Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana (3)
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Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana (3)

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En esta presentación se critica el "principio copernicano" entendido como un principio de mediocridad referido a nuestra ubicación o importancia dentro del universo y se defiende la teoría del ...

En esta presentación se critica el "principio copernicano" entendido como un principio de mediocridad referido a nuestra ubicación o importancia dentro del universo y se defiende la teoría del Diseño Inteligente aplicada al ámbito de la cosmología, la física y la astronomía. Se presenta en forma resumida el contenido del libro "The Privileged Planet" ("El planeta privilegiado") de Guillermo Gonzalez y Jay Richards.

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Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana (3) Presentation Transcript

  • 1. Darwinismo, Diseño Inteligente y Fe Cristiana El diseño inteligente y el principio copernicanoIng. Daniel Iglesias Grèzes Centro Cultural Católico “Fe y Razón” Montevideo, 8/05/2012
  • 2. Desarrollo del tema1. “El planeta privilegiado”2. El principio copernicano3. La revolución copernicana4. El principio copernicano en astronomía5. La búsqueda de inteligencia extraterrestre6. El principio copernicano en cosmología7. El principio copernicano en física8. El principio antrópico9. El multiverso10. Conclusiones
  • 3. “El planeta privilegiado” Comentario de: Guillermo Gonzalez and Jay W. Richards, ThePrivileged Planet. How our place in the cosmos is designed fordiscovery, Regnery Publishing Inc., Washington DC, 2004. Los autores del libro son dos: Guillermo González, Ph. D. en astronomía, yJay W. Richards, Ph. D. en filosofía y teología. González es un prestigiosoastrónomo, que ha publicado más de 60 artículos científicos revisados porsus pares. Richards, Vicepresidente del Discovery Institute, ha publicadovarios libros sobre temas científicos, filosóficos y teológicos. En las dos primeras Secciones del libro (o sea, en los Capítulos 1-10), losautores, recurriendo a muchísimas evidencias científicas, algunas de ellasrecientes, demuestran que nuestro ambiente local (centrado en la superficieterrestre y el tiempo presente) es excepcional y probablemente rarísimo,tanto con respecto a su habitabilidad como con respecto a sumensurabilidad. Más aún, esas evidencias sugieren que en nuestro universoesas dos propiedades (habitabilidad y mensurabilidad) están unidas, demodo que los lugares altamente improbables que están mejor equipadospara la existencia de observadores inteligentes también proveen las mejorescondiciones globales para la investigación científica del universo. En la Sección 3 (Capítulos 11-16) los autores exploran las implicaciones delos resultados alcanzados en las Secciones 1 y 2.
  • 4. El principio copernicano (1) La mayoría de los científicos contemporáneos asume comoun postulado básico el llamado “principio copernicano”. Enresumen, este principio establece que los seres humanos noocupamos un lugar privilegiado en el cosmos. Este libroexcepcional, de gran erudición científica, es una minuciosarefutación del principio copernicano. Los autores distinguen dos principios diferentes: elprincipio cosmológico, que es un principio deuniformidad del universo, y el principio copernicano, quees un principio de mediocridad, referido a nuestraubicación o importancia dentro del universo. Según González y Richards, el principio cosmológicoestablece que a escalas muy grandes el universo eshomogéneo e isótropo, es decir que la materia estádistribuida de un modo parejo y que el universo luce igual entodas las direcciones. Esta hipótesis permitió a Einsteinaplicar la relatividad general al universo en su conjunto.
  • 5. El principio copernicano (2) Por su parte, el principio copernicano circula en dos variantes muyrelacionadas entre sí. La variante modesta dice que deberíamos asumirque no hay nada especial o excepcional en el lugar o el tiempo queocupamos en el cosmos. Esta forma del principio copernicano, aunquehasta hace poco podía parecer bastante plausible desde el punto devista científico, hoy se encuentra gravemente amenazada por lasmúltiples evidencias científicas que aduce el libro comentado. Por otraparte, la variante audaz del principio copernicano dice que los sereshumanos no estamos aquí por un propósito, que el cosmos no fuediseñado con nosotros en mente y que nuestro status metafísico es taninsignificante como nuestra ubicación astronómica. El principio copernicano, en sus dos variantes, está fuertemente influidopor la interpretación naturalista de la “revolución copernicana”. Comoveremos enseguida, esa interpretación asume que el desarrollo de laciencia completó lo que Copérnico había iniciado, quitandosucesivamente a la Tierra, el Sol, el Sistema Solar y la Vía Láctea, nosólo del centro geométrico del universo, sino también de su “centrometafísico”, por así decir. La obra de González y Richards es unaconcienzuda crítica del principio copernicano en sus dos variantes ytambién de la pertinencia de dicha interpretación desde el punto de vistahistórico.
  • 6. La revolución copernicana (1) En el Capítulo 11 los autores presentan una “historia revisionista” de la“revolución copernicana”. Proponen la siguiente cita de un artículo deNathan Myrhvold como un ejemplo típico de la “historia oficial”: “Tolomeo (siglo II) fue el primero y el más audaz en una larga sucesiónde doctores que sostuvieron la primacía de los seres humanos. Eluniverso entero –postuló– rota alrededor de nosotros, con la Tierrasituada en el centro del mismo Cielo. Cualquier consultor de marketingles dirá que el posicionamiento lo es todo, y que el centro del universoes difícil de superar. Un astrónomo polaco llamado Copérnico(1473-1543) groseramente señaló: Lo siento, terrícolas, nosotrosgiramos alrededor del Sol, no viceversa… Giordano Bruno, una especiede Carl Sagan del siglo XVI, popularizó esos conceptos… diciendo,entre otras cosas, que “existen innumerables soles. Innumerables tierrasgiran alrededor de esos soles. Seres vivos habitan estos mundos”… Elcrimen de Bruno, como el de Galileo, fue el de socavar el carácter únicode nuestro planeta, y así amenazar a las dictaduras religiosas de suépoca… Con el tiempo, los avances de la astronomía han reforzadoimplacablemente la completa insignificancia de la Tierra en una escalacelestial.” (p. 222) Los autores comentan que Myrhvold se ha tragado el estereotipoentero; y a continuación proceden a demoler esa “historia oficial”,difundida por los pensadores naturalistas.
  • 7. La revolución copernicana (2) En particular, los autores niegan la falsa creencia de que Copérnico fueperseguido por la Iglesia, subrayan que Bruno no fue un científico y que sulamentable ejecución se debió a sus doctrinas teológicas heréticas, no a sudefensa del heliocentrismo, y refutan la interpretación simplista del casoGalileo como un enfrentamiento entre la ciencia y la superstición religiosa. Los autores muestran que en la cosmovisión del cristianismo antiguo ymedieval la Tierra no era en modo alguno el lugar principal del universosino, al contrario, su lugar menos noble, una especie de sumidero delcosmos. En La Divina Comedia (que ejemplifica la cosmología pre-copernicana), Dante Alighieri coloca en el centro de la Tierra, que a su vezes el centro geométrico del universo, nada menos que el punto más bajodel Infierno, donde está ubicado Satanás. En esa cosmología, el lugar másimportante del universo era el más alejado del centro: el cielo empíreo, lamorada de Dios y de todos los elegidos (cf. Figuras 11.2 y 11.3). Los autores destacan que, contrariamente a lo que sostiene el estereotipocriticado, la revolución copernicana (iniciada por Copérnico y completadapor Kepler y Newton) “ennobleció” a la Tierra en vez de denigrarla, aldemostrar que la Tierra es regida por las mismas leyes que la porción másvalorada del universo: la de los planetas y estrellas. Las leyes de Newtonrigen tanto la mecánica terrestre como la mecánica celeste.
  • 8. La revolución copernicana (3) Además Copérnico “ennobleció” el lugar central del cosmos,expresando cierta reverencia por el Sol: “En el medio de todo se sienta el Sol en su trono. En éste,el más bello de los templos, ¿podríamos ubicar estaluminaria en una mejor posición que aquella desde la cualpuede iluminar de inmediato la totalidad? Él es justamentellamado la Lámpara, la Mente y el Gobernador del Universo:Hermes Trismegisto lo llama el dios visible. La Electra deSófocles lo llama todo-vidente. Así que el Sol se sienta comoen un trono real gobernando a sus hijos los planetas, quegiran alrededor de él.” (pp. 233-234). Como se ve, Copérnico inauguró la tendencia moderna adar una gran importancia metafísica al centro geométrico deluniverso. En esta línea de pensamiento, alejar a la Tierra deese lugar central equivale a restarle importancia. Estaasociación entre “centro geométrico” y “centro metafísico” deluniverso no tiene asidero en la teología cristiana.
  • 9. La revolución copernicana (4)Mi única objeción al Capítulo 11 es que González y Richards omitenmencionar varios hechos que reforzarían su crítica de la visiónestereotipada de la revolución copernicana. Me refiero a hechos comolos siguientes: Copérnico era un sacerdote católico. Los jueces eclesiásticos que sancionaron a Galileo no le exigieron queaceptara el geocentrismo, sino que enseñara el heliocentrismo como unahipótesis, no como una verdad demostrada. La única prueba científicadel heliocentrismo que adujo Galileo en su juicio era falsa, e inclusoridícula. La prueba teórica (matemática) del heliocentrismo fueproporcionada por Newton, medio siglo más tarde; y la primera pruebaempírica del heliocentrismo se produjo un siglo después del caso Galileo. La interpretación naturalista de la revolución copernicana como unaderrota del antropocentrismo se da de bruces contra el hechoevidentísimo de que, en la historia de las ideas, los siglos XVII y XVIII(desde Descartes hasta Kant) representan un “giro antropocéntrico”,contrario al anterior pensamiento teocéntrico.
  • 10. El principio copernicano en astronomía (1A)El Capítulo 12 del libro plantea una refutación del principio copernicanoen astronomía, en seis pasos sucesivos. Primer paso. No es cierto que la Tierra sea un planeta ordinario. Laspropiedades excepcionales de la Tierra que contribuyen a su habitabilidadson, entre otras muchas, las siguientes: – La Tierra tiene una órbita de poca excentricidad (o sea, casi circular). – Está dentro de la Zona Circunestelar Habitable (ZCH) del Sistema Solar. – Está suficientemente cerca del borde interno de la ZCH para permitir una alta concentración de oxígeno y una baja concentración de dióxido de carbono en su atmósfera. – Tiene una Luna grande y un período de rotación planetaria correcto que contribuyen a evitar variaciones caóticas en su oblicuidad. – Está dentro del rango correcto de masa planetaria. – Tiene una concentración adecuada de azufre en su núcleo. – Tiene una cantidad correcta de agua en su corteza. – Tiene una tectónica de placas que evita que toda la superficie terrestre sea un solo gran océano y ayuda a mantener temperaturas adecuadas en esa superficie.
  • 11. El principio copernicano en astronomía (1B)La Tierra tiene también muchas características quecontribuyen a hacer de ella una magnífica plataforma para lainvestigación científica del universo. Entre otras característicasde esta clase, los autores destacan las siguientes: La Tierra permite gozar de eclipses solares totales e inclusode eclipses solares perfectos (véase el Capítulo 1). Incluye docenas de fenómenos naturales que actúan comoregistros de datos de gran precisión, que permiten estudiar elpasado de nuestro planeta: anillos concéntricos en los troncosde los árboles, depósitos de hielo en las regiones polares,sedimentos marinos orgánicos o inorgánicos, etc. (véase elCapítulo 2). Tiene un magnetismo planetario que permite medir la derivade los continentes (véase el Capítulo 3). Tiene una atmósfera transparente (véase el Capítulo 4).
  • 12. El principio copernicano en astronomía (2)Segundo paso. No es cierto que el Sol sea una estrellaordinaria. El Sol cumple de un modo excelente las dos funcionesprincipales de una estrella con respecto a la habitabilidad: comofuente de la mayoría de los elementos químicos y como fuenteestable de energía. Las propiedades excepcionales del Sol quecontribuyen a la habitabilidad de la Tierra son, entre otras, lassiguientes: El Sol está dentro del rango de masa más favorable a lahabitabilidad (es una estrella enana de tipo espectral Grelativamente muy luminosa). Las estrellas con más de 1,5veces la masa del Sol probablemente no son adecuadas parasoportar vida compleja, porque su luminosidad cambia de modorelativamente rápido y pasan relativamente poco tiempo en lasecuencia principal, antes de convertirse en gigantes. Cerca delextremo opuesto de la escala, la mayoría de las estrellas sonenanas rojas. Éstas, por muchas razones, tienen pocaprobabilidad de soportar vida compleja. El Sol ha sido una estrella de la secuencia principal duranteunos 4.500 millones de años.
  • 13. El principio copernicano en astronomía (3)Tercer paso. No es cierto que el Sistema Solar sea ordinario yque debamos esperar que otros sistemas solares sean muysimilares al nuestro. Las propiedades del Sistema Solar quecontribuyen a la habitabilidad de la Tierra son, entre otras, lassiguientes: El Sistema Solar tiene ocho planetas en órbitas casi circularesy muy estables (Plutón no es un planeta propiamente dicho). Tiene cuatro planetas terrestres (Mercurio, Venus, la Tierra yMarte) en su parte interna y cuatro planetas gaseosos gigantes(Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) en su parte externa. Ambosgrupos están separados por un cinturón de asteroides. Losdemás planetas (especialmente Júpiter y Venus) y la Lunaprotegen a la Tierra reduciendo significativamente el número deasteroides y cometas que la golpean. Esto ha evitado laesterilización de la Tierra, es decir la desaparición de todos losseres vivos que la habitan.
  • 14. El principio copernicano en astronomía (4) Cuarto paso. No es cierto que las distintasconfiguraciones de los sistemas planetarios y lasvariables como el número y el tipo de planetas y delunas tengan poca influencia en la habitabilidad dedichos sistemas. Este paso podría fusionarse con el anterior, porqueno es más que su contracara. Si las órbitas de losplanetas de nuestro Sistema Solar fueran másexcéntricas o menos estables, podrían ocurrir muchascosas desfavorables para la habitabilidad de la Tierra(por ejemplo, resonancias entre los planetas gigantes).Y si la configuración sistema planetario fuera muydiferente, probablemente un planeta habitado estaríasometido a muchos impactos grandes de asteroides ycometas.
  • 15. El principio copernicano en astronomía (5)Quinto paso. No es cierto que el lugar que nuestroSistema Solar ocupa dentro de la Vía Láctea tengapoca importancia con respecto a la habitabilidad y lamensurabilidad. Las propiedades de ese lugar quecontribuyen a la habitabilidad de la Tierra son, entreotras, las siguientes: El Sistema Solar está dentro de la Zona GalácticaHabitable (ZGH). Está cerca del círculo de co-rotación de la VíaLáctea. Tiene una órbita galáctica de baja excentricidad. Está fuera de los brazos espirales de la Vía Láctea. Está expuesto a un número relativamente bajo deeventos de radiación transitoria.
  • 16. El principio copernicano en astronomía (6) Sexto paso. No es cierto que la Vía Láctea sea una galaxia ordinaria.Alrededor del 98% de las galaxias del universo local son menos luminosas –yasí, en general, más pobres en metal– que la Vía Láctea. La metalicidad esuna propiedad fundamental de las estrellas y galaxias. Los astrónomosllaman “metales” a todos los elementos químicos más pesados que el helio.En líneas muy generales, se puede decir que el hidrógeno y el heliosurgieron en el Big Bang, mientras que los demás elementos (los “metales”)son sintetizados dentro de las estrellas. Los “metales” representan unafracción pequeña de la masa total del universo pero constituyen casi toda lamasa de los planetas terrestres y gran parte de la masa de los seres vivos.Por ejemplo, la bacteria E. coli necesita 17 elementos (hidrógeno y 16“metales”); mientras que el cuerpo humano necesita 27 elementos (losmismos que esa bacteria más diez “metales” adicionales). En definitiva, lamenor metalicidad de la gran mayoría de las galaxias podría implicar quegalaxias enteras estén desprovistas de planetas terrestres. Por otra parte, el hecho de que el Sistema Solar esté ubicado en la VíaLáctea (una galaxia espiral), y no en una galaxia vieja, pequeña, elíptica oirregular, favorece la detección y medición de la radiación cósmica de fondode microondas y, por ende, el estudio del Big Bang, el origen del universo. Batiéndose en retirada, al “principio copernicano” le queda un solo lugardonde refugiarse: el universo en su conjunto. Pero, como veremos, tambiénallí está gravemente amenazado por las recientes evidencias científicas.
  • 17. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (1) El Capítulo 14 del libro trata sobre la Búsqueda de InteligenciaExtraterrestre (SETI = Search for Extraterrestrial Intelligence) y susimplicancias en relación con el principio copernicano. Los autores sostienen que las características que hacen habitable a laTierra son altamente improbables, pero no necesariamente únicas. Eldebate actual acerca de este punto se refiere a cuántos factores senecesitan para obtener un planeta habitable y, por ende, a cuán comuneso poco comunes son los planetas habitables. La Figura 14.2 del libro representa gráficamente las distintas posturas eneste debate. En el extremo izquierdo está la postura de que ningunapropiedad de la Tierra o del universo es necesaria para la habitabilidad. Enel extremo derecho está la postura de que todas las propiedades de laTierra y del universo son necesarias para la habitabilidad. Hoy nadiesostiene seriamente ninguna de esas dos posiciones extremas. En elcentro de la escala figura la postura de Kepler, H. G. Wells y PercivalLowell. Algo hacia la derecha figura el programa SETI. Más a la derechafigura el libro “Rare Earth” de Don Brownlee y Peter Ward. Más cerca delextremo derecho se encuentra “The Privileged Planet”. Se trata pues deuna cuestión de grado; pero no debemos subestimar la importancia de lasdiferencias entre las distintas visiones en disputa.
  • 18. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (2) La famosa Ecuación de Drake, propuesta por el radio-astrónomoFrancis Drake en 1961, permite comprender mejor las distintas posicionesen este debate. Dicha ecuación establece lo siguiente. N, la cantidad total de civilizaciones tecnológicas capaces de radio-comunicaciones en la Vía Láctea en un momento dado, es igual alproducto de los siguientes siete factores: Ng = cantidad total de estrellas en la Vía Láctea. fp = fracción de estrellas con sistemas planetarios. ne = cantidad promedio de planetas habitables por sistema planetario. fl = fracción de planetas habitables en los que la vida emerge de materiaorgánica o de precursores orgánicos. fi = fracción de estos planetas en los cuales la vida evoluciona hastaproducir seres inteligentes. fc = fracción de estos últimos planetas en los cuales se desarrolla unatecnología de comunicaciones suficiente. fL = fracción de la vida promedio de un planeta durante la cual subsisteuna civilización avanzada.
  • 19. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (3) Existen críticas jocosas a la Ecuación de Drake. Bernard Oliver (unpartidario del programa SETI) dice que esa ecuación es “una forma decomprimir una gran cantidad de ignorancia en un espacio pequeño”. YBruce Jakosky ha dicho que “la Ecuación de Drake es sólo una formamatemática de decir: ¿quién sabe?” En los años sesenta del siglo pasado Carl Sagan, en sintonía con “elespíritu de la época”, estimó que podría haber un millón de planetas concivilizaciones en la Vía Láctea. Hoy esa clase de estimaciones parecenirrealmente optimistas. En el Apéndice A del libro los autores presentan su propia versiónrevisada de la Ecuación de Drake. Ellos subrayan que ese apéndice noforma parte del núcleo de su argumento, sino que es más bien undesarrollo ulterior. De todos modos me parece muy interesante. En la versión de González y Richards, los siete factores de Drake danlugar a 21 factores (Ng y veinte factores limitantes). Los autores proponenuna estimación de los primeros trece de esos veinte factores. Aún dejandode lado los últimos siete factores limitantes (que incluyen los factores fl y fi,sumamente discutibles desde un punto de vista filosófico), González yRichards obtienen una cantidad estimada de 0,01 planetas habitables enla Vía Láctea.
  • 20. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (4) Mi interpretación de este resultado es la siguiente. Los autores no se pronunciansobre si es posible o no que la vida surja espontáneamente de la materia inerte nisobre si es posible o no que la mera evolución biológica produzca por sí mismavida inteligente. Más bien parecen seguir el juego de los naturalistas y derrotarlosen su propio terreno. Aun suponiendo que esas dos hipótesis naturalistas tancontrovertidas sean ciertas, si dejamos todo librado al azar, la probabilidad de queun planeta de la Vía Láctea sea habitable es muy baja. Más aún, González y Richards dicen que, aunque se incluyera en este cálculo alas otras galaxias del universo observable, no está claro si eso mejoraríasignificativamente las chances. El peso de los otros siete factores limitantes(incluyendo los factores críticos fl y fi) podría sobrepasar el aporte de las galaxiasadicionales (cf. pp. 289-290; 342). Vale la pena señalar que los autores eluden durante todo el libro las cuestionesteológicas y se mantienen firmemente dentro del ámbito científico y filosófico.Además, dentro del ámbito científico ellos evitan sumergirse en las cuestionesbiológicas, tratando sobre todo cuestiones referidas a la física, la química, laastronomía y la cosmología. González y Richards confiesan que antes, como la mayoría, creían en laexistencia de vida extraterrestre, pero que ahora, aunque no la descartan, sonmucho más escépticos al respecto. Ellos incluso sostienen, contra la opinión másextendida, que si encontráramos una civilización extraterrestre, ello favorecería elargumento del diseño inteligente en lugar de perjudicarlo. La vida inteligenteparece requerir una combinación de tantos factores altamente improbables que laexistencia de dos planetas con civilizaciones, en lugar de uno, sería un indicio másfuerte aún del diseño inteligente del cosmos.
  • 21. El principio copernicano en cosmología (1) Hemos visto que el principio copernicano (que afirma la mediocridad denuestra ubicación o importancia dentro del universo), aplicado a laastronomía, enfrenta graves y crecientes dificultades científicas. Perodicho principio es aplicado también a la cosmología y a la física. En elCapítulo 13 del libro, González y Richards parten del hecho de que enesos otros dos ámbitos el principio copernicano está amenazado por dosde los principales avances científicos del siglo XX: los descubrimientos deque el universo tiene una edad finita y está finamente sintonizado para lavida. Posteriormente los autores muestran la fragilidad de los intentos desalvar al principio copernicano recurriendo al principio antrópico. El principio copernicano en cosmología implica que el universo esinfinito tanto en el espacio como en el tiempo. Esta hipótesis se mantuvo vigente hasta que en la década de 1920Edwin Hubble descubrió el corrimiento hacia el rojo en el espectro de lasgalaxias y dedujo la expansión del universo. Este descubrimiento condujoal desarrollo de la cosmología del Big Bang. Dado que esta cosmologíasugiere con fuerza que el universo debe el comienzo de su existencia auna causa externa a él, los partidarios del principio copernicano hantratado de encontrar modelos cosmológicos alternativos, que preserven lahipótesis del universo “eterno” y sin comienzo.
  • 22. El principio copernicano en cosmología (2) En ese sentido, los dos modelos principales fueron el del “universo enestado estacionario” y el del “universo oscilante”. Ambos fuerondescartados debido a ulteriores descubrimientos científicos. El abandonodel modelo de estado estacionario fue causado por el descubrimiento dela radiación cósmica de fondo de microondas y del poder explicatorio delBig Bang en relación con la núcleo-síntesis de los elementos livianos. En cuanto al modelo del universo oscilante, se ha vuelto insostenibledebido a las siguientes tres objeciones graves (por lo menos): 1) laenergía disponible para hacer el trabajo de expansión y contracción deluniverso decrecería con cada ciclo sucesivo; así, si el universo hubieraexistido por un tiempo infinito, ya debería haber alcanzado un estado deequilibrio. 2) Las mediciones más recientes sugieren que la masa total deluniverso es mucho menor que la requerida para producir una contraccióngravitatoria. 3) La expansión del universo no sólo no se está enlenteciendo(lo que podría sugerir una futura contracción), sino que, según lasevidencias más recientes, se está acelerando.
  • 23. El principio copernicano en física El principio copernicano en física implica que las leyes de la físicano están arregladas especialmente para la existencia de vidacompleja o inteligente. Este principio ha sido desmentido por el descubrimiento de que lasconstantes físicas fundamentales exhiben una sintonía finísima que haceposible la existencia de la vida y de la vida inteligente (véase el Capítulo10). Si cualquiera de esas decenas de constantes fuera significativamentemayor o menor, el resultado sería, o bien un universo ordenado peroincompatible con la existencia de observadores como nosotros, o bien(con mucha mayor frecuencia) un universo caótico o desordenado. Los autores ilustran esto con una “parábola”: un sabio y poderosoextraterrestre (Q) ha encontrado una “máquina creadora de universos” conuna gran cantidad de perillas, cada una de las cuales controla unaconstante física fundamental. Q ha manipulado los controles durantelargos años, sin encontrar ninguna combinación útil, salvo la de nuestropropio universo. La impresión de diseño es abrumadora. Hay dos formas principales de eludir esa impresión. Una de ellas esapelar a una (futura y posible) gran teoría unificada, que relacionaría todaslas fuerzas físicas fundamentales. Esto equivaldría a sustituir todas lasperillas de la “máquina creadora de universos” por una sola perilla. Perotambién esta única perilla exhibiría un ajuste finísimo que requeriría unaexplicación.
  • 24. El principio antrópico El otro camino para evitar la impresión de diseño del universo con sintoníafina está basado en el llamado “principio antrópico”. Hay dos versionesprincipales de este principio: el Principio Antrópico Débil (PAD) y el PrincipioAntrópico Fuerte (PAF). El Principio Antrópico Débil afirma que podemos esperar observarcondiciones necesarias para nuestra existencia como observadores. Esto esuna verdad evidente, pero no explica las propiedades altamente improbablesde la Tierra, del Sol, del Sistema Solar y de la Vía Láctea. Se suele decir queesas propiedades se deben a un “efecto de selección”. El principiocopernicano explicaría los aspectos en los que nuestro entorno es ordinario,mientras que el PAD explicaría los aspectos en que es extraordinario. Usarlos dos principios juntos es un poco como el cuento del jefe de estación deferrocarril que dijo que todos los trenes estaban en hora. Cuando lospasajeros se quejaron de que sus trenes estaban atrasados, el jeferespondió: “En realidad, lo que quise decir es que todos los trenes están enhora, excepto cuando no lo están”. En verdad, el PAD no puede aportarmucho para salvar al principio copernicano. El Principio Antrópico Fuerte aplica el mismo razonamiento al universo ensu conjunto. Afirma que podemos esperar encontrarnos en un universocompatible con nuestra propia existencia. También el PAF es una verdadevidente; pero tampoco el PAF, por sí mismo, explica por qué el universoexiste y tiene una sintonía fina. No es sorprendente que observemos ununiverso habitable, sino que un universo habitable y habitado exista y que,hasta donde sabemos, sea el único que existe.
  • 25. El multiverso (1) En este punto, a los defensores del naturalismo no les queda otra opciónque recurrir a la hipótesis de los universos múltiples o infinitos: el“multiverso”. Los astrónomos Fred Adams y Greg Laughlin lo expresanclaramente: “La aparente coincidencia de que el universo tiene las propiedadesespeciales requeridas para permitir la vida parece súbitamente muchomenos milagrosa si adoptamos el punto de vista de que nuestro universo,la región del espacio-tiempo a la que estamos conectados, no es sino unode incontables otros universos. En otras palabras, nuestro universo no essino una pequeña parte de un multiverso, un gran conjunto de universos,cada uno con sus propias variantes de las leyes físicas. En este caso, lacolección entera de universos sería una muestra completa de las muchasvariantes diferentes posibles de las leyes de la física… Con el concepto demultiverso en su lugar, la próxima batalla de la revolución copernicana esempujada sobre nosotros. Así como nuestro planeta no tiene un statusespecial dentro de nuestro Sistema Solar, y como nuestro Sistema Solar notiene una ubicación especial dentro del universo, nuestro universo no tieneun status especial dentro del vasto mélange cósmico de universos quecomprende nuestro multiverso.” (pp. 268-270).
  • 26. El multiverso (2) El “efecto selección” explicaría por qué estamos en esteuniverso finamente ajustado para la vida, y no en otro. Porsupuesto, no hay ninguna evidencia científica de esos otrosuniversos. Yo agrego que esta hipótesis es tan poco científicacomo la hipótesis de que hay un universo dentro de cada quarkde nuestro propio universo. Por otra parte, no es para nada claro que un conjunto infinitoactual de universos (o de cualquier otro objeto) pueda existir.Pero además, tampoco la hipótesis del multiverso salva alprincipio copernicano. Si los múltiples universos no tienen relación causal entre sí,entonces ellos no explican por qué nuestro universo existe ytiene las sorprendentes propiedades que tiene. Y si los múltiples universos tienen una relación causal entre sí,no se logra más que hacer retroceder el problema un nivel. Enese caso habría que explicar por qué la misma “máquinacreadora de universos” exhibe un ajuste fino. Por último, también el multiverso entero necesita unaexplicación. No basta postularlo.
  • 27. Conclusiones La conclusión de los autores es clara: el principio copernicano hafracasado. Cuando podemos ponerlo a prueba contra la evidencia, tiende afallar; y tenderá a fallar cada vez más cuando conozcamos más a fondo laspropiedades de nuestro universo que condicionan su habitabilidad ymensurabilidad. Y cuando ese principio no falla, es porque se retira a unaposición en la que es virtualmente inverificable. La actual evidencia científica apunta en una dirección muy problemáticapara el principio copernicano: hacia un universo único, en expansión,finamente sintonizado, con un pasado finito, y que ha cambiadoprofundamente a lo largo del tiempo. No sólo ocupamos un lugarexcepcional dentro de ese universo, sino también un momento especial enla historia cósmica. Aunque nosotros y nuestro ambiente no seamosliteralmente el centro físico del universo, somos especiales en otrossentidos, mucho más significativos. En cierto sentido, estamoscolocados en el “centro”del universo, no en un sentido espacial trivial, sinocon respecto a la habitabilidad y la mensurabilidad. A partir de estas consideraciones, y aplicando la teoría de la complejidadespecificada de William Dembski, los autores concluyen que nuestrouniverso exhibe claros indicios de diseño inteligente (cf. Capítulo 15).Finalmente, ellos responden catorce objeciones a su tesis (cf. Capítulo 16). En resumen, se trata de una obra sumamente instructiva y recomendable.
  • 28. Muchas gracias por su atenciónDaniel Iglesias Grèzes• Email: diglesias59@gmail.com• Blog: www.infocatolica.com/blog/razones.php