Adiestramiento canino
El adiestramiento canino es una necesidad para todos quienes tienen un perro. Pero también es un art...
Si bien es posible tener un perro educado sin adiestrarlo en obediencia básica, este tipo de adiestramiento
permite una co...
Alcance del manual de adiestramiento canino

Este manual está diseñado para que aprendas a entrenar a tu perro por tu cuen...
Condicionamiento operante

El ABC de la conducta

Reforzamiento positivo

Reforzamiento negativo

Reforzadores condicionad...
La dominancia en el adiestramiento canino

En el adiestramiento canino se habla con frecuencia de jerarquías, dominancia, ...
Así que no pienses que tu perro es un maldito desobediente si empieza a rascarse o a olfatear el suelo en
medio de una ses...
También usarás el condicionamiento clásico para crear un reforzador condicionado. Un reforzador
condicionado es una señal ...
Con el tiempo tu perro deja de saltar para saludar a las personas. Esto ocurre porque la conducta aprendida
(saltar sobre ...
Las contingencias en el adiestramiento canino

Una consecuencia puede modificar una conducta en particular, solamente si l...
Puedes ver un ejemplo típico de reforzamiento positivo en la vida cotidiana si observas el comportamiento de
un niño peque...
Reforzamiento negativo
El reforzamiento negativo es el aumento en la frecuencia de una conducta cuando se retira un evento...
En ese procedimiento, la presión se realiza apretando la espalda baja del perro, y no empujando la grupa
hacia abajo. Empu...
Entonces, cada vez que tu perro se sienta, haces "click" y luego le das un pedacito de comida. Como el "click"
es un refor...
Ejemplo 2: Uso incorrecto del principio de Premack

A tu perro no le gusta mucho ir a recoger una pelota, y realiza esta a...
Además, a medida que entrenes a tu perro, notarás que algunas órdenes se convierten en conductas de alta
probabilidad y pu...
El castigo positivo en el adiestramiento canino

El castigo positivo es muy común en las técnicas tradicionales de adiestr...
   No es fácil conseguir un buen timing. Es difícil conseguir un buen timing para castigar
       positivamente porque es...
A continuación puedes ver un par de ejemplos para familiarizarte con el uso del castigo negativo en el
adiestramiento de p...
A diferencia del moldeado, las cadenas de conductas se suelen construir de atrás para adelante. Es decir que
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1. La conducta ocurre inmediatamente después del estímulo. En teoría, la conducta ocurre siempre
después del estímulo, per...
estímulo que controla la conducta. Entonces, los adiestradores piensan que los perros entrenados con comida
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Ejemplo 1: Presencia de la generalización en el adiestramiento canino

Los perros de búsqueda y rescate proporcionan uno d...
Recuerda que ignorar la conducta no siempre conduce a la extinción. Para que la extinción ocurra, la conducta
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a muchas personas y perros, recibe heridas cuando ataca a otros perros, tú recibes una notificación legal y
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En el otro extremo del espectro, puedes encontrar a los perros que viven en las calles pero reciben comida de
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manual de adiestramiento canino y           deben   ser   recomendados    por   veterinarios   especialistas   en
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Adiestramiento Canino

  1. 1. Adiestramiento canino El adiestramiento canino es una necesidad para todos quienes tienen un perro. Pero también es un arte; una pasión compartida por millones de personas en el mundo entero. Quiero compartir contigo los conocimientos sobre adiestramiento de perros que adquirí desde principios de los años 90. Por eso he desarrollado esta sección con el formato de un manual de adiestramiento canino, para que puedas seguirlo a tu propio paso o usarlo como complemento de clases de adiestramiento. Si quieres adiestrar a tu perro por cuenta propia, este manual te guiará desde el principio hasta etapas avanzadas. Con el manual aprenderás los "secretos" del adiestramiento sin necesidad de pasar años de ensayo y error, como les ocurre a la mayoría de las personas que incursionan en el adiestramiento canino. Si eres un adiestrador profesional, este manual te servirá para profundizar tus conocimientos sobre el adiestramiento con clicker, y como guía de referencia durante el desarrollo de tus actividades profesionales. Si sólo estás curioseando, espero que este manual te ayude a comprender la importancia del adiestramiento canino y cómo se lleva a cabo, aunque sólo sea por la satisfacción de aprender algo nuevo cada día. En cualquiera de los casos, mi intención es que este manual se convierta en un referente en español sobre el adiestramiento canino en positivo. Es decir, del adiestramiento sin violencia ni malos tratos. ¿Qué es el adiestramiento canino? El adiestramiento canino es una disciplina que no está definida con claridad, aunque la practican millones de personas en el mundo. Ésta es una de las razones por las que muchos propietarios de perros no entienden la necesidad de entrenar a sus mascotas. También es una de las razones, aunque no la única, por las que existen tantas discrepancias entre adiestradores profesionales. Aunque existen diferentes puntos de vista, en este manual consideraremos que: El adiestramiento canino es el proceso mediante el cual una persona logra que un perro aprenda y adquiera destreza en algo, y mantenga esa destreza. De acuerdo con esta definición, el adiestramiento necesita la participación de una persona, ya sea directa o indirectamente. Por tanto, lo que tu perro aprenda sin tu intervención no forma parte del adiestramiento, aunque sí forme parte de su repertorio de conductas. Nota también que la definición de adiestramiento canino exige la adquisición y mantenimiento de destrezas. Es decir que no basta con enseñarle algo nuevo a tu perro, sino que es necesario mantener y perfeccionar ese aprendizaje para poder decir que tu perro está entrenado. Puesto que las conductas entrenadas necesitan mantenimiento, el adiestramiento es una actividad de por vida. No es posible decir "mi perro está entrenado" y no practicar nuca más. Sin embargo, una vez que las conductas entrenadas se convierten en hábitos, el mantenimiento es fácil y requiere muy poco esfuerzo. Además, como verás más adelante, el adiestramiento de tu perro no se vendrá abajo sólo por unos meses sin práctica. Áreas de aplicación del adiestramiento canino Se puede decir que existen cuatro áreas generales de aplicación del adiestramiento canino: la educación en buenos modales caninos, la obediencia básica del perro, el adiestramiento deportivo y el adiestramiento especializado para perros de trabajo. La educación en buenos modales caninos consiste en enseñarle al perro aquellas conductas que son aceptadas por la sociedad humana, y quitarle aquellas que son inaceptables para los humanos. Para algunos adiestradores esto es la educación canina y no forma parte del adiestramiento, pero en este manual consideraremos a los buenos modales caninos como parte del adiestramiento. La obediencia básica del perro es un conjunto de ejercicios que el perro debe realizar cuando se los piden. Estos ejercicios comprenden cosas como sentarse, echarse, acudir al llamado, quedarse quieto y cosas similares.
  2. 2. Si bien es posible tener un perro educado sin adiestrarlo en obediencia básica, este tipo de adiestramiento permite una comunicación clara entre el humano y el perro, y le proporciona mayor libertad a éste último. Por eso, encontrarás ejercicios de obediencia básica en este manual. Existe un conjunto de ejercicios de obediencia básica para algunos deportes caninos, pero algunos de esos ejercicios no son prácticos en la vida real. Aquí aprenderás la obediencia básica que es práctica para la vida cotidiana. El adiestramiento deportivo es aquél que reciben los perros que participan en deportes caninos. Este tipo de adiestramiento no tiene aplicación directa en la vida cotidiana, pero los perros deportivos suelen estar muy bien entrenados para cualquier situación (aunque existen excepciones a la regla). Los deportes caninos en los que participan perros de protección (schutzhund, mondio ring, etc.) fueron los primeros en aparecer, y por mucho tiempo fueron los únicos deportes que se practicaban con perros. Por eso, muchos adiestradores consideran que el adiestramiento deportivo solamente comprende deportes con perros de protección. Sin embargo, eso es como sugerir que los demás deportes caninos no son actividades deportivas. El adiestramiento especializado para perros de trabajo es el adiestramiento más exigente y no todos los perros son aptos para recibirlo. Este adiestramiento se destina a perros que cumplen una función al servicio del ser humano, como los perros de búsqueda y rescate, perros de protección civil o militar (protección no deportiva), perros lazarillos, perros de asistencia, perros pastores, perros detectores de narcóticos y otros. El adiestramiento para perros de trabajo exige diferentes habilidades según la especialidad para la que se esté preparando al perro, pero en todos los casos es un adiestramiento superior al que necesita un perro mascota. Introducción al manual de adiestramiento canino El adiestramiento canino es una disciplina que tiene tanto de arte como de ciencia. Existen muchas aplicaciones diferentes del adiestramiento canino. En algunos casos se entrena al perro para colaborar al ser humano en tareas específicas, como la búsqueda y rescate de personas, guardia y defensa, apoyo terapéutico, detección de sustancias, etc. En otros casos se entrena al perro para participar en deportes caninos, ya sea por diversión o con la intención de ganar competencias. Este manual se enfoca en la aplicación más frecuente del adiestramiento canino: educar a tu perro para que se comporte correctamente en situaciones de la vida cotidiana. En otras palabras, para que sea tu amigo, tu compañero y tu socio. De todos modos, los ejercicios de obediencia básica te servirán si quieres incursionar en deportes caninos u otras actividades. Una cuestión de género Para mantener la consistencia entre los capítulos del manual, me referiré a tu perro como "él" y no como "ella". Estilos de adiestramiento canino Aunque existen muchos estilos de adiestramiento canino, el manual se basa en los principios del adiestramiento con clicker. La violencia y los malos tratos no son aceptados en este estilo de adiestramiento canino, así que en el manual no encontrarás referencias al uso de collares de ahorque, de púas o eléctricos para entrenar a tu perro. Tampoco encontrarás técnicas que impliquen violencia física o psicológica para entrenar a tu perro. En pocas palabras, aprenderás a entrenar a tu perro de forma divertida y sin maltratarlo. Como verás al aplicar los métodos de este manual, el adiestramiento con clicker es muy efectivo y confiable.
  3. 3. Alcance del manual de adiestramiento canino Este manual está diseñado para que aprendas a entrenar a tu perro por tu cuenta, o para que lo uses como un complemento de clases de adiestramiento. Comprende tres capítulos teóricos (incluyendo esta introducción) y 13 capítulos prácticos. Además, en los anexos tienes a tu disposición varios artículos sobre adiestramiento canino. Puedes utilizar este manual para entrenar a perros de todas las razas y de cualquier edad a partir de los dos meses, pero ten en cuenta que no puedes exigirle mucha concentración, precisión o velocidad a un cachorro pequeño. En los capítulos que lo requieran, encontrarás recomendaciones especiales para entrenar cachorros. Por favor no intentes resolver problemas serios, como la agresión, sin consultar con un veterinario especialista o contratar a un adiestrador profesional. Los problemas serios, y la agresión en particular, tienen que ser evaluados y tratados personalmente por profesionales competentes, y no pueden ser resueltos a través de un manual. Cómo seguir el manual de adiestramiento canino No es necesario que leas todos los capítulos del manual para poder educar a tu perro. Por ejemplo, si solamente quieres enseñarle a tu perro a no ensuciar la casa, no necesitas haber leído las seis semanas de la obediencia básica. Sin embargo, el capítulo "Principios del aprendizaje aplicados al adiestramiento canino" es obligatorio porque te proporciona los conocimientos teóricos para comprender el resto del manual. La segunda parte, "Obediencia canina básica", tiene un programa de seis semanas. Tu perro no estará completamente entrenado al terminar las seis semanas porque la creación de hábitos en el perro toma más tiempo. Sin embargo, ya habrá aprendido los fundamentos necesarios para ser un perro con una educación excepcional. Más importante, tú habrás adquirido los conocimientos y habilidades necesarias para continuar la educación de tu perro hasta el nivel que desees. Aunque la sección "Obediencia canina básica" tiene un programa de seis semanas, el tiempo real que te tomará completarlo solamente depende de ti. Si practicas diariamente podrás acabar en el tiempo indicado, o incluso antes. Si practicas con menos frecuencia, te tomará más tiempo completar el programa de adiestramiento. La tercera parte, "Los buenos modales caninos", tiene siete capítulos que puedes leer por separado. En esta parte puedes concentrarte en el capítulo que necesites e ignorar los demás. Principios del aprendizaje aplicados al adiestramiento canino Antes de empezar a entrenar a tu perro debes conocer algunos principios del aprendizaje. Estos principios forman parte de las teorías del aprendizaje desarrolladas por los psicólogos, y tienen aplicación en la educación y la modificación de conducta de cualquier animal, incluido el perro. En este capítulo aprenderás los principios del aprendizaje que se emplean en el adiestramiento de perros. La mayoría de estos principios tiene que ver con teorías conductistas y, principalmente, con el condicionamiento operante. Por supuesto que el aprendizaje de los perros no se limita a relaciones estímulo-respuesta, pero los modelos cognitivos no proporcionan herramientas de comunicación hombre-perro tan efectivas como las que proporcionan los modelos conductistas. Si te interesa leer acerca de la cognición animal, te recomiendo el libro "The Alex Studies: Cognitive and Communicative Abilities of Grey Parrots", de Irene Pepperberg. En este capítulo también encontrarás un apartado dedicado a la etología canina (comportamiento natural del perro) y la teoría de la dominancia. Esto no forma parte de las teorías del aprendizaje, pero es importante que comprendas hasta qué punto es útil la etología canina en el adiestramiento y qué mitos se han tejido alrededor de ella. Los temas que aprenderás en este capítulo son: Etología canina Condicionamiento clásico
  4. 4. Condicionamiento operante El ABC de la conducta Reforzamiento positivo Reforzamiento negativo Reforzadores condicionados Principio de Premack Programas de reforzamiento Castigo positivo Castigo negativo Moldeado y encadenamiento de conductas Control por el estímulo Generalización Extinción de la conducta Desensibilización Sensibilización Resumen del capítulo La etología es la rama de la biología conductual que estudia el comportamiento natural de los animales, concentrándose principalmente en las conductas instintivas. A partir de la década de los 40, algunos científicos emplearon a los lobos como modelos para estudiar, desde la perspectiva etológica, las relaciones en grupos de animales sociales. Estos estudios dieron origen a las ideas de la dominancia y el estatus "alfa" de los lobos dominantes. Como los biólogos de la conducta se enfocaban casi exclusivamente en especies silvestres, existían pocos estudios realizados en perros. Entonces, las ideas de dominancia y "lobo alfa" fueron adoptadas por los adiestradores, bajo el supuesto que la etología del perro es igual (o casi igual) a la etología del lobo. Lastimosamente se cometieron dos errores muy grandes al trasladar los estudios en lobos al adiestramiento de perros. El primero de estos errores fue que los estudios iniciales estaban sesgados y tenían muchos supuestos que no se cumplen en la realidad. Se habían estudiado interacciones entre lobos de grupos formados en cautiverio y al azar, cuya conducta no correspondía a la de manadas formadas naturalmente. Acerca de la etología del lobo Si quieres profundizar tus conocimientos sobre la etología del lobo, puedes empezar por los trabajos de L. David Mech, que estudió el comportamiento de los lobos en la naturaleza (no en cautiverio) por 13 años. En su documento electrónico (en inglés) "Alpha Status, Dominance, and Division of Labor in Wolf Packs" encontrarás más información y referencias. El segundo error fue considerar que la relación entre lobos de una manada era similar a la relación entre las personas y sus perros. Así, la "traducción" de estos estudios etológicos al adiestramiento canino fue forzada y se buscaron conductas del perro que pudiesen ajustarse a la idea de la dominancia y el "perro alfa". A continuación conocerás algunos mitos acerca de la dominancia que debes evitar, y algunos signos de estrés del perro que te ayudarán a encarar mejor las sesiones de adiestramiento.
  5. 5. La dominancia en el adiestramiento canino En el adiestramiento canino se habla con frecuencia de jerarquías, dominancia, "perro alfa" (perro dominante), castigo jerárquico y otras cosas similares. Es común que los problemas de conducta del perro se asocien, equivocadamente, con la dominancia: si el perro jala la correa es dominante, si sube a la cama es dominante, si come antes es dominante, si gruñe o ladra es dominante, etc. La verdad es que las jerarquías entre perros no son estables, sino dinámicas, y normalmente no se determinan por la fuerza. Más aún, en muchas interacciones entre perros no existen actitudes de dominancia de ningún tipo, ya que no es necesario establecer jerarquías en todo contacto social. Las únicas interacciones que suelen derivar en lucha son las que tienen que ver con el acceso a recursos limitados, como hembras en celo o comida (en ciertas circunstancias). Por tanto, olvídate de las ideas de la dominancia y el "perro alfa". No necesitas apelar a estos conceptos erróneos para entrenar a tu perro. De hecho, estas ideas han causado más daños que beneficios en el adiestramiento canino. Podrás controlar la conducta de tu perro controlando los recursos que son importantes para él, como la comida, los juguetes, los paseos, etc. Existen cuatro técnicas para someter al perro que son particularmente peligrosas porque pueden provocar una reacción defensiva por parte del animal. NUNCA las debes realizar porque, además de ser riesgosas, arruinarán la relación que tienes con tu perro. Estas técnicas son:  Mantener al perro de espaldas, sujetándolo por las mejillas o el cuello hasta que deje de ofrecer resistencia. Esta técnica se conoce como "alpha roll-over" o "dominance down" y es muy dañina.  Levantar al perro sujetándolo del pellejo de la grupa y el cuello.  Sujetar al perro por el pellejo del cuello y arrastrarlo o zarandearlo.  Arrastrar al perro sujetándolo por el hocico. Te menciono estas técnicas para que las reconozcas por si algún adiestrador de la vieja escuela te las sugiere, pero por favor no las realices. Tu perro no se merece ese maltrato. Signos de estrés Aunque muchos manuales de adiestramiento hablan acerca de la etología canina (real o ficticia), pocos son los que explican el lenguaje corporal de los perros. Este lenguaje es importante porque te permite interpretar el estado emocional de tu perro, aunque sólo sea de manera general. Este manual no aborda el lenguaje corporal del perro en detalle, porque eso ocuparía mucho espacio y no todo es relevante para el adiestramiento. Sin embargo, es importante que conozcas algunas conductas básicas que indican que el perro se siente estresado, confundido o amenazado. Si tu perro se siente estresado, confundido o amenazado durante las sesiones de adiestramiento, puede presentar alguna o varias de las siguientes conductas:  Gira la cabeza hacia un costado, evitando el contacto visual.  No acepta comida  Se rasca.  Se mordisquea a sí mismo.  Mordisquea objetos constantemente.  Se lame el cuerpo.  Lame repetidamente sus labios o nariz.  Olfatea el suelo.  Se queda inmóvil o realiza movimientos muy lentos.  Se echa de espaldas (panza arriba).  Bosteza.  Hace pis.  En machos, erección del pene sin motivación sexual. Estos no son los únicos signos de estrés y ansiedad en perros, pero son los más comunes. Por supuesto, estos signos dependen del contexto. Si tu perro acaba de comer, quizás no acepte comida porque está lleno. O puede rascarse porque le pica algo, olfatear el suelo porque encontró un olor interesante, mordisquear sus juguetes porque está jugando, hacer pis porque tiene ganas, etc. Sin embargo, estas conductas serán muy raras durante las sesiones de adiestramiento si sigues los consejos del manual.
  6. 6. Así que no pienses que tu perro es un maldito desobediente si empieza a rascarse o a olfatear el suelo en medio de una sesión de adiestramiento. Quizás está confundido o estresado. Condicionamiento clásico El condicionamiento clásico o respondiente es uno de los tipos de aprendizaje más simples y el primero que fue sometido a investigación científica intensa. Fue el fisiólogo ruso Iván Pavlov quien desarrolló el concepto de condicionamiento clásico, cuando estudiaba procesos digestivos en perros. Aprendizaje por condicionamiento clásico Muchos estímulos ambientales producen respuestas reflejas que no han sido aprendidas. Por ejemplo, la presencia de comida en la boca produce salivación, un ruido fuerte causa sobresalto, la luz intensa produce contracción de las pupilas, etc. Los estímulos que producen estas respuestas se conocen como estímulos incondicionados, y las respuestas se conocen como respuestas incondicionadas. En este caso, el término "incondicionado" significa que no es necesario el aprendizaje para que el estímulo provoque la respuesta. Otros estímulos son neutros porque no causan las respuestas reflejas en el organismo. Por ejemplo, el sonido de una campanita no provocará la salivación. El condicionamiento clásico ocurre cuando el estímulo neutro adquiere la propiedad de producir la respuesta incondicionada, porque ha sido asociado repetidas veces con el estímulo incondicionado. Por ejemplo, si haces sonar una campanita cada vez que le das comida a tu perro, después de unas cuantas veces él asociará el sonido de la campanita con la comida, y salivará cada vez que lo escuche. El estímulo neutro que ha adquirido la propiedad de producir la respuesta refleja se conoce como estímulo condicionado. El término "condicionado" significa que el aprendizaje es necesario para que el estímulo provoque la respuesta. Es fácil ver el condicionamiento clásico en la vida cotidiana. Abundan los ejemplos con perros:  Perros que se vuelven locos de emoción cada vez que su propietario toma la correa para ir a pasear.  Perros que acuden inmediatamente cada vez que ven a sus propietarios levantar el recipiente de comida.  Perros que corren a esconderse cada vez que aparece el jardinero, porque asociaron a esta persona con eventos desagradables. El condicionamiento clásico es tan poderoso que se utiliza con frecuencia con fines publicitarios. Por ejemplo, es frecuente que aparezcan mujeres hermosas (la mayoría de las veces con poca ropa) en la publicidad de artículos para hombres. Esto se hace para que los compradores potenciales asocien la sensación agradable de ver a la mujer hermosa con los artículos publicitados. También debes haber notado que muchas propagandas de artículos para niños o para la familia incluyen un cachorro u otra mascota. La idea es la misma, pero en este caso se busca asociar al artículo con una imagen que evoca ternura y lealtad. Contracondicionamiento Una respuesta que ha sido condicionada, también puede ser contracondicionada. Es decir que el aprendizaje por condicionamiento clásico puede revertirse empleando el mismo proceso. Por ejemplo, un perro que aprendió a ser agresivo porque tuvo malas experiencias con la gente, puede aprender a socializar con las personas si le ocurre algo agradable cada vez que ve un extraño. El proceso de contracondicionamiento se usa con frecuencia para modificar conductas emocionales inapropiadas, y suele llevarse a cabo junto con la desensibilización. El condicionamiento clásico en el adiestramiento canino El condicionamiento clásico es una herramienta muy poderosa en el adiestramiento de perros, ya que permite trabajar directamente sobre las emociones del animal. Por tanto, el condicionamiento clásico te será de utilidad para socializar a tu perro, para eliminar fobias que pueda tener y para reducir la agresión. En todos esos casos, el principio de adiestramiento consiste en lograr que tu perro asocie con cosas agradables (comida, juegos, etc.) a la gente, a otros perros y a situaciones estresantes.
  7. 7. También usarás el condicionamiento clásico para crear un reforzador condicionado. Un reforzador condicionado es una señal que le indica a tu perro que ha hecho algo correcto y que las consecuencias de su conducta serán agradables. El reforzador condicionado es la base del adiestramiento con clicker Condicionamiento operante El condicionamiento operante es un tipo de aprendizaje que tiene que ver con el desarrollo de nuevas conductas, y no con la asociación entre estímulos y conductas reflejas existentes como ocurre en el condicionamiento clásico. Los principios del condicionamiento operante fueron desarrollados por B. F. Skinner, quien recibió la influencia de las investigaciones de Pavlov y de Edward L. Thorndike. Aprendizaje por condicionamiento operante En el condicionamiento operante las conductas se emiten espontáneamente y sus consecuencias determinan el aprendizaje. Así, las consecuencias agradables tienden a fortalecer una conducta. En cambio, las consecuencias desagradables tienden a debilitar una conducta. Un ejemplo claro del aprendizaje por condicionamiento operante ocurre en los perros que jalan la correa cuando salen a pasear. El perro jala la correa y su propietario lo sigue, hasta que llegan a donde el perro quiere ir. Entonces, la conducta (inapropiada) de jalar la correa se fortalece porque el perro consigue lo que quería. Es por eso que ves tantos perros arrastrando a sus dueños por las calles. Por el mismo proceso de aprendizaje, aunque con consecuencias opuestas, algunos niños aprenden que no deben tocar la estufa cuando está caliente. Cuando tocan la estufa se queman la mano. Entonces, la conducta de tocar la estufa cuando está encendida desaparece porque tiene consecuencias desagradables. Existen varios principios del condicionamiento operante, y verás algunos más adelante, pero todos ellos se pueden resumir en cuatro grandes grupos: 1. Reforzamiento. Es el aumento de la frecuencia de una conducta, resultante de la adición o retiro de algo como consecuencia de esa conducta. Por ejemplo, tu perro se sienta y le das comida cuando lo hace. Tu perro se sienta cada vez con más frecuencia porque la comida ha funcionado como reforzador. Esto se conoce como reforzamiento positivo porque la adición de algo (comida) aumenta la frecuencia de la conducta (sentarse). Ahora imagina que tu perro tiene miedo de la gente. Una persona se le acerca y él ladra agresivamente. La persona se aleja y tu perro deja de sentir miedo. Entonces, aprende que ladrando agresivamente puede hacer que la gente que teme se aleje. Esto se conoce como reforzamiento negativo porque el retiro de algo (la gente) aumenta la frecuencia de la conducta (ladrar agresivamente). 2. Castigo. Es la disminución de la frecuencia de una conducta, resultante de la adición o retiro de algo como consecuencia de esa conducta. Imagina que tu perro se acerca a un extraño al que no le gustan los perros, y esta persona le da una patada. Entonces, tu perro aprende a evitar a las personas. Esto se conoce como castigo positivo porque la adición de algo (la patada) disminuye la frecuencia de la conducta (acercarse a las personas). Este tipo de castigo no es recomendable en el adiestramiento porque tiene consecuencias adversas que implican daño físico y/o emocional del perro. Un caso diferente ocurre si tu perro está jugando contigo al tira y afloja. Tú tiras del extremo de un trapo, mientras tu perro tira del otro extremo. En su entusiasmo por morder el trapo, tu perro te muerde la mano por lo que terminas el juego y te vas. Entonces tu perro aprende a no morderte cuando juegan. Esto se conoce como castigo negativo, porque el retiro o de algo (el juego) disminuye la frecuencia de la conducta (morder tu mano). 3. Extinción. Es la disminución de la frecuencia de una conducta aprendida, que ocurre cuando dicha conducta no tiene consecuencias. Es decir que dejan de existir las consecuencias que antes reforzaban la conducta. Imagina que cuando tu perro era un cachorro saludaba a las personas saltando sobre ellas, porque lo acariciaban y jugaban con él. Entonces aprendió que esta es la manera correcta de saludar a la gente. Un buen día, la gente deja de acariciarlo y jugar con él cuando salta. En cambio, le dan la espalda y lo ignoran.
  8. 8. Con el tiempo tu perro deja de saltar para saludar a las personas. Esto ocurre porque la conducta aprendida (saltar sobre las personas) deja de tener consecuencias reforzantes y, entonces, se produce la extinción de la conducta. 4. Discriminación y control por el estímulo. Es el aumento de la frecuencia de una conducta en presencia de un estímulo, pero no en presencia de otros. El control por el estímulo es fácil de observar en perros que tienen un adiestramiento avanzado en obediencia canina. Cuando se le pide al perro que se eche, él se echa. No se sienta, no salta, no da vueltas. Sólo se echa. Esto ocurre porque la orden para echarse se ha convertido en el estímulo que controla la conducta. Por supuesto, el perro también se echa en otras ocasiones que no tienen que ver con el adiestramiento, como cuando está cansado, porque otros estímulos controlan esa conducta en otras situaciones. El condicionamiento operante en el adiestramiento canino El condicionamiento operante te servirá para modificar la conducta de tu perro porque controlarás todas las consecuencias de su conducta... al menos durante las sesiones de adiestramiento. En los siguientes temas de este capítulo aprenderás cómo usar el reforzamiento, castigo, extinción y otros principios del condicionamiento operante en el adiestramiento de tu perro. El ABC de la conducta Para explicar porqué tu perro se comporta de la manera en que lo hace, debes comprender tres conceptos básicos de la modificación de conductas: antecedentes, conducta y consecuencias. Los antecedentes son aquellas cosas que ocurren o están presentes antes que se produzca la conducta, y pueden ser cualquier cosa. Puedes considerarlos como el gatillo que dispara la conducta. La conducta es todo lo que tu perro realiza. Puede ser cualquier acción, ya sea que la veas o no. Por ejemplo, tu perro puede mostrarse muy atento (una conducta que puedes ver) cuando levantas su plato para ponerle comida, pero también puede empezar a salivar y secretar jugos gástricos (conductas que no puedes ver). La definición de conducta es compleja y existen diferencias sobre esta definición entre quienes estudian el comportamiento (psicólogos, etólogos, etc.). Sin embargo, para los fines prácticos de este manual, basta con decir que la conducta es cualquier cosa que hace tu perro. Como dicen algunos adiestradores "si lo puede hacer un perro muerto, entonces no es conducta". Las consecuencias son las cosas que ocurren después de la conducta. Como indican los principios del condicionamiento operante, la conducta puede ser modificada por sus consecuencias. Las tres maneras de modificar la conducta a través de sus consecuencias consisten en:  Usar consecuencias que aumentan la frecuencia de la conducta. Estas consecuencias se conocen como reforzadores. También se conocen como recompensas, pero más adelante verás que este término no es correcto.  Usar consecuencias que disminuyen la frecuencia de la conducta. Estas consecuencias se conocen como castigos.  No usar ninguna consecuencia, y así disminuir una conducta aprendida con anterioridad. La ausencia de consecuencias se usa en el proceso de extinción de conductas. La relación entre antecedentes, conducta y consecuencias se conoce formalmente como contingencia. ¿Por qué ABC? Los autores norteamericanos popularizaron el acróstico ABC para referirse a las contingencias, porque esas son las iniciales en inglés de los tres elementos de la contingencia: Antecedent, Behavior, Consequence. Aunque viene del inglés, el acróstico se ha popularizado también entre los conductistas de habla hispana.
  9. 9. Las contingencias en el adiestramiento canino Una consecuencia puede modificar una conducta en particular, solamente si la consecuencia ocurre inmediatamente después de la conducta y no en otras situaciones. Es decir que la consecuencia debe ser dependiente o contingente a la conducta. Si esa consecuencia ocurre en cualquier momento (no es contingente a la conducta), entonces no modificará la conducta. Por ejemplo, imagina que le estás enseñando a tu perro a sentarse. Decides que un pedacito de pollo cocido es una consecuencia reforzadora porque a él le gusta mucho el pollo. Entonces, le das un pedacito de pollo cuando se sienta. Pero después que le diste el primer pedacito de pollo, tu perro se te acerca alegre para recibir más comida. Como te da pena ver sus ojazos de cachorro abandonado, le das un poquito más de pollo. Entonces, tu perro salta y ladra, y le das otro pedacito de pollo "porque es tan tierno". Y así te pasas toda la sesión de adiestramiento dándole pedacitos de pollo a tu perro, a veces cuando se sienta y otras veces cuando hace otras cosas. El resultado es que tu perro se "morfa" medio pollo y no aprende a sentarse. En este ejemplo, el pedacito de pollo no actúa como reforzador de la conducta de sentarse, porque le das a tu perro la comida en diferentes circunstancias. Es decir que el pollo no es contingente a la conducta de sentarse. Ahora imagina la misma situación, pero solamente le das el pollo a tu perro cuando se sienta. No importa si se te acerca, ladra, salta, resuelve ecuaciones diferenciales o toma rehenes. El pollo cocido aparece solamente después que tu perro se sienta. En poco tiempo tu perro deja de ladrar, saltar y resolver ecuaciones diferenciales. Incluso libera a sus rehenes. Ahora lo único que hace es sentarse. Esto ocurre porque, en este ejemplo, los pedacitos de pollo cocido sólo aparecen cuando tu perro se sienta. Es decir que el pollo es contingente a sentarse. En definitiva, para adiestrar a tu perro tienes que controlar las consecuencias y hacer que sean contingentes a la conducta particular que quieres fortalecer o debilitar. Ah, y si tu perro es capaz de resolver ecuaciones diferenciales o tomar rehenes, el manual de adiestramiento canino no te será de mucha ayuda. Reforzamiento positivo El reforzamiento positivo es el aumento en la frecuencia de una conducta cuando se presenta un evento favorable inmediatamente después de esa conducta. Este evento favorable se conoce como reforzador positivo. En otras palabras, la conducta se fortalece cuando es seguida por un reforzador positivo. El término "positivo" significa que el reforzador se presenta o se "adiciona" después de la conducta. Los reforzadores positivos suelen ser cosas agradables para el individuo, o cosas por las que el individuo está dispuesto a hacer algún trabajo. Por eso es común que se los confunda con recompensas, pero no son lo mismo. Un reforzador positivo siempre aumenta la frecuencia de una conducta. En cambio, una recompensa no lo hace. Imagina que te desafían a comer un plato de cucarachas vivas, a cambio de 1000 dólares. Si te comes las cucarachas te habrás ganado el dinero, pero es poco probable que aumente la frecuencia con que comes cucarachas vivas (que espero sea cero). En este caso, habrás sido recompensado con dinero por comer cucarachas, pero esa conducta no habrá sido reforzada. Por otra parte, un reforzador positivo no siempre es una recompensa. Todo colegio tiene un profesor odiado por los alumnos. Cuando un alumno se porta mal y ese profesor lo reprende, la reprimenda suele reforzar la mala conducta porque viene del "profesor odiado". En ese caso la consecuencia de la conducta no es una recompensa, pero sí un reforzador positivo.
  10. 10. Puedes ver un ejemplo típico de reforzamiento positivo en la vida cotidiana si observas el comportamiento de un niño pequeño. La mayoría de los niños pequeños, sino todos, lloran para conseguir lo que quieren. ¿Quieren un chocolate? Lloran. ¿Quieren el juguete que tiene su hermana? Lloran. ¿Quieren quedarse viendo tele en vez de ir a dormir? Lloran... Que niños más llorones. Lo que ocurre es que los llantos incomodan tanto a sus padres que éstos terminan cediendo en la mayoría de las situaciones. Entonces, la conducta de llorar se refuerza positivamente en los niños porque les permite conseguir lo que quieren. El reforzamiento positivo en el adiestramiento canino Los reforzadores positivos más comunes en el adiestramiento de perros son la comida y los juegos. Sin embargo, también existen otros reforzadores que puedes usar. Todos los perros son diferentes entre sí, y cada uno tiene preferencias particulares. Por eso, no es posible afirmar que todos los perros tienen que ser entrenados con tal o cual tipo de comida, o que los juegos de tira y afloja sirven como reforzadores en todos los casos. En los diferentes ejercicios del manual encontrarás alternativas para reforzar las conductas que quieres enseñarle a tu perro, aunque en las primeras etapas usarás comida como reforzador principal. En el segundo capítulo encontrarás un ejercicio para identificar reforzadores positivos para entrenar a tu perro en diferentes circunstancias. A continuación tienes dos ejemplos sobre el uso correcto e incorrecto del reforzamiento positivo en el adiestramiento canino. Ejemplo 1: Uso correcto del reforzamiento positivo Uno de los ejercicios de obediencia canina consiste en que el perro se siente a la orden y mantenga esa posición hasta que el adiestrador le indique que puede levantarse. Para hacer esto, primero se le enseña al perro a sentarse a la orden y, luego, se le enseña a permanecer sentado por períodos cortos. Gradualmente se aumenta el tiempo, hasta que el perro puede quedarse sentado por unos minutos. Un procedimiento para enseñarle al perro a mantener la posición consiste en darle pedacitos de comida mientras está sentado. Entonces, "quedarse sentado" es la conducta que se refuerza y el perro aprende a mantener esa posición cada vez por más tiempo. El secreto del éxito en este procedimiento radica en dar la comida mientras el perro está sentado. Si llega a levantarse antes de tomar la comida, se estará reforzando la conducta de levantarse. Ejemplo 2: Uso incorrecto del reforzamiento positivo Otro de los ejercicios de la obediencia canina es el "Junto", también llamado "Fuss". Consiste en que el perro camine a la izquierda de su guía, con el hombro a la altura de la pierna izquierda del guía. Además, en la versión estilizada que se usa en algunos deportes caninos, el perro debe ir mirando a los ojos del guía. Muchos entrenadores usan un juguete alargado, conocido como "chorizo", para entrenar este ejercicio. Cuando el perro camina correctamente, hacen aparecer repentinamente el juguete e inician un juego de tira y afloja con el perro. El juego de tira y afloja actúa como reforzador, pero el reforzamiento positivo no es contingente porque cuando el entrenador hace aparecer el juguete, el perro deja de mirarlo a los ojos y puede adelantarse. Entonces, la conducta inmediatamente anterior a la presentación del reforzador positivo no es la que se desea y el perro aprende un "Junto" impreciso. Lo mejor para evitar este problema es usar un reforzador condicionado, que es un tipo de reforzador sobre el que aprenderás más adelante en este capítulo.
  11. 11. Reforzamiento negativo El reforzamiento negativo es el aumento en la frecuencia de una conducta cuando se retira un evento aversivo (desagradable) inmediatamente después de esa conducta. Este evento aversivo se conoce como reforzador negativo. En otras palabras, la conducta se fortalece cuando es seguida de la eliminación de un reforzador negativo. El término "negativo" significa que el reforzador se retira o se "sustrae" después de la conducta. Los reforzadores negativos son desagradables, pero no todo lo que es desagradable actúa como reforzador negativo. Para que algo sea un reforzador negativo, la conducta que lo hace desaparecer tiene que aumentar su frecuencia. Existen muchos ejemplos de reforzamiento negativo en la vida cotidiana, y uno de los más frecuentes tiene que ver con el llanto de los niños pequeños. Cuando leíste sobre reforzamiento positivo viste que el llanto de los niños pequeños se refuerza positivamente porque con él consiguen lo que quieren. Bueno, la situación es inversa para los padres. El llanto de los niños resulta desagradable para sus padres. Al ceder a las peticiones de los niños, los padres eliminan ese llanto. Entonces, las conductas con las que ceden a las peticiones del niño aumentan sus frecuencias, ya que son reforzadas negativamente en los padres. El reforzamiento negativo en el adiestramiento canino El reforzamiento negativo es muy frecuente en las técnicas tradicionales de adiestramiento canino. Los entrenadores que usan esas técnicas también usan herramientas que causan molestia, o incluso dolor, para que los perros aprendan. Algunas de estas herramientas son los collares de ahorque, los collares de púas y los collares eléctricos. Aunque un entrenador hábil puede conseguir buenos resultados con el reforzamiento negativo, existen procedimientos basados en el reforzamiento positivo que son más simples e igualmente efectivos. Por eso, el manual de adiestramiento canino no incluye procedimientos basados en el reforzamiento negativo. La molestia para el perro es una de las desventajas del reforzamiento negativo, pero no la única. Otras desventajas son que:  El entrenamiento es más lento porque el perro trata de evitar situaciones nuevas.  El adiestramiento se convierte en una lucha de poder entre el entrenador y el perro.  El aprendizaje activo se reduce porque el perro es obligado por la fuerza a realizar las conductas que se le enseñan.  La relación entre perro y entrenador se malogra porque el perro asocia al entrenador con cosas desagradables. Además, cuando se usa reforzamiento negativo y castigo positivo, es muy fácil maltratar al perro sin querer hacerlo. De hecho, muchos procedimientos de adiestramiento basados en reforzamiento negativo son tan crueles que deberían estar prohibidos por las leyes de protección a los animales. Por supuesto, también existen procedimientos basados en el reforzamiento negativo que no son tan agresivos. Por ejemplo, una manera de enseñarle a un perro a sentarse consiste en realizar una ligera presión a la altura de los riñones del perro, con el pulgar opuesto a los demás dedos, como ves en la secuencia de fotos.
  12. 12. En ese procedimiento, la presión se realiza apretando la espalda baja del perro, y no empujando la grupa hacia abajo. Empujar la grupa hacia abajo causa más resistencia por parte del perro, lo que dificulta el aprendizaje. Al final, el perro se sienta para evitar la sensación desagradable. Cuando esto ocurre, se retira la presión y la conducta de sentarse es reforzada negativamente. Ten en cuenta que el ejemplo anterior está en el manual sólo para que comprendas cómo se usa el reforzamiento negativo en el adiestramiento canino. No lo lleves a cabo porque los procedimientos que aprenderás a partir de la primera semana (que son más rápidos y efectivos) te serán más fáciles si tu perro no espera presiones desagradables. Además, si tu perro es pequeño, tiene problemas de espalda o presionas muy fuerte, lo puedes lastimar. Y si lo lastimas te puede morder. Reforzadores condicionados Para que un reforzador positivo sea efectivo, tienes que presentarlo inmediatamente después de la conducta que quieres fortalecer. Si presentas el reforzador varios segundos después, será difícil que tu perro establezca la relación entre la conducta y el reforzador (es decir que el reforzador no es contingente a la conducta). Esto significa que tienes que conseguir una sincronía entre la conducta de tu perro y la presentación del reforzador. Esta sincronía se conoce como "timing". Imagina que le estás enseñando a tu perro a sentarse. Él se sienta y le das un pedacito de comida para reforzar la conducta. Pero resulta que cada vez que acercas tu mano para darle la comida, él se levanta para tomarla. Entonces, terminas enseñándole a levantarse, ya que le das la comida a tu perro cuando se levanta y no cuando se sienta. Es decir que tu timing es incorrecto para la conducta que quieres entrenar. ¿Cómo puedes hacer para presentar el reforzador justo después que tu perro se sienta, pero antes que se levante? Necesitas una señal que le indique a tu perro cuál es la conducta correcta. Esta señal es un tipo particular de reforzador positivo que se conoce como reforzador condicionado. Tipos de reforzadores positivos Existen dos tipos generales de reforzadores positivos: los reforzadores incondicionados o primarios, y los reforzadores condicionados o secundarios. Los reforzadores incondicionados no dependen del aprendizaje para adquirir su propiedad reforzante. Es decir que tu perro no tiene que asociarlos con otros eventos para que funcionen como reforzadores. Puedes pensar en estos reforzadores como "reforzadores naturales". La comida y el agua son dos ejemplos típicos de reforzadores incondicionados. En cambio, los reforzadores condicionados son eventos que se vuelven reforzantes por medio del aprendizaje. Es decir que son eventos neutros que, después de ser asociados con reforzadores existentes, se convierten en reforzadores. Las felicitaciones y los elogios son reforzadores condicionados, ya que no significan nada hasta que se asocian con otros eventos reforzantes. Los reforzadores condicionados en el adiestramiento canino Volviendo al ejemplo del principio, imagina que le estás enseñando a tu perro a sentarse, pero antes has creado un reforzador condicionado. Este reforzador condicionado es el sonido "click".
  13. 13. Entonces, cada vez que tu perro se sienta, haces "click" y luego le das un pedacito de comida. Como el "click" es un reforzador condicionado, no es necesario que tu perro permanezca sentado mientras acercas tu mano para darle la comida. La conducta de sentarse ha sido reforzada con el "click", que es seguido de la presentación de la comida. El reforzador condicionado funciona como una señal que le indica a tu perro "eso que acabas de hacer es lo correcto". Esto te permite retrasar el reforzador primario unos segundos y alcanzar un timing adecuado para enseñarle a tu perro cualquier cosa. En el cuarto capítulo (la primera semana) aprenderás a crear el reforzador condicionado con un clicker o emitiendo un sonido con tu boca. Ese reforzador condicionado te servirá para marcar las conductas correctas de tu perro y para comunicarte con él. Principio de Premack El principio de Premack indica que una conducta de alta probabilidad puede reforzar una conducta de baja probabilidad. Para que esto ocurra, la conducta de alta probabilidad debe ocurrir inmediatamente después de la conducta de baja probabilidad. El ejemplo clásico del principio de Premack es la norma de permitir a los niños ver la televisión o jugar solamente cuando han terminado sus tareas escolares. Como ver la televisión y jugar son conductas de alta probabilidad, pueden servir para reforzar el hacer las tareas, que es una conducta de baja probabilidad. Aunque no se sabe con certeza por qué funciona el principio de Premack, su utilidad se ha comprobado tanto en el laboratorio como en aplicaciones prácticas. La gran ventaja de este principio es que amplía el número de reforzadores que se pueden usar en la práctica. Por supuesto, no todas las conductas de alta probabilidad sirven como reforzadores en cualquier circunstancia, pero es fácil identificar cuáles sirven porque los resultados se notan con rapidez. El principio de Premack en el adiestramiento canino Antes de usar el principio de Premack para entrenar a tu perro, debes conocer algunas conductas de alta probabilidad. Para identificar estas conductas, te bastará con registrar cuáles son las conductas más frecuentes de tu perro en determinadas circunstancias. O, si quieres verlo desde una perspectiva diferente, tienes que identificar las conductas que más le gustan a tu perro. El empleo de juegos como reforzadores es una manera de aplicar el principio de Premack en el adiestramiento canino. Por ejemplo, los juegos de tira y afloja son muy divertidos para la mayoría de los perros. Es por eso que muchos adiestradores usan estos juegos como reforzadores durante el adiestramiento. A continuación tienes algunos ejemplos del uso correcto e incorrecto de la aplicación del principio de Premack en el adiestramiento de perros. Ejemplo 1: Uso correcto del principio de Premack A tu perro le encanta salir a la calle, así que cada vez que abres la puerta sale disparado, o por lo menos intenta salir. La conducta de salir a la calle es de alta probabilidad cuando abres la puerta. Entonces, decides usar esta conducta como reforzador para enseñarle a tu perro a esperar hasta que le des una orden para salir a pasear. Abres la puerta pero le bloqueas el paso a tu perro para que no pueda salir. Cuando tu perro retrocede, vuelves a dejar libre el paso. Él vuelve a intentar salir y le vuelves a bloquear el paso. Repites este procedimiento varias veces hasta que tu perro espera por un segundo. En ese momento, le das la orden para ir a pasear y le permites salir. Gradualmente, y en varias sesiones, aumentas el tiempo que tu perro debe esperar hasta que le permitas salir. Este ejemplo incluye el castigo negativo y el principio de Premack. El castigo negativo ocurre cuando bloqueas el paso, y el principio de Premack se expresa en el reforzamiento de la conducta de esperar la orden para salir. Entonces, salir a pasear (conducta de alta probabilidad) es la actividad que usas para reforzar la espera de la orden (conducta de baja probabilidad).
  14. 14. Ejemplo 2: Uso incorrecto del principio de Premack A tu perro no le gusta mucho ir a recoger una pelota, y realiza esta actividad pocas veces. Más aún, cuando juega a recoger una pelota, se aburre muy rápido y luego se dedica a explorar los alrededores. Decides enseñarle a sentarse a la orden, y quieres usar ese juego como reforzador. El resultado es que no puedes realizar suficientes repeticiones en cada sesión de adiestramiento, y tu perro no llega a aprender lo que quieres. El problema en este ejemplo es que el juego de recoger la pelota es una conducta de baja probabilidad. Por tanto, no te sirve para reforzar otras conductas de baja probabilidad. Sería mejor permitirle explorar los alrededores por unos segundos después que se sienta a la orden, porque ésta parece ser una conducta de alta probabilidad. Ten en cuenta que para aplicar el principio de Premack debes conocer cuáles son las conductas de alta probabilidad (alta frecuencia). No te engañes pensando que conoces las actividades que le gustan a tu perro sólo porque las viste algunas veces. Programas de reforzamiento Los programas de reforzamiento sirven para establecer la frecuencia con que refuerzas las conductas de tu perro. El programa de reforzamiento que uses determinará si vas a reforzar todas las conductas correctas de tu perro o solamente algunas. Los programas de reforzamiento en el adiestramiento canino Existen muchos programas de reforzamiento, pero aquí solamente encontrarás dos de ellos porque no necesitarás más para entrenar a tu perro. De hecho, es muy probable que solamente uses uno de estos programas. Además, los dos programas están enfocados solamente en el reforzamiento positivo. Los dos programas de reforzamiento que tendrás que considerar son el programa de reforzamiento continuo y el programa de reforzamiento de razón variable. Tienes que usar el primero mientras le enseñas una nueva conducta a tu perro y hasta que esa conducta está perfectamente establecida. La aplicación del programa de razón variable es común después que esa nueva conducta está bien establecida, pero es posible que no necesites este programa. Programa de reforzamiento continuo Este programa consiste en presentar el reforzador todas las veces que tu perro realiza la conducta que estás entrenando. Por ejemplo, si estás usando comida para enseñarle a tu perro a sentarse a la orden, tienes que darle un pedacito de comida todas y cada una de las veces que se sienta. El programa de reforzamiento continuo es obligatorio para enseñarle nuevas conductas a tu perro, ya que es el que permite el aprendizaje. Su principal desventaja consiste en que las conductas aprendidas tienden a extinguirse rápidamente cuando dejan de ser reforzadas. Como te imaginarás, este programa de reforzamiento asusta a mucha gente, algunos adiestradores incluidos, porque nadie quiere andar todo el tiempo con pedacitos de comida o juguetes para perros. Sin embargo, lo que mucha gente no comprende (incluyendo a algunos adiestradores) es que los reforzadores no son solamente comida y juguetes. Por otra parte, si mantienes un estándar alto para el adiestramiento, tu perro no dejará de responderte sólo porque no refuerzas su conducta algunas veces. Por tanto, podrás reservarte los pedacitos de comida sólo para las sesiones de adiestramiento.
  15. 15. Además, a medida que entrenes a tu perro, notarás que algunas órdenes se convierten en conductas de alta probabilidad y pueden ser usadas como reforzadores, tal como lo indica el principio de Premack. Finalmente, existe una manera más de evitar que las conductas entrenadas desaparezcan cuando no son reforzadas frecuentemente: ponerlas bajo un programa de razón variable. Programa de reforzamiento de razón variable Este programa consiste en presentar el reforzador sólo algunas de las veces en que tu perro realiza la conducta correcta. Ten en cuenta que esto sólo sirve para conductas que ya has entrenado, y no para enseñar nuevas conductas. En el programa de reforzamiento de razón variable, el reforzamiento ocurre de manera aleatoria, de tal forma que tu perro nunca sepa si va a recibir un pedacito de comida o algún juguete la próxima vez que obedezca una de tus órdenes. La única utilidad de este programa de reforzamiento consiste en evitar que las conductas que le has enseñado a tu perro se extingan por falta de reforzamiento frecuente. Sin embargo, este programa no es necesario para el adiestramiento de la mayoría de los perros. Si mantienes estándares altos para el adiestramiento, y creas varios reforzadores condicionados (como felicitaciones y caricias), es posible que no necesites el reforzamiento de razón variable. De todos modos, uno de los métodos que encontrarás en el segundo capítulo emplea un programa de reforzamiento de razón variable. Es un método ideado por la adiestradora de caballos Alexandra Kurland para aumentar la duración de las conductas, y se conoce como el método de los 300 picotazos. Castigo positivo El castigo positivo es la disminución en la frecuencia de una conducta cuando se presenta un evento aversivo (desagradable) inmediatamente después de esa conducta. En otras palabras, la conducta se debilita porque produce la aparición de algo desagradable. El término "positivo" significa que el castigo consiste en añadir o "adicionar" algo. Por ejemplo, tu perro tiene la costumbre de mordisquear las plantas del jardín. Entonces, decides rociarlas con un líquido de sabor amargo que compraste en una tienda para mascotas. Cada vez que tu perro muerde una planta, se presenta el sabor desagradable (el castigo), entonces la conducta disminuye su frecuencia hasta que tu perro deja de morder las plantas del jardín. Acerca de este ejemplo Existen muchas marcas de líquidos para rociar sobre plantas y muebles, pero ninguna funciona el 100% de las veces. De hecho, es común que los perros se acostumbren al sabor, y sigan mordisqueando plantas, muebles y otros objetos. Sin embargo, el procedimiento funciona en algunos casos. En el ejemplo anterior, el castigo positivo es contingente a la conducta porque aparece inmediatamente después que tu perro muerde una planta. Ese es un requisito para que el castigo positivo funcione. Si el sabor amargo se presentara varios segundos después, la conducta de mordisquear las plantas no se castigaría y no se reduciría su frecuencia. En la vida cotidiana existe un concepto diferente de castigo, ya que se considera como algo desagradable que ocurre como consecuencia de un comportamiento inadecuado, pero no siempre reduce la frecuencia de ese comportamiento. Por ejemplo, un padre le da un pellizco a su hijo por comportarse mal. Aunque el comportamiento inapropiado del hijo se detiene en ese momento, su frecuencia no disminuye en el futuro. Esto es lo que se conoce comúnmente como castigo, pero no corresponde a la definición técnica de castigo positivo. Ten en cuenta que si la aparición de un evento desagradable no reduce la frecuencia de una conducta, entonces no es un castigo positivo. Puede ser abuso, maltrato, venganza o incluso mala suerte, pero no es castigo positivo.
  16. 16. El castigo positivo en el adiestramiento canino El castigo positivo es muy común en las técnicas tradicionales de adiestramiento canino, y fue popularizado por adiestradores famosos como Bill Koehler y Helmut Raiser. En este manual no aprenderás procedimientos que involucran el castigo positivo, porque pueden tener efectos colaterales indeseados. Sin embargo, es bueno que conozcas las formas en que se aplica el castigo positivo en el adiestramiento de perros, para que puedas tomar una decisión informada si alguien te propone usar alguna de esas técnicas.  La orden "No" es un castigo suave que puede ser enseñado sin necesidad de malos tratos. En el manual encontrarás una orden que cumple las mismas funciones, pero la enseñarás sin usar castigos positivos.  Los tirones de correa, ya sean con collar normal, collar de ahorque o collar de púas. Son castigos comunes en el adiestramiento tradicional y pueden ser suaves o muy violentos, dependiendo del adiestrador y el estilo que siga.  Los choques eléctricos emitidos por collares eléctricos y por cercas invisibles. Son castigos duros que pueden ser muy efectivos o causar problemas muy serios. En algunos casos se usan los collares eléctricos como reforzadores negativos.  Los sabores amargos o picantes que se aplican sobre ciertas cosas para evitar que el perro las muerda. Pueden ser castigos suaves o duros, dependiendo de la sustancia. Son efectivos en algunos casos, pero no en todos.  Golpear la nariz del perro, con los dedos o con la correa, para llamar su atención durante el ejercicio de "Junto". Es un procedimiento típico de la vieja escuela, y sirve para castigar al perro cuando mira hacia otro lado. Es moderadamente efectivo pero es duro y humillante para el perro, y no es necesario.  Los ruidos fuertes e imprevistos. Se recomiendan en la mayoría de los libros antiguos, pero no se usan mucho en la práctica. Pueden ayudar a detener la conducta del perro en el momento, pero no suelen dar buenos resultados en el largo plazo. Pueden ser castigos muy dañinos con perros hipersensibles o miedosos.  Chorros de agua y otras sustancias que se descargan sobre la cara del perro. Se usan a través de collares antiladridos y otros dispositivos. Aunque parecen castigos suaves, pueden tener efectos muy negativos, porque no suelen ser contingentes a las conductas, por lo que los perros no los relacionan fácilmente con alguna conducta en particular.  Golpear al perro con un periódico. Es un procedimiento practicado por gente que no tiene la menor idea de adiestramiento. Más que un castigo es una venganza. Quien piense que al perro no le duele que le peguen con el periódico enrollado, debería recibir unos cuantos periodicazos en la nariz estando desprevenido, a ver si le duele o no.  Todas las cosas que tienen que ver con la dominancia ("alpha roll-over", castigo jerárquico, etc.) son castigos positivos. Algunos pueden ser ligeros y otros muy violentos. Desventajas del castigo positivo Además del maltrato que recibe el perro, existen muchas desventajas de entrenar con castigos positivos. Estas desventajas dependen de muchos factores, como la intensidad del castigo, la frecuencia del mismo, la habilidad del entrenador, etc. Algunas desventajas de usar castigo positivo en el adiestramiento canino son:  El castigo puede provocar agresión. Algunos perros reaccionan agresivamente a los castigos duros, porque se sienten amenazados. Se suele clasificar a estos perros como "dominantes", pero el problema real es que se está aplicando un procedimiento incorrecto.  Deterioro de la relación con tu perro. Si entrenas en base a castigos, tu perro te asociará con los castigos. Entonces, la relación que tienes con él se deteriorará.  El castigo no proporciona mucha información. El castigo positivo sirve para eliminar conductas, pero no sirve para enseñar nuevas conductas porque no proporciona suficiente información. Con el castigo el perro solamente aprende a evitar situaciones.  El castigo positivo no es específico. Aún cuando tengas un buen timing para castigar a tu perro, el castigo puede asociarse a diferentes conductas. Por tanto, cuando castigas una conducta inapropiada, también estás castigando otras que pueden ser apropiadas.  Habituación al castigo positivo. Los perros se acostumbran a los castigos ligeros, por lo que cada vez son necesarios castigos más intensos. Es por eso que no basta con un tirón de collar de ahorque para que el perro aprenda, sino que se necesita dar tirones frecuentemente.
  17. 17.  No es fácil conseguir un buen timing. Es difícil conseguir un buen timing para castigar positivamente porque este tipo de castigo normalmente requiere el contacto físico. Entonces, es fácil castigar las conductas apropiadas, en lugar de castigar las inapropiadas. Estas desventajas hacen que el castigo positivo no sea una buena opción para entrenar a tu perro, pero hay algo más que hace del castigo positivo una mala elección: ¿Por qué entrenar a tu perro con castigos si puedes conseguir mejores resultados con métodos amigables? Cuándo usar castigos positivos A pesar de todas las desventajas del castigo positivo, existen algunas situaciones en las que se justifica su uso. Las únicas situaciones en que se puede justificar el uso del castigo positivo son aquellas en que la vida o el bienestar de una persona o del perro están en juego. Tales situaciones podrían incluir perros que deben trabajar en campos de batalla, perros detectores de minas antipersonales, entrenar al perro para evitar víboras venenosas y cosas por el estilo. En estos casos, el riesgo de un error es muy alto, y el castigo positivo puede ser una herramienta útil para establecer niveles excepcionales de confiabilidad, y debería ser usado después que el perro ha aprendido lo que debe hacer. La educación básica del perro y el adiestramiento competitivo, no requieren de castigos positivos. En estos casos, puedes alcanzar los niveles requeridos de confiabilidad sin necesidad de usar el castigo positivo. Castigo negativo El castigo negativo es la disminución en la frecuencia de una conducta cuando se retira un evento favorable inmediatamente después de esa conducta. En otras palabras, la conducta se debilita porque hace que desaparezca algo agradable. El término "negativo" significa que el castigo consiste en retirar o "sustraer" algo. Seguramente has sido, o eres, aficionado a algún juego de video o de mesa. Y seguramente has jugado ese juego varias veces. Cada vez que cometiste un error que causaba el fin del juego, esa acción era castigada negativamente. Después de eso, tu comportamiento con relación al juego cambiaba. Quizás realizabas otras acciones o quizás buscabas otro juego porque "éste juego es una reverenda #$%#!". Quizás incluso seguías jugando sin modificar las acciones de tu personaje en el juego, pero sin sentir tanta diversión o justificando las acciones erróneas. Cualquiera de esas situaciones involucra un cambio de conducta a causa del castigo negativo. Si has tenido esas experiencias con un juego, puedes saber cuán poderoso es el castigo negativo. La frustración que causa el retiro o la finalización de algo agradable es muy grande. De hecho, el castigo negativo puede tener tantas desventajas y efectos colaterales como el castigo positivo. Es por eso que el castigo negativo tampoco es la mejor manera de enseñar algo nuevo. Sin embargo, el castigo puede ser necesario en algún momento para eliminar o reducir alguna conducta inapropiada. El castigo negativo en el adiestramiento canino El castigo negativo es la opción adecuada para castigar a tu perro cuando sea necesario. Sin embargo, ten en cuenta que el castigo negativo debe ser usado lo menos posible y nunca para enseñar conductas nuevas. A lo largo del manual encontrará procedimientos para usar el castigo negativo cuando sea necesario, pero no tienes que usarlo seguido. Una desventaja importante del castigo (tanto positivo como negativo) es que las personas se acostumbran con mucha facilidad a usarlo y luego basan todo el adiestramiento en castigos. Si necesitas castigar a tu perro por algo, usa el castigo negativo. Pero, por favor, no abuses de él. Si tienes que castigar a tu perro con frecuencia, entonces estás haciendo algo mal. La norma en este método de adiestramiento es que casi nunca es necesario el castigo negativo, y nunca el positivo. El único ejercicio en que usarás el castigo negativo con cierta frecuencia es la orden "Suelta". Pero aún en ese ejercicio usarás el castigo negativo muy pocas veces y sólo por un par de sesiones... y eso que el ejercicio se basa en el uso del castigo negativo.
  18. 18. A continuación puedes ver un par de ejemplos para familiarizarte con el uso del castigo negativo en el adiestramiento de perros. Ejemplo 1: Uso incorrecto del castigo negativo Cada día sacas a pasear a tu perro y lo sueltas en el parque para que juegue con sus amigos. Cuando se cumple el tiempo de paseo llamas a tu perro, le pones la correa y vuelves a tu casa. Con el tiempo, te das cuenta que tu perro deja de acudir cuando lo llamas. Lo que ocurre en este caso es que cada vez que tu perro obedece a tu llamado, le quitas la oportunidad de seguir jugando con sus amigos. Sin darte cuenta estás aplicando un castigo negativo a la conducta de acudir a tu llamado. La solución al problema sería que llames a tu perro algunas veces durante cada paseo y le des algún reforzador (alguna galletita o unas caricias) para fortalecer la conducta de acudir a tu llamado. Inmediatamente después, le permites volver a jugar con otros perros, así el volver a jugar también funcionará como reforzador. Ejemplo 2: Uso correcto del castigo negativo Juegas con tu perro a jalar un juguete alargado (o un trapo viejo que sea juguete de tu perro). Tu perro jala de un extremo y tú jalas del otro. En un momento dado, tu perro trata de quitarte el juguete y te toca la mano con sus dientes. Inmediatamente terminas el juego y te vas. Con el tiempo, tu perro evita tocarte con los dientes cuando juegan a jalonear un trapo. En este caso, el castigo negativo consiste en terminar el juego. Moldeado y encadenamiento de conductas El moldeado es una técnica que permite desarrollar conductas complejas que no están presentes en el repertorio del individuo y, por tanto, no se pueden reforzar directamente. Por ejemplo, que un perro apoye sus patas traseras en la pared mientras mantiene las delanteras en el suelo. Esta conducta sería imposible de reforzar directamente porque el perro no la realiza nunca de forma espontánea. Para moldear una conducta final, tienes que reforzar pequeñas aproximaciones sucesivas a dicha conducta, hasta que ésta se produce. Por ejemplo, para lograr que tu perro apoye sus patas traseras sobre la pared, puedes empezar reforzando cada vez que mueve hacia atrás una de esas patas. Luego, refuerzas cuando levanta una pata trasera. Después refuerzas que toque la pared con una pata trasera. Y así sucesivamente, hasta que levante las dos patas traseras y las apoye contra la pared. El moldeado de conductas es una técnica muy útil para conseguir conductas que no son naturales, pero no es la única. Otras técnicas son igualmente efectivas, pero el moldeado tiene la ventaja de que favorece el aprendizaje futuro, desarrolla la creatividad y no necesita la manipulación física (forzar al perro). Para que no te confundas Es común que los adiestradores confundan moldeado con modelado. El modelado es una técnica diferente que consiste en manipular físicamente al perro hasta obligarlo a realizar la conducta deseada. En el segundo capítulo aprenderás más sobre esto. Por su parte, el encadenamiento de conductas consiste en ordenar en una secuencia varias conductas que existen en el repertorio del individuo. La conducta compleja final es la secuencia completa, y se conoce como cadena de conductas. Por ejemplo, uno de los ejercicios del schutzhund consiste en que el perro salte una valla y recoja un objeto que ha sido lanzado por el guía. Luego, salta la valla de vuelta y entrega el objeto a su guía. Este ejercicio es una cadena de conductas que involucra siete pasos: correr hacia la valla de ida, saltar la valla de ida, tomar el objeto con la boca, correr hacia la valla de vuelta, saltar la valla de vuelta, correr hacia el guía y entregar el objeto. Cada uno de estos pasos es entrenado por separado y luego se unen en una sola cadena de conductas.
  19. 19. A diferencia del moldeado, las cadenas de conductas se suelen construir de atrás para adelante. Es decir que primero se trabaja sobre el final de la cadena (en el ejemplo anterior sería entregar el objeto) y sucesivamente se van añadiendo las conductas anteriores. Moldeado y encadenamiento de conductas en el adiestramiento canino Tanto el moldeado como el encadenamiento de conductas son muy útiles en el adiestramiento de perros, pero todavía son pocos los adiestradores que usan estas técnicas conscientemente. Este manual se basa principalmente en otras técnicas que son más fáciles de llevar a cabo para una persona sin experiencia en adiestramiento. Sin embargo, encontrarás algunos ejercicios de moldeado y encadenamiento de conductas en los anexos. Estos ejercicios te servirán para pensar tus propios métodos de adiestramiento si quieres entrenar trucos, rutinas de freestyle canino u otras cosas que te interesen. De todos modos, puedes practicar el juego del entrenador para desarrollar tus habilidades en el moldeado de conductas y comprender mejor cómo se siente tu perro durante las sesiones de adiestramiento. Practica el juego del entrenador y vuelve al manual de adiestramiento para continuar aprendiendo. Control por el estímulo El control por el estímulo se presenta cuando es probable que ocurra una conducta después de un evento antecedente particular, pero no después de otros estímulos. En otras palabras, una conducta está bajo el control de estímulos si ocurre después de ciertos estímulos, pero no después de otros. Términos técnicos El control por el estímulo también se conoce como control de estímulos. Cualquiera de los dos usos es correcto. Para que la conducta se encuentre bajo el control de estímulos, el individuo debe discriminar entre los diferentes estímulos. Es decir que el individuo debe responder de manera diferente a diferentes estímulos. Por ejemplo, levantar el teléfono es una conducta que está bajo el control de un estímulo: el timbre del teléfono. ¿Cuántas veces levantas el teléfono sin que timbre? Seguramente pocas, si tienes más de tres años... si tienes menos de tres años, entonces felicidades por ser capaz de leer este manual. Muchos niños pequeños acostumbran a levantar el teléfono y simular que conversan con alguien, imitando a sus padres. En esos casos, la conducta de levantar el teléfono no está bajo el control del timbre telefónico, sino de otros estímulos. A medida que crecen, dejan de levantar el teléfono en cualquier momento, y solamente lo hacen cuando suena el timbre. En ese momento, la conducta de levantar el teléfono se ha puesto bajo control de un estímulo en particular. Otro ejemplo típico de control por el estímulo ocurre en las aulas escolares. Si el profesor está en el aula, los niños se sientan en sus pupitres y prestan atención... o por lo menos duermen (viejos recuerdos). Pero si el profesor sale del aula, los niños se levantan, juegan, corren, etc. En este caso, la conducta de los niños está controlada por la presencia o ausencia del profesor. El control por el estímulo en el adiestramiento canino El control por el estímulo es fundamental en el adiestramiento de perros. Por una parte, todas las órdenes de la obediencia canina deben convertirse en estímulos que controlan ciertas conductas de tu perro. Por ejemplo, si le pides a tu perro que se siente, debe sentarse y no echarse. Por otra parte, muchas situaciones de la vida cotidiana también deben actuar como estímulos que controlan la conducta de tu perro. Por ejemplo, si tu perro está sobre la alfombra no debe hacer pis. En cambio, si está sobre una superficie de tierra, puede hacer pis. La alfombra debe actuar como estímulo para que no se presente la conducta de hacer pis, mientras que la superficie de tierra debe actuar como estímulo para que esa conducta pueda ser realizada. En este caso no es necesaria una orden de obediencia, sino solamente los estímulos de la vida cotidiana. Puedes saber si una conducta de tu perro se encuentra bajo el control de un estímulo si cumple con cuatro propiedades:
  20. 20. 1. La conducta ocurre inmediatamente después del estímulo. En teoría, la conducta ocurre siempre después del estímulo, pero en la práctica se pueden dar situaciones en que el perro "falla". Incluso los perros de alta competencia pueden fallar alguna vez, pero el número de errores es tan pequeño que se puede decir que la conducta se presenta "siempre" después del estímulo. 2. La conducta no ocurre si no se presenta el estímulo. Esto es cierto, pero también pueden existir otros estímulos que controlen la conducta en ciertas situaciones. Por ejemplo, tu perro nunca se echa en las sesiones de adiestramiento o en la pista de competencia a menos que se lo ordenes, pero sí se echa sin ninguna orden cuando está en tu casa. 3. La conducta no se presenta como respuesta a otro estímulo. Por ejemplo, tu perro no se sienta cuando escucha la orden "Echado". Igual que en el caso anterior, la orden puede ser el estímulo de control en circunstancias relacionadas con el adiestramiento, pero tu perro puede sentarse en respuesta a otros estímulos en otras situaciones (cuando está en su tiempo libre). 4. Ninguna otra conducta se produce como respuesta a ese estímulo particular. Si le pides a tu perro que se siente, él no salta, no se echa, no sale corriendo, no te muerde, no hace pis, no se rasca, etc. A medida que avances en los ejercicios del manual, verás cómo las órdenes de obediencia canina y algunos eventos cotidianos se convierten en estímulos que controlan ciertas conductas de tu perro. A continuación puedes ver un par de ejemplos sobre la aplicación del control por el estímulo en el adiestramiento canino. Ejemplo 1: Uso correcto del control por el estímulo en el adiestramiento canino Cuando un perro camina en "Junto", debe ir con el hombro a la altura de la pierna izquierda de su guía. Cuando el guía se detiene, el perro debe sentarse a su lado. Si el guía indica "Quieto", el perro debe quedarse sentado aunque el guía reinicie la marcha. Muchos adiestradores empiezan a caminar con el pie izquierdo cuando el perro debe continuar la marcha con ellos, y empiezan a caminar con el pie izquierdo cuando el perro debe quedarse quieto. Esta es una forma de control por el estímulo mediante lenguaje corporal. El perro presta atención a la pierna con la que inicia la marcha el guía y, de acuerdo con eso, responde quedándose quieto o continuando la marcha. Esta estrategia es muy común y no tiene nada particularmente malo. De hecho, es empleada por muchos adiestradores para facilitar el aprendizaje. Aunque es una estrategia correcta para lograr el control por el estímulo, no es necesaria porque el perro puede aprender a responder solamente con la orden verbal. Entonces, "Junto" y "Quieto" pueden ser suficientes para que el perro sepa si va a continuar la marcha o debe quedarse. Esta estrategia es un uso correcto del control por el estímulo si no tienes ningún problema en empezar a caminar siempre con la pierna izquierda para que el perro te siga, y empezar a caminar con la pierna derecha para que el perro se quede quieto. Sin embargo, es una estrategia incorrecta si quieres eliminar el uso del lenguaje corporal como parte de tu orden. El lenguaje corporal te puede ayudar a controlar las respuestas de tu perro en ciertos deportes caninos como el freestyle canino y el agility, porque podrás hacer muchos gestos que son admitidos. Sin embargo, puede ser una desventaja en deportes como el schutzhund donde los gestos evidentes son penalizados. En los ejercicios de este manual de adiestramiento canino, encontrarás explicaciones para lograr el control por el estímulo solamente con las órdenes verbales. También podrás usar señales visuales para que tu perro responda, pero evitarás en la medida de lo posible usar lenguaje corporal adicional. Ejemplo 2: Uso incorrecto del control por el estímulo en el adiestramiento canino Cuando se utiliza comida para entrenar a un perro, es frecuente guiar al perro con la comida. Por ejemplo, para lograr que el perro se siente, se lleva la comida por encima de la cabeza del perro y un poco hacia atrás. Tales procedimientos son muy útiles porque permiten entrenar conductas sencillas en poco tiempo. Sin embargo, muchos adiestradores guían con la comida muchas veces, hasta que ésta se convierte en parte del
  21. 21. estímulo que controla la conducta. Entonces, los adiestradores piensan que los perros entrenados con comida solamente responden cuando la comida está presente. El error está en utilizar la comida como parte del estímulo en todas las ocasiones. Para evitar este problema, basta con que la comida deje de formar parte del estímulo después de unas pocas repeticiones. Ten en cuenta que la comida debe ser usada como reforzador y no como estímulo. En cada ejercicio del manual encontrarás los procedimientos correctos para evitar que la comida y los juguetes se conviertan en estímulos que controlan las conductas que le enseñas a tu perro. Generalización La generalización es la transferencia de las respuestas entrenadas a situaciones diferentes a aquellas en las que se llevó a cabo el adiestramiento. Es decir que para que tu perro responda correctamente en diferentes situaciones, tiene que generalizar lo que aprende durante las sesiones de adiestramiento. Conceptos del análisis de conductas La generalización es un concepto que puede implicar fenómenos más complejos, pero para fines prácticos de este manual solamente consideraremos la definición anterior. Por ejemplo, a las bailarinas de ballet se les exige que mantengan una postura corporal erguida durante las prácticas, los ensayos y las presentaciones. Aunque esta exigencia no está presente en otras situaciones de su vida, las bailarinas de ballet siempre mantienen una postura erguida. Esto ocurre porque la conducta ha sido generalizada a diferentes situaciones. En cambio, los alumnos de un colegio mantienen un comportamiento tranquilo y atento mientras el profesor está en el aula, pero juegan, ríen, corren y hacen otras cosas si el profesor sale. En este caso el comportamiento tranquilo y atento no se generaliza a otras situaciones porque depende de la presencia de un estímulo, como viste en el apartado sobre control por el estímulo. Como puedes ver, la generalización es lo opuesto a la discriminación. La generalización en el adiestramiento canino La generalización es tan importante en el adiestramiento canino como el control por el estímulo. A través de la generalización puedes conseguir que tu perro obedezca y mantenga un comportamiento adecuado en diferentes circunstancias. Los perros son excelentes discriminadores, por lo que es relativamente fácil conseguir el control por el estímulo en el lugar de adiestramiento. Sin embargo, también son malos generalizadores, por lo que resulta más difícil que respondan correctamente en diferentes situaciones. Debido a que los perros generalizan mal, existen muchos perros que han sido "entrenados" pero solamente responden dentro de la casa, o en la escuela canina. Quizás hayas conocido perros que fueron entrenados por adiestradores profesionales y que responden muy bien a su entrenador pero no a su dueño. Éste es el resultado de una generalización pobre, y es por eso que muchos adiestradores prefieren enseñarle al dueño en vez de trabajar solamente con el perro. También es por eso que es mejor que seas tú quien entrena a tu perro, y que el entrenador (o este manual) te guíe en el proceso. También puede ser que conozcas perros que responden muy bien en su casa pero no en el parque. O perros que trabajan muy bien en una pista de competencia pero no en sus casas. Todos esos perros tienen un adiestramiento parcial, en el que falta la generalización. Cada ejercicio que aprenderás en este manual de adiestramiento canino tiene procedimientos para que tu perro generalice lo que aprende. A continuación puedes ver dos ejemplos sobre la generalización en el adiestramiento.
  22. 22. Ejemplo 1: Presencia de la generalización en el adiestramiento canino Los perros de búsqueda y rescate proporcionan uno de los mejores ejemplos de generalización en el adiestramiento canino. Estos perros son entrenados para detectar personas a través de su olfato, y su adiestramiento se realiza en condiciones controladas aumentando gradualmente la complejidad del ambiente. Una vez que los perros de búsqueda alcanzan un nivel determinado de adiestramiento, están listos para participar en operaciones de rescate de personas. Cuando se presenta una de esas situaciones, los perros responden de la misma forma que en las sesiones de adiestramiento porque han generalizado su entrenamiento. Ejemplo 2: Ausencia de la generalización en el adiestramiento canino Algunos competidores de schutzhund preparan a sus perros solamente para superar los requisitos de la competencia, pero no trabajan con situaciones variables. Entonces, estos perros responden correctamente sólo si las condiciones de la prueba son parecidas a las de las sesiones de adiestramiento. Estos perros pueden fallar si se presenta un figurante notoriamente más grande o pequeño que aquél al que están acostumbrados, si el figurante usa la manga en el otro brazo, si los espectadores hacen mucho ruido, etc. Por supuesto, no todos los perros de schutzhund tienen este problema. Muchos son entrenados con suficientes variantes ambientales como para generalizar su adiestramiento en grado extremo. En particular, los perros de schutzhund de alta competencia reciben un adiestramiento que incluye situaciones muy diferentes a las de la prueba. En una ocasión pude ver un ejemplo parecido con un perro policía que se desorientó cuando se le puso en frente una figurante mujer de pequeño tamaño y que no se movía. Este perro tenía un adiestramiento excepcional de altísimo nivel, pero hasta ese momento sólo había atacado a figurantes hombres. Además, el figurante con el que más se había trabajado (un excelente figurante, por cierto) es un señor de talla considerable. Entonces, el perro no había generalizado el ataque a otro tipo de personas. Por supuesto, el perro terminó atacando a la figurante pequeña. La generalización de esta conducta era algo que se buscaba en el adiestramiento de este perro, y la participación de diferentes figurantes era parte del programa de adiestramiento. Extinción de la conducta La extinción es el proceso que reduce la frecuencia de una conducta cuando ésta deja de ser reforzada. A diferencia del castigo, en la extinción la conducta no tiene consecuencias desagradables. Simplemente no tiene ninguna consecuencia. El factor clave en la extinción es que la ausencia de consecuencias significa que la conducta deja de ser reforzada. Es decir que esa conducta antes tenía alguna consecuencia reforzante, pero ya no la tiene. La aclaración puede parecer absurda, pero es fundamental para comprender la extinción de conductas. Mucha gente piensa que basta con ignorar una conducta para que ésta se extinga, pero esto no es cierto. Además de ignorar la conducta, tienes que eliminar todos los reforzadores positivos o negativos que el ambiente pueda presentar. En caso contrario, la conducta seguirá siendo reforzada aunque la ignores. Por ejemplo, imagina que juegas fútbol todos los sábados y siempre vas a la cancha con un amigo. Te alegra que tu amigo vaya porque es el mejor delantero de tu equipo, así que cada sábado lo recoges de su casa. Sin embargo, un sábado te dice que no puede ir porque tiene otras cosas que hacer. Al sábado siguiente ocurre lo mismo, y al subsiguiente también. Así pasan seis sábados en que tu amigo no puede ir a jugar y, de repente, el siguiente sábado dejas de ir a recogerlo. La conducta de ir a recoger a tu amigo era reforzada porque él siempre estaba listo para ir a jugar, pero se extinguió porque dejó de ser reforzada. Ahora imagina que cada vez que ibas a recoger a tu amigo tenías la chance de ver a su vecina que es la chica de tus sueños. Quizás seguirías yendo a "recoger" a tu amigo cada sábado porque esa conducta sigue siendo reforzada.
  23. 23. Recuerda que ignorar la conducta no siempre conduce a la extinción. Para que la extinción ocurra, la conducta debe dejar de ser reforzada. La extinción de conductas en el adiestramiento canino La extinción de conductas es útil en el adiestramiento de perros, pero no se aplica a muchos casos porque tiene algunas desventajas que vale la pena mencionar. Una de estas desventajas es que la extinción puede tomar mucho tiempo cuando se trata de conductas fuertemente arraigadas. Otra desventaja muy importante es que no puedes ignorar todas las conductas inapropiadas de tu perro. Por tanto, la extinción es útil para eliminar algunas conductas inapropiadas, pero no todas. Además, este procedimiento no sirve para eliminar conductas que se refuerzan a sí mismas o redirigir conductas determinadas genéticamente (conductas instintivas). Otro problema importante consiste en que las conductas que son reforzadas de forma aleatoria e intermitente, entran en el programa de reforzamiento de razón variable y son más resistentes a la extinción. Por tanto, si quieres extinguir una conducta de tu perro, tienes que ser muy constante con esto. Si permites que esa conducta sea reforzada ocasionalmente, sólo la estarás fortaleciendo. Al aplicar la extinción, debes tener en cuenta que la conducta inadecuada puede empeorar por un tiempo antes de desaparecer. Esto ocurre por la frustración que siente el perro cuando algunas conductas que antes eran reforzadas ya no lo son. Sin embargo, después de este período crítico, las conductas no reforzadas suelen extinguirse. Los siguientes ejemplos te muestran el uso correcto, incorrecto e irresponsable de la extinción en el adiestramiento de perros. Ejemplo 1: Uso correcto de la extinción en el adiestramiento canino Tu perro te salta encima cada vez que llegas a tu casa. También le salta encima a cualquier visitante que llega. Lo que motiva a tu perro es la necesidad de atención, por lo que esa conducta es reforzada cada vez que acaricias a tu perro mientras él te salta encima y también cada vez que lo reprendes. Incluso puedes estar reforzando la conducta si golpeas a tu perro cuando te salta encima (cosa que sé que no harías jamás). Decides extinguir esa conducta, por lo que le das la espalda a tu perro y lo ignoras cada vez que te salta encima. Al principio, la conducta empeora y tu perro no sólo te salta encima, sino que te muerde tratando de jugar. Sin embargo, con el paso del tiempo, deja de saltarte encima, ya que esa conducta no es reforzada en forma alguna. En este caso ocurre todo el proceso de extinción de la conducta, incluyendo la etapa en que ésta empeora. Al final la conducta desaparece, aunque no ha sido olvidada por tu perro. Ejemplo 2: Uso incorrecto de la extinción en el adiestramiento canino Tu perro ladra incesantemente cuando se queda en el jardín por la noche, y eso perjudica tu sueño y el de tus vecinos. Decides probar la extinción, así que simplemente ignoras los ladridos de tu perro. Un tiempo después te das cuenta que tu perro no sólo sigue ladrando por la noche, sino que cada vez ladra por más tiempo. El problema en este caso es que ladrar es una conducta que se refuerza a sí misma, por lo que ignorarla no te servirá más que para que siga ocurriendo. Además, puede empeorar las cosas, ya que otros perros del vecindario pueden adquirir el hábito de ladrar en respuesta a los ladridos de tu perro. La solución a este problema depende de las características de tu perro y de tu casa. Sin embargo, algunas alternativas posibles serían: modificar el ambiente (dejar a tu perro dormir en tu cuarto), desensibilizar a tu perro a la soledad nocturna o enseñarle una conducta incompatible. Ejemplo 3: Uso irresponsable de la extinción en el adiestramiento canino Tu perro sale disparado de tu casa cada vez que se abre la puerta y ataca a cualquier persona o perro que esté en los alrededores. Tú decides extinguir esa conducta ignorándola. Como consecuencia, tu perro lastima
  24. 24. a muchas personas y perros, recibe heridas cuando ataca a otros perros, tú recibes una notificación legal y finalmente tienes que entregar a tu perro para que lo pongan a dormir. La agresión suele reforzarse a sí misma, por lo que es imposible tratarla mediante la extinción. Pero lo peor de este caso no es el error al decidir el procedimiento de trabajo, sino la irresponsabilidad al ignorar los ataques del perro. Por supuesto, el caso es hipotético, y tú no ignorarías las agresiones de tu perro. Sin embargo, es bueno que lo tengas en cuenta (aunque es un ejemplo extremo) para que notes que la extinción puede resultar inútil y peligrosa en algunos casos. Por ejemplo, tu perro se expone a ser atropellado o a causar accidentes de tránsito si sale corriendo cada vez que abres la puerta. Esta conducta tampoco debe tratarse mediante la extinción ya que el procedimiento sería inútil e inseguro. Desensibilización La desensibilización sistemática es una técnica que aumenta la tolerancia a estímulos o situaciones que provocan ansiedad. Consiste en presentar el estímulo gradualmente para que el individuo se acostumbre a él. De esta forma, desaparecen la ansiedad y las conductas asociadas. Esta técnica fue desarrollada por Joseph Wolpe, y se basa en el condicionamiento clásico o, más precisamente, en el contracondicionamiento. Qué es la ansiedad Si bien existen muchas definiciones de ansiedad, para los fines prácticos de este manual la consideraremos como la sensación de inquietud, temor, nerviosismo o angustia. La desensibilización se usa frecuentemente para tratar fobias en las personas. Por ejemplo, las personas que tienen fobia a las arañas pueden superarla exponiéndose gradualmente a estos artrópodos, sin recibir consecuencias desagradables. La exposición puede empezar imaginando las arañas, con fotos de arañas, con videos o presentado arañas vivas a cierta distancia. Una vez que el tratamiento ha dado resultados, esas personas dejan de temer a las arañas. Para que la desensibilización funcione, se debe presentar el estímulo con una intensidad tan baja que no provoca reacciones incontrolables (por ejemplo, imaginar las arañas). Es decir, que la ansiedad debe ser tan baja que el individuo puede relajarse después de un tiempo corto de exposición al estímulo. Gradualmente se aumenta la intensidad del estímulo, siempre por debajo del umbral de respuesta incontrolable, hasta alcanzar la intensidad máxima (por ejemplo, una araña caminando sobre la mano de la persona). La desensibilización en el adiestramiento canino La desensibilización te servirá para eliminar gradualmente ansiedades, miedos, conductas nerviosas y reacciones exageradas de tu perro. Como no puedes hacer que tu perro imagine las situaciones que le causan ansiedad, tienes que manejar estas situaciones de manera que se presenten gradualmente. Algunas situaciones en que la desensibilización es útil en el adiestramiento canino son:  Quitarle al perro el miedo a los truenos y relámpagos.  Acostumbrar al perro de caza o al perro de trabajo a los disparos.  Reducir la agresión por miedo.  Enseñarle a un perro agresivo a tolerar a otros perros y/o a las personas.  Acostumbrar al perro a no reaccionar cuando otros perros le ladran desde el otro lado de una reja o una puerta.  Acostumbrar al perro a los bebés antes del nacimiento de un hijo. Por supuesto, existen otras situaciones en las que la desensibilización es útil para educar a un perro, pero son tantas que no todas pueden ser mencionadas aquí. Los perros que pasan todo el día en el patio y no salen a pasear con frecuencia, suelen "volverse locos" cuando salen a la calle. Algunos se desesperan por ir a jugar con otros perros, otros actúan agresivamente y otros se aterrorizan de todo lo que ven. Todos estos perros reaccionan de manera exagerada porque no están habituados al ambiente que existe en las calles.
  25. 25. En el otro extremo del espectro, puedes encontrar a los perros que viven en las calles pero reciben comida de algunas personas. Estos perros generalmente son tranquilos, no muy juguetones y no se asustan de estímulos comunes (gente caminando, autos en la calle, etc.). Estos perros están habituados a los estímulos y situaciones comunes en las calles y, por tanto, ignoran esas situaciones. Por supuesto, también pueden reaccionar agresiva o temerosamente, pero esto depende de sus experiencias previas y sus reacciones no son exageradas. Lo que se busca con la desensibilización es habituar gradualmente al perro a diferentes estímulos. Por tanto, la desensibilización te servirá para que tu perro ignore los estímulos y situaciones de la vida cotidiana que no implican peligro. Considera los siguientes ejemplos para comprender mejor la desensibilización. Ejemplo 1: Uso de la desensibilización en el adiestramiento canino Quieres entrenar a tu perro para que sea cazador, pero él le tiene miedo a los disparos. Entonces, decides usar la desensibilización para eliminar ese miedo. Para eso, un amigo tuyo hace disparos con un arma de fogueo mientras juegas con tu perro a la distancia. Has tomado la precaución de estar muy alejado de tu amigo, tanto que tu perro ignora naturalmente los disparos. Pasas un tiempo jugando con tu perro mientras tu amigo hace los disparos de fogueo. Al día siguiente repites el mismo procedimiento, pero tu amigo hace los disparos un poco más cerca. Como sólo se acercó un poco, tu perro sigue ignorando los disparos y se concentra en el juego. Poco a poco, y en varias sesiones, acortas la distancia entre los disparos y tu perro hasta que puedes jugar con tu mascota estando a pocos metros de tu amigo que dispara. Así, logras que tu perro considere a los disparos como algo inofensivo y sin importancia. Ejemplo 2: Ausencia de desensibilización en el adiestramiento canino Quieres entrenar a tu perro para que sea cazador, pero él le tiene miedo a los disparos. Entonces, decides acostumbrarlo a los disparos. Te encierras con él en un cuarto y haces varios disparos con un arma de fogueo. Como resultado, tu perro adquiere cada vez más miedo a los disparos y otros ruidos fuertes, hasta que le resulta aterrador verte con un arma en la mano. En este caso no llevas a cabo un protocolo de desensibilización por que no habitúas gradualmente a tu perro. En cambio, ocurre un proceso de sensibilización que hace que tu perro se asuste cada vez más de los ruidos fuertes y repentinos. Sensibilización La sensibilización es el proceso opuesto a la desensibilización. Ocurre cuando una respuesta ansiosa aumenta porque el individuo es forzado a enfrentar situaciones que causan mucha ansiedad. La sensibilización no tiene utilidad en el adiestramiento de perros, sino que es negativa y puede causar serios problemas de comportamiento. Te la explico en este manual para que puedas reconocerla y evitarla, porque ocurre con frecuencia cuando se aplican incorrectamente algunas técnicas de adiestramiento. Una de las técnicas que se usa con mucha frecuencia en el adiestramiento tradicional es la inundación. La inundación consiste en mantener al perro en presencia de un estímulo que le causa mucha ansiedad, sin permitirle escapar, hasta que las respuestas ansiosas dejan de ocurrir. Cuando se realiza correctamente, la inundación es efectiva para eliminar respuestas ansiosas. Sin embargo, incluso a los profesionales expertos les resulta muy difícil de aplicar correctamente. Y cuando no se aplica correctamente, tiene resultados opuestos a los esperados. Uno de esos resultados es la sensibilización, en la que se aumenta la ansiedad en lugar de reducirla. El sufrimiento o la frustración que pasa el perro durante el tratamiento es otro de los aspectos negativos de la inundación. De hecho, el sufrimiento o la frustración pueden ser tan intensos que el perro puede reaccionar agresivamente para tratar de evitar esa situación angustiante. Es por eso que la desensibilización sistemática es un procedimiento más aceptado para solucionar problemas de ansiedad. También existen procedimientos basados en la medicación, pero quedan fuera del alcance del
  26. 26. manual de adiestramiento canino y deben ser recomendados por veterinarios especialistas en comportamiento, cuando corresponda. A continuación puedes ver dos ejemplos de sensibilización y sus consecuencias en el adiestramiento de perros. Ejemplo 1: Sensibilización al ruido de la aspiradora Normalmente los perros se asustan con el ruido de la aspiradora. Son pocos los perros que ignoran naturalmente ese ruido. Cuando se aspira la casa, un perro normal encuentra dos formas posibles de reaccionar ante ese ruido atemorizante: escapar o pelear. Si el perro tiene oportunidad, se aleja de la aspiradora y se esconde en algún lugar. Si el perro no puede escapar, ataca la aspiradora e incluso puede morder a quien trate de detenerlo. Algunos adiestradores recomiendan encerrar al perro en un cuarto, y encender la aspiradora hasta que el perro se acostumbre. Esto es un caso típico de inundación. La mayoría de las veces, sin embargo, el perro no pierde el miedo al ruido de la aspiradora, sino que su reacción es cada vez más intensa y puede generalizarse a otros ruidos. Esto es un caso típico de sensibilización. Un tratamiento más confiable emplearía la desensibilización para solucionar este problema. Ejemplo2: Sensibilización a los disparos Una vez me llamó un cazador para que entrene a su pointer porque tenía terror a los disparos. Este perro tenía muy buenas cualidades para la caza, pero su miedo a los disparos impedía que acompañara a su dueño en el campo. Cuando le expliqué al señor el procedimiento de desensibilización que debía seguir, se enojó y me dijo que no sabía entrenar perros. Me dijo que lo que había que hacer era encerrar al perro en un cuarto y disparar muchas salvas hasta que el perro se acostumbre. Unas semanas después me volvió a llamar porque el perro era un manojo de nervios y ni siquiera podía lograr que entre a la casa. Cada vez que quería meterlo a la casa, el perro empezaba a llorar y gritar como si lo estuvieran matando. En lugar de acostumbrar al perro a los disparos, este señor había sensibilizado a su perro a los sonidos fuertes. Peor aún, el perro había asociado los disparos de salva con la casa, por lo que se aterraba cada vez que querían llevarlo adentro. Solamente se mostraba tranquilo cuando estaba a solas en el jardín. Lastimosamente, ese señor no tenía ningún interés en solucionar el problema del perro a menos que se resolviera en un par de días, cosa que no era posible. Así que su decisión fue regalar al perro y conseguir otro "más valiente". Resumen del capítulo: principios del aprendizaje aplicados al adiestramiento canino En este capítulo viste los principios del aprendizaje que usarás en el adiestramiento de tu perro. También viste algo de etología canina y conociste algunos mitos sobre el comportamiento del perro. En resumen, en este capítulo aprendiste que: 1. La dominancia y las jerarquías entre perros han sido sobreestimadas por los adiestradores tradicionales. Estas ideas no te servirán para entrenar a tu perro y pueden conducir a procedimientos riesgosos, así que no debes pensar en términos de dominancia y subordinación. 2. Tu perro puede expresar su estrés y confusión mediante lenguaje corporal. Reconocer los signos de estrés te ayudará a identificar los momentos en que tu perro está confundido o angustiado, y así modificar los procedimientos que empleas.

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