La transicion energetica y el cambio climatico
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

La transicion energetica y el cambio climatico

on

  • 3,953 views


autor: estudiantes EUITIZ
publisher: Daniel Garrido
licencia: Creative Commons
Universidad de Zaragoza - EUITIZ

@fomentemos el conocimiento colaborativo

Statistics

Views

Total Views
3,953
Views on SlideShare
3,952
Embed Views
1

Actions

Likes
0
Downloads
24
Comments
0

1 Embed 1

http://www.slideshare.net 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

CC Attribution-NonCommercial-ShareAlike LicenseCC Attribution-NonCommercial-ShareAlike LicenseCC Attribution-NonCommercial-ShareAlike License

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

La transicion energetica y el cambio climatico La transicion energetica y el cambio climatico Document Transcript

  • Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA Y EL CAMBIO CLIMATICO “Michael Meader, exministro de medio ambiente del Reino Unido (1997- 2003) escribía recientemente en el Financial Times que, a falta de una forma de conciencia general y de decisiones planetarias inmediatas de cambios radicales en materia de energía, “la civilización afrontara la perturbación mas aguda y, sin duda, la mas violenta de la historia reciente”. A este respecto también se manifestó el exconsejero de Energía de W. Bush Matthew Simmons, quien afirma que la situación es desesperada, “esta es la cuestión mas seria que a la que el mundo se ha enfrentado (…) sin la energía, no tendremos agua, alimentos, ni sistemas de salud sostenible…”. Ya son numerosas las voces de expertos mundiales que anuncian una inminente crisis energética de incalculables dimensiones… El presente trabajo pretende analizar la situación actual y futura de las fuentes de energía mundiales, así como de su influencia en el cambio climático. Conceptos como el cenit del petróleo, la transición hacia otra fuente de energía, la crisis energética, el consumo desmesurado, crecimientos infinitos, desarrollo sostenible, cambio climático, protocolo de Kyoto, son las claves que guían nuestro futuro y que toman cada vez mas relevancia en el escenario internacional. LA “ERA DEL PETRÓLEO” La humanidad se encontró hace algo más de cien años con un recurso único, el petróleo, una fuente de energía eficiente, fácil de extraer y transportar, una materia con la que poder obtener una gran variedad de materiales. No existe ningún elemento con las cualidades y prestaciones del petróleo, y lo que es más problemático, la interdependencia que el desarrollo ha ido adquiriendo con éste es difícilmente sustituible. Actualmente es la fuente de energía que mueve más del 90% del transporte mundial y la materia prima para la elaboración de más de 3000 productos cotidianos. Es necesario en los procesos productivos tanto en forma de materia prima como en forma de energía. La industria, la electricidad, la construcción, el turismo, la agricultura, incluso los avances en la medicina son posibles gracias a la producción masiva de medicamentos y de infraestructura sanitaria. Y lo mas importante, la producción comercial de alimento se basa por completo en el uso intensivo del petróleo, en los
  • regadíos, la mecanización y el empleo de fertilizantes, los insecticidas, se necesita para el uso de maquinaria de cultivo, como tractores y cosechadoras, los sistemas de almacenamiento de alimentos y los sistemas de transporte. El petróleo es la base de nuestra sociedad. Sin duda es el recurso que ha posibilitado los profundos cambios experimentados por la humanidad en el último siglo, incluido la capacidad de producir y distribuir alimentos contribuyendo así al gran boom demográfico del planeta, pasando de los mil millones de personas en el siglo XIX a los seis mil millones del siglo XX. Pero pese a todas sus virtudes el petróleo también es, ha sido y sigue siendo el causante en gran medida de los problemas que adolecen a la tierra: guerras, desigualdades sociales y territoriales, por no hablar de la herencia ecología que deja tras de si: efecto invernadero, deforestación, desertización, contaminación, agotamiento de recursos, extinción de especie, perdida de biodiversidad, disminución de la capa de ozono, incremento de los residuos tóxicos y un deterioro medioambiental generalizado que tardará mucho tiempo en recuperarse. Desde el punto de vista económico, no debe pues sorprendernos que si todo el funcionamiento de la sociedad depende de un único recurso, cualquier pequeña variación de su precio haga tambalear todas las economías. Este fue el caso del embargo de petróleo que fue impuesto por la OPEP en 1973 y que convulsionó al mundo entero. En apenas seis meses el precio del barril pasó de valer $2.90 dólares a $11.65 dólares. Esta crisis, considerada como la mayor del siglo XX, supuso el fin al desarrollo de las economías occidentales y el nacimiento de una geoestrategia nueva centrada en la garantía del suministro energético. La crisis originó en Gran Bretaña una guerra económica total; no había suficiente suministro de petróleo para sustituir rápidamente el petróleo en las centrales eléctricas; los suministros de electricidad se interrumpieron y la industria paso a tener una jornada laboral de solo tres días, el suministro era tan bajo que no se podía calentar el agua corriente en las viviendas. Europa occidental vio vacías sus autopistas los fines de semana. El impuesto de la OPEP redujo los ingresos de la población, la que a su vez disminuyó la demanda doméstica; esto desacelero la actividad económica y aumento el desempleo, la inflación se disparó y comenzó un periodo de recensión continuada. El fin del petróleo barato en octubre de 1973 puso en jaque el sistema económico mundial. La crisis energética del siglo XX pudo superarse porque hubo suficientes reservas de hidrocarburos fácilmente accesibles. Pero el escenario de los próximos años será diferente… EL FIN DEL PETROLEO Hoy día estamos asistiendo a los primeros estadios del agotamiento del petróleo. Las subidas reiteradas del precio del barril desde el año 2000 solo es un indicativo del principio del fin, pero aunque los expertos cifren su final a partir de 20 años, es el cenit de su producción su verdadera preocupación. Un fenómeno que ya han experimentado de forma local la mayoría de los países productores de crudo fuera de la OPEP, y cuyo principal efecto es que, tras alcanzar el punto de máxima producción, la extracción de crudo disminuye inexorablemente hasta su final, encareciendo y dificultando su extracción en la etapa final para producir crudo de peor calidad.
  • Existen siete grandes signos de que el petróleo esta llegando a su cenit, como señala el canadiense Robert Bériault en su presentación “Peak Oil and the Fate of Humanity”: 1. La curva de Hubbert. M. King Hubbert fue un geólogo estadounidense que predijo en los años cincuenta que los EE.UU. llegarían al cenit de su producción en 1970. Su curva en forma de campana representa la como vida de un pozo, un yacimiento o una región o país, se mostraba inexorable: sube la producción, llega a una meseta y luego cae hasta que el pozo tiene que cerrar. Ha pasado así ya con decenas de miles de pozos y campos petrolíferos. 2. La diferencia entre lo descubierto y lo consumido. Entre el cenit de los descubrimientos y el cenit de producción suele haber cuarenta años de diferencia, esta es lo que se ha experimentado en diferentes regiones petrolíferas. En el Mar del Norte, la distancia entre ambos cenit se ha reducido a poco más de 30 años, por una mayor y más intensiva explotación. Pues bien, el cenit de los descubrimientos para el conjunto del planeta se alcanzó a principios de los años sesenta. El cenit de la producción está llamando a la puerta. 3. La caída de descubrimientos de campos gigantes. (más de 500 millones de barriles. Desde 2003 no se ha descubierto ninguno) Actualmente consumimos 4 barriles por cada barril que descubrimos y solo se descubre el 16% de lo que se descubría en 1930. 4. La Tasa de Retorno Energético. Es una energía neta que queda de restar lo que se extrae de los que cuesta extraerlo. En 1950 esta relación era de 100 a 1, en los 70 era de 30 a 1, en 2005 es de 10 a 1 a escala mundial, y pronto dejará de resultar rentable. 5. Cada vez más lejos y más profundamente para extraer. Ya se perfora a 4 Km. de profundidad marina. Y se busca petróleo en el círculo polar Ártico, en Groenlandia y en la plataforma antártica. En 2003 las empresas gastaron 8.000 millones de dólares en exploración y descubrieron reservas por valor de 4.000 millones de dólares. 6. La capacidad de reserva de la producción mundial cae en picado. Arabia Saudita tenía una capacidad de varios millones de barriles diarios y se la
  • consideraba país “comodín” para cubrir cualquier eventualidad en el mercado (guerras, sabotajes, conflictos políticos, etc.) Hoy, ni siquiera la propia Arabia Saudita, mal que le pese, puede soportar esa carga. 7. Campos más antiguos. La mayor parte del petróleo que consumimos proviene de campos que tienen más de 30 años. Indicio claro del envejecimiento de los mismos y de la incapacidad técnica de encontrar lo que no existe. LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA En los últimos 150 años, hemos explotado intensivamente los recursos energéticos fósiles: carbón, petróleo y gas natural, pero su cenit esta por llegar. Estos son según la IEA (Internacional Enregy Agency, 2002) los datos de la oferta mundial actual de energía y una estimación de su duración: PETRÓLEO GAS NATURAL CARBÓN NUCLEAR HIDRO- ELÉCTRICA Millones Millones Miles Millones Millones Millones Millones de Millones de de de Mw x de de Mw x de de Mw x Mw x hora Mw x hora barriles hora millones hora barriles hora de m3 equiv. Producción 25.780 41.068 2.422 24.215 15.667 24.958 7.807 2.691 anual mundial Reservas 1.046.450 1.667.014 150.190 1.501.589 3.649.612 5.813.898 520.000 Renovable. Probadas Ver nota 4 Duración 41 61 232 67 est. en años Con relación a la demanda, La IEA prevé lo siguiente (`proyecciones hasta el 2030): el uso de energía crecerá inexorablemente, se estima que en un 1.7% anual; los combustibles fósiles abastecerán mas del 90%; alrededor del 1.6% anual aumentara la demanda mundial de petróleo. C.Campbell y Laheure indian que para 2020 la demanda de hidrocarburo se incrementara en un 60% y advierten que lo que nuestra sociedad enfrentara pronto, quizás antes de 2010 será el fin del petróleo abundante y barato.
  • Otros expertos apuntan el cenit de petróleo en 2007 y ni siquiera los más optimistas creen que éste supere la barrera de 2015. En estas circunstancias el análisis de las diversas opciones que existen de sustituir el petróleo antes de la llegada de su cenit de producción se hace imprescindible. Pero parece impensable que pueda aparecer esa fuente de energía que pueda sustituir al “oro negro” y menos hacerlo a esa la velocidad que la realidad nos demanda. Habría que sustituir los mas de 800 millones de coches, camiones, aviones y barcos para que pudiesen funcionar con la nueva fuente de energía, así como cambiar todas las infraestructuras industriales del mundo que ahora consumen petróleo, reinvirtiendo en menos de 10 años los mas de 100.000.000 millones de dólares que se estiman son necesarios para sustituirlo por otra fuente de abundancia, que además no existe. LOS SUSTITUTOS DEL PETROLEO Con la obligación mundial de sustituir 8.813 millones de toneladas equivalentes de petróleo este es el análisis de las diferentes fuentes de energía que tendrán que hacerlo. -Gas natural: El gas natural proporciona actualmente el 20% del suministro de energía global, y se extrae de los mismos pozos que el petróleo. La producción mundial de gas también contribuye al efecto invernadero y su cenit será en torno al año 2.020, pero si se incrementase la extracción de gas para reducir el consumo de petróleo la fecha del cenit se adelantaría. Actualmente la mayor parte del gas se consume en el mundo se hace a muy poca distancia de los pozos de origen, o con gaseoductos entre países fronterizos por su complejidad de transporte y almacenamiento. El gas natural se le considera como la mejor solución a corto plazo en consumos industriales y locales. -Carbón: El carbón supone el 24% de los suministros de energía mundial, pero un incremento en su producción conllevaría diversos problemas: Es del 50% al 200% más pesado que el petróleo por unidad de energía. En contraste con el petróleo y los combustibles de gas, regular el nivel al cual se quema el carbón es difícil, por lo que para producir electricidad se pierde la mitad de su volumen de energía. La minería del carbón precisa energía tanto para el uso de maquinaria de extracción como para la del transporte, energía que se extrae del petróleo. Las centrales térmicas generan emisiones de gases y partículas causantes de la lluvia ácida y contribuyen al efecto invernadero. Los combustibles líquidos del carbón son muy ineficientes y requieren grandes cantidades de agua. También el carbón tiene una curva de Hubbert, de forma que aunque parece haber reservas probadas para unos 200 años, si se tiene que tirar del carbón para sustituir al petróleo y/o al gas, éstas apenas durarían unos 25-50 años y el cenit de la producción mundial del carbón se dispararía hacia delante. Aun con todos los defectos que comporta tendrá que desempeñar un papel clave en el área industrial y posiblemente eléctrico. -Fisión nuclear: La energía nuclear comenzó su expansión en los años 50 siendo considerada en sus inicios como la fuente del futuro. Tras el accidente de Chernobil y el problema crónico del almacenamiento de los residuos radiactivos se inicio un movimiento antinuclear en todo el mundo que culminó en el paron de los años 80. Actualmente la energía nuclear supone el 6.8% del consumo total y debido a que no
  • libera gases contaminantes a la atmósfera se esta reconsiderando mundialmente como un factor clave para cumplir el protocolo de Kioto y asumir el incremento del consumo anual. Desde el punto de vista del petróleo, la energía nuclear tiene un gran inconveniente y es que depende de un combustible fósil como es el uranio (la curva de Hubbert le confiere solamente 20 años más que al petróleo). Para que fuera realmente el heredero del “oro negro” se necesitarían más de 1,000 centrales nucleares nuevas, y aún así no resolvería el problema de la obtención de energía para sustituirlo en el transporte. -Hidroeléctrica: La energía hidroeléctrica actualmente aporta tan sólo el 2.2% del suministro de la energía global, y presenta pocas posibilidades de aumentar significativamente su porcentaje en el total del consumo energético mundial. La construcción de grandes presas tiene grandes afecciones tanto desde el punto de vista ecológico como humanitario y las reservas hídricas del planeta siguen un camino descendente. -Solar, eólica, mareomotriz y geotérmica: Las energías solar y eólica significan respectivamente tan sólo el 0,006 y el 0,07 % de la producción energética mundial, y eso que están fuertemente subvencionadas. Las restantes energías renovables, como la mareomotriz o la geotérmica, todavía suponen menos. Tienen el gran inconveniente como la energía nuclear de producirse siempre en forma de energía eléctrica, lo que supone solo el 12.5% de consumo energético total. Su baja eficiencia y los altos costos de producción no solventados por la tecnología actual lo convierten en una energía residual a efectos estadísticos. -Hidrógeno: El hidrogeno es el elemento en el cual mas esperanzas hay depositadas para sustituir al petróleo. Pero sin duda el gran inconveniente que hasta ahora a relegado al hidrogeno al área experimental es la energía necesaria para licuar el gas. Es decir, el coste de la obtención de hidrogeno es mayor que la energía que se libera en su combustión, cumpliendo así el 2º principio de la termodinámica. Esto implica que aunque la tecnología desarrolle nuevas técnicas para su producción o mejore las existentes, siempre se necesitará una gran cantidad de energía para producir hidrogeno líquido. Una de las posibles soluciones que se plantean a este problema es la utilización de energías renovables o nucleares para producir esta energía y sustituir así al petróleo en el transporte. Pero aun siendo así el desarrollo de esta tecnología lamentablemente no llegará a tiempo. -Biomasa y biocombustibles: Los residuos agrícolas y de la explotación maderera han sido y siguen siendo una útil fuente de energía local y renovable para pequeñas comunidades locales. También se pueden obtener biocombustibles para los vehículos a partir de aceites vegetales o de desechos forestales. Pero hay que tener en cuenta que no tiene las prestaciones de la gasolina y que, una vez más, hace falta mucha energía para todo el proceso de producción (siembra, cuidado, fertilización, regado, cosecha, transporte y procesamiento), amen de grandes extensiones para su cultivo en caso de masificar su producción. -Fusión nuclear: Es la fuente de energía que todavía esta en fase de desarrollo y en las que se depositan gran parte de las esperanzas en la generación de electricidad, pero las grandes complejidades tecnológicos que presenta (la reacción se desarrolla a cien
  • millones de grados) esta retrasando considerablemente su funcionamiento y la relegan de momento a la ciencia ficción. EL CALLEJON SIN SALIDA: CRISIS ENERGÉTICA Y CAMBIO CLIMATICO Entre 1972 y 1973, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de Estocolmo oficializaba los daños y riesgos de la masificación, meses antes el Club de Roma, anunciaba que los bienes se agotarían y que había que volver a modos de vida sostenibles: anunciaba así que el crecimiento no era infinito. A finales de los años 60 y comienzo de los 70 se definió el problema de lo que se vino a denominar ecocidio (destrucción del Medio Ambiente). La Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992, sirvió para consolidar el concepto de desarrollo sostenible como el modelo de desarrollo que permite satisfacer las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. La Cumbre de la Tierra, además de aprobar la Declaración de Río, el Programa o Agenda 21 y los Convenios de Cambio Climático y Diversidad Biológica, situó los temas de desarrollo sostenible en uno de los primeros lugares de la agenda política Sin embargo, y pese a los esfuerzos realizados en la última década por mejorar el medio ambiente en algunas áreas concretas, diferentes informes y análisis coinciden en destacar que el medio ambiente, considerado globalmente, continúa sometido a grandes presiones y sigue degradándose a un ritmo alarmante. Las concentraciones de CO2 en la atmósfera a lo largo de los últimos 100 años han aumentado una tercer parte, principalmente por el uso de combustibles fósiles y la tala de bosques. Más de la mitad del efecto invernadero procede de CO2 y tres cuartas partes de este CO2 vienen de la combustión de los combustibles fósiles. Si continuamos como hasta ahora, la concentración atmosférica de CO2 hacia mediados del siglo XXI será más de dos veces mayor de lo que era antes de la revolución industrial. Según el panel de expertos para el cambio climático, la temperatura a nivel planetario aumentara entre 1.5 ºC y 4.5 ºC desde ahora hasta 2100. Un cambio espectacular frente a los reducidos cambio anteriores en la historia de la civilización. Por otro lado, el mundo, hoy dominado por teorías económicas de crecimiento infinito, continua demandando incrementos de consumo energético desmesurados (del 2% - 6% anual en casi todos los países), indicativo de que todavía la sociedad no se ha concienciado de la gravedad de la situación medioambiental actual y de la continua contradicción entre desarrollo-naturaleza en la que vivimos. El cambio climático y el fin del petróleo marcarán un antes y un después en el consumo energético, pero nadie puede predecir con exactitud cual será la respuesta de nuestra civilización ante este reto… Existen teorías como la de Olduvai, que explican como la producción de energía per capita caerá a los niveles de 1930 hacia el año 2030, lo que da una esperanza a la civilización industrial de solo 25 años más. SOSTENIBILIDAD: EL PROTOCOLO DE KIOTO
  • Según las reflexiones de Herman Daly y Jorge Riechman, cabe plantear seis criterios orientativos para el desarrollo sostenible: 1. Principio de irreversibilidad cero. Lo irreversible debe ser muy analizado, quizá podamos encontrar fórmulas alternativas que permitan satisfacer los mismos fines pero que no creen daños irreparables. 2. Principio de recolección sostenible. Los recursos renovables, como la madera, por ejemplo, deben ser recolectados de forma que no comprometan su renovación. 3. Principio de vaciado sostenible. Los recursos no renovables deben usarse como un depósito de seguridad que utilizamos a la vez que organizamos los procesos socioeconómicos para poder utilizar de forma generalizada los recursos renovables. 4. Principio de la emisión sostenible. Tenemos que no sobrepasar la capacidad de “digestión” natural de la Biosfera. No podemos verter cualquier tipo de residuo y en cualquier cantidad 5. Principio de la selección sostenible de tecnologías. Llevamos siglos desarrollando las tecnologías de gestión de la oferta, tenemos que desarrollar las tecnologías de gestión de la demanda. 6. Principio de precaución. El potencial destructivo de algunas de las tecnologías que hemos desarrollado nos obliga a ser prudentes y precavidos antes de adoptar o generalizar la producción y/o el consumo de determinadas sustancias. La humanidad ya ha pagado alto precio por su imprudencia. Debemos rectificar. La solución no es fácil, y la conclusión a la que se puede llegar es que no existe una única medida mágica para resolver todos los problemas, pero si existen principios con los cuales se puede invertir la tendencia. Las políticas energéticas actuales (inspiradas en el Protocolo de Kioto) se centran en tres puntos principales con los que compatibilizar el desarrollo y el medio ambiente: -Desarrollar energías alternativas o apoyar aquellas que no impliquen un aumento de la contaminación (eolica, solar, nuclear, hidrógeno). -Medidas de conservación y de incremento de la eficiencia energética en los productos materiales (infraestructuras, productos de consumo, etc..). -Disminución del consumo (ahorro energético). El concepto de desarrollo sostenible se basa en la compatibilidad entre el crecimiento y desarrollo de la sociedad y el medio ambiente, sin sobrepasar la capacidad de carga de ésta. Pero la implicación que supone esto para la sociedad actual es mucho más profunda de lo que puede parecer. Para que volvamos al camino de la sostenibilidad el ser humano tendrá que converger a niveles de vida por debajo de los 2000 W por persona y día, teniendo que reducir en 4 veces el consumo de energía en el caso de Europa (7500 W) y 7 veces si es EEUU o Canadá (12.500 W). A partir de este punto es imposible conocer como responderá nuestra civilización ante este reto. Lo que es seguro es que nuestra generación será protagonista de los cambios históricos más importantes a los que el ser humano pueda enfrentarse. “LA MADRE NATURALEZA”.
  • “La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no de la codicia del ser humano” Gandhi.