IndustrializacióN Y Sociedad En La EspañA Del Siglo - Presentation Transcript
Industrialización y sociedad en la España del siglo XIX
Población española en el siglo XIX
Crecimiento demográfico La población española en el siglo XIX creció, aunque lo hizo en proporciones menores que en otros paÃses europeos. Este crecimiento fue el resultado de la disminución de la mortalidad, acompañada del mantenimiento de la natalidad.
Uno de los mayores problemas que tuvo que afrontar el campo español fue que la reforma agraria no permitió a los campesinos acceder a la propiedad y la mayorÃa de ellos continuaron como jornaleros pobres o tuvieron que emigrar a las ciudades.
En la mayor parte de Extremadura, Castilla y AndalucÃa existÃan grandes latifundios, cuyos propietarios eran absentistas y basaban sus beneficios en el mantenimiento de unos salarios muy bajos.
En la Submeseta Norte y en Galicia predominaba el minifundio.
El predominio del cereal
A lo largo del siglo XIX, el cereal constituyó el principal producto de cultivo de la mayor parte de la Meseta.
Los inicios de la industrialización
Problemas de la industrialización española
En España el proceso de industrialización se produjo con retraso respecto de los paÃses europeos más avanzados y se realizó de forma incompleta.
Los principales factores que influyeron negativamente en la industrialización fueron:
- La escasa capacidad de compra de la población española como resultado de la pobreza de la mayorÃa del campesinado.
- La falta de inversiones y la ausencia de burguesÃa industrial en muchas regiones.
- Los problemas de transporte, por la inexistencia de buenas carreteras y el retraso del ferrocarril.
- La escasez de fuentes de energÃa: pocos cursos de agua aprovechables para obtener energÃa hidráulica y mala calidad del carbón.
- La posición alejada de España respecto de los núcleos más industrializados de Europa, que dificulto la adquisición de materias primas y la venta de la producción.
La siderurgia
Los primeros altos hornos se instalaron en AndalucÃa ( Málaga y Huelva).
Asturias fue el siguiente centro siderúrgico (1868-1874). Aunque la calidad de su carbón no era muy alta.
En el PaÃs Vasco donde, a partir de 1876, se consolido una potente industria siderúrgica.
La industria textil
A mediados del siglo XVIII, en Cataluña ya existÃa una importante producción manufacturera de indianas (tejidos de algodón estampados).
Hacia 1830, esta industria textil inició un proceso de mecanización instalando las máquinas de hilar que se utilizaban en Gran Bretaña y en 1833, empezó a funcionar la primera máquina de vapor.
Pero a partir de 1860, muchas industrias establecieron en los márgenes de los rÃos para poder sustituir el carbón por energÃa hidráulica, creándose colonias industriales.
Las dos principales actividades mineras de este periodo estaban relacionadas con el carbón y el hierro , debido ala expansión de la siderurgia. Los yacimientos más importantes estaban en Asturias.
Las principales minas de hierro estaban en Vizcaya.
La construcción minera
La construcción de una amplia red de ferrocarriles tuvo que esperar a la Ley General de Ferrocarriles de junio de 1855.
Entre 1856 y 1865 se tendieron en España alrededor de 4500km de vÃa y entre 1876 y 1885, unos 3000km más.
Además la red se construyó siguiendo una estructura radial, con centro en Madrid , y con un ancho entre carriles mayor que la mayorÃa de las lÃneas europeas.
La industria española desde finales del siglo XIX
Nuevas energÃas y nuevas industrias
Desde finales del siglo XIX se empezaron a utilizar la electricidad y el petróleo. La electricidad posibilitó una mecanización más amplia de la producción y el descenso de los precios.
Por otro lado la difusión del petróleo como combustible y la invención del motor de explosión abrieron paso a la industria del automóvil, que supuso una revolución de los transportes en la primera mitad del siglo XIX.
La nobleza terrateniente, que habÃa perdido los derechos señoriales pero todavÃa conservaba la propiedad de la tierra, continuó desempañando un papel relevante en la sociedad.
La nueva clase adinerada era la alta burguesÃa. CompartÃa con la nobleza su predominio social y era propietaria de las nuevas industrias, las grandes compañÃas y los bancos.
La mediana burguesÃa, la llamada clase media, era escasa y estaba constituida por pequeños empresarios, comerciantes, profesionales liberales, funcionarios...
Las clases populares urbanas
En las ciudades continuó viviendo un número importante de artesanos y de personas dedicadas a los servicios.
El crecimiento de la industria propició que muchos campesinos emigrasen a las ciudades en busca de trabajo. Se empleaban en las nuevas industrias, junto a los artesanos sin trabajo, y constituyendo el proletariado industrial.
Los campesinos
Los campesinos constituÃan la mayor parte de la población, cerca del 65% en 1860. De ellos, el 80% no era propietario de sus tierra o su propiedad era tan pequeña que no le permitÃan subsistir.
Sus salarios eran escasos y estaban sometidos siempre a la arbitrariedad de los amos. Esto explica las revueltas campesinas
Movimiento obrero: anarquismo y marxismo
Los inicios del obrerismo
El limitado proceso de industrialización español implicó que el número de obreros industriales existentes en la España del siglo XIX fuese relativamente pequeño y que se concentrase básicamente en Cataluña y más tarde en el PaÃs Vasco, Asturias y Madrid.
Pronto, los trabajadores vieron la necesidad de crear organizaciones propias, capaces de defender sus derechos: Los sindicatos.
En 1840 se fundó en Barcelona el primer sindicato: la Asociación de Tejedores de Barcelona. Sus objetivos consistÃan en la disminución de la jornada laboral, el aumento de los salarios y el derecho a formar asociaciones obreras.
En 1855 tuvo lugar en Barcelona la primer huelga general realizada en España.
Durante en Sexenio Democrático llegaron a España las ideas de la primera Internacional y , en 1870, se creó la Federación Española de la Asociación Internacional de Trabajadores.
El anarquismo
Arraigó fuertemente entre los obreros de Cataluña y el campesinado andaluz.
La proliferación de atentados impulsó a que grupos de anarquistas contrarios a la violencia fundaran sindicatos obreros con el objetivo de conducir a los obreros hacia la revolución social. Esta corriente anarco-sindicalista fundó, en 1910, la Confederación Nacional del Trabajo ( CNT).
El socialismo
Por su lado, el marxismo tuvo mayor influencia entre el proletariado, y cierta media, de Madrid, el PaÃs Vasco y Asturias. Bajo el impulso de Pablo Iglesias, en el año 1879, los marxistas fundaron en Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y en 1888 impulsaron la creación de un sindicato socialista la Unión General de Trabajadores (UGT).
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