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  • 1. GUÍA DE AUTOESTIMA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO FEDERACIÓN MUJERES PROGRESISTAS MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS SOCIALES Por Solidaridad O TROS FINES DE INTERÉS SOCIAL
  • 2. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS La autoría de esta Guía pertenece a la Federación de Mujeres Progresistas Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de las autoras de esta Guía, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimien- to, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos. 2 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 3. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS ÍNDICE PARTE I PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y AUTOESTIMA ..................... 5 AUTOESTIMA: ¿QUÉ ES? ¿PARA QUÉ SIRVE?......................................... 5 PERSONAS CON Y SIN AUTOESTIMA ........................................................ 8 VIOLENCIA DE GÉNERO: ¿QUÉ ES? .......................................................... 9 RELACIÓN DE LA AUTOESTIMA Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO .............. 11 PARTE II ROLES TRADICIONALES Y RELACIONES .................................. 13 LAS ATRIBUCIONES DE GÉNERO .............................................................. 13 RELACIÓN DE PAREJA SEGÚN LAS ATRIBUCIONES DE GÉNERO........ 15 ATRAER RELACIONES SANAS .................................................................... 18 RELACIÓN DE LA AUTOESTIMA CON LA PROBLEMÁTICA Y VIOLENCIA EN LAS RELACIONES .............................................................. 20 – con la pareja .................................................................................... 20 – con la familia de él .......................................................................... 27 – con tu propia familia ........................................................................ 29 – con los demás ................................................................................. 29 PARTE III POR LA AUTOESTIMA A LA EVITACIÓN DE LA VIOLENCIA ...... 31 CONOCIMIENTO Y ACEPTACIÓN DE UNA MISMA .................................... 31 INDEFENSIÓN Y VICTIMISMO ..................................................................... 33 DESTERRAR LA CRITICA PATOLOGICA QUE NOS LLEVA A SER VICTIMAS DE LOS DEMÁS .......................................................................... 34 QUE EL MIEDO NO TE PARALICE ............................................................... 35 ¿QUÉ CULPA TENGO YO? ........................................................................... 37 PARTE IV CAMBIOS EN TI Y EN LOS DEMÁS .............................................. 39 CÓMO LOGRAR CAMBIOS. PLANIFICACIÓN ............................................ 39 CÓMO MEJORAR LA AUTOESTIMA ............................................................ 39 QUÉ TIPO DE CONDUCTA ELEGIR ............................................................. 42 CÓMO SER MÁS ASERTIVA ......................................................................... 46 PARTE V LA AUTONOMÍA COMO CAMINO HACIA LA LIBERTAD .............. 49 BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................... 56 ......................................................................................................... 56 PÁGINAS WEB DE MUJER Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 3
  • 4. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS 4 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 5. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PARTE I PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y AUTOESTIMA La presente Guía de Autoestima contra la de Violencia de Género, quiere poner de manifiesto la importancia que tiene la Autoestima para que una mujer sea “dueña” de sí misma y no tolere que ninguna persona la maltrate o ejerza violencia física o psíquica contra ella, ya sea en sus relacio- nes de pareja, familiares, amistosas, etc. No es una Guía sobre Violencia de Género, sino una herramienta para que las mujeres no se culpabilicen por las situaciones de violencia a las que les someten sus cónyu- ges o parejas, y a la vez quiere aportar pistas para que las mujeres aprendan a quererse, a valorarse, a tratarse bien a ellas mismas, que siempre se han puesto en último lugar, por tradición y estereotipos de una sociedad patriarcal. Es, en definitiva, un instrumento para que las mujeres descubran que ellas tienen poder, un poder interior que puede ayudarles a cambiar, aunque sea un poco, las cosas que las hacen sufrir y que siempre han aguantado para cum- plir con su rol, para no ser rechazadas, para ganarse el afec- to de los demás, o para que no las llamen egoístas. Sólo pensando que “una” también es importante, y que merece lo mejor que pueda darle la vida, estaremos en con- diciones de tener una Autoestima sana y una Autonomía, que nos haga libres de las ataduras y convencionalismos que nos colocan en el lugar de sufrir humillaciones, malos tratos, violencia física y psíquica. AUTOESTIMA: ¿QUÉ ES? ¿PARA QUÉ SIRVE? La Autoestima es el “juicio“ que uno hace de sí mismo/ a, más o menos favorable o desfavorable. Es esencial para la supervivencia psicológica, de tal forma que sin una buena dosis de autoestima fácilmente podemos ser, no sólo, mani- pulados/as por los demás sino que también podemos ser ob- jeto de cualquier tipo de violencia ( física, psíquica y sexual). El juzgarse y rechazarse produce un gran dolor. De este modo y, para no sufrir, solemos evitar todo lo que agrava el rechazo o mal concepto que tenemos de nosotras mismas, Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 5
  • 6. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS levantando barreras defensivas, mecanismos de defensa que, en la mayoría de las ocasiones, se convierten en “enfermeda- des”, sentimientos de culpa, complejos de inferioridad, inse- guridades, comportamientos rígidos, etc. que nos conducen a crear apegos a personas que en muchas ocasiones no sólo no nos ayudan a crecer interiormente sino que, muy al contra- rio, nos están llevando a la anulación como personas, y a sentir, en la mayoría de las ocasiones, que no podemos salir de esa situación. El objetivo principal de esta guía es enseñar a poner fin a estos juicios tan negativos y perniciosos que hacemos de nosotras mismas. Curar antiguas heridas que son el origen de que nos rechacemos. Cambiar la forma de cómo nos percibi- mos para conocernos realmente y conseguir nuestra libertad, uno de los más grandes derechos de todo ser humano: ser tú misma sin juicios de valor que te aplasten. No nos conocemos a nosotras mismas, porque no nos hemos hecho tal y como somos. No somos nuestras propias dueñas y maestras en nuestro punto de vista, mentalidad y principios. En gran parte somos el resultado de las conviccio- nes, prácticas e influencias de quienes estuvieron a nuestro alrededor desde que nacimos (familia, colegio, sociedad...). Nuestro taller mental ha sido estructurado por otras manos, manos cariñosas y competentes, sin duda, pero manos extra- ñas al fin y al cabo, aunque sean las manos de nuestros padres, profesores y amigos, que han moldeado nuestra men- te sin que nosotras fuéramos conscientes de ello. Por ello cuando comenzamos a caminar por nuestra cuenta, nuestras rutas mentales ya se encuentran trazadas por otras personas y nos encontramos aceptando y rechazan- do lo que nos habían enseñado a rechazar y aceptar, lo cual nos causa, en la mayoría de las veces, un sentimiento de inconformidad con nuestro comportamiento. Tenemos que aprender a ser nosotras mismas las directoras de nuestra propia vida. No estamos aquí para cumplir las expectativas de na- die, ni nadie está aquí para cumplir nuestras expectativas. Si nos sentimos capaces de cambiar situaciones que nos hacen daño, en lugar de aguantarlas, daremos una nueva dirección a nuestra vida. Por el contrario, el hecho de sentir- nos “poca cosa” incita claramente a según qué personas a “tomarnos el pelo” y a tratarnos con el mismo menosprecio que nosotras lo hacemos. 6 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 7. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Podemos sostener relaciones “adictivas”, en las que fal- tan completamente la consideración y el respeto, en lugar de gratificantes relaciones de cooperación entre dos personas conscientes de su valor, de lo que pueden dar y recibir. Se establecen entonces relaciones de poder, de sometimiento, de sufrimiento entre “víctima” y “verdugo”. Es importante saber que estas situaciones dolorosas que nos rebajan tienen parte de su origen en un problema que tenemos nosotras mismas. Tomar consciencia de la realidad es un paso importante, tal vez el que más, para cambiar situaciones degradantes. Es necesario, a continuación, enfrentarse con esta reali- dad dolorosa y atemorizante, en vez de huir y perpetuar la situación. También hay que decir que no siempre podemos conseguirlo solas: si la autoestima está muy dañada y la con- fianza en nuestra persona es inexistente hará falta buscar la ayuda de profesionales para poder vivir más tranquila y feliz- mente nuestra vida. A continuación vamos a señalar algunas de las diferen- cias de una persona con autoestima de una que no la tiene, para que podamos comparar qué persona puede ser más feliz y estar más preparada para luchar por su éxito en la vida, independientemente de lo que la sociedad considera éxito, y que la mayoría de las veces no refleja nada más que aspectos materiales. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 7
  • 8. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PERSONAS CON Y SIN AUTOESTIMA Las mujeres tienen dificultades específicas en nuestra socie- dad. Estas dificultades, relacionadas con la confianza en sí mismas, están determinadas principalmente por dos factores: 1) La posición subordinada de la mujer en la sociedad. 2) Las actitudes y creencias populares que existen acerca de las mujeres. Persona CON autoestima Persona SIN autoestima Tiene una valoración realista de Infra o sobrevalora el afecto de sus relaciones con los demás. los demás hacia ella. Se acepta y valora a sí misma Deja de aceptarse y valorarse aún en situaciones difíciles y es- cuando se encuentra ante un tresantes. fracaso de sus aspiraciones. Afronta nuevos retos aunque no Evita las situaciones que le pro- esté segura. Corre riesgos. In- vocan ansiedad o inseguridad. tenta superar el miedo. No se plantea superar el miedo. Actúa con independencia. Toma Necesita continuamente que le iniciativas. señalen qué hacer y cómo com- portarse. Asume responsabilidades. Se Es incapaz de aceptar respon- enfrenta a los problemas. sabilidades. Los problemas le su- ponen barreras infranqueables. Muestra sus sentimientos y Le importa no ser correspondi- emociones con plena libertad. da y por eso inhibe las expre- siones de sus sentimientos. Aprende de sus fracasos, acep- Se hunde y se deprime cuando tando sus frustraciones. fracasa o tiene una frustración. Necesita gustarse a sí misma Su eje central y prioritario es antes que a los demás. la aprobación ajena. Es creativa. Prefiere la rutina y reprimir la creatividad. Sabe comunicarse y le satisfa- Malinterpreta la comunicación. cen el trabajo y las relaciones Le resulta difícil y hasta dolo- sociales. roso relacionarse en general. 8 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 9. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS VIOLENCIA DE GÉNERO: ¿QUÉ ES? La Violencia contra las Mujeres es definida de muy dis- tintas maneras según el énfasis o la importancia que quiera dársele. Las definiciones no son “inocentes” y persiguen un determinado fin, ya sea minimizar o resaltar el hecho, unirlo al mundo de lo privado, relegarlo a “cosas de mujeres”, etc. Así, la denominación de Malos Tratos (en general) no hace sólo referencia directa a los resultados y a la importan- cia de la violencia física, psíquica o sexual que se ejerce contra las mujeres. Sino que, por ejemplo, un maltrato pue- de ser que no te atiendan en una ventanilla a la que acudes a arreglar papeles, o que tu amiga te haga esperar una hora cada vez que quedéis... Algunas Asociaciones de Mujeres hablan de Terrorismo Familiar o doméstico, queriendo resaltar la importancia de la violencia contra las mujeres y el hecho de que se cobra más víctimas mortales al año que el terrorismo político. Con mucho, la denominación más extendida es la de Violencia Doméstica. El por qué de esta denominación se centra en el hecho de que se tiene más en cuenta el “lugar” donde se producía la violencia contra la mujer (que hace años era mayoritariamente el hogar) que las causas por las que se produce, y que no son otras que el hecho de que el hombre se considere con el poder sobre la mujer, que la considere de su propiedad y se crea con el derecho de usar la violencia con ella por el simple hecho de ser mujer. No hay que olvidar, no obstante, que esa violencia viene ejerciéndo- la en el hogar, en la calle, en el trabajo, en público, en privado... tanto si es marido, como pareja, hijo, excompañe- ro, padre, vecino, “conocido”... Quizá la denominación más acertada es la de Violencia de Género, ya que hace referencia a una violencia que se ejerce únicamente contra las mujeres por el hecho de ser mujeres, sin perjuicio de la edad, es decir desde la infancia a la vejez. Es la denominación que también mejor se vincula al tema de la autoestima que estamos tratando, ya que pone de manifiesto que el que se ejerza violencia contra la mujer no depende de ella, sino de su condición femenina. No es que ella haya hecho mal las cosas, sino que el hombre (marido, Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 9
  • 10. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS pareja, etc.) se encuentra legitimado socialmente y le impo- ne su poder por considerar inferior su sexo, o por “temerla”, no comprenderla, etc. Hay que tener en cuenta que en España, hasta la refor- ma legal que supuso la Constitución de 1.978, el marido era considerado el “propietario de su esposa”, a la que imponía cómo debía comportarse o qué debía hacer o no hacer, y a la que castigaba (sin que la ley y las costumbres se lo impidie- ran) si no obedecía las normas personales, familiares o socia- les que le dictaba. Era usual el castigo psíquico y corriente el maltrato físico, refrendado por las ideas sociales del papel de sumisión de la mujer al hombre, incluida la de tener que “aguantar mucho” apara no acabar con el matrimonio, o a causa de los hijos. Esta situación (interiorizada por las mujeres) se mante- nía, a su vez, porque el hombre era el responsable de la economía familiar y el propietario de todos los bienes de la pareja, siendo así que la mujer no podía comprar algo tan simple como una lavadora, sin una autorización firmada del marido. No digamos solicitar una hipoteca, vender bienes, viajar o trabajar. En teoría esta situación se remedió con la igualdad de sexos reflejada en la Constitución española, y en los cambios y modificaciones producidos en las distintas legislaciones... pero en la práctica, en la realidad cotidiana, los comporta- mientos y las mentalidades de muchos hombres (y de algunas mujeres) no han cambiado, y siguen anclados en estereotipos que nos subordinan, nos infravaloran, nos invisibilizan o nos humillan. 10 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 11. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS RELACIÓN DE LA AUTOESTIMA Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO Como hemos mencionado anteriormente, la violencia de género hace referencia a la violencia ejercida por el hombre contra la mujer por el hecho de serlo, no por el hecho de ser como es, o tener unas determinadas cualidades o defectos. Sin embargo, la mayoría de las mujeres no comprenden este hecho y creen que es su comportamiento o su actitud lo que “motiva” las agresiones de su marido o pareja. Las muje- res suelen definirse no por ellas mismas, sino por los roles o papeles que desempeñan, anulando su propio yo, y esto las lleva a exclamar cuando son maltratadas: ¡Si soy una buena madre! o ¡No puede tener queja de cómo soy como esposa! La falta de autoestima, de conciencia de tí misma, de apreciación de tu persona, es el fundamento para que al- guien te trate de mala manera, sin que tú además opongas resistencia. Si repasamos la lista de las personalidades sin autoestima, tenemos que uno de los ejes fundamentales de su vida es el afecto de los demás hacia ella. Con tal de lograr este afecto la mujer es capaz de tolerar al marido cualquier actitud negativa o violenta. Llega incluso a sobrevalorar la llamada “fase de luna de miel” que viene tras la explosión violenta, en un intento de convencerse a sí misma de que él la quiere aunque la pegue, y que las cosas mejorarán. Una persona sin autoestima necesita constantemente que le señalen qué hacer y cómo comportarse, para evitar las situaciones que le provocan ansiedad o inseguridad. No se plantea superar el miedo. Y este es un campo abonado para que el marido controle todos sus actos, desde el vestir, a con quién debe relacionarse, pasando por los gastos de la casa, la realización de las faenas, el cuidado de los hijos, etc. Como busca ante todo la aprobación ajena e inhibe la expresión de sus sentimientos, le da el poder para que él manifieste sus gustos, sus necesidades, sus reproches, sus insultos... Ella misma deja de considerar su opinión como válida, y si acaso opina lo contrario no lo expresa, sumiéndo- se en una rutina que le ayude a escapar de las frustraciones y los fracasos. Olvida por completo que la autoestima es esencial para la salud y el bienestar psicológico y emocional. Olvida que ella existe y es importante como persona, como individuo, al margen de como esposa o madre. Olvida que ella nació como un ser independiente de los demás, y que tiene sus deseos, aspiraciones y sueños. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 11
  • 12. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS La autoestima se puede adquirir o recuperar. Una mujer con confianza, segura: √ Se ama a sí misma, y no le importa que se sepa. (No dejará que nadie la trate mal) √ Se comprende a sí misma, y sigue queriendo conocerse más, a medida que va “creciendo” y desarrollándose. (No sólo está pendiente de lo que quieren los demás sino que se preocupa por conocer y comprender lo que ella quie- re). √ Sabe lo que quiere, y no teme plantearse nuevas metas. (Aunque sea tan difícil como dejar a la persona que la trata mal y comenzar una nueva vida). √ Piensa de manera positiva, y los problemas no la des- bordan. (Piensa que tendrá que luchar pero que todo saldrá bien porque se lo merece). √ Se comporta hábilmente, y sabe cuál es la conducta apropiada en cada situación. Con ello, habrá dejado atrás el dolor y la frustración que provienen de la falta de confianza en una misma y el alto precio que ha tenido que pagar, por sentirse: • Aislada y sola. • Confundida y torpe. • Asustada y débil. • Tensa y físicamente enferma. • Temerosa ante las personas seguras. • Inútil e insignificante. • Perseguida y perseguidora. • Pesimista, creyendo que nada vale la pena. • Depresiva y apática. • Incomprendida. • Decaída porque siente que la vida se le va. • Resentida y amargada. Tener autoestima es decir ¡basta ya! , es ponerse un freno a sí misma para no seguir por el camino de la autodes- trucción, y es un freno para que los demás no nos destruyan día a día. 12 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 13. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PARTE II ROLES TRADICIONALES Y RELACIONES LAS ATRIBUCIONES DE GÉNERO Nuestra autoestima está estrechamente ligada en un principio a cómo nos ven los demás, y sacamos conclusiones a partir de cómo nos tratan y nos responden. El trato desigual tiene repercusiones graves en la forma de valorarnos. Los roles establecen quién, cuándo y dónde debe hacer- se cada cosa. Nadie, si no quiere estar marginado, escapa a esta categorización y los roles femeninos y masculinos suelen ser los más férreos. En la esfera de lo doméstico, que se les ha asignado tradicionalmente a las mujeres, éstas tenían asignado el ho- gar, el cuidado de la familia (marido, hijos, parientes, enfer- mos, viejos) y tanto la valoración que ellas hacían de sí mismas como la de los demás que le rodeaban, estaba funda- mentalmente unida a que “cuidara”, a que estuviera siempre dispuesta para los demás, a que supiera resolver los múltiples problemas que tenían lugar en ese ámbito doméstico. Tradicionalmente, por contraposición, al hombre se le asignó la esfera de lo público, de lo de “fuera”. Por ello debían ser competentes en los trabajos desarrollados fuera del hogar y asumir el papel de “cabeza de familia”. Los valores tenidos en cuenta en este ámbito para ser un “autén- tico hombre” eran los de competitividad, rivalidad y las con- ductas agresivas. La verdadera hombría no residía en el “cui- dado” como en el caso de las mujeres, sino que la base de su autoestima residía en este caso en el dinero, el prestigio y el poder, sin caer en dependencias afectivas o en debilidades “más propias de mujeres”. Las expectativas de una mujer o de un hombre no sólo difieren en lo que deben o no deben hacer, sino también en cómo deben o no deben ser. Ya desde el nacimiento queda establecido algo tan prosaico como que el rosa es para las niñas y el azul para los niños. El tabú es tan fuerte que a muy poca gente se le ocurre transgredirlo. La asignación de virtu- des y defectos relacionados con hombres y mujeres forman lo que llamamos atribuciones de género. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 13
  • 14. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Rasgos atribuidos tradicionalmente a las mujeres a los hombres Pasividad Actividad Complacencia Firmeza Ausencia de gusto por el Capacidad para afrontar el riesgo y la competitividad riesgo Necesidad de seguridad Autonomía y decisión Necesidad de contacto afectivo Necesidad de contacto sexual Dependencia Independencia Fragilidad Fuerza Capacidad de cuidar Falta de capacidad para cuidar Sensibilidad Necesidad de no mostrar sentimientos Saber contenerse No “poder” contenerse De esta manera, parece que las mujeres que no cumplen con sus atribuciones de género son rechazadas generalmente por la sociedad que, a su vez, les “vende” que no encontra- rán marido y con ello no podrán cumplir con la misión que por “naturaleza” les corresponde. La Valoración y estima de ellas ya no está en sí mismas sino en los otros, en la capaci- dad de que los otros las quieran. A ello contribuye además, el papel que se le asigna de entrega, sacrificio, de ser vencidas y conquistadas. Lo con- trario, el pensar en ellas mismas y en sus necesidades y deseos será considerado egoísta. Todo lo contrario de los hombres que deben ser conquistadores, vencedores y luchar con fuerza, y por la fuerza, para alcanzar todo lo que quieren o se proponen. Lo más peligroso de todo este planteamiento es que la realidad social y cultural es tan abrumadora que ha llegado a confundirse con la realidad biológica. Así en cuanto a la identi- dad de los géneros, las mujeres se definen a partir de la relación con las demás personas, mientras que los hombres basan su identidad en sus logros en el trabajo y en otros ámbitos públicos. 14 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 15. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS RELACIÓN DE PAREJA SEGÚN LAS ATRIBUCIONES DE GÉNERO A pesar del título de este apartado, lo ideal sería que las relaciones no se mantuvieran o desarrollaran según las atri- buciones de género que nos han dictado, sino desde nuestro propio desarrollo personal. Muchas personas tienen una actitud fatalista ante las relaciones personales, hecho que aumenta si no se posee autoestima, ya que éstas nos darán miedo, nos harán sentir- nos inferiores, o nos harán claudicar en todo con tal de ga- narnos la comprensión, el afecto o el cariño de las personas con las que nos relacionamos. La relación de pareja no debe ser un fin en sí mismo sino un paso más en nuestras vidas, “porque así lo hemos decidido” y porque ello nos satisface. Si se hace desde esta premisa, toda vez que falla la relación, no me satisface, me perjudica o me hiere, puedo dejarla. No tengo ninguna obligación de estar con nadie a quien no quiero o que no me quiere, no tengo necesidad de aguantar la falta de respeto por mí misma o de los demás. Igual que decidí tener una relación, decido dejarla. No me quedo sola porque no soy abandonada por nadie, sino que elijo estar sola por el momento, para siempre o hasta que encuentre una nueva relación satisfactoria. El psicólogo social, Michael Argyle, en su libro “Anato- mía de las relaciones” dice que una mujer con autoestima, segura de sí: • Sabe que la salud y la felicidad están estrechamente unidas si desea tener relaciones satisfactorias, y ¡quiere las tres! • Se esfuerza por comprender las reglas que rigen cada relación. • Está dispuesta a negociar los cambios y las modificacio- nes que pudieran acarrear dichas reglas. • Se dispone a adquirir los conocimientos que le permitirán mejorar y desarrollar sus relaciones (por ejemplo a tra- vés de la lectura). • Toma conciencia cuando existen problemas en una relación. • Busca ayuda de un “tercero” cuando se presentan difi- cultades que no puede manejar sola. • Está preparada para terminar con una relación después de haber agotado los esfuerzos por mejorarla sin éxito. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 15
  • 16. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Gael Lindenfield, en su obra “Ten confianza en tí misma”, afirma que la mujer con autoestima en su relación de pareja: • Está preparada para contraer un compromiso a largo plazo. • Puede favorecer, gracias a su actitud, una relación de pareja mutuamente satisfactoria. No vive con la fantasía de que todo saldrá bien, con tiempo y paciencia. Tampoco piensa que ciertas discusiones puedan romper el romance o la “magia” de la relación. • Se siente satisfecha con una relación aunque sea inusual o no encaje en las expectativas de los demás. • Es capaz de llegar a un acuerdo justo y equitativo con las condiciones financieras o de cualquier otro tipo. • Se comporta como individuo, dentro de la pareja, con sus propios derechos, incluso durante periodos en los que depende económicamente del otro (por ejemplo, durante la crianza de los hijos). Mantiene sus valores, intereses y amistades, resistiendo presiones que tiendan a convertirla únicamente en “la señora de”. • Está en condiciones de aceptar la individualidad e independencia de su pareja, dentro de los límites mutuamente acordados. Reclama cuando estos límites han sido sobrepasados, por ejemplo, cuando se ha roto la confianza o cuando ella o los niños, de alguna manera han sido maltratados. • Es capaz de tolerar algunas diferencias respecto de los valores, actitudes y conductas relacionados con la raza, la religión o los sexos, lo que significa un esfuerzo de su parte por comprender y congeniar con algunas de estas diferencias. • Puede hacer y recibir críticas. Entiende que la crítica mutua es esencial en cualquier relación íntima, puesto que le ayuda a crecer y desarrollarse. • Manifiesta y acepta las disputas, da y acepta disculpas. 16 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 17. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Lo más importante para tener unas relaciones de pareja, o cualesquiera otras, es tener grabado en la mente que “la relación más duradera que tendré en mi vida es la que tengo conmigo”. Todas las demás relaciones vienen y van. Incluso los matrimonios que duran “hasta que la muerte nos separe” finalmente acaban. Por lo tanto, la única persona con quien estoy siempre soy yo. Como afirma Louise L. Hay en su libro “¡Vivir!”: “Si no tengo una buena relación conmigo, ¿cómo puedo tenerla con otra persona? Si no me amo, siem- pre estaré buscando a alguien que me complete, que me haga feliz, que haga realidad mis sueños”. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 17
  • 18. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS ATRAER RELACIONES SANAS Estar “necesitada” es la mejor manera de atraerse ma- las relaciones. Sabiamente, el doctor Wayne Dyer afirma que “en cualquier relación en la que dos personas se convierten en una, el resultado final son dos medias personas”. Si le damos crédito a esto resulta que cuando esperamos que otra persona nos “arregle” la vida, o que sea nuestra “mejor mi- tad”, estamos disponiendo las cosas para el fracaso. Es nece- sario que seamos realmente felices con nosotras mismas an- tes de iniciar una relación de pareja. Es necesario que sea- mos lo suficientemente felices para ni siquiera necesitar una relación para ser feliz. De la misma manera ocurre que cuando tenemos una relación con una persona que tampoco se ama a sí misma, es imposible que realmente la contentemos. En ese caso pare- cerá que nunca “valemos lo suficiente” para esa persona insegura, frustrada, celosa, rencorosa o que se odia a sí mis- ma. Cada día vemos que hay mujeres que hacen lo imposible por agradar y ser valoradas por parejas que no tienen ni idea de cómo aceptar ese amor, porque esas personas no se aman a sí mismas. Como dice Louise L. Hay: “La vida es un espejo: Siempre atraemos a perso- nas que reflejan características nuestras, o las creen- cias que tenemos respecto a nosotras mismas y a las relaciones”. Los hombres celosos, por ejemplo, son personas muy inseguras; no se valoran a sí mismos. No tienen fe en su valía personal. Realmente lo que están diciendo los celos es: “No valgo lo suficiente, no merezco que me amen; por lo tanto, sé que mi pareja me va a engañar o me va a dejar por otra persona”. Esto genera rabia, acusaciones y malos tratos. Se- guir una relación con una persona celosa es lo mismo que decir que uno no se merece una relación de amor. Muchas veces ocurre lo mismo en las parejas en que hay malos tratos. Estas personas o bien se criaron en una familia donde los malos tratos eran lo normal y continúan el compor- tamiento familiar, o acusan al mundo y a su pareja de su propia falta de valía personal. Los cónyuges violentos nunca dejan de serlo incluso aunque hagan terapia. Muchos investigadores afirman que para tener buenas relaciones, quizá tengas que recordar la relación que tuviste 18 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 19. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS en la infancia con tu padre o tu madre, para resolver los miedos profundamente arraigados que rodean una relación actual. Deberías preguntarte, según ellos: ¿A qué he de re- nunciar en una relación? ¿De qué modo “me pierdo” cuando tengo una relación? ¿Cuáles de los mensajes que recibí en mi infancia que me originaron la creencia de que las relaciones son dolorosas? Tal vez lo que ocurre es que te cuesta muchísimo fijar límites y los hombres tienden a aprovecharse de ti. Quizá envías un mensaje que dice. “No me valoro ni me respeto. Está bien que me maltrates y te aproveches de mi”. Pero esto no tiene por qué seguir siendo así. Parece que desarrollamos “zonas de comodidad” en nuestras relaciones con los demás. Estas zonas se forman cuando somos muy pequeños. Si nuestros padres eran incapa- ces de tratarnos con amor y respeto, entonces aprendemos a sentirnos cómodos con esta carencia. En un esfuerzo por sa- tisfacer nuestras necesidades, por sentirnos amados y cuida- dos, asociamos el hecho de ser tratados mal con la sensación de ser amado. “Quien bien te quiere te hará llorar”. Esto se convierte en nuestra pauta de conducta, y al haberse forma- do en la niñez, se transforma en el comportamiento que inconscientemente adoptamos en todas nuestras relaciones. Creer el hecho de que el que te traten mal significa que te quieren... Este tipo de comportamiento disfuncional se reconoce más en las mujeres porque culturalmente a las mu- jeres se las anima a expresar vulnerabilidad, y por lo tanto estamos más dispuestas a reconocer cuándo nuestra vida no funciona bien. En conclusión, debemos afrontar que el trabajo más im- portante lo debemos hacer en nosotras mismas. Desear que cambie nuestra pareja es una forma sutil de manipulación, un deseo de tener poder sobre él. Incluso de sentirnos mejor que él. Permite que la persona que amas sea como elija ser y aliéntale a que se explore y descubra a sí mismo, a que se ame, se acepte y se valore. Si no es así, para ti, es mejor dejarlo. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 19
  • 20. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS RELACIÓN DE LA AUTOESTIMA CON LA PROBLEMÁTICA Y VIOLENCIA EN LAS RELACIONES Que las personas con poca autoestima suelan tener pro- blemas en sus relaciones sentimentales no es de extrañar. Incluso algunas mujeres que en su profesión, en público y en su círculo de amigos irradian seguridad, permiten que un hombre (o ciertas personas) le pongan el collar al cuello. ¿Cómo puede ocurrir esto? Pues, porque en el universo más emocional, el del amor, renacen viejas pautas de comporta- miento que en otros ámbitos de la vida se han eliminado. a) relaciones con marido, pareja, novio, excompañero, etc. b) con la familia de él. c) con tu propia familia. d) Con los demás. a) relaciones con la pareja Beatrice Poschenrieder, en su libro “Segura de tí” afirma que en el ámbito emocional, acechan todo tipo de trampas del amor, que ella resume en diez y que recensionamos a continuación: 1. “Tú lo eres todo para mí” Las mujeres tienden a convertir al hombre en el centro de su vida, alrededor del cual todo gira. Piensan por él, se preocupan por él y se identifican con sus sentimientos. La mujer es la que se encarga de que la relación continúe, por lo que su propia subordinación, su impotencia y sus frustra- ciones son casi inevitables, y lo hace porque es más depen- diente de las relaciones de pareja que el hombre y porque tiene más necesidad de amor que el hombre. Pero también porque hasta hace poco tiempo toda la existencia de una mujer estaba dirigida a “pertenecer” a un hombre que cuida- ra de ella y esa idea tan ancestral no se puede borrar de un plumazo. Los hombres, ayudados por sus atribuciones de género, tienden a pensar que su vida “exterior” (profesión, aficiones, amigos) es al menos tan importante como la vida de pareja, si no más. El hombre teme insconscientemente que si se entrega a su pareja puede perder su identidad o ser domina- do. Por esta razón intenta “desmarcarse”. 20 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 21. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS La paradoja es que las mujeres educadas en roles tradi- cionales suelen preferir hombres educados también tradicio- nalmente, por lo que es casi irremediable que ambos se iden- tifiquen con los estereotipos más corrientes: el hombre domi- na y la mujer se somete. Incluso las mujeres que son duras en sus trabajos, luego adoptan el papel tradicional de mujer: cocinan, cuidan, colman de atención al marido y se amoldan a todo. Muchas de estas mujeres tenían un padre (o una madre) que sólo les mostraban afecto cuando se comporta- ban como “auténticas mujercitas”. Desgraciadamente son muchos los hombres que buscan este tipo de compañera, aunque se llenen la boca diciendo lo contrario, por lo que la mujer, o se queda sola, o se traiciona a sí misma para conseguir pareja. “Suele decirse –afirma Poschenrieder- que los hombres temen a las mujeres seguras de sí mismas, pero yo soy de la opinión de que no se trata de temor, sino que no están dis- puestos a renunciar a su poder y a sus privilegios dentro de la relación”. 2. “Mi felicidad depende de tí” Una mujer sin autoestima y sin amor hacia sí misma necesita un hombre que supla su falta de amor propio. Por eso reitera una conducta con su hombre en espera de que continuamente le diga que se merece ser amada. Si él no lo hace, si impone distancias, se retrae o la deja, el ego (pres- tado) de la mujer se rompe: se siente insignificante, nula, sin ningún valor. Si él la humilla, la trata sin cariño o la maltra- ta, ella guarda silencio en lugar de defenderse. Su sentido de la propia valía depende tanto de él que no se atreve a mostrar su carácter. Para no perder su amor lo hace todo por él, se anula a sí misma y monta “escenitas”. Por temor a que él pudiera descubrir su esencia “verdadera” (que para ella es igual a “inferior”), es decir que no es digna de ser amada, la mujer se disfraza y se comporta tal como cree que se espera de ella. Este efecto “camaleón” no sólo provoca que él nunca llegue a quererla por lo que ella es, sino que además la mujer va perdiendo su individualidad, renuncia a su autono- mía y se convierte en un mero apéndice de él, que a su vez, siente que ese amor le asfixia. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 21
  • 22. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS 3. “Eres mi talismán” Se busca un hombre que compense los propios déficits. La mujer busca que él tenga las cualidades que a ella le faltan (por ejemplo: actividad, autonomía, energía, éxito...). Él debe hacer realidad los sueños que ella sola no se atreve a realizar y él debe aproximarla a las cosas que a ella le produ- cen un cierto temor o para las cuales no cree disponer de medios suficientes. 4. “Tú eres grande y yo pequeña” Es triste, pero no por ello menos cierto el que muchos hombres no toleran a una mujer segura de sí misma a su lado. En este caso su concepción de los roles es: un hombre “de verdad” no debe dejarse dominar por las mujeres. Y para excluir cualquier posibilidad se cierran ante todos los intentos de su pareja para tener también voz y voto en la relación. Justamente los hombres con complejos o con un Yo débil lo disimulan interpretando el papel de macho. Sólo pueden sentirse fuertes cuando su pareja se humilla o la humillan ellos criticándola mucho y negándole el reconocimiento, re- pitiéndole que no hace nada bien, con comentarios morda- ces, con burlas e ironía, con frases que minimizan a la mujer, haciendo públicas las historias que las ridiculizan. Resumien- do: el hombre mina la autoestima de la mujer con su falta de respeto y con ello da el primer paso a otro tipo de violencia más allá de la psicológica. 5. “Soy tan delicada y estoy tan desvalida...” La mujer que se presenta a sí misma como un ser delicado y desvalido consigue «ventajas» (casi siempre) para ella: el hombre la protege, la cuida y realiza por ella todas las tareas desagradables. Ella no expresa su descontento, su rabia o su frustración con palabras, sino que directamente rompe a llorar. “Naturalmente” atrae como un imán a los hombres dominantes. Por otro lado, al hombre el comportamiento de ella tam- bién le reporta ventajas: halaga su ego. Probablemente al principio le gusta poder demostrar tan a menudo su superiori- dad, pero la otra cara de la moneda es que más pronto o más tarde toma solo todas las decisiones, pone a la mujer en la sombra y la trata con altanería. Finalmente le pierde comple- tamente el respeto. 22 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 23. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Si ella permite que el hombre lo arregle todo y le cede siempre el papel del más fuerte, se vuelve cada vez más dependiente. 6. “Yo doy más que tú” Muchos hombres esperan automáticamente que los cui- den y los mimen, tal como han visto hacerlo a sus madres. Y muchas mujeres se avienen porque no conocen otra cosa, y no se les ocurre exigir más del hombre. La mujer acepta incluso que él no satisfaga ni siquiera sus necesidades más importantes. Su pensamiento es que es mejor tener un hom- bre así que no tener ninguno. La consecuencia es que puede ir dando y dando tanto como quiera, pero no recibirá nada a cambio. Se frustrará su esperanza de yo te doy para que tú me des, en lugar de decir claramente a su pareja que necesita y desea amor, ayuda, atención... en espera de que algún día a él se le ocurra devolvérselo. 7. “Si me quisieras... (sabrías qué necesito)” Esta frase, el hombre, o no la entiende y le parece absur- da o la entiende como una provocación o un chantaje. En su opinión él hace todo lo posible para que la relación funcione (ha renunciado a su valiosa libertad, ha contraído un compro- miso, ha invertido más económicamente...) pero parece que ella no valora todo esto. Por tanto, no vale la pena seguir así. La mujer parte de la convicción de que él comprende sus insinuaciones, o que hace el esfuerzo de reflexionar sobre lo que ella necesita y que no se atreve a plantearle directamen- te. Pero como esto no es así se siente cada día más decepcio- nada y va alimentando una agresividad contra él, que intenta reprimir para no perder su amor. Lo que hace es ponerse una máscara: por ejemplo, muestra enfado, pierde el interés por el sexo o las caricias, le hace esperar, o boicotea las activida- des que a él le gustan. Con ello consigue que él esté aún mas frío, y ella más frustrada, y etcétera, etcétera... 8. “Soy tan fea/tonta/torpe... estoy tan gorda...” Cuando la mujer dice todas estas cosas, u otras similares es fundamentalmente para que él lo desmienta y le diga Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 23
  • 24. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS continuamente lo maravillosa que es. También puede tener otro objetivo como es el de impedir que él la critique. Prefie- re hacerlo ella que le duele menos y le ayuda a tener una mayor sensación de control. Lo que, casi nunca, comprende la mujer es que lo que está logrando con tantas críticas es: • que él las tome en serio y se las crea, o empiece a fijarse en sus supuestos o reales puntos débiles. • que él se enfade y se irrite y no quiera estar con una mujer que se pasa el día criticándose a sí misma. • Ofrecerle algunas armas que puede utilizar contra ella 9. “X te parece más atractiva/sexy/guapa... que yo” Cuando la mujer sospecha que él encuentra atractivas a otras mujeres, despliega un abanico de desconfianzas, inten- tos de control, reproches... que a él le parecen exagerados y que pueden empujarle a la decisión de que si le acusa no sea al menos por nada. Todas las personas sentimos ciertos celos, pero la mujer que basa toda su autoestima en la relación de pareja es especialmente propensa a sufrirlos. Es precisamente la falta de confianza en sí misma la que la lleva a desconfiar también de su pareja. 10. “Siempre doy con el hombre equivocado” Algunas mujeres atraen siempre hombres que las decep- cionan, las humillan o las maltratan de alguna forma, y con los cuales es imposible mantener una relación sana y plena. ¿Por qué ocurre esto? • Primera posibilidad: porque en el fondo está con- vencida de su inferioridad y, por tanto, de no ser digna de ser amada. Inconscientemente se fija en hombres que se lo confirman. • Segunda posibilidad: escenifica y repite involunta- riamente una situación de su infancia, en un inten- to por llegar a personas “inalcanzables” que la amen por encima de todo. 24 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 25. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS • Tercera posibilidad: posee un miedo tal a las rela- ciones serias que, instintivamente, elige hombres que sabe que son incapaces de ligarse a nadie. Si en alguna ocasión se encuentra con un candidato “váli- do”, muy pronto desarrolla pautas de conducta que lo hacen huir. • Cuarta posibilidad: Es una razón más bien secreta (y a menudo inconsciente) que le permite eludir decisiones cruciales (irse a vivir fuera de casa, ca- sarse, tener hijos, etc.) y echarle la culpa a él. ¿Separarse o no? Pese a todo lo expuesto anteriormente, en ocasiones no queda más remedio que admitir que el amor se ha acabado, que no hacéis buena pareja o que tenéis concepciones opues- tas de la vida y de vuestra relación. Sin embargo, las mujeres (auténticas maestras en el arte de mantener vivas las relacio- nes), suelen sopesar en su cabeza durante semanas, meses o años, sus argumentos, intentando tomar una decisión. Un hombre equivocado cuesta a la mujer energía, un tiempo muy valioso, salud, ganas de vivir, dignidad y amor propio. Entonces ¿por qué tantas mujeres se aferran a una pareja que las hace infelices o las maltrata? • Primera razón: Porque están acostumbradas a asu- mir toda la responsabilidad emocional. Piensan: “Si sigo intentando que nuestra relación funcione, lo conseguiré”. • Segunda razón: Vivimos en una cultura que nos in- culca que una mujer sin hombre no está completa, o sea, que ha fracasado. La idea es que incluso el hombre equivocado es mejor que ninguno. • Tercera razón: Debido a miedos conscientes e in- conscientes. La mayoría de ellos son irracionales, por ejemplo: ya no puedo vivir sola, sin él seré incapaz de hacer nada, ya no soy atractiva, he per- dido mis mejores años... En este caso resulta espe- cialmente complicado liberarse, puesto que la rela- ción es la base de la propia seguridad. Por miedo a los cambios, a lo incierto y a sufrir decepciones aún más profundas muchas mujeres prefieren quedarse con lo “viejo conocido”. Al menos así saben a qué atenerse. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 25
  • 26. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Estas mujeres han perdido todo contacto con ellas mis- mas, con lo que necesitan para sentirse bien, y el resultado es: Una falta de conciencia de sí en todo el término de la palabra. No hay que olvidar que “La única razón por la que debe- rías compartir la vida con un hombre es que la enriquece”. No obstante, si se produce la separación, hay unas nor- mas que deberías contemplar: • Para hablar abiertamente elige un sitio neutral. Donde no haya peligro de terminar en la cama, y donde se cuidará muy mucho de hacerte una escena o agredirte. • No te andes por las ramas. Intenta ir directa al tema, porque si no quizá no llegues a DECIR LO QUE QUIERES. • ¡No saques trapos sucios! Cuando él quiera saber por qué deseas separarte quizá baste con decir: “No estamos hechos el uno para el otro”, “no somos capaces de resolver nuestros problemas” o “ya no te quiero”. • Prepárate para soportar su ira. Algunos hombres pueden reaccionar muy mal, incluso con violencia, cuando la mujer es la que corta la relación. • Sé consecuente y crea distancia entre vosotros. Si vivís juntos, múdate enseguida. Si aún tienes cosas en su casa llévatelas antes o lo más rápidamente posible. Cuando la violencia y los malos tratos ya han hecho aparición en la pareja, y es el principal motivo de querer separarte, tienes que afrontar que lo más importante eres tú y tu integridad física y moral. Una de cada tres mujeres sufre alguna vez malos tratos por parte de su pareja, sin embargo las que tienen hijos, las que carecen de independencia económica, las que no poseen una buena formación, las que siguen con la esperanza de que él cambiará, o las que hace mucho tiempo que están fuera del mercado laboral, les es especialmente difícil separarse. Pero ya sea en estos o en otros casos y situaciones, lo común a todas las mujeres que han vivido en la violencia es que los malos tratos sufridos han reducido tanto su ego que se creen incapaces de nada. 26 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 27. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS En realidad, un hombre violento duda de su “virilidad” lo que le lleva a recurrir a la brutalidad. Al mismo tiempo transmite a la mujer la sensación de que la necesita y en esto se refugia ella para salvar un poco su autoestima. Ella cree que su misión es salvarle y serle imprescindible. Con frecuen- cia, la mujer no se va porque tiene interiorizado desde la infancia el esquema “hombre malo, mujer desvalida y pa- ciente”. En algunas ocasiones es posible liberar a la mujer de este tipo de uniones fatales, a través de la terapia, pero casi siempre el primer paso es que grite sin miedo “¡Basta ya!”. Un consejo que puede ser válido en ocasiones: ahorra un poco de dinero, ten siempre preparado lo más necesario para huir y aprovecha la menor oportunidad para desaparecer. A ser posible acude a un centro de mujeres maltratadas o una ONG (donde te ayudarán a comenzar de nuevo) o ve a casa de una amiga de la que él no tenga la dirección o de otra ciudad. Lo importante es que él no sepa nunca donde estás. b) relaciones con la familia de él En el caso de la violencia de género casi nunca se ha analizado este aspecto con detenimiento y, sin embargo, es uno de los más importantes por la fuente de maltrato que supone para la mujer. En la relación con la familia de tu pareja, la familia políti- ca, se pueden considerar dos aspectos bien diferenciados: Por un lado, puede que él no te maltrate, pero sin embargo su familia sí: te ignore, se burle de ti, te critiquen, le aconsejan a él sobre vuestras relaciones y vida en común, desprecien tus opiniones, o no te acepten como parte de la familia. Ante esta situación en él sólo caben tres respuestas: • Quita importancia a estas agresiones que para tí son un maltrato psicológico, y considera que tú exage- ras, justificando su actitud en que ellos son viejos, que lo hacen sin mala intención, que le quieren mu- cho, que no ven las relaciones actuales como voso- tros, etc. Actitud que te creará frustración y peleas. • Se enfrenta a su familia, poniéndoles en su sitio y defendiéndote a ti y a vuestra forma de llevar la relación, por encima de todo. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 27
  • 28. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS ∑ Lo dialoga contigo y habla con ellos para que la relación con ellos no se rompa, para que no le ha- gan elegir y te traten con respeto. Por otro, puede suceder que él ejerza violencia de cual- quier tipo sobre ti, y su familia le justifique y le apoye incondicionalmente, e incluso propagando al que quiera oír- les que tú eres la culpable, y que su hijo, hermano, cuñado o primo es una “bellísima persona”. Dentro de esta posición, la actitud de la FAMILIA POLÍ- TICA puede ser: • Tú eres la culpable de todo y el es un “santo”. • No puedes dejarle, porque él no hace nada malo. • Él es el que tiene que decidir si seguir “con una mujer como tú”. • No darte refugio ni apoyo en casos de violencia extrema. • Propagar en vuestro círculo social, o ante la policía, bulos y difamaciones sobre ti. • En ocasiones el mensaje para él será: ¡Déjala! Y el mensaje para ti: “En el matrimonio hay que aguantar mucho, y él en el fondo es muy bueno y trabajador! En cualquiera de los casos tienes que reflexionar sobre varias cosas, de las cuales quizá la más importante es que alguien que te hace pasar por el maltrato de su familia lo que hace es subordinarte una vez más a sus deseos, relaciones y “comodidad”. Es imprescindible, además, que reflexiones que muchos de los hombres violentos y maltratadores, lo son precisamen- te porque lo han vivido en sus familias de origen, por lo tanto no puedes esperar mucho de su familia. En cualquier caso, la postura de una mujer con autoesti- ma es hacerles ver directamente a ellos y a tu pareja lo mucho que te molestan sus actitudes. Hacerles ver cómo te sientes cuando te tratan mal, intentar negociar una relación cordial en la base del mutuo respeto... y en todo caso, dis- tanciarte de una relación que no sólo no te gratifica sino que intenta acabar con tu amor propio. 28 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 29. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS c) relaciones con tu propia familia En ningún caso debes permitir que tu familia interfiera en las relaciones que has establecido, ni soportar el que te digan cómo debes actuar con él o con tus hijos. Probable- mente corres el riesgo de tener que oír hasta el infinito la frase de: ¡Ya te lo habíamos advertido!”, pero tienes que ser lo suficientemente fuerte y segura de tí, para decirles que fue una decisión tuya, que tú cometes errores como todo el mundo y que aprendes con ellos. En definitiva, que sabiendo lo que sabes ahora, probablemente no lo hubieras hecho. Cuando tu pareja te maltrata, las posturas que suelen adoptar las FAMILIAS DE ORIGEN, son cuatro: • Te apoyan incondicionalmente, con el peligro de que te traten como una niña pequeña que no pue- de tomar sus propias decisiones, y manejándolo todo o empujándote a que hagas las cosas como ellos te dicen “porque ya te lo advertimos”... • No te apoyen porque consideran que “¿dónde vas a ir?”, que tienes que aguantar por los niños, que “qué van a decir los vecinos y amigos”, que las mujeres tienen que aguantar mucho, que los hom- bres son así, que él puede cambiar si tú te lo propones, que tú también tienes que poner de tu parte... y , en ocasiones, que él es un buen hom- bre y que todo el mundo le aprecia. • No te hagan ningún caso, con la justificación de que así lo que quieren es que tú reacciones. • Te apoyen de una manera madura respaldando tus decisiones y ayudándote en tu nueva andadura, sin reproches, sin culpas y sin justificaciones extrañas a la actitud que deben mantener hombres y mujeres. d) relaciones con los demás Ya hemos hablado en muchas ocasiones en esta Guía de cómo deben ser las relaciones de una mujer con autoestima, sin embargo conviene incidir que en el caso de ser maltrata- da por tu pareja, las relaciones con tus amigas/os puede ser determinante. Si tenemos en cuenta que una de las primeras cosas que hace un maltratador es alejarte de la familia y amigos para que no encuentres ningún tipo de apoyo, o para que no te Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 29
  • 30. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS hagan ver lo mal que se comporta contigo, o no puedas com- parar la feliz situación de otras mujeres con sus parejas... o simplemente por unos celos enfermizos, comprenderás que es muy importante mantener estas relaciones con los demás si no quieres perder la perspectiva y quedarte aislada del mundo en el estrecho círculo de violencia con el que él te destruye. Ayuda mucho, por otro lado, contarle tus problemas a alguien, más que por los consejos que puedan darte que casi siempre te parecerán irrealizables, porque al estructurar tu problema y verbalizarlo lo verás de una manera más coheren- te y más fácil de resolver. No en vano muchas de las terapias se basan en que las/los pacientes “hablen” de sus cosas. A la hora de la separación el contar con el domicilio, la ayuda económica, o el apoyo cariñoso de alguna amiga puede ser fundamental para que te atrevas a dar el paso de dejarle, sin creer que te lanzas al abismo. En cualquier caso, las relaciones con tus amistades de- ben ser siempre un apoyo para tí y no una fuente de angustia o culpabilización, que a lo único que te pueden conducir es a no tratarlas y encerrarte más en tu círculo y situación. 30 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 31. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PARTE III POR LA AUTOESTIMA A LA EVITACIÓN DE LA VIOLENCIA CONOCIMIENTO Y ACEPTACIÓN DE UNA MISMA Las tres llaves esenciales para sentirse bien internamente son: Conocerse, Aceptarse y Amarse Las mujeres que no tienen confianza en sí mismas están confundidas acerca de su identidad y llevan un tipo de vida que indica que le dan poca importancia a sus propias necesi- dades. Según Gael Lindenfield, en su “Guía para mujeres que desean obtener lo mejor de la vida”, cuando nos familiariza- mos con nosotras mismas y con nuestras habilidades: • Sentimos un mayor control sobre nuestros actos y sentimientos. Tendemos a relajarnos más y no tene- mos sentimientos desagradables hacia nosotras mismas. • Utilizamos mejor nuestro tiempo. Podemos em- plearlo haciendo esas cosas para las que tenemos habilidad, o mejorando aquellas en las que no esta- mos muy duchas, fijándonos metas realistas. • Podemos cuidarnos mejor. Ser indulgentes con algu- na debilidad particular nuestra. Y también se puede añadir que: • Comprendemos lo que deseamos y le damos la im- portancia que tiene. Nuestros deseos y aspiraciones comienzan a ser importantes para nosotras, y no sólo los deseos de los demás. • Nos sentimos libres y con ganas de vivir. Considera- mos que nuestras únicas “ataduras” son las que no- sotras elijamos. • Perdemos muchos miedos. A no saber actuar, a no gustarnos, a que nos critiquen... Para las mujeres que no confían en sí mismas, comenzar a conocerse puede significar descubrir aspectos propios muy Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 31
  • 32. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS valiosos, al contrario que las personas inseguras, que tratan de adherirse rígidamente a otra persona, o utilizan caras diferentes para cada ocasión, de manera que nunca sabemos con quién tratamos. Mientras más sabemos de nosotras mismas, mayor con- trol podemos ejercer sobre nuestra conducta y nuestros sen- timientos. La aceptación de una misma es la esencia de la autoesti- ma, y ello implica una actitud que tiende a liberar a la persona del sufrimiento, ya que te entiendes y cada vez que cometes un error te perdonas y dejas de reprocharte tu con- ducta. Para llegar a ello, primero comprendo que como ser humano que soy cometo errores y fallos como cualquier otra persona, y por ello los acepto sin darle mayor importancia que le doy a los demás; y por último, y como derivación de la comprensión y la aceptación, me perdono. Es decir, que a partir de este momento, empezamos a olvidar lo mal que hicimos muchas cosas, lo «poco que valemos», la culpa que tenemos de todo lo malo que ocurre a nuestro alrededor... pero, se trata de perdonarnos aprendiendo de nuestros fallos y errores. Se trata de aceptar y perdonar lo pasado, reafir- mando el respeto hacia tí misma en el presente y ser más feliz, ahora y en el futuro. Sentiremos que nos hemos perdonado de verdad si nos decimos frases, que nos salgan de dentro, como éstas: “muy bien me he equivocado en esto, me hubiese gustado hacerlo de otra forma pero, (por el motivo que sea) no pude o no supe, incluso, no quise, pero se ha pasado ya, me perdono a mí misma y, para otra ocasión, habré aprendido de ello para comportarme de otra manera”. Tanto el perdón a los demás como el perdón a nosotras mismas significa un cierre de cuentas. Ya no debes nada a nadie, ni a tí misma. Es afrontar el futuro con una hoja en blanco para escribir cosas nuevas. Y las cosas que “escribas” de aquí en adelante tienen que ser muy meditadas, para no caer en errores tan de bulto como definirte no por lo que tú eres, piensas y sientes, sino en función del rol que desempeñas. Es muy corriente el que una mujer a la que se le pregunta quién es o cómo es, responda: “Soy un ama de casa”, o “soy una buena madre de familia”, o “soy una hija que...” o “soy una mala estudian- 32 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 33. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS te...”, o “soy una abnegada esposa..”. Ninguna de esas defi- niciones son ella misma, sino parte de los papeles que debe desempeñar en la vida, y para los que tiene que contar con una personalidad y un carácter, formados, aceptados y queri- dos, en la medida de lo posible, por ella misma. En todo caso debes ser consciente de que las cosas las has hecho siempre lo mejor que has podido con los conoci- mientos y los recursos que tenías. Los errores te han llevado a ampliar esos conocimientos y a adquirir nuevos recursos y soluciones a tus problemas y a tu desarrollo cotidiano. Acep- ta esto y acéptate a tí misma y todo irá bien. Reflexiona sobre lo indulgente que eres con los errores ajenos, las disculpas que siempre buscas para los demás, y pregúntate: ¿No me merezco yo tanto como lo que le doy a los otros? Evidentemente, la respuesta tiene que ser afirmativa. Si no confías en tí, si no eres dueña de tus actos, estás bloqueando tu movimiento hacia fuera y cayendo en el victi- mismo. Una persona es víctima cuando no ha contribuido al origen de su problema ni puede hacer nada para ponerle fin. Es objeto pasivo, no sujeto activo, y esto sabemos lo que supone cuando hablamos de relaciones en las que se sufre violencia de cualquier tipo. INDEFENSIÓN Y VICTIMISMO Roser Marcé, Roline Schmit, y Carmen Valls-Llobet en su libro “En busca del equilibrio. Potenciar la autoestima; evitar el estrés la depresión y la ansiedad” afirman que “cuando nos sentimos víctimas creemos que no tenemos la responsabilidad de lo que está pasando, y a la vez que no tenemos ninguna posibilidad de escapar a la situación, estamos indefensas”. En este caso, pensamos que el poder de lo que sucede está fuera y por ello la mujer siente que está atrapada por el destino. La víctima sufre este estado del “no-poder” desde el que es difícil plantearse soluciones o salidas a un problema, ya sea el de la violencia o cualquier otro. Para salir del victimismo debemos desterrar el convenci- miento de que no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación, de que nos vamos a quedar solas y abandonadas si nos afirmamos y nos erigimos en sujetos activos y responsa- bles de nuestras vidas, porque nos conocemos, nos acepta- mos y nos queremos. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 33
  • 34. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS DESTERRAR LA CRITICA PATOLOGICA QUE NOS LLEVA A SER VICTIMAS DE LOS DEMÁS La palabra criticar es definida como “el juicio o examen que se hace sobre algo; la censura acerca de los defectos de una persona; opinión desfavorable, etc.”. El juicio puede ser producido por algo concreto, pun- tual, pero si se efectúa continuamente y no se tiene en cuenta una defensa, la crítica puede llegar a ser patológica, causando, en este caso, trastornos de conducta. Todos tenemos una voz interior crítica necesaria que forma parte de las normas mínimas de convivencia con los demás, pero las personas con una baja autoestima tienden a tener una crítica patológica más viciosa y expresiva. Este tipo de crítica: a) te acusa cuando cometes errores. b) te compara con los demás y te encuentra en desventaja. c) fija unas medidas de perfección que son imposibles de cumplir. d) no suele recordar logros sino fracasos. e) Etc. La crítica patológica te pide que seas mejor y, si no es así, no vales nada, funciona con palabras como “todo, nada, nunca, siempre, todo el mundo” etc. Te suele “alabar” con palabras como: estúpida, torpe, incompetente, débil, egoís- ta, etc. Y, lo más triste es que, si no te das cuenta, te hace creer que es verdad. Llega un momento en que no sabemos si la voz pertene- ce a lo aprendido de nuestra madre, padre, pareja, novio, marido, sociedad... o a nosotras mismas. Una crítica intensa y voluble es enormemente tóxica. Es más venenosa que cualquier trauma pues, el dolor se pasa con el tiempo, pero esta voz siempre está a nuestro lado juzgando, culpabilizando, encontrando errores o tirando por tierra lo que hemos hecho o queremos hacer. En general utiliza imágenes del pasado para recordarnos la metedura de pata o lo mal que nos sentimos o, sencillamente, lo poco que valemos. Suele reproducir momentos difíciles o momentos que nos resultan desagradables, ya pasados. 34 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 35. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Estamos tan acostumbradas a escuchar la voz crítica que parece algo ante lo que es imposible actuar de otra manera. Pero lo cierto es que no tiene voluntad propia, podemos desconectarla antes de que nos haga daño y, con la práctica, podemos conseguirlo. QUE EL MIEDO NO TE PARALICE EL MIEDO ESTÁ ACTUANDO EN LA BASE DE TODAS LAS EMOCIONES. Todo orgullo es miedo, toda culpa es miedo, toda vergüenza es miedo, todas las preocupaciones son mie- dos. Estos sentimientos negativos, te atrapan, haciéndote du- dar, nublando tu creatividad, confundiéndote y debilitando tu autoestima. Cuando el miedo gobierna tu vida, la mayoría de las experiencias son negativas y llenas de pesimismo. Recuerda que tu realidad y que tus experiencias se alimentan de tus temores. Te impides a tí misma ver los hechos objetivamente y ver las buenas posibilidades que te rodean. Por supuesto, algunos miedos nos ayudan a protegernos, son temores necesarios. Pero si dejamos que el miedo gobier- ne nuestra vida nos privamos de vivirla, la única manera de hacer frente al miedo es enfrentarse a él y “cuanto antes lo hagas, antes serás libre”. Si eres una persona a la que te culpan, manipulan, enga- ñan, ponen excusas y mienten, vives con el miedo. Si temes perder el control de tus emociones es que tienes miedo. Si crees que no eres digna de amor, apoyo, cariño y el afecto de otra persona, es que tienes miedo. Si simulas que eres fuerte cuando no lo eres, si aparentas ser feliz y no lo eres, si finges que amas a alguien cuando estás sufriendo... estás viviendo una mentira porque te estás protegiendo de tus propios mie- dos. Y lo que es peor, te estás engañando a tí misma ante tus miedos y te niegas a ser libre. Como resultado del miedo te creas apegos y dependen- cias, ya que crees que es la única forma que tienes de conti- nuar tu vida. ¿Alguna vez te ha ocurrido que no entiendes cómo te interesas por personas que en tu fuero interno sabes que no te convienen y que te están haciendo daño? ¿qué es lo que falla? Seguramente comenzaste una relación que, a pesar de tus grandes esfuerzos por mantenerla, fracasó; iniciaste una relación con mucha ilusión e intensidad, pero al poco tiempo Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 35
  • 36. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS sentiste que no todo era como tú pensabas, y ese amor se transformó en rutina, agobio y hastío; quizá te sentiste morir porque no imaginabas tu vida sin esa persona que ahora no está, o está y te hace daño, y eso te confunde y te hunde en la desesperación; o quizá has tenido la sensación de estar con alguien al que deseas y quieres pero la convivencia con ella se te hace imposible de sobrellevar. Y a pesar de todo ello no eres capaz de dar el paso definitivo, de soltar las amarras que tú has creado, creencias como: ”Qué la vamos a hacer... ya cambiará” o “ no puedo vivir sin él”, se pueden cambiar más rápidamente de lo que tú piensas. Primero dándonos cuenta de que somos capaces de diri- gir nuestra propia vida sin aferrarnos a nada ni a nadie; que no somos la media naranja de nadie, ni nadie es nuestra media naranja; YO soy una persona completa por mi misma. En definitiva debes aprender a : a) Identificar las áreas de ti misma que producen este tipo de dependencias o apegos. b) Desarrollar estrategias para olvidar y rehacer tu vida ante la violencia, el abandono o la ruptura.. c) Conocer el tipo de personas que son atraídas por tí y consiguen manipularte. d) Identificar las técnicas de manipulación y cómo combatirlas. e) Sentar las bases para llegar a estados de coherencia y salud emocional. f) Ser la maestra de tu propia vida, consiguiendo la calidad de vida que mereces. Si quieres ser la maestra de tu propia vida, piensa unos minutos: ¿Qué me ha impedido ser hoy feliz? ¿Qué voy a hacer para solucionar esto? 36 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 37. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS ¿QUÉ CULPA TENGO YO? Es fácil que cuando se tiene la autoestima baja se piense con facilidad que la culpa de lo que ocurre a nuestro alrededor es nuestra, y lo peor es que siempre se es culpable de lo malo. Cuando se piensa en nuestra propia conducta, ¿tratamos de comprender por qué lo hicimos? o simplemente, ¿nos cree- mos culpables sufriendo por el pasado y nos quedamos atadas a modelos de conducta que en el fondo sabemos que son inadecuados? La respuesta a todas estas preguntas van muy unidas a nuestra autoestima. Nos sentimos culpables cuando: A) Al contemplar algo que hemos hecho o dejado de hacer, experimentamos un sentimiento de minusvalía. B) Nos vemos impulsadas a racionalizar o justificar nuestra conducta. C) Nos resulta difícil y penoso recordar o examinar la conducta. Si pensamos en una conducta, de la cual nos arrepenti- mos, nos preguntaremos: ¿según quién estoy juzgando mi conducta? ¿según criterios míos o de los demás? Es necesario que dejemos de juzgarnos continuamente y así comenzare- mos a vislumbrar una nueva perspectiva en la evaluación de nuestra conducta. En general, gran parte de lo que llamamos culpa tiene que ver con la aprobación o desaprobación de los demás (padres, maridos, novios, exparejas...) y en el fondo lo que hay es un miedo, es decir “Tengo miedo a que mis padres, marido, novio, etc. se enteren de lo que he hecho, se enfa- den, me abandonen...”. Para desterrar esta culpabilidad hay que conseguir escuchar a nuestro verdadero “yo”, respetando nuestro juicio por encima de las creencias de los demás. A veces la culpa no son más que cortinas de humo para ocultar resentimientos negados “no he logrado vivir de acuer- do con la expectativa de...”, “tengo miedo a reconocer cuán- to me irrita lo que se espera de mí”. Si nos reconocemos en estas frases la solución para desterrar la culpa es “ser hones- tas con nosotras mismas”. “Me siento culpable e irritada con ideas y comportamientos que no son míos”. Si alejo ese sen- timiento culpable, dejaré de sentirme mal conmigo misma y por lo tanto dejaré de ser manipulada emocionalmente por los demás. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 37
  • 38. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS En lugar de caer en la autocondescendencia, podemos aprender a preguntarnos cuáles fueron las circunstancias ¿Por qué mis elecciones o decisiones parecían buenas en aquel momento? ¿Qué trataba de lograr? ¿De qué manera me estaba defendiendo? Como vemos es necesario conocer las circunstancias para comprender nuestras conductas. Para verlo más claro, podemos pensar en una amiga que durante muchos años sufre malos tratos físicos y psicológicos por parte de su marido, pareja, etc, y ella sabe que no es bueno para ella, pero se culpabiliza de la situación y por ello “permite” esta conducta durante años y años, adaptándose continuamente a esa persona, a las circunstancias que la rodean y como nunca cambia la situación, se culpa y se culpa continuamente. ¿Qué ocurre en realidad? El miedo es lo que la ha paralizado. Tratamos de sobrevivir por encima de todo. Sólo puede aprender que es posible vivir mejor si cambia su concepto de sí misma y del mundo que le rodea. Lo importante es que si empezamos a ver nuestro con- texto personal, dándonos cuenta de que debemos luchar por nosotras y no por satisfacer la necesidad de otros, nuestras conductas siempre estarán relacionadas con nuestros deseos por vivir, no sobrevivir, para reforzar nuestro yo, para evitar el miedo y la culpa. Por el contrario, si seguimos condenándonos por nuestra conducta, ésta tiende a empeorar y como resultado bajará nuestra autoestima. 38 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 39. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PARTE IV CAMBIOS EN TI Y EN LOS DEMÁS CÓMO LOGRAR CAMBIOS. PLANIFICACIÓN Sabiendo ya lo que sabemos, hay que tomar ciertas deter- minaciones. Sabes que tu autoestima es importante a la hora de que los demás te traten bien. Sabes que ese hombre que te maltrata no va a cambiar. Sabes que tienes que aprender que tú debes ser lo más importante para tí misma y que no se puede querer a nadie si no nos queremos a nosotras mismas... Por lo tanto, hay que ponerse manos a la obra y enseñar a los demás, mostrarles cuánto te importas a tí misma. Lo más seguro es que al principio necesites afirmar tu nueva actitud ante tí misma y ante las personas que te rodean, y sobre todo, asegurarte de que no se te va a ir la mano. Para lograr cambios en tu conducta, en tus motivaciones o en tus valores, es indispensable que previamente planifi- ques los cambios que quieres conseguir. Estudies el tiempo que puedes emplear en ello y te fijes unas metas realistas que puedas ir alcanzando para conservar en todo momento el control de tu cambio. Desde el principio observarás que según vas cambiando tú, los demás también cambian al tratarte o le das menos importancia a cómo se comportan contigo. No obstante, tie- nes que tener en cuenta que también hay pasos hacia atrás, incluso cuando pretendes cambiar parece que todo se te pone en contra y salen las cosas peor que nunca. No te preocupes por ello, puede ser que tengas más resistencias al cambio de lo que esperabas, pero con paciencia y convenci- miento lo lograrás. CÓMO MEJORAR LA AUTOESTIMA En este cambio que queremos conseguir para tratarnos bien y que los demás nos traten mejor, y dejen de abusar de nosotras, de manipularnos, o de golpearnos... hay que empe- zar por mejorar la autoestima: Cambia la manera de hablar sobre ti No te rebajes ni te desvalorices cuando hables so- bre tí o tus cosas. Pide a tu familia o a los amigos Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 39
  • 40. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS de más confianza que te adviertan cuando emplees frases como: “Qué tonta soy...” “Debería darme de bofetadas...” “Seguro que es una estupidez, pero...” y da un paso más atreviéndote a decir “yo” para pedir lo que necesitas o lo que quieres. Empieza a premiarte Haz una lista de cosas que creas que son especiales y que te den placer. No es tan fácil como parece porque muchas veces no nos han acostumbrado ni en nuestra infancia ni en nuestra vida a ser bien atendidas, pero tú empieza dándote pequeños gus- tos, sobre todo en ocasiones en las que has hecho algo que te resultaba muy difícil o intimidante, cuando has conseguido una meta que te habías pro- puesto, cuando has tenido malas noticias o no te has encontrado bien, o has estado triste, o alguien te ha tratado mal... Cuida de tu cuerpo El intentar cambios en tu vida que te conduzcan a confiar más en tí misma requiere mucha energía. Es preciso que te encuentres bien físicamente para que llegues a acceder a toda la energía que llevas dentro, y para ello tienes que alimentar y cuidar tu cuerpo, con la premisa de que la salud mental y física están íntimamente unidas. Hay personas que debido a problemas emocionales que tenían han de- sarrollado enfermedades y dolores, pero se da la circunstancia de que cuando esas personas han cambiado y han afrontado los problemas desde una nueva perspectiva, esos “males” han desaparecido. La mayoría de las personas que no se quieren a sí mismas se “abandonan” físicamente. Quizá sí lucen bien, pero si tenemos autoestima sabemos que más importante que lucir bien es ¡sentirse bien!, así que revisa tu dieta, tu sueño, tu ejercicio y tu tensión nerviosa. Respeta tus propios sentimientos Los sentimientos rara vez engañan, así que si los ocultas a tí misma o a los demás, eres tú la que te estás engañando. Muchas veces tendrás que buscar algunas sensaciones físicas que te darán las claves de lo que estás sintiendo en esos momentos. Tienes que buscar las maneras de expresar tus sentimien- 40 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 41. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS tos porque el reprimir nuestras emociones consume mucha energía y contribuye a aumentar los proble- mas físicos y emocionales que tienen las mujeres inseguras (dolores de espalda, cefaleas, trastornos intestinales, depresiones...). Olvídate de las prohi- biciones de tu infancia para que no fueras llorona, o no te rieras de todo, o fueras valiente... y expre- sa con todas tus fuerzas lo que sientes: llora, ríe, grita, patalea... y si todavía no puedes llegar a eso, empieza por verbalizarlo y reconocerlo: “Estoy ner- viosa...” “Me siento triste...”, pero no le añadas frases que te infravaloren como “Se que es una tontería, pero...” “Debería contenerme...”. Por otra parte sé coherente en tu actitud y no sonrías si sientes rabia o no frunzas el ceño si sientes placer. Cambia tu estilo de vida Revisa tu estilo de vida y si eres feliz con él. Si no es así, haz cambios que te aseguren: El vivir de acuerdo con tus valores, el que el trabajo y placer estén equilibrados, el tener la relación que deseas o el tener el tiempo libre necesario para cambiar y desarrollarte. Cuida tu apariencia A veces un simple corte de pelo, o un nuevo maqui- llaje nos sirven para sentirnos mejor con nosotras mismas. Es necesario que encuentres tu estilo, con el que te sientas cómoda y que te refleje como eres. Ya no se trata de tener una apariencia de cara a los demás, de intentar agradarles, ni considera- mos que eso sea egoísta por nuestra parte. Tenemos toda la libertad para complacernos en la medida de nuestro presupuesto o estilo de vida. Date permiso para cuidarte El permitirte cuidar de tí misma es uno de los pun- tos más importantes para que la autoestima crezca, pero es el más difícil de llevar a cabo sin que nos sintamos culpables o inoportunas, y esto es así por- que hemos crecido en una sociedad que espera que por el hecho de ser mujer, ejerzamos el rol de cui- dadoras de los demás. Pero cuando tenemos con- fianza no sólo nos cuidamos, sino que permitimos que los demás lo hagan con nosotras y lo pedimos y reclamamos abiertamente. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 41
  • 42. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS QUÉ TIPO DE CONDUCTA ELEGIR Según los expertos, existen 3 categorías de conducta: Agresiva, Pasiva y Afirmativa o Asertiva. Una mujer segura de sí misma puede usar las tres, elegir una que se adapte a su personalidad y estilo de vida, o puede utilizar la más apropiada a cada situación o relación. Sin embargo las mujeres inseguras tienden a usar una determina- da conducta y son incapaces de diferenciar estos 3 tipos, con lo que el resultado es que sus palabras y acciones, la mayoría de las veces son ineficaces. A continuación vamos a reproducir las tablas de Gael Lindenfield con estos tres tipos de conductas, para que pue- das comprobar si sabes diferenciarlas, para que puedas de- tectar las situaciones en las que utilizas una conducta inapro- piada, o para que te marques cambios y establezcas metas realistas: 42 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 43. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS CONDUCTA AGRESIVA Actitud General Dominante, violenta, insensible, impaciente, ambiciosa, rígida, hostil, altisonante, con prejuicios, hiriente, imprudente, desconfiada, arribista, punitiva. Palabras y Frases “Es mejor que”, “Cuidado”, “¡venga ya!”, “debes”, “mal”, “estúpido”, “cállate”, “sal de mi camino”, “date prisa”, “te lo dije”, “tú haces que me sienta...”, “no lo harás” Conducta no verbal Tensión, movimientos bruscos, golpear con las puntas de los dedos, cruzarse de brazos, manos en la cintura, andar de arriba abajo, palmadas en la espalda, voz alta, mirada penetrante, cabeza erguida, rigidez, gritos. Emociones Ira, resentimiento, irritación, soledad, sentirse alterada, cólera. Sentido del humor Caústico, bromas pesadas, ofensiva, fastidiosa, amante de las chanzas (pero incapaz de reírse de sí misma). Estilo de vida Aceleración, muchas actividades, competitiva, muy bien relacionada; falta de intimidad; prioridad para el dinero; temeraria, metas a corto plazo, destructiva. Ventajas Se defiende frente amenazas extremas, expresa la cólera, asume el liderazgo en situaciones críticas, se hace notar, capaz de conseguir recursos para una buena causa. Consecuencias Abuso del poder, hiere a los demás, negativas fomenta la agresividad y la manipulación en otros, alienta la dependencia, amenaza la democracia, aislamiento, alienación, agotamiento, autodestrucción. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 43
  • 44. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS CONDUCTA PASIVA Actitud general Sumisión, resignación, sufrimiento, docilidad, indecisión, pesimismo, desvalimiento, gracia, se reprende. Palabras y frases “Tal vez”, “me gustaría”, “creo que”, “¿te importaría si?”, “perdón”, “disculpe si”, “¿sabes?”, “no sé”, “posiblemente”, “no puedo”, “después”, “si tú quieres”, “sólo es culpa mía”, “disculpa si te molesto”, “no sé qué me pasa”. Conducta no verbal Torcerse las manos, movimientos de intranquilidad, arrastrar los pies, ojos bajos, taparse la boca, voz queda y monótona, inexpresiva, cuidadosa. Emociones Miedo, aprensión, ansiedad, depresión, culpa, susceptibilidad, resentimiento, lentitud, confusión. Sentido del humor Payasadas, gastar bromas, defensora de las causas perdidas, risitas, sarcasmo, cinismo. Estilo de vida Tranquila, segura, prevenida, sin grandes acontecimientos, apacible, sujeta a los convencionalismos, manipuladora, hipócrita. Ventajas Protección, discreción, lima asperezas, digna de confianza, pocos riesgos, moderada, acogedora, modesta. Consecuencias Hacerse la mártir, impotencia, negativas preocupación, objeto de persecución, murmuradora, desarrolla fobias y obsesiones, depresiva, aburrida, apática, exceso de trabajo, enfermiza, pérdida del amor propio, encuentra dobles intenciones, provoca humillación y rechazo. 44 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 45. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS CONDUCTA AFIRMATIVA O ASERTIVA Actitud general Optimista y positiva, reflexiva, racional, considerada, solidaria, sensible, imparcial, comprometida, perseverante, resulta, sincera, decidida, se protege. Palabras y frases “Yo quiero” “yo siento” “no me gusta”, “vamos”, “¿qué opinas tú?”, “cómo podemos solucionarlo”, “discutámoslo”, “éstas son las alternativas”, “no lo haré”, “no”, “sí”, “te amo”, “yo sé que...”, “me gustaría que tú”. Conducta no verbal Expresividad, distensión, postura equilibrada, honesta, mirada directa a los ojos, voz fuerte y clara, enérgica. Emociones Felicidad, tristeza, enojo, compasión, calma, serenidad, equilibrio. Sentido del humor Juguetona, divertida, puede reírse de sí misma, ingeniosa, pero no a expensas de los demás. Estilo de vida Activa, variada, dinámica, innovadora, organizada, definida. Ventajas Determinante, activa, organizada, eficiente, alegre, democrática, independiente, creativa, capaz de dirigir con éxito, comunicación clara, enfrenta las críticas, intimidad, asume riesgos razonables. Consecuencias No le gusta a todo el mundo, poder negativas y riquezas limitadas, los errores la afectan, agobio por las expectativas y demandas de los demás. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 45
  • 46. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS CÓMO SER MÁS ASERTIVA Tras los cuadros expuestos, Lindenfield afirma que “la mayoría de las personas que no tienen confianza en sí mismas se apoyan demasiado en la conducta pasiva y la agresiva”. Es como si desde nuestro pasado o presente nos dijéramos que NO tenemos derecho a ser afirmativas. Precisamente dentro de nuestras metas de cambio debe encontrarse la de ser más asertiva, y el primer paso es creer que tenemos derecho a ello: ❍ Derecho a pedir lo que deseamos, aunque los demás nos digan que no. ❍ Derecho a tener opiniones, sentimientos, emociones y expresarlos. ❍ Derecho a hacer afirmaciones lógicas sin tener que justificarlas. ❍ Derecho a tomar nuestras propias decisiones y afrontar consecuencias. ❍ Derecho a elegir cuándo involucrarnos en los problemas de alguien. ❍ Derecho a no saber algo o no entenderlo. ❍ Derecho a cometer errores. ❍ Derecho a tener éxito. ❍ Derecho a cambiar de manera de pensar. ❍ Derecho a la privacidad. ❍ Derecho a estar sola y ser independiente. ❍ Derecho a cambiar y ser asertivas. Si estamos seguras de nuestros derechos nos encontrare- mos en mejor situación para soportar las actitudes de los que están a nuestro alrededor y “padecerán” las consecuencias de nuestro cambio de conducta. Muchas mujeres encuentran una enorme dificultad en perseverar en una conducta aserti- va cuando se trata de sus propias necesidades y deseos, in- cluso aunque se esté enfrentando con injusticias extremas, como puede ser la violencia ejercida contra ellas. Pero tene- mos que tener muy en cuenta que sólo nosotras podemos decidir cuándo pagar un alto precio por ser asertivas. 46 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 47. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Una de las técnicas más utilizadas para poner de mani- fiesto tu asertividad es la que algunos llaman “técnica del disco rayado”, y otros autores la denominan “rompiendo ré- cords” y que fundamentalmente consiste en repetir varias veces, de manera asertiva y relajada, lo que necesitas o deseas, hasta que la otra persona acceda, o esté dispuesta a negociar contigo. Es muy efectiva si además la utilizas junto con una frase empática, es decir, que le indique a la otra persona que tú has tomado en cuenta su posición, su punto de vista o sus sentimientos. No obstante, debemos saber que esta técnica no es infa- lible porque nuestro interlocutor tiene sus propios valores o pueden creer tener razón y no ceder fácilmente. O sencilla- mente no importarle que tú tengas razón. Algunas pautas que te pueden ayudar para negociar con seguridad, pueden ser: ❍ Relájate y mantén la calma. ❍ Favorece la empatía para indicar que comprendes al otro. ❍ Aclárate, pidiendo más información al otro. ❍ Prepárate y ensaya previamente. ❍ Sé concisa, concéntrate en un punto y usa el método “rompiendo récords” si es necesario. ❍ Cede y no seas obstinada esperando que sea el otro el primero en ceder. Ofrece un arreglo razonable. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 47
  • 48. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS 48 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 49. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS PARTE V LA AUTONOMÍA COMO CAMINO HACIA LA LIBERTAD Hay muchos errores a aclarar antes de adentrarnos en el profundo tema de la autonomía y la libertad. Uno de ellos es el que hace referencia a la confusión entre autonomía, auto- rrealización, autosuficiencia, autoafirmación independencia o dependencia. Veamos en primer lugar sus definiciones: • Autonomía: Condición del individuo que de nadie depende en ciertos conceptos. • Autorrealización: Facultad de realizarse por sí mis- mo/a, sin intervención exterior. • Autosuficiencia: Estado o condición del que se bas- ta a sí mismo/a. • Autoafirmación: Capacidad esencial para delimitar el espacio propio frente a los demás. Equilibrio en- tre ser una misma y saber relacionarse con los/las demás. • Dependencia: Subordinación a un poder mayor. • Independencia: Libertad, autonomía, que no es tri- butario ni depende de otro. Entereza, firmeza de carácter. • Independiente: Que no tiene dependencia, que no depende de otro. Dícese de la persona que sostiene sus derechos u opiniones sin admitir intervención ajena. Vamos a analizar la importancia de estos conceptos, an- tes de llegar al núcleo de nuestra cuestión y ver la importan- cia de la autonomía, y de cierta independencia en nuestras vidas y, fundamentalmente, como prevención de la violencia de género: Una persona que es muy dependiente tiene su autoesti- ma en función de la valoración de los demás y de todo lo que le rodea exteriormente. Cuando estos le fallan se siente pa- ralizada y cae en el autodesprecio y en la subestima. Empie- za por utilizar frases como “yo no valgo nada...” “sin él ¿qué voy a hacer?” “no lo voy a conseguir”, “me va a dejar” “no puedo ser valiente...” Se produce, entonces, en estas muje- res que lo hacen todo por los demás, que cuidan de todos Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 49
  • 50. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS antes que de ellas, que ponen en primer lugar los deseos de cualquiera que les rodea por encima de los suyos... se produ- ce –decimos— la “tragedia” de sentirse vacías interiormente, ya que siempre han pensado que los demás son más impor- tantes que ellas. Este tipo de mujeres que lo dan todo, esperando que algún día les den a ellas, o como mínimo que les reconozcan su dedicación y las admiren o elogien por su abnegación, se sienten frustradas cuando esto no se produce. Se enfadan por ello, y se sienten culpables por enfadarse, y se meten en un círculo que les lleva al resentimiento más profundo e incluso a la depresión, porque como dice Roser Carré “el premio por tanto sacrificio nunca llega”. Una persona absolutamente dependiente: • Se siente “hambrienta” de cariño y atenciones, y si no los consigue acabará por aceptar su impotencia y deses- peración, dejando de reaccionar y no luchando más. • Si no consigue el amor, el reconocimiento y la valoración que precisa, comenzará por “narcotizarse” y dejar de sentir la necesidad ya que le supone demasiada angustia estar continuamente a la espera de algo que no consigue nunca. Es cuando se encontrará desesperada, deprimida, incapaz, impotente y su autoestima se verá empobrecida o anulada. • En esta situación le es prácticamente imposible defen- der sus propias derechos y deseos. No podrá afirmarse ni tener juicios propios. Le será imposible estar bien en soledad y disfrutar de su individualidad en sus relaciones con los demás. ∑ En este caso, la autonomía no le produce placer. No puede caminar por los senderos de la independencia ya que lo único que ella quiere es “comida emocional”, y todo lo demás para ella es secundario o carece de valor. La palabra clave de este tipo de personas es: Miedo. Tienen miedo a: — asumir la responsabilidad de sus elecciones, — a reconocer sus distintas capacidades, — a que la abandonen, — a ser consideradas muy egoístas... 50 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 51. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Estos miedos, junto con la ansiedad, aparecen y se acre- cientan cuando logran entablar relaciones amorosas con una pareja. Miedo a: — perder a la pareja, — dejar de gustarle, — que no la proteja, — no poder soportar sus críticas y las de los demás, — sentirse incapaz de... Su forma de relacionarse es casi siempre desesperada y de una dependencia enfermiza, pudiendo llegar a la situación de impedir que su pareja “respire” y dando a su amor un tinte de hostilidad al no admitir o valorar las diferencias de la otra persona que tiene sus propios juicios, preferencias, deseos, etc. Ella ve que es distinta y a veces llega a conside- rarla su enemiga, en una mezcla de resentimiento y rabia, producidos por el temor a perderle. La relación suele dete- riorarse o arruinarse definitivamente ante su actitud amarga- da y amargante. En el polo opuesto de la dependencia absoluta está la mujer totalmente independiente, a menudo con aspecto de ser autosuficiente, pero que en el fondo puede tener miedo, no a que la dejen, sino a unirse íntimamente con alguien. Para ella el mayor aliciente vital viene del exterior, del tra- bajo y las relaciones sociales. El no sentirse vulnerable o insegura, el no querer tener miedo a ser abandonada, la puede llevar a escaparse del compromiso amoroso, a prote- gerse de algunos sentimientos y puede preferir rodearse de personas que dependen de ella y con las que cubre de una u otra manera sus necesidades afectivas. Estas mujeres no es- tán conectadas del todo con sus necesidades emotivas y no disfrutan del placer que puede ofrecerles estar con gente. En todo caso, si tuviéramos en cuenta las atribuciones de género, y los estereotipos resultantes, veríamos que estos coinciden en atribuir lo femenino a la dependencia y lo mas- culino a la independencia, lo cual es un error, ratificado por los expertos que afirman que todas las personas tienen la necesidad de ser dependientes e independientes en según qué momentos o situaciones de sus vidas. De esta manera, los hombres basan su “hombría” —rela- cionada con la autosuficiencia y la independencia— en la ocultación de sus necesidades emocionales y afectivas al res- Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 51
  • 52. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS to del mundo. Pero, por otro lado, las mujeres ocultan tam- bién sus necesidades afectivas porque tienen miedo de ser demasiado egoístas y no cumplir con el estereotipo asignado por la sociedad de cuidadoras, sacrificadas y abnegadas por los demás. El punto positivo de esta reflexión es que existen mujeres y hombres que no están conformes con este orden social y pretenden cambiarlo practicando valores positivos en el traba- jo, vida íntima, social, etc. Desean emprender el camino hacia el desarrollo de la autoestima personal y colectiva, desde la diversidad, la riqueza y la pluralidad que cada uno de nosotros poseemos gracias a nuestras diferentes capacidades. El camino hacia la libertad pasa por la autonomía, que entendida como el sentimiento de autenticidad, de confian- za, de seguridad..., es un proceso interior por el cual separa- mos, los fantasmas que tenemos en nuestro interior, de lo que es nuestra verdadera realidad, diferenciando los juicios externos de lo que nosotras sabemos que somos. De esta manera, si gozamos de autonomía, nuestra autoestima no estará tan amenazada ni dependerá tanto de la valoración exterior que hagan los demás. La autonomía en el terreno de las relaciones, significa: • Saber distinguir mi “yo” del “tú” o del “vosotros”. Distinguir lo propio de lo ajeno. • Vivir más tranquilamente, sin la desazón o angustia que produce el no coincidir con los otros. • Gozar de mayor bienestar y poder dar más oportuni- dades a nuestras relaciones. • Tener capacidad para estar en soledad. No vivirla como el abandono que surge de la dependencia, sino como la soledad de la persona que es responsa- ble de su propia vida. • No culpar siempre a los demás. • No esperar que el entorno le resuelva sus dificulta- des emocionales o de cualquier otro tipo. • Tener conciencia de las propias capacidades y limi- taciones que como seres humanos tenemos. Un componente básico de la autonomía, es la autoafir- mación, entendida como el equilibrio entre ser uno mismo y saber relacionarse con los demás. La autoafirmación sirve 52 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 53. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS para delimitar el espacio propio frente a los demás y nos ayuda a comunicar de forma clara y tranquila nuestras aspi- raciones, deseos, sentimientos y pensamientos, respetando el espacio de los otros. Si nos autoafirmamos, conseguiremos: 1 Tener tiempo para nuestros propios deseos, y no agotarlo con las exigencias de los demás. 2 Ser capaces de frenar la “invasión” de tu entorno, según tus propias necesidades. 3 Expresar libremente tu opinión y hacer caso a tus sentimientos sin estar sujeta al “qué dirán”. 4 Dejar de justificarte como si lo que haces no fuera del todo correcto. 5 Defender tu punto de vista, aunque no sea el mismo que defiende la opinión general. 6 Aprender a decir “no”, sin acumular rabia que luego deja perplejos a los que te rodean, porque están acostumbrados a que has ido cediendo siempre. 7 Tener claro cuándo no podemos o no queremos más. 8 Decir abiertamente lo que quieres, lo que deseas y lo que necesitas. 9 Estar preparada para que los demás nos digan que “no”, ya que el afirmarnos no implica que consigamos todo lo que queremos. 10 Tener herramientas para el diálogo y la negociación entre nuestras necesidades y las de los demás. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 53
  • 54. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Si no nos afirmamos, sólo lograremos: a Caer en un comportamiento que finalmente se vuelve hostil. b Estallar de rabia porque ya no podemos más y empezamos a culpabilizar. c Culpabilizar también en silencio, sintiéndonos las víctimas de los acontecimientos. d Tener mala comunicación en las relaciones humanas. e No saber expresar nuestros deseos, pensamientos y necesidades. f Tener miedo a ser invadidas. g No saber poner límites a tiempo, lo cual nos lleva muchas veces a decir “no” a todo, sin distinguir lo que puede ser bueno. h No sentirnos con el derecho a decir “¡basta!”. i Crearnos resentimientos. j Sentirnos más buenas, e incluso algo omnipotentes por aguantarlo todo. Tenemos que tener en cuenta que cuando expresamos nuestra opinión, aumenta nuestra autoestima, nos fortalece y a la vez logramos que los demás nos respeten más. Si entendemos la libertad como facultad natural que tiene el ser humano de obrar de una manera o de otra, o de no obrar, por lo que es responsable de sus actos… O como “Estado o condición del que no es esclavo, no está preso sujeto o subordinado”, comprenderemos que nuestro camino hacia la libertad pasa por la autoestima con todo lo que ella conlleva: conocernos, aceptarnos, ser independientes, te- ner autonomía y autoafirmarnos. 54 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 55. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS Cada uno de estos componentes de la autoestima nos conducirá a una forma de ser y de estar con nosotras mismas y con los demás, con las que nos sentiremos a gusto. “Respi- raremos” al poder expresarnos, al no tener que guardar en nuestro interior todo lo que nos gustaría decir a quien nos está machacando o abusando de nosotras. Nos proporcionará una sensación espiritual e incluso corporal que nos llenará de alegría y de ganas de vivir. Nos dotará de un filtro de color con el que ver las cosas que antes nos parecían solamente negras... nos daremos cuenta, en definitiva que estamos vi- vas, y que la vida en su conjunto merece la pena ser vivida. Además de todas estas sensaciones nos encontraremos con las fuerzas suficientes para pararle los pies a cualquier hombre que pretenda maltratarnos: • Ya no seremos las mujeres que dicen sí a todo esperando que nos quieran. • Ya no soportaremos que nos manipulen y utilicen porque diremos lo que nosotras queremos y deseamos. • Ya no consentiremos que nos insulten o nos zarandeen porque nuestra labor en la vida no es cumplir con el estereotipado papel de mujeres sumisas al hombre. • Ya no tendremos miedo a vivir la soledad porque no nos parecerá que es mejor tener un hombre “malo” que ningún hombre. • Ya no nos importará que su familia o la nuestra digan que tenemos que aguantar en lugar de separarnos. • Ya no permitiremos que nos invadan nuestro espacio y nos alejen de nuestras amistades y familiares. • Ya no creeremos que la vida gira en torno a él. • Ya no toleraremos que nos ponga la “mano encima” bajo ningún concepto porque nuestra persona y nuestros cuerpos son sagrados y a él no le damos el poder. • Ya no pensaremos que si le dejamos no podemos rehacer nuestras vidas, porque nos sentimos llenas de capacidades por desarrollar, y asumimos nuestras responsabilidades y posibles errores. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 55
  • 56. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS • Ya no dejaremos que otros tomen decisiones por nosotras, • Ya no nos culpabilizaremos ni nos sentiremos víctimas porque nosotras tenemos capacidad de perdonarnos y de vivir sin influencias maltratadoras ajenas. • Ya habremos aprendido que como personas nadie vale más que nosotras mismas y que nos merecemos ser bien tratadas y mimadas. • Habreemos adquirido la facultad de saber decir “no” y “¡basta!”. • Ya no creeremos que no podemos salir de “esa situación”. • En definitiva, nos habremos conocido interiormente, nos habremos aceptado, nos sentiremos independientes y autónomas, y nos autoafirmaremos en nuestra manera de ser, en nuestro espacio propio y en la forma que deseamos relacionarnos con los demás, cómo y hasta cuándo. Por supuesto, como pasos para prevenir la violencia de género, éstos son unos excelentes puntos de partida que, sin embargo, son más difíciles de adquirir, recuperar o mantener cuando estamos inmersas ya en una situación de violencia en la que el maltratador es una persona que en su día, y aún hoy, dijo querernos y respetarnos. No obstante el tomar conciencia de nosotras y decir aunque sea interiormente “hasta aquí hemos llegado”, es importantísimo para comenzar el camino hacia la libertad. Un camino que, en este caso, tiene que hacer paradas en los profesionales que pueden ayudarte: Las ONG que se dedican a temas de violencia de género que sabrán aconsejarte en los pasos a seguir, y unos/unas buenos/as profesionales que te ayuden a poner en orden tus ideas y a que recuperes la autoestima que tanto te han dañado, y que te hará falta para emprender una nueva vida. 56 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 57. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS BIBLIOGRAFÍA BRANDEN, Nathaniel. Los seis pilares de la Autoestima. Bar- celona: Paidós, 1999. BRANDEN, Nathaniel. Cómo mejorar su autoestima. Barcelo- na: Paidós, 1999 (10ª edición). CARRÉ, Roser; SCHMIT, Roline y VALLS-LLOBET, Carme. En busca del equilibrio. (Potenciar la autoestima, evitar el estrés, la depresión y la ansiedad). Barcelona: Cír- culo de Lectores, Colección Gutemberg, 1996. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS. Violencia y Derecho. Dimensión jurídica de la prevención de la Violencia sobre las mujeres. Madrid: 2000. FIELD, Lynda. Autoestima para la mujer. Barcelona: Kairós, 1997. FISAS, Viçens. El sexo de la violencia. Género y Cultura de la Violencia. Barcelona: Icaria, 1998. GOLDHOR, Harriet. La afirmación personal. Barcelona: Ura- no, 1994. HAY, Louise L. ¡Vivir! Reflexiones sobre nuestro viaje por la vida. Barcelona: Urano, 1997. HAY, Louise L. El poder está dentro de ti. Barcelona: Urano, 1998. HAY, Louise L. Ámate a ti misma: Cambiarás tu vida. Manual de trabajo. Barcelona: Urano, 1997. HERAS, Javier de las. Conócete mejor. Descubre tu personali- dad. Madrid: Espasa Calpe, 1994. LINDENFIELD, Gael. Ten confianza en ti misma. Una guía para mujeres que desean obtener lo mejor de la vida. Bar- celona: Gedisa, 1999. LORENTE, Miguel. Mi marido me pega lo normal. Barcelona: Crítica, 2001. McKAY, Matthew y FANNING, Patrick. Autoestima. Evaluación y mejora. Barcelona: Martínez Roca, 1991. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 57
  • 58. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS MURILLO, Soledad. Relaciones de poder entre hombres y mu- jeres. Los efectos del aprendizaje de rol en los con- flictos y en la violencia de género. Madrid: Federación de Mujeres Progresistas, 2000. NORWOOD, Robin. Las mujeres que aman demasiado. Cuando usted siempre desea y siempre espera que él cambie. Argentina: Vergara, 1995. PÉREZ DEL CAMPO, Ana Mª. Una cuestión incomprendida: el maltrato a la mujer. Madrid: Horas y horas, 1995. POSCHENRIEDER, Beatrice. Segura de ti. Barcelona: Robin- book, 1998. ROJAS MARCOS, Luis. Las semillas de la violencia. Madrid: Espasa Calpe, 1998. SORIA, Miguel Angel y HERNÁNDEZ, José Antonio. El agresor sexual y la víctima. Barcelona: Boixareu Universitaria, 1994. WHITE, Kate. ¿Complaciente o audaz? Argentina: Vergara, 1999. 58 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género
  • 59. F EDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS INTERNET fmujeresprogresistas.com mujerweb.com mujerplus.com lamujer.com www matriz.net emprendedoras.com planetamujer.com mujerlatina.com fundacionmujeres.es vocesdemujer.org demujer.com mujeractual.com nosotras.com intuitivas,com enfemenino.com creatividadfeminista.com etc. Guía de Autoestima contra la Violencia de Género 59
  • 60. FEDERACIÓN DE MUJERES PROGRESISTAS NOTAS 60 Guía de Autoestima contra la Violencia de Género

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