Diseño Sistema De Evaluación Y Sistematización Pie

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Diseño Sistema De Evaluación Y Sistematización Pie

  1. 1. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN: 3 II. FUNDAMENTACIÓN: 7 III. OBJETO DE ESTUDIO Y EJES DEL PROCESO: 10 IV. PROPÓSITO DEL TRABAJO: 14 V. MARCO EMPÍRICO: 15 1. Experiencia Nacional 15 2. Experiencia Internacional 25 2.1. Experiencia Latinoamericana 26 2.2. Reino Unido, Home Office 28 2.3. Francia, Seine-Saint-Denis 35 2.4. Canadá, Québec 39 3. A Modo de Síntesis 42 VI. MARCO TEÓRICO: 49 1. Consideraciones Preliminares 49 2. Consideraciones Teóricas en torno a los tres Ejes 50 Equipos 50 Sujeto 53 Metodología 63 VII. METODOLOGÍA: 70 1. Evaluar y Sistematizar 70 2. Integración de lo Cuantitativo y lo Cualitativo 73 3. Orientación Metodológica 75 4. Identificación de Supuestos 78 5. Niveles de Desarrollo de la Evaluación y Sistematización 79 6. Objetivos y Matrices de Proceso 81 7. Flujograma de Proceso de Evaluación y Sistematización 93 PZP / LSL / MBP. 1
  2. 2. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN 8. Planificación del Proceso: Carta Gantt 96 BIBLIOGRAFÍA: 99 PZP / LSL / MBP. 2
  3. 3. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN I.- INTRODUCCIÓN En el Servicio Nacional de Menores (SENAME) dependiente del Ministerio de Justicia, se realiza una reforma en el año 2001, orientada a la separación de vías para la atención diferenciada de niños/as y adolescentes vulnerados en sus derechos, y aquellos vinculados a conductas transgresoras de norma. Con la separación de vías surge –entre otras cosas-, la necesidad de atender a una población que se encuentra en un espacio de intersección entre estos dos grupos objetivos: niños y niñas no responsables ante la ley y que han cometido transgresiones a la norma. Es así como surgieron proyectos de Inimputables, los cuales atendieron a dicha población en el marco de la protección especializada, bajo la cual además se encontraban otros proyectos en desarrollo, orientados a temáticas específicas. Los resultados de los proyectos de Inimputables, en conjunto con la opinión de equipos de intervención del área de protección especializada, dan cuenta de la necesidad de atender a esta población objetivo de manera integral, dado que cuya característica principal no era necesariamente la transgresión de norma, sino por sobre ella, la vulneración grave de sus derechos1. En este marco surge una propuesta de intervención integral especializada (en adelante, PIE), que plantea la integralidad en términos de atención especializada con una población objetivo en situaciones de “Alta Complejidad”. Por otro lado, desde la Dirección de Protección a la Familia de Carabineros de Chile (DIPROFAM), se genera una base de datos con todos los ingresos de niños/as y adolescentes a una comisaría por cualquier motivo, llamado Programa de Seguridad Integrada (PSI): 24 Horas. A través de la firma de un convenio entre DIPROFAM y algunos Municipios, son entregados dichos listados permanentemente como dispositivo de detección temprana. Muchos de esos Municipios generan proyectos de intervención asociados al mencionado listado, con Fondos de Apoyo a la Gestión Municipal, fondos que administra la División de Seguridad Pública (DSP). Esta División, dependiente del Ministerio del Interior, establece en su Estrategia Nacional de Seguridad Pública, una meta asociada a la atención especializada de niños/as y jóvenes que pertenezcan al PSI: 24 Horas, esto se genera desde la Unidad de Prevención de las Violencias y el Delito, la 1 SENAME, 2006 PZP / LSL / MBP. 3
  4. 4. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN que plantea perspectivas con un significativo énfasis en la descriminalización de la prevención. En base a la reconocida experticia de SENAME en los temas de infancia y a los avances en la construcción de una mirada y un lenguaje compartido para comprender la situación de niños, niñas y adolescentes (especialmente el énfasis en la perspectiva de derechos y en la necesidad de realizar acciones de prevención social focalizada desde esta perspectiva) por parte de SENAME y la DSP, es que entre ambas instituciones surge un convenio llamado “Programa de Atención Integral para Niños, Niñas y Adolescentes provenientes del Programa de Seguridad Integrada: 24 Horas”. Tal convenio cuenta de tres componentes; el primero de ellos la Intervención, asociada a los PIE que se encuentran en los territorios y donde se establece que hasta el 20% de la cobertura de dichos proyectos en la Región Metropolitana, corresponda a población derivada de los PSI: 24 Horas. Además de lo anterior, se generan nuevos proyectos con fondos del Ministerio del Interior, con objeto de abordar únicamente a población derivada del PSI: 24 Horas, con las mismas orientaciones en términos de metodología de intervención. El segundo componente es la Capacitación de los equipos de intervención en relación al programa de atención que se pretende instalar. En tercer lugar, el componente Evaluación y Sistematización, para el cual se configura una Unidad de Investigación y Sistematización y cuyo primer producto es el presente diseño. El proyecto completo se extiende entre noviembre del año 2007 y junio del año 2010. El convenio en general y el proceso de evaluación y sistematización en particular se configura como nexo entre dos instituciones, donde se pretende colaborar en el desarrollo de un lenguaje técnico que permita la convergencia de ambas miradas: la protección y la prevención, bajo una perspectiva de derecho. El presente documento se estructura como el diseño de evaluación y sistematización de la experiencia de ejecución de los PIE, enfocándose en los elementos (o componentes) que distinguen este programa de otros. Se definen tres ejes que guían el desarrollo del trabajo en tanto levantamiento y análisis de información; el eje Sujetos, el eje Metodología y el eje Equipos. Se procura además, la realización de un trabajo coordinado e integrado con los actores relevantes –como sujetos de atención, ejecutores, supervisores, u otros- que PZP / LSL / MBP. 4
  5. 5. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN participan en el proceso de ejecución de dichos proyectos y otorgando a la variable territorialidad y sus particularidades un lugar importante. De la misma manera, se pretende que el diseño se configure como una alternativa de evaluación y sistematización integral, en cuanto involucre aspectos cuantitativos y cualitativos y diferentes niveles de profundidad en los análisis de información que se generen, así como complementariedad entre ambos procesos, la evaluación y la sistematización. La presente propuesta releva el acercamiento a la práctica interventiva como mecanismo de levantamiento de conocimientos y como el lugar al cual retornan las observaciones generadas. Esta posibilidad implica la inclusión de diferentes actores al proceso (niños/as y adolescentes, equipos interventores, supervisores de SENAME, entre otros relevantes). Atender a esta situación desafía al presente diseño a contar con un rango de flexibilidad tal, que permita ir haciendo modificaciones pertinentes y cuando sea necesario, tanto al diseño programático como a su puesta en práctica. Cabe señalar que al configurarse el PIE como una propuesta de intervención innovadora, el presente diseño pretende ser un aporte desde el no saber, desde el hacerse preguntas, lo que genera un proceso de evaluación y sistematización recursivo que permita modificaciones a diversos niveles y en distintos momentos del proceso, en la medida que esto sea necesario. El desarrollo del documento comprende una fundamentación, que enfatiza en relevar la pertinencia de evaluar y sistematizar para avanzar en procesos de mejoramiento continuo de la calidad interventiva; distingue claramente el objeto de atención del trabajo: el Programa de Intervención Integral Especializada (PIE) y define tres ejes clave para abordarlo. Asimismo, se explicita un propósito para todo el proceso, a partir del cuál se estructuran luego, objetivos generales y específicos para cada una de las cuatro fases en que se organiza el trabajo. Como forma de brindar un sostén empírico al trabajo, se relevan experiencias nacionales e internacionales que refieren, desde distintos énfasis y perspectivas, a elementos considerados clave para la intervención con niños, niñas y adolescentes en situaciones comprendidas como de Alta Complejidad, sin desatender a los factores de contexto que PZP / LSL / MBP. 5
  6. 6. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN claramente inciden, tanto en la puesta en práctica de las intervenciones que se destacan, como en los análisis respecto de los resultados que se alcanzan. Se destaca también el desarrollo de un marco teórico, en el cual se hacen explicitas algunas decisiones respecto a desde donde se posiciona esta Unidad para el desarrollo de este trabajo y llevar adelante el proceso de evaluación y sistematización. Tal marco se elabora en función de los tres ejes centrales que articulan el proceso y se constituye en un prisma desde el cual aproximarse a ellos. Finalmente, se desarrolla la propuesta metodológica, destacándose su intención por integrar evaluación y sistematización; métodos cuantitativos y cualitativos y por incluir a la mayor cantidad de actores pertinentes al trabajo, en una lógica que debiera ir ganando paulatinamente en poder explicativo y propositivo. Si bien se trata de una propuesta que se extiende hasta junio del año 2010, permanente y periódicamente se irán elaborando informes y avances que permitan insumar tanto el diseño programático, como las prácticas interventivas de los proyectos. Por último, se destaca el carácter recursivo de esta propuesta metodológica, por lo que se hace presente la posibilidad de modificaciones en el transcurso de su implementación de acuerdo a los requerimientos y exigencias que plantee su propia puesta en marcha. Se espera que la aplicación del presente diseño a junio del año 2010, con las modificaciones y mejoras que se puedan haber aplicado en el proceso, permita generar insumos suficientes para definir los elementos que den cuenta de una atención de calidad para una población objetivo con características tan especiales como lo son los niños/as y adolescentes, sujetos de atención de los PIE. PZP / LSL / MBP. 6
  7. 7. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN II.- FUNDAMENTACIÓN Los PIE, responden a la necesidad visualizada por SENAME, de “generar una alternativa de intervención que aborde integralmente al sujeto de atención, evitando de este modo su fragmentación en “temáticas” que han tendido a ser objeto de programas parcializados, con escasa articulación entre ellos y con otros actores en el territorio”2, dando cuenta así de la misión institucional 2006-2010, la cual se expresa como, “Liderar, promover y fortalecer un Sistema Nacional de Protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes vulnerados y de responsabilización de los infractores de ley, a través de programas integrales de atención que permitan una oportuna restitución y reinserción social, con un enfoque intersectorial, territorial y de calidad”3. Por otro lado, desde el Ministerio del Interior y específicamente, en la División de Seguridad Pública desde la Unidad de Prevención de las Violencias y el Delito, se intenta generar un dispositivo para dar cumplimiento a una meta de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, que se desarrolla dentro del Eje de Prevención y donde uno de sus objetivos es “Aumentar las acciones de protección y prevención para niños/as y jóvenes vulnerables”4, lo que se operacionaliza entre otras metas, en “atención especializada a 250 niños/as y jóvenes de la región metropolitana, beneficiarios del programa 24 horas”5. De las necesidades de dar cumplimiento tanto a la misión como a las metas específicas en el marco del desarrollo de Política Pública a nivel nacional, ambas instituciones establecen un convenio de colaboración como dispositivo de encuentro entre dichas necesidades, el cual es operacionalizado en el proyecto-convenio “Programa de Atención Integral para Niños, Niñas y Adolescentes provenientes del Programa de Seguridad Integrada PSI: 24 Horas”, donde se explicita que “estos niños, niñas y adolescentes son sujetos de focalización de la política pública no porque sean los responsables de los problemas de seguridad, sino porque son ciudadanos a los que el Estado debe proteger en forma especial6”. Se agrega además que estas estrategias, orientadas a favorecer la integración social, se articulan desde la perspectiva de la detección e intervención 2 SENAME, 2007, p. 2 3 SENAME, 2006 4 DSP Min. Interior, 2006, p. 17 5 Op. Cit. p. 18 6 Ministerio del Interior, SENAME, 2007, p. 5 PZP / LSL / MBP. 7
  8. 8. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN temprana y en una etapa del desarrollo evolutivo donde los procesos de prevención secundaria y terciaria obtienen mejores resultados7. Lo anterior, responde a la clara necesidad de una articulación intersectorial efectiva, esto es, que se exprese en planes y programas que logren entrar en interacción con el sujeto hacia el cual se orienta la política pública, abordándolo de manera integral y multidimensional. Es relevante destacar que, existe acuerdo en “la necesidad de aumentar las acciones de protección de los derechos de niños/as y adolescentes que sufren alguna situación de vulnerabilidad, entendiendo que la exposición de éstos a determinados factores de riesgo (individuales, familiares y sociales) puede –en algunos casos- contribuir al desarrollo de comportamientos violentos y/o transgresiones de norma y su eventual ingreso a los circuitos judiciales”8, dificultándose de esta manera su desarrollo integral y su adecuada integración social. Es así como muchos niños/as y adolescentes, sujetos de atención de los PIE, en tanto Programas de Protección Especializada, y de acuerdo a sus perfiles, se vuelven simultáneamente sujetos de atención de una política de protección de derechos a la infancia y la adolescencia y sujetos de atención de una política de seguridad pública. En consecuencia, se requiere un abordaje con un mayor nivel de integralidad que exija la existencia de programas de intervención social que devengan de la integración de ambas perspectivas. En el caso de niños/as y adolescentes que se encuentran en situaciones conceptualizadas como de Alta Complejidad, (perfil de sujeto al que se asocian los PIE) se asume la “presencia simultánea de diversas problemáticas asociadas a vulneraciones sistemáticas de derechos”9, por lo anterior, se comprenderá para efectos del presente diseño, como una definición que se asocia a la presencia de vulneraciones graves de derechos y que alude también a conductas transgresoras de norma, en tanto dichas conductas puedan generar daño a sí mismos o bien a terceras personas. 7 Múltiples estudios, en diferentes lugares y desde distintas disciplinas, apuntan en esta dirección. Se destaca el estudio de Duque, Orduz, Sandoval, Caicedo y Klemens; 2007 7 DSP. Ministerio del Interior, 2007 p. 1 9 SENAME, 2007 p. 2 PZP / LSL / MBP. 8
  9. 9. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Dado lo anterior, se asume que la Alta Complejidad no es una condición atribuible al sujeto de atención, sino más bien, una característica que alude a la situación en la que se encuentra dicho sujeto, situación que puede ser eventual. Lo que es intrínseco a estos niños/as y adolescentes es su condición de sujeto de derechos y desde esta perspectiva, los PIE aluden a la restitución de aquellos derechos que están siendo vulnerados. Lo anterior, implica un importante desafío a enfrentar como país, orientando políticas y acciones pertinentes para proteger, restaurar y/o reparar los derechos que niños/as y adolescentes ven vulnerados o en riesgo de serlo en su cotidianidad. El Programa de Intervención Integral Especializada propuesto por SENAME y los proyectos elaborados por las Organizaciones Colaboradoras Acreditadas (OCA), vienen en buena medida a ser consecuencia de lo anterior. Por ello, evaluar y sistematizar su práctica interventiva debiera ir dando cuenta de las posibilidades y dificultades existentes para trabajar con este sujeto, reconociendo las metodologías más pertinentes para ello, como los requerimientos que los equipos de trabajo tienen para el desarrollo de su quehacer en un marco de calidad. Dado que esta modalidad de proyectos (PIE), se generan como una metodología de intervención innovadora, surge la necesidad de elaborar y ejecutar un diseño de evaluación y sistematización con objeto de que al finalizar el proceso 2007-2010, estos proyectos ofrezcan una respuesta de calidad frente a las situaciones de vulneración de derechos presentadas por un importante grupo de niños/as y adolescentes de nuestro país. En este sentido, diseñar e implementar un modelo de evaluación y sistematización de los PIE, es un desafío de carácter técnico orientado a generar los conocimientos necesarios para fortalecer y mejorar la calidad de la intervención a través del reconocimiento de las mejores prácticas interventivas para abordar a los niños/as y adolescentes con los que se trabaja. El proceso debiese permitir documentar qué y cómo se está haciendo, levantar análisis en torno a ello y orientar nuevas formas, pertinentes, efectivas y eficientes de trabajo con este sujeto de atención. De lo anterior se releva la idea de la centralidad en los niños/as y adolescentes a la hora de evaluar y sistematizar una apuesta interventiva como el PIE, pues resulta clave PZP / LSL / MBP. 9
  10. 10. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN avanzar en la identificación y puesta en práctica de estrategias metodológicas adecuadas y respetuosas de la integralidad del sujeto al que se orientan, considerándolo en calidad de sujeto de derechos. A continuación se plantea el abordaje de este proceso, a través de la definición de su objeto de estudio y de los ejes que guiarán tanto su diseño como su ejecución. III.- OBJETO DE ESTUDIO Y EJES DEL PROCESO El objeto de estudio del presente trabajo es el Programa de Intervención Integral Especializada (PIE) y la finalidad del proceso a desarrollar en el período 2007-2010, es la generación de un modelo de intervención. El PIE se define por focalizarse en un perfil de sujeto en particular: niños/as y adolescentes en situaciones de Alta Complejidad; a los que procura brindar una atención integral y especializada. Se reconocen entonces, tres elementos clave de la definición que orientan la focalización de la mirada en aras a evaluar y sistematizar el quehacer de los PIE: 1. El sujeto de atención; definido en tanto niños/as y adolescentes en situaciones de Alta Complejidad. Esto entendido como, “población infanto-adolescente que presenta vida de calle; con ruptura o debilitamiento de los vínculos familiares; comisión de ilícitos –por los que resulten inimputables o que formen parte de sus trayectorias de vida aunque no hayan sido sancionados-, realización de trabajos bajo formas de explotación; fuera del sistema escolar o en el límite de la exclusión; con dificultad para acceder a bienes y servicios sociales; que además pueden presentar consumo problemático de drogas, entre otras”10 como “vida en contextos de violencia y/o riesgo vital. Todas ellas, situaciones que pueden darse además simultáneamente en la población atendida”11. Asociado a este perfil se encuentra el tema de las vías de ingreso de niños/as y adolescentes a los proyectos y las formas de diagnosticar y calificar bajo esta 10 SENAME, 2007a, p. 6 11 Op cit, p. 2 PZP / LSL / MBP. 10
  11. 11. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN definición de perfil; cuestión particularmente importante de observar en el caso de aquellos proyectos que presentan vía de ingreso exclusiva desde el PSI: 24 Horas de Carabineros. 2. El carácter de integral; que hace mención a la forma de abordar al sujeto antes descrito, donde los PIE intentan “generar una alternativa de intervención que aborde integralmente al sujeto de atención, evitando de este modo su fragmentación en “temáticas” que han tendido a ser objeto de programas parcializados”.12 Lo integral en consecuencia, se constituye en la articulación de una mirada comprensiva del sujeto de atención por parte de equipos y del mismo sujeto; su historia y su entorno; las estrategias metodológicas de las que se dispone para efectuar la intervención de manera articulada en tanto intervención individual como en red; y la articulación que realizan los equipos de trabajo con el fin de desarrollar las metodologías adecuadas. Tales estrategias debieran por tanto diferenciarse y complementarse de manera tal de favorecer un “abordaje multidisciplinario que privilegie la integralidad, de tipo psico y socioeducativo y psicoterapéutico, y con un alto porcentaje de trabajo en red. Dadas las características del sujeto de atención, uno de los énfasis en la intervención debe considerar un sistema tutorial, como una metodología que releva el acompañamiento integrado”13. 3. El carácter de especializado; es otorgado por los objetivos a los que se orienta la intervención, en este caso, “a la reparación del daño que presentan los niños, niñas y/o adolescentes”14, asociado fundamentalmente a “procesos de resignificación del niño, niña o adolescente que presenta situaciones de alta complejidad y propiciar sus procesos de integración familiar y social”15, entendiéndose la resignificación como procesos de restitución de derechos, superación de secuelas de diverso orden (psicológicas, físicas, etc.) y la reelaboración de las experiencias de vulneración. 12 SENAME, 2007b, p. 2 13 Ibíd. 14 Ibíd. 15 Op. Cit. p. 3 PZP / LSL / MBP. 11
  12. 12. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN El carácter de especializado va de la mano entonces, de la necesaria especialización de los profesionales que conforman los equipos, pues están llamados a realizar intervenciones con un alto grado de especificidad y a establecer modelos de gestión acordes a los requerimientos de la intervención. En consecuencia, es posible decir que el quehacer de un PIE se ve significativamente implicado por las características y significaciones que se tengan del sujeto con el que se trabaja, emergiendo como desafío clave la aproximación a la significación que el sujeto hace de sí mismo; la consecuente distinción e implementación de metodologías apropiadas y acordes con tales características y significaciones y que se orienten al logro de los objetivos planteados; y por la manera en que los equipos de trabajo gestionan su labor, en términos de coordinaciones hacia el interior de los proyectos (a niveles multi, inter y trans-disciplinarios) y en términos de esas mismas coordinaciones al servicio del trabajo en red, con miras a participar de sistemas locales de protección de derechos. Para efectos del presente trabajo, se definen tres ejes centrales para el proceso de evaluación y sistematización que responden a la pregunta por ¿qué se sistematiza?, la que puede responderse como sigue: “al menos son tres instancias: la práctica del grupo popular, la práctica de los educadores (o de los profesionales o técnicos) y la relación intencionada entre ambos (el método)”16, por lo que se propone: • Eje SUJETO de atención, tanto a nivel de su caracterización como de las significaciones (considerando las definiciones que los propios sujetos realizan de sí mismos y las que los equipos de trabajo construyan de ellos y ellas). • Eje METODOLOGÍAS, referido a las formas de articular el qué se hace y el cómo se hace para el abordaje de las situaciones que se intervienen (adecuándose al sujeto de atención y orientándose al logro de los objetivos de cada fase interventiva; con miras a resignificar las experiencias de vulneración y a favorecer procesos de integración familiar y social). • Eje EQUIPOS, atendiendo tanto a su estructura como a su funcionamiento de trabajo, en lo que respecta a su gestión interna, como a su gestión de red, 16 PALMA, Diego, 1992, p. 17 PZP / LSL / MBP. 12
  13. 13. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN relevando los niveles multi, inter y trans-disciplinarios en tanto equipos especializados. Así, “podemos entender que la práctica del grupo popular (sujetos de atención) es el momento central que organiza este sistema; (…) la práctica de los educadores (equipos) pierde mucho de su sentido si no se define en función de la posibilidad y necesidades que le señala la práctica del grupo (…), el método deja de ser ritual cuando se define concreta e históricamente como traspaso y comunicación entre un educador (equipo de la intervención) y un grupo popular (sujeto de atención) determinados”17; por lo tanto se plantea que, “las tres instancias son distintas, no sólo intelectual o analíticamente separables, sino realmente distintas”18. Cabe destacar por cierto, que el quehacer de cada proyecto PIE se verá además significativamente implicado por la variable territorialidad, debiendo pensarse siempre en contexto, de manera tal de responder a las especificidades que cada espacio local presenta, pues si bien, las situaciones que viven niños/as y adolescentes (también sus familias y comunidades) pueden ser las mismas, cobran expresiones particulares según cada territorio, entendiendo territorio en sus dimensiones físico-ambientales y socioculturales, lo que resulta ser transversal al proceso de intervención y por tanto al proceso de evaluación y sistematización. 17 Op. Cit. p. 18 18 Ibid. PZP / LSL / MBP. 13
  14. 14. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN IV.- PROPÓSITO DEL TRABAJO En virtud de todo lo anterior, se toma la decisión de establecer un propósito general que guía todo el proceso de evaluación y sistematización, el que se encuentra dividido en cuatro grandes etapas, de acuerdo al proyecto-convenio SENAME-Ministerio del Interior. Es así como en un primer momento del proceso, se debe generar un producto a ser entregado en Febrero del 2008, para el cual se establece un objetivo general con sus respectivos objetivos específicos. Lo mismo se desarrollará para cada fase del proceso, la segunda, entre Marzo y Diciembre del 2008, la tercera fase durante todo el año 2009 y finalmente la cuarta fase durante el primer semestre del año 2010, lo que se especifica en el apartado Metodología y donde cada etapa establece productos a entregar donde se espera relevar información atingente que permita generar modificaciones si es necesario. El propósito se define como sigue: “contribuir a la construcción y mejoramiento de un modelo de intervención pertinente orientado a un grupo de niños/as y adolescentes que se encuentran en situaciones de Alta Complejidad, como insumo en la generación de políticas públicas orientadas a la protección de derechos, la prevención de sus vulneraciones y la prevención de violencias en este grupo objetivo”. PZP / LSL / MBP. 14
  15. 15. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN V.- MARCO EMPÍRICO Con la elaboración del Marco Empírico se pretende reconocer algunos componentes clave, tanto en la experiencia nacional como internacional, que nos den luces para identificar elementos de ejecución, evaluación y sistematización de los PIE. La recogida de información se ha centrado en dos aspectos: el trabajo con niños/as y adolescentes en situaciones de Alta Complejidad y orientaciones metodológicas en tanto sistemas de protección de derechos, modelos socioeducativos y la implementación de sistemas tutoriales. Es importante considerar que se busca cierto equilibrio en el levantamiento de información que nos refiera datos de resultados obtenidos y también de las estrategias metodológicas empleadas en el trabajo. 1. Experiencia Nacional Respecto de la experiencia nacional, se opta por trabajar sobre tres documentos de SENAME, dos en los que se desarrollan evaluaciones con orientaciones y perspectivas distintas, que muchas veces dan cuenta de tensiones al interior de la Institución respecto del abordaje de los niños/as y adolescentes y un tercer documento, que da cuenta de la experiencia de SENAME con proyectos con población inimputable. Así también se aborda una experiencia chilena en torno a tutorías. 1.1. El estudio realizado por la USACH, “Efectos de los Programas del SENAME en la Integración Social de Niños y Niñas.” Publicado en Febrero del año 2005, tiene como objetivo principal: “Explorar los efectos que los programas implementados por el Servicio Nacional de Menores tienen en la capacidad de integración social de los niños/as y adolescentes egresados, considerando variables asociadas a la oferta programática, a la población beneficiaria y al contexto”19. El presente documento se releva con objeto de atender a las significaciones que del sujeto y su entorno se construyen para proponer intervenciones, uno de los ejes de análisis de este trabajo. 19 SENAME – USACH, 2005, p. 14 PZP / LSL / MBP. 15
  16. 16. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Cabe señalar que desde el punto de vista cuantitativo, el estudio destaca cifras en torno a elementos que no necesariamente se encuentran relacionados con aspectos cualitativos. Interesa relevar que la mayoría (42%) de los niños y niñas ingresa antes de los 13 años de edad al sistema, lo que coincidiría con la edad que representa el mayor ingreso a los PIE de la Región Metropolitana hasta Diciembre de 2007. “En el periodo 1990-2002, la Red SENAME atendió 418 mil 451 casos, de los cuales 107 mil 702 niños/as y adolescentes, es decir el 26%, registra más de un ingreso a alguno de los sistemas”20. Del mismo modo, destacan que “el 40,9% de los Adolescentes egresados del área de Responsabilidad Juvenil presenta más de un ingreso a la Red SENAME, mientras que en el área de Protección de Derechos esta cifra alcanza un 32,3%”21. No obstante el elevado porcentaje de reingresos a la red, agregan que “no todo reingreso tiene necesariamente una connotación negativa, pues a veces es el mismo egresado quien desea regresar a un programa determinado, aunque está claro que ese deseo se relaciona con situaciones problemáticas no resueltas o con condiciones familiares o del entorno que, a su juicio, presentan menos posibilidades de desarrollo y bienestar”22. Lo anterior incita a pensar que tales niños/as y adolescentes no cuentan con espacios sociales que ofrezcan condiciones para una integración social efectiva, es decir, en los cuales puedan ejercer y disfrutar de sus derechos, o bien, espacios donde logren resolver dificultades, viéndose en ocasiones impelidos a reingresar a la red. Entonces, sería importante preguntarse además de cual es la capacidad integradora de la oferta de SENAME, por los espacios reales de integración social para niños/as y adolescentes que ingresan a la red. En la línea más cualitativa del estudio, llama la atención una opinión de la otrora Jefa del Departamento de Protección de Derechos del SENAME, donde plantea que “los (niños/as y adolescentes) atendidos son básicamente habitantes de sectores pobres, víctimas de abandono y maltrato, y nacidos en un núcleo familiar disfuncional. Vienen, principalmente, de sectores marginales y familias precarias, con circunstancias familiares muy adversas, 20 Op. Cit. p. 29 21 Ibíd. 22 Ibíd. PZP / LSL / MBP. 16
  17. 17. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN sin factores protectores. La pobreza es la que agudiza la situación riesgosa y culmina en la vulneración de derechos”23. Lo anterior da cuenta de una mirada poco promocional en relación a la situación de pobreza, enfatizándola como factor generador de vulneración, con tendencia a la patologización de dicha situación, desconociendo tanto los recursos como los factores protectores de personas y territorios en situación de pobreza. Del mismo modo, se destaca la linealidad en el análisis de un proceso que desemboca en que un niño/a o adolescente se convierta en víctima de alguna vulneración de derechos. Cabe destacar que si bien es la opinión de una persona, representó en su momento la opinión institucional. Respecto de las descripciones de las situaciones de origen de los sujetos de atención, los equipos de trabajo del área de Responsabilidad Juvenil, reconocen algunos elementos comunes en las historias de vida particulares, las que “sólo se diferencian por su nivel de gravedad, teniendo como base estructural común la pobreza. Esta condición de precariedad llevaría al debilitamiento de la familia y de las redes que la sustentan. Las carencias se traducen en maltrato, abandono, consumo de droga, desadaptación, problemas escolares, niños con dificultades para comunicarse y con baja autoestima”24. Así también plantean que, “la sumatoria de situaciones como el maltrato durante la infancia, el escaso afecto recibido, la dificultad para la adaptación al sistema educativo formal y la existencia de un grupo de pares leal y cohesionado, pero vinculado al consumo de drogas y a conductas delictivas, deriva en un comportamiento violento y en el involucramiento en acciones que los llevarán a ser detenidos y posteriormente derivados a sistemas de responsabilización y control conductual” 25. Se vuelve a enfatizar la situación de pobreza como un factor que favorece el ser víctima de vulneraciones de derecho y/o transgredir la norma, esta vez desde los equipos interventores, corriendo el riesgo de comprender la situación de pobreza desde una óptica criminalizadora y en tanto, de abordarla desde perspectivas estigmatizantes y con énfasis en el control social. No obstante, se debe considerar que las personas que viven en situación de pobreza, especialmente niños/as y adolescentes, muchas veces cuentan con 23 Op. Cit. p. 59 24 Op. Cit. p. 70 25 Op. Cit. p. 102 PZP / LSL / MBP. 17
  18. 18. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN condiciones desmejoradas para reconocer y ejercer sus derechos, pero se debe tener en cuenta que esto es solo una condición y no atributos propios de las personas. Con ello, se vuelve necesario destacar que si el énfasis está puesto en la pobreza como factor clave en la protección o desprotección de los derechos y/o en la transgresión de norma asociado a infancia, en la medida que el fenómeno estructural (situación de pobreza) no se solucione, es presuntuoso pensar en resolver el tema de la infancia vulnerada/transgresora. Así y todo, el estudio recomienda que además de tener presente la atención directa es necesario considerar el ámbito educacional y mercado laboral como imprescindibles en el desarrollo de las intervenciones; se sugiere fortalecer el trabajo con familias y contar con una articulación de redes intersectoriales a nivel nacional, regional, comunal y local. Sin embargo, esto pierde su potencia interventiva, en tanto las definiciones que subyacen a esta propuesta nos plantean un sujeto de atención por completo dependiente y con trayectorias de vida lineales y hasta cierto punto predeterminadas. En definitiva, siguiendo los hallazgos de este estudio y considerando que muchos de los factores enumerados anteriormente se relacionan con perfiles de Alta Complejidad, se podría suponer que los/as niños/as y adolescentes que hoy día son sujetos de atención de los PIE, mañana serán sujetos de atención del área de Responsabilidad Juvenil, socavando las posibilidades de esta apuesta interventiva y minimizando su sentido profundo. 1.2. Por otra parte, en el “Documento Programático, Programas Especializados en Reparación” publicado el año 2006 por el DEPRODE, se establecen importantes conclusiones. Este trabajo intenta, en base a una revisión bibliográfica, establecer el estado actualizado del funcionamiento técnico y de gestión de los proyectos, para en un segundo momento, “acercarse a las realidades” (los equipos de intervención), con objeto de conocer posibles problemas operativos presentes en el diseño vigente para atenciones especializadas. El discurso desplegado por los participantes del estudio puede organizarse en función del reconocimiento de nudos críticos, propuestas y/o requerimientos (expresados muchas veces en necesidades) y elementos valorados de su intervención. PZP / LSL / MBP. 18
  19. 19. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Respecto de los nudos críticos relevan: la ausencia de diferenciación en intervenciones orientadas a reparación intermedia, la sobreintervención como dificultad permanente (ligada a la falta de coordinación entre proyectos complementarios), la falta de claridad en relación a “perfiles de complejidad”, la dificultad para problematizar de los sujetos de atención y la dificultad para incluir y responsabilizar a las familias en la intervención. Además, plantean la dificultad para alcanzar las metas debido a los porcentajes de logro tan elevados, poco medibles y sin orientación cualitativa que se les piden, la dificultad para precisar metodologías de intervención adecuadas a un perfil de sujeto que no queda claro tampoco, así como las dificultades para realizar planes de intervención integrados y la falta de claridad respecto de la duración de las fases de intervención. Finalmente, se refieren al tema de los recursos humanos, destacando la pérdida de la motivación, y la alta rotación de profesionales. Respecto de las propuestas y/o requerimientos, levantan lo siguiente: la necesidad de un enfoque integral que de espacio para la sistematización, orientaciones de trabajo integrales que superen la fragmentación del sujeto, socialización de experiencias exitosas en relación a técnicas de trabajo, miradas cohesionadas de los equipos en torno a intervenciones terapéuticas y educativas, clarificación del componente legal (intersectorialidad más efectiva en este aspecto), la consideración formal del autocuidado de los equipos como parte del proceso de intervención, así como el perfeccionamiento y capacitación permanentes, “compartir buenas prácticas en forma periódica y contar con asesoría y acompañamiento técnico permanentes”26 y acotar la cobertura a nivel comunal. Además, se plantea la importancia de relevar definiciones institucionales respecto a modelos de intervención en proyectos especializados, incorporar ciclos evolutivos en la intervención, intensificar el trabajo con familias a través de estrategias innovadoras, incorporar con mayor pertinencia el enfoque de género y concebir la “vulneración de Alta Complejidad con presencia de multiproblemáticas”27 que permitan y requieran un enfoque holístico de intervención. 26 SENAME, 2006, p. 28 27 Op. Cit. p. 33 PZP / LSL / MBP. 19
  20. 20. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Sugieren actualizar las orientaciones técnicas mediante documentos anexos, promover el desarrollo de estrategias de sensibilización social y de intervención en red, la generación de informes de avance integrando buenas prácticas, que se establezcan espacios formales de capacitación, que las bases técnicas involucren alguna regulación que favorezca la permanencia del recurso humano, flexibilidad en torno a diagnóstico de regiones, la entrega de herramientas para la formulación de diagnósticos cualitativos y cuantitativos (integrados) respecto de las características de los usuarios. Respecto de lo que valoran; destaca el trabajo comunitario, considerado como alternativa para abordar la multicausalidad de las problemáticas de las familias, lo que requiere una atención complementaria con diversos actores de la red y la concepción de los equipos como especializados. Finalmente, evalúan como positiva la licitación de proyectos integrales, en la medida en que se optimizaría la intervención -sobretodo a nivel ambulatorio-, y que provocaría un mejor aprovechamiento de los recursos. Sin embargo, indican que solo algunas temáticas especializadas se podrían agrupar favoreciendo un enfoque integral. La dificultad la sitúan en la resistencia de las OCA a lo cambios. Se entiende que los elementos aquí relevados fueron un insumo clave para la formulación del PIE, el cual intenta responder sino a todas, al menos a la mayoría de las situaciones aquí planteadas. No obstante, se podría aventurar que son estos mismos elementos, los que en la implementación de los PIE se configurarían como nudos críticos importantes. En términos generales, de la experiencia del Servicio Nacional de Menores y respecto de los documentos seleccionados, podemos establecer que hay dos miradas que pueden ser antagónicas, pero que responden a momentos diferentes de la institución. Se destaca especialmente, el último documento presentado, que data del año 2006, donde se presentan elementos que han sido recogidos para dar forma al PIE, por lo que resulta relevante establecer la continuidad de la información rescatada y la preponderancia de que son los mismos interventores (quienes, a juicio de esta Unidad, poseen la experiencia de la realidad, del cotidiano de los sujetos de atención y de los contextos en los cuales desarrollan su trabajo) quienes demandan una atención especializada de tipo integral, con PZP / LSL / MBP. 20
  21. 21. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN elementos específicos que ellos consideran relevantes de ser aplicados tanto a nivel de gestión interna, licitación, gestión intersectorial, perfiles de sujeto y modalidades de intervención. 1.3. Es relevante considerar algunos aspectos de la experiencia de SENAME en la “Atención de niños, niñas y adolescentes Inimputables en Protección Especial”, en tanto significa una apuesta interventiva previa a los PIE y desde la cual se levantan insumos considerables para su diseño. El primer punto a destacar tiene relación con el sujeto de atención de tales proyectos, pues de acuerdo a información de SENAME28, sólo el 46,2% de los ingresos corresponden a un perfil puro de inimputable, es decir, niños, niñas y adolescentes que hayan ingresado por presentar situaciones de conflicto con la justicia (sean faltas, simples delitos o infracciones graves), mientras el 53,8% restante de los ingresos a tales proyectos lo hizo por presentar situaciones de vulneración de derechos. En el mismo documento se destaca que en modalidad ambulatoria se obtuvo mejores resultados (42, 3% de éxito) y menos interrupciones de procesos (23,5%) que en la modalidad residencial (33,3% y 41,65% respectivamente), relevándose además que en la modalidad ambulatoria, los procesos interventivos con niños, niñas y adolescentes fueron más acotados en el tiempo (336,2 días en modalidad ambulatoria y 465,7 días en modalidad residencial). Se destaca también, que los proyectos de atención a población inimputable, procuraron incorporar un sistema tutorial a sus metodologías de intervención, sistema tutorial que no se encuentra sistematizado. Se relevó la figura del tutor/a como un acompañante cercano a niños, niñas y adolescentes quien “promoverá la restauración y reparación de derechos, la instauración de un sentido de responsabilización fomentando el respeto por los derechos de terceros, así como la inserción y el mejoramiento de sus vínculos familiares”29. Se explicita además que el término tutor/a es empleado como forma de diferenciarse con el de delegado, propio de los sistemas de Libertad Asistida, sin perjuicio de reconocer explícitamente la función de control que compete al tutor/a. 28 SENAME, 2006 29 SENAME, 2004 PZP / LSL / MBP. 21
  22. 22. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN De la experiencia de los proyectos de atención de población inimputable, SENAME levanta los siguientes aprendizajes: “La necesidad de un modelo de atención ambulatorio, articulado con la oferta residencial si corresponde y el desarrollo de un modelo de intervención que aborde simultáneamente el conflicto con la justicia y situaciones de grave vulneración de derechos, desde un enfoque integral” y desde ahí propone: “La implementación de Centros de Intervención Integral Especializada, como programas reparatorios y psico-socio-educativos, estos centros acogerán la demanda de atención de niños y niñas inimputables, así como otras temáticas que puedan definirse como de Alta Complejidad (consumo problemático de drogas, PFTI, situación de calle, entre otras)”30. Lo anterior da cuenta de que la experiencia de estos proyectos se constituye en una instancia fundamental para el desarrollo de la propuesta interventiva que a través del presente diseño se pretende evaluar y sistematizar: el PIE, en tanto programa que desde la comprensión amplia de las situaciones de niños, niñas y adolescentes como situaciones de vulneración de derechos, pretende responder al mismo tiempo, a aquellas problemáticas ligadas a conflictos con la justicia. 1.4. En lo que se refiere a la implementación de un Sistema Tutorial en Chile, relevaremos la experiencia del Programa Adopta un Hermano, de la Fundación para la Superación de la Pobreza, el cual desarrolla un trabajo con énfasis promocional que pretende, desde los postulados y prácticas de la educación no formal, favorecer el ejercicio del derecho a una educación de calidad a niños y niñas de entre 8 y 12 años, que viven en situación de pobreza y que asisten a escuelas municipales focalizadas por el programa. Si bien, tanto el sujeto de atención como los objetivos del programa son diferentes a los del PIE, se considera importante relevar algunos aspectos metodológicos que pueden resultar significativos. Lo anterior considerando que SENAME hasta la fecha, no ha sistematizado una línea de trabajo bajo modalidad tutorial, sino más bien ha avanzado en el reconocimiento de algunos requisitos básicos para el perfil y el rol del tutor, los que se destacan en las Bases Técnicas para los PIE31. 30 Ibíd 31 SENAME, 2007, p 6 PZP / LSL / MBP. 22
  23. 23. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN En Adopta un Hermano, en términos generales, una vez que cada niño/a conoce a su respectivo tutor32, el trabajo se organiza de acuerdo a las siguientes etapas33: • Diagnóstico Participativo; a través de metodologías lúdicas (elaboración de cómics, canciones, representaciones, títeres, incursiones conjuntas a terreno, etc.), niños y niñas van problematizando sus relaciones cotidianas en la escuela, sus familias y comunidades. Este trabajo es realizado en función de dos encuentros tutoriales semanales, donde cada encuentro debe tener una duración mínima de dos horas, durante un mes de trabajo. Cada encuentro es previamente planificado y posteriormente evaluado con los niños/as, con miras a reconocer los aprendizajes que permitió cada actividad. • Estructuración de Tutorías; en virtud de los elementos reconocidos en el diagnóstico, niños y niñas en compañía del/la tutor/a, definen un objetivo a alcanzar34. Con el Diagnóstico Participativo y los Objetivo/s Tutorial/es como puntos de partida y llegada, niños y niñas elaboran un Mapa Tutorial en el que planifican su proceso en función de acciones pertinentes para el logro de los objetivos, donde reconocen además los actores que será importante incorporar para avanzar en el cumplimiento de objetivos, fundamentalmente familias, profesores, otros niños y niñas, vecinos, etc. Cabe destacar que estos Mapas cobran las más diversas formas de acuerdo a los intereses de cada niño o niña (canchas de fútbol, pistas de carrera, flores, ferias ambulantes, entre otras). Para lo anterior, se cuenta con otro mes de trabajo a razón de dos encuentros tutoriales por semana, de la misma duración mínima que la etapa anterior y el cierre se celebra con una exposición masiva de mapas en la escuela a la que se invita además a familias y profesores. • Implementación; tiene una duración de entre cuatro y cinco meses a razón de un encuentro semanal como mínimo, de la misma duración mencionada, y consiste en el desarrollo, acordado entre niños, niñas y tutores/as, de las acciones reconocidas como pertinentes para el logro de los objetivos. Cada una de ellas son previamente 32 El rol de Tutor es ejercido por estudiantes de educación superior en calidad de Jóvenes en Acción Social Voluntaria, quienes cuentan con un sistema de capacitación y asesoría técnica permanente a lo largo del desarrollo de las tutorías. 33 Programa Adopta un Hermano, 2007. 34 Objetivos tutoriales recurrentes son mejorar las notas, tener más amigos, mejorar relaciones con la familia y conocer lugares de interés cultural. (Programa Adopta un Hermano, 2007) PZP / LSL / MBP. 23
  24. 24. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN planificadas y posteriormente evaluadas con niños y niñas y se van registrando los avances en el Mapa Tutorial, instrumento que es actualizado durante todo el desarrollo del proceso. • Egreso35; tres son los procesos que se ponen en juego en el egreso, a través de los cuales niños y niñas, en compañía de sus respectivos tutores: Historizan; reconstruyen el camino recorrido (muy útil resulta para ello el uso de fotografías); Valoran; reconocen y nominan los aprendizajes realizados en el proceso; y los Proyectan a diversos escenarios de su vida futura; también realizado en mínimo un encuentro semanal de dos a tres horas de duración. Resulta muy importante dar cuenta de estos procesos tanto a familias como profesores. Cada una de las etapas mencionadas anteriormente es desarrollada por el/la tutor/a con acompañamiento permanente de un Coordinador, quien guía los procesos especialmente cuando se abordan situaciones contingentes y complejas. Además se releva el trabajo desarrollado por el grupo de tutores/as con el grupo de niños/as de una Escuela determinada. Así también, es pertinente relevar que en la planificación de sus actividades el programa busca poner en juego cinco énfasis metodológicos: • Participación Protagónica; posibilidad de niños y niñas de participar en la definición de un problema a intervenir (diagnóstico), la identificación de acciones pertinentes para su abordaje (planificación), la puesta en juego de tales actividades (implementación) y la reflexión de las posibilidades que cada actividad ofrece para avanzar hacia al logro de los objetivos (evaluación). • Recreación; metodologías de carácter lúdico a utilizar en la realización de cada una de las actividades, con la intención de unir aprendizaje y diversión. • Grupalidad; posibilidad de compartir permanentemente la experiencia con otros niños y niñas, reconocer elementos en común y diferenciadores que les permitan visualizarse como colaboradores los unos con los otros, en la perspectiva del apoyo mutuo. 35 Es importante consignar que el Egreso del Programa ocurre luego de dos años de intervención, siendo el segundo, un año de Tutoría Grupal, en el que la relación con un tutor se va descentrando y dando cabida al rol de otros actores significativos para niños y niñas, fundamentalmente otros niños y niñas, familias y profesores. PZP / LSL / MBP. 24
  25. 25. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN • Equidad entre Géneros; posibilidad transversal de invitar a niños y niñas a reflexionar en torno a las limitaciones que muchas veces significa para su desarrollo el funcionamiento de acuerdo a estereotipos de género (por ejemplo la marginación de algunos juegos o actividades por no considerarse propios de su género). • Territorialidad; contextualización de las acciones de acuerdo a las características y requerimientos de cada territorio en que se trabaja y a la valoración de los recursos que se puedan identificar en ellos. Esto es particularmente importante para un programa con presencia en regiones y territorios, que si bien comparten un mismo problema de intervención, éste se expresa de manera distinta de acuerdo a las características locales. En síntesis, la relevancia de este enfoque está dada por la idea de la co-construcción del proceso con los niños/as y adolescentes, dando cuenta de un interesante instrumento – Mapa Tutorial- para planificar, registrar y evaluar permanentemente las actividades desarrolladas. Además, da luces sobre la importancia de ir reconociendo y valorando con niños/as y adolescentes los avances y aprendizajes que desarrollan en el proceso de trabajo. Lo anterior, en el reconocimiento de la importancia central de lo lúdico al servicio del aprendizaje, del juego con intencionalidad socioeducativa. También es relevante destacar, la noción de trabajo en equipo en cuanto el/la Tutor/a es guiado y acompañado por un/a Coordinador/a quien está presente en todo momento y que realiza un trabajo con el grupo de tutores, así como la valoración del trabajo con otros tutores/as en la realización de actividades para los niños/as. Otro elemento que parece importante distinguir es la estructuración del proceso tutorial, en tanto cantidad de encuentros por semana y duración mínima de cada uno. 2. Experiencia Internacional Se considera relevante mencionar experiencias de trabajo extranjeras que puedan presentar elementos comunes con el PIE, con el fin de tener presente cuales son las estrategias y resultados que se han obtenido a la fecha en aquellos contextos. PZP / LSL / MBP. 25
  26. 26. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN 2.1. Experiencia Latinoamericana El documento “Prevención del delito y la violencia juvenil: experiencias innovadoras en América Latina”36, alude a experiencias de intervención en Colombia (Programa de Seguridad y Convivencia), en Uruguay (Programa de Seguridad Ciudadana), en Costa Rica (Justicia en Infancia) y en Brasil (Escuelas Abiertas). Además integra experiencias asociadas a respuestas institucionales desde las Escuelas, Programas Municipales de Prevención de la Violencia en distintos países y finalmente el Fortalecimiento y Modernización de las Instituciones implicadas como propuesta. Es importante señalar que aun cuando se han monitoreado dichas experiencias, a la fecha no se cuenta con evaluaciones que den cuenta del impacto de las intervenciones realizadas. En todas las experiencias señaladas, un elemento transversal es la necesidad de una articulación intersectorial, de aquellas instancias involucradas no sólo en la atención de infancia y juventud, sino también en aquellas que puedan realizar un aporte en términos de disminuir-prevenir las violencias y el delito. En este sentido, se sugiere una participación activa (especialmente) de las policías, justicia, y de los medios de comunicación. Otros elementos que se encuentran presentes en las experiencias latinoamericanas, son intervenciones de tipo promocional, donde la participación ciudadana es un elemento central. Así también, se alude a la detección precoz, la cual en Chile podríamos asociar a la configuración inicial de los PSI 24 Horas, los cuales desde DIPROFAM pretenden ser una estrategia de detección temprana de niños y jóvenes con ingreso a Comisarías; y la Alerta Temprana, como dispositivo de detección temprana de vulneraciones desde la propia comunidad, el cual se está comenzando a implementar desde DEPRODE, SENAME. Además, se incorpora en cada una de las experiencias mencionadas, la perspectiva de derechos, en cuanto se alude a una mirada promocional en términos de derechos de la infancia y juventud. 36 Rodríguez, Ernesto. Año 2005 PZP / LSL / MBP. 26
  27. 27. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN En las experiencias de intervención, no se aborda solo a la infancia como sujetos de atención, sino también a la familia y la comunidad, en este sentido, la familia asociada a la prevención de la violencia intrafamiliar y/o doméstica. En términos policiales, en dos experiencias se encuentra presente el acercamiento entre las policías y la comunidad, así como la creación de comisarías especializadas para ciertas temáticas (como infancia). Finalmente, en relación a las escuelas, un elemento que resalta el autor es el acercamiento entre “la cultura juvenil y la cultura escolar, dos mundos entre los que existe –en general- un gran abismo.”37 Esto, a través de la democratización de la gestión escolar, favorecer relaciones positivas, enfrentamiento positivo de conflictos, el involucramiento de la familia y la comunidad al tratamiento de conflictos escolares, entre otros. En la misma línea, se releva la experiencia del Programa “Abriendo Espacios” o de “Escuelas Abiertas” desarrollado en Brasil; en Río de Janeiro y Pernambuco, con la intención de prevenir y disminuir la manifestación de violencias entre los jóvenes, cuya estrategia principal es abrir las escuelas –especialmente los fines de semana- a las comunidades, disponiendo de sus instalaciones para el despliegue de variadas iniciativas organizadas por diferentes actores sociales (tanto agentes del Estado como de ONGs, pasando por directores, profesores y auxiliares de las escuelas, familias, vecinos y por supuesto, los mismos jóvenes)38. Relevaremos dos aspectos clave a considerar para efectos de esta propuesta: • El énfasis comunitario de la intervención • El acompañamiento –específicamente en la experiencia de Río de Janeiro- de un equipo de evaluación e investigación al proceso de implementación del Programa El carácter comunitario del programa alude al involucramiento de los más diversos actores de la comunidad, brindando espacios para hacer de la escuela un lugar de encuentro en torno a variadas alternativas de acción: deportes, cultura, reforzamiento escolar, talleres varios, etc., creados con la participación de todos. De este modo, es posible abordar las 37 Rodríguez, Ernesto. 2005, p. 11 38 Waiselfilz y Maciel; 2003 PZP / LSL / MBP. 27
  28. 28. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN problemáticas desde lo colectivo, compartiendo responsabilidades, las que no se relegan al mundo interno de un individuo y/o de las familias, colaborando en procesos que, sin desentenderse de las variables de orden psicológico, avanzan en el sentido de despsicologizar y desprivatizar los problemas sociales. Respecto del acompañamiento a la intervención por un equipo de evaluación e investigación, se releva la posibilidad de “reintegrar las observaciones a las prácticas”39, proponiendo modificaciones metodológicas de manera permanente. En el caso del programa “Abriendo Espacios”, este equipo jugó un importante rol como facilitador de la reflexión de la experiencia interventiva. Finalmente, se enfatiza la idea de que los resultados del programa superaron por largo las expectativas y las hipótesis iniciales. “Efectivamente, en Pernambuco, las escuelas más antiguas, que están en el programa desde el año 2000, presentan índices de violencia 54% inferiores a las de las escuelas más nuevas, que ingresan el año 2002. Las escuelas intermedias, que adoptaron el programa en el año 2001, presentan índices de violencia 35% inferiores a los de las escuelas más nuevas. En Río de Janeiro el fenómeno se repite de manera más o menos semejante”40. Lo anterior refuerza la idea del trabajo preventivo, pues el trabajo del equipo de evaluación e investigación, enfatiza también la idea de los costos de un trabajo como éste, significativamente menores a los que implica por ejemplo, un trabajo en centros de internación para jóvenes que hayan cometido actos catalogados como de violencia. 2.2. Reino Unido, Home Office En cuanto a la experiencia de Reino Unido, la institución pública Home Office es la que mantiene actualizados reportes en cuanto a programas e intervenciones que se ejecutan en relación a infancia, familia y seguridad. En este caso, solo se consideran algunos documentos relacionadas con infancia y familia. 39 Canales, Manuel, 2007, p. 24 40 Waiselfilz y Maciel; 2003, p. 104 PZP / LSL / MBP. 28
  29. 29. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN En primera instancia, en el documento “Family Intervention Projects, a Toolkit for Local Practitioners”, publicado en Julio del año 2007, se exponen acercamientos a las metodologías de trabajo con familias denominadas “antisociales”41, donde se involucra a profesionales, en acompañamiento permanente, que trabajen con ellos de manera directa, con el fin de disminuir dichas conductas y prevenirlas en los más pequeños de la familia. El trabajo abarca desde la higiene del hogar, hasta los denominados comportamientos antisociales de los miembros de la familia. La intervención se orienta con una lógica de trabajo en red, con el fin de evitar que los organismos involucrados generen confusión a la familia y como efecto de ello, una no modificación de sus conductas. De acuerdo a la evidencia que entrega este informe, existen antecedentes y datos “que comprueban que la supervisión intensiva de estas familias puede detener arraigados comportamientos antisociales y mejorar oportunidades de vida”42. Esto se evidencia en datos que refieren que “el 53% de los niños mostró mejoría en su salud física y el 40% mostró mejoría en su salud mental después de la intervención. El 36% de las familias en cuyos hijos había preocupaciones en relación a su escolarización mostró una mejora. Y en el 48% de los casos ha habido una reducción en el riesgo de la desintegración de la familia”43. Lo consistente del documento, es que plantea un trabajo a nivel familiar, el cual deriva en consecuencias positivas en infancia. Es importante consignar que este tipo de intervenciones no se desarrollan en Chile, y que pueden visualizarse desde una perspectiva paternalista en la medida que es el Estado quien interviene a dichas familias, sin su consentimiento necesariamente, con el fin de entregarles un servicio determinado, sin que sean ellos mismos quienes lo demanden o desarrollen; y de control en tanto el rol de este profesional es “normalizar a una familia ‘antisocial’”. Al mismo tiempo, es clave considerar las atribuciones y posibilidades que otorga el marco legal británico para intervenir de esta manera. 41 Home Office, 2007a, p. 6 Las Familias Antisociales, son definidas como aquellas que presentan presencia de personas en conflicto con la justicia, las cuales corren el riesgo de ser deshabitadas de su residencia como consecuencia de las “conductas antisociales”. Ibíd. 42 Op. Cit., p. 9 43 Ibíd. PZP / LSL / MBP. 29
  30. 30. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN En cuanto al Informe “Child Safety Order Guidance”, reporte revisado en Noviembre del año 2007, se establecen algunos alcances de la llamada “intervención temprana”. Estas Child Safety Order serán nombradas en adelante, como CSO. La intervención temprana se refiere a la intervención de aquellos niños y niñas que inician conductas asociadas a la transgresión de norma, o que se encuentran en riesgo de sufrir daño y están por debajo de la edad de responsabilidad penal, la cual se establece a los 10 años de edad en Reino Unido. Dato no menor, si se considera que en Chile la edad de responsabilidad penal es de 14 años y que existe información relevante que dice que mientras más temprano se realiza la intervención de carácter preventivo resulta más efectivo. Esta diferencia en el establecimiento del corte para definir la responsabilidad penal es significativa, en tanto entre los 10 y los 14 años tienen lugar importantes transformaciones en los planos físico, psíquico y social, que interactúan de manera compleja sobre las definiciones identitarias y la construcción de sentidos de la vida, los que muchas veces se articulan en contraposición a las premisas establecidas por el mundo adulto, abriendo lugar a posibles manifestaciones conductuales significadas como transgresiones de norma o como exposición a riesgos por parte de los adolescentes, lo que torna más compleja la intervención44. Las órdenes mencionadas son emitidas por un Tribunal competente, especialmente los asociados a materias de familia, y colocan al niño/a bajo la supervisión de un Oficial Responsable de una Dirección de Servicio Local de Infancia o de “Equipos de Juventud Ofensora” (que ha cometido delitos) y requiere que el niño/a complete un set de requerimientos, los cuales el Tribunal considera deseables en torno a los intereses de “seguridad del niño/a, cuidado, protección, apoyo y control adecuado, con el fin de prevenir la repetición de esta clase de comportamiento”45. Las exigencias o requerimientos pueden incluir programas para promover el bienestar del niño/a, reducir 44 Al respecto, Erickson se refiere a la adolescencia como el período de moratoria social, donde el individuo busca encontrar un puesto en la sociedad por medio de la libre experimentación de funciones. La madurez emocional dependería de logros como el descubrimiento de la propia identidad, la independencia de los padres, el desarrollo de un sistema de valores y la construcción de relaciones, sumado al incremento paulatino del valor asignado al grupo de pares como referente social (Maier Henry, 1991) 45 Home Office, 2007 b, p. 3 PZP / LSL / MBP. 30
  31. 31. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN factores de riesgo, mejorar factores protectores; y algunas restricciones al comportamiento del niño/a. La evaluación de la situación de cada niño/a-familia, es realizada por un profesional de algún servicio local de infancia, quien sugiere los requerimientos a exigir, no obstante, es el Tribunal quien finalmente determina dichos requerimientos. Ellos pueden relacionarse con asistencia escolar completa (permanente, sin ausencias injustificadas), asistencia a reuniones y visitas organizadas por su profesional responsable, participar en otro tipo de actividades, entre otros. Cuando una de estas órdenes es violada, el Tribunal tiene la capacidad de dictar paralelamente una Orden Parental, la cual es visualizada como medio eficaz para involucrar a los padres en los problemas de comportamiento de sus hijos. Las exigencias de éstas ordenes parentales, dicen relación con asistir a programas que tienen como objetivo desarrollar habilidades y roles parentales, en lo relacionado a educación con el fin de fortalecer su capacidad de “castigar, dirigir y nutrir al niño con eficacia”46. La Orden Parental, también puede incluir exigencias específicas, deseables en la “prevención de la repetición de la clase de comportamiento que condujo al niño a una CSO”47. Cuando una Orden Parental es unida a una CSO, las exigencias específicas normalmente deberían requerir que los padres aseguren que el niño/a cumpla con la CSO. Estas Órdenes también involucran a un profesional responsable, quien debe evaluar el tipo de programa que es más adecuado para el tipo de familia que requiere la intervención. Los requerimientos de ambas órdenes normalmente se encuentran estrechamente ligados, con el fin de disminuir la sobreintervención o una fragmentación en la intervención. “El fracaso en el cumplimiento de una CSO, no es un delito y no podría serlo, dado que implica a un niño/a bajo la edad de la responsabilidad penal. Sin embargo, la violación de una Orden Parental es un delito castigable, con una multa y/o una pena de comunidad”48. En resumidas cuentas, la norma que define la edad de responsabilidad penal adolescente en Reino Unido viene a resolver de manera rápida y tajante, un tema que en Chile ha 46 Ibíd. 47 Ibíd. 48 Ibíd. PZP / LSL / MBP. 31
  32. 32. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN provocado grandes discusiones, al menos así fue para rebajar la edad de responsabilidad penal de 16 a 14 años y eliminar la figura del discernimiento. Por otro lado, se releva el hecho de que el sistema de protección aborda al niño/a para prevenir que desarrolle conductas antisociales, a través de la imposición de una Orden, que vendría a ser lo que en Chile conocemos como Medida de Protección, la ventaja es que cuando estas medidas no funcionan y/o cuando hay voluntariedad de los padres, esto se complementa con intervención familiar, en la que además de proporcionar soporte a los padres para el manejo adecuado de sus hijos, se les responsabiliza por el comportamiento de ellos, al punto de que pueden ser amonestados legalmente cuando un hijo incumple una Orden. Es relevante destacar que ocasionalmente las Ordenes Parentales pueden ser dictadas sin acompañar una CSO. Se vuelve a enfatizar la intervención con familias, como un elemento de apoyo en la intervención con infancia y la existencia de estos servicios locales de infancia, los que tienen responsabilidades amplias en torno a la intervención con niños/as especialmente cuando existe una CSO de por medio. Cabe señalar que la inspiración de las CSO no es de orden socioeducativo, más bien obedece a una perspectiva de corte conductista que sin grandes vacilaciones ni problematizaciones, define obligaciones y objetivos para niños, niñas y familias. Elementos como la co-construcción del proceso interventivo o la intención de avanzar en grados de autodeterminación quedan entre paréntesis, pues lo que se releva es el cumplimiento de una orden y la adecuación conductual a ésta, a través de la cuál se evalúa el cumplimiento de la medida. Finalmente, en relación al Mentoring o sistemas tutoriales, se revisó “A rapid evidence assessment of the impact of mentoring on re-offending: a summary” elaborado por Darrick Jolliffe y David P. Farrington para Home Office, Reporte a Noviembre del 2007, y que es considerado dado el modelo tutorial de que trata y tomando en cuenta que el documento es una evaluación de estudios realizados a este tipo de intervención. Es importante tener presente en primer lugar, el contexto donde se desarrolla, que tiende a ser más rígido y controlador que el sistema chileno, así también considerar que el trabajo con jóvenes imputables se asocia principalmente a intervenciones más PZP / LSL / MBP. 32
  33. 33. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN individualizadas orientadas a modificación conductual, y por supuesto, que se orienta a jóvenes que han cometido alguna infracción a la ley. Se debe considerar que este documento señala algunas estrategias metodológicas que es necesario tener en cuenta en los modelos tutoriales, además de resultados. En este sentido el documento establece lo siguiente: Se evaluaron alrededor de 18 estudios que respondieron a ciertas características. En términos generales, se establece como elemento central, “el contacto entre un individuo menos experimentado o en riesgo, con otro que se representa como un modelo de roles positivos”49. El Tutor es a menudo “más experimentado y mayor, y se espera que pueda proveer de guía, consejo y estímulo que ayude el desarrollo de competencias y carácter del sujeto”50. El sujeto, por su parte es usualmente percibido en situación de riesgo por varias razones, pero principalmente por presencia de factores individuales (como conducta disruptiva en la escuela, comisión de delitos, uso de sustancias, entre otras) y circunstancias sociales como la exclusión social. Es importante relevar que normalmente el Tutor es voluntario de la comunidad o bien estudiante que requiere cumplimiento de créditos por esta función. De los 18 estudios evaluados, “7 muestran que el Mentoring tuvo un positivo impacto que es estadísticamente significativo sobre la reincidencia, 3 estudios muestran un impacto positivo sobre la reincidencia pero no fueron estadísticamente significativos y 7 tuvieron un negativo (pero no estadísticamente significativo) impacto sobre la reincidencia”51. Globalmente los resultados sugieren que las intervenciones exitosas en Mentoring (aquellos que tuvieron un prolongado efecto en la reducción de la reincidencia) difieren de las intervenciones menos exitosas en varios aspectos, como son: • Duración de cada reunión: intervenciones donde el sujeto y el Tutor están más tiempo juntos por cada reunión, tuvieron un gran efecto sobre la reincidencia, a diferencia de intervenciones donde el promedio de duración por contacto no está estipulado. 49 Home Office, 2007 c, p. 2 50 Ibíd. 51 Op. Cit. p. 5 PZP / LSL / MBP. 33
  34. 34. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN • Frecuencia de cada reunión: intervenciones donde el Tutor y el sujeto se reúnen una vez a la semana o más, a menudo reducen reincidencia más que las intervenciones con reuniones menos frecuentes o donde la frecuencia de las reuniones no está estipulada. • El Mentoring como parte de un tratamiento multi-modal: cuando el Mentoring era la única intervención tuvo menos éxito. En cambio cuando “fue parte de un tratamiento multi-modal incluyendo modificación de conducta, educación suplementaria y programas de empleo”52, se redujo significativamente la reincidencia. En relación a los Mentoring que enfocaban su intervención solo en la Tutoría, se estableció “que los efectos de la intervención se daban solo mientras se encontraba vigente”53, y del mismo modo, el impacto positivo disminuía luego de finalizada la Tutoría. Es relevante considerar lo anterior, cuando se visualiza el actual programa PIE, en tanto cuenta con un sistema tutorial que acompaña otros procesos, tales como la psicoterapia y/o trabajos orientados a la inserción escolar o en capacitación laboral por ejemplo, de lo que se podría esperar positivos resultados. Finalmente una conclusión del documento sugiere que el Mentoring puede ser implementado como un valioso componente de programas de intervención con sujetos que están “en el inicio de una carrera delictual”, cuestión altamente discutible de plantear toda vez que se habla de niños y niñas que apenas alcanzan los 10 años de edad. Entonces, ¿en que momento se estaría aludiendo al inicio de una carrera delictual? o bien, ¿cuando se puede hablar de una carrera delictual?, ¿cómo lo conceptualizan? Cabe relevar que la relación tutorial propuesta aquí es asumida y definida en tanto el establecimiento de una relación con carácter de verticalidad en todo momento, lo que se expresa en la polaridad individuo en riesgo/individuo modelo de roles positivos, en la que claramente uno “guía, aconseja y estimula el desarrollo de competencias y el carácter” y el otro se deja guiar, es aconsejado y estimulado a desarrollar competencias y su carácter. La acción está claramente situada en el tutor con un alto nivel de ambición 52 Op. Cit. p. 8 53 Ibíd. PZP / LSL / MBP. 34
  35. 35. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN respecto al objetivo a desarrollar en la tutoría, emergiendo un sujeto de atención pasivo y receptor de la ayuda brindada. Se pueden observar algunos elementos de lo que Freire denomina una relación bancaria, en tanto sujeto como receptáculo pasivo de la educación entregada por un otro, el cual es un modelo de conducta. 2.3. Francia, Seine-Saint-Denis En la experiencia Francesa, el documento “Vivir, Arriesgar y Vibrar; Las Conductas de Riesgo, Pensar y Actuar en la Prevención”, elaborado por un equipo de intervención preventiva (Departamento de la Misión) de la Provincia de Seine-Saint-Denis, Francia, en junio del año 2007, plantea una descripción de la realidad que se vive en dicho lugar, donde los profesionales intentan caracterizar a su grupo objetivo y plantear los “ejes de prevención prioritarios”54 de una intervención coherente con el perfil de sujeto, a partir del conocimiento adquirido en la práctica, es decir, relevan estrategias y definiciones metodológicas que resultan relevantes en el ámbito de intervención del PIE. Plantean que la prevención se enfoca en “intentar reducir las lógicas de exacerbación, las tomas de riesgo excesivas y/o incontroladas que provocan una puesta en peligro del interesado y su entorno”55. En relación a la definición de la vulnerabilidad, plantean 3 esferas que favorecen el desarrollo de conductas de riesgo, los “razonamientos de fragilización social”56, relacionado con la experiencia social de las personas y su confrontación con el mundo que les rodea; las “relaciones privadas”57, donde se inscriben las relaciones familiares, con grupos de pares, de pareja etc.; y las “vulnerabilidades inscritas en la intimidad de los sujetos”58, es decir, búsqueda de sensaciones, conductas ordálicas59 y autoagresiones. Estas dos últimas esferas se relacionan con la regulación de tensiones emocionales y afecto. 54 Equipo del Dpto. de la Misión, 2007, p. 5 55 Op. Cit. p. 8 56 Op. Cit. p. 5 57 Op. Cit. p. 6 58 Ibíd. 59 Conducta que conlleva riesgo vital y una búsqueda de sentidos regulados por el azar (destin, chance, Dieu) PZP / LSL / MBP. 35
  36. 36. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Aluden a aquellos elementos que impiden o dificultan el ejercicio de acciones preventivas, entre ellos, los vacíos en las políticas públicas en términos de acceso a servicios principalmente, también la falta de comprensibilidad y compartimentación de los dispositivos, y la falta de capitalización y conocimiento de las buenas prácticas, la distancia que se ha generado entre los nuevos temas sociales y las tradicionales prácticas de intervención, lo que provoca una polarización social y alejamiento de los mundos sociales y finalmente, la sobrepenalización, el marcaje personal (estigmatización) y el sentimiento de injusticia, elementos que debilitan las acciones preventivas que se pretenden ejecutar. Luego abordan los soportes de la prevención, donde un primer elemento prioritario es la postura de proximidad y accesibilidad, aludiendo al establecimiento de relaciones humanas de reciprocidad y confianza. “Cuando la finalidad de la intervención es sólo técnica la prevención se deshumaniza y fracasa”60. En relación a otro elemento, se visualiza el soporte de expresión y dinámicas participativas, donde el trabajo comunitario puede ser un aporte importante a la intervención individual, en tanto logra la recuperación de confianzas y el sentimiento de utilidad. Destacan también, los lugares de acogida y escucha, entendidos como aquellos a los que se puede acudir con el fin de recibir acogida sin exigencias, ni requerimientos, y donde se intenta la estimulación de los factores protectores. Luego, los enfoques trans-disciplinarios y transversales de intervención, consideran que “En prevención hay que saber durar, contar con el factor tiempo, no abandonar a las personas aunque no se consiga inmediatamente su apoyo”61. Por lo anterior muchos proyectos plantean “el tema de la estabilidad de las subvenciones y los equipos”62. Finalmente, aluden a la interpelación pública y debate ciudadano, planteando que “sin una regulación del Estado, las relaciones sociales son violentas porque son duales y no tienen un tercero regulador”63. 60 Op. Cit. p. 22 61 Op. Cit. p. 25 62 Ibíd. 63 Ibíd. PZP / LSL / MBP. 36
  37. 37. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN Posteriormente el documento alude a pistas de acciones concretas, a los principales componentes de las dinámicas existentes en Seine-Saint-Denis, orientados a los campos prioritarios de la intervención. El primero de ellos, se refiere a ganar terreno a la economía sumergida y a la escuela de la calle, a través de la asociación, el involucramiento de los jóvenes y familias en la elaboración y aplicación de acciones de prevención, asociado a la creación local de espacios de comunicación entre diversos actores. Además se pretende como segunda acción, una lucha contra el abandono y la exclusión del sistema escolar, con una intervención rápida en el momento del abandono y la prevención de razonamientos de exclusión escolar desde la participación en actividades escolares de diversos actores como padres, apoderados, alumnos, etc. De la misma forma, se realiza la elaboración de planes de apoyo escolar, así como dispositivos de reescolarización. Otro eje o campo de intervención, se relaciona a reforzar y regular los vínculos familiares, orientado al ejercicio de la función de parentalidad colectiva, instaurando mediaciones y apertura de espacios de expresión para tratar conflictos familiares. Así también, un cuarto eje aborda el responder al sufrimiento psicosocial, desde los lugares de escucha, donde “el sentimiento de ser escuchado… que no supongan intromisiones o que no presupongan peticiones o enjuiciamientos, modifican profundamente las disposiciones a ejercer conductas de riesgo”64. Y luego, como otra acción de intervención se alude a luchar contra las discriminaciones y prevenir los problemas relacionados con las situaciones de emigración. Otro eje, intenta reducir las tensiones de género, desde la obstaculización de los procesos de fabricación de representaciones, inductoras de conductas de riesgo. Se aborda también prevenir el marcaje penal, “buscando alternativas a la encarcelación en caso de infractores por primera vez”65, y con estrategias definidas para los que enfrentan privación de libertad y quienes son interrogados en la calle. En relación a las personas sin hogar (“en situación de calle”), se intenta restablecer o mantener los vínculos con ellos, a través de los espacios de acogida que permitan un seguimiento socio-sanitario mínimo. Otro eje intenta mantener, crear y retejer los vínculos entre los jóvenes, las familias y las instituciones, lo que muchas veces equivale a que las instituciones deban traducir los 64 Op. Cit. p. 29 65 Op. Cit. p. 30 PZP / LSL / MBP. 37
  38. 38. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN lenguajes, los códigos y las temporalidades en relación a las personas en posición de vulnerabilidad. Así también se pretende con otro de sus ejes la promoción de un enfoque global y coherente en prevención de las conductas de riesgo, asociado a la construcción de un lenguaje común y razonamientos de acción colectiva, donde el “trabajo de puesta en contacto, organización de encuentros, calificación mutua y construcción lenta de un referencial transdisciplinar crea las condiciones de desarrollo de colaboraciones amplias, concertaciones locales y apoyo al trabajo de red”66. Es importante destacar que si se visualiza esta experiencia de trabajo en un contexto como el chileno, requiere antes que nada de una acción intersectorial, que permita ir desarrollando las acciones de intervención de manera paralela, pues estos ejes mencionados responden a la caracterización realizada de la población objetivo con la cual se interviene y son en cada uno de ellos donde los profesionales desarrollan su accionar. Desde un punto de vista particular, el primer eje que debiese ser trabajado en un contexto como el chileno, para generar este tipo de intervenciones en prevención, es el último mencionado, “la promoción de un enfoque global y coherente en prevención de conductas de riesgo”. Es imprescindible destacar además, el carácter descentralizado de la intervención en Francia, en que cada Gobierno Local está facultado para diseñar modelos de atención de acuerdo a los diagnósticos particulares que levantan y a los recursos de diversa índole (profesionales, materiales, etc.) con que cuentan. Es el caso de la experiencia que se destaca, pues la intervención es pertinente en la medida en que comprende tanto el contexto sociocultural en el que los jóvenes se desarrollan, como las propias características de ellos. Se hace necesario señalar que este documento intenta organizar un conocimiento acumulado por profesionales que se encuentran interviniendo en este nivel, por lo que en general, da cuenta de procesos vivenciados por equipos que se encuentran en territorios. Es interesante que intenten describir el abordaje de la prevención con enfoques promocionales respecto de ciertos factores y que se destaquen elementos como la transdisciplinariedad como factor clave en intervenciones preventivas. También se debe relevar que muchos de los factores que caracterizan a su población objetivo se asocian a 66 Op. Cit. p. 31 PZP / LSL / MBP. 38
  39. 39. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN los que caracterizan a los sujetos de atención de los PIE, por lo que sus apuestas interventivas no debiesen estar tan lejanas entre sí. No obstante los ejes de intervención que plantean, parecen estar en niveles más desarrollados que en Chile, aun cuando aquí ya se puedan haber visualizado. 2.4. Canadá, Québec Finalmente, aludiendo a la experiencia canadiense, se obtuvo información fundamentalmente de como funciona el sistema de protección en dicho país y específicamente en la ciudad de Québec. Uno de los documentos revisados es “Visita a Québec para conocer el Sistema de Protección de la Juventud Quebequense y el Tratamiento de jóvenes infractores”, realizada en el año 2001 por profesionales del sector público de España. El documento hace referencia a la explicación de la Ley de Protección de la Juventud (Jacques Dumais), la que “diferencia la necesidad de ayuda de la necesidad de protección”, abarcando dos grandes objetivos, uno poner fin al estado de “riesgo”, y otro es evitar que se repita. Consta de 3 grandes principios: • “Los padres son los responsables primeros de sus hijos y deben preocuparse de su protección, apoyarlos, ayudarlos, hacerlos participar activamente.” • “Sus decisiones deben estar centradas en los intereses del niño/a y el respeto de sus derechos.” • “Deben favorecer la implicación comunitaria” 67 En Québec (y al parecer en cada provincia canadiense) existe un Director de la Protección de la Juventud quien recepciona y da tratamiento inicial a la queja y ve urgencias psico-sociales. Los servicios de recepción tienen disponibilidad de 24 horas al día, durante los 7 días de la semana. Luego de la recepción, se realiza un diagnóstico de la situación y es aquí cuando se pueden utilizar medidas de urgencia. Posteriormente 67 España, 2001, p. 3 PZP / LSL / MBP. 39
  40. 40. DEPRODE, GESTIÓN PROGRAMÁTICA UNIDAD DE INVESTIGACIÓN Y SISTEMATIZACIÓN procede la orientación en los casos más graves, donde se establecen las medidas a abordar, intentando generarlas a través del acuerdo voluntario. Finalmente se aplican las medidas, las cuales son monitoreadas por un profesional o bien en asociación con otros de los Centros Locales de Servicios Comunitarios (CLSC), se establece el plan de acción donde las “intervenciones se realizan con el niño/a, adolescente y sus padres en su medio natural, o en familias de acogida o en centros de rehabilitación”68, la duración de este seguimiento es de alrededor de dos años. Por ultimo, se realiza una “revisión” la que es una exigencia legal, y donde se solicita a los profesionales actuar con objetividad y neutralidad al momento de verificar las medidas tomadas y evaluar los efectos producidos y modificaciones, para definir el término o continuación de las medidas. Desde una mirada muy general, el sistema quebequense aborda las diversas problemáticas desde instituciones similares, solo con diferenciación en los niveles de abordaje. Se considera a la familia, en torno incluso a los ejes de la Ley de Protección Juvenil, adscribiéndole una responsabilidad que pareciera no existir en Chile. Así también cuentan con un sistema de red local de servicios asociados a infancia, situación que facilita la intervención en las “medidas” que plantean. Por otro lado, en el documento “Investigation into child and youth protection services in Ungava Bay y Hudson Bay. NUNAVIK, Report conclusions of the investigation and recommendation.” Commision des droits de la personne et des droits de la jeunesse, Québec, Abril 2007, se plantea que la aplicación de la Ley de Justicia Penal Juvenil no excluye la posibilidad de instaurar una medida en base a la Ley de Protección de la Juventud. “Si es evidente que los padres no quieren o no pueden corregir la situación, debe abordarse en el marco de la Ley de Protección de la Juventud“69. Vuelve a relevarse las figuras parentales involucradas activamente en el proceso de intervención de niños/as y adolescentes, utilizando la norma como alternativa cuando ellos no están en condiciones o no tienen la intención de colaborar con la intervención de sus hijos. 68 Op. Cit. p. 4 69 Commision des droits de la personne et des droits de la jeunesse, 2007, p. 47 PZP / LSL / MBP. 40

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