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26. fractura de humero

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    • 1. Encuentra las videosclases en: http://www.youtube.com/channel/UCgZGxUTlxGuZV3MYDcLWEBg?feature=watch
    • 2. FRACTURA DE HUMERO OSTWALD AVENDAÑO TAPIA DOCENTE PRINCIPAL DE TRAUMATOLOGIA Y ORTOPEDIA
    • 3. FRACTURAS DEL EXTREMO SUPERIOR DEL HUMERO
    • 4. Fracturas del extremo superior del Humero  Corresponde a las fracturas de: •    La cabeza humeral •    Del troquíter (a) •    Del cuello del húmero (b: del cuello anatómico)
    • 5. 1. Fracturas de la cabeza humeral aislada (epífisis proximal)  Son muy poco frecuentes y consisten en hundimientos o rasgos de fractura que habitualmente necesitan tratamiento conservador.  Tratamiento conservador para el manejo del dolor e inmovilización con cabestrillo y rehabilitación.
    • 6. 2. Fracturas del troquíter  Se refiere básicamente a la fractura de la gran tuberosidad de la cabeza humeral (troquíter) que da inserción al músculo supraespinoso.  Se describen tres tipos de fracturas del troquíter: •   *  Fractura conminuta con gran compromiso óseo. •   *  Fractura sin desplazamiento del fragmento. •   *  Fractura con desplazamiento del fragmento.
    • 7. Fractura del macizo del troquíter            Generalmente se produce por un violento  golpe directo de la cabeza humeral, en una caída  de lado contra el suelo.             En la mayoría de los casos compromete  todo el cuerpo del troquíter, que se fragmenta  en dos o más segmentos y a veces adquiere el  carácter de una fractura conminuta.            A pesar de ello, los fragmentos no se  desplazan.           El pronóstico es bueno y la consolidación  es rápida.
    • 8. Fractura del macizo del troquíter                     El brazo se mantiene sostenido por  un cabestrillo por 2 a 3 semanas, cuidando  desde el primer momento de ejercitar  movimientos de flexión anterior y posterior del  hombro, rotación y luego movimientos de  abducción controlados y sin que provoquen  dolor.                       Al cabo de 2 a 3 semanas la  movilidad del hombro se empieza a recuperar y  la función se hace completa entre 1 a 2 meses.
    • 9. Fractura del macizo del troquíter  El grado de recuperación así como el plazo para conseguirla, depende de: •     *    Edad del enfermo; pasados los 45 años el riesgo de limitación a la abducción es progresivo. •     *   Grado de contusión muscular, especialmente del deltoides. •     *   Grado de la potencia de los músculos del hombro. •     *   Obesidad. •     *   Grado de comprensión y cooperación del paciente. En ello juega un papel trascendente la acción estimulante psicoterápica del médico.
    • 10. Fractura del macizo del troquíter  Estos enfermos deben estar sometidos a un control muy estrecho.  En la mayoría de los casos es innecesaria la inmovilización con un vendaje tipo Velpeau.  Iniciar de inmediato la actividad muscular y articular.
    • 11. Fractura del vértice del troquíter sin desplazamiento  Es una típica fractura por arrancamiento. La tracción arranca la base de la zona de inserción del músculo.  Con frecuencia el fragmento desprendido no se desplaza; el pronóstico es bueno y el tratamiento sólo requiere de inmovilizar el brazo en un cabestrillo por 2 a 3 semanas, cuidando de mantener la movilidad del hombro en actividad.  Las medidas de rehabilitación deben ser muy controladas en enfermos de más de 45 años.
    • 12. Fractura del troquíter con desplazamiento  Por la violencia de la caída, la tracción del supraespinoso es extremadamente violenta, la radiografía lo muestra sobre la cabeza humeral o bajo el acromion.  El fragmento desprendido debe ser reducido y fijado en su posición normal.  Ello requiere una intervención quirúrgica (osteosíntesis) e inmovilización en férula de abducción.  Si el fragmento del troquíter queda definitivamente desprendido de la cabeza humeral, la acción del supraespinoso queda abolida y el movimiento de abducción del brazo queda fuertemente limitado. 
    • 13. Fracturas del troquíter Sintomatología  Las distintas fracturas de este grupo presentan una sintomatología común.  Hay dolor de regular intensidad, limitación o imposibilidad al movimiento de abducción. Los movimientos de extensión anterior y posterior son posibles.  No es infrecuente la consulta tardía, sea porque el dolor es poco relevante o porque el movimiento de extensión anterior y posterior del hombro se conservan, a veces en rangos muy amplios.
    • 14. Fracturas del troquíter Sintomatología  El pronóstico en general es muy bueno; la movilidad del hombro se recupera.  El músculo deltoides, motor principal del movimiento, se atrofia con extraordinaria rapidez y su recuperación suele ser muy lenta y difícil.  Los ejercicios de rehabilitación deben ser iniciados tan pronto haya una unión sólida del segmento óseo fracturado.
    • 15. Fracturas del troquíter Sintomatología  Factores adversos a la buena recuperación: •    Inadecuada rehabilitación •    Pasados los 45 a 50 años de edad la rehabilitación es progresivamente más difícil. •    Musculatura con desarrollo deficiente. •    Obesos. •    Arrancamiento óseo con desplazamiento del fragmento. •    Diagnóstico tardío.
    • 16. 3. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO  También denominada por algunos autores como "fractura subcapital", estimando que no procede diferenciar aquellas propiamente subcapitales de aquéllas ocurridas a nivel del cuello anatómico.  En algunos textos son tratadas en un capítulo común.
    • 17. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO GENERALIDADES  Son fracturas que se producen generalmente en personas mayores de 50 años.  En la mayoría de los casos, es consecuencia de un mecanismo indirecto en que el enfermo cae hacia adelante o hacia el lado, y busca apoyo con todo el miembro superior extendido y apoyado contra el suelo.
    • 18. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO GENERALIDADES  El brazo se constituye en un largo brazo de palanca con apoyo fijo en la articulación del hombro.  A esa edad, generalmente hay ya un proceso de osteoporosis, el hueso cede y la fractura se produce.  Al movimiento referido se agrega una torsión interna o externa del brazo, y el extremo distal de la fractura puede girar en uno u otro sentido.
    • 19. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Síntomas  Son muy claros e inequívocos. Sin embargo suelen no serlo tanto para los enfermos. Por ello no es infrecuente la consulta tardía.  La aparente levedad del traumatismo, el dolor tolerable y la movilidad parcialmente conservada por el encajamiento de los fragmentos, hacen que el paciente atribuya todo ello a una contusión del hombro; no es infrecuente que para el médico de poca experiencia piense lo mismo.
    • 20. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Síntomas  La consulta se realiza ante la persistencia de los signos y la aparición de una extensa equímosis que desciende a lo largo de la cara interna del brazo.  Dolor, impotencia funcional al movimiento de abducción del brazo y equímosis tardía en la cara interna del brazo, son los signos prominentes de las fracturas de este tipo.
    • 21. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Radiografia  Son necesarias radiografías en dos planos: antero posterior y axial.  La sola proyección antero posterior no nos informa de la verdadera posición del extremo distal de la fractura; puede corresponder a una fractura no encajada, en que el fragmento distal está por delante o por detrás del proximal.  No resulta fácil ni conveniente elevar el brazo para conseguir la proyección céfalo-caudal; más apropiada es la proyección lateral o retro-esternal.
    • 22. Fracturas por contusión  Producidas por un mecanismo directo, al golpear la cara externa del hombro contra el suelo o al recibir una contusión por un impacto directo.  En ellas hay una fractura de rasgo transversal, que cruza el cuello del húmero, en general sin gran desplazamiento de los fragmentos ni deformación de los ejes; con frecuencia las superficies de fractura se encuentran firmemente encajadas.  La contusión directa contra el extremo superior del húmero, suele determinar además una fractura, a veces con uno o varios rasgos de la masa del troquíter.
    • 23. Fracturas por contusión  Son fracturas estables, de buen pronóstico y para su tratamiento requieren inmovilización relativa del brazo en cabestrillo, Velpeau o yeso que comprometa desde el hombro hasta el codo, sin que impida su movilidad.  Como en las fracturas anteriormente descritas, debe cuidarse de mantener activos los movimientos de flexión anterior y posterior del hombro, y ya a las 2 a 3 semanas, se inician los movimientos de abducción del brazo.  Si fuese necesario una inmovilización con Velpeau, generalmente debido al dolor de la fractura, debe ser retirado antes de los 15 a 20 días e iniciar los movimientos del hombro. La recuperación se logra en el curso de 1 a 2 meses y no debe esperarse limitación del movimiento de la articulación.
    • 24. Fracturas por aducción  Se produce por caída directa, golpeando el hombro contra el suelo, quedando el brazo en posición de aducción.  El rasgo de fractura es sensiblemente horizontal, impactado contra la cabeza humeral en su mitad interna, de modo que el ángulo céfalo-diafisiario del húmero se encuentra más cerrado en 15, 20 ó más grados; el eje del brazo se ha desviado en aducción.  Es frecuente que además el segmento diafisiario gire en su eje longitudinal, en un movimiento de rotación interna.
    • 25. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Tratamiento  En la mayoría de los casos no es necesaria ninguna maniobra de reducción. Desde respetarse lo impactado en que se encuentran ambos fragmentos; la estabilidad queda así asegurada, el proceso de consolidación es rápido y la rehabilitación puede iniciarse con relativa rapidez.  Puede bastar la inmovilización con un yeso que descienda desde el hombro hasta el codo, sin comprometer su movilidad. El brazo se sostiene en un cabestrillo.  Se mantiene esta inmovilización por 3 a 4 semanas, con ejercicios pendulares del brazo, iniciando los movimientos de abducción después de 2 a 3 semanas.
    • 26. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Tratamiento  Ninguno de los movimientos con que se inicia la recuperación deben provocar dolor.  Si en un principio se consideró necesaria la inmovilización con un Velpeau, debe ser retirada a los 15 ó 20 días, y la rehabilitación del movimiento del hombro debe ser fuertemente estimulada.  La angulación de los ejes céfalo-diafisiarios, no determinan una incapacidad importante en el movimiento de abducción del brazo, considerando que la desviación no sobrepasa en general más allá de los 20 a 30 grados.  Más trascendente que esto, es el haber respetado la impactación de los fragmentos de fractura, que permitieron una consolidación rápida y una rehabilitación precoz.
    • 27. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Tratamiento  Sin embargo, debieran ser consideradas dos situaciones en que esta tolerancia tiene límites: ** Gran desplazamiento de los fragmentos. El extremo distal de la fractura está descoaptado en forma completa, colocándose enteramente por delante, atrás o dentro del fragmento proximal. La reducción ortopédica suele ser muy difícil, la estabilidad de los fragmentos es precaria y con frecuencia exige un tratamiento quirúrgico. ** Fracturas con acentuada desviación en varo del segmento distal en pacientes de menos de 40 a 45 años.
    • 28. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Tratamiento  La acentuada desviación en varo del húmero, se constituye en una fuerte limitante del movimiento de abducción del hombro.  Ello puede ser poco trascendente en el enfermo de edad avanzada; en él adquiere mucho más valor el encajamiento de los fragmentos, que garantiza una consolidación rápida, y una movilización precoz, aun cuando la abducción pueda quedar parcialmente limitada.  Esta situación no debe ser tolerada en el paciente joven, en quién la limitación del movimiento de abducción se constituye en una grave incapacidad.
    • 29. FRACTURAS DEL CUELLO DEL HUMERO - Tratamiento  Los fragmentos deben ser reducidos; las superficies de fractura deben ser desimpactadas y el húmero se lleva en un movimiento de abducción.  Recuperado el eje del hueso, se inmoviliza en un yeso hombro-brazo péndulo, en una férula de abducción, según sea el grado de estabilidad de la fractura.  Se retira el yeso de abducción (toraco- braquial), en un plazo de 30 a 50 días y se continúa con el brazo suspendido de un cabestrillo.
    • 30. Fractura de húmero inicial y fijación posterior
    • 31. Fractura de húmero No unión
    • 32. Fractura proximal húmero
    • 33. Fractura proximal húmero Fractura inicial No unión Fijación
    • 34. FRACTURAS DE LA DIAFISIS DEL HUMERO
    • 35. Generalidades  En la inmensa mayoría de los casos se presentan en adultos, en plena actividad y como consecuencia de acciones violentas, directamente aplicadas sobre el brazo.  Golpes directos, caídas de lado en que el brazo se estrella contra un borde duro sobre el cual se hace palanca, accidentes automovilísticos, impacto de bala contra el hueso, son mecanismos muy frecuentes.
    • 36. Generalidades  En general la fractura se produce por un trauma violento y por ello es dable esperar que haya lesiones secundarias, ya sea producidas por el agente traumático mismo o por el segmento óseo fracturado.  La lesión del radial y, menos frecuente, de la arteria humeral, obedecen a algunas de estas causas.
    • 37. Generalidades  Si la fractura se ha producido por un trauma de poca intensidad al apoyarse simplemente sobre el codo, o al lanzar con fuerza una piedra, etc., debe hacer sospechar de inmediato en una fractura en hueso patológico (metástasis, mieloma, quistes, displasia fibrosa, etc.).
    • 38. Variedades Anatómicas  Son múltiples las formas de fracturas y ello está determinado por el mecanismo de producción.  Un golpe directo sobre el brazo provoca una fractura de rasgo único y horizontal;  Será oblícuo o espiroídeo, en un movimiento de rotación brusco e intenso;  Habrá varios fragmentos en un
    • 39. Síntomas  Como en toda fractura diafisiaria, es posible encontrar casi todos los síntomas y signos: dolor, impotencia funcional, movilidad anormal, crépito, deformación del contorno del brazo, alteración de los ejes, etc.  Con frecuencia el desplazamiento de los fragmentos es evidente, y está determinado, sea por la fuerza del impacto mismo, o por la acción de las masas musculares insertadas en los fragmentos libres.  El nivel de la fractura, en relación a los puntos de inserción muscular, es
    • 40. Tratamiento  Hay ciertas circunstancias que rodean a estas fracturas, que hacen necesario tener presente algunas medidas de tratamiento urgente:  Ocurren en campos deportivos, accidentes automovilísticos, caídas del caballo, de la bicicleta, de patines, en el esquí, etc.  Son dolorosas y el brazo péndulo exacerba el dolor; la movilidad anormal y la contractura de las masas musculares acrecientan el dolor y la angustia del
    • 41. Tratamiento  Se debe proceder con rapidez:  Si resulta fácil, sacar la ropa y descubrir el brazo fracturado.  Si fuese posible, inyectar analgésico intramuscular o endovenoso.  Si las condiciones aún son mejores, inyectar anestésico en el foco de fractura (novocaína, xilocaína).  Tracción en el eje suave y sostenido para alinear y desrotar los
    • 42. Tratamiento  Inmovilizar el brazo con férulas rígidas de cartón, tablillas de madera o yeso, desde el hombro hasta el codo, manteniendo la tracción.  Si ello no fuese posible, fijar el brazo al tórax e inmovilizarlo con un vendaje tipo Velpeau con vendas de género o yeso.  Es importante investigar la existencia de una parálisis radial y, de existir, dejar consignado el hecho.  Así inmovilizado, enviar a un servicio de la especialidad.
    • 43. Tratamiento Definitivo  La diáfisis del húmero se encuentra envuelta por masas musculares muy bien vascularizadas, que le aportan al hueso una abundante irrigación.  La masa muscular y la aponeurosis que la envuelve, se constituyen en un activo manguito compresivo, que ayuda a fijar y mantener la alineación de los fragmentos.  El peso mismo del brazo actúa como una suave tracción longitudinal, y consigue deshacer las angulaciones y el acabalgamiento si los hubiera.
    • 44. Tratamiento Definitivo  La reducción así conseguida se conserva, gracias al manguito muscular que le es propio al húmero.  Ello hace que la reducción sea fácil de conseguir y de mantener; en la mayoría de los casos no son necesarias complejas maniobras de reducción ni mucho menos están indicadas la intervención quirúrgica con este objetivo.  En estas condiciones, la consolidación es rápida y clínicamente el foco de fractura está bastante firme a la
    • 45. Tratamiento Definitivo  La inmovilización definitiva se consigue con un férula de yeso que desciende desde el acromion por la cara externa del brazo, rodea al codo y se dirige hacia arriba por la cara interna hasta la axila. (U)  Mientras se coloca el yeso debe mantenerse una sostenida tracción desde el codo, para conseguir la corrección de la angulación y del acabalgamiento si los hubiera.  Se fija la férula con un yeso circular, o con un vendaje elástico suavemente
    • 46. El antebrazo se sostiene en un cabestrillo  Yeso colgante
    • 47. Tratamiento Definitivo  Deben iniciarse movimientos del hombro, codo, mano y dedos, desde el primer día.  En circunstancias especiales, la inmovilización de yeso descrita puede ser sustituida por un manguito plástico que abarca desde el borde inferior de la axila hasta encima de la epitroclea.  Sujeto con correas circulares permite ajustar la compresión en la medida que el edema vaya desapareciendo (técnica de Sarmiento).
    • 48. Tratamiento Definitivo  Cualquiera sea el tipo de inmovilización elegido, se mantiene por un plazo de 6 a 8 semanas.  Se comprueba firmeza en el foco de fractura, ausencia de dolor y posibilidad de movilizar las articulaciones.  El control radiográfico realizado en esta oportunidad puede no demostrar signos suficientes de consolidación.  El callo aún no esta osificado del todo, pero el proceso de consolidación existe y llegará a su fin en poco tiempo más.
    • 49. Tratamiento Definitivo  Los signos clínicos de firmeza del foco de fractura, ausencia de dolor, mayor libertad para realizar movimientos simples, tienen una significación mayor que la imagen radiográfica.  La inmovilización puede ser retirada, el brazo queda sostenido por un cabestrillo y se continúa con la actividad de todas las articulaciones y masas musculares.
    • 50. Tratamiento Definitivo  El procedimiento terapéutico descrito es suficiente para tratar en forma correcta la gran mayoría de las fracturas de la diáfisis humeral.  Se consigue la corrección de angulaciones, rotaciones y cabalgamiento de los fragmentos que en un principio pudieron ser muy notorias, y que quizás despertaron la sospecha que no pudieran ser reducidas con tan simples métodos ortopédicos.
    • 51. Tratamiento Definitivo  La consolidación es rápida y los resultados funcionales en general son excelentes.  Pequeñas angulaciones (5 a 10°) o cabalgamiento (1 a 2 cm), o rotación de los fragmentos, no interfieren en los buenos resultados estéticos ni funcionales.
    • 52. Técnicas de reducción e instrumentación
    • 53. Compromiso del nervio radial  Es una complicación relativamente frecuente (19%).  Se presenta en fracturas que comprometen la porción media de la diáfisis, dada la estrecha relación entre el nervio y la diáfisis del húmero.  No son raras la lesiones del nervio en fracturas del tercio distal, con desplazamiento, angulación y acabalgamiento del segmento distal.  A este nivel, el tronco nervioso va firmemente aplicado al hueso por los músculos y tabiques aponeuróticos; difícilmente puede escapar al desplazamiento óseo y queda comprimido o traccionado por ellos.
    • 54. Compromiso del nervio radial  La reducción manual del desplazamiento de los fragmentos no logra liberar al tronco nervioso de su aprisionamiento junto a los fragmentos y en los intentos de reducción puede agravarse el daño ya producido.  En otro sentido, la lesión del radial por fracturas del húmero por armas de fuego o por graves fracturas expuestas, adquieren una especial gravedad, y con frecuencia la lesión es candidata a una exploración y reparación quirúrgica. • Exceptuando estas dos circunstancias, en todas las demás la lesión del nervio corresponde a una neuropraxia, de carácter benigno, de recuperación espontánea.
    • 55. Compromiso del nervio radial  El diagnóstico de la lesión es fácil y los signos que la identifican son evidentes: 1. • Mano caída o mano péndula. 2. • El movimiento de supinación está perdido. 3. • También lo está el movimiento de extensión de los dedos en las articulaciones metacarpo falángicas y del pulgar. 4. • Disminución de la sensibilidad del dorso de la mano, lado radial.
    • 56. Compromiso del nervio radial  La complicación debe ser diagnosticada de inmediato y consignada en el protocolo de ingreso.  No son pocos los casos en que el médico ha sido injustamente inculpado como responsable de la complicación.  Resulta poco menos que imposible liberarse de la imputación, si ella no fue registrada en forma previa a la iniciación del tratamiento.  Resulta aconsejable informar de inmediato de la existencia de la complicación y sus consecuencias a sus familiares directos; si las circunstancias lo permiten, debe pedirse la asesoría del neurólogo, que confirma y perfecciona el diagnóstico.
    • 57. Compromiso del nervio radial  Teniendo presente que en no menos del 85% de los casos la lesión neurológica se recupera en forma espontánea en un plazo variable de 4 a 12 semanas, no está indicada la exploración quirúrgica precoz.  Si transcurrido este plazo no existieran signos clínicos ni electromiográficos de recuperación, se debe pensar en la conveniencia de una exploración quirúrgica y neurológica del tronco nervioso.
    • 58. Compromiso del nervio radial  Mientras la recuperación se va produciendo, debe cuidarse que la función muscular comprometida sea por una correcta kinesiterapia, complementada con estimulación eléctrica de la función muscular.  Así mismo, debe cuidarse de la posición de la mano y dedos, evitando, con férula antebraquio-palmar, la posición viciosa de la mano.  No debe descuidarse el apoyo psíquico del enfermo, que puede caer en estados de angustia y depresión frente a una recuperación más lenta de lo que esperaba.
    • 59. Indicaciones Quirúrgicas de las Fracturas de diáfisis de húmero  Son extremadamente raras, y su indicación debe ser considerada como excepcional.  Son pocos los servicios de la especialidad en que todavía se mantiene como norma la osteosíntesis como tratamiento de elección en este tipo de fracturas.  Son mucho más frecuentes y graves las complicaciones derivadas del acto quirúrgico, que aquéllas generadas por el tratamiento ortopédico.
    • 60. Indicaciones Quirúrgicas de las Fracturas de diáfisis de húmero  Retardo de consolidación,  Pseudo artrosis,  Elementos de osteosíntesis que se desprenden de los extremos óseos.  Compromiso del Nervio radial,  Secuelas cicatriciales en los músculos del brazo,  Infecciones, constituyen una lista de complicaciones no poco frecuentes.
    • 61. Indicaciones Quirúrgicas de las Fracturas de diáfisis de húmero  Las indicaciones legítimas nacen de situaciones directa o indirectamente creadas por la fractura misma:        Importantes desviaciones de los fragmentos, irreductibles. Casi siempre la causa está en la interposición de partes blandas.  Signos clínicos y radiológicos evidentes, que revelen un acentuado retardo o ausencia de consolidación transcurridos 2 a 3 meses de un tratamiento correctamente realizado. Deben ser objeto de una exploración, seguida de fijación quirúrgica.    
    • 62. Indicaciones Quirúrgicas de las Fracturas de diáfisis de húmero       Compromiso del radial que, después de 2 a 3 meses de evolución, aún no manifieste signos de recuperación. La intervención va dirigida a resolver el problema neurológico; la fractura suele estar ya consolidada. El compromiso tardío del radial por atrapamiento del tronco nervioso por el callo óseo es excepcional.        En el politraumatizado, el manejo de las múltiples lesiones de estos enfermos se ve grandemente entorpecido por la fractura del húmero, que difícilmente puede ser inmovilizada por métodos ortopédicos.
    • 63. Indicaciones Quirúrgicas de las Fracturas de diáfisis de húmero        Fracturas del húmero en enfermos agitados, excitados, con patología psíquica, alcohólica, etc. En ellos resulta imposible mantener la inmovilización ni la reducción por métodos ortopédicos.   Fracturas en hueso patológico (metástasis, mieloma, quistes, etc.).  La indicación quirúrgica es doble: resolver el problema de la fractura con una osteosíntesis estabilizadora, y obtener material para una biopsia que determine el diagnóstico correcto.
    • 64. Fracturas de diáfisis de húmero
    • 65. FRACTURAS DE HUMERO DISTAL
    • 66. FRACTURA DE HUMERO DISTAL        Las fracturas del humero distal plantean  difíciles decisiones terapéuticas .         Las fracturas con mal pronostico son las  articulares completas, bicondíleas y las  supracondileas multifragmentarias.       La inmovilización prolongada como la  tracción provocan rigidez, para evitarlo se  requiere la reducción y fijación estable estas  fracturas e iniciar una movilización activa  precoz para obtener el mejor resultado posible. Otros factores que influyen en el resultado son:                             Edad                      Tipo de fractura              Lesiones de partes blandas
    • 67. Fracturas del extremo distal del Humero  Las Fx de esta región  son causadas con mayor  frecuencia por un traumatismo indirecto del  codo como resultado de una caída del brazo en  extensión.  En adultos  se producen con más frecuencia  como consecuencia de un traumatismo directo  ej. Lesión por rozamiento oblicuo del codo  apoyado en la ventanilla de un auto.  Aplastamiento por objetos , traumatismo sobre  codo directamente.   El resultado es una fractura  intercondílea en  T, donde la carilla articular puede estar  comprometida.  El pronostico de este tipo de fx en adultos es  peor que en los niños, al menos en términos de  recuperación de la función.
    • 68. Tipos de Fracturas del extremo distal del humero  Fx sin desplazamiento  Fx en extensión  Fx supracondileas con  desplazamiento  Fx en flexión  Fx epifisiaria del extremo distal  Fx del còndilo humeral y de la  epífisis distal  Fx epitrocleares y trocleares
    • 69. FRACTURA DE HUMERO DISTAL Clasificación                   º Tipo A     ( extra articulares)            las fracturas son por avulsión de los   cóndilos se asocian habitualmente con  luxaciones  Tipo B    son fx multifragmentarias           Tipo C   son poco frecuentes y  fáciles de fijar
    • 70. Tipos de Fracturas intercondileas en T ( Riseborough y Radin )  Tipo  I Fx intercondílea en T con separación de  los fragmentos ( tróclea y còndilo humeral),  pero sin rotación apreciable en el plano  frontal.  Tipo II  Separación y significativo  desplazamiento rotacional.  Tipo III Fx tipo intercondílea en T con grave  lesión conminuta de las caras articulares y  amplía separación de los condilos.
    • 71. FRACTURA DE HUMERO DISTAL Problemas neuro vasculares           Pueden producirse graves lesiones de  cualquiera de los nervios y vasos que  atraviesan el codo.          Si la arteria humeral se encuentra  seccionada la excelente circulación colateral  mantiene la irrigación de los tejidos del  antebrazo.            La sedición o la anestesia permiten  emplear una ligera tracción durante el  estudio radiográfico.  La fijación y el acceso quirúrgico varían  según el tipo se fractura, por lo que una  clasificación precisa de la fractura es  esencial.
    • 72. FRACTURA DE HUMERO DISTAL    Se debe reconstruir de  forma cuidadosa los   fragmentos de la  tróclea para que se  ajusten bien a la  diafisis.
    • 73. FRACTURA DE HUMERO DISTAL Clasificación   Tipo A:            la fijación es  raramente necesaria, ya que la  lesión principal es la luxación,  para ello se usa los tornillos   canulados de 4 mm que son mas  seguros que las agujas de  Kirtschner.  Tipo B        es esta se sospecha de  lesión troclear y se puede usar  una placa o tornillos introducidos  de atrás hacia delante sin penetrar  en la articulación.  Tipo C     se requiere placas para  una estabilidad adecuada y agujas  de Kirtschner solo para fijación  provisional.
    • 74. FRACTURA DE HUMERO DISTAL Tratamiento quirúrgico               En estas fracturas se requiere  una fijación interna estable  clásica no  basta solo tornillos y agujas ya que la  movilidad es frecuente  los movimientos  activos deben comenzarse a las 24h.               Las fracturas articulares  requieren una deducción abierta y fijación  interna clásica con reconstrucción  anatómica y osteosintesis rígida.
    • 75. Tratamientos          Conservador u Ortopédico                          Quirúrgico.  Las posibilidades del tto deben ser vistas   con pronostico, ya que las posibilidades  son:  Manipulación, en busca de  alineamiento y colocar yeso circular  Fracción esqueletica trans  olecraneana, en extensión de codo  y /o flexión de codo.  Posteriormente la colocación de una  férula y màs tarde un yeso circular.  No olvidar que es otra articulación  que va pronto a la rigidez.
    • 76. Tratamientos Si la fx tiene trazo articular desplazado, el tto  quirúrgico deberá ser el indicado. Aun así este tipo de tto no es satisfactorio o tiene  malos resultados por lo que debe el paciente ser  informado. Pues la utilización de material de osteosintesis es  variado desde:  Agujas de kitschnner Tornillos canulados  Placas de reconstrucción y tornillos Placas IPF Placas de mínimo contacto. Bulones transficciantes. Tornillos de esponjosa
    • 77. FRACTURA DE HUMERO DISTAL Tratamiento post – operatorio  Después de una fijación no es necesario  poner yeso por el  riesgo de Síndrome  Compartimental.                 Riesgos y complicaciones  Rigidez  Pseudoartrosis  Infección  Neuroapraxia  Movilización de fijación sólida
    • 78. FRACTURA DE HUMERO DISTAL                             Resultados     Valoración por la Escala de Eassebaum             Excelente:     no dolor, pérdida de  flexión o    extensión menor de 15º             Bueno:         extensión entre 20  -120 º             Regular:      flexión menor a 110º      75 -80% Fractura de humero distal con  buenos  resultados
    • 79. CUZCO - PERU

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