La fronda militar 11 sept 1973
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La fronda militar 11 sept 1973 Document Transcript

  • 1. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)LA FRONDA MILITAR: EL 11DE SEPTIEMBREINTRODUCCIÓNLa pugna entre el elemento civil y el militar por alcanzar el dominio del Estado seha transformado en un tema de importancia para la Ciencia Política en particulary las Ciencias Sociales en general. Prueba de ello han sido los innumerablesestudios que desde diferentes perspectivas de análisis han intentado comprendery explicar el problema.1En este último sentido sostenemos que una parte importante de las “relacionescívico-militares” en Chile se ha sustentado en la pugna por el dominio del Estadocomo recurso a partir del cual ambos sectores han pretendido asegurar su rolprotagónico en el quehacer nacional. Es así como es posible explicar laimplementación de múltiples fórmulas o estrategias a través de las cuales losprotagonistas de esta lid han buscado mantener y/o maximizar los beneficioscorporativos que les reporta desempeñar un rol dominante en el Estado2.El supuesto teórico en el que descansa este conflicto de intereses considera a loscompetidores como actores políticos, cuyas acciones se fundan en aspiracionescomunes de las diversas instancias- tanto colectivas e individuales- que losconforman; sin desconocer con ello la posibilidad de que existan diferentesinterpretaciones sobre las mismas al interior de cada uno de estos grupos.(*) Magíster en Ciencia Política, Universidad de Chile, Instituto de Asuntos Públicos.1 Por nombrar los estudios más emblemáticos que han estudiado el tema podemos mencionar: Stepan; Alfred: The military inpolitics, Princeton University Press, 1974. Huntington; Samuel: El soldado y el estado. Teoría y Política de las Relaciones Cívico-Militares. Grupo Editor Latinoamericano. Buenos Aires 1995, Varas; Augusto: Chile, democracia y fuerzas armadas. FLACSO,Santiago 1980.2 Al respecto, interesantes han sido los aportes que ha realizado el marxismo analítico, y más específicamente, el individualismometodológico para explicar el comportamiento de los actores en un contexto determinado. Antecedentes de esta perspectiva deanálisis en: Dobry; Michel. Sociología de las crisis políticas, Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid. S/f. 1INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 2. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Desde la perspectiva antes descrita y considerando la experiencia histórica, esfactible reconocer dos grandes expresiones en torno a las cuales se hanestablecido las relaciones entre los elementos civiles y militares bajo un Estado deDerecho. Es así como podemos reconocer modelos que expresan un claropredominio del poder civil por sobre el militar, y también, patrones en donde dicharelación se establece a partir del desempeño de un protagónico rol del aparatomilitar. Respecto a ambas expresiones podemos precisar que su implementaciónpuede dar origen a múltiples fórmulas, siendo comunes las que a continuación seenuncian.En relación a las expresiones de relación civil-militar en donde los primeros sometena los segundos, la experiencia política e histórica nos muestra dos grandesmanifestaciones. En efecto, dicha relación se ha implementado a partir de unaexclusión total o parcial del aparato militar de las instancias decisionales delEstado, o a través de modalidades en donde la supremacía civil se alcanzamediante una política de defensa que busca la maximización del profesionalismocastrense con miras a hacer de éstos verdaderos instrumentos del orden vigentecontrolado por la civilidad.En relación a la segunda expresión de relación civil-militar, en donde el aparatocastrense somete a la comunidad civil, la experiencia política e histórica tambiénnos muestra dos grandes manifestaciones. Una de ellas es la instauración de un“régimen del terror” que anula parcial o totalmente los canales de expresión de lacomunidad civil; mientras que la otra, materializa el predominio militar a partir dela auto-asignación de un rol nuclear en el Estado por parte de los uniformados.A modo de sustentar lo hasta aquí expuesto podemos señalar que las cuatromodalidades de relación civil-militar enunciadas en los párrafos anteriores, hantenido expresiones a lo largo de nuestra historia continental y nacional. Es así comoen la primera parte del siglo XIX, y específicamente aquel períodoinmediatamente posterior a la independencia de las colonias americanas delimperio español, el modelo de relación civil-militar predominante, y que tuvoheterogéneas proyecciones temporales, fue aquel donde el aparato castrenseaparece sometiendo a la comunidad civil.3 Sin embargo, finalizada estaexperiencia, la civilidad latinoamericana logró imponer un modelo de relacióncívico-militar, que con diferentes grados e intensidades, sometió a las FuerzasArmadas.En efecto, el intervencionismo castrense en América Latina reaparecerá luciendonuevas características durante la segunda mitad del siglo XX. Las incursiones en elcampo político que realizaron los militares se sustentaron esta vez en argumentosque se desprenden de la llamada Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) queEstados Unidos irradió en el continente en el contexto de Guerra Fría. Es así como3 Para algunos autores la debilidad que demostró la comunidad civil latinoamericana durante el llamado proceso de independencia sedebió a la ausencia de “…una estructura de clases hegemónicas, carentes de riqueza y profundidad de la vida civil e intelectual, casicomo meras proyecciones de la decisión administrativa borbónica y del alcance de la capacidad de un caudillo para disciplinar a unasumatoria de burguesías locales poco integradas entre sí…” Ejemplos de esta realidad fueron la Argentina de Rosas; Bolivia como creación de Bolívar y Sucre; México con Santa Ana; Ecuador con Flores; Chile con O´Higgins, etc. En: Varas; Augusto. Op cit.Pág 10. 2INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 3. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)la participación política de los militares fue justificada a partir de argumentoscontingentes que superaban las fronteras nacionales.Respecto a la validación del intervencionismo castrense latinoamericano a partirde preceptos que se desprenden de la mencionada doctrina, es importanteconsignar que dicha justificación se fundó en la sobre-valoración de uno de susconceptos , como lo es la llamada “guerra contra-subversiva”, que por si mismono logra representar la propuesta global contenida en la DSN. Desde estaperspectiva es posible sostener que la tendencia reduccionista y coyuntural que sehizo de la mencionada doctrina debilitó el impacto que pudo haber tenido éstaal interior de las Fuerzas Armadas latinoamericanas.En efecto, la propuesta ideológica que conforma dicho cuerpo doctrinario escompleja, dando de esta manera cabida a diversas interpretaciones acerca del“deber ser” de las Fuerzas Armadas bajo un Estado de Derecho. En este sentido, laidentificación que hizo expreso el intervencionismo castrense latinoamericanohacia la DSN, fue una de las tantas interpretaciones que surgieron de ella, la queantes de materializarse en un proyecto sedicioso sorteo una lucha intestina con lasrestantes visiones que se habían elaborado en torno a la seguridad nacional.4La superposición que logró el proyecto intervencionista por sobre las restantesinterpretaciones del “deber ser” de las Fuerzas Armadas en América Latina, no sóloes posible explicarlo a partir de la contingencia político-social que se vivió ennuestro continente durante los años sesenta y setenta, sino también, a partir delrescate de constructos ideológicos decimonónicos que hicieron algunos aparatosmilitares. Desde esta perspectiva, la heterogeneidad que presentó el proyectointervencionista al sintetizar la concepción original de las Fuerzas Armadas con lainterpretación contra-subversiva emanada la DSN, es posible explicarlo a partir deuna contingencia particular que se vivió al interior del aparato castrense local. Esdecir, la irrupción de la doctrina coincidió con un proceso de crisis institucionalcuyo origen fue la ausencia de un perfil militar que les permitiera insertar yproyectar el aporte de las Fuerzas Armadas en el quehacer nacional.El proceso de redefinición del perfil profesional que experimentaron ciertoscuerpos castrenses latinoamericanos, estuvo acompañado por la apertura nuevoshorizontes de acción que les brindó la DSN. Desde la perspectiva de esta última,las Fuerzas Armadas latinoamericanas pasaron a constituirse en piezas claves en elequilibrio del escenario político internacional, explicándose a partir de ello lareedición y presencia de antiguas nociones mesiánicas en sus perfilesinstitucionales que justificaron la auto-asignación de su rol tutelar en el Estado.Esta sucinta exposición de lo que han sido las relaciones cívico-militares en nuestrocontinente, no escapa mayormente a lo vivido en Chile a lo largo de su historiarepublicana. La fase caudillista con la que se iniciaron dichas relaciones en4 Respecto a las implicancias de la DSN y sus diferentes perspectivas, véase: Arraigada, Genaro: El pensamiento político de losmilitares. Impresor Salesianos, Santiago, 1985. Barahona, Pablo, Domic; Jurak, Garrido; José, Ibáñez; Gonzalo, Mac-Hale;Tomás, Miranda; Sergio, Barahona, P. (Et. Al). Riesle; Héctor: Fuerzas Armadas y seguridad nacional. Ediciones Portada,Santiago, 1973. Varas; Augusto, Aguero; Felipe: El proyecto político militar. FLACSO, Santiago, 1984. Valdivia; Verónica: Lahistoria que fue: el proyecto social de los oficiales del golpe. Universidad de Santiago, Santiago, 2002. 3INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 4. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Latinoamérica no tuvo una larga prolongación en nuestro país. En efecto, tras sufracaso, el poder fue rápidamente controlado por la civilidad que ejerció supredominio a través del fortalecimiento de sus instituciones representativas quemarginó de dichas funciones al aparato militar.Iniciado el siglo XX la política excluyente que se venía aplicando a las FuerzasArmadas se mantuvo vigente. Los argumentos en los que descansó dichamarginación se relacionan con la concepción de orden profesional que buscabahacer de éstos verdaderos instrumentos del Estado.El protagonismo político que en la actualidad ejercen los militares en Chile es unacondición sin precedentes en nuestra historia nacional. En efecto, tras el 11 deseptiembre de 1973 los uniformados junto con derrocar al Presidente constitucionalasumieron un control total del aparato estatal sustentado en un “régimen delterror”, que al poco andar se expresa en la institucionalización de la supremacíamilitar al promulgarse la Constitución de 1980.Los orígenes de la cosmovisión en la que descansa este último modelo de relacióncivil-militar, se vinculan a un complejo proceso institucional que experimentaron lasFuerzas Armadas chilenas en la segunda mitad del siglo XX y que se circunscribióen un polarizado contexto nacional e internacional.Es así como podemos señalar que tras el estallido de la Guerra Fría en la segundamitad del siglo XX, las Fuerzas Armadas chilenas se incorporaron a la olamodernizadora que inició Estados Unidos en los ejércitos de la región, y que en suslíneas centrales les significaba formar parte del aparataje de seguridad regionaldiseñado por la súper-potencia, para lo cual era necesario adoptar el cuerpodoctrinal que posesionaba el aporte del aparato militar en el Estado.Este proceso “modernizador” al que se adscribieron los militares chilenos se registróen un contexto de crisis institucional motivado por la ausencia de un perfilprofesional que les permitiera reconocer su rol en el Estado. Desde estaperspectiva, la incorporación al sistema de seguridad continental se constituyó enun fenómeno revitalizador que les proporcionó herramientas ideológicas a partirde las cuales lograron redefinir su perfil profesional.En efecto, detrás de esta crisis institucional nos encontramos, al decir delsociólogo, Augusto Varas, con una incoherencia del discurso profesionalista con elque la civilidad mantenía y justificaba el aislacionismo castrense de las tareas delEstado. Para este autor dicha política careció de acciones concretas quemantuvieran a las Fuerzas Armadas abocadas a sus labores eminentementeprofesionales. Bajo este contexto, el mundo militar inició un proceso deenclaustramiento que tuvo, entre otras manifestaciones, fallidos intentos por definirdicho perfil institucional a partir de elementos doctrinarios que formaron parte dela concepción castrense decimonónica, así como también, variados actos deprotesta e intentos de sedición que protagonizaron algunos uniformados duranteel siglo XX.Es así como podemos comprender que entre las antiguas nociones militares quealgunos círculos castrenses reeditaron en este contexto de crisis, y que desde superspectiva justificaba su postura intervencionista encontremos la concepciónmesiánica las Fuerzas Armadas. Si bien es cierto que esta última solo tuvo fallidas y 4INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 5. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)marginales expresiones durante gran parte del siglo XX, la irrupción de la DSN enlos cuarteles allanó el camino para su materialización.Desde esta perspectiva podemos señalar que la cosmovisión militar resultante alfinalizar el proceso de enclaustramiento fue una concepción híbrida queconsideró los principios generales que emanan de la DSN y los fundamentosteóricos en los que descansó la profesionalización primaria de estas instituciones.La implementación de las definiciones ideológicas a las que había llegado elmundo militar a fines de los años sesenta, requería modificar el rol al que estabanconfinadas bajo el modelo de relación civil-militar entonces vigente. Si bien escierto que al interior de las instituciones castrenses existió acuerdo en torno a lanecesidad de cambiar dicho patrón, no deja de ser menos cierto que al interior deéstas no existieron criterios unívocos en torno a la estrategia que implementara lanueva cosmovisión militar.A partir de esta última realidad, a fines de los años sesenta, surgieron en el seno delas Fuerzas Armadas diferentes fórmulas a partir de las cuales se buscó materializardicha cosmovisión militar, las que iban desde el respeto a los cánonesinstitucionales entonces vigentes hasta las que buscaron materializar el proyectocastrense a partir de la ruptura con dicho orden.La identificación mayoritaria que finalmente expresaron las instituciones de ladefensa con esta última fórmula el 11 de Septiembre de 1973, se alcanzó tras unasenda lucha ideológica que enfrentó a las corrientes de pensamiento másrepresentativas en torno al “deber ser” de las Fuerzas Armadas frente al escenariopolítico contingente.Profundizar en los orígenes y características de este proceso se constituye en elproblema a acotar en la presente investigación. En este sentido sostenemos eldiscurso y acción rectificadora que los uniformados manifestaron el 11 deseptiembre, se articuló no sólo en los principios ideológicos que emanan de laDSN, sino también, en un antiguo sentimiento supraclasista, que se expresa enactitud mesiánica con la que los militares interpretan la sublevación. Desde unpunto de vista teórico la intervención o rectificación, sea civil o militar, hamotivado el interés de diferentes disciplinas y corrientes de pensamiento queconvergen en las llamadas Ciencias Sociales. Una de ellas, y que para efectos deesta investigación sólo cobra importancia interpretativa, la encontramos en lasideas expresadas por el filósofo alemán, Oswald Spengler, que en su libro “Años deDecisión” en el que busca evidenciar la debacle que significó para occidente lainstauración del orden político moderno.5Para Spengler, el origen de dicha decadencia se haya en la adhesión quehicieron las elites europeas a los principios liberales de la ilustración, que se expresóen la destrucción del antiguo orden y el inicio de una fase de caótica,caracterizada por el estallido revolucionario y el sistemático desconocimiento a losprincipios sobre los que se fundo occidente.5 Spengler; Oswald: Años de decisión. Editorial Ercilla, Santiago, 1937. 5INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 6. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Es así como para el citado autor la fuente en la que se sustentó la estabilidad yproyección de la cultura occidental, radicó en el arraigado sentimiento depertenencia y de exclusividad que la elite tuvo hacia el poder.Desde la perspectiva spengleriana, la decadencia de occidente se hubieraevitado si la elite no hubiese desvalorado el sustentó espiritual con el que gobernódurante siglos, reaccionando frente al movimiento ilustrado a través de unmovimiento de “fronda”, cuya acción subterránea y espiritual hubiera tenido lacapacidad de movilizar al colectivo dominante a rectificar el orden materialexistente en pro de la estabilidad y proyección del Estado que se encontraba ensus manos.6Tras el establecimiento del orden moderno, Spengler, reconoce a las FuerzasArmadas como las únicas herederas de los principios que fundaron occidente, ypor lo tanto, con capacidad para ejercer contrapeso frente al caos reinante yconstituirse en el medio que logre superar la crisis.Desde este punto de vista, la noción de superioridad con que Spengler concibe alas Fuerzas Armadas y el derecho rectificador que les reconoce a éstas, seconstituyen en los supuestos teóricos que adoptamos de su visión a fin deinterpretar el intervencionismo castrense del último tercio del siglo XX, y que seconstituye en el origen del modelo de relación cívico-militar actualmente vigente.Con la finalidad de corroborar los supuestos teóricos ya mencionados,concebimos una investigación de carácter explicativo-interpretativo queconsideró la utilización de fuentes escritas y orales como recursos a partir de cualesintentaremos alcanzar los objetivos propuestos.Desde una perspectiva general, la metodología que empleamos para el trabajocon fuentes, consideró una fase primaria de carácter exploratorio que buscóconocer la realidad institucional de las Fuerzas Armadas durante la temporalidadque abarca este estudio, con la finalidad de establecer los indicadores sobre loscuales iniciar un estudio más profundo. A partir de éstos últimos iniciamos unasegunda etapa en la describimos aquellos aspectos de la realidad institucionalque forman parte de esta investigación, lo que nos permitió establecer lasvariables constitutivas de los ámbitos estudiados. Por último, realizamos una revisiónde las fuentes con fines explicativos e interpretativos a partir del enfoque de lainvestigación.A partir de lo anterior, nuestro trabajo con fuentes escritas estuvo guiado a partirde la clasificación que tradicionalmente se hace de ellas. Es así como entre lasfuentes primarias consultadas consideramos los periódicos, revistas o diarios,representativos de distintas corrientes de opinión que circularon durante el períodoen estudio, así como también, las relaciones o escritos inéditos que nosproporcionaron algunos protagonistas de los hechos que aquí se estudian.6Este concepto fue tomado por el historiador chileno Alberto Edwards, quien en su libro “La Fronda Aristocrática” buscó interpretarestas características. 6INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 7. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)En este mismo orden se incluyen las fuentes orales o testimonios que fueronrecogidos a partir de entrevistas en profundidad. En relación a ellas cabe señalarque no existió un diseño metodológico previo a partir del cual nos fuera posibleseleccionar los testimonios que forman de la investigación. Las razones quejustificaron este último proceder se relacionan con las características herméticasque presenta el mundo castrense, las escasas posibilidades de encontrar fuentesorales debido a la distancia temporal del tema, y el desinterés y/o “temor” deconstituirse en fuentes que manifestaron algunas personas. Desde estaperspectiva, las posibilidades objetivas que tuvimos para realizar un acuciosoproceso de selección de entrevistas, quedaron reducidas a las oportunidades y ladisposición que expresaron los testigos.En relación a las fuentes de orden secundario empleadas en este estudio, tenemosque partir señalando que la revisión de ellas tuvo una clara tendencia teórica quebuscó sustentar el enfoque interpretativo y conceptual sobre el que se estructuraeste estudio.Es así como la selección de tales fuentes quedo determinada por el tema deestudio y la interpretación, lo que nos permitió consultar una amplia gama deinvestigaciones, que directa o indirectamente han trabajado el tema y el marcoconceptual que aquí consideramos.A modo de complementar la exposición metodológica antes realizada, creemosnecesario explicar las razones que nos llevaron a emplear fuentes orales en estetrabajo.Desde una perspectiva general, la inclusión de testimonios orales se debió a lanecesidad de corroborar los componentes subjetivos que subyacen en nuestroenfoque teórico-interpretativo. En efecto, el sentido de superioridad mesiánicacon el que asociamos una buena parte del intervencionismo y posteriorprotagonismo militar, no se encuentra precisamente registrado en las“tradicionales” fuentes de consulta, sino más bien, en la memoria, el trayectobiográfico y la interpretación de los procesos sociales de los uniformados, paracuyo rastreo la entrevista en profundidad nos pareció el instrumento másadecuado.Por otro lado, consideramos que el reconocimiento de dichas variables implicabauna rigurosa pesquisa de nuestra parte, que se expresó en la necesidad detrabajar con un máximo de testimonios no interpretados previamente por terceros.Es así como también dichas entrevistas arrojaron innumerables detalles noconsiderados por otras investigaciones y que hemos incluido con el ánimo decontribuir a la necesaria verdad histórica de nuestro país.A partir de lo ya señalado creemos estar en condiciones de presentar la estructurageneral de la presente investigación, que se hilvana en torno a seis capítulos,cinco de los cuales dan cuenta del movimiento “frondista” en las Fuerzas Armadasa partir del análisis de proyectos sediciosos que tuvieron lugar en los años sesenta ysetenta.Desde esta perspectiva, en el capítulo primero, la exposición histórica de lo quefue el desarrollo profesional y doctrinario de las Fuerzas Armadas durante el siglo 7INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 8. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)XIX y buena parte del siglo XX, busca introducirnos en la compleja cosmovisiónmilitar.A partir del capítulo segundo, analizamos la problemática militar de los añossesenta, y que desde nuestra perspectiva, gatilló la “fronda militar” que culminó el11 de septiembre, reconociendo al “tacnazo” de octubre de 1969 como elmovimiento militar que sintetizó y expresó dicha realidad institucional.En el capítulo tercero, profundizamos en la evolución que experimentó elintervencionismo castrense en el período inmediatamente posterior al “tacnazo”,que en sus líneas centrales comenzó a expresar una abierta crítica al Estado,siendo el fallido complot el 25 de marzo de 1970 el movimiento que sintetizó dichoescenario.En el capítulo cuarto, junto con diagnosticar el estado de avance del proyectointervencionista, intentamos graficar las diversas sensibilidades que coexistieron alinterior de las Fuerzas Armadas en torno a la materialización del perfil institucional,resultando, el complot de octubre de 1970 una pieza clave para comprenderdicha problemática.En el capítulo quinto, explicamos como las relaciones que estableció la UP con lasFuerzas Armadas amainaron las posibilidades de materializar el proyectointervencionista antes de 1973, así como también, damos cuenta del permanentellamado a la intervención que expresó un sector de la civilidad.Finalmente, en el sexto capítulo, abordamos la última fase de la llamada “frondamilitar”, que como ya señalamos, se expresó en la implementación ymaterialización del golpe militar. 8INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 9. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Capítulo Primero: “Las Fuerzas Armadas: Orígenes, Profesionalización yParticipación Política. 1810-1955.” El presente capítulo pretende introducir al lector en la desconocida y aveces compleja temática de las Fuerzas Armadas. Para ello hemos consideradopertinente centrar este análisis preliminar en tres aspectos que nos parecenrelevantes tener en cuenta a la hora de adentrarnos en los orígenes mismos de lafronda militar del 11 de septiembre. Nos referimos a la génesis de cada una de lasramas de las Fuerzas Armadas, su desarrollo profesional y doctrinario y por último, alos intentos de protagonismo político que han desempeñado éstas a lo largo delperíodo histórico que comprende este capítulo.Cada uno de estos temas será expuesto y analizado sucintamente, profundizandosólo en aquellos aspectos que nos parezcan relevantes a la luz de la presenteinvestigación. Esta determinación, quizás arbitraria para el lector, se debe a que latemporalidad de este capítulo escapa al marco histórico de la presenteinvestigación y no forma parte, en muchos casos, del tema de investigación queaquí pretendemos abordar, teniendo sólo una utilidad introductoria a nuestrotema de estudio.En efecto, conocer y comprender la problemática y cosmovisión militar resultanpara esta investigación elemental, en el entendido de que a través de ellospodemos alcanzar los objetivos planteados en el presente trabajo.Con el fin de lograr una exposición clara y ordenada de los antecedentes yamencionados, procedimos a dividir el siglo y medio que comprende este capítuloen tres períodos. Esta división fue realizada a la luz de los grandes hitos que seregistraron al interior de las Fuerzas Armadas. El primero de ellos abarca los años1810 a 1914 y enfatiza la profesionalización primaria a la que tuvo acceso elmundo militar. En el segundo período que comprende los años 1914-1932 seexponen las características que adoptaron las Fuerzas Armadas frente a la crisis dela República Parlamentaria y el protagonismo político que desempeñaron mástarde. El tercer y último subperíodo nos introduce en la evolución queexperimentaron las Instituciones de la Defensa Nacional bajo un importanteperíodo histórico en el que estuvo vigente el marco de la constitución de 1925,quedando desde nuestra perspectiva abierto el espacio para analizar enprofundidad los distintos antecedentes que se sucedieron en la década delsesenta y parte del setenta al interior de las Fuerzas Armadas, y que sin lugar adudas constituyen la antesala del 11 de septiembre de 1973.A.- La Profesionalización de las Fuerzas Armadas Chilenas: (1810-1914) 9INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 10. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)La acepción de Fuerzas Armadas como cuerpo colegiado de distintas institucionesde carácter militar, que posee directrices institucionales y profesionales comunes,es sin lugar a dudas un término moderno. Durante el siglo XIX el factor militar enChile estuvo constituido por el Ejército y la Marina, cada uno con sus respectivasdirecciones y tareas, las cuales eran uniformadas ocasionalmente en caso deconflicto bélico tras la figura del Ministro de Guerra y Marina. 7 La ausencia de unorganismo castrense de características globalizadoras permanentes, como lo eshoy en día el Estado Mayor de la Defensa Nacional (E.M.D.N.), determinaron engran medida el carácter improvisado que presentaron las instituciones de defensadecimonónicas.Hacia el siglo XX surgieron los otros dos componentes con que hoy cuenta lasFuerzas Armadas en nuestro país. El primero de ellos fue Carabineros, que a finesde la década del veinte surgió como una forma de alivianar las tareas de ordeninterno que venían recayendo sobre el Ejército y estructurar bajo un mando lastareas de orden y seguridad interna en el país.8 Hacia los años treinta, eldesarrollo experimentado por la tecnología aérea hizo imprescindible separar delEjército y la Armada aquellos elementos que se venían dedicando a profundizar yestructurar la defensa por aire de Chile, surgiendo así la Fuerza Aérea de Chile,FACH.Como ya lo señaláramos, el monopolio de la fuerza se materializó en Chile con lafundación de Ministerio de Guerra y Marina bajo el gobierno de O´Higgins y laposterior redefinición que sufrió esta cartera bajo el llamado Estado Portaliano. Laevolución y complejización que experimentó la guerra y las instituciones quetienen por misión evitarla, así como también su ligazón con el Estado,determinaron que durante los años treinta surgiera en Chile el Ministerio deDefensa Nacional (M.D.N.)9.Por último, hacia la década del cuarenta surgió otro importante órgano para esteestudio, nos referimos al E.M.D.N, tras el cual los militares persiguieron unauniformidad político-estratégica de las Instituciones de la Defensa en materia de7 Hasta 1898 las Subsecretarías de Guerra y Marina permanecieron normalmente refundidas en un sólo ministerio, pero con doslíneas paralelas de mando: una sobre los Cuerpos del Ejército y otra sobre la Marina de Guerra. Cada una de estas líneas de mandoestaban regidas por ordenanzas diferentes que fueron heredadas por Chile desde la Colonia. En caso de conflicto bélico laconducción político-estratégica permanecía bajo el control del Ejecutivo, a través del Ministerio de Guerra y Marina. Terminados losconflictos, los mandos en jefe y sus estados mayores se disolvían, reintegrándose los cuerpos de línea a las respectivas áreasjurisdiccionales de los intendentes y gobernadores. Toledo Leal, G. “Continuidad histórica y orgánica de la infantería de marina en laArmada de Chile”, En Revista de Marina Nº 6, 1999. Pag. 523. Desde este punto de vista es sostenible afirmar que la creación delMinisterio de Guerra y Marina bajo el gobierno de O`Higgins buscó expresar una de las cualidades de todo Estado moderno, como loes el monopolio de la fuerza.8 Si bien es cierto que técnicamente Carabineros no pertenece al Ministerio de Defensa ni a las Fuerzas Armadas, para efecto de estetrabajo lo consideraremos como si perteneciera debido a su participación en el movimiento militar de septiembre de 1973 y el posteriorRégimen Militar.9 El Ministerio de Defensa Nacional fue fundado por el Presidente Juan Esteban Montero el 4 de marzo de 1932, y fue producto de lafusión de los Ministerios de Guerra y Marina y la Subsecretaría de Aviación, dependiente del Ministerio del Interior, con el fin demodernizar aquella cartera que mantiene ligadas administrativamente a las Fuerzas Armadas al poder civil. 10INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 11. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)seguridad externa e interna del país, que pusiera a las Fuerzas Armadas en elcentro del desarrollo político-social. 10A continuación nos adentraremos en el estudio de los orígenes y característicascon que surgió cada una de las ramas que hoy forman parte de las FuerzasArmadas. 11En este sentido tenemos que partir por señalar que el Ejército de Chile fue laprimera institución de carácter militar que tuvo nuestro país. Sus orígenes loshallamos en el Decreto del 2 de diciembre de 1810 que dictó la Primera JuntaNacional de Gobierno. Tras este acto es quizá posible evidenciar el primercontacto del mundo militar chileno con el poder político, en el entendido de queun número no despreciable de miembros de la Junta fueron oficiales-criollos delaparato militar colonial que adhirieron al “movimiento juntista”hispanoaméricano.12El carácter caudillista con que surgió esta institución, y cuya mayor expresión loconstituyeron durante la gesta emancipadora O´Higgins, Carrera y Freire, fuecediendo lentamente a la estructura de un Ejército formal.13 En efecto, tras eltriunfo de los conservadores en la “Batalla de Lircay” y el inicio del llamado EstadoPortaliano en los años treinta del siglo XIX, el Ejército fue sometido al poder civilponiéndose fin temporalmente a las continuas intervenciones en la arena políticaque se habían registrado durante la segunda década de ese siglo.1410 Esta moderna noción de Fuerzas Armadas, vinculada no sólo a la seguridad externa sino también interna, y el rol nuclear que seauto asignan en ella los uniformados en el desarrollo del país, fue uno de los grandes aportes teóricos que provino desde lasFuerzas Armadas de los Estados Unidos, cuyos lazos se iniciaron después de la Segunda Guerra Mundial. Al respecto SamuelHuntington señala que luego de la Segunda Guerra Mundial el protagonismo militar en el quehacer político norteamericano fue mayorcomo una manera de garantizar que la seguridad militar de los EE.UU. no fuera descuidada por los encargados de tomar decisionespolíticas. Mayores antecedentes acerca de este fenómeno en: Huntington, Samuel: El soldado y el estado: teoría y política de lasrelaciones cívico-militares. Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1995. Capítulo 13. Págs. 345-369.11 Por cronología, el desarrollo institucional de Carabineros y la Fuerzas Aérea será expuesto en la segunda parte de este capítulo.12 En torno al temprano protagonismo político desempeñado por los militares chilenos existen hoy distintas posturas. Mientras algunascalifican a ésta como una estrategia de la clase dominante por contar con fuerzas funcionales a sus intereses de grupo; otrosreafirman a través de ella el rol fundacional y nuclear que desempeñan los uniformados en el desarrollo político del país. Al respectover: Ramírez Necochea, Hernán: Fuerzas Armadas y Política en Chile (1810-1970). Casa de las Américas. La Habana, Cuba 1984;Molina Jonson, Carlos: Chile: Los Militares y la Política. Editorial Andrés Bello. Santiago, Chile 1989.13 Dicho caudillismo se ejerció fundamentalmente desde Concepción y sus alrededores, zonas que concentraron gran parte de lasfuerzas militares hasta la primera mitad del siglo XIX. Esta concentración de fuerzas militares en el centro sur de Chile fue una de lascaracterísticas heredadas por nuestro país desde el período colonial, en donde la Guerra de Arauco determinó la presencia de unfuerte contingente militar en las cercanías del Río Bio Bio.14 Tras la renuncia de Bernardo O´Higgins al cargo de Director Supremo en 1823, el intervencionismo militar se expresó a partir dediferentes caudillos. La Junta Gubernativa que sucedió a O´Higgins y que estuvo dirigida por Agustín Eyzaguirre, Fernando Errázurizy José Miguel Infante, fue rápidamente desconocida por el general Ramón Freire, entonces jefe militar en Concepción. En octubre de1825 el general Freire, entonces Director Supremo, fue depuesto momentáneamente del poder por el coronel José Santiago Sánchez.Durante el ensayo de las leyes federales en 1826, esta situación empeoró y se expresó en motines y los cuartelazos, en laimpotencia de las autoridades, y la falta de fondos fiscales, que mantenían impaga a la administración pública-y al propio Ejército-durante meses. Hacia 1829 esta realidad se expresó en el desconocimiento de las asambleas provinciales de Concepción, Chillán yMaule (en donde los militares tenían gran presencia) al procedimiento constitucional para elegir Presidente y Vice Presidente de laRepública, que originó un enfrentamiento entre un Ejército constitucional, al mando del general Freire, y el del sur al mando delgeneral Joaquín Prieto. Mayores antecedentes acerca de este proceso en: Molina Jonson, Carlos. Op cit. Vial Correa; Gonzalo:Historia de Chile. Editorial Santillana 1994.-Si bien es cierto que las intervenciones de los uniformados en el campo político se siguieron registrando una vez iniciado el ordenpartaliano, éstas fueron legitimadas por la sociedad. En efecto, después de 1830 fueron elegidos Presidente de la República losgenerales Joaquín Prieto y Manuel Bulnes, quienes ejercieron el poder hasta 1851 donde se produjo la primera elección de unPresidente civil, como lo fue, Manuel Montt. 11INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 12. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)El caso de la Armada no es tan distinto al que hemos descrito aquí en relación alEjército. La institución naval fue fundada bajo el gobierno de Bernardo O´Higginsen 1818 con el nombre de Escuadra Nacional.15 Al igual que su homólogoterrestre, la incipiente marina chilena se caracterizó por contar con una modestadotación de barcos y hombres, todos ellos sin experiencia y asimilados a través deun “...sistema de enganche voluntario, dado que las escuelas de clases aún noexistían.” 16 Sin embargo, a diferencia del Ejército, en la institución militar naval elcaudillismo al parecer estuvo ausente durante su fase de gestación. El liderazgo ydisciplina británica que impuso desde sus orígenes Lord Thomas Cocharne almando de la Escuadra, otorgaron a esta rama un carácter aparentemente másformal que el Ejército.En relación al monopolio del poder militar por parte del Estado, éste logrómaterializarse, sin mucho éxito, bajo el gobierno de O´Higgins tras la creación delMinisterio de Guerra y Marina, siendo Diego Portales quien logró imponer unadirección política centralizada a las fuerzas militares. En efecto, hacia estemencionado período se produjo un proceso de reordenamiento y sometimientode los uniformados al poder civil, el que se caracterizó por marginar al estamentomilitar de las grandes decisiones del Estado. Con este fin se creó un cuerpo militarparalelo que fue conocido como Guardia Cívica, que tuvo por finalidadresguardar el nuevo orden ante cualquier intento de subversión por parte delEjército y la Escuadra, también se redujo el presupuesto del Ministerio de Guerra yMarina y se expulsó de las filas a aquellos uniformados que disentían del ordenconservador y que habían creado un Ejército que apoyó a los liberales en laGuerra Civil.17 Desde esta perspectiva, el rol asignado a las Fuerzas Armadas fue limitado. En elcaso del Ejército, éste se orientó a cumplir labores de policía interna, “quelimpiaba los campos de montoneros y cuatreros, consolidaba la frontera sur yllevaba una lánguida guerra fronteriza contra los mapuches.” 18 En la Armada entanto, la situación no varió sustancialmente a la de años anteriores: su reducidopersonal continuó velando por la soberanía de Chile en el Pacífico, orientandocon mayor intensidad estos esfuerzos hacia el sur austral de nuestro país.Como se desprende de los párrafos anteriores, durante gran parte del siglo XIX lasFuerzas Armadas carecieron de criterios unívocos de acción que surgieran desdesus propias direcciones. El sometimiento al poder civil se explica por la ausencia deuna doctrina y perfil militar que les permitiera realizar un cuestionamiento de fondoal Estado. Estos elementos llegaron a ambas instituciones desde el exterior y se15 Durante gran parte del siglo XIX la Marina fue conocida con el nombre de Escuadra Nacional. El cambio de nombre se registró trasla llamada “Guerra contra España” entre los años 1865-66, pasándose a llamar Armada Nacional.16 Según testimonios recogidos, gran parte de los primeros marineros asimilados por la Escuadra fueron hombres “arrancados” de lascantinas, bares y calles de los principales puertos y puestos al servicio del país luego de una rápida familiarización con el manejoesencial de los buques. ENTREVISTA: Capitán de fragata Hugo Ponce. 04/05/99.-17 Mayores antecedentes acerca de este proceso en: Varas, Augusto; Agüero, Felipe; Bustamante, Fernando: CHILE,DEMOCRACIA Y FUERZAS ARMADAS. FLACSO 198018 Ibid. Pág. 12. 12INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 13. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)constituirán en los fundamentos que hoy sustentan a las Instituciones de la Defensaen Chile. 19En efecto, las características enunciadas en el párrafo anterior se mantuvieron casiinalterables en las Fuerzas Armadas hasta la Guerra del Pacífico (1879-1883),conflicto que a pesar de la victoria que obtuvo Chile, dejó en evidencia unconjunto de debilidades que afectaban a las Fuerzas Armadas, entre los que cabemencionar el carácter voluntarista de la función militar que impidió contar conelementos capaces y aptos para la desempeñarse en dichas funciones, así comotambién, la falta de equipamiento y de modernización de los pertrechos militares.Esta situación, sumada a la necesidad de defensa de los enclaves minerosconquistados tras la mencionada guerra, a los problemas limítrofes con Argentinay el sometimiento de la Araucanía, reafirmaron ante el Estado la necesidad demodernización de las Fuerzas Armadas, tarea que fue encomendada a misionesmilitares extranjeras en ritmos desiguales.El Ejército fue la primera institución que modernizó el Estado. La profesionalizaciónprusianiana que caracteriza hasta hoy a esta institución se inició bajo laadministración de Domingo Santa María. A grandes rasgos ésta consistió en laadopción de la doctrina y organización militar alemana.20 Según estudios quehan profundizado en este proceso, se pueden distinguir tres fases en estamodernización del Ejército. La primera se inició con la llegada de las primerasmisiones militares prusianas encabezadas por Emil Körner. Durante esta fase losestudios señalan que la modernización institucional apuntó a crear una nuevacosmovisión al interior de Ejército, que se funda en la adhesión a dos grandesideas. La primera de ellas se vincula con el “mito del vencedor”, tesis que postulaque la valentía y éxitos bélicos chilenos fueron “producto de la fusión hispanoamericana a través de la mezcla entre varones españoles y mujeres indias.” Lasegunda idea se relaciona con el rol educativo del Ejército, en donde se enseñanvalores tales como el respeto a la propiedad privada, la puntualidad, la limpieza,la disciplina, la honradez y la higiene21, entre otras.Desde el punto de vista estructural y operativo, las mismas fuentes señalan quedurante este período la profesionalización del Ejército se vio afianzada con lafundación de la Academia de Guerra, organismo eminentemente planificadorque vino a otorgar un carácter más racional a la función defensiva que cumpleesta institución.La segunda fase o período de profesionalización se inició con la llamada GuerraCivil de 1891 que puso fin a la República Liberal. Durante este conflicto intestino elEjército nuevamente se dividió.22 Mientras el grueso de las filas militares liderados19 Nos referimos a los procesos de profesionalización a los que fue sometido el Ejército y la Armada hacia fines del siglo XIX, asícomo también, a la influencia que ejerció Estados Unidos a través de la Doctrina de Seguridad Nacional.20 Para tener una idea más acabada del proceso profesionalización del Ejército VER: Quiroga, Patricio; Maldonado, Carlos: Elprusianismo en las Fuerzas Armadas chilenas. Ediciones Documentas 1989.21 Quiroga; Patricio, (et al). Op cit. Pág. 47.22 Una primera división significativa que se registró al interior del Ejército durante el siglo XIX fue la que se produjo en torno a lallamada “Revolución de 1829” que terminó con el predominio del sector conservador en dicha institución en particular y cuyaexpresión política fue la llamada República Autoritaria. 13INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 14. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)por el general Manuel Baquedano apoyó al Presidente Balmaceda, un sectorminoritario encabezado por Emil Körner se alió con el bando congresista, opositoral Presidente. Las razones que al parecer estuvieron detrás de esta división de laprincipal Rama de las Fuerzas Armadas, se pueden sintetizar en dos ideas. Laprimera se relaciona con la tesis de que Körner creyó que sumándose al bandocongresista llevaría de mucho mejor forma su proyecto de reorganizacióncastrense.23 Mientras que otros estudios señalan que la inclinación de Körner seexplica porque el oficial germano provenía y respondía a los intereses de la clasedominante alemana (los Junker), al apoyar al Congreso no hacía otra cosa másque sustentar la expansión alemana y sus intereses en los enclaves salitreros.24Tras el triunfo del bando congresista, los estudios referidos al tema dan por iniciadala tercera y última fase de este proceso de modernización prusiana en el Ejército.Este período se inició por un proceso de purga de las filas de la institución de todosaquellos oficiales contrarios al modelo salitrero exportador inaugurado por elparlamentarismo. Según las fuentes consultadas, durante este período lareorganización del Ejército adquirió rasgos claramente compulsivos, que vandesde la adopción por parte del Estado Mayor del Ejército chileno de la mismaestructura del Estado Mayor del Ejército alemán, a la imitación del mismo uniformedel Ejército germano.25Según las palabras del general Carlos Sáez, este proceso se caracterizó por “...unafán de imitar...no sólo...reglamentos, métodos de instrucción y costumbresmilitares del Ejército germano, sino (que en) transformar a nuestros soldados, quenada tienen de alemanes, en militares prusianos de nuevo cuño.” 26Desde el punto de vista ideológico esta fase vino a consagrar la misión educativaantes esbozada a través de la introducción del Servicio Militar Obligatorio (SMO).A través de ella el Ejército tuvo la oportunidad de inculcar masivamente valoresmilitares en las nuevas generaciones del país, así como también servir al desarrollonacional a través de la estricta enseñanza cívica y moral a la que eran sometidoslos reclutas. De esta manera la institución se autoasignaba el rol de “la granescuela educadora de nuestro pueblo y la verdadera base de la democraciaordenada, obediente y limpia.” 27Por otro lado, hacia este mismo período es posible distinguir los primeros indicios derechazo por parte del Ejército hacia aquellas ideologías que cuestionaban elorden oligárquico-parlamentario. En efecto, tanto el marxismo como elanarquismo en boga con el naciente movimiento obrero chileno, no pasarondesapercibidos por los militares, quienes vieron en ellos un peligro permanente alcuestionar éstos la existencia misma de las instituciones armadas. Ante esto, losuniformados reafirmaban la defensa de la guerra como “un mal necesario...cien23Arriagada, Genaro. El pensamiento político de los militares. Impresor Salesianos, 1985. Pág. 7324Quiroga, Patricio; Maldonado, Carlos. Op.cit. Pág. 60-63.25 Sáez, Carlos: Recuerdos de un soldado. el ejército y la política. Tomo I. Ercilla 1934. Pág. 22 La necesidad de expulsar de las filasdel Ejército aquellos oficiales “balmacedistas” se explica fundamentalmente porque a través de ella se buscó eliminar cualquierposible cuestionamiento al modelo militar germano, cuyos representantes en Chile habían terminado por oponerse al proyecto delPresidente Balmaceda.26 Idid. Pág. 28.27 Aylwin, Mariana; Alamos, Ignacia: “Los Militares en la Época de Don Arturo Alessandri Palma.” EN Orrego Vicuña, Claudio: Sieteensayos sobre Arturo Alessanri Palma. ICHEH, 1979. Pág. 310-314. 14INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 15. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)veces preferible al que pueda acarrearnos esas teorías mal sanas que algunospregonan contra la defensa nacional.”28Es así como el carácter anti-izquierdista del Ejército chileno en particular y de lasFuerzas Armadas en general es posible reconocerlo desde los tiempos del influjoprusiano que, a pesar de su alejamiento y posterior decadencia, se mantuvovigente al interior de los cuarteles.El alejamiento de las misiones militares germanas de nuestro país coincidió con elestallido de la Primera Guerra Mundial, tras la cual los instructores militaresalemanes debieron regresar a su país para asumir responsabilidades en eldesarrollo del conflicto.La derrota que sufrió el Ejército germano en la “Gran Guerra” no produjo unprofundo cuestionamiento al interior del Ejército chileno acerca de las virtudes delmodelo militar adoptado. El desarrollo que experimentó el Ejército luego delalejamiento de las misiones militares estuvo supeditada a la crisis del modelosalitrero exportador, que se manifestó en críticas de orden económico, social,profesional y político hacia el orden oligárquico-parlamentario que aparecíacomo ineficiente para enfrentar los grandes problemas institucionales y nacionales.En relación a la profesionalización de la Armada esta se inició bajo el gobierno deManuel Balmaceda 29 y consistió en la adopción del modelo británico de fuerzanaval. Si bien es cierto que esta institución desde sus orígenes mostró una ciertaorientación inglesa, no fue hasta fines del siglo XIX cuando dicha influencia se hizomás evidente.Dentro del proceso modernizador de la marina nacional es posible advertir dosetapas. La primera de ella consistió en un crecimiento agresivo de esta arma bajoel gobierno de Balmaceda. En efecto, dentro de las prioridades de la políticainternacional que mostró nuestro país en este período, estuvo el fortaleciendo desu fuerza naval debido al protagonismo comercial que había venido adquiriendoChile a través del puerto de Valparaíso. En este sentido la adquisición de buques ymaterial de guerra a Inglaterra y el crecimiento de efectivos fueron las principalescaracterísticas que adoptó esta etapa.30El segundo período y el más significativo en este proceso modernizador de laArmada se inició bajo el gobierno del almirante Manuel Montt, bajo la llamadaRepública Parlamentaria. En efecto, bajo dicha administración el crecimiento eninfraestructura y material que se venía registrando con anterioridad se acentuó28 Capitán F. Galdamez. El ejército y la civilización. Memorial del Ejército de Chile 1909. EN: Arriagada, Genaro. Op. cit. Pág. 94.Ante los ataques del cual fue objeto el aparato militar por parte de las ideologías anti-militaristas, juicios como el siguiente primaron enla visión de la oficialidad: “La dedicación entera al servicio por parte del superior, la preocupación constante por el bienestar de latropa contribuirá a combatir los avances del socialismo que puede invadirnos en un futuro no lejano”. Capitán Alberto Muñoz. “Elproblema de nuestra educación militar”. Santiago, 1914. Pág. 45. EN: Quiroga; Patricio. Maldonado; Carlos. Op.cit. Pág. 82. Eneste mismo sentido, el tenor de algunos escritos publicados en la prensa contra las instituciones armadas queda reflejado en lassiguientes ideas: “Hoy es el día en que debemos según la ley acudir al cuartel, a esos centros de corrupción, a instruirnos en lasarmas para que cuando llegue el caso de defender los intereses de los ricos, nos convirtamos en asesinos de nuestros compañeros...”EN: Arriagada; Genaro. Op cit. Pág. 88.29 Contradictoria fue, sin embargo, la actitud que expresó la Armada hacia el gobierno del Presidente Balmaceda. Lainstitución naval prefirió profundizar sus relaciones con Inglaterra y su armada apoyando al bando congresista que respaldaba losintereses salitreros británicos.30 Varas, Augusto; Aguero, Felipe; Bustamante, Fernando. Op cit. Pág. 23. 15INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 16. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)aún más, llegando a ubicar a nuestra Armada entre las diez más poderosas delmundo 31Desde el punto de vista organizativo y doctrinario, se produjeron importantescambios al formalizarse los contactos técnicos que se venían registrando con lamarina británica. Al igual que en el Ejército, este proceso se caracterizó por unaestrecha cercanía entre ambas fuerzas navales que se expresó en que más de uncentenar de oficiales chilenos profundizaran sus conocimientos en Inglaterra, asícomo también los cambios de orden organizativo que ejerció el modelo inglés alfundarse en Chile la Academia de Guerra Naval, dirigida en sus orígenes porinstructores británicos, que se expresó, entre otras cosas, en una reestructuracióngeneral de la Armada al crearse la Dirección General de esta arma y en loscambios que sufrió la malla de estudios de la Escuela Naval al incorporarse nuevasasignaturas, servicios y especialidades. Todo este complejo proceso decrecimiento institucional estuvo acompañado, naturalmente, de un número deefectivos que hicieran frente a las nuevas características adoptadas por lainstitución. 32Desde el punto de vista doctrinario, la influencia externa en la Armada chilena seexpresó, al igual que el Ejército, en la configuración del perfil profesional a partirde la noción de universalidad o de síntesis de la nacionalidad que representan losmarinos, recurriendo para ello a elementos tales como raza, espíritu de servicio,abnegación y valentía. “…condiciones que posee todo marino y que entregavoluntaria y amorosamente a su patria.” 33Las similitudes entre ambos perfiles doctrinarios se debe fundamentalmente a queel fin que persiguen ambas instituciones es el mismo,34 siendo distinto sólo el áreaen donde se desempeñan las funciones profesionales. Las diferencias entre ambasconcepciones las encontramos, sin embargo, en los énfasis que cada una de lasramas militares otorga a los elementos constitutivos de la chilenidad.35 En efecto,para la Armada es mucho más relevante la abnegación, valentía, esfuerzo y laformación católica que la noción de raza mestiza que rescata el Ejército.3631 Ibid. Pág. 24.32 Idib. Pág. 2433ENTREVISTA Capitán de Fragata Hugo Ponce 04/05/99.-34 En el entendido de que la defensa de la soberanía nacional es el principal objetivo de cada una de las ramas de las FuerzasArmadas35 La chilenidad es entendida por las Fuerzas Armadas como un estilo de vida que se caracteriza por la vivencia permanente de losvalores fundadores del país, así como también, la defensa de los intereses nacionales y símbolos patrios.36 A partir de diferentes conversaciones con los uniformados y lectura de algunos de sus libros es factible llegar a esta conclusión. Eneste sentido el almirante José Toribio Merino en sus Memorias nos aporta algunos elementos cuando especifica las diferencias queexisten entre los marinos y los hombres que siguen otras profesiones y disciplinas. En las páginas que dedica a explicar estasdiferencias, Merino se explaya sobre dos puntos: la alta exigencia académica a la que están sometidos los marinos, que demandauna alta dedicación y esfuerzo por parte de los jóvenes aspirantes y la firme formación católica familiar, propia de nuestra culturachilena. EN: Merino; José Toribio: Bitácora de un Almirante. Memorias. Editorial Andrés Bello, Santiago 1998. Págs. 291-303 Eneste mismo sentido el general Julio Canessa Robert señala que “La lejanía y el relativo aislamiento del país contribuyeron a formaruna raza homogénea, merced a la fusión permanente de la sangre europea, predominantemente española, y la indígena. El Ejército,principalmente, y después las otras instituciones encargadas de la defensa...contribuyeron a formar la matriz de la que se fue forjandoy desplegando la nacionalidad.” EN: Canessa; Julio: Quiebre y recuperación del orden institucional en Chile. El Factor Militar 1924-1973. Emérida Ediciones 1995. Pág. 255 16INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 17. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Quizá una de las razones de fondo que sustente estos distintos énfasis se relacione,para el caso de la Armada, con una búsqueda de ésta por contar dentro de susfilas a los “mejores chilenos”, noción que no sólo se funda en principios y valoresque debe poseer el aspirante a oficial, sino también en condiciones económico-sociales concretas que permitan, al igual que sus homólogos ingleses que sirven ala Real Armada Británica, recibir una estricta educación que los transforme enmodelos para las otras instituciones y el país en general.37El proceso de profesionalización de la Armada estuvo supeditado, al igual que eldel Ejército, a los vaivenes de la política internacional europea. El estallido de laguerra recién entrado el siglo XX determinó el alejamiento temporal de las misionesmilitares británicas, con las cuales se mantuvo un estrecho contacto técnico-profesional, que sin lugar a dudas incidió en la posterior evolución doctrinaria dela Armada Nacional.38B) Ensayos Político-Militares: (1914-1932) El alejamiento de las misiones militares extranjeras durante los primeros añosde la pasada centuria, no se tradujo en un desconocimiento del legadoideológico y organizativo heredado de las misiones militares foráneas. En efecto, eldesarrollo institucional experimentado por dichas instituciones armadas durante elperíodo “de entre guerras” demostró que no hubo modificaciones en estasmaterias. El desarrollo institucional que siguieron las Fuerzas Armadas durante losprimeros lustros del siglo XX, parece indicar que éste estuvo vinculado alfortalecimiento al desarrollo institucional alcanzado con el aporte de las misionesmilitares extranjeras. En este sentido tendríamos que señalar que los uniformadoscomenzaron a identificar los vaivenes de su desarrollo, con la existencia de la crisispolítica, económica y social que manifestó el modelo económico basado en laexportación salitrera que hizo suyo el Estado Parlamentario.39 En efecto, hasta septiembre de 1924, los institutos castrenses incubaron unaserie de críticas en torno a cómo la oligarquía parlamentaria enfrentaba la crisissalitrera, que en definitiva se tradujo en un cuestionamiento de fondo al régimen37 Las características elitistas de la Real Armada Británica fueron imitadas en Chile. A partir de ello es factible comprender el carácter“aristocrático” que presenta esta arma, que se expresa para cualquier interesado en pertenecer a ella en los altos costos económicosque significa entrar a la Escuela Naval, así como también, la severa educación británica a la que son sometidos los aspirantes a laoficialidad.38 A pesar de la cercanía de la Armada Nacional con su homólogo norteamericano desde la Guerra Fría, los contactos y asesoríatécnica, derivada de las compras de material de guerra a la Real Armada Británica, se mantienen hasta nuestros días, no existiendopor otro lado diferencias de orden ideológico entre las armadas anglosajonas, sino más bien un mutuo complemento que ha sidorecogido por la Marina Nacional.39 El modelo de desarrollo monoexportador del “Parlamentarismo chileno” (1891-1925) se transformó en un escollo para el desarrolloprofesional de los uniformados. La dependencia de la economía chilena del precio del salitre, y más tarde, la caída de éste en losmercados internacionales, mantuvo a las Fuerzas Armadas sumidas en su crisis económica y logística de proporciones. Por otro lado,el desorden callejero derivado del malestar popular y el permanente uso de las Fuerzas Armadas por parte de los sucesivos gobiernosparlamentarios para reprimir las huelgas, tomas y protestas, comenzaron a incubar en los uniformados un “sentimientoantiparlamentario” que se expresó en 1924 con una intervención militar en el campo político. EN: Canessa; Julio. Op cit. Págs. 38-45 17INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 18. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)oligárquico parlamentario, que versó en aspectos económicos, sociales,profesionales y políticos.40 Desde el punto de vista económico, el modelo abierto al exterior que veníaaplicando el Estado Parlamentario se proyectó hacia el mundo militar. Ladependencia de los mercados internacionales por parte de las Fuerzas Armadasen lo que a material bélico se refiere, hizo crisis al estallar la Primera Guerra Mundialy reducir el Estado chileno el gasto destinado a Defensa, comenzando una etapade obsolencia de material de guerra como de sus instalaciones. A partir de lo anterior se comenzó a desarrollar al interior de los cuartelesuna postura más bien industrialista que buscó terminar con la dependencia delextranjero y el fortalecer la industria nacional. Para el entonces capitán Luis Urrutia“...era necesario independizarnos de la industria extranjera pues sólo así seremosfinancieramente grandes, ya que los intereses de nuestros capitales quedarán enel país... y no correríamos peligro de vernos desprovistos de cuanto necesitemos encaso de guerra.” 41 Esta postura industrialista que surgió en el seno de las Fuerzas Armadas poruna coyuntura específica, no tardó en transformarse en un proyecto de desarrollonacional, que los uniformados pusieron en ejecución cuando se toman el poder amediados de los años veinte. En el aspecto social, las Fuerzas Armadas criticaron el modelo oligárquicopor su incapacidad para resolver los problemas del naciente proletariado delnorte grande de nuestro país. En este sentido creemos conveniente distinguir dosmatices que sustentaron la actitud cuestionadora que hicieron manifiesta losuniformados. En primer lugar, existió por parte de las Fuerzas Armadas una ciertasensibilidad hacia la llamada “cuestión social”. Si bien es cierto que losuniformados miraron con desprecio las doctrinas anarquistas y marxistas queabrazó el naciente proletariado, no dejaron por ello de preocuparsepaternalistamente de los innumerables problemas que afectaron a los obreros. Asípor ejemplo para el teniente René Montero, “los conceptos de solidaridadhumana y de justicia social alcanzan (...) una amplia y generosa significación ysiento por los desamparados y los débiles una honda simpatía que arranca desdelo más delicado de mi ser.” 4240 Las críticas del mundo castrense hacia el orden parlamentario se dieron a conocer a través de artículos publicados en susrespectivas revistas institucionales o deliberaciones. En relación a las primeras nos referimos al Memorial del Ejército de Chile y laRevista de Marina. En relación a la primera veáse: Capitán Luis, Urrutia: Las industrias nacionales. MECH año XII, Tomo 2, 1917.Pág. 817; Capitán Marcial; Urrutia. Nacionalización y movilización de industrias militares. MECH, Tomo II 1918. Mayor AmbrosioViaux: La política y la guerra. MECH año XVI, I Semestre, 1921. Pág. 278. Entre otros. En relación a la Revista de Marina véase:Nauta: La construcción naval de chile. Esfuerzos de la Dirección General de la Armada. RM, Valparaíso, mayo 1901, nº 179. Pág.456. Capitán de Corbeta B. Barros Merino. Reconstruyamos en el país nuestros destructores y vipers. RM. Tomo LXV, Marzo-abril1920, nº 376, Pág. 235. Entre otras. Una reseña interesante de las deliberaciones registradas en 1907, 1912, 1917, 1919 y 1924 EN:Charlín; Carlos. Del avión rojo a la republica socialista. Editorial Quimantú 1972.-41Capitán Luis Urrutia: Las industrias nacionales. Memorial del Ejército de Chile año XII, 2 semestre 1917. EN: Varas, Augusto;Agüero, Felipe. El proyecto político militar. FLACSO 1984 Pág. 5542 Teniente René Montero Moreno. Orígenes del problema social en chile. Memorial del Ejército de Chile 1921. en: Aylwin, Mariana;Alamos Ignacia. Op cit EN: Orrego Vicuña, Claudio. Op cit. Págs. 317-318. En este sentido interesante resulta el rescate de laproblemática obrera que realizó el movimiento de la oficialidad joven de 1924. Al respecto el Comité Militar Rebelde, liderado porCarlos Ibáñez, Bartolomé Blanche y Marmaduque Grove señala que “...es necesario establecer contacto con los gremios obreros uotras instituciones similares, a fin de orientarlos sobre los propósitos del nuevo Gobierno. Oficiales idóneos podrán desarrollar labor 18INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 19. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Por otro lado, los militares cuestionaron al Estado parlamentario lainstrumentalización represiva que hicieron con ellos en contra del movimientoobrero, no existiendo por parte del grupo en el poder una verdadera voluntad porsolucionar el conflicto social.43 Desde el punto de vista profesional, la principal crítica de los militares haciael régimen oligárquico consistió en su constante intromisión en materiasconsideradas como netamente profesionales. Quizá el mejor ejemplo paragraficar este malestar uniformado fue la llamada Ley de Ascensos, en donde laparticipación y consulta al Congreso estaba estipulada por las leyes entoncesvigentes. Esta atribución fue vista como una amenaza que atentaba contra ladisciplina y espíritu de trabajo que primaba al interior de las instituciones de ladefensa.44 En síntesis, la oficialidad visualizaba al poder político como ineficaz, no sólopor atentar contra su desarrollo institucional, sino que además por incapacidadpara manejar los problemas propios del país. Para el general Carlos Sáez, elsistema parlamentario era sinónimo de “anarquía en vez de orden; licencia en vezde libertad; peculados en vez de buena administración, favoritismo y no justicia;arrebatos inconsiderados y no ponderación; ambiciones antes que patriotismo.”45 Esta crítica que el mundo militar comenzó a incubar y que se tradujo en laintervención militar de 1924, tuvo manifestaciones concretas entre los años 1907,1912 y 1919. Es decir, la oligarquía parlamentaria conoció expresiones de malestarinstitucional con anterioridad al golpe militar, no esforzándose por apaciguar laefervescencia militar.46 Las elecciones presidenciales de 1920 abrieron para el país en general ypara las Fuerzas Armadas en particular, la posibilidad de introducir cambios en elsistema político chileno. El triunfo del liberal Arturo Alessandri Palma representó esteanhelo. En efecto, Alessandri llegó al poder prometiendo una serie de cambios deorden político-social que fueron compartidos por los militares, sin embargo, “(elPresidente) no consiguió realizar ninguna de las grandes reformas prometidas...losproyectos siguieron trabajosamente los trámites constitucionales...todo hacíapresumir que el Congreso no daría al gobierno mayores facilidades.” 47 La férreaoposición de la oligarquía llevó a Alessandri a iniciar una gira electoral en 1924, enbúsqueda de la ansiada mayoría parlamentaría que le permitiría materializar susproyectos. Si bien es cierto que en las elecciones parlamentarias de marzo de 1924ganó la alianza política que apoyó a Alessandri, ésta no se preocupó durante losmúltiple en este elemento, el convencimiento de que se persigue una obra de regeneración que será fecunda y de beneficiososresultados para el país.” EN: Charlín; Carlos. Op.cit. Pág. 4743 Varas, Augusto et al. Op cit. Pág. 318.44 En relación a la Ley de Ascensos el general Carlos Sáez anota en sus Memorias que “...una buena recomendación bastaba paraanular la mejor hoja de servicios. Los oficiales que pertenecían a la alta sociedad tenían asegurada su carrera.” EN: Sáez, Carlos:Op.cit. Pág. 34.45 Ibid. Pág. 37.46 Los antecedentes sediciosos que comenzó a expresar el mundo uniformado fueron múltiples. Los más recordados fueron aquellosocurridos en 1907, cuando un grupo de oficiales se reunió en el Cerro Santa Lucía a fin de discutir la demora en el congreso de la Leyde Ascensos; la formación de la “Liga Militar” de 1912 con miras a derrocar al gobierno y el complot militar de 1919 liderado por elgeneral Amstrong.47 Sáez, Carlos. Op cit. Pág. 58. 19INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 20. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)meses inmediatos a su elección de aprobar los proyectos sociales que reposabanen el congreso desde hacía años, así como tampoco, de respondersatisfactoriamente a las demandas militares. 48 La crítica militar hizo crisis cuando los congresistas discutieron un aumentode su dieta parlamentaria, no existiendo para ellos pobreza fiscal o recursos queimpidieran su materialización. Así, el 2 de marzo de 1924, mientras se desarrollabaesta discusión en el Senado, concurrieron al hemiciclo, a modo de protesta,oficiales de Ejército pertenecientes a la guarnición de Santiago, con la intenciónde solicitar la rápida aprobación de los proyectos reformistas de Alessandrireferidos a un nuevo Código Laboral y un mejor pago a los militares.49 Ante laexigencia de desalojo de la sala, los uniformados acataron esta petición, pero almomento de retirarse arrastraron sus sables por las escaleras, dando origen alcélebre “ruido de sables”.50 El malestar expresado por los uniformados intentó ser capitalizado por elPresidente Alessandri tras un acuerdo de éste con los militares, el que se expresóen la elaboración de un pliego de reivindicaciones que fueron aprobadas por elCongreso ante la presión ejercida por el movimiento castrense.51 El Presidente nocontó, sin embargo, que al interior del Ejército surgía un movimiento, encabezadopor la oficialidad joven, representada por Marmaduque Grove y Carlos Ibáñez,quienes comenzaron a hablar de un movimiento de regeneración y restauraciónnacional, provocando un conflicto con el ejecutivo que se resolvió el 24 deseptiembre de 1924 con la caída de Alessandri y el inicio de un largo período deintervencionismo castrense.52 El protagonismo político de las Fuerzas Armadas no estuvo ajeno deconflictos internos. En este sentido tenemos que señalar que éstas presentaron ensus inicios una división de carácter horizontal en lo que a soluciones políticas serefiere. En efecto, la oficialidad de la Armada y los oficiales de alta graduación delEjército fueron proclives a una restauración del orden en crisis a través de levesreformas y la promulgación de las leyes de carácter social e institucional que nohabían sido aprobadas por el congreso.53 Otro sector, en el que estuvieronrepresentados oficiales de menor graduación y la suboficialidad, fueron partidariosde una “regeneración nacional” que se expresó en lo político en la creación deuna nueva institucionalidad y en lo económico, en la modernización del modelo48 Las demandas más urgentes de los uniformados se vinculaban al aumento del presupuesto de defensa y de reajuste en sussalarios.49 Los militares hacen suyo el proyecto de legislación social que el congreso mantiene sin aprobar. EN: Drake, Paúl. Socialismo ypopulismo. chile 1936-1973. Instituto de Historia Universidad Católica de Valparaíso 1992. Pág. 39.50 Con el fin de conocer los pormenores de esta protesta castrense VER: Sáez, Carlos. Op. cit. Pág. 74.51 Los principales puntos contenidos en este acuerdo consignaron una Reforma a la Constitución Política; despacho inmediato de laLey de Código del Trabajo; Aprobación de Leyes Sociales; Reforma a Ley Orgánica del Ejército; aumento de sueldo de los miembrosde las Fuerzas Armadas, exclusión absoluta de los miembros del Ejército y la Marina de las luchas electorales o cualquier acto deíndole política. En: Aylwin, Mariana; Alamos, Ignacia. Op.cit. Pág. 341.52 Cuando hablamos de oficialidad joven hacemos referencia a aquella oficialidad que va desde subteniente a mayor para el caso delEjército, FACH y Carabineros; subteniente a capitán de fragata para el caso de la Armada.53 Según estudios abocados a este conflicto intestino la familiaridad de la alta oficialidad con los sectores oligárquicos determinó lapostura reformista de este sector. EN: Joxe, Alain: Las fuerzas armadas en el sistema político chileno. Editorial Universitaria, 1970.Pág. 61. 20INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 21. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)capitalista a través de la noción de Estado benefactor e industrialista. Como essabido, fue esta última concepción la que se impuso en los cuarteles.54 El gobierno de Carlos Ibáñez (1927-1931) fue sin lugar a dudas el másrepresentativo de este período de intervenciones militares. La profundidad de loscambios que propició, el tiempo que se mantuvo en el cargo y la adhesión queprodujo su imagen al interior de las Fuerzas Armadas, no fueron, sin embargo,suficientes para sustentar su permanencia en el poder. En efecto, la incontrolablecrisis económica de los años treinta que generó un malestar social deenvergadura terminó con el proyecto ibañista e inició el retorno de los civiles a laarena política a través del fugaz gobierno de Juan Esteban Montero.55 Tras la caída de Ibáñez en julio de 1931, las Fuerzas Armadas iniciaron unprofundo proceso de fraccionalismo interno. Según los estudios realizados enrelación a esta problemática, las tendencias castrenses oscilaron entre “elnacionalismo corporativo de tendencia fascista...el ibañismo sin duda el sectormás significativo en las filas, el socialismo y el constitucionalismo.”56 Bajo este ambiente de búsqueda de un proyecto político que identificara alas Fuerzas Armadas y que se expresó en un divisionismo interno, es posiblecomprender la sublevación de la marinería el 5 de septiembre de 1931 y lainstauración de la fugaz República Socialista en 1932, y por último, los frustradosintentos por reinstaurar el modelo ibañista a través de los efímeros gobiernos de losgenerales Carlos Dávila y Bartolomé Blanche. De todos los proyectos militares ensayados tras la caída de Ibáñez, el quemerece nuestra atención es el que dio origen a la República Socialista.57 En estesentido tenemos que precisar que este movimiento no contó con unaidentificación masiva al interior de los cuarteles, a partir de lo que es posiblecomprender su derrocamiento, así como también, que su proyecto difiere de laestricta formación anticomunista en la que fueron educados sus defensores porlos instructores alemanes. En este sentido creemos posible señalar, a modo dehipótesis interpretativa que en este contexto de búsqueda de un proyecto políticoinstitucional que identificara a las Fuerzas Armadas, los sectores con mayorsensibilidad social creyeron posible concatenar los anhelos de justicia social de losgrupos obreros con un bosquejo populista y nacionalista, no existiendo desdenuestro punto de vista, una adhesión hacia el modelo socialista soviético por partede sus líderes al interior de los cuarteles.5854 El triunfo de esta última corriente se selló con el golpe de estado del 23 de enero de 1925 tras el cual se iniciaron lastransformaciones que el país necesitaba desde la perspectiva castrense que había logrado imponerse.55 Si bien es cierto que tras el gobierno Montero los uniformados continuaron aventurándose en la arena política, esta gestión marcó elinicio de la “reacción” civil contra el intervencionismo castrense.56 Maldonado, Carlos. Entre reacción civilista y constitucionalismo formal: las fuerzas armadas chilenas en el periodo 1931-1938.FLACSO Nº 55 1988. Pág. 15; Valdivia, Verónica. Las milicias republicanas: los civiles en armas 1932-1936. Centro de InvestigaciónBarros Arana. Biblioteca Nacional, 1992. Pág. 16.57 Nos referimos a la fugaces Juntas de Gobierno que proclamaron la República Socialista en Chile entre el 04 de junio de 1932 y el30 del mismo mes.-58En un Boletín Confidencial que enviara a sus compañeros de armas el comodoro Marmaduque Grove Vallejo, entonces Ministro deDefensa de la Junta de Gobierno que proclamó la controvertida República Socialista, explicaba la participación suya y de la instituciónaérea en el movimiento señalando que con ella “...las Fuerzas Armadas avanzan muchos lustros en el camino de la humanidad...”agregando que “...la República Socialista ha destruido intereses demasiados arraigados. La reacción acudirá a todos los medios yardiles para tratar de destruirnos... En nuestra unión descansan los destinos de la República Socialista y la vida de nuestras propiasInstituciones.” A través de las ideas de Grove es factible concluir la identificación de algunos sectores al interior de las Fuerzas 21INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 22. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La crisis y divisionismo institucional que afectó a las Fuerzas Armadas haciafines de 1932, allanó el camino para el retorno de los civiles al quehacer político.Este último fenómeno se caracterizó básicamente por el sometimiento de losuniformados al orden civil a través de fórmulas que van a resultar marcadoras parael mundo militar. Nos referimos al proceso de purga interna que afectó a todosaquellos elementos que habían expresado su compromiso con los gobiernos defacto; a la reducción del presupuesto de defensa; a la creación de la GuardiaCívica-verdadero cuerpo militar paralelo a través del cual se intentó sofocarcualquier intento golpista-; y por último, la constante marginación de los militaresde las tareas del Estado. A todas estas estrategias implementadas por los civiles enel poder se les conoce como “reacción civilista”.59 Antes de pasar a revisar los aspectos que presentaron las Fuerzas Armadasbajo la llamada República Presidencial, resulta conveniente completar nuestrorecuento de los orígenes de las instituciones de la defensa. En efecto, hacia elperíodo analizado en esta sección surgieron dos de los restantes organismoscastrenses, siendo Carabineros la primera institución al crearse en 1927 y la FuerzaAérea de Chile en 1930. En relación a los orígenes de Carabineros de Chile tenemos que partir porseñalar que la fundación de la policía uniformada correspondió a una fusión de laPolicía Fiscal y Municipal con el Cuerpo de Carabineros.60 La direccióncentralizada de estos órganos buscó responder satisfactoriamente a lainestabilidad político-social que caracterizó al período de intervencionismocastrense, así como también, alivianar al Ejército de las tareas de orden internoque circunstancialmente venía asumiendo, lo que significó el traspaso de miles dehombres a funciones de orden y seguridad pública.61 Durante sus primeros años de vida, Carabineros mantuvo una dependenciacon el Ejército que se tradujo no sólo en el mantenimiento de la dotación de supersonal, sino también, en la dirección misma de la institución que fueencomendada a un general de Ejército.62 El regreso de los uniformados a sus cuarteles y el inicio de la llamadaRepública Presidencial abrió paso para el desarrollo institucional. Desde el puntode vista organizativo, Carabineros asumió una estructura interna de carácter línealo militar dependiente del Estado a través del Ministerio del Interior.63 En esteArmadas con un modelo populista como medio válido para zanjar la crisis institucional que venía afectando a las Fuerzas Armadas, noexistiendo detrás de ello una adhesión hacia de carácter ideológico a los principios del socialismo internacional. EN: Martínez;Rodolfo. Historia de la fuerza aérea de chile. Imprenta Fuerza Aérea de Chile, s/f Tomo I Pág. 171.59 Una interesante relación de este proceso en Maldonado; Carlos. Op cit.60 El cuerpo de Carabineros que adhirió a la fundación de Carabineros de Chile en 1927, estaba conformado por el antiguo escuadrónde caballería del Ejército, que cumplía funciones policiales, y el Cuerpo de Gendarmes para Colonias.61 La necesidad del Estado chileno de centralizar y especializar las tareas de orden y seguridad, lo llevaron a traspasar miles dehombres a las funciones policiales. Los desequilibrios que originó la implementación del modelo industrialista propiciado por losuniformados requirió contar con un aparato militar con fines represivos para soportar los intereses contradictorios que confluían en elprograma industrial. EN: Varas; Augusto et al. Op cit. Pág. 68. En este mismo sentido, el general Julio Canessa R. señala que elEjército traspasó 3.964 hombres a Carabineros tras su fundación. En: Canessa; Julio. Op cit. Pág 65.62 Desde su fundación hasta 1931 Carabineros estuvo dirigida por un general de Ejército. El último de ellos fue el general AmbrosioViaux Aguilar, padre del controvertido general Roberto Viaux Marambio al que nos referiremos en el próximo capítulo.63 El carácter militar con que surgió Carabineros buscaba terminar, entre otras cosas, con los abusos y corrupciones en que habíancaído las instituciones policiales anteriores. Entre las ventajas del modelo lineal de organización figura la facilidad de control,mantención de disciplina y una clara división entre autoridad y responsabilidad. Toda esta estructura estuvo ligada en sus orígenes alEstado a través del Ministerio del Interior, para pasar en 1980 a formar parte del Ministerio de Defensa. Mayores antecedentes acerca 22INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 23. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)mismo sentido, la fundación de la Escuela de Carabineros, Escuela de Suboficialesy las distintas instancias de especialización profesional vinieron a estructurar ydefinir en parte su ambiguo perfil institucional. Al respecto es importante señalarque históricamente Carabineros viene asumiendo funciones múltiples, que sin lugara dudas han hecho más trabajosa y confusas sus funciones policiales.64 Desde el punto de vista doctrinario, es factible concluir que por los orígenesde Carabineros, hay una significativa semejanza con el Ejército, sin embargo, lalenta acotación de la función policial comenzó a configurar un perfil propio quesin lugar a dudas no olvidó elementos de la doctrina militar. En este sentido Carabineros se autodefine como una institución de “...ordenpúblico y de seguridad pública que existe para dar fuerza al derecho a través desu acción preventiva, educativa e integradora de la comunidad.”65 Expresandocon ello su sometimiento hacia la constitución y las leyes y el gobiernolegítimamente constituido. Con el fin de cumplir los roles antes señalados, la doctrina institucional deCarabineros subraya la noción de profesionalismo con que deben ser cumplida lasfunciones policiales. En este sentido la disciplina, veracidad, serenidad, rectitud yhonradez se transforman los principios que deben guiar la acción de todoCarabinero.66 Por el carácter de servicio público- y por lo tanto de mayor exposición a lacrítica- que conlleva la acción policial ejercida por Carabineros, esta instituciónconstruye gran parte de su perfil doctrinario apelando a valores compartidos porla sociedad, los cuales no sólo se deben reflejar en los procedimientos policialessino que también en el comportamiento privado de cada Carabinero.67 A partir de lo antes expuesto es factible entonces, señalar que en ladoctrina de Carabineros, al igual que en las restantes instituciones de defensa, hayun fuerte componente supraclasista que apela al ejercicio de los mejores valores yprincipios sociales e individuales como medios sustentadores del prestigioinstitucional, y a través de ellos, del país.68 La agitada coyuntura político-social que caracterizó a los años sesenta, trasel cual los sectores populares buscaron integrarse al modelo,69 significó parade la estructura de Carabineros en Morales; Mario: Administración policial “principios de autoridad y responsabilidad en Carabinerosde Chile.” Universidad de Chile. 1993.64 Nos referimos a las funciones de Policía Forestal, de Menores, cumplimiento de mandatos de citación, arresto y notificación, laborde ayuda sanitaria con puestos de socorro, etc.65 Según la Ley Orgánica Constitucional que rige a Carabineros esta institución policial es de carácter técnico y militar...su finalidad esgarantizar y mantener el orden público y seguridad pública interior en todo el territorio de la República a través de actividadestendientes a fortalecer su rol de policía preventiva.” EN: Ley Orgánica de Carabineros de Chile, Artículos 1 y 3, Pág. 1.66 Pellegrini; Luis. “La imagen del carabinero en la comunidad y su incidencia institucional.” EN: Revista de Carabineros s/nº. Pág.27.67 El traspaso a la órbita de “lo privado”en que cae la doctrina institucional se expresa en que para Carabineros resulta fundamentalque sus miembros “...mantengan una vida honesta y digna, procurando el logro de una auténtica integración con los componentes desu grupo familiar, asegurando así su prestigio personal y de la institución toda.” Pellegrini; Luis. Op cit. Pág. 29.-68 Según el modelo integracionista heredado por los militares chilenos de las misiones militares europeas del siglo XIX las FuerzasArmadas y sus miembros son una síntesis de los mejores valores y principios patrios, que los hace superiores a los civiles. Esteprincipio se alcanza a través de una férrea disciplina y convencimiento de que cada acción emprendida por alguno de sus miembroscontribuye al desarrollo de la Nación, autopercibiéndose ellos como una verdadera síntesis de los más sentidos valores patrios.-69 El movimiento popular que caracterizó a Chile en los años sesenta no fue sólo exclusivo de nuestro país, sino que también, de todaAmérica Latina. Los proyectos de reforma agraria y sindicalización campesina fueron demandas continentales que movilizaron a estossectores. 23INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 24. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Carabineros un profundo proceso modernizador que se expresó en la fundacióndel llamado “Grupo Móvil”, hoy Fuerzas Especiales, y en la creación de unaparato de inteligencia que buscaba facilitar las tareas de seguridadencomendadas a esta institución.70 Los cambios antes señalados repercutieron en el ámbito ideológico a travésde un refuerzo de la noción anti-izquierdista heredada de los militares. Laconcordancia de éstos con el emergente movimiento popular de los sesentaterminaron por asociar al interior de las unidades policiales el desorden y el caoscon los grupos progresistas.71 En relación a la Fuerza Aérea de Chile tenemos que señalar que éstainstitución surgió como una necesidad de modernizar la defensa de nuestro país yterminar, en gran medida, con las disputas y rivalidades surgidas entre las restantesinstituciones castrenses en torno a la dirección de la aviación militar.72 Los orígenes de la aviación en Chile se remontan a 1913 tras la fundaciónde la Escuela de Aeronáutica Militar dependiente del Ejército. Esta ligazón seexplica por que en sus inicios la aviación fue considerada como una especialidadmilitar y no como una institución castrense paralela a las ya existentes. Así loentendió también la Armada, quien comenzó a enviar oficiales y suboficiales ainstruirse en la mencionada academia aérea en 1916.73 La instrucción eminentemente técnica entregada por esta academia, tuvoen sus orígenes una clara influencia francesa, la que varió en 1919 hacia laescuela inglesa y en 1924 hacia el modelo alemán.74 Las razones que estuvierondetrás de estas zigzagueantes políticas de instrucción aérea estuvieron vinculadasa los mercados proveedores de material aéreo a los que tuvo acceso la aviaciónchilena, no lográndose evidenciar en cada una ellas un aporte doctrinariosustantivo que identifique posteriormente a la FACH.7570 Preocupados por los desbordes sociales los gobiernos de turno modernizaron los aparatos represivos. Al respecto EE.UU.ostentaba hacia este período modernas técnicas represivas que fueron imitadas en Latinoamérica, tales como el Grupo Móvil, unabrigada antimotines que contaba con personal preparado y armas disuasivas. En relación a las tareas de inteligencia, estasprácticamente no existían en Carabineros, y eran más bien exclusivas de la Policía de Investigaciones de Chile. Los años sesentaabrieron esta área a Carabineros con el fin de garantizar con mejores herramientas la seguridad pública.-71 En Chile el movimiento popular fue prácticamente privativo de los Partidos de Centro, tales como la Democracia Cristiana, y de laizquierda, agrupada primitivamente en FRAP y más tarde en la Unidad Popular. Este hecho hizo necesariamente gatillar con laasociación de que tales grupos eran “promotores del desorden.” ENTREVISTA Coronel Lionel Acuña F. 01/10/97.-72 Desde la fundación de la aviación militar en Chile, tanto el Ejército como la Armada se disputaron el monopolio de ella.Antecedentes de estas disputas En: Martínez; Rodolfo. Op cit.73 Desde esa fecha la Armada envió alumnos suyos a recibir instrucción en la mencionada academia. Las intenciones de la Armadaera contar con una dotación de pilotos para fundar la Dirección de Aeronáutica Militar.-74 En efecto, entre los años 1913-1919 la Aviación Militar mostró una clara orientación francesa que se expresó en el envió de loscapitanes Manuel Avalos Prado y Eduardo Molina Larraín a recibir instrucción en Francia. Hacia el año 1918, a través de la Armada,la escuela inglesa comenzó a influir en materias de aviación en Chile. El regalo de algunos ejemplares de aviones a la Armadatrajeron al país a los instructores ingleses, que iniciaron un profundo proceso modernizador en la aviación que se tradujo en unareorganización de la misma y en el traspaso de los adelantos técnicos y experiencia de la Primera Guerra Mundial. Hacia 1925 laescuela alemana acaparó la atención de la aviación militar chilena. Los cursos de paracaidistas y la adquisición de aviones detransporte y de bombardeo Junkers cautivaron la atención de la FACH hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando el modelo alemándejo en evidencia su fracaso. EN: Martínez; Rodolfo. Op.cit.75 En efecto, las misiones extranjeras intentaron por todos los medios incidir en este aspecto. En este sentido los esfuerzos querealizaron las misiones Huston, Spot y Travers por fundar la Academia de Guerra de la Aviación y lograr con este paso suindependencia de las “instituciones madres” a fin de acotar el perfil doctrinario de las mismas fracaso en reiteradas oportunidades. Eneste sentido para las instituciones que se disputaban el monopolio de la Aviación resultaba impensable este paso, así como tambiénpara el Estado, que no estaba en condiciones de financiar una tercera rama de las Fuerzas Armadas. La misión alemana tampoco 24INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 25. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) A pesar de la cambiante política proveedora de material de guerra de laFuerza Aérea, esta institución alcanzó rápidamente una estructura organizativamoderna. Hacia 1937 se fundó la Academia de Guerra Aérea a fin de proveersede oficiales en Estado Mayor y comenzar a definir su perfil institucional. Hacia 1939se creó la Escuela de Especialidades, destinada a la instrucción de la suboficilidady la tropa. Y por último, en 1942, se fundó la Escuela de Cadetes en donde seformaba la oficialidad de esta institución. Desde el punto de vista doctrinario la Fuerza Aérea definió su concepcióncastrense tras el estallido de la Guerra Fría y la consiguiente tensión en lasrelaciones internacionales. En este contexto las Fuerzas Armadas chilenas entrarona formar parte, primero, del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca(T.I.A.R) y más tarde, del Programa de Ayuda Militar (P.A.M.) tras los cualesEstados Unidos comenzó a uniformar el perfil ideológico de los militareslatinoamericanos, cuya expresión máxima lo constituyó la llamada Doctrina deSeguridad Nacional en la década del sesenta.76 La Fuerza Aérea no estuvo ajena a este tipo de influencias. Es más, sureciente fundación; la ausencia de un modelo o patrón significativo en cualproyectarse77; así como también, la durabilidad con que se presentó la asistenciamilitar norteamericana y la dependencia de la FACH en lo que a pertrechosmilitares se refiere, se constituyeron en elementos sustanciales a partir de los cualeses factible comprender la influencia que ejerció la escuela norteamericana en laaviación militar chilena. Los contactos, que hasta nuestros días mantienen ambas fuerzas aéreas, seformalizaron hacia 1940 cuando el gobierno chileno autorizó al embajador deChile en EE.UU contratar los servicios de tres técnicos del entonces Cuerpo Aéreodel Ejército Norteamericano, para que prestaran sus servicios en la FACH encalidad de instructores.78 Por otro lado, hacia 1944 los primeros oficialesgraduados en la recién fundada Escuela de Cadetes, iniciaron su instrucción devuelo en las bases norteamericanas, instancia que con el tiempo fue obligatoriaen la formación de todo oficial de la Fuerza Aérea.79 La influencia norteamericana se expresó en la FACH en la estructuraorgánica de esta arma y en una definición de su perfil doctrinario. En relación alprimer aspecto es importante consignar la fundación del Grupo de Defensalogró grandes avances en materia doctrinaria, sólo admiración por un modelo que demostró su fracaso luego de la II Guerra Mundial.EN: Martínez; Rodolfo. Op cit.76 El TIAR se firmó en Río de Janeiro el 02 de septiembre de 1947 y consistió en un acuerdo de no agresión mutua entre lasRepúblicas de América y de reacción conjunta en caso de algún ataque foráneo. Este acuerdo se perfeccionó hacia 1949 con la firmadel PAM, con el que se transfirió equipos y capacitación bélica a los países firmantes a fin de enfrentar los principales problemas dela defensa hemisférica. Estos acuerdos entre las Fuerzas Armadas abrieron paso para una lenta difusión de elementos doctrinarios deSeguridad Nacional que se formalizaron a partir de 1960 tras la fundación de la Junta Interamericana de Comandante en Jefes.Antecedentes acerca de este proceso EN: Prats; Carlos. Memorias. Testimonio de un Soldado. Editorial Pehuén 1985; Varas;Augusto. Op.cit.77 Como lo señaláramos más arriba, ninguna escuela extranjera logró imponer un perfil doctrinario a la Aviación chilena. Si bien escierto que existían en ella elementos derivados de las “instituciones madres”, éstos resultaban insuficientes para acotar una línea deacción independiente.78 Los instructores norteamericanos fueron el Teniente Coronel Omer Niergarth, Capitán Robert Burns y el teniente Primero Joe Kelly.Mayores detalles en torno a este proceso EN: Martínez; Rodolfo. Op cit. Pág. 212.79 A través de este hecho es factible concluir la intención de la FACH por querer asimilar rápidamente el modelo norteamericano. Elprimer grupo de oficiales cadetes que se graduó en 1944 fue enviado a EEUU, lo que abrió una tradición al interior de la FACH.- 25INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 26. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Antiaérea, la creación del Departamento de Búsqueda y Salvamento, elperfeccionamiento de la Medicina de Aviación, el traspaso de la OficinaMeteorológica de Chile a la FACH, entre otros. Desde el punto de vista doctrinario, es posible señalar que la escuelanorteamericana concatenó la “sensibilidad social” presente en la Fuerza Aéreadesde su fundación con una nueva concepción en torno a la institución y a laguerra.80 Bajo los preceptos de la D.S.N., las Fuerzas Armadas en general y la FACH enparticular, desempeñan un rol nuclear en la sociedad. Estas instituciones ademásde poseer el monopolio de la fuerza, se transforman bajo esta doctrina enverdaderos planificadores de la vida nacional a fin de orientar todos los esfuerzos yenergías de la sociedad en pro de los objetivos o intereses nacionales, todo ellocoordinado a partir de su activa participación en las diferentes áreas delquehacer del Estado.81 En relación a la guerra, la mencionada doctrina enfatiza en un conceptode enemigo ideológico que no sólo está representado por una nación sino porpersonas o grupos que adhieren a dichas ideas, y que perfectamente se puedenencontrar al interior del país. En este sentido las clases de contrainteligencia militarestuvieron orientadas a la detección de este enemigo dentro de las fronteras. Esta especificación del enemigo fue acompañada de modernasconcepciones en torno a la carrera espacial, que resultaron a la larga, fuente deconflictos al interior de la FACH, abriendo un debate en torno a las bondades delmodelo norteamericano.82C.- Camino al Golpe. (1932-1955) El retorno de los civiles al poder se materializó tras la entrega de éste alentonces Presidente de la Corte Suprema, Abraham Oyanedel, quien llamó aelecciones generales, resultando electo en ellas, por segunda vez, ArturoAlessandri Palma.8380 Esta afirmación arranca de una opinión generalizada en todos los oficiales de la FACH entrevistados para realizar este trabajo. Eneste sentido para los mencionados oficiales la Fuerza Aérea desde sus orígenes presenta un profundo sentimiento de justicia socialque muchos han confundido con socialismo. A partir de esta concepción es factible concluir la participación de la República Socialistade Marmaduque Grove en los años treinta. Esta concepción no fue considerada peligrosa por los instructores norteamericanos, sinoque sobre ella se concatenaron las ideas de seguridad nacional. ENTREVISTA Coronel Carlos Castro S. 13/07/96.81 En este sentido la FACH se identifica con la mencionada doctrina al permitir ésta una mayor participación de los uniformados en laadministración del Estado y con ello poder materializar la sensibilidad social presente en la institución. La noción de Estado a la queadhiere la mencionada doctrina visualiza al Estado como un supraorganismo compuesto por múltiples células. La supervivencia deéste se encuentra determinada por la coordinación del trabajo de cada una de estas células, labor en donde las Fuerzas Armadasjuegan un rol nuclear. Mayores antecedentes acerca de la noción organicista del Estado presente en la D.S.N. EN: Varas; Augusto etal: Op cit. Toro Dávila; Agustín. La seguridad nacional. Universidad de Chile. Documento nº 2. s/f.82 En este sentido los oficiales de la FACH entrevistados concuerdan en señalar que la interpretación de la seguridad nacional apartir de la presencia sólo de un enemigo interno fue nefasta para la Fuerza Aérea. “Es imposible que nosotros empleemos nuestraarma, que es aérea, contra un enemigo interno llamado marxismo”. En este mismo sentido las mismas fuentes señalan que hubo unproceso de discusión interna en torno a la validez para la FACH de esta variable interna, discusión que concluyó tras el 11 deseptiembre. ENTREVISTAS. Coroneles de la Fach Carlos Castro S. 13/07/96. Pedro Guerrero 24/01/97.83 El gobierno temporal de Oyanedel terminó con la dictadura del general Bartolomé Blanche, iniciándose una transición a lademocracia que se vio coronada a fines del año 1932 con la elección por segunda vez de Arturo Alessandri Palma. 26INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 27. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Desde el punto estrictamente castrense, la segunda administración deAlessandri se caracterizó por poner a las Fuerzas Armadas en una relaciónfuncional al nuevo marco institucional, reduciendo la posibilidad de losuniformados de tener injerencia en los asuntos de decisión del Estado. De estamanera se comenzó a configurar lo que algunos estudios han denominado“constitucionalismo formal” de los institutos armados, que no es más que unsometimiento circunstancial al poder civil que careció de argumentos ideológicossustentadores que reforzaran esta actitud al interior de los cuarteles.84 La permanente marginación del quehacer del Estado que practicaron endistintos grados los gobiernos civiles del período 1932-1973, se expresó al interior delos cuarteles en una constante búsqueda de un perfil institucional que satisfacierasus aspiraciones corporativas. En este contexto de búsqueda permanente esposible comprender la sucesión de conatos militares durante el periodomencionado, que terminaron por allanar el camino al 11 de septiembre.85 Esta política de sometimiento que persiguió la civilidad en torno a las FuerzasArmadas, fue materializada entre otras medidas a través de la clausura delMinisterio de Guerra y Marina y la creación del Ministerio de Defensa Nacional, acargo de un civil que buscó fundamentalmente sentar el predominio de estesector sobre el uniformado; en la reorganización de la Policía de Investigaciones,con el fin de obtener la “vigilancia de las actividades militares en las diferentesguarniciones del país”86, la reducción del presupuesto de defensa que afectó elreclutamiento, la infraestructura militar y los sueldos de los uniformados, el simbólicocambio de juramento a la Bandera que enfatizaba en el respeto y sometimientode los uniformados a las leyes vigentes, el carácter apolítico de las FuerzasArmadas y su carácter estrictamente profesional . Y por último, no podemos dejarde mencionar la creación de las Milicias Republicanas, como un cuerpoparamilitar que buscó proteger y mantener el acceso de los civiles al poder 87 La adopción de las reglas del juego provenientes de la civilidad por partede los uniformados se debió, fundamentalmente, a una necesidad desupervivencia ante un estado de descomposición y caos institucional. Desde estepunto de vista los uniformados adhirieron al constitucionalismo civil con el fin deinsertarse en la sociedad y recuperar el espíritu de cuerpo, no existiendo tras esteacto una adhesión sentida hacia los valores democráticos. En este mismo sentido,consideramos pertinente añadir que de parte del mundo civil, no se elaboró undiscurso y una línea de acción que reafirmara con elementos teóricos el carácterconstitucionalista que se esperaba de las Fuerzas Armadas.84 El sociólogo Augusto Varas fue quien acuñó este concepto. Desde el punto de vista de Varas el retorno a sus cuarteles de losuniformados no fue un acto que respondió a una concepción madurada y sentida en los cuarteles, sino a una contingencia desupervivencia que afectó a las Fuerzas Armadas luego del largo período de intervenciones militares en donde las divisiones internasamenazaban con destruirlas. en Varas, A. Op cit.85 En el texto citado de Varas se señala además que así como el sometimiento que expresaron los militares no fue un acto sentido, lacivilidad durante los años 1932-1973 no entregó a los uniformados ningún elemento que afirmara al interior de los cuarteles elapoliticismo de las Fuerzas Armadas, sino que por el contrario las marginó, aisló y debilitó.86 Valdivia, V. Op. Cit. Pág. 65.87 Todas estas medidas reciben el nombre de “Reacción Civilista”. Mayores antecedente acerca de éstas y las reacciones queoriginaron al interior de los cuarteles en el ya citado texto de Maldonado;. En relación al interesante tema de las Milicias Republicanasvéase: Valdivia; Verónica: Las Milicias Republicanas: Los Civiles en Armas 1932-1936. Centro de Investigaciones Barros Arana,Biblioteca Nacional, Santiago, 1992. 27INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 28. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) A partir de lo anterior, en este ambiente de mutuo desconocimiento entremundo militar y el civil, se comenzaron a registrar una serie de intentos de golpesde estado que buscaron llamar la atención de la civilidad y modificar el escasoprotagonismo al cual parecían condenadas las Fuerzas Armadas. En este sentido el primer antecedente sedicioso que hicieron manifiesto ungrupo de oficiales de Ejército y que la prensa de la época lo bautizara como “ElAriostazo”, estalló en mayo de 1939. 88 Para comprender la implicancias de estefenómeno, creemos necesario señalar que el malestar que hicieron público ungrupo de uniformados en este frustrado movimiento, guarda directa relación conla tensión que se produjo al interior de los cuarteles tras la llegada al poder de lacoalición de centro izquierda; del Frente Popular. En efecto, como lo señaláramosen la segunda parte de este capítulo, el fraccionalismo que afectó a las FuerzasArmadas hacia la década del treinta hizo posible la existencia de un grupo demilitares que, identificados con las ideas del fascismo italiano entonces en boga,crearan un movimiento militar que buscó reaccionar ante el gobierno del FrentePopular.89 Si bien no es posible aseverar que este movimiento identificó a la mayoríade los uniformados, resulta sintomático su existencia y su discurso que buscómodificar el entonces rol secundario que ocupaban los militares en el quehacerdel Estado. En sus líneas centrales las ideas que giraron en torno a este movimientomilitar buscaron reeditar al interior de los cuarteles el sentido anticomunista de suformación prusiana y de la herencia Ibañista de los años veinte, a través deldiscurso fascista de pre-guerra. Dentro de la crítica vertida contra el mundo civil,cabe mencionar además la reivindicación económica de las Fuerzas Armadas y eldescontento que generaba en algunos círculos castrenses las características delsometimiento a la sociedad civil90. El complot estalló el 25 de agosto de 1939 cuando el general Ariosto Herreraen compañía de Carlos Ibáñez, se acuartelaron en el Regimiento de Artillería“Tacna”, para intentar un conato de sublevación contra el gobierno frentista. Sinembargo, el Coronel Luco, Comandante de dicho regimiento, avisadopreviamente de las intenciones de los conjurados, procedió a detener a Herrera yexpulsar del regimiento a Ibáñez.88 Así fue bautizado por la prensa de época el acuartelamiento del Regimiento de Artillería Nº 1 Tacna, que protagonizó el generalAriosto Herrera, luego de ser llamado a retiro por el gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda por expresar ideas abiertamentefascistas las que atentaban contra la coalición centroizquierdista que gobernaba por ese entonces nuestro país.89 La adhesión a las ideas fascistas por parte del general Herrera se explican, entre otras cosas, por su estadía en Italia comoagregado militar bajo el gobierno de Mussolini. En relación a la personalidad del general Herrera la Revista Ercilla publicó una ediciónextraordinaria que tituló “El general que Fracasó” En ella se señala que detrás del escritorio particular de Herrera “...sobre una vitrina,aparecen tres figurillas. Son estatuas en greda de Hitler, Mussolini y Hindenburg. El general faccioso es de ideas fascistas. Confiesasu admiración por los regímenes dictatoriales...” En: Revista Ercilla. 26/08/39 Pág. 6.90 Como una forma de contar con un perfil profesional y doctrinario, un grupo de uniformados intentó reeditar el proyecto ibañista delos años veinte. Esta mirada al pasado arrancaba de un grave deterioro logístico y de infraestructura que afectó a las instituciones dela defensa. Todo ello acompañado de bajos sueldos que afectaban el diario vivir de los uniformados. Por otro lado, el modelo derelación civil-militar inaugurado tras el retorno de los civiles al poder en 1932, ponía énfasis en la prescindencia del aparato militar enla administración del Estado. Esta realidad quedó graficada en el cambio de la fórmula del Juramento de la Bandera que se registróbajo el gobierno de Aguirre Cerda. Mientras la antigua fórmula enfatizaba el sometimiento castrense en los conceptos de Patria yDios, la nueva modalidad ponía hincapié en el sometimiento castrense al poder civil a través de nociones como Constitución,Autoridades de la República, Democracia, entre otras. EN: Alvarez; Rolando, Cruces; María Angélica, López; Eduardo, Pérez;David, Santibáñez; Filomena, Villalobos; Daysi , Vergara; Verónica: De Ariosto Herrera al general Viaux: un estudio de loscomplots militares en chile, 1939-1969. Universidad Católica Blas Cañas, 1995. 28INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 29. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) El sumario que afectó a treinta seis oficiales de Ejército a raíz del llamado“Ariostazo” y la expulsión y condena de muchos de ellos no fue, sin embargo,suficiente para terminar con la búsqueda de un perfil institucional que satisfacieraa los uniformados.91 En efecto, hacia el año 1948 estalló el segundo movimiento de caráctersedicioso relacionado con esta problemática y que a pesar del escaso eco queencontró al interior de los cuarteles, dejó entrever la inquietud del mundo militarpor ocupar un sitial más destacado en el vertiginoso panorama político nacional einternacional. El complot de “Las Patitas de Chancho”,92 nombre con el que fueconocido públicamente este movimiento, respondió a factores relacionados conla coyuntura que se desarrolló a nivel regional. Durante estos años algunos paísessudamericanos consolidaron regímenes nacional-populistas, a partir de lo cualgrupos nacionalistas del país, aprovechando un momento de relativo auge,intentaron a través de las Fuerzas Armadas, implementar un gobierno querespondiera a dichas características. La evidente conexión argentina93 y laexistencia de un gobierno cuya ideología no se constituía en una real amenazapara las Fuerzas Armadas,94 fueron elementos que determinaron la corta vida deeste proyecto sedicioso al interior de los cuarteles. La oportunidad del crítico discurso que un no despreciable grupo deuniformados venía dando cuenta desde el retorno de los civiles al poder, tuvo laoportunidad de materializarse tras el triunfo del caudillo castrense, Carlos Ibáñez,en las elecciones presidenciales de 1952.95 El carácter abiertamente antipartidistay de reestructuración nacional e institucional con que Ibáñez llegó a La Moneda,logró identificar a un amplio grupo de uniformados que vieron en el anciano“conspirador” “la esperanza” de ver construidos sus anhelos. Para comprender la existencia de este movimiento es conveniente señalarque la gestión gubernamental de Ibáñez tuvo serias diferencias con importantesaparatos del Estado, tales como, la Contraloría General de la República y elParlamento, que entorpecieron en parte el proyecto Ibañista.96 Frente a estasdificultades la alternativa del auto golpe apareció como vía atractiva en lamentalidad conspirativa del Presidente, quien no tuvo mayores obstáculos paraagrupar en torno a su figura a un importante número de oficiales admiradores.91 Entre los oficiales de Ejército que fueron expulsados de las filas de la institución y que cumplieron penas de reclusión yextrañamiento figuran Carlos Zúñiga, Carlos Arriagada, Eduardo Moreno, Alfonso Cuevas, Manuel Hormazábal, entre otros. EN:Alvarez; Rolando et al. Op cit.92 Este particular nombre se debe a que los conspiradores fueron descubiertos comiendo “patitas de chancho” en San Bernardo93 La conexión entre este movimiento y el peronismo quedaron demostradas en la investigación sumaria que se siguió contra losconspiradores. Una visión más profunda de este movimiento en: Magnet; Alejandro: Nuestros vecinos justicialistas. Editorial Pacífico,1953.94 En efecto, el gobierno del radical Gabriel González Videla no se constituía en una amenaza ideológica para los grupos nacionalistasque sustentaron el movimiento. Recuérdese la promulgación de la Ley de Defensa de la Democracia en 1948 que puso en lailegalidad al Partido Comunista. EN: Alvarez; Rolando et al. Op cit.95 Desde su fracaso en 1931 Ibáñez venía intentando volver al poder. En este proceso no importaron los medios. Luego de una fugazcampaña presidencial en 1938 que terminó con el sangriento conato del 05 de septiembre, vino el Ariostazo y el Complot de lasPatitas de Chancho.96 Como lo hemos establecido en los párrafos anteriores, desde los años treinta giraban en torno al General Ibáñez un grupo deuniformados que buscaban reeditar el proyecto ibañista. En este sentido G.O.S. (Grupo de Oficiales Selectos) en los años cuarenta yP.U.M.A. (Por un Mañana Auspicioso) en los cincuenta se constituyeron en la plataforma militar del caudillo con el que se fundó LíneaRecta en 1955 y tras el cual intentó dar un autogolpe. EN: Alvarez; Rolando, et al Op cit 29INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 30. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Este movimiento militar en el que participaron no sólo miembros del Ejércitosino también oficiales de la Fuerza Aérea, fracasó ante las notorias diferencias quese produjeron entre sus líderes y los mandos de ambas ramas de las FuerzasArmadas involucradas.97 En efecto, el poder de intervenir en las direcciones delEjército y la FACH por parte de los “rectistas”, provocó hondas diferencias entrelas partes que se tradujeron en el abandono de las filas de importantes oficiales,tales como el entonces Comandante en Jefe del Ejército, general Enrique Franco ydel general de la FACH, Fernando Ortega. La publicitada salida de los mencionados oficiales generales determinó queel Presidente comenzara a descartar el putsch. En efecto, el rechazo político queprovocó esta fórmula, así como también, el deterioro de la imagen del gobiernose constituyeron en poderosos elementos que sustentaron tal decisión.98 A partir de lo antes mencionado, las características que presentaron los trescomplots militares que estallaron luego del regreso de los civiles al poder, secaracterizaron en sus líneas centrales por presentar una recurrente crítica almundo civil por la deteriorada situación económica que afectaba a las FuerzasArmadas. Ante esta situación, los militares veían fuertemente afectados susintereses corporativos, ya que la defensa nacional era una área secundaria almomento de definir prioridades nacionales, en circunstancias que su autopercepción veía en ellas un rol fundamental en la vida y desarrollo nacional.99 La alusión permanente en cada uno de los complots a la problemáticaeconómica, generó en los militares la percepción de que el modelo no respondíaadecuadamente a las necesidades del país. De esta manera, fue fácil que, con eltranscurso del tiempo, estas críticas abarcaran al conjunto del sistema, dandopaso a una propuesta propia de las Fuerzas Armadas, acerca de cómo el paísdebía enfrentar el problema del modelo de desarrollo.100 En la generación de una propuesta propia del mundo militar, jugaron un rolfundamental los aportes doctrinarios que provenían de la derecha y la Doctrina deSeguridad Nacional. En relación al primero de ellos, hacia fines de la década del cuarenta ungrupo nacionalista liderado por Jorge Prat fundó la “Revista Estanquero”, corriente97 En efecto, con la fundación de Línea Recta se buscaba impedir el llamado a retiro de decenas de oficiales ibañistas que losrespectivos mandos institucionales habían dado de baja, situación que fue interpretada como un castigo hacia los oficiales ibañistas.EN: Revista El Debate. 17/03/55 Pág. 1.98 Los oficiales generales que abandonaron sus funciones reafirmaron públicamente su postura constitucionalista en sendas cartaspublicadas en la prensa de la época. En este mismo sentido la reacción ciudadana no se hizo esperar y se expresó en la publicacióndel “Manifiesto Ciudadano”, que condenaba cualquiera dictadura, franca o embozada, implantada en nombre de uno u otro halagüeñoprincipio.” VER: Revista El Debate 01/04/55 Pág. 1; El Diario El Ilustrado 25/03/55 Pág. 1.99 Esta demanda es sin lugar a dudas la que gatilló la seguidilla de protestas y conspiraciones militares hasta aquí vista. La civilidad alregresar al poder en los años treinta redujo el presupuesto de defensa lo que empobreció a las Fuerzas Armadas a niveles alarmantesy que evidentemente atentaban contra su rol profesional. Al respecto las diferentes Memorias de uniformados consultadas, así comotambién, en las entrevistas sostenidas con ellos, se hace alusión a la problemática económica, que afectó la operatividad de lasinstituciones armadas al no contar éstas con los suficientes recursos para realizar instrucción militar. La infraestructura militar y socialtambién se vio afectada. Al respecto los oficiales recuerdan que los cuarteles no contaban con las comodidades mínimas, así comotambién ,las “casas fiscales” que habitaban por la falta de mantención. En este mismo sentido los oficiales hacen alusión a susremuneraciones, que a duras penas les permitían alcanzar los bienes básicos. EN: Alvarez; Rolando et al. Op cit.100 Al igual que en los años veinte, cuando los uniformados ven que el modelo exportador salitrero no responde coherentemente a susdemandas corporativas y adhieren al proyecto industrialista, los militares comenzaron a pensar en un modelo que garantizará estasdemandas. Importantes artículos que se refieren a esta necesidad se encuentran recopilados en el interesante trabajo de Varas;Augusto et al. Op cit. 30INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 31. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de opinión a través de la que se desarrolló una ácida crítica al sistema político del´25, que fue calificado de “...servil a la clase política de turno en desmedro de losgrandes intereses nacionales”; señalando a las Fuerzas Armadas, como el únicoestamento de la sociedad, que no se encontraba contaminado con la lógica deintereses particularistas.”101 El cuestionamiento que realizó “Estanquero” al sistema democrático y elrescate de las instituciones castrenses, no caló como proyecto político al interiorde la derecha en los años inmediatamente posteriores a su elaboración,102 sinembargo, al interior de las Fuerzas Armadas, la figura de Jorge Prat y las ideas de“Estanquero” fueron recibidas como “...sabias concepciones de un sector políticodel país...”103 con el cual se estrecharon vínculos que permitieron decantar, juntoa otros aportes, el perfil institucional que las Fuerzas Armadas venían buscando. El segundo elemento a partir del cual el mundo uniformado comenzó acristalizar el proyecto institucional con el cual hoy le conocemos, provino desde lasFuerzas Armadas norteamericanas y se conoce como Doctrina de SeguridadNacional (D.S.N.) Como ya lo señaláramos en la segunda parte de este capítulo, iniciada labipolaridad en el mundo de post Guerra, Estados Unidos propició una políticauniformadora hacia América Latina con miras a defender su “área deinfluencia.”104 Dentro de este contexto se inscribieron los pactos y tratados deayuda militar en los años cuarenta y cincuenta, que modernizaron táctica ytecnológicamente a las Fuerzas Armadas, introduciendo a través de estasinnovaciones, conceptos acerca del sentido e importancia de las instituciones dela defensa, a la luz de la coyuntura internacional y nacional de cada paísmiembro de la región. Así la llamada D.S.N. comenzó a ser asimilada lentamente y en ritmosdesiguales por las Fuerzas Armadas y sus miembros,105 este proceso se hizointensivo a partir de 1960 con el triunfo de la Revolución Cubana y la amenazaque significó para EE.UU. este hecho106 En efecto, a partir de ese año, el general101Varas; Augusto et al. Op cit. Pág. 154. Un interesante análisis de este movimiento y de otros de carácter nacionalista durante losaños cuarenta y cincuenta EN: Valdivia; Verónica. El nacionalismo chileno en los años del frente popular (1938-1952). Serie deInvestigaciones Universidad Católica Blas Cañas Nº 3 Santiago 1995.102 En efecto, el rescate de las Fuerzas Armadas que realiza Estanquero fue reeditado por la derecha tras la fundación del PartidoNacional en 1966.103ENTREVISTA General Roberto Viaux M. 18/11/94.104Dentro de este contexto se inscribieron el TIAR ,PAM , la fundación de la Junta Interamericana de Defensa (JID) en 1942 quesurgió como una instancia con capacidad de recomendar medidas militares contra la agresión del EJE, el Consejo Superior de laDefensa (CSD) que tuvo por objetivo facilitar recursos para la defensa nacional, entre otras, vinieron a allanar el camino para latransferencia ideológica que masivamente se practicó durante la década del sesenta.105 Cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas recibió las nociones norteamericanas a medida que mandó a instruir a parte de supersonal en los centros especializados de los Estados Unidos. De esta forma la primera en familiarizarse con estas nuevas ideas fuela FACH, más tarde la Armada y casi a la par el Ejército. En relación a Carabineros ésta fue la última entidad uniformada en serincorporada a este proceso.-106 En efecto, el triunfo de la Revolución Cubana se transformó en un antecedente que venía a comprobar la validez de la doctrina deseguridad nacional. Desde el punto de vista militar, a partir de 1960 se creó la Conferencia de Comandantes en Jefes de EjércitosAmericanos; así como también, se hizo más masivo el “perfeccionamiento” de oficiales latinoamericanos en los centros de formaciónmilitar de los EEUU, lo que incluyó los periódicos encuentros o ejercicios en conjunto. En definitiva a partir de este período se hizomás explícita la noción de seguridad continental y nacional propiciada por EE.UU. En lo político esta noción encontró sumaterialización a través de la llamada Alianza para el Progreso, que consistió en la entrega de fondos para sustentar proyectossociales sin producir cambios estructurales que amagaran cualquier atisbo revolucionario en la región. 31INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 32. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Carlos Prats anota en sus “Memorias” que las Fuerzas Armadas norteamericanastomaron la iniciativa de invitar anualmente a los Comandantes en Jefe de losEjércitos latinoamericanos a una reunión de acercamiento, cuyos acuerdostuvieron la intención de ser recomendaciones de seguridad a los gobiernos,quienes debían evaluarlas soberanamente.107 La extensión de este tipo de encuentros hacia otras ramas de las FuerzasArmadas y la incorporación de los mandos institucionales a estas sesiones deseguridad continental, se constituyeron en la diligente reacción con que EE.UUque buscó frenar el avance de movimientos revolucionarios de corte marxista enel continente.108 En efecto, a partir del mencionado período, el general Prats señala que enestos encuentros de jefes militares se comenzó a imponer el concepto de“Fronteras Ideológicas” que distinguía como único adversario de la seguridadcontinental e interna de cada nación al comunismo.109 Por otro lado, los entrenamientos y asesorías técnicas que se veníanrealizando entre las Fuerzas Armadas de Latinoamérica con sus homólogosnorteamericanos, se intensificaron, y versaron sobre temas de política contingente.En este sentido es importante señalar que los conocimientos adquiridos por losuniformados que recibieron entrenamiento en las bases militares estadounidenses,fueron rápidamente transmitidos en sus respectivos países. A grandes rasgos lapreparación norteamericana tuvo por finalidad adentrar a los uniformadoslatinoamericanos en la “...lucha contra el comunismo guerrillero.”110 En efecto,oficiales que recibieron este tipo de entrenamiento recuerdan que a partir de ladécada del sesenta las tradicionales prácticas de tiro fueron modificado por ladecidora frase “mato al comunista”, y las clases de inteligencia militar estuvieronorientadas a enseñar al joven militar a chequear y contra chequear a lasorganizaciones políticas y sociales.111107 En relación a esta afirmación hecha por el General Prats la pregunta que surge es ¿Cómo iba a evaluar el gobierno estos acuerdossi prácticamente las relaciones entre mundo civil y militar estaban rotas,? La civilidad no se interesaba por los temas militares. Elabandono en el que se encontraban les permitió evaluar ellos estos acuerdos y comenzar de esta forma a estructurar un nuevo perfilprofesional y doctrinario. Mayores antecedentes acerca de estas asambleas de Comandantes en Jefe EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág.98-99.108 La instrucción bajo los nuevos conceptos de seguridad continental y nacional fueron entregados casi en su mayoría a la oficialidadjoven. Con el fin de incorporar a los mandos a estas nuevas ideas y provocar una rápida implementación de ellas en los paíseslatinoamericanos, el Pentágono evaluó la conveniencia de incorporar a los jefes militares en la discusión de algunos temas, en estesentido el general Carlos Prats en sus citadas Memorias hace alusión a la Junta Interamericana de Comandantes en Jefe.109 El General Prats anota que a partir de la V Conferencia de Comandantes en Jefes de los Ejércitos Americanos de 1964 estos“...encuentros comenzaron a tener un claro alcance práctico, cuando el general argentino Onganía, formuló el planteamiento de las“Fronteras Ideológicas”, que distinguía como único adversario continental al comunismo, transformándose estas reuniones enverdaderos foros políticos donde se alinearon criterios y posiciones acerca de la seguridad continental...” Otra posición que se debatióal interior de estas asambleas, y que fue derrotada por la ya mencionada, fue la que en materia de seguridad no sólo distinguía alcomunismo como principal adversario, sino a cualquier agresión imperialista, sea esta ideológica o económica. Esta discusióntambién se vivió al interior de nuestras Fuerzas Armadas y sobre ello nos detendremos más adelante.- Mayores antecedentes acercade estas conferencias EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 134.110 Los oficiales entrevistados que recibieron este tipo de instrucción en Panamá o Kansas recuerdan que la instrucción militar incluíaclases de Comando, Inteligencia y Contrainteligencia, distinguiendo en cada uno de los ejercicios prácticos y teóricos al Comunismoen su versión de guerrilla como el enemigo con el que se debían enfrentar en sus respectivos países.-111 Tradicionalmente la frase que se gritaba en las prácticas de tiro con reclutas y clases era “Viva Chile”. En este mismo sentido lasorganizaciones civiles, como partidos políticos, sindicatos o movimientos político-sociales, no formaban parte de las preocupacionesde los servicios de inteligencia. 32INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 33. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Esta preparación eminentemente operativa estuvo respaldada de aportesideológicos de carácter político-militar que terminaron por definir el perfilinstitucional de las Fuerzas Armadas. En efecto, los conceptos e ideas introducidaspor los militares norteamericanos reafirmaron y respaldaron ideológicamente laauto percepción supraclasista de los uniformados chilenos. Según esta percepciónlas Fuerzas Armadas son una síntesis de valores patrios y morales, por lo que susmiembros son un ejemplo de rectitud, honradez y chilenidad que los hacesuperiores o mejores que el resto de la ciudadanía.112 El modelo norteamericano reforzó estas ideas a través de la asignación deun rol destacado de las Fuerzas Armadas en asuntos de Estado. Desde este puntode vista, las Instituciones de la Defensa pasan a desempeñar un rol nuclear en laadministración del Estado, al ampliarse sus funciones defensivas permitiendo éstaque las Fuerzas Armadas tengan una destacada injerencia en materias degobernabilidad.113 Este sustantivo papel que pasaron a desempeñar las Fuerzas Armadaschilenas, fue introducido a través de conceptos geopolíticos tales como unidadnacional, poder nacional y guerra contra los subversivos, que se constituyen en losfundamentos en los que descansó D.S.N. Al respecto es importante consignar quecada una de las ramas de las Fuerzas Armadas que recibió estas nociones, otorgóa cada una de las ideas constitutivas de esta doctrina una interpretaciónparticular, manteniéndose en torno a ellas, sin embargo, algunas ideas ejescompartidas por cada una de estas instituciones y que son las que revisaremossucintamente a continuación.114 La geopolítica es una disciplina militar que centra su análisis en el Estado apartir de una concepción organicista. Es decir, analiza a éste como si se tratara deun “ser supraindividual” o “suprapersona”, de cuyas características se deducenpretendidas leyes científicas y reglas prácticas acerca de su conducciónpolítica.115 A partir de esta concepción es factible identificar objetivos nacionales queaseguran la supervivencia de este supraorganismo. Con el fin de alcanzar estasmetas resulta necesario eliminar cualquier obstáculo que se interponga a ellas,para lo cual es preciso mantener la hegemonía política interna, a fin de alcanzarla unidad nacional en torno a dichos objetivos vitales. El papel que desempeñan112 A través de esta idea es posible evidenciar la mezcla que se produjo al interior de las Fuerzas Armadas entre los elementosintegracionistas del siglo XIX y los conceptos de seguridad nacional. Bajo estos últimos preceptos los militares ocupan un roldestacado en las tareas del Estado porque son la máxima garantía de seguridad de que se alcanzarán los objetivos nacionales. Sonellos, y no otros, por que las Fuerzas Armadas son una síntesis nacional y sus miembros los mejores representantes de los valores yprincipios de dicha sociedad. Al respecto VER: Mayor Luis Valenzuela Reyes. Misión de las fuerzas armadas y su participación en eldesenvolvimiento normal de nuestra vida democrática. MECH Mayo-Junio, 1958. Teniente Coronel: Richard Neeb Gevert. Ensayosobre una definición del pensamiento político del oficial del ejército de chile. MECH Enero-Abril, 1977. EN. Varas; Augusto et al. Opcit.113 Un buen ejemplo de ello fue la fundación del Consejo Superior de Seguridad Nacional (CONSUPSENA) en los años sesenta y lasamplias atribuciones que hoy tiene este renovado Consejo de Seguridad Nacional bajo los actuales marcos legales.-114 Como lo señaláramos en la II parte de este capítulo cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas interpretó o enfatizó demanera particular cada uno de los aspectos que forman parte de lo que llamamos DSN. Desde este punto de vista hablar de doctrinaes un tanto errado al existir en torno a ellas múltiples interpretaciones. Lo que llamamos doctrina son una serie de conceptos que ensu generalidad son compartidos por las instituciones armadas, existiendo en torno a ellos distintos énfasis. Mayores antecedentes entorno a estas problemática en: Varas; Augusto, et al. Op cit.115 Mayores antecedentes en torno al desglose de las nociones que forman parte de la seguridad nacional que veremos acontinuación EN: Varas Augusto (et al). Op cit. 33INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 34. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)las Fuerzas Armadas en este aspecto resulta trascendental, en el entendido deque son ellas las llamadas a mantener un ambiente propicio para el desarrollonacional. La unidad de todos los componentes del Estado en torno a los objetivos poralcanzar, nos introduce en el segundo concepto clave; el poder nacional. Este esentendido como la fuerza organizadora de la sociedad que es capaz de movilizaruna serie de recursos a fin de alcanzar las metas trazadas. Por último, la guerra contra subersiva, aparece como el tercer elementoclave para comprender la nueva cosmovisión castrense adoptada a partir de losaños sesenta. Según ésta, el enemigo más temible del desarrollo del Estado es elcomunismo, frente al cual no puede haber diálogo sino sólo cabe su eliminación afin de asegurar los “grandes objetivos nacionales”, tarea en la que a las FuerzasArmadas, como agentes especializados del Estado, les corresponde un rol vital. A partir de esta visión de Estado, en donde las Fuerzas Armadasdesempeñan un rol nuclear en el mantenimiento de las condiciones que asegureninterna y externamente el desarrollo y proyección de éste, los uniformadoscomenzaron a cuestionar el orden político y la institucionalidad entonces vigente.Desde la perspectiva castrense el desarrollo nacional hacia fines de los sesenta seencontraba subordinado a las “mezquindades” partidistas de cada gobierno,entorpeciéndose de esta manera los grandes objetivos del país. Por otro lado, losmilitares vieron en la apertura del sistema de partidos, claros peligros para eldesarrollo de la nación, al surgir movimientos revolucionarios de corte marxista quesaboteaban el orden.116 En síntesis, las innovaciones profesionales a las que fueron sometidas lasFuerzas Armadas hacia la década del cuarenta y cincuenta por efectos de lacoyuntura internacional, así como también, el abandono material e ideológicocon que el mundo político pretendió mantener sometidos a los uniformados alpoder civil, incidió en la creación de un nuevo perfil institucional que buscó ponera las Fuerzas Armadas en un sitial más protagónico en el quehacer del Estado. Los frustrados intentos de materialización por parte de los uniformados deesta nueva concepción castrense hacia la década del sesenta, abrieron lacrítica, la protesta y la intervención militar en el campo político. Los detalles deeste proceso los analizaremos en el siguiente capítulo. Ahora bien, si hacemos un recuento de lo que fue la relación cívico-militardurante los casi ciento treinta años que acabamos de revisar, tendríamos queseñalar que ésta se caracterizó por alcanzar el sometimiento castrense a través dela marginación de los uniformados de las tareas del Estado. En este sentido la historia nos muestra dos grandes modalidades a partir delas cuales se llevó a cabo el control civil en nuestro país. La primera, en donde lossectores civiles coparon las instancias de decisión del Estado, pero incorporando alos uniformados en aquel orden. Tal es el caso de los gobiernos de Prieto y Bulnesbajo la llamada República Autoritaria y el gobierno de Jorge Montt bajo la116 El antipartidismo ha estado presente en el seno de las Fuerzas Armadas desde su profesionalización en el siglo XIX y a partir deello arranca el supraclasismo con el cual se auto perciben. Hacia los años sesenta esta visión de la realidad cobró sentido ante laapertura del sistema y el surgimiento de grupos abiertamente anti-sistémicos, tales como el MIR, y el movimiento social quereclamaba por la sindicalización campesina y la reforma agraria. El evidente desequilibrio que provocaron estos cambios fueinterpretado por los uniformados con los nuevas categorías analíticas de la seguridad nacional. 34INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 35. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)República Parlamentaria, los que no pueden ser interpretados como unasupremacía del aparato militar sobre el civil. El segundo período se inauguró el año1932 luego de una larga fase de intervencionismo militar en el campo político.Durante este período la marginación castrense se alcanzó a través de unabandono por parte de la comunidad civil que posibilitó que los uniformadosactuaran con cierta independencia en su ámbito profesional, situación que hasido interpretada como un enclaustramiento del estamento militar que, sinembargo, jamás perdió de vista lo que acontecía en el quehacer político. En estemismo sentido dicho ensimismamiento castrense, permitió que dichos institutosiniciaran un proceso de búsqueda de un perfil profesional que garantizara sudesarrollo, abriéndose de esta forma al influjo norteamericano post SegundaGuerra Mundial, que vino a reforzar las nociones supraclasistas subyacentes en elperfil doctrinario de las Fuerzas Armadas chilenas y que terminaron por configurarel espíritu frondista que se expresó en las décadas del sesenta y setenta. 35INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 36. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Capítulo Segundo: “El Tacnazo: Conato Frustrado del Gremialismo Militar.” Como lo estableciéramos en el capítulo anterior las Fuerzas Armadas sevieron sumidas en una profunda crisis institucional bajo la llamada RepúblicaPresidencial. El modelo de relación civil-militar que se impuso, se caracterizó, entreotras cosas, porque el sometimiento de los uniformados al poder político sealcanzó mediante su aislamiento. El desconocimiento de las demandasprofesionales y el nulo aporte doctrinario para sustentar el apoliticismo de lasFuerzas Armadas en el tiempo, comenzó a ser sistemáticamente desconocido porlos militares a partir de la década del sesenta. En efecto, tras la incorporación de las Fuerzas Armadas chilenas al modelode seguridad nacional, éstas vieron interpretadas sus demandas en el nuevoesquema. La evidente disfuncionalidad que se produjo entre el modelo derelación civil-militar implementado por la clase política y el protagónico rol que lesasignaba a los uniformados el nuevo esquema militar, fue en definitiva la causal dela efervescencia castrense y de los actos de protesta militar que se comenzaron aregistrar a partir de 1967. En el presente capítulo revisaremos los diferentes actos de protesta y lasprimeras conspiraciones que se registraron a la luz de los aspectos antes descritos.En este sentido nos parece relevante conocer los orígenes y características queadoptó cada movimiento, así como también, diagnosticar en ellos los principalespuntos de quiebre con el modelo civil a fin de conocer a través de este análisis elproceso de adoctrinamiento de las Fuerzas Armadas bajo los nuevos preceptosmilitares de la seguridad nacional. Por otro lado, consideramos pertinente referirnos al proceso de “validación”ante la comunidad civil del esquema de seguridad nacional por parte de losuniformados. En este sentido la posterior sistematización de estas ideas al modelode relación civil-militar pasó necesariamente por la aprobación, si no de toda lacomunidad civil, por lo menos de una parte de ella. En este sentido creemosimportante conocer los orígenes de este proceso que concluyó el 11 deseptiembre. Los diferentes actos de protesta y conspiraciones que en este capítulodesarrollaremos nos permiten adentrarnos en esta problemática. La hipótesis que guiará nuestro trabajo en el presente capítulo sostieneque la polarización que afectó a nuestra sociedad hacia la década del sesenta,la encontramos presente al interior de las Fuerzas Armadas a través de una pugnaideológica en torno al “deber ser” de las instituciones castrenses, cuya máximaexpresión lo constituyó el “Tacnazo” de octubre de 1969. En este mismo sentidosostenemos que durante la década del sesenta las Fuerzas Armadas estuvieronabiertas a cualquier organización político-social, menos la comunista; a través deellas buscaron un apoyo político para hacer realidad sus demandas corporativas.En este contexto la derecha fue el único sector político que presentó un proyectocoherente que determinó la cercanía que hasta el día de hoy mantienen.a) Los Antecedentes: 36INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 37. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La incorporación de las Fuerzas Armadas chilenas al plan de defensahemisférico liderado por los EE.UU. a fines de los años cuarenta, se expresó, comolo señaláramos en el capítulo anterior, en una lenta asimilación de elementosdoctrinarios derivados del plan de seguridad continental a través del fluidocontacto entre las partes. La difusión ideológica que llevaron acabo las Fuerzas ArmadasNorteamericanas, estuvo acompañada de innovadoras técnicas militares quebuscaron responder coherentemente a los fines que perseguían las FuerzasArmadas latinoamericanas. Desde este punto de vista los uniformados chilenos sefamiliarizaron con cursos de comando, paracaidistas, contrainteligencia, etc, quemodernizaron la instrucción militar que hasta ese entonces se practicaba en loscuarteles. El teniente Raúl Munizaga Neumann recuerda que estos cambiospermitieron a los uniformados ya no sólo “... estudiar materias relacionadas con lateoría y disciplina, sino en el manejo de armas y nuevas técnicas de ataque.”117En este mismo sentido el coronel Carlos Ossandón Sánchez sostiene que en laAcademia de Guerra, con el fin de otorgar visiones militares provenientes desdelos EE.UU., se incorporaron materias que antiguamente estaban vedadas al plande estudios de un profesional de las armas, como Economía, Fundamentos delDerecho Constitucional, Política, Comercio Exterior, entre otras.118 Las innovaciones profesionales hasta aquí descritas, no sólo fueronexclusivas del Ejército, sino también, la Fuerza Aérea, la Armada y Carabineros,quienes en diferentes ritmos e intensidades, también se vieron trastocados con lamodernización tecnológica y renovación ideológica que afectó a las institucionesde la defensa. Al respecto el coronel de la FACH, Carlos Castro Suritaín, recuerdaque la adquisición por parte de la Fuerza Aérea de los Hawker Hunter en 1967 y loscursos de comando y contrainteligencia a los que tuvo acceso esta arma fueronrecibidas con entusiasmo por la institución.119 En la Armada los periódicosencuentros con la infantería norteamericana a través de la llamada “OperaciónUnitas”, así como también, los modernos conceptos de guerra contra subversiva através de una modernización de sus aparatos de inteligencia vinieron a oxigenarun ambiente cargado de escepticismo desde hacía décadas.120 En Carabineros,la formación del Grupo Móvil y la extensión de las tareas de inteligencia a estainstitución también incorporó a la policía a los nuevos conceptos de seguridadimperantes.121 La modernización que iniciaron las Fuerzas Armadas durante este período sibien es cierto que respondió satisfactoriamente a sus necesidades corporativas, enel entendido de que a través de ella los uniformados lograron definir su papel en la117 ENTREVISTA Teniente Raúl Munizaga N. 30/03/95.- El mencionado oficial añade que en el Ejército, bajo la dirección del generalBernardino Parada Moreno, se introdujeron importantes cambios, vinculados fundamentalmente en la modalidad de instrucción. Elgeneral Parada estuvo al mando del Ejército durante el año 1967 y sorpresivamente dejo la institución debido a diferencias con elgobierno. En relación al retiro del general Parada del Ejército VER: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 102.-118 ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.-119 ENTREVISTA Coronel Carlos Castro S. 13/07/95.-120 ENTREVISTA Contralmirante Sergio Huidobro J. 08/10/96.121 ENTREVISTA Coronel Lionel Acuña F. 01/10/97.- 37INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 38. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)sociedad, su implementación tuvo serias dificultades financieras. En efecto, haciala década del sesenta las relaciones Fuerzas Armadas-clase política entraron enuna fase crítica al no producirse una identificación del mundo político con lasnecesidades corporativas de los uniformados. El presupuesto de defensa,aprobado anualmente en el Congreso, no aumentó y en algunos casos seredujeron las cantidades esperadas por los militares para introducir los cambiosque la cosmovisión de seguridad nacional requería.122 El proyecto modernizador que las Fuerzas Armadas propiciaron hacia esteperíodo apuntó a cuatro áreas específicas. En primer lugar, desde el punto devista logístico, las instituciones de la defensa presentaban serias dificultades hacialos años sesenta. La no renovación sistemática del material de guerra durantelargos años había dejado obsoleta gran parte de la defensa militar de nuestropaís. Sólo pequeñas innovaciones se habían introducido en estas materias y sederivaban de la ayuda proveniente desde los EEUU.123 De las tres instituciones de defensa, el Ejército presentó los niveles máscríticos de falta de material de guerra. En este sentido los artilleros de esta armarecuerdan que “...no tenían municiones y los ejercicios de combate eransimulados para producir economía de combustible y material. Las unidades setenían que mantener con lo que se denomina economías generales, derivadas delos permisos que se otorgaban a los conscriptos...”124 En la FACH en tanto, lasituación no dejó de ser diferente a la antes descrita. La escasez de material deguerra se transformó en un obstáculo “...para contar con una cantidad suficientede pilotos de combate...los ejercicios de vuelo (por falta de medios) eran bastantemodestos, la posibilidad de disparar un rocket era prácticamente nula debido a suelevado costo.”125 En la Armada, por otro lado, la situación también fue crítica.Los recursos existentes “...a duras penas alcanzaban para la adquisición demuniciones y petróleo, así como también, para mantener en buenas condicionesun buque.”126122 En este sentido las cifras del presupuesto de defensa durante la década del sesenta oscilaron “...entre las tres instituciones era-desde hacía diez años- un promedio del 44,1% para la Armada, un 34,1% para el Ejército y un 21,8% para la FACH...” Así loestablece el general Prats. EN: Prats, Carlos. Op cit. Pág. 193.-123 Los oficiales entrevistados y los testimonios escritos que se han dejado son concordantes en señalar en que la situación logísticade las Fuerzas Armadas hacia la década del sesenta era desastrosa. En el caso del Ejército, el general Sergio Castillo Aránguiz,Comandante en Jefe del Ejército durante 1968-1969, recuerda que esta realidad se debía fundamentalmente al bajo presupuesto queafectaba a la institución, obligaba a convertir parte del presupuesto en moneda extranjera a moneda nacional, para hacer frente anecesidades imperiosas de vivienda e infraestructura, renunciando con ello a la adquisición de material de guerra.” ENTREVISTAGeneral Sergio Castillo A. 16/02/ 95.- En relación a la ayuda norteamericana emanada a través del PAM, el general Prats señalaque ésta fue más bien marginal en el caso de Ejército y poco relevante en la situación general de las Fuerzas Armadas chilenas.Añadiendo que hacia 1967 “...EE.UU. obtiene la dictación de la Ley sobre Foreign Military Sales (FMS), que elimina la donación opréstamos de material de guerra, reduciendo la “ayuda militar” al ámbito de entrenamiento y asesoría técnica” EN: Prats; Carlos. Opcit. Pág. 100.-124 ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95. La misma fuente añade que a “...los cuarteles, dentro del cuidado ylimpieza que se logra gracias al esfuerzo cotidiano que realizan las Fuerzas Armadas, y a su estricto régimen interno, no se les podía,sin embargo, renovar su infraestructura.”125 ENTREVISTA Coronel Carlos Castro S. 13/07/95.-126 ENTREVISTA Contralmirante Sergio Huidobro J. 08/10/96. El mencionado oficial recuerda que la gravedad de la crisispresupuestaria hizo popular entre los marinos la frase de “que no había plata ni para huaipe”. En relación a Carabineros, la policíauniformada no fue la que se vio menos afectada con la crisis logística que afectó a las instituciones de la defensa. El agitado períodopolítico-social determinó que esta institución mantuviera relativamente estable esta área. ENTREVISTA General Arturo Yovane Z.24/11/96.- 38INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 39. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) En segundo lugar, la modernización de las Fuerzas Armadas pasaba por unmejoramiento en la infraestructura militar. Esta área, al igual que la anterior,presentó serias falencias que entorpecían las tareas de los uniformados. En elEjército esta situación se expresó en la lentitud con que fue aplicado el plan deredistribución de fuerzas en el centro-sur del país,127 los deficientes índices deconscripción militar,128 así como también, en el deterioro de las instalaciones de lainstitución. En el “Regimiento Tacna”, por ejemplo, los oficiales Carlos Ossandón yVíctor Mora Valladares concuerdan en señalar que hacia dicho período la unidadde artillería más importante del país, como lo fue el “Tacna”, “...carecía de bañosy duchas en buen estado...(y junto a ello) de una adecuada dotación de oficialesy cuadro permanente.”129 En la FACH esta situación se vinculó a la falta de unaadecuada infraestructura terrestre para realizar operaciones básicas, tales comoaeropuertos, torres de control, hangares, etc., así como también en falta dealgunas comodidades básicas en las Bases.130 En la Armada la situación pasabapor el mantenimiento de la infraestructura existente “...la que a duras penasalcanzaba un nivel básico.”131 Un tercer aspecto que buscó mejorar el proyecto modernizador de lasFuerzas Armadas se vinculó con las remuneraciones que percibía su personal, queal igual que en los rubros antes vistos, presentaba características preocupantesque obstaculizaban las tareas castrenses. En este último sentido es importanteconsignar el permanente éxodo de oficiales y suboficiales hacia el mundo civil,debido fundamentalmente a los bajos sueldos y jubilaciones que percibían losuniformados.132 Esta realidad que afectó a las tres ramas de las Fuerzas Armadasy a las policías en distintas intensidades,133 adquirió características críticas en losrangos inferiores de la oficialidad y suboficialidad, así por ejemplo, un “oficialjoven”134 presentaba serias dificultades para mantener los gastos de habitación,vestuario y educación para sus hijos. Ello obligó a las esposas de subtenientes,capitanes y mayores, sin recursos independientes, a trabajar para incrementar el127 Así lo relata el general Carlos Prats cuando señala que una de los grandes anhelos de la institución pasaba por la redistribución delos reducidos medios. Al respecto añade que la concentración de éstos en las guarniciones del centro del país impide un adecuadodesarrollo institucional.- EN Prats; Carlos. Op cit. Pág. 102.128 El mismo general Prats anota que en el caso del Ejército la conscripción desciende hacia 1967 a un 50% del nivel mínimoindispensable. Mayores antecedentes en torno a este tema EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 104.129 ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95. ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.-130 Los coroneles de la FACH Carlos Castro y Pedro Guerrero concuerdan en esta apreciación. El último de ellos recuerda porejemplo que en Puerto Montt, donde comandó una unidad hacia este período, los suboficiales no tenían un casino donde pasar susmomentos de descanso, estando obligados a salir de la base en las horas de franco. La institución no les podía brindar un espacio asus hombres, por falta de medios. ENTREVISTA Coronel Pedro Guerrero. 24/01/97.-131 ENTREVISTA Capitán de Fragata Hugo Ponce. 04/05/99.-132 En este sentido el general Sergio Castillo recuerda que fue la problemática económica que afectó al Ejército gravitaba en elaspecto moral y se expresaba en un considerable éxodo de oficiales y personal de planta, que abandonaba su carrera en busca demejores expectativas. Al respecto añade que fue habitual “...que un alto porcentaje de cadetes que terminaban sus estudioshumanísticos, renunciaba a ser promovido al curso militar y preferían integrarse a la vida civil.” ENTREVISTA General SergioCastillo A. 16/02/95.-133 Según los testimonios del general Prats el Ejército fue la institución en donde los problemas fueron más acentuados. Esta mismaapreciación es también compartida por el general Castillo quien señala que “...la mayor diferencia se producía con la Fuerza Aérea,que desde su creación y por razones de riesgo, percibía importantes gratificaciones que eran permanentes incluso en el retiro.”ENTREVISTA General Sergio Castillo A. 16/02/95.- En relación a Carabineros esta realidad igual se expresó con crudeza en lapolicía uniformada así lo recuerda el general Yovane y el coronel Acuña.-134 Este apelativo lo usaremos intensamente en este capítulo y en el próximo. Para entender a que llamamos Oficialidad Joven VERpie de página hoja número cuarenta y tres del capítulo primero. 39INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 40. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)ingreso familiar.” A menudo esposas empleadas como secretarias, ganaban másque sus maridos oficiales...”135 generando ello frustración, y en algunos casos, elretiro de muchos jóvenes que permanecieron en las filas institucionales, quienesllegaron a recurrir al “pluriempleo”, conduciendo taxis o haciendo clasesparticulares en las horas de franco. La situación de la oficialidad de alta graduación,136 no dejaba de ser muydiferente a la de sus subalternos. La hija del general Mahn recuerda que “...vivíancon modestia rayana en la pobreza...escondíamos y paliábamos (nuestrasnecesidades) pasando los fines de semana en clubes militares; veraneando encasa de huéspedes o recintos militares, atendiendo nuestros problemas de salud odentales con especialistas uniformados.”137 Por último, las Fuerzas Armadas buscaron desempeñar un rol másdestacado en la sociedad a través de una participación más protagónica en elEstado. Como lo explicáramos en el capítulo anterior la DSN jugó un rol importanteen este sentido, al propiciar una participación más activa de las instituciones de ladefensa en las diferentes áreas de la sociedad.138 Desde esta perspectiva,dentro de las demandas castrenses de los años sesenta, hubo la intención determinar con el carácter secundario a los que el modelo civil-militar los confinaba. En este sentido, uno de los elementos que más molestó a los militares fue elpermanente desconocimiento que les hizo extensivo la clase política en temas deseguridad. Al respecto esta crítica hacia el mundo civil quedó graficada a travésde dos hechos. La creación de la Dirección de Fronteras y Límites en donde fueignorado el aporte especializado de los uniformados, así como también, elsistemático desconocimiento que afectó a los estudios de apreciación de lasituación interna que preparaba periódicamente el EMDN.139 El desprecio con que fueron tratadas las demandas y el aporte de losuniformados por parte de la clase política, obedeció a razones de orden histórico,ideológico y social. En relación al primero de ellos tenemos que señalar eldesprestigio en el que quedaron los militares luego de los frustrados ensayos en laarena política en los años veinte, lo que determinó la “reacción civilista” y en granparte las pautas cívico-militares que caracterizaron a la república del ´25.140 En segundo lugar, desde el punto de vista ideológico, la existencia desectores pacifistas, como la Democracia Cristiana y otros, en el espectro políticonacional nos permite explicarnos este “abandono” que afectó a las Fuerzas135 North; Liisa: Los militares en la política chilena Universidad de York s/f. Pág. 16.136 Término con el que nos familiarizaremos en las siguientes páginas. Entenderemos por oficialidad de alta graduación aquella quepara el caso del Ejército, Carabineros y Fuerza Aérea esta sobre el grado de coronel y ha realizado el curso de Estado Mayor,imprescindible para seguir ascendiendo. En el caso de la Armada esta categoría se encuentra representada por aquellos grados decapitán de navío hacia arriba.-137 Marras; Sergio: Confesiones. Editorial del Ornitorrinco 1988. Pág. 125.-138 Todos los uniformados entrevistados concuerdan en señalar que hacia este período la civilidad sólo se acordaba de los militaresdurante el mes de la Patria por el tradicional desfile, extendiéndose la sensación de que eran para la civilidad un mal necesario.-139 Así lo deja entrever el general Prats en su obra cuando se refiere a este período, resaltando en ella el profesionalismo y exactitudcon que los militares pueden abordar temas políticos. Al respecto ver los comentarios de Prats cuando le recuerda a Frei la precisióncon que el EMDN vaticinó el triunfo de Allende.- EN Prats; Carlos. Op cit. Págs. 140-141.-140 En efecto, los teóricos de la problemática militar sostienen que la única forma de mantener el modelo de relación civil-militarexistente en Chile entre 1932-1973 era a través de una reducción de presupuesto de la defensa. Así lo confirma Augusto Varas ySamuel Huntington en sus sendas obras. VER: Varas: Augusto et al. Op cit. Mayores antecedentes en torno a este modelo en losEE.UU. EN: Huntington; Samuel. Op cit. Veáse Capítulo 11. Págs. 289-310. 40INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 41. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Armadas. En efecto, estos grupos veían innecesario un aumento en el gasto dedefensa, mirando con reticencia la intervención política que llevaban los militaresbrasileños y argentinos. En la izquierda, en tanto, el antimilitarismo se justificaba apartir de una visión estratégica que sustentaba la opción revolucionaria delpueblo, concepción que cobraba fuerza ante el surgimiento de dictadurasmilitares en Latinoamérica.141 Desde el punto de vista social, las fuentes consultadas concuerdan enseñalar que el estrato del cual provenían los uniformados se constituía en unelemento a partir de cual también es posible explicar el desprecio civil hacia elmundo militar. Al respecto, el ex senador democratacristiano, Rafael AgustínGumucio, añade que “...para un coronel cualquiera su mayor aspiración eracasarse con la hija de un hacendado rico de provincia. Esta actitudmenoscabada, humillada, trascendió en la DC en el sentido de que no se formóun grupo que apoyara a los militares en sus demandas.”142 En este mismo sentidoel ex senador de derecha Francisco Bulnes Sanfuentes, reconoce que en su sectorexistían amplios grupos que miraban con desprecio al mundo militar, explicando apartir de ello en parte la despreocupación que manifestó este sector hacia lasdemandas de los uniformados.143 Si bien es cierto que esta situación de abandono que venía afectando a losuniformados, fue uno de los aspectos característicos de las relaciones cívico-militares bajo la llamada república del ´25, la situación que afectaba a las FuerzasArmadas cobró síntomas de gravedad cuando la desatención civil atentó contrael proyecto institucional de los uniformados y puso en peligro desde el punto devista militar la soberanía nacional.144 En efecto, el rearme continental, el fortalecimiento y protagonismo que sushomólogos vecinos, quienes a través de golpes militares o la modernización de lasestructuras de sus respectivos Estados, habían cobrado mayor importancia en susrespectivas sociedades. Junto a ello la eventual amenaza de un conflicto bélico-para lo cual se requería de fuerzas militares lo suficientemente dotadas- conBolivia, por el accidentado curso del Río Lauca en 1962, y con Argentina, por ladiscutida soberanía de Laguna del Desierto en 1966, se transformaron en fuertesantecedentes a partir de los cuales los requerimientos castrenses cobraron másfuerza, así como también, su frustración al no recepcionar la comunidad políticadichas demandas.145 Bajo este contexto o coyuntura político-militar se comenzó a expresar enalgunos círculos castrenses la reedición del discurso antipartidista y corporativoque llevó en dos oportunidades al general Ibáñez al poder, siendo el Ejército la141 Si bien es cierto que la desatención que afectó a los uniformados fue practicada por los diferentes grupos políticos sin distingo, enel centro y la izquierda esta postura estuvo determinada por elementos ideológicos.- Las primeras dictaduras militares de seguridadnacional en América Latina fueron la de Brasil en 1964 y la de Argentina en 1966.-142 ENTREVISTA Ex Senador Rafael Agustín Gumucio. 09/05/96.-143 Aunque la derecha se transformó hacia fines de la década del sesenta en la principal defensora y promotora de los uniformados enel congreso. ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S. 30/09/96.-144 Nos referimos a la necesaria inversión que requería la adopción del modelo de seguridad nacional al cual los uniformados adhieren145 Al respecto el general Prats anota en relación al llamado a retiro del general Parada y la paralización de los cambios que sepensaban materializar que “...se genera un peligroso y oculto sentimiento de desaliento, al observar que en los países vecinos elEjército adquiere preeminencia orgánica entre las instituciones de la defensa, mientras que en el propio bordea el precipicio de ladecadencia.” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 102.- 41INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 42. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)institución en donde la efervescencia castrense se presentó con mayor nitidez, ydesde donde la “rebeldía militar” hacia el mundo civil fue más manifiesta. En sus líneas centrales el malestar que los uniformados comenzaron hacerpúblico a partir de 1967 versó fundamentalmente en la incapacidad, que desdela perspectiva militar, tenía la clase política de turno al no reconocer el nuevoescenario mundial y otorgar a las Fuerzas Armadas un rol más destacado en elEstado y la sociedad. Este reconocimiento pasaba necesariamente por unaumento del presupuesto de la defensa y una mayor injerencia de los uniformadosen las diferentes tareas del país. A partir de lo anterior, es factible comprender que los primeros actos deprotesta militar a través de los cuales se comenzó a expresar el sentimiento defronda militar, hayan presentado un fuerte contenido “gremialista” queveladamente dejó entrever una concepción antipartidista y corporativa delEstado. Junto a este componente se expresó un segundo tópico interesante deanalizar, nos referimos al reacomodo que se produjo al interior de las FuerzasArmadas tras la lenta adopción del modelo de seguridad nacional, el que seexpresó en una división generacional en torno a la visión de las institucionescastrenses.b) Las Primeras Deliberaciones: Si bien es cierto que las condiciones que desembocaron en las diferentesacciones de protesta y complot militares en la década del sesenta se veníanpresentando con bastante anterioridad en el seno de las Fuerzas Armadas, éstas,como en todo orden de cosas, requerían de una causal precipitante para poderexpresarse.146 En este sentido, la “conciliadora postura”, como calificaron los uniformadoslas diversas acciones que desarrolló el gobierno en torno al confuso incidente de“Laguna del Desierto” en 1966, se transformó en el antecedente tras el cualsurgieron las primeras “células militares rebeldes” al interior de los cuarteles.147 La estructuración tanto orgánica como del propio “discurso” de este tipode grupos fue un efecto del tiempo en que éstos estuvieron vigentes. En susorígenes se trató de cerrados círculos sin contactos entre sí y con demandasinmediatistas como un aumento presupuestario o de remuneraciones. Más tardees posible evidenciar una coordinación intra y extrainstitucional, así como también,la elaboración de una propuesta mucho más global como lo veremos en lassiguientes páginas. El primer movimiento de protesta que se registró en las Fuerzas Armadas yque se inscribió dentro del ambiente de inquietud hasta aquí descrito, estalló en la146 Como lo estableciéramos en el capítulo anterior la crisis presupuestaria era una situación que se arrastraba desde hacía décadasen las Fuerzas Armadas. Los años sesenta presentaron la coyuntura favorable para que el malestar de los uniformados, originado araíz de esta problemática, estallara.-147 Los uniformados entrevistados califican de “entreguista “ la postura del gobierno DC en materias de conflictos limítrofes connaciones vecinas. En este sentido el general Carlos Prats comenta que el año 1967 se creó “...la Dirección de Fronteras y Límites delEstado, en la que se omite considerar la validez de la opinión y presencia técnica de las Fuerzas Armadas en materias quecomprometan la soberanía nacional y el sagaz Ministro de Relaciones Exteriores, Gabriel Valdés, expresa que “Chile está dispuesto aconsiderar la concesión de un corredor para Bolivia al norte de Chile.” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 99.- 42INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 43. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Armada en mayo de 1967. La oficialidad joven de la mencionada arma redactóuna carta que fue entregada a su alto mando y a las autoridades políticas en lasque se daba cuenta de “...la urgente necesidad de mejores medios técnicos y dealza en sus sueldos.”148 La controvertida misiva, denominada por la prensa de laépoca como el “Manifiesto de los Tenientes”, respondió a una inquietud surgidaentre la oficialidad joven de la Escuadra Nacional, que sentía una falta decompromiso de sus mandos con la situación que las afectaba, así como también,de la clase política que desconocía su necesidades corporativas.149 En agosto del mencionado año miembros de las Fuerzas Armadas dieron aconocer un segundo llamado de atención a la opinión pública, la clase política yel alto mando militar. En efecto, hacia el mes ya mencionado apareció en el diario“El Mercurio” una carta supuestamente escrita por un Comandante de Unidadque resumía su pensamiento señalando que ”... los militares no tenemos derecho adeliberar en política; pero no somos tarados mentales.” 150 En su carta el coronelNN, exigía además remuneraciones dignas para los uniformados y un aumento enel presupuesto destinado a defensa. Casi a la par con los hechos anteriormente descritos, se reunieron en el ClubMilitar, más de un centenar de oficiales jóvenes del Ejército. En el encuentro quefue conocido como la “Reunión de la Pilsener”, los uniformados deliberaronacerca de la situación económica que afectaba a su institución y la actitud pococomprometida que venía manifestando el alto mando frente a esta situación.151 A través de las diferentes acciones de protesta militar ocurridos durante1967, la oficialidad joven buscó comprometer al alto mando institucional con elsentimiento de frustración profesional y personal que los venía afectando,obteniendo de paso una rectificación por parte del gobierno en torno a su posturahacia el mundo militar. La nula receptividad con que fueron recibidas las demandas de laoficialidad joven por los altos mandos institucionales y el gobierno, acentuó lafrustración profesional en los uniformados comprometidos en los movimientos deprotesta hasta aquí descritos, así como también, las diferencias en materia decosmovisión militar que se comenzaron a registrar entre la oficialidad. En efecto, una de las consecuencias de la DSN en las Fuerzas Armadaschilenas estuvo vinculada a la generación de una brecha generacional en torno alas características del “deber ser” de las instituciones castrenses, la que terminó pordesencadenar una silenciosa lid entre estas dos cosmovisiones que concluyó elmismo 11 de septiembre de 1973.148 Diario El Ilustrado 30/10/69. Pág. 2.149 Tras la carta se inició en la II Zona Naval un sumario administrativo para sancionar a los autores de la mencionada misivaproveniente desde la oficialidad de baja graduación de la Escuadra Nacional. Finalmente fueron sancionados dos uniformados,quienes declararon ante el fiscal ser los creadores e instigadores del movimiento, lo que determinó el cierre del sumario. ElContralmirante Huidobro recuerda que su sobrino fue uno de los que se culpó y que fue llamado a retiro para proteger a suscompañeros. ENTREVISTA Contraalmirante Sergio Huidobro J. 08/10/96.-150 Diario El Mercurio. 09/07/67. Pág. 2.151 La prensa de la época bautizó con ese apelativo a este encuentro por los uniformados se reunieron a discutir estos temascompartiendo una cerveza. El grado de organización que tuvo este movimiento quedó demostrado con los contactos que tuvo con laprensa de la época. Uno de los oficiales que dirigió esta reunión recuerda que ellos solicitaron a unos conocidos de un influyentediario de la época, como lo era el diario El Ilustrado, que enviara a sus periodistas a cubrir la noticia a fin de que la reunión no pasaradesapercibida en la opinión pública. Luego de esta reunión no hubo sumarios por el carácter público de la acción y por no figurarningún cabecilla dirigiéndola. ENTREVISTA Coronel Edgardo Fuenzalida V. 12/01/96. 43INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 44. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Para la oficialidad joven, instruida bajo los preceptos ideológicos de la DSN,resultaba insostenible seguir manteniendo la relación de marginalidad a la que laclase política los condenaba, por el evidente desequilibrio armamentista frente alos países vecinos y el surgimiento de movimientos guerrilleros. Frente a ello sehacia imprescindible que los altos mandos institucionales actuaran diligentemente,y si era necesario por la fuerza, para mejorar la situación de las Fuerzas Armadas. Por otro lado, la visión de la oficialidad de alta graduación no diferíaaparentemente de la que expresaban sus subordinados; ellos reconocían la crisisde infraestructura y económica que afectaba a los uniformados, así comotambién, la necesidad de un mayor protagonismo castrense en materias deEstado, difiriendo con la oficialidad joven en los caminos a seguir para alcanzar losobjetivos esperados. Estas diferencias, de carácter más bien estratégico, seprofundizaron y llegaron a temas más de fondo al prolongarse la crisis queafectaba a las Fuerzas Armadas.152 Volviendo al tema que aquí nos ocupa, la reacción que manifestó laoficialidad comprometida en los actos de protesta, ante los magros resultadosobtenidos,153 se expresó a través del Ejército en el mes de mayo de 1968 cuandolos oficiales alumnos de las diferentes academias de la institución presentaron sus“renuncias” simultáneas a la carrera militar. Esta nueva acción de protesta, la más grave que había estallado hasta esemomento, fue gatillada por el estancamiento en el Congreso del proyectorelacionado con el aumento de las remuneraciones del personal de las FuerzasArmadas, teniendo éstos como antecedente la rapidez con que se habíaaprobado el reajuste de la dieta de los congresistas días antes de estallar elconflicto. La rebeldía militar estalló el 1º de mayo en la Academia de Guerra delEjército, cuando los oficiales alumnos pertenecientes al curso regular y al deinformaciones, a través de sus profesores jefes, presentaron individualmente surenuncia a la institución. Esta actitud, de acuerdo a las propias palabras del general Horacio ToroIturra, involucrado en el movimiento de protesta, se transformó en una verdadera“bomba de neutrones”, puesto que comenzó a ser imitada en las restantesAcademias de las Fuerzas Armadas.154152 En efecto, durante los primeros años en que se expresaron estas diferencias (1967-1968) la oficialidad en general tuvo el mismosentimiento. Sin embargo, las diferencias generacionales se expresaron cuando el estamento joven pretendió alcanzar sus objetivospor la fuerza, provocando esto “roces” con el alto mando que van a terminar profundizando las diferencias. El estamento de mayorgraduación, por una formación doctrinaria diferente era más respetuoso de la autoridad y por lo tanto de la constitucionalidad. Estasituación la podemos ver graficada en las “Memorias” del general Prats. El mencionado oficial aparece identificándose con el malestarpero a la vez apegado a un procedimiento que fue mañosamente mal interpretado por la oficialidad que quería modificar las pautas derelación civil militar entonces vigentes.153 Las diferentes acciones de protesta castrense ocurridas en 1967 no lograron sensibilizar al gobierno. Al terminar el año el Ministrode Hacienda, Sergio Molina, hizo pública la noticia de que no habría reajuste presupuestario para las Fuerzas Armadas el próximoaño, añadiendo que en los primeros meses de 1968, el gobierno enviaría al congreso un proyecto especial que aumentaría lasremuneraciones del personal de las Fuerzas Armadas.154 El general Horacio Toro añade que las “renuncias” respondieron a “...una necesidad de expresar públicamente nuestro malestar,de manera que pudiera ser percibido por el alto mando y el gobierno. “ EN: Marras; Sergio: Palabra de soldado Editorial delOrnitorrinco, 1989. Pág. 101. Acerca de la adhesión que tuvo este movimiento los oficiales entrevistados concuerdan en señalar elprofundo impacto y masividad del movimiento. La prensa de la época señaló que el total de “renuncias” alcanzó a unos 152renunciados en la capital. VER: Revista Ercilla 08-12/04/68. Págs. 8-13. 44INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 45. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La evidente critica al alto mando y a las autoridades de gobierno que llevóconsigo este movimiento de protesta, se tradujo en el llamado a retiro de cuatrogenerales de Ejército y una reestructuración en aquellas carteras ministerialesclaves para resolver la crisis militar.155 La actitud poco comprometida con que la oficialidad joven evaluó mástarde las acciones emprendidas por el recién nominado Comandante en Jefe delEjército, general Sergio Castillo Aránguiz, y el nuevo Ministro de Defensa, general (r)Tulio Marambio Marchant, determinó la formalización y coordinación de losimprovisados grupos de deliberación que habían programado los actos deprotesta ocurridos entre los años ´67 y ´68, quienes a través de orgánicas yproyectos más acabados buscaron alcanzar sus objetivos corporativos.c) De Golpe de Estado a Huelga Militar: Las acciones de protesta militar hasta aquí descritas, dieron como resultadola implementación de dos estrategias a través de las cuales los uniformadosbuscaron mejorar la delicada situación que los afectaba. Una de ellas, quedefiniremos como “legalista”, representó a los altos mandos institucionales y fueliderada por sus respectivos Comandos en Jefe. La segunda de ellas lacalificaremos como “rupturista”, e identificó los anhelos de un importante einfluyente número de oficiales y suboficiales, que en orden de participacióndecreciente representó a uniformados del Ejército, FACH, Carabineros y Armada. En el Ejército, institución donde el número de oficiales que participó fue alto,el liderazgo de esta estrategia no fue unívoco. La descoordinación existente entrelos uniformados determinó que se expresaran dos grandes vertientes que sediferenciaron por los contactos de sus respectivos líderes. Así fue como hubo unmovimiento con el que se identificaron oficiales de infantería y blindados, y otroque agrupó a los artilleros y oficiales de caballería. El liderazgo del primero de ellosrecayó en el mayor Arturo Marshall Marchesse, y el del segundo, en el generalRoberto Viaux Marambio. Siendo la intervención militar el medio a través del cualambas agrupaciones pretendieron materializar sus concepciones. A continuación pasaremos a revisar cada una de ellas de acuerdo al ordencon que fueron presentadas más arriba, centrando la descripción de cada una deellas en el Ejército, institución indiscutidamente nuclear a la hora de analizar laproblemática militar, y del cual se poseen mayores antecedentes que nospermiten reconstruir este conflicto. Una de las primeras gestiones a las que se dedicaron los Comandantes enJefe de las Fuerzas Armadas luego de las sorpresivas “renuncias”, fue la deacercarse a sus respectivas unidades con la finalidad de informar a sus subalternoslas respectivas diligencias -institucionales y gubernamentales- que se estabanllevando acabo para mejorar la situación de las instituciones de la defensa, y asíprever otra manifestación de descontento militar.156155 La crítica al alto mando que llevó consigo las “renuncias” significó para el entonces Comandante en Jefe del Ejército, general LuisMiqueles Caridi ser llamado a retiro junto a los generales Jorge Quiroga Mardones, René Cabrera Soto y Rodolfo Abé Ortiz. En elMinisterio de Defensa fue reemplazado Juan de Dios Carmona y en Hacienda Sergio Molina fue reemplazado por Andrés Zaldívar.156 ENTREVISTA General Sergio Castillo A. 16/02/95.- 45INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 46. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Visitas similares realizó el recién nominado Ministro de Defensa quien,valiéndose de su condición de miembro de las Fuerzas Armadas y conocedor deldescontento castrense, realizó una ácida crítica a los movimientos de protestaocurridos, apelando a la ética profesional de las instituciones militares.157 La tarea más ardua para tranquilizar el exacerbado ánimo de la oficialidadjoven fue desarrollado en el Ejército, la institución castrense que presentaba eldéficit más alto en materia de infraestructura, armas y remuneraciones, y dondelos síntomas de insubordinación, luego de las “renuncias”, se hacían másevidentes. Con la finalidad de oxigenar el tenso ambiente que se respiraba alinterior de los cuarteles del Ejército, el general Castillo recuerda haber “...ordenadoal Estado Mayor institucional, elaborar un informe acucioso de la realidadeconómica del Ejército y su incidencia en el desempeño profesional.”158 El mencionado informe, añade el general Castillo, fue presentado alPresidente Frei y discutido más tarde con el Ministro de Hacienda, Andrés ZaldívarLarraín y el Subsecretario de Guerra, General ® Carlos Gardeweg Costa. Los frutos de estas discusiones se materializaron con la aprobación delejecutivo de un Plan Extraordinario de Adquisiciones de Material de Guerra,información que fue comunicada a las distintas reparticiones de la institución através de sus respectivos Comandantes, a fin de disminuir los niveles deefervescencia al interior de los cuarteles.159 A pesar de las acciones y esfuerzos que realizó el alto mando de las FuerzasArmadas para mantener a sus miembros dentro de los cánones constitucionales,éstos resultaron infructuosos. El anuncio de las nuevas adquisiciones en el Ejército,Armada y Fuerza Aérea, fueron interpretadas por la oficialidad joven como“medidas parches” que tendían a mantener en el tiempo una crítica situación quese arrastraba desde hacía décadas, responsabilizando a sus respectivos altosmandos en la agudización de esta crisis, al no expresar éstos una actitud másresuelta ante el ejecutivo para reclamar las demandas corporativas. El escepticismo con que evaluó la oficialidad joven las diligencias de susaltos mandos, obedeció a la existencia al interior de los cuarteles de unaestrategia paralela a partir de la cual se buscó solucionar los problemas militares, yque se expresó en la formación de “células militares rebeldes” que buscaronimplementar una estrategia sediciosa. Como ya lo enunciáramos en los párrafos anteriores, el liderazgo de ésta ensus inicios no estuvo centralizado, expresándose en dos movimientos queterminaron por aunar fuerzas. El primero en expresarse públicamente, fue el queencabezó el segundo Comandante del “Regimiento Yungay”, mayor ArturoMarshall el 19 de septiembre de 1969. En relación a este movimiento, fuentes cercanas a él recuerdan que elcomplot comenzó a tomar cuerpo en el mes de agosto del mencionado año, enlos ensayos de la Parada Militar en el Parque Cousiño, hoy Parque O´Higgins. Endichos encuentros preparativos, que congregaban a un importante contingente157 En el encuentro que tuvo con la oficialidad de la guarnición de Santiago el Ministro Marambio señaló “...que de no encontrarse unasolución en seis meses al conflicto él renunciaría al cargo.” VER: El Diario El Ilustrado 06/05/ 68. Pág. 8.158Castillo Aránguiz; Sergio, Comandante En Jefe del Ejército, 03/05/68 y 27/10/69. Documento inéditoPág. 1.159 Esta modalidad para enfrentar esta problemática fue imitada por las restantes instituciones de la defensa. 46INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 47. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de la guarnición de Santiago, el mayor Marshall capitalizó el descontento dealgunos uniformados llamándolos a reuniones clandestinas.160 De las dieciocho unidades de Ejército que se plegaron al movimiento através de sus respectivos oficiales, es necesario añadir algunos contactos con otrasramas de las Fuerzas Armadas que existieron en sus inicios. En este sentido, elcapitán Fernando Nieerad comprometido en el movimiento recuerdaconversaciones con un grupo de aviadores de la Base Aérea El Bosque, lideradospor el capitán de escuadrilla Carlos Castro, con un sector de la Armada a travésde un capitán de corbeta, y con el Comandante del Grupo Móvil de Carabineros,coronel Nilo. Estos encuentros conspirativos entre miembros de las Fuerzas Armadasno llegaron a buen término, la personalidad “alocada” de Marshall determinó quese alejaran de éste en búsqueda de nuevos aliados en el Ejército.161 La intención de expresarse a través de un golpe de estado llevó a Marshall ya sus seguidores a fundar una Junta Militar compuesta por seis oficiales, en susinicios jóvenes, quienes debían ir retirándose de ella en la medida que oficiales demayor graduación se integraran al movimiento, con la finalidad de robustecerlo eir ampliando su representatividad.162 En sus líneas centrales la operación militar que ideó el Movimiento 19 deSeptiembre, como más tarde se pasó a denominar, fue “...que una vez terminadala Parada Militar que conmemora el Día de las Glorias del Ejército, las dieciochounidades de la institución debían acuartelarse y proceder a entregar munición yarmamento de combate a sus conscriptos. Mientras estos ocurriría las tropas de losRegimientos “Yungay” y “Guardia Vieja” debían rodear el Club Militar pasadas las23:00 horas, a fin de entregar al Presidente de la República, presente en latradicional celebración institucional una carta en la que se exigía la renuncia delgabinete, del alto mando de las Fuerzas Armadas y el reconocimiento de la JuntaMilitar. Paralelo a esta acción, el Blindado Nº 2 y la Escuela de Suboficiales debíantomarse los Arsenales de Guerra con el que cuenta el Ejército en Santiago,quedando de esta forma el gobierno sin capacidad de reacción inmediata.” 163 Las actividades conspirativas antes descritas quedaron al descubierto el 17de septiembre tras la confesión de tres capitanes de infantería ante su superior. Ladelación en la que incurrieron estos oficiales determinó que Marshall decidiera, enprimera instancia, no asistir a rendir honores al Presidente de la República cuandoéste se dirigía al tradicional Te Deum de Fiestas Patrias, llegando con su unidad deformación con evidente retraso.164160 El mayor Arturo Marshall venía, sin embargo, desde hacía mucho tiempo trabajando en una eventual conspiración. Lospreparativos de la Parada Militar sólo le brindaron la posibilidad de aunar algunas fuerzas a esta aventura. A través de ellas esposible señalar que los uniformados no modernizaban sus técnicas para elaborar un golpe de estado. En el sentido que talesacciones hacen recordar las que tuvo el general Ibáñez de la década del veinte bajo condiciones muy diferentes.161 En efecto, los oficiales entrevistados que conspiraron con Marshall lo recuerdan como un voluntarista y soñador. No era unapersona que proyectara confianza por ser muy impulsivo. Así lo recuerda el coronel Castro y los capitanes Mora y Catalán.162 La junta fue bautizada como José Miguel Carrera. ENTREVISTA Capitán Fernando Nieerad. 17/10/96.-163 ENTREVISTA Capitán Fernando Nieerad. 17/10/96. La insistente postura de los líderes del movimiento de sumar a las demásramas de las Fuerzas Armadas, encuentra su respuesta en su planificación. El hecho de que el Ejército tomara presos a los jefesmilitares de las restantes ramas ponía en peligro la acción militar, puesto que éstas podían reaccionar contra los amotinados.164 El mayor Marshall debía asistir en la mañana del 18 de septiembre con su unidad de presentación a rendir honores al paso de lacomitiva presidencial. Al enterarse de que sus intenciones fueron descubiertas decidió en primera instancia no ir, pero sus subalternoslo convencieron, llegando con evidente retraso a cumplir con sus funciones. La prensa de la época interpretó esta acción como undesaire al primer mandatario, pero al parecer no fue así. ENTREVISTA Capitán Víctor Catalán Polanco 23/12/96.- 47INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 48. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Mientras la Parada Militar se desarrolló con aparente normalidad,165 laoficialidad comprometida en la acción procedió a ocupar sus puestos según laplanificación acordada. Sin embargo, sus intenciones fracasaron al enterarse de ladetención de Marshall y de los capitanes Nieraad y Hantke por efectivos delServicio de Inteligencia Militar (SIM) apostados en los Arsenales de Guerra de lainstitución.166 En relación al movimiento que lideró el general Roberto Viaux, este fue sinlugar a dudas el que contó con una mayor fuerza y estructurada planificación. Losorígenes de esta conspiración los encontramos a partir de septiembre de 1968,cuando el entonces coronel Viaux se desempeñaba como Director de la Escuelade Artillería, en la ciudad de Linares. En ese período, las actividades del cuestionado oficial se limitaron adiagnosticar en la oficialidad joven que dirigía, el grado de inquietud y malestar entorno a la situación económica que afectaba a la institución, para luego elegir aalgunos oficiales que lo acompañarían en la asonada, llegando a utilizar, enalgunos casos, todas sus influencias para cambiar las destinaciones de sus“elegidos” 167 La alternativa liderada por Viaux fue presentada a un pequeño grupo deoficiales en la capital,168 oportunidad en la que el caudillo militar aprovechó deadelantar a su audiencia su eventual ascenso a general y su destino a la PrimeraDivisión de Ejército con asiento en Antofagasta. En relación al plan de intervenciónmilitar presentado por Viaux, el capitán Víctor Mora recuerda que éste consistía“...en acuartelar a la totalidad de las unidades de la Primera División que éldirigiría, desconocer el gobierno e impedir que los buques cargados de cobre, quetenían por destino los EEUU, zarparan del país. La ciudad de Santiago, en tanto,debía reaccionar apresuradamente y acuartelar el máximo de unidades a lasafueras de la capital, con la finalidad de dejar sin reacción inmediata al gobierno.Los puntos elegidos para acuartelarse en Santiago eran Batuco y la Base Aérea ElBosque.”169 Mientras en los cuarteles capitalinos se comenzó a conocer la existencia deun movimiento militar líderado por Viaux, el caudillo fue informado periódicamente165 Mientras se desarrollaba el desfile, las unidades de los Regimientos “Yungay” y “Guardia Vieja” lo hicieron luciendo munición decombate. Situación inusual, puesto que para tales ocasiones los uniformados lo hacen con proyectiles a fogueo. Al respecto Nieraadjustifica la medida señalando que ella se debió a que ambas unidades eran las encargadas de rodear el Club Militar. La distanciageográfica entre Santiago y Los Andes-San Felipe, era un obstáculo que impedía que las unidades desfilaran con munición a fogueo,para luego retornar a las unidades y reaprovisionarse con munición de guerra. ENTREVISTA Capitán Fernando Nieerad. 17/10/96.-166 Esta va a ser una situación normal en todos los complots militares que veremos en este capítulo. Los conspiradores no handimensionado la capacidad de los organismos de inteligencia. Creen que aún se encuentran en los años veinte donde reunirse confines sediciosos era sólo un asunto de querer hacerlo.167 El capitán Mora que más tarde levantó el Tacna donde se refugio Viaux el 21 de octubre, fue subalterno de éste en Linares. Enprimera instancia, su destino fue la ciudad de Punta Arenas, la que fue cambiada por Viaux al Regimiento Tacna, donde le fue útilmeses más tarde.- ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-168 Los compañeros de Viaux en estas reuniones recuerdan que el punto habitual para estos encuentros fue el Centro Chilote ubicadoen la calle Londres.169 En esa oportunidad el capitán Mora recibió de Viaux la orden de levantar contra el gobierno el Tacna e iniciar los contactos con elRegimiento Buin y la Escuela Militar. Con el primero de ellos se comunicó a través de su Comandante, el coronel Daniel Ponce. En laEscuela Militar convenció a los oficiales Ricardo Gaete y Jaime Nuñez. Con la finalidad de afianzar la tarea de enlace con otrasreparticiones, el capitán Mora delegó parte de su función conspirativa en el “Tacna” en los oficiales Víctor Manuel Vergara y GustavoSanhueza. Estos últimos, añade, comenzaron a conversar con la suboficialidad y la tropa, con el fin de convencerlos y “aleonarlos”para que participaran en el movimiento. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.- 48INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 49. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de los pasos que se estaban dando en Santiago. Este fluido contacto incluyóinnumerables viajes de Mora y otros oficiales a la ciudad de Linares. Una vez queViaux fue notificado de su ascenso a general y Comandante de la Primera Divisiónde Ejército, los viajes y mensajes cambiaron de destino, esta vez iban rumbo alnorte, lo que indicaba que la planificación se desarrollaba a pasos agigantados. De las actividades con fines sediciosos que desarrolló Viaux en el norte delpaís, cabe señalar las vinculaciones que el propio conspirador recuerda habertenido con el entonces Comandante en Jefe de la VI División de Ejército, conasiento en la ciudad de Iquique, general Augusto Pinochet Ugarte, y con otrosoficiales de la mencionada zona militar.170 En relación a la participación de Pinochet y sus subalternos en elmovimiento de Viaux, el coronel José Domingo Ramos recuerda que “... en más deuna oportunidad Viaux se reunió con oficiales de la Sexta División, incluidos en ellosPinochet...”171 Si bien es cierto que el coronel Ramos nunca conoció los temastratados en esos encuentros, la actitud de algunos de éstos al producirse el“Tacnazo”, permite concluir que en la planificación ideada por Viaux también seincluyó a la oficialidad de la Sexta División.172 En relación a los argumentos a los que recurrió Viaux para convencer aquienes lo acompañaron en el movimiento, éstos consistieron en hacer manifiestala despreocupación del gobierno y el alto mando hacia la institución. En estesentido Viaux no dio a conocer, en su jurisdicción, los adelantos que desde elEstado Mayor del Ejército se estaban llevando acabo. La tardanza con que sematerializaron tales logros (sólo después del Tacnazo se aceleraron) se“confabuló” con el discurso “gremialista” con que Viaux cautivó a susseguidores.173 La labor conspirativa que desarrolló el general Viaux en el norte quedó aldescubierto a mediados de 1969, cuando el Comandante en Jefe del Ejércitorealizó una visita de rutina a la División que comandaba Viaux. Los resultados de lavisita desde el punto de vista logístico dejaron preocupado al general Castillo,quien evidenció que “...la Primera División no contaba con un Plan deOperaciones...y los esfuerzos de su Comandante estaban apuntados más bienhacia el ámbito social de ésta...”174170 El general Viaux señala que Pinochet estaba enterado de sus intenciones y las compartía. ENTREVISTA General Roberto ViauxM. 18/11/94.-171 El coronel Ramos fue Comandante del Regimiento Dolores de la Sexta División de Ejército que estaba a cargo de Pinochet haciaeste período. El oficial recuerda que los encuentros entre ambos generales eran periódicos durante este período. ENTREVISTACoronel José Domingo Ramos. 17/11/96.-172 El día del “Tacnazo” Pinochet estaba aún en Santiago a raíz de la reunión anual de la Junta Calificadora de Oficiales. El oficial Jefede Estado Mayor de Pinochet mantuvo una actitud extraña junto al oficial de la marina de esta zona de apellido Arenst. En esteambiente de confusión provocado por el jefe interino de la división, el coronel Ramos recibió un llamado telefónico desde Arica, dondese encontraba el coronel Agustín Toro Dávila, quien trato de indagar la postura de Ramos respecto al “Tacnazo”. ENTREVISTACoronel José Domingo Ramos. 17/11/96.-173 En cada Consejo de Generales y también por correspondencia se mantenía al tanto a los Comandantes de Divisiones de losadelantos que se estaban realizando en materia económica a fin de tranquilizar los ánimos. El general Viaux no comunicó estainformación a sus Comandante de Unidades para que estos la entregaran a sus subalternos. ENTREVISTA General Manuel Torresde la Cruz. 23/03/95.-174 Así lo revela el general Manuel Torres de la Cruz, entonces coronel y ayudante del general Castillo que acompañó a éste a la visitade rutina donde se evidenció que Viaux no era la persona más idónea para el cargo que desempeñaba. ENTREVISTA GeneralManuel Torres de la Cruz.23/03/95.- 49INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 50. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Las dudas de que algo fuera de lo normal estaba tomando cuerpo en loscuarteles del norte del país, fueron corroboradas por el Ministro de Hacienda,Andrés Zaldívar175 y por las confesiones que hiciera el Comandante delRegimiento Calama, coronel José Pérez Luco, ante el general Castillo y elPresidente Frei. El descubrimiento de las actividades conspirativas de Viaux, por lasautoridades del país y del Ejército, motivó su llamado a la capital una semanaantes de realizarse la Junta Anual Calificadora de Oficiales. Ante este sorpresivollamado Viaux reunió y alertó a sus subalternos a quienes les señaló “...que seestaba tramando algo en su contra, en forma traidora y deleznable,” recibiendoexpresiones de lealtad de parte de los uniformados. 176 Tras su llegada a Santiago el 2 de octubre, el general Viaux, sin elconsentimiento del Comandante en Jefe, realizó frustrados intentos porcomunicarse con el Presidente de la República. Luego de haber solicitado en tresoportunidades una entrevista, Viaux fue notificado de que “el Presidente norecibiría a ningún general antes de que se reúna la Junta Calificadora...”177 Losfrustrados intentos por comunicarse con el Presidente Frei se tradujeron finalmenteen el envío de una carta al Palacio de Gobierno en la que se detallaba la realidadinstitucional y le solicitaba el retiro del alto mando del Ejército.178 Mientras Viaux realizó frustrados intentos por comunicarse con Frei, la JuntaCalificadora de oficiales comenzó a sesionar y el 16 de octubre se constituyó enConsejo. En este encuentro el general Pablo Schaffhauser procedió a dar lectura ala investigación sumaria por los actos de insubordinación ocurridos durante lasúltimas Fiestas Patrias,179 y más tarde el general Castillo procedió a llamar a retiroa tres generales, entre ellos Viaux, quien se negó a cursar su expediente deretiro.180 Con esta negativa actitud, Viaux buscó ejecutar su plan de golpe deestado. En este contexto se explica su súbito abandono de la capital el mismo 16de octubre y su posterior arribo a la ciudad de La Serena, en donde buscó plegarsin éxito al Regimiento Arica.181 Una vez en Antofagasta, reunió a sus oficiales y lescomunicó su llamado a retiro y su negativa de entregar el cargo. Las muestras de adhesión de algunos oficiales se vieron desvanecidas altomar la palabra el teniente coronel Nilo Floody, quien se dirigió a Viaux señalando175 El Secretario de Estado obtuvo la información a través de Guillermo Carey Tagle, abogado adinerado y cercano a la DC. Esteúltimo conoció las intenciones de Viaux luego de entrevistarse con Mora en un ágape militar que reunió a la generación del 59, endonde Mora y Carey resultaron ser compañeros de curso. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-176 Viaux fue llamado antes para entregar el plan de operaciones que nunca ideó para su división. ENTREVISTA General ManuelTorres de la Cruz. 23/03/95.-177 El Presidente por costumbre no recibe a ningún General mientras está en ejercicio la Junta Calificadora de Oficiales para noentorpecer la labor de la Junta encargada de los ascensos o bajas que más tarde firma el Presidente.178 La carta fue enviada por Viaux a través de su hermana. Esta acción, según la apreciación del general Manuel Torres, fue la másdañina de todas las que realizó Viaux, la autoría intelectual del estudio que él hizo suyo corresponde al Consejo de Generales que enreuniones anteriores venía estudiando la situación del Ejército. Viaux lo único que hizo fue firmar estos estudios como propios yañadir la solicitud de retiro del alto mando. ENTREVISTA General Manuel Torres de la Cruz. 23/03/95.-179 Detalles en torno a este informe EN: Canessa; Julio. Op cit. Pág. 125.-180 Junto a Viaux fueron llamados a retiro los generales Florián Silva y Manuel Pinochet.181 Al general Viaux se le había ofrecido un cupo en el avión que llevaría al general interventor y al relevo de Viaux a la ciudad deAntofagasta el día 17, pero éste no aceptó. Viajó por tierra a La Serena donde fracasó en su objetivo. ENTREVISTA General RamónValdés M 26/09/95.- 50INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 51. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)“...francamente nosotros estamos...pero tenemos que obedecer la verticalidad delmando. Si el Comandante en Jefe está en esto, nosotros vamos...” 182 Tras este fallido intento Viaux realizó un último esfuerzo al día siguiente dehaberse producido el traspaso del mando.183 En efecto, en la tarde del 18 deoctubre Viaux invitó a su domicilio a los segundos Comandantes de las Unidadesde la Primera División. La finalidad de la reunión fue incitarlos a apoderarse delmando de las Unidades tomando presos a sus Comandantes.184 Mientras en el norte Viaux realizó frustrados intentos por convencer a sus exsubalternos a rebelarse, la oficialidad que lo seguía en la capital se encontrabaprofundamente desorientada.185 Tras las señales que finalmente envió desde elnorte, los oficiales que lo seguían en la capital comenzaron a preparar subienvenida, haciendo llegar al Presidente de la República una carta firmada poruna gran cantidad de uniformados, en la que se solicitaba el reintegro del generala sus funciones.186 Tras el arribo de Viaux a Santiago187 la oficialidad rebelde de Ejército secitó a una reunión extraordinaria en el “Centro Chilote”, mientras que la oficialidadde la FACH lo hizo en las “Torres de Tajamar”. Los exacerbados ánimosintervencionistas y la presencia en Santiago del líder natural para conducirlo,hicieron decidir a ambos grupos a enviar emisarios a la casa del destituidogeneral. La pasiva actitud con que recibió Viaux a las delegaciones de uniformadossorprendió a los conjurados, quienes luego de conversar entre ellos acordaronexigir a Viaux poner en marcha la acción de fuerza que se había planificado.188Los ácidos argumentos esgrimidos por los oficiales no fueron suficientes paradespertar en el controvertido oficial la idea de protagonizar un golpe de estado,decidiendo éste pasada la medianoche del 20 de octubre dirigirse al RegimientoTacna a liderar un movimiento de protesta y malestar institucional.189182 Nilo Floody era un oficial con mucho liderazgo en la I División y no se encontraba dentro del grupo de oficiales con que Viauxvenía preparando el movimiento.183 El traspaso del mando al general Galvarino Mandujano López, sirviendo como interventor el general Ramón Valdés, se realizó enla más absoluta normalidad. ENTREVISTA General Ramón Valdés M. 26/09/95.-184 Así lo recuerda el general Ramón Valdés quien debía traer a Viaux de regreso a Santiago. Ibid.185 El capitán Mora recuerda que no sabían qué iba a suceder. Por ello viajaron al norte, por tierra, los oficiales Piedra Arangua ySansani a recibir órdenes de Viaux. Las señales fueron de “...que el 20 de octubre a las 18:30 horas lo estuvieran esperando lamáxima cantidad de oficiales en el aeropuerto de Los Cerrillos.” ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-186 Esta carta apareció en el diario La Segunda y una similar circuló en el diario Estrella del Norte de Antofagasta el día del cambio demando. Esto motivó el acuartelamiento de la guarnición de Santiago para impedir la bienvenida que le tenían preparada los oficiales aViaux en el aeropuerto. ENTREVISTA General Manuel Torres de la Cruz. 23/03/95.187 Viaux debía concurrir al despacho del general Castillo pero no lo hizo. Una vez en su casa recibió al general Alfredo Carvajal quienle comunicó que el general Castillo lo esperaba en su despacho al día siguiente y que tuviera el buen cuidado de no salir de su casa.En pocas palabras Viaux estaba arrestado en su domicilio. ENTREVISTA General Manuel Torres de la Cruz. 23/03/95.-188 Tanto Mora como Castro recuerdan que el general Viaux llegó muy desanimado desde el norte. El capitán Mora recuerda haberincrepado a Viaux con estas palabras: “Si usted no sale, la suboficialidad y la tropa van hacer quizá qué embarrada. La “aleonamos”,la entrenamos, le dimos esperanza, y ahora usted no quiere ir...Si es así tendremos que salir solos con el Tacna.” ENTREVISTACapitán Víctor Mora V. 12/04/95.-189 Esto motivó el abandono de la FACH del movimiento. El coronel Carlos Castro señala que ellos no se habían preparado paraprotagonizar una protesta sino un golpe de estado. ENTREVISTA Coronel Carlos S. 13/07/95.- 51INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 52. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) El ingreso de Viaux al Regimiento Tacna se produjo a las siete de lamañana.190 A su llegada el Regimiento, ya se encontraba en armas junto a laEscuela de Suboficiales. En este último lugar, el teniente Munizaga se dirigió a latropa diciendo “estamos revolucionados, el general Viaux manda el Ejército yobedecemos sus órdenes.”191 En la Escuela Militar el movimiento también tuvo susrepercusiones. El coronel Carlos Ossandón recuerda “que todos sin excepciónobservamos con simpatía lo que estaba sucediendo...hubo algunos oficiales quepretendieron salir en su apoyo, pero sus impulsos fueron controlados. Mas tarde,cuando el general Emilio Cheyre, a cargo de las tropas que debían sofocar elmovimiento, solicitó nuestra ayuda, una amplia mayoría se negó a salir de laEscuela en muestra de adhesión al general Viaux.”192 En relación a la actitud de las ramas de la Defensa Nacional y Carabinerosen el movimiento, los amotinados recuerdan haber recibido a delegaciones desolidaridad de la Armada, Carabineros y la Fuerza Aérea.193 Mientras el alto mando reaccionó aceleradamente con miras a sofocar elmovimiento194 el general Viaux llamó a la prensa para aclarar que el movimiento“...que se ha generado en el Ejército es absolutamente profesional, motivado porla crítica situación económica que afectaba a las Fuerzas Armadas,” añadiendosu acatamiento al Presidente de la República y a los poderes legítimamenteconstituidos.195 El unánime respaldo que encontró en las Fuerzas Armadas el discurso“gremialista” adoptado por los rebeldes, significó para el gobierno acatar lascondiciones exigidas por Viaux y que se encuentran resumidas en la discutida“Acta del Tacna”.196 Como consecuencia del “Tacnazo” se llamó a retiro al entoncesComandante en Jefe, Sergio Castillo y a seis oficiales generales. Igual suerte tuvoel Ministro de Defensa Nacional, general ® Tulio Marambio. En relación a lasremuneraciones y el equipamiento militar fuentes pertenecientes a la instituciónreconocen una mejoría. 197190 Las fuertes medidas de seguridad de Viaux obligaron a disfrazarlo de anciano y sacarlo a las tres de la mañana de su domicilio.Como todo auto era rastreado, se fue a San Bernardo, a la parcela de un oficial y allí espero la hora para regresar a Santiago ytomarse el Tacna. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-191 ENTREVISTA Teniente Raúl Munizaga N. 30/03/95.-192 Al momento de producirse el “Tacnazo” Ossandón era el Subdirector de la Escuela Militar.-193 Los amotinados recuerdan que recibieron delegaciones de solidaridad de la Armada, Carabineros a través de su general Director,Vicente Huerta Celis, quien telefoneó al Regimiento y solidarizó con Viaux. Además de la activa participación del Grupo Móvil de lainstitución en las inmediaciones del Regimiento. A pesar del retiro de la FACH, la mencionada institución se negó a bombardear elTacna cuando se le solicitó estudiar esa posibilidad, argumentando que volarían las manzanas vecinas. Este argumento que demostróser falso el 11 de septiembre. Por lo demás a través de estas actitudes de solidaridad es posible además encontrar las primerasacciones monolíticas de las Fuerzas Armadas. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-194 El general Cheyre estuvo a cargo de sofocar el movimiento. Un detalle de este hecho EN: Canessa; Julio. Op cit. Pág. 133195 El carácter de “protesta” militar que le otorgó Viaux al movimiento durante las conferencias de prensa sorprendió a muchosamotinados, quienes creían que el ingreso de Viaux al Tacna estaban protagonizando una intervención militar.196 Un detalle de esta Acta EN: Varas; Florencia. Conversaciones con Viaux. Impresores Eire, Santiago 1972. Canessa; Julio. Opcit.197 Junto al general Castillo fueron llamados a retiro los generales Ramón Valdés, René Sagredo, Emilio Cheyre, Alfredo Carvajal,Alfredo Manh y Jorge Rodríguez. En relación a las remuneraciones los oficiales consultados concuerdan en reconocer un aumento.“...muchos oficiales al recibir su sueldo no podían creer el cambio.” En relación al equipamiento los trámites continuaron su cursonormal en el Congreso. ENTREVISTA Teniente Raúl Munizaga N 30/03/95.- 52INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 53. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Una vez que se dio por concluida, en la Justicia Militar, la investigación del“Tacnazo”,198 surgió en la opinión pública la interrogante acerca de lasverdaderas razones que tuvo el general Viaux al acuartelarse en el “Tacna”. Sihacemos un análisis del hecho, en forma aislada, la respuesta lógica sería decirque éste no fue más que un acto de protesta militar, producida por la deficitariasituación económica, que afectaba a las instituciones castrenses hacia fines de ladécada del sesenta. El discurso gremial-corporativo que barajó Viaux durante elacuartelamiento, y el respeto que declaró en las cuatro conferencias de prensa, algobierno y los poderes constituidos, nos permiten hacer esta aseveración. Sin embargo, si analizamos las actividades desarrolladas por Viaux antes del“Tacnazo” en la ciudad de Linares, Santiago y Antofagasta, nos topamosnecesariamente con intenciones abiertamente sediciosas abrigadas por elgeneral. ¿Por qué no se impuso el golpismo el 21 de octubre? ¿Por qué Viauxcambió de parecer, si tres días antes del “Tacnazo” había intentadoinfructuosamente levantar la Primera División de Ejército? El repentino cambio deactitud se debió a que la supuesta acción de fuerza, que se daría en Santiago ese21 de octubre, no se encontraba bien acabada. Prueba de ello lo constituyó ladivisión de las tropas que se produjo al interior del Ejército. De esta manera, Viauxoptó por modificar su táctica y no perderse como líder, presidiendo un movimientomilitar “aventurero”, sino que por el contrario, decidió mantenerse vigente ante suscompañeros de armas encabezando un movimiento gremialista, que vino alegitimarlo como líder indiscutido al interior de las Fuerzas Armadas. El hecho de que el general Viaux no haya conducido una acción de fuerzael 21 de octubre, no quiere decir que en él se hayan diluido su carácterconspirativo. Su activa participación en el frustrado “putsch”, que terminó con lavida del general Schneider, un año después del “Tacnazo” no indica lo contrario.El hecho concreto es que si había de materializarse una acción de fuerza en Chile,en octubre de 1969, el escenario propicio debía haber sido el norte de nuestropaís, pues allí se encontraba el motor de la planificación rebelde que Viaux habíaimplementado. De esta manera es posible afirmar que el acuartelamiento del“Tacna” fue la última acción- de muchas que se habían venido sucediendo desde1967 que terminó por quebrar la disciplina institucional. Fue, en definitiva, unescalofriante augurio para la ingrata tarea que debieron enfrentar los generalesRené Schneider y Carlos Prats en la dirección del Ejército. Por otro lado cabe aquí puntualizar que el quiebre institucional que se veníagestando hacía meses en el Ejército y la FACH, fue acompañado de una ácidacrítica hacia el desempeño de los Comandos en Jefe de las Fuerzas Armadasfrente al gobierno. La “sumisa” postura del alto mando, denunciada por los“rebeldes”, más que relacionarse con la personalidad de los oficiales, quedetentaron tales cargos, encuentra su respuesta en que ya a fines de la décadadel sesenta, los uniformados estaban cuestionando en forma tácita lainstitucionalidad del ´25, que no revestía de poderes extraordinarios y de suficiente198 El Juez Militar, general Orlando Urbina condenó a 300 días de reclusión al general Viaux bajo el cargo de incumplimiento dedeberes militares. Esta pena se conmutó por la firma diaria en el Patronato de Reos. El capitán Víctor Mora recibió 200 días dereclusión, la que finalmente fue remitida junto a la del mayor Orlando Orellana, los capitanes Julio Sarria, Edgardo Leiva y lostenientes Jorge Morales y Raúl Munizaga. Todos ellos sentenciados a 61 días.- 53INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 54. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)independencia a los Jefes de las Fuerzas Armadas, frente a las decisionesgubernamentales. Por otro lado, detrás del discurso gremial-corporativo de Viaux y susseguidores, subsistió una crítica a la civilidad y, con ello, a la Carta Constitucionalque establecía que ella debía detentar el poder. El abandono y desprecio del quefueron objeto las instituciones castrenses, al entrar en vigencia el períodopresidencialista se agudizó bajo el gobierno de Frei. La pacifista postura con quemanejó la mencionada administración las relaciones exteriores, no ameritaron queel gasto de defensa y la participación de los militares en las tareas del Estadofueran mayores, acentuándose, de esta manera, la brecha que dividía al mundocivil del militar.199 El fortalecimiento de los partidos izquierda, fue otro elemento que hizo crisispara los uniformados a fines de los sesenta. La difusión de la DSN se transformó enun fundamento ideológico sustantivo que los militares comenzaron a incorporar asu crítico discurso contra el Estado. Por otro lado, su utilización cada vez másfrecuente para desbaratar conflictos sociales y políticos por parte del gobierno, setransformó en el antecedente que comenzó a corroer, desde sus cimientos, lapostura constitucionalista que los sucesivos gobiernos desde el ´32 al ´69 les veníanobligando a adoptar, haciéndose imprescindible, de esta manera, para losmilitares, participar activamente en las decisiones del quehacer nacional. La crítica de orden político que subsistió detrás del aparente “gremialismouniformado” que inspiró al “Tacnazo” fue develada por los uniformados meses mástarde. Las elecciones presidenciales de septiembre de 1970 así lo ameritaron.Sobre este punto volveremos en el próximo capítulo.d) El Discurso Legitimador de la Derecha: Como lo estableciéramos en la introducción a este capítulo, los uniformadosinteresados en modificar el “status quo” al cual estaban sometidas las FuerzasArmadas, entablaron relaciones con grupos civiles a fin de encontrar algunaresonancia con sus ideas que les permitiera proyectar con éxito su alternativaintervencionista.200199 Bajo el gobierno de la DC, a iniciativa del ejecutivo, se crearon sólo cuatro proyectos referidos a las Fuerzas Armadas,curiosamente dos de ellos promulgados luego del “Tacnazo”. La Ley que puso en marcha la Comisión Chilena de Energía Núclear(1965); Departamento de Policía de Menores (1966); Entrega a la Subsecretaría de Guerra, la tutela de la Dirección General deDeportes y Recreación (1970) y la Comisión Chilena Antártica, donde tenía participación el Jefe de Estado Mayor de la defensaNacional (1970) VER: Fruhling; Hugo, Portales; Carlos, Varas; Augusto: Estado y fuerzas armadas. FLACSO 1982. Pág. 74.-200 En este mismo sentido es factible sostener que grupos civiles, interesados en aprovechar la crítica coyuntura que afectaba a losuniformados, se acercaron a los representantes de las “células rebeldes”. La verdad parece indicar que se trató de un fenómeno en elque convergieron intereses mutuos, pero que por razones metodológicas analizaremos en este trabajo sólo la perspectiva militar. 54INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 55. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Este contacto entre las partes es posible rastrearlo desde la “Reunión de laPilsener”, tras la que se pueden reconocer los primeros pasos de acercamientohacia algunos grupos civiles que se mostraron interesados en “conocer” lasinquietudes de los uniformados.201 En sus orígenes esta estrategia de “validación”de la propuesta castrense hacia la civilidad no tuvo una orientación políticadefinida, iniciándose conversaciones con diversos grupos políticos, resultando elPartido Nacional la agrupación política que logró “sintonizar” con las nociones depaís que comenzaron a encubarse al interior de los cuarteles.202 Al respecto tendríamos que partir aseverando que el PN y los uniformadoscoincidieron en su análisis de cambiar el orden constitucional entonces vigente.Esta intención en la mencionada agrupación partidaria, fue acompañada de uncoherente discurso político que rescató a los uniformados como elementosimprescindibles del nuevo orden que llevaría a Chile al progreso.203 En estesentido la importancia que otorga al S.M.O el mencionado partido y la similitud desu propuesta con ideas provenientes de la emergente DSN, fueron elementosque terminaron por sellar la unidad entre la “oficialidad rebelde” y este sectorpolítico.204 Con el fin de comprender, a partir de sus orígenes, las características quepresentó este proceso de acercamiento, tenemos que necesariamente retrocederalgunos años para conocer la evolución que afectó a la derecha. En efecto, el discurso y acción intervencionista que apareció liderando estesector el 11 de septiembre, se comenzó a gestar décadas antes de asumirse comoun proyecto que identificó a la totalidad de la derecha. Si bien es cierto que éstesurgió en el seno de grupos marginales, como lo fueron las propuestas de gruposnacionalistas de los años cuarenta y cincuenta, la adversa coyuntura política dela década del sesenta terminó por identificar a gran parte de este sector con estasideas.205 En este sentido el grupo nacionalista liderado por Jorge Prat Echaurren,parece ser el hilo conductor que nos permite recrear los orígenes del discursogolpista que se impuso en 1973. En efecto, Prat fundó en la década del cuarenta201 En efecto, uno de los líderes de esta reunión, el coronel Edgardo Fuerzalida Verdugo, recuerda que con el fin de dar publicidad alencuentro se gestionó “...con un diario amigo la posibilidad de cubrir esta noticia...” El mencionado medio fue “El Diario Ilustrado”.ENTREVISTA Coronel Edgardo Fuenzalida Verdugo 12/01/96.-202 En efecto, los uniformados que participaron en estas reuniones reconocen que en sus orígenes se conversó con agrupacionespolíticas de izquierda, como el MIR y el Partido Socialista. Las distancias ideológicas entre los uniformados y la izquierda aún no eranradicales al momento de producirse estos encuentros. En las páginas 73 y 74, pertenecientes al próximo capítulo, entregamosmayores antecedentes acerca de estas conversaciones.203 Estas ideas se encuentran presentes en el punto número diecisiete de los fundamentos doctrinarios y programáticos delmencionado partido. Esta idea de Fuerzas Armadas como elementos importantes de la nueva sociedad, cedió, bajo la administraciónde Allende, a la de salvadores y gestores del cambio que Chile requería. Todo parece indicar que el Triunfo de la Izquierda en 1970transforma a los uniformados en piezas claves para la derecha. EN: Fundamentos doctrinarios y programáticos del Partido Nacional.Santiago, 1968.-204 Al respecto, el ya citado documento de los fundamentos doctrinarios y programáticos del PN, hace mención al SMO como unaverdadera escuela para la juventud chilena en la que se adquieren los más sentidos valores y principios. En este mismo sentidoSergio Onofre Jarpa, dirigente del PN, realiza una larga exposición en torno a la seguridad nacional. Llama la atención la facilidad deeste estadista en el manejo de estos conceptos, que para el común de los miembros de la clase política de los setenta, eranprácticamente desconocidos. EN: Jarpa; Sergio: Creo en chile. Sociedad Impresora de Chile, 1973.-205 En efecto, esta propuesta surgió en el seno de la derecha marginal, como lo fueron los grupos nacionalistas en los cuarenta ycincuenta. Nos referimos al Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista y el Grupo Estanquero. Un estudio interesante acerca deestas dos agrupaciones EN: Valdivia; Verónica. Op cit. 55INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 56. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)la Revista Estanquero, medio de comunicación a través del cual se desarrolló unaácida crítica al sistema político del ´25, que fue calificado de “servil a la clasepolítica de turno en desmedro de los grandes intereses nacionales, señalando a lasFuerzas Armadas, como el único estamento de la sociedad, que no se encontrabacontaminado con la lógica de intereses particularistas.”206 El cuestionamiento que realizó Estanquero al sistema democrático y elrescate de las instituciones castrenses, aparece valorado por la derecha en uncontexto de crisis interna en los años sesenta que se expresó en la fundación delPartido Nacional en 1966.207 En efecto, la crisis que afectó a Conservadores, Liberales y Nacionales haciala década del sesenta y cuya máxima expresión fue la derrota electoral en laselecciones parlamentarias de 1965,208 más que vincularse con la crisis en la queterminó el gobierno de Jorge Alessandri, obedeció a la incapacidad de laderecha de generar un discurso atrayente. En efecto, el fortalecimiento de losproyectos políticos progresistas, dejaron a este sector sin un proyecto político quecautivara al electorado, resultando fundamental aunar fuerzas al interior del sectorfin de mantener vigente a la derecha como alternativa política.209 La unidad del sector no fue tarea fácil. Podríamos señalar que en un primermomento se mantuvo por una necesidad estratégica que buscó fortalecer laimagen de la derecha ante la opinión pública. Más adelante, hacia fines delgobierno del Presidente Frei Montalva, es posible evidenciar la fuerza que adquirióel proyecto Estanquero al interior del PN al lograr unidad en torno a la necesidadde un cambio institucional que garantizara la proyección de la derecha en eltiempo, no logrando, sin embargo, aunar fuerzas en torno al modelo de desarrolloque proyectase mejor al capitalismo y las características que tendría el nuevoorden político.210 El divorcio que emprendió este sector contra el orden constitucional no fueun fenómeno realizado en forma drástica. Hacia fines de la década del sesenta esposible evidenciar la presencia de un discurso contestatario frente a los cambiossociales que la administración democratacristiana implementaba, realizando enella una crítica tangencial al sistema democrático del ´25.211 El velado discurso206 Varas; Augusto. Op cit. Pág. 154.-207 En el PN confluyeron el Partido Conservador, Liberal y el grupo nacionalista de Jorge Prat conocido como Acción Nacional.208 En la elección parlamentaria de 1965, la derecha sufrió una de sus peores derrotas. Sólo lograron elegir a 9 diputados y ningúnsenador. La votación de los liberales conservadores y nacionales sumó un 13% de los sufragios. Mayores antecedentes acerca deeste proceso EN: Moulián; Tomás: La forja de ilusiones. El Sistema de Partidos 1932-1973. ARCIS-FLACSO 1993.209 La reforma agraria, la sindicalización campesina, la nacionalización del cobre, entre otras, eran temáticas altamente sensibles en elelectorado chileno. La oportunidad de hacerlos realidad, luego de los frustrados intentos radicales, terminaron por orientar alelectorado hacia aquellas propuestas políticas que apostaban al cambio, quedando de esta forma la derecha sin un discurso losuficientemente atrayente. En este contexto se inscribe la debacle electoral del ´65 y el atrincheramiento de las derechas en un sólopartido en 1966.-210 Por lo menos así lo recuerda el ex senador Francisco Bulnes Sanfuentes, quien señala que no fue fácil poner de acuerdo asensibilidades tan diferentes, como liberales, conservadores y nacionalistas. De todas las corrientes la que contaba con un proyectomás acabado hacia este período correspondió a Acción Nacional, es decir, los herederos del grupo nacionalista Estanquero. Esto sereflejó en que sus dirigentes asumieron el liderazgo del nuevo partido. Figuras como Jorge Prat, Sergio Onofre Jarpa, Mario Arnello,entre otros, fueron los nuevos rostros de la derecha. Así como también su proyecto político terminó por ser adoptado por el partido. Alrespecto, el ex senador Bulnes se refiere a Jorge Prat como un “político visionario”. ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S.30/09/96.-211 La adhesión al discurso Estanquero no fue brusco. Los sectores de derecha que convergieron en el PN lentamente se comenzarona dar cuenta que el modelo democrático del ´25 no les reportaba garantías para el futuro. El triunfo de la izquierda más adelante 56INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 57. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)que llevó acabo el PN contra al orden vigente, fue necesario a fin de serconsecuentes con el apoyo a la candidatura del independiente Jorge Alessandrien las elecciones de 1970, que se inscribía dentro de los cánones legalesrechazados por la derecha.212 Por otro lado, la adopción de la derecha de la propuesta política deEstanquero se expresó en un acercamiento hacia las Fuerzas Armadas. En efecto,la indiferencia o el desprecio con que muchos conservadores y liberales veníantratando a los temas castrenses, cedió a una preocupación por las demandascorporativas de los uniformados al fundarse el PN.213 En este sentido el Congreso ylos medios de comunicación manejados por este sector se transformaron enverdaderos voceros de las demandas que la oficialidad joven comenzó a hacerpública a partir de 1967. Este abierto apoyo político fue acompañado deactividades secretas en las que se alentaron los actos sediciosos que secomenzaron a implementar por los “rebeldes”.214 La postura defensiva que caracterizó al PN frente a las demandas de losuniformados en el congreso, quedó graficada cuando éste, discutió el reajusteextraordinario de remuneraciones del personal de las instituciones de la defensaen 1968. En esa oportunidad los representantes del PN fueron los primeros enhacer indicaciones al proyecto original enviado por el Presidente Frei.215 En estemismo sentido, tras los sucesos del “Tacna”, este sector declaró en el hemiciclo delSenado que la pasada “protesta militar” fue “la culminación de una tendenciahacia la anarquía y la subversión desarrollada progresivamente en el curso delactual gobierno...él ha hecho grave abandono de las más delicadas funcionesque le son propias...” Con estas últimas declaraciones el PN culpó al gobiernodemocratacristiano de la crisis militar, justificando de esta manera la actitud de los“rebeldes” al tomarse el “Tacna”.216 En relación a la identificación que expresó el PN hacia las demandas de losuniformados en sus medios de prensa, “El Mercurio” fue el menos consultado paraterminó por convencer a muchos indecisos. Una situación similar ocurrirá bajo el gobierno de la UP en torno a la intervención de lasFuerzas Armadas. Esta salida comenzó a ganar lentamente adeptos al interior del partido hasta que fue mayoritaria el 11 deseptiembre.212 En este sentido tendríamos que señalar que el apoyo a una candidatura presidencial bajo cánones legales no compartidos por laderecha obedecía a razones de imagen. El PN no pretendió transformarse rápidamente en una agrupación anti-sistémica. Para estosfines la derecha fundó Patria y Libertad más adelante. Por otro lado, el propio senador Francisco Bulnes recuerda que JorgeAlessandri pensó en llamar a los militares si no lo dejaban gobernar en su eventual gobierno, lo que demuestra el endeblecompromiso con los marcos constitucionales que tenía la derecha.213 En relación a la postura que tuvieron algunos políticos de derecha antes de fundarse el PN revisar página 37 del capítulo primero.214 Entre los principales órganos de difusión a través de los cuales la oficialidad rebelde dio a conocer sus demandas podemosmencionar el ya citado El Diario El Ilustrado; Tribuna y los pertenecientes a la cadena periodística de El Mercurio, tales como, LaSegunda, Estrella del Norte y el propio Mercurio de Santiago. Al respecto VER: El Diario Ilustrado 27/04/68 Pág 6;01/05/68 pág 5;03/05/68 Pág. 2; 14/09/69 Pág. 6; 21/10/69 Portada y Pág. 2; 30/10/69 Pág. 2. El Mercurio 09/07/67 Pág. 2; Revista Tacna Nº 1septiembre-octubre 1970. Entre otras ediciones.215 En relación a este proyecto enviado por el gobierno a raíz de las “renuncias” el PN argumentaba que la problemática deremuneraciones del personal de las Fuerzas Armadas, no pasaba por la aprobación de un “bono recompensatorio”, sino que en lafijación de los sueldos bases, que correspondían a cada grado del escalafón. La derecha denunciaba al mismo tiempo que con laasignación de los suplementos salariales, el gobierno perjudicaba las jubilaciones de los uniformados, puesto que los mencionadosbonos no son considerados en la previsión de los militares. Con este último argumento la derecha tocaba un punto sensible para losuniformados que se encontraban en retiro y que sin lugar a dudas resultaban ser una opinión influyente dentro de las FuerzasArmadas. Hacia 1968 el personal pasivo de las FF.AA era de alrededor de 53.000 hombres. EN : Alvarez; Rolando, et al. Op cit. Pág.202.216 EN: Alvarez; Rolando. et al. Op cit. Pág. 203. 57INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 58. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)estos fines, no dejando de ser decidor su ya citada página editorial del 09 de juliode 1967, en donde el Coronel NN además de referirse a la crítica situacióncastrense e irónicamente cuestionar el constitucionalismo que regía a losuniformados, vertió una ácida crítica hacia los dirigentes del FRAP que sepresentaban “como los campeones del mejoramiento económico de los cuadrosde la Defensa Nacional”, utilización política que el alto oficial aprovechaba dedenunciar a través de las páginas de “El Mercurio”. El vespertino “La Segunda”, perteneciente a la empresa periodística de “ElMercurio”, tuvo una actitud más comprometida con la problemática militar. Eneste sentido la publicación, en primera plana, de la carta de apoyo de oficiales algeneral Viaux, es posible interpretarla como un verdadero llamado a la solidaridadcon el destituido oficial.217 En relación a identificación que caracterizó a “El Diario Ilustrado” con lasdemandas castrenses, ésta alcanzó su punto más significativo el mismo día del“Tacnazo” cuando, por “casualidad”, en su primera plana apareció un cuadrocomparativo de los sueldos que percibían los empleados fiscales, quedando enevidencia la deficitaria situación económica por la que atravesaban las familiasmilitares. La “sensibilidad” del PN frente a la crisis militar también se vio acompañadade acciones encubiertas, que alentaban las tentativas intervencionistas que seimplementaban en los cuarteles. En este contexto se inscriben las reunionesclandestinas, que sostuvieron líderes de derecha, con los dos movimientos militaresque estallaron en 1969. Si bien es cierto que no es posible señalar el número deellas y los personajes que participaron,218 resulta ilustrativa la actitud de SergioOnofre Jarpa, Miguel Angel Salazar, Mario Arnello, Engelberto Frías, Raúl Zillaruelo yPío Cifuentes, en arrastrar al Grupo 7 de la FACH al movimiento del “Tacna” el 21de octubre.219 Frente a las acusaciones de sedición que pesaron contra el PN luego del“Tacnazo”, su presidente declaró que el movimiento militar “no tuvo intencionesde derrocar al gobierno, que a su partido se le intentó comprometer a través deuna serie de informaciones falsas y hechos distorsionados,” declarando finalmentesentirse ajeno a cualquier intento de subvertir el orden institucional. 220 La complicidad que se desprende en estas declaraciones con la “causa dela oficialidad rebelde”, al no reconocer el atentado al orden establecido quesubsistió detrás del “Tacnazo”, terminó acercar a ambos sectores. Sólo el tiempo yla polarizada coyuntura política de los años posteriores terminaron por masificar217 Una actitud similar tuvo el diario Estrella del Norte y El Mercurio de Antofagasta pertenecientes a la misma empresa periodísticacon una carta de apoyo de la oficialidad de norte al general Viaux. Ver ediciones de ambos diarios del 16/10/69.218 Los oficiales entrevistados que admiten estas reuniones reservándose nombres y puntos de encuentros.219 En efecto, el entonces Comandante del Grupo 7 de la FACH detuvo el 21 de octubre de 1969 a los mencionados personajes porpretender arrastrar a esta unidad al movimiento del Regimiento Tacna. al respecto VER: Diario La Nación. 25/10/69. en donde seseñala que dichos personajes fueron detenidos cuando intentaban convencer, mediante arengas, a los aviadores del grupo 7 deapoyar el movimiento que se había originado en el Ejército Al respecto, anecdótico debió haber sido para Fernando Matthei, entoncesComandante del grupo 7, encontrarse años más tarde con Jarpa en el gobierno militar.220 Cuando el entonces presidente del PN se refería a informaciones falsas y distorsionadas, aludía a la denuncia del coronel Mattheiy las que hiciera el general Prats desde la III División de Ejército. 58INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 59. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)esta unión, que hacia fines de la década del sesenta se encontraba representadapor la inquieta oficialidad joven y la dirección del Partido Nacional.Capítulo Tercero: “El Ultimo Intento de la Oficialidad Joven”. La crisis institucional que venía afectando a las Fuerzas Armadas y cuyamayor expresión en la década del sesenta fue el “Tacnazo”, se mantuvo vigenteal interior de los cuarteles luego del 21 de octubre de 1969. El carácter de reivindicación económica que adquirió el movimiento del“Tacna”, no logró abarcar la totalidad de la problemática militar, quedando fuerade éste otros aspectos como el fortalecimiento de la izquierda, el surgimiento degrupos antisistémicos como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y lasostenida política de marginación castrense de las tareas del Estado que se habíaprofundizado bajo el gobierno democratacristiano. Estas dos últimas temáticas se constituyeron, como lo veremos en elpresente capítulo, en las principales banderas de lucha de la oficialidad rebelde 59INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 60. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)en el año setenta, que reforzados por la contingencia político-social preeleccionaria, encontraron su validación en algunos sectores de la comunidad civil. En este contexto de reedición de la problemática castrense a partir de undiscurso abiertamente político, es importante analizar la compleja personalidaddel general (r) Roberto Viaux, que había fortalecido su imagen de líder yconductor del malestar de las Fuerzas Armadas. Analizar su pensamiento político ysus acciones resultan fundamentales para comprender los pasos que siguió laalternativa intervencionista luego del “Tacnazo”, que como veremos en lassiguientes páginas, implementó dos frustrados “putsch” en 1970. La complejidadque guarda cada uno de ellos amerita que sean expuestos en capítulos diferentes,por lo que en el presente capítulo profundizaremos sólo en el primero de ellos. Nos parece relevante también, conocer las estrategias que paralelamenteimplementaron los respectivos mandos de las Fuerzas Armadas para recuperar ladisciplina, verticalidad del mando y apoliticismo de las instituciones de la defensa.A través de este análisis podremos profundizar nuestros conocimientos entorno a lalid intestina que se venía librando en los cuarteles en relación al “deber ser” de lasFuerzas Armadas.221 La hipótesis que guía el presente capítulo se relaciona con que losuniformados como actores políticos-sociales, con demandas e intereses propios,vieron en el modelo democrático del ´25 y las relaciones cívico-militares a las quedicho modelo las confinaba, un obstáculo para su desarrollo y misión profesional.a) Pensamiento Político: “ Viaux el Ultimo Resabio Ibañista.” Las diferentes estrategias a través de las cuales el general Viaux buscómaterializar un golpe de estado, no respondieron sólo a las circunstanciascoyunturales que le correspondió vivir al controvertido oficial, sino que también auna arraigada cosmovisión militar de marcado tinte ibañista.222 Los primeros indicios de esta influencia que ejerció el general Ibáñez en elaccionar de Roberto Viaux se remontan a 1955, cuando un importante número deoficiales de Ejército y de la Fuerza Aérea dieron vida al movimiento de “LíneaRecta”.223 La trascendencia que tuvo este movimiento, en el discurso queadoptó Viaux quince años más tarde amerita que nos detengamos en él. En221 Si bien es cierto que después del “Tacnazo” las Fuerzas Armadas sintieron la necesidad de revisar el modelo de relación civil-militar, no deja de ser menos cierto sostener que no hubo acuerdo en el seno de las mismas en torno a las características del nuevomodelo a seguir. Mientras unos fueron partidarios de realizar modificaciones al entonces vigente, con la finalidad de lograr una mayor independencia en lo que administración de las mismas, otros, apelaban a la destrucción del modelo entonces imperante con elfin de construir una relación civil-militar en donde los uniformados desempeñaran un rol más protagónico en las tareas del Estado.222 El “ibañismo” de Viaux lo encontramos en el seno de su familia y por lo tanto en su educación. El padre de Viaux, también generalde Ejército, fue el último General Director de Carabineros que salió de las filas del Ejército. Ambrosio Viaux Aguilar, se le recuerdacomo uno de los servidores cercanos a Ibáñez en su primera administración de gobierno (1927-1931) Fue llamado a retiro, junto aotros oficiales “ibañistas”, bajo el segundo gobierno de Arturo Alessandri. EN: Maldonado; Carlos. Op. cit. Pág. 95.223 En su segunda administración ( 1952-1958), Ibáñez, debió enfrentar una aguda crisis económica, social y política, que lo llevó avolver sus ojos hacia la institución que lo había acompañado durante todo su primer gobierno, con la finalidad de imponer un gobiernoautoritario y fuerte, que le permitiese terminar con la tenaz oposición del congreso y la Contraloría General de la República. Estemovimiento militar se conoció como “Línea Recta”. Mayores antecedentes acerca de este proceso EN: Olavarría; Arturo:Confesiones políticas. Editorial Zig Zag 1958. Pág. 304; Alvarez; Rolando. Op cit. Capítulo V. Págs. 148-183 60INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 61. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)efecto, si leemos atentamente el “Manifiesto de los Rectistas”, la regeneraciónnacional que proponen es de corte nacionalista, antipartidista y corporativa,conceptos que engloban sin mayores dificultades el discurso y accionar “viauxista”de los años setenta. El carácter nacionalista del “rectismo” se desprende de la formación militarde sus miembros. En efecto, para esta agrupación la única organización quesintetiza mejor los más sentidos valores y tradiciones patrias son las FuerzasArmadas. Esto se refleja, según el rectismo, en su “...conciencia vigilante ylimpia...decididos a sacrificarse por la Patria, dotados de reconocida capacidadtécnica, dueños de una irreprochable conducta pública y privada...”224 Esta concepción eminentemente supraclasista, que pone a las institucionesde la defensa nacional, por sobre las divisiones y conflictos políticos presentes en lacomunidad civil, aparece como uno de los ejes fundamentales en los quedescansó el discurso del general Viaux.225 Frente a la crisis político-social queafectó a nuestro país hacia la década del sesenta, Viaux señalaba que resultabafundamental imponer un “nuevo régimen, que debía estar al servicio de losgrandes intereses nacionales...”226 Este nuevo orden nacional, añadía, debía serconducido por un gobierno fuerte, similar al que lideró Ibáñez en los años veinte,“cuya tendencia ideológica no puede ser otra que la de todos, es decir, laNación.”227 En relación al corporativismo, Línea Recta postulaba a “un Chile mejor,forjado por los mejores chilenos para que todos los chilenos vivan mejor.”228 Enrelación a este planteamiento, Viaux señalaba que el proceso de “regeneraciónnacional” no podía ser liderado “...por los elementos comprometidos e implicadosen la corrupción política-moral...”229 que afectaba al país. Añadiendo por últimoque “si alguna vez me cupiera alguna responsabilidad, en la conducción delEstado, mi línea moral no podría ser otra que la del interés comunitario...”230 El carácter corporativo de ambos discursos, está acompañado de unaprofunda crítica a los partidos políticos. En efecto, el antipartidismo de Línea Rectase expresaba en que las organizaciones políticas “...han hecho del país una tierrade conquista, dividiendo a los chilenos...minimizando los altos objetivos de lapolítica para transformarlos en reparto de privilegios...y abusando del poder.”231En este mismo sentido, Viaux llamaba a una “revolución contra la demagogia ycontra la minoría depredadora y parasitaria...(contra) el canibalismo político ysocial, alimentado paradojalmente, por quienes llevan siempre la palabra“democracia” entre los labios.”232224 Olavarría; Arturo. Op cit. Pág. 309-310.225 El general Viaux bosquejó su pensamiento político en dos discursos públicos en 1970 que fueron publicados por la RevistaNacionalista Tizona. El Primero de ellos corresponde al “Discurso del Circulo Español” del 07 de febrero de 1970, titulado El ejercito yel destino nacional”. El segundo de ellos corresponde al “Discurso de la Quinta de Rosedal” en junio del mismo año, titulado Elpensamiento político del general Viaux”226 Viaux; Roberto. “El pensamiento político.” Revista Tizona Nº 13 Julio de 1970 Pág. 4 y 5.227 Viaux; Roberto. Op. Cit. Pág. 2 y 3228 Olavarría; Arturo. Op cit. Pág. 310.229 Viaux; Roberto. Op cit. Pág. 3.230 Viaux; Roberto. Op cit Pág. 5231 Olavarría; Arturo. Op cit Pág. 308.-232 Viaux; Roberto. Op cit. Pág. 5 61INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 62. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La simetría existente entre ambos discursos es perfecta, no dejando lugar alas dudas de que el general Viaux, además de encontrarse profundamenteinfluenciado por el pensamiento nacionalista del ibañismo, pretendió imitar sumaniobrar político para alcanzar sus objetivos. Dentro de este último aspectocabe mencionar el caudillismo político-militar de ambos uniformados, susentimiento de predestinación mesiánica para resolver los problemas nacionales yel carácter velado de su liderazgo en los diferentes movimientos militares. El caudillismo que caracterizó al general Ibáñez se manifestó a través “derasgos carismáticos y populistas por sobre los elementos proyectuales y deorganización”,233 que lo mantuvieron vigente en el escenario político durantetreinta años. Este desenvolvimiento, en la arena político-social, intentó serreeditado por Viaux luego del Tacnazo, obteniendo con ellos, sin embargo,magros resultados.234 El discurso mesiánico que particularizó al general Ibáñez como actorpolítico, se basó en ideas “...más bien emotivas que buscaban despertarsensibilidades latentes, a punto de aflorar dado el contexto socio-político-económico existente. Su referencia a nociones como raza, alma colectiva, destinode la Nación, buscaban responder al enfoque racionalista de sus opositores ymovilizar a la sociedad en torno a valores “trascendentes” e inmutables...Lasalvación de la Patria, por tanto, requería a la nación entera movilizada tras elcaudillo.”235 En este mismo sentido el general Viaux señalaba en febrero de 1970 que la“acción depuradora” de la Nación debía realizarse con el empuje del pueblo;“desde el minero al campesino; del empleado al pescador; del obrero, alintelectual y al soldado...todos ellos constituyen la palanca generosa de laacción.” Rescatando como elemento eje de esta “renovación nacional” el aportede la juventud “...que no tiene complicidad con el pasado y están libres deprejuicios paralizantes...que no necesitan programas dogmáticos que marquen unfin, sino ideales que señalen el camino.”236 En el citado discurso de 1970, Viaux especificaba la necesidad de un nuevomarco institucional para el país. En esta materia el “caudillo” de los setentaevocaba “el impulso patriótico de la oficialidad joven en 1925, que hizo entrar aChile en un nuevo camino de progreso, hoy erosionado y entorpecido por elrenacimiento de las tendencias, hábitos y vicios políticos, que trató de proscribir laCarta Constitucional”.237 Para Viaux, la nueva Carta Fundamental que debía233 Valdivia; Verónica: Nacionalismo e ibañismo. Serie de Investigaciones Universidad Católica Blas Cañas. Nº 8 1995. Pág 34.-234 En efecto, luego del “Tacnazo” el general Viaux lideró dos frustrados “putsch”. El primero correspondió a un proyecto sedicioso enel que participó la oficialidad joven que lo había acompañado durante el “Tacnazo” y que en el presente capítulo será desarrollado. Elsegundo se relaciona con el intento de secuestro con resultado de muerte del general Schneider.235 Valdivia; Verónica. Op cit. Pág. 36.236 Viaux; Roberto. Op cit. Pág. 2. Con este último argumento, el general Viaux rescataba, además, parte del emotivo discursonacionalsindicalista de los años cincuenta, que establecía que “era deber de los jóvenes endurecerse para derrotar a los enemigos deChile...puesto que el cambio radical no podía provenir de las masas dominadas por el sistema, sino por aquellos aún incontaminados,capaces de actos y vidas trascendentes” que le permitiesen contar con una plataforma de apoyo político social para su“protagonismo” futuro. EN: Valdivia; Verónica. Op cit. Pág. 29.237 Dentro de la “imitación” que realizó el general Viaux respecto a Ibáñez, se inscribe la adopción del discurso “gremial-corporativo”como una forma de ganar la simpatía de la oficialidad joven. El poderoso respaldo que significó para el caudillo de la primera mitad desiglo, el apoyo de la oficialidad joven, fue la herramienta con la que pretendió Viaux instalarse en el poder. A partir de lo anterior, esposible comprender que, incluso dentro del grupo dirigente que acompañó a Viaux, en su aventura en el “Tacna”, el oficial que lo 62INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 63. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)poner fin a la “politiquería y la corrupción”, comprendía sustancialmente dosaspectos. En primer lugar, la organización política del país, perfeccionandoradicalmente el sistema de gobierno, lo que involucra realizar una reforma políticaamplia y profunda, llamada a producir, entre otros efectos, una drásticadepuración de vicios e inconvenientes actuales. El segundo elemento de lareforma comprendía el área económica. En este sentido señalaba la necesidadde garantizar la justicia económico-social, sobre la base del integraldesenvolvimiento de la personalidad humana.”238 En relación al primer punto, Viaux profundiza sus ideas señalando laexcesiva burocratización que afectaba al sistema político del ´25, señalando,como principales responsables de este “estancamiento”, a “los partidos políticosque anteponen a los intereses nacionales los particulares y de grupo.”239 Enmateria económica, el general Viaux señala que el sistema mixto era el único quepermitía al Estado “asegurar a cada chileno un mínimo necesario, que garanticesu subsistencia y desarrollo...” 240 La escasa fundamentación con que Viaux entrega los lineamientosgenerales de esta nueva institucionalidad, que debe regir los destinos del país, nopermiten un análisis más profundo de ellos. Los mecanismos a través de los cualesse iba a llevar acabo esta “depuración política y justicia económica” no sondesarrollados por Viaux. Si bien es cierto que el tiempo que ha transcurrido, desde que fueronlanzadas estas ideas hasta nuestros días, se transforman en un “obstáculo” paraun análisis profundo, creemos que la ambigüedad e inconsistencia con fueronplanteadas, más que relacionarse con una característica personal del caudillo, sevinculan a una falencia que afectó a la oficialidad de las Fuerzas Armadas delperíodo. Como ya lo hemos señalado sólo después de 1962 los uniformadostuvieron acceso a una serie de conocimientos que antiguamente estaban“vedados” para un profesional de las armas. Si bien es cierto que tanto Ibáñezcomo Viaux han gozado de la formación necesaria para plantear los “grandesproblemas nacionales”, no es menos cierto que a la hora de proponer solucionesconcretas y aplicables a los escollos que denuncian, topan con serias dificultades,siendo ellas vacíos de formación o ausencia de un criterio militar homogéneo. 241 Finalmente la estrecha relación de Viaux con el ibañismo, se manifestó en el“modus operandi” que intentó reeditar el controvertido oficial luego del“Tacnazo”. En los dos movimientos militares que estallaron en 1970, la figura deViaux-líder resultó fundamental para implementar e intentar arrastrar a unconsiderable número de uniformados a la acción sediciosa, actuando éste comoseguía en antigüedad haya sido un teniente-coronel. Así como también, que la orientación de su discurso pretendiera despertar lassensibilidades y “espíritu de rebeldía” en el estamento joven de la oficialidad, no descartándose con ello la adhesión que pudieseencontrar en las altas esferas castrenses.238 Viaux; Roberto. Op cit. Pág. 3.239 ENTREVISTA General Roberto Viaux M. 18/01/95.240 ENTREVISTA General Roberto Viaux M. 18/01/95.-241 Junto a los vacíos de formación ya señalados, en algunas oportunidades los militares también han demostrado no tener criteriosuniformes para enfrentar los problemas. Un buen ejemplo de ello fueron las disputas que se libraron al interior de la junta de gobiernoen 1977-78 por las directrices económico-sociales adoptadas por el gobierno militar y que terminaron con la salida del generalGustavo Leigh del gobierno. Mayores antecedentes de este hecho EN: Varas; Florencia. Leigh el General disidente. EditorialAconcagua año 1979. 63INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 64. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)un verdadero “imán-garantizador” que, a través de terceros, intentó alcanzar susobjetivos. Esta estrategia de estar detrás de los movimientos militares, como garantíay, por lo tanto, como elemento atrayente, fue la que utilizó el propio Ibáñezdurante la primera mitad del siglo XX, y que le permitió, en reiteradasoportunidades, pasar invicto ante los Tribunales de Justicia.242 En este sentidoViaux careció del olfato político que distinguió a Ibáñez en este tipo de aventuras.Sólo en el movimiento de febrero de 1970 logró eludir responsabilidades,demostrando inexperiencia meses más tarde.243 Por otro lado, resulta necesario añadir que, en este aspecto de evocacióndel “glorioso ibañismo”, se manifestó además una suerte de “apego” al períodohistórico, en el que actuó el otrora caudillo militar. En este sentido es importanteseñalar que la primitiva operación militar que pretendió liderar Viaux en la ciudadde Antofagasta, se asemeja bastante al que llevó a cabo el general PedroVignola en la misma ciudad el 14 de septiembre de 1931, difiriendo solamente enel objetivo que se pretendió alcanzar. Mientras el primero pretendió derrocar algobierno de la Democracia Cristiana e imponer un régimen fuerte, el segundo, através de un movimiento militar, con fines civilistas, intentó terminar con lainjerencia de Ibáñez y de las Fuerzas Armadas en la arena política.244 Entre las similitudes operativas de Viaux con Ibáñez, se inscribe además lafundación del movimiento “pro-viauxista” que se denominó Alianza Nacionalista. Aeste grupo confluyeron uniformados en retiro-y veladamente personal activo- quese sintió identificado con el discurso del caudillo. El objetivo de este movimientofue el de “...crear y otorgar un respaldo popular al general Viaux...que lepermitiese proyectar su imagen en el tiempo.”245 De esta manera, la yaconocida estrategia ibañista de ampararse en organizaciones de carácterpolítico, como la Alianza Libertadora de fines de los años treinta y las conocidassimpatías que siempre mantuvo en el grupo Estanquero y el MovimientoRevolucionario Nacional Sindicalista (M.R.N.S) de los años cincuenta, fue la líneade acción que intentó seguir Viaux, en los años setenta.246 Habiendo tratado de dejar establecidas las semejanzas entre Viaux eIbáñez, queda por revisar los entretelones de uno de los complots militares queestalló en 1970. Con el fin de comprender las características de éste,consideramos pertinente primero conocer las líneas de acción que siguieron lasrespectivas comandancias en jefe luego del Tacnazo.242 Tal es el caso del “Ariostazo” en 1939 y “Línea Recta” en 1955, donde Ibáñez logró eludir los tribunales de justicia gracias a lautilización de una estrategia de usar a terceros en las acciones claves.243 En efecto, como lo veremos en este capítulo Viaux logró eludir su responsabilidad ante la justicia en marzo de 1970. El generalGamboa aparecerá como el líder de un movimiento militar. En octubre del mismo año, sin embargo, las circunstancias fuerondistintas. El “chivo expiatorio” no cumplió las expectativas.244 Mayores antecedentes acerca del plan del General Vignola EN: Molina; Jonson. Op cit. Pág 121.245 Según uno de los dirigentes de este grupo, en la fundación de la Alianza Nacionalista pro-viocista confluyeron diecinueveorganizaciones de este tipo, siendo su presidente el Teniente (r) Víctor Catalán y su centro de operaciones el “Centro Chilote”.ENTREVISTA Capitán Fernando Nieerad. 17/10/96.-246 En este mismo sentido es importante señalar la “cercanía” de Viaux con el Frente Nacionalista Patria y Libertad. La mencionadaorganización lo tuvo como una de sus “estrellas” el día de la fundación del Frente Cívico en septiembre de 1970. Más tarde en prisiónViaux gozó de una gran cobertura de prensa en el medio periodístico de esta agrupación, así como también de un fluido contacto queincluía ayuda solidaria que era entregada personalmente por el militante Juan Serrano. ENTREVISTA Juan Serrano. 04/02/98.- 64INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 65. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)b) El Discurso de los Nuevos Mandos: Como lo estableciéramos en la introducción a este capítulo, luego del“Tacnazo” el déficit remunerativo y de infraestructura que afectaba a las FuerzasArmadas fue sustantivamente mejorado, sin embargo, el “espíritu de rebeldía”permaneció en los cuarteles. El quiebre de la disciplina institucional, que había significado para el Ejército,en particular, y para las Fuerzas Armadas, en general, el acuartelamiento del“Tacna”, se transformó en una barrera infranqueable que debieron sortear losfuturos Comandantes en Jefes de las Fuerzas Armadas. La búsqueda de un perfil institucional que asignase un rol protagónico a losuniformados, surgió como una necesidad imperativa, que ya sin excusas oadjetivos de carácter “gremial”, trató de incorporar al “movimiento rebelde” de laoficialidad joven, a los uniformados que ostentaban altos cargos dentro de lasrespectivas instituciones. Desde el punto de vista de la oficialidad joven, el desprestigio en el quehabía caído el sistema democrático del ´25, ameritaba la intervención mediadorade las Fuerzas Armadas en la arena política. El permisismo del sistema de partidos,que se había expresado en el fortalecimiento de la izquierda, el surgimiento demovimientos de corte revolucionario, la excesiva burocratización de los aparatosdel Estado y el número cada vez más creciente de huelgas y movilizacionessociales, fueron percibidas por un importante número de uniformados, como uncaos generalizado del que la clase política y el orden constitucional entoncesvigente, eran incapaces de contener.247 En este contexto de efervescencia castrense, es posible marcar otro hito enesta disputa ideológica que libraron las dos concepciones de seguridad nacionalpresentes al interior de las Fuerzas Armadas en 1970. Con el fin de conocer losdetalles de este proceso creemos necesario adentrarnos en los episodios que sesucedieron al interior de los cuarteles una vez que asumió la dirección del Ejércitoel general René Schneider Cherau.248 La misión que cumplió el general Schneider como Comandante en Jefe delEjército fue delicada. Si intentamos definirla en pocas palabras, tendríamos quedecir que ella fue un fracasado intento profesionalizador de su institución y de las247 Así los sostienen los oficiales entrevistados que vincularon a estas “células rebeldes” al interior de sus propias instituciones. Alrespecto el coronel de la FACH Carlos Castro señala que”...nos sentíamos manoseados. No sólo por el gobierno, sino por todo elsistema político de la época. Estimábamos que en el país no se daban soluciones a los problemas, dándole cabida al caos y eldesorden...” El capitán Mora recuerda las continuas huelgas, las revueltas callejeras y el aumento de las actividades terroristas eranaspectos que preocupaban a la oficialidad de la época.” El teniente Víctor Catalán sostiene que “... hacia ese período nos dábamoscuenta de que todo lo que estaba ocurriendo en Chile nos conducía a un desastre. No creíamos en la democracia...”248 El general René Schneider asumió la Comandancia en Jefe del Ejército el 27 de octubre de 1969. Era la quinta antigüedad en elEjército cuando éste era dirigido por el general Castillo. Al estallar el “Tacnazo” se encontraba cumpliendo sus funciones profesionalesen la V División de Ejercito con asiento en Punta Arenas. Las razones de su nominación por el Presidente Frei nunca fueron muyclaras, dando ello pie a una serie de especulaciones y resentimientos en algunos oficiales que se creían seguros de ser los sucesoresde Castillo. Uno de los sentidos en este aspecto resultó ser el general Alfredo Mahn, quien luego de haber gestionado la discutidaacta del Tacna que terminó con el movimiento de Viaux, se creyó merecedor de la confianza del Presidente para ser nombradoComandante en Jefe de su institución. Si bien es cierto que no nos fue posible conocer las razones que tuvo Frei para nominar aSchneider como jefe del Ejército, lo que sí logramos conocer fue que el Presidente Frei y Schneider trabaron una amistad tras unavisita que hiciera Frei a la región austral, donde Schneider cautivó a los asistentes con sus dotes de buen anfitrión. ENTREVISTACoronel Carlos Ossandón S. 20/04/95. 65INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 66. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Fuerzas Armadas, frente a la aguda crisis que provocó el “Tacnazo” y laefervescencia política que afectó a nuestro país en 1970. La “ingrata” tarea en la que se embarcó el nuevo Comandante en Jefe delEjército, estuvo acompañada de un discurso militar apegado al Estado deDerecho, que indistintamente puso énfasis en dos importantes componentes alquehacer de los uniformados. En un primer momento, estuvo orientada a servircomo un elemento “descongestionador” de los efectos que se produjeron alinterior de los cuarteles luego del “Tacnazo”; y más adelante, como un “discursode coyuntura” que intentó unificar criterios acerca de cómo debían enfrentar lasFuerzas Armadas, el polarizado ambiente político pre-eleccionario. La descripción y análisis de las dos áreas en las que puso atención el“discurso constitucionalista” de Schneider- la primera relacionada estrechamentecon la realidad institucional y la segunda con el ámbito político-constitucional-serán desarrolladas en capítulos distintos. La razón de esta arbitraria división sedebe fundamentalmente a que la segunda de ellas gatilló la implementación deuna de las más oscuras conspiraciones, que debido a sus implicancias, merece seranalizada con detención en un capítulo aparte.249 A partir de lo anterior tendríamos que partir señalando que desde el puntode vista institucional la actitud que caracterizó a Schneider, al asumir sus funcionescomo Comandante en Jefe del Ejército, fue lo suficientemente diligente paraimpedir que el brote sedicioso “sembrado” por Viaux “cosechara” frutos en laoficialidad y suboficialidad postergada por años en sus necesidades profesionalese individuales. En este sentido apenas asumida la Comandancia en Jefe, el generalSchneider se reunió en compañía del Jefe de Estado Mayor de la DefensaNacional, general Carlos Prats, con el entonces Ministro de Defensa, Sergio OssaPretot, con la finalidad de lograr una pronta y satisfactoria solución a laproblemática de remuneraciones e infraestructura que afectaba a losuniformados. En el citado encuentro, se delineó el plan de adquisiciones que se discutiócon el Consejo de Seguridad Nacional y el Ministerio de Hacienda, durante el mesde noviembre de 1969, así como también, el proyecto que aumentaba lasremuneraciones de los uniformados y que la mencionada cartera debía estudiarcómo financiarlo.250 La insistencia que caracterizó el accionar de la nueva Comandaría en Jefedel Ejército por lograr una rápida solución a los problemas económicos y deinfraestructura que la venía afectando. En efecto, si se quería urgentemente“descontaminar” a la institución del discurso “gremialista” de Viaux, era necesarioimplementar medidas para cubrir las postergadas necesidades militares. Estasituación que se hizo extensiva a las demás ramas de las Fuerzas Armadas y lapolicía civil y uniformada.249 Nos referimos al fracasado plan de golpe de estado que se iniciaba con el secuestro del general Schneider en octubre de 1970 yque tenían por objetivo impedir que el Congreso Pleno nominase a Salvador Allende como Presidente de la República.250 Una interesante exposición de este hecho EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 134. Luego de reiterados “tira y afloja” entre las partes,el general Prats anota en sus citadas “Memorias”, que el 19 de noviembre se logró aprobar el llamado “Plan Schneider” deadquisiciones de material de guerra, así como también, el proyecto de ley de nuevas remuneraciones para el personal de las FuerzasArmadas, Carabineros e Investigaciones, fijando las escalas de reajuste, aumento que osciló entre el 68 y 106% de aumento. 66INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 67. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) A la par con los trámites para solucionar la problemática económica, elgeneral Schneider se abocó a la tarea de recorrer las unidades militares con lafinalidad de fortalecer el espíritu de cuerpo institucional. En todas las visitasrealizadas, Schneider además de ser insistente en señalar que “la solución a laproblemática de remuneraciones y equipamiento institucional estaba enmarcha”,251 fue enfático en criticar las actividades sediciosas en que se habíaninvolucrado destacados uniformados de las principales unidades militares del país. En este sentido la actitud que adoptó la Comandancia en Jefe del Ejércitoy los restantes comandos de las Fuerzas Armadas y de orden consistió en reforzarnociones profesionales en torno al comportamiento de los uniformados bajo unestado de derecho. Al respecto, las características que hasta ahora hemos asociado al generalSchneider fueron la actitud, que bajo intensidades distintas, fueron asumidas porlos otros mandos de la Fuerzas Armadas. El almirante Porta hizo “tímidamente” losuyo en la Armada y el general Errázuriz, con más consistencia, dirigió por losmismos lineamientos a la FACH. En relación a Carabineros, la cercanía manifiestadel general Huerta con Viaux no nos permiten vincularlo con este accionar de losComandantes en Jefe. En sus líneas centrales “...el ideario constitucionalistaseñalaba que la confianza depositada por el Estado, al entregar el poder de lasarmas a las Fuerzas Armadas para defender la soberanía nacional, no puede servulnerada para utilizarla contra el poder civil indefenso y confiado en elprofesionalismo de las mismas, apelando con ello además, al tradicionalsometimiento que las Fuerzas Armadas chilenas venían demostrando al poder civil,por más de treinta cinco años.252 En el Ejército este proceso se expresó en la creación de la Comisión de ÉticaProfesional Militar, que tuvo la misión de culminar el texto de Ética ProfesionalMilitar que se venía trabajando en la Academia de Guerra desde 1962, así comotambién, la selección de contenidos que serían abordados en el curso obligatoriode Ética Militar.253 El coronel Carlos Ossandón recuerda que a partir de 1970 se comenzó adictar, en los niveles básico (tropa); medio (oficialidad joven) y superior (oficialidad de estado mayor), la asignatura de Ética Profesional que contó con susrespectivos textos guías para cada uno de los niveles. El grado de compromisoque expresó Schneider con esta tarea quedó demostrado en que él fue el profesortitular de la mencionada cátedra, en el último año que cursaban los oficiales deestado mayor en la Academia de Guerra. Junto a ello también es importanteconsignar los esfuerzos que realizó para que las restantes ramas de las FuerzasArmadas también acentuaran los conceptos éticos en sus respectivas instituciones. La maratónica carrera que decidió emprender el general Schneider contrala concepción autoritaria presente en las Fuerzas Armadas, cuya cabeza visible251 ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.-252 ENTREVISTA General Ervaldo Rodríguez 06/11/96.253 El año 1962 es considerado como una fecha clave en lo que a conocimientos se refiere para el Ejército. En este sentido lasprofundas transformaciones que sufrió la malla curricular de los militares, determinaron la creación de la cátedra de ética militar con elfin de usar correctamente los conocimientos adquiridos. Lamentablemente ésta estuvo orientada en sus orígenes sólo a oficiales quealcanzaban estudios de Estado Mayor, no llegando a la oficialidad joven, estamento, que como hemos analizado hasta aquí, era elque más necesidad presentó de ella. ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.- 67INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 68. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)hasta ese entonces era el general (r) Roberto Viaux, no fue suficiente paraimponerse al “espíritu de rebeldía” que había despertado el “Tacnazo” en unimportante número de uniformados. El obstáculo que se impuso a su objetivo, yque sin lugar a dudas sólo la perspectiva del tiempo nos permite develarlo, fueronlos conceptos de seguridad nacional difundidos en los diferentes niveles con losque cuenta la carrera militar y que mañosamente eran interpretados por losuniformados comprometidos con la sedición.254 En efecto, la contingencia política pre-eleccionaria de 1970, en la que sevaticinaba un probable triunfo del abanderado de la izquierda, vino acontextualizar algunas nociones de seguridad nacional. Expresándosetempranamente esta inquietud en la “oficialidad rebelde” que implementó laprimera tentativa para impedir el triunfo de Salvador Allende.255 A continuaciónprofundizaremos en este nuevo proyecto sedicioso.c) Un Golpe que no se Terminó de Planificar: Como lo señaláramos en las páginas anteriores, la figura del general Viauxluego del “Tacnazo” cobró mayor popularidad al interior de las filas castrenses,transformándose desde este punto de vista en un líder natural, capaz de canalizarlas inquietudes que afloraban al interior de las unidades militares, que como ya loapuntáramos, iban más allá de lo económico, y se vinculaban con las nociones deseguridad entonces en boga. En este sentido es posible señalar que mientras el alto mando del Ejército enparticular y de las Fuerzas Armadas en general realizaban frustrados intentos porimponer la disciplina al interior de los cuarteles, los sectores “rebeldes” que nofueron llamados a retiro por los sucesos del “Tacna” continuaban reuniéndose enlas unidades y casinos militares. La reorganización del movimiento de la “oficialidad rebelde” se comenzó aproducir en los días inmediatamente posteriores al “Tacnazo”. Un punto deencuentro, que resultó fundamental para este fin fue el propio Hospital Militar,254 La postura que caracterizó al general Schneider ante la llamada DSN quedó graficada en la VII Conferencia de Comandantes enJefes de los Ejércitos Americanos, celebrada en Buenos Aires en 1966. En esa oportunidad, a Schneider le correspondió asesorar alentonces Comandante en Jefe, general Bernardino Parada. Al respecto el general Carlos Prats anota en sus “Memorias” que elentonces coronel Schneider y el general Parada se identificaban con la tesis “...eliminar la especificación del comunismo internacionalcomo “el único adversario” y señalaban que el desarrollo y la seguridad de las naciones del continente es amagada por cualquier tipode agresión imperialista, ya sea ésta ideológica o económica o por la subversión de cualquier procedencia.” EN: Prats; Carlos. Op citPág. 99.255 El grupo que hasta ese entonces estaba más estructurado para llevar acabo un proyecto sedicioso era el de la “oficialidad rebelde”.Sin embargo, no fueron los únicos. Mientras los días se acercaban al día de la elección presidencial, los ánimos al interior de lasFuerzas Armadas y de los propios mandos se fueron tensionando. Prueba de ello las entrega el propio General Prats en sus“Memorias”, cuando recuerda que en una de las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional el almirante Porta dió a conocer eltemor de sus subalternos ante un eventual triunfo de Allende. En este sentido, el mismo Plan de Directiva Presidencial elaborado porel EMDN dirigido en ese entonces por Prats, deja entrever estos temores. A partir de lo anterior podemos señalar que el eventualtriunfo de la UP tensionó a importantes sectores de las Fuerzas Armadas. Muchos de ellos, a pesar de no haber sido educados bajolos conceptos de seguridad nacional, adhieren a éstos como una forma de impedir el triunfo de la izquierda y ser coherentes con laformación anticomunista heredada de su formación profesional. Antecedentes de esta tensión EN: Prats; Carlos. Op cit; Merino;José Toribio. Op cit; Huidobro; Sergio. Decisión naval. Editorial de la Armada, 1989.Entre otros. 68INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 69. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)centro asistencial donde estuvo internado Viaux luego del acuartelamiento del 21de octubre. Desde allí se restituyeron y nacieron los nuevos enlaces y células“rebeldes” que asistieron a un “secreto encuentro” en la calle Gay en el antiguobarrio República de Santiago.256 En tal encuentro, donde participaron más de un centenar de oficiales de laguarnición de Santiago, los asistentes deliberaron acerca del acontecer políticopre-eleccionario en virtud de un mensaje grabado que había enviado el generalViaux a los asistentes.257 El discurso que dirigió el caudillo en esta oportunidad fueuna “...emotiva arenga en la que se recordaba los sucesos del 21 de octubre,incitando a través de mesiánicas frases continuar la “causa-militar” e impedir laselecciones presidenciales de 1970, que descansaban en una corrompida eineficiente institucionalidad, no garantizando ninguno de los candidatos el orden yprogreso de la Nación.”258 El abierto llamado a realizar un golpe de estado para impedir las eleccionesde septiembre que envió Viaux a la oficialidad que le seguía, se expresó en unarápida implementación de una propuesta sediciosa. Para graficar el “modusoperandi” del caudillo en estas lides, tendríamos que señalar que ésta se llevó acabo a través de terceros con el fin de disipar las dudas que el Servicio deInteligencia Militar tenía acerca de las actividades desarrolladas por Viaux.259 En este sentido las relaciones con la oficialidad “rebelde” se mantuvieron através de uniformados en retiro, tales como el coronel Raúl Igualt, suegro de Viaux,y el general Horacio Gamboa. Las relaciones con los mandos de provincia, piezasdecisivas a la hora de materializar el golpe, fueron llevadas directamente porViaux a fin de responder con el requisito de jerarquía que existe en toda relaciónmilitar.260 Las acciones que desarrolló la oficialidad “rebelde” con miras a materializareste acto de fuerza, se pueden sintetizar en dos misiones. En primer lugar, a fin de conocer y ejercer algún control en el escenariopolítico que justificara ante la opinión pública la intervención militar, oficiales en256 Las visitas que recibió el general Viaux en el centro asistencial fueron fotografiada y rastreadas por personal del SIM. Estainformación sirvió para infiltrar al movimiento y enterarse de la reunión del 03 de diciembre en la calle Gay 2496 en la casa de lospadres de los oficiales Alvarez Clark. Para dirigir este encuentro Viaux designó a su suegro Raúl Igualt como interlocutor válido entreél y sus seguidores, cumpliéndose de esta forma esta característica tan propia del ibañismo que es la de actuar a través de tercerospara eludir responsabilidades ante la justicia y la opinión pública. ENTREVISTA General Mario Sepúlveda Squella. 08/02/95.257 El capitán Víctor Mora llevó a la reunión la cinta en la que Viaux llamaba a sus seguidores a impedir las elecciones presidenciales.Este recuerda que en el patio de la casa había más de un centenar de oficiales de la guarnición militar y aérea, así como tambiénmuchos oficiales de inteligencia militar, quienes con la ayuda de la policía uniformada detuvieron a muchos de los asistentes. Así lorecuerdan quienes asistieron a ese encuentro entre los que cabe destacar a Víctor Mora, Raúl Munizaga, Fernando Nieerad, EdgardoFuenzalida, entre otros.258 ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-259 En efecto, por medidas de seguridad, luego del fracaso de la reunión de la calle Gay, Viaux cambió su interlocutor con susseguidores. El general (r) Horacio Gamboa fue quien asumió esta tarea como “cabecilla” de este movimiento militar. La amistad entreGamboa y Viaux era antigua y se remonta a la década del cincuenta cuando Ibáñez era por segunda vez Presidente de la República.El conocido ibañismo de Gamboa quedó demostrado el 02 de abril de 1957, cuando el entonces Comandante de la II División,general Horacio Gamboa, reprimió ferozmente una manifestación de la población capitalina. Por otro lado, Gamboa había actuadocomo Juez Militar en el caso de “Línea Recta”, donde terminó por absolver de todas sus culpabilidades a los oficiales involucrados,entre los que se encontraba el entonces Mayor Roberto Viaux. EN: Alvarez; Rolando et al. Op cit. Veáse Capítulo V. Págs. 148-183.260 En efecto, por razones jerárquicas de la carrera militar, resulta imposible que la oficialidad en su conjunto conspirase. Lasconversaciones se realizan entre pares y Viaux no contaba con nadie de su confianza aún activo para realizar esta tarea. Por otrolado, el persistente seguimiento que mantenía el SIM hacia su persona impedía realizar esta labor más de cerca. Por ello recurrió a laayuda de civiles o militares en retiro que vivían en provincia para enviar mensajes en torno a la conspiración. 69INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 70. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)retiro vinculados al movimiento, procedieron a infiltrar a organizaciones políticasde izquierda. La cercanía que habían expresado algunas de ellas hacia lasdemandas “gremialistas” de los “rebeldes” en el “Tacna” posibilitaron estosencuentros.261 En este sentido, oficiales que desempeñaron estas funciones decontrainteligencia recuerdan que la cercanía y sensibilidad demostrada por elMovimiento de Izquierda Revolucionaria y el Partido Socialista hacia el movimientodel “Tacna” facilitaron los contactos.262 Con el MIR las conversaciones versaron en compartir impresiones yproyecciones acerca de la realidad nacional y la constante problemática deaislamiento que venía afectando durante décadas a las Fuerzas Armadas. Losoficiales añaden que los contactos con este movimiento se cancelaron, luegoque se detectara un intento por parte de esta organización de utilizar la inquietudde la oficialidad para sus fines políticos.263 A través del PS la oficialidad rebelde conoció algunos puntos del programade la Unidad Popular y los alcances de la “vía chilena al socialismo”. Lamencionada organización partidaria llegó a ofrecer la reincorporación al Ejércitode los oficiales que habían sido exonerados por los sucesos del “Tacna”, a cambiode su apoyo a Salvador Allende en las próximas elecciones.264 Junto con la labor de contrainteligencia llevada acabo por los uniformadoscomprometidos en la sedición, se desarrolló una segunda tarea vinculada con laagudización el escenario político a través de una propaganda intervencionista. Al261 Según los militares involucrados en el “Tacnazo” fueron varias las organizaciones de izquierda que pretendieron capitalizar elmalestar de los uniformados en el Tacna. Entre las agrupaciones cabe mencionar al PS que envío emisarios a solidarizar con losamotinados del “Tacna”. Al respecto el teniente Raúl Munizaga señala que “...Oscar Squella, Fernando Munizaga (mi padre) yGuillermo Munizaga (mi hermano) fueron al “Tacna” a entregarle a Viaux la solidaridad del Senador Salvador Allende. El generalagradeció el gesto y les comentó que en esos momentos estaba discutiendo el acta para entregar el Regimiento. Acto seguido losemisarios de Allende se fueron a la casa del senador, quien al enterarse de lo que sucedía señaló “que movimiento tan grande paraun objetivo tan chico” ENTREVISTA Teniente Raúl Munizaga N 30/03/95. En este mismo sentido el mayor Patricio CabezasGacitúa, presente en el regimiento también recuerda haber visto a la delegación del Partido Socialista llegar al “Tacna”. ENTREVISTAMayor Patricio Cabezas G . 26/06/95.262 El PS, que vivía una etapa de radicalización, no fustigó la actitud de los uniformados, que se habían acuartelado en el “Tacna”. Ensu declaración pública llamó “...a los trabajadores, no a defender la institucionalidad burguesa, sino a movilizarse para imponer susreivindicaciones sociales y políticas, amenazadas por las fuerzas reaccionarias, que pretenden utilizar el movimiento reivindicativomilitar...el vacío de poder debe ser llenado por las fuerzas del pueblo...”, lo que equivalía a plantear la convivencia de aprovechar lacoyuntura para la toma inmediata del poder. Para tener una idea más acabada de la declaración del PS, VER: Diario Las Noticias deUltima Hora. 22/10/69. Para el MIR el “Tacnazo”, fue una expresión reivindicativa que estaba indicando la crisis del sistema políticoimperante. Para este movimiento “los militares eran esencialmente trabajadores que, como el resto de ellos, necesita un tratamientoeconómico adecuado.” VER: Revista Punto Final. 28/10/69.-263 La cercanía del MIR con algunos círculos de oficiales activos es graficada por el capitán Mora cuando señala que tras sudetención en el Regimiento Buin, luego del “Tacnazo”, fue visitado una noche por Florencio Fuentealba Aguayo, el hermanastro deéste, Luciano Cruz, líder del MIR y el Subteniente Melo. La intención de ellos fue rescatar a Mora porque un oficial comando yparacaidista como lo era Mora no podía ser objeto de ese trato. Esta decisión había sido adoptada por una célula de suboficialesmiristas que funcionaba en la Escuela de Paracaidista, bajo la dirección de los oficiales Fuentealba y Melo junto a Luciano Cruz, quiendormía habitualmente en el “Buin”. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95. Al respecto el general Carlos Prats anota en susMemorias que el 7 de julio de 1970 “El Director de la Escuela de Paracaidistas da cuenta de que dos oficiales y 14 clases, trabajabanclandestinamente como instructores del MIR y esperaban la oportunidad para fugarse del cuartel de Peldehue, llevándosearmamento, munición y equipo. Se comprueba al subteniente Melo el robo de granadas de mano.” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág.154.264 En las reuniones que sostuvo el PS con los uniformados, luego del “Tacnazo”, participaron conocidos dirigentes del mencionadoconglomerado político. Entre ellos, Aniceto Rodríguez, Raúl Ampuero y María Elena Carrera. Los contactos con esta última, añadenlos militares, fueron fluidos y facilitados por su propio hermano, perteneciente a las filas del Ejército, y activo protagonista de lascélulas rebeldes de la oficialidad joven. ENTREVISTA Mayor Patricio Cabezas G. 26/06/95. 70INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 71. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)respecto, la cercanía manifestada por el Partido Nacional a la “causa militar”resultó útil para que los “rebeldes” aprovecharan los medios de difusión de laderecha. En este sentido la página editorial del “diario Tribuna”, fue ocupada enreiteradas oportunidades para dar a conocer el inminente peligro por el queatravesaba el país si triunfaba el candidato de la Unidad Popular.265 La necesidad de difundir un clima que favoreciera a un golpe de estado sehizo extensiva, además, al interior de los propios cuarteles. Para ello, el tenienteVíctor Catalán, recuerda que “...la difusión de boletines y panfletos coninformación sediciosa, se concentró en la capital, en los casinos de oficiales ysuboficiales de las principales unidades de la guarnición de Santiago, tales comolos Regimientos Buin, Tacna, Yungay, Andino y Escuela de Suboficiales. Así comotambién, en las bases aéreas de Colina y El Bosque.”266 En relación a los mandos a los que tuvo acceso Viaux para implementareste “putsch”, el controvertido general insiste en señalar que la adhesión de losjefes de plaza fue masiva ocultando celosamente la identidad de dichosuniformados.267 Si bien es cierto que no nos fue posible conocer la identidad delos altos oficiales involucrados, así como también, comprobar la masividad de estemovimiento, sí estamos en condiciones de entregar nociones aclaratorias en tornoalgunos de los mecanismos usados por Viaux para acercarse a los oficiales-jefesde las guarniciones del país. En este sentido el capitán Víctor Mora, recuerda queen febrero de 1970 respondiendo a una inquietud de Roberto Viaux envío aSantiago la información del escalafón de las plantas de oficialidad de la III Divisiónde Ejército con asiento en Concepción. Esta información, deduce Mora, pudohaber sido solicitada con el fin de elaborar los supuestos cuadros de mando quecapitanearían la sedición en el centro-sur del país.268 A través de este tipo de mecanismos Viaux se familiarizó con la oficialidadde las divisiones que no había explorado en sus conspiraciones anteriores y buscóen ellas aquellos uniformados que podrían ser útiles a la hora de la asonada. Siatendemos a las características centralistas que tuvo la frustrada operación militarpodremos concluir que la misión de estos oficiales se reduciría a no reaccionar265 El teniente Víctor Catalán, fue uno de los encargados de utilizar los medios del PN. Llegó a este partido desempeñando funcionesde guardaespaldas de Sergio Onofre Jarpa y Jefe de una brigada muralista alessandrista. En forma paralela redactó varias páginaseditoriales para el diario Tribuna que fueron firmadas bajo el seudónimo de “Rusti y Rasti” o “Semáforo”. ENTREVISTA TenienteVíctor Catalán P. 23/12/96.- A partir de este hecho es factible señalar que la corriente Nacional-Estanquera, anidada en el PN, noperdió la oportunidad que le brindó la cercanía al segmento joven del Ejército, para insistir con su discurso sedicioso, frente a laincierta situación política del país.266 El teniente Catalán, además, señala que los mencionados panfletos eran llevados por la suboficialidad comprometida hacia lasreparticiones militares. En ellos, recuerda el oficial, se hacia hincapié en la necesidad de intervenir. ENTREVISTA Teniente VíctorCatalán P 23/12/96.267 En relación al concepto de jefe de plaza, tenemos que señalar que en caso de emergencia, sitio o guerra, el país se divide enguarniciones militares. El jefe de ella, que se llama jefe de plaza, toma el control de la zona de su jurisdicción, quedando cualquier otraautoridad sometida a éste. En relación a la identidad de estos Comandantes, los oficiales involucrados insisten en señalar que eraViaux quien mantenía los contactos con las diferentes divisiones que se sumarían al movimiento. El general Viaux al ser consultadopor la identidad de estos oficiales aún es receloso de darla a conocer. A pesar de esta dificultad, en las páginas de siguientes algunosde nuestros oficiales entrevistados nos dieron algunas pistas a partir de las cuales es factible reconstituir parte del tejido sedicioso quelogró elaborar el general Viaux.268 El capitán Mora además recuerda que el general Viaux le dijo: “Víctor, usted es mi hombre de confianza, el general Gamboa estapreparando un movimiento con toda mi gente, así que vaya cortándose el pelo porque en unos meses tomaremos once en Morandé80.” ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V 12/04/95.- 71INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 72. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)apoyando al gobierno derrocado y a reprimir cualquier intento que pretendieraoponerse al movimiento militar. En efecto, el plan intervencionista que alcanzó a diseñar este movimientoconcentraba sus esfuerzos operativos en la capital. Se trataba del secuestro de lasmás altas autoridades del país por grupos comandos, tales como, el Presidente dela República, el Presidente Senado, el Presidente de la Cámara de Diputados y elPresidente de la Corte Suprema, los Ministros de Estado y el alto mando de lasFuerzas Armadas que no se encontraba comprometido con la sedición. Mientraslos plagios ocurrirían, las unidades militares se apoderarían de los puntosneurálgicos del quehacer nacional, como el Palacio de Gobierno, los Tribunalesde Justicia, el edificio del Poder Legislativo, las radioemisoras y el aeropuerto. El descubrimiento de la conspiración por el gobierno, tuvo como principalprotagonista a un detective que recibió la orden del entonces Director deInvestigaciones, Gaspard de Fonseca, de infiltrar los grupos “rebeldes” de losuniformados, luego que los efectivos del SIM- que habían logrado frustrar elencuentro conspirativo de la calle Gay- comenzaran a ser reconocidos por suscompañeros de armas. Las fuentes consultadas recuerdan que el mes de febrero de 1970 eldetective Marambio ofreció a una célula de oficiales “rebeldes”, que seencontraban en retiro, su departamento para una de las reuniones.269 Lainformación que en ella se vertió fue grabada, sin que los asistentes sepercatacen, constituyéndose ésta en la mayor evidencia para proceder adesbaratar este movimiento militar.270 En efecto, la detención de los “cabecillas” de este complot se produjo el 25de marzo de 1970, es decir, un mes después de conocerse la existencia de unaconspiración.271 Este hecho, además de frustrar por segunda vez un “putsch”preparado por el Movimiento de la Oficialidad Joven, se constituyó en elalejamiento de este grupo de su entonces caudillo. Si bien es cierto que la contingencia política de los meses posteriores aldesbaratamiento del complot, fue propicia para que la oficialidad jovenlevantara una nueva propuesta sediciosa, ésta, prefirió disolver sus “células269 En dicha reunión participaron Horacio Gamboa, Fernando Nieraad, Raúl Munizaga, entre otros. ENTREVISTA Teniente RaúlMunizaga N. 30/03/95.270 En el mencionado encuentro se bosquejaban los puestos de mandos que ocuparían a la hora de la asonada. Esta información quequedó grabada junto a un proyecto de primer bando incautado desde el domicilio del general Gamboa se constituyeron en lascontundentes pruebas para que los oficiales detenidos confesaran sus intenciones, ocultando, sin embargo, la identidad del instigadorde la operación, el general Roberto Viaux. EN: Prats; Carlos. Op cit. Págs. 146-147.-271 En torno a esta tardanza con que la opinión pública conoció la existencia del complot, Benjamín Prado, entonces Presidente de laDC, no descarta que ella halla buscado manipular el hecho para fines políticos. En efecto, a la par con el descubrimiento del comploten febrero de 1970 el entonces Ministro de Defensa, Sergio Ossa Pretot, fue acusado ante el Congreso por el personal de las FuerzasArmadas en retiro por considerar que habían sido privados de sus derechos previsionales, al no cancelarse, en una sola cuota ladiferencia que les concedía la Ley de Reajuste de Remuneraciones del Personal de las Fuerzas Armadas y Carabinerosrecientemente aprobada. Si nos detenemos en la fecha en que fue interpuesta la acusación y el día en que se procedió a publicar el descubrimiento delcomplot, éstas coinciden casi matemáticamente con la fecha que compareció el Ministro Ossa ante el Poder Legislativo. Bajo esta lógica, el gobierno DC, que había sido objeto de un intento de subversión meses atrás guardaba celosamente el enormerespaldo popular y político a su gestión. Los hábiles estadistas de la DC, supieron manejar este complot para su propio beneficio,puesto que ante la publicación de una nueva amenaza de golpe de estado, la reacción del espectro político no podía ser otra que ladel apoyo irrestricto al gobierno y sus representantes. De esta forma se entiende que la acusación contra Ossa fuera rechazada pormayoría en el congreso. 72INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 73. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)rebeldes” y esperar un nuevo líder que canalizara sus inquietudes. La razón de estadeterminación se halla en la desilusión que provocó la figura de Roberto Viaux enlos “oficiales rebeldes”. La cercanía que tuvo éste hacia sectores “despreciados”por la oficialidad joven, con el fin de implementar un nuevo intento de golpe deestado en septiembre u octubre de 1970, fueron determinantes en estadecisión.272 En este mismo sentido el general Viaux comprendió que las estrategias“ibañistas” no se adecuaban para implementar con éxito una intervención militaren 1970. El complot era necesario concretarlo “desde arriba”, desde una alturasuficiente que impidiese a los efectivos del SIM y la Policía de Investigacionespercatarse de su existencia. Por otro lado, además, la plataforma que hasta ahorahabía utilizado Viaux se encontraba chequeada por los organismos deinteligencia. Cualquier otro intento de querer subvertir el orden constitucionaldesde la oficialidad joven, estaba destinado a fracasar. Así como la “oficialidad rebelde” quedó sin un líder o conductor, el caudilloquedó sin seguidores militares. Los grupos civiles con los que se hizo acompañarViaux y los oficiales generales que lo apoyaron más tarde demostraron falta deexperiencia y lealtad. El movimiento rebelde de los oficiales jóvenes prefiriódisolverse, sin diluirse con ello el espíritu de fronda al interior de los cuarteles.Capítulo Cuarto: “ La Manifiesta Sedición del Alto Mando: El Caso Schneider”.- El descubrimiento del movimiento militar que aparentemente dirigió elgeneral (r) Horacio Gamboa, no diluyó las actitudes conspirativas en RobertoViaux. Su velada participación en los hechos detallados en el capítulo anterior y laefervescencia político-social, que vivió nuestro país en los meses siguientes,posibilitaron, una vez más, su reedición como caudillo militar para encabezar ungolpe de fuerza en el mes de octubre de 1970. En efecto, el triunfo relativo que obtuvo la izquierda en las eleccionesgenerales de 1970 vino acentuar el ya incierto escenario político. Marxismo odemocracia, progresismo o conservantismo, fueron la síntesis de un largo procesode polarización del quehacer político nacional. En este contexto la alternativaintervencionista volvió a presentarse como una salida posible para aquellossectores civiles y militares que buscaban impedir el acceso de la izquierda algobierno, y el general (r) Roberto Viaux, como un personaje capaz de conducir unmovimiento de esta naturaleza en las Fuerzas Armadas.272 Según los testimonios de los oficiales entrevistados y la investigación sumaria a raíz del Caso Schneider, no hubo participación dela oficialidad joven en el movimiento de octubre de 1970. La razón de fondo se halla en que los “oficiales rebeldes” no podíancomprender cómo su líder conspiraba con aquellos sectores civiles responsables de la debacle institucional que había terminado conla expulsión de muchos de ellos de las filas del Ejército. No comprendían la cercanía de Viaux a los democratacristianos, a quienespor lo demás habían pretendido derrocar en dos oportunidades y por quienes sentían un profundo desprecio. Al respecto, el tenienteRaúl Munizaga señala “...la verdad es que le teníamos mala a los políticos, y en especial a los democratacristianos. Su concepción devida es tan diferente a la de un militar. Nosotros estamos acostumbrados a ciertos parámetros de veracidad, hombría y las cosasclaras, con ellos ocurre lo contrario. Para los democratacristianos las cosas son siempre matizadas.” ENTREVISTA Teniente RaúlMunizaga N 30/03/95.- 73INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 74. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) El notorio apoyo político que tuvo la fronda militar en esta oportunidad, nofue suficiente para imponerse e impedir el acceso de la Unidad Popular algobierno. Sin embargo, logró importantes avances en materia de deslegitimaciónen el modelo de relación civil-militar, como lo fue, el tercer quebrantamiento a laverticalidad del mando al interior de las Fuerzas Armadas en dos años, laparticipación de oficiales de las Fuerzas Armadas y Carabineros en frustradosconatos, y por último, el desconocimiento del marco legal que hiciera unimportante sector de la clase política, terminó por validar el cuestionamientohacia el modelo del ´25 que venían efectuando algunos círculos militares. En este capítulo nos adentraremos en uno de los acontecimientos histórico-político más relevantes de nuestra historia reciente. A través del estudio enprofundidad de los pormenores que se vinculan a este hecho, podremosdimensionar la “sensibilidad” a temas políticos que habían alcanzado las FuerzasArmadas hacia fines de la década del sesenta. En este mismo sentido, creemosimportante someter a una reevaluación el “discurso” que se venía barajando alinterior de los círculos conspiradores de las Fuerzas Armadas, a fin de conocer sihubo nuevos elementos que sustentaran la crítica de éstos hacia el marco legalentonces vigente. Las hipótesis que guiará el presente capítulo se relacionan con que lanoción autoritaria de las Fuerzas Armadas logró imponerse, aunque no triunfar en1970, siendo el asesinato del general Schneider el principal obstáculo con el quetocó esta cosmovisión militar para imponerse. En este capítulo desarrollaremos tres aspectos que nos parecenfundamentales. El primero vinculado a la obra político- coyuntural que realizó elgeneral Schneider, El segundo, que buscó profundizar en las alternativas de índolepolítico que surgieron tras el triunfo de la UP, para pasar en último termino aconocer los entretelones del complot cívico-militar de octubre de 1970.a) La Llamada Doctrina Schneider Antes de detallar las estrategias y el complot que terminó con la vida delComandante en Jefe del Ejército, creemos conveniente comenzar nuestrorecuento de los hechos adentrándonos en la postura coyuntural que caracterizó elaccionar del Alto Mando de las Fuerzas Armadas en el período previo a laelección presidencial de 1970.273 A partir de este análisis lograremos comprender el grado de recepción yvulnerabilidad política al que habían llegado las Fuerzas Armadas durante esteperíodo, así como también, podemos graficar, la pugna interna que veníanlibrando las dos concepciones de la seguridad presentes al interior de las FuerzasArmadas. Lucha en la que la influencia de destacados y gravitantes sectorespolíticos determinaron un importante avance de la visión autoritaria de las FuerzasArmadas en 1970.274273 Recordemos que en el capítulo anterior revisamos la postura institucional que caracterizó el accionar del general René Schneider.274 La monolítica postura que expresaron las Fuerzas Armadas en 1970, obedeció fundamentalmente al compromiso que tuvieronaltos jefes uniformados con la sedición. Este antecedente nos permite señalar que tres años antes de la intervención militar definitiva,la visión autoritaria ya había alcanzado importantes triunfos al interior de las instituciones de la defensa. La participación de altosoficiales en la conspiración fue posible además por la voluntad que existía en algunos sectores económicos y políticos de impedir la 74INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 75. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Como ya lo señaláramos, en el ámbito interno la postura que caracterizó elaccionar de los Comandos en Jefe de las instituciones de la defensa luego del“Tacnazo”, fue la de eliminar cualquier resabio conspirativo que se hubieseanidado en los cuarteles. En este mismo sentido, en el plano ideológico-valórico el general Schneiderpromovió al interior del alto mando de las Fuerzas Armadas una sistematización delos valores éticos que debían caracterizar el accionar de los cuerpos uniformados,los que, a grandes rasgos, debían ser obedientes, jerarquizados y nodeliberantes.275 En el ámbito público y coyuntural es importante destacar los planesoperativos de seguridad interna, que las Fuerzas Armadas, en coordinación con elEMDN, habían comenzado a perfeccionar.276 En este sentido el desconocido PlanSeptiembre, fue un aporte concreto del alto mando para lograr mantener lainstitucionalidad entonces vigente. En este mismo sentido la reafirmación pública que hiciera la “concepcióndemocrática” de las Fuerzas Armadas de mantener su accionar acorde con laspautas constitucionales, no tuvo más objetivo que hacer entender a aquellossectores civiles interesados en una intervención militar, que el Ejército en particulary las Fuerzas Armadas en general no se saldrían de los cánones legales. A través de declaraciones de prensa y entrevistas concedidas, el generalSchneider pretendió dar a conocer a los civiles, que habían demostrado interéspor los pasados brotes de sedición, la línea de acción que desde el alto mandohasta el último conscripto demostrarían frente a la incierta contingencia políticapre-electoral. Al respecto Schneider puntualizaba que “...las Fuerzas Armadas vana llegar a la elección manteniendo el tradicional respaldo a las decisiones delgobierno constitucional de la República, que va a garantizar el procesoeleccionario y a dar seguridad que asuma el poder ejecutivo quien resulteelecto...que en caso de no haber mayoría absoluta...el Congreso Pleno es dueñoy soberano de elegir...y es misión nuestra que sea respetado en su decisión.”277 Si bien es cierto que tanto en el ámbito institucional como en el público elconstitucionalismo había logrado importantes logros, como lo fueron, la reducciónasunción al mando de Salvador Allende. Tanto los sectores conservadores como el gobierno de los EE.UU. fueron los grandessustentos de la alternativa golpista en Chile. En relación a la presión de los “sectores conservadores” (derecha y el freísmo de la DC)véase Prats; Carlos. Op cit. Págs. 169, 171, 172, 173, 174, 175, 178, entre otras. Merino; José Toribio. Op cit. Pág. 74; Pinochet;Augusto: El día decisivo. 11 de Septiembre de 1973. Empresa Periodística La Nación, Santiago, 1984. Pág. 49. La presión queejerció EE.UU. en miembros de las Fuerzas Armadas es posible encontrarla detalladamente EN: Opazo; Cristian: Frei, Allende y lamano de la CIA. Ediciones del Ornitorrinco; Uribe; Armando: El libro negro de la intervención norteamericana en Chile. Siglo XXIEditores, Buenos Aires, 1974; Documentos secretos de la ITT, Editorial Quimantú, 1972.275 Por otro lado, este aspecto se expresó también en los intentos de “saneamiento institucional” que llevó acabo el SIM y la Policíade Investigaciones, tras el seguimiento al que se sometió el movimiento de la oficialidad rebelde que terminó por identificar a losinstigadores en sus respectivas unidades y expulsarlos de las filas del Ejército. Un número cercano a cuarenta oficiales fueronexpulsados entre octubre de 1969 y marzo de 1970 de las filas institucionales por haberse determinado su vinculación con las“células rebeldes”. EN: Prats; Carlos. Op cit. En la FACH, institución que presentó igual movimiento de la oficialidad joven, no huboexpulsiones, sino sólo, cambio de destinaciones. ENTREVISTA Coronel Carlos Castro S. 13/07/95.-276 Desde la promulgación de la llamada Ley de Defensa de la Democracia en 1947, los gobiernos de turno, a través de Ministerio deInterior, comenzaron a encomendar a las Fuerzas Armadas, a través del EMDN, la elaboración de planes de seguridad interna.Estos, según oficiales de esta repartición, son actualizados anualmente a fin de responder coherentemente a las cambiantescaracterísticas de nuestra coyuntura política-económica y social. ENTREVISTA Coronel Uros Domic 15/09/96.277 Esta visión de las Fuerzas Armadas, absolutamente apegadas al derecho, es lo que los medios de prensa de la época bautizaroncomo Doctrina Schneider. Para tener una idea más acabada de ella VER: Diario El Mercurio 08/05/70.- 75INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 76. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de los niveles de efervescencia militar luego de las visitas del alto mando a losregimientos y la elaboración de los planes de seguridad interna a fin de asegurar elveredicto popular, debemos señalar que éstos fueron insuficientes para imponerseen los momentos político-sociales decisivos. 278 Entre los principales distractorespodemos mencionar la ya citada DSN, que afectó el accionar interno oinstitucional que desarrolló la corriente constitucionalista, mientras que en lopúblico o coyuntural, fue el desconocimiento que hizo la civilidad hacia la políticano intervencionista de esta cosmovisión militar. Antes de profundizar en estas últimas ideas, creemos necesario conocer losdetalles en los que se expresó la gestión coyuntural o pública delconstitucionalismo. En este sentido, junto a las declaraciones públicas en las que sebuscaba rearfirmar la vocación democrática de las Fuerzas Armadas, huboacciones concretas, que no fueron publicitadas, pero que formaron parte de esteámbito. Nos referimos al llamado Plan Septiembre. Como es sabido, desde la promulgación de la Ley sobre Seguridad Interiordel Estado en 1958, se les delegó a las Fuerzas Armadas, como cuerposjerarquizados, obedientes y no deliberantes, la facultad de fiscalizar los procesoseleccionarios con la finalidad de terminar con una serie de vicios electoralesregistrados en períodos anteriores.279 A partir de esta misión asignada, las instituciones de la defensa cumplieroncon ella a través de la periódica elaboración y aplicación de planestridimensionales,280 que salían tras sendos estudios coyunturales desde elEMDN.281 Esta información de la realidad nacional, en la que además se incluíandos o tres posibles escenarios, era enviada a los respectivas jefaturas de plaza enlas que se encuentra dividido el país, a fin de que ellas reactualizarán susrespectivos planes de seguridad interna.278 La actitud que hasta ahora hemos asociado al general Schneider fue una línea de acción que en apariencia compartieron todos losoficiales-generales de las Fuerzas Armadas y Carabineros de este período. Todos ellos realizaron reuniones con sus subalternosluego del “Tacnazo” a fin de eliminar la efervescencia que se vivió al interior de los cuarteles, así como también, todos elloscompartieron la elaboración de planes de seguridad interna a fin de asegurar el veredicto popular. Sin embargo, cuando éste último noconcordó con sus intereses e ideas, su adhesión a las nociones constitucionalistas demostraron ser endebles, siendo fácilmentearrastradas por la ola civil que reaccionó contra el triunfo relativo de la UP.279 Esta medida buscaba terminar con el cohecho, el robo de urnas, y con todas aquellas conductas que empañaban la transparenciadel proceso electoral. Para enfrentar esta contingencia las Fuerzas Armadas asumían el control del país durante el tiempo que durabala elección. El control se realizaba mediante la división del territorio nacional en guarniciones militares, dirigidas por un jefe de plaza,quien ideaba un plan a través del cual se distribuían las fuerzas militares en los diferentes puntos de votación y zonas de ciertasensibilidad que debían ser custodiadas por los uniformados a fin de garantizar la limpieza del proceso. Mayores detalles de este rolde las Fuerzas Armadas, veáse : Miranda; Sergio: “Las fuerzas armadas en el ordenamiento jurídico chileno.” EN: Barahona; Pablo;Cox Ricardo; Domic; Jurak; Garrido; José, Ibáñez; Gonzalo, Mac-Hale; Tomás, Miranda; Sergio, Riesle; Héctor: Las fuerzasarmadas y seguridad nacional Ediciones Portada 1973.-280 Tanto el EMDN como las guarniciones militares elaboraron planes tridimensionales, es decir, donde participan simultáneamente lastres ramas de las Fuerzas Armadas. La diferencia está en que los primeros casi siempre son de orden más bien general, señalándoseen ellos sólo los objetivos a alcanzar y no especificándose los medios y las estrategias a partir de cuales se materializará. Sólo ensituaciones claves o extremadamente peligrosas pueden aparecer planes puntuales desde el EMDN. Es tarea de cada guarniciónmilitar elaborar sus planes tridimensionales de seguridad interna, los que a su vez responden a las directrices provenientes de unaplanificación general emanada desde el EMDN. ENTREVISTA Coronel Pedro Guerrero 24/01/97.-281 Hasta ahora hemos señalado que el EMDN es un organismo planificador, que a partir de un estudio de factibilidades es capaz deestructurar líneas de acción. Para realizar este trabajo, este organismo cuenta con cuatro departamentos especializados en larecolección, tratamiento y planificación a partir de lo estudiado, cada uno de ellos con su respectiva jefatura que son operaciones,logística, inteligencia y servicios. En la planeación de un plan de seguridad, en lo primero que trabajan estos departamentos es enrealizar un diagnóstico de la situación nacional, para más tarde elaborar los supuestos o interrogantes a partir e los cuales se definirásu línea de acción. ENTREVISTA Coronel Uros Domic. 15/09/96. 76INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 77. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Hacia el mes de agosto de 1969 las Fuerzas Armadas, a través del EMDN,comenzó a prepararse para cumplir su misión garantizadora de los comicios quese avecinaban. El estudio y diagnóstico previo a la reactualización de los planesde seguridad, que es conocido como “Síntesis de la Situación Nacional”, fueentregado al entonces Ministro de Defensa, Sergio Ossa, el 28 de diciembre.282 La apreciación militar que se desprendía del mencionado documento,resultaba ser lo suficientemente certera como para adelantar al gobierno ennueve meses, la estrechez de las cifras que sacarían cada uno de los candidatos,lo que se expresaría en una mayoría relativa que tendría que ser reafirmada por elCongreso Pleno para poder gobernar, siendo la izquierda el sector con mayoresposibilidades de alcanzar ésta en las elecciones. Esta situación se manifestaría,según los análisis castrenses, en una agudización del enfrentamiento entre bandosopuestos que pondría en peligro la seguridad interna del país.283 A partir de estos estudios, el EMDN aprobó el llamado Plan de DirectivaPresidencial, que no es más que la orden de reactualizar los planes zonales a partirde los supuestos que se desprendían del análisis de coyuntura.284 Según el coronelCarlos Ossandón el mencionado plan además “...detallaba la actuación de lasFuerzas Armadas durante el proceso electoral, poniendo énfasis en una acciónenérgica para disuadir todo intento de alteración del orden público.”285 En estecontexto la guarnición de Santiago, como era tradicional, encargó a la Academiade Guerra del Ejército la reelaboración del plan tridimensional de seguridadinterna de la capital, que se puso en práctica en la madrugada del 3 deseptiembre.286 El triunfo relativo de la UP en las elecciones vino a corroborar lasconclusiones a las que había arribado meses atrás el EMDN. Sobre este nuevoescenario, ya no virtual sino real, en el que el Congreso Pleno debía dirimir entre lasdos primeras mayorías, los expertos de la Academia de Guerra debieronreelaborar el plan de seguridad interna capitalino, que bautizaron como PlanSeptiembre.287 El coronel Carlos Ossandón recuerda que frente a las dos posibilidades quese presentaban, los oficiales de la Academia de Guerra siempre trabajaron con la282 Hacia fines de 1969 el General Carlos Prats se desempeñaba como jefe del EMDN. En sus citadas “Memorias” recuerda que el“...el lunes 29 se reúnen los Comandantes en Jefe con la asistencia mía, para coordinar su política interna institucional frente a lacampaña presidencial, ya que se vislumbra será enconada frente al previsible equilibrio de fuerzas en las tres candidaturas.” Prats;Carlos. Op cit. Pág. 139.283 El análisis al que hace alusión el general Prats concluía que Jorge Alessandri obtendría un 35%, Radomiro Tomic un 27% y elcandidato de la UP un 38%. La semejanza con los datos reales que se conocieron más tarde es sorprendente. EN: Prats; Carlos. Opcit. Pág. 141.284 Este es el plan tridimensional preparado por el EMDN al cual hacíamos alusión en la cita nº 8 de este capítulo.285 Estas ideas se vinculan al objetivo que deben cumplir las Fuerzas Armadas con la ejecución de los planes.286 Las guarniciones militares surgían siguiendo la división político administrativa del país. Hacia estos años Chile presentaba unaorganización estructural de provincias las que se subdividían en departamentos, sumando un total de 25 provincias, es decir, hubo unnúmero similar de guarniciones militares. Es importante consignar que en una provincia o departamento pueden estar presente todaslas ramas de las Fuerzas Armadas, dos de ellas o sólo una. El liderazgo o jefatura de plaza para efectos de coordinación de lasfuerzas en los dos primeros casos corresponde a aquella rama que presente la más alta dotación. A ella corresponde además afinarlos detalles de la operación, delegando funciones en ella a las ramas menores.287 En efecto, ese año eleccionario se aplicaron dos planes en las diferentes guarniciones militares. El primero correspondió al quebuscó garantizar la limpieza de la elección, mientras que el segundo, respondía a una realidad, aunque anticipada por estudiosanteriores, en la que el Congreso Pleno debía dirimir entre las dos candidaturas más votadas. Este último, en la Provincia deSantiago, fue bautizado como Plan Septiembre. 77INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 78. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)hipótesis más peligrosa o atentatoria de la seguridad interna, es decir, con laposibilidad de que el Congreso Pleno eligiera a Jorge Alessandri como Presidentede la República. A partir de ella el mencionado oficial recuerda que se volvio aidear todo el sistema de seguridad de la capital.288 En este sentido, la ciudad de Santiago fue dividida en círculos concéntricoso anillos de influencia, delegando, a cada una de las ramas de las FuerzasArmadas y Carabineros, una posición dentro de ella.289 La ubicación de lasfuerzas y el establecimiento mismo de los anillos, se fundó en un acabadainvestigación que logró detectar aquellas zonas que pondrían resistencia a lavoluntad del Congreso Pleno- que hipotéticamente se iba a inclinar por elabanderado de la derecha- y que los uniformados debían controlar noautorizando su ingreso al centro de la ciudad a provocar desórdenes yenfrentamientos con el alessandrismo.290 Este plan de seguridad interna, añade el coronel Ossandón, se caracterizópor ser una planificación libre, que podía invertir su objetivo a la hora en que elCongreso Pleno designara a Allende como Primer Mandatario. De ser así las tropasapostadas en los puntos de conflicto debían permitir el ingreso de los sectorespopulares al centro de la ciudad, e impedir que desde el sector oriente bajaranelementos de derecha a provocar disturbios. Este ordenamiento de las fuerzas militares en la capital, además de impedirencuentros violentos entre grupos abiertamente contrarios, era capaz de sofocarcualquier intento de subversión armada en la que se pudiese aventurar cualquierade los bandos que se disputaban el poder, cumpliéndose de esta manera,eficientemente, con la misión última de defender la Institucionalidad vigente.291 La elaboración de un plan operativo por las Fuerzas Armadas queasegurase el respeto por la decisión popular, fue un intento demostrativo delsometimiento de éstas a las reglas del juego democrático del ´25.292 Para elgeneral Schneider su elaboración debió haber significado un importante triunfoante la visión autoritaria de las Fuerzas Armadas, sin conocer las verdaderasintenciones de algunos de sus camaradas, que desde hacía tiempo, como ya lo288 Los organismos planificadores de las Fuerzas Armadas, una vez que han realizado la apreciación de la situación distinguen loscursos de acción posible a partir de la coyuntura y las posibilidades del adversario. De ellas se trabaja y elige para idear el plan la máspeligrosa y no la más probable. La alternativa Alessandri se consideraba peligrosa para la seguridad interna por la reacción en la quese podía aventurar la izquierda. ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.-289 El barrio cívico, la Plaza de Armas y sus inmediaciones se constituía en el último anillo. Este estaría al resguardo de Carabineros.Más hacia la periferia se instalaron las Fuerzas Armadas. El sector norte estuvo vigilado por efectivos de Regimiento Buin, el sur porla Fuerza Aérea, el sector oriente por la Escuela Militar, Blindados, Escuela de Telecomunicaciones, entre otros, y el poniente por elRegimiento Tacna. Cada uno de estos frentes contaba con sus respectivos elementos adelantados hacia la periferia capitalina. Estosúltimos se organizaron siguiendo a aquellas posibles poblaciones que opondrían mayor resistencia al supuesto que inspiraba al plan.ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S 20/04/95.-290 ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/95.-291 El Plan Septiembre, en Santiago, así como los demás planes operativos de seguridad interna creados por las diferentesguarniciones militares, entraron en vigencia en la madrugada del 24 de septiembre, ocasión en que el Congreso Pleno dirimió entrelas dos candidaturas más votadas en las pasadas elecciones.292 En efecto, la coyuntura que le correspondió vivir a Schneider como jefe del Ejército fue altamente sensible al tema delsometimiento de los uniformados al orden político. En este sentido, la vertiente autoritaria en las Fuerzas Armadas como elanticomunismo de algunos círculos civiles, se confabularon para forzar a las instituciones de defensa a tomar partido. 78INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 79. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)hemos venido anotando, intentaban materializar una intervención militar ennuestro país. 293 La aceptación por parte de las demás jefaturas de las Fuerzas Armadas dela postura no intervencionista de Schneider y, en definitiva, la elaboración mismadel plan, resultan difíciles de comprender una vez que se supo de la activaparticipación de uniformados de alta graduación, en el frustrado intento de golpede estado que terminó con la vida del entonces Comandante en jefe del Ejército.Nos referimos específicamente al Comandante en Jefe de la Armada, almiranteHugo Tirado Barrios, al general Camilo Valenzuela Godoy, quinta antigüedad delEjército y jefe de plaza de la poderosa guarnición de Santiago, a la segundaantigüedad de la FACH, general Joaquín García Suárez y el general Director deCarabineros, Vicente Huerta Celis. Todos ellos conocieron y compartieronpúblicamente la postura constitucionalista encabezada por Schneider, mientrassoterradamente conspiraron e intentaron derribar el orden político entoncesvigente.294 Al tratar de explicarnos la “vulnerable” actitud que caracterizó a estosuniformados, nos topamos, necesariamente de nuevo, con la DSN; pero esta vezno como un elemento que se haya encontrado arraigado y que formase parte dela concepción militar que los animaba, sino, más bien, como un “argumento” quepretendió validar, ante sí mismo y sus pares, su vacilante actitud. El anticomunismoal que adherían por formación militar encontró en esta doctrina una justificación“valedera” para implementar la sedición al interior de las Fuerzas Armadas. Depaso esta doctrina además, logró quebrar, definitivamente, la verticalidad demando en algunas ramas de la Fuerzas Armadas y derrotar la concepción nointervencionista del deber ser de las instituciones de la defensa. Si bien es cierto que los uniformados anteriormente aludidos fueron llamadosa retiro una vez que se conoció su participación en los hechos que terminaron conla vida de Schneider, resultaría iluso pensar que, con su destitución, se acabaríacualquier peligro contra el orden democrático del ´25. La ejecución del golpe defuerza de octubre de 1970 no se hubiese materializado sólo con la decisión de losmilitares antes mencionados, sino que además para ello resultaba necesariocontar con la venia de los mandos intermedios, los que no fueron llamados a retiroen 1970 para no provocar un descabezamiento de las respectivas instituciones.295 Otro elemento que, junto al anterior, se sumó para posibilitar el triunfo de laconcepción autoritaria de las Fuerzas Armadas en 1970, fue el desconocimientoque hiciera un importante e influyente sector de la clase política hacia la posturano intervencionista de las instituciones de la defensa. Nos referimos293 Oficiales que estuvieron cerca del general René Schneider recuerdan que éste expresaba optimismo en relación a la actitudlegalista de los uniformados. Había realizado todos los esfuerzos posibles para erradicar desde su institución, en particular, y desdelas Fuerzas Armadas en general, las conductas sediciosas que se habían venido expresando profusamente en la década del sesenta.294 De todos ellos, la actitud menos comprensible, señalan algunos oficiales, fue la que demostró el general Valenzuela, “...quintaantigüedad del Ejército y amigo de Schneider... Compañero de almuerzo de Prats y Schneider los días martes.” ENTREVISTACoronel Carlos Ossandón S 20/04/95.-295 La permanencia de estos últimos fue determinante en el hostigamiento institucional del cual fueron objeto el general Prats en elEjército y al almirante Montero en la Armada, bajo el gobierno de la Unidad Popular. En este mismo sentido Joan Garcés confiesa quela estrategia de la UP hacia el mundo militar consistió en evitar un descabezamiento de las Fuerzas Armadas a fin de poder provocarotros cambios más urgentes que pudiesen sustentar el futuro estado socialista. EN: Garcés; Joan: Allende y la experiencia chilena.Las Armas de la Política. Ediciones BAT, Santiago 1990. Pág. 134.- 79INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 80. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)específicamente al rol jugado por algunos personeros del PN y de la DC en estefrustrado “putsch”. Los oficiales implicados en la Operación Alfa, como se le llamóal plan que desencadenaría la acción militar, insisten en nombrar a destacadasfiguras civiles en este movimiento. Viaux por ejemplo involucra, hasta nuestros días,al entonces Presidente Eduardo Frei Montalva, con quien tomó contacto a travésde terceros, como el sacerdote Alfredo Ruiz Tagle y Nicolás Díaz Pacheco. Asícomo también algunos miembros del gabinete de la época, como el MinistroSergio Ossa y Patricio Rojas. Por la derecha se insiste en involucrar a Sergio OnofreJarpa, Mario Armello, Engelberto Frías, entre otros. 296 El abierto desconocimiento que hiciera este grupo de civiles hacia el ordendemocrático entonces vigente, una vez que se conocieron los resultados de lacontienda electoral, se transformó en un verdadero “factor combustible” paraencender en un importante número de uniformados el arraigado espírituanticomunista de su formación militar.297 El conservantismo chileno, que llevó en definitiva a un importante sector delas instituciones de la defensa a materializar un golpe de estado, recurrió a la yamencionada “visión supraclasista” de las Fuerzas Armadas para que éstas entraranen el juego político de 1970. El rescate que realizan de este argumento, que tan sólo en octubre de 1969había sido repudiado por los mismos sectores que ahora lo “resucitaban”, luegode las ácidas críticas vertidas en su contra, viene a demostrar la frivolidad con quefueron tratadas las instituciones de la defensa por la clase política. La inconsecuencia y poca seriedad con que fue tratado el “apoliticismo”de las Fuerzas Armadas, en 1970, vino a legitimar el discurso antipartidista de lavertiente “viauxista” en las Fuerzas Armadas.298 Si bien es cierto, que no lecorrespondió a Viaux y a sus seguidores encabezar la intervención definitiva, laacomodaticia postura de los sectores políticos interesados en implementar unaestrategia de esta naturaleza, se encargó de llevar y “buscar” en los cuarteles alos uniformados que la concretarían. Mucho se ha especulado a lo largo de estos años acerca de la verdaderaparticipación de algunos personeros de la DC en el movimiento sedicioso. Si bienes cierto, que ésta resulta difícil de precisar, el transcurso de los años se haencargado de entregar algunas hebras a partir de las cuales es posible reconstituirparte del tejido sedicioso, que estuvo detrás de los uniformados ya mencionados.b) Democracia v/s Marxismo. El triunfo relativo obtenido por la Unidad Popular en septiembre de 1970 vinoa contextualizar la disyuntiva política planteada y hábilmente manejada por laDemocracia Cristiana en la campaña presidencial de 1964. El ya conocido slogan296 ENTREVISTA General Roberto Viaux 18/01/95.-297 La historia de Chile en este sentido nos permite concluir que el espíritu de fronda militar siempre se ha presentado cuando hantenido un “referente” civil que avala su postura intervencionista. Hacia 1970 los grupos civiles interesados eran influyentes, lo queauguraba un eventual triunfo de la intervención militar. En este sentido los uniformados recuerdan que civiles preguntaban “cuál seríala postura de las Fuerzas Armadas ante un gobierno marxista, haciéndoles notar la actitud “entreguista” de los militares si aceptabansometerse a un gobierno de ese tipo.”298 Para tener una visión más aclara al respecto VER: Primera parte del capítulo Tercero. 80INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 81. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de “vote por la DC y alejará al marxismo de Chile” con el cual Eduardo Frei llegó ala primera magistratura, fue esta vez reeditado por los sectores conservadores delpaís con la finalidad de influir en la decisión parlamentaria que tenía que designaral futuro Presidente de la República entre las dos candidaturas más votadas.299 El discurso y propaganda política con los que el conservantismo pretendióimpedir la nominación de Salvador Allende como Presidente de Chile, tendió adejar por establecido un ambiente de “caos irreparable” dentro del juegodemocrático del ´25, resultando como única alternativa el golpe, sea éste civilistao militar.300 En este sentido la izquierda atrincherada en la Unidad Popular, contribuyó acrear un ambiente de “libre albedrío” con que el conservantismo pretendíaalcanzar su objetivo. Frases como “nadie arrebatará la victoria popular” o“paralizaremos al país si fuese necesario”301 fueron suficientes para agregar unaimportante dosis de “psicosis colectiva” al incierto destino político de Chile. Como en todo orden de cosas, el factor discursivo estuvo orientado acausar un efecto social, que en este caso fue desestructurar el modelo político del´25. Lo cierto es que tanto para algunos sectores conservadores como para unsector de la izquierda, se hacía necesario crear las condiciones para el cambio delorden entonces vigente.302 Si bien es cierto que este factor discursivo-desestructurador al que hemoshecho mención, se manifestó claramente bajo el gobierno de Allende, no deja deser menos cierto que las diferentes estrategias que se utilizaron para llevar a cabocada una de las finalidades comenzaron a implementarse a partir del triunfo de laUP. Para el sociólogo Tomás Moulian, la desconfianza que había provocado elmodelo al posibilitar el triunfo electoral de una coalición política donde habíangrupos marxistas, se tradujo en la implementación de estrategias que escapaban299 En la elección de 1970 Salvador Allende obtuvo un triunfo electoral relativo al no superar el 50% de los sufragios. En términosporcentuales en la mencionada elección el candidato de la UP alcanzó el 36%, la derecha un 34% y la del centro político un 27% delos votos. En tales eventualidades la Constitución Política, en sus artículos 64 y 65 señalaba “que si ninguno de los candidatosobtenía la mayoría absoluta, el Congreso Pleno era soberano para elegir entre las dos primeras mayorías relativas.” Durante lallamada República Presidencial (1932-1973) en sólo dos oportunidades la Primera Magistratura fue alcanzada con más del 50% delos votos, siendo tradicional que la contienda electoral se zanjara mediante la mayoría relativa, que con Congreso Pleno (diputados ysenadores reunidos en cámara común) ratificaba.300 El discurso de estos sectores se caracterizó por estrechar aún más el abanico de posibilidades. Era la Democracia o el Marxismolo que se instalaba en Chile. Este fue el discurso del Movimiento Cívico Patria y Libertad (MCPL), del Partido Nacional ysoterradamente de un sector de la DC, quienes a través de una campaña del terror pretendieron crear incertidumbre frente al futurodel país. La prensa fue, sin lugar a dudas, el medio predilecto a través del cual se vertió esta incertidumbre: democracia o marxismo,orden o caos. Al respecto véase las páginas editoriales de El Mercurio; “Huelga del Poder Judicial” 01/12/69, “El Camino a laInsatisfacción”, 03/12/69, “Ley y Orden. Violencia Revolucionaria” 01/03/70, “La Legalidad sobrepasada y Tribunales y paredones”14/03/70, “Violencia Organizada” 22/03/70, “Milicias Marginales” 31/03/70, “Nuevo asalto a un banco” 03/06/70, “Violencia y UP”28/06/70. EN: Sunkel; Guillermo: El Mercurio: 10 años de educación político-ideológica 1969-1979. Estudios Ilet, 1983. Pág 81.301 Estas frases corresponden a Salvador Allende en el marco de la campaña electoral de 1970. Ellas denotan la incertidumbre que sevivió también en la izquierda en torno al proceso eleccionario y la desconfianza que ya provocaban las prácticas políticas de susadversarios y el marco legal entonces vigente en este sector político.302 En este sentido hacemos nuestra la tesis del sociólogo Tomás Moulian que señala que la crisis política del sesenta quedesembocó en el 11 de septiembre de 1973, se debió en gran medida a una pérdida del consenso y confianza política entre losactores que terminaron de romper el “Estado de Compromiso” que había fundado la legalidad entonces vigente. Desde este punto devista el modelo dejó de ser eficiente ante la presencia de discursos globalizadores y excluyentes que entraron en una fase de pugnapor posesionarse del poder, resultando necesario para estos sectores crear un nuevo orden legal. Moulián; Tomás: FASES DELDESARROLLO POLITICO CHILENO ENTRE 1973-1978. FLACSO 1980. 81INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 82. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)del tradicional juego democrático. En primer lugar se buscó romper con unatradición política como lo era ratificar la candidatura más votada, si bien es ciertoque la legalidad lo permitía, existía una práctica política y un consenso políticoanterior que no había hecho uso de este recurso. En segundo lugar, laimplementación del complot militar que terminó con la vida del GeneralSchneider, es otra prueba de que desde antes que asumiera Allende las prácticaspolíticas dejaron de usar los recursos tradicionales y muchas veces legales.303 Sobre este punto conviene detenernos ahora. Y específicamente enaquella que utilizó el conservantismo inmediatamente después del triunfo de laizquierda, la que fluctuó entre las dos vertientes del autoritarismo, la civil y militar,no logrando ninguna de ellas que Salvador Allende no ocupara la PrimeraMagistratura del país. El golpe civilista o la alternativa política de Alessandri, comenzó a cobrarvida casi a la par con la estrategia militarista que analizaremos más adelante. Enrelación a la primera, ésta buscó subvertir la tradicional costumbre del CongresoPleno de ratificar como triunfador a la primera mayoría electoral, que en estecaso, correspondía al abanderado de la UP.304 Los orígenes de esta estrategia no son fáciles de recrear. A fin de ordenar lascircunstancias que se vinculan a este hecho, comenzaremos señalando que lacampaña de Jorge Alessandri en 1970 estuvo liderada por sectores de derechaque se encontraban fuera del único referente político que los podía interpretar. Elrol secundario que tuvo el PN, buscaba reforzar la imagen independiente deAlessandri y lograr identificar a la “...inmensa mayoría no marxista chilena...” conla cruzada anti-izquierdista.305 La organización que se encargó de aglutinar y estructurar la tarea de losindependientes fue el Movimiento Independiente Alessandrista, MIA.306 “Tras élconfluyó una masa heterógenea de personas y grupos que esperaban de la figuraapolítica del candidato, de su austeridad y de su plataforma, el éxitoelectoral.”307 El nacionalismo chileno, que había cobrado fuerzas luego del“Tacnazo” de Viaux, vio en este espacio la oportunidad para rearticularse y303 Moulian; Tomás, Vergara; Pilar: Estado, ideología y políticas económicas en Chile 1973-1978. Estudios Cieplan nº 3, 1980.304 Si bien es cierto que con esta estrategia no hubo un intento expreso por subvertir la normativa legal entonces vigente, no deja deser menos cierto que el consenso político o la práctica política de considerar como ganadora a la candidatura más votada intentó seralterada por los sectores conservadores.305 En efecto, el interés de la derecha en 1970 fue abrir la candidatura de Alessandri hacia otros sectores a fin de fortalecer surespaldo electoral. Coherente con esta estrategia fue necesario entonces que el PN no tuviera una participación tan gravitante dentrode la campaña. En este mismo sentido Alessandri siempre gustó mantener su independencia política y la campaña del ´70 no fue laexcepción. En tal oportunidad se hizo asesorar por gente de derecha e independiente como Benjamín Matte, Ernesto Pinto Lagarrige,entre otros. ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S. 30/09/96.-306 Las organizaciones que se dieron cita en el MIA fueron múltiples. Estas iban desde orgánicas poblacionales, gremiales,nacionalistas, empresariales y grupos políticos descolgados de los tradicionales partidos. Todas ellas unidas por un fuerteanticomunismo representado por Jorge Alessandri. Entre los grupos descolgados de partidos tradicionales podemos mencionar a unoproveniente del radicalismo que se llamó “Movimiento Recuperación Radical”, más tarde conocido como Democracia Radical, su líderera Angel Faivovich. Otro grupo de ex militantes de partidos políticos que perteneció al MIA fue el que se agrupó bajo la sigla “LegiónAlessandrista”, agrupación de ex conservadores y liberales que no se fueron al PN, entre ellos cabe mencionar Armando Jaramillo,Francisco Iturriaga, Enrique Prieto Urzúa.307 Valdivia; Verónica. Camino al golpe: el nacionalismo chileno a la caza de las fuerzas armadas. Serie Investigaciones nº 11Universidad Católica Blas Cañas. Santiago 1996. Pág. 47 82INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 83. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)difundir la necesidad de un nuevo marco político que pusiera atajo al avance delas ideas socializantes.308 Las ideas centrales de la proposición a la que llegó la derecha tras laderrota de su abanderado, se comenzó a configurar el sábado 5 septiembre trasuna reunión evaluatoria que realizaron los máximos líderes del Partido Nacional.309En ella Francisco Bulnes, Sergio Onofre Jarpa, Enrique Ortúzar, entre otros, afinaronlas ideas que presentarían a Arturo Matte, Eduardo Boettsh y Ernesto PintoLagarrigue el domingo 6 en una reunión evaluatoria de la campañaalessandrista.310 Tras esta última hubo consenso en retrasar el reconocimiento deltriunfo de Allende que pensaba realizar Jorge Alessandri el lunes 7 y apelar a lavoluntad del Congreso Pleno con la siguiente propuesta. “Si el Congreso seinclinara a nominar Presidente de la República a Jorge Alessandri, éste renunciaríay se llamaría a una nueva elección donde no se volvería a presentar comocandidato.” 311 Esta sustantiva propuesta que veladamente transmitía a la DC la posibilidadde volver a gobernar con apoyo de la derecha,312 estuvo acompañada por elsurgimiento de un movimiento que resultó clave en los acontecimientos que sedesataron más tarde. Nos referimos al Movimiento Cívico Patria y Libertad, MCPL,308 Miembros del MIA recuerdan que las orgánicas nacionalistas que adhieren a este movimiento de independientes fueron variadas.Añadiendo que múltiples siglas de organizaciones nacionalistas que allí se dieron cita fueron más bien de fantasía y respondían a unade las características más notables del nacionalismo chileno, el caudillismo. Entre las orgánicas de carácter nacionalista que adhierenal MIA fuentes cercanas a este movimiento recuerdan al grupo Gremialista de Jaime Guzmán; Movimiento Alessandrista DemocráticoMAD de Luciano Murgado, un grupo de jóvenes “aventureros” de la juventud nacional liderados por Widow Poli que tras el triunfo deAllende se pasaron a llamar Junta Ofensiva Nacionalista; El grupo TIZONA encabezados por Juan Antonio Widow, entre otros.ENTREVISTA Juan Serrano Chavarría 04/02/98.-309 El ex senador Francisco Bulnes recuerda que “el 04 de septiembre se encontraba en Concepción, provincia que representaba en elSenado, cuando recibió el llamado de su hermano Manuel desde Santiago, quien le comunicó la intención del comando alessandristade reconocer el triunfo de Allende. El ex senador recuerda que su hermano le comunicó que había conversado con Sergio OnofreJarpa, y que éste estaría en desacuerdo con reconocer un triunfo que aún no reconoce el Congreso Pleno.” ENTREVISTA ExSenador Francisco Bulnes S. 30/09/96. Estas ideas coinciden con las reveladas por la el teniente Víctor Catalán cuando señala queél fue testigo presencial de una conversación telefónica de Sergio Onofre Jarpa con Jorge Alessandri en la que Jarpa señalaba lainconveniencia de reconocer el triunfo de Allende sin antes realizar una propuesta que cautivara a los parlamentarios de votar porAlessandri en el Congreso Pleno. ENTREVISTA Teniente Víctor Catalán P. 23/12/96.-310 Francisco Bulnes recuerda que el PN, y él en lo personal, como Senador y representante de una circunscripción tuvo seriosproblemas con la dirección de la campaña alessandrista liderada “por gente bien intencionada pero ignorante en materias decampañas políticas” Al respecto recuerda que “...luchó mucho al interior del alessandrismo para cambiar la forma como se estaballevando la campaña. Por ejemplo en mi zona (Concepción) llegaban allá unos señores que no conocían el lugar a buscarindependientes, y resulta que reclutaban y entregaban cargos de dirección a personas que habían sido expulsadas de trespartidos...Esta mala asesoría se expresó también en el debate televisivo Decisión ´70 oportunidad en que las ideas de Alessandrifueron anotadas en papel blanco y las luces de la TV de aquella época eran tan fuertes que no le dejaron leer bien y apareciótiritando ante las cámaras, dando con ello una imagen de debilidad” ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S. 30/09/96.-311En entrevista con el ex senador Francisco Bulnes éste reconoció que en el seno del Partido Nacional surgió esta propuesta.Existían, añade Bulnes, molestias al interior el Partido con la dirección de la campaña que habían hecho los independientes, por ellofuimos enfáticos en señalarles tras la derrota electoral que seríamos nosotros (Partido Nacional) quienes conduciríamos el proceso apartir de ahora (refiriéndose al período pos-elección y pronunciamiento del Congreso Pleno). Al respecto el teniente Víctor Catalánconfirma que la llamada Alternativa Alessandri surgió de Sergio Onofre Jarpa la misma noche del 04 de septiembre cuando por losdiferentes medios de comunicación se daban a conocer los resultados de los comicios. Quizá los dirigentes del PN tenían pensadacon anticipación su postura ante eventuales resultados adversos.312 Esta propuesta si bien es cierto que no aparece expresa en la Alternativa Alessandri, se verbalizó en reiteradas conversacionesque sostuvieron representantes del PN con dirigentes de la DC y el propio Presidente Eduardo Frei. El propio Francisco Bulnesrecuerda encuentros para tratar estos temas con Patricio Rojas, Carlos Figueroa y Sergio Ossa. 83INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 84. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)que tuvo como finalidad servir de apoyo propagandístico a la llamada alternativaalessandri.313 Para materializar con éxito la opción Alessandri, la derecha necesitabacontar con el apoyo de la DC en el Congreso Pleno.314 La representaciónparlamentaría del PN no alcanzaba a superar el tercio de los escaños, por lo quecontar con la votación del centro político, era la única manera de impedir laratificación de Allende dentro de las cánones establecidos por la Ley.315 En este sentido, líderes de derecha recuerdan que existía conocimiento deque un sector de la DC-y específicamente el grupo cercano al Presidente Frei-sentía malestar por el triunfo del abanderado marxista. La frustración que sentíaeste sector fue sondeado por la derecha a fin de conocer si había ánimo paraimpedir la voluntad que se había expresado en las urnas.316 En efecto, el senador Francisco Bulnes recuerda haber recibido tras lareunión evaluatoria del comando alessandrista, la misión de entrevistarse con elPresidente Frei y exponer los acuerdos del alessandrismo. Dicho encuentro se llevóacabo el lunes 7 de septiembre, y en éste, Bulnes recuerda que el Presidenteestuvo de acuerdo con el peligro que significaba la UP para el país y en lanecesidad de hacer lo posible por evitar la ratificación de Allende en el Congreso.En la citada reunión Bulnes no olvidó hacer explícito el mensaje que se desprendíade la llamada propuesta Alessandri, y que se relacionaba con el apoyo de laderecha a un DC en la posible nueva elección si se desconocía a la primeramayoría alcanzada por la UP.317 En relación a las circunstancias que se vivieron al interior de la DC luego deltriunfo de Allende, fuentes cercanas a este partido señalan que a un importantesector de la DC les complicó el triunfo de la izquierda. El arraigado espírituantimarxista que se expresaba desde los propios orígenes del partido, secontraponía con los principios democráticos que identificaban a la colectividadAl respecto uno de sus fundadores señala que “...la educación conservadora en laque se formaron los jóvenes líderes falangistas que más tarde dirigieron la DC fue313 Así lo recuerda uno de los fundadores del Patria y Libertad. Originalmente este movimiento civil buscó crear una corriente deopinión que se opusiera a la nominación de Salvador Allende y fortaleciera ente el Congreso Pleno la alternativa presentada porAlessandri el 09 de septiembre. Los dirigentes y militantes de este movimiento cívico fueron los mismos que habían dado origen alMIA meses antes. ENTREVISTA Juan Eduardo Hurtado Larraín 29/11/95.314 De los 197 cargos parlamentarios que formaban parte del Congreso de 1970 y que tenían que decidir entre las dos primerasmayorías, 75, es decir, un 32,5% eran democratacristianos.315 Otro de los apoyos que se hizo indispensable en este sentido fue el que proporcionó la Central de Inteligencia NorteamericanaCIA. Al respecto los informes desclasificados de este organismo en relación a operaciones encubiertas en nuestro país, señalan queentre los días 08 y 14 de septiembre “el comité de los 40 discutió la situación chilena, aprobando 250 mil dólares para que elembajador Korry influya en la votación del 24 de octubre en el Congreso.” Para tener una idea más acabada de esta intervenciónVER: Opaso; Cristián. Op cit. Uribe; Armando. Op cit.316 Así lo recuerda Francisco Bulnes. A través de conversaciones entre líderes políticos de derecha con algunos personeros de la DCfue posible conocer los entretelones de lo que sucedía en el partido de gobierno.317 El ex senador Francisco Bulnes recuerda que en esa ocasión el Presidente Frei estaba aproblemado con el triunfo de la UP. Elcosto político que significaba ser él quien le entregaría el poder a un marxista era lo que más complicaba a Frei. En este mismosentido, uno de los fundadores de la DC y presidente de ese partido, Rafael Agustín Gumucio, recuerda que desde 1967 Frei veníasufriendo cuando el movimiento FIDUCIA lo bautizó como el “Kerenski chileno”, lo que denota una personalidad influenciable a estetipo de comentarios. ENTREVISTA Ex Senador Rafael Agustín Gumucio 09/05/96.- 84INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 85. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)un factor que gravitó siempre al interior del partido a la hora de tomar decisionestrascendentales...” 318 Para el entonces senador y presidente la DC, Benjamín Prado, existían dosposturas claramente diferenciables en relación al triunfo de de la izquierda alinterior del PDC. “Para el sector cercano a Radomiro Tomic el triunfo de la UPprodujo una desilusión esperada pero no una tragedia. Se creía entonces que launidad del pueblo en la base que se buscó en la campaña aun era posiblellevarla a cabo si Allende reaccionaba hacia el “tercerismo” del partido. Mientrasque para la corriente conservadora, el triunfo de la UP se transformó en una nochenegra y temida, creían firmemente que con ello se instalaba el comunismo enChile.”319 La impulsividad antimarxista con la que podían haber actuado algunoscírculos de la DC, topaba, con el liderazgo y perfil democrático que gozaba elpartido democratacristiano y su líder, Eduardo Frei, en la esfera nacional einternacional. El costo político hacia un abierto compromiso con el golpismocivilista y militar no estaban dispuesto aceptarlo estos sectores en 1970. Velándose,desde esta perspectiva su participación en los hechos relacionados con ambasestrategias anti-izquierdistas.320 La presencia de estas dos cosmovisiones al interior de la DC, y queaparentemente se encontraban congeladas desde el retiro del “sector rebelde”que dio origen al MAPU en 1968,321 se profundizaron tras la elección presidencial.En este sentido, los acuerdos de la Junta Nacional del PDC para decidir a quécandidato apoyar en el Congreso Pleno, nos permite dimensionar el impacto conque se hizo sentir la coyuntura post-electoral al interior del partido de gobierno.322318 El antimarxismo era algo vivo al interior de algunos sectores del PDC. Nos autodefiníamos como pacifistas, antimarxistas yanticapitalistas. ENTREVISTA Ex Senador Rafael Agustín Gumucio 09/05/96. Así también lo confiesa Benjamín Prado, quienañade que hacia 1970 existían, sin embargo, sectores al interior del PDC abiertos a propiciar una alianza con los sectores de laizquierda marxista. Así como también, sectores reticentes a cualquier entendimiento con estos grupos. ENTREVISTA Ex SenadorBenjamín Prado. 29/01/97.-319 A través de estas ideas el ex presidente del PDC nos grafica a grandes rasgos las corrientes internas que había dentro de la DChacia 1970. Una vinculada fuertemente a Radomiro Tomic y sus propuestas de crear “Unidad Popular” para provocar los cambios queChile necesitaba y la otra que giraba en torno al entonces Presidente de la República, Eduardo Frei, que era más bien moderada ensus planteamientos. Para la primera corriente, añade Prado, no hubo derrota el ´70. Se logró el objetivo de derrotar la soberbia de laderecha. Es por ello que nuestra juventud bailó con la gente de la UP esa noche en la Alameda, añade Prado. Para la corrienteconservadora en cambio el pánico se apoderó de ella. Creían que el proceso sería similar al cubano. ENTREVISTA Ex SenadorBenjamín Prado 29/01/97.-320 Esta tendencia a actuar más bien encubiertos también funcionó al interior del PDC. Al respecto Benjamín Prado recuerda que enla Junta Nacional donde se discutió la postura de la DC ante el Congreso Pleno el grupo reacio a apoyar a Salvador Allende no seatrevió a presentar a Alessandri como una alternativa válida a apoyar por todo lo que significaba la derecha y cómo se habíacomportado ésta ante la reforma agraria. En este mismo sentido, Francisco Bulnes recuerda que Frei y su gente no estuvo dispuestoa liderar el movimiento que pararía a Allende. Con el fin de graficar esta idea, Bulnes añade que en la noche del mismo lunes en queconversó con Frei, lo llamó su hermano Manuel pidiéndole que vaya a su casa donde lo esperaba Patricio Rojas con un recado deFrei. Este recado era que Alessandri debía señalar a través de la prensa la opción para poder comenzar hacer algo al interior delPartido. Es decir, él no era capaz de tomar la opción. Esta actitud vacilante de Frei se tradujo en una visita que Francisco Bulnes,Eduardo Boetsch y Julio Durán hicieron a Frei para pedirle que presionara a su partido y tomara una actitud más resuelta.ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S. 30/09/96.321 Hacia 1968 se produjo el primer quiebre de la DC. Entre sus protagonistas podemos mencionar a los entonces senadores RafaelAgustín Gumucio y Alberto Jerez, entre otros. El retiro de este sector, conocido internamente como “rebelde”, significó que al interiorde la DC permanecieran dos grandes corrientes. El tercerismo o ala progresista del PDC y el freísmo o grupo más bien conservadorde la Democracia Cristiana.322 Prado recuerda que “...en la Junta Nacional que decidió a qué candidatura apoyar en el Congreso Pleno, las posturas internas delpartido democratacristiano quedaron reflejadas en los dos votos que se sometieron a votación. El grupo cercano al Presidente Frei, 85INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 86. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La decisión de apoyar a Salvador Allende a la que finalmente llegó la DC,previa firma de nueve condiciones o garantías, terminó por sepultar la alternativapolítica que había ideado el conservantismo para desconocer la voluntadpopular expresada en las urnas.323 Potenciándose de estaforma la opción militarista en los cálculos de los sectores interesados en impedir lanominación del abanderado de la izquierda.c) La Operación ALFA: La incapacidad de los sectores conservadores de impedir la nominación deSalvador Allende en el Congreso Pleno, abrió paso para que la fórmula golpistaencabezada por el general Viaux cobrara importancia en algunos círculospolíticos y económicos.324 Si bien es cierto que el conservantismo tenía conocimiento de la inquietudque se había generado al interior de algunos círculos castrenses luego deconocerse los resultados, necesitaba imperativamente encauzar dichaefervescencia para lograr un pronunciamiento claro de las Fuerzas Armadas.325representados por los senadores Patricio Aylwin y Juan de Dios Carmona, postulaban a la creación de una comisión mixta entremiembros del PDC y la UP para fijar las condiciones del apoyo. La opción que respaldó la Mesa Directiva, y que representaba altercerismo democratacristiano, apuntaba a obtener un voto de confianza de la asamblea para que fuera la mesa la que fijara lascondiciones del apoyo del PDC. Con esta última propuesta, añade Prado, se buscaba evitar la estéril discusión que se podría darentre las partes si se aprobaba la propuesta de los sectores vinculados a la Moneda. En este mismo sentido, añade Prado, laintención de dialogar con la UP por parte de este grupo, sólo buscaba reafirmar ante la opinión pública la imagen demócrata del PDC,pero en ningún caso, la intención de llegar a un acuerdo político con la izquierda, avalando de esta forma un eventual apoyo alabanderado de la derecha. ENTREVISTA Ex Senador Benjamín Prado 29/01/97.- Al respecto Francisco Bulnes recuerda que elcurso que siguió esta propuesta que representó veladamente al alessandrismo dentro de la Junta Nacional extraordinaria de la DC,fue seguida por él junto a Frei. Esta cercanía no hace más que demostrar los lazos a los que habían llegado ambos sectorespolíticos. ENTREVISTA Ex Senador Francisco Bulnes S 20/09/96.-323 El apoyo que recibió la mesa directiva del PDC en la Junta Nacional logró detener la estrategia que buscó desconocer el triunfo deSalvador Allende. En este sentido el progresismo del partido de gobierno venía haciendo desde hacía tiempo lo posible por evitar queel veredicto popular fuera desconocido. En este sentido Benjamín Prado recuerda que con el fin de evitar desórdenes y malosentendidos ante los resultados, se acordó con el comando de la UP que si a las 20:00 horas del 04 de septiembre uno de los doscandidatos iba perdiendo por un 5% de los votos de las mesas debía reconocer el triunfo del otro. En este contexto se inscribe elsaludo de Tomic a Allende, el que buscó además, añade Prado, impedir que la DC se involucrará en un intento por desconocer eltriunfo de la izquierda. ENTREVISTA Ex Sanador Benjamín Prado 29/01/97.-324 La derecha política y económica, los sectores conservadores del partido de gobierno y el gobierno de los Estados Unidos,interesados en impedir que Allende asumiera el poder, demostraron un especial interés en el éxito de la fórmula Alessandri. Lasrazones para haber preferido la opción menos violenta se explican fundamentalmente porque estos sectores no creían que Viauxfuera capaz de arrastrar a las Fuerzas Armadas a un golpe de estado. Por otro lado, las Fuerzas Armadas ya habían sido sondeadaspor estos grupos, y si bien es cierto que en algunos estamentos, como la oficialidad de alta graduación, era posible diagnosticar unapreocupación, no deja de ser menos cierto que un importante número de uniformados tenía claridad de que el problema debíazanjarse en el ámbito de lo político. Si las fuerzas de Frei y Alessandri, que eran mayoría, acordaban no apoyar a Allende las FuerzasArmadas los hubieran respaldado. Al respecto, Francisco Bulnes recuerda que habló en una oportunidad este tema con Prats, quienle señaló que el Presidente Frei le había insinuado a Schneider realizar una “Operación Reina Isabel” (que significaba nombrar ungabinete compuesto por uniformados) , pero que Schneider le respondió “Los militares no somos tontos y no queremos pasar a laHistoria como los grandes gorilas de América, aquí debe haber una actitud resuelta de usted (Frei) y Alessandri. A partir de estasideas es comprensible que los gravitantes sectores antes nombrados no se hayan esforzado desde un comienzo en fortalecer laalternativa militar.325 Para los Estados Unidos fundamentalmente Viaux no daba garantías de éxito. Por ello se buscó dentro de las filas castrenses anuevas figuras que fueron reclutadas por el coronel norteamericano Paul Wimert. Estos oficiales debían incorporar a Viaux almovimiento aprovechando su imagen atractiva al interior de algunos circulos castrenses. Entre este grupo de oficiales captados poreste agente norteamericano figuran el general Camilo Valenzuela Godoy, el Director general de Carabineros Vicente Huerta Celis, el 86INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 87. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Lo cierto es que al interior de éstas se venía estudiando la posibilidad de unaintervención militar con bastante anterioridad. Prueba de ello fueron las inusitadasreuniones conspirativas en el centro sur del país relatadas por el general Prats ensus Memorias y que acusan fecha de descubrimiento el 14 de septiembre de 1970.La estrecha relación de este movimiento con el general Viaux, resultó ser el indicioa partir de la cual la civilidad dispuesta a respaldar un golpe de fuerza comenzó aimplementar la maquinaria sediciosa.326 Así como el MIA dio vida al MCPL con el fin de respaldar la opciónAlessandri, miembros de esta misma organización alessandrista en compañía conotras organizaciones anticomunistas, todas las cuales contaban con “grupos dechoque”, fundaron el Frente Republicano Independiente (FRI), que surgió comouna organización de apoyo a la opción golpista implementada por algunosuniformados.327 En efecto, a la improvisada estructura del FRI contempló una doblemilitancia entre los activistas del MCPL y el FRI. Entre las organizaciones queformaron parte de esta última cabe mencionar a un grupo de choque del MIA,liderado por Luis Hurtado Arnés; el grupo Casa de la Victoria, encabezado por LuisGallardo; un grupo de choque de la Juventud Nacional que llamó OfensivaNacionalista, liderado por Guido Poli; el grupo nacionalsindicalista TACNA,representado por Juan Diego Dávila y por último el grupo de choque de FIDUCIA,que no formó parte de MCPL y de la campaña alessandrista, representado porJuan Luis Bulnes, Julio y Diego Izquierdo Menéndez. Los activistas del FRI recuerdan al general (r) Héctor Martínez Amaro comola persona que articuló el movimiento. El mencionado oficial era un reconocidonacionalista que en 1970 fundó en compañía de Franz Pfeiffer, el PartidoNacional Popular (PANAPO), que trató de reagrupar a la vertiente nazi delnacionalismo y a los oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas. La relación entreMartínez y Viaux se remonta al rectismo de los años cincuenta. A través de esteoficial nacionalista, Viaux pretendió crear una nueva plataforma que sustentara suimagen de caudillo tras el alejamiento de la oficialidad joven. Al respecto uno de los dirigentes del FRI recuerda que las diferentesorganizaciones que se dieron cita en este movimiento, recibieron de Martínez lamisión de ponerse a las ordenes del general Viaux, “...quien tenía especial interésalmirante Hugo Tirado Barros y el general Joaquín García Suárez. Todos ellos, junto Viaux, debían hilvanar el golpe militar. EN:Documentos Secretos de la I.T.T. Editorial Quimantú, Santiago, 1972. Op cit. Pág. 14.326 Aquí es importante recordar que tras el descubrimiento del complot que aparentemente dirigió el general (r) Horacio Gamboa enmarzo de 1970 se produjo un distanciamiento entre la oficialidad que seguía a Viaux y el caudillo. Sin embargo, un grupo de oficialesencabezados por Edgardo Fuenzalida Verdugo aún permanecía ligado a éste. Estos oficiales retirados fueron los que comenzaron agestar un movimiento en el centro-sur del país, zona que conocían bastante por haber desempeñado funciones profesionales en esazona. Al respecto el general Prats anota en sus Memorias que “...se ha descubierto la realización de reuniones clandestinas deoficiales subalternos en Temuco y Lautaro, en las que participarían oficiales de la III D.E. y División de Caballería.” Prats; Carlos. Opcit. Pág. 171.327 Al FRI adhieren los grupos de choque de las organizaciones nacionalistas y gremiales que habían dado vida al MCPL y de otrasque se habían marginado de la campaña de Alessandri, como FIDUCIA Esta organización no participó en la campaña de Alessandripor las diferencias que habían surgido con éste tras la aplicación de la Reforma Agraria bajo su gobierno. El PANAPO proviene de delPartido Nacional Socialista (PNSO), que tras el atentado a la sinagoga de la calle Tarapacá en 1969 y la posterior detención de suslíderes, entró en crisis y desapareció. ENTREVISTA Juan Serrano. 04/02/98.- 87INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 88. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)por trabajar con un grupo de civiles para impedir el acceso de Allende alpoder.”328 A través de las sucesivas reuniones que tuvo el FRI con Viaux, elnacionalismo conoció la decisión de un grupo de uniformados de materializar unaintervención militar, así como también, el rol que jugaba el FRI en los cálculos delos militares.329 Al respecto, Luis Gallardo, recuerda que resultaba fundamentalpara los líderes de la conspiración crear las condiciones de alarma pública quejustificara la acción militar, siendo necesario realizar acciones de carácter terroristaen la capital. A partir de este momento surgió en el seno del FRI la fantasmal BrigadaObrero Campesina (BOC), que a través acciones terroristas y de panfletos conmensajes supuestamente izquierdistas, pretendió cumplir con una de las primerascondiciones para el golpe requeridas por los uniformados involucrados y que serelacionaba con crear vínculos entre el terror y la izquierda que se avecinaba alpoder.330 Mientras la capital fue víctima de un inusual estallido de la actividadterrorista,331 el entonces Ministro de Hacienda, Andrés Zaldívar, dio a conocer a laopinión pública un escalofriante análisis de la economía nacional, derivado de lamasiva fuga de capitales realizado por importantes multinacionalesnorteamericanas a la luz de los resultados de la reciente elección presidencial.Estas declaraciones de Zaldívar respondían, sin saberlo quizá el ex Ministro deHacienda, a una segunda condición exigida por la dirigencia del movimiento paramaterializar con éxito la operación militar. En efecto, no bastaba con sembrar elterror a través de atentados y bombazos, sino que también se hacía necesario328 Por otro lado, para el nacionalismo resultaba importante posesionarse públicamente de una imagen que podía atraer militancia y alos medios de comunicación. ENTREVISTA Juan Serrano Ch. 04/02/98.-329 Luis Gallardo fue uno de los líderes del FRI y atrajo a este movimiento a la agrupación Casa de la Victoria que él dirigía. Estaorganización estaba compuesta por pobladores y pequeños comerciantes que apoyaron a Alessandri. Tras la derrota electoral y conla finalidad de mantener el grupo cohesionado, sus miembros fueron llevados por Gallardo en pequeños grupos a la casa de Viaux,donde éste les levantara el ánimo señalándoles que las “Fuerzas Armadas eran anticomunistas y que harían lo posible por evitar elacceso de Allende al poder.” Así como Gallardo, las restantes orgánicas hicieron lo suyo para mantener operativa a su gente yseñalarles que no estaba todo perdido. Si bien es cierto que la palabra golpe no se pronunciaba se daba por entendido. Laparticipación de estas organizaciones en los cálculos del golpismo, se vinculaban a la designación de tareas de ayuda paraimplementar la operación militar. Las acciones que debían desarrollar en esta materia, fueron conocidos por los jefes de cada una delas organizaciones que dieron vida al FRI, los que a su vez los compartían con su selecto grupo de choque. ENTREVISTA LuisGallardo Gallardo. 23/07/96.-330 En la BOC participaron todas los cuadros de choque del FRI. Para operar se delegó a Enrique Lautaro Arancibia Clavel la tarea deproducir los atentados terroristas. En efecto, Arancibia proporcionaba las dinamitas, estudiaba los lugares donde se realizarían losatentados y coordinaba las personas que participaban en ellos. Enrique Arancibia Clavel era un ex alumno de la Escuela Militar ymiembro de una familia de uniformados. Es un nacionalista, que como muchos de ellos, aparece militando y colaborando condiferentes agrupaciones lo que hace difícil una apreciación más definida. Según el militante de Patria y Libertad, Juan Serrano,Arancibia proviene ideológicamente del grupo TIZONA, agrupación viñamarina que se vincula a la Armada y que dirigió Juan AntonioWidow. En forma paralela militaba en la Juventud Nacional y se vinculaba al grupo que lideraba Guido Poli con quien fundó OfensivaNacionalista. Otro personaje que colaboró con estos atentados fue el agente de la CIA Nicolás Díaz Pacheco, quien en reiteradasoportunidades entregó dinamita y armas. Los principales atentados realizados por este grupo fueron a Radio Magallanes, Antena deCanal 9 de TV, las torres de alta tensión del Aeropuerto, atentado al supermercado ALMAC, entre otros. Junto con vincular estasactividades a grupos supuestamente izquierdistas, la idea era también provocar en aquellos sectores indecisos de las FuerzasArmadas una actitud más resuelta. ENTREVISTA Juan Serrano Chavarría. 04/02/98.-331 Entre los días 18 de septiembre y 11 de octubre se registraron 14 atentados dinamiteros en el país. EN: Revista Desfile. 30/1070.Pág. 6. 88INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 89. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)crear un ambiente de incertidumbre económica que movilizara a la población enla defensa de sus intereses.332 Según los recuerdos de quienes desempeñaron importante funciones en laimplentación de este movimiento militar, hacia fines del mes de septiembre laconspiración había dado importantes pasos. En efecto, habían logrado eldesconcierto en amplios sectores civiles, así como también, identificar aimportantes oficiales de las Fuerzas Armadas. En este último sentido el apoyo dealgunas autoridades de gobierno resultó vital, así lo revela el almirante FernandoPorta Angulo, entonces Comandante de la Armada, cuando señala en suTestamento que su sorpresivo llamado a retiro de la institución el 13 de octubre de1970 “...fue una maniobra para...llevar a la Comandancia en Jefe al almiranteTirado que junto con el general Viaux y el General Valenzuela, Comandante de laguarnición de Santiago, más otros uniformados y oficiales en retiro, estabancomprometidos con políticos para producir el auto golpe.” 333 A partir del relato del almirante Porta es sostenible afirmar que haciaoctubre de 1970 el movimiento sedicioso había logrado importantes avances alinterior del gobierno y de las Fuerzas Armadas. De estas últimas, sin embargo, ladirección del Ejército, merecía dudas al no haber dado señas de querercomprometerse con la conspiración.334 En este sentido cabe señalar las reiteradas declaraciones de carácterconstitucionalistas formuladas por el Comandante en Jefe del Ejército, tanto a losmedios de prensa, así como al interior de las filas institucionales.335 Por otro lado la332 Si bien es cierto que las declaraciones que formuló el entonces Ministro Zaldívar el 23 de septiembre de 1970, en relación alresentimiento de nuestra economía por la fuga de capitales nacionales y extranjeros se basaban en un hecho real, éstas no hicieronmás que agudizar la incertidumbre acerca del futuro del país. Según las declaraciones formuladas por los detenidos en el llamadoCaso Schneider y más tarde ratificadas en entrevistas sostenidas con ellos, autoridades de gobierno colaboraron con el movimientocreando condiciones necesarias para poder materializar el golpe. En relación a este hecho puntual el general Roberto Viaux insiste enseñalar que Frei a través de terceros”... les dio luz verde para realizar la acción, pero que tuviéramos cuidado porque en caso de quefalláramos, él con todo el peso de la ley se vendría contra nosotros...él siempre dio sus instrucciones en general, sin aparecer comocabecilla. Incluso nosotros le mandábamos a decir: Presidente, necesitamos que un Ministro del área económica haga unapresentación por radio y TV a todo el país de la catastrófica situación económica que se vive por el hecho de haber triunfado el señorAllende. Bien, a los tres o cuatro días después había cadena nacional.” ENTREVISTA General Roberto Viaux 18/11/94. Estecontacto con el Presidente Frei que aduce haber tenido el General Viaux debió haberse llevado a cabo a través de las figuras civilesya nombradas.333 El argumento que utilizó el gobierno de Frei para dejar el camino libre al almirante Tirado fue que el encuentro que sostuvo elPresidente Electo Salvador Allende con los Almirantes Montero y Merino no había sido consultado al gobierno y que en ella la Armadahabía aprovechado la oportunidad de pedir a Allende la compra de un portaaviones con aviones necesarios, lo que había originadomalestar en las restantes instituciones castrenses. El almirante Porta añade en su Testamento que en dicho encuentro los oficialesque representaron a la institución ante el Presidente Electo no hicieron más que informar a Allende que la Armada deseaba que Chilecontinuara a efecto a nuestros tratados, que tenían gran importancia para la seguridad nacional. Mayores antecedentes acerca deeste hecho EN: Merino; José Toribio. Op cit. Págs. 104-120.334 En efecto, hacia fines de 1970, el golpismo contaba con el apoyo de decisivas figuras del mundo castrense, entre ellas el generalDirector de Carabineros, Vicente Huerta Celis; el general de la FACH Joaquín García Suáez; el recién nominado Comandante en Jefede la Armada, almirante Hugo Tirado Barros, quien ocupó la dirección de la marina tras el oscuro abandono de sus funciones delAlmirante Porta. En el Ejército la conspiración había logrado involucrar al general Camilo Valenzuela Godoy, quinta antigüedad delEjército y Comandante de la II División de Ejército con asiento en Santiago. Los oficiales que antecedían en antiguedad a Valenzuelaeran Augusto Pinochet, Pablo Schaffhauser, Carlos Prats y René Schneider. Todos ellos fueron sondeados y, en algunos casos,presionados para reaccionar en favor de la intervención. El general Prats, que ha dejado testimonio escrito sobre estas materias,anota en sus Memorias visitas de civiles y militares en retiro con estas intenciones. Para tener una idea más acabada sobre estaspresiones VER: Prats; Carlos. Op cit. Págs. 169-184.335 Con el fin de fortalecer el irrestricto sometiendo de las Fuerzas Armadas a la Constitución, Schneider dio conferencias de prensa,dictó charlas que tituló “Las Fuerzas Armadas no son alternativa de poder”, en fin, una serie de acciones que fueron, sin embargo,sobrepasadas por las circunstancias. Al respecto ver primera parte de este capítulo. 89INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 90. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)decidida actitud legalista demostrada por el general Prats y la diligenteinvestigación que dirigió el general Pablo Schaffhauser contra la sedicióndescubierta en el centro-sur del país, eran pruebas suficientes para que losdirigentes del “putsch” sintieran que no contaban con estas figuras. A partir de esta realidad surgió la tercera y última condición para el golpe.La necesaria unidad que debían demostrar las Fuerzas Armadas en el movimiento,pasaba por neutralizar la reacción que pudiesen adoptar los cuatro oficiales quese encontraban cumpliendo funciones sobre el general Camilo Valenzuela, quintaantigüedad del Ejército, y uno de los líderes de la intervención militar. Para ello se ideó un plan de secuestro simultáneo de estas cuatro figuras.Originalmente esta planificación de “neutralización” se denominó Alfa, Beta,Gama y Delta, correspondiéndole-según el grado de jerarquía- a cada uno de losuniformados una letra del abecedario griego. La misión de secuestro simultáneo fue encomendada a los cuadrosoperativos del FRI, designando Viaux como coordinador de la operación a JuanDiego Dávila Basterrica. Según los recuerdos de este último, “...el plan presentadopor Viaux a comienzos de octubre era un tanto descabellado...resultaba imposiblesecuestrar en el mismo instante a cuatro altos oficiales sin que los servicios deinteligencia no se percatasen...” Es por ello- puntualiza Dávila- solicitó a Viaux untiempo para modificar el plan presentado.336 Juan Diego Dávila, que ya en 1970 poseía un prontuario sedicioso bastanteextenso,337 se abocó a la tarea de indagar a través de sus contactos al interiordel Ejército, la veracidad de las aprensiones de la dirección del movimiento hacialas cuatro primeras antigüedades del Ejército.338 El estudio realizado por Dávilareducía a dos el número de oficiales que se opondrían al golpe. Según este análisispresentado a Viaux “...el general Schaffhauser mantendría una actitud funcionalfrente al movimiento que realizara la mayoría de la institución...” En cuanto algeneral Augusto Pinochet, Dávila aseguraba “...que fuentes muy cercanas lehabían confidenciado que (el oficial en cuestión) tenía un arraigado espírituanticomunista ante lo que no había motivos de preocupación.”339 De esta manera el plan de secuestro quedó reducido a las claves de Alfa yBeta, facilitándose de esta manera la planeación y ejecución misma del plagio.Sobre la base de la información proporcionada por los contactos al interior delEjército, se elaboró un primitivo plan que consistió en detener a los generalesSchneider y Prats en sus respectivas oficinas. Para ello contaban con laparticipación de personal que se desempeñaba como ayudantes de ambosoficiales generales. Esta acción, añade nuestra fuente “...aseguraba el éxito de laoperación, puesto que sería realizada por personas idóneas que por lo demás no336 ENTREVISTA Juan Diego Dávila. 06/03/95.-337 Juan Diego Dávila es un conocido y experimentado nacionalista que saltó a la fama por haber sido el cerebro intelectual yoperativo de la fuga de Kelly, nacionalista trasandino en los años cincuenta. Oficial de reserva de Caballería, militante del MovimientoRevolucionario Nacional Sindicalista, miembros del grupo Tacna, comandante de tropa de asalto de la Brigada Zebra de la AcciónChilena Anticomunista (ACHA). Poseía condiciones suficientes para coordinar acciones de esta naturaleza.338 Dávila señala que sus buenos contactos con el Ejército, específicamente con el arma de caballería le permitió indagar en torno alpensamiento político de sus objetivos y las posibilidades de que éstos se involucraran con la acción.339 ENTREVISTA Juan Diego Dávila. 06/03/95.- 90INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 91. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)maltratarían a los secuestrados.”340 Este plan fue finalmente descartado porViaux, quien prefirió, según recuerda Dávila, trabajar con el grupo de activistasciviles en la operación de secuestro. Antes de pasar a detallar los planes que se barajaron para desatar elmovimiento militar en octubre de 1970, conviene señalar que una de lascaracterísticas del grupo de civiles que participó en la misión de secuestro fue laheterogeneidad de sus componentes. En efecto, a partir de las declaracionesformuladas por los miembros que pertenecieron a esta improvisada agrupaciónoperativa, es posible distinguir a seis sub-grupos dentro del grupo de activistas,siendo la cohesión y la disciplina los aspectos más difíciles de moldear, y desdedonde se cometieron los errores claves que costaron la vida del generalSchneider.341 Los estudios realizados por el grupo de activistas arrojaron cuatroimprovisados planes de secuestro que se idearon en no más de dos semanas. Deellos, sólo dos se aplicaron, fracasando todos en su intento por secuestrar a losgenerales Schneider y Prats, así como también, en provocar a las Fuerzas Armadasa pronunciarse ante la incertidumbre que reinó en Chile luego de la elección deseptiembre.342 El primer intento de secuestro que se aplicó debió efectuarse en la nochede 19 de octubre, luego de una cena que los generales de Ejército habíanpreparado a su Comandante en Jefe por motivo de cumplir un año al mando de340 Dávila señala que los oficiales que se desempeñaban como ayudantes en la Comandancia en Jefe del Ejército y que se habíancomprometido con la acción pretendían detener en sus respectivas oficinas a ambos generales. El mismo Dávila recuerda que esteplanteamiento fue desechado por Viaux quien le señaló que por razones de jerarquía, lealtad y respeto militar le parecía dudoso queel plan se llevara a cabo. A partir de ese momento, Dávila se vio obligado a trabajar con el grupo de activistas del FRI.341 A todos los grupos que participaron en esta acción los unía el anticomunismo. A los ya mencionados grupos de choque que dieronvida al FRI hay que añadir a un grupo de hombres adinerados, que no es orgánico, sino que participó a título personal prestandorecursos para la acción, tales como, dinero, autos, casas, etc. Se vincularon al movimiento a través del suegro de Viaux, el coronel ®Raúl Igualt. Cada grupo mantenía sus identidades internas, lo que dificultaba el trabajo puesto que las decisiones debían serconversadas con los respectivos jefes de cada núcleo y no siempre había unidad de criterio, siendo habitual que las cosas no sehicieran como se habían pensado. EN: El caso Schneider Editorial Quimantú, Santiago 1972. Págs. 75-76.342 En relación a los planes operativos que no se llevaron acabo, tenemos que señalar que tras el fracaso del primer intento desecuestro el 19 de octubre, Dávila declara ante el fiscal Lyon que le hizo ver a Viaux que “...con esa gente (refiriéndose al grupo deactivistas) nada resultaría.” Proponiéndole de inmediato un plan que se asemeja bastante al primero que había ideado y que fueradescartado por Viaux. Dávila añade en la entrevista sostenida para este trabajo que “...yo había hablado con tres oficiales y con elloshabíamos acordado secuestrar a los generales Prats y Schneider en sus respectivas casas. Para ello necesitábamos reducir almáximo el número de la guardia de Carabineros presentes en cada una de las residencias. En este sentido la operación sería mássimple si contábamos con la ayuda de Vicente Huerta, entonces General Director de Carabineros. La idea era entrar a las casasusando uniforme de Carabineros y llevarnos a ambos generales a la casa de seguridad que se había implementado.” El otro plan queconfesaron ante la justicia, y que nunca se aplicó, consistió en secuestrar a ambos generales rumbo a sus domicilios al caer la tarde.Para ello se siguió en reiteradas oportunidades a los blancos y se confeccionó una hoja de ruta. Sin embargo, el tráfico capitalino aesa hora hizo que desistieran de la idea. EN: El caso Schaider. Op cit. Pág. 140. ENTREVISTA Luis Gallardo G 23/07/96 91INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 92. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)la institución.343 El plan se comenzaría a ejecutar una vez terminado el ágape ycuando los objetivos se retiraban a sus respectivos domicilios.344 A pesar del amplio despliege operativo y del apoyo de importantesoficiales generales que participaban de la cena de honor al Schneider, la acciónde secuestro resultó un fracaso. La desinteligencia con que se planeó el plagio nopermitieron cubrir todas los posibles caminos de acción.345 El fracaso del primer intento profundizó las diferencias existentes entre loslíderes de los grupos operativos del FRI. En efecto, Juan Diego Dávila y LuisGallardo venían desde hacía tiempo disputando el liderazgo de la acción,proponiendo y aplicando cada uno de ellos planes, siendo el General Viaux elárbitro de estas discusiones.346 El segundo, y fatal intento de secuestro se realizó en la mañana del 22 deoctubre. El plan consistía en raptar al General Schneider en la intersección de lascalles Américo Vespucio y Martín de Zamora, cuando éste se dirigía a su oficina.Desde este punto, el general sería llevado a una parcela en la comuna de SanBernardo, mientras la oficialidad comprometida en la conspiración reaccionabaairada contra esta afrenta al Ejército y las Fuerzas Armadas a través de unaintervención militar.347 Esta planificación, sin embargo, adoleció de profundas y fatalesdesinteligencias. En efecto, sus ideadores parece que jamás pensaron en unaposible reacción o defensa de parte del general Schneider con su arma. Según losestudios que realizaron los abogados que llevaron la causa ante la justicia, éstapuede haber sido una de las motivaciones que gatillaron las armas que sedescargaron contra el general.348 Otra de las posibles respuestas del fracaso de343 El general Carlos Prats anota en sus Memorias que el General Schneider cumplía un año como Jefe del Ejército el día 27 deoctubre, pero que la celebración se había anticipado porque el 24 correspondía la Sesión del Congreso Pleno, estimándose que esosdías serían muy agitados como para que todos los generales se reunieran con tranquilidad. La ceremonia sería de civil en la casaoficial del Comandante en Jefe que Schneider usaba sólo para actos oficiales, pues vivía en su casa particular. EN: Prats; Carlos. Opcit. Pág. 183. Este evento fue conocido por el equipo operativo del FRI a través de Viaux, quien a su vez había obtenido la informaciónpor intermedio de Camilo Valenzuela. Este último se comprometió a distraer a sus camaradas cuando los dos objetivos a secuestrarse retiraran a sus respectivas casas. En este sentido es costumbre militar retirarse de eventos oficiales siguiendo el grado deantigüedad, correspondiéndole primero a Schneider y luego a Prats retirarse del ágape. EN: El caso Schaider. Op cit. Pág. 19.344 Dávila y Gallardo recuerdan que con la finalidad de conocer el momento en que se retiraban Schneider y Prats a sus casas, seinstaló frente a la residencia oficial del Comandante en Jefe una pareja de pololos con radios portátiles quienes les avisarían. En lacalle del Inca sería detenido el automóvil del general Schneider por un grupo de activistas que lo cercarían con sus vehículos. ElGeneral Prats sería interceptado por la misma calle Crescente Errázuriz donde se aplicaría la misma estrategia antes descrita.345 La declaración de los reos ante el Fiscal Lyon sostiene que el fracaso de la operación se produjo porque ambos generalesasistieron en sus autos particulares, lo que provocó una cierta confusión en el grupo. Esta, sin embargo, no parece ser la razónfundamental a partir del cual se explica el fracaso de la acción. Dávila comenta que la pareja instalada en las afueras de la casaalcanzó a precisar la información, el problema estuvo en la persona que debía cruzar su automóvil e impedir que Schneider siguierasu camino. Al respecto Dávila puntualiza que Rafael Fernández, ex oficial de Ejército, no se atrevió a ejecutar su tarea. Habiendoperdido a Schneider no tenía sentido raptar a Prats, por lo que se dio la orden de dejarlo pasar al grupo que debía interceptarlo en lacalle Crescente Errázuriz.346 Tanto Dávila como Gallardo reconocen estas diferencias, originadas fundamentalmente por rivalidades con Gallardo.347 El general Schneider sería trasladado a San Bernardo a una propiedad que se había conseguido con la oficina de corredores depropiedades Ossandón, quienes a su vez también habían prestado otra de sus propiedades en la comuna de Ñuñoa que funcionaríacomo cortina de humo. La reacción de las Fuerzas Armadas era tomarse el poder porque la situación política había llegado a nivelesde violencia y desorden que sólo los militares podían solucionar. Según Viaux la operación militar duraría unos dos años y seríadirigida por el Almirante Tirado. ENTREVISTA Juan Diego Dávila 06/03/95. ENTREVISTA General Roberto Viaux 18/01/95-348El general Viaux señala que la reacción defensiva de Schneider había sido considerada en todo momento. Para ello se había traídodesde los EE.UU. (utilizando agentes de la CIA) unos combos para romper los vidrios del automóvil y un spray para adormecer algeneral. Estas herramientas las portaban, según consta en la reconstitución de los hechos realizada por la Justicia, Juan Luis Bulnes 92INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 93. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)la operación Alfa, se pueden hallar en la composición del grupo de activistas queintentó ejecutar el plagio. Todos ellos respondían a dirigencias diversas lo quepudo haber posibilitado la filtración de la información y el aprovechamiento deesta oportunidad para otros fines. En este sentido, las investigaciones realizadaspor los peritos de la policía, señalaron que las balas que asesinaron a Schneiderprovinieron desde el lugar donde actuaron Juan Luis Bulnes, Julio IzquierdoMenéndez y Carlos Silva Donoso. Los dos primeros militantes activos de la ultraderechista FIDUCIA. Suponiendo que estas personas y los grupos a los cualespertenecían hubieran tenido razones para disparar contra Schneider, éstas sonaún desconocidas.349 Lo cierto es que el asesinato de Schneider provocó un enorme impacto enlas Fuerzas Armadas 350 y en los oficiales generales involucrados en laconspiración. Estos últimos, que tuvieron la oportunidad para aplicar su plan yculpar a la izquierda de los hechos como se tenía pensado, abortaron laoperación superados por el fatal desenlace.351 La investigación dirigida por el general (r) Emilio Cheyre352 logró reconstituiren gran parte el tejido sedicioso que estuvo detrás de esta operación, quedando,sin embargo, velada la identidad de los poderosos instigadores. En relación a laspenas a las que fueron sometidos los activistas que lograron ser detenidos, éstasfueron conmutadas bajo el gobierno militar, alegando todos ellos que lo hicieronpor “amor a la patria”. Tratando de realizar una evaluación global en torno a las repercusiones deeste hecho en la relación comunidad civil-Fuerzas Armadas tendríamos queseñalar que éstas se vieron resentidas a raíz de esta conspiración. En efecto, lacivilidad interesada en el éxito de la operación anti-izquierdista no hizo más quevalidar ante los uniformados las prácticas desleales y el desconocimiento hacia elmarco legal entonces vigente. Poco o nada pudieron hacer, el general Prats, elalmirante Montero y el general Sepúlveda Galindo, en materias de respeto a lay Julio Izquierdo. Junto a ellos estaba además Carlos Silva con un chaquetón azul que cubriría el rostro del General al sacarlo de suauto. Los tres portaban sus respectivas armas. Si seguimos la tesis de los abogados, éstas podían haberse gatillado ante elnerviosismo de gente “novata” en estas lides que al ver la actitud resuelta de defenderse de Schneider olvido el combo y el spray ydefendió su vida con sus armas. Sin embargo, ¿ por qué gatillar todas las balas de los revólveres o pistolas usados?349 Aquí encontramos la tesis de la izquierda que culpa a FIDUCIA del asesinato de Schneider. ¿Qué motivos tendría este grupo?.Carlos Silva Donoso pertenecía al grupo de Gallardo, es culpado por Dávila y Viaux como el responsable de la muerte de Schneider.¿Cuáles serían sus razones?350 Tras el asesinato del general Schneider la edición del Memorial del Ejército de Chile fue dedicada en exclusivo al ex Comandanteen Jefe, en ella es posible conocer la posición del Ejército en relación a este trágico hecho, que esta muy bien sintetizada en lassiguiente circular: “ a) Protestar por tan vil y cobarde crimen y condenar enérgicamente a los autores, cómplices y encubridores deeste alevoso asesinato. b) Solicitar al Ejecutivo que ordene la más amplia y exhaustiva investigación que conduzca al prontoesclarecimiento de los hechos y la aplicación de las más severas sanciones a quienes resulten culpables...” EN: Memorial del Ejércitode Chile Nº 358 Noviembre-Diciembre de 1970. Pág. 138.351 Siempre se pensó en culpar al MIR del secuestro del general Schneider, sin embargo, el sorpresivo asesinato de éste desorientó alos líderes de la operación militar, quienes prefirieron abortar el plan. En la entrevista sostenida con el coronel Carlos Ossandón, ésteme sugirió revisar fotografías del funeral del general Schneider “...a fin de conocer los rostros de arrepentimiento de aquellosoficiales y civiles que estuvieron detrás del complot.”352 El general Emilio Cheyre salió a retiro del Ejército luego del Tacnazo. La nominación de Schneider como jefe institucional significóel retiro automático de los cuatro oficiales generales más antiguos que él. Tras el asesinato de Schneider fue nombrado Director deInvestigaciones desde donde dirigió vitales diligencias a raíz de este caso. 93INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 94. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Constitución en sus respectivas instituciones, si la propia clase política ya les habíaindicado a los uniformados la vulnerabilidad de las leyes y del orden vigente.353 Este último, que venía siendo cuestionado por sectores vinculados a laoficialidad joven a la luz de los aportes ideológicos de la DSN, quedó de estaforma mayormente expuesto a las críticas que surgieron desde el seno de lasFuerzas Armadas bajo el gobierno de la Unidad Popular y que terminaron en el 11de septiembre de 1973. En este sentido creemos importante acotar que el discursoantipartidista, corporativo y nacionalista con que el general Viaux habíalevantado una propuesta al interior de los cuarteles, se valida en estamentosuniformados a los cuales el caudillo militar no había tenido acceso anteriormente,dejando de ser una perspectiva que identificaba sólo a oficiales jóvenes parapasar a ser lentamente una postura que se institucionalizó bajo el gobierno de laUP. Junto a lo ya señalado nos parece importante añadir que la explosiónpolítico-social que provocó el triunfo de Allende y más tarde su gobierno, gatilló ensectores de las Fuerzas Armadas una reacción de “alerta” que se expresó enconductas deliberativas que abrieron paso, en algunos casos, a la conspiración,en la que los elementos ideológicos del “discurso viauxista” fueron recreados apartir de concepciones provenientes de la DSN. La reaparición de actitudes abiertamente cuestionadoras al modelo del´25 a través de una crítica al gobierno de la UP, no fue un hecho instantáneo trasel asesinato de Schneider. La trágica muerte del Comandante en Jefe del Ejércitovino más bien a retrasar el resurgimiento de la conspiración al interior de loscuarteles. Esta última, que se había quedado sin líder luego del desprecioinstitucional que se dejó caer sobre Viaux, se retrasó en reaparecer ante laprofunda crisis institucional que afectó a las Fuerzas Armadas y que se expresó enun rechazo hacia cualquier fórmula que las sacara de sus tareas eminentementeprofesionales. Frente a esta realidad los sectores políticos y económicosinteresados en promover una actitud más confrontacional entre los uniformados yel gobierno, debieron esperar a que la relación civil-militar se tornarán más críticapara que comenzaran aparecer en su seno nuevas voces y rostros que reactivaranel espíritu de fronda.353No citamos al general César Ruiz Danyou por que el compromiso de éste con las nociones constitucionalistas demostraron serendebles. El consentimiento de éste para que algunos de sus oficiales asistieran a encuentros conspirativos a partir de marzo de 1973no permite incluirlo en el grupo de oficiales-generales ya mencionados. 94INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 95. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 95INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 96. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 96INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 97. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 97INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 98. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 98INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 99. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Capítulo Quinto: “El Tancazo: La Ultra Derecha se Adelanta”. El asesinato del general Schneider abrió un breve período de“enclaustramiento” de las Fuerzas Armadas, que se expresó en un rechazo acualquier fórmula que buscara sacarla de sus tareas eminentemente profesionales.En este mismo sentido, los grupos políticos que habían buscado impedir el accesode Salvador Allende al gobierno, también entraron en una fase de “letargo” quefavoreció el desarrollo de fórmulas violentistas a través del nacionalismo. En relación a las Fuerzas Armadas creemos importante añadir que la fase deletargo en la que entró es espíritu frondista durante el primer año del gobierno dela UP, se debió en gran medida a dos circunstancias. En primer lugar tenemosque señalar la falta de puntos de quiebre o discrepancias con el gobierno de laizquierda en lo que se refiere a las Fuerzas Armadas y administración del Estado. Enefecto, la política militar que diseñó el gobierno de Salvador Allende buscósatisfacer sentidas aspiraciones castrenses, que silenciaron durante largo tiempoaquellas voces disidentes que pretendieron crear un ambiente de crisis institucionalproclive a la formación de un movimiento militar. En este mismo sentido elPresidente Allende trató de ser cauto en el respeto a la estructura legal en la quedescansaba el Estado, diluyendo las primitivas aprensiones de los uniformados entorno a la eventual destrucción de las Fuerzas Armadas y del Estado quesucederían bajo el gobierno de la izquierda. La coincidencia entre la política militar de la UP y los intereses corporativosde los uniformados no fue un fenómeno fortuito. Detrás de ella hubo una poderosarazón de gobernabilidad que la izquierda no podía despreciar. En efecto, lastransformaciones estructurales que pretendía realizar Salvador Allende requeríande un respaldo popular que no ostentaba al momento de asumir el gobierno. Bajoeste contexto, en donde el centro y la derecha se opondrían a los cambios queformaban parte de su programa de gobierno, la eventualidad de que ocurrierauna intervención militar era una posibilidad casi segura, por lo que se hacíaimprescindible mantener la lealtad de las Fuerzas Armadas. A pesar de los esfuerzos que realizó el gobierno de la UP por mantener suaccionar político dentro de los cánones legales y de brindar amplias garantías derespeto al profesionalismo de las Fuerzas Armadas, éstas terminaron conspirando ysiendo funcionales a los intereses “putschistas” de un importante grupo de lacivilidad. ¿Qué razones desencadenaron este hecho? Hacia este período,después de haber sido protagonista y testigo de múltiples conspiraciones, ¿hastaqué punto eran constitucionalistas las Fuerzas Armadas? El eje central del capítuloesta puesto en el fallido conato del 29 de junio de 1973, más conocido como el“Tancazo”, que se constituyó en una prueba flagrante de la derrota de la UP y delconstitucionalismo en los cuarteles. La hipótesis que orientará nuestra investigación en el presente capítulo sevincula a la idea de que si bien es cierto que la participación política que hantenido las Fuerzas Armadas chilenas no deja de sorprender a la hora de hacer unbalance, creemos que no por ello es posible afirmar que éstas tienen una“vocación golpista”. El intervencionismo castrense que es la expresión de la 99INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 100. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)“fronda” es representativo y monolítico una vez que la civilidad expresa estavoluntad.a) El Rayado de Cancha: Las Reglas que caracterizaron la nueva Comandanciaen Jefe.- La labor que desempeñaron los nuevos Comandantes en Jefes de lasFuerzas Armadas y Carabineros nombrados por Salvador Allende, debió ser másintensa que la que desarrollaron luego del “Tacnazo” y en el período pre-electoralde 1970 los respectivos Comandos en Jefe Institucionales. La efervescencia políticaque provocó al interior de los cuarteles el asesinato del general Schneider y elacceso al gobierno de una coalición de partidos con clara predominanciamarxista, fueron los elementos que gatillaron un cuestionamiento institucional, que,con períodos de altos y bajos, se prolongó hasta el 11 de septiembre de 1973.354 En sus líneas centrales, el cuestionamiento militar con que se inició elgobierno de la UP se explicaba por la presencia de organizaciones abiertamentemarxistas en la coalición gobernante o por la manifiesta cercanía de la UP haciagrupos anti-sistémicos que pregonaban la destrucción del Estado y de las FuerzasArmadas. Desde el punto de vista castrense, la coyuntura política de 1970 eracontraria a su cosmivisión militar, pero a la que por su formación profesionaldebían someterse por tratarse de un gobierno legítimamente constituido.355 Desde la perspectiva anterior, la labor que desempeñaron los Comandosen Jefes de las Fuerzas Armadas durante los primeros meses del gobierno deSalvador Allende, lo podríamos entender como “un rayado de cancha” quebuscó aquietar los ánimos al interior de las respectivas instituciones y delimitar anteel gobierno los grados de sometimiento castrense ante el poder civil representadopor un gobierno lejano a sus cosmovisiones militares.356 Para ejecutar el primero de ellos se recurrió como herramienta el tradicionaldiscurso constitucionalista que guiaba a las instituciones de la defensa desde 1932,que en sus líneas centrales señalaba que las Fuerzas Armadas eran cuerposjerarquizados, obedientes, apolíticos y no deliberantes.357354 El cuestionamiento institucional al que se hace alusión adquirió distintas intensidades en las diferentes ramas de las FuerzasArmadas. En la Armada y el Ejército dicho malestar se hizo más evidente y desde donde se comenzaron a planificar distintas fórmulasintervencionistas durante el gobierno de la UP.355 La formación doctrinaria anticomunista de las Fuerzas Armadas se constituyó en un muro de contención que impidió una relaciónfluida entre la UP y las instituciones castrenses. Desde la perspectiva del sociólogo Pierre Bourdieu, la realidad es el resultado de unarelación dialéctica entre la acción y la estructura, entre el habitus, que son las estructuras mentales de cada individuo, y el campo, queson las relaciones que se dan dentro de una estructura en la que los ocupantes emplean sus energías en salvaguardar o mejorar susposiciones. Desde este punto de vista es posible señalar que el habitus de la oficialidad era anti-izquierdista, sin embargo, éste estabacondicionado por lógicas de subsistencia del campo militar que recientemente se había visto afectado por el asesinato del generalSchneider, así como también, por intereses individuales de los oficiales por querer llegar a la cumbre de sus carreras. Mayoresantecedentes acerca del trabajo de Pierre Bourdieu EN: Bourdieu; Pierre: La distinción Criterios y Bases Sociales del Gusto. EditorialTaurus, Madrid. Capítulo 8 “Cultura y Política”.356 El carácter exigente y distante que adoptaron los Jefes Castrenses con el gobierno, más que vincularse a una exigencia de lasFuerzas Armadas para someterse respondió a una coyuntura provechosa que las instituciones armadas no despreciaron y que serelacionaba con debilidades de la UP.357 Estos elementos no formaron parte del “habitus” de las Fuerzas Armadas. Investigaciones realizadas por el sociólogo AugustoVaras concluyen que a las Fuerzas Armadas se les impuso este discurso tras su retorno a los cuarteles en 1932, pero no formó partede una cosmovisión que surgiera en el seno de las mismas y por lo tanto de sus estructuras mentales. Estos principios forman partede lo que Bourdieu llama campo, que condiciona el habitus y la acción individual y colectiva de los uniformados. 100INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 101. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) El segundo aspecto vinculado a las relaciones con la Unidad Popular, fuemanejado por los jefes militares a partir del rescate de dos importantes leccionesque van a modificar el perfil que hasta ese entonces venían expresando lossucesivos Comandantes en Jefes de las Fuerzas Armadas y Carabineros, y quecondicionó en parte la política con que la UP se relacionó con los uniformados. Enefecto, los jefes militares expresaron una postura respetuosa pero distante delgobierno, que les permitió exigir mejoras presupuestarias para cada institución, asícomo también, gozar de cierta libertad en lo que ascensos y retiros se refiere.Desde esta perspectiva se modificaron las tradicionales prácticas a partir de lascuales se llevaban a cabo las relaciones civil-militares desde 1932.358 Ambos ejes orientadores del accionar de los Comandos en Jefesinstitucionales fueron aplicados con énfasis diferentes en cada rama de lasFuerzas Armadas, por lo que resulta conveniente revisar su aplicación porseparado. En el ámbito interno el proceso de reordenamiento que se produjo en elEjército y que buscó el sometimiento de dicha institución al poder civil, seencuentra resumido en el documento titulado como “Definición DoctrinariaInstitucional”, a través del cual el general Prats desarrolló las directricesfundamentales que debían inspirar el trabajo profesional de esta rama de lasFuerzas Armadas. En los siete puntos de esta circular, Prats y sus colaboradores enfatizaban enla “misión permanente de la institución de garantizar la soberanía nacional anteamenazas externas e internas...que en conformidad al artículo 22 de laConstitución Política del Estado, el Ejército es parte constitutiva de la fuerzapública. Por lo tanto asegurará leal y firmemente la estabilidad del gobiernoinstitucional...estando vedado deliberar frente a las alternativas políticasnacionales. Por último este documento señalaba que...la disciplina y cohesióninstitucional son el factor fundamental para que el Ejército cumpla su rolsuperior.”359 El documento esbozado en sus ideas centrales en el párrafo anterior, fueacompañado de repetidas reuniones que sostuvo el general Prats con el cuerpode generales, así como también, de un completo itinerario de visitas a lasunidades e instalaciones del Ejército ubicadas a lo largo y ancho del territorionacional, en las que se buscó mejorar la cohesión espiritual y el adoctrinamientode los cuadros permanentes y la tropa en función de las ideasconstitucionalistas.360358 En su teoría Bourdieu admite que en determinadas circunstancias el “habitus” y el “campo” se vean influenciados por otroscampos, que en ese momento son predominantes en la realidad. Desde esta perspectiva las prácticas u acciones de los actores sonmodificadas. En este sentido, hacia 1970 se produjo una super posición del campo político por sobre los demás campos queconstituyen la realidad, el campo militar no estuvo ajeno a ello y recibió toda la presión lo que determinó que estuviera alerta paramantener la supervivencia de su campo. De allí se explica el cambio de postura de los uniformados.359 Este argumento a partir de la cual el Ejército asumió el sometimiento al poder civil, fue reinterpretado por algunos uniformados a laluz de los aportes ideológicos provenientes desde la DSN, y que dicen relación con la superioridad de la seguridad nacional por sobreel orden político, así como también, el rol de guardianes, y por lo tanto evaluadores de dicho orden, a fin de mantener la seguridaddel país. Esta nueva lectura de la doctrina constitucionalista es la que defendieron los militares anti-UP para justificar su actitud.Prats; Carlos. Op cit. Págs. 195-196.360 Estos encuentros también incorporaron a líderes de la UP, quienes en compañía del alto mando institucional, explicaron a losuniformados la política militar de su gobierno, que se inspiraba en el respeto del perfil institucional de las instituciones de defensa y en 101INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 102. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Esta tarea fue concluida en su primera parte en el mes de abril de 1971, yse mantuvo vigente en la agenda del Comandante en Jefe hasta días antes de surenuncia a la jefatura del Ejército.361 La energía desplegada por Prats en torno aestas ideas fue, sin embargo, sobrepasada por la coyuntura político-económicaque vivió nuestro país meses más tarde. En este sentido el discurso sedicioso logrófinalmente quebrar el espíritu de cuerpo en el Ejército, que se manifestó en unhostigamiento intrainstitucional a la gestión de Prats. En este mismo sentido, laextrema izquierda hizo lo suyo en este esquema de asedio a las Fuerzas Armadas,al lograr arrastrar a su causa a un pequeño sector de la suboficialidad y la tropa.362 En la Armada la situación que se vivió al iniciarse el gobierno de la UnidadPopular fue mucho más confusa que en el Ejército. El necesario proceso de purgade la oficialidad comprometida con el golpe de fuerza de octubre de 1970,involucró a su propio Comandante en Jefe, el almirante Hugo Tirado Barrios, quienjunto a otros oficiales pasaron a retiro para dejar el paso libre al almirante RaúlMontero Cornejo, quien asumió la jefatura de la marinería.363 La confusión al interior de la Armada se acentuaba aun más al haberdetectado el servicio de inteligencia institucional, claras muestras de adhesión yalegría en algunas unidades por el triunfo de la izquierda en los pasadoscomicios.364 La verdad es que al alto mando de la Armada no le dejaba de incomodaresta última realidad. Bajo la perspectiva castrense en general y de la marinería enparticular la manifiesta simpatía que adoptaron algunos suboficiales con el triunfola importancia de las Fuerzas Armadas en el desarrollo nacional. Al respecto el general Prats anota en sus “Memorias” algunosencuentros de esta naturaleza en las que participó el propio Presidente Allende. Prats; Carlos. Op cit. Pág. 205.361 El general Carlos Prats renunció al Ejército el 22 de agosto de 1973, luego de una campaña de hostigamiento intra y extrainstitucional de los sectores que propiciaban la intervención militar. Mayores antecedentes de estos hechos en las ya citadas“Memorias”.362 Agrupaciones de extrema izquierda como el MIR, el Movimiento de Liberación Nacional “Elenos”, entre otros, así como lasestructuras militares de algunos partidos de la UP como el PS y el MAPU, realizaron una infiltración horizontal hacia las FuerzasArmadas, con la que se buscó crear “conciencia de clase” en la suboficialidad que creara las condiciones para una rebelión de éstascontra el abuso y los intereses de los grupos patronales representados por la oficialidad. Para llevar acabo este tipo de misionesmiembros pertenecientes a este tipo de organizaciones recuerdan que hacia este período fue orden de partido hacer el Servicio Military tratar de utilizar este espacio para los fines antes expuestos. Al respecto interesantes son las visiones que circularon en algunosórganos de prensa cercanos a estas ideas, tales como Punto Final y Chile Hoy. En una de las ediciones Punto Final señalaba que“para la clase obrera, las Fuerzas Armadas son un aliado potencial cuya colaboración hay que buscar sistemáticamente.” RevistaPunto Final. Edición nº 187 del martes 3 de julio de 1973. Pág. 5. En este mismo sentido el semanario Chile Hoy publica una serie deartículos en los cuales se analizaba la problemática militar. En una de ellas Marta Harnecker entrevista a un soldado del Ejércitotitulada “ Los Soldados son también Explotados”. Revista Chile Hoy Nº 58, semana del 20 al 26 de julio de 1973. Pág. 32.363 El conocimiento de Allende y la UP del almirante Montero eran casi nulas. Sólo tenían vagos conocimientos de su persona a raízde una entrevista que sostuvo Salvador Allende y la dirección de UP días posteriores a la elección presidencial con representantes delas Fuerzas Armadas, entre los que se encontraba Raúl Montero. El Contralmirante Sergio Huidobro sindica al almirante Monterocomo un hombre de ideas moderadas. Jamás cercano a las ideas de la UP y con un alto sentido de profesionalismo.En relación a la figura del almirante Montero, hubiera resultado interesante para la presente investigación haber conocido su punto devista de los hechos y circunstancias que él conoció mientras se desempeñó como jefe de la Armada. Sin embargo, infructuosos fueronlos intentos por lograr una entrevista.364 El servicio de inteligencia naval detectó en Valparaíso expresiones de júbilo en algunas reparticiones tras el triunfo de la UP. Elentonces Jefe del Departamento de Inteligencia de la Primera Zona Naval, Erwin Conn, transmitió esta información al Jefe de laPrimera Zona Naval, almirante José Toribio Merino. EN: Huidobro; Sergio. Op cit. Pág 20. Al respecto, el almirante Merino anota ensus Memorias que al enterarse del triunfo relativo de Salvador Allende en la elección presidencial de 1970 redactó su renuncia a lainstitución para no “...servir a las órdenes de un Presidente que en nada representaba lo que para mí era lo más respetable y sagrado,como lo son el amor a Dios, a la Patria y a la Familia.” Esta iniciativa, añade más adelante Merino, fue descartada por el almirante alconocer las manifestaciones de júbilo que había detectado inteligencia. EN Merino; José Toribio. Op cit. Pág 72-73. 102INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 103. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de la UP fue interpretada como una estrategia del marxismo que sólo buscaba“...la demolición de la máquina burocrática-militar del Estado como condiciónprevia a toda verdadera revolución popular...” Desde esta perspectiva para laArmada la destrucción de las Fuerzas Armadas era una condición ineludible delmarxismo previa conquista del poder total 365 Frente a este análisis de la realidad institucional el Consejo Naval optó poruna línea mucho más expresa que el Ejército.366 Desde su perspectiva, elsometimiento de dicha institución al gobierno pasaba por evitar una guerra civilque podría derivar en un quiebre de las Fuerzas Armadas... Se pretendía que elgobierno desarrollara su política y el pueblo constatara su realidad... Para elloresultaba fundamental contar con unas Fuerzas Armadas cohesionadas quefacilitarían la libertad de reacción nacional si el pueblo rechazaba la nuevapolítica y respaldarían su actitud en votaciones democráticas para imponer suvoluntad soberana.367 Al igual que el Ejército esta determinación de apegarse a las reglasconstitucionales por parte de la Armada fueron comunicadas a sus subalternos. Elentonces Contraalmirante Sergio Huidobro Justiniano recuerda que inspeccionódiferentes unidades de infantería de marina que estaban a su cargo. En losdiferentes encuentros expresó el sentir del alto mando del cual formaba parte,apelando ante todo a la fidelidad de los mandos y a la institución.368 A diferencia de sus homólogos terrestres y marinos, la Fuerza Aérea noadoptó posturas defensivas ante el gobierno de izquierda. Oficiales consultadosconcuerdan en señalar que por sus orígenes institucionales existía “... unsentimiento generalizado de profundo optimismo en relación a la nuevaadministración...” El discurso de equidad social de la coalición triunfanteinterpretaba el sentir de esta institución de las Fuerzas Armadas.369 A pesar de no existir un cuestionamiento hacia la propuesta de país queencarnó el proyecto de la UP, la distancia que adoptó la FACH frente a la nuevaadministración estuvo determinada por la cercanía de algunos grupos anti-sistémicos a la coalición de gobierno, situación que fue interpretada por la FACH365 Mayores antecedentes acerca de este análisis de la Armada EN: Huidobro; Sergio. Op cit. Pág 57.366 Mientras el general Prats logró el sometimiento del Ejército a partir del rescate de nociones tradicionales, como elConstitucionalismo, y modernas, como las nociones de seguridad nacional; el almirante Montero logró el sometimiento de la Armada através de principios provenientes desde la DSN. Según estos lineamientos el gobierno de la UP buscaría la división de las FuerzasArmadas para su posterior destrucción, por lo que se hacía necesario la unidad de éstas para en un futuro no lejano destruir losplanes del marxismo.367 Huidobro; Sergio. Op cit. Pág 24-25. En este sentido el Contralmirante Huidobro señala que la Armada partía de la base de que elproyecto de la UP generaría resistencia en un importante número de chilenos, cuyos anhelos se verían concretados con la ayuda deunas Fuerzas Armadas vigorosas y conscientes de su rol. ENTREVISTA Contralmirante Sergio Huidobro J 08/10/96.-368 El Contraalmirante Huidobro era Comandante General del Cuerpo de Infantería de Marina. En esta calidad estaba al mando detodas las reparticiones de esta naturaleza existentes en el país, tales como, los destacamentos Lynch en Iquique, Miller enValparaíso, Cochrane en Punta Arenas y la Escuela de Infantería de Marina, Sargento Aldea, en Talcahuano. En todas las visitasrealizadas, Huidobro recuerda que siempre dejó entrever a sus subalternos que el alto mando no permitiría la destrucción institucionaly que la fortaleza de ellos era fundamental para los lineamientos que desarrollara el alto mando. ENTREVISTA ContralmiranteSergio Huidobro J. 08/10/96.-369 Oficiales de la Fuerza Aérea entrevistados para este trabajo concuerdan en esta visión. Al respecto el coronel Carlos Castro señalaque los principios socialistas de Marmaduque Grove calaron profundo en la institución. Si bien es cierto que por ello no es factiblecalificar a la FACH como una institución marxista, sí es posible señalar que fue más receptiva a los discursos populistas y sociales.Desde este punto de vista los anhelos de igualdad de la UP de una u otra manera eran compartidos por la institución. ENTREVISTACoronel Carlos Castro S. 13/07/96. 103INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 104. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)como potenciales fuerzas desvirtuadoras de las reformas estructurales quepretendía implementar la UP.370 Bajo este ambiente, en general favorable hacia los cambios que figurabanen el programa de gobierno de la UP, la tarea que le correspondió desempeñar algeneral César Ruiz Danyau fue mucho menos intensa que la sus homólogos delEjército y la Armada. El apego a las reglas constitucionales por parte de la FACHno fue una tarea difícil de materializar y mantener durante el primer año degobierno de la UP.371 Para Carabineros la nueva administración no se constituyó en un fenómenocuestionable desde el punto de vista ideológico y programático. Sin embargo,veían con preocupación el futuro del orden público. El notorio fortalecimiento delas organizaciones de extrema izquierda y la manifiesta articulación de grupos deextrema derecha a partir de 1970, no dejaban de preocupar a la policíauniformada. 372 Todo este complejo cuadro se vio “...agudizado con un profundosentimiento de frustración profesional cuando el Presidente no acepto laprotección policial y formó un selecto grupo con civiles miristas como su propiaguardia personal.” 373 En Carabineros el sometimiento al gobierno fue mucho más fácil de obtenery mantener en el tiempo que en las restantes instituciones de la defensa nacional.La directa dependencia de éstos del Ministerio de Interior se expresaba en una370 Más que la presencia de agrupaciones marxistas en el seno de la UP, lo que complicaba a los aviadores era la cercanía de estacoalición y del Presidente Allende con el MIR, que pregonaba la destrucción del Estado y las Fuerzas Armadas. En relación a éstas,la UP propició una política respetuosa del profesionalismo de los uniformados, que en ningún caso atentaba contra las instituciones dedefensa. En relación a la postura que tuvo el MIR hacia el mundo militar, los uniformados veían con preocupación los llamados deeste grupo a “la defensa del pueblo” a través de la organización de cordones industriales, la formación de cuadros paramilitares y lainfiltración que realizaran en algunas unidades castrenses, atentando todas ellas contra la existencia misma de las Fuerzas Armadas,como lo es el monopolio de la fuerza y prescindencia de ideas políticas como medida que garantiza el profesionalismo de las mismas.Desde la perspectiva del MIR era necesario un acercamiento con las Fuerzas Armadas a fin de obtener un apoyo de ésta en elproceso revolucionario. En este sentido el MIR proponía democratizar las Fuerzas a fin de “...terminar con las discriminaciones queaún persisten en ellas, como la restricción de los derechos ciudadanos de los suboficiales, clases y soldados...(en este mismo sentidoel MIR estimaba necesario)...resolver los problemas de ingreso de los miembros de las Fuerzas Armadas, especialmente de lossuboficiales, clases y soldados, a costa de las ganancias de las clases patronales” EN: Revista Chile Hoy nº 59 semana del 27 de julioal 2 de agosto de 1973 Pág 29. Entrevista a Miguel Enríquez, Secretario General del MIR. La intención del MIR de quebrar a lasFuerzas Armadas a través de un “discurso” clasista que buscaba crear una brecha entre la oficialidad y la suboficialidad fue otroaspecto que no dejó de molestar a los uniformados.371 La Fuerza Aérea más que preocuparse de elaborar un acabado discurso que justificara el sometimiento de esta arma al gobierno,debido a la ausencia de manifestaciones masivas de descontento, se abocó a la tarea de profundizar su plan de desarrolloprofesional, generando ello dificultades con el Ejército. Al respecto el general Carlos Prats nos aporta “algunas luces” en torno a estasdisputas, señalando los sobresueldos o asignaciones por desempeño riesgoso, los programas de desarrollo científico del Ejércitovinculados a la Comisión Chilena de Energía Nuclear y la estructuración de la aviación militar, como los aspectos en los que parecehaber versado estas diferencias. Al respecto VER: Prats; Carlos. Op cit. Págs. 207, 213, 243, 256, 265 y 268.372 Desde este punto de vista es sostenible señalar que la preocupación por el triunfo de la UP en Carabineros era velada. Lacoyuntura creada tras el triunfo de la izquierda dificultaba la misión institucional de garantizar el orden público, por lo que la principalexpresión de esta preocupación fue exigir una mejor infraestructura policial que garantizara un adecuado trabajo. En este sentido en1971 se llevó a cabo una reestructuración territorial en Carabineros que buscó responder eficientemente a esta nueva realidad. Eneste mismo sentido cabe mencionar la adquisición de material disuasivo para el Grupo Móvil.373 El Presidente Salvador Allende cometió el grave error de menospreciar la seguridad que brindaba Carabineros a los Jefes deEstado. La formación de los GAP fue un aspecto que despertó las primeras animosidades con el gobierno de la izquierda. La UP notuvo con Carabineros la actitud cuidadosa que expresó con las FFAA. Hacia este período la institución policial no era consideradocomo una rama de las instituciones de defensa, y además existía la visión de que era una institución funcional a cualquier gobierno,por su dependencia con el Ministerio del Interior, por lo que no era necesario realizar mayores concesiones. ENTREVISTA CoronelLionel Acuña F. 01/10/97.- 104INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 105. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)actitud aparentemente no cuestionadora de los cambios de administracióngubernamental.374 Como se desprende de lo anterior, el acceso de la UP al gobierno generóen las Fuerzas Armadas un malestar que fue canalizado por sus respectivosComandos en Jefes a partir de una actitud defensiva hacia las nuevasautoridades. Es decir, el sometimiento que logró el general Prats en el Ejército, elalmirante Montero en la Armada, y con menor intensidad, el general Ruiz en laFACH y el general José Sepúlveda Galindo en Carabineros, se obtuvo medianteun compromiso de los nuevos mandos con sus subalternos. El detalle de estecompromiso forma parte de las líneas orientadoras con las que se llevaron acabolas relaciones con la UP.375 En relación a las directrices que inspiraron las relaciones Fuerzas Armadas-gobierno, tendríamos que señalar que éstas versaron en una exigente políticapresupuestaría que buscó asegurar el buen funcionamiento de las instituciones dela defensa, así como también, en una mayor independencia en la administracióninstitucional.376 En relación al carácter más diligente que adoptaron los Comandantes enJefes ante el gobierno, es sostenible señalar que esta estrategia respondió a unapostura defensiva de las Fuerzas Armadas que buscó garantizar su existencia y laprotección del Estado ante cualquier intento de destrucción de las mismas porparte del marxismo. Consecuente con esta visión, se pidió un aumento en el gastoen defensa y una mayor libertad de los jefes militares en lo que se refiere a laadministración de sus respectivas instituciones.377 La independencia que gozaron los Comandante en Jefe Institucionales enrelación a la administración de sus respectivas armas, obedeció también al mismotemor de una eventual destrucción de las Fuerzas Armadas bajo un gobierno deizquierda. En este sentido resultaba vital para los uniformados manejar susinstituciones con criterios profesionales y no políticos, no importando si éstos erancoincidentes con la clase política.378 Al respecto, innumerables son los episodios a partir de los cuales lasrespectivas jefaturas militares hicieron uso de esta independencia administrativa.Con el fin de ilustrar los casos más notables en esta materia, podemos mencionarpor ejemplo la negativa actitud del general Prats por incluir en nómina de retiros alos oficiales anti-UP y la misma actitud que demostró el almirante Montero al no374 Esta visión utilitarista y funcional de Carabineros que tuvo la UP no le permitió visualizar a tiempo la existencia de inquietudes enlas filas. Por otro lado, la tendencia a ver a Carabineros como una institución poco relevante ante un eventual golpe de estado fue otroelemento que jugó en su contra. ENTREVISTA General Arturo Yovane Z. 24/11/95.-375 En efecto si analizamos las medidas adoptadas por cada una de las armas en relación al gobierno de la UP es factible concluir quetodas ellas se expresaron en una exigente política presupuestaría que asegurara su existencia o desempeño institucional.376 La relación de estas medidas con el presupuesto de las Fuerzas Armadas y las adquisiciones de material de guerra determinan engran parte el celo de los uniformados a entregar este tipo de información. Desde este punto de vista la exposición de estas ideas seráde orden más general, debido a que no nos fue posible acceder a la información de cómo cada rama de las Fuerzas Armadas llevó acabo esta política.377 Desde este punto de vista el sometimiento que obtuvo la UP estuvo condicionado por los militares, quienes veían en la coalición degobierno a un potencial enemigo con el que tarde o temprano se iban a enfrentar y para lo cual debían estar preparados.378 En este sentido el Ejército rescató el ejemplo del general Schneider quien siempre se apegó a los criterios profesionales noimportando si éstos acomodaban o no al gobierno. A partir de este distanciamiento se pretendía ser consecuente con los interesescorporativos de la institución, que tanto critico el “viauxismo” a fines de los sesenta. 105INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 106. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)expulsar de sus filas al contralmirante José Toribio Merino por delitos de sedición.379 En materia presupuestaria iniciado el gobierno de la UP, cada una de lasramas de las Fuerzas Armadas, a través de los Estados Mayores institucionales y elMinisterio de Defensa, expusieron ante las nuevas autoridades sus respectivosplanes orgánicos con el fin de acrecentar la capacidad operativa a través de uncomplejo programa de adquisiciones. La tarea que cumplieron los respectivos Estado Mayores institucionales fuerelevante durante este proceso. El carácter eminentemente planificador de esteorganismo permitió a las Fuerzas Armadas presentar sus aspiraciones al ConsejoSuperior de Seguridad Nacional (CONSUSENA) en el mes de abril de 1971. Lafactibilidad económica de los respectivos planes reguladores de la orgánicainstitucional, fueron estudiados por una comisión interministerial quienes dieron unarespuesta satisfactoria a las demandas de los uniformados en julio del mencionadoaño, a pesar que ella no pudo ser materializada en su totalidad debido a la crisiseconómica en la que terminó el gobierno de la UP.380 La preocupación que manifestó la UP por atender las necesidades de losuniformados quedó expresada en un aumento sustantivo del presupuesto dedefensa. En efecto, bajo el gobierno de Eduardo Frei el porcentaje delpresupuesto nacional destinado al gasto militar cayó al 5,3%; sin embargo,durante el gobierno de Allende éste aumentó al 9,2%.381 Para el caso específico del Ejército, institución de la que se poseen datosconfiables, y que nos permiten extrapolar en sus líneas centrales las aspiracionesde las restantes ramas de la defensa nacional, tendríamos que señalar que éstasbuscaban “...acrecentar la capacidad operativa de la institución durante elperíodo 1971-1976, dotándola de un equipamiento moderno...y un significativoaumento de los cuadros oficiales y suboficiales y un incremento anual de laconscripción, así como la expansión de la red de infraestructura militar...y social dela institución”382 Es decir, se buscaba alcanzar un desarrollo global de lainstitución luego de años de abandono. La actitud defensiva con que los uniformados reaccionaron ante elgobierno de la UP, vino a condicionar la postura que adoptó la civilidad,representada por el gobierno de turno, ante las Fuerzas Armadas. En efecto, elrespaldo popular de que gozó Salvador Allende y la UP al iniciar su gestión noalcanzaba a constituir mayoría nacional, por lo que el gobierno de la izquierdaquedó supeditado a acuerdos con otros partidos y a concesiones a grupos depresión. En este último sentido las Fuerzas Armadas se constituyeron en una de laspiezas claves a partir de las cuales la UP pretendió materializar su programa degobierno. La neutralidad y más tarde el apoyo del aparato militar del Estado a las379 Detalles acerca de estos hechos en Prats; Carlos. Op cit. Huerta; Ismael. Op cit. Entre los oficiales de Ejército más cuestionadospor la UP figuraron el general Alfredo Canales, el coronel Alberto Labbé, el comandante Felipe Geiger, entre otros.380 Es natural que al iniciarse un nuevo gobierno las Fuerzas Armadas expongan ante las autoridades sus aspiraciones. Lo que no eranormal en este período era que el gobierno estuviera dispuesto a aprobar en su totalidad las demandas militares. En realidad, como loveremos más adelante, la UP no tenía otra salida que diseñar una política castrense acorde a los intereses de los uniformados.381 Valenzuela; Arturo. El quiebre de la democracia en chile. FLACSO, 1989. Pág. 78.382 Prats; Carlos. Op cit. Pág 205. Por infraestructura social los uniformados entienden casinos, viviendas fiscales, lugares derecreación veraniega, establecimientos asistenciales. Por infraestructura militar se entiende cuarteles, instalaciones y polvorines. 106INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 107. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)políticas de la izquierda, fueron la base a partir de la cual la UP conformó unapolítica militar que vino a alterar las tradicionales pautas de relaciones civil-militares.b) Relaciones Unidad Popular y Fuerzas Armadas. Si para un importante sector de la civilidad no fue fácil aceptar el triunfo dela UP y frente a sus temores antepusieron la firma de “garantías” para validar eltriunfo de Salvador Allende, para las Fuerzas Armadas tampoco fue una situaciónque resultó fácil de entender y aceptar. Si bien es cierto que éstas a través delEMDN habían sido capaces de anticipar el triunfo de la coalición de izquierda,383y contaron con el tiempo suficiente de reacción si hubiesen determinado impedirsu acceso al poder, la actitud legalista de gravitantes sectores de ellasdeterminaron que la propuesta sediciosa no lograra identificar a la totalidad delas instituciones de defensa, apareciendo como una alternativa más bien marginalque no logró arrastrar a la totalidad del alto mando de las Fuerzas Armadas. La izquierda, conocedora en parte de las aprensiones que guardaba elmundo castrense hacia su gobierno, buscó disipar las dudas a través de variadasentrevistas con miembros de las instituciones de la defensa nacional. A través deun sector de la oficialidad en retiro cercano a la coalición, se produjeron losenlaces con los que Salvador Allende pudo conocer de cerca la realidad de lasFuerzas Armadas, intentado de paso hacer entender a los militares que sugobierno no atentaría contra el desarrollo profesional de las mismas.384 Detrás de todos estos encuentros subsistió un discurso legalista por parte dela UP, que buscó directamente tranquilizar a las Fuerzas Armadas eindirectamente debilitar las voces que pedían un levantamiento militar paraimpedir su acceso al gobierno.385 El interés de la izquierda por tranquilizar a las Fuerzas Armadas se explica apartir de que la materialización de las transformaciones estructurales delprograma de la UP, pasaba por el sometimiento de las Fuerzas Armadas al podercivil. En este sentido la administración de Salvador Allende debía evitar unacontraposición con ellas, así como también, no alimentar revanchismos internosque pusieran en peligro el proceso político. 386 Con este fin el gobierno de laizquierda elaboró una coherente política militar que eludió la confrontacióndirecta con los sectores medios, predominantes dentro de los cuarteles, así como383 Nos referimos a los estudios electorales realizados por el EMDN bajo la dirección del general Prats, que fueron conocidos por elgobierno de Frei nueve meses antes de la elección. Mayores antecedentes acerca de estos estudios EN: Prats; Carlos. Op cit. Págs139-141.384 A través de oficiales en retiro de la FACH y del Ejército, Allende pudo tomar contacto con oficiales de las Fuerzas Armadas. Enellas participaba por la UP el Presidente electo, Jaime Tohá, Luis Corvalán, Volodia Teitelboim, Luis Guastavino y Osvaldo Puccio ydos oficiales generales de una de las ramas de las Fuerzas Armadas.385 Recuérdese las innumerables presiones que se ejercieron sobre las Fuerzas Armadas para arrastrarlas a una intervención militaren el período pre-electoral y post-electoral de 1970 que fueron expuestas en el capítulo cuarto de este trabajo. Una visión sintetizadade este fenómeno EN: Prats Carlos. Op cit. Págs. 165-184.386 El interés que demostró la UP hacia las Fuerzas Armadas se hizo expreso a través de la intención de querer respondereficientemente a las demandas de los uniformados. Este fenómeno positivo para las Fuerzas Armadas originó, sin embargo, unacompetencia entre las instituciones de defensa por querer acaparar una mayor atención por parte de la clase política, que no fueexplotada por la UP. 107INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 108. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)también, con la estructura legal del Estado, en la que descansaba lasobordinación del aparato militar. En efecto, la vía pacífica al socialismo que proponía Salvador Allendepasaba por la no destrucción del modelo entonces vigente, lo que incluía a lasFuerzas Armadas como aparato coercitivo del Estado. El carácter no rupturista delprograma de la izquierda se explica fundamentalmente por la ausencia decontroles populares para realizar las transformaciones que incluía el proyecto de laUP, las que se realizarían utilizando el marco legal entonces vigente, y en estesentido, con el respaldo disuasivo del aparato militar del Estado, que permitiesencrear paulatinamente el poder popular que provocaría los cambios radicales enuna etapa posterior.387 Ambas realidades, la coyuntural pre-eleccionaria y la ausencia de controlespopulares, configuraron la política militar de la UP. En sus líneas centrales, lasdirectrices que adoptó la izquierda para relacionarse con los militares versó enestos dos aspectos. En primer lugar, la UP buscó eliminar en las Fuerzas Armadas el temor de unaeventual destrucción de éstas por el gobierno de la izquierda y alejarlas de estaforma de cualquier proyecto sedicioso. Para ello se esforzó por garantizar eldesarrollo profesional de dichas instituciones. En este sentido, el gobierno debiórespetar la jerarquía militar para efectos de ascensos y nombramientosinstitucionales, así como también, garantizar el equipamiento profesional de lasmismas. En relación al respeto de la jerarquía militar, el gobierno de la UP realizó unprimer gesto que buscó aquietar los ánimos castrenses nominando como jefesinstitucionales a las líneas de mando que seguían a las salientes. El pensamientopolítico personal de estos uniformados estaba cercano a la oposición tanto DCcomo de derecha, pero en ningún caso, cercanos a la UP; sin embargo, suformación profesional y apego a las normas constitucionales garantizaban alPresidente una conducción coherente con la normativa vigente.388 Con el fin de reforzar la conducta profesional de estos jefes militares y evitarposibles acusaciones de intervencionismo por parte de la oposición, Allende secomprometió a no intervenir en los nombramientos y retiros del personal de lasinstituciones militares, con la condición de garantizar el mantenimiento de la líneaprofesional en ellas. En este sentido, la UP buscó hacer realidad una de lasdemandas más sentidas de los uniformados, y que se vinculaba a la visión “servil”387 En otras palabras, el hecho de que UP no lograra constituirse en mayoría nacional, carecía de un respaldo necesario y suficientepara realizar los cambios que contemplaba su programa de gobierno. Desde este punto vista, la estrategia de la izquierda debió haberconsistido en introducir tales transformaciones gradual y cuidadosamente. Sin pasar a llevar la legalidad vigente, respetando aquellasinstituciones que formaban parte de ella, a fin de crear las condiciones que permitieran el surgimiento del “poder popular” con el cualpasar a una etapa superior en la construcción del socialismo. EN Garcés; Joan. Op cit. Págs. 169-170.388 Según los oficiales entrevistados ninguno de los cuatro generales que desempeñaron sus funciones como jefes institucionales bajoel gobierno de la UP era de izquierda. El General Carlos Prats era más bien un hombre de derecha que votó por Alessandri en laelección presidencial de 1970, El almirante Montero estaba más bien cercano ideas de centro representadas por el sectorconservador de la DC, El general César Ruiz y el general José Sepúlveda igualmente se sentían representado por ideas de centrovinculadas a la DC. 108INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 109. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)de los jefes militares, que el movimiento de la oficialidad joven a través de Viauxdenunció en 1969.389 Otro tema sensible en lo que a profesionalismo castrense se refiere serelacionaba con el equipamiento militar. En este sentido el gobierno la UP realizóesfuerzos por responder a esta problemática y eliminar cualquier sospecha dedebilitamiento del aparato militar del Estado para su posterior apropiación. Sinembargo, la crisis económica que comenzó afectar al país a mediados de 1972 ylas amenazas de cierre del suministro de pertrechos militares por parte de los EE.UU,llevaron al gobierno a ofrecer a las Fuerzas Armadas la alternativa de comprararmamento en Europa occidental y oriental, registrando este hecho resistencia alinterior de los cuarteles.390 En materia de equipamiento debemos mencionar también los proyectos deaumento de la conscripción militar y las mejorías en infraestructura social, comoviviendas, casinos y establecimientos asistenciales, que no se alcanzaron aconcluir.391 El respeto del profesionalismo castrense que formaba parte de la políticamilitar de la UP, se complementaba con una marginación de éstas de aquellasáreas de decisión eminentemente política, así como también, por evitar unenfrentamiento directo con los sectores medios, de los cuales provenía el gruesode la oficialidad.392389 Los cargos de Comandante en Jefe de alguna rama de las Fuerzas Armadas o de General Director, eran nombramientos deconfianza del Presidente de la República, por lo que un descabezamiento del alto mando para nombrar al oficial que el Presidentenecesitaba era una realidad probable. Esta situación molestaba a los uniformados, quienes luego de casi cuarenta años de carreraprofesional se veían privados de ocupar el cargo de dirigir su institución por razones subjetivas. En este mismo sentido, la oficialidadse sentía incómoda con la participación de la clase política en los ascensos y retiros del personal de las Fuerzas Armadas. En efecto,anualmente el Comandante en Jefe y el Ministro de Defensa debían concurrir a la Comisión de Defensa del Senado con la lista deoficiales acordada por la Junta Calificadora, para que los congresistas la confirmaran, siendo habitual que algunos uniformados fueranobjetados por los políticos, sin una razón de orden profesional que justificara la medida. A partir de esta realidad fue común quemuchos uniformados que aspiraban a los altos cargos se congraciaran con políticos a fin de obtener su apoyo en los momentosdecisivos.390 Dentro del boicot norteamericano contra el gobierno de Allende las Fuerzas Armadas no estuvieron ausentes. Con el fin deintroducir animosidades entre los militares y el gobierno de la UP, EEUU no aceptó la inclusión de las deudas militares en larenegociación de la Deuda Externa del año 72. En efecto, las Fuerzas Armadas chilenas adeudaban cuotas provenientes de créditosdel Foreing Military Sales. La estrategia del gobierno norteamericano consistió en inducir a Allende a ofrecer a los uniformados uncambio de dependencia en lo que a pertrechos se refiere, conociendo éste de antemano las resistencias que originaría esta propuestaen los cuarteles. En las citadas “Memorias” del general Prats éste señala que las Fuerzas Armadas terminaron rechazando estaproposición apelando a que el mercado europeo no garantizaba el suministro de repuestos y municiones, existiendo detrás de ellatemores de orden ideológico de pasar a depender de la órbita socialista. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 218, 250, 265 y 267.391 Así lo apunta el general Carlos Prats en sus “Memorias” cuando señala que “...los estudios realizados por los ministerios deInterior, Economía, Hacienda y Defensa, resolvían satisfactoriamente las aspiraciones institucionales, especialmente las del Ejército...(que comprendían un exigente plan regulador) destinado a acrecentar la capacidad operativa del Ejército...(que pasaba) por unasignificativo aumento de los cuadros oficiales y suboficiales y un incremento anual de la conscripción.” La expansión de Famae, laconstrucción el complejo químico de Talagante y el desarrollo del proyecto de energía nuclear a través del parque “lo Aguirre”,también son rescatados por Prats como importantes avances. Desde el punto de vista social la misma fuente rescata la construccióndel Hospital Militar, la construcción de la primera población fiscal para oficiales en Colón con Tomás Moro.392 Un interesante estudio de reclutamiento social de la oficialidad es la que realizó el sociólogo Norteamericano Roy Allen Hansen en1967. Según éste la composición social de las Fuerzas Armadas chilenas es de clase media. En una entrevista a 37 Generalesretirados entre 1952 y 1964, Hansen pudo establecer que el 20% de los padres de tales oficiales eran comerciantes o empresarios, un26% profesionales o gerentes, otro 26% oficiales militares, un 20% agricultores y un 9% empleados de oficina. Junto a ello Hansenindagó en el parentesco de dichos oficiales una vez casados y pudo establecer que el patrón social se mantenía, al establecer éstosvínculos con familias de clase media y alta provinciana. EN: North; Liisa. Op cit. Págs. 68-69. En este sentido interesante resultan losestudios que revelan la existencia de endogamia en las Fuerzas Armadas. En la llamada “familia militar” es posible encontrar apellidosque se repiten, tales como, Ewing, Cheyre, Izurieta, entre otros. Con el fin e profundizar en este aspecto VER: Diario El Mercurio.25/06/00 Cuerpo D. Según investigaciones posteriores, el estudio de Hansen formó parte del Proyecto Camelot que consistió en 109INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 110. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) En relación al primer aspecto, el gobierno de Salvador Allende apelaba a laintervención militar en el conflicto político, sólo cuando las circunstancias pusieranen peligro la estabilidad del gobierno legalmente constituido. El hecho de quebajo su gobierno se registraran importantes convulsiones sociales, explica en partela visión utilitarista con que se asocia la política militar de la UP. En este sentidotendríamos que precisar que el apoliticismo de los militares fue vulnerado por ladifícil coyuntura político-social que caracterizó al gobierno de Salvador Allende. Enel período 72-73 los uniformados debieron intervenir en reiteradas oportunidadesen el campo político como mediadores de huelgas o como Ministros de Estado.Esta situación generó resistencias en las filas institucionales, al aparecer las FuerzasArmadas colaborando con un gobierno alejado de sus cosmovisiones militares.393 Por otro lado, los sectores medios no formaban parte de la reestructuraciónsocio-económica que buscaba llevar acabo la UP. La incorporación de éstos alconflicto político en 1972 se debió en gran medida a coyunturas que escapabandel programa de la UP y que en definitiva crearon el ambiente propicio para elresurgimiento del golpismo al interior de los cuarteles.394 El segundo aspecto que formó parte de la política militar de la UP, sevinculaba más bien a una estrategia indirecta que buscaba identificarpaulatinamente a los uniformados con el gobierno. Para la izquierda resultabafundamental contar con el apoyo, aunque sea parcial, de las Fuerzas Armadas.Existía conciencia en el gobierno de que iba a llegar un momento de definicionesen el que la sociedad debía decidir si profundizar en las transformacionesimpulsadas por la UP o prefería mantener el modelo entonces vigente. Ante estaeminentemente pugna, la UP necesitaba contar con apoyo de un aparato militar,que provendría desde una parte de las Fuerzas Armadas y desde gruposparamilitares de izquierda.395 Con el fin de que este objetivo no apareciera evidente y entorpeciera lamarginación política de las Fuerzas Armadas que formaba parte del primeraspecto de la política militar de la UP, el Presidente Allende buscó incorporar a sugobierno a la oficialidad a través de cargos públicos en el área social, a fin deque éstos conocieran en profundidad los alcances equitativos de su programa degobierno y terminaran identificándose con las iniciativas del ejecutivo.396 Esta estrategia que buscó crear un sustento pro-UP dentro de las FuerzasArmadas estuvo vigente durante todo el gobierno de Salvador Allende. A pesarde que no se tienen datos exactos del número de oficiales que formaron parte deestudiar toda la sociedad de un país para deducir su capacidad política revolucionaria, calcular su instinto de agresión social y medirsus fuerzas de represión. Detalles de este proyecto EN: Uribe; Armando. Op cit. Pág. 32.393 Una detallada exposición de las repetidas oportunidades en que fueron llamados a ocupar cargos de gobierno o mediadores y laresistencia que se generó en las filas EN: Prats; Carlos. Op cit. Págs. 246-403. Huerta; Ismael. Op cit Tomo II. Págs. 30-106.394 Allende siempre evitó enfrentarse directamente con la clase media. Su objetivo político mediato fueron los grandes capitalesrepresentados por las transnacionales. La incorporación de los grupos medios al conflicto fue gradual y comenzó a ser evidente tras laruptura con la DC a mediados de 1971 y el desabastecimiento que se comenzó a registrar hacia el año 72. La familiaridad de laoficialidad con este sector social fortaleció la alternativa sediciosa al interior de los cuarteles.395 Desde este punto de vista, la estrategia de la UP de crear poder popular para propiciar las transformaciones profundas, tambiénse hizo extensiva a las Fuerzas Armadas. EN: Garcés; Joan. Op cit. Pág. 172.396 Fue habitual que durante el gobierno de la UP oficiales generales fueran requeridos por el gobierno para ocupar cargos en dondetomaran contacto con la población y conocieran en terreno las transformaciones que la UP propiciaba. La presencia de uniformadoscomo directores o consejeros en las empresas o instituciones del área social fue preferentemente ocupada por generales del Ejércitoy la FACH. 110INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 111. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)esta estrategia, sí se sabe que la mayoría de ellos formaron parte de la oficialidadde alta graduación que no demostró, salvo contadas excepciones, unaidentificación con el proyecto de la izquierda el 11 de septiembre.397 Si bien es cierto que no forma parte de los objetivos de este trabajo haceruna evaluación de la política militar de la UP, creemos conveniente hacer unasreflexiones en torno a esta problemática que nos permitan comprender elcomportamiento de las Fuerzas Armadas bajo el gobierno de Salvador Allende. En primer lugar tendríamos que partir señalando que la izquierda no estabaen condiciones de seguir aplicando la política de marginación y empobrecimientoque las sucesivas administraciones, con altos y bajos, venían aplicando desde1932. El proyecto de gobierno de la UP necesitaba de la neutralidad del aparatomilitar expresada en un sometimiento de ellas a las normas constitucionales. Sólocon unas Fuerzas Armadas funcionales al orden político-constitucional vigente, laizquierda podría acallar los llamados a la intervención militar provenientes de unsector de la civilidad, así como también, lograría materializar sus propuestas con laayuda del poder disuasivo que representan las instituciones de la defensa. La dependencia de la UP hacia las Fuerzas Armadas nos permiteexplicarnos la existencia de una política militar acorde a los intereses de losuniformados. En efecto, si comparamos las demandas provenientes desde loscuarteles con las políticas de defensa de la UP podemos notar la simetría entreellas, a pesar de que la bancarrota en la terminó el gobierno de la UP no permitiómaterializar muchos proyectos. A partir de lo anterior es factible sostener que la desfavorable coyuntura enla que asumió el gobierno Salvador Allende, determinó que su gestión tuviera queincorporar a las Fuerzas Armadas como uno de los sustentos o plataforma deapoyo de su programa de gobierno. Este fenómeno se tradujo en unamodificación de las tradicionales pautas de relación civil-militar que formalizaronsentidas aspiraciones del mundo castrense.398 Si bien es cierto que la política militar de la UP, en sus líneas formales, nohacía más que reafirmar el sometimiento de las Fuerzas Armadas al poder civil, enla práctica formalizaba demandas corporativas surgidas a la luz de los procesosmodernizadores que venían afectando a las instituciones de la defensa desde ladécada del sesenta. En efecto, la figura de un Comandante en Jefe preocupadode las demandas institucionales y con fuerza para hacer sentir estas necesidadesal interior del gobierno, era una de las aspiraciones que el movimiento de laoficialidad joven, a través de Viaux, habían exigido en los años sesenta. Esta397 He aquí uno de los vacíos de la estrategia militar de la UP. La oficialidad de graduación media y baja no fue considerada en este“reclutamiento” que realizó el gobierno de izquierda. De este estamento provino el malestar que condujo a las Fuerzas Armadas almovimiento militar de Septiembre de 1973. La oficialidad que participó de estos programas no demostró un arraigado sentimiento porel proyecto de la UP. Sólo contadas excepciones en la FACH, Carabineros, Ejército y en menor medida en la Armada, respondieron aesta estrategia.398 Las relación civil-militar vigente hasta 1970 se basaba en un sometimiento mecánico de las Fuerzas Armadas al poder civil, sinexistir de parte de éstos una política que integrara a las instituciones castrenses al desarrollo nacional. Por otro lado la frustradaexperiencia intervencionista de los militares en años veinte y las divisiones que surgieron en el seno de las Fuerzas Armadasatentaron contra su supervivencia, lo que determinó su alejamiento de la arena política. Desde esta perspectiva no existía relacióncivil-militar, sino sólo una política de enclaustramiento por parte de los militares y de desprecio por parte de la civilidad. Este modeloque había funcionado con altos y bajos hasta 1970 fue modificado por la UP al propiciar una incorporación de las Fuerzas Armadas aldesarrollo del país y aumentar el gasto en Defensa. 111INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 112. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)característica de jefe militar se comenzó a visualizar, por lo menos en el Ejército, apartir de la dirección que ejerciera el general René Schneider, transformándose enuna realidad en las restantes instituciones castrenses al iniciarse el gobierno deSalvador Allende.399 En este sentido tendríamos que añadir que el carácter diligente quecomenzó a adquirir la dirección de las instituciones castrenses, estuvoacompañada de una nueva interpretación del sometimiento que las FuerzasArmadas venían expresando al poder civil desde 1932. En efecto, a partir de laadministración del general Schneider es posible visualizar un sometimiento a lasleyes vigentes pero no a los intereses del gobierno, lo que es coincidente con elcarácter más resuelto del jefe militar en exigir mejoras profesionales a la clasepolítica. Estas dos grandes transformaciones que sufrió el modelo de relación civil-militar a partir de 1970, se profundizaron cuando Salvador Allende asumió elgobierno otorgando mayor independencia a los jefes militares en la administraciónde sus instituciones. De esta manera se hizo realidad otra de las grandesdemandas de los uniformados y que se relacionaba con la excesiva injerencia dela clase política en los ascensos y retiros de los uniformados. A partir de estamodificación, ya no fue necesario que los uniformados que aspiraran a un ascensotuvieran que congraciarse con altos dirigentes del gobierno y de la Comisión deDefensa del Senado para lograr sus aspiraciones. Bastaba con ser un militarprofesionalmente brillante para llegar a los cargos más altos de la carrera de lasarmas.400 La necesidad de las Fuerzas Armadas de introducir estos cambios obedecíaa razones profesionales que arrancaban de la modernización institucional que lasvenía afectando desde la Guerra Fría. En efecto, las nociones de seguridadhemisférica en boga desde fines de los cuarenta, la cooperación material y deadiestramiento que realizaron las Fuerzas Armadas norteamericanas en los añoscincuenta y sesenta, se expresaron en la necesidad de reactualizar el patrón derelaciones civil-militar creando uno más acorde a la nueva realidad que estabanviviendo los uniformados.401 Las demandas que hasta los años sesenta habían hecho pública losuniformados a través de diversos movimientos, trataron de materializarse bajo elgobierno de la UP. En efecto, bajo dicha administración a los uniformados se lesaprobó proyectos que cubrían sentidas necesidades profesionales básicas,ejerciendo además una cierta independencia en lo que administracióninstitucional se refiere y en sus relaciones con el gobierno.399 Como lo apuntáramos en los párrafos de más arriba, los militares anhelaban la figura de un jefe militar independiente del poderpolítico. Esta concepción continuó evolucionando hasta llegar a modernas concepciones sintetizadas en la inamovilidad de los altoscargos castrenses.400 En este sentido un buen ejemplo lo constituyó la insistencia que siempre demostró el general Prats para lograr que la Comisiónde Defensa el Senado aprobara la totalidad de la nómina de ascensos de oficiales por él propuesta. En este sentido Prats anota ensus Memorias las diligencias que debió realizar para lograr el ascenso a general de Hermán Brady.401 El rol protagónico del Comandante en Jefe pasaba por entablar un diálogo con el poder civil. Era necesario que éste conociera lasdemandas de los uniformados y dentro de las posibilidades las satisfaciera. Otro elemento que modificó las pautas vigentes fue lamayor participación de las Fuerzas Armadas en las tareas del Estado, produciéndose en este punto una similitud, al menos formal,con la UP, quien necesitaba incorporar a los uniformados en su proyecto. 112INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 113. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Estas necesidades cubiertas por la UP, abrieron paso a otras, que surgieronbajo el nuevo esquema de relaciones civil-militar y en una coyuntura político-socialdiferente. En este sentido el agitado contexto político que caracterizó el últimoaño del gobierno de la UP posibilitó una participación más activa de losuniformados como mediadores o garantizadores del proceso político, abriéndosede esta forma la deliberación entre la oficialidad que desempeñó tales cargos, asícomo también, en la oficialidad media y baja que interpretaba la acción de susmandos como un compromiso con el “gobierno marxista”.402 Esta nueva realidad hizo emerger demandas que se encontraban latentesal interior de las Fuerzas Armadas, tales como, un rol más decisivo en las tareas delEstado, que fue decantando a una abierta intervención militar en el campopolítico en el año 1973. Si bien es cierto que el carácter intervencionista de lasFuerzas Armadas chilenas es antiguo, es posible señalar que desde que ellasadhieren a los criterios de seguridad nacional existen argumentos teóricoscoherentes a partir de los cuales se comenzaron a sustentar dichas intervenciones.En este sentido, la crisis de Estado que comenzó afectar a Chile bajo el gobiernode Salvador Allende, se constituyó en una validación de los supuestos teóricos deseguridad interna a los que las Fuerzas Armadas habían asumido. En este último término, decisiva resultó ser la presión que ejerció laoficialidad media y baja en arrastrar a sus jefes a la intervención militar. Esteestamento se constituyó en uno de los sustentos de la fórmula “putschista” quetriunfó el 11 de septiembre. En efecto, este grupo de oficiales estaba conformadomayoritariamente por uniformados provenientes de sectores medios, que en eltranscurso del gobierno de la UP fueron adoptando una postura cada vez máscrítica a la gestión de la izquierda, llegando a “golpear las puertas de loscuarteles” y exigir una intervención militar a sus parientes uniformados.403 Desde este estamento conviene adentrarnos en el estudio del frustradoconato que protagonizó el Comandante Roberto Souper el 29 de junio de 1973,pues es un buen ejemplo a partir del cual graficaremos la participación de laoficialidad media y baja en la gestación del movimiento militar de septiembre.c) El Complot del 29 de Junio. A pesar de que el acceso de la UP al gobierno generó malestar al interiorde las instituciones de la defensa, éste fue bien conducido por el gobierno y losrespectivos jefes castrenses a fin de evitar una intervención militar. La aparición de402 El asedio del cual fue objeto el general Prats en el Ejército y el almirante Montero en la Armada, provino de la oficialidad mediaquien interpretaba como una actitud “entreguista” o abiertamente marxista la postura de tales oficiales. En este sentido podemosmencionar la “rebeldía” que expresaron los coroneles Labbé y Geigger con el general Prats, así como también la manifestación delas esposas de oficiales de Ejército frente a la residencia del Comandante en Jefe el 21 de agosto de 1973, y en la que no estuvieronausentes algunos oficiales en servicio activo, como los mayores Claudio Lobos y Francisco Ramírez. En relación al asedio que afectóal almirante Montero decidor resulta el estudio que realizó la oficialidad de graduación media y que circuló profusamente en laArmada criticaba la actitud de los mandos en relación al gobierno, calificándola de irresoluta y poco definida. Mayores antecedentesacerca de esta circular EN: Huerta; Ismael. Op cit. Págs. 61-62.403 Todos los uniformados que formaron parte de la llamada oficialidad media y baja durante el gobierno de Allende recuerdan que susparientes permanentemente los incitaban a la intervención. Estos encuentros familiares se transformaban en verdaderos forospolíticos que más tarde eran reproducidos por estos uniformados con sus amigos militares en sus respectivas unidades. Fue habitualtambién que los familiares los contactaran con militantes de partidos y movimientos de oposición, como Patria y Libertad, el PartidoNacional y la Democracia Cristiana, quienes elaboraron un discurso para arrastrar a las Fuerzas Armadas a un pronunciamiento. 113INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 114. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)movimientos de carácter conspirativo al interior de las Fuerzas Armadas durante elgobierno de Salvador Allende, no fue inmediata, apareciendo más bien cuandoésta presentó los primeros síntomas de crisis hacia 1972. Entre las razones que podemos enumerar para comprender la ausencia deproyectos sediciosos durante el primer año de gestión de la izquierda, cabemencionar el impacto que provocó en los uniformados el asesinato del generalSchneider a manos de activistas que pretendían desencadenar una intervenciónmilitar. Este antecedente, aunque parezca a simple vista débil, generó en el senode las Fuerzas Armadas una suerte de animadversión hacia cualquier fórmula quelas sacara de su rol profesional. El sentimiento de culpa que debió haberembargado a aquellos oficiales comprometidos con la acción militar y los “costosinsospechados” que subsisten detrás de una acción, se constituyeron enpoderosos silenciadores de las voces pro-golpistas con que algunos grupos civilestrataron de hacer reaccionar a las Fuerzas Armadas.404 En este mismo sentido, la coherente política militar que aplicó la UP en loque a aspiraciones corporativas se refiere, fue otro obstáculo que debieron sortearaquellos sectores interesados en arrastrar a las Fuerzas Armadas a una intervenciónmilitar. En efecto, la materialización de sentidas aspiraciones institucionales bajo elnuevo esquema de relación civil-militar, dejó a los sectores interesados enimplementar un movimiento castrense sin espacio de crítica o puntos de quiebre apartir de los cuales ir introduciendo la propuesta sediciosa al interior de loscuarteles.405 Según los informes de la CIA, los primeros contactos con oficiales de lasFuerzas Armadas se lograron concretar en el mes de septiembre de 1971, es decir,a casi un año de gobierno de la UP. Estos enlaces alcanzaron a los tres niveles enque se encuentra dividida la oficialidad, concentrándose preferentemente en losestamentos altos y medios.406 La infiltración a las Fuerzas Armadas que llevó acabo la CIA fuecomplementada con acciones similares materializadas por las agrupacionesnacionalistas existentes, entre ellas, Patria Libertad, cuya finalidad fue coordinar unmovimiento militar en el año 1972. El primer intento de golpe de estado que se planeó bajo el gobierno deSalvador Allende y que respondió a la estrategia antes descrita, debió haberestallado el 25 de marzo de 1972. En este movimiento la participación masiva depersonal activo no pudo ser comprobada por las investigaciones judiciales404 Los oficiales entrevistados para esta investigación y que fueron opositores al gobierno de Allende, reconocen que el asesinato deSchneider generó un profundo malestar en las filas, siendo el Ejército la institución más afectada.405 A partir de los complot militares que hasta ahora hemos revisado, es sostenible señalar que la participación de militares enfórmulas sediciosas siempre ha sido justificada a partir de demandas “gremiales”. Desde este punto de vista la realidad que vivieronlos uniformados bajo el gobierno de la UP impidió que este discurso se constituyera en la “cortina de humo” de los conspiradores. Porotro lado, las razones de seguridad nacional con que los uniformados terminaron justificando su acción militar surgió más tarde, bajouna coyuntura diferente.406 Ante el llamado a retiro de los oficiales que habían servido de enlace con la CIA para el golpe de octubre de 1970, los agentesnorteamericanos debieron reconstituir una nueva red de contactos. VER: Covert Action in Chile 1963-1973, Pág 37. EN: Garcés;Joan. Op cit. Pág. 159. Según información confidencial entre los oficiales que reclutó la CIA más tarde, debemos mencionar alalmirante Patricio Carvajal Prado y los generales Washington Carrasco, Herman Brady del Ejército y Francisco Herrera Latoja de laFACH. 114INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 115. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)realizadas con posterioridad.407 Sólo fue posible establecer una coordinaciónentre el mayor (r) Arturo Marshall y algunos ex-uniformados cercanos al generalViaux, quienes dirigidos aparentemente por el general (r) Alberto GreenBaquedano pretendieron materializar una acción militar.408 Los ex-uniformados involucrados en esta conspiración, además de teneralgunos de ellos un reconocido pasado sedicioso, eran líderes de organizacionesnacionalistas que reunían a ex militares y que realizaban una permanentepropaganda antimarxista en los cuarteles que buscaba quebrar la obediencia delmundo militar a las normas legales y obtener un pronunciamiento de éstas. 409 Según los recuerdos de uniformados que giraron cerca de este movimientomilitar, el general Alfredo Canales Márquez, que hasta ese entonces sedesempeñaba como Director de Instrucción del Ejército, fue uno de los grandeslíderes ocultos de esta operación militar. Junto a él, las mismas fuentes recuerdanla participación el teniente-coronel Horacio Toro, Comandante del RegimientoGuías de Concepción y del coronel Felipe Geiger, Comandante del RegimientoBuin.410 Todos estos oficiales activos junto al ya retirado coronel Alberto Labbéfueron la plataforma original que tuvo la CIA y la derecha para iniciar una serie deincursiones abiertamente sediciosas durante 1972. A este grupo de oficiales esimportante añadir el sector de uniformados que comenzó a girar en torno a laDemocracia Cristiana y que primitivamente se caracterizó por mantener unaactitud más cauta y menos evidente en materia de conspiraciones. Este últimogrupo estuvo liderado por los generales Oscar Bonilla, Sergio Arellano Stark yHéctor Bravo Muñoz.411 La coordinación civil que hubo detrás de estas incursiones conspirativasquedó en evidencia en el segundo “putsch” que conoció la UP en 1972. En efecto,hacia el mes de octubre se puso en marcha el llamado “Plan Septiembre”encabezado por el recién destituido general Alfredo Canales.412 En sus líneas407 La investigación que llevó acabo el SIM sólo pudo establecer la participación del capitán Bernales, del Batallón Blindado Nº 2. EN:Prats; Carlos. Op cit. Pág 266.408 En sus líneas centrales el plan consistía en capturar el Palacio de Gobierno y asesinar al Presidente Allende y liberar al generalViaux que se encontraba cumpliendo pena en la cárcel. Las operaciones se iniciarían el viernes 24 de marzo, una vez finalizada la“Marcha de la Libertad” en donde Patria y Libertad provocaría desórdenes que dejarían a muchas mujeres heridas y muertas. De estaforma se levantaría una ola de repudio contra el gobierno que justificaría la operación militar. ENTREVISTA Juan Serrano. 04/02/98.-409 El general Green es el único al que no se le conoce participación conspirativa. Sin embargo, en 1971 era un reconocido lídernacionalista y opositor a la UP a través de la Unión Cívica Democrática. El ex Comandante Marshall mantenía fuertes contactos conPatria y Libertad y a su vez dirigía una organización nacionalista denominada Alianza Nacionalista. Junto a ellos el general Viauxmantenía a un grupo de oficiales leales a su persona que habían fundado el Movimiento Viauxista. ENTREVISTA Capitán FernandoNieerad. 29/10/96.-410 ENTREVISTA Capitán Fernando Nieerad. 29/10/96411 La infiltración y la elaboración de un discurso que arrastrara a las Fuerzas Armadas a actuar fue realizada por los diferentespartidos y movimientos anti UP. El PN tuvo acceso a la Armada, siendo los almirantes Merino, Huidobro y Carvajal los más cercanos,junto a ellos los generales Washington Carrasco y Manuel Torres de la Cruz. Patria y Libertad tuvo acceso más bien a oficialesmedios, aunque el general Francisco Herrera de la FACH y el general Javier Palacios del Ejército fueron la excepción. La DC tuvoacceso a un número mayor de oficiales generales, quienes se sentían identificados con la figura del Presidente Frei. Junto a los yanombrados podemos mencionar a los generales Arturo Yovane de Carabineros, Arturo y Mario Viveros Avila, del Ejército y la FACHrespectivamente, Sergio Arellano Stark, Oscar Bonilla y Héctor Bravo Muñoz. EN: Revista Proceso Nº 97, Ciudad de México 1978 Pág17.412 El general Alfredo Canales fue el primer oficial general que comenzó a plantear la desobediencia de los uniformados al gobierno.Desde este punto vista fue uno de los oficiales que más problemas originó al general Prats en su gestión. La UP en reiteradasoportunidades solicitó a Prats su retiro, pero éste se negó a cursarlo por que consideraba que no existían razones fundadas para su 115INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 116. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)centrales la idea era lograr una masiva movilización social que pusiera en la callea los diferentes sectores que estaban descontentos con el gobierno, generandocon ello una crisis multisectorial que terminara con la renuncia del Presidente.413 Dentro de esta planificación también se esperaba que las Fuerzas Armadasse movilizaran contra el gobierno. Para ello la oficialidad comprometida en laoperación militar y los medios de comunicación afines a este objetivo explotaronprofusamente el llamado a retiro del general Alfredo Canales, intentando movilizara raíz de este hecho a los uniformados anti-UP y convencer a los indecisos militaresde que la política del gobierno de la izquierda sólo buscaba la destrucción de lasFuerzas Armadas, dejando en sus filas aquellos oficiales leales a las políticas de laUP.414 A pesar del fracaso del Plan Septiembre la oficialidad comprometida en éllogró importantes avances luego de las experiencias anteriores. En efecto, laejecución de ambas conspiraciones permitió a los uniformados comprometidostomaran contacto entre ellos, cuyo conocimiento fue vital para los planes que sesucederían posteriormente. Por otro lado, la plataforma de militarescomprometidos con la sedición creció tras ambos intentos. Las debilidades quemanifestó la UP en el manejo de la crisis de octubre, así como también, lasprimeras manifestaciones de fracaso de la política económica de la UP que seregistraron hacia este período, fueron otro elemento que determinó laincorporación de nuevos rostros a la conspiración militar. En este último sentido laincitación de la familia de los oficiales fue decisiva a empujarlos a la intervención.La clase media vio afectado su estándar de vida, la inseguridad y violencia sehicieron cotidianas y los ánimos de querer un gobierno que ordenara al país sehicieron cada vez más intensos. Muchos oficiales recuerdan haber sido increpadospor sus parientes y a otros se les arrojó maíz. 415 La contingencia política pre-electoral que vivió nuestro país conposterioridad al Paro de Octubre de 1972, determinó un receso en materiaconspirativa, pero una acentuación de la deliberación al interior de las cuarteles.En efecto, el cambio de escenario a través del cual se buscó zanjar la derrota deexpulsión. El hecho que finalmente gatilló su llamado a retiro fue una intriga que ideó para justificar su actitud de rebeldía. Mayoresantecedentes acerca de este hecho EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 289.413 Otro teórico de la sociología es Michel Dobry quien ha estudiado las movilizaciones multisectoriales intentando analizar la lógicapropia de las crisis. Este autor señala que dichas movilizaciones se caracterizan, en primer lugar, por cuestionar la legitimidad de lospoderes establecidos; en segundo lugar, por tener un ritmo desigual de participación de los diferentes grupos; y en tercer lugar, porque en ella las prácticas tradicionales pierden eficacia, produciéndose una alteración del habitus al reducirse la autonomía de cadacampo y erosionarse el funcionamiento de éstos. La pérdida de los antiguos mecanismos regulatorios, otorgan a estos movimientosuna sensación de incertidumbre. En el caso que estamos analizando aquí a el movimiento de camioneros se incorporaron lentamenteotros gremios, incluso la Corte Suprema declaró que el gobierno era ilegal al no hacer cumplir las sentencias judiciales, cuyasdemandas propias se pierden o confunden con otras, produciéndose conjuntamente una irrupción de otros campos y de nuevastácticas. Veáse: Dobry; Michel: Sociología de las crisis políticas. Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid. Capítulos III-IV yVII.414 Una visión interesante de este hecho en las Revistas SEPA, PEC y Patria y Libertad. Las que no olvidaron culpar al general Pratsde este hecho iniciando una campaña en su contra que no terminó hasta su renuncia a la institución. La expulsión del general Canalesgeneró malestar en algunos oficiales, quienes a través del general Oscar Bonilla expusieron a Prats la necesidad de especificar el roldel Ejército y “...no sólo velar por el respeto de la Constitución sino hacerla respetar”. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 290.415 Al respecto los generales Mario Sepúlveda y Ervaldo Rodríguez recuerdan haber encontrado en varias oportunidades puñados demaíz en sus respectivos jardines. En este mismo sentido el capitán de Fragata Hugo Ponce señala que en reuniones familiares fuecomún tocar temas de contingencia llegándose siempre a la pregunta de si se iba a hacer algo. Un recuerdo similar tiene el coronel dela FACH Pedro Guerrero en el sentido de que la familia y los amigos civiles siempre estaban indicándoles el camino a seguir. 116INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 117. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)la UP, a pesar de ser ajeno al mundo militar, incorporó a las Fuerzas Armadas adicho proceso.416 La participación de las instituciones de la defensa en las eleccionesparlamentarias de marzo de 1973, fue requerida por la comunidad civil como unagarantía de transparencia de dicho proceso eleccionario. Las Fuerzas Armadascomo cuerpos jerarquizados, obedientes, apolíticos y no deliberantes fueron losllamados a sostener la desprestigiada institucionalidad democrática del ´25, cuyocosto fue la formalización de los debates políticos al interior de las unidadesmilitares que profundizaron la indisciplina profesional.417 La derrota que obtuvo la oposición en dichas elecciones al no lograr los dostercios del Senado, potenció la fórmula golpista para derrocar al gobiernoSalvador Allende.418 Bajo este contexto, el 27 de junio debió estallar un tercerintento de golpe de estado, que al igual que los anteriores no se materializó, perocuyo descubrimiento y acciones posteriores de sus líderes provocaron un impactoa nivel nacional. Antes de pasar a detallar los entretelones del “Tancazo”, como sedenominó más tarde a la reacción que tuvieron los líderes del movimiento militarde junio de 1973, creemos conveniente analizar algunas características de Patriay Libertad, que como grupo anti-UP jugó un importante rol en este complot. Como lo señaláramos en el capítulo cuarto, Patria y Libertad surgióprimitivamente como movimiento cívico que buscó llamar la atención de loscongresistas para que votaran por Alessandri en la elección del Congreso Pleno. Elfracaso de esta opción determinó su disolución en octubre de 1970 parareaparecer en escena como Frente Nacionalista el 1º de abril de 1971.419 Según fuentes cercanas al MCPL y más tarde al FNPL, recuerdan que loscontactos entre los líderes y la militancia comprometida jamás se perdierondurante estos meses de disolución, sino más bien entraron en una etapa de“sumergimiento” que buscó estudiar la nueva coyuntura que vivió nuestro país. En416 La cercanía de una próxima elección parlamentaria originó que los esfuerzos por derrotar a la UP cambiaran de escenario. Laoposición creía que podía obtener una aplastante victoria en marzo de 1973 que se traduciría en una mayoría parlamentaria quedeclararía ilegal al Presidente Allende, llamando a nuevas elecciones Presidenciales. De esta forma la salida al gobierno de la UP através de una intervención militar quedó congelada. Incluso los propios uniformados que desde el retiro venían efectuando lacampaña sediciosa, adhirieron a partidos políticos de oposición o se presentaron como candidatos a la elección de Marzo, tal fue elcaso del general Canales y el coronel Labbé.417 Si bien es cierto que las Fuerzas Armadas bajo la institucionalidad entonces vigente cumplían un rol tutelar de la transparencia delos procesos eleccionarios, la crisis político-social desatada tras el Paro de Octubre terminó por romper los lazos de confianza entrelos diferentes sectores políticos y en los cuales descansaba la institucionalidad del ´25. Esta situación determinó que las FuerzasArmadas fueran consideradas como árbitros en esta pugna política. Para la UP, la participación de los militares en el gobiernosignificaba un respiro luego de meses de paros, huelgas y desórdenes, y por otro lado, para la oposición, las Fuerzas Armadas eranlas únicas capaces de garantizar que el gobierno no se aventuraría en acciones fraudulentas para ganar la elección. Los ministrosmilitares fueron el general Carlos Prats en el Ministerio del Interior, el almirante Ismael Huerta en el Ministerio de Obras Públicas yTransportes y el general de Brigada Aérea Claudio Sepúlveda en el Ministerio de Minería. Los ministros militares estuvieron en estoscargos desde el 02 de noviembre de 1972 hasta el 27 de marzo de 1973. En relación a los debates políticos que se libraron al interiorde los cuarteles, es importante anotar que éstos se produjeron a raíz de la resistencia que originó en los uniformados ver a miembrosdel alto mando comprometidos en funciones gubernamentales. Este hecho venía a confirmar la tesis de la oposición que decíarelación con la utilización política que realizaba la UP de las Fuerzas Armadas.418 En dicha elección la Federación de la UP obtuvo un 43,3% de los votos mientras que la oposición unida en la ConfederaciónDemocrática CODE alcanzo un 54,7%. A pesar de que la oposición obtuvo la mayoría en dicha elección, con estos resultados noalcanzaba a los dos tercios en el Senado para inhabilitar al Presidente Allende.419 Al acto de fundación del Frente Nacionalista Patria y Libertad asistió el general Roberto Viaux, que hasta ese minuto aun nocumplía su pena de cárcel. 117INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 118. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)efecto, tras el juramento de Allende como Presidente de la República se generóun desconcierto en la derecha en general. Para el MCPL el Partido Nacional tuvouna actitud demasiado cauta y prudente en este proceso. Por otro lado, lasFuerzas Armadas no reaccionaron ante el nuevo gobierno, y por último, laDemocracia Cristiana validó la elección en el Congreso Pleno. Estos antecedentes se constituyeron en la base para que la gente quehabía fundado el Movimiento Cívico fundara el Frente Nacionalista a fin deboicotear el gobierno de la izquierda. Para Juan Eduardo Hurtado, uno de losfundadores de Patria y Libertad, esta agrupación “...surgió como alternativa a laderecha tradicional, que aun continuaba creyendo en mecanismos legales paraderribar al gobierno marxista y a la institucionalidad que lo amparaba. No sedaban cuenta que a un gobierno que responde con la fuerza a través de susorganizaciones terroristas se les debe responder de la misma manera...”420 El boicot que se propuso realizar Patria y Libertad no tuvo una orientacióndefinida, sino que toda acción que lograra desprestigiar y destruir al gobierno dela izquierda fue considerada positiva. En este sentido la alternativa de un golpemilitar siempre estuvo presente como una salida válida, iniciándose de esta formaun sondeo e infiltración hacia las Fuerzas Armadas.421 Si bien es cierto que Patria y Libertad jamás contó con una estructura o“aparato militar” definido para realizar los contactos con las Fuerzas Armadas, locierto es que “...había una orden de hacer llegar a todos los recintos militares ypoliciales a los que tuviera acceso un militante la revista del Frente Nacionalista.Comentarlo con los uniformados receptivos al discurso anti-UP e invitarlo acolaborar con el Frente Nacionalista a través del “frente invisible”422 En los cálculos de Patria y Libertad, un eventual alzamiento de las FuerzasArmadas estaría precedido de una violenta guerra civil que se expresaría en unadivisión de las instituciones de la defensa. Para ello, “...era necesario contar con ungrupo de civiles preparados paramilitarmente a fin de colaborar con aquellosmilitares dispuestos a derrocar la UP.”423420 ENTREVISTA Juan Eduardo Hurtado Larraín. 29/11/95. Otro dirigente de Patria y Libertad añade que durante este período lossectores nazis, que estaban presentes en Patria y Libertad desde la fundación del movimiento, pierden el liderazgo ideológico el quefue asumido por dirigentes Nacional Sindicalistas quienes levantaron el modelo Corporativista de José Antonio Primo de Ribera comoproyecto político del Frente. ENTREVISTA Juan Serrano. 04/02/98.-421 En efecto, Patria y Libertad mas que un grupo nacionalista hay que entenderlo como un grupo anti-UP que buscó por todas lasvías derrocar a Allende. Desde este punto de vista las tareas no sólo fueron terroristas sino que también se tradujeron en un trabajode base.422 La estructura de Patria y Libertad fue bastante simple. De la Secretaria General Ejecutiva encabezada por Roberto Thieme sedesprendían cuatro frentes o áreas de acción. El Adulto, dirigido por Manuel García Ballesteros y María Eugenia Campos. ElFemenino, encabezado por María Oliva Monckberg, María de la Luz Zañartu Cerda y Elda Thieme. El Juvenil, dirigido por MaríaPellegrini, Ernesto Miller y Eduardo Díaz. Y por último el Frente Invisible, dirigido por Patricio Arpa Díaz de Valdés, que tenía pormisión reclutar a todas aquellas personas que por diferentes razones no podían aparecer firmando la cartilla de adhesión al Frente yparticipar públicamente en sus manifestaciones. En este frente participaron militantes del PN, DC, Democracia Radical y Miembros delas FFAA. En relación a la ayudistas que formaron parte del frente invisible Juan Serrano recuerda que en Puente Alto, comuna en quedesarrolló parte de su trabajo, la colaboración de personas de partidos de oposición era clave. “Por ejemplo realizábamos junto a la 10militantes del frente una acción de tomarnos un colegio, pero aparecían muchos más, a los que les estregábamos brazaletes delfrente para que apareciéramos como cientos.” En este mismo sentido el teniente Raúl Munizaga y el Capitán Víctor Mora confiesansus vínculos con grupos de choque de derecha. El primero como instructor de defensa personal y el último desempeñando labores decontrainteligencia junto a Patria y Libertad.423 Interesante resulta que Patria y Libertad haya tenido el mismo análisis que la UP. Para este fin el Frente Nacionalista iniciócontactos con grupos nacionalistas argentinos para introducir clandestinamente armas a Chile. El dinero provino de la CIA y la misión 118INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 119. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La penetración que realizó Patria y Libertad hacia las Fuerzas Armadasabarcó todo el abanico de posibilidades, concentrándose preferentemente enoficiales que desempeñaban cargos medios o bajos al interior de sus respectivasunidades. En este sentido tendríamos que señalar que no sólo Patria y Libertadinfiltró a las Fuerzas Armadas, sino que también lo hicieron otras organizacionesnacionalistas que por diversas razones no entraron al Frente Nacionalista, peroque tenían la misma finalidad.424 En este sentido, es importante mencionar a laJunta Unificadora Nacionalista liderada por el general (r) Alfredo Canales, elMovimiento Viauxista encabezado por el teniente (r) Víctor Catalán, el MovimientoNacional Sindicalista, que a pesar de pertenecer a Patria y Libertad jamás perdiósu identidad, y el Frente de Estudiantes Nacionalistas (FREN), liderado por ErwinJames Valdivia y Cristian Larraguibel Sepúlveda, por nombrar los más importantes. Los contactos que a nivel personal y familiar mantuvieron algunos militantesde Patria y Libertd con uniformados, les permitieron conocer la existencia de uncomplot militar en el Regimiento Blindado Nº 2 a realizarse el 27 junio de 1973. Unade las vías a partir de las cuales Patria y Libertad tomó conocimiento de estecomplot fue a través del mayor (r) Arturo Marshall, quien luego de pasar a retirocolaboró con diversas agrupaciones nacionalistas, entre ellas, el FrenteNacionalista. Otro punto de contacto a partir del cual Patria y Libertad se enteróde este movimiento fue a través del teniente José Gasset, quien tenía un hermanoque era militante del Frente Nacionalista.425 La participación de Patria y Libertad en este movimiento militar fue a travésde dos vías. La primera de ellas fue a través de la incorporación de otras unidades almovimiento a fin otorgarle una mayor representatividad y fuerza. En este sentido eldiscurso de Patria y Libertad había logrado convencer a un número importantede oficiales de distintas unidades del país. En el caso de Santiago, la investigaciónpesquisada por el SIM sindica contactos con oficialidad media del RegimientoTacna; las Escuelas de Suboficiales, Militar y de Infantería y el grupo 7 y 10 de laFACH. En el ámbito nacional, para este movimiento militar Patria y Libertad secontaba con oficiales comprometidos en la Armada, en las nortinas I y VI Divisionesde Ejército, más los Regimientos de Chillán y Lautaro.426 La segunda vía, a partir de la cual Patria y Libertad pretendía participar enel movimiento, era a través de una acción encubierta que provocara a laizquierda a salir a la calle y se justificara de esta manera la intervención militar. Eneste último sentido, dos fueron las misiones que se autoasignó Patria y Libertad. Laprimera consistió en provocar desórdenes en la tarde del 26 de junio en el centrode la capital y la segunda asesinar a un reconocido dirigente de UP. Para llevarfue dirigida por Roberto Thieme y Patricio Jarpa Díaz de Valdés. Según Juan Serrano se trataba de 10.000 armas que seríanentregadas a aquellos chilenos y chilenas dispuestas a derrocar a la UP por esa vía. En este sentido la misma fuente recuerda quePatria y Libertad solicitaba a los militares a los que tenía acceso que preparara militarmente a su gente, que no superaba los 1000militantes y 5.000 simpatizantes a nivel nacional. Estas cifras son coincidentes con las entregadas por el dirigente de Patria y LibertadCarlos Fuentes W su libro: Fuentes; Carlos: Memorias secretas de patria y libertad. Editorial Grigalfo-Mondadora. 1999.424 Fundamentalmente de orden caudillista son las razones por las cuales muchos movimientos nacionalistas no aunaban fuerzas.425 Aquí es posible evidenciar cómo la familiaridad es utilizada para provocar al interior de los cuarteles un movimiento sedicioso.426Según la investigación que realizó el SIM pudo establecer la participación de estas unidades. EN: Relación de los hechos referidosal alzamiento de parte del personal del regimiento blindado Nº 2. Documento de la Comandancia en Jefe del Ejército. Reservado.09/07/73.- 119INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 120. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)acabo ambas tareas el Frente Nacionalista sabía que contaba con una fuerzamovilizadora suficientemente masiva para hacerse sentir en las calles. En relacióna la segunda, el dirigente de Patria y Libertad, Juan Serrano Chavarría, aseguraque Patria y Libertad contaba para dicha acción con un grupo selecto de 25personas preparadas para materializar la misión.427 Ambas actividades asumidas por la dirección de Patria y Libertad fueroncoordinadas con la dirección militar del complot. Para ello se efectuaron tresreuniones entre ambas direcciones, siendo la última el domingo 24 de junio, dondehubo contacto directo entre los líderes del Frente Nacionalista Pablo Rodríguez,John Schaeffer, Benjamín Matte, Manuel Fuentes y Juan Eduardo Hurtado, con losjefes militares del complot capitán Sergio Rocha, los tenientes José Gasset, RenéLópez, Edwin Dimter, Antonio Bustamante, Mario Garay, Carlos Martínez y RaúlJofré.428 El descubrimiento de estas actividades conspirativas por personal del SIM el26 de junio determinó el relevo del Comandante del Regimiento Blindado Nº 2,teniente-coronel Roberto Souper Onfray; un llamado de atención al capitánRocha por parte del Comandante de la Guarnición de Santiago general MarioSepúlveda Squella y la apertura de un Sumario Administrativo para aclarar loshechos.429 En forma paralela, casi como sabiendo el descubrimiento del complot porparte de los servicios de inteligencia, Patria y Libertad desistió de participar en laaventura, quedando de esta forma frustrado el conato que se habíaplanificado.430 El relevo del Comandante del Regimiento Blindado debía realizarse elviernes 29 de junio a las 09:00 por el coronel Carol Urzúa, quien actuaría comointerventor, siendo el teniente-coronel Uros Domic el reemplazante de Souper.431 El ambiente que se vivió al interior del Blindado nº 2 a raíz de estos hechosfue confuso y conflictivo. El relevo de su comandante y la detención de loscapitanes Rocha, Lemus y varios suboficiales, generó un ambiente de solidaridaden el personal que fue aprovechado por la dirección del movimiento quien vio enesta actitud la posibilidad para continuar con el plan. En efecto, el tenienteGasset instó a Souper a sumarse al movimiento que recientemente había sido427 Hasta ahora se continúa insistiendo que Patria y Libertad fue un movimiento masivo. Como ya lo señaláramos la masividad de susmovilizaciones se debía a que a ella concurría gente de otros partidos. En relación al asesinato de un dirigente de izquierda eldirigente de Patria y Libertad Juan Serrano señala que una semana antes les avisaron el objetivo, sin especificar el día y la hora.Desde ese minuto estuvieron alertas y acuartelados.428 Así lo estableció la investigación que realizó el SIM EN: Relación de los hechos. Op cit.429 El general Mario Sepúlveda Squella, Comandante de la Guarnición y Director del SIM recuerda además que muchos decomplotados no alcanzaron a ser avisados del descubrimiento del complot y llegaron en un camión con un grupo de suboficiales loscuales fueron detenidos junto a los capitanes Rocha y Lemus. ENTREVISTA General Mario Sepúlveda S. 12/05/95 .-430 Según los informes del SIM “El contacto “Manuel”llamó al capitán Rocha a las 18:00 del 26 de junio y le señaló “que no van.” Elhecho de que Patria y Libertad decidiera no continuar adelante con el plan frustraba cualquier intento de golpe. Los contactos con lasrestantes unidades habían sido manejados por ellos por lo que su retiro dejaba aislados a los oficiales del Regimiento Blindado nº 2.431 El Coronel Domic recuerda que la orden la recibió del general Pinochet, quien en ese entonces se desempeñaba como Jefe deEstado Mayor del Ejército. Este en presencia de los generales Lutz, Alvarez y Urbina le comunicó la medida. Por otro lado, Domic erahermano de Jurak Domic, ferviente militante de Patria y Libertad. ENTREVISTA Coronel Uros Domic. 15/09/96. 120INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 121. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)descubierto, dándole a conocer los detalles de la operación y el apoyo masivoque tendría la acción que él como Comandante del Regimiento debía iniciar.432 Tras el convencimiento de Souper de liderar la aventura, el RegimientoBlindado nº 2 fue alistado por los tenientes Gasset y Dimpter, quienes procedierona impartir las órdenes y ejecutar acciones relacionadas con la operación.433 Launidad fue organizada en tres equipos de combate. Una quedaría a cargo delcuartel, mientras que los dos grupos restantes fueron destinados a La Moneda y elotro al Ministerio de Defensa Nacional.434 La salida de los tanques que lideraba el Comandante Souper delRegimiento Blindado Nº 2 se registró pasadas las 08:30 de la mañana. Laaventurera acción militar determinó que ninguna otra unidad se plegara almovimiento, el que luego de producir algunos destrozos en el Ministerio deDefensa y enfrentarse personalmente con el general Prats en la calle Teatinos, fueenérgicamente desbaratado por una operación militar desplegada por losgenerales Sepúlveda, Pickering y Pinochet.435 El fracaso del intento de golpe de estado, así como también, los gestos desolidaridad que tuvieron con el Comandante en Jefe del Ejército las restantesjefaturas institucionales, se expresaron en la UP en un sentimiento triunfalista frentea las intenciones intervencionistas de la oposición, no dimensionando lasimplicancias que tendría esta fracasada acción en los meses posteriores.436 En efecto, como lo tratáramos de establecer en los párrafos anteriores, el“Tancazo” como acción militar, careció de una planificación y coordinación delas fuerzas militares que hacia ese entonces estaban dispuestas a derrocar aSalvador Allende. La salida del Comandante Souper y sus seguidores fue más bienun acto de rebeldía por las medidas adoptadas por el alto mando institucional ensu contra, así como también, un intento desesperado de los oficiales involucradosdesde sus orígenes en la operación por expresar el malestar del Ejército contra elgobierno de la UP.432 Junto a ello existía malestar porque el reemplazante de Souper no pertenecía al arma blindada. En efecto, Domic era oficial deinteligencia militar. Por otro lado, los informes del SIM revelan que en el origen del movimiento el Comandante Souper no había sidoconsiderado por la oficialidad que participó en la planificación del “putsch”. El liderazgo que apreció ejerciendo éste el 29 de junio fueproducto de una larga sesión de convencimiento en la que los oficiales complotados capitalizaron la frustración de su Souper porhaber sido removido del regimiento que comandaba.433 Estos oficiales procedieron a cargar una camioneta con seis ametralladoras, dos mil tiros y otras armas, la que fue entregada alhermano del Teniente Gasset que era Patria y Libertad, quien vestido de uniforme se llevó el cargamento junto a dos civiles. Elcoronel Domic recuerda que recurrió a sus contactos en Patria y Libertad (su hermano Jurak) para que el armamento fuera devuelto,hecho que se materializó días más tarde en las cercanías de la Escuela Militar. ENTREVISTA Coronel Uros Domic 15/09/96.434 El grupo que quedó a cargo del cuartel estuvo dirigido por el teniente López. La unidad blindada que se dirigió al Ministerio deDefensa fue encabezada por el Teniente Molina y tuvo como misión rescatar al capitán Sergio Rocha, tarea que se llevó a caboentrando un tanque al Ministerio de Defensa. El grupo que fue a La Moneda estuvo dirigido por el Comandante Souper. EN: Relaciónde los hechos. Op cit.435 Tan aventurera fue la acción de Souper que ni siquiera contaba con aprovisionamiento de combustible para los tanques. La prensade la época fotografió un tanque echando combustible en una bencinera, imagen que circuló por el mundo entero, buscando ridiculizarla acción. En relación a la operación militar de sofocamiento VER: Prats; Carlos. Op cit. Págs. 417-422.-436 La UP preparó para esa tarde una concentración de apoyo a Allende y a las Fuerzas Armadas que habían abortado el complot. Laimagen de los tres Comandantes en Jefe de las FFAA en el balcón de La Moneda, y que la prensa de época bautizó como “elbalconazo” causó un profundo malestar en las respectivas filas institucionales, que motivó la creación de una instancia de diálogointerinstitucional que fue conocida más tarde como “La Reunión de los 15”.. Para conocer de talles de este malestar VER: Huerta;Ismael. Op cit. Tomo II. Págs. 43. Pinochet; Augusto. Op cit. Pág 99. 121INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 122. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) En efecto, el Ejército y Carabineros eran considerados por la UP como lasfuerzas más leales a su gestión gubernamental. En este sentido la oficialidad mediadel Regimiento Blindado Nº 2 buscó dos objetivos a través de esta operación. Enprimer lugar, enviar un mensaje de malestar a su alto mando institucional y dedisposición de este estamento de derrocar al gobierno de la UP. Y en segundolugar, se buscó un pretexto para que Salvador Allende llamara a retiro al generalPrats por no haber detenido a tiempo esta acción conspirativa, abriéndose deesta forma la posibilidad de que el Ejército lo asumiera un comandante en jefedispuesto a liderar un movimiento militar.437 El rápido sofocamiento de la operación militar se explica por ladescoordinación del movimiento con las otras unidades que originalmenteparticiparían, así como también, por el peligro que significó para el alto mando delas Fuerzas Armadas, que ya venía preparando una operación militar contra la UP,que Salvador Allende sospechara de la fidelidad de los uniformados ante unaactitud titubeante de éstos frente al movimiento de Souper.438 Desde este punto de vista podríamos decir que la visión democrática de laFuerzas Armadas estaba prácticamente derrotada en junio de 1973. Como ya loseñaláramos las actitudes constitucionalistas con que la UP interpretó elsofocamiento de la operación y la nula adhesión que esta generó, respondieron arazones diferentes y que en el fondo se vinculaban a la estrategia que buscabadeponer al gobierno. Por otro lado, es posible aseverar que hacia este período la oficialidad, y enespecial los altos mandos institucionales, estaban divididos en dos grupos. Unomayoritariamente anti-UP que venía coordinándose desde marzo de 1973 paragenerar un movimiento militar efectivo y monolítico. Y otro minoritario, cuya férreadefensa del principio de sometimiento de las FF.AA al gobierno constituido los llevóidentificarse con él, sin que ello significara necesariamente una afiliación de dichosuniformados a las ideas de izquierda. Sobre este fenómeno volveremos en elpróximo capítulo.437 Los cálculos de los oficiales conspiradores no daban a Pinochet como un hombre leal a la “causa golpista”, sino más bien cercanoa la UP. Para los líderes del “putsch” hubiera sido ideal que se nombrara al general Ernesto Baeza Michelssen, que en ese entoncesera la cuarta antigüedad o al general Manuel Torres de la Cruz, quinta antigüedad en el Ejército y comprometido con la intervención.438 Así lo explican los generales Arturo Viveros y Manuel Torres de la Cruz, quienes reconocen que en un primer momento la aventurade Souper puso en peligro los planes que se estaban preparando desde los meses de marzo; abril de 1973. Pasado el peligro,añaden los oficiales generales, pudimos sacar buenas lecciones de éste, como por ejemplo constatar el malestar de la oficialidadmedia y baja que simbolizaran los oficiales del blindado, así como también, que la izquierda no contaba con una capacidad dereacción como lo hacían creer los señores Altamirano y Enríquez. ENTREVISTA General Arturo Viveros A 04/08/96. ENTREVISTAGeneral Manuel Torres de la Cruz. 23/03/96.- 122INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 123. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 123INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 124. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Capítulo Sexto: “Llueve en Santiago: El 11 de Septiembre”. Como lo señaláramos en el capítulo anterior, la intervención militar quefinalmente protagonizaron los uniformados el 11 de septiembre fue el resultado dela presión de los sectores medios y jóvenes de las Fuerzas Armadas hacia susrespectivos mandos, luego que éstos fueran cautivados por el discurso sediciosode un sector de la civilidad. Junto a este hecho existieron “razones institucionales” a partir de las cualesse creó el cuadro propicio para que muchos uniformados reafirmaran susintenciones de deponer al gobierno. En este sentido no es aventurado señalar quetras el Paro de Octubre de 1972 la condicionada relación civil-militar que seregistró bajo el gobierno de la UP, comenzó a mostrar síntomas de deterioro que seexpresaron en una serie de hechos y circunstancias que terminaron porinstitucionalizar la opción intervencionista. En este sentido la validez del marco legal en el que descansaba elsometimiento de los militares al poder civil, la crisis económica que afectó al país apartir de 1972 que impidió la materialización de proyectos institucionales y laincorporación de las Fuerzas Armadas al gobierno que trastocaron el perfil decomandante en jefe surgido tras el “Tacnazo”, fueron los principales hechos quegatillaron el cuestionamiento institucional al gobierno de la UP. En el presente capítulo intentaremos reconstituir el quiebre que se registróen las relación civil-militar bajo el último año de gobierno de la UP, así comotambién, establecer los vínculos de la crítica que dieron a conocer los uniformadoscon los postulados de la DSN, que se transformó en el principio eje a partir del cuallos uniformados construyeron más tarde la vigente relación civil-militar. En este mismo sentido, interesante resulta además reconstruir laconspiración militar que desencadenó el 11 de septiembre. A través de ellapodemos graficar los planteamientos de orden teórico que surgen del análisis delquiebre de las relación civil-militar, así como también, conocer los entretelones deun hecho político de trascendencia que aún, después de veintiocho años,presenta una serie de interpretaciones erróneas. La hipótesis que orientará nuestra investigación en el presente capítulo serelaciona con la idea de que detrás del 11 de septiembre hubo razones de índoleinstitucional que se vinculan a nociones castrenses que se desprenden de lallamada Doctrina de Seguridad Nacional.a) La Fronda Militar: En las variadas entrevistas sostenidas con los uniformados queprotagonizaron el 11 de septiembre, una de las preguntas constante que seformuló estuvo orientada a conocer las motivaciones que los llevaron a participarde tal movimiento militar. En sus líneas centrales los uniformados recuerdan eldesorden callejero, la impunidad de los delitos cometidos por militantes de 124INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 125. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)izquierda, el desabastecimiento económico y el clamor de la clase política. Enrelación a este último punto el general Manuel Torres de la Cruz señala que “...el 11de septiembre fue fruto del clamor de los políticos. Estos son muy amnésicos. Hayun señor llamado Patricio Aylwin que fue Presidente del Senado que junto a otroscaballeros fueron poco menos que de rodillas a implorar la participación de lasFuerzas Armadas para derrocar al señor Allende...” 439 Desde el punto de vista político tenemos razones de seguridad nacionalque señalan el peligro por el que atravesó el país tras la experiencia de la UP. Eneste sentido los uniformados recuerdan los miles de extranjeros cubanosavecindados en Chile, la impunidad de las acciones terroristas de la izquierda y lapreparación de un plan de exterminio del Estado chileno más conocido como el“Plan Zeta”.440 Junto a este aspecto los uniformados también hacen alusión a la ilegalidadde muchas acciones que emprendió el gobierno de la UP y que terminaron porquebrar el Estado de Derecho. En este sentido las declaraciones deinconstitucionalidad que emitiera el Poder Judicial, la Contraloría General de laRepública y la Cámara de Diputados, son los elementos a partir de los cuales losmilitares validan su intervención el 11 de septiembre. Por otro lado, la debacle económica en la que terminó el gobierno deAllende, aparece como otra de las motivaciones que llevaron a los uniformados aponer fin a la experiencia socialista. En este sentido los oficiales consultadosseñalan razones de índole más bien familiar y recuerdan las penurias por las quedebieron pasar sus parientes y muchas veces ellos mismos ante la escasez deproductos en el mercado.441 Como se desprende de estas respuestas, los uniformados consultados noseñalan razones de índole institucional en lo que se refiere a la materialización dela intervención militar de 1973. Sin embargo, si indagamos en ellas podremosencontrar algunas ideas a partir de las cuales reconstruir motivaciones de estanaturaleza que estuvieron detrás del 11 de septiembre, y que se constituyeron enlos elementos coyunturales que animaron el espíritu frondista de las FuerzasArmadas. Con la finalidad de conocer las motivaciones de carácter profesional,tenemos que comenzar por descubrir los puntos de quiebre que se registraron enla relación civil-militar bajo el gobierno de la UP. En este sentido conviene recordarque la relación UP-Fuerzas Armadas versó en tres puntos básicos. 442 En primer lugar, las Fuerzas Armadas, desde que asumió Salvador Allende,fueron claras en señalar que el sometimiento castrense al poder civil representadopor el gobierno de izquierda se fundaba en principios legales presentes en la Carta439 El general Torres añade. “Ellos declararon al señor Allende inconstitucional, y esto no es cosa mía, están las actas del congreso.”ENTREVISTA General Manuel Torres de la Cruz. 23/03/95.-440 Mayores antecedentes acerca de este plan EN: El libro blanco del cambio de gobierno en chile. Secretaría General de Gobierno1974.441 Esta situación se expresó en presiones familiares hacia los uniformados. Estos últimos recuerdan que era prácticamente habitualque en reuniones familiares se les preguntara cuándo iban actuar, añadiendo las penurias por las que debían pasar. En este mismosentido, era habitual que muchos oficiales encontraran maíz en sus jardines. Señalándoles con ello que eran gallinas e incapaces detomar una resolución. En relación a los efectos de este tipo de presiones en el ánimo de los uniformados ver el interesante trabajo deNorth; Liisa. Op cit. Pág. 75.442 Una exposición más detallada de esta problemática en capítulo quinto de este trabajo. 125INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 126. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Fundamental de 1925. Este énfasis jurídico con que los uniformados interpretaron susometimiento al gobierno, buscó tranquilizar los ánimos de muchos militares que sesentían incómodos con la izquierda. En segundo lugar, el carácter permanente de las instituciones de la defensadebía garantizarse a partir de una exigente política presupuestaria que facilitara eldesempeño profesional y modernizara el obsoleto material e infraestructura de lasFuerzas Armadas. Y por último, como una forma de asegurar estos principios, la figura delComandante en Jefe fue dotada de mayor autonomía en lo referente a laadministración de sus respectivas instituciones. Si bien es cierto que el sometimiento de las Fuerzas Armadas al poder civilhistóricamente se ha expresado en normas legales que definen elcomportamiento de los uniformados, no deja de ser menos cierto que bajo elgobierno de la UP los Comandantes en Jefes institucionales tuvieron que recordara sus subalternos las normas en las que descansaba su comportamientoprofesional. El énfasis jurídico que las Fuerzas Armadas rescatan, primero parajustificar ante aquellos sectores civiles su carácter apolítico y obediente a lasnormas legales en la elección de 1970,443 y más tarde, para mantener lacohesión institucional una vez que Allende asumió el gobierno, se constituyeron enuna nueva realidad que aclaró las pautas de relación civil-militar entoncesvigente. En este sentido el sociólogo Augusto Varas sostiene que el sometimiento delas Fuerzas Armadas chilenas al poder civil durante la llamada RepúblicaPresidencial (1932-1973) fue meramente formal, fundado en principios legales quecarecieron de una adhesión internalizada por parte de las instituciones castrensesen torno a los principios a los que la Carta Fundamental del ´25 les señalaba. 444 En efecto, la aclaración que muchos jefes militares realizaron a sussubalternos en el sentido de que el sometimiento de las Fuerzas Armadas era a laley y no al gobierno UP, descansaba en diferencias ideológicas que buscaronmantener intacto el perfil profesional y el distanciamiento del gobierno quemuchos uniformados necesitaban reafirmar. Desde este punto de vista, elsometimiento castrense quedó sujeto a la legalidad y al respeto de ésta quetuvieran los restantes sectores de la sociedad. 445 En este último sentido, bajo el gobierno de la UP, diferentes sectores político-sociales, abogando razones diversas, buscaron deslegitimar el marco legalentonces vigente. Para la oposición resultaba fundamental desprestigiar el marcolegal para arrastrar a las Fuerzas Armadas a la intervención. En este mismo sentido,para la izquierda anti-sistémica era necesario terminar con la estructura legalburguesa a fin de profundizar en las transformaciones iniciadas por la UP446 En443 Al respecto recordemos la posición que caracterizó a los uniformados durante el período en que fue Comandante en Jefe delEjército al general Schneider. Mayores antecedentes acerca de este fenómeno en capítulo cuarto de este trabajo.444 El desarrollo de esta tesis EN: Varas; Augusto et al. Op cit.445En este sentido, aclarador resulta el comentario que anota el general Carlos Prats en sus “Memorias” cuando recuerda unaentrevista sostenida con el general Bonilla en la que éste le reprocha que “...a las Fuerzas Armadas corresponde no sólo respetar laConstitución, sino hacerla respetar.” Este comentario fue vertido por Bonilla en octubre e 1972, cuando la situación interna en el paísrecién comenzaba a tomar ribetes de crisis. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 290.446 Para tener una visión de la postura de la derecha véase: Revista Patria y Libertad. (Editoriales) “La Otra Mascarada deloficialismo.” año I nº 22 Pág. 2; “En Medio de la Crisis.” año I nº 20; “ El Gobierno solo se sustenta en el Poder de las FF.AA”. año I nº 126INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 127. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)este contexto, el sometimiento de las Fuerzas Armadas dejó de tener sentido paramuchos uniformados, quienes guiados por sus concepciones ideológicas iniciaronun movimiento tendiente a derrocar al gobierno.447 En este contexto de cuestionamiento del sometimiento de las FuerzasArmadas a la civilidad, muchos oficiales hicieron suyas otras interpretacionesentorno a la sujeción del poder militar al poder civil que emanaban de la llamadaDoctrina Schneider, lo que nos permite evidenciar la identificación de estosuniformados con estos sectores políticos. Al respecto el almirante Ismael Huertaanota en sus Memorias las siguientes conjeturas: “...¿ quién representa al podercivil?. ¿ Es sólo el Poder Ejecutivo?. Evidentemente que no; el poder civil estáconformado por todos los poderes del estado...(aunque) al paso que vamos,impávidos e indiferentes, nos dirigimos a convertirnos en instrumento delEjecutivo...Fuerzas Armadas al servicio exclusivo del Poder Ejecutivo terminan porconvertirse en guardia pretoriana...Acá vale la “Doctrina Schneider” cuandoseñala que las Fuerzas Armadas se deben al Estado-Nación.” 448 Otro punto de quiebre que obstaculizó la relación Fuerzas Armadas-UP sevinculó a las dificultades que encontró la administración de la izquierda pararesponder a las necesidades militares. En este sentido, sostenemos que elembargo económico norteamericano a nuestro país se expresó en dificultadescrediticias, que reintrodujeron en los cuarteles la problemática corporativa con lasconsiguientes secuelas de frustración profesional y personal en los uniformados. Laangustia castrense se acentuó por efecto de las expectativas que se habíangenerado en torno a la histórica coincidencia de objetivos con la comunidad civil,así como también, por efecto del desorden generalizado que se desencadenódespués del Paro de Octubre de 1972, cuya máxima expresión fue eldesabastecimiento del mercado chileno.449 En relación a las dificultades crediticias el general Carlos Prats relata unaserie de situaciones de orden diplomático a través de las cuales se buscarondiversas soluciones a las amenazas de corte de suministro de material de guerrapor parte del Pentágono, que se inscribían en la Nueva Política Económica que el27 y el artículo “Por el Control de las Mayorías.” año nº 22 Pág. 2. El Mercurio. (Editoriales) “La Crisis Institucional.” 16/07/72. Pág. 2 y“El Fraude a la Constitución.” 11/10/72 Pág. 2. En relación a la izquierda véase: Revista Punto Final. “Lucha de Clases y PoderRevolucionario.” 03/07/73. Pág. 4-5; “Que el Gobierno Dialogue con los Trabajadores.” 31/07/73. Págs. 4-7. Revista Chile Hoy. “LaIzquierda después del golpe.” nº 57, semana del 13-19 de julio de 1973 Págs. 6-8.447 Al respecto el general Arturo Yovane recuerda que “...Carabineros fue la institución que sufrió más fuertemente los abusos a laConstitución y la ley. El escaso personal estaba limitado a ciertas circunstancias. Por un lado tenían una orden judicial que cumplir ypor otro lado se nos presentaban limitantes por parte de la autoridad administrativa, llegándose al absurdo de que antes de darcumplimiento a una orden judicial teníamos que pedirle autorización al Intendente, al Gobernador o Sub-Delegado.” ENTREVISTAGeneral Arturo Yovane Z. 24/11/96.-448 Huerta; Ismael. Op cit. Tomo II. Pág 38. La similitud de estas ideas con las que publicaba por esa misma época la Revista Patriay Libertad es impresionante. Al respecto el citado medio de comunicación realizó un “rescate del verdadero pensamiento del generalSchneider” en el que concluyen que “las Fuerzas Armadas y de Orden en Chile son eminentemente profesionales y no políticas,constituyen un factor de garantía respecto del fiel y justo cumplimiento del sistema legal. Se hallan al servicio de la Nación más quedel Estado, porque lo primero es lo permanente y lo segundo lo transitorio. Deben actuar siempre que se quebrante el orden legalpara restablecerlo o en caso de una grave anormalidad nacional.” EN: Revista Patria y Libertad. Año I nº 17. Pág 7. En otro artículoaparecido más tarde añaden: “Al defender el Derecho, las Fuerzas Armadas se defienden a sí mismas, no sólo porque sonintegrantes del cuerpo defendido, sino porque al suprimirse la norma jurídica que las creó y las mantiene, terminaría su propia vidalegal. Ya sabemos lo que la fuerza sin ley significa.” EN: Revista Patria y Libertad Año I nº 18. Pág. 4449 En el capítulo quinto de este trabajo hicimos referencia a la coincidencia que se produce entre los intereses militares y civiles alasumir el gobierno Salvador Allende. 127INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 128. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Presidente Nixon declaró a todos aquellos países que habían afectado losintereses de los inversionistas norteamericanos tras los procesos deexpropiación.450 La problemática de fondo que buscó desencadenar EEUU con esta medidafue provocar la oposición de la oficialidad chilena a una eventual dependenciaeconómica y militar de la URSS. En este sentido, los estrategas norteamericanosestaban ciertos de dos cosas. En primer lugar, de que el gobierno de la UPpropiciaría un entendimiento de las Fuerzas Armadas con la Unión Soviética o deEuropa oriental en materia de suministro de material de guerra por las ventajascrediticias que entregaban estos bloques al gobierno de Chile. Y en segundolugar, que los militares educados bajo los preceptos de la DSN verían este hechocomo una materialización de los intentos expansionistas del comunismointernacional, confirmándose de esta forma para los uniformados las verdaderasintenciones que perseguía la UP.451 En efecto, la UP propició un acercamiento de las Fuerzas Armadas chilenasa los mercados socialistas. Al respecto el general Prats relata en sus “Memorias”variados encuentros en los que se evaluó una posible apertura hacia estosmercados, topándose en “...la trascendencia de los factores psicológicosimplícitos en un compromiso de connotaciones políticas internas e internacionales450 Sin embargo, la ayuda militar que los Estados Unidos venía entregando a las Fuerzas Armadas chilenas no sufrió grandesvariaciones bajo el gobierno de la UP. Las amenazas de un eventual corte de suministro no se llevaron a cabo y sólo buscarondespertar animosidades entre el gobierno y los militares. Para tener una idea más aproximada de este tema reproducimos parte de uncuadro comparativo que aparece en el trabajo de Arturo Valenzuela y cuya fuente son sesiones del Senado norteamericano. EN:Valenzuela; Arturo. Op cit. Pág. 222.----------------------------------------------------------------------------------------------Año Asistencia Militar Ventas Militares----------------------------------------------------------------------------------------------1966 8.366.000 1.490.0001967 4.766.000 1.690.0001968 7.507.000 2.100.0001969 2.662.000 2.147.0001970 1.966.000 9.450.0001971 1.033.000 2.958.0001972 2.227.000 4.583.0001973 918.000 2.242.000451 Hacia el año 1973 una importante cantidad de uniformados había recibido instrucción norteamericana, por lo que al Pentágonosólo le bastaba crear las circunstancias a partir de las cuales gatillar los conocimientos entregados. El boicot de los créditos delForeing Military Sales llevaría al gobierno de la UP a insistir en la alternativa del Mercado Socialista, lo que generaría seriasresistencias al interior de la oficialidad. Si bien es cierto que por razones de seguridad los uniformados son reacios a dar cifrasrespecto a número de oficiales instruidos en centros extranjeros, así como también el tipo y las cantidades de armamento y pertrechosque adquieren del extranjero, el general Carlos Prats anota en sus Memorias el siguiente estudio realizado por la Oficina de AsuntosPolíticos del Departamento de Estado del gobierno de los EE.UU. en materia de ayuda militar. En él se establece en Latinoamérica seha invertido aproximadamente entre 1967 y 1972 unos 1.700 millones de dólares ...de los cuales el 97% corresponden a comprasefectuadas por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela...” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 387. El citado estudio deArturo Valenzuela parece dar mayores luces en torno a las cantidades de oficiales que recibieron instrucción militar por parte demilitares norteamericanos. Entre 1966 y 1973 el número de oficiales chilenos que se sometió a estos entrenamientos alcanzó a los1.182, siendo curiosamente 1973 el año que registra una importante alza llegando a los 257 oficiales. EN: Valenzuela; Arturo. Op cit.Pág 222. 128INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 129. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)y nos preocupan las complicaciones logísticas de mantener una larga técnica desuministro de repuestos y reposición de consumos.” 452 En este mismo sentido la coherente política militar de la UP comenzó a sufrirduros reveses por efecto de la crisis económica que se desató en 1972. Alrespecto, el general Carlos Prats anota en sus citadas “Memorias” los esfuerzos querealizó el gobierno de la UP por no afectar la ejecución del Plan Regulador deEjército en Paz que el Estado Mayor institucional había ideado con miras amodernizar esta institución militar.453 En este sentido, Prats puntualiza los esfuerzosque realizó el gobierno por no perjudicar el presupuesto del Ejército en monedanacional, destinado fundamentalmente para el desarrollo de la infraestructuramilitar y social, no logrando resultados positivos en lo que concierne al presupuestoen moneda extranjera, destinado fundamentalmente a la adquisición de materialde guerra.454 En este último sentido la situación se tornó preocupante para el Ejército enparticular y para las Fuerzas Armadas en general, debido al desequilibrio bélicoque había introducido en la región el Perú, quien accedió al suministro de armasdel mercado socialista, modernizando su armamento y minimizando con ello lacapacidad operativa de las fuerzas chilenas. Más adelante, la cercaníaideológica del gobierno peruano con el de Salvador Allende, hizo suponer amuchos uniformados una posible reacción peruana en favor de la UP, por lo quela frontera norte fue doblemente vigilada después del 11 de septiembre. Alrespecto el general Arturo Viveros sostiene que al tomarse la decisión de intervenir,ésta fue una de las grandes preocupaciones de las Fuerzas Armadas. En estesentido Viveros recuerda que el general Carlos Forestier y el coronel OdlanierMena debieron prestar un especial cuidado a nuestra frontera norte.455 En materia interna, si bien es cierto que los recuerdos del general Prats nossugieren que el presupuesto canjeable en moneda nacional no sufrió fuertesvariaciones bajo el gobierno de la UP, ello no significa que no haya habidoimponderables surgidos a raíz del desabastecimiento que afectó a nuestraeconomía. Al respecto, el Comandante de Infraestructura del Ejército, generalErnesto Baeza Michelssen recuerda que para la construcción del ala norte delHospital Militar, “...hubo que pedir fierro al Metro por que no había posibilidad deconseguir en el mercado.”456 Los problemas presupuestarios que vivió el Ejército bajo el gobierno de la UPson también homologables a los que vivenciaron, en mayor o menor medida, lasrestantes ramas de las Fuerzas Armadas bajo la mencionada administración. 457En efecto, los oficiales consultados de la Armada y la Fuerza Aérea recuerdan que452 Sin lugar a dudas que con estas palabras el general Prats suaviza la resistencia que se generó en los cuarteles ante la posibilidadde que las Fuerzas Armadas en general y el Ejército en particular pasaran a depender de un mercado y órbita ideológica alejada delas cosmovisiones militares chilenas. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 219.453 Detalles en torno a este Plan en capítulo quinto de este trabajo.454 En la página 250 de sus Memorias el general Carlos Prats expone esta problemática.455 Los oficiales nombrados por Viveros se encontraban a cargo de la Provincia de Tarapacá y el Departamento de Aricarespectivamente en septiembre de 1973. ENTREVISTA General Arturo Viveros Ávila. 04/08/95.-456 ENTREVISTA General Ernesto Baeza Michelssen 12/08/95.-457 La diferencia que hacemos al referirnos a las restantes ramas de las Fuerzas Armadas son sugeridas por el general Carlos Pratsen sus Memorias, quien es insistente en señalar las diferencias presupuestarias y crediticias que benefician a cada institución, siendoel Ejército, por su magnitud, el más perjudicado. 129INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 130. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)bajo el gobierno de la UP en sus instituciones se registraron profundas carencias enmateria de infraestructura militar, siendo más profundas estas dificultades en lo sellama infraestructura social, vinculada fundamentalmente a la falta de fondos ymateriales para la construcción de viviendas, modernización de centros médicos,etc. Sin lugar a dudas que el desabastecimiento que afectó al mercado chilenodurante la crisis de 1972 es otro de los argumentos esgrimidos por los uniformados.En este sentido, los oficiales consultados recuerdan la impotencia que sentían alver las dificultades que encontraban sus padres y hermanos para conseguiralimentos, que por no ser uniformados, no accedían a la canasta básica dealimentos que entregaba el gobierno.458 A partir de las dificultades financieras que encontró la UP para respondersatisfactoriamente a las necesidades militares, es comprensible la proyección en eltiempo que muchos uniformados realizan en torno a la escasa preocupación dela civilidad por las demandas castrenses. En este sentido el general WashingtonCarrasco, cuando recuerda las relaciones de la UP con el Ejército señala que “...elgobierno de Allende aparentaba ser muy partidario de las Fuerzas Armadas peroera puro teatro.”459 Por último, un tercer aspecto a partir del cual se quebró la relación civil-militar en 1973 se vincula al perfil del Comandante en Jefe. Al respecto convienerecordar que tras el “Tacnazo” emergió en las Fuerzas Armadas un jefe castrenseejecutivo cuyo norte era responder eficientemente a las necesidades e interesesinstitucionales, para lo cual le era conveniente mantener una cierta distancia delos círculos políticos que le permitieran exigir y defender las demandascorporativas. Este perfil de comandante en jefe se fortaleció tras el triunfo de la UP. Enefecto, la necesidad de aclarar los grados de sometimiento militar al poder civil yla exigente política presupuestaria que garantizaba el eficiente desempeño de lasFuerzas Armadas, requirieron más que nunca un jefe militar de esas características. Este perfil de comandante en jefe se vio, sin embargo, trastocado bajo elgobierno de la UP. La crisis desatada a partir de 1972 llevó en dos oportunidades alos jefes militares a desempeñar cargos de gobierno como Ministros de Estado, loque fue interpretado por la oposición y más tarde por los propios uniformadoscomo un apoyo de las Fuerzas Armadas al gobierno de la UP. El primer gabinete cívico-militar se inició el 01 de noviembre de 1972 y seprolongó hasta 27 de marzo de 1973. El segundo gabinete se prolongó entre el 09de agosto y el 23 del mismo mes. Interesante resulta revisar la campañaperiodística que realizó la oposición cada vez que el gobierno recurrió a estafórmula. Al respecto, el entonces Presidente del Senado, Eduardo Frei, declarabaa la prensa el 17 de agosto del año ´73 “Este gobierno ha llevado al país a una458 Esta situación parece haber sido más dura en la oficialidad joven y media, por lo menos eso revelan las entrevistas sostenidas conoficiales que se desempeñaron en tales estamentos hacia este período.459 Al respecto el general Washington Carrasco añade que en una oportunidad fue a entrevistarse con un funcionario de la UP paraver la posibilidad de financiar una obra del Ejército. En tal encuentro el funcionario de gobierno en vez de tramitar la solicitud orecortar la suma pedida, le ofreció más dinero del que se solicitaba. Sin embargo, continúa Carrasco, los fondos nunca aparecieron, loque explica que la buena voluntad de la UP con los militares era solo aparente. ENTREVISTA General Washington Carrasco18/07/95. 130INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 131. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)catástrofe, y ahora, con un golpe de habilidad y de audacia, utiliza a las FuerzasArmadas para que se hagan cargo de este desastre y tengan que afrontar lasconsecuencias de una política funesta, en la cual no les cabe responsabilidadalguna.”460 La resistencia que comenzaron a expresar las instituciones de la defensahacia estas medidas de emergencia adoptadas por el gobierno, obedecían másbien a razones de índole ideológico al aparecer las Fuerzas Armadas participandode un gobierno lejano a sus concepciones. En este sentido la necesidad que tuvo la UP de incorporar a las FuerasArmadas al gobierno como una forma de entregar, primero confianza a laoposición y más tarde, para evitar el golpe de estado, vino a desperfilar la nociónde jefe militar antes descrita. El involucramiento de los jefes militares con losobjetivos que persiguió el Presidente Allende, tras la incorporación de las FuerzasArmadas al gobierno, no fue entendida por sus subalternos, quienes exigían unComandante en Jefe comprometido con las inquietudes predominantes en lainstitución, las que se alejaban de los objetivos que buscaban materializar los jefesmilitares. La claridad con que el general Carlos Prats anota en sus “Memorias” lasintenciones de buscar una salida pacífica al conflicto político de 1973, y el rolgarantizador que desempeñarían en ella las Fuerzas Armadas, no fue entendidapor sus subalternos, quienes a ese período estaban compenetrados con la idea deintervenir en política no para continuar con el gobierno y el modelo democráticoque lo sustentaba, sino para derrocarlo e inaugurar una “nueva era” política enChile. El involucramiento que demostró el general Prats con la posibilidad de quelas Fuerzas Armadas colaboraran en crear las condiciones para el entendimientocon la DC, arrancaba de las diversas solicitudes que expresó este partido en esesentido, para quienes hubiese resultado ideal que Allende nombrara sólo auniformados como Ministros de Estado con el fin de garantizarles una rectificaciónde la política de gobierno 461 Al respecto, aclarador resulta presentar la “Primera Sesión de Estudio de losMandos Medios” de la Armada, que en sus líneas centrales, señala una serie dehechos que buscaron constatar el clima de ilegalidad que vivía el país, poniendoénfasis en la incapacidad del alto mando por hacer variar la políticagubernamental que ha generado“...un clima de frustración y desconcierto entoda la institución y en el país...Por lo que exigían una pronta definición del altomando tendiente a oponerse a la dictadura marxista.” 462460 Con el fin de conocer mayores detalles en torno a estas campañas VER: Diario El Mercurio. 17/08/73 Cuerpo A Pág 1. En una delas editoriales de la Revista Patria y Libertad se puede leer: “ El aparato militar se ha transformado junto a los partidos Comunista ySocialista en los únicos sostenedores de esta política represiva y contraria a la libertad...los nacionalista, al parecer, estábamosequivocados cuando creíamos que aquellas reservas morales de Chile se mantendrían fieles a una doctrina que hoy ha pasado alrecuerdo...Si no tenemos éxito, a pesar del heroico comportamiento de los gremios y partidos políticos democráticos, es porque lasFuerzas Armadas respaldan incondicionalmente al gobierno...” Revista Patria y Libertad, Año I nº 27. Pág 2.461El nombramiento de un gabinete militar hubiera significado un “golpe blando” que congelaría el programa de la UP hasta la creaciónde mejores condiciones político-sociales. Esta estrategia anuladora del gobierno de Allende fue conocida con el nombre de“Operación Reina Isabel”. Este sentido habría que señalar que la postura que caracterizó a la DC frente a la participación de losmilitares en el gabinete es ambigua. Por un lado la pedían y cuando ella se concretaba la criticaban a través de los medios de prensa.462. El documento que nos presenta el almirante Huerta en sus Memorias tiene fecha de envío por correo el 23 de julio del año ´73, loque nos permite inferir que hacia ese período aún no existía una coordinación entre las oficialidades (media y alta) comprometidasen el golpe. EN: Huerta; Ismael. Op. cit .Tomo II. Págs. 61-62. 131INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 132. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) A partir de lo anterior es factible comprender las diferentes discusiones quese registraron entre los Comandantes en Jefes y sus subalternos en los consejos degenerales o almirantes. Al respecto el general Carlos Prats anota en sus“Memorias” las diferencias de apreciación que se comenzaron a registrar en losconsejos de generales. Por nombrar algunas de ellas: en el Consejo de Generalesdel 25 de Junio de 1973 Prats anota: “Extrañamente, interviene el general SergioArellano Stark, que normalmente mantenía silencio en estas reuniones oficiales, yexpresa que tampoco debe aceptarse que un militar sea Ministro de DefensaNacional” haciendo referencia a su persona. En este mismo sentido los almirantesMerino y Huerta exponen en sus Memorias situaciones similares que afectaron alalmirante Montero463 Otro aspecto a partir del cual es posible evidenciar las diferencias entre losComandantes Constitucionalistas y la oficialidad comprometida con laintervención militar es el “hostigamiento” institucional y periodístico que se registróhacia aquellos comandantes que no “rectificaron” su accionar a los intereses yobjetivos que perseguían un importante número de uniformados. Al respecto emblemático resulta el asedio intra y extra institucional queafectó al general Carlos Prats. En sus citadas “Memorias” deja testimonio de unaserie de hechos y estrategias a partir de los cuales se buscó su salida de lainstitución, tales como los comentarios de los Generales en los consejos, el “Tiroteoen La Costanera” y la afrenta de las mujeres de la que víctima el 21 de agosto. Estas dos últimas464, señala el coronel Ossandón, fueron las que lograrondesestabilizar emocionalmente a Prats, logrando con ello sus artífices su renuncia ala Comandancia en Jefe del Ejército el 22 de agosto.465 Las motivaciones de índole institucional aquí revisadas y las experiencias deorden familiar que vivieron los uniformados466 parecen haber sido las precipitantes463 Prats; Carlos. Op cit. Pág 411. Situaciones similares pasó el almirante Montero. Al respecto Ismael Huerta nos relata una ellascuan señala en el consejo naval del 24 de agosto le correspondió comunicarle a Montero la posición de los demás almirantes entorno a su desempeño, en relación a la conveniencia de que dejara el cargo. “...el almirante, que había escuchado pacientemente elexordio, fue poniendo ceño adusto a medida a medida que expuse mis argumentos en presencia de los demás almirantes. Cuandollegué al punto culminante de su retiro, se puso de pié iracundo y levantó la sesión.” EN: Huerta; Ismael. Op cit Tomo II. Pág. 85.464 En relación al hecho ocurrido en La Costanera así lo expone el general Prats en sus Memorias: “El miércoles 27 de junio...a las15:00 horas salgo con mi chofer de la residencia de los Comandantes en Jefe...rumbo al Ministerio...en el cruce con avenida Vitacuraadvierto que dos o tres automóviles nos sobrepasan con personas que me hacen gestos obscenos y me lanzan groserías...Al cruzarVitacura...se aproxima por la derecha una “renoleta” roja con dos personas. La que conducía se dedicaba a sacarme la lengua yhacerme gestos con las manos, mientras su acompañante se ríe y pronuncia frases evidentemente groseras... ante la insistencia delos gestos tomo el revólver y le apunto por la ventanilla, diciéndole que se detenga a darme explicaciones. Hasta ese momentoestaba plenamente de que se trataba de hombres. Como en lugar de detenerse, insisten...bajo el arma hacia el tapabarro... y disparo.De inmediato se detienen. Sólo en ese momento advierto que la persona que conduce es una mujer. Doy explicaciones y pidoexcusas. Ella entretanto me pide nerviosamente perdón... a los pocos segundos me veo rodeado de conductores que bloquean miautomóvil...y me insultan gritando que yo había querido matar a una mujer ...en menos tres minutos llegan periodistas y fotógrafos.”Prats; Carlos: Op cit. Pág 414-415. En relación a la protesta de las mujeres frente a su domicilio el 21 de agosto Prats anota:“Despierto con un bullicio frente a mi domicilio. Mi mujer, muy impresionada, me dice que se han concentrado unas 300 mujeres quepiden que ella las reciba para entregarle una carta. Al observar, estupefacta, que participaban en la concentración varias esposas degenerales y jefes en servicio activo...muy pronto no son sólo mujeres...unas 1500 personas-hombres, mujeres y menores- profierentoda clase de insultos.” Ibid. Págs. 476-477.465 El coronel Carlos Ossandón, amigo del general Carlos Prats, asegura que la protesta de las mujeres, primero en La Costanera ymás tarde frente a su domicilio, despertaron en él un profundo sentimiento de frustración que terminó por agotar sus fuerzas paraseguir resistiendo a las presiones de las que fue objeto. Quienes compartieron con Prats (entre ellos sus compañeros de armas)conocían su galantería y caballerosidad ante las mujeres, así como también, su debilidad frente a un desaire de éstas. ENTREVISTACoronel Carlos Ossandón 20/04/95.-466 Nos referimos a presiones familiares, de amistades y al maíz depositado en los jardines o puertas de las casas de los uniformados. 132INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 133. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)en los uniformados y más tarde a las instituciones castrenses para planificar yejecutar la intervención militar. En la segunda parte de este capítulo, intentaremosreconstituir las reuniones a partir de las cuales se comenzó a configurar laoperación de septiembre de 1973, pero antes conviene revisar un episodio através del cual intentaremos graficar el cuestionamiento que las Fuerzas Armadasrealizaron a la relación civil-militar que se registró bajo el gobierno de la UP. Nosreferimos a la renuncia del general César Ruiz Danyau a la Comandancia en Jefede la Fuerza Aérea el 20 de agosto de 1973. A partir de lo anterior es factible afirmar que la “fronda militar” y el espírituque la animó fue gatillado bajo el gobierno de la UP por circunstanciascoyunturales. Por otro lado las llamadas motivaciones institucionales del 11 deseptiembre que hasta aquí hemos revisado fueron provocadas por una sociedadcivil en crisis que buscaba la destrucción del entonces sistema democrático.b) La Aventura en el Bosque: El Caso Ruiz Danyau. Como lo señaláramos en la primera parte de este capítulo, uno de losaspectos que más molestó a las Fuerzas Armadas bajo el gobierno de la UP fue laparticipación de jefes institucionales o oficiales-generales en cargos de gobierno.Básicamente, la crítica de los afectados hacia esta práctica de la UP apuntaba alas diferencias ideológicas que separaban a los uniformados de la izquierda y a lafalta de atención del Comandante en Jefe a las necesidades y aspiraciones dela institución. Esta crítica, que se dio a conocer a los respectivos jefes institucionales en losconsejos de generales y almirantes, cobró más fuerza una vez que el golpe logróestructurarse tras el “Tancazo”.467 Los líderes del movimiento militar entendían deque la única forma de asegurarse el éxito de la operación era comprometiendo alos respectivos jefes institucionales,468 para lo cual resultaba fundamentalrecuperar la imagen ejecutiva de Comandante en Jefe que había trastocado laUP. Recordemos que el gobierno de Allende recurrió las Fuerzas Armadas con elfin de dar gobernabilidad a su gestión, que se encontraba acosada por un bienorquestada oposición. Como ya lo sostuviéramos, esta necesidad del gobiernofrustró uno de las condiciones que facilitó el sometimiento de las Fuerzas Armadasal poder civil en 1970, viéndose éstas involucradas con un gobierno lejano a susconcepciones ideológicas.469 En este contexto, la oficialidad de la Fuerza Aérea fue la única que logróque su jefe institucional “rectificara” su comportamiento, ganándose éste lasimpatía y adhesión de la oficialidad pro-golpista de la FACH, que le dio a467 Todos los oficiales-generales entrevistados para este trabajo recuerdan que en repetidas oportunidades le hicieron ver a susrespectivos Jefes Institucionales el malestar que provocaba en las filas la participación de las Fuerzas Armadas en tareas degobierno. Estas ideas se corroboran con los apuntes que dejaran el general Carlos Prats y el almirante Huerta en sus Memorias.468 A partir de las experiencias pasadas los uniformados sabían que la única forma de asegurar el éxito de una operación militar era através de los respectivos Jefes Institucionales. La obediencia jerárquica era y es fuerte en las Fuerzas Armadas. Sólo algunosoficiales-generales se atrevieron a desafiar a sus respectivos jefes.469 En efecto, tras el Tacnazo de 1969, uno de las lecciones que quedó al interior del Ejército fue la de un perfil de Comandante enJefe más comprometido con las demandas institucionales, para lo cual era necesario mantener una cierta distancia con el gobiernoque permitiera exigir con más soltura dichas necesidades. 133INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 134. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)conocer el movimiento militar que se venía planificando desde el EMDN.470 Alrespecto el general de la Fuerza Aérea Francisco Herrera Latoja recuerda que tras“...el Tancazo, César Ruiz autorizó a los generales de la FACH para conversar conlos almirantes en el quinto piso del edificio de las Fuerzas Armadas.” Siendohabitual “...que le informáramos de todos los acuerdos adoptados en las reunionesde los 15 ó en los clandestinos encuentros en Lo Curro.”471 Una vez que el movimiento militar tomó forma, la FACH pretendiócapitalizarlo a través de la figura del general César Ruiz. Al respecto Herrerasostiene que en el mes de agosto la presión de la civilidad era cada vez más fuertey los deseos de la institución de ver a su líder encabezando este movimiento losllevaron a precipitar el desenlace de su intervención.472 El argumento queutilizaron para provocar la crisis con el gobierno fue la renuncia del general CésarRuiz al Ministerio de Transportes,473 lo que se traduciría en la petición de renunciaa la Comandancia en Jefe de la institución por parte del Presidente Allende. A suvez ello provocaría la renuncia simultánea de todos los generales de la FACH,desencadenándose de esta forma la protesta de sus subalternos y de las demásinstituciones de la defensa.474 Este acuerdo nació de un encuentro de grupo de generales de la FACHcon César Ruiz el viernes 17 de agosto, día en que éste se presentó ante elPresidente Allende con la renuncia a su cargo en el Ministerio de Transporte. Eldesenlace que pretendieron provocar los oficiales-generales de la Fuerza Aéreacon este hecho no dio los resultados esperados. Allende logró convencer a CésarRuiz que renunciara voluntariamente al cargo de Comandante en Jefe de laFACH, lo que invalidaba las intenciones de renuncia de la oficialidad y elamotinamiento de sus subalternos. Al respecto, el general Francisco Herrerarecuerda que “...cuando llegué el sábado para los efectos de renunciar meencontré que César Ruiz había renunciado y no lo habían echado, entonceshicimos una composición de los hechos y llegamos a la conclusión de que nuestrapresentación a retiro le iba a dar el gusto a Allende, quien quedaría en libertad deponer en nuestros puestos a quien quisiera.” De esta forma se abortó el plan quese había ideado.475 Tras la renuncia de César Ruiz a la Comandancia en Jefe de la FACH y alMinisterio de Transporte, el Presidente Allende buscó un reemplazante en el cuerpode generales de la Fuerza Aérea. El primer ofrecimiento de la jefatura de la FACHrecayó en el general Gabriel Von Schouwen, quien no aceptó la proposiciónapelando que el parentesco que tenía con el líder del MIR afectaría aun más laimagen del gobierno, optando finalmente Allende por nombrar al general470 En efecto, el general Herrera confiesa que asistía a reuniones conspirativas con consentimiento del general César Ruiz.471 La confianza que existió entre los oficiales conspiradores de la FACH con su jefe institucional se remontan a abril de 1973 productode los hechos del debate de la ENU. ENTREVISTA General Francisco Herrera L. 14/01/96.-472 Hacia este período, el plan de golpe de estado que estaba coordinando el EMDN no tenía fecha prevista. Sólo se sabía que sepodía registrar entre los meses de septiembre y noviembre de 1973.473 El general Ruiz Danyou ocupaba la cartera de transporte el 09 de agosto en un contexto de huelga de transportistas.474 Esta era la idea a partir de la cual un grupo de oficiales de la FACH pretendió capitalizar los ánimos de los uniformados paradesencadenar el golpe de estado.475 ENTREVISTA General Francisco Herrera L. 14/01/96.- 134INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 135. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Gustavo Leigh Guzmán,476 en la jefatura de la FACH quien recibió el mando demanos del general Ruiz en la tarde del lunes 20 de agosto. 477 El inusual retardo de la ceremonia del cambio de mando en la FACH, cobrósíntomas de gravedad el domingo 19 de agosto cuando el general César Ruizasistió al programa televisivo “A esta hora se improvisa” con uniforme y no de civilcomo corresponde a un ex-uniformado. La rebeldía que trató de expresar Ruizcon este acto, fue entendido por sus subalternos quienes solidarizaron con su jefeinstitucional a través de un amotinamiento en las Bases Aéreas del Bosque yCerrillos el lunes 20 de agosto. El general Herrera señala que al llegar a Cerrillos seencontró la Base Aérea en “pie de guerra”. Muchos oficiales jóvenes seacercaron a él para señalarle su malestar y su intención de querer actuar ante elvejamen que sentía la institución al perder a su Comandante en Jefe bajo esascircunstancias. 478 La maniobra de César Ruiz encontró resonancia en la oficialidad media yjoven de la institución, pero no así en algunos generales de la FACH, queentendieron que una actitud precipitada podía conducir a la Fuerza Aérea aenfrentarse con otras instituciones de la defensa, frustrándose de esta forma losplanes de un golpe monolítico que se venían trabajando desde hacía meses. Losgenerales que estaban al tanto de estos planes le hicieron entender a Ruiz que suactitud no contribuía en nada a la unidad de las Fuerzas Armadas. “Que suminuto había pasado y que habíasido responsabilidad suya no haber actuado como correspondía, debido a quejamás se acordó que renunciara, sino que lo echaran, sólo ello desencadenaríauna justificada renuncia de los generales y la protesta de los subalternos y lasdemás ramas de las Fuerzas Armadas”. 479 La posición que expresaron las restantes ramas de las Fuerzas Armadasfrente a este hecho no fue monolítica. Mientras la Armada acuarteló y envióseñales de apoyo a cualquier decisión que adoptara la FACH, el Ejército a travésdel coronel Gerardo Rojas Angulo les hizo saber la animosidad de los militaresfrente al acuartelamiento de los aviadores. Al respecto, los propios oficialesinvolucrados en la conspiración tampoco estuvieron de acuerdo con lascaracterísticas que adquirió este acuartelamiento. En el encuentro que sostuvo César Ruiz con los Generales de su instituciónen la tarde del lunes 20 de agosto en la Base Aérea El Bosque, éstos expresaron susolidaridad con Ruiz pero acto seguido los generales Mario Viveros y Gabriel VonSchouwen solicitaron que por el bien de la institución entregara el mando algeneral Leigh. Terminada la reunión con los Generales de la FACH, se realizó privadamentela ceremonia de entrega de mando a las 20:00 horas en la Base Aérea El Bosque.476 Según los apuntes del general Prats, testigo presencial de la discusión que tuvo el general Ruiz con Allende, el mencionado oficialresistió a la renuncia de la institución, pero finalmente Allende lo forzó a hacerlo. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 470. Esto últimoconfirma las versiones de los oficiales de la FACH que señalan que hubo un acuerdo previo entre algunos generales de la institucióncon César Rúiz para provocar una crisis con el gobierno, al negarse éste a dejar la Comandancia en Jefe de la Fuerza Aérea.477 Lo natural en un cambio de mando es que este se produzca lo más rápido posible. El general Herrera recuerda que“...el generalRuiz se reunió esa tarde en su casa con amigos, políticos y oficiales que llegaron a solidarizar con él. Yo (explica Herrera) traté dehablar con Ruiz pero éste estaba molesto con nosotros porque sentía que no lo habíamos apoyado.”478 ENTREVISTA General Francisco Herrera L. 14/01/96.-479 ENTREVISTA General Mario Viveros A. 10/08/95.- 135INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 136. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)De esta forma se puso fin a un movimiento institucional que pudo haber frustradoel movimiento militar que se venía planificando.c) Las Primeras Reuniones: De las tres ramas de las Fuerzas Armadas, la más recia a someterse a losreglamentos constitucionales en 1970 fue la Armada. Si bien es cierto que elalmirante Raúl Montero demostró un apego irrestricto a las normas legales durantesu gestión, la actitud que siguieron sus subalternos no fue la misma. Al igual que elgeneral Prats, el almirante Montero desarrollo diversas tareas tendientes adescongestionar a su institución del discurso anti-gubernamental. Sin embargo, laformación conservadora de estos oficiales creo un verdadero “cordón sanitario”ante las ideas expresadas por Montero en circulares internas o visitas a lasunidades.480 A partir de lo anterior y de los antecedentes que desarrollaremos acontinuación, no resulta pretencioso afirmar que la intervención militar fueincubada en Valparaíso y dirigido por los almirantes Patricio Carvajal Prado y JoséToribio Merino Castro.481 La incorporación de las demás ramas de las Fuerzas Armadas y Carabinerosal movimiento, fue el fruto de la contingencia político-social que se vivió en nuestropaís después del Paro de Octubre de 1972 y de la respectiva coordinacióninterinstitucional que el propio almirante Carvajal llevó a cabo a partir de marzo de1973 desde el EMDN.482 Las primeras reuniones que recuerda uno de los protagonistas del 11 deseptiembre, se comenzaron a desarrollar en Valparaíso en noviembre de 1972. Aellas concurrían el almirante José Toribio Merino, entonces Comandante de laPrimera Zona Naval, el general Sergio Arellano Stark, entonces coronel yComandante del Regimiento Maipo y el general de Carabineros Arturo YovaneZuñiga, entonces Jefe de Zona Policial de Valparaíso.483 En los reiterados encuentros, el general Yovane recuerda que “...seanalizaba la situación nacional, llegándose a la conclusión de que en todas parteshabía un ambiente que los empujaba a actuar.”484 Sin embargo, añade Yovane,se optó primero por levantar el ánimo del personal y para ello se idearonencuentros interinstitucionales en donde “...recordábamos a nuestros héroes yhomenajeábamos nuestros símbolos nacionales...Los repetidos encuentros fueronconvenciendo al personal de que no estaba todo perdido y de algo que seestaba preparando.”485480 Para tener una idea más acabada acerca de la posición “pro-intervencionista” en la Armada veáse: Merino; José Toribio. Op citpágs 153-188.481 Algunos oficiales sindican al almirante Carvajal como el más crítico hacia el gobierno de la UP. Su compromiso con el golpe sevincula a ideas ultra católicas que lo llevaban a ver en la figura de Salvador Allende a Satanás. ENTREVISTA General FranciscoHerrera L. 14/01/96.482 En efecto, si revisamos los capítulos cuarto y quinto de esta investigación podemos ver que tanto el Ejército, como la FACH yCarabineros, no expresaron mayores “resquemores” por el triunfo de la UP. La posición crítica y pro-golpistas de éstas surgió bajo uncontexto de crisis que afectó al país.483 ENTREVISTA General Arturo Yovane Z. 24/11/96.484 Ibid.485 Ibid. 136INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 137. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Los encuentros de “camaradería” que el general Yovane recuerda,obedecieron, sin embargo, a la estrategia de la Armada de fortalecer el espíritude cuerpo al interior de las respectivas unidades de las Fuerzas Armadas pararespaldar el veredicto popular cuando la ciudadanía decidiera poner fin algobierno de la izquierda.486 Como lo estableciéramos en el capítulo anterior el fracaso que obtuvo laoposición en las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, en dondeesperaban obtener una amplia mayoría en el Senado para inhabilitar al PresidenteAllende de sus funciones, volvió a poner a las Fuerzas Armadas en las expectativasde los sectores que aspiraban el derrocamiento de la UP. En relación a lo anterior, el propio general Yovane recuerda que a partir demarzo de 1973 se comenzaron a desarrollar las reuniones claves quedesembocaron en lo que más tarde se conoció como el 11 de septiembre. En laprimera de ellas, añade el citado general,”... se habló abiertamente deintervención militar...acordándose seguir en contacto y comenzar a trabajar estetema con sus respectivas fuerzas...” Al mencionado encuentro concurrieron, por laArmada el almirante Raúl Troncoso y los capitanes Castro y Vásquez y porCarabineros el general Yovane en compañía de los comandantes Stange yFuentes.” 487 Mientras que en Valparaíso las fuerzas militares presentes en la zona habíancomenzado a implementar un golpe de estado, en la capital el recién nominadoJefe de Estado Mayor de la Defensa Nacional, vice-almirante Patricio Carvajal, seabocó a la misma tarea con los subalternos que tenía a sus órdenes.488 Enefecto, el coronel Pedro Guerrero, entonces oficial del EMDN recuerda que a partirdel mes de marzo de 1973 este organismo, a través de sus cuatro departamentos,se abocó a la tarea de reactualizar los planes de seguridad interna.489 Entre las características que tuvo el Plan de Defensa Interior de las FuerzasArmadas que se aplicó el 11 de septiembre, tenemos que recordar que todaplanificación de operación militar cuenta con cinco puntos, que son, Estado de laSituación, Misión, Actividades Operativas, Actividades Logísticas y Otros.490 Paramaterializar los diferentes aspectos que se encuentran presentes en el plan, elEMDN cuenta con cuatro departamentos: Operaciones, Logística, Inteligencia yServicios. Cada uno de ellos, en forma separada, comenzó a trabajar en los cincopuntos del plan en forma secuencial. Es decir, partiendo por el orden yaseñalados.486 Recordemos que la Armada al asumir el gobierno de la UP adoptó esta postura. La cercanía de las elecciones parlamentarias de1973 fue la posibilidad para poner en ejercicio estas intenciones.487 Según los recuerdos de Yovane, esta reunión clandestina se llevó acabo en el piso diez de un edificio de departamentos de Viñadel Mar. En este encuentro además se habló de “...que siempre hemos sido considerados los parientes pobres de los uniformados yellos (refiriéndose a los representantes de la Armada) me dicen que no. Que éramos tan militares como ellos, en fin. Bueno les dijeque estábamos dispuestos a participar pero con la condición de que vamos hacer cuatro fuerzas que vamos a compartir las mismasresponsabilidades y derechos.“ ENTREVISTA General Arturo Yovane Z 24/11/96.-488 El almirante Patricio Carvajal Prado asumió la dirección del EMDN en enero de 1973. Desde allí coordinó los cuatrodepartamentos con que cuenta esta repartición para preparar el golpe de estado, que son Inteligencia, Operaciones, Logística yServicios. ENTREVISTA Coronel Pedro Guerrero. 24/01/97.-489 El primer plan de seguridad interna que hubo en Chile se remonta al año 1947, bajo el gobierno del Presidente Gabriel GonzálezVidela. Desde esa época que se vienen reactualizando anualmente los planes por parte de las Fuerzas Armadas.490 El quinto punto de un plan operativo, que se acostumbra a definir como “Otros” se refiere aquellos aspectos colaterales queayudan al éxito de la operación, como lo fue la Operación Silencio en el Plan Lautaro. 137INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 138. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) En este sentido el coronel Guerrero señala que los cuatro departamentos,lograron reunir la información del Estado de Situación del país en el mes de mayode 1973, llegando a la conclusión de “que estábamos en un período de desordentotal, político, social y económico.” Dicha información, añade el mismo oficial, fuecomunicada al Jefe de Estado Mayor, Patricio Carvajal, quien la dio a conocer alMinistro de Defensa José Tohá, quien no prestó mayor interés a los análisisdesarrollados por el EMDN.491 En relación al segundo punto de la planificación, la misma fuente aseguraque la misión entregada por Carvajal fue la de “llegar a una idea más precisa delo que estaba ocurriendo en el país con la finalidad de conocer las factibilidadesde una intervención militar bajo esa coyuntura.” En relación a este punto elmismo oficial recuerda que “se llegó a la conclusión de que era posible unaintervención de las Fuerzas Armadas entre los meses de septiembre y noviembre,iniciándose la planificación operativa del golpe en el mes de julio.”492 Las diligencias iniciadas por Patricio Carvajal en el EMDN secomplementaron más tarde con la que venían sosteniendo paralelamentealgunos oficiales en la capital. En relación a estos encuentros conspirativos, elgeneral Arturo Viveros Ávila señala que éstos comenzaron a producir a partir demarzo de 1973 y que a ellos concurría un número variable de oficiales. Por elEjército lo hacían los generales Sergio Arellano, Oscar Bonilla, Sergio Nuño y JavierPalacios. Por la FACH, los generales Francisco Herrera y Mario Viveros Ávila.493 Laactiva participación que tuvo en ellas el general Arellano, conocedor de lapostura que habían adoptado destacadas figuras de la Armada fue determinantepara contactar a este inquieto grupo de oficiales con Patricio Carvajal y losuniformados que se reunían en Valparaíso.494 A partir de estos contactos es posible comprender la monolítica crítica querealizó un importante número de oficiales al Proyecto de Escuela NacionalUnificada (ENU) que el entonces Ministro de Educación, Jorge Tapia, expuso antesesenta oficiales de las Fuerzas Armadas el 11 de abril de 1973. En este sentidohabría que precisar que la efervescencia que provocó la ENU en los uniformadosversó fundamentalmente en dos aspectos, en primer lugar la presencia decategorías marxistas de análisis presentes en el proyecto, que desde la perspectivade los militares atentaban contra los principios y valores nacionales. En segundo 491 El coronel Pedro Guerrero, oficial de operaciones del EMDN recuerda que el Ministro de Defensa José Tohá no se conmovió conlos informes que se le dio a conocer. Sólo deslizó algunas explicaciones para excusar ciertas situaciones. En general, no le dioimportancia a nuestro estudio. ENTREVISTA Coronel Pedro Guerrero 24/01/97.-492 Una vez que las Fuerzas Armadas a través del EMDN llegaron a esta conclusión, se asumió esta misión rescatando un decretosupremo secreto de septiembre de 1954 que señalaba que la misión de las Fuerzas Armadas no era sólo referida a vigilar lasoberanía externa, sino que también ésta se hacía extensiva hacia el ámbito interno. ENTREVISTA Coronel Uros Domic 15/09/96.-493 Fuentes cercanas a estos grupos conspirativos señalan que los hermanos Viveros fueron piezas claves para contactar a la FACHy al Ejército. Otros oficiales añaden que estos contactos se vieron favorecidos porque la mayoría de los entonces generales de laFACH en 1973 habían recibido parte de su formación militar en las filas del Ejército, en los tiempos en que la institución aéreadependía del Ejército. Sólo el año ´40 la Fuerza Aérea logró contar con un centro de estudios propio.494 Sergio Arellano al ser ascendido a general fue trasladado a Santiago. En la capital se autoasignó la tarea de crear un movimientosimilar al que funcionaba en Valparaíso, en donde recordemos que participaban los almirantes Merino, Huidobro y Huerta. 138INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 139. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)lugar, el procedimiento a través del cual se pretendió implementar esta reforma,que no contó con una ley específica de reforma educacional.495 En relación a este hecho el general Francisco Herrera recuerda que laposición que manifestaron los uniformados presentes en el foro fue discutida yacordada con anticipación. Al respecto señala que hubo conversaciones previasentre los generales Gustavo Leigh, Javier Palacios y el contralmirante IsmaelHuerta, principales interlocutores del malestar castrense ante el proyectoeducativo.496 A partir de los recuerdos del general Herrera es posible establecer que ya enabril de 1973 los contactos entre la oficialidad “putschista” se habíanmaterializado. En este mismo sentido, creemos posible establecer que lasreuniones de oficiales a la que alude el general Herrera, coincidía con laplanificación que el Almirante Carvajal venía efectuando desde el EMDN. Enefecto, el general Herrera recuerda que la presencia de los almirantes Carvajal yHuerta fueron recurrentes en los encuentros conspirativos que se desarrollaron enLo Curro.497 De lo ya señalado es posible concluir que los aludidos encuentros tuvieronuna finalidad planificadora más que deliberativa, en el entendido de que lainformación que recogía el EMDN era estudiada en tales reuniones. Si bien escierto que corresponde a los Estados Mayores y a las respectivas Academias deGuerra, actualizar los planes operativos que guiaran el accionar de las FuerzasArmadas, no deja de ser necesaria la participación de otras instancias en unaconspiración. En efecto, de toda planificación operativa se desprenden misionespuntuales que no viene al caso someterla a una planeación de las Academias deGuerra, por tratarse de acciones que pretenden crear condiciones favorables a laaplicación misma del plan, tales como la llamada Operación Silencio498y lapolítica de “hostigamiento” que debieron enfrentar los Comandantes en JefeConstitucionalistas para que desistieran del cargo y dejaran el camino libre a losoficiales que estaban dispuestos a liderar en sus respectivas instituciones laintervención militar. En relación a este punto habría que señalar que elhostigamiento institucional hacia los Comandantes en Jefes anti-golpe fuecoordinado con la oposición a través de sus medios de prensa. Internamente los495 Ante la efervescencia que provocó el proyecto de Escuela Nacional Unificada en las Fuerzas Armadas, el entonces Ministro deDefensa Nacional, José Tohá organizó una reunión aclaratoria en la que el Ministro de Educación de la época, Jorge Tapia, expondríalos principios y objetivos de la ENU.496 El general Herrera recuerda que antes de realizarse el foro el general César Ruiz le preguntó “...¿quién va hablar en el foro?. elgeneral Leigh y yo, respondió Herrera. Conforme, entonces yo voy a hablar con Prats y Montero para que nosotros apoyemos a losque hablen allí. Íbamos a entrar a la ENU y nos encontramos con Ruiz quien nos dice que no pudo ponerse de acuerdo con Prats yMontero, así es que bajo mi responsabilidad ustedes hablen.” ENTREVISTA General Francisco Herrera L. 14/01/96. Al respecto elalmirante Ismael Huerta, uno de los protagonistas en aquel foro intenta dejar entrever en sus Memorias que no tuvo contacto previocon los otros oficiales que hablaron en aquella oportunidad.497 A la casa de Jorge Gamboa asistían además los oficiales de Ejército a los que hace alusión el general Viveros. Jorge Gamboa esun civil familiar del general Sergio Arellano.498 La Operación Silencio fue un Plan de Telecomunicaciones Tridimensional que permitió mantener comunicadas a las FuerzasArmadas el 11 de septiembre, así como también, acallar aquellas radios que se opusieran al movimiento militar y desconectar lascomunicaciones entre el gobierno central y sus intendencias. 139INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 140. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)oficiales-generales que buscaban la renuncia de sus jefes vertieron fuertes críticashacia sus gestiones en los consejos de generales y almirantes.499 Otro aspecto que no fue necesario someterlo a planeamiento militar serelacionó con los contactos civiles cuyas acciones facilitarían el movimiento militar.Al respecto, representantes de La Armada fueron quienes expresaron mayorcercanía a este tipo de agrupaciones. Fuera de los contactos que existieron conmiembros de partidos políticos de oposición es importante nombrar a la“Cofradía Náutica del Pacífico, en la que el almirante Merino era su vice-presidente. En ella también participaban Agustín Edward, Hernán Cubillos, PatricioCarvajal y Roberto Kelly.” 500 Toda esta tarea coordinación se hizo intensa a partir del mes de julio de1973, una vez que el almirante Carvajal conoció los estudios del EMDN queseñalaban la viabilidad de la intervención militar. Con anterioridad a esta fechalas reuniones entre los oficiales involucrados en el movimiento fueron esporádicas ydebieron haber girado en torno a los informes que periódicamente recibía PatricioCarvajal y que se relacionaron con el llamado “Estado de Situación del País”,501así como también, en evaluar los contactos que se comenzaron a implementarcon las provincias. En este sentido los generales Manuel Torres de la Cruz yWashington Carrasco recuerdan haber estado en contacto permanente paraestos fines con los generales Bonilla, Viveros, Baeza y Arellano.502 La operacionalización del movimiento militar a partir de julio es coincidentecon los recuerdos de los oficiales consultados, quienes sostienen que luego del“Tancazo”, las reuniones se hicieron más frecuentes, a raíz de la formalización dela actividad deliberativa con la llamada “Reunión de los 15”. En efecto, tras elsofocamiento del Regimiento Blindado nº 2, la UP organizó una concentración enla Plaza de la Constitución en la que los jefes institucionales fueron homenajeadospor los asistentes. La presencia de los Comandantes en Jefe en el balcón conSalvador Allende causó una reacción de recelo en la oficialidad de la FACH y laArmada que se expresó en una reunión espontánea en el edificio de las FuerzasArmadas. Este tipo de encuentros, en donde los oficiales analizaron la situaciónnacional para unificar criterios de acción, se hicieron habituales y se incorporó aellos al Ejército. Cada institución participaba con cinco oficiales-generales, que nosiempre eran los mismos, de ahí el nombre de “Reunión de los 15”. 503 En este499 Ya en el presente trabajo hemos dado a conocer algunos episodios en los cuales la oficialidad pro-golpe hizo ver al general Pratssu descontento. En relación a la Armada el almirante Montero pasó por situaciones similares. Al respecto véase: Huerta; Ismael. Opcit Tomo II Pág 84. Merino; José Toribio. Op cit. Págs. 204-226.500 Revista Hoy. nº 998 del 09-15 de septiembre de 1996 Pág 18. En la preparación de la Operación Silencio el general Herreratambién reconoce la participación de civiles como Sergio Arellano Iturriaga, hijo del general Arellano, Federico Willoughby, EduardoMuller, entre otros. Para conocer más detalles en torno a la participación de civiles en el 11 de septiembre véase: Arellano; Sergio:Mas allá del abismo. Un Testimonio y una Perspectiva. Editorial Protección. Santiago, 1995.-501 Luego del Tancazo (29/06/73) los oficiales consultados concuerdan que las reuniones se hicieron más frecuentes y apuntaron aobjetivos más concretos.502 Los contactos no siempre fueron personales. Se recurría a personal de confianza para ello. Los viajes por motivos personales olaborales sirvieron para intensificar estos enlaces.503 El objetivo que se persiguió la aparición de los Comandantes en Jefes con el Presidente Allende en la concentración de la PlazaConstitución ha tenido diferentes interpretaciones. Mientras para la oficialidad golpista se trató de una utilización más por parte de laUP, para el general Carlos Prats este “...gesto buscaba diluir el sentimiento adversión popular contra la totalidad de las FuerzasArmadas.” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 423. 140INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 141. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)sentido, el coronel Guerrero, que estuvo a las órdenes de Carvajal en el EMDNseñala que “...los temas y punto de vista que allí se discutían llegaban al EstadoMayor de la Defensa a través de los Estados Mayores institucionales, quienes luegode analizarlos nos proporcionaban la información y sus conclusiones para quenosotros las consideráramos.” El necesario análisis y coordinación de la información a la que alude elcoronel Guerrero, cobra sentido cuando los oficiales comprometidos en elmovimiento recuerdan que no todos los oficiales que participaban de la “Reuniónde los 15” estaban al tanto de las decisiones que venían adoptando un númeroimportante de uniformados. Nos referimos específicamente al general AugustoPinochet, que como Jefe del Estado Mayor del Ejército participó en todas ellas, alos generales de Ejército Pickering, Urbina y Sepúlveda y a los generales de la FACHBachelet, Vergara y Von Schouwen. Todos estos oficiales eran consideradoscercanos al pensamiento de Carlos Prats o abiertamente izquierdistas por parte desus compañeros de armas. De todos ellos, tres dieron sorpresas el 11 de septiembreal incorporarse al movimiento militar. Nos referimos a los generales Pinochet yUrbina del Ejército y Von Schouwen de la FACH.504 A partir de lo anterior es factible señalar que en las repetidas “Reuniones delos 15” nunca se habló abiertamente de golpe de estado. En ellas más bien “...sefijaron criterios de acción conjunta de las Fuerzas Armadas para enfrentar ladelicada situación del país”, criterios que sin lugar a dudas sirvieron paraimplementar la monolítica operación militar del 11 de septiembre. Al respecto, unode sus más asiduos participantes, el almirante Ismael Huerta anota en sus“Memorias” que entre los objetivos de acción conjunta que se trazaron en dichasreuniones se encontraba evitar la división de las instituciones de la defensa,comprometerse a no atacarse mutuamente evitando la guerra civil, conocer elpensamiento de sus subalternos para canalizarlo y fijar criterios para efectuar losallanamientos.505 A pesar de que siempre se evitó mostrar las verdaderas intenciones dedichas reuniones, en casi todos estos encuentros se habló mal del gobierno y de laizquierda.506 En una de las oportunidades el Almirante Huerta anota en susMemorias que el general Leigh al referirse a los allanamientos para hacer cumplirla Ley de Control de Armas señaló que era necesario intensificarlos, “...parabuscarles el odio.”507 La viabilidad de implementar con éxito un movimiento militar entre losmeses de septiembre y noviembre del año 73 y la institucionalización de laactividad deliberativa a través de la “Reunión de los 15”, intensificó los encuentrosclandestinos entre la oficialidad comprometida con el movimiento. En efecto,hacia fines del mes de julio aparecen conspirando no sólo los oficiales generales504 Los generales de Ejército Pickering y Sepúlveda renunciaron al Ejército el 23 de agosto de 1973, como una manera de solidarizarcon la renunciada presentada por el General Prats. En la FACH los generales Bachelet y Vergara fueron perseguidos al interior de suinstitución después del 11 de septiembre.505 Huerta; Ismael. Op cit Tomo II. Pág. 78.506 Al respecto el general Carlos Prats anota en sus Memorias: “Pinochet confirma mi presunción de que en la reunión sostenida entre15 generales y almirantes, se habían deslizado “inquietudes” respecto a la acción del gobierno, adecuadamente encubiertas para nodar pie a reacciones de los Comandantes en Jefe.” EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág. 436.-507 Huerta; Ismael. Op cit. Tomo II. Pág 78. 141INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 142. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)hasta aquí nombrados, sino la oficialidad media, que venía desarrollandoactividades de esta naturaleza desde hacía meses, pero sin coordinarsetridimensionalmente. La coordinación de este estamento es coincidente con lastareas de tomar contacto hacia abajo que se fijó en una de las “Reuniones de los15” y que buscó capitalizar el malestar de este estamento evitando de esta formauna acción aislada de estos oficiales. Como lo estableciéramos en el capítulo anterior, desde estos sectorescomenzó a emerger un movimiento tendiente a hacer reaccionar a susrespectivos mandos. Oficiales generales entrevistados para esta investigaciónseñalan que al no haber reaccionado a tiempo, estos grupos habrían tomado lainiciativa.508 Los temas que se afinaron en las sucesivas reuniones clandestinas que seregistraron en “Lo Curro”, “Lo Cañas” , en la “Escuela Militar”, por nombrar algunospuntos, continuaron enfocados a la Operación Silencio, al hostigamiento a losGenerales reticentes al golpe, así como también, en crear ciertas condicionespolíticas para ejecutar el movimiento militar. Al respecto llama la atención el“cuidado” que tuvieron los militares chilenos de exigir a la civilidad interesada en laoperación militar una confirmación de su parte. En este sentido habría que señalarque detrás de la declaración de ilegalidad que redactó la Cámara de Diputadoshubo una coordinación civil-militar, no resultando posible establecer lo mismo conlas declaraciones que hiciera el Poder Judicial y la Contraloría General de laRepública 509 Al respecto, el general Arturo Yovane, uno de los tantos contactos que tuvola DC con los oficiales generales que conspiraron el 11 de septiembre,510recuerda que llamó “...a su compadre Alejandro Noemí, senador y amigo de Frei,y le conté 25 días antes del 11 lo que estábamos preparando y la necesidad quehabía de que ambos convencieran a los parlamentarios de hacer presente que elgobierno era inconstitucional”. En efecto, el 22 de agosto la Cámara deDiputados adoptó un acuerdo que declaró la inconstitucionalidad del gobiernode la UP. 511 Uno de los últimos encuentros conspirativos que se llevaron acabo, seefectuó en la Escuela Militar el 7 de septiembre. En ella participaron el coronel NiloFloody, Director de la Escuela Militar; el coronel de la FACH de apellido Forley(ayudante del el General Leigh), el capitán de Navio de apellido Limey; el general(r) Ramón Valdés, entonces Comandante del Regimiento Simbólico Bueras y elgeneral de Carabineros Arturo Yovane. Este último recuerda que el tema centralde dicho encuentro giró en torno a las fuerzas que estaban dispuestas a actuar elviernes 14 de septiembre, evidenciándose que el Ejército no contaba con laparticipación de Pinochet a quien se le invita al movimiento esa misma noche.508 Llama la atención que el temor a ser sobrepasados por sus subalternos fue uno de los aspectos que preocupó a la alta oficialidaden 1973.509 Si esta declaración fue el resultado de una coordinación civil-militar, podría sostenerse también que las restantes declaraciones enlas que se buscaba dejar en evidencia la ilegalidad del gobierno también respondieron a esta lógica.510 Entre los contactos que se le reconocen a la DC con la oficialidad golpista podemos mencionar a los generales de Ejército SergioArellano, Oscar Bonilla y Héctor Bravo Muñoz. La cercanía de os dos primeros uniformados con la DC se debe a que fueron edecanesde Eduardo Frei mientras este fue Presidente de la República.511 La fechas que maneja el general Yovane calzan exactamente con el 11 de septiembre. ENTREVISTA General Arturo Yovane Z.24/11/96.- 142INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 143. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) En esa reunión la Armada y la FACH aseguraron unanimidad. Es decir,desde la máxima autoridad hacia abajo. A pesar de que la renuncia del almiranteMontero aún no se formalizaba, el almirante Merino, como interino, ya concitabala adhesión de la institución. En contraste, Carabineros presentaba una división demandos que se podía expresar en división de fuerzas. Al respecto, Yovane aseguróen aquella oportunidad la participación de las zonas de Valparaíso y Concepción,así como también la Escuela de Suboficiales y las unidades operativas. El Ejército,al igual que Carabineros no tenía la certeza de que todo su alto mandoparticipara en la operación. Pinochet y Urbina, es decir, el Comandante en Jefe yel Jefe de Estado Mayor no estaban aun confirmados. La tarea de avisar esanoche a Pinochet fue encomendada al general Arellano quien lo hizo el sábado 8de septiembre.512 La incorporación del general Pinochet al movimiento se formalizó el 9 deseptiembre a través de la conocida carta que el almirante Merino envía a losgenerales Leigh y Pinochet con el almirante Huidodro y el comandante ArielGonzález. En dicho documento se alteró la fecha original con que había sidopensada la operación militar, cambiándose para el martes 11 de septiembre. Alrespecto los uniformados justifican el cambio de fecha a partir de razones tácticasque buscaron no llamar la atención de la civilidad y de las autoridades. En este sentido los militares sostienen que esta determinación se debió aque un acuartelamiento previo era menos notorio un día lunes que el día jueves,donde muchos uniformados regresan a sus casas y dejan la vida en el cuartel. Estajustificación carece, sin embargo, de lógica. ¿Cómo es posible que el EMDNplanifique una operación militar sin haber tomado esta precaución? La verdadparece ser otra, y se relaciona al encuentro que tuvo el almirante Merino con elPresidente Allende el jueves 7 de septiembre en La Moneda. En aquella reunión el Almirante Merino anota en sus “Memorias” que elPresidente Allende “...no tenía ninguna intención de recapacitar y sólo buscabaganar tiempo para imponer sus ideas”. Omitiendo señalar que en aquel encuentroAllende le comunicó la intención de llamar a un Plebiscito para zanjar laproblemática que vivía el país. De publicarse este anuncio ¿qué razones habíapara ejecutar una intervención militar si la UP iba a perder el Plebiscito ?. Desdeesta perspectiva se adelantó la fecha del movimiento militar. Este cambio fuecomunicado a los restantes jefes militares a través del documento o carta quellevó el Contraalmirante Huidobro y el comandante González. En ella, además,hay una invitación a Pinochet a sumarse al golpe. La verdad es que éste último nohabía confirmado su participación luego que enterara de los planes el 8 deseptiembre. Según los informes que le proporcionara Carvajal a Huidobro,Pinochet sólo aseguró la neutralidad de su institución, compromiso que resultabainsuficiente para los restantes almirantes quienes temían que el Ejército terminarasumándose al gobierno.513512 El general Sergio Arellano no concurrió al domicilio de Pinochet el 7 de septiembre como se había acordado por tener que asistir aun evento familiar. Según lo relata su hijo en su libro lo hizo al día siguiente, no prestando mucho interés en querer participar.513 En la conversación que tuvo el almirante Merino con Salvador Allende el 7 de septiembre, éste debió haberle mencionado suintención de llamar a un Plebiscito. En efecto, esta “salida” al conflicto político debió haber sido anunciada públicamente el 11 deseptiembre a mediodía, antes de que se reuniera el Consejo Nacional de PDC. La franqueza y a ratos cercanía con que el propioalmirante recrea la conversación con Allende en sus Memorias nos hace pensar que el almirante omite esa proposición., señalando 143INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 144. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Una vez que la dirección del movimiento confirmara la fecha de laintervención militar, fueron avisados el lunes 10 los oficiales cuyo desempeñooperativo resultara vital para el movimiento. En relación a este punto hubodiferencias en cada una de las ramas. Así por ejemplo, el almirante Merino no tuvomayores inconvenientes en conversar la decisión de actuar con sus almirantes yoficiales con mando de tropa, al igual que el general Leigh, quien hizo lo mismocon sus generales de brigadas aéreas y coroneles. Una realidad diferente se vivióen el Ejército. El general Pinochet tuvo sus aprensiones en comunicar a todos susgenerales la fecha y hora de la operación militar. Sólo se les comunicó con 24horas de anticipación a los generales de División Torres de la Cruz, Carrasco yBrady, así como también a los generales de Brigada Palacios, Arellano yBenavides. Los restantes oficiales fueron comunicados el mismo 11 deseptiembre.514 Una realidad similar se vivió en Carabineros, donde hubo cuatrooficiales antes del general Mendoza que fueron sobrepasados, al igual que tresgenerales más antiguos que Yovane. Desde este punto de vista el conocimientode golpe en Carabineros fue selectivo y en función de aquellas unidades queposeían más fuerza. Los oficiales-generales que se encontraban en la línea de mando antesque el general César Mendoza Durán fueron los generales Sepúlveda, generalDirector de Carabineros, Viveros, Urrutia y Yánez. En relación al general Mendozatodos los oficiales consultados señalan que éste nunca participó en una reuniónprevia al 11 de septiembre, siendo más bien una figura desconocida en las lidesconspirativas. La dirección del movimiento en Carabineros recayó en su personapor antigüedad ya que Yovane indirectamente lo incorporó al informarle lo quevenía haciendo desde enero de 1973. Al respecto el general Yovane puntualizaque el día 10, después que había firmado Pinochet, Merino y Leigh, este último lollamó para que firmara en representación de Carabineros, enterándose allí de queexistía un general más antiguo que Yovane en Carabineros que estaba al tantodel movimiento. Tras la firma de Mendoza, éste en compañía de Yovanearrastraron al movimiento a la Escuela de Oficiales de la institución.515 Cada una de las instituciones que participó el 11 de septiembre tuvo susrespectivas claves para comunicar a sus subalternos de provincia la fecha y horade la operación militar. Al respecto el general Manuel Torres de la Cruz recuerdaque el mensaje en el Ejército fue comunicado por el coronel Pedro Ewing con lassiguientes palabras: “Las olimpíadas en el Ejército son el martes 11 de septiembre alas seis de la mañana.” En la Armada la clave que dio el vamos a la operaciónnaval fue “se soltó la lancha”. Mientras que en la FACH fue “llueve enSantiago”.516que el Presidente Allende sólo buscaba ganar tiempo, no especificando la propuesta con que pretendió ganar tiempo el líder de la UP.Para tener una noción más acabada de la conversación que tuvo Merino con Allende VER: Merino; José Toribio. Op cit. Págs. 221-223.514 De ahí que se señale que para muchos generales de Ejército Pinochet dio un gran sorpresa el 11 de septiembre. En este sentidolos generales Baeza y Viveros recuerdan haberse enterado el mismo día del movimiento que Pinochet lo encabezaba por el Ejército.515 ENTREVISTA General Arturo Yovane Z.24/11/96.-516 Internamente se manejaron otras frases claves, como “Mañana no tomen desayuno antes de las ocho.” “La once de las cuatrotías”. Carabineros no tuvo clave única. 144INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 145. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)d) Los Planes del 11: Para comprender a cabalidad las diferentes planificaciones a través de lascuales se ejecutó el 11 de septiembre en nuestro país, conviene señalar que éstosserán expuestos desde un orden general a uno particular. Es decir, se expondráprimero el Plan de Defensa Interior de las Fuerzas Armadas que fue preparado porel EMDN, para más tarde pasar a detallar la información obtenida en torno a losplanes que se elaboraron en las guarniciones más importantes del país, talescomo, Valparaíso, Santiago, Concepción y Punta Arenas. Detrás de la acción conjunta de las Fuerzas Armadas y Carabineros el 11 deseptiembre, hubo una planificación general de carácter tridimensional preparadapor el EMDN. Esta última fue en definitiva el factor explicativo de que losuniformados actuaran monolíticamente a lo largo y ancho del país. Junto a ellacada guarnición militar aplicó los planes zonales de seguridad interna.D.1 Plan Lautaro: Esta planificación fue dirigida por el vice-almirante Patricio Carvajal. Susorígenes se remontan al mes de marzo de 1973 cuando se comenzó a elaborar elEstado de Situación Interna del País. El análisis de esta información se coordinótridimensionalmente a partir de julio de 1973. En efecto, a partir de esta fecha elEMDN ordenó a los Estados Mayores institucionales la actualización de los Planesde Seguridad Interna de las diferentes Guarniciones Militares que corresponden acada rama de las Fuerzas Armadas según los CAJSI517. El Plan de Defensa Interior de las Fuerzas Armadas que elaboró el EMDN sedenominó “Plan Lautaro” y fue firmado por los respectivos Comandantes en Jefeel 17 de agosto, es decir, tres semanas antes de la fecha programada, que en susorígenes fue el viernes 14 de septiembre.518 En relación a las características que tiene un Plan de Defensa Interior de lasFuerzas Armadas y en especial el que aquí nos interesa, el coronel Guerrero señalaque éste no puede entrar en detalles de la acción que emprenderán las distintasfuerzas el día que se ejecute la operación. Más bien, añade, es un esbozo en elque se sintetizan las motivaciones del plan519 y se ordena la ejecución de losdiferentes planes tridimensionales que cada guarnición ha preparado. El517 Recordemos que este tipo de estructura fue asumida por el EMDN bajo la dirección del general Carlos Prats en 1970, quien paraenfrentar el ambiente eleccionario de ese año ideó esta estructuración. Básicamente los CAJSI (Comando de Área Juridiccional deSeguridad Interna) se relacionan con la idea de que en una guarnición o departamento militar la institución más representativa tomabael mando de ella y las restantes instituciones se sometían a su dirección.518 Así lo deja estipulado el general Carlos Prats en sus Memorias cuando anota que “El Jefe de Estado Mayor de la Defensa Nacionalme trae para mi firma un Plan de Telecomunicaciones anexo al Plan de Defensa Interior de las FF.AA de carácter preventivo “frente ala insurgencia” Comprendo el doble filo del documento, pero lo firmo ante la necesidad de extremar el alistamiento frente a la sediciónen marcha”. EN: Prats; Carlos. Op cit. Pág 469.519 Aquí se hace mención a la misión de defensa interna que deben cumplir las Fuerzas Armadas y que se desprendió, según elcoronel Uros Domic del decreto supremo secreto del año 1954, cuyos detalles no pudimos conocer. 145INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 146. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)mencionado oficial recuerda que el “Plan Lautaro” no tuvo más de dos hojas enlas cuales se hizo alusión a los aspectos ya apuntados.520 En relación al conocimiento del Plan Lautaro por las autoridades civiles,tales como el Ministro de Defensa, y militares no golpistas, como el general Prats yel almirante Montero, ¿Porqué entonces no se denunció ?. Básicamente porque elplan fue presentado a las autoridades con un carácter preventivo frente a lainsurgencia que afectaba al país. Es decir, se podía entender como una acciónque podía evitar una eventual intento de derrocar al gobierno. En relación a lafecha, ella no se estipulaba en el original que conocieron algunas autoridades,siendo ésta una información conocida sólo por quienes ejecutarían la operación.El cambio de objetivo del plan, de carácter defensivo a ofensivo no es tarea difícilexplican fuentes entendidas.521 La necesaria coordinación institucional previa para poner en ejecución loslineamientos del Plan Lautaro no fue tarea difícil de lograr en la Armada y en laFACH. El compromiso con la intervención militar de Merino, vice-almirante y lídernatural en su institución522, así como también, del Comandante en Jefe de laFuerza Aérea, general Gustavo Leigh, facilitaba esta labor. ¿Pero qué sucedía enel Ejército y Carabineros? ¿De dónde obtuvo el Ejército la información para actuarel 11 de septiembre si su líder máximo no estaba comprometido hasta antes del 9de septiembre ? Evidentemente que no a través de Pinochet y tampoco de partedel Jefe de Estado Mayor institucional, general Rolando Urbina, que eraconsiderado por la oficialidad anti-UP, y por el propio Pinochet más tarde, comopoco confiable.523 La información fidedigna por orden de jerarquía debió habersido entregada al general Manuel Torres de la Cruz, pero éste por encontrase enPunta Arenas debió haber sido descartado como coordinador de la intervenciónen el Ejército. El oficial general que probablemente recibió la orden por suantigüedad fue el general Ernesto Baeza Michelssen, quien se desempeñabacomo Director de Abastecimiento del Ejército en Santiago. Sin embargo, el hechode que no tuviera tropa a su mando pudo haber influido en que la confirmacióndel golpe en Ejército haya recaído en otro oficial. En efecto, el general Baezaconfiesa haber conocido la fecha del movimiento militar el mismo 11 deseptiembre, cuando se le encomendó coordinar la operación que realizaría lainstitución en el centro de la ciudad desde las dependencias de la Comandanciaen Jefe del Ejército, frente al palacio de La Moneda.524520 En sus líneas centrales este señalaba lo siguiente:“A partir de.... Usia se servirá asumir las atribuciones político, militares yadministrativas de su zona juridiccional. Acuse recibo.”521 El coronel Pedro Guerrero, oficial del EMDN, nos señala que “...se creó un plan operativo paralelo en el EMDN que no fueconocido por el Ministro de Defensa y los Comandantes en Jefe.” En efecto, el Plan Lautaro, fue velado por el Plan Hércules, que essimilar al Plan Lautaro pero con un objetivo diferente, pues buscaba mantener y no derrocar el orden entonces vigente.522 Al momento de producirse el golpe Allende aún no formalizaba al almirante Merino como Comandante en Jefe de la Armada. Estefue el tema que reunió a Allende y Merino el jueves 7 de septiembre y frente al cual no se llegó a acuerdo.523 La falta de confiabilidad hacia el general Urbina se expresó el mismo 11 cuando Pinochet no le informó de lo que planeaba paraese día, encomendándole realizar una visita militar de rutina al departamento militar de Temuco para mantenerlo de esta formaalejado de Santiago.524 El general Baeza conversó en dos oportunidades vía telefónica con Allende el 11 de septiembre. En la primera de ellas elPresidente le solicitó una reunión con los Comandantes en Jefe, pero éstos se negaron señalando “...que hemos tenido tantas pero nose ha logrado nada”. El segundo contacto fue para solicitar una tregua al ataque aéreo que afectó a La Moneda, con el fin de quesalieran las mujeres que aun se encontraban en el palacio de gobierno. En esa oportunidad se le ofreció un avión para queabandonara el país, pero Allende se negó. ENTREVISTA General Ernesto Baeza Michelssen. 12/08/95.- 146INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 147. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Si bien es cierto que sólo nos fue posible aproximarnos a verdades a mediasen torno a los conductos a partir del cual se coordinó el Plan Lautaro en el Ejército,creemos posible señalar que tras la renuncia del general Prats a la dirección delEjército, casi la totalidad del Cuerpo de Generales era proclive a una intervenciónmilitar. De esta manera, no fue necesario para el EMDN canalizar el Plan Lautaro através de los conductos regulares, sino que por el contrario, esta información pudohaber sido entregada a aquellos generales que aparecían más cercanos almovimiento. En este sentido las fuentes consultadas insisten en señalar a losgenerales Oscar Bonilla y Sergio Arellano, como los líderes del movimiento en elEjército.525 Una situación similar a la anterior ocurrió en Carabineros. Al respecto elgeneral Arturo Yovane resultó ser pieza fundamental en la coordinación de laintervención militar en la policía uniformada, labor a la que se sumó más tarde elgeneral César Mendoza.526D.2. Operación Silencio: Como lo señaláramos en los párrafos anteriores, dentro de la planificaciónque elaboró el EMDN se desprendieron tareas puntuales que facilitaron laejecución del Plan de Defensa Interior de las Fuerzas Armadas. Al respecto elgeneral Francisco Herrera recuerda que “...llegado el momento se vieron en lanecesidad de contar con un plan anexo de telecomunicaciones para mantener alas Fuerzas Armadas conectadas.” Para ello el EMDN cuenta con una oficinaespecializada que se denomina “Comunicaciones de las Fuerzas Armadas”C.O.FF.AA., que es la responsable de coordinar el Plan de Comunicaciones que seha ideado, cuyo objetivo básico es impedir un sabotaje a las comunicaciones delas fuerzas al operar.527 Este plan, añade el general Herrera, fue anexado al Plan Lautaro y servíaaparentemente para mantener comunicadas a las Fuerzas Armadas en caso deque fuera necesario defender al gobierno.528 Sin embargo, las verdaderasintenciones de esta operación se relacionan con el silenciamiento de lasradioemisoras oficialistas que eventualmente podían entorpecer, con llamados ala subversión, el derrocamiento del gobierno que realizarían las Fuerzas Armadas yCarabineros, dejando al aire sólo aquellas radioemisoras comprometidas con laoperación militar, como las radios Agricultura y Balmaceda.529 Esta misión fue asumida tridimensionalmente por las Fuerzas Armadas através de la C.O.FF.AA. y fue encabezada por el entonces Director de525 Al respecto el general Arturo Yovane recuerda que en la reunión que sostuvo con otros oficiales en la Escuela Militar el jueves 7 deseptiembre, ante la no confirmación de Pinochet se pensó en que asumiera Bonilla. En este mismo sentido otras fuentes de Ejércitoseñalan que el día del juramento de la Junta en la Escuela Militar iba a jurar Bonilla ante el retraso de Pinochet, quien fue alertado porel general Urbina, que llegaba de Temuco, de esta maniobra.526 Como hemos venido sosteniendo a lo largo de todo este capítulo, el general Yovane, novena antigüedad institucional fue elcoordinador del golpe en Carabineros.527 ENTREVISTA Coronel Pedro Guerrero. 24/01/97.-528 Mantener un fluido contacto radial sin interferencias.529 Ambas radios de oposición funcionaron el 11 de septiembre bajo las órdenes de la C.O.FF.AA. para lo cual fue necesarioinstalaran salas de emisión desde el EMDN. 147INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 148. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Comunicaciones de la FACH, general Francisco Herrera, el capitán Aragay de laArmada y por el coronel de Telecomunicaciones del Ejército Julio Polloni. Esta operación de telecomunicaciones, al igual que el Plan Lautaro, fueconocido y firmado por el Ministro de Defensa José Tohá y los respectivosComandantes en Jefe Institucionales el 17 de agosto de 1973, sin conocer todosellos las intenciones que guardaban detrás de tales documentos. La llamada Operación Silencio,530 como fue conocida esta tarea, fueimplementada luego de un acucioso estudio en terreno de las radioemisoras quese acallarían. En relación a Santiago, en donde prácticamente se enfocó estaoperación, el general Francisco Herrera recuerda que “...se realizó un estudio enprofundidad de las radioemisoras a intervenir. Se hicieron bosquejos de ellas con laintención de conocer el lugar donde se encontraba ubicada su sala detransmisiones”, así comotambién, añade la misma fuente, “...se llevó acabo un estudio aéreo de ellas conla finalidad de precisar la ubicación de sus antenas para posteriormenteintervenirlas aéreamente.” Para ejecutar esta tarea Herrera sostiene que fue necesario el apoyo deciviles. Al respecto los aportes que realizaron Alvaro Puga, Sergio Arellano Iturriaga,hijo del general Arellano Stark, Federico Willoloby, Eduardo Muller, entre otros,resultaron ser elementales. Estas personas se hicieron pasar como vendedores, quecon el pretexto de que iban a ofrecer productos a las radio emisoras a intervenir,entraban en ellas y confeccionaban más tarde un bosquejo o plano de susdependencias y características. El estudio aéreo para conocer la ubicación de lasantenas de las radioemisoras fue ejecutado por oficiales de la FACH. Estainformación sirvió para inutilizar sus antenas a través de una operación aérea.531 En relación a la ejecución misma de la operación tendríamos que señalarque ésta se inició en la noche previa al 11 de septiembre,532 cuando la RadioAgricultura instaló una sala de emisión para operar el día de la intervención militaren la sede de la C.O.FF.AA, así como también, el blindaje de la radioemisoraBalmaceda. La Operación Silencio estuvo cargo de personal de la FACH y eldestacamento de Infantería de Marina ubicado en Quinta Normal.533530 Debido a la misión de silenciar las radios oficialistas, con el fin de que la Proclama de los militares no sufriera interferencias ollamados a la resistencia y establecer las comunicaciones entre las tres instituciones, las radioemisoras oficialistas fueron rápidamenteacalladas. Sin embargo, la Radio Magallanes siguió en el aire hasta las 11 AM. debido a que salió a través de un móvil que fueinterceptado por helicópteros de la FACH.531 ENTREVISTA General Francisco Herrera L. 14/01/96.-532 El general Herrera, coordinador de la Operación Silencio debió haber dirigido este Plan desde el EMDN el 11 de septiembre, sinembargo, por órdenes del general Leigh fue relevado de esta tarea. Las poderosas razones para el relevo se vinculan a la necesidadde la FACH de asegurar la participación del destacamento de Artillería Antiaérea de Colina, cuyo comandante se había mostradoesquivo a la idea propuesta por Leigh. Desde este punto de vista el general Herrera relevó de su mando al comandante deldestacamento de Colina en la madrugada del 11 de septiembre. La importancia de este destacamento se explica por la operaciónaérea que tenía planeada la FACH para ese día y que se desprendía de la misión asignada a la Fuerza Aérea en el Plan de laGuarnición de Santiago (Plan A-1), que consistía en la tarea de hacerse cargo de la zona sur de la capital, que los Hawker Hunterquebraran la barrera de sonido e intervinieran desde el aire algunas antenas de radioemisoras. La operación aérea contra laresidencia del Presidente Allende y el Palacio de La Moneda fue una decisión que se adoptó a última hora. Desde este punto de vistaera fundamental para la FACH contar con el apoyo del destacamento de Artillería Antiaérea, a fin de que éste no dificultara laoperación aérea que iniciaría la institución.533 El destacamento de Infantes de Marina de Quinta Normal fue reforzado con un grupo comando de Viña del Mar el 10 deseptiembre. A este destacamento le correspondió básicamente someter a la Universidad Técnica del Estado y silenciar suradioemisora. 148INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 149. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Otro aspecto que fue coordinado la C.O.FF.AA. y que se desprendía delPlan de Telecomunicaciones fue la proclama que se leyó el 11 de septiembre. Estaen sus orígenes estuvo programada para salir al aire a las 08:00 AM534 y fuediseñada, según lo recuerda el general Herrera, por personal del Ejército. Esta,añade la misma fuente, fue redactada el domingo 09 de septiembre y fuegrabada por el teniente-coronel Roberto Guillard. Los planes de las guarniciones militares, tuvieron diferentes nombres ycaracterísticas. Cada uno de ellos, a excepción del de Santiago, fue elaboradopor los respectivos CAJSI locales, que tomaron el liderazgo o jefatura de plaza enla mañana del 11 de septiembre.D.3. Plan A 1 Una vez que EMDN dio la orden de actualización de los planes deseguridad interna a las respectivas guarniciones del país a través de sus respectivosEstados Mayores institucionales, se inició una rápida reacción de las zonas militares,sin saber muchas de ellas las verdaderas intenciones de la reactualización.535 Para el caso de Santiago, como ya era tradicional, esta orden fueejecutada por la Academia de Guerra del Ejército quien usó como base los planesde seguridad interna anteriores, así como también, los informes de la situaciónnacional que les proporcionara el EMDN y que habían sido recolectados por losrespectivos Estados Mayores institucionales.536 En relación a esta última repartición, el entonces coronel de inteligencia delEjército y miembro del Estado Mayor de la época, Uros Domic, recuerda que “...elDepartamento de Inteligencia del Ejército entregó a los oficiales de la Academiade Guerra, toda la información subversiva que se había actualizado a partir delaño ´72”. Para ello, añade Domic, debió especificar los puntos en los cuales seconcentraban dichas actividades en la capital. Acotando que dicha informaciónse usó para determinar la acción que debían seguir los uniformados en taleslocalidades y conocer con anticipación los nombres y direcciones de los individuosque debían ser detenidos por los uniformados.537534 Durante las primeras horas del golpe hubo expectación entre los oficiales por el retraso con que fue al aire la Proclama de la Junta.Esta se materializó a las 08:30 horas. Este retraso se debió, al parecer, a que el ataque aéreo que se practicó hacia algunas antenasde radioemisoras oficialistas, afectó la antena de la Radio Agricultura que se encontraba cerca de ellas. La proclama saldría al aire através de este medio que había instalado para tales efectos una sala de transmisiones en las mismas dependencias de la C.O. FF.AA.535 Es natural que a partir de los Estados de la Situación Nacional que elaboran los Estados Mayores, éstos reactualicen los planes deseguridad interna anualmente.536 El coronel de inteligencia del Ejército, Uros Domic, recuerda que le correspondió al Tercer Año de la Academia de Guerra, junto aotros oficiales, confeccionar el Plan que se ejecutó el 11 de septiembre. El modelo de guerra subversiva que se siguió para planificarintentaba cubrir una eventual guerra con todos los frentes.537 El coronel Domic llegó el año ´72 al departamento de inteligencia del Estado Mayor del Ejército. Su funciones como Jefe decontrainteligencia estuvieron centradas en analizar la situación civil, y específicamente la referida a la situación subversiva del país.Desde este punto de vista Domic se abocó a la tarea de actualizar toda la información subversiva a los máximos detalles, tales comodirecciones, teléfonos, actividades privadas, etc. de sus objetivos. Tras la dictación de la Ley de Control de Armas, el Estado Mayorsolicitó información acerca del MIR, siendo esta información la que sirvió para detener a muchos miristas el 11 de septiembre y en losdías posteriores. 149INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 150. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) El Plan A-1, como se denominó a la operación militar en Santiago, al igualque todos los planes que elaboraron los CAJSI a nivel nacional, tuvieron comoobjetivo ladefensa de el orden y la legalidad en el país. Es decir, en teoría fueron pensadoscomo planes defensivos del gobierno contra la subversión que caracterizó anuestro país durante las últimas semanas del gobierno de la UP. Sin embargo,como se sabe, la intencionalidad defensiva fue modificada por los jefesinstitucionales el 11 de septiembre por una orden ofensiva tendiente a derrocar algobierno y sofocar la supuesta reacción violenta de los sectores de izquierda. La ejecución del Plan A-1 el 11 de septiembre se inició con un premeditadoretraso para hacer creer al gobierno que el movimiento iniciado en la madrugadaen Valparaíso era local y no tenía ramificaciones en Santiago. Al respecto elalmirante Patricio Carvajal anota en su libro “Téngase Presente”, que el atraso conque se iniciaron las operaciones militares en Santiago, buscó que Salvador Allendecreyera que el movimiento era sólo de Valparaíso y se fuera a La Moneda y no alos Cordones Industriales a resistir. El coronel de Ejército, José Domingo Ramos, quetuvo a cargo la ejecución del plan en el sector oriente, señala que ésta se inicióno antes de las 08:00 A.M.538 El supuesto que puso en ejecución todos los planes de seguridad que sehabían elaborado fue que en el Congreso Nacional se iba a discutir un eventualdesafuero a los parlamentarios Carlos Altamirano y Oscar Guillermo Garretón porsu participación en el intento de infiltración de la Armada. Frente a este hecho, laguarnición de Santiago debía reaccionar imponiendo el orden en la capital anteuna posible sublevación de los sectores de izquierda.539 Esta información o supuesto a partir del cual se encubrió la intervenciónmilitar durante las primeras horas, lo conocieron el grueso de los uniformados en lamadrugada del 11 de septiembre. Como lo señaláramos más arriba, sólo losoficiales generales que tenían a su mando tropa supieron las veladas intencionesque existían detrás de este acuertelamiento iniciado en la noche del lunes 10 deseptiembre. Al respecto el coronel de Ejército José Domingo Ramos, entonces Jefe deEstado Mayor de los Institutos Militares, señala que fue citado a presentarse, concarácter de urgente, a las 06:00 A.M del martes 11 de septiembre en el cuartelgeneral.540 Al llegar al mencionado recinto, recuerda Ramos, recibió del generalRaúl Benavides, entonces Jefe de los Institutos Militares, el supuesto antes descrito,tras lo cual se le pidió que pusiera en ejecución el Plan de Seguridad Interna de laguarnición.541538 ENTREVISTA Coronel José Domingo Ramos. 17/11/96.-539 La infiltración a la Armada que habían propiciado ambos parlamentarios abrió un proceso en la I y II Zona Naval que condujo laqueja formal de la Marina ante los tribunales en busca de un proceso contra ambos políticos. A partir de esta realidad, los uniformadoselaboraron un supuesto creíble a partir del cual se encubriera la ejecución de la operación militar, como el que ese martes 11 elCongreso discutiría dicho desafuero lo que provocaría la reacción de la izquierda. ENTREVISTA Coronel José Domingo Ramos.17/11/96.-540 El cuartel general del sector oriente de la capital fue la Escuela Militar.541 El coronel José Domingo Ramos recuerda que “...a las once de la noche del día 10 se septiembre fue citado en carácter deurgente por el general Benavides a presentarse a las 06:00 horas al cuartel general. Yo estaba con permiso durante esos días porque 150INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 151. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Para cumplir con este cometido, Ramos sostiene que el general Benavidesle proporcionó a seis oficiales de refuerzo de la Academia de Guerra, encompañía de los cuales realizó una reunión con la oficialidad del cuartel general.En sus líneas centrales en esta reunión Ramos les explicó a los oficiales que “...ladiscusión del desafuero de los parlamentarios de izquierda iba a provocardesmanes en la capital que pondrían en peligro la seguridad nacional, de talmanera que el plan de seguridad que se ha ideado para estos eventos se debeaplicar antes de las 09:00 de la mañana de hoy.” 542 Alas 08:00, el coronel Ramos recuerda que el general Benavides le ordenóuna segunda reunión con todos los comandantes que habían llegado hasta elcuartel general de los Institutos Militares. A los dieciocho oficiales que allí secongregaron el general Benavides les dio a conocer la situación y la decisión delas Fuerzas Armadas de hacerse cargo del país.543 Los recuerdos del coronel Ramos del 11 de septiembre corresponden a laoperación militar que se realizó en el sector oriente de capital. En este sentido esimportante anotar que la ejecución del Plan A-1 fue coordinada por el generalHerman Brady. Los puestos de mando fueron entregados a los generales CésarRaúl Benavides, quien operó con sus tropas desde Vicuña Mackenna hacia eloriente. El general Sergio Arellano, a quien le correspondió la movilización defuerzas en el centro y la zona poniente. El Palacio de la Moneda y el Barrio Cívicofue encomendado al general Javier Palacios. El sector sur, desde AvenidaDepartamental hasta San Bernardo, fue encomendado al general de la FACHMario Viveros. Más al sur operaron las tropas de la Escuela de Infantería y porúltimo, en la zona norte al Río Mapocho operaron las tropas del Regimiento Maipodirigidos por el coronel Felipe Geiger. La acción de Carabineros, por su movilidad, estuvo sujeta a los focos deresistencia que aparecieran, así como también, en torno al Palacio de la Moneda.Al respecto, el general Yovane recuerda que las tanquetas policiales queencontró Allende al llegar a la sede de gobierno y que aparentemente loprotegían, fueron dispuestas por él con la misión de retirar todo el armamentoinstitucional que existía al interior del palacio.544 Por último, los líderes de las distintas fuerzas que actuaron en la operaciónmilitar en Santiago lo hicieron desde distintos frentes. El general Pinochet lo hizome correspondía coordinar la próxima Parada Militar. En la mañana del 11 de septiembre el general Benavides me ordenó que tomarami puesto y que hiciera cumplir las tareas que estaban en el plan de seguridad porque ese día el Congreso iba a discutir en torno aleventual desafuero a los congresistas Altamirano y Garretón, frente a lo cual se preveía una violenta reacción de la izquierda quehabía que contener.” ENTREVISTA Coronel José Domingo Ramos 17/11/96.-542 Idem.543 En ese minuto Ramos comprendió que la operación que él había activado cambiaba de giro y en vez de defender el ordenestablecido buscaba derrocar al gobierno. Al respecto Ramos recuerda que pidió la palabra y señaló “...que el caos político no esresponsabilidad de las Fuerzas Armadas restablecerlo, porque para ello hay mecanismos legales. Además señalé que estaba endesacuerdo con la decisión que habían adoptado los mandos. En ese minuto fue interrumpido por el general Benavides quien ordenóa todos los oficiales tomar sus puestos y a mí me invitó a quedarme en la sala. Privadamente me pidió que digiera lo que tenía quedecir, reiterándole lo que ya digiera frente a los demás oficiales y añadiendo mi presentación de renuncia a la institución”ENTREVISTA Coronel José Domingo Ramos. 17/11/96.-544 En relación a las acciones que realizó Carabineros el 11 de septiembre el general Yovane recuerda que ordenó retirar lastanquetas y la Guardia de Palacio a las 10:30 AM. Para evitar contraórdenes detuvo a los generales Urrutia y Rubén Alvarez, esteúltimo fue a buscar a Allende a su casa y lo llevó a La Moneda. Las comunicaciones, de acuerdo a la Operación Silencio sólopermitían que las unidades escucharan las órdenes sin poder contrapreguntar. ENTREVISTA General Arturo Yovane Z. 24/11/96. 151INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 152. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)desde la Escuela de Telecomunicaciones de Peñalolén, el general Gustavo Leighdesde la Academia de Guerra de la FACH, el almirante Patricio Carvajal desde lasdependencias del EMDN y el general César Mendoza desde el edificio de laDirección General de Carabineros.D.4.- Plan Cochayuyo. En relación a la operación militar que se utilizó en la Primera Zona Naval conasiento en Valparaíso, la Armada ideó para todas sus zonas navales un planinstitucional que se denominó Plan Cochayuyo, que se complementaba con laslíneas que debía seguir la marinería en aquellas zonas donde asumía el control lasFuerzas Armadas de acuerdo a las CAJSI.545 Al igual que casi la mayoría de los planes de seguridad interna que seemplearon el 11 de septiembre, el Plan Cochayuyo fue ideado por la Academiade Guerra institucional y se activó a partir del supuesto desafuero de los senadoresAltamirano y Garretón. El Plan Cochayuyo contó de dos partes bien definidas. Una fue la operaciónmarítima, que correspondió a aquella que llevó a cabo la Escuadra Nacional, yuna segunda, que fue la operación terrestre, en donde las actividadesdesarrolladas por la infantería de marina resultaron fundamentales. En sus líneas centrales, las operaciones marítimas contenidas en elmencionado plan contaron de dos fases. Una distractiva, que estuvo dirigida porel comandante Cristian Storaker y otra ofensiva que fue ejecutada por elcomandante Mauricio Poisson. En relación a la primera de ellas, tenemos que señalar que ésta se inició ellunes 10 a las 06:00 horas y consistió en la llamada “operación de diversión” quellevó la Escuadra Nacional rumbo a Caldera, donde supuestamente deberíaparticipar en un ejercicio de la Operación Unitas. Este tipo de operacionesconjuntas con los marines norteamericanos era una actividad que anualmentedesarrollaba la Armada Nacional. Desde este punto de vista el zarpe de laEscuadra sería interpretado como una actividad profesional que señalaba a lasautoridades que la Armada estaba preocupada de estas materias y no depreparar el golpe. Aunque los oficiales de la marina consultados no reconocenque hubo una coordinación previa con los marines norteamericanos para ejecutaresta “operación distractiva”, otras fuentes señalan que sí existió tal contacto y quemientras se desencadenó el golpe la escuadra norteamericana estaba en altamar atenta a lo que ocurría en el continente. 546 En relación a la fase ofensiva, ésta se inició a las 05:30 horas del martes 11de septiembre con el regreso de la Escuadra Nacional hacia sus respectivosobjetivos en la Primera Zona Naval. Esta segunda parte de la operación marítimacontenida en el Plan Cochayuyo, fue confirmada a las 05:40 horas, tras lo cual la545 Dos son las zonas a nivel nacional donde la Armada le correspondía asumir el liderazgo de las Fuerzas Armadas según la divisiónde los CAJSI. La Primera Zona Naval de Valparaíso y la Segunda Zona Naval de Talcahuano y Tomé.546 ENTREVISTA Coronel Carlos Ossandón S. 20/04/96. Los oficiales de la Armada entrevistados para este trabajo niegan elcontacto con los marines norteamericanos. 152INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 153. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)tripulación conoció la decisión de las Fuerzas Armadas de deponer el ordenestablecido.547 El inicio del plan ofensivo de las fuerzas marítimas fue programado para las08:30 horas y fue ejecutado de la siguiente manera. El Cocharne fue ubicadofrente al Puerto de San Antonio, el Simpson fue enviado a Laguna Verde, losbarcos Blanco Encalada y Orella se apostaron frente a Quintero y los buques Prat ySargento Aldea cumplieron sus funciones en Valparaíso.548 En relación a la operación terrestre que llevó acabo la Armada en laPrimera Zona Naval, ésta fue ejecutada por el contraalmirante Sergio HuidobroJustiniano, quien recuerda haber acuartelado sus tropas a las 02:00 de lamadrugada del 11 de septiembre, para iniciar la operación terrestre propiamentetal a las 05:00 AM.549 Entre las tareas que se desarrollaron en la operación terrestre, es posibleseñalar la ocupación de la Administración de Aduanas, de los muelles Prat y Baróny las dos estaciones ferroviarias que se encuentran en Valparaíso. Junto a estasmisiones, cabe mencionar el silenciamiento de las radios oficialistas que sedesprendían de la llamada Operación Silencio presente en el citado PlanLautaro.550 Todas las actividades desarrolladas por la Armada en la Primera Zona Navalfueron coordinadas por el almirante José Toribio Merino desde la Academia deGuerra Naval. Mientras que en el departamento de Talcahuano y Tomé, endonde la Armada asume el control de la zona, el Plan Cochayuyo fue ejecutadopor el almirante Jorge Paredes Wetzer.551D.5. Plan Tijera. La Zona Militar de Concepción y Arauco a cargo del general de la IIIDivisión de Ejército, Washington Carrasco, comenzó a elaborar un plan operativoconducente a un movimiento militar a partir del mes de junio de 1973. Lacoincidencia de esta fecha con la elaboración de otros planes de la mismanaturaleza en otras zonas militares del país, se debe fundamentalmente alcontacto que existía entre un número no despreciable de uniformados quieneshabían acordado “preparar a sus respectivos mandos para una acción mayor quese pudiera desencadenar.”552 La operación militar con que elaboró la zona militar a cargo del generalCarrasco el 11 de septiembre se denominó “Plan Tijera” en virtud de que las547 A pesar que los oficiales de la Armada no mencionaron resistencia a esta orden, el coronel de Ejército Carlos Ossandón aseguraque uno de los capitanes de los buques de la Escuadra se negó a regresar e iniciar la operación militar contra el gobierno, siendorelevado del mando en alta mar.548 Mayores antecedentes EN: Huidobro; Sergio. Op cit. Pág. 248.-549 El almirante Huidobro recuerda que les señaló a los comandantes “...que desde ese momento, la Marina de Chile apoyaba unmovimiento de fuerzas de aire, mar, tierra y orden que buscaba derrocar al gobierno de Salvador Allende” ENTREVISTA AlmiranteSergio Huidobro J. 08/10/96.-550 Huidobro; Sergio. Op cit Pág. 247.551 El almirante Paredes al retornar a Talcahuano, luego del consejo naval de los días 8 y 9 de septiembre, ya estaba enterado de lafecha y hora de la operación militar que iniciaría la Armada el 11 de septiembre por lo que no fue necesario avisarle.552 En este mismo sentido el general Carrasco añade que es deber de todo Comandante tener a su gente preparada. Añadiendo que“la improvisación en este tipo de profesiones no sirve, y más yo, que sabía lo que podía ocurrir.” ENTREVISTA General WashingtonCarrasco. 18/07/95.- 153INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 154. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)diferentes operaciones asignadas a cada unidad militar fueron cortadas deldocumento original con tijeras para que cada comandante sólo conociera sumisión.553 La planificación de esta operación fue el resultado de una reactualizacióndel Plan de Contingencia elaborado por las Fuerzas Armadas en general y por la IIIDivisión de Ejército con asiento en Concepción y Arauco en particular tras lanominación de Salvador Allende como Presidente de la Republica en 1970.554 Eneste sentido el general Carrasco recuerda que encargó a su Jefe de EstadoMayor, coronel Luciano Díaz Neira, la reactualización del plan de seguridadinterna de la zona a partir del objetivo de deponer el gobierno de turno. Al igual que en todos los planes operativos, al Estado Mayor que lecorresponde elaborar la operación debido a la división de las fuerzas queestablecen los respectivos CAJSI, debe seguir los cinco puntos que contempla unaplanificación de una operación militar. Si bien es cierto que es natural emplear afuncionarios activos para realizar estas labores, no deja de ser menos cierto queexisten tareas puntuales que pueden ser desarrolladas por terceros. En este último sentido una de las preocupaciones de los uniformados en laciudad de Concepción giró entorno a la posible reacción del MIR frente a laintervención militar. Con la finalidad de garantizar el éxito de la operación elgeneral Carrasco solicitó al capitán ® Víctor Mora-555quien había sido un estrechocolaborador de Viaux y quien correspondió levantar el Regimiento Tacna el 21 deoctubre de 1969- información acerca de la estructura del MIR en Concepción, conla finalidad de complementar los datos que el personal de inteligencia de la IIIDivisión de Ejército venía registrando entorno a este movimiento y otros de lamisma naturaleza desde hacía meses.556 Esta información, recuerda el general Carrasco y el capitán Mora, fuecoordinada con la que recogió la Armada en Talcahuano, con el fin de neutralizarla acción del MIR en estas vecinas estructuras militares. De esta forma, añadeCarrasco y el capitán de fragata Hugo Ponce, se explica la nula capacidad dereacción que demostró el MIR en estas localidades, así como también, lanumerosa cantidad de detenidos que se registró tras la intervención militar en elEstadio Regional de Concepción y la Isla Quiriquina.557553 Las Fuerzas Armadas trabajan mucho con lo que se denomina ”compartimentos estancos”, es decir, para evitar que la informaciónse filtre y que el oficial a quien se le asignó una misión se preocupe sólo de alcanzar la suya, se procede a trabajar de esa forma.Cada comandante que recibió una misión en el Plan Tijera debía planificar como alcanzar el objetivo encomendado.554 El general Carrasco recuerda que el Plan Tijera fue una actualización del Plan de Contingencia o Seguridad Interna que se elaborópara las elecciones de 1970. Si bien es cierto que esa realidad había cambiado una enormidad en tres años, se puso énfasis en laactualización de la actividad subversiva como una forma de aplacar una eventual reacción.555 Recordemos que el capitán Mora fue el que levantó el Regimiento Tacna para que el general Viaux se acuartelara el 21 de octubrede 1969. Tras esta aventura militar Mora residió en Concepción, en donde trabajo primero como subgerente de la Forestal Arauco ymás tarde, bajo el gobierno de la UP, se abocó a la tarea agitadora como vice-presidente de los multigremios penquista y coordinadorde las juventudes políticas de oposición. ENTREVISTA Capitán Víctor Mora V. 12/04/95.-556 El capitán Mora tenía preparación suficiente para realizar labores de contrainteligencia. Además de haber sido militar recibióinstrucción de comando, siendo siempre uno de los mejores alumnos. Para realizar esta tarea, Mora recuerda que se coordinó con unseñor de apellido Santander, segundo hombre de Patria y Libertad en Concepción, con el abogado Fernando Saenger y HernánJiménez Serrano, con los cuales procedió a recopilar la información que le proporcionaron los gremios universitarios. ENTREVISTACapitán Víctor Mora V. 12/04/95.-557 Ambos uniformados justifican estas medidas como una forma a través de la cual se evitó muertes o derramamiento de sangre, yaque estos grupos no tuvieron posibilidad de reaccionar. 154INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 155. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)D.6. Plan Australis. A diferencia de las restantes guarniciones militares del país, la Región MilitarAustral fue una de las primeras en idear un plan operativo de intervención militar.La naturaleza de esta operación, debido fundamentalmente a la descoordinaciónexistente entre los uniformados “putschistas”, fue la de un movimiento militar decarácter eminentemente local que buscó la reacción de las restantes zonasmilitares. De esta forma el relativo aislamiento geográfico de la zona austral fueexplotado por los estrategas de la operación, como un recurso que retardaríacualquier intento de sofocamiento, así como también, permitiría ganar tiempopara obtener la adhesión de otras zonas y departamentos militares.558 A partir de lo anterior, es factible concluir que esta operación militar regionalpretendió desencadenar una acción mayor en las Fuerzas Armadas, como lo eraarrastrarlas a derrocar al gobierno. Este movimiento se iniciaría a través de unadeclaración de la zona de Magallanes como una “región antidecomiso” quebuscaba terminar con las prácticas expropiadoras que venía practicando elgobierno de la UP en la región, y frente a las cuales las Fuerzas Armadas teníanuna posición crítica.559 Los orígenes de esta planificación se remontan hacia los meses de marzo-abril de 1973 cuando la oficialidad joven y media de la región austral se comenzóa reunir clandestinamente, haciendo extensiva la invitación a los respectivos Jefesde Estados Mayores institucionales presentes en la región de austral. Laincorporación de este estamento a la conspiración fue determinante en la rapidezcon que se implementó la operación militar en Punta Arenas.560 En efecto, el aporte de esta instancia resulta clave para estructurar conéxito un plan operativo. Primeramente, recordemos que los Estados Mayores, seanéstos institucionales o tridimensionales, tienen un carácter eminentementeplanificador. Son ellos los que recaban la información necesaria para que lasrespectivas instituciones o las Fuerzas Armadas en su conjunto adopten unadecisión. Por otro lado, los Estados Mayores poseen cualidades operativas, quienesa través de las respectivas academias de guerra institucionales proceden a afinarlos detalles de un plan. Por otro lado, la presencia de los respectivos Jefes de Estados Mayores en laconspiración militar austral, además de otorgar representatividad al movimiento,por tratarse de los segundos comandantes institucionales, sirvió de enlace con los558 El general Manuel Torres de la Cruz, entonces Jefe de la Zona Militar Austral y el Jefe de Estado Mayor de la FACH de la regiónmilitar austral, coronel Carlos Castro Suritain, recuerdan que ellos idearon un plan tridimensional conducente a un golpe de estadolocal para el 18 de septiembre. Si las demás zonas militares se unían a ellos, mejor, pero si no igual realizarían el movimiento. Laidea original era incitar a las demás a actuar como ellos y llevarlas al golpe.559 Aquí encontramos un argumento interesante. Las Fuerzas Armadas locales hicieron suyo uno de las banderas de lucha de laderecha, como lo era la defensa de la propiedad. El hecho de que este haya sido el argumento que utilizarían los militares de la ZonaMilitar Austral para justificar el movimiento, nos permite señalar que estos uniformados se levantaron contra el gobierno en defensa dela propiedad privada. La sensibilidad que expresaron estos militares a esta demanda de la derecha, se puede explicar a partir de lacercanía que al parecer tuvo el general Manuel Torres de la Cruz con estos sectores, quienes veían en él al líder para encabezar en elEjército un movimiento militar que depusiera a Allende.560 El coronel de la FACH Carlos Castro enfatiza que fueron los oficiales de menor rango los que iniciaron el movimiento en PuntaArenas. 155INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 156. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)oficiales generales a cargo de la región militar austral, aunándose de esta formacriterios y fuerzas para la acción militar.561 Tras la incorporación de los oficiales generales al movimiento en mayo de1973, el general Manuel Torres de la Cruz, entonces Comandante de la V Divisiónde Ejército y Jefe de la Región Militar Austral, recuerda que se comenzaron “...atrazar las primeras líneas de cómo iba a obrar la región militar austral en caso seprodujese un golpe militar.” Si bien es cierto que el objetivo intervencionistasiempre estuvo presente en los oficiales de la región de Magallanes, no deja de sermenos cierto que la descoordinación primaria que se produjo entre estos oficialesy la oficialidad “putschista” a nivel nacional, fue determinante para confeccionarun plan intervencionista con características locales.562 A pesar del carácter regionalista del movimiento militar de Magallanes, ésterequería para su pleno éxito del apoyo de otras zonas militares, especialmente delas aledañas a ella, con el fin de entorpecer cualquier intento de sofocamientodesde la capital. En este sentido el general Manuel Torres de la Cruz, Jefe de laZona Militar Austral y Comandante de la V División de Ejército, reconoce contactoscon el general Washington Carrasco de la III División de Ejército con asiento enConcepción y con el coronel Hernán Ramírez Ramírez de la Cuarta División deEjército con asiento en la ciudad de Valdivia. Al respecto el general Carrascorecuerda que el general Manuel Torres de la Cruz envío un emisario con el fin deponerlo al tanto de este plan. Sin embargo, Carrasco “rechazo la idea porconsiderarla arriesgada al no estar todos de acuerdo.” Cuando el generalCarrasco habla de todos se refiere a los oficiales generales de la capital con losque tenía contacto.563 A pesar de los contactos que se realizaron entre la oficialidad de la regiónmilitar austral con otras zonas militares del país, el objetivo regionalista del plan fueabandonado a última hora. El coronel Carlos Castro, Jefe del Estado Mayor de laFACH en Punta Arenas, recuerda que, ante la confirmación de la operaciónmilitar a nivel nacional el día 11, “...se decidió sumar fuerza a este movimiento conel plan operativo que se había ideado,” descartándose de esta forma laoperación militar local que se había fijado para el 18 de septiembre. Al respecto,tanto el general Manuel Torres como el coronel Carlos Castro recuerdan que laconfirmación del golpe llegó por conductos institucionales el día 10 deseptiembre.564 La aplicación de este Plan el 11 de septiembre fue coordinada por elgeneral Manuel Torres de la Cruz, entonces Comandante de la Zona Militar Austral,en compañía del contraalmirante Horacio Justiniano Aguirre, Comandante de la IIIZona Naval y el general de Brigada Aérea José Berdichevsky. Con el fin degarantizar el éxito de esta operación militar los oficiales mencionados ensayaron el561 En este sentido Castro recuerda que una vez que estuvo bien estructurado el movimiento, por el mes de mayo, se invitó a los jefesinstitucionales locales, marginándose de las reuniones a seis u ocho oficiales que no les daban confianza.562 Otras fuentes insisten en señalar que este carácter localista respondía a un interés del general Torres de aparecer él como el líderdel golpe a nivel nacional, en el entendido de que esta operación local lograría arrastrar a otras zonas militares. Las mismas fuentesañaden que este golpe es el que identificaba a la derecha.563 ENTREVISTA General Washington Carrasco. 18/07/95.-564 El general Manuel Torres añade que el coronel Pedro Ewing avisó en las guarniciones militares dependientes del Ejército de lasiguiente forma: “ Las olimpiadas del Ejército se inician el día 11 a las 06:00 A.M.” 156INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 157. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Plan Australis el 5 de agosto del año ´73. El pretexto que utilizaron los uniformadospara explicar el despliege militar, fue un ejercicio conducente a aplicar la Ley deControl de Armas en la Zona Militar Austral. Respecto a esta Ley, propiciada por los Comadantes en Jefe y el senadordemocratacristiano Juan de Dios Carmona, el general Yovane señala que ella“...era el arma que nosotros necesitábamos, porque ella nos dio la oportunidad deallanar y registrar.” Comprobando que la izquierda no tenía las suficientes armaspara iniciar la revolución que ellos pregonaban. “...Muchas (armas) lasandábamos trayendo en nuestros propios vehículos y la lucíamos como de laizquierda.” Estas armas, añade Yovane, se repetían en los hallazgos descubiertos.Si nos atenemos a los recuerdos de Yovane, podríamos decir que una de lasgrandes preocupaciones de los uniformados fue la reacción de la izquierda anteuna intervención militar, frente a ello esta Ley los facultó para comprobar qué tanciertas eran estas preocupaciones. En este mismo sentido los recuerdos de Yovaneindican que esta Ley sirvió para iniciar una campaña publicitaria contra la UP, alcargarle armas que no poseían. En el mes de agosto los allanamientos a instalaciones dominadas por la UPse intensificaron, los más recordados son los de Punta Arenas el 5 del mencionadomes, en donde falleció un obrero en la Lanera Austral que le correspondió allanara la FACH y el otro fue el que practicó el general de la FACH Mario Viveros en laEmpresa Sumar, correspondiente al Cordón Industrial de Vicuña Mackenna. Laintención que se persiguieron estos allanamientos fue diagnosticar la capacidadbélica de la izquierda para no tener sorpresas el 11 de septiembre. Si bien es cierto que grupos de izquierda tuvieron acceso a armamento einstrucción paramilitar, ésta no era suficiente para provocar la reacción armadaque irresponsablemente pregonaron tantos líderes durante ese período y queengrandecieron los sectores interesados en el golpe para justificar la violencia conque fue castigada la izquierda en nuestro país. 565565Para conocer las dimensiones que adquirió la persecución de la izquierda durante los meses que precedieron al golpe, véase:Síntesis del informe de la Comisión Verdad y Reconciliación. Comisión Chilena de Derechos Humanos/ Centro Ideas, julio de 1991. 157INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 158. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 158INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 159. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Conclusiones El actual modelo de relación civil-militar en el que las Fuerzas Armadasaparecen desempeñando un rol destacado en las tareas del Estado, es uno de losgrandes anhelos que los uniformados lograron materializar tras la “fronda militar”del 11 de septiembre. Los orígenes de esta concepción de Estado tiene raíces profundas que sonposibles rastrear desde la profesionalización temprana a la que fueron sometidaslas Fuerzas Armadas en el siglo XIX. En efecto, las nociones supraclasista,antipartidista y anticomunista heredadas por las instituciones armadas de losmodelos profesionalizadores alemán e inglés se transformaron en los sustentosideológicos a través de los cuales los uniformados iniciaron una sostenidacostumbre intervencionista en el escenario político en la pasada centuria. En efecto, las incursiones militares en el campo político ocurridas conanterioridad a los procesos profesionalización, carecieron de una cosmovisiónideológica que surgiera desde el seno de las Fuerzas Armadas y respondieron másbien al carácter “caudillista” de sus líderes. Desde este punto de vista es sostenible señalar que iniciado el siglo XX lasFuerzas Armadas comenzaron a dar muestras del desarrollo doctrinario alcanzadotras los procesos profesionalizadores. En efecto, la crítica global al modeloparlamentario que inició la oficialidad joven se debió en gran medida a laincapacidad de éste para responder a su desarrollo institucional, así comotambién, para manejar los problemas propios del país. El protagonismo político que alcanzaron las Fuerzas Armadas con el golpemilitar de 1924 no estuvo ajeno de conflictos internos. En efecto, la divisiónhorizontal que se registró al interior de las instituciones de la defensa en lo que asoluciones político-sociales se refiere, así como también, el fraccionalismo internocon que se expresaron dichas diferencias, se confabularon para terminar estafase intervencionista e iniciar el retorno de los civiles al gobierno. La frustración profesional que significó para los uniformados su experienciagubernativa y la consiguiente reacción civilista que se registró durante la décadadel treinta, fueron determinantes para inaugurar un período de “enclaustramiento”castrense que se prolongó debido a la institucionalización del desconocimientoentre las partes, y cuya expresión fue un modelo de relación-civil militar consupeditación del aparato militar al civil, alcanzado mediante una maximizaciónde la sociedad civil a través de sus instituciones gubernamentales, es decir, sin laapelación de valores y principios de la profesión militar que sustentaran dichosometimiento. La ausencia de lineamientos por parte de la civilidad que les señalara a losuniformados el rol que les cabía desarrollar como instituciones del Estado dentrodel marco democrático del ´25, fue generando en el seno de las Fuerzas Armadasun resentimiento hacia la civilidad. En este contexto las instituciones de la defensacomenzaron a buscar en las experiencias de otras naciones un modelo derelación civil-militar que considerara a los uniformados en las tareas del Estado. 159INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 160. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) A partir de ello algunos sectores al interior de las Fuerzas Armadas iniciaronun sostenido cuestionamiento hacia el modelo de relación civil-militar entoncesvigente, que se expresó en fallidos “putsch”, como el “ariostazo” de 1939, elcomplot de “las patitas de chancho” en 1948 y “línea recta” en 1955. El estallido de la “Guerra Fría” y la consiguiente delimitación de las áreas deinfluencia por parte de las super potencias, brindó a las Fuerzas Armadas laoportunidad de hacer suyo un proyecto militar en boga, acorde a sus anhelos ynecesidades profesionales. Sin embargo, la adopción de este modelo deseguridad nacional por parte de las Fuerzas Armadas significaba el inició de unproceso de modernización tecnológica e ideológica que requería del compromisoy apoyo de la civilidad, debiendo renunciar con ello a su “autoenclaustramiento”y abrir canales de comunicación con el mundo civil. La indiferencia con que reaccionó la civilidad ante las peticiones deaumento del presupuesto de defensa o ante la importancia que podría significarpara el país el apoyo de las Fuerzas Armadas en materias relacionadas con laseguridad, acentuaron la frustración profesional en éstas, la que se expresó enalgunos sectores castrenses en el reinició de las conspiraciones y los fallidosintentos intervencionistas. Junto a la indiferencia de demostró la civilidad hacia las necesidadesprofesionales de los uniformados, su desprecio hacia las Fuerzas Armadas seexpresó también en el desinterés colectivo hacia las nociones de seguridadnacional que abrazaron los militares. En efecto, los temas sociales así como losideales “pacifistas” formaban parte de los discursos políticos de la época. En este contexto se inscribe la vehemencia con que la oficialidad jovenreclamó la atención de la civilidad representada por el gobierno. El idealismo delos oficiales jóvenes y la fuerza con que penetraron en ellos las nuevascosmovisiones militares proveniente desde Norteamérica, provocaron unadiferencia generacional con el resto de la oficialidad, que no sólo se expresó en laforma y conductos a partir de los cuales llamar la atención civil, sino también, encomo se materializaría el protagonismo que debían desempeñar las FuerzasArmadas en el contexto de la seguridad nacional. Protestas y velados movimientos militares como “el manifiesto de lostenientes”, “la reunión de la pilsener”, “las renuncias”, “el movimiento José MiguelCarrera”, el “Tacnazo” y el movimiento militar de marzo de 1970 se constituyeronen las principales expresiones del malestar de la oficialidad joven, que por lodemás buscó afanosamente “aliados” en el mundo civil a partir de los cualesconstruir una plataforma de apoyo ante una eventual intervención militar. De todos los sectores políticos consultados por los uniformados, el único quepresentó un proyecto de país cercano a las ideas de la seguridad nacional fue elPartido Nacional, el que se encontraba disconforme con la permisividad delmodelo democrático hacia las ideas marxistas y los grupos anti-sistémicos. El triunfo de la izquierda en la elección presidencial de 1970 agudizó aunmás estas disconformidades con el modelo, a las que se sumaron los gruposconservadores del centro político. En este marco estos sectores civiles vieron en lasFuerzas Armadas la posibilidad de impedir el acceso de Salvador Allende algobierno 160INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 161. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) La situación que vivían las instituciones de la defensa hacia este período,luego de la continua efervescencia que manifestó la oficialidad joven, eradelicada. El leve triunfo que había alcanzado la concepción democrática de laseguridad por sobre la autoritaria, luego de un fugaz pero intenso enfrentamientoque terminó con el fracaso del “Tacnazo”, se transformó en un muro decontención para los llamados a la intervención por parte de algunos grupos civiles,quienes iniciaron una sostenida presión e infiltración hacia las Fuerzas Armadas queterminó con el asesinato del general René Schneider en octubre de 1970. El compromiso y participación de sectores civiles despreciados por laoficialidad joven en el complot que frustró el asesinato del general Schneider,determinó su automarginación de este movimiento y su posterior disolución ante lapersecución que realizó hacia ellos el SIM. Desde este punto de vista al iniciarse elgobierno de la UP no existían al interior de las Fuerzas Armadas grupos organizadosque buscaran sabotear su gestión, lo que no quiere decir que el acceso algobierno de una coalición de partidos con elementos marxistas no se constituyeraen un llamado de alerta para los uniformados a la luz de conceptos de seguridadentonces vigentes. En efecto, el modelo de relación civil-militar que hasta entonces se veníapracticando por los sucesivos gobiernos desde 1932 sufrió modificaciones bajo elgobierno de la UP. Al respecto habría que precisar que dos fueron lascircunstancias que condicionaron este cambio en las pautas de la relación civil-militar. En primer lugar la imposibilidad de la UP de conformar una mayoríanacional que respaldara la gestión de su abanderado, lo que significó adoptaruna política militar cautelosa hacia las Fuerzas Armadas. Y en segundo lugar, elnuevo perfil de Comandante en Jefe que surgió al interior de las Fuerzas Armadasluego del “Tacnazo”. Desde este punto de vista es sostenible plantear que la conjunción deintereses por parte del gobierno civil y las Fuerzas Armadas al iniciarse la UPauguraba una armónica relación entre las partes. Sin embargo, hubocircunstancias coyunturales que terminaron por trastocar el modelo de relacióncivil-militar, tales como, la participación de los militares en el gobierno, elcongelamiento de los planes modernizadores a raíz de la debacle económica ylos intentos de infiltración de las Fuerzas Armada. Estos puntos de quiebre quese registraron en la relación gobierno y Fuerzas Armadas, reflejan también lapérdida del equilibrio de las fuerzas que apoyaban el modelo democrático del´25, el que al dejar de concitar consenso en las mayorías buscó ser cambiado poraquellos sectores políticos disconformes, resultando la intervención militar uno delos caminos mediante el cual era posible alcanzar este objetivo. La situación que se vivió al interior de las Fuerzas Armadas durante elperíodo de crisis del modelo democrático del ´25 fue un fiel reflejo de lo que sevivió en la sociedad civil hacia el mismo período. En efecto, el aprovechamientoque realizaron algunos de estos sectores de las diferencias surgidas entre lasFuerzas Armadas y el gobierno, con el fin de llevar a los uniformados aprotagonizar un golpe de estado, se expresó en deliberación e insubordinación enlas instituciones de la defensa, siendo la oficialidad joven y media los sectores endonde penetró con mayor fuerza el discurso sedicioso, siendo el “Tancazo” del 29de junio de 1973 un ejemplo de ello. 161INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 162. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) Este último hecho es sin lugar a dudas clave para comprender la últimaparte de esta crisis de Estado. A pesar del fracaso del movimiento de junio, éstetuvo su utilidad para las mentes que urdieron el 11 de septiembre. En efecto, elinmovilismo con que reaccionó la izquierda y el comportamiento de losuniformados que no habían dado muestras de identificación con la conspiracióncontra Allende, fueron alicientes para continuar con los planes de derrocar a laUP. Durante este último proceso la oficialidad constitucionalista fue asediadapor sus compañeros “putschistas”, o para que se sumaran al movimiento o paraque dejaran el camino libre a quienes querían protagonizarlo, no importando losmecanismos y las estrategias que se utilizaron para ello. En forma paralela la oficialidad que desempeñó claves funcionesplaneadoras desde los Estados Mayores y que estaba decidida a intervenir en elcampo político se abocó a la misión de ultimar los detalles de la operación militar. En este mismo sentido la postura intervencionista que adoptaron ampliossectores de la oficialidad de las Fuerzas Armadas estuvo supeditada al apoyoexplícito de los sectores civiles interesados en derrocar a la UP. Desde este puntode vista la declaraciones de inconstitucionalidad del gobierno realizadas por laCámara de Diputados, la Contraloría General de la República, la Corte Suprema ylas agrupaciones gremiales, entre otras, se inscriben dentro de este interés de losmilitares de comprometer a la civilidad en el paso que iban a dar las FuerzasArmadas, siendo de esta forma posible afirmar que el intervencionismo castrensese expresó sólo cuando tuvo en sus manos el apoyo de gravitantes sectores civiles. 162INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 163. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Bibliografía1.- Fuentes Primarias: 1.1.- Documentos impresos:1.1.1.- Diarios y RevistasDiario El Ilustrado.Diario El Mercurio.Diario El Mercurio de Antofagasta.Diario Estrella del Norte.Diario La Segunda.Diario Las Noticias de Ultima Hora.Memorial del Ejército de Chile.Revista de Carabineros de Chile.Revista El Debate.Revista El Desfile.Revista Chile Hoy.Revista Ercilla.Revista Hoy.Revista de Marina.Revista Patria y Libertad.Revista Punto Final.Revista Tacna.Revista Tizona. 1.1.2.- Documentos y CartasBoletín de Sesiones del Senado.Estatutos del Frente Nacionalista Patria y Libertad.Fundamentos Doctrinarios y Programáticos del Partido Nacional.General Sergio Castillo Aránguiz 03/08/68 al 27/10/69. (inédito)Ley Orgánica de Carabineros de Chile.Relación de los hechos referidos al alzamiento de parte del personal delregimiento blindado nº2 C.J.E. (reservado)Síntesis del Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación.1.2.- Entrevistas 1.2.1.- UniformadosAcuña Faúndez Lionel. Coronel de Carabineros.Baeza Michelssen Ernesto. General de Ejército.Cabezas Gacitúa Patricio. Mayor de Ejército. 163INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 164. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)Carrasco Fernández Washington. General de Ejército.Castro Suritain Carlos. Coronel FACH.Castillo Aránguiz Sergio. General de Ejército.Catalán Polanco Víctor. Teniente de Ejército.Domic Uros. Coronel de Ejército.Fuenzalida Verdugo Edgardo. Coronel de Ejército.Guerrero Pedro. Coronel FACH.Herrera Latoja Francisco. General FACH.Huidobro Justiniano Sergio. Contraalmirante.Mora Valladares Víctor. Capitán de Ejército.Munizaga Newman Raúl. Teniente de Ejército.Nieraad Fernando. Capitán de Ejército.Ossandón Sánchez Carlos. Coronel de Ejército.Ponce Gutiérrez Hugo. Capitán de Fragata.Ramos José Domingo. Coronel de Ejército.Rodríguez Ervaldo. General de Ejército.Sepúlveda Squella Mario. General de Ejército.Torres de la Cruz Manuel. General de Ejército.Valdés Martínez Ramón. General de Ejército.Viaux Marambio Roberto. General de Ejército.Viveros Avila Arturo. General de Ejército.Viveros Avila Mario. General FACH.Yovane Zúñiga Arturo. General de Carabineros.1.2.2.- CivilesBulnes Sanfuentes Francisco. Senador Partido Nacional.Dávila Basterrica Juan. Activista grupo Tacna.Gallardo Gallardo Luis. Activista grupo MIAGumucio Rafael Agustín. Senador Demócrata Cristiano.Hurtado Juan Eduardo. Dirigente Patria y Libertad.Prado Benjamín. Senador Demócrata Cristiano.Serrano Cavaría Juan. Dirigente Patria y Libertad.Ubilla Miguel. Dirigente Patria y Libertad.II.- Fuentes Secundarias: 164INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 165. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*) 2.1.- Libros:- Arellano Iturriaga; Sergio: Mas Allá del Abismo. Un Testimonio y una Perspectiva.Editorial Protección, Santiago, 1985.- Arriagada; Genaro: El Pensamiento Político de los Militares. Impresor Salesianos,Santiago, 1985.- Alvarez; Rolando. Cruces; María Angélica. López; Eduardo. Pérez; David.Santibáñez; Filomena. Vergara; Verónica. Villalobos; Daysi. De Ariosto Herrera alGeneral Viaux: Un Estudio de los Complot Militares en Chile. 1939-1969. InstitutoProfesional de Estudios Superiores Blas Cañas, 1994.- Barahona Urzúa; Pablo, Domic; Jurak, Garrido Rojas; José, Ibáñez Santa María;Gonzalo, Mac-Hale; Tomás, Miranda Carrigton; Sergio, Riesle Contreras; Héctor:Fuerzas Armadas y Seguridad Nacional. Ediciones Portada, Santiago, 1973.- Burdieu; Pierre: La Distinción. Criterios y Bases sociales del Gusto. Editorial Taurus,Madrid.- Canessa Robert Julio. Quiebre y Recuperación del Orden Institucional en Chile. ElFactor Militar 1924-1973. Editorial Emérida, Santiago, 1995.- Carvajal Prado; Patricio. Téngase Presente. Ediciones Arquén, Valparaíso, 1989.- Documentos Secretos de la I.T.T. Editorial Quimantú, Santiago, 1972.- Charlín; Carlos: Del Avión Rojo a la República Socialista. Editorial Quimantú,Santiago 1972.-Dobry; Michel. Sociología de las Crisis Políticas. Centro de InvestigacionesSociológicas, Madrid.- Drake; Paul. Socialismo y Populismo en Chile 1936-1973. Instituto de Historia.Universidad Católica de Valparaíso, 1992.- Fruhling; Hugo, Portales; Carlos, Varas, Augusto. Estado y Fuerzas Armadas. Flacso,1982.- Garcés; Joan: Allende y la Experiencia Chilena. Las Armas de la Política. EdicionesBAT, Santiago, 1990.-- Huidobro Justiniano; Sergio. Decisión Naval. Imprenta de la Armada, Valparaíso,1989.- Huntington; Samuel. El Soldado y el Estado. Teoría Política y Relaciones CívicoMilitares. Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1995. 165INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 166. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)- Huerta Díaz; Ismael: Volvería a ser Marino. Editorial Andrés Bello, Santiago, 1988.- Jarpa; Sergio Onofre. Creo en Chile. Sociedad Impresora de Chile, Santiago,1973.- Joxe; Alain: Las fuerzas armadas en el sistema político chileno. EditorialUniversitaria, Santiago, 1970.- El Caso Schneider. Editorial Quimantú, Santiago, 1972.-- El Libro Blanco del cambio de Gobierno en Chile. Secretaría General deGobierno, Santiago, 1974.-- Magnet; Alejandro. Nuestros Vecinos Justicialistas. Editorial Pacífico,Santiago,1985.- Maldonado; Carlos. Entre Reacción Civilista y Constitucionalismo Formal: LasFuerzas Armadas Chilenas en el Período 1931-1938. Flacso, 1988.- Marras; Sergio. Confesiones. Editorial del Ornitorrinco, Santiago, 1988.-- Marras; Sergio. Palabra de Soldado. Editorial del Ornitorrinco, Santiago, 1989.-- Martínez; Rodolfo. Historia de la Fuerza Aérea de Chile. Imprenta Fuerza Aérea,Santiago, s/f.-- Merino Castro; José. Bitácora de un Almirante Memorias. Editorial Andrés Bello,Santiago, 1999.-- Molina Johnson; Carlos. Chile. Los Militares y la Política. Editorial Andrés Bello,Santiago, 1989.-- Morales; Mario. Administración Policial: Principios de Autoridad y Responsabilidaden Carabineros de Chile. Universidad de Chile, 1993.-- Moulian; Tomás. La Forja de Ilusiones. El Sistema de Partidos 1932-1973. Arcis-Flacso, 1993.-- Moulian; Tomás. Fases del Desarrollo Político Chileno entre 1973-1978. Flacso,1982.-- Moulian; Tomás, Vergara; Pilar: Estado, Ideologías y Políticas Económicas en Chile:1973-1978. Estudios Cieplan, Santiago, 1980.-- North; Liisa. Los Militares en la Política Chilena. Universidad de York, s/f.-- Olavarría; Arturo. Confesiones Políticas. Editorial Zig Zag, Santiago, 1958.-- Opazo; Cristian: Frei, Allende y la Mano de la CIA. Informes del Senado de losEstados Unidos. Editorial del Ornitorrinco, Santiago, 1990.- 166INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 167. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)- Orrego Vicuña; Claudio (editor): Siete Ensayos sobre Arturo Alessandri Palma.Icheh, Santiago, 1979.-- Pinochet Ugarte; Augusto: El Dia Decisivo. 11 de septiembre de 1973. EmpresaPeriodística La Nación, Santiago, 1979.-- Prats González; Carlos: Testimonio de un Soldado. Memorias. Editorial Pehuén,Santiago, 1985.-- Quiroga; Patricio, Maldonado; Carlos: El Prusianismo en las Fuerzas ArmadasChilenas. Ediciones Documentas, Santiago, 1989.-- Ramírez Necochea; Hernán: Las Fuerzas Armadas y la Política en Chile (1810-1970). Casa de las Américas, La Habana, 1984.-- Sáez; Carlos. Recuerdos de un Soldado, El Ejército y La Política. Editorial Ercilla,Santiago, 1934.-- Spengler; Oswald. Años de Decisión Editorial Ercilla, Santiago, 1937.- Stepan;Alfred. The Military in Politics. Princeton University Press, 1974.- Sunkel; Guillermo. El Mercurio: 10 años de Educación Político-Ideológica 1969-1979. Estudios Ilet. Santiago, 1983.-- Toro Dávila; Agustín: La Seguridad Nacional. Universidad de Chile, Documento nº2 s/f.-- Uribe; Armando: El Libro Negro de la Intervención Norteamericana en Chile. SigloXXI Editores, Buenos Aires, 1974.-- Valdivia; Verónica: Las Milicias Republicanas: Los Civiles en Armas 1932-1936.Centro de Investigaciones Barros Arana, Biblioteca Nacional, Santiago, 1992.-- Valdivia; Verónica. Nacionalismo e Ibañismo. Serie de Investigaciones.Universidad Católica Blas Cañas, Santiago, 1995.-- Valdivia; Verónica. El Nacionalismo chileno en los años del Frente Popular (1938-1952.)Serie de Investigaciones. Universidad Católica Blas Cañas, Santiago, 1995.-- Valdivia; Verónica. Camino al Golpe: El Nacionalismo a la Caza de las FuerzasArmadas. Serie de Investigaciones. Universidad Católica Blas Cañas, Santiago,1996.-- Valenzuela; Arturo. El Quiebre de la Democracia en Chile. Flacso, 1989.-- Varas; Florencia. Conversaciones con Viaux. Impresiones Eire, Santiago, 1972.- 167INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006
  • 168. UNIVERSIDAD DE CHILEDEPARTAMENTO DE CIENCIA POLITICA David Pérez Carrillo (*)- Varas Florencia. Leigh el General dicidente. Editorial Aconcagua, Santiago, Chile,1979.-- Varas; Augusto, Aguero; Felipe, Bustamente; Fernando. Chile, Democracia yFuerzas Armadas. Flacso, 1980.-- Varas; Augusto, Agüero; Felipe. El Proyecto Político Militar. Flacso, 1984.-- Vial Correa; Gonzalo. Historia de Chile. Editorial Santillana, Santiago, 1994.- 168INAP DOCUMENTO DE TRABAJO Nº 82 SEPTIEMBRE 2006