ÍNDICE-   Presentación………………………………………………………………….Página 2-   Tema 1: San Pablo: el Apóstol de los gentiles. Vida y minister...
PRESENTACIÓN                                        “De Pablo aprendemos que la persona de Jesús                          ...
TEMA 1                ORACIÓN      “¡Oh Dios! Somos uno contigo.        Tú nos has hecho uno contigo.          Tú nos has ...
San Pablo: el Apóstol de los gentiles. Vida y ministerio.Introducción        En este tema repasamos brevemente la vida de ...
Este período de doce años (años 45-47), fue el más activo de su vida.Comprende tres grandes expediciones apostólicas, en l...
Volvió a Jerusalén, y de ahí empezaría una peregrinación que lo llevaría a sumuerte por Cristo en Roma. Cuando los judíos ...
Como Franciscanos Seglares:        Como Pablo, Francisco de Asís también oyó la voz de Cristo que lo llamó.También a los F...
TEMA 2                 ORACIÓN  “Tan sólo a Ti, Dios mío, puedo dirigirme,       pues nadie más me entendería.    No puedo...
Líneas generales de las Cartas de San PabloIntroducción:        Tratamos en este segundo tema unas pinceladas que hablan d...
Carta a los Corintios        Cuando Pablo llega a Corinto, estaba enfermo y debilitado. Era pobre y carecíade recursos. Se...
pueda asumir libremente sus propias responsabilidades ante el mundo en que vivimos.Los Franciscanos Seglares estamos llama...
TEMA 3                ORACIÓN       “ ¿Estarás dispuesto, Señor Jesús,                a darme tu vida,      como me has da...
4 de enero                II Domingo del Tiempo de NavidadIntroducción        En este tema vamos a centrarnos en las epíst...
El fragmento de esta Carta nos presenta cuál es el plan de Dios desde antes de lacreación. El plan de dios para el hombre,...
hasta que llegue a ser el motor de nuestro amor y fuente de esperanza que iluminenuestra vida para poder comunicarla a los...
18 de enero                 II Domingo del Tiempo Ordinario  Comienzo del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristi...
Como Franciscanos Seglares:        Como Franciscanos Seglares que somos, debemos comprender que también lasexualidad perte...
25 de enero                III Domingo del Tiempo Ordinario                 Jornada de la Infancia Misionera      Primera ...
tampoco prohibe a los dichosos su alegría. Ambas cosas son humanas, y, por tanto,forman parte del cristiano. Lo único que ...
Para el diálogo en la Fraternidad:   1. ¿Vivimos nosotros aferrados a las cosas materiales?   2. ¿Somos conscientes de que...
TEMA 4                 ORACIÓN       “Señor, tú conoces mi corazón.    Cuanto des a tu siervo quiere emplearlo          y ...
1 de febrero                IV Domingo del Tiempo OrdinarioIntroducción       En las Epístolas de los domingos del mes de ...
San Pablo se propone iluminar las diferentes situaciones humanas y los estadosde la vida. Pablo afirma que lo importante e...
8 de febrero                 V Domingo del Tiempo Ordinario   CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE: MANOS UNIDAS  Primera Carta del Ap...
Pablo se sabía llamado a proclamar el Evangelio a todos: judíos y paganos. Noera tarea fácil compaginar a ambos grupos, pe...
Para el diálogo en la Fraternidad:   1. ¿Somos conscientes de cuál es la misión del Franciscano Seglar en el siglo XXI?   ...
15 de febrero                VI Domingo del Tiempo Ordinario     Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (10,3...
Como Franciscanos Seglares:        Pablo propone imitar su estilo de vida, que en el fondo no es otra cosa que imitarel es...
22 de febrero                VII Domingo del Tiempo Ordinario      Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (1,...
en la oración. Es Cristo mismo quien transmite al Padre la oración de la comunidad,como sumo y eterno sacerdote de su Igle...
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  1. 1. ÍNDICE- Presentación………………………………………………………………….Página 2- Tema 1: San Pablo: el Apóstol de los gentiles. Vida y ministerio……..……Página 3- Tema 2: Líneas generales de las Cartas de San Pablo…………………….…Página 8- Tema 3: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de enero…….Página 12- Tema 4: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de febrero…...Página 21- Tema 5: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de marzo……Página 31- Tema 6: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de abril…….…...Página- Tema 7: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de mayo….….…Página- Tema 8: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de junio…..…….Página- Tema 9: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de octubre……...Página- Tema 10: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de noviembre…Página- Tema 11: Las lecturas de las Cartas de San Pablo. Domingos de diciembre….Página 1
  2. 2. PRESENTACIÓN “De Pablo aprendemos que la persona de Jesús ha de ser el centro de la vida del cristiano” (Benedicto XVI) El presente plan de formación ha sido pensado única y exclusivamente para supuesta en común, tras su lectura y reflexión, entre todos los miembros de lasFraternidades de la Orden Franciscana Seglar de la Zona Castellana de San GregorioMagno. Y nada mejor que este año, en el que celebramos el bimilenario del nacimientodel Apóstol de los gentiles, de San Pablo, que dedicar nuestra formación a unconocimiento en mayor profundidad del mensaje paulino. El esquema a seguir es muy sencillo. Se trata de reflexionar el mensaje que en lalectura de la eucaristía de cada domingo que, a lo largo de este año 2009, nos trasmiteSan Pablo. Empieza nuestro plan de formación con una breve biografía de San Pablo,que nos acercará a su figura y a su tiempo. Después, 10 temas (cada uno de elloscontendrá las epístolas de los domingos del mes menos los dos primeros, que trataránsobre la vida de San Pablo, su espiritualidad y una breve descripción del contexto en elque fueron escritas sus cartas para que comprendamos mejor la riqueza del contenidoque de ellas se desprende), nos irán introduciendo en el mensaje paulino. Cada temaempieza con una oración, que ya en sí misma, nos sirve para una pequeña meditación.Seguidamente se encuentra expuesta la lectura. A continuación encontramos laexplicación de la misma desde un punto de vista cristiano en general y desde un puntode vista más franciscano, aplicable a cada uno de nosotros, los Franciscanos Seglares denuestras Fraternidades castellanas. Por último, el tema concluye con cinco preguntasque nos ayudarán a guiar la meditación sobre todo lo tratado. Y es que parece apropiado centrarnos en este Año Paulino en la labor evangélicadel Apóstol, pues, analizando en profundidad su mensaje, podremos observar que tienemucho que ver con San Francisco de Asís. Y es que, en efecto, al igual que San Pablo sededicó en cuerpo y alma a la difusión del Evangelio de Cristo entre judíos y gentiles,Francisco de Asís trató de llevar el Reino de Dios a quien se dejara seducir por tan gratanoticia. Si misionera fue la labor de Pablo, no menos lo fue la de Francisco, que inclusono dudó en poner en peligro su vida en tierras sarracenas, como también lo había hechoSan Pablo en multitud de ocasiones, para llevar la palabra de Dios a los confines de latierra. Y precisamente ésta es nuestra labor: los Franciscanos Seglares del siglo XXIdebemos ser como Pablo, como Francisco, apóstoles de nuestra tierra, apóstoles denuestro tiempo, para que con nuestra palabra y con nuestras obras sepamos demostestimonio de nuestro ser cristiano y de nuestro carisma franciscano. 2
  3. 3. TEMA 1 ORACIÓN “¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros, Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta aperturay a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios!Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plena y totalmente, te aceptamos a ti y de damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, Porque nuestro ser es tu ser,nuestro espíritu está enraizado en tu espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo y te hace ser testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor ha vencido. El amor es victorioso. Amén” 3
  4. 4. San Pablo: el Apóstol de los gentiles. Vida y ministerio.Introducción En este tema repasamos brevemente la vida de San Pablo, el Apóstol de losgentiles. En este pequeño resumen hablamos de su vida y de sus viajes, de los muchosavatares que tuvo que sufrir para poder cumplir la misión a la que había sido llamado: ladifusión del Reino de Dios y del mensaje del Evangelio de Cristo. Varios siglosdespués, otro hombre, Francisco de Asís, sería el nuevo Pablo de su tiempo. Ninguno delos dos escatimó esfuerzos y sacrificios para poder llevar a cabo la difusión del estilo devida que les había sido encomendada: seguir a Jesucristo. Pablo nació en Tarso, en Cilicia, de un padre que era ciudadano romano, en elseno de una familia muy ligada a las observancias fariseos. Dado que pertenecía a latribu de Benjamín, se le dio el nombre de Saúl (o Saulo) que era común en esta tribu enmemoria del primer rey de los judíos. Como era ciudadano romano, también llevaba elnombre latino de Pablo (Paulo). Para los judíos de aquel tiempo usual tener dosnombres: uno hebreo y otro latino. Por eso fue natural que, al inaugurar su apostoladoentre los gentiles, Pablo usara su nombre romano. Pronto el joven Saulo aprendió a hacer tiendas de lona, ya que todo judío que seprecisas, había de enseñar un oficio a su hijo. Era aún muy joven cuando fue enviado aJerusalén para recibir una buena educación en la escuela del prestigioso Gamaliel. Tras la muerte de Jesús, hacia el año 33, comenzaron a formarse grupos deseguidores de su persona y estilo de vida. Pablo de Tarso fue un activo perseguidor deestas comunidades, pues se consideraba fiel defensor de la fe y tradición judía. Sinembargo, hacia el año 36 experimentó un cambio radical en su vida. Camino deDamasco, donde iba a exterminar a los cristianos, se le apareció Cristo, quien le dijo quepor qué lo perseguía. Quedó ciego ante esta visión. Ya llegado a Damasco, recuperó lavista, tanto la física como la espiritual. Sufrió una gran transformación interna y, deferoz perseguidor, pasó a ser el más acérrimo defensor del naciente cristianismo. Tras su conversión y bautismo, empezó a predicar el Evangelio de Cristo a losjudíos. Después se retiró a Arabia, pero vuelto a Damasco, las intrigas de los judíos leobligaron a huir. Fue a Jerusalén a ver a Pedro, pero se quedó solamente quince díasporque los griegos amenazaban su vida. A continuación pasó a Tarso, y allí se le pierdeel rastro durante seis años. Bernabé fue en busca suya y lo trajo a Antioquía, dondetrabajaron juntos durante un año con un apostolado fructífero. También juntos fueron aJerusalén a llevar las limosnas para los hermanos de esta zona, debido a la hambrunaque estaban padeciendo. 4
  5. 5. Este período de doce años (años 45-47), fue el más activo de su vida.Comprende tres grandes expediciones apostólicas, en las que Pablo realizó su misiónentre los pueblo. a. Primera misión: Enviado por el Espíritu para la evangelización de los gentiles,Bernabé y Saulo embarcaron con destino a Chipre. Más tarde eligieron Asia menor parasu campo de apostolado, hasta llegar a Antioquía. La estancia de los dos misioneros enesta zona fue la suficientemente larga para que la palabra del Señor fuera conocida entodo el país. Cuando los judíos consiguieron con sus intrigas un decreto de destierropara ellos, continuaron hacia Iconium, donde encontraron la misma persecución porparte de los judíos y la misma acogida por parte de los gentiles. La hostilidad de losjudíos los forzó a buscar refugio en Listra. Aquí, lo judíos, apedrearon a Pablo y lodejaron por muerto, aunque él consiguió escapar. Tras muchos avatares, volvieron losdos apóstoles a Antioquía, en donde fueron recibidos con muestras de gozo y de acciónde gracias, pues gracias a su labor, Dios había abierto las puertas de la fe al mundo delos gentiles. El problema del estatuto de los gentiles en la Iglesia se hizo entonces sentir entoda su crudeza. Algunos judeocristianos que venían de Jerusalén reclamaron que losgentiles fueran sometidos a la circuncisión y tratados como los judíos tratan a los quedefendían esta nueva doctrina. Pablo y Bernabé protestaron y se decidió convocar unareunión en Jerusalén para resolver el asunto. Al final se decidió que los gentiles estabanexentos de la ley de Moisés. b. Segunda misión: En esta ocasión Pablo rechazó a Marcos, con el que ya habíacompartido antes algunas de sus andanzas, como compañero de viaje. Así pues, Bernabépartió con Marco y Pablo escogió a Silas (Silvano), un ciudadano romano como él ymiembro influyente en la Iglesia de Jerusalén, y partieron para Antioquía con el mismofin que la misión anterior: anunciar el Reino de Dios y el mensaje de Cristo. Llegó asuelo europeo, donde utilizó las métodos de predicación que había utilizado desde elprincipio: concentró sus esfuerzos en las grandes ciudades, desde las que la fe seextendería hacia ciudades de segundo rango y, finalmente, a las áreas rurales. Allí dondeencontraba una sinagoga, empezaba a predicar en ella a los judíos y prosélitos queestaban de acuerdo en escucharlo. Cuando la ruptura con los judíos era inevitable,fundaba una nueva iglesia con sus seguidores. Permanecía entonces en la misma ciudadhasta que se declarase una persecución contra él, normalmente instigada por los judíos. c. Tercera misión: El destino del tercer gran viaje de Pablo fue Éfeso, dondeAquila y Priscila lo esperaban. Él ya les había prometido a los efesios volver aevangelizarlos si tal era la voluntad de Dios. Su manera de proceder permaneció intacta:para ganarse la vida y no ser una carga para los fieles, tejía todos los días durantemuchas horas la lona de las tiendas, el oficio que había aprendido de joven, lo que no leimpedía predicar el Evangelio. Como de costumbre, empezó en esta misión en lasinagoga, donde tuvo éxito durante los primeros meses. Después enseñó diariamente enun aula puesta a su disposición por un seguidor de la causa de Cristo. Así vivió por dosaños de tal forma que todos los habitantes de Asia, judíos y griegos, oyeron la palabrade Dios. Durante esta misión volvió a tener que sufrir muchos contratiempos yobstáculos, como de nuevo la envidia de los judíos y las supersticiones de los paganos.Pero con su tenacidad y su capacidad de entrega fueron todos superados. 5
  6. 6. Volvió a Jerusalén, y de ahí empezaría una peregrinación que lo llevaría a sumuerte por Cristo en Roma. Cuando los judíos acusaron en falso a Pablo de haberintroducido a los gentiles en el templo, el populacho maltrató al Apóstol, y, cubierto decadenas, fue encarcelado en la fortaleza Antonia. Encadenado durante dos años enCesaréa, el gobernador quiso enviarlo de nuevo a Jerusalén, pero Pablo apeló al César,por lo que su causa sólo podía ser despachada en Roma. Este viaje de Cesaréa a Romafue descrito por San Lucas. No hay duda de que Pablo terminó su juicio en la ciudadeterna siendo absuelto. Desconocemos la mayoría de los acontecimientos de la vida de Pablo en estosúltimos años. Sabemos que deseó pasar por España, y es más que probable que realizaseun viaje a nuestra tierra. Más tarde pasó por Creta, fundando nuevas iglesias, cuyocuidado y organización dejó en manos de Tito. Después fue a Éfeso y rogó a Timoteoque permaneciera con los fieles de esta ciudad hasta su vuelta de Macedonia. El episodio de su nuevo arresto es oscuro. En Éfeso lo abandonaron todos losque él creía que siempre le serían fieles. Enviado a Roma para ser juzgado, creía quetoda esperanza estaba ya perdida. Finalmente Pablo sufrió el martirio cerca de Roma, atres kilómetros de la actual Basílica de San Pablo Extra Muros, lugar donde fueenterrado. El martirio tuvo lugar hacia el fin del reinado de Nerón. Su predicaciónquedaba sellada con su sangre. Pablo se convertía así en mártir de Cristo. De ser uncruel perseguidor de los cristianos, su encuentro con Cristo le hizo que se le cayera lavenda que siempre había llevado en sus ojos. Un cambio radical que lo transformó en elmensajero de Cristo, como Francisco hizo doce siglos después, en el apóstol que nodudó en poner en peligro constante su vida para llevar el Reino de Dios, el Evangelio deCristo, a los confines de la tierra. Doce siglos más tarde, Francisco de Asís haría lomismo.ReflexiónComo cristianos: Pablo siguió la voz de Cristo que lo llamó. Cayó del caballo y quedó ciego. Esaceguera no es sino un símbolo de no querer ver a Dios, de no querer ver el Reino.Nosotros, como cristianos de hoy, también estamos un poco ciegos. Cerramos los ojosante las injusticias del mundo que nos rodea; cerramos los ojos ante la pasividad quevamos mostrando, nosotros mismos, ante las cosas de la Iglesia. Nos mantenemosimpasibles ante los ataques injustificados que se cometen contra ella, ante la corrientede laicismo que nos azota con fuerza. En nuestra sociedad se lleva “pasar” de la Iglesia.Como San Pablo, debemos ser los apóstoles de hoy, tenemos que hacer que se nos caigala venda de los ojos, que Cristo nos haga ver la luz que brilla desde su rostro y nos hagacomprender y hacer comprender que el mensaje que predicó hace dos mil años sigueteniendo la misma frescura y la misma actualidad que siempre, que la justicia, el amor,la solidaridad, el perdón y la caridad, principales valores evangélicos, son cosas que nos“pasan” nunca de moda. Nuestra misión hoy es luchar como Pablo, hacernos todo atodos para ganar a todos a la causa de Cristo. Somos conscientes de nuestraslimitaciones, pero con la ayuda de Dios todo se puede. 6
  7. 7. Como Franciscanos Seglares: Como Pablo, Francisco de Asís también oyó la voz de Cristo que lo llamó.También a los Franciscanos Seglares del siglo XXI Cristo nos sigue llamando. Ya nosllamó con fuerza al sentir en nosotros el don de la vocación franciscana. Y nos llamacada día, dentro de nuestro carisma, a que nos comprometamos con la labor que nos hasido encomendada: mostrar el Reino de los cielos aquí en la tierra. Es difícil nuestratarea, somos humanos y tenemos muchos fallos, y, además, el momento histórico y lasociedad en la que vivimos no ayudan demasiado. Pero debemos hacernos fuertes, comoSan Pablo, como San Francisco, quienes nunca dudaron de la promesa divina. Nodudemos tampoco nosotros. Sólo así, con nuestro quehacer callado y silencioso, connuestra labor cotidiana de cada día, daremos testimonio de Cristo crucificado en elmundo de hoy.Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Tenemos una venda en los ojos, como San Pablo, y no queremos ver lo que nos rodea? 2. ¿Somos conscientes de la misión que tenemos encomendada como cristianos y como Franciscanos Seglares? 3. ¿Hasta donde estamos dispuestos para cumplir con nuestra misión evangelizadora? 4. ¿Nos rendimos fácilmente ante las dificultades, aunque tengamos presente los ejemplos de vida de Pablo y Francisco? 5. ¿Qué pensamos de quienes han sellado con su sangre el ser discípulos de Cristo y de Francisco? 7
  8. 8. TEMA 2 ORACIÓN “Tan sólo a Ti, Dios mío, puedo dirigirme, pues nadie más me entendería. No puedo llevar a nadie en este mundo a la nube en la que yo habito a tu luz, es decir, a tu oscuridad, en la que me siente perdido y desorientado. No puedo explicar a nadie la angustiaque es tu alegría, ni la pérdida que es poseerte, ni la distancia de todas las cosas que supone llegar a Ti, ni la muerte que es nacer a Ti, porque no sé nada de todo eso por mí mismo. Todo cuanto sé es que querría que esto terminara… Y que hubiera comenzado. Tú lo has contradicho todo. Me has dejado en tierra de nadie. Me has tenido yendo arriba y abajo todo el día bajo esos árboles, diciéndome una y otra vez: “Soledad, soledad” Y te has vuelto en redondoY has arrojado el mundo entero sobre mi regazo. Y me has dicho: “Déjalo todo y sígueme”. 8
  9. 9. Líneas generales de las Cartas de San PabloIntroducción: Tratamos en este segundo tema unas pinceladas que hablan de la misiónapostólica de San Pablo, de su ministerio, así como un trazado general de sus cartas,exponiendo el contexto en el que fueron escritas, a quien iban dirigidas y el momentohistórico en el que se compusieron, datos todos ellos necesarios para comprender elmensaje que se transmite en cada uno de los fragmentos de los que se compone elpresente plan de formación, pues algunas de las cosas que hoy nos pueden parecer algodesfasadas, si tenemos en cuentas los factores históricos en los que se compusieron,cobran el dinamismo necesario que las hace aplicables a los tiempos que hoy vivimos.Carta a los Efesios Esta Carta, más que estar dirigida a una comunidad concreta y determinada,parece haber sido en su origen una circular destinada a las iglesias de la región en quelaciudad de Éfeso estaba situada. Con ella se pretendía recordar la doctrina de Pablo sobreCristo y la Iglesia, pero actualizándola y aplicándola a las nuevas situaciones queestaban viviendo aquellas comunidades. La Carta está dividida en dos grandes partes fundamentales: la primera presentael Misterio de Dios en Cristo, revelado en la Iglesia. Gracias a Cristo, todos los hombresestán llamados y predestinados a la salvación. La segunda parte es una larga exhortacióna los bautizados acerca de cómo tiene que ser y desarrollarse la vida cristiana auténtica,tanto en el plano familiar como en el social.Carta a los Colosenses Esta Carta es complementada por la anterior, pues lo que hace en ésta es tratarlos mismos temas que posteriormente desarrollaría con mayor profundidad en la de losEfesios. Desde siempre se ha intentado dar una explicación desde la razón al Misteriode Cristo, pero este misterio escapa a nuestra razón, no puede ser expresado conpalabras, es un misterio cuya presencia se siente, pero no puede ser descrita con unafórmula exacta. Pablo, con esta Carta, reacciona ante esa actitud, considerándolainaceptable para un cristiano. San Pablo presenta aquí a Cristo como Salvador único ydefinitivo de todos los hombres. Su lugar no puede ser ocupado por nadie. En estamisma Carta se presenta también la Iglesia de Cristo desde una perspectiva teológica:como el cuerpo glorioso de Cristo a través del que se salvará toda la humanidad. 9
  10. 10. Carta a los Corintios Cuando Pablo llega a Corinto, estaba enfermo y debilitado. Era pobre y carecíade recursos. Se creía en la obligación de ganar el sustento con sus manos para no sergravoso a nadie. En Corinto encontró al matrimonio de Aquila y Priscila, en cuyo tallerse puso a trabajar en la fabricación de tiendas. Además de esto, recaía sobre él lapreocupación por todas las comunidades que había fundado y que tanto necesitabantodavía de sus cuidados. No podía quedarse personalmente en todas ellas, sinosolamente procurarles ayuda con mensajes y cartas. Pablo llegó, además, tímido, puesen Atenas apenas había conseguido nada. ¿Encontraría el Evangelio oyentes en Corinto?Corinto era la capital de la provincia romana de Acaya, una gran ciudad que conectabaOriente con Occidente. Los corintios deseaban que se les predicara el Evangelio de unaforma sabia y culta, con dominio de la palabra. A Pablo le costó mucho esfuerzorestablecer la unidad de esa Iglesia, pues existían diferentes grupos dentro de ella quediscutían entre sí. A pesar de todo, San Pablo logró a lo largo de su trabajo misionero deaño y medio reunir en Corinto una gran y floreciente comunidad cristiana. Trasabandonar esta ciudad, se dirige a los corintios en múltiples cartas en los que resuelveconflictos de orden moral sobre el moral sobre el matrimonio, el celibato, o diversascuestiones sobre la resurrección.ReflexiónComo cristianos: La Carta a los Efesios complementa la Carta que Pablo dirigió a los colosenses.Las grandes líneas del Misterio de Cristo presentadas en la Carta anterior se amplificany agrandan en esta Carta a los Efesios, en la que la mirada de San Pablo se centra sobretodo en el Misterio de la Iglesia: cuerpo de Cristo. En el momento histórico que nos hatocado vivir, en el que la Iglesia parece estar particularmente desacreditada a causa de lamediocridad de nosotros mismos, de los cristianos, la visión que el Apóstol tiene de laIglesia es estimulante para responder al compromiso cristiano de la misión que comoFranciscanos Seglares se nos ha encomendado. Pablo intenta en estas Cartas responder a preguntas centrales que ya se hacíanlos primeros cristianos, como ¿quiénes somos nosotros con respecto a Cristo? San Pabloda una respuesta contundente: somos el cuerpo de Cristo. Los cristianos de ayer y dehoy formamos con Cristo una unidad, de tal forma que ente la cabeza, que es Cristo, ysus miembros, que somos nosotros, existe un compromiso por el Reino. Así como noexiste un cuerpo sin su cabeza, tampoco existe una cabeza sin su cuerpo. Cristo se valede nosotros, los cristianos, para llevar a cabo su misión, su mensaje, al mundo de hoy, alnuestro.Como Franciscanos Seglares: San Pablo afirma siempre en sus Cartas que los cristianos no deben evadirse delos problemas de la vida, como tampoco deben dejarse esclavizar por poderes terrenalescomo los poderes políticos, económicos, sociales, etc. Es ésta la misma doctrina quepredica San Francisco con su palabra y con su ejemplo. Tanto Pablo como Franciscoconsideran que Dios ha liberado al hombre por medio de Cristo para que cada uno 10
  11. 11. pueda asumir libremente sus propias responsabilidades ante el mundo en que vivimos.Los Franciscanos Seglares estamos llamados en Cristo y en su cuerpo que es la Iglesia,toda clase de divisiones. Los Franciscanos estamos llamados en Cristo y gracias a lamediación de la Iglesia, a ser verdaderos hermanos, estamos llamados a construir juntoa Francisco una Fraternidad Universal, la Fraternidad de todos los hombres. Debemoshacernos hombres nuevos cada día, comprometiéndonos a renovarnos cada día paraintentar vivir nuestro carisma con nuestra vida, con nuestra palabra y con nuestroejemplo. En la Iglesia debe realizarse una profunda unidad. Unidad que nos esuniformidad, sino mezcla enriquecedora de todos los dones, gracias y carismas, entreellos el nuestro, el franciscano.Para el diálogo en la Fraternidad:1. ¿Consideramos, como Pablo, que todos los cristianos formamos el “cuerpo deCristo”?2. ¿Sentimos miedo a que no sepamos cómo difundir el Evangelio de Cristo?3. ¿Deseamos como Francisco y Pablo vencer todas las divisiones internas en la Iglesiapara crear una gran familia, la gran familia de los Hijos de Dios?4. ¿Seguimos las pautas marcadas por San Pablo y San Francisco para llevar a cabo unavida coherente con el mensaje y el carisma que deseamos transmitir?5. ¿Estamos de acuerdo con las normas de vida que marca la Iglesia actualmente? 11
  12. 12. TEMA 3 ORACIÓN “ ¿Estarás dispuesto, Señor Jesús, a darme tu vida, como me has dado tu concepción?… Él me responde: Te doy mi concepción y mi vida en todas sus etapas: infancia, niñez, adolescencia, juventud.Te lo doy todo: hasta mi muerte y resurrección, mi ascensión y el mismo Espíritu Santo. Para que mi concepción limpie la tuya, mi vida informe la tuya, mi resurrección anticipe la tuya, mi ascensión prepare la tuya,y el Espíritu acuda en auxilio de tu debilidad. De este modo verás con toda claridad el camino que debes seguir, las cautelas que debes tomar, y la patria a donde te diriges. En mi vida reconocerás la tuya. Yo recorrí las sendas seguras de la pobreza y obediencia, de la humildad y paciencia, de la caridad y misericordia. Toma tú también estos sendero, y no te desvíes ni a derecha ni a izquierda. Con mi muerte te concederé mi justicia, destrozaré el yugo de tu esclavitud, aniquilaré los enemigos que te acechan en el camino o junto a él, y no se atreverán a molestarte. Y después de hacer todo esto volveré a mi casa, de donde vine, para que me vean aquellas otras ovejas que quedaron en el monte y que dejé allí por ti; no para guiarte hacia allí,sino para llevarte yo mismo nuevamente allí”. 12
  13. 13. 4 de enero II Domingo del Tiempo de NavidadIntroducción En este tema vamos a centrarnos en las epístolas que las eucaristías dominicalesnos ofrecen sobre los escritos de San Pablo: fragmentos de las cartas a los Efesios y alos Corintios. En ellas el Apóstol habla de nuestra predestinación, marcada por Dios ennosotros en la persona de su Hijo. Pablo da gracias al Padre por el don de los hermanos,lo mismo que Francisco. También se centra en cuestiones corporales, diciéndonos quenuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Finalmente nos incita a que no nosceguemos por el brillo que desprenden los bienes materiales, pues lo verdaderamenteimportante es lo relativo al espíritu, lo que nos lleva a Dios, lo único que no pasa, loeterno. Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Efesios (3-16. 15-18) “Bendito sea Dios, Padre nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en lapersona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en lapersona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochablesante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativasuya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos haconcedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por eso yo, que he oídohablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso dedar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestroSeñor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación paraconocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es laesperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.”ReflexiónComo cristianos: Este texto es claramente una oración de alabanza. Comienza invocando a Dios ycontinúa haciendo memoria de las maravillas que ha hecho a favor de su pueblo. Y alhacer memoria de las bendiciones y beneficios de Dios, San Pablo destacaespecialmente la elección de la que hemos sido objeto: antes de la creación del mundo,para que viviésemos como hijos queridos en la presencia del Padre. Se trata de unaelección hecha mediante la persona de Cristo, hecha a través de Jesús, que es el Hijo.Por tanto, como hijos de Dios que somos, también somos herederos de todos los bienesde su reino. Nuestra unión con Cristo, del que somos hermanos, mantiene en nosotrosviva la esperanza de alcanzar todos estos bienes, aunque la plena posesión de laherencia prometida sólo será posible después de la resurrección. 13
  14. 14. El fragmento de esta Carta nos presenta cuál es el plan de Dios desde antes de lacreación. El plan de dios para el hombre, enfocando todo ello en un tono de adoración yacción de gracias al Padre de todas las criaturas. San Pablo nos dice que, sin Cristo, lahumanidad sería un caos; pero Cristo lo ilumina todo, lo santifica, lo plenifica. Lo que certifica a Pablo que los fieles viven como cristianos es la fe en Jesús y launión hacia todos los consagrados por medio de la oración. San Pablo afirma que lostiene presentes en sus oraciones. Les pide que progresen más en su oración: que Dios lesconceda sabiduría para conocerle mejor, que ilumine sus ojos, que los llene deesperanza para que crean en la gloria que Dios les concederá como herencia.Como Franciscanos Seglares: San Pablo escribe esta carta siguiendo los dictados de su corazón. El recuerdo deestos fieles de la ciudad de Filipos, los primeros cristianos de Europa, lo llena deemoción y de alegría. Les dice que deben ser santos e irreprochables ante Dios por elamor. Y es que la comunidad cristiana, la Iglesia, debe realizarse y alimentarse de amorpara mantenerse viva. La comunidad cristiana debe ser amor. Y esto, aplicado a nuestraOrden, nos viene como anillo al dedo. Francisco vivió el amor a Dios y al prójimo comolo había propuesto Jesucristo, por eso sus fraternidades fueron nidos de amor. Elcristiano, el Franciscano Seglar es amor, como Dios. Nuestras Fraternidades han deconvertirse en lugares desde donde el amor se irradie a los demás. Si tuviéramos una visión de Cristo y de la Iglesia como la que tenía San Pablo,los Franciscanos Seglares no necesitaríamos muchas más motivaciones para intentarvivir como verdaderos cristianos y ser sus testigos en el mundo, para difundir nuestrocarisma y dar noticia del Reino de Dios entre los hombres de hoy. El Apóstol nos confirma que Dios nos ha predestinado, nos ha escogido anosotros, a los cristianos, para que seamos su pueblo y para que seamos losinstrumentos para llevar adelante su propósito en el mundo. Y Francisco de Asís confióen nosotros, en los Franciscanos Seglares, para continuar su obra, la obra de Dios, laconstrucción del Reino en el mundo. Y, aunque creamos que no somos capaces de llevar a cabo la misión que Cristo yFrancisco nos encomendaron, tenemos que pensar que no conocemos los caminos deDios, pero sí podemos estar seguros de su sabiduría. Si Él nos confió esta misión, esporque sabe que con su ayuda podemos llevarla a cabo. Debemos hacerlo. Debemoscomprometernos en y con el mundo que tenemos alrededor. El mundo es nuestroclaustro. Los Franciscanos Seglares somos elegidos por Dios porque estamos en Cristo,porque estamos en Francisco. Como Pablo, Francisco también da gracias por el don de los hermanos, por la fey el carisma compartido. Francisco da gracias por nosotros, por los FranciscanosSeglares. Nosotros ya conocemos a Cristo y lo seguimos. Pero, como ya lo hizo SanFrancisco de Asís, nuestro Padre y modelo, podemos profundizar mucho más en esta fe, 14
  15. 15. hasta que llegue a ser el motor de nuestro amor y fuente de esperanza que iluminenuestra vida para poder comunicarla a los que entren en contacto con nosotros. ComoPablo. Como Francisco. Como Clara. En eso conocerán que somos cristianoscomprometidos. En eso conocerán que somos Franciscanos Seglares auténticos.Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Damos gracias a Dios por el don de la Fraternidad? 2. ¿Nos sentimos señalados por Dios para anunciar su Reino? 3. ¿Somos conscientes de la herencia que se nos tiene prometida? 4. ¿Qué hacemos nosotros para difundir el mensaje de Cristo entre los hombres de nuestro tiempo, como lo hizo Pablo con los del suyo? 5. ¿Nos sentimos hermanos de Cristo y de Francisco de Asís? 15
  16. 16. 18 de enero II Domingo del Tiempo Ordinario Comienzo del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos Jornada Mundial de las Migraciones Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (6, 13c-15a. 17-20) “El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para elcuerpo. Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros. ¿Nosabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor es unespíritu con él. Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre, quedafuera de su cuerpo. Pero el que fornica, peca en su propio cuerpo. ¿O es que no sabéisque vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lohabéis recibido de dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprandopagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!”ReflexiónComo cristianos: El cuerpo es la expresión personal del hombre. San Pablo se remonta a más altascimas: el cuerpo no es para la lujuria, sino para el Señor. La pertenencia total al Señordetermina la idea que el Apóstol tiene de sí mismo y piensa que lo mismo deberíaocurrir en cada cristiano. Y además Pablo afirma que el “Señor para el cuerpo”.Debemos tomar en serio la entrega que el Señor nos hace de su cuerpo en la eucaristía,sólo así veremos que nuestro cuerpo es del Señor y a su vez el Señor nos entrega sucuerpo. Esto nos hará entender que si el Dios resucitó a Cristo, también nos resucitará anosotros en nuestra corporeidad. Por eso, todo abuso del cuerpo es un ataque a losderechos del Señor, como si se tratara de su propio cuerpo. Con esta Carta San Pablo se refiere a la prostitución, que era una prácticahabitual en Corinto. Pablo afirma que la lujuria no sólo ocurre en el cuerpo, sino con elcuerpo. Y para el Apóstol de los gentiles el cuerpo de los bautizados es un templo delEspíritu Santo. Como templos, los bautizados pertenecemos enteramente a Dios, no anosotros mismos. Hemos pasado a ser de Dios, porque Dios pagó por nosotros un altoprecio: entregó a su propio Hijo por nosotros en la muerte de cruz que padeció. Nuestro cuerpo pertenece a Cristo, del mismo modo que los miembrospertenecen a un cuerpo; el Espíritu Santo habita en él, y, por tanto, el mismo Dios habitaen nosotros y puede y debe ser glorificado a través de todas las cosas. 16
  17. 17. Como Franciscanos Seglares: Como Franciscanos Seglares que somos, debemos comprender que también lasexualidad pertenece a Cristo, que ha redimido el cuerpo. Se necesita comer par vivir,pero la vida no está orientada a la comida. De igual manera, las funciones sexualestienen una finalidad dentro del plan del Creador, pero la vida entera no está orientada aellas. El cuerpo pertenece a Cristo y, por tanto, es sagrado. El Franciscano Seglar debevelar contra ese proceso de desacralización que afecta y rebaja la dignidad del cuerpohumano. No debemos ser esclavos de nuestro cuerpo, puesto que la presencia del Espíritude Dios recibido en el bautismo, hace que el cuerpo humano sea un templo en el que sepuede honrar a Dios. San Pablo, como San Francisco, consideran que la vida sexual también entradentro de la salvación, puesto que va ligado al hombre, y el hombre está ligado, porCristo, a Dios Padre. San Francisco consideraba que existía una íntima unión entre elcuerpo y el Señor, que el cuerpo participa en la salvación de Cristo. Que el cuerpo seune al alma para conformarnos como personas. San Francisco nos dice que es falsopensar que el alma está destinada a la inmortalidad y el cuerpo a la corrupción. No.También los cuerpos resucitarán. No debemos menospreciar nuestro cuerpo, perotampoco divinizarlo. Con el cuerpo podemos y debemos dar culto a Dios, animados porel Espíritu que nos ha sido dado. En definitiva: cuerpo y alma en el hombre crean una combinación indisoluble.Tanto con el cuerpo como con el alma, el Franciscano Seglar debe dar gracias a Dios.Con nuestro cuerpo, que es templo del Espíritu Santo, debemos contribuir a crear unmundo justo, un mundo más solidario, un mundo mejor. Nada mejor que esta Jornadade las Migraciones. De nuestro cuerpo de Franciscanos Seglares ha de valerse Dios paramostrar su misericordia a tantos y tantos miles de personas que tienen que escapar de lasmiserias su tierra y llegan a la nuestra en busca de oportunidades. De nuestro cuerpoCristo se vale para prestar ayuda y auxilio a esas personas que necesitan de nuestrasmanos, de nuestras piernas, de todo nuestro ser para poder iniciar aquí una vida másdigna. También hoy comienza el Octavario de la Oración por la Unidad de losCristianos. No sólo con nuestra alma, sino también con nuestro corazón y con nuestraboca, que forman parte de nuestro cuerpo, oremos, unidos a Francisco de Asís, a DiosPadre por todos los que deseamos, de una forma u otra, hacer llegar su nombre a todoslos confines de la tierra.Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Consideramos nuestro cuerpo como propiedad de Cristo? 2. ¿Sentimos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? 3. ¿Crees que Dios se sirve de nuestro cuerpo para ayudar a los inmigrantes? 4. ¿Sentimos que nuestro cuerpo está en íntima unión con Cristo y que Él nos da el suyo en la Eucaristía? 5. ¿Cómo podemos con nuestro cuerpo contribuir a la Oración por la Unidad de los cristianos? 17
  18. 18. 25 de enero III Domingo del Tiempo Ordinario Jornada de la Infancia Misionera Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (7, 29-31) “Os digo esto: el momento es apremiante. Queda como salutación: que los quetienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran como si no lloraran; los queestán alegres, como si no estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los quenegocian en el mundo, como si no disfrutaran de él; porque la presentación de estemundo se termina.”ReflexiónComo cristianos: San Pablo dirige su mirada hacia lo que tiene una validez universal. Cabe pensarque el fin del mundo está cercano. Y es que tenemos que partir del hecho de que en esetiempo se pensaba que Cristo volvería muy pronto, por lo que era lógico organizar lavida en función de algo que iba a terminar próximamente. Pero, ¿estas frases tienenvigencia después de que el mundo se ha prolongado veintiún siglos más desde que lodijo el Apóstol? Podemos afirmar que sí, que sigue siendo vigente. El mundo seencuentra situado ente la primera y la segunda venida del Señor, todavía por acontecer,y por eso, lo que dijo San Pablo, era tan válido entonces como lo es en la actualidad. Yeste texto sigue siendo actual porque el encuentro de cada uno con el Señor puedeocurrir en cualquier momento: los accidentes, las enfermedades, etc, nos pueden hacerencontrarnos con Dios definitivamente en cualquier momento. Y aunque esto no resultehoy en día muy popular, no deja de ser cierto. Ahora bien, ¿qué quiere decir Pablo conque los que tienen mujer se comporten como si no la tuvieran? En ningún caso significala renuncia al matrimonio, que es un vínculo hecho en Dios, ni tampoco uncomportamiento que no cuide en absoluto del esposo o de la esposa. Lo que San Pablonos quiere decir es que no debemos estar tan sometidos a las otras personas que nopodamos vivir sin ellas, que debe crearse un espacio de libertad personal entre ellos. Cuando habla de los que lloran, ¿a qué se refiere? Simplemente a todos aquellosque sienten siempre en sí mismos las angustias de la existencia, que sienten impotenciapor las injusticias de que son víctimas, que sienten dolor ante los malos tragos que lavida nos hace pasar a veces. San Pablo no prohibe las lágrimas a nadie, es más, élmismo confiesa haberlas derramado en ocasiones cuando las cosas no le iban bien. Pero 18
  19. 19. tampoco prohibe a los dichosos su alegría. Ambas cosas son humanas, y, por tanto,forman parte del cristiano. Lo único que Pablo pretende hacernos es una invitación asuperar los males del presente de tal modo que entremos, libres, en el futuro, bueno ymejor, que se nos tiene prometido. También el Apóstol se refiere a “los que compran”. Corinto era una ciudadmercantil, en donde el espíritu comercial llevaba, incluso a los cristianos, al afán deganancia, a la avaricia. Algo que nos resulta muy familiar en el mundo de hoy. Tenermás para ser más valorados. Pablo no les critica esta actividad del comercio, lo que lesindica es que deben evitar las prácticas injustas. Nosotros, los Franciscanos Seglares,debemos mirar mucho más allá de lo puramente material y observar todo lo que nosrodea desde la perspectiva de Jesús y de Francisco. No tenemos que aferrarnos a ningúnbien de este mundo, porque, al final, pasa.Como Franciscanos Seglares: También los Franciscanos Seglares de hoy deberíamos preguntarnos si, dadas lasactuales circunstancias, no podríamos cambiar el rumbo de nuestras vidas. Es hora depreguntarnos si no nos hemos comprometido demasiado con nuestras propias gananciasy hemos evitado las necesidades de nuestros hermanos, que hayamos trabajado losuficiente para asegurar la subsistencia de nuestra familia pero no lo suficiente paraayudar a los pueblos subdesarrollados. Esto viene muy a propósito con la Jornada quecelebramos hoy, la de la Infancia Misionera. Los Franciscanos Seglares del siglo XXIno podemos limitarnos a encogernos de hombros ante las necesidades del mundo, sinoque, por amor al reino de los cielos, por amor a Cristo, por amor a Francisco, por amor anuestros hermanos, debemos procurar servir, con fuerza y fidelidad, al progresohumano. Es cierto que hoy nos enfrentamos al peligro de la alta estima, que casi santificalas realidades terrenas, lo que nos podría llevar a una mundanización de nuestro carismafranciscano. En un momento en el que el consumismo lo llena todo no es inútil que losFranciscanos Seglares recordemos a los que nos rodean que hay algo más trascendente ydefinitivo que los bienes materiales. Debemos hacer ver que la vida humana presente,llena de alegrías y de penas, de negocios y de confort, no es todavía la verdadera vida.Los Franciscanos Seglares tenemos que vivir en este mundo y ocuparnos de estemundo, pero con la esperanza en un mundo mejor. Francisco sabía muy bien que unos ríen y otros lloran, pero ni los primerosdeben absolutizar su dolor como si no tuviera remedio, ni los segundos deben reír ygozar con plena satisfacción mientras haya una sola lágrima en el mundo. 19
  20. 20. Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Vivimos nosotros aferrados a las cosas materiales? 2. ¿Somos conscientes de que todo lo material pasará? 3. ¿Tenemos la esperanza de un mañana mejor que se nos tiene preparado a los seguidores de Cristo y de Francisco? 4. ¿Somos capaces de vivir con indiferencia ante las calamidades que asolan nuestro mundo? 5. ¿Cómo colaboramos como Fraternidad en la Jornada de la Infancia Misionera? 20
  21. 21. TEMA 4 ORACIÓN “Señor, tú conoces mi corazón. Cuanto des a tu siervo quiere emplearlo y consumirlo para su bien. Incluso yo mismo me entregaré gustoso en su favor. Así sea, Señor, así sea. Mis sentimientos y mis palabras, mi ocio y actividad, mis acciones y pensamientos, mi prosperidad y adversidad, mi vida y mi muerte, mi saludo y enfermedad, todo lo que soy, lo que vivo, siento y comprendo, todo lo emplearé en bien de esos por quienes tú mismo no dudaste entregarte. Enseña, pues, Señor, a este siervo tuyo; enséñame, repito, por tu Espíritu Santo cómo darme a ellos y cómo desvivirme por su bien. Concédeme, Señor, por tu gracia inefable, soportar con paciencia sus debilidades, compartirlas con misericordia y ayudarles con discreción. Que aprenda bajo el magisterio de tu Espíritu a consolar a los tristes, confortar a los desanimados, levantar a los caídos, sufrir con los enfermos, abrasarme con los que escandalizany hacerme todo parta todos para ganar a todos.” 21
  22. 22. 1 de febrero IV Domingo del Tiempo OrdinarioIntroducción En las Epístolas de los domingos del mes de febrero, San Pablo se muestracontundente en su mensaje. Afirma rotundamente que si nos preocupamosverdaderamente de llegar a Dios, debemos romper con todo tipo de ataduras materialesque nos ligan a este mundo e impiden alcanzar los dones del Espíritu. Pablo nos diceque cuál es la misión del cristiano: anunciar el Reino. Este testigo lo recoge SanFrancisco de Asís y debemos recogerlo también nosotros. Los Franciscanos Seglaresestamos llamados a la difusión del Reino como lo hicieron Pablo y Francisco en sumomento, sin esperar recompensa alguna. Por último nos indica que debemos no mirartanto el bien propio sino el bien de los demás. Francisco así lo hizo. Fijémonos ennuestro modelo. Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (7, 32-35) “Quiero que ahorréis preocupaciones: el célibe se preocupa de los asuntos delSeñor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntosdel mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido. Lo mismo, la mujer sinmarido y la soltera se preocupan de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos encuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscandocontentar a su marido. Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros unatrampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sinpreocupaciones.”ReflexiónComo cristianos: Este capítulo es dedicado por San Pablo a los estados de vida del cristiano. Da laprimera impresión de que el Apóstol infravalora el matrimonio, pero realmente lo quehace es darle importancia a otro estado de vida que hasta aquel entonces había sidorechazado: el del celibato. San Pablo afirma que los esposos se deben a la vez a Dios,presente en ellos, y a su cónyuge respectivo, y es que a partir de Jesucristo, cadaindividuo vive la presencia de Dios en él; el cristiano deposita su vida entera en él. El matrimonio sigue siendo un espacio donde debe vivirse la presencia de Diosen la relación entre las dos personas. Por eso, las personas casadas necesitan su propialibertad también para encontrarse a veces, solas, ante Dios. 22
  23. 23. San Pablo se propone iluminar las diferentes situaciones humanas y los estadosde la vida. Pablo afirma que lo importante en cada situación, en cada estado de la vida,el que cada uno haya elegido libre y voluntariamente, nos mantengamos alejados de laspreocupaciones, que invirtamos nuestro tiempo y nuestra libertad en promover ladifusión del Reino, el mensaje de Cristo que siempre llega. Pablo reconoce que los célibes tienen una ventaja con respecto a los casados, yes que están más disponibles para ocuparse con mayor profundidad de los asuntos delSeñor. No dice que este estado sea mejor ni peor que el del matrimonio, simplementenos invita a que cada uno siga con la vocación que ha recibido. Considera que no sólo esmatrimonio es el único estado posible, también existen otras opciones, a la luz de lasenseñanzas de Cristo, como una vida consagrada como signo del Reino de los cielos.Como Franciscanos Seglares: Precisamente nuestra vocación es muy singular dentro de la vida de la Iglesia.Estamos Franciscanos Seglares casados, viudos, solteros, consagrados, lo que ofreceuna gran diversidad y riqueza en nuestras Fraternidades. En nuestra Orden Seglar, comoen la vida misma, son muchos los estados que nos encontramos, y esto nos muestra lagran disparidad de nuestro carisma. Ya San Francisco, un hombre con una visión de futuro sorprendente, vio que eraimposible que todas las personas que querían abrazar su estilo de vida siguieran suspasos dentro de los hermanos menores (frailes) o las damas pobres (monjas), por lo quedecidió crear un estado intermedio, los hermanos de penitencia (los hombres y mujeresde la Tercera Orden, hoy Franciscanos Seglares, nosotros), cuyo testimonio es tanválido como el de los miembros de la Primera y Segunda Orden. Nosotros debemos dar testimonio, con nuestra vida, en nuestro trabajo, ennuestra familia, de las cosas del Señor. Estamos consagrados a Él de una forma especialcon nuestra profesión en la Familia Franciscana. Es bueno el estado consagrado, pero laperfección a la que tiende el hombre y que sólo Dios puede otorgar, también podemosalcanzarla desde nuestro estado laical de Franciscanos Seglares, caminando tras lashuellas del sendero de Francisco.Para el diálogo en la Fraternidad:1- ¿Consideramos que existen más estilos de vida que el matrimonio?2- ¿Somos conscientes de nuestra vocación franciscana?3- ¿Creemos que el matrimonio está mal valorado en la sociedad actual?4- ¿Está mal visto hoy en día el estado de consagración al Señor?5- ¿Qué podemos hacer nosotros, como Franciscanos Seglares, para dignificar los diversos estados a los que el cristiano se siente llamado? 23
  24. 24. 8 de febrero V Domingo del Tiempo Ordinario CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE: MANOS UNIDAS Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (9, 16-19. 22-23) “El hecho de predicar no es para mí motivo de soberbia. No tengo más remedioy, ¡ay de mí sin no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, esomismo sería mi paga. Pero si lo hago a pesar mío es que me han encargado este oficio.Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo debalde, sin usar el derecho que me da la predicación de esta Buena Noticia. Me hehecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, paraganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yotambién de sus bienes.”ReflexiónComo cristianos: San Pablo hace en este fragmento de su Carta una defensa de sí mismo. Entresus derechos estaba el ser mantenido por las comunidades en las que hacía misión. Peroen esta conducta de rechazo hacia esto había personas que sólo veían que Pablo no eraapóstol de pleno derecho, y es que a lo largo de su vida tuvo que sufrir por el hecho deno haber formado parte del grupo de los primeros apóstoles que estuvieron en contactopersonal con el Señor. Pablo habla de sus derechos, pero ¿en qué se basan estosderechos y su mismo apostolado? En que ha sido llamado personalmente por Jesús en elcamino de Damasco. Era penoso para Pablo exponer su conducta y sus motivos, pero¿por qué insiste tanto en esta excepción de su conducta? Anunciar el Evangelio comolos demás es demasiado poco para él, que quiso en otro tiempo destruir la Iglesia. Desdeque Cristo se introdujo en su persona se siente obligado, entregado por completo alSeñor. No puede ni debe hacer otra cosa que entregarse a la tarea de difusión delEvangelio con total libertad. Él lo ve como una necesidad más que como unaobligación. Hoy nos suena hasta mal que San Pablo dijese que no anunciaba el Evangeliovoluntariamente y que pregunte cuál va a ser su paga. Parece que en estas palabrasaflora un egoísmo impropio para el Apóstol. Para Pablo la gloria, la fama, no era algotan importante como lo es actualmente para nosotros. Considera que el hecho deanunciar el Reino no de da ningún derecho a enorgullecerse. La recompensa que esperaPablo no es otra que su esperanza en la vida eterna; la recompensa es Dios mismo. 24
  25. 25. Pablo se sabía llamado a proclamar el Evangelio a todos: judíos y paganos. Noera tarea fácil compaginar a ambos grupos, pero el mensaje de Cristo, que había venidopara salvar a todos los hombres, no podía estar limitado por fronteras culturales,nacionales o religiosas de ningún tipo. Éste es el programa de misión al que debe orientarse siempre y sin cesar laIglesia, en especial en estos últimos tiempos, dando testimonio de la riqueza delmensaje que no debe guardar, sino publicar por el mundo que nos rodea.Como Franciscanos Seglares: Pablo ha expuesto en esta carta su actuación apostólica como modelo para loscorintios. Modelo que renuncia a los propios derechos a favor de ayudar a los demás.Nos viene como anillo al dedo la lectura de esta semana para los Franciscanos Seglares,en la que la Iglesia celebra la Campaña contra el Hambre. No debemos centrar nuestrosesfuerzos por conseguir cosas sólo para nosotros, cuando basta con echar una ojeada almundo en el que vivimos para comprobar que hermanos nuestros, otros hombres ymujeres igual que nosotros, mueren de hambre sin que nosotros hagamos nada porremediarlo. Y es que para anunciar la palabra de Dios, la misión a la que hemos sidollamados, como Pablo y Francisco, los Franciscanos Seglares, a las gentes que noconocen a Cristo, tenemos que cubrirles las necesidades básicas. Ésa será nuestra misióny ésa será nuestra recompensa. Pablo se hace todo para todos, se amolda a cada momento, a cada grupo, a cadacircunstancia para ganarlo para Cristo. Así debemos ser los Franciscanos Seglares,adecuarnos a cada persona, a cada circunstancia, a cada momento, amoldándonos a cadauno para mostrarle el mensaje del Evangelio según sus capacidades y según las cosasque lo rodeen. Como Pablo, los Franciscanos Seglares debemos vivir tan profundamente elmisterio de Cristo que no podamos callarlo. El predicarlo nos ha de servir como elmejor de los premios, pues imitamos así al propio Jesús y al propio Francisco de Asís.Los Franciscanos Seglares tenemos que estar convencidos del don que poseemos, deldon recibido, y debemos sentir impulsos de comunicarlo a los otros. No es un tesoro aguardar, sino es un tesoro para darlo a conocer a otros, haciéndolos participantes de él,dentro de nuestras posibilidades. Como Francisco de Asís, debemos hacer gala de la ley del despojo evangélico:“El salario es precisamente no recibir ningún salario”. Nuestra misión de FranciscanosSeglares del siglo XXI es poner a los hombres en contacto con Dios. El móvil de nuestra misión de apóstoles a la que hemos sido llamados es elpropio Evangelio. No olvidemos que dando es como se recibe. Nuestro trabajoredundará en nuestro propio beneficio cuando del mismo se beneficie toda nuestracomunidad, toda nuestra Fraternidad. La fe es dar a los demás y darse a los demás.Pablo y Francisco nos enseñan un modelo de vida: la vida de Cristo. 25
  26. 26. Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Somos conscientes de cuál es la misión del Franciscano Seglar en el siglo XXI? 2. ¿Hacemos todo lo posible para ganar a todos para Cristo? 3. ¿Esperamos alguna recompensa por la misión a la que hemos sido llamados? 4. ¿Nos adecuamos a las circunstancias personales de cada uno para llevarle el anuncio del Evangelio? 5. ¿Cómo podemos ayudar nosotros a los pueblos que pasan hambre de la palabra de Dios desde nuestra condición de Franciscanos Seglares? 26
  27. 27. 15 de febrero VI Domingo del Tiempo Ordinario Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (10,31-11,1) “Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo paragloria de Dios. No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a laIglesia de Dios. Por mi parte, yo procuro contentar en todo a todos, no buscando mipropio bien, sino el de ellos, para que todos se salven. Seguid mi ejemplo, como yo sigoel de Cristo.”ReflexiónComo cristianos: A propósito del tema de la comida de ciertas carnes, Pablo aplica y generaliza loque él considera esencial para un cristiano en toda clase de comidas y bebidas, e inclusoen cualquier tipo de actividad. No se detiene en los actos religiosos solamente. Para uncristiano todo está referido a Dios, todo sirve para dar gloria a Dios. Todo lo que hagadentro de su existencia debe marchar hacia Dios. El destino de la vida del cristiano esdar gloria a Dios por todo aquello que nos ofrece. San Pablo se pone él mismo como modelo, de imitación. Los cristianos debemosmirarnos en el espejo de vida que el Apóstol nos ofrece, pues bajo su modelo de vidapuede verse al propio Jesucristo; y es que la vida de Pablo es imitación de la de Jesús.Dos existencias vividas en total libertad y en total entrega a los demás. Toda actividad humana debe procurar la gloria de Dios: nuestro ser de cristianosdebe estar presidido por esa búsqueda. Pero la atención y amor a Dios está íntimamenteunido a ejercitar el mismo amor y entrega a los demás. No debemos pensar que la gloriade Dios está en otro sitio, sino que empieza aquí, practicando el ejercicio de la caridadcon quien está a nuestro lado. Nadie puede dar gloria a Dios si desprecia la conciencia de los demás. Pablo nosinvita a seguirlo en la misma medida que él sigue a Cristo el Señor. Por eso el Apóstolse adapta a todos para servir a todos y salvarlos. 27
  28. 28. Como Franciscanos Seglares: Pablo propone imitar su estilo de vida, que en el fondo no es otra cosa que imitarel estilo de vida de Jesús. Nosotros tenemos también el ejemplo muy cerca. Basta conreflejarnos en el espejo que nos ofrece la vida de San Francisco y de Santa Clara. Comodijo el Ministro General de los Franciscanos, el claustro de los Franciscanos Seglares esel mundo, es nuestra gente, es nuestra familia, en nuestro entorno, es nuestro trabajo,por eso debemos llevar un modo de vida, de acuerdo con nuestro carisma, que haganotar que seguimos las huellas del Crucificado. Sólo así sabrán que somos y seguimos aFrancisco. Pablo y Francisco están de acuerdo en que todo es lícito en una comunidad, perono todo edifica a esa comunidad. La regla básica para los Franciscanos Seglares debeser ésta la de ayudar a construir la comunidad, la Fraternidad en la que vivimos, en laque desarrollamos nuestra vida y nuestro carisma franciscano. Edificamos nuestracomunidad cristiana y nuestra Fraternidad franciscana si cada uno de nosotros nospreocupamos de los demás como de nosotros mismos. Así lo hicieron Francisco y Clara.Como miembros de una comunidad, debemos atender a los hermanos que nos rodean,empezando con los de nuestra propia familia, y en especial a los más débiles, no sólo anivel físico o económico, sino también a los débiles en la fe. San Pablo nos dice que lo hagamos todo “para gloria de Dios”. Esto supone noser motivo de escándalo, de discordia, no sembrar división, contentar a todos en todo,no buscar el propio bien sino el de los demás. Pablo y Francisco quieren que hagamosllegar el Evangelio a todos con nuestras palabras y con el ejemplo de nuestras vidas. Serapóstol, ser Franciscano Seglar, es ser modelo de la comunidad, tener como norma devida la de Cristo, que doblegó su propia voluntad para cumplir lo que Dios Padre habíapredestinado para Él: morir en una cruz para salvar al hombre. En esto conocerá elmundo, la sociedad en que vivimos, que somos Franciscanos.Para el diálogo en la Fraternidad: 1. ¿Dirigimos todas nuestras acciones cotidianas a una mayor gloria de Dios? 2. ¿Somos motivos de escándalo con nuestra actitud dentro de nuestra comunidad cristiana y franciscana? 3. ¿Procuramos buscar el bien de los demás antes que nuestro propio beneficio? 4. ¿Seguimos el modelo de vida de San Pablo y de San Francisco? 5. ¿Buscamos con nuestra actitud y con nuestra vida ser sembradores de amor, de paz y de bien en el círculo que nos rodea? 28
  29. 29. 22 de febrero VII Domingo del Tiempo Ordinario Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (1, 18-22) “¡Dios me es testigo! La palabra que os dirigimos no fue primero“si” y luego“no”. Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos anunciado,no fue primero “si” y luego “no”; en él todo se ha convertido en un “sí”; en él todaslas promesas han recibido un “si”. Y por él podemos responder “Amén” a Dios, paragloria suya. Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto a vosotros. Él nos haungido. Él nos ha sellado, y ha puesto en nuestros corazones como prenda suya, elEspíritu .”ReflexiónComo cristianos: Pablo había modificado sus proyectos de viaje; por eso en Corinto se le echó encara que trazaba sus planes muy a la ligera, que tan pronto decía sí a una cosa comocambiaba de opinión y decía no, buscándose solamente a sí mismo. El Apóstol semostró muy sensible a este reproche, y para justificarse, acude a los principiosfundamentales de la fe cristiana. Sus enseñanzas en este fragmento nos muestran eldeber de ser veraces que tenemos los que como él y como Francisco nos sentimospredicadores del Evangelio. San Pablo no niega haber cambiado sus planes; lo que niega con fuerza es haberactuado con ligereza. Y pone a Dios por testigo. Dios es fiel; por esta fidelidad divina, ypor ser fiel a ella, se afana el Apóstol, como siervo de Dios. Los cristianos estamos obligados a ser veraces y sinceros basándonos en lafigura y la obra del Hijo de Dios, en el cual el “Sí” de Dios se manifestó a la historia yal mundo. Debemos continuar nosotros, cristianos del tercer milenio, este “sí” mediantenuestra predicación y ejemplo personal. Nuestra palabra y nuestra vida deben estaracordes con el Evangelio que predicamos. Nuestra vida debe ser imitación de Cristo. Al igual que la Iglesia, la comunidad cristiana de hoy, también la comunidad dePablo respondía a las súplicas y cantos de la asamblea con el sonoro “Amén”, quesignifica “así sea”. En este “amén” expresa la Iglesia su respuesta creyente y suconvencimiento de que las palabras de Dios son verdaderas. El de los cristianos debe serun “sí” a la obra de Dios. Este “sí” de la Iglesia resuena a través de Cristo, pues laoración es eficaz por Cristo. La oración auténtica no es nunca sólo mera actividadhumana, sino que el Espíritu de Cristo, enviado al creyente, se expresa delante de Dios 29
  30. 30. en la oración. Es Cristo mismo quien transmite al Padre la oración de la comunidad,como sumo y eterno sacerdote de su Iglesia. Y es Dios el que da su comunidad firmeza,consistencia y unidad. Dios nos ha puesto su sello personal a los cristianos, una señal dereconocimiento y protección. Por el bautismo el hombre pasa a estar puesto bajo laprotección divina. Y es el bautismo el que transmite el Espíritu de Dios, cuya presenciase irá confirmando en nosotros a lo largo de nuestras vidas.Como Franciscanos Seglares: En hebreo “Amén” designa la solidez del granito. Jesucristo es el Amén de Dios.Y Francisco de Asís es el Amén de Cristo. Por eso nosotros, los Franciscanos Seglares,debemos ser el Amén de Francisco. En la solidez de Cristo, de San Pablo y de SanFrancisco podemos nosotros apoyarnos para decir “sí” a Dios, un sí sin reservas, sincondiciones, aunque a veces decir este sí resulte muy difícil. Timoteo y Silvano fueron discípulos de Pablo, igual que nosotros lo somos deFrancisco de Asís, el servidor de Cristo. Y Cristo es el “sí” de Dios, la Palabra que Diosmantiene y lleva a la plenitud para que en ella se cumplan todas sus promesas. El “sí”de Dios, que es Cristo proclamado supone nuestro “sí” a la Iglesia, de la que losFranciscanos Seglares formamos parte, a la que pertenecemos como miembros delcuerpo de Cristo, y de la que debemos participar activamente. Pablo se sentía unido a los corintios en Cristo y en el Espíritu. Los cristianos nossentimos unidos a Cristo y a su Iglesia por su palabra y por el bautismo. Francisco sesentía unido a sus hermanos por el don de la fraternidad. Los Franciscanos Seglares nossentimos unidos a la Orden por el don de nuestra profesión. Y es que existe una íntimacomunión de todos los convocados por Dios en Jesucristo, señalados con el Espíritu yungidos con el carisma franciscano.Para el diálogo en la Fraternidad:1. ¿Cambiamos constantemente de actitud con respecto a las cosas de Dios y de laIglesia?2. ¿Estamos dispuestos a decir un “sí” rotundo a la llamada de Dios,comprometiéndonos a ser los mensajeros de su Evangelio?3. ¿Nos sentimos unidos a Dios por Cristo?4. ¿Nos sentimos unidos de corazón y de obras a Francisco por nuestra profesión?5. ¿Es nuestra vida un “Amén”, un cántico de alabanza a Dios por todo aquello que nos ofrece?6. ¿Notamos la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida? 30

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