CUADERNOS
SALVADOR ALLENDE
EL SOCIALISMO
Y LOS TIEMPOS
DE LA HISTORIA
DIÃLOGOS EXIGENTES
GONZALO D. MARTNER
(CONVERSACIONES CON ALFREDO JOIGNANT)
PRENSA latino americana
ARCHIVOS SALVADOR ALLENDE
JUNIO 2005
para la izquierda democrática es el corazón de su ideal de una sociedad más justa.
A. JOIGNANT: ¿Y el quinto eje del «nuevo progreso»?
G. MARTNER: El quinto eje es más seguridad y más calidad de vida en los barrios. Creo firmemente
que la contraparte necesaria de la globalización, es decir de la inserción en los mercados mundiales,
en los flujos de inversiones, en la actividad económica que trasciende a las fronteras, es el cultivo de
lo local y el desarrollo sistemático del territorio en el que cada cual inserta su vida cotidiana.
Cuando se es partidario de devolver poder a los ciudadanos y que existan fuertes estructuras de
administración local para gestionar el mejoramiento persistente de la calidad de vida cotidiana, a lo
que me tocó dar un impulso inicial al recuperarse la democracia como Subsecretario de Desarrollo
Regional y Administrativo, entonces cabe afirmar que en el próxima etapa estas administraciones
locales deben ser mucho más fuertes y tener una mayor capacidad presupuestaria que la existente
hoy, pero con mecanismos de discusión participativos de esos presupuestos con los vecinos
organizados.
Se requiere hoy en Chile muchos más bienes públicos locales de consumo colectivo en seguridad
pública, pavimentaciones, alumbrado, áreas verdes, equipamientos deportivos y culturales. Esto
significa optar derechamente por una calidad de vida que asume lo colectivo con mucha mayor
fuerza que el repliegue sobre la vida privada individual. Y significa multiplicar los flujos de intercambio
y de conexión entre el conjunto de actividades sociales que están insertas en el espacio local.
Los socialistas creemos en un Estado democrático y descentralizado. Queremos fortalecer las regiones,
proponiendo que el Consejo Regional, democráticamente elegido, escoja a su autoridad máxima en
sustitución del Intendente para los fines del desarrollo regional. Queremos entregarle nuestras
atribuciones a las regiones en materias de planificación territorial, educación, salud, transporte,
medioambiente, ciencia y tecnologÃa y repensar la municipalización de la educación y la salud primaria,
pues las estructuras regionales de gobierno pueden ser más pertinentes para hacerse cargo, en conexión
con las autoridades nacionales y municipales, de estas tareas que exceden la vida local.
Pero atribuimos al municipio una función fundamental: ser el nexo directo de la administración
estatal con los ciudadanos y ser un prestador eficaz de servicios a los vecinos. Al municipio le caben
tareas tan importantes como organizar el ordenamiento del territorio, prestar servicios urbanos
múltiples y asignar los subsidios sociales. Estas funciones sólo se pueden cumplir bien con la
participación activa de los habitantes de las comunas. La democracia empieza en la comuna y se
fortalece con un municipio con más capacidad, más eficiencia, más probidad, más recursos y sobre
todo con el compromiso de servir a los ciudadanos sin burocracia y con el trato digno y rápido que
merecen.
Por su parte, las Ordenanzas de Participación no se han constituido todavÃa en plenitud en el
instrumento que pensábamos en su momento iba a permitir recoger las inquietudes y proposiciones
de la comunidad, especialmente en la definición de polÃticas, programas y presupuesto y en el control
de la transparencia de la gestión municipal. Por ello estas ordenanzas deben reformularse y fortalecerse
las prácticas participativas. Un camino necesario es el de ampliar la participación con una activa
formación de dirigentes comunales, esfuerzo que a partir del año 2004 va a recibir un nuevo impulso,
el que debemos prolongar sistemáticamente en el tiempo para revitalizar el tejido de la participación
social local.
A su vez, aumentar la capacidad de generación de recursos propios municipales y aumentar la
capacidad redistributiva del Fondo Común Municipal es indispensable. El parlamento empezará a
discutir en los próximos meses un significativo cambio legal en la materia, con el objetivo de que los
municipios pobres reciban más recursos, mediante mayor redistribución de ingresos como los permisos
de circulación y las patentes industriales y comerciales, que hoy se concentran en pocos municipios
de altos ingresos de Santiago y algunas regiones.
Junto a esta perspectiva de fortalecimiento global del municipio, los socialistas estamos trabajando
para definir e impulsar programas prioritarios en el ámbito local que articulen mejor los esfuerzos
nacionales, regionales y municipales.
Archivos Salvador Allende 97 Cuadernos Salvador Allende
0 comments
Post a comment