09 01 el convivio dante alighieri  www.gftaognosticaespiritual.org
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

09 01 el convivio dante alighieri www.gftaognosticaespiritual.org

on

  • 570 views

 

Statistics

Views

Total Views
570
Views on SlideShare
467
Embed Views
103

Actions

Likes
0
Downloads
3
Comments
0

1 Embed 103

http://www.gftaognosticaespiritual.org 103

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

    09 01 el convivio dante alighieri  www.gftaognosticaespiritual.org 09 01 el convivio dante alighieri www.gftaognosticaespiritual.org Document Transcript

    • EL CONVIVIO 1 DANTE ALIGHIERI El Convivio DANTE ALIGHIERI Transcurrieron los años juveniles de El Dante en aquella deleitosa paz delCardenal Latino, que gozó Florencia al ver acabadas las duras guerras de mediados del sigloXIII, y antes de las atroces revueltas que ensangrentaron su fin. En tal tregua de Dios, elamor a la vida renació con vigor primaveral; y síntesis suprema de este amor fue la comúndevoción a la ciencia pura, en que cifraron su existencia aquellos hombres de que es elAlighieri la más noble representación en la memoria de los tiempos. ¿Qué ciencia era aquélla que tan arrebatada adhesión suscitaba, y cuáles podíanser sus atractivos para un espíritu juvenil? Primeramente, una ciencia cristiana, la posesiónde la eterna verdad revelada por Dios. Mas la ciencia cristiana, merced a la doctrina de losfrailes de Santo Domingo, comprendía en una enciclopedia inmensa desde los conocimientosmateriales más precisos, a la razón pura, a la extática contemplación de la verdad absoluta.Y no sólo satisfacía la inteligencia, sino el corazón; no sólo en la razón tenía sus cimientos,pero también en el amor. De otra parte, había algo en ciencia tal, que no podía por menos derefrigerar el ánimo de un toscano: el pensamiento latino de que estaba imbuida. En eltranscurso de los siglos, el alma latina no se había desentendido de la influencia profunda delos poetas, filósofos y oradores de la antigüedad griega y romana. Tomás de Aquino,conquistando la antigua filosofía a la verdad evangélica, había cristianizado el peripatetismoy bautizado a Aristóteles. El Dante, afiliado desde muy joven a uno de los grupos intelectuales que yaanunciaban en Florencia las célebres academias futuras, comparte con los poetas,presididos por Guido Cavalcanti, «el primero de sus amigos», el cultivo del dolce stil nuovo,importado de Bolonia, donde su inventor, Guido Guinizelli, había trazado las normas queespiritualizaban en un idealismo simbólico la poesía amatoria de los trovadores. Nacen entonces las canciones y sonetos de la Vita Nova y del Convivio. Es por demás conocido, aun para quienes no han leído el poema de la juventudde Alighieri, el argumento de su inspiración. Casi al abrir los ojos a la vida aparécesele lagentilísima Beatriz, que ha de ser, desde aquel punto y hora, la noble dama de sus www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 2 DANTE ALIGHIERIpensamientos. Cifra y compendio de toda perfección humana, en que se refleja la suprema,en el puro amor y alabanza de Beatriz halla el poeta su ventura, y con ella el alimento de sucanto. Muere la amada, y el poeta la sigue al cielo con la mente, inmortalizándola en la divinaalegoría de la Commedia. Tema constante de la investigación erudita ha sido el determinar hasta qué puntola inspiración de El Dante tenía raíces en la realidad cotidiana; se trata, en suma, de discernirel realismo y el simbolismo de la obra dantesca. No creemos que se vea asaltado desemejantes dudas el ingenuo lector, que, sin más prejuicio que el de bañar su espíritu en laspurísimas ondas de la poesía de Alighieri, pretenda adivinar su sentido. Que así veremos enla Vita Nova la fiel narración del hecho humano y en el Convivio la consolación filosófica, quese resumen en la sublime música de la Commedia divina. Dividido el partido güelfo en dos bandos, que presto fueran irreconciliables, deblancos y negros, defensores los primeros, entre los cuales se contaba el Alighieri, de losprivilegios ciudadanos contra la excesiva ingerencia del poder pontificio de Bonifacio VIII,viose aquél desterrado de su patria en 1302 y sujeto a vagar por las tierras itálicas hasta sumuerte en Rávena, diez y nueve años más tarde. Data la composición de este Convivio, obanquete ideal, de los primeros de su destierro. A cuanto en él nos dice, era propósito de El Dante hacer un comentario filosóficoa catorce canciones. Tal como la crítica ha logrado reconstruir el tratado, a través de lasdiversas lecciones, sólo tres son las que el poeta ofrece a nuestro gusto, dándolo porterminado en su cuarta parte. Manifiéstanos el poeta, desde luego, que su intención no es otra que la deconsolarse de sus tribulaciones, ofreciendo a los míseros que no se sientan a la mesa de laciencia un festín espiritual: la consideración de la dama de sus pensamientos, es decir, laFilosofía, en que ha tomado forma incorpórea aquel su amor primero, que se fue al cielo conla Beatriz de su juventud. Y apartándose del uso escolástico que sólo del latín se servía para expresar lasdisquisiciones puramente intelectuales, emplea el lenguaje vulgar, el toscano de suscompatriotas, en que había de renacer la cultura clásica. No tenemos noticia de que hasta la fecha se haya traducido el Convivio de ElDante al castellano. Ardua es la empresa, y no otra nuestra pretensión que la de mostrar allector curioso el divino misterio del pensamiento de Alighieri; vano intento sería por nuestraparte el intentar descorrer el sutilísimo velo que lo envuelve. Si toda traducción es difícil, porla imposibilidad de interpretar con la mera versión de las palabras la pureza del original,mucho más ha de serlo ésta, en que a cada paso se nos ofrecen intrincadísimos problemas,cuya solución requeriría, no ya el enciclopédico saber que las páginas del Convivio denotan,pero la virtud poética, que constituye a nuestros ojos su gloria imperecedera. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 3 DANTE ALIGHIERI Hemos procurado ajustarnos todo lo posible a la letra del texto, en la creencia deque así interpretaríamos mejor su espíritu que con ninguna adaptación. No se achaque,pues, únicamente a defecto de nuestra traducción la obscuridad en que a veces se pierde ellector por entre las razones sutiles del Convivio. La poesía tiene, como principal atributo desu condición divina, la de que su esencia ulterior y suprema no aparece paladinamente a lossentidos corporales. Las canciones de El Dante son poesía por excelencia. Doce años tardóel poeta inglés Coleridge en comprender una que tradujo luego de leerla diez veces cadaaño. Hemos preferido, en gracia a la razón filosófica que preside la composición delConvivio, traducir las tres canciones con libertad absoluta de rima y ritmo, procurando, noobstante, conservar algo de la cantidad y el número del original. Lejos de nuestro ánimo el ofrecer una obra definitiva a la consideración del lector,queremos tan sólo servirle de introductores al conocimiento del universo lírico de El Dante. Tratado primero -I- Como dice el filósofo(1) al principio de la primera filosofía(2), todos los hombres, pornaturaleza, desean saber. La razón de lo cual puede ser el que toda cosa impulsada porprovidencia de su propio natural, inclínase a su perfección; de aquí que, pues la ciencia es laúltima perfección de nuestra alma, y en ella reside nuestra última felicidad, todos, pornaturaleza, a desearla estamos sujetos. En verdad, muchos están privados de estanobilísima perfección, por diversas causas, que dentro del hombre y fuera de él le apartandel hábito de la ciencia. Dentro del hombre puede haber dos defectos o impedimentos: uno, por parte delcuerpo; el otro, por parte del alma. Por parte del cuerpo lo hay cuando las partes estánindebidamente dispuestas, así que nada puede percibir, como son los sordos, mudos y sussemejantes. Por arte del alma lo hay cuando la malicia vence en ella, de modo que da enseguir viciosos deleites, en los cuales tanto engaño recibe, que por ellos tiene por vil todaotra cosa. Fuera del hombre, pueden ser asimismo comprendidas dos causas, una de lascuales es inductora de necesidad, la otra de pereza. La primera son las atenciones familiares www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 4 DANTE ALIGHIERIy civiles, que necesariamente sujetan al mayor número de los hombres, de modo que nopueden permanecer en ocio de especulación. La otra es el defecto del lugar donde lapersona ha nacido y se ha criado, pues a veces estará, no solamente privada de todoestudio, sino lejos de gente estudiosa. Las dos primeras de estas causas, esto es, la primera por la parte de dentro y laprimera por la parte de fuera, no son vituperables, sino merecedoras de excusa y perdón; lasotras dos, y aun la una más que la otra, merecen ser reprobadas y abominadas.Manifiestamente, pues, puede ver quien bien considere que pocos son aquellos a quienes leses dado lograr el hábito por todos deseado, y casi innumerables los que, privados de estealimento, viven hambrientos siempre. ¡Oh, bienaventurados aquéllos pocos que se sientan ala mesa donde el pan de los ángeles(3) se come, y míseros aquéllos que con las bestiastienen pasto común! Mas como el hombre es, por naturaleza, amigo del hombre, y todoamigo se duele de que le falte algo a quien él ama, los que en tan alta mesa se alimentan nodejan de tener misericordia de aquéllos a quienes ven andar comiendo hierba y bellotas enun pasto animal. Y, pues la misericordia es madre de beneficio, siempre aquéllos que saben,ofrecen liberalmente de sus buenas riquezas a los verdaderamente pobres, y son comofuente viva de cuya agua se refrigera la sed natural susodicha. Así yo, que no me siento a lamesa bienaventurada, pero huyendo del pasto del vulgo, a los pies de los que en ella sesientan recojo lo que dejan caer, y conozco la mísera vida de los que tras de mí he dejadopor la dulzura que pruebo en lo que poco a poco recojo, movido de misericordia, noolvidándolo, he reservado para los míseros alguna cosa, que ya he mostrado varias veces asus ojos, haciéndoles con ello más deseosos. Por lo cual, queriendo prepararlos, es miintención hacer un general convivio de cuanto les he mostrado y del pan que es menester atales manjares, sin el cual no podrían comerlos en este convivio: de ese pan adecuado almanjar que es mi intención que les sea suministrado. Y por eso no quiero que nadie se siente en él que tenga sus órganos maldispuestos, tanto los dientes cuanto la lengua y el paladar, ni ningún asentador de vicios,porque su estómago está lleno de humores venenosos y contrarios, de suerte que noresistiría mi manjar. Mas venga todo aquél que por descuido familiar o civil haya quedadocon hambre humana, y siéntese a una mesa con los demás igualmente privados; y póngansea sus pies cuantos lo hayan estado por pereza, pues que no son dignos de asiento máselevado, y aquéllos y éstos tomen mi manjar con el pan, que yo se lo haré gustar y digerir.Los manjares de este convite serán ordenados de catorce maneras, es decir, en catorcecanciones, tanto de amor como de virtudes materiales, los cuales sin este pan tenían sombrade alguna oscuridad, de modo que a muchos les era más manifiesta su belleza que subondad; pero este pan, es decir, la presente exposición, será la luz que haga visible todocolor de su sentido. Y si en la obra presente, que se llama Convivio, y quiero que tal sea, sehabla más virilmente que en la Vida Nueva, no es mi intención, sin embargo, derogar aquéllaen parte alguna, sino antes bien beneficiaría con ésta, mostrando cuán de razón es que seaaquélla férvida y apasionada y ésta templada y viril. Pues conviene decir y hacer en una www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 5 DANTE ALIGHIERIedad de diferente manera que en otra; que ciertas costumbres son idóneas y laudables enuna edad e inconvenientes y reprobables en otra, tal como más abajo, en el cuarto Tratadode este libro, se mostrará por vía de razón. Hablé en aquélla (4) a la entrada de mi juventud, yen ésta ya la juventud pasada. Y como quiera que mi verdadera intención era otra que la quemuestran por fuera las canciones susodichas, en mi intención mostrar aquéllas porexplicación alegórica, después de expuesta la historia literal; de modo que una y otra razóndarán sabor a los que están invitados a esta cena; a todos los cuales ruego que si el conviteno fuese tan espléndido como conviene a su fama, imputen todo defecto, no a mi voluntad,sino a mis facultades; porque mi deseo es que mi liberalidad se cumpla. - II - Al principio de todo banquete bien dispuesto suelen los sirvientes tomar el panpreparado y purgarlo de toda mácula; como yo, en el presente escrito, ocupo el lugar deaquéllos, de dos máculas intento limpiar primeramente esta exposición, que hace las vecesdel pan en mi convite. Es la una, que no parece lícito que nadie hable de sí mismo; la otra esque no parece razonable hablar argumentando demasiado a fondo. De esta forma el cuchillode mi juicio purga lo lícito e irracional. No permiten los retóricos que nadie hable de sí mismo sin necesidad. Y de estose aparta el hombre, porque no se puede hablar de nadie sin que el que habla no alabe ovitupere a aquellos de quienes habla; razones éstas ambas que hablan por sí en boca decada cual. Así, para disipar una duda que surge en este punto, digo que peor está vituperarque alabar, pues que no se han de hacer ni una ni otra cosa. La razón de lo cual es que todacosa vituperable por sí misma es más fea que la que lo es por accidente. Despreciarse a sí propio es vituperable per se, porque el hombre debe contar alamigo su defecto secretamente, y nadie es más amigo del hombre que él mismo; de aquíque en la cámara de sus pensamientos, y no públicamente, debía reprenderse y llorar susdefectos. Con todo, por no poder y no saber conducirse bien, no es vituperado el hombre lasmás de las veces; mas por no querer lo es siempre, porque por nuestro querer y no querer sejuzgan la malicia y la bondad. Y por eso quien a sí mismo se vitupera, demuestra que conocesu defecto y demuestra que no es bueno. Por lo cual se ha de abandonar el hablar de símismo con vituperio. Se ha de huir de alabarse a sí mismo, como mal por accidente, en cuanto no sepuede alabar sin que tal alabanza no sea más bien vituperio: es alabanza en la apariencia delas palabras y vituperio en su entraña. Porque las palabras están hechas para mostrar lo queno se sabe. De aquí que quien a sí mismo se alaba, demuestra que no cree ser tenido por www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 6 DANTE ALIGHIERIbueno, pues que no le ocurre tal sin conciencia maliciada, la cual descubre alabándose a símismo y descubriéndola se vitupera. Y aún más: han de huirse la propia alabanza y el propio vituperio igualmente, porla razón de que presta falso testimonio, porque no hay hombre que sea verdadero y justomedidor de sí mismo: tanto engaña la propia caridad. De donde se deduce que cada cualtiene en su juicio las medidas del falso mercader, que vende con una y compra con otra; ycada cual examina su mal obrar con amplia medida, y con pequeña examina el bien; demodo que el número, la cantidad y el peso del bien le parecen mayores que si fueseapreciado con justa medida, y los del mal más pequeño. Porque hablando de sí mismo conalabanza, o al contrario, o dice falsedad respecto a la cosa de que habla, o dice falsedadrespecto a su opinión; que lo uno y lo otro son falsedad. Así pues, dado que el consentir esconfesar, comete villanía quien alaba o vitupera a alguien en su casa, porque el que así esestimado no puede consentirlo ni negarlo sin caer en culpa de alabarse o menospreciarseSalvo la manera de la debida corrección, que no puede existir sin reproche de la falta que sepropone corregir, y salvo el modo de honrar y glorificar debidamente, el cual no se puedepasar sin hacer mención de las obras virtuosas o de las dignidades virtuosamenteconquistadas. En verdad, volviendo al principal propósito, digo, como se ha indicado más arriba,que en ocasiones necesarias está permitido hablar de sí mismo. Y entre esas ocasionesnecesarias, dos son más manifiestas: es la una cuando, sin hablar de sí mismo, no se puedeuno defender de grande infamia y peligro, y entonces se permite, por la razón de que tomarde dos senderos el menos malo es como tomar uno bueno. Y esta necesidad movió a Boecioa hablar de sí mismo, a fin de que, bajo pretexto de consolación, disculpase la perpetuainfamia de su destierro, demostrando cuán injusto era, ya que no se alzaba otro exculpador.Es la otra cuando, por hablar de sí mismo, se sigue gran utilidad a los demás por vía dedoctrina; y esta razón movió a Agustín a hablar de sí mismo en las Confesiones, pues por elproceso de su vida, que fue de malo en bueno, de bueno en mejor y de mejor en óptimo, dioen ella ejemplo y doctrina, la cual no se podía aprender por testimonio más verdadero. Por lo cual, si una y otra razón me excusan, el pan de mi levadura está purgadode su primera mácula. Muéveme temor de infamia, y muéveme el deseo de enseñar unadoctrina que otro en verdad no puede ofrecer. Temo haber seguido la infamia de tanta pasióncomo creerá haberme dominado quien lea las susodichas canciones; la cual infamia cesacon este hablar yo de mí mismo por entero; el cual demuestra que, no la pasión, sino lavirtud, ha sido la causa por que me moví. Es mi intención también mostrar el verdaderosentido de aquéllas, que nadie puede ver si yo no lo cuento, porque está oculto bajo figura dealegoría; y esto no solamente proporcionará deleite al oído, sino sutil adiestramiento parahablar así y entender los escritos ajenos. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 7 DANTE ALIGHIERI - III - Es merecedora de grande reprensión aquella cosa que, dispuesta para quitaralgún defecto, a él induce precisamente; como quien fuese enviado a apaciguar una riña, yantes de apaciguarla comenzase otra. Así pues, dado que mi pan está purgado por unaparte, es preciso que lo purgue por otra, para evitar tal reproche; que mi escrito, al cualpuede llamársele casi Comentario, está dispuesto para quitar los defectos de las cancionessusodichas, y tal vez sea un poco duro en algún pasaje. Dureza que es aquí consciente, y nopor ignorancia, sino para evitar un defecto mayor. ¡Pluguiera, ay, al Dispensador del universoque la causa de mi excusa no hubiese existido nunca! Que así nadie me hubiera faltado ni yosufrido pena injustamente; pena, digo, de destierro y pobreza. Pues que plugo a losciudadanos de la muy hermosa y famosísima Florencia, hija de Roma, arrojarme fuera de sudulcísimo seno -en el cual nací y me crié hasta el logro de mi vida, y en el cual, y en buenapaz con aquéllos, deseo de todo corazón reposar el cansado ánimo y acabar el tiempo queme haya sido concedido- por casi todos los lugares a los cuales se extiende esta lengua, heandado mendigando, mostrando contra mi voluntad la llaga de la suerte, que suele serimputada al llagado injustamente muchas veces. En verdad, yo he sido barco sin vela nigobierno, llevado a diferentes puertos, hoces y playas por el viento seco que exhala ladolorosa pobreza y como vil he aparecido a los ojos de muchos, que tal vez por la fama mehabían imaginado de otra forma; en opinión de los cuales, no solamente envilecí mi persona,más disminuyó de precio toda obra mía, bien de las ya hechas, ya de la que estuviese porhacer. La razón por que tal acaece -no sólo en mí, sino en todos- pláceme apuntar aquíbrevemente; primero, porque la estimación sobrepuja a la verdad, y luego porque lapresencia empequeñece la verdad. La buena fama, engendrada principalmente por la buena obra en la mente delamigo, es dada a luz por ésta primeramente; que la mente del enemigo, aunque reciba lasimiente, no concibe. La mente que primero la da a luz, tanto para adornar más su regalocuanto por caridad del amigo que lo recibe, no se atiene a los términos de la verdad, sino quelos exagera. Y cuando los exagera para adornar lo que dice, habla contra conciencia; cuandoes engaño de caridad lo que los exagera, no habla contra ella. La segunda mente que estorecibe, no solamente se conforma con la exageración de la primera, sino que en sureferencia, efecto de aquélla, procura adornarla, y haciéndolo así engañada por su propiacaridad, la exagera aún más de lo que a ella le llega, y con igual concordia y discordia deconciencia que la primera. Esto hacen la tercera receptora y la cuarta, dilatándose hasta elinfinito. Y así, volviendo las causas susodichas en las contrarias, puede verse como la causade la infamia se agranda del mismo modo. Por lo cual dice Virgilio en el cuarto libro de laEneida: «Que la Fama vive de su movimiento, y andando, aumenta. Claramente, pues, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 8 DANTE ALIGHIERIpuede ver quien quiera que la imagen engendrada tan sólo por la fama, siempre es mayorque la cosa imaginada en su verdadero ser. - IV - Mostrada ya la razón de por qué la fama dilata el bien y el mal más de suverdadera cantidad, resta mostrar en este capítulo las razones que hacen ver por qué lapresencia los restringe por el contrario; y una vez mostradas, vendremos luego al propósitoprincipal, es decir, a la excusa susodicha. Digo, pues, que por tres causas la presencia hacea la persona de menos valor del que tiene. Una de las cuales es la puericia, no digo de edad,sino de ánimo; la segunda es la envidia: y éstas están en el que juzga; la tercera es lahumana impureza, y ésta está en el que es juzgado. La primera puede razonarse brevemente de este modo: la mayor parte de loshombres viven guiados de los sentidos y no conforme a razón, a guisa de párvulos; y estostales no conocen las cosas sino simplemente por fuera; y no ven su bondad, a cual estáordenada a determinado fin, porque tienen cerrados los ojos de la razón, los cuales sí la ven.De aquí que luego ven cuanto pueden y juzgan según lo que han visto. Y como se forma unaopinión de oídas, acerca de la fama de los otros, y la presencia está en desacuerdo con eljuicio imperfecto que, no conforme a razón sino conforme al sentido juzga solamente, casireputan mentira lo que primero han oído, y desprecian a la persona apreciada primero. Deaquí que, según éstos que son como casi todos, la presencia restringe una y otra cualidad.Estos tales, tan pronto están deseosos como hartos; tan pronto alegres como tristes, conbreves deleites y pesares; tan pronto amigos como enemigos: que todo lo hacen comopárvulos, sin uso de razón. La segunda se ve por estas razones: que toda comparación es para los viciososmotivo de envidia, y la envidia motivo de mal juicio, ya que no deja argumentar a la razón enfavor de la cosa envidiada; así que la potencia juzgadora es entonces como el juez que oyesolamente a una de las partes. De aquí que cuando estos tales ven a la persona famosa, alpunto están ya envidiosos, porque ven que les iguala en prendas y dominio, y temen por laexcelencia de aquélla ser menospreciados. Y éstos no solamente juzgan mal en suapasionamiento, pero difamando hacen juzgar mal a los demás. Por lo cual, la presenciadisminuye lo bueno y lo malo de cada uno de los presentes; y digo lo malo, porque muchos,complaciéndose en las malas obras, tienen envidia a los que obran mal. Es la tercera la humana impureza que se descubre por el propio a quien se juzga,y nunca cuando no hay con él trato ni conversación. Para evidenciar tal se ha de saber que elhombre está manchado por muchas partes; y que, como dice Agustín, «nada hay sin www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 9 DANTE ALIGHIERImancha». El hombre está manchado, ya por alguna pasión a la cual no puede a vecesresistir, ya por algún miembro deforme, ya por algún golpe de la fortuna, ya por la infamia desus padres o de algún pariente. Cosas que la fama no lleva consigo, mas sí la presencia, ypor su conversación las descubre: estas máculas arrojan alguna sombra sobre la claridad dela bondad, de suerte que la hacen parecer menos clara y de menos valor. Y por eso es por loque todo profeta es menos honrado en su patria; por eso es por lo que el hombre buenodebe conceder a pocos su presencia, y su familiaridad a menos aún, a fin de que su nombresea reverenciado y no despreciado. Y esta tercera causa tanto puede estar en el mal cuantoen el bien, volviendo tales razones en sus contrarias. De aquí se ve por modo manifiesto quepor la impureza, sin la cual no hay nadie, la presencia disminuye lo malo y lo bueno de cadauno más de lo que la verdad requiere. De aquí pues que como se ha dicho más arriba, yo me he hecho presente a casitodos los itálicos, por lo cual, no sólo a aquéllos hasta quienes había corrido mi fama, mastambién a los demás, tal vez les parezco más vil de lo que soy en verdad, por lo que tal vezmis cosas han parecido más livianas al presentarme yo, es preciso que en la obra presente,con más elevado estilo, dé muestra de cierta gravedad, que autoridad parezca; y baste estaexcusa a la dificultad de mi Comentario. -V- Toda vez que está ya purgado este pan de las máculas accidentales, queda porexcusar en él un elemento, esto es, el que sea vulgar y no latino; que por semejanza sepuede decir de avena y no de trigo. Y de ello lo excusan brevemente tres motivos que memovieron a preferir éste al otro. Procede el uno del temor de desorden inconveniente; el otro,de prontitud de liberalidad; el tercero, del natural amor al habla propia. Y estas causas y susrazones, para satisfacción de lo que se pudiese reprochar por la razón ya notada, es miintención argumentar en esta forma. La cosa que más adorna y encomia las obras humanas, y que las lleva másderechamente a buen fin, es el hábito de aquellas disposiciones que están ordenadas a esefin, del mismo modo que la serenidad de ánimo y fortaleza de cuerpo están ordenadas a fincaballeresco. Y así, quien está dispuesto al servicio ajeno, debe tener aquellas disposicionesordenadas a tal fin, cuales son sujeción, conocimiento y obediencia, sin las cuales nadie estápreparado para servir bien. Porque si no tiene cuantas condiciones se requieren, procedesiempre en su servicio con trabajo y lentitud, y rara vez lo cumple. Y si no es obediente nosirve sino a su antojo y según su voluntad; lo cual es más servicio de amigo que de siervo.Por lo tanto, este Comentario es conveniente para evitar tal desorden, pues que es hacer lasveces de siervo a las canciones infrascritas el estar sujeto a ellas en todos sus órdenes; y www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 10 DANTE ALIGHIERIdebe conocer las necesidades de su señor y serle obediente. Las cuales disposicioneshubiéranle faltado todas si hubiese sido latino y vulgar, ya que las canciones son vulgares. Porque, primeramente, si hubiese sido latino, no era súbdito, sino soberano, tantopor nobleza como por virtud y belleza. Por nobleza, porque el latín es perpetuo eincorruptible, y el vulgar es inestable y corruptible. Por lo cual vemos que las escriturasantiguas de las comedias y tragedias latinas no se pueden trasmutar, lo mismo que tenemoshoy; lo cual no sucede en el vulgar, que se transforma por placentero artificio. De aquí queveamos en las ciudades de Italia, si lo consideramos bien, de cincuenta años a la fecha,cómo se han apagado, nacido y variado muchos vocablos; con que, si el poco tiempo asítransforma, mucho más transforma mayor tiempo. Así que yo digo que si los que se partieronde esta vida hace mil años tornasen a sus ciudades, creeríanlas ocupadas por genteextranjera, dado lo que su lengua se desemeja de la de ellos. De esto se hablará en otraparte más cumplidamente, en un libro que es mi intención hacer, Deo concedente del Hablavulgar. Además, el latín no sería súbdito, sino soberano, por virtud. Toda cosa es pornaturaleza virtuosa en cuanto hace aquello a que está ordenada; y cuanto mejor lo hace,tanto más virtuosa es. Por lo cual decimos hombre virtuoso a aquél que vive en vidacontemplativa o activa, a las cuales está naturalmente ordenado; decimos a un caballovirtuoso, porque corre mucho y fuerte, cosa a la cual está ordenado; decimos virtuosa a unaespada que corta bien las cosas duras, a lo cual está ordenada. Así, el lenguaje que estáordenado para expresar el pensamiento humano es virtuoso cuando tal hace, y aquel que lohace mejor, más virtuoso es. De aquí que, pues el latín expresa muchas cosas concebidasen la mente, que no puede hacer el vulgar -como saben los que poseen uno y otro lenguaje-es más su virtud que la del vulgar. Además, no sería súbdito, sino soberano, por belleza. El hombre dice que es bellatoda cosa cuyas partes se corresponden debidamente, porque de su armonía resultacomplacencia. De aquí que el hombre parezca bello cuando sus miembros se correspondendebidamente; y decimos bello al canto, cuando sus voces, según las reglas del arte, soncorrespondientes entre sí. Con que es más bello aquel discurso en el que se correspondenmás adecuadamente; y se corresponden más adecuadamente en latín que en vulgar, porqueel vulgar obedece al uso y el latín al arte, por lo cual repútasele por más bello, más virtuoso ymás noble. De aquí se concluye el propósito principal, es decir, que el comentario latino nohubiera sido súbdito de las canciones, sino soberano. - VI - www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 11 DANTE ALIGHIERI Demostrado ya cómo el presente Comentario no hubiese sido súbdito de lascanciones vulgares de haber sido latino, queda por demostrar cómo no hubiese sidoconocedor ni obediente de aquéllas; y luego se verá en conclusión cómo para que cesaseninconvenientes desórdenes, fue menester hablar vulgarmente. Digo, pues, que el latín nohubiera sido siervo conocedor de su señor por esta razón: Requiérese el conocimiento del siervo principalmente para conocer dos cosas pormodo perfecto. Es la una el natural del señor, ya que hay señores de tan asnal naturaleza,que mandan lo contrario de lo que quieren; y otros que sin decir nada quieren ser servidos ycomprendidos; y otros que no quieren que el siervo se mueva para hacer sus menesteres, sino se lo mandan. No es mi intención mostrar ahora la razón de estas variaciones -porquemultiplicaría harto la digresión -sino en tanto hablo en general, que estos tales son comobestias a los cuales hace poco provecho la razón. De aquí que si el siervo no conoce elnatural de su señor, es manifiesto que no le puede servir perfectamente. La otra cosa es queconviénele al siervo conocer a los amigos de su señor; que de otro modo no los podríahonrar ni servir y así no serviría perfectamente a su señor, como quiera que son los amigoscomo parte de un todo, porque su todo es un querer y un no querer. Y aún más: el Comentario latino no habría tenido el mismo conocimiento de estascosas que el vulgar. Que el latín no conoce al vulgar y sus amigos, se prueba de esta suerte:el que conoce una cosa en general no la conoce perfectamente; así como quien ve de lejosun animal no lo conoce perfectamente, porque no sabe si es perro, lobo o carnero. El latínconoce al vulgar en general, pero no en particular; que si lo conociese en particular,conocería todos los vulgares, porque no hay razón de que conozca uno más que otro. Y asítodo hombre que tuviese el hábito del latín, tendría el hábito de conocer todos los vulgares.Mas no es así: que un habituado al latín no distingue, si es de Italia, el vulgar alemán, elvulgar itálico o el provenzal. Por donde se manifiesta que el latín no conoce el vulgar. Y aúnmás, no conoce a sus amigos; porque es imposible conocer a los amigos no conociendo alprincipal; de aquí que si el latín no conoce el vulgar, como se ha probado más arriba, le esimposible conocer a sus amigos; y el latín no tiene conversación en lengua alguna con tantoscomo tiene el vulgar de aquella de quien todos son amigos, y, por consiguiente, no puedeconocer a los amigos del vulgar. Y no hay contradicción al decir que el latín conversatambién con algunos amigos del vulgar; porque, sin embargo, no es familiar de todos, y asíno conoce a los amigos perfectamente; porque se requiere conocimiento perfecto y nodefectivo. - VII - www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 12 DANTE ALIGHIERI Probado que el Comentario latino no hubiera sido siervo conocedor, diré cómo nohubiera sido obediente. Obediente es aquel que tiene la buena disposición que se llamaobediencia. La verdadera obediencia ha menester tres cosas, sin las cuales no puede existir:ser dulce, y no amarga; bien mandada por entero, y no espontánea, y con medida, y nodesmesurada. Las cuales tres cosas érale imposible tener al Comentario latino; y por eso eraimposible que fuese obediente. Que al latino le hubiese sido imposible ser obediente, semanifiesta por esta razón: Toda cosa que de orden perverso procede, es laboriosa, y, por consiguiente,amarga, y no dulce; así como dormir por el día y velar por la noche, y andar hacia atrás y nohacia adelante. Mandar el súbdito al soberano procede de orden perverso; que el ordenderecho es que el soberano mande al súbdito: así que es amargo y no dulce. Mas como esimposible obedecer dulcemente al amargo mandato, es imposible que cuando el súbditomanda sea dulce la obediencia del soberano. Por lo tanto, si el latín es soberano del vulgar,como más arriba se ha demostrado con varias razones, y las canciones, que hacen las vecesde comandantes, son vulgares, es imposible que su razón sea dulce. Además, la obediencia es bien mandada por entero, y de ningún modoespontánea, cuando aquello que por obediencia hace no lo hubiera hecho sin mandato, porpropia voluntad, ni en todo ni en parte. Y así, si a mí me fuese mandado llevar puestos dostabardos, y sin que me lo mandaran me pusiera uno, digo que mi obediencia no esenteramente bien mandada, sino espontánea en parte. Tal hubiera sido la del Comentariolatino; y, por consiguiente, no hubiera sido obediencia enteramente bien mandada. Que talhubiera sido, dedúcese de que el latino, sin el mandato de su señor, hubiera explicadomuchas partes de su sentido -y explica quien bien considera los escritos latinos- lo cual haceel vulgar en parte alguna. Hay además obediencia con mesura, y no desmesurada, cuando va al término delmandato, y no más allá; así como la naturaleza particular, obedece a la universal, cuandohácele al hombre treinta y dos dientes, y no más ni menos, y cuando le hace cinco dedos enla mano, y no más ni menos; y el hombre es obediente a la justicia cuando manda alpecador. Y esto tampoco lo hubiera hecho el latino; mas hubiera faltado, no sólo por defectoo sólo por exceso, sino por ambos; y así, su obediencia no hubiese sido mesurada, sinodesmesurada, y, por consiguiente, no hubiera sido obediente. Que no hubiese sido el latinocumplidor del mandato de su señor, y que se hubiera excedido, puede demostrarsebrevemente. Este señor, es decir, estas canciones a las cuales este Comentario estáordenado como siervo, mandan y quieren ser explicadas a todos aquellos a los cuales puedellegar su intelecto para que cuando hablen sean entendidas. Y nadie duda que si mandasencon la voz, no sería éste su mandato. Y el latino no las habría expuesto sino a los letrados;que los demás no las hubieran entendido así. De aquí que, pues son muchos más los noletrados que quieren entender aquéllas que los letrados, se sigue que no tendría eficacia sumandato como el vulgar, entendido de letrados y no letrados. A más de que el latino lashubiera expuesto a gente de otra lengua, como alemanes, ingleses y otros, y aquí hubiérase www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 13 DANTE ALIGHIERIexcedido ya de su mandato. Porque contra su voluntad, hablando ampliamente, seríaargumentado su sentido allí donde no pudieran llegar con su belleza. Mas sepan todos queninguna cosa armonizada por musaico enlace se puede traducir de su habla a otra, sinromper toda su dulzura y armonía. Y ésta es la razón por la cual Homero no se tradujo delgriego al latín, como los demás escritos que de ellos tenemos; y ésta es la razón por la cuallos versos del Salterio no tienen dulzura de música ni de armonía; porque fueron traducidosdel hebreo al griego y del griego al latín, y en la primera traducción vino a menos toda aquelladulzura. Así, pues, conclúyese de aquí lo que se prometió en el principio del capítulo anteriordeste último. - VIII - Una vez demostrado con razones suficientes, cuan convenía porque cesaseninconvenientes desórdenes para esclarecer y demostrar las dichas canciones, comentariovulgar y no latino, es mi intención demostrar cómo también fue pronta liberalidad lo que hizoelegir entre éste y abandonar el otro. Puédese, pues, notar la pronta liberalidad en trescosas, las cuales obedecen al vulgar y no hubieran obedecido al latino. Es la primera, dar amuchos; la segunda es dar cosas útiles; es la tercera, sin ser pedida la dádiva, darla. Porquedar en provecho de uno es un bien; mas dar en provecho de muchos es un bien pronto, encuanto toma semejanza de los beneficios de Dios, que es el bienhechor universal porexcelencia. Y, además, es imposible dar a muchos sin dar a uno, puesto que uno va incluidoentre muchos; mas muy bien se puede dar a uno sin dar a muchos. Por eso quien beneficia amuchos hace uno y otro bien; quien beneficia a uno, hace sólo un bien; de aquí que veamosa los hacedores de las leyes fijar sus ojos principalmente en los bienes comunes al componeraquéllas. Además, dar cosas inútiles al que la recibe es, con todo, un bien, en cuanto el queda muéstrale al menos ser su amigo; pero no es un bien perfecto, y así, no es pronto; comocuando un caballero diese a un médico un escudo, y cuando el médico diese a un caballeroescritos los Aforismos de Hipócrates o los de Galeno; porque dicen los sabios que el rostrode la dádiva debe ser semejante del que la recibe; es decir, que le convenga y le sea útil; poreso se llama liberalidad pronta del que así discierne al dar. Mas dado que los razonamientos morales suelen dar deseo de ver su origen, esmi intención mostrar brevemente en este capítulo cuatro razones, por las cuales,necesariamente, para que haya pronta liberalidad en la dádiva, ha de ser útil para quien lareciba. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 14 DANTE ALIGHIERI Primeramente, porque la virtud debe ser alegre y no triste en ninguna de susobras. De aquí que si la dádiva no es alegre, ya en el dar, ya en el recibir, no hay en ellavirtud perfecta ni pronta. Esta alegría no puede dar sino utilidad, que queda en el dador condar y va al que la recibe por recibir. El dador, pues, debe proveer de suerte que quede de suparte la utilidad de la honestidad que está sobre toda otra utilidad; y hacer de suerte quevaya al que la recibe la utilidad del uso de la cosa donada; y así uno y otro estarán contentos,y, por consiguiente, habrá más pronta liberalidad. Segundo, porque la virtud debe llevar las cosas cada vez a mejor. Así como seríaobra vituperable hacer un azadón de una hermosa espada o hacer una hermosa alcuza deuna hermosa cítara, del mismo modo es vituperable quitar una cosa de un lugar donde seaútil y llevarla adonde sea menos útil. De aquí que para que sea laudable el mudar las cosas,conviene siempre que sea a mejor, por lo que debe ser sobremanera laudable; y esto nopuede hacerlo la dádiva, si al transmutarse no se hace más cara; ni puede hacerse más cara,si no le es más útil su uso al que la recibe que al que la da. Por lo cual se infiere que ladádiva ha de ser útil para quien la reciba, a fin de que haya en ella pronta liberalidad. Tercero, porque la obra de la virtud por sí misma debe adquirir amigos, dado quenuestra vida necesita de ellos y que es el fin de la virtud que nuestra vida sea alegre. De aquíque, para que la dádiva haga amigo al que la recibe, ha de ser útil, puesto que la utilidadsella la memoria con la imagen de la dádiva; la cual es alimento de la amistad, tanto másfuerte cuanto mejor es; de aquí que suele decir Martín: «No se apartará de mi mente elregalo que me hizo Juan». Por lo cual, para que en la dádiva esté su virtud, que es laliberalidad, y que ésta sea pronta, ha de serle útil a quien la reciba. Últimamente, porque la virtud debe obrar libremente y no por la fuerza. Hay actolibre cuando una persona va con su gusto a cualquier parte, la cual muestra con dirigir lavista hacia ella; hay acto forzado, cuando va a disgusto, lo cual muestra con no mirar adondeva. Así, pues, mira la dádiva hacia esa parte cuando considera la necesidad del que larecibe. Y como no puedo considerarla si no es útil, es menester, para que la virtud procedacon acto libre, que esté libre la dádiva en el lugar adonde va con el que la recibe, y, porconsiguiente, ha de haber en la dádiva utilidad para el que la recibe, a fin de que haya allípronta liberalidad. La tercera cosa en que puede notarse la pronta liberalidad, es en dar sin petición;porque lo pedido es por una parte no virtud, sino mercadería; porque el que recibe compratodo aquello que el dador no vende; por lo cual dice Séneca que nada se compra tan carocomo aquello en que se gastan ruegos. De aquí que para que en la dádiva haya prontaliberalidad, y que se pueda notar en ella, es menester que esté limpia de toda mercadería; yasí, la dádiva no ha de ser pedida. En cuanto a por qué es tan caro lo que se pide, no es miintención hablar de ello aquí, ya que suficientemente se explicará en el último tratado de estelibro. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 15 DANTE ALIGHIERI - IX - De las tres condiciones susodichas, que han de concurrir a fin de que haya prontaliberalidad en el beneficio, estaba apartado el Comentario latino, y el vulgar está de acuerdocon ellas, como se ve manifiestamente de este modo: el latino no hubiera servido paramuchos; porque si traemos a la memoria lo que más arriba se ha dicho, los letrados extrañosa la lengua itálica no hubieran podido obtener este servicio. Y los de esta lengua, siconsideramos bien quiénes son, encontraremos que de mil, uno hubiera sidorazonablemente servido, porque no lo habrían recibido; tan predispuestos están a la avaricia,que los aparta de toda nobleza de ánimo, la cual desea principalmente este alimento. Y en suvituperio digo que no se deben llamar letrados, porque no adquieren la letra para su uso, sinoen cuanto por ella ganan dineros o dignidades; así como no se debe llamar citarista a quientiene la cítara en casa para prestarla mediante un precio y no para usarla tocando. Volviendo,pues, al motivo principal, digo que puede verse manifiestamente cómo el latín hubierabeneficiado a pocos; más que el vulgar, servirá, en verdad, a muchos. Pues la bondad deánimo que espera este servicio reside en aquellos que por torpe abandono del mundo handejado la literatura a quienes la han convertido de dama en meretriz; y estos nobles sonpríncipes, barones y caballeros, y otra mucha gente noble, no solamente hombres, sinomujeres, que son muchos y muchas en esta lengua, vulgares y no letrados. Además, el latín no hubiera sido el donante de útil dádiva, que será el vulgar;porque no hay cosa alguna útil, sino en cuanto se usa, ni está su bondad en potencia, lo cualno es existir perfectamente, como el oro, la margarita y los demás tesoros que estánenterrados, porque los que están a mano del avaro están en más bajo lugar, que no haytierra allí donde está escondido el tesoro. La verdadera dádiva de este Comentario es elsentido de las canciones a las cuales se hace, porque intenta principalmente inducir a loshombres a la ciencia y a la virtud, como se verá por el proceso de su tratado. No puedentener el hábito de este sentido, sino aquellos en quienes está sembrada la verdadera noblezadel modo que se dirá en el cuarto Tratado; y éstos son casi todos vulgares, como lo son losnobles más arriba nombrados en este capítulo. Y no hay contradicción porque algún letradosea de aquéllos, que, como dice mi maestro Aristóteles en el primer libro de la Ética: «Unagolondrina no hace verano». Es, pues, manifiesto que el vulgar dará cosa útil. Y el latín no lahubiera dado. Aún más: dará el vulgar dádiva no pedida, que no hubiera dado el latín, porque sedará a sí propio por Comentario, que nunca fue pedido por nadie, y esto no puede decirse dellatín, que ha sido ya pedido por Comentario y por glosas a muchos escritos, como en susprincipios puede verse claramente en muchos. Y así manifiesto es que pronta liberalidad meinclinó al vulgar antes que al latín. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 16 DANTE ALIGHIERI -X- Grande tiene que ser la excusa, cuando en convivio tan noble, por sus manjares ytan honroso por sus convidados, se sirve pan de avena y no de trigo; y tiene que ser unarazón evidente la que le haga apartarse al hombre de aquello que por tanto tiempo hanconservado los demás, como es el comentar en latín. Y así, la razón ha de ser manifiesta,pues es incierto el fin de las cosas nuevas, ya que nunca se ha tenido experiencia de ellas;de aquí que las cosas, usadas y conversadas, son comparadas en el proceso y en el fin. Poreso se movió la razón a ordenar que el hombre tuviese diligente cuidado al entrar en elnuevo camino, diciendo: «Que al estatuir las cosas nuevas, debe ser una razón evidente laque haga apartarse de lo que se ha usado por mucho tiempo». No se maraville nadie, pues,si es larga la digresión de mi excusa; antes bien, aguante como necesaria su extensiónpacientemente. Prosiguiendo lo cual digo que -pues que está manifiesto cómo para quecesasen inconvenientes desórdenes, y por prontitud de liberalidad me incliné al Comentariovulgar y dejé el latino- quiere el orden de la excusa completa que demuestre yo cómo memovió a ello el natural amor del habla propia; que es la tercera y última razón que a ello memovió. Digo que el natural amor mueve principalmente al amador a tres cosas: es la una,magnificar al amado; la otra, ser celoso de él; la tercera, defenderlo, como puede verse quecontinuamente sucede. Y estas tres cosas me hicieron adoptarlo, es decir, a nuestro vulgar,al cual natural y accidentalmente amo y he amado. Movióme a ello primeramente el magnificarlo. Y que con ello lo magnífico puedeverse por esta razón: dado que por muchas condiciones de grandeza se pueden magnificarlas cosas, es decir, hacerlas grandes, nada engrandece tanto como la grandeza de la propiabondad, la cual es madre y conservadora de las demás grandezas. De aquí que ningunamayor grandeza puede tener el hombre que la de la obra virtuosa, que es su propia bondad,por la cual las grandezas de las verdaderas dignidades y de los verdaderos honores, delverdadero poderío, de las verdaderas riquezas, de los verdaderos amigos, de la fama clara yverdadera, son adquiridas y conservadas. Y yo doy esta grandeza a este amigo, en cuanto labondad que tenía en potencia y oculta yo la reduzco en acto, y mostrándose en su obrapropia, que es manifestar el sentido concebido. Moviéronme a ello, en segundo lugar, los celos. Los celos del amigo hacen alhombre solícito y providente. De aquí que, pensando que por el deseo de entender estascanciones, algún iletrado tal vez hiciera traducir el Comentario latino al vulgar, y temiendoque el vulgar fuese empleado por alguien que le hiciera parecer feo, como hizo el que tradujoel latín de la Etica, me decidí a emplearlo yo, fiándome de mí más que de otro cualquiera. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 17 DANTE ALIGHIERI Movióme a ello, además, el defenderlo de muchos acusadores, los cualesmenosprécianle a él y encomian los otros, principalmente al de lengua de Oc, diciendo quees más bello y mejor aquél que éste, apartándose con ello de la verdad. Que por esteComentario se verá la gran bondad del vulgar de Sí, pues que -como se expresan con él casicomo con el latín conveniente, adecuada y suficientemente altísimos y novísimos conceptos-su virtud no se puede manifestar bien en las cosas rimadas, por los adornos accidentalesque en ellas están permitidos, es decir, la rima, el ritmo y el número regulado, del mismomodo que la belleza de una dama, cuando los adornos del tocado y de los vestidos hacenque se la admire más que a ella misma. De aquí que quien quiera juzgar bien a una dama lamire sólo cuando su natural belleza está sin compañía de ningún adorno accidental; asícomo estará este Comentario, en el cual se verá la ligereza de sus sílabas, la propiedad desus condiciones y las suaves oraciones que de él se hacen; las cuales, quien bien considere,verá estar llenas de dulcísima y amabilísima belleza. Mas ya que es sobremanera virtuosomostrar en la intención el defecto y la malicia del acusador, diré, para confusión de los queacusan al habla itálica, qué es lo que a hacer tal les mueve; y de ello haré ahora capítuloespecial, por que más se denote su infamia. - XI - Para perpetua infamia y demérito de los hombres malvados de Italia, que encomiael vulgar ajeno y el propio desprecian, digo que su actitud proviene de cinco abominablescausas. La primera es ceguedad de discreción; la segunda, excusa maliciosa; la tercera,ansia de vanagloria; la cuarta, argumento de envidia; la quinta y última, vileza de ánimo, esdecir, pusilanimidad. Y cada una de estas maldades tiene tan gran secuela, que pocos sonlos que están libres de ellas. De la primera se puede argumentar así: de igual manera que la parte sensitiva delalma tiene sus ojos, con los cuales aprende la diferencia de las cosas, en cuanto están porfuera coloreadas, así la parte racional tiene su vista, con la cual aprende la diferencia de lascosas, en cuanto están ordenadas a un fin; y ésta es la discreción. Y así como el que estáciego de los ojos sensibles anda siempre discerniendo el mal y el bien según los demás, asíel que está ciego de la luz de la discreción anda siempre en su juicio según la opinión,derecho o torcido. De aquí que si el que guía es ciego, como ahora, es fatal que tanto élcomo el ciego que en él se apoya vayan a mal fin. Por eso está escrito que «el ciego serviráde guía al ciego, y ambos caerán en la fosa». Esta opinión ha estado mucho tiempo contranuestro vulgar, por las razones que más abajo se dirán. Según ello, los ciegos arribamencionados, que son casi infinitos, con la mano en el hombro de estos falsarios, han caídoen la fosa de la falsa opinión, de la cual no saben salir. Del hábito de esta luz discrecionalcarecen principalmente las gentes del pueblo, porque, ocupadas desde el principio de su vida www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 18 DANTE ALIGHIERIen algún oficio, a él enderezan su ánimo, por la fuerza de la necesidad, de tal suerte que noentienden de otra cosa. Y como el hábito de la virtud, tanto moral como intelectual, no sepuede tener súbitamente, sino que conviene que por el uso se adquiera, y ellos ponen sucostumbre en algún arte y no se curan de discernir las demás cosas, les es imposible tenerdiscreción. Porque acaece que muchas veces gritan: «Viva su muerte y muera su vida», sólocon que uno a decir tal comience. Y es este peligrosísimo defecto en su ceguedad. Por locual Boecio considera vana la gloria popular, porque lo ve sin discreción. Éstos habían dellamarse borregos, y no hombres; porque si una oveja se arrojase de una altura de mil pasos,todas las demás iríanse tras ella; y si una oveja, por cualquier causa, salta al atravesar uncamino, saltan todas las demás, aun no viendo nada que saltar, y yo vi tiempo ha tirarsemuchas a un pozo, porque una saltó dentro de él, tal vez creyendo saltar una pared, noobstante el pastor, llorando y gritando, poníase delante con brazos y pecho. La segunda conjura contra nuestro vulgar se hace por una excusa maliciosa. Sonmuchos los que quieren mejor ser tenidos por maestros que serlo; y para evitar lo contrario,es decir, el no ser tenidos, echan siempre la culpa a la materia del arte preparado o alinstrumento; así como el mal herrero maldice del hierro que se le ofrece, el mal citaristamaldice la cítara, creyendo echar la culpa del mal cuchillo o del tocar mal, al hierro y a lacítara y quitársela a él. Así son algunos, y no pocos, que quieren que los hombres les tenganpor escritores; y por excusarse del no escribir o del escribir mal, acusan y culpan a lamateria, es decir, al vulgar propio, y encomian el ajeno, el fabricar el cual no es su cometido.Y quien quiera ver cómo se ha de culpar al hierro, mire qué obras hacen los buenos artíficesy conocerá la malicia de éstos que, maldiciendo, de él, creen excusarse. Contra estos talesexclama Tulio al principio de un libro suyo que se llama libro Del fin de los bienes, porque ensu tiempo maldecían del latín romano y encomiaban la gramática griega, por parecidascausas a las que, según éstos, hacen vil el lenguaje itálico y precioso el de Provenza. La tercera conjura contra nuestro vulgar se hace por deseo de vanagloria. Sonmuchos los que por exponer cosas escritas en lengua ajena y encomiarla, creen ser másadmirados que sacándolas de la suya. Y sin duda que merece alabanza el aprender bien unalengua extraña; pero es vituperable el encomiarla más de lo justo por vanagloriarse de taladquisición. La cuarta se hace por un argumento de envidia. Como se ha dicho más arriba,siempre hay envidia donde hay alguna paridad. Entre los hombres de una misma lengua hayla paridad del vulgar; y porque el uno no sabe usarlo como el otro, nace la envidia. Elenvidioso argumenta luego, no censurando al que escribe por no saber escribir, masvituperando aquello que es materia de su obra, para quitar -despreciando la obra por aquellado- al que la escribe honra y fama, como el que condenase el hierro de una espada, no porcondenar el hierro, sino toda la obra del maestro. La quinta y última conjura procede de vileza de ánimo. El magnánimo siempre semagnifica en su corazón; y así el pusilánime, por el contrario, siempre se tiene en menos de www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 19 DANTE ALIGHIERIlo que es. Y, como magnificar y empequeñecer siempre hacen referencia a alguna cosa, porcomparación con la cual el magnánimo se engrandece y el pusilánime se empequeñece,sucede que el magnánimo siempre hace a los demás más pequeños de lo que son y elpusilánime siempre mayores. Y como con la medida que el hombre se mide a sí mismo midesus cosas, que son como parte de sí mismo, sucede que al magnánimo sus cosas le parecensiempre mejores de lo que son y las ajenas menos buenas; el pusilánime cree que sus cosasvalen poco y las ajenas mucho. De aquí que, muchos por esta cobardía desprecian su vulgarpropio y aprecian el otro; y todos estos tales son los abominables malvados de Italia, quetienen por vil a este precioso vulgar, el cual, si en algo es vil, no sino en cuanto suena en laboca meretriz de estos adúlteros, conducidos por los cuales van los ciegos de quienes hicemención en la primera causa. - XII - Si manifiestamente por las ventanas de una casa saliesen llamas de fuego yalguien preguntase si allí dentro había fuego, y otro le respondiese que sí, no sabría discernircuál de los dos merecía mayor desprecio. Y no de otro modo sería la pregunta y la respuestade quien me preguntase si le tengo amor al habla propia, y yo le respondiera que sí, segúnlas razones arriba propuestas. Mas con todo hay que mostrar que le tengo, no sólo amor,sino amor perfectísimo, y para condenar aún más a sus adversarios. Lo cual, mostrando aquien lo entienda, diré cómo de aquélla me hice amigo y cómo se confirmó la amistad. Digo que -como puede verse que escribe Tulio en el tratado de la Amistad, deacuerdo con la opinión del filósofo, expuesta en el octavo y en el noveno de la Etica- laproximidad y la bondad son causas generadoras de amor; el beneficio, el deseo y lacostumbre son causas acrescitivas de amor, y todas estas causas han contribuido aengendrar y confortar el amor que tengo a mi vulgar, como lo demostraré brevemente. Tanto más próxima está la cosa cuanto de todas las cosas de su género está másunida a otra; por lo cual, de todos los hombres el hijo es el más próximo al padre, y de todaslas artes, la medicina en la más próxima al médico, y la música al músico, porque están másunidas a ellos que las demás; de todas las tierras es más próxima aquella en donde está elhombre mismo, porque está más unida a él. Y así el vulgar propio está más próximo encuanto está más unido, pues que sólo él está en la memoria antes que ningún otro; y que noestá solamente unido per se, sino por accidente, en cuanto está unido con las personas máspróximas, tal como los parientes y conciudadanos, y con la propia gente. Y éste es el vulgarpropio, el cual no sólo está próximo, sino sobremanera próximo a todos. Por lo cual, si laproximidad es simiente de amistad, como se ha dicho arriba, está manifiesto que ha sido unade las causas del amor que yo tengo por mi habla, que está más próxima a mí que las www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 20 DANTE ALIGHIERIdemás. La susodicha causa, es decir, la de estar más unido aquello que está antes que nadaen la memoria, originó la costumbre de la gente, que hace que sólo hereden losprimogénitos, como más cercanos, y como más cercanos más amados. Además, la bondad me hizo amigo de ella, y así debe saberse que toda bondadpropia de alguna cosa es de desear en ella; tal como en la virilidad al estar bien barbado y enla feminidad estar bien limpia la barba en toda la cara; tal como en el podenco el buen olfatoy en el galgo la ligereza. Y cuanto más propia es más digna de ser amada; por lo cual, dadoque toda virtud es en el hombre digna de ser amada, lo es más la más humana; y tal es lajusticia, la cual está solamente en la parte racional o intelectual, es decir, en la voluntad. Esésta tan digna de ser amada que, como dice el filósofo en el quinto de la Etica, sus enemigosla aman, como lo son ladrones y robadores; y por eso vemos que su contraria, es decir, lainjusticia, es manifiestamente odiada: tales la traición, la ingratitud, la falsedad, el hurto, larapiña, el engaño y sus similares. Los cuales son pecados tan inhumanos, que, paraexcusarse de su infamia, permítesele al hombre, por antigua usanza, que hable de sí mismo,como se ha dicho más arriba, y pueda decir que es fiel y lea. De esta virtud hablaré másadelante plenamente en el decimocuarto tratado; y dejando esto, vuelvo a mi propósito. Está,pues, probada la bondad de la cosa que más se encomia y ama en ella, y es de ver tal cuales. Y nosotros vemos que en toda cosa de lenguaje lo más amado y encomiado es elmanifestar bien el concepto; con que está es su primera bondad. Y dado que la hay ennuestro vulgar, como se ha manifestado más arriba en otro capítulo, manifiesto está que hasido una de las causas del amor que le tengo; pues que, como se ha dicho, la bondad escausa generadora de amor. - XIII - Dicho cómo en el habla propia están las dos cosas por las cuales me hice suamigo, es decir, proximidad a mí y bondad propia, diré cómo por beneficio y concordia dedeseo y por benevolencia de antigua costumbre, la amistad se ha confirmado y hechogrande. Digo primero que yo he recibido de ella grandísimos beneficios. Y por eso debesaberse que entre todos los beneficios es mayor aquel que es más precioso a quien lorecibe; y no hay cosa ninguna tan preciosa como aquella por la cual todas las demás sequieren; y todas las demás cosas se quieren por la perfección del que quiere. Por lo cual,dado que el hombre tiene dos perfecciones, una primera y una segunda -la primera le haceser, la segunda le hace ser bueno-, si el habla propia hame sido causa de una y otra, herecibido de ella grandísimo beneficio. Y en cuanto a que lo haya sido de mi ser, si por mí noexistiese, puede demostrarse brevemente. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 21 DANTE ALIGHIERI ¿No hay en toda cosa varias causas eficientes, aunque unas lo sean más que lasotras, y de aquí que el fuego y el martillo sean causas eficientes del cuchillo, aunqueprincipalmente lo sea el herrero? Este vulgar mío fue copartícipe con mis genitores, que en élhablaban, así como el fuego es el que prepara el hierro al herrero, que hace el cuchillo; por locual manifiesto está que ha concurrido a mi generación, y ha sido así causa en cierto modode mi existencia. Además, este vulgar mío fue mi introductor en el camino de la ciencia, quees la última perfección en cuanto con él entré en el latín y con él me fue enseñado; el cuallatín me fue luego camino para andar más adelante; y así está claro y por mí reconocido, queha sido para mí un grandísimo bienhechor. También ha sido mi compañero de deseo, y esto lo puedo demostrar así. Todacosa desea naturalmente su conservación; de aquí que si el vulgar pudiese por sí desear, ladesearía, y desearla sería el conseguir más estabilidad; y más estabilidad no podría tenersino ligándose con número y rimas. Y tal ha sido mi deseo, lo cual es tan manifiesto, que noha menester testimonio. Por lo cual un mismo deseo ha sido el suyo y el mío; y por estaconcordia la amistad se ha confirmado y acrecido. También hemos tenido la benevolencia de la costumbre; que desde el principio demi vida he tenido con él benevolencia y conversación, y lo he usado deliberando,interpretando y disputando. Por lo cual, si la amistad se acrece por la costumbre, comosensiblemente se demuestra, está manifiesto que en mí se ha acrecido sobremanera, ya quecon el vulgar he empleado todo mi tiempo. Y así se ve que a tal amistad han concurridotodas las causas engendradoras y acrecedoras de amistad; de donde se infiere que nosolamente amor, sino amor perfectísimo, es lo que yo debo tener y tengo. Así, volviendo los ojos atrás y recogiendo las razones antedichas, puedese vercómo el pan con que se deben comer los infrascritos manjares de las canciones estásuficientemente purgado de máculas y del ser de avena; por lo cual, tiempo es ya de tratarde suministrar los manjares. Será el pan orzado, del cual se saciarán miles, y a mí mesobrarán las espuertas llenas. Será luz nueva, nuevo sol que surgirá donde el usual seponga, y dará luz a aquellos que están en tinieblas y oscuridad, porque el sol usual no lesalumbra. Tratado segundo Canción primera Los que entendiendo movéis el tercer cielo, oíd el lenguaje de mi corazón, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 22 DANTE ALIGHIERI que yo no se expresar, tan nuevo me parece. El cielo que creó vuestra valía, vos las que sois gentiles criaturas, me trajo a aqueste estado en que me encuentro: de aquí, pues, que el hablar de la vida que llevo, parezca dirigirse dignamente a vos; por ello os ruego que me lo entendáis. Os diré la novedad del corazón, de cómo llora en él el alma triste y cómo habla un espíritu contra ella, que los rayos le traen de vuestra estrella. Solía ser vida del corazón doliente un suave pensamiento que se iba muchas veces a los pies de Vuestro Señor. Donde una dama, veía estar en gloria, de quien hablábame tan dulcemente, que mi alma decía: «Yo allí ir quiero». Ahora aparece quien a huir le obliga y se adueña de mí con fuerza tal, que el temblor de mi corazón se muestra fuera. Éste me hace mirar a una dama, y dice: «Quien ver quiere la salud, haga por ver los ojos de esta dama», si es que no teme angustias de suspiros. Halla un contrario tal que lo destruye el pensamiento humilde que hablarme suele de un ángela en el cielo coronada. El alma llora, tanto aún le duele, y dice: «¡Triste de mí, y cuán me huye el compasivo que me ha consolado!» De mis ojos dice esta afanosa. ¡Mal hora fue en la que los vio tal dama! ¿Por qué no me creían a mí de ella? Decía yo: «Sin duda en los sus ojos debe estar el que mata a mis iguales, www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 23 DANTE ALIGHIERI y no me valió darme entera cuenta que no mirasen tal, pues que fui muerta». «No fuiste muerta, pero estás perdida, alma nuestra que tanto te lamentas», dice un gentil espíritu de amor; porque esa hermosa dama que tú sientes, tu propia vida ha trastrocado tanto, que tienes miedo de ella, tan cobarde te has vuelto. Mírala cuán piadosa y cuán humilde, cuán es sabia y cortés en su grandeza: piensa, por tanto, en llamarla dama; pues que, si no te engañas, has de ver de tan altos milagros el adorno, que dirás: «Amor, señor verdadero, he aquí tu esclava, haz cuanto te plazca». Canción creo yo que serán pocos los que entender bien sepan tu lenguaje, tan obscura y trabajosamente lo dices; de aquí que si por caso te acaeciera que te hallases delante de personas que no creas que la hayan entendido, ruégote entonces que te consueles diciéndoles dilecta canción mía: Considerad siquier cuán soy hermosa. -I- Ya que, hablando a manera de proemio, me ministro, mi pan está suficientementepreparado en el Tratado precedente, el tiempo pide y clama por que mi nave salga de puerto.Por lo cual, dirigido el timón de la razón al rumbo de mi deseo, lánzome al piélago con laesperanza de hallar camino suave y laudable puerto de salvación al fin de mi cena. Pero, afin de que sea más provechoso mi alimento, antes de que llegue el primer manjar, quieromostrar cómo se debe comer. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 24 DANTE ALIGHIERI Digo que, tal como en el primer capítulo se ha referido, ha de ser esta exposiciónliteral y alegórica. Y para dar a entender tal, es menester saber que los escritos puédenseentender y se deben exponer principalmente en cuatro sentidos. Llámase el uno literal, y eséste aquél que no va más allá de la letra propia de la narración adecuada a la cosa de que setrata; de lo que es ciertamente ejemplo apropiado la tercera canción, que trata de la nobleza.Llámase el otro alegórico, y éste es aquel que se esconde bajo el manto de estas fábulas, yes una verdad escondida bajo bella mentira. Como cuando dice Ovidio que Orfeo con lacítara amansaba las fieras y conmovía árboles y piedras; lo cual quiere decir que el hombresabio, con el instrumento de su voz, amansa y humilla los corazones crueles y conmueve asu voluntad a los que no tienen vida de ciencia y de arte; y los que no tienen vida racional,son casi como piedras. Y en el penúltimo Tratado se mostrará por qué los sabios hallaroneste escondite. Los teólogos toman en verdad este sentido de otro modo que los poetas; mascomo quiera que mi intención es seguir aquí la manera de los poetas, tomaré el sentidoalegórico según es usado por los poetas. El tercer sentido se llama moral; y éste es el que los lectores deben intentardescubrir en los escritos, para utilidad suya y de sus descendientes; como puede observarseen el Evangelio, cuando Cristo, subiendo al monte para transfigurarse, de los doce apóstolesllevóse tres consigo; en lo cual puede entenderse moralmente que en las cosas muy secretasdebemos tener poca compañía. Llámase el cuarto sentido anagógico, es decir, superior al sentido, y es éstecuando espiritualmente se expone un escrito, el cual, más que en el sentido literal por lascosas significadas, significa cosas sublimes de la gloria eterna; como puede verse en aquelcanto del Profeta que dice que con la salida de Egipto del pueblo de Israel hízose la Judeasanta y libre. Pues aunque sea verdad cuanto según en la letra se manifiesta, no lo es menoslo que espiritualmente se entiende; esto es, que al salir el alma del pecado, se hace santa ylibre en su potestad. Y al demostrar esto, siempre debe ir delante lo literal, como aquél en cuyo sentidoestán incluidos los demás, y sin el cual sería imposible e irracional entender los demás yprincipalmente el alegórico. Es imposible, porque en toda cosa que tiene interior y exterior esimposible llegar adentro si antes afuera no se llega. Por lo cual, comoquiera que en losescritos el sentido literal es siempre lo de fuera, es imposible llegar a los demás sin antes ir alliteral. Además, es imposible, porque en todas las cosas naturales y artificiales es imposibleproceder a la forma sin estar antes dispuesto el sujeto sobre el cual la forma ha deconstituirse. Como es imposible que aparezca la forma del oro, si la materia, es decir susujeto, no está primero digesta y preparada; ni que aparezca la forma del arca, si la materia,es decir, la madera, no está primero dispuesta y preparada. Por lo cual, dado que el sentidoliteral es siempre sujeto y materia de los demás, principalmente del alegórico, es imposiblelograr venir primero a conocimiento de los demás que al suyo. Además es imposible, porqueen todas las cosas naturales y artificiales es imposible proceder, si primero no se ha hecho elfundamento, como en la casa y en el estudio. Por lo cual, dado que el demostrar es www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 25 DANTE ALIGHIERIedificación de ciencia y la demostración literal fundamento de las demás, principalmente dela alegórica, es imposible llegar a las demás antes que a aquélla. Además, puesto que fuese posible, seria irracional, es decir, fuera de todo orden,y, por lo tanto, se procedería con mucho trabajo y mucho error. De aquí que, como dice elfilósofo en el primero de la Física, la naturaleza quiere que en nuestro conocimiento seproceda ordenadamente, esto es, procediendo de lo que conocemos mejor a lo que noconocemos tan bien. Digo que quiere la naturaleza, en cuanto esta vía de conocimiento esnaturalmente innata en nosotros. Y, por tanto, si los demás sentidos se entienden menos queel literal -como, en efecto, se ve manifiestamente- sería irracional proceder a demostrarlos, siantes no estuviese demostrado el literal. Por estas razones, pues, sobre cada canciónargumentaré primero el sentido literal y después argumentaré su alegoría, esto es, laescondida verdad; y a veces tocaré incidentalmente a los demás sentidos, según lasconveniencias de lugar y de tiempo. - II - Comenzando, pues, digo que ya la estrella de Venus por dos veces había giradoen ese su círculo que la hace mostrarse vespertina y matutina, según los dos diversostiempos, después del tránsito de aquella bienaventurada Beatriz que vive en el cielo con losángeles y en la tierra con mi alma, cuando aquella dama gentil, de quien hice mención al finde la Vida Nueva, aparecióse a mis ojos por vez primera, acompañada de Amor, y tomópuesto en mi mente. Y, como dicho está por mí en el librito alegado, acaeció que, más por sugentileza que por elección mía, consentí en ser suyo; porque compadecida con tantamisericordia de mi vida viuda se mostraba, que los espíritus de mis ojos hiciéronse grandesamigos suyos. Y una vez amigos, tal hicieron dentro de mí, que mi beneplácito mostrósecontento con desposarse con aquella imagen. Mas, como amor no nace súbitamente ni sehace grande y perfecto, sino que necesita algún tiempo y alimento de pensamientos,principalmente allí donde hay pensamientos contrarios que lo impiden, fue menester, antesque este nuevo amor fuese perfecto, mucha batalla entre el pensamiento que le alimentaba yaquel que le era contrario, el cual tenía aún la fortaleza de mi mente por la gloriosa Beatriz.Porque el uno recibía socorro continuamente por la parte de delante, y el otro por detrás, porparte de la memoria. Y el socorro de delante aumentaba todos los días -lo que no podía elotro- de tal suerte, que impedía volver el rostro atrás. Por lo que me pareció tan admirable yasimismo tan duro de sufrir, que resistirle no pude; y casi gritando -por disculparme de lanovedad, en la cual parecíame hallarme falto de fortaleza- dirigí la voz hacia aquella parte dedonde procedía la victoria del nuevo pensamiento, que era victoriosísimo, como virtudcelestial, y comencé a decir: www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 26 DANTE ALIGHIERI Los que entendiendo movéis el tercer cielo. Para bien emprender la comprensión de tal canción es menester conocer primerosus partes, y así será fácil su comprensión a la vista. A fin de que no sea menester repetirestas palabras en la exposición de las demás, digo que es mi intención guardar el orden quese adoptará en este Tratado para todos. Así, pues, digo que la canción propuesta contiene tres partes principales. Laprimera es el primer verso(5) de ella, en la que se induce a oír lo que decir intento a ciertasinteligencias, o, siguiendo el modo más usado, digamos ángeles, los cuales están en larevolución del cielo de Venus, como motores de él. Son la segunda los tres versos quesiguen tras el primero, en la cual se manifiesta lo que dentro se sentía espiritualmente entrediversos pensamientos. La tercera es el quinto y último verso, en la cual suele el hombrehablar a la obra misma, como para confortarla. Y todas estas tres partes se han de demostrarpor orden, como se ha dicho más arriba. - III - Para ver más latinamente el sentido literal, que es el ahora propuesto, de laprimera parte arriba dividida, ha de saberse quiénes y cuántos son los llamados a oírme, ycuál es el tercer cielo que digo que ellos mueven. Y primero hablaré del cielo; luego hablaréde aquellos a quienes hablo. Y aunque de estas cosas a la verdad poco puede saberse, enaquello que ve la humana razón se deleita más que con lo mucho y lo cierto de las cosas delas cuales se juzga conforme al sentido, según la opinión del filósofo, en De los animales. Digo, pues, que del número y situación de los cielos se ha opinado por muchosdiversamente, aunque la verdad se encuentre por último. Aristóteles creyó, siguiendoúnicamente la antigua rudeza de los astrólogos, que había también ocho cielos, el último delos cuales, y que todo contenía, era aquel donde están fijas las estrellas, es decir, la octavaesfera; y que más allá de él no había otro alguno. También creyó que el cielo del sol estabainmediato al cielo de la luna, es decir, el segundo respecto a nosotros, y puede ver quienquiera esta errónea opinión en el segundo libro de Cielo y Mundo, que está en el segundo delos libros naturales. A la verdad, se excusa de ello en el duodécimo de la Metafísica, dondedemuestra haber seguido incluso la opinión ajena allí donde le ha sido menester hablar deAstrología. Tolomeo luego, advirtiendo que la octava esfera se movía con variosmovimientos, al ver apartarse su círculo del círculo derecho que se mueve de Oriente aOccidente, obligado por los principios de la Filosofía, que necesariamente pide un primer www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 27 DANTE ALIGHIERImóvil simplicísimo, supuso que había otro cielo a más del estrellado, el cual hacía aquellarevolución de Oriente a Occidente. La cual digo que se cumple casi en veinticuatro horas, esdecir, en veintitrés horas y catorce partes de las quince de otra, señalando burdamente. Asíque, según él y según lo que se tiene en Astrología y en Filosofía -pues que fueron vistostales movimientos-, nueve son los cielos movibles; la situación de los cuales es manifiesta ydeterminada, según lo que por arte perspectiva, aritmética y geométrica se ha visto sensibley racionalmente, y por otras experiencias sensibles; como en el eclipse del sol se demuestrasensiblemente que la luna está bajo el sol; y como por testimonio de Aristóteles, que vio conlos ojos -según lo que dice en el segundo de Cielo y Mundo- a la luna, estando media entrarpor bajo de Marte, por la parte oscura, y estar Marte tan celado, que reapareció por la partede luz de la luna que estaba hacia Occidente. - IV - Y éste es el orden de la situación; el primero de los enumerados es aquel dondeestá la luna; el segundo es aquel donde está Mercurio; el tercero es aquel donde está Venus;el cuarto es aquel donde está el sol; el quinto es aquel donde está Marte; el sexto es aqueldonde está Júpiter; el séptimo, aquel donde está Saturno; el octavo es el de las estrellasfijas; el noveno es aquel que no es sensible sino por el movimiento que arriba se ha dicho, alcual muchos llaman cielo cristalino, esto es, diáfano o transparente. En verdad, a más detodos éstos, los católicos ponen al cielo empíreo, que quiere decir tanto como cielo de llamao luminoso; y suponen que es inmóvil por tener en sí en cuanto a cada parte lo que sumateria quiere. Y éste es causa del velocísimo movimiento del primero movible; pues por elferventísimo deseo que cada una de las partes del noveno cielo, inmediato a aquél, tiene deestar unida con cada una de las partes del divinísimo y quieto décimo cielo, se dirige a él contanto deseo, que su velocidad es casi incomprensible. Y quieto y pacífico es el lugar deaquella suma deidad, que es única en verse por completo. Es éste el lugar de los espíritusbienaventurados, según lo quiere la Santa Iglesia, que no puede decir mentira; y aún másAristóteles parece opinar así, a quien bien lo entienda, en el primero de Cielo y Mundo. Éstees el soberano edificio del mundo, en el cual todo el mundo se incluye y fuera del cual nadaexiste; y no está en lugar alguno, sino que sólo fue formado en la primera Mente, a la cualllaman los griegos Protonoe. Esto es aquella magnificencia de que habló el salmista, cuandodice a Dios: «Levantóse tu magnificencia sobre los cielos». Y así, recogiendo cuanto se hadicho, parece ser que hay diez cielos, de los cuales el de Venus es el tercero; del cual sehace mención en aquella parte que es mi intención explicar. Y ha de saberse que cada cielo debajo del cristalino tiene dos firmes polos encuanto a sí propio; y el noveno los tiene firmes, fijos e inmutables en todos los respectos; ycada cual, así el noveno como los demás, tiene un círculo, que se puede llamar ecuador de www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 28 DANTE ALIGHIERIsu propio cielo; el cual, en cualquier parte de su revolución, está igualmente remoto del uno ydel otro polo, como puede ver sensiblemente quien dé vueltas a una manzana o a otra cosaredonda. Y este círculo, tiene más rapidez en su movimiento que cualquier otra parte de sucielo en cada cielo, como puede ver quien bien considere. Y cada parte, cuanto más cercaestá de él, tanto más rápidamente se mueve; cuanto más remota está y más cerca del polo,más tarde es; porque su revolución es menor, y necesariamente ha de ser al mismo tiempoque la mayor. Digo, además, que cuanto más cercano está el cielo al círculo del ecuador,tanto más noble es en comparación con sus polos; porque tiene más movimiento, másactualidad, más vida y más forma, y le toca más de aquello que está sobre él, y, porconsiguiente, es más virtuoso. De aquí que las estrellas del cielo estrellado están más llenasde virtud entre sí cuanto más cerca están de este círculo. Y sobre este círculo en el cielo de Venus, del cual se trata al presente, hay unaesferilla que por sí misma gira en ese cielo; el cielo de la cual llaman los astrólogos epiciclo.Y así como la gran esfera gira con dos polos, así también gira esta pequeña; y así es másnoble cuanto más cerca está de aquél; y sobre el arco o cúmulo de este círculo está fija lareluciente estrella de Venus. Y aunque se ha dicho que hay diez cielos, según la estrictaverdad, este número no los comprende todos; que éste de que se ha hecho mención, esdecir, el epiciclo, en el cual está fija la estrella, es un cielo per se o esfera; y no tiene unamisma esencia con el que lo sustenta, aunque sea más connatural con él que con los demás,y con eso llámasele un cielo y denomínanse el uno y el otro por la estrella. No es cosa detratar al presente cómo son los demás cielos y las demás estrellas; basta lo que se ha dichode la verdad del tercer cielo, del cual entiendo al presente y del cual cumplidamente se haexplicado lo que al presente es menester. -V- Una vez mostrado en el capítulo precedente cuál es este tercer cielo y cómo estádispuesto en sí mismo, queda por demostrar quiénes son los que le mueven. Debe, pues,saberse primeramente que los motores de aquél son sustancias privadas de materia, esdecir, inteligencias, a las cuales la gente vulgar llama ángeles. Y de estas criaturas, así comode los cielos, han opinado muchos diversamente, aunque la verdad se haya encontrado.Hubo ciertos filósofos, de los cuales parece ser Aristóteles en su Metafísica -aunque en elprimero de Cielo y Mundo incidentalmente parezca opinar de otro modo-, que creyeron queéstas eran solamente tantas cuantas circunvoluciones hubiese en el cielo, y no más; diciendoque las demás estarían eternamente en vano, sin empleo; lo cual era imposible, dado que suexistencia es su ejercicio. Hubo otros, como Platón, hombre excelentísimo, que supusieron,no sólo tantas inteligencias cuántos son los movimientos del cielo, sino, además, cuántas sonlas especies de las cosas; y así, una especie todos los hombres, y otra todo el oro, y otra www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 29 DANTE ALIGHIERItodas las riquezas, y así de todo; y quisieron que así como las inteligencias de los cielos sonengendradoras de aquéllos, cada cual del suyo, así éstas fueron engendradoras de lasdemás cosas y ejemplos cada una de su especie, y llámales Platón ideas, que vale tantocomo decir formas y naturalezas universales. Los gentiles las llamaban dioses y diosas,aunque no las entendían filosóficamente como Platón; y adoraban sus imágenes y les hacíangrandísimos templos, como a Juno, a la cual llamaron diosa del poder; como a Vulcano, alcual llamaron dios del fuego; como a Palas o Minerva, a la cual llamaron diosa de lasabiduría, y a Ceres, a la cual llamaron diosa de la cosecha. Las cuales opiniones asíformadas manifiestan el testimonio de los poetas que pintan en diversos lugares el hábito delos gentiles en sus sacrificios y en su fe; y también se manifiestan en muchos nombresantiguos que les han quedado por nombre y sobrenombre a los lugares y edificios antiguos,como puede comprobar quien quiera. Y aunque estas opiniones nos han sido dadas por larazón humana y por experiencia nada liviana, no vieron todavía la verdad, ya fuese pordefecto de la razón, ya por defecto de doctrina; que aún por la razón puede verse en cuántomayor número están las criaturas susodichas que los efectos que los hombres puedenentender. Y la razón es ésta: nadie duda, filósofo ni gentil, judío ni cristiano, ni de sectaalguna, que no estén llenas de toda bienaventuranza, ya todas, ya la mayor parte, y queaquellas bienaventuradas no estén en perfectísimo estado. Por lo cual, como quiera queaquella que es aquí la humana naturaleza, no sólo tiene una bienaventuranza, sino dos,como lo son la de la vida civil y la de la vida contemplativa, sería irracional que viésemos queaquéllas tenían bienaventuranza de la vida activa, es decir, civil, en el gobierno del mundo, yque no tenían la de la contemplativa, que es más excelente y más divina. Y dado caso queaquella que tiene la bienaventuranza del gobernar no pueda tener la otra, porque su intelectoes uno y perpetuo, es menester que haya otras fuera de este ministerio, que vivanespeculando solamente. Y como esta vida es más divina, y cuanto más divina es la cosa mássemejante es a Dios, manifiesto está que esta vida es más amada por Dios; y si es másamada, más amplia le ha sido su bienaventuranza, y si más amplia le ha sido concedida,más vivientes le ha dado que a la otra; por lo que se deduce que es mucho mayor el númerode aquellas criaturas de lo que los efectos demuestran. Y no está en contra de lo que parecedecir Aristóteles en el décimo de la Ética, de que a las sustancias separadas les sea tambiénnecesaria la vida especulativa. Asimismo, a la especulación de algunas sigue lacircunvolución del cielo, que es gobierno del mando, el cual es como una civilidadcomprendida en la especulación de los motores. La otra razón es que ningún efecto esmayor que la causa; porque la causa no puede dar lo que no tiene; de donde, como quieraque el divino intelecto es causa de todo y principalmente del intelecto humano, el humano nosobrepuja a aquél; antes bien, es desproporcionadamente sobrepujado; conque si nosotros,por la razón susodicha y por otras muchas, entendemos que Dios ha podido hacerinnumerables criaturas espirituales, manifiesto es que ha hecho tal mayor número. Otrasmuchas razones pueden verse; mas basten al presente. Y no se maraville nadie si éstas yotras razones que podamos tener de esto no se demuestran del todo, pues debemos, sinembargo, admirar del mismo modo su excelencia, que excede los ojos de la mente humana,como dice el filósofo en el segundo de la Metafísica, y afirma su existencia; ya que no www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 30 DANTE ALIGHIERIteniendo ninguna idea de ellas, por la cual comience nuestro conocimiento, resplandece contodo en nuestro intelecto alguna luz de su vivísima esencia, en cuanto vemos las susodichasrazones y otras muchas; del mismo modo que quien teniendo los ojos cerrados, afirma que elaire está iluminado por un poco de resplandor, o del mismo modo que el rayo que pasa porlas pupilas del murciélago; que no de otra manera están cerrados nuestros ojos intelectuales,mientras el alma está atada y encarcelada por los órganos de nuestro cuerpo. - VI - Dicho está que, por defecto de doctrina, los antiguos no vieron la verdad de lascriaturas espirituales, aunque el pueblo de Israel fuese en parte enseñado por sus profetas,en quienes Dios les había hablado por muchas maneras de hablar y por muchos modos,como dice el apóstol. Pero nosotros hemos sido enseñados en ellos por Él, que procede deAquél; por Él que lo hizo; por Él que lo conserva; es decir, por el Emperador del Universo,que es Cristo, hijo del soberano Dios e hijo de María Virgen (mujer, en verdad, e hija deJoaquín y de Ana), hombre verdadero, el cual fue muerto por nosotros porque nos trajo lavida; el cual fue luz que nos ilumina en las tinieblas, como dice Juan Evangelista, y que nosdijo la verdad de-aquella cosa que nosotros no podíamos saber ni ver sin él verdaderamente.La primera cosa y el primer secreto que tal mostró fue una de las criaturas antes dichas: lofue aquel su gran legado, que se llegó a María, joven doncella de trece años, de parte delSalvador celestial. Este nuestro Salvador dijo con su boca que el Padre podía darle muchas legionesde ángeles. No negó esto cuando le fue dicho que el Padre había mandado a los ángelesque le ayudasen y sirviesen. Por lo cual nos es manifiesto que aquellas criaturas existen engrandísimo número; y por eso su esposa y secretaria la Santa Iglesia -de la cual diceSalomón: «¿Quién en ésta que sube del desierto, llena de las cosas que deleitan, apoyadaen su amigo? -dice, cree y predica aquellas nobilísimas criaturas son casi innumerables; y lasdivide en tres jerarquías, que vale tanto como decir tres principados santos o divinos. Y cadajerarquía tiene tres órdenes; así que la Iglesia tiene y afirma nueve órdenes de criaturasespirituales. El primero es el de los ángeles; el segundo, el de los arcángeles; el tercero, elde los tronos; y estos tres órdenes forman la primera jerarquía; primera no en cuanto anobleza, no en cuanto a creación -que más nobles son las otras y todas fueron creadasjuntamente-, sino primera en cuanto a nuestra subida a su altura. Luego están lasdominaciones, después las virtudes, luego los principados; y éstos forman la segundajerarquía. Sobre éstos están las potestades y los querubines, y sobre todos están losserafines; y éstos forman la tercera jerarquía. Y es razón potísima de su especulación, tantoel número en que están las jerarquías como aquel en que están las órdenes. Pues dado quela Divina Majestad tiene tres personas, con una sola sustancia, puédese contemplarla www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 31 DANTE ALIGHIERItriplemente. Porque se puede contemplar la potencia suma del Padre, la cual mira a laprimera jerarquía, esto es, aquella que es primera por nobleza y que nosotros consideramosúltima. Y puédese contemplar, la suma Sabiduría del Hijo; y ésta mira a la segunda jerarquía.Y puédese contemplar la suma y ferventísima Caridad del Espíritu Santo; y ésta mira a latercera jerarquía, la cual, más próxima a nosotros, ofrece los dones que recibe. Y dado quecada persona de la Divina Trinidad puede considerarse triplemente, hay en cada jerarquíatres órdenes que contemplan diversamente. Puédese considerar al Padre, sólo respecto a Él;y ésta es la contemplación que hacen los serafines, los cuales ven más de la primera causaque toda otra naturaleza angélica. Puédese considerar al Padre en cuanto tiene relación conel Hijo, es decir, cómo se separa de Él y cómo con Él se une; y esto es lo que contemplan losquerubines. Puédese también considerar al Padre en cuanto de Él procede el Espíritu Santo,y cómo se separa de Él, y cómo con Él se une; y ésta es la contemplación que hacen laspotestades. Y de este modo se puede especular acerca del Hijo y del Espíritu Santo. Por locual son menester nueve maneras de espíritus contemplativos para mirar la luz queúnicamente se ve por entero a sí misma. Mas no se ha de callar aquí una palabra. Y así digoque todos estos órdenes se perdieron apenas fueron creados, acaso en su décima parte,para restaurar la cual fue luego creada la humana naturaleza. Los números, los órdenes, lasjerarquías, narran los cielos movibles, que son nueve; y el décimo anuncia la unidad yestabilidad de Dios. Y por eso dice el salmista: «Los cielos proclaman la gloria de Dios, y laobra de sus manos anuncia el firmamento». Por lo cual es de razón creer que los motores delcielo de la luna sean del orden de los ángeles; y los de Mercurio sean los arcángeles; y losde Venus sean los tronos, los cuales, nacidos del amor del Espíritu Santo, hacen su obraconnatural en él, es decir, el movimiento de aquel cielo lleno de amor. Del cual toma la formade dicho cielo un virtuoso ardor, por el cual las almas de aquí abajo se encienden en amor,conforme a su disposición. Y como los antiguos advirtieron que aquel cielo era aquí abajocausa de amor, dijeron que Amor era hijo de Venus, como lo atestigua Virgilio en el primerode la Eneida, donde dícele Venus al Amor: «Hijo, virtud mía, hijo del Sumo Padre, que de losdardos de Tifeo no te curas». Y Ovidio, en el quinto de Metamorfoseos, cuando dice queVenus le dijo al Amor: «Hijo, armas mías, poder mío». Y existen estos tronos, que al gobiernode estos tronos están entregados, no en gran número, acerca del cual opinan diversamentefilósofos y astrólogos, conforme a las diversas opiniones acerca de sus circunvoluciones,aunque todos están acordes en que son tantos cuantos movimientos hace; los cuales, segúnse encuentra epilogada en el Libro de la agregación de las estrellas, por la mejordemostración de los astrólogos son tres: uno, en cuanto la estrella se mueve por su epiciclo;otro, en cuanto el epiciclo se mueve con todo el cielo juntamente con el del sol; el tercero, encuanto todo aquel cielo se mueve, siguiendo el movimiento de la estrellada esfera deOccidente a Oriente, en cien años un grado. De modo que para estos tres movimientos haytres motores. Además se mueve todo este cielo y gira con el epiciclo, de Oriente a Occidente,una vez cada día natural. El cual movimiento Dios sólo sabe si lo produce el intelecto o larapidez del primero movible; a mí paréceme presuntuoso juzgar tal. Estos motores producenúnicamente entendiendo la circunvolución en el sujeto propio que mueve cada cual. Lanobilísima forma del cielo, que tiene en sí el principio de esta naturaleza pasiva, gira tocada www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 32 DANTE ALIGHIERIde la virtud motriz que a ello entiende; y digo tocada, no corporalmente, sino por tacto devirtud que a aquél se dirige. Y estos motores son aquellos a los cuales se pretende hablar y alos cuales hago mi demanda. Conforme a lo que se dijo más arriba, en el tercer capítulo de este Tratado, paraentender bien la primera parte de la canción propuesta, era menester hablar de aquelloscielos y de sus motores; y en los tres precedentes capítulos, de ellos se ha hablado. Digo,por lo tanto, a aquellos que demostré ser motores del cielo de Venus: los que entendiendo -es decir, con sólo el intelecto, como se ha dicho más arriba-, movéis el tercer cielo, oid ellenguaje; y no digo oíd, con el oído que tienen, que es entender con el intelecto. Digo oíd ellenguaje de mi corazón; esto es, que está dentro de mí, que aun no se ha mostrado de porde fuera. Ha de saberse que en toda esta canción, según uno y otro sentido, tómase elcorazón por el secreto interior y no por ninguna parte especial del alma o del cuerpo. Luego que les he llamado a oír lo que decir quiero, señalo dos razones por lascuales es menester que les hable: es la una la novedad de mi condición, la cual, por no serexperimentada de los demás hombres, no sería comprendida como de aquellos queentienden sus efectos en su obra. Y apunto esta razón cuando digo: «Que yo no sé expresar,tan nuevo me parece». La otra razón es: cuando el hombre recibe beneficio o injuriaprimeramente si puede buscar al que se lo hizo antes que a otros, a fin de que si es beneficiose muestre reconocido hacia el bienhechor; y si es injuria, induzca al que tal hizo a buenamisericordia con dulces palabras. Y apunto esta razón cuando digo: el cielo que creó vuestravalía, vos las que sois gentiles criaturas, me trajo a aqueste estado en que me encuentro; esdecir, vuestra obra, vuestra circunvolución, es la que a la presente condición me ha traído.Por lo cual concluyo y digo que el hablarles yo a ellas debe ser como se ha dicho; y tal digoen: de aquí, pues, que el hablar de la vida que llevo parece dirigirse dignamente a vos. Y después de señaladas estas razones, ruégoles entendimiento, cuando digo: poreso os ruego que me lo entendáis. Mas como en toda suerte de discurso, el que lo dice debeatender principalmente a la persuasión, es decir, a la complacencia del auditorio, que esprincipio de todas las demás persuasiones, como los retóricos saben, y es la más poderosapersuasión para hacer atento al auditorio el prometer decir nuevas y grandes cosas; sigo yoal ruego hecho para que me escuchen con esta persuasión, es decir, complacencia,anunciándoles mi intención, la cual es decir cosas nuevas, esto es, la división que hay en mialma, y grandes cosas, esto es, la valía de su otra estrella. Y digo esto en las últimaspalabras de esta primera parte: os diré la novedad del corazón, de cómo llora en él el almatriste y cómo habla un espíritu contra ella, que los rayos le traen de nuestra estrella. Para la plena comprensión de estas palabras, digo que éste no es sino unpensamiento frecuente para encomiar y embellecer esta nueva dama: y este alma no es sinootro pensamiento acompañado de consentimiento, que repugnando éste, encomia yembellece la memoria de la gloriosa Beatriz. Mas como aun el último sentido de la mente, esdecir, el consentimiento, teníase por este pensamiento que la memoria ayudaba, llamóle a él www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 33 DANTE ALIGHIERIalma y al otro espíritu; del mismo modo que solemos llamar la ciudad a los que la tienen y noa los que la combaten, aunque unos y otros sean ciudadanos. Digo, además, que este espíritu viene por los rayos de la estrella; porque ha desaberse que los rayos de cada cielo son el camino por el cual desciende su virtud a estascosas de aquí abajo. Y como los rayos no son otra cosa que una luz que viene por el airedesde el principio de la luz hasta la cosa iluminada, y no hay luz sino en la parte de laestrella, porque el otro cielo es diáfano -es decir, transparente-, no digo que venga esteespíritu -es decir, este pensamiento- de todo su cielo, sino de su estrella. La cual es de tantavirtud, por la nobleza de sus motores, que en nuestras almas y en las demás cosas nuestrastienen grandísimo poder, no obstante estar a una distancia de nosotros, cuando esté máscerca, de ciento sesenta y siete veces la que hay al centro de la tierra, que es de tres mildoscientas cincuenta millas. Y ésta es la exposición literal de la primera parte de la canción. - VII - Puede ser suficientemente comprendida, por las palabras antedichas, el sentidoliteral de la primera parte; por lo cual hemos de proceder con la segunda, en la que semanifiesta lo que de la batalla sentía en mi interior. Y esta parte tiene dos divisiones, y en laprimera, es decir, en el primer verso, narro las cualidades de esta diversidad, según la raízque de ellas tenía dentro de mí. Y primeramente lo que decía la parte que perdía; lo cual estáen el verso que hace el segundo de esta parte y tercero de la canción. Así, pues, para evidencia del sentido de la primera división, ha de saberse que lascosas deben ser denominadas por la última nobleza de su forma, del mismo modo que elhombre por la razón y no por el sentido ni por lo que sea menos noble. De aquí que cuandose dice que vive el hombre, debe entenderse que el hombre usa de la razón, que es su vidaespecial. Y acto de su parte más noble. Y por eso quien se aparta de la razón y usa sólo laparte sensitiva, no vive como hombre sino que vive como bestia, cual dice el excelentísimoBoecio: «Vive el asno». Con verdad hablo, ya que el pensamiento es acto propio de la razón,que como las bestias no piensan, es que no lo tienen; y no digo sólo las bestias menores,más aún aquellas que tienen apariencia humana y espíritu de pécora o de otra bestiaabominable. Digo, pues, que vida de mi corazón, es decir, de mi interior, solía ser un suavepensamiento -suave vale tanto cuanto embellecido, dulce, placentero, deleitoso-, y estepensamiento íbase muchas veces a los pies del Señor de éstos a quienes hablo, que no essino Dios; es decir, que yo, pensando, contemplaba el reino de los bienaventurados. Y digoal punto la causa final, por la cual yo ascendía pensando, cuando digo: donde una dama veíaestar en gloria, para dar a entender que yo estaba cierto, y lo estoy por su graciosa www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 34 DANTE ALIGHIERIrevelación, de que ella estaba en el cielo. Por lo cual yo, pensando tantas veces cuantas meera posible, íbame allí como arrebatado. Luego a seguida digo el efecto de este pensamiento, para dar a entender sudulzura, la cual era tanta que me hacía desear la muerte para ir adonde ella estaba; y digo,esto en: de quien hablábame tan dulcemente, que mi alma decía: yo allí ir quiero. Y ésta esla raíz de una de las diferencias en mí. Y ha de saberse que aquí se dice pensamiento y noalma de aquel que subía a ver a la bienaventurada, porque era pensamiento especial paraaquel acto. Entiéndese por alma, como se ha dicho en el capítulo precedente, alpensamiento general con consentimiento. Luego, cuando digo: ahora aparece quien a huir le obliga, narro la raíz de la otradiferencia, diciendo que, del mismo modo que este pensamiento de arriba suele ser vida demi vida, así aparece otro que hace cesar aquél. Digo huir, por mostrar cuán contrario es, yaque naturalmente un contrario ahuyenta al otro; y el que huye muestra huir por falta de virtud.Y digo que este pensamiento que de nuevo aparece tiene poder para tomarme y vencer mialma, diciendo que se enseñorea tanto, que el corazón, es decir, mi interior, tiembla y miexterior muestra nuevo semblante. De seguida nuestro el poderío de este nuevo pensamiento por su efecto, diciendoque me hace mirar a una dama y me dice palabras lisonjeras; es decir, habla ante los ojos demi afecto inteligible, por mejor inducirme, prometiéndome que la vista de sus ojos es susalud. Y por mejor hacérselo creer al alma inexperta, dice que no debe mirar los ojos de estadama nadie que tema angustia de suspiros. Y es una bella manera retórica cuando parecepor de fuera afearse la cosa y verdaderamente por dentro se embellece. No podía estenuevo pensamiento de amor inducir mejor a mi mente a consentir, que con hablarprofundamente de la virtud de sus ojos. - VIII - Una vez mostrado cómo y por qué nace el amor y la diversidad que me combatía,es menester proceder a explicar el sentido de aquella parte en la cual contienden en mídiversos pensamientos. Digo que primeramente es menester hablar de la parte del alma, esdecir, del antiguo pensamiento, y luego del otro, por la razón de que siempre aquello que sepropone decir el que habla se debe reservar para después, porque lo último que se dicequeda mejor en el ánimo del oyente. De aquí que, pues es mi intención más bien el decir yrazonar lo que la obra de éstos a quienes hablo hace, que lo que deshace, fue de razón elhablar y razonar primeramente de la condición de la parte que se corrompía y luego deaquella otra que se engendraba. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 35 DANTE ALIGHIERI En verdad, aquí nace una duda sin declarar la cual no se ha de pasar adelante.Podría decir alguien: dado que amor sea efecto de estas inteligencias -a quienes hablo-, yaquél de antes fuese amor del mismo modo que éste después, ¿por qué la virtud corrompe aluno y engendra al otro? -toda vez que antes debiera salvar a aquél, por la razón de que todacausa ama a su efecto, y, amándole, salva al otro-. A esta pregunta puede respondersebrevemente que el efecto de éstos es amor, como se ha dicho; y como no lo pueden salvarsino en aquellos sujetos que están sometidos a su circunvolución, lo transmiten de aquellaparte que está fuera de su potestad a la que cae dentro de ella; es decir, del alma partida deesta vida a lo que en ella está; del mismo modo que la humana naturaleza transmite en laforma humana su conservación, del padre al hijo, ya que no puede perpetuamente en elmismo padre conservar su efecto. Digo efecto, en cuanto el alma y el cuerpo unidos sonefecto de aquella que perpetuamente dura, que se ha convertido en naturalezasobrehumana; así se resuelve la cuestión. Mas ya que se ha apuntado aquí algo acerca, de la inmortalidad del alma, haréuna digresión hablando de ella, porque con esto daré cumplido fin al hablar de lo que en vidafue la bienaventurada Beatriz, de la cual no quiero hablar más en este libro. A modo deproposición, digo que, de todas las bestialidades, es la más estulta, vil y dañosa la que creeque no hay otra vida después de ésta; por lo cual, si revolvemos todos los escritos, tanto delos filósofos como de los demás sabios escritores, están todos concordes en que en nosotroshay algo de perpetuidad. Y esto parece opinar Aristóteles en el tratado del Alma; esto pareceopinar todo estoico; esto parece opinar Tulio, especialmente en el libro De la vejez; estoparecen opinar todos los poetas que han hablado conforme a la fe de los gentiles; estoquiere toda ley, judíos, sarracenos, tártaros, y todos cuantos viven según una razón. Puesque si todos estuviesen engañados, se seguiría una imposibilidad que aun el comprenderlasólo sería horrible. Todos estamos ciertos de que la naturaleza humana es la más perfectade todas las naturalezas de aquí abajo; y esto nadie lo niega, y Aristóteles lo afirma cuandodice en el duodécimo libro de los Animales que el hombre es, de todos los animales, el másperfecto. De aquí que, dado que muchos que viven sean enteramente mortales, comoanimales brutos, y estén mientras viven sin esperanza tal, es decir, de otra vida, si nuestraesperanza fuese vana, mayor sería nuestra falta que la de ningún otro animal, puesto quehan sido ya muchos los que han dado esta vida por aquélla; y así se seguiría que el animalmás perfecto, es decir, el hombre, fuese el imperfectísimo -lo cual es imposible-, y queaquella parte, es decir, la razón, que es su perfección mayor, fuese la causa de su mayordefecto; decir lo cual parece extravagante. Y seguiríase, ademas, que la naturaleza, contra símisma, había puesto tal esperanza en la mente humana, pues que ya se ha dicho cómomuchos han corrido a la muerte del cuerpo para vivir en la otra vida; y esto es asimismoimposible. Además vemos la continua experiencia de nuestra inmortalidad en lasadivinaciones de nuestros sueños, los cuales no podrían existir si no hubiese en nosotrosuna parte inmortal, puesto que inmortal ha de ser el revelador, ya sea corpóreo o incorpóreo, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 36 DANTE ALIGHIERIsi se piensa con sutileza. Y digo corpóreo o incorpóreo por las diversas opiniones que de elloencuentro, y aquel que esté movido o informado por informador inmediato debe serproporcionado al informador; y del mortal al inmortal no hay proporción alguna. Certifícalo, además, la veracísima doctrina de Cristo, la cual es vía, verdad y luz:vía, porque por ellos, sin impedimento, caminamos a la feliz inmortalidad; verdad, porque nopadece error; luz, porque nos ilumina en las tinieblas de la ignorancia mundana. Estadoctrina digo que nos hace creyentes sobre todas las demás razones, porque nos la ha dadoAquel que ve y mide nuestra inmortalidad, la cual no podemos ver perfectamente mientrasnuestra inmortalidad esté mezclada con nuestro ser mortal; mas lo vemos perfectamente; ypor la razón lo vemos con sombra de oscuridad, a causa de la mezcla de lo mortal con loinmortal. Y debe ser argumento poderosísimo esto de que en nosotros exista lo uno y lo otro;yo así lo creo, así lo afirmo y así estoy cierto de pasar a otra vida mejor después de ésta, allídonde vive aquella gloriosa dama de la que mi alma estuvo enamorada, cuando contendíacomo se dirá en el capítulo siguiente. - IX - Tornando a mi propósito, digo que en el verso que comienza: halla contrario talque lo destruye, es mi intención manifestar lo que dentro de mí hablaba mi alma, es decir, elantiguo pensamiento contra el nuevo. Y primero manifiesto brevemente la causa de sulamentoso discurso, cuando digo: halla contrario tal que lo destruye el pensamiento humildeque hablarme suele de un ángela en el cielo coronada. Esto es aquel pensamiento especialdel cual se ha dicho más arriba que solía ser vida del corazón doliente. Luego cuando digo: el alma llora, tanto aún le duele, manifiesto que mi alma estáaún de su parte y habla con tristeza; y digo que dice palabras de lamentación, como si semaravillase de la súbita transmutación, al decir: ¡Triste de mí y cuán me huye el compasivoque me ha consolado! Bien puede decir consolado, que en su gran pérdida, habíale dadomucha consolación este pensamiento que subía al cielo. Luego después digo que se vuelve todo mi pensamiento, es decir, el alma, a lacual llamo esta afanosa, y habla contra los ojos; y esto se manifiesta en De mis ojos hablaesta afanosa. Y digo que dice de ellos y contra ellos tres cosas: es la primera que maldice lahora en que esta dama los vio. Y ha de saberse en este punto que, aunque en un momentodado puedan presentarse muchas cosas a la vista, en verdad sólo se ve aquella que vieneen línea recta al extremo de la pupila, y sólo ella se graba en la imaginación. Y esto sucedeporque el nervio por el cual corre ni espíritu visual está dirigido a aquella parte; y por esounos ojos parecen mirar a otros sin que mutuamente se vean; porque del mismo modo que el www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 37 DANTE ALIGHIERIojo que mira recibe la forma en la pupila por línea recta, así por la misma línea su forma va aaquel a que está mirando; y muchas veces, al apuntar en esta línea, dispara el arco de aquela quien toda arma es ligera. Por eso cuando digo que tal dama los vio, es tanto como decirque se miraron sus ojos y los míos. La segunda cosa que dice es que reprende su desobediencia cuando dice: ¿Y porqué no me creían a mí de ella? Luego procede a la tercera cosa, y dice: que no debe reprenderse a sí mismo,sino a ellos por no obedecer; ya que dice que alguna vez había dicho de esta dama: en susojos tendría fuerza sobre mí, si tuviese libre el camino de venir; y dice esto en: Yo decía. Ensus ojos, etc. Y ha de creerse, por lo tanto, que mi alma conocía estar dispuesta a recibir elacto de esta dama; y por eso lo tenía; que el acto del agente se advierte en el dispuestopaciente, como dice el filósofo en el segundo libro Del alma. Y por eso, si la cosa tuvieseespíritu de temor, más temería ir al rayo del sol que no la piedra; porque su disposiciónrecibe aquel concepto más fuerte. Por último, manifiesta el alma en su discurso haber sido peligrosa su presunción,cuando dice: Y no me valió el darme entera cuenta que no mirasen tal, pues que fui muerta.Que no mirasen a aquel de quien primero había dicho: al que mató los míos; y así terminasus palabras, a las cuales responde el nuevo pensamiento, como se declarará en el siguientecapítulo. -X- Mostrado está el sentido de aquella parte en que habla el alma, es decir, elantiguo pensamiento que se corrompe. Ora debe mostrarse de seguida el sentido de la parteen que habla el nuevo pensamiento adverso. Y esta parte contiénese toda en el verso quecomienza: No fuiste muerta. Para entender bien lo cual ha de dividirse en dos; pues en laprimera parte, que comienza: No fuiste muerta, dice, por lo tanto -continuando hasta susúltimas palabras-: No es verdad que hayas muerto; mas la causa por que te parece estarmuerta es un desmayo en que has caído vilmente por esta dama que se te ha aparecido. Yaquí es de notar, como dice Boecio en su Consolación, que «todo súbito cambio de cosas nosucede sin algún desfallecimiento de ánimo». Y esto quiere decir el reproche de estepensamiento, el cual se llama gentil espíritu de amor, para dar a entender que miconsentimiento se plegaba ante él; y así se puede entender esto principalmente, y conocersu victoria, cuando dice antes: Alma nuestra, haciéndose familiar de aquélla. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 38 DANTE ALIGHIERI Luego, como se ha dicho, ordena lo que ha de hacer esta alma reprendida parallegar a ella, y así le dice: Mira cuán piadosa y cuán humilde. Dos cosas son éstas que sonremedio propio del temor de que parecía sobrecogido el ánimo; las cuales grandementeunidas, hacen esperar bien de la persona, y principalmente la piedad, la cual, haceresplandecer con su luz toda otra bondad. Por lo cual Virgilio, hablando de Eneas, piadoso lellama en su mayor alabanza; mas piedad no es lo que cree el vulgo, esto es, dolerse del malajeno; antes bien, éste es especial efecto suyo, que se llama misericordia y es compasión.Mas la piedad no es compasiva, antes bien, es una noble disposición del ánimo, preparadapara recibir amor, misericordia y otras caritativas pasiones. Luego dice: Mira, además, cuán es sabia y cortés en su grandeza. Donde dicetres cosas, las cuales, según aquellas que pueden ser adquiridas por nosotros, hacen a lapersona en muy gran manera amable. Dice sabia. Ahora bien, ¿qué hay más hermoso enuna dama que es saber? Dice cortés. Ninguna cosa le cuadra mejor a una dama que lacortesía. Y no se engañan también con este vocablo los míseros vulgares que creen que lacortesía no es sino la generosidad; porque la generosidad es una cortesía especial, nogeneral. Cortesía y honestidad son una misma cosa, y como antiguamente las virtudes ybuenas costumbres usábanse en las cortes -como hoy se usa lo contrario-, se sacó estevocablo de las cortes; y tanto fue decir cortesía, cuanto uso de corte. Vocablo que si hoy sededujese de las cortes, principalmente de Italia, no sería otra cosa que decir torpeza. Dice ensu grandeza. La grandeza temporal, a la cual se hace aquí referencia, está especialmentebien acompañada con las dos bondades antedichas; porque es como una luz que muestra lobueno y lo demás de la persona claramente. ¡Y cuánto saber y cuánta virtuosa costumbre nose descubren por no tener esta luz! ¡Y cuánta materia y cuánto vicio se disciernen gracias aesta luz! Más les valiera a los míseros locos, estultos y viciosos, estar en baja condición, queni en el mundo, ni después de esta vida serán tan infamados. En verdad, por esto diceSalomón en el Eclesiastés: «Y otra pésima enfermedad vi bajo el sol; a saber, riquezasconservadas para mal de su dueño». Luego a seguida le ordena, es decir, a mi alma, que deora llame a esta su dama, prometiéndole que se alegraría grandemente de ello, cuando sedé entera cuenta de sus gracias; y dice esto en: Pues que si no te engañas, lo verás. No dicemás hasta el fin de este verso. Y aquí termina el sentido literal de todo cuanto digo en estacanción, hablando a aquellas inteligencias celestiales. - XI - Por último, según lo que más arriba dijo la letra de este Comentario cuando dividílas partes principales de esta canción, vuelvo el rostro de mi discurso a la canción misma, y aella le hablo. Y a fin de que esta parte sea plenamente comprendida, digo que generalmentese llama en toda canción Tornada, porque los troveros que primero la usaron lo hicieron para www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 39 DANTE ALIGHIERIque, una vez cantada la canción, se tornase a ella con cierta parte del canto. Pero yo raravez lo hice con tal intención; y para que los demás se diesen cuenta, rara vez empleé elorden de la canción en cuanto es preciso al número y a la nota; mas lo hice sólo cuando eramenester decir alguna cosa para ornamento de la canción fuera de su sentido, como se veráen ésta y en las demás. Y por eso digo ahora que la bondad y la belleza de cadarazonamiento están partidas y divididas entre ellas, pues que la bondad está en el sentido, yla belleza en el ornamento de las palabras; y una y otra están con deleite, si bien la bondadsea la más deleitosa. Por donde, dado que la bondad de esta canción fuese difícil de serentendida por las diferentes personas que en ella se lanzan a hablar, por lo que se requierenmuchas distinciones, y fuese fácil ver la belleza, me pareció necesario a la canción que losdemás pusiesen mas atención a la belleza que a la bondad. Y esto es lo que digo en estaparte. Mas como sucede muchas veces que el amonestar parece presuntuoso en ciertascondiciones, suele el retórico hablar indirectamente a otro, dirigiendo sus palabras, no aaquel a quien se las dice, sino a otra persona. Y esta manera es la que aquí, en verdad, seemplea; porque las palabras van a la canción y la intención a los hombres. Digo, por lo tanto:Yo creo, canción, que raros serán, esto es, pocos, los que te entiendan bien. Y digo la causa,que es doble. Primero, porque hablas trabajosamente -digo trabajosamente por lo que ya seha dicho-; y luego, porque hablas oscuro -oscuro digo, en cuanto a la novedad del sentido-.Luego después la amonesto y digo: Si por ventura sucede que vas allí donde estén personasque, según tu entender, te parezca dudar, no desfallezcas, mas diles: Pues que no veis mibondad, parad mientes al menos en mi belleza. Con lo cual no quiero decir otra cosa, sinocomo se ha dicho más arriba. ¡Oh, hombres, que no podéis ver el sentido de esta canción!No la rechacéis, sin embargo; mas parad mientes en su belleza, que es grande, tanto porconstrucción, la cual compete a los gramáticos, cuanto por el orden del discurso, quecompete a los retóricos, y por el número de sus partes, que compete a los músicos. Lascuales cosas puede ver cuán bellas son quien bien las considere. Y éste es todo el sentidoliteral de la primera canción, que por primer manjar hase antes entendido. - XII - Pues que ya se ha declarado suficientemente el sentido literal, hay que procedera la exposición alegórica y verdadera. Y por eso, principiando una vez más desde elcomienzo, digo que según perdí el primer deleite de mi alma, de que se ha hecho menciónmás arriba, con tristeza tanta me compungí, que ningún consuelo me bastaba. Con todo,después de algún tiempo, mi imaginación, que proponíase sanar, decidió -pues que ni miconsuelo ni el ajeno me servían- volver al modo que de consolarme había tenido algúndesconsolado. Y púseme a leer el libro, desconocido para muchos, de Boecio, en el cual, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 40 DANTE ALIGHIERImaltrecho y desgraciado, habíase consolado él. Y oyendo además que Tulio había escritootro libro, en el cual, hablando de la amistad, había apuntado palabras de la consolación deLelio, hombre excelentísimo, en la muerte de Escipión su amigo, púseme a leerlo. Y aunqueal principio me fuese duro penetrar su sentido, lo penetré al fin tanto cuanto podían el arte dela gramática que yo tenía y mi ingenio, por medio del cual ingenio veía muchas cosas, comocasi soñando veía antaño; tal como en la Vida Nueva puede verse. Y así como suele suceder que el hombre va buscando plata, y sin intenciónencuentra oro, que preséntale oculta ocasión, no tal vez sin divino mandato, yo, que buscabaconsolarme, no solamente encontré remedio a mis lágrimas, sino palabras de entonces deciencias y de libros, considerando las cuales, juzgaba justamente que la filosofía, señora deestos autores, de estas ciencias y de estos libros, era sublime cosa. Y me la imaginabaformada como una dama gentil; y no podía imaginármela en acto alguno que no fuesemisericordioso; por lo cual, tan de grado la miraba el sentido de la verdad, que apenas podíaapartarlo de ella. Y de este fantasear comencé a ir hacia donde ella se mostrabaverdaderamente, es decir, en las escuelas de los religiosos y en las disputas de losfilosofantes; así que en poco tiempo, treinta meses a lo sumo, comencé a sentir tanto sudulzura, que su amor ahuyentaba y destruía todo otro pensamiento. Por lo cual, elevándomedel pensamiento del primer amor a la virtud de éste, como maravillándome, abrí la boca alhablar en la canción propuesta, mostrando mi condición bajo figura de otras cosas; porquede la dama de que yo me enamoraba, no era digna la rima de ningún lenguaje vulgar, niestaban los oyentes tan bien dispuestos, que tan presto aprendieran las palabras no ficticias,y hubieran prestado tan poca fe al sentido verdadero como al ficticio, porque del verdaderocreíase que estuviese por entero dispuesto a aquel amor como no se creía de éste.Comencé, por lo tanto, a decir: Los que entendiendo movéis el tercer cielo. Y como, según se ha dicho, esta dama fue la hija de Dios y reina de todo, la muynoble y hermosísima Filosofía, se ha de ver quiénes fueron estos motores y este tercer cielo.Y primero el tercer cielo, conforme al orden indicado. Y no es menester proceder aquídividiendo y exponiendo a la letra; porque por medio de la pasada explicación, traducida lapalabra ficticia, de lo que suena a lo que quiere decir, este sentido se ha declaradosuficientemente. - XIII - Para ver lo que por tercer cielo se entiende, primeramente se ha de ver lo quequiero decir por este solo vocablo: cielo, y luego se verá cómo y por qué nos fue menester www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 41 DANTE ALIGHIERIeste tercer cielo. Digo que por cielo entiendo la ciencia, y por cielos las ciencias, por tressemejanzas que los cielos tienen con las ciencias, principalmente por el orden y número enque parecen convenir, como se verá tratando del vocablo tercer. La primera semejanza es la revolución de uno y otro en torno a un inmóvil suyo.Porque todo cielo movible da vueltas en torno a su centro, el cual no se mueve; ciencia semueve en torno a su objeto, el cual no mueve aquélla, porque ninguna ciencia demuestra elpropio objeto, sino que lo presupone. La segunda semejanza es la iluminación de uno y otro. Porque todo cielo iluminalas cosas visibles; y así cada ciencia ilumina las inteligencias. Y la tercera semejanza es el inducir la perfección en las cosas dispuestas. En lacual inducción, en cuanto a la primera perfección, esto es, de la generación sustancial, estánconcordes todos los filósofos en que su causa son los cielos, aunque lo expliquendiversamente: quiénes, por los motores, como Platón, Avicena y Algacel; quiénes, por lasestrellas -especialmente las almas humanas-, como Sócrates, y también Platón y DionisioAcadémico; y quiénes por virtud celestial, que está en el calor natural del germen, comoAristóteles y las demás peripatéticos. Así, las ciencias son causa de la inducción de lasegunda perfección en nosotros; por hábito de las cuales, podemos especular la verdad, quees nuestra última perfección, como dice el filósofo en el sexto libro de la Ética, cuando dice lobueno y verdadero del intelecto. Por éstas y otras semejanzas, puédese llamar cielo a laciencia. Ahora hemos de ver por qué se dice tercer cielo. Para lo cual es menesterconsiderar una comparación que hay en el orden de los cielos con el de las ciencias. Comose ha referido, pues, más arriba, los siete cielos más próximos a nosotros son los de losplanetas; luego hay otros dos cielos sobre éstos movibles, y uno, sobre todos, quieto. A lossiete primeros corresponden las siete ciencias del Trivio y del Cuatrivio, a saber: Gramática,Dialéctica, Retórica, Aritmética, Música, Geometría y Astrología. A la octava esfera, es decir,a la estrellada, corresponde la ciencia natural, que se llama Física, y la primera ciencia, quese llama Metafísica; a la novena esfera corresponde la ciencia moral; y al cielo quietocorresponde la ciencia divina, que se llama Teología. Y hemos de ver brevemente la razónde que esto sea así. Digo que el cielo de la Luna se asemeja a la Gramática, porque se puedecomparar con ella. Porque si se mira bien a la luna, se ven dos cosas propias de ella que nose ven en las demás estrellas; es la una la sombra que hay en ella, la cual no es otra cosasino raridad de su cuerpo, en la cual no pueden terminar los rayos del sol y repartirse comoen las demás partes; es la otra la variación de su luminosidad, que ora luce por un lado, oraluce por, el otro, según el sol la ve. Y la Gramática tiene estas dos propiedades, porque, porsu infinitud, los rayos de la razón en mucha parte no terminan en ella, especialmente en losvocablos; y luce, ora por aquí o por allá, en cuanto están en uso ciertos vocablos, ciertas www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 42 DANTE ALIGHIERIdeclinaciones, ciertas construcciones que antes no lo estuvieron, y muchas lo estuvieron quetodavía lo estarán; como dice Horacio en el principio de la Poetría, cuando dice: «Renaceránmuchos vocablos que habían decaído», etc. El cielo de Mercurio se puede comparar a la Dialéctica por dos propiedades:porque Mercurio es la estrella más pequeña del cielo; porque la cantidad de su diámetro noes más que de doscientas treinta y dos millas, según expone Alfragano, que dice ser aquéluna vigésimoctava parte del diámetro de la tierra, el cual tiene seis mil quinientas millas. Laotra propiedad es que está más velada de los rayos del sol que ninguna otra estrella. Y estasdos propiedades existen en la Dialéctica; porque la Dialéctica tiene menos cuerpo queninguna otra ciencia; por lo cual está perfectamente compilada y terminada en todo el textoque en el arte antigua y en la nueva se encuentra; y está más velada que ninguna otraciencia, en cuanto procede con argumentos más sofísticos y probables que otra alguna. El cielo de Venus se puede comparar a la Retórica por dos propiedades: una es laclaridad de su aspecto, que es más suave a la vista que ninguna otra estrella; otra es suaparición, ora a la mañana, ora a la tarde. Y estas dos propiedades existen en la Retórica,porque la Retórica es la más suave de todas las ciencias, porque tal se proponeprincipalmente. Aparece de mañana, cuando el retórico habla a la vista del oyente; aparecede noche, es decir, detrás, cuando el retórico habla por el remoto medio de la letra. El cielo del Sol se puede comparar a la Aritmética por dos propiedades: una esque de su luz se informan todas las demás estrellas; la otra es que los ojos no puedenmirarla. Y estas dos propiedades existen en la Aritmética, porque de su luz se iluminan todaslas ciencias, ya que sus objetos todos son considerados bajo algún número, y en laconsideración de aquéllos, siempre con número se procede. Del mismo modo que en laciencia natural es objeto el cuerpo movible, el cual cuerpo tiene en sí razón de continuidad, yésta tiene en sí razón de número infinito. Y la condición más principal de la ciencia natural esconsiderar los principios de las cosas naturales, las cuales son tres, a saber: materia,privación y forma; en los cuales se ve este número, no sola mente en todos juntos, sino queademás en cada uno hay número, si se considera con sutileza. Porque Pitágoras, según diceAristóteles en el primer libro de la Metafísica, suponía principios de las cosas naturales lo pary lo impar, considerando que todas las cosas son número. La otra propiedad del sol vesetodavía en el número, del cual trata la Aritmética, porque el ojo del intelecto no le puedemirar; ya que el número, considerado en sí mismo, es infinito; y esto no lo podemos entendernosotros. El cielo de Marte se puede comparar a la Música, por dos propiedades: es la unasu más hermosa relación, porque, enumerando los cielos movibles, por cualquiera que secomience, ya sea el ínfimo o el sumo, el cielo de Marte es el quinto; está en medio de todos,a saber: de los primeros, los segundos, los terceros y los cuartos. La otra es que Marte secay enciende las cosas; porque su color es semejante al del fuego, y por eso aparece de colorde fuego, cuándo más, cuándo menos, según el espesor y raridad de los vapores que le www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 43 DANTE ALIGHIERIsiguen; los cuales se encienden muchas veces por sí mismos, tal como está determinado enel libro primero de la Meteora. Y por eso dice Albumassar que el encendimiento de talesvapores significa muertes de reyes y transmutación de reinos; porque son efectos del señoríode Marte. Y Séneca dice por eso que en la muerte de Augusto emperador vio en lo alto unabola de fuego. Y en Florencia, al principio de su destrucción, fue vista en el aire, en figura decruz, una gran cantidad de estos vapores secuaces de a estrella de Marte. Y estas dospropiedades existen en la música, la cual es toda ella relativa, como se ve en las palabrasarmonizadas y en los cantos, de los cuales resulta tanto más dulce armonía cuanto más bellaes la relación; la cual en tal ciencia es más bella que ninguna, porque principalmente se lapropone. Además, la música atrae a sí los espíritus humanos, que son casi principalmentevapores del corazón, de modo que casi cesan de obrar por completo; de tal modo está elalma entera cuando se la oye, y la virtud de todos ellos corre al espíritu sensible que recibe elsonido. El cielo de Júpiter se puede comparar a la Geometría por dos propiedades: es launa que se mueve entre dos cielos que repugnan a su buena temperatura, como son el deMarte y el de Saturno. Por lo cual, Tolomeo dice en el libro alegado que Júpiter es estrella decomplexión templada, en medio del frío de Saturno y del calor de Marte. La otra es que semuestra entre todas las estrellas, blanca, como plateada. Y estas cosas existen en la cienciade la Geometría. La Geometría se mueve entre dos que la repugnan, como son el punto y elcírculo -y digo círculo en sentido amplio, a toda cosa redonda, ya sea cuerpo, ya superficie-;porque, como dice Euclides, el punto es principio de aquélla, y, según dice, el círculo es sufigura más perfecta, por lo cual tiene razón de fin. Así que entre punto y círculo, como entreprincipio y fin, se mueve la Geometría. Y estos dos repugnan a su certeza; porque el punto,por su indivisibilidad, es inconmensurable, y el círculo, por su arco, es imposible se le cuadreperfectamente, y, por lo tanto, es imposible medirle con precisión. Y además la Geometría esblanquísima, en cuanto no tiene mácula de error, y ciertísima por sí y por su sierva, que sellama perspectiva. El cielo de Saturno tiene dos propiedades, por las cuales se puede comparar a laAstrología: una es la tardanza de su movimiento por los doce signos; que veintinueve años ymás, según los escritos de los astrólogos, necesita de tiempo su círculo; la otra es que estámás alto que todos los demás planetas. Y estas dos propiedades existen en la Astrología;porque para cumplir su círculo, es decir, en su aprendizaje, ha menester grandísimo espaciode tiempo, tanto para sus demostraciones, que son más que de ninguna otra de las cienciassusodichas, como para la experiencia que para discernir bien en ella se necesita. Ademásestá más alta que todas las demás, porque, como dice Aristóteles en el principio Del alma, laciencia es alta en nobleza, por la nobleza de su objeto y por su certeza. Ésta, más queninguna de las susodichas, es noble y alta por su objeto alto y noble, como es el movimientodel cielo; es alta y noble por su certeza, la cual no tiene defecto, como procedente deperfectísimo y regular principio. Y si alguno la cree con defecto, no es de ella, sino, comodice Tolomeo, de nuestra negligencia, y a ésta se debe imputar. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 44 DANTE ALIGHIERI - XIV - Después de las comparaciones hechas de los siete primeros cielos, hay queproceder con los otros, que son tres, como varias veces se ha referido. Digo que el cieloestrellado se puede comparar a la Física por tres propiedades y a la Metafísica, por otrastres; porque muéstranos de sí dos cosas visibles, como son las muchas estrellas, y laGalaxia, es decir, ese blanco círculo que el vulgo llama Camino de Santiago; y muéstranosuno de los polos y el otro nos esconde; y muéstranos un solo movimiento de Oriente aOccidente que casi nos lo esconde. Por lo cual hemos de ver por orden, primero, lacomparación de la Física, y luego, la de la Metafísica. Digo que el cielo estrellado nos muestra muchas estrellas; porque, según hanvisto los sabios de Egipto, hasta la última estrella que descubrieron en el meridiano, suponenmil veintidós cuerpos de estas estrellas de que hablo. Y en esto tiene grandísima semejanzacon la Física, si se consideran sutilmente estos tres números, a saber: dos, veinte y mil;porque por el dos se entiende el movimiento local, que es de necesidad de un punto a otro. Ypor el veinte significa el movimiento de la alteración, pues dado que del diez para arriba nose va alternando sino ese diez con los otros nueve y consigo mismo, y la más hermosaalteración que recibe es la suya propia, y la primera que recibe es veinte, es de razón queeste número signifique dicho movimiento. Y por el mil significa el movimiento de aumento,porque en el nombre, es decir, este mil, es el número mayor, y no se puede aumentar mássino multiplicando éste. Y sólo estos tres movimientos muestra la Física, como está probadoen el quinto de su primer libro. Y por la Galaxia tiene semejanza este cielo grande con la Metafísica. Porque seha de saber que los filósofos han tenido diversas opiniones acerca de la Galaxia. Porque lospitagóricos dijeron que el sol erró alguna vez en su camino, y, pasando por otras partesinadecuadas a su hervor, quemó el lugar por donde pasara; y quedó aquella señal delincendio. Y creo que se inspiraron en la fábula de Faetonte, que refiere Ovidio en el principiodel segundo de Metamorfoseos. Otros -como Anaxágoras y Demócrito- dijeron que aquelloera luz del sol reflejada en aquella parte. Y estas opiniones afirmaron con razonesdemostrativas. Lo que de ello nos dijera Aristóteles no puede saberse con certeza, porque susentido no es el mismo en una que en otra transcripción. Y creo que fuese error de lostranscriptores; porque en la Nueva parece decir que ello es una acumulación en aquellaparte, bajo las estrellas, de los vapores que siempre arrastran; y esto no parece ser cierto. Enla Antigua dice que la Galaxia no es sino una multitud de estrellas fijas en aquella parte, y tanpequeñas, que de aquí abajo no las podemos distinguir; mas de ellas procede esa albura aque llamamos Galaxia. Y puede ser que el cielo en esa parte sea más espeso, y de ahí queretenga y muestre luz tal; y esta opinión parecen tener con Aristóteles, Avicena y Tolomeo. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 45 DANTE ALIGHIERIPor donde, dado que la Galaxia sea un efecto de esas estrellas, las cuales nosotros nopodemos ver, mas por su efecto entendemos tales cosas, y pues la Metafísica trata de lassustancias primeras, las cuales no podemos de la misma manera entender sino por susefectos, manifiesto está que el cielo estrellado tiene gran semejanza con la Metafísica. Además, por el polo que vemos, significa las cosas que no tienen materia, que noson sensibles, de las cuales trata la Metafísica; y por eso tiene dicho cielo grande semejanzacon una y con otra ciencia. Además, por los dos movimientos, significa estas dos ciencias;porque por el movimiento en que se revuelve cada día y hace una nueva circunvolución depunto a punto, significa las cosas corruptibles, que cotidianamente cumplen su camino, y sumateria se muda de forma en forma; y de éstas trata la Física. Y por el movimiento casiinsensible que hace de Occidente a Oriente, de un grado en cien años, significa las cosasincorruptibles, las cuales tuvieron en Dios comienzo de creación y no tendrán fin; y de éstastrata la Metafísica. Y por eso digo que este movimiento significa aquéllas que esecircunvolución comenzó y que no tendría fin; porque fin de la circunvolución es volver a unmismo punto, al cual no volverá este cielo, conforme a este movimiento. Porque desde elcomienzo del mundo ha girado poco más de la sexta parte; y nosotros estamos ya en laúltima edad del siglo, y esperamos, en verdad, la consumación del celestial movimiento. Yasí, manifiesto es que el cielo estrellado, por muchas propiedades, se puede comparar a laFísica y a la Metafísica. El cielo cristalino contado antes como primero movible, tiene semejanza asazmanifiesta con la Filosofía moral; porque la Filosofía moral, según dice Tomás acerca delsegundo de la Ética, nos prepara para las demás ciencias. Pues como dice el filósofo en elquinto de la Ética, la justicia legal prepara las ciencias para aprender, y ordena, para que nosean abandonadas, que aquéllas sean aprendidas y enseñadas; así el dicho cielo ordenacon su movimiento la cotidiana revolución de todos los demás; por la cual cada uno de todosellos reciben aquí abajo la virtud de todas sus partes. Porque si la revolución de éste noordenase tal, poco de su virtud o de su vista llegaría aquí abajo. De donde, suponiendo quefuese posible que este noveno cielo no se moviese, la tercera parte del cielo no se hubieravisto aún en ningún lugar de la tierra; y Saturno permanecería oculto catorce años y medio atodos los lugares de la tierra, y Júpiter se escondería seis años, y Marte casi un año, y el Solciento ochenta y dos días y catorce horas -digo días, por decir tanto tiempo cuanto midenesos días-, y Venus y Mercurio casi como el Sol se celarían y se mostrarían, y la Lunadurante catorce días y medio permanecería oculta a todas las gentes. No habría aquí abajo,en verdad, generación ni vida de animales ni de plantas; no habría noche, ni día, semana,mes ni año; mas todo el universo estaría desordenado, y el movimiento de los demás seríavano. Y no de otro modo, al cesar la Filosofía moral, las demás ciencias estarían ocultasalgún tiempo, y no habría generación, ni vida feliz, y en vano estarían escritas y halladas deantiguo. Por lo cual manifiesto está que este cielo tiene semejanza con la Filosofía moral. Además, el cielo empíreo, por su paz, aseméjase a la divina creencia que llenaestá de toda paz; la cual no padece litigio alguno de opiniones o argumentos sofísticos, por la www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 46 DANTE ALIGHIERIexcelentísima certeza de su objeto, que es Dios. Y de ésta dice Él a sus discípulos: «Mi pazos doy, mi paz os dejo», dándoles y dejándoles su doctrina, que e la ciencia de que yo hablo.De ésta dice Salomón: «Sesenta son las reinas y ochenta las amigas concubinas; y de lassiervas adolescentes nos puede contar el número; una es mi paloma y mi perfecta». A todaslas ciencias llama reinas, amantes y siervas; y a ésta llama paloma porque no hay en ellamácula de litigio; y a ésta llama perfecta, porque hace ver la verdad perfectamente, en la cualse aquieta nuestra alma. Y por eso, así razonada la comparación de los cielos con lasciencias, puede verse que por el tercer cielo entiendo la Retórica, la cual se asemeja al tercercielo, como más arriba se muestra. - XV - Por las semejanzas dichas puede verse quienes son estos motores a quieneshablo, que son motores de aquél; como Boecio y Tulio, los cuales, con la suavidad de sudiscurso, me inclinaron, como se ha dicho antes, al amor, esto es, al estudio de esta damagentilísima, la Filosofía, con los rayos de su estrella, la cual es la escritura de aquélla; pordonde, en toda ciencia, la escritura se estrella llena de luz, la cual aquella ciencia demuestra.Y, una vez manifestado esto, puede verse el verdadero sentido del primer verso de lacanción propuesta, por la exposición ficticia y literal. Y por esta misma exposición puedeentenderse suficientemente el primer verso hasta aquella parte donde dice: Éste me hacemirar a una dama. Ahora bien; ha de saberse que esta dama es la Filosofía; la cual es enverdad dama llena de dulzura, adornada de honestidad, admirable de sabiduría, gloriosa delibertad, como en el tercer Tratado, donde se tratará de su nobleza, está manifiesto. Y allí donde dice: Quien quiera ver la salud haga por ver los ojos de esta dama,los ojos de esta dama son sus demostraciones, las cuales, dirigidas a los ojos del intelecto,enamoran el alma libre en las condiciones. ¡Oh, dulcísimos e inefables semblantes y súbitosraptadores de la mente humana, que en las demostraciones, en los ojos de la Filosofíaaparecéis, cuando ésta a sus amantes habla! En verdad, en nosotros está la salud por la cualquien os mira es bienaventurado y salvo de la muerte, de la ignorancia y de los vicios. Donde se dice: Si es que no teme angustia de suspiros, aquí se ha de entender, sino teme labor de estudio y litigio de dudas, las cuales, desde el principio de las miradas deesta dama, surgen multiplicándose, y luego, continuando su luz, producen así comonubecillas matutinas al rostro del Sol, y permanece libre y lleno de certeza el intelectofamiliar, como el aire de los rayos meridianos, purgado e ilustrado. El tercer verso se entiende todavía por la exposición literal hasta donde dice: Elalma llora. Aquí se ha de tener en cuenta alguna moralidad que se puede notar en estas www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 47 DANTE ALIGHIERIpalabras; que no debe el hombre olvidar por un amigo mayor los vicios recibidos del menor;mas si se ha de seguir sólo al uno y dejar al otro, se ha de seguir al mejor, abandonando alotro con alguna honesta lamentación; en la cual da ocasión de que le ame más aquel a quiensigue. Luego, donde dice: De mis ojos, no quiere decir sino que fue dura la hora en quela primera demostración de esta dama entró en los ojos de mi intelecto, la cual fue causamuy inmediata de este enamoramiento. Y allí donde dice: Mis iguales, se entienden lasalmas libres de los míseros y viles deleites y de los hábitos vulgares, y dotadas de ingenio yde memoria, y dice luego: mata; y dice luego: soy muerta; lo cual parece contrario a lo dichomás arriba de la salud de esta dama. Mas ha de saberse que aquí habla una de las partes yallí habla la otra; las cuales litigan diversamente, según está manifiesto más arriba. Pordonde no es de maravillar si allí dice sí y aquí dice no, si bien se considera quién desciende yquién sube. Luego, en el cuarto verso, donde dice: Un gentil espíritu de amor, entiéndese unpensamiento que nace de mi estudio. Por lo cual ha de saberse que por amor en estaalegoría se entiende siempre ese estudio, el cual es aplicación del ánimo enamorado de lacosa a la cosa misma. Luego cuando dice: De tan altos milagros el adorno, anuncia que enella se verá el ornamento de los milagros; y dice verdad: que los adornos de las maravillas esel ver la causa de aquéllas, las cuales demuestra, como en el principio de la Metafísicaparece sentir el filósofo, diciendo que para ver estos adornos comenzaron los hombres aenamorarse de esta dama. Y de este vocablo, a saber, maravilla, se tratará plenamente en elsiguiente Tratado. Todo lo demás que sigue luego de esta canción está suficientementemanifiesto por la argumentación. Y así, al fin de este segundo Tratado, digo y afirmo que ladama de quien me enamoré después del primer amor fue la bellísima y honestísima hija delEmperador del Universo, la cual Pitágoras puso por nombre Filosofía. Y aquí se termina elsegundo Tratado, que, como primer manjar, se ha servido antes. Tratado tercero Canción segunda Amor, que en la mente me habla de mi dama con gran deseo, frecuentemente me trae de ella cosas que el intelecto acerca de ellas desvaría. Su hablar suena tan dulcemente, que el alma que la escucha, y que tal oye www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 48 DANTE ALIGHIERI dice: «¡Ay, triste de mí! ¡Que yo no puedo decir lo que oigo de mi dama!» Cierto que he de dejar ya por el pronto, si he de hablar de lo que decir la oigo, lo que a entender no alcanza mi intelecto, y de lo que comprende gran parte, que decirla no sabría. Mas si mis rimas no tuvieran defecto, en cuanto a la alabanza que hagan de ella, cúlpese de ello al débil intelecto, y al habla nuestra, que no tiene fuerza para copiar cuanto el amor le dicta. No ve ese sol, que en torno al mundo gira, cosa tan gentil, sino en la hora en que luce en la parte en donde mora la dama, de quien amor hablar me hace. Todo intelecto de allá arriba mírala, y la gente que aquí se enamora en sus pensamientos la encuentra aún, cuando amor deja sentir su paz. Su ser tanto complace a Aquel que se lo dio, que infunde siempre en ella su virtud, más allá del dominio de nuestro natural. Su alma pura, que de Él recibe esta salud, lo manifiesta en cuanto conmigo lleva, que sus bellezas cosas vistas son. Y los ojos de los que están donde ella luce, mensajeros envían al corazón lleno de deseos, que toman aire y se truecan en suspiros. A ella desciende la virtud divina, cual sucede en el ángel que la ve; y si hay una dama gentil que no lo crea, vaya con ella y contemple sus actos. Allí donde ella habla, desciende www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 49 DANTE ALIGHIERI un espíritu del cielo, portador de fe. Como el alto valor que ella posee, está más allá de lo que a nosotros cumple. Los actos suaves que ella muestra a los demás, van llamando al amor, en competencia, en aquella voz que lo hace oír. De ella decir se puede: Noble es cuanto en la dama se descubre, y hermoso cuanto a ella se asemeja; y puédese decir que su semblante ayuda a consentir en lo que parece maravilla; por donde nuestra fe recibe apoyo. Por eso fue así ordenada por siempre. Cosas se advierten en su continente que muestran placeres del paraíso; quiero decir en los ojos y en su dulce risa, en donde Amor tiene su lugar propio. Deslumbran nuestro intelecto, como el rayo del sol a un rostro frágil; y, pues no las puedo mirar fijamente, heme de contentar con decir poco. Su belleza llueve resplandores de fuego, animados de espíritu gentil, creador de todo buen pensamiento; y rompen como un trueno los vicios innatos que a los demás hacen viles. Por eso la dama que vea su belleza en entredicho, porque no parece humilde y quieta, mire a la que es ejemplo de humildad. Éste que humilla a todo ser perverso, fue por Aquél pensada que creó el Universo. Canción, parece que hablas al contrario de cuanto dice una hermana que tienes; pues que esta dama que tan humilde muestras, ella la llama fiera y desdeñosa. www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 50 DANTE ALIGHIERI Sabes que el cielo siempre es luciente y claro, y cuán no se enturbia en sí jamás; mas nuestros ojos asaz llaman a la estrella tenebrosa; así cuando ella la llama orgullosa no la considera conforme a verdad; mas según lo que ella creía. Porque el alma tenía, y aún teme tanto, que paréceme fiero todo cuanto veo allí donde ella me oiga. Excúsate así, si lo has menester, y cuando puedas, a ella te presenta, y dile: «Mi señora, si os es grato, yo por doquier tengo de hablar de vos». -I- Como en el Tratado precedente se refiere, mi segundo amor tuvo comienzo en elsemblante misericordioso de una dama. El cual amor, luego, encontrando mi vida dispuestapara su ardimiento, a guisa de fuego, se encendió de pequeña en grande llama; de tal modoque no solamente velando, sino durmiendo, dábame su luz en la cabeza. Y no se podríadecir ni entender cuán grande era el deseo que de verla me daba amor. Y no solamenteestaba así tan deseoso de ella, sino de todas las personas que tuviesen con ella algunaproximidad, ya de familia, ya de algún parentesco. ¡Oh, cuántas noches hubo en quecerrados ya los ojos de las demás personas descansaban durmiendo, y los míos mirabanfijamente en el habitáculo de mi amor! Y del mismo modo que el multiplicado incendio quieremostrarse al exterior (porque estar oculto es imposible), me entraron ganas de hablar deamor, el cual no podía existir en modo alguno. Y aunque podía tener poco dominio de miconsejo, sin embargo, tanto por voluntad de amor o por mi solicitud me acerqué a él variasveces, que deliberé y vi que, hablando de amor, no había discurso más hermoso y de másprovecho que aquel en que se encomiaba la persona a que se amaba. Y para esta deliberación me serví de tres razones, una de las cuales fue el propioamor de sí mismo, el cual es principio de todos los demás; del mismo modo que ve cada cualque no hay modo más lícito ni cortés de hacerse honor a sí mismo que honrar al amigo. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 51 DANTE ALIGHIERI Porque dado que no pueda haber amistad entre desiguales, donde quiera que seve amistad se supone igualdad, y donde quiera que se entiende amistad, son comunes laalabanza y el vituperio. Y de esta razón, dos grandes enseñanzas se pueden deducir: es launa el no querer que ningún vicioso se muestre amigo, porque con ello se cobra opiniónnada buena de aquel que se hace amigo; la otra es que nadie debe censurar a su amigopúblicamente, porque a sí mismo se da con un dedo en el ojo, si bien se mira la razónantedicha. La segunda razón fue el deseo de la duración de esta amistad. Por lo cual, se hade saber que, como dice el filósofo en el noveno de la Ética, en la amistad de las personasde condición desigual ha de haber, para conservar aquélla, una proporción tal entre ellas,que casi reduzca la desigualdad, como entre el señor y el siervo. Porque aunque el siervo nopuede devolver igual beneficio, al señor cuando es favorecido por éste, debe sin embargodevolvérselo cuanto mejor pueda con tanta solicitud y franqueza, que lo que es igual per se,se haga igual por la demostración de buena voluntad en que la amistad se manifiesta, afirmay conserva. Por lo cual yo, considerándome más pequeño que esta dama y viéndomefavorecido por ella, me esfuerzo en encomiarla según mi facultad, la cual, si no es igual depor sí, al menos la pronta voluntad demuestra que si más pudiese más haría, y así se haceigual a la de esta dama gentil. La tercera razón fue un argumento de previsión, porque, como dice Boecio: «Nobasta con mirar solamente aquello que está ante los ojos, es decir, el presente; y por eso noses dada la previsión, que mira más allá de aquello a lo que puede suceder». Digo que penséque muchos a mis espaldas acusaríanme quizás de liviandad de ánimo, oyendo que habíatrocado mi primer amor. Por lo cual, para disculparme de este reproche, no había ningúnargumento mejor que decir cómo era la dama que me había cambiado. Porque por suexcelencia manifiesta se puede considerar su virtud; y por la comprensión de su grandísimavirtud se puede pensar que toda estabilidad de ánimo es mudable por ella; y así no mejuzgarían liviano y nada estable. Me propuse, pues, alabar a esta dama, si no como ellamereciese, al menos en cuanto yo pudiese; y comencé a decir: Amor, que en la mente me habla. Esta canción tiene principalmente tres partes. La primera es todo el primer verso,en el cual se habla a manera de proemio. La segunda son los tres versos siguientes, en loscuales se trata de lo que se quiere decir, esto es, la alabanza de la gente; la primera de lascuales comienza: No ve ese sol que en torno al mundo gira. La tercera parte es el quinto yúltimo verso, en el cual, dirigiendo mis palabras a la canción, la purgo de toda duda. Y deestas tres partes se ha de hablar por orden. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 52 DANTE ALIGHIERI - II - Empezando, pues, por la primera parte, que ordenada fue a modo de proemio deesta canción, digo que es menester dividirla en tres partes. Porque, primero, se apunta lainefable condición de este tema; segundo, se refiere mi insuficiencia. para tratarlo conperfección; y comienza esta segunda parte en: Cierto que he de dejar ya por el pronto. Porúltimo, me excuso con insuficiencia, de la cual no se debe atribuirme la culpa; y comienzoesto cuando digo: Mas si mis rimas tuvieran defecto. Digo pues: Amor, que en la mente me habla, donde principalmente se ha de verquién es el que así razona y qué lugar es ése en el que digo que habla. Amor, tomándolo enverdad y considerándolo sutilmente, no es sino unión espiritual del alma con la cosa amada,a la cual unión corre el alma por su propia naturaleza pronto o tarde, según esté libre oimpedida. Y la razón de tal naturalidad puede ser ésta: toda forma substancial procede de suprimera causa, la cual es Dios, conforme está escrito en el libro de las causas; y no recibendiversidad por aquélla, que es simplicísima, sino por las causas secundarias y la materia aque desciende, por lo cual escrito está en el mismo libro, tratando de la infusión de la bondaddivina: «y hacen diversas las bondades y dones por el concurso de la cosa que recibe». Porlo cual, dado que todo efecto conserve algo de la naturaleza de su causa, como diceAlpetragio cuando afirma que lo que es causado por cuerpo circular tiene en algún modoesencia circular, toda forma tiene en alguna manera esencia de la naturaleza divina, noporque la naturaleza divina se haya dividido y comunicado a aquéllas, sino que participan deella, casi del mismo modo que las demás estrellas participan de la naturaleza del sol. Ycuanto más noble es la forma, tanto más tiene de esta naturaleza. Por donde el almahumana, que es la forma más noble de cuantas se han engendrado bajo el cielo, participamás de la naturaleza divina que ninguna otra. Y como es naturalísimo en Dios el querer ser -porque, como se lee en el libro alegado, lo primero es el ser y antes de él no hay nada-, elalma humana quiere ser con todo su deseo. Como su ser depende de Dios, y por Aquél seconserva, naturalmente desea y quiere estar unida a Dios para fortificar su ser. Y como enlas bondades de la naturaleza muéstrase la razón divina, acaece que naturalmente el almahumana se une por vía espiritual con aquéllas, tanto más presto y fuertemente, cuanto másperfectas se muestran. El cual aspecto depende de que el conocimiento del alma sea claro odificultoso. Y esta unión es la que nosotros llamamos amor, por el cual se puede conocercómo es por dentro el alma, viendo por fuera a quienes ama. Este amor, es decir, la unión demi alma con la dama gentil, en la cual se me mostraba asaz de la luz divina, es el razonadorque digo; pues que de Él nacían continuos pensamientos que contemplaban y examinaban elmérito de la dama que espiritualmente habíase hecho una misma cosa conmigo. El lugar en que digo que el tal me habla es la mente; mas con decir que es lamente, no se entiende mejor que antes; y por eso hemos de ver lo que esa mente significapropiamente. Digo pues, que el filósofo, en el segundo del Alma, dividiendo sus potencias,dice que el alma tiene principalmente tres potencias, a saber: vivir, sentir y razonar; y dicetambién mover; mas ésta puede considerarse una con el sentir, porque toda alma que siente www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 53 DANTE ALIGHIERIcon todos los sentidos o con sólo alguno, se mueve; de modo que el mover es una potenciaunida al sentir. Y, según dice, es manifiesto que estas potencias están entre sí, de suerte quela una es fundamento de la otra. Y la que es fundamento puede ser dividida por sí; mas laotra que sobre ésta se funda no puede ser dividida por aquélla. Por donde, la potenciavegetativa, por la cual se vive, es fundamento sobre el cual se siente, es decir, se ve, se oye,se gusta, se huele y se toca; y esta potencia vegetativa puede ser alma por sí sola, comovemos en las plantas todas. La sensitiva no puede existir sin aquélla; no se encuentra cosaalguna que sienta, que no viva. Y esta potencia sensitiva es fundamento de la intelectiva, esdecir, de la razón; y por eso en las cosas animadas mortales no se encuentra la potenciarazonadora sin la sensitiva; mas la sensitiva se encuentra sin ésta, como vemos en lasbestias, en los pájaros y en los peces y en todo animal bruto. Ese alma que comprende todasestas potencias es la más perfecta de todas. Y el alma humana, la cual posee la nobleza dela última potencia, es decir, la razón, participa de la divina naturaleza a guisa de inteligenciasempiterna; porque el alma está en aquella soberana potencia tan ennoblecida y desnuda demateria, que la divina luz irradia en ella como en un ángel; y por eso el hombre es llamadopor los filósofos divino animal. En esta nobilísima parte del alma hay más virtudes, como diceel filósofo principalmente en el tercero del Alma, donde dice que hay en ella una virtud que sellama científica y una que se llama razonadora o consejera; y con ésta hay ciertas virtudes,como dice Aristóteles en el mismo lugar, como la virtud inventiva y la judicativa. Y todasestas nobilísimas virtudes y las demás que están en aquella excelente potencia, tienen unmismo nombre con este vocablo, del cual se quería saber qué era, a saber, mente. Por locual es manifiesto que por mente se entiende esta última y nobilísima parte del alma. Que tal es su comprensión se ve porque solamente del hombre y de las divinassustancias es predicado esta mente, como puede verse claramente en Boecio, que primerose la atribuye a los hombres, cuando dice en la Filosofía «Tú y Dios, que a ti en la mente delos hombres te puso»; luego se la atribuye a Dios, cuando dícele a Dios: «Todas las cosasproduces del ejemplo supremo, oh, Tú hermosísimo, que en la mente llevas el hermosomundo». Y nunca fue atribuida a ningún animal bruto, y aun a muchos hombres, que parecendefectuosos en la parte más perfecta, no parece que se deba ni se pueda atribuírseles; y poreso tales son llamados en la Gramática dementes, es decir, sin mente. Por donde ya puedeverse lo que es mente, que es aquel fin, y preciosísima parte del alma, que es deidad. Y éstees el lugar donde digo que amor me habla de mi dama. - III - Digo que este amor hace su obra en mi mente, no sin causa; lo cual es de razónque se diga para dar a entender qué amor es éste, por el lugar en que obra. Porque ha desaberse que cada cosa, como se ha dicho más arriba, por la razón mostrada, tiene su amor www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 54 DANTE ALIGHIERIespecial, como los cuerpos simples tienen amor naturalizado en sí a su lugar propio; y poreso la tierra siempre desciende al centro; el fuego a la circunferencia sobre el cielo de laluna, y por eso siempre sube a él. Los cuerpos compuestos primero, como son los minerales, tienen amor al lugardonde está ordenada su generación, y en él crecen y de él toman vigor y potencia. Por locual vemos cómo la calamita recibe siempre virtud de su generación. Las plantas, que son las primeras animadas, tienen aún cierto lugar más que aotro, manifiestamente según requiere su complexión; y por eso vemos a ciertas plantasdesarrollarse casi siempre a orillas del agua, y a otras en las cimas de las montañas, y aotras al pie de los montes, las cuales, si se las muda, o mueren del todo o viven tristes, comocosas separadas de sus amigos. Los animales brutos tienen amor más manifiesto aún, no solamente al lugar, sinoque los vemos amarse unos a otros. Los hombres tienen su propio amor a las cosas perfectas y honestas. Y como el hombre -aunque su forma sea toda ella una sola sustancia-, por sunobleza participa de la naturaleza de todas estas cosas, puede tener todos estos amores, ytodos los tiene. Porque por la naturaleza del cuerpo simple que gobierna la persona, amanaturalmente el andar cuesta abajo; por eso, cuando mueve su cuerpo hacia arriba, se fatigamás. Por la segunda naturaleza del cuerpo mixto ama el lugar a su generación y aun eltiempo; y por eso cada cual naturalmente es más fuerte de cuerpo en el lugar donde esengendrado y en el tiempo de su generación que en otro. Por lo cual se lee en las historiasde Hércules, y en el Ovidio Mayor y en el Lucano y otros poetas, que combatiendo con elgigante llamado Anteo, cada vez que el gigante se cansaba y tumbábase a lo largo en tierra -ya por su voluntad, ya forzado por Hércules-, resurgían en él la fuerza y el vigor de la tierraen que había sido engendrado. Dándose cuenta de lo cual, Hércules le cogió al fin, yabrazándole y levantándole del suelo, tanto tiempo le tuvo sin dejarlo unirse a la tierra, quecon facilidad lo venció y mató. Y esta batalla acaeció en África, según los testimoniosescritos. Por la naturaleza tercera, a saber, lo de las plantas, tiene el hombre amor a ciertoalimento, no en cuanto es sensible, sino en cuanto es nutritivo, y este tal alimento haceperfectísima la obra de esta naturaleza; y el otro no, sino imperfecta. Y por eso vemos queciertos alimentos hacen a los hombres robustos, membrudos y colorados muy vivamente, ytambién lo contrario. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 55 DANTE ALIGHIERI Por la naturaleza cuarta, de los animales, es decir, sensitiva, tiene el hombre otroamor, por el cual ama según la apariencia sensible, como bestia, y este amor tiene en elhombre principalmente oficio de rector, por su suprema operación en el deleite,principalmente del gusto y del tacto. Por la quinta y última naturaleza, a saber, la verdadera humana, y, por mejordecir, angélica, esto es, racional, tiene el hombre amor a la verdad y a la virtud; y de esteamor nace la verdadera y perfecta amistad, originada de la honestidad, de la cual habla elfilósofo en el octavo de la Ética, cuando trata de la amistad. De donde, como quiera que esta naturaleza se llama mente, como más arriba seha mostrado, dije que amor me hablaba en la mente, para dar a entender que este amor erael que nace en aquella nobilísima naturaleza, es decir, de la verdad y la virtud, para excluirde mí toda falsa opinión, por la cual se sospechase que mi amor fuese tal por deleitesensible. Digo luego con gran deseo para dar a entender su continuidad y su fervor. Y digoque me trae frecuentemente cosas que hacen desvariar al intelecto, y digo verdad; porquemis pensamientos, hablando de ella, muchas veces querían deducir de ella cosas que yo nopodía entender, y desvariaba de tal modo, que exteriormente casi parecía alienado, comoquien mira con la vista en línea recta, que primero ve las cosas próximas claramente; luego,siguiendo adelante, las ve menos claras; luego, más allá, duda; luego, siguiendo mucho másallá, perdida la vista, nada ve. Y ésta es una de las inefabilidades de lo que he tomado por tema. Y, porconsiguiente, refiero la otra cuando digo: Su hablar, etc. Y digo que mis pensamientos -queson hablar de amor- suenan tan dulcemente, que mi alma, es decir, mi afecto, deseaardientemente poder referirlo con la lengua. Y como no puedo decirlo, digo que el alma selamenta de ello diciendo ¡Ay, triste de mí!, que yo no puedo. Y ésta es la otra inefabilidad, a saber, que la lengua no es completamente secuazde aquello que el intelecto ve. Y digo: El alma que la escucha y que tal siente; escuchar, encuanto a las palabras, y sentir, en cuanto a la dulzura del sonido. - IV - Una vez expuestas las dos inefabilidades de esta materia, hemos de proceder aexplicar las palabras que declaran mi insuficiencia. Digo, por lo tanto, que mi insuficienciaprocede doblemente, como doblemente trasciende la alteza de ésta del modo que se hadicho. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 56 DANTE ALIGHIERI Porque yo he de dejar por pobreza de intelecto mucho de la verdad que hay enella y que casi irradia en mi mente, la cual, como cuerpo diáfano, lo recibe y no lo agota. Ydigo esto en la partícula que sigue: Cierto que he de dejar ya por el pronto. Luego, cuando digo: Y de lo que comprende, digo que, no sólo para aquello queel intelecto no aguanta, más aún para aquello que entiendo, no soy suficiente, porque milengua no tiene tal facundia que pueda decir lo que mi pensamiento razona. Por lo cual se hade ver que, a la verdad, poco es lo que diré; ello resulta, si bien se mira, en gran alabanza dela que se habla principalmente. Y esa oración puede decirse muy bien que procede de lafábrica del retórico, la cual atiende en cada parte al principal propósito. Luego, cuando dice Mas si mis rimas tuviesen defecto, excuso mi culpa, de la cualno debo ser culpado, al ver los demás que mis palabras son inferiores a la dignidad de ésta.Y digo que si hay defecto en mis rimas, es decir, en mis palabras, que están ordenadas paratratar de ésta, de ello se ha de culpar a la debilidad del intelecto y a la cortedad de nuestroidioma, el cual vencido está por el pensamiento de modo que no puede seguirle por entero,principalmente allí donde el pensamiento nace de amor, porque aquí el alma se ingenia másprofundamente que en parte alguna. Pudiera decir alguien: tú te excusas, y al mismo tiempo te acusas, porqueargumento de culpa es y no de purgación, el echar la culpa al intelecto y al lenguaje, que esmío; pues que si es bueno, debo ser alabado en cuanto lo sea; y si es defectuoso, debo servituperado. A esto se puede responder brevemente que no me acuso, sino que me disculpoverdaderamente. Y por eso ha de saberse, según la opinión del filósofo en el tercero de laÉtica, que el hombre es merecedor de alabanza o de vituperio sólo en aquellas cosas queestá en su poder hacer o no hacer; pero en aquellas para las cuales no tiene poder, nomerece vituperio o alabanza; porque una y otro han de atribuirse a los demás, aunque lascosas formen parte del hombre mismo. Por lo cual nosotros no debemos vituperar al hombreporque sea feo de cuerpo de nacimiento, porque no estuvo en su poder el ser hermoso; mashemos de vituperar la mala disposición de la materia de que está hecho, que fue principio delpecado de la naturaleza. Y así no debemos alabar al hombre porque sea hermoso de cuerpode nacimiento, pues que no fue él quien tal hizo; pero debemos alabar al artífice, es decir, ala naturaleza humana, que tanta belleza produce en su materia, cuando no se lo impide ésta.Por eso dijo bien el sacerdote al emperador que se reía escarneciendo la fealdad de sucuerpo: «Dios es Nuestro Señor; Él nos hizo, y no nosotros a Él»; y están estas palabras delprofeta en un verso del Salterio, escritas ni más ni menos como en la respuesta delsacerdote. Y por eso vemos que los desgraciados mal nacidos ponen todo su esfuerzo enacicalar su persona, que debe ser en todo honesta, que no hay más que hacer, sino adornarla obra ajena y abandonar la propia. Volviendo, pues, a lo propuesto, digo que nuestro intelecto, por defecto de lavirtud, de la cual deduce lo que ve -que es la virtud orgánica-, es decir, la fantasía, no puedeascender a ciertas cosas, porque la fantasía no le puede ayudar, pues que no tiene con qué; www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 57 DANTE ALIGHIERIcomo son las sustancias mezcladas de materia; de las cuales, si podemos tener alguna deaquellas consideraciones, no las podemos entender ni comprender perfectamente. Y por ellono se ha de culpar al hombre, pues que no fue quien tal defecto hizo; antes bien, lo hizo laNaturaleza universal, es decir, Dios, que quiso privarnos en esta vida de esa luz; y seríapresuntuoso razonar el por qué Él hiciera tal. De modo que si mi consideración metransportaba adonde el intelecto, faltábale fantasía;,si yo no podía entender, no soy culpable.Además se ha puesto límite a nuestro ingenio para todas sus obras, no por nosotros, sino porla Naturaleza universal; y por eso se ha de saber que son más amplios los términos delingenio para pensar que para hablar, y más amplios para hablar que para señalar. Por lotanto, si nuestro pensamiento, y no sólo el que no llega a perfecto intelecto, sino tambiénaquel que termina en perfecto intelecto, es vencedor del lenguaje, no ha de culpársenos,pues que no somos autores de ello. Es por eso manifiesto que me disculpo en verdadcuando digo: cúlpese de ello al débil intelecto y al habla nuestra, que no tiene fuerza paracopiar cuanto et amor le dicta. Por lo que se debe ver asaz claramente la buena voluntad, ala cual se debe respeto en los méritos humanos. Y así, entiéndase ora ya la primera parteprincipal de esta canción, que tenemos entre manos. -V- Una vez que, explicada la primera parte, se ha declarado su sentido, menester esseguir con la segunda. De la cual, a fin de ver mejor, se han de hacer tres partes, conforme alos tres versos que comprende. Porque en la primera parte encomio a esta dama por enteroy en general, así en cuanto al alma cual en cuanto al cuerpo; en la segunda desciendo a laalabanza especial del alma, y en la tercera, a la alabanza especial del cuerpo. La primeraparte comienza: No ve ese sol que en torno al mundo gira; la segunda comienza: Desciendeen ella la virtud divina; la tercera comienza: Cosas se advierten en su continente; y talespartes se han de razonar según este orden. Digo pues: No ve ese sol que en torno al mundo gira; donde se ha de saber, paratener perfecta inteligencia de ello, cómo gira el sol en torno al mundo. Primeramente digo quepor el mundo yo no entiendo aquí todo el cuerpo del Universo, sino realmente la parte delmar y de la tierra, que, siguiendo la voz vulgar, así se acostumbra llamar. Por lo cual hayquien dice: «Ése ha visto todo el mundo», por decir la parte del mar y de la tierra. Este mundo quisieron decir Pitágoras y sus secuaces que era una de las estrellas,y que otra de igual conformación le estaba opuesta; y llamábala Antictona. Y decía queestaban ambas en una esfera que daba vueltas de Oriente a Occidente, y. por estarevolución giraba el sol en torno a nosotros y ora se veía y ora no. Y decía que en medio deéstas estaba el fuego, suponiéndole cuerpo más noble que el agua y que la tierra, y www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 58 DANTE ALIGHIERIsuponiéndole nobilísimo centro entre los lugares de los cuatro cuerpos simples. Y por esodecía que el fuego, cuando aparecía subir, en realidad, descendía al centro. Platón fue luego de otra opinión, y escribió en un libro suyo, que se llama Timeo,que la tierra y el mar eran el centro de todo, más que su redondo conjunto giraba en torno asu centro, siguiendo el primer movimiento del cielo; sino que tarda mucho, por su densamateria y por la grandísima distancia de aquél. Estas opiniones son reputadas falsas en el segundo de Cielo y Mundo por aquelglorioso filósofo, al cual la naturaleza abrió más sus secretos, y por quien se ha demostradoque este mundo, es decir, la tierra, permanece fija y estable sempiternamente. Y las razonesque Aristóteles dice para deshacer éstas y afirmar la verdad no es mi intención referir aquí;porque bástale a la gente a quien hablo el saber por su grande autoridad que la tierra estáfija y no gira, y que con el mar es centro del cielo. Este cielo gira en torno a ese centro continuamente, como vemos; en el cual giroha de haber necesariamente dos firmes polos, y un círculo igualmente distante de aquéllos,que gire principalmente. De estos dos polos, el uno es manifiesto a casi toda la tierradescubierta, a saber, el septentrional; el otro está casi oculto a casi toda la tierra, a saber, elmeridional. El círculo que en medio de éstos se entiende es aquella parte del cielo bajo lacual gira el sol cuando va con Aries y con Libra. Por lo cual se ha de saber que si una piedra pudiese caer de este polo nuestro,caería más allá del mar Océano, precisamente sobre la superficie del mar, donde siestuviese un hombre, la estrella estaría siempre sobre su cabeza; y calculo que de Roma aeste lugar, yendo derecho a través de los montes, habrá una distancia de casi dos milsetecientas millas, poco más o menos. Imaginemos, pues, para ver mejor, que en este lugarque dije hubiera una ciudad y que tenga por nombre María. Digo, además, que si del otro polo, a saber, el meridional, cayese una piedra,caería sobre la superficie del mar Océano, que en esta bola está precisamente opuesto aMaría; y creo que de Roma, adonde caería esta segunda piedra, yendo derecho por elMediodía, habrá una distancia de siete mil quinientas millas, poco más o menos. Y aquíimaginemos otra ciudad que tenga por nombre Lucía, a una distancia de cualquier parte quese tire la cuerda de diez mil doscientas millas; y entre una y otra, medio círculo de esta bola;de modo que los ciudadanos de María apoyen los pies contra los pies de los de Lucía. Imaginémonos, además, un círculo sobre esta bola que esté en cualquiera de suspartes tan lejos de María cuanto de Lucía. Creo que este círculo -a lo que yo entiendo, porlas opiniones de los astrólogos y por la de Alberto de la Magna en el libro De la naturaleza delos lugares y De las propiedades de los elementos, y aun por el testimonio de Lucano en sulibro noveno -dividía esta tierra descubierta del mar Océano, allá en el Mediodía, casi por loslímites del primer clima, donde están, entre otras gentes, los garamantas, que están casi www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 59 DANTE ALIGHIERIsiempre desnudos, a los cuales llegóse Catón con el pueblo de Roma huyendo del dominiode César. Señalados estos tres lugares sobre esta bola, puede verse fácilmente cómo el solgira en torno suyo. Digo, pues, que el cielo del sol da vueltas de Oriente a Occidente, noderechamente contra el movimiento diurno, es decir, del día y de la noche, sino torcidamentecontrario. De modo que su medio círculo, que está por igual entre sus polos, en el cual estáel cuerpo del sol, siega en dos partes opuestas el círculo de los dos primeros polos, a saber,en el principio del Aries y en el principio de la Libra; y de él parten dos arcos, uno hacia elSeptentrión y otra hacia el Mediodía. Los puntos de los cuales arcos se alejan por igual delprimer círculo por todas partes veintitrés grados, y uno de los puntos más; y uno de lospuntos es el principio de Cáncer, y el otro es el principio de Capricornio. Por eso acaece queMaría ve en el principio del Aries, cuando el sol está bajo el medio círculo de los primerospolos, que el propio sol gira alrededor del mundo en torno a la tierra o al mar, como unamuela, de la cual no aparece sino medio cuerpo; y que lo ve venir ascendiendo a guisa detornillo de una tuerca, de tal modo que da noventa y una vueltas o poco más. Una vez dadasestas vueltas, su ascensión a María es casi tanta cuanta asciende en nosotros a la mediatercia; que es igual del día y de la noche. Y si un hombre estuviese de pie en María ydirigiese siempre su vista al sol, le vería ir hacia la mano derecha. Luego por el mismocamino parece descender otras noventa y nueve vueltas o poco más, tanto que gira en tornoa la tierra, o más bien al mar, no mostrándose del todo; y luego se esconde y comienza averlo Lucía. Al cual ve subir y bajar en torno de sí con tantas vueltas cuantas ve María. Y siun hombre estuviese de pie en Lucía, siempre que volviese la cara hacia el sol, veríalecaminar hacia su mano izquierda. Por lo cual puede verse que estos lugares tiene un día delaño de seis meses y una noche de otro tanto tiempo; y cuando el uno tiene el día, el otrotiene la noche. Es menester, además, que el círculo donde están los garamantas, como se hadicho, sobre esta bola, vea girar el sol sobre sí mismo, no a modo de muela, sino de rueda,de la cual no puede ver en parte alguna sino media, cuando está bajo el Aries. Y luego lo veapartarse de él e ir hacia María noventa y un días y algo más y tornar a él por otro tanto; yluego, cuando ha vuelto, va bajo la Libra, y también se aparta, y va hacia Lucía noventa y undías y algo más, y en otros tantos vuelve. Y este lugar, que rodea toda la bola, siempre tieneiguales el día y la noche, ya vaya el sol hacia una u otra parte, y dos veces al año tiene elestío de un grandísimo calor y dos pequeños inviernos. Es menester, además, que los dosespacios que están en medio de las dos ciudades imaginadas, y el círculo del medio, vean elsol invariablemente, según están remotos o próximos a estos lugares; como ora, por lo quese ha dicho, puede ver quien tenga noble ingenio, al cual está bien dejar un poco de trabajo.Por la cual puede verse ahora que por la divina providencia el mundo está de tal suerteordenado que, vuelta la esfera del sol y tornada a un punto, esta bola en que estamos, encada parte de sí recibe tanto tiempo de luz cuanto de tinieblas. ¡Oh, inefable Sabiduría quetal ordenaste, cuán pobre es nuestra mente para comprenderte! Y vosotros, para cuya www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 60 DANTE ALIGHIERIutilidad y deleite escribo, ¡en cuánta ceguedad vivís no elevando los ojos arriba a estascosas, teniéndolos fijos en el fango de nuestra estulticia! - VI - En el precedente capítulo se ha mostrado de qué modo gira el sol; de suerte queora se puede proceder a declarar el sentido de la parte a la cual se refiere. Digo, pues, queen esta primera parte empiezo a encomiar a esta dama por comparación con las demáscosas. Y digo que el sol, girando en torno al mundo, no ve cosa tan gentil como ella; por locual se sigue que la tal es, según las palabras, la más gentil de cuantas cosas ilumina el sol.Y digo: sino en la hora, etc. Por lo cual se ha de saber que entienden los astrólogos de dosmaneras: es la una que del día y la noche hacen veinticuatro horas, es decir, doce del día ydoce de la noche, sea el día grande o pequeño. Y estas horas hacen pequeñas o grandes enel día y en la noche, según que el día y la noche crecen o menguan. Y estas horas usa laIglesia cuando dice: Prima, tercia, sexta y nona; y así llámanse horas temporales. La otramanera es que, haciendo del día y la noche veinticuatro horas, a veces tiene el día quincehoras y la noche nueve, y a veces tiene la noche diez y seis y el día ocho, según crecen omenguan el día y la noche; y llámanse horas iguales. Y en el Equinoccio siempre éstas y lasque se llaman temporales son una misma cosa, porque, siendo iguales el día y la noche,preciso es que así suceda. Luego cuando digo: Todo intelecto de allá arriba mírala, la encomio sin referenciaa cosa alguna. Y digo que las inteligencias del cielo la miran y que la gente noble de aquíabajo piensa en ella cuando tiene más de lo que les deleita. Y aquí se ha de saber que todointelecto de allá arriba, conforme está escrito en el libro de las causas, conoce lo que estásobre él y lo que está bajo él; conoce, pues, a Dios como su causa; conoce, por lo tanto, loque está debajo de él como su efecto. Y como quiera que Dios es Causa universal porexcelencia de todas las cosas, conociéndole a Él conoce todas las cosas según el modo dela inteligencia. Por lo cual todas las inteligencias conocen la forma humana, en cuanto estáregulada por la intención en la divina Mente. Principalmente la conocen las inteligenciasmotrices; porque son causas especialísima de aquélla y de toda forma general; y conocen ala más perfecta, en cuanto puede ser, como su regla y ejemplo. Y si esa humana forma,ejemplarizada e individualizada, no es perfecta, no es por culpa de dicho ejemplo, sino de lamateria, que es individual. Por eso cuando digo: Todo intelecto de allá arriba mírala, noquiero decir sino que está hecha a manera del ejemplo intencional de la humana esencia quehay en la Mente divina, y por esa virtud, que existe principalmente en las mentes angélicas,que fabrican con el cielo estas cosas de aquí abajo. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 61 DANTE ALIGHIERI Y a esta afirmación aludo cuando digo: Y la gente que aquí se enamora, etc.Donde se ha de saber que toda cosa desea principalmente su perfección y en ella seaquietan todos sus deseos y por ella toda cosa es deseada. Y éste es ese deseo quesiempre hace parecer truncado todo deleite; porque ningún deleite hay tan grande en estavida que pueda quitar a nuestra alma la sed y que no quede siempre en el pensamiento eldeseo que se ha dicho. Y como quiera que ésta es verdaderamente esa perfección, digo quela gente que aquí abajo recibe mayor deleite, cuando más paz tiene permanece quieta ensus pensamientos. Por eso digo que es tan perfecta cuanto puede serlo la humana esencia. Luego, cuando digo: Su ser tanto complace a Aquel que se lo dio, muestro queesta dama no sólo es perfectísima en la humana generación, sino más que perfectísima, encuanto recibe de la divina bondad más del débito humano. Por lo cual es de razón creer quedel mismo modo que todo maestro ama más su mejor obra que las otras, así Dios ama mása la óptima persona humana que a todas las demás. Y como quiera que su generosidad nose constriñe por necesidad a término alguno, no cuida su amor del débito de aquél querecibe, sino que excede aquél en donación y en beneficio de virtud y de gracia. Por lo cualdigo que ese Dios que da el ser a ésta, por caridad de su perfección, infunde en ella subondad más allá de los términos que a nuestra naturaleza corresponden. Luego, cuando digo: Su alma pura, pruebo lo que se ha dicho con testimoniosensible. Donde se ha de saber que, como dice el filósofo en el segundo del Alma, el alma esacto del cuerpo; y si es su acto, es su causa; y como quiera, según está escrito en el alegadolibro de las causas, que toda causa infunde en su efecto, la bondad que de su propia causarecibe, infunde y entrega a su cuerpo parte de la bondad de su causa, que es Dios. Por locual, dado que en ésta se ven, en cuanto hace a la parte del cuerpo, cosas tan maravillosasque a todo el que mira hacen entrar en deseo de ver aquéllas, manifiesto es que su forma, esdecir, su alma, que lo guía como causa propia, reciba milagrosamente la graciosa bondad deDios. Y así pruebo con esta apariencia, que a más del débito de nuestra naturaleza -la cuales en ella perfectísima, como se ha dicho más arriba-, esta dama es favorecida por Dios yennoblecida. Y éste es todo el sentido literal de la parte primera de la segunda parteprincipal. - VII - Encomiada esta dama en general, tanto en lo que hace al alma como en lo quehace al cuerpo, procedo a encomiarla en cuanto al alma especialmente. Y primero laencomio en cuanto su bien es grande en sí, luego la encomio en cuanto su bien es grandepara los demás y útil al mundo. Y comienza esta segunda parte cuando digo: De ella decir sepuede, etc. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 62 DANTE ALIGHIERI Conque digo primeramente: A ella desciende la virtud divina. Donde se ha desaber que la divina bondad a todas las cosas desciende, y de otro modo no podrían existir;mas aunque esta bondad procede de simplicísimo principio, se recibe diversamente, ya más,ya menos, por parte de las cosas que la reciben. Por lo cual está escrito en el libro de lascausas: «La primera bondad envía sus bondades sobre las cosas con una conmoción». Enverdad, cada cosa recibe esta conmoción según el modo de su virtud y de su ser. Y ejemplosensible de ello tenemos en el sol. Nosotros vemos cuán diversamente reciben los cuerpos laluz del sol, la cual es una y de una misma fuente derivada, como dice Alberto en el libro quehizo acerca del Intelecto, que ciertos cuerpos, por tener mezclada mucha claridad de diáfano,apenas el sol los ve se hacen tan luminosos, que multiplicándose en ellos la luz, despidengran resplandor, como son el oro y algunas piedras. Hay algunos que, por ser diáfanoscompletamente, no solamente reciben la luz, sino que no la impiden, antes bien, la coloreancon su color en las demás cosas. Y hay otros tan vencedores en la fuerza del diáfano, queirradian de tal suerte, que vencen la armonía del ojo y no dejan ver sin trabajo de la vista,como son los espejos. Otros hay sin diafanidad, hasta tal punto, que sólo un poco de luzreciben, como la tierra. Así la bondad de Dios es recibida de un modo por las substanciasseparadas, es decir, los ángeles, que no tienen grosera materia y son casi diáfanos por lapureza de su forma, y de otro modo por el alma humana, que aunque por una parte sea demateria libre, por otra está impedida -como hombre que está todo él metido en agua exceptola cabeza, del cual no se puede decir ni que esté del todo en el agua ni del todo fuera de ella-, y de otro modo, por los animales, cuya alma está toda hecha de materia, tanto cuanto estáennoblecida; y de otro modo, par los minerales, y por la tierra, de modo diferente que por losdemás elementos; porque es materialísima, y por eso lo más remota y desproporcionada a lasimplicísima y nobilísima Virtud primera, que solamente es intelectual, a saber, Dios. Y aunque se hayan supuesto aquí grados generales, puédense, sin embargo,suponer grados singulares; es decir, que aquélla recibe de las almas humanas de diferentemanera la una que la otra. Y como quiera que en el orden intelectual del universo se sube ydesciende por grados casi continuos, desde la forma mas ínfima a la más alta, y de la másalta a la ínfima -como vemos en el orden sensible-, y entre la naturaleza angélica, que escosa intelectual, y el alma humana, no hay grado alguno, sino que se suceden de una a otraen el orden de los grados, y entre el alma humana y el alma más perfecta de los animalesbrutos, no hay ningún intermediario, y nosotros vemos muchos hombres tan viles y de tanbaja condición, que casi no parecen más que bestias, y así hay que suponer y creerfirmemente que hay alguno tan noble y de tan alta condición, que casi no es más que unángel, de otra manera no se continuaría la humana especie por parte alguna, lo cual nopuede ser. A estos tales llama Aristóteles, en el séptimo de la Ética, divinos; y tal digo yo quees esta dama, de modo que la divina virtud de la gracia que desciende al ángel desciende aella. Luego, cuando digo: y si hay dama gentil que no lo crea, pruebo esto por laexperiencia que de ella se puede tener en aquellas obras que son propias del alma racional, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 63 DANTE ALIGHIERIdonde la luz divina irradia más fácilmente, a saber: en el habla y en los actos que suelen serllamados maneras y comportamiento. Por lo cual se ha de saber que de los animales, solamente el hombre habla y serige por actos que se dicen racionales, porque él sólo tiene en sí mismo razón. Y si alguienquisiese decir, contradiciendo, que algunos pájaros hablan, como parece que los hay,principalmente la urraca y el papagayo, y que alguna bestia ejecuta actos racionales, comoparecen hacer la mona y algún otro, respondo que no es verdad que hablen ni que tengandiscernimiento, porque no poseen razón, de la cual es menester que estas cosas procedan.Ni está en ellas el principio de estas operaciones, ni conocen lo que las tales son, nipretenden con ellas significar nada, sino que sólo imitan aquello que ven y oyen. Por dónde,del mismo modo que la imagen de los cuerpos se refleja en algún cuerpo lucido como elespejo, y la imagen corporal que el espejo muestra no es verdadera, así la imagen de larazón, es decir, los actos y el lenguaje que el alma bruta imita o muestra, no es verdadera. Digo que si hay dama gentil que no lo crea, que vaya con ella y contemple susactos -no digo hombre porque más honestamente se experimenta con las damas que con loshombres-, y digo lo que sentirá acerca de ella, con ella estando, al decir lo que hace con suhablar y con sus canciones. Porque su hablar, por su elevación y su dulzura, engendra en lamente de quien lo oye un pensamiento de amor, al cual llamo yo espíritu celestial, porqueallá arriba tiene su principio y de allá arriba viene su sentido, como se ha referido. Del cualpensamiento se llega a la firme opinión de que ésta es maravillosa dama de virtud. Y susactos, por su suavidad y su medida, hacen que despierte el alma y se sienta allí donde estásembrada su potencia por naturaleza. La cual siembra natural se hace como en el siguienteTratado se explica. Luego, cuando digo: De ella decir se puede, etcétera, es mi intención exponercómo la bondad y virtud de su alma es útil y buena para los demás, y primero, cuán es útil alas otras damas, diciendo: Gentil es cuanto en la dama se descubre, donde doy a las damasejemplo manifiesto, mirando al cual pueden ser gentiles con sólo seguirlo. En segundo lugar refiero cuán útil es a todas las gentes, diciendo que susemblante ayuda nuestra fe, la cual es más que toda otra cosa útil y buena para el génerohumano, pues que por ella escapamos de eterna muerte y conquistamos la vida eterna. Yayuda nuestra fe porque, como quiera que el principal fundamento de nuestra fe son losmilagros hechos por Aquel que fue crucificado -el cual creó nuestra razón y quiso que fueseinferior a su poder- y hechos luego en su nombre por sus santos; y son muchos losobstinados que dudan, por alguna niebla, de esos milagros, y no pueden creer milagroalguno sin haber tenido experiencia visible de él, y esta dama es cosa tan visiblementemilagrosa, la cual las ojos de los hombres cotidianamente pueden experimentar, y nos haceposibles los demás, manifiesto es que esta dama, con su admirable semblante, ayudanuestra fe. Y por eso digo por último que de tiempo eterno, es decir, eternamente, fue www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 64 DANTE ALIGHIERIordenada en la mente de Dios, en testimonio de la fe para los que en este tiempo viven. Y asítermina la parte segunda de la segunda parte principal, según su sentido literal. - VIII - De los efectos de la divina Sabiduría, el hombre es el más admirable,considerando que la divina Virtud unió en una forma tres naturalezas y cuán sutilmentearmonizado ha de estar su cuerpo con forma tal, estando organizado por casi todas susvirtudes. Por lo cual, por la mucha concordia con que es menester que tantos órganos secorrespondan, de tanto número de hombres como hay, pocos son los perfectos. Y si estacriatura es tan admirable, ciertamente que no se ha de temer tan sólo el tratar de suscondiciones con las palabras, sino también con el pensamiento, conforme a aquellaspalabras del Eclesiástico: «¿Quién buscaba la sabiduría de Dios que a todas las cosasprecede?»; y aquéllas otras donde dice: «No pediré cosas más altas que tú; mas piensa lascosas que Dios te mandó, y no seas curioso de más obras suyas»; es decir, solícito. Yo, portanto, que en esta tercera partícula me propongo hablar de alguna condición de tal criatura -en cuanto en su cuerpo aparece por bondad del alma, sensible belleza-, temerosamente einseguro, me propongo comenzar a desatar, si no del todo, al menos alguna cosa de tantonudo. Digo, pues, que una vez declarado el sentido de aquella partícula en la cual estadama es encomiada en cuanto hace al alma, hemos de proceder y ver como cuando digo:Cosas se muestran en su continente, la encomio en cuanto al cuerpo se refiere. Y digo queen su continente se advierten cosas que parecen placeres -algunos de ellos- del Paraíso. Elmás noble y el que está escrito ser fin de todos los demás, es contentarse, y esto es serbienaventurado; y este placer se halla -aunque de otro modo- en el continente de ésta,porque, mirándola, la gente se contenta -tan dulcemente alimenta su belleza los ojos de loscontempladores-; mas de otro modo que el contento del Paraíso, que es perpetuo, lo cualpara nadie puede serlo éste. Y como quiera que alguien pudiera preguntar dónde se muestra en ella tanadmirable complacencia, distingo, en su persona dos partes, en las cuales se muestra más elhumano placer o disgusto. Donde se ha de saber que allí donde el alma más se ejercita ensu oficio, allí es donde más ornamento se propone y más sutilmente se emplea. Por lo cualvemos que el rostro del hombre, que es donde más se ejercita en su oficio, más que ningunaotra parte exterior, tan sutilmente se lo propone, que para utilizarse todo cuanto, en lamateria le es posible, ningún rostro es igual a otro; porque la última potencia de la materia, lacual es en todos desigual casi por entero, aquí se reduce en acto. Y como quiera que en lacasa, principalmente en dos lugares, se ejercita el alma -porque en esos dos lugares tienen www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 65 DANTE ALIGHIERIjurisdicción casi las tres naturalezas del alma, es decir, en los ojos y en la boca-, aquelloadornan principalmente y allí hácelo todo hermoso, si le es posible. Y en estos dos lugaresdigo yo que se muestran estos placeres, al decir: en los ojos y en su dulce risa. Los cualeslugares, con bella comparanza, puédense llamar balcones de la dama que habita en eledificio del cuerpo; es, a saber: el alma, porque aquí, aunque velada, se muestra muchasveces. Muéstrase en los ojos tan manifiestamente, que quien bien la mire puede conocersu presente pasión. Por donde, dado que son seis las pasiones propias del alma humana, delas cuales hace mención el filósofo en su Retórica, a saber: gracia, celo, misericordia,envidia, amor y vergüenza, de ninguna de éstas puede apasionarse el alma sin que a laventana de los ojos no asome su semblante, si con gran asombro no se cierra dentro. Por locual hubo quien se arrancó los ojos, porque la vergüenza interior no apareciese por de fueracomo dice el Poeta Estazio del tebano Edipo, cuando dice que «con eterna noche absolviósu condenado pudor». Muéstrase en la boca casi del mismo modo que el color tras el vidrio. Pues ¿quées la risa sino un relampagueo del deleite del alma, esto es, una luz que, según está dentro,se muestra fuera? Y por eso es menester al hombre, para mostrar moderada su alma en laalegría, reír moderadamente con honesta severidad y poco movimiento de sus miembros; demodo que una dama que tal se muestre como se ha dicho, parece modesta y no disoluta. Deaquí que el libro de las cuatro virtudes cardinales mande hacer esto: «Sea tu risa sinestrépito, es decir, sin cacarear como una gallina». ¡Ay, risa admirable de la dama de quienhablo, que sólo la vista la sentía! Y digo que Amor lo trae aquí estas cosas como a su lugar propio; donde se puedeconsiderar, amor doblemente. Primero, el amor del alma, especial de estos lugares; segundo,el amor universal, que dispone las cosas para amar y para ser amadas, y que prepara elalma al adorno de estas partes. Luego, cuando digo: Deslumbran nuestro intelecto, me excluyo de ello, porque detanta excelencia de belleza parece que debo tratar poco sobrepujando a aquélla; y digo quehablo poco, por dos razones. Es la una, que estas cosas que en su semblante se muestrandeslumbran nuestro intelecto, es decir, el humano; y digo cómo lo deslumbran, del mismomodo que deslumbra el sol la vista débil, no la sana y fuerte. Es la otra, que no puede mirarlofijamente, porque se le embriaga el alma; de modo que al punto de mirarlo desvaría en todossus actos. Luego, cuando digo: Su belleza llueve resplandores de fuego, recurro a tratar desu efecto; porque hablar de ella por entero no es posible; por donde se ha de saber que detodas aquellas cosas que vencen nuestro intelecto, de manera que no se puede ver lo queson, es muy conveniente tratar por sus efectos. Por donde hablando así podremos teneralgún conocimiento de Dios, de sus sustancias separadas y de la primera materia. Y por eso www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 66 DANTE ALIGHIERIdigo que la belleza de aquélla llueve resplandores de fuego; es decir, ardimiento de amor yde caridad, animados de espíritu gentil, es decir, informado ardimiento de un espíritu gentil, osea, recto deseo, por el cual y del cual se origina el buen pensamiento. Y no solamente haceesto, sino que deshace y destruye a su contrario, a saber: los vicios innatos, los cuales sonprincipalmente enemigos de los buenos pensamientos. Y aquí se ha de saber que hay ciertos vicios en el hombre para los cuales estápredispuesto por naturaleza, del mismo modo que algunos están predispuestos a la ira porsu complexión colérica; y estos vicios tales son innatos, es decir, connaturales. Otros sonvicios consuetudinarios, en los cuales no tiene culpa la complexión, sino la costumbre; comolo es la intemperancia, y principalmente la del vino. Y estos vicios se huyen y reúnen por labuena costumbre, y hácese el hombre por ella virtuoso, sin costarle trabajo su moderación,como dice el filósofo en el segundo de la Ética. Verdaderamente hay esta diferencia entre laspasiones connaturales y las consuetudinarias, que las consuetudinarias desaparecen porentero con la buena costumbre; porque su principio, es decir, la mala costumbre, con sucontrario se destruye; mas las connaturales, el principio de las cuales está en la naturalezadel apasionado, aunque se aligeran mucho con la buena costumbre, no desaparecen deltodo, en cuanto al primer movimiento. Mas desaparecen del todo en cuanto a la duración,porque la costumbre es parangonable a la naturaleza, en la cual está el origen de aquélla. Ypor eso es más de alabar el hombre que de mal natural se corrige y se gobierna contra elímpetu de la naturaleza, que aquel de buen natural que se mantiene con buen gobierno, o,apartado de él, vuelve al camino recto; del mismo modo que es más de alabar el guiar un malcaballo que otro dócil. Digo, pues, que estos resplandores que de su beldad llueven, como seha dicho, destruyen los vicios innatos, es decir, connaturales, para dar a entender que subelleza tiene poder bastante para renovar el natural de quienes la miran, lo cual es cosamilagrosa. Y esto confirma lo que se ha dicho más arriba en el otro capítulo, cuando digo queello ayuda nuestra fe. Por último, cuando digo: Por eso toda dama que vea su belleza, deduzco, so colorde amonestar a otras, el fin para que fue hecha beldad tanta. Y digo que toda dama que veacensurar la propia belleza se mire en este ejemplo de perfección, donde se entiende que nosólo ha sido creada para mejorar el bien, sino para hacer de la cosa mala una cosa buena. Y añade por fin: Ésta fue pensada por Aquel que creó el Universo, es, a saber:Dios; para dar a entender que, por divino propósito, la naturaleza produjo tal efecto. Y asítermina toda la segunda parte principal de esta canción. - IX - www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 67 DANTE ALIGHIERI El orden del presente Tratado requiere -pues que, según era mi intención, se hanargumentado las dos partes de esta canción primeramente- que se proceda a la tercera, enla cual me propongo purgar la canción de un reproche que podía haberle sido contrario. Y eséste, que yo, antes de llegar a su composición, pareciéndome que esta dama habíasememostrado un tanto orgullosa y altiva, hice una baladita, en la cual llamé a esta dama orgullosay despiadada, lo cual parece contrario a lo que más arriba se dice. Y por eso me dirijo a lacanción, y so color de enseñarle cómo es menester que se disculpe, la disculpo; y a estafigura de hablar a las cosas inanimadas, llaman los retóricos Prosopopeya, y úsanla muy amenudo los poetas. Canción parece que hablas al contrario, etcétera. Para dar a entender másfácilmente el sentido de la cual, es menester dividirle en tres partículas: porque primeramentese propone para qué es necesaria la disculpa; luego se sigue con la disculpa, cuando digo:Sabes que el cielo; por último hablo a la canción como a persona enseñada, aquello que hayque hacer, cuando digo: Excúsate así, si lo has menester. Digo, por lo tanto, primeramente: ¡Oh, canción, que hablas de esta dama contanta alabanza y pareces mostrarte contraria a una hermana tuya! Por semejanza digohermana; porque del mismo modo que se llama hermana a la mujer engendrada por unmismo engendrador, así el hombre puede decir hermana a la obra hecha por un mismoautor; porque nuestra obra, en cierto modo, es generación. Y digo por qué parece contraria aaquélla, al decir a ésta la muestras humilde y a aquélla soberbia, es decir, orgullosa ydesdeñosa, que viene a ser lo mismo. Propuesta esta acusación, procedo a la disculpa por vía de ejemplo, en el cualalguna vez la verdad está en desacuerdo con la apariencia y otras se puede tratar con otrorespecto. Digo: Sabes que el cielo siempre es luciente y claro, esto es, que siempre ostentaclaridad, pero que por alguna causa es lícito decir alguna vez que tenebroso. Donde se ha de saber que propiamente visibles son el color y la luz, como quiereAristóteles en el segundo del Alma y en el libro Del sentido y lo sensible. Hay otras cosasvisibles; pero no propiamente, porque las siente otro sentido; así que se puede decir que noson propiamente visibles ni propiamente tangibles, como son la figura, el tamaño, el número,el movimiento y el estar quieto, que se llaman sentidos comunes, cosas que percibimos convarios sentidos. Pero el color y la luz son propiamente visibles, porque sólo con la vista lospercibimos, es decir, no con otro sentido. Estas cosas visibles, tanto las propias como lascomunes, en cuanto son visibles, pasan dentro del ojo -no digo las cosas, sino sus formas-por el medio diáfano, no realmente, sino intencionadamente, del mismo modo, casi que porun vidrio transparente. Y en el agua que hay en la pupila del ojo termina el curso que a travésde él realiza la forma visible, porque ese agua termina como en un espejo, como el vidrioterminado con plomo; de modo que no puede pasar más adelante, sino que allí, a modo deuna bola repercutida, se detiene. De modo que la forma que no en el medio no parecetransparente, una vez terminada, es lúcida; y por eso en el vidrio azogado se refleja la www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 68 DANTE ALIGHIERIimagen, y no en otro. Por esta pupila, el espíritu visual, que por ella continúa ante la parte delcerebro donde está la virtud sensible como en el origen de una fuente, súbitamente, sintiempo, la refleja, y de este modo vemos. Por lo cual, a fin de que la visión sea veraz, esdecir, tal como es la forma visible en sí, es menester que el medio por el cual llega la forma alojo no tenga color alguno, y lo mismo en el agua de la pupila; de otra manera se mancharíala forma visible con el color del medio y el de la pupila. Y por eso, quienes quieren hacer quelas cosas tengan en el espejo un color interponen ese color entro el vidrio y el plomo, demodo que el vidrio queda tomado de él. En verdad, Platón y otros filósofos dijeron quenuestra vista no dependía de que lo visible entrase en el ojo, sino porque la virtud visual salíafuera al encuentro de lo visible. Y esta opinión es reputada falsa por el filósofo en Del sentidoy lo sensible. Visto este modo de la vista, puede verse fácilmente que aunque la estrellasiempre sea clara y reluciente de una manera, y no reciba transformación alguna sino demovimiento local, como está probado en el de Cielo y Mundo, por muchas causas puedeparecer no clara y no reluciente; porque puede parecer tal por el medio que se transformacontinuamente. Transfórmase este medio de mucha luz en poca, según la presencia oausencia del-sol; y por la presencia, el medio, que es diáfano, está tan lleno de luz, quevence a la estrella; y por eso ya no parece reluciente. Transfórmase también este medio desutil en grueso, de seco en húmedo, por los vapores de la tierra que asciendencontinuamente. El cual medio, así transformado, transforma la imagen de la estrella, que através de él se convierte, por la densidad en oscuridad, y por lo húmedo y lo seco en color. Pero puede parecer así también por el órgano visual, es decir, el ojo, el cual, porenfermedad o cansancio, se transforma en alguna coloración y en alguna debilidad, comosucede frecuentes veces, que por estar la túnica de la pupila muy sanguinolenta, por algunacorrupción de enfermedad, las cosas parecen casi todas rubicundas; y por eso la estrellaaparece coloreada. Y por estar debilitada la vista, encuentra en él alguna disgregación deespíritu, de modo que las cosas no aparecen unidas sino disgregadas, casi de la mismamanera que nuestra letra sobre el papel húmedo. Por eso muchos, cuando quieren leer,alejan lo escrito de sus ojos para que su imagen entre más sutil y levemente; y con elloqueda la letra adecuada a la vista. Y así, también puede la estrella aparecer turbada; y yo loexperimenté el mismo año en que nació esta canción, que por haber cansado la vista muchocon el deseo de leer, tanto debilité los espíritus visuales, que las estrellas parecíanme todasensombrecidas en su albura. Y con largo reposo en lugares oscuros y fríos y con refrescar elcuerpo del ojo con agua clara, recobré la virtud disgregada, que volví al primer estadoperfecto de la vista. Y así aparecen muchas causas, por las razones apuntadas, por lascuales puede parecer la estrella como no es. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 69 DANTE ALIGHIERI -X- Partiendo de esta ligera digresión, que ha sido necesaria para ver la verdad,vuelvo al propósito, y digo que, del mismo modo que nuestros ojos llaman, es decir,consideran a veces la estrella de otra manera de lo que es su verdadera condición, así laBaladita consideró a esta dama según la apariencia discordante de la verdad, porenfermedad del alma, que estaba apasionada de exagerado deseo. Y manifiesto tal cuandodigo: Porque el alma temía tanto, que parecíame fiero cuanto en su presencia veía. Dondeha de saberse que cuanto más se une el agente al paciente, tanto más fuerte es, con todo, lapasión, como se entiende por la opinión del filósofo en el libro de Generación. Por lo cual,cuanto la cosa deseada se acerca más al que la desea, tanto mayor es el deseo; y el almamás apasionada, cuanto más se une a la parte concupiscible, más abandona la razón; demodo que entonces no considera como hombre a la persona, sino casi como otro animal,sólo en cuanto a la apariencia, no conforme a la verdad. Y por eso es por lo que elsemblante, honesto en verdad, parece desdeñoso y altivo; y conforme a semejante juiciosensual habló la Baladita. Y por ello se entiende asaz que esta canción considera a estadama, según la verdad, por el desacuerdo en que está con ella. Y no sin motivo digo: donde ella me oiga, y no donde yo la oiga. Mas con elloquiero dar a entender la gran virtud que sus ojos tenían sobre mí; pues, cual si hubiese sidodiáfano, por todas partes me traspasaban sus rayos. Y aquí se podrían señalar razonesnaturales y sobrenaturales; mas baste con lo que se he dicho; en otro lugar hablaré másadecuadamente. Luego, cuando digo: Excúsate así si lo has menester, impóngole a la canción quese disculpe con las razones apuntadas, donde haya menester, es decir, donde alguiendudase de tal contrariedad; que no hay más que decir, sino que quien dudase por eldesacuerdo entre la Baladita y la canción, considera la razón expuesta. Y es muy de alabaresta figura retórica y aun necesaria, a saber: cuando las palabras se dirigen a una persona yla intención a otra; porque el advertir es siempre laudable y necesario, y no siempre estáadecuadamente en toda boca. Por donde, cuando el hijo conoce el vicio del padre y elsúbdito conoce el vicio del señor, y cuando conoce el amigo que aumentaría la vergüenza desu amigo amonestándole o menoscabaría su honor, o sabe que su amigo no es paciente,sino iracundo ante la admonición, esta figura es muy bella y útil, y puédese llamar simulación.Y es semejante a la obra del prudente guerrero que ataca el castillo por un lado para dejarloindefenso por otro, de modo que no van acordes la intención del socorro y la batalla. Y le impongo, además, que pida permiso a ésta dama para hablar de ella. Dondese puede entender que el hombre no debe ser presuntuoso en la ajena alabanza y no poneratención en si le complace tal a la persona alabada; porque muchas veces, queriendo alabara alguien, se le censura, ya por defecto del que alaba o por culpa del oyente. Por lo cual esmenester tener mucha discreción; discreción, que es como pedir licencia del modo que yo www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 70 DANTE ALIGHIERIdigo que lo pida esta canción. Y así termina todo el sentido literal de este Tratado, por lo cualel orden de la obra exige proceder ahora a la exposición alegórica. - XI - Conforme exige el orden, volviendo otra vez al principio, digo que esta dama esaquella dama del intelecto que se llama Filosofía. Mas como quiera que, naturalmente, lasalabanzas dan deseo de conocer a la persona alabada, y conocer la cosa es saber lo que esen sí misma considerada y por todas sus causas, como dice el filósofo al principio de laFísica, y esto no lo muestra el nombre -aunque tal signifique, como se dice en el cuarto de laMetafísica, donde se dice que la definición es la razón que significa el nombre-, es menesteraquí, antes de seguir adelante en sus alabanzas, mostrar y decir qué es lo que se llamaFilosofía; es decir, lo que este nombre significa. Y una vez explicado esto, se tratará máseficazmente la presente alegoría. Y primero, diré quién le dio primero este nombre; luegoprocederé con su significación. Digo, pues, que antiguamente en Italia, casi por los comienzos de la Constituciónde Roma, que fue setecientos cincuenta años, sobre poco más o menos, antes de la venidadel Salvador -escribió Paulo Orosio-, hacia el tiempo de Numa Pompilio, segundo rey de losromanos, vivía un nobilísimo filósofo que se llamó Pitágoras. Y de que viviese en aqueltiempo parece apuntar algo Tito Livio, incidentalmente, en la primera parte de su volumen. Yantes de éste, los secuaces de la ciencia eran llamados, no filósofos, sino sabios, como lofueron aquellos siete antiquísimos sabios que aún nombra la gente por su fama; el primerode los cuales tuvo por nombre Solón; el segundo, Chilón; el tercero, Periandro; el cuarto,Tales; el quinto, Cleóbulo; el sexto, Biante; el séptimo, Pitaco. En cuanto a Pitágoras,preguntado si se reputaba sabio, se negó a sí mismo tal dictado, y dijo que él no era sabio,sino amante de la sabiduría. Y de aquí nació luego que todo aficionado a saber fuesellamado amante de la sabiduría, es decir, filósofo; que tanto vale decir filos en griego comoamante en latín; y, por la tanto, nosotros decimos filos por amante, y sofía por sabiduría; pordende tanto valen filos y sofía, cuanto amante de la sabiduría; por lo cual se ve que elvocablo nada tiene de arrogante, sino de humilde. De esto nace el vocablo por su propioacto, filosofía, del mismo modo que de amigo nace el vocablo de su acto propio, la amistad.Por donde puede verse, considerando la significación del primero y del segundo vocablo, quefilosofía no es otra cosa que afición a la sabiduría, o, más bien, al saber; por lo cual, en ciertomodo todo el mundo puede decirse filósofo, según el natural amor que en todos engendradeseo de saber. Pero, como quiera que las pasiones esenciales son comunes a todos, no sehabla de ellas con ningún vocablo distintivo que participe de aquella esencia; por lo cual nodecimos Juan, amigo de Martín, queriendo significar tan sólo la amistad natural, por la cual www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 71 DANTE ALIGHIERItodos somos amigos de todos, mas la amistad engendrada sobre la natural, que es propia ydistintiva en cada persona. Así no se llama a nadie filósofo por el amor común. Es la intención de Aristóteles en el octavo de la Ética, que se llame amigo aquelcuya amistad no se le oculta a la persona amada, y de quien la persona amada es tambiénamiga, de modo que haya benevolencia por ambas partes; y esto ha de ser por utilidad, pordeleite o por honestidad. Así para ser filósofo hay que tener amor a la sabiduría, que hacebenévola a una de las partes; hay que tener deseo y solicitud, que hace benévola también ala otra parte; de modo que nace entre ellas la familiaridad y la manifestación debenevolencia. Por lo cual, sin amor y sin afición no se puede llamar filósofo, sino queconviene que haya uno y otra. Y del mismo modo que la amistad hecha por deleite o porutilidad no es amistad verdadera, sino por accidente, como demuestra la Ética, así laFilosofía por deleite o por utilidad no es verdadera filosofía, sino por accidente. Por lo cual nose debe llamar filósofo a nadie, que por deleitarse un tanto con la sabiduría sea su amigo encierto modo; como hay muchos que se deleitan en decir canciones y estudiar en ellas, y quese complacen en estudiar Retórica y Música, y huyen y abandonan las demás ciencias, queson todas miembros de la sabiduría. No se debe llamar verdadero filósofo al que es amigo desabiduría por utilidad, como lo son legistas y médicos, y casi todos los religiosos, que noestudian por saber, sino por adquirir dineros y dignidades; y si les diesen lo que pretendenadquirir, no recurrirían al estudio. Y del mismo modo que de las especies de amistad la quemenos se puede decir tal es la que lo es por utilidad, así estos tales participan menos queninguna otra gente del nombre de filósofo. Por lo cual, del mismo modo que la amistad hechahonestamente es verdadera, perfecta y perpetua, así es verdadera y perfecta la filosofíaengendrada honestamente, sin ninguna otra consideración, solamente por la bondad delalma amiga, con recto deseo y derecha razón. Así puede decirse aquí -igual que laverdadera amistad de los hombres entre sí es que cada cual ame en todo a cada cual- que elverdadero filósofo ama cada parte de la sabiduría, y la sabiduría cada parte del filósofo, encuanto lo reduce todo a él, y en manera ninguna deja que su pensamiento se extienda aotras cosas. Por lo cual dice esa sabiduría en los Proverbios de Salomón: «Yo amo aquienes me aman». Y del mismo modo que la verdadera amistad, abstraída del ánimo,considerada únicamente en sí misma, tiene por objeto el conocimiento de la buena obra y porforma el deseo de aquélla, así la Filosofía, fuera del alma, considerada en sí misma, tiene porobjeto el entender, y por forma, como un divino amor, al intelecto. Y así como la virtud escausa eficiente de la verdadera amistad, la verdad es causa eficiente de la Filosofía, y delmismo modo que el fin de la amistad verdadera es la buena elección, que procede deconvivir conforme a humanidad, es decir, conforme a razón, como parece ser el sentir deAristóteles en el noveno de la Ética, así el fin de la Filosofía, es aquel excelentísimo deleiteque no padece intermisión ni defecto alguno; es decir, la verdadera felicidad que se adquierepor contemplación de la verdad. Y así puede verse quién es esta mi dama, por sus causas ysu razón; y por qué se llama Filosofía, y quién es verdadero filósofo, y quién lo es poraccidente. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 72 DANTE ALIGHIERI Mas como quiera que a veces en el fervor del ánimo a los términos de los actos yde las pasiones se les llama con el vocablo del acto y de la pasión mismos, como haceVirgilio en el segundo de la Eneida, que llama a Eneas: «¡Oh, luz! -que era acto-. ¡Oh,esperanza de los troyanos!» -que es pasión-; el cual no era ni luz ni esperanza, sino términopor donde les venía la luz del consuelo, y era término en donde descansaba toda laesperanza de su salvación; como dice Estacio en el quinto del Thebaidos, cuando díceleIsífilis a Arquemoro, «¡Oh, consuelo de las cosas y de la patria perdida! ¡Oh, honor de miservicio!, como cuotidianamente decímosle al amigo: «ve mi amistad», y el padre le dice alhijo: «amor mío» por antigua costumbre, las ciencias en las cuales pone su vista con másfervor la filosofía, son llamadas por su nombre, como la ciencia natural, la moral y lametafísica; la cual porque más necesariamente y con más fervor pone su vista en aquélla, esllamada filosofía. Por donde se puede ver por qué en segundo lugar llámaseles a las cienciasfilosofía. Una vez que se ha visto cómo la primera es verdadera filosofía en esencia -la cuales la dama de quien hablo-, y como su noble nombre se ha comunicado por la costumbre alas demás ciencias, seguiré adelante con sus alabanzas. - XII - En el primer capítulo de este Tratado se ha razonado tan cumplidamente la causaque me movió a hacer esta canción, que no es menester explicarla más; porque asazfácilmente puede reducirse a la exposición hecha. Y así, conforme a las divisiones hechas,recorreré con ésta el sentido literal, cambiando el sentido de la letra allí donde sea menester. Digo: Amor que en la mente me habla. Entiendo por amor el estudio que yo poníapara conquistar el amor de esta dama. Donde es preciso saber que estudio se puedeconsiderar aquí de dos maneras. Es un estudio el que lleva al hombre al hábito del arte y dela ciencia; y otro estudio el que emplea en el hábito adquirido al ejercitar aquél; y el primero,es el que yo llamo aquí amor, el cual infundía en mi mente continuas, nuevas y altísimasconsideraciones acerca de esta dama que arriba se ha explicado; del mismo modo que suelehacer el estudio que se emplea en conquistar una amistad, que deseándola, primeroconsidera muchas cosas de ella. Es éste el estudio y la afición que suele preceder en loshombres al nacimiento de la amistad, cuando ya ha nacido por una parte el amor y se deseay procura que lo haya en la otra; porque, como más arriba se dice, hay filosofía cuando elalma y la sabiduría se han hecho amigas, de modo que la una sea amada por entero de laotra, del modo que más arriba se ha dicho. Y no es menester razonarlo por la presenteexposición, que a modo de proemio fue explicado en la exposición literal; porque por suprimera razón fácilmente puede lograrse la comprensión de esta segunda. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 73 DANTE ALIGHIERI Por lo cual hay que proceder con el segundo verso, en el cual comienza elTratado, donde digo: No ve ese sol que en torno al mundo gira. Aquí se ha de saber que delmismo modo que al tratar de cosa sensible es menester explicar insensible, así es menestertratar de cosa inteligible por medio de cosa no inteligible. Y luego, del mismo modo que en laexposición literal se habla comenzando por el sol corporal y sensible, así ora se ha deexplicar por el sol espiritual e inteligible, que es Dios. Nada sensible hay en el mundo másdigno de ser tomado como ejemplo de Dios que el sol, el cual ilumina con luz sensibleprimero a sí mismo y luego a todos los demás cuerpos celestiales y elementales; así Diosiluminase Él primero con luz intelectual y luego a los celestiales y demás inteligibles. El sol,con su calor, todas las cosas vivifica, y si alguna corrompe con ello, no es intención de lacausa, sino accidental efecto; así Dios todas las cosas vivifica en bondad, y si alguna esmala, no se debe a la intención divina, mas porque así es menester que sea, por cualquieraccidente en el proceso del efecto propuesto. Porque si Dios hizo los ángeles buenos y losmalos, no hizo lo uno y lo otro intencionadamente, sino sólo los buenos; se siguió luego,ajena a su intención, la malicia de los malos; mas no tan ajena a su intención que Dios nosupiese de antemano su malicia. Pero tanta fue la afición a producir la criatura espiritual, quela presciencia de algunos que habían de venir a mal fin, no debía ni podía retraer a Dios detal producción; que no sería de alabar la naturaleza, si sabiendo que las flores de un árbolhabían de perderse en parte no produjese flores en él, y por los estériles abandonase laproducción de los fructíferos. Digo, por lo tanto, que Dios, que todo lo entiende -pues que sugirar es entender- no ve cosa tan gentil cuanto ve al mirar do está la filosofía; que aunqueDios, mirándose a sí mismo; véalo todo en conjunto, en cuanto en él reside la distinción delas cosas del mismo modo que el efecto en la causa, las ve distintas. Ve pues a ésta la másnoble de todas en absoluto, en cuanto la ve perfectísimamente, en Sí y en su Esencia.Porque si se trae a la memoria cuanto se ha dicho más arriba, filosofía es amoroso ejerciciode sabiduría, el cual está principalmente en Dios, porque en Él hay suma sabiduría, sumoamor y acto sumo, que no puede haber en parte alguna sino en cuanto de Él procedan. Es,por lo tanto, la divina filosofía esencia divina, puesto que en Él no puede haber cosa añadidaa su esencia; y es la más noble, porque nobilísima es la esencia divina y existe en él pormodo perfecto y verdadero, como por eterno matrimonio. En las demás inteligencias la haypor modo inferior, a manera de concubina, en la que ningún amante se complacecumplidamente, sino que en su semblante contenta sus ansias, por lo cual puede decirse queDios no ve, es decir, no entiende cosa alguna tan gentil como ésta; digo cosa alguna encuanto ve y distingue las demás cosas, como se ha dicho, viéndose causa de todo. ¡Oh,nobilísimo y excelentísimo corazón que se entiende en la esposa del Emperador del Cielo! Yno solamente esposa, sino hermana e hija dilectísima. - XIII - www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 74 DANTE ALIGHIERI Una vez visto cómo en el principio de las alabanzas de ésta se dice sutilmenteque está parte de la divina substancia, en cuanto primeramente se la considera, hemos deproceder a ver, como digo en segundo lugar, que está en las inteligencias causadas. Digopor lo tanto: Todo intelecto de allá arriba mírala; donde se ha de saber que digo de alláarriba, refiriéndome a Dios, como antes se ha hecho mención. Y por eso se excluyen queestán desenterradas de la patria suprema, las cuales no pueden filosofar, puesto que el amorhace del todo apagado en ellas, y para filosofar, como ya he dicho, es menester amor. Por locual se ve que las inteligencias infernales están privadas de la vista de esta hermosa; y comoquiera que esa vista es bienaventuranza del intelecto, su privación es amarguísima y llena detoda suerte de tristezas. Luego, cuando digo: Y la gente que aquí se enamora, desciendo a explicar cómollega en segundo lugar a la humana inteligencia, con la cual filosofía humana sigo despuésen el Tratado encomiando aquélla. Digo pues, que la gente que se enamora aquí, es decir,en esta vida, la siente en su pensamiento, no siempre, sino cuando Amor hace sentir su paz.Donde hay que ver tres cosas, que en este texto se apuntan. Es la primera, cuando dice: lagente que aquí se enamora, por lo cual parece hacerse una distinción en el género humano;y necesariamente es menester que se haga, porque, según se ve manifiestamente y en elsiguiente Tratado es mi intención explicar, la mayor parte de los hombres viven más según elsentido que conforme a razón. Y los que viven según su sentido, es imposible que seenamoren de ésta, porque no pueden tener de ella la menor idea. La segunda es cuandodice: cuando amor deja sentir su paz, etc., donde parece que se hace una distinción detiempo, cosa que, además, aunque las inteligencias separadas miren continuamente a estadama, la humana inteligencia no puede hacer tal, puesto que la humana naturaleza, ajena ala especulación -en la que se satisfacen el intelecto y la razón-, ha menester muchas cosaspara su sostenimiento; porque nuestra sabiduría es a veces habitual tan sólo y no actual. Yno se encuentra tal en las demás inteligencias, que solamente son perfectas en sunaturaleza intelectiva. De aquí que cuando en nuestra alma no hay acto de especulación, nose puede decir verdaderamente que haya filosofía, sino cuanto tiene el hábito de ella y elpoder de despertarla; y por eso algunas veces la hay en la gente que aquí abajo se enamora,y a veces no. La tercera es cuando dice el momento en que esa gente la tiene; a, saber:cuando Amor deja sentir su paz; lo cual no quiere decir sino cuando el hombre estáactualmente en especulación; porque el estudio no hace sentir la paz de esta dama sino enel acto de la especulación. Y así se ve que esta dama es primeramente de Dios, en segundolugar de las demás inteligencias separadas con continuo mirar, y después de la humanainteligencia, con mirar discontinuo. En verdad, al hombre que siempre tiene esta dama hásele de llamar filósofo, noobstante no esté todavía en el último acto de filosofía, puesto que por el hábito sólo había dellamársele con otro nombre. De aquí que llamemos virtuoso, no solamente cuando ejercita lavirtud, sino con que tenga el hábito de la virtud; y decimos facundo a un hombre, nosolamente cuando habla, sino por el hábito de la facundia, es decir, del bien hablar. Y de esta www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 75 DANTE ALIGHIERIfilosofía, en cuanto participa de ella la humana inteligencia, serán los elogios siguientes, parademostrar cómo gran parte de su bondad ha sido concedida a la humana naturaleza. Digo,por lo tanto, después: Su ser tanto complace a Aquel que se lo dio, del cual como de laprimera fuente, se deriva, por lo que siempre atrae la capacidad de nuestra naturaleza, lacual hace bella y virtuosa. De aquí que, puesto que al hábito de aquélla lleguen algunos, nollega ninguno a tanto que se pueda decir hábito propiamente, porque el primer estudio, esdecir, aquel por el cual se engendra el hábito, no puede conquistarla perfectamente. Y aquíse ve su última alabanza: que perfecta o imperfecta, no pierde su nombre de perfección. Porésta su desmesura se dice que el alma de la filosofía lo manifiesta en cuanto consigo lleva,es decir, que Dios pone siempre en ella algo de su luz. Donde se quiere recordar lo queantes se ha dicho de que Amor es forma de la filosofía; y por eso aquí se le llama su alma. Elcual amor está manifiesto en el ejercicio de la sabiduría, ejercicio que lleva consigoadmirables bellezas, es decir, contentamiento en toda condición de tiempo y desprecio detodas aquellas cosas que se adueñan de los demás. Por lo cual sucede que los demásmíseros que tal consideran pensando en su falta, luego del deseo de perfección, cae entrabajo de suspiros; y esto es aquello que dice: Y los ojos de los que están donde ella luce,mensajeros envían al corazón lleno de deseos, que toman aire y se transforman en suspiros. - XIV - De igual manera que en la exposición literal después de las alabanzas generalesse desciende a las especiales, primero en lo que se refiere al alma, después en lo que serefiere al cuerpo, así ahora se propone el texto después de los encomios generalesdescender a los especiales. De aquí que, como se ha dicho más arriba, la filosofía tiene porobjeto material la sabiduría, por forma el amor y por composición de uno y otro el ejercicio dela especulación. Por donde, en el verso que a seguida empieza: A ella desciende la virtuddivina, me propongo encomiar el amor, que es parte de la filosofía. Porque se ha de saberque descender la virtud de una cosa a otra no es sino reducir aquélla a su semejanza; delmismo modo que en los agentes naturales vemos manifiestamente que, descendiendo suvirtud a las cosas pacientes, atraen aquéllas a su semejanza en tanto en cuanto les esposible. Por lo cual vemos que el sol, descendiendo aquí abajo sus rayos, reduce las cosas asu semejanza de luz, en cuanto aquéllas, por su predisposición, pueden por la virtud recibirluz. Así digo que Dios reduce este amor a semejanza suya, en cuanto le es posibleasemejarse a Él. Y se expone la cualidad de la recreación al decir cual sucede en el ángel que lave. Donde también se ha de saber que el primer agente, es a saber, Dios, infunde su virtuden algunas cosas por manera de rayo directo, y en otras cosas por manera de reverberadoesplendor. Por donde en las inteligencias irradia la luz divina sin intermediario, y en las www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 76 DANTE ALIGHIERIdemás repercute de estas inteligencias iluminadas primeramente. Mas como quiera que aquíse ha hecho mención de luz y de esplendor, para su perfecta comprensión mostraré ladiferencia entre estos vocablos, según el sentir de Avicena. Digo que la costumbre de losfilósofos es llamar al cielo luz, en cuanto está en el origen de su fuente; llamarle rayo, encuanto está intermedio entre el principio y el primer cuerpo donde termina; llamarleresplandor, en cuanto está reflejado en otra parte. Digo, pues, que la divina virtud sinintermediario trae este amor a semejanza suya. Y esto puede demostrarse manifiestamente,pues que siendo el divino amor en todo eterno, así es menester que necesariamente lo seasu objeto, de modo que sean cosas eternas las que Él ama. Y así han de amar este amor;porque la sabiduría, en la cual este amor se cumple, eterna es. De aquí que, se haya escritode ella: «Fue creada en el principio anterior a los siglos; y en el siglo que ha de venir novendrá a menos». Y en los Proverbios de Salomón dice la propia sabiduría: «Estoy ordenadaeternamente». Y en el principio del Evangelio de Juan se puede ver claramente su eternidad.De aquí se origina que allí donde este amor resplandece, todos los demás amores seoscurecen y casi se apagan, puesto que su eterno objeto vence y sobrepujadesproporcionadamente a los demás objetos. Y por eso los más excelentes filósofos lodemostraron claramente con sus actos, por los cuales sabemos que de ninguna cosa securaban, sino de la sabiduría. Por lo cual, Demócrito, descuidando la propia persona, no secortaba barba, cabellos ni uñas. Platón, despreciando los bienes materiales, no se curó de ladignidad real, que hijo de rey fue. Aristóteles, no curándose de ningún amigo-contra su mejoramigo después de aquélla-, luchó así contra el ya nombrado Platón. Y ¿por qué hablamos deestos tan sólo, cuando encontramos otros que por estos pensamientos despreciasen su vida,como Zenón, Sócrates, Séneca y otros muchos? Así pues, está manifiesto que la divinavirtud, a manera de ángel, desciende a los hombres en este amor. Y para comprobarloexclama el texto a seguida: Y si hay dama gentil que no lo crea, vaya con ella y contemple,etc. Por dama gentil se entiende el alma noble de ingenio y libre en su potestad, que es larazón. Por lo cual, las demás almas no se pueden decir señoras, sino siervas; porque noexisten por sí ni por otras; y el filósofo dice en el segundo de la Metafísica que es libreaquella cosa que lo es por su causa y no por ajena. Dice: Vaya con ella y contemple sus actos, esto es, acompáñese de este amor ymire a aquel que dentro de él encontrará; y en parte apunta algo cuando dice: Allí donde ellahabla, desciende; es decir, donde la filosofía está en acto, desciende un celestialpensamiento, en el cual se razona que ésta es operación más que humana. Dice del cielo,para dar a entender que no solamente ella, sino los pensamientos amigos suyos, sonabstraídos de las cosas bajas y terrenas. Luego, a seguida, se dice cuán avalora y enciende el amor allí donde se muestracon la suavidad de sus actos, que son todas sus gracias honestas, dulces y sin altivezalguna. Y a seguida para persuadir más de su compañía, dice: Gentil y hermoso es cuantoen la dama se descubre cuanto a ella se asemeja. Además añade: Y puédese decir que susemblante ayuda; donde se ha de saber que el mirar a esta dama nos fue de antiguo www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 77 DANTE ALIGHIERIordenado, no sólo porque veamos el rostro que muestra, sino porque deseemos conquistarlas cosas que tiene celadas. Por donde, como por ella se ve mucho de aquello por medio dela razón y, por consiguiente, lo que sin ella parece maravilla, así por ella se cree que todomilagro puede tener razón en más alto intelecto, y, por consiguiente, que puede existir. En locual tiene origen nuestra buena fe, por la cual viene la esperanza de desear ante lo visto, ypor aquéllos nace el ejercicio de la caridad. Por las cuales virtudes se asciende a filosofar ala alma celestial, donde los estoicos, peripatéticos y epicúreos, por arte de la eterna verdad,concurren acordes en una voluntad. - XV - En el capítulo precedente es alabada esta gloriosa dama, según una de las partesque la componen: es, a saber: el amor; ahora en éste, en el cual es mi intención exponer elverso que comienza: Cosas se advierten en su continente, es menester hablar encomiandootra de sus partes, es decir, la Sabiduría. Dice, pues, el texto que en su rostro se ven cosasque muestran placeres del Paraíso; y distingue el lugar donde tal acaece, es decir, en losojos y en la risa. Y aquí se ha de saber que los ojos de la sabiduría son sus muestras, conlas cuales se ve la verdad continuamente; y su risa son sus persuasiones, en las cualesdemuestra la luz interior de la sabiduría bajo alguna veladura; y en las dos se siente esealtísimo placer de bienaventuranza, cuyo máximo bien está en el Paraíso. Este placer no nospuede ser dado en ninguna otra cosa de aquí abajo sino en el mirar estos ojos y esa risa. Yla razón es que, como quiera que toda cosa desea por naturaleza su perfección, no puedeestar contenta sin ella, que es ser bienaventurado; pues aunque tuviese las demás cosas, sinésta quedaríale el deseo, en el cual no pueda estar con la bienaventuranza, ya que labienaventuranza es cosa perfecta y el deseo cosa defectuosa; porque nadie desea lo quetiene, sino lo que no tiene, que es defecto manifiesto. Y con esta sola mirada se adquiere lahumana perfección, es decir, la perfección de la razón, de la cual, como de parteprincipalísima, depende toda nuestra esencia y todas nuestras demás operaciones: sentir,alimentar; todas, en fin, existen por ésta sola, y ésta existe por sí y no por otros. De modoque una vez ésta perfecta, es perfecta aquélla, porque el hombre, en cuanto es hombre, vecumplido todo deseo, y así es bienaventurado. Y por eso se dice en el libro de Sabiduría:«Quien arroja de sí la sabiduría y la doctrina, es infeliz», lo cual es privación de felicidad. Porel hábito de la sabiduría se sigue que se adquiere el estar feliz y contento, según la opinióndel filósofo. Con lo cual se ve cómo en el continente de ésta se muestran cosas del Paraíso;y por eso se lee en el libro citado de Sabiduría, hablando de ella: «Es candor de la luz eterna,espejo sin mancha de la majestad de Dios». Luego, cuando se dice: Deslumbran nuestro intelecto, me disculpo diciendo quepoco puedo hablar de aquéllas por su sobrepujanza. Donde se ha de saber que en cierto www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 78 DANTE ALIGHIERImodo estas cosas deslumbran nuestro intelecto, en cuanto ciertas cosas afirman ser lo quenuestro intelecto no puede mirar, a saber: Dios, la eternidad y la primera materia; las cualesciertamente no se ven, y su existencia es con toda fe creída. Y aun aquello que son, nopodemos entender sino negando cosas; y así se puede llegar a su conocimiento y no de otramanera. En verdad, puede aquí dudar mucho acerca de cómo puede ser que la sabiduríahaga al hombre bienaventurado, no pudiendo mostrarle ciertas cosas con perfección, puestoque es natural en el hombre el deseo de saber, y sin cumplir su deseo, no puede serbienaventurado. A esto se puede responder claramente que en toda cosa se mide el deseonatural según la posibilidad de la cosa deseada; de otro modo iría contra sí mismo, lo cual esimposible, y la naturaleza lo hubiera hecho en vano, lo cual es también imposible. «Iría encontra», porque, deseando su perfección, desearía su imperfección, puesto que desearíadesearse siempre e mismo y no cumplir jamás su deseo. Y en este error cae el avaro malditoy no se da cuenta de que desea desearse siempre, al correr tras el número imposible dealcanzar. Lo habría, además, la «naturaleza hecho en vano», porque no estaría ordenado afin alguno; y por eso el humano deseo está medido en esta vida por la ciencia que aquí sepuede tener, y no pasa a aquel puesto sino por error, el cual está fuera de la intenciónnatural. Y así está medido en la naturaleza angélica y cumplido en cuanto lo está en lasabiduría que la naturaleza de cada cual puede aprender. Y ésta es la razón de por qué lossantos no se tienen envidia entre sí; porque cada cual añade el objeto de su deseo, el cualdeseo está medido con la naturaleza de la bondad. De aquí que, como quiera que conocer aDios y decir de algunas cosas lo que son no le es posible a nuestra naturaleza, nosotros, pornaturaleza, no deseamos saberlo, y con esto está resuelta la duda. Luego, cuando digo: Su beldad llueve resplandores de fuego, desciendo a otroplacer del Paraíso, es decir, de la felicidad secundaria en relación a esta primera, la cual desu belleza procede. Donde se ha de saber que la moralidad es la belleza de la filosofía;porque del mismo modo que la belleza del cuerpo resulta de sus miembros, en cuanto estándebidamente proporcionados, así la belleza de la sabiduría, que es cuerpo de la filosofía,como se ha dicho, resulta de la proporción de las virtudes morales, que hacen gustar aquéllasensiblemente. Y por eso digo que su beldad, es decir, moralidad, llueve resplandores defuego, es decir, recto apetito, que se engendra en el placer de la doctrina moral; el cualapetito se aparta, no sólo de los vicios naturales, sino también de los demás. Y de aquí naceesa felicidad que Aristóteles define en el primero de la Ética, diciendo que es «operaciónconforme a virtud en vida perfecta». Y cuando dice: Por eso la dama que vea su belleza, sigue en alabanza de ésta.Grítole a la gente que la siga, diciéndoles su provecho; es decir, que por seguirla a ella todoel mundo llega a ser bueno. Por eso dice: La dama, es decir, el alma, que oiga censurar subelleza por no mostrarse cual conviene que se muestre, mírese en este ejemplo. Donde seha de saber que las costumbres son bellezas del alma, y las virtudes principalmente, lascuales, a veces, ya sea por vanidad o por soberbia, parecen menos bellas o menos gratas. Ypor eso digo que para huir de ello miren a ésta; es decir, allí donde es ejemplo de humildad; www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 79 DANTE ALIGHIERIesto es, en aquella parte de ella que se llama filosofía moral. Y añado que mirando a ésta -ala sabiduría, digo- en esta parte, todo vicioso se volverá recto y bueno. Y por eso digo: Éstaque humilla a todo ser perverso; esto es, convierte dulcemente a quien se ha inclinado fueradel orden debido. Por último, como máxima alabanza de la sabiduría, digo de ella que es madre detodo principio, cualquiera que sea, diciendo que con ella empezó Dios el mundo yespecialmente el movimiento del cielo, el cual todas las cosas engendra y del cual tomaorigen y es movido todo movimiento, al decir: fue por Aquél pensada que creó el universo;esto es, por decir que en el divino pensamiento, que es ese intelecto, estaba ella cuando hizoel mundo. De donde se sigue que ella lo hizo; y por eso dijo Salomón en los Proverbios, porboca de la sabiduría: «Cuando Dios ordenaba los cielos, yo estaba presente; cuando concierta ley y con cierto giro vallaba los abismos; cuando arriba detenía el éter y suspendía lasfuentes de las aguas; cuando señalaba su límite al mar, y ponía una ley a las aguas para queno pasasen sus confines; cuando echaba cimientos de la tierra, yo estaba con Él disponiendolas cosas todas y me deleitaba diariamente». ¡Oh, peor que muertos, los que huís de la amistad de Ella! Abrid los ojos y miradque, antes que vosotros existieseis, Ella fue vuestra amante, acomodando y ordenandovuestra formación; y luego que fuisteis hechos, para enderezaros a vuestra semejanza, vinoa nosotros. Y si todos no podéis venir a su presencia, honradla en sus amigos y obedecedsus mandamientos, pues que os anuncian la voluntad de esta Emperatriz eterna. No cerréislos oídos a Salomón, que tal os dice al decir que «el camino de los justos es como luzesplendorosa que sigue y crece hasta el día de la bienaventuranza», yendo tras ellos,contemplando sus obras, que deben seros luz en el camino de esta brevísima vida. Y aquí sepuede terminar el verdadero sentido de la presente canción. En verdad, el último verso que a modo de Tornada se ha puesto, por la exposiciónliteral, puede explicarse aquí asaz fácilmente, salvo en cuanto dice que yo llamé a esta damaaltiva y desdeñosa. Pues se ha de saber que al principio la filosofía parecíame, en cuanto asu cuerpo -es decir, a la sabiduría-, altiva, porque no me sonreía en cuanto no entendía aúnsus persuasiones; y desdeñosa, porque no volvía a mí los ojos; es decir, que yo no podía versus muestras. Y de todo esto, la falta era mía; y con esto y con lo que en el sentido literal seha dicho, está manifiesta la alegoría de la Tornada; así que tiempo es ya, para seguiradelante, de poner fin a este Tratado. Tratado cuarto Canción tercera Las dulces rimas de amor que yo solía www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 80 DANTE ALIGHIERI buscar en mis pensamientos, es menester que deje, y no porque no espere volver a ellas, mas porque los altivos actos y desdeñosos que en mi dama han aparecido, cerrado hanme el camino del hablar usual. Y pues que me parece que es tiempo de esperar, depondré el suave estilo que en el tratar de amor he usado; del valor hablaré, por el cual es el hombre en verdad noble, con rima áspera y sutil, reprobando el juicio falso y vil de los que quieren que de la nobleza sea origen la riqueza. Y comenzando, llamo a aquel señor que en mi dama y en los sus ojos mora por el cual de sí misma se enamora. Uno imperó que quiso que Nobleza conforme a su entender, fuese antigua posesión, a sostener con bellos mandamientos. Y hubo otro de saber aún más liviano, pues que dicho tal revocó y la última partícula borró, porque tal vez él no la tenía. Detrás de éste van todos aquellos que ennoblecen a otro por la estirpe que de antiguo ha gozado de riqueza. Y así tanto ha durado esa falsa opinión entre nosotros, que llámasele noble a quien puede decir: «Yo he sido hijo o nieto de tal hombre valiente», www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 81 DANTE ALIGHIERI aunque eso nada valga. Mas vilísimo parece a quien mira la verdad, quien ha descubierto el camino y luego lo yerra, de suerte que está muerto y anda por la tierra. Quien define: El hombre es un leño animado, primeramente no dice verdad, y después no habla por entero. Mas tal vez no sé más. Igualmente quien tuvo imperio erró en el definir, pues que primero expone la mentira, y de otra parte procede con defecto. Que las riquezas -como se cree- no pueden dar nobleza ni quitarla, porque son viles por naturaleza. Pues quien pinta una figura, si no puede estar en ella, no la puede exponer; ni la enhiesta torre desvía al río, que de lejos corre. Por viles se las tiene e imperfectas, porque aunque están guardadas, no dan tranquilidad, antes cuidados. De aquí que el ánimo recto y veraz, por su correr no deslumbra. No quieren que el villano noble se haga ni quien de padre villano descienda, ningún nacido que jamás noble se entienda. Tal lo confiesan ellos. Por lo cual, la razón es bien que se ofenda, en tanto que se afirma que necesita la Nobleza tiempo, y así la definiendo. Síguese, pues, de cuanto llevo dicho, que todos somos nobles o villanos, o que no tuvo el hombre principio; www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 82 DANTE ALIGHIERI mas yo a tal no consiento, ni ellos tampoco, no, si son cristianos, que al intelecto sano manifiesto es cuán son sus dichos vanos, y yo también por falsos los repruebo, / de ellos me aparto; y decir ora quiero, cual lo siento, qué es la nobleza y de dónde procede, y diré las señales que el noble ostenta. Digo que la virtud principalmente procede de una raíz, virtud entiendo que hace al hombre feliz en su ejercicio. Es ésta -según la Ética dice- un hábito de elección, el cual mora en el medio solamente, y las palabras pone. Digo que la nobleza en su razón siempre importa el bien de su sujeto, cual la villanía siempre importa el mal; y tal la virtud da siempre a otro de sí buen intelecto; porque en el mismo dicho convienen ambas y en el mismo efecto, por lo cual menester es que una de otra proceda, o de un tercero las dos; mas si la una lo que la otra vale, y aún más, de ella procederá más bien, y lo que he dicho aquí, téngase por supuesto. Hay nobleza donde quiera que hay virtud, mas no virtud donde ella está; lo mismo que cielo es donde hay estrellas, y no la viceversa. Así, en las damas y en la edad juvenil vemos esta salud, www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 83 DANTE ALIGHIERI en cuanto pudorosas se nos muestran, lo cual de la virtud es diferente. Con que vendrá como del negro el pérsico, de ésta toda virtud, o su generación, como antes dije. Más nadie se envanezca diciendo: «Yo la tengo por mi estirpe; porque son como dioses los que tal gracia poseen, con exclusión de toda culpa Porque sólo Dios al alma lo da, que ve en su persona estar perfectamente; del modo que a algunos se adhiere la semilla de felicidad, puesta por Dios en el alma bien dispuesta. El alma adornada con bondad tal no puede permanecer escondida; porque apenas con el cuerpo se desposa, la ostenta hasta la muerte. Obediente, dulce y pudorosa es en la edad primera, y su persona ornada de beldad en todas sus partes. Es en la juventud templada y fuerte, llena de amor y cortés alabanza, y sólo con la lealtad se deleita. Es en su senectud prudente y justa, y generosa se oye llamar gozando en sí misma con oír y hablar de la virtud ajena. Luego en la cuarta parte de la vida, con Dios de nuevo se desposa, contemplando el fin que la espera, y bendice los tiempos pasados. ¡Ved ahora cuántos son los engañados! Irás, oh mi canción, contra el que yerra, www.gftaognosticaespiritual.orgGRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 84 DANTE ALIGHIERI y cuando llegues al lugar donde esté nuestra dama no le encubras tu menester. Puedes decirle ciertamente: «Yo voy hablando así de vuestra amiga». -I- Amor, según la concorde opinión de los sabios que de él hablan, y según lo quevemos por continua experiencia, es lo que une y junta al amante con la persona amada. Porlo cual, dice Pitágoras: «En la amistad nace uno más». Y como quiera que las cosas unidascomunícanse por naturaleza sus cualidades, y aun a veces la una se cambia del todo en lanaturaleza de la otra, acaece que las pasiones de la persona amada entran en la personaamante, de modo que el amor de la una se comunica a la otra, y asimismo el odio, el deseo ytoda otra pasión. Por lo cual, los amigos del uno son amados por el otro, y odiados losenemigos; por lo que el proverbio griego dice: «Todas las cosas deben ser comunes en losamigos». De aquí que yo, una vez que me hice amigo de esta dama nombrada en la verazexposición de más arriba, comencé a amar y a odiar, según su amor y su odio. Comencé,pues, a amar a los secuaces de la verdad y a odiar a los secuaces del error y la falsedad,como ella hace. Mas como quiera que toda cosa por sí es digna de ser amada y ninguna mereceser odiada, sino porque le haya sobrevenido maldad, lo razonable y honesto es no odiar lascosas, sino la maldad de las cosas, y procurar apartarse de ellos. Y eso si hay persona quese lo proponga, mi dama muy principalmente; quiero decir, el apartar la maldad de las cosas,la cual es causa de odio, dado que en ella reside toda la razón y es fuente de honestidad. Yo,siguiéndola en el obrar como en la pasión, los errores de la gente cuanto podía abominaba ydespreciaba, no para infamia o vituperio de los que yerran, sino de los errores; vituperandolos cuales creía disgustar, y disgustándolos, apartarme de quienes por ellos odiaba. De los cuales errores, uno principalmente reprendía yo, el cual no sólo porque espeligroso, y dañoso para los que en él están, sino también para los demás que lo reprueban,separo de ellos y condeno. Es éste el error de la humana bondad, en cuanto ha sidosembrada en nosotros por la naturaleza y que debe llamarse Nobleza; el cual por la malacostumbre y el poco intelecto, estaba tan afincado, que la opinión de casi todos era falseada;y de la falsa opinión nacían los falsos juicios, y de los juicios falsos, las reverencias yvilipendios injustos; por lo cual, los buenos eran tenidos en consideración de villanos, y losmalos, honrados y exaltados. Cosa que era confusión del mundo, como puede ver quienconsidere sutilmente lo que de esto puede seguirse. Y como quiera que esta mi dama www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 85 DANTE ALIGHIERIcambiase un tanto para conmigo su dulce aspecto -principalmente allí donde yo miraba ybuscaba si la primera materia de los elementos había sido entendida por Dios-, me sostuveun tanto con frecuentar su vista, y permaneciendo en su ausencia, entré a considerar con elpensamiento la falta humana en torno a dicho error. Y para huir de la ociosidad, principalenemiga de esta dama, y extinguir este error que tantos amigos le resta, me propuse gritarlea la gente que iba por mal camino, a fin de que se encaminasen por la calle derecha, ycomencé una canción, en cuyo principio dije: Las dulces rimas de Amor que yo solía. En lacual pretendo traer a la gente al camino derecho en lo que hace al propio conocimiento de laverdadera nobleza, como se verá por el conocimiento de su texto, cuya exposición sepretende ahora. Y como quiera que en esta canción se propone tan necesario remedio, noestaba bien hablar so figura alguna; antes bien conviene, por el camino más corto, ordenaresta medicina, a fin de que haya pronto la salud corrompida, la cual a tan presta muertecorría. No será, pues, menester esclarecer alegoría alguna en la exposición de ésta, sinosolamente razonar su sentido conforme a la letra. Por mi dama, entiendo siempre de la quese ha hablado en la canción precedente, es decir, la Filosofía virtuosísima luz cuyos rayoshacen reverdecer y fructificar la verdadera nobleza de los hombres, de la cual trataplenamente la canción propuesta. - II - Al principiar la exposición emprendida, para dar a entender mejor el sentido de lacanción propuesta, es menester dividir aquélla primeramente en dos partes; en la primera delas cuales se habla a modo de proemio, en la segunda se continúa el Tratado. Y comienza lasegunda parte al comienzo del segundo verso, donde dice: Uno imperó que quiso queNobleza. En la primera parte, además, pueden comprenderse tres miembros. En el primerose dice por qué me aparto del lenguaje usual; en el segundo digo aquello que es mi intencióntratar; en el tercero pido ayuda a la cosa que más me puede ayudar; es, a saber: la verdad.El segundo miembro comienza: Y pues que me parece que es tiempo de esperar. El tercerocomienza: Y comenzando, llama a aquel señor. Digo, pues, que es menester que yo abandone las dulces cimas de amor quesolían buscar mis pensamientos, y señalo la causa, porque digo que no es con intención deno hacer más rimas de amor, sino porque en mi dama han aparecido nuevos aspectos, queme han quitado ocasión para hablar de amor ahora. Donde se ha de saber que no se diceque los actos de esta dama sean desdeñosos y altivos, sino según su apariencia, comopuede verse en el décimo capítulo del Tratado precedente, como otra vez digo que laapariencia se apartaba de la verdad. Y cómo puede ser eso, es decir, el que una misma cosa www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 86 DANTE ALIGHIERIsea dulce y parezca amarga, o bien que sea clara y parezca obscura, se verá aquísuficientemente. Después, cuando digo: Y pues que me parece que es tiempo de esperar, digo,como se ha dicho, lo que es mi intención tratar. Y aquí no se ha de pasar a la ligera eso detiempo de esperar, puesto que es el motivo más poderoso de mi actitud; antes bien se ha dever cómo es de razón que ese tiempo se espera en todas nuestras obras y, principalmente,al hablar. El tiempo, según dice Aristóteles en el cuarto de la Física, es número demovimiento, conforme al antes y después, y número de movimiento celestial, el cual disponelas cosas de aquí abajo diversamente para recibir alguna infusión; porque la tierra estádispuesta de un modo al principio de la primavera para recibir la infusión de las hierbas y lasflores, y de otro modo en invierno, y de distinto modo está dispuesta una estación para recibiruna semilla que otra. Y así, nuestra mente, en cuanto está fundada en la complexión delcuerpo, que tiene que seguir la circunvolución del cielo, está dispuesto de modo diferente enun tiempo que en otro. Por lo cual, las palabras, que son como semilla de obras, débensesostener y abandonar con mucha discreción, ya porque sean bien recibidas y fructifiquen, yaporque, por su parte, no haya defecto de esterilidad. Y por eso se ha tener en cuenta eltiempo, tanto por el que habla como por el que ha de oír; porque si el que habla está maldispuesto, las más de las veces son perjudiciales sus palabras, y si el oyente está maldispuesto, son mal recibidas las buenas. Y por eso dice Salomón, en el Eclesiastés: «Tiempohay de hablar, tiempo hay de callar». Por lo que yo, sintiéndome turbado en mi ánimo, por elmotivo que se ha dicho en el capítulo precedente, para hablar de amor, me pareció que eratiempo de esperar, lo cual lleva consigo el fin de todo deseo y se presenta, casi comodonante, a quienes no les duele esperar. Pues dice Santiago Apóstol, en el quinto capítulo desu Epístola: «He aquí el agricultor que espera el precioso fruto de la tierra, esperandopacientemente hasta que reciba lo del tiempo y lo tardío». Porque todas nuestras desazones,si buscamos bien su origen, proceden casi por entero de no saber aprovechar el tiempo. Digo, pues, que me parece conveniente esperar, y que depondré, es decir,abandonaré, el suave estilo que he usado al hablar de Amor; y digo que hablaré del valor porel cual el hombre es verdaderamente noble. Y aunque pueda entenderse valor de variosmodos, aquí se torna valor como poder natural, o más bien bondad conferida por lanaturaleza, como más adelante se vera. Y prometo tratar este argumento con rima áspera ysutil. Porque es menester saber que la rima se puede considerar de dos maneras, a saber:amplia y estrictamente. Estrictamente entiéndese el acuerdo que se suele hacer en lapenúltima y última sílaba; ampliamente se entiende el habla que, regulada en número ytiempo, cae en consonancias rimadas, y así se ha de entender y tomar en este proemio. Ypor eso dice áspera, en cuanto al sonido, que para tal argumento no conviene la lenidad, ydice sutil, en cuanto al sentido de las palabras, que proceden argumentando y disputandosutilmente. Y añado: Reprobando el juicio falso y vil, donde prometo reprobar una vez más eljuicio de la gente imbuida de error; falso es decir apartado de la verdad, y vil es decir con www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 87 DANTE ALIGHIERIánimo vil afirmado y fortificado. Y se ha de tener en cuenta que en este Proemio primero sepromete tratar la verdad y luego comprobar la falsedad; y en el Tratado se hace lo contrario,porque primero se comprueba lo falso y luego se trata de la verdad, lo cual parece noconvenir a la promisión. Y así se ha de saber que aunque una y otra cosa se proponga, seentiende principalmente que se ha de tratar de la verdad, y el comprobar lo falso se hace encuanto así se muestra mejor la verdad. Y aquí primero se propone tratar de la verdad comoprincipal intento, el cual aparta al ánimo de los oyentes el deseo de oír; en el Tratado primerose reprueba el error, a fin de que, unidas las malas opiniones, la verdad sea luego máslibremente recibida. Y este modo usó Aristóteles, maestro de la humana razón, que siemprecombatió primero a los adversarios de la verdad, y una vez vencidos, mostró la verdad. Por último, cuando digo: Y comenzando llanto a aquel señor, llamo a la verdadpor que venga a mí; la cual es el señor que mora en los ojos, es decir, en las demostracionesde la filosofía. Y señor es porque, desposada con él, es señora del alma, y de otra manera essierva, privada de toda libertad. Y dice: por el cual de sí misma se enamora, como quiera que esa filosofía, que es-como se ha dicho en el Tratado precedente- ejercicio amoroso de sabiduría, se contempla así misma cuando se le muestra la belleza de sus propios ojos. Y ¿qué quiere decir esto sinoque el alma filósofa no sólo contempla esa verdad, sino que contempla su propiacontemplación y la belleza de ésta, volviéndose sobre sí misma y enamorándose de símisma por la belleza de su primera mirada? Y así termina lo que a modo de proemio encierraen sus tres miembros el texto del presente Tratado. - III - Visto el sentido del proemio, hay que seguir el Tratado, y por mejor mostrarlo, esmenester dividirlo en sus partes principales, que son tres: en la primera de las cuales se tratade la nobleza, según las opiniones ajenas; en la segunda se trata de ella según la verdaderaopinión; en la tercera se dirige el discurso a la canción para adornar un poco lo ya dicho. Lasegunda parte comienza: Digo que la virtud principalmente. La tercera comienza: Irás, oh micanción, contra el que yerre Y después de estas partes generales, es menester hacer otrasdivisiones para comprender bien el sentido que se ha de mostrar. Y así nadie se maraville deque se proceda con tantas divisiones, puesto que obra muy grande y elevada es la quetenemos entre manos, y pocas veces intentada por los autores, y así es menester que elTratado, en el cual entro ahora, sea largo y sutil para desintrincar el texto perfectamente,según el sentido que lleva consigo. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 88 DANTE ALIGHIERI Digo, pues, que ahora esta primera parte se divide en dos, en la primera de lascuales se exponen las opiniones ajenas; en la segunda se rechazan aquéllas; y comienzaesta segunda parte: Quien define: El hombre es un leño con alma. Además, lo que queda de la primera parte tiene dos miembros: el primero es ladefinición de la opinión del emperador; el segundo es la variación de la opinión de la gentevulgar que esta desnuda de toda razón; y comienza este segundo miembro: Y hubo otro desaber aún más liviano. Digo, pues: Uno imperó, es decir, ejerció el mando imperial. Donde seha de saber que Federico de Suabia, último emperador de los romanos -último digo conrelación al tiempo presente, no obstante Rodolfo, Adolfo y Alberto hayan sido elegidosdespués de su muerte y de la de sus descendientes-, preguntado qué era nobleza, respondióque «antigua riqueza y buenos hábitos». Y digo que hubo otro de saber aún más liviano, que,reflexionando y retocando esta definición en todas sus partes, borró la última partícula, esdecir, «los buenos hábitos», y se atuvo a la primera; conforme a lo que parece poner en dudael texto, tal vez por no tener los buenos hábitos, no queriendo perder el nombre de nobleza,la definió según para él hacía, es decir, posesión de antigua riqueza. Y digo que esta opiniónes la de casi todos, al decir que detrás de éste van todos aquellos que consideran noble alque es de progenie que de antiguo ha gozado de riqueza, como quiera que casi todos ladranasí. Estas dos opiniones -aunque una de ellas, como se ha dicho, no sea de tener encuenta- parecen tener en su abono dos razones de mucho peso. La primera es que dice elfilósofo «que lo que opinan los más es imposible que sea del todo falso»; la segunda es laexcelentísima autoridad de la Majestad Imperial. Y porque se vea mejor la virtud de laverdad, que a toda autoridad convence, es mi intención explicar cuán poderosa ayuda sonuna y otra de estas razones. Y, primeramente, no se puede saber nada de la Imperialautoridad si no se encuentran sus raíces. De ellas es mi intención hablar en capítuloespecial. - IV - El fundamento radical de la Majestad Imperial, conforme a la verdad, es lanecesidad de la humana civilización, que está ordenada a un fin, es decir, a vida feliz; paraconseguir lo cual, nadie se basta sin ayuda de alguien, puesto que el hombre ha menestermuchas cosas, las cuales uno sólo no puede satisfacer. Y por eso dice el filósofo que «elhombre es por naturaleza animal sociable». Y del mismo modo que un hombre requiere parasu suficiencia doméstica compañía familiar, así una casa, para su suficiencia, requierevecindad; de otro modo tendría muchos defectos, que serían otros tantos impedimentos defelicidad. Y como quiera que una vecindad no puede por sí sola bastar para todo, conviene www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 89 DANTE ALIGHIERIque para satisfacción de aquélla exista la ciudad. Además, la ciudad requiere, para sus actosy su defensa, convivencia y fraternidad con las ciudades circunvecinas, y por eso seconstituyó el reino. Por lo cual, como quiera que el ánimo humano no se tranquiliza conposeer determinada tierra, sino que siempre desea adquirir tierra, como vemos porexperiencia, acaece que surgen discordias y guerras entre reino y reino. Las cuales sontribulaciones de las ciudades, y por las ciudades, de los barrios, y por los barrios, de lascasas, y por las casas, del hombre; y así se impide la felicidad. De aquí que para evitar estasguerras y sus causas, conviene que la tierra, y cuanto al género humano le es dado poseer,sean Monarquía, es decir, que haya un solo principado y un príncipe, el cual, teniéndolo todo,y no pudiendo desear más, mantenga contentos a los reyes en los límites de sus reinos, demodo que tengan paz entre sí, en la cual se asienten las ciudades, y en esta quietud seamen los vecinos, y en este amor se satisfagan las casas, y así viva el hombre felizmente;que es para lo que el hombre ha nacido. Y a estas razones pueden reducirse las palabras delfilósofo, cuanto dice en la Política que «cuando varias cosas están ordenadas a su fin,conviene que una sea reguladora, o más bien regente, y todas las demás regidas oreguladas por aquélla». Del mismo modo que vemos en una nave que los diversos fines yoficios a un solo fin están ordenados, esto es, a ganar el deseado puerto por vía saludable;por donde, de igual manera que cada oficial ordena la propia obra al propio fin, hay uno quetodos estos fines considera y ordena, mirando al último de todos; y éste es el nauta, a cuyavoz han de obedecer todos. Y tal vemos en las religiones y en los ejércitos, en todas aquellascosas que están, como se ha dicho, ordenadas a un fin. Por lo cual se puede ver por modomanifiesto que, para la perfección de la universal religión de la especie humana, es menesterque haya uno a manera de nauta, que, considerando las diversas condiciones del mundo yordenando los diversos oficios necesarios, tenga por entero el universal e irrefutable oficio demandar. Y a este oficio llamósele por excelencia Imperio, sin adición alguna; porque esmandamiento de todos los demás mandamientos. Y así, quien es puesto en tal oficio esllamado emperador, porque es comandante de todos los mandamientos; y lo que él dice esley para todos y por todos debe ser obedecido, y todo otro mandamiento de éste cobra vigory autoridad. Así, pues, se manifiesta que la Imperial Majestad y Autoridad es la más alta de lasociedad humana. En verdad, podría dudar alguien, diciendo que aunque sea necesario al mundo elejercicio del imperio, esto no hace que sea suma la autoridad del príncipe romano, la cual sepretende demostrar; porque el poderío romano no se adquirió por la razón ni por decreto deuniversal convenio, sino por la fuerza, que parece contraria a la razón. A esto se puederesponder fácilmente que la elección de este sumo oficial debía proceder primeramente delconsejo que a todos provee, es decir, Dios; de otro modo la elección no hubiera sido igualpara todos, dado que antes del oficial susodicho nadie se proponía el bien de todos. Y comoquiera que no ha habido ni hay más suave naturalidad en el mundo, más fuerza enmantenerlo ni más sutileza en conquistarlo que la de la gente latina -como se puede ver porexperiencia-, y principalmente la del pueblo santo, que llevaba mezclada con la suya sangretroyana, Dios lo eligió para tal ejercicio. Pues como quiera que no se podía llegar a obtenerlo www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 90 DANTE ALIGHIERIsin grandísima virtud, y se requería la mayor y más humana benignidad par ejercerlo, ésteera el pueblo mejor dispuesto para el caso. De aquí que no fue por la fuerza adquirido por lagente romana, sino de manos de la Providencia, que está sobre toda razón. Y en ello está deacuerdo Virgilio cuando dice, hablando en nombre de Dios: «A estos -es decir, a losromanos-, no les pongo límites de cosa ni de tiempo, pues que les he dado el imperio sinfin». La fuerza, pues, no fue causa inicial, como creía el que cavilaba, sino causainstrumental, como los golpes del martillo son causa del cuchillo y el alma del herrero escausa eficiente y moviente; así, pues, no la fuerza, sino la razón, y lo que es más, divina, hasido el origen del romano imperio. Y que es así, se puede ver con dos razones clarísimas, lascuales demuestran que esa ciudad es emperatriz, que ha tenido en Dios especial nacimientoy por Dios ha sido especialmente creada. Mas, puesto que en este capítulo no se podríatratar de esto sin exclusiva extensión, y los capítulos largos son enemigos de la memoria,seguiré con la digresión en otro capítulo, para demostrar las razones apuntadas, no exentasde gran utilidad y deleite. -V- No es maravilla el que la divina Providencia, que por completo sobrepuja alangélico y al humano entendimiento, proceda muchas veces ocultándose de nosotros,puesto que muchas veces las obras humanas, aun a los hombres mismos, ocultan suintención. Pero sí es gran maravilla cuando la ejecución del eterno consejo procede tanmanifiestamente que nuestra razón lo discierne. Y por eso yo, al principio de este capítulo,puedo hablar por boca de Salomón, que en nombre de la sabiduría dice en sus Proverbios:«Oíd, porque he de hablar de grandes cosas». Queriendo la inconmensurable bondad divina rehacer la criatura humana asemejanza suya, pues que por el pecado de prevaricación del primer hombre se habíaseparado y desemejado de Dios, decidióse en el altísimo y unidísimo Consistorio divino de laTrinidad que el hijo de Dios bajase a la tierra a realizar este acuerdo. Y como quiera que ensu venida al mundo era menester la óptima disposición, no solamente del cielo, mas de latierra, y la mejor disposición de la tierra es siendo monarquía, es decir, que toda ella tiene unpríncipe, como se ha dicho más arriba, fue ordenada por la divina Providencia al pueblo, y laciudad que tal debía cumplir, es, a saber, la gloriosa Roma. Y como quiera que el alberguedonde había de entrar el Rey celestial era menester que estuviese lo más limpio y puro, fueordenada una santísima progenie, de la cual, tras de muchos méritos, naciese una mujersuperior a todas las demás, la cual fuese aposento del Hijo de Dios; y esta progenie es la deDavid, de la cual nació el orgullo y honor del género humano, es, a saber, María. Y por esoestá escrito en Isaías: «Nacerá una virgen de la raíz de Jessé y la flor de su raíz subirá». YJessé fue padre del susodicho David. Y sucedió que, al mismo tiempo que nació David, nació www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 91 DANTE ALIGHIERIRoma, es decir, Eneas fue de Troya a Italia, lo cual fue origen de la nobilísima ciudadromana, como atestiguan los escritos. Por lo que es asaz manifiesta la divina elección delromano imperio para el nacimiento de la ciudad santa, que fue contemporáneo de la raíz dela progenie de María. E incidentalmente se ha de apuntar que cuando el cielo comenzó agirar no estuvo en mejor disposición que entonces cuando de allá arriba descendió el que loha hecho y lo gobierna, como aun hoy, por virtud de artes, pueden demostrar losmatemáticos. Y el mundo no estuvo nunca ni estará tan perfectamente dispuesto comocuando fue mandado por la voz de un solo príncipe, comandante del pueblo romano, como loatestigua Lucas Evangelista. Y así, había por doquier la paz universal, como nunca la hubo nihabrá, y la nave de la sociedad humana derechamente, por camino suave, a seguro puertonavegaba. ¡Oh, inefable e incomprensible sabiduría de Dios, que a un mismo tiempo para tuvenida tan de antemano te preparaste en Siria y en Italia! Y ¡oh, estultísimas y vilesbestezuelas, que a guisa de hombres coméis, que presumís hablar contra nuestra fe yqueréis saber, escudriñando y desentramando, lo que Dios con tanta prudencia ha ordenado!Malditos seáis vosotros y vuestra presunción y quien en vosotros cree. Como se ha dicho más arriba, al fin del capítulo precedente, no sólo tuvonacimiento especial, sino especialmente creada fue por Dios; por lo cual brevemente,empezando por Rómulo, que fue primer padre de aquélla, a su más perfecta edad, es decir,en el tiempo del Emperador susodicho, no sólo con humanas obras, sino con obras divinasprosiguió su vida. Porque si consideramos los siete reyes que primeramente lo gobernaron,Rómulo, Numa, Tulio, Anco, y los tres Tarquinos, que fueron como ayos y tutores de suinfancia, podremos encontrar en los escritos de las historias romanas, principalmente en TitoLivio, que fueron de diversa condición, según las circunstancias de su tiempo. Siconsideramos luego su adolescencia, luego que fue emancipada de la tutela real, desdeBruto, primer cónsul, hasta César, príncipe supremo, la veremos exaltada, no por humanosciudadanos, sino por divinos, en los cuales había sido infundido para amarla a ella, no amorhumano, sino divino. Y tal no podía ni debía ser, sino por fin especial de Dios, comprendidoen tanta celestial infusión. Pues ¿quién dirá que no fue inspiración celestial al rechazarFabricio tan infinita cantidad de oro, por no querer abandonar su patria? ¿Y el que Curcio,tentado de corrupción por los Sannitas, rechazase grandísima cantidad de oro por amor de lapatria, diciendo que los ciudadanos romanos no querían poseer el oro, sino a los poseedoresde oro tal? ¿Y el que Mucio abrasase su propia mano por haberle faltado el golpe que habíapensado para defender a Roma? ¿Quién dirá que Torcuato, sentenciador a muerte de supropio hijo, por amor del bien público, hubiese sufrido tal sin la ayuda divina, e igualmente elsusodicho Bruto? ¿Quién lo dirá de los Decios y los Drusos, que entregaron su vida por lapatria? ¿Quién dirá que el cautivo Régulo, enviado de Cartago a Roma para cambiar por él yotros prisioneros romanos los prisioneros cartagineses, hubiera aconsejado contra sí mismo,por amor de Roma, una vez retirada la legación, a moverle tan sólo la humana naturaleza?¿Quién dirá que Quinto Cincinato, convertido en dictador y apartado del arado, después deltiempo de su mando volvió a arar, rechazando aquél espontáneamente, y quién dirá queCamilo, bandido y desterrado, hubiese venido a libertar a Roma de sus enemigos, y después www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 92 DANTE ALIGHIERIde su liberación, se volviera espontáneamente al destierro para no ofender la autoridadsenatorial, sin instigación divina? ¡Oh sacratísimo pecho de Catón! ¿Quién se atrever ahablar de ti? Ciertamente que no se puede hablar mejor de ti que callando, siguiendo así aJerónimo, cuando en el proemio de la Biblia dice, al nombrar a Pablo, que mejor es callar quedecir poco de él. Ciertamente que es manifiesto, recordando la vida de éstos y de los demásciudadanos, que no han podido ser tan admirables obras sin alguna luz de la bondad divina,añadida a su buena condición. Y es ciertamente manifiesta que estos excelentísimos fueroninstrumentos con los cuales procedió la divina Providencia en el imperio romano, dondemuchas veces pareció estar presente el brazo de Dios. ¿Y no puso Dios sus manos en lalucha en que albanos con romanos combatieron desde el principio al fin del reino, cuando unsolo romano tuvo en sus manos la libertad de Roma? ¿No puso Dios sus manos, cuando losfranceses, tomada toda Roma, atacaban a hurtadillas el Capitolio de noche y sólo la voz deuna oca dio el alerta? ¿No puso Dios sus manos cuando durante la guerra de Aníbal,habiendo perdido tantos ciudadanos, que habían sido llevados a África tres fanegas deanillos, hubiéranse visto obligados los romanos a abandonar la tierra, si aquel benditoEscipión el Joven no hubiese emprendido la excursión a África por su libertad? ¿Y no pusoDios sus manos cuando un joven ciudadano de baja condición, es, a saber, Tulio, defendió lalibertad romana contra ciudadano tan grande cuanto lo era Catilina? Sí, ciertamente. Por locual no es necesario más para ver que Dios pensó y ordenó especialmente el nacimiento y laformación de la santa ciudad. Y hay quienes son de opinión que las piedras de sus murosson dignas de reverencia y más digno el suelo sobre que se asienta de cuanto los hombreshan dicho y probado. - VI - Más arriba, en el tercer capítulo de este Tratado, se prometió hablar de laelevación de la autoridad imperial y de la filosófica. Y por eso, una vez que hemos habladode la imperial, es menester seguir adelante con esta digresión para ver la del filósofo,conforme a la promesa hecha. Y aquí se ha de ver primeramente lo que este vocablo quieredecir; porque aquí es más necesario saberlo que en el razonamiento de la autoridad imperial,la cual, por su majestad, no parece que pueda ponerse en duda. Es preciso, pues, saber que autoridad no es otra cosa que acto de autor. Estevocablo, es decir, auctor, sin la tercera letra, puede proceder de dos orígenes: el uno, de unverbo, muy abandonado, por el uso en gramática, que significa ligar palabras, es decir, auieo.Y quien bien lo considera en su primera voz, claramente verá que él mismo demuestra quesólo de unión de letras está compuesto, es decir, de sólo cinco vocales, que son alma yenlace de toda palabra, y compuesto de ellas por voluble modo para figurar imagen deenlace. Porque, comenzando por la A, va luego a la U, y por la I va derechamente a la E, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 93 DANTE ALIGHIERIpara volver luego a la O; de modo que, a la verdad, imagínase esta figura A, E, I, O, U, lacual es figura de enlace. Y en cuanto autor, desciende de este verbo, que se toma sólo paralos poetas, que con el arte musaica han enlazado sus palabras; y de esta significación no setrata ahora. El otro origen de que desciende autor, como atestigua Ugoccione al principio desus derivaciones, es un vocablo griego que dice Autentin, que en latín vale tanto como dignode fe y obediencia. Y así autor, de aquí derivado, se toma por toda cosa digna de ser creíday obedecida. Y de esto viene el vocablo de que al presente se trata, es decir, autoridad; porlo cual se puede ver que autoridad vale tanto como acto digno de fe y obediencia. Es manifiesto que Aristóteles es lo más digno de fe y obediencia, y que suspalabras son la más alta y suma autoridad, puede también probarse. De los operarios yartífices de las diversas obras, ordenadas a una obra y arte final, el artífice, o, más bien,ejecutante de ella, debe ser principalmente obedecido y creído por todos, como que sóloconsidera el último fin de todos los demás fines. Por lo cual, al caballero deben creer elespadero, el palafrenero, el ensillador, el escudero y todos aquellos artífices ordenados alarte de caballería. Y como quiera que todas las obras requieren un fin, a saber: el de la vidahumana, al cual es ordenado el hombre, en cuanto es hombre, el maestro y artífice que tal findemuestra y considera debe ser principalmente creído y obedecido; y éste es Aristóteles; asíque es lo más digno de fe y obediencia. Y para ver cómo Aristóteles es maestro y guía de larazón humana, en cuanto procura su obra final, es menester saber que nuestro fin, que cadacual por naturaleza desea, de muy antiguo fue buscado por los sabios. Y como quiera quelos que tal desean son en tan gran número, y los apetitos son casi todos singularmentediversos, aunque hay uno universal, fue muy difícil discernir aquél en donde directamentedescansase todo humano apetito. Hubo, pues, filósofos muy antiguos, de los cuales Zenón fue el primero y principal,que vieron y creyeron que el fin de la vida humana era puramente la rígida honestidad; esdecir, que rígidamente, sin respeto alguno, había de seguirse la verdad y la justicia, sinmostrar dolor por nada, ni por nada mostrar alegría, ni percatarse de pasión alguna. Ydefinieron así lo honesto: Aquello que sin utilidad y sin fruto por sí mismo es de razón alabar.Y éstos y su secta fueron llamados estoicos; y contó entre ellos el glorioso Catón, de quienmás arriba no osé hablar. Otros filósofos hubo que vieron y creyeron otra cosa que éstos, y de ellos fue elprimero y principal un filósofo llamado Epicuro, que, viendo que todo animal, apenas nacido,es por la Naturaleza enderezado a su debido fin, que huye el dolor y requiere alegría, dijoque nuestro fin era la voluptuosidad, es decir, el deleite sin dolor. Y por eso entre el deleite yel dolor no ponía intermediario alguno, diciendo que la voluptuosidad no era otra cosa que elno dolor, como también dijo Tulio en el primero Del fin de los bienes. Y de éstos, que deEpicuro son llamados epicúreos, fue Torcuato, noble romano, descendiente de la sangre delglorioso Torcuato, de quien antes hice mención. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 94 DANTE ALIGHIERI Otros hubo, y tuvieron principio en Sócrates y luego en su sucesor Platón, que,considerando más sutilmente y viendo que en nuestras obras se pecaba por mucho o porpoco, dijeron que nuestra obra sin exceso y sin defecto, mesurada con el medio escogido pornuestra elección, que es la virtud, era el fin de que ahora se habla; y lo llamaron obra convirtud. Y éstos fueron llamados académicos, como lo fueron Platón y Espeusipo, su sobrino;así llamados por el lugar donde Platón estudiaba, es a saber: la Academia; y de Sócrates notomaron nombre, porque en su filosofía nada afirmó. En verdad, Aristóteles, que tuvo por sobrenombre Estagirita, y SenócratesCalcedonio, su compañero, por el ingenio casi divino que la Naturaleza había puesto enAristóteles, conociendo este fin casi por el modo socrático y académico, lo limaron y trajerona perfección la filosofía moral, Aristóteles principalmente. Y como quiera que Aristótelescomenzó a disputar andando de una a otra, fueron llamados -él y sus amigos, digo-peripatéticos, que vale tanto cuanto deambulatorios. Y como quiera que la perfección de estamoralidad fue cumplida por Aristóteles, el nombre de los académicos se apagó, y todoscuantos se unieron a esta secta son llamados peripatéticos, y tiene esta gente hoy elgobierno del mundo doctrinalmente, por doquier, y puédesela llamar casi opinión católica.Por lo cual se ve que Aristóteles es el guía y conductor de la gente con este signo. Y esto eslo que se quería demostrar. Por lo cual, recogiendo todo lo expuesto, es manifiesta la primera opinión, asaber: que la autoridad del sumo filósofo, de quien se habla, está llena de vigor. Y norepugna a la autoridad imperial; mas aquélla sin ésta es peligrosa, y ésta sin aquélla es débil,no en sí misma, sino por el desorden de la gente; de modo que, unidas una con otra, sonutilísimas y vigorosas. Y por eso está escrito en el de Sabiduría: «Amad la luz de la sabiduríavosotros todos cuantos presidís a los pueblos»; lo que quiere decir: Únase la autoridadfilosófica con la imperial, para gobernar perfectamente. ¡Oh, míseros que en el presentegobernáis! Y ¡oh, misérrimos los que sois gobernados! Porque ninguna filosófica autoridad seune a vuestros mandamientos, ni por propio estudio ni por consejo; de modo que a todos seles pueden decir aquellas palabras del Eclesiastés: «¡Ay de la tierra cuyo rey es niño y cuyospríncipes comen a la mañana!; y a ninguna tierra puédesele decir lo que sigue:«Bienaventurada la tierra cuyo rey es noble y cuyos príncipes comen a su tiempo, pornecesidad y no por lujuria!» Poned atención, enemigos de Dios, en los flancos, vosotros losque habéis tomado el mando de los regimientos de Italia; y a vosotros os digo, reyes Carlos yFederico, y a vosotros los demás príncipes y tiranos; y mirad quién se os sienta al lado aaconsejaros; y enumerad cuántas veces al día os es señalado el fin de la vida humana porvuestros consejeros. Mejor os estaría volar bajo como golondrinas, que como buitres daraltísimas vueltas sobre cosas viles. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 95 DANTE ALIGHIERI - VII - Pues que se ha visto cuán son dignas de reverencia la autoridad imperial y lafilosófica, que parecen apoyar las opiniones propuestas, hay que volver a la recta calle delproceso emprendido. Digo, pues, que esta opinión del vulgo tanto ha durado, que sin respetoalguno, sin inquirir razones, se llama noble a todo aquel que es hijo o nieto de tal hombrevaliente, aunque eso nada valga. Y esto es aquello que dice: Y así tanto ha durado esa falsaopinión entre nosotros, que llámasele noble a quien puede decir: «Yo he sido hijo o nieto detal hombre valiente». Aunque eso nada valga. Porque se ha de notar que es peligrosísimanegligencia el dejar que la mala opinión tome pie; que así como la hierba se multiplica en elcampo inculto y excede y cubre a la espiga de trigo, de modo que mirando por doquier nonace el trigo, y se pierde el fruto al cabo, así la mala opinión de la mente sin castigo nicorrección aumenta y se multiplica, de modo que la espiga de la razón, es decir, la opiniónverdadera, se esconde, y, casi sepultada, se pierde. ¡Oh, cuán grande es mi empresa enesta canción, al querer escardar campo ora tan hojarascoso, como es el del sentido común,tan de tiempo atrás sin cultivo! Ciertamente que no es mi intención limpiarlo del todo, sinosólo en aquellas partes donde las espigas de la razón no están completamente ahogadas; esdecir, quiero enderezar a aquellos en quienes vive todavía alguna lucecilla de razón, por subuen natural; porque se ha de cuidar tanto de ellos como de los animales brutos, pues queno me parece maravilla menor el recobrar la razón, ya del todo apagada, que el volver a lavida a quien ha estado cuatro días en el sepulcro. Luego que se ha explicado la mala condición de esta opinión popular,súbitamente como cosa horrible, repercute fuera de todo el orden de la reprobación al decir:Mas vilísimo parece a quien mira la verdad, para dar a entender su intolerable maldad,diciendo que éstos mienten en gran manera; porque no sólo es villano, es decir, no noble, elque, descendiendo de buenos, es malo, sino que es vilísimo; y pongo ejemplo del caminomostrado. Donde para mostrar tal es menester que haga una pregunta y responder a ella deesta manera: Hay una llanura con campos y senderos, con vallados, barrancos, piedras,lefia, con toda suerte de impedimentos, fuera de sus estrechos senderos. Ha nevado tanto,que la nieve todo lo cubre y todo muestra un mismo aspecto, de modo que no se ve vestigiode sendero alguno. Alguien que viene de una parte del campo y quiere ir a una casa que haya la otra parte, por su industria, es decir, por su agudeza y bondad de ingenio, guiado de símismo, va camino derecho, dejando tras de sí las huellas de sus pasos. Otro viene tras él,que quiere ir a la misma casa, y no tiene que hacer más que seguir las huellas señaladas, y,por culpa suya, el camino que otro sin señal ha sabido seguir, yerra y tuerce por los setos ypor las ruinas, y va adonde no debe. ¿A cuál de éstos debe llamársele valiente? Respondo:al que fue delante. A este otro, ¿cómo se le llamará? Respondo: vilísimo. ¿Y por qué no se lellama no valiente, es decir, torpe? Respondo: Porque no valiente, es decir, torpe, deberíaselellamar a quien, no teniendo señal alguna, no hubiese caminado a derechas; mas como quieraque la tuvo, su error y su culpa no pueden absolvérsele; y por eso hásele de llamar vilísimo.Y así, el que por su padre o por alguno de sus mayores es ennoblecido en su estirpe y no www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 96 DANTE ALIGHIERIpersevera en tal nobleza, no solamente es vil, sino vilísimo, y más merecedor de desprecio yvituperio que cualquier otro villano. Y para que el hombre se guarde de esta ínfima vileza,ordena Salomón a quien ha tenido antecesor valiente, en el vigésimo-segundo capítulo de losProverbios: «No traspasarás los antiguos límites que tus padres fijaron»; y antes dice en elcuarto capítulo de dicho libro: «La vía de los justos, es decir, de los valientes, como luzresplandeciente procede, y la de los malvados es oscura y no saben dónde se arruinaron».Por último, cuando se dice: De suerte que está muerto y anda por la tierra, para mayordetrimento digo que semejante vilísimo está, muerto, pareciendo vivo. Donde se ha de saberque al hombre malo puédesele llamar muerto en verdad, y principalmente el que de la vidade su buen antecesor se aparta. Y esto se puede demostrar así: como dice Aristóteles en elsegundo del Alma, vivir es ser de los vivos, y como quiera que hay muchos modos de vivir -como vegetar en las plantas, en los animales vegetar y sentir, en los hombres vegetar, sentir,crear, inventar y razonar-, y las cosas se deben denominar por su parte más noble,manifiesto es que vivir en los animales es sentir -animales brutos, digo- y vivir en el hombrees usar de razón. Conque si vivir es ser el hombre, apartarse de tal uso es dejar de ser, y portanto, estar muerto. ¿Y no se aparta del uso de razón quien no razona el fin de su vida? ¿Nose aparta del uso de razón quien no razona el camino que ha de seguir? Cierto que seaparta. Y esto se manifiesta principalmente en quien tiene las huellas delante y no las mira; ypor eso dice Salomón en el quinto capítulo de los Proverbios: «Morirá aquel que no tengadisciplina, y será engañado en su mucha estulticia»; es decir: muere aquel que no se hacediscípulo y que no sigue al maestro; y esto es vilísimo. Y alguien podría decir de él: ¿Cómoes que está muerto y anda? Respondo: porque ha muerto el hombre y queda la bestia.Porque, como dice el filósofo en el segundo del Alma, las potencias del alma están unassobre otras, como la figura del cuadrángulo está sobre el triángulo, y el pentágono sobre elcuadrángulo; así la sensitiva está sobre la vegetativa, y la intelectiva está sobre la sensitiva.Conque, del mismo modo que quitando el último ángulo del pentágono queda cuadrado y nopentágono ya, así quitando la última potencia del alma, es, a saber: la razón, no queda yahombre, sino cosa con ánima sensitiva tan sólo, es decir, animal bruto. Y éste es el sentidodel segundo verso de la canción propuesta, en el cual se exponen las opiniones ajenas. - VIII - La más hermosa rama de cuantas surgen de la raíz racional es la discreción.Porque, como dice Tomás, acerca del prólogo de la Ética, conocer el orden de una cosa conotra es precisamente acto de razón; y eso es la discreción. Uno de los más hermosos ydulces frutos de esta rama es la reverencia que el mayor debe al menor. Y así Tulio, en elprimero de los Offici, hablando de la belleza que sobre la honestidad resplandece, dice que lareverencia es de aquélla; y así como ésta es hermosura de honestidad, así su contraria estorpeza y olvido de lo honesto; el cual contrario puede llamarse en nuestro vulgar irreverencia www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 97 DANTE ALIGHIERIo, más bien, insolencia. Y por eso, el propio Tulio en el mismo lugar dice: «Poner negligenciaen saber lo que los demás opinan de uno, no sólo es propio de persona arrogante, sinodisoluta»; lo cual no quiere decir sino que arrogancia y disolución es no conocerse a símismo, lo cual es principio de la medida de toda reverencia. Por lo cual yo, queriendo -contoda reverencia hablando al príncipe y al filósofo- quitarles a algunos la malicia de la mente,para infundirles luego la luz de la verdad, antes de proceder a reprobar las opinionespropuestas, mostraré cómo al reprobar éstas no se habla irreverentemente contra lamajestad imperial ni contra el filósofo. Porque si en cualquiera parte de este libro memostrase irreverente, nunca sería tan feo como en este Tratado: en el cual, hablando denobleza, debo mostrarme noble y no villano. Y primeramente demostraré que no me atrevocontra la autoridad del filósofo; luego demostraré que no me atrevo contra la majestadimperial. Digo, pues, que cuando el filósofo dice: «Lo que les parece a los más esimposible que sea completamente falso», no quiere decir, al parecer exterior, es decir,sensual, sino el de dentro, es decir, racional; pues que el parecer sensual, según la mayorparte de la gente, es muchas veces falso, principalmente en los sensibles comunes, donde elsentido se engaña frecuentes veces. Así sabemos que a la mayor parte de la gente el sol leparece que tiene un pie de diámetro; y esto es tan falso, que, según las investigaciones einvenciones hechas por la humana razón con sus demás artes, el diámetro del cuerpo del soles cinco veces y media el de la tierra. Como quiera que el diámetro de la tierra tiene seis milquinientas millas, el diámetro del sol, que según la apariencia sensual parece de un pie delargo, tiene treinta y cinco mil setecientas cincuenta millas. Por lo cual es manifiesto queAristóteles no se refería a la apariencia sensual. Y por eso, si es mi intención reprobar tansólo la apariencia sensual, no repruebo la intención del filósofo, y, por lo tanto, no ofendo lareverencia que se le debe. Y que yo me propongo reprobar la apariencia sensual esmanifiesto, porque los que así juzgan, no juzgan sino por lo que perciben de estas cosas quela fortuna puede dar o quitar; que porque ven hacerse los parentescos, los elevadosmatrimonios, las amplias posesiones, los grandes señoríos, creen que son causas denobleza, y lo que es más: que tales cosas son la nobleza misma. Porque si juzgasen de laapariencia racional, dirían lo contrario; es decir, que la nobleza es causa de éstas, como másabajo en este Tratado se verá. Y como yo, según puede verse, no hablo contra la reverencia del filósofo alreprobar tal, así tampoco hablo contra la reverencia del imperio, y quiero explicar la razón.Mas cuando se habla, ante el adversario, el retórico debe usar mucha cautela en su discurso,a fin de que el adversario no tome de aquí ocasión para empeñar la verdad. Yo, que habloante tantos adversarios en este Tratado, no puedo hablar brevemente. Por lo cual, si misdigresiones son largas, nadie se maraville. Digo, pues, que para demostrar que no soyirreverente en la majestad del imperio, primero se ha de ver qué es reverencia. Digo quereverencia no es otra cosa que acatamiento de sujeción debida por signo manifiesto. Y vistoesto, hay que distinguir entre lo irreverente y lo no reverente. Irreverente quiere decir www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 98 DANTE ALIGHIERIprivación, y no reverente, negación. Y por eso la irreverencia es desacatar la sujeción debidacon signo manifiesto; la no reverencia es negar la sujeción indebida. Puede el hombrerechazar una cosa de dos maneras: de una, puede el hombre desmentir no ofendiendo a laverdad, cuando se priva del debido acatamiento, y esto es propiamente desacatar; de otramanera puede el hombre desmentir no ofendiendo a la verdad, cuando aquello que no es nose confiesa; y esto es propiamente negar; como decir el hombre que es del todo mortal, esnegar propiamente hablando. Por lo cual si yo niego la reverencia al imperio, no soyirreverente, sino que soy no reverente; porque no es contra la reverencia, como quiera queno la ofende, del mismo modo que el no vivir no ofende a la vida, mas sí la ofende la muerte,que es privación de aquélla; de aquí que una cosa sea la muerte y otra no vivir; que no vivires el de las piedras. Y por eso muerte quiere decir privación, que no puede existir sino en elsujeto del hábito, y las piedras no son sujeto de vida; por lo cual no puede decírselesmuertas, mas que no viven. Igualmente yo, que en este caso no debo guardar reverencia alimperio, se la niego; no soy irreverente, mas soy no reverente, lo cual no es arrogancia nicosa merecedora de vituperio. Mas sería arrogancia el ser reverente, si reverencia se pudierallamar, porque en mayor y más verdadera irreverencia, se caería; es, a saber: de lanaturaleza y de la verdad, como más adelante se verá. De caer en esta falta se guardóAristóteles, maestro de filósofos, cuando dice al principio de la Ética: «Si son dos los amigosy uno es la verdad, a la verdad ha de consentir». En verdad, una vez dicho que no soyreverente, que es negar la reverencia, esto es, negar la sujeción indebida por signomanifiesto, queda por ver cómo en este caso no estoy debidamente sujeto a la majestadimperial. Y como es menester que la razón sea larga, en capítulo propio quiero exponerlainmediatamente. - IX - Para ver cómo en este caso, es decir, aprobando o reprobando la opinión delemperador, no estoy obligado a sujetarme a él, es menester recordar lo que del mandoimperial se ha dicho más arriba, en el cuarto capítulo de este Tratado; es decir, que laimperial autoridad fue inventada para perfección de la vida humana, y que ella es justareguladora y gobernadora de todas nuestras obras, porque hasta donde nuestras obras seextienden tiene jurisdicción la majestad imperial, y fuera de estos límites no se extiende. Mascomo toda arte y humano ejercicio están por el imperial limitados a ciertos términos, asítambién el imperio está limitado a ciertos términos por Dios; y no es maravilla, porque eloficio y el arte de la Naturaleza vemos limitado en todas sus obras. Porque si queremostomar la Naturaleza universal por entero, tiene tanta jurisdicción cuanta es la extensión delmundo, es decir, del cielo y la tierra; y esto con cierto límite, como se demuestra en el tercerode la Física y en el primero de Cielo y Mundo. Conque la jurisdicción de la Naturalezauniversal está confinada en ciertos límites, y, por consiguiente, la particular y es también www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 99 DANTE ALIGHIERIlimitador de ésta. Aquel que por nada está limitado, es decir, la primera Bondad, que es Dios,el cual es sólo en su infinita capacidad a comprender el infinito. Y para ver los límites de nuestras obras, se ha de saber que nuestras obras sonúnicamente aquellas que obedecen a la razón y a la voluntad; porque si en nosotros existe laoperación digestiva, ésta no es humana, sino natural. Y se ha de saber que nuestra razónestá ordenada para obras en cuatro maneras, de diversa consideración; que no sonoperaciones que únicamente considera y no hace, ni puede hacer ninguna de ellas, comoson las cosas naturales, las sobrenaturales y las matemáticas; operaciones que considera yhace en su propio acto, las cuales se llaman racionales, como son las artes de hablar, y hayoperaciones que considera y hace materialmente fuera de sí misma, como son las artesmecánicas. Y todas estas operaciones, aunque al considerarlas obedecen a nuestravoluntad, por sí mismas no la obedecen. Porque, aun queriendo nosotros que las cosaspesadas se elevasen por su propia naturaleza, ne podrían subir, y aunque quisiéramos queel silogismo con falsos principios concluyese mostrando la verdad, no concluiría tal; y aunquequisiéramos que la casa se sostuviera lo mismo inclinada que derecha, no sería; porque detodas estas obras no somos los factores propiamente, sino los inventores, que las ordenó ehizo el mayor factor. Hay también operaciones que nuestra razón considera en el acto de lavoluntad, como ofender y beneficiar, como permanecer firme y obedecer por entero a nuestravoluntad; y por eso, por ellas somos llamados buenos o malos, porque son completamentenuestras; por lo cual nuestras obras se extienden a donde nuestra voluntad puede alcanzar.Y como quiera que en todas estas obras voluntarias hay alguna equidad que conservar yalguna iniquidad que evitar, la cual equidad puede perderse por dos causas: por no sabercuál es la tal o por no querer seguirla, fue inventada la razón escrita para mostrarla y paraordenarla. Así, pues, dice Agustín: «Si los hombres la conocieran -es a saber: la equidad-, y,conocida, la conservasen, no sería menester la razón escrita». Y por eso está escrito alprincipio del antiguo Digesto: «La razón escrita es el arte del bien y de la equidad». Paraescribir la cual, publicarla y ordenarla, está puesto este oficial de quien se habla, es, a saber:el emperador, al cual estamos sujetos en tanto cuanto se entienden nuestras propias obrasque se han dicho, y más allá no. Por esta razón, en toda arte y en todo oficio, los artífices yaprendices están y deben estar sujetos al principal y al maestro de tales oficios y artes; fuerade ellos, la sujeción perece, puesto que perece el principado. Del mismo modo casi se puededecir del emperador, si se quiere representar su oficio con una imagen, que es caballero,sobre la humana voluntad. Caballo éste que manifiesto es cuán frecuentemente va por elcampo sin caballero, especialmente en la mísera Italia, que sin medio alguno se veabandonada a su gobierno. Y se ha de considerar que cuanto la cosa es más propia del arte y del magisterio,tanto mayor es en ella la sujeción; porque, multiplicada la causa, se multiplica el efecto. Así,pues, se ha de saber que hay cosas que también son puras artes, que la Naturaleza esinstrumento del arte: como bogar con el remo, donde el arte hace instrumento del impulso,que es movimiento natural; como en el trillar el trigo, en que el arte hace instrumento suyo el www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 100 DANTE ALIGHIERIcalor, que es cualidad natural. Y en esto principalmente se debe estar sujeto al jefe y maestrodel arte. Y hay cosas en que el arte es instrumento de la Naturaleza; y éstas son menosartes, y en ellas están menos sujetos los artífices a su jefe, como el sembrar la tierra, en quese ha de esperar la voluntad de la Naturaleza; como salir del puerto, en que se ha de esperarla natural disposición del tiempo. Y por eso vemos en estas cosas muchas veces quedisputan los artífices y pedir consejo el superior al inferior. Hay otras cosas que nopertenecen al arte y parecen tener con él algún parentesco; y de aquí que los hombres seengañen muchas veces; y en éstas no están sujetos los aprendices al artífice, o más bienmaestro, ni están obligados a creerle en cuanto hace al arte; como la pesca, que parecetener parentesco con la navegación, y conocer la virtud de las hierbas, que parecen tenerparentesco con la agricultura, y no tienen ninguna regla común, puesto que la pescapertenece al arte venatoria y está a sus órdenes, y el conocer las hierbas pertenece a laMedicina, o sea a más noble doctrina. Estas cosas, lo mismo que se han explicado con respecto a las demás artes,pueden verse en el arte imperial; porque en ella hay reglas que son puras artes, como sonlas leyes de matrimonios, de los siervos, de las milicias, de los sucesores en dignidades; y entodas ellas estamos sujetos al emperador sin duda alguna ni sospecha. Hay otras leyes, queson como continuadoras de Naturaleza, como constituir al hombre de edad suficiente paraadministrar, y en esto no estamos por entero sujetos. Hay otras muchas que parecen teneralgún parentesco con el arte imperial, y aquí yerra quien crea que el mandato imperial esauténtico en este punto; como la juventud, sobre la cual no se ha de consentir ningún juicioimperial, en cuanto es emperador; por eso aquello que es de Dios, a Dios sea dado. Así,pues, no se le ha de creer ni consentir al emperador Nerón, que dijo que la juventud erahermosura y fortaleza de cuerpo, sino a quien dijera que la juventud es el colmo de la vidanatural, que sería filósofo. Y por eso, manifiesto es que el definir la nobleza no compete alarte imperial; y si no le compete, al tratar de ella no hemos de estarle sujetos; y si noestamos a ella sujetos, no estamos obligados a reverenciarle en ese punto; y esto es lo quese iba buscando. Por lo cual, ora ya, con toda licencia, con toda libertad de ánimo, hay queherir en el pecho a las opiniones viciadas, derribándolas en tierra, a fin de que la verdaderapor esta victoria mía tenga el campo de la mente de aquellos por quienes esta luz cobravigor. -X- Pues que se han expuesto las ajenas opiniones acerca de la nobleza y se hademostrado que me es lícito el reprobarlas, argumentaré la parte de la canción que talreprueba, que comienza, como antes se ha dicho: Quien define: El hombre es un leño conalma. Y así se ha de saber que la opinión del emperador -aunque errónea- en una partícula, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 101 DANTE ALIGHIERIa saber, donde dice: buenos hábitos, apuntó a los hábitos de la nobleza; y por eso en esaparte no se ha de reprobar. Nos proponemos reprobar la otra partícula, que por la naturalezade nobleza es completamente diversa; la cual parece decir dos cosas cuando dice: antiguariqueza, es decir, tiempo y riquezas, las cuales son completamente diversas de nobleza,como se ha dicho, y como más abajo se demostrará. Y por eso al reprobar se hacen dospartes: primeramente se reprueba lo de que las riquezas sean causa de nobleza; luego sereprueba que lo sea el tiempo. La segunda parte comienza: No quieren que el villano noblese haga. Se ha de saber que, reprobadas las riquezas, se reprueba no sólo la opinión delEmperador en cuanto hace a las riquezas, sino también del vulgo todo, que sólo en lasriquezas la fundaba. La primera parte se divide en dos, en la primera de las cuales se dice,en general, que el Emperador erró en la definición de Nobleza; en segundo término, semuestra el porqué, y comienza esta segunda parte: Que las riquezas, como se cree. Digo, pues, Quien define: El hombre es un leño animado, primeramente no diceverdad, es decir, dice falsedad en cuanto dice leño; y luego no habla por entero, es decir,habla con defecto en cuanto dice animado y no dice racional, que es la diferencia por la cualel hombre se distingue de la bestia. Luego digo que de este modo erró al definir aquel quetuvo Imperio, no diciendo Emperador, sino aquel que tuvo Imperio, para demostrar, como seha dicho más arriba, que determinar cosa tal es ajeno al imperial oficio. Luego digo que erróigualmente porque atribuyó falso sujeto a la Nobleza, a saber: la antigua riqueza, y luegoprocedió en forma defectuosa, o sea diferencia, a saber: buenos hábitos, los cuales nocomprenden todas las formalidades de la Nobleza, sino muy pequeña parte, como más abajose demostrará. Y no se ha de dejar, aunque calle el texto, que meser el emperador no erróen este punto solamente en las partes de la definición, mas también en el modo de definir -aunque, según pregona de él la fama, fuese lógico y muy docto-, porque más dignamente sedefine la Nobleza por los efectos que por los principios, puesto que parece tener razón deprincipio que no se puede percibir por las cosas primeras, sino por las posteriores. Luego,cuando digo: Que las riquezas, como se cree, demuestro que no pueden ser causa deNobleza, porque son viles, y demuestro que no pueden darla ni quitarla, porque están muydesunidas de la nobleza. Y pruebo que son viles, por un principalísimo y manifiesto defecto, yhago tal cuando digo: Por viles se las tiene, etc. Por último, deduzco, en virtud de lo queantes ha dicho, que no están unidas a la Nobleza,, por no seguir el efecto de la unión. Asípues, se ha de saber que, conforme quiere el filósofo, todas las cosas que hacen algunacosa es menester que primeramente estén perfectamente en aquel ser. Por lo que dice en elséptimo de la Metafísica: «Cuando una cosa se engendra de otra, se engendra de aquéllaestando en aquel ser». Además, se ha de saber que toda cosa que se destruye, se destruyetanto precediendo alguna alteración, y toda cosa alterada es menester que esté unida con laalteración, como quiere el filósofo en el séptimo de la Física y en el primero de Generación.Una vez estas cosas propuestas, continúo y digo que las riquezas, como otro creía, nopueden dar Nobleza, y para demostrar que hay gran diversidad entre ellas, digo que no la www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 102 DANTE ALIGHIERIpueden quitar a quien la tiene. No la pueden dar, puesto que por naturaleza son viles, y porsu vileza, contrarias a Nobleza. Y aquí se entiende por vileza, degeneración, lo cual esopuesta a Nobleza, como quiera que un contrario no es factor del otro, ni lo puede ser, por larazón susodicha. La cual se añade al texto al decir: Pues quien pinta una figura, si no puedeestar en ella, no la puede exponer. Así, pues, ningún pintor podría exponer figura alguna, sien su intención no se hiciese él primeramente cuál debe ser la figura. Tampoco la puedenquitar, porque están muy lejos de Nobleza; y por la razón antes dicha, de que para corrompero alterar alguna cosa es menester estar unida a ella; y por eso añade: ni la enhiesta torre,desvía al río que de lejos corre; lo cual no quiere decir sino que, respondiendo a lo que antesse ha dicho, que las riquezas no pueden quitar Nobleza, diciendo que la Nobleza es comouna enhiesta torre y las riquezas cual río que de lejos corre. - XI - Queda por probar únicamente ahora cuán viles son las riquezas y cuán apartadasy lejanas están de Nobleza; y esto se prueba en dos partículas del texto, en las cuales esmenester parar atención ahora. Y luego, expuestas aquéllas, será manifiesto lo que he dicho,es decir, que las riquezas son viles y están lejos de la Nobleza, y con esto estaránperfectamente probadas las razones de más arriba contra las riquezas. Digo, pues: Por viles se las tiene e imperfectas. Y para manifestar lo que sequiere decir, debe saberse que la vileza de una cosa por su imperfección se colige, y así lanobleza de la perfección, pues que en tanto cuanto la cosa es perfecta, es por su naturalezanoble y vil, en cuanto es imperfecta. Y por eso, si las riquezas son imperfectas, manifiesto esque son viles. Y que son imperfectas lo prueba brevemente el texto, cuando dice: queaunque estén guardadas, no dan tranquilidad, antes cuidados. En lo cual, no sólo semanifiesta su imperfección, sino que su condición es imperfectísima y, por lo tanto, que sonlo más viles. Y esto atestigua Lucano, cuando dice, hablándoles a ellas: «Sin contenciónpeligran las leyes, y vosotras, riquezas, vilísima parte de las cosas, movisteis batalla».Puédese ver brevemente su imperfección en tres cosas por modo manifiesto: primero, en suindiscreto advenimiento; segundo, en su peligroso acrecimiento; tercero, en su dañosaposesión. Y antes de demostrarlo, he de declarar una duda que parece surgir aquí; puescomo quiera que el oro y las margaritas tienen perfectamente en su ser forma y acto, noparece cierto decir que sean imperfectas. Mas, sin embargo, se ha de saber que, cuando selas considera en sí mismas, son cosas perfectas y no son riquezas, pero oro y margaritas;mas en cuanto están ordenadas a la posesión del hombre, son riquezas, y por este modo www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 103 DANTE ALIGHIERIestán llenas de imperfecciones; porque no hay inconveniente en que una cosa sea, endiversos aspectos, perfecta e imperfecta. Digo que su imperfección puédese advertir primeramente en la indiscreción de suadvenimiento, en el cual no resplandece ninguna justicia distributiva y sí la más completainiquidad; la cual iniquidad es precisamente efecto de imperfección, porque si se consideranlos modos por los cuales vienen aquéllas, puédense todos recopilar en tres maneras; porque,o proceden de la pura suerte, como cuando, sin intención o esperanza, vienen por cualquierimpensado hallazgo, o proceden de la mente ayudada de la razón, como por testamento omutua sucesión, o proceden de la razón, ayudada de la suerte, como cuando vienen porprovecho lícito o inclinado; lícito, digo, cuando son merecidas por arte, mercancía o servicio;ilícito, cuando proceden del hurto o la rapiña. Y en cada uno de estos tres modos se ve lainiquidad que digo, porque se le ofrecen más veces a los malos que a los buenos lasescondidas riquezas que se encuentran o se consiguen, y esto es tan manifiesto, que no hamenester ser probado. A la verdad, yo vi el lugar en la ladera de un monte en Toscana,llamado Falterona, donde el villano más villano de la comarca, según se hallaba cavando,encontró finísima plata, esperada tal vez mil años. Y al ver estas iniquidades, dijo Aristótelesque «cuanto más subyuga el hombre al intelecto, tanto menos subyuga a la fortuna». Y digoque muchas más veces les tocan las herencias legadas o correspondidas a los malvadosque a los buenos, y de esto no quiero presentar testimonio alguno; mas vuelva cada cual losojos en derredor suyo y verá lo que yo callo para no abominar de nadie. Así pluguiera a Diosque se hubiese cumplido lo que el Provenzal pidió que «quien no es heredero de la bondadperdiese la herencia del haber». Y digo que más veces a los malos que a los buenos tócalesprecisamente el provecho, porque los ilícitos nunca tocan a los buenos porque lo rehúsan; y¿qué bien hombre utiliza nada por fraude o por fuerza? Imposible sería, porque sólo conaceptar la ilícita empresa, ya no sería bueno. Y los lícitos rara vez tocan a los buenos, porquecomo quiera que se necesita mucha solicitud, y la solicitud del bueno se propone cosas másgrandes, raras veces el bueno es en éstas suficientemente solícito. Por lo cual es manifiestoque de todos modos vienen inicuamente las riquezas, Y por eso Nuestro Señor inicuas lasllamó cuando dijo: «Haceos amigos con el dinero de la iniquidad», invitando y confortando alos hombres a la liberalidad en los beneficios, que son engendradores de amigos. ¡Y cuánbuen cambio hace quien de estas cosas imperfectísimas da para tener y adquirir cosasperfectas, como son los corazones de los hombres de pro! Este cambio puede hacerse todoslos días. Ciertamente que esta mercancía es más nueva que las otras, pues que creyendocomprar un hombre con el beneficio, compra miles y miles. ¿Y quién no está aún agradecidode corazón a Alejandro por su reales beneficios? ¿Quién no tiene aún al buen Rey deCastilla, o a Saladino, o al buen marqués de Monferrato, o al buen conde de Tolosa, o aBeltrán del Bornio, o a Galeazo de Montefeltro, cuando se hace mención de sus misiones?Ciertamente que sólo los que tal harían de grado; más aún, aquellos que antes morirán quehacer tal, tiénenle amor a su memoria. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 104 DANTE ALIGHIERI - XII - Como se ha dicho, la imperfección de las riquezas no sólo se ve en su indiscretoadvenimiento, mas también en su peligroso acrecimiento, y por eso, en lo que se puede verde su defecto, sólo de ello hace mención el texto, al decir aunque guardadas, no solamenteno dan tranquilidad, sino que dan más sed, y le hacen más insuficiente y falto. Y en estepunto se ha de saber que las cosas defectuosas pueden tener sus defectos de modo que aprimera vista no aparezcan; mas, so pretexto de perfección, se esconde la imperfección, ypueden tener aquéllos de tal manera al descubierto, que claramente se vea la imperfección aprimera vista. Y aquellas cosas que de primeras no muestran sus defectos son máspeligrosas, por lo que muchas veces no puede uno guardarse de ellas, como vemos en eltraidor, que a la vista se muestra amigo, de modo que hace que se tenga fe en él, y sopretexto de amistad encierra el defecto de la enemistad. Y de este modo las riquezas sonpeligrosamente imperfectas en su acrecimiento, porque posponiendo lo que prometen, traenlo contrario. Prometen siempre estas falsas traidoras, reunidas en cierto número, hacer alque las reúne pago de todo deseo, y con esta promesa conducen la humana voluntad al viciode la avaricia. Y por esto las llama Boecio peligrosas en el de Consolación, al decir: «¡Ay,quién fue el primero que, descubriendo los pesos de oro y las piedras que queríanesconderse, excavó preciosos peligros!» Prometen las falsas traidoras, si bien se mira,satisfacer toda sed y toda falta y aportar saciedad y bastanza. Y hacen esto al principio atodos los hombres, afirmando su promesa con cierto acrecimiento de su cantidad, y luegoque están reunidas, en lugar de saciedad y refrigerio, dan sed al pecho, febril e intolerable, yen lugar de saciedad, aportan nuevo límite, es decir, deseo de mayor cantidad, y con él,grande temor y cuidado de lo adquirido. De modo que, verdaderamente, no tranquilizan, sinoque dan más cuidados, los cuales sin ellas no se tenían. Y por eso dice Tulio en el Tratadode la Paradoja, abominando las riquezas: «Yo en ningún tiempo dije que entre las cosasbuenas y deseables estuvieran sus dineros ni sus magníficas mansiones, sus señoríos ni susalegrías, de las cuales están muy agobiados, puesto que veía a los hombres que cuanto másabundaban en riquezas más deseaban. Porque nunca se sacia la sed del deseo ni seatormentan sólo por el deseo de aumentar las cosas que tienen, sino que también les datormento el temor de perderlas». Y todas estas palabras son de Tulio, y en el libro que hedicho escritas están. Y para mayor testimonio de esta imperfección, he aquí a Boecio, quedice en el de Consolación: «No cesará de llorar el género humano, por más que la diosa delas riquezas le dé tantas cuantas arenas devuelve el mar turbado por el viento, o cuántas sonlas estrellas que en el cielo relucen!» Y como más testimonios se han menester para probartal, dejamos a un lado cuanto claman contra ellas Salomón y su padre, y asimismo Séneca,principalmente escribiendo a Lucilo, Horacio, Juvenal, y en fin, cuanto todos los poetas ycuanto la Divina Escritura clama contra estas falsas meretrices, llenas de defectos; y www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 105 DANTE ALIGHIERIpóngase atención para tener fe de ojos, solamente a la vida de quienes van tras ellas, cuánseguros viven cuando las han reunido, cómo se satisfacen y descansan. ¿Y qué otra cosapone en peligro y mata la ciudad, los campos y los individuos cuanto amontonar másdespués del algo? El cual amontonamiento menos deseos descubre, al logro de los cualesnadie puede llegar sin injuria. ¿Y qué otra cosa se proponen medicinar una y otra razón,quiero decir, la canónica y la civil, sino el deseo que, aumentando riquezas, aumenta a suvez? Cierto que asaz lo manifiestan una y otra razón si se leen sus comienzos, es decir, losde sus escritos. ¡Oh, cuán manifiesto es, más que cosa alguna, que, al aumentar aquéllas,son imperfectas, ya porque de ellas no puede originarse sino imperfección, una vezguardadas. Y esto es lo que el texto dice. A la verdad, en este punto surge una duda, merecedora de que no sigamosadelante, sin plantearla y responder a ella. Podría decir algún calumniador de la verdad que,si por aumentar el deseo con la adquisición, las riquezas son imperfectas y viles por lo tanto,por la misma razón será imperfecta y vil la ciencia, pues que en su adquisición aumenta eldeseo de ella, que así dice Séneca: «Aun con un pie en el sepulcro, quisiera aprender». Masno es verdad que la ciencia sea vil por imperfección; así, pues, por la destrucción delconsiguiente, el que el deseo aumente no es causa de vileza para la ciencia. Su perfecciónes manifiesta para el filósofo en el sexto de la Ética, cuando dice que «la ciencia es laperfecta razón de algunas cosas». A esta cuestión hemos de responder brevemente; masprimero hemos de ver si en la adquisición de la ciencia se aumenta el deseo como en lacuestión se supone; y si es por la razón por lo que digo que no solamente en la adquisiciónde la ciencia y de las riquezas, sino en toda adquisición, se dilata el deseo humano, aunquede diferente modo; y la razón es que el sumo deseo de toda cosa y el que primero da laNaturaleza es el volver a su principio. Y como Dios es principio de nuestras almas y factor delas que se le asemejan, según está escrito: «Hagamos al hombre a imagen y semejanzanuestra», esa alma desea principalmente volver a él. E igual que el peregrino que va por uncamino por el que nunca fue, cree que toda casa que ve a lo lejos es la hospedería, yhallando que no es tal, endereza su pensamiento a otra, y así de casa en casa, hasta que lahospedería llega, así nuestra alma apenas entra en el nuevo camino de esta vida nuncarecorrido, dirige los ojos al término de su sumo bien, y cualquier cosa que ve le parece teneren sí misma algún bien, cree que es aquél. Y como su primer conocimiento es imperfecto,porque no está experimentado ni adoctrinado, los pequeños bienes le parecen grandes, y poraquéllos empieza a desear. Así, pues, vemos a los párvulos desear más que nada unamanzana y luego desear un pajarillo; y más adelante desear lindos vestidos; y luego uncaballo, y luego mujer; y luego algunas riquezas, luego riquezas grandes y luegograndísimas. Y acaece esto porque en ninguna de estas cosas encuentra lo que vabuscando, y cree que lo ha de encontrar más adelante. Por lo cual se ve que los deseospreséntanse unos tras otros a los ojos de nuestra alma de manera en cierto modo piramidal,porque el más pequeño está sobre todos, y es como punta de lo último que se desea, que esDios, como base de todos. De modo que, cuanto más se procede de la punta a la base, losdeseables aparecen mayores; y ésta es la razón de que al adquirir los deseos humanos se www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 106 DANTE ALIGHIERIensanchen uno tras otro. A la verdad, este camino se pierde por error, como los senderos dela tierra; porque de igual manera que de una ciudad a otra hay por necesidad un caminoinmejorable y derecho, y otro que se tuerce y aparta, es decir, el que va a ese lugar, y otrosmuchos que se acercan o se alejan más o menos, así en la vida humana hay diversoscaminos, uno de los cuales es el verdadero, y otro el más falaz, y otros ya menos falaces, yamenos verdaderos. Y del mismo modo que vemos que el que va derecho a la ciudad cumpleel deseo y da descanso tras de la fatiga, y el que va al contrario nunca lo cumple ni puededar nunca descanso, así sucede en nuestra vida, que el buen andador llega a su término ydescansa; el erróneo, nunca lo alcanza, antes bien, con gran fatiga del ánimo y con ojosgolosos, mira siempre adelante. De aquí que, aunque esta razón no responda del todo a lacuestión suscitada más arriba, al menos abre el camino a la respuesta; porque hace ver quenuestro deseo no se dilata sólo de una manera. Mas como este capítulo es un tanto lato, enotro capítulo hemos de responder a la pregunta, y terminar la disputa que ora nosproponemos contra las riquezas. - XIII - Respondiendo a la cuestión, digo que no se puede decir que aumentepropiamente el deseo de ciencia, aunque, como se ha dicho ya, en cierto modo se dilate.Porque lo que propiamente crece es porque es uno; y el deseo de la ciencia no es siempreuno, sino muchos, y acabado el uno, viene el otro; de modo que, hablando con propiedad sudilatación no es crecimiento, sino tensión de cosa pequeña o cosa grande. Porque si yodeseo saber los principios de las cosas naturales, apenas los sé, termina tal deseo; y si luegodeseo saber qué son y cómo son cada uno de estos principios, ya es un deseo nuevo. Y porel advenimiento de éste no se me quita la perfección a que me llevó el otro; y esta dilataciónno es causa de imperfección, sino de perfección mayor. Lo de la riqueza a la verdad espropiamente crecimiento, que es siempre uno; de modo que ninguna sucesión se ve paratérmino ni perfección algunos. Si el adversario pretende que así como el saber los principiosde las cosas naturales es un deseo y otro el saber lo que son, así es un deseo el de tenercien marcos y otro el de tener mil, respondo que no es verdad, porque ciento es parte de mily tienen la misma relación que una parte de la línea y la línea entera, la cual se sigue con unsolo movimiento; y aquí no hay sucesión ni perfección de movimiento en parte alguna. Masconocer lo que son los principios de las cosas naturales y lo que cada uno es, no es parteuno de otro, y tienen la misma relación entre sí que tienen diversas líneas; por las cuales nose procede un solo movimiento, sino que una vez perfecto el movimiento de la una, sesucede el movimiento de la otra. Y así se ve que no se ha de decir que es imperfecta laciencia por el deseo de ciencia, cual se dice que lo son las riquezas, como la preguntaexponía. Porque al desear la ciencia, acaban sucesivamente los deseos y llegan a www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 107 DANTE ALIGHIERIperfección, y en el desear la riqueza, no; de modo que la cuestión está resuelta, y no halugar. Muy bien puede aún calumniar el adversario, diciendo que, aunque muchosdeseos se cumplan con la adquisición de la ciencia, nunca se llega al último, lo cual es casiigual que la imperfección de aquello que no se termina y que es uno. Respóndese aquí queno es cierto lo que se afirma, a saber: que nunca se llega el último; porque nuestros deseosnaturales, como se ha demostrado más arriba en el tercer Tratado, tienden a cierto término, yel de la ciencia es natural, así que cumple cierto término, aunque pocos, por caminar mal,cumplan la jornada. Y quien entiende al comentarista en el tercero del Alma, esto extiende; ypor eso dice Aristóteles en el décimo de la Ética, hablando contra el poeta Simónides: «Queel hombre débese dedicar cuanto pueda a las cosas divinas»; en lo cual demuestra quenuestra potencia se propone un fin cierto. Y en el primero de la Ética dice que «eldisciplinado pide que haya certeza en las cosas, según lo que en su naturaleza tengan deciertas». En lo cual se demuestra que, no sólo por parte del hombre que desea, sino tambiénpor parte de lo cognoscible deseado, débese alcanzar el fin; y por eso dice Pablo: «No mássaber del que se haya menester, sino saber con mesura». De modo que, sea cualquiera elmodo por que se considere el deseo de la ciencia, alcanza perfección, ya particular, yageneralmente; y por eso la ciencia perfecta tiene noble perfección como las malditasriquezas. Brevemente se ha de demostrar cuán dañosas son en su posesión, que es latercera nota de su imperfección. Puédese ver que su posesión es dañosa, por dos razones:la una, porque es causa de mal; la otra, porque es privación de bien. Es causa de mal,porque hace, aun velando, temeroso y odioso al poseedor. ¡Cuánto temor el de aquel quetras de sí siente riqueza, al caminar, al descansar, no sólo velando, sino cuando tambiénduerme, y no por temor a perder su haber, mas con su haber la vida! Bien lo saben losmíseros mercaderes que van por el mundo, pues que las hojas que el viento mueve leshacen temblar, cuando llevan riquezas consigo, y cuando van sin ellas, del todo seguros,hacérseles más breve el camino con el cantar y hablar. Y por eso dice el sabio: «Si uncaminante se echase a andar de vacío, cantaría aun a la vista de los ladrones». Y estoquiere decir Lucano en el quinto libro, cuando elogia la seguridad de la pobreza, diciendo:«¡Oh, segura facultad de la vida pobre! ¡Oh, estrechas viviendas y muebles! ¡Oh, aun nocomprendidas riquezas de los dioses! ¿A qué templos ni qué muros sucedería tal, es decir, elno tener tumulto alguno, golpeando la mano de César?» Y tal dice Lucano cuando recuerdacómo César fue de noche a la cabaña del pescador Amiclas para pasar el mar Adriano. ¿Ycuánto odio mio le tienen todos al poseedor de riquezas, ya por envidia, ya por deseo dequitarle tal posesión? Tan cierto es esto, que muchas veces, contra la piedad debida, el hijoquiere la muerte de su padre; y de esto tienen muchos ejemplos manifiestos los latinos, tantode la parte del Po como de la del Tíber. Y por eso Boecio, en el segundo de su Consolación,dice: «Ciertamente que la avaricia hace a los hombres odiosos. También es privación de biensu posesión, porque poseyéndolas no hay generosidad, que es virtud, la cual es perfecto www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 108 DANTE ALIGHIERIbien y hace a los hombres rumbosos y queridos; lo cual no puede ser poseyéndolas, sinodejándolas de poseer». Por lo que Boecio, en el mismo libro, dice: «Es bueno el dinerocuando, transferido a los demás por hábito de generosidad, no se posee ya nada». Por locual es manifiesta su vileza en todas sus señales, y de ahí que el hombre de recto deseo yverdadero conocimiento no las ama, y no amándolas, no se une a ellas, antes bien, siemprelejos de sí las quiere, a no ser en cuanto están ordenadas a un servicio necesario. Y es cosade razón, porque lo perfecto no se puede unir con lo imperfecto. Por lo que vemos que lalínea torcida no se junta nunca con la derecha, y si hay alguna unión no es de línea a línea,sino de punto a punto. Y de aquí se sigue que el ánimo recto, es decir, en el deseo, yverdadero, esto es, en el conocimiento, no se destruye por su pérdida, como dice el texto alfin de esta parte. Y con este efecto quiere probar el texto que son río que corre lejos de laenhiesta torre es la razón, o sea de la nobleza; y por eso las riquezas no pueden quitar lanobleza a quien la tiene. Y de este modo se discuten y reprueban las riquezas en la presentecanción. - XIV - Reprobado el ajeno error, en lo que hace a aquella parte que en las riquezas seapoyaba, hemos de reprobarlo en aquella otra parte que decía ser el tiempo causa de lanobleza, al decir antigua riqueza; y esta reprobación se hace en la parte que comienza: Noquieren que el villano noble se haga. Y primeramente se reprueba por una razón de losmismos que así yerran; luego, para su mayor confusión, destrúyese esta razón también; y sehace esto al decir: Síguese, pues, de cuanto llevo dicho. Por último se deduce que esmanifiesto su error, y por tanto tiempo ya de proponerse la verdad; y hace esto cuando dice:Que al intelecto sano. Digo, pues: No quieren que el villano noble se haga. Donde se ha de saber que laopinión de los que yerran es que a un hombre primeramente villano nunca se le puede decirnoble, y del mismo modo a quien hijo sea de villano. Y esto rompe su misma opinión cuandodicen que se requiere tiempo para la nobleza al poner el vocablo antiguo; porque esimposible, siguiendo el proceso del tiempo, llegar a la generación de nobleza, por esta sumisma razón, que se ha dicho, la cual descarta el que un hombre villano pueda llegar nuncaa ser noble por sus obras, o por cualquier circunstancia; y descarta el cambio de padrevillano en hijo noble; porque si el hijo del villano es también villano, y su hijo, por ser hijo devillano, lo es él asimismo, nunca se podrá hallar el punto en que nobleza comience porproceso de tiempo. Y si el adversario, queriéndose defender, dijese que empezara noblezaen el tiempo en que se haya olvidado la baja condición de los antecesores, respondo que tales contrario a lo que ellos dicen, pues que necesariamente habrá transformación de villaníaen nobleza de un hombre a otro o de padre a hijo, lo cual es contrario a cuanto ellos dicen. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 109 DANTE ALIGHIERI Si el adversario se defendiese pertinazmente, diciendo que estastransformaciones pueden hacerse cuando la baja condición de los antecesores yace enolvido, aunque el texto no se cuide de esto, merece que la glosa responda. Y por esorespondo que de lo que dicen se siguen cuatro grandísimos inconvenientes, de modo que nopuede haber buena razón. Es el uno, que cuanto mejor fuese la Naturaleza humana tanto más difícil y tardíasería la generación de nobleza; lo cual es grande inconveniente, puesto que se conmemorala cosa cuanto mejor es, y tanto más causa de bien; y la nobleza se conmemora entre losbienes. Y que esto es así se demuestra: si la gentileza o nobleza -que por ambas entiendo lomismo se engendrase en el olvido, cuanto más desmemoriados fuesen los hombres, tantomás pronto se engendraría la nobleza, porque tanto más pronto vendría todo olvido. Conquecuanto más desmemoriados fuesen los hombres, tanto más pronto serían nobles; y, por elcontrario, cuanta mejor memoria tuviesen, tanto más tardarían en ennoblecerse. El segundo es que en cosa ninguna, excepto en los hombres, podría hacerse estadistinción, a saber: noble y vil, lo cual es grave inconveniente, puesto que en toda especie,de cosas vemos las imágenes de nobleza o de vileza, por lo que frecuentes veces decimos aun caballo noble y a otro vil; y noble a un ladrón y a otro vil; y noble a una margarita noble yvil a otra. Y que tal distinción no se podría hacer, demuéstrase así: si el olvido de losantecesores de baja condición es causa de nobleza, donde no hubo bajeza en losantecesores no pudo haber olvido; como quiera que el olvido es corrupción de la memoria, yen los animales, plantas y minerales no se advierten la bajeza y la alteza -porque han nacidoen único e igual estado-, y en ellos no puede haber generación de nobleza ni de villanía,puesto que una y otra se consideran como hábito y privación, que son posibles en un mismosujeto; y por eso no podría haber distinción entre una y otra. Y si el adversario dijese que enlas demás cosas se entiende por nobleza la bondad de la cosa, y en los hombres el que nohaya memoria de su baja condición, deberíase responder, no con palabras, sino con cuchillo,a bestialidad tan grande como es el dar la bondad por causa a la nobleza de las demáscosas, y a la de los hombres, por principio el olvido. Es el tercero, que muchas veces aparecería antes el engendrado que el genitor,lo cual es del todo imposible; y esto se puede demostrar así: pongamos que Gerardo daCamino hubiese sido nieto del villano más vil que hubiera bebido nunca en el Sil o en elCagnano, y que aún no se hubiera olvidado la memoria de su abuelo. ¿Quién osará decirque Gerardo da Camino fuese hombre vil? ¿Y quién no estará conmigo al decir que ha sidonoble? Cierto que nadie, por más que parezca presuntuoso, porque tal fue y lo será siempresu memoria. Y si no se hubiese olvidado la de su abuelo, como se dice, y fuese éste muynoble, y su nobleza se viese claramente, antes hubiérale temido él que su genitor; lo cual esde todo punto imposible. El cuarto es que habría hombre tenido por noble luego de muerto, no habiéndolosido vivo; lo cual sería lo más inconveniente; y esto se demuestra así: pongamos que en el www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 110 DANTE ALIGHIERItiempo de Dardano se conservase memoria de sus antecesores de baja condición, ypongamos que en el tiempo de Laomedonte hubiérase borrado tal memoria y llegado elolvido. Según la opinión adversa, Laomedonte fue noble y Dardano villano, en vida.Nosotros, a quienes no ha llegado la memoria de sus antepasados -los de Dardano, digo-,¿diremos que Dardano, mientras vivió, fue villano, y que muerto es noble?; y no es, contra loque dice, que Dardano fuese hijo de Júpiter, porque eso es fábula, la cual, discutiendofilosóficamente, no es de tener en cuenta, y aun si con la fábula se quisiese detener aladversario, ciertamente lo que la fábula encubre deshace todas sus razones. - XV - Luego que, por su mismo sentido, la canción ha demostrado que no se requieretiempo para la nobleza, de seguida se propone confundir la susodicha opinión, para que detan falsas razones nada quede en la mente que esté preparada, para la verdad; y hace estocuando dice: Síguese, pues, de cuanto llevo dicho. Donde se ha de saber que si el hombre no puede convertirse de villano en noble,o de padre villano no puede nacer hijo noble, como antes se ha supuesto, en opinión deaquéllas, de los dos inconvenientes es menester seguir uno; es el uno que no hay ningunanobleza; el otro, que en el mundo siempre ha habido muchos hombres, de modo que elgénero humano no ha descendido de uno sólo. Y esto se puede demostrar. Si la nobleza nose engendra de nuevo, como muchas veces se ha dicho que tal opinión pretende, noengendrándola el hombre villano en sí mismo, ni el padre villano en su hijo, el hombre essiempre tal cual nace; y nace tal cual es el padre; y así el proceso de su condición se originaen el primer padre; por lo cual, tal como fue el primer genitor, es decir, Adán, ha de ser todoel género humano, con lo que desde él hasta los modernos no puede haber transformaciónalguna, por esa razón. Con que si Adán fue noble, todos somos nobles; y si fue villano, todossomos villanos; lo cual no es otra cosa que borrar la diferencia de estas condiciones, y asíborrar las conclusiones mismas. Y esto dice lo que sigue a lo que antes se expuso: Quetodos somos nobles o villanos. Y si no es así, a alguna gente se ha de decir noble, y otravillana necesariamente. Pues que la transformación de villanía en nobleza se ha borrado, esmenester que el género humano descienda de diversos principios, es decir, de uno noble yotro villano; y tal dice la canción cuando dice: O que no tuvo el hombre principio; y esto es detodo punto falso, según el filósofo, conforme a nuestra fe, que no puede mentir, y según laley y creencia antigua de los gentiles; que aunque el filósofo no suponga el proceso desde unprimer hombre, con todo quiere que haya en todos los hombres, una misma esencia, la cualno puede tener diversos principios. Y Platón quiere que todos los hombres dependan de unaidea tan sólo no más; lo cual es darles; un único principio. Y, sin duda, mucho se había dereír Aristóteles oyendo hacer dos especies del género humano, como de caballos y asnos; www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 111 DANTE ALIGHIERIque -Aristóteles me perdone- asnos se pueden llamar los que así piensan. Porque, segúnnuestra fe -la cual ha de guardarse por entero-, es lo más falso, y por Salomón lo manifiesta,que allí donde hace distinción entre hombres y animales brutos, llama a todos aquéllos hijosde Adán; y hace tal cuando dice: «¿Quién sabe si los espíritus de los hijos de Adán vanarriba y los de bestias abajo?» Y de que entre los gentiles era falso, he aquí el testimonio deOvidio en el primero de su Metamorfoseos, donde trata de la constitución mundial según lacreencia pagana, o de los gentiles, diciendo: «Nacido es el hombre -no digo los hombres-,nacido es el hombre, ya que le hiciera el artífice de las cosas con divina simiente, ya porquela reciente tierra, poco antes separada del noble éter, conservase las simientes del acuñadocielo, mezclando la cual con el agua del río el hijo de Japeto, es, a saber: Prometeo compusoa imagen de los dioses que todo lo gobiernan. Donde manifiestamente supone que el primerhombre fue un solo ser; y por eso dice la canción: Mas yo a tal no consiento; es decir, que elhombre no tuviese principio; y añade la canción: Ni ellos tampoco, no, si son cristianos; y nodice filósofos o sea gentiles, cuyas opiniones están también en contra; por lo que la cristianaopinión tiene mayor vigor y deshace toda calumnia, merced a la suma luz del cielo que lailumina. Luego, cuando digo que al intelecto sano manifiesto es cuán son sus dichosvanos, deduzco que su error ha sido confundido; y digo que es tiempo de abrir los ojos a laverdad. Y digo tal cuando digo: Y decir ora quiero, cual lo siento. Digo, pues, que por lo quese ha dicho es manifiesto a los intelectos sanos, que los dichos de éstos son vanos, es decir,sin meollo de verdad. Y digo sanos no sin motivo. Pues se ha de saber que nuestro intelectopuede decirse sano y enfermo; y por intelecto digo esa parte noble de nuestra alma, que convocablo común suele llamarse mente. Se puede decir sano, cuando por maldad de alma o decuerpo no está en su ejercicio, que es conocer lo que las cosas son, cormo quiere Aristótelesen el tercero del Alma. Que, conforme a la maldad del alma, he visto tres horribles enfermedades en lamente de los hombres. Es la una causada por natural jactancia, porque son muchos lospresuntuosos que creen saberlo todo; y de aquí las cosas inciertas como ciertas las afirman;lo cual abomina Tulio, más que nada, en el primero de los Offici, y Tomás en su Contragentiles, diciendo: Hay muchos tan presuntuosos de su ingenio, que creen poder medir todaslas cosas con su opinión, estimando verdad cuanto a ellos les parece tal, y falso lo que nocreen». Y de aquí acaece que nunca logran doctrina, creyéndose suficientementeadoctrinados por sí mismos, nunca preguntan, no escuchan, desean ser preguntados, y, unavez que se les ha hecho la pregunta, contestan mal. Y de éstos dice Salomón en losProverbios: ¿Visteis al hombre rápido en responder? De él se ha de esperar más bienestulticia que discreción. La otra tiene por causa la natural pusilanimidad, que hay muchostan vilmente obstinados, que no pueden creer que ni ellos ni otros puedan saber las cosas; yestos tales nunca investigan por sí, ni razonan, ni se curan de lo que otro dice. Y contra éstoshabla Aristóteles en el primero de la Ética, diciendo que «hay pocos atentos a la filosofíamoral». Éstos viven siempre groseramente, como bestias, desesperados de toda doctrina. La www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 112 DANTE ALIGHIERItercera tiene por causa la liviandad de naturaleza; porque hay muchos de tan liviana fantasía,que en todas sus argumentaciones se dejan llevar, y antes de silogizar ya han deducido, y deuna conclusión van trasvolando a otra, y les parece que argumentan muy sutilmente, y no semueven de ningún principio, y así ninguna cosa ven verdadera en su fantasear. Y de éstosdice el filósofo que no hemos de cuidarnos ni tener trato con ellos, diciendo en el primero dela Filosofía que contra el que niega los principios «no se debe discutir». Y de estos tales haymuchos idiotas que no saben el abecé, y querrían discutir de Geometría, de Astrología y deFísica. Y conforme a la maldad, o defecto de cuerpo, puede no estar sana la mente, yapor defecto de algún principio de nacimiento, como los mentecatos; ya por alteración delcerebro, como los frenéticos. Y de esta enfermedad de la mente trata la ley cuando elInforziato dice: «En el que hace testamento se requiere en el tiempo en que el testamentohace sanidad de cuerpo, no de mente». Por lo que es manifiesto a aquellos intelectos sanosque no están enfermos por maldad de ánimo o de cuerpo, sino libres y expeditos para la luzde la verdad, que la opinión de la gente que se ha dicho es vana, es decir, sin valor. Después añade que yo también los juzgo falsos y vanos, y así pues, los repruebo;y esto hago cuando digo: Y yo también por falsos los repruebo. Y después digo que se ha demostrar la verdad; y digo que hay que demostrar qué es nobleza y cómo se puede conocer alhombre en que reside; y digo esto en: Y decir ora quiero, cual lo siento. - XVI - «El rey se alegrará en Dios, y serán alabados todos aquellos que juran en él,porque cerrada está la boca de los que hablan cosas inicuas». Estas palabras puedoanteponer aquí, porque todo verdadero rey debe amar más que nada la verdad. Y así estáescrito en el libro de la Sabiduría: «Amad la luz de sabiduría, vosotros los que presidís a lospueblos»; y la luz de la sabiduría es la propia verdad. Digo, pues, que por eso se alegrarántodos los reyes, porque se ha reprobado la falsa y dañosísima opinión de los hombresmalvados y engañados, que de nobleza han hablado inicuamente hasta ahora. Es menester proceder a tratar la verdad, conforme a la división hecha más arribaen el tercer capítulo del presente Tratado. Esta segunda parte, pues, que comienza: Digoque toda virtud principalmente se propone determinar la nobleza según la verdad; y estaparte se divide en dos: en la primera de las cuales quiérese mostrar lo que la nobleza es, yen la segunda, como se puede conocer a aquél donde reside; y comienza esta segundaparte: Hay nobleza donde quiera que hay virtud. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 113 DANTE ALIGHIERI Para entrar con perfección en el Tratado, se han de ver primeramente dos cosas.Una es lo que por la palabra nobleza se entiende, considerada simplemente; la otra es elcamino por que se ha de ir para buscar la definición susodicha. Digo, pues, que si queremosconsiderar la manera común de hablar, por la palabra nobleza se entiende perfección de lapropia naturaleza en toda cosa. Así pues, no sólo al hombre se atribuye, sino también a lascosas todas; porque el hombre dice noble piedra, noble planta, noble caballo, noble halcón, atodo aquello que sea perfecto por naturaleza. Y por eso dice Salomón en el Eclesiastés:«Bienaventurada la tierra cuyo rey es noble», que no quiere decir sino «cuyo rey es perfecto,según su perfección de alma y de cuerpo»; y también lo manifiesta en lo que antes dice, aldecir: ¡Ay de ti, tierra, cuyo rey es párvulo por su edad, mas por sus costumbresdesordenadas y por defecto de vida!», como enseña el filósofo en el primero de la Ética. Hayalgunos necios que creen que con la palabra noble se entiende el ser de muchos conocido ynombrado; y dicen que procede de un verbo que significa conocer, es decir, nosco; mas estoes sobremanera falso. Porque, si así fuese, aquellas cosas que más nombradas y conocidasfuesen en su género, más nobles en su género serían;. y así la aguja de San Pedro sería lapiedra más noble del mundo, y Asdente, el zapatero de Parma, sería más noble que ningunode sus ciudadanos, y Albuino della Scala sería más noble que Guido da Castello di Reggio;cosas éstas falsísimas todas. Y, por, lo tanto, es falso proceda de conocer, sino que procedede no vil; y así noble es como no vil. Esta perfección pretende el filósofo en el séptimo de laFísica, cuando dice: «Toda cosa es sobremanera perfecta, cuando logra y añade en virtudpropia»; y entonces es sobremanera perfecta conforme a su naturaleza. Así pues, puededecirse, perfecto el círculo cuando es verdaderamente círculo, es decir, cuando añade supropia virtud; entonces está en toda su naturaleza y entonces se puede decir círculo noble. Yacaece esto cuando en el lugar hay un punto que diste igualmente de la circunferencia.Pierde su virtud el círculo que tiene figura de huevo, y no es noble, como tampoco que tienecasi figura de huevo, y no es noble, como tampoco que tiene casi figura de luna llena, porqueno está en él perfecta su naturaleza. Y así se ve manifiestamente que generalmente estapalabra Nobleza significa en todas las cosas perfección de su naturaleza, y esto es loprimero que se busca, para mejor entrar en el Tratado de la parte que nos proponemosexponer. En segundo lugar, hemos de ver cuál es el camino para encontrar la definición dehumana nobleza, que el presente proceso se propone. Digo pues, que como quiera que entodas aquellas cosas de la misma especie, como son los hombres, no se puede definir suinmejorable perfección por los principios esenciales, es menester definir y conocer aquéllapor sus efectos, y por eso se lee en el Evangelio de San Mateo, cuando dice Cristo:«Guardaos de los falsos profetas; por sus frutos los conoceréis». Y por el camino derecho seve esta definición, que se va buscando por los frutos, que son virtudes morales eintelectuales, las cuales siembra nuestra nobleza, como en su definición se manifestaráplenamente. Y éstas son las dos cosas que era menester ver, antes de proceder a otras,como se dice en el capítulo de más arriba. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 114 DANTE ALIGHIERI - XVII - Luego que se han visto las dos cosas que parecía conveniente ver antes deproceder con el texto, hemos de seguir con éste; y dice y comienza así: Digo que toda virtudprincipalmente procede de una raíz, virtud entiendo, que hace al hombre feliz en su ejercicio;y añade: Es éste (según la Ética dice) un hábito de elección; exponiendo la definición de lavirtud moral, según la define el filósofo en el segundo de la Ética. En lo cual se entienden doscosas: una, es que toda virtud proceda de un principio; la otra, es que estas virtudes todassean las virtudes morales de que se habla, y esto se manifiesta al decir: Es ésta, según laÉtica dice. Donde se ha de saber que nuestros frutos más propios son las virtudes morales,porque están por doquier en nuestro poder, y son diversamente distinguidas y enumeradaspor los filósofos. Mas como quiera que allí donde abrió la boca la divina opinión de Aristótelesme pareció que debía dejarse a un lado toda otra, siendo mi intención decir brevementecuáles son éstas, según su opinión, seguiré hablando de ellas. Once son las virtudesenumeradas por el filósofo. La primera se llama Fortaleza, la cual es arma y freno para moderar nuestraaudacia y temeridad en las cosas que son corrupción de nuestra vida. La segunda es Templanza, la cual es regla y freno de nuestra gala y de nuestraexcesiva abstinencia en las cosas que nuestra vida conservan. La tercera es Liberalidad, la cual es moderadora de nuestro dar y recibir las cosastemporales. La cuarta es Magnificencia, la cual es moderadora de los grandes dispendios,haciéndolos y conteniéndolos en ciertos límites. La quinta es Magnanimidad, la cual es moderadora y conquistadora de losgrandes honores y fama. La sexta es Amante de las honras, la cual nos modera y regula en cuanto a loshonores de este mundo. La séptima es Mansedumbre, la cual modera nuestra ira y nuestra excesivapaciencia contra nuestros males exteriores. La octava es Afabilidad, la cual nos hace convivir buenamente con los demás. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 115 DANTE ALIGHIERI La novena se llama Verdad, la cual nos modera en el envanecernos más de loque somos y en el rebajarnos en nuestro discurso. La décima llaman Eutrapelia, la cual nos modera en el solaz, haciéndonos usar deél debidamente. La undécima es Justicia, la cual nos dispone a amar y a obrar a derechas entodas las cosas. Cada una de estas virtudes tiene dos enemigos colaterales, es decir, vicios: unopor exceso y otro por defecto. Y están aquéllas en el medio de éstos, y nacen todas de unsolo principio, a saber: del hábito de nuestra buena elección. Por lo que, generalmente, sepuede decir de todas que son Hábito electivo consistente en el medio. Y éstas son las quehacen al hombre bienaventurado, o sea feliz, en su ejercicio, como dice el filósofo en elprimero de la Ética, cuando define la Felicidad diciendo que la Felicidad es obrar conforme ala virtud en vida perfecta. Muchos ponen la Prudencia, es decir el Sentido, entre las virtudesmorales; mas Aristóteles la enumera entre las intelectuales, no obstante sea conductora delas virtudes morales y muestre el camino por el cual se logran y sin el cual no puede existir. Verdaderamente, se ha de saber que podemos tener en esta vida dos felicidades,según los dos diversos caminos, bueno y óptimo, que a tal nos llevan: una es la vida activa;la otra, la contemplativa, la cual -no obstante por la activa se llegue, cormo se ha dicho, abuena felicidad- lleva a óptima felicidad y bienaventuranza, según prueba el filósofo en eldécimo de la Ética. Y Cristo lo afirma por su boca en el Evangelio de Lucas, al hablar aMarta, respondiéndole: «Marta, Marta, eres muy solícita y te afanas por muchas cosas; enverdad, una sola cosa es necesaria», es decir, lo que haces; y añade: «María ha elegidoóptima parte y no le será arrebatada». Y María, según está escrito anteriormente a estaspalabras del Evangelio, sentada a los pies de Cristo, ningún cuidado mostraba por elministerio de la casa; mas sólo oía las palabras del Salvador. Así, pues, si tal queremosexplicar moralmente, quiso Nuestro Señor mostrar con esto que la vida contemplativa eraóptima, por más que fuese buena la activa; lo cual es manifiesto a quien quiere poneratención en las palabras evangélicas. Podría, sin embargo, decir alguien, argumentando encontra mía: pues que la felicidad de la vida contemplativa es más excelente que la de laactiva, y una y otra puedan ser y sean fruto y fin de la nobleza, ¿por qué no se procedió másbien por el camino de las virtudes intelectuales que por el de las morales? A lo cual se puederesponder brevemente que en toda doctrina se ha de respetar la facultad del discípulo yllevarlo por el camino que le sea más leve. Por lo que, dado que las virtudes morales parecenser y son más comunes, más conocidas y requeridas que las demás y están unidas en suaspecto exterior, útil y conveniente fue proceder más bien por ese camino que por el otro;que igualmente se viene a conocimiento de las abejas, razonando por el fruto de la cera,cormo por el fruto de la miel, puesto que uno y otro de ellas proceden. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 116 DANTE ALIGHIERI - XVIII - En el capítulo precedente se ha determinado cómo toda virtud moral procede deun solo principio, es decir, buena y habitual elección, y tal dice el texto presente hasta aquellaparte que comienza: Digo que la nobleza en su razón. En esta parte, pues, se procede porvía probable para saber que toda virtud susodicha, singular o generalmente considerada,procede de nobleza, como efecto de su causa, y fúndase sobre una proposición filosóficaque dice que cuando acaece que dos cosas se juntan en una, ambas se deben reducir a unatercera, o la una a la otra, como el efecto a la causa; porque una cosa tenida primero y por síno puede serlo sino por uno, y si ambas no fueran efecto de una tercera, o la una de la otra,ambas tendrían aquella cosa primeramente, y por sí, lo cual es imposible. Digo, pues, que nobleza y tal virtud, es decir, moral, tienen de común que una yotra llevan consigo la alabanza de aquel a quien se les atribuye, y esto, cuando dice: porqueen el mismo dicho convienen ambas y en el mismo efecto; es decir, alabar y creer ensalzadoa quien dice pertenecer. Y luego concluye tomando la virtud de la proposición antedicha, y dice que poreso es menester que la una proceda de la otra o ambas de una tercera, y añade que másbien se ha de presumir que la una proceda de la otra, que las dos de una tercera, si se veque la una tanto como la otra vale y aún más, y dice así: Mas si la una lo que la otra vale.Donde se ha de saber que aquí no se procede por demostración necesaria, como sería eldecir que el frío engendra el agua y nosotros vemos las nubes; significa bella y convenienteinducción; porque si en nosotros hay muchas cosas de alabar y en nosotros reside elprincipio de nuestras alabanzas, es de razón deducir éstas a tal principio, y aquel quecomprende más cosas, es de razón que sea tenido por principio de ellas y no ellas porprincipio de aquél. Y así el tronco del árbol que a todas las demás ramas comprendes debellamársele principio y causa de éstas y no de aquél; y así la nobleza, que comprende todavirtud -como la causa comprende el efecto- y otras muchas obras nuestras de alabar, debetenerse por tal que la virtud se reduzca a ello, antes que a otra tercera que en nosotrosresida. Por último, dice que lo que se ha dicho -es decir, que toda virtud moral procede deuna raíz y que tal Virtud y Nobleza convengan en una cosa. como se ha dicho más arriba, yque por eso es menester reducir la una a la otra o ambas a una tercera, y que si la una valelo que la otra y más procede de ella y no de otra tercera- todo está presupuesto, es decir,ordenado y preparado, para lo que antes se pretende. Y así termina este verso y esta parte. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 117 DANTE ALIGHIERI - XIX - Pues que en la parte precedente se han tratado tres cosas determinadas, queeran necesarias para ver cómo se puede definir esta cosa de que se habla, hay que procedera la segunda parte, que comienza: Hay nobleza donde quiera que hay virtud. Y ésta hay quedividirla en dos partes. En la primera se demuestra alguna cosa que antes se ha señalado yno probado; en la segunda, concluyendo, se halla la definición que se va buscando, ycomienza esta segunda parte: Conque vendrá como del negro el pérsico. Para evidencia de la primera parte se ha de recordar lo que más arriba se dice,que si la nobleza vale y se extiende más que la virtud, la virtud procederá más bien de ella.Cosa que ora en esta parte prueba, es decir, que la nobleza se extiende más y pone porejemplo al cielo, diciendo que allí donde hay virtud hay nobleza. Y aquí se ha de saber que -como está escrito en la razón y por regla de razón se tiene- para aquellas cosas que son depor sí manifiestas, no es menester demostración, y nada hay tan manifiesto como que está lanobleza allí donde está la virtud, y vemos llamar noble a toda cosa de su naturaleza. Dice,pues: Como es cielo, por doquier hay estrellas; y esto no es verdad, sino viceversa; así, haynobleza donde hay virtud y no virtud donde hay nobleza. Y con hermoso y adecuadoejemplo. Porque verdaderamente es cielo donde relucen muchas y diversas estrellas; relucenen ella las virtudes intelectuales y morales; relucen en ella las buenas disposicionesconferidas por la naturaleza, a saber: la Piedad y la Religión, y las pasiones laudables, esdecir, Vergüenza, Misericordia y otras muchas; relucen en ella las bondades corporales, esdecir, la Belleza, la Fortaleza, y casi perpetúa la Validez. Y tantas son las estrellas que en sucielo se extienden, que ciertamente no es de maravillar que den muchos y diversos frutos enla humana nobleza: tantas son las naturalezas y potencias de aquéllas, reunidas ycomprendidas bajo una simple substancia, en las cuales, como en diversas ramas, fructificapor modo diverso. Ciertamente, casi me atrevo a decir que la humana Naturaleza, en cuantohace a sus muchos frutos, sobrepuja a la del ángel, aunque la angélica en su unidad seamás divina. De esta nuestra nobleza, que en tantos y tales frutos fructificaba, se dio cuenta elsalmista, cuando hizo aquel salmo que comienza: «Señor Dios nuestro: cuán admirable es tunombre en toda la tierra»; allí donde alaba al hombre, como maravillándose del divino afectoa la humana criatura, diciendo: «¿Qué es el hombre, que tú Dios lo visitas? Le has hechopoco menor que los ángeles, de gloria y honor lo has coronado y puesto en él la obra de tusmanos». En verdad, pues, hermosa y adecuada fue tal comparación del cielo a la humananobleza. Luego, cuando dice: En las damas y en la edad juvenil, prueba lo que digo,demostrando que la nobleza se extiende hasta allí donde no alcanza la virtud, y dice: vemosesta salud -señalando a la nobleza, que es el bien y la salud verdadera- allí donde hay www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 118 DANTE ALIGHIERIvergüenza, es decir, ocasión de deshonor, como en las damas y en las jóvenes, donde lavergüenza es buena y laudable; la cual vergüenza no es virtud, sino cierta pasión buena. Ydice: En las damas y en la edad juvenil, es decir en los jóvenes; porque, según la opinión delfilósofo en el cuarto de la Ética, «la vergüenza no es de alabar ni está bien en los viejos y enlos hombres estudiosos», porque ellos han de guardarse de aquellas cosas que a lavergüenza les inducen. A los jóvenes y a las damas no se les pide tanto de obra tal, y poreso en ellas es de alabar el recibir por la culpa el miedo del deshonor; lo cual de naturalezaprocede. Y se puede creer que su temor es de nobleza, como la desfachatez, vileza eignominia. Por lo que es óptima señal en los párvulos e imperfectos de edad, el que despuésde la falta se pinte la vergüenza en su rostro; lo que es fruto de verdadera nobleza. - XX - Cuando después sigue: Con que vendrá como de negro el pérsico, procede eltexto a la definición que de Nobleza se busca; y por lo cual se verá qué es esta nobleza deque tanta gente habla erróneamente. Dice, pues, deduciendo de lo que antes se ha dicho,conque toda virtud, o sea su generación, es decir, el hábito electivo consistente en el medio,vendrá de ésta, es decir, la nobleza. Y pone por ejemplo los colores, diciendo: del mismomodo que el pérsico procede del negro, así ésta, es decir, la virtud, procede de la nobleza. Elpérsico es un color mixto de purpúreo y negro; mas vence el negro, y por él se denomina; yasí la virtud es una cosa mixta de nobleza y de pasión: mas como la nobleza la vence, lavirtud por ella se denomina y se llama Bondad. Luego después argumenta, por lo que se ha dicho, que nadie, porque puedadecir: Yo soy de tal estirpe, debe creer que pertenece a ella si no se muestran, en él susfrutos. Y al punto da la razón de ello diciendo que los que tal gracia, es decir, esta divinacosa, poseen, son casi como Dioses, sin mácula de vicio. Y eso no lo puede dar sino Diostan sólo, después del cual no hay elección de persona, como las Divinas Escriturasmanifiestan. Y no le parezca a nadie que es hablar demasiado alto el decir: Que son casiDioses; porque, como más arriba, en el séptimo capítulo del tercer Tratado, se argumenta,así como hay hombres vilísimos y bestiales, así también hay hombres nobilísimos y divinos.Y tal demuestra Aristóteles en el séptimo de la Ética por el texto del poeta Homero. Así,pues, no diga aquel de los Uberti de Florencia, ni aquel de los Visconti de Milán: «Pues quesoy de tal estirpe, soy noble»; porque la divina semilla no cae en la estirpe, sino en losindividuos, y como más adelante se demostrará, la estirpe no ennoblece a los individuos,sino que los individuos ennoblecen la estirpe. Luego, cuando dice: Que sólo Dios el alma le otorga, se hace referencia alsusceptivo, es decir, al sujeto en que el divino don desciende, que don es divino, según el www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 119 DANTE ALIGHIERIdicho del Apóstol: «Todo óptimo obsequio y todo don perfecto, de arriba procede, pues quedesciende del padre de las luces». Dice, pues, que Dios sólo concede esta gracia al alma deaquel a quien se ve perfectamente dispuesto en su persona para recibir este divino acto.Porque, según dice el filósofo en el segundo del Alma, «las cosas han de estar dispuestaspor sus agentes para recibir sus actos». Por lo que si el alma está imperfectamente colocada,no está dispuesta para recibir esta bendita y divina infusión; como si una piedra margaritaestá mal dispuesta o es imperfecta, no puede recibir la virtud celestial, como dijo el nobleGuido Guinizelli en una canción suya que comienza: En cor gentil repara siempre Amor.Puede, pues, no estar bien colocada el alma de la persona por defecto de complexión, y talvez por falta de tiempo; y entonces no resplandece en ella el divino rayo. Y pueden decirestos tales cuya alma está privada de luz, que son como valles que miran al aquilón, o comosubterráneos adonde nunca desciende la luz del sol, sino reflejada de otra parte iluminadapor aquélla. Por último, concluye y dice que por lo que antes se ha dicho, esto es, que lavirtudes son fruto de nobleza y que Dios las pone en el alma bien asentada, en algunos -esdecir, a los que tienen intelecto, que son pocos-, prende la semilla de felicidad. Y manifiestoes que nobleza humana no es otra cosa que simiente de felicidad puesta por Dios en el almabien dotada; es decir, aquella cuyo cuerpo está perfectamente dispuesto en todas sus partes.Porque si las virtudes son fruto de nobleza y la felicidad es dulzura comparada, manifiesto esser la nobleza simiente de felicidad, como se ha dicho. Y si bien se considera, esta definicióncomprende las cuatro causas: la material, en cuanto dice: en el alma bien dotada, que esmateria y sujeto de nobleza; la formal, en cuanto dice: que es simiente; la eficiente, en cuantodice: Puesta por Dios en el alma; la final, en cuanto dice: de felicidad. Y así se define nuestrabondad, la cual a nosotros desciende de suma y espiritual virtud, como la virtud a la piedrade nobilísimo cuerpo celestial. - XXI - Para que se tenga más perfecto conocimiento de la humana bondad, según lacual existe en nosotros el principio de todo bien, que se llama nobleza, hemos de explicar eneste capítulo especial cómo desciende en nosotros tal bondad; primeramente, por modonatural, y luego, por modo teológico, es decir, divino y espiritual. Primeramente, se ha desaber que el hombre está compuesto de alma y cuerpo; mas el alma es aquella, como se hadicho, que está a guisa de simiente de la virtud divina. En verdad, diferentes filósofoshablaron diversamente de la diferencia de nuestras almas; que Avicena y Algacel opinabanque en sí mismas y por su principio eran nobles y viles. Platón y otros opinaron queprocedían de las estrellas y que eran tanto más o menos nobles, según la nobleza de suestrella. Pitágoras quería que todas fuesen de igual nobleza, y no sólo las humanas, mas con www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 120 DANTE ALIGHIERIlas humanas, las de los animales brutos y de las plantas, y las formas de los minerales; ydigo que toda la diferencia estaba en las formas corporales. Si cada cual defendiese ahorasu opinión, pudiera ser que la verdad estuviese en todas. Mas como a primera vista parecenun tanto apartados de la verdad, no hemos de proceder según ellas, mas según la opinión deAristóteles y de los peripatéticos. Y por eso digo que cuando la semilla humana cae en sureceptáculo, es decir, en la matriz, lleva consigo la virtud del alma genitora, las virtudes delcielo y la virtud de los elementos ligados, es decir la complexión; y madura y dispone lamateria a la virtud formadora, dada por el alma del genitor. Y la virtud formadora prepara losórganos para la virtud celestial, que produce por la potencia de la semilla el alma en la vida.La cual, apenas producida, recibe, por la virtud del motor del cielo, el intelecto posible, el cualtrae consigo en potencia todas las formas universales, según existen en su productor, y tantomenos cuanto más apartado está de la primera inteligencia. No se maraville nadie si hablo de una manera que parece difícil de entender;porque a mí mismo me maravilla el que tal producción pueda llevarse a cabo y verse con elintelecto; y no es cosa que se expresa con la lengua, lengua, digo, verdaderamente vulgar.Porque yo quiero decir como el apóstol: ¡Oh, altura de los tesoros de sabiduría de Dios, cuánincomprensibles son tus juicios y cuán indiscernibles tus caminos!» Y como la complexión dela semilla puede ser mejor y menos buena, y la disposición del sembrador puede ser mejor ymenos buena, y la disposición del cielo para este efecto puede ser buena, mejor y óptima -lacual varía con las constelaciones, que continuamente se transforman-, acaece que estahumana semilla y estas virtudes producen un alma más o menos pura. Y conforme a sufuerza, desciende a ella la virtud intelectual posible, que se ha dicho y como se ha dicho. Y siacaece que por la pureza del alma recipiente la virtud intelectual está bien abstraída yabsuelta de toda sombra corpórea, multiplícase en ella la divina bondad, como en cosa quees suficiente para recibirla; y por lo tanto, se multiplica en el alma de esta inteligencia, segúnpuede recibir. Ésta es la semilla de felicidad de que se habla. Y está de acuerdo con la opinión de Tulio en el de Senectud, en que hablando ennombre de Catón, dice: «Por lo cual descendió en nosotros el alma celestial, venida delaltísimo habitáculo a un lugar contrario a la naturaleza divina y a la eternidad. Y en este almaestá su virtud propia, y la intelectual y la divina, es decir, la influencia que se ha dicho; por locual, está escrito en el libro de las Causas: «Toda alma noble tiene tres operaciones, asaber: animal, intelectual y divina. Y algunos hay que opinan que si todas las virtudesprecedentes se concertasen para producir un alma, en su mejor disposición, tanta sería laparte que de la deidad descendería en ella, que casi sería un Dios encarnado; y esto es casitodo lo que por vía natural se puede decir. Por vía teológica se puede decir que, pues la suma deidad, esto es, Dios, vepreparada su criatura para recibir su beneficio, tanta es su generosidad cuarto estápreparada para recibirla. Y como quiera que estos dones proceden de inefable caridad, y ladivina caridad es propia del Espíritu Santo, de aquí que se les llame dones del EspírituSanto. Los cuales, según los distingue el profeta Isaías, son siete, a saber: sabiduría, www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 121 DANTE ALIGHIERIintelecto, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. ¡Oh, buenas cosechas y buenay admirable simiente! ¡Oh, admirable y buen sembrador, que no esperas sino a que laNaturaleza humana te prepare la tierra para sembrar! ¡Oh, bienaventurados aquellos que talsimiente cultivan como es menester! Donde se ha de saber que el primero y noble tallo quede esta simiente germina para dar su fruto, será el apetito del ánimo, que en griego se llamahormen. Y si no es cultivado y sostenido derecho por buena costumbre, poco vale la siembra,y más valiera no haberlo sembrado. Y por eso quiere San Agustín y aun Aristóteles, en elsegundo de la Ética, que el hombre se afane en hacer bien y refrenar sus pasiones, para queeste tallo que se ha dicho se endurezca por buena costumbre y se afirme en su rectitud, demodo que pueda fructificar y salir de su fruto la dulzura de la humana felicidad. - XXII - Uno de los mandamientos de los filósofos morales que han hablado de beneficios,es que el hombre debe su ingenio y solicitud en que sus beneficios sean todo lo útiles posiblepara quienes los recibe. Por lo cual yo, queriendo obedecer tal mandato, me propongo queeste Convivio mío sea lo más útil que yo pueda. Y como en este punto se me presentaocasión de poder hablar algo de la dulzura de la humana felicidad, creo que no se puedehacer razonamiento más útil a quienes no la conocen; porque, como dice el filósofo en elprimero de la Ética, y Tulio en el del Fin de los Bienes, mal puede seguir a la bandera quienantes no la ve; y así mal podía ir a esta dulzura quien antes no la divisa. Por lo cual, comoquiera que ella es nuestro final descanso por el cual vivimos y hacemos nuestras obras, esutilísimo y necesario ver este signo para dirigir a él el arco de nuestra obra. Y hase de alabar,sobre todo, a aquel que la muestra a quienes no lo ven. Dejando, pues, a un lado la opinión que a este respecto tuvo el filósofo Epicuro yla de Zenón, quiero venir sumariamente a la veraz opinión de Aristóteles, y los demásperipatéticos. Como se ha dicho más arriba, de la divina bondad, en nosotros sembrada einfusa al principio de nuestra generación, nace un tallo, que los griegos llaman hormen, esdecir, apetito del ánimo natural. Y del mismo modo que los sembrados cuando nacen seasemejan estando en los campos, y luego se van poco a poco desemejando, así este naturalapetito que por la divina gracia surge, al principio muéstrase casi igual al que sólo por laNaturaleza demudamente viene, mas con el que tiene gran semejanza, como la hierbecillade los diversos cereales. Y no sólo con los cereales, mas con los hombres y en las bestiastiene semejanza. Y esto demuestra que todo animal, apenas nacido, lo mismo el racional queel bruto, a sí mismo ama, y teme y huye de aquellas cosas que le son contrarias y las odia,procediendo luego como se ha dicho. Y comienza una desigualdad entre ellos en el procederde este apetito, porque el uno lleva un camino, y el otro, otro. Como dice el apóstol: «Muchoscorren al palio, mas uno sólo es el que lo coge»; así estos humanos apetitos por diversas www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 122 DANTE ALIGHIERIcalles parten del principio, y una sola calle, es la que a nuestra paz nos conduce. Y por eso,dejando a un lado a todos los demás con el Tratado, se adelante a lo que bien empieza. Digo, pues, que desde el principio ama a sí mismo, aunque indistintamente.Luego va distinguiendo las cosas que prefiere y las que le son más o menos odiosas, y siguey huye, más o menos, según distingue la conciencia, no solamente en las demás cosas queama en segundo lugar, sino que también distingue en sí lo que ama principalmente. Y alconocer en sí diversas partes, más ama las más nobles que tiene. Y como quiera que esparte más noble del hombre el ánimo que el cuerpo, aquél prefiere; y así, amándose a símismo principalmente, y por sí las demás cosas, y prefiriendo la mejor parte de sí mismo,manifiesto es que ama más al ánimo que al cuerpo u otra cosa; el cual ánimo, más que otracosa, debe naturalmente amar. Conque si la mente deleitase siempre en el uso de la cosaamada, que es fruto de amor en la cosa que sobremanera se ama, el uso es sobremaneradeleitoso. El uso de nuestro ánimo nos es sobremanera deleitoso, y lo que nos essobremanera deleitoso es nuestra felicidad y nuestra bienaventuranza, más allá de la cual nohay ningún deleite mayor ni se muestra ningún otro; como puede ver quien bien considere laprecedente argumentación. Y que no diga nadie que todo apetito es ánimo, porque aquí se entiende poránimo solamente lo que respecta a la parte racional, esto es, la voluntad y el intelecto. Demodo que si se quisiese llamar ánimo al apetito sensitivo, aquí no ha lugar la instancia nipuede tenerlo; porque nadie duda que el apetito racional es más noble que el sensual, y, porlo tanto, más armable; y así lo es éste de que ahora se habla. A la verdad, el uso de nuestro ánimo es doble, es decir, práctico y especulativo -práctico es tanto cuanto operativo-, y uno y otro sobremanera deleitosos; aunque mal lo seael de la contemplación, como más arriba se ha dicho. El del práctico consiste en queobremos virtuosamente, es decir, honestamente, con prudencia, con templanza, confortaleza y con justicia; el del especulativo consiste, no en obrar nosotros, sino en considerarlas obras de Dios y de la Naturaleza. Y uno y otro uso son nuestra bienaventuranza y sumafelicidad, como puede verse. La cual es la dulzura de la semilla susodicha, como ahora se vemanifiestamente, a la que muchas veces no llega esta semilla, por haber sido mal cultivada opor haberse desviado su producción. Igualmente puede hacerse, con muchas correcciones ycultivo, que allí donde la semilla no cae al principio, puédese llevar en su proceso, de modoque llega a dar fruto. Y es casi injertar una naturaleza ajena sobre distinta raíz. Así pues, nohay nadie a quien pueda excusársele; porque si en su raíz natural no tiene el hombre estasemilla, puede muy bien tenerla por vía de injerto. Así, ha habido tantos que de hecho seinjertaron cuantos son los que se desvían de la buena raíz. A la verdad, de estos usos, el uno está mucho más lleno de bienaventuranzas queel otro; el cual es el especulativo, que, sin mixtificación alguna, úsalo nuestra parte másnoble, la cual, por el amor radical que se ha dicho, es sobremanera amable, como lo es elintelecto. Y esta parte no puede tener en esta vida su perfecto uso, el cual es ver a Dios -que www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 123 DANTE ALIGHIERIes lo sumo inteligible-, sino en cuanto el intelecto lo considera y lo mira por sus efectos. Yque nosotros pedimos esta bienaventuranza suma y no la otra -es decir, la de la vida activa-nos lo enseña el Evangelio de Marcos, si bien lo consideramos. Dice Marcos que MaríaMagdalena y María Jacobita y María Salomé fueron a buscar al Salvador al sepulcro y no lehallaron a él; mas hallaron a un joven vestido de blanco, que les dijo: «Preguntáis por elSalvador, y yo os digo que no está aquí; mas por eso no hayáis temor; mas id y decid a susdiscípulos y a Pedro que los precederá en Galilea, y allí lo veréis, como os dijo». Por estastres mujeres pueden entenderse las tres sectas de la vida activa, es decir, los epicúreos, losestoicos y los peripatéticos que van al sepulcro, es decir, al mundo presente, que esreceptáculo de las cosas corruptibles, y preguntan por el Salvador, es decir, por laBienaventuranza, y no lo hallan; mas encuentran a un joven con blancas vestiduras, el cual,según el testimonio de Mateo, dijo: «El Ángel de Dios descendió del cielo, y una vez que vinovolvió la piedra y se sentó sobre ella, y su vista era como relámpago, y sus vestiduras erancomo de nieve». Este Ángel es nuestra nobleza, que de Dios procede, como se ha dicho, quehabla en nuestra razón, y les dice a cada una de estas sectas, es decir, a quien quiera queva buscando la bienaventuranza en la vida activa, que no está aquí; mas que vaya y les diga«a los discípulos y a Pedro» es decir, a los que le van buscando y a los que se han apartado,como Pedro que le había negado, «que en Galilea los precederá»; es decir, que laBienaventuranza los precederá en Galilea, es decir, en la especulación. Galilea vale tantocomo decir blancura; y la blancura es un color lleno de luz corporal más que ningún otro; yasí la contemplación está más llena de luz espiritual que cualquier otra cosa que aquí abajohaya. Y dice: «Él os precederá»; y no dice «Él estará con vosotros», para dar a entender queDios siempre precede a nuestra contemplación; y no podremos nunca alcanzarle aquí a Él,que es nuestra Bienaventuranza suma. Y dice: «Allí lo veréis como dijo», es decir, es decir,allí gozaréis de su dulzura, es decir, de la felicidad, como se os ha prometido aquí; esto es,como está establecido que podéis tenerla. Y así se demuestra que nuestra bienaventuranza,que es la felicidad de que se habla, podremos primero hablarla imperfectamente en la vidaactiva, esto es, en el ejercicio de las virtudes morales, y luego casi perfecta en el ejercicio delas intelectuales. Obras ambas que son vía expedita y derecha que conduce a la sumabienaventuranza, la cual aquí no se puede lograr, como se demuestra por lo que se ha dicho. - XXIII - Pues que se ha demostrado suficientemente y muestra la definición de nobleza, yen todas sus partes, como ha sido posible se ha declarado, de tal modo, que ora puedeverse ya qué es el hombre noble, procedamos a la parte del texto que comienza: El alma de www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 124 DANTE ALIGHIERIestas bondades adornada; en la cual se muestran las señales por que se puede conocer alhombre a quien se llama noble. Y divídese esta parte en dos: en la primera se afirma que esta nobleza luce yresplandece manifiestamente durante la vida del noble; en la segunda se muestraespecíficamente en sus esplendores; y comienza esta segunda parte: Obediente, suave ypudorosa. Acerca de la primera parte, se ha de saber que esta divina semilla de que antesse ha hablado, de seguida germina en nuestra alma, creciendo y diversificándose por cadapotencia del alma, según las exigencias de éstas. Germina, pues, en la vegetativa, en lasensitiva y en la racional, y se originan por la virtud de éstas otras muchas, enderezándolas asu perfección y sosteniéndose en ellas hasta que, con la parte de nuestra alma que nuncamuere, vuelve al cielo, al altísimo y glorioso Sembrador. Y dice esto en cuanto a la primeraque se ha dicho. Luego cuando dice: Obediente, suave y pudorosa, etc., muestra aquello por quepodemos conocer al hombre noble mediante señales aparentes, que son obra divina de estabondad. Y se divide esta parte en cuatro, conforme a las cuatro edades en que obradiversamente, como son: Adolescencia, juventud, senectud y senilidad; y comienza lasegunda parte: Es en la juventud templada y fuerte; la tercera comienza: Es en su senectud;la cuarta comienza: Luego, en la cuarta parte de la vida. Y éste es el sentido general de esta parte. Acerca de la cual se ha de saber quetodo efecto, cuando es efecto, recibe semejanza de su causa, en cuanto le es posibleconservarla. Por lo cual, como quiera que nuestra vida, como se ha dicho, y aun la de todoser viviente aquí abajo, ha sido causada por el cielo, y el cielo por todos estos efectos, no porcompleto círculo, mas sólo por parte de él, se les descubre, y así es menester que sumovimiento sea arriba, y como un arco casi todas las vidas retiene -y digo que las retienetanto a las de los hombres como de los demás seres vivientes-, ascendiendo y girando, hande ser casi semejantes a imagen de arco. Volviendo, pues, a la nuestra de que ahora sehabla, digo que procede subiendo y descendiendo a semejanza de este arco. Y se ha de saber que este arco de arriba sería igual si la materia de nuestracomplexión seminal no impidiese la regla de la naturaleza humana. Mas como el húmedoradical lo es menos o más, y de mejor cualidad, y tiene más duración en un efecto que enotro -el cual es sujeto y alimento del calor, que es nuestra vida-, acaece que el arco de lavida de un hombre es de mayor o menor tensión que el del otro. Alguna muerte hay violenta,o apresurada por enfermedad accidental; mas sólo la que el vulgo llama natural es el términodel cual dice el salmista: «Pusiste un límite que no se puede pasar. Y como Aristóteles,maestro de nuestra vida, percibió este arco de que ahora se habla, opinó que nuestra vida noera otra cosa que un subir y bajar; por lo cual dice, donde trata de la juventud y la vejez, quela juventud no es sino aumento de aquélla. Difícil es saber cuál es el punto más elevado de www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 125 DANTE ALIGHIERItal arco, por la desigualdad que antes se ha dicho; mas creo que en los más, entre los treintay los cuarenta años. Y me parece que en los perfectamente conformados está en los treinta ycinco años. Y muéveme a creerlo el pensar que, óptimamente conformado, fue NuestroSalvador Cristo, el cual quiso morir a los treinta y tres años de su vida; porque no era dignode la divinidad el ir decreciendo. Y no es de creer que no quisiera vivir en nuestra vida hastala cima, pues que había vivido en el bajo estado de la infancia. Y así lo manifiesta la hora deldía de su muerte, que quiso asemejar a su vida, por lo que dice Lucas que murió como a lahora sexta, que vale tanto como decir el colmo del día. Por donde se comprende que elcolmo de la vida de Cristo era su año treinta y cinco. A la verdad, este arco, no sólo le dividen por la mitad las escrituras; mas, segúnlos cuatro combinadores de las cualidades contrarias que entran en nuestra composición -alas cuales parece ser propia, a cada una, digo, una parte de nuestra vida-, en cuatro partesse divide y llámanse cuatro edades. La primera es adolescencia, que se asemeja al calor y ala humedad; la segunda, juventud, que se asemeja al calor y a la sequedad; la tercera,senectud, que se asemeja al frío y a la sequedad; la cuarta, senilidad, que se asemeja al fríoy a la humedad, según escribe Alberto en el cuarto de la Meteora. Y hácense estas partes igualmente con el año, en primavera, estío, otoño einvierno. Y en el día, hasta la tercia. Y luego, hasta la nona, dejando en medio a la sexta, porla razón que se comprende, y luego hasta el véspero, y del véspero en adelante. Y por esolos gentiles decían que el carro del sol tenía cuatro caballos: al primero llamaban Eoo; alsegundo, Piroi; al tercero, Eton; al cuarto, Flegon, según escribe Ovidio en el segundo deMetamorfoseos, acerca de las partes del día. Y se ha de saber brevemente que, como se hadicho más arriba en el sexto capítulo del tercer Tratado, la Iglesia, en la distinción de lashoras del día temporales, que son cada día grandes o pequeñas, según la cantidad del sol, ycomo la hora sexta, es decir, el mediodía, es la más noble de todo el día y la más virtuosa,dispone sus oficios en cada parte, es decir, de antes y de después, como puede. Y por eso eloficio de la primera parte del día, es decir, la tercia, se dice al fin de ésta, y el de la terceraparte y el de la cuarta se dicen al principio. Y por eso se dice media tercia, antes de tocar aaquélla; y media nona, luego de haber tocado para ésta; así también media víspera. Y así,sepan todos que la nona exacta siempre debe sonar al comienzo de la séptima hora del día;y basta esto a la presente digresión. - XXIV - Volviendo a nuestro discurso, digo que la vida humana se divide en cuatroedades: La primera, se llama adolescencia, es decir, acrecimiento de vida; la segunda sellama juventud, es decir, edad que puede aprovechar; esto es, dar perfección; y así se www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 126 DANTE ALIGHIERIentiende perfecta, porque nadie puede dar sino lo que tiene; la tercera se llama senectud; lacuarta se llama senilidad, como más arriba se ha dicho. De la primera nadie duda; mas todos los sabios están de acuerdo en que durahasta los veinticinco años; y como hasta ese tiempo nuestra alma se propone el crecimientoy embellecimiento del cuerpo, de donde se siguen muchas y grandes transformaciones en lapersona, no puede discernir perfectamente la parte racional. Por lo cual quiere la razón queantes de esa edad no pueda el hombre hacer ciertas cosas sin curador de perfecta edad. El tiempo de la segunda, la cual es verdaderamente colmo de nuestra vida, esconsiderado diversamente por muchos. Mas dejando lo que de ello escriben los filósofos ylos médicos, y volviendo a la propia razón, digo que en los más -que es en quienes se puedey debe formar juicio- esa edad es de veinte años. Y la razón que tal me da es la de que si elcolmo de nuestro arco está en los treinta y cinco, tanto cuanto de subida tiene esta vida hade tener de descenso; y esa subida y bajada es como el sostén del arco, en el cual seadvierte poca flexión. Tenemos, pues, que la juventud se cumple a los cuarenta y cinco años. Y como la adolescencia tiene veinticinco años de subida a la juventud; y así setermina la senectud a los setenta años. Mas como la adolescencia no comienza al principio de la vida, tomándola delmodo que se ha dicho, sino casi ocho años después, y como nuestra naturaleza se afana porsubir, y al descender refrena -porque el calor natural ha venido a menos y puede poco, y elhúmedo ha engrosado, no en cantidad, sino en calidad, de modo que es menos vaporoso yconsumible-, acaece que, después de la senectud, queda de nuestra vida una cantidad dediez años, sobre poco más o menos. Y este tiempo se llama senilidad. Como tenemos en Platón, del cual se puededecir que era perfectamente constituido, por su perfección y por la fisonomía, que tomóSócrates de él cuando por vez primera lo vio, que vivió ochenta y un años, según atestiguaTulio en el de Senectud. Y yo creo que si Cristo no hubiese sido crucificado, y hubiese vividoel tiempo que su vida podía conforme a la naturaleza recorrer, a los ochenta y un años decuerpo mortal hubiérase transformado en eterno. A la verdad, como arriba se ha dicho, estas edades pueden ser más largas o máscortas, según nuestra complexión y constitución; mas sean como quieran, parécenle queesta proporción, como se ha dicho, debe conservarse en todas, es decir, haciendo lasedades más o menos largas, según la integridad de todo el tiempo de la vida natural. Entodas estas edades, esta nobleza, de la cual tan diversamente se habla, muestra sus efectosen el alma ennoblecida; y esto es lo que pretende demostrar esta parte sobre la cualescribimos ahora. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 127 DANTE ALIGHIERI Donde se ha de saber que nuestra buena y recta naturaleza precede conforme arazón en nosotros -como vemos proceder a la naturaleza de las plantas, y por eso diferenteshábitos y maneras son más razonables en unas que en otras-, en quienes el almaennoblecida procede ordenadamente por un camino simple, ejercitando sus actos a su edady su tiempo, pues que a su último fruto están ordenados. Y Tulio está de acuerdo con esto en el de Senectud. Y dejando a un lado la ficciónque del diverso proceso de las edades emplea Virgilio en la Eneida; y dejando a lo que eleremita Egidio dice en la primera parte del Regimiento de Príncipes; y dejando lo que apuntaTulio en el de Offici; siguiendo únicamente aquello que la razón puede ver por sí, digo queesta primera edad es puerta y camino por la cual se entra en nuestra buena vida. Y esta entrada es menester que tenga necesariamente algunas cosas, las cualesla buena Naturaleza, que desfallece en las cosas necesarias, da; como vemos que da hojasa la vid para defensa del fruto y los vástagos con que defiende y sustenta su debilidad; y asísostiene el peso de su fruto. Da, pues, la Naturaleza a esta vida cuatro cosas necesarias para entrar en laciudad del buen vivir. La primera es obediencia, la segunda suavidad, la tercera vergüenza,la cuarta adorno corporal, como dice el texto en la primera partícula. Ha de saberse, pues,que del mismo mundo que quien no ha estado nunca en una ciudad no sabe seguir elcamino, sin que se lo enseñe quien lo haya hecho, así el adolescente, que entra en la selvaengañosa de esta vida, no sabría seguir el buen camino si sus mayores no se lo mostrasen.Y aun el enseñárselo no bastaría, si no obedeciera sus mandatos; y por eso en esta edad esnecesaria la obediencia. Muy bien podría decir alguien: ¿Conque podría llamársele obediente lo mismo alque siga los malos consejos que al que siga los buenos? Respondo que tal cosa no seríaobediencia, sino transgresión; que si el rey ordena un camino el siervo ordena otro, no se hade obedecer al siervo, lo cual sería desobedecer al rey; y así habría transgresión. Y por eso dice Salomón cuando quiere corregir a su hijo -y éste su primerconsejo-: «Oye, hijo mío, el consejo de tu padre». Y luego le aparta al punto de los malosconsejos y enseñanzas, diciendo: «Que no te puedan cazar con lisonjas ni deleites lospecadores, porque vayas con ellos». De aquí que, apenas nacido, el hijo se cuelga del pechode su madre, y apenas muéstrase en él alguna luz de razón, debe atender a las correccionesde su padre, y el padre enseñarle. Y guárdese de no darle ejemplo con sus obras contrario alas palabras con que le corrige; porque vemos naturalmente cómo los hijos miran más a lashuellas de los pies paternos que a las otras. Y por eso dice y ordena la ley, que a tal provee,que la persona del padre debe mostrarse a sus hijos santa y honesta siempre; y de aquí elque la obediencia sea necesaria en esta edad. Y por eso escribe Salomón en los Proverbios«que aquel que humilde y obediente aguanta las justas reprensiones del que le corrige, seráglorificado», y dice será, para dar a entender que habla el adolescente que aún no tiene www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 128 DANTE ALIGHIERIedad. Y si alguno tergiversase esto, diciendo que se ha dicho tal del padre tan sólo y no delos demás, digo que al padre se debe reducir cualquier otra obediencia. Por lo cual dice el apóstol a los Colosenses: «Hijos, obedecer a vuestros padresen todo; porque eso es lo que quiere Dios». Y si el padre no vive, debe prestársele a quienpor padre dejó éste en su última voluntad; y si el padre muere intestado, debe prestárseleaquel a quien la razón encomienda su gobierno. Y luego deben ser obedecidos los maestrosy mayores, a quienes en cierto modo parece estar encomendado por el padre o por quien depadre hace las veces. Mas como el capítulo presente ha sido largo por las útiles digresiones quecontiene, en otro capítulo se argumentarán las demás cosas. - XXV - No solamente este alma de buen natural es en la adolescencia obediente, sinotambién suave. Cosa ésta que es la otra que se necesita al entrar por la puerta de laJuventud. Es necesaria, porque no podemos tener vida perfecta sin amigos, como en eloctavo de la Ética quiere Aristóteles; y la mayor parte de las amistades se siembran en estaedad primera, porque en ella comienza el hombre ya a ser generoso, ya a lo contrario. Lacual generosidad se adquiere por suaves costumbres, como son el hablar dulce ycortésmente y el dulce y cortésmente servir y obrar. Y por eso dice Salomón al hijoadolescente: «A los escarnecedores, Dios los escarnece, y a los mansos Dios les darágracia». Y en otra parte dice: «Aparta de ti la mala boca y los actos villanos». Por lo que sedemuestra que tal suavidad es necesaria, como se ha dicho. También es necesaria en esta edad la pasión de la Vergüenza, y por eso la buenay noble naturaleza la muestra en esta edad, como dice el texto. Y como la Vergüenza esclarísima señal de nobleza en la adolescencia, por ser entonces más necesaria al buenfundamento de nuestra vida, a la cual tiende la naturaleza noble, hemos de hablar de ella conalguna diligencia. Digo que por Vergüenza entiendo tres pasiones necesarias al buenfundamento de nuestra vida: la una es el Estupor; la otra, el Pudor; la tercera, Verecundia,aunque la gente vulgar no discierna esta distinción. Y las tres son necesarias a esta edad por esta razón: a esta edad es necesarioser reverente y estar deseoso de saber; a esta edad es necesario estar refrenado, de modoque no haya lugar a perderse; a esta edad es necesario estar arrepentido de la falta, demodo que no se haga a faltar. Y estas tres cosas las hacen las pasiones susodichas, quevulgarmente se llaman vergüenza. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 129 DANTE ALIGHIERI Porque el estupor es un aturdimiento del ánimo al ver oír o sentir de algún modograndes y maravillosas cosas; que en cuanto parecen grandes, hacen que todo aquel que lassiente las reverencia, y en cuanto parecen admirables, les entran en deseos de saberlas. Ypor eso los reyes antiguos hacían en su mansión magníficos trabajos de oro y piedras y dearte, para que quienes los viesen quedaran estupefactos, y, por tanto, reverentes y condeseos del honroso estado del rey. Y por eso dice el dulce poeta Estazio en el primero de laHistoria Tebana que, cuando Adrasto, rey de los Argivios, vio a Polinicio vestido de una pielde puerco y recordó la respuesta que Apolo había dado por sus hijas, se quedó estupefacto;y así, más reverente y con más deseos de saber. El pudor es un retraimiento del ánimo de toda cosa fea por miedo a caer en ella;como vemos en las vírgenes, en las honestas damas y en los adolescentes, que son tanpúdicos, que no solamente cuando son requeridos o tentados de caer en falta, mas sólo converse allí donde puédese tener la menor idea de amorosa complacencia, luego píntaseles elrostro de carmín o palidez. Por lo que dice el susodicho poeta, en el citado libro primero de Tebas, quecuando Aceste, nodriza de Argia y de Deifilia, hijas del rey Adrasto, las llevó ante la vista desu santo padre en presencia de los dos peregrinos, es decir, Polinicio y Tideo, las vírgenespalidecieron y se ruborizaron, y, huyendo sus ojos de toda ajena mirada, sólo al rostropaterno seguros se volvieron. ¡Oh, cuántas faltas refrena este pudor! ¡Cuántas cosas ydemandas deshonestas acalla! ¡Cuántos deshonestos deseos refrena! ¡Cuántas malastentaciones vence, no sólo en la persona púdica, sino también en quien la guarda! ¡Cuántasfeas palabras detiene!; porque, como dice Tulio en el primero de Offici: «¡No hay ningunaacción fea que no sea feo el nombrarla!» Y luego el hombre honesto y púdico no habla nuncade modo que sus palabras no fuesen honestas en una mujer. ¡Ay y cuán mal está que unhombre que vaya buscando honra mencione cosas que en boca de toda mujer estarían mal! La verecundia es miedo de deshonra por la falta cometida. Y de este miedo seorigina un arrepentimiento por la falta, que tiene en sí una amargura, que es castigo para nofaltar más, lo cual dice este mismo poeta en aquel mismo lugar que, cuando el rey Adrastopreguntó a Polinicio quién era, dudó mucho antes de responder, por vergüenza, de esta faltaque contra su «padre había cometido, y aun por las culpas de Edipo, su padre, que parecíansubsistir en vergüenza del hijo. Y no nombró a su padre, sino a sus antepasados, su tierra ysu madre. Por donde ve que la vergüenza es necesaria en tal edad. Y no sólo la naturaleza noble denota en esta edad obediencia, suavidad yvergüenza, sino que muestra también belleza y esbeltez de cuerpo, como dice el textocuando dice: Y su persona adorna. Donde se ha de saber que también es esta obranecesaria a nuestra buena vida; porque nuestra alma ha menester ejecutar gran parte de susobras con órgano corporal, y obra bien cuando el cuerpo está bien ordenado y dispuesto entodas sus partes. Y cuando está bien ordenado y dispuesto, es hermoso en el todo y en laspartes; porque el debido orden de nuestros miembros proporciona el placer de no sé qué www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 130 DANTE ALIGHIERIadmirable armonía; y la buena disposición, es decir, la salud, arroja sobre aquélla un colordulcísimo a la vista. Así, pues, decir que la naturaleza noble embellece y hace su cuerpoproporcionado y grácil, no quiere decir sino que la acomoda a un orden perfecto. Y con esto y con las demás cosas que se han expuesto, muéstrase que esnecesario a la adolescencia. A lo cual el alma noble, es decir, la naturaleza noble, tiendeprincipalmente, y como cosa que, según se ha dicho, ha sido sembrada por la divinaProvidencia. - XXVI - Luego que hemos argumentado acerca de la primera partícula de esta parte, quemuestra aquello por que podemos conocer al hombre noble por señales aparentes, hemosde proceder a la segunda parte, que comienza: Es en la juventud templada y fuerte. Digo, pues, que del mismo modo que la naturaleza muéstrase en la adolescenciaobediente, suave y vergonzosa, así en la juventud se hace templada y fuerte, amorosa y leal.Cosas las cinco que parecen y son necesarias a nuestra perfección, en cuanto hace anosotros mismos. Y acerca de esto hemos de saber que todo cuanto la naturaleza nobleprepara en la primera edad está preparado y ordenado por providencia de la Naturalezauniversal, que ordena la particular a su perfección. Esta nuestra perfección se puede considerar de dos maneras. Puédeseconsiderar respecto a nosotros mismos, y ésta debemos tener en nuestra juventud, que es elcolmo de nuestra vida. Puédese considerar con respecto a los demás. Y como primero esmenester ser perfecto y luego comunicar la propia perfección a los demás, es menester teneresta perfección después de esta edad, es decir, en la senectud, como más abajo se dirá. Aquí, pues, hemos de recordar lo que más arriba se argumenta en el capítulo XXIIde este Tratado acerca del apetito, que nace en nosotros desde nuestro principio. Esteapetito no hace sino ahuyentar y huir; y siempre que ahuyenta todo aquello que es menestery huye de lo que es menester, el hombre está en los términos de su perfección. A la verdad,ese apetito ha de ser guiado de la razón. Porque del mismo modo que un caballo suelto, pormás que sea de naturaleza noble por sí solo, sin el buen caballero no sabe conducirse, asíeste apetito, que irascible y concupiscente se llama, por más que sea noble, es menester queobedezca a la razón. La cual le guía con freno y espuelas como buen caballero; usa el frenocuando ahuyenta -y llámase a este freno templanza, que muestra el término hasta donde hade sujetarlo-; usa la espuela cuando huye, para volverlo al lugar de donde quiere huir y esta www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 131 DANTE ALIGHIERIespuela se llama fortaleza o magnanimidad, la cual virtud muestra el lugar donde se ha dedetener y luchar. Y así, refrenado, muestra Virgilio, nuestro mayor poeta, que estaba Eneas en laparte de la Eneida en que esta edad se representa, parte que comprende el cuarto, quinto ysexto libro de la Eneida. ¡Y cuanto refrenar fue aquél cuando, habiendo recibido tantacomplacencia de Dido, como se dirá en el séptimo Tratado, y gozado con ella tantos deleites,partió para seguir honesto, laudable y fructuoso camino, como está escrito en el cuarto de laEneida! ¡Cuánto espolear fue aquél, cuando el propio Eneas luchó solo con la Sibila paraentrar en el infierno en busca del alma de Anquises, su padre, contra tantos peligros, comose muestra en el libro sexto de dicha historia! Por donde se ve cómo en nuestra juventudhemos de ser, para nuestra perfección, templados y fuertes. Y esto es lo que hace ydemuestra la buena naturaleza, como dice el texto expresamente. Además necesita esta edad para su perfección ser amorosa, porque le esmenester mirar hacia atrás y adelante, como cosa que está en el círculo meridional. Esmenester que ame a sus mayores, de los cuales ha recibido ser, alimento y doctrina, demodo que no parezca ingrata. Es menester que ame a sus menores, a fin de que,amándolos, les dé de sus beneficios, por los cuales luego, en la menor prosperidad, sea porellos sostenido y honrado. Y este amor es el que el poeta nombrado en el quinto librosusodicho, muestra que tuvo Eneas, cuando dejó a los viejos troyanos en Sicilia,recomendados a Aceste, y los apartó de los trabajos; y cuando enseñó en aquel lugar aAscanio, su ahijado, esgrimiento con los otros adolescentes. Por donde se ve que a estaedad es necesario amor, como el texto dice. Es, además, necesario a esta edad ser cortés, porque, aunque en todas lasedades esté bien el ser de corteses maneras, en ésta es mayormente necesario, porque, alcontrario, no las puede tener la senectud, por la serenidad y gravedad que en ella serequieren; y menos aún la senilidad. Y el altísimo poeta, en el sexto libro susodicho, muestraque Eneas tal cortesía usaba, cuando dice que para honrar al cadáver de Miseno, que habíasido trompetero de Héctor y luego habíase encomendado a él, se desciñó y tomó el hachapara ayudar a cortar la leña para el fuego en que debía arder el cadáver, como era sucostumbre. Por lo cual se ve que ésta es necesaria a la juventud; y por eso el alma noble lamuestra en ella, se ha dicho. Además es necesario a esta edad el ser leal. Lealtad es acatar y poner en obra loque las leyes dicen; y esto le es menester principalmente al joven. Porque el adolescente,como se ha dicho, por minoría de edad, merece algún perdón; el viejo, por su mayorexperiencia, debe ser justo y no acatar ninguna ley sino en cuanto su recto juicio esté deacuerdo con la ley, pues que casi sin ley alguna debe seguir su razón; lo cual no puede hacerel joven. Y baste con que éste cumpla la ley, y en cumplirla se complazca, como dice elsusodicho poeta en el susodicho quinto libro que hizo Eneas, cuando hizo los juegos en www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 132 DANTE ALIGHIERISicilia, en el aniversario de su padre, que lo que prometió por las victorias lealmente se lo dioa cada uno de los victoriosos, como era entre ellos antigua costumbre, que era su ley. Por lo cual manifiesto es que a esta edad son necesarias lealtad, cortesía, amor,fortaleza y templanza, como dice el texto que ahora se ha expuesto; y así, el alma nobletodas ellas muestra. - XXVII - Asaz visto y argumentado suficientemente acerca de la partícula del texto en quese encuentran las probidades que el alma noble presta a la juventud, hemos de proceder a latercera parte, que comienza: Es en su senectud. En la cual se propone mostrar el textoaquellas cosas que la naturaleza noble muestra y debe tener en la tercera edad, es decir, enla senectud. Y dice que el alma noble es en la senectud prudente, justa y generosa, y que sealegra con oír hablar bien en provecho de otro, lo cual es ser afable. Y a la verdad, estascuatro virtudes son a esta edad convenientísimas. Y para verlo, se ha de saber que, como dice Tulio en el de Senectud, «cursocierto tiene nuestra vida y un camino simple, el de nuestro buen natural»; y a cada parte denuestra vida le ha sido dada estación para ciertas cosas. De aquí que, como a laadolescencia se ha atribuido, como se ha dicho más arriba, aquello que pueda madurar yperfeccionarse, así a la juventud le han sido atribuidas la perfección y la madurez, para quela dulzura de su fruto le sea aprovechable a ella y a los demás; porque, como diceAristóteles, el hombre es animal civil, porque le es menester, no sólo ser útil para sí, pero alos demás. Por lo cual se lee que Catón, no sólo para sí creía haber nacido, mas para lapatria y el mundo todo. Así pues, después de la propia perfección, la cual se adquiere en la juventud, esmenester alcanzar aquella que, no sólo alumbra a uno mismo, sino a los demás; y esmenester que el hombre se abra, como una rosa que ya no puede estar más tiempo cerraday difunde el olor que dentro ha engendrado; y esto es menester en la edad de que hablamos.Conviene, pues, ser prudente,,es decir, sabio; y para ser tal requiérese buena memoria delas cosas vistas, y buen conocimiento de las presentes, y buena previsión de las futuras. Ycomo dice el filósofo en el sexto de la Ética, «imposible es que sea sabio el que no esbueno». Y así no se le ha de decir sabio a quien con argucias y engaños procede, sino quese le ha de llamar astuto; porque así como nadie llamaría sabio a quien supiese jugar con lapunta de un cuchillo en el borde del ojo, así no se ha de decir sabio a quien sabe hacer unacosa mala, al hacer la cual siempre antes que a los demás a sí propio ofende. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 133 DANTE ALIGHIERI Si bien se mira, de la prudencia proceden los buenos consejos, que conducen acada cual a buen fin en las cosas y obras humanas. Y éste es el don que Salomón, viéndoseelevado al gobierno del pueblo, pidió a Dios, como está escrito en el libro de los Reyes. Niespera el prudente a que se le pida: aconséjame; sino que proveyendo por sí, sin serrequerido, le aconseja; del mismo modo que la rosa, que, no sólo al que va en busca de suolor se lo ofrece, sino también a todo el que lo sigue. Podría decir aquí algún médico ylegista: ¿Con que he de llevar mi consejo y darle sin que nadie me lo pida y no obtendréfruto? Respondo, como dice Nuestro Señor: «De grado recibo si de grado me lo dan». Digo,pues, sin ser legista, que aquellos consejos que no tienen que ver con tu arte y que procedensólo del buen sentido que te dé Dios que es la Providencia de que se habla no debesvendérselo a los hijos de aquel que te los ha dado; aquellos que respectan al arte que hascomprado, puedes venderlos; pero no tanto que no sea menester diezmarlos alguna vez ydar de ellos a Dios, es decir, a los míseros, que sólo poseen el grado divino. Es menester, además, a esta edad ser justo, para que sus juicios y autoridadsean luz y ley para los demás. Y como esta singular virtud, es decir, la justicia, viéronlamostrarse perfecta en esta edad, encomendaron el regimiento de las ciudades a los queestaban en esta edad; y por eso el Colegio de los regidores, Senado se llamó. ¡Oh, mísera,mísera patria mía! ¡Cuánta compasión me aflige por ti, siempre que leo o escucho cosa quehaga referencia a regimientos ciudadanos! Mas como de la justicia se tratará en el penúltimoTratado de este volumen, basta el presente con lo poco que aquí se ha apuntado. Conviene también a esta edad el ser generoso, porque es menester la cosacuanto más satisface al deber de su naturaleza, y nunca como en esta edad se puedecumplir ese deber. Que si consideramos bien el discurso de Aristóteles en el cuarto de laÉtica y el de Tulio en el de Offici, la generosidad ha de ser a su tiempo y en su lugar, paraque el generoso no se perjudique ni perjudique a los demás. Cosa ésta que no se puedelograr sin prudencia y sin justicia; virtudes ambas cuya perfecta posesión en esta edad esimposible por vía natural. ¡Ay, malvados y mal nacidos! ¡Que engañáis a viudas y pupilas,que robáis a los menos poderosos! ¡Que arrebatáis y os apoderáis de las razones ajenas, ycon esto invitáis a convites, dais caballos y armas, objetos y dineros; que lleváis admirablesvestidos, edificáis maravillosos edificios y creéis ser generosos! ¿Pues qué es hacer tal sinolevantar el paño del altar y cubrir con él al ladrón y su mesa? No debemos reírnos menos,tiranos, de vuestras dádivas, que del ladrón que llevase a su casa a los invitados, y el pañoarrebatado del altar, con las señales eclesiásticas aún, pusiera sobre la mesa y creyese quenadie se percataba. Oíd, obstinados, lo que contra nosotros dice Tulio en el libro de Offici:hay muchos ciertamente deseosos de ser aparentes y magníficos, que quitan a los unos paradar a los otros, y, creyéndose bien considerados, arriesgan los amigos por cualquier razón.Mas esto tan contrario es a lo que se debe hacer, que nada hay que lo sea tanto». Es menester, además, a esta edad ser afable, hablar bien y oírlo de grado; porquees bueno hablar bien cuando hay quien le escucha. Y esta edad lleva asimismo consigo unasombra de autoridad, por la cual parece que el hombre la escucha más que a ninguna otra www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 134 DANTE ALIGHIERIedad más temprana. Qué cosas más bellas y mejores parece que debe saber con la largaexperiencia de la vida. Por lo cual dice Tulio en el de Senectud, por boca del viejo Catón: «Seme ha recrudecido la voluntad y el gusto de estar en conversación más de lo que solía». Y que todas estas cuatro cosas sean necesarias a esta edad nos lo enseñaOvidio en el séptimo de Metamorfoseos, en aquella fábula en que describe cómo Céfalo deAtenas fue al rey Eaco para socorrerle en la guerra que Atenas tuvo con la Creta. Muestraque Eaco fue prudente, cuando, habiendo perdido a casi toda su gente por la peste de lacorrupción del aire, recurrió a Dios solamente y le pidió la restauración de la gente muerta; y,por su sentido, que por paciencia lo tuvo y a Dios le hizo volver, le fue devuelto su pueblo ennúmero mayor que antes. Muestra que fue justo cuando dice que fue repartidor del nuevo pueblo ydistribuidor de su tierra desierta. Muestra que fue generoso cuando le dijo a Céfalo, luego dela demanda de ayuda: «¡Oh, Atenas, no me pidas ayuda, mas tornárosla; y no digáis quedudáis de las fuerzas que tiene esta isla y todo el estado de mis cosas; fuerzas no me faltan,antes bien, las tenemos de sobra y el adversario es grande, y el tiempo de dar es ahorapropicio y sin excusa! ¡Ay! ¡Cuántas cosas se advierten en esta respuesta! Mas al buenentendedor le baste con que aquí se pongan como Ovidio las pone. Muestra que fue afable,cuando le dice y recuerda a Céfalo diligentemente, con largo discurso, la historia de la pestede su pueblo y su restauración. Por lo que es asaz manifiesto que a esta edad son menester cuatro cosas; porquela noble Naturaleza las muestra en ella, como dice el texto. Y para que el ejemplo que se hadicho sea más memorable, dice del rey Eaco que fue padre de Telemon, de Peleo y de Foco,del cual Telemon nació Ayax, y de Peleo, Aquiles. - XXVIII - Después de la estrofa argumentada, hemos de proceder con la última, es decir,con aquella que comienza: Luego, en la cuarta parte de la vida; por lo cual quiere mostrar eltexto lo que hace el alma noble en la última ciudad, es decir, en la Senilidad. Y dice que hacedos cosas: la una, que vuelve a Dios, como al puesto de donde partió cuando vino a entraren el mar de la vida; la otra es que bendice el camino que ha hecho, porque ha sido recto ybueno y sin amargura de tempestad. Y aquí se ha de saber que, como dice Tulio en el de Senectud, «la muerte naturales para nosotros como puerto de larga navegación y descanso». Y así como el buenmarinero, conforme se acerca al puerto, arría sus velas, y suavemente, con blando www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 135 DANTE ALIGHIERImovimiento, entra en él, así nosotros debemos arriar las velas de nuestras obras mundanasy volver a Dios con todo nuestro entendimiento y todo nuestro corazón, de modo que sellegue a aquel puerto con toda suavidad y toda paz. Y con ello tendremos en nuestra propia naturaleza gran enseñanza de suavidad,porque con muerte tal no hay dolor ni amargura alguna; mas del mismo modo que unamanzana madura se desprende de las ramas fácilmente y sin violencia, así nuestra alma separte sin duelo del cuerpo que ha estado. Por lo cual, Aristóteles dice en de Juventud ySenectud que «no hay tristeza en la muerte que llega a la vejez». Y del mismo modo que alque llega de largo camino, antes de que entre por las puertas de su ciudad, le salen alencuentro los ciudadanos de ella, así al alma noble le sale al encuentro, como debenhacerlo, los ciudadanos de la eterna vida. Y así lo hacen por sus buenas obras y contemplaciones; porque, habiéndose yaentregado a Dios y abstraídose en las cosas y pensamientos humanos, le parece veraquellos que cree que están junto a Dios. Oye lo que dice Tulio en boca de Catón el viejo:«Voime con grandísimo afán de ver a nuestros padres que yo amé, y no sólo a ellos, mastambién a aquellos de quienes oí hablar». Ríndese, pues, a Dios el alma noble en esta edad,y espera el fin de esta vida con mucho deseo, y le parece salir de la hospedería y volver a supropia casa; le parece salir del camino y volver a la ciudad; le parece salir del mar y volver alpuerto. ¡Oh, míseros y viles que a velas desplegadas corréis a este puerto, y allí dondedebierais reposar, os rompéis por el ímpetu del viento y os perdéis allí donde tanto habéiscaminado! El caballero Lanzarote no quiso entrar ciertamente a velas desplegadas, ninuestro nobilísimo Latino Guido Montefeltrano. Antes bien, estos nobles arriaron las velas delas obras mundanas, porque en su edad avanzada se entregaron a la religión, deponiendotodo deleite y obras mundanas. Y no se puede nadie excusar por estar unido en avanzadaedad con lazo de matrimonio; porque no se entrega a la religión solamente el que se hace dehábito y vida igual a San Benito, San Agustín, San Francisco y Santo Domingo, sino quetambién se puede volver a verdadera y buena religión estando en matrimonio, que Dios noquiere que seamos religiosos sino de corazón. Y por eso les dice San Pablo a los romanos: «No aquél que manifiestamente esjudío, ni la que se manifiesta en la carne es circuncisión; mas aquel que a escondidas esjudío; y la circuncisión del corazón en el espíritu no en la letra, es circuncisión; la alabanza delo cual no la hacen los hombres, sino Dios. Bendice también el alma noble en esta edad los tiempos pasados, y bien lospuede bendecir; porque, volviendo a ellos la memoria, se acuerda de sus buenas obras, sinlas cuales al puerto adonde se dirige no se podría llegar con tanta riqueza ni tanta ganancia.Y hace como el buen mercader que, cuando está ya cerca de su puerto, examina su botín y www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 136 DANTE ALIGHIERIdice: «Si yo hubiera pasado por tal camino, no tendría tesoro y no tendría con qué gozar enmi ciudad, a la cual me acerco; y por eso bendice el camino que ha hecho. Y que estas dos cosas convengan a esta edad represéntalo el gran poeta Lucanoen el segundo de su Farsalia, cuando dice que Marzia tomó a Catón y le pidió y rogó que latomase de nuevo. Por la cual Marzia se entiende el alma noble; y así podemos representar lafigura con verdad. Marzia fue virgen, y en esa condición significa la adolescencia; luego fue aCatón, y en esa condición significa la juventud; hizo entonces hijos, por los cuales serepresentan las virtudes que más arriba se dice convenir a los jóvenes, y se separó de Catóny se casó con Hortensio; con lo cual se significa que se fue la juventud y vino la senectud.Tuvo hijos de éste también, por los cuales se representan las virtudes que más arriba se diceconvenir a la senectud. Murió Hortensio, con lo que se representa el término de la senectud;y Marzia, una vez viuda -por la cual viudez se representa la senilidad-, volvió, desde elprincipio de su viudez, a Catón; por lo cual se significa que el alma noble, al comienzo de lasenilidad, vuelve a Dios. ¿Y qué hombre terrenal ha habido más digno de representar a Diosque Catón? Ninguno ciertamente. ¿Y qué es lo que dice Marzia a Catón? «Mientras hubo en mí sangre, es decir,juventud; mientras hubo en mí la virtud maternal, es decir, la senectud, que es madre de lasdemás virtudes, como más arriba se ha mostrado». «Yo -dice Marzia- acaté y cumplí todostus mandatos»; es decir, que el alma mantúvose firme en las buenas obras. Dice: «Y tuvedos maridos»; es decir, he sido fructífera para dos edades. «Ahora -dice Marzia- que mivientre está cansado, y que estoy vacía en parte, a ti me vuelvo, pues que nada más tengoque dar a otro esposo»; es decir, que el alma noble, conociendo que ya no tiene vientrefructífero, es decir, sintiendo desfallecer sus miembros, vuelve a Dios. El Cual no hamenester de los miembros corporales. Y dice a Marzia: «Dame las arras de los antiguoslechos, dame siquiera el nombre de matrimonio; lo cual es como decir que nuestra noblealma dícele a Dios: «Dame descanso, Señor mío; dame al menos que yo en esta vida queme resta pueda llamarme tuya». Y dice Marzia: «Dos razones me mueven a decir esto: es launa, que después de mí se diga que he muerto siendo mujer de Catón; la otra es quedespués de mí se diga que tú no me despediste, sino que de buen ánimo te casasteconmigo». Por estas dos razones se muere el alma noble, y quiere partir de esta vida siendoesposa de Dios, y quiere mostrar que su creación fue gracia de Dios. ¡Oh, desventurados ymal nacidos, que preferís partiros de esta vida mejor bajo el título de Hortensios que deCatones! En el nombre del cual es digno terminar lo que es menester argumentar acerca delos signos de nobleza, porque en él la nobleza los muestra todos, para todas las edades. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 137 DANTE ALIGHIERI - XXIX - Pues que se ha mostrado el texto y los signos que para cada edad aparecen en elhombre noble, y por los cuales se le puede conocer, y sin los cuales no puede existir, comotampoco el sol sin luz ni el fuego sin calor, grítale a la gente a lo último de lo que de noblezase ha contado, y dice: «¡Oh, vosotros los que oído me habéis, ved cuántos son losengañados!, es decir, los que, por ser de famosas o antiguas generaciones, o por serdescendientes de padres excelentes, creen ser nobles no habiendo en ellos nobleza. Y aquísurgen dos cuestiones, las cuales es bien resolver al fin de este Tratado. Podría decir meserManfredi de Vico, que ahora se llama Pretor y Prefecto: «Sea yo como quiera, recuerdo yrepresento a mis antepasados, que por su nobleza merecieron el oficio de la Prefectura, ymerecieron poner mano en la coronación del Imperio, siendo dignos de recibir la rosa delromano pastor; por lo cual debo recibir de la gente honor y reverencia». Y ésta es una de lascuestiones. La otra es, lo que podría decir cualquiera de los San Nazzaro de Pavía o de losPiscicelli de Nápoles: si la nobleza es lo que se ha dicho, es decir, semilla divina,graciosamente puesta en el alma humana, y las progenies o estirpes no tienen alma, comoes manifiesto, ninguna progenie o estirpe se podría llamar noble; y esto es contra la opiniónde aquellos que dicen ser nuestras progenies nobilísimas en sus ciudades. A la primera cuestión responde Juvenal en la octava sátira, cuando comienzaexclamando: «¿De qué sirven estos honores que de los antiguos quedan, si aquel que deellos quiere vestirse vive mal, y el que de los antiguos habla, mostrando las grandes yadmirables obras, en míseras y viles obras se emplea? Si bien -dice el poeta satírico- ¿quiéndirá que es noble por su generación al que de tal generación no es digno? Esto no es otracosa que al enano llamar gigante». Luego después dícele al tal: «Entre tú y la estatua hechaen memoria de tu antepasado no hay más diferencia sino que su cabeza es de mármol y latuya vive». Y en esto -con reverencia lo digo- no estoy de acuerdo con el poeta, porque laestatua, de mármol, de madera o de metal, erigida en memoria de algún hombre de mérito,se diferencia mucho en efecto del descendiente malvado. Porque la estatua afirma siemprela buena opinión en aquellos que han oído la fama de aquel de quien es la estatua, y laengendra en los demás; el hijo o nieto hace todo lo contrario; porque debilita la opinión de losque han oído hablar bien de sus antepasados; porque dice alguno de sus pensamientos: «Nopuede ser verdad cuanto se dice de los antepasados de éste, pues que de su simiente se veplanta semejante». Por lo cual nunca honor, sino deshonra, debe recibir el que a los buenospresta mal testimonio. De aquí que, a mi juicio, del mismo modo que quien infama a unhombre de valía merece que las gentes le huyan y no le escuchen, así el hombre vil,descendiente de buenos antepasados, merece ser por todos despreciado, y el hombre buenodebe cerrar los ojos para no ver el vituperio, vituperante de la bondad, que sólo en lamemoria ha quedado. Y baste esto ahora en cuanto a la primera cuestión promovida. www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 138 DANTE ALIGHIERI A la segunda pregunta se puede responder que una progenie por sí sola no tienealma, y bien es verdad que noble se le dice y lo es en cierto modo. Pues se ha de saber queel todo se compone de sus partes, y hay todo que constituye una simple esencia con suspartes; del mismo modo que en un hombre hay una esencia del todo y de cada parte suya; ylo que se dice de la parte, puede del mismo modo decirse del todo. Hay otro todo que no tiene esencia común con las partes, como un montón degrano; pero la suya es una esencia secundaria que resulta de muchos granos que tiene en síverdadera y primera esencia. Y en este todo se dicen las cualidades de las partes tansecundarias como su ser; por lo cual se dice un montón blanco, porque los granos de que elmontón se compone son blancos. A la verdad, esta blancura está primero en los granos, y secundariamente puedellamársele blanco. Y por tal modo se puede decir noble una estirpe o progenie. Pues se hade saber que, del mismo modo que para la composición de un montón blanco es menesterque predominen los granos blancos, del mismo modo para hacer una progenie noble esmenester que en ella los hombres nobles predominen; de modo que tal bondad obscurezca ycele lo contrario que está dentro. Y del mismo modo que de un montón blanco de grano sepodría quitar grano a grano el trigo, y grano a grano restituir meliga roja, y todo el montón porúltimo cambiaría de color, así podríanse morir uno a uno los buenos de la progenie noble ynacer en ella los malvados, tanto que cambiaría el nombre y se habría de llamar no noblesino vil. Y baste esto para responder a la segunda cuestión. - XXX - Como más arriba se demuestra en el tercer capítulo de este Tratado, esta cancióntiene tres partes principalmente. Por lo que, argumentadas dos, la primera de las cualescomienza en el capítulo susodicho y la segunda en el decimosexto -de modo que la primeraen trece y la segunda en catorce se ha expuesto, sin el proemio del Tratado de la canción,que comprende dos capítulos-, en este trigésimo y último capítulo hemos de argumentarbrevemente la tercera parte principal, la cual, a modo de tornada de esta canción, se hizopara su ornamento, y comienza: Irás, oh mi canción, contra el que yerra. Y aquí se ha de saber principalmente que todo buen fabricante, al terminar sutrabajo, debe ennoblecerlo y hermosearlo en cuanto le sea posible, a fin de que se separe deél más célebre y precioso. Y tal me propongo hacer en esta parte, no como buen fabricante,sino como imitador suyo. Digo, pues: Irás, oh mi canción, contra el que yerra, etc. Este contrael que yerra es toda una parte y es el nombre de esta canción, tomado del buen Fray Tomás www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL
    • EL CONVIVIO 139 DANTE ALIGHIERIde Aquino, que a un libro suyo, que hizo para confusión de todos los que se apartan denuestra fe, púsole por nombre Contra gentiles. Digo, pues, que irás como si dijera: «Tú ya eres perfecta, y tiempo es ya de queno te estés quieta, de que andes, porque grande es tu empresa». Y cuando llegues al lugardonde esté Nuestra Señora, dile tu menester. Pues se ha de notar que, como dice NuestroSeñor, no se deben echar las margaritas a los puercos; porque a ellos no les aprovecha y alas margaritas les daña; y como dice el poeta Esopo en la primera fábula, más le aprovechaal gallo un granito de trigo que una margarita; y por eso deja ésta y coge aquél. Yconsiderando esto, con cautela digo y ordeno a la canción que descubra su menester allídonde se encuentre esta dama, es decir, la Filosofía. Encontrará a esta dama nobilísimacuando encuentre la cámara, es decir, el alma en que se alberga. Y la filosofía no sólo sealberga en los sabios, sino también, como se ha demostrado más arriba en otro Tratado, estápor doquier vive el amor de ella. Y a estos tales les digo que manifiesten su menester,porque a ellos les será útil su sentido, y ellos lo recogerán. Y le digo: dile a esa dama: Yo voy hablando así de vuestra amiga. Ahora bien; suamiga es nobleza; que tanto se aman una a otra, que la Nobleza siempre la llama, y lafilosofía no vuelve su dulcísima mirada a otra parte. ¡Oh, cuán bello ornamento es éste que alfinal de esta canción se le ofrece con llamarla amiga de aquella cuya mansión propia está enlo más secreto de la divina mente! www.gftaognosticaespiritual.org GRAN BIBLIOTECA VIRTUAL ESOTERICA ESPIRITUAL