Brigada Chacón… una voz de papel en los muros de Santiago
La Brigada Chacón podría ser definida como una práctica de intervención
comunicacional en la ciudad. Con más de una década de trabajo continuo
“fuera de la ley”, se ha ganado sus espacios en los muros de Santiago.
No pocos de nosotros hemos aprendido a reconocer en sus mensajes,
instalados en lugares habituales de tránsito, una provocación que, así
como irrumpe visualmente en el paisaje urbano, de alguna manera nos
convoca a reflexionar acerca de nuestro medio social y político.
La Brigada instala sus opiniones en la calle, escriben sobre papel y las pegan
en diversos puntos de la ciudad. Ellos los llaman papelógrafos: “Este es un
medio ciudadano. Algo así como un diario mural, pero donde sólo se entregan
los titulares. Es el lector quien le agrega el contenido, el cuerpo a la noticia”.
Este método cubre diversas temáticas de la coyuntura social de nuestro país.
Cada frase persigue destapar lo enterrado en la política y revelan lo confuso
que es una elección en Chile. Sus frases buscan el análisis valórico. Así, se
instituye también como una acción política; es decir, a través de su trabajo
buscan reivindicar la política como práctica de comunicación de ideas.
Danilo Bahamondes viste siempre con camisa y jeans. Tiene el cabello crespo,
bigote y la piel morena. Un ser pausado, reflexivo, pero incapaz de abandonarse en
la apatía. Durante años ha sido el director de la Brigada Chacón, es el responsable
de los cientos de mensajes callejeros que opinan a través de los muros de la
capital. Desde la casa de la brigada, Danilo toma una brocha y nos define: “La
Brigada Chacón es un medio de comunicación alternativo. Somos un grupo de
amigos unidos por un conjunto de convicciones. La mayoría bogamos por la
democracia y, por lo tanto, luchamos contra todo aquello que huela a dictadura”.
Característico del lenguaje político de la Chacón es el uso del humor, la
ironía, el doble sentido, también el lenguaje juvenil e informal. Algunos
papelógrafos incorporan imágenes simbólicas pero la gran gracia de esta
brigada es que ninguna frase se repite, cada una de ellas es única y
siempre recordada.
La salida a terreno es entretenida y muy planificada, el número de los
brigadistas ronda entre las quince y veinte personas, la mayoría de las
cuales compartía una cultura comunista, sin necesariamente ser
militantes. En el punto de encuentro es Avenida Matta con San Diego con
el propósito de distribuir las frases por Santiago.
El gran grupo de personas se reduce una vez asignado cada lugar, los
quince brigadistas son divididos a grupos de cuatro o cinco, ya que
movilizar mayor cantidad de personas es muy llamativo y se requiere de
varios vehículos.
Se organizada la salida al punto asignado, los cuatro brigadistas se
trasladan en taxi a su muro, ellos nunca saben antes del encuentro que
punto de la capital debe ser “atacado”, PT de 58 años y líder del
pequeño piquete me dice que es una costumbre que les quedo de la
dictadura “En los 80, muchos muralistas los mataron por los sapos,, por
esa razón hay que cuidarse”. La tarea es iniciada, mientras uno vigila que
carabineros no aparezca sorpresivamente, los otros dos pasan la mezcla
de engrudo al muro y plasman su frase. La tarea debe ser cumplida en un
máximo de 8 minutos y son muy rigurosos en cumplir esa meta, el
encargado de pegar el papelógrafo es muy cuidadoso y maneja gran
técnica con el papel para que no se rompa, la adrenalina esta a mil y un
gran abrazo cierra la jornada.
Aparte de los brigadistas estables, la Chacón cuenta con una amplia red
de amigos a su alrededor, y entre ellos, gente siempre dispuesta a
colaborar con su trabajo.
Por la Brigada Chacón han pasado alrededor de cien personas, en
general jóvenes que permanecen en el grupo hasta que las obligaciones
laborales, familiares, o estudios, hacen el llamado a retiro
En su trabajo, la Chacón incorpora una preocupación estética, que se ve
reflejada en sus resultados. Para la inscripción de los mensajes utiliza una
única tipografía, que viene de los rayados de la Ramona Parra en los
setenta. A diferencia de la mayor parte de la publicidad y de la
propaganda política, los papelógrafos de la Chacón respetan la
continuidad de los muros en los cuales despliegan sus mensajes, y
revelan una prolija preocupación por el uso de los colores y la limpieza del
entorno.
Si bien la brigada ha realizado trabajos de propaganda política y durante
mucho tiempo respondió, además, a los criterios del Partido Comunista, el
trabajo actual de la Brigada Chacón representa un gran cambio en
relación con lo que fueron las anteriores brigadas muralistas. Ya no tan
solo como una brigada de propaganda, sino que se definen como la
reserva moral de la política, y cada mensaje que ubican en un muro es un
llamado de atención a los ciudadanos, pero sobre todo a la clase política.
Sus mensajes en la calle son el grito desesperado de jóvenes y adultos
que quien cambiar el mundo, y aseguraron que en la presidencial tendrán
un gran rol, no dejaran que ningún candidato deje de escuchar sus voces
en los muros y se aran sentir día a día, “total aun no nos cobran los
sueños” todos ríen después de esa frase.
La experiencia de estar una semana con la Chacón en su preparación
para “atacar” muros fue maravillosa, conocerlos, entenderlos y mirar
Chile desde la voz de un muro es impagable.
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