Construcción Discursiva de Lo Femenino en La Prensa
Escrita Chilena
Los casos de El Mercurio y La Cuarta
Por Natalia Sofía Orellana Galarce
Licenciada en Comunicación Social
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
RESUMEN
El objetivo de esta investigación consiste en detectar estrategias discursivas de
caracterización de género(s), en un corpus compuesto por textos noticiosos de
dos diarios chilenos de distribución nacional: El Mercurio y La Cuarta. Ello, con
la finalidad de detectar y describir cómo se manifiesta la construcción de
género femenino en un determinado momento social, y si esta se erige bajo
una orden patriarcal o una posición hegemónica del género masculino.
Como punto de partida, se desplegará el marco metodológico inédito en el que
se encuadra la investigación y diseña el corpus correspondiente. Luego se
expondrá la tarea de análisis a partir del establecimiento de tres macro
estructuras de exploración: a) visibilidad e invisibilidad, b) estereotipación y c)
simetría o disimetría de género, cuya identificación y valoración permitirá
observar diversos procedimientos de marcación lingüística utilizados en la
construcción del sentido discursivo. Asimismo se observará si el discurso
periodístico estructura relaciones disimétricas entre géneros y, por último, se
mostrará cómo dichas estrategias establecen/caracterizan la existencia o
inexistencia de estereotipos del género femenino en el corpus.
PALABRAS CLAVE: estrategias discursivas, género, discurso periodístico,
orden patriarcal.
1. INTRODUCCIÓN
Creemos que estudiar la construcción discursiva de lo femenino en los
medios de comunicación resulta particularmente relevante, debido a las
implicancias que traería el comprobar la presencia sistemática de disimetrías
de género a través del discurso hegemónico de la prensa.
De acuerdo con van Dijk (1996, 71), el discurso periodístico
caracterizado por su pretendida “objetividad”, devela matrices conceptuales
que contienen una serie de reglas de significación que hablan de la situación
cultural donde se generan. Espacio donde se construyen las características
socioculturales de los sexos, en tanto género femenino o masculino.
Es por ello que analizando los modos de representación del género
femenino a través de las estructuras lingüísticas y las ilustraciones gráficas que
conforman los textos seleccionados, generamos un importante y motivador
desafío orientado a detectar y describir cómo se manifiesta la construcción de
género femenino en un determinado momento social.
El Análisis Crítico del discurso es el método utilizado para observar las
relaciones entre el suceso discursivo particular y las situaciones, instituciones y
estructuras que lo enmarcan y generan. Porque al igual que el resto de los
métodos del análisis de discurso, esta perspectiva estudia la interacción social
cuando adopta una forma lingüística, interpretando el discurso como una forma
de práctica social.
Escogimos como muestra dos diarios nacionales de alta difusión: El
Mercurio y La Cuarta, medios que pertenecen a los dos consorcios
periodísticos más grandes del país y manifiestan estilos opuestos en cuanto
selección y jerarquización de temas, redacción y diagramación.
En esta tarea, buscamos marcas de Hegemonía de Género a partir del
establecimiento de tres macro niveles de análisis con relación a lo femenino:
visibilidad e invisibilidad, estereotipación y simetría o disimetría de género.
2. MARCO TEÓRICO, METODOLOGÍA Y DELIMITACIÓN DEL CORPUS
2.1 MARCO TEÓRICO
Si se entiende por género un conjunto de normas y comportamientos
sociales y psicológicos -separados del sexo en cuanto condición biológica-,
entonces las conexiones entre sexo y género son desnaturalizadas. Percibimos
como una construcción social las formas en que adquieren sentido las
interacciones cotidianas entre los sujetos. De este modo, el género estaría
entretejido en todos los aspectos de nuestra vida en sociedad, tal como el
lenguaje.
Consideramos el análisis de los discursos sociales como una fuente
privilegiada de acceso a las representaciones sociales, en general, y al proceso
de constitución del género en particular. Tal como señala Scott, a través del
lenguaje se construye identidad genérica.
En efecto, emprendemos esta tarea a través de un campo
multidisciplinario que nos permita observar la composición dinámica de los
imaginarios sociales que enmarcan la construcción discursiva de lo femenino a
analizar.
Es en la dimensión pragmática y discursiva del lenguaje donde pueden
comprobarse las huellas de la subordinación femenina a lo masculino. Es en
los usos donde se relacionan los mecanismos de la lengua con los factores
contextuales, lo lingüístico con lo extralingüístico y, por tanto, donde pueden
manifestarse las estructuras sociales e ideológicas (van Dijk , 1996).
De ahí que al momento de estudiar la(s) representación(es) de la
alteridad, el Análisis del Discurso se constituye como una disciplina
fundamental porque permite establecer relaciones analíticas acerca de los
modos de significar y representar, por medio de la conformación simbólica del
lenguaje.
Por lo tanto, al preguntarnos por la construcción discursiva de lo
femenino en la prensa escrita, realizamos un acercamiento a los modos de
significar1 el hecho de ser mujer en nuestra sociedad, utilizando como camino
de acceso un tipo discursivo particular: la prensa escrita.
Como punto de partida, se asume que los discursos son formas de acción
e interacción social, situados en contextos sociales en los cuales los
participantes no son sólo hablantes/escribientes y oyentes/lectores, sino
también actores sociales miembros de grupos y culturas. Además, las reglas y
normas del discurso son socialmente compartidas; las condiciones, funciones y
efectos del discurso son sociales, y la competencia discursiva se adquiere
socialmente (Catalá y García, 1995).
El discurso, como proceso comunicativo complejo, de acuerdo con
Fairclough, incluye -además del texto- el proceso de producción del cual el
texto es un producto y el proceso de interpretación del cual el texto es un
recurso.
En síntesis, el discurso y sus dimensiones mentales (tales como sus
significados) están insertos en situaciones y estructuras sociales. Y, a la
inversa, las representaciones sociales, las relaciones sociales y las estructuras
sociales con frecuencia se constituyen, validan, normalizan, evalúan y legitiman
en y por el texto y el habla (van Dijk, 1996).
De ahí la relevancia del discurso como práctica social al estar cargado
de ideología. Pues, por medio de ella, las cosmovisiones o sistemas de ideas
que sirven como prisma para relacionarnos en sociedad y generar movimientos
grupales. Tal como explica van Dijk 2003, se configuran como fundamento de
las prácticas sociales de sus miembros.
Las ideologías que por medio del discurso logran imponerse socialmente
por sobre otras disidentes, en una disputa donde la voluntad de poder se
despliega por medio de diversas estrategias lingüísticas, son aquellas que con
mayor fuerza se pueden instalar en los imaginarios sociales y moldear todo tipo
de representación.
Esto porque se asientan de lleno en las interacciones comunicativas, en
las formas de establecer relaciones, vinculado directamente con los sujetos y
por lo tanto, con su conformación como tales.
Este tipo de acercamiento a los fenómenos sexistas nos permite
describir cómo los mecanismos ideológicos desplegados por medio de
discursos hegemónicos naturalizan posiciones dominantes de discriminación
de género.
En este caso particular, dichos discursos hegemónicos provienen del
duopolio de consorcios que maneja el mercado periodístico nacional y que, a
su vez, operan como empresas de larga tradición, con valores e ideologías
reforzadas por sus propios productos.
1
“Lo que significa” no debe leerse literalmente, sino como imaginario social.
Entonces, resultan imprescindibles los instrumentos analíticos que
aporta el Análisis Crítico para denunciar, exponer y criticar el discurso de la
élite y su poder persuasivo en la construcción del consenso y de la hegemonía
ideológica.
El análisis que realizamos no se refiere solamente al poder en general
sino, sobre todo, a la noción de hegemonía de género. Entendiéndola como
una construcción social basada en una sexocialización2 androcéntrica. Es decir,
en la naturalización de roles, percepciones y jerarquizaciones de lo que
implicaría pertenecer a uno u otro sexo, todo ello, tomando como punto de
referencia a los varones.
Con esta investigación trataremos de dilucidar estrategias de uso,
legitimación y construcción de la dominación que, como hegemonía del género
masculino, se enmarcan en el abuso de poder.
Al acercarnos a textos concretos, es fundamental verlos
contextualizados, tomando en cuenta sus características sociales y de género
en que el texto se enmarca, puesto que resultan imprescindibles para
comprender su significado y su valor dentro del orden del discurso existente.
Cabe destacar la diferencia conceptual entre texto y discurso. Mientras
el texto es un enunciado o conjunto coherente de enunciados orales o escritos,
es decir, un producto lingüístico. Mientras, el discurso es ese texto
contextualizado, visto desde su proceso.
2.2 METODOLOGÍA
Estimamos que conjunto de las fases sucesivas e interdependientes
del fenómeno discursivo debe ser abordado cuidadosa y
ordenadamente. Por este motivo y tras ensayar distintos modos de
acercamiento, postulamos una serie de estructuras inéditas desde
donde estimamos conveniente la recolección y posterior
interpretación de los datos obtenidos.
De este modo, desarrollamos los siguientes macro niveles de análisis
con el objeto de poder llevar a cabo un registro exhaustivo de observación,
estudio, valoración e interpretación de los datos obtenidos:
1) Visibilidad/Invisibilidad: entendemos visibilidad la como las formas en que
las mujeres aparecen en el discurso periodístico y en las imágenes presentes
en el corpus seleccionado. Con esto queremos decir que más que la presencia,
la hegemonía de género se pone de manifiesto en las formas de dicha la
presencia.
Por el contrario, con invisibilidad nos referimos a la ausencia de las
mujeres en “aquellos textos de aparente significación genérica universal que
2
Neologismo propuesto para referirnos a las manifestaciones culturales de uno y otro sexo que
se han ido naturalizando en el proceso de socialización de las personas, atribuyendo como
“típicas” o “propias” de hombres y mujeres a partir de la determinante biológica.
tienen como sujeto al género humano o a una totalidad o colectivo neutro y sus
realizaciones” (Catalá y García, 13). Con esto queremos decir que más que la
ausencia, la hegemonía de género se pone de manifiesto en las formas
ocultamiento. Por tanto, la invisibilidad es más que nada un fenómeno que
habla de mecanismos ideológicos.
2) Estereotipación: refiere a un conjunto de atribuciones que representan
determinadas imágenes e imaginarios compartidos socialmente. Reduce las
particularidades de las personas, conformando modelos específicos que son
generalizados. El estereotipo de género, en particular, se produce a partir de
las diferencias socioculturalmente atribuida a los géneros.
Según un estudio realizado en Chile por el Servicio Nacional de Mujer
(Sernam), este concepto se definiría como: “El conjunto de creencias que
asignan a cada sexo ciertos rasgos y aptitudes sicológicas, intelectuales y
manuales, en función de sus características biológicas” (Binimelis y Blázquez).
3) Simetría / Disimetría: simetría dice relación con el tratamiento discursivo no
sexista, que se traduce en modos de representar las diferencias de manera
equilibrada, particularmente las de tipo sexual y estético. De modo de no
incurrir en ningún tipo de discriminación.
Por el contrario, disimetría alude a los desequilibrios en los discursos,
donde la ideología sexista se manifiesta segregando y atribuyendo valores a
las personas por razón de su sexo o imagen estética
2.3 DELIMITACIÓN DEL CORPUS
Nuestra investigación es de carácter exploratorio puesto que al revisar la
bibliografía nacional acerca del tema no encontramos antecedentes. No
obstante, investigaciones de este tipo se han realizado en España, donde
destaca la labor de las investigadoras Amparo Moreno y Natividad Abril. En
Argentina, lo femenino ha sido abordado por medio del análisis textual de
semanarios y también del análisis del discurso en la publicidad, como son los
casos de Julia Zullo (1999) y Mariana Cucatto (2000), respectivamente.
La mayor parte de los estudios dedicados a lo femenino, se centran en
estudiar la violencia simbólica, como vemos en Fernández (2003); la
discriminación por género en estudios del SERNAM; la ideología sexista en el
lenguaje en Catalá y García (1995); la construcción de identidad y la
invisibilidad histórica, con los aportes de Moreno (1986) y Nash (1992)
Además, es de carácter descriptivo de diseño es no experimental o
correlacional, porque nos limitaremos a la observación de fenómenos, sin su
manipulación ni control en un determinado periodo de tiempo
Utilizamos un tipo de muestra no probabilística. Con la selección de un
corpus compuesto por siete ejemplares de los diarios de distribución nacional
La Cuarta y El Mercurio, respectivamente.
Tomamos un ejemplar por semana, partiendo un día lunes (de enero de
2005) y finalizando un domingo (de julio del mismo año), en un lapso de siete
semanas. Esto, para tener acceso a la rutina diaria de la prensa escrita
escogida. De este modo, contamos con un ejemplar de cada día de la semana,
pero recogido de semanas sucesivas para evitar que nuestro análisis se viera
afectado por situaciones coyunturales o excepcionales que podrían restarle
validez a la investigación.
Tras la obtención de las muestras, aplicamos el Análisis Crítico del
Discurso a las unidades informativas ubicadas en las respectivas portadas y
posteriormente, en el desarrollo interior de dichas notas ahí anunciadas
3. ANÁLISIS DEL CORPUS
Definidas las categorías, estas fueron organizadas en tres niveles de
análisis (que van de lo general a lo particular y corresponden a las tablas nº1,
nº2 y nº3) las que fueron aplicadas a las 14 portadas del corpus, en cuanto
unidades informativas independientes.
Cada módulo se conformó mayoritariamente con elementos de carácter
descriptivo de manera de utilizarlos como herramientas de caracterización de
los elementos estudiados.
No obstante, la estructura de cada tabla cuenta además con espacios de
interpretación que aparecen en el costado derecho de cada una. Esto para
establecer una complementación analítica que permitiera el cruce de las
informaciones recopiladas de modo de interpretarlas globalmente.
En una primera etapa pesquisamos palabras, frases, oraciones y temas
de los títulos, epígrafes, bajadas e imágenes presentes en las portadas del
corpus. Esto con la finalidad de concluir cómo se establecen las estrategias
discursivas conformadotas de las macrocomposiciones informativas, que en
tanto portadas, cuentan con la mayor visibilidad y difusión.
En un segundo momento, continuamos el estudio de modo más
específico por medio del análisis del desarrollo completo de las unidades
informativas anunciadas en las portadas, contenidas en la tabla nº4. En este
punto, el propósito fue rastrear el discurso de una manera más detallada,
centrándonos en la estructura, adjetiva, verbal, oracional y temática de la
noticia.
1. EL CASO DE LA CUARTA
1.1. Visibilidad de Imagen
Del total de fotografías publicadas en La Cuarta, un 63% pertenecen a
imágenes de mujeres; en un 57% de esos casos, corresponden a la fotografía
principal. El medio establece dichas imágenes en ubicaciones estratégicas para
captar la atención de los lectores, las que recaen en los sectores: centro-
derecho (cuando corresponde a la noticia principal) y a los extremos superior
derecho o inferior izquierdo (para noticias de menor relevancia) de la portada.
Dichas fotografías son destacadas mediante la utilización de colores en
contraste (azul / amarillo, rojo / amarillo, negro / amarillo) y una tipografía para
el titular principal compuesto por mayúsculas de dos centímetros por letra. En
éste aparece el nombre de la protagonista de la acción y dejado de él, el hecho
noticioso. De esta forma, el titular ocupa un tamaño similar al de la fotografía,
espacio correspondiente a dos tercios de la portada.
Todas fotografías de mujeres en la portada son en color y, en la
mayoría de los casos, las muestran semidesnudas en la mitad derecha de las
portadas, tal como en el siguiente ejemplo tomado del 18/06/05:
Los planos usados mayoritariamente son completos o americanos,
estrategia iconográfica que permite mostrar en plenitud las figuras femeninas
hasta las caderas. Mientras que el segundo tipo de toma utilizado es el primer
plano, como se muestra en el costado izquierdo inferior del ejemplo.
Estos dos tipos de imágenes, aunque coinciden en mostrar mujeres
jóvenes, apuntan a contextos distintos. De ahí que distinguimos dos grupos,
a. Cosificación erótica: en este tipo de fotografías de portadas, las
mujeres aparecen semidesnudas, con sus senos, glúteos y vientre casi a
la vista, rostro sonriente, uñas largas, jóvenes, delgadas, con el cabello
largo y suelto, y una vestimenta que sólo cubre las partes íntimas del
cuerpo (biquinis, transparencias, petos y pareos de hilo). Además, figuran
posando, mirando de frente y con una actitud corporal y facial sensual;
elementos que, en conjunto, construyen una imagen de mujer accesible y
erotizada, dispuesta como objetos sexuales para la mirada de los
varones.
b. Lo estético como recurso de frivolización: en la misma portada se
observa una segunda estrategia visual, correspondiente a primeros planos de
mujeres que son víctimas de diferentes tipos de violencia (como asesinato,
muerte en la naturaleza o injurias), como ocurre en el sector superior derecho
de la imagen anterior (Francisca Cooper). La selección y disposición espacial
de dichas imágenes caracteriza no sólo estereotipos de mujeres sino que
también la jerarquización temática del medio.
1.2. Visibilidad de tema
De las 21 noticias donde existe presencia de mujeres (de un total de 45)
en 15 figuran como protagonistas de dichas informaciones y en 9 como
vinculadas. En el primer caso, donde las mujeres fueron realizadoras de la
acción del verbo, el tratamiento informativo en once ocasiones fue opaco, es
decir, los temas fueron mayoritariamente tratados por medio de la expresión de
sentimientos, emociones, tanto de las aludidas como de los periodistas.
Las mujeres y lo femenino adquirieron visibilidad en La Cuarta gracias al
estallido de conflictos y/o polémicas de distinta índole donde ellas son
protagonistas o vinculadas como víctimas. Formulan acusaciones contra
terceros, exponen su vida privada y son objeto de opiniones de diversas
fuentes.
Destacan tres tipos de disputas de acuerdo a sus causas: los celos
entre mujeres, la envidia entre mujeres y su relación con hombres.
a. Envidia: en estas noticias se habla de situaciones donde jóvenes mujeres
modelos y otras del espectáculo televiso se critican mutuamente a causa de
sus atributos físicos, debido a que compiten por el reconocimiento de los
hombres. Por lo tanto, las disputas se manifiestan como envidia del deseo
carnal otra mujer puede provocar en los varones, lo que da cuenta del ímpetu
por llegar a situarse como objeto.
Ejemplo:
- Liz Solari llegó a Chile y se encachó: “¿Quién dijo que Salazar es la
candidata más fuerte?” (15/02/05 portada)
En la cita, con la expresión “más fuerte” no se alude a fuerza física, sino
que ponen en tela de juicio los méritos estéticos de la modelo Luciana Salazar
para ser elegida Reina del Festival de Viña del Mar 2005.
b. Celos: de acuerdo con el fenómeno anterior, en este tipo de disputas
presentadas en el diario las mujeres también se enfrentan por la valoración y el
afecto. Pero, en este caso, lo hacen movidas por los celos originados por el
temor de perder a la pareja en brazos de otra.
Ejemplo:
- Lola y Fran pelean por Indio Pícaro (18/06/05 portada)
- Estrella del Kike y ex figura de Porto Seguro se mechonearon (18/06/05
portada)
Cabe destacar que -en ambos tipos de escándalos- los hombres en
juego responden a un estereotipo de “súper macho” lo que, en términos
prácticos, alude a una exacerbación de su virilidad por medio de la referencia
fálica que se manifiesta con denominaciones tales como:
- “El Manguera”, (06/05/05 portada)
- “Indio Pícaro”, (18/06/05 portada)
- ”El Enfierrador”, (24/07/05 Pág.3)
c. Relación con hombres: corresponde a la visibilidad de las mujeres,
originada por los polémicos o graves avatares en sus relaciones con hombres,
donde figuran como víctimas: (“Garoto mató a su mujer por el seguro”,
24/07/05 portada), (“Marko trapeó con Vicky”, 23/03/05 portada); como
pareja:(“Pampita no quiere rollos con El Manguera” 03/01/05 portada); y,
pertenencia: (“El Manguera trajo a Chile su bife chorizo”, 06/05/05 portada).
Las estructuras verbales de los conflictos tipificados anteriormente
evidencian las estrategias discursivas que enfrentan a los distintos personajes
en cada una de estas disputas, como veremos a continuación:
Verbalización de titulares que relaciona a mujeres con mujeres:
- “Se encachó” (15/02/05 portada)
- “Apuestan hasta el colaless” (23/03/05 portada)
- “Se pesarán en primarias” (23/03/05 portada)
- “Se mechonearon” (18/06/05 portada)
- “Dan palo al gato” (18/06/05 portada)
- “La dejó pa´dentro a Daniella” (24/07/05 portada)
- “Es abeja reina de panal de lesbianas” (24/07/05 portada)
Verbalización de titulares que relaciona a mujeres con hombres:
- “No quiere rollos con El Manguera” (03/01/05 portada)
- “Tiró toda la carne a la piscina” (15/02/05 portada)
- “Se juran amor eterno” (15/02/05 portada)
- “La mató por el seguro” (24/07/05 portada)
Según el diario, la mujer existe para el varón y por él como víctima,
esposa / pareja, madre y objeto sexual. Reafirma la virilidad y designa a los
hombres que no presentan la imagen idealizada del “súper macho”. La
masculinidad del varón heterosexual, se alimenta de la posesión de lo
femenino, restringido al cuerpo de la mujer como objeto cárneo deseado y
dispuesto para ser comido o degustado, de lo contrario, no habría motivo para
su visibilidad.
1.3. Visibilidad de contenido
Más allá de las breves, pero visualmente llamativas informaciones de
portada, éstas coincidieron en presentar a las mujeres como objetos sexuales,
conflictivas y siempre ligadas a varones. Las interpretaciones de las imágenes
y de los temas permiten develar una construcción identitaria femenina que
proviene de un imaginario viril que la moldea a gusto, lo que habla de una
exacerbada construcción de identidad masculina netamente sexista en La
Cuarta.
La visibilidad de las mujeres en las unidades informativas anunciadas en
las portadas es restringida a su categoría de objeto sexual. No obstante, las
estrategias discursivas caracterizadoras del estilo de La Cuarta operan como
una estructura ideológica sexista que sitúa a los “súper machos” en una
posición hegemónica y creadora de sentido del otro inferior: las mujeres y el
mundo no heterosexual (gays y lesbianas).
En este sentido, las féminas, en el discurso periodístico de La Cuarta
(ordenadas de manera decreciente en cuanto a presencia) surgen como:
- Conflictivas
- Violentas
- Pertenencia
- Víctimas
- Desprestigiadas
- Infantilizadas
- Animalizadas
- Inestables emocionalmente
- Extranjeras
- Guerreras (seudo prostitutas)
- Objetos sexuales
- Degeneradas
- Injuriadas
- Calculadoras
- Excitadoras sexuales
- Suertudas
- Falsas
- Infieles
Las estructuras textuales que levantan esta socavación de la dignidad de
las mujeres y, a la vez, atentan contra una construcción igualitaria de género
corresponden a: denominación, diminutivo, hipocorístico, metáfora,
adjetivación, aposición adjunta, eufemismo, exageración, ironía, referencia
androcéntrica y salto semántico. Todos ellos, mecanismos complementarios
que trascienden el factor estilístico del medio, sirven para fortalecer y dotar de
coherencia al discurso misógino de La Cuarta.
1.3.1. Denominaciones: sexismo y desprestigio
Tras distinguir y analizar la totalidad de los nombres con que se
mencionó a las mujeres en La Cuarta, concluimos que sólo en la minoría, es
decir, en aquellos que están predeterminados legalmente como los nombres
propios, los roles laborales (mayoritariamente del servicio público como:
ministra, canditada presidencial, jueza, fiscal) y los roles familiares (madre, hija,
prima), no se menoscaba a las aludidas.
En las demás ocasiones, La Cuarta diferencia a grupos y personas con
la utilización de un sistemático reduccionismo de orden estético, genital y
erótico, que establece relaciones disimétricas entre uno y otro sexo, con una
marcada opacidad en los contenidos.
En este contexto, vimos que calidad sexista de las denominaciones se
manifiesta con los siguientes matices:
a. Cosificación erótica: calificación que se construye por medio de un
reduccionismo estético / corporal que alude únicamente a las cualidades físicas
de las mujeres y las sitúa como un ser exhibido mediante la exaltación de
cuerpo.
Es así como esta visibilidad se sustenta en tanto cuerpo cosificado para
ser admirado, deseado, degustado y poseído.
Ejemplos:
- La muñeca (26/03/05 Pág. 24)
- La maniquí (24/07/05 Pág. 17)
- La ex-minita (24/07/05 Pág. 17)
- Nuestra guachiperri (26/03/05 Pág. 24)
b. Frivolización erótica y estética: es una variante más sutil de la cosificación
erótica. Consiste en reduccionismos de tipo corporal o estético de las
características personales de las mujeres que, sin llegar a cosificarlas, las
adornan con denominaciones y adjetivaciones dirigidas a sus senos, nalgas,
juventud, belleza y contextura.
Ejemplos:
- La buenamoza (06/05/05 Pág. 15)
- La joven (03/01/05 Pág. 7)
- La rubia (15/02/05 Pág.19)
c. Desprestigio: es otra tarea importante que cumple la nominalización
estructurada por La Cuarta. Es el desprestigio logrado por medio de nombres
despectivos, infantilizadores, animalizadores y de pertenencia.
Ejemplos:
- Modeloca (24/07/05 Pág. 17)
- La chiquilla (15/02/05 Pág.19)
- La Michelle (23/03/05 Pág. 7)
- Chicas superpoderosas (23/03/05 Pág. 7)
- La Chicoca (23/03/05 Pág. 14)
- Chicuela (26/04/05 Pág. 17)
- La Cabra (23/03/05 Pág. 14)
- La Profe abeja reina (24 /07/05 portada)
- La polola de... (06/05/05 Pág. 14)
Los alcances de este desprestigio es el refuerzo del trato despectivo
hacia las mujeres. Infantilizándolas como chicoca o cabra se las establece
como grupo distinto: inmaduro o ignorante, por lo tanto, claramente inferior.
En esta tarea, se hacen presentes otras formas de denominación, como
los hipocorísticos y diminutivos de un nombre, apodo familiar o trato cariñoso
y, también, los diminutivos reducen o empequeñecen el nombre de la persona.
Ejemplo:
- La Vicky (15/02/05 Pág.19) y La Chole (23/03/05 Pág. 7)
d. Nacionalidad: se utiliza para especificar el origen de modelos o vedettes de
televisión (generalmente argentinas y brasileñas). Esta clasificación de origen
podría entenderse como un modo indirecto de evocar las características físicas
estereotipadas de cada una (cf. en estereotipación).
Ejemplos:
- La uruguaya (23/03/05 Pág. 14)
- La yerugua (23/03/05 Pág. 24)
- Pampita (03/01/05 portada)
- La garota (18/06/05 Pág.17)
- La modelo Che (03/01/05 Pág.21)
1.3.2. Metáfora
Las metáforas constituyen el segundo procedimiento de visibilidad
textual de lo femenino y, tal como ocurrió con las denominaciones, éstas son
utilizadas para menoscabar la construcción de género femenino por medio de
la animalización, cosificación erótica y victimización, desprestigiándolas como:
- exitadoras sexuales
- culpables
- fáciles
- conflictivas
- cobardes
Este recurso lingüístico apela a las formas de pensar y de entender el
mundo, a los imaginarios sociales. Por lo tanto, como herramienta ideológica se
caracteriza por operar en ausencia de los referentes invocados, es decir, frente
a lo no-dicho. En consecuencia, dicha apelación se transforma en un sustento y
refuerzo ideológico potente. Esto porque -en tanto es dotada de sentido- la
denigración de las mujeres da cuenta de que los códigos ideológicos sexistas
se hallan profundamente asentados. Entonces, las metáforas vienen a
actualizarlos.
Las metáforas de La Cuarta plantean una clara y degradante
subordinación femenina con recursos de apariencia simpática y graciosa. Pero
que con esos ganchos no sólo plantean relaciones disimétricas sino que,
además, visibilizan lo femenino como entretención. En efecto, las metáforas
convencionalizan las representaciones de mujeres como objeto sexual y
víctima.
a. Animalización: es el tipo de metáfora más recurrente en el corpus e implica
una doble carga negativa. En primer lugar, porque a través del tratamiento
despreciativo se deshumaniza a las mujeres, asociándolas con animales y, en
un segundo plano, las caracteriza con acciones y atributos nocivos para la
conformación de identidad como: débiles, falsas y violentas.
Ejemplos:
- Rayó la cancha... manifestando que no dirá ni pío (03/21/05 Pág. 21)
- Pero el show no terminó ahí y derramó lagrimas de cocodrilo frente a
Gonza (23/03/05 Pág. 14)
- Marlen Olivarí y Claudia Schmidt sacaron las garras (23/03/05 Pág. 24)
La cosificación erótica también se hace presente, pero esta vez, para
denotar dos tipos de mujeres distintas: las vedettes y las extranjeras.
Con respecto a las primeras, en la nota titulada “Ricas y Peloteras” se
habla de mujeres exuberantes que exhiben su cuerpo en programas televisivos
y que están dispuestas a “sacrificarse” por la selección de fútbol de sus
respectivos países (Chile y Uruguay).
Ejemplos:
- Se puso la camiseta, el colaless y las ligas tricolores (23/03/05 Pág. 24)
- La tierra del bife chorizo (06/05/05 Pág.14)
- Luciana tiró toda la carne a la piscina (15/02/05 Portada)
La apuesta consiste en que la representante del país derrotado deberá
colgarse una boa en el cuello (la uruguaya) o llenarse el cuerpo de arañas
pollito (la chilena), todo esto en pantalla y en bikini. Este desafío enfrenta a dos
cuerpos distintos: el chileno (moreno / exuberante) frente al uruguayo (rubio /
delgado).
Tal como evidencia la segunda oración del ejemplo anterior, las
extranjeras del otro lado de la cordillera son aduladas eróticamente, pues
representan una estética distinta (rubia, tez clara, senos grandes y son
admiradas en cuanto objeto de posesión.
Tratar a las argentinas como objeto cárneo (bife chorizo / tiró toda la
carne a la piscina) implica que ellas estarían para ser tomadas, poseídas (o
comidas, puesto que literalmente son “ricas”, según el medio. Por este motivo,
la conquista de mujeres argentinas es un modo de competir con los machos
rivales del otro lado de la cordillera. Poseer una argentina es -para La Cuarta-
un trofeo, una conquista. Instaurándose como un desquite o revancha contra
los varones argentinos con quienes se compite en aspectos tan diversos y
masculinizados como: las mujeres, el fútbol, el territorio, etc.
b. Victimización: otra representación recurrente de las mujeres es como
víctimas. Esta característica dice directa relación con los varones, por quienes
directa e indirectamente son lastimadas. Es decir, aquí no resultan heridos por
la naturaleza, sino que producto de sus vínculos con los machos, por ejemplo:
- Marko trapeó con Vicky (23/03/05 portada)
- (Marko) Le hincó el diente con cuática (23/03/05 portada)
- La mujer con el corazón destrozado (06/05/05 Pág.2)
- Claudia vive y muere por la garra charrúa (23/03/05 Pág.24)
c. Desprestigio: Luego de animalizar, cosificar y victimizar, la construcción
metafórica de La Cuarta da paso al desprestigio. Estrategia que se caracteriza
por denotar situaciones negativas causadas por acciones u omisiones de
mujeres, dando énfasis en que éstas se repiten en el tiempo. Por lo tanto, se
recalcan como características propias del actuar del grupo femenino, o sea, no
aprenden de lo vivido.
Ejemplos:
- Había sapeado nuevas confesiones que la volvían a meter en el ojo del
huracán (24/07/05 Pág. 17)
- Vicky tropezó de nuevo con la misma piedra... (23/03/05 Pág. 14)
Las citas anteriores contextualizan el mencionado desprestigio en un
ámbito de conflicto y escándalo. Inclusive, surgen otras metáforas centradas
en la generación o participación en escándalos causados por celos,
habladurías o por problemas amorosos, como es el siguiente caso:
- Se mandaron feroz round en casa de Indio (18/06/05 Pág. 17)
Continuando con el desprestigio, otra cualidad presente en las metáforas
es la de mujeres fáciles, al tratarlas como “guerreras” o prostitutas por medio
del resalte de su apetito sexual, mostrándolas como libidinosas.
Ejemplo:
- Anunció que encantada va a la pelea en cualquier cancha y superficie,
sobre todo ahora que se desmarcó de todo tipo de goleadores criollos
(23/03/05 Pág.24)
Como excepciones, surgen otros dos tipos de metáforas. Una que trata
acerca del animador de televisión Álvaro Salas donde, a través del sentido
figurado de la oración, se le atribuye cobardía, poca hombría.
Ejemplo:
- A Álvaro Salas se le entró el chupete e hizo el mejor de los amagues
para evadir las incendiarias declaraciones hechas por Kike Morandé
(23/03/05 Pág. 15)
De este modo, la referencia femenina queda develada con la expresión
al entrársele el chupete significa que pierde el falo, o sea, es mujer. Pero,
además, que ahora tiene vagina, por lo tanto, sería mujercita, es decir,
cobarde; expresión que apela a un imaginario donde las mujeres son
representadas como cobardes y débiles -lo opuesto al varón- pues no tienen
falo.
La segunda excepción corresponde a la única metáfora presente en el
corpus que no socava a las féminas, porque aquí aparece querida y valorada
por su pareja. Aunque su visibilidad igualmente se restringe a su relación con
un hombre. Cabe recordar que la mujer mencionada aquí es la misma que en
el titular de la nota se presenta como bife chorizo.
Ejemplo:
- Al parecer ha calado hondo en el corazón del actor chilensis y por eso el
cabro la invitó a conocer su terruño (06/05/05 Pág. 14)
1.3.3. Aposición
La aposición es un sintagma nominal adjunto al núcleo de un sintagma
nominal que le explica su significado o se lo restringe. Por lo tanto, hablamos
de sintagmas homogéneos en el caso que las incidencias sobre el núcleo son
directas y tienen valor especificativo. De acuerdo con el tratamiento discursivo
sexista desmenuzado hasta ahora, las aposiciones son utilizadas para dar
valores específicos de cosificación y frivolización erótica, nacionalidad y
relación con otros (mayoritariamente como pertenencia).
a. Cosificación erótica: este valor, presenta una estructuración discursiva que
sobrevalora la erotización y la excitación sexual que provocarían las mujeres.
Esto, sin personalizarlas -eliminando sus nombres-, lo que finalmente las
reduce a partes del cuerpo. Con ello se anula su individualidad, pues La
Cuarta no especifica de quién se habla sino de lo que se habla: de sus
atributos físicos.
Ejemplos:
- Sensual mujer (26/03/05 Pág.17)
- Ardiente chica (26/03/05 Pág.17)
- Hipercotota mansa woman (23/03/05 Pág.24)
- Mamurry postiza (23/03/05 Pág.24)
- Pierna suave (06/05/05 Pág.14)
- Tiernas lesbis (24/07/05 Pág. 6)
b. La Frivolización erótica: como variación de la cosificación erótica, este
tratamiento destaca elementos innecesarios al denominar a las personas. De
este modo, cuando las mujeres son llamadas por sus roles profesionales se
destacan cualidades físicas de su persona, desplazando a un segundo plano
su rol laboral.
Ejemplos:
- Buenamoza sicóloga (06/05/05 Pág.15)
- Notera hot (25/02/05 portada)
c. Referencia de origen: Cuando la aposición alude a la nacionalidad
consigue, por un lado, generar empatía, patriotismo y cercanía con sus
compatriotas, como en los siguientes casos:
- Joven chilena (03/01/05 Pág.7)
- chilena desaparecida (03/01/05 Pág.7)
- el hombre rana está casado con una chilena (03/01/05 Pág.7)
La nota de donde se extrajeron los ejemplos trata acerca de la búsqueda
de la joven Francisca Cooper tras el maremoto ocurrido en la playa donde
pasaba su Luna de Miel. Su caso fue tomado por la prensa como una
preocupación de país, donde –como pudimos observar- se apeló al patriotismo.
Las aposiciones centradas en la relación de las mujeres con otras
personas resaltan los vínculos familiares, aunque también son frivolizados con
el énfasis en la juventud y alguna cualidad negativa, como farandulera:
Ejemplos:
- Joven madre (18/06/05 Pág. 5)
- joven esposa (24/07/05 Pág. 5)
- Farandulera nieta (06/05/05 Pág. 14)
Una variación de la aposición directa detectada es el complemento del
nombre heterogéneo. Aquel que mantiene la misma línea estructural, pero
manifiesta ampliaciones que vienen señaladas por diferentes enlaces que, en
este caso, fueron de pertenencia con los prefijos de y del.
Ejemplos:
- Musas del Ñato Morandé (23/03/05 Pág.24)
- ¡Marlen Olivarí de Chile! (23/03/05 Pág.24)
- La hipercotota mansa woman de “Morandé con Compañía” (23/03/05
Pág.24)
- Mamurry postiza de los hacheros (23/03/05 Pág.24)
- Joven madre de cinco hijos (18/06/05 Pág. 5)
Este tipo de enlaces no hacen más que reforzar la relación de
pertenencia de las mujeres como objeto sexual a un hombre particular o a un
grupo, con excepción de rol de madre donde el énfasis apunta a su juventud,
frivolizándola sin llegar a cosificarla.
1.3.4. Adjetivación
Estas palabras son utilizadas para agravar y erotizar las acciones dentro
de los conflictos. Como herramienta ideológica en este diario, permiten
destacar y exagerar las situaciones negativas vinculadas a mujeres, como en
los siguientes casos:
- Su bullado encuentro con el actor (03/01/05 Pág.21)
- Tuvo serios problemas con su marido (03/01/05 Pág.21)
- Vicky se trenzó en una sensual pelea con el cabro (23/03/05 Pág. 14)
- El vejete le gritó floja y cochina (23/03/05 Pág. 14)
- ...prometió que colgará un par de boas de este porte en su dulce
pescuezo (23/03/05 Pág.24)
Incluso, contextualizando esta oración, se puede calificar a Claudia Schmidt
como fácil, por cuanto se la vincula con la serpiente que tiene una clara
referencia fálica.
1.3.5. Eufemismo
De acuerdo con su definición este recurso retórico-textual sirve para
manifestar suavemente ideas que, dichas franca o directamente, son percibidas
duras. Tiene una alta presencia en el discurso periodístico de La Cuarta. En
efecto, el eufemismo es utilizado para graficar exagerada y morbosamente
situaciones como el estupro o los actos sexuales, ligados a la conducta hétero
y homosexual.
Ejemplos:
- ...acusada de poner buenas notas a cambio de que sus alumnas le
peinen la alfombra (24/07/05 Pág. 6)
- ...a la profe le gustaría hacer la tijerita, la pose del canguro y beso
japonés con sus alumnas (24/07/05 Pág. 6)
- ...tendría montada una red de lesbianismo... junto a unas 30 liceanas
que también practicarían ese deporte (24/07/05 Pág. 6)
Estos ejemplos comprenden a uno donde se informa que una profesora
fue acusada de liderar una red de lesbianismo en el establecimiento donde
trabaja. No obstante, el medio asume la acusación al afirmar: “Profe es abeja
reina en panal de 30 lolitas lesbis”. Como consecuencia, la mayor parte del
texto se dedica a describir comportamientos sexuales ilícitos como el estupro,
encubiertos con eufemismos como “ese deporte”, erotizando un problema que
mantiene preocupada a la comunidad escolar ante la posible presencia de
abuso sexual contra menores.
Por otra parte, el resto de los eufemismos vinculados con mujeres se
prestan para disimular atribuciones de prostituta, libidinosa y cobarde;
así como también, para restarle méritos, asumiendo que éstos sólo son
de orden estético. Ejemplos:
- sucumbe a las pasiones de la carne (23/03/05 Pág.14) [Calenturrienta]
- ...le habría hecho ojitos al machote de la carioca (18/06/05 Pág. 17)
[coqueta]
- ...sus méritos y atractivos fueron suficientes (03/01/05 Pág.21)[atributos
cárneos]
1.3.6. Ironía
Las ironías son un recurso empleado por La Cuarta en la conformación
de personalidades violentas o conflictivas, dando a entender lo contrario de lo
que se explicita textualmente.
Ejemplos:
- El cuarteto de la paz (18/06/05 Pág. 17) [violentos]
- Los pololos del año (18/06/05 Pág. 17)[infieles y violentos]
Asimismo, el diario o ocupa para referir el estrato socioeconómico de las
personas, como por ejemplo:
- ...junto a sus amistades VIP (18/06/05 Pág. 5) [delincuentes]
- degustaba unos combinados... (18/06/05 Pág. 5) [tomar en la calle]
1.3.7. Exageración
En un tipo de discurso sensacionalista como el de La Cuarta, pareciera
que todos los temas son exagerados, no obstante, dentro de esta peculiar
forma de discurso periodístico destacan un par de oraciones que son aún más
exageradas que el resto. Y ellas aluden al gran tamaño de los senos de una
vedette y al nerviosismo que una mujer puede padecer ante una situación
compleja.
Ejemplos:
- Con la que se enchufó un balón de oxígeno, tamaño Tetarelli, que lo
dejó como líder (23/03/05 Pág.13)[en el último minuto tomó aire]
La noticia desde donde se extrajo el primer ejemplo de este apartado
informa acerca de un partido de fútbol, por lo que, los protagonistas de la
historia son: los futbolistas, el director técnico, el árbitro, etc. (sólo varones).
No obstante, para graficar la nota se utilizan, como referencia, los senos
de una vedette para exagerar el tamaño de algo. Evidenciando, una vez más,
la concepción cosificada de las mujeres.
1.4. Invisibilidad de imagen
Al investigar cómo el discurso periodístico de La Cuarta construye lo
femenino nos encontramos con el empleo del recurso de la invisibilidad. Por lo
tanto, conseguimos acercarnos a otro fenómeno: cómo y qué significa ser
mujer(es) para dicho medio. Y, de este modo, pasamos a ocuparnos de los
tipos de mujeres representadas ¿qué implica este giro?
En oposición a nuestra perspectiva de género, en La Cuarta
encontramos visibilidad de mujeres sólo en cuanto objeto para ser percibido.
Desde este punto de vista, podemos decir que lo femenino se entiende como
sinónimo de sexo. Por ende, se remite a efectuar una sexocialización ultra
machista.
Si bien es cierto que las mujeres obtuvieron un 63% de las fotografías
publicadas, esta presencia cumple una función meramente erotizadora, que a
diferencia de la de los varones es de tipo ilustrativa. En efecto, las apariciones
femeninas se ven restringidas a los ámbitos de espectáculo y policial donde
figuran como vedettes, modelos, bailarinas y víctimas.
La figuración de la mujer como objeto sexual que la muestra posando
sobre un fondo vacío, en piscinas o playas -a modo de estatuas- es utilizada
como “gancho” por parte del medio.
a. Frivolización estética
En este contexto, se justifica la ausencia de imágenes de mujeres que
representan una estética que no se ajusta con la de objeto sexual, como es el
caso de las candidatas presidenciales Michelle Bachelet y Soledad Alvear.
Ambos personajes de la política nacional, responden a todos aquellos
elementos que La Cuarta suele excluir de sus contenidos. Pero, dado el
empoderamiento conquistado por aquellas candidatas y las implicancias
políticas que ello conlleva, el medio publicó una nota al respecto.
Lo interesante de dicho material es que, a pesar de referirse a las
elecciones internas de la concertación, las imágenes que acompañan al texto
las muestran con expresión de risa. De este modo, se frivolizó aquellas
apariciones de mujeres que las sitúan en situación de poder. La imagen de
Michelle Bachelet tiene poder y estatus que las féminas en La Cuarta no
presentan, pues son sistemáticamente disminuidas.
En efecto, la frivolización estética que marca la selección de las
imágenes, genera incoherencias entre texto y contexto, puesto que el tono y
contenido del texto no dice relación con el mensaje enviado por la fotografía
utilizada para complementar las informaciones. Un claro ejemplo de esto
es la relación entre imagen y texto publicada el 03/01/05, que trata acerca de la
desaparición de Francisca Cooper en las islas Phi Phi. Tras semanas de
búsqueda, la familia Cooper estaba perdiendo las esperanzas, manifestando
por los medios de comunicación el angustioso y triste momento que vivían.
Sin embargo, La Cuarta publicó una fotografía de Cooper posando,
sonriente, con el hombro descubierto, cabello largo suelto y mojado, mirando
hacia la cámara. Tan sensual como Pampita, la modelo argentina que ese
mismo día ocupó la portada para desmentir una relación amorosa.
En este sentido, se frivoliza la tragedia de Francisca Cooper por medio del
énfasis puesto en su imagen física (belleza, juventud e incluso sensualidad).
Esta decisión editorial es clave para acercarnos al modo en que una
cierta construcción de lo femenino adquiere invisibilidad en La Cuarta. Esto,
porque tras una aparente alta y exposición de mujeres, consigue restringir las
formas de visibilidad a estereotipos de víctima y objeto sexual, los que socavan
la construcción de otro imaginario femenino.
1.5. Invisibilidad de tema
Las mujeres que se consideran en La Cuarta no hacen noticia por sus
méritos profesionales, ni por su posición en el espacio público como voces
autorizadas. Esto se debe a que las fuentes citadas para informar y profundizar
acerca de los temas en este medio son varones, quienes hablan de deporte y
política, ya que son áreas donde no es necesario especificar que las mujeres
no participan con el uso de masculinos no marcados.
De hecho, se habla de De Gavardo, Sanhueza, Reyes y Moreira sin
especificar la referencia de género. Esto se debe a que en los tres primeros
casos las noticias nombran a futbolistas y, por último, a un político, quienes se
suponen, ya forman parte del inconsciente del lector masculino del medio. En
estas temáticas vemos que La Cuarta excluye la participación de mujeres
mediante el uso de masculinos no marcados en las denominaciones.
Los temas donde mujeres adquieren presencia coinciden en aludir a
actitudes, acciones y reacciones personales. Involucradas en conflictos,
escándalos y crímenes, nunca figuran en el espacio público desempeñándose
laboralmente, porque no forman parte del imaginario del lector de clase baja de
La Cuarta.
Cuando se habla de “la modelo”, “la vedette”, “la notera hot” -si bien se
alude a sus roles laborales -dicha indicación sólo cumple una función
referencial que extiende el género gramatical femenino a un conjunto o clase
de personas que son su campo de aplicación.
En este sentido, las mujeres visibilizadas -en orden decreciente- por el
discurso periodístico del medio son: modelos, vedettes, bailarinas, actrices,
víctimas y candidatas presidenciales, pero sólo las últimas deben su presencia
a su desempeño laboral.
De este modo, las noticias protagonizadas por mujeres mayoritariamente
se ubican en la sección de espectáculos, llamada La Cuarta Espectacular. A
continuación le siguen Crimen y Castigo, La Ruta del Delito, La Vuelta al
Mundo y Crónica.
Por lo tanto, los sucesos de primer nivel -en este tipo de prensa-
corresponden a hechos de farándula que plantean un exacerbado
carácter de espectacularidad y emotividad, con el que se justifica el paso
de situaciones desde el ámbito privado al público.
En conclusión, la invisibilidad temática de algunos componentes de
lo femenino en La Cuarta es de orden sexista. Pues se realiza un
ocultamiento total de cualquier aporte, y función social y laboral realizada
por mujeres.
1.6. Invisibilidad de contenido
Las formas en que el discurso periodístico de La Cuarta rehúye la
emergencia de las mujeres y lo femenino en el espacio público, responden a
sutiles estrategias ideológicas, que se proyectan en la sexualización del género
gramatical, como son: la falsa generalización, el salto semántico y la referencia
androcéntrica.
a. Sexualización del género gramatical
Consideramos que el arraigado uso del género gramatical, como
mecanismo de identificación de sexo del referente, en sí no constituye un
tratamiento disimétrico o sexista. No obstante, su inadecuada o excesiva
utilización, testimonia las cargas ideológicas subyacentes en discursos
aparentemente simétricos.
En este contexto, el uso excesivo del género gramatical como sinónimo
de sexo se conforma como un procedimiento de invisibilidad por medio de la
falsa generalización y del salto semántico
Al respecto, Catalá y García señalan que “esta inadecuada
identificación, muy común entre los hablantes, es la responsable de ciertos
usos lingüísticos que conforman algunos fenómenos sexistas discursivos. (...)
su definición en el nivel abstracto, al margen de la referencia a la situación de
enunciación, nos da un sentido incompleto cuando no distorsionado”.
1.6.1. Falsa generalización: este mecanismo de identificación se lleva a cabo
con la utilización del género gramatical masculino –empleado en calidad de
universal o genérico- para referir a un colectivo sexual mixto.
De este modo, se alude a mujeres y varones al mismo tiempo. Pero,
hablamos de falsa generalización, cuando el empleo del masculino genérico es
inadecuado.
En el caso de La Cuarta, la falsa generalización surge en las noticias
deportivas, específicamente en las de fútbol. En estos casos, el efecto
comunicativo se traduce una indirecta exclusión femenina de dicha temática.
Ejemplo:
- Cuándo será el día en que los amantes del fútbol chileno vean un
partido (...) echadito pá atrás y con una chela en la mano
despreocupado del resultado (18/06/05 Pág. 2).
Como vemos en la cita, con la expresión en plural “los amantes”, se
entiende que la referencia sexual es mixta, pero no es más que una falsa
generalización. Porque en la continuación del ejemplo, se elimina dicha
neutralidad para restringir el sexo del referente sólo a masculino.
De este modo, queda en evidencia que no se habla de un colectivo mixto
sino que sólo de varones, gracias al efecto: “echadito pa atrás” y
“despreocupado”, es así como –en esta nota- los únicos hinchas de la
selección chilena serían varones.
1.6.2. Dicha estrategia discursiva ha sido llamada salto semántico por
el lingüista español García Meseguer, quien describe la estructuración
de estas expresiones como el uso genérico del masculino para
referirse a un conjunto de hombres y mujeres que deriva en la
exclusión posterior de estas últimas.
A diferencia de los demás mecanismos discursivos de invisibilidad,
detectados en La Cuarta, el salto semántico articula exclusión. De ahí que al
desplegar su carga ideológica de forma soterrada, se constituye como un
eficiente mecanismo sexista, cuya implicancia radica en su actuar como
reforzador y propagador de dicha discriminación.
Creemos que este recurso de ocultación sexista es particularmente
peligroso, debido a que por su sutileza podría pasar inadvertido y, de ese
modo, enraizarse con fuerza en el imaginario social.
1.6.3. Una variante del salto semántico -también presente en el tratamiento
informativo del medio- es la referencia androcéntrica. Según Catalá y García,
ésta se produce cuando el sentido genérico de un discurso se va restringiendo
mediante elementos semánticos masculinos: biológicos, sociales, históricos,
etc.
Ejemplos:
- ¡Marlén Olivarí de Chile! (23/03/05 Pág. 9).
- Ya lo saben, jacuzzis del diablo y otras especies de coyotes. Vayan
preparando las antenas y otras protuberancias, sáquense el cerumen de
las pailas y límense con escofina las pezuñas... porque promete dejar
con tiritones al más tieso de los cristianos (23/03/05 Pág. 9).
- (...) pero aunque para los machotes estas escenas son muy llamativas,
la actriz recalca que el “sexo no es el condimento central” (26/04/05
Pág. 17).
Con “Marlén Olivarí de Chile”, se habla de Marlén de los chilenos,
utilizando la referencia androcéntrica. Asimismo ocurre en el segundo y tercer
casos citados, donde se termina apelando exclusivamente a los varones. Por lo
tanto, la referencia androcéntrica también a excluye a las mujeres.
En consecuencia, en La Cuarta la construcción de género es
invisibilizada. Las relaciones subjetivas e intersubjetivas (el espacio de la
identidad) son ocultadas gracias a este existir por y para los varones en el
discurso periodístico popular.
1.7. Estereotipo de imagen
Luego de analizar el total de noticias referidas a mujeres en La Cuarta,
pudimos comprobar que representan un número reducido de estereotipos,
donde dos son los más frecuentes: objeto sexual y víctima.
1.7.1. Objeto sexual: esta estereotipación es resultado de la cosificación de las
mujeres en cuanto cuerpo erotizador por medio de la expresión facial.
Coqueta, sensual. Corresponde a aquellas imágenes publicadas con
mayor frecuencia y que, además, son las más importantes, puesto que
ocupan un tercio de la portada.
Dado que son modelos y/o vedettes, resulta lógico verlas posando,
característica que las sitúa como pasivas, inactivas. Su rol laboral es,
entonces, exponer su cuerpo y rostro: estar siempre sonriente, dispuesta a
aportar con lo único que tiene para desenvolverse en el ámbito público: su
figura y sensualidad.
De aquí se desprenden dos estereotipos de mujer objeto: la rubia
extranjera y la morena exuberante.
a. La rubia extranjera: es desinhibida, no tiene pudor en mostrar partes
íntimas de su cuerpo, posee grandes pechos y una frondosa cabellera rubia.
Sonriente posa para la cámara y con una actitud sexy.
Sus vestimentas apenas cubren las partes íntimas; de hecho, son
mostradas en biquini o “colaless”, con cortos pareos transparentes. De esta
manera, se refuerza el estereotipo de las extranjeras como mujeres bellas y
altamente sexuales.
b. La Morena exuberante: es otro tipo de objeto sexual representado en este
medio. Su comportamiento es más recatado que el de la extranjera; sin
embargo, viste de la misma manera con pequeños biquinis y
semitransparentes pareos. Posee pechos grandes y pelo largo negro. Es
ensalzada por su contextura física y belleza, tratadas con cercanía por La
Cuarta como Reina y Mamurri.
Además, el medio se caracteriza por resaltar su nacionalidad cuando es
chilena. Pues es patriota y lo hace notar, utilizando prendas que representan
los colores de la bandera nacional.
En este patriotismo exacerbado se deja en claro que este estereotipo
“representaría a la mujer chilena”, por lo tanto, su visibilidad se contrapone con
la de las extranjeras.
En repetidas ocasiones aparecen enfrentadas, por sus países de origen.
Por ello, no resulta extraño verlas desafiando a modelos o vedettes extranjeras,
con una total alusión a la patria por medio de los colores y motivos de su nimia
cantidad de ropa.
De acuerdo con los datos textuales e iconográficos descritos, podríamos
decir que argentinas, uruguayas y rusas son rubias, delgadas, de tez y ojos
claros. Mientras que las brasileñas son trigueñas, voluptuosas y sensuales
bailarinas, conformando estereotipos aludidos y reforzados con la referencia de
origen.
En este sentido, la imagen adopta, además, un fuerte valor simbólico, ya
que se estructura en torno a la analogía mujer–carne, creando mecanismos
indirectos de identificación: mujeres objeto- presas dispuestas a ser devoradas,
exhibidas, exportadas.
En conclusión, dichas imágenes poseen un carácter retórico en la
medida en que tienen rasgos, posturas y gestos de una mujer idealizada –
joven, bella, delgada-, la mujer del “deber ser” que se representa. Aquella que
logra sobresalir, ser admirada y, fundamentalmente, ser mejor que su rival
extranjera.
1.7.2. Víctima
Corresponde al segundo estereotipo con más presencia en La Cuarta.
Son mujeres que no superan los 30 años, llamadas de manera genérica como
joven madre, joven esposa, joven profesora, etc. quienes sufren daños físicos
y/o sicológicos. Son víctimas de sus parejas, de los desastres naturales o de
delincuentes.
Para referirse a ellas se presentan distintos tratamientos de acuerdo a
las características estéticas y la posición socioeconómica de las involucradas.
De este modo, las víctimas que aparecen en el costado superior derecho
logran una mayor exposición; por ende, es una información más relevante para
el medio. También lo hacen en el costado inferior izquierdo, pero estas noticias
son de menor importancia para La Cuarta.
Ahora bien, no es extraño que la noticia de Francisca Cooper, mujer
proveniente de una familia acomodada de Santiago, haya ocupado un lugar
privilegiado en la portada.
Tal y como se observa en el ejemplo, la imagen de Francisca Cooper se
frivoliza, invisibilizando su tragedia, al destacar su juventud, sensualidad,
atractivo físico y alegría -cualidades que el medio resalta a la hora de publicar
imágenes de mujeres-.
En tanto, el otro tipo de víctima que aparece en la portada, lo hace en
calidad de madre asesinada. Descripción que, en el desarrollo de la nota, deja
en
evidencia que ella pertenece a un estrato socioeconómico bajo, ligado al
mundo delictual.
En la fotografía se puede apreciar que se destaca su rol de madre,
donde posa para la cámara, con su guagua en brazos.
En los casos en que se presenta a las mujeres como víctimas, siempre
tienen un rol pasivo en la acción, lo que la reduce a ser un receptáculo de
acciones o agresiones de terceros.
1.8. Estereotipo de tema
La inclusión temática de las mujeres se limita al espectáculo y el sector
policial. Con una aparición en el ámbito político, al tiempo en que son excluidas
explícitamente de los temas deportivos.
De esta forma, las mujeres sólo tienen voz para referirse a su vida
privada, puesto que cuando éstas hacen noticia -en ámbitos de la política-
aparecen frivolizadas como elemento gráfico, y resultado de las opiniones y los
análisis que varones han hecho acerca de ellas.
De acuerdo con esta tendencia, las estereotipaciones crean expectativas
de comportamiento, donde las mujeres son relegadas a un espacio secundario.
Son ligadas a temas de menor importancia, construidas como un accesorio,
una entretención para los lectores(as) de dicho medio.
Los estereotipos, en tanto construcciones ideológicas caricaturizadas,
participan en la construcción de prejuicios, que en un nivel práctico pueden
traducirse en la instalación, reforzamiento y actualización de prácticas
discriminatorias sexistas.
Los temas que protagonizaron las mujeres en las unidades informativas
de La Cuarta tienen, en la mayoría de los casos, los siguientes elementos
característicos:
1.8.1. Conflictivas, escandalosas: en la mayoría de las noticias tienen
altercados con otras mujeres o con hombres.
Ejemplos:
- Se mechonearon (16/06/05 portada)
- Se encachó (15/02/05 portada)
- Apuestan hasta el colaless (23/03/05 portada)
- La dejó pa` adentro a Daniella (24/07/05 portada)
- No quiere rollos con El Manguera (03/01/05 portada)
1.8.2. Violentas: de lo anterior se desprende que las mujeres acostumbrarían
a “mechonearse”, “encacharse” y “dejarse pa dentro”, siendo todas estas
actitudes propias de ellas, lo que no se corresponde con la realidad.
1.8.3. Pertenencia: en reiteradas ocasiones las mujeres adquieren visibilidad
como propiedad de un hombre, adquiriendo valor a través de él. Por
ejemplo, Marlen Olivari, en este medio, pasa a ser “la musa de
Morandé”, obteniendo valor y prestigio por ser “la musa de”. Victoria
Lisidini, participante del realitty “La Granja”, es señalada como “la polola
de Gonzalo”. De esta forma, podemos observar que las mujeres son
valoradas a la medida del varón.
1.8.4. Víctima: es representada por La Cuarta como vulnerable, pasiva y
débil. Por lo tanto, necesita ser protegida por una imagen poderosa, la
de un hombre.
Esta forma machista de presentar a las mujeres como dependientes de
los varones queda en evidencia en el relato de la búsqueda de Francisca
Cooper en islas las Phi Phi. El manejo del tema sitúa al buzo francés
contratado para rescatarla como un héroe en potencia, evocando la metáfora
que hemos denominado como la de la princesa encantada.
La Cuarta destaca los valores cristianos, la buena relación con los niños
su reciente matrimonio y la intachable vida de la joven chilena, construyendo
una imagen idealizada de Francisca Cooper. Trasformada en esta seudo
princesa, se elige a un valiente que está dispuesto a rescatarla.
Por otro lado, en la nota “Marko sale de la granja y trapea con Vicky”, de
fecha 23/03/05, se relata cómo una mujer es defendida por su pololo ante los
maltratos de otro varón, motivo por el cual se trenzaron en una discusión
centrada en los cuestionamiento de la hombría de cada cual.
Ejemplo:
- Cita de Gonzalo Egas (pololo de Vicky): “Cómo se te ocurre tratar a una
mujer así. No tení pelotas, erí un viejo maricón, estay cagao de la
cabeza”.
Como vemos, en La Cuarta, un valor fundamental de la masculinidad
radica en ser capaces de proteger a las mujeres. Son cuidadas y defendidas,
pues no pueden hacerlo por sí mismas; requieren de la “naturaleza” heroica
de los varones.
Mediante las citas de mujeres detectadas en este medio, las
representaciones del discurso femenino también arrojaron características
estereotipables de las vinculadas en las informaciones.
a. Representación del discurso femenino en La Cuarta
El análisis de las citas de mujeres de La Cuarta arrojaron una serie de
comportamientos y valores que contribuyen a socavar los modos de
emergencia de sus propios discursos y, con ello, de su representación
mediática.
Dentro de las noticias que conformaron el corpus, detectamos 33 citas
atribuidas a mujeres. De ese total, el tipo predominante (13 veces) fue aquel
consistente en opiniones e informaciones acerca de acontecimientos polémicos
y escandalosos que involucran a terceras personas.
En tanto, siete fuentes -modelos de televisión- profundizaron en
situaciones de su vida privada. En seis ocasiones, las citas correspondientes a
ciudadanas de bajos ingresos, se dedicaron a manifestar injusticias y reclamar
contra la autoridad. Y, finalmente, en cuatro oportunidades se habla de la
campaña presidencial, siendo las candidatas presidenciales Alvear y Bachelet
sus emisoras.
Como conclusión, el discurso femenino tiene cabida -en este medio
periodístico popular- como una voz autorizada dentro del ámbito privado, es
decir, circunscrito a temas cuyas implicancias son de ámbito personal.
Desde este punto de vista, el discurso presentado mayoritariamente no
afecta a otros más que a sus implicados directos, por lo tanto, no se basaría en
su relevancia pública.
Las reseñadas se hicieron partícipes del discurso periodístico de La
Cuarta, a través de las informaciones de espectáculos, policial y, sólo en una
ocasión, en política. En orden, su comportamiento fue el siguiente:
- Opinan y detallan situaciones vividas por terceras personas.
- Hablan acerca de su vida privada, de sus sentimientos y estado de
ánimo.
- Reclaman contra el proceder de la autoridad, defienden a los animales.
- Se hacen propaganda.
1.9. Estereotipo de contenido
Como se ha demostrado, el discurso periodístico del diario La Cuarta
articula discriminación sexual y estética. Con esta premisa como punto de
partida, la construcción de estereotipo se evidencia en todos los textos e
imágenes analizadas.
1.9.1. Discriminación sexual: implica un reduccionismo de origen genital que
conforma tipos básicos estandarizados de mujeres y lo que significa serlo.
Estos estándares ofrecen una limitada variedad que se refiere al uso de
ideas generalizadas con respecto a los atributos, roles, valores, adjetivos,
cualidades, ocupaciones, etc., como si fueran característicos de un solo sexo.
Ejemplo:
- Al “Pelao” Acosta se le entró el chupete (26/03/05 portada)
Esta manifestación permite ocultar las diferencias que se dan al interior
de cada grupo. De este modo, el uso de estereotipos denota una visión de las
realidades como una lucha entre polos opuestos, donde los atributos que se
adjudican a los otros (a aquellos que no son varones heterosexuales) son
notoriamente peyorativos y de desprestigio.
Es así como la estructural separación y clasificación por sexo (de roles,
actividades, ocupaciones, conducta y privilegios) realizada por La Cuarta, se
basa en la estereotipación. Esto refleja una doble y desequilibrada valoración
entre la conducta y privilegios de los hombres con respecto de las mujeres.
La estereotipación sexual reduce lo femenino al ser hembras,
literalmente, al tener vagina y senos; de este modo, son construidas como
objeto sexual y seudo prostituta.
1.9.2. Objeto sexual: presenta una imagen deshumanizada de las mujeres,
convertidas en cosas y reducidas a sus partes íntimas. Dispuestas, eróticas y
exhibicionistas, cuya primera preocupación es ser la mejor en su tarea de
concentrar la admiración de los hombres. Por ello, su trabajo es visto como un
juego, decoración.
Ejemplo:
- Sólo a jugar... Carolina Aldohain sólo vino a participar del programa
estelar de Rafael Araneda. Se espera que hoy regrese a tierras argentinas
(03/01/05 Pág. 23).
Además, La Cuarta recalca el lugar de origen de estas féminas. Es así
como las podemos sub-agrupar en extranjeras. Las provenientes de Argentina,
Uruguay, Rusia y Brasil, son delgadas, rubias, jóvenes, bailarinas y modelos /
vedettes de televisión, y propiedad de quien las exhibe.
Ejemplos:
- La tierra del bife chorizo (06/05/05 Pág. 14)
- La muñeca (23/03/05 Pág. 14)
- La maniquí (23/03/05 Pág. 14)
- La musa (23/03/05 Pág.24)
- La ex-minita (18/06/05 portada)
1.9.3. Seudo prostituta (o guerrera): este tipo de referencia es abiertamente
ofensivo, que las desprestigia, ya que las reduce a una suerte de prostituta o
guerrera. Esto no sólo porque ha tenido muchas parejas sino que, además,
por su cualidad de libidinosa.
Ejemplos:
- Las musas del Ñato Morandé se atrincheran por “la Roja” y la “Celeste”
(23/03/05 Pág. 9)
- La yorugua de cucharón y mamurri postiza de los hacheros anunció que
encantada va a la pelea (23/03/05 Pág. 9)
Otras alusiones que fortalecen este tratamiento son: “se puso la
camiseta, el colaless y las ligas tricolores”, indicando las vestimentas típicas de
las trabajadoras sexuales. Asimismo como el uso de “Guachiperri”, cuya
interpretación literal es “perra guacha”, modo aún más despectivo para
representar la figura de prostituta.
1.9.4. Éxito accidental: las mujeres aparecen como grupo que de manera
accidental reciben ayuda o destacan en algún área. Por lo tanto, sus logros son
atribuidos a la casualidad, no a sus méritos. Esta estereotipación se genera de
modo implícito y desvaloriza de manera sexista su desempeño.
Ejemplo:
- Por algo a Cobreloa lo apodan el “Zorro” que esta vez tuvo que apelar a
la hembra del animal, porque en un final infartante logró dar vuelta la
mocha (23/03/05 Pág.13)[ zorra=vagina=suerte)
En esta nota -por medio de la animalización- se señala a la hembra
como sinónimo de suerte, para expresar que el equipo de fútbol Cobreloa logró
hacer un gol en el último minuto del partido y, con ello, conseguir la victoria.
En el siguiente titular se habla del éxito comercial conseguido por un
grupo de fonoaudiólogas que, producto de su experiencia laboral, crearon
canciones educativas para niños.
Ejemplo:
- Fonoaudiólogas le pegan palo al gato con canciones educativas
(18/06/05 Pág. 10)
Considerando que el objeto de estudio de la fonoaudiología -como
disciplina- es la comunicación oral y sus trastornos, resulta incoherente la
referencia “le pegan palo al gato” para hablar de una obra propia de su
quehacer profesional. De ahí se entiende que con dicha expresión se anula
cualquier reconocimiento a los méritos laborales de las aludidas,
desvalorizándolas.
El primer párrafo de la mencionada unidad informativa es elocuente:
“Quien hubiera imaginado que tres Fonoaudiólogas, que se basaron en la
experiencia con sus propios alumnos, se convertirán en prósperas
microempresarias dando vida al Sello Manantial... (18/06/05 Pág. 10)”.
1.9.5. Estereotipación estética: está dada por un reduccionismo erigido en el
aspecto físico de las personas, a la percepción o apreciación de su belleza,
destacando su juventud. Estos tipos ofrecen una pequeña variedad compuesta
por víctimas y parejas.
1.9.6.Víctimas: corresponde al grupo de mujeres que no superan los 30 años,
llamadas comúnmente como joven madre, joven esposa, joven profesora, etc.
quienes sufren daños físicos y/o sicológicos. La mayoría de las veces son
víctimas de sus parejas o ex parejas.
1.9.7. Parejas: este tipo de mujer se caracteriza por figurar como pertenencia
de su pareja. No tiene existencia en el discurso de La Cuarta por sí mismas. Es
descrita por sus atributos físicos, donde se destaca su belleza, juventud,
nacionalidad y profesión.
En la mayoría de los casos la referida es extranjera (argentina o
uruguaya), entonces se presenta en calidad de conquista, hecho que también
puede extrapolarse a conquistas de tipo territorial. Están ligadas a chilenos
que generalmente son presentados como símbolos de virilidad (actores o
bailarines de televisión).
1.10. Simetría / Disimetría
“El problema no es tanto la ocultación de la mujer como las
formas de emerger en los discursos (Catalá y García)” .
Del total de las noticias analizadas en el caso de La Cuarta, un tercio de
ellas fueron protagonizadas por mujeres; mientras que del total de vinculados,
ellas alcanzaron sólo un quinto de presencia con respecto a los varones. De
este modo, queda en evidencia un notorio desequilibrio en la proporción de
presencia entre hombres y mujeres en las informaciones de portada. Este
hecho marca los intereses editoriales y comerciales que persigue el medio.
Dados los antecedentes previamente recopilados, concluimos que en la
construcción discursiva de lo femenino y masculino de La Cuarta no existe
simetría. Esta disimetría se sustenta en un tratamiento desequilibrado para
hombres, mujeres y homosexuales en imágenes, temas y contenidos que les
atribuyen acciones, roles y actitudes. Así como también en la cantidad de
presencia de hombres y mujeres.
1.11. Disimetría de imagen
Luego de analizar las noticias de La Cuarta, pudimos comprobar que
todos los recursos iconográficos y textuales encontrados marcan disimetría.
De esta forma, las mujeres son representadas en piscinas, playas o
fondos al aire libre, dando la impresión que son mujeres que no trabajan. Si
bien la gran mayoría de las mujeres representadas en el diario son modelos, es
extraño que en ninguna de las fotografías que La Cuarta publica, figuren
realizando su labor.
Al observar estas representaciones iconográficas, se puede deducir que
las modelos o vedettes tienen un horario muy flexible de trabajo o,
simplemente, el medio quiere mostrar que el trabajo de estas mujeres es poco
serio o irrelevante.
Un claro ejemplo de disimetría se puede graficar con lo que se informa
sobre Carlo de Gavardo. El deportista es fotografiado realizando su actividad,
el motocross, situación que nunca ocurre con las mujeres. Desde esta
perspectiva, se puede decir que los varones al ser representados en su trabajo,
tienen valor por lo que hacen. Sin embargo, las mujeres, independientemente
de lo que realicen, sólo tienen valor por su cuerpo.
En este sentido, vemos que la construcción de imagen disimétrica es de
orden sexista, pues fuera de espectáculo y lo policial, las mujeres son
totalmente excluidas, restringiendo esos territorios a lo masculino.
En estas imágenes de los candidatos presidenciales –hasta julio de
2005- vemos que todos figuran sonrientes. No obstante, se evidencia una clara
diferencia entre la expresión facial de Lavín con respecto a Alvear y Bachelet.
Ambas candidatas no sólo sonríen sino que parecen estar tentadas de la risa.
Entonces, no parece casualidad que en las apariciones en política lo femenino
también sea frivolizado, al punto de restarle seriedad a la imagen de dos
mujeres que concentran el mayor apoyo ciudadano para llegar a la Presidencia
de la República.
Si bien ellas no se enmarcan dentro de la estereotipación de objetos
sexual, sí son frivolizadas y con ello desvaloradas, tal como La Cuarta
acostumbra a hacer con este grupo social al que segrega por sexo.
1.12. Disimetría de tema
Los temas que La Cuarta jerarquiza como los más relevantes de la
jornada corresponden a espectáculo, deporte, policial y, de modo excepcional,
política (un vez en 7 portadas).
En estas áreas, la visibilidad de hombres y mujeres difiere. Y esta
variación se traduce en la exclusión temática de lo femenino como por ejemplo,
en deportes, donde esta presencia no existe y se sitúa a los varones como
agentes, porque en estas notas la totalidad de las acciones son realizadas por
ellos. De este modo, los varones son quienes provocan, determinan, ejecutan,
causan, etc.
La política en este medio no ocupa un sitial importante. De las treinta y
ocho noticias de portada, sólo una habla de este tema. Y lo hace frivolizando
estéticamente a las candidatas presidenciales, que en ese momento lideraban
las encuestas.
Por su parte, las noticias policiales fueron protagonizadas cinco veces
por mujeres y cuatro por hombres. En este apartado, la disimetría se manifiesta
en todas estas informaciones, porque son varones quienes realizan la acción
del verbo. Por lo tanto, ellas son quienes reciben o padecen la acción del sujeto
masculino quien resulta ser su victimario.
El espectáculo en La Cuarta es su gran temática, ya que es la que
genera las informaciones principales de todas las portadas. En este ámbito, las
féminas superan ampliamente a los varones -al duplicar la presencia de ellos-
concentrando ocho de las doce noticias.
Por lo tanto, aquí el desequilibrio en visibilidad resta presencia a los
varones. Pero la situación es perjudicial para lo femenino porque concentra su
inclusión en un área donde es cosificada, frivolizada y degradada.
1.13. Disimetría de contenido
La Cuarta diferencia a grupos y personas con la utilización de un
sistemático reduccionismo de orden estético, genital y erótico, que establece
relaciones disimétricas entre uno y otro sexo, con una marcada opacidad en los
temas.
Los protagonistas de las noticias son construidos como grupos opuestos:
súper machos/mujercitas (cobardes sin falo), donde los primeros
recurrentemente son apelados como mayoría a través de la –antes señalada-
falsa generalización. Mientras que en el segundo caso ocurre exclusión,
discriminación, burla y enjuiciamientos explícitos, sobre los hombres que no
cumplen con los requisitos del estereotipo del súper macho.
Ejemplo:
- En el programa del “Ñatito Morandé” están acostumbrados a las gestas
no aptas pa` los que se les derriten los helados o se les cae el jabón en
la ducha... (23/03/05 Pág. 9).[impotentes y gays, respectivamente]
Con respecto a los hombres que no cumplen a cabalidad con el
estereotipo predominante -pero que no son cuestionados en su
heterosexualidad- ocurre un tratamiento despectivo sin pretender excluirlos del
grupo:
Ejemplos de tratamiento despectivo hacia varones:
- El enano del Kike fue gigante en EE.UU.(24/07/05 portada)
- El chico y Myriam se juran amor eterno (15/02/05 portada)
Se puede observar que en las denominaciones presentadas se realiza
un reduccionismo estético / despectivo que afecta y socava su representación.
Sin embargo, en las dos ocasiones estos hombres son objeto de noticia
producto de su quehacer laboral. Incluso, en el primer ejemplo se destaca el
logro del protagonista.
En el primer caso, se da a conocer que un miembro del equipo del
programa televisivo Morandé con Compañía viajó a una convención en EE.UU.,
donde compartió con colegas y se sintió sumamente respetado. Se presenta un
tratamiento discursivo que no se da con las mujeres, puesto que, además de
recibir denominaciones despectivas, no son visibilizadas por su desempeño
laboral, ni por sus logros.
En consecuencia, cuando excepcionalmente los varones no son tratados
como súper machos, no pierden su posición de dominio. Siguen siendo los
generadores de sentido de la presencia de mujeres y de la construcción de
identidad femenina en el discurso.
El hecho de mantener su ámbito de acción dentro del espacio público
-en cuanto profesionales- implica que existen por sí mismos, a diferencia de
las mujeres quienes tienen sentido de ser sólo para ser percibido por ellos y
para ellos.
El mundo femenino -en cualquiera de los contextos informados-
pertenece al mismo grupo: el de las hembras. Diferenciadas entre hembras
eróticas, lesbianas eróticas y jóvenes víctimas. En todos los casos son
cosificadas, frivolizadas, victimizadas y desprestigiadas a partir de su
sexualidad y rasgos físicos.
A continuación se expondrá una tabla resumen de las disimetrías detectadas:
Relaciones disimétricas en visibilidad
Mujeres Hombres
Animalizadas como pájaros, Bestializados como coyotes al acecho
débiles. de su presa (mujeres).
Infantiles, suertudas, cobardes.
Cosificadas para ser admiradas, Cosificados como conquistadores,
deseadas conquistadas, poseedores, súper machos.
como carne y seudo prostitutas.
Victimizadas, pasivas. No son víctimas de nada.
Reciben la acción. Realizan la acción.
Acusadas, maltratadas, Maltratan, acusan, asesinan, opinan.
asesinadas.
Voces autorizadas como fuentes Voces autorizadas, como fuentes,
que hablan de la vida privada de expertos, citados para complementar
otros. Acusan, se defienden, las informaciones trasparentes.
opinan.
Citadas para complementar
informaciones opacas, opinando
acerca del obrar de terceros.
Figura n°1 relaciones disimétricas en visibilidad.
2. El caso de El Mercurio
2.1. Visibilidad de imagen
Del total de fotografías publicadas en El Mercurio, un 11% pertenecen a
mujeres y sólo en una oportunidad obtuvieron la fotografía principal de portada.
Las escasas fotografías son a color y destacan expresiones sensuales de
mujeres jóvenes, representando una estética común: tez blanca, rubias,
delgadas, sonrientes, posando y con vestimenta sobria.
Cuando en El Mercurio las mujeres no cumplen estos cánones de
belleza, las fotografías lo destacan. Como es el caso de la imagen del
28/04/05. El artículo trató sobre una obra de teatro, sin embargo, su titular
destaca la apariencia física de las actrices, por medio de la frase “Feas, pero
con talento. Donde, además, el diario realizó una selección de imágenes y un
posterior acomodo, para que se resaltaran los atributos estéticos de ellas.
En este sentido, existe una caricaturización y ridiculización de las
mujeres que no cumplen con los estándares de belleza aceptados por El
Mercurio.
Ejemplo (28/04/05 portada):
Cuando se publican fotografías de mujeres bellas, ellas aparecen
sonrientes, con los hombros descubiertos, con pelo rubio largo y suelto,
delgadas y mirando al horizonte. Además, figuran posando, no miran
directamente a la cámara; sin embargo, tienen una actitud corporal y facial
sensual. Pese a no ser representadas ligeras de ropa, estas mujeres tienen
una actitud provocativa: no muestran partes de su cuerpo, pero sí insinúan.
El Mercurio utiliza, mayoritariamente, primeros planos para representar
a las mujeres, esto, con el fin de mostrar detalladamente su rostro cuando ellas
pertenecen al espectáculo. Mientras que esto deja de ocurrir con las
involucradas que están fuera del ámbito público; con ellas se utilizan planos
medios.
En consecuencia, este medio representa a las mujeres en ubicaciones
donde se publican noticias de baja relevancia, en comparación con el resto de
la oferta informativa, los que corresponden a los sectores superior derecho e
inferior derecho de la portada.
a. Sector superior izquierdo de la portada (cuando es una nota de
suplemento): en estos casos, la fotografía corresponde a primeros planos a
color de mujeres jóvenes, rubias, sonrientes y sensuales, generalmente
actrices.
b. Sector inferior (para reportajes interpretativos): en estos reportajes, la
fotografía ocupa aproximadamente la mitad del espacio destinado a la nota, por
lo tanto, presenta una relación proporcional con el texto.
Sólo en ocasiones mínimas logran ser parte de las imágenes del centro,
es decir, de los acontecimientos editorialmente más relevantes del quehacer
nacional e internacional.
2.2. Visibilidad de tema
Cuando ellas fueron protagonistas de las notas, el tratamiento
informativo en la mayoría de los casos (seis de once) fue opaco, por lo tanto,
más de la mitad de las noticias incluyeron explícitamente apreciaciones y
valores personales del redactor(a) de la nota.
En aquellas protagonizadas por mujeres (once de noventa y tres), el
mínimo espacio para la visibilidad femenina destinado por El Mercurio se
caracteriza por informar acerca de dos temas: procesos eleccionarios y eventos
culturales.
2.2.1. Procesos eleccionarios: estos procesos se presentan en cuatro
oportunidades, tres de ellas hablan de la situación nacional y en un caso se
habla del extranjero.
Frente a la situación nacional -esta referencia- se compone de dos
notas que informan sobre la posición de liderazgo de Michelle Bachelet en las
encuestas y una que cuestiona el proceder de Soledad Alvear en su campaña.
En ambos casos las aludidas son evaluadas y criticadas por varones.
Ejemplo:
- “Estamos sumando más votos para forzar a Michelle Bachelet a una
segunda vuelta”, cita de Joaquín Lavín. (18/06/05 C3)
En estas informaciones se habla de las candidatas, no obstante, no
fueron ellas quienes originaron las noticias, sino que esto surge de terceros que
las analizan.
En cuanto al ámbito internacional, se da cuenta de la alta participación
femenina en las elecciones realizadas en Irán, país donde las mujeres
tradicionalmente han sido excluidas de esa área.
Ejemplo:
- Gran participación femenina hubo en las elecciones que se
desarrollaron ayer en Irán, para elegir al Presidente (18/06/05 portada)
Como en política no se encontró ningún tipo de referencia femenina,
queda en evidencia que coberturas como las de Bachelet y Alvear responden al
alto posicionamiento público que tienen ambas. El hecho de no existir otras
noticias de política que incluyan mujeres, indica que de otra manera no
tendrían cabida en El Mercurio.
En todos los demás ámbitos donde ellas son incluidas, lo hacen como
vinculadas. Generalmente son funcionarias como juezas, ministras o abogadas,
pero también son mencionadas como trabajadoras sancionadas, castigadas o
investigadas por supuestas irregularidades cometidas.
Ejemplo:
- El Consejo General del Ministerio Público evaluó ayer el conflicto
derivado de la remoción de la fiscal regional de la Araucanía, Esmirna
Vidal (15/02/05)
Es así como las mujeres figuran en temas de relevancia social como la
política nacional e internacional, espectáculo y literatura. Pero, en un grado
drásticamente menor en relación con los varones y con un manejo
desvalorativo.
Mayoritariamente, lo femenino adquiere visibilidad porque una mujer es
candidata a la presidencia de la República y cuando destacadas actrices
estrenan una obra de teatro. Por lo tanto, estos dos ámbitos caracterizan la
presencia femenina como protagonista de las noticias en El Mercurio.
Ejemplo:
- Falleció legendaria actriz Maria Schell (04/04/05 portada)
De lo anterior se desprende que, para este medio, el quehacer femenino
es restringido en comparación con los hombres, quienes copan las páginas de
El Mercurio, pues ellos se mueven entre todos los temas, especialmente en
algunos que parecen circunscritos sólo a ellos como: el deporte, la política, la
economía y las relaciones exteriores.
Ejemplo:
- Carlos Furche: el nuevo hombre de los TLC (03/01/05 portada)
El ocultamiento y la abierta exclusión de las mujeres de los temas
contingentes opera como una barrera que impide el empoderamiento femenino,
pues no da espacio para sus logros, perspectivas y proyectos. Esas áreas
parecen estar blindadas para el espacio masculino.
Se observa, entonces, un androcentrismo disimulado, articulado sobre la
base de sutilezas que actúan como trabas para el posicionamiento simétrico.
El Mercurio genera discursos que forman parte de una estructura
patriarcal que privilegia el acceso de los hombres en detrimento de las mujeres
quienes son citadas rara vez como expertas o como fuentes.
2.3. Visibilidad de contenido
Lo femenino se hace presente en El Mercurio mayoritariamente, a
través de mujeres que se desenvuelven en su ámbito laboral, centrando esta
visibilidad en su transitar por el espacio público.
Es así como las formas eminentemente trasparentes de irrumpir en
dicho tratamiento informativo (en orden decreciente respecto a presencia),
muestra a las mujeres como:
- profesionales
- trabajadoras menos importantes
- novatas
- jóvenes
- pertenencia (pareja de, madre de, esposa de)
- victimas
- desvalorizadas
- inestables emocionalmente
- discriminada estéticamente
- conflictiva
- adulada
Observamos que dichas propiedades se levantan con la utilización de
estructuras textuales como: denominación, verbalización, adjetivación,
eufemismos, aposición, exageración, ironía, salto semántico y referencia
androcéntrica.
2.3.1. Denominaciones: independencia versus frivolización
Al analizar las palabras que el medio utilizó para designar e identificar a
las mujeres, concluimos que se realiza a través de nombres propios, los roles
laborales y roles familiares (madre, esposa, hija), los que en conjunto implican
un trato neutral, como profesionales, salvo algunas excepciones que
expondremos.
a. Profesionales: el tipo de denominación más reiterado en El Mercurio es
aquel que aduce el rol laboral de las implicadas. De este modo, habla de:
- La presidenta del PC (15/02/05 c4)
- La alcaldesa de la Ciudad Jardín (03/01/05 portada)
- La candidata presidencial única (23/02/05 portada)
- Una profesora (23/03/05 A4)
- La diputada (28/04/05 portada)
- La candidata DC (28/04/05 portada)
- Las candidatas (28/04/05 portada)
- La actriz (28/04/05 portada)
- La ex candidata DC (18/06/05 C1)
- Secretaria de Estado (28/04/05 portada)
- Investigadora (24/07/05 C18)
- La subsecretaria de hacienda (15/02/05 B1)
- La fiscal regional de la Araucanía (15/02/05 C6)
- La meteoróloga (03/01/05 A4)
- La primera dama norteamericana (24/07/05 A4)
Como se puede evidenciar, la mayoría de los cargos indicados en El
Mercurio corresponden a los de tipo gubernamental. Por lo tanto, las
participantes en dichas noticias corresponden a autoridades de distintos tipos y
lugares. Estas mujeres hacen noticia por su desempeño y relación con otros
circunscrita a sus correspondientes labores. En consecuencia, su visibilidad
aunque, es notablemente inferior a la de sus pares varones, se origina en sus
propios méritos; tienen existencia por sí mismas.
b. Pertenencia: en oposición al fenómeno anterior, estas denominaciones
implican dependencia de las mujeres con otras personas. Particularmente,
aparecen ligadas como pertenencia de hombres, ya sea como sus parejas,
esposas, mamás, hermanas o musas.
En este caso, las féminas no figuran por sí mismas, sino que lo hacen
por medio de los varones, situación que las desplaza a un segundo plano.
Ejemplos:
- La musa de (23/03/05 A6)
- Hermana de (28/04/05 portada)
- Su mamá (26/03/05 A9)
- La pareja de (26/03/05 A6)
- La novia de (23/03/05 A4)
- Su esposa (23/03/05 A6)
c. Reduccionismo sexual: ocurre cuando las mujeres son llamadas como
colectivo sexual indiferenciado o por su pertenencia al mismo, generando un
reduccionismo de orden sexual. Ejemplo:
- “Grupos conservadores y provida se movilizaron para impedir la muerte de la
mujer” (23/03/05 A4)
Esta marca de discriminación es reforzada con otras denominaciones
que aparecen acompañadas de aposiciones, pero que en estos casos, generan
redundancias.
Ejemplos:
- La última mujer yagana (24/07/05 C13)
- Mujeres candidatas (28/04/05 portada)
En los ejemplos citados, el uso de la palabra “mujer” es innecesario. De
hecho, las aludidas son nombradas como mujeres inadecuadamente, porque
“yagana” y “candidatas” gramaticalmente corresponden a denominaciones de
género femenino.
Al respecto, Catalá y García explican que “al utilizar la denominación
mujer/es el tema que se anuncia es mujer, por lo que puede esperarse que la
condición femenina, la discriminación, sea el elemento en torno al cual se
estructura la información. Sin embargo, en estos casos no es así, la
información no se reduce al hecho de <<ser mujer>> se extiende a su posición
o función social”.
Por lo tanto, estas aposiciones son de orden sexista, porque segregan a las
mujeres en tanto colectivo, situación que no ocurre con los varones. Otro
recurso textual para menoscabarlas es:
d. Frivolización estética: esta construcción gramatical se da por medio del
eufemismo, donde la denominación proviene de la valoración estética de la
referida, como en el siguiente caso:
Ejemplo:
- Las porfiadas de cara (28/04/05 portada)
Aquí se presenta, además, una generalización, pues las porfiadas de
cara, es decir, las feas, corresponderían a un tipo de mujer, que en este
discurso figuran sólo en cuanto a su fealdad, sin roles sociales.
2.3.2. Adjetivación
Este tipo de expresiones de cualidades o accidentes, surgen como
marcas de una línea estilística paralela en el discurso de El Mercurio. Ya que
es, fundamentalmente, en las notas interpretativas donde la adjetivación deja
atrás la transparencia del tratamiento de los contenidos, dando paso a la
opacidad.
En esta manifestación de opiniones e interpretaciones del periodista, se
enmarca gran parte de la escasa visibilidad de lo femenino en El Mercurio. Y
es también -en este discurso periodístico de prestigio- donde las mujeres
comienzan a ser objeto de una abierta desvalorización que incluye: frivolización
estética, desvaloración estética, segregación estética burlesca, cuestionadas,
infantilización y adulación.
a. Frivolización estética: se produce cuanto al tratamiento de los contenidos
son adornados de elementos insustanciales, donde predomina lo sensual. De
este modo, la adjetivación denota la importancia de la apariencia física de las
mujeres.
Ejemplos:
- Bordea los 40 años, pero se mantiene bien, muy bien. (03/01/05 deporte
12))
- Hace 17 años, naturalmente, Sandra estaba aún mejor (03/01/05
deporte 12)
- Representa 18, pero(...) tiene 24 años (03/01/05 C4)
La mención de la edad que representan en comparación con la edad
que tienen viene acompañada de un elogio, destacando la belleza.
Otra variante de la desvaloración se encuentra también en:
b. Infantilización: la edad de las mujeres que no figuran como funcionarias o
autoridades y que aparecen en las notas interpretativas, es un dato que nunca
falta. Además de caracterizarlas de acuerdo a sus años, los periodistas
efectúan juicios de valor acerca de la apariencia física de estas personas.
Este tipo de evaluación, que se da en mujeres exitosas de diversas
áreas las infantiliza como si fueran niñas a las que los logros profesionales
llegaron anticipadamente.
Ejemplos:
- La gimnasta de apenas 15 años...(03/01/05 deporte 12)
- ... Y tenía sólo 21 el día que, literalmente hablando, marcó su cuerpo
(03/01/05 C17)
Manifestar asombro porque una gimnasta de competencias
internacionales tenga quince años es muestra de subestimación, puesto que en
dicha disciplina las deportistas se destacan por comenzar los entrenamientos
entre los seis y siete años para estar en pleno desarrollo entre los doce y trece
años.
Por lo tanto, esta gimnasta de quince años –con media vida de
entrenamiento- probablemente se encuentre en al apogeo de su carrera,
proceso y situación que el discurso periodístico excluye, ocultando los méritos
del desempeño femenino. De acuerdo con esta tendencia, vemos otro modo de
cuestionar los logros femeninos:
c. Cuestionadas: El Mercurio enfatiza que las acciones realizadas en el
ámbito político por mujeres son incursiones sin precedentes. Es así como
refuerza la idea de que las novatas se desenvuelven de un modo particular,
distinto a sus pares varones. Sin embargo, las desvaloriza.
Ejemplos:
- El primer e histórico debate entre dos mujeres candidatas tuvo una
puesta en escena llena de matices y singularidades.
- En su primer viaje a América del Sur... ha hablado muy poco de la
región
d. Desvalorización estética: cuando no son bonitas -según quien redactó la
unidad informativa- sus méritos son sometidos a cuestionamiento, reduciendo
su representación al aspecto estético de la persona.
Ejemplos:
- Feas, pero con talento (28/04/05 portada)
- Llega al cine la venganza de las feas (28/04/05 portada)
La noticia que contiene ambos ejemplos de una película protagonizada
por actrices que han caracterizado personajes de feas. Y que cuenta la historia
de una mujer que, por medio del chantaje, consigue tener una relación
amorosa.
Sin embargo, las citas señaladas son ambiguas, pues aunque se
refieren a las actrices del filme, su categorización puede confundirse con la de
los personajes. De igual modo, a actrices y personajes se les identifica
estéticamente como “feas”.
Esta nominalización despectiva revela la alta valoración de las mujeres
en cuanto cuerpo para ser percibido. A tal punto que, tener una figura poco
atractiva, significa que sus méritos son inferiores. Por lo tanto, sus virtudes
estarían fundamentadas en su apariencia estética. Una variante del fenómeno
explicado anteriormente corresponde a:
e. Segregación estética burlesca: consiste en una exclusión de orden
estético. La mujer que no cuenta con los atributos físicos valorados, no sólo es
reducida en su imagen, sino que además es sometida al enjuiciamiento social.
Ejemplos:
- Sus compañeros de trabajo no pierden oportunidad de decirle fea en la
cara (28/04/05 )
- Propone una heroína horrorosa y obsesiva (28/04/05)
- La felicidad por descubrir cómo la clavícula o la cadera emergen de su
adiposo escondite tiene un costo (24/07/01 A2)
En oposición a los ejemplos anteriores, surge un tratamiento que enaltece a
las aludidas:
f. Adulación: en estos casos se emplean los halagos para hacer notar el
reconocimiento de una celebridad. Usualmente se hacen presentes como
pertenencia, es decir, son aduladas por su relación con otros u algo, que le
otorga este tipo de visibilidad y validación.
Ejemplos:
- La musa de Hitchkoc y del príncipe (23/03/05 A6)
- Diva misteriosa del cine alemán. (28/04/05)
2.3.3. Eufemismos
Los eufemismos detectados en El Mercurio operan como elementos
negativos que socavan la construcción de lo femenino. Esto, porque
desacreditan las labores y los logros obtenidos por mujeres, como en el
siguiente tratamiento detectado:
Desvaloración: los eufemismos son utilizados como modalidad sutil de
traer a colación aspectos que minimizan los aportes de las mujeres.
Ejemplos:
- Vaya ramillete de actrices quizás no precisamente hermosas (28/04/05
portada)
2.3.4. Exageración e Ironía
De acuerdo con la tendencia presente, en el contenido , las
exageraciones e ironías encontradas en este medio, construyen frivolización
estética.
Ejemplos:
- Su opinión tiene peso (28/04/05 portada) [peso corporal]
- Ni todo el maquillaje del mundo podría mejorar el aspecto de Lourdes
(28/04/05)
Entonces, vemos que el peso corporal y el maquillaje apelan a la
estereotipación de lo femenino ligado al culto a la belleza, a lo superficial, a la
imagen.
2.4. Invisibilidad de imagen
Del total de fotografías publicadas en El Mercurio sólo un 14%
pertenecen a imágenes de mujeres, de las cuales únicamente una fue la
principal de portada.
La mayoría de las veces, la presencia femenina responde a noticias que
hablan de las candidatas presidenciales de la concertación, Michelle Bachelet y
Soledad Alvear.
Además, adquieren visibilidad cuando actrices destacadas son
entrevistadas o estrenan obras de teatro. Por lo tanto, a nivel de imágenes, la
visibilidad femenina en El Mercurio se reduce a los ámbitos de espectáculos y
política.
Este tipo de figuración excluye a las mujeres por omisión, es decir,
ocultándolas. Las aparta de las demás áreas como la economía, el deporte,
innovaciones y tecnología.
En este sentido, vemos que se construye una representación
iconográfica sexista, pues se estaría dando a entender que todos los demás
ámbitos, donde no pertenecen ni las actrices ni la candidata a la presidencia de
la República, son un territorio exclusivamente masculino.
En El Mercurio podemos observar un claro desequilibrio entre la
cantidad de las representaciones iconográficas y también en las formas de
emerger en los discursos atribuidos o referidos a mujeres y hombres.
Un claro ejemplo del desequilibrio que desplaza la imagen femenina a un
segundo plano, casi inexistente, es el tratamiento informativo de la nota citada
con fecha 23/03/05.
Esta información corresponde a la única ocasión donde mujeres son
objeto de la noticia principal de El Mercurio. No obstante, en el desarrollo de
la nota no se da cabida a las referidas. Es decir, ni Soledad Alvear ni Michelle
Bachelet -las protagonistas del hecho- logran presencia iconográfica.
De hecho, el anuncio de la realización de primarias para elegir a la
candidata única de la coalición que representan, se grafica por medio de una
fotografía donde los presidentes de los partidos de cada candidata se abrazan
para celebrar el acuerdo.
En este sentido, el trato informativo recibido por dos mujeres que
representan poder y que están inmersas en el mundo de la política, no se
condice con las imágenes de mujeres que tendería el medio a representar.
2.5. Invisibilidad de tema
Luego de analizar todas las noticias de El Mercurio, encontramos que
las mujeres sólo protagonizaron un 14% de ellas. Mientras que del total de
vinculadas, sólo alcanzaron un 11% de presencia con respecto a los varones.
Pero además de no ser consideradas como los varones en cuanto a
cantidad de presencia, aparecen como menos importantes. Esto, porque de
las veinte ocho noticias donde figuran, sólo en once fueron protagonistas y en
dieciocho fueron vinculadas, tal como lo presente la figura siguiente:
Relaciones disimétricas en los temas
Mujeres Hombres
_______________________ Administración pública / Gobierno (12)
Política (4) Política Internacional (9)
Política internacional (3) Política (7)
Espectáculos (cine y televisión) (3) Justicia (7)
Literatura (1) Deporte (6)
_______________________ Empleo (3)
_______________________ Salud (3)
_______________________ Literatura (2)
_______________________ Economía (1)
_______________________ Religión (1)
Figura n°2 Relaciones disimétricas en los temas
Tras la detección de los temas tratados en portada, el primer
desequilibrio manifiesto es la cantidad -cuatro veces superior- que los
varones fueron objeto de los acontecimientos noticiosos.
La comparación, además, arrojó que la figuración femenina como objeto
de la noticia en El Mercurio, se concentra en cuatro temas, mientras los
varones figuran en más del doble. Por lo tanto, es posible observar la exclusión
de ellas en los temas de gobierno, deporte, empleo, salud, economía y religión.
En los tópicos que incluyen a hombres y mujeres como son: política
nacional e internacional y literatura, la brecha entre unos y otros sigue siendo
alta. Esto porque los protagonistas varones en estas temáticas, también suman
más participación que las féminas.
2.6. Invisibilidad de Contenido
La invisibilidad de las mujeres y lo femenino en El Mercurio se conforma
como una característica del medio. De esta forma, la mínima presencia de las
mujeres en comparación con los hombres es un dato clave que se ve
fortalecido con un tratamiento ideológico sexista que las oculta e inferioriza.
Este visibilizar para invisibilizar de El Mercurio se articula en el uso
sexista del lenguaje que da cabida al androcentrismo imperante en sus
representaciones. Estas formas de ocultación responden a sutiles estrategias
ideológicas, provenientes de la sexualización del género gramatical, como son:
la falsa generalización, el salto semántico y la referencia androcéntrica.
a. Sexualización del género gramatical
Estimamos que la frecuente utilización inadecuada o excesiva del
género gramatical -como forma de identificación de sexo del referente-
testimonia las cargas ideológicas subyacentes en discursos aparentemente
simétricos.
Ejemplo:
- ¿Amigo de su jefe? (15/02/05 portada)
Si bien la utilización del masculino genérico es común en el habla
cotidiana. El ejemplo anterior busca graficar los modos en que este empleo del
masculino es excesivo, porque en este medio se utiliza con regularidad aunque
existan otras alternativas gramaticales más precisas para referir colectivos
mixtos.
De acuerdo con lo anterior, el uso del género gramatical como sinónimo
de sexo se conforma en El Mercurio como un mecanismo de invisibilidad por
medio de la falsa generalización y del salto semántico.
2.6.1. Falsa generalización: hablamos de falsa generalización cuando el
empleo del masculino genérico es inadecuado o innecesariamente preferido.
Por lo tanto, se constituye como una herramienta ideológica de orden sexista
que en este medio surge de la siguiente manera:
- La Contraloría propone multa del 20% de la remuneración mensual para
13 funcionarios: (03/01/05 C8) [multa aplicada a 9 mujeres]
- 50 apuestas de liderazgo y 50 líderes consagrados (18/06/05 Portada
Revista El Sábado)
2.6.2. Salto semántico: es frecuente que en este medio la referencia de
género sea neutral o general en un comienzo, pero en el desarrollo de la
información ésta restrinja sólo a los varones.
Ejemplo:
- Hagan sus apuestas cibernautas(…) para cobrar el premio, el
afortunado puede recibir un cheque (24/07/05 A23)
2.63. Referencia androcéntrica: la utilización de masculinos no marcados
para referirse a colectivos mixtos es una constante en El Mercurio. De hecho,
este tratamiento le da sentido a la invisibilidad latente, pues sitúa la presencia
femenina como una excepción o abiertamente no la reconoce, ocultándola.
Ejemplos:
- Detrás de cada candidato hay equipos de profesionales de las
comunicaciones de quienes depende hasta el color de las corbatas y el
último gesto. (06/05/05 B7)
En esta nota se informaba trata acerca de las estrategias de marketing
que las candidaturas presidenciales de Michelle Bachelet, Soledad Alvear y
Joaquín Lavín implementan es sus respectivas campañas.
Aquí la referencia androcéntrica se hace presente cuando se habla de
“las corbatas”, puesto que son sólo varones quienes las usan, aunque en ese
contexto loa presencia femenina duplica a la masculina. Por lo tanto, esa
afirmación supone que las candidaturas son un área restringida únicamente a
hombres.
Aunque deportes y política son áreas temáticas donde las féminas
tienen participación, los enunciados de las notas no lo reflejan. En
efecto, las invisibilizan totalmente:
- Deportistas chilenos son astros en el exterior (03/01/05 deporte 12) [el
desarrollo de la nota incluye casos de mujeres]
- Carlos Furche nuevo hombre de los TCL (03/01/05 portada)
Cuando el titular enuncia que Carlos Furche es El nuevo hombre de los
tratados de libre comercio, esta frase implica que esta es una labor propia de
los varones, que sus predecesores también lo eran, con lo que se excluye a las
mujeres. Es así como la presencia femenina en la firma de los TLC de mayor
relevancia política y económica para el gobierno chileno, es anulada. Porque
hasta la llegada de Furche, fue la ex canciller Soledad Alvear quien lideró los
grupos negociadores que consiguieron acuerdos con EEUU y la UE.
Por otro lado, en el caso de los deportistas nacionales que triunfan en el
exterior, la referencia androcéntrica aparece fortalecida con imágenes de un
futbolista y un esquiador. Entonces, el deporte es circunscrito a la relación
deporte como sinónimo de varones, naturalizándola a pesar de que la nota
incluye el caso de una gimnasta.
2.6.4. Verbalización
Otra forma de restarle importancia a los logros de las mujeres se puede
observar en los siguientes categorías:
a. Éxito accidental: corresponde a una connotación negativa centrada en la
invisibilización de los méritos y logros de las mujeres en el ámbito profesional.
Este recurso, tal como el salto semántico y la referencia androcéntrica,
sutilmente desvaloriza las apariciones femeninas.
Ejemplos:
- El encierro la hizo escribir y, como dice ella, “copiando” al autor ruso
nació “Prat”. (03/01/05 C17)
- ...se hizo famosa por ser poco agraciada (28/04/01 portada)
2.6.5. Orden de aparición de las denominaciones
Al llamar a las mujeres por sus roles laborales, podríamos decir que El
Mercurio las reconoce en el espacio público. No obstante, desestima dicha
presencia, de ahí que las reduzca, frivolice y cuestione. Por tanto, las mujeres
aquí dicen relación con lo que la mirada masculina ve de ellas desde una
posición superior. Esta se refleja en el orden de aparición de hombres y
mujeres en los discursos.
Ejemplos:
- Los doctores Claudio Valeria y Bárbara Medina (18/06/05 A28)
- En un esfuerzo sin precedente, José Moreno junto a Denisse Fressard,
se encuentran reeditando el proyecto <<Rostro de Chile>> (24/07/05
C18)
2.7. Estereotipo de imagen
Luego de analizar las representaciones iconográficas referidas a
mujeres en El Mercurio, pudimos comprobar que, en muchas de ellas, se las
representa mediante estereotipos. Los más frecuentes fueron los siguientes:
2.7.1. Diva: joven, rubia, tez clara, delgada, posando, mirando hacia el
horizonte. Sonriente y con actitud sensual. Las tomas corresponden a
primeros planos, por lo tanto, el énfasis está puesto en la belleza de los
rostros.
Lo anterior tiene como finalidad destacar sus rasgos faciales, por sobre
otro tipo de atributos físicos que ellas podrían tener. Conforman fotografías
sobrias, donde destacan la armonía de los colores de fondo con los de sus
vestimentas.
La delicadeza del tratamiento de los colores, sumado a la sobriedad de
las imágenes, da cuenta del estilo conservador del medio para destacar
sutilmente los atributos físicos de las féminas. Generalmente estas imágenes
son de actrices destacadas por su trayectoria o éxito reciente, como en el caso
de María Elena Swett y Maria Schell.
2.7.2. Feas: cuando El Mercurio realiza representaciones de mujeres que no
cumplen con los estándares de belleza aceptados, tienden a caricaturizar o
ridiculizar a las mujeres como gordas o feas, atributos físicos con los cuales
logran inferiorizarlas. Este tipo de mujeres visten ropa que no resalta sus
figuras. Aparecen sonrientes, con lentes, cabello negro (tomado o corto
suelto).
Esta estereotipación destaca dichas características por sobre los roles
que desempeñan en la sociedad.
Ejemplo del 24/07/05 portada:
Por otro lado, las mujeres también figuran como madres y esposas,
ligadas a la pareja e hijos.
2.7.3. Esposa: acompaña y apoya a su marido. Se presenta alegre, sonriente y
demuestra públicamente admiración y afecto por su pareja. Por lo general,
visten conjuntos formales de dos piezas. Se limitan a acompañar; su rol es de
esposa, por lo tanto, la causa de su visibilidad responde a su vínculo con el
esposo (hombre influyente y poderoso). Aparición donde, además, por medio
de la valoración pública que realiza, otorga valor agregado a la imagen de su
pareja.
2.8. Estereotipo de tema
Como ya se ha expuesto, la estructura temática de las once notas
protagonizadas por mujeres en El Mercurio las sitúa en tópicos recurrentes
como el espectáculo, la familia y la política. Estos temas tienen, en la mayoría
de los casos, los siguientes elementos característicos:
- Son protagonizados por actrices y candidatas presidenciales que hablan
acerca de su trabajo.
- Las referidas son conocedoras de temas vinculados a la relación
matrimonial y la crianza de los hijos.
- Son tratadas como un instrumento que representa, estabilidad, familia,
hijos, etc. En consecuencia, se convierte en un apoyo de confianza para
los varones en la política.
De este modo, los temas dejan ver estereotipos que hemos denominado:
divas, candidata presidencial, celosa y mujer presente.
2.8.1. Divas: trata acerca de actrices exitosas y queridas por el público. Son
caracterizadas por ser autocríticas, opinantes, jóvenes y símbolos de vitalidad
(María Elena Swett, Maria Schell, Grace Kelly, Verónica Saquel). Son
valoradas por su trabajo, alabadas en ese aspecto al punto de ser catalogadas
como divas, celebridades.
2.8.2. Candidata presidencial: aquí las representantes del conglomerado de
gobierno, Soledad Alvear y Michelle Bachelet, son tratadas como objeto de las
noticias, debido al alto apoyo popular que arrojan las encuestas al respecto. Es
por ello que son mujeres que comienzan a tener figuración y presencia en la
política, aunque en el medio se siga representándola como un ámbito propio de
los varones.
Por otra parte, en el marco de los procesos eleccionarios tratados en El
Mercurio, se entregan una serie de atributos y particularidades que
caracterizan a las aludidas en cuanto a su rol público como candidata
presidencial
Asimismo, siempre son asesoradas; catalogadas como buenas
compañeras y alegres. Están rodeadas de varones, quienes la supervisan,
halagan o critican y también hablan por ellas.
Ejemplo:
- “Por cierto que estamos preocupados, no nos gustaría que lo que ha
manifestado Marcelo Trivelli se impusiera en la campaña de Soledad”,
señaló el presidente del PS, senador Ricardo Núñez. (06/05/05 C4)
En cuanto a la vinculación de las mujeres con la familia, es decir, su
matrimonio y/o la educación de los hijos, se desprenden las siguientes
estereotipaciones en el diario:
2.8.3. Celosa: deprimida, afectada por sus celos y los de su pareja. A partir del
matrimonio comenzó a ser limitada en sus actividades. Coqueta con extraños,
es causante de los celos de su esposo.
2.8.4. Madre presente: son expertas en temas de familias. También maneja la
educación de los hijos, sabe de los colegios, la alimentación, los gustos y todo
aquello que pueda contribuir a la educación de ellos.
Ejemplos:
- En el Jardín, Manuel aprende cosas buenas y malas porque aprende
a compartir con los toros niños, Mariela Catalán (28/’04/05 A12)
Mediante las citas de mujeres detectadas en este medio, las
representaciones del discurso femenino también arrojaron características
estereotipables de las vinculadas en las informaciones.
2.8.5. Representación del discurso femenino en El Mercurio
Dentro de las noticias que conformaron el corpus de El Mercurio
detectamos veintiún citas atribuidas a mujeres, donde figuran como madres,
esposas, expertas, profesionales y testimonio. Donde, en orden decreciente,
hablan de otros (hijos y pareja); de la coyuntura noticiosa (clima y economía);
de su trabajo (se minimizan y halagan) y de sus sentimientos (feliz por dejar
atrás la obesidad).
a. Madres/esposas: de las veintiún citas, en ocho ocasiones las aludidas
figuran como conocedoras de temas que dicen relación con los problemas de
celos al interior del matrimonio, la educación de los hijos, etc.
Ejemplo:
- “No somos católicos y obviamente no estamos casados por la Iglesia,
pero no lo dijimos en la entrevista, porque queríamos tener a nuestra
hija en este colegio” (23/03/05 A4)
b. Expertas disminuidas: en cuatro oportunidades ellas aportan datos útiles
para la comunidad, son analíticas y aplican lo que saben. Una llama a la
precaución en cuanto a la exposición a la luz solar, mientras otra hace lo
mismo con respecto a las apuestas por Internet. Conocedoras, actúan como
voz autorizada.
Ejemplo:
- “Encuentro que es súper riesgoso aventurarse con este tipo de
apuestas, debido a la poca claridad de Internet”, señala Lorena
(24/07/05 A23)
Vemos que se tomó a una mujer como experta para profundizar una
información, pero cuando esta termina, la atribución es a “Lorena”, efectuando
un trato cercano, que no se ocurre con los varones. Desde este punto de vista,
podríamos decir que se trasforma en un trato que las disminuye, al manifestar
menos respeto.
c. Profesionales autocríticas: en tres ocasiones algunas mujeres aparecen
criticando sus logros; se compara con hombres de mayor edad para expresar
su inferioridad y la admiración que sienten por ellos. Por otro lado, surge una
voz que destaca sus logros y el ingenio de conseguir buenos resultados, a
pesar de contar con pocos recursos para ello.
Ejemplo:
- Como ella dice, “copiando al autor ruso nació Prat” (03/01/05 C17)
d. Testimonio: en dos citas una mujer se manifiesta contenta por haber
superado la obesidad gracias a su sacrificio y una operación quirúrgica. Se
siente aceptada estéticamente, valora su cambio. Da su testimonio para
ejemplificar situaciones que por medio de su presencia se generalizan a las
demás mujeres, casi como si fuera un problema del grupo.
Ejemplo:
- “Te operan del estómago, no de la cabeza”, dijo Patricia Molina.
(24/07/05)
El discurso femenino se representa como voces autorizadas dentro de
los ámbitos privados y público, pero con mayor vínculo en temas cuyas
implicancias corresponden al espacio familiar.
Desde este punto de vista, esta área aparece como de relevancia
social, ya que trata acerca de la educación y el desarrollo de la familia y los
hijos, aspecto de vital importancia en el discurso periodístico de El Mercurio.
Las citadas mujeres se hicieron visibles en El Mercurio, a través de los
siguientes roles: mamá, educadora, psicóloga, animadora de TV, meteoróloga,
escritora, ex - obesa, economista, Secretaria de Estado de EEUU.
El discurso de todas ellas se caracterizó por las siguientes acciones:
- Opinan y exponen situaciones vividas por otras personas.
- Hablan acerca de acontecimientos sociales.
- Hablan acerca de su vida privada, de sus sentimientos y estados de
ánimo.
2.9. Estereotipo de contenido
Las estereotipaciones detectadas en El Mercurio, en su mayoría
generan un descrédito o desvalorización del proceder de las mujeres. A partir
de esta constante, hemos categorizado los principales estereotipos en:
inexperta, exitosa por accidente, objeto sexual, estéticamente rechazada,
víctima, pertenencia, celosa, inestable emocionalmente, madre:
2.9.1. Inexperta: otro tipo de profesionales -particularmente las protagonistas
de las noticias del corpus- corresponden a aquellas que por primera vez se
enfrentan a su situación laboral. En esta posición, su quehacer es sometido a
críticas, por lo tanto, generan desconfianza.
- Falta de propuestas (28/04/05 C4) [de Michelle Bachelet]
- En su primer viaje a América del Sur... ha hablado muy poco de la
región (28/04/05 A4)) [Condoleezza Rice]
Una variante de dicha estereotipación es:
2.9.2. Exitosa por accidente: son aquellas mujeres jóvenes que aparecen
como inexpertas en el área donde se destacan. Por lo tanto, no cuentan –
según El Mercurio- con los méritos suficientes para conseguir un
reconocimiento en su trabajo, pues llegaron a donde están por causa de
situaciones no buscadas, por suerte o simplemente por su apariencia física.
Carecen de trayectoria que las avale y permita proyectarlas, de ahí que el
trabajo aparezca como juego.
Ejemplo:
- El encierro la hizo escribir y, como dice ella, “copiando” al autor ruso
nació “Prat”. (03/01/05)
2.9.3. Objeto sexual: se refiere a las féminas que teniendo determinada
cantidad de años, en la actualidad representan menos, manteniendo la figura y
belleza de cuando eran menores. Este estereotipo se basa en la
sobrevaloración de la juventud y de la delgadez.
Ejemplo:
- Hace 17 años, naturalmente, Sandra estaba aún mejor. (02/01/05 C17)
A diferencia del tipo de este tipo de estereotipación, surge otro que destaca
la carencia de la belleza:
2.9.4. Estéticamente rechazada: son las que no cumplen con los parámetros
de belleza instalados socialmente, lo que las sitúa en una posición inferior con
respecto a las demás mujeres, hecho que las hace merecedoras de burlas y
desvaloración. Su persona es catalogada desde la estética que proyecta, lo
que trae como resultado exclusión y rechazo.
Ejemplos:
- Esas chicas que siempre esperan y esperan que alguien las saque a
bailar. (28/04/01 portada)
- Sus compañeros de trabajo no pierden oportunidad de decirle fea en
la cara (28/04/05 portada)
2.9.5. Víctima: en orden decreciente, surgen como víctimas de los celos de su
esposo quien la considera una propiedad; de una enfermedad catastrófica,
donde el esposo decide si debe morir o no y, finalmente, como asesinadas.
Sufren y, por este motivo, causan polémicas en torno a su persona.
Ejemplos:
- Grupos conservadores y pro vida se movilizan para impedir la muerte
de Terry Schiavo (23/03/05 A4)
- Su esposo, Michael Schiavo, afirma que ella nunca deseó vivir así
(23/03/05 A4)
- Disparó contra una profesora (23/03/05 A4)
El factor común en estas historias de sufrimiento es la relación de las
afectadas con sus victimarios. Por lo tanto, su calidad aparece determinada por
la acción masculina, que en la mayoría de los casos corresponde a la pareja.
2.9.6. Pertenencia: son propiedad de otros, no tienen independencia en cuanto
figuran como esposas de..., madres de..., hijas de... y hermanas de... La
totalidad de las veces este vínculo de pertenencia las liga con figuras
masculinas.
Ejemplos:
- Hermana del actor Maximilian Schell (28/04/05 C18)
- su compañía no fue suficiente para llenar el vacío que dejó su esposa
(23/03/05 A6)
Cabe destacar que de esta estereotipación se desprende otra,
circunscrita a los roles de esposa y pareja, que se origina por el miedo a perder
el cariño del varón por otra mujer.
2.9.7. Celosa: se aplica a las esposas y parejas. Temen perder la estabilidad
de la relación por causa de otra mujer, por lo tanto, también son temerosas,
inseguras y exageradas.
2.9.8. Inestable emocionalmente: siguiendo la lógica del estereotipo anterior,
la inseguridad, los celos y la baja autoestima las representan como inestables
emocionalmente. Es así como adquieren presencia por sus problemas de
depresión, peso y autoaceptación.
Ejemplo:
- La menor de los Grimaldi, Estefanía terminó su matrimonio con su
guardaespaldas de pésima forma y no ha podido encontrar la
estabilidad emocional. (23/03/05 A6)
2.9.9. Madre: Preocupada de la educación de los hijos, de su desarrollo y,
además, compañera. Es ampliamente conocedora en materias de crianza de
los niños.
2.10. Simetría de imagen
Luego de analizar todas las noticias de El Mercurio, pudimos comprobar
que sólo existe simetría cuando las imágenes aluden a las candidatas Michelle
Bachelet y Soledad Alvear, las cuales son representadas mientras realizan
funciones laborales al igual que los hombres.
2.11. Simetría de tema
Puesto que en El Mercurio no se da simetría de tema. Véase Disimetría
de tema.
2.12. Simetría de contenido
En El Mercurio la simetría, a nivel de contenido, se presenta de manera
excepcional en las denominaciones, pues predomina el empleo de nombres
propios, roles laborales y familiares. De hecho, en las unidades informativas de
carácter trasparente, no existe utilización de diminutivos, sobrenombres e
hipocorísticos.
Es así como en la portada del 24/07/05, se efectúa un tratamiento
equilibrado. La nota habla de hombre y mujeres para conmemorar el pasado de
su comunidad. Este tratamiento discursivo -en particular- realiza una valoración
textual y visual de la contribución y presencia, tanto femenina como masculina,
en la historia de un pueblo.
Sin embargo, en las noticias opacas, dicho equilibro desaparece tras el
uso -exclusivo para mujeres- de calificativos estéticos, conformándose como
una acción eminentemente disimétrica.
2.13. Disimetría de imagen
Todas las fotografías restantes marcan disimetría. De esta forma, la
mayoría de las mujeres son presentadas con actitudes sensuales, situación
que no ocurre con los varones. En este sentido, ellas aparecen posando,
sonrientes y en fondos vacíos.
Creemos que al representarlas de esta forma se descontextualiza a las
mujeres, y se muestra que sus actividades profesionales son de segunda
categoría. Por el contrario, los varones en todas las imágenes fueron
representados realizando su actividad laboral.
Un claro ejemplo de lo anterior se grafica con un grupo de
parlamentarios. Ellos son fotografiados dando una conferencia de prensa en el
marco del apoyo unánime que la Comisión Política de RN le brinda a Sebastián
Piñera. Como fondo, tienen las iniciales de su partido, lo que los sitúa en un
ámbito laboral. Desde esta perspectiva, se puede decir que a los hombres al
ser representados en su trabajo, se les atribuyen mayor valor por lo que hacen,
(23/03/C3).
En este sentido, vemos una construcción de imagen de orden sexista,
pues fuera del espectáculo y de la política (Alvear y Bachelet), las mujeres son
excluidas, restringiendo esos espacios a lo masculino.
Por otra parte, un hecho que nos llamó profundamente la atención fue lo
sucedido el 23/03/05. Esta imagen grafica el desequilibrio que desplaza la
imagen femenina a un segundo plano. La noticia hace referencia al modo en
que se elegirá a la próxima candidata a la presidencia de la Concertación, por
lo tanto, el objeto de la noticia era Soledad Alvear y Michelle Bachelet. No
obstante, en la imagen que acompaña al texto, fueron representados
parlamentarios de sus respectivos comandos.
En este sentido, dos mujeres que representan poder y que están
inmersas en el mundo de la política, no aparecen en la fotografía. Esto se
contrapone a la visibilización de otras mujeres (actrices, por ejemplo).
2.14. Disimetría de Tema
La presencia de las mujeres en El Mercurio sigue siendo escasa como
protagonista de la información. Esto ocurre no sólo con las mujeres, sino con
todos aquellos que no son parte del discurso hegemónico. De hecho, la
homosexualidad para El Mercurio no existe. Por lo tanto, la temática
manifiesta claramente la hegemonía del género masculino en el discurso.
El tratamiento que configura El Mercurio acerca de lo femenino no
refleja el empoderamiento por el que ellas transitan. Esto, porque son
invisibilizadas, frivolizadas y desacreditadas, como hemos visto en los ítemes
anteriores; hay ausencia de reconocimiento hacia su desempeño laboral.
De lo anterior se desprende que para este medio, las mujeres no son
consideradas voces autorizadas en las temáticas más relevantes. En
consecuencia, el discurso periodístico de prestigio de El Mercurio forman parte
de una estructura de raíz patriarcal que fomenta el mantenimiento del status
quo. Y en esta tarea, el protagonista de la información sigue siendo el hombre,
ya que tiene asignado el rol de lo público, como actor dentro de los procesos
sociales. Mientras que las féminas -a pesar de estar representadas como otro
grupo social- limitan su participación a los temas ligados al hogar y a familia; se
las restringe al espacio privado, a sus roles de esposa y madre.
En cambio, los varones en ningún caso son referidos como hijos de,
padres de. En El Mercurio ellos son dirigentes, políticos, economistas,
expertos, escritores y deportistas, todos exitosos y generalmente valorados por
su desempeño en público.
En este sentido, mientras lo femenino responde a un imaginario
maternal restringido al hogar, lo masculino bien podría adoptar un rol paternal,
pero frente a la conducción de la sociedad. Por ende, dominante y protector
como jefe de familia.
Entonces, se explica la tendencia a buscarlos como actores y fuentes de
noticias. De esta manera, cuando se quiere obtener una opinión confiable se
sigue llamando al político, al empresario, al senador, etc.
En relación con lo anterior, queremos destacar que, en la mayoría de las
veces que se tomó como fuentes a mujeres profesionales, sus experiencias y
consejos apuntaron hacia temas relacionados con la familia, con la crianza de
los niños y la preocupación por la apariencia física.
2.15. Disimetría Contenido
A pesar de que la existencia de lo femenino prima a través del rol
laboral, que les permite ser vinculadas con las noticias o protagonistas de ellas,
no hay una relación equilibrada entre las cantidades de esta presencia.
Además, tampoco existe en cuanto a las formas de emerger en los discursos.
Aunque la denominación en sí no contenga una carga despectiva, la
frecuente ubicación de las mujeres a la derecha de sus colegas las hace figurar
RELACIONES DISIMÉTRICAS
Mujeres Hombres
Profesionales menos importantes Profesionales de mayor jerarquía
Opina / Acata Toma decisiones
Inexpertas Expertos, experimentados
Son cuestionadas Cuestionan
Reduccionismo etáreo ____________________
Pertenencia: pareja de, madre de ____________________
esposa de, hija de, hermana de
Víctimas Víctima de
Sufriente, causante de polémicas en atentados y asesinatos políticos.
torno a su persona.
Desvaloradas ____________________
Inestables emocionalmente ____________________
Infantilizadas ____________________
Frivolizadas estéticamente ____________________
Discriminadas y ridiculizadas ____________________
estéticamente
Adulada como celebridad Adulado intelectualmente
Musa (actrices) (escritores)
como acompañantes, dejándolas en un segundo plano.
Con los varones no se da la descripción estética, que para las féminas
es una constante. Con ellos, no se reseña la edad, ni tampoco la apariencia
física, en cuanto a hermosura o juventud. Por lo tanto, en la forma de
posicionarlas en los discursos también hay disimetría.
Mientras en El Mercurio los hombres deciden, ordenan, ejecutan y
protagonizan situaciones relevantes para la sociedad, sus pares son
cuestionadas, desvaloradas, infantilizadas, frivolizadas y victimizadas.
Sistemáticamente socavadas por medio de diversas y disimuladas estrategias
discursivas de orden sexista. Al comparar las maniobras gramaticales
frecuentemente empleadas también es posible develar la disimetría en el
tratamiento de los sexos, tal como se resume en la siguiente figura:
. Figura n°3 Relaciones disimétricas
V. CONCLUSIONES Y PROYECCIONES
1. Conclusiones acerca de La Cuarta
De acuerdo con los análisis, las interpretaciones y los ejemplos citados
en las unidades anteriores, el discurso periodístico de La Cuarta se caracteriza
como uno de tipo ultra sexista y discriminador. Por lo tanto, no sólo refuerza la
dominación masculina sino que la sustenta, avala y difunde, tal como se
desprende de la siguiente categorización:
a. Patrones de tratamiento discursivo implementado por La Cuarta:
- desprestigio
- infantilización
- animalización
b. Patrones de identificación femenina dictado por La Cuarta:
- pertenencia
- víctima
- extranjera
- objeto sexual
- exitosa accidentalmente
c. Patrones de conducta femenina dictado por La Cuarta:
- conflictiva
- violenta
- inestables emocionalmente
- seudo prostituta (o guerreras)
- degenerada
- excitadora sexual
- falsa
- infiel
En La Cuarta, las féminas concentraron un 63% de las fotografías
publicadas. Sin embargo, esta presencia cumple una función meramente
erotizadora, a diferencia de la de los varones que es de tipo ilustrativa.
Desde esa perspectiva, consideramos que la construcción de identidad
de sexo presentada en La Cuarta implica una visión cosificadora, porque
centrada en el determinismo genético y la estética, entiende a las mujeres
como cuerpos, por tanto, las deshumaniza.
En estas imágenes, ellas aparecen descontextualizadas, posando con
actitudes que no son coherentes con las noticias que las exponen. Mientras
que los varones aparecen en directa relación con el tópico que los refiere. De
este modo, su representación sirve como complemento de la información, a
diferencia de las mujeres que lo hacen como el atractivo comercial del diario
Los temas donde las mujeres adquieren presencia coinciden en poseer
un tratamiento opaco donde se expresan sus actitudes, acciones y reacciones
personales. Es así como adquirieron visibilidad gracias al estallido de conflictos
y/o polémicas de distinta índole donde ellas son protagonistas o vinculadas
como víctimas. Formulan acusaciones contra terceros, exponen su vida privada
y son objeto de opiniones de diversas fuentes; tienen una casi nula figuración
en el espacio público desempeñándose laboralmente.
Lo anterior, atenta contra la construcción de lo femenino, socavando e
invisibilizando las manifestaciones de género a través del reduccionismo
sexual. Mientras visibiliza lo que para el medio significa ser mujer, entendiendo
género como sinónimo de sexo. Por lo tanto, la razón por la cual ellas existen
en su discurso está dada por el sentido que le dan los hombres, puesto que no
tienen presencia por sí mismas; carecerían de méritos según este tipo de
discurso.
En ese sentido, no hay construcción de lo femenino, sólo se habla de
qué significa ser mujer para ese medio y esa es, entonces, la construcción
discursiva analizada, es decir, el discurso que despliega La Cuarta para
referirse a las mujeres.
Las formas en que se genera la ausencia y la despreciada presencia de
lo femenino se levanta sobre bases androcéntricas dotadas una ideología
misógina, que no sólo desplaza a las mujeres sino que además socava, lo que
claramente se refleja en el empleo de los nombres con los que fueron tratadas.
Las denominaciones atribuidas a mujeres mayoritariamente responden a
la utilización de un sistemático reduccionismo de orden estético, genital y
erótico, que establece relaciones desequilibradas entre las personas. Los
calificativos que excepcionalmente no las menoscaban son aquellos
predeterminados, como los nombres propios, los cargos laborales y los roles
familiares, ejemplos:
- La buenamoza (06/05/05 Pág. 15)
- La joven (03/01/05 Pág. 7)
- La rubia (15/02/05 Pág.19)
- Modeloca (24/07/05 Pág. 17)
- La chiquilla (15/02/05 Pág.19)
- La Michelle (23/03/05 Pág. 7)
- Chicas superpoderosas (23/03/05 Pág. 7)
- La Chicoca (23/03/05 Pág. 14)
- Chicuela (26/04/05 Pág. 17)
- La Cabra (23/03/05 Pág. 14)
- La Profe abeja reina (24 /07/05 portada)
- La polola de... (06/05/05 Pág. 14)
De ahí que, la ideología sexista de La Cuarta habla de cómo se
construye identidad de género masculino en este medio, porque es esta
hegemonía la que representa estas imágenes de lo que significaría ser mujer,
anulando otro tipo de miradas y relaciones acerca de lo femenino.
No integra a las mujeres como ser social, con relaciones sociales que
también son parte del entorno, en cuanto sociedad. Excluidas del mundo
masculino ubicadas en un sitial inferior. Denigrada y diferenciada para ser
menoscabada en dicha diferencia desde su ideología sexista.
En definitiva, lo femenino adquiere sentido sólo en relación con el
hombre viril, porque existe por él y para él. Su visibilidad es el sustento
identitario que se traduce en un sistemático culto al falo del varón heterosexual,
cuya potencia sexual bestializada se alimenta de las hembras animalizadas y
cosificadas eróticamente.
2. Conclusiones acerca de El Mercurio
Las unidades informativas analizadas develaron estructuras ideológicas
de orden androcéntrico cuya articulación se basa en el ocultamiento de las
mujeres y lo femenino, lo que nos lleva a postular que su construcción
discursiva refuerza y protege la hegemonía simbólica de lo masculino.
En efecto, el tratamiento discursivo de El Mercurio entrega distintas
valoraciones acerca de nuestro objeto de estudio, como se observa a
continuación:
a. Patrones de tratamiento discursivo implementado por El Mercurio:
- desvalorización
- discriminación estética
- infantilización
- adulación
b. Patrones de identificación femenina dictado por El Mercurio:
- pertenencia
- funcionaria
- profesional menos importante
- novata
- joven
- víctima
- exitosa accidentalmente
c. Patrones de conducta femenina dictado por El Mercurio:
- inestable emocionalmente
- conflictiva
Tanto en imagen, como en temas y contenido, se evidencian los modos
sexistas del tratamiento informativo que establece disimetrías en la
construcción de identidad y roles de género.
Por medio de un estilo primordialmente transparente, ligado a
acontecimientos provenientes de la gestión gubernamental y privada, El
Mercurio se conforma como un medio de prestigio, siendo ésta una
característica que se traduce en el mantenimiento del status quo o dominación
masculina.
De ahí que el androcentrismo imperante en nuestra cultura se produce y
reproduce sutilmente a través de las páginas de este medio, pues como
producto cultural, se vale de un uso sexista del lenguaje que sobre explota el
masculino genérico y la falsa generalización, entendiendo lo masculino como
medida de referencia.
Es así como, su prestigio se nutre de la predominante figuración
masculina, como objeto agente opinante, conformando los círculos de poder
distinguidos en este medio.
El Mercurio manifiesta una tendencia hacia el ocultamiento del
quehacer femenino en cuanto a su actuar en el ámbito público. Si bien las
menciona y hace partícipes en algunas notas, estas presencias resultan
perjudiciales para la construcción del empoderamiento femenino.
De acuerdo con lo anterior, podemos observar un claro desequilibrio en
la cantidad de las representaciones iconográficas y también en las formas de
emerger en los discursos atribuidos o referidos a mujeres y hombres.
Cuando ellas fueron protagonistas de las notas (once de noventa y tres),
el tratamiento informativo en la mayoría de los casos (seis de once) fue opaco,
por lo tanto, más de la mitad de las noticias incluyeron explícitamente
apreciaciones y valores personales del redactor(a) de la nota. En dichos
casos, los tópicos recurrentes fueron el espectáculo (cine y TV), la familia y la
política
Del total de fotografías publicadas en El Mercurio, un 11% pertenecen a
mujeres y sólo en una oportunidad obtuvieron la fotografía principal de portada.
Las escasas fotografías son a color y destacan expresiones sensuales de
mujeres jóvenes, representando una estética común: tez blanca, rubias,
delgadas, sonrientes, posando y con vestimenta sobria.
Es así como se entiende que ausencia de imágenes de las candidatas
presidenciales de La Concertación no hayan sido publicadas, se decidió
realizar primarias para elegir a la única representante de la coalición de
gobierno.
La ausencia se constituye soterradamente, dando paso a la práctica de
estrategias discursivas sexistas que permean las formas en que lo femenino
logra emerger. Lo frivoliza y, con ello, reduce la visibilidad desde el mismo
discurso que se la otorgó.
El lenguaje implementado remite a una visión masculina de lo femenino,
debido al androcentrismo que oculta su empoderamiento, otorgándole
pequeños espacios en áreas masculinizadas. La sexocialización, que traslada
a las mujeres al segundo sexo es una construcción social. Permite que las
mujeres se reconozcan en esquemas de dominio que las mantienen cautivas
en un sistema hegemónico de género.
En consecuencia, al tiempo en que ellas logran una escasa y disminuida
presencia y, además, son excluidas de la mayoría de los temas tratados, los
varones se erigen como los conductores del país, quienes toman las grandes
decisiones y dominan el espacio público, situación que este medio refuerza y
reproduce simbólicamente.
CONCLUSIONES GENERALES
La prensa escrita, como expresión del lenguaje y de los modos de
significar en un determinado contexto sociocultural, se constituye como una
fuente de acceso privilegiada a las representaciones sociales en general y al
proceso de constitución del género en particular.
De a cuerdo con la tipología propuesta por Fernández y las estructuras
gramaticales detectadas en esta investigación, confirmamos las características
que hacen de La Cuarta un medio de tipo popular, es decir, conformado
mayoritariamente por una estructura informativa opaca que da cabida a las
apreciaciones, sentimientos y enjuiciamientos personales y editoriales.
A su vez, a El Mercurio se aplica la denominación prensa de prestigio,
señalada por el autor, estilo donde prima la transparencia de los contenidos
noticiosos. Sin embargo, las escasas ocasiones en que la opacidad tiene
cabida, es usada en temas que hablan de mujeres o de temas que las vinculan.
Las informaciones estructuradas como noticias tienen sentido cuando
son capaces de compartir parámetros contextuales que le den inteligibilidad.
Por lo tanto, en la medida cuando son comprendidas y contextualizadas, dichos
medios de comunicación hablan acerca de cómo nuestra sociedad está
marcada por parámetros organizados desde una lógica sexista.
Es así como estos representantes del duopolio periodístico de mayor
poder difusor en Chile, se mueven dentro de la manipulación de
metaimaginarios. Esto significa que toman elementos identificadores y potentes
simbólicamente, que pertenezcan al acervo cultural, de manera de representar
aquello que evocará sentidos en común, que podrá ser publicado.
Hemos comprobado que por medio de la forma en que articulan
discursivamente su interpretación de las realidades, los medios de
comunicación como herramienta de sexocialización -a través de la
representación y divulgación de imaginarios sociales- son agentes vinculadores
y evocadores de sentidos. Por lo tanto, de identidades, roles y estereotipos.
Estos diarios de distribución nacional transmiten valores colectivos y
compartidos. A su vez, constituyen imágenes, nociones y mentalidades
respecto a los géneros que hablan de un androcentrismo arraigado en la
sociedad y también en sus representaciones simbólicas.
A la luz de los resultados, lo anterior se puede ejemplificar por medio de
las denominaciones que se dan en algunos ámbitos como en el deporte. Aquí
los medios utilizan únicamente el apellido de los deportistas (todos varones)
para señalarlos, apelando al acervo cultural de los lectores/escritores.
Asimismo ocurre con la frase “La Roja de todos”, para nombrar la selección
nacional de fútbol.
Esto viene a comprobar que los discursos periodísticos contribuyen al
mantenimiento de un control y orden social. Esto porque en La Cuarta y El
Mercurio se ejerce una manipulación de los contextos o movimientos
alternativos, que pueden generar cambios sociales o, simplemente, poner en
entredicho la supuesta estabilidad representada mediáticamente por el orden
androcéntrico.
Estimamos que lo peligroso de esta protección del orden patriarcal,
representado arbitrariamente, es su estructuración como “realidad social”. Por
ello, la legitimación de la representación mediática, como reflejo de dicha
“realidad”, impone estrategias discursivas de motivación ideológica, que logran
situarla como una de tipo hegemónico. Por lo tanto, se requiere de
competencia lingüística y discursiva para desarrollar su aparente función social
de representación del contexto, por medio de los roles y reglas del discurso que
son socialmente compartidas.
No obstante, dichas formas de interpretar la cotidianidad, y las formas de
conocimiento social, ubican a los lectores/escritores en un contexto, en este
caso, de dominación simbólica masculina. Entonces, la hegemonía de género
masculino que subyace en las estructuras simbólicas analizadas se expresa,
desarrolla e identifica. Por ello, se habla de cierta construcción del imaginario
femenino para sustentar la identidad del varón, es decir, del referente.
De este modo, en ambos medios el sentido de la mirada sartreana se
niega, puesto que la experiencia por la que se hacen presentes los varones se
conforma en que son un ser “para sí” y además un ser “para otro”, mientras que
las mujeres construyen su identidad sólo “para otros”, por lo tanto, no se
construyen como un “ser en sí”. En consecuencia, las mujeres no presentan
condición de sujetos.
“Ahora bien, lo que define de forma singular la situación de la
mujer es que, siendo como todo ser humano una libertad
autónoma, se descubre y se elige en un mundo en el que los
hombres le imponen que se asuma como Alteridad; se pretende
petrificarla como objeto, condenarla a la inmanencia, ya que su
trascendencia será permanentemente trascendida por otra
conciencia esencial y soberana”, Simone de Beauvoir (tomado de
Gargallo).
Lo masculino se conforma como la mirada única en un mundo de
perspectivas infinitas, puesto que media como la ventana por la cual se mira al
exterior. Entonces, identidades, relatos y experiencias se orientan desde un
mismo prisma.
Las representaciones de género–sexo, construidas discursivamente por
La Cuarta y El Mercurio, no interactúan en asimilación diferenciación, por
tanto, no identifica caras de la propia/otra presencia identitaria. De hecho,
vemos que se encargan de reproducir esquemas de sexocialización que
terminan por construir en exclusión lo no masculino, dejándolo fuera de la
historia, sin crédito ni reconocimiento.
Al respecto Nash (1989:Internet) ha señalado lo siguiente: “la búsqueda
de una historia de las mujeres ha establecido la reflexión sobre lo que podría
significar dicha historia, sobre las implicaciones que tiene para el resto de la
historiografía y sobre la relación que debería tener con una verdadera historia
general, con una historia en la que las mujeres, del mismo modo que los
hombres, tengan un lugar”.
Los tratamientos informativos del corpus asumen un rol comunicacional
de organización social de los sexos, delimitando modos femeninos y
masculinos que aparecen esencializados como: mujer objeto para ser
percibido y varón como generador de sentido de la alteridad.
De acuerdo con lo anterior, logramos identificar ciertos modelos de
felicidad e infelicidad de las mujeres por la prensa. Entre los patrones de
felicidad femenina, dictados por el sistema de género encontramos satisfacer al
hombre para ser valorada, amada (La Cuarta), casarse, (El Mercurio), ser
madre (El Mercurio) y ser protegida, cuidada, rescatada y asesorada (La
Cuarta).
Por otro lado, hallamos patrones de infelicidad femenina, dictados por el
sistema de género: ser fea, gorda (El Mercurio), separada (El Mercurio), vieja
(El Mercurio) y ser Ignorada por los varones (La Cuarta).
Tal como se aprecia en el apartado anterior, lo femenino se construye en
directa relación con otro(s), confirma que es un ser para otro. Esto ha sido
cuestionado, ya que es un modo de reducir al género femenino.
Entonces, los drásticos cambios en la posición de las féminas en los
espacios públicos y privados que apuntan hacia una conciencia de igualdad de
derechos y oportunidades, entre todos los miembros de la sociedad, son
pasados por alto o, peor aún, desprestigiados por ambos medios de
comunicación.
La coherencia entre discurso e ideología que ambos medios despliegan,
es fundamental para apreciar el profundo androcentrismo latente en cada nota
informativa, que establece relaciones de poder, los que se hallan arraigadas
como si fueran naturales o reflejo del momento social. Por ende, impide una
visión abierta de las construcciones sociales para separarlas del determinismo
biológico.
Las imágenes de mujeres en La Cuarta y El Mercurio poseen un
carácter retórico en la medida en que representan rasgos, posturas y gestos de
una mujer idealizada –joven, bella, delgada-, la mujer del “deber ser” que se
representa. En La Cuarta, estas mujeres idealizadas cumplen una función de
objeto sexual para servir como el principal atractivo de portada, apelando a
lectores varones. Mientras que en El Mercurio esto no ocurre, pues dichas
mujeres sólo aparecen en pequeños espacios, por lo tanto, no corresponden al
recurso más llamativo del medio, pero sí coincide en explotar la eroticidad de
dichas imágenes.
La visibilidad es eminentemente desequilibrada y peyorativa. Ambos
medios generan discursos que forman parte de una estructura patriarcal que
privilegia el acceso de los hombres en detrimento de las mujeres. Ellas son
citadas, rara vez, como expertas o como fuentes. Al mismo tiempo en que son
reducidas a objeto sexual, víctima, madre, pareja, profesionales menos
importantes, feas, gordas, etc.
Las mujeres son sistemáticamente excluidas de la mayoría de las áreas
temáticas de la estructura informativa, pues estas aparecen restringidas a
varones, como ocurre con ámbitos como: deporte, religión, gobierno y
economía.
Excepcionalmente cuando las féminas logran figurar en uno de esos
espacios masculinizados, son sometidas a desvalorización, ironía,
cuestionamientos, es decir, se destaca lo negativo del proceder femenino
El ocultamiento y la abierta exclusión de las mujeres de los temas
contingentes opera como una barrera que impide el empoderamiento femenino,
pues no da cabida para sus logros, perspectivas y proyectos en lo público, que
se generan en espacios que no les son reconocidos.
Otras formas de excluirlas del discurso periodístico son el salto
semántico y la referencia androcéntrica, estrategias claramente ideológicas que
tienen una fuerte presencia en los diarios analizados.
El primer modo de exclusión mencionado es definido por García
Meseguer como el uso genérico del masculino para referirse a un conjunto de
hombres y mujeres que deriva en la exclusión posterior de estas últimas, como
en el siguiente ejemplo:
- Cuándo será el día en que los amantes del fútbol chileno vean un
partido (...) echadito pá atrás y con una chela en la mano
despreocupado del resultado (La Cuarta 18/06/05 Pág. 2).
- Detrás de cada candidato hay equipos de profesionales de las
comunicaciones de quienes depende hasta el color de las corbatas y el
último gesto. [Momento en que los candidatos eran 2 mujeres y un
hombre] (El Mercurio 06/05/05 B7)
A su vez, la referencia androcéntrica ocurre cuando los discursos se
estructuran a partir del uso del masculino marcado para generalizar acciones o
atribuciones a colectivos mixtos, creando una falsa universalidad. La exclusión
aquí se puede graficar cuando la notas aluden a grupos de personas como:
deportistas chilenos, hinchas chilenos, expertos, trabajadores y pagadores,
circunscribiendo sus ámbitos de acción sólo a los varones.
A diferencia de los demás mecanismos discursivos de invisibilidad, éstos
articulan exclusión. Entonces, al extender su carga ideológica de modo
subterráneo, se constituye como un eficiente mecanismo sexista, cuya
implicancia reside en su proceder como reforzador y propagador de dicha
discriminación. Por ello, creemos que este recurso de ocultación sexista es
particularmente peligroso, debido a que por su sutileza podría pasar inadvertido
y, de ese modo, enraizarse con fuerza en el imaginario social.
La construcción de estereotipos es otra forma de enunciar la visión
sexista de los medios, puesto que a través de ella se homogenizan las
particularidades personales o grupales. De este modo, el empleo de
estereotipos denota una visión de las realidades como una lucha entre polos
opuestos, donde los atributos que se adjudican a los otros (a aquellos que no
son varones) son notoriamente peyorativos y de desprestigio. Se observa,
entonces, un androcentrismo sutil en El Mercurio y descarado en La Cuarta,
articulado sobre la base de sutilezas que actúan como trabas para el
posicionamiento simétrico.
NOTAS
1. Parte de este artículo corresponde al trabajo final del Seminario de Título dictado por
el académico Claudio Calderón Alviña en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso,
Chile, en diciembre de 2005 y se inscribe en el proyecto de investigación “Construcción
discursiva de lo femenino en la prensa escrita Chilena: los casos del El Mercurio y La
Cuarta”, realizado por Stefanie Niklander y Natalia Orellana.
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