 2. 2 Cor. 5:20, el mensaje de todo cristiano debe ser, ―reconciliaos con Dios‖. V. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. A. Debemos orar por todos los hombres, desde los reyes y otros gobernantes eminentes hasta los sojuzgados o esclavizados, porque hay un solo Dios, el único Dios del universo. Rom. 3:30; Gál. 3:20, ―Dios es uno‖; Efes. 4:6, ―un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos‖. Es el Dios de todos. Es el Padre de los espíritus de todos los hombres (Heb. 12:9). Por eso Dios nos ha dado el evangelio universal, su único poder para salvar a todos, Rom. 1:16. B. Y hay un solo Mediador entre Dios y los hombres. Hay un solo Dios y el único acceso a El es por medio de Jesucristo. ―Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí‖ (Jn. 14:6). (Véase el sermón sobre ―Mediador‖ después del ver. 8). I. Clases de oración. A. Rogativas (“peticiones, ruegos, súplicas”; “en los papiros es el término regular para una petición a un superior‖, WEV). Los que hacen rogativas tienen el sentimiento de necesidad, pues reconocen su propia insuficiencia y la debilidad humana (WB). B. Oraciones, término general que incluyen las oraciones a Dios por el perdón, por las necesidades de la vida, por la protección y la seguridad, etc. C. Peticiones (“es un término técnico para allegarse a un rey en intercesión”, WEV). D. Acciones de gracias. Si alguno solamente hace peticiones sin dar gracias, no entiende la oración. Parece que para muchos ―orar‖ y ―pedir‖ son sinónimos, pero el orar incluye el agradecer tanto como el pedir. Si solamente presentamos a Dios nuestras peticiones sin acciones de gracias, El no se agrada. ¿Por qué debería Dios seguir dándonos lo que le pidamos, si no le damos gracias por lo que ya recibimos? Fil. 4:6, ―Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias‖. II. Por todos los hombres. A. Porque el evangelio es universal, Jn. 3:16; 12:32; Mat. 28:18-20; Mar. 16:15, 16. No es solamente para los judíos, sino también para los gentiles. 1. Dios ama a los hombres. Es benévolo y amistoso para con los hombres. Nos ama y quiere que lo amemos a El. Quiere nuestra amistad, nuestra buena voluntad. 2. Cristo vino al mundo para revelar al Padre y de esa manera mostrar el amor que el Padre tiene por toda la humanidad. 3. Esto quiere decir también que todos los hombres son capaces de recibir al evangelio.
  • 14. VI. De lo cual se dio testimonio a su debido tiempo A. Gál. 4:4, ―Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley‖. B. Tito 1:3, ―y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada‖. VII. Para esto yo fui constituido predicador (heraldo) y apóstol y maestro de los gentiles. A. 2 Tim. 1:11, ―del cual yo fui constituido predicador (1:1) y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento) y maestro de los gentiles‖. Rom. 11:13, ―apóstol a los gentiles‖; Rom. 15:16, ―ministro de Jesucristo a los gentiles‖; Efes. 3:1, ―prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles‖. Pablo dice, ―digo la verdad .. no miento‖ (compárese Gál. 1:20; Rom. 9:1) no para convencer a Timoteo, sino por causa de los judíos de Efeso que dudaban de su apostolado. B. Muchos judíos no tenían interés en la salvación de los gentiles, sino solamente en disputar sobre fábulas y genealogías (1:4). Por eso, rechazaron el apostolado de Pablo. C. En fe y en verdad. Pablo predicó con una fe sincera en el evangelio y lo hizo de acuerdo a la verdad. D. En estas cartas de Pablo a Timoteo y a Tito ¿cómo se describe la obra del predicador? ―Que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina‖ (1:3) (véase también Tito 2:15, ―Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad‖); ―esto manda y enseña … ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza … ten cuidado de ti y de la doctrina‖ (4:11, 13, 16); ―no reprendas al anciano, sino exhórtale como a padre, etc.‖ (5:1, 2); ―apártate de los tales‖ (―si alguno enseña otra cosa‖) 6:3-5; ―A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman‖ (5:20) (también 4:2, ―redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina‖). E. Pablo esperaba que Timoteo, Tito y otros evangelistas siguieran su ejemplo y, al mismo, ―Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros‖ (2 Tim. 2:2). VIII. Quiero (Fil. 1:12), pues, que los hombres oren en todo lugar. A. Es obvio que Pablo se refiere a dirigir oraciones, pues no usa la palabra ANTHROPOS (ser humano), sino ANER (varón). Este último término nunca se usa del sexo femenino (WEV). Más bien se usa en distinción de una mujer, Hech. 8:12, ―hombres y mujeres‖. B. Los varones deben orar (dirigir oraciones) no sólo en las asambleas regulares de la iglesia, sino también ―en todo lugar‖. A diario grupos pequeños o grandes de cristianos se juntan en distintos lugares para varias actividades. En toda reunión de los santos los varones deben dirigir oraciones a Dios. C. Es obvio aquí, como en los ver. 11-15, que las mujeres no deben dirigir el culto o el estudio bíblico en grupos compuestos de hombres y mujeres. ―Muchos cristianos modernos son de la opinión de que existían condiciones especiales en Efeso y Corinto que exigían estrictas normas para la mujeres que ahora no son siempre aplicables‖ (ATR). 1. Estos creen que las enseñanzas de Pablo sobre el tema son relativos, tratando de problemas locales y culturales 2. Pero no hay nada en este capítulo (2:11-15) ni en 1 Cor. 14:33-35 que indique que la enseñanza de Pablo se debiera limitar de esa manera. 3. Por eso, los llamados ―cristianos modernos‖ de los cuales Robertson habla simplemente no quieren aceptar la verdad revelada por el Espíritu Santo. IX. Levantando manos santas. A. El énfasis no está en literalmente levantar las manos en oración, sino en levantar manos santas. Compárese el “ósculo santo” (Rom. 16:16; etc.). Pablo no manda que todos literalmente levanten las manos a Dios al orar, pues la Biblia habla de varias posturas del cuerpo en la oración. Mat. 26:20, ―se sentó a la mesa con los doce‖ y dio gracias por el pan y la copa (ver. 26, 27); Mat. 26:39, ―se postró sobre su rostro‖; Luc. 22:41, ―puesto de rodillas‖ (Hech.20:36); Jn. 11:41, ―alzó los ojos a lo alto‖ (17:1, ―levantando los ojos al cielo‖); Luc. 18:13 “el publicano, estando lejos (“estando en pie allá lejos” VM; “de pie a cierta distancia”, LBLA); Hech. 16:24, 25, “les aseguró los pies en el cepo … a media noche, orando‖. B. Así pues, Pablo no está dando una ley en cuanto a una postura del cuerpo para la oración, sino que los varones deben dirigir oraciones en todo lugar con toda sinceridad, con una fe no fingida y con buena conciencia. C. Cuáles son las manos no santas? 1. ―Las manos derramadoras de sangre inocente‖ (Prov. 6:17; Isa. 1:15). 2. Las manos que no sirven y ayudan. Prov. 31:20, ―Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso‖; los que no quieren extender sus manos al menesteroso no deben extenderlas a Dios en oración; (Efes. 4:28; 1 Jn. 3:18). 3. Las manos del perezoso no pueden ser levantadas a Dios en oración. Prov. 26:15, ―Mete el perezoso su mano en el plato; Se cansa de llevarla a su boca‖. D. Sal. 26:6, ―Lavaré en inocencia mis manos, Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová‖. Sal. 28:2, ―Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos hacia tu santo templo‖. E. Sin ira ni contienda, pues la carnalidad anula la oración (Mat. 5:23, 24). Al orar por los gobernantes no debe haber odio ni el deseo de venganza en el corazón. Según 1 Ped. 3:7, ¿qué estorba la oración? REGRESAR A GRUPOS APOSTÓLICOS
  • 15. MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA COMUNIÓN GUIAS PARA EL MINISTRO EXTRAORDINARIO DE LA SAGRADA COMUNIÓN INTRODUCCIÓN La Oficina del Culto Divino ha preparado la siguiente guía para los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, tanto en la Misa Dominical como también en otras celebraciones Eucarísticas. El propósito de estos lineamientos es proveer algunas observaciones y principios generales relacionados con este importante ministerio de la Iglesia. Claramente definen el contenido de la ley litúrgica en esta materia, las exigencias de una buena liturgia Eucarística, y las expectativas de la Iglesia universal y local. MINISTERIO DE LA SAGRADA COMUNIÓN Deberá tenerse en cuenta que los ministros ordenados presentes en la celebración de la Eucaristía, son los ministros ordinarios de la Sagrada Comunión, y se espera que ellos distribuyan la Eucaristía, a menos que estén impedidos por enfermedad o por edad muy avanzada. (Inestimable REQUISITOS 3. Hombres y mujeres, bautizados y confirmados católicos, de por lo menos 25 años de edad, son elegibles para este ministerio. Deberán ser personas que sinceramente tratan de vivir el mensaje del Evangelio en su vida individual y comunal. Si son casados, deberán estarlo también por la Iglesia (el divorcio no hace a una persona inaceptable para servir como ministro extraordinario de la Sagrada Comunión). Deberán participar fielmente en la Eucaristía dominical y con la gracia de Dios vivir su fe en cada aspecto de sus vidas. Las personas menores de 25 años, deberán ser recomendadas individualmente por sus párrocos para su delegación. 4. Los candidatos para ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, serán capacitados apropiadamente en su parroquia, recibirán la delegación de parte del Obispo o su Delegado Episcopal para servir en una parroquia en particular, y antes de que sirvan serán comisionados para servicios en la parroquia. 7. Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deberán vestir apropiadamente. El uso de símbolos tales como una cruz o medalla, es permitido. Las Albas no son una vestimenta apropiada para estos ministros litúrgicos, ellos son primera y principalmente miembros de la asamblea que da culto, y deben aparecer como tal. 8. Por lo menos una vez al año, cada comunidad es animada a que haga los arreglos para algún programa o retiro y así renovar la fe, oración y compromiso de los ministros activos. En estas reuniones o retiros podrían incluir conversaciones sobre situaciones o cosas que se han presentado en el curso de su ministerio. 9. Todos los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deben ser animados a asistir a talleres diocesanos en liturgia que ofrece la Oficina del Culto Divino, así como también otros talleres relevantes ofrecidos por otras oficinas diocesanas (como el Congreso de Educación Religiosa). 1. La distribución de la Sagrada Comunión durante la misa es verdaderamente un ministerio. Es el ministerio que lleva el sacramento el Cuerpo y la Sangre de Cristo al Pueblo de Dios y da un testimonio de fe de la Presencia Real de Cristo, en la acción de compartir el alimento Eucarístico del sacrificio de Cristo. Por lo tanto, el ministerio debe ser ejercido con la máxima dignidad y reverencia. 2. Es por estas razones que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ofrece normas claras para la participación de ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión. Cuando no hay suficientes sacerdotes y diáconos disponibles para la cantidad de fieles presentes, los que están autorizados como ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión pueden ser designados a distribuir la Comunión 5. Todos los nuevos ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión deben ser comisionados, preferiblemente durante la Misa dominical. El Rito de Comisión se encuentra en el Ritual Completo de los Sacramentos, Pág. 121 Editorial Buena Prensa. 6. Los nombres de las personas que el Párroco pide sean delegados como ministros, serán enviados a la Oficina del Culto Divino. El tiempo de su delegación es por un término máximo de dos años. A la discreción del Párroco, la delegación puede ser renovada si él lo solicita.
  • 16. PROCEDIMIENTO DURANTE LA MISA 10. Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión son parte de los fieles que forman la nación sagrada. Toman parte activa en la Misa, uniéndose en las oraciones y en los cantos, escuchando la Palabra de Dios, y al ofrecer comunitariamente el Sacrificio. Esta unidad se manifiesta claramente en la uniformidad de gestos y posturas de los fieles. Normalmente deberán sentarse con la asamblea durante la Misa. (IGMR 95, 96) 12. Después de que todos los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión han recibido la Comunión, el sacerdote entrega los recipientes que contienen las especies Eucarísticas al diácono y a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión (IGMR 162, Normas 40). 13. Terminada la distribución de la comunión, si quedó algo de la Sangre Preciosa, debe ser consumida inmediata y completamente: nunca debe desecharse en ningún lugar ni en el sagrario. Las hostias consagradas que sobran pueden ser consumidas o trasladadas al lugar destinado a la reserva Eucarística. El Vino consagrado no puede reservarse en el tabernáculo para usarlo más tarde. (IGMR 163, 183, 192, Normas 52, 54) 14. Después de la distribución de la Comunión, los ministros nombrados purifican los vasos sagrados en la mesa a un lado. Está permitido dejar los vasos sagrados debidamente cubiertos en la mesa a un lado sobre un corporal para ser purificados inmediatamente después de la Misa. (IGMR 279 y 284b) DISTRIBUCIÓN DEL CUERPO DE CRISTO COMUNIÓN DEL CÁLIZ 18. En la Diócesis de Orange, la Comunión con el cáliz es permitida los Domingos y días Festivos, así como también en las misas diarias. Para asegurarse de que esto se hace de una manera reverente y ordenada, es esencial la disponibilidad de suficientes ministros. Además, deberá llevarse a cabo regularmente una catequesis sobre los aspectos teológicos, litúrgicos y simbólicos de esta práctica. La libertad de cada comulgante de escoger o no la comunión en las dos especies, deberá ser comprendida por la gente. La Santa Comunión tiene sentido de signo más pleno cuando se hace bajo las dos especies. Ya que en esta forma es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete eucarístico, y se expresa más claramente la voluntad divina con la que se ratifica en la Sangre del Señor el nuevo y eterno pacto, y se ve mejor la relación entre el banquete eucarístico y el banquete escatológico en el Reino del Padre. (IGMR 281) Cuando se ofrece a la asamblea la Comunión bajo la forma de Sangre Preciosa, siempre debe estar claro que es la opción del comulgante y no del ministro, recibir el vino consagrado. Claro que los párrocos deben animar a toda la asamblea a recibir la comunión bajo las dos especies (IGMR 284). 19. Cuando los miembros de la asamblea toman del cáliz, ordinariamente debe haber dos ministros del cáliz por cada ministro con el ciborio; pero cada comunidad necesita determinar qué es lo más apropiado. Los ministros deben pararse a una distancia razonable uno del otro para facilitar la procesión de la Comunión y no obstaculizar el fácil movimiento de la asamblea. MINISTRO DEL CÁLIZ 20. El cáliz se le ofrece al comulgante con las palabras “La Sangre de Cristo”, a lo que el comulgante responde, “Amén”. Generalmente, el comulgante debe sostener el cáliz con firmeza, con ambas manos, y tomar de él. Sin embargo, en el caso de una persona con discapacidad física o débil, el ministro debe estar listo para ayudarle a sostener el cáliz. 21. Después de que cada persona ha recibido la Sangre de Cristo, el ministro debe limpiar la orilla del cáliz con el purificador, y ligeramente darle vuelta al cáliz antes de repetir el procedimiento con el siguiente comulgante. 22. Cualquier peligro de derramar la Sangre Preciosa debe ser cuidadosamente evitado. Si acaso se derramara, el área debe ser señalada, cubierta inmediatamente y purificarlo después de la Misa. 23. Siempre se le da el cáliz al comulgante; nunca debe de administrárselo él mismo. El cáliz nunca debe dejarse en el altar o en otro lugar para ser recogido ni tampoco se debe pasar de un comulgante al otro. El ministro consume el sobrante de la Sangre de Cristo, en la mesa a un lado, después que termina la distribución de la Comunión. La reverencia a la Sangre Preciosa indica que se consumirá totalmente después de la comunión y que nunca será vaciada en algún lugar o en el sagrario. Si es necesario, los ministros deben pedir ayuda a otros ministros. Los ministros asignados deben purificar los vasos sagrados, ya sea después de la comunión o si son muchos entonces después de la Misa. (Normas 44, 52, 53) COMUNIÓN POR INTINCIÓN 24. Ministrar la Comunión por intinción, o sea, sumergiendo la hostia consagrada en la Sangre Preciosa, está reservado sólo al sacerdote (para instrucciones vea IGMR 287). En la Diócesis de Orange esto no se ejerce, ya que elimina la legítima opción del comulgante de recibir la Comunión en la mano, y también niega el derecho a los fieles de recibir la Comunión bajo la forma de pan solamente. Si un comulgante con hostia consagrada en mano se acerca al ministro que está distribuyendo la Sangre Preciosa, es recomendable que cubra el cáliz con el purificador y le pida al comulgante que hable sobre esto con el sacerdote después de misa. NIÑOS Y COMUNIÓN DEL CÁLIZ 25. Se les anima a los niños a que reciban la Comunión bajo las dos especies. Debe tenerse cuidado cuando los niños reciben la Comunión del cáliz (suponiendo que los padres desean que el niño reciba el Vino consagrado). Tendrán que ser preparados catequética y litúrgicamente para esta opción. Si el tabernáculo con el Santísimo Sacramento está en el presbiterio (centro del presbiterio, atrás del altar), los sacerdotes y ministros hacen genuflexión antes y después de Misa, pero no durante la celebración de Misa. Otros ministros hacen la genuflexión cada vez que pasen frente al Santísimo Sacramento (IGMR 274). 11. En el momento del Saludo de la Paz, el ministro extraordinario de la Sagrada Comunión se acerca al presbiterio. Después de que el sacerdote y el diácono han recibido la Comunión, los ministros se acercan al altar y se paran en un lugar conveniente para recibir la Sagrada Comunión bajo las dos especies. (IGMR 162, Norma 38) 15. El Cuerpo de Cristo se administra con las palabras “El Cuerpo de Cristo.‖ Después de que el comulgante responde ―Amén‖, se le pone la hostia en la mano o la lengua, de acuerdo a la manera indicada por el comulgante. 16. El Cuerpo de Cristo siempre se le ministra al comulgante. A los comulgantes no se le permite tomar su propia hostia y comulgar por si mismos. 17. Si una hostia se cae al suelo durante la distribución, el ministro debe recogerla, ponerla en el ciborio y consumirla después que ha terminado la distribución.
  • 17. GUIAS PARA LOS MINISTROS ESPECIALES PARA LOS ENFERMOS 27. Idealmente, los ministros especiales para los enfermos son enviados por la comunidad parroquial cada domingo a llevar la Eucaristía a los que están impedidos de estar presente en la Misa, ya sea por su edad o enfermedad. Usualmente esto se hace después de la oración después de la Comunión. Los ministros pueden ser bendecidos y ritualmente enviados a prolongar la unidad de la Eucaristía a aquellos que están enfermos. La fórmula para el final del ritual puede ser con estas palabras u otras similares: ―Mis hermanos y hermanas, ustedes son enviados a llevar la Palabra de Dios y el Pan de Vida desde esta asamblea, a los miembros enfermos e inválidos de nuestra familia parroquial. Vayan y llévenles nuestro amor y nuestras oraciones en el nombre de Jesucristo el Señor.‖ Los ministros pueden ser enviados en esta misma forma también durante la misa diaria. 28. El ministro para los enfermos puede celebrar el servicio de comunión en una de las dos formas: a) en un contexto de liturgia de la Palabra; o b) en una forma más breve que se usa en circunstancias más restringidas (Por favor vea el capítulo 3 del libro ―Cuidado Pastoral a los Enfermos‖). Se recomienda que cuando sea posible, un grupo de personas enfermas o ancianas se reúna para celebrar la liturgia de la Palabra y el servicio de Comunión en una manera comunal. Si esto no es posible, el ministro debe tratar de celebrar el servicio de Comunión lo más completo posible, dependiendo de las condiciones del paciente. 29. Cuando la Eucaristía se lleva al enfermo, debe ser en una píxide o en un pequeño recipiente cerrado. Lo ideal es que se prepare una mesa con un mantel y una vela encendida para la Eucaristía. Un recipiente con agua bendita también puede estar disponible. 30. Los que cuidan a los enfermos o los miembros de la familia también pueden participar en el servicio de Comunión, y recibir la comunión aún si ya la recibieron ese mismo día. 31. Los sacerdotes con cargo pastoral, también deben procurar que los enfermos que están confinados en casa o en instituciones de cuidados a la salud, tengan disponible el Sacramento de la Penitencia. Los ministros a los enfermos deben rutinariamente recordarles a los que ministran que dicho ministerio está disponible para ellos. 32. Siempre se espera que el ministro extraordinario de la Sagrada Comunión, realice su servicio con la reverencia y el comportamiento esperados ante la presencia del Santísimo Sacramento. Las palabras, acciones y presencia del ministro llevando el Pan y/o Vino consagrados, claramente deben reflejar las palabras, acciones y presencia de Cristo. VIÁTICO 33. Viático es la celebración de la Eucaristía con una persona moribunda. En el caso necesario y con por lo menos el presunto permiso del sacerdote de la parroquia, el Ministro Extraordinario de la Eucaristía puede llevar el Sacramento al enfermo en forma de Viático, y posteriormente notificarle al sacerdote de la parroquia lo que hizo. (El Código de Derecho Canónico #911.2) 26. Ordinariamente, cada ministro extraordinario de la Sagrada Comunión comisionado, puede llevar la comunión a los enfermos. Sin embargo, puede haber ciertas personas específicamente comisionadas, que son enviadas por la comunidad para ministrar con regularidad a los enfermos de la parroquia. Los sacerdotes que tienen responsabilidades pastorales deben procurar que los enfermos y los ancianos, aunque no estén seriamente enfermos o en peligro de muerte, puedan comulgar con frecuencia, y si es posible, diariamente, sobre todo en tiempo de Pascua. (El Cuidado Pastoral a los Enfermos, 72)
  • 18. SANTA LUISA DE MARILLAC SANTA LUISA DE MARILLAC SAN VICENTE DE PAUL Santa Luisa, nacida el año 1591, era hija de una familia noble. Huérfana de madre muy pronto, su padre le proporcionó una formación extraordinaria en todas las ramas del saber. Era también sumamente piadosa y ejemplar. A los quince años quiso entrar en un convento de capuchinas, pero la disuadieron por su delicada salud. Muere entonces su padre, y a instancias de sus parientes se casó con el señor Le Gras. Se lee en el proceso de beatificación: "Fue un dechado de esposa cristiana. Con su bondad y dulzura logró ablandar a su marido, que era de carácter poco llevadero, dando el ejemplo de un matrimonio ideal en que todo era común, hasta la oración". Tuvieron un hijo al que Luisa le tenía un amor sin límites. Esta experiencia maternal le serviría mucho para la futura fundación. Quedó viuda a los treinta y cuatro años. El señor Le Gras murió santamente en sus brazos. Desde entonces decidió entregarse totalmente a Dios y a las buenas obras. Francia estaba enredada en guerras de religión en el siglo XVI. Pero en el XVII surge con fuerza una pléyade de santos, que realizan una gran tarea: Francisco de Sales, Juana Francisca, Vicente de Paúl, Luisa de Marillac. Luisa se dirigía con Francisco de Sales, que la encaminó a Vicente de Paúl. Vicente había empezado ya sus ingentes obras de misericordia, como las Caridades, asociaciones al servicio de los pobres. Luisa pondrá en ellas el toque maternal y femenino, todo su corazón. Recorría los pueblos, reanimaba las cofradías, visitaba a los enfermos y todo quedaba renovado. Hacían falta más brazos para atender a tantas necesidades. La miseria imperaba en ciertas regiones, donde, según informe al Parlamento "los aldeanos se ven obligados a pacer la hierba a manera de las bestias". Vicente y Luisa no descansan. Amplían su radio de acción. Otras muchas jóvenes se unen a Luisa para atender a tantos necesitados. Después de un tiempo de noviciado, Luisa y sus compañeras pronuncian sus votos, en la fiesta de la Anunciación de 1634, fecha en que luego renovarán sus votos en todo el mundo las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. A partir de entonces la bola de nieve se convierte en alud arrollador. Se multiplican las obras en favor de "sus señores los pobres", como gustan llamarlos. Visita a hospitales. Acogida de niños expósitos. Atención a las regiones en guerra. Se extienden a Flandes y Polonia, y luego a todo el mundo. Asilos para pobres. Establecimientos para locos y enfermos mentales. No hay dolencia sin remedio para Luisa y sus compañeras. A principios de 1655 quedaba canónicamente erigida la Congregación de las Hijas de la Caridad. San Vicente les leyó las Reglas y les dijo: "De hoy en adelante, llevaréis el nombre de Hijas de la Caridad. Conservad este título, que es el más hermoso que podéis tener". Contrariamente a lo que ha ocurrido a otras comunidades, también nacidas para atender a los pobres, las Hijas de la Caridad han permanecido fieles a su carisma. La actividad desarrollada por Santa Luisa era sobrehumana, a pesar de su débil constitución. Cayó agotada en el surco del trabajo el 15 de marzo de 1660. Vicente, también enfermo, no pudo acompañarla a la hora de la muerte. Le envió este recado: "Usted va delante, pronto la volveré a ver en el cielo". Vicente, cargado de buenas obras, no tardaría en acompañarla. Los venerables restos de Santa Luisa de Marillac reposan en París, en la casa madre de la Congregación, en la misma capilla de las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa a Santa Catalina Labouré. Su fiesta se celebra cada 15 de marzo. REGRESAR A GRUPOS APOSTÓLICOS
  • 19. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS PRIMERA ESTACIÓN: JESÚS, EL CRISTO, CONQUISTA LA VIDA VERDADERA El ángel del Señor bajó del cielo, se acercó, rodó la piedra del sepulcro y se sentó en ella. El personaje divino realiza un gesto simbólico y poderoso para indicar la victoria de Dios sobre el reino de la muerte. La enorme piedra que sellaba el sepulcro de Jesús es movida por el ángel que luego se sienta sobre ella como un héroe victorioso. "Pasado el sábado, al despuntar el alba del primer día de la semana, fue María Magdalena con la otra María a examinar el sepulcro. Sobrevino un fuerte temblor. Pues un ángel del señor, bajando del cielo, llegó e hizo rodar la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve. Los de la guardia se echaron a temblar de miedo y quedaron como muertos. El ángel dijo a las mujeres: --Vosotras no temáis. Sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí; ha resucitado como había dicho. Acercaos a ver el lugar donde yacía. Después id corriendo a anunciar a los discípulos que ha resucitado y que irá por delante a Galilea; allí lo veréis. Este es mi mensaje" Mateo 28, 1-7. Quizás es el evangelista Mateo el que ofrece más detalles narrativos y el que ha presentado la escena de la resurrección con mayor plasticidad. Sin embargo hay que tener en cuenta que él no intenta comunicar una crónica del hecho, sino hacer una relectura teológica de la tradición evangélica acerca de la experiencia pascual. Y para ello utiliza algunos motivos típicos del género literario teofánico y apocalíptico: el fuerte temblor, el ángel del Señor con el aspecto de un relámpago y con un vestido blanco como la nieve, y la invitación para el encuentro con el Señor resucitado. Ambos géneros se conjugan en este texto para explicar el gran misterio,para proclamar la gran teofanía, la gran conquista de la vida en plenitud y la gran victoria de Dios en la resurrección del Señor. Las mujeres van al sepulcro pasado el sábado, con el objetivo de "visitar el sepulcro", según la costumbre judía de visitar la tumba hasta tres días después de las sepultura. En el horizonte de las mujeres no existe sino la muerte. Aquella cruz no era para ellas sólo la muerte de un amigo, ni la pérdida de un amor, era el hundimiento mismo de todo el mundo. ¿Esperaban su resurrección?. Si hacemos excepción de su Madre María, podemos decir que nadie la esperaba. Ellas serán sorprendidas por un acontecimiento y una experiencia absolutamente nueva. Precisamente para subrayar la extraordinaria novedad del hecho el evangelista utiliza el símbolo cósmico del temblor y la figura del ángel del Señor que baja del cielo. En la Biblia un "gran temblor" acompaña grandes manifestaciones de Dios; el ángel del Señor, por su parte, es una figura bíblica que indica la presencia de Dios que interviene en la historia y en las realidades humanas para revelar y salvar. La doble caracterización del ángel loa semejan a la figura del "hijo del hombre" encargado del juicio de Dios en el libro de Daniel. Sus vestiduras blancas como la nieve evocan el momento de la Transfiguración, cuando "el rostro de Jesús brillaba como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz", con lo cual se pone la teofanía en relación con la gloria que un día mostró anticipadamente Jesús en un alto monte a sus discípulos. La resurrección no aporta un "trozo" más a la vida humana; descubre una vida nueva y, con ello, trastorna nuestro sentido de la vida, al mostrarnos una que no está limitada por la muerte. Oración Hemos llegado hasta la losa del jardín con el corazón y el alma en tinieblas. ¡Quiero velar a mi Amado! Me quedaré justo al lado de su tumba: en ningún otro lugar podría hallar descanso y paz para mi espíritu. La gruta está vacía, su cuerpo no está. ¿Quién me llama? Una sola palabra me basta para saberlo: ¡Es Él! Iré a decir su nombre a todos mis hermanos. ¡Ha resucitado! ¡Vive la nueva vida! Amén ¡Aleluya! IR A LA SEGUNDA ESTACIÓNREGRESAR A SAGRARIO
  • 20. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS SEGUNDA ESTACIÓN: JESÚS ELIGE A UNA MUJER COMO APÓSTOL DE SUS DISCÍPULOS María Magdalena, llora cuando regresa ante la tumba. "¡María!". "¡Maestro!". Los dos nombres son susurrados, y sólo los oye el corazón. Había pensado en el jardinero y no estaba lejos de la verdad. ¿Quién es ese jardinero, sino el nuevo Adán a quien el Padre acaba de devolverle la custodia del paraíso reencontrado? "María estaba frente al sepulcro, fuera, llorando. Llorosa se inclinó hacia el sepulcro y ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados: uno a la cabecera y otro a los pies de donde había estado el cadáver de Jesús. Le dicen: –– Mujer, ¿por qué lloras? Responde: –– Porque se han llevado a mi señor y no sé donde lo han puesto. Dicho esto, dio media vuelta y ve a Jesús de pie; pero no reconoció que era Jesús. Le dice Jesús: --Mujer ¿por qué lloras?¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le dice -- Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo. Le dice Jesús: --¡María! Ella se vuelve y le dice (en hebreo): --Rabboni (que significa maestro) Le dice Jesús: --Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios. Llega María Magdalena anunciando a los discípulos: --He visto al Señor y me ha dicho esto" Juan 20, 10-18 ¡María Magdalena --apasionante personaje-- corría hacia el sepulcro! Sin duda, tenía que terminar los ritos de la sepultura. Pero quería, sobretodo, reencontrar lo que estaba perdido irremediablemente. Quería resucitar artificialmente la presencia de aquel a quien había amado. ¿Porqué tener miedo a reconocer que la vida de Jesús estuvo rodeada de amor, que Él era infinitamente amable y que esta mujer le amó con todo su corazón de mujer? Tenía necesidad de sentir su dulce presencia. La Magdalena ama a Jesús, con un amor limpio y grande. Su amor está hecho de fortaleza y eficacia, como el de tantas mujeres que saben hacer de él entrega. Pero tras la muerte del Maestro amado, andaba como muerta. Había perdido su razón de vivir. Se le había perdonado mucho porque había amado mucho., y ahora --muerto Él-- ya no sabía qué hacer con su amor y con su vida. "Se han llevado a mi Señor y no sé donde lo han puesto". Lo busca en un sepulcro y quiere encerrarlo en un relicario. La tumba está eternamente vacía: ¡Dios está en otra parte! ¡No sabemos dónde lo han puesto! "¿Por qué lloras?". María pensaba que era el jardinero quien le hablaba así, el que siembra y entierra el grano en el surco. María ha buscado al Maestro y la respuesta no se ha hecho esperar: El Señor reconoce su cariño sin fisuras, y pronuncia su nombre: ―¡María!‖ ―¡María! ¡Maestro!". Cristo nos llama por nuestros nombres, personalmente, porque nos ama a cada uno. Y a veces se oculta bajo la apariencia del hortelano, o de tantos hombres o mujeres que pasan, sin que nos demos cuenta, a nuestro lado. El, el camino va a recorrer todos nuestros caminos, los cuales, en él franquean ya las puertas del Reino de Dios. María quería tocar un cuerpo muerto, y el Viviente el dice: ––"¡Suéltame!". O más bien: "Deja ya de tocarme". Magdalena descubre que su amor es ya un amor por encima de este mundo y deja alejarse a su Amado. El amor está siempre delante. María Magdalena, una mujer, se va a convertir en la primera mensajera de la resurrección de Jesús: recibe el dulce encargo de anunciar a los apóstoles que Cristo ha resucitado. Ella ha sido testigo del acontecimiento. El amor es el único camino de la fe. Oración Cuando el corazón se dilata de alegría, todas las palabras del mundo son nada. Un solo grito puede dar verdaderas gracias: ¡Maestro, Dios de vivos! Déjanos gritarte: ¡Aleluya! ¡Que jamás se apague nuestra alabanza! ¡Que seamos testigos y mensajeros del amor que nos inunda, del la victoria del Cristo Vivo! Amén. ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA TERCERA ESTACIÓN
  • 21. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS TERCERA ESTACIÓN: JESÚS SE APARECE A LAS MUJERES Jesús de Nazaret ha muerto. Un hombre único e incomparable ha sido crucificado. ¿Ha fracasado su causa por ello? He aquí que al proceso delos hombres responde el contra-proceso de Dios. Aquel que los hombres han crucificado, Dios lo ha resucitado, le ha devuelto la vida verdadera y se presenta a un grupo de mujeres y les hace un encargo de anunciadlo a sus discípulos. "Las mujeres se alejaron aprisa del sepulcro, llenas de miedo y gozo, corrieron a darles la noticia a los discípulos. Jesús les salió al encuentro y les dijo: -- Salve Ellas se acercaron, se abrazaron a sus pies y se postraron ante Él. Jesús les dijo: -- No temáis; id a avisada mis hermanos que vayan a Galilea, donde me verán" (Mateo 28, 8-10) "Llenas de miedo y gozo", de nuevo la mujer se convierte en testigo de la Resurrección. Es Jesús quien sale al encuentro para desterrarles el miedo. Jesús muestra su verdadero rostro para sacar a aquellos hombres y mujeres de su aturdimiento y desesperanza. Al comienzo de aquella mañana fantástica del primer día de la semana el miedo y el desconcierto se había adueñado de aquellas gentes. Y ahora de repente nuevas sorpresas: Jesús no regresaba como el vencedor total que ellos hubieran deseado. Al contrario parecía jugar con ellos. Aparecía y desaparecía. Estaba con ellos, pero se guardaba muy bien de reanudar el viejo curso de su vida cotidiana. En sus apariciones les llenaba de alegría, pero después todo lo dejaba en suspenso, en el aire. Creaba esperanza y, luego les dejaba de nuevo esperando. Por eso entendían y no entendían. La relación con el Maestro había cambiado totalmente. Acaba de comenzar un mundo nuevo. en el proceso contra la vida. Dios había puesto todo su crédito en la balanza. La humanidad, desfigurada por los salivazos y los golpes, ha salido del sepulcro transfigurada, irradiando la belleza que Dios había impreso en sus rasgos desde siempre. A Jesús, crucificado por los hombres, Dios lo ha resucitado, le ha devuelto a la vida. Para que renazcan los hombres de todos los tiempos, Dios ha levantado a este hombre. Es decir, ha aprobado todas sus palabras y todos sus actos, ha rubricado todo lo que Jesús ha hecho. Al arrancar a Jesús de la muerte, Dios da testimonio de que el camino del Nazareno era el suyo, el de los supremos cumplimientos, el camino, la verdad y la vida. La mujeres que habían puesto toda su esperanza en Jesús van, diligentes a embalsamar su cadáver. A pesar de las dificultades objetivas: los soldados, la pesada piedra que cubre la estancia donde está colocado el Señor, ellas no temen al qué dirán. No se asustan porque saben poner todo en manos de Dios. El cuerpo del Señor no es un cadáver, sino una vida entregada, un hombre recorriendo la tierra para liberar a los cautivos y abrir los ojos a los ciegos. La fe de las mujeres no es un delirio; tiene el peso de un profundo compromiso. Aquellas mujeres contemplan al Resucitado a través de sus lágrimas y de su tristeza. Y es el mismo Cristo quien les quita aquellas oscuridades y actúa como el verdadero poeta que era y les ayuda a entender los trasfondos de todo lo que durante tres años habían vivido a su lado. El amor es más fuerte que la muerte. Oración Nuestros ojos han visto la salvación que tú has dispuesto ante la faz de la tierra. Tu Hijo se ha levantado vivo y revestido de tu gloria. ¡Haznos vivir, Señor, por el poder de tu nombre! Denuncia a quienes nos acusan y líbranos de los lazos que nos impiden poner en práctica tu Palabra. Por la resurrección de tu Hijo, arráncanos del poder de la muerte. Amén ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA CUARTA ESTACIÓN
  • 22. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS CUARTA ESTACIÓN: LOS SOLDADOS CUSTODIAN EL SEPULCRO DE CRISTO ¡Cristo ha resucitado! Y nosotros no podemos dejar de contar lo que hemos visto y oído. El objeto último de nuestra fe no es un hecho verificable. Hoy, resucitado, se han dilatado las posibilidades de la persona del Nazareno. "Mientras ellas caminaban, algunos de la guardia fueron a la ciudad y contaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Estos se reunieron a deliberar con los senadores y ofrecieron a los soldados una buena suma encargándoles: –– Decid que de noche, mientras vosotros dormíais, llegaron los discípulos y robaron el cadáver. Si llega la noticia a oídos del gobernador, nosotros lo tranquilizaremos para que no os castigue. Ellos aceptaron el dinero y siguieron las instrucciones recibidas. Así se difundió ese cuento entre los judíos hasta hoy" (Mateo 28, 11-15) Revista de prensa de esta mañana: ¡Un golpe de efecto en el caso Jesús! Este hombre había sido condenado con habilidad. Al presentarlo a los romanos como un cerebro de un hipotético levantamiento popular, los judíos se habían desembarazado de un blasfemo. Pero difunden el rumor de que su tumba ha sido hallada vacía. Algunos pretenden incluso que Dios ha pronunciado así su juicio en el "caso Jesús". Naturalmente, damos esta noticia con las debidas reservas. Los discípulos de Jesús son testigos de que este hombre, entregado por llevara cabo el proyecto de Dios, ha resucitado. Ellos son testigos de que únicamente Dios le dio la vuelta a la situación sólo en favor de Jesús, no permitiendo que su amigo viera la corrupción, sino que atestiguan que con ello ha inaugurado una nueva era. La muerte no ha podido retener a un hombre entre sus lazos; la historia del mundo acaba de bascular hacia la vida. El acontecimiento apunta siempre a una experiencia profunda que enlaza un hecho con su interpretación: "Hemos visto y damos testimonio, pues era necesario que se cumplieran las Escrituras". Es un acontecimiento que pertenece al orden de la fe, aunque desde aquella primera mañana se quiera ocultar el misterio de la salvación como un acontecimiento que lleva en sí, como en germen, la salvación de toda la humanidad. También nosotros creemos en el Cristo resucitado cuando --a pesar de estar insertos en una vida atacada a diario por la cultura de la muerte y la mentira--, seguimos viviendo y amando con sobrenatural obstinación. Oración ¡Dios lo ha resucitado! Despiértanos, Señor al misterio de la vida: que el amor prevalezca sobre la violencia, y la justicia sobre el odio. ¡Que nazca un mundo nuevo! ¡Que nuestra tierra despierte a la vida prometida para una eternidad sin fin! ¡Que tengamos el coraje de vencer a las fuerzas del mal que destruyen al hombre: la desesperación, la soledad, la injusticia...! Amén. ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA QUINTA ESTACIÓN
  • 23. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS QUINTA ESTACIÓN: PEDRO Y JUAN CONTEMPLAN EL SEPULCRO VACÍO En la Pascua la historia y el mundo se han visto envueltos en un proceso de transformación que ya ha iniciado hasta la plena consumación de la plenitud divina. Cristo ha roto la prisión de la muerte y del límite humano, del pecado y del temor y ha inaugurado el reino de la redención y de la gracia. "Salió Pedro con el otro discípulo y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Inclinándose ve las sábanas en el suelo, pero no entró. Llega, pues, Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro. Observa los lienzos en el suelo y el sudario que había envuelto la cabeza no en el suelo con los lienzos, sino enrollado en lugar aparte. Entonces entró el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Hasta entonces no habían entendido lo escrito, que había de resucitar de la muerte. Los discípulos se volvieron a casa" (Juan 20, 3-10) María Magdalena, Simón Pedro y "otro discípulo" acuden al sepulcro del Señor el primer día de la semana al rayar el sol. En la narración no se describe la resurrección, que es un evento que trasciende la historia y se sitúa más allá de lo puramente experimentable con medios humanos, sino quese quiere ofrecer el testimonio de la irrupción del Cristo resucitado en la vida de los discípulos de Cristo. María busca con ansias, aun en medio de las tinieblas cuando no había salido el sol; luego corre donde Pedro y el otro discípulo. Pedro llega al sepulcro y comprueba una serie de datos (piedra rodada, sepulcro vacío, vendas abandonadas, lienzo doblado) que se convierten en auténticos "sacramentos" para quien es disponible a la fe, para quien los ve con profundidad; el "otro discípulo", que llegó antes que Pedro a la tumba pero no entró hasta después, "vio y creyó". Este último discípulo, difícil de identificar con certeza, llega a convertirse en el modelo del creyente, de aquel que después de "ver" los signos, "comprende las Escrituras". Este ha visto realmente ya que ha comprendido la unidad del entero plan salvador de Dios. El texto joánico es un bellísimo ejemplo de cómo es la comunidad entera (mujeres, Pedro, el "otro discípulo") la que llega a obtener una comprensión plena del misterio del Resucitado. Todos han sido necesarios: la audacia y el amor de la mujer que sale desconcertada del sepulcro; la atención y la cautela de Pedro, y la intuición y comprensión creyente del "otro discípulo". Oración ¿Quién podrá comprender lo que somos? ¿Quién comprenderá el secreto de nuestras vidas? Descúbrenos, Señor, tu rostro, haz que te conozcamos, haznos oír tu voz. Pues en ti se esconde con tu Hijo Jesús resucitado, el sentido de nuestro ser. ¿Cómo sabremos que eres el Dios de la vida si no tomas nuestra vida en tus manos? Amén. ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA SEXTA ESTACIÓN
  • 24. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS SEXTA ESTACIÓN: JESÚS EN EL CENÁCULO DA SU PAZ Al atardecer del primer día de la semana... ¡Jesús en medio de los suyos! ¡Paz a vosotros! Ahora está ahí, en medio de los apóstoles estupefactos. Todos los bienes del reino están ahí. ¡Paz a los discípulos aún incrédulos! "Estaban hablando de ello, cuando se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: –– La paz esté con vosotros. Espantados y temblando de miedo, pensaban ver un fantasma. Pero Él les dijo: -- ¿Por qué estáis turbados?, ¿por qué se os ocurren esas dudas? Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo. Tocad y ved, que un fantasma no tiene carne y hueso, como veis que yo tengo. Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y , como no acababan de creer, de puro gozo y asombro, les dijo: -- ¿Tenéis algo de comer? Le ofrecieron un trozo de pescado asado. Lo tomó y lo comió en su presencia". (Lucas 24, 36-43). Se han encerrado y han cerrado a cal y canto todas las puertas del Cenáculo. El temor ahoga a los hermanos. Pero algunas semanas más tarde estarán en las plazas públicas y en las asambleas para comunicar a la muchedumbre su fe. Estaban muertos de miedo. El frío del sepulcro había helado su refugio, y la piedra había amurallado su sueño. Se habían encerrado. Mientras rumiaban su desventura, se iban destruyendo. La esperanza les había abandonado, se les iba la vida. ¿Qué ha sucedido? ¿Qué aliento es ése que ha logrado liberar a un puñado de hombres más tristes que un funeral? ¡Ha bastado una sola palabra para que comience todo de nuevo! "¡Shalóm! ¡Paz a vosotros! Ha bastado una sola palabra para que la esperanza se restablezca y resucite. "¡Paz a vosotros!" Esa tarde, Jesús está en medio de ellos como una explosión que hace saltar todos los cerrojos, los de los espíritus y los de los corazones. "¡Shalóm!" ¡Paz! ¡Vuelve la paz! Una paz que manda ir más lejos, abrir y dejar entrar aire fresco del exterior. La paz de Jesús no se concilia con el miedo que cierra, que bloquea las palabras en el fondo de la garganta e impedir espirar. Y el trofeo de la victoria las las huellas de las manos y los pies. A partir de ahora la vida es posible, dado que el sueño no ha podido echarlo abajo una simple piedra de sepulcro. Una sola palabra hace que se enderecen los rostros cabizbajos. El amor es posible, dado que Dios es fiel a su promesa. Oración ¡Dios de paz, tú despiertas la fe de tu Iglesia. ¡La muerte ha sido vencida! ¡La muerte ha muerto! ¡La paz es ofrecida! Dios y Padre nuestro, con el gozo de la unidad recobrada, permítenos descubrir el cuerpo de tu Hijo Amado, para que gustemos ya algo del gozo eterno, y sepamos anunciar la paz restaurada y el Amor renovado. Amén. ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA SEPTIMA ESTACIÓN
  • 25. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS SÉPTIMA ESTACIÓN: JESÚS DEVUELVE LA ESPERANZA A LOS DISCÍPULOS DESANIMADOS Esa misma tarde dos discípulos vuelven desilusionados a sus casas. Pero un Caminante les devuelve esperanza. Sus corazones vibran de gozo con su compañía, sin embargo sólo se les abren los ojos al verlo partir el pan. "Aquel mismo día dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día a una aldea llamada Emaús , distante unas dos leguas de Jerusalén. Iban comentando todo lo sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. El les preguntó: -- ¿De qué vais conversando por el camino? Ellos se detuvieron con semblante afligido, y uno de ellos, llamado Cleofás, le dijo: -- ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que desconoces lo que ha ocurrido allí estos días? Preguntó: --¿Qué? Le contestaron: –– Lo de Jesús Nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo [...] Jesús les dijo: --¿Qué necios y torpes sois para creer cuanto dijeron los profetas! Y comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a Él en toda la Escritura. Ya cerca de la aldea donde iban, Él les hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron diciendo: -- "Quédate con nosotros porque atardece y el día va de caída". Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero Él desapareció. Ellos comentaron: "¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?" (Lucas 24, 13-32). El Resucitado se acerca a dos discípulos en el camino y permanece junto a ellos explicándoles las Escrituras hasta el momento del gozoso reconocimiento. "Y sucedió mientras conversaban..." "Y sucedió mientras se sentó a la mesa ..." Lucas indica los dos momentos esenciales de la liturgia cristiana: la palabra y el sacramento. Los dos discípulos van de camino, un símbolo bíblico que se utiliza para indicar la existencia humana. La vida de todo hombre es itinerancia y dinamismo que no se detiene y constantemente Dios sale al encuentro del hombre para acompañarlo y caminar con él. Es el Resucitado quien toma la iniciativa de acercarse a aquellos hombres, desesperanzados y solitarios, revelando así la gratuidad del encuentro y la particular comprensión de la resurrección. Pero no basta que Jesús sea cercano para que sea reconocido. El simple verde los ojos no basta. La experiencia del Señor Resucitado es una experiencia de fe que va más allá de la simple percepción física. Los ojos de los discípulos se vuelven capaces de ver solamente al final, después de que el oído, el órgano dela escucha, haya cumplido su función. Es justamente al oído que se dirige el anuncio de la resurrección. Después que hayan "escuchado" las Escrituras explicadas por Jesús superarán la incapacidad para reconocerlo. Después que han reconocido al Señor Resucitado ellos mismos han resucitado: ahora están llenos de valor, no de miedo; regresan a Jerusalén y no continúan huyendo; la fe ha ocupado el lugar de la desconfianza y la incredulidad. Ahora vuelven llenos de esperanza y son portadores de una palabra de vida: "Contaban lo que les había ocurrido por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan". En medio de la noche no dudan en iniciar el camino de regreso, llenos de gozo y de vida, para contar a los hermanos la extraordinaria experiencia. Oración Quédate con nosotros, Señor, Jesús, en el camino que recorren nuestros pies. Caldea nuestro corazón con tu palabra, abre nuestros ojos para que descubran que la vida es más fuerte que la muerte. Pues tú lo transfiguras todo, ahora y por toda la eternidad. Amén. ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA OCTAVA ESTACIÓN
  • 26. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS DA A LOS APÓSTOLES EL PODER DE PERDONAR LOS PECADOS. Jesús se presenta ante sus discípulos. Y el temor de un primer momento da paso a la alegría. Va a ser entonces cuando el Señor les dará el poder de perdonar los pecados, de ofrecer a los hombres la misericordia de Dios. Al atardecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos con las puertas buen cerradas, por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se colocó en medio y les dice: -- Paz a vosotros. Dicho esto les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron al ver al Señor. Jesús repitió: --Paz a vosotros. Como el Padre me envió, yo os envío a vosotros. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo. -- Recibid el Espíritu Santo. A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los mantengáis les quedan mantenidos" (Juan 20, 19-23) El evangelio nos presenta la Resurrección de Jesús en términos de "encuentro" con el Resucitado, para mostrar cómo los primeros testigos de la Pascua llegaron a la fe y cómo podemos llegar también nosotros a creer. En la primera parte del texto, se nos da una indicación temporal (es el primer día de la semana) y una indicación espacial (las puertas del lugar están cerradas). La referencia al primer día de la semana, es decir, el día siguiente al sábado (el domingo) evoca las celebraciones dominicales de la comunidad primitiva y nuestra propia experiencia pascual que se renueva cada domingo. La indicación de las puertas cerradas quiere recordar el miedo de los discípulos que todavía no creen, y al mismo tiempo quiere ser un testimonio de la nueva condición corporal de Jesús que se hará presente en el lugar. Jesús atravesará ambas barreras: las puertas exteriores cerradas y el miedo interior de los discípulos. A pesar de todo, están juntos, reunidos, lo que parece ser en la narración una condición necesaria para el encuentro con el Resucitado; de hecho Tomás sólo podrá llegar a la fe cuando está con el resto del grupo. Jesús "se presentó en medio de ellos". El texto habla de "resurrección" como venida del Señor. Cristo Resucitado no se va, sino que viene de forma nueva y plena a los suyos y les comunica los dones pascuales por excelencia: la paz y el gozo, que no son dados para el goce egoísta y exclusivo, sino para que se traduzcan en misión universal. Una única misión: la que el Hijo ha recibido del Padre ahora se vuelve también misión de la Iglesia para la cual el Señor ofrece su Espíritu. Con el don del Espíritu el Señor Resucitado inicia un mundo nuevo, y con el envío de los discípulos se inaugura un nuevo Israel que cree en Cristo y testimonia la verdad de la resurrección. Como "hombres nuevos", llenos del aliento del Espíritu en virtud de la resurrección de Jesús, deberán continuar la misión del "Cordero que quita el pecado del mundo": la misión de la Iglesia que continúa la obra de Cristo realiza la renovación de la humanidad como en una nueva obra creadora en virtud del poder vivificante del Resucitado. Oración Ven, Señor, a abrir nuestras puertas selladas haz que salten por los aires nuestras certezas y denuncia nuestros comodidades. ¡Bendito seas tú, a quien buscamos! ¡Oh Dios, a quien los hombres no buscarían si no te hubieran ya presentido misteriosamente! Caminamos para alcanzarte; te escuchamos para descubrirte y tu Espíritu anima ya nuestras vidas: el calor de su amor prende nuestro corazón. Amén. ¡Aleluya! ! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA NOVENA ESTACIÓN
  • 27. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS NOVENA ESTACIÓN: JESÚS FORTALECE LA FE DE TOMÁS. Tomás no estaba con los demás apóstoles en el primer encuentro con Jesús resucitado. Ellos le han contado su experiencia gozosa, pero no se ha dejado convencer. Por eso el Señor, ahora se dirige a él para confirmar su fe. "A los ocho días estaban de nuevo dentro los discípulos y Tomás con ellos. Viene Jesús a puertas cerradas, se colocó en medio y les dijo: --Paz a vosotros. Después dice a Tomás: -- Mete aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, antes cree. Le contesta Tomás: -- Señor mío y Dios mío. Le dice Jesús: -- Porque me has visto, has creído; dichosos los que creerán sin haber visto" Juan 20, 26-29 La primera vez Tomás, uno de los discípulos, no estaba presente y no cree en el testimonio de los otros que han visto al Señor. Tomás incrédulo representa al hombre de todos los tiempos que exige pruebas, que sólo cree a través de los milagros. Quiere identificar a Jesús con las huellas de la cruz. Ocho días después otra vez están todos, incluido Tomás, y Jesús "viene". Es significativo el hecho que el relato utilice el verbo "venir" en presente y no en pasado: es una manera de decir que aquella experiencia se repite una y otra vez en la vida de la Iglesia. Jesús le reprocha a Tomás el no haber creído al testimonio de los otros discípulos, y lo invita a dejar de ser no-creyente y llegar a ser creyente. El testimonio de los otros tendría que haber sido suficiente para que creyera. Es una llamada de atención para cuantos en el futuro llegarán a creer, siempre a través de la palabra, la mediación y el testimonio apostólico de los que "vieron" a Jesús. A Tomás no se le revela en particular sino en medio de la comunidad; allí - y no en otro sitio -podrá Tomás ver al Señor y profesar su fe. Después de haber visto como los otros, Tomás cree y su profesión de fe es plena: "Señor mío y Dios mío". El texto concluye con unas palabras de Jesús que originalmente eran la conclusión del evangelio de Juan: "Dichosos los que han creído sin haber visto". La fe pascual en el futuro estará siempre fundamentada en el testimonio de aquellos primeros discípulos que "vieron" a Jesús y han dado testimonio de ello. Esta es la verdadera fe pascual: "No lo habéis visto, y lo amáis; sin verlo, creéis en Él y os alegráis con gozo indecible y glorioso, pues vais a recibir, como término de vuestra fe, la salvación personal" Oración Amor por encima de toda medida, Dios desbordante de amor, Dios que das sin cálculo alguno: llénanos de tu Espíritu, y naceremos a la vida filial que tu prometiste para la eternidad. Llénanos de tu Espíritu: que Él nos revele la presencia de tu Hijo, que Él convoque a tu Iglesia a anunciar la Paz restaurada y el Amor renovado. Amen. ¡Aleluya!
  • 28. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS DÉCIMA ESTACIÓN: LOS DISCÍPULOS RECONOCEN AL SEÑOR Los apóstoles han vuelto a su trabajo: a la pesca. Durante toda la noche se han esforzado, sin conseguir nada. Desde la orilla Jesús les invita a empezar de nuevo. Y la obediencia les otorga una muchedumbre de peces. "Después se apareció de nuevo Jesús a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Se apareció así: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás (llamado el Mellizo), Natanael de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos. Les dice Simón Pedro: -- Voy a pescar Le respondieron: --Vamos contigo. Salieron, pues, y montaron en la barca; pero aquella noche no pescaron nada. Ya de mañana estaba Jesús en la playa; pero los discípulos no reconocieron que era Jesús. Les dice Jesús: -- Muchachos ,¿Tenéis algo de comer? Contestaron: -- No. Les dijo: --Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis. La echaron y no podían arrastrarla por la abundancia de peces. El discípulo predilecto de Jesús dice a Pedro: --Es el Señor" (Juan 21, 1-6) ¡Todo vuelve a empezar! Había detenido a Jesús y le habían crucificado: ¡Todo en vano! Las esperanzas se han truncado. Comienza de nuevo la tarea... Y en estas estaban cuando Jesús se presenta en medio de ellos. No le reconocen. Por orden de Jesús echaron la red y sacaron una gran cantidad de peces. Jesús ha glorificado a su Padre, y ahora el Padre le glorifica a Él. Resucitado, realiza la promesa que había hecho a algunos paganos: "Cuando haya sido elevado de la tierra, atraeré a todos los hombres hacia mí". La muerte ha sido vencida. Desde la mañana de Pascua, hemos nacido a una vida nueva. El mundo antiguo ha pasado, y ha nacido un mundo nuevo. Creer en la resurrección es apasionarse por la vida. Creer en Jesús es descubrir todo el amor a la vida que manifestó en sus palabras y obras. Es creer en el mundo y hacer lo posible para que el mundo alcance su fin. Creer en la resurrección es descubrir el poder de vida que Dios nos hace experimentar a cada momento. Es vivir y nunca morir. Nuestra vida no camina hacia la perdición; tiene futuro. Ahora es el tiempo de la misión, y Pedro su jefe: ¿No se lanzó al agua al reconocer al Señor, igual que había corrido hacia la tumba vacía en la mañana de Pascua? Han capturado una enorme cantidad de peces, y la red no se rompe con el peso de la pesca. Así, contra toda esperanza, los apóstoles van a congregar a hombres de todas partes en la unidad de una sola Iglesia. Vana ser desde ahora "pescadores de hombres". Pero sin Jesús no pueden hacer nada Oración "Venid, seguidme..." nos dijiste Haznos pescadores de hombres, artífices de la paz, cosechadores de un pan de vida, vendimiadores de una fiesta sin fin, ingenieros de los tiempos nuevos. ¡Bendito seas Señor, que necesitas de nosotros, de nuestras manos, de nuestra mente, de nuestro corazón y de nuestra pobreza! Quienquiera que seamos, tú nos llamas a seguirte. ¡Iremos!. Amén ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA ONCE ESTACIÓN
  • 29. UNDÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS CONFIRMA A PEDRO EN EL AMOR. Jesús ha cogido aparte a Pedro porque quiere preguntarle por su amor. Quiere ponerlo al frente de la naciente Iglesia. Pedro, pescador de Galilea, va a convertirse en el Pastor de los que siguen al Señor. "Cuando terminaron de almorzar, dice Jesús a Simón Pedro: -- Simón de Juan, ¿me quieres más que éstos? Le responde -- Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dice. -- Apacienta mis corderos. Le pregunta por segunda vez: --Simón de Juan, ¿me quieres? Le responde -- Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Le dice: -- Apacienta mis ovejas. Por tercera vez le pregunta -- Simón de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le dijo: -- Señor, tú lo sabes todo, tú lo sabes que te quiero Le dice: -- Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro, cuando eras mozo, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; cuando envejezcas, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará a donde no quieres. Lo decía indicando con qué muerte había de glorificar a Dios Dicho esto, añadió´: -- Sígueme" (Juan 21, 15-19) Pedro, el impulsivo, el fogoso, queda a solas con el Señor. El Señor quiere robustecer la misión de Pedro entre los suyos, y encomendarle que se encargue de su rebaño. Jesús da a Pedro una autoridad, pero sobre todo una consigna de guerra contra los lobos que no faltarán para la fe. Nombrarle pastor es algo muy parecido a nombrarle roca que resistirá los embates del infierno. Y Pedro se siente avergonzado porque le ha fallado cuando más lo necesitaba. Pero Jesús no le reprocha su cobardía: el amor es más grande que todas nuestras miserias. Le lleva por el camino de renovar el amor, de recomenzar, porque nunca hay nada perdido. Las tres preguntas de Jesús son la mejor prueba de que Él sí es fiel a sus promesas, de que nunca abandona a los suyos: siempre está abierta, de par en par, la puerta de la esperanza para quien sabe amar. La respuesta de Cristo, Buen Pastor, es ponerle a él y a sus sucesores al frente de la naciente Iglesia, para pastorear al Pueblo de Dios con la solicitud de un padre, de un maestro, de un hermano, de un servidor. Así, Pedro, el primer Papa, y luego sus sucesores son "el siervo de los siervos de Dios". Jesús no quiere sueños. Su resurrección no detiene la historia humana, ni pulveriza el mal en el corazón de los hombres. Los suyos tendrán que continuar luchando. Los suyos deberán seguir, cada uno, incorporándose a su resurrección. Y no llegarán a ella por otro camino que el del dolor, la persecución y la muerte. Oración En la otra orilla, envuelto en la bruma de la mañana allí está Él, hechizándonos y tendiéndonos los brazos. Tu mirada, Señor, ha atravesado nuestro corazón y nos has seducido ¡llévanos siempre más lejos por tu amor. Haz, señor, que escuchemos tu voz, tú pronuncias tu nombre sobre nosotros, y ya somos tuyos por los siglos de los siglos. Amén ¡Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA ESTACIÓN 12 DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS
  • 30. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS DUODÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ENCARGA SU MISIÓN A LOS APÓSTOLES. Jesús se despide sus amigos. Jesús vuelve a la gloria del Padre. Y antes de dejar a sus discípulos el Señor les hace el encargo apostólico: la tarea de extender el Reino de Dios por todo el mundo, de hacer llegar a todos los rincones la buena noticia del Evangelio. "Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús. Al verlo, se postraron, pero algunos dudaron. Jesús se acercó y les habló: -- Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. Por tanto, id a haced discípulos entre todos los pueblos, bautizándolos, consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, y enseñadlos a cumplir cuanto os he mandado. Yo estaré con vosotros siempre, hasta el fin del mundo" (Mateo 28, 16-20). El escenario de la aparición pascual en Galilea es un "monte", símbolo bíblico que evoca un espacio privilegiado en el que Dios se ha revelado en la primera alianza. La indicación geográfica ha referencia sobre todo a la historia de Jesús, que desde un monte proclama las bienaventuranzas; que subía a la montaña para orar en soledad; que sentado en la montaña acogía a las multitudes y curaba a los enfermos; y que en una montaña se había revelado a los discípulos como el definitivo enviado por Dios. El último encuentro y la última revelación de Jesús tiene lugar también en un monte, espacio simbólico de la revelación y de la salvación de Dios. Se trata de una solemne declaración sobre su señorío absoluto sobre el cielo y la tierra: "Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra". La formulación pasiva de la frase indica que Jesús ha recibido el poder departe de Dios: "Todo me ha sido entregado por mi Padre". La palabra "plena autoridad" indica el "poder", el "derecho" y la "capacidad" que caracterizan la palabra y la obra de Jesús para llevar a cabo el proyecto del reino. En dos ocasiones esta "plena autoridad" mesiánica se extiende también a los discípulos y a la comunidad. Jesús Resucitado es Señor de cielo y tierra, con el poder mesiánico para transformar la historia humana y llevarla a la plenitud de Dios. Delante de Jesús los discípulos se postran en humilde adoración, como habían hecho antes las mujeres el día de pascua. Pero Mateo agrega un detalle significativo: "Pero algunos dudaron". La fe pascual de los discípulos no está exenta de la duda, que acompañará también la fe de la comunidad cristiana en la historia. Es la fe de los discípulos que tienen miedo en medio de la tempestad del lago; es la fe de Pedro que empieza a hundirse cuando se deja impresionar por la violencia del viento. Solamente la presencia y la palabra de Jesús hará que el creyente supere la duda y el miedo y pueda madurar en el camino dela fe. Jesús ordena a los discípulos: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a observar todo lo que yo os he mandado". La misión de la iglesia aparece sin ningún tipo de límites ni restricciones, destinada a alcanzar a todos los hombres de la tierra. Esla última palabra de Jesús en el evangelio de Mateo. Una promesa que es fuente de confianza y de esperanza para los discípulos. En el Antiguo Testamento, la frase: "Yo estaré contigo", o "yo estaré con vosotros", expresa la garantía de una presencia salvadora y activa de Dios en favor de sus elegidos o de su pueblo. Jesús, constituido como Señor universal mediante la resurrección, lleva a plenitud esta presencia salvadora de Dios. El es "Dios–con–nosotros". La presencia de Jesús no está ahora limitada por el espacio y el tiempo. No se trata tampoco de una presencia provisoria. Los discípulos realizan la misión universal de Jesús bajo el signo de su presencia consoladora y reconfortante. La eficacia de la misión y la autoridad de la enseñanza de los apóstoles se funda en esta presencia de Jesús. Esta síntesis final del evangelio de Mateo y de la fe de la iglesia nos ofrece el sentido profundo del misterio de la Ascensión del Señor. Los cristianos tenemos una palabra de esperanza para ofrecer a la humanidad y una misión liberadora que realizar en favor de los hombres. Los últimos días de Jesús en la tierra junto a sus discípulos debieron quedar muy grabados en sus mentes y en sus corazones. La intimidad de la amistad se ha ido concretando con la cercanía del resucitado, que les ha ayudado a saborear estos últimos instantes con Él. Pero el Señor pone en su horizonte toda la tarea que tienen por delante: "Id al mundo entero...". Ese es su testamento: hay que ponerse en camino para llevar a todos el mensaje que han visto y oído. Están por delante las tres grandes tareas de todo apóstol, de todo cristiano: predicar, hablar de Dios para que la gente crea; bautizar, hacer que las personas lleguen a ser hijos de Dios, que celebren los sacramentos; y vivir según el Evangelio, para parecerse cada día más a Jesús, el Maestro, el Señor. La Iglesia no queda huérfana. El Resucitado vive en ella. es el hombre quien se ha vuelto sordo e insensible. Oración Dios y Padre nuestro, No nos abandones a nosotros mismos: ¡Ve tú delante de nosotros y ábrenos el camino de la vida! ¡Envía sobre nosotros tu Espíritu Que asuma Él nuestra defensa hasta el día en que te encontremos para nunca más dejarte Al dejar a tus discípulos te comprometiste a no dejarnos huérfanos jamás Mira nuestra fe y sigue dándonos la paz en este tiempo en que esperamos tu Advenimiento glorioso. Amén. ¿Aleluya! REGRESAR A SAGRARIO IR A LA ESTACIÓN 13
  • 31. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS DECIMOTERCERA ESTACIÓN: JESÚS ASCIENDE AL CIELO. REGRESAR A SAGRARIO Cumplida su misión entre los hombres, Jesús asciende al cielo. Ha salido del Padre, ahora vuelve al Padre y está sentado a su derecha. Cristo glorioso está en el cielo, y desde allí habrá de venir como Juez de vivos y muertos. "Dicho esto en su presencia se elevó, y una nube se lo quitó de la vista. Seguían con los ojos fijos en el cielo mientras Él se marchaba, cuando dos personajes vestidos de blanco se les presentaron y les dijeron:--Hombres de Galilea, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo? Este Jesús, que os ha sido arrebatado al cielo, vendrá como lo habéis visto marchar al cielo"(Hechos de los Apóstoles 1, 9-11.) Para comprender la narración de la Ascensión de Jesús al cielo hay que tener en cuenta que utiliza un conocido esquema simbólico presente en tantas religiones y también en la Biblia, que coloca en lo "alto", en el "cielo", todo aquello que es mejor, y que domina el ámbito "horizontal", de "abajo", de nuestro mundo, en el cual se coloca el mal y la muerte. Por eso la Biblia habla muchas veces que Dios "baja" del cielo para hablar con el hombre y vuelve a "subir" después de realizar su obra. Por tanto, el lenguaje simbólico de la ascensión no tenemos que interpretarlo en base a esquemas espaciales, que representan solamente la envoltura externa. Es necesario leer la ascensión desde la óptica de la Pascua y captar en este misterio el mensaje fundamental: Jesús ha sido introducido eternamente en el ámbito de la trascendencia y en el mundo de lo divino. Lucas ha intentando hacer visible la afirmación de fe en relación con la plenitud divina del Resucitado y su señorío absoluto en el mundo. Sin embargo, en el texto el acento está puesto sobre todo en la "despedida". Se trata de una "separación". El Señor Jesús ya no está presente en medio de nosotros en forma física; su cuerpo glorificado está presente ahora en la historia con la fuerza vivificante de Dios. La "nube" que oculta a Jesús de la vista de los discípulos es precisamente el signo de esta nueva forma de presencia. Un signo que al mismo tiempo "esconde" y "revela" la trascendencia de Dios. En el Antiguo Testamento la nube indica la cercanía de Yahvé: una presencia escondida y majestuosa, pero cierta y salvadora para su pueblo. Los apóstoles aparecen "mirando atentamente" a Jesús hasta el último momento. Este "mirar" no debe ser entendido en sentido material. Con esta indicación Lucas quiere subrayar que ellos son testigos de toda la historia de Jesús, incluido el momento de la plenitud del misterio pascual, cuando Jesús es glorificado e introducido en el mundo de Dios. Así como Eliseo que, mirando a Elías que era llevado al cielo en un carro de fuego, fue digno de recibir los dos tercios de su espíritu también los apóstoles que "miran" a Jesús recibirán el Espíritu de Jesús. El Resucitado continuará estando presente en los apóstoles mediante el Espíritu. Oración Señor: Con toda la Iglesia proclamamos que Jesús se ha alzado y vive en la luz. Ha venido de ti, lleno de gracia y verdad, no para juzgar al mundo, sino para salvarlo Para manifestar tu amor, se hizo semejante en todo a los hombres para arrastrarlos consigo en su victoria. Con Él nuestra humanidad ha sido glorificada y vive para siempre en tu luz. Amén ¡Aleluya!
  • 32. DEL SEPULCRO A LA MISIÓN: VÍA LUCIS DECIMOCUARTA ESTACIÓN: LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO EN PENTECOSTÉS. REGRESAR A SAGRARIO La promesa firme que Jesús ha hecho a sus discípulos es la de enviarles un Consolador. Cincuenta días después de la Resurrección, el Espíritu Santo se derrama sobre la Iglesia naciente para fortalecerla, confirmarla, santificarla. "Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos. De repente vino del cielo un ruido, como de viento huracanado, que llenó toda la casa donde se alojaban. Aparecieron lenguas como de fuego, repartidas y posadas sobre cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, según el Espíritu Santo les permitía expresarse" (Hechos de los Apóstoles 2, 1- 4). Pentecostés, es el cumplimiento de la promesa hecha por Jesús al final de su vida: "Os voy a enviar el don prometido por mi Padre... quedaos en la ciudad hasta que seáis revestidos de la fuerza que viene de lo alto". Jesús resucitado ha enviado el Espíritu Santo a la naciente comunidad, capacitándola para una misión con horizonte universal. La efusión del Espíritu en Pentecostés marca el inicio de la misión de la Iglesia de la misma forma que el bautismo de Jesús indica el comienzo de la vida pública del Señor. En ambos casos se habla de un "descenso" del Espíritu. "El Espíritu Santo bajó sobre Él en forma visible, como de una paloma"; el Padre da el Espíritu para la misión. El descenso del Espíritu concluye un período de preparación e inaugura el de la actividad pública. Pentecostés es una fiesta judía conocida como "fiesta de las semanas" o "fiesta de la cosecha", que se celebraba siete semanas después de la pascua. Parece ser que en algunos ambientes judíos en época tardía, en esta fiesta se celebraban las grandes alianzas de Dios con su pueblo, particularmente la del Sinaí ligada al don de la Ley. "Mientras Jesús oraba.... el Espíritu Santo bajó sobre Él". "Solían reunirse de común acuerdo para orar en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de los hermanos de éste". "De repente vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento impetuoso y llenó la casa donde se encontraban". No obstante los discípulos estaban a la espera del cumplimiento de la promesa del Señor resucitado, el evento ocurre "de repente" y, por tanto, en forma imprevisible y repentina. Es una forma de subrayar que se trata de una manifestación divina, ya que el actuar de Dios no puede ser calculado ni previsto por el hombre. El ruido llega "del cielo", es decir, del lugar dela trascendencia, desde Dios. Su origen es divino. Y es como el rumor de un ráfaga de viento impetuoso. Además, tanto en hebreo como en griego, espíritu y viento se expresan con la misma palabra (hebreo: ruah; griego: pneuma). No es extraño, por tanto, que el viento sea uno de los símbolos bíblicos del Espíritu. Basta pensar al gesto de Jesús cuando "sopla" sobre los discípulos y les dice: "Recibid el Espíritu Santo", o a la visión de los esqueletos calcinados narrada en Ezequiel donde el viento–espíritu de Dios hace que aquellos huesos se revistan de tendones y de carne, recreando el nuevo pueblo de Dios. El día de Pentecostés el Espíritu ha venido a perdonar y a renovar a los hombres para que no se repitan más las tragedias causadas por el racismo, la cerrazón étnica y los integrismos religiosos. El Espíritu de Pentecostés inaugura una nueva experiencia religiosa en la historia de la humanidad: la misión universal de la Iglesia. La palabra de Dios, gracias a la fuerza del Espíritu, será pronunciada una y otra vez a lo largo de la historia en diversas lenguas y será encarnada en todas las culturas. El día de Pentecostés, la gente venida de todas las partes de la tierra "les oía hablar en su propia lengua". El don del Espíritu que recibe la Iglesia, al inicio de su misión, la capacita para hablar de forma inteligible a todos los pueblos de la tierra. Oración Te damos gracias, Padre por Jesús, tu Hijo amado nuestro Cordero Pascual. Él, plenitud de paz, de alegría y de amor vino a traer la paz a los hombres y renovó en la Cruz tu Alianza En Él te conocemos a ti y por Él hasta ti somos guiados con la fuerza de tu Espíritu para habitar en tu presencia. Por eso, con todos nuestros hermanos que han sido santificados en su sangre y renovados por el Espíritu ¡te bendecimos, Dios y vida nuestra! Que seamos capaces de prolongar tu misión. Amén ¡Aleluya!, ORACIÓN FINAL De madrugada, cuando se hace la luz para anunciar el nuevo día, ¡bendito seas, Dios creador, que haces germinar la vida en la tiniebla! En primavera, cuando canta el sol para que florezca nuestra tierra ¡bendito seas, Padre de Jesucristo. que rompes la piedra de los sepulcros! Y cuando cae la tarde sobre el infinito de nuestros caminos ¡bendito seas, Dios escondido, por Jesús, tu Hijo, que se fue junto a ti! Como el grano de trigo permanece escondido en la tierra hasta que llegue la primavera, así está nuestra vida escondida en Cristo esperando su regreso. Y como el pan que se comparte por la noche al término de un camino que se reanudará por la mañana, nuestra fe reconoce que ha resucitado aquel que nos da su propio cuerpo. ¿Por que llorar su muerte si Él va delante de nosotros, si el día va a nacer para gritar la esperanza y nuestra tierra va a dar su fruto sin demora? Padre de Jesucristo: en todos cuantos creen si haber visto, con todos cuantos buscan sin desfallecer, con todos los pequeños y humildes de corazón, creemos que Jesús vive y es fuente de vida, que su cuerpo es el pan que se congrega en ti que su sangre es el vino de una fiesta secreta. Por el Espíritu de tu Hijo, te rogamos que guardes a tus hijos fieles en la fe. Que seamos testigos del misterio escondido que un día revelaste en el silencio de la mañana cuando tomaste de la mano a tu Primogénito para que fuese la esperanza de los hombres que mueren y renacen en él. Amén.
  • 33. SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS El mes de Junio, consagrado a la devoción del Sagrado Corazón La imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida. Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido. La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días. Esto significa que debemos vivir este mes demostrándole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna. Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando. Es recomendable tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos ayuda a recordar su gran amor y, a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.. ORÍGEN DE LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS LA HISTORIA DE SANTA MARGARITA DE ALACOQUE - Margarita era una niña que desde pequeña rezaba mucho y quería mucho a la Santísima Virgen. Margarita sentía claramente que Jesús la llamaba a la vida religiosa. - En 1671, cuando tenía 24 años, se convirtió en religiosa de las "Hijas de Santa María". - Jesús se le aparecía a Margarita. De las muchas APARICIONES que recibió de Jesús, son 4 las que se consideran como principales: La primera, en 1673, en la que Jesús le descubrió su amor infinito hacia los hombres. La segunda, al año siguiente, el Corazón de Jesús se le mostró herido por las espinas de nuestros pecados, que le rodeaban y oprimían. La tercera, ese mismo año, cuando Margarita estaba adorando el Santísimo Sacramento (la Hostia), el Señor se dejó ver y le pidió que comulgara siempre que se lo permitiera la obediencia, especialmente los primeros viernes de mes. Le pidió además que rezara la Hora Santa en la noche del jueves al viernes, para acompañarle en la oración que hizo en el huerto de los Olivos en medio de tantos sufrimientos antes de su Pasión. + La Hora Santa es una hora de oración, frente a la Hostia, en la que se busca reparar las ofensas hechas a Jesús recitando unas plegarias. El cuarto, el gran encuentro con el SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, en 1675. Margarita estaba adorando al Santísimo Sacramento cuando Jesús se le apareció y le dijo: 'Mira este Corazón que tanto ha amado a los hombres y en cambio, no recibe de la mayoría más que ingratitudes, por sus faltas de respeto, sacrilegios y pecados. Pero lo que más me duele, es que obran así hasta los corazones, que de manera especial se han consagrado a Mí. Por esto te pido, que el primer viernes después de la octava del Corpus se celebre una fiesta particular para honrar a mi Corazón, comulgando en dicho día y reparando las ofensas que he recibido en el Sacramento del Altar. Te prometo que mi corazón derramará abundantes bendiciones sobre los que hagan esto." LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ¿Quién es el Sagrado Corazón de Jesús? El Sagrado Corazón de Jesús, es Jesús mismo. ¿Qué es la devoción al Sagrado Corazón de Jesús? Es dar culto al GRAN AMOR QUE DIOS TIENE POR NOSOTROS. ¿Y que tiene que ver el amor de Dios con el Sagrado Corazón de Jesús? En todo corazón humano se dice que se guardan los sentimientos del amor y precisamente, el Corazón de Jesús es el símbolo de este amor infinito que Él tiene por nosotros. ¿Cómo sabemos que Jesús nos ama infinitamente? Hay 4 grandes MISTERIOS que son la prueba del gran amor de Jesús a los hombres: a) La ENCARNACIÓN: siendo Dios se hizo hombre. b) La REDENCIÓN: murió por nuestros pecados. c) La EUCARISTÍA: se quedó en la hostia. d) La SALVACIÓN: nos da la oportunidad de entrar al cielo y vivir felices eternamente con Él. ¿Te queda duda del grandísimo amor de Jesús? ¿Qué nos pide Jesús a cambio de su amor? Nos pide que le amemos también y que reparemos por el poco amor que los hombres le tenemos y las muchas ofensas que le hacemos. ¿Qué debemos hacer para ser devotos del Corazón de Jesús? Debemos amar muy de veras a Jesús, consagrarnos a Él en todo, hacer algunas prácticas de esta devoción (que te explicaremos más adelante) y tratar que otras personas se hagan devotas de Él también. ¿Podemos adorar y venerar al Corazón de Jesús como al mismo Dios? Sí, porque es el corazón de Dios hecho hombre. ¿Cuándo se celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús? Se celebra en el mes de Junio. - ¿Quién aprobó esta devoción? La Santa Iglesia la aprobó después de las apariciones de Jesús a Santa Margarita de Alacoque. ¿ CÓMO ES EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ? ¿Cómo era el Corazón de Jesús que vio Margarita? a) Un corazón coronado por LLAMAS. Este corazón las llamas significa el infinito amor que Jesús nos tiene. b) Un corazón rodeado por una CORONA de agudas espinas. ¿Por qué las espinas si Jesús está feliz en el cielo? Porque aunque sea feliz también ve con su mirada divina la inmensa cantidad de pecados, de frialdad, de indiferencia que cometen todos los días los hombres que El redimió con su preciosa sangre, y que fue inútilmente derramada para muchos. Ve almas pecadoras y almas, que son indiferentes a todo, tibias e ingratas, cuando deberían reparar con su amor, con sus plegarias y penitencias tanta maldad. REGRESAR AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS IR A COMO SER DEVOTO DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 34. ¿CÓMO SER DEVOTOS DEL SAGRADO CORAZÓN? Haciendo actos de amor que respondan en algún modo al amor infinito que Jesús nos ha tenido. Haciendo oración, dirigiendo palabras de amor al Corazón de Jesús, palabras de gratitud y adoración. Rezando jaculatorias (pequeñas plegarias). Haciendo visitas a Jesús ante el Sagrario. Ofreciendo la comunión para reparar las ofensas al Corazón de Jesús. Haciendo la costumbre de ir a misa y comulgar todos los primeros viernes de mes. Ofreciendo todas nuestras acciones del día y nuestra vida como un acto de amor a Dios. Aceptando los sufrimientos de cada día con resignación y alegría y haciendo sacrificios para REPARAR las ofensas que hemos hecho a su corazón y las ofensas que continuamente le hacen otros. Podemos pensar piadosamente que con nuestros actos de amor, penitencia y reparación vamos quitando las espinas de aquella punzante corona que rodea el Corazón de Jesús. Pero más que cualquier otra cosa, es del agrado del Corazón de Jesús, el que seamos buenos, el que sigamos su ejemplo, el que imitemos sus virtudes para tener un alma cada día más santa y más cercana a El. PROMESAS DEL SAGRADO CORAZÓN A SUS DEVOTOS Jesús, al aparecerse a Sta. Margarita, le ordenó que promoviera el culto al Sagrado Corazón y prometió llenar de gracias y bendiciones a aquellos devotos suyos y aquellos que propaguen el culto a su Sagrado Corazón. Jesús le hizo DOCE PROMESAS: 1. A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado de vida. 2. Daré paz a sus familias. 3. Les consolaré en todas sus aflicciones. 4. Seré su amparo y refugio seguro durante la vida y principalmente a la hora de la muerte. 5. Bendeciré sus empresas y haré que las enderecen a su eterna salvación. 6. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia. 7. Las almas tibias se harán fervorosas. 8. Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a la perfección. 9. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada. 10. Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones más duros. Las personas que propaguen esta devoción, tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él. A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi corazón les concederá la gracia de la perseverancia final a la hora de morir. Venid a mi todos, los que estáis fatigados y oprimidos bajo el peso de la cruz, y yo os aliviaré. "Venid a mi; si no sentís tal fuerza misteriosa de mi infinito amor a vosotros, sentid al menos la generosidad de los beneficios que deseo concederos. ¡Cuánto lo necesitáis! Sin mi gracia, sin mi misericordia, sin mi amor, os perderéis para siempre. Mucho deseo vuestra salvación, porque os amo mucho. Solamente si me amáis, os ameréis a vosotros mismos, porque yo soy vuestra única y verdadera felicidad. " PROPÓSITO DEL MES: De hoy en adelante seré devoto del Sagrado Corazón de Jesús. Si puedo conseguir una imagen suya la pondré a la entrada de mi casa. Haré las cosas que aprendí en este folleto que me dicen como ser devoto del Sagrado Corazón. Invitaré a otras personas a procurar esta devoción. COLOMBIA EN LOS CORAZONES DE JESUS Y DE MARÍA ORACIONES POR LA CONSAGRACIÓN DEL PAÍS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA Reseña histórica de la consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús. Durante la guerra de los 1000 días, fue consagrada Colombia al Sagrado Corazón de Jesús. En tiempos de penosa persecución, fue fundada la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús por las señoras de Bogotá, el 1 de agosto de 1864. Se propuso desde entonces la consagración del país. Se logró en 1874 la consagración de la Arquidiócesis de Bogotá y tres años después la consagración de la ciudad y del departamento de Cundinamarca. Don José Joaquín Ortiz la propuso varias veces al Congreso, pero murió sin ver realizado su anhelo. Se necesitó esperar la llegada de un hombre de gran aceptación, el Arzobispo Bernardo Herrera Restrepo, quien propuso el voto nacional el 6 de abril de 1902, iniciativa secundada y llevada a cabo por el presidente José Manuel Marroquín el 22 de junio de 1902. Cinco meses después se firmó la paz de Colombia, cesando así las 18 guerras fratricidas del siglo XIX. En 1994 la Consagración de Colombia al Sagrado Corazón fue declarada Inconstitucional. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA. (Encomendar a la intercesión de la Sagrada Familia la consagración del país al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.) Sagrada Familia de Nazaret, comunión de amor de Jesús, María y José, modelo e ideal de toda familia cristiana, a ti confiamos nuestras familias y nuestra patria Colombia. Haz de cada familia colombiana un santuario en el que se acoja y se respete la vida, una comunidad de amor abierta a la fe y a la esperanza, un hogar en el que reinen la comprensión, la solidaridad; y en el que se viva la alegría de la reconciliación y de la paz. Concédenos que todas nuestras familias tengan una vivienda digna en la que nunca falten el pan suficiente y lo necesario para una vida verdaderamente humana. Abre el corazón de nuestros hogares a la oración, a la acogida de la Palabra de Dios y al testimonio cristiano; que cada una de nuestras familias sea una auténtica Iglesia doméstica en la que se anuncie y se viva el Evangelio de Jesucristo. Amén
  • 35. ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO. Ven ahora, oh Santo Espíritu, y llena los corazones de tus fieles; enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado. Y se renovará la faz de la tierra. Oremos: Oh Dios que iluminaste los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que por la gracia del mismo Espíritu seamos siempre sabios y nos regocijemos en su Santa Consolación. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén. ACTO DE HUMILDAD Y ENTREGA (Por favor tómese unos instantes para pensar acerca de cada frase). Señor Jesús, me presento ante Ti tal como soy. Lamento mis pecados y me arrepiento de ellos; por favor perdóname. En Tu nombre yo perdono a todos los demás por lo que me han hecho. Renuncio a Satanás, a los espíritus malignos y a sus obras. Me entrego a Ti enteramente, Señor Jesús, ahora y para siempre. Te invito a mi vida. Te acepto como mi Señor, mi Dios y mi Salvador. Por favor sáname; por favor cámbiame, por favor fortaléceme en mi cuerpo, en mi alma y en mi espíritu. Ven, Señor Jesús; cúbreme con tu Preciosísima Sangre y lléname con tu Santo Espíritu. Te amo, Señor Jesús. Te alabo, Jesús. Te doy gracias Jesús, y seguiré tus pasos durante el resto de mi vida. Amén. Llamamos ahora a la Sagrada Familia y le pedimos oír nuestra oración de manera especial en este momento y aceptar estas humildes oraciones por: La conversión y la protección de Colombia (y la ciudad donde usted vive o por la cual se quiera orar). La abolición del aborto. La paz en este mundo. La paz en la Iglesia. La paz en nuestras comunidades. La paz en nuestras familias. La paz especialmente en nuestros propios corazones. Oremos por nuestros religiosos, nuestros sacerdotes, nuestros Obispos, Cardenales y nuestro Santo Padre. ACTO DE CONTRICIÓN. (Pidámosle al Espíritu Santo ayuda para recordar cualquier acto con el cual podamos haber ofendido a Dios en este día) Oh mi Dios: estoy sinceramente arrepentido por haberte ofendido; detesto todos mis pecados porque me aterrorizan las penas del infierno y la posibilidad de perder el cielo, pero principalmente porque que te he ofendido, oh mi Dios, que eres infinitamente bueno y mereces todo mi amor. Firmemente resuelvo, con la ayuda de Tu Gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia y enmendar mi vida. Amén. ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE CHIQUINQUIRÁ. Virgen de Chiquinquirá, Reina de Colombia, Madre Nuestra, ruega por nosotros. Concédenos el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores, la reconciliación de todos los hermanos y la conversión de todos los colombianos. Amén. El Santo Rosario, oración diaria de súplica por la conversión de Colombia y su consagración al SACRATÍSIMO CORAZÓN DE JESUS Y AL inmaculado corazón de María. CONSAGRACIÓN DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA. Anunciado en las profecías de tu palabra, oh Señor, sabemos, confiamos y creemos que el triunfo del Inmaculado Corazón de María está próximo a llegar. Venimos, pues, a consagrarnos a Tí nosotros mismos, a consagrar nuestras familias y de manera especial consagrar nuestro país Colombia a vuestro Inmaculado Corazón, María Madre de amor y de misericordia! Nosotros creemos que consagrándote nuestro país, la espada no se levantará más sobre nuestra nación y que al fin cesará la guerra. Creemos que consagrándote nuestro país, toda arrogancia y todo orgullo humano, toda impiedad y toda dureza de corazón desaparecerán, y todo el mal será reemplazado por el amor y la bondad. Haz de nuestra Nación la morada perfecta para tu Inmaculado Corazón y permanece en nosotros, a fin de que, a través del Amor de tu Corazón, encontremos la paz, la unidad y la conversión. Amén. CONSAGRACIÓN DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Jesús, Rey de Reyes y Señor de los Señores: aquí tenéis a vuestro pueblo, objeto de vuestra predilección y solicitud paternal, que lleno de gratitud por vuestras bondades y por la especial protección que le habéis dispensado viene en esta solemne ocasión a rendiros el homenaje de adoración y de amor que por tantos títulos os debe. Nosotros, inspirados en el espíritu de nuestra cristiana Constitución, que declara la Santa Religión Católica esencial elemento del orden social, venimos hoy, a nombre del pueblo colombiano, a hacer voto explícito de consagración a vuestro Corazón Adorable. Dignaos aceptar, Corazón Santísimo, este voto nacional como homenaje de amor y gratitud de la nación colombiana. Acogedla bajo vuestra especial protección: sed el inspirador de sus leyes, el regulador de su política y el sostenedor de sus cristianas instituciones, para disfrutar del don precioso de la paz. No permitáis que nunca se separe de Vos ni deje de reconoceros oficialmente delante de los hombres, para tener derecho a que Vos la reconozcáis ante vuestro Padre que está en los cielos. Bendecid a nuestro pueblo, a nuestra República y a sus mandatarios, a nuestra Iglesia y a sus pastores, a la Iglesia Universal y a su Pastor Supremo, y acelerad el día de vuestro triunfo sobre todas las naciones, para gloria de vuestro Divino Corazón. Amén. CONSAGRACIÓN PERSONAL AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Señor Jesús nuestro Redentor y Salvador: venimos ante Ti este día de Acción de Gracias. Tuyos somos y tuyos queremos ser, y para manifestar públicamente nuestra fidelidad queremos en este día renovar nuestra consagración a Ti, esa consagración que hicimos el día de nuestro bautismo. Sabemos que muchos no te han conocido, otros han rechazado tu evangelio o algunos han renegado de Ti. Te pedimos que, con la fuerza de tu Espíritu, los atraigas a todos al amor del Padre, manifestado en tu Corazón. Señor, ejerce tu reinado de amor no solo sobre aquellos que nunca se han alejado de Ti, sino también sobre aquellos que te han abandonado; haz que todos vuelvan como el hijo pródigo a la casa paterna. Mira, Señor, con amor a nuestra amada patria, Colombia. Tú sabes que la han invadido muchas semillas de maldad, de odio y violencia. Tú conoces que la idolatría de la riqueza y las tinieblas de la mentira han ahogado la verdad y la justicia. Concede a tus fieles ser auténticos testigos de tu Reino. Te consagramos, Señor, nuestras familias, fundamento de la sociedad y de la Iglesia. Con el don de tu Espíritu fortalece y reanima nuestros hogares, para que sean de veras pequeña y primera comunidad cristiana, por la fe, la oración y el testimonio. Que llegue a nosotros tu Reino, el Reino de la verdad y la vida, el Reino de la justicia, el amor y la paz. Amén. REGRESAR AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
  • 36. Oración de consagración al Sagrado Corazón de Jesús ¡Señor mío y Dios mío Jesucristo!, adoro reverentemente tu corazón inflamado de amor y herido por nuestros pecados, quiero ratificar cada día mi consagración bautismal a ti y servirte fielmente según ella por amor. Me uno a tus designios de redención y salvación y quiero hacer del sacrificio de la cruz y de la misa el centro de mi vida, que me impulsen a crecer en tu amor y cooperar a la expansión de tu reino en nuestra patria y en el mundo entero. ¡Oh Jesús, vivo y glorioso en el cielo y en el Sagrario! me entrego del todo a ti y confío plenamente en ti todos los momentos de mi vida y sobre todo en la hora de mi muerte que acepto humildemente desde este momento como la mayor muestra de acatamiento y gratitud al amor de tu corazón. ¡Oh corazón de Jesús me entrego a ti por manos de tu madre! espero que no quedará frustrada mi esperanza Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío. Oración al Sagrado Corazón de Jesús Oh Señor mi dulce amigo cuatro cosas hoy te pido con mucha necesidad. Paciencia para sufrir Fuerza para trabajar Valor para resistir las penas que han de venir y me han de mortificar. Temperamento sereno para poder resolver las cosas con santa calma. Y así tener en el alma perfecta tranquilidad. Esto tengo que pedirte oh mi Jesús adorado en este día consagrado para adorarte y servirte por siempre. Amén. Acto para desagraviar y congraciarse al Sagrado Corazón de Jesús Oh Corazón clementísimo de Jesús, divino propiciatorio, por el cual prometió el Eterno Padre que oiría siempre nuestras oraciones: yo me uno con vos para ofrecer a vuestro Eterno Padre este mi pobre y mezquino corazón, contrito y humillado en su divino acatamiento, y deseoso de reparar cumplidamente sus ofensas, en especial las que vos recibís de continuo en la Eucaristía, y señaladamente las que yo, por mi desgracia, también he cometido. Quisiera, divino Corazón, lavar con lágrimas y borrar con sangre de mis venas las ingratitudes con que todos hemos pagado vuestro tierno amor. Junto mi dolor, aunque tan leve, con aquella angustia mortal que os hizo en el huerto sudar sangre a la sola memoria de nuestros pecados. Ofrecédselo, Señor, a vuestro Eterno Padre, unido con vuestro amabilísimo Corazón. Dadle infinitas gracias por los grandes beneficios que nos hace continuamente, y supla vuestro amor nuestra ingratitud y olvido. Concededme la gracia de presentarme siempre con gran veneración ante el acatamiento de vuestra divina Majestad, para resarcir de algún modo las irreverencias y ultrajes que en vuestra presencia me atreví a cometer, y que de hoy en adelante me ocupe con todo mi conato en atraer con palabras y ejemplos muchas almas que os conozcan y gocen las delicias de vuestro Corazón. Desde este momento me ofrezco y dedico del todo a dilatar la gloria de este sacratísimo y dulcísimo Corazón. Le elijo por el blanco de todos mis afectos y deseos, y desde ahora para siempre constituyo en él mi perpetua morada, reconociéndole, adorándole y amándole con todas mis ansias, como que es el Corazón de mi amabilísimo Jesús, de mi Rey y soberano dueño, Esposo de mi alma, Pastor y Maestro, verdadero Amigo, amoroso Padre, Guía segura, firmísimo Amparo y Bienaventuranza. Amén. Oración Consagratoria Corazón sagrado de mi amado Jesús: yo, aunque vil criatura, os doy y consagro mi persona, vida y acciones, penas y padecimientos, deseando que ninguna parte de mi ser me sirva si no es para amaros, honraros y glorificaros. Esta es mi voluntad irrevocable: ser todo vuestro y hacerlo todo por vuestro amor, renunciando de todo mi corazón a cuanto pueda desagradaros. Os tomo, pues, oh Corazón divino, por el único objeto de mi amor, protector de mi vida, prenda de mi salvación, remedio de mi inconstancia, reparador de todas las culpas de mi vida; y asilo seguro en la hora de mi muerte. Sed, pues, oh Corazón bondadoso, mi justificación para con Dios Padre, y alejad de mi los rayos de su justa cólera. Oh Corazón amoroso, pongo toda mi confianza en vos, pues aunque lo temo todo de mi flaqueza, sin embargo, todo lo espero de vuestra misericordia; consumid en mi todo lo que os desagrada y resiste, y haced que vuestro puro amor se imprima tan íntimamente en mi corazón, que jamás llegue a olvidaros ni a estar separado de vos. Os suplico, por vuestra misma bondad, escribáis mi nombre en vos mismo, pues quiero tener cifrada toda mi dicha en vivir y morir como vuestro esclavo. Amén. REGRESAR A LOS GRUPOS APOSTÓLICOS
  • 37. PRIMER DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS COMUNIÓN INDIGNA Y TRAICIÓN DE JUDAS Estando ellos cenando, tomó Jesús el pan y lo bendijo, lo partió, y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomad y comed: este es mi cuerpo (Mat., cap 26) 1er preludio. Entra alma mía, respetuosamente en el cenáculo y contempla a Jesús sentado en la mesa con sus discípulos, dándoles por comida su mismo cuerpo, aun al traidor Judas. 2do preludio. ¡Oh Jesús! Haz que comprenda la necesidad que hay de probarse a sí mismo para no recibir indignamente el don eucarístico; y presérvame d ela desdicha de la mala comunión. CONSIDERACIÓN Jesús sabía que Judas había formado designio de hacerle traición y de ponerlo en manos de sus más crueles enemigos para darle muerte; sin embargo: sin embargo, este bondadoso Salvador lo admite a su mesa y al mismo convite en que iba instituir el adorable sacramento de s cuerpo y de su sangre; por el cual, antes de morir, había de dar a sus apóstoles la última prueba de su ardiente amor. En efecto, habiendo instituido el sacramento de la Eucaristía, da la Sagrada Comunión a sus apóstoles, sin exceptuar al alevoso profanador, no queriendo por su excesiva bondad escandalizarlo con una ruidosa repulsa y a fin de darle tiempo a que se arrepintiese de su horrendo crimen a la vista de tal miramiento. ¡Cuales serían los sentimientos y el dolor de este adorable Salvador, cuando llevándose a sí mismo, en sus propias manos, se depositó en la boca sacrílega de aquel traidor! ¡Y qué morada tan triste no hizo en el corazón de este pérfido, después de haber pasado por su detestable lengua, con la cual, dentro de un momento, debía tratar su muerte y vender su sangre a un vil precio! Así es, que a pesar de su extrema caridad, lanza al tránsfuga esta aterradora palabra: ¡Oh hombre desgraciado! Mas ¿quién es este hombre, sino el que come el Pan de los Ángeles con el corazón aun manchado por sus pasiones, sin humildad, sin arrepentimiento, sin amor, y en cierto modo volviendo luego a entregar a las profanaciones del mundo a Dios, que acaba de recibir: ―no sabiendo discernir el cuerpo del Señor, come y bebe su propio juicio‖. Coloquio. ¿Quién no temblará, Señor, a vista del traidor Judas? ¡Un discípulo, un apóstol, el confidente de tus secretos, te recibe indignamente! ¡Dios mío, yo no soy digno de que entres en mi pobre morada, pero te diré con las hermanas de Lázaro: el que amas esta enfermo. Heme aquí, ¡oh médico divino! Cubierto de las heridas que me han hecho mis pecados! Y yo vengo a Ti para que me sanes; Tú lo puedes y creo que esta es tu voluntad. Propósito: Acercarse siempre al banquete eucarístico con el corazón purificado por la gracias de la absolución; prepararse cuidadosamente a la comunión y examinar a menudo los frutos que sacan de ella. Ramillete espiritual. Que el hombre se pruebe a sí mismo. ORACIÓN Acuérdate, ¡Oh dulcísimo y amado Jesús ¡ que nunca se oyó decir a cuantos han recurrido a tu benignísimo corazón, pedido sus auxilios e implorado su misericordia, que hayan sido desamparados. Animado con esta misma confianza, ¡Oh Rey de los corazones! Corro y vengo a ti y, gimiendo bajo el peso de mis pecados, me postro ante T; oh divino Corazón, no desoigas mis oraciones; ante bien, dígnate acceder a ellas. Muéstranos oh amorosisimo Jesús, que tu adorable Corazón es el corazón del Padre más tierno, y que aquel que se dignó enviarte para obrar nuestra Salvación, acepte por Ti nuestras plegarias. Amén. LA TRAICIÓN DE JUDAS Acercándose Judas a Jesús, le dijo: Dios te guarde, Maestro, y le beso. Díjole Jesús: amigo ¿a qué has venido? 1er preludio. Figúrate, alma mía que ves el jardín de los Olivos donde reina un silencio profundo. Es cerca de la media noche cuando llegaron los enemigos de Jesús. Judas se acerca a él y lo abraza. 2do preludio. Haz, ¡oh Salvador mío! Que comprenda cuán culpable es el alma que te traiciona, abusando de tus gracias, y los formidables castigos que le están reservados. CONSIDERACIÓN Judas, discípulo de Jesús, revestido de la dignidad soberana del apostolado, admitido a su mesa, y teniendo toda su confianza, se deja dominar por una vil pasión y se hace el guía de los enemigos de su Salvador. Vende a su divino Maestro y comete la más negra traición, sirviéndose del ósculo de paz para entregarlo en manos de los príncipes de los sacerdotes. Este mansísimo cordero lo recibe, no obstante que conocía la horrenda intención de aquel pérfido, y lo trata con el dulce nombre de amigo. ¿Amigo, a que has venido? ¡Que herida tan penetrante no sería esta en su amante Corazón! ¡Oh Dios mío, si has manifestado tanta bondad a un enemigo, a un servidor infiel; si has hecho tan grandes cosas para desviarle de su pecado, ¿qué no deben esperar de ti los que, después de haber tenido la desgracia de ofenderte, te buscan de todo corazón?. Judas, después de haber consumado su crimen, lleno de desesperación se da la muerte. Este pérfido apóstol había cerrado sus oídos a las amistosas palabras por las cuales Jesús había querido ablandar su duro corazón, y, creyendo superado irremisible, consuma su eterna reprobación. He aquí lo que obra la tentación en las personas que, después de haber sido colmadas de gracias, vuelven a las infidelidades: acostumbradas a las bondades del Señor, de las cuales han abusado, nada les conmueve, ni el lenguaje de la fe, ni las piadosas exhortaciones, ni los caritativos avisos. La voz de Dios bondadoso que las llama y que desea perdonarlas no es oída; de modo que estas almas infieles se persuaden de que su salvación es imposible. ¡Cuan peligrosos son estos pensamientos de desesperación! Temamos y evitemos la ocasión de caer en el pecado; pero, si olvidando la justicia de Dios, tuviésemos la desgracia de cometer alguna falta, recurramos a su infinita misericordia. Coloquio, ¡Oh Salvador mío! No pernitas jamás que yo renueve, abusando de tus gracias, la traición que detesto en el pérfido discípulo: antes haz que recordando los beneficios con que me has colmado, o sea siempre constante y fiel; más si yo por fragilidad, alguna vez tuviese la desdicha de ofenderte, haz que me arroje, lleno de confianza, en los brazos de tu excesiva caridad para recibir de Ti el perdón. Propósito. A menudo recordaré la bondad de Jesús, al recibir el ósculo del traidor Judas; me compadeceré del acerbo dolor que sintió entonces el amante Corazón del que experimenta aun parte de los que le traicionan de nuevo en el sacramento de la Eucaristía. Ramillete espiritual: ¿Amigo mío a qué has venido? Padre Nuestro y Ave María DOLORES DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 38. SEGUNDO DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS PREVISIÓN Comenzó a atemorizarse y a angustiarse, diciendo: Triste está mi alma hasta la muerte… Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz… Mas no se haga mi voluntad sino la tuya… (Mateo, cap. 26). 1er preludio. Figúrate aun, alma mía, que estás en el jardín de los Olivos, y cerca de ti a Jesús, triste, agonizante y un ángel que le conforta. 2do preludio. ¡Oh Salvador mío! Haz que, tomando parte en el profundo dolor en que fuiste sumergido, obtenga el favor especial de ser asociados a los tres discípulos testigos de tu agonía. Consideración: Considera, alma mía, que si las afrentas y suplicios que nuestro divino redentor iba a padecer atormentaban y afligían su amante Corazón, no eran estas las penas que más sentía, pues siempre había deseado apasionadamente el dar la vida por los hombres, y muchas veces lo había significado diciendo: Con un bautismo de sangre yo he de ser bautizado. ¡Oh! ¡Y cómo traigo en prensa el Corazón mientras que no lo veo cumplido! Mas lo que causó en su alma una tristeza mortal fue la ingratitud y desprecio con que los hombres mirarían este beneficio, el poco fruto que sacarían de su pasión y muerte, y que siendo esta bastante para salvar infinitos mundos, con todo, pocos serían los que se aprovecharían de ella. Esta idea es la que lo aflige y lo acongoja y le hace entrar en agonía; este es el amargo cáliz de que pedía ser librado, y no de la muerte ni de los acerbos tormentos. Es posible, diría entre sí el afligido Señor, ¡Oh hombres este es el pago que me han de dar! ¿Es así como corresponderán al amor con que por ustedes muero? ¡Ah! Si yo supiera que al ver lo mucho que padezco, dejarían de ofenderme y empezarían a mamarme, entonces sí que me ofrecería gustoso, no a una sino a mil muertes: mas que después de tantas penas sufridas por ustedes con tanto amor, me correspondan con nuevos pecados, y que la sangre que voy a derramar por salvarlos sirva, por el abuso que de ella harán, para su mayor condenación, este es un tormento que a mi corazón se hace insufrible. Agobiado el divino Redentor con esta terrible representación, se postró con el rostro por tierra, con aquel rostro que es gloria de los ángeles, y rogaba a Dios, con tanto mayor fervor, cuanto era mayor su congoja y aflicción. Tanto llego a ésta a oprimirlo, que comenzó a sudar sangre por todos los poros de su cuerpo con tal abundancia, que bañó con ella la tierra.¡Oh amor!, ¡O tormento!, ¡Oh Sangre de mi divino Redentor! Coloquio. ¡Qué es esto, adorable Jesús! Yo no veo en este huerto ni los azotes, ni espinas, ni clavos que te hieran. ¿Cómo pues te veo todo ensangrentado? ¡Ah! Sí lo sé, Salvador mío, mis pecados han sido el lagar que exprimió de tu Corazón toda esa sangre y los crueles verdugos que más te atormentaron. Perdóname, Jesús mío; y ya que de otro modo no puedo consolarte, sino por un verdadero arrepentimiento, dame por tu afligido Corazón un dolor tan grande por haberte disgustado, que me haga llorar día y noche por mi ingratitud. Propósito. Ir varias veces al día, por lo menos de corazón, al pie del tabernáculo a hacer actos de desagravio para reparar la ingratitud de los hombres y corresponder en cierto modo a las excesivas finezas del amantísimo Corazón de Jesús. Ramillete Espiritual. Padre mío, si es posible, aleja de mí este cáliz, sin que yo lo beba; mas no se haga mi voluntad, sino la tuya. TERCER DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS HUÍDA DE LOS APÓSTOLES MEDITACIÓN Entonces todos los discípulos abandonándolo, huyeron (Mat. C. 26) 1er Preludio. Figúrate, alma mía, a Jesús que ha quedado solo entre las manos de los soldados, porque todos sus discípulos huyeron sobrecogidos de temor. 2do Preludio. Señor, presérvame de mi propia debilidad y no permitas que jamás yo traicione tu causa, ya sea por respeto humano o por amor propio. CONSIDERACIONES Mira, alma mía, como preso y atado este mansísimo Cordero se deja arrastrar por aquellos lobos. ¿Y sus discípulos, dónde están? ¿Qué Hacen? Si no pueden liberarlo de las manos de sus enemigos, ¿por qué no lo siguen para atestiguar a lo menos, delante de los jueces su inocencia, y consolarlo con su compañía? Todos huyeron y lo dejaron solo, después de tantas promesas que le habían hecho de morir con él. ¡Ah! ¡Cuán sensible debió ser esta fuga al amante corazón de su buen Maestro! Pues no sólo les había hecho la gracia de admitirlos en su compañía y de que lo siguiesen a todas partes, sino que después de haberles dado las mayores pruebas de su singular amor, había puesto el colmo a sus beneficios, instituyendo por ellos algunas horas antes el más augusto de los Sacramentos, después de haberles hablado con toda efusión de su Corazón como lo haría un buen padre en el momento de dejar a sus hijos; y sin embargo, ellos le abandonan a la primera apariencia del peligro. ¡Oh adorable Jesús! ¡Cuánto debió sufrir tu Corazón en esta ocasión al verse tan ingratamente abandonado de sus escogidos! En este punto s ele presentaron, para afligirlo más todas aquellas almas más favorecidas y privilegiadas por él, que lo habían de abandonar después. Una estas he sido yo Jesús mío, que después de tantas gracias, luces y favores que he recibido de ti; después de tantas promesas que en tiempo de tranquilidad te había hecho; llegado el tiempo de la tentación, te he abandonado por seguir un apetito, por no privarme de un gusto, por condescender con una pasión Perdóname, Redentor divino, y recíbeme ahora que, arrepentido, a Ti me vuelvo para no abandonarte más. Aquel fino corazón siente vivamente la injusticia hecha a su ternura, pero siempre dulce, paciente y constante en su caridad inmensa, se entrega a la muerte por aquellos mismos que se mostraban tan indignos de su amor. Después de su resurrección, se dignará mostrarse a ellos, llamarlos sus hermanos y colmarlos de nuevos favores ―¡Oh caridad inagotable! ¡Oh amor infinito de un Dios! Coloquio. Cuando veo ¡Oh Jesús mío! Conmoverse las más firmes columnas de la Iglesia a la primera tentación, ¿cómo me fiaré en mis resoluciones? ¡Cuán grande es la debilidad del hombre y cuán poca cosa es preciso para hacerlo caer! Yo sobre todo siento toda mi fragilidad; mas cuento con tus fuerzas a las cuales recurriré, uniéndome íntimamente a tu santísimo Corazón; de este modo tu amor será mi sostén en las flaquezas y me dará como a los apóstoles, no sólo valor para reparar mis negligencias pasadas, sino también la gracia de imitar tu ejemplo cuando reciba alguna ingratitud de las personas queme so deudoras. Propósito: En la tentación, procurarme unirme fuertemente a Jesús para alcanzar la gracia de serle constantemente fiel. Ramillete espiritual. ¡Oh mi buen Maestro, primero morir que abandonarte! DOLORES DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 39. CUARTO DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS LA NEGACIÓN DE PEDRO Y pedro le iba siguiendo de lejos hasta llegar al palacio del Sumo Pontífice. Y Habiendo entrado, estaba sentado con los sirvientes para ver el fin (Mat. C. 26) 1er preludio. Ve, alma mía, a San Pedro que después de haber seguido a Jesús a lo lejos se asienta cerca del fuego con los criados del gran sacerdote. 2do preludio. ¡O Jesús, fuerza de los débiles! Haz que, desconfiando siempre de mí mismo, me una constantemente a ti para que me preserves a la desgracia de ofenderte. CONSIDERACIÓN La primera causa de la caída de San Pedro fue, sin duda su presunción. Advirtiéndole su divino Maestro que desconfiase de su extrema debilidad, no teme el peligro, presumiendo demasiado en el amor sensible que la tenía. ¡Feliz esta grande alma, si desconfiando de ella misma, hubiese buscado constantemente en Jesús su sostén y su apoyo! Pero, no contando más que con sus propias fuerzas, bien pronto se intimida al ver a los enemigos de su buen Maestro; sin embargo, como no quiere abandonarlo, lo sigue; mas desgraciadamente, no lo hace sino a lo lejos: de este modo, a la primera ocasión habrá una deplorable caída. ¡Ah! ¿Qué somos sin la asistencia divina? Ante la presencia de una sirvienta que cree reconocerlo como discípulo de Jesús, el temor se apodera de él, y el ligero soplo de una simple palabra derriba la roca que no ha mucho tiempo se prometía arrostrar las olas del mar y sus furiosas tempestades… ¡O debilidad espantosa de la naturaleza humana! ¿No desconfiaré constantemente de ti? Pedro, el príncipe de los apóstoles, el jefe de la Iglesia, niega a su divino Maestro, asegura con juramento que no lo conoce. ¡Ah! Cuán hondo y cuán amargamente penetró este ultraje en el Corazón de Jesús. Pero, ¿yo no he tenido también la desgracia de renovar la dolorosa llaga que recibió del mismo de quien debía esperar más lealtad? Sin embargo, en lugar de lanzar contra él algún terrible anatema, se apiada de su debilidad, le dirige una mirada llena de dulzura que penetra su corazón, le convierte sinceramente y le hace derramar un torrente de lágrimas. Coloquio. ¡Oh mi buen Maestro! Si como Pedro, ingrato e infiel, he ultrajado mil veces tu generoso Corazón, también como él he sido movido por la dulzura y el poder de tu gracia, y así quiero lavar mis ingratitudes con las lágrimas de mi arrepentimiento. Haz que a ejemplo de este célebre penitente, mis ojos se conviertan en dos fuentes de lágrimas; más, que sean lágrimas de amor y que pueda mezclarla con la sangre preciosa que has derramado por mí. Propósito. Rogar a menudo a Jesús, que penetre nuestras almas de la verdadera compunción, y que las anime del espíritu de penitencia. Ramillete espiritual. Señor, no me dejes caer en tentación. QUINTO DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS SU DOLOROSO ENCUENTRO CON SU SANTÍSIMA MADRE 1er Preludio. Figúrate, alma mía, ver la calle de la Amargura donde se agolpa la multitud, y donde María encuentra a su divino hijo. 2do Preludio: sagrados Corazones de Jesús y de María háganme la gracia de participar en su dolor y la de ser abrasado en su divino amor. CONSIDERACIÓN ¿Quién podrá expresar el acerbo dolor que experimentó el amante Corazón de Jesús al volverse a ver con su afligidísima Madre? ¿Qué sentiría aquel clementísimo Señor cuando alzando los ojos s encontraron con los de su santísima Madre que la miraban? Oye los tristes gemidos de la desconsolada Señora, y el grande amor que le tiene revive. Por decirlo así, en aquel momento. Su corazón queda tan traspasado con el dolor mortal que le ocasiona la vista lastimosa de su tierna Madre, y su afligida imagen s ele imprime con tal viveza que detiene algo sus pasos y le hace experimentar las angustias de la muerte. Pero lo que más agrava su tormento interior es saber que lo que seguirá paso a paso aun hasta el lugar del suplicio. Por eso, este doloroso encuentro, dejos de calmar el dolor de ambas víctimas, no sirvió sino para aumentarlo. María sufre al ver sufrir a Jesús; Jesús sufría al ver a María; de este modo, por una recíproca comunicación de dolor y de amor, estos dos corazones, unidos tan estrechamente, experimentaron de antemano los rigores de la crucifixión. Oh sufrimientos incomprensibles, de los cuales los corazones más afligidos apenas pueden formarse una ligera idea. Ah, y ¿seré insensible a tantos padecimientos, cuando es por mi amor que se cumplen estos dolorosos misterios? ¿No me compadeceré de un Salvador y de una Madre que han hecho tan grandes sacrificios por mi salvación? Sí, a ejemplo suyo, quiero seguir los pasos de mi Redentor, es preciso que me una a sus trabajos y reciba con paciencia y resignación las penas que se dignará enviarme. Dios no me prohíbe que sienta cuando pesa sobre mí su paternal severidad: lo único que desea es que mi voluntad esté siempre sometida a la suya y que permanezca constantemente fiel a su servicio, a pesar de la repugnancia que manifestará nuestra viciada naturaleza. Coloquio: ¡Oh amantísimo Redentor mío! Si yo debiera caminar sin vos, por el áspero camino del Calvario, me amedrentaría mi debilidad y poco valor; sin Ti la Cruz es demasiado pesada; es un mal sin consolación y sin fruto mas, en tu compañía, ¡Oh amor de mi alma! No sólo se vuelve ligera y amable, sino que también encierra un tesoro infinito. Haz, Oh Dios que me sirva para unirme íntimamente a ti; entonces, como mi Madre Santísima, te seguiré con fidelidad, y uniéndome a tus dolores participaré ampliamente de los méritos de tu pasión. Propósito: sufrir de buena gana todas las penas y aflicciones que sobrevengan en unión de Jesús y de María. Ramillete espiritual: ¡Oh Jesús! ¡Por los acerbos dolores de tu herido Corazón, ten piedad de nosotros! DOLORES DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 40. SEXTO DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS MARÍA AL PIE DE LA CRUZ Y la madre de Jesús estaba en pie cerca de cruz (Juan cap 19) 1er Preludio. Figúrate alma mía a Jesús crucificado sobre la montaña del Calvario y a María en pie cerca de la cruz. 2do preludio. Oh Jesús, rey de los mártires, haz que mi corazón, conmovido por la aflicción del tuyo, renuncie para siempre al pecado, pues sólo él es la causa de nuestros dolores CONSIDERACIÓN Mira, alma mía a tu divino Redentor, como, en medio de tantos tormentos, inclina la cabeza hacia la tierra y pone sus moribundos ojos en su santísima Madre que, llena de amargura y de dolor, estaba al pie de la cruz. Esta vista traspasó de parte a parte su afligido Corazón y le fue más insoportable que la misma cruz; siendo aquella Virgen purísima la más amante, la Más fiel, la más agradecida, la más santa, y por ser la más semejante a Él, era más digna de su amor que todos los ángeles del cielo, que todos los hombres de la tierra, y, por consecuencia la más amada. Así, es imposible el dar una justa idea del acerbo dolor que experimentó aquel fino Corazón, viendo que sus padecimientos herían profundamente el de su Madre santísima, viendo lo que sufría y lo que aun le quedaba por sufrir, para cumplir los designios de su Eterno Padre. Por eso, olvidando sus propios tormentos, quiso darle algún consuelo: cuidando de ella y dirigiéndole la palabra, hizo que adoptara por Hijo al discípulo que él amaba, diciéndole: Ahí tienes a tu hijo; y al discípulo: Ahí tienes a tu Madre, de este modo, nos mandó a todos en la persona de san Juan, el servirla y honrarla como a nuestra madre. ¡Mira qué mayor muestra e amor, pues no sólo nos perdona, sino que, antes de exhalar el último suspiro, nos deja la rica herencia de su Santísima Madre! Oigamos ahora lo que esta Señora reveló a Santa Brígida, de la cruel aflicción que experimentaba el Corazón de Jesús al verla tan angustiada: ―Mi hijo, era de milagrosa complexión, y así batallaba en él la muerte con la vida. Estando en este combate de infinitas agonías, volvió hacia mí la vista, y conociendo la grandeza del tormento que padecía mi alma, fue tanta la amargura y tribulación de su amantísimo Corazón, que rindió a la inefable angustia de la muerte, según la humanidad, clamó a ese Eterno Padre diciendo: ―Padre en tus manos encomiendo mi espíritu‖. ¿No eres tú, pecador abominable el que con tus crímenes te has hecho el verdugo de estos dos corazones tan puros e inocentes? Coloquio. Oh Jesús, amor de mi alma, Oh María esperanza y refugio mío, quítenme las dulzuras de la vida; y ya que pasaron la suya en el dolor, no permitan que yo acabe la mía sin haber gustado la amargura saludable de la cruz, pues soy su esclavo, Oh Dios mí, y el hijo de tu sierva, a quien Tú mismo me diste por madre. Quisiera, amorosísimo Jesús, para darte las debidas gracias por este singular beneficio, tener una la lengua y un corazón de serafín. Bendito seas, Dios de misericordia, que para usarla conmigo me has dado una protectora y una abogada tan poderosa como María. Propósito: Fijar constantemente nuestra vista en modelos de perfección; consagrar a su servicio lo que nos queda de vida y persuadirnos que para ser agradables a Dios, es preciso imitar a Jesús y María. Ramillete espiritual. Jesús dijo a su Madre. Ahí tienes a tu hijo, y al discípulo: ahí tienes a tu Madre. SÉPTIMO DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS ABANDONO Y DESAMPARO DE SU ETERNO PADRE Y cerca de la hora nona, exclamó Jesús en alta voz, diciendo Eloí, Eloí, Lamma sabacthani? Esto es, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (Mat 27). 1er Preludio. Figúrate aun, alma mía, la montaña del Calvario y a Jesús pendiente de cruz. 2do Preludio. ¡Oh mi adorable Salvador! Yo te suplico, por el completo abandono en que quedaste sobre la cruz, que desprendas mi corazón de todo apego a la criatura, para que, uniéndome estrechamente al tuyo, Tú solo me bastes. CONSIDERACIÓN Contempla alma mía, a tu divino Redentor en la mayor aflicción y abandono en que se había visto hombre alguno en esta vid, y en aquella extremidad en que más se necesita amparo y consuelo: lo busca en la tierra y no lo encuentra. Sus discípulos y amigos lo habían abandonado: sólo uno de entre ellos, algunas santas mujeres y su santísima Madre le acompañaban en su padecer; pero esto no podía darle ningún consuelo; antes bien, con sus internos dolores aumentaba s aflicción. Mira a otras partes, y se ve cercado d enemigos que lo burlan, insultan y blasfeman; alza los ojos y clama al cielo, y el cielo se hace de bronce. En la agonía había venido a confortarlo un mensajero celestial; más aquí estos espíritus bienaventurados parecen insensibles a los sufrimientos de su rey… El Eterno Padre, viéndolo cubierto de nuestros pecados, lo desconoce, por decirlo así, y lo abandona al furor de sus enemigos; este abandono fue para su Corazón santísimo el mayor de sus tormentos. De ningún modo se había quejado; mas este fue tan vehemente y le oprimió de tal modo el Corazón, que no pudo menos que clamar en alta voz diciendo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Como si dijera ¿Es posible, Señor, que hasta Tú me abandones y conjures contra mí? Que mis discípulos y mis amigos me abandonen; que los hombres me persigan, eso no me sorprende; porque son frágiles e ingratos, que no me conocen, ni saben lo que hacen, pero Tú, Señor, que me amas, que sabes que soy Hijo tuyo, que padezco por tu gloria y por satisfacer tu justicia, y que muero en esta cruz para obedecerte, ¿por qué me desamparas? Afligidísimo y abandonado Redentor mío, ¿por qué, siendo Dios, quisiste padecer tan cruel tormento? Y si este era tu deseo, ¿por qué te quejas tan amargamente? ¡Ah! Bien mío, ya te entiendo, quisiste enseñarme, con tu ejemplo, que no debo desesperar de tu infinita misericordia cuando me vea privado de las dulzuras que causa en mi alma tu amabilísima presencia; que debo sufrir con paciencia la privación de las gracias sensibles y los rigores aparentes de Dios hacia nosotros: pues es para enseñarnos a renunciar a nosotros mismos, que así lo haces. Señor, seas para siempre bendito porque quisiste también sufrir este misterioso abandono a fin de reparar nuestra ingratitud; y bendito sea tu amante Corazón a quien únicamente debo no haber sido eternamente abandonado de mi Dios. Coloquio. Adorable Salvador, me avergüenzo de mí mismo, al verte soportar con una dulzura admirable ese completo abandono. Con tal que por tus más crueles dolores, Dios sea glorificado y tus hijos arrancados al infierno, esto te basta: te olvidas de ti mismo y consientes en ser abandonado del cielo y de la tierra; y yo, ¡Oh Jesús mío! Dominado por el amor propio, no pienso sino en mí; la más leve contradicción me abate y me hace prorrumpir en quejas. Mas desde ahora, ¡Oh Dios mío! Tú sólo me bastarás, y mi única felicidad será hacer tu santísima voluntad. Propósito. En las penas interiores, en el olvido y abandono de las criaturas, unirnos estrechamente a Jesús y soportar con él sobre la cruz este abandono de Dios y de los hombres. Ramillete espiritual. ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado? DOLORES DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 41. ORACIÓN PARA CADA DOLOR DEL CORAZÓN DE JESÚS ¡Oh Dios todopoderoso y eterno! Mira al Corazón de tu Santísimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que te tributa en nombre de los pecadores, y a éstos concédeles el perdón en nombre del mismo Jesucristo, tu Hijo y Salvador nuestro. Amén. Para obtener las gracias que AHORA PEDIMOS……………………………………………….…, saludaremos al Corazón de Jesús con las siguientes invocaciones: 1) ¡Oh Corazón de Jesús, coronado por la Santa Cruz! Me pesa de los pecados que he cometido contra ti con mi soberbia y desobediencia a tu Santa Ley. Padrenuestro .... 2) ¡Oh Corazón de Jesús, ceñido de corona de punzantes espinas! Me pesa de los pecados que contra ti he cometido con mis sensualidades, y poca mortificación. Padrenuestro … 3) ¡Oh Corazón de Jesús, rasgado por el hierro de la lanza! Me pesa de los pecados que he cometido contra ti con mi apego y afición a los bienes de la tierra. Padrenuestro … Al Divino Corazón de Jesús, venid y adorémosle. Al bondadoso Corazón de Jesús, venid y amémosle. Al ultrajado Corazón de Jesús, venid y desagraviémosle. ORACIÓN FINAL. Oh Dios omnipotente, te pedimos que mires el inmenso amor del Corazón de tu amado Hijo Jesús, para que te dignes aceptar cuanto hacemos para tu mayor honra y gloria y en satisfacción de nuestros pecados. Te lo pedimos por los méritos infinitos de tu Hijo, que contigo vive y reina en unión del Espíritu Santo. Dios, por los siglos de los siglos. Amén. Oración para ofrecer al Corazón de Jesús la comunión del primer viernes Oh Corazón de Jesús, te ofrezco la Comunión de este (primer*) Viernes de mes, a gloria y honor tuyo, a fin de que cumplas en mí la Gran Promesa de la perseverancia final. Concédeme, por los méritos de tu Corazón, una buena y santa muerte y la gloria del Cielo que has prometido a tus devotos. Amén. DOLORES DEL CORAZÓN DE JESÚS
  • 42. ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO "VENID A ADORAR A CRISTO" Puesto que Cristo mismo está presente en el sacramento del Altar es preciso honrarlo con culto de adoración. "La visita al Santísimo Sacramento es una prueba de gratitud, un signo de amor y un deber de adoración hacia Cristo, nuestro Señor" La celebración y adoración de la Eucaristía nos permiten acercarnos al amor de Dios y adherir-nos personalmente a él hasta unirnos con el Señor amado. El ofrecimiento de nuestra vida, la comunión con toda la comunidad de los creyentes y la solidaridad con cada hombre, son aspectos imprescindibles del culto espiritual, santo y agradable a Dios (cf. Rm 12,1) en el que toda nuestra realidad humana concreta se transforma para su gloria. (Padre BENEDICTO XVI) ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO: Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre mía: Medianera de todas las gracias, a ti debo la gracia de estar yo aquí en presencia de tu Divino Hijo. Pongo a tus pies mi pobre oración para que Jesús la reciba como venida de tus propias manos, y así, mis ruegos sean agradables a sus divinos ojos. San José, primer adorador de Dios, Humanado, intercede por mí! ACTOS DE ADORACIÓN Respuesta: ¡TE ADORO JESÚS MÍO! Vengo, Jesús mío, a visitarte. Te adoro en el Sacramento de tu amor. Te adoro en todos los Sagrarios del mundo. Te adoro, sobre todo, en donde estás más abandonado y eres más ofendido. Te ofrezco todos los actos de adoración que has recibido desde la institución de este sacramento y recibirás hasta el fin de los siglos. Te ofrezco principalmente las adoraciones de tu Santa Madre, de San José y de las almas más enamoradas de la Eucaristía. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén Ángel de mi Guarda, vé y visita en mi Nombre todos los Sagrarios del Mundo. Di a Jesús muchas cosas que yo no sé decirle, y pídele su bendición para mí. ACTOS DE FE: Respuesta: ¡JESÚS MÍO, YO CREO EN TÍ! Creo, Jesús mío, que eres el Hijo de Dios vivo, que has venido a salvarnos. Creo que estás presente en el augusto Sacramento del Altar. Creo que estás por amor a mí en el Sagrario, noche y día. Creo que has de permanecer con nosotros hasta que se acabe el mundo. Creo que bendices a los que te visitan y que atiendes los ruegos de tus adoradores. Creo que eres el Viático de los moribundos que te aman, para llevarlos al Cielo. Creo en Ti, y creo por los que no creen. COMUNIÓN ESPIRITUAL Señor Jesús, creo firmemente que estás en el Santísimo Sacramento. Te adoro como Dios verdadero, aquí oculto. Por mis pecados te pido perdón. Y porque te amo sobre todas las cosas, deseo recibirte espiritualmente en este momento. Habiéndome unido a Tí, te doy gracias y me someto eternamente a tu Santa Voluntad. ACTOS DE ESPERANZA Respuesta: ¡EN TÍ CONFÍO, SEÑOR! Espero en Tí, Jesús mío, porque eres mi Dios, que me has creado para el Cielo. Espero en Tí, porque todo lo he recibido de tu bondad. Sólo lo malo es mío. Espero en Tí, porque eres mi Redentor. Espero en Tí, porque eres mi Hermano y me has comunicado tu Filiación Divina. Espero en Tí, porque eres mi Abogado e intercedes por mí ante Dios Padre. Espero en Tí, porque eres mi Intercesor constantemente en la Eucaristía. Espero en Tí, porque me has conquistado el Cielo con tu Pasión y Muerte. Espero en Tí, porque reparas mis deudas. Espero en Tí, porque eres el verdadero Tesoro de las almas. Espero en Tí, porque eres tan bueno, que me pides que confíe en Tí. Espero en Tí, porque siempre me atiendes y me consuelas, y nunca has defraudado mi esperanza. Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confío
  • 43. ACTOS DE CARIDAD Respuesta:¡JESÚS MÍO, YO TE AMO! Te amo, Jesús mío, y te amo con todo mi corazón y como a nadie. Porque Tú me amas infinitamente. Porque Tú me has amado desde la eternidad. Porque Tú has muerto para salvarme. Porque Tú me amas tanto que no podrías amarme más. Porque me haces participante de tu Divinidad y quieres que lo sea también de tu Gloria. Porque te entregas del todo a mí en la Comunión. Porque me das en manjar tu Cuerpo y en bebida tu Sangre. Porque estás siempre por amor a mí en la Santa Eucaristía. Porque me recibes siempre y nunca me rechazas. Porque eres mi mejor Amigo. Porque me colmas de tus dones. Porque me tratas siempre con misericordia a pesar de mis pecados e ingratitudes. Porque me has enseñado que Dios es mi Padre y que me amas mucho. Porque me has dado por Madre a tu propia Madre. Dulce Corazón de Jesús, haz que te ame cada día más. Dulce Corazón de Jesús, sé mi Amor. Te amo por los que no te aman; Te amo por los que nunca piensan en Tí; Te amo por los que no te visitan; Te amo por los que te ofenden e injurian. ¡Qué pena por todo esto! Te amo y te digo con aquél tu siervo: "¡Oh, Jesús, yo me entrego a Tí para unirme al amor eterno, inmenso e infinito que tienes a tu Padre Celestial! ¡Oh, Padre Adorable! Te ofrezco todo el amor eterno, inmenso e infinito de tu amado Hijo Jesús". (San Juan Eudes.) ACTOS DE GRATITUD Respuesta: ¡GRACIAS, SEÑOR, POR TODOS TUS BENEFICIOS! ¡Oh, Jesús, te doy gracias por los beneficios que me has concedido! Yo no sabré nunca apreciarlos si no en el Cielo, y allí te los agradeceré eternamente. Padre Celestial, te los agradezco por tu Santísimo Hijo Jesús. Espíritu Santo, que me inspiras estos sentimientos, a Tí sea dado todo honor y toda gloria. Jesús mío, te doy gracias, sobre todo, por haberme redimido. Por haberme hecho cristiano, mediante el Santo Bautismo, cuyas promesas renuevo. Por haberme dado por Madre a tu propia Madre. Por haberme dado un gran amor a tanta tierna Madre. Por haberme dado por protector a San José, tu padre adoptivo. Por haberme dado el Angel de mi Guarda. Por haberme conservado hasta ahora la vida para hacer penitencia. Por tener estos deseos de amarte, de vivir y morir en tu Gracia. ACTOS DE CONTRICIÓN Respuesta:¡JESÚS MÍO, MISERICORDIA! Jesús mío, te pido perdón por los muchos pecados que he cometido durante mi vida. Por los de mi niñez y adolescencia. Por los de mi juventud. Por los de mi edad adulta. Por los que recuerdo y no recuerdo. Por lo mucho que te he ofendido por ellos. Por lo mal que me he portado contigo. Siento mucho el haber pecado. R: ¡PERDÓNAME, SEÑOR JESÚS! Perdóname según tu gran misericordia. Perdóname por lo ingrato que he sido para Tí. Perdóname y no quieras acordarte ya de mis pecados. Perdóname y limpia mi alma de tanta miseria e infidelidad. Perdóname y ten misericordia de este pobre pecador. Perdóname, que estoy muy arrepentido. Perdóname, que quiero ser bueno en adelante con tu gracia. Perdóname, y aparta tu rostro de mis ingratitudes. Perdóname, que me causan mucho dolor mis pecados. Perdóname, porque me reconozco pecador. Perdóname, porque no obstante, Tú sabes que te quiero mucho. Jesús, sé mi Salvador. María, Madre mía, intercede por mí ante tu Divino Hijo Jesús. Dulce corazón de María, sé mi salvación.
  • 44. ACTOS DE SÚPLICA Respuesta:¡TE RUEGO, JESÚS MÍO! Que no me dejes, porque me perderé. Que me persevere siempre en tu Amor. Que estés siempre conmigo, sobre todo cuando esté en peligro de pecar y en la hora de mi muerte. Que jamás permitas que me aparte de Tí. Que sepa padecer con resignación por Tí. Que no me preocupe si no de amarte. Que ame también a mi prójimo. Que ame mucho a los pecadores. Que ame mucho a los necesitados y a los enfermos. Te ruego, Jesús mío, que ampares: a tu Santa Iglesia al Romano Pontífice, tu Vicario visible en la Tierra. A los Obispos y sacerdotes. A los Religiosos y Religiosas A los que mandan en tu nombre. A nuestra querida Nación. A mis amados familiares y allegados. Te ruego: Que favorezcas a los que ruegan por mí. Que bendigas a los que me traten con indiferencia o no me quieran. Que trabaje mucho por Tí, hasta mi muerte. Que me concedas una muerte santa. Que diga al morir: ¡Jesús, María, salvad el alma mía! Que me lleves al Cielo cuando muera. Amén. VISITAA JESÚS SACRAMENTADO Señor mío Jesucristo, que por amor a los hombres, estás día y noche en este Sacramento lleno de piedad y de amor, llamando y recibiendo a todos los que vienen a Tí Creo que estás presente en el Pan Consagrado oculto en éste humilde Sagrario. Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por todo lo que Tú me has dado; - te doy gracias de un modo especial, por haberte dado Tú mismo a mí en este Sacramento; - te doy gracias por haberme dado por Madre espiritual a tu propia Madre; - Te doy gracias por haberme llamado a tu Presencia para estar ahora aquí, junto a Ti. Adoro tu Divino Corazón; De quien proceden tus amorosos dones; y desde aquí quiero adorarte en tu presencia Eucarística, que envuelve toda la tierra. Jesús mío, te amo de todo corazón; Me arrepiento de haberte ofendido. Prometo serte fiel en adelante; - Y... miserable como soy Me consagro todo a Tí: Te entrego mi voluntad, mis afectos, mis pensamientos, y todas mis cosas; - Haz lo que quieras de mí y de todo lo mío; Sólo te pido y deseo tu infinito amor, y tu ayuda para cumplir siempre la voluntad de Dios y perseverar así hasta el final de mi vida. Amado Salvador mío, uno mi corazón a tu Corazón, y así reunidos los ofrezco al Eterno Padre, en amorosa oblación y entrega total. Amén. San Alfonso María de Ligorio REGRESAR AL SAGRARIO
  • 45. REGRESAR AL SAGRARIO LAS LÁGRIMAS DE JESUS Introducción: ¿Quién de nosotros no a llorado en algún momento de su vida? Todos los seres humanos hemos derramado lágrimas. Por lo general somos personas muy privadas y no queremos que nadie nos vea, cuando por una u otra razón lloramos, pero al contrario cuando reímos lo hacemos sin ninguna vergüenza. El llorar es una emoción que procuramos esconder, mayormente lo hombres ya que en nuestra sociedad se nos enseña que el llorar es de mujer. Las lágrimas por lo general indican cuatro cosas: Tristeza, Dolor o sufrimiento físico, Alegría, Compasión. Las lagrimas son un lenguaje que todos entendemos. En las escrituras encontramos tres ocasiones en las que el Señor Jesús lloro. Analicemos y consideremos las lágrimas de Jesús. I. LO QUE INDICAN LAS LÁGRIMAS DE JESÚS. (DIOS ES UN SER EMOCIONAL) A. Para muchas personas Dios es una fuerza impersonal, un ser reservado y lejano. Es decir que no se compadece o preocupa por nosotros. Pero están muy equivocados ya que la Biblia nos muestra que El no es así. B. Dios es un ser emocional. Puede estar entristecido. (Gen.6:5-7). Aborrece el pecado. (Prov.6:16-19) Ama a los pecadores. (Juan.3:16) C. Dios no es una fuerza impersonal. Sus lágrimas lo demuestran. Cada vez que el Señor lloraba demostraba lo importante que son para el los pecadores. II. JESÚS LLORO CERCA DEL SEPULCRO DE LÁZARO. (JUAN.11:32-44) A. Había una relación de amistad entre Jesús, Lázaro y sus hermanas. B. Poco antes de esto Lázaro había estado enfermo. (Juan.11:3-6) C. Jesús se tardaba en llegar a la ciudad donde se encontraba Lázaro para hacer el milagro y mientras el retraso Lázaro murió. (Juan.11:32) D. La reacción de las hermanas y amigos de Lázaro. (v.32-33) ―lloraban‖ E. La reacción del Señor Jesús. (v.33): Se estremeció en espíritu: ―embrimaomai‖ es conmoverse profundamente. Indica que el Señor estaba enojado por algo, se indigno por algo. Se conmovió: ―tarasso‖ agitar o remover. Denota angustia. Jesús lloro. (v.35) ―Soltó lagrimas silenciosamente‖ F. Si el Señor sabía que podía resucitar a Lázaro ¿Por qué lloro? ¿Por qué estaba enojado y angustiado? Podemos notar dos razones: 1. Después de resucitar a Lázaro muchos seguirían siendo incrédulos, su enojo fue por la dureza de los corazones de algunos. 2. El hombre no fue creado para morir, la muerte es consecuencia del pecado y el Señor sufre por lo terrible que el hombre experimenta a causa del pecado. Es entonces, que Jesús lloró. No te confundas tú también. No creas lo que tantos predicadores han pregonado por años. Jesús no llora por su amigo Lázaro. Porqué llorar por alguien que va a resucitar en cuestión de minutos? Jesús no lloraría por algo tan pasajero. El Señor llora por Marta, por María, por sus amigos. Tantas horas compartidas. Tantas tazas de café. Tantos días hablando de los secretos escondidos y los Planes del Cielo. Tantas leyes del Reino, tantas veces de hablar sobre Su misión en la tierra. Eran amigos, pero no lo conocían. -Bueno, no es que dudemos, pero una cosa es sanar un enfermo, otra muy distinta, hacer algo con un muerto. Confiaban en El, pero con ciertas restricciones. Con reservas. Eres Dios, siempre y cuando mi problema no sea tan grande que hasta te supere a ti, inclusive. Marta, María y aún los vecinos de Betania no comprenden que sólo es un plan orquestado para que El pueda mostrar su Gloria. Que jamás los ha dejado solos, por el contrario, el propósito era atraerlos hacia El y que formen parte de la historia grande de las escrituras. Aún a pesar de todo, el Señor les dará una oportunidad para creer. Les ordenará que quiten la piedra y traerá a Lázaro de regreso. Si. La misma piedra que El mismo podría pulverizar o hacerla levitar. Aquella que decenas de ángeles, muy gustosos, estarían dispuestos a mover. Pero El les dará la oportunidad a sus amigos. -Marta, María, respetables vecinos. Sólo voy a pedirles un enorme favor. Si aún le quedan ganas de confiar y creen en esta amistad, corran la piedra de la tumba. El mismo Señor que iba a resucitar a un muerto, les deja participar del milagro. III. JESÚS LLORO AL ENTRAR EN LA CIUDAD DE JERUSALÉN. (LUC.19:41-44) A. Los habitantes de Jerusalén rechazarían a Jesús y el Señor sabia por su omnisciencia que Jerusalén seria destruida muy pronto. Por eso lloro. B. La palabra utilizada (v.41) para señalarnos que Jesús lloraba es ―claro‖ y esta denota llorar en voz alta, lamentarse o gemir en voz alta. Esto nos indica que Jesús tenía una emoción muy fuerte. C. ¿Por quien lloraba el maestro?: 1. Por los que rechazaban las señales y milagros que confirmaban su deidad. 2. Por los que despreciaban sus palabras. 3. Por los que tenían el corazón duro de incredulidad. 4. Por los asesinos de los profetas. (Sabiendo que El seria su próxima victima) 5. Por los pecadores. D. En este momento Jesús pudo haber hecho algo, el estaba enojado con sus enemigos, pero solo dijo: ―no quisiste‖ (Mat.23:37) IV. JESÚS LLORO EN EL HUERTO DE GETSEMANI. (LUC.22:39-46) A. Esto fue poco antes de su muerte y podemos ver mas detalles de este acontecimiento en: (Heb.5:7-9) Ofreció al Padre ruegos, suplicas y lagrimas. B. La omnisciencia del Señor tiene que haber influido mucho en su estado emocional. El sabia de antemano todo lo que iba a sufrir: Sabia el dolor que iba a experimentar y esto le causo tristeza. C. Pero hay algo que seria mucho más horrible que la muerte. El sabía que debía llevar nuestros pecados. Es decir que el Hijo estaría separado por primera vez de su Padre. (Mat.27:46). Todo esto por el pecado. Debemos entender lo horrible del pecado. D. Por esto el Señor derramo lagrimas. Conclusión: Claramente notamos que El Señor Jesús sentía diversas emociones hacia la Humanidad y lo manifestó con lagrimas. Dios no es Ser lejano, reservado o que no se preocupa por nosotros, al contrario El ama a la humanidad: No es su deseo que perezcamos por el pecado. (2Ped.3:9), Esto es algo que nos debe llenar de gozo. Mientras tú sigas pecando Jesús sigue llorando, pero si obedecemos abra gozo en el cielo. Tenemos la oportunidad de que esas lagrimas de Cristo se conviertan en alegría. Hagamos su voluntad y seamos fieles a El.
  • 46. aceptes a todos tus hijos aquí reunidos en tu Nombre, Sálvanos de todo error, ignorancia, soberbia y malos juicios; y por tu gran misericordia, te rogamos que de tal manera nos dirijas, santifiques y gobiernes en nuestra obra, por el gran poder del Espíritu Santo, que el consolador Evangelio de Cristo sea verdaderamente predicado, verdaderamente recibido y verdaderamente seguido en todas partes, para destruir el reino del pecado, de Satanás y de la muerte; hasta que, al fin, todas tus ovejas dispersas, reunidas en un solo rebaño, seamos partícipes de la vida perdurable; por los méritos de la pasión y la muerte de Jesucristo nuestro Salvador. Amén. 3º ACTO PENITENCIAL Y DE RECONCILIACIÓN ORACIÓN DE CONTRICCION, Jesús mi señor y redentor yo me arrepiento de todos……………………………… CANTO: SEÑOR TEN PIEDAD 4º INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO SECUENCIA AL ESPIRITU SANTO Ven Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre, Don, en tus dones espléndido. Luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo. Ven, Dulce Huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, Divina Luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, si no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo. Lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén. Aleluya B. CANTO AL ESPIRITU SANTO, Dulce huesped del alma, mora en mi. Santo espíritu de Dios mora en mí, Mora en mí; Quiero ser lleno de tu LUZ, mora en mí, mora en mí. Santo espíritu de Dios mora en mí, Mora en mí; Quiero ser lleno de tu LUZ, mora en mí, mora en mí. Si tu bella luz mora en mi, la gloria de Jesús irradiare Mora en mi, mora en mi; soy de ti, soy de ti. Santo espíritu de Dios mora en mí, Mora en mí; quiero ser lleno de tu LUZ, mora en mí, mora en mí. Si quebrantas santo mi ser, instrumento de tu amor yo puedo ser Mora en mi, mora en mí; soy de ti, soy de ti. Santo espíritu de Dios mora en mí, Mora en mí; quiero ser lleno de tu LUZ, mora en mí, mora en mí. Si me unges con tu fuerza y tu poder, al mundo nada tengo que temer; Mora en mi, mora en mí; soy de ti, soy de ti. 5º TEMA: LOS AMIGOS DE LA CRUZ PRESENTACION EN PPS Diapositivas REGRESAR A LOS AMIGOS DE LA CRUZ
  • 47. GUIA PARA LOS MINISTROS DE LECTURA ¨Siempre…. Cristo está presente en su palabra¨. Al proclamar la palabra de Dios, los lectores están ejerciendo la responsabilidad de meditar en la presencia de Cristo. Dios le habla a los fieles a través de ellos,. El impacto del mensaje de Dios va a depender significativamente de la convicción, la preparación y la manera como se da el mensaje. La reverencia hacia lasa escrituras, es importante porque la iglesia ve una conexión intima entre la ¨Mesa de la palabra de Dios¨ y la ¨Mesa de la Eucaristia¨. En una, el pacto Divino se anuncia y la Iglesia crece en su sabiduría; en otra, se renueva el pacto y la Iglesia crece en Santidad. I. PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA 1. La proclamación de la Palabra de Dios es verdaderamente un servicio para la Iglesia. Los lectores presentan la Palabra de Dios viva a la asamblea litúrgica. Por lo tanto, el ministerio de la Palabra debe ser tratado seriamente y con gran dignidad. (IGMR 55) 2. La Palabra de Dios no es simplemente leída durante la liturgia. Es proclamada, aunque no con una exhibición teatral. Una proclamación efectiva incluye la entrega del mensaje con claridad, convincente y con un acento adecuado. Exige la habilidad de evocar la fe en los demás, por medio de la demostración de nuestra propia fe. La Proclamación es un ministerio especial que presupone fe. También despierta la fe en aquellos quienes escuchan la Palabra proclamada. (LM- Leccionario para la Misa, Intr. 55) 3. La asamblea debe escuchar la proclamación de las Escrituras en vez de estarlas leyendo en el Misal. Cuando el escuchar es común, los fieles experimentan no solo unidad entre ellos sino también la presencia de Cristo hablándoles a través de la Palabra. Sin embargo, los Párrocos y los lectores necesitan estar atentos a las necesidades especiales de los que tienen dificultades auditivas y para aquellos cuyo idioma es diferente del utilizado en la Misa. (LM Intr. 7, 37). II. REQUISITOS 4. Todos los ministros litúrgicos, especialmente los lectores, deben ser debidamente capacitados para su ministerio. Este ministerio de la Palabra requiere habilidad para leer en público, conocimiento de los principios litúrgicos, y un entendimiento de las escrituras. Solamente los lectores capacitados deben ser programados para la liturgia. (IGMR 101, LM Intr. 14) 5. Que los Lectores hayan recibido sus sacramentos de iniciación, que sean Católicos practicantes cuyas vidas dan testimonio de la Palabra que ellos proclaman. En ocasiones especiales y por razones personales, una persona joven que aún no ha recibido los sacramentos de iniciación (por ejemplo, no ha sido confirmada ni ha recibido la Primera Comunión) se le puede permitir leer durante una liturgia. 6. Los lectores pueden ser enviados públicamente para su ministerio, preferiblemente durante una Misa dominical. 7. Aquellos que actualmente son lectores, deben participar periódicamente en programas de formación. III. PREPARACIÓN 8. Para hacer el servicio de la Palabra efectivo, se espera que los lectores estén preparados para su ministerio. La preparación debe ser espiritual, de la escritura y práctica. La preparación espiritual incluye oración sobre el texto y reflexión en su mensaje. La preparación de la escritura incluye comprensión y entendimiento del texto. La preparación de la práctica incluye dominar las palabras difíciles, aprender la pronunciación correcta y practicar la expresión oral del texto en voz alta. 9. También se espera una preparación inmediata de todos los lectores. Esto requiere que llegue con bastante tiempo antes de la liturgia, encuentre las lecturas en el Leccionario, y arregle el micrófono asegurándose que el sistema del sonido funcione apropiadamente. REGRESAR A GRUPOS APOSTÓLICOS
  • 48. IV. LENGUAJE INCLUSIVO 10. El lector no tiene la libertad de cambiar los textos de las Escrituras. (LM Intr. 111) V. MINISTROS DE LA PALABRA 11. De acuerdo a la tradición antigua y las enseñanzas de la Iglesia, las lecturas —con excepción del Evangelio— son proclamadas por ministros laicos. (IGMR 59) Siendo que la participación de dos lectores—uno para cada lectura— es recomendable, la comunidad parroquial debe esforzarse por tener suficientes lectores para satisfacer este ideal (IGMR 109, LM Intr. 52) 12. La Oración de los Fieles es parte de la Liturgia de la Palabra. Cuando el diácono no está presente, el lector o cantor anuncia las intenciones desde el ambón. (IGMR 138, LM Intr. 53) VI. SÍMBOLOS EN LA LITURGIA DE LA PALABRA 13. En el culto, Dios le habla a la comunidad de fe a través de las personas, acciones y objetos. Para asegurar la efectividad pastoral de la Liturgia de la Palabra, es importante poner mucha atención a los símbolos de la liturgia. Los símbolos que son esenciales para cualquier celebración de la Palabra, son: el lector, el libro y el ambón. A continuación, un breve comentario sobre cada uno de ellos en el orden mencionado. 14. Los ministros lectores, como uno más de la asamblea que da culto, se espera que participe en toda la liturgia. Dentro de la Misa, cada lector debe participar activamente en la liturgia entera. No es apropiado para un lector participar activamente sólo en la Liturgia de la Palabra. (IGMR 91) 15. El Leccionario y Evangeliario son libros donde está contenida la Palabra y deben estar dignos. Las lecturas siempre son proclamadas de estos libros litúrgicos. Lecturas que no son bíblicas nunca deber sustituir a las lecturas o Salmo Responsorial. (IGMR 57, 349, LM Intr. 12, 35, 36). 16. El ambón es el símbolo de la presencia de la Palabra de Dios en la Iglesia, así como el altar es el símbolo del Sacramento de la Eucaristía. La Liturgia de la Palabra se lleva a cabo desde el ambón. Por lo tanto, el ambón tiene que ser permanente, solemne, digno y prominente. Las velas y otros elementos decorativos pueden ponerse a su alrededor. El ambón se usa para proclamar la Palabra, concretamente, lecturas de la Sagrada Escritura: el Evangelio, la homilía y las intenciones de las Oraciones de los Fieles. El Salmo Responsorial es parte de la Sagrada Escritura, lo ideal es que se cante desde el ambón. El atril se usa más para dirigir el canto, las moniciones, hacer anuncios, etc. Todas las lecturas se hacen desde el único ambón: es inapropiado tener dos ambones. (IGMR 58, 309, LM Intr. 16). VII. SILENCIO 17. Para darle a la asamblea la posibilidad de reflexionar sobre la Palabra proclamada, los silencios son muy importantes. El apresuramiento tiene que ser evitado. Debe hacerse una pausa después de decir ―Lectura del….‖ y también antes de ―Palabra de Dios‖. Otro tiempo de silencio debe ser observado después de cada lectura, antes de que el lector deje el ambón; también debe hacerse un breve silencio después del Salmo Responsorial. Ofrecer una catequesis sobre el propósito y uso apropiado de los momentos de silencio. (IGMR 56, LM Intr. 28) VIII. EL ASIENTO DE LOS LECTORES 18. Los lectores necesitan sentarse en un lugar que les permita fácil acceso hacia el ambón. Al tiempo de la Liturgia de la Palabra, el lector se acerca al ambón, lentamente y con reverencia. Si el lector tiene que pasar frente al altar, deberá inclinarse frente a él antes de pasar al ambón. Todos los movimientos que se hagan en la liturgia, tienen que hacerse con dignidad y gracia, nunca apresuradamente. Después de la lectura, el IX. CONSEJOS ÚTILES 19. Los lectores empiezan a leer diciendo, "Lectura del Libro del Éxodo" tal como está escrito en el Leccionario. No es apropiado agregar palabras como: ―Primera lectura del..." 20. Si el Salmo Responsorial es recitado, los lectores deberán empezar con la antífona. Anunciar "Salmo Responsorial” no es necesario. 21. Los ministros de la Palabra no deben agregar o cambiar ninguna palabra del texto. 22. El título de la lectura, como "Lectura del Libro del Éxodo" y el final, como “Palabra de Dios", deberán distinguirse de entre la lectura misma. Los lectores pueden lograr esto haciendo una pausa de aproximadamente tres segundos después del título y antes de iniciar la lectura en sí, y lo mismo al terminarla y antes de decir ―Palabra de Dios. 23. Mientras proclama la Palabra, el lector puede sostener el Leccionario en sus manos o tenerlo sobre el ambón y descansar su mano encima de él. Cualquier cosa que distraiga de la Palabra proclamada, como por ejemplo reclinarse en el ambón, tener sus manos en los bolsillos, o estar intercambiando de un pie al otro, todo esto debe ser evitado. …