"El Cielo sobre la Tierra"
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El Santuario #2

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 "El Cielo sobre la Tierra" "El Cielo sobre la Tierra" Presentation Transcript

  • Lección 2 para el 12 de octubre de 2013
  • EL SANTUARIO DE EDÉN EL SANTUARIO DE ISRAEL EL SANTUARIO DE JESÚS EL SANTUARIO DE LA IGLESIA EL SANTUARIO DE LA TIERRA NUEVA Aunque el santuario celestial es el original, donde Dios mismo está ministrando “para nosotros”, Dios ha revelado verdades acerca de este santuario en diferentes formas aquí sobre la Tierra:
  • El santuario, o templo, es el lugar donde Dios se encuentra con el hombre. Antes del pecado, ese lugar era el huerto de Edén. Al igual que los santuarios posteriores, tenía su puerta al este y debía ser guardado por el hombre (Gn. 2:15; 3:24) A diferencia de ellos, en Edén Dios hablaba con el hombre cara a cara. Adán y Eva “se gozaban en la comunión directa con su Creador, sin ningún velo obscurecedor de por medio” (EGW, Patriarcas y Profetas, cp. 2, pg. 32) El Edén fue la morada de Dios sobre la Tierra, el lugar donde nuestros primeros padres debían adorar y tener comunión con Dios.
  • “Así que, si [Jesús] estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo aún sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte” (Hebreos 8:4-5) Dios le dijo a Moisés que hiciera el Tabernáculo de acuerdo con el “modelo” (heb. tabnit), mostrado en el monte. Tabnit significa “una copia de un original que sirve como un modelo (en miniatura) para otra copia”. Moisés vio el Santuario original del cielo en toda su vastedad y gloria (Éx. 24:10), y luego se le mostró “una representación, en miniatura, del Templo celestial” (Patriarcas y profetas, p. 356), que le serviría como modelo para construir el Santuario terrenal; así, este santuario era una copia del Santuario/Templo original del cielo.
  • Él es el altar de los holocaustos, Él es la fuente de bronce, Él es el candelabro de siete brazos, Él es el la mesa de los panes, Él es el altar del incienso, Él es el arca de la alianza, “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré… Mas él hablaba del templo de su cuerpo” (Juan 2:19-21) Según Juan, Jesús “fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. El verbo original que se traduce como “habitó”, se debería traducir “tabernaculeó”. Es decir, se hizo un tabernáculo (santuario) para habitar entre los hombres. En Jesús se hace carne todo el Santuario: sacrificio y ofrenda por nuestros pecados (Jn. 1:29) el agua viva en la que todos somos bautizados (Jn. 4:14) la luz del mundo (Jn. 8:12) el pan que descendió del cielo (Jn. 6:41) por cuya intercesión nos acercamos al Padre (Heb. 4:14-16) habiendo sido glorificado junto al Padre (Jn. 17:5)
  • Al morir Jesús, el velo del Templo, que separaba los lugares Santo y Santísimo, se partió en dos. El Templo ya no era más la morada de Dios. Ahora, Dios se había hecho otro Templo: su Iglesia. La Iglesia es Templo de Dios en dos sentidos: INDIVIDUALMENTE COLECTIVAMENTE “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1ª de Corintios 3:16) “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor” (Efesios 2:20-21)
  • “Dios os ha dado una morada que debéis cuidar y conservar en la mejor condición posible para su servicio y gloria. Vuestros cuerpos no os pertenecen... “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”… Hay que mantener puro y sin contaminación el sagrado templo del cuerpo, para que el Santo Espíritu de Dios pueda morar en él” E.G.W. (Dios nos cuida, 11 de febrero) “La iglesia en la tierra es el templo de Dios y ha de tomar proporciones divinas delante del mundo. Este edificio debe ser la luz del mundo. Debe estar compuesto por piedras vivas puestas estrechamente juntas, encajadas una en otra, que formen un sólido edificio. Todas estas piedras no tienen la misma forma ni dimensión. Algunas son grandes y otras son chicas, pero cada una tiene su propio lugar que llenar. En todo el edificio no debe haber ni una sola piedra mal adaptada. Cada una es perfecta. Y cada piedra es una piedra viva, una piedra que arroja luz. El valor de las piedras está determinado por la luz que reflejan sobre el mundo... Este es el propósito de Dios y desea que todos los que profesan creer la verdad ocupen sus respectivos lugares en la grande y admirable obra para este tiempo” E.G.W. (En los lugares celestiales, 1 de octubre)
  • ¿Cuál será el lugar de encuentro (Santuario/Templo) de Dios con nosotros en la Tierra Nueva? En el Santuario del desierto, la gloria de Dios se manifestaba en el Lugar Santísimo, un cubo perfecto. De la Nueva Jerusalén, también un cubo perfecto, se dice que “el trono de Dios y del Cordero estará en ella” (Ap. 22:3) y que “el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero” (Ap. 21:22) Es allí donde iremos a encontrarnos con Jesús para adorarle (Ap. 21:24) y servirle como sacerdotes (Ap. 20:6)
  • “Cristo se compromete a ayudar a todos los que se unen a su ejército para cooperar con él en la lucha contra enemigos visibles e invisibles. El promete que junto con él serán herederos de una herencia inmortal, y que reinarán como reyes y sacerdotes delante de Dios. Los que estén dispuestos a participar en esta vida de la humillación del Salvador, compartirán con él su gloria. Los que por un tiempo prefieran sufrir aflicciones con el pueblo de Dios antes que gozar de los placeres del pecado recibirán un lugar con Cristo en su trono eterno” E.G.W. (Recibiréis poder, 29 de diciembre)