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¿Un adolescente te ha cerrado la puerta?¿Deseas que te reabra los brazos y el corazón?¿La relación entre ambosatraviesa un...
Colección Soluciones para padresCriar bien a los hijos en la sociedad actual no es nada fácil;¡pero tampoco es imposible! ...
Colección Soluciones para padresRESPUESTAS DEL CIELOA PREGUNTASQUE SE PLANTEAN LOS PADRES
2Título original: Parenteening.ISBN de la edición original: 3-905332-51-5ISBN de la versión en castellano: 3-03730-110-4Se...
3ÍNDICEPrefacio ------------------------------------------------------------ 5CULTIVAR LA RELACIÓNComo trabajo, no dispong...
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55PREFACIODesde el comienzo de los tiempos, los seres huma-nos nos hemos caracterizado por nuestro hondo amory desvelo por...
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9[Continúa en la página 12]colegio», «Mamá, ¿qué crees que debo ponerme para lafiesta?», «Papá, ¿me ayudas a arreglar esto...
10Un padre descubre el secretoVeamos el testimonio de un padre que descubrióel secreto de la comunicación con su hijo adol...
11comunicaciónyparticipaciónconjuntaenunaactividad,fuesorprendentelorápidoqueempezóatransformarseyabrirse.Alcabodeuntiempo...
12[Viene de la página 9]IngenieríaIngéniate situaciones que te acerquen a tus hijos,como ir juntos a sitios que les gusten...
13Descubre el arte de escucharUna de las principales formas de ayudar a tushijos es escucharlos. Aprende a escuchar de ver...
14afloran en tu mente provienen de Mí.Con los adolescentes se presentan muchas situa-ciones que requieren una gran medida ...
15influencias, como la droga y el alcohol, e incluso delsufrimiento que pudiera causarles el rechazo de susamigos. En tale...
1616COMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNMUTUAMUTUAMUTUAMUTUAMUTUAP.:A veces me da la impresión de que m...
17nes! Tanta presión me agobia. ¡Qué complicaciones!Por más que me esfuerzo por hacer las cosas bien,no lo consigo. A vece...
18mundo, pero no sé cómo.¡Necesito ayuda! Me da la sensación de que meestán pasando muchas cosas por dentro, y nadie meesc...
19hermanos. Al fin y al cabo —piensas—, dentro de pocotendrán que enfrentar la vida, y verán que nadie leshará la cama, ni...
20Cuando tus hijos descubran esa faceta tuya, se mos-trarán más comprensivos con tu lado serio y estaránmás dispuestos a a...
21HABLARHABLARHABLARHABLARHABLARDE VERDADDE VERDADDE VERDADDE VERDADDE VERDAD21P.:Creo que algo anda mal, pero mi hijo no ...
22sino también de muchas grandes transformacionesque tienen lugar en el plano emocional, mental, socialy espiritual. Para ...
23Actualiza tus tácticas y programasLa clave para salvaguardar la comunicación esestar al tanto de lo que sucede en su vid...
24chicos de su edad sentarás las bases para una comuni-cación más profunda y personal. Hazles preguntassinceras y deja que...
25Gánate su confianza respetando sus confidenciasPara saber cómo reaccionarás con ellos, los jóvenesse guían por tus reacc...
26lo general no es eso lo que el chico quiere. Si vas aresolver asuntos suyos, consúltales primero. Diles tuparecer y, ant...
27perder todo lo que han ganado en cuanto a madurezrecibiendo un montón de ayuda de sus padres. Debesintentar ayudarlos co...
28amigo; pero no uno de esos amigos con los que todovale, sino uno que sea franco con ellos porque los ama;un amigo con el...
29ellos también y, una vez que los ánimos estén máscalmados puedes conversar con ellos o bien contestar-les por escrito si...
30los guíes, por lo general no les agrada que te inmiscu-yas constantemente en sus asuntos.Si queremos mejorar la comunica...
31La adolescencia suele ser una edad emocional-mente agitada; pero cuando nuestros hijos sehallen en pleno torbellino, deb...
32¡Hazte a un lado! ¡Déjalos respirar!Sorprende a tus hijos efectuando cambios en tuvida, en tu actitud y en tu visión de ...
33Espera lo mejorLamentablemente, los jóvenes suelen cumplir lasexpectativas pesimistas de sus padres. Es preferibleque te...
34Deja que lleven el timón mientras tú los animasTrata de ayudar y animar a tus hijos en suspuntos fuertes, pero no les po...
35INDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIA35P.:Mi hija adolescente me pide que no me meta en suvi...
36Una joven normalTu hija es una típica adolescente. Le encantadivertirse y retozar. Todavía no le gusta trabajar conempeñ...
37Para que se les preste atención, los jóvenes soncapaces de ponerse muy exigentes y pesados apropósito. Procura no hacer ...
3838¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABESQUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?P.:Siemp...
39este grupo y otros chicos a los que has enseñado. Hayadolescentes que no tienen prisa por hacerse mayores;otros maduran ...
40ver sus problemas. A veces se enredan y no puedendesenmarañarse solos; les hace falta ayuda del jardi-nero. Está atenta ...
41Procura ver a las personas tal como las ve DiosYopasoporaltolasfaltasylasimperfecciones.Veo el corazón. Conozco el coraz...
4242RESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNDE CRISISDE CRISISDE CRISISDE CRISISDE CRISISP.:Estoy separada y ten...
43Encuentros en territorio neutralProcura salir con ella para hacer cosas juntas enterritorio neutral. Busca actividades q...
44haré más que aguantarte: cuidaré de ti porque tequiero mucho y me preocupo por ti. Deseo lo mejorpara ti. Quiero que sep...
45Pásalo bien con ellaNo es necesario que te sientas en la obligación deesforzarte por granjearte su amor. Si amas, te ama...
46Es como un diamante en brutoHe puesto en tus manos a alguien muy valioso, auna persona cuyo pleno potencial queda en oca...
4747CONCLUSIÓNSe requiere mucho amor y mucha ayuda de Diospara caminar por la vida, y por lo general más todavíapara hacer...
48ConéctateApartado 11Monterrey, N.L.México, 64000(01-800)714 47 90ConéctateCasilla de correo 14.982Correo 21Santiago, Chi...
Colección Soluciones para padresCriar bien a los hijos en la sociedad actual no es nadafácil; ¡pero tampoco es imposible! ...
¿Un adolescente te ha cerrado la puerta?¿Deseas que te reabra los brazos y el corazón?¿La relación entre ambosatraviesa un...
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Urgente tengo un adolescente

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  1. 1. ¿Un adolescente te ha cerrado la puerta?¿Deseas que te reabra los brazos y el corazón?¿La relación entre ambosatraviesa un período turbulento?¿Eso te desconcierta y te duele?¿Quisieras contribuir a su satisfaccióny alegría de vivir?Tengo un adolescente aborda todas estas cuestiones.¡Un libro de consejos prácticos y orientación divinapara padres de adolescentes!ColecciónSolucionespara padresNta2gParenteening_S_Cover.indd 1 11/26/2002, 6:27:58 PM
  2. 2. Colección Soluciones para padresCriar bien a los hijos en la sociedad actual no es nada fácil;¡pero tampoco es imposible! La colección Soluciones parapadres revela los secretos para cuidarlos y formarlos satisfacto-riamente desde el momento en que nacen hasta que terminanla adolescencia.Estos libritos presentan montones de activida-des entretenidas y enriquecedoras que favorecen el desenvol-vimiento de diversas destrezas en los niños.¡Ofrecen asimismoabundantes consejos de índole práctica y espiritual para apren-der a alentar,inspirar,orientar y corregir a los hijos,disfrutar conellos y ayudarlos a desarrollar todo su potencial!¡La colección entera constituye una magnífica adquisiciónpersonal,o un estupendo regalo para unos amigos!¿De dónde sacar fuerzas?: Principios que ayudan a lospadres a criar a los hijos con amor y a hacerlos partícipes de unafe que sea su áncora y que permita a unos y otros sortear lastempestades de la vida.Disfruta de tu bebé está repleto de consejitos de todo tipopara que la mamá,el bebé y toda la familia inicien su nueva vidacon alegría.Preescolares enseña a encauzar la tremenda energía quetienen los niños de esa edad,a fin de aprovechar al máximolos primeros años,en que aprenden y se desarrollan con granrapidez.La formación de los niños: La labor de los padres tiene susdificultades; pero si se hace con acierto,reporta recompensastanto inmediatas como eternas.Cuando uno ayuda a su hijo adescubrir la senda del bien,ve iluminado su propio camino.¡Urgente! Tengo un adolescente: La típica súplica: «¡Queel Cielo nos asista!» es hoy en día un deseo cumplido. En estelibrito se presentan mensajes recibidos directamente del Cieloen respuesta a preguntas sobre la comunicación con los hijosadolescentes.La colección Soluciones para padres desvela misterios yallana el terreno para entender a los chicos de cualquier edad.Todo el que tenga algo con ver con niños o jóvenes le sacarábuen partido.Parenteening_S_Cover.indd 2 12/9/2002, 11:28:18 AM
  3. 3. Colección Soluciones para padresRESPUESTAS DEL CIELOA PREGUNTASQUE SE PLANTEAN LOS PADRES
  4. 4. 2Título original: Parenteening.ISBN de la edición original: 3-905332-51-5ISBN de la versión en castellano: 3-03730-110-4Selección y revisión de Derek y Michelle Brookes.Traducción: Cristina Zavala de Poveda y José Florencio Domínguez.© 1999, 2002, Aurora Production AG, Suiza.Derechos reservados. Impreso en Tailandia.En Internet: http://es.auroraproduction.com
  5. 5. 3ÍNDICEPrefacio ------------------------------------------------------------ 5CULTIVAR LA RELACIÓNComo trabajo, no dispongo de mucho tiempo para mishijos adolescentes. Por la noche quieren mirar la tele-visión o realizar alguna actividad con sus amigos, o bientienen tareas escolares pendientes. Yo por lo generaltengo mucho que hacer, y para colmo estoy que mecaigo de cansancio.Yo diría que a consecuencia de ellonos hemos distanciado. Me gustaría volver a tener unarelación más estrecha y pasar más tiempo con ellos,pero ¿cómo lo hago? ¿Por dónde empiezo? ¿Qué pue-do hacer para que se sientan a gusto conmigo y perci-ban que los quiero y aprecio mucho? -------------------- 7COMPRENSIÓN MUTUAA veces me da la impresión de que mis hijos viven enotro planeta. No entiendo su conducta. ¿Es que no lescaigo bien? ¿Por qué se molestan cuando les pido queme echen una mano en la casa? De verdad necesito suayuda. ¿Es que no se dan cuenta? ------------------------ 16HABLAR DE VERDADCreo que algo anda mal, pero mi hijo no me quieredecir lo que es. Me gustaría creer que no me ocultanada. ¿Qué puedo hacer para que se anime a sincerar-se conmigo y me cuente lo que le ocurre? ¿Cómo loconvenzo de que, pase lo que pase, siempre lo querré,y de que puede hablarme con franqueza?------------ 21
  6. 6. 4INDEPENDENCIAMi hija adolescente me pide que no me meta en suvida, pero me preocupa mucho el rumbo que está to-mando. Me da la impresión de que tiene muy pocoautocontrol. ¿Qué puedo hacer? ------------------------- 35¿YA NO SABES QUÉ HACER?Siempre había pensado que trabajar con adolescen-tes era mi vocación, pero ya no estoy tan segura. Coneste nuevo grupo de alumnos —y con algunos en par-ticular— me dan ganas de darme por vencida. ¿Quépuedo hacer? -------------------------------------------------- 38RESOLUCIÓN DE CRISISEstoy separada y tengo a mi cargo a mi hija adolescen-te. Ella está muy resentida por el fracaso de nuestromatrimonio; cada vez tiene más mal genio y se ponemás irrespetuosa conmigo. Por mucho que lo intento,no conseguimos llevarnos bien. No sé qué hacer. Quie-ro hablar con ella, pero ¿qué le puedo decir? ------- 42Conclusión------------------------------------------------------ 47
  7. 7. 55PREFACIODesde el comienzo de los tiempos, los seres huma-nos nos hemos caracterizado por nuestro hondo amory desvelo por los hijos. Todos queremos que nuestroschicos aprendan, que crezcan bien y tengan susnecesidades cubiertas, que estén sanos, sean felices ytriunfen en la vida. Desgraciadamente, suelen surgirproblemas que obstaculizan o complican esta labor. Enefecto, los padres tenemos que aprender a lidiar condificultades tanto fuera como dentro del hogar —desdepérdidas y reveses devastadores hasta fracasos matri-moniales—, buscar soluciones a cada contrariedad,salir adelante y ayudar a nuestros hijos a hacer lomismo. Con frecuencia, en las situaciones más negrase imposibles, muchos alzaron los ojos al Cielo, acudie-ron a Dios en busca de soluciones que no eran capacesde descubrir por sí mismos. Y Él no los decepcionó. Sehizo presente, se puso a su disposición, les tendió lamano, los estrechó en Sus amorosos brazos y lesdemostró que Él siempre vela por Sus hijos, losprotege y está deseoso de responder a sus preguntas yprestarles auxilio.En estos tiempos duros que vivimos, Dios todavíaestá con nosotros, todavía está a nuestra disposición.Muchos padres están descubriendo que pueden plan-tear sus preguntas más difíciles directamente a Dios;que pueden recurrir al Cielo; que es posible dar consoluciones. Tal vez algunos lo consideren sumamentedescabellado, casi absurdo; ¡pero están sucediendocosas increíbles! La gente clama a Dios y descubre queÉl está cercano, siempre presto a responder a nuestros
  8. 8. 6interrogantes, por el gran amor que nos tiene y Suvivo deseo de vernos felices.Si no sabes qué hacer, si te sientes agobiado y noencuentras a nadie que te ayude, ¡no te des por venci-do! No pierdas la esperanza. Puedes encontrar elremedio para la situación consultando directamente alCielo. Hay soluciones, y están a tu alcance en estepreciso momento.En este libro ofrecemos una selección de respuestasque recibieron padres comunes y corrientes al recabarla ayuda del Cielo en momentos de meditación yoración. Presentamos sus inquietudes en forma depreguntas, seguidas de las formidables respuestas queobtuvieron mientras reflexionaban en silencio, con unaactitud expectante. Dichos padres fueron anotando laspalabras, ideas y pensamientos que les venían. En lamayoría de los casos, Dios les dio instruccioneshaciéndoles oír una voz interior que les hablaba alcorazón. En el texto, los pronombres de primerapersona escritos con mayúsculas indican que es Jesúso Dios quien aconseja directamente a la persona. (Siquieres aprender a escuchar tú también la voz de Dios,solicita el librito Escucha palabras del Cielo, de lacolección Actívate.)
  9. 9. 7CULCULCULCULCULTIVARTIVARTIVARTIVARTIVARLA RELACIÓNLA RELACIÓNLA RELACIÓNLA RELACIÓNLA RELACIÓN7P.:Como trabajo, no dispongo de mucho tiempo para mishijos adolescentes. Por la noche quieren mirar latelevisión o realizar alguna actividad con sus amigos, obien tienen tareas escolares pendientes. Yo por logeneral tengo mucho que hacer, y para colmo estoyque me caigo de cansancio. Yo diría que a consecuenciade ello nos hemos distanciado. Me gustaría volver atener una relación más estrecha y pasar más tiempocon ellos, pero ¿cómo lo hago? ¿Por dónde empiezo?¿Qué puedo hacer para que se sientan a gusto conmigoy perciban que los quiero y aprecio mucho?Nota de los editores: Muchos nos encontramos en lamisma dificultad. Los que tenemos hijos de esa edad nospreocupamos por ellos, pero por otro lado no sabemos biencómo ayudarlos. Una madre recibió los siguientes consejosde Dios cuando le planteó sus inquietudes en ese sentido.Manifiéstales cariñoLo más valioso que puedes dar a tus hijos es amor.Sé cariñosa con ellos, para que no les quepa duda detu amor. Eso se aplica en particular a los adolescentes.Tus hijos deben tener la certeza de que los amas. Esnecesario que sientan y vean tus expresiones decariño.Ven tu amor manifestado en el hecho de que lesproporcionas vivienda y comida; pero están tanacostumbrados a ello que muchas veces no lo apre-cian. No son conscientes de los sacrificios que hacespara ello, ni comprenden que has organizado tu vidapara poder atender a sus necesidades físicas. Por
  10. 10. 8consiguiente, lo que les hace falta es ver y sentir lafaceta espiritual de ese amor, el afecto y cariño quesientes por ellos. Así se establecerá un vínculo de amory confianza. Te preguntas: «¿Cómo hago para crear eselazo de amor con ellos?»Remedia las necesidades de tus hijos remediando las tuyasEl primer paso para establecer vínculos másamorosos con tus hijos y hacer que se sientan queri-dos, apreciados y a gusto contigo es que tú te sientasasí conmigo. Así es como deseo que sea tu relaciónconmigo. Quiero que percibas Mi amor, pues eres Mihija, y deseo manifestarte Mi amor de Padre.Quiero hacerte ver que te amo y te acepto tal cualeres, y que deseo que tengas una relación más estre-cha conmigo. Una vez que haya más intimidad entrenosotros, te haré sentir la aceptación, el amor incondi-cional, la seguridad y la confianza que tanta falta oshace a todos. Cuando conozcas y percibas el amorinmenso e inconmensurable que te tengo —un amorque llega hasta los confines del universo—, tú mismapodrás brindar más amor. Y tus hijos lo notarán. Tuesposo también. Y asimismo otras personas.Crea oportunidades de estar juntosDeja que te infunda un amor más profundo portus hijos, un amor que supere las barreras, un amorincontenible, un amor que seas capaz de manifestar yque tus hijos perciban.Un amor así anhela expresarse, busca oportunida-des de evidenciarse. Si sientes un profundo amor portus hijos, ellos lo notarán, y las ocasiones de conversary hacer cosas juntos surgirán espontáneamente. Ellosdirán: «Papá, ¿quieres que te enseñe este juego?»,«Mamá, te voy a mostrar lo que hicimos hoy en el
  11. 11. 9[Continúa en la página 12]colegio», «Mamá, ¿qué crees que debo ponerme para lafiesta?», «Papá, ¿me ayudas a arreglar esto?»Busca oportunidades. Puede que no sean tal comote las imaginabas. Tal vez tengas que reajustar tuhorario. Cuando tus hijos vean que quieres participarmás en su vida, se alegrarán de poder contar contigo.Te verán como una amiga que desea ayudarlos.Todo puede empezar con algo tan simple comomirar juntos la televisión; pero no dejes que la cosatermine ahí. Procura que haya oportunidades deconversar. Por ejemplo, acompáñalos a sitios a los quequieran ir y luego comenta con ellos la experiencia.Averigua qué les gustó y qué impresión se llevaron. Sisu punto de vista difiere del tuyo, no insistas para quevean las cosas como tú.Que puedan contar contigo cuando te necesitenPonte a pensar en cómo son ahora las cosas: ¿Aqué te dedicas por las noches? ¿Qué hacen ellos en esashoras? ¿Y los fines de semana? ¿Es posible hacer quetu vida se entrecruce más con la de ellos? ¿Puedescambiar algo para que así sea? Busca puntos encomún, actividades que puedas realizar con ellos.Hazte presente con amor. No les hagas pensar quebuscas oportunidades de fisgar en su vida, de sermo-nearlos o reprobar lo que hacen, de imponerles másreglas o darles más instrucción. Se trata de que estés asu lado como una amiga, de que te puedan expresarlibremente sus ideas, de que te vean como alguien aquien recurrir, alguien que los apoya.¿Hay algún deporte en el que se interese tu hijo?¿Alguna manualidad que le guste a tu hija? ¿Puedesparticipar de alguna forma en esas actividades?Observa qué les atrae. Averigüa qué aficiones yexperiencias puedes compartir con ellos.
  12. 12. 10Un padre descubre el secretoVeamos el testimonio de un padre que descubrióel secreto de la comunicación con su hijo adolescen-te:Enlosúltimosmeseshelogradograndesavancesen la relación con mi hijo. La clave fue el deporte.Dedicandomásomenosunahoradiariaajugaralfútbolconélloestoyayudandoasuperarunaetapadifícil.Tomásesunchicobastantedinámicodecatorceaños.Últimamenteseestabametiendoenmuchoslíos.Tanto él como su hermana,que siempre habíansidobuenoschicos,seestabanechandoaperder.Miesposayyoestábamosangustiadosycomprendimosque había que hacer algo.Teníamos que empezar adedicarlesmástiempoacadaunoporseparado.Yome concentré enTomás,y mi esposa en nuestra hijade 17 años.Tomásdesahogabasuenojoysufrustraciónponiéndoseagresivoycompetitivo,yeratanmalperdedorqueresultabadifícilaguantarlo.Enotrosaspectoserairresponsable.Lastareasqueleasigná-bamos y las cosas que empezaba las dejaba amedias.Constantementelellamábamoslaatención.Alprincipio,nohabíaformadehacerloentrarenrazón. Nos había cerrado a mi esposa y a mí la puertadesuvida.Buscamosafanosamentelallave,algoenlo que coincidiéramos y que nos sirviera de punto departida.Tomás tenía un único interés en la vida:el fútbol.Noformabapartedeningúnequipo,yyonosabíasienrealidadleconveníapracticardichodeportemásen serio, pues no conseguía llevarse bien con nadie.Finalmente,conlaesperanzadelograrunacerca-miento a él, decidí entrar en su mundo y jugar unrato al fútbol con él cada día. Sólo con ese poco de
  13. 13. 11comunicaciónyparticipaciónconjuntaenunaactividad,fuesorprendentelorápidoqueempezóatransformarseyabrirse.AlcabodeuntiempootraspersonastambiénnoscomentaronqueTomásestabacambiandomuchoyconvirtiéndoseenunmuchachomuyextrovertido,comunicativo,segurodesímismoyagradable.(Francamente,yotambiénme siento mucho más saludable y feliz. Practicar undeporte al aire libre no sólo es bueno para que losjóvenesquemenenergíasacumuladas;tambiénesunaválvuladeescapeparalasfrustracionesdelospadres).EsinnegablequeTomásestáahoramuchomejorquecuandosiempreandabametiéndoseenpeleasoplaneandoalgunatravesura,yparecíaqueiba camino de convertirse en un teleadicto apático oenunjovenhurañoenviciadoconlacomputadora.
  14. 14. 12[Viene de la página 9]IngenieríaIngéniate situaciones que te acerquen a tus hijos,como ir juntos a sitios que les gusten y hacer cosasque les resulten entretenidas.Es posible que prefieran no hacer ciertas cosascontigo por miedo a que sus amigos critiquen el hechode que realicen actividades con sus padres. En ese caso,una solución puede ser ofrecerte de vez en cuando allevarlos en automóvil cuando salgan con sus amigos.De esa forma, por lo menos estarás presente. Otraidea es que tus hijos inviten una noche a un grupo deamigos, incluso a quedarse a dormir. Así también túestás ahí con ellos.La comunicación con la generación joven seríamenos complicada si los padres estuvieran unpoco más al tanto de lo que pasa. Una forma deaveriguarlo que he descubierto es hacer dechofer para un grupo de chicos. No abras laboca, y al poco rato se olvidarán de que estásahí y conversarán con toda libertad, como sifueras un piloto automático. No sé si eso seconsidera una violación de su intimidad, perolo cierto es que da resultado. Consejo de unamadredeadolescentes.Busca maneras de integrar tu vida a la de ellos. Esopuede requerir que ambas partes hagan algunosajustes. Pero si lo intentas, Yo te indicaré formas deestablecer comunicación. Una de ellas puede sertrabajar juntos en algo: construir un objeto de madera,hacer una labor de costura, preparar una comida,cuidar de un animal doméstico o arreglar el jardín.
  15. 15. 13Descubre el arte de escucharUna de las principales formas de ayudar a tushijos es escucharlos. Aprende a escuchar de verdad.Cuando les preguntes cómo les fue en el colegio, deja loque estés haciendo y presta atención a lo que tecuenten. Cuando te presenten problemas, no siempretienes que dar tu opinión en el momento. En vez deemitir un juicio, tómate tiempo para meditar en elasunto, o reza para encontrar una solución. Lo princi-pal es escuchar, prestar atención, aparte de brindaramor, ánimo y apoyo.Se les preguntó a ciertos adolescentes: «¿Cómosaben cuándo sus padres no los escuchan?»Dieron las siguientes respuestas: «No me miran»,«Leen el periódico mientras les hablo», «Mimamá continúa aspirando el piso o cocinando yme dice: “Sigue, sigue; te escucho”».Después se les preguntó: «¿Y cómo sabencuándo sus padres les están prestando aten-ción?» La mayoría contestó: «Porque dejan loque están haciendo cuando les hablo».Recurre a la guía celestialCuando te enfrentes con un problema y ores, teayudaré, me pondré a tu disposición, porque soy tuPadre. No tienes que ir a ningún lugar en particular niponerte de rodillas. Puedes hablarme de tus dificulta-des en cualquier sitio. Hazlo interiormente —en tucorazón, en tus pensamientos—, donde sea que estés,a cualquier hora, en cualquier circunstancia. Vuelvetu corazón hacia Mí, pues te amo más que nadie yescucho el clamor de tu alma. Siempre estoy presto aresponderte, en cualquier momento y lugar. Te guiaré,te orientaré y te indicaré qué hacer, paso a paso. Bastacon que me preguntes y creas que las respuestas que
  16. 16. 14afloran en tu mente provienen de Mí.Con los adolescentes se presentan muchas situa-ciones que requieren una gran medida de compren-sión. Los juicios severos y las censuras farisaicaspuede cortar la comunicación. Piensa que quizá tushijos no tenían ninguna mala intención. Si tienesdudas sobre algo que ha sucedido, consúltame, y Yo teindicaré los motivos que tuvieron.Cuando me consultes, haz silencio y espera a queMis pensamientos te vengan a la mente. Pregúntame,y Yo te responderé. Te transmitiré ideas y solucionesque te reconfortarán y ayudarán.Juzga a tus hijos con Mi sabiduría, no según reglasy patrones inflexibles. Uno de los mayores impedi-mentos para la comunicación con los jóvenes es eljuzgarlos duramente. Es muy frecuente que los padresapliquen a sus hijos los patrones estrictos con queellos se criaron. Pero cada edad es diferente, cada épocay cada generación son distintas, y los chicos debenprobar sus alas y expresarse de acuerdo con su perso-nalidad. Naturalmente, eso no significa que deba haberuna tolerancia absoluta, sin límites, reglas ni obliga-ciones. La clave para corregir los malos comporta-mientos está en inducir un cambio de actitud, no enobligar a los hijos a cumplir las reglas.Pídeme que te revele lo que sienten tus hijos; asípodrás ver más allá de las apariencias. Es mejor tratarde resolver las inquietudes que albergan que querercambiar su aspecto. Ocúpate de lo que sucede en suinterior, escucha lo que te diga su corazón, trata conternura sus sentimientos.La mejor red de seguridadMuchos chicos no necesitan sino que sus padresles proporcionen una base firme de amor y aceptación.Esa base de amor puede guardarlos de peligros y malas
  17. 17. 15influencias, como la droga y el alcohol, e incluso delsufrimiento que pudiera causarles el rechazo de susamigos. En tales ocasiones, el amor y la aceptaciónson como la red de seguridad de los trapecistas. Si tushijos saben que no los rechazarás aunque metan lapata o hagan alguna estupidez, acudirán a ti, y así seformará ese vínculo que deseas.Los adultos estamos acostumbrados a hablar y adar órdenes; pero si vivimos con adolescentes,no solo debemos escuchar con los dos oídos,sino también con el corazón.También Yo deseo crear ese vínculo entre padres ehijos, a fin de que estos tengan a quién recurrir. Túsabes que puedes contar en todo momento conmigo,que soy tu Padre. Nunca te rechazo, aunque hayascometido errores garrafales u obrado muy mal.Siempre te presto oído y te sigo amando y apoyando.Siempre estoy pronto a estrecharte en Mis brazos.Es muy importante que tengas esa misma actitudcon tus hijos. Deben saber que, hagan lo que hagan,siempre los amarás, y nada podrá alterar ese amor.Tienen que saber que siempre pueden conversarcontigo; que aunque no estés de acuerdo con ellos,aunque no coincidas con su punto de vista, aunquepienses incluso que han hecho algo muy malo odañino, nunca dejarás de considerarlos tus hijos.Tienen que saber que siempre los amarás, que siemprepodrán recurrir a ti, que aunque ocurra la peorcalamidad, siempre podrán contar con tu amor. Asíademás aprenderán cómo soy Yo y cómo es Mi amor.Para llegar a pasar mejores ratos con nuestrosseres queridos, lo mejor es dedicarle buenosratos a Dios, nuestro Padre celestial.
  18. 18. 1616COMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNCOMPRENSIÓNMUTUAMUTUAMUTUAMUTUAMUTUAP.:A veces me da la impresión de que mis hijos viven enotro planeta. No entiendo su conducta. ¿Es que no lescaigo bien? ¿Por qué se molestan cuando les pido queme echen una mano en la casa? De verdad necesito suayuda. ¿Es que no se dan cuenta?Nota de los editores: A veces nos cuesta comprender losconflictos de nuestros hijos. Tendemos a ver de qué mane-ras nos afecta su conducta, y no siempre captamos laagitación, la confusión y las inquietudes que con frecuenciatratan de resolver por su cuenta. El siguiente clamor de unjoven nos permite captar mejor cómo se sienten interior-mente los chicos de esa edad, y puede servirnos paraentenderlos mejor y mejorar nuestra relación con ellos.Absortos en nuestros conflictos y dificultadespersonales, muchas veces los adultos olvidamosque la juventud es una edad turbulenta, llena deprimeras experiencias dolorosas y de auténticastragedias: el grano en la cara en el que todos sevan a fijar; la vestimenta que nunca queda bienen un cuerpo desgarbado; la decepción tremen-da que ocasiona un padre que no cumple loprometido. Es la escuela de la vida adulta, en queuno prueba su independencia y conoce todasuerte de triunfos y fracasos. Anónimo.El clamor de un muchachoDios, ¿puedes ayudarme Tú? ¿Quién puede ayu-darme? No comprendo qué me pasa. Todo es tandifícil. Estoy por los suelos. No entiendo lo que mesucede por dentro, lo que siento; ¡son tantas emocio-
  19. 19. 17nes! Tanta presión me agobia. ¡Qué complicaciones!Por más que me esfuerzo por hacer las cosas bien,no lo consigo. A veces ya no sé cómo complacer amamá: quiere que lo haga todo a la perfección. Noquiero quejarme, pero a veces me siento como unsirviente.No sé si de verdad se preocupan por mí. Yo desdeluego agradecería recibir algunas muestras de cariño yaprecio en vez de tantas críticas y reprensiones. Séque meto la pata, pero ¿qué puedo hacer para cam-biar? Estoy muy confundido; no me aclaro. Trato decomplacer a mis padres y mis compañeros, pero nicon unos ni con otros me va bien. Nada me resulta,siempre lo echo todo a perder. Siempre la embarro yme gano un sermón.Estoy en un hoyo, y no logro salir por más que lointento. Además, ¿qué ganaría con ello? Todo el mundoya me tiene encasillado. Por lo visto sólo prestanatención a los rebeldes. Quizá sea esa la onda. ¡Es tandifícil portarse bien!No me gusta estar sin hacer nada. Cuando voy porahí y me pongo los audífonos con la música bienfuerte, al menos me olvido de todo por un rato. Lomalo es que aun así me siento vacío, muy vacío.¡Estoy tan desanimado!Ojalá pudiera hablar de estas cosas con alguien;pero ¿quién me entendería? Estoy muy confundido, mesiento como pez fuera del agua. ¿Qué será lo que mepasa? Estoy hecho un lío. Me siento muy solo. ¿Es esolo que ocurre cuando uno se hace mayor? Los senti-mientos que tengo y los cambios que se producen enmi cuerpo me inquietan y me asustan. ¿Comprenderáalguien lo que estoy viviendo? ¿Quién me podríaayudar? ¿Quién tiene tiempo?¡A veces me dan ganas de huir de todo! Sin embar-go, en el fondo quiero hacer algo en la vida. ¡Solo queme parece tan difícil! Me gustaría transformar el
  20. 20. 18mundo, pero no sé cómo.¡Necesito ayuda! Me da la sensación de que meestán pasando muchas cosas por dentro, y nadie meescucha. Hay tanto que quiero hacer, lugares quequiero visitar, gente que quiero conocer, experienciasque quiero vivir. ¿Habrá alguien que me pueda ayudara salir adelante? Necesito a una persona que me guíe.Será que estoy haciendo algo mal; pero ¿qué?¿Quién me puede ayudar? ¿Por qué me siento así?¿Será que Tú, Dios, no me amas tanto como a losdemás? Tengo miedo. El mundo me da miedo, y todo seve muy difícil. ¿Qué va a ser de mí?Nota de los editores: Después de leer esta muestra delos pensamientos y sentimientos de un joven, es posibleque te preguntes qué medidas concretas puedes tomar parahacerles ver a tus hijos que los comprendes. ¿Qué puedeshacer para sintonizar más con ellos? A continuaciónencontrarás excelentes consejos prácticos para motivar atus hijos a ser responsables y trabajadores.Cómo superar las barrerasTodos sabemos que en el mundo de los adultos,cuando existe una desavenencia entre dos personas,por lo general cada una tiene que ceder en ciertosaspectos para poder llegar a un acuerdo. Pero en elcaso de los adolescentes, es posible que para acercartea ellos te toque hacer muchas más concesiones a ti, enel sentido de que debes tratarlos con mucha toleranciay comprensión y procurar demostrarles que los amasy que te interesas por su felicidad; no por que tenganlo que a ti te parece que los hará felices, sino lo queles gusta hacer a ellos.La vida es una dura escuela. Por eso, es comprensi-ble que quieras que tus hijos adolescentes te ayudencon las labores del hogar o que cuiden a veces de sus
  21. 21. 19hermanos. Al fin y al cabo —piensas—, dentro de pocotendrán que enfrentar la vida, y verán que nadie leshará la cama, ni les recogerá la ropa sucia, les hará lacomida o los dejará dormir hasta tarde cada cuando.Es cierto que tus hijos necesitan autodisciplinarse yadquirir buenos hábitos de trabajo. Pero habiendoestablecido eso, verás que también tienes que colmar elotro platillo de la balanza. ¿De qué manera? Sencilla-mente dejando que se diviertan.La adolescencia es una edad de contradicciones. Losritmos de desarrollo corporal, mental y emocional sondiferentes, y no puedes saber con exactitud qué lespasa en un momneto determinado si ni ellos mismoslo saben. Pero es innegable que la mayoría tiene unagran avidez de divertirse y pasarlo bien. Bríndalesmuchas ocasiones de satisfacer esa necesidad, y así lesdarás a entender que eres consciente de ella. Una vezque hayas demostrado con tus actos que quieresdarles todas las oportunidades posibles de disfrutar dela vida mientras son jóvenes, descubrirás que aceptanmucho mejor lo que representa el otro platillo de labalanza: el trabajo duro y la colaboración con lastareas de la casa. Si ven que reconoces sus necesidadesy haces todo lo posible por atenderlas, estarán másdispuestos a reconocer la tuya de que echen una manocon las labores domésticas y el cuidado de sus herma-nos, o incluso de que se hagan cargo de todo de vez encuando para que tú te puedas tomar un día de descan-so.Si tienes dudas sobre la eficacia de estos consejos,¡h az la prueba por un mes! Organiza bastantesactividades recreativas para tus hijos adolescentes—procura que sean por lo menos tres por semana—teniendo en cuenta lo que les resulta entretenido aellos, no solo lo que te gusta a ti. Demuéstrales que tuvida no gira en torno a la lavadora y la cocina. Disfru-ta jugando con ellos como si tuvieras quince años.
  22. 22. 20Cuando tus hijos descubran esa faceta tuya, se mos-trarán más comprensivos con tu lado serio y estaránmás dispuestos a ayudarte.Un muchacho que estaba ahogándose en un ríopidió ayuda a voces a un turista que se paseabapor la orilla. El hombre comenzó a reprenderlopor nadar solo en aguas peligrosas. «¡Rescáteme—gritó el chico—, y deje los sermones para mástarde!»
  23. 23. 21HABLARHABLARHABLARHABLARHABLARDE VERDADDE VERDADDE VERDADDE VERDADDE VERDAD21P.:Creo que algo anda mal, pero mi hijo no me quieredecir lo que es. Me gustaría creer que no me ocultanada. ¿Qué puedo hacer para que se anime a sincerarseconmigo y me cuente lo que le ocurre? ¿Cómo loconvenzo de que, pase lo que pase, siempre lo querré, yde que puede hablarme con franqueza?Nota de los editores: Son muchos los padres que sepreocupan por eso. Un padre recibió los siguientes consejoscuando pidió orientación a Dios.Ir aprendiendo y madurando juntos en vez de distanciarseEs muy penoso sentirse cada vez más rechazado yterminar totalmente excluido de la vida interior de unhijo o de un amigo con el cual se ha disfrutado de unaestrecha relación y buena comunicación. Muchospadres pasan por esa experiencia cuando sus hijos sehacen mayores y se van transformando. Se produceun distanciamiento gradual y una separación. Pero esaseparación no tiene por qué ser dolorosa. Padres ehijos pueden ir aprendiendo y madurando juntos envez de distanciarse. Para eso hace falta mucha comu-nicación y comprensión, y que unos y otros esténdispuestos a hacer concesiones.Los padres deben actualizar continuamente sumanera de pensar, evaluar cada cierto tiempo sufunción y reconocer en sus hijos las personas en quese están convirtiendo. Los chicos están cambiando,desarrollándose y creciendo ante sus propios ojos. Noes fácil seguir su ritmo de crecimiento y cambio. No setrata únicamente de cambios físicos y hormonales,
  24. 24. 22sino también de muchas grandes transformacionesque tienen lugar en el plano emocional, mental, socialy espiritual. Para mantenerse al tanto de la evoluciónde un joven, los padres deben reevaluar constantemen-te su papel, hacer un esfuerzo por comprenderlo,buscar nuevas formas de relacionarse con él e irmodificando sus expectativas. Si no quieren quedarseatrás, tienen que adaptarse y cambiar junto con él.Probablemente nuestros hijos son de las perso-nas que más influyen en nosotros, pues nosimpulsan a obrar bien, a ser bondadosos y aprocurar enseñarles cómo se debe vivir.Modifica tu rol a medida que se hacen mayoresTu relación con tus hijos adolescentes no puedeseguir siendo la misma que tenías con ellos cuandoeran niños; tiene que pasar a ser una relación de padrea amigo, o de amigo a amigo. Si deseas que tus hijos teescuchen y quieres poder comunicarte con ellos, debesabandonar un poco tu papel de padre. Ellos tienen quepercibir que los entiendes como personas.Les parece que su individualidad e independenciasólo pueden florecer dejando atrás la relación padre-hijo que tenían contigo. Creen que deben salirse de esemolde para poder desarrollarse y tener un pensamien-to autónomo. Los padres que desean mantener inva-riable su relación con sus hijos y quieren que estossigan sujetos a ellos y a su forma de hacer las cosasencuentran cada vez más dificultades para comunicar-se con sus niños. No tienen en cuenta que éstos estáncambiando y haciéndose mayores.
  25. 25. 23Actualiza tus tácticas y programasLa clave para salvaguardar la comunicación esestar al tanto de lo que sucede en su vida. Mantente alcorriente de lo que hacen. Asómate a su mundo paraver cómo les va y en qué andan. Realiza con ellosactividades que les gusten. Sé considerado. Evalúa turelación con ellos regularmente, y procura estrecharla.Fíjate bien en lo que haces con ellos y en cuántotiempo les dedicas. ¿Cómo los tratas? ¿Cómo leshablas?La relación de los padres con sus hijos es compara-ble a un programa computacional que hay que actua-lizar con frecuencia para satisfacer necesidadescambiantes y ajustarse a la demanda. Los jóvenescrean situaciones límite que ponen a prueba nuestraúltima versión del programa. Por eso, si deseas teneruna excelente comunicación con tus hijos debes dedicartiempo a enterarte de sus necesidades. No puedesseguir tal como estás, sin avanzar. Tienes que actuali-zarte. Eso da bastante trabajo y representa unainversión de tu parte. Sintoniza con ellos, ponte alcorriente de cómo están y de lo que ocurre en su vida.Si no tienes ni idea, tómate tiempo para averiguarlo.Fomenta el entendimientoA veces la falta de comunicación de los jóvenes sedebe a que algo anda mal o a que te quieren ocultaralgún hecho. Es frecuente que los adolescentes no secomuniquen con sus padres porque ya no tienenmucho en común con ellos. Si les parece que no haymuchos puntos de coincidencia, se imaginan que nolos vas a comprender.Hay muchas maneras de fomentar el entendimien-to. Interésate, por ejemplo, en el grupo etario de tushijos. Pidiéndoles que te ayuden a comprender a los
  26. 26. 24chicos de su edad sentarás las bases para una comuni-cación más profunda y personal. Hazles preguntassinceras y deja que te expliquen, por ejemplo, por quélas cosas son como son, o por qué la gente de su edadpiensa, actúa o se viste de cierta forma. Si tus hijosven que tus preguntas están motivadas por un autén-tico deseo de entenderlos, se sentirán honrados de quelos respetes como individuos y consideres que tepueden ayudar a comprender ciertas cosas. Muchasveces, al explicarte algo, ellos mismos llegarán aentenderlo mejor.En los momentos en que trates de entablar comu-nicación con ellos, evita hacer declaraciones tajantes.Si te parece que debes dar una opinión, hazlo sinapasionamiento, indicando claramente que el debatesigue abierto. En tales situaciones, evita emitir juiciose imponer reglas. Concéntrate en comprender a tushijos y establecer comunicación.Valóralos como personasCuando tus hijos ven que tratas de acercarte aellos, que te esfuerzas por entenderlos y que hasta lespides ayuda, se sienten maduros y se dan cuenta deque son importantes para ti. Se sienten a gusto al verque los valoras como personas, que respetas su visiónde las cosas y sus opiniones y que consideras que seles puede pedir ayuda y consejo. Entienden, entonces,que no solo los ves como tus hijos, sino más que eso:como amigos. Es de suma importancia manifestarrespeto a los jóvenes para sentar las bases de unabuena comunicación. Si tus hijos ven que los respetas,se animarán a confiarte sus asuntos personales y lassituaciones más peliagudas que se les presenten.
  27. 27. 25Gánate su confianza respetando sus confidenciasPara saber cómo reaccionarás con ellos, los jóvenesse guían por tus reacciones ante otras personas ensituaciones parecidas o con un problema semejante.Así es como deducen si es seguro plantearte determi-nada cuestión. Así saben ellos lo que pueden hacer, oen todo caso lo que no te pueden decir que hacen.Si aceptas la creencia generalizada de que losjóvenes son una molestia y tienes un conceptonegativo de la adolescencia, te costará estable-cer una buena relación con tus hijos. En cambio,con una actitud positiva los animarás a abrirse ya actuar con madurez, y tu relación con ellosmejorará.Cuando un joven se siente a gusto consigomismo es menos probable que se sienta atraídopor corrientes negativas.A los jóvenes les gusta tener la seguridad de quemantendrás en la mayor reserva lo que te cuentan,que no lo comentarás por ahí, y menos a personas queellos no quieren que lo sepan o en quienes no confíantanto. Si te confiesan algo íntimo, esperan que guardesel secreto. Es muy importante respetar la confianzaque depositan en ti y no cometer el desliz de revelar loque te cuenten en secreto a personas que no necesitansaberlo ni tienen nada que ver con ello. Aunque a ti note parezca muy grave, para ellos sí lo es.En qué casos no se debe intervenirA veces, cuando un joven habla con sus padresde una dificultad que tiene, éstos se apresuran a tomarlas riendas de la situación y resolverla por él. Pero por
  28. 28. 26lo general no es eso lo que el chico quiere. Si vas aresolver asuntos suyos, consúltales primero. Diles tuparecer y, antes de actuar, pregúntales cuál es el suyoy pide su consentimiento.Con frecuencia, los jóvenes tienen una opiniónmuy formada sobre cómo quieren que participes y losayudes, y desean que tu intervención no pase deciertos límites. En la mayoría de los casos sólo necesi-tan a alguien que los escuche, que les dé una recomen-dación sin meterlos en líos. Tu función consiste enapoyarlos, prestarles oído y ayudarlos a decidir lo quedeben hacer. No necesariamente quieren que interven-gas tanto como cuando eran niños.Es posible que tus hijos vacilen en confiartecuestiones serias porque temen que te lanzarás a lacarga con la caballería y será difícil detenerte; o queuna vez que te enteres de la situación escapará de sucontrol. No quieren que te metas de golpe y les hagaspasar vergüenza, ni que los excluyas de lo que consi-deran que es su vida y sus asuntos privados.Sé una influencia positiva, pero no intimidanteNo es que no puedas hablar con ellos libremente delas cosas que te preocupan, pero es importante quebusques el momento oportuno y que las presentescomo es debido. A veces tendrás que preguntarlesdirectamente algo que te inquieta; pero no des laimpresión de que sospechas de ellos ni hagas que sesientan acusados. Puedes preguntarles a quemarropasi se drogan, pero también puedes ser menos directo ydecir: «Algún día te ofrecerán drogas. Las drogasdestrozan a muchos jóvenes casi sin que se dencuenta. Espero que las rechaces; pero en todo caso,dímelo, que quiero ayudarte.»A nadie le gusta encontrarse solo cuando se meteen un lío, y menos a los adolescentes. No quieren
  29. 29. 27perder todo lo que han ganado en cuanto a madurezrecibiendo un montón de ayuda de sus padres. Debesintentar ayudarlos con delicadeza. Si los tratas conrespeto, ellos a la vez confiarán en ti y te respetarán.Te verán como una influencia positiva, pero no intimi-dante; como un amigo estable, de confianza, dispuestoa dar una mano.Transmite amor y comprensiónPara expresarles tu amor y ganarte su confianzano solo tienes las palabras. Dispones de muchos otrosmedios. Procura mirarlos a los ojos. Transmítelesamor con los ojos. No les eches miradas acusadoras uofendidas, como si quisieras demostrar su culpabilidado su error. Más bien bríndales cariño, comprensión yaliento con la mirada. Hazles entender con tu tono devoz que los quieres mucho y los comprendes. Loimportante no es cuánto te comuniques con ellos; sóloque te comuniques. Procura entablar contacto conellos cada día, con una mirada, una palmada o unapalabra de ánimo que te sirva de punto de partida.¡Eso dará lugar a más! Proporciónales la ayuda y elapoyo que necesiten. A esa edad, se sienten muyinseguros, como zarandeados en un mar embravecido.¡Sé el faro que buscan!Abraza a tus hijos con frecuencia, sobre todo sison adolescentes. A esa edad necesitan que seles infunda ánimo constantemente.Pueden contar contigoAl orientarlos y corregirlos, habrá veces en quetendrás que fijarles límites y ponerte firme con ellos;pero a medida que se hagan mayores, tu influencia enellos será menos directa. Pasarás de ser padre a ser
  30. 30. 28amigo; pero no uno de esos amigos con los que todovale, sino uno que sea franco con ellos porque los ama;un amigo con el que puedan contar, que más quejuzgarlos, los ayude; un amigo en el que encuentrenapoyo, no una persona a la que eviten o a quien leoculten lo que hacen.Que sepan que pueden contar contigo. Si tienescuidado con todos esos detalles que, a su modo de ver,cuadran con la clase de persona que ellos consideranque debes ser, fomentarás su confianza en ti. En casode que cometas el error de perder los estribos, de irte aun extremo, de asustarlos o hacer que se encierren ensu mundo, tendrás que pedirles perdón. Explícales quequieres cambiar.Si eres humilde y reconoces que tú también tienestus debilidades y necesitas ayuda en muchos sentidos,ellos se sentirán animados, aunque no lo exterioricen,pues verán que eres sincero y que les confías unaparte sensible de tu vida. Está claro que necesitan yquieren que los ayudes; pero tiene que ser segúnciertas condiciones, a saber, cuando ellos lo pidan y dela forma que quieran. Naturalmente, si se han metidoen un lío o andan muy mal encaminados, y te dascuenta de ello, tienes que intervenir. Dirígete a ellos yexplícales la situación tal cual la ves.Otras formas de comunicarseSi no responden a tus esfuerzos para establecercomunicación, puede deberse a que no se atreven ahablarte a la cara, quizá porque no eres muy capaz decontrolar tu ira o tus emociones y por ende temen tureacción. En tal caso, anímalos a escribirte una nota, oa grabar en un dictáfono lo que te quieran decir yentregarte luego el casete para que lo escuches. De esaforma, podrán explayarse sin verse afectados por tureacción inicial. Tú tendrás tiempo para reflexionar,
  31. 31. 29ellos también y, una vez que los ánimos estén máscalmados puedes conversar con ellos o bien contestar-les por escrito si prefieres.Un padre comentó que no se había dado cuentade lo falso que había sido con su hijo hasta queocurrió cierto incidente. Resulta que al hijo ledieron una calificación muy baja en lenguaje. Nidespués de muchas reprimendas ni a fuerza deestudiar consiguió el chico sacar notas más altas.Un día le dijo a su padre:—Supongo que cuando ibas al colegiosiempre sacabas notas excelentes en lenguaje.—¿Por qué piensas eso? —repuso el padre.—Porque si no te hubiera ido bien, no meregañarías tanto —respondió el hijo.La forma en que corregía a su hijo le habíadado a éste una imagen equivocada de larealidad. El padre le explicó:—No, en realidad, me costaba mucho ellenguaje, sobre todo la ortografía.A partir de ese momento, al muchacho le fuemejor, porque se libró de la impresión de que erainferior e incapaz. Cobró esperanzas al ver quesu padre había superado la misma dificultad.AnónimoOrienta sin entrometerteLos jóvenes se sienten inseguros con respecto amuchas cosas, y por eso a veces protegen celosamenteel cercado de su vida para evitar intromisiones. Nosaben a ciencia cierta cuáles son las malas hierbas ycuáles las plantas buenas; pero sí están seguros de queno quieren que irrumpas en su vida y te pongas aarrancar lo que para ti son malezas. Quieren tomaresas decisiones por sí mismos. Aunque les guste que
  32. 32. 30los guíes, por lo general no les agrada que te inmiscu-yas constantemente en sus asuntos.Si queremos mejorar la comunicación connuestros hijos adolescentes, si queremos queacudan a nosotros en vez de evitarnos, nosermoneemos tanto y escuchemos más.Amor a pesar del silencioNo dejes que el silencio te disuada. Sigue poniendotodo tu empeño en hablar y comunicarte con ellos.Dales muestras de afecto, como un abrazo, un beso ouna palmada. Que sepan que pueden contar contigo,que te preocupas por ellos, que no hay nada quetemer, que los escuchas, que estás atento a ellos. Todoeso contribuirá a que se sientan más seguros, aunqueno lo admitan abiertamente ni lo demuestren con sureacción. A veces no quieren manifestar muchadebilidad delante de ti por miedo a que te pongas muypaternal y los trates como si fueran niños.Entre padres e hijos no tiene por qué producirseun distanciamiento si unos y otros van apren-diendo y madurando juntos.«Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para queno se desalienten» (Colosenses 3:21).Ama, alienta, corrige e infunde confianza a tuhijo a medida que va independizándose.
  33. 33. 31La adolescencia suele ser una edad emocional-mente agitada; pero cuando nuestros hijos sehallen en pleno torbellino, debemos hacer loposible por no dejarnos absorber. Procuramantener la calma cuando te disparen y buscamaneras de cooperar con los jóvenes en vez dehacerles frente.Aprecia los momentos que pases con ellosTen presente que tus hijos están haciéndosemayores y que es posible que no tarden en independi-zarse, por lo que los momentos que pases con ellostienen mucho valor y deberían ser experiencias positi-vas y memorables que les dejen a todos un gratorecuerdo. No te acalores por insignificancias. No valela pena. Aunque te parezca importante discutir poralgo, ¡no lo hagas! Primero que nada, manifiesta amor,aun en medio del conflicto. El amor nunca falla. Quizátú estás muy enojado, pero lo más probable es queellos también estén preocupados y confundidos. LaBiblia dice: «La blanda respuesta quita la ira» (Prover-bios 15:1). Eso significa que guardar la calma siempreda buen resultado. El amor nunca falla.Las discusiones son infructuosas. Las expectativasse frustran. Las órdenes no dan resultado. En cambio,el amor es infalible. Intenta sobreponerte al enojo.Evita ser poco flexible. Que tus hijos no esperen de tiuna mala reacción, sino al contrario, que sepan quevas a manifestarles amor. Si tienen la seguridad de quelos amas, partiendo de esa base se puede solucionar loque ande mal. Mantente abierto al diálogo y dalesoportunidades de hablar contigo.
  34. 34. 32¡Hazte a un lado! ¡Déjalos respirar!Sorprende a tus hijos efectuando cambios en tuvida, en tu actitud y en tu visión de las cosas. Sor-préndelos con muchas novedades interesantes. Losjóvenes quieren sentirse orgullosos de sus padres. Lesgusta que sean buena onda; pero más que nada lo quequieren es que sean personas cálidas que los apoyen ycomprendan, que oren por ellos, que estén biencerquita, a su lado, no como una manta sofocante,sino como un paraguas protector.Si eres de esos padres a los que les gusta llevar lasriendas, que le arrebatan el lápiz al hijo para mostrar-le cómo se hace la operación, tendrás que aprender asuperar ese impulso de organizar su vida. ¡Hazte a unlado! Déjalos respirar. Ya saben lo que piensas. A estasalturas ya se lo has dicho suficientes veces. Levantarla voz, gritar, obligarlos, ponerte brusco, criticón onegativo, o dar a entender con lo que dices que esperaslo peor, es lo más desaconsejable que puedes hacer y loque dará peores resultados. Lo más probable será quedejen de escucharte.Su vida es sagrada. No te pertenece; es de ellos.Llega un momento en que tienes que hacerte a un ladoy pasarles el timón. Déjales los mandos. Que gobier-nen el vehículo de su vida. Eso sí, quédate a su ladopara ayudarlos y animarlos mientras aprenden. No teapresures a arrebatarles los mandos. Ya es tarde paraeso. Están haciéndose mayores y van a aventurarsepor su cuenta, con o sin tu beneplácito. Es difícil dejarde ser el jefe, pero tienes que hacerlo. Claro quetampoco te vayas al otro extremo y te vuelvas tanpasivo e indiferente que piensen que no te importa loque hagan. Asume la función de amigo, de hincha, deanimador, de fan, de admirador que tiene fe en ellos ylos ama incondicionalmente aun cuando defrauden suspropias expectativas, o las tuyas.
  35. 35. 33Espera lo mejorLamentablemente, los jóvenes suelen cumplir lasexpectativas pesimistas de sus padres. Es preferibleque tengas una actitud optimista y disimules tudecepción. Si esperas lo mejor de ellos, los impulsas aobrar bien; y cuando se porten mal les remorderá laconciencia, porque no quieren decepcionarte ni hacerteperder la confianza en ellos. En cambio, si perciben tususpicacia, si se percatan de tus suposiciones yacusaciones, es posible que obren conforme a ellas. (Enotras palabras, es fácil que uno obre mal cuando esoes lo que se espera de él; en cambio, a uno le cuestamenos obrar bien si los demás creen en él y dan porsentado que se portará bien.)Considera los errores como peldaños hacia el éxitoTodo el mundo mete la pata. Los padres no puedenesperar que, siendo ellos pecadores, sus retoños seanunos santos. Que tus hijos vean que tú también ereshumano y aprendes a fuerza de errores. Los jóvenes sedesaniman porque cometen muchas equivocaciones;no se lo eches en cara. Procura hacerles ver lo benefi-cioso de aprender cosas tan importantes en la juven-tud. Fíjate en el provecho que se puede sacar de cadasituación, y hazles ver que no hay mal que por bienno venga. Si le buscas a todo su lado bueno, incluso atus hijos, ellos verán mucho de bueno en ti.El amor te permite ver aspectos positivos yposibilidades que a otros se les ocultan. No esque te vuelvas ciego a los problemas, ni excesi-vamente permisivo con las malas conductas, sinoque ves más allá de lo que está mal.Ten confian-za en el amor que tiene Dios por tus hijos y en Sucapacidad para ayudarlos a salir adelante.
  36. 36. 34Deja que lleven el timón mientras tú los animasTrata de ayudar y animar a tus hijos en suspuntos fuertes, pero no les pongas mucha presión.Quizá te gustaría que adquieran preparación o forma-ción en cierto campo, que estudiaran algo que tú nopudiste estudiar. No obstante, llega un punto en quetienes que dejar de lado tus ideas personales y fijarteen lo que ellos quieren y son capaces de hacer. Insis-tiendo puedes darles la impresión de que haces casoomiso de sus preferencias y derechos. Aunque lo quetengas pensado para ellos sea lo mejor, aquello para loque están más dotados, a ellos les gusta decidir por símismos qué talentos cultivar, ya que eso les brindasatisfacción y forma parte de su desarrollo.Es difícil hacerles cambiar sin cambiar tú mismo.Quizá te parezca que no hay forma de atravesar susbarreras. Por ser hijos tuyos, conocen muy bien cómoejerces tu rol de progenitor, y han adoptado unaactitud defensiva. Pero si te diriges a ellos como unamigo, no se mostrarán tan cerrados. Si los abordascomo alguien que los ama y se interesa por ellos, quelos valora como personas, eso es precisamente lo quequieren. Aprecian mucho que se les manifieste respe-to, reconocimiento, apoyo y comprensión, que son loscomponentes básicos para que se sientan segurosmientras se hacen adultos.
  37. 37. 35INDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIAINDEPENDENCIA35P.:Mi hija adolescente me pide que no me meta en suvida, pero me preocupa mucho el rumbo que estátomando. Me da la impresión de que tiene muy pocoautocontrol. ¿Qué puedo hacer?Procura estar siempre a su disposición y capea el temporalMuchos jóvenes no tienen mucha fuerza de volun-tad ni dominio de sí mismos, más que nada porque noven razón para ello. Les gusta pasarla bien y soltarsela melena; no ven por qué no. Tienen que hacer frentea un tropel de deseos, sentimientos y emociones, y pormás que quieran evitarlo, se ven desbordados, y esoafecta a otras personas. Algunos jóvenes lo sobrellevanmejor que otros. Y los hay que no ven ningún motivopara dominar sus instintos. Les gusta divertirse, serindependientes, hacer lo que les da la gana. Quierenser diferentes, inconformistas, y no ven nada de maloen ser un poco rebeldes y desagradables.A medida que van conociéndome y profundizandoen su relación conmigo, adquieren madurez, sensatezy percepción espiritual. Pero hasta entonces no sepuede hacer otra cosa que ir ayudándolos, indicarlespor dónde ir, hacerles de guía, señalarles el buencamino, volver a encarrilarlos. No dejes de hacer tuparte, y con el tiempo ella entrará en razón y hastaempezará a ver la prudencia de tus observaciones yconsejos. Simplemente tienes que capear el temporal yestar siempre a su disposición para ayudarla a supe-rar esa etapa en la que a veces se parece más a la feaoruga y todavía no tiene mucho de la bella mariposaque un día llegará a ser.
  38. 38. 36Una joven normalTu hija es una típica adolescente. Le encantadivertirse y retozar. Todavía no le gusta trabajar conempeño, pero ¿a cuántas chicas de su edad les atraeeso? Los jóvenes maduros que se toman la vida enserio y tienen una relación estrecha conmigo son bienescasos. La mayoría se van al extremo opuesto: sonfrívolos, aficionados a payasear y parrandear, pocodisciplinados, poco ordenados. Pero en el fondo anhe-lan que se los oriente, instruya y aconseje. Por orgullo,no siempre lo admiten de buena gana; de todos modos,saben que lo necesitan. A tu hija no se le oculta quenecesita ayuda para no apartarse del buen camino yque no es capaz de controlarse. Es consciente de quecede muy fácilmente a la tentación.Descubre la nueva persona que es por dentroTienes que pedirme que te dé amor, comprensión ycompasión. Ella es muy dinámica y traviesa y te puedesacar de quicio. Pero Yo te puedo infundir el amor y lagracia que te hacen falta. Pídemelos en oración, y telos daré.Pídeme que te ayude a verla con otros ojos, que telibre de tus ideas preconcebidas, de la opinión que tehas formado de ella, y te permita ver su corazón.Tienes que aprender a ver más allá de las apariencias,de sus actos y de sus palabras; mira su interior.Cuando descubras cómo es por dentro, te encontraráscon una persona totalmente distinta.Los adolescentes tienen muchos temores. Lostranquiliza que uno sea consciente de que losasaltan pensamientos descabellados; así no sesienten tan raros y aislados.
  39. 39. 37Para que se les preste atención, los jóvenes soncapaces de ponerse muy exigentes y pesados apropósito. Procura no hacer un drama. Concén-trate en hacerles comprender la situación y elmotivo por el que no puedes complacerlos enese momento, y pídeles el apoyo y la coopera-ción que tanto necesitas.A los jóvenes que gustan de emociones fuertesles encanta escandalizar o preocupar a suspadres con sus locuras. En ocasiones se sientenfuera de lugar y quieren que sus padres o suscompañeros les presten más atención. Acéptalostal como son y hazles saber que no tienen queirse a esos extremos para que les hagas caso.
  40. 40. 3838¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABES¿YA NO SABESQUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?QUÉ HACER?P.:Siempre había pensado que trabajar con adolescentesera mi vocación, pero ya no estoy tan segura. Con estenuevo grupo de alumnos —y con algunos en particu-lar— me dan ganas de darme por vencida. ¿Qué puedohacer?Nota de los editores: La persona que planteó estapregunta no tiene hijos adolescentes. De todos modos,como es profesora de jóvenes, a los padres les resultaráfácil identificarse con ella y poner en práctica la respuestaque le da Dios.El fruto de la perseveranciaSoy consciente de lo difícil que es dar clase a ungrupo de jóvenes y de la preocupación y la frustraciónque sientes. ¡A veces los chicos son capaces de hacerleperder la paciencia a un santo! Con todo, sigue inten-tando comunicarte y relacionarte con ellos. Trata deidentificarte con ellos y pensar como ellos. Si lograscrear un vínculo con ellos, una conexión, lo que lesdices empezará a entrarles, y a partir de ahí podráshacer progresos concretos.Uno de los gajes del oficio de profesora de gentejoven es la frustración. Así son las cosas a veces. Asíes la vida.Los conocimientos y la experiencia que tienes túson el fruto de años de altibajos, de triunfos y fraca-sos, de superar situaciones bastante difíciles; losjóvenes, en cambio, apenas están comenzando. Sitienes eso presente, no se te agotará tan pronto lapaciencia. Evita también hacer comparaciones entre
  41. 41. 39este grupo y otros chicos a los que has enseñado. Hayadolescentes que no tienen prisa por hacerse mayores;otros maduran más rápido. No puedes desanimartetanto por eso.Deja que rompan el moldeA medida que los jóvenes van desarrollándose, porlo general necesitan más libertad para tomar decisio-nes independientes sin que los obliguen a encajar encierto molde. Algunos no encajan ni quieren encajar enel molde en el que se los quiere meter. Tú tienes tumolde, te has hecho una idea de cómo deben ser yactuar; pero ni siquiera a los hijos se les puede exigirque sean así, que sean iguales a uno y se ajusten entodo a sus ideales.Es posible que tengas que empezar a cambiar dementalidad. Quizá debas ver a esos jóvenes de otramanera y buscar en ellos rasgos dignos de admiración;por ejemplo, el hecho de que se porten tan bien apesar de las presiones y las dificultades con que setopan.No tengas miedo de ensuciarte las manos¡No desistas! Pon manos a la obra, y no te preocu-pes si te las ensucias. Esto es algo así como la jardine-ría: uno no puede hacer nada en un jardín si no estádispuesto a llenarse las manos de tierra. Las plantasno medran ni crecen si el jardinero no está dispuesto ahacer algo más que mirarlas y regarlas. A veces esnecesario trasplantarlas a otra maceta porque lasraíces han crecido mucho, o porque la tierra de lamaceta ha perdido nutrientes o se está enmoheciendo.Con los jóvenes pasa lo mismo: es posible queprecisen la atención concentrada de alguien que notenga miedo de ayudarlos a buscar la forma de resol-
  42. 42. 40ver sus problemas. A veces se enredan y no puedendesenmarañarse solos; les hace falta ayuda del jardi-nero. Está atenta a ellos del mismo modo que eljardinero examina las plantas para descubrir síntomaspeligrosos como hojas que amarillean, que se man-chan o se marchitan, tierra mohosa, o plantas mustiaspor falta de agua. Hay plantas que tienen que estar ala sombra, y otras que quieren sol. Las hay quenecesitan mucho riego, y las hay que apenas sirequieren agua. A algunas les hacen falta muchoscuidados y hay que rociarlas todos los días; otras,como los cactos, casi no necesitan nada.Tu misión consiste en ser una jardinera diligente,afectuosa, preocupada de sus plantas, que no laspierde de vista y se esmera en atenderlas y cuidarlas.El jardinero averigua lo que puede hacer y se esfuerzapor que sus plantas estén bien. Y como cualquierjardinero, después que hayas hecho todo lo quepodías, deja lo demás en Mis manos.
  43. 43. 41Procura ver a las personas tal como las ve DiosYopasoporaltolasfaltasylasimperfecciones.Veo el corazón. Conozco el corazón de cada persona.Veo lo más profundo del alma y todo lo bueno. Nobusco lacras;no miro la carne,sino el espíritu. Yo hecreadocadaalma,cadaespíritu. TodosprocedendeMí;cadaunoesobraMía,hechuradeMismanos. ¿NoconozcoYo a cada uno íntimamente? ¿No conozco lomásrecónditodecadacorazón,hastalaúltimafibradeunapersona?Pero tú no siempre percibes esa belleza oculta.No puedes saber con precisión lo que el otro albergaen su interior. Lo tienes que creer por fe. Lo que Yoconozco y veo claramente, el esplendor que percibo,tú lo tienes que aceptar por fe. Comprendo que esposible que haya un pila de escombros encima. Hayfallos y detalles que mejorar. Pero si miras a travésdel lente de la fe, si miras más allá de las apariencias,delosactosvisiblesydelaspalabrasaudibles,comenzarás a ver a las personas tal como las veoYo.
  44. 44. 4242RESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNRESOLUCIÓNDE CRISISDE CRISISDE CRISISDE CRISISDE CRISISP.:Estoy separada y tengo a mi cargo a mi hija adolescen-te. Ella está muy resentida por el fracaso de nuestromatrimonio; cada vez tiene más mal genio y se ponemás irrespetuosa conmigo. Por mucho que lo intento,no conseguimos llevarnos bien. No sé qué hacer.Quiero hablar con ella, pero ¿qué le puedo decir?Nota de los editores: La respuesta que recibió del Cielola madre que planteó esta pregunta no solo se puedeaplicar a las circunstancias que acaba de detallar, sino acualquier situación en que un adolescente esté resentido consus padres por el motivo que sea o en que haya habido unagrave ruptura en la comunicación entre él y sus padres.Ámala aunque se porte feoManifiéstale un amor incondicional. Interésate porella y trátala con compasión. Quiérela a pesar de esosmomentos en que se porta feo y adopta una actituddesagradable contigo.Yo, Jesús, velo por ti y te ayudaré a salir de esteatolladero. Te haré ver las cosas desde otro ángulo.Observas en ella falta de respeto y rechazo. Sinembargo, y a pesar de su obstinación, tu hija necesitatener la seguridad de que puede contar contigo cuandote necesite; no solo cuando a ti te resulte conveniente,sino incluso cuando más te cueste dedicarle tiempo yprestarle atención. Si ve que te sacrificas por ella unay otra vez, se dará cuenta de que tu interés por ella essincero, de que no lo haces porque no tienes másremedio que aguantarla.
  45. 45. 43Encuentros en territorio neutralProcura salir con ella para hacer cosas juntas enterritorio neutral. Busca actividades que se presten auna relación de simples amigas y evita las situacionesen que haya un forcejeo por llevar las riendas.Comenzar de nuevoPara romper el hielo, siéntate con ella y háblalesinceramente. Dile: «Volvamos a empezar en nuestrarelación. Yo tengo la obligación de velar por ti lo mejorque pueda. Eso incluye ayudarte a evitar lo que meparece que puede ser perjudicial para ti. Quierofacilitarte la vida al máximo, pero tiene que ser algorecíproco. Tenemos que ser capaces de llevarnos bien,de ayudarnos y apoyarnos más la una a la otra. Yonecesito tu compañía y tu ayuda, y tú también menecesitas. Así que si las dos aprendemos a ceder unpoco para llegar a un compromiso y nos preocupamosla una por la otra, viviremos más contentas.»Voy a procurar ser más como tú quieres y tenermás en cuenta lo que te agrada. Trataré de amoldarmeen la medida de lo posible a tus preferencias; pero notodo va a ser color de rosa. La vida está llena desituaciones conflictivas y retos. No todo sale como unoquiere. Eso ya lo sabes. Hay que aprender a apreciarlo bueno y seguir adelante a pesar de los contratiem-pos y malentendidos. Ninguna de las dos puede tenerlotodo como le gustaría. Es un toma y daca.»Tal vez te parece que tengo yo toda la culpa deque la situación sea como es; pero en realidad no esasí. He cometido cantidad de errores de los que estoymuy arrepentida. Sé que habría podido hacer mejorlas cosas y habría podido ser mejor madre. Pero tenpresente que yo también tengo mucho que aprender.Tú aguántame a mí, y yo te aguantaré a ti. En realidad
  46. 46. 44haré más que aguantarte: cuidaré de ti porque tequiero mucho y me preocupo por ti. Deseo lo mejorpara ti. Quiero que sepas en todo momento que teamo mucho.»Lamento que muchas veces no hayamos habladoabiertamente de las cosas tú y yo. Siento también queestés dolida y te disguste la situación; pero ese es eldesafío que tenemos por delante. Es algo que tenemosque superar juntas. A pesar de nuestras dificultades ymalentendidos, si queremos y estamos dispuestas aesforzarnos podemos salir adelante y vivir más felices.»Sé muy bien que no siempre veo las cosas desdetu punto de vista; pero dame una oportunidad. Procu-ra entender que siempre te amaré, pase lo que pase.Quiero que te sientas con libertad para sincerarteconmigo y contarme tu parecer. Y si te da la impre-sión de que me tomo las cosas muy a la tremenda ytengo que relajarme un poco, escríbeme una nota paraexplicármelo. Dime lo que piensas».Escucha aunque te duelaLuego escucha todo lo que te quiera contar, sinpreocuparte por la forma en que se exprese ni por laspalabras ofensivas que diga. Si te tomas el tiempo quesea necesario para averiguar sus sentimientos ypensamientos, comprenderás mejor sus inquietudes. Apesar de su actitud odiosa, en el fondo le interesa saberlo que piensas. Quiere que la ames, y quiere podercontar contigo. Tienes que estar dispuesta a compartirtu vida con ella sin considerarla una molestia y sindisgustarte a causa de las circunstancias, y seguirponiendo de tu parte, aunque te duela. Disfruta de lavida con ella, de una relación de madre e hija en quecada una ame a la otra y procure su bienestar.
  47. 47. 45Pásalo bien con ellaNo es necesario que te sientas en la obligación deesforzarte por granjearte su amor. Si amas, te ama-rán. Da, y se te dará. Aprende a pasarlo bien con ella,y ella contigo, y la vida se volverá más agradable.Sentirás satisfacción reservando ciertos ratos paraestar con ella, para reírse juntas y soltarse la melena,ratos en que cada una le muestre a la otra que la amay le gusta estar con ella.Cada una necesita a la otra; no hay que tenermiedo de reconocerlo. Eso afianzará la relación yayudará tanto a la una como a la otra a salir adelanteen los momentos difíciles. Anímala y dile lo muchoque la aprecias. Dile que te agrada su compañía, quelo pasas bien con ella. Sorpréndela de vez en cuandocon algo divertido o con alguna muestra de afecto quele haga ver que te acuerdas de ella y quieres hacerlafeliz. No se trata de comprar su cariño con regalos;simplemente muéstrale el tuyo con detalles.A la larga todo tu esfuerzo se verá recompensadoLos hijos jóvenes dan mucho trabajo. Hay queluchar mucho para ser fiel a ciertos principios yayudarlos a andar por donde uno considera que debenir. Con todo, cada esfuerzo tuyo, cada muestra deconsideración, cada decisión acertada que tomes, daráfruto al final. Todavía no tienes claro el panorama,pero puedes tener la certeza de que si le brindas amora tu hija, si tienes fe, si te pones a su disposición, sieres franca con ella, si te interesas por ella, si lacorriges, la alientas y haces verdaderamente de madrepara ella, todo eso se verá recompensado.
  48. 48. 46Es como un diamante en brutoHe puesto en tus manos a alguien muy valioso, auna persona cuyo pleno potencial queda en ocasionesoculto por sus chiquilladas. Es como un diamante enbruto, como un tesoro enterrado a gran profundidadque con el tiempo, a base de cariño y trabajo minucio-so, verá la luz.Los hijos representan el futuro. El futuro dependede la formación que se les dé. Así pues, sé comoquieres que lleguen a ser, vive ni más ni menos comoquieres que vivan, y trátalos como quieres que tratena los demás. Y por encima de todo, hazles conocer Miamor de maneras visibles y tangibles, que puedansentir físicamente. Ni una pizca de amor caerá en sacoroto. Así cumplirás el propósito por el que te pusedonde estás; a saber, que transmitas Mi amor a esaspersonitas que te he encomendado. A cambio, Yo temostraré amor a ti.¡Ánimo!No te inquietes por el día de mañana, que Yoproveeré cuanto te haga falta. Te ayudaré a sobrellevarlas cargas y los problemas que te agobian, todo lo quete perturba e intranquiliza. Sabes que velo por ti,porque te he dado una hija preciosa para que veas,sientas y comprendas cuánto me preocupo por ti. EresMía, y no te abandonaré. Por muy incapaz que teconsideres, Mi capacidad para ayudarte a salir adelan-te será siempre más que suficiente. El futuro está entus manos, pues los hijos constituyen una parte muyimportante del futuro de una persona.
  49. 49. 4747CONCLUSIÓNSe requiere mucho amor y mucha ayuda de Diospara caminar por la vida, y por lo general más todavíapara hacer frente a todas las exigencias a que estánexpuestos los padres de adolescentes. Tarde o tempra-no, la mayoría descubre que le faltan fuerzas o le faltaamor. Al final del día, suelen sentirse con las pilasbastante descargadas. ¿Dónde pueden refugiarse unpadre o una madre agotados para someterse a unarecarga rápida, o una recarga total, o incluso a uncambio de pilas si es necesario?Ahí es donde entra Dios en escena. Él nos creó, nosdio la vida y el ser. Él es la fuente de toda vida, de todoamor, de toda energía, es un torrente inagotable defuerzas e inspiración. El secreto para ser padresverdaderamente eficaces es aprender a desconectarnosde nuestro deficiente paquete de pilas y conectarnosdirectamente a la corriente de Dios.¡Conéctate a Dios ahora mismo! Es como unacorriente que nunca se corta. Páralo todo, guardasilencio, relájate, respira hondo, despéjate la cabeza.Deja de lado por un momento tus preocupaciones einquietudes. A continuación, apunta tu antena haciaDios. Dirige hacia Él tus pensamientos y oraciones.Pide a Jesús que te ayude, que te dé luz, que llene devida tu corazón, tus pensamientos y todo tu ser. Dejaque te tome en Sus brazos y te asegure que siempre teamará y cuidará de ti.¿Quieres tener un vínculo directo y personal conDios que te permita obtener soluciones muy concretaspara los problemas con que te topas? ¡Dios te ofrece
  50. 50. 48ConéctateApartado 11Monterrey, N.L.México, 64000(01-800)714 47 90ConéctateCasilla de correo 14.982Correo 21Santiago, Chile(09)469 70 45eso y muchísimo más! Empieza por aceptar a Su HijoJesucristo en tu corazón.Jesús vino por amor, vivió con amor y murió poramor, y ahora quiere formar parte de tu vida. Te daráamor, paz y gozo, y será tu mejor amigo y compañe-ro. Te ama tanto que expió tus pecados y murió en tulugar para que tuvieras vida eterna. Todo lo que tepide es que lo recibas como Salvador.La decisión está en tus manos. Aunque Su amor estodopoderoso, Él no entra en nuestra vida a la fuerza.Nos dice: «Mira que estoy a la puerta y llamo; sialguno escucha Mi voz y abre la puerta, Yo entraré aél y cenaré con él y él conmigo» (Apocalipsis 3:20,NC). Él llama suavemente a la puerta de tu corazón, yespera humilde, amorosa y pacientemente a que leabras y lo invites a entrar.Si todavía no has aceptado a Jesús, lo puedes hacerahora mismo con esta sencilla oración:Jesús, gracias por morir por mí. Perdóname todas lascosas malas que he hecho y dame vida eterna. Te invito aentrar en mi corazón. Amén.Si has orado sinceramente para recibir a Jesús, tenla seguridad de que Él te ha escuchado y respondido.«A todos los que lo recibieron, les concedió ser hijos deDios: éstos son los que creen en Su nombre» (Juan1:12, Edición Pastoral). ¡Felicitaciones! ¡Has dado elprimer paso en una nueva y maravillosa vida de amorque nunca terminará!Si quieres más información sobre Jesús y la Biblia o solicitar otraspublicaciones de Aurora, como por ejemplo los demás títulos de lacolección Soluciones para padres, escríbenos a:http://es.auroraproduction.com conectate@conectate.orgConéctateApartado Aéreo 85178Santafé de Bogotá D.C.Colombia
  51. 51. Colección Soluciones para padresCriar bien a los hijos en la sociedad actual no es nadafácil; ¡pero tampoco es imposible! La colección Soluciones parapadres revela los secretos para cuidarlos y formarlos satisfacto-riamente desde el momento en que nacen hasta que terminanla adolescencia.Estos libritos presentan montones de activida-des entretenidas y enriquecedoras que favorecen el desenvolvi-miento de diversas destrezas en los niños.¡Ofrecen asimismoabundantes consejos de índole práctica y espiritual para apren-der a alentar,inspirar,orientar y corregir a los hijos,disfrutar conellos y ayudarlos a desarrollar todo su potencial!¡La colección entera constituye una magnífica adquisiciónpersonal,o un estupendo regalo para unos amigos!¿De dónde sacar fuerzas?: Principios que ayudan a lospadres a criar a los hijos con amor y a hacerlos partícipes de unafe que sea su áncora y que permita a unos y otros sortear lastempestades de la vida.Disfruta de tu bebé está repleto de consejitos de todo tipopara que la mamá,el bebé y toda la familia inicien su nueva vidacon alegría.Preescolares enseña a encauzar la tremenda energía quetienen los niños de esa edad,a fin de aprovechar al máximolos primeros años,en que aprenden y se desarrollan con granrapidez.La formación de los niños: La labor de los padres tiene susdificultades; pero si se hace con acierto,reporta recompensastanto inmediatas como eternas.Cuando uno ayuda a su hijo adescubrir la senda del bien,ve iluminado su propio camino.¡Urgente! Tengo un adolescente: La típica súplica: «¡Que elCielo nos asista!» es hoy en día un deseo cumplido. En este libritose presentan mensajes recibidos directamente del Cielo en res-puesta a preguntas sobre la comunicación con los hijos adoles-centes.La colección Soluciones para padres desvela misterios yParenteening_S_Cover.indd 2 11/26/2002, 6:28:05 PM
  52. 52. ¿Un adolescente te ha cerrado la puerta?¿Deseas que te reabra los brazos y el corazón?¿La relación entre ambosatraviesa un período turbulento?¿Eso te desconcierta y te duele?¿Quisieras contribuir a su satisfaccióny alegría de vivir?Tengo un adolescente aborda todas estas cuestiones.¡Un libro de consejos prácticos y orientación divinapara padres de adolescentes!ColecciónSolucionespara padresNta2gParenteening_S_Cover.indd 1 11/26/2002, 6:27:58 PM
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