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Lecciones De La Vida Cristiana MóDulo 1 LeccióN 13

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Lección No.13 - "Nuestro Padre Celestial"

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  1. 1. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A Ciclo 1: Puntos esenciales de su fe Curso C: Cómo saber quién es Dios Lección 13: Nuestro Padre Celestial Sección 1 Al terminar esta sección de la lección 13, usted debe estar en capacidad de: A. Memorizar y aplicar a su vida Jn 5:19 B. Reconocer cómo representa la Escritura a Dios como Padre C. Entender la correlación entre conocer a Dios como su Padre, y su efecto en la forma en que usted percibe a eternidad y se ve a si mismo. Lea Juan 5:19:20 La Biblia contiene muchos títulos diferentes para Dios, y cada uno de ellos tiene un significado distinto, lo cual demuestra ciertos aspectos inconfundibles. Solemos verlo a Él como Creador, el Anciano de Días, la Roca, y el Santo; sin embargo, en esta lección consideraremos el título para Dios que Jesús usó con mas frecuencia: Padre. Jesucristo cambió la forma de relacionarnos con Dios. Por medio de Él, nos hemos convertido en “Hijos de Dios” y “coherederos” con Cristo. (Gál 4:4-7). Este cambio dramático se aprecia mejor en el uso del título de Padre a lo largo de la Escritura. En todos los 39 libros del Antiguo Testamento se alude a Dios como “Padre” únicamente en 15 ocasiones. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, que abarca el período posterior al ministerio de Jesús, a Dios se le llama “Padre” 245 veces, más de 100 de las cuales se encuentran solo en el evangelio de Juan. Viendo la importancia que esta identificación tenía para Jesús mismo, examinaremos algunos pasajes que revelan la propia relación de Él con su Padre. 1: Selección única: La comprensión que tenía Jesús de Dios como Padre… A. Reflejaba una opinión tradicional de Dios en el Antiguo Testamento. B. Cambió la forma en que los creyentes se relacionaban con Él. Página 60
  2. 2. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A C. No queda clara en el Nuevo Testamento. En primer lugar, Juan 5:19.37 revela la profunda intimidad de la relación del Hijo con el Padre. En el versículo 19, Jesús declara: “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. Tal como un niño observa cada movimiento de su padre terrenal, así observaba Jesús la actividad de su Padre celestial. En segundo lugar, Jesús no identificó sencillamente a Dios como un padre, sino como su propio Padre. En Juan 14:2, Él declara: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay”. De igual modo, Él dice en Juan 15:1:”Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador”. En estos dos pasajes vemos que Jesús establece un enlace personal e íntimo con Dios Todopoderoso. En tercer lugar, vemos la devoción total de Jesús hacia su Padre. Lucas 23:46 registra sus palabras finales desde la cruz: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró”. Lea los siguientes pasajes bíblicos. Luego anote en su cuaderno cómo se describe a Dios el Padre en cada uno de ellos. Jn 17:25-26; Mat 11:25; Mat 6:25-34; Mat 6:4-8 En estos pasajes Jesús está tratando de establecer, en forma sólida y consistente, un aspecto tocante a la naturaleza de Dios. Nosotros aprendemos de Jesús que Dios no está nada distante, y que Él no solo es justo, sino omnisciente, omnipresente y omnipotente. Innegablemente, Él es todo esto, aunque además es amoroso, íntimo y personal. Asimismo, Jesús revela que Dios el Padre desea una relación personal con usted y conmigo. Otro aspecto importante que se debe examinar es esta pregunta: ¿Quién puede llamar a Dios debidamente “Padre”? La mayoría de personas naturalmente supone que todos deberían llamar “Padre” a Dios, por ser Él el Creador. Sin embargo, esa no es la realidad. Los únicos que tienen derecho a decirle “Padre” a Dios Todopoderoso, son aquellos que han aceptado a Su Hijo Jesucristo como Señor y Salvador. Ahora, usted podría oponerse a esto, diciendo: “Espere un momento. ¿Por qué tiene uno que aceptar a Jesús para poder decir ´Padre nuestro´?” La razón es porque la Biblia proclama que hasta que aceptamos a Jesús como Salvador, todos estamos muertos en nuestros pecados; y para ser parte de la familia de Dios, de la cual Él es el Padre, nuestros espíritus muertos deben revivir e ingresar a una nueva vida en Jesucristo. Piense en ello como si se tratara de una familia terrenal. Hay dos formas en que un niño puede ingresar a una familia. La primera es muy obvia, y es nacer en ella. Y bien, ¿Qué dijo Jesús que debe ocurrir para que una persona entre al reino de Dios? Él dijo que debemos “nacer de nuevo” Jn 3:3. Pues bien, nacemos de nuevo en el momento en que recibimos a Cristo en nuestro corazón y nuestra vida. Entonces nos convertimos inmediatamente en hijos de Dios. En Página 61
  3. 3. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A realidad, es gracias a Cristo que nacemos en el reino de Dios y que obtenemos el derecho y el privilegio de llamar a éste último “Padre”. La segunda forma en que uno puede formar parte de una familia es mediante la adopción. Los padres adoptan hijos, no debido a las habilidades de la criatura, sino porque simplemente desean tanto un hijo, que están dispuestos a recurrir a cualquier cosa para traer al pequeño a su hogar. Y así también sucede con Dios. A pesar de nuestra incapacidad para merecer su amor y su favor, con todo Él nos ama. Gálatas 4:4-7 nos revela que, gracias a Cristo, hemos sido redimidos, y por lo tanto, hemos recibido la “adopción de hijos”; y debido a que somos hijos e hijas, somos también ¡coherederos del reino con Cristo! Un hecho asombroso aquí es que nuestra adopción no se inició en el momento de recibir a Cristo, sino que Dios sabía, “antes de la fundación del mundo”, que nosotros seríamos sus hijos. (Ef 1:4-5). Nuestra aceptación de Cristo en nuestros corazones fue la culminación, no el inicio, de nuestra adopción como hijos e hijas. Lea Jn 3:1-2. ¿Cómo ha influido en la visión que usted tiene de sí mismo, de Dios y de la eternidad, el hecho de saber que usted es uno de los hijos de Dios? Sección 2 Al terminar esta sección de la lección 13, usted debe estar en capacidad de: A. Reconocer la correlación que hay entre la forma en que usted ve a su padre terrenal, y cómo ve a su Padre celestial. B. Reconocer las características de su Padre celestial, y cómo se aplica a cada área de su vida la comprensión de su naturaleza. Desafortunadamente, a muchos de nosotros nos cuesta mucho entender a Dios como nuestro “Padre”, ya sea porque hemos tenido una mala relación con nuestro padre terrenal, o porque jamás conocimos a este último. Por lo tanto, para muchos de nosotros es difícil percibir si el término Padre tiene algún valor positivo. Al inicio de esta lección, resulta que ustedes me oyeron describir cómo mi propia comprensión de Dios como Padre se vió afectada por la pérdida de mi padre terrenal. Si usted, al igual que yo, ha tenido apuros para entender el papel de Dios como Padre, le ruego que preste mucha atención a las características siguientes de nuestro Padre en los cielos. Antes que nada, Dios el Padre nos ama a cada uno de nosotros de manera total e incondicional. De hecho, nosotros empezamos todo este primer ciclo con este punto emocionante y crucial en “Dios le ama a usted tal como es”. Debido a que Dios nos ama sin Página 62
  4. 4. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A condición alguna, ese amor no depende de nuestro desempeño, nuestro comportamiento o nuestras promesas. En segundo lugar, tenemos un Padre que nos escucha. Él está interesado profundamente en cada detalle de nuestras vidas, y quiere que lo invitemos a participar en todo. Asimismo, Él ha prometido estar atento a cada oración que elevemos, y tiene siempre una respuesta para nuestras necesidades. 2 Crónicas 7:14-15 En tercer lugar, Dios es un Padre que provee para los suyos. La Escritura nos garantiza esto: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Fil 4:19). Él conoce hasta nuestras necesidades mas profundas cuando no nos percatamos de ellas. (Mat 6:25-34) En cuarto lugar, nuestro Padre nos brinda su dirección a cada paso; y los Proverbios y los Salmos, en particular, afirman su instrucción divina. (Sal 32:8; Prov 3:5-6) En quinto lugar, Dios es nuestro protector. Él nos protege, no solo de los daños físicos, sino especialmente de los ataques espirituales. Y Él es un protector que jamás se aparta de nuestro lado. (Heb 13:5) En sexto lugar, y quizá esto sea lo mas difícil de entender, nuestro Padre nos disciplina. Cualquier buen papá o mamá sabe lo necesaria que es la disciplina para el bienestar de un hijo. Y esto es particularmente cierto en el contexto de nuestra relación con Dios nuestro Padre. Heb 12:5-11 Por último, el Padre que tenemos desea una relación personal con nosotros. Él siempre estará con nosotros ahí mismo. A eso se refería Él cuando dijo: “No te desampararé, ni te dejaré”. (Heb 13:5) 2: Haga coincidir las siguientes características de Dios como Padre, con la Escritura correspondiente. A. Atento a nuestras necesidades. B. Protege a sus hijos con su presencia constante. C. Nos dirige con su instrucción en la toma de decisiones. D. Provee a todas nuestras necesidades, ya sea que nos percatemos de ellas o no. E. Nos corrige cuando nos revelamos contra sus mandatos amorosos. 1. Salmo 32:8 2. Mateo 6:25-24 3. 2 Crónicas 7:14-15 Página 63
  5. 5. LECCIONE S PARA LA V I D A C R I S T I A N A 4. Hebreos 12:5-11 5. Hebreos 13:5 Rechazar a esta clase de Padre es rechazar la mejor clase de vida. Le invito esta semana a dedicar un tiempo especial a la oración y al estudio bíblico, mientras trata de entender su comunión íntima con su Padre celestial. Él tiene un enorme deseo de involucrarse activamente en su vida. ¿irá usted a concederle ese privilegio? Examine su vida. ¿Existen áreas en ella (luchas, hábitos, formas de pensar) que están siendo moldeadas por su Padre celestial? Pídale a Él que le revele las áreas a las cuales usted no lo ha invitado. Página 64

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