The Nightwalkers 04 Damien - Presentation Transcript
Nightwalkers Jacquelyn Frank
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
DAMIEN
PROLOGO
Inglaterra: año 1562
Elizabeth rio en voz alta, el sonido llego hasta los enormes techos abovedados del salón de
baile a pesar de estar sin aliento. Estaba presionando una mano en la curva de su cintura, justo
en el punto donde su corsé siempre tendía a morder su capacidad pulmonar. Sin embargo, sólo
aquellos de su estricta confianza serían conscientes de la importancia de sus diversiones. Para
cualquier otro en la corte, la joven Reina Bess se estaba riendo con su elegante acompañante
de baile.
Su compañero fue inmisericorde, sujetando sus dedos firmemente y guiando, turno tras turno
de la intrincada danza. Había pocas personas en la corte de la Reina que pudieran igualar con
la monarca, la pasión y la resistencia a la danza. Aparentemente, el Príncipe rumano que tenia
a Bess cogida de la mano era muy capaz, e incluso empujarla a extraordinarios límites.
Robert Dudley observaba la debacle a oscuras, con ojos avariciosos y un tic que saltó
elocuente en su mandíbula. Cecil, Lord Burghley, no pudo resistir la oportunidad de burlarse del
descuidado favorito de la reina. "Parece, Dudley, que nuestra buena Bess está bastante bien
con el Príncipe Damien. No creo que jamás la haya visto hacer amigos tan rápido con un
dignatario".
Dudley no respondió inmediatamente. Había sido obligado a presenciar una gran variedad de
pretendientes de distintos países haciéndole la corte a su Bess, pero este Príncipe Rumano
tendría tan poco éxito en su propuesta como el resto, ante la caprichosa Reina de Inglaterra.
Su corazón es mío, pensó enfurecido.
No importa cuántos hermosos dignatarios desfilaran delante de ella como carne de matrimonio,
Bess nunca traicionaría a su propio corazón……… o el de él.
Damien tiró de Elizabeth en la vuelta final de la danza, la alegría y la travesura destellando en
sus imponentes ojos azules de medianoche.
“¡Usted está mejor que yo esta noche!” declaró la Reina Inglesa sin aliento, tomando el brazo
que le ofrecía su huésped dirigiéndola de nuevo hacia su trono. Ella se sentó de forma poco
delicada, golpeando sus faldas voluminosas con el pie mientras que agarraba bruscamente la
copa de vino que la estaban ofreciendo. “¡Milord, usted me dirá cómo ha aprendido a bailar
nuestras últimas danzas con tal habilidad y vigor!”
El príncipe le dirigió una mueca traviesa encantadora, frotándose ligeramente la barba de
cerca.
“Sospecho que fue porque oí que la única manera verdadera de ganar la atención del soberano
inglés era bailar en círculos alrededor de ella.” Él exhaló con un suspiro dramático.”Y ahora que
mis maquinaciones han sido descubiertas supongo que usted me enviará lejos del suelo de su
hermosa patria.”
“Eso depende”, ella contradijo astutamente, “en el porqué se desea ganar nuestra atención.”
“Inventaré un motivo más retorcido, si usted desea. Si no, debo confesarle, que no era más que
la pura curiosidad a la que me vi obligado.”
Elizabeth lanzó atrás su cabeza y rió. Su encanto y humor directo eran escandalosos a los ojos
sospechosos de la corte inglesa, pero estaba claro que al Príncipe Damien no le podría
importar menos. A Elizabeth eso le gustaba. Damien la había fascinado desde el momento que
la había saludado hacía cuatro días. Él había dejado claro con sus observaciones irreverentes
que no estaba allí ni por la corte ni para cortejarla, que ella no podría contar con ninguna oferta
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de matrimonio, porque él sabía sin ninguna duda que ella era demasiado buena para él y que
no se vendería por debajo de su valor.
Había sido una manera extravagante de romper el hielo, tranquilizando rápidamente a la
quisquillosa monarca de que su huésped estaba allí simplemente para divertirse, no para jugar
una partida de ajedrez matrimonial a la que tantos otros visitantes de principados extranjeros
parecían jugar. Habían sido uña y carne desde entonces. Elizabeth vio en Damien un igual,
quizás un potencial confidente que podría entender su posición única en el funcionamiento del
mundo.
“Venga, camina con nosotros, Damien”, dijo ella, levantándose ahora que había recuperado su
respiración y tomando su brazo listo una vez más.
Elizabeth llevó a Damien a las profundidades del magnífico palacio de Londres. Eran seguidos,
por supuesto, de cerca por el pequeño grupo de las mujeres que servían a Elizabeth como
damas de honor, aunque ambos ignoraban fácilmente su presencia.
“Agudezas y encanto de lado, Damien,” ella dijo de forma ocasional, “¿cuál es su propósito
aquí, realmente?”
“No tengo ningún propósito. Estoy simplemente viajando y viendo como está el mundo en el
presente”
“¿Y qué hay de su gente? ¿De su hogar? ¿No necesitan ellos a su Príncipe?”
“Por supuesto que lo hacen”, respondió fácilmente. “Pero sus prioridades no son iguales a las
mías. Mi cultura…bien, es muy diferente a la vuestra. Pueden ahora y después sobrellevar mi
ausencia.”
“Eres muy afortunado, entonces.” comentó ella, intentando no sonar tan envidiosa como él
sabía que estaba.
Damien miró hacia abajo a la reina desde su considerable altura, una pequeña sonrisa se
encrespaba en una esquina de su boca. Él no se había mezclado a menudo con esta cultura,
pero a veces, le llegaban pequeños detalles interesantes de información sobre las actividades
del mundo y entonces se sentía obligado a investigarlas por si mismo.
La joven Reina Inglesa era un ejemplo. Su futuro tenía un potencial que podría eclipsar incluso
sus propias expectativas. Sería una vergüenza dejar pasar su existencia sin conseguir una
impresión de primera mano de esta mujer. Tampoco había estado mintiendo cuando él había
demandado la necesidad de diversión. Podía ser demasiado fácil dejarse llevar por el
aburrimiento. Este pequeño lugar del mundo tenía sus intrigantes placeres. Las maquinaciones
políticas de la corte inglesa eran suficientes para entretenerse. Había tantas proyecciones
distintas con trazos diferentes que acababa siendo un arduo ejercicio mental.
Damien había disfrutado siempre de una buena intriga, y era siempre una buena diversión el
intentar determinar cuál sería el resultado de todo. A veces, era incluso mejor alterar el
resultado, si él podía.
“Bien, Milady”, me temo que debo pedirle que me excuse”, dijo, sus ojos oscuros y sus labios
sonriendo con claro magnetismo.
Elizabeth tenía que admitir que el hombre era realmente hermoso. De la manera que una mujer
podría ser llamada hermosa, él era definitivamente hermoso. Era alto, ciertamente por encima
de los seis pies, cabello negro, e incluso, el tono de su pálida-piel no necesitaba ninguna ayuda
del maquillaje o de los polvos para alcanzar la translucidez que estaba tan de moda. Tampoco
usaba ninguna grasa en su barba o bigote; no los llevaba largos ni torcidos en las puntas como
estaba de moda. En su lugar, estaban tan excesivamente limpios como su pelo, que llevaba
recogido por detrás a la altura del cuello en una simple coleta, atada con una cinta azul suave
que emparejaba el brillo azulado del pelo capturado.
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Su situación parecía indicar que no se trataba de un monarca que estuviera atado a su trono.
Su cuerpo estaba esculpido en piedra como el de un combatiente experimentado con una
espada pesada. Su fuerza superior no era la que cualquier persona pudiera conseguir
naturalmente, y sus anchos hombros daban la sensación de poder llevar a cuestas el equilibrio
del mundo. Estaba todo ajustado en una apretada cintura, ninguna grasa le estropeaba
dondequiera que se mirase, y los músculos estaban definidos como cuerdas largas claramente
evidentes por debajo del rico material de sus pantalones. Era bastante como para hacer que
incluso una Reina se lamiera los labios con gusto ante esa contemplación. Elizabeth se rió,
muy agradecida de que el hombre al lado de ella no pudiera leer su mente.
“Le prohíbo irse”, dijo ella con insistencia, reacia a ser privada de la compañía del único
hombre en toda Inglaterra que no quería nada mas de ella que el disfrute de su compañía. Era
un deseo caprichoso, tenía que confesárselo, pero era Reina, y podía tener cualquier lujo que
ella deseara.
Desafortunadamente, ella no era su Reina.
“Normalmente, dulce señora, me opondría a irme. Sin embargo, debo privarme de la compañía
de su majestad para esta tarde, para atender materias de Estado. Mis disculpas más
humildes.”
“No, Damien, no hay necesidad de eso. Los Príncipes somos a menudo más esclavos a
nuestra gente. Vaya. Pero aseguraré su promesa de volver mañana por la noche. Tenemos un
entretenimiento programado para nuestra diversión que pensamos que le encantará.”
“No tengo ninguna duda. Su gusto en estas materias ha demostrado ser excelente.”
Damien llevó su mano hasta los labios y besó la piel pálida sobre el pequeño y rápido pulso del
interior de su muñeca, mientras le guiñaba de forma traviesa. Entonces se giró, negándose a
afrontar la mueca en los labios de ella, arqueando su sonrisa levemente mientras que pasaba a
través de los ojos y los susurros elogiosos de las señoras de la reina.
“Damien,” Dawn le saludó en el momento que entró en el castillo que utilizaba como guarida a
las afueras de Londres.
Como sus sentidos eran agudos, los vampiros desdeñaban la vida en la ciudad. Los seres
humanos tenían hábitos espantosos en la disposición de su higiene y basura. Las calles olían
como alcantarillas, el olor del Támesis era de una putrefacción insoportable, y ninguna cantidad
de perfume francés podría cubrir el hecho de que la práctica del baño no había podido escapar
de las supersticiones humanas. Creyeron que les haría caer enfermos, cuando por supuesto lo
contrario era lo cierto.
“Dulce,” Damien saludó, un gruñido suave de aprecio se escapó de la joven vampiro, cuyo pelo
castaño era tan ardiente como los colores de su homónimo (Dawn: significa amanecer), se
inclinó sobre él con un pequeño movimiento sinuoso. Ella amagó hacia su cuello y él rió cuando
su lengua se movió rápidamente contra su arteria con un único y lento lamido.
“Mmm” ella ronroneó traviesamente debajo de su oído.
“Pequeño pedacito fresco,” él la acusó mientras que esquivaba el pinchazo juguetón de sus
colmillos afiladísimos. Él la giró por sus hombros, enviándola con una palmada en su trasero.
“Tengo cosas que hacer antes de ocuparme de tus apetitos.”
La insolente pelirroja le miró sobre su hombro, ya que fue impulsada hacia adelante por su
palmada. Era evidente por el hambre que reflejaban sus ojos que ella no sería detenida por
mucho tiempo. Sin embargo, si su necesidad empeoraba, Dawn no dudaría en encontrar otro
voluntario. Él no la tenía en exclusividad ni ella a él, ellos tenían en común sus mutuos apetitos.
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Damien se quito los guantes y se desarmó de la espada de su cintura y del puñal escondido en
su bota. Se los entregó a Racine, que se encontraba lista, como de costumbre. Él pellizcó uno
de sus largos rizos coloreados con afecto antes de dejarla con la tarea de quitar sus cosas.
Caminó a través del vestíbulo, a través de la sala común, y por el salón principal. Allí,
arrellanado a través de los muebles en un ambiente acogedor que ocupaba toda la
circunferencia de la sala, estaban los miembros de su corte que le habían seguido a Inglaterra.
Simone había encendido un fuego, la criatura era completamente adicta a esa comodidad y se
podía apreciar por su facilidad para encenderlo. Eso y el hecho de que ella estaba
descansando en una silla frente a las llamas.
“Damien”, dijo con una petulante voz, lo suficiente como para advertirle su denuncia. “Es tan
aburrido aquí. ¿Cuándo vamos a trasladarnos?”
“Acabamos de llegar, mascota,” le recordó.
“Bueno, pues es aburrido,” argumentó ella sentándose, “Estas personas son tan apestosas ....
Y terriblemente aburridas. ¿No podemos volver a Bizancio?”
“Tú siempre quieres volver a Bizancio”, Lind comentó seco, levantando su cabeza de los
amplios pechos encantadores de Jessica, donde él había estado dormitando.
Damien descartó por un momento las discusiones y quejas, mirando en torno a los diez adultos
que se consideraban sus más cercanos amigos. Los paseos por la corte de Isabel Tudor y el
contraste con esta cueva donde las mujeres y los hombres se vestían sólo como una
ocurrencia tardía siempre le hacían necesitar un momento de ajuste.
A diferencia de los seres humanos de esta década que se enterraban entre capas de corsés y
enaguas y capas sobre capas de innecesarias prendas de vestir, los vampiros de su círculo
inmediato llevaban lo menos posible. Algunas de las mujeres llevaban pantalones, algunos
hombres faldas. Todo era una cuestión de gusto anacrónico. Aunque normalmente
consideraban su origen y patria Rumanía, cada uno de ellos había nacido en otro siglo y otra
ubicación, Damien acumulaba su amistad al igual que otros podían reunir una variedad de
vinos. Su modo de vestir tendían a reflejar el tiempo y la cultura en la que habían nacido, o una
simple combinación más cómoda.
No era que Damien no cuidara a sus seguidores. Él apenas cuidaba de sus propias acciones,
siempre y cuando no fueran en contra de sus leyes y ninguno de ellos resultaran asesinados.
Aún así, sufría un pequeño choque cultural al moverse entre el reino humano y regresar al
mundo vampiro.
Él hecho un vistazo a la persona que no estaba tumbada como si estuviera aburrida de si
misma. En cambio, Jasmine estaba de pie en una posición alerta, mirando por la ventana, las
piernas apoyadas aparte de modo que los músculos estaban flexionados, acentuados por el
ajuste perfecto de sus pantalones y botas. Se acercó a ella, utilizando un par de pasos en su
viaje.
"Jas," la saludó, poniéndose cerca de su espalda para poder empujar más allá de la maraña de
nubes de su pelo negro y seguir su mirada para ver lo que estaba viendo. Él inhaló el olor de
áloe y caqui de su champú dando la bienvenida a su saludo.
“Mi señor,” ella le saludó, su nariz crispándose cuando percibió su olor también.
“Necesitas un baño”, indicó ella.
"¿Por qué molestarse hasta después de la caza de esta noche?" él señaló.
"Un punto justo", dijo ella.
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"¿Qué estamos mirando esta noche, Jasmine?"
“¿Además de la pereza, lujuria, y de una variedad de otros pecados mortales?” ella comentó,
girando ambos sus cabezas y dirigiendo una mueca divertida hacia los otros inquilinos del
cuarto.
"Te estás dirigiendo en la dirección equivocada, de cualquier forma," él la recriminó, sabiendo
muy bien que Jasmine no expresaba su aburrimiento en las formas usuales de su pueblo. Ella
era una pensadora. Siempre estaba analizando las cuestiones mucho más allá de la
satisfacción inmediata. Al igual que su hermano Horacio, con el que se había criado. Él había
declinado la invitación para acompañarlos a Inglaterra. De hecho, Damien se había sorprendido
cuando Jasmine aceptó en su lugar.
"Estoy mirando hacia el futuro Damien", dijo suavemente, dándole un tono frío, sumado a su
mirada distante a través de la ventana. "Y se me ocurre que sé por qué algunos de nosotros
van a dormir durante décadas."
"¿Por qué, Jasmine?", preguntó, como si no hubiera vivido el tiempo suficiente para descubrir
la respuesta por sí mismo después de cientos de años.
"Para protegernos de la locura, creo. Ya sea desde el aburrimiento o por la confusión de la
mezcla de todas las especies de este planeta que puede ser tan complicada. Me agota y me
hace querer dormir sólo de pensar en ello. "
"Gatita, sólo tienes cincuenta y cuatro años. Una simple niña, sin que te lo tomes como un
insulto. Demasiado joven para estar pensando en el hambre por el entretenimiento de la vejez,
y demasiado joven para preocuparte por la suerte de todas las especies hacinadas en este
planeta. "Él le retiró el pelo, besando su joven y suave mejilla con cariño y acariciando con un
dedo de la mano afectuosamente en el lateral de la impecable y joven piel de su rostro. Al igual
que todos los vampiros, ella no había envejecido un día más allá de su madurez sexual
completa a sus 20 años. "Si te hace más feliz, sin embargo, creo que puedo prometerte un
buen entretenimiento si necesitas uno. Todo lo que tienes que hacer es pedir. "
"Observar la fea y penosa forma de esquivar al asesino que tienen los hombres no es mi idea
de una diversión", ella replicó irónicamente.
"¡Ah, pero es una medicina para mi locura, dulce".
Damien sonrió y se puso a hacer frente a la habitación. Él aclaró su garganta y se ganó la
atención de todos. Un par de ellos incluso se sentaron a la expectativa.
"Mi tiempo en la corte ha sido bastante fructífero. Hay un pequeño levantamiento religioso que
tiene lugar en Francia. Protestantes y católicos y sus habituales tonterías. "
"¡Oh! ¿Están enviando hombres jóvenes? "Jessica preguntó emocionada.
"¿Es un ejército o simplemente un grupito de rebeldes?"
"Sí". Tú debes cuantificar "un pequeño," Damien ", insistió Lind.
"Vamos a decir que es suficiente para cubrir nuestra llegada y nuestra caza por un buen
tiempo", dijo con una risa. "Vamos a salir en una semana."
La noche siguiente, Damien llegó al palacio sólo para saber que Isabel estaba enferma y no
habría celebración en la corte esa noche. El Príncipe se preocupó. Londres, incluso en
invierno, era un caldo de cultivo para plagas y otras terribles enfermedades traicioneras.
Elizabeth Tudor no era el tipo de persona que se quedaba en la cama estando enferma. Ella
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era una persona decidida y obstinada; era por esa misma razón por la que Damien gozaba
tanto con ella.
El Príncipe se comprometió a encontrarla después de que Robert Dudley le despachara con
demasiado placer. Damien fácilmente podría haber influido en él para que hiciera lo contrario,
pero él estaba aburrido de las ideas de Dudley sobre lo que consideraba que era un juego de
poder.
Hizo su camino con la garantía infalible de dónde se encontraban las habitaciones personales
en las que se alojaba Elizabeth. Se acercó lo suficientemente a las habitaciones de la Reina
para escuchar los susurros preocupados y poder así obtener información, usando tanto su
percepción como la adivinación de sus ideas para construir una imagen completa de la
situación. Una vez que estuviera seguro de que la enfermedad de Elizabeth era menor y de
que ella estaría pronto bien, él la dejaría, junto con su séquito, e iría a la cabeza de los campos
de batalla de Francia, donde una serie de nuevos entretenimientos le esperaban.
Sólo le tomó un momento darse cuenta de que Elizabeth no iba a estar bien en absoluto. De
hecho, ella probablemente moriría antes de que la noche hubiese terminado.
Había contraído la mortal viruela.
Una letal maldición de enfermedad, pensó Damien con cólera.
Salió de la pared contra la que se había inclinado y rápidamente atravesó la sala. Nadie lo
detuvo porque no era aún conscientes de su presencia. Caminó hacia la derecha en la
habitación de Bess y se dirigió hacia su cama, empujó las cortinas a un lado con impaciencia.
Miró hacia abajo sobre ella y frunció el ceño con disgusto furioso. Ella parecía débil, con una
palidez mortal ... casi como si ella no fuera la misma mujer que había reído, bailado y
coqueteado con él la noche anterior.
Había dos mujeres que estaban sentadas muy cerca de la cama, y Damien se dirigió a ellas.
Mantuvo su atención en cada una por un breve momento, la mirada dura en sus ojos hasta que
él hubo manipulado lo suficiente sus pensamientos y percepciones. A continuación, se dirigió
de nuevo a Bess, se arrodillo a los pies de la cama con una rodilla, y la levantó hacia él contra
su pecho. Ella colgó contra él como una blanda muñeca China mientras que Damien apartaba
los enredos de rizos rojos que cubrían su cuello.
Entonces él empujó hacia atrás su cabeza por un momento, mientras sus colmillos se estiraban
y se alargaban fuera de su boca con un destello travieso, solamente un segundo antes de que
él los condujera en la garganta de la joven Reina Inglesa.
El Príncipe Vampiro sintió su sangre, caliente por la fiebre, fluyendo sobre su lengua. No había
cazado anteriormente, de modo que sintió el súbito placer de la liberación del hambre que
siempre acompaña a la primera infusión de sangre.
A pesar de su enfermedad y la fiebre, Elizabeth reaccionó a su intrusión. Ella gimió
suavemente, alcanzando a agarrar el brazo congregado firmemente alrededor de sus costillas
por debajo de sus pechos. Él no podía ignorar el movimiento de sus dedos rozando los finos
pelos de su brazo, ni su cuerpo apretándose contra su pecho y muslos. El estímulo realzó el
placer de su alimentación, pues el acto de alimentarse ponía en evidencia la sensualidad
instintiva de la presa. La única cosa que habría podido hacerlo más dulce habría sido el miedo
o la rabia o cualquier cosa que bombeara adrenalina en un ser humano antes de que su piel
fuese perforada.
Ella estaba ya débil, así que él no se llenó. Pero mantuvo su boca sobre la herida que él había
hecho. El golpe del pulso de la carótida contra su lengua, barriendo los efectos de su segunda
mordedura en la garganta cuando sus colmillos la inyectaron los agentes de coagulación que
estaban almacenados dentro de ellos, así como el veneno se entregaba a través de los
colmillos de una serpiente.
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Pero, a diferencia del veneno, no dañaría a Elizabeth.
Al contrario. En algún lugar, al mezclarse la química de los coagulantes detuvieron rápidamente
el escape de sangre de la herida al dejar su cuello, ese sería el anticuerpo que tendría que
luchar contra el invasor que amenazaba su vida.
Había pocos vampiros con la edad suficiente o lo suficientemente fuertes como para tomar una
infección de la magnitud y la complejidad de la viruela. Sin embargo, esto no era problema para
Damien que tenía la capacidad de adivinar y de localizar el patógeno, extrayéndolo de las
células devastadas por la enfermedad y forzando su propia química para producir el anticuerpo
necesario. No era ningún truco fácil, y los vampiros que no estaban a la altura de la tarea
podrían envenenarse fácilmente con la enfermedad. Afortunadamente, podrían detectar estas
cosas en su presa incluso antes de que cazarla.
La recompensa por arriesgarse en convertir la enfermedad en curación, sin embargo, era una
memoria patológica del anticuerpo que se ensamblaba con centenares de otros y que era
agregada al coagulante inyectado en la presa. Damien había cazado a una víctima de la viruela
antes, y ésta había permitido que su cuerpo creara el anticuerpo de cuya ventaja Elizabeth
ahora iba a disfrutar. Él no se había alimentado de ella por hambre. Eso había sido un premio
adicional.
Él se había alimentado de ella para ayudar a curarla. Damien se apartó lejos de la Reina,
bajándola suavemente a la abundancia de almohadas llenas de plumas. Recogió una gota
errante de su sangre con el pulgar, deteniéndose brevemente para lamer el precioso dulzor.
Su mordedura no era una curación milagrosa. Era simplemente un atajo que daría a su sistema
inmune una gran ventaja. Elizabeth era fuerte y una combatiente. La combinación le ayudaría a
recuperarse. Aunque tomaría algo de tiempo.
Damien iría a Francia, se daría un banquete con sus hermanos en los campos de batalla, y
volvería más adelante, encontrándola viva y contenta de verle.
CAPÍTULO 1
San José, California, en el presente.
Damien giró la cabeza hasta que le llegó la repentina sensación de que alguien estaba muy
cerca. El giro brusco de su cuello hizo que su trenza golpeara como un látigo contra su
garganta.
Estaba cerca del borde, la oscuridad a su alrededor era tan negra y tan completa. No había
luna visible, dejando todo como un gran manto de terciopelo sofocante que podía provocar en
los débiles deseos de huir. Incluso el resplandor de las pocas farolas en el suburbio de
California parecían impotentes para penetrar en esta oscuridad.
Sin embargo, la noche no molestaba a Damien. Sino todo lo contrario. Era su hábitat natural,
todos sus sentidos estaban equipados para trabajar mejor en sus pliegues. A pesar de todo
esto, algo explotó con frialdad bajo la parte de atrás de su cuello cuando esta nueva presencia
se deslizó dentro del alcance de su percepción.
Se inclinó de nuevo en la protectora sombra de las hojas un poco más, cuando se dio cuenta
de que no era un ser humano el que se movía hacia él con un sigilo casi perfecto. Normal, ya
que los seres humanos no eran capaces de desafiar sus sentidos. Por lo tanto, el Príncipe
Vampiro se preguntó quién o qué, era lo que le estaba siguiendo furtivamente.
En primer lugar, tenía que determinar si se trataba de un suceso accidental o deliberado. Él
exhaló, mas por costumbre que por necesidad, sacudiendo su cabeza con la perturbación
momentánea. Todo lo que quería hacer esa noche era tomar parte en una buena caza y luego
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regresar a sus propiedades en paz. Sin embargo, para tener ese tipo de paz fácil, reflexionó,
uno no tenía que tener enemigos.
Desafortunadamente, los Vampiros tenían un montón de enemigos.
Y el Príncipe de todos los vampiros tenía diez veces más de la dosis habitual. Dejando de lado
la política exterior y el número de seres humanos molestos o de Nightwalkers problemáticos,
los vampiros tenían una tendencia tremenda a jugar al rey de la montaña los unos con los
otros. La mayoría sabían sin embargo que era mejor no competir en habilidades con Damien,
aunque siempre había otros que sobrestimaban su capacidad e intentaban quitarle el puesto
del trono al vampiro real. La suya era una sociedad donde la supervivencia del más fuerte era
el centro de muchas de sus motivaciones. En el caso del trono, se determinó que lideraría a
toda su especie.
Él lo debe saber, pensó con una media sonrisa astuta que permitió salir a la luz el marfil de un
colmillo en la oscuridad. Damien había llegado a su posición principesca derrotando al anterior
monarca hacía ya varios siglos.
Sin embargo, su predecesor había sido un imbécil, él meditó, había esperado de brazos
cruzados mientras su acosador se iba haciendo mas fuerte, la verdad es que se había ganado
a fondo su decapitación.
Cuando puso sus sentidos en la tarea de detectar a su cazador, fue capaz de determinar que
no era un vampiro el que le seguía. Todo lo que necesitaba hacer para comprobarlo era activar
unas pequeñas membranas ocultas en la anatomía de sus ojos. Estas membranas le daban la
capacidad de visualizar un aura brillante que variaba con la cantidad de calor que un cuerpo
desprendía.
Mientras que los vampiros no tienen una circulación natural de la que hablar, sí conservan el
calor de la sangre de sus víctimas cuando se alimentan, son capaces de mantenerla, siempre
que se alimenten dentro de las veinticuatro horas siguientes. Sin embargo, el fallo de este
sistema era que las extremidades, como los dedos de las manos y los pies que perdían el calor
más rápido. Así que, en su percepción visual, un vampiro que no había cazado aún tendría una
especie de efecto diana, a esta primera hora de la noche. El corazón y el pecho sería el más
caluroso, luciendo blanco brillante, pero en los últimos círculos blancos se decoloran a un
círculo de color rojo, luego naranja, luego de color rosa, hasta la ubicación de las manos y los
pies con casi una imperceptible visión de calor, camuflándose demasiado bien con la
temperatura de su alrededor.
Un vampiro que hubiera cazado ya, sería de un color rojo uniforme, a diferencia de un ser
humano, que era un cambio de colores, blanco, rojo, rojo y salpicaduras con un color por
determinar. El calor humano variaba los niveles de color dependiendo del movimiento, el
esfuerzo, la enfermedad, o la excitación, y se podía observar un periodo de tiempo antes de
que el cuerpo humano compensara estos cambios. Sin embargo, aquellos con el mayor poder
en los ojos y en sus habilidades podían determinar fácilmente la diferencia entre un vampiro y
una enrojecida mortal después de un siglo o dos de práctica.
Él determinó que lo que le seguía no era ni humano ni vampiro. Sin embargo, era
potencialmente un Nightwalker que podría emular a cualquier nivel de temperatura corporal que
deseara, o se podía tratar de un Demon. La raza Demon era notoria por una temperatura
corporal varios grados por debajo de la mayoría de las especies de a pie en el planeta. Este
era el caso del cuerpo que estaba en la sombra, no muy lejos de él.
Las especies Nightwalker eran las razas que viven sólo en la noche, escondiéndose de los
efectos negativos que el sol les causaba. De estas especies, los Demon eran la segunda raza
con menos probabilidades de causar dolor o suponer un peligro para el Príncipe Vampiro. Los
demonios eran infames y solitarios, se enfocaban sobre sí mismos y sobre la vigilancia de los
suyos, y era poco probable que se aventuraran al exterior para causar algún tipo de problema.
Normalmente.
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Debido a los problemas que ha habido últimamente nada es imposible.
Por supuesto, podría ser un Shadowdweller. Estos embaucadores eran los maestros del
camuflaje. Ellos eran los equivalentes de los camaleones Nightwalker. También fueron una
enorme patada en el culo, pensó Damien con ironía. Tenían poca o ninguna estructura política,
a pesar de tener clanes o grupos religiosos, a menudo causando más de su cuota justa de
travesuras y problemas. Eran como niños salvajes, molestando a otros Nightwalkers, luchando
entre ellos y con otros, destrozando mortales como si fueran juguetes y muñecas para jugar.
No es que Damien no viera posibilidad de redención. Él había fastidiado a los seres humanos
un poco en su juventud.
Bueno, tal vez en la juventud fuera demasiado liberal.
Para ser honesto, todavía era bastante capaz de jugar con el funcionamiento de las razas
alrededor de él, si se sentía animado. Se rió entre dientes al pensar en ello. Gideon, un viejo
amigo demonio suyo, le había acusado una vez de ser un entrometido cósmico. No estaba del
todo lejos de la verdad.
Antes de que Damien se diera el lujo de creer que este demonio era un amigo, él necesitaba
volver a la caza y sorprender a su presa. Si continuaba mas tiempo agazapado entre los
arbustos, la persona que le seguía se daría cuenta de que su persecución había sido
descubierta.
Inesperadamente, la sombra de repente se rompió en su entorno y se dirigió directamente en
su dirección.
El enfoque directo.
Eso significaba una de estas dos cosas. Una increíble estupidez, o una inconmensurable
intrepidez. Al pasar a la visión normal y recoger las características de la próxima figura, se dio
cuenta de que era esta última.
" Noah", dijo, rompiendo las sombras de sí mismo para salir al paso del Rey Demon.
Noah sonrió ligeramente, llegando para coger rápidamente la mano que Damien le había
ofrecido y agitándola con firmeza. Los dos monarcas entonces colocaron su peso
uniformemente en sus pies y se miraron el uno al otro con ojos rápidos y expertos.
"¿Qué te trae a mi zona de caza, tan lejos de casa?" Damien preguntó, cortando la
persecución. Los territorios de Noah en Inglaterra estaban muy lejos de California, que era
donde Damien reivindicada hoy en día su territorio. No era como si el Rey pudiera alegar dar
un paseo por allí, ya que los demonios eran menos frecuentes en Estados Unidos. No eran
enemigos, sin embargo, lo que se evidenciaba claramente en el hecho de que Damien le había
hecho primero la pregunta, en lugar de realizarla después de intentar matarlo.
Los Vampiros eran muy territoriales.
"Llámalo una cuestión de negocios", Noah contestó agradablemente. "Mis disculpas por invadir
tu territorio de caza."
Damien despachó el asunto con un simple gesto de sus largos dedos, el gran rubí del anillo en
su dedo medio guiño una de sus facetas en el Rey Demon.
"Yo no había cazado aún mi presa. No importa. "
"Me había controlado mucho", contestó Noah.
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El Rey Demon, era un Demonio de fuego. Cada demonio tenía un poder y una afinidad con un
determinado elemento del mundo natural y dentro de los de su raza, el fuego era, por supuesto,
el más impresionante y volátil de estos elementos. Como tal, Noah podría sentir patrones de
energía y, después de haber vivido más de seis siglos, tenía suficiente práctica con ellos como
para saber si Damien había cumplido su objetivo de alimentación esa noche.
Noah no había ganado su trono de la forma en que lo había hecho Damien, había sido elegido
para ello debido a su indiscutible fuerza y la capacidad de liderazgo. El Rey Demonio anterior
había tenido que morir antes de que eso sucediera. Por causas naturales, porque estaba muy
mal visto una batalla de demonios o matase unos a otros, aunque al ser básicamente
inmortales, había pocas causas que provocasen la muerte de cualquier miembro de sus
especies que pudiera considerarse naturales.
En líneas generales, se redujo a alguna forma de homicidio. En su cultura, sin embargo, era
poco probable que un demonio fuera elegido rey si acababa de asesinar a su predecesor. Para
los Demons era una gran afrenta la muerte de sus monarcas.
Noah tampoco podía ser revocado de su cargo. Una vez que el Gran Consejo había elegido al
sucesor, no podían cambiar de opinión. Su muerte sería la única forma en que podrían
sustituirlo. En épocas menos civilizadas se había hecho una perspectiva muy interesante el ser
Rey de los demonios. Especialmente si el Gran Consejo decidía que había cometido un error y
trataban de asesinar al monarca reinante.
Por otra parte, ninguna raza Nightwalker podía ser completamente civilizada. Esa era una de
las más firmes creencias de Damien.
"Entonces, ¿cuál es tu negocio?" Damien preguntó, indicando con el mismo anillo de la mano
que el Rey podía caminar a su lado. Estaban en los pintorescos y poco desarrollados suburbios
de San José, las hileras de casas a ambos lados de ellos estaban tranquilas y oscuras, lejanas
de las aceras de césped perfectamente cuidadas y ordenadas.
"La Biblioteca".
Una vez mas, directo al asunto. A Damien, le gustaba eso de los demonios. A ellos no les
gustaban los juegos sociales, a no ser que fueran estrictamente necesario para sus fines.
"Sí". La Biblioteca. No lo he olvidado ", dijo el Príncipe. "¿Qué es lo que deseas?"
"Estudiosos de tu sociedad, para ser franco. No tenemos ninguna intención de mantener
ocultos los misterios de esta Biblioteca Nightwalker sólo para nosotros. Es evidente que es una
colección universal de la historia de todos los Nightwalker. No hemos vuelto otra vez al lugar
desde el descubrimiento inicial en las cavernas del territorio Lycanthrope. Tampoco nadie de la
gente de Siena", dijo Noah, sonriendo ligeramente cuando mencionó el nombre de la Reina
Lycanthrope que se había casado recientemente con el comandante de sus propias fuerzas
armadas. Elijah, el Capitán de los Demonios guerreros, que era tratado claramente con cariño
por su gobernante.
"Nosotros ... esto es, Siena y yo decidimos que lo justo sería que le invitaramos a unirse a
nosotros cuando enviáramos a nuestros estudiosos para comenzar con la investigación, debido
a la importancia de este lugar. Dado que ninguno de nosotros hemos visto nada como esto
antes y tratándose de una evidente compilación de las lenguas de todas las especies de
Nightwalker, todos los Nightwalkers deberían tener una oportunidad de participar en ella. En
igualdad de condiciones. "
"Eso es muy justo por tu parte. Pero no creo que tenga que recordarte que mi pueblo no es de
los de tipo académico. Fuera de nuestra estructura política y de mi compacto tribunal, somos
una nación de tribus. Repartidos en pequeños paquetes independientes, la mayoría de ellos
mas preocupados acerca de la alimentación, y en evitar a los cazadores humanos, y "-Damien
dirigió a Noah una salvaje sonrisa-" la búsqueda de la sensualidad. Si no podemos consumirla,
matarla, o formar parte de ella, no nos interesa".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Noah se rió de eso. Ya que básicamente eso describía a casi todas las razas de Nightwalkers.
Sin embargo, el Rey demonio sabía que los vampiros eran el epítome de ese estereotipo en
particular. El aburrimiento Vampírico era una cosa espantosa de ver. Un vampiro tendía a
causar una gran conmoción cuando no se distraía o se divertía. Sin embargo, Damien tenía su
propia forma de control policial con los de su especie. No había casi nada que escapase a su
control en estos días y en este tiempo, tal como en ocasiones había ocurrido en el pasado.
Por supuesto, que podría tener algo que ver el hecho de que Damien había madurado y había
dejado de llevar a su pueblo a las refriegas.
"Si te envío a alguien que esté interesado", dijo Damien lentamente, "ellos no deberán tener
problemas con sus motivaciones personales. Tal vez a este extraño, le interese la Biblioteca
como un medio de obtener poder. No hay nada más divertido para un vampiro que la obtención
del poder. Si envío a alguien que no está interesado, el lugar, sin duda, se convertirá en un sitio
muy concurrido hasta que pierda su encanto. Esto sólo conseguirá que nos crucemos en tu
camino. No, es mejor si tenemos toda la información pertinente de ti y de los tuyos. Los
licántropos y demonios académicos son los mejores para este tipo de tarea".
“Me figuré que podrías decir eso, pero pensé que debía comentártelo de todos modos. Estoy
sorprendido que no muestres ningún interés en esto.”
“Al contrario,”respondió Damien. "Estoy comido por la curiosidad. Un conjunto de bibliotecas
con libros en idiomas de muchas de las especies de Nightwalkers, eso tiene intrigantes
implicaciones. Lo único que encuentro aun más curioso es la forma en que todos lograron
mantenerse en la misma habitación, incluso durante el tiempo suficiente para pensar en la
construcción de ese lugar, no importa cómo fue luego acumulada la información. Alude a
historias curiosas de nuestro pasado de hace tanto tiempo que incluso nosotros, que tenemos
una larga vida no podemos recordar sus orígenes. Coquetea con la idea de que los
Nightwalkers pueden tener orígenes más comunes de lo que nunca hemos sospechado.
También abre la posibilidad de mandar a la mierda a algunos de los puristas elitistas que todas
nuestras razas parecen tener, bastardos arrogantes, con los que somos perjudicados. Les va a
causar un problema. ”
"Y sé lo mucho que disfrutas con los problemas", señaló Noah con ironía.
"Lo admito, lo hago." Damien se rio entre dientes. "Estoy seguro de que seré visto husmeando
alrededor de tus trabajadores de vez en cuando. En caso contrario, daré instrucciones a
Horacio para asistir a tus reuniones y resúmenes de tus descubrimientos. Él me informará a
mí".
"¿Horatio?" Esta vez se rió Noah. "Ahora, ese si que es un improbable estudioso. Los
diplomáticos son pobres académicos. A veces, la historia y los datos registrados de los hechos
son demasiado fácticos para ellos. Demasiados sesgados. Prefieren otorgar demasiado al
beneficio de la duda. Todo sería propaganda para Horacio".
"Por eso mismo, es ya un miembro de tu tribunal. Lo hará más fácil. También está Kelsey. Ella
está en el tribunal Siena en este momento. Entre ellos dos y mis ocasionales comprobaciones,
me imagino que voy a obtener una visión de la verdad menos sesgada".
"Muy bien", reconoció Noah. "Pero hazme saber si cambias de opinión".
"Yo raramente lo hago."
"Me doy cuenta de ello", dijo Noah. El otro hombre dejó de caminar y llegó a estrechar la mano
una vez más. "Gracias por tu tiempo, Damien. ¿Espero que vendrás a la celebración de
nombres? "
"¿Cuándo se cumple el tiempo para que tu hermana de a luz?"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Dentro de un mes o dos. Normalmente, en un demonio femenino sería un plazo de trece
meses, pero Gideón siente que su hijo está muy deseoso de hacer su aparición. Entre eso y el
fuerte deseo de terminar este embarazo de Magdelegna, no tengo ninguna duda de que seré
un tío muy pronto de nuevo. "
"Dale de mi parte mis mejores deseos. Espero de Horacio la noticia del nacimiento. "
Noah le dio un guiño, retrocediendo, y en un instante se convirtió en una columna de humo que
se quedó con la forma de un hombre de su altura, durante varios segundos antes de que se
extendiera hacia el cielo perdiéndose en la noche.
Por un momento Damien siguió con sus otros sentidos la retirada del Rey Demonio, antes de
dirigir su atención a la tarea de buscar la cena.
Syreena golpeó el suelo con un fuerte gruñido, el impacto de su cuerpo y la exhalación de su
duro aliento pateó una nube de polvo que, en su próximo aliento, rápidamente entró en sus
pulmones. Tosió, escupió sangre de su boca y, a continuación, se retorció en sus manos con el
fin de mirar con odio a la persona que la había golpeado.
En realidad, debería decir las personas.
Eran Las Tres.
Y ella les había enojado.
"¡Levántate, niña!", la figura central ordenó.
Ella lo hizo, colocando sus delgadas piernas debajo para poder impulsarse desde el suelo de
tierra. Se arrojó de nuevo el pelo, los dos tonos enredados en una mezcla suave de hierro gris
y marrón juntos por un momento antes de partirse en dos hojas de color uniforme a ambos
lados de su cabeza. Perfectamente partidas una caída recta en un lado de la cara y una
suavidad de pluma, por el otro lado. Sus ojos destellaban con ira. También eran uno gris y otro
café, sin embargo, tenían la desconcertante situación de estar en los lados opuestos del color
de cabello que coincidían con ellos. El efecto era de un arlequín siempre misterioso, pero en su
indignación era francamente temible.
"No soy una niña", les gritó, desafiando el temor a Las Tres que le habían inculcado desde una
edad temprana. "No voy a disculparme por mis acciones ni ahora ni nunca, incluso si me
pegáis hasta dejarme como una pulpa. Asique será mejor que lo tengan en cuenta. "
"Su insubordinación es insostenible, Syreena. Así no es como se la ha enseñado. "
"Sé cómo se me ha criado," ella gritó de nuevo, escupió una vez más antes de limpiar la parte
de atrás de su mano a través de sus labios. "Ya no estoy bajo El Orgullo”, Silas, y no lo he
estado durante quince años. Si lo recuerdan, ustedes son los que me rechazaron, y me
arrojaron en el tribunal Lycanthrope para poder servir a mi hermana. "
"Usted no fue rechazada, Syreena. Fue reasignada. Los monjes del Orgullo sirven también en
las relaciones. ¿Por qué debe ser una cosa o la otra para usted? Usted es un monje y es el
consejero de la Reina también".
"Y soy una princesa," ella les recordó. "Un miembro de la familia real. Aunque en ocasiones, mi
hermana se ajusta a su sabiduría y protocolos, ella reina sobre usted como lo hace sobre
cualquier otro miembro de la raza Lycanthrope. Ese poder es también el mío ahora. ¡Usted me
dijo que era hora llevar el manto de la realeza, y ahora me castiga por hacerlo! "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"La tenemos que castigar", la figura de la izquierda replicó, "porque atacó a uno de sus
hermanos sin causa".
"Ese idiota pomposo se atrevió a cuestionar la supervivencia de mi hermana cuando ella
estaba al borde de la muerte. ¡Fue envenenada tanto por el sol, que con cada aliento jadeaba
como si fuera el último, menospreciando sus esfuerzos por perseguir una paz en la que estaba
dispuesta a sacrificar su vida! Lo hice, y lo haría de nuevo si alguien…"
"Nadie pone sus manos sobre un miembro de El Orgullo!" Silas ladró hacia ella, mostrando las
primeras alteraciones en su fachada de calma desde que se había iniciado todo el incidente
entre ellos.
"Ah, quieres decir tal y como están poniendo sus manos sobre mí?" contrarrestó ella. "¿Haz lo
que digo, y no lo que hago? Eso habría funcionado cuando era una niña, pero soy una adulta
ahora. Una adulta bien experimentada. Le doy las gracias a usted, y a su formación por lo que
me ha hecho. Le advierto Silas, si me levantan la mano una vez más, usted aprenderá que
habilidades he mantenido controladas con mis enseñanzas durante todos estos años, así como
Konini y Hendor hicieron cuando desacreditaron irrespetuosamente a mi familia. Usted ha
conseguido un pequeño castigo. Satisfágase con él y siga adelante. No me arrastrará para
inclinarme esta vez. Nunca otra vez. Esos días han pasado.”
La princesa no hacía la amenaza en vano. Silas era consciente de lo que era capaz, y también
era consciente de lo que él no sabía de sus capacidades. Nadie lo sabía excepto ella misma,
Syreena había pasado el pasado siglo bajo la tutela de las mejores mentes y los miembros de
El Orgullo.
Syreena era una anomalía Lycántropa. La cura de una enfermedad infantil la había dejado una
mutación dramática. Una vez que había alcanzado la pubertad, ella se había convertido en un
Lycanthrope sin igual.
Cada Lycanthrope podía existir en tres formas de sí mismos. El aspecto humano, el aspecto de
cualquier animal que se ejecutaba a través de su sangre, y un ser humano en forma de una
combinación de las dos llamada la Wereform.
A Syreena se le había dado dos formas adicionales más, una división que tuvo sobre la forma y
el Wereform de animales adicionales. Esto le dio una posición de prioridad. Nadie realmente
sabía donde terminaban sus habilidades. Nadie excepto ella misma. Aunque intrigaba a todos,
incluso era una tentación, no todos estaban dispuestos a desafiar sus límites.
Por lo tanto, aunque Las Tres eran los más temidos y más poderosos monjes del Orgullo,
Syreena no se sorprendió cuando se retiraron. Silas flexionó su talón en silencio y dirigió la
marcha disgustado de la sala de disciplina, los otros dos le siguieron en silencio.
Syreena exhaló su frustrado enojo. Ella no era conocida por su temperamento, pero eso no
significaba que no lo tuviera. De hecho, había sido criada desde una temperamental existencia.
No fue hasta sus enseñanzas y meditaciones que se le permitió escapar de la infamia de las
tendencias bélicas reales. Para ser justos, su hermana había escapado ellos. Siena era aún
reconocida como una defensora de la paz. Lógicamente, existía una clara diferencia entre la
política de Siena y su personalidad. Que fue evidente en el hecho de que había elegido un
guerrero Demon como marido.
Syreena permaneció en la sala calabozo del monasterio, el ritmo de la palabra en un esfuerzo
por aplacar la energía emocional no quemada. Para ser honestos, este intento de castigo no
había sido del todo inesperado. Después de casi haber estrangulado a dos monjes que se
habían atrevido a contradecir a su hermana y sus deseos, estaba claro que sería un hecho.
Cualquier persona que amenazara a un miembro de El Orgullo, incluso Siena, se enfrentaría a
la censura.
Eso no significaba que Siena la aceptaría o permitiría. Ella ciertamente no habría permitido los
golpes de Silas, si este hubiera sido lo suficientemente loco como para hacerlo. Pero Syreena
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
no era más que una joven Princesa para ellos, heredera al trono sólo hasta que Siena tuviera
su primer hijo. Así pues, aunque la irritó hasta que su estómago se retorció con la bilis, no la
tenían el mismo respeto o estima.
Ni siquiera parecía importar que ella tenía el potencial para convertirse en uno de Los Tres
algún día.
Aunque ella nunca lo demostró en su apariencia, eso fue realmente lo que marcó su despegue.
Ella murmuró una maldición nativa, lanzando su cabello, de manera que sólo mostró la cara
marrón. Sacudió la cabeza y el cuerpo en un rápido temblor, que envío las hebras de su pelo
en un rápido recubrimiento de su piel. El cabello se convirtió en plumas en un latido de
corazón, la ropa cayendo olvidado en la tierra cuando un halcón peregrino tomó el vuelo a
partir de ellas.
Syreena voló a través de las cerradas cavernas del calabozo monasterio hasta que ganó
rápidamente altura. Luego sus alas rápidamente dieron con una entrada, saliendo de la
caverna del Orgullo en cuestión de minutos.
Siena volvió la cabeza cuando el sonido de unos golpes de alas llegó a sus oídos. Por el lateral
de su visión detectó como el conocido halcón entraba volando en la cámara que se utilizaba
para la oración, la transformación se realizó sobre la marcha consiguiendo que la Princesa
aterrizará sobre el terreno con los pies en lugar de con las garras. La Reina de los
Lycanthropes pasó de su posición de meditación sobre las rodillas, en una breve pausa para
agitar la delgada bata que usaba en este lugar.
Syreena se situó en su forma humana desnuda, en comparación con su hermana, cuyo largo
cabello de rizos de oro escondían las características de un exuberante cuerpo mucho mejor
que el simple trozo de tela que utilizaba como vestido. La desnudez no significaba nada para
ninguna de ellas, ni para ninguno de su género. Un Lycanthrope no podía cambiar de forma
con la restrictiva ropa, por lo que llevaban poco o nada de esta. Lo que hacían era llevar algo
que fuera fácilmente descartado ya sea justo antes o durante el cambio.
"¿Cómo te fue?"
Syreena no le había dicho a Siena que había sido convocada por El Orgullo, pero ella no se
sorprendió de que su hermana la hubiera descubierto. Ella era la Reina, después de todo.
"Digamos que no se me invitará a tomar el té pronto," respondió Syreena simplista, dirigiendo a
su hermana una media sonrisa que Siena agradeció.
Las hermanas eran todo lo opuestas que podrían ser, al menos en apariencia externa. Donde
Siena estaba tallada con la altura y voluptuosidad propia de una Amazona, Syreena era
pequeña, delgada y a menudo calificada de esbelta. Siena parecía de oro tanto en el color de
su pelo como de su piel y poseía una seductora belleza, Syreena parecía más como un astuto
gato con su pelo bicolor y su conjunto de arlequinados ojos. Siena había crecido en medio de
intrigas judiciales y la libertad con las otras razas Nightwalker. Syreena había crecido en el
monasterio, aislado y sellado del mundo real a partir del momento en que todo el mundo se dio
cuenta de lo diferente que era.
No era que hubiese sido rechazada o marginada. Sino todo lo contrario. Ella había sido
sobreprotegida. Para los Lycanthropes se trataba de una buena mutación, una muy poderosa.
Ella había sido enviada a El Orgullo no sólo para la formación y la educación, sino para
protegerla de que la usaran como un arma para ganar poder. Más concretamente, para ganar
el trono de su padre al que sólo quince años después de su muerte había ascendido Siena.
Siena había exigido el regreso de Syreena ese mismo día, la finalización de su protegida
existencia a fin de tomar su lugar como heredera al trono y aprendiera a usar sus habilidades
como diplomático y Jefe asesor de Siena.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Había sido verdaderamente extraño el día en que la Princesa había llegado a casa, a pesar del
constante intercambio de cartas entre ellas. Aunque inicialmente Syreena se había sentido
como una extraña, Siena había parecido mover simplemente un interruptor mental que
transformó sus sentimientos, adorando y queriendo inmediatamente a su hermana.
Syreena había encontrado muy fácil amarla, un hecho que aun le creaba confusión. Aunque los
monjes la habían guiado y cuidado, no eran conocidos por su exceso de afecto o por la
emoción. Ella no había podido realizarse hasta que el amor de Siena le había llegado a su
corazón.
"Espero que no hayan sido tan tontos como para ser demasiados duros contigo", dijo pensativa
Siena, agachándose ligeramente para extinguir el incienso que había sido quemado en su
oración.
"Si te refieres a mi labio hinchado, no te preocupes." Syreena tocó el área hinchada y se
encogió de hombros con naturalidad. "Se hace molesto para el pico cuando se encuentra con
un fuerte viento o una fuente de calor, pero no causa daños."
"No me gusta la idea de golpear a nadie", le respondió Siena, e inspeccionó acercándose el
cuerpo de su hermana, para asegurarse de que no tenia mas magulladuras durante un breve
momento. "Te deberían tener el mismo respeto que muestran hacia mí."
"Yo se lo recordé". Syreena se rio entre dientes, sus ojos arlequinados brillando con triunfante
travesura. "Y pregunté si Los Tres llevaban pantalones cortos bajo sus ropas, puedes apostar
que ese fue un gran momento".
Esa observación hizo reír a Siena en voz alta. Syreena era una estudiante seria, llena de
respeto hacia su educación y de todas las lecciones que había aprendido en el monasterio, por
lo que esa era una rara irreverencia.
"Bien, tengo miedo de pedirles el favor de que me contesten entonces."
Syreena dirigió sus bicolores ojos hacia su hermana. "Se lo pregunte de todos modos", dijo.
"Me gustaría que te unieras a los estudiosos que están en la Biblioteca. La mayoría de ellos,
por supuesto, son monjes de El Orgullo. Sin embargo, dado que tienes un pie en el monasterio
y un pie en el tribunal, eso te convierte en mi mejor elección para cerrar la brecha entre esos
dos intereses tan dispares. Tienes el estudio y el respeto de la tradición religiosa que le agrada
a El Orgullo, y un equilibrio con la perspectiva de mis intereses, que sé que nunca están
demasiado lejos de tu corazón. "
"Eso suena muy fácil," Syreena dijo secamente, dando a sus ojos un giro dramático.
"La facilidad, sospecho, tendrá muy poco que ver con nada que esté remotamente conectado a
la Biblioteca Nightwalker", señaló la Reina, una arruga cruzando a través de su frente. "Hay
otra razón por la que te quiero enviar."
"Sospecho que tiene algo que ver con el hecho de que normalmente puedo gestionar para
terminar con una lucha", dijo amablemente Syreena.
"Cada monje de El orgullo puede luchar, me doy cuenta, aunque normalmente sólo lo hacen
para protegerse a sí mismos y sus propios intereses. No estoy preocupada con el secretismo,
se que todos pueden protegerse por ellos mismos. También tengo en cuenta el hecho de que
tu personalmente, eres más pacifista que guerrera. He aprendido mucho acerca de ti durante
estos últimos quince años. Descontando, por supuesto, tu reciente incidente en mi nombre. "
"Por supuesto", Syreena acordó, dando a su hermana una malvada sonrisa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"A pesar de todos estos factores, me veo obligada a considerar el hecho de que nos vimos
obligados a destruir un campamento de necromancers, cazadores y traidores Demon que
estaba a poco más de cien pies por encima y fuera de la caverna en la que se encuentra la
Biblioteca. Después está el hecho de que ésta se encuentra en nuestro territorio y seremos los
anfitriones de otros caminantes de la noche en esta expedición por el conocimiento. Necesito a
alguien que no haya tenido mucha exposición a otros Nightwalkers, alguien que tendrá en
consideración su seguridad y bienestar. No puedo poner un puesto militar allí. No se si habrá
otros Demons. La paz entre los Demons y Lycanthropes es demasiado joven, después de
tantos siglos de guerra, y los Nightwalkers tienden a tener recuerdos durante mucho tiempo. A
pesar de que los Demons sean estudiosos, todavía hay mucho potencial para una explosión de
algún tipo.
"Además, no hay forma de saber qué información revelará la Biblioteca. Pueden surgir
cuestiones que podrían a su vez degenerar en un debate académico mortal. Hay demasiados
factores al azar. Tú eres la única que conozco que tiene el poder y, claramente el arrojo que se
necesita para defender a los miembros de todas las partes. Que no tiene miedo del Orgullo que
le hace único entre nosotros. Admito incluso que no puedo presumir de poseer ese valor al cien
por cien. Tú no estás predispuesta contra los ademons, y eres plenamente consciente de mi
deseo de mantener la paz con ellos. Has defendido siempre mis deseos políticos y tampoco
tienes miedo de los Demons.
"Lo que estoy diciendo", continuó después de tomar un respiro, "es que eres la mejor opción
para mí para estar allí. Confío en ti y en lo que necesites para hacer esto. "
"Lo entiendo", dijo Syreena, dando irónicamente a su hermana una pequeña sonrisa. "Yo soy la
Princesa en este tribunal, pero estoy a caballo en ambos lados de la valla".
"Te quejas de tu capacidad para atender a los múltiples aspectos de una situación como si
fuera una mala cosa," Siena contrarrestó, acercándose más para poder estudiar
cuidadosamente las características de Syreena. "He encontrado que eso es lo más valioso de
ti."
"Sí, lo sé", estuvo de acuerdo Syreena tranquilamente.
Esto que Siena había señalado estaba claro para cualquiera. Todo el mundo encontraba un
gran valor en el doble carácter de Syreena. El problema lo tenían a la hora de encontrar un
punto de reconciliación. No pasaba con Siena, porque ella le daba su respeto y su atención, sin
preocuparse de si ella tenía veinte personalidades o cabezas distintas. Sin embargo, nadie en
su sociedad, incluidos la Reina, veían a Syreena como un solo ser. Ella fue siempre una
rareza. Gozaban de uno de sus aspectos o del otro, pero, aparte de su singularidad, en raras
ocasiones, la tomaban en su conjunto.
La corte estaba encantada con su misterio. El Orgullo explotó el hecho de que habían
descubierto todos sus inimitables talentos. Los monjes deseaban criarla en la sumisión, el
público deseaba que ella se casara y se reproduciera.
Incluso Siena era culpable de la necesidad de etiquetarla y de retenerla cuidadosamente sobre
un estante categorizado. Era simplemente que el estante de la Reina era más grande que el de
la mayoría, quizás capaz de acomodar lo inesperado. Para todos los demás en la sociedad
Lycanthrope, Syreena era admirada como, por ejemplo, un caballo salvaje sería admirado por
los hombres que lo capturaron. Inteligente, sí. Incluso un poco peligroso. Algo de poder y
belleza, para ser utilizado para montar y criar por su sangre y la superioridad genética.
Diligentemente al servicio de las causas de los demás, simplemente no se les puede dejar vivir
libremente.
Si había una forma de liberarse a si misma.
Con toda justicia, Syreena ni siquiera sabía si había un camino que pudiera seguir. Ella no
sabía si era un solo ser, o siempre dos mitades, en lugar de un todo.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Syreena?"
"¿Hmm?" Ella miró, consciente de que había perdido el hilo de su hermana ensimismada en
sus propios pensamientos. "Lo siento, ¿qué decías?"
"Te pregunté si era algo que te molestara," dijo Siena, cambiando de tema sobre la marcha. Ya
que había visto la tristeza y la confusión en las profundidades de su hermana.
"Nada fuera de lo común", respondió Syreena sacudiendo de nuevo su pelo y pareciendo
cambiar sus pensamientos.
Siena no se dejó engañar. El pelo de los Lycanthrope era como un apéndice, como el flujo
sanguíneo, la capacidad de tracción, e incluso las terminaciones nerviosas. El tirón de la
cabeza de Syreena era equivalente según su patrimonio cultural al temblor en las manos, como
si sintieras un escalofrío.
"Entonces dime que es lo común", invitó Siena suavemente, hasta alcanzar a tomar el brazo de
su hermana y la llevó a las profundidades de la caverna del castillo en el que tenía su casa
real.
"Me preguntaba si estoy a la altura de esta misión," Syreena medio mintió. "Me vas a poner a
propósito de pie en medio de aguas turbulentas. Estoy más capacitada para evitar tales
situaciones de evidente conflicto. Estoy mejor adaptada para asesorar qué para actuar, o para
ponerte a ti u otros en medio de un conflicto". Siena se rió cuando Syreena le dirigió una
sonrisa triste. "Tal vez me hará bien", dijo Syreena un poco más animada. "Puede templar mi
carácter para lanzar a otros a los lobos en el futuro ".
"Esa es la voz de un verdadero filósofo, siempre ávido de una experiencia de la que se pueda
aprender." Siena se detuvo durante un momento, cuando tomaron el camino a las habitaciones
de Syreena. "¿Estás contenta aquí, hermana?"
Syreena se detuvo, mirando con sorpresa a la Reina. "Por supuesto que lo estoy. ¿Es que
dudas de mi adaptación? "
"No. Se que te tomó algún tiempo, pero te has adaptado a la vida real y a la responsabilidad
muy bien. Pero eso no es lo que te pregunté. Quiero saber si eres feliz ... personalmente. En tu
corazón. "
Syreena sonrió en Siena, cogiendo sus manos y continuando su camino hacia adelante una
vez más.
"No soy tan feliz como tú", se burló ella. "No tengo un marido nuevo guapo que me hace feliz
cada noche"-dando una pausa al ritmo de su propia travesura-"y todas las mañanas, según me
han contado."
Siena tiró atrás su cabeza, riendo con deleite, incluso permitiéndose un poco de rubor.
"¡Maldición, cómo odio a veces ser la Reina. No puedo usar el baño sin que alguien tome nota
de ello. "Ella liberó conscientemente una pelusa del espesor de oro de su cabello. "Creo que
mis asistentes ya están contando mis ciclos de reproducción en previsión de un heredero."
"¿Debo estar viendo la televisión también?" Syreena pidió maliciosamente.
"No" Siena se río entre dientes. "Por favor. Voy a estar muy lejos de Elijah, cuando entre en mi
ciclo de calor. Al menos durante unos años. "
"¡Ja! Ese es un truco que me gustaría ver. Elijah no parece del tipo que renuncia a un premio
durante dos semanas, aunque sea sólo dos veces al año. Y ustedes nunca se han acoplado
durante un ciclo de calor antes. Tan difícil como es mantenerse fuera de la cama del sexo
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
opuesto cuando te encuentras sin un compañero, escuche que es casi imposible mantenerse
lejos cuando lo tienes. "
"Y, sin embargo, estoy decidida a conseguirlo. Elijah y yo debemos aprender a vivir el uno con
el otro antes de pensar en los niños. "
"¿Cómo es que mi esposa lo ve todo como una batalla?."
Siena y Syreena se detuvieron con el comentario burlón cuando les paso una repentina brisa
en la caverna. En un parpadeo, el guerrero demonio se formó fuera de su elemento,
transformando en carne el viento en un instante, de pie ante ellos con toda la seguridad de un
ser poderoso y engreído. Era un gran hombre, tan rubio y dorado como la hermana de
Syreena, y de la cabeza a los pies esculpido con la musculatura de un guerrero bien
desarrollado. Vestía vaqueros y una camisa de manga larga de seda de un color turquesa
profundo. El verde brillante de sus ojos vagaban por la figura de su esposa con valentía y
aprecio.
Syreena que estaba desnuda se aparto de delante de él, pero ella tuvo que reconocer que para
Elijah, el desnudo de su hermana era el único al que prestaba atención.
“ Hola. ” él saludó a Siena suavemente, su tono apacible que contrastaba con sus cerca de
diez libras de cuerpo que hacía su aspecto imponente.
El saludo de Siena fue no verbal. Ella apartó a su hermana y se deslizó con impaciencia entre
los brazos de Elijah. El abrazo de la Reina entorno a su cuerpo, de alguna manera la hacía
parecer mucho más pequeña y mucho más delicada por la reverencia con que lo hizo. Se
trataba de un impresionante truco de percepción. Syreena se dio cuenta entonces de que,
debido a todo lo que sabía de ellos, de alguna manera se habían domesticado el uno al otro.
Lo que no quería decir que cualquiera de ellos fueran mansos de ninguna manera. Sugerir tal
cosa del consorte de la Reina provocaría probable algún tipo de demostración para aclararlo.
Esto significaba que habían encontrado un ritmo entre sí que permitía un flujo entre ellos. Una
marea que era de gran alcance, volátil y potencialmente peligrosa, y solamente controlada
dentro del movimiento que creaban entre ellos. Era la propia definición de lo que él llamaba una
Vinculación de Demons, los seres humanos lo llamaban almas gemelas. Una combinación
perfecta. Una reunión de las fuerzas de la vida que trascendían los límites del cuerpo.
Syreena no podía ayudar, pero les envidiaba. Ella estaba feliz por ellos, pero estaba también
celosa. Siena nunca había tendido hacia la domesticación. Por el contrario, de hecho, el
juramento hasta el día de su boda de que no iba a casarse nunca, de negarse a exponer su
corazón y las responsabilidades de su trono a las influencias de un varón. Syreena siempre
había sabido que la actitud de su hermana se había desencadenado por el señor de la guerra
irracional y el derramamiento de sangre que su padre había provocado. La Reina no quería
repetir los errores de su madre por el riesgo de contraer matrimonio.
La verdad, es que siempre había sido Syreena la que había expresado su deseo de un hogar
cálido, un compañero amante, y un hogar con niños con las relaciones que las hermanas
habían compartido durante décadas. La realeza Lycanthrope sólo permitía un cierto
compañero, no podría tener otro que su alma gemela que existe en algún lugar del mundo sólo
para ellos. Una vez que elegía un amante, era para toda la vida. Se suponía que sería un
vínculo sin igual.
Y Syreena lo anhelaba con todo su corazón a veces.
"Bueno, a pesar del hecho de que ustedes dos comparten una conexión telepática, estoy
segura de que la estancia de Elijah en la corte de Noah estos dos últimos días les ha dejado
con poco tiempo para ponerse al día. Así que los voy a dejar solos. "
Syreena se alejó de su presencia con prisa, agradecida de estar tan cerca de su cámara. Hizo
una rápida fuga hacia las habitaciones antes de cualquiera de ellos pudiera protestar.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Maldición", murmuró Siena.
"¿Qué pasa?" Preguntó Elijah, tomando su cara entre sus manos e inclinando su cabeza hacia
atrás para poder mirar en sus ojos y en sus pensamientos.
"Oh, nada", le aseguró. "Me di cuenta de que ella no ha respondido a una pregunta que le
había hecho. Voy a hacérsela de nuevo ... más tarde. "
Elijah sonrió ampliamente cuando las ideas de lo que tenía pensado hacer ella le inundó la
mente.
"Alguien me extrañó", se burló él.
"Alguien me extrañó", ella le contradijo cuando sus manos se movieron posesivas sobre ella
por detrás, empujándola más cerca a su calor y a su corazón.
CAPÍTULO 2
Damien entró en su casa después de la caza, levitando sobre las paredes del recinto y
aterrizando en el balcón de un tercer piso. El balcón daba entrada a una luminosa biblioteca, y
él entró, con la curiosidad de ver a quién pertenecía la presencia que había detectado en el
momento en que dejó la caza e inició el viaje de vuelta a la mansión de Santa Bárbara.
Llegó alrededor de las estanterías de la acogedora sala de estar varios pasos hacia el centro
de la sala. Sentada con los pies escondidos con virtud en una silla cómoda, un libro abierto
situado en su regazo, estaba Jasmine. Ella no había envejecido ni un día en sus casi
quinientos años, seguía teniendo la perfección en su piel, su pelo negro y sus oscuros ojos que
aún estaban llenos de sus ocultos y misteriosos pensamientos como siempre. Ella era la única
y verdadera presencia de la que no podía, por mucho que lo intentara cansarse.
Ella era esa presencia.
Jasmine era una de las mejores cazadoras de su entorno, por lo que no le sorprendería en
absoluto que hubiera ido de caza y regresado, a pesar de que su zona de caza se encontraba
en el sur de California.
Pero sabía sólo con mirarla que no había cazado. Su cuerpo estaba frio, no estaba colmado de
calor. Sin embargo, ella parecía como si estuviera muy a gusto con su libro y no parecía tener
intención de salir pronto en cualquier momento.
"Jasmine"?
Miró hacia arriba, sabiendo claramente que su presencia había llegado mucho antes. Su
presencia no era una cosa que pasara desapercibida a ningún vampiro de moderada habilidad.
Como su habilidad era excelente, ella habría sido consciente de él desde el momento en que
entró en el condado, aunque no estuviera segura de a quién exactamente pertenecía.
"¿Por qué no has salido?"
Ella cerró el libro, ni siquiera teniendo el cuidado de marcar su página. "Lo haré. ¿Eres de
repente mi guardián, Damien? "
"No de repente. Tú has sido parte de mi familia el tiempo suficiente para saber que yo soy el
guardián de todo el mundo". Pisó ligeramente hacia abajo, empujando a un lado una pila de
libros sobre la mesa a través de su asiento para que pudiera mirar directamente en sus ojos.
"Estas melancólica de nuevo", le dijo directamente.
"¿No lo llaman hoy en día depresión?"
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Su tono simplista no influyó en él. Él frunció el ceño ligeramente. "No somos humanos,
Jasmine. Nunca lo fuimos, nunca lo seremos. Los términos humanos no nos definen lo
bastante bien. "
"Supongo que no," estuvo ella de acuerdo. "Y no estoy melancólica. Tampoco estoy aburrida ",
añadió rápidamente cuando uno de sus oscuras cejas se elevo cuestionando. "No te
preocupes. No me verás causar ningún daño con el fin de entretenerme. "
"Entonces me explicarás por qué estas de mal humor".
"Creo que nací de esta manera", se reincorporó, inclinándose un poco más cerca de él, los
extremos de su pelo negro cayendo en la parte superior de sus hombros. "¿Cuándo me has
visto de otra manera?"
"No es mal humor ... y luego está esto. Te conozco, como sabes. Empezaras a abandonarte, a
caer en un letargo, y no te veré por siglos".
Jasmine sonrió a la realidad. Él realmente la conocía demasiado bien. El Príncipe era su amigo
más antiguo, su mentor, de hecho. Ellos habían convivido durante muchos siglos juntos,
sobreviviendo donde sus compañeros no lo habían hecho. Ella debería sorprenderse si no la
conociera bien.
"No sería la primera en hacerlo. Y no molestas a cualquiera de los otros cuando desencantados
con el mundo actual, deciden ir a la tierra por un tiempo. ¿Por qué siempre te estás
preocupando? ¿Por qué siempre me molestas sobre esto? "
"Porque te extraño cuando me dejas, Jasmine. ¿Tengo que decir eso? "
"Quizás. Es agradable de escuchar. "La belleza delgada alcanzado con sus largos dedos para
recorrer abajo su cara con cariño. "Estoy bien", le aseguró ella con un suspiro. "Quizás estoy
con necesidad de algo para ocupar mi tiempo después de todo. No lo sé. "
Damien sonrió de repente, transformando sus características serias de una manera aun más
atractiva.
"Simplemente sucede que yo tengo la ocupación perfecta", le dijo a ella.
El sonido de los pasos se hicieron eco en las cavernas que conducían a la nueva Biblioteca
cuando Syreena se acercó a la entrada. Las trampas se habían eliminado, el truco de las
esclusas desactivados por el momento. La piedra que había protegido la misteriosa Biblioteca
se había trasladado a un lado como se habían calentado los solitarios estantes con el inicio de
la presencia continua los estudiosos de diferentes especies Nightwalkers.
Estuvo de pie en la apertura por un momento, teniendo en sólo un segundo una vista de la
notable habitación. El olor a moho era un poco menos acusado, señaló inmediatamente. Al
abrir la caverna se había permitido la circulación del aire. Era un alivio para sus sentidos y,
probablemente, para todos los demás Nightwalkers.
El sonido del primer paso en la caverna de piedra se la llevó un fino tejido de alfombras. Que
aunque se encontraba teñida con los siglos de humedad causada por el descuido del goteo del
agua, que se había abierto a través de los sellos originales, creados para proteger a la
Biblioteca, la artesanía de la alfombra roja y oro, seguía siendo evidente.
Inmediatamente a la izquierda y derecha a lo largo de las paredes se veían los primeros
estantes de libros. No había ni una pulgada de espacio en la pared que no estuviera utilizado.
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Traducido: Kasiopea
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Ya sea por las tallas hechas directamente en la piedra o de madera aseguradas en la piedra,
había estantes que cubrían cada centímetro de las paredes, del suelo al techo. En los estantes,
apretados, estaban los libros que variaban en altura y grosor, algunos de ellos bastante
pequeños, otros muy grandes. A primera vista, Syreena sólo podía leer sobre uno de cada diez
títulos. Que era bastante notable, ya que ella podía leer y escribir en un buen número de
idiomas, tanto humanos como Nightwalkers.
El pasillo principal era lo suficientemente grande como para colocar cómodamente una fila de
mesas en el centro del corredor de color rojo, los libros estaban colocados en las paredes a
ambos lados para facilitar el acceso. Alguien ya había encendido varias lámparas de
queroseno y aceite, que estaban colocadas en el recinto en intervalos aceptables. Las linternas
colocadas también en las paredes hacían que el recinto estuviera brillantemente iluminado.
Casi demasiado brillante. Syreena podía sentir la quemadura en los ojos.
Esta era la primera vez que ella había visto la biblioteca. El primer día cuando la habían
descubierto, habían sido presionados con otros asuntos y no habían tenido el lujo de
explorarla. Anya, la General de la Elite de la Guardia Real, había sido la única que se había
adentrado en ella, únicamente como medida de seguridad, para desactivar las trampas.
Había ya dos monjes y un demon en la habitación. Syreena vio que había más partes de la
cámara que se encontraban fuera de su vista. Ella supuso que podía empezar en cualquier
lugar, agarrando el primer libro que encontró. Nadie, que ella supiese, podía entender las
inscripciones talladas en las paredes encima de los libros que serían, sin duda, algún tipo de
clave para descifrar los símbolos.
Pero mientras los Nightwalkers podrían estar de acuerdo a la hora de compartir estas salas, se
apostaba dinero a que sería casi imposible llegar a un acuerdo sobre algo tan individual como
la asignación de un bibliotecario. Sin embargo, tendría que hacer la sugerencia a Siena. La
Biblioteca era su territorio, después de todo. Tal vez si asignaba a alguien sin preguntar, sería
aceptada como una norma incuestionable.
Las especulaciones de Syreena sobre los Nightwalker fueron interrumpidas cuando alguien al
que pudo identificar de inmediato entró en su percepción. Ella era pequeña, apenas más de
cinco pies, y aunque ella era muy bonita, parecía terriblemente insegura de sí misma. Ella
estaba arrastrándose a lo largo del pasillo como si estuviera tratando de sintonizar si había
alguien más con ella.
Ella no era un demon. Las demons, por regla general, eran terriblemente hermosas y
bronceadas de una forma muy robusta y aunque ella era muy bonita, tenía un aspecto frágil y
delicado. Tampoco era Lycanthrope o vampiro. Los Lycanthropes siempre podían sentir a sus
hermanos, y los vampiros no tenían circulación. No después de una cierta edad, por lo menos.
Era evidente para los sentidos de Syreena que había un pequeño y rápido latido de corazón y
un muy eficiente flujo sanguíneo.
¿Quién más aparte de estas tres razas estudian en la Biblioteca Nightwalker?
Syreena entró en la última sala, dirigiéndose en línea recta hacia el forastero. Su objetivo se
percató de su enfoque al instante y una mirada que Syreena sólo podría describir como de
pánico pareció atravesar su excelente fisionomía. Ella se empujó hacia atrás, apretándose
contra el estante cuando la Princesa fue hacia ella.
Ese fue el momento en que Syreena se dio cuenta de lo que era.
"Hola. Soy Syreena". Ella saludó a la niña asustada suavemente, extendiéndole una mano a
modo de saludo. "Tú eres Mistral, ¿no?"
Syreena sólo había visto a otro Mistral otra vez en su vida. Ella se sorprendió de estar viendo
un segundo. Los Mistrals eran totalmente solitarios. No se asociaban con nadie más que
consigo mismos, e incluso entonces, vivían en pequeñas comunidades y rara vez se reunían.
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Eran xenófobos, temían terriblemente las multitudes, y muy ciertamente temían cualquier
poder.
La joven Mistral femenina asintió confirmando la suposición de Syreena. Ella no hablaba, la
Princesa lo sabía. Las mujeres Mistrals eran denominadas Sirenas por una buena razón. La
música por sí sola de sus voces era encantadora, pero aturdía al que escuchaba. Se trataba de
un adecuado mecanismo de defensa. Más que suficiente. Al igual que el sonido siniestro del
sonajero de la serpiente venenosa, su efecto era igualmente paralizante. También como la
sabia serpiente, ellos preferían largarse lejos antes que enfrentarse a un desafío. Sin embargo,
Syreena estaba dispuesta a apostar que, los de la raza Mistral podría hacer más que suficiente
daño a un enemigo. Esto sería fácil de hacer simplemente con escuchar su voz al hablar, sin
mencionar el efecto de completo enamoramiento si se decidían a cantar.
Era una suerte que se tratase de una raza no-violenta.
La pequeña niña tomó la mano que le había ofrecido Syreena con su mano delgada, agitando
la cabeza a los pies todo el tiempo. Mientras respondía el saludo, Syreena se maravilló de que
la niña hubiera llegado hasta allí. Siena había extendido la invitación a las Mistrals, sin importar
si ellas no aceptaban. Esta chica intimidada, tenía que ser valiente a pesar de su temblor para
haberse ofrecido para esta tarea.
Syreena se lanzó a su lado y echó un vistazo a las tablas que no se encontraban demasiado
lejos de ellas. La chica le dio una media sonrisa y llegó a una de las hojas de papel que
estaban apoyadas en una pila. Ella cabeceó hacia la pluma que había tomado entre los dedos
femeninos.
“¿Cuál es tu nombre?”
El Mistral sonrió. Tomó el papel y, utilizando el libro en sus manos para apoyarse, escribió una
respuesta rápida.
"Aria", leyó.
A Syreena le gustó de forma instantánea. Ella sabía que era un prejuicio, pero no la importó.
Los Mistrals también eran cambiantes, pero sólo se transformaban en aves. Los Lycanthropes
se podían transformar en toda la panoplia del reino animal. Sin embargo, dado que compartían
la especie animal en sus estados transformados, Syreena sospechaba que podrían disfrutar de
algunas experiencias y reflexiones. A vista de pájaro, por así decirlo. Era sólo una cuestión de
ganar la suficiente confianza de la mujer para que ella conociera el encanto de su voz, como
una serpiente podía controlar su inquietante sonajero, y permitir así una conversación. La
relación de Siena con Windsong otro Mistral, había enseñado a Syreena que tal cosa era
posible.
Posible, pero poco frecuente.
Aria era claramente un pájaro raro, por lo que esperaba lo mejor.
Antes de que Syreena pudiera hablar una palabra, de repente Aria había regresado y se
encogió de nuevo. Fue suficiente para poner en guardia a la Princesa. Ella se dio la vuelta para
ver lo que estaba viendo Aria.
Su aliento se quedó atascado.
Damien.
Syreena se había encontrado con el Príncipe Vampiro antes, ella lo conocía de vista. Hubiera
sido imposible olvidarle. A pesar de que actualmente él no estaba utilizando su capacidad para
lanzar una red de alteración en la percepción y en el miedo, ella todavía sabía guardar un
respeto cauteloso a su imponente presencia. Él era alto, como un demon, desafiando la esbelta
constitución de su especie, en la frontera justo, con una anómala anchura de hombros y una
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flagrante constitución muscular. Sin embargo, se comportaba con la casual y magra gracia que
todos los vampiros parecían tener. Daban la impresión de descuidados, holgazaneando
tumbados, llenos de facilidad y relajación, pero ella sabía por experiencia que era una mentira.
Un camuflaje. El Príncipe podría estar en la lista con facilidad de los más mortales.
Siena le había visto en la batalla. Ella le había contado su actuación a Syreena con fascinación.
La Reina dijo que nunca había visto a alguien moverse a tal velocidad o que pareciera disfrutar
de la muerte de una manera tan natural. El comentario viniendo de la Reina de una especie
que vivían la mitad de su existencia como animales de diferentes instintos predatorios, era un
gran cumplido.
Las impresiones de Syreena sobre él eran diferentes.
Él la había desconcertado. No absolutamente tanto como él desconcertaba a la joven Aria en
este momento, pero ciertamente lo bastante para animarla a mantener su tiempo en el mismo
cuarto con él lo mínimo.
El impulso de salir corriendo la irritó. No estaba en su naturaleza tener miedo tan fácilmente,
sobre todo, sin una verdadera explicación. Este sería un mal comienzo con su deber aquí si
ella se dejaba intimidar. Lo único que ocurría es que no tenía ni idea de por qué ella se sentía
de esa manera. Al menos se encargaría de limpiar sus pensamientos con la suficiente rapidez
para evitar la detección telepática, sólo en caso de que el Príncipe decidiera meter su
aristocrática nariz alrededor de sus pensamientos. Ella imaginaba que un hombre como
Damien no dudaría en violar la privacidad de las demás mentes. Él la miró como la clase de
sexo masculino que no ve ningún mal en esa invasión.
La Princesa se volvió para ver que Aria había desaparecido totalmente. Chica inteligente. Los
vampiros son impredecibles y en ocasiones maleducados. Syreena deseó por un momento
tener la libertad para hacer una retirada precipitada, pero ya que no podía, se volvió a
inspeccionar el lugar donde estaba el Príncipe Vampiro y la mujer que estaba a su lado. Era
evidentemente un Vampiro, alta y morena, bastante normal para todas las razas. Había muy
pocos rubios vampiros en el mundo. Syreena podría aceptar que la mujer era muy hermosa,
salvo por el hecho de que había un algo demasiado viejo y desencantado en sus ojos de color
marrón oscuro. Su postura tensa y resistente en su lenguaje corporal dejaba claro que ella no
estaba exactamente encantada de estar ahí.
Dado que Syreena no había esperando representantes Vampiros, se acercó a ellos para
descubrir su propósito. Ellos eran bienvenidos, por supuesto, en las mismas vagas directrices
que todos los demás, pero anoche en una reunión conjunta para ultimar la apertura de la
Biblioteca a los estudiosos, Noah dijo que Damien había declinado su invitación.
Mientras ella se les acercaba, advirtió un cambio en el vampiro hembra. Ella cruzaba la entrada
de la biblioteca con una expresión que cruzaba rápidamente a través de su cara no dejando
ninguna duda de la impresión que todos habían tenido la primera vez que entraban. La cavidad
en sus ojos parecía desaparecer y se llenaron de una avaricia que para Syreena eran
absolutamente familiares.
El hambre ávida de aprender.
¿Un estudioso Vampiro? Ahora tenía una divertida paradoja. No es que no fueran una de las
más brillantes y astutas especies de Nightwalkers, porque lo eran. Sin embargo, por lo general
dirigían el intelecto y la energía a algo más carnal ... y a actividades que fueran
instantáneamente gratificantes. Eran voraces con la sensualidad. Nada mantenía su interés por
mucho tiempo a menos que tuvieran que dedicar todos sus sentidos a la vez. Sin duda un
cuarto lleno de libros no encajaba en ese perfil.
A menos que, Syreena especuló, la lujuria y el placer sensual se derivara de la lectura y el
logro de conocimientos. Eso convertiría el lugar en una verdadera orgía.
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Damien la había notado inmediatamente. El coloreado Arlequín, era increíblemente difícil de
ignorar. Ella no era excepcionalmente alta ni una criatura de aspecto tan sexual como su
hermana leona, pero tenía una inquebrantable presencia. A medida que caminaba hacia él, sus
pasos fueron rectos y seguros, sólo la más mínima influencia en sus caderas. Le gustaba eso,
pensó ausente. Ella no perdió el movimiento, no utilizaba un exceso de energía. ¿Por qué era
un gran placer para él?, no tenía ni idea. No es como si nunca hubiera visto a una mujer
andando sensualmente, eso seguro. Era algo acerca de la eficiencia en esta mujer que la hacía
tan atractiva. Aunque, por la fría expresión en sus ojos, probablemente debería mantener la
sonrisa de aprecio escondida.
Pero no lo hizo.
"Syreena", dijo, su tono sin tener en cuenta la frialdad de la expresión de ella. Acusando la
especulación y la calidez en su tono de voz, a propósito sólo para ver la irritación de ella
reforzar su columna vertebral. "Jasmine, es la princesa Syreena. Syreena, esta es Jasmine.
Ella es ... "Él se detuvo cuando se dio cuenta de que Jasmine había ignorado a Syreena
pasando rápidamente hacia la primera pila de libros a la que podía llegar. "Ella está
aparentemente ansiosa por empezar", intentó excusar a su compañera por su grosería,
riéndose entre dientes mientras observaba como empezaba a revolver a través de los estantes.
Jasmine nunca había sido conocida por su facilidad para congeniar con otros, pero su apetito
por el conocimiento era sólo comparable a su apetito por la sangre.
A Syreena le pareció que el Príncipe Vampiro estaba, sin duda, muy acostumbrado al
comportamiento de la morena. "Yo no esperaba a otra persona que no fuera Kelsey o tú".
Syreena abordó directamente. "¿Por qué el repentino cambio?"
"Jasmine es una excelente estudiante y bastante fiel a mí", dijo a modo de explicación, "un
conjunto de características que Kelsey, aunque sin duda leal, no posee en su totalidad. Si te
preocupa, te doy mi palabra de que no causará ningún problema. "
"¿No es una contradicción? ¿Un vampiro que no causa problemas? "
Syreena realmente no había querido decir eso. Al menos, no en voz alta. Así que ella se asustó
cuando él se rió. Él era bastante apuesto cuando se reía, se encontró inesperadamente
pensando. Oh, era una hermosa criatura, en general, su genética Nightwalker era como para
ser admirada a fondo. Tenía brillantes dientes blancos, no había signos de colmillos ya que
estaban escondidos en este momento como las garras retractiles de los gatos. Él lucía una
estrecha barba y bigote, la línea recortada a lo largo de su mandíbula y que acentuaba su
masculino contorno cuadrado. Otra anomalía, señaló. Los hombres Vampiro tienden a tener
cara de bebé, dando la ilusión de un aire adolescente. Rara vez había visto dejarse a un
vampiro pelo facial, como el Príncipe tenía. Teniendo en cuenta todos los rasgos atípicos, la
hizo preguntarse si estaba desafiando a posta sus normas culturales y, en caso afirmativo,
¿por qué?
Sus extraordinarios ojos de color azul oscuro brillaron con una alegría que consiguió que sus
características cobraran vida. Una gruesa trenza de cabello golpeó sobre su hombro, la punta
final del peinado quedó justo debajo de su bien definido músculo pectoral. En ese momento, la
belleza de él casi le hizo parecer el hombre más inofensivo del planeta.
Y eso probablemente fue lo que le dio a Syreena escalofríos.
Ella no confiaba en él.
Ella no debería confiar en él, se aseguró a sí misma. Aunque había una relativa paz entre
vampiros y Lycanthropes, ¿quién en su sano juicio podría confiar en nadie de una especie que
tenía por costumbre utilizar sus habilidades simplemente con la intención de divertirse?
Syreena había escuchado historias, historias a menudo que implicaban a Damien, de la
vulnerabilidad y la explotación que él podía provocar.
"No hay ninguna protección aquí", Damien musitó de repente.
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Teniendo en cuenta que las únicas personas que había eran estudiosos y que había algunos
decididos enemigos muy entusiasmados en la explotación de este lugar, tenía que darle la
razón en eso. Sin embargo, se sentía insultada a pesar de estar de acuerdo con él.
"Yo estoy aquí", señaló fríamente.
"Sí", observó él, con su lenta voz y con una mirada especulativa en los ojos, que la recorrieron
de la cabeza a los pies de una forma obvia. "Así es". Él se había detenido el tiempo suficiente y
a su vez lucía una sonrisa exasperante en la boca. "No menosprecio tus habilidades, querida,
pero no veo cómo serían suficientes para detener una marea de magos y cazadores humanos
encabezados por un Demon traidor, en caso de que decidan volver."
"Bueno, querido," contrarrestó ella causticamente, "Supongo que tendré que confiar en el
hecho de que fracasaron en su búsqueda inicial y no conocen este lugar ..."
"De momento", él corrigió.
"... Y los perfectamente capaces Nightwalkers que se encuentran en la biblioteca en este
momento", ella había terminado, su tono burlón y hostil.
"¿Y cuántos van a estar aquí a la vez? ¿Diez? ¿Cinco? Jasmine incluida, sólo veo cuatro en
este momento. Apenas los suficientes para incluso sobrevivir a cualquier ataque a la fuerza.
Nos vemos obligados a dormir en el día, nuestros enemigos humanos no tienen esas
limitaciones. Tal vez ni siquiera el demon traidor, tan poderosa como ella se ha vuelto. "
Una vez más, tenía razón, Syreena tenía que admitirlo. En realidad, sólo había pensado en ello
por encima. Pero realmente no estaba en desacuerdo con sus observaciones. Entonces, ¿por
qué, entonces, ella se sentía tan ofendida?
Damien tenía que admitir, que la estaba picando deliberadamente. Él había querido alterar su
plácida calma y seguridad tan marcada que ella mantenía a su alrededor como un manto.
Recordó una noche no hace mucho tiempo, cuando la había visto protectoramente feroz, con
una indignación fría, cuando había visto como defendía a su hermana de cualquier daño. Eso
le excitaba, la idea de que bajo su piel se movía la agitación que rompía su compostura. Podía
sentir cuando sus pensamientos y emociones se agitaban, cuando ella se permitió pensar
acaloradamente acerca de lo mucho que él la disgustaba y lo poco que confiaba en él.
Con su impulso satisfecho, Damien dejó de lado su interés por ella como una ola aparte, y se
despidió de su cuerpo antes de que ella pudiera responder.
El Príncipe entró en la Biblioteca y se puso detrás de la mujer que había llegado con él. Él
deslizó una mano alrededor de su caja torácica, sus dedos justo debajo del pecho cuando él se
inclinó y le susurró algo a ella, con una exasperante sonrisa en los labios y un breve brillo en
los ojos mirando a Syreena, dándole la impresión de que se estaba burlando de ella.
Syreena tomó una respiración profunda, tratando de enfriar su acalorado temperamento. Ella
había cedido a este aspecto de su volátil personalidad demasiado pronto. Era casi como si ella
estuviera buscando una buena pelea. Tenía que admitir, sin embargo, que habría obtenido una
gran satisfacción en propinarle unas bofetadas a la cara del Príncipe Vampiro. Ramificaciones
políticas de lado, incluso Siena habría reconocido el hecho de que realmente se las merecía.
Syreena ahora no estaba de humor para el estudio. La Biblioteca seguía llenándose, pero la
variedad de Nightwalkers estaba en equilibrio y eso aseguraba el mantenimiento de la paz
entre todos los estudiosos por lo que ella se permitió salir para darse un respiro. Salió de la
biblioteca por la entrada, hizo una pausa para examinar las otras tres cuevas que se
encontraban fuera.
La red de cavernas cubría muchas millas, algunas de ellas muy apretadas en el acceso, algo
más grandes que el tamaño promedio de los animales. Esta era la razón de que las cavernas
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hubieran sido disfrutadas por los Lycanthropes. El acceso a ellas era difícil, el agua dulce y las
aguas termales abundaban, y nunca había multitudes o interrupciones. La temperatura era
constante, fuera cual fuera la temporada, era siempre fresca y cómoda. Y sobre todo, siempre
era de noche. Después de un desfile. Se podía viajar millas a través de estas redes en plena
luz del día y nunca te tocaba el sol.
Dado que la exposición al sol era un veneno rápido para los Lycanthrope, contaminando y
formando ampollas que degeneraba en una enfermedad mortal que podía matar muy
fácilmente, la ventaja de las cavernas estaba claro. Un Lycanthrope que hubiera sido
profundamente envenenado por el sol podía pasar días enfermo en una completa angustia y
agonía antes de expirar. Quizás "rápida" era una mala descripción para esa muerte, una
muerte a la que la hermana de Syreena había casi sucumbido hacía sólo un mes antes.
En el mundo de arriba, ahora era invierno. Un invierno ruso cubría el territorio de los
Lycanthrope. Las cavernas tenían docenas de salidas, tanto conocidas como desconocidas,
que conducían hacia el lugar invernal. Syreena había entrado por una que anteriormente había
sido utilizada como lugar de hibernación de un Lycanthrope de nombre Jinaeri, quien la había
abandonado y había encontrado un nuevo albergue a la espera de que el tráfico de la
Biblioteca podía amenazar su descanso de invierno.
Syreena desearía poder hibernar. Ella deseaba la soledad y el aislamiento. Pero el halcón y su
otro aspecto, el delfín, eran especies migratorias. Esos instintos la llevaban hacia un cambio de
ubicación, buscando las estaciones más cálidas, durante el tiempo del largo sueño. Quizás
esta fuera la razón por la que no podía calmarse todavía. Quizás esta era la razón por la que
se sentía tan inquieta y estaba tan susceptible.
Esta agitación la llevó a tomar uno de los caminos de la caverna.
Cuando Damien miró, la Princesa Lycanthrope se había ido.
Se dio la vuelta para mirar detrás de Jasmine en la enorme sala, su frente surcada por una
confusión momentánea. La Princesa no era del tipo que saldría corriendo enfurruñada, pero
consideró por un momento que su hirientes observaciones podían haberla provocado. Inclinó
ligeramente la cabeza cuando él utilizó todos sus sentidos sobrenaturales para salir a buscarla,
sólo para ver dónde estaba. Sirvió de poca ayuda; las cavernas provocaban un extraño eco en
su red sensorial, que reflejaban fantasmas y sombras de presencias que para él eran difíciles
de clasificar. La única cosa de la que podía estar seguro era de que ella no estaba en la
Biblioteca en ese momento.
El por qué de su preocupación no lo sabía. Se trasladó a la entrada de la Biblioteca, y siguió
buscando.
Syreena salió inesperadamente por una salida que había encontrado, la intensificación del frío
del invierno mordiendo en el aire.
Pero estaba fresco y limpio lo que le permitió respirar profundamente con placer. Al mismo
tiempo, dobló los brazos cerrándolos alrededor de su cuerpo para conservar su calor corporal.
Ella llevaba una camisa de vestir de punto de cachemir, que dejaba sus hombros desnudos y
apenas llegaba a sus rodillas. Vestía unos simples zapatos, inapropiados para pasear a través
de la nieve.
Ella era parte animal, sin embargo, y estaba diseñada para soportar ese tipo de dificultades. No
le molestaban tan fácilmente como lo haría con un humano, o incluso con algunos de los otros
Nightwalkers.
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Fue hacia el bosque, la mitad de los árboles en pie en un paisaje de oscuridad cruda y
desnuda, la otra mitad eran sombras de pinos y otros árboles que mantenían su follaje
abundante durante todo el año. Ella comenzó a caminar, el ruido de sus pasos el único sonido
a su alrededor. Debajo de esto, por supuesto, estaban los sonidos de la vida natural del
bosque. Sin embargo, esto también la tranquilizaba. A pesar de su afinidad con los animales,
ella era del tipo depredador, era algo a lo que temer no con lo que armonizar. Aunque en
realidad era sólo una amenaza aparente para los animales más pequeños.
Estaba tentada en desprenderse de la ropa y convertirse en el halcón. Así disfrutaría de un
vuelo libre en el claro cielo nocturno. Pero se suponía que tenía ciertas responsabilidades en
esta primera noche de inauguración de la Biblioteca. Ya era bastante malo que hubiera salido
fuera. Ella se permitiría un breve y refrescante paseo por la nieve y, a continuación, regresaría.
El objetivo era obtener una distancia, para reajustar su perspectiva. La naturaleza en sí y por sí
misma es un proceso de meditación, por lo que ella esperaba encontrar un momento tranquilo
para ella sola. No podía permitirse el estado de ánimo con el que había recibido al Príncipe
Vampiro. Era su deber, de hecho, ser justo lo contrario, ser cordial y diplomática con todos los
demás Nightwalkers que no la amenazaban.
Porque no había manera, en la práctica, de no tener en cuenta las implicaciones políticas en
estos asuntos. Un insulto a cualquier persona, desde un tipo de gran poder de la raza de
Damien o al más simple ciudadano Nightwalker del mundo, podría tener implicaciones de largo
alcance que tendrían el potencial para iniciar una guerra.
Syreena avanzó lentamente a través de la noche oscura. No había luna en el cielo, al menos
no una que pudiera ser vista a través del gran velo de nubes oscuras que colgaban bajo las
copas de los árboles.
Ella necesitaba honestamente averiguar cuál era su problema. Era como si hubiera vuelto a la
confusión e inestabilidad de los niños que había vivido justo antes de que se la enviara a El
Orgullo. Pero ella no era una niña. Tenía ciento ocho años, bien formada, muy intelectual,
emocional y centrada.
Normalmente.
Ella sabía que los efectos de la paz superaban los efectos de la guerra. Ella sabía que debía
concentrase en la contención de su propio mal humor, así como en la suavidad de la voz y el
enfoque respecto a los cambios.
Syreena se detuvo de repente cuando pensó que había escuchado un sonido detrás de ella.
Ella se convirtió abruptamente, la percepción de sus ojos activada y la identificación de todos
los objetos en la oscuridad. No había nada que no hubiera visto. Ni siquiera un animal. Todos
estaban quietos y escondidos hasta que su intrusión hubiera pasado.
Ella lo desestimó como la casualidad de un eco o un truco de su mente. Si fuera cualquier otra
cosa, lo habría percibido.
Ella tembló con verdadero frio, pero ignoró la incomodidad. En verdad, su forma humana era la
más expuesta a su juicio por eso pasaba gran parte de su tiempo como halcón. Ella elegía el
delfín más a menudo si había una fuente disponible de agua lo suficientemente profunda como
las cavernas ocasionales de un lago. Al menos en esas formas podría auto-regularse contra
este tipo de temperatura extrema.
Nuevamente escuchó un sonido por detrás. En esta ocasión giraron en torno a ella y tuvo la
necesidad instintiva de agacharse. Ella se equilibró en la nieve, y se asomó en la oscuridad.
Sin embargo, no vio nada. Pero esta vez, no podía ignorarlo. De repente se dio cuenta de que
ella no era la única cosa que en la noche del bosque se sentía poco natural y silencioso.
Syreena sintió un repentino remolino de aire, el suave soplo de la agitación de su pelo por
detrás. Cuando se volvió violentamente con rapidez, se dio cuenta de que había sido
engañada. Engañada en el giro de la aproximación real.
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Y que era un gran truco de la mente.
Ella redujo sus arlequinados ojos en la mujer que había aparecido de repente en la oscuridad.
Tuvo sólo un instante para tomar nota de la familiar figura , el pelo rubio, ojos azules que
brillaban con la furia y la locura.
"Vamos a jugar, Princesa", invitó la impía mujer con un suave silbido al respirar.
Ruth.
Identificar el nombre del Demon traidor que se había convertido al mal, junto con los hombres
que se habían corrompido con la magia negra y de los que sabía muy poco, fue lo único de lo
que tuvo tiempo Syreena antes de que la criatura la atacara.
La Princesa la esquivó, pensando en correr. No podía dejar que Ruth la tocara. Si lo hacía, la
mujer Demon de la mente sería capaz de teletransportar a Syreena fuera de la familiaridad y el
potencial apoyo de su patria en un parpadeo.
Al menos, esperaba que pudiera. Ruth era ahora una aberración, un demonio que había
utilizado magia negra. Nadie había hecho eso antes, y Ruth ya había demostrado ser capaz de
un poder y una crueldad extraordinaria.
"Vamos a ver cuánto ama tu hermana a ese asesino al que ella llama marido cuando ella se de
cuenta de que él es el responsable de la muerte de su querida hermana ", Ruth amenazó
fríamente.
Syreena sintió un pánico repentino y abrumador, demasiado brusco y demasiado ajeno para
ser natural. El Demon se filtro en su mente, jugando con ella y modificando su percepción y su
centro de equilibrio. Syreena tropezó cuando las nauseas la abrumaron. Instintivamente, ella
arrojó su cabeza a un lado, a la exposición de todos sus cabellos marrones.
Pero Ruth era una Demon de la Mente, y previó el instinto, incluso antes de que Syreena
pudiera reconocer que se había percatado de su pensamiento. Como un relámpago, ella se
teletrasportó a si misma a la espalda de la Princesa, su peso repentino hizo que Syreena
callera de cara en la nieve. Syreena sintió los dedos de Ruth agarrándola del pelo. Ruth se
lleno las manos, con sus trenzas que la vinculaban a la vida tan firmemente que Syreena se vio
obligada a gritar por el dolor sofocante.
Una vez que el pelo de un Lycanthrope era capturado o agarrado, ya no podían cambiar. Esa
trampa era la peor pesadilla para un Lycanthrope. La prioridad de Ruth ahora, era claramente
robar a Syreena del bosque ruso. Batallando con su miedo, la Princesa sabía que su único
recurso sería perturbar la capacidad de concentración del Demonio. A pesar de su habilidad,
para Ruth seguía siendo necesario centrarse para llevar a cabo la fuga. La Princesa alcanzó
desde detrás más allá de su hombro y rastrilló hacia fuera, notando a la otra mujer
repugnantemente a través de su mejilla y garganta.
La física de la lucha pedía una reacción a la acción. Syreena fue recompensada con un grito,
pero fue castigada por ello por el repentino arrancamiento de la cabeza cuando la mujer
Demon tiró de su pelo a la espalda.
El dolor fue fenomenal ya que las raíces de su cabello fueron tensados por Ruth con increíble
fuerza. Ella rompió una gran parte del mismo con una de sus manos libres tirando. Syreena
retrocedió con el impulso de Ruth, ya que fue tirada de adelante hacia atrás. Aterrizó en la
nieve, y la hermana de la Reina sintió la cálida emoción de su propia sangre verterse de nuevo
por su pelo. La saturación fue tan rápida y tan profunda que incluso la nieve fue dada de lado
cuando reagrupando suficiente fuerza para agarrarla, Ruth la sujetó de la garganta con su
mano ahora libre. La sujección fue suficiente buena para recordar a Syreena que la mujer
había sido un guerrero. Una muy buena, en esto. Quien había servido en los trescientos años
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
de guerra entre los demonios y los Lycanthropes. Ella conocía todas sus debilidades y,
obviamente, la forma de explotarlas.
¿Y Syreena había pensado salvarse a sí misma de este desafío?
Ruth estaba cortando su suministro de aire, al tiempo que la obligaba a temerla en su mente
hasta que sus pensamientos estaban tan confusos que se quedó paralizada y no pudo pensar
en una forma de contraataque. La Princesa de repente se dio cuenta de que lo que la había
hecho una gran luchadora para los estándares de su propio pueblo era significativo sólo porque
se la había comparado con los miembros que se habían criado con ella en clausura. Ella nunca
había librado una pelea mano a mano con un Demon antes.
Era evidente el por qué los demonios habían salido tantas veces victoriosos en las batallas
contra ellos. Su padre había sido realmente un loco para perpetuar esta guerra, y pensar que
podía ganar. Era sólo ahora, al poder ver a un Demon en su intensidad más severa que ella
comenzó a apreciar la moderación que Noah había utilizado con su gente durante todos estos
años.
CAPÍTULO 3
Damien salió de la caverna por la salida que había trazado la princesa con sus pequeños pies
en la nieve. El frío le golpeó duramente, pero él hizo caso omiso y cerró los ojos. Inclinó la
cabeza como para llegar mejor con los sentidos. Ella era una criatura de la naturaleza y de
poder. Sería fácil de captar con su sentido si ella no estaba demasiado lejos. Ella podría haber
salido a volar, por lo que sabía, en cuyo caso su seguimiento se convertiría en un proyecto
mucho más complejo.
Abrió los ojos y avanzó en la oscuridad, tomando nota de la mortal tranquilidad a su alrededor.
Las membranas especiales aparecieron en sus ojos sin siquiera un pensamiento y, a cierta
distancia, un pequeño calor residual de color rosa se destacó como un faro de neón. Damien
podía decir que no había un ser vivo allí, pero había habido uno, por lo que continuó su
seguimiento.
Ese fue su último pensamiento antes de que el mundo se pusiera de color negro.
¿Por qué se sentía obligado a comprobar el origen de ese calor?, Damien no lo sabía. Él había
aprendido a seguir sus instintos, a través de una larga vida se le había enseñado que era
mejor hacerlo que no. Al acercarse a la fuente de calor de un borroso rosa Damien, pudo
darse cuenta de la forma débil de la misma. La menos pronunciada era una mancha con forma
de mano en la nieve. Luego había otras pequeñas fuentes de las que él no podía determinar el
origen.
Él pasó a la visión normal y se apoyo en una sola rodilla, cerca del gran círculo de nieve
perturbado. La única cosa que pudo determinar de inmediato en la oscuridad fue que no había
huellas que fueran desde ese lugar, sólo las de Syreena.
Estaba a punto de darse por vencido, pensando que había volado, evidentemente, fuera del
terreno, cuando se dio cuenta de que la humedad que le mojaba la rodilla a través de sus
pantalones no era normal.
No era fría.
Estaba caliente.
La espiga acre de la sangre le llegó en un latido de corazón después de ese pensamiento.
El Vampiro juró suavemente, maldiciéndose a sí mismo por su falta de atención y percatándose
ya que un puñado de la nieve recogida estaba teñida de color rojo.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
De repente, todo se sumó. Todas las piezas se reunieron con terrible claridad. Damien maldijo
de nuevo, dándose cuenta de que sus percepciones se estaban burlando de él. No había
manera de que se perdiera un olor de sangre. Ni siquiera en un centenar de metros. Sus
habilidades estaban más allá de lo normal cuando se trata de ese tipo de cosas. Era el más
antiguo y el más poderoso de su tipo.
Y había sido engañado por una chica con un poco de glamour.
Se levantó, apretando su puño en torno a la nieve que ocupaba, dejándola caer por goteo a la
tierra a través de los dedos apretados extendiendo sus sentidos una vez más, esta vez para
eludir el truco, empujando hacia fuera la influencia externa que había engañado a su mente.
Levantó su mano a la boca, respirando profundamente el aroma de la sangre que tenía en la
palma de la mano que se apoderó de él, familiarizándose con los niveles de hormonas y
feromonas de la misma. Era Lycanthrope, claramente de Syreena. Sus colmillos hicieron
explosión detrás de los labios y gruñó suavemente.
Fue cuando se dio cuenta de que había unas hebras de pelo gris entre sus dedos y palma,
junto con la nieve.
Tiró la mezcla congelada.
Tenía el olor de la sangre, y ahora podría seguir su pista mucho más rápida y fácilmente.
Eso era todo lo que importaba.
Ruth tuvo el gran placer de lanzar a la Princesa Lycanthrope en una esquina de la pequeña
habitación de piedra a la que la había llevado. Lo único que pudo hacer Syreena fue proteger
su cabeza sangrando profusamente al golpear en la pared.
Al menos en el primer momento.
Al siguiente momento la tenía bajo sus pies y la lanzaba con un increible cálculo inesperado
para la Demon femenina. Ruth había olvidado que esta no era como cualquier Lycanthrope de
la realeza. Syreena era un monje, y había gastado casi toda su vida en El Orgullo para
averiguar de lo que era capaz.
Sus rígidos bíceps se pusieron en contacto con la garganta de Ruth, golpeando con su pie
derecho al frente. El Demonio golpeó el suelo con su espalda. Sin embargo, la sorprendió por
su rápida recuperación, rápidamente utilizó su posición en el piso para dar una patada a
Syreena por debajo. La Princesa perdió el aliento y vio las estrellas cuando su espalda y su
cabeza golpeó el suelo de piedra. Comenzaba a sentir los efectos de la perdida de sangre,
encontrándose completamente desorientada.
La desorientación era más que suficiente para dar la ventaja a Ruth. El demonio gritó una frase
que Syreena no pudo comprender, pero un instante después entendió que era un hechizo.
Un hechizo.
Un Demonio con habilidades para la magia.
El Lycanthrope sabía que esto era así porque de la nada noto el cierre de unas manos
alrededor de su garganta. Todo lo que podía hacer era gritar sin aliento y notar el agarre a su
propio cuello por algo que ni siquiera existía. No había nada que la tocase, nada con que
luchar, a excepción de las escasas cuentas del collar de oro que llevaba como insignia de su
herencia al trono Lycanthrope.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Ruth tuvo la oportunidad de recuperarse, enderezó su ropa, y las rodillas sobre su víctima.
Syreena vio con los ojos como el gran demonio sonrió con evidente satisfacción.
"Ahora, está mucho mejor", dijo, su tono casi maternal calmante.
A Syreena la cara se le estaba poniendo de color rojo, sus pies no paraban de patear
violentamente.
"Si te estás quieta, te dejaré ir", le dijo Ruth suavemente.
Syreena no la creyó, y fue evidente en su mirada desafiante. Ella podría morir en las manos de
esta mala mujer, pero no lo haría sumisamente.
"Oh, tomaste tu decisión, entonces," se quebró Ruth, aplaudiendo con sus manos y soltando el
hechizo.
Syreena se vio amordazada violentamente. Se arrastró, alejándose de la Demon y luchando
para recuperar el aliento. Las lágrimas corrían por su rostro y luchaba contra las náuseas y el
dolor de cabeza que punzaba detrás de sus ojos hinchados.
"... Ahora vamos a tener en cuenta que soy una Demon de la mente, y puedo leer tus
pensamientos", dijo Ruth afablemente cuando ella misma se instaló en una cómoda postura
con las piernas cruzadas en el suelo, justo detrás de la Princesa.
Ella estaba mintiendo. Los Demon de la mente femeninos eran empáticos. Sólo los hombres
eran telépatas.
"Yo no estoy mintiendo", ella se inclinó para susurrar la equivocación de la Princesa. "Aunque
puedo entender por qué lo crees. Es cierto, fui una vez relegada a las deficiencias de mi sexo.
Terriblemente injusto, en realidad, la forma en que el hombre tiene todos los objetos valiosos
en nuestra especie. Sin embargo, desde que me separé de la hipocresía de esa cultura, he
encontrado la manera de desbloquear las capacidades dentro de mi. Por lo tanto, ahórrame
una buena cantidad de tiempo y cree en mi palabra, ¿eh? "
"Perra", contesto Syreena.
"Puedo entender por qué pues pensarlo", dijo Ruth, seguía utilizando un tono afable,
arrastrándola hacia ella por la espalda para que pudiera acercarla a ella. "Pero, en realidad,
sólo tu hermana tiene la culpa de esto. Ella no debería haber tomado a ese cruel asesino en su
cama. Consorte Real, de hecho! Al menos tuvo la sensatez de no hacerle Rey. ¿Te imaginas? "
el disgusto de Ruth era evidente, al igual que su odio por Elijah. "Pero pronto tendrán un
heredero, lo que te dejará más bien obsoleta, Princesa, por lo que realmente es mejor usarte
en mi beneficio ahora, mientras todavía tienes algún valor."
Ruth se detuvo para tocar y restregar sus dedos a través del doble color de cabello de
Syreena. Agarro las hebras, tirándolas lejos de la espalda entre sus dedos. Facilitando su
agarre con otro puñado de pelo, retorciéndolo en su mano para evitar que se escapara de
nuevo.
"¿Están tu y tu hermana psíquicamente conectadas? Nunca pude averiguar si era cierto entre
tu gente. Tú siempre tenías una extraña manera de moverte en perfecta sincronía en la batalla.
¿No? Eso sería demasiado malo. Yo esperaba que ella pudiera experimentar algunos de estos
golpes".
Ruth envaro su mano y tiró de nuevo fuerte.
A Syreena se le rasgó el cabello de su cuero cabelludo, saliendo sangre en un amplio aerosol,
ya que viajó a través del arco de la rasgadura que realizó Ruth con un gran alcance en el
movimiento. Era como si Ruth acabara de amputar una mano o un pie de Syreena.
Ciertamente, la pérdida de sangre y el dolor eran comparables. La Princesa gritó, pateo sus
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
pies contra el piso cuando la totalidad de su cuerpo convulsiono. Ella se vio catapultada en un
movimiento, utilizando toda su fuerza para atender a las palabras y retirarse en una esquina de
su mente. Una vez allí, se acurruco en sí misma, temblando de dolor y de terror como una
manada de animales maltratados. Ni siquiera podía ver a Ruth a causa de la sangre vertida
sobre sus ojos y cara.
Ruth contemplaba la madeja de pelo gris en su mano con una sonrisa.
"Esto va a ser divertido."
El seguimiento de alguien que aparentemente había desaparecido sería imposible sin tener
experiencia como cazador. Para un cazador experimentado sería baste difícil. Para Damien,
era cuestión de haber vivido una larga vida como un cazador, cazando presas cada noche. Se
le había enseñado cómo realizar un seguimiento de casi todo tipo de presas, siempre
familiarizándose con sus instintos y tácticas.
Por el momento, él se sintió aliviado de que había un rastro para seguir. Si la Princesa estaba
viva en el otro extremo sería algo de lo que tendría que preocuparse cuando llegara el
momento. La esperanza le llegó con el hecho de que había una cierta tensión en este sendero,
lo que indicaba que alguien había arrastrado a Syreena probablemente contra su voluntad la
totalidad de la distancia.
No se engañaba a sí mismo acerca de cómo Syreena habría sido tomada prisionera. El aroma
de un demonio estaba en cada parte de su camino, y sólo había una que estaría tan loca como
para intentar una transgresión de la realeza en su propio territorio.
Ruth.
Psicótica perra Demon, pensó vehementemente.
Ella y su hija María sin ayuda habían causado más dolor y muerte para la comunidad Demon
en el último año que la que habría creído posible. Ahora que María había muerto, muerta
accidentalmente por su madre cuando la propia Ruth había intentado matar a Elijah, no sabía
que tendría preparado para Syreena. Damien había conocido la notoria paz de la Reina Siena
el tiempo suficiente para saber que, incluso para un ser tan fuerte y práctico en los caminos del
mundo como ella, tendría serias dificultades para superar ese monstruoso acto y ser capaz de
mantener su ética pacífica. ¿Cómo se traduciría en la relación con los Demons? sería difícil de
decir. Damien sólo podía tener seguridad en el hecho de que Siena estaba casada con uno y
que supondría un gran avance hacia la atemperación de su respuesta. Sin embargo, al perder
su única hermana... inevitablemente afectaría al poderoso monarca de manera que tendría
repercusiones de largo alcance.
El sendero establecido delante de él arrastraba la energía. Aunque tenía toda la apariencia de
ser el punto de entrada de una teletransportación, era más como un espacio de plegado. Al
tocar el punto de partida con el punto final dejaba algo de una línea de puntos, en línea recta,
que se podría seguir si se sabía qué buscar y cómo mantener la pista a la vista.
Lo único que sabía, es que Damien tendría que haber tenido mucho mas tiempo para realizar
la búsqueda, y cualquier cosa podría ocurrir durante ese tiempo. Así que voló por el aire a toda
la velocidad que pudo, el viento quemaba su piel y le golpeaba a través de su ropa con la
fuerza de un huracán.
Él apenas lo notó, toda su concentración en la pista.
Incluso siendo tan fuerte, Ruth tenía sus limitaciones. No podría haber ido mas allá del
continente europeo. Nunca había oído hablar de una mujer Demon mental que pudiera
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
teletransportarse más de mil millas de distancia. Ruth, sin embargo, era la primera y la mayor
de su tipo. No había nadie realmente que pudiera decirle lo que ella no era capaz de hacer.
Especialmente con la magia negra como aliada.
Jasmine se tomó una hora completa antes de que realmente se diera cuenta de la ausencia
prolongada de Damien.
Los vampiros, en la práctica , no se controlaban unos a otros, pero esta era sin duda una
circunstancia inusual. Estaban en el territorio de otra especie, rodeados de extraños
Nightwalker, a lo que había que sumar que Damien había querido acompañarla, por lo menos
en esta primera visita, para asegurarse de que todo estaba razonablemente seguro y tranquilo
antes de venir ella más adelante sola.
Ella no necesitaba protección. Se trataba simplemente de que Damien había actuado como su
mentor durante la mayor parte de su vida, no habiendo elevado a nadie más al nivel de
personal favorito, y desde entonces siempre se había tomado la responsabilidad de actuar
como su guardián y protector . De la forma que un hermano mayor protege a su hermana
pequeña.
Por lo tanto, romper con los planes que él mismo había prometido sin una palabra, era
suficiente para estimular su curiosidad, si no su preocupación. Nada más lejos de Jasmine que
prejuzgar a su tutor Vampiro debido a su edad y poder.
Todavía ...
Jasmine salió de la biblioteca, buscando en todos los túneles de la caverna alrededor de ella,
aunque ella sabía por sus sentidos que Damien no estaba en ninguna parte quería
comprobarlo visualmente. Era la costumbre, suponía, de mirar por si misma. Damien era lo
suficientemente fuerte como para bloquear su presencia de alguien que no deseara. No
entendería que quisiera hacerlo con ella.
Al prestar mayor atención a su entorno, comenzó a regresar por su camino.
Así que no se trataba de esconderse por otro propósito.
La pista estaba fría, diciéndole que Damien había pasado por allí mucho antes.
Se debatió de si sería sensato correr detrás de él.
Podría ser muy bien que el Príncipe Vampiro hubiera encontrado a alguien o algo ... ... para
divertirse, y una interrupción no sería bienvenida. La atención de un vampiro podía ser atraída
fácilmente. La persecución era algo sensual, que rara vez pasaba desapercibida al interés de
su raza.
Hace mucho tiempo que algo así habría bastado para llamar la atención del Príncipe Vampiro,
ya que había vivido el tiempo suficiente para haberlo visto casi todo.
Jasmine había gastado la mayor parte de sus quinientos años al lado de Damien, había visto la
multitud de mujeres que habían sufrido en ese tiempo a solas, no importa los cuatrocientos
cincuenta años que él había vivido antes de que ella hubiera nacido. Aunque todavía tenía
apetito, no era fácilmente atraído. No sería propio de él, por su naturaleza de Vampiro, que de
repente viera algo que le distrajera de la obligación que antes había considerado tan
importante. Especialmente cuando en el deber participaban un cierto grado de sensibilidad
política y la exposición de Jasmine.
Jasmine tomó la decisión por su cuenta, de seguir con cautela tras sus pasos.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien aterrizó por fin, la estimación del sitio sería en las afueras de algún lugar de París.
Eso hizo que una alarma se disparase en él inmediatamente.
¿Del territorio Lycanthrope al territorio Mistral? Ruth había sido expulsada de Rusia hacia poco
más de un mes, ahuyentada de la excavación de tierra justo encima de donde el resto de los
aliados Nightwalkers habían hecho el monumental descubrimiento de la Biblioteca. Ahora, ella
estaba aquí, de nuevo en otro territorio Nightwalker.
¿Qué estaba ella haciendo allí? ¿Por qué ella había raptado a Syreena de esta manera?
Damien se dio cuenta de que ella tenia algo grande entre manos para ir en primer lugar a Rusia
y después regresar con un pasajero que estaba luchando con uñas y dientes durante todo el
camino. Sin embargo, Damien se dio cuenta de que no debería dar demasiado crédito a esa
ventaja. Ruth estaría, sin duda, rodeada por los cazadores, que podrían exponerle a la próxima
madrugada para una lenta y dolorosa conflagración, y los magos y sus usuarios querrían
hacerle cosas peores.
Ella estaba loca pero no era estúpida.
Damien se movió entre las sombras, con un movimiento fluido que había adoptado siempre de
manera natural. Era un camino de adoquines, edificios de pueblo a ambos lados. Era una
ciudad de época, exactamente el tipo de establecimiento donde se encuentran los Mistrals. Sin
embargo, estaba demasiado poblada. Los Mistrals vivían muy unidos en grupos, pero
normalmente en un entorno campestre y con poco más de unos veinte en cada ubicación.
Esta era una ciudad de más de cuatro o cinco centenares.
Eso sólo significaba que Ruth había tomado territorios menos concurridos, tratando de
permanecer entre los aldeanos Mistral. Ruth se había convertido en un verdadero dolor de
muelas para la congregación de los Mistral.
El camino hacia Syreena era cada vez más evidente cuanto más se acercaba. La brisa suave
de la noche sopló su olor único hacia él dándole unos rastros débiles que solamente un grado
reducido de cazadores serían capaces de rastrear. Él, Siena, y Jacob, el guardián Demon, eran
parte de ese grupo selecto.
Syreena estaba cerca.
Él se estaba aproximando a la situación a ciegas. Sólo su conocimiento de su enemigo le
proporcionaría una ventaja potencial para la batalla. La opción ideal sería encontrar una
manera de recuperar a Syreena, entrando y saliendo del peligro utilizando sus habilidades
vampíricas para no ser detectado. Lo primero que había que hacer era determinar si estaba
aún viva. Si ella lo estaba, entonces él debía actuar inmediatamente. Si ella no lo estaba, podía
tomarse el tiempo necesario para reagruparse y traer a otros que le ayudarían para recuperar
su cuerpo y castigar a los que la habían ejecutado.
Era el pensamiento lógico y práctico, pero Damien no se encontraba muy a gusto con esa
decisión. Una astilla de amargura caminó por su columna vertebral ante la idea de que la
llegaran a hacer tanto daño. La Princesa era una criatura de su tipo. Su muerte sería una
desgarradora tragedia para su corazón, incluso para sí mismo que había crecido acostumbrado
a ver la muerte y sus muchas caras.
Se trataba de una idea intolerable, pensó para sí mismo mientras se dirigía a un gran almacén
de piedra donde le llevaba el rastro. Él podría ser culpable por sus frivolidades pero aborrecía
la perdida de cualquier tipo.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Por lo tanto, aunque existía un gran posibilidad de que se dirigiera a una trampa tendida para
quien Ruth esperaba después de dar caza a Syreena - Siena y Elijah, por ejemplo- haría todo
lo que estuviera a su alcance para intentar salvar a la Princesa.
Al acercarse lo bastante para tocar la pared de la construcción, las alarmas se dispararon a
través de sus sentidos e instintos. El lugar estaba repleto de magia , probablemente de
trampas, del tipo de las que saltan primero y preguntan mas tarde.
La magia podría ser eludida, con el tiempo y el conocimiento, pero Damien sentía una presión
instintiva que le dijo que no era muy fuerte. Podía proteger su enfoque de Ruth sólo por un
tiempo. Era un maestro en la manipulación de la mente, y tal como lo había hecho, ella pronto
descubriría que la estaba engañando y rechazaría la influencia mental. Francamente, incluso
con su poder mental, él nunca podría ponerse a la altura de una Demon Mental. Su capacidad
para influir en los pensamientos de otros era estrictamente un instrumento de caza. Que
ahuyentaba a los depredadores ambiciosos por lo que no perdía el tiempo en las luchas por el
poder, atraía a sus presas potenciales con trampas bien elaboradas, e incluso podía alterar la
percepción de la memoria para poderse alimentar sin preguntas y sin despertar sospechas.
Damien caminó lentamente alrededor del perímetro de los pabellones, manteniendo las
pruebas de su poder lo más discretas y comprobando delicadamente como se estudiaría un
explosivo.
Él sólo podía esperar que el contador no llegara a cero y le estallara en la cara.
Ruth se estaba haciendo más prudente con en el tiempo, según parece. Esta vez sus trampas
estaban preparadas para todos los Nightwalkers, y no sólo para demonios o a quien ella
esperaba encontrar. Ella había aprendido de sus errores y conocía la colaboración de otros
Nightwalkers que se habían sumado en su contra.
Ella no era simplemente una renegada de su propio pueblo. Era una amenaza y un terrible
peligro para todos ellos. Cada encuentro con ella daba fe de este dato.
Damien desplegó sus delicadas membranas en los ojos y de inmediato fue cegado por el
resplandor de calor de todos los órganos que ocupaban la sala central de la construcción.
Estaban ocupadas las habitaciones de atrás, también en la parte superior, y una dispersión de
cuerpos rezumando calor.
Sin embargo, fueron los destellos increíblemente calientes de un Lycanthrope lo que estaba
buscando, y lo encontró rápidamente. Laminados en una pelota en un rincón de una habitación
en el piso de arriba, los tonos frescos del cuerpo de su captor de pie sobre ella.
Oh, lo que no daría por tener su corazón latiendo en mi mano, pensó Damien airadamente de
Ruth. Para poner fin al estrago y al dolor que ella había desplegado tan dispuesta. Tan capaz.
Parecía ridículo que una criatura tan buscada pudiera eludir tan fácilmente a la mejor especie
de cazadores del planeta.
El problema era, que conocía muy bien sus habilidades, desde una perspectiva privilegiada.
Ella usaba ese conocimiento, en combinación con la astucia mental para hacerles correr en
círculos. Cuando la hacían entrar en su terreno, como lo habían hecho ya una vez, el hecho de
que ella estaba dispuesta a sacrificar a cualquier número de seres humanos para salvarse,
había frustrado su captura. Lo conseguía lanzando a los equivocados mortales a la batalla,
mientras que ella hacía una fuga precipitada.
Levitó del suelo, permaneciendo en las sombras ya que estaba muy cerca de la pequeña
ventana que tenia la habitación donde Ruth almacenaba su premio. La ventana era
inconveniente pequeña, poco más de la altura y la anchura de una mano.
Inteligente y lista, el pensó.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Lo suficientemente pequeña como para mantener a todo, excepto, por ejemplo, un Demon del
viento en su forma de molecularización. Y sin ninguna duda totalmente equipada con una barra
que se encajaría a presión debajo de su cabeza mientras él intentaba alcanzar el premio en
que Syreena se había convertido.
Damien esperó pacientemente a que Ruth saliera de la habitación. Estaba completamente
centrado en su posteriores acciones y en proteger su posición con sus astutos sentidos,
excepto en el momento en que calculó el tiempo que le quedaba hasta el amanecer. En un par
de horas, ni él ni Syreena querría estar corriendo sin protección. Ruth era muy capaz de no
ponerse en el letargo a los que los Demon eran arrastrados por el día. El mayor y más potente
de su tipo a menudo podía eludir ese debilitamiento, al menos por unas horas.
Él y Syreena eran menos afortunados. Ella se convertiría en el equivalente de una quemadura
de sol de décimo grado, y él empezarían a arder como brasas de barbacoa. Sólo después de
mucho de tiempo, en que el veneno en la sangre de Syreena se propagase, ella se convertiría
en poco más que un montón de cenizas.
Necesitaban para escapar, no solo eludir la búsqueda del Demonio, sino también de los
humanos que no tenían timidez hacia el sol en absoluto, y encontrar refugio.
Todo dentro de un par de pocas horas.
Eso ocupó la mayor parte de los cuarenta minutos antes de que el sensor de visión de Damien
le dijese que Ruth se había cansado de su nueva cautiva y la dejara sola. Cuanto había pasado
antes, no lo sabia. Todo lo que sabía era que una vez que se encontrara con la Princesa, iba a
tener que buscar la manera de ocultarse de la percepción de Ruth, justo como lo había hecho
con la mujer demonio. Podía protegerse a sí mismo, pero no podía camuflar la pista de
Syreena.
Aprovechó la oportunidad de la ausencia Ruth para mirar por la ventana.
Damien no podía ver a Syreena porque estaba escondida en la esquina más cercana a él,
fuera de su línea de visión cuando él miraba a través de la pequeña ventana. Lo que se podía
ver eran los muros de piedra que brillaban, literalmente, con los hechizos.
Mierda.
No podía hacer nada. Estaba demasiado estrechamente vigilado. No había manera de sortear
a través de esas potentes vallas mística camufladas.
Por lo tanto, tendría que recurrir al enfoque directo, y romper derecho a través de ellas.
Syreena alternaba entre la conciencia hasta el momento en que pareció explotar una lluvia de
piedra a su alrededor. La fuerza fue monstruosa, sacudió toda la habitación como un terremoto.
El siguiente momento fue nada más que una tormenta de lo que sólo podría describir como
comentarios infernales. El poder se sentía a su alrededor, algunos de ellos a través de su
cuerpo. Afortunadamente, ella estaba en un profundo estado de shock, como para sentir nada.
Se sentía como si una tormenta soplara hacia ella, y ella no sentía nada, salvo la curvatura de
su propio cuerpo para protegerse a sí misma. Incluso en su estado de confusión, ella
escondido su cabeza hacia abajo y trató de respirar mientras esperaba a que se quemara entre
cenizas ... o que el dolor pasara sobre ella.
De repente, unas fuertes manos rodearon sus brazos, tratando de obligarla a ponerse en pie.
Ella no podía hacerlo, sin embargo. Las piernas, simplemente no le respondían.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Sintió un cambio de táctica, y fue recogida del suelo. Ella se sentía tan pesada, como si ella
pesara un millón de toneladas, que no podía imaginar cómo era posible que cualquier persona
la pudiera levantar.
Hubo un cambio en la posición, el sonido de un murmullo, y de repente ella fue arrastrada al
aire nocturno.
CAPÍTULO 4
Damien saltó fuera de la sala de demolición de la misma manera que había entrado, a través
del enorme agujero que había hecho cuando lo había derribado con su cuerpo hacía un
momento.
Syreena era algo más que un peso muerto en sus brazos. La locamente inteligente Ruth había
alterado en una ponderación hexadecimal el peso de la chica, por lo que era aparentemente
imposible para cualquier persona que la levantara o se la llevara lejos. Era como tratar de volar
con un completo elefante en el pecho.
Aún así, se propulso fuera de la prisión y hacia el cielo negro poblado de estrellas. Se repuso,
sobre todo después del abuso de mágica al que no habría resistido ni un sólo minuto mas.
Por el lado positivo, Ruth no podía volar, por lo que sus poderes de teletransporte eran inútiles.
Ella podría teletransportarse en el cielo de la noche justo en frente de él, si quería, pero ella
rápidamente caería en picado al suelo y muy probable moriría un momento después.
Ruth tendría que recurrir a otros medios. Damien ya podía sentir su intento de manipulación en
su mente. Si conseguía una imagen, podría usarla para golpearle y estaba intentando
conseguirla.
Esta es la razón por la que había actuado deliberadamente en un momento y no había hecho
planes en cuanto a qué medidas habría que adoptar para frustrarla. Lo que no sabía para sí
mismo, no podría ser leído.
Los usuarios de la magia podían levitar, de modo que no era del todo seguro seguir en el aire.
Podían oler sus sentidos y saltar hasta su lado. Estarían frescos, ilesos, descansados, de
manera que podían ponerse al día con él rápidamente.
Esto, sin embargo, podía utilizarlo para matar dos áajaros de un tiro. Él vaciló en su vuelo
rápido hacia arriba, mirando hacia abajo a su objetivos. Fabricó un manto de temor y miedo
insuperable. Él tiró abajo el terror en ellos como si se tratara de un pulso nuclear.
El caos que siguió a su destrozada concentración fue instantánea. Además, a pesar de que los
organismos empezaron a caer en picado a la tierra, el juicio de Ruth se arrastraba en su mente
vacilante. Ella estaba tratando de aferrarse a él y anular los efectos de su potente hipnosis en
su esbirros al mismo tiempo.
Tan formidable como ella era, todavía no lo era lo suficiente.
Toda la potencia de la capacidad mental Damien fue utilizado contra el dominio de Ruth,
cerrando la influencia de la intrusa con una dolorosa reacción muy similar a dejar unos dedos
atrapados en el cierre de la pesada puerta de un automóvil.
No se quedó para escuchar el eco del grito de dolor e indignación de Ruth.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Al alejarse de la fuente de poder el efecto del peso excesivo fue disminuyendo. Al cabo de sólo
diez minutos de vuelo ferozmente rápido Syreena parecía pesar poco más que una pluma en
sus brazos, incluyendo el hecho de que ella estaba muerta de frío y temblara.
Parecía tan frágil, él pensó al mirar sus pálidas y ensangrentadas características. No era una
cosa que hubiera notado hasta ese momento. El brillo de su vitalidad, se dio cuenta, había
añadido una impresionante potencia a su presencia. Ahora, como ella estaba débil y sin vida,
tenia que superar el temor irracional de que pudiera de alguna manera romperla sólo con la
fuerza de su abrazo.
Desde el potente aroma del derrame de su sangre, se podría decir que había sido tratada
brutalmente ,unas formas eran obvias, las otras no podría saberlas con un simple vistazo. Eso
lo enfureció, tanto como la intensificación de la sensación de convocatoria que su fragancia
despertaba dentro de él con hambre. La sangre Nightwalker estaba llena de misticismo y de
poder. Para el vampiro, el olor era como de una inminente comida gourmet en la estufa de la
cocina de un hombre hambriento.
Damien nunca había tenido motivos para avergonzarse de su instinto, no en toda su larga vida,
pero se esforzó en reprimir y censurar la emoción ahora. La última cosa que debería estar
pensando es en el manjar que podría ser a su paladar. Una mortal delicadeza, pensó.
Lamentablemente, fue abrumado por el penetrante aroma de ella, que le hizo sentirse un poco
mareado, y comenzó a temblar como un drogadicto recriminándose la heroína, mientras le era
retirada.
No había cazado antes de la escolta de Jasmine a la Biblioteca de esta noche. Ellos habían
llegado a la provincia rusa la noche anterior, y por respeto al territorio de Siena, habían
depuesto la necesidad de buscar una presa hasta que tuviera la oportunidad de solicitarle su
autorización oficial para la caza en su provincia. No les sería negada, por supuesto, pero era
una cortesía política. Si hubiera sido un Lycanthrope el que permaneciera en su territorio,
habría tenido que esperar mucho y habría sido insultado por menos. No se trataba de una
cuestión que llevaría a la guerra, o incluso a un altercado, sino que era simplemente una
cortesía que se exigía de sus culturas.
Así que ahora, su hambre y el drenaje de su energía era el precio a pagar por su
comportamiento civilizado. Esto fue lo que le hizo vulnerable a la tentación de la sangre que se
extendió a lo largo de ambos, más de lo que normalmente habría sido. La exótica naturaleza de
su aroma se había intensificado debido a que el corte de cuchilla era mayor y más profundo.
También le dijo que estaba sangrando profusamente. Tan fuertes como eran, incluso los
Nightwalkers no podían curar lo suficientemente rápido para reponer el suministro de sangre en
la tasa que la Lycanthrope claramente estaba perdiendo. Necesitaba encontrar una manera de
proporcionarla ayuda. Tenia que encontrar un refugio seguro, y había que hacerlo rápido.
“Lyric, por favor, tráeme mi cesta de la costura.”
La pequeña ligera , joven miró desde su libro de poesía para responder a los grandes ojos
azules que eran la característica dominante en la cara delicada de su compañera.
"Pero, es miércoles", dijo Lyric con confusión.
"Sí, Lyric, ya me doy cuenta," Windsong dijo con una sonrisa paciente.
"Tu solo coses los jueves", añadió Lyric.
"No es una ley que lo haga", la mujer de edad avanzada se burlaba de la adolescente Mistral.
"Vamos a tener invitados en breve, y voy a necesitarla para una rasgadura en mi vestido azul".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"¿Los invitados?" La joven sirena se ahogó con la realidad de esa palabra.
Ellas nunca tenían invitados
Ellas vivían en un pequeño pueblo francés, en realidad un pequeño grupo de casas de campo,
se llamaba Lumineuse Brise, con un población total de quince, sin incluir a los niños pequeños.
En todos sus diecinueve años de vida, no habían visitado a nadie de fuera el pequeño caserío.
En sus diez años como aprendiz de Windsong, sólo había dos recurrentes visitantes de
Windsong de los otros quince que vivían al final de la larga calle que distanciaba su chalet de
los demás. Uno de ellos era Thrush, el amigo de la infancia de Lyric. El otro era Harrier, un
hermoso y dulce bardo que era para la anciana Sirena como Thrush era para ella.
Sin embargo, Thrush estaba en la cama con una terrible gripe y Harrier se encontraba
actualmente de viaje. Por lo tanto, para ninguno de ellos sería posible visitarlas en cualquier
momento.
"¿Quién va a venir?" Ella le pidió a su mentora, tratando de mantener quietos los temblores de
sus manos tirando de ellas debajo de la mesa y apoyándolas en su regazo.
Ella había estado allí durante el tiempo suficiente para saber que era una pérdida de tiempo
preguntarse cómo había ese conocimiento llegado a Windsong.
" Lyric, no me hagas preguntas. Sólo ve a buscar la canasta. "
Damien aterrizó duro y con poca gracia.
Aterrizó parando ambas rodillas, por la que Syreena se tendió en el húmedo terreno. Ella se
estaba enfriando demasiado rápido, y su respiración estaba empezando a fallar. No podía
viajar mas sin potencialmente matarla, y, sin embargo, era plenamente consciente del hecho de
que sus enemigos se habían reagrupado y seguían su pista caliente.
Una gran cantidad de enemigos.
"Syreena?"
Llegó a tocar su cara, que estaba más fría que incluso el viento frío en sus manos. No tenía
que tocar su pulso para sentirlo, él podía hacer eso solo con sus sentidos. Ella se estaba
muriendo.
Rápidamente.
Él tocó en su cuero cabelludo cerca de su cabello, el sitio más inmediato donde caía libremente
su sangre. Su pelo había sido arrancado, en un arrebato metódico. No cabía duda de que
había sido parte del placer de Ruth la tortura. Conocer las debilidades de su víctima, así como
ella lo había hecho, demostraba el antiguo guerrero que había sido. Es evidente que Ruth
había querido matar a la Princesa; Damien podría decir eso con sólo mirar a Syreena. Ella
había preferido hacerlo lentamente, con la mayor cantidad posible de horror. No cabía duda de
que ella parecía encontrar una perversa satisfacción en esa venganza, en devolver el cadáver
al territorio ruso tan mutilado como fuera posible, enviando así su mensaje con voz alta y clara
una vez que el cuerpo fuera descubierto.
Afortunadamente, Ruth no había contado con alguien de su fuerza en su camino con tanta
rapidez. Eso no significaba que parte de su plan no tuviera éxito, pensó con preocupación
analizando a la Princesa. Damien miró a su izquierda y a la derecha, casi como si buscara
ayuda en el vacío de los bosques a su alrededor.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Él realmente no se sentía desamparado. Había protocolos que examinar, entre las culturas las
supersticiones eran difíciles de superar. Él hizo lo que sus instintos le gritaban que debía
hacer...
Si fuera un vampiro, no habría un momento de vacilación. Pero ella era un extranjero
Nightwalker. Un Lycanthrope. Y eso lo hacía totalmente diferente.
De todas las especies Nightwalker, sin embargo, los Vampiros y Lycanthropes eran,
probablemente, los más cercanos en capacidades, pensamiento, cultura, e instinto que
cualquiera de los otros. Si pudiera haber alguna oportunidad aceptable de lo que estaba
pensando, podría muy bien ser con uno de la raza de Syreena.
Estaba claramente escrito en su historia lo que era y lo que no era aceptable para el paladar de
un Vampiro. Por ejemplo, la sangre de un ser que participaba de las artes de la magia negra
era un absoluto veneno. Se trataba de un potente veneno suficiente para matar a un Vampiro
en cuestión de horas. En cuestión de minutos si el Vampiro era joven o débil.
La sangre humana era el pilar en la dieta de sus necesidades.
A pesar del mito popular, un Vampiro no mataba con su mordisco. Era físicamente imposible
tomar más de la mitad del volumen de sangre humana, y eso se consideraba gula, mientras el
vampiro no fuera herido y la pérdida de sangre se sustituyera pronto. Así, mientras que la
debilidad era inevitable, un humano podría recuperarse de su estado de presa con bastante
facilidad. En la mayoría, sufrían de una anemia de leve a grave.
Los vampiros no eran tontos, sin embargo. ¿Por qué perjudicar su propio suministro de
alimento, cuando se podría tomar de más de uno y así los seres humanos apenas perdían
nada en sus vidas? De esa manera sus presas podían vivir y proporcionar sustento otro día.
Como ocurre con todas las cosas en la naturaleza, los vampiros tenían para ofrecer en
equilibrio. Él siempre había creído que esta era la razón por la que fueron equipados con
sistemas de coagulante para contener la hemorragia de la presa y evitar su muerte, por no
mencionar la notable ventaja de la transferencia de un anticuerpo que podía curar enfermos
humanos de la mayoría de las enfermedades.
Sin embargo, muy poco en la naturaleza era perfectamente universal. Había enfermedades que
habían cambiado y mutando tan rápido que muchos anticuerpos estarían obsoletos casi al
instante. Lo que significaba que había cosas que incluso los vampiros no podían curar. Luego
estaba el asunto de lo que era alimento, lo que era benigno, lo que era mortal, y lo que era una
gran desconocida en cuanto al efecto en sus propios cuerpos.
Era ampliamente conocido en el mundo de los vampiros que los Lycanthropes no podían
beneficiarse de la cura de los anticuerpos vampiros. Lo que no se sabia con claridad era que
haría la toma de sangre Lycanthrope a un vampiro. Nightwalkers eran tabú para los vampiros,
como la cantidad de azúcar que los diabéticos pueden comer-, quizás podría sobrevivir, pero
tendrían que sufrir por ello.
Este era el dilema de Damien en este momento.
Estaba agotado de todo lo que había hecho esa noche, pero él no tuvo miedo a la hora de
enfrentar los posibles efectos negativos por la introducción de sangre Nightwalker. Había
mucho más de una oportunidad de sobrevivir para Syreena que si tenia que sobrevivir sin su
ayuda.
La ayuda mas importante estaba dentro de su cuerpo, en forma de factores inyectables en su
coagulación, que entraban en juego después de que él se hubiera alimentado de su víctima. En
su camino, se apresurarían hacia todos los sitios con heridas abiertas y la cerrarían por arte de
magia. Él tendría que tomar la sangre de Syreena, sin embargo, con el fin de desencadenar los
coagulantes que tan desesperadamente ella necesitaba. Unos no podían ser estimulados sin
los otros, como el estímulo de una comida o de algo similar que se necesitaba para activar la
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
inyección de la insulina humana en el sistema digestivo. Un ser humano no podía crearlo
simplemente. Ni cualquier vampiro podría desencadenar su propia respuesta a la inyección.
Estaba el hecho de que había perdido mucha sangre ya. Al tomar más podía matarla antes de
que se curara. Y después de todas estas consideraciones, no había garantías de que los
agentes de coagulación serían compatibles con su química. Era muy probable, pero no era
definitiva.
Damien pronto se cansó de la frustración de su indecisión. Ya no tenia tiempo para darse este
lujo.
Le deslizó un brazo por debajo de sus hombros, levantando su torso de la tierra. Se resbaló en
su avance a los muslos, el frío penetrante de su cuerpo le alcanzo rápidamente cuando la
arrimo a su pecho. Suavemente, con un sentido de reverencia cuyo origen él no entendía le
retiro el pelo de su hombro derecho. Su oscura mirada cayó en los impulsos débiles de la
arteria de su garganta y se le cerraron los ojos por un momento, cuando dijo exhalando una
rápida oración mental para su seguridad. Cuando miró de nuevo, se permitió a sí mismo sentir
el increíble hambre por primera vez en horas.
Y rezo para sí mismo.
Él no estaba preparado para saber cómo sería de impresionante. El hambre era ciega, una
sensación como ninguna otra, y se dejó llevar por el poder de la misma. Estaba oscuro y
profundo, cuando se dio a conocer, diciéndole cuánto tiempo el ansia había permanecido
subconsciente en sus venas. Sólo entonces se dio cuenta de la cantidad de auto-censura y
control que había estado usando todo este tiempo.
Los colmillos hicieron erupción violentamente en su boca, exigiendo su objetivo ferozmente. La
necesidad le golpeo a través en ondas, eróticas como la noche, un misterio listo para ser
expuesto. Sin ninguna duda, golpeó sobre ella con la velocidad de la mordedura de una cobra.
Un segundo antes de que se pusiera en contacto, los ojos de Syreena se abrieron. Algo en el
interior de la hembra Nightwalker había reconocido que estaba a punto de ser atacada y había
obligado a su conciencia a despertar con la esperanza de que podría luchar contra cualquier
daño. Como ir en shock, era el último esfuerzo de su cuerpo para tratar de salvarse.
Así que ella estaba consciente cuando la perforación rápida de los colmillos de Damien golpeó
su garganta. Sin embargo, estaba demasiado débil para hacer nada, pero grito de sorpresa. No
porque le doliera, la ruptura a través de su piel fue demasiado rápida y fuerte como para causar
un dolor prolongado. Su boca, sin embargo, estaba caliente, como el fuego feroz de la muerte
en comparación con el frío de su piel y de su cuerpo, y esto fue lo que conmocionó el sonido de
sus pulmones trabajando.
Syreena era consciente de que lo que le ocurría era exactamente eso, una perforación rápida y
directa de su arteria carótida. Ella siempre había pensado que un vampiro utilizaba la
mordedura de sus colmillos como una paja o una aguja, utilizando para chupar la sangre
directamente de los principales puntos de acceso.
De hecho, sólo los utilizaban para crear los dos primeros orificios que eran necesarios. Que
tenía que ser el caso, porque no sentía nada de sus dientes y después de solo un momento
sintió sus labios, de modo tan cálido y húmedo, cerrados para hacer un sello perfecto alrededor
de la herida que él había creado. Su lengua resbaló sobre su piel, la quemadura de su caricia
de terciopelo la estremeció duramente en su interior. Después de la succión, el aumento de la
intensidad erótica y surrealista fue a mas y mas.
Damien sintió el violento temblor de su cuerpo. Estaba fuertemente abrazado a su pecho,
pecho con pecho, por lo que la vibración del terremoto interior que sentía se mezclo con
agresividad. Era vagamente consciente de notar como su sangre irrumpía en su boca. El calor
intenso de la misma desafiado el frío de su cuerpo. Ese fue su último pensamiento coherente
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
cuando el primer gusto fluyo sobre su lengua. Cuando el líquido caliente resbaló por su
garganta, le quemó como un potente whisky.
Sólo podía ser descrito como ambrosía. Había probado la sangre humana de las mujeres miles
y miles de veces, y siempre el contenido de la feromona iba directamente a su cabeza,
llenando con él un sentido de la sensualidad y el placer que era muy similar al deseo sexual. La
sangre de Syreena no era algo que él hubiera tenido la esperanza de encontrar, incluso en su
enorme vida. Ella estaba llena de poder, las capas fuertes como los barbitúricos que te dormían
cada vez con mayor intensidad. A diferencia de las drogas, sin embargo, aumentó su estado,
en lugar de provocarle un relajante coma.
Él cayó de rodillas, sentándose en el duro césped húmedo y hojas, arrastrándola con él en
cada centímetro del camino. Trató de pensar, trató de recordar todo lo que era tan importante
que recordara, pero todo lo que sabía era su sangre, la sensación de su cuerpo, y la larga
liberación le hizo gemir contra su cuello. Ella deslizó sus manos hasta su espalda, sus dedos
largos para encontrar el camino de la columna vertebral, la raíz hasta sus hombros, donde se
extendió como alas para agarrarle.
"Damien ..."
El sonido de su nombre en los labios cantó a través de él como una nota alta. Su cuerpo
reaccionó con necesidad y relámpagos de fuerte excitación.
Esto no estaba inducido por feromonas que daban sombras de emoción, de ningún modo. No
había duda de la diferencia. Su cuerpo quemaba, endurecido con una violenta necesidad que
lo hizo gemir bajo en su garganta. Se trataba de un peso agobiante, estrangulado por su ropa y
su conciencia. Él no debería tener este sentimiento. No cuando tanto estaba en juego.
Él no podría haberse ayudado, incluso si realmente hubiera querido hacerlo. Y no podía decirse
honestamente que quisiera. Ella era una fantasía sensual perfecta. Como ella le sostenía,
sangrando en su cuerpo, extendió sus sentidos para dar cabida a las sensaciones y placeres
que le proporcionaba. Su aroma, su delicioso sabor, y el lento, roce de su cuerpo contra el
suyo. Estrechaba sus manos con los puños apretados, arrastrando hasta el tejido de su sencillo
vestido de cachemira.
¡Déjala! Déjala ahora! gritó su conciencia, totalmente en contraste con todo lo que realmente
deseaba. Lo que quería. Quería. Se moría por tener. Syreena.
Ese fue el momento en que abandono el agarre de sus manos y cayó lejos de su cuerpo. El
fuerte sentimiento de pérdida envió una nota de alerta y de claridad en la bruma de la saciedad
y el placer que le había ahogado .Damien rápidamente abrió los ojos a la realidad como en
conjunto con su frío, de forma exigente. De repente recordó su propósito y que la vida que
había mantenido entre sus brazos estaba terriblemente amenazada.
Lo último que sintió Syreena antes de que ella fuera alejada y regresara a la negrura fue una
segunda perforación de los dientes, seguida rápidamente por una sensación de ardor vicioso
que comenzó a difundirse a través de su cuello y por su cuerpo.
Damien cayó de espaldas, jadeando por un aire que ni siquiera le era necesario, su peso en
ligero descenso por la parte superior de su cuerpo. El frío y la humedad en su ropa empapada,
le era totalmente ajeno. No podía moverse, no podía pensar. Él no era más que un torrente de
sentimientos y sensaciones que el exterior de las condiciones del mundo simplemente no le
podían tocar.
Había sucumbido al inconmensurable poder de ella dentro de él. Sus músculos de las vías
circulatorias afectadas, estremecimientos y temblores de placer y los sentimientos más allá de
un ser vivo, espiritual, más allá de sus propios vínculos con el planeta y que en ese momento
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
en el tiempo. Todo lo que podía hacer era mirar el movimiento de todos los árboles a su
alrededor en un intensamente distorsionada perspectiva tridimensional. Las estrellas en la
oscuridad del cielo nocturno se hilaban alrededor de los cielos, la oscuridad de la brillante luz
blanca sobre un fondo de terciopelo negro. Rayados por colas de luz, como si sus ojos fueran
la lente de una cámara con una apertura en el que el mundo se había convirtió en el centro.
Él cerró los ojos, con una sensación de náuseas, tratando de decidir si era sólo una leve
alucinación.
Lo que no podía ignorar tan fácilmente era el dolor de su pesado cuerpo despertado. Él sintió
como si el acero fundido se hubiera derramado sobre él, endureciéndole en un estado
imposible. Fue de alguna manera sacrosanta, y su poder para nada puro.
Fue vagamente consciente de la respiración de ella en la base del cuello. Esto significaba que
había sobrevivido a él, y él estaba agradecido por ello. Mientras yacían juntos en la noche, ella
empezó a calentarse contra él.
"Faltan horas antes de ir a dormir '", le murmuró al bosque, la cita vino a su mente como
recordatorio de que no podía permitirse el lujo de perder más tiempo de esta forma
exponiéndose a un peligro increíble.
Pero no podía moverse. Era como si se le hubieran dado una droga paralizante. Que le
impedía moverse, y aún así le permitía sentir.
Y entonces fue cuando llegó el dolor.
Damien gritó cuando irrumpió a través de él con una brutalidad repentina. No podía evitarlo. El
sonido provoco un eco desgarrador en la noche, rebotando sobre los árboles, un largo y
profundo rugido de agonía. De repente sintió como si sus venas y arterias se despojaran de su
cuerpo, lagrimeaba limpia a través de los músculos, tendones, y la piel. Convulsiono bajo esa
carga, por lo duro que se había oído un hueso en alguna parte de su cuerpo. Era consciente,
de alguna manera, que era brutal en un nivel atómico. Con la alteración de su cuerpo llegó la
alteración de su mente. Él imaginó, por un solo momento horrible, que se producía una
explosión en su pecho, haciendo un camino de fuga para los saltos de los delfines que se
habían quedados atrapados dentro de él. Como una bestia se retorció en el aire y cambió a la
forma de un halcón. Dentro de la percepción del halcón irrumpió la forma de una paloma.
El vuelo de la paloma era suave y de una forma poco delicada flotó acercando las alas en la
tierra al lado de su cabeza. Parpadearon sus ojos, y en el siguiente momento en que buscó se
encontró con unos pequeños pies descalzos.
Entumecido, siguió la línea del tobillo y pantorrilla hasta que apareció toda la figura de una bella
mujer joven que podría jurar que había visto una vez antes.
Incluso en la oscuridad se podía ver todavía la sangre en los labios de él. Teniendo en cuenta
las heridas en la garganta de la Lycanthrope, Windsong fue capaz de sumar los elementos de
las pruebas ante ella, e inmediatamente le vino la comprensión de lo que Damien había hecho
y por qué se le había visto obligado a tan terrible decisión. El sacrificio que había hecho para
salvar a la vulnerable Princesa Lycanthrope tocó el lado sensible del Mistral profundamente, y
ella tuvo que volver a parpadear por la repentina humedad en los ojos.
El aleteo de alas de aves desvió su atención a la pequeña alondra que se posaba en el terreno
a su lado. Con un ruido de plumas, el ave empezó a transformarse. En un minuto, se convirtió
en la forma de la pequeña aprendiz de Windsong.
" Lyric, debemos hacer algún tipo de litera y llevárnoslos a casa tan pronto como sea posible.
Necesitan curación y protección. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"¿Cómo podemos proteger a gente como estos?" Lyric puso nerviosamente en tela de juicio,
incluso mientras se arrodillaba para ayudar a Windsong a mover a la Princesa Lycanthrope del
lado del Príncipe Vampiro.
"Así como nos protegemos a nosotras mismas, querida. Con nuestras voces, nuestra sabiduría
y nuestros corazones. Date prisa ahora, no hay tiempo que perder ".
"¿Están cerca de la muerte?"
"No estoy segura. Sin embargo, estoy segura de que están siendo perseguidos. Rápido, niña".
Lyric no hizo mas preguntas. Ella se apresuró a recoger algunas ramas fuertes para juntarlas.
Ella no iría muy lejos, Windsong lo sabía, porque tenia demasiado miedo. Eso era lo mejor,
pensó la Mistral, porque en los próximos minutos ella no sería capaz de mantener toda su
atención en la joven a su cargo.
En su lugar, ella se sentó en el frío de los desechos forestales, plegó las piernas con gracia, las
rodillas cerca del lado de cada una de las cabezas de los inconscientes forasteros.
Windsong cerro los ojos y tomó dos largos y profundas respiraciones. Luego, suavemente, ella
comenzó a cantar. La canción era de protección, y se trataba de una muy poderosa. Ocultó a
los tres de la detección y el daño una vez que se extendió sobre ellos un círculo de comodidad.
Círculo cuya ampliación sólo era una cuestión de que la exquisita voz de Windsong se
calentara y eso produciría la expansión exponencial del vigor. Sólo le tomó un momento para
que el bosque comenzara a tocar con los ecos de las notas, las escalas que estaba cantado a
veces eran sólo perceptibles para los oídos de los animales. El remolino de la dulce música
abriéndose dolorosamente a la deriva, fascinando y confundiendo los sentidos de cualquier
cosa dentro de su circunferencia, o de cualquier cosa que tratara de entrar en ella.
"Syreena," Siena susurró suavemente.
Ella dejó caer la nieve ensangrentada a través de sus dedos, girando bruscamente para hacer
frente a la mujer vampiro.
"¿Tu crees que has rastreado a Damien detrás de ella?"
"Dado que es improbable que la ataque, es la única alternativa lógica", respondió Jasmine con
naturalidad. "Su olor conduce a este lugar, y luego desaparece al igual que la de su hermana
no. A menos que usted piense que ellos eran los cabecillas de un grupo o tenían una cita de
amantes mientras que su hermana estaba herida ... "
"Syreena no tenia una cita", la Reina Lycanthrope gritó a la hembra más pequeña. "¿Por qué
tengo la sensación de que está viendo esto como algún tipo de diversión?"
"Siena ..." advirtió Elijah suavemente.
"Muy probablemente porque mi especie es fácilmente atraída por una buena intriga. Una
suerte, por que esa es sin duda la razón por la que Damien ha seguido a la Princesa ".
Elijah llegó a agarrar el brazo de su esposa cuando ella se dirigió al vampiro de sexo femenino
con un gruñido saliendo de su pecho. "Siena! Estoy seguro de que el significado de lo que dice
Jasmine no es un insulto sino una exposición realista de los hechos ", él intervino rápidamente.
"Por supuesto", dijo Jasmine.
"¿Puedes encontrarlos?" Siena le pidió a su marido, ignorando al Vampiro y agarrándose a la
manga de su camisa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Yo puedo". Siena se vio obligada a buscar en el exterior a causa del negamiento en los
pensamientos de su marido. No podía seguir a Damien. Sus habilidades no eran iguales a las
magníficas habilidades del Príncipe. "Puedo seguir a Damien a cualquier lugar que él quiera
que yo llegue", siguió Jasmine fácilmente. "Le aseguro, que no ha cubierto sus pistas detrás de
él. Él quiere que alguien se de cuenta de esta escena y que tal vez le preste ayuda. Su
Consorte y yo podemos seguirle volando. Usted, sin embargo, no puede. Tendrá que
permanecer atrás. "
Elijah sintió la frustración creciente de su compañera a través de su blanco y caliente cuerpo,
con intensidad. A ella no le gustaba esta extraña diciéndole lo que podía y no podía hacer.
Incluso si ella tenía razón, el resentimiento de la Reina por recordárselo. La forma animal de
Siena era un puma, una criatura territorial que no podía cruzar las masas de agua sin la ayuda
de otros medios, místicos o tecnológicos. Por ejemplo, Elijah podría llevarla con él.
"No", le murmuró suavemente en el pelo cerca del oído, hasta alcanzar los hombros con las
palmas de sus manos. "Quédate aquí. En el caso de que Damien regrese con Syreena, nos
puedes informar y así podremos regresar rápidamente. "Tocó suavemente su barbilla, girando
los ojos hasta poder mirarla a los ojos. "Vamos a traerla de vuelta, gatita, si puede hacerse."
"Lo sé", dijo, el tono de su voz firme y doloroso. Ella parpadeó para ocultar la emoción en su
mirada. Jasmine sabía que se debía exclusivamente a su presencia. El demonio guerrero era
muy consciente de todo lo que sentía su compañera, a veces incluso antes de que ella misma
lo supiera. Era la naturaleza de su unión. Incluso un vampiro sabía eso.
Jasmine extendió sus brazos delgados a cada lado, sus dedos y palmas de las manos mirando
hacia el cielo, de esa forma levantó el vuelo se adentró en la noche. El frío viento agitó a través
de su camisa y del cabello suelto cuando ella se elevo a penas por encima de las cabezas de
oro de la pareja. Se volvió con los ojos hacia arriba, su cara lejos, para que Elijah y su novia
pudieran despedirse en privado.
Un momento después, el Demonio se alzó a su nivel, sus ojos verdes penetrantes marcados en
la oscuridad.
"A delante", le mandó.
"Paciencia. Esto va a ser lento, guerrero ", le advirtió. "El rastro tiene varias horas y está frío".
"Lo entiendo," él dijo y miró hacia abajo a su esposa a pesar de sí mismo. Su preocupación era
evidente para ella.
Fue suficiente como para afectar a la hastiada Vampira.
Damien abrió los ojos, las pupilas se le redujeron drásticamente para adaptarse a la luz
brillante que lo rodeaba. Él se negó por un momento el aliento, pensando alarmado que se
había despertado con la luz del sol.
Después de un momento de ajuste, se dio cuenta de que unas suaves manos en la espalda le
instaban a volver a tumbarse en la calidez y la comodidad de la cama que había sido traída
para él. Él se agitó para ver quién le estaba tocando, mostrando instintivamente los colmillos
con un gruñido detrás de sus labios.
La niña que surgió detrás de él se apartó con terror, saltando de su silla y golpeándose al
tropezar de nuevo fuera de su alcance.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Tranquila, Lyric ", una suave y dulce voz alivió a la niña ayudándola a incorporarse. "Él no te
hará daño. ¿Verdad, Damien? "
Damien dudó cuando oyó su nombre, pasando a centrarse en el nuevo objetivo. Se dio cuenta
inmediatamente de que le era conocido. "Windsong?"
"Sí, Damien".
Se mantuvo congelado en lugar durante un rato cuando su mente trató de conciliar toda la
información que estaba recibiendo a la vez. Era difícil de hacer, no sólo por su estado de
shock, sino por la calidad hipnótica natural de la voz de Windsong. El deslumbrante señuelo de
la atractiva voz de una sirena era la mitad de pura belleza y talento, la otra mitad era un truco
de la mente. Un vampiro de su habilidad y edad era inmune a la manipulación de la mente,
pero siempre había un efecto a la voz de un Mistral que no podía superar. No tanto si las
intenciones del Mistral no eran buenas.
"Lo siento", él murmuró a la chica que había asustado antes; dando un suspiro de alivio
inconmensurable.
Seguridad. Por fin.
Recordó que había sido intencional, lo de acercarse a los bosques cerca de Brise Lumineuse.
Él tenía la intención de buscar refugio allí si y sólo si él lo tenía que hacer. Al parecer,
Windsong lo había sabido y el no había sido capaz de llegar por sus medios.
Windsong de alguna manera siempre sabia ese tipo de cosas.
"Mis disculpas, Lyric ", dijo de nuevo, esta vez mucho más sinceramente. Él miró a Windsong y
luego estudió los ojos de la niña de cabello oscuro. "La aprendiz de este siglo, acierto?"
"Sí," dijo Windsong. "¿Cómo te sientes?"
"Cansado", respondió automáticamente. Entonces se dio cuenta de que era verdad en gran
medida. No podía recordar la última vez que sintió el cansancio. Esta no era la debilidad que
sentía cuando pasaba mucho tiempo sin alimentarse, algo que había experimentado con más
frecuencia, si la palabra frecuencia era el término apropiado. Se trataba de un cansancio como
... bueno, como había sido cuando había dependido de una circulación, oxígeno y un corazón
que latía.
Al igual que todos los vampiros, sin embargo, había dejado de necesitar los sistemas de apoyo
en torno a los primeros cientos de años. Ahora cualquier uso que pudiera darle era puramente
habitual, como parpadear o respirar. Era esta falta de funcionalidad la que había comenzado el
mito de que los vampiros eran unos muertos vivientes. En verdad, era simplemente que, en su
maduración, sus cuerpos habían aprendido una nueva forma de conservar la nutrición, al
mismo tiempo de un aumento de la energía que producía. Se trataba de una evolución en
eficiencia y la razón por la que se habían vuelto tan abundantes como especie. Su cerebro
funcionaba a niveles superiores, permitiendo una mayor capacidad sensorial, el poder de influir
en las mentes de los demás, y la capacidad de levitar y volar por el gran poder del
pensamiento. Por no hablar de la rápida curación de la que todos los Nightwalkers gozaban en
mayor o menor medida.
Aparentemente había sobrevivido a su experimento mortal con la ingestión de la sangre
Lycanthrope, su notable capacidad de curarse a sí mismo de casi cualquier daño había sido su
verdadera salvación.
Sin embargo, no sería capaz de repetir el acto en algún tiempo.
Podía recordar el dolor y sabía que le acecharía durante bastante tiempo. Como un niño, no
necesitaba tocar la llama dos veces para aprender su lección.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Él se sentía plomizo y pesado, pero no tenia hambre, que fuera necesaria de atender, así que
sabía que no era ese el motivo. Su cuerpo estaba acabando de curarse del daño que se había
hecho. Le hacía sentirse impotente y lo odiaba. Lo que no daría por un buen médico Demon en
ese momento.
"Syreena?"
"Ella está descansando", le aseguró Windsong, descansando una mano sobre su brazo para
mantenerlo tumbado en la cama cuando tuvo el instinto de levantarse y ver por sí mismo. Sería
responsable si algo le pasaba a la Princesa Lycanthrope, y él preferiría perder la cabeza antes
de ignorar el daño que ella pudiera tener.
La pasión del pensamiento le sorprendió por un momento, tanto es así que se rió en voz alta.
Estaba tan fuera de lugar que las dos mujeres cerca de su cama también se dieron cuenta. Él
lo podría decir porque intercambiaron miradas curiosas. "¿Va a vivir?"
"Gracias a ti," dijo Windsong, dejándole saber que era consciente de lo que él había hecho para
intentar salvarla.
"Gracias a la suerte", él corrigió con un largo y cordial suspiro. "Mucha suerte".
"Entonces tendremos que dar gracias por su suerte en nuestras oraciones antes de dormir esta
mañana," dijo Windsong.
"¿Cuánto tiempo hasta el amanecer?", Preguntó. Normalmente, su reloj corporal le advertía de
cuando estaba cerca la madrugada, pero a él no le sorprendió darse cuenta de que estaban un
poco aletargados algunas de sus habilidades habituales.
"Es pasado el amanecer," dijo la pequeña aprendiz, la sorpresa de que él no lo supiera era
demasiado evidente en su dulce voz.
"Gracias, dulce", dijo con los ojos cerrados a la deriva durante un minuto. Él no vio el rubor de
ella que surgió con la intimidad del trato. "Ahora mismo, creo que estaría medio bronceado
antes de darme cuenta."
Lyric irrumpió en una sorprendida carcajada, cubriendo su boca en estado de shock cuando él
la prestó atención de nuevo. Damien le dirigió una carismática sonrisa cuando ocultó su oscura
cabeza con un brazo.
"¿Así que estás estudiando para ser una sanadora?", le preguntó. "Estas aprendiendo de la
mejor. La mujer has salvado hoy no habría llegado a la edad adulta si no fuera por Windsong ".
Lyric amplió los ojos ante ese pedazo de información. "Nosotras hacemos la mayoría de las
hierbas medicinales juntas. Windsong no me lleva a los casos más graves ".
"Ahora está muy lejos de las capacidades de tu aprendizaje. Algún día, "la anciana Sirena
habló con firmeza, sus grandes ojos azules relucieron al conocer el aprecio de Damien. "¿No
es asombroso cómo los jóvenes están deseosos de meterse en el agua caliente?"
Damien se rió y asintió. Él había conocido a suficientes vampiros precoces con ese mismo
rasgo. Jasmine había sido uno de ellos.
"Ahora, Lyric vuelve a tu asiento y a tu canción curativa," Windsong dio las instrucciones a su
alumna, utilizando sus manos para guiar a la impresionada niña a su silla. " Lyric posee una
voz excepcional, Damien. Espero que te ayudará a dormir en algún momento ".
"Yo no lo dudo en lo más mínimo", dijo Damien.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Él se relajo tanto como pudo en la cama, cerrando los ojos y tratando de ignorar los
extraordinarios ecos de dolor residual que aún vivían en su memoria y en los nervios de su
cuerpo.
Como le prometió, Lyric comenzó a cantar para él. Después de unas inseguras corcheas, ella
cayó en la familiaridad de la canción curativa que había practicado una y otra y otra vez,
siempre esperando y esperando para la primera vez que la usara. Ella estaba sorprendida y
honrada de que su primer paciente grave fuera el poderoso Príncipe de los Vampiros. No podía
esperar para contárselo a Thrush su experiencia acerca de esta noche. ¡Él nunca lo creería!
Ella no se lo creía todavía.
La voz de Lyric fluía hacia Damien, como una brisa que primero se apresuraba y, a
continuación, se quedaba. La canción en sí estaba llena de imágenes relajantes, de los
campos y el aire fresco y la luz de la luna que brillaba sobre las alas de las polillas volando. Él
mismo se permitió el lujo de ser influido por este tipo especial de magia. Mientras Windsong
estuviera allí, ellos estarían seguros.
Damien fue a la deriva en un sueño, contento con ese pensamiento.
CAPÍTULO 5
Cuando se despertó la vez siguiente, fue por el brillante sonido de una canción procedente de
una lejana habitación.
Reconoció el talento en bruto de la voz todavía inexperta de Lyric. Dándole un par de décadas
de estudio intenso de la mano de su mentor, ella sonaría tan hábil y tan devastadoramente
hermosa como la voz que dirige un coro.
Tumbado en silencio escuchando por largos minutos. A pesar de sí mismo, entró fácilmente en
un estado medio hipnótico que podría aliviar incluso a las más dura de las almas. Era incluso
musical la forma en que llevaban a cabo sus tareas, algo que llegó a entender al ver como
cocinaban su primera cena. El calor de la cocina y todos sus ricos aromas derivaban de las
notas de sus voces creadas con cuidado. La voz de Windsong era una obra maestra en el
sonido, la de Lyric era como la de una suave soprano como el cristalino tintineo de las
campanas.
Damien se sentó, se pasó los dedos por el pelo, tratando de distraerse en una apariencia de
normalidad mientras recorría con sus ojos la disposición de la habitación, situada
perpendicularmente a la derecha de la suya, se encontraban 2 camas más. Que asumió eran
las camas de Lyric y la propia Windsong, mientras se entregaban al cuidado de sus pacientes.
Paciente.
La palabra no le sentaba bien a un hombre como Damien, y trató de levantarse de la cama. Él
dudó cuando se dio cuenta de que su sangrienta ropa había sido despojada de su cuerpo,
dejándolo desnudo debajo de las sábanas. Los Mistrals no eran en absoluto como su raza,
siendo mucho más conservadores y reservados en todas las cosas, salvo la bondad y la
canción. Mientras que Windsong tenia varios siglos de antigüedad, el estaba convencido de
que Lyric no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas.
Sonrió para sí mismo, incluso riendo bajo su aliento. Había pasado mucho tiempo desde que
había tenido que pensar como un caballero. Encontró la idea refrescante.
Él tiró una sabana con él, a sus pies. Tenía un poco de hambre, eso era buena señal, y la
increíble sensación de luz en el corazón. Se dio cuenta, cuando él se envolvió en el tejido de
lino en torno a sus caderas, que era probablemente un efecto de la canción que le habían
lanzado con alegría desde la otra sala.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
El Príncipe Vampiro se trasladó a la cama de Syreena, se inclinó sobre ella y utilizó sus suaves
dedos para tocar las vendas que cruzaban su cabello. Tuvo la sensación del fuerte y constante
ritmo de su pulso, llegando a oler las hierbas que se habían utilizado para su tratamiento y su
aseo. Ella olía fuertemente a lavanda, curiosamente uno de sus favoritos. Se obligó a sentarse
a su lado en la cama, tomando el tiempo para una mayor inspección.
Su rostro estaba seriamente herido, pero sobre todo estaba dañada su garganta. Su pérdida de
sangre había retardado su curación que habría sido normalmente mas rápida de lo que había
sido hasta ahora, al igual que la mayoría de sus propios daños que parecían haber sanado en
el día.
Notó que sus manos estaban fuertemente vendadas y le sorprendió. Él levantó una mano de
debajo de la manta en la que estaba protegida, y desenvolvió las gasas y tiras de tela con el fin
de averiguar el por qué. ¿Qué herida le había causado allí?
Hizo un suave y profundo sonido de enojo en contra de su cuerdas vocales cuando se dio
cuenta de que tenía varias heridas y que penetraban atravesando sus manos.
Esa perra enferma le había arrancado plumas a la Princesa, y había acortado con eficacia sus
alas también y, aunque sus heridas no durarían mucho la memoria de su perdida sería mas
difícil de curar.
Damien la acogió cautelosamente entre las palmas de sus manos, la punta de los dedos de su
mano moviéndose suavemente sobre las heridas en la parte posterior. Escuchó sus latidos del
corazón alterados y le miró a la cara rápidamente.
Sus ojos estaban abiertos, mirándole a través de los párpados semicerrados y de la carne
hinchada.
"Bienvenida ", le saludó despacio.
Ella no respondió. En su lugar, parpadeó haciendo un rápido reconocimiento de su entorno.
"¿Viniste tras de mí?"
Su voz era ronca, su garganta estaba magullada por la ruptura de los vasos en el interior, a
consecuencia de los estrangulamientos que había sufrido.
"Una vez me di cuenta de lo que había sucedido", le dijo a ella.
Él escucho curioso , instantáneamente. Lyric y Windsong seguían cantando con firmeza en el
fondo, sin embargo, ella no parecía afectada, como debería estar. Se trataba posiblemente de
su propia disciplina mental, pero lo encontró difícil de creer en su estado debilitado y
maltratado.
"Te doy las gracias", dijo en un suspiro, cerrando los ojos y tratando de controlarse un poco.
Ella se estremeció, una leve respuesta teniendo en cuenta la magnitud del dolor que debía
estar sintiendo.
"No hay necesidad de que te muevas", dijo dulcemente. "Estas siendo bien atendida. Espera
hasta que te hayas curado un poco más antes de intentar hacerlo. "
Abrió sus ojos de nuevo, esta vez un poco más, su percepción de él y su entorno cada vez más
claro.
"¿Dónde estamos?"
"Brise Lumineuse", le dijo, sabiendo que ella estaba familiarizada con el lugar y con quién vivía
allí.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Había sido Windsong, la que había salvado a Siena de una grave intoxicación al sol hacía poco
más de un mes. Él podría decir por la expresión en los ojos de Syreena que la Princesa se
sentía ahora doblemente en deuda hacia la generosa Mistral.
Sus ojos se enfocaron a la mano que él sostenía, y él siguió su mirada. Damien se dio cuenta
con sorpresa que había seguido sosteniéndola, mientras hablaban suavemente. Él sintió una
tristeza increíble cuando miró sus heridas una vez más. Se encontró con sus inusuales ojos,
sin percatarse que quizás ella podría leer sus emociones en su cara.
"Lo siento", él murmuró suavemente, sus dedos se sustituyeron por la cálida presión de la
palma de la mano.
"¿Por qué?" Preguntó.
"Por tardar tanto tiempo para encontrarte", dijo.
Él no tenía nada por lo que pedir disculpas, pensó Syreena centrándose en las desoladas
emociones. Esa oferta de sensibilidad y preocupación inesperada provocó que las emociones
que había mantenido bajo un estricto control se le escaparan. Ella no podía parar las lágrimas
que se filtraban por las esquinas de sus ojos, pero volvió su cara lejos mientras trataba de
recuperar el control de sus sentimientos de miedo, ira y ... y tantos otros a los que ni siquiera
podía hacer frente.
"No hagas eso", dijo él de repente, sus dedos para volver su cara de nuevo a él. "No te
avergüences de lo que se sientes".
"¿Ese consejo de una especie que siente muy poco y expresa aún menos?" Replicó ella,
utilizando un poco del fuego de su carácter para romper la observación. A Damien le hizo
sonreír.
"¿Eso de una mujer que se ha encontrado con un total de dos vampiros en toda su vida?" le
contrarrestó. "Lo qué sabes de nosotros proviene de tus monjes y sus libros y puede variar
mucho de lo que realmente es cierto", le informó a ella.
Syreena ya estaba empezando a darse cuenta de eso. Pero a ella no le gustaba sentirse tan
vulnerable y expuesta delante de un extraño. Había sido una reacción el tratar de irritarle. Ella
podría hacer frente a las palabras que arrojó entre ellos mejor que podía hacer frente a esta
fuente de preocupación que nunca había pensado que él fuera capaz de poseer.
Luego, finalmente tomó nota de su modo de vestir, o más bien de desvestirse, y se le ocurrió
que podría haber sido herido también. Recordó que se había producido una explosión y la
reacción de una gran cantidad de magia cuando él había llegado a por ella. Debía haber sido
una prueba muy dolorosa, de la que sólo alguien tan poderoso como él podría sobrevivir.
Sus ojos recorrieron a la búsqueda por los guapos planos de su rostro, el largo y suelto pelo de
color azul-negro, y su carne al descubierto en el lapso de sus hombros y el pecho.
"¿Estás bien?" por último preguntó, cuando no vio signos visibles de daños en él. De hecho, se
veía muy saludable para un hombre que había pasado por tanto en una noche. Ella envidió lo
rápidamente que había sanado y el cuerpo robusto de salud claramente acentuado
precisamente por su musculatura.
"Hasta ahora, todo bien", respondió más bien crípticamente.
Pero el misterio del comentario se soluciono en el próximo instante, ya que se le inundó de
repente la memoria.
Syreena se sobresalto tan de repente que ella lo tomó por sorpresa. Ella despegó la mano para
liberarla y la afianzo en sus hombros. La princesa repitió su exploración de él, una vez más
tratando de encontrar algún tipo de daño.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Damien", pronunció en una voz llena de conmoción y comprensión. "¿Estás bien?"
Inmediatamente entendió la diferencia entre su primera pregunta y luego la repetición de la
misma. Él alcanzó para tomarle las manos que tenía poyadas en los hombros, con un sonido
calmante de su lengua.
"Sí, estoy bien", le aseguró a ella, instando a su espalda a una posición de descanso.
Ella se encogió de hombros frente a la tentativa, sus facciones radiantes ante la incredulidad en
su declaración. "¿Por qué lo hiciste? Podrías haber sido asesinado! "
"Pero no ocurrió", le recordó.
"Arriesgaste tu vida por la mía como si no tuvieras la responsabilidad de toda una raza! Fue un
acto estúpido y ridículo! "
"Hubiera sido mi propio error", él se opuso fuertemente. "No estoy criticando a otras personas
por mis acciones, Syreena".
"Bueno, quizás deberías! Yo nunca habría permitido a Siena hacer tal tontería! "
"Oh, realmente? Del mismo modo que le impediste casi morir por el bien de su marido? "
Estaba cruzando una línea muy fina, y él lo supo al instante por la expresión en sus ojos. Fue
sólo entonces cuando se dio cuenta del hecho de que se culpaba a sí misma por la experiencia
cercana a la muerte de su hermana.
"¿Se supone que yo tenia que permitirte sangrar hasta la muerte, Syreena?" Preguntó en
silencio, tratando de calmar el dolor que le había causado con el bálsamo de sus palabras.
"¿Por qué estás tan segura de que el valor de mi vida está por encima de la tuya?"
"Porque no soy tan especial como para que todo un pueblo deba ser privado de su monarca
por mi, Dios!"
"Por suerte para ti, no estoy de acuerdo con esa evaluación."
Damien entendía, sin embargo, que había mucho más allá en su declaración a parte del
desacuerdo inmediato. No obstante, eso no tenia aun sentido para él. Ella nunca le había
parecido del tipo que no se valoran.
Ella le miró como si estuviera completamente loco por un largo momento, sus ojos confundidos
sobre él como para buscar una respuesta y una lógica que no estaba a su alcance. Entonces,
sin saber por qué, ella se inclinó y le besó.
Damien se sorprendió por un momento por el acto rápido e ilógico, las manos tocando en
círculos reflexivamente por sus brazos con su cálida boca presionándole suavemente. Su mano
subió para apoyarse en su cara, su desplazamiento contrario al de los ojos cerrados por un
momento largo, doloroso.
Él entonces sintió y probó, la sal de sus lágrimas.
Ella se retiró, sólo un par de pulgadas, su cuerpo temblaba bajo sus manos mientras veía en
sus ojos una confusión de emociones y sensaciones que luchaban por él.
"¿Por qué ...?"
"Porque," le interrumpió con un sollozo en la captura de sus palabras. "Porque es un cuento de
hadas, Damien. Y en un cuento de hadas, la Princesa siempre besa al Príncipe que la rescata".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Se trataba de algo encantador e ingenuo que ella dijera eso. Ella era una mujer de gran
aprendizaje, de increíble fuerza, y un sentido de la lógica que negaba cualquier ilusión de
ingenuidad, sin embargo, estaba dispuesta a exponerse a sí misma como un idealista
esperanzada con el fin de expresar su gratitud. Se dio cuenta de que era una veta
preciosamente protegida en su composición a la que muy pocas personas se les había
permitido acceso. Esto significo más para Damien que profusas y elocuentes palabras en
cualquier idioma.
"Syreena ..." Él se había detenido para borrar la grosería en su garganta. "No soy ningún
héroe", le dijo con áspera tranquilidad. "Tu no deberías hacerme uno."
Ella desafió la declaración obligándole a guardar silencio tapándole la boca.
Esta vez Damien lo vio venir, pero no le hizo estar mejor preparado. Esta vez no se trataba de
una manera rápida y simple de expresar su gratitud impulsiva. Esta vez fue un poco diferente,
y a un nivel instintivo lo sabía.
Completamente, a pesar de la buena razón de lo contrario que sonó con estridencia en su
cabeza, Damien se permitió el lujo a sí mismo de la sensación de sus labios. Menos atrapado
de su agarre y habiendo tenido un momento para pensar en ello, regresó a la intimidad del
beso con la misma calidez y medida. De un latido del corazón a otro, sus manos encontraron
su camino en el cabello de la parte trasera de su cabeza, deslizando la punta de sus dedos con
cuidada languidez, consciente de todo lo que habían sufrido y sin querer de ninguna manera
causar el mas mínimo dolor.
Syreena también fue deslizando sus dedos en una posición que acercó su cabeza a ella, sólo
en caso de que él pensara en contradecir sus deseos de seguir con esta materia. Sus ojos
estaban mirando el oscurecimiento directamente en ella, en busca de cosas más allá de su
comprensión. Ella lo reconoció en su búsqueda, la mirada con los ojos llenos de garantía y
fuerza. Ella sabía lo que quería, asombrosamente sin una sola duda o segundo pensamiento.
Este momento, sus ojos fascinantes mandándole un mensaje a él, uno que iba a ser valioso
para ambos. El siguiente momento vendría pronto. Pero en este momento ...
En este momento era para agradecer, por la dulzura, y, sobre todo, por sentir algo que no tenía
nada que ver con el dolor, la lucha, o ramificaciones inmediatas de ella.
Era simplemente lo que era.
Un beso.
Un beso entre un hombre y una mujer.
No de Nightwalkers. No entre un Príncipe y una Princesa. No entre un vampiro y un
Lycanthrope.
Simplemente un hombre y una mujer.
Damien mantuvo los ojos cerrados cuando la gran pureza fluyó en él. Parecía que de repente
se diera cuenta de que su boca era una suave y caliente plenitud que no tenia nada que ver
con la ternura. Que había sabor, tanto en sabor y aroma, y que se calentaba como el jarabe
con la degustación. Ella era lo líquido y lo sólido y todo lo esencial y natural de la vida.
Al mismo tiempo, entendió que nunca había besado a un hombre antes.
Nunca en todo un siglo de vida.
He vivido en un establecimiento de clausura, que prohíbe cualquier tipo de relación fuera de la
de estudiante-profesor. Al principio yo era demasiado complaciente y pronto se me enseñó en
contra de este hambre con años de privaciones. Así que nunca lo busqué.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Estos fueron sus pensamientos, de fácil lectura, incluso si no hubiera sido capaz de verlos.
Así que el beso era también un acto de total valentía. Un desnudo de su alma y su
vulnerabilidad a causa de su inexperiencia. Debería haber sido difícil, pero no fue así. Se movió
contra su boca en incrementos delicados sin ninguna torpeza de su parte. Como ocurría con
todas las cosas que había tenido que aprender en la vida de estudiante, le dio una ejemplar
demostración de su rápida capacidad para aprender y adaptarse.
Damien acarició los labios contra ella, abriéndolos lentamente hasta que le imitó
perfectamente. Ella se anticipo a él, sin embargo, su pequeña lengua toco sus labios antes de
que él pudiera buscar lo mismo. Su aliento cayó rápido y caliente en su contra, el reflejo
automático, a pesar de su falta de exigencia. Ella exhaló contra su boca cuando él llegó
profundamente a por ella, el perfeccionamiento del hambre sello su boca.
Él perdió el sentido de todo, solo estaba pendiente de la exquisitez de su beso y el interés de
su propio cuerpo. Ella olía a lavanda y al perfume indefinible que lo había llevado más allá de
millas de tierra y mar para encontrarla. La exposición de las uñas de su otra mano pasando por
la desnatada y espesa columna de su cuello, su garganta convulsionando con un sonido de
placer sin censura. Ella deslizó su lengua sobre él, tocando y dejando que la tocara en un baile
erótico donde la sensación y la curiosidad se convirtieron en un puro apetito.
Damien perdió su mano a través de su cabello, dibujando hacia abajo la parte de atrás de su
cuello desnudo y la pista de su delicada columna vertebral. Ella tembló bajo la caricia, tirando
con el estremecimiento de él para acercarlo más a su pecho.
El Príncipe Vampiro retiró la boca cuando su torso desnudo se conecto con él, el calor de su
piel desnuda era increíblemente intenso. Él luchó por el equilibrio, tocando su frente con la
suya ya que su mirada cayó dónde sus pieles se tocaban.
Nunca había sabido lo mucho que podía significar, en apariencia un simple contacto corporal,
aún más impresionante por el intenso calor que emanaba de ella hacia él. Eso le trajo
recuerdos del sabor de su sangre, la forma en que se había desangrado acaloradamente en él,
la forma en que se había retorcido debajo de la intrusión de su mordida y la posterior
alimentación.
Damien gimió, el sonido en una mutación suave de un gruñido lleno de deseo, sensualidad y
de frustración. Él la inclino de manera que su mejilla se presionó contra él, teniendo un
momento para apreciar el calor de su cara antes de tener que alejarse de ella.
"No", ella le suplicó en un susurro, apretando sus manos para mantenerle con ella.
"Tengo que hacerlo", argumentó más o menos, los dedos traicionaban sus deseos reales, ya
que acarició la piel flexible de su espalda desnuda.
"¿Por qué? ¿Por qué lo tienes que hacer? "
"Muchas razones", suspiró en las suaves plumas de pelo que caían sobre su mejilla y oreja.
"¿Hay razones para quedarse?" Preguntó.
"Muchas más", confesó, pero se despegó de ella. "Tu me has dado las gracias, Syreena,
expresando una sincera gratitud de una forma maravillosa", dijo amablemente, su pulgar
moviéndose en las huellas de la humedad del beso que habían dejado inflamados sus labios.
"Pero aquí es donde debe terminar la gratitud. Nada más allá de esto ... debería venir otro día
... tal vez por otros motivos totalmente distintos. "
Después de entregar esa verdad, Damien se retiró de forma paciente con dulzura pero
persistente. Después de un momento, dejó caer sus manos fuera de él y le permitió establecer
su espalda contra su almohadas mientras tiraba de la manta cómodamente a su alrededor.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Él se asomó sobre ella un momento, su nariz para olfatearla mientras que miraba sus
pensamientos a través de sus ojos. Syreena se preguntaba si él era incluso consciente de la
manera en que él ausentemente frotaba ligeramente su pelo sensible.
"Hay una cosa que un vampiro de gran edad goza más que nada en el mundo", le dijo a ella, "y
es ser profundamente y deliciosamente sorprendido. Tu, dulce, eres un verdadero paquete de
sorpresas."
Ella le sonrió, sintiendo la sinceridad de su perplejidad. A continuación, el Príncipe le dio un
breve beso en los labios y a continuación en su frente y dejó su cama.
Elijah caminó alrededor de la pequeña celda de piedra lentamente, su aguda mirada en busca
de cualquier indicio que pudiera explicar lo que estaba viendo. Él miró a su socio temporal, que
fue a posicionarse cerca de una esquina oscura llena de manchas de sangre.
"Aquí es donde se mantuvo a la Princesa, de eso no hay ninguna duda", murmuró Jasmine, su
voz distante como ella ordenados a través de su información sensorial. Elijah ya había
adivinado eso a partir de las pruebas por sí mismo. Él estaba esperando que le dijera algo que
no supiera. "Usuarios de la magia, cazadores ... un demonio." Su oscura mirada observándole
y cuestionándole.
"Ruth. El traidor. "
"¡Ah sí. Ella! ". Damien había compartido la historia con Jasmine, así como su análisis y sus
especulaciones sobre el asunto. "Bueno, todos han abandonado este lugar con bastante
rapidez. Tienen varias horas de ventaja, ya que tuvimos que parar por la luz del día ".
"Me preocuparé de ellos más tarde," Elíjah le dijo, recordando la prioridad de sus intereses.
"El daño lo hizo Damien, de eso no tengo ninguna duda. Desde este punto no tengo ningún
sentido de su rastro. Pero espero que sea porque ahora lo está ocultando deliberadamente con
el fin de deshacerse de sus perseguidores. Lo que no se oculta tan fácilmente es el de la
sangre de la Princesa. Claramente sangraba profusamente. "
Jamíne no señalaba lo obvio. El guerrero tenía ojos en la cabeza. Ambos podían ver los restos
de la pérdida masiva de líquido precioso que había. Ninguno de ellos podía ver cómo ella
podría sobrevivir a tal agotamiento de sangre, no importa cuán rápidamente Damien pudiera
encontrar ayuda para ella.
"Dónde ella este", dijo Jasmíne, "sea cual sea su estado, ella esta con Damien. Podemos estar
seguros eso ".
"Nos encontramos en tierras de los Mistral", Elíjah señaló al salir de la habitación y entrando en
el desván del líder a continuación. "Ellos han estado aquí por un tiempo", observó cuando vio la
cuna, los suministros, y todas las pruebas de su estancia.
"No parece como si los otros estuvieran preparados para salir," dijo Jasmine cuando ella siguió
sus pasos. "Estaban en mitad de la comida cuando Damien llegó", agregó, mirando hacia abajo
a lo largo de la mitad de los cuartos vacíos llenos de tazas y platos. "No lo entiendo. ¿Por qué
un enemigo toma una comida pausada cuando un preso tan peligroso se mantiene justo por
encima de sus cabezas? "
"Tal vez ellos no sabían que existía un preso", dijo Elíjah. "Tengo la sensación de que Ruth
estaba actuando en su provecho, y como de costumbre esos tontos se mantienen en la
oscuridad."
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Tengo que estar de acuerdo. Tiene usted razón. Esta loca. Sólo las personas maníacas toman
este tipo de decisiones impulsivas ".
"Ciertamente no es la manera en la que yo le enseñe a pensar", dijo Elíjah lúgubremente. "No
sé de lo que es capaz ". Él se dirigió a la Vampiro. "Mejor continuamos por Damien y Syreena.
Tanto como quisiera, no puedo permitirme el lujo de perseguir a estos necromances hasta que
este seguro de que están a salvo. "
"De acuerdo", dijo Jasmíne, admirando su lógica y su capacidad para eludir el instinto
emocional poderoso de buscar a su enemigo. Era lo que hacía la diferencia entre un guerrero y
un líder de los guerreros. Es la razón por la que Jasmine estaba segura de que Elíjah
alcanzaría a Ruth al final. Ruth era una pobre líder, perdiendo su energía y sus recursos para
satisfacer sus necesidades emocionales, más que la satisfacción de una estrategia adecuada.
Asegurándose a sí misma, esta vez siguió al guerrero cuando él se puso a seguir el rastro de
Syreena.
Damien se destaco en la fría oscuridad, dejando que el viento soplara en la noche por su
cuerpo. Se agitó a través de su ropa recién lavada, apoyando atrás su trenza.
Él tenia la necesidad de alimentarse.
Ignoraba la necesidad, sin embargo. No podía dejar la casa de campo, y dejarla a disposición
de cualquiera durante algún de tiempo. Lyric y Windsong se habían expuesto a un gran riesgo
para su beneficio, y no las dejaría a su suerte cuando habían llevado a enemigos potenciales
directamente a su puerta. La protección de las canciones de Windsong era bastante
impresionante, pero no era todo el trabajo, ni estaba seguro que mantuvieran fuera a alguien
como Ruth, de la que no tenía ninguna duda, se convertiría en gran medida en inmune a tales
manipulaciones.
Francamente, le sorprendía que no hubiera llegado.
Era lógico pasar dejar escapar su presa en este momento, porque si un Nightwalker había
podido rastrearla, existía un riesgo de que otros aparecieran. Si se hubiera tratado de Damien,
él se habría concentrado en la información y otras herramientas para engañar a cualquier
persona que intentara encontrarle mientras que escapaban de su ciudadela descubierta.
Pero la lógica es rara vez una parte de los procesos de pensamiento de una mujer impulsada
en la forma en que Ruth lo era. Sería muy propio de ella hacer caso omiso de las tácticas, en
aras de la satisfacción personal.
Al menos, en este punto.
Es evidente que Ruth había descartado todo el sentido de la auto-preservación para el
presente. Si sólo sus lacayos se dieran cuenta de ello, en el modo en que abandonaba sus
comandos atrás tan fácilmente. Si fueran eliminados de la ecuación, su captura seria mucho
más probable. La Magia tenia unos recursos no cuantificables. No seguía las directrices
establecidas. El esquema de la posibilidad de cambiar las variables. Hasta ahora, por ejemplo,
nadie hubiera sabido que era posible para un Nightwalker usar la magia.
Qué perspectiva más aterradora. Había una verdad universal en el empleo de la Magia Negra:
era dañina. Esa era la razón por la que los usuarios de magia olían tan mal a los Nightwalkers,
esta corrupción, llegaba al alma en profundidad. Era ...
Era la antítesis del amor del alma, de los compañeros.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Elíjah y Siena eran compañeros del alma. Ellos tenían un amor que trascendía los tabues
culturales , sus personales espíritus independientes habían logrado desafiar a cada norma
escrita del mundo Nightwalker. Si bien la magia podría lograr estas cosas tan bien, los efectos
no eran los mismos.
Siena y su pareja estaban siendo sincronizados. Habían entrado en una armonía para crear
una fuerza unificada que era impresionante y de gran alcance. Estaban rápidamente
destruyendo las paredes de los prejuicios y de las sospechas, eliminando la posibilidad de
futuras guerras entre sus dos sociedades dispares. Era la construcción de una perspectiva para
ellos en el presente, y sus hijos en el futuro.
La Magia sólo creaba discordia. El daño, rompía cuidadosamente costuras cosidas y las hacia
jirones. Desequilibraba a la naturaleza y esta sufría en virtud de su veneno. Un ejemplo más
crudo en el sentido sería el del acto mágico de la Convocatoria Demon. Se robaba la vida del
Demon, atrapándolo en un pentagrama venenoso, obligándolos bajo la influencia de la magia.
Eran mutados en monstruos sin alma, sin conciencia, el último insulto hecho a un miembro de
una especie que por lo general, se dirigía por comportamientos de moralidad y conciencia.
La Magia tenia la manera de lastimar a los vampiros también. Él había visto asesinados,
eviscerados, decapitados, y paralizados, en el suelo hasta que llegó el alba.
Que la Magia nunca sería realmente erradicada, el Príncipe se daba cuenta de ello, hasta que
cada libro de hechizos, cada emplazamiento de esos malditos, fuera quemado en la nada
completamente y, a continuación, los que tenían conocimientos de ese tipo de cosas en sus
recuerdos fueran también destruidos.
Se trataba de una perspectiva imposible. El descubrimiento de los compendios de hechizos
ocultos en la Biblioteca se lo había demostrado. Durante 100 años había sido reprimida la
magia, pero su reciente resurgimiento había dejado muy claro que no podía erradicarla.
"Damien".
Damien se giró bruscamente, sorprendido al darse cuenta de que había estado tan sumido en
sus pensamientos que no la había oído acercarse.
Se dio cuenta otra vez, de que ella era apenas una amenaza.
De alguna manera.
"Syreena, debes descansar."
"No puedo dormir", dijo con un encogimiento de hombros.
Ella misma se había envuelto en su manta para mantenerse caliente. Vio el flash de una falda
azul de polvo alrededor de sus rodillas. Al parecer, Windsong le había prestado un vestido para
sustituir su desgarrada ropa sucia. Sus pies estaban desnudos, y sólo la vista de ellos sobre el
frío suelo fue suficiente para provocarle un escalofrío en el cuello.
"Ven aquí", mandó suavemente, atrayéndola.
Ella obedeció sin argumento, un testimonio de cuán vulnerable se seguía sintiendo. La agarró
de su figura ligera, alejando sus pies de la tierra y la acercó a una roca que estaba a su lado.
Con la manta debajo de ella para protegerla del frío de la piedra, era una mejora.
La roca se situaba apenas por encima del nivel de su cintura. No se sentó con ella porque no
había suficiente espacio en la superficie ligeramente inclinada. En cambio, se inclinó contra la
cadera, cerca de las rodillas, frente a ella cuando le dio un buen repaso de la cabeza a los pies.
"He estado enferma sólo una vez antes en toda mi vida", mencionó en silencio cuando volvió su
rostro a la pronunciada por encima de las estrellas.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Esto no es una enfermedad", le recordó con cuidado.
"Se siente lo mismo. Si no peor. "
“Me lo puedo imaginar.”
“Fue cuando esto ocurrió", señaló, con sus dedos a través del barrido de líneas marrón de su
cabello y, a continuación, lo que quedaba de las grises.
"¿De qué color era originalmente?" le pregunto con honesta curiosidad.
"Hmm. Yo realmente no lo recuerdo. Fue hace mucho tiempo. Creo que esa pregunta se la hice
a Siena una vez y ella convenientemente decidió ignorarla. "
"Tal vez para que no te permitieras sesgar contra la otra mitad de ti misma."
"Estoy de acuerdo", dijo con un guiño. "Fue muy difícil aceptar ser tan diferentes al principio.
Me imagino que yo era un poco desagradable en aquella época. Es extraño cómo las cosas
que eran tan importantes para nosotros cuando éramos más jóvenes son tan imposibles de
recordar en el futuro. "
"Yo no recuerdo mucho de mis primeros cien años", dijo. "Todo esta en una especie de
difuminado." Su media sonrisa de travesura alcanzó sus ojos, haciendo de él un mentiroso.
“Ya veo. Causado un poco de problemas, ¿verdad? "
"Un poco", él rió. "Demasiado. Demasiada diversión. Cuando somos jóvenes, no entendemos
que tal cosa sea posible. No hemos alcanzado la cumbre de la montaña. "Su sonrisa
desapareció. "Caí en sopor poco después. Mi desencanto fue con mucho lo peor que he tenido
nunca que sentir antes o después de entonces. Yo literalmente me encontré en un agujero por
ciento veinte y un años. Cuando me desperté, hice un pacto conmigo mismo para ser más
suave y agradecido con mi tiempo y mis diversiones. No he necesitado enfurruñarme de esa
manera desde entonces. "
"La razón quizás sea que has acumulado mas poder y sabiduría, convirtiéndote en el Príncipe
de tu pueblo".
"Supongo que sí." Estudió sus características durante un largo momento. "¿No te sientes
molesta por el hecho de que todo en el curso de tu vida haya sido decidido por alguien más?"
"Lo hago. Resentimiento puede ser una palabra demasiado fuerte, sin embargo. El
resentimiento es para la infancia. Los adultos no son más que frustrados. "
Damien entendió su distinción claramente. Su posición no le había permitido el lujo de su buen
humor ni de su anticuado berrinche.
"Tal vez algún un día tendrás la oportunidad de ir a tu aire".
"Quizás. Tal vez después de que Siena comience su familia, asegurando la línea del trono.
Incluso entonces, soy su asesor de mas confianza e imprescindible. Soy la lógica cuando sus
emociones son perjudiciales. Ella me necesita".
"Y ¿qué es lo que tu necesitas, Syreena?" Él le preguntó suavemente.
"Lo que es necesario es necesario", dijo en un primer momento, asegurándose que eso era
suficiente para satisfacerla. Sin embargo, ambos sabían que no era toda la verdad. "¿Por qué
me preguntas eso?"
"La pregunta debería ser" ¿por qué tu no te lo preguntas? ' ", él remarcó.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Ya veo. Tu de repente me conoces tan bien? "Su tono era duro y recortado, los mecanismos
de defensa eran tan evidentes como un letrero de neón diciendo MANTÉNGASE FUERA!
"Yo sé lo que significa tener responsabilidades y ser el centro de las expectativas de todos los
demás. Sé lo que significa ser un Príncipe, Syreena. Yo soy la persona más cercana que te
puede entender a parte de tu hermana. "
Tenía razón, pensó Syreena airadamente. La entendía muy bien, pero era un extraño. Eso le
hacía sentir aún más vulnerable, la sensación que ella siempre había despreciado de sí misma.
Odiaba ser débil frente a nada.
Pero, ¿por qué no? pensó amargamente. Ella misma había demostrado ser poco menos que
debilidad en las últimas veinticuatro horas.
Damien sabía que su confianza había sido sacudida. Él lo había sabido desde el momento en
que la había encontrado acurrucada en una esquina como un perro enfermo y asustado,
golpeado ,sangrando y terriblemente derrotado. Ella no tenía nada de qué avergonzarse, ella
no entendía eso. Ella no se daba cuenta de que Ruth podría haber hecho mucho daño
igualmente a cualquiera de ellos- Noah, Siena, y a él mismo.
"Syreena, no te culpo a ti por ser una víctima", dijo tranquilamente.
"¿Qué sabes tu de mi culpa y mis sentimientos?" Se quebró con repentina acritud. Ella saltó de
la roca en su ira, sus pies como un obstáculo chocaron contra el suelo. Él instintivamente
intento equilibrarla con una mano, pero ella le golpeó a distancia. "Deja de intentar ayudarme!
El rescate ha terminado. Tu deber con mi hermana se ha cumplido. Ya no tienes que ser tan
bueno conmigo más! "
Ella se fue, pero él la siguió rápidamente a los talones.
"No recuerdo que tu hermana nunca estuviera en mi mente cuando decidí ir a por ti", le disparó
en la espalda.
La observación la hizo llegar a su fin. Giro en torno a ella para hacerle frente, reduciendo sus
ojos bicolores con el recelo y la rabia.
"No te atrevas a ser condescendiente!"
"No era consciente de que lo fuera."
"¿Por qué haces esto? ¿Por qué sigues aquí? ¿Por qué todavía me sigues? "
"Debido a que aparentemente debo seguirte. Necesitas ser protegida. Y, como tu misma has
dicho, lo que es necesario es necesario ".
Damien podía entender su repentina expresión de sorpresa. Él no sabia de donde provenía ese
pensamiento.
"¿De qué manera podrías tener una posible necesidad de mí?"
La multitud de respuestas que habían inundado a Damien tenían el poder de hacer sonrojar
incluso a un Vampiro. De dónde venía esa idea, de nuevo no tenía ni idea, pero lo sabia, con
una percepción brillante, valiente y fuerte. Era un instinto, y había vivido mucho tiempo con
ellos para comenzar a hacer caso omiso.
"¿Cómo es uno capaz de encontrar la respuesta a la pregunta si te niegas a enfrentarte a
ella?", dijo a cambio.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"No tengas piedad de mí porque haya llorado antes. No soy una chica débil que necesita una
palmadita en la cabeza y alabanzas ".
"Todo el mundo necesita alabanzas. Y si fueras un alfeñique, Syreena, habrías ganado mi
disgusto, no mi pena. Tengo un umbral muy bajo para las personas que se sientan alrededor
del llanto, a la espera de todos los demás para salvarlos. "
Ella no tenía forma de seguir enojada con él, y Damien sabía que era porque estaba de
acuerdo. Había fracasado, buscando una manera de mantener su enfado. Ella tenía
dificultades porque no estaba verdaderamente enojada con él y necesitaba un objetivo para su
temperamento.
Fue sorprendido por cuanto se parecía a su padre en ese sentido.
"No lo soy!" Despacio, furiosa, marcho de nuevo hacia él con la mayor dignidad, ya que podía
ver su debilidad y dolor. "¿No vuelvas a decir es nunca de nuevo!"
"No lo he dicho", respondió. "Lo pensé. Si yo lo hubiera querido compartir, te habría dado
permiso para acceder a mis pensamientos ".
Lo que no le dijo es que estaba sorprendido de que hubiera sido capaz de leerlos. Muy pocos
seres podían leer sus bien protegidos pensamientos incluso cuando no tenían su permiso.
¿Cómo lo había hecho? Los Lycanthropes no eran telépatas. Adivinaban cosas pero sólo a
través de una colección de datos y de un bastante agudo sexto sentido. Syreena había
atrapado de él palabra por palabra, por la potencia de su reacción.
Ella se tomó un momento al estar igual de confundida, su expresión diciéndole que también
estaba tratando de averiguar cómo había conseguido tal cosa.
"En cualquier caso, me refería a la calma, no en la esencia de quien eres", explicó con calma,
su oscuros ojos azules nunca vacilaron hacia ella. "No es nada que no supieras."
"No necesito a un completo extraño que me lo diga," replicó ella. Pero sus palabras fueron
perdiendo su fuerza. Ella estaba cansada, molesta, demasiado dolorida y tratando de culparle a
él de como cómo se sentía.
"Lo que necesitas es descanso y paz, Syreena. Esto es demasiado duro para ti y tu está
pensando demasiado para alguien que debería estar centrada solamente en sanarse".
"¿Puedes dejar de decirme qué hacer?", suspiró.
Ella se derrumbó donde estaba, incluso demasiado cansada para sostener su propio peso ya.
Damien se movió como un parpadeo, su velocidad incrementada antes de que ella cayera
apenas dos pulgadas. El Príncipe Vampiro la recogió en sus brazos, contra su pecho hasta que
su pesada cabeza se asentó en el rincón entre su oreja derecha y su hombro.
A pesar de sí mismo, presionó su mejilla contra la suya, dejando sentir su calidez y la
seguridad de su presencia.
"Detén esto", susurró en su oreja pequeña. "deja de tratar de demostrarme lo llena de plumas
que estas."
"Yo no ... yo no te entiendo ", exclamó suavemente. "No entiendo lo que quieres!"
"Lo sé", él murmuró. "Y no me sorprende."
Él cambió su acercamiento y comenzó a caminar hacia la acogedora casa de campo sentado a
cierta distancia en la oscuridad.
"Dime lo que quieres", le rogó.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
“Quiero ..." Él se detuvo el tiempo suficiente para reírse de sí mismo en una suave respiración.
"Quiero saber lo que tu deseas. Y ya que tu no sabes lo que es, voy a tener que esperar para
averiguarlo.”
CAPÍTULO 6
Syreena estaba tumbada entre ropa limpia y cálida que la cubría una hora más tarde, tratando
de averiguar que había significado lo de antes.
Ella lo escuchó hablando con Windsong en la habitación de al lado. Cada vez que reía, tenia
que luchar contra el deseo de curiosear que estaba haciendo. Era como una infección, tan
oscura y misteriosa como lo era él. Tenía ganas de salir corriendo de la habitación y
preguntarle que le hacía tanta gracia.
Quería odiarlo, pero se dio cuenta de que era imposible. Ella incluso había encontrado su
confesión de su degeneración fascinante y del carácter que le definía, no una basura
escandalosa como la habían entrenado para pensar. En verdad, él no se parecía a la imagen
que se había formado antes de conocerle. Era dolorosamente cortes, incluso cuando ella le
había cercado presionándole, encantando pero sin mala intención, y era terriblemente sabio a
pesar de sus demandas para que fuera menos juicioso, en sus comportamientos pasados y
presentes.
La Princesa se dio cuenta de que había estado atacándole a él debido a su mal estado de
ánimo, que ella estaba enojada porque quería poner fin a todo este lío. Él había sido paciente,
incluso con gran sabiduría y con una aparentemente infinita serenidad.
Se sentó en su cama prestada, haciendo retroceder el lado marrón de su pelo, que se aferraba
a sus vendas salvajemente. Ella comenzó a desenvolver sus manos, de repente cansada de su
restricción y la forma en que la hacia sentir como una inválida. No podía sentirse muy libre con
las vendas en su cabeza dañada, así que se libero flexionando sus dedos y manos. Todo lo
que quedaba de la herida era un rojo furioso penetrante que indicaba dónde había estado.
También estaba muy dolorida, incluso un poco doloroso, pero no era nada que ella no pudiera
soportar si se lo proponía. En otro par de horas que pasaran estaría mas curada y ella se
sentiría mas fuerte.
Pero iba a tomar mas tiempo que el pelo le volviera a crecer.
Ella se sentía como Sansón, esquilada rápidamente y traicionada por la consiguiente debilidad.
¿Habían traicionado su amor también? Al igual que el personaje bíblico había permitido
convertir el amor en su debilidad, había permitido que su amor por Siena la debilitara? O el
amor de la Reina por ella hacia a Siena mas vulnerable?
Syreena despreció la idea de que ella fuera una debilidad para Siena. Peor aún, una que
podría ser explotada para lograr la venganza.
"¡Basta!"
Syreena se sacudió con sorpresa cuando a la voz profunda precedió el golpe repentino de la
puerta de la habitación.
Vio la furia lívida en los ojos de Damien y miró hacia abajo a sus manos y las vendas en su
regazo. "Ya no los necesitaba"
"Yo no estoy hablando de las vendas, Syreena!"
Él cruzo la habitación hacia ella, su irritación evidente en cada paso, ya que estaba tratando de
averiguar qué le hacia estar tan enojado. Su corazón latió más rápidamente cuando se enfrentó
ella, en pausa por un momento y, a continuación, él se arrodillo sobre una sola pierna ante ella.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Llegó a su muñeca, cerrando sus dedos largos en torno a ella, y tirando para asegurarse de
que ella le miraba a los ojos.
"¿Estas tan empeñada en castigarte a ti misma?" la exigió, sus ojos azul profundo que
irradiaban contradiciendo su paciencia. "¿Vas a asumir una definición que dio de ti una mujer
loca? Sólo porque la enrevesada lógica de Ruth te ha convertido en un medio para acceder a
tu hermana no hace de ello una verdad! "
"¿Cómo te…?"
"Juro, que eres suficiente para probar la paciencia de un santo. ¿O es lo que estás tratando de
alcanzar? Santidad? Nada de tus propios deseos, sin ambiciones, nada de amor y nada de
amantes? Todo para los demás? ¿Qué es lo que esperas lograr con ese pensamiento, porque
los efectos se me escapan! "
"Se me escapan a mí también!" Ella se hizo hacia atrás a la defensiva. "A diferencia de ti, el
mundo no ha sido mi campo de juego, Damien. Un día yo era un niña como cualquier otra, con
todas las libertades que un niño debería tener. El siguiente me despierto de una fiebre, y desde
ese instante toda mi vida se ha trazado para mí. Se me ha enseñado a obedecer esas ideas de
los demás y de qué debería ser. Es todo lo que sé! "
"Es todo lo que te permites saber. Te he visto levantarse en contra de esa condición antes. Tu
lo hiciste el día que desafiastes a tus maestros por el bien de Siena. ¿Por qué no puede
hacerlo por tu propio bien? "
"¿Quién diablos crees que eres? Tu no eres mi guardián! Tu no eres mi maestro! Tengo
bastantes personas que me dicen lo que tengo que hacer! "
"Yo soy el que tu elegiste para mostrar a la niña que hay dentro de ti hace sólo unas horas,
Syreena. La niña dentro de esta mujer que todavía espera a pesar de sí misma y, a pesar de
un montón de personas que tratan de acabar con ella ".
El beso.
Ella sabía qué era lo que quería decir. Una parte de ella, incluso conocía la verdad detrás de
sus palabras. Ella le había mostrado una parte de sí misma. Ella le había besado, simplemente
porque ella había querido. Nadie le había dicho que lo hiciera. Había sido un impulso de sus
propios deseos, nacidos de un anhelo por las cosas que le habían relegado a situar al final de
su lista de las prioridades que podía obtener algún día, una vez que terminara de hacer todo lo
que se esperaba de ella.
"Deja de hablar de mí como si supieras quién soy", dijo, sacudiendo su cuerpo entero con la
emoción cuando trató de liberar la mano de su alcance.
"Sólo cuando admitas que incluso tu no sabes quién eres", él se opuso firmemente.
"¡Cállate!"
"Una contestación muy brusca, dulce. Tanta educación y eso es todo lo que tienes que decir? "
Ella le dio una palabra menos sofisticada.
Eso le hizo reír. "Sabes, creo que tu temperamento es lo único que realmente querría
revindicar", él reflexiono burlonamente.
Syreena le dio un manotazo.
Un poco fuerte.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Ella gruñó con el dolor, cuidando su mano dañada con sus labios mientras que ella gimió y se
maldijo. Su única satisfacción era la apenas impresión de sus dedos sobre la línea de su barba.
También se había cortado el labio contra sus propios dientes, y él tocó el punto de sangrado
con un dedo. Él la miró con diversión. "Así que, supongo que Siena no es la única gatita en la
familia", observó.
"¿Por qué tu…!"
Ella saltó sobre él, haciendo caso omiso de todas las razones por las que no debería hacerlo,
sus manos yendo derecha a por su incrédula cara. Sin ni siquiera entrar en los pensamientos
de ella , él fue mucho más rápido y la apartó más rápido que un guiño.
Él se cayó sobre su espalda en el suelo, su cabeza golpeó el suelo de madera con un porrazo.
Ella fue sobre él, rodeando su cintura y tratando de poner sus manos alrededor de su tonto
cuello.
Sin embargo, él la tenia cogida por las muñecas, y no había manera de que pudiera dominarle
con su fuerza. Se dio cuenta que estaba en problemas sólo cuando de repente él rodó sobre su
espalda, con su fuerza, alcanzando su cuerpo y su capturándola por debajo de él.
"¡Suéltame!"
Pasó por alto la orden furioso. En cambio, presiono suavemente sus manos en el piso y miró
hacia abajo a sus lívidos ojos. Agarrándola, plantando los talones en el suelo, el cuerpo entero
de ella resistiendo, ascendiendo para buscar escapar.
"Sigue así", alentó astutamente con una sonrisa. "Es hora de que tengas un poco de juego
previo."
Syreena retuvo su aliento, indignada, conmovida, nerviosa y todo a la vez. Ella se congeló en el
lugar, finalmente, consciente de la posición en que la había atrapado. Se ruborizó al darse
cuenta que había conseguido ponerlo directamente entre los muslos.
"Oh ..." dijo ella, el sonido estrangulado era todo lo que podía pronunciar en su estado de
shock.
"Yo también lo pienso," con acuerdo, su exasperante sonrisa ampliándose cuando él miro hacia
abajo a sus cuerpos apretados con una clara especulación. "Vamos a ver, ahora ..."
Syreena sintió un escalofrío cuando él hizo un segundo inventario, ignorando sus demás
sentidos el utilizo el sentido del olfato. Comenzó por el cuello, la sensación de su aliento
curiosamente estimulante cuando trasladó su boca hacia abajo sobre su hombro, a través de
su garganta, y en el arco de su esternón, entre sus pechos.
Lo que hacía era terriblemente erótico. Ella no podía entender por qué lo estaba haciendo.
Damien quería mantenerla fuera de su equilibrio. Ella no pensaba de una manera ordenada
cuando ella trabajaba bajo el instinto.
En su opinión, él podría utilizar un poco eso.
Había, sin embargo, olvidado tomar su propio instinto en cuenta. Todavía olía a lavanda, pero
ahora llevaba el aroma de la noche también. Su tiempo fuera de las puertas se aferraban a ella
como un perfume. La única diferencia era que se había calentado, robándole a él su frialdad.
De todos los Nightwalkers, los Lycanthropes tenían la mayor temperatura corporal. Siempre lo
había visto con su visión de calor.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Nunca había estado preparado para lo que se sentía estando próximo a ese calor, sin
embargo.
"Damien, no ..."
"Damien, no ¿qué?" Exigió contra el tejido del vestido que usaba. Él levantó su cabeza para
que pudiera ver sus ojos. "¿Qué no quieres? ¿Qué es lo que quieres, de todos modos? "
"Yo ..." ella tartamudeo, todo tan confuso e inesperado. Si ella sólo pudiera pensar! "No quiero
esto!"
"Esto? ¿Qué es esto? ", Preguntó, claramente obtuso a propósito. Señaló con la punta de la
nariz hasta el plano de su largo cuello, inhalando su fragancia de esta manera. "Que no haga
esto?"
No", le sopló, cerrando los ojos, tratando de no sentir su pulso a toda carrera respondiendo a la
curiosidad de su caricia.
"Así que debo hacerlo?", Preguntó, repitiendo la acción de inmediato.
Syreena exhaló con un estremecimiento, la vibración tembló contra él por todas partes. Él cerró
los ojos por un momento ya que absorbió la reacción.
"Damien ..." trató de quejarse sin aliento.
"No es suficiente?" le preguntó.
Él mejoró el contacto utilizando sus labios.
Ella giró la cabeza a pesar de sí misma, dándole un poco más de acceso, probablemente ni
siquiera dándose cuenta de la posibilidad de hacerlo.
Damien fue de repente atrapado en la telaraña de su propia creación. El ligero gesto expuso el
ritmo de su pulso, el conducto con su sangre golpeando contra su ritmo, provocándole en la
boca.
Le tomó mucho tiempo, pero rechazó la tentación.
Syreena abrió los ojos cuando sintió el brusco movimiento. Él giro su cabeza de lado,
maldiciendo sin aliento. Fue en ese momento que ella se dio cuenta de que no era la única que
había caído a su manipulación. Ella aclaró en su memoria lo que ella había hecho para
molestarlo, y dedujo inmediatamente lo que ella había logrado inadvertidamente.
Normalmente, ella podría haber pedido disculpas por su acción irreflexiva, por el acoso contra
su propia naturaleza, pero se dio cuenta de que no lo sentía en absoluto por él. Un tumulto de
opciones se abrieron ante ella, y ella sabía que si se detenía a pensarlo terminaría haciendo lo
que debía hacer. Ella haría lo correcto, lo que se esperaba que había que hacer.
Y ella no quería eso.
Entonces ella entendió que era exactamente lo que había estado tratando de hacerla entender.
Que había una elección más allá de lo que otros la habían inculcado, si ella quería escucharlo.
Damien soltó su muñeca y se fue hacia atrás dejándola. No había sido su intención la de
ponerla en peligro. No había tenido el propósito de estimularse a sí mismo en este juego o de
cualquier otra manera. Debería haberse dado cuenta desde el principio que no era un lugar
seguro para jugar con ella. Ella alteraba sus sentidos con demasiada facilidad. Era tan
diferente, tan única, justo el tipo de cosas que él anhelaba.
Especialmente desde que la había probado.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
No, espera. Lo contrario solía ser la verdad. Él casi nunca había anhelado la misma cosa dos
veces. No cuando se trataba de un alimento. Para él sería como comer de los restos. Aburrido,
frío, aburrido.
Confundido, él empujó sus manos contra el suelo y se levantó apartándose de su cuerpo
caliente.
No esperaba sus manos serpenteando en su pelo y tirando de él de nuevo, por lo que cayó
fácilmente a sus deseos. Su nariz golpeo su cuello y él se dio cuenta que era precisamente
donde había comenzado con ella.
Con la boca firmemente en su pulso.
Ella escogió ese momento para bloquear sus firmes piernas alrededor de sus caderas,
capturándole en serio sobre sí misma.
Genial. Ahora ella ejercía sus propia voluntad, pensó acaloradamente.
"Syreena, no", él murmuró contra su piel, suplicando por ella.
"Syreena, no ¿qué?" Ella contrarrestó suavemente, dándole la vuelta a la situación con un giro
ingenioso.
Si lo hubiese observado a distancia le habría parecido un poco picante, y se habría reído.
Pero la verdad era que él estaba demasiado cerca para estar cómodo.
"Syreena, no me he alimentado esta noche", le recordó con cuidado.
Ella no respondió. Él giro su cabeza, sentía la nariz de ella a la deriva por la columna de su
cuello, a lo largo de su oreja, y en su cabello. Cuando se dio cuenta que ella estaba tomando
su aroma con lentitud al fin, él tuvo que morder mientras surgía un gemido en su garganta.
Syreena estaba encantada con la reacción de él a su juego. Ella no sabía por qué le
encantaba, pero lo hacia. Y ella sabía que él estaba reaccionando. Lo podía sentir con cada
centímetro de su cuerpo, cuando se puso en contacto con ella. Había tratado de asustarla, pero
se dio cuenta de que ella no tenia en absoluto miedo de él. Probablemente lo debería haber
tenido, sobre todo teniendo en cuenta su advertencia, pero ella no lo tenia.
Comprendió que era porque ella confiaba en él. Porque nunca le había dado una razón para
que no lo hiciera, y le había dado decenas de razones por las que debería confiar. Sobre todo,
había demostrado que podía decirle la verdad absoluta.
Una verdad que, incluso su hermana desconocía.
"Creo que tengo que devolverte un favor", le susurró suavemente a su oído.
Damien no tenía ni idea de lo que estaba hablando, estaba alrededor de un anillo siniestro.
Trató de empujarse fuera de ella, una vez más, pero ella eligió ese momento para abrir su boca
y la colocó en contra su garganta donde estaba su pulso.
Sorprendentemente, sus sistemas autonómicos reaccionaron al erótico pellizco de ella y
reaccionaron haciendo exactamente lo mismo.
Latido.
El cuello de un Vampiro era una zona erógena. Y estaba muy claro, ya que raspaba los dientes
a través del suyo que ella realmente lo sabía. Damien maldijo, arrastrado en un irreflexivo
aliento, y de inmediato trató de rodar fuera de ella.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
La pequeña y ágil moza descarada se aferró contra él como pegamento, rodando con él hasta
que ella lo montó a horcajadas una vez más. Él la alcanzó por la cintura e intentó empujarla
lejos.
"Tú eres el que quería saber lo que quería," ella le recordó resistiéndose a él con un sencillo
giro de su cuerpo. Eludió el alcance de sus dedos por completo, barriendo el cuello y la
garganta a través de sus labios, cubriendo sus ojos con el arco iris de su sedoso cabello.
Esta vez no hubo sonido de detener el hambre que surgió de su garganta. Se reía con puro
deleite cuando lanzó un fuerte gemido de placer y tentación , reflexivamente hundió una mano
en el pelo de la parte trasera de su cabeza. El ruido hizo que algo se agitara en su interior,
respondiendo a un ritmo que buscaba un cierto ritmo con el que coincidía.
"Syreena", dijo sin aliento ", estás jugando con fuego".
"He sido quemada por el fuego antes," ella contrarresto con descuido.
Damien curvó los dedos en un puño con en el pelo, dejando saber que le había puesto lo
suficiente nervioso para olvidar que tenia que tener cuidado con los moretones en los zarcillos.
Lo consideró de alguna manera potente y emocionante. Estaba siempre tan contenido, con el
fin de “hay que ser un santo” con el paciente, que la confundió al escapar de su jaula.
Ella sentía la boca de él abierta contra su piel, su lengua voraz dibujo una línea hasta su pulso.
Un momento después, parecía darse cuenta de lo que había hecho a pesar de sí mismo, y una
vez más trató de aprovechar su empuje y despegarse.
"Syreena! ¡Basta! "
"¿Por qué debería?" Exigió, sus decididos ojos parpadeando ardiendo por él. "¿No te gustan
las mujeres agresivas?"
"Me gustan mucho también, maldita sea!" moviéndose hacia atrás.
"¡Bien!"
Sus manos se volvieron muy agresivas de repente. Lo noto en la forma en que las empujaba
contra ella como apoyo, resbalándolas abajo del pecho, por su estómago, y sus caderas. Su
camino de vuelta fue mucho más flagrante, presionando a lo largo de su vuelo, su ombligo, y
hasta sus uñas rasparon sobre sus pezones.
Damien trajo su cabeza de vuelta, coloco su cuerpo para que coincidiera con el de ella con la
torsión de su tacto. Juró como un salvaje cuando sus dedos terminaron su viaje en su cabello,
sacudiendo su cabeza una vez más hacia adelante, empujando la boca contra su pulso otra
vez.
Esta vez no hubo interrupción en su reacción. Los colmillos rompieron en su boca, la violencia
de la erupción de repente le marearon. El instinto se hizo cargo a partir de ese momento, y no
quedaba nada civilizado cuando mordió rápidamente.
El mordisco fue tan rápido que ni siquiera lo sintió. Pero sintió el posterior cierre de la boca en
la apertura que había hecho. Syreena estranguló un sonido de placer absoluto. Su cuerpo
liberó endorfinas y adrenalina en respuesta y ella inmediatamente se dejo llevar con vértigo
detrás de ellos. En un minuto estaba de nuevo de espaldas debajo de él.
Ella tenia una imagen distorsionada de él, capturo su cabeza contra ella, temiendo que dejaría
de darle esa inmensa satisfacción antes de que ella pudiera llegar a entenderlo. Mientras él
bebía de ella, se fue presionando fuertemente contra ella, su cuerpo despertando el de ella con
un increible calor y dureza. Su mano la agarraba de la cintura un poco por encima de la cadera,
la frescura de sus dedos desvaneciéndose a medida que se inundaron con la calidez de lo que
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
presumía era su sangre.
Esta vez ella era plenamente consciente del deseo que gritó a través de él con la locura de una
hada maligna. Ella era consciente de los estupefacientes dentro de ella para él. Por un
momento, incluso se vio a sí misma y se sintió a sí misma a través de los ojos y el cuerpo de él.
Por ese espacio de tiempo, ella supo lo que significaba ser un varón, con el cuerpo de una
mujer que le despertaba y apasionaba el pensamiento más allá de la razón. Ella conoció el
sabor de su propia sangre y la forma en que se abría paso y le alimenta a él.
También sabía con perfecta claridad cómo la veía como una persona.
Como toda la persona.
Cuando ella se perdió de nuevo a sí misma, fue con un sentido de realización inimaginable. En
un momento había experimentado la fusión que había buscado entre sus dos mitades de la
totalidad de su vida. Lo que experimentó a través de los ojos de un forastero que nunca había
visto una imagen antes o después, como un estudiante o un asesor, un halcón o un delfín. Lo
vio todo. Le había gustado todo. Quería todo.
Si fuera posible, era más dulce y embriagador que la primera vez. La inundación de productos
químicos en su sangre eran como las especias y el vino, que bebido por él arrastraba las
dimensiones del sabor y el efecto de ellos. Lo más sorprendente fue la adición de sus niveles
hormonales, ya que estaba despertando su pasión. En su opinión, el peso de sus pechos
presionado contra él, el calor entre las piernas que aún le agarraban tan herméticamente. Por
primera vez en su vida, se dio cuenta de la posibilidad de la mortalidad.
En su interior, profundamente arraigada en su garras por el calor y el placer que incluso ahora
temblaba a través de ella, podría dar paso a la idea de la muerte sin pestañear. Eso sería el
pináculo de la vida misma, se dio cuenta. Y puesto que no era probable que pudiera sentirse de
esa misma forma, al menos nunca antes había podido, abrió la idea de que podía repetir la
agradable visita una y otra vez y otra vez.
Como en respuesta a sus pensamientos, Syreena se aproximó arqueándose debajo de él,
convulsionando y llorando con una exultación entusiasta. Absorbió el movimiento de su cuerpo,
sintió los remolinos de calor a través de sus venas, y podía definir el olor almizcle femenino de
su sexo que estaba temblando.
Fue cuando ella se tranquilizó y se aflojó que Damien comenzó a regresar de nuevo a sus
sentidos.
Y en ese único y horrible segundo, se dio cuenta de lo que estaba haciendo.
El Príncipe Vampiro se lanzó a distancia, cayéndose en su prisa y golpeando el suelo duro. Un
sabor amargo le llenaba la boca y se dio cuenta que había olvidado la picadura de acabado.
Trató de moverse, para volver a ella, para poner fin a lo que sólo podría ser inevitable si no
completaba su alimentación de la manera adecuada.
Pero él estaba paralizado y no pudo moverse una sola pulgada más.
Todo lo que podía hacer era girar la cabeza y ver como su sangre se concentraba bajo su
cuello y cabeza.
"Merde!"
Windsong no pudo contener la exclamación que estallo fuera de ella cuando abrió la puerta a
su dormitorio y vio a los Príncipes en el suelo.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Syreena, que estaba tendida en un círculo cada vez mas amplio de su propia sangre, y Damien
que se agarraba de forma incierta.
"Lyric! Lyric! "
Ella gritó el nombre incluso cuando tropezó al arrodillarse junto a la Princesa Lycanthrope,
rápidamente poniendo su mano en la herida en el cuello con el fin de detener el flujo de sangre.
"¿Qué pasa? No es necesario que me grites, Windsong "
Lyric rompió con un grito horrorizado, bofeteaba su mano sobre su gran boca abierta en su
sorpresa.
"¡Dios mío! ¡Apúrate, niña!" Windsong mando duramente, su tono obligó a la joven a obedecer.
Lyric revolvía en la bolsa de hierbas, que siempre estaba en la cocina. Mientras tanto,
Windsong alcanzó a agarrar con su mano el pecho de Damien.
"Que te ha poseído, Damien," ella murmuró bajo su respiración.
Suavemente, lentamente, comenzó su canción más potente de tímida curación del Espíritu-del
canto. El Espíritu-del canto no se puede hacer sin un buen espíritu, y ella y Lyric no eran
compatibles con la víctima tendida en el suelo.
Ella no rompió ni una sola nota cuando Lyric entro de nuevo en la sala, cayendo de rodillas con
valentía al lado de su mentora. Windsong sabía que la visión de la sangre era algo a lo que
Lyric no se había enfrentado hasta ahora, así que ella estaba orgullosa de la niña cuando
resbalando a través de los líquidos se acercó para detener los golpes que Damien se estaba
dando en la cabeza e impidiendo que se dañase a sí mismo. Ella inmediatamente cantó en una
menos experimentada canción, un ritmo y composición totalmente diferente, destinada a
calmar un cuerpo en estado de shock. Lyric había aprendido la canción la noche anterior,
cuando habían encontrado a los dos en el bosque. Ella la había aprendido sobre la marcha, y
ahora su memoria estaba realizando un buen servicio.
Windsong fue de dentro a fuera de su bolsa de hierbas sin siquiera mirarla, sabiendo
exactamente lo que tocaba y para lo que era y dónde se encontraba. Ella rápidamente elimino
su mano manchada y comenzó la coagulación de la garganta de Syreena.
Las hierbas trabajaron rápidamente, pero la Mistral no perdió nada en su canción ni un suspiro
de alivio. En lugar de ello, alcanzó de nuevo su bolsa y luego obligó a la creación de sangre en
el líquido que la Lycanthrope tenía en la garganta. Sentía el pulso de Syreena en el lado
opuesto de su cuello, la parte que aún estaba en curación de la noche anterior en el encuentro
de la mordedura de Damien. Estaba débil, pero viva, y eso era todo lo que importaba.
A continuación, se dirigió a su segundo paciente
La piel de Damien estaba de color gris, y luego se difuminaba y, a continuación, un extraño
color que parecía tan similar a la coloración de la piel de un demonio. Para aquello, Windsong
se sentía pérdida. Los Vampiros eran totalmente ajenos a ella. Ellos no tenían circulación, sin
pulso y sin aliento, y los misterios de su alimentación, tanto buenas como malas, estaban
absolutamente más allá de sus habilidades. Todo lo que podía hacer era apoyarlo con su
canción y alentar con los ojos a Lyric a hacer exactamente lo que estaba haciendo.
Syreena se despertó con un fuerte consumo de aire, abriéndo los ojos al vuelo. Lo primero que
notó fue la sensación de perdida de la ingravidez.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Es decir, la falta Damien en el peso de su cuerpo.
Ella al parecer se había desmayado de nuevo.
"Maldición", murmuró, suspirando con la frustración en sí misma.
Ella le dio vuelta su cabeza e inmediatamente sintió un increíble dolor en el cuello. No es que
ella fuera muy consciente de la última vez que Damien se había alimentado de ella, pero ella
no recordaba que estuviera tan lastimada.
Se sentó de inmediato para llegar a observar el mundo girar a su alrededor. Sus dedos tocaron
su pelo, y ella fue consciente de repente de que alguien estaba sentado en una silla al lado de
su cama, estaba profundamente dormida con su cuerpo salvando la distancia entre la cama y
la silla y su cabeza sobre el colchón. Era Lyric, se dio cuenta inmediatamente por el color del
cabello.
"Lyric?"
"He tratado de despertarla. Pero ella está agotada, pobre. "
Syreena miró a Windsong, que estaba sentada de una manera similar al lado de Damien.
Damien.
La Princesa pasó su mirada por su rostro de inmediato, al instante se dio cuenta de que algo
estaba terriblemente mal.
"No se mueva de esa cama". Windsong la previno, su voz inmediatamente enraizó al
Lycanthrope en su lugar.
"¿Qué pasó?" Exigió Syreena a la Mistral.
"Tal vez deberías decírmelo tu a mi. ¿Por qué en la Tierra, Damien repetiría un acto que casi
lo mató la primera vez? "
"Lo mató?"
"Él no te lo dijo?"
"No", dijo, su estómago mareado de repente, la habitación girando un poco más rápido. "Dijo
que estaba bien. Hizo que pareciera ... "Ella tragó convulsivamente. "Él hizo que pareciera que
no era nada para él."
"Bueno, te lo aseguro, fue algo. Él se mantiene entre el frío y el calor por turnos. No soy una
experta en vampiros, pero sé que tienen un calor corporal que se dirige en una dirección en el
transcurso del día. De caliente a frío, y no viceversa. Hasta que no se alimentan. "Ella se aclaro
un poco la garganta. "en la alimentación normal, claro".
Syreena se salto un ritmo del corazón. "¿Sabes lo que esto le hará? Va a vivir? "
"Creo que sí. Lo hizo la última vez. Él es un ser poderoso, no debe subestimarse. Además,
Lyric ha recuperado a ambos en poco tiempo. "
Syreena miró hacia abajo a la mano de la chica, que estaba profundamente dormida
disfrutando del descanso de los adolescentes. Independiente de su elección, pensó
dolorosamente, parpadeando sus ojos en un intento de evitar que se le escaparan las lágrimas.
Ella se negó a sentarse y llorar como un niño. No le haría bien.
¡Para con eso ...
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Syreena rió un poco histéricamente cuando las palabras anteriores de Damien se filtraron en
sus pensamientos. Si sólo él hubiera sabido lo que le podría pasar.
Lo sé ahora. Y no cambiaría ni un minuto pasado.
A Syreena se le escapo el aliento cuando se dio cuenta de que realmente era su voz la que
veía en sus pensamientos. Ella luchó frente a la orden de la encantadora Windsong y luchó
para levantarse de la cama. Ella empujó apartando a la desconcertada Mistral y cayó en la
cama de Damien.
"Damien? ¿Me oyes? "
Ella podía comprobar inmediatamente lo que le había explicado Windsong. Damien estaba
caliente al tacto, una sensación de casi fiebre, si tal cosa fuera posible en los de su tipo. Ella
presionó sus manos en el pecho, la sensación de su piel con temperatura y tomarlo como una
afirmación de que estaba vivo.
"Syreena ..."
"Shh!" La Princesa callo bruscamente al Mistral.
Syreena ...
"Damien! Damien, ¿por qué lo has hecho si te iba a hacer daño? ¿Por qué no me lo dijiste? "
Deja de preocuparte. Voy a estar bien en un rato. Estoy agradecido de que no estés dañada.
Me preocupaba que te hubiera herido gravemente.
"No. No, estoy bien. Sólo cansada. "
Windsong estaba desconcertada. Por un momento pensó que la Princesa se había vuelto loca,
pero después de un momento de escuchar la conversación de una vía, comenzó a tener una
idea de lo que estaba escuchando Syreena en su propia cabeza.
Por supuesto. Los vampiros eran capaces de hablar a las mentes de los demás. Generalmente
con imágenes e ilusiones, pero reflexionó, se supone que una conversación no es posible. Ella
miraba con fascinación como Syreena se inclinaba cerca del Príncipe, que parecía que estaba
en una forma de sueño bueno y pacífico. Eso parecía, pero era sólo en cuerpo. Sus
pensamientos estaban muy alertas, al parecer, y deseosos de comprobar los de la Princesa.
Perpleja, Windsong se levantó y se trasladó a abandonar la sala por un momento. Ella les daría
un minuto, y después les mandaría a ambos al sueño. Tanto si les gustaba como si no.
Satisfecha con sus progresos, volvió de inmediato a la habitación.
Se detuvo de golpe en el umbral de la puerta y apretó sus dedos en los labios para mantener la
sonrisa.
La Princesa se había arrastrado en la cama junto al Vampiro, colocando su cabeza sobre su
pecho y sus manos envueltos apretadamente alrededor de uno de los suyos como si tuviera
miedo de que se le escapara, mientras que ella no estaba prestando atención. Ella estaba tan
agotada que se había dormido de inmediato al momento de comprobar que él estaba seguro.
Windsong decidió dejar su sueño.
La anciana Mistral, entró en la cocina para comprobar el vestido azul que estaba en remojo en
el fregadero. Ella se había visto obligada a sustituir el vestido ensangrentado de anoche de la
Princesa, ya que el vestido que Syreena había llevado estaba mas allá de cualquier
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recuperación. Ella no estaba preocupada porque sabía la combinación de hierbas y agentes
necesarios para eliminar la coloración roja.
Cruzó la habitación y movió a Lyric a la cama vacante, mirando desde la joven hasta al dúo
dormido. Luego, echando un vistazo al reloj que indicaba que estaba de lejos pasado el
mediodía, dejó la habitación y se retiró a la cama en la pequeña sala de la casa.
CAPÍTULO 7
Fue en una hora en la oscuridad cuando Jasmine y Elíjah finalmente fijaron sus pies en la
propiedad de Windsong.
No habían encontrado el rastro, todo era un revoltijo confuso de caminos y direcciones. De
hecho, estaban demasiados mezclados. Jasmine y Elíjah habían estado de acuerdo en que
alguien estaba tratando de ocultar algo, y no había pasado mucho tiempo en que Elíjah sumara
las piezas del rompecabezas relativamente rudimentario, siempre que se conocieran a todos
los actores involucrados. Estaba la historia entre Syreena y Windsong. Damien había conocido
durante siglos a Windsong. Sólo tenia sentido que ella sería a la que recurrirían de nuevo si
Syreena resultaba herida.
Elíjah se dirigió a ver a Jasmine. Sus ojos se cerraron y ella se concentro. Su frente surcada
cuando ella trató de reconstruir la detección.
"Creo que ... creo que están aquí. ¿Puedes detectarlos? Por lo general, si estoy cerca de
donde esta Damien ... "
Ella sacudió la cabeza, evidentemente, muy enfadada por su confusión.
"Tengo una idea mejor", dijo Elíjah, levantando una ceja cuando se dirigió rápidamente hasta la
puerta.
Él golpeó.
"¿Qué ... conciso de tu parte?", dijo Jasmine secamente.
"Independientemente del trabajo", dijo con un encogimiento de hombros.
Windsong respondió a la puerta de su casa inmediatamente y sin ninguna precaución. Era
como si ella les estuviera esperando.
La Mistral no hablaba, en cortesía al Demonio, que no podría eludir el poder de su voz. En
lugar de eso usó un gesto de su mano para lograr que se adentraran a través de las principales
habitaciones. Sabía exactamente por qué estaban allí, ella abrió la puerta de la habitación y les
dejo echar un momentáneo vistazo de Damien y Syreena.
A Jasmine se le escapo el aliento cuando vio que el Príncipe no estaba despierto moviéndose a
esas horas. Ella sabía que Damien notaria como llegaban a través de la noche. En su lugar, él
estaba durmiendo pacíficamente más allá de la oscuridad, y estaba utilizando una diminuta
Lycanthrope femenina como manta, su brazo alrededor de ella para mantenerla firmemente
sosteniéndola por los hombros contra su pecho.
Cuando Jasmine iba a entrar en la sala, inmediatamente Windsong se interpuso en su camino.
La fuerte mirada que dirigió al vampiro femenino fue fría y señaló claramente innegociable.
Por su parte Elijah, fue convencido de que Syreena parecía estar viva, algo así, y relativamente
de una sola pieza. A través de la unión que compartía con Siena, en el momento en que supo
estas cosas, entro en el conocimiento de ella. Por primera vez en días, ambos fueron capaces
de un suspiro de alivio.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Siena le da las gracias", dijo en serio a su anfitriona un momento más tarde. "Ella dice que si
alguna vez necesitas algo…"
Windsong plantó una mano para silenciarlo. Ella sabía en qué medida y de qué manera la
gratitud de Siena podría servirla, al igual que sabia Elijah que probablemente algún día el favor
sería requerido del guerrero. De inmediato tomó un asiento cómodo en la pequeña sala que lo
hizo parecer aún más gigante de lo que le parecía a la gente que lo rodeaba.
Jasmine no estaba tan fácilmente satisfecha, pero vio que no tenía mas opciones.
Personalmente, ella no sería feliz hasta que viera a Damien caminar y hablar normalmente. A
ella no le gustaba la idea de que se comportarse de esta forma. No es que él pudiera ser
llamado previsible, era sólo que lo conocía muy bien.
Ella supuso que su protección frente a las ordenes de comportamiento que se le había dirigido
le había hecho efecto después de todo.
Jasmine plegó sus brazos fuertemente contra su estómago y se dirigió afuera por lo que el
Mistral llamado Windsong pudo cerrar la puerta. Ella fue inundada con preguntas y la
necesidad de respuestas sobre lo que había estado sucediendo todo este tiempo. Por un
momento, le molesto la presencia del guerrero. Si no estuviera allí, ella sería capaz de hablar
con el Mistral y obtener las respuestas que necesitaba.
Y lo que ella quería saber, más que nada, era cómo podía estar de pie fuera de la habitación y,
sin embargo, todavía sentía como si Damien no estuviera.
Syreena sintió unas cosquillas a lo largo de los extremos de su pelo, que la atrajo de su
profundo sueño.
Ella abrió sus ojos, exhaló un largo estremecimiento como un escalofrío causado por las
cosquillas rozando en la parte de atrás de su cuello. Ella inclino su rostro hacia arriba y miró la
medianoche de unos ojos azules y una media sonrisa. Damien había envuelto suavemente su
cabello alrededor de un dedo de la mano, esas habían sido las cosquillas, y estaba moviendo
su dedo pulgar por encima de ella. Cuando se dio cuenta de que le estaba mirando, su sonrisa
creció exponencialmente.
"Hola", la saludó afablemente.
"Hola?" Ella levantó su cabeza y sus ojos incrédulamente ampliados. "¿Eso es todo lo que me
tienes que decir? ¿Hola? "
"Es un saludo tradicional", señaló.
Ella gruñó hacia él en un pique de genio, empujándose a sí misma fuera de él y la cama para
poder enfrentarle con las manos dobladas en los puños.
"Damien! En el mundo ¿Qué pasa contigo? "Ella exigió saber. "¿Tienes un deseo de muerte o
algo así? ¿Por qué no me dices ... ¿Por qué no me dejas ... "
El sereno levantamiento de una ceja la enfureció más.
"Eres un psicópata total, ¿sabes qué? Estás loco al igual que los seres humanos que juegan
con las serpientes que saben que podría matarlos en un latido del corazón! "
"Syreena ..."
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Nada de Syreena! No me mientas con que tu tienes mucha paciencia y yo solo actúo como
una histérica como si eso me hiciera débil como si yo fuera ... a asustarme con un ratón que se
escurriera por el suelo! Maldición , Damien, necesitas un guardián! "
Damien se detuvo tratando de hablar. Ella no le iba a dejar hacerlo, y él podría comprender su
miedo impulsado por la indignación. El Príncipe no podía defender sus actos, y ella
probablemente hacia lo correcto en cualquier caso. Había sido algo muy estúpido. Sin
embargo, había sido su culpa y su responsabilidad de principio a fin, y él no la dejaría tomar
parte de esa culpa.
El regaño de Syreena se detuvo de repente, su cabeza amartillada con la atención con la que
él estaba tan familiarizado.
Él dirigió su atención a lo que estaba percibiendo.
"Oh, esto es genial!" Syreena levantó sus manos y las volvió a apoyar con una palmada en
cada muslo.
"¿Esperabas que tu hermana se sentarse y esperarse a que volvieras a aparecer?", preguntó
él.
Ella le dijo muy sucintamente lo que podía hacer con su observación lógica.
Había cruzado hacia la cama vacía, ignorándole completamente a partir de ese momento. Ella
se despojo del camisón que llevaba, lo que permitió a Damien un excelente vistazo de un
cuerpo pequeño y atlético. En el siguiente momento, ella se escondió de nuevo, esta vez bajo
el vestido azul prestado.
Se volvió de nuevo para darle la cara cuando ella cautelosamente libero su cabello del escote
del vestido.
"No quiero que Siena sepa nada sobre esto. ¿Entiendes? "Puso su mano en su garganta,
tocando con inquietud el oro fino de la gargantilla Moonstone que indicaba su rango en la casa
Real. Torció su pelo en una onda y lo organizo cuidadosamente, de esa forma ella fue capaz
de ocultar las marcas causadas en el cuello por su más reciente disgusto. Las demás ya se
habían desvanecido a unos pequeños puntos de color rosado de la piel que acaba de
cicatrizar. "Hay reglas en nuestra sociedad, tabúes, leyes y supersticiones, y pensar en todas
las que hemos roto me hace marearme".
"La pérdida de sangre te hace marearte, Syreena. Romper las normas te salvó de la muerte. "
"Voy a decirte esto ", ella se quebró a la espalda. "Tu podrías utilizar una saludable dosis de
ese miedo, Damien! Eres una amenaza para ti mismo. Estoy contenta de irme muy lejos, fuera
de tu camino de auto-destrucción. "
Con ello, la Princesa Lycanthrope se marchó fuera de la habitación, y cerró la puerta detrás de
ella.
"¿Gatita?"
"¿Hmm?"
"Gatita, vas a hacer un agujero en la alfombra."
Siena detuvo el ritmo de ida y vuelta y miró a su esposo, que estaba descansando en su cama
mirando como si no le importara nada en el mundo. Eso hizo que deseara darle un golpe en la
cabeza.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Te he oído ", le advirtió a ella, riéndose.
"¿Estás seguro? Quiero decir realmente seguro? "Pregunto por décima vez esa noche.
"Siena ..."
"Oh, lo sé," dijo con un suspiro frustrado y una onda de sus manos. "Lo que quiero saber es
cómo lo hace. ¿Cómo ha podido esa perra escaparse en nuestras propias narices? Nuestros
mejores cazadores han tratado de seguir a Ruth, los míos, los tuyos y Damien, y ninguno de
ellos puede al parecer encontrar su rastro. Ni siquiera Jacob! Él es su Buscador, diseñado para
cazar renegados de su especie, e incluso a él le desconcierta! Quiero saber cómo lo hace!
"Ella lo hace con su gran poder," Elijah le recordó con cuidado. "Podríamos estar de pie sobre
su cabeza, pero ella puede manipular nuestras mentes con el pensamiento, en unas mil millas
de distancia. Te digo exactamente quién será capaz algún día de capturarla ".
"¿Quién?" Preguntó la Reina, sonando terriblemente avara y ansiosa, a pesar de sí misma.
Siena había llegado al final de su infinita tolerancia. Ruth había atacado a su familia demasiado
a menudo, y como la feroz leona que era, Siena protegería a su familia con su propia vida si
fuera necesario.
"Mi apuesta está en Damien o Magdelegna. Legna es el único Demon de la Mente lo
suficientemente potente como para derrotar con su propios trucos a Ruth ". Él suspiró junto con
su esposa, ya que finalmente se subió a la cama con él. "Sin embargo, ella no puede cazar sin
un riesgo hasta después de que ella de a luz".
"Y que pasa con Damien?
"Damien.. Damien es inmune a su engaño, cuando le presta atención. También es el mejor
maldito cazador que he visto, junto a Jacob. "
"Y, sin embargo, no ha tenido suerte en el año transcurrido desde que empezó todo esto. Lo
más cercano que él ha estado fue cuando rescató a Syreena. Maldición, tendría que haber
enviado mas personas contigo. Podrían haber intentado, al menos, realizar un seguimiento de
ella. "
Elijah rodeó a su esposa por los hombros, aprovechando para apoyar su delicioso cuerpo muy
cerca del suyo. Besó el cabello rizado en el arco de su frente con cariño. "Sabes que no han
tenido suerte. No te impacientes, Siena. Te prometo que Ruth tiene sus días contados. Ella
volverá de nuevo. "
"Eso es lo que me temo. Ella está detrás de algo. Algo que tiene que ver con la Biblioteca y
ahora con las tierras Mistral. No me gusta. Me da escalofríos pensar que se está ejecutando
todo suelta por ahí. "Siena se apretó más a él, tratando de aliviar el frío en su cuerpo que no
tenia nada que ver con el frío de la habitación de la caverna del castillo que compartían. "Te
odia, Elijah. En su retorcida mente, ella cree que tu mataste a su hija. Tengo miedo de que te
capture sin realizar ninguna preparación y te inflinja las lesiones que a ella le gustaría…. "
"Siena, eso no va a suceder. No de nuevo. Cometí un error, lo sé, y casi fue asesinado por ello.
Pero puedes apostar que no se va a repetir. No tengas miedo de ella. Eso es lo que quiere. Ella
quiere que tengas miedo por mi, miedo por Syreena ".
"No voy a tener miedo por ella ... no después de rasgar el corazón de esa perra."
Elijah se rió de eso, el rico timbre haciéndose eco en las cavernas de varios corredores. "Esa
es mi chica", dijo, justo antes de capturar su boca e iniciar una senda de un tema totalmente
diferente.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Syreena se levantó de rodillas delante del altar de oración donde había estado meditando la
mayor parte de las últimas veinticuatro horas. No se le permitía ir más rápido hasta que se
recuperarse del calvario de hace una semana, pese a que intentó que los monjes cedieran en
esa cuestión. Ella estaba bien, de verdad, hasta que su suministro de sangre volviera a la
normalidad. Tal vez si ayunara, sus intentos de meditar serían más útiles. Siempre le había
ayudado en el pasado.
Era inútil especular, pensó Syreena derrotada. Además, la comida que estaba en su vientre no
tenia nada que ver con la razón por la que estaba teniendo dificultades para centrarse.
Ella se preguntaba cómo estaba Damien, después de todo lo que había pasado. Porque ella no
había estado muy comunicativa con su hermana, Siena no había visto ninguna necesidad más
que investigar sobre su bienestar.
Pero Syreena quería saber mas.
Ella también sabía que había mostrado poco reconocimiento a lo que él había hecho por ella, y
por su participación en el segundo incidente. ¿Por qué ella se sentía tan irritable e inestable
alrededor de él? no lo sabia. Era algo que la llevaba justo al borde y la agitaba. El uno al otro.
Syreena había traído muchos recuerdos demasiado sensibles para su comodidad, y por eso
ella había comenzado su recuperación en las salas del monasterio del El Orgullo.
Habiendo crecido en el enorme monasterio subterráneo, ella lo conocía mejor que el Castillo
Real. En cierto sentido, estas cavernas talladas y habitaciones a través de la enorme montaña
del El Orgullo ruso la hacían sentir mas en su hogar que su lugar de nacimiento. Al mismo
tiempo, no le gustaba el amor y el afecto que no se encontraban en estas salas. Conferencias,
profesores, y la disciplina, sí, pero nada parecido a la bondad.
No es que hubiera sido objeto de algún abuso o privacidad. Había prosperado en todas las
demás formas imaginables. Ella se había beneficiado de una educación más allá de lo habitual,
y el conocimiento de cómo resolver su alma cuando estaba muy perturbada.
Bueno, por lo general.
Syreena había llegado a lamer sus heridas en este lugar porque aquí por lo menos podía estar
segura de que nadie tenía demasiado interés en su bienestar emocional. Los monjes la creían
muy capaz ayudarse a si misma. Siena no sería tan fácil al respecto. Aunque la Reina creía en
ella, el deseo de ayudar a su hermana, Syreena no creía que pudiera mantenerse bajo control
en este momento.
De nuevo sus pensamientos de vuelta de inmediato al Príncipe Vampiro.
Se sintió arder e inmediatamente se cubrió con las manos la cara para cubrir el indicador del
rubor en sus mejillas.
Ella nunca había sentido algo parecido a la precariedad de los sentimientos que había logrado
crear dentro de ella. Tal vez fuese porque era terriblemente peligroso, tanto para ella como
para él mismo, lo que habían hecho. Ella nunca había sido un buscadora de emociones antes.
Fuera de su posición en la corte, se había dirigido en un estilo de vida más mundana. Mientras
vivía en el monasterio se había obligado a ser célibe, y como una Princesa estaba obligada a
seguir siéndolo hasta que encontrara a su compañero de por vida. Entre las dos, hacia mucho
tiempo que se había acostumbrado a que no fuera un factor de interés.
Damien fue el primero en agitar ese árbol en particular dentro de ella.
A pesar de que había sido más un terremoto que un temblor. Todo lo que había sucedido había
sido un testimonio de por qué estaba mal visto la mezcla entre especies de Nightwalkers. Siena
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
y Elijah fueron una excepción, y no había sido fácil de hacer ese ajuste. De hecho, el tribunal
del pueblo y Siena se seguían ajustando a la misma. Algunos mucho mejor que otros.
Pero al menos no se causaban daño el uno al otro. Ambos estaban claramente felices y
prósperos. Tal cosa no era claramente posible entre Damien y Syreena. A pesar de su tonto
intento. Más tonto incluso, teniendo en cuenta que ya había sido consciente de las dolorosas
consecuencias de jugar con fuego.
Syreena se sentía frustrada y se detuvo de nuevo a inclinarse en contra de un fresco mural de
apoyo, frotándose su dolor en el templo. No importaba lo que ella hiciera, no podía dejar de
pensar en círculos en torno a esta cuestión. ¿Por qué no podía convencerse a sí misma que
esto era simplemente el final de una cadena de malas decisiones? ¿Por qué, a pesar de todo,
todavía tenia este abrumador deseo de buscarle?
Pasos se acercaban rápidamente y ella reanudó su caminata. Ella pasó a un par de monjes y
asintió a su reconocimiento con cortesía. Ella asintió de nuevo, con gran esfuerzo mental para
no cubrirse los parches descubiertos a lo largo de su cabello cuando sus rasgados ojos
cayeron sobre él. Ella deseaba haber podido tolerar usar un chal o bufanda sobre ella para
protegerse a sí misma de dicha observación. Pero todos Lycanthropes se rehusaban a limitar
su pelo de cualquier manera, se encontró que era aún más rechazada por eso mismo que
antes.
Se necesitarían años para que el daño se volviera imperceptible. Y nunca coincidirían todos en
la longitud de nuevo. Había un humor irónico en todo ello. Hasta que su cabello alcanzara una
cierta longitud de nuevo, el delfín se vería obligado a permanecer latente dentro de ella. Era
casi como si hubiera sido cósmicamente castigada por su resentimiento a sus dos mitades.
Ahora que estaba fuera de su alcance, de repente deseaba volver a su antigua situación con
todo su corazón.
La Princesa conscientemente se peinó con los dedos a través de su suave cabello castaño,
organizándolo para cubrir los lugares descubiertos. El esfuerzo era evidente, teniendo en
cuenta incluso la parte que allí había normalmente, pero era mejor parecerse a una cebra que
a una víctima. Al menos había algunos, naturalmente, en su sociedad que tenían el cabello a
rayas. Los que no la conocieran no la mirarían dos veces.
Desafortunadamente para la Princesa, había pocas personas que no la conocieran.
Aún así, era mejor que nada.
El Príncipe Vampiro estaba meditando de nuevo.
Jasmine suspiró suavemente mientras le espiaba desde el balcón de la mansión. El cambio de
los cuadros le ponía nervioso. Ella suponía que se iba a encaprichar de uno. Sin embargo, no
tenía ese lujo por más tiempo. Era demasiado como para superar su preocupación por Damien.
Estaba caminando por el jardín oscurecido fuera justo debajo de ella, dirigiéndose hacia el
acantilado, donde, sin duda, pasaría otra colección de horas interminables mirando a través del
Océano Pacífico.
Jasmine suponía que miraba hacia Rusia.
Ella no podía asumir esto, porque él había confiado en ella acerca de todo lo que había
ocurrido. Ella había utilizado sus propios dispositivos de razonamiento deductivo en la materia.
La Princesa podría ocultar la verdad de las cosas a su hermana y su gente con sus trucos de
pelo y joyas, pero un vampiro no podía ser engañado de esa manera.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
La mordedura de un vampiro era algo así como para un animal el roce contra un árbol, una
marca que indica su territorio y mostraba el poder de la bestia dentro de sus fronteras.
Un vampiro siempre podía sentir cuando otro había marcado antes. Ya que eran tan
territoriales por naturaleza, era cómo se arreglaban para evitar pisar el terreno de los demás.
Así que cualquiera que se cruzara lo suficientemente cerca de la Princesa Lycanthrope sabría
que Damien había estado allí delante de ellos.
Además de la adivinación, Jasmine había estado muy afectada por la simple visión de ellos
durmiendo juntos en la casa del Mistrals. Damien había ido a la cama con mujeres, pero no
había dormido con ellas. Ella imaginaba que era porque no confiaban en ninguno de ellas lo
suficiente. O quizás era porque esa intimidad era demasiado engañosa. A Damien no le
gustaba disfrutar con alguien pegado a él. Por su parte, prefería mantenerse de acuerdo con
sus propios deseos. El amor de las mujeres era demasiado trabajo y dolores de cabeza si no
quería que se enamoraran de él.
Le había tomado cuatro años para mostrar cualquier afecto por Jasmine, aunque había sido
consciente mucho antes de la expresión de la misma. Incluso ahora, la necesidad de él le hacia
protestar. La necesidad era poco atractiva para Damien. En verdad, mientras fueran
profundamente amables y se cuidaran uno del otro, ella no lo necesitaba, en exceso. Ella
ciertamente no dependía de él. Nunca habían sido amantes, aunque ella lo hubiera
contemplado alguna vez. Ella había decidido hacia tiempo que preferiría su incesante interés
en la amistad en lugar de su fallecimiento de fantasía en la cama. Jasmine creía que esto era lo
que les había mantenido uno al lado del otro a través de los siglos.
A Damien también le había afectado profundamente la Princesa. Jasmine sabía, sin embargo,
que había sido un gran efecto. Este conocimiento es lo que le había llevado a enviar a todos
los que compartían su casa, amigos y sirvientes por igual, a otros hogares por el momento lejos
de Damien. Había dibujado una excusa diplomática sobre las obligaciones y los viajes, algo a
lo que ellos estaban acostumbrados. Pasara lo que pasase los demás no debían ser
conscientes de ningún cambio en Damien. El cambio era a menudo visto como un signo de
debilidad en su sociedad. La debilidad, incluso entre amigos, tenía una forma de causar gran
cantidad de problemas y de peligro.
Ellos podrían haber detectado rápidamente la diferencia en Damien. El Príncipe no podía
ignorarlo, tampoco. Era imposible. Si ella podía sentir las diferencias en él, entonces él las
podía sentir en sí mismo. Sin embargo, no había manera que pudiera obtener un verdadero
sentido de la naturaleza del cambio, siempre y cuando siguiera activo el bloqueo de Damien en
ella. Sólo se lo permitiría si la invitaba a evaluarle.
Todo era demasiado inquietante. Razón por la cual, suponía que el Príncipe se mantenía
sentado en el borde de un acantilado mirando hacia cosas imposibles noche tras noche.
Jasmine guardaba un silencio sepulcral. Si un solo susurro de estos eventos saliera a la luz,
sería como la sangre en el agua. Los Vampiros ambiciosos aparecerían como una exhalación
tras los talones de Damien en busca de su corona, viendo todo esto como una debilidad que
hay que explotar.
Aunque Jasmine quería salir fuera para todos los que la conocían todo seguía siendo igual que
siempre. Permanentemente. Nada era suficiente para protegerle, como él siempre la había
protegido. Pero considerando la situación en la que se encontraban, esto acabaría
involucrándolos a todos en una guerra, más o menos.
Además, Damien seguramente no vería con buenos ojos el asesinato indiscriminado de los
jefes de las diversas provincias de Nightwalker.
Oh, Bien.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Jasmine no era una criatura muy paciente. Probablemente ese era el porqué tan fácilmente se
cansaba del mundo a su alrededor. Ella extendió sus brazos y se levantó en el aire, la brisa del
aleteo a través de su largo cabello suelto. Podía oler la sal del mar en el viento, a pesar de que
se estableció de nuevo a una distancia del agua. Ella pasó por encima de las copas de los
árboles en una posición perpendicular al suelo, siguiendo la estela de Damien, las puntas de
sus pies arrancado una hoja perdida aquí y allí. Sus tobillos se cruzaron, su posición preferida
cuando volaba para tener menos resistencia al viento y realizar menos esfuerzo contra las
piernas.
Ella se coloco en el camino de grava con un pie. Damien ya había tomado su puesto en el
banco de piedra a pocos pasos del borde del acantilado.
Se dio la vuelta con el sonido de sus pies.
Damien había estado esperando la confrontación. Sabía que Jasmine no era del tipo que se
andaban con rodeos cuando había cuestiones que debatir. "Jasmine, ¿por qué no lo dejas
estar?"
"Muy bien. Si detienes la luna sobre la mansión, no te hago ni una pregunta. "
"No puedo", dijo en breve, volviendo a los sonidos oscuros de las mareas de los océanos.
"Luna, melancolía, tristeza ... llámalo como quieras, pero es lo que tienes. No creo que pienses
que me estas engañando, Damien. Te conozco demasiado bien. "
"No tanto," él dijo bruscamente.
"Sí". Incluso después de cinco siglos. A pesar de que sé lo suficiente como para saber que este
comportamiento tuyo te podría costar un riesgo importante. "
"Quizás lo que antes me importaba no lo hace ahora".
Jasmine estaba seguro de que a ella se le habría detenido el latido del corazón si hubiera
tenido uno justo en ese momento. Esto estaba más allá de un simple mal humor, se dio cuenta.
Esto no era como cuando Damien se preguntaba por sus acciones o por sus constantes ideas
de lo que quería del mundo.
Ella se movió a su lado, sentándose en el banco de frío y apoyándose en el calor de su cuerpo
como lo hacía a menudo cuando hablaban de asuntos graves.
"Damien, soy tu mejor amiga. ¿Por qué no me dices que es lo que te está causando tanto
dolor? "
Damien giro la cabeza para mirarla cuando ella descansó su barbilla en el hombro. Jasmine
raramente se comportaba así con él. Demostrar su cariño por él lo reservaba para eventos
catastróficos. Por primera vez, se vio a sí mismo como ella debía verle. Alterado. Cambiado
para siempre. Un extraño que no conocía y del que tenía miedo porque nada de lo que hacia
tenia sentido. Esa era la forma en que expresaba su amor por él, y él inmediatamente lamentó
empujarla a esto.
Rodeó sus hombros en un estrecho abrazo acercándola. "¿Te acuerdas de 1562?" Él le pidió,
susurrando sus palabras suavemente en el pelo.
"El levantamiento francés?"
"Antes de eso".
"Ah. La pecosa reina de Inglaterra. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Sí", él estaba de acuerdo. "Fue justo antes de que me enteré que había contraído la viruela".
Él sonrió contra el sedoso cabello de medianoche presionado con sus labios. "Fue la última vez
que estuvimos todos juntos."
"Simone, Racine, Lind, Jessica ..."
"Dawn", añadió.
"Menuda tonta. Asesinándose en la batalla francesa. Convirtiendo una fiesta en un funeral. "
"Fue un error. Todos los tenemos. Desafortunadamente para Dawn, el suyo fue mortal. Si
recuerdas, hemos tenido una serie de errores mortales dentro de este grupo durante el próximo
siglo. "Él suspiro melancólicamente, llegando a juntar sus cejas, como si tuviera un dolor de
cabeza. "De todos modos, tendría que haberla dejado atrás aquella noche en Inglaterra.
Siempre he pensado que había llegado la hora de que lo hiciera ".
"Damien, ella calentó tu cama, no tu corazón".
"No. Ya lo sé. Pero ella es el ejemplo de todos los que yo siempre pensé que tendría tiempo
para volver, pero nunca más tuve la oportunidad ".
"¿Por qué hablas de esto ahora?"
"Porque hay algo a lo que necesito volver. No mañana, no dentro de una semana a partir de
ahora. En este instante. "
"¿Te refieres a la Princesa Lycanthrope, supongo", dijo suavemente, sin creer lo que estaba
escuchando. "Damien, ella no significa nada para ti."
"¿Estás tan segura de eso?"
Jasmine levantó la cabeza para mirarle a los ojos con sorpresa.
"Ya no estoy segura de nada acerca de ti, según estoy descubriendo. ¿Quién es ella para ti?
Sólo dime lo que pasó. Quiero entender. No puedo apoyarte si no lo entiendo. Y créeme, si
estás pensando lo que supongo, vas a necesitar mi apoyo ".
Damien espero un poco, los dedos de su mano alrededor de su espalda contra su hombro
acariciándola absorto intentando reconciliar sus ideas con ella.
"¿Sabes por qué no nos casamos, Jasmine?"
La cuestión parecía no venir al caso, pero ella le siguió el juego. "Porque necesitamos la
variedad. Porque no creemos en las tonterías de viejas prácticas como los demons y los
Lycanthropes hacen ".
"O porque no hacemos lo que tenemos que hacer para encontrar ese tipo de compañero".
"Yo no te entiendo", confesó.
"Yo soy el miembro más viejo de nuestra especie, Jas. En todo ese tiempo, nunca he visto que
un Vampiro se enamorara, que se casara, o matara de por vida. Creo que he averiguado por
qué. "
"Damien ..."
"Debido a que no se alimentan de Nightwalkers".
Se río en voz alta. "No entiendo lo que tiene que ver con…"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
“Tal vez", la interrumpió, "vamos a encontrar algo al respecto en la Biblioteca. La Biblioteca va
mucho más atrás en la historia conjunta de los Nightwalker de lo que pensamos. Tal vez
podamos saber la verdad sobre nosotros mismos, la razón por la que se nos prohíbe beber la
sangre de lo Nightwalkers. Piénsalo, Jas. Piensa en cómo somos, en todo lo que nos falta.
¿Por qué no me amas, por ejemplo? "
"Damien, esa es una cuestión ridícula."
"¿Lo es? Nos hemos conocido por toda su vida. Te convertiste en una parte de mi familia hace
quinientos años. Somos probablemente los vampiros más cercanos en este planeta. Nunca he
conocido a nadie con nuestra amistad, nuestra compatibilidad, en nuestra cultura. Así que,
aunque hemos vivido al lado el uno del otro y, como tu dijiste, has sido el mejor de los amigos,
el amor, ¿por qué no surgió? Me refiero a fuera de mi cariño claro por ti. "
"Porque el amor no funciona de esa manera," ella respondió.
"Entonces ¿cómo funciona, Jasmine? ¿Has estado alguna vez enamorada? ¿Cómo pueden
todas las demás sensaciones existir para nosotros excepto el amor, cuando existen para el
resto de los Nightwalker y humanos? Y no me digas que el amor no existe, porque he visto la
prueba con mis propios ojos de lo que hace. "Él llegó a su barbilla y se aseguró de que ella
conocía su mirada. "¿Sabes de lo que será capaz cualquier vampiro en el amor?"
"No, Damien. Somos demasiado egoístas para…"
"¿Cómo podemos tener esa conveniente excusa", argumentó irritable. "Lo que una palmadita
de poca lógica para no intentar alcanzar las uvas a las que no podemos llegar. Incluso los
seres humanos, que piensan que están enamorados y cambian su percepción de que lo han
estado más tarde, piensan que lo han sentido. Nunca se equivocan, de hecho. Simplemente
dicen que no sirven para ello ". Él sacudió la cabeza. "Tu has dicho hace un momento que
nunca amé a Dawn. Como si pensaras que fuera imposible. Sin embargo, ¿Lo es? "
"Me estás confundiendo, Damien, y estas hablando en círculos. ¿Estás tratando de justificar tu
deseo de volver con la cambiante? "
"Si fuera un deseo, podría hacer caso omiso de él, lo sabes. Es una obsesión. No pienso en
nada más. No quiero nada más. Mi mente repite algunos incidentes que he compartido con ella
una y otra vez. "
"Eso suena a capricho".
"Un conveniente adjetivo para quienes tienen miedo de sentir una pasión de este tipo para
justificarse a sí mismos y sus comportamientos!" Damien no podía quedarse sentado un minuto
más. Él se puso de pie y antes de irse se volvió a Jasmine. "Pero me siento entusiasmado. Sé
que es. No lo que significa. "
"Entonces ¿qué es?"
Damien se detuvo, mirándola. Sus manos, que siempre se movían con su discurso se
retuvieron en su cintura.
"Esto es lo que sucede cuando un vampiro toma la sangre de un Lycanthrope en su cuerpo."
"¿Y qué es? El amor? "Ella se rió, a pesar de sí misma. "¿Sabes cómo suena de ridículo?"
"¿Puedes estar tan segura de rebatirme? Para los Demonios, todo lo que se necesita es un
toque para crear la conexión con su alma gemela. Para los Lycanthropes, es el acto del amor.
Incluso Mistrals y Shadowdwellers tienen desencadenantes parecidos. ¿Qué es para
nosotros?"
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Así que piensas que está producido por tomar la sangre de un Nightwalker? Pero nosotros no
lo hacemos. Bebemos el uno del otro. El fuerte que lleva la sangre de los enfermos dentro de sí
mismo, las madres que traen a sus jóvenes, y, por supuesto, en ciertos niveles de relaciones
sexuales. "
"Pero nunca de otros Nightwalkers. Nunca. Ninguno de nosotros. Incluso los más reprobados,
imprudentes y alocados de nosotros siempre lo han visto como el último tabú, la línea que aún
no se puede cruzar. Pero no porque tengamos miedo de que nos mate, como el veneno del
usuario de la magia negra. ¿Dónde está el miedo? ¿Cómo fue inculcado en nosotros? "
"Tu te preguntas todas estas cuestiones por una razón, Damien. ¿Cuál es? "
"No estoy seguro. No tengo ninguna prueba, ninguna lógica. Sólo una suposición ". Él dirigió la
cara al viento frío que soplaba desde el océano, dejando que le recorriera, como para
limpiarse, por un largo minuto. "Sólo sé de dos maneras en que se pueda probar."
"Tengo la sensación de que requiere un ejercicio determinado la Princesa Nightwalker ".
"No niego eso". Él amartilló su cabeza hacia atrás en su dirección. "Ella se ha convertido en
una parte de mí, lo sabes. Me he alimentado de los demás y, sin embargo, su sangre sigue
estando en lo más profundo de mis sistemas. Esto es una prueba, al menos. "
Él llegó a su lado, tirando de ella a sus pies y estrechándola. Él puso su cabeza sobre su
hombro con la presión de una mano suave. "Dame tu atención", le susurró a ella.
Jasmine cerro sus ojos y llego a él con sus sentidos naturales y sobrenaturales. Ella había
querido hacerlo durante demasiado tiempo para rechazar la invitación.
Sus ojos abiertos en estado de shock volvieron un segundo después.
Podía oler el aroma de la Princesa en él. No. No en él. Dentro de él. Era una realidad que aún
existía, fuerte, junto con el masculino aroma de Damien era tan única y tan convincente como
él. Sin embargo, habían pasado tres días desde el seguimiento de ambos, por lo que ella
conocía de la huella digital del Lycanthrope era el mismo aroma.
"¿Cómo es esto posible? Nosotros nunca llevamos ninguna marca de nuestras presas. Ellos
las llevan de nosotros".
"¿Quién es la presa y quien el depredador, Jasmine? ¿Quién esta en peligro de quien? "Él se
rió cuando él dejo su camino. "Creo que es diferente para cada uno. Para mí, creo que es una
mujer con los ojos de diferente color que esta fuera de aquí en el mundo ".
"Quizás lo que te ocurre es justo porque es una mutación? Ella es anormal, Damien. Es veneno
para ti! Te vi cuando llegamos a la casa de la Mistral. Nunca te había visto tan mal. Estoy más
fuerte que tú, incluso cuando desde entonces he caído en el letargo ".
"Necromancers tienen veneno para nosotros. El veneno es algo que mata. Estoy todavía vivo. "
"El mero hecho de un tipo diferente de serpiente", insistió. "Algunos simplemente matan poco a
poco con la necrosis".
"¿Qué de todo esto nos hace más fuertes, Jasmine?"
"¿De qué manera estás más fuerte? Sólo veo la inseguridad, la fantasía, y debilidad, como
cualquiera lo vería! Te advierto, Damien, hay quienes te matarán si te oyen hablar de esa
manera. "
"Creo que no."
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La frase quedó colgando en el aire entre ellos, ya que, justo delante de los ojos de Jasmine,
Damien oculto su existencia.
Ella contuvo el aliento, horrorizada y asustada por un momento. Entonces sintió algo contra su
mejilla. Ella se arrebato y se volvió hacia la luz de la luna.
Situada en la punta de sus dedos estaba la pluma de un cuervo.
Ese fue el momento cuando escuchó los golpes de las alas.
Alrededor de ella volando un cuervo se disparó sobre su cabeza y entró en un torpe aterrizaje
en el banco detrás de ella. Una vez más, hubo un cambio en su vista, y Damien se sentó en el
lugar del ave.
"Mis aterrizajes dejan mucho que desear", dijo suavemente, "pero creo que con el tiempo y la
práctica eso va a cambiar."
"Eso ... eso no es posible! Ese es un truco de la Mistral! "
"O el truco de la sangre del Lycanthrope en el cuerpo de un vampiro", apuntó.
Jasmine no podía hablar. Su voz no funcionaba, aunque podía formular un único pensamiento.
La condición durante muchos terribles segundos.
"¿Cuál es la otra manera?" Preguntó por fin, tragó duro tratando de encajar en la cabeza lo que
había visto. " dijiste que había dos maneras ...?"
"La Biblioteca, Jasmine. Por que, me temo, necesitaré tu colaboración. "
"Damien", dijo la mujer vampiro, todavía medio en estado de shock después de ver su
transformación apasionante y aterradora ", Me estás mandando a buscar un Santo Grial, un
tesoro que sólo la esperanza te ayuda a buscar. ¿Y si es tan imposible de encontrar? "
"Espero que lo sea. Pero será más posible si uno dice en nuestra lengua antigua que estaba
ahí. Uno que tenga un interés en la investigación y que esté de nuestra parte. Sé que tenías
curiosidad y te había obligado antes, pero ahora quiero que la dirijas. Si no fuera por la
importancia potencial para mí y, a continuación, la importancia que podría tener en tantos otros
de nosotros. "Planteó con un elegante movimiento de su mano hacia adelante. Ella obedeció
automáticamente, acercándose a la mesa hasta que él pudo llegar a tomar su mano. "Esto lo
cambia todo, a sabiendas de la esperanza y las especulaciones que tengo en este asunto. No
para mí, pero si para ti. Estarás tentada a ocultarte. Estarás tentada a temer cualquier cosa que
pueda afectar a nuestra comunidad. Lo sé, porque hace una semana yo me sentía de la misma
manera.
"Desafortunadamente, no tendrás la canción de la sangre dentro ti para atraerte y estimularte a
la aceptación como en mi caso. Tus instintos te inclinarán a que me desmientas, para quemar
las pruebas que tengo para apoyar mi teoría y hacer todo lo que sea posible para evitar la idea
de que podría haber una manera de vincularte a un ser complementario irrevocablemente, día
tras día, para el resto de tu existencia. "Damien tuvo que dejar de luchar contra el escalofrío
que corría por su columna vertebral, el frío temor se perdió con el tiempo mientras que el
pensamiento de Syreena crecía más y más intensa.
"¿Por qué?" Ella luchó, la pregunta terriblemente correcta. "Si me entiendes por sentirme de
esta manera, entonces ¿por qué yo?"
"No lo sé. Estoy esperando qué es lo que puedes descubrir. "
"Yo ..." Jasmine se rompió y se sentó junto a él, sus dedos entumecidos y la sensación de frío a
su alcance. "La ansiedad se extiende dentro de mí", explicó su nudillos presionando en contra
de su plexo solar como si experimentara dolor. "Tengo miedo de tan pocas cosas, Damien,
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
pero me aterra esta cosa fuera de toda proporción. Este es el instinto. Estoy acostumbrada a
abrazar el instinto ".
"Así es esto", él contrarresto, con similares sentimientos dentro de su propio cuerpo. "Tienes
que confiar en mí. Uno de estos instintos es natural. El otro de alguna manera no lo es. Tienes
que decirme que es. Lo necesito saber antes de que me vuelva loco. "
"Tu te has sentido como yo durante casi un milenio, Damien".
"El tiempo de un ejercicio no importa si resulta ser un falso camino al final. Todo lo que
podemos hacer es buscar hacia atrás hasta recoger el verdadero camino para seguirlo de
nuevo. Es una vieja suposición filosófica, dulce. Sé que lo puedes entender. Sólo hay un
verdadero camino aquí. Vamos a encontrarlo juntos. "
Jasmine se sentó en silencio por un minuto, un temblor traicionaba su cuerpo y la forma en que
se sacudió. Damien, sin embargo, contaba con su conocimiento de ella. Jasmine prosperaba
con ideas y pensamientos intrigantes. Para un vampiro, el más peligroso de los juegos, era el
más encantador y el posible éxito del premio.
La vida no valía la pena vivirla si no estaban dispuestos a arriesgarse.
Esta, se dio cuenta, era la razón por la que se rendían tan fácilmente. Había tan poco por lo
que luchar, defender y sobre lo que apostar. Sin cosas como estas para conducirles, estaban
como Jasmine, en constante crecimiento de la depresión y el aburrimiento, por lo que perdían
en tener un propósito y todo lo que querían hacer era dormir.
"Muy bien", dijo tan suave que se lo habría perdido de no haber tenido el sentido sobrenatural.
"Tienes razón. Algo no está bien aquí. Pero te advierto, Damien, no estoy de acuerdo con la
idea de que la forma en que hemos vivido y por tanto tiempo es el equivocado. Mi objetivo es
buscar la prueba, incluso si se trata de la prueba en contra de tus deseos. "
"No espero nada más", le aseguró a ella.
"Y voy a actuar según mis conclusiones, Damien," ella le advirtió un poco más
inquietantemente. "Haré todo lo que esté a mi alcance para apartarte de la Lycanthrope si
descubro que es una mala elección. Si ella es el veneno, voy a administrar el antídoto. Prefiero
matarla y evitar la guerra que a perderte. Te necesitamos mucho. Te necesito mucho. "
La declaración no sonó como pretendía. Ella le estaba amenazando con dañar a Syreena, pero
aún más, ella estaba tratando de presionar los botones sobre sus obligaciones. Jasmine
aparentemente no lo conocía muy bien. Esas declaraciones eran una manera rápida de
obtener un despedido en su empresa, porque le causaba incomodidad las ataduras que
compartían.
Al menos, las habían compartido.
Antes de que le hubiera exigido saber cuáles eran las razones para emparejar su corazón con
una hembra con los ojos bicolores.
Y ahora todo era diferente.
"¿Cuál de ustedes, Damien? ¿Vas a correr a Rusia y profesar el amor a una total desconocida?
"Jasmine no podía soportar la idea de que se comportarse de manera irracional.
"No. No estoy diciendo que esté enamorado de ella. Pero voy a averiguar si puedo ".
CAPÍTULO 8
Syreena se arrastró inquieta en su cama. La habitación estaba cubierta en la oscuridad, el
silencio ensordecedor de inactividad. Ella sabía que el crepúsculo estaba todavía a una hora de
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distancia. Aunque la luz del día no llegaba a este fondo del monasterio, se negó a levantarse.
Ella estaba agotada de recorrer los pasillos sin fin, sus pensamientos y el cuerpo se
comportaba como un impaciente torbellino de viento que se negaba a bajar. Si dejaba su
cama, haría exactamente eso.
Pero en la cama sólo se detenía el caminar, no el ritmo de su mente.
Era hora de regresar con Siena. Al menos allí, tendría algo que hacer, además de la auto-
reflexión. Su vida al lado de Siena había demostrado estar muy ocupada. Estaba la posibilidad
de que se pudiera distraer de los pensamientos y sentimientos perturbadores. Ella no era tan
ignorante como para pensar que desaparecerían, pero al menos los podría olvidar en cortos
periodos de tiempo, para llevar a cabo otros problemas más acuciantes . Eso seria un alivio de
algún tipo.
Además, ella tenia que hacer frente a su pueblo en algún momento. No podía permanecer lejos
a la espera de que le creciera el cabello de manera que con un simple vistazo ella había
llegado a despreciar tan rápidamente. Estaba curado lo suficiente para reanudar su trabajo, ella
había sido capaz de acceder al halcón durante cortos periodos de tiempo ya dos veces. La falta
de plumas no eran las plumas de vuelo, lo que significa que podría asumir la forma
Lycanthropic que utilizaba en la mayoría de los casos. El tiempo podría permitir al pájaro
crecer, ya que estaba recuperado de su trauma.
Al menos, eso esperaba.
No se lo confesaría a nadie, y casi no había querido reconocérselo a si misma, que algo era
diferente en los cambios desde su experiencia.
Diferente, para ella por lo menos, rara vez era una buena cosa.
Era difícil identificar o describir la forma en que había cambiado. Era la misma forma y
coloración, el mismo proceso de concentración combinado con la agitación que llevaba a la
cabeza en el cuerpo y la agitación y el enfoque que se invertía. Ella podía volar, deslizarse, y
gritar en la voz de ese lado de ella misma. En su segunda forma, la que Siena en broma
denominaba como "la arpía," ella era aún una mujer, cubierta de plumas de halcón y el brote de
alas grandes. Una forma que, sin duda, había iniciado el concepto de fantasía de los ángeles o,
como decía Siena, Arpías. Tal vez ambas cosas, sólo dependía del temperamento y las
acciones de la persona Lycanthrope que había creado la percepción humana de las mismos.
El hecho de que no podía acceder al delfín era lo esperado. Lo mismo pasó para la "sirena"
que era la combinación de Lycanthropic de forma humanoide y delfín.
Entonces, ¿qué era tan diferente?
Era ese el miedo de regresar a la casa de su hermana sin estar segura. Algo tenia que ver con
el mordisco de Damien, de eso estaba razonablemente segura, pero no debía ser algo muy
importante si no era tan evidente.
Frustrada por la vacilación constante de sus pensamientos, Syreena se dio la vuelta y enterró
la cabeza debajo de las almohadas. Ella puso sus manos sobre sus oídos y tarareó para sí
misma, llenando la cabeza con el sonido y la vibración del mismo durante varios minutos antes
de que ella empezara a sentirse cómoda. A ella no le importaba si se sentía un poco asfixiada
con su cara presionada en la cama. Todo lo que quería pensar era en la música que estaba
tarareando, con la esperanza de que si se dejaba abrumar lo suficiente, podría dormitar un
poco hasta pasado el anochecer.
Incluso cuarenta minutos sería un respiro de bienvenida.
Ella tarareo más fuerte y más urgente cuando se dio cuenta que estaba en peligro de pensar
de nuevo. Ella estaba mas tranquila, olvidada en su melodía, unos quince minutos más tarde.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien sonrió mientras escuchaba cantar a su mitad en la mitad de su sueño.
Una inminente tormenta de nieve había bloqueado el sol temprano, cosa que le complacía,
pero ella no lo sabia en el interior del monasterio como estaba. La había encontrado con
bastante facilidad. Después de pasar el día como invitado de Noah en su residencia en
Inglaterra, Damien había usado la tormenta para llevarlo a uno de las más distantes y menos
conocidas entradas del monasterio de cavernas. Después de haber sido un accesorio en todos
los tribunales Lycanthrope durante la mayor parte de su vida, había llegado a conocer algunas
cosas acerca de cómo moverse por la ciudad. A decir verdad, había sido utilizando su instinto
lo que le había llevado hasta ella tan rápidamente.
La ventaja de la forma de cuervo en que se había convertido de repente era que le había
permitido que los Lycanthropes no cuestionaran la presencia del aleteo de un pájaro negro en
su camino a través de sus salas. En su mayoría estaban dormidos todavía, pero los que él
había pasado ni siquiera habían mirado dos veces hacia él, ya que había pasado volando por
su camino.
Le gustaba ser un pájaro, mientras lo pensaba, desplegó a través de los brazos de su pecho y
se acercó a la cama de Syreena. Era una forma extraordinaria, capaz de gran velocidad. Su
forma aerodinámica era una maravilla, a pesar de su aparente indefensión. En su opinión,
como si de repente fuera una idea de lo que era para Syreena.
La libertad y la velocidad era el precio de la vulnerabilidad.
Siempre un equilibrio. Se pregunto, por un momento, cual era la vulnerabilidad de su otro
tercio. El ya podía tener una idea de la presente forma actual.
El Príncipe Vampiro se detuvo cuando llegó a la orilla del colchón, teniendo un momento para
permitirse una mirada pausada a su esbelta y atlética figura. Fue de la parte inferior hacia
arriba, y amplio mas su sonrisa cuando aprecio que la colcha tapaba su virtud pero permitía
seguir la forma de sus piernas hacia el mar de fondo de su parte trasera, entonces fluyó
abruptamente hacia abajo de nuevo a la exageración del pequeño arco de su espalda. La
costura del extremo de la manta hecha a mano se paraba en el medio de su espina dorsal,
teniendo en cuenta solamente el flujo de piel suave, sombreada como melocotón.
Podía sentir su calor, incluso desde la distancia relativa en la que todavía estaba. Tuvo un
impulsivo pensamiento, de comparar el probable frío de sus manos antes de cazar, como lo
estaban en este momento, en contraste con la calidez de su cuerpo supercaliente de
Lycanthrope. Se imaginó que si él le tocaba en la espalda al segundo, ella saltaría de la cama
lo suficientemente alto como para golpear el techo.
Tuvo que reprimir una risa junto con la necesidad de hacer travesuras. Podría esperar para
jugar hasta después de que ella lo conociera mejor. En la actualidad, esos trucos muy
probablemente le costarían la cabeza.
Su canción de dormir, era una canción de cuna cantada a los Lycanthrope, hablaba sobre
ganar y perder la fuerza. Le contaba sobre la dificultad para dormir, con la que él podía
simpatizar fácilmente. Le hizo estar mas cómodo. Era la primera señal de que él no era el único
que luchaba.
Damien trasladó sus ojos a la combinación de colores que tenia en su cabello largo. La
mayoría de las hebras caían a través de sus hombros, el resto caían por las costillas en el lado
más cercano a él. El hecho de que había mucho más de marrón que gris reiteraba un malestar
en él. Ella había sufrido mucho dolor y no había visto la justicia por ello. Esperaba que de
alguna manera pudieran rectificarlo juntos.
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Traducido: Kasiopea
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Por lo que a él se refería, Ruth merecía la venganza de él por lo que le hizo a Syreena. La idea
de esa puta retorciendo sus manos en ella hacia que su sangre hirviera con una posesiva
indignación. Era una sensación tirante, pero no tímida. De hecho, a él le gustó. Esto era lo que
había estado tratando de explicar a Jasmine.
Pasión. No había nada frío, aburrido, disciplente en él, y a él realmente le gustaba eso. ¿Se
desvanecería en el tiempo? ¿Era sólo otra delicia de breve tiempo que tendría el placer de
conocer?
Él no estaba seguro, pero en este momento, sintiéndose como se sentía, no podía imaginar
que sucediera. No había un testimonio mayor para el corazón del mundo vampiro.
Damien cayó lentamente en una sola rodilla al lado de la cama que la acunaba tan
acogedoramente. Él se inclinó hacia delante, apenas más allá de su brazo superior, y sopló
adrede a través de su hombro hacia el pelo sensible que estaba apoyado sobre él.
Ella se crispó en su estado dormida, levantando su hombro como para escapar de la
sensación.
Damien elevó los labios, sonriendo.
Reiteró la aireada caricia, larga y lenta, viendo como su piel estallaba en un escalofrío con la
piel de gallina.
Syreena se despertó repentinamente, moviendo de un tirón su cabeza encima de las
almohadas saliendo de su refugio. Una mano rápida apartó lejos el pelo que colgaba perezoso
a través de su cara.
Ella le dio la vuelta a la cabeza y miró a los ojos de insondable azul medianoche.
"Damien", dijo, dejando su aliento en su carrera con un súbito e inexplicable deleite y la
emoción la recorrió de los pies a la cabeza. Ella no sabía por qué, pero no había lucha de
sentimientos. Se sentían muy bien. Era lo mejor que se había sentido desde ... desde ... que el
la había tocado.
"Damien", repitió sin aliento.
Damien no esperaba esta reacción. Había pensado que estaría de alguna manera enojada con
él. Por lo menos resistente incluso a verlo de nuevo. Cuando la había visto por última vez, ella
le había gritado con el miedo y la frustración.
Porque había tenido miedo de él.
Fue cuando se dio cuenta de que estaba feliz de verlo, ya que significaba que él estaba bien.
No estaba acostumbrado a que nadie se preocupara de su protección, al menos nadie, además
de Jasmine, Damien estaba un poco abrumado. Se encontró incapaz de hablar incluso de
saludarla.
Syreena se sentó de repente, agarrándole por los hombros, arrastrándole para una mayor
inspección. Él siguió a la poderosa fuerza del agarre de sus manos hasta que fue sentado a su
lado en la cama. Ella se puso de rodillas, ocultando su pelo desordenado una vez más, y
comenzó a inspeccionarle rápido, con intensos ojos. Sus manos volaron donde lo hicieron sus
ojos, tocando sus hombros, la cara y el pecho a su vez.
"¿Estás bien?" Preguntó en un susurro extremo.
Él respondió esquivando la tortura de la dulzura de sus manos y capturando su boca con la
suya. Syreena hizo un sonido que estaba lejos de la sorpresa. Él sabía tan bien. Era la
salvación. Él estaba sintiendo lo mismo, pensó, cuando él besó el suave sabor de sus labios. Él
cogió su cabeza en una mano grande, deteniéndola de forma que ella no se iría antes de que
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Traducido: Kasiopea
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él estuviera satisfecho de saciar su castigo que acometía a su ser por entero. A pesar de lo que
había luchado con su mente, su química sabía lo que quería y sabía que era compatible con él.
Ser compatible era un término demasiado suave.
Ella levantó sus manos a su cara, sus dedos parpadeaban suaves tocando sus mejillas y las
esquinas de sus ojos. Ella lo invitó además con un exquisito movimiento abriendo sus labios y
la luciérnaga caliente de su lengua contra la suya.
La sala se llenó a su alrededor y se hizo eco con los sonidos de sus respiraciones, el susurro
de sus vestidos, y el sonido crujiente cuando su cuerpo se abrió en su abrazo. Syreena
resbaló dentro de su asimiento y de su regazo cuando él la besó con la intensidad de un una
criatura que buscaba el sustento para la vida. Su corazón estaba golpeando en sus oídos, así
como contra su pecho.
Damien lo sentía fácilmente puesto que él no tenía nada para confundir la señal. Su cabeza
comenzó a zumbar con ése sonido extraño que había experimentado cuando él se había
alimentado de ella antes, pero en todo momento él no dejaba el banquete de su dulce boca.
Y fue cuando se dio cuenta de que no era su sangre lo que le había hecho esto en absoluto la
primera vez. No en el sentido más estricto. Era ella, y punto. La química, el movimiento, la
pasión.
Él rompió su beso de repente bruscamente, capturo su cara para que pudiera tirar de ella y
observarla atentamente con sus ojos. Observando sus características desconcertantes, él
comprendió cual había sido su error.
Después de no haber conocido nunca una verdadera pasión, el había estado paralizado por la
sensación que ella había desbloqueado dentro de él. ¿La pasión o el amor? ¿Amor o
simplemente deseo increíble? No lo sabía. Todo lo que sabía era que él nunca había sentido
nada igual, y que el dolor de dejarla era cegador. Eso era lo que su cuerpo había estado
tratando de interpretar para él con la más fácil de las emociones con la que podía relacionarse.
El cambio causado por la sangre en sus sistemas no estaba relacionado. En el sentido más
estricto, por lo menos.
Se rió de repente, la risa del amanecer del entendimiento sobre una mente que durante mucho
tiempo había estado sumida en la confusión. "Lo sabía", le susurró a ella, un sonido
momentáneamente críptico. "Sabía que siempre debía confiar en mis instintos".
Antes de que ella pudiera cuestionar sus palabras, su boca la había capturado una vez más.
Su cabeza de inmediato se mareo con el placer y el entendimiento de que por sus palabras
estaban destinados a ser complementarios. Ella definitivamente lo tomaba como tal.
"Que quieres decir", dijo contra sus labios, "significa que nunca podrás lastimarme. Yo sólo
lamento herirte ".
"Tu no me hiciste daño. Todo lo contrario ", le aseguro él. "Nunca he sentido algo así en mi
vida."
"Casi fuiste desangrada hasta la muerte", le regañó él suavemente perdido su argumento en el
beso de su boca.
"Fue porque no estabas preparado para lo que sentías, ¿no?" Le preguntó ella.
"¿Cómo sabes eso? Maldita sea, me acabo de dar cuenta ahora. "Él levantó su cabeza para
poder mirar sus ojos chispeantes.
"Sinceramente no lo sé. Me imaginé que seria esa la razón, también. "
"Oh. Bueno, me siento mejor, entonces. "dijo riéndose Damien.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Syreena se rió con él, la delgada envoltura de sus brazos alrededor de su cuello y ella le
abrazó fuerte.
Hasta que tocó su espalda.
La Princesa aulló en estado de shock por el contacto frío de sus manos, sacudiéndose tan
fuerte de su regazo que se cayó de la cama en el duro suelo de la caverna, con nada más que
una delgada alfombra para amortiguar el golpe.
Damien inmediatamente se dio cuenta de lo que había hecho y maldijo al unísono con ella
alcanzándola para ayudarla.
"Lo siento mucho", dijo con serio pesar. "Me olvidé por completo. Estoy refrigerado debido a las
condiciones meteorológicas y el hecho de que no he tenido la oportunidad de cazar aún.
Perdóname ".
"Eso", ella dijo sin aliento, "definitivamente despertaría a una chica en la noche." Ella alcanzó
las manos que le ofrecían ayuda, dejando que tirara de ella mientras él se reía con su
observación.
"Yo también lo pienso. Lo siento, te lo aseguro ".
"Lo sé. No es necesario pedir disculpas. "Ella exhaló y apretó la mano contra su corazón
golpeando. "Sólo necesito un momento para recuperar el aliento."
Luego levantó la cabeza bruscamente y se dirigió para mirarse a si misma, a él y a la
habitación.
"Um, no estoy seguro de si eres consciente de esto, pero estás en el monasterio de El Orgullo".
"Soy consciente ", él contrarresto, levantando una ceja con una evidente curiosidad. "He estado
antes ".
"Sí, pero ... no en el dormitorio de un heredero real que es un monje y se supone que sigue
siendo célibe siempre que cruce el umbral."
"Y que lo sigue siendo, por cortesía de mis manos frías", dijo con diversión.
Ella se rió, dándose cuenta de lo fácil que era disfrutar de su compañía, si realmente pasaban
el suficiente tiempo juntos.
"Sin embargo", continuó amablemente, "si te hace sentir incómoda, me marcharé".
"¡No! Quiero decir ... bueno, sí. Lo que quiero decir es: "
"Quizás", le interrumpió él, recuperando su mano libre y calmándola con un beso en su palma,
"Quizás yo debería irme a cazar y reunirme contigo mas tarde en otro lugar."
Ella se puso seria y silenciosa durante un momento, y Damien estuvo tentado de mirar en sus
pensamientos. En cambio, resistió la urgencia y pacientemente esperó mientras ella se reunía
con él.
"Damien, ¿por qué has venido aquí?"
"Sabes por qué", dijo sin vacilar. "Yo he venido por ti, Syreena".
"Pero ... Damien, no puedo ..." Syreena hizo un sonido característico de frustración y con una
inusual tartamudez siguió explicando. "No tengo la libertad que tu tienes. Soy de la línea real y
eso significa… "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
“Se lo que significa” dijo él firmemente.
Syreena parpadeó, y luego le miro en estado de shock.
"Eso significa", continuó suavemente, tirando de ella un poco más cerca para que pudiera
disfrutar del calor de su cuerpo", que me reuniré mas tarde para discutirlo. Por el momento,
oigo pasos en los pasillos. Tus hermanos están despertando. Como no quiero romper ninguna
regla, nos encontraremos en las dependencias de tu hermana mas tarde.¿Es esto aceptable? "
"Sí", dijo en silencio, asintiendo con la cabeza mientras sus afectuosos dedos cepillaban a lo
largo de su cabello. El contacto era tentador y fascinante. Era como si él lo viera maravilloso, y
no la mutilación que todos los demás veían, ella misma incluida.
Él se alejó un paso de ella, y entonces, en un choque, él se transformo en un cuervo y voló una
vez alrededor de ella antes de irse volando hacia el exterior.
“¿Él hizo el que?" Siena no estaba segura de haber oído bien lo que su hermana le había
dicho.
"Él tomó mi sangre. Dos veces. "
"¿Dos veces?"
Siena exhaló con preocupada frustración y siguió el ritmo de su hermana a través de las
cámaras por centésima vez. "Y lo vi transformarse en un cuervo, Siena. Nunca he oído hablar
de un vampiro que pudiera hacer tal cosa. "
"Yo lo he oído".
Las hermanas simultáneamente miraron a Elijah.
"Vosotras también pensadlo," él continuo. "En el folclore de los humanos, hay historias de
vampiros que pueden cambiar en las formas de los animales."
"Sí, los seres humanos, que también piensan que atravesando su corazón pueden matar a un
vampiro", argumentó Syreena.
"Ellos no están del todo equivocados," dijo Elijah. "Un trauma de esa magnitud podría causar a
un vampiro que se desangrara hasta la muerte si no puede curarse a sí mismo. Al igual que tú
y que yo. "
"Ese es un punto interesante", murmuró Siena. "Pero transformarse? Siempre he escuchado
que a lo largo de la historia de los Nightwalker eso se limitaba a nosotros y a los Mistrals ".
"Y los Demonios. Y los Shadowdwellers, también, en realidad. "
“Espera". Syreena detuvo con una mano a su hermana cuando fue hacia su marido. "¿Te
refieres a que cambian con sus elementos, y que" los moradores puede convertirse en sombra
con el fin de ocultar la sustancia de sus cuerpos. "
"Mira, ella no iba a ir a la escuela durante un siglo sin aprender algo", Elijah se burlo de las
dos.
"Así que los vampiros son la excepción", Siena argumentó. "Son Nightwalkers que no cambian
de forma."
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Y, sin embargo, en textos antiguos humanos, hay cuentos de vampiros que se convierten en
murciélagos, aves, lobos, niebla y sombra. Creo que hay otros ", dijo Elijah," pero no soy el
estudioso aquí, así que no lo recuerdo bien. Pero voy a pedir a nuestros eruditos que me
busquen esta información".
"Esas son representativas también de otras razas de Nightwalker ", Syreena respondió al
instante. Entonces vio realmente el camino que seguía a esa idea, y sus ojos se ampliaron
enormemente. "Si Damien tuvo mi sangre y se convirtió en un pájaro que ocurriría si él bebiera
de un" habitante "?
"Él puede tener el poder de la sombra?" Siena se puso de pie y se unió a Syreena en el
desarrollo de esa ideas. "Y si bebe de un demonio?"
"Es dependerá del tipo de Demon," Elijah especuló.
"Agua. Fuego, Tierra, Aire y ... la mente y el cuerpo. Esos son todos los elementos de nuestra
raza, Elijah ".
"Niebla, humo, polvo, viento ... teletransportación y la curación", informó a su vez. "He leído en
la ficción que se remontan a los albores de la humanidad donde por primera vez hablaban de
vampiros, diciendo que podían hacer estas cosas. Entonces, ¿por qué son los vampiros que
conocemos ahora incapaces de hacerlo, a excepción de Damien? "
"Porque Damien bebió de mi para salvarme la vida ..."
"Y porque creen que los Nightwalkers, junto a los usuarios de la magia, son el último tabú."
Siena cerró sus labios y cruzó los brazos por debajo de su pecho. "Damien debió tener que
alimentarse de ti para beneficiarte con los coagulantes que tu necesitabas cuando estabas
sangrando por tu cabello dañado. Todos sabemos que puede ser tan malo como el corte de
una arteria. "
"He perdido lo suficiente", dijo lúgubremente Syreena, pasando su mano libre conscientemente
por su cabello. "Fue en contra de todo lo que conocía, arriesgando su propia vida, sólo para
salvar la mía."
"Un profundo acto", concordó Siena, apreciando la perturbación de su hermana lo suficiente
para poner un brazo en torno a la comodidad de sus hombros.
"Las ramificaciones de esto son muy esclarecedoras", Elijah reflexionó. "Me pregunto si es
justo Syreena".
"¿Qué significa eso?" La Princesa atacó a su cuñado.
" Eso significa," Elijah respondió con calma", que me pregunto si es una cosa acumulativa o
tiene un efecto de tiempo limitado. ¿Puede alimentarse, por ejemplo, de mí y a continuación,
ser capaz de cuervo y de viento? ¿O cambiar al viento y eliminar el cuervo? ¿O era cuervo y
ahora no? "
"Oh". Syreena se retrajo tímidamente. "Mis disculpas, hermano."
Ella no se dio cuenta del impacto en sus rostros. Ella nunca había tratado a Elijah antes con
esa intimidad. A pesar de que le había respetado, nunca le había tratado a él personalmente.
Eso hizo que su disculpa fuera mas impactante.
"Es comprensible. Fue una mala elección de palabras", él dijo con una inusual gracia. Había
aprendiendo mucho acerca de la diplomacia, en su corto tiempo en el tribunal. Era necesario
tenerla cuando estaba en un hogar rodeado de personas que no confiaba en él, salvo el hecho
de que él estaba en el corazón de su Reina.
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Por otra parte, Elijah se había ganado a muchas personas sólo por ser muy obvio lo
profundamente arraigada que se encontraba la Reina en su corazón. Si Elijah había sido tímido
a la hora de mostrar afecto en frente de los demás, nadie en el tribunal Lycanthrope lo había
percibido.
"Sin embargo, es una excelente pregunta. Seguramente a Damien le gustaría saberlo también."
A Syreena no le gustaba oir eso. Le molestaba, por alguna razón, pensar en él mordiendo
cuellos al azar en una forma de acumular poder.
De hecho, le molesto el hecho de que mordiera los cuellos.
Cuellos especialmente femeninos.
Ella había visto suficiente, incluso en su vida protegida para saber que había una diferencia
para él entre hombres y mujeres. Dando de lado sus propias sentimientos, ella siempre había
tenido la sensación de que había un placer evidente en los vampiros cuando tomaban la
sangre del sexo opuesto, no importa de qué especies. Y los Vampiros ciertamente no habían
perdido el tiempo con los seres humanos. Para ser justos, tampoco los Lycanthropes. Así era
como habían surgido la mezcla de las razas. Anya, el general de Siena, era una mestiza. Era
claramente de ascendencia Vulpine, ella había sido criada por completo como un zorro. En
lugar de transformarse, sin embargo, Anya era una mezcla permanente de medio humano y
Lycanthrope. Ella tenía todo el aspecto de un humano, pero las habilidades, garras, y las
características de un zorro.
Syreena se pregunto brevemente si había posiblemente entre los vampiros una raza
equivalente de mestizos. Ella nunca había oído hablar de uno, y para su conocimiento, no
había nadie más, pero había aprendido rápido que la aparición de nuevas especies y de
cosas diferentes siempre era posible.
"Me interesaría ver si hay algo sobre esto en la Biblioteca," dijo Siena.
Syreena, sin embargo, no estaba prestando atención. En lugar de ello, estaba abrumada con el
deseo de encontrar Damien, de tenerlo a su lado. Ella trató de desechar el impulso, provocado
por unos ridículos celos a los que ella no tenía derecho a reclamar.
No tuvo éxito, sin embargo.
Sin una palabra más a su familia, se transformó en el peregrino, su vestimenta se quedó vacía
en el aleteo de una palabra ante sus ojos mientras ella salió disparada por el escote de su
ropa.
"Syreena!"
Syreena se tambaleó, al enganchársele un ala, y a continuación aumentó la velocidad por los
corredores de la caverna.
Damien provocó el sueño en la presa apoyándola en el refrigerado terreno.
La demostración de paciencia canina estaba sentada justo detrás de él, meneando su cola
contra el hormigón, expectante cuando Damien regresó de saciar su necesidad con el dueño
del animal.
"Buen chico", alabó el Príncipe al animal suavemente. "Ahora, espero que le des unos
lametones a tu amigo en la cara cuando se despierte. No te recomiendo que le dejes sentado
mucho tiempo en el frío. Estos seres humanos no tienen tu piel cálida ".
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Damien sabía que el perro le entendía. La mente de un animal era muy diferente de un ser
humano, pero con habilidad podía ser fácilmente tocada. Además, el perro entendía el círculo
de la naturaleza del depredador y la presa, al que pertenecía. Mientras Damien no causara
ningún daño al hombre, la bestia no estaría inclinada a perjudicarle.
El Vampiro se alejó de la guardia del perro, cayendo de nuevo en las sombras de la
construcción que ambos habían estado protegiendo. Empujando con un duro pensamiento,
produjo una alteración en la percepción del hombre del que se había alimentado. Estaba
diseñado para desdibujar la realidad, permitiendo que el hombre y todos los demás que le
miraran no percibieran ninguna marca en el cuello durante el tiempo que lo llevaría sanar.
Damien hizo una última comprobación sensorial de la zona para asegurarse de que tanto el
hombre como la bestia se mantendrían en condiciones de seguridad durante algún tiempo
después de haberse ido.
Para su sorpresa, fue consciente de que Syreena se estaba acercando.
La velocidad que utilizaba le parecía una maravilla. Tal vez, con la práctica, él sería capaz de
alcanzar tal gracia y rapidez en la forma de cuervo. Era fácil convertirse en pájaro, pero menos
fácil ser un pájaro. Por ejemplo, el frío ruso en el aire no le sentaba muy bien en el cuerpo y
ese era un detalle importante que no le afectaba en su condición normal.
La forma de Syreena se transformo en el aire, aterrizando sobre sus pies con una gracia divina
y con total equilibrio. Ella se coloco de nuevo el cabello que se había despegado de su cuerpo
después de cambiar de nuevo de plumas a su estado normal.
Era una vista para contemplar, pensó el vampiro, sintiendo como el se iluminaba en respuesta
a lo que estaba contemplando. Ella estaba de pie sobre el suelo helado con su pies descalzos.
De hecho, todo su cuerpo estaba desnudo. Desnudo y caliente, pensó, con una sonrisa
traviesa en la boca.
"Un poco de frío para volar", le hizo notar, señalando su lugar de ocultación. Con el tiempo, ella
aprendería a detectarlo en el fondo de la oscuridad que él usaba como camuflaje. Por el
momento, él se acerco a la farola mas próxima.
"Es gracioso que tu me recuerdes eso," ella contrarresto.
Él no se molestó en fingir que no sabía que se refería a su forma de cuervo en que le había
visto recientemente. Debía haber sido un shock lo bastante fuerte para ella.
"¡Ah, sí. Lo notaste, ¿verdad?"
"Tendría que ser tonta para pensar que querías ocultármelo. Me puedo imaginar la teoría que
hay detrás de ese cambio. Me gustaría saber más acerca de ella. "
"Un debate que puede ser mantenido en un entorno más cómodo que este." Tomó su codo con
la mano, aprovechando para acercarla a la tibieza de su recientemente alimentado cuerpo.
"Parece que te congelarás hasta la muerte en otros diez segundos. Tus labios están de color
azul. "
Llegó a rozar con un nudillo su labio inferior. Dejó su mano de nuevo a su lado, pero en el
camino, ella sentía muy caliente el trazo de sus dedos su trazo hacia abajo sobre su cuello, la
clavícula, el pecho y el empuje firme en un pezón. Aunque se las arregló para reprimir cualquier
forma evidente de sonido que el efecto de su intimidad había tenido, no pudo ocultar la
aceleración de su aliento en el aire frío. Se nubló de inmediato, traicionándose delante de él.
Damien estaba terriblemente intrigado, y de repente se encontró con un apetito que no tenia
nada que ver con el del depredador y la presa. Una vez más, fue abrumado con la sensación
de que ella podría ofrecerle un dulce sustento de una forma que estaba más allá de la nutrición
de la sangre.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Ven, vamos a encontrar un refugio."
Damien fue a recogerla entre sus brazos, pero ella se alejó de su alcance. Con un movimiento
de su cabeza y su cuerpo, fue rápidamente cubierta de plumas. Esta vez, sin embargo,
mantuvo su forma femenina. Grandes alas se extendían desde las articulaciones de los
hombros y señalaban hacia el aire, convirtiendo un ojo oscuro en aviar brevemente antes de
salir disparada en la cubierta de nubes.
Damien mantuvo su forma habitual y la siguió.
No les llevó mucho tiempo llegar a la cordillera donde se alojan las cavernas de las
habitaciones reales. Syreena lo condujo por una puerta posterior que sospechaba que sólo ella
conocía. En ese momento llegaron al verdadero comienzo del castillo subterráneo, que podría
haber sido un buen viaje de metro de unos veinte minutos.
"Syreena le llevó a su semiprivada alcoba con una piscina de vapor de agua en el centro. Ella
se sacudió la forma, y, sin decir ni una palabra hacia él, se sumergió de cabeza en la piscina.
Se trasladó a la orilla de la roca bordeando la pequeña pero profunda laguna. Estaba
claramente caliente, y era una ingeniosa forma de calentarse después de haber estado de pie
en el frío.
Damien esperó en la superficie, muy consciente de que aunque no podía cambiar en su
segunda forma de delfín en la actualidad, todavía podría aguantar el aliento durante el tiempo
que necesitaba o quería. Ella se comportaba en el agua como se comportaba en el aire. Esto
significaba que si ella tenia que hacerlo, Syreena podía viajar por tierra, aire, y por el agua. Se
trataba de una habilidad excelente. Significaba que siempre tenia alternativas para viajar
rápidamente y que muy poco podría ponerse en su camino, salvo tal vez la roca.
Y, se dio cuenta, que él podía hacer lo mismo. Aunque no le gustaba el agua, podía nadar bien,
y su falta de necesidad de aire le podría beneficiar. Caminaba por tierra, como ella hacia, e
incluso viajaba por el aire. Con el cambio de tamaño de su cuerpo cuando se convertía en
cuervo, le permitía un nuevo tipo de acceso que había rápidamente llegando a apreciar.
Vio su flujo a través del agua, en dirección hacia él y la superficie. Ella rompió con una larga
toma de aire, empujando atrás su cabello con sus manos automáticamente. El vampiro se puso
en cuclillas en un punto bajo, de modo que él estaba mucho más cerca de ella cuando se
aferró a la repisa y pisó en el agua.
"Mejor?", Preguntó.
"Algo".
La respuesta era enigmática, pero ella lo rechazo y nadó lejos antes de que pudiera
preguntarle el significado. Él se enderezó a su altura completa de nuevo y cuando vio que
flotaba perezosamente a través de la superficie, su cuerpo torneado y ágil retorciéndose,
alternándose en la superficie y dentro del agua, dándole destellos de piel, brazos y agraciados
pies suavemente arqueados. Caminó en el borde del estanque de vapor lentamente y con
cuidado. Él echo un vistazo al intrincado arte grabado en las caras de las paredes de un arco
de piedra labrada que conducía a la forma circular de la cámara. Había un banco de piedra,
que formaba parte del muro, y una alcoba en forma de media luna a un lado de la entrada. No
hizo uso de ella, en su lugar se movió alrededor de Syreena que jugaba en el agua.
Ella se dio la vuelta para mirarle después de unos minutos y luego nadó hasta el borde más
cercano a él. Con sus manos, se arrastró en la misma piedra en seco donde estaba él apoyado
justo hasta sus pies. El agua caía en cascada de su pelo largo, salpicando sobre el terreno,
sus zapatos, y la parte inferior de sus pantalones. Él levanto una ceja hacia ella, por esa acción
supuestamente inocente.
"Este comportamiento agresivo-pasivo no te pega", informó suavemente.
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Traducido: Kasiopea
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"Tampoco los celos", dijo, su tono firme y tenso. "Y, sin embargo, los siento. Tal vez me puedas
decir por qué es? "
"Celos?" Él meditó sobre el término con curiosidad, que estaba teñido con mas que un poco de
diversión para su gusto.
"No seas tan engreído", le advirtió a él. "No hasta que hayas visto a un Lycanthrope celoso."
Ella gruñó bajo en su aliento con impaciencia. "¿Por qué me siento de esta manera! Yo apenas
te conozco. No tengo ninguna reclamación sobre ti, ni tu sobre mi. Tu pareces saber mas de
esto que yo. Quiero que me digas lo que está pasando! "
"Tu premisa es errónea. Estamos emparejados. "
"Debido a que bebiste de mi sangre? ¿Qué es para ti, sino comida? Sólo otra sabrosa golosina
antes de la próxima comida".
"Hmm," él murmuró.
Él dejo vagar sus ojos sobre ella lentamente por un momento, memorizando su cuerpo en su
elegancia y también donde era suave y redondo. Su reconocimiento provocó un cambio
evidente en su cuerpo a pesar de que ella no quería reaccionar. ¿Cómo podía afectarla tan
fácilmente, con sólo un vistazo? Caminaba en el mundo del desnudo, sin interés ni atención,
sin embargo, una mirada de él y se sentía verdaderamente desnuda delante de él.
"Hay algunos alimentos que no pueden ser cubiertos, Syreena. ¿No se te ha ocurrido que tu
quizás eres la golosina mas sabrosa de todas? Que contra ti, todas los demás son una pálida
comparación a mi paladar? "
"¿Es esa la forma en que me ves?" Pregunto, su desconcierto terriblemente evidente para
ambos. "Lo admito, no tengo ni idea. Todo lo que hemos vivido juntos hasta ahora ha venido de
la necesidad o el impulso. Tu pareces saber mucho, cuando yo estoy perdida y
desconcertada."
"¿Esa es tu impresión?" Damien se acercó, retirando unas gotitas de agua de su frente por
encima de su ceja izquierda. "Puedo ver que parece que sí, pero te aseguro que no siempre es
la verdad. Verás, Syreena, estoy luchando contra la experiencia de una larga vida de instintos.
Siempre me he dejado conducir por ellos. Lo que se percibe con facilidad de comprensión no
es más que la familiaridad de la acción. "
"Quizás eso es exactamente lo que yo temo ", señaló en silencio, lejos de su tacto y caminando
a su alrededor.
Fue a su izquierda a una corta distancia en su cámara. "¿Te importaría aclarar esa
afirmación?"
Ella no le hizo caso durante un minuto, alcanzando en su vestuario un vestido corto hecho de
seda de color verde oliva. Que fluyo sobre su cabeza y su cuerpo hacia abajo, con sólo un
ligero tic de sus caderas para colocar el tejido suelto en su sitio.
Damien aprovechó la oportunidad para mirar alrededor de la sala, tomando buena nota de la
configuración espartana que se asemejaba a la del monasterio. Ella no tenía sala de espera o
salón, ni señoras que atendieran sus necesidades como su hermana tenía. Siena gozaba de
privilegios y lujos, y aunque en pequeñas cosas , como los tejidos que Syreena vestía que eran
de seda y del brillo de su cama, atestiguaba el hecho de que Syreena disfrutaba de un cierto
nivel de lujo para sí misma, estaba claro para él que no se extendía demasiado lejos más allá
de su persona.
Ella era una persona solitaria, así se había convertido con los últimos años. Él suponía que era
consecuencia de su educación de clausura lo que había desarrollado su predilección por la
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
soledad. Era definitivamente una pensadora, alguien que meditaba sus planteamientos,
pensamientos y acciones, manteniendo su configuración lo más sencilla posible, a fin de evitar
la perturbación o la distracción.
Si ella no hubiera sido del tipo que considera sus acciones profundamente, se podría haber
quedado tranquilo al notar sobre él toda la fuerza de sus celos, pero tendría que tener cuidado
en como trataba este asunto, al igual que había caminado el borde de la aguas termales.
"Soy simplemente tu instinto más reciente, Damien?" Pregunto bruscamente, el pincel de las
manos sobre las caderas de su vestido irradiando un inusual nerviosismo que el Príncipe
recogió en el acto.
"La última? Sí. Simplemente? No, Syreena. Por la naturaleza de quién eres, nunca podrías ser
una simple cosa. "
Ella suspiró, pero no con alivio. Era un signo más de su creciente agitación. "Tu tienes tanta
destreza con las palabras. Nunca sé si es sólo a causa de años de práctica, o porque existe
sentimiento detrás de ellas. Lo que sí sé es que los vampiros son difíciles de impresionar y no
saben mostrar sus emociones. Sin embargo, tu no dudas de esto? "
"No. No lo hago. "
"Necesito que me expliques por qué", insistió, caminando más cerca de él. Ella estaba más
cálida que de costumbre, su cuerpo calentado durante su baño. Podía sentir que a pesar de
que se acercaba estaba todavía muy lejos. Él sospechaba que sus emociones alteradas tenían
algo que ver con eso también.
"Yo ya te lo dije, no estoy seguro de por qué. Simplemente lo es. "
"Y que va a ser mañana? ¿Vas a tomar la sangre de otro y te encontrarás actuando bajo tus
instintos otra vez? "
Ah. El punto, pensó Damien con una sonrisa. "Digamos que lo hiciera. No iba a cambiar cómo
te sientes, ¿verdad? "
"Eso depende de hasta donde voy a dejarte llegar. No voy a jugar a apostar al igual que mi
hermana lo hizo. Ella juzgo que hacer el amor con un hombre que no era de nuestra especie no
rompería nuestras normas de apareamiento. Ella perdió su apuesta, aunque en realidad ganó,
porque Elijah es su complemento perfecto. Sólo un hombre como él podría moderar a mi
hermana."
"¿Y qué clase de hombre necesita tu temperamento, Princesa?" Preguntó suavemente,
moviéndose un paso más, cerrando la distancia entre ellos a unas pulgadas.
Syreena miró para encontrarse con sus ojos y fue consciente de que él la estaba distrayendo
con la dirección de su conversación. Por una vez, sin embargo, no tuvo la sensación de que
fuera contra ella. Entendía que el pensamiento de que él la apreciaba la complacía mucho.
"Si quieres decir que se trata de ti, Damien, tienes que saber que, para mí, no habría vuelta
atrás. No habría otras opciones. Para el resto de mi vida, sólo serías tu, y nunca nadie más.
Está escrito en el código genético de cada célula en mi cuerpo. Ningún miembro de la familia
real ha tenido nunca éxito en desafiar a la misma. Ni siquiera querría intentarlo. "
"Y como yo lo entiendo, eso se aplica a tu compañero también."
"Por lo general. Pero esto es territorio inexplorado. No eres un Lycanthrope ".
"Funcionó con Elijah", señaló.
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"Una extraordinaria suerte. Los demonios tienen la Vinculación. Nosotros la tenemos también,
pero la llamamos de otra manera. Nunca he oído hablar de ese vínculo entre vampiros. "
"Los vampiros tampoco se habían transformado nunca antes", le recordó suavemente. Una vez
más, llegó a tocarla, ya que siempre parecía obligado a hacerlo cuando ella estaba cerca.
"Syreena, no puedo garantizar lo que no entiendo. Entiendo el riesgo que entraña para ti, y que
tu no lo ves en gran parte como un sacrificio por mi parte, pero ", dijo, la punta de sus dedos
sobre el terreno de su cabello que ya estaba brotando en suave crecimiento, "si te hace sentir
mejor, te diré que no he pensado en nada, desde que nos separamos. No puedo dormir, no
conozco la alegría en la alimentación. Jasmine dice que estoy abatido y melancólico ".
Los términos utilizados en contra de alguien como él le parecieron cómicos, y se rió a pesar de
la ansiedad que crecía bajo su esternón.
"No he experimentado este estado de desencanto en casi ochocientos años. Y no me puedo
permitir el lujo de este tipo de cosas porque tengo una especie que cuidar. Y que, sin embargo,
estoy descuidando por pensar en mi mismo. Nadie, ninguna mujer de cualquier especie en
todos los años de mi vida, me ha afectado de la manera en que tu lo has hecho. He tenido
obsesiones y encaprichamientos pero ninguno era así. ¿Es eso lo que quieres saber, dulce?
¿O quieres saber que no voy a buscar activamente un día una forma de salir de tus brazos
cuando yo me canse de ti? Tal vez deseas una promesa de que no estoy pensando en ti, como
una forma de conseguir la experiencia de conocer íntimamente a un tipo de criatura, que no
tiene una genética similar en todo el mundo?
"Creo que no importa lo que yo te jure o prometa, siempre encontraras otra razón para
preocuparte. Demuestra tu inseguridad, Syreena. Tu necesidad de creer en ti misma y que los
otros crean en ti como una persona fuerte, y debe ser muy doloroso cuando no se está a la
altura de sus esperanzas. "Damien corrió suavemente los dedos de nuevo buscando a lo largo
de su cabello hasta que fue hacia la parte de atrás de su oído. Se trataba de un terreno
delicado, y ella se estremeció bajo la caricia.
"Todo lo que puedo decir", continuó en silencio, "es que desde el momento de la primera vez
que te vi, vi la belleza. Vi la fuerza y la determinación. He visto la dulzura de tu amor por tu
hermana. Todo esto vi mientras estábamos en la oscuridad. ¿Te acuerdas? Yo no vi nada de
tus ojos o tu cabello. Yo no vi nada de tu corona. No tomé nada de tu torrente sanguíneo.
Incluso entonces me sentí intrigado por ti. Sentí el deseo de ti. Tal vez era porque estabas
amenazando mi vida. Algo especialmente sexy. "
"Damien!" Ella se rió en estado de shock, llegando a tocar su pecho porque no podía resistirse
más.
"Tu corazón es tan arlequín como el resto de ti, Syreena. Gris en algunas zonas, natural en
otros. Quiero aprenderlos todos, si me das una oportunidad. Y aunque no niego que quiero
tener una gran cantidad de tiempo para explorarlo todo sobre ti ... "Él se detuvo el tiempo
suficiente para recorrer con sus ojos su cuerpo, su intención tan clara como el aumento del
ritmo de su corazón. Sentía el calor de todo el mundo deslizándose a través ella a la vez, hasta
sentirlo como una luz en su cabeza. "En este caso, sin embargo, veo que tendré que esperar
hasta que desees venir a mí y calmar mis deseos."
Damien resbaló los dedos detrás de su oído a la parte de atrás de su cuello, acariciando con su
pulgar sobre su mejilla mientras tiraba de ella más estrechamente. Él tocó con los labios en la
esquina de su boca. Ella cerró los ojos, su cuerpo con un ligero temblor en una anticipación
emocionada. Ella comprendió lo que estaba diciendo. Se dio cuenta de que iba a darle tiempo
para pensar, si él tenía que hacerlo. Eso la relajó, abriendo sus pensamientos cerrados y
sospechosos en las posibilidades apenas fuera de su alcance.
"Sospecho que tal cosa no es posible", murmuro contra la piel de su mejilla después de un
momento.
"El qué no es posible?" ella preguntó en un susurro de aliento.
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"Calmar mi deseo por ti", dijo, la repentina afluencia del anhelo muy evidente en su voz y
calentando los dedos libres alrededor de la curva de sus costillas, agarrándola a su lado como
si fuera una preciada posesión que quisiera mantener muy cerca , no sea que algún otro la
codiciara. "No puedo imaginar que un hambre como éste se resuelva con un pequeño
bocado."
Syreena tenia los ojos cerrados, inhalando profundamente, percibiendo los cambios evidentes
en el aroma de él que estaban escapando a todas sus restricciones. Le permitió una
sorprendente visión de cómo podría despertar, incluso cuando él solamente la estaba
manteniendo estrechada contra sí mismo. Marcando todos los atractivos y deliciosos cambios
en la química de él, y la forma en que parecían un ciclo a través de su sangre, despertando la
respuesta dentro de los propios sistemas de Syreena.
Él estaba respirando agitadamente contra ella, demostrándola como comenzaba a perder el
control sobre el funcionamiento de su cuerpo. El reflejo en ella era inmediato, lo que le dio a
ella un extraño sentimiento de satisfacción.
"Disfrutas del efecto que tienes sobre mí", dijo en un tono bajo y agresivo. "Lo sé, porque
irradia desde la luz de tu interior, inmensamente a través de mí". Rechazó su boca en un
momento para poder besarla al siguiene, de una forma contundente su textura, calidez y su
increíble dulzura iba en aumento debido al rápido aprendizaje. "Ten cuidado, Princesa", advirtió
en una respiración rápida y caliente ", o se iniciará un incendio que no seré capaz de controlar".
Siempre la sorprendía cómo, cuando empezaba a tocarla y besarla de esa manera, no era
capaz de prestar atención a las consecuencias. Su advertencia había tenido poco impacto
cuando se enfrentó contra el sabor de su boca y el tacto de sus dominantes manos.
"No sé qué hacer ya contigo", dijo con emoción, sus manos agarrando el tejido de su camisa a
ambos lados. "Tu dices todas las cosas, para hacer lo correcto. Incluso cosas que se
consideran erróneas, explicándolas como si tuvieran toda la lógica del mundo. ¿De dónde
sacas tu inquebrantable garantía, Damien? "
"Para mí, es un instinto de supervivencia, Syreena. Sin ella, mi trono caería en las manos de
alguien más ... junto con mi cabeza en el suelo. No me puedo permitir el lujo de pensármelo
dos veces. "
"No sabes cuanto me gustaría poder hacer lo mismo", dijo ella ansiosamente.
"Puedes, lo sabes. No tendrás las respuestas que buscas. A menos que te respondas a ti
misma. Pero primero, "dijo, tomando su manos y alejándose de su cuerpo," en primer lugar, es
necesario averiguar qué es lo que necesitas preguntarte. Sé que podría sentarme aquí e
influenciarte ", dijo, acariciando, estimulando con los dedos hacia abajo en su garganta para
probarlo, ver el efecto que tenía en su ya errático pulso. "Syreena, tienes que dejar de permitir
al mundo que siga manipulando tu vida. No te voy a decir lo qué tienes que hacer. Sólo voy a
darte las opciones. "
"Dime mis opciones, Damien. Que quede claro. No amoldes las palabras y me des difíciles
observaciones. Se directo conmigo. Dime lo que quieres de mí-de nosotros, si es que quieres
que haya un nosotros ".
Damien miró hacia abajo a sus graves ojos bicolores, sabiendo exactamente lo que quería oír.
Él se sorprendió al darse cuenta de lo mucho que quería decirlo.
"Quiero aprender a amarte, Syreena. Y no, no me refiero a hacer el amor contigo. Creo que
será lo suficientemente bueno. "El brillo en los ojos de él y el tic en su frente la hizo reir. "Deseo
saber por qué es y cómo se han efectuado estos cambios dentro de mí, tanto físicos como
espirituales. Quiero saber cómo uno como yo, tan indiferente a las emociones en toda su vida,
puede estar tan conmovido por una pequeña criatura como tú.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Esto no es una etapa para mí, Syreena. Ésta no es una suposición que revoloteará fuera de mi
organismo. He vivido el tiempo suficiente para saber lo que es y no es exclusivo para mi. Si
deseas promesas, voy a encontrar la manera de hacerlas y mantenerlas. Si deseas el para
siempre, dulce, entonces con mucho gusto viviré otra larga vida ". Él se alejó de ella, su
reticencia evidente. "Ahora te corresponde a ti decidir si estas cosas te harán feliz, si deseas lo
mismo con la misma medida. Ten cuidado ", dijo, manteniendo en alto una mano para evitar la
interrupción de ella", porque hay otra cara de esto. Ambos tenemos responsabilidades, además
de hacia nosotros mismos. Si no podemos reconciliar estas cosas, entonces la elección se
convierte en todo lo que estamos dispuestos a renunciar por el bien de nosotros mismos. Aún
no he tenido tiempo para considerarlo. Sólo he tenido tiempo para darme cuenta de que no es
tan importante para mí como lo era antes, y que, quizás, ese es el primer paso. ¿Entiendes el
significado, Syreena? "
"Tu hablas de nuestros tronos, Damien. Por lo tanto, hay algo de lo que debemos responder
después de todo. "
"Una vez más, sólo si queremos."
"Los deseos no vienen al caso, Damien. Yo soy la heredera de Siena. No puedo cambiarlo".
"Sólo si no deseas que cambie. Pero esa no es la cuestión inmediata. No es más que una
consecuencia de otras respuestas. Descubre una, antes de preocuparse por la otra. "
"Que descubra lo que quiere mi corazón, sin tener en cuenta mis responsabilidades?"
"Para ti, suena irresponsable, lo sé. Pero es la marca de la verdadera libertad, Syreena. Para
seguir el corazón y el instinto por encima de todo. Yo no tengo corazón, pero entiendo lo que
significa tener uno ".
Con esa abrumadora observación, se acerco para darle un prolongado beso en la frente y
luego se dispuso a dejarla.
Todo dentro de Syreena quería saltar hacia él, saltar y agarrarle, en un lugar de donde no
pudiera salir. Su piel gritó con su ausencia, abusando del bombeo de su corazón con una
avalancha de terror repugnante que se apresuró a cada una de sus principales arterias. Era
como si él agarrara con una cadena su espíritu, y esa unión se rasgara cuando se fue.
CAPÍTULO 9
“Damien, Damien, espera!”
Se lanzó hacia su espalda antes de que pudiera cruzar el umbral. Golpeó las manos en sus
hombros, el pecho apoyándose en su espalda, ya que sus brazos se envolvieron alrededor de
él. Sus ojos picaron con las lágrimas, las lágrimas repentinas de socorro que apenas la dejaban
respirar.
Damien cerró los ojos, un dolor en su expresión cruzando su cara y llegó a agarrar una de las
manos que le sostenían. Luchó dentro de sí mismo por un largo minuto, ya que se aferraba a él
con una necesidad desesperada. Quería quedarse. Más que nada. Pero había tantas dudas.
No podría soportar si le causaba un gran dolor simplemente porque él no podía comportarse
pacientemente y hacer lo correcto.
"Syreena ...", argumentó roncamente.
"¡No! Tienes razón. Es mi elección! Nadie puede hacerlo por mí. Ni siquiera tu mismo. Lo único
que sé es que no puedo permitir que no me dejen la posibilidad de vivir como un ser completo
cosa que no había tenido antes en toda mi vida. Cada grano de la vida dentro de mí protesta.
Damien, por favor ... "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien se volvió lentamente, dejando que ella se impulsara alrededor de su cuerpo, a pesar
de que la intimidad del contacto estaba tan fuera de su voluntad.
"Y diez minutos a partir de ahora, dudaras de mí de nuevo", susurró en su cabello.
"No. No, no lo haré. "
"No puedes estar segura de eso".
"Sí, puedo! Sí, Damien, puedo ".
Ella agarró las manos de él rápidamente, trayéndolos encima de su cuerpo hasta que sus
dedos se reclinaron alrededor de su garganta.
Su toque cayó sobre metales preciosos, oro de los Moonstones, el collar que era su insignia de
la realeza.
Damien entendió su intención de inmediato.
Había un misticismo alrededor de estas notables piezas de joyería Lycanthrope. La joya
siempre se mantenía con su propietario, sin importar la forma en la que estuviera, tanto si
estaba transformado. Pero lo más importante, nadie sabía el secreto de la manera de quitarla.
La leyenda de la joyería decía que había sólo una forma en la que podría ser quitada.
De la mano del compañero de por vida.
"Si tiene que ser así, tu tacto me lo dirá."
"Ya veo", dijo suavemente. "Así que no puedes decidir, después de todo. Una vez más
dependes de algo de fuera. "
Damien trató de no sentir la dolorosa decepción que se estremeció a través de él, pero era
demasiado fuerte y demasiado grande. Él se soltó de ella, con un poco mas de fuerza que la
necesaria, en virtud de la fuerza de su emoción, y la empujó fuerte.
"Madura, niña", él se quebró, intentando refrenar su temperamento. "Hasta que lo hagas, no
me atormentes con tus bromas y promesas vacías. A pesar de los rumores que lo contradicen,
mi corazón está aún sensible ".
Con esto, él cambió violentamente en la forma de cuervo y la dejó.
Ella se quedó conmocionada, totalmente paralizada, sus dedos entumecidos todavía en su
garganta donde le había llevado para que la tocase, Syreena estaba inmóvil, insensible por el
momento. Luego fue abrumada con el dolor. Incapaz de controlar su propio cuerpo un segundo
mas, y se derrumbó en el suelo de su dormitorio.
"Elijah, ella no está como siempre, en absoluto," dijo con preocupación Siena.
El gigante rubio alcanzó a detener el ritmo nervioso de su mujer, aproximando más a él su
curvilíneo cuerpo, trazando su cuello donde por lo general se encontraba su collar cuando
estaban fuera de su dormitorio. En su incesante preocupación por el bienestar de su joven
hermana, Siena había olvidado su joya identificativa ese día.
Eso le permitió explorar la piel en la garganta que sabía que era terriblemente sensible para
ella. Siempre que podía la distraía con un beso en ese lugar. Funcionó, un suspiro le mostro su
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
agrado, y ella le abrazó voluntariamente más cerca . Él sonrió contra el dulce aroma de su
cuello.
"Gatita, es necesario dejar de preocuparnos por una mujer que tiene más de cien años".
"Ella podría tener mil años, Elijah, y seguiría siendo mi hermana."
Elijah lo sabía, y lamentó que no fuera de otra manera, ya que sentía que Siena era
sobreprotectora con la Princesa, que era, evidentemente, capaz de cuidarse a sí misma.
Lamentablemente, desde que Ruth había perjudicado a Syreena, Siena había estado aún más
preocupada por su hermana en materia de seguridad y salud mental.
"Sabes que no es eso", le advirtió con cuidado. Ella podía leer sus pensamientos, así que él
sabía que era la verdad. "Syreena tiene derecho a su intimidad y a tener sus rabietas como
cualquiera de nosotros. La última vez que rompiste a través de la casa con un ataque, ella fue
lo suficientemente sabia para darte espacio. Tienes que respetarla y confiar en que venga a ti
cuando te necesite ".
"Lo hago," dijo.
"No lo haces. Tu esperas que ella te aconseje, pero nunca te deja que la asesores, y eso te
pone mala. Así que simplemente repartes tus comandos e instrucciones y metes la nariz,
donde probablemente no deberías".
"Elijah!"
"Siena, si te mintiera, sería un terrible marido. ¿Quién puede decir sin temor a una Reina sus
defectos, si no es su compañero? "
Siena lanzó un gruñido de frustración, tratando de empujarle enfadada, sin la calidez de la
comodidad de su cuerpo para que no la distrajera. Pero intentar moverle era como intentar
mover una montaña. No cedía a menos que él quisiera.
"No te enfurruñes, gatita", él murmuró cerca de su oído.
"Deja de intentar encantarme cuando estoy enfadada contigo!"
"No tengo ningún encanto, cariño. Tú lo sabes. "
"No eres más que un matón. Siempre lo has sido. "Su acusación no tenía fuerza, sin embargo,
porque ella tenía su mejilla contra su hombro y era fácilmente detenida cuando trataba de
luchar contra él a causa de su temperamento. "Estoy perdida sin ella, Elijah. Ella siempre es la
voz práctica constante en mi oído ".
"Hay otra voz ahora, gatita", le recordó a ella. "Y Syreena debe ser libre para ir a su propia
manera. Los días de bloquearla por su seguridad han pasado. Sé que te das cuenta de ello ".
"Pero…"
"Siena", le regañó.
"Elijah, es tan triste. Lo creo con cada fibra de mi alma. Y sé que de alguna manera está así por
Damien. Quiero encontrarle y sacarle fuera de ella! "
Elijah entendía su frustración muy bien. Él la miró sobre el borde del balcón en el que estaban,
la Princesa estaba sentada en la triste soledad en un solo hueco, por debajo de donde estaban.
Syreena había estado inconsolable en los últimos días. Aunque no mostraba emoción evidente,
no había chispa de interés o de preocupación dentro de ella por cualquier cosa menos para sus
propios pensamientos. Era consciente de que incluso Siena había intentado fabricar
preocupaciones, tratando de provocarla para que saliera su papel de asesor por lo menos. La
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
hermana de Siena no había hecho más que ponerse fuera del alcance de su Reina, alegando
estar enferma, ocupando otros lugares, o cualquier otra excusa que le permitiera poder
sentarse a pensar en sus cosas.
El guerrero intentaba no estar enojado con la angustia que la Princesa le causaba a su esposa.
El problema era más de Siena que de Syreena, como ya le había señalado a ella. Sin embargo,
cuando era lastimada, a él le dolía. Era la naturaleza de su unión. Podía aceptar un ligero
contratiempo, sin embargo, debido a todos los beneficios que también venían con la
profundidad de tal relación.
Había tenido la tentación de acercarse a Damien el mismo varias veces. Sólo en aras de la
comprensión. O, quizás, sólo porque Siena lo deseaba con tanta vehemencia. Algunas veces
sus deseos eran tan poderosos, que le hacían dudar si eran ideas propias. A la inversa también
era cierto. Por lo que intentaba mantener sus ideales controlados, con la esperanza de que
estas preocupaciones se borraran finalmente de ella.
"Yo no apostaría el castillo", ella replicó secamente.
Elijah se rio, poniendo un afectuoso beso en su cabello.
"Tengo la esperanza, Siena, no soy un idiota", le informó con diversión.
Jasmine corrió ausente sus dedos por los libros, leyendo poco a poco todos los títulos que
podía, buscando algo, cualquier cosa, para ayudar en su búsqueda.
Su casa estaba en desorden, ya que su dueño también lo estaba. Aunque era mucho más
firme acerca de mantener la cuestión para sí mismo en esta ocasión, Jasmine estaba casi
segura que se había enfrentado a algún tipo de rechazo por el capricho de la Princesa
Lycanthrope.
Al maldito infierno de todos modos, Jasmine pensó con fácil veneno.
Damien no estaba acostumbrado a ser contradecido, ni al rechazo de una mujer. Teniendo en
cuenta la esperanza y el idealismo inusual que el Príncipe estaba invirtiendo en la ingrata,
Jasmine imaginó que era más doloroso y más difícil de cicatrizar el ego del hombre vampiro al
ser rechazado.
Sin saber por qué había llegado a pensar de una forma tan poco satisfactoria, ella había
intentado explicárselo. En su preocupación por el bienestar de Damien, a pesar de que estaba
convencida de lo poco que se lo merecía, Jasmine tenía que encontrar la prueba, sin perjudicar
su apoyo en la búsqueda de esa fantasía que estaba buscando el Príncipe. Era la única
manera de rectificar la situación. Si Jasmine pudiera demostrar que las teorías de Damien
estaban redactadas en realidad, entonces la cambiante tendría que al menos escuchar y
estudiar las posibilidades.
Ella sólo deseaba poder leer más rápido.
Damien caminaba en sus oscuros jardines, sus pensamientos profundamente fijados en una
frustrante mujer en la otra mitad del mundo. Era como si ella estuviera sentada en su regazo
susurrando sus dudas e inseguridades en su oído una y otra vez. No había cazado ni una vez
desde que la había visto por última vez, y el frío de su cuerpo combinaba con la capa de hielo
de su alma. Cuando estaba distraído por pensamientos y emociones, no era prudente que
caminara por el mundo y se expusiera a sí mismo a los innumerables peligros que podrían
estar esperándole. Se pondría fin a sí mismo hasta conseguir matarse si no era cuidadoso.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
De todos modos, era consciente de la poderosa presencia moviéndose demasiado cerca de su
casa y su territorio. Eran vampiros, dos de ellos, y se escondían a la espera de una oportunidad
para hacerle frente. Normalmente los habría enfrentado inmediatamente, pero estaba
desinteresado y poco dispuesto a hacerlo en este momento. Que vinieran y sus posibilidades,
le parecía cansado. ¿Qué hacia él para vivir, sino por la diversión ocasional de la avaricia?
Dejar que codiciaran su puesto, sus motivos, y su casa si ellos querían.
Ellos podrían tenerlo todo, todo lo que el cuidaba en ese momento. Jasmine estaría bien por su
cuenta. Ella le había dicho más que suficientes veces que no lo necesitaba para protegerse ni
tampoco su asesoramiento. Ella había sido sincera. Probablemente lo había estado usando
como una excusa para permanecer por encima durante todos estos decenios. El había tenido
mucha más necesidad de ella que al revés.
Parecía ser un tema recurrente en su vida, su atracción tardía por las mujeres.
Maldita fuera.
Habían pasado más de dos noches desde que la había dejado. En todo este tiempo, ella aún
no podía tomar una decisión? ¿Por qué debería extrañarle, se preguntó. Ella no había hecho
una elección libre para sí misma en toda su vida. Podría tenerle así cien años antes de que
fuera capaz de averiguar cómo hacerlo.
Y maldito si él iba a sentarse a esperar por ella.
No de la manera tan dolorosa de cómo estaba resultando ser.
En cierto nivel, Damien era consciente de sus afectaciones, sus causas y la lógica en ellas. Sin
embargo, lo más duro era como había tratado a su desesperado corazón, eso era lo peor.
Estaba frustrado por la captura de necesitar algo más allá de toda razón, y de la necesidad de
tener ese algo mas allá de su capacidad de razonar.
No tenía sentido y, sin embargo, era lo que más sentido tenía en el mundo. Era la única verdad
que quería escuchar. Estaba sordo a todo lo demás.
No acostumbrado a la profundidad de este sentimiento, Damien estaba confundido. Suponía
que era porque él estaba haciendo lo contrario de lo que había hecho toda su vida. Estaba
actuando en contra de su instinto. Su brújula interna señaló de nuevo a Rusia, anhelando ir
hacia Syreena y hacerla comprender lo que significaría elegirle. ¿Por qué no podría estar
satisfecha con su lógica? En hacer que lo que quería, pero no en la forma en que quería
obtenerlo. ¿Qué importaba, si el resultado final era el mismo?
Pero no sería lo mismo, y eso el instinto se lo dijo que también. Si manipulaba su elección, su
decisión sería coaccionada, y dejaría demasiado margen para la duda. Si ella no podía creer
en él ahora, no creería en él a largo plazo. Era positivo que todo dentro de Syreena gritara por
él, así como todo lo de él tiraba hacia ella. Sin embargo, ella luchaba y se resistía y tropezando
en torno a la espera de alguien para tomar la elección correcta.
En su corazón y su alma, ella ya debería saberlo.
Al igual que él lo sabía.
Si ella quería garantías, se encontraban sólo dentro de sí misma. Él ya había dicho todo lo
posible sobre el asunto. Pero al parecer, no era suficiente para ella. ¿Y por qué debería serlo?
Si ella no confiaba en sí misma, no podía hacerlo en nadie más.
Damien hizo su camino hacia el banco que se había convertido en un segundo hogar para él.
Ignorando el frío de la piedra se sentó, agarró el borde del asiento en firme, con las manos
heladas, se volvió hacia el viento que soplaba con el frío invernal de la mar.
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Estaba cansado y debilitado. Era consciente de ello. Pronto se vería obligado a ajustarse ya
sea a salir de su pesimismo, o tendría que ir a la tierra, escondiéndose a sí mismo del mundo
de encima. Era la única manera en que podría sobrevivir. Si se mantenía en este estado, era
sólo una cuestión de tiempo antes de que alguien le desafiara. Y en su condición actual, había
pocas esperanzas de ganar.
Podría dejarlo todo mientras dormía protegido en la tierra. La indecisión de Syreena podría
matarlo lentamente, pero maldito si él dejaba a sus hermanos codiciosos escoger entre sus
huesos.
Déjalos tenerlos.
Significaba muy poco.
Cuando Damien despertó horas más tarde, se encontró a sí mismo mirando hacia un cielo
rosado con el amanecer.
Se sentó rápidamente, de repente dándose cuenta de que se había quedado dormido en el
banco de piedra del jardín. Al hacerlo, se enfrentó a toda la fuerza del sol. Él se estremeció
fuerte, vomitando con una mano para protegerse los ojos incluso cuando comenzaron a arder
con dolorosas lágrimas ante la exposición. Hace un par de días, cuando estaba con toda su
fuerza, podría haber sobrevivido a esta primera violación de la luz solar. En su estado
debilitado era otra historia.
Él se maldijo a sí mismo por su negligencia , luchando para proteger sus pies, y su piel
expuesta dándose la vuelta. Se dirigió a prisa a la casa, su necesidad de protegerse en las
sombras tanto su mente como su piel.
Entonces, como si decidiera que todo era obra de un truco, detuvo la búsqueda de refugio.
Él bajó sus manos lentamente y se volvió hacia la salida del sol que era cada vez mayor.
Entonces se dio cuenta de que era una cosa hermosa el poder ser mortal. El sol era, también,
una especie de depredador. Sólo que en la parte superior de cada cadena alimentaria. Se
alimentaba sobre todo. El sol se alimentaba de la oscuridad con rápido y glotón apetito.
Entonces atacaba a los Nightwalkers como si se tratara del postre. Agotaba la energía de los
demonios, y hacía a los Lycanthropes hervir cuando sus nutrientes esenciales eran
violentamente retirados de sus cuerpos.
Para él, era como mordisquear en su carne poco a poco quemándolo, hasta que realmente no
era más que polvo y cenizas, carecía de agua, de sangre y de vida de cualquier tipo.
"Damien, ¿qué estás haciendo?"
Jasmine agarró al Príncipe, y voló con pánico por la naturaleza, la necesidad impulsando su
acción. Fue lo suficientemente potente como para obligar a Damien contra su voluntad
mientras se encontraba en ese estado de letargo. Ella le había sorprendido y lo había
arrastrado ciegamente con velocidad a la Mansión, detrás de la seguridad de los vidrios
polarizados y de las preparadas cortinas.
Fuera del peligro inmediato, se volvió más suave, ayudando a Damien a encontrar un asiento
en un sofá ante una gran chimenea fría. Una vez que estaba sentado, ella cayó a sus rodillas
delante de él, sus frías manos sujetando las suyas con un agarre de miedo, de ira y
preocupación.
"Damien, ella no vale la pena! Ninguna mujer merece la pena por tu vida! Podrías haber sido
asesinado. Por favor ... Te estoy rogando que dejes de lastimarse así".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
La atención que se dirigió hacia ella fue sólo parcial, la distancia inalcanzable se reflejaba en
sus ojos diciéndole cómo la parte integrante de él verdaderamente no se encontraba allí. Era
como si esta tonta mujer le hubiera robado el corazón. Estaba dolido. Tanto es así que su
percepción del normalmente sereno Vampiro estaba inconsolable hasta las lágrimas.
"Damien", exclamó en un susurro, la voz rota.
Jasmine tiró sus brazos alrededor de su cuello, le abrazo tan fuerte como pudo, consolándole
tanto como a ella misma asegurarse de que estaba seguro y vivo. Se dio cuenta de que no
podía dejarle. Era demasiado peligroso. Que, sin embargo, era sólo una emergencia de
carácter temporal. Si no cazaba, Damien caería en el sopor. Era cuestión de sólo un par de
días para que esto ocurriera. Dado que nunca había experimentado el otro lado de la ecuación,
Jasmine estaba abrumada con la comprensión de lo que ella había supuesto para Damien
cada una de las veces que había caído en lo mismo.
Estaba tan frío al tacto, y se añadía a la frialdad de su estado mental que estaba saliendo de su
alma. Si ella pudiera estar en una habitación con la irreflexiva y fría de corazón perra
Lycanthrope durante dos minutos, Damien verdaderamente tendría algo que lamentar. Jamine
quería matarla.
La pasión del pensamiento era tan fuerte que los colmillos de Jasmine aparecieron con la
agresión y la hostilidad. Hizo un enojado gruñido, balanceando a su querido amigo en el
consuelo todavía, a pesar de su indignación desnuda.
"Damien", le murmuró a su oído, acariciando sus dedos en la parte de atrás de su cabeza y su
trenza. "Tienes que alimentarte. Ven, "ella coacciono suavemente, aprovechando de nuevo el
cabello cuando le instaló la boca en su cuello. Se había alimentado a sí misma sólo una hora
antes del amanecer, por lo que el aroma de la caza y el calor de la sangre de la presa que se
había tomado todavía evocaba fresco. "Permíteme sostenerte," ella alegó en su oreja.
Damien era vagamente consciente de su oferta. Por lo tanto, era fácil para él mantenerse
alejado. No tenía apetito, ningún deseo de experimentar los sentimientos que acompañaban a
un animal, especialmente de una mujer.
Incluso si era Jasmine.
Se alejo él mismo fuera de su alcance, desechando su invitación.
Sin una palabra, él la dejó. Se retiró a sus cámaras donde dormir el resto del día hasta que la
oscuridad se trasladara a su mundo de nuevo.
Lo primero que penetró en el sueño de Damien fue el suave aroma de lavanda.
Se conmocionó en lo más profundo del sueño y se sentó con un repentino movimiento de
torsión para mirar en torno a toda la sala.
En la noche de la habitación, pudo ver la forma de un jarrón, cerca de su cama, llena de flores
y ramas, incluidos los de brezo y lavanda.
Su corazón se hundió junto con su inesperada y ahora, aplastada esperanza, y, en un ataque
de rabia agarró al infractor y lo tiró por toda la habitación. La ruptura del vidrio, envío el agua y
las flores por todos lados.
¿Era él una criatura tan horrible que ella no podía imaginarse a si misma gastando toda la vida
con él? Que no podía llegar incluso a intentarlo? Era este el último truco del destino? Como
había cometido una larga lista de pecados en sus muchos años, este era el reflujo del doloroso
karma que debía sufrir?.
Damien gruño peligrosamente, alertando al exterior de las fuerzas del mundo para que se
retiraran de su camino. Es que no había compensado por sus fallos lo mejor que pudo a través
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
de los siglos? ¿Cuántas vidas había salvado, cuántas mejorado, debido a su cuidado y con su
seleccionada interferencia? Había perdido la cuenta mucho antes de que él hubiera salvado la
vida de la Reina inglesa que había vivido para reinar con notable fuerza durante casi setenta
años. Siempre había pensado que los dones del Renacimiento isabelino habían sido una
extraordinaria contribución al desarrollo de la raza humana. Era una época que podría no haber
existido nunca si la Reina hubiera muerto de la viruela en ese año en que se había reunido con
ella.
¿No existe el karma para esas cosas? No estaba allí un ángel de misericordia y de
reconocimiento que volara a su alrededor ahora, reconociendo que había cometido docenas de
actos de este tipo íntegro, y no había llegado ahora el momento de que la experiencia de la paz
del floreciente renacimiento , de la plena libertad, de la belleza inimaginable, y, sobre todo , del
amor?
Él nunca había creído que los vampiros eran los demonios que comúnmente se pensaba, pero
si la estancia en las profundidades del infierno le hacía un demonio, él se estaba convirtiendo
en un monstruo, porque esta existencia se podría describir solamente como un infierno no
adulterado.
Su pique de genio sólo había hecho que la propagación de la fragancia de lavanda fuera peor
dentro de su dormitorio, se dio cuenta después de un momento. Salió de la cama, tirando a un
lado las sábanas gruñendo a su alrededor. Caminó al otro lado de la habitación a su armario,
decidido a vestirse y recuperar la fuerza para cazar esta noche. Tal vez ni siquiera la fuerza
necesaria. Debido a sus tortuosas emociones, su deseo de un salvaje acecho aumentó en igual
medida. Era peligroso para la caza las emociones, pero en este momento, no le importaba. Era
mejor arriesgar su vida tratando de recuperar su salud que continuar a la deriva en el servicio
de la auto-lástima en la que habitaba como si tuviera su sede permanente.
Pero primero, pensó, mientras tiraba hacia él un par de pantalones impulsado por tirones de
irritación, en primer lugar iba a quemar las flores y extraer el maldito aroma de su casa.
Damien ni siquiera agarró una camisa cuando él airadamente se dirigió a hacer precisamente
eso.
Y casi tira a Syreena en el proceso.
Él llegó automáticamente para detener su caída, el cierre de su mano en su brazo alrededor de
los desnudos bíceps de ella. Él se sintió inmediatamente centrando en la suave textura de su
piel y la sorprendente escultura de la seguridad por debajo del músculo. Ella estaba tan
caliente, sobre todo en comparación con él. A través de las sombras de la noche y la
habitación, pudo ver sus ojos extraños, especialmente el gris, mirando como si le pudiera ver a
la derecha a través de su espalda.
Damien se sorprendió de que ella estuviera aún allí. Sin embargo, su reciente encuentro con
falsas esperanzas sólo hacia unos minutos habían agotado toda posibilidad de sentir el
optimismo de nuevo. Y a pesar de su sorpresa, estaba aún bastante lívido. Y como ella era la
causante de todo, no se alegró de verla.
O eso se dijo a sí mismo.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Exigió fríamente. "Vas a torturar a tu pretendiente con tus
lamentables vacilaciones y un sin fin de cuestionar sus intenciones?"
"No", dijo, su suave voz llenando la sala con la emoción, hasta que llego a él.
"Vete a casa, Syreena", dijo más o menos, fallando al tratar de mantener la emoción en su voz.
"No tengo las respuestas que buscas."
"Damien ..."
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Maldita fuera ella, odiaba cuando ella decía así su nombre. Siempre lo decía de esa forma, en
ese tono, que revolvía a su vez todos sus nervios. Era injusto que pudiera provocar una
reacción en él cuando estaba tan claramente fría a volver a él. A pesar de sus anteriores
respuestas a él físicamente, había demostrado ser frígida hacia él cuando realmente contaba.
"No digas una palabra más", él la advirtió, soportando una mano en un gesto agudo que hizo
un la piel de ella se estremeciera en una fracción de segundo. "Has tenido tres días y tres
noches para hablar conmigo, Syreena, y tu oportunidad se ha ido."
O se ira, pensó con vehemencia, tan pronto como pudiera alejarse de ella y obtener la
revitalización del calor en su sistema.
Syreena entendió por qué él estaba tan enojado con ella. Tenía razón, después de todo. Ella
había pasado días de equilibrio en el borde de una elección.
Una elección, que de repente había realizado, que nunca había sido realmente una cuestión
de elección.
Damien parecía haberlo sabido desde el principio. La única opción que se podría hacer es
hacer caso omiso a las exigencias de su corazón y su espíritu, que había tratado de pasar por
alto sin importar lo fuerte que había sido su grito. En verdad, no había otra elección.
Ella iba a ser suya, y estaba destinada a ser suya.
Ella había buscado día tras día la prueba de ello, sólo para darse cuenta de que no había
ninguna, y nunca la habría. La prueba estaba sellada en los deseos de su alma. En el instinto
que había nacido en ella, como la vuelta de un interruptor, en el momento en que se había
girado hacia el brillo de él.
Sólo había visto la luz, y había sido cegado por ella. "Damien", protestó ella con cuidado, la
necesidad de decirle que ahora entendía. Que comprendía todo lo que había estado tratando
de decir, así como la comprensión de exactamente cuánto había aceptado con fe y
sentimiento; ella había conseguido estropearlo todo y le había causado lo que debía haber sido
una insoportable agonía en el corazón. Si ella había estado sufriendo por el dolor en estos tres
días, entonces él había padecido el mismo tormento.
"Te dije que no me hablaras!" Él gruñó en carácter repentino, tan cerca de ella con tanta
violencia que ella dio un paso hacia atrás en respuesta.
Luego se replanteó la acción, y cambió su peso de atrás hacia adelante. Ella fue golpeada por
su agresividad, con su imponente cuerpo mientras la llegaban torres de indignación justificada
de él.
Damien falló cuando no cedió el paso, insinuándose a sí misma en su espacio personal. Su
calor, olor, presencia le invadió como un virus, todos los síntomas de la necesidad y el deseo
que ya conocía se desplegaron a lo largo de sus planos al estar más cercano a ella. Ella
levantó su mano, las palmas de su mano hacia él, llegando a tocar la piel desnuda de su
pecho. Como un látigo, su mano tiro de ella y la agarró de una de sus muñecas dolorosamente,
torciéndola con su mano para obligarla a detener el contacto con él.
Ella se estremeció con el dolor, hizo un sonido en respuesta, y luego dirigió su mirada brillando
hacia él.
"Puedes romperla si quieres. No vas a disuadirme, "dijo hacia él suavemente.
Ella tocó su piel fría con su otra mano, de inmediato le subió un escalofrío por el brazo. Damien
capturó la reacción y le dio una amarga sonrisa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"No he cazado desde que te deje. No creo que te estés ofreciendo como cena, ¿verdad? Como
puedes ver, yo podría utilizar un poco de tu calor. Una mujer u otra no será una diferencia para
mí. "
"¿Estás tan seguro de eso?" Ella contrarrestó tranquilamente.
"Estoy seguro. Mi sangre podría calentarse contigo , Syreena, pero mi corazón se quedaría tan
frío como en este momento. "
"Muy bien".
Ella inclinó su cabeza a un lado, retirando atrás su cabello hasta que su cuello brilló en la
oscuridad. Lo que brilló aún más luminosa, sin embargo, fue la pálida línea de su garganta, que
le ofreció a él con los ojos cerrados y un tramo de su cuerpo.
En lugar de el toque de su boca, sin embargo, parte de su fuerza se cerró alrededor de su
cuello. Lanzó un grito estrangulado y sus ojos se abrieron rápidamente.
"¿Estás loca?" él silbó con la acusación mientras que él movió de un tirón su muñeca en su
cólera. "Si quieres jugar con fuego, Princesa, te sugiero ir a buscar otra llama. Yo soy su
mordedor, si me perdona el juego de palabras ".
"¿Por qué no? Es sólo otro alimentación, ¿verdad? Tú tienes una demanda, yo tengo una
oferta. Es simple lógica ".
"Lógica?" Siempre, siempre con tu lógica. Siempre resulta práctico, todo con claridad y
ordenado, las direcciones y las explicaciones. "La lógica dicta que cuando un vampiro esta
lívido, princesa, es mejor largarse fuera del condado a fin de que no te rasgue la garganta!"
"Es una raspadura, mas que una mordida", observó burlonamente.
Había un medio para que Damien le demostrase hasta qué punto un vampiro podía morder
cuando se le había descontrolado. No ayudaba demasiado el sufrimiento de todos los claros
recuerdos de su sabor, la riqueza de su extraordinario sabor y sus efectos en su sistema. Tenía
la experiencia similar a una droga en su mente de las otras veces, y él estaba empezando a
darse cuenta de que se había convertido en un adicto.
Damien giro sobre sus talones, Syreena se golpeó contra el armario tan fuerte que ella perdió
el equilibrio. La sala giró a su alrededor, haciéndola marearse. Ella intento sostenerse con sus
pies, pero el suelo estaba demasiado pulido para proporcionar la tracción de los dedos de sus
pies desnudos, y su movimiento hacia arriba le impedía tocar el suelo con sus talones.
No importaba un momento más tarde, porque todo el peso de su gran y potente cuerpo estaba
aplastando la espalda contra el sólido mueble un momento después. Se trataba de un castigo,
no de un abrazo, pero no podía evitar sentirse como si estuviera siendo recompensada de
todos modos. Incluso al estar tan frío, la forma y el estilo de él, especialmente en esta salvaje
agresión, fue un poderoso estímulo para sus sentidos, que habían tenido tanta hambre de él. Ni
siquiera la molestia del agarre que limitaba su respiración. Ella debería haber rehusado,
teniendo en cuenta su reciente experiencia en las manos de Ruth, pero la verdad de la cuestión
es que no importaba lo difícil que la tratara en su acoso, ella no tenía miedo de él. Ella sabía
que él nunca sería capaz de lastimarla.
Ese había sido el punto a todas sus recientes revelaciones.
Él nunca la lastimaría. No físicamente, no psíquicamente, y no emocionalmente. Incluso
cuando no había tanta claridad en que no pudiera hacerlo de las tres formas. A pesar de su
aspereza, sus palabras gruesas, y de estar rabioso, no la había lastimado.
Ahora ella tenía que compensar no haber sido amable con él.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Ella luchó contra él por primera vez, libre de la torsión de su muñeca con la velocidad del rayo,
mientras que su pierna se envolvió alrededor de su rodilla izquierda. Ella enderezó la pierna
fuerte, él colapso con la llave en sus piernas. Cayó del lado deseado, y ella se aseguró de que
ella lo seguía hacia abajo.
Damien golpeó la parte trasera de la planta y, a continuación, ya que el descenso de peso de
ella le golpeó, sus hombros redujeron la madera pulida. Cuando él se traslado para cogerla por
los pies, ella le golpeó con la cadera, y su mano fue a su garganta. Ella le inmovilizó con éxito
en el lugar con notable habilidad y fuerza. Incluso en su estado debilitado, era un logro
bastante bueno.
Antes de que pudiera decir una palabra, antes de que pudiera mover un músculo de un intento
de arrojarla fuera de él, le empujó la cara de lado y se inclinó hacia adelante a través de su
pecho. Exponiendo su cuello a la huelga de su boca.
Ella había aprendido bien, se dio cuenta de que el calor y la humedad de su boca cerrada
sobre él en ese lugar era más estimulante que sobre cualquier otra zona erógena. Se trataba
de un choque a su sistemas de frío, con todo el calor, pero no tanto como la sorpresa de sentir
la raspadura de los dientes posteriores.
Damien luchó en respuesta intentando mantener a su cuerpo con la totalidad de su voluntad.
No caería en este truco dos veces. Él no la permitiría manipularle cada vez que quisiera, sólo
para cambiar de opinión más tarde y dejarlo tan mal. Ella ya tenía demasiado poder sobre él, y
él no le permitiría tener más.
Llegó y la agarró por la casi totalidad de su pelo, apretando el puño en todos los zarcillos, que
inmediatamente comenzaron a retorcerse para escapar. El aliento de ella, rompió su contacto
con su garganta y movió su pobre cabeza hacia atrás.
Él sólo había esperado sentarse lejos en el proceso. En cambio, el arco en el que ella se movió
le trajo al rubor de su torso y a su garganta parpadeando con su pulso y tentándole con él con
coqueteo. Era diferente esta vez porque no había sido por su diseño. La verdad de la cuestión
es que no podía resistirse al efecto que tenía sobre él.
Enojado, con el mismo, así como con ella, se retiro fuera de su cuerpo, arrojándola literalmente
por el pulido suelo. Ella patinó casi la longitud entera del cuarto, la fricción quemo su piel en
varios puntos. Se sentó arriba, tratando de sacudir la cabeza recta tratando de desenredar su
pelo de entre los pies de él.
"Deja de hacer el tonto, Syreena! Tu eres una Princesa, por el amor de..! "
"Oh, ahora de repente eso es importante?" Ella gritó de nuevo hacia él, ganando sus pies y el
acecho de regreso a él. Su enfoque era tan inestable y agresivo que Damien tenía miedo que
encontraría una manera de tocarle de nuevo. No sabía si podría soportar mucho más, por lo
que se marcho hacia atrás en el camino de su avance.
Hasta que golpeó la pared, por lo menos.
En un minuto ella le había acorralado, cerró sus insistentes dedos en el cabello de él ,en la
parte trasera de su cabeza, y cuando ella le tiró hacia abajo, empujo su cuerpo contra el suyo.
Ella fue capaz de capturar su boca.
Syreena no le beso por mucho tiempo, sólo con una seriedad que estaba destinada a invadir
sus sentidos y su memoria de la forma más rápida posible. Ella se separó de él, puso su mano
en el pecho, y con las uñas araño su piel desnuda con apenas reprimida violencia.
Él rugió con la indignación y el dolor y, a continuación, se encontró pegado a su boca una vez
más. Ella trabajó duro y le beso caliente y con increíble agresión. El mundo alrededor de
Damien empezó a girar y fue asaltado por todos los estímulos que estaba utilizando para
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
bombardearle. Rápidamente se encontró luchando a lo largo de la frontera de las partes de sí
mismo que eran civilizadas, y los que no lo eran.
Por un momento, no podía recordar que él le había enseñado a besar. Ella estaba trabajando
con un instinto que no tenía nada que ver con lo que habían aprendido juntos. Era salvaje y
embriagador, violando su voluntad y su resistencia al igual que ella sabía que haría. Ella le tiró
del pelo para romper lejos de su boca, y él hizo un sonido estrangulado que cruzó a través con
pesar por la repentina ausencia de los labios y la furia por su asertivo abuso.
Entonces ella le abofeteó tan fuerte que su cabeza giró casi completamente hacia atrás.
Esta vez, cuando surgió de nuevo para mirarla, fue con un rugido, con un flash de violencia y
agresividad y sus colmillos surgieron. Él la agarró con un gruñido animal, volteando sus
posiciones contra la pared con un golpe de los cuerpos relacionados. Ella hizo un sonido como
si le faltara el aire de los pulmones, pero era claramente uno de satisfacción y no de protesta.
Ella lo había empujado donde quería.
Tan deprisa.
Más allá del pensamiento, más allá del dolor, más allá de la capacidad de hacer nada, para que
actuara bajo los instintos de los que tan fuertemente dependía. Era la única forma en la que
podría avanzar con él. Ella le necesitaba desnudo de emociones y reacciones. Era la única
manera de cortar a través de la ira obstinada con la que él mismo se blindaba.
Ella fue testigo de su éxito abrumador cuando casi le arrancó la cabeza del cuello en su afán
ciego de exponer la oferta de su vulnerable pulso.
Sus dientes estuvieron dentro y fuera de su piel en un instante, su sangre pulsando
acaloradamente sobre sus labios y la lengua. La alimentación de los minutos comenzó, ella
sabía que no se detendría hasta que saciara el hambre que había sufrido los últimos tres días.
Estaba más allá del pensamiento coherente, ella lo sabía, y nada podría cambiarle de idea una
vez que la sangre comenzó a cubrir sus necesidades.
Ella le cogió sus manos y las puso sobre su cuerpo, la frialdad tirando cuando ella las arrastró a
través de su cálida piel. Ella las llevó a sus pechos, jadeando desigualmente con el frío de su
contacto en los pezones, respondiendo inmediatamente a su contacto.
El tacto de su piel caliente y, a continuación, la repentina plenitud de sus pechos presionando
en sus manos, penetraron en la neblina de su hambre fuerte, y le lanzó con mas intensidad.
Que combinados con la erótica de su estupefacientes químicos barriendo sobre su lengua,
desgarraron en su cuerpo una nueva conciencia y una forma brutal de excitación que se inició
desde el interior hacia el exterior y explotó. Sus manos fluían sobre la carne que le había
invitado con valentía, que gruñía en un pequeño aliento cerca de su oído.
Fue barrido en la conciencia de que estaba girando a través de él, sus manos sobre su suave
piel en direcciones maravillosamente divididas. Una parte se mantuvo en su pecho izquierdo,
sintiendo el peso y el calor de ella, la comprensión que él había querido acunar de este modo
durante tanto tiempo parecía que había nacido con ese deseo. La otra parte en su desnatado
esternón y su abdomen definido, barriendo a su alrededor desde las costillas hasta deslizarse
hacia abajo sobre su cadera, su espalda dulcemente redondeada, y abajo a una delgado, y de
gran alcance muslo. Él trazó la línea de vuelta, pero por un camino totalmente diferente, la
sensación de su sangre en él la sensación de su sonido como vibraciones que tropezaban a
través de cada nervio.
Cuando sus manos recorrieron su cuerpo en audaces movimientos, consideró el calentamiento
y, a continuación, sobrecalentamiento de la temperatura. Ella se escabulló en su contra, se
aferró a sus dos manos y a su cuerpo con todos sus medios. Al mismo tiempo, la persistencia
de la succión de su boca, la estaba haciendo sentir salvajes escalofríos de placer y sus líquidos
con el calor que no podían deberse a la pérdida de sangre no importa cuán profundamente él
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Traducido: Kasiopea
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bebiera. Syreena levantó sus manos hasta su pecho, las uñas se retralleron por seguridad
porque esta vez sólo quería que él sintiera como era posible tocar su alma. Su piel era
increíblemente suave y firme, la frescura se desvanecía con cada trazo de su búsqueda.
Fue una experiencia increíble el contraste de sentirlo tan frío en un principio, para ir
sonrojándose con el calor, el calor brotando. Mejor aún, todo su cuerpo desnudo estaba
participando en el remolino de estos cambios de temperatura, ya que resbaló contra él, como el
agua vertida. Sus dedos y palmas trazando para grabar su musculatura, comenzando por el
pecho y trabajando en anchos círculos radicales. Su cuerpo estaba oportunamente, firme y liso,
y cuanto más le tocaba, más se moría por él. La Princesa Lycanthrope dejó claro que no podía
obtener suficiente con tocar a su Príncipe. Cuando ella había cubierto su piel desnuda dos
veces, deslizó sus manos hacia debajo de la columna vertebral hacia la cintura de su pantalón.
Sus dedos alcanzaron la curva tensa de su espalda y el flexiono los brazos tanto como podía
sin romper el contacto de su boca sobre la base de su garganta.
Damien sentía como si ella le hubiera encendido en llamas. Entre el trabajo de su boca y el
trabajo de sus manos impacientes, estaba consumido en llamas. Sus manos fluían hacia
adelante, agarrando sus caderas, y luego deslizando sus fervientes dedos profundamente en
los bolsillos de sus pantalones, su palma de la mano vuelto hacia su cuerpo. En el momento en
que le tocó a través de la delgada tela, él se tambaleo contra su ligero y pequeño cuerpo y
hundió sus dientes en ella por segunda vez.
Syreena contuvo el aliento cuando un familiar quemazón fluía a través de su cuello, y un calor
desconocido, penetraba en sus curiosas manos. Él fue despertado masivamente, un audaz
empuje de dureza que suplicaba por su tacto. Ella se deslizó fuera del límite de los bolsillos y,
aprovechando de nuevo la cintura de sus pantalones como un cinturón, deslizó una ambiciosa
mano suavemente por la piel camino de la parte inferior del vientre.
Damien finalmente levantó su boca, su cabeza a punto de romperse de nuevo en un arco
cuando gruñó con la magnitud del placer que su cierre en torno a él le provocaba. Era como si
el toque de ella fuera dulce veneno, y esta vez ella fuese quien había golpeado rápidamente.
Respondió a un pulso de excitación y calor fresco bombeando a través de él, y su mano
cerrada con una convulsiva intensidad retorciéndose con su cuerpo. Entre las exploraciones y
la alimentación, ambos estaban perdidos en una embriagadora sensación.
Damien y Syreena de repente resbalaron de la pared, y aterrizaron en una retorcida
combinación de manos y cuerpos. Syreena enroscada a sí misma alrededor de él en todos los
sentidos que podía manejar, y Damien quería ayudarla en todas las exploraciones.
Él había estado muriéndose por ella demasiado tiempo, él quería mas de ella. Ahora ella le
estaba invadiendo por dentro y por fuera, un trabajo femenino de magia negra que nunca
podría ser suficiente. Damien empezó a liberarse de su ropa, encontrando las manos de ella
para ayudarle con la restricción de sus pantalones, eventualmente mandándolos lejos.
Ella estaba de espaldas, debajo de su peso, y acogiendole contra ella. Ella deslizó sus piernas
alrededor de él, tirando de él hacia abajo en el centro de su cuerpo, raspando sus dedos a
través de su barba, ya que llegó a acariciar sus orejas ,cuello y su espalda. Ella llegó a él con
su boca, encontrándole más que deseoso de cumplir con su demanda de un beso. Estaba
ardiendo con el calor ahora, todo por ella de una forma u otra, y él estaba tambaleándose con
la quemadura. El se lo devolvió con cada centímetro de su ser cuando él la quemó de vuelta
con un apasionado beso violento. Estaba jadeando por la falta de aliento en ráfagas que
zumbaban un poco en sus entrañas.
Él la dejó respirar, deslizándose de su pecaminosa boca hasta deslizarse sobre cada pulgada
de su piel con olor a lavanda. Él lamio los hombros y el cuello, en la parte interna de ambas
muñecas y codos, y un camino a través de su vientre delicioso. Él brevemente pellizco sus
caderas a cada lado, y luego viajó voraz por su estómago y el torso de su caja torácica
rápidamente. De repente se disparo a atrapar su pezón entre los dientes, succionando con un
hambre profunda y nueva que hizo que ella se retorciera de placer.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Su trabajo en el pecho era salvaje. Ella sentía la evidencia del raspar de los supercolmillos
afilados, la espiral de la lengua como burlándose de ella con su caninos expuestos en un
accidente increiblémente sensual. Ella gritó, sus manos sujetando sus hombros cuando se
movioó en una respuesta medio salvaje.
Hmm, alguien tiene un lado un poco perverso.
El pensamiento aparecioó en su mente desde la profundidad de él, la voz especulativa la hizo
reír en ciega alegría.
"Damien", pronunció roncamente. "Perdóname. Por favor ... "
Damien cerró los ojos brevemente, y luego besó su esternón hasta el pequeño hueco en su
garganta. Él levantó la cabeza y la miró hacia abajo en los ojos. Ellos eran una combinación de
gran pasión y gran ansiedad. Podía oler la adrenalina sobre ella, el aroma embriagador en
virtud de la lavanda.
"Y si yo no te perdono, Syreena?"
"Entonces hazme el amor ", susurró ella, mitad dolor, mitad determinación. "Incluso si no lo
hacemos nunca más. No me importa ya. Sólo sé lo que quiero, y te quiero a ti. "
"¿Qué parte de mí, dulce?" Preguntó cuando él se movió contra ella, empujando para que
resbalara caliente y duro a través de la resbaladiza humedad justo a las afueras del santuario
que al fin le esperaba con impaciencia. "Esta parte?"
"Damien" ella se quedó sin aliento, arqueando hacia arriba su cuerpo de regreso a su traviesa
caricia medida por la medida.
Damien apretó sus dientes con un profundo gemido que le estremeció violentamente.
Apoyándose con una mano en el suelo, agarrando su muslo con firmeza, e hizo lo contrario de
lo que pretendía.
Él pretendía apartarse fuera de ella, para darse el espacio para escuchar las respuestas que
todavía no había aclarado con él. Pero estimó que no podía hacerlo. No podía salir de ella o
permanecer fuera más tiempo. Él se adelanto de repente, a través de un torrente de
deslizamiento de humedad y calor, el empujó devastado en la estrechez del músculo de hecho
por lo inesperado de la violación de su cuerpo tal como ella reaccionó con él. El cuello de
Syreena se arqueo salvajemente, sus hombros se medio elevaron desde el suelo cuando hizo
su notable invasión. Ella se dio cuenta de lo poco que había conocido o imaginado sobre la
realidad de este momento. No se podía describir esto, ahora o nunca.
Para un hombre sin verdadera circulación, era asombroso cómo se parecía a un pulso en su
interior. Estaba elaborado para satisfacer sus necesidades, por lo que encajaban, dando una
asombrosa lección de verdad al destino, como si se tratase de dos mitades de un todo
perfecto.
"Diosa Dulce, esto tiene que ser malo," ella alentó, ya que debajo de él se estaba retorciendo
descaradamente con honesto placer.
Damien sonrió en la comprensión de sus sentimientos perfectamente. Ella era preciosa y
perfecta para él, y nada de lo que pudiera hacer o sentir podría cambiar ese hecho.
Él empujó un poco más profundamente en ella, el emocionante modo en que se sentía y la
forma en que reaccionaba. La unión de sus cuerpos era una delicia de la perfección, y casi no
podía soportar a cambio de qué se trataba exactamente.
Casi.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Cubrió su boca, besándola profundamente y capturando todos los sonidos que ella hacía,
moviéndose con ella en una gran caricia. La honestidad en el agarre de sus manos y la
ansiedad de su cuerpo era casi insoportable.
Casi.
Damien perdió su sentido de todo a su alrededor, salvo de ella y de su cuerpo salvaje
retorciéndose con vocales de placer y muy por debajo la magia que se estaba haciendo dentro
de ella. Lentamente en la búsqueda de su mayor placer, cuando se dio cuenta de que sólo era
su derecho tocarla de esta manera.
En el compás de tan sólo tres golpes, se fue con el increíble placer que llevaba al éxtasis. Lo
que le estaba haciendo a ella no era nada comparable con un pequeño misticismo. Aquí, pensó
ella farfullando, estaba un verdadero usuario de la magia. Sólo que no estaba mal ni era un
enemigo. Era la magia de los cuentos de hadas y ángeles, la buena , dulce y limpia.
Y tanto más fuerte por su pureza.
Damien miró a sus ojos cerrados y su cara se convirtió en un hermoso reflejo de su reacción a
cada acción. Tal como la totalidad de su ser se bloqueaba de celda en celda después del
cegamiento de la necesidad, él sabía que él estaba a punto de tener una experiencia que no
había sentido en su vida.
Él la amaba.
Él la amaba locamente, y eso lo cambiaba todo en el universo.
"Syreena", él dijo roncamente, de repente tenía que decir su nombre. "Dulce Syreena".
En lo más profundo él se trasladó dentro de ella, es más, se sentía como si se estuviera
convirtiendo en una parte de ella. Si realmente alguien podría poseer a otra persona, ese era
él. Todo sobre ella se mezclaba con él, especialmente sin obstáculos y gritando con el placer
que venía más rápidamente y más rápidamente en ella. Fue la partida de un crescendo
sorprendente que él pensaba que no podía ni siquiera comenzar a entender. Se encontraría
dentro de los momentos en que ese supuesto estaría absolutamente equivocado. Fueron como
una sola conciencia, sus sensaciones mezcladas con sus cuerpos hirviendo por todos lados y
por todas las emociones.
Damien ya no podía mantener ninguna parte de sí mismo bajo control. Hizo el amor con una
pasión salvaje que limitaba con la brutalidad. Ella sólo lo alentaba a más, abusando de una
forma emocionante hermosa a lo que tanto necesitaba con un celo más allá de la razón y más
allá de las dimensiones de la cordura.
Damien llegó a una inimaginable cumbre, el repentino robo de su sentido de equilibrio y le dejo
sin centro de atención cuando lo hizo detonar en un poderoso y pulsante clímax. Fue
vagamente consciente de vocalizar ferozmente, y de su correspondiente signo de exclamación,
ya que implosionó con el éxtasis. Ella parecía ser un vórtice, un vampiro en sí misma, bebiendo
de él esta vez con su hambre, chupando su cuerpo. Él fue su presa, y era delicioso serlo. Le
podría drenar en seco cuando quisiera. Ahora y en el futuro. Él apenas se había dado cuenta
de cuando supo que pondría su vida en sus manos.
Damien cayó finalmente en su contra con un gemido. Su poder sobre él estaba completado. Si
no lo había conseguido antes, seguramente ahora lo había logrado. Ella jadeaba duramente
debajo de él, todavía flotando en algún lugar entre el límite de la conciencia. La familiar flacidez
tomaron los brazos de ella, y sintió su caída a medida que su cuerpo demasiado mareado caía
en un estado semiconsciente.
Recordó que no tenía forma de saber qué otras ramificaciones habría, por lo que aprovechó la
oportunidad para sacarlos a ambos del suelo. Él sonrió cuando ella se colgó contra él con un
sonido de deleite postcoital. Él la coloco en su cama, y después se tumbó con ella
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inmediatamente. No podía recordar la vez que había estado caliente en toda su vida, y él no
quería desprenderse del calor demasiado pronto.
Damien la puso de espaldas a él, y la empujo a la seguridad de su pecho. Él envolvió un
apretado y posesivo brazo en la cintura. No es que él lo pensara , pero por si acaso, ella no
sería capaz de ir a ninguna parte sin que él se diera cuenta.
CAPITULO 10
Damien se despertó en principio, sorprendido al darse cuenta de que había dormido.
Lo primero que notó fue que Syreena ya no estaba en sus brazos.
Estaba tumbada a través de él, y para su diversión, estaba de alguna manera completamente
boca abajo en la cama de manera que su pie estaba perfectamente situado en las
inmediaciones de su cuello. Levantó ligeramente la cabeza para mirarla, consiguiendo una
posición muy estimulante para ver desnuda su parte inferior, y notando que sus pies y tobillos
estaban enrollados en su cabello gris y marrón. En algún lugar entre su espalda y sus muslos,
hasta estaban trenzados a la cama, atados como una extraña pareja de hermanos siameses.
Se sintió muy feliz sólo porque ella estaba allí, volvió la cabeza y besó la parte inferior de su pie
cercano.
Ella se sacudió en su sueño, deslizándose contra él por un momento y, a continuación
volviendo a su sueño profundo de nuevo.
"Oh, debes estar bromeando", le susurró a la habitación en silencio, mordiendo su labio para
evitar reírse a carcajadas.
Él llegó al instante hacia el mismo pie y señalo un rápido dedo hasta el empeine.
Damien tuvo que esquivar para evitar que le pateara en la cabeza.
Syreena, la heredera al trono Lycanthrope, tenía cosquillas.
No se pudo resistir, llegó hacia ella de nuevo.
"Toca mi pie de nuevo y te arranco la cabeza", fue la repentina amenaza murmurada a través
de la amortiguación de la ropa de cama.
"Demasiado buena para tener cosquillas, Princesa?" Se burlo él, haciendo caso omiso de su
advertencia y atacando su pie en serio.
Syreena aulló, tratando de patearle de nuevo, intentando apartarse de su despertar.
"Estas avisado!" Gritó. La amenaza surgió como un chillido, sin embargo, robando un puñetazo.
Para escapar de él, ella se deslizo fuera de la cama hacia el suelo. Damien se atrevió a mirar
por encima del borde de la cama para buscarla.
"Vamos ahora, los pucheros no son de Princesas".
"Un ojo negro no es de Príncipes", ella contrarrestó áspera, lanzando de nuevo el pelo cuando
ella se sentó. "No eres muy considerado en la cama," ella acusó.
"No escuché ninguna queja anoche", él reflexionó engreído, mostrando a la vez la mitad de una
sonrisa y levantando una ceja.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Quizás es porque roncabas demasiado fuerte para oírlas." Ella se rió cuando su expresión se
alteró de inmediato a la tristeza. "¿Qué? Demasiado bueno para roncar, Príncipe? "
"¿Por qué será que cuando tú dices Príncipe, me siento como un pastor alemán?"
"Si la raza se adapta ..."
Ella se puso sobre sus pies y sacudió su cabello a su lugar con un gesto digno de su condición
real. Luego regresó a la cama, sentándose de cara a él y estudiando su expresión divertida.
"Sabes, en realidad nunca lo considere antes ..." Ella, como si fuera a la zaga de exponer sus
pensamientos. Damien no se dejo engañar. Reconocía un montaje cuando veía uno.
Él la siguió la corriente, sin embargo.
"Considerado el qué?"
"Nunca pensé que podría ser divertido. Aquí estaba yo pensando en que el sexo iba a ser mi
único entretenimiento. "
"Ya veo. Supongo que te tienes que considerar afortunada entonces. Yo, sin embargo ... "
Syreena sonrió con la burla de él utilizando su propio truco. "Sin embargo?" Pidió
diligentemente.
"Creo que soy el más afortunado".
La respuesta fue sorprendentemente grave, tomándola un poco fuera de su guardia.
"¿Cómo es eso?" Preguntó, mirando a lo lejos de sus ausentes dedos sobre la sábana debajo
de ella.
"Porque nadie había estado en la posición de decirme que roncaba antes, y estoy bastante
encantado de oírlo."
Syreena inmediatamente le miró sorprendida por el comentario. "¿Cómo es posible?"
"Porque nunca he tenido la costumbre de dormir en presencia de los demás. Llámalo un tema
de confianza vampírica ".
Syreena sintió el impacto de la observación muy profundamente. En un instante, reescribió más
de una docena de supuestos que había hecho y que estaban equivocados. "Nunca he pensado
en eso antes."
"Siempre tengo que pensar en ello. Creo que me gusta mi cabeza firmemente sujeta a mis
hombros. La hubiera perdido hace mucho tiempo si no tuviera esa confianza ".
"Pero Jasmine ...?"
"Jasmine?" Él se rio. "Jasmine prefiere correr desnuda en la luz del día que dormir cerca de mi.
Ella es mucho más lista que tu "
"Estoy recibiendo esa impresión." Ella se inclinó hacia adelante, acercándose sobre su pecho
hasta que estuvieron prácticamente chocando sus narices. "¿Te puedo preguntar algo sin que
te enfades?"
"Si me has acusado de prácticamente intenciones carnales con otra mujer hace menos de un
minuto. En caso de que eso no me perturbe, no veo que puede hacerlo. "
"¿Puedes devolvérmelo?"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien parpadeó por un segundo cuestionándoselo y, a continuación, comenzó una lenta
sonrisa de comprensión. "No creía que te hubieras dado cuenta."
Ella se rio de él y le tendió la mano.
Él deslizó su mano por debajo de la almohada y luego llegó a darle lo que ella quería.
El Oro de los Moonstones cayeron en una pila de brillantes en su palma.
Jasmine estaba sentada en el salón principal con una pierna arrojada sobre el brazo del sofá,
la otra apoyada en una mesa de café, se la veía con un amplio volumen en su regazo y más
grueso que el ancho de ambas manos y estaba pasando poco a poco a través de hojas
ligeramente enmohecidas de extremo a extremo.
Ella miraba a través de las páginas, leyendo con interés.
"¿Es de la Biblioteca?"
Jasmine miró cuando se dirigió a Syreena, dando a la Princesa una larga y desaprobadora
evaluación. La Lycanthrope femenina llevaba una de las camisas de seda de Damien, el extra
de tela colgaba hasta sus rodillas. Ella no era muy grande, Jasmine pensó. No podía entender
cómo Syreena podía ser buena luchando, pero ella se suponía que era una especie de experto
en técnicas de batalla Lycanthrope.
Jasmine estaba impresionada. Considerando el hecho de que los Lycanthropes habían sido
derrotados en la guerra contra los demonios hacia trescientos años, no era mucho.
La mujer vampiro había sido consciente de la presencia de Syreena en la casa inmediatamente
después de su regreso de la última incursión a la Biblioteca Nightwalker. A juzgar por la ropa
que vestía y las risas en voz alta anteriores, procedentes de la habitación de Damien, se
imaginó que habían encontrado una manera reconciliarse. Eso también era bastante mediocre.
Jasmine se alegraba de que Damien fuese feliz ahora, pero el recuerdo de su desesperación
era demasiado profundo para ser fácilmente perdonado.
"Sí, lo es. Tu hermana asigno un bibliotecario hace un par de días por lo que es posible
comenzar a coger prestados volúmenes. Es más fácil estudiar en un entorno familiar, sin tantos
extraños alrededor. "
"¿De veras? A quién eligió?"
"Una pequeña cosa sexy", dijo Jasmine con una sonrisa. "Oscura y bonita, con una bonita
marca en el cuello." La sonrisa de Jasmine creciendo con la travesura hiriente al señalar la
zona de su propio cuello donde era evidente la marca de mordida.
"Jinaeri", Syreena dijo distraídamente. "Ya veo".
"Si no te importa, me voy a meter con esto".
Desestimó esperar una respuesta cortés de Jasmine, pasando una página a pesar de que no
había terminado la anterior.
Syreena no era torpe. Sabía que no le gustaba a Jasmine. Normalmente, a ella no la
importaría. Para Jasmine lo importante era Damien, sin embargo, supuso que tendría que
tener cuidado con ella. Ya habría tiempo para mejorar la situación entre ellas, por lo que dejó a
la otra mujer con su lectura.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Continuó desplazándose a través de la enorme casa que Damien llamaba hogar. Las ventanas
estaban tintadas tan oscuras que eran casi negras, excepto las de la biblioteca y la cocina, que
eran vidrieras. Entendía lo de la cocina, porque hacían poco o ningún uso de ella, de modo que
la luz que entraba a través de colores era bastante débil en caso de que alguien tuviera que
entrar en la sala, sin embargo, capaz de añadir luz suficiente para iluminar un poco los pasillos.
Damien no le había advertido con no entrar en la biblioteca antes de que hubiera dejado la
habitación. Aunque las ventanas estaban manchadas, las puertas del balcón principal en el
nivel superior de la sala no lo estaba. Sólo se usaba esa habitación por la noche, por lo que
Jasmine estaba utilizando la sala de estudio.
La Princesa tocó con dedos ausentes su collar en el cuello. A diferencia de su hermana, ella
sabía el secreto para volver a ponérselo. Ella no se supone que debería saberlo hasta después
de que se hubiera casado, pero lo había aprendido de manera encubierta de un manual muy
instructivo que habían estado oculto. Ella no sabía cómo quitárselo. Ahora, sin embargo, todo
lo que necesitaba hacer era pedírselo a Damien.
Había pensado que sentiría un enorme alivio en la prueba de quitar el collar, pero no era así.
No porque ella no estuviera segura, sino porque se suponía que lo estaba. Ella no sintió alivio
porque ella ya se había convencido. Suponía que Damien lo había sabido, y por esa razón se
lo había quitado cuando ella dormía. Él había esperado hasta que se había convertido en una
cuestión que no tenía nada que ver con su decisión de elegirse el uno al otro.
Así, su elección se hizo definitiva. No había vuelta atrás para ella ahora. Aunque se llevara a
cabo otras ceremonias para formalizar su situación, en el minuto en que Damien había roto su
doncellez, él se había convertido en el marido de su alma.
Como si el acto sexual tuviera algo que ver con la realidad, ella reflexiono con humor. Su alma
había sido capturada mucho antes. Por su sabiduría y sus perfectas palabras. Su toque de
dulzura y su comprensión. ¿Cómo se podía resistir, ¿por qué querría resistirse?, eso estaba
más allá de su comprensión.
Ella suspiró, mirando en torno a la cocina para comer algo, después de tener pocas
esperanzas de encontrar algo que realmente pudiera considerar alimento en el hogar de un
vampiro.
Él la estaba agotando.
Por supuesto, ella estaba trabajando en reponer su suministro de sangre después de haber
alimentado su hambre de la noche anterior, pero también había demostrado una vitalidad y un
apetito digno de su leyenda. La había despertado en repetidas ocasiones durante la noche,
haciéndole concienzudamente el amor a su cuerpo, siempre con la misma intensidad que la
primera vez. A pesar de que no había experimentado el dolor de la última vez que había
tomado su sangre, no había tomado de nuevo. Ella pensaba erróneamente que era una parte
importante del acto sexual con un vampiro, uno al que podría muy fácilmente acostumbrarse a
causa de su potentes habilidades afrodisiacas y su flagrante erotismo. Su pasión, sin embargo,
llegó a la misma altura extraordinaria, sin importar lo que hizo o no hizo con ella. Ella nunca
había pensado que un cuerpo pudiera ser manipulado al placer de tantas maneras.
Las lecciones sobre el sexo y la sexualidad palidecían en comparación con realizar el acto de
verdad.
Especialmente descuidaron mencionar sobre cómo el dolor la dejaba a una. Era un
entrenamiento físicamente exigente, uno muy exigente incluso para un cuerpo atlético y bien
entrenado como el suyo.
Se dio cuenta de que no había ni siquiera una nevera en la cocina. Ni siquiera un refrigerador.
Ella hizo un sonido de consternación.
"Hambrienta, mascota?"
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Traducido: Kasiopea
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Ella se dio la vuelta. Ahora con sus plenas facultades, Damien podía una vez más hacer uso de
sus pequeños trucos de sigilo y fuerza que aparentemente era una parte automática de su
camuflaje. Se había deslizado por detrás de ella sin delatarse tanto como una pluma en la parte
de atrás de su cuello.
"Tienes que enseñarme cómo hacerlo", dijo ella con envidia cuando se trasladó a que la
abrazara con su brazo alrededor de su pequeña cintura. La empujo contra si mismo, cuando
oscilo contra él se inclinó ligeramente para besarla en donde la clavícula izquierda quedaba
expuesta debido al gran cuello de su camisa.
"Es un truco de la mente. Me interesaría mucho ver si puedes lograrlo algún día. No lo había
pensado. "
"Yo tampoco", estuvo de acuerdo, haciendo que él sonriera.
Su risa vibraba sobre su piel, dándole un escalofrío que se trasladó a su boca en una línea de
lentos, húmedos, besos hasta su garganta y cuello. Ella se rio tontamente cuando su pelos se
deslizaron sobre su piel húmeda, y ella se retorció fuera del alcance inmediato de su boca.
"Te advertí acerca de esto" ella le regañó, empujándole en el pecho cuando él no le permitió
moverse libre.
"Así que tu no tienes cosquillas solo aparecen cuando te muerdo?", Concluyó con deleite y con
un destello de malicia en sus ojos.
"Algún vampiro que se encuentre por aquí. Ooh. ¡Cuidado! El Príncipe de los vampiros puede
hacer cosquillas hasta una muerte horrible! "Ella se tapó la boca con la mano y amplió los ojos
como si se tratase de una heroína. "Que alguien me salve!"
"¿Alguien alguna vez te ha dicho que no dejas de buscarte problemas?" Preguntó secamente,
llegando a derribar el odioso bloqueo de la mano en sus labios.
Terminó su réplica besándola en un obediente silencio. El beso sólo sirvió para estimularla
como lo había sido desde el principio. La única mejora era su habilidad, a su juicio. Ella estaba
aprendiendo la forma de su boca y sus besos, al igual que ella aprendía la topografía que se
utiliza para volar a partir del punto A al punto B, cuando estaba en la forma del halcón. Cada
cresta y cada valle era un marcador, su limpieza, el gusto y su masculinidad dominante en el
barrido de la lengua como las señales de tráfico y para orientar sus hitos.
En el lapso de un minuto, Damien la tuvo fusionada contra su cuerpo, como si estuviera hecha
de una suave y flexible molde de arcilla que se adaptaba perfectamente a la curva de su
cuerpo. Ella llegó a ser muy agresiva con su beso, a pesar de la relajación del resto de su
cuerpo. Syreena sabía mejor lo que a él le gustaba. Una caricia con la lengua. Un pellizco. Un
apetito inigualable hacia él que siempre le ofrecía con la misma intensidad y abandono. Él
podría doblarla encima o del revés, como él casi hacía ahora, con el ardor de su beso, y ella lo
aceptaría alegre. Más que la aceptación. Estímulo. Ella tenía una manera de hacer sonidos
atractivos, que le obligaban al placer y la invitación.
Cuando finalmente él fue capaz de retirarse de su boca caliente un poco, no pudo ir muy lejos.
Ella se aferraba a él como una segunda piel, una pierna enroscada en torno a él, los brazos
unidos en su espalda y los hombros, y todo su torso se aferraban como un imán.
"Syreena", dijo con alivio suave cuando su dulce cara se tiro a la curva de su cuello.
Syreena sabía todos los sentimientos no verbales que acompañaban a la acción. Ella sentía lo
mismo.
"Me siento muy afortunada", le susurró en el oído. "Yo sé que ahora. A partir de este momento,
siempre encontrare mi camino de regreso a ti, Damien. Yo sé que tu beso, tu tacto, y tu cálida
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sensibilidad siempre estarán esperando pacientemente por mí, como yo siempre voy a hacer
de mi corazón tu casa, para que siempre tengas un lugar al que volver. "Ella besó su cuello
con una dulzura que sonó como una campana a través de su conmovedor espíritu. "Si alguna
vez me haces daño -y créeme, sé que me lo merezco después de lo que pasó entre nosotros,
pero si tenemos un malentendido, me gustaría encontrarte o esperarte o lo que quieras que yo
haga para que estés mejor ".
Damien tragó mientras que la emoción se levantaba como los dedos apretados debajo de su
piel. Ella hacía una confesión que podría potencialmente hacerla débil hacia él y le concedía el
poder de hacerla esclava de sus emociones y promesas hacia él. Era una medida de confianza
de ella que él no había esperado. El tiempo les traería más profundidad; tiempo y familiaridad.
Todavía tenían que aprender sobre cada uno y, dado sus formas de vida diferentes, mucha de
esa comprensión sería necesaria.
Estaba claro que cuando Syreena derrotaba a un enemigo, lo hacía del todo o nada. Todo o
nada. Una mujer independiente que tomaba sus propias decisiones, o que ordenaba al resto su
obediencia. Era un rasgo asombroso para una mujer que desempeñaba el papel de un
consejero real, alguien que tenía que explotar las áreas grises de una situación en cada
momento. Él podía ver las ventajas de ese pensamiento tan drástico, por supuesto; Syreena
era la persona que convendría o discreparía con un monarca que podía desear ir a la guerra.
Había muy pocas zonas grises en una guerra.
Ella siempre había tenido una fuerte opinión, y siempre la expresaba sin temor. Nunca
expresaba sus opiniones acerca de lo que ella quería. Ahora que lo había hecho, ahora que él
era lo que ella quería, él sabía que él nunca sería capaz de hacer nada para cambiarla. Ya era
irrevocablemente su compañero, su sombra cosida a sus pies, en una forma de hablar, y no
podía imaginarse a sí mismo alejándola de él para sobrevivir a la segregación.
Esto solo se fortalecería con el tiempo. Sin embargo, si el intentaba caminar lejos de ella, no
tenía ninguna duda de que ella le daría caza y le obligaría a mantener todas las promesas
verbales y no verbales que se habían hecho el uno al otro en los últimos días.
"Yo no te voy a castigar con ese propósito", dijo con una tranquila amonestación. "No soy
capaz de ser tan mezquino".
"Ya lo sé. Sólo dije que me lo merecía. No me puedo imaginar que no vayamos a discutir
nunca. Sé que algún día tendremos un desacuerdo. Posiblemente uno malo. Si pensara que
todo va a ser gloriosos rayos de sol y sexo, yo sería una mujer muy tonta e ingenua. "
"No eres ninguna de esas dos cosas", aseguró con una risa. "Glorioso, ¿eh?"
Ella se rio, dejando su sensible cuello en castigo. "Como si tu ego necesitara de ayuda",
señaló.
"Yo no estaba pensando en mi ego, en realidad ..." murmuraba sugestivamente, para llegar a
sus caderas y trasero, deslizando sus manos con un claro apetito y sensualidad sobre ellos.
"Damien", le regañó, retorciéndose contra su cuerpo. "Damien, Tengo hambre", se quejó. La
mano continuó acariciando íntimamente la curva de atrás, los dedos se deslizaron debajo de la
parte inferior de la camisa para que pudiera llegar a su piel desnuda.
Sus manos y dedos hábiles de maldad, decidió, eran letales. La gracia con la que siempre
parecía influenciarla con su toque sin interrupciones. Era fascinante y fácilmente adictivo. Se
tomó unos vertiginosos cinco minutos de pie bajo el encanto de su contacto antes de recordar
que tenía que protestar de nuevo. Su piel estaba adormecida y hormigueaba en los caminos
lentos de las caricias a través de su cuerpo entero, en todas las partes donde su caricia se
producía la arrastraba. Tuvo que apartarse a sí misma, de la influencia de su hechizo a fin de
hablar.
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Traducido: Kasiopea
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"Damien ..."
Él eligió ese momento para deslizar sus dos manos a lo largo de su vientre, debajo de su
camisa. Separó sus dedos sobre el calor y la suavidad de su piel cuando los deslizó lentamente
a través de sus pechos, alcanzó sus pezones quemando en su camino por el placer,
continuando sin parar el flujo a lo largo de su piel hasta llegar a sus hombros, luego el cuello ,
después el pelo.
Para cuando invirtió el camino, ella estaba gimiendo suavemente, su aliento áspero le resultaba
difícil y se empezó a sentirse mareada por la hiperventilación. Todo lo que podía hacer era
aferrarse a sus hombros, la sensación de cambio de los músculos debajo de su alcance como
su acceso a las armas se trasladó a su cuerpo acalorado.
"Estoy con hambre, también", susurró, con una pausa jugando con su oreja y con toda la
circunferencia de su sensible oído. "Creo que el apetito para tus delicias será insaciable, dulce".
"Estoy haciéndome esa idea", respondió sin aliento.
Cuando sus manos alcanzaron su parte inferior otra vez, la agarraron firmemente y tiraron de
ella encima de su cuerpo. Él dio la vuelta hacia una encimera próxima, apoyándola contra ella
mientras que él resbaló adelante entre sus rodillas. Él se paro cerca de forma que ella podía
mirar solamente su cara y sus ojos oscuros, atenta. Sus manos todavía se arrastraron sobre
ella, pero esta vez él bajó por su vientre, sobre su ombligo, y encendió su piel más suave, más
sedosa que él pudiera haber imaginado. Ella se revolvió con una protesta momentánea, pero él
la tenía trabada encima firmemente alrededor de él.
Deslizó sus dedos en el calor de miel, enrojecimiento lugares íntimos con la excitación y los
nervios que eran tan sensibles y más sensibles ante sus habilidades. El aliento de Syreena, se
atascó con un sonido que le hizo sonreír con sabia confianza.
"Ahora, vamos a aliviar tu hambre, Princesa", se burlo de ella en su sexy juego.
Ella se rio de él, un sonido cruzado entre la diversión y la satisfacción con malicia, y la increíble
respuesta que tenía a su manipulación de sus centros de placer.
"Sin trabajo?", Preguntó. "Podemos tratar la mente sobre la materia, entonces."
Su mano libre se cerró alrededor de la parte de atrás de su cuello, sosteniendo su cabeza en
un puño cerrado para que ella no pudiera apartar la vista de sus ojos profundos. La pupilas de
Syreena se ampliaron cuando sintió que el tomaba sus pensamientos y percepciones. Lo
estimó, por un momento, como si se hubiese desplazado dentro de su propia cabeza. Pero en
medio minuto, la conciencia de él la había atravesado, capturado el ritmo de sus pensamientos
y funciones.
Instantáneamente, Damien le dio una nueva comprensión de ser tocada por todas partes a la
vez. Esta vez, sintió que él realmente lo hacía contra su piel, ni una sola pulgada fue privada de
la sensación de ser acariciada. Ella se estremeció difícilmente y gimió con placer inmanejable.
La boca de Damien cayó sobre la suya, amortiguando la intensidad del grito con el juego de
gustos y de lenguas. Él la manipuló como si estuviera esculpiendo arte, funcionando con
intimidad sobre cada lugar que él había llegado a conocer tan bien. Él mezcló la maestría del
tacto, del beso, y de los pensamientos juntándolos, azotándola hacia arriba a una luz lo
bastante grande para desafiar la gravedad. Él no perdió un momento cuando se liberó de su
ropa y se trajo suavemente dentro de la trampa temblorosa de su cuerpo caliente.
Su invasión repentina la envió a escalar sensaciones desconocidas de un placer explosivo. Ella
gritó en el sello de su boca, agarrándolo firmemente lo bastante fuerte para que sus uñas
perforaran su piel. Él rechazó bajarla de ese pico, manteniendo sus sistemas en ese límite en
lo alto de una cresta brutal el tiempo entero en que él le hizo el amor rápido y feroz. Sus
reacciones salvajes, de jadeos y el asimiento de la pulsación de ella tiraron de él como un
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torbellino sin piedad, dibujando todo violentamente hacia él. Él gimió profundamente, la
cadencia del sonido que emparejaba el tempo exasperante de sus empujes en ella.
Syreena no podía ni siquiera respirar y menos gritar. Se lanzó en un arco de grito silencioso de
gozo ciego. En un repentino frenesí del movimiento, como si él mismo no pudiera asentarse lo
suficientemente profundo para dar satisfacción a su alma, llegó a la feroz culminación con una
búsqueda agresiva.
En un momento, Syreena pudo coger la respiración que ella necesitaba para gritar mientras
que él finalmente la lanzó de esa cresta mental. Su cuerpo entero agarrado de forma incierta
en su apretón, y él la detuvo firmemente para detenerla. Ella estaba bañada con la
transpiración, así que no fue una tarea fácil. Afortunadamente, ella pronto se colocó abajo con
un aumento repentino del peso, cayendo adelante contra él. Ella jadeaba para respirar, su
lucha para el aire puntuada por una risita de descreimiento ocasional.
Ella se rió incluso más difícilmente cuando él arrastro sus cuerpos entrelazados lejos del
mostrador y cayó con debilidad obvia sobre un banco próximo en el rincón del desayuno.
“Bonito rincón” se rio ella entre dientes.
“Bonita ranura” él se reincorporo, moviendo significativamente sus cejas.
Syreena se reía tan fuerte que casi se cayó de su regazo.
En el pasillo, apoyándose contra la pared justo en las afueras de la entrada a la cocina, se
encontraba Jasmine. Se había alejado de la escena un momento antes de que Damien se
hubiera manifestado. Estaba tan entretenido con su nuevo juguete, literalmente, que no había
notado su observación, incluso ni por un segundo.
Jasmine estaba empezando a darse cuenta de que iba a terminar pagando un alto precio por la
felicidad de su monarca. Tal vez no de inmediato, pero muy pronto, se vería obligada a
abandonar su hogar. La verdad de la cuestión es que, ella era demasiado egoísta con su
felicidad con él y no podía superar su propio interés. La Lycanthrope había entrado en su vida y
lo había cambiado todo en cuestión de un latido de corazón.
Un latido de corazón, en comparación con los quinientos años de amistad.
Y el latido del corazón claramente iba a ganar.
Jasmine deseaba el coraje para llevarlo a cabo, pero una vez más sus sentimientos hacia
Damien interferían. Si se quedaba, acabaría en un enfrentamiento con Syreena, y
probablemente sería uno muy malo. Damien quería a Jasmine, pero era evidente el amor que
profesaba a la pequeña Lycanthrope. Esto significaba que cualquier cosa que las dos mujeres
hicieran para hacerse daño acabaría por perjudicarle a él.
Se trataba de una consecuencia inaceptable.
Jasmine llegó para limpiar una única lágrima caliente que había escapado a su control.
¿Qué se supone que iba a hacer ella sin él?
Damien caminaba a través de la tranquila casa en busca de Jasmine. Syreena le había dejado
para buscar algo para comer, prometiendo volver pronto. Jas había pasado tiempo en la sala
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Traducido: Kasiopea
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antes, pero una mirada le dijo que ella ya no estaba. Siguió sus sentidos a la bodega. Hecha de
roca sólida, la bodega era una bóveda de seguridad en caso de que sintieran la necesidad de
protegerse mientras dormían. Había una sola entrada, y era invisible para los ojos humanos.
También requería una gran fuerza quitar y reemplazar el portal de piedra que conducía a ella.
Él se quedo decepcionado cuando se dio cuenta de que Jasmine había elegido dormir detrás
de ella. Lo entendía, probablemente porque no confiaba en la nueva presencia en su hogar, y
él sabía que había sido rechazado por la misma razón.
Sin embargo, ese pensamiento no ayudaba a su desánimo. Se le pasó rápidamente, sin
embargo, y decidió dejarla descansar en paz. Ellos tendrían muchas otras oportunidades para
hablar de la situación más adelante.
Mientras tanto, regresó a la planta baja, escondido resellando la entrada a las escaleras que
conducían a la bodega. Los hogares de California no solían tener sótanos. No era muy practico
cuando había fallas que oscilaban y que rodaban a cada momento. Nadie incluso pensaría en
buscar tal lugar, no tenían que ocultarlo. Eso, más los pernos pesados en el lado opuesto, lo
hacia virtualmente imposible de descubrir.
Damien se trasladó de nuevo a la sala y se sentó en el asiento que había sido antes de
Jasmine. Sentado en la mesa frente a él estaba el volumen que había estado estudiando. Con
todo lo que había pasado, se había olvidado de la Biblioteca. Se le ocurrió que no había tenido
la oportunidad de recoger ni un solo libro de la gran bóveda oculta Nightwalker.
Era divertido recordar cuales habían sido sus distracciones, él se levantó dejando los libros
intactos. Su deseo de ducharse y cambiarse antes de que Syreena volviese era más fuerte.
Jasmine esperó hasta que Damien estuviera en la ducha.
Se trasladó a la obra que Damien había dejado intacta y que arrastro a sus manos para
protegerlas.
El volumen era tres veces mas antiguo que Damien y tenia las explicaciones a una gran
cantidad de preguntas difíciles de alcanzar. Sí, estas preguntas estaban contestadas
repetidamente, probablemente en otros libros de la Biblioteca Nightwalker, pero la diferencia
era que Damien no era probable que apareciera por allí pronto. Ya no parecía interesado en
esa información, ni parecía tan necesaria, por lo que ya no tenía una motivación para
compartirla. Si él le preguntara directamente, sería otra historia. Por el momento, protegería el
libro.
Si Damien no lo sabia, esperaba que no le hiciera daño.
CAPITULO 11
Era medianoche, por lo que era seguro para Syreena viajar.
Ella no estaba familiarizada con la zona, pero era bastante fácil seguir las carreteras de los
humanos y ir a la gran ciudad varias millas en la costa.
Habría tomado menos tiempo si no se viera obligada a caminar.
La maravillosa capacidad de transformarse de Damien, al igual que el de las Mistrals, permitía
a su ropa tomar forma con él. Los Lycanthropes no eran tan afortunados, caminar era la única
alternativa para Syreena a menos que ella quisiera terminar sus compras desnuda. Ella no
deseaba atraer una atención de ese tipo, por supuesto. Para que no fuera Damien la había
obligado a pedir prestado algo de la ropa de Jasmine. La mujer vampiro, aparentemente no
creía en el uso de usar vestidos. Syreena se sentía un poco limitada en la blusa de seda y
pantalones de chico, por no mencionar el hecho de que Jasmine era un poco más alta que ella.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Su regresó a la salud, incluía la transformación, la Princesa hizo el trabajo rápido en el viaje.
Poco después de llegar a la ciudad costera en auge, sin embargo, recordó la razón por la que
debía evitar las viviendas y la metrópolis.
Había muchos malditos entre ellos.
Esto siempre la abrumaba. Probablemente porque no estaba acostumbrada a moverse en
estos espacios muy a menudo, así que no había tenido la oportunidad de acostumbrarse. Si
fuera un Mistral, probablemente le habría dado un ataque al corazón de miedo sobre el terreno.
Para una especie que sentía, literalmente, que tres eran una multitud, esto sería una pesadilla.
Teniendo en cuenta la forma en que la población humana había crecido tan rápidamente en el
tiempo de su vida, Syreena no podía entender cómo cualquier Nightwalkers podía permanecer
en perfecto aislamiento durante mucho más tiempo. Incluso las áreas silvestres de los seres
humanos que dejaban de lado en un esfuerzos de conservación eran un enjambre de
científicos y turistas. Los monjes siempre habían creído que la naturaleza se encontraba de
alguna manera en equilibrio, pero nunca habían sido capaces de satisfacer sus puntos de vista
acerca de la extinción. Siena era más práctica, al igual que Noah y Damien, ella sospechaba.
Siena había adquirido algunos de los terrenos forestales de la aldea y la mayoría de los
territorios reales Lycanthrope hacía mucho tiempo. Lo que no pertenecía a los parques
naturales o del gobierno.
¿Qué va a mantener a los Nightwalkers fuera del camino de las especies para no perderse del
planeta para siempre? se preguntó. Al menos en Rusia, la política y los inhóspitos inviernos
habían mantenido a la tundra y a otros países subdesarrollados. Aun así, especies como el
tigre de Siberia estaban rápidamente desapareciendo de sus tierras. Si algo tan hermoso como
subespecies de tigre podían ser tan poco respetados y absurdamente asesinados, que podría
impedir que lo mismo sucediera a los Nightwalkers que los seres humanos consideraban
peligrosos o de alguna manera indignos?
Obviamente, los seres humanos no tenían el mismo sentido hacia los Nightwalkers como los
Nightwalkers consideraban a los seres humanos. Los cazadores que persiguieron a Damien y a
Syreena eran un ejemplo de ello. La única defensa que tenían los Nightwalkers era su enorme
poder. Por desgracia, no era equilibrado, con una debilidad a la luz del día que podría ser
fácilmente explotada. Que estaba agravada por los siglos de folclore humanos sobre ellos
dentro de los mitos. Había granos de verdad en cada uno de esos cuentos extraños y salvajes,
como Damien había señalado una vez con ella. La suficiente verdad para hacer un daño
terrible.
¿Por qué preocuparse por ese tipo de cosas pensó por un momento. A medida que entró en el
mercado, se dio cuenta de que era porque, por primera vez, estaba considerando la posibilidad
de lo que le sucedería en su futuro personal. Su mundo de preocupación había sido siempre
limitado a lo que los demás deseaban de ella. Ese círculo se había ampliado ligeramente para
incluir a los intereses de Siena y su bienestar hace quince años. A pesar de ayudar a Siena a
gobernar su población, no sentía las misma pasión por lo que su hermana hacia. Ella usó la
lógica para decidir sobre las mejores cosas para el bienestar de los Lycanthrope en su
conjunto. Siena utilizaba estas habilidades y su vehemente corazón. Syreena siempre había
estado convencida de que esa era la razón de que ella nunca podría ser la reina que su
hermana era.
Ahora Damien y, tenia que admitir, otros estaban haciendo mella en ella y esto ampliaba sus
preocupaciones. Se hacían parte indeleble de sus emociones y de su psique, ¿cómo no iba a
sentir pasión por las cosas que afectaban a su seguridad? Ella no era una persona fría como
muchos pensaban, simplemente no tenia experiencia con determinados sentimientos.
Algo que ella parecía compensar a pasos agigantados de tiempo, ella pensó con una sonrisa.
Syreena recogió una pequeña cesta de mano y caminó feliz por el mercado. La electricidad y
las unidades de refrigeración era algo que se había llegado a perder en los últimos años. Los
Lycanthropes tenían comodidades y conveniencias modernas, aunque vivieran en cuevas, pero
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desde que los embajadores Vampiros y Demonios de los tribunales habían comenzado a
permanecer en el tribunal Lycanthrope, Siena había ordenado que se volviera todo lo posible
de nuevo a los sistemas de alumbrado de gas y otras conveniencias sin tecnología. La química
de los dos grupos de Nightwalkers no era muy compatible con la tecnología a cualquier nivel,
de verdad. Las cosas tenían una predisposición a volar, cortocircuitarse, o no funcionar
correctamente cuando ellos se encontraban cerca. Ahora que el demonio Elijah era una figura
permanente en la corte, y teniendo en cuenta que su nuevo compañero era un vampiro,
Syreena supuso que esto era lo más cerca que ella iba a estar de la electricidad.
Hizo algunas decisiones rápidas, estaba hambrienta por muchas razones y se había comido
dos manzanas de la bolsa antes de incluso alcanzar la caja registradora.
El dinero era un concepto interesante para ella. Ella utilizada un estilo de vida real, donde todo
estaba previsto para ella y el dinero se sacaba de números en hojas de papel donde figuraban
los gastos de la casa y esas cosas. Ella entregó lo que Damien le había dado y le pareció
extraño riéndose con la sensación de frío de las monedas en su palma. Siguió con la
inspección de su forma y diseño cuando salió del mercado.
Ella apenas había llegado al estacionamiento cuando todos sus sentidos se pusieron alerta con
una percepción de repente.
Alguien la estaba siguiendo.
No se alarmó inmediatamente. No era propio de Ruth esa manera de perseguir a alguien,
dando la oportunidad a su presa de tomar conciencia de su presencia detrás de ella. Syreena
sospechaba, sin embargo, porque la sensación le indicaba que no se trataba de un humano
que se escapara de sombra en sombra detrás de ella.
Tampoco era Damien. Ella lo habría sabido, inmediatamente. Se estaba convirtiendo
rápidamente en una extensión de sí misma, por lo que sería como no saber dónde estaba su
mano izquierda.
Bajó sus monedas a su bolsa y corrió un dedo nervioso a lo largo de la cintura de los cómodos
pantalones. Huir de un vestido suelto era una cosa; escapar de esta ropa si era necesario
cambiar rápidamente era casi imposible.
Que así sea, pensó firmemente. Ella no se inclinaría, a pesar de sus fracasos con Ruth. No era
la primera Nightwalker que había sido perjudicada o incluso derrotada por el poder de la
malvada demonio, y algunos de los que habían sido derrotados en las manos de Ruth habían
sido las criaturas más poderosas del planeta.
Ella dejó a su perseguidor seguirla. Cuanto más cerca del territorio de Damien llegara mejor
seria.
Sólo por si caso.
Ella sintió como él se acercaba - definitivamente era un hombre- justo antes de que ella llegara
a las fronteras de la propiedad de Damien. Aunque seguía a cierta distancia de la superficie de
la casa, ella se tendría que enfrentarle antes de llegar a la frontera. Esto le dijo que el que
estaba detrás de ella era consciente de su importancia.
Se detuvo y se paró para hacerle frente. "Sé que estás ahí."
Él salió de la sombra al instante. Era alto y delgado, pálido y pelirrojo. Los cabello rizados
salvajes estaban peinados en una coleta muy parecida a la de Damien, no tan elegante y pura
como la del Príncipe. Él la estaba sonriendo, haciendo un gesto neutro con sus manos.
“Ningún daño previsto. Estaba cuidando de usted. "
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Un vampiro. Ella nunca había conocido uno antes, pero ella sabía que él lo era por su falta de
calor y sus clásicas características vampíricas. Además, no tenía un pulso discernible.
"Damien te envió?" Preguntó con calma.
"Bueno, después de un tiempo. Él no me dice que hacer, porque estoy seguro de que me
ofendería un poco la idea. "
"Y tendrías razón. Entiendes que me pueda ofender a mí? "
"No intencionalmente", le aseguró a ella. "Estoy haciendo lo que cualquier amigo del Príncipe
haría para proteger a sus amigos ...".
Syreena sabía lo que él entiendía por "otros amigos". Su momentánea frente surcada de
consternación. Ya que nadie, salvo Damien y Jasmine conocían su relación con el Príncipe
-nadie de su mundo que ella conociera, por lo menos- eso quería decir que Damien había
corrido a enviar a alguien para seguirla cuando había salido de su casa ... o Jasmine había
hecho algo similar.
Dado que la atención que le prestaba Jasmine era un poco fría, Syreena se vio obligada a
asumir que Damien era el responsable. Le había molestado pensar que él no confiaba en ella
como para cuidarse sola. Esa era la impresión que ella le había dado? Concedido, él se había
visto obligado a rescatarla y ella no había dado la impresión de fuera muy hábil en tomar las
mejores decisiones, pero había pensado que él podría ver mas allá que el resto.
"¿Quién es usted?"
"Nicodemous. Pero todo el mundo me llama Nico ".
"Bueno, Nico, tengo curiosidad de hasta donde va a llegar esta farsa", preguntó, mirándole con
una expresión neutra, no traicionando sus sentimientos de momento.
Instantáneamente se le vio incómodo. "Farsa?" Se hizo eco él.
"Sí". ¿Vamos caminando hasta la casa juntos, o vas a hacer creer a mi Príncipe que has tenido
éxito en la vigilancia sin mi conocimiento? "
"Tu ..." Él se relajo, sonriendo infantilmente entre dientes. "El Príncipe se pondría un poco
fuera de si, si nos viera caminar hasta la Mansión juntos".
"Entonces supongo que deberías volver a esconderse", dijo ella, dándole la espalda a forma de
despido y continuando con su viaje.
"Pero", dijo rápidamente, alcanzando su brazo para detenerla. "Pero, no quisiera mentirle."
Syreena se activó para hacerle frente, mirando hacia abajo a los dedos con una expresión de
desprecio y advertencia que se incluía en su genética real de nacimiento. Él no pareció darse
cuenta, ya que los mantuvo alrededor de su brazo cada vez más firme. Ella sonrió
cautivadoramente, se convirtió completamente para hacerle frente, y le golpeo en la nariz con
la palma de su talón tan duro que pudo oir como se rompía. Ella bajó su bolsa, y utilizó el brazo
que él aun sostenía para envolverle . Ella le enganchó como una pitón sin piedad, torciendo el
hueso y el músculo en distintas direcciones hasta que él grito una maldición y calló de rodillas.
Ella se arrodillo con él agarrándolo de la garganta.
Ella no podía hacerle una mordaza para no dejarle respirar, y había ganado sólo una ligera
muestra de sangre en la nariz, pero estaba muy satisfecha cuando él cayó de nuevo en la
tierra. Ella caminó hacia adelante, poniendo su pie firmemente en el cuello y apoyando parte de
su peso sobre él.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Ahora", dijo con calma. "Teniendo en cuenta que puedo arrancarte la cabeza de los hombros
con un solo cambio en el peso si yo quiero, creo que me gustaría que me dijeras lo que
estabas haciendo siguiéndome".
"Yo ya te lo dije y … "
Se inclinó hacia adelante en su rodilla, aislándole. Sintió el cierre de sus manos alrededor de su
tobillo, fue una sorpresa para ella que él todavía pudiera dominar sus pensamientos.
"Has sido descubierto siguiendo a la mujer del Príncipe Vampiro, que conoces cuando nadie
mas lo hace, y te encuentras a unos veinte metros de la frontera de la propiedad del Príncipe
donde casualmente él no puede detectarme con su sentido de la telepatía? Él puede sentirme,
puede sentirte, pero no siente que me pongas en peligro. No hasta que yo cruce la línea
invisible un poco. "
Él se dio la vuelta más blanco de lo normal, pero él todavía se mantenía bastante bien. “¡No
eres humana! ” él croó.
"Bueno ... uh!", Dijo secamente. La observación la hizo darse cuenta de que era probablemente
demasiado joven para tener la experiencia de ver la diferencia entre los seres humanos y los
Lycanthropes con sus sentidos infrarrojos. Los jóvenes a menudo venían de la mano de la
ambición, por no hablar de la estupidez. "Pensaste pobremente del Príncipe, ¿verdad? Tengo
curiosidad, sin embargo, ¿qué esperabas obtener de mí? No el trono, espero. ¿Qué ibas a
hacer, golpearle a través de mi? "
Syreena se río con disgusto al darse cuenta que el impetuoso Vampiro claramente tenía toda la
ambición y ningún plan. "Voy a dejarte ir en unos diez segundos," le dijo a él. "Si yo fuera tu,
tomaría algunos factores en consideración. En primer lugar, puedo correr veinte metros más
rápido que lo que tu puedes llegar a correr para perseguirme, incluso si eres un vampiro. En
segundo lugar, si me agarras, la segunda vez no seré tan agradable. Y, por último, si una sola
manzana se estropea de esta bolsa, voy a cambiar de idea y voy a arrancarte la cabeza
después de todo. Si yo fuera tu, me gustaría volar muy, muy rápido. "
Lo hizo tal como le prometió, levantó el pie y dejo que luchara lejos. Se dio la vuelta hacia ella
como si fuera a decir algo mientras ella recogía su bolsa.
Corrió, y luego voló lejos de ella.
"Los niños. No se puede vivir con ellos, y no se pueden matar hasta que sean mayores ".
Syreena se giró en torno a la voz profunda que hacia el comentario, jadeando un momento
antes de que un segundo Vampiro se apoderase de ella violentamente por el cuello con una
mano potente. Él era alto, más alto que Damien incluso, era enorme. Ella lo sabía porque
levantó sus pies del suelo para ponerla a la altura de sus ojos. Syreena luchó, pero dio la
impresión de que era como una mosca contra su piel, que no era más que una molestia y no
valía la pena tenerla en cuenta.
Este no era un niño. Se trataba de un maduro Vampiro de indescriptible poder insondable y de
edad.
"Tendrás que perdonar a mi hijo", le dijo a ella, su oscura boca temblando con la diversión, ya
que se vio obligada a mirar en los ojos negros como una noche sin luna. "Él tiene la ambición
de su padre, pero es tan débil como su madre."
El vampiro tomó demasiado tiempo para inspeccionarla. Si no fuera por el hecho de que ella
podía aguantar su respiración durante mucho tiempo, Syreena fácilmente podría haber perdido
el conocimiento en ese momento.
"Inteligente por su parte usar el nombre del padre, sin embargo," su captor comentó a
continuación. "Después cuando él hubiera mordido el polvo tu podrías correr y decirle a Damien
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
que había sido Nicodemous. Damien vendría a por mi, mientras mi hijo corría y se escondía en
algún lugar ". Syreena vio la película de segundas membranas caer sobre sus ojos. "Un
Lycanthrope? Interesante opción para un amante ".
Nicodemous la acercó más, las piernas golpeando contra él al igual que las de una muñeca de
trapo. Le dio la vuelta a la cabeza, manteniendo su atención.
"Bueno, bueno," él reflexionó "alguien recibió un mordisco salvaje".
Syreena sentía que su tiempo se estaba acabando. No podía contener mas tiempo la influencia
del aire y no podía vencerle con su fuerza más que su hijo podría haberla vencido a ella. Trató
de luchar contra el pánico para poder pensar en lo que se le había enseñado, lo que ella sabía.
"Sí". Le oyó decir. ¿Qué es lo que enseñan a un Lycanthrope acerca de cómo matar a un
vampiro? "
Syreena se maldijo a sí misma en su cabeza. ¿Cómo podía haber olvidado que él podía entrar
en su mente? Tenía que ser más cuidadosa. Si podía adivinar sus pensamientos, entonces él
podía manipularlos. Ella no sabia que hacer si él decidía confundir su mente de esa manera.
"En caso de que te lo preguntes, no pienso utilizarte para golpearle a él", Nicodemous siguió
sin problemas. "Sólo para atraerle a él desde su casa. Soy capaz de ocuparme de Damien,
Damien y Jasmine es una historia totalmente diferente. Por desgracia, cada vez que se da la
vuelta, ella está en su bolsillo. Ya sea ella o algún demonio. Supongo que podría haber
utilizado a Jasmine en vez de a ti , pero ella es el infierno en el cuerpo de una puta. Sería una
lucha muy difícil, si voy a tener que luchar contra Damien después. Por otra parte, a ella
claramente le gusta viajar con el caballo real, por lo que me imagino que un Príncipe es tan
bueno como otro para ella. Odiaría perder una oportunidad tan deliciosa. Apuesto a que
Damien aprovecha cada oportunidad contigo. ”
Syreena por un momento se pregunto por qué le gustaba tanto a la gente hablar antes de
matar a alguien. Luego, trajo ambos pies contra el pecho de él y los utilizo a modo de palanca
para apartarse.
Ella tomó su fuerza fuera de la ecuación. Nadie con una muñeca fija podría mantener un agarre
en una rotación de objetos, a menos que quisiera romperse la muñeca. Desde que estaba
trabajando en contra de su función y no su fuerza, su cuello cayó fácilmente fuera de su
alcance. Ella aterrizó en sus pies, pateando el polvo de la carretera hasta que finalmente pudo
respirar. Tomó todo lo que pudo para evitar las náuseas, al aspirar el aire a través de su
garganta inflamada. Si sucumbía a la tos, no podría protegerse.
Como ella no le había hecho ningún daño, él fue capaz de recuperarse rápidamente de su
sorpresa por la fuga. Ella agarró la cosa más cercana que tenia, su cesta, y la giro fuerte a su
alrededor una vez, tirándosela a continuación en la cabeza con toda la fuerza de cinco kilos de
manzanas, menos dos. Era como golpearlo con una maza rudimentaria, enriquecida con
extras.
Él se tambaleo bajo el golpe, claramente sorprendido por su velocidad y su fuerza si juzgaba la
expresión que vio en su rostro cuando la miro. La verdad es que no tenía esperanzas de luchar
contra él mano a mano si era bajo la fuerza bruta, y menos cuando él tenia la oportunidad de
jugar con su cabeza.
Así que ella corrió.
Se aseguró de mantener su enfoque y utilizar toda su velocidad. Podría fácilmente capturarla,
una vez que se recuperase, pero ella estaría bien siempre y cuando se mantuviera en la
dirección correcta y evitara los juegos mentales que le pudiera enviar.
Sólo porque ella hubiera cruzado dentro del rango de percepción de Damien no le garantizaba
que pudiera percibirla. Este vampiro podía ser lo suficientemente fuerte para encubrir su
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Traducido: Kasiopea
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presencia de él, o podría haber una docena de otros factores que podrían afectar los resultados
en los próximos minutos.
Su perseguidor no dudó en salir detrás de ella. Syreena desgarró su blusa mientras corría en el
territorio de Damien. Ella no tenia más remedio que arriesgarse a un cambio medio vestida.
Podía sentir como Nicodemous la estaba alcanzando.
Tenía una ventaja con su habilidad, su capacidad de cambiar sobre la marcha, por así decirlo.
Había pocos que pudieran hacerlo con la facilidad y la rapidez que ella lo hacía. Así que
cuando Nicodemous la agarró por el brazo, todo lo que capturó fueron las puntas de las
plumas. El Vampiro tropezó en estado de shock cuando llegaron hasta sus manos, pero
estaban vacías, pero se recuperó rápido y saltó en el aire detrás del peregrino.
Al ser más pequeña y más rápida, ella ganó en el aire una corta distancia de ventaja. Si era
tan fuerte como ella sospechaba, sin embargo, seria capturada pronto.
Su ala derecha de repente golpeó algo, casi sacándola del cielo. El dolor floreció a lo largo de
la parte derecha de la forma de halcón. Syreena se dio cuenta demasiado tarde de que había
golpeado un árbol. El Vampiro la había engañado para creer que ella había volado sobre las
copas de los árboles, por lo que ella había volado directamente entre ellos, dándose con las
ramas. Se desplomó hacia el suelo precariamente y, a continuación, finalmente logró atrapar el
aire con sus alas ilesas. Ella planeo, en una espiral de frenado descendente.
Nicodemous se pegó a sus talones, cuando ella golpeó el suelo con unos pies ya
transformados. Balanceada y dañada, ella se estrelló en el suelo, entre las hojas del bosque
que fue lo único que amortiguo la caída mientras ella patinaba para detenerse. La Princesa no
tuvo ni siquiera un segundo para bajar su espalda antes de que él estuviera sobre ella.
Él no iba a dejarla tomar la más mínima ventaja esta vez. Él agujereó en ella con el miedo que
él podía provocar en la mente de su presa. La hermana de Syreena tenía el mismo regalo bajo
la forma de grito del puma, sólo que era más intenso que el miedo natural. El miedo fue tan
intenso en Syreena, que con el se marchó la forma del halcón.
Syreena dejo que el terror se fuera alimentando a lo largo de su sistema. Ella simplemente se
relajó y se dejo llevar. La adrenalina y la respuesta química al miedo irrumpieron en su sangre,
se sobrepuso a la ceguera del pánico en todo su pensamiento.
Damien osciló tan rápido como le bombardeó la presencia del miedo de Syreena gritando lo
que envió una pesada estatua a estrellarse contra el suelo. El mármol de inmediato irrumpió en
torno a sus pies cuando en su cabeza floreció el terror y el dolor de una manera tan
abrumadora que no pudo ver en los siguientes veinte segundos.
Consciente de lo que estaba sucediendo, se maldijo a sí mismo por desperdiciar esos veinte
segundos que corrió por la casa. No cambio de forma, su velocidad y habilidad como el cuervo
seguía dejando mucho que desear. Él no lo necesitaba. Era como una racha de negro que
cruzó como un rayo el matorral y el bosque en cuestión de un minuto.
¿En que demonios había estado pensando? Él debería haber sabido que estaban por ahí!
Él sólo había pensado que nadie molestaría a Syreena ya que nadie conocía lo que significaba
para él. Se trataba de una subestimación que Syreena estaba pagando.
Damien se impulso hacia el altercado con una rabia negra.
Él saltó sobre Syreena y la liberó con la fuerza de su cuerpo del ataque del Vampiro. Los dos
hombres cayeron lejos de donde había caído Syreena, que era la intención de Damien.
Nicodemous rasgó sobre el suelo con su espalda, el Príncipe se dirigió con toda su fuerza
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sobre el pecho de manera que cuando finalmente puso fin a la frenada, Damien impulso la
rodilla hacia abajo en las costillas y el esternón de su enemigo.
"Nico, miserable bastardo, te mataré por tocarla" Damien gruñó, sus colmillos parpadearon con
un salvaje rugido cuando condujo su puño en la garganta de su enemigo. Su intención era la de
arrancarle la cabeza al otro hombre con sus propias manos, pero Nico era demasiado
poderoso para que fuera tan fácil. Él se impulso fuera del Príncipe, enviándole volando de
regreso a unos buenos diez pies contra el tronco de un gran árbol. La grieta en la madera bajo
condiciones de estrés llenó la zona, haciéndose eco en todos los puntos distantes a los que
pudo llegar.
Nicodemous se puso de pie y se puso a avanzar contra el Príncipe como un rayo, con los
dientes puntiagudos y una vocalización difícil de igualar. Antes de que pudiera llegar hasta el
Príncipe, que era el objeto real de sus intenciones, fue sorprendido siendo arrollado por una
pelota de pelo gris y marrón. La chica de Damien era fuerte para su tamaño, pero lo que era
mas, era inteligente. Ella le golpeó por detrás de las rodillas, apoyando todo su peso. Se golpeó
en el suelo, cayendo sobre su espalda. Él intentó inmediatamente con su rabia alcanzar la
única cosa que él podía ver de ella.
Su pelo rayado.
Sus manos volvieron vacías, salvo por unos cuantos filamentos. Frustrado y con un arranque
de rabia, Nico dirigió su atención a Damien. El Príncipe se había puesto con facilidad de pie, su
perra le había dado el tiempo que necesitaba para recuperar el equilibrio.
El varón más grande alcanzó una daga en su cargador y se la arrojó al Príncipe que estaba
avanzando.
Damien movió la mano con una velocidad imperceptible y arrebato la daga de la atmósfera
justo antes de que hubiera traspasado su garganta. La hoja le cortó la mano con el impacto,
pero fue el daño fue leve.
Nico se dio cuenta que el Príncipe no estaba armado de manera muy eficaz. Mano a mano era
una cosa, pero cuando se trataba de armas visibles, por lo general significaba que la sangre
comenzaba a fluir. Perder bastante sangre significaba perder la lucha. El agresor había
conseguido la primera sangre, y él tuvo la satisfacción de ver, que por los dedos de Damien
goteaba el precioso líquido rojo.
Nico cogió su segunda daga, se movió contra Damien a una velocidad más rápida que incluso
la visión preternatural.
Damien sintió la punción del arma en su parte inferior izquierda, pero ignoró el daño. Él permitió
el ataque para poder envolver un poderoso brazo alrededor de la garganta Nico. La daga se
condujo más profundamente en su herida cuando él utilizó toda la fuerza de su cuerpo para
asestar una puñalada en el lado herido de Nicodemous con un estilete. La hoja se salio de sus
costillas, y luego encontró un hueco entre dos de ellas, cortando a través de los músculos, los
pulmones, y el hígado con la facilidad de un impulso a través del agua.
Nico gruñó con el dolor, pero ambos vampiros rompieron el contacto con armas en la mano. La
mayoría de la gente no se daba cuenta, pero al sacar la hoja se dañaba mas que al meterla.
Damien sentía su sangre empapando a través de su camisa y el cinturón negro de sus
pantalones vaqueros. Pasó por alto la herida, sin embargo. En una batalla entre vampiros, a
menudo se reducía todo a que uno tuviera miedo de perder demasiada sangre. Era una
distracción que perturbaba las habilidades en la batalla, pero también era casi imposible de
resistir.
Damien no vivió hasta sus 974 años, si cediera fácilmente ante ese tipo de cosas. Era parte de
su poder. Él no tenía temor, ninguna consideración, ante la perspectiva de su muerte.
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Los vampiros se enfrentaron y pasó de nuevo, el dibujo de sangre apareció antes de que
intensificaran la distancia. Damien bajó la cabeza cuando él se agachó, sus misteriosos ojos
azules mirando profundamente en la mirada de negro de Nico. Manipular la mente de otro
vampiro era una increíble proeza de mando. Era casi imposible de hacer porque eran siempre
conscientes de la posibilidad de que lo intentaran. Normalmente, no podrían tener éxito en
engañar la percepción de los demás.
Pero Damien no era un Vampiro normal.
Nicodemous cargó contra Damien, pero el Príncipe desapareció ante sus ojos. Los sensores de
Nico para detectar el truco, giraban a su alrededor, tratando de romper la ilusión y encontrar la
verdadera ubicación de su enemigo. Todo lo que veía era el infernal halcón Lycanthrope
volando por encima de su cabeza.
Nico de repente sintió la explosión de su cuerpo de atrás hacia adelante, lagrimeó con un
inimaginable dolor a través de su pared torácica y corazón. Miró hacia abajo en el choque
como una rama rasgada sobresalía con una ráfaga de sangre a través de su pecho.
Miro alrededor de él, buscando las manos de su atacante. Amplio sus ojos con asombro
cuando vio a la perra Lycanthrope donde acababa el arma, su sangre rociaba su piel desnuda y
restos de la corteza le caían por el brazo.
Nico azotó alrededor su cabeza para encontrar el ave que había visto antes. El engaño
expuesto, vio que era un cuervo. Damien lo había utilizado para hacerle pensar que conocía la
ubicación de la mujer, así que ella podría atacarlo por detrás.
Consciente de que había sido derrotado y estaba en peligro de perder su vida, Nico opto por
una retirada precipitada. La rama saliendo de su cuerpo golpeó casi todas las demás ramas de
árboles en el camino desde el suelo del bosque y en el aire por encima de las copas, con un
dolor indescriptible. Nico no le daba mucha importancia, sin embargo. Donde quiera que
hubiese desaparecido Damien, Nico podría apostar que no le dejaría escapar vivo si lo
atrapaba.
Él no tenia que haberse preocupado. La primera preocupación de Damien era lo que siempre
había sido.
Syreena.
Después de un aterrizaje torpe, Damien cambió de nuevo a su forma natural. Syreena lo vio
ampliar la forma del cuervo a la forma de un hombre arrodillado a sus pies. Su mano fue hacia
la herida de su lado automáticamente en un intento de contener el flujo de sangre que llegaba a
sus pies y arrastró a Syreena contra su cuerpo.
"¿Estás bien? ¿Te lastimó? "
"Shh, sí, estoy bien ... y sí, él me hizo daño. Nada tan malo como tu lesión, solo un brazo roto y
he perdido algunas plumas más. Estoy tan feliz de verte! "Ella envolvió su brazo ileso alrededor
de su cuello, le abrazo con todas sus fuerzas.
"Ídem", dijo con alivio, exhalando contra ella ahora que él la había oído hablar y sentía su calor.
Él miró en las copas de los árboles y el cielo. "No es seguro estar aquí. No es raro un segundo
ataque vampiro después de que se piensa que el oponente se ha desgastado con el primero.
Volvamos a casa de modo que podamos incorporar a nuestras fuerzas las de Jasmine".
"Muy bien. Creo que, por una vez, me voy a sentir realmente feliz de verla! "
Damien se rió entre dientes ante el comentario. Él la cogió y voló hacia arriba en el cielo
nocturno con velocidad increíble.
"Lois Lane, mira y llora," suspiró ella contra su cuello.
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"Bueno, está definitivamente roto."
Gideon, un antiguo demonio del Cuerpo y un curandero sin medida, trasladó lo dedos
cautelosamente sobre el brazo de Syreena.
"Como ustedes saben, aún no puedo curar Lycanthropes", continuó, "pero puedo colocar el
hueso y dejar que su capacidad natural de sanación lo asuma a partir de ahí."
"Damien, estoy tan contenta de que la trajeras a casa", dijo con gratitud Siena, descansando
una mano sobre su hombro.
"Bueno, con dos de nosotros tres heridos, pensé que un cambio de lugar era la mejor opción",
explicó Damien, estremeciéndose cuando él cambió de posición en la silla que había arrastrado
hasta la cama de Syreena.
"Esto es ridículo. Él fue herido diez veces peor que yo ", se quejó Syreena, tratando de apartar
al demonio médico cuando ella se sentó.
"Y todo el camino sangrando desde California hasta aquí", Jasmine intervino.
"Gideon ya detuvo el sangrado. Syreena es más importante en este momento. "
"Damien, necesitas cazar. Muy pronto ", sostuvo Jasmine. "Estas frío como la muerte y la
debilidad también."
"Después de que Gideon la trate, iremos de caza. No voy a dejar Syreena hasta entonces. "
"Damien", dijo con consternación. "Ella no se va a morir si la dejas".
"Es suficiente, Jasmine."
"Jamine guardó silencio, y claramente se enfado por su conducta, que era tan poco práctica e
imposible de comprender para ella. La Princesa le había clavado una estaca a uno de los más
fuertes enemigos de Damien, literalmente, con un brazo detrás de la espalda. Aunque el mito
de que una vez que se le clavaba una estaca a un vampiro se le mataba instantáneamente, era
probable que Nico muriera muy pronto. Syreena probablemente lo había matado. No era como
si ella fuera una frágil flor. Ella no podía ser así. Esa clase de mujer habría revuelto el
estomago de Damien en un instante.
Sacrificar su salud para ver como curaban un mero brazo roto era ridículamente ilógico. Por
una vez, Jasmine estaba de acuerdo con la Lycanthrope.
"Muy bien, entonces. Bebe por lo menos de mi para mantenerte", dijo, retirando su cabello de
ébano y acercándose a él.
"Jasmine".
El tono de advertencia de Damien se produjo sólo un segundo antes de que un amenazante y
depredador gruñido apareciera de la mujer que se sentaba cerca. Jasmine se quebró al ver la
oscuridad en los ojos de la Princesa, al instante leyó la amenaza que había tensado todo su
cuerpo. Ella comprendido de inmediato que se trataba de una vocalización territorial. Si había
una cosa que conocía, era la reacción de alguien advirtiendo para que se alejara de sus
bienes.
Su propiedad.
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¿Cómo se atrevía ella a interferir, Jasmine pensó con indignación. ¿Quién te crees que eres?
He apoyado y sostenido a Damien toda mi vida!
"Muy bien. Hazlo a tu manera", les grito a ellos. Luego, con la velocidad sobrenatural con la
que todos los vampiros eran bendecidos, ella se largó por el castillo Lycanthrope.
Una vez que ella se había ido, Syreena resultó lamentable a los ojos de su compañero. "Lo
siento. No sé por qué hice eso ".
"Yo creo que sí," dijo consolándola Siena. "Yo haría lo mismo si una mujer se ofreciera a Elijah
justo en frente de mí. Es insensible de su parte hacer eso ".
"No. Ella sólo es práctica", dijo Damien en silencio. "Jas es práctica hasta el error. Tu y ella son
más iguales de lo que te das cuenta, Syreena. Ella me ve como a alguien digno de protección.
Ha sido fiel a mí toda su vida, de la forma en que lo sería una hermana. Ten paciencia con ella.
Ninguno de nosotros entiende la naturaleza de lo que ha sucedido entre nosotros, y ha sido
una cosa repentina. "Damien hizo frente a la grave cuestión, consultando de nuevo a Gideon.
"¿Estás seguro que sanará correctamente, viejo amigo?"
"Esta roto, no destrozado. Los hematomas se ven mal, lo sé, pero te aseguro que se repararan
una vez que esté colocado. Si dudas de mí, tal vez deberías tener acceso a uno de los monjes
curanderos ".
"No tengo dudas de tu capacidad en lo más mínimo", Damien le contesto con seguridad. "Se
trata de una cuestión que estoy seguro que tu te preguntarías si te vieras obligado a dejar la
salud de Magdelegna en manos de alguien más. Nosotros los Nightwalkers somos muy
protectores con la salud de nuestras esposas ".
Damien alcanzo la mano saludable de Syreena a sus labios, por lo que se perdió la mirada
encantada de Siena que le dirigió a su marido, que estaba apoyado contra la pared de la
habitación con una facilidad ocasional, como si observase toda la dinámica del personal
desplegado ante él. Elijah sabía que Siena se alzaba con alegría al haber encontrado a su
hermana tan aparentemente feliz, sobre todo después de los días de preocupación que
Syreena había atravesado recientemente. El guerrero capitán estaba encantado, por supuesto,
de tener a su esposa en tan buen ánimo de nuevo. Sin embargo, se reservaba la opinión sobre
el resto de la cuestión. Si la unión de un Lycanthrope y un demonio había sido increíblemente
difícil, Elijah imaginaba que una unión entre un Lycanthrope y un maldito vampiro sería casi
imposible.
Obviamente no eran solo una cuestión física, de eso se dio cuenta cuando él vio la intimidad
que compartían Damien y Syreena. A pesar de todos sus golpes y magulladuras, no había
duda de sus sentimientos y que habían dejado de lado a los demás. Que se querían era
incuestionable. Que estaban enamorados era también evidente. Pero Elijah recordaba la pausa
que había llegado después de su experiencia similar con Siena. El hecho de cuestionarse la
situación venía porque eran miembros de dos sociedades completamente diferentes, ambos en
posiciones de gran influencia, responsabilidad y obligaciones.
Elijah miró a su esposa. Se dio cuenta al instante que ella era consciente de sus pensamientos.
Aunque ella pretendía seguir centrada en la manipulación de Gideon al brazo de su hermana,
sus ojos estaban de repente molestos y perturbados. Así como sus pensamientos.
Ella le miró brevemente, su expresión y el pensamiento le llegaron al instante.
Puede nuestro pueblo aceptar dos hombres extranjeros como compañeros de sus monarcas?
Ellos apenas han comenzado a aceptarte, mi amor.
Lo sé, gatita, pensó de regreso. Lo que es peor, los Vampiros pueden muy bien tratar de
masacrar a su gobernante si piensa en tomar una novia Lycanthrope.
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Traducido: Kasiopea
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Pero los Vampiros no tienen mala voluntad con nosotros!
Los Vampiros tienen muy pocas normas en la vida, Siena, por lo que no ven con muy malos
ojos si se rompen. Por alguna razón, va en contra de sus leyes que Damien se alimente de tu
hermana. Añadir la codicia hacia su poder y la posición que ocupa Damien, y no saldrá nada
bueno para su seguridad y bienestar.
Él habría podido intentar mentirla, confortarla y ofrecerle falsas ilusiones de la felicidad
potencial de su hermana, pero él era un líder de guerreros y ella una Reina. Requería el
sentido práctico de la dura realidad para poder usarla en sus posiciones y a los que dependían
de ellos. Incluso si Siena no hubiera podido leer sus pensamientos, ella necesitaba siempre
hacer frente a la verdad evidente de las cosas. No había cuentos de hadas para una Reina ...
no uno bueno.
Y su esposa era excepcional.
Así que si se quedan aquí, tendrán que hacer frente a la censura y la hostilidad. Si se quedan
allí, tendrán que hacer frente a lo mismo o a algo peor.
Elijah miró hacia abajo en el suelo de piedra por un segundo, la ansiedad de su esposa era
casi demasiado para soportar desde el otro lado de una habitación llena de gente, dónde no
podía llegar a ella para reconfortarla sin ser terriblemente evidente para los objetos de su
preocupación.
Si me tocas ahora, empezare a llorar como un niño, le dijo a él.
Lo sé. Esa es la única cosa que me mantiene contra este muro por el momento, gatita.
Siena giró su cabeza, sus pestañas de oro parpadearon rápidamente cuando sintió la
quemadura de las lágrimas de todos modos.
"Oye, nena, vamos a dejar a estos dos con el doctor." Elijah habló de repente, pasando a
través de la habitación para ir a buscar a su esposa entre Damien y Gideon con un solo buen
tirón. "¿Por qué ver a un médico cuando se puede jugar a serlo?," se burlo él, dándole a
Syreena una astuta mirada de malicia.
La Princesa se rió de él, ya que barrió a su hermana hacia el pasillo sin otra palabra. Una vez
fuera de la puerta, apoyo a su compañera a la comodidad de su abrazo y ella pudo satisfacer
la necesidad de llorar.
Damien le dio un suave beso de afecto puro a Syreena en la frente. Ella estaba durmiendo, por
lo que el gesto fue totalmente inadvertido. Él estaba sentado en la cama junto a ella, o más
bien, la mitad debajo de ella. Ella había dormido en una posición semi-vertical, situada su
espalda en el pecho de él. Él tocó su pelo, el cambio de zarcillos que vivían por debajo de sus
dedos, algunos estaban lejos, y algunos retomando ligeramente por encima de ellas.
Se dio cuenta de que había algunas decisiones difíciles por delante para él.
Jasmine, era uno. No podía existir un constante tira y afloja entre las dos mujeres que mas
significaban para él. Necesitaba encontrar una solución lo antes posible. Quería hablar con
Jasmine y asegurarse de que entendía que no había nada de lo que ella tuviera que tener tanto
miedo. Él no iba a renunciar a ella, y era positivo que Syreena no quisiera que él lo hiciera,
tampoco. Territorial es una cosa, celosa incluso otra, pero exigirle elegir entre la persona que él
considera su más valiosa amiga? Ella nunca le pedirá eso.
Jasmine, por desgracia, no estaba por encima de esa demanda. Esa era la naturaleza de los
Vampiros, el egoísmo. Él lo sabía, y sospecha que incluso Syreena lo sabía. Lo que él no podía
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entender era la razón por la que se sentía Jasmine tan amenazada de repente. Habían
caminado juntos por el mundo quinientos años. ¿Qué la hacia pensar que eso iba a cambiar?
También había comprendido exactamente a qué clase de peligro se exponía Syreena. Nico con
sus acciones agresivas en contra de ellos le había enseñado eso. Damien había luchado para
mantener su trono. Se trataba simplemente de un hecho de su vida. Sin embargo, ya no tenía
el lujo de ser disciplente al respecto. La posibilidad de conseguir la muerte siempre había sido
un pensamiento accidental. Él siempre se había figurado que simplemente no le importaba. Era
el precio que pagaría por un milenio de vida y por el privilegio de ser la más larga en todos los
sobrevivientes de Príncipes Vampiros de la historia.
Ahora había otros intereses a considerar.
Syreena era su interés.
Apenas la había encontrado, por lo que no estaba ansioso de perder su salud u obligarla a
perderle a él. No podía soportar la idea de causarla mucho dolor.
Y habría un increible dolor.
Sabía, sin lugar a dudas, que Syreena lo amaba. Ella no había hablado de ello, sin embargo,
probablemente ni siquiera para ella misma. Lo podía aceptar, teniendo en cuenta lo rápido que
había llegado todo sobre ella. Lo que realmente importaba era lo que ella sentía. Aunque no lo
reconociera, estaba en sus pensamientos y estaba en su espíritu. Él habría sabido que era la
verdad, incluso si no pudiera estar en su mente. Lo había entendido desde el momento en que
se había sacrificado a sí misma con Nico para advertirle del peligro.
Damien sabía que podría haber escapado si hubiera querido simplemente con haber huido un
par de metros en la dirección opuesta. El acantilado no estaba muy lejos del punto donde se
había reunido con Nicodemous. Hubiera sido tan fácil para ella como dar un paso al frente y
dirigirse al agua a continuación. Aunque no pudiera cambiar en el delfín, en el agua tenia los
instintos en su forma humana que necesitaba para sobrevivir a la caída y nadar fuera del
alcance de Nico. Nunca le habría seguido en una caída tan traicionera. Para él, hubiera sido
suicida, para ella, hubiera sido como la respiración.
En lugar de ello, había corrido hacia él. Como le prometió, había utilizado cada onza de ventaja
y de fuerza que tenía que tratar de volver a él. En este caso, para darle una advertencia
razonable. Damien había combatido una vez antes con Nico, a pesar de que era un reto, le
habría derrotado sin previo aviso, esta vez también. Por supuesto, ella no tenía manera de
saber eso, por lo que ella había hecho lo que pensaba que tenía que hacer para protegerlo.
Una vez más, no estaba acostumbrado a dejar a otros exponerse delante de él ya que era su
responsabilidad, pero estaba empezando a ser más tolerante con esa situación, y ya no se
sentía insultado por ella. Estas acciones, en sí mismas, demostraban ser un acto de profundo
amor por él.
La última cosa a considerar era a Siena.
Al ser telepáticamente sensible, se había percatado de la naturaleza básica del intercambio
entre la Reina y su compañero. Siena temía por la felicidad de su hermana. Paralelo a ello,
tenía miedo de disgustar a su pueblo. No tenía que pensar demasiado para averiguar por qué.
Sabía los problemas que acarrearía que Syreena, la única heredera de Siena, eligiera un
extranjero de compañero. Syreena lo sabia también. Tenia la certeza de que ella lo sabia.
Siena, probablemente no se había dado cuenta de que ésta era la fuente del profundo conflicto
que Syreena veía en toda la situación. Sabía que esto se había mantenido en su pensamiento,
a pesar de la tristeza horrible, durante casi tres días. Ella se había expuesto a sí misma y a él a
un indescriptible daño sólo por las repercusiones de su elección.
"Y ahora, dulce, tengo que cazar. Voy a volver a ti caliente y esperemos que en paz ", la
susurró en su cabello.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Nada de mujeres," ella le murmuró a él, la respuesta entre sueños, apenas despierta.
"Ninguna en absoluto. Te lo prometo. "
Su única respuesta fue un suspiro en sueños. Sonrió en su contra y luego se deslizó
cuidadosamente fuera de ella. Él trato cuidadosamente su brazo herido, colocando la mayoría
de las almohadas en su lugar para que le sirvieran de apoyo. Él no iría muy lejos, ni por mucho
tiempo. No podía manejarse en su estado actual de todas formas, y quería volver a su lado
incluso antes de que ella notara que había desaparecido.
Todas las demás consideraciones eran secundarias.
Nicodemous mantuvo su vuelo durante el tiempo que él calculo que podía. Se dio cuenta
pronto de que Damien estaba más interesado en atender a su ramera que en perseguirle, y
supuso que debía sentirse agradecido por ello.
Eso no servía para no mantenerse lívido de furia más allá de la razón.
Si alguna vez tenia a su alcance a la puta Lycanthrope, él la apuñalaría en los intestinos con su
mejor cuchillo de plata en un instante.
Lamentablemente, tenia que sobrevivir a la eliminación de este maldito palo de madera en
primer lugar.
Aterrizó torpemente en algún lugar del desierto de Nevada, poco después de ese pensamiento.
Había una razón para elegir este lugar en particular. Sería mas dañado si se exponía al sol
después de haber sido estacado, la arena era su opción más rápida para curarse la herida
enorme que le causaría después de retirar la rama. Dentro del área donde le habían forzado a
huir. Después de vendar la herida, tendría que encontrar refugio fuera del sol y del camino de
los seres humanos y animales y resignarse al sopor, mientras su cuerpo sanaba.
Sería bueno si pudiera cazar. Él nunca sería capaz en esta condición, pero la sangre fresca era
para un vampiro el mejor recurso cuando se trataba de acelerar el proceso de curación. Al no
poder hacerlo, se conformaría con el sopor. Al menos sería capaz de dormir y reflexionar sobre
exactamente qué era lo que había salido mal. No podía asegurarlo, pero Nico había tenido la
sensación de que algo extraño estaba pasando.
Un vampiro y un Lycanthrope en la cama era bastante extraño, pero Damien, el llamado
Príncipe legal, había bebido la sangre de un Nightwalker. Más de una vez, por el aspecto de las
marcas. Había una gran cantidad de vampiros que, en caso de que sólo conocieran este
aspecto, se sentirían gravemente ofendidos. Quizás esto sería algo que podría explotar mas
adelante.
Pero tenía que haber algo más aparte de todo eso. Tenía que haberlo. Era demasiado viejo y
demasiado experimentado para no saber cuando las cosas eran extrañas. Damien era el mejor
jugando a juegos de mente, pero había algo sobre el truco del halcón y el cuervo que rallaba en
su intelecto.
Nico se puso de rodillas, asegurándose en la medida de lo posible y cogiendo con sus manos
la rama.
Esto sería más fácil de hacer y de sobrevivir si no hubiera presenciado como su hijo perdía el
valor corriendo y llorando como una mujer, pensó con ira. Debería haber sabido que Cirilo iba a
hacer un intento con la mujer, al igual que había sabido que Cirilo estaba en los bordes del
territorio de Damien durante los últimos días. El niño idiota tenia mucha ambición, pero era
casi todo lo que había ganado a los ojos de su padre. En el resto se había descuidado mucho y
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
el estúpido había intentado una empresa que estaba fuera de las capacidades de Cirilo. Nico
no tenía ni idea de que era en lo que su hijo había estado pensando, tratando de encontrar la
manera de sustituir a Damien.
Nico, al menos, era lo suficientemente inteligente como para admitir que Damien había sido el
Príncipe Vampiro que mas tiempo había reinado, porque lo merecía. El Príncipe no cedía
terreno, era lo más seguro. Pero en cada batalla Nico aprendía un poco más. Si sobrevivía a
ésta, estaría más que dispuesto a apostar por su éxito en un tercer intento.
"¿Necesitas ayuda con eso?"
Nico miró hacia arriba. Era tanto el dolor y estaba tan drenado de fluidos esenciales, que no
había escuchado el enfoque de un extranjero acercándose a él. La miro a través de sus ojos
oscuros. Era alta, excesivamente para una mujer, y tenia el cabello rubio más largo que había
visto en mucho tiempo. Era joven y extraordinariamente hermosa. Su oscura piel bronceada le
dijo que ella no era un vampiro, pero su actitud ante encontrar a un hombre apuñalado en su
corazón y que seguía vivo en medio de un desierto le dijo que ella estaba familiarizada con los
Nightwalkers.
Ella se inclinó hacia adelante, sus manos abrazaron sus rodillas cuando ella lo miró con unos
fríos ojos azul claro. Vio allí feroz inteligencia, así como un palpable intrepidez que
inmediatamente pico su interés. Estaba vestida de lila en algo así como capas de seda o gasa,
pero la luna hacia que fácilmente se distinguiera su figura a través del material de modo que,
era como si estuviera desnuda.
"Te puedo ayudar", le susurró a él, sus ojos deslizándose por su cuerpo herido con una especie
de codicia que, si hubiera estado un poco más sano, le hubiera encantado no ponerle fin.
"Supongo que quieres algo a cambio", él contrarresto. "No puedo manejarme."
"Yo no estaba hablando sólo de este disparate", dijo en breve, agitando su mano hacia el
despliegue de lesiones, como si fuera simplemente una astilla en el dedo.
"Entonces me dices de que estás hablando, y hazlo rápido, mujer? Hay una cuestión de tiempo
que debe ser considerada. "
"Quiero decir que yo podía ayudarte a obtener lo que quieres." Ella sonrió bellamente cuando él
levanto una ceja sarcásticamente frente a ella. Ella se inclinó aún más, y él pudo oler el aroma
de trébol, almizcle e incienso. Extrañamente, encontró la mezcla muy agradable. "Quise decir,"
ella ronroneó cuando le tocó suavemente la cara con una mano tan suave como un guante de
seda, "Yo te puedo ofrecer la cabeza de Damien en un bonito plato. En una bandeja de plata,
con un corazón Lycanthrope junto a él. "
Nico redujo los ojos en ella y la volvió a observar. "¿Quién eres tu?"
"Yo soy la que sabe como derrotar a Damien. Yo soy la que sabe cómo hacer que seas más
fuerte de lo que te imaginas. Yo soy tu único y verdadero ángel, Nicodemous ".
Con eso, agarrando la rama clavada en su cuerpo tiró fuerte. El grito de Nico se oyó a millas
del desierto por cada criatura . En la agonía y la rabia, agarró a la mujer y la arrastró hasta sus
rodillas delante de él. La sangre caía de sus heridas y, ya que era muy probable que muriera,
iba por lo menos a darle una buena paliza por haberle tomado por sorpresa.
Se rio de él, incluso cuando su sangre la salpico a través de su vestido. Por un momento,
pensó que ella estaba completamente loca.
Entonces ella puso sus delgados dedos sobre su carne desgarrada y comenzó a susurrar
suavemente bajo su aliento. Las palabras eran una mezcla de latín y árabe, y otros tres
idiomas que no pudo identificar inmediatamente. El resto eran galimatías para él.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Galimatías o no, lo que ella estaba haciendo, lo estaba ayudando. Era como si pudiera sentir
su carne tejerse sobre el terreno, empezando por su corazón dañado y trabajando hacia el
exterior.
"Eres un demonio", él acusó suavemente.
"Mmm", afirmó, los enormes ojos azules de ella bellamente espantosos en sus profundidades y
su vacuidad.
"Estás utilizando la magia. Un demonio que hace hechizos? ¿Cómo es que no se te censuró
por hacer tal cosa? "
Su respuesta fue una media sonrisa y señaló su frente.
"Ahh", dijo con claridad repentina. "Tu serías censurada ... si pudieran capturarte".
Nicodemous se sintió positivo con esta ayuda de la fortuna. Se dio cuenta por lo que había
dicho hasta ahora que había una especie de venganza contra la Lycanthrope femenina o
contra Damien. Ella lo había visto antes de su batalla y lo había seguido hasta aquí en busca
de un aliado. Al parecer, ella no había tenido suerte con la captura de su objetivo.
Aunque tal vez juntos ...
Entre sus habilidades innatas, y esta magia que había adquirido, y su propio poder ...
Nico estaba mareado con las posibilidades.
"Es muy probable que sea por la pérdida de sangre", dijo secamente, respondiendo a un
pensamiento que no había expresado en voz alta.
Él se rio entre dientes. "Supongo que la caza de sangre no es otro de tus talentos ocultos, no?"
"Tengo una idea mejor," susurró ella cuando sus impacientes manos ensangrentadas cayeron
lejos de su cuerpo reparado. "¿Te gustaría saber cómo Damien fue capaz de engañarte
antes?"
"¿Puedes esperar hasta después de comer?"
La bella rubia avanzó de repente, sus manos bucearon entre su cabello color fuego y su boca
le atrapo. Nico se asusto al principio, pero ella estaba muy caliente y era una deliciosa mujer,
por lo que no se resistió con el placer. Besó a la jovencita firmemente, tan concienzudamente
que estaba seguro que ella tendría dificultades para respirar cuando se retirase. Ella le empujó
de nuevo en otro beso agresivo, su cuerpo caliente envolviendo alrededor de él con sinuosa
sensualidad.
Era evidente que tenia experiencia con los hombres. Se notaba por la forma en que se
apretaba contra él, la forma en que sus manos le recorrían con valentía. También era asertiva y
descarada, cosa que a Nico le gustaba mucho en una mujer.
"De acuerdo, tu ganas", contestó, tirando de su pelo fuera de su boca. Con un puñado de el,
envuelto alrededor de su mano mantenía su perfección cuando evalúo su cara. "¿Cómo lo
hizo?"
"¿Te gustaría saberlo?" Preguntó susurrando.
"He dicho eso, no?"
"Bien."
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Ella empujo el resto de su pelo, su esbelto y apetitoso cuello a la vista de su hambre a su
antojo.
"Buen provecho", murmuró Ruth con una sonrisa malvada.
Jasmine frotó sus fríos brazos distraídamente cuando caminó alrededor de su habitación por
tercera vez.
Ella no tenia ninguno de sus bienes materiales, apenas una pequeña bolsa medio llena de su
ropa, y se dio cuenta de que no había nada más que realmente quisiera llevar con ella.
Además de la bolsa en su cama estaba el viejo libro que había tomado de la Biblioteca
Nightwalker. Ella se acercó, toco la piel oscura de la cobertura a través de su título.
Estaba en Vampyr, su lengua más antigua, y simplemente decia: Razonamiento.
Así pues, un modesto título para un tema tan profundo, pensaba un poco desanimada. Ella no
había hecho nada más que examinar y reexaminar su razonamiento en las últimas cuarenta y
ocho horas. No importa lo que ella hiciera, ella parecía pensar en círculos, la lógica se volvía
ilógica después de un tiempo y todo sonaba emocional en su cabeza cuando pasaba el tiempo
suficiente. La mitad de las veces se sentía como un niño lanzando una rabieta porque otro niño
le había robado su juguete favorito, y algunos adultos en algún lugar se dedicaban a explicarle
las razones por las que se debía compartir.
Hazlo, o se te quitara para siempre. Si no puedes compartir, no se puede jugar.
Jasmine dio con el pie contra el suelo, e hizo lo mismo metafóricamente en su mente. Ella
había compartido a Damien con una mujer antes. ¿Por qué tenia tanta dificultad en este
momento?
"Porque ella no es un vampiro y ella no comprende nuestras maneras", se quejó en el silencio
de la Mansión.
Podía la Lycanthrope comprender la forma en que los vampiros compensaban la soledad y el
aburrimiento con un toque de intimidad que no tenía nada que ver con el sexo?¿De que
manera Syreena se había sentido amenazada cuando todo lo que ella había estado haciendo
ayudaba al compañero de Syreena para cuidarle? ¿La pequeña Princesa estaría trastornada si
Jasmine y Damien pasaban el día entero detrás de las puertas cerradas simplemente
hablando, como hacían a menudo antes? Ser mandado lejos para aislarse no era una ofensa
para los vampiros, tampoco cuando actuaban abiertamente unos en presencia de otros.
Jasmine podía imaginar a Syreena lanzando un ataque la primera vez que alguien mantuviera
relaciones sexuales en la sala común o si veía a alguien caminando desnudo por la casa. La
mujer vampiro estaba demasiado enojada para tener en cuenta que Syreena había vivido en la
corte Lycanthrope unas semanas aquí y allá a través de los siglos, y era una cultura casi
exactamente igual a la suya en ese sentido. Los baños Comunales en las termas que
salpicaban el castillo, la desnudez y el sexo público eran a menudo igual de frecuentes, si no
más.
Después de unos momentos, Jasmine concilio su pensamiento irracional. Se volvió y se sentó
al lado del compendio de su cama con un profundo suspiro desanimado.
Que problema es este de todos modos? se preguntó.
Ella miró hacia abajo en su bolsa y, a continuación, al libro de nuevo, tomando en cuenta a
ambos. Si embalaba el resto de su bolsa y se marchaba, a quien dañaría? Sólo a Damien y a sí
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
misma. Syreena no podía comprender la profundidad del drama de ese cambio en la dinámica
del hogar, por lo que ¿cómo podría sentirse lastimada? A menos que le doliera porque Damien
estaba herido. Lo que significaría que realmente se preocupaba mucho por él.
Jasmine no quería aceptarlo.
Jasmine gruñó lastimosamente cuando llegó al final del círculo en su mente una vez más.
Arrojándose de vuelta a su colchón con un rebote. Su mano cayó sobre el libro de nuevo, con
lo que de inmediato su mente se vio inmersa en su segundo dilema de acción y consecuencias.
En el libro se establecía la prueba que Damien había pedido que buscara: el razonamiento y
las consecuencias detrás de la alimentación de los vampiros, o más bien la controversia de la
alimentación de otros Nightwalkers. Algunas cosas de las que ella había leído apoyaban todo lo
que Damien había sospechado y habían concurrido con todo lo que él quería oír. Lo ataría más
fuerte al Lycanthrope, si tal cosa fuera posible.
Algunos de ellos también tenían consecuencias terriblemente mortales y, en su opinión,
transmitía la lógica del por qué alimentarse de otros Nightwalkers había evolucionado en el
tabú que era actualmente. En verdad, era una pieza fría y mortal de lógica que tenía el
potencial para conducir a Damien lejos de su supuesto amor y, con suerte, volver a su normal y
tranquila rutina.
Jasmine, sin embargo, se vio obligada a recordarse lo mucho que odiaba la normalidad y la
tranquilidad de la rutina. Hacía un par de semanas que había estado dispuesta a tumbarse en
el suelo durante un siglo. Hoy en día, sus devanables ideas y opciones y, tenia que admitir, el
potencial para la aventura y el riesgo había cambiado su futuro y el de la existencia de tantos
otros vampiros que como ella habían prosperado. Pero ella debía poner en riesgo el bienestar
de Damien, posiblemente su vida, en aras de entretenerse a sí misma? No es que el peligro
fuera realmente el punto. Si así fuera, ella no dudaría en actuar. Sin embargo, a su juicio,
pasara lo que pasase, sabía que Damien siempre era lo primero.
Ella moriría por él.
Estas verdades enterradas tanto tiempo y con peligrosas consecuencias podrían morir así,
consideró Jasmine. Digamos, por ejemplo, si la Biblioteca de repente se quema en la tierra, el
maldito libro en su cama incluido. Era tan exagerada la idea de que una antorcha pudiera
acercarse demasiado a un libro, la aceleración de una catastrófica destrucción de todos estos
secretos que han permanecido en su tumba mohosa? Qué se perdería realmente si tal cosa
sucediera? Qué había sobrevivido a esta larga ...
Simplemente sobrevivir.
Jasmine nunca habría pensado que fuera capaz de ello, pero no podía girar sobre su cabeza la
tentadora idea de que este volumen, tan lleno de información, podría conducir a algo mucho
más vital y hermoso que la desnuda supervivencia por sí sola nunca podría llegar a
compararse.
Bang. Ella estaba de vuelta al principio de nuevo. Círculo completado.
Jasmine retiró la mano de la obra para poder abofetearse a sí misma con dolor. Esto era
ridículo! Con toda su edad, sabiduría y experiencia, no podía resolver qué hacer con un libro y
una estúpida diminuta mujer? Si Damien y Syreena se casaban, ella se convertiría en la Reina
de Jasmine! Jasmine no entendía como eso podría beneficiar a la raza de los Vampiros!
Y, si Damien se casaba con ella, él necesitaría más que nunca a Jasmine. Dejándolo le haría
vulnerable a nivel nacional. Stephan, el capitán de Damien que organizaba las fuerzas
combatientes, estaba bien cuando se trataba de hacer frente a otras razas y los cazadores
humanos, pero Jasmine no creía que supiera como matar a su propia gente en una guerra
civil. E incluso si se arreglaran para evitar las luchas internas de esa magnitud, estarían aún
invitando una ola de desafíos a su trono. No había forma de que Damien pudiera sobrevivir a
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
tal embestida. No estando solo. No sin alguien que no le importara a quién matar en aras de
su protección.
Alguien que no se rompiera en la primera ocasión el delgadito brazo y, a continuación, se
pusiera a llorar por ello. Si Jasmine permanecía, sin embargo, eso significaría que tendría que
dar su apoyo a ambos, incluida Miss Ramita.
Ella prefería correr desnuda en un desierto al mediodía con un brillante y soleado día.
Y una vez más, vuelta al principio.
¿Por qué era tan difícil? ¿Por qué no acababa de matar a la perra y ponía fin a todo esto?
Fue sólo entonces cuando Jasmine sintió un agudo y palpitante brillo saltar a través de sus
sentidos de modo que de repente la cabeza le quemo con un dolor agudo. Se sentó
rápidamente, arrastrando sus pies y manteniéndose alerta sobre el hecho de que había un
intruso en la casa.
No era nadie que conociera, y no era un vampiro. Ella habría sentido un vampiro próximo en el
momento en que penetraran en el territorio, no importa cuán distraída por sus propios
pensamientos hubiera estado. Además, Damien era el que atraía ese tipo de problemas, no
ella. Cualquier persona que deseara impugnar al Príncipe no le gustaría encontrarla a ella
primero. La cosa más sabia era esperar hasta que Damien necesitara su presencia.
Jasmine volvió hacia la puerta al tiempo que la presión del aire en la habitación se quebró en
un desplazamiento violento. Ella sintió el dolor en su cabeza una vez mas por el cambio de
presión. En el momento en que Ruth apareció para hacerle frente, sin embargo, fue Jasmine la
que en un parpadeo sacó sus colmillos y un silbido brusco de amenaza, apareció sintiéndose
totalmente preparada.
"Hmm, que miedo", señaló Ruth, dándole a Jasmine un teatral escalofrío. "Abajo, chica", le
ordenó, como si hablara con un perro, apuntando la orden con un dedo para rematar el insulto.
"No estoy aquí para hacerte daño".
"No es que puedas", Jasmine escupió, curvando ligeramente sus dedos hasta que aparecieron
las garras listas.
"Si insistes." Le respondió Ruth, como si esa concesión no le importa lo más mínimo. "Sólo
estoy aquí para entregar el parte de un pequeño mensaje a tu Príncipe, y su perra, y a todo el
resto de los pequeños perros que volverán a donde pertenecen, incluyendo al guerrero que
mató a mi hija. Diles que las cosas van a cambiar a partir de este momento. Si pensaban que
habían tenido problemas antes, que esperen a ver lo que puedo hacer ahora. Mi energía
seguirá aumentando, lo prometo. Al igual que mi rabia y mi sed de venganza. Verdaderamente,
Jasmine, es una cosa extraordinaria. Pero, ¿Tu sabes acerca de eso ahora, ¿no? "
La Mente del Demon explotó de repente en la mente de la Vampiro Jasmine. Conmocionada,
Jasmine intento detenerla. Ella tenia mucho poder en la mente, pero todos sus obstáculos y
resistencias fueron barridas como el polvo cuando la presencia irrumpió a través de sus
pensamientos.
"Conozco tus pensamientos, pobre chica en problemas", dijo Ruth suavemente. "Estas
cambiantes son bastante problemáticas, a que si? Pero, ¿por qué vas a luchar? ¿Sabes lo que
quieres hacer en tu corazón. Puedo mostrarte cómo conseguirlo de nuevo, lo sabes. No
necesitas ser la más prudente. Yo podría ... "
Ruth de repente miró hacia abajo en la cama, sus ojos de color azul claro aumentados.
"¿De dónde sacaste eso?" Ella habló con admiración, alcanzado el volumen con ansiosas
manos. Jasmine fue a detenerla al instante, pero ella se encontraba detenida en el lugar. Se
sorprendió al comprobar que su cuerpo no la obedecía, eso la enfureció. Pero fue Ruth quien
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
comenzó a gritar. "Una biblioteca? Una Nightwalker Biblioteca? Se suponía que iba a ser mi
tesoro! Todos los meses de excavación en ese baldío congelado! "Ruth se quebró la cabeza, y
dirigió sus malignos ojos a Jasmine. "Tu has visto el Libro Negro. Sabía que estaban cerca!
Podía sentirlo! "
Jasmine tenia la sensación de que sabía de lo que estaba hablando Ruth. Había un libro en la
biblioteca, con un centro establecido en su propio pedestal, con las cubiertas negras y página
tras página llenas de hechizos mágicos en todos los idiomas imaginables y, al igual que los
otros libros escondidos dentro de la Biblioteca, incluso algunos eran inimaginables.
Jasmine sintió su estómago embargado por la rabia impotente, por Ruth, sí, pero sobre todo
por sí misma. Su mente se había convertido en una mina de diamantes para el Demonio, y
Ruth estaba excavando en sus inestimables tesoros con tal facilidad, como si Jasmine tuviera
cinco, y no quinientos años. Ella debería haber sido lo suficientemente fuerte como para
empujar lejos la intrusión de un Demonio de la Mente.
"¡Ah, pero yo no soy un Demonio normal. O no lo has escuchado? De hecho, creo que es
seguro decir que no soy realmente un demonio más. Y ¿para qué quiero serlo, me pregunto?
Todo lo que la hipocresía y lo que nos habían predicado durante toda la vida ... me revuelve el
estómago. Ya sabes "-se volvió de nuevo a Jasmine, sonriendo -" Creo que tengo las
respuestas que estás buscando, Jasmine. Dado que has sido tan delicioso recurso, no veo la
razón por la que no deba compartirlo a cambio.
"Tantas preguntas girando en la cabeza, Vampiro. Tu puedes tener la paz y la emocionante
vida que siempre has soñado. Te digo, todos los días aprendo algo nuevo. Veo cosas que no
creerías. El mundo es mi ostra, y no puedes empezar a pensar en perlas como esta", se frotó la
piel del volumen abrazándolo contra su pecho," pueden hacer. Sin embargo, la perla más
grande, el Libro Negro, lo que podríamos hacer con eso!
"Yo he crecido con las enseñanzas de ser prudente con la magia, Jasmine. A lo largo de todo
este tiempo me quedé buscando un nigromante humano lo suficientemente potente como para
poder unirse a mí y ser un socio eficaz. Ahora me doy cuenta de que no existe! Esa es la razón
por la que siempre hemos derrotado a los necromancers humanos. La magia nunca fue
destinada a ser suya, ya que era para nosotros! Esa es la razón por la que a su vez siempre les
ha salido mal. Es demasiado para que ellos puedan manejarlo. Era para los Nightwalkers ".
Ruth se acercó a Jasmine, llegando a tocar la mejilla de la mujer paralizada, ya que parecía
profundamente atormentada, en sus ojos oscuros.
"Sé lo poderosa que eres. Incluso ahora, estas luchando para echarme. Pero imagina triplicado
tu poder, o incluso elevado a la décima potencia. No hay límites. No una vez que hayas
arrojado todas estas limitaciones mortales que todos parecen haber aumentado. Ven, Jasmine,
"ella coacciono con impaciencia," ya tengo a mi primero, mi mano derecha, por así decirlo.
"Ella rio tontamente como una niña con un flechazo. "Pero tu puedes ser mi mano izquierda. Tu
puedes tomar el lugar de mi hija. Tu nunca querrás abandonar mi lado. Y yo nunca te dejare
por otro. Yo no soy voluble como un hombre. No voy a hacerte débil con el dolor. ¡Te voy a
llenar con la fuerza del poder! Sé que estás pensando en él. Creo que estás pensando en ello.
Vamos, déjame mostrarte las verdades y las mentiras de todo lo que te han hecho creer. "
Jasmine no podía hablar. Era difícil respirar por la emoción, algo que no había hecho en más
de un siglo. Ella cerró los ojos, pensando en todo lo que Damien y ella habían compartido
durante los últimos quinientos años. ¿Qué seria ella sin él? Qué podía ser ella sin él?
Jasmine se desalentó al darse cuenta de que estaba atrapada una vez más en otro círculo sin
fin.
CAPITULO 12
Syreena despertó al dolor y a la felicidad.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
El primero fue causado por el brazo, la parte entablillada le dolía más, ya que estaba sanando.
Este último fue porque estaba rodeada de la calidez y los brazos de su compañero. Se volvió
hacia él, deslizando su cuerpo sobre él con un largo suspiro. Él se agitó al instante en sus
sueños, buscando la suavidad de su rostro con sus labios y el tacto de sus agraciados dedos.
Sin abrir sus ojos, él remontó la forma de sus características, con sus yemas de los dedos que
se movían lentamente sobre su barbilla, mejillas, frente, y entonces sobre las pestañas suaves.
Para el momento en que él tocara sus labios otra vez, él podía sentir su sonrisa apacible.
"Yo podría ser utilizada para esto," ella le dijo en un susurro reverente.
"Creo que vas a tener que serlo", él se reincorporó con una baja risa. "Tu no vas a despertarte
junto a alguien más por el resto de tu vida."
"Eso es una larga promesa, Príncipe Damien", observó, los ojos abiertos parpadeando para
buscarle. Ella se hundía cada vez más en la profundidad de sus magníficos ojos azules de
medianoche. A veces, se sentía como si él viera partes de ella que ni siquiera ella conocía.
Luego, él dijo algo que sólo reforzó esa idea aún más.
"Una que me propongo mantener, Princesa Syreena", dijo tranquilamente, puntualizando el
solemne juramento de sus palabras con el persistente sello de su boca.
Syreena trató de avanzar más agresivamente contra él cuando el besó a cambió y creció en la
intimidad y la intensidad, pero él puso una restricción a su mano por encima de su pecho y se
alejó amablemente.
"Es necesario el descanso y la curación, dulce, no el amor", le regañó con ternura.
"No duele", dijo, capturando su boca antes de que pudiera formular una nueva protesta.
Se empujo a distancia una vez más, dándole una mirada llena de amonestación. "Eres una
mentirosa", le acusó.
"Bueno, no duele mucho, entonces," rectificó con impaciencia. "¿Por qué no puedo ser el juez
de mis propias capacidades?"
"Porque la idea de causarte dolor me es detestable, Syreena. Podría añadir que picarme con
mi inmensa necesidad de ti para que ignore mis buenas intenciones es terriblemente injusto y
poco considerado de tu parte. "
Syreena suspiró y su labio inferior se dirigió hacia fuera en un pequeño gesto de abatimiento.
"Supongo que sí, si se mira de esa manera. Me perdonas? "
"Siempre", le aseguró, dándole otro beso para que fuese oficial. "Sobre todo cuando tengo que
pasar a temas más difíciles que hacerte el amor."
"¿Por ejemplo?"
"No sé por dónde empezar". Él suspiró con brutal honestidad que erradicó nuevamente.
Recorrió distraídamente su cara , transformando toda su expresión con la gravedad que había
prometido.
"Entonces, ¿puedo yo?"
Damien arqueó una ceja en una curiosa invitación.
"Empecemos con Jasmine", dijo ella.
"Sí". Jasmine. "Damien dirigió un dedo por su mejilla. "¿Qué puedo hacer para satisfacer a
ambas? Estoy perdido sin ninguna solución ahora mismo. "
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Traducido: Kasiopea
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"Yo sólo puedo decirle qué es lo que yo preferiría que no hicieras con ella," Syreena respondió.
"No te alimentes de ella nunca más. Yo no podría soportar nunca que su aroma te impregnara.
No estoy segura de poder ser responsable de mis acciones si me enfrento a una cosa así.
Nunca pensé que sería celosa, pero supongo que lo soy. "
"Nunca más. No tengo ninguna intención de alimentarme de otra mujer de nuevo, a menos que
sea algún tipo de emergencia grave. Sería como permitir que otro vampiro bebiera de ti. Estoy
seguro de que mi reacción sería probablemente posesiva y violenta ".
"Bueno, parece que estamos de acuerdo en estas cosas hasta ahora. ¿Qué es exactamente lo
que quieres que te diga acerca de Jasmine? No voy a decirte que dejes de ser su amigo.
Entiendo que sería como pedirle a mi hermana que renunciase a su amistad con Anya.
Crecieron juntos. Son como hermanos. Yo entiendo que es similar entre Jasmine y tu. "
"Salvo que Anya es amable en su aceptación de que en la vida pueda aparecer alguien con
una posición por encima de su importancia y tal vez incluso del amor, así como la lealtad.
Jasmine Jasmine ... creo que es incapaz de la generosidad. "
"Porque se siente amenazada. Tendremos que encontrar una manera de hacerla entender que
no es mi intención lanzarla a los lobos. "
"No", dijo Damien, sacudiendo la cabeza. "Puede que no tenga nada que ver contigo. Ella se
sentirá insultada si tu te dignas a tolerar su presencia. La amistad se mantendrá, pero habrá
que dejar a Jas la decisión de si se queda bajo mi techo o no. Yo odio perderla. Ella es una
experta cazadora. En segundo lugar de mí, creo. "
"Tu podrías utilizar sus habilidades para proteger nuestro territorio", Syreena acordó. "Tengo la
sensación de que necesitaremos una gran cantidad de protección".
"Yo necesito retornar a mi comitiva en breve. Tendremos intimidad en nuestra suite con
privacidad, por supuesto, pero la dinámica de casa será muy diferente de lo que has visto hasta
ahora una vez que todos hayan vuelto. "
"¿Cuántos?"
"Seis, además de nosotros. Dos empleados domésticos, dos guardias, Jasmine, que es para
mí lo que tu eres para Siena, y Stephan, que sirve un poco como mi Comandante en tiempos
de guerra. Sobre todo él es un amigo. Por supuesto, Horacio, que por cierto es el hermano de
Jasmíne, y Kelsey son siempre bienvenidos cuando sus funciones diplomáticas les permiten
liberarse de los tribunales extranjeros. Estos son mis amigos de mayor confianza. Mi familia,
por así decirlo. Hemos viajado juntos por siglos. "
"Bueno, supongo que no haremos el amor en la cocina de nuevo en cualquier momento
pronto." Ella se rio entre dientes.
"Estoy seguro de que no prestarían atención si lo hiciéramos." Damien se rió a cambio. "Ahora
que lo pienso, puedes encontrar cosas un poco liberales para tu gusto. Tu eres más bien
conservadora, para ser un Lycanthrope ".
"Entonces tendrá que haber ajustes por las dos partes, me imagino. Encontraremos una forma
de hacer ese trabajo. En cuanto pueda ser aceptada, el resto son pequeños detalles ".
"De acuerdo." Damien permaneció en silencio durante un largo momento. "En cuanto a la
aceptación, creo que aquellos que son leales a mi persona encontrarán la forma. Quienes se
oponen a mí sólo encontraran un argumento más para protestar, pero se calmaran. Aquellos a
los que les molesta mi poder o lo codician son los que realmente me preocupan. No estoy a
gusto con la idea de que la reparación de huesos rotos sea una cosa regular ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Será menos probable si me entero de lo que puedo esperar, la confianza y el sentido de cómo
la gente usa sus trucos para engañar. En mis estudios he aprendido que cualquier ventaja
puede ser eludida con el aprendizaje, el tiempo y la habilidad. "
"¿Tengo la esperanza de no morir en el intento?" Damien preguntó, un poco más duramente de
lo que él había pretendido.
"Ahora, ¿quién es el que no ha considerado los resultados de sus acciones antes de hacer su
elección?" Pregunto, sentada y mirando hacia él. "Ya lo estas lamentando?"
"Estoy lamentando mi posición, Syreena, nada más", le aseguró. "He llevado este manto
durante mucho tiempo, y como un macho dominante, sin familia o gente que dependa de mi y
que tenga que considerar, en una posición mucho más fácil para tomar los riesgos implicados.
Y no ", interrumpió cuando vio la tristeza que cruzó su cara," no te estoy considerando una
carga, ni lamento mi elección. Me limito a considerar los cambios en mi forma de vida, ya que
efectivamente ha cambiado. Hasta ahora caminaba solo. Tiene sentido que tenga que
preocuparme ahora que tengo que compartirla contigo a mi lado a partir de este momento. Al
hacerlo, mi punto de vista sobre los cambios es distinta, me gustaría mucho no tener esta
empresa. Uno puede ir como un loco, pero no durará mucho en este trabajo , Syreena ".
Se trataba de un concepto que Syreena entendía. Sin embargo, también se dio cuenta que
estaba tratando de decirle algo más con esa metáfora.
"Estás estudiando la posibilidad de renunciar, ¿no?" Preguntó sin rodeos.
Damien se quedó callado y se puso a jugar ausentemente con el pelo de ella sumido en sus
pensamientos.
"Damien, tu gente ha prosperado bajo tu imperio. Estás acostumbrado a ser un líder. ¿Puedes
honestamente vivir en una sociedad donde tendrás poca o ninguna influencia en la evolución
de la misma? No has hecho otra cosa durante seiscientos años. Eres el Vampiro más joven
que ha alcanzado el trono. Eres el monarca que mas ha sobrevivido en toda la historia de los
vampiros. También has logrado mantener la paz, no sólo dentro de tu gente, sino con la
mayoría de los Nightwalkers también. "
"Con unas pocas excepciones arrogantes", le corrigió con una risa.
"Parece que Noah ha perdonado la guerra con tu pueblo, y creo que todo el mundo se mete en
enfrentamientos con los Shadowdwellers. Que son imposibles de comprender. "
"Así fueron todos, hace mucho tiempo", le recordó a ella. Miró profundamente en su bicolores
ojos durante mucho tiempo. "Así que deseas que mantenga mi trono? Yo creía que disfrutabas
de ser una Princesa ".
"Creo que estoy acostumbrada a ser una. Creo que sé lo que significa serlo y, "ella le dio un
guiño," co-existiendo con otra especie ".
"Y si vienes conmigo para ejercer ese papel, mi amor, que ocurrirá con la heredera de tu
hermana?"
"Ella tendría que abdicar. Damien, los Lycanthropes nunca aceptarán esto. Siena piensa que
yo no me doy cuenta de ello, pero si lo hago. No aceptarán dos hombres extranjeros casados
en su suelo y en su monarquía. Uno de ellos es el límite de su tolerancia. Este ha sido mi hogar
durante quince años, pero nunca ha sido para mí como para Siena. No voy a arriesgar su trono
con el potencial de una rebelión. Si yo me casase en territorio extranjero, puede ser utilizado
como ... como una especie de propaganda. Casar a sangre real de un clan con la sangre real
de otro, en aras de la paz. Algo así. Siempre y cuando tu no pongas un pie en su trono, lo van
a encontrar más fácil para celebrar nuestro ... para celebrar con nosotros ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Se puede decir abiertamente, ya lo sabes", le dijo suavemente, los dedos en una incesante
itinerario lento en su mejilla. "Nuestro matrimonio. Puedes hablar de ello como de una
conclusión, Syreena, porque ambos sabemos que lo es. "
"Los vampiros no se casan", le recordó a él.
"Los vampiros no casan hasta ahora", corrigió. "Lo hicimos una vez. Nuestro ceremonias eran
muy parecidas a otras ceremonias Nightwalker, en realidad. Sólo hemos crecido demasiado
mimados y caprichosos en nuestro egoísmo para encontrarle mucha utilidad o significado. Para
mí, he encontrado tanto el uso como el significado. En ti, querida ".
"Amados," repitió suavemente. "Tú eres mi amado, Damien. No te lo he dicho, pero creo que lo
eres con todo mi corazón. "
"Ya lo sé. He sentido tu corazón en cada beso y en cada caricia. Sería un tonto si no lo notara."
"Mmm, deseo tener tu confianza." Ella suspiró, acurrucándose contra él perfectamente. "No
quiero decir que tenga dudas de nosotros. He llegado a ver la fuente de la inevitabilidad en lo
nuestro. Sin embargo, no es fácil para mi, nunca lo ha sido la expresión de mis sentimientos.
Sin embargo, tú crees en ellos de manera absoluta. Parece que incluso antes de que yo lo
haga. "
"Es sólo porque en mi vida he aprendido la verdad divina en la confusión. Tú también, algún
día, cuando hayas vivido tanto tiempo lo entenderás ". Él dudó un momento, pasó entonces a
besar su frente. "No has dicho si deseas ser mi esposa, Syreena".
Para su incomodidad, ella se rió de él. Su humor era difícil y juguetón, hasta el punto de patear
con sus talones, y agarrando su brazo herido cuando la vibración de su risa le causó dolor.
"Tanto de el Sr. de la confianza." Ella se rió con deleite. "¿Qué pasó con él?" puedes hablar de
ello como una conclusión '? "Como lo has citado, se burló imitando la profundidad de su voz y
los gestos comunes en su aires. Ella se río tan fuerte que las lágrimas llenaron sus ojos.
"Eres una mocosa ingrata", le advirtió a ella.
"Porque me atrevo a reírme de ti, mi Príncipe? Estas son las cosas que vas a sufrir si piensas
casarte con una Princesa que no está tan impresionada por tu título. "Ella suavizó su humor a
sus expensas. "Tomas tus impresiones y te tomas el efecto de tus reacciones de otra forma, mi
amor. Eso no me preocupa demasiado ".
La reacción a sus palabras fue una sonrisa instantánea. Él se acurruco contra ella de nuevo
con la satisfacción inmediata.
"Dímelo una vez más", exigió en un susurro contra su oído. "Si sólo conocía el placer que me
da ..."
"Mi amor", repitió suavemente, permitiendo que la misma calidez subiera a sus ojos. "Mi amor.
Mi señor, si lo deseas. Yo no tendría ningún futuro si no te incluyera, Damien. Lo sabía cuando
me enfrenté a ti. Probablemente mucho antes de que me lo reconociera a mi misma. Siempre
me acuerdo de tu garantía, sin embargo. Que nunca me dejarás. "
"Así como he aprendido a apreciar el cuidado de tus pensamientos. Has esperado por
seguridad, de modo que no causaras más daño del que tenías que hacer. Entiendo eso ahora".
Ella levantó su mentón y le dio un beso muy cariñoso, sonriendo contra sus labios poco antes
de retirarse de ellos.
"¿Hay algo más que quieras hablar?" Ella le preguntó. "¿Hay algo todavía con lo que tengas
problemas?"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"En realidad, hay otras dos cuestiones. Tendremos que marcarlas como el primer conjunto de
decisiones de gobernantes ".
"Suena grave."
"Sólo en parte. En primer lugar, quiero encontrar la manera de devolver el favor a Windsong y
Lyric por todo lo que han hecho por nosotros dos. Normalmente yo sugeriría una recopilación
de moda, pero no sería algo que disfrutaran. "
"Así que podíamos invitarlas a un encuentro amistoso. En un gran lugar, pero sólo con los
Nightwalkers con los que se sientan seguros y familiares alrededor. Que sea un honor muy
concreto y, sin embargo, darles la oportunidad de aceptar o rechazar sin temor al insulto. "
"Quizás una boda?" Sugirió, al ver hacia donde se dirigía inmediatamente.
"Sí". Toda la atención lejos de ellas. Ellas estarían muy incomodas con una reunión centrada
en torno a ellas. Por lo tanto, que se centre en torno a nosotros. Que se les invitara a la boda
del Príncipe Vampiro seria un honor increíble para ellas. "
"Tal vez con Noah como anfitrión, en su casa. Sin duda, es grande y un entorno familiar. Se
trata de un entorno organizado y seguro donde el Rey Demonio tiene un control completo. Es
una ventaja que, me temo decirlo, en mi casa faltaría una vez que las noticias de este
matrimonio se acercaran. "
"Con la asistencia de solo nuestra familia inmediata. Y hacer incluir a Jasmine en ella, por
supuesto. "
"Yo sé que hacer."
"Y la segunda cuestión?" que solicitabas. "La más grave, supongo. La primera era bastante
benigna. "
"Lo es. La segunda cuestión es Ruth. Ella escapó de sus infracciones contra ti, y se ha
escapado en varias ocasiones y durante muchos casos generando dolor e incluso muerte. Ella
debe ser encontrada y castigada, si no se detiene por completo. Sólo crece más en poder.
Creo que es tiempo de cazarla en serio, con un esfuerzo conjunto, al igual que en la Biblioteca
Nightwalker. Ya que nos afecta a todos, todos tenemos parte de responsabilidad ".
"Yo he sido partidaria durante mucho tiempo, de aplicar la misma idea. Cada uno de nosotros
utiliza sus propios recursos en el esfuerzo, pero muy pocas veces consideramos en unir
nuestros esfuerzos de forma permanente para capturarla de una vez por todas. Ella está loca.
Puedes verlo en sus ojos y sentirlo con cada onza de tu ser. La locura y el mal son la peor de
las combinaciones. "
"Añade la inteligencia y gran poder y tienes la razón por la que se nos ha deslizado a través de
los dedos una y otra vez."
"Creo que ella es la mayor amenaza", dijo Damien siguiendo un ritmo lento en toda la Gran
Sala del castillo del Rey Demonio. "Si estamos divididos entre nosotros en su búsqueda, y
luego tenemos que dividirnos de nuevo en nuestra atención entre ella y los usuarios de la
magia, eso nos debilita y nos deja terriblemente vulnerables. Creo que esta es la razón por la
que no hemos sido capaces de ponerle fin a todo esto a su tiempo. Ella ha cruzado la línea,
teniendo doble cultura, y ahora tiene el doble de acceso al poder a causa de ella. También
nosotros debemos combinar las culturas. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien pausó para mirar el círculo de los líderes de Nightwalker sentados alrededor de él,
escuchando expresar su opinión. La reunión no tenia precedentes. Cada especie de
Nightwalker conocidas en el mundo estaba representada, y habían tenido sólo veinticuatro
horas para reunirlos.
Por otra parte, había tomado miles de años.
Estaban Siena y Elijah, Reina y Consorte de los Lycanthropes; Noah, el rey de todos los
demonios; Hawk, un Mistral bardo, y el Mistral Windsong Sirena, que se encontraban entre los
mayores y más respetados de su tipo; Isabel, la primera de las Druidas en salir de su estado
latente, y para sorpresa de todos, Malasia y Tristán, los dos Cancilleres de la Alta
Shadowdwellers.
Aunque los Shadowdwellers habían intentado a menudo tentativas de paz social , su respuesta
a la invitación, Damien no podía recordar que alguna vez hubieran respondido. Ellos eran la
razón por la cual la sala estaba tan oscura, sólo el fuego de la chimenea y algunas velas
colocadas selectivamente. Su sensibilidad a la luz de cualquier tipo era bien conocida. Ellos
eran los más singulares a la curiosidad de todos los dignatarios visitantes. Eran una
asombrosa, mezcla de piel, sus características eran una impresionante combinación de Oriente
Medio y la fuerza de los exóticos indios americanos. Ambos tenían el pelo liso negro que
brillaba como ónix pulido y unos ojos perturbadores de mirar.
Para Syreena, tenían un nivel de sofisticación en su aire que no había sido la esperada. El
macho se movía con la misma gracia descuidada que Damien siempre utilizaba. Él vestía de
largo, ropa suelta en un sorprendentemente cuerpo alto en forma y estructura. Se podría decir
que era pobre y con un fin deportivo, que había sido específicamente diseñado para la
flexibilidad y la velocidad de la circulación. Ella no sabía por qué lo sabía, pero estaba
convencida con cada uno de sus instintos.
La mujer también estaba construida con mucha gracia, como una primera bailarina, cuya
apariencia estaba acentuada por sus largas piernas, brazos y cuello. Ella estaba adornada en
la sencilla elegancia de un sari negro con bordado negro, además de una cómoda camiseta a
media barriga de un azul tan oscuro que casi correspondía a los ojos de Damien. Llevaba
simples piezas de joyería de oro que incluían un fino anillo alrededor de su meñique, una
cadena de explotación ónix, un colgante alrededor de su cuello, y una perforación a través de
su delicada nariz que llevaba a un cierre en su oreja de una calidad suave incluso en la
cadena. El arco de la cadena acentuaba la curva inferior de su mejilla y tenia los ojos
enmarcados por unas muy definidas y fuertes líneas de Kohl de tal manera que parecían
resaltar con penetrante belleza.
No eran nada como se había esperado Syreena tanto en apariencia como en modales. Quizás
esta inesperada aura de cultura y clase era lo que les había permitido granjearse la malicia que
le fueron acreditadas, pero no podía imaginar cómo alguien podía tener toda la apariencia de
algo, y no serlo en la realidad. Era probablemente una ingenua, pensó cuando miró hacia atrás
al hombre con el que iba a compartir su sabiduría en el próximo futuro. Ella no podía permitirse
el lujo de esa ingenuidad.
"Nosotros también debemos combinar nuestras culturas", Damien reiteró suavemente diciendo
en voz alta lo que pensaba. "No sólo una o dos, todas ellas. Cada Nightwalker aquí se
encuentra ahora en peligro de cruzarse en el camino de Ruth, estoy convencido de ello. Ella ha
atacado a un Demon, druidas, y Lycanthrope y ahora ya se ha visto en el territorio Mistral. "
"Y ayer golpeó el territorio Vampiro."
Damien y cada dignatario en la habitación se volvieron hacia Jasmine cuando hizo la
declaración condenatoria. El Príncipe estaba inmediatamente afectado. Había pensado que se
encontraba seguro en su casa. Él podría decir por su apariencia, sin embargo, que su
seguridad había estado en cuestión.
"Jasmine, ¿qué pasó?"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien hizoo caso omiso de las otras personas en la habitación y se apresuró hacia ella.
Parecía que ella estaba a punto de desmayarse. Se trataba de un estado de debilidad que
Damien no estaba acostumbrado a ver en ella y que fue suficiente para alarmarle.
Inmediatamente comenzó su búsqueda para encontrar cualquier otro signo de daños.
"No, no, estoy bien", dijo, aunque ella tomó su brazo y se apoyo. "Estoy simplemente cansada,
así como con la necesidad desesperada de cazar. Por suerte me encontré con Horatio fuera y
no tuve que escabullirme. Honestamente no creo que hubiera podido. "
"¿Debo entender que viste a Ruth?."
Jasmine miró al Rey Demonio que se había dirigido a ella. Como de costumbre, llegó hasta el
punto sin rodeos. Ella no le culpaba. Ruth era de lejos el más grave tipo de negocio.
"Pase la mayor parte de la noche en su compañía. Ella llegó a las once y me abandonó una
hora después del amanecer. Creo que su hora de salida fue planeada para asegurarse que yo
no pudiera seguirla. "
"Oh, Dios mío", exclamó la druida Isabel. Isabel sabía de primera mano lo que cinco minutos en
la compañía de Ruth podrían hacer a una persona. Ella no podía concebir lo que se podría
hacer a un organismo cuando gastaba esa cantidad de tiempo que implicaba lo que Jasmine
había dicho.
Pero aunque hubo una gran variedad de estas reacciones pasando por los que sabían de Ruth
en el mejor de los casos, la única que tuvo un impacto real en Jasmine fue la reacción de
Syreena. Por el rabillo del ojo, pudo ver que la Princesa se había quedado pálida, pero que a
diferencia del resto, la Lycanthrope había permanecido quieta y silenciosa.
Si no hubiera sido ya demasiado tarde, Jasmine podría haber tenido tiempo de respetar ese
silencioso estoicismo.
Pero era demasiado tarde.
Ninguno de ellos lo sabía, sin embargo.
Al menos, no todavía.
"Jasmine, toma un asiento y explícanos que ocurre", alentó Damien, buscando una vez más
signos de lesión. Estaba perplejo. ¿Cómo podría ella haberse reunido con Ruth y escapar
relativamente ilesa? Agradecía que no tuviera lesiones, pero había visto lo que había hecho
Ruth a Syreena con sólo unas pocas horas de tiempo en sus manos. Pero pasar casi ocho
horas con Ruth y sobrevivir intacta? Era poco menos que milagroso.
"Permítanme comenzar diciendo que todo lo que se me dijo acerca de Ruth es básicamente
mentira, Damien. Al menos, lo es ahora ", añadió cuando vio su expresión. "Ella es diez veces
más poderosa de lo que me advertiste. Ella me mantuvo prisionera todo ese tiempo sin nada
más que la fuerza de su mente. Nunca he sentido nada igual. Todo lo que sé, ahora lo sabe.
"Ella miró a la Reina Lycanthrope. "Esto incluye la ubicación de la Biblioteca, me temo".
"Dulce Diosa! Jinaeri! Si es como tu dices, está lamentablemente desprotegido! Hay sólo unos
pocos guardias y los Nightwalkers que están ahí ... "
"Esa es la razón por la que me he apresurado en tu territorio, tan rápido como pude. Puedes
relajarte, Siena, "Jasmine alivió a la Reina, la celebración de un lado y con gestos cansados
volvió a sentarse. "He encontrado a Anya, la General de la élite del ejército, y ella se encargará
de ello. Ella es la que me dijo dónde encontraros a todos. "Jasmine miró a Damien. "No sé lo
que pasó después de eso. Si Ruth puede viajar a la luz del día o teletrasportarse una gran
distancia, es probable que sea demasiado tarde. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"No hay nada que ninguno de nosotros pueda hacer al respecto ahora." Elijah habló
suavemente, su mano en el hombro de su esposa aliviando su espalda en su asiento. "Ruth
tenía todo el día para hacer su daño. Creo que es más que suficientemente fuerte como para
combatir el letargo que nos afecta durante el día, pero ella no puede resistir por mucho tiempo.
Ojalá que ella espere hasta el anochecer para causar problemas. De cualquier manera, ya está
por ahora ".
"Elijah, yo no puedo sentarme aquí y…"
"Correr precipitadamente hacia la biblioteca podría ser exactamente lo que quiere Ruth, Siena."
Elijah la hizo bruscamente consciente de que, estaba tratando de mantener su tono serio para
que no sonara como un regaño. No sería justo castigarla a su manera ante tantos dignatarios.
"Ha dejado a Jasmine irse, relativamente ilesa por lo que veo, por una razón. La razón podría
ser que ella planteé una alarma que nos envié a todos de una vez a una trampa."
"No lo entiendo". Malaya habló por primera vez. Tuvo el efecto de que todos le prestaron una
atención inmediata, especialmente Jasmine, que ni siquiera había tomado nota de su notable
presencia. "Perdóname", se disculpó la Shadowdweller con un suave acento de un país
exótico, "No quiero interrumpir esta cosa de gran importancia. Sin embargo, no entiendo por
qué un demonio renegado está atacando vampiros. O Lycanthropes, para el caso. "
El suspiro de Noah fue la respuesta necesaria. "Malaya ... es una larga historia que incluye la
motivación de una inconexa mujer loca".
"No, Noah, no es así." Jasmine aclaró su garganta. "Es un error pensar que no hay ningún
método para la locura de Ruth. Cuando me habló, a pesar de que había afectación de la locura,
su lógica y su intelecto estaban terriblemente intactos. Tal vez antes de que ella se jactara con
medio de vacías amenazas, pero ahora ... ahora está claro que ella tiene un plan de gran
profundidad y detalle y que ha sido metódica en su realización durante algún tiempo. "
"Jasmine tiene razón", añadió Elijah dando su comprensión. "Hemos estado golpeándonos con
ella accidentalmente en los últimos meses en los lugares menos esperados, por lo menos la
mayoría de las veces, haciendo cosas que no tienen explicación. Sin embargo, si pones todo
eso junto ... "
"Está buscando algo". Syreena suspiró suavemente. "Sabíamos que ella estaba buscando la
Biblioteca cuando la encontramos por pura suerte después de haberla encontrado en el
territorio Lycanthrope haciendo lo que parecía una excavación arqueológica".
"El Libro Negro. Va detrás de ese negro mágico compendio de la Biblioteca, "Jasmine
concordó. "Ella me lo dijo."
"¿Lo qué ella quiere está muy claro ahora! Diosa dulce ", Syreena pronunció con el miedo y la
indignación," Tenías razón, Noah, hemos estado muy cerca! "
"Mmm", especuló Noah, sus ojos verde-gris parpadearon hacia la expresión en el rostro de
Isabel angustiada y horrorizada. Ella había argumentado en contra otras veces, no cabía duda
de que se sentía muy culpable por ello.
Pero Noah tuvo piedad de ella. "Podemos hacerlo ahora, si queremos", dijo con calma. "Esta
abajo".
"Está donde?"
Esa respuesta y exclamaciones similares llegaron hasta él.
"En la biblioteca Demon", aclaró. "Siena y yo lo discutimos hace mucho tiempo y se decidió que
debería estar en un lugar mucho más seguro una vez que la Biblioteca se fuera a abrir. Sobre
todo porque Ruth estaba cerca de la localización del mismo. Nos apresuramos a hacerlo tan
pronto como fuera posible, sobre todo después de lo ocurrido contigo, Syreena ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Pero lo vi allí hace un par de días", sostuvo Jasmine.
"Por supuesto que sí. No sería prudente decirle a los visitantes de la Biblioteca lo que le había
ocurrido, en caso de que Ruth encontrara el lugar y comenzara a escanear sus mentes. Sé
como es mi enemigo, Jasmine. Yo lo reemplace por un compendio negro exactamente igual,
excepto que esta lleno de "- levantó una esquina de su boca en una sonrisa-" creo que se
llaman rimas de Demonio ".
A Jasmine se le cayó la boca abierta con la sorpresa, el aliento de Isabel en una risa ahogada
de socorro, pero sobre todo, los Shadowdwellers comenzaron a reírse en serio. Syreena le
miró, viendo sus ojos oscuros llenos de delicia y su sonrisa blanca parpadeando salvajemente.
Era evidente que estaban encantados por la perfección de la travesura de Noah en contra de
su enemigo. Era digno de su admiración.
"Bien jugado. Bien jugado en efecto, "el macho pronunció, su voz profunda proyectaba su
humor por todo el Gran Salón. "Así que es probable que esta Ruth esté robando un volumen de
malas rimas en lugar del poderoso libro que tenía la intención."
"Sólo espero que se de cuenta después de habérselo llevado, y no antes", dijo Noah, su
sonrisa desapareciendo. "Yo odio pensar en su enojo, y pagándolo con los que se encuentre, a
los que ella podría haber dejado con vida de otro modo."
"Elijah tiene razón, Noah, no puedes cambiar lo que ha hecho Ruth o ser responsable de lo que
hará a partir de ahora hasta el momento que encontremos la manera de ponerla fin," dijo
Damien. "Es una pérdida de tiempo y una destrucción de la moral ya que no tenemos el poder
para detenerla ahora mismo."
"Mientras tanto, lo importante es mantener sus manos alejadas del maldito libro", dijo Jasmine
cuidadosamente. "Ella cree que el uso que ella le da a la magia y otros Nightwalkers es la
forma en que debe ser, que la magia destruye a los seres humanos porque son demasiado
débiles como para manejarla. Los Nightwalkers ella piensa que pueden utilizarla sin perder el
control, sin llegar a ser malignos. "
"Tonterías", gritó Elijah breve. "Se ha olido a si misma últimamente? Ella huele como un cubo
de basura. Es la manera en que todas las personas viciadas por la magia nos huelen".
"Ella es uno de ellos ahora, por lo que no se da cuenta como nosotros lo hacemos ", dijo Siena.
"No, hay más", intervino Jasmine tranquilamente. "Hay alguien más."
"Alguien más?" Noah preguntó bruscamente, girando su cabeza bruscamente para mirarla.
"¿Qué diablos significa eso?"
"Eso significa que ella me lo dijo, cuando ella me ofreció un lugar dentro de sus encargados del
caos, ella me comentó que ya tiene" una mano derecha ". Estaba claro lo que quería decir. Ella
ha convertido a otro Nightwalker para su causa. No sé quién o cómo, pero sonaba como algo
muy grave ".
"Yo también lo creo así! Maldita ella y su infierno! "Elijah gruñó ferozmente. "Dos de ellos! Y si
ella convierte a uno, entonces busca a otro ".
"Ella lo ha hecho", estuvo de acuerdo Jasmine. "Ella se da cuenta de que los seres humanos
son demasiado débiles para derrotarnos, que necesita a los Nightwalkers de su lado. Los
Nightwalkers utilizando la magia los hace más poderosos. Esa es la razón por la que me dejó
ir, Damien. Ella quería que les dijera esto. Quería que todos ustedes supieran que ya no van a
tener éxito en derrotarla ni a ella ni a sus seguidores con facilidad. "
"Es un truco mental", acordó Noah con un triste guiño. "Está tratando de darnos miedo. El
temor socavará nuestra fuerza ".
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Traducido: Kasiopea
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"Está trabajando", dijo Isabel con un estremecimiento.
El debate continuó, pero Jasmine se dirigió a Damien y acercándose le susurró en el oído. El
Príncipe se excusó momentáneamente y llevó lejos a Jasmine por el brazo. Syreena los vio ir y
trató de no sentirse despreciada por el secretismo en la manera de su partida. Ella misma
había dicho que no haría las cosas así, que le permitiría continuar su amistad con Jasmine, en
cualquier forma en que considerara oportuno, salvo las pequeñas condiciones que ya había
discutido con él.
Ella se autoconvencía , cuando los vio salir juntos al jardín.
CAPITULO 13
Damien llevó a Jasmine fuera de las puertas en las que podrían sostener un debate privado,
que Jasmine le había pedido.
"Damien, tengo una terrible confesión que hacerte, que te puede hacer enojar conmigo, y de
manera justa. Pero te lo tengo que contar porque hay mucho en juego ahora ".
"Muy bien", estuvo de acuerdo, sentado en la mitad de un muro de piedras alineadas en el
patio en el que habían entrado.
"Ruth tomó el compendio que yo estaba leyendo cuando se fue."
"Ya veo. Pero ella tendrá igualmente acceso a todas los demás de la Biblioteca, si Anya no la
detiene de antemano. "
"La diferencia es, que yo ignoro su importancia. He sido consciente de la importancia de este
volumen desde hace bastante tiempo y no puedo pasar por alto el daño que puede causar ".
"Explícate", alentó a su silencio.
"Me diste la tarea de encontrar un precedente para que tu relación con la…….con Syreena ", se
corrigió a sí misma a tiempo, sonriendo por el descuido cuando él levantó una ceja ante la -
evidente omisión. "Bueno, lo encontré en las páginas de este libro."
"¿Cuánto tiempo hace?", Preguntó, su tono todavía controlado y, por tanto, mucho más
inquietante que la ira que podría sentir.
"Días. Desde que Jinaeri se convirtió en bibliotecaria. Pero tu ya te habías reconciliado con
la…con Syreena ". Jasmine exhaló con evidente frustración. "Me dije que ya no necesitabas la
información, pero estaba mal no importa cómo se mire. Hay cosas, terribles y maravillosas,
tanto, que tu debías saberlas. "
"Vamos a llegar al corazón del asunto, entonces, ¿de acuerdo?", Dijo directamente.
"Muy bien. Hay precedentes para esta relación. De hecho, hay ceremonias en este libro
estrictamente para el matrimonio entre vampiros y otros Nightwalkers. Al parecer, hace miles
de años, era una ocurrencia común. A medida que se sospecha, es aquí donde los mitos de la
evolución de los vampiros se originan en diferentes formas, porque es la verdad. Si un vampiro
y, por ejemplo, de inmediato, una Lycanthrope se sienten atraídos el uno al otro y son
compatibles en sus almas, pueden participar en una práctica denominada Exchange. El
Acuerdo es el primer paso en una ceremonia llamada Fianzas. Una boda, en otras palabras. El
Intercambio es exactamente eso. El vampiro se alimenta de su compañera. Al hacerlo, absorbe
un aspecto de su poder para siempre ".
"El cuervo, en mi caso".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Sí". Pero hay más que eso. Es un círculo completo. Ella debe beber también para completarlo.
Una vez que el círculo se completa, absorbe un aspecto de ti. No sé cuál, pero es algo que
impresiono lo suficiente a nuestros ancestros como para estar más que un poco nerviosos
acerca de ello. "Ella agitó sus pensamientos fuera. "Tengo delante a uno yo misma. También
encontré que hay un muy buen razonamiento detrás de los tabúes que hemos heredado a
través del tiempo. Aunque sólo puede haber una adhesión entre un vampiro y Nightwalker,
puede haber una docena de intercambios. Miles de ellos. ¿Entiendes? Tu corazón servirá a
esta mujer para toda la eternidad, una vez que le permitas que se alimente de ti. Nada, ninguna
fuerza sobre la tierra puede cambiarlo, salvo la muerte. Es lo mismo para ella. Te servirá a ti,
hasta la muerte.
"Pero el terror viene por el vampiro, Damien. El vampiro que se alimenta de los Nightwalkers
puede recoger sus poderes como un niño reúne los juguetes, que se añaden a su inventario
una y otra vez, teniendo un aspecto de todos ellos, hasta que finalmente disponga de todos
ellos como una colección completa. ¿Entiendes", le sopló fuertemente," lo que estoy diciendo?
Un vampiro puede ser indestructible. Nada, ningún poder sobre la tierra, nunca se le podría
detener si decide obtener la totalidad de ese poder. La elección de que se mantenga alejado de
la alimentación de los Nightwalkers es de carácter moral. Nuestros antepasados se reunieron y
juraron enseñar a sus hijos a estar aterrorizados como para tomar la sangre de los
Nightwalkers. Hicieron fábulas e historias y para inculcar ese miedo. Que controlaron las
generaciones futuras, ya que habían visto lo que había sucedido, cuando se permitió ese
conocimiento a todos ".
"Maldición.”Damien pronunció roncamente, la preocupación claramente escrita en sus
facciones. Ella escuchó la sorprendente vocalización, y sabía que el se sentía mejor.
"Fue un sacrificio, Damien, con ramificaciones. Sí, lograron lo que querían, pero he llegado a
comprender que esta es la razón de la situación en la que nos encontramos. Cuando se
llevaron esa unión especial, nos robaron el amor y la profundidad de la emoción que viene con
él. Nos inculcaron el rechazo a obtener lo que yo veo que ahora tienes con esta mujer que has
elegido. Esto es lo que nos entristece, Damien. Esta es la razón por la cual no podemos
permanecer sobre el suelo por la soledad insoportable; esta es la razón por la cual no nos
casamos. Eliminamos nuestra forma de acoplamiento, lanzamos lejos los interruptores que
girarían nuestras emociones más grandes. Un sacrificio para impedir la destrucción de
personas inocentes y de los demás, si decidíamos convertirnos en monstruos de poder.
"Esta es la razón por la que tenemos tan pocos hijos. Se necesita una gran profundidad de
amor y deseo de querer educarlos. Tenemos hijos, pero nunca los criamos. Simplemente ... los
dejamos crecer. Tenemos relaciones sexuales, pero no el amor. Ni verdadero placer, aunque lo
buscamos constantemente indiscriminadamente. Buscamos, anhelamos, queremos, pero
nunca supimos que era lo que anhelábamos durante todos estos siglos. Nosotros "-tragó
dolorosamente-" nos alejamos de nuestro derecho a la felicidad por nuestro miedo."
"Al igual que los demonios hicieron cuando destruyeron a la druidas," Damien murmuro.
"Salvo que ellos no sabían las repercusiones para sí mismos. Creo que nuestros antepasados
si lo sabían. No estoy segura", añadió cuando miró para su aclaración. "Hay una gran cantidad
de eufemismos redactados. Ellos escribieron la historia, sin embargo, con la esperanza de que
algún día sería lo suficientemente madura la especie para manejar estas responsabilidades de
nuevo. Para emparejarse sin necesidad de abrir la oportunidad del delito. Tu lo hiciste, la
Exchange, por accidente. ¿Te imaginas lo que ocurriría si los demás supieran qué se puede
conseguir?"
"Jas, ¿sabes que me estas pidiendo que haga?" Exigió aproximadamente. "Me estás pidiendo
una decisión imposible!"
"Ya lo sé! ¿Por qué crees que he mantenido el secreto durante tanto tiempo? Yo no quería
hacerte esto! Pero ahora que Ruth ha cogido el libro, no tengo elección. Si ella dice que ... "
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Si ella encuentra a un vampiro que pueda atraer a su lado", añadió dolorosamente.
"Entonces vamos a tener mucho más que hacer frente que a un loco que usa la magia
Demonio. Y luego está la cuestión del resto de la información en juego. "
"Sí, lo sé", él se quebró amargamente. "¿Debo ver a mi pueblo seguir en pie en el mundo
sufriendo la molestia y el dolor de corazón que pueden sentir, la soledad y la agonía y sin la
necesidad desesperada de socorro del amor, de la alegría y la satisfacción? Qué debo hacer
para darles la libertad de conocer el amor con el que he sido bendecido? ¿Cómo puede
permitirse a un hombre tener el derecho de hacer ese tipo de elección? ¿Cómo puedo decidir
el destino de tantos? "
"Ese es tu deber como Príncipe," dijo Jasmine.
"No, no lo es! Un gobierno no tiene derecho a dictar la búsqueda de la felicidad de nadie! Y no
se trata sólo de mi pueblo estamos hablando de más, Jasmine. Los pueblos de los líderes en
esa habitación que acabamos de dejar se ven afectados también. ¿Cuántas veces hemos oído
hablar de la soledad y la soledad de las especies de Nightwalker a parte de la nuestra? ¿Qué
pasa si esa terrible, y desesperante condición es porque son merecedores de un compañero
Vampiro que no se acerca a ellos? "
"Compañeros Demon que no se acercan a ellos", ella añadió pensativamente, claramente
pensando en Elijah y Siena.
"Jasmine".
Damien no pudo decir nada más por un momento, sólo su nombre estrangulado. Las
ramificaciones de estos hallazgos eran interminables y extraordinarios. Esta no era la primera
pista de lo que habían llegado a ser las razas de Nightwalkers alguna vez, hace mucho tiempo.
La Biblioteca era la pista más grande de todas. Un esfuerzo conjunto entre los clanes que
debía haber sido notorio en su colaboración. Entonces pensó en los Shadowdwellers detrás de
ellos, los dirigentes de una raza que habían creído que no tenia estructura política con la que
hablar, sentados en la reunión.
"Jas ... te das cuenta de ..." se paró a tragar en un reflejo nervioso. "¿Te das cuenta que esta
es la primera vez en toda mi vida que ninguno de los Nightwalkers están en guerra? Siempre
había algo. Alguien siempre que luchaba contra alguien más. Desde que Siena fue coronada,
la única guerra que se podía reclamar era una guerra fría entre todas las razas y la
Shadowdwellers. No se ha abierto una acción hostil desde que tengo memoria, en varias
décadas, pero todos ellos tienen la sospecha de malicia y tácticas encubiertas. Pero miro a sus
cancilleres y me doy cuenta de que pueden haber sido chivos expiatorios para demasiadas
cosas. Muchas otras explicaciones que son demasiado difíciles de calcular podrían tomarse de
una manera mas fácil cuando se dispone de una explicación ".
"No vayas tan adelante," Jasmine le regaño suavemente. "¿Cuál es tu propósito?"
"Quizás es hora de que dejemos de hacer las cosas como si fuera un asunto Vampiro, o de los
Demon, o Lycanthrope, y comencemos a hacer las cosas como el asunto de los Nightwalker ".
Él miró con sus graves ojos. "Esta cosa que me has dicho no es un asunto de solo los
vampiros, Jasmine. Es de los Nightwalker. Afecta a todos ellos, así como a nosotros ".
"Damien" susurró ella con dureza. "No puedes estar pensando en caminar allí y decirles algo
como esto! Ya que podrían vernos a todos nosotros como una amenaza potencial cuando les
digas la parte sobre el Exchange y el poder que se puede conseguir! "
"Quizás. Y tal vez tengo todo el derecho a hacerlo. Así como ellos tienen derecho a ver si se
esconden de sus corazones y necesitan desesperadamente buscar a sus compañeros, Jas. Sé
que no le prestas atención, que toda esta cosa emocional la ves como una molestia y una
debilidad, pero te prometo, no lo es. Se trata de una fuerza. Se trata de un gran poder el ser
amado y amar. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Ya veo. Un gran poder que hace que desees tomar el sol como una tarta-bomba? ", Dijo con
sarcasmo amargo.
"O beber veneno en la cripta familiar, o traicionar al Rey de Camelot, o el comercio de aletas
para conseguir el matrimonio con otro. Sí, Jasmine, todas esas cosas terribles y mucho más.
Pero cuando funciona, cuando tienes la oportunidad de ser completado, se obtiene la
impresión, se obtiene la adhesión, y tienes los matrimonios que duran esta vida y la otra.
Colaboración, amistad, la risa, las cosquillas y lo sexual. "Había cogido su mano con la pasión
de su discurso. "Se obtienen para permanecer por encima del suelo, Jasmine, y aprender algo
nuevo cada día para que nunca sea aburrido. Tú eres capaz de proteger y cuidar a algo mucho
más que a ti misma, y mucho más digno, también. Tu no quiere saber lo que es? "
"Nunca desearé volver al dolor que experimenté la semana pasada cuando yo sabía que te
estaba perdiendo, Damien! ¿Puedes imaginar si tuviera que sufrir en el amor y estar pasando
por eso? No puedo soportar la idea! "
Pero había algo sobre la forma en que habló de su flamante amor, la pasión y la verdad y la
confianza que derrochó, que le hizo darse un tiempo para saber de lo que él estaba hablando.
De repente ella deseó saber qué era lo que ella se había perdido.
No.
No de momento.
Siempre. Todos los días de su vida había sabido que algo le faltaba. A ella más que a otros,
era más sensible que muchos otros, caía en la oscura desesperación una y otra vez y no sabia
por qué.
¿Y si esta era la razón? Ella lo había dicho antes, pero no había considerado lo que realmente
significaba. No había pensado lo que podría ser adquirirla. Había tenido demasiado miedo de
que Damien se alejase de ella.
Es más, había estado celosa de él.
"Maldita sea, Damien," susurró ella, arrojándose fuera de su mano y alejándose.
El Príncipe vio su espalda por un momento, a sabiendas de sus conflictos. Había tenido que
recorrer el mismo camino en varias ocasiones la semana pasada. Había una sola verdad en
todo esto, por lo que a él se refería, una cosa que lo cambiaba todo.
Él iría a los extremos de la tierra para ver a Jasmine tan feliz como él lo era ahora.
Él correría el riesgo por eso.
"Yo arriesgaría a Syreena si significara tu felicidad", dijo suavemente.
Jasmine se dio rápidamente la vuelta, sus brazos plegados a la defensiva bajo sus pechos,
enfrentándose a él. "No, no lo harías. Tu morirías antes de ver que algo la pudiera pasar".
"No sería ese el riesgo del que estamos hablando, Jasmine. Quiero decir, que me arriesgaría a
mostrarnos en publico. Me atrevería a establecer su trono a mi lado para que todos la vean,
haciendo un ejemplo de ella, teniéndola como ejemplo para la amenaza a nuestro mundo y los
otros, si entiendo que tu y los demás pueden conseguir la felicidad que yo ahora conozco.
Quiero decir que no hay otra opción aquí, Jasmine. Esta es la primera vez. No tengo derecho a
elegir por los demás. Todo lo que puedo hacer es decir la verdad y dejar que otros decidan por
sí mismos lo que sucederá después. "Él tomó un respiro. "Mi responsabilidad será la de
comprobar que no se hace el mal con este conocimiento. Tendré que establecer el precedente
que los Demonios se han fijado para sí mismos. Tendré que elegir a alguien para hacer cumplir
que no se abuse del privilegio del Exchange. "
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Damien, esa es una tarea imposible!"
"No con la persona adecuada", argumentó. "No para alguien con el sentido de lo que es
correcto, y con buenas habilidades".
"Jacob e Isabel nacieron con los sentidos necesarios para un seguimiento constante de su
causa. No tenemos nada así. "
"Todos lo tenemos. Tenemos la habilidad para detectar a los que tienen el poder ", él
contrarresto.
"La caza después de los hechos. Cuando el intercambio ya ha tenido lugar? El trabajo es
mortal. "
"Nunca dije que fuera fácil. Sin embargo, con educación, quizás sea posible ".
"Es una locura," murmuró ella, "pero ..."
"Pero?" Alentó.
"Tal vez", dijo pensativa, "si no es sólo uno de nosotros. No un Enforcer propiamente dicho.
Debe haber un líder, sin embargo, debe ser como ... como Stephan ", dijo de repente, la idea
formándose rápidamente. "Damien, Stephan tiene un ejército entero de nosotros a su
disposición. Dado que ya no estamos en guerra con nadie, tal vez deberíamos darles un nuevo
fin. O un doble propósito ".
"Adelante".
"No podemos quedarnos sin un ejército, sólo en caso de que esta cosa de la paz no funcione.
Sin embargo, dado que ha prevalecido la paz, han languidecido con nada más que la formación
en sus horarios durante décadas. Durante siglos, en realidad. Francamente, creo que han
llegado a ser perezosos. Dándoles tareas domésticas podría darles algo que hacer. Algo que
también les mantendrá fuera de problemas. ¿Sabes el mejor vampiro es un vampiro ocupado.
Esteban siempre ha elegido muy cuidadosamente a sus soldados. Dedicados, honestos,
excelentes combatientes. Si se propagan a lo largo de los territorios seleccionados, los
Vampiro, Nightwalker, y humanos, sería como ... como ... "
"Una red de sensores", él la ayudó. "Un sistema de vigilancia a la captura de vampiros ilegales
antes de que vayan demasiado lejos."
"Mejor que eso. De Nightwalkers ilegales en general. Por supuesto, no queremos perjudicar a
los extranjeros, pero podríamos alertar a su gobierno ".
"¿Lo ves? Esto es lo que estoy hablando. Si las seis especies Nightwalker piensan de esta
manera, juntos, podríamos protegernos a nosotros mismos y unos a otros de la Ruthes de
nuestros mundos. Francamente, es probable una versión de Ruth, o varios de ellos, en cada
una de nuestras sociedades. Siempre esta el que se las arregla para mantenerse fuera del
alcance de nuestros métodos habituales de policía. "
"Al igual que Nico. Tuvimos suerte, Damien, que fuera el que perdió la vida en la lucha ". Ella
sonrió lentamente, sus ojos se iluminaron suavemente en la luz de la luna. "Mantener estos
guerreros alrededor a nivel nacional podría no ser tan mala idea. Me doy cuenta de que
siempre has sido capaz de cuidar de ti mismo, y que no es nuestra manera de proceder el
mantener un oficial en la corte, pero tal vez sea tiempo de hacerlo. Este juego del Rey de la
Montaña que se juega su trono debe ser cambiado. Tal vez deberías mantener un órgano
jurisdiccional, con todas las protecciones adecuadas, desalentar a aquellos que te hacen daño
... y a Syreena, para el caso. Su uso para llegar a ti. "
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Lo sé. Se que se sentirían sorprendidos, porque a ella no se la atrapa tan fácilmente. Pero yo
preferiría eliminar la exposición a este tipo de dolor. Sobre todo si ... "Él rompió y dijo mientras
pateaba en la piedra sonriendo tímidamente. "Especialmente si quiere iniciar la familia que sé
que anhela." Él miró a Jasmine, su satisfacción y gratitud muy clara en sus ojos.
"Consideramos que ahora es posible, gracias a ti, Jasmine. Me gustaría pensar que al igual
que no eran aceptables las bodas fuera de las propias especies se trató igual la idea de que
los niños no eran posibles ".
"Eso no ha ocurrido para mí", admitió, una sonrisa de su propia aparición. "Pero, de nuevo, no
tengo la motivación para considerar en hacer estas cosas. Me sorprendes, Damien. Nunca
habías querido tener hijos ".
"Ni tu," señaló.
"Nosotros no éramos del tipo paternal. Yo todavía no lo soy ".
"Con el tiempo te darás la oportunidad de cambiar de idea, Jasmine."
"Embarazo?" Jasmine se estremeció teatralmente. "Dios nos libre. Guárdate tus pensamientos
para ti. O mejor, dáselos a la que vaya a desempeñar el papel de madre. "
"¿Y qué me dices de enamorarte?"
"Una vez más, para ti y los poetas, no para mí." Ella se detuvo de un golpe antes de ceder.
"Por lo menos, no antes. Tengo una enorme tarea por delante de mí, si no recuerdas. Tengo
que ayudar a Stephan a establecer una fuerza de policía, y tengo que coordinar esfuerzos con
nuestros embajadores. Entonces me tienen que ayudar para asesorarlo sobre los embajadores
de la corte de los Shadowdwellers, como sé que estás pensando en enviar uno. Que nos deja
con la elección de alguien para vivir entre los Mistrals. Mentalmente alguien lo suficientemente
fuerte como para superar el encanto de sus voces, tal vez de la música para que disfruten de
su puesto, pero tranquila y recatada vida. Buen comportamiento y tímido. Alguien que hable
poco, pero cuando hable tenga mucho que decir. "
"Me alegro de recibir cierta seguridad. Creo que alguien está compitiendo por mi trono ", él se
burló de ella, hasta llegar con su mano debajo de su barbilla. "¿Significa esto que te quedarás
con nosotros, Jas?".
"Voy a permanecer en el tribunal," ella le corrigió. "Creo que debería tener la sede en Rumania,
Damien. Nuestra patria. Su terrenos son lo suficientemente grandes como para ampliar tu
hogar en la forma en la que debes, y sin embargo tiene la suficiente distancia para permitir tu
intimidad, la mía, y la de cualquier persona que puedas tener. Además, está más cerca de la
patria de tu futura novia. Ella podría volar a casa para una visita mas a menudo de esa
manera".
Damien se rió de su astuta sonrisa cuando ella dejó claro la mayoría de las veces que Syreena
volaba, mejor que vestía.
"Prométeme una cosa?"
"Eso depende", le respondió en una verdadera forma Vampiro.
"Si Syreena demuestra por si misma ser lo suficiente buena para sentarse en mi trono, le
brindarás su respeto como se merece?"
Jasmine se lo pensó sólo por un breve momento.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Yo te prometo esto. En público, voy a comportarme siempre como tu lo desees. En mi cabeza,
sin embargo, es muy probable que continúe pensando en ella como una pequeña imbécil. Es lo
mejor que puedo hacer. "
"Muy bien". Él se rió entre dientes.
"Nunca he sido tímida sobre argumentar mi opinión, tanto si a alguien le gusta como si no".
"Espero que sigas haciéndolo igual. Un consejero no es bueno para mí si no puede
contradecirme".
"O a tu Princesa. Pero la voy a contradecir con gran respeto ", dijo ella con magnánimo encanto
y un floreciente humor.
Damien se rio de ella, luego abrió un brazo y la atrajo con su gesto hacia adelante con sus
dedos. Jasmine aceptó la demostración de afecto que deseaba darle, y reforzó su abrazo. Ella
suspiró con gran alivio, a pesar de sí misma con gran placer cuando sintió sus dedos a través
de su cabello tal y como siempre lo hacia, como si nada hubiera cambiado entre ellos, como si
nada nunca lo haría.
Fueron dos horas antes del amanecer cuando finalmente recibió noticias de lo que había
ocurrido en la Biblioteca. El tiempo transcurrió con una lentitud insoportable para Siena, a pesar
del hecho de que se habían compartido una gran afluencia de información e ideas gracias a las
revelaciones de Damien sobre la historia de los Vampiros y el posible futuro. Siena no sabía si
ella hubiera hablado tan fácilmente sobre su problemas internos, pero comprendió rápidamente
por qué Damien lo había considerado necesario. Los vampiros siempre habían sido los
primeros en romper el terreno en cuestiones de la paz, al menos, una vez que Damien había
decidido que era simplemente aburrida la guerra y la muerte. Ofreciendo un embajador para la
corte Shadowdweller con sorprendente riesgo, pero lo más sorprendente fue que aceptaron.
Siena estaba comenzando a darse cuenta de que Malasia y Tristán serían una pareja muy
interesante de conocer, cuando la suspensión en el aire le indico que el mensaje de Anya
había llegado.
Su nombre era Nita, Siena la reconoció instantáneamente cuando ella se transformó desde su
forma de lechuza a la de la bonita y curvilínea teniente de Anya.
Ella esbozó una reverencia de cortesía a su Reina y, a continuación, a todos los demás
dignatarios, sin asomo de sorpresa ante la notable colección de Nightwalkers delante de ella.
"Mi Reina", comenzó de inmediato, "Tengo noticias de la Biblioteca".
"Puedes hablar ahora." Siena dio la licencia con impaciencia, aunque agradeció a Nita que le
hubiera dado la oportunidad de elegir si ella hubiera preferido escucharla en privado.
"En el momento en que llegamos, había sido totalmente saqueada. Jinaeri nos informo que… "
"Jinaeri está viva?" Siena preguntó abruptamente. Ella misma había sido atormentada durante
horas por haber puesto a su amiga cercana ante tal terrible peligro.
"Ella era el único superviviente", admitió con pesar Nita. "Fue su forma de lémur lo que la salvo.
Pudo subir a un lugar seguro donde se escondió. Ella no es un luchador, como usted sabe, así
que tiene sentido para ella alejarse del peligro. Los monjes, sin embargo, y los otros no tuvieron
tanta suerte ".
"Kelsey?" Damien pidió bruscamente.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Muerto. Lo siento, "dijo suavemente Nita. "Había cuatro guardias, tres monjes, y además de
una Mistral. Lo siento mucho por todos ustedes. "
Ella esperó durante varios momentos cuando el silencio de la pena se redujo en la habitación.
"Jinaeri nos dijo que Ruth no era la única. Había un… "
"Un hombre," Jasmine interrumpió amargamente.
"Un vampiro macho", Nita corrigió.
"¿Un qué?" Damien explotó, su calma desapareciendo completamente cuando él se tambaleo
a sus pies. "¿Cómo lo sabes?"
"Porque fue a por la Mistral y le desgarró la garganta, dejándola sangrar hasta la muerte. Sólo
un vampiro podría superar la canción del Mistral y, a continuación, mostrar los colmillos y darles
tal uso. Ellos se teletransportaron, atacaron, y a continuación saquearon la Biblioteca. No había
ninguna pista que pudiéramos seguir. Eso es todo lo que sabemos. "
"No puedo seguirla. Voy a matar a… "
"No, Damien. Tu no puedes luchar solo contra Ruth, no importa si es Ruth y un vampiro. Es
como tu has dicho hace sólo unas horas ", sostuvo Noah", esto es algo que se debe manejar
en un esfuerzo conjunto ".
"Ruth y un vampiro es una combinación mortal", recordó Jasmine a todos. "Cuanto más tiempo
tengan, peor será."
"Es un riesgo que tenemos que tomar", dijo Noah lúgubremente. "Este conocimiento es
demasiado nuevo para ninguno de nosotros como para luchar en contra. No estamos
preparados par ir al lugar. Si seguimos adelante, sin tomar el tiempo que necesitamos, sólo nos
servirá para enviarnos a la muerte. No voy a sacrificar más a mi pueblo con esa mujer
psicótica. Y es mi pueblo, el que estaría en mas peligro para este Vampiro, si es verdad lo que
decís. Sí, todos estamos en situación de riesgo, pero los demonios tienen la variedad de
poderes que el vampiro puede desear. Cuanto más lejos nos quedemos, por ahora, mejor.
Nuestro tiempo debería ser utilizado en advertir a todos y cada uno de los miembros de todas
nuestras sociedades. Somos tan dispares y estamos tan dispersos que serán como corderos
en una masacre si los dejamos por ahí sin advertirles del peligro. "
"De acuerdo", dijo tranquilamente Siena. "Mi pueblo es más fácil de contactar, porque viven en
grupos en cuevas y otros emplazamientos, pero no antes de que termine el tiempo de
hibernación".
" Los nuestros tienden a vivir en clanes también, pero también les gusta discutir y tomará algún
tiempo para llegar a un acuerdo sobre sus acciones", dijo Tristán.
"El peligro común tiene una manera de acercar a todas las personas ", señaló Jasmine.
"Eso puede esperar", dijo Elijah. "Noah está en lo correcto, tenemos distintas características
personales dentro de cada especie que debemos manejar para superar esta amenaza. Y los
Mistrals son los más vulnerables. Windsong, tu gente depende del aturdimiento de sus voces
para protegerse, pero estamos hablando de un vampiro y un Demon de la mente, y ambos son
capaces de derrotar esa protección. "
"Dependiendo de la habilidad de la Mistral, sí". Siena habló por Windsong, a sabiendas de que
era lo que ella deseaba transmitir si pudiera hablar sin preocuparse de sumir en aturdimiento a
toda la sala. En el futuro, se tendría que crear un intérprete telepático para que el Bardo y la
Sirena pudieran comunicarse mejor, sin correr el riesgo de ponerlos a todos en el limbo. "Hay
muy pocos de nosotros que puedan derrotar el encanto de una persona con la habilidad de
Windsong. Damien ... quizás Jasmine, aunque no sé su nivel de destreza con telépatas ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Damien comenzó a pasearse un ritmo inusual de impaciencia en la sala, mientras hablaba, con
la mirada preocupada de Syreena siguiéndole en todo el camino de atrás de las sillas.
"No puedo tolerar no hacer nada durante todo este tiempo", dijo Damien de repente. "Sería
inconcebible que se les dejara escapar cuando tenemos la oportunidad de localizar, ahora ... el
día de hoy."
"Localizar y luego qué? Ella tiene un inconmensurable poder, así como el poder del vampiro
nos es desconocido? Un poder que ha asesinado a siete Nightwalkers de una vez, cuatro de
los cuales se sabe que eran excelentes combatientes? "Siena hizo un sonido de igual
impaciencia. "Me siento igual que tú, Damien, pero he perdido a demasiadas buenas personas
por esta perra enferma así como Noah, y estoy aprendiendo rápidamente que perseguirla
impulsivamente nunca nos ha conducido a nada."
"Se deshizo de Mary la ultima vez", dijo Syreena.
"Casi con el coste de su vida no hace ni una semana, Syreena", replicó su hermana.
"Personalmente, mi voto es para la idea original de Damien. Construir un grupo de personas
bien formadas. No es una criatura sutil. Ella vendrá contra nosotros en poco tiempo. "
"Esperemos que consigas ganar el poder suficiente ante de que masacre a cientos", dijo
sarcásticamente Damien. "O más a continuación. Mi idea era para casos futuros, no para
ignorar el presente. "Él se detuvo de repente, cuando se le ocurrió un repentino pensamiento.
"Pero digamos por un momento que queremos este tipo de colaboración para trabajar en el
futuro. ¿Qué mejor manera de demostrar nuestra fuerza a nuestros enemigos si, todos en esta
sala y los más poderosos que conocemos, van ahora a hacerse cargo de Ruth de una vez por
todas? "
"Y arriesgar a un grupo de líderes a los que les ha costado varios milenios de gestión para
encontrar la paz los unos con los otros? Si alguno de nosotros muere, Damien, las
ramificaciones se extenderán por todo nuestro pueblo, y odio decirlo, pero esta paz es
demasiado joven, demasiado inmadura para sobrevivir por ahora."
Damien miró a Syreena con ojos fríos cuando ella estaba argumentando. Había sido impulsivo
para ella decir lo que pensaba sin importar la forma en que podría ser recibido. Se había
convertido en un hábito decir lo que pensaba, incluso rebatiendo la autoridad de Siena. No fue
hasta que estaba con la conclusión final de su disgusto cuando se dio cuenta de cómo se lo
podría tomar él si esperaba obtener su apoyo. Pero ella no podía rescindir cualquier parte de
su observación, ni siquiera por su amor a él. Había demasiado en juego, y ella tenía fe en que
incluso él lo sabría con el tiempo.
En algún momento futuro cuando no sintiera la muerte de Kelsey y la deserción de otro tan
profundamente.
"Mientras tanto", continuó más suavemente, "debemos tomar las demás acciones que
discutimos, así como algunas otras. La Biblioteca debe ser trasladada, o lo que queda de ella.
Es un tesoro en el que seguro que hay otros tesoros de los que aún no sabemos nada. Ruth
estaba buscando solamente un libro, pero en su habitual miopía quizás dejó detrás miles de
otros que puedan significar lo mismo, si no más. Así es como tenemos que protegernos a
nosotros mismos ahora. Debemos cuidar el conocimiento por el bien de nuestras generaciones
futuras que puedan tener algún día una gran necesidad de el tal como estamos aprendiendo
que tenemos. "
"Así que tenemos una agenda", dijo firmemente Malaya. "Una muy grande. En primer lugar,
todos tenemos que aprender a la perfección como protegernos y vigilarnos en la medida de
nuestras posibilidades. Hablo, por supuesto, de los vampiros y nuestros propios habitantes.
Nosotros somos los que peor lo tenemos en eso. "
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"En segundo lugar," Tristán recogió ", un completo intercambio de embajadores en todos los
tribunales a fin de aprender acerca, unos de otros. La verdad. No la especulación o los
perjuicios. "
"En tercer lugar, la protección de la Biblioteca", dijo Syreena. "Un lugar comunal, por lo que
será un lugar donde se pueden compartir con facilidad y en paz, pero que este cien veces
mejor protegida por todos nosotros."
"Cuarto", dijo Damien al final, su renuncia demasiado evidente cuando admitió a la mayoría", la
descripción de todos nuestros poderes para conocer la amenaza a la que nos enfrentamos, y la
formación de una red multicultural basada en la idea de Jasmine de una especie de policía
nacional Vampiro. Una versión Nightwalker de las Naciones Unidas, supongo que podríamos
llamarlo así ".
"Vigilar, prepara, proteger y tranquilidad," Syreena enunció con una pequeña sonrisa.
"Vamos a añadir« propagar »a todo," sugirió Noah. "Una regular recolección de esta
información cada mes, abierta, muy publicitada, de modo que todos entiendan nuestros
objetivos. Esta vez, tengo la intención de hacer todo lo posible para que los Nightwalkers sigan
hablando de ello por todos lados. "
"De acuerdo", dijo rápidamente Siena.
"De acuerdo," se hizo eco Tristán y Malaya.
Todos los otros estuvieron de acuerdo en el mismo momento, y vibró dentro de ellos por los
tonos musicales de las voces de los Mistrals.
Syreena caminaba lentamente por el pasillo vacío del antiguo compuesto rumano. Los terrenos
de Damien en el país eran enormes, por encima de las normas. Había catacumbas, lo que sólo
añadía un laberinto de piedra, tanto natural como construído, lo que le recordaba los terrenos
de Siena en la confusión de las rutas.
Jasmine había ido a la Mansión de California y regresaría la noche siguiente. Damien había
salido a cazar rápidamente cuando llegaron antes del amanecer. Él había guiado a Syreena a
este lugar y le había dicho que esperara dentro de las murallas, que allí estaría segura.
Y lo estaba, a menos que ella pudiera ser amenazada por telarañas, de las cuales había gran
cantidad. La casa principal, un cruce entre un castillo y una especie de rectángulo de
interminables habitaciones, no estaba en mal estado. Era evidente que Damien no había
descuidado su propiedad, incluso cuando había pasado décadas fuera de ella. Sin embargo, no
había tenido un visitante de dos piernas durante bastante tiempo, por el aspecto de la misma.
Si no fuera por ella todavía estaba curándose el brazo, se habría convertido en el halcón y
habría volado a través de los pasillos, y más en virtud de las correas que parecían llegar y
aferrarse a ella por todas partes a la vez.
El brazo estaría perfectamente curado en un día o así, y algunas telarañas no iban a lastimarla.
Además, ella nunca podría admitir que estas cosas le daban escalofríos.
Tenía una imagen que defender, después de todo.
"¡Ay qué asco!", se quejó cuando le corrió por la cara una de las trampas de seda. Ella tiro de
su rostro y cabello, tratando de agitar frenéticamente sus dedos.
"Creo que tienes una araña en el pelo."
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Syreena jadeó, intentando llegar a su pelo, y girándose para hacer frente a Damien. "¿Dónde?"
"Detrás de esa parte de la cabeza a la que le gusta llevarme la contraria frente a una media
docena o más de los dignatarios extranjeros", dijo secamente.
"Damien!" Ella le abofeteó en el hombro, muy fuerte, ya que le obligó a dar un paso atrás para
equilibrarse mientras se reía de ella. "Eso no es divertido!"
"La gran ex monje entrenada para matar con sus manos desnudas tiene miedo de las arañas?"
Su sonrisa boba le dijo que él pensaba de otra manera.
"Es mi trabajo contradecir egos reales sobreinflados, especialmente cuando quieren correr y
obtener su cabeza cortada", ella replicó agriamente.
"Nunca me di cuenta de que tenías tan poca fe en mis habilidades", dijo.
"Sí, realmente, lo hiciste. Si me lo dijiste cuando me aseguraste que nunca atacarías a Ruth a
costa de ti mismo. "
"Cuando dije eso?" Exigió.
"El minuto después de que me rescataras", señaló.
"Explícate, por favor. Me parece recordar que estabas inconsciente en ese momento ".
"Contéstame, entonces," ella contrarresto. "¿Por qué no hiciste frente a Ruth entonces? Tenias
la oportunidad, el tiempo, la fuerza, y todo tu poder. ¿Por qué no te ocupaste de ella de una vez
por todas? "
"Porque yo estaba ocupado salvando un impertinente e ingrato trasero!"
"Una vida a cambio de docenas de otras que se habrían salvado?"
"Una vida muy importante", argumentó, aunque un poco más suavemente. "Muy importante
para mí."
"Bien. Recuérdalo la próxima vez que yo te contradiga delante de media docena de dignatarios
extranjeros. "
Damien suspiró profundamente, rozando sus sienes. "Que lo recuerde o que lo lamente?"
Preguntó suavemente.
"Ha. Ha. Ha. "
Él la sonrió, no ayudando a su causa. Incluso cuando él estaba enfadado con ella, ella le hacia
disfrutar.
"Tengo una sensación", dijo, llegando para tocar su pelo, "esta cosa que tenemos podría
arreglarse a largo plazo."
"Me alegra de que te lo parezca", dijo ella, dándole una sonrisa traviesa.
"Siempre que no te mate antes."
"Buena disposición", ella estuvo de acuerdo.
Damien se quedó callado por un momento, y luego agarró su muñeca, utilizándola para
acercarla mas a él.
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"¿Serás feliz aquí?" él pidió mientras que la colocaba contra el calor fresco de su cuerpo. "¿Vas
a ser feliz lejos de tu casa?"
"Diosa, sí," ella respiró, casi con alivio. "He superado a los monjes, y Siena no me necesita
más. Tal vez mi ausencia le ayudará a superar su miedo a tener hijos, cuando las personas
comiencen a presionarla aún más estrechamente en la búsqueda de un heredero. "
"Siena tiene miedo de los niños?"
"Aterrorizada. Ella simplemente no lo sabe todavía. Cree que lo está haciendo por conveniencia
o porque su matrimonio es demasiado nuevo. Suerte para ella, su marido es un polluelo ante la
paternidad, también. Aunque sospecho que puede llegar más rápido a madurar que ella. "
"Elijah como padre", él, reflexionó su humor en el pensamiento evidente. "Está acostumbrado a
recibir de otra persona, como al criar a Siddah después de la edad de dieciocho años mas o
menos. Él no tiene ni idea de qué hacer con un bebé. "
"Ya lo sé", ella se rió tontamente. "Ahora que lo pienso, estoy muy contenta de no estar allí
para verlo. Ellos me agotarían ".
"Sus hijos?"
"No, los padres!"
Se rió. "¿Y qué hay de nuestros niños, dulce?"
Ella inclinó la cabeza y le miró con cejas arqueadas. "¿Quieres niños, Damien?"
"Es una de las importantes preguntas que no han llegado a aún, ¿no?"
"Sí". Una importante. No estoy segura de que lo sepas, pero siempre he querido tener un
montón de niños. Para llenar la casa. "
"No esta casa, espero", él se rió.
"No. Definitivamente no los suficientes para llenar esta casa. "Ella repitió con una sonrisa.
"Supongo que tendrás que conseguir una casa más grande, cuando llegue el momento."
"Muy bonito", dijo, alcanzándola para pellizcarle en su parte inferior.
"¡No!"
"Entonces, se seria. Dime lo que realmente quieres. "Su tono se convirtió en serio como para
hacerla comprender que era importante para él que sus burlas se pusieran de lado por un
momento. "Quiero saber lo que quieres."
"Quiero ser feliz", dijo simplemente. "Un día a la vez. Una discusión a la vez. Un bebé a la vez.
La vida es demasiado volátil para planificar demasiado lejos. Especialmente ahora".
"Entiendo tu punto de vista. Pero, al mismo tiempo, no quiero poner nuestra vida en suspenso a
causa del miedo a lo que hará la próxima vez Ruth ".
"¿No? Pero podemos caer en una trampa y arriesgar nuestras vidas? Eso está bien? "
"Syreena ..."
"Esto es grave, Damien. No entiendo tu distinción. Seguro en algunos casos, imprudente en
otros? ¿Quieres niños y, sin embargo, hace una hora que estabas contemplando algo que
equivalía al suicidio." Ella se estremeció. "No espero que ninguno de nosotros se siente de
brazos cruzados mientras otros corren el riesgo, en nuestro lugar, pero espero que recuerdes
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
que tu no eres lo único que está en juego. ¿No sabes que llevas mi corazón a dondequiera que
vayas? "
"Así como tu tienes el mío", le aseguró suavemente, doblándose hacia su frente para besarla
suavemente, con los ojos cerrados. "Tienes razón, y lo siento. Te prometo que tendré más
cuidado con tus sentimientos y pensamientos en relación con estos asuntos en el futuro. Antes
estaba perturbado. Todavía estoy ajustándome a esta nuevas y profundas emociones a las que
me veo expuesto. "
" Siempre te has sentido fuerte. No podrías ser un líder si no lo fueras."
"Sí". Pero ahora es incluso más fuerte ".
"Damien, ¿no confías en mí?"
"¿Qué clase de pregunta es esa?" Preguntó bruscamente, tirando su cabeza hacia atrás para
poder mirar hacia abajo en sus ojos de color extraño.
"Me preguntaba si alguna vez vas a completar el Exchange conmigo", dijo directamente.
"¿Por qué no debería?"
"Porque es desalentador, el regalar una parte de ti sin saber lo que será." Ella le alcanzó para
frotar ligeramente sus dedos calientes sobre su mejilla. "No sabía lo que estaba haciendo la
primera vez que recibiste esa parte de mí que te hace el cuervo. No tenía que tomar una
decisión ".
"¿Te arrepientes?"
"En realidad, no. Me alegro que las cosas ocurrieran como lo hicieron. Podría haber estado
demasiado confusa para tomar la decisión. Recuerda, que yo no era muy buena en decidir las
cosas por mí misma entonces. Todavía no lo soy ".
"Pero estás mejorando", dijo Damien.
"Sí, lo sé", se rió ella.
"¿Quieres terminar el Exchange, Syreena?"
Ella dudó un momento, a sabiendas de la mirada expectante de él en su cara durante todo el
tiempo que examinó la cuestión. Ella sólo había conocido acerca de esta cosa hacia un par de
horas, y la información le había llegado de Jasmine, una fuente que había demostrado ser poco
fiable cuando se trataba de información. No es que Syreena fuese aprensiva sobre el acto de
beber sangre. Ella era principalmente un animal, cuando se transformaba. Había cenado una
selección de todos los omnívoros durante su vida. La principal preocupación era la de añadir un
poder nuevo a su colección.
Una vez más, que era ella si no un conejillo de indias? Toda su existencia era el resultado de
una experimentación en la combinación de las habilidades Nightwalker. Cuando ella había
estado enferma de niña, Windsong había cantado para que el Espíritu de Syreena volviera a la
vida, compartiendo su propio espíritu con el de Siena y el de Syreena. Syreena ahora
sospechaba que esa había sido la razón de su forma aviar. Los Mistrals sólo se convertían en
aves. No podía ser una coincidencia que una de sus formas fuese un halcón. Con todos los
espíritus que habían encerrado en ella en ese momento cerca de la muerte, nada podría haber
detenido que ella se convirtiera en la mezcla que era, en la división.
Ahora un conjunto, porque el espíritu vinculado de Damien los unía a todos juntos.
Sería oportuno añadir verdaderamente su sangre a la suya de tal manera, incorporando una
parte de él a la mezcla de esta sopa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Haces que suene como una minestrone", Damien se burló de ella suavemente.
"¿Prefieres que utilicé una metáfora de mezcla de frutos secos? Siendo tú el mayor de los
frutos secos? Deja de meter las narices en mis pensamientos".
"Lo siento. No pude resistirme. Parecía que estabas trabajando tan duro en tus pensamientos.
La curiosidad es lo mejor de mí. "
"Así que ya sabes mi respuesta."
"Sí."
"Sí."
CAPÍTULO 14
Damien la alcanzo para tirarla cerca de él, agarrándola por debajo de sus rodillas para que
resbalara contra él. Ella se deslizó con facilidad sobre las sabanas hasta que sus caderas
tocaron el interior de sus muslos , él dirigió las piernas de ella alrededor de su espalda. Se
sentaron uno frente a otro, tan cerca ahora que ella descansaba encima de sus muslos y cada
uno de ellos había unido sus tobillos detrás de la espalda del otro. Damien resbaló las manos
por la bella forma de sus piernas hasta que descanso en su cintura ligeramente. Sus frentes se
tocaban, la nariz de cada uno frotando suavemente unidos, cuando él la besó varias veces. Las
puntas de sus pechos desnudos rozaban ligeramente contra su pecho desnudo por igual, y le
gustó la reacción que siguió inmediatamente.
"Me encanta la manera en que te siento", dijo suavemente Damien contra los hinchados labios
de ella.
Syreena sonrió brevemente antes de que él la besara de nuevo, intercambiando un placer con
otro y luego con otro cuando él lentamente buscaba el sabor y la humedad de su boca,
alimentándola con la suya propia. Él deslizó sus manos alrededor de su espalda, a la calidez y
la suavidad de su piel tensa en tal deleite sensual mientras que ella extendía los dedos mas
lejos para cubrir aún más de él. A ella le gustó cómo sus músculos se contraían en tirones cada
vez que la palma de su mano alcanzaba un nuevo lugar. Si nada más lo hacia, eso la
demostraba cuánto placer le provocaba la exploración de sus manos.
Damien trasladó las manos a su pelo, haciendo que los filamentos vivos se encresparan
alrededor de él con felicidad, atrapándole a la calidez de su cabeza por lo que podría limitar sus
dedos y sus muñecas como un nido de boas hambrientas. En un momento, lo envolvieron
hasta sus codos, sus antebrazos sostenidos cómodamente en sus ejes de pulsación.
Ella le besó mientras sus manos seguían circulando a través de la piel de él. Ella se olvidó del
polvo y la esterilidad del enorme hogar que se encontraba alrededor de la habitación principal a
la que él los había llevado, aunque cada respiración que ella daba parecía repetirse en cada
pasillo cercano. La necesidad y las telarañas alrededor de ellos parecían desaparecer,
substituido solamente por su olor masculino conjuntamente con el suyo propio mientras que
ambos boqueaban juntos alrededor del pequeño mundo que habían creado entre sus cuerpos
cercanos.
Ambos estaban completamente desnudos, salvo por el vendaje y la difícil férula con la que
todavía estaba cubierto su brazo derecho. Pero incluso esa pequeña restricción no podía
interferir con el total acceso que deseaban para este momento. Syreena sentía como si
hubieran pasado años desde la última vez que se habían tocado el uno al otro, a pesar de que
sabía que nunca había sido tocada por otro ser en su vida tanto como Damien lo había hecho.
Parecía como si él pudiera incluso acariciarla a distancia, con solamente sus ojos y sus deseos
muy obvios dentro de ellos que eliminaban todo el espacio que había entre ellos.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Deja a mis manos", dijo él con humor mientras que tiraba de un rizo de su cabello para
acercarla.
"¿Por qué debería?" Pregunto, su seriedad y su malicia a través del comentario.
"Porque yo sé que quieres que te toque", dijo con la seguridad de un telépata.
Ella no podía discutir con él, así que se relajó, dejándose llevar por el dominio de su pelo que él
tenía sobre ella. Una vez que se deslizo libremente hacia él, le dio un gruñido cariñoso, él frotó
ligeramente sus dedos sobre su cara, abajo por su garganta , sus hombros y brazos. Él
comenzó sobre el pulso en su cuello, trazando su trayectoria en la palpitación de sus arterias
hasta el final de las yemas de los dedos de ella.
Damien entrelazo sus dedos con los de ella, dándoles un momentáneo apriete. Él la soltó
rápidamente, trazando sus nudillos por el pecho, a partir del hueco de su garganta. Él siguió
una línea recta sobre su clavícula y su pecho. Después de su breve deslizamiento acarició con
los dedos los pezones erectos a su paso, se dirigió con sus manos para que pudieran sostener
todo su peso dentro de la palma de la mano.
Para Syreena, cada momento de la búsqueda de esa acaricia la daba un ritmo lento que
retumbaba como un bombo a través de su cuerpo. Ella cerró los ojos, dando una respiración
profunda cuando las manos de él se flexionaron alrededor de ella, sus temperaturas
combinadas aumentando, elevándose por encima de la temperatura constante que era normal
para él. Tal vez era su propia piel caliente la que lo había hecho así, el remolino de
calentamiento aumentando increíblemente, pero si ese fuera el caso, ¿cómo se notaba la
diferencia?
"Damien, me encanta la forma en que me tocas", murmuró contra la fricción de sus labios.
"Lo sé", le dijo antes de capturar su boca profundamente trascendiendo las capacidades físicas
de sus labios magullados y sus lenguas.
Su mano derecha lanzó el asimiento cariñoso en su pecho así que pudo bajar por su cadera. Él
la agarró firmemente y la atrajo totalmente encima de sus muslos y en su regazo, asentándola
con intimidad increíble contra él. Su actitud contradictoria al comportarse tan contundente y
audaz cuando había sido tan paciente y tierno hasta entonces. Ella hizo un sonido de jadeo de
sorpresa cuando la dureza del hierro nadó hacia el calor de la humedad de su cuerpo, pero la
sorpresa llevó inmediatamente al placer, y al grito de asombro dando un quejido largo, dulce y
dolido.
"Te he extrañado", dijo él de repente, acercando sus labios al oído de ella para que pudiera
escuchar y sentir el calor de sus palabras susurradas. "No puede hacer más de un día desde
que estuve así, cerca de tu cuerpo, envuelto en tu calor, pero te he extrañado".
"No estás aún envuelto en mi calor ", dijo, todo su ser retorciéndose en su contra en clara
frustración por este hecho.
Ella sintió la sonrisa de él contra su oreja.
"Pareces impaciente, dulzura", se burlo de ella, sus dientes raspando sobre su oreja y luego
liberó la delicada carne para que pudiera darle un suave soplo de su boca a la humedad que
había dejado atrás. Ella tembló cuando la piel de gallina corrió a lo largo de su columna
vertebral y de un nuevo mas líquidos fluían de su cuerpo para invitar a su invasión.
"Dime que no lo estás", le exigió ella, puntualizando la solicitud con una ingeniosa inclinación
de sus caderas, jugando con él de regreso a su perfecto asiento que era el preludio de algo
mejor.
Damien hizo un masculino sonido cuando sintió el pulso del acogedor interior de su cuerpo
atrayéndolo a lo mas íntimo del borde en su refugio.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Lo estoy", acordó acaloradamente, la búsqueda de su boca una vez más cuando sus manos
cayeron en sus caderas y apretaron con posesividad.
Damien la dirigió sobre él incluso mientras ella misma impulsaba sus caderas para acogerlo
mas profundamente. Había algo tan impresionante acerca de la primera unión de sus cuerpos.
Era un momento que podría durar para siempre en un instante, su atención se encontraba en
ninguna parte, sino en la mezcla y el caliente ajuste de sus sexos. Él inhaló el estremecimiento
en el gemido de placer que ella exhalaba. Entonces su beso parecía cobrar vida en el tiempo y
la intensidad, más torsión dentro de su boca como si ella tuviera la intención de devorarle.
Ella era cada vez más audaz y agresiva en su acto sexual, pero también estaba aprendiendo a
dar más de sí misma, lo que le permita llevarla a dar mas placer. Todo era una cuestión de
confianza. En estos momentos, él sabía que ella confiaba en él implícitamente. Ella tenía que
hacerlo. Era un acto de pura exposición y vulnerabilidad.
Esto le hacía sentir un poder que iba más allá de sus dotes de Vampiro.
Syreena puso una mano en su contra, con firmeza para empujarlo varias pulgadas de distancia
de su pecho y boca. Él se echó atrás, su profundo azul parpadeando en sus ojos.
Entonces, como su otra mano se deslizó fuera de las sabanas, él recordó la razón por la que
habían llegado hasta allí.
Syreena recogió el puñal de acero, el metal brillando furiosamente a la luz de las velas, la
esmeralda incrustada en su empuñadura guiño su facetas verdes en ellos. Ella lo sostuvo entre
ellos por un momento, mirando hacia abajo en el mango de la hoja afilada. Había una
inscripción en Vampyr sobre la empuñadura, rodeando en una espiral en torno a la decoración
de la mano de metal en forma de remolino.
"Romperé cualquier corazón antes que el propio", dijo ella claramente, impresionándole con su
habilidad para leer su lengua materna.
"El lema de la familia", explicó con una media sonrisa.
"Muy apasionado emocionalmente para un vampiro," ella reflexionó en un susurro.
Syreena tocó con la cuchilla fría su pecho, longitudinalmente, concentrada en raspar su
delicada piel. Teniendo en cuenta lo perfecta que era, él se sorprendió de que no lo cortara.
Fue su habilidad única la que así lo hizo, se dio cuenta.
"Dime donde", preguntó, su aliento capturado nerviosamente a pesar de lo emocionada que
estaba en otros niveles.
"En cualquier lugar. Es tu elección, Syreena ".
Su elección.
La base de la totalidad de su relación, en dos sílabas.
Pero ella no vaciló en este momento. Ella ya lo había hecho a través de sus debates y sus
decisiones. Ahora, con sus cuerpos tan perfectamente conectados y su confianza como la hoja
desnuda entre ellos, no había necesidad de elección.
Ella se movió tan deprisa, más como un tic. Damien ni siquiera sintió la picadura de la hoja,
cuando hirió su garganta. Su objetivo era notable por la rapidez que había utilizado, la violación
de su piel en virtud de una pulgada de ancho en la parte inferior izquierda cerca de su nuez. Al
instante, una gota de sangre escarlata salio de la herida, antes de llegar y romper corriendo por
su pecho mas, a lo largo de su músculo pectoral y en las crestas de su abdomen. La delgada
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
corriente de la esencia de su vida continuó hasta desaparecer donde sus órganos estaban
vinculados.
Syreena le miró con sus ojos bicolores y el puñal cayo sobre el borde del colchón y luego en el
suelo. Ella ni siquiera oyó el ruido de aviso del metal contra la piedra, ya que se inclinó hacia su
cuello.
Al minuto selló sus labios sobre su piel, Damien consideró el equilibrio del mundo girar lejos de
ellos. Él gimió salvajemente mientras ella barría la lengua lentamente sobre él, la habilidad de
su boca le quemó como una marca, y luego empezó a chupar suavemente contra él. Él la
agarro fuerte tal como ella había hecho con él, y volvió su cabeza para tener mejor acceso. Sus
colmillos hicieron su aparición con violencia y se dirigió con un gemido, gruñendo de placer.
Syreena estimó el efecto que tenía sobre él desde el centro de su cuerpo hasta afuera. Él
creció dentro de ella, se calentó intensamente, la dureza cada vez mayor de él que pulsaba con
vida traviesa dentro de ella. Su gusto no era lo que había esperado. Era algo diferente a la
espiga de sal y óxido que había previsto. Su sabor era fuerte y casi dulce. Cuando el fluido
caliente resbaló sobre su paladar y por su garganta, comenzó a obtener una pista de lo que
había sido para él cuando había probado de ella la primera vez.
Había poder en su sangre. Todos Nightwalker tenían en la sangre el poder de su propietario,
pero esto no era como nada que jamás podría haber esperado. Había mucho de sí misma
dentro de él, tanto de la combinación del poder Nightwalker dentro de ella misma. La adición
de su esencia era adormecedora y erótica y placentera más allá de las palabras. Ella no estaba
preparada para el fuego que fluía por su vientre y en todas sus extremidades. Si pudiera,
hubiera explotado fuera de su alcance, los dedos de los pies, y los extremos de su pelo,
irrumpieron violentamente a través de ella.
Ella se despegó desde el lugar donde se estaba alimentando cuando todo su cuerpo se
encerró en un delicioso espasmo de placer. Damien sintió la convulsión a su paso por ella,
apretándose en torno a él, pensó que podría perder su mente con la intensidad del placer de
retroceso que siguió. Él sabía lo que estaba experimentando, si era algo como las experiencias
que había tenido. La propia idea de lo emocionante que era.
Damien deslizó sus manos hacia abajo sobre su parte inferior, encajando su palma de la mano
para que poder levantarla contra sí mismo, a sí mismo poco a poco dentro del increíble agarre
que hacía sobre él. Syreena se agarró a sus hombros, de repente, con una fuerza
extraordinaria. Ella gritó más o menos cuando él relajo sus manos y la permitió deslizarse hacia
abajo sobre él, ella se sentía como un guante hecho únicamente para sus dimensiones. Deslizó
sus brazos sobre sus hombros, enrollándose alrededor de su cuello y cabeza cuando repitió el
movimiento una y otra vez.
Syreena cerró los ojos porque no podía centrarse en nada, y estaba sintiendo vértigo al ver la
sala girar y moverse. Estaba tan perdida en el destructivo erotismo que fluía a través de sí
misma que podía hacer poco más que permitir a Damien que la manipulara como quisiera. Sin
la relación de sus cuerpos, aún tendría la misma sensación. Con ella, estaba más allá de
cualquier sentimiento ,sensación o emoción coherente.
Su hombro golpeó contra los labios de Damien, exponiéndola a la raspadura de sus dientes.
Él podía olerla.
La lavanda, el sexo, la dulzura, todos mezclados en el pulso que fluía sobre su clavícula. Él
cerró los ojos, frotando sus labios y su cara más contra su piel, tratando de recordar que había
cazado esta noche ya y que, lo había hecho hacia muy poco tiempo.
Hasta que ella bajó la cabeza de nuevo al corte que había hecho sobre él y puso sus labios en
él de nuevo.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Juró en Vampyr, un feroz gruñido de impaciencia y lujuriosa intensidad. Oriento sus dientes
contra su hombro mientras se enterraba en su cuerpo. Su calor fluyó sobre sus labios y la
lengua y su eje se endureció mas aun rodeado tan firmemente por ella. Damien entendió en
ese momento por qué esta cosa entre ellos estaba destinada a ocurrir. Esta era la sal de la
verdadera vida. Que fluía sobre él en forma líquida y emocional y sabía que podía vivir veinte
milenios y nunca se cansaría de esta sensación. Podría haber sido la nueva gravedad de sus
sentimientos lo que le hacia pensar de manera poética, pero no creía que fuera así. Esto iba
más allá de todo eso. Esto era una mezcla de las almas, la unión de los espíritus de la sangre y
el cuerpo.
Esto era todo.
Ella lo era todo.
"Te quiero", ella le dijo sin aliento al oído, le agarró frenéticamente cuando ella le dijo las
palabras detrás de su propia boca. Él selló los pinchazos que le había hecho en su cuerpo y
tiró de ella de nuevo para mirar en sus ojos.
"Te quiero", repitió una vez que pudo ver el azul de sus ojos. Ella sollozó bruscamente,
manando lágrimas de sus ojos cuando ella gritó con emoción y placer. Sus sollozos gritados se
mezclaron entre sí junto con sus movimientos cuando crecieron rápido y frenéticos.
Damien nunca había conocido el aguijón de las lágrimas, la desgarradora emoción que brillaba
en todo el cuerpo antes de que hiciera aparición. Giró la cara a la bendita curva de su cuello,
aferrándose a ella cuando los latigazos de humedad en respuesta a la honestidad del
sentimiento de ella le cayeron por la cara.
Cuando ella culminó, fue como si fuera arrojada a una convulsión. Su cuerpo entero parecía
convulsionar con el espasmo en el tiempo junto con los sollozos que no podía controlar más de
lo que podría controlar el propio orgasmo.
Damien se sentía como si estuviera muy lejos de mundo cuerdo. Él podía detener a duras
penas el cuerpo de ella cuando se retorció entre sus manos, demandando la dicha. Con toda
su fuerza y poder, él no podría negarle eso a ella ni así mismo. Ninguna fuerza en el planeta
podría ser mas fuerte.
El Príncipe Vampiro cayó entre las almohadas y Syreena cayó con él, extendiéndose en su
pecho. Ella no podía respirar, le era muy difícil respirar. No podía silenciar el llanto contra la
columna de su cuello. Ella sentía sus manos tejiendo en la laxitud de su pelo, acercándola a él
y transmitiendo con ese toque masculino una gran dulzura. Damien no trataba de consolarla de
otro modo solo sujetándola con sus manos la cabeza caliente. Él estaba lo bastante ocupado
tratando de resolver su propio cuerpo, tratando de averiguar cómo tal plenitud de sentimientos
podría encajar de nuevo dentro de los limitados confines de su piel.
Ella le había dicho que lo amaba. Él lo había sabido, pero oir la tradicional frase le había
afectado cegándolo de nuevas maneras.
Formas que le hacían creer que podría hacer cualquier cosa.
Cualquier cosa que ella necesitara o quisiera que él hiciera.
Porque el amor de ella hacia él, era mucho mas importante que el amor de él hacia ella.
Syreena sintió como si estuviera completamente paralizada.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Ella no podía moverse, incluso bastante tiempo después de que ella se hubiese calmado de su
emocional y sexual montaña rusa de sentimientos.
Así que simplemente siguió tumbada, extendida sobre su amante, como si ella hubiera estado
haciendo eso durante años, no días. Ella podía sentir sus dedos a la deriva a lo largo de su
columna vertebral, la sensación suave y dulce en la secuela de tales comentarios tumultuosos.
Ella pensó que quería dormir, todo lo que había acontecido recientemente había sido agotador
tanto mental como físicamente. Al mismo tiempo ella estaba demasiado tensa como para tener
éxito en el reposo, aunque sin duda había pasado el amanecer.
Syreena suspiró, con una sensación de seguridad. La luz del sol siempre había sido una cosa
terrible para su pueblo, la experiencia de la intoxicación del sol podría hacerla sufrir
terriblemente. Ahora, sin embargo, el sol significaba algo totalmente diferente. Significaba que
la posibilidad de que los enemigos los perturbaran se reducía a nada. Esto significaba que
ninguno de ellos iría más allá de las paredes de su espacio vital de nuevo hasta el anochecer.
Había algo acerca de ser encerrada junto con Damien que la hacia sentirse protegida. Ella no
podía dejarle y él no podía abandonarla. Por supuesto, no era necesario ese tipo de cosas para
mantenerlos juntos, pero añadía un sentimiento de unión y de seguridad.
"Puedo escuchar tus pensamientos abstractos incluso sin intentarlo", él murmuró cerca de su
oído.
Ella sonrió.
Syreena se dio cuenta de que ella nunca había sonreído tanto en su vida. Ella siempre había
sido una persona muy centrada. Había descubierto por primera vez la capacidad de ser
divertida, cuando se había convertido en una parte de la casa de Siena quince años antes. Su
hermana era conocida por su humor y sus travesuras y tenía una forma de llegar a todo el
mundo con el humor. Syreena había aprendido el placer que se encontraba en una broma y la
burla.
Pero había sido Damien quien había provocado una irresistible sonrisa tras otra, la semana
pasada en una forma que había pensado siempre que estaba fuera de su alcance o de su
comprensión. Ella sabía ahora que era porque estaba mas cómoda con él que con nadie en
toda su vida. Un auto-confort necesario a fin de encontrar la facilidad en el humor y la felicidad.
"¿Vas a estar siempre así de filosófica después de hacer el amor?"
Syreena rió nerviosamente, levantando su cabeza para mirarlo y encontrando que estaba
realmente alegre de poder hacerlo. Ella miró a esos ojos que parecían tan profundos como el
océano más profundo.
"Espero que sea la telepatía, la parte de ti que supuestamente tengo que recibir. Me gustaría
mucho disfrutar de espiar en tu cabeza. "
"Dulce, me encantaría que lo hicieras. Eso me ahorraría un montón de preliminares. "
"Mmm, seguro que lo haría," ella dijo, su incredulidad demasiado evidente. "Creo que estarías
muy desilusionado si el asunto de morder el cuello lo elimináramos de este asunto."
"Es absolutamente cierto", estuvo de acuerdo con una risa. Su sonrisa permaneció cuando
llegó a rozar con el dedo pulgar en su última marca en ella. "Lo siento si me deje llevar. Parece
que no puedo contenerme. "
"No lo sientas, Damien. Siempre parece lo mas natural cuando lo haces. Es una mejora, no una
intromisión ".
"No me lo puedo creer ", dijo, tocándole la herida en la garganta que ya estaba comenzando a
sanar. "Nunca he sentido algo como esto antes. Tu serías una buena Vampira ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Gracias".
Syreena encontró que había recuperado la fuerza en sus brazos, y utilizando su brazo sano, se
elevo a si misma en una posición sentada sobre él. Ella se detuvo a mitad del camino,
haciendo un sonido de incomodidad cuando partes de su cuerpo protestaron violentamente
con el movimiento.
"Estas herida?", le preguntó.
"Un poco. Me siento ... me siento como ... "
"Te sientes como si te hubieras dado la vuelta?" ayudó él.
"Sí". Por supuesto, tu lo sabes ".
"Sí, aunque creo que fue un poco más violento para mí."
"Me permito disentir. Sin duda se ha producido violencia en extremo ". Syreena gimió cuando
se movió demasiado lejos como si se moviera en la dirección de una llaga.
Ella sentía sus manos que llegaron para ayudarla en sus esfuerzos, pero luego él se detuvo.
Ella vio como su barbilla se inclinaba hacia abajo y actuaba como si estuviera escuchando
algo. Su latido del corazón se encogió momentáneamente, su sensación de seguridad lanzada
lejos de repente, ya que trató de sentir lo que había capturado la atención de él.
"¿Qué es?"
Él miró como si se sorprendiera con la pregunta. "Nada. No, eso no es cierto. No es nada malo.
Relájate, cariño, estamos seguros aquí ".
"¿Cómo sabes eso?"
"Confía en mí. Estamos rodeados por vampiros, Syreena. Saben que he regresado. Ellos
nunca dejaran que pase nada malo dentro de nuestro condado ".
"Pensé que los vampiros no se congregan en las mismas áreas."
"Rumania es nuestra patria. Es diferente aquí. Los vampiros de este país se han afiliado con mi
sangre por generaciones. Puede que no lo creas, pero incluso algunos honramos lealtades.
Esta es la razón por la que Jasmine quería venir aquí. Ella sabía que nos protegerían de todas
las amenazas que me rodean con aliados conocidos. "
"Entonces, ¿qué estabas escuchando?"
"Para. Yo estaba escuchando un mensaje telepático. Perdóname, yo no quería decírtelo para
no distraerte ".
"No importa." Ella no le dio importancia. "¿Qué tipo de mensaje? ¿Debo preguntarte por todo?
Eres tan tacaño con la información a veces. "
"Supongo que lo soy. No estoy acostumbrado a ... bueno, no importa. Era sólo un tipo de
saludo. Uno muy antiguo. De hecho, no tiene equivalente lingüístico ". Él se detuvo para
reflexionar sobre la mejor manera de explicarlo. "Es nuestra versión de una llamada de salida.
Un « todos bien », por así decirlo. No lo he escuchado en mucho tiempo, casi me olvidé que
existía. Se anuncia el amanecer, marca el momento que todos deben tener en cuenta para
mantenerse seguros. Si alguien contesta, significa que algo anda mal. Es la costumbre y el
respeto, escuchar en caso de que haya una respuesta. "
"Eso es muy ... bueno, es como muy sentimental. Es muy Lycanthropic ".
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"No somos tan diferentes como piensas a veces, nuestros dos pueblos."
"Estoy aprendiendo eso. Yo…"
Ella se interrumpió mientras que el cuarto empezó a girar bajo ella repentinamente. Ella hizo un
ruido enfermizo y se reclinó inmediatamente hacia abajo sobre él. La mano de Damien entró en
su pelo, la otro contra su mejilla con la preocupación..
"¿Qué es?"
"Sólo estoy un poco mareada", dijo lo más ligero que podía, teniendo en cuenta el giro de su
estómago. "Allá vamos, esta es la parte que estoy condenada a recibir. La parte desequilibrada
de ti. "
"No bromees cuando no te sientes bien en serio ", le regañó con cuidado. "Espero que no
hayamos sido imprudentes, hacer el Exchange con tan poca información".
"Lo hemos sido", admitió, descansando su mejilla en el pecho y trató de centrarse en la luz de
la vela de la mesita. Cerrar los ojos sólo parecía empeorarlo. "Pero lo sabía antes de que lo
hiciéramos. Y estaba dispuesta a aceptar las con…. "
Ella se interrumpió de nuevo, esta vez con un estremecimiento que fluyó sobre su cuerpo
entero.
"Syreena?"
Damien se sentó con ella todavía aferrada a él. Había un desamparo en su asimiento que lo
preocupó. Él cautelosamente le dio vuelta de modo que él pudiera acunarla en su regazo. Él
apoyó su frente a su barbilla, esperando que ayudaría a los vértigos que no conseguían
claramente mejorar.
"Esto pasará", murmuró ella, aunque con mas esperanza que convicción.
"Sabes, pienso que quizás no has comido lo suficiente, ya sabes, por convivir con nosotros que
no comemos. Podría ser la razón. "
"Sí". Tienes razón. Por supuesto. "
Ella tomó un respiro y, a continuación, el frío paso a sus brazos.
Damien estaba atrapado.
El sol estaba alto y se encontraba en un hogar estéril sin asistencia, sin suministros, y sin
ninguna posibilidad de obtener alguno de los anteriores. Syreena seguía respirando, pero en
suaves y superficiales ráfagas que eran más inquietantes que tranquilizadoras. Él la había
puesto hacia fuera en la cama, teniendo éxito en encontrar una sábana razonablemente limpia
en un baúl próximo de cedro para cubrirla. Podía sentir como ella perdía el calor del cuerpo,
pero no podía encontrar ninguna explicación para ella con excepción de una que temía.
Él había sobrevivido a su parte del Exchange, pero había sido un baile bastante ajustado con el
mas allá, según él recordaba. Aunque Jasmine le había dicho que no había pruebas de que
fuera un éxito entre las razas en el pasado, Syreena no era para nada un ordinario Nightwalker.
¿Qué pasaba si sus mutaciones habían hecho de su elección algo mortal? Damien no pensaba
que él pudiera seguir viviendo si algo le pasaba a ella, por esta causa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Muy bien, relájate," se dijo en voz alta a sí mismo.
Ella estaba pasando por lo que podría denominarse un cambio catastrófico en su composición
física, tal como él lo había hecho. Era cuestión de dejarla un poco de tiempo para que ella
pudiera recuperarse. A él sólo le había llevado un día superar el mismo efecto. Quizás eso
fuera todo lo que tenía que hacer, esperar paciente su reunión en unas horas.
La tranquilidad le ayudó a mantener controlado el pánico, pero hacia poco para relajarle.
Damien pasó el resto de las horas del día manteniendo la vigilia sobre ella, mirándola muy de
cerca, hasta el punto de que él sabía exactamente el número de respiraciones que daría en
una hora. Él recuperó sus pantalones en su ropa desechada y buscó por el hogar, pero había
tenido razón al asumir que no encontraría nada de utilidad por allí. Fracasado en esa empresa,
se concentro en pasear por el cuarto.
Aproximadamente después de pasar unas cinco horas de esta espantosa experiencia, ella
empezó a respirar un poco más fácil y parecía deslizarse hacia una forma de dormir mas
normal apartándose del estado de inconsciencia.
Esto fue lo que finalmente le relajó un poco, lo suficiente para que pudiera establecerse a su
lado en lugar de utilizar la habitación cómo circuito. Él la levantó acurrucándola contra él,
utilizando todos los sentidos que pudiera utilizar.
El Príncipe cerró los ojos, pero no se durmió. Él simplemente escuchaba la forma en que ella
respiraba.
Alrededor de tres horas antes del anochecer, ella comenzó a moverse inquieta. Comenzó con
unos pocos tirones nerviosos, pero luego su sistema nervioso central pareció tomar el relevo.
Ella se retorcía como si estuviera teniendo una pesadilla brutal. Hacia ruidos bajos, profundos
en su garganta como un animal herido. Él soporto esta tortura durante casi una hora,
maldiciéndose todo el tiempo por ponerla a sufrir esta terrible experiencia. No le ayudaba
recordar que ella había hecho la elección voluntariamente.
En la última parte de esa hora, deseó que Jasmine nunca le hubiera hablado sobre el
Exchange. Esto se debió a la inquietud que dio paso cuando los pequeños espasmos fueron a
peor hasta que él pensó que su delicada columna vertebral se partiría en dos por el arqueo de
su cuerpo.
Nada que signifique amor y unión debe ser tan doloroso, pensó con ira.
Él olvidó que a él no le había importado mucho las consecuencias de su propio proceso
doloroso. Todo lo que podía pensar, todo lo que podía ver, era el sufrimiento de la mujer que
amaba.
Por fin, una hora antes del anochecer, ella cayó en un profundo sueño. Tan profundo que él no
podía sentir sus sueños. Su temperatura corporal regresó a la normalidad, al igual que su
respiración. El sudor que había empapado la primera sabana se había evaporado por el
momento cuando él la tapo con la segunda sábana que había encontrado.
Él descansó de nuevo a su lado, y una vez más para no dormir.
Damien cerró los ojos cuando se estableció de nuevo en contra de la cabecera de la cama
enorme. Se colocó como si Syreena fuera la almohada, su espalda reclinada descansando
contra su pecho y su cabeza bien ubicada debajo de su barbilla. Podía sentir el suave
movimiento de su cabello contra su piel cuando las inquietas terminaciones parecían buscar
una posición mas cómoda.
Damien no se dio cuenta de que los mechones grises, los más alterados de su cabello,
estaban creciendo, a muy buen ritmo. El pelo frío gris se estaba oscureciendo, y alargándose
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extendiéndose por la mejilla de Syreena. Luego, con cada pulsación de la sangre el delicado
circuito a través de su pelo, provocó que el lado marrón también se oscureciera. Por primera
vez desde la recuperación de su enfermedad de niña, su pelo estaba cerca de tener un color
uniforme, mas de lo que lo había tenido nunca. Al final, sin embargo, era todo un maravilloso
color carbón, no del tono negro del pelo de Damien, pero casi. La distinción que se mantuvo,
sin embargo, eran unas vetas de color gris oscuro, marrón oscuro y negro puro, que aparecían
como plumas de su cabello justo por encima de su frente y, a continuación, se dirigían en tres
direcciones en toda la longitud de su pelo.
Cuando Syreena abrió los ojos por fin, fue con la abrumadora sensación de que había pasado
el anochecer. Todos los sentidos Nightwalkers podían sentirlo en un nivel u otro, pero parecía
de alguna manera que su grado de percepción era mayor de lo habitual. Ella no se sentía bien
descansada, pero tampoco se sentía tan agotada como probablemente debería estar. Se tomó
un momento, descansando contenta contra Damien, ridículamente feliz de encontrarle
vigilándola con los brazos a su alrededor.
Todos los rastros de los mareos que había sufrido antes se habían ido, y era un alivio. El dolor
se había desvanecido durante su tiempo de curación, aunque sospechaba que una vez que
ella se moviera encontraría algunos puntos de dolor en sitios que aun estarían en
reconstrucción.
No tenía ni idea de cómo exactamente resultaría su morfología.
Damien sintió sus pensamientos ocupados en torno a su conciencia extrasensorial incluso
antes de que ella se moviera, abriendo los ojos para mirarla rápidamente. El cambio y el
crecimiento de su cabello era dramático, y le llevó varios golpes para absorber el impacto de la
misma. Se había apenas recuperado lo suficiente del impacto como para contárselo a ella
cuando ella le miró, exponiendo sus ojos.
Sus ojos. Ojos que se había convertido en un color uniforme de carbón de leña, salpicado de
color gris, marrón, y negro más profundo. Era como mirar hacia un intrincado mármol italiano.
Era, por un momento, como mirar a los ojos de un extraño.
Pero luego ella le sonrió, y al instante era Syreena. A pesar de los cambios, era la misma
fuerte, hermosa mujer tenaz de la que se había enamorado.
Y ella le sonreía.
Él no se dio cuenta de lo aliviado que estaba hasta que exhaló en respuesta.
"Creo que puedo tener una idea de lo que vas a obtener de mí", la dijo con ironía.
"Oh? Te importa compartir? "
"Bueno ..."
Él pensó por un momento y, a continuación, se levantó inclinándose a un lado por el borde de
la cama. Ella le miró cuando él se inclinó para alcanzar algo. Cuando regresó a su posición
vertical, tenia el puñal en la mano. Dirigió el cuchillo hacia ella, girando el plano de la hoja hacia
su cara. Ella le dio una mirada perpleja.
"Mira en la hoja".
Ella lo hizo, y vio la imagen ligeramente distorsionada.
Syreena jadeó, agarrando su muñeca para mejorar el ángulo del espejo improvisado. Ella
podía ver la oscuridad de su pelo en remiendos y pedazos, pero sus ojos estaban
absolutamente claros.
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"Me he igualado!"
Era como una niña exclamando de placer, y eso le desconcertó un poco a él. Había pensado
que podría estar perturbada al verse alterada. No había pensado que la nueva uniformidad de
color pudiera ser agradable para ella. Cuando pensó en ello, sin embargo, se dio cuenta de por
qué lo era. Aunque era todavía un color único, no había nada que le hiciera parecer un ser
dividido, no como el arlequín que se había soportado a ver la mayor parte de su vida.
Ella se quedó con el cuchillo para inclinarlo y moverlo, a falta de un espejo en todo tipo de
posiciones para poder ver las distintas partes de su nuevo look.
"Me pregunto lo que significa", dijo suavemente.
"¿Qué significa?"
"El negro, Damien. ¿Te acuerdas? Los colores del pelo de los Lycanthrope indican la forma
que pueden adoptar. "
"Un cuervo?"
"Improbable. Yo te lo he dado a ti. Parece una posibilidad difícil que pueda darse de nuevo ".
Se sentó más lejos de él, por el borde de la cama, sus pies golpearon el suelo polvoriento por
sólo un segundo antes de que la mano de Damien se cerrara alrededor de su brazo y la tirara
de espaldas a la cama con él.
"Acabas de pasar por una transformación física radical que me ha mantenido todo el día de
terror por tu salud y seguridad, y crees que voy a dejar que trotes por ahí como si no pasara
nada?"
"Damien, no soy del tipo que se mantiene en la cama débil y gimiendo. Me siento bien, y quiero
... "
Ella le interrumpió, para llegar a la férula y vendas de su brazo. Después de una muy breve
inspección para probar si había dolor, ella rompió la restricción, tirando hacia el suelo los
pedazos. Ella flexiono los dedos y el brazo, dirigiendo una brillante sonrisa hacia él.
"Quiero volar!"
"Syreena!"
Pero ella se había escapado de su alcance y se apresuraba a través de la suite, entrando en su
salón privado y dirigiéndose a la ventana, que ella inmediatamente abrió. Damien voló fuera de
la cama detrás de ella.
"Syreena! ¿Qué pasa si has perdido el halcón, por alguna razón? "
"No lo he hecho. Me gustaría saber. "
Por un terrorífico pequeño segundo, ella corrió a la ventana y se tiro por ella en forma humana.
Eran muchas las historias que le vinieron a la cabeza, así que el corazón de Damien parecía
que había saltado fuera de su pecho detrás de ella. Corrió a la ventana, agarrando el marco,
casi con miedo de mirar. Pero él no había conseguido estar donde estaba en la vida por ser un
cobarde con las cosas nuevas y peligrosas, así que él se recupero inmediatamente.
Su cuerpo aerodinámico saltó hacia fuera en un arco, pasando como una flecha hacia fuera.
Ella comenzó a caer a plomo hacia la tierra, zambulléndose hacia ella como si fuera agua y no
roca montañosa, su pelo largo, marmóleo se agitó en mechones presionándola mientras la
cubrían cuando ella finalmente separó los brazos de par en par.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Tomó solamente un centelleo de tiempo antes de que ella apareciera en la forma que se
asemejaba a una arpía, aunque la manera en que ella cogió el viento en sus alas oscuras y
plumas boyantes hizo que su zambullida a la muerte pareciera un barrido agraciado que
evocaba a un ángel en vez de a esa criatura mítica hostil. Ella se tambaleó, al subir
ascendentemente, usando el drenaje de gran alcance de sus alas para retirarla del respaldo de
la piedra de la pared desde donde había saltado. Damien tuvo que moverse de un tirón hacia
detrás para evitar golpearse la cabeza con ella mientras ascendía más allá de la ventana.
El claro de luna destelló en sus plumas lisas, gris-negras mientras que ella las agitaba más allá.
Él sonrió abiertamente mientras que se inclinaba nuevamente en el marco de la ventana para
mirarla llegar al cielo nocturno. Su vuelo la llevaba claramente por el aire con la misma
naturalidad que utilizaba para respirar. Él envidió su facilidad por un momento, después
sacudió a un lado su sentido de la limitación y se presionó hacia la forma del cuervo así podría
unirse a ella.
A penas el cuervo salio del edificio, su pareja modificó su forma una vez más, en el halcón con
el que ella estaba tan familiarizada. Pero en lugar de ser de un tono marrón al que estaba
acostumbrado a ver, utilizaba los colores que lucia su nuevo cabello. Su espalda era negra a
rayas, su bajo vientre de un suave gris oscuro, y todo el resto de color del carbón.
El cuervo y el halcón descendieron y de una extraña forma las aves habían sincronizado su
vuelo a la perfección. Ella dirigió y él la siguió. Tomaría mucho tiempo para él alcanzar la
habilidad que poseía ella, pero él estaba aprendiendo con la suficiente rapidez para poder
seguirla.
Syreena voló de nuevo hacia el suelo, fuera de la ladera de la montaña donde se encontraban
los terrenos de Damien. Ella se dirigía hacia el lago más allá de una cornisa de piedra de difícil
acceso. Adivinando lo que ella se proponía, Damien capturo de viento con las alas para frenar
su velocidad cuando ella temerariamente en su forma de halcón se tiro al agua así como había
saltado por la ventana.
Una vez más, se transformo sobre la marcha.
Ella se había perdido en la onda expansiva del agua cuando su piel tomo la textura de la goma
que inmediatamente la recubrió y distorsiono su cuerpo. Aún más, ella había perdido el arte de
la racionalización en la forma de delfín. Ella golpeó el agua a gran velocidad, pero el corte que
hizo su cuerpo no provocó ni una sola salpicadura. El delfín era visible debajo de la superficie
del agua como una luz intermitente de color gris oscuro, la velocidad del movimiento muy
rápido, era imposible seguirla por el aire.
Damien se sentó en la orilla del lago, mutando a su forma más natural hasta agacharse de
cuclillas y asegurando su equilibrio con una mano sobre el terreno. La vio entonces con más
facilidad, hasta que desapareció en las profundidades del agua.
Regresó en breve, surgiendo como la mujer que estaba acostumbrado a ver, su risa era
exultante en una sonrisa amplia.
"Hacia tanto tiempo!", Declaró. "Sólo hace una semana, pero sigue siendo demasiado tiempo!"
"Entonces, ¿Hay algo diferente? Junto a la coloración, obviamente. "
"Estoy segura de que lo hay, pero no soy consciente de qué es aún".
"¿Estás segura de que no sabes lo que estoy pensando?" Preguntó de tal manera que él le
dirigió una sonrisa a lo que ella contestó con jubiloso placer.
"Sí, lo se, pero no tiene nada que ver con la telepatía". Syreena dirigió una mano fuera del agua
y le dirigió movimientos con coquetería.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Mmm, el mismo resultado de todas formas, así que no me quejo de cómo lo consigas", le dijo
a ella cuando él se levantó y se empujó brevemente hacia el borde del agua.
Su inmersión fue limpia y bien practicada.
Cuando él apareció, fue con un grito farfullado.
"Así es", ella dijo con un broche de presión evidente en sus dedos. "Estamos en invierno, ¿no?"
Damien no estaba divertido. Él nadó hacia ella en serio, agarrándola por un brazo fácilmente
cuando ella pasó cerca de él utilizando más esfuerzo en reírse nerviosamente que en intentar
escaparse.
"Déjame adivinar, tu no se sientes la temperatura del agua."
"No mucho", estuvo ella de acuerdo, dejando que arrastrara su cuerpo caliente en el agua
hasta que la selló estrechamente. "Pero lo hice como pago por el ataque de tus manos frías".
"¿Cómo es que las puedes sentir, y no este frío glacial?" la exigió.
"Porque yo estaba preparada. Un reajuste mental, por así decirlo, y el hecho de que no estoy
totalmente en forma humana ".
El sintió la bofetada en contra de sus piernas, sólo para darse cuenta de que era una aleta de
cola y no sus piernas.
"Bueno, bueno, no es la sirenita?", él reflexionó deslizando una curiosa exploración con sus
manos por su espalda y su parte trasera, observando el punto en que la piel se mezclaba lejos
y se convertía en la frialdad de su cola.
"No esperes de mí que te cante. No puedo llevar una melodía ".
"Ni siquiera con el espíritu parcial de una sirena dentro de ti? Me resulta difícil de creer. "
Besó su réplica antes de que pudiera hacerla.
"Me pareció haber oído quejas sobre la frialdad del agua," ella ronroneó cuando ella se
acurruco contra su cuerpo un momento después.
"Sí, pero como el calor sale de mi cuerpo, es más fácil de soportar. Tu no puedes hacer lo
mismo, me imagino. Me pregunto acerca de la forma en que reaccionarás a mis fríos apéndices
en este momento. "
Se rió, empujándose fuera de él, salpicándole con agua.
"La broma es para ti, Príncipe Damien," ella le recriminó. "Tienes que cogerme primero".
Ella se zambulló debajo del agua, dejándolo con un tirón de su impertinente cola que envió una
onda de agua sobre él.
"La broma es para ti, Princesa", le murmuró, "porque yo puedo contener mi respiración durante
más tiempo."
Él no se molestó en perseguirla, en su lugar esperó la inevitable llamada de oxígeno.
Cuando ella subiera, él iba a encargarse de que le calentara como penitencia.
CAPÍTULO 15
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Jasmine entró en el antiguo bastión rumano lentamente utilizando la convencional puerta en
lugar de uno de los numerosos balcones que salpicaban el edificio. La primera cosa que hizo
fue buscar la poderosa firma de la presencia de Damien.
Ella sabia que estaba en la propiedad, pero esperaba que estuviera dentro del edificio. Se
sorprendió al darse cuenta de que él estaba fuera en realidad, algunos metros lejos de ella. No
se sorprendió al observar que su nueva compañera estaba también muy cerca de él. Ella
suspiró con un poco de impaciencia. ¿La mujer nunca le dejaba solo?
Jasmine dejó de lado la idea en el momento en que la tuvo. Ella iba a tener que acostumbrarse
a esto. Era evidente la intención de Damien de mantener a la mujer Lycanthrope como uno
puede mantener a un tipo de mascota. Con toda la razón, teniendo en cuenta que ella era más
animal que cualquier otra cosa.
Jasmine estuvo un largo momento en la gran sala de estudio que acababa de reforzarse,
mirando por encima de las telarañas a su techo abovedado y sus pinturas al fresco. Cuando se
limpiaran, sería restaurada a su antigua brillantez de color, así como el fulgor de las
incrustaciones de oro que adornaban las molduras y celosías.
Era evidente en el orgullo de su apreciación que lo que ella podía ver era un trabajo débil. Su
hermano, Horacio, lo había hecho durante el Renacimiento, cuando había estado de moda, una
forma de hacer arte. Él siempre había sido el artístico, el alma creativa de su familia. Que le
había convertido en su complemento perfecto, la estudiante, y el artista. Es decir, hasta que
tomó el puesto diplomático en la corte de Noah hacia muchas décadas, tomando allí una vida
permanente y evitando así la disminución de su clan.
Uno podría pensar que, a lo largo de tanto tiempo, debería considerarse esa una constante
para ella, acostumbrarse a que nada se mantiene constante. Las cosas cambian. Siempre.
Teniendo en cuenta lo difícil que era entretenerse a sí mismo después del primer siglo o dos,
se suponía que eso era probablemente una buena cosa.
Pero la ausencia de su hermano había sido tan agradable como la llegada de la Princesa
Lycanthrope. En ambos casos, no había tenido nada que decir en la materia. Que, por
supuesto, era como debía ser.
Eso no significa que ella tuviera que estar contenta al respecto.
Pero ella se adaptaba, como siempre lo había hecho, de una u otra manera. Ella tenia el
consuelo en la volatilidad del momento que tan rápidamente se les acercaba. Al menos ella no
se aburría. Por otra parte, se podrían convertir en victimas bastante indeseables.
Y Damien tenia la más alta probabilidad de estar en la primera lista.
Ella había hecho su elección, sin embargo. Ruth la había tentado con todo tipo de opciones,
una fiesta de selecciones que habían sido atractivos en unos aspectos, e inaceptables en otros.
Ella se quedaría aquí, en este lugar, con este hombre que era como un hermano y un padre
para ella. Toleraría la consecuencia molesta de Syreena como resultado de ello. Damien
necesitaba su ayuda, y no renunciaría a él en este peligroso momento. Ella podía por lo menos
dar a Syreena el crédito de ser capaz de la misma meta. Era muy probable que fuera la única
cosa que podrían tener en común.
A pesar de que ellos habían hecho las elección para cuidarse las espaldas y esperar para jugar
con sus enemigos, Jasmine había tomado una decisión por su cuenta. Estuvo de acuerdo en
que se necesitaba tiempo y esfuerzo para abordar la situación correctamente, pero era algo
que podía y debía hacerse casi de inmediato.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Después de pensarlo durante todo el día, ella había decidido incluir en sus planes a Damien. Él
había expresado sus opiniones sobre la situación de una manera tal que ella esperaba la
posibilidad de que él compartiera su modo de ver la situación.
Siempre que su pequeña tarta no tuviera la oportunidad de oponerse. Si lo hacia, podía influir
en alejarle de los deseos de Jasmine.
Algo que podría ocurrir con una frecuencia frustrante.
El verdadero truco iba a ser la separación de los dos el tiempo suficiente para ganar a Damien
a su forma de pensar. Por supuesto, tenía un plan para hacerlo, y una vez que se había fijado
lo puso en marcha. En poco tiempo, sus hermanos empezarían a llegar y habría que empezar
a organizar y revitalizar el castillo. Sería su pieza clave de cebo para la pequeña Princesa.
Jasmine hizo su camino a través de las habitaciones del hogar, las que siempre mantenía
cuando residía en su patria. Estaban muy cerca de las habitaciones de Damien ahora, por lo
que elegiría otros en el ala más alejada de la feliz ama de casa.
Ella comenzó a trasladar sus pertenencias almacenadas a esa sección de la casa mientras
esperaba la llegada de los demás, incluido Damien.
Damien retiro la cabeza de la agradable tarea de hocicar a Syreena en el estómago y miró
hacia el castillo que habían abandonado. Se sentó rápidamente, tirando de ella con él de modo
que ella se colocara arriba contra su pecho, sus piernas y la parte inferior en su regazo cuando
él la mantuvo asegurada contra su cuerpo.
"Tenemos compañía", informó cuando ella lo miró con una clara curiosidad.
"Déjame adivinar ..." Ella se arrastro con un significativo parpadeo de ojos.
"Sí, es Jasmine". Él se rió. "Pero yo no me preocuparía si fuera eso. Hay vampiros en
movimiento en esta dirección. Varios de ellos. Me imagino que es por nuestro nuevo hogar. "
"Recuérdame darle las gracias a ella," dijo Syreena, no sonando del todo agradecida. Pero
Damien sabía que era principalmente por su decepción de haber sido interrumpidos de su cita
privada. Estaba empezando a conocerla mejor y sabía que ella temía que tendrían poca o
ninguna oportunidad para estas intimidades privadas cuando la corte estuviera al pleno. Ella
había pasado quince años en esa pecera, con todo el mundo intentando verla de cerca. Tenía
probablemente el deseo de escapar un poco de esa situación.
"Ella no es plenamente responsable. La sensación es por mi llegada. Es una combinación de
tradición y curiosidad lo que les llama hacia aquí ".
Damien también sabía que ella entendía que era lo mejor, a pesar de que era potencialmente
peligroso. Este era el momento en que sus asuntos privados se convertirían en carnaza para la
opinión pública y su reacción. Probablemente se preocupaba demasiado al respecto. A
diferencia de los vampiros los Lycanthropes eran peores en ese sentido. Los que estuvieran
en desacuerdo con su relación no lo dirían públicamente , con el fin de satisfacer sus propios
fines. La mayoría, sin embargo, perdería el interés en el conjunto de la situación con relativa
rapidez, si no estaban interesados en comenzarlo.
Esta era una situación en que la actitud caprichosa de los Vampiros vendría muy bien.
Damien y Syreena regresaron a su nuevo hogar juntos, vistiéndose para prepararse para
aquellos que llegarían pronto. La Princesa dejó las habitaciones de Damien primero, ya que
vestirse para ella no era más complicado que deslizarse por su vestido nuevo. Cuando ella
salió, ella literalmente golpeó a Jasmine.
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La hembra Vampiro hizo una momentáneo esfuerzo para excusar su parte de culpa en la
colisión, pero se detuvo casi de inmediato, ya que le dio un buen vistazo a la alteración de la
Princesa en el pelo y los ojos. Syreena no envidió la sorpresa de la otra mujer a su choque.
Ella imaginó que debía ser un cambio bastante sorprendente. Para Syreena fue evidente en el
silencio y la expresión inescrutable que la vampiro no estaba muy complacida al ver la
transformación.
"Veo que has completado el Exchange ", dijo por último. "Te felicito a ti y Damien. Son los
primeros en hacerlo en miles de años. Déjame saber si puedo ayudar en el resto de la
ceremonia de adhesión. "
"Nosotros lo haremos", dijo Syreena, se volvió a la otra mujer con inusual gracia. "Damien dice
que los invitados están llegando".
"Sí. Estoy segura de que será algo que estarás esperando ".
Una vez más, Syreena había sentido que Jasmine encubría algo que le daba un placer privado
en su comentario aparentemente banal.
"¿De qué manera?"
"Tú eres la amante de este hogar ahora, la Princesa. Debes ser la que los dirija, se espera que
puedas organizarles y que ejecutes las tareas sin problemas. He realizado la función en el
pasado, pero es tu lugar ahora ".
"Ya veo. Se trata de un papel familiar. En el hogar de mi hermana me encontré con la misma
situación."
Jasmine sólo le dio una sonrisa a cambio como respuesta. Sería divertido ver a la Lycanthrope
tratar de dar órdenes al personal vampiro.
"Entonces te sugiero ir a saludar a su llegada. Están en la puerta. "Jasmine llegó a tomar a
Syreena del brazo y la guío en la dirección correcta. "Ellos seguirán llegando durante toda la
noche. Seguro que serás capaz de diferenciar a los empleados domésticos, de los invitados de
rango superior. Sybil, la mujer que usamos como ama de llaves, será la primera en
presentarse, y tal como la conozco ella será una excelente asistente para ti. "
Damien inclinó la espalda contra un muro, sus brazos cruzados sobre el pecho, sus ojos
oscuros atentos a su compañera mientras ella activamente se hacia cargo de la organización
del personal del hogar. Por su parte, ella saludaba a los invitados amablemente y luego los
enviaba rápidamente de vuelta lejos. La casa, le explicó, estaría en orden en algunas noches, y
en ese momento ella extendería a nivel nacional su saludo a todos los que desearan rendir
homenaje a Damien. Ella desarmaba la naturaleza potencialmente insultante de sus negativas
a la compañía con una gracia y una sonrisa que era pura diplomacia.
Nadie que no quisiera buscarla se daría cuenta de que no era un vampiro. En primer lugar, era
inconcebible la idea de que Damien creara un hogar con una hembra que no fuera de su
especie, por lo que no había ninguna razón para esperar lo contrario. Los que encontraron
curioso que ella no evocara la alerta natural vampírica no lo menciono en voz alta a excepción
de algún gesto un poco confuso. Si alguien evaluara a la extraña mujer con los sensores de
calor, con las membranas de sus ojos, sabrían la verdad, ya que inmediatamente verían el
calor, caliente y rojo en su visión.
Era lo único que podría provocar una respuesta, por lo que Damien los vigilaba a todos muy de
cerca por si se producía alguna reacción adversa.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Pronto el balance de los que venían a trabajar y residir en el hogar llego al punto en que
Damien podría finalmente relajarse. Estas eran las personas más leales a él, que habían
protegido y defendido este hogar a costa de sus muertes en el pasado. Desde el mayordomo a
la señora de la limpieza, sus familias habían servido por eones y lo consideraban una marca de
orgullo que se les permitiera hacerlo. No importaba para él que fueran los menos poderosos de
su especie, dentro del rango en la cultura Vampiro. Había un poder en estas personas
aparentemente subordinadas que superaban el rango de Damien en su entorno personal.
Era el poder de la alegría, la lealtad y la satisfacción, todas esas cosas que eran tan difíciles de
alcanzar para aquellos que poseían una mayor capacidad. Nunca lo había entendido hasta
ahora. Ahora, se dio cuenta, se fijaba porque con ellos no tenía que preocuparse en todo
momento de que alguien les pudiera apuñalar por la espalda o cortarles la cabeza a la primera
oportunidad. Ellos habían permanecido limitados a la misma tierra, al mismo clan, las mismas
relaciones durante toda su vida. Sin embargo, eso les daba seguridad, no aburrimiento.
Era fascinante para Damien verlo.
Al menos, lo hizo ahora. Ahora que buscaba la alegría para sí mismo. Él había evitado esta
tierra y a estas personas durante mucho tiempo, porque le había perturbado y frustrado con
sus aparentemente simplistas placeres de la vida. Él no lo había entendido de la forma en que
lo entendía ahora.
Él podría decir por el ambiente jubiloso de que estaban muy contentos de que hubiera
regresado a la patria. Que ellos habían perdido la presencia de su Príncipe en el pasado. Sólo
los de rango tan elevado serían tan bienvenidos, pensó fríamente. Pero él se ocuparía de lo
que viniera.
Una vez que la sala principal se llenó de al menos diez internos vampiros que conocía, Damien
finalmente se empujo fuera de la pared. Nadie se atrevería a ser lo suficientemente estúpido
como para dar a Syreena problemas ya que ahora sabían que ella contaba con su aprobación
para encargarse de estas cosas. Los que ahora la envolvían también podían ver su protección,
si alguien era lo suficientemente estúpido como para desafiarle. Era evidente que ella era la
mujer del Príncipe, y sería respetada y protegida tanto como el mismo.
Por lo tanto, Damien aprovechó la oportunidad para buscar a Jasmine, que había solicitado una
audiencia privada con él cuando pudiera. Puesto que quería prestar especial atención a hacer
que Jasmine sintiera que seguía siendo importante para él y que valoraba sus opiniones, tenia
en mente atender su citación. Era cierto que él se sentía de esa manera, pero necesitaba
demostrárselo a Jasmine.
Jasmine instruyo a una pequeña niña llamada Lucía sobre la forma en que deseaba su
habitación y como quería que se mantuvieran sus cosas para estar mejor organizadas, cuando
se encontró con Damien.
A Damien no se le había escapado el detalle de que Jasmine había elegido las habitaciones
mas alejadas posibles, al contrario de lo que siempre había hecho durante los últimos cinco
siglos. Eso entristeció su corazón, el ver esa resistencia pasiva a los cambios en su vida, pero
él había hecho todo lo posible para ayudarla, y ella estaba haciendo todo lo que podía también.
Quizás con el tiempo esto se resolviera mejor.
"Solicitó una audiencia, señora?" la recibió a ella, haciendo eco de su voz en la gran sala.
Lucía dio un terrible salto, y Damien tuvo que forzarse para no reirse cuando ella le miro con
unos ojos como platos. Ella no podía tener más que un par de décadas de antigüedad, y
ciertamente nunca había visto antes al Príncipe vampiro. Entre su mera presencia y las
historias y los rumores que la habrían contado, sin duda sobre Damien, imaginó que había
motivos para estar intimidada.
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Traducido: Kasiopea
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"Damien", Jasmine le saludó con una cálida sonrisa. Ella dejo el frasco de perfume que había
sido trasladado para su inspección y le abrazó. Su delgado cuerpo se inclinó contra él con
cálido afecto, presionando sus labios en su mejilla con cariño. "Estoy contenta de que hayas
venido. Quiero discutir algo contigo. "
Ella ligó su brazo con el suyo, dando un ultimo vistazo al trabajo de su criada mientras que ella
llevó al Príncipe hacia fuera al vestíbulo. Eligió una puerta próxima y lo llevó a un almacén lleno
de polvo abandonado..
"Estás tramando algo", dijo Damien inmediatamente después de que la puerta se cerró detrás
de su espalda.
"Lo admito, es cierto. Si bien estoy de acuerdo con la mayoría de lo que ya hemos discutido
sobre la situación de los renegados Nightwalker, creo que tenemos un curso de acción que
debemos tomar ".
"Jasmine, estas buscando problemas", le advirtió.
"Exactamente", le dijo seria. "Y lo mismo te pasaría a ti! Damien, eres el Príncipe y yo soy tu
consejero de más confianza. Siempre he estado a cargo de los problemas nacionales, y
siempre has confiado en mí. "Ella se movió para sujetarle por los hombros, asegurando que él
miraba hacia abajo en sus graves ojos. "¿Desde cuándo permitimos que otros gestionen
nuestros problemas domésticos? Tenemos una responsabilidad que debe ser atendida
inmediatamente. El Vampiro traidor. Su identidad debe ser descubierta. Debemos saber quien
de entre nosotros es un traidor, no sea que nos encontramos con información nuestra a
distancia, donde no queremos. "
Damien miró hacia ella, buscando su motivación en su expresión y lenguaje corporal. Lo que
había dicho tenia sentido, pero no podía evitar la sensación instintiva de que había segundas
intenciones detrás de su lógica.
Por otra parte, con Jasmine siempre había segundas intenciones en todo lo que decía y hacía.
"Es muy probable que sea uno de aquellos en los que no habíamos confiado desde un
principio", le dijo a ella, nada preocupado con su razonamiento.
"Y si no lo es?" Ella suspiró con frustración. "No es propio de ti hacer caso omiso de las
amenazas potenciales".
"No estoy feliz de hacerlo, Jasmine", dijo oscuramente ", pero no estoy listo para correr y hacer
frente a un vampiro que está respaldado por alguien como Ruth ... y muy posiblemente con las
artes de magia negra. Quien quiera que sea, ha matado a un inocente. No hay forma de que
regrese. Eso lo cambia para siempre ".
"Y tú y yo hemos visto en lo que un vampiro que cruza esa línea puede convertirse. En el
pasado, tu y yo no descansábamos hasta que le eliminábamos. ¿Por qué vacilas ahora? "
"Porque yo ya no sólo tengo que pensar en mí mismo, Jasmine."
"Quieres decir que tienes miedo de perturbar a tu frágil y pequeña compañera?" Ella le
recriminó.
"Quiero decir," él se quebró ", que tengo a gente a la que dirigir y que soy el responsable de
consolidar esta era de paz, incluso si tú no ves esa conveniencia. Si muero ahora, ¿quién sabe
qué tipo de vampiro me sustituiría? "
"Es muy probable que fuera yo", dijo presumida. "¿Tienes tan poca fe en mi defensa de tus
ideales?"
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"¿Tú?" Él rió con dureza, provocando a propósito la indignación de sus emociones. "Jas, no se
puede gestionar sin permanecer por encima más de un siglo seguido. Serías depuesta en el
momento en que la melancolía diera su primer golpe. "
"Eso no es justo!"
"Lo es, o no estarías tan molesta ", señaló, un poco más suave con ella ahora. "No tienes la
paciencia para gobernar, querida. Te amo y yo dependo de ti mucho, pero te conozco. En tu
corazón, lo sabes también. Mi muerte, sería necesaria para que reinaras, eso por sí mismo te
enviaría a una vertiginosa crisis de dolor y depresión."
"¿Crees que tienes demasiada importancia para mí?", dijo, pero ambos sabían que era pura
palabrería. "De todos modos, no te estoy pidiendo que participes en la batalla. Creo que
debemos hacer algunas reconstrucciones, sin embargo. Dime que no quemarías al
responsable de traicionar a nuestro pueblo de tal manera y yo te prometo nunca volver a
sugerírtelo de nuevo ".
Como de costumbre, Jasmine le conocía muy bien, así que ella espero a que Damien picara.
"Supongo que tienes una propuesta sobre cómo deberíamos hacer el descubrimiento?",
Preguntó, ignorando el triunfo que iluminaba sus ojos.
"Deberíamos comenzar en la Biblioteca. Tal vez encontraremos una pista allí. Si tenemos
suerte, la pista de Ruth no estará demasiado fría para seguirla. "
"Jasmine ..."
"Sólo para seguirla", dijo rápidamente. "Sólo queremos poder acercarnos a hurtadillas sin ser
detectados."
"¿Y si el vampiro es lo suficientemente potente como para detectarnos?"
"Lo suficientemente potente como para eludir tus capacidades de encubrimiento? Incluso yo no
puedo hacer eso ".
Damien estuvo en silencio durante un largo minuto, tratando de pensar con claridad, en lugar
de actuar de manera impulsiva. Quería hacer esto, más que nada, quería saber quién haría
una cosa así. Al menos castigar a esa persona por separado. Quería hacerlo , mas que nada.
Si pudieran determinar a su traidor, entonces ellos tendrían una ventaja sobre él. Supuso que
el traidor se podía pasear entre ellos con la idea de no poder ser detectado. Tal vez eso les
daría la ventaja de separar al vampiro de la demonio, haciéndolos más vulnerables, hasta el
punto de que Damien podría ocuparse de castigar a los suyos, como había hecho siempre. Si
alguna vez iba a ser el momento en que fuera posible, sería ahora, antes de que Ruth tuviera la
oportunidad de explotar su conocimiento de la Exchange o antes de que el Vampiro cayera
bajo los trucos de magia negra del demonio femenino.
"Muy bien", dijo por último. "Dame unos minutos con Syreena…"
"No tienes tiempo, Damien. Ya debe haber muchos Lycanthropes entrando una y otra vez
eliminando el rastro, ya que están empezando a vaciar la Biblioteca ".
"Pero no puedo dejarla a solas en una casa llena de vampiros que no se dan cuenta de lo que
es ", argumentó.
"¿Es tan frágil como eso? Después de matar a Nico, yo creo más en su capacidad de mantener
a un grupo de sirvientes a raya. "
Jasmine tenía razón en eso. Era un poco sobreprotector. Syreena era mucho más fuerte de lo
que el quería pensar, y estaba muy familiarizada para hacerse cargo de un hogar lleno de
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
extraños. No había nadie que pudiera hacerle daño. Si ella pudo derrotar al hijo de Nico con
tanta facilidad, entonces ella podría controlar a uno de los empleados domésticos.
Damien deseaba saber quien era el Vampiro traidor por encima de todas las demás
preocupaciones.
Dejó sus terrenos rumanos rápidamente, con Jasmine a su lado.
Una hora después Syreena se dio cuenta de que Damien había dejado por completo la
propiedad. Hasta ese momento, había estado ocupada con la solución de pequeñas riñas, la
clasificación de los deberes, e ignorando las miradas sospechosas de más y más rincones de
las habitaciones a través de su caminó. El personal Vampiro estaba rápidamente empezando a
darse cuenta de que no era uno de ellos. Ella lo podía decir porque era cada vez más difícil que
respondieran a sus peticiones.
Ella no quería ir a llorar a Damien, por lo que trató de manejarlo todo por sí misma, pero no
tenía un solo aliado, y se tomaba en entredicho su capacidad para ser eficiente. Jasmine, por
supuesto, había tenido la esperanza de que tal cosa sucediera. Esa era, sin duda, la razón por
la que no se encontraba en ninguna parte.
Syreena se espera eso, pero ella no había esperado que Damien la dejara sola en esas
condiciones hostiles. Por otra parte, se alegraba de que él la hubiera abandonado con su
propósito sin tener que tenerle colgado del hombro todo el tiempo.
"Bueno, Syreena, no se pueden tener las dos cosas", ella murmuró para sí misma en virtud de
su deseo.
Probablemente sólo había ido de caza por la noche. Con o sin Jasmine, a Syreena no le
importaba. Ella deseaba que regresara pronto, sin embargo, cuando vio una doncella que se
suponía que iba a limpiar las chimeneas vagando por los pasillos por tercera vez.
Syreena había tenido suficiente para entonces.
Ella marchó hacia la criada cuando entraba en el salón principal, donde otros cuatro
trabajadores estaban tratando de poner todo en orden. Syreena le dio un vistazo a la chimenea
ya limpia y dejó hervir su temperamento.
"Oria!"
La charla en la sala se detuvo abruptamente cuando la chica saltó en su propia piel de la forma
en que la Princesa había pronunciado su nombre, cortando sus nervios.
"Sí?" Preguntó la niña indolente, claramente regresando a su sonrisita y actitud indiferente.
"La chimenea en esta sala ya ha sido barrida", la informó Syreena.
"¿Y?"
Syreena hecho un vistazo al ávido interés de los otros cuatro que estaban en la sala.
"Así que a menos que desees iniciar el lavado de los retretes", dijo Syreena con seudocalma ",
te sugiero que vuelvas a los que necesitan limpieza".
Las manos de la niña de inmediato se dispararon a sus caderas, su indignación enderezando la
columna vertebral.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Y si me desobedeces", Syreena intervino en un tono de advertencia, " nunca volverás a esta
casa otra vez después de que te eche, ¿me entiendes?"
"No puede hacer eso. Usted no es nadie. El próximo mes Damien tendrá a otra chica en torno a
su cama y tú no significaras nada! "
Hubo sordas sonrisas de los demás en la sala.
Durante unos tres segundos.
Ese fue el tiempo que le tomó a Syreena prepararse para agarrar a la chica alrededor de su
garganta y correr contra el muro de piedra más cercano con un golpe que sonó terriblemente
fuerte. Eso provocó un sonido estrangulado de protesta en la criada, intentando retornar sus
manos de la garra de hierro que también la sujetaba a la pared. La niña Vampiro era
demasiado joven para aprender la manera de sobrevivir sin oxígeno, por lo que luchó contra la
captura, incluso por la más pequeña parte de un soplo.
Cuando los demás se trasladaron para venir en su ayuda, Syreena dio un gruñido de
advertencia de les congeló en mitad del paso.
"Cualquiera que piense que me va a tocar averiguará exactamente cuánto le importo a su
Príncipe", amenazó con garantía fría. "Les aseguro, que será mucho peor que desterrarles de
su casa."
Su confianza les puso nerviosos. Lo suficiente como para que dieran un paso atrás y
observaran con cuidado, replanteándose sus acciones. Se volvió de nuevo a la jovencita que
tenia entre las manos.
"Serás la lección que aprenderán los demás, niña. No me gusta repetirme, y sólo lo advertiré
una vez. Soy una Princesa Lycanthrope, y estoy acostumbrada a ser obedecida sin dudas. No
voy a aceptar nada menos en el hogar de mi compañero. "
Y con esa declaración, la curiosidad de los vampiros fue satisfecha y prevenida. Los cuatro en
el cuarto dirían rápidamente quién y qué era ella, y también que su naturaleza tolerante
ocultaba un fusible muy corto que no debía ser encendido.
"Puedes dejar esta casa, bajo tus propios medios, o bajo los míos. Y recuerda, sólo tienes una
advertencia. "
Syreena tiró a Oria, dejándola sin preocupación en el suelo. Ignorando el arrugado montón de
la niña a sus pies, se volvió para sonreír a los demás.
"Están haciendo un excelente trabajo en esta sala. Cuando lo hayan terminado, no se olviden
de ir a Sybil por nuevas direcciones. Recuerden, sus ordenes son las mías, al igual que las
mías son las de Damien. Espero que se comporten con Sybil mucho mejor de lo que se han
comportado conmigo. "
Ella arrojó una mirada de desdén hacia Oria en el suelo, entonces salio para poder encontrar a
Damien.
Después de que Syreena hubiera salido, la indignada mujer vampira se levanto con furia. Y
marchó hacia los demás.
"¿Puedes creer la osadía de esta extranjera? ¿Quién se cree que es? la compañera de
Damien? Damien nunca se comprometería con un no-vampiro! "
"Cállate, Oria," uno de los hombres le dijo con impaciencia. "¿Qué sabes de Damien? El
Príncipe se fue por mucho tiempo, ciertamente más tiempo del que tu has vivido. "
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"Es mejor que te vayas niña, si sabes lo que es bueno para ti", dijo un segundo trabajador. "Si
ella está diciendo la verdad, Damien le dará tu cabeza a ella".
Cuando la pudieron en número, Oria se dio cuenta de repente de que en realidad ella no tenia
ninguna elección en la materia. El metamorfo había ganado, ella había perdido, y era muy poco
lo que podía hacer al respecto.
Así, con un volante de indignación, abandonó el recinto.
Cuando Damien todavía no había regresado después de una hora, Syreena comenzó a
preguntarse donde podría haber ido. Ella no sabía todos sus hábitos, pero no se habría metido
en una caza larga cuando había tantas cosas que hacer. Jasmine no había regresado,
tampoco, y eso sólo servia para triplicar las preocupaciones de la Princesa. Dejó las principales
salas y habitaciones, dejando en ellos una cantidad moderada de personal. Tras el incidente
con Oria, eran más agradables y dispuestos a hacer lo que les pedía, así que no se preocupó
de tener que romper un látigo sobre ellos a cada minuto.
Syreena se dirigió a las nuevas habitaciones de Jasmine. Tal vez le daría la pista de donde
habían desaparecido ambos.
Lo que se encontró al abrir la puerta fue una niña vampiro muy joven, doblando
cuidadosamente y colgando la ropa en el armario de Jasmine. La pequeña niña, apenas una
mujer por su apariencia, amplio los ojos cuando vio a Syreena. Ella esbozó una reverencia de
inmediato a la Princesa, lo que hizo que esta sonriera. Era el primer acto de respeto que recibía
de sus nuevos funcionarios.
"Hola, joven", saludó Syreena suavemente. "¿Sabes dónde está tu señora?"
"Esta delante de mí, señora", la niña respondió al instante.
Syreena sonrió ante su afán de agradar y no ofender.
"Quizás. Tengo la sospecha de que Jasmine espera que le seas mas fiel a ella que a mi, sin
embargo, no te voy a poner en su contra si te encuentras en conflicto. ¿Cuál es tu nombre? "
"Lucía".
"Lucía, ¿has visto a mi ... tu Príncipe?"
"Sí, señora. Salió con mi señora hace un par de horas. "
"¿Sabes a dónde han ido?"
Ahora Lucía dudó, el concurso de sus pensamientos en su clara expresión.
"Lucía, solo lo quiero saber por que ... por que me preocupa que todavía no hayan regresado.
Si mis preocupaciones son infundadas, simplemente me lo dices y yo te creo. "
"No puedo decirlo," respiró suavemente Lucía. "Se supone que no se dónde han ido, pero lo
se."
"¿Te importaría explicar eso?" Syreena pidió con tanta paciencia como podía.
"Yo estaba en el pasillo y por casualidad oi a mi señora-Jasmine, quiero decir, hablando en otra
habitación con el Príncipe. Han ido a descubrir la identidad de un Vampiro que es un traidor ".
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Syreena sintió como si su corazón dejara de latir de repente. Sabía al instante de que estaba
hablando Lucía, aunque la chica no lo supiera.
"Te doy las gracias por tu carácter directo, Lucía."
"Y yo le doy las gracias, señora", la niña regresó rápidamente. "Los otros no lo dirán, pero han
anhelado que Damien regresara a la patria. Si usted es la razón por la que ha sido posible,
entonces todos estamos en deuda con usted, gracias. Sé que hay muchos que han perdido su
atención en esta región. "
Syreena asintió en una combinación de reconocimiento y despedida. Se retiró de la sala, sus
pensamientos llenos de emoción por la especulación.
Curiosamente, se centro en la parte más estúpida de la información en primer lugar. Ella no se
había dado cuenta de que Damien no había estado en la casa por tanto tiempo. A pesar de que
ya se había enfrentado con las capas de polvo de todas las superficies de su vivienda, parecía
que esta se había producido durante un período mucho más largo de lo que ella había
asumido. Por lo que decía Lucía, había sido lo suficientemente largo como para que los
vampiros se sintieran abandonados, algo que indicaba probablemente una gran cantidad de
tiempo. Se preguntó por la razón, y lo que habría impulsado a Damien a mantenerse lejos
hasta que él no había tenido ninguna posibilidad real de elegir, y había tenido que volver.
Y luego la realidad más grave la golpeó. Damien y Jasmine habían ido a hacer exactamente lo
que le había prometido hacia sólo horas que no haría. Le había obligado a entender cómo era
un acto irracional, jugar con su vida de esa manera, y él había jurado pensar en sus
necesidades y sentimientos antes de tomar tales decisiones imprudentes nunca más.
Syreena vio crecer un sentimiento de traición profundamente impulsado por el miedo. Ella
quería creer que él y Jasmine podían cuidar de sí mismos, pero ¿cómo podría confiar en eso,
cuando ella no podía confiar en él, incluso para mantener su palabra en una promesa tan
importante? Se pregunto cómo iba a vivir el resto de su vida con alguien que hablaba con
falsedades, y luego esperaba hasta que le daba la espalda para hacer exactamente lo que
deseaba de todos modos? ¿Cómo podría creer firmemente que a todo lo que le dijo que sí,
eran las cosas que haría?
Dolía pensar que haría algo como esto. Ella había querido creer en él, había encontrado tan
fácil hacerlo una vez que había reconocido que ella le pertenecía. ¿Ella había juzgado tan mal
su carácter? ¿la de todos? ¿Era su juicio tan pobre de pronto?
No. Tenía que tratar de no ser tan dura en ella y con él. Damien estaba apasionadamente
preocupado por la idea de un traidor entre su pueblo. Él los había utilizado a todos ellos, pero
sólo hasta cierto punto. Aunque estaba claro que a Damien esa traición le había afectado muy
personalmente. Syreena sabía que la reacción de Siena sería probablemente bastante similar
en la pasión y la fuerza, si se producía en su corte.
Sin embargo, la prudencia de Syreena habría aconsejado a su hermana, y su hermana la
habría escuchado y obedecido, confiando en su sabiduría en la materia, o se habría puesto en
pie sin dar oportunidad para la discusión. Siena no habría hecho la pretensión de llegar a un
acuerdo con la Princesa y, a continuación, detrás de su espalda correr como un niño travieso
que esquiva el toque de queda.
Maldita sea si Syreena iba a dejar que Damien creyera que podría ser caprichoso con sus
promesas hacia ella. Podía aceptar sus maneras vampíricas, desde el aburrimiento a la
necesidad de relaciones extrañas y diversiones, pero ella nunca aceptaría la falsedad.
Sólo le llevo unos pocos minutos para comprender donde habrían comenzado la caza. Corrió a
través de la piedra de las habitaciones hasta que se encontró con una ventana que abrió hacia
el exterior a la noche fría.
Ella saltó inmediatamente sobre el umbral.
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CAPÍTULO 16
Syreena dirigió su camino hacia la caverna de la Biblioteca con toda celeridad. Ellos habían
comenzado por allí. No tenía ni idea de lo que iba a hacer cuando ella se encontrara con ellos,
incluso si estaba en condiciones de hacer algo, ya que estaba bajo un impetuoso torrente de
emociones y la determinación que dictaba sus acciones. Ella iría paso a paso en este viaje,
decidiendo sus acciones sobre la marcha.
La hermana de Syreena era la cazadora de la familia y, como tal, era la rastreadora más
cualificada. Las formas de la Princesa eran las que tenían más velocidad y la agudeza visual
necesaria una vez que la meta se había fijado. Syreena estaba debatiendo la posibilidad de
contratar a su hermana en esta empresa cuando vio que no había luz fuera de la entrada de la
Biblioteca.
Ella inmediatamente se dio cuenta del silencio y el desorden dispersos en el interior y en el
exterior de las cavernas. La Biblioteca estaba iluminada por una sola antorcha ardiendo, y de lo
que ella podía ver, se había excavado apresuradamente en todo el resto de su inventario, así
como del mobiliario. Lo que había sido antiguo orden y artesanía sólo empañado por toques de
polvo y de moho era ahora desgarrados jirones y caos.
Podía oler la sangre, de todo tipo, toda ella con gran poder derramada. Ella vaciló en el umbral
de ese lugar ahora que había visto la muerte violenta. No porque fuera delicada, sino porque se
sentía como si debieran ser tratados con respeto. Había una sensación de que el lugar había
sido allanado, una tumba robada por ladrones.
Por supuesto, este no era realmente el caso. Era poco más que su imaginación y los restos de
la batalla que había robado valiosas vidas.
Fuera de la mancha de los muertos y la enorme cantidad de variedad de Lycanthropes que
habían saqueado la Biblioteca, se notaba la fresca fragancia de los vampiros.
Uno de cuyos aromas era tan familiar a sus sentidos ahora como el suyo propio.
Damien.
Ella casi había tenido la esperanza de que Lucía se hubiera equivocado, con esa esperanza
estaba la de no encontrar ningún rastro de ellos, pero, por supuesto, había sido un sueño
absurdo pensar así. Damien era un apasionado de su pueblo, al parecer, incluso más de lo que
era con ella.
Dejó de lado su decepción y miro en la oscuridad para buscar su camino.
Ella no buscaba nada con el uso real de sus ojos, era más bien como una visualización de un
camino hecho por la colección de pequeñas piezas de datos a través de sus variados sentidos.
Syreena descartó la información de los extraños, incluida el rastro de Jasmine, y se concentró
en su compañero.
Habían salido de las cavernas juntos.
Eso estaba muy bien, pero podría realizar el seguimiento de ellos durante el vuelo?
La fuerza en el rastro de Damien la hizo creer que podría. Ya fuera que él no estaba haciendo
ningún esfuerzo por ocultar sus acciones, o era el desarrollo de una habilidad para detectar
donde había estado. Se añadió a su afinidad natural para la detección de las cosas, mientras
que se suspendía en el aire, ella estaba de suerte.
Rápidamente se fue detrás de él.
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
Resultó que la localización de Jasmine y Damien fue mucho más fácil de lo que nunca habría
esperado que fuera. Por supuesto, realmente no tenían ninguna razón para ocultar su rastro,
aunque Ruth o uno de sus consortes decidieran volver a por ellos por alguna razón. Pero
entonces Syreena se dio cuenta de que si Ruth iba atrás ellos, significaría que podría vencerles
en cualquier lucha, y fue rápidamente un pensamiento insoportable. Hizo que volara más
rápido detrás de él.
La ventaja de Syreena era que estaba siguiendo un rastro fresco, a diferencia de Damien y
Jasmine, que estaban siguiendo uno de cerca de veinticuatro horas. Eso la hacia viajar mas
rápido que a ellos. Ella rezaba porque fuera suficiente para llegar a ellos antes de que se
metieran en ningún problema.
Su corazón empezó a llenarse de ansiedad cuando se dio cuenta de que iban una vez más con
dirección a Francia y los territorios Mistral. Era comprensible que ella estuviera aprensiva,
motivado por razones personales, porque ella había sufrido tanto dolor y trauma la última vez
que había estado en esta zona. Sin embargo, su auto-psicoanálisis hizo poco para calmar su
frenético corazón o su mente. La idea de Damien exponiéndose a los peligros de esa mujer
que estaba cerca de ser una psicópata era devastadora.
Syreena miro con más cuidado ahora, volando bajo sobre la tierra, se mantuvo cerca de los
árboles ya que era mejor para mantenerse oculta. Sabía que estaba cerca de Brise Lumineuse.
También se dio cuenta de que el rastro terminaría muy pronto. Ruth tenía una reciente
motivación, lo que fuera, para asentarse alrededor de las tierras Mistral, y era muy probable
que ella todavía estuviera allí en busca de sus fines.
Es decir, siempre que la información en el texto que había robado de Jasmine no hubiera
reorientado sus pasiones. Ruth ya había reclutado a un vampiro y había estado en el territorio
vampiro. Eso no les aseguraba que no arremetería contra ellos allí otra vez, muy pronto, para
obtener más Nightwalkers como seguidores?
Syreena se estaba sintiendo enferma y un poco mareada con tales pensamientos. Ella se
apoyó sobre una rama por un momento, sacudiendo nerviosa hacia fuera las plumas y
cambiándolas mientras que ella hacia un par de respiraciones recuperando cierta fortaleza de
ánimo.
Ella estaba cerca ahora, podría decir eso. Muy cerca.
Syreena tuvo miedo de repente de moverse más cerca para seguirles a los dos. No era
estúpida, después de todo. Jasmine y Damien tenían habilidades mentales que les protegería
de la detección de Ruth. Si ella volaba hacia su localización y los vampiros se estaban
escondiendo o utilizando el sigilo, por alguna razón, ella daría al traste con su camuflaje al
acercarse.
Se dio cuenta entonces que ella era tan culpable como Damien de no pararse a pensar en sus
actos. Esto sirvió para que se enfadara aun mas con él. Si necesitaba ayuda, ¿cómo se iba a
enterar ella? ¿Cómo le serviría ella de ayuda? Si salían de una pieza de esta experiencia, ella
lo mataría por sí misma.
Ella cerró los ojos y trató de calmar sus pensamientos y su respiración. Si se mantenía en esta
situación, ella mostraría su presencia a cualquier persona los suficientemente cualificada para
sentirla. Por supuesto, cuando estaba en la forma de halcón era imposible diferenciarla de una
animal normal, a menos que alguien estuviera lo suficientemente cerca para ver el collar
alrededor del cuello que estaba medio escondido en las plumas.
Cuando estaba un poco más tranquila, fue capaz de usar su propia lógica y sus refinados
sentidos para sacar el máximo partido de su punto de vista. Ella miró a través de la oscuridad
en la dirección del rastro de los dos Vampiro. Despegó de la rama y se deslizó a través de las
sombras y de las hojas hasta que sus garras cogieron otra. El cambio de posición era
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Nightwalkers Jacquelyn Frank
perfectamente silencioso, y la rama desnuda que le servia de percha fue apenas perturbada
por su delicado aterrizaje.
Su movimiento silencioso fue lo que le permitió oír el sonido inconfundible de unas alas
empujar a través del aire. El pequeño corazón en el pecho del halcón se encogió
inmediatamente y ella usó su aguda visión para espiar a través de los árboles, las ramas, y el
cielo nocturno. El vuelo de unas alas negras contra el resplandor de la luna era tal vez uno de
los monumentos más valiosos que podía recordar haber visto.
El cuervo se fortalecía en el cielo, su vuelo había mejorado en velocidad y en precisión. Algún
día dentro de poco lograría alcanzar un nivel de habilidad que le haría imperceptible de los
Lycanthropes o de los Mistrals que eran los que se encontraban ligados a las aves. Sin
embargo, el ligero temblor en su vuelo cuando alcanzo el objetivo de la rama que utilizaba ella
de percha le dijo que no había ninguna duda de la poca experiencia del Vampiro.
Él emitió unos zumbidos, las puntas de sus alas batiendo sobre su pico y sus ojos claros con
un claro despecho y amonestación. Ella saltó de la rama, planeando hasta el suelo del bosque,
mitad-humana por el momento cuando sus pies se pusieron en contacto con el suelo, y
totalmente transformada después.
Damien se deshizo de su forma de cuervo y fue relevado de inmediato para ver su cuerpo
habitual en perfecto estado de salud y fuerza.
"¿Estás loca?" Damien la exigió.
"Yo estaba a punto de hacerte la misma pregunta! ¿Qué en el nombre de la Diosa estás
haciendo aquí, Damien? "
"Más tarde", él gritó fuertemente, silenciando con su mano en un gesto. "Estás muy cerca de
Ruth. Si yo puedo sentirte, ella sin duda puede. Es necesario que salgas antes de….. "
"Antes de ver como rompe tu cuello idiota?" le cortó con un broche de presión. "Antes de que
pierda mi temperamento y te mate yo antes?"
"Esto no es ni el momento ni el lugar para esto, Syreena!"
"Precisamente, estoy de acuerdo! Pero si estas realmente de acuerdo conmigo en esto, no
habrías venido hasta aquí después de discutir conmigo lo estúpido y temerario que sería ir tras
ella! "
"Sólo estoy aquí tratando de averiguar quién es el traidor de mi pueblo. No tengo intención de
entrar en una batalla con Ruth, pero si no te vas ahora me puedo ver obligado a hacer esa
misma cosa! "
"¿No te atrevas a culparme de esto! Me hiciste una promesa, Damien, y ahora te encuentro
rompiéndola! Eres un mentiroso y un culo desconsiderado! "
"Damien, ciérrale la boca o lo haré yo misma!"
Syreena reconoció el femenino silbido que cruzo la oscuridad de los árboles. Su rostro se
congestiono con el calor y el color cuando el rugido atravesó su indignación. Sus pequeñas
manos se apretaron en puños y sus dientes se tensaron cuando ella apretó sus mandíbulas
muy fuerte. Sus ojos multicolores oscilaron con la violencia de su emoción mientras que se
enfrentaba a la mirada azul fresca de Damián con un brillo desapasionado.
"No estoy acostumbrado a la presentación de informes sobre mis acciones a alguien como si
yo fuera un niño, Syreena, y siento si eso te molesta, pero, como he dicho repetidamente, este
no es ni el momento ni el lugar para una discusión sobre eso."
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"Muy bien", dijo. "Adéntrate en un terreno peligroso y escóndete con una mujer problemática si
te gusta hacerlo, pero si piensas que yo voy a estar domesticada esperándote suplicante para
cuando vuelvas, estás tristemente equivocado!"
Syreena se trasladó a pasar, pero él la agarró de la parte superior del brazo y obligó a su
espalda con un giro alrededor de su propio impulso.
"Piensa antes de amenazar y actuar precipitadamente, Syreena", le advirtió en un acalorado
susurro.
"Ah, quieres decir como tu has hecho?" ella le disparó de nuevo. "Haz lo que digo y no lo que
hago? ¿Con quien me confundes, Damien? Con un niño? Un cachorro que necesita tu
entrenamiento para que me puedas llamar y así inclinarme? Tu te morías por que aceptara mi
independencia de pensamiento y de acción todo este tiempo, pero ahora cuando ves que estoy
en tu contra, ya no la deseas? No voy a estar sometida a ti ni a cualquier otra persona nunca
más! "Ella se sacudió para quitarle de su brazo con una violencia y fuerza impresionante. "He
venido hasta ti libremente, tú me ofreciste esto con bendiciones y palabras bonitas, sobre una
bandeja de plata imaginaria. Voy a ser tu igual y tu respetada compañera, honrada y de
confianza y con un completo acceso a la verdad donde más importa, o no voy a ser nada para
ti, ¿comprendes? "
Syreena se giró bruscamente, sorprendiendo a Jasmine, que se había acercado por detrás de
ella. "Si me tocas, Vampiro, voy a rasgar tu traicionero corazón con mis propias manos, te lo
prometo!"
"Si no cierras esa boca regañona yo estaré encantada de probar tus habilidades, Princesa,
pero será en contra de Ruth y sus socios que al final me veré obligada a hacerlo. ¿Puedes
conseguir que eso llegue a tu cabeza antes de que ella surja en medio nosotros? ”
"Déjala venir! Por lo menos ella es sincera con sus motivaciones! "
"Te doy las gracias por el cumplido, Princesa".
Syreena sintió a ambos vampiros moverse de un tirón cuando Ruth apenas habló a su derecha,
pero ella estaba asombrosamente tranquila cuando ella dio la vuelta con un solo paso,
apoyando sus pies separados. Sus pequeñas manos se encresparon en puños apretados
cuando su corazón comenzó a golpear.
"Te lo debo", le susurró suavemente al Demonio, que estaba sonriendo como si fueran
invitados en una fiesta.
"Me lo imagino. Vamos, niña, y obtener tu libra de carne si te atreves ".
"Syreena!"
El grito de Damien y el agarre fueron completamente inútiles cuando la Princesa Lycanthrope
embistió contra la Demon nigromante. La forma modificada de Syreena a medio camino, alas y
garras de dimensiones inhumanas brotaron con increíble velocidad. Ruth no había luchado
antes con las formas modificadas de la Princesa, y al ver a la arpía con una furia vengativa de
velocidad sorprendente ir hacia ella fue suficiente para dar la ventaja a Syreena.
Con la concentración trastornada, Ruth no podía teletransportarse. Sin embargo, aún podía
reaccionar y se movió como el guerrero que había sido una vez. Sin embargo, a pesar de la
habilidad en esquivar, la Demon rubia capturó el peso de las grandes garras en su hombro
izquierdo, la ropa y la piel se rasgó audiblemente bajo el desgarre.
Damien y Jasmine reaccionaron moviéndose, pero fueron empujados por una gran explosión
cercana, un humo negro apareció entre ellos y la lucha contra las dos mujeres. El humo se
dirigió a las nubes a toda velocidad, y una figura se reveló de inmediato en el centro.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Nico", Damien bufó.
"Me lo figuraba," Jasmine añadió con un poco más de serenidad.
"En carne y hueso, por así decirlo," acordó Nico. Dijo una sola frase, rápido y fuerte, un gesto
fugaz con su palma y dedos hacia sus enemigos.
Jasmine y Damien hicieron sonidos de sorpresa cuando el suelo del bosque de repente cobró
vida bajo sus pies. Las raíces de los árboles rompieron la tierra, agarrando en los tobillos a los
vampiros, y de manera efectiva sujetándolos en el lugar.
La solución de Damien fue rápida. El cuervo llegó con velocidad, lo suficientemente pequeño
como para deslizarse de la mágica trampa. Jasmine era menos ingeniosa y delicada con el
mismo problema. Ella agarró con las manos desnudas y con un gruñido, rompió las
restricciones rasgándolas con un violento movimiento. La carne y la pulpa de las raíces salió
volando por todas partes, ya que las arrancó como un animal feroz en su ataque.
Damien voló a la cabeza de Nico, a propósito y luego cambió en mitad de la forma dinámica. Él
utilizó su torpeza en su ventaja cuando todo su peso corporal cayó sobre el Vampiro traidor.
Ambos hombres se cayeron sobre la podredumbre del suelo del bosque, pero cuando pararon
de rodar, Damien estaba en la parte superior, las manos agarrando el otro vampiro a través de
la ropa de su pecho cuando él gruñó y mostró los colmillos en la cara de su enemigo.
"Aquí estamos, Nico. El momento que has estado esperando. Vamos a ver quién merece mi
trono. "
Jasmine finalmente se liberó, lejos de los escollos de zarcillos frescos que intentaban agarrarla
continuando bajo el hechizo que se les habían enviado. Voló en el aire lo suficiente para
permanecer fuera del alcance de la trampa, y lo suficiente para darle una visión de las luchas
por debajo de ella. Damien podría manejar a Nicodemous por el momento, y ella no estaba
preocupada por él. A primera vista, la Princesa había hecho de su marca, con una clara ventaja
sobre la Demon. Sin embargo, Jasmine sabía que la sorpresa había sido su ventaja, y desde
ese punto la Princesa iba a ser un serio oponente.
Jasmine se dirigió hacia las mujeres cuando Ruth atacó a Syreena con un enorme grito de
furia. Syreena había golpeado con la primera sangre, y afectado gravemente la propia imagen
de invulnerabilidad de Ruth. Ruth gritó un hechizo, impulsada por el poder de su furia, y todo el
bosque explotó con una explosión de percusión cuyo centró era la posición del Demonio.
Syreena se sorprendió por completo con la explosión, así como Jasmine, y las mujeres se
catapultaron a través del aire antes de golpearse en los árboles. Utilizando sus alas, Syreena
cayo al suelo del bosque con un gran choque y un contragolpe de los desechos a su alrededor
que nubló por unos momentos su aleteo.
Jasmine, sin embargo, no necesitaba alas para mantener el vuelo. Ella se recuperó
rápidamente, porque no tenía que utilizar el aliento. El impresionante dolor fue dejado de lado
por el momento, a pesar de que era cierto que se había roto un par de costillas con el impacto.
Su problema inmediato era cómo acercarse hasta Ruth. Mientras pudiera hablar, nunca
obtendrían una ventaja. Sus hechizos eran demasiado desconocidos, inesperados e
indefendibles. Pero, Jasmine pensó con maldad, no puede lanzar hechizos si se le arranca la
lengua.
Lógicamente, ella sabía que nunca podría acercarse tanto. Tenía que encontrar una alternativa.
Mientras tanto, Damien y Nico también habían sido lanzados por la mágica explosión,
mandándoles arrastrados por todo el terreno, recibiendo cada impacto, desgarrando,
perforando, y maltratando sus cuerpos por la fricción del suelo y el material que había sido
arrastrado. Esta vez, Nico logró ganar la posición superior sobre Damien. Mantuvo al monarca
sujeto en la tierra con el mero poder de su enorme peso, sus fuertes piernas, y el mortal agarre
de su mano sobre la garganta del Príncipe. Llegó a su daga ahora que tenía un mejor destino.
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
Pero cuando él iba a apuñalar a Damien en el corazón, el Príncipe lanzó un antebrazo y hubo
un estruendo cuando el metal se enfrento con el metal.
Nico trato de apresar a través de la carne a Damien, a través de la piel de la chaqueta que
llevaba, pero era como si la piel del Príncipe fuera de acero. Cuando se retiró para asestar otra
puñalada, el corte de la acción tiro fuera el cuero, y el destello del puñal en la manga del
Príncipe apareció.
"Difícil, difícil," dijo Nico sin aliento.
Nico se dio cuenta de que una lucha mano a mano no iba a darle una ventaja sobre Damien,
sobre todo porque el Príncipe llevaba armas ocultas en su persona.
El Vampiro traidor no había tenido mucho tiempo para aprender hechizos, no en la forma que
Ruth los sabía, pero había algunos como el hechizo de tender trampas en la que se había
centrado debido a la utilidad táctica en una pelea. Dado que el Príncipe estaba en el suelo,
tenía sentido utilizar esa ventaja para volver a intentarlo. Ahora que Nico estaba en la parte
superior de él, el cambio de forma sería demasiado peligroso para el Príncipe.
Nico fue a recitar el hechizo trampa contra Damien y bajó listo su cuchillo.
Syreena no pudo respirar por un largo momento. Sus pulmones simplemente no funcionaban,
se arrodilló con sus manos y rodillas en el suelo del bosque. Por último, tosió e inhalo, sus
pulmones contra la ampliación de los moretones y las maltratadas costillas. Ella luchó para
ponerse en pie, la flagelación puesta a parte para tratar de buscar a su enemigo, incluso antes
de que pudiera enderezarse por completo.
Lo que pudo ver fue a Jasmine. El vampiro se dirigía hacia un objetivo. Desde su posición,
Syreena no podía ver lo que era. En efecto, había vuelto a la forma humana. Ella vaciló cuando
trató de decidir qué alada criatura sería lo mejor para este momento, cuando un fuerte ruido de
metal salio justo detrás de la arboleda contra la que había chocado. Ella se inclinó y giro
alrededor del tronco del árbol más cercano. Vio brillar la hoja de Nico a la luz de la luna cuando
se retiró a por un segundo intento de atravesar el corazón de su pareja. Entonces él se lo
pensó mejor y le oyó pronunciar una sola frase en un idioma extranjero, incluso para ella.
Raíces surgieron de la tierra alrededor de Damien, azotando como un látigo sobre las piernas y
la garganta, agarrando y estrangulando a la vez. Syreena inmediatamente se llenó de rabia, y
Ruth fue completamente olvidada. Voló con toda la celeridad de su escondite cuando Nico llegó
para volver a sumir su puñal en el pecho expuesto de su compañero.
Damien sintió su llegada, como un carbón de leña y violento instinto de protección. Ella golpeó
a su enemigo con la fuerza de la totalidad de su peso. Fue suficiente incluso para mover una
montaña aun más a un hombre como Nico. Ella le apartó limpiamente fuera del cuerpo de
Damien, y los dos se cayeron lejos entre la hojarasca y el sotobosque. Damien inmediatamente
comenzó a tensionarse en contra de la naturaleza, utilizando toda su fuerza ya que las raíces
comenzaron a ajustarse a su alrededor rápidamente. Tumbado en el suelo como estaba, él se
sentía como Gulliver, atado rápido por miles de cuerdas liliputienses. Cuando consiguió
soltarse lo suficiente para liberar un miembro, el hechizo de inmediato se reactivó agarrándole
de nuevo. Los árboles alrededor de él comenzaron a apuntarle de manera peligrosa en su
dirección mientras que sus raíces rasgaban lejos, alteradas y desenterradas.
Mientras tanto, Nico estaba aprendiendo la verdadera definición de un monje bien formado del
Orgullo. Cuando ella le había golpeado, Syreena había cogido su cuchillo y lo había desarmado
con su sorpresa cayendo cuidadosamente lejos de Damien. Sin preámbulo, en el momento en
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que resbalaron y pararon, Syreena presionó con la rodilla en la garganta del vampiro, por una
parte, y la ingle, por la otra, dejando sus dos manos libres para actuar.
La daga del Vampiro se hundió en su carne, rompiendo explosivamente a través del hueso y a
través de su corazón.
Nico gritó con dolor e indignación, ya que una vez más lo había apuñalado en un órgano vital.
El Vampiro no podía creer que lo hubiera conseguido por segunda vez. Esta vez, sin embargo,
era mucho peor. Ella fue capaz de retirar la hoja, de abandonar el agujero que había hecho, el
arco de su sangre salpicó en sus muslos, senos, y en la cara. Antes de que pudiera reaccionar,
ella lo hundió de nuevo. Sus ojos eran amplios y salvajes, sus labios rizados en un gruñido de
ira femenino, y su cabello oscilando en una nube gris oscuro, con sus movimientos. Ella se
retiró otra vez, yendo lejos con aún más sangre esta vez saliendo, que en sus contorsiones la
enviaba a borbotones hacia arriba sobre ella.
Todo lo que Nico finalmente podía hacer para detener el descenso era cortarla las manos antes
de que ella le golpeara de nuevo. Ella golpeó la captura de sus manos en lugar de su pecho, y
eso pareció enfurecerla aún más. Ella luchó contra su fuerza, que, a pesar de sus heridas
mortales, era todavía suficiente para dominarla. Él la tiró fuera con un potente golpe,
mandándola lejos. Trató de sellar las heridas que brotaban de su pecho con la palma de la
mano cuando él se puso de rodillas y después fue a embestirla. Ella había enrollado sus pies,
el sangriento puñal sostenido todavía en sus pequeñas pero claramente capaces manos.
Jasmine distrajo a Ruth, desconcertando al demon por un momento. Entonces el demonio se
dio cuenta de que la naturaleza de la mente de Jasmine era proteger a Damien. Mientras Ruth
no le amenazara directamente, la vampiro no sería probable que arriesgara su propio cuello
para ningún propósito que no fuera únicamente el suyo. Era evidente cuánto odiaba Jasmine a
la nueva compañera de Damien. ¿Por qué llegó al rescate de la Princesa?
Ruth se teletransportó, apareciendo al lado de Damien. Viendo que la lucha del Príncipe no era
la amenaza por el momento, y no queriendo correr el riesgo de que Jasmine se entrometiera,
ella apareció de nuevo, esta vez junto a su compañero herido y la Lycanthrope que le había
herido de gravedad.
"Al final te tendré", murmuró el Demonio con gran deleite e intención.
Mientras que Nico se lanzaba contra el licántropo, Ruth la alcanzó para asirla por el pelo que
era su mayor debilidad, pues constituía su verdadera fuerza.
Al chocar ambos enemigos, pasaron a través de su blanco previsto, estrellándose cara a cara
en un enredo de ropa y miembros. Ruth maldijo a Nico; Nico maldijo a Ruth, empujándola
violentamente lejos mientras que él intentaba encontrar a la pequeña moza descarada rápida
que había conseguido de alguna manera eludirlos a ambos.
Cuando Ruth y Nico encontraron finalmente a Syreena, se asombraron al verla de pie al lado
del Príncipe Vampiro, no a diez pies de distancia de ellos.
"¡Imposible!" siseó Ruth.
"Es un truco! Una ilusión, "Nico gritó.
"¡Imposible!" Insistió el Demon de la Mente.
"Claramente no", comentó Damien fríamente.
Ruth luchó con sus pies, para ponerse en pie y lanzarse contra los que habían conseguido
engañar incluso sus considerables energías mentales. Ella había conseguido apenas
levantarse en su altura completa cuando su pelo fue asido violentamente desde detrás,
rasgando hacia fuera en grupos dolorosos, su cabeza se movió de un tirón por detrás que casi
la envió de nuevo a la tierra.
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Ruth gritó de dolor.
Jasmine abofeteo su otra mano contra la boca de Ruth, el grueso puñado de pasta de barro
que había extraído de un charco cercano le lleno la boca, cerrando todos los sonidos y la
capacidad de hablar.
Damien cogió el puñal bajo la manga, y él y Syreena avanzaron hacia Nico con clara amenaza.
Consciente de que estaba herido y superado en número, y en lo que ocurriría si continuaba con
los combates, Nico cerró los ojos y rápidamente desapareció en una nube de humo.
"Maldita sea!"
"Teleportación"
"Aparentemente, Ruth descubrió como podía compartir su poder con él", dijo Jasmine
secamente. "¿No, querida?" Pregunto, sacudiendo a la sofocante mujer contra su cuerpo de
nuevo por el pelo. "No quieres decirme dónde está mi libro, ¿verdad?"
Jasmine miró hacia Damien y Syreena parpadeando con una sonrisa que era brillante y
bastante sorprendente. "¡Vaya!. Es verdad. No puedes hablar mal. "Jasmine balanceó sus
dedos sobre la boca de Ruth, lo que obligo a mantener la pasta de barro dentro de sus labios.
"¿La matamos, o la llevamos a Noah?" Damien preguntó.
"Mátala. Mátala antes de que ella pueda… "
Las palabras de Jasmine y la figura se perdieron en una súbita explosión de espeso humo
negro. La nube se arremolino entre sus brazos cuando Ruth desapareció de su alcance.
Damien y Syreena oyeron los gritos de la mujer vampiro cargados de indignación y frustración
cuando el humo se despejó, pisoteando para mostrar su furia con los pies, las manos vacías
de su prisionero.
Damien y Syreena intercambiaron una mirada y un suspiro.
"Nico", dijeron al unísono.
En su mayor parte, la misión había sido una victoria, aunque todavía Jasmine se quejaba por
haber perdido a su cautiva. Syreena, sin embargo, sabía que había sido la primera en mucho
tiempo que había estado muy cerca de capturar a Ruth. Y eso con la amenaza de Nico
incluido. Es algo para sentirse muy orgullosos, a pesar de los resultados indeseables. Intuyó
claramente que Damien se sentía de la misma manera. Eso no cambia el hecho de que
estaban a punto de tener un debate muy difícil.
Syreena se sentó en la cama donde habían completado el intercambio sólo una noche antes.
Damien entró en la habitación con un cuenco de agua limpia, ropa limpia, y vendajes.
"Muévete".
Syreena obedeció, deslizándose de lado para que pudiera sentarse a su lado. Puso la taza
sobre la mesa de noche, entonces, después de mojar un trapo, se dirigió a su rostro. Llegó
para limpiar uno de los muchos cortes de la espalda, a su vez, instando para que se girara y
así poder verla mejor.
Se hizo un largo silencio durante varios minutos antes de hablar.
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"Tienes todo el derecho a estar enfadada conmigo. A pesar de todo lo que te he dicho, lo se",
dijo tranquilamente. "Me dejé convencer por Jasmine con demasiada facilidad para hacer lo
que hicimos. Me atrajo a la pelea a causa de la muerte de Kelsey y la idea de que un vampiro
se uniera a la causa de Ruth. No soy un idiota, pero supongo que para ti, yo estaba actuando
como uno".
Sintió cuando él se inclino hacia adelante y rozó su hombro desnudo como un beso. "No me
importa si eres un idiota, Damien. Lo que me importa es que rompiste una promesa recién
hecha. Te he dado mi plena confianza en muchas cosas y te pedí poco a cambio, y la primera
vez…"
"Lo sé. Lo sé, "le interrumpió a ella con un fuerte suspiro. "Estuvo mal de mi parte. Y peor
colocar la culpa en tu regazo. Me tomaste con la guardia baja y estaba asustado por tu
seguridad. Jas y yo podríamos pasar desapercibidos, pero lo supe en el momento que te sentí
cerca ... "
"Y que, tal vez, eso estuvo mal de mi parte. Fue ciertamente absurdo. Sé que podría habernos
llevado a todos a la muerte".
Hubo mas tranquilidad cuando él suavemente limpió sus heridas. Eran superficiales, y se
curarían antes de la próxima noche, pero él quería atenderla. Era en parte disculpa, en parte
preocupación, e incluso en parte gratitud. Ella misma había demostrado su valentía contra los
enemigos que la habían superado antes y que habían sido una gran fuente de temor y que
habían sacudido su confianza desde entonces. Era posiblemente la criatura más valiente que
había conocido, y le hacia sentirse muy orgulloso de tenerla a su lado.
Cuando él finalmente puso el paño que había utilizado en ella a un lado, ella se giro hacia él
con intención expectante. Él obedientemente se sacó la chaqueta y aflojó su camisa. Cuando él
se deshizo de la tela azul marino, él expuso las numerosas laceraciones de la sangría, pero la
más grave, era un anillo de contusión lívido.
"Damien", le sopló con una desesperación evidente, ya que llegó para tocar con los dedos la
zona coloreada. El hechizo de Tendido de trampas había sido de gran alcance, y las raíces de
los árboles le habían estrangulado de pies a cabeza. El daño parecía profundo y
probablemente se sentía peor. "Lo siento tanto."
"Se curarán en un día o dos". Él le sonrió a ella. "Vale la pena, porque ahora sé quien es el
Vampiro. No podía decirlo con la distancia. En cierto modo, nos ayudaste a encontrar
exactamente lo que queríamos. Los sacastes a la luz. "
"Sí, bueno, he tenido mejores planes."
"Sin embargo, probablemente menos eficaces", él se rió.
"No es muy divertido", dijo, limpiándole una abrasión especialmente desagradable en el
hombro. "Fue un lío y tuvimos suerte de salir relativamente indemnes."
"Acerca de eso", dijo de repente, llegando para detener sus curas capturándola por la muñeca.
"¿Te importaría decirme cómo lograste engañar a Nico y a Ruth con el truco de que te
encontrabas en un lugar donde en realidad no estabas?"
"Yo ..." Ella dio un parpadeo de sus ojos oscuros. "En realidad no lo sé. Tuve el instinto ... "
"Un instinto para emitir una ilusión de ti misma mientras escapabas de su área de orientación."
Damien empezó a formar una sonrisa en su boca. "Bueno, bueno. Creo que podemos dejar de
adivinar qué parte de mí has logrado. Debo decir que se trata de un truco bastante potente si
puedes utilizar con dos personas esa habilidad mental. Sobre todo para una aficionada. "
"Pero tu no eres un aficionado", le recordó.
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"Sí, pero tu eres una experta cambiante y es evidente que no lo he heredado de ti
intrínsecamente".
"En realidad, tal vez lo hayas hecho. No en todos los detalles, ya que conlleva varias décadas
antes de que un cambiante pueda cambiar con la facilidad que mostraste sólo en un día
después de descubrir que podías hacerlo. Eres bastante bueno en la evolución de la habilidad,
incluso haciéndolo sobre la marcha esta noche, que muy pocos pueden hacer. El
comportamiento aviar es una habilidad totalmente diferente ".
"Así que tal vez puedas crear ilusiones potentes, pero es posible que necesites una gran
cantidad de tiempo y de práctica antes de poder ver a través de mi."
"¡Exactamente! Oh ... de verdad? "su pregunta, sonó abatida al instante. "Son dos
competencias diferentes?"
"Me temo que sí, dulce". Él se rió. "Pero si me enseñas como aterrizar, creo que puedo
enseñarte a ver a través de algunas ilusiones muy fuertes".
Ella sonrió ante eso, quitando su muñeca de sus manos y volviendo a su tarea cuando ella
sonrió feliz. "Creo que me va a gustar esta capacidad. Por un tiempo, estaba preocupada de
que me pudieran brotar colmillos ".
"Preocupada? Yo lo estaba esperando ", él contrarresto, dándole una mirada hacia los lados y
levantando las cejas de forma traviesa.
"Pervertido", ella se rió. "¿Alguna vez piensas en algo, además del sexo?"
"Contigo desnuda cerca de mí? Creo que apenas es posible. "
"Basta", le regañó, abofeteando lejos su mano que comenzaba a deslizarse hasta su muslo.
"Estoy cubierta de sangre de la batalla, por no mencionar el hecho de que puede ser que aún
este molesta. No lo he decidido todavía. "
"¿Qué parte de estar cubierto de sangre se supone que te hace poco atractiva para un
vampiro?" Preguntó burlonamente.
"La parte de que se trata de la sangre de un vampiro corrompido usando la magia negra ", le
recordó.
"Ah. Excelente punto. "
Luego, empujó de lado sus manos y en un solo movimiento la recogió en los brazos y la
levantó de la cama. Él la llevó al baño adyacente, haciendo caso omiso de sus protestas
acerca de saltarse el tratamiento de sus manos.
"Ese es un argumento como si no quisieras tomar un baño", señaló, "cuando sé que lo
quieres".
"¿Por qué siempre suena como si hubieras adivinado un gran misterio de mi mente? Yo casi
acabo de decidirlo ", dijo fríamente, empujándole un poco lejos cuando apoyó sus pies y se
inclinó más para llenar de agua la vieja tina de patas de garra.
"Desafortunadamente, el agua estará fría. Los sistemas de calefacción necesitan una
reparación, eso me han dicho", le advirtió a ella. "Aunque me imagino que eso me molesta
mucho más a mi que a ti."
"Puedo llamar a un criado para que te traiga agua hervida",le dijo ella simplemente, metiéndose
despacio en la bañera, introduciendo primero sus pies para que se aclimataran a la frialdad del
agua. Syreena se sentó y se estiro, permitiendo que el agua limpia fluyera a lo largo de su piel
poco a poco mientras el baño se llenaba.
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En lugar de dejarla sola, Damien se arrodilló a su lado en el suelo de baldosas, plegando sus
brazos para acercarlos a ella y poniéndose a su nivel para atrapar su mirada. El sonido de las
salpicaduras de agua llenando la habitación durante unos minutos , hasta que Damien rompió
el sonido con su voz.
"Siento mucho haberte preocupado."
Syreena suspiró suavemente, mordiéndose el labio por un momento mientras pensaba un poco
su respuesta. Su cuidado habitual en todas sus respuestas había llegado a ser encantadora
para él, y era una reflejo de la fortaleza de ella, así que una sonrisa interna floreció debajo de
su piel cuando él la miró.
"Ese no es el punto, Damien", dijo suavemente. "Rompiste la promesa que me habías hecho.
Eso es lo que más me molesta. Y creo que hay que recordar que sólo te pedí no hacer algo
temerario, no significa que con solo contármelo me hubiera parecido fantástico que te fueras a
esa misión con Jasmine, pero habría preferido saberlo. Se habrían ahorrado todos los
problemas esta noche si me hubieras dicho donde ibas y por que. Te comprometiste a cuidar
de mis sentimientos, y todo lo que consideraste es que posiblemente habría una discusión para
contradecir tus deseos e impedir lo que querías hacer.
"En verdad, Damien, hubiera visto la lógica detrás del acto, así como el riesgo. Siempre he sido
capaz de ver ambos lados de un problema. Hubiera deseado que lo pensaras, por un
momento, para darme crédito. En cambio, fuiste sigilosamente a mis espaldas ".
"Como he dicho, no estoy acostumbrado a responder ante otra persona de mis actos", dijo
tranquilamente.
"No se trata de responder ante mí," dijo bruscamente, y luego controló su carácter con un
soplo. "Yo no quiero frenarte con una correa e inclinarte a la obediencia, Damien. Eso destruiría
la esencia de lo que me atrae de ti, de lo que tiene mi corazón cautivo. Sólo quiero que esto
sea una colaboración recíproca. Sé que eres capaz de ello. Lo veo cada vez que Jasmine y tu
dobláis la cabeza juntos. También sé que tomará tiempo para que podamos alcanzar el mismo
nivel de familiaridad y comodidad que compartes con ella, pero yo esperaba que, al menos, lo
recordaras una hora después. "Syreena suspiró, corriendo de nuevo sus manos húmedas a
través de su cabello. "Esto suena como una conferencia, al igual que cuando se regaña a un
niño, y no quiero hacerlo de esta manera".
"Me imagino que se debe a que todavía estamos aprendiendo cómo comunicarnos el uno con
el otro, Syreena. Lo digo sin ofender. Tienes derecho a frustrarte conmigo. No estás haciendo
una petición que no sea razonable. Me has demostrado mucho mas respeto que el que yo te
he dado. Y tienes razón, en un día rompí el acuerdo al que habíamos llegado juntos. Te debo
una disculpa por eso. "
"Yo también tengo parte de culpa en lo que ha ocurrido hoy", dijo ella, deteniendo sus disculpas
con una aceptación para que le causara el menor daño a su orgullo. "Volé con un plan mal
elaborado, guiada por mi temperamento, haciendo caso omiso del peligro que estaba
causando, siguiendo mi consejo".
"Eso es muy cierto," estuvo él de acuerdo con un sentido claramente humorístico.
"¡Oh, cállate y ayúdame a lavar estas cosas!”
Ella suavizó su orden con un beso en sus labios, sonriendo a medio camino a través del
intercambio hasta que tuvo que romper con una risita.
"Sabes, puedo haber creado un monstruo", reflexionó él haciendo retroceder un zarcillo de pelo
que caía sobre la nariz de Syreena. "Estás empezando a ser muy mandona sobre lo que
quieres".
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"Bueno, me temo que tendrás que vivir con eso", le informó.
"Creo que puedo arreglarme, dulce", él le prometió.
"Entonces creo que tienes razón, Damien. Creo que podemos ser capaces de hacer este
trabajo después de todo. "
EPÍLOGO
Jasmine se sentó en las sombras, no estaba exactamente poniendo mala cara, pero no tenia
ganas de unirse a la fiesta que se estaba celebrando a corta distancia de donde ella estaba.
Damien lo había hecho.
Se había casado con la Princesa Lycanthrope.
Ahora la Princesa de los vampiros, su otro trono puesto en segundo lugar, una abdicación con
la promesa dada a su pueblo del evento del nacimiento del primer hijo de Siena. Había sido un
gesto destinado a aplacar los ánimos con su casamiento, pero la falta de asistencia
Lycanthropic hablaba mucho acerca de lo bien que se había aceptado el hecho.
Había incluso compañeros que Damien consideraba razonablemente íntimos que no se habían
dignado a asistir a la boda. Esto no sorprendía en realidad ninguno de los que había decidido
aceptar la unión de las dos casas de la realeza Nightwalker. Era una violación de muchos
tabúes profundamente arraigados, enterrados en la psique de los Vampiros generación tras
generación. Lo único que los salvaba de una guerra civil o un levantamiento de protesta eran
los escritos encontrados en la Biblioteca que Jasmine había encontrado para confirmar
anteriores declaraciones sobre el ritual que era más antiguo que los tabúes.
Aun así, la pareja había esperado hasta la primavera para unirse, a la espera de que su
sistema nacional de policía hubiera superado la organización de las etapas iniciales. Una sabia
elección, la verdad. La fecha había sido seleccionada cuidadosamente para que la información
que justificara la boda viniera en pos de la red de seguridad destinada a mantener en jaque el
comportamiento de los Vampiros para que se mantuvieran firmemente en su lugar. Había
habido pistas antes de esa fecha, por supuesto, porque Damien y Syreena se habían visto en
público cada vez más en el tribunal. Sin embargo, manejar las reacciones que pudieran surgir
era el trabajo de Jasmine y Stephan.
Jasmine sonrió ante la idea.
No había duda de que no se aburriría. Era extraño cómo algo con lo que ella no se sentía de
acuerdo personalmente podía darle la sensación repentina de cumplimiento y de satisfacción
con un propósito. Las intrigas de la corte de los Vampiros estaban firmemente arraigadas en
ella. Sin mencionar las ondulaciones que fluían en todas las comunidades de Nightwalker
mientras que el clima político entero comenzaba a cambiar con el intercambio de información.
Huelga decir que este tiempo inestable les estaba manteniendo muy ocupados.
Algo que la complacía.
Lo que no la ayudaba era el silencio por parte de los traidores. No había señales de ellos, como
de costumbre. Ni siquiera con la red de seguridad ampliada a lo largo de los continentes. No
había forma de saber si Nico estaba vivo o muerto. No había ninguna pista sobre el próximo
movimiento de Ruth. Todavía no tenían ni idea de cual había sido su primera intención, y
Jasmine sospechaba que el demonio femenino sólo iba a ser más cuidadosa, y que incluso se
convertiría en más poderosa. Jasmine había explotado sus debilidades, y, al hacerlo, la había
hecho mas precavida. Al final, podría haber hecho las cosas mucho peor.
Sin embargo, incluso si Nico había logrado una vez más sobrevivir, tardaría mucho tiempo en
salir de su estado de letargo antes de que él fuera capaz de levantarse de nuevo y causar más
problemas con Ruth. Jasmine sospechaba que podrían tener suerte y tener el tiempo que
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necesitaban para ser más fuertes antes de que ellos pudieran hacer frente juntos como una
amenaza real, una vez más. Había que dar mucho crédito a la Princesa Lycanthrope. Sus
acciones y habilidades en la batalla podían muy bien haber comprado un tiempo valioso.
"Si la boda te disgusta tanto, ¿por qué has venido?"
Jasmine despertó de sus pensamientos para ver a la mujer que se había dirigido a ella. Ella
desestimó su sorpresa de inmediato al verse sorprendida entre las sombras cuando se dio
cuenta de que era Malaya, la Canciller Shadowdweller. Su raza vivía en las sombras, incluso
más que los vampiros, por lo que tenia sentido que ella fuera capaz de detectar a Jasmine, a
pesar de sus buenas habilidades escondiéndose.
"He superado mi disgusto inicial," dijo Jasmine con un simple encogimiento de hombros cuando
Malasia se sumó a ella en las sombras. "No puedo fingir júbilo, sin embargo. Si bien, tengo que
admitir que estoy contenta de que Damien sea feliz. "
"He tratado de ponerme en tu lugar", dijo la Canciller suavemente y con seriedad. "¿Cómo me
sentiría si mi hermano, el co-gobernante de nuestra especie, fuera a casarse fuera de nuestra
raza?"
"Y ¿has tenido mucho éxito con esto?" Preguntó Jasmine.
"Sí". Me he dado cuenta de que no somos vampiros, por lo tanto para empezar no puedo
ponerme en tu lugar, incluso si fuera a hacerse realidad. "
Jasmine se rió irónicamente con su sabiduría. Ella vio su sonrisa apareciendo en la oscuridad.
"Sé mucho menos acerca de tu gente que tu sobre la mía", admitió Jasmine, "por lo que tendría
el mismo resultado".
"Sé perfectamente cuando veo una buena pareja, sin embargo," ella contrarrestó. "Luchar
contra tal cosa sería como intentar evitar un maremoto con la mano. Es una lucha contra lo
inevitable, y una posición tonta de tomar. "
"Muy cierto," Jasmine estuvo de acuerdo. "Y así, has conseguido responder tu pregunta inicial."
"Supongo que si", dijo después de un momento de reflexión. "Me he reunido con el nuevo hijo
de la profecía Demon. El recién nacido de la hermana del Rey. Se cree que a través de él se
traerá un nuevo poder a los Demons. "
"Lo que significa una vida de estar estrechamente protegido. Ruth conoce la profecía, así como
cualquier demonio, y buscará formas de conseguirle para ella si puede. El niño y su homólogo,
la niña que nació con los Enforcers, ambos tendrán que aprender a caminar sobre una fina
línea de peligro. ¿Por qué alguien da a luz en estos tiempos peligrosos, exponiéndoles a tales
peligros, se me escapa ".
"Al parecer, tu gobernante no está de acuerdo con tus evaluaciones."
Jasmine levantó una ceja con sorpresa. "¿Qué quieres decir con eso?"
"Me refiero a que la Princesa está claramente en un ciclo de reproducción, y su Príncipe no se
comporta como un compañero que se mantenga fuera de su cama en un par de semanas."
Jasmine dirigió al instante la mirada a los recién casados como la joven Malaya había indicado
con un gesto de su cabeza. Damien estaba, literalmente, por toda su nueva novia. Sus manos
estaban acariciando su figura con pública hambre, inclinaba su boca cerca de su oído y estaba
diciendo o haciendo algo que la hacía retorcerse de risa y Syreena no se comportaba dentro de
su habitual forma conservadora. Desde la colocación de sus manos y el insinuante roce de su
cuerpo contra el del Príncipe, estaba claro lo que había en su mente, y estaba el hecho de que
había grupos de testigos por todas partes.
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"Es el Beltane," dijo suavemente. "Y están recién casados. Todo el mundo se comporta
mas…libremente que de costumbre esta noche. "
"Estás mirando con tus ojos, Vampiro. Yo estoy mirando con sentidos mucho más profundos.
Te prometo, que ella está caliente, y si se dirigen en esta trayectoria muchas veces en estas
próximas semanas, habrá pronto un niño. El primero de su clase, también. Al menos, el primero
en muchos milenios. El hijo de un vampiro y una Lycanthrope. Cabe preguntarse ... "
"Por favor", sostuvo una mano para evitar su especulación. "Mi estómago ya está girando. No
hagas que empeore! "
"No quieres niños?"
"Yo odiaba ser un niño. No me gustan las complicaciones que un hijo suyo causarían, también.
Pero es una pérdida especular sobre el futuro. Nada es seguro. Es posible que el tiempo haya
borrado la compatibilidad necesaria para que las crías entre las razas sean posibles ".
Jasmine suspiró. "No te desanimes", murmuró suavemente la Cancillera cerca de su oído. "Tu
vida, promete estar llena de entusiasmo y de cumplimiento, tanto si Damien forma parte de él o
no."
Jasmine giró su cabeza para mirarla de nuevo, riendo con una breve y clara explosión de
sarcasmo. "Es obvio que no me conoces muy bien."
"No, pero veo el futuro de forma que los otros Nightwalkers no pueden."
Jasmine amplió los ojos con estupor y sorpresa, pero el Canciller silenció las preguntas y
demandas con un dedo en los labios.
"Esta no es la información que compartimos con los forasteros, pero la comparto contigo por
una razón. Tu tristeza del pasado se convertirá en las bases de la historia que vendrá, tu
felicidad y tu futuro dependerán en gran medida de la extrema desesperación que has vivido
también. Pero el tuyo es un destino especial, y comienza aquí, hoy, con esta ceremonia. No
tengo detalles, así que no me preguntes. Pensé que te haría ver mejor tu situación actual si
sabía que Damien y Syreena un día serán directamente responsables de la vida que un día
llegarás a conocer. "
Jasmine se quedo sin habla. Todo lo que podía hacer era parpadear inexpresivamente y ver
como la otra mujer se alejaba de ella con un movimiento suave lleno de gracia que le
recordaba mucho a Damien.
Después de un minuto, se permitió a sí misma mirar hacia atrás a la delirantemente feliz y
abiertamente afectuosa pareja con quien había vivido en los últimos meses. Habían logrado
aprender a vivir unos con otros, incluso aprender a respetase.
Tal vez, sólo tal vez, podrían empezar a encontrar algo más que eso algún día.
Por supuesto, era totalmente por culpa de Jasmine, y ella prefería causar solo unos pocos
problemas a la mujer que le había robado lejos el mejor hombre que había conocido antes de
que ella le concediera el merito a regañadientes.
NOAH (próximamente)
"Noah".
Él dejo las manos de Corrine a su espalda, su empatía demasiado evidente en la ternura de su
tacto. Noah no pudo soportar la comodidad. Él no quería ser consolado. Se encogió de
hombros lo suficientemente fuerte como para que ella se apartara de él.
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"Ella está muerta", dijo, su voz muy áspera con su indescriptible emoción demostrando más de
lo que le hubiera gustado. Corrió sus fríos dedos sucios por su cara, centrándose en un camino
recto hasta el detalle de la tela de terciopelo para ver con mas claridad. La verdad en sus
palabras fueron devastadoras para él, y a tantos niveles. Se rió tristemente de la naturaleza
caprichosa del destino. "Ahora sé por qué no he podido soñar con ella en una semana. Esos
sueños eran ... "Él tragó duro, tratando de atacar las emociones demasiado violentas para
expresarse suavemente delante de sus amigos. "Era una conexión que necesitaba a ambas
partes para ser completada. Y ahora que estoy aquí dejo que vuelva a suceder! ", Se volvió
bruscamente a mirar hacia abajo a la cabeza de color rojo de la druida. "Tenías razón. He sido
tan estúpido por esperar. He desperdiciado seis meses. Si hubiera venido a ti cuando esto
empezó, ella habría estado segura bajo mi protección! "
Corrine cerró sus ojos, luchando contra sus lagrimas de empática.
"No entiendo nada de eso, Noah. Tu no puedes estar seguro…"
"Estoy seguro, maldita sea, Corrine. ¿Has mirado por las ventanas? El cielo se mueve desde el
mediodía hasta el amanecer, se desplazan hacia atrás desde el momento en que esto ha
ocurrido. Hacia atrás hasta lo que adiviné hace una semana. Y no me digas que no había nada
que pudiera hacer para cambiarlo. Sentí la alfombra debajo mis pies! Podría haber ... yo
debería haber hecho algo! Pude oler la diferencia entre esta sala y la otra. Sentí la energía de
una ciudad entera. En ese momento, este lugar en el tiempo era tan real como el lugar donde
estoy ahora. "
Finalmente el monarca hecho un buen vistazo a lo largo de la pelirroja, a pesar de la sórdida
capa de suciedad, parecía emanar de ella el poder. Ella había hecho una potente y asombrosa
hazaña más allá de todas las expectativas en sus habilidades, y después se mostró aun más
brillante, en sus ojos verde bosque y un aura que brillaba como un árbol de Navidad.
"Considera", dijo, esta vez más suavemente. "¿Cómo se sentiría Kane si Isabella te hubiera
encontrado demasiado tarde, Corrine? Tengo derecho a sentirme triste por una pérdida de tal
magnitud. "Noah dijo esto de modo que ponía fin a cualquier vía de debate sobre el asunto. La
sala vibraba con el dolor y la tensión, el ruido silencioso salpicado con la ocasional tos de la
sobrina de Corrine.
"Qué asco", declaró la niña. Ella lamió su mano y se la froto contra su ropa en un intento de
limpiar la suciedad de su palma. Leah era fastidiosa sobre la limpieza, aunque evidentemente
no lo era sobre la naturaleza de los gérmenes.
Sin palabras, Noah se dirigió hacia Kane y la apartó de las manos ensangrentadas de su tío,
llevándola al otro lado de la habitación. Ocupó a la niña en su pecho con una enorme mano, y
ella inmediatamente engancho sus pequeñas y delgadas piernas alrededor de su cintura, la
cabeza caída sobre su hombro con la alegría y la seguridad de que su tío Noah la ayudaría. La
forma en que se ocupó de ella, sin embargo, a Corrine le encogió el corazón de alguna
manera. Ella se enganchó a su alrededor como si fuera una especie de chaleco antibalas, la
protección de su corazón demasiado vulnerable.
Kane se movió para detener a su angustiada esposa cuando sus pensamientos y emociones le
impactaron plenamente. Él siguió su mirada, y se coloco en la puerta de la habitación como si
Noah se encontrara en el umbral, en lugar de haber pasado ya través de él.
"Shh, dulzura", él la calmó suavemente, se inclino para besar la mejilla manchada de tierra con
simpatía. "Vas a ver. Él se pondrá bien con el tiempo. Al igual que con cualquier muerte, duele
pero con el tiempo se deja de lado. "
"Me gustaría creerlo," Corrine susurró hacia él en una rápida y nerviosa respiración. "La última
vez que alguien se enteró de la muerte de su potencial compañero druida, le llevó a la locura."
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
"Mary? Ruth condujo a la locura a Mary, Corrine. Desde el momento en que la niña nació fue
mimada, protegida, y ese encargo de su crianza por encima del tiempo indicado sin que Ruth
tuviera ninguna justificación. La madre fue la culpable de las acciones de su hija debido a su
negligencia en la crianza de Mary. Eso nunca puede sucederle a Noah. Noah proviene de una
crianza que desafía a la explicación y que no podría explicarte con simples palabras. "Kane
sacudió su cabeza cuando sintió su desconcertada expresión. "No en un lugar físico. En uno
metafísico. Noah nació con algo que ninguno de el resto de nosotros podría reivindicar. Es la
razón por la que, por encima de todos los demás, es el Rey. "
"Es por eso que, por encima de todos los demás, se merece una Reina", suspiró Corrine.
Noah sabía de forma instintiva que la niña que estaba viendo jugar contento con el fuego era la
misma responsable de lo que había sucedido.
La profecía había sido clara e inconfundible. Los Enforcers darían vida a la niña que sería la
primera de su tipo en tener el poder de manipular el elemento del tiempo. Aunque tenia poco
más de dos años, Leah había demostrado claramente la primera prueba de su capacidad. Un
asombroso desarrollo, incluso si hubiera sido un elemento conocido. Incluso a él su poder no le
había llegado tan pronto.
Por supuesto, ella no tenía ni idea de lo que había hecho y ninguna pista en cuanto a la
importancia de la parte que había desempeñado. De repente, algunas cosas comenzaron a
tener sentido para él. Noah había gastado enormes cantidades de tiempo con esta niña. A
pesar de que no había tenido control consciente de lo que estaba haciendo, de alguna manera
Leah había formado el conducto a través del tiempo para él. Quizás se trataba simplemente del
deseo de un niño, lo que había provocado la capacidad subconsciente. Leah amaba a Tío
Noah con increíble devoción. Ella trataba de hacer las cosas para él como un favor.
Combinando esto con el poder de su Corrine y de los testamentos, y su necesidad de tener
éxito en su cacería, había hecho el catalizador perfecto para el poder de la niña que no había
probado nada más, pero quería darle lo que él quería. Lo que él necesita.
Y por un momento terrible, Noah quería utilizar la razón lógica. El Rey era un erudito, así que él
sabía muy bien lo que todas las infinitas consecuencias de alterar el tiempo y la presencia de
una persona en el tiempo, podrían, en teoría significar. Sin embargo, no podía atraer la
atención de sí mismo al largo segundo de auto-indulgente pensamiento.
Noah se levantó abruptamente, estableciendo el paso sobre la niña que jugaba para inclinarse
cerca contra la capa. La proximidad a tal calor intenso normalmente lo confortaba, pero esta
vez no lo hizo.
Él quería arder. Oh, sí, era impermeable a cualquier forma de las llamas o fuego fundido que el
mundo natural pudiera ofrecer, pero esto no era lo que quería decir. En sus sueños, ella le
había hecho arder. Kestra Irons. Se rió con la ironía seca de su apellido. El hierro era el metal
tóxico para la especie Demon. Les quemaba con su contacto. Al igual que Kestra.
El fuego de la pasión no era extraño para él, sino que lo manipulaba con arrogancia y con
habilidad, y había más de una amante en su historia que lo demostraba con un suspiro de
añoranza en su recuerdo. Esta cosa con la mujer que había impregnado su mundo de los
sueños estaba fuera de su alcance. Carecía de la cohesión y era transitorio, pero de alguna
manera más verdadero. Ahora parecía irreal e ineludible fuera del alcance en el resto del
tiempo.
A menos que ...
Noah sintió un escalorfrío. No estaba acostumbrado al pensamiento egoísta. Era un hombre
que vivía cada momento de su existencia pensando en el bienestar de tantos otros como su
primera prioridad. Familia. Cuando no la familia, el Consejo. Cuando no la familia o el Consejo,
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Traducido: Kasiopea
Nightwalkers Jacquelyn Frank
la multitud de sus súbditos. Si ninguno de ellos, entonces las carreras de otros con los que
asociarse. Esa era la esencia de un buen monarca. Todos los demás deben venir en primer
lugar, especialmente aquellos que más amaba.
En ese momento, todo lo que quería era ponerse a sí mismo primero.
Cualquiera que fuera el coste.
No importaba el precio a pagar.
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Traducido: Kasiopea
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