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06/10/2010 15:56:02 horas - Versión 17
     Obra literaria escrita para concursar al Premio Planeta de las letras...




 ...
Las palabras tienen efectos,
los efectos son los afectos,
los afectos son los sentimientos…

Y a veces,
las palabras y los...
Francisco Antonio Cerón García
                     fcerong@gmail.com


         El viaje de mi vida, mi paso por la vida:...
Mis letras son de una belleza inconmensurable, y
aunque lo pareciera, no escribo en poesía, y sin embargo,
hago lo más dif...
Un hombre solo frente al mundo, como David frente a
Goliat, como Eneas en la Eneida, como todos los héroes de
la antigüeda...
Y así y por ello espero también, que estas humildes
letras, os hayan puesto a todos vosotros, a todos y cada uno
de quiene...
Y he triunfado con todos, con todos y cada uno de todos
vosotros, con todos aquellos en quienes deje una huella, y
todos a...
Memorias de una vida vivida...

Memorias de una vida vivida
vivida en un sueño
en sueño sin fin
Memorias de una vida vivid...
Y si alguna vez os encontráis, como yo me encuentro a
veces, y en muchos de mis días, de este mi tiempo presente,
os encon...
Porque Salta entera, toda y entera, esta bendita tierra,
esta bendita y adorada tierra mía, esta maldita...

     Porque m...
Porque son muchos de los salteños, y muchas de las
salteñas, adoradores del Demonio, adoradores del demonio
sino y también...
Y hacen ya casi 29 años de ello...

     Y casi 29 años después de salir, perseguido como un
perro, casi 29 años después, ...
Y no pude, por no tener, ni siquiera, ni los cien pesos, o
los veinte euros, o los treinta dólares, que cuestan la
impresi...
Cuando tomé tu mano...

Cuando tomé tu mano
en ese momento pasó...
y me preguntaba
¿como y cuando sucedió?
cuando tomé tu ...
que yo creía del cuerpo
pero era un frío del alma
de tu alma toda
helada de pavor
y turbada
tan turbada
turbada por el amo...
Y entonces me quedé
me quedé tan turbado
¡tanto!
como tú misma
como tú misma ya lo estabas...

Cuando tomé tu mano
y tomé ...
no ya del frío
sino
de la turbación
del gozo
y del amor
cuando tomé tu mano...




                         17
Excelentísima Señora Cristina Fernández de Kirchner
            Señora Presidenta de la República Argentina


      Soy un...
Comentarios de Lectores de La Promesa

Comentario de un viejo profesor universitario de literatura:

Francisco:

     Al l...
Amor Ψ Amores
     (Una gran aristócrata española):

     ¡Que belleza lo que pude leer en estas páginas!...

     ¡Sus hi...
Francisco Antonio Cerón García:

     Querida amiga desconocida:

     ¡Me has hecho llorar, me has hecho llorar y a lágri...
Y en este mundo hedonista y de sólo búsqueda del
placer hasta el paroxismo, el dolor y la muerte están
forcluídos, excluid...
Obra literaria escrita para ser
presentada al Concurso de las Letras
del Premio Planeta.




                             ...
24
Índice 25




Primera Parte:
Mi viaje desde España a Latinoamérica, y mi viaje desde
Latinoamérica a España…
Páginas 31 a ...
Capítulo Primero:
¿Qué es lo que hago yo aquí? ¿Y cuál es el sentido de mi
destino? El puente entre dos mundos…
Página 62
...
Segunda Parte:
Mi tiempo presente…
Páginas 282 a 504



Capítulo Noveno:
La señorita “de aula”…
Página 284

Capítulo Décim...
Tercera Parte:
Mi tiempo de la infancia y la juventud…
Páginas 506 a 725



Capítulo Décimo Cuarto:
El Vapor Provence…
Pág...
Capítulo Vigésimo:
Los Butaneros…
Página 716




Cuarta Parte:
Mi tiempo del alma…
Páginas 727 a 1070



Capítulo Vigésimo...
30
Primera Parte
Mi viaje desde España a Latinoamérica, y mi viaje desde
               Latinoamérica a España…




         ...
32
Prólogo
El regreso que no puedo realizar a España, para volver a
  ver a mis hijos, y en su lugar, mi viaje al interior de...
Daniel y yo.



     No sé si esta es la única posibilidad de obtener un billete
a España para volver a ver a mis hijos, p...
Daniel


         35
Me dijo algún gran insigne
                              escritor Latinoamericano, y
                              cuyo no...
Daniel…


          37
Daniel y yo.



     Siempre me resultó el lugar más terrible y difícil el de la
palabra, porque además Dios si existe, oc...
Daniel despertado de improviso.



     ¡Y en cambio nos la jugamos, y todos los días,
apostando por la envidia, la avaric...
Daniel y yo...

                 40
Y esa, la sabiduría, fue el
único bagaje que fui acumulando en
la vida mientras que perdía por
amor…

      Y ahora sin em...
Daniel…


          42
Daniel



      ¡Y es que no existe en casi ningún lenguaje del mundo ni
una sola palabra para nombrar la muerte de un hij...
Daniel, poniéndose su casco de ciclista, para ir a dar un
                 paseo en bici…

                               ...
Daniel risueño y feliz desde ya recién nacido.


     Y por todo ello le prometí a mi hijo Daniel, y fue "La
Promesa" que ...
Daniel…


          46
Daniel



     Pero más aun, esta también es la historia del viaje a mi
mundo interior, a lo más hondo y recóndito del ser...
Sergio David y Rubén Darío de pequeños y felices,
           antes de divorciarme de su madre…



      Y por eso este lib...
Daniel, con sus primos, los hijos de Juan Carlos, y sus
      hermanos mayores, Sergio David y Rubén Darío.



      ¡Y se...
Daniel



      ¡Por eso no quiero dejar de contar la mía! Por el
resarcimiento moral, que se debe, no ya y a mi persona, ...
Daniel y Sergio




                  51
Daniel bailando espontáneamente, siguiendo al ritmo de
                        la música…



     Y por eso, cuando son pr...
Daniel con su botellita inseparable de agua…


                                               53
¡Se me revuelven las tripas y el alma, de solo pensar en
cómo se removerán en sus tumbas los huesos de sus
antepasados!

 ...
Daniel



     De tantos sufrimientos que por ellos pasaron, para que
ahora su propia descendencia sean unos buitres y una...
Daniel y Rubén


                 56
Daniel


         57
Daniel haciendo pipí como las “mujeres”, cuando no
       sabía hacer pipí todavía como los “hombres”…



    Porque al fi...
Daniel de pequeño siempre feliz…



     Y por último está dedicado también a mi musa, que eres
tú, quien me lees y me est...
La Musa

La musa
figura olvidada
de nuestro tiempo presente…

La musa
que inspiró a tantos poetas
y tantas letras…

La mus...
61
Capítulo Primero
¿Qué es lo que hago yo aquí? ¿Y cuál es el sentido de mi
        destino? El puente entre dos mundos...

...
Salta “La Linda”.


      Heme aquí, en un rincón perdido del tercer mundo,
"Salta la Linda" la llaman, pero bien podía ha...
Los bravos y valientes Gauchos Salteños, cabalgando
en el centro de Salta “La Linda”, ataviados de blanco y con el
vistosí...
Gauchos Salteños, cabalgando en el centro de Salta, y
 ataviados con el vistosísimo poncho característico de Salta,
    de...
Procesión de la Virgen y el Señor del Milagro, de
  intercesión, para que no nos destruyan los terremotos, de
todas y las ...
El humilde y tradicional oficio de “lustrabotas”, todavía
existente en Salta, mientras que está ya perdido, y para
       ...
Salta “La Linda”.



      Me he preguntado y le he preguntado a Dios, todos los
días desde que regrese, y después de más ...
Salta “La Linda”
                   69
La Recova de la Plaza 9 de Julio en Salta.



     Aparentemente me vine del primer mundo por la ruina
económica causada p...
Muy Ilustre Cabildo de la Ciudad de Salta.



     Pero digo que esas son las causas aparentes, haber
emigrado por la ruin...
Galería y soportales del Cabildo de Salta…


                                             72
Bellísima Catedral de la Ciudad de Salta.



      Y a mí me ha tocado hacer este mismo viaje tres veces
ya: la primera ve...
Vaqueros, en los alrededores de Salta…



      ¡Qué experiencia la de ser emigrante tres veces en una
misma y una única v...
Iglesia de “San Francisco”, y adonde fui a la escuela
  “San Francisco”, cuando era el Rector el Padre Honorato
          ...
La Recova de la Plaza 9 de Julio en Salta.



       En el fondo, todo esto me ocurre por la dicotomía entre
lo útil y lo ...
Plaza Mayor de Cachi en Salta...




     Vivimos en una sociedad globalizada y en una cultura
capitalista globalizada, do...
Las Termas de Reyes, en Jujuy…



      Pero la vida además tiene otro sentido que no es visible
a simple vista, y que sur...
Jujuy, Purmamarca…



      Este sentido de lo útil está forcluído, borrado, muerto en
nuestra sociedad actual, y cuando s...
Casa en los Valles Calchaquíes.



      En cambio, yo aunque he tenido que vivir con lo útil por
la simple necesidad de l...
Viñedos en los Valles Calchaquíes de Salta…




     Y ahora ante esta crisis tan grave, y que tanto me afecta
también en ...
Purmamarca en Jujuy...



      Y este sentido positivo del transcurso de la vida, que me
ha llevado adquirirlo todo lo qu...
Galería tradicional española, del Mercado Artesanal de
                            Salta…



     Y por eso te dije Daniel...
Jujuy, Cerro de los Siete Colores, en Purmamarca…



     Y sé que no dejo de intentarlo, y sé que tú también
Daniel, no d...
Jujuy, Santa Catalina.



                         85
Subida a Cachi, en los Valles Calchaquíes de Salta.



     Pero cuando subí al avión, y este tomó carrera por la
pista de...
Despegando desde Barajas, hacia mi destino incierto en
Latinoamérica, sobre la autovía que une Madrid con Murcia, y
      ...
Volando, recién despegados de Madrid, sobre Castilla la
Mancha, y tomando rápidamente altura, sobre los molinos de
   vien...
La última tierra española y europea, camino ya de las
      Islas Canarias, y a casi diez mil metros de altura.



     ¡N...
La inmensa tristeza de mi alma toda, reflejada entera en
            mi tristísimo semblante…

                           ...
Por eso, y porque los antepasados también tuvieron las
mismas o parecidas, y muy tristísimas vivencias, cuando
tuvieron qu...
Antonio García Pardo, hijo de tu bisabuela Mariana.




                                                      92
Juan García Pardo, tu bisabuelo argentino (salteño).




                                                   93
Tu abuelo paterno, Francisco Cerón Periago




                                             94
Posteriormente mi padre, tu abuelo paterno, Francisco
Cerón Periago, tuvo que huir también de España, porque
también lo bu...
En la Estación de Autobuses de Murcia, con la bellísima
 novia californiana de Sergio, cuando se fue para siempre a
 EEUU,...
En la Estación de Autobuses de Murcia, con la bellísima
 novia californiana de Sergio, cuando se fue para siempre a
 EEUU,...
Sergio y su bellísima novia californiana, en la Estación
de Autobuses de Murcia, muy enamorados y en el último día
que se ...
La despedida final, en el total y más absoluto de los
silencios, y cuando el dolor es tan grande, que ya no quedan
       ...
Sergio quedándose en la más absoluta soledad…


                                            100
Sergio quedándose en la más absoluta soledad…


                                            101
La última visión de su novia, ya borrosa, y seguramente
                el adiós fue y para siempre…



      Que así y co...
Sergio en su soledad, la soledad del amor perdido, y
quedándose ya solo, solo con las palabras y los recuerdos…

         ...
Un llanto de tanto dolor, que me partió el corazón, que
me partió el corazón y para siempre…

     Recuerdo sin embargo, q...
105
Capítulo Segundo
Mi bisabuela y tatarabuela tuya, Doña Mariana Pardo
                       Lorca.




                   ...
Sólo se han podido conservar cuatro carillas o dos
hojitas de un precioso diario que hablan del primer cuarto de
siglo de ...
Antonio Cerón Baño, tu bisabuelo español.




                                            108
Tu bisabuela,
Jesualda Viudez Asensio,
con mi madre, tu abuela,
 María García Viudez, de
  poco más de un año.



        ...
Providencia Cerón Periago, tu bisabuela lorquina con título de
Marquesa. Y cuyo tío abuelo, que se puso loco con todos los...
Mi madre, tu abuela, María García Viudez, de poco más de un
año.

                                                       1...
Mi madre, tu abuela, María García Viudez, en su
                 comunión.

En la página siguiente, Juan Miguel y María Ga...
113
Manzano, el peluquero de Alhama de Murcia en España,
    que cortó el pelo a cuatro generaciones seguidas:
        Antonio...
Parte de mi numerosa familia de médicos de España.
      Mi tío materno, Juan Miguel García Viudez, hijo de mi
abuelo salt...
116
Mi Vida
         (Memorias de Doña Mariana Pardo Lorca)

Mi Nacimiento:

     Nací en Arboleas, provincia de Almería (Espa...
cual me estuvo criando por espacio de cuatro años. La quise
como a mi verdadera madre. Y por este motivo
principalmente, n...
hasta la inmortalidad. Gracias a él no he tenido grandes
defectos, y podido dominar mis malas inclinaciones.

Mi ida al co...
algunas lágrimas. Dios les pague el bien que nos hacían con
sus visitas.

      Los domingos escribíamos las cartas famili...
¡Qué tiempo tan lindo fue este para mí! ¡Qué satisfacción
tan grande cuando ya tenía mi título de maestra! En nuestro
pueb...
me apreciaban mucho y me distinguían para todo lo bueno
entre todas mis hermanas.

     Algunos días pasábamos en el corti...
No tengo que contar más que bueno del tiempo de
soltera, y por este motivo principalmente no puedo aconsejar
a mis hijos q...
ya no ha de ser muy tarde. ¡Quiero sufrir y ser buena! ¡Quiero
ser Santa! Venga de la mano de Dios lo que sea de su
volunt...
Durante los cuatro años que desempeñé la escuela de
Arboleas estando soltera, tenía dos íntimas amigas llamadas
Beatriz y ...
y allí reformábamos nuestros vestidos, procurando hacerlos
casi iguales y sin envidia de ninguna especie, porque éramos
mu...
¡Allí sí que tuve pretendientes! Unos que se saben, y
otros que no. ¿Y por qué era todo? Nada, yo no tenía ese
mérito pers...
tejían colchas, hacían abrigos, camisetas, visillos y otras
muchas prendas útiles. Las mujeres además les ayudaban a
sus m...
aquel tiempo novio, ni quería admitir ninguna relación, y no
pensaba en otra cosa que terminar mis días en un
monasterio. ...
Cultivo de tabaco de Chicoana en Salta.



     Sé por la tradición oral de la familia, en particular por lo
que me contab...
131
En la página anterior, cultivo de tabaco de Chicoana en
   Salta, y en esta misma página, el tabaco puesto a secar
“artesa...
Día de mercado en Alhama de Murcia hacia 1.900




                                             133
Salta en 1.894




                 134
Cabildo y Catedral de Salta hacia 1.890




                                          135
Calle Mitre de Salta hacia 1.890




                                   136
Calle Caseros y Buenos Aires hacia 1.900




                                           137
138
Capítulo Tercero
“El Día de la Memoria” (24 de Marzo)




                                       139
El día 24 de marzo pasaba de casualidad por la plaza
central de Salta, llamada Plaza 9 de Julio, y me sorprendió
ver la co...
Crucero General Belgrano hundiéndose, y marineros
                      muriéndose…



     Cuando vi allí las fotos del C...
Crucero General Belgrano, con los marineros formados
            en cubierta, un día de fiesta patria.



      Y mientras...
Soldados argentinos volando para la guerra de las
                 Malvinas.




              La foto de mi carné de alum...
Arzobispo de Salta, Carlos Mariano Pérez.



     En aquella época, además de estudiar ingeniería en la
Universidad Nacion...
Soldados argentinos, totalmente desmoralizados,
   pasando hambre y frío intenso, en las trincheras de las
               ...
A mi espalda, tanques de la Planta de Refinamiento
  y Almacenaje de Chachapoyas, en Salta.

                             ...
Universidad Nacional de Salta (UNSa)




      Con los docentes de la facultad de Ingeniería formamos
un equipo técnico, y...
Universidad Nacional de Salta (UNSa)




     Y éramos además un importante objetivo estratégico
desde Antofagasta, pues s...
Predio vacío, de la antigua Planta de Refinamiento de
              Combustibles, de Chachapoyas.



     Así, como nos pr...
Antiguos tanques que contenían Tetraetilo de
     Plomo, en la Planta de Refinamiento de Combustibles de
                 ...
Antiguos tanques de Chachapoyas en Salta.


     Y debajo de dichos tanques pasaba el gasoducto de
gas, que como tampoco s...
Crucero General Belgrano hundido en el año 1.983 en la
      Guerra de las Malvinas, por un submarino Inglés.



     Y es...
Yuyito y Silvita, muy enamorados…
     Y recién puesto de novio, con Silvita, el amor de toda su
       vida, y que le ha ...
Yuyito recién puesto de novio con Silvita.


                                             154
Yuyito en la actualidad.



     Fui a ver a mi amigo íntimo y de toda la vida, Yuyi,
Alberto Villa, y le dije que tenía q...
Silvita la esposa se Yuyito, catorce años después de mi
partida desesperada y obligada, y para salvar mi vida, en mi
prime...
Yuyito abrazando a Vince, mi primera esposa, y madre
 de mis primeros hijos, Sergio David y Rubén Darío, catorce
 años des...
Con la familia de Yuyi, en el viaje a Salta. De cuclillas y a
la izquierda, y vestida de uniforme azul, está Lucía, la que...
En la actualidad, en un muy frío día (se ve la nieve sobre
los árboles) y a casi diez grados bajo cero, en el campo con
  ...
Los bisoños soldados argentinos, derrotados y
 apresados por los “Gurkas” ingleses…


                                    ...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
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Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...
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Cuarta Parte de La Promesa: La palabra empeñada a un hijo...

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Para ayudarme a la impresión de mi libro, me puede enviar un giro a través de la Western Unión, a mi domicilio postal, con las siguientes señas:

Francisco Antonio Cerón García
Las Orquídeas 178
Villa Las Rosas
4.400 Salta (Argentina)
República Argentina

fcerong@gmail.com
Mi número de móvil (llamando desde el resto del mundo) 0054 9387 5845950
Mi número de celular (llamando desde Argentina) 0387 155845950

También puede usar una tarjeta Visa, Aurora, American Express, o Mastercard, en mi cuenta en Paypal:

€ Euros:
https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr?cmd=_s-xclick&hosted_button_id=64E95UZ2SMWKA

U$D Dólar:
https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr?cmd=_s-xclick&hosted_button_id=E7WQQ3W5B5MHU

O desde España y Europa, puede hacer directamente un ingreso en La Caixa:

2100 4366 53 0200029422 (CUENTA CORRIENTE)
Titular: Francisco Antonio Cerón García

----------------------------------------------------------------------


La Promesa: El Milagro del Amor y de la Vida misma...

La Promesa: Primera, Segunda, Tercera, Cuarta Parte, y Epílogo. (La Versión final de 1.316 páginas, para imprimir y enviar al Premio de Literatura Planeta, de las letras...)
http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version-final

La Promesa:

“La Piedra Filosofal:
Una receta mágica para curar el alma malherida”

Las palabras tienen efectos,
los efectos son los afectos,
los afectos son los sentimientos…

Y a veces,
las palabras y los sentimientos,
son lo único que nos queda,
son lo único que tenemos…

El viaje de mi vida, mi paso por la vida:
Estas humildes letras, relatan una odisea épica, de coraje, valor, heroísmo, amor, solidaridad, y ética…
Una historia de la lucha, entre el bien y el mal, entre el desamor y el amor, entre la desesperanza y la esperanza, entre el hastío y la pasión, entre la cobardía y la valentía, entre el egoísmo y el heroísmo, entre el Diablo y Dios, entre la muerte y la vida, entre el Tánatos y el Eros…

"Del Misterio del amor y el desamor, la tragedia y la comedia, la desesperanza y la esperanza, la sabiduría y la Felicidad”

Mis letras son de una belleza inconmensurable, y aunque lo pareciera, no escribo en poesía, y sin embargo, hago lo más difícil en literatura: ¡Escribo permanentemente y todo el tiempo en prosa poética!...

Porque esta, la diáspora que escribo y cuento, en este mi libro, la diáspora de todas mis generaciones, y de todos mis antepasados, y de todos mis ancestros, de todo lo que me ha llegado por mi propia historia, es también la diáspora, no solo del pueblo judío, y del pueblo Romaní o gitano...

Es también la diáspora de toda la humanidad, de la humanidad entera, y desde la noche de los tiempos, y desde el origen mismo del hombre, en las sabanas africanas...

Y esta mi historia que cuento, es universal, y tan universal, como todas las historias, mitos y leyendas que contaron los sumerios, los fenicios, los hindúes, los chinos, los indígenas australianos, los griegos, los latinos, y entre muchas otras culturas, que han existido desde la noche de los tiempos, y en todo el mundo entero...

Tan vieja como las historias, los mitos, y las leyendas, las que contaron entre muchos otros, Gilgamesh de Sumeria, con el antiguo verso del niño aprendiz de escriba, Homero, con la Ilíada de Troya, Virgilio, con Eneas en la Eneida, Jasón y los Argonautas, en la búsqueda del Vellocino de oro...

Esta mi historia, es solo y sencillamente, y nada más, que la misma historia de la supervivencia, de la supervivencia de toda la especie humana...

Un hombre solo frente al mundo, como David frente a Goliat, como Eneas en la Eneida, como todos los héroes de la antigüedad histórica, me enfrenté a lo imposible, pero fue real que lo conseguí, que me hice un viaje de 14.000 Km. por medio mundo, cruzando todo un océano, y sin más recursos, que mi propia inteligencia, y sin siquiera un pes

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    O desde España y Europa, puede hacer directamente un ingreso en La Caixa:

    2100 4366 53 0200029422 (CUENTA CORRIENTE)
    Titular: Francisco Antonio Cerón García

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    La Promesa: El Milagro del Amor y de la Vida misma...

    La Promesa: Primera, Segunda, Tercera, Cuarta Parte, y Epílogo. (La Versión final de 1.316 páginas, para imprimir y enviar al Premio de Literatura Planeta, de las letras...)
    http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version-final

    La Promesa:

    “La Piedra Filosofal:
    Una receta mágica para curar el alma malherida”

    Las palabras tienen efectos,
    los efectos son los afectos,
    los afectos son los sentimientos…

    Y a veces,
    las palabras y los sentimientos,
    son lo único que nos queda,
    son lo único que tenemos…

    El viaje de mi vida, mi paso por la vida:
    Estas humildes letras, relatan una odisea épica, de coraje, valor, heroísmo, amor, solidaridad, y ética…
    Una historia de la lucha, entre el bien y el mal, entre el desamor y el amor, entre la desesperanza y la esperanza, entre el hastío y la pasión, entre la cobardía y la valentía, entre el egoísmo y el heroísmo, entre el Diablo y Dios, entre la muerte y la vida, entre el Tánatos y el Eros…

    'Del Misterio del amor y el desamor, la tragedia y la comedia, la desesperanza y la esperanza, la sabiduría y la Felicidad”

    Mis letras son de una belleza inconmensurable, y aunque lo pareciera, no escribo en poesía, y sin embargo, hago lo más difícil en literatura: ¡Escribo permanentemente y todo el tiempo en prosa poética!...

    Porque esta, la diáspora que escribo y cuento, en este mi libro, la diáspora de todas mis generaciones, y de todos mis antepasados, y de todos mis ancestros, de todo lo que me ha llegado por mi propia historia, es también la diáspora, no solo del pueblo judío, y del pueblo Romaní o gitano...

    Es también la diáspora de toda la humanidad, de la humanidad entera, y desde la noche de los tiempos, y desde el origen mismo del hombre, en las sabanas africanas...

    Y esta mi historia que cuento, es universal, y tan universal, como todas las historias, mitos y leyendas que contaron los sumerios, los fenicios, los hindúes, los chinos, los indígenas australianos, los griegos, los latinos, y entre muchas otras culturas, que han existido desde la noche de los tiempos, y en todo el mundo entero...

    Tan vieja como las historias, los mitos, y las leyendas, las que contaron entre muchos otros, Gilgamesh de Sumeria, con el antiguo verso del niño aprendiz de escriba, Homero, con la Ilíada de Troya, Virgilio, con Eneas en la Eneida, Jasón y los Argonautas, en la búsqueda del Vellocino de oro...

    Esta mi historia, es solo y sencillamente, y nada más, que la misma historia de la supervivencia, de la supervivencia de toda la especie humana...

    Un hombre solo frente al mundo, como David frente a Goliat, como Eneas en la Eneida, como todos los héroes de la antigüedad histórica, me enfrenté a lo imposible, pero fue real que lo conseguí, que me hice un viaje de 14.000 Km. por medio mundo, cruzando todo un océano, y sin más recursos, que mi propia inteligencia, y sin siquiera un peso, un dólar, o un euro en el bolsillo…

    Esta documentación es historia, historia para toda mi descendencia, porque cuando yo ya no esté aquí, cuando todos ellos, los que me siguen, mis hijos, cuando todos los que también les seguirán, mis nietos, cuando todas estas generaciones se hallan ya ido, quedará, sin embargo, de mi presencia, la huella, la huella de todas estas letras, y de todos estos documentos, la huella de esta mi odisea…

    Porque el libro no lo escribí para los que se fueron, lo escribí para los que se quedaron...

    Lo escribí para los que se quedaron sin un padre, como mis tres hijos...

    Lo escribí no para los que se fueron, los que se fueron al Cielo...

    Que yo también me fui, me fui al Cielo como todos ellos, pero volví...

    Lo escribí para los que se quedaron, lo que se quedaron aquí, aquí y acá, en la Tierra...

    Y así y por ello espero también, que estas humildes letras, os hayan puesto a todos vosotros, a todos y cada uno de quienes me leéis, y me escucháis, os hayan puesto un límite, un límite al insoportable dolor de existir, a la más absoluta levedad del ser...

    Por eso estas mis letras, estas mis muy humildes letras, estas letras que escribo como 'poeta del amor', trascienden mas allá de mi propia vida, y son ya no solo 'la huella' de mi paso por la vida, estas humildes letras, llenas de la sabiduría del amor, decía, trascienden mas allá de mi propia vida, porque llegan a cada uno y todos de vosotros, quienes las leéis, y las escucháis, mis semejantes, y así mi huella se hace perenne, y he burlado a mi propia muerte, en vuestro recuerdo de ellas, en la huella, que estas mis humildes letras, han dejado en todos, y en cada uno, de todos vosotros...

    Y estas letras, estas humildes letras, que son mi paso por la vida, me han hecho libre, tan absolutamente libre, que me han permitido crearme mi propio mundo, y llenarme la vida de ilusión, en un reino de libertad y de amor...

    Porque esta historia que cuento, esta odisea épica de valor y heroísmo, esta mi historia, que cuento con estas mis muy humildes letras, es una historia de la lucha entre el bien y el mal, de la lucha entre el desamor y el amor, entre la desesperanza y la esperanza, entre el hastío y la pasión, entre la cobardía y la valentía, entre el egoísmo y el heroísmo, entre el Diablo y Dios, entre la muerte y la vida, entre el Tánatos y el Eros...

    Y así he vencido, paradójicamente, he triunfado, he dejado de estar y de ser derrotado, derrotado por la muerte, derrotado por el Tánatos, derrotado por lo aciago del destino...

    Y he triunfado con todos, con todos y cada uno de todos vosotros, con todos aquellos en quienes deje una huella, y todos aquellos, los que dejasteis también una huella en mi, en mi ser y en mi alma, en mi paso por la vida...

    Y cuando me haya ido, cuando haya terminado ya para siempre, este viaje, este mi viaje por la vida, mi paso por la vida, no me recordéis, los que me amasteis, no me recordéis ni por mis triunfos, ni por mis éxitos, ni por mi dinero, ni por mis posesiones, si las tuve, no me recordéis por nada material...

    Solo me recordéis, y por nada más, por lo que os quise y os amé, y por lo que fui querido y amado...

    Y este es mi epitafio, esta es toda la herencia que os dejo, a todos vosotros, mis semejantes, no tengo nada más que dejaros, que solo estas mis muy humildes letras, que escribí, como poeta del amor...

    Y si alguna vez os encontráis, como yo me encuentro a veces, y en muchos de mis días, de este mi tiempo presente, os encontráis como yo, sin ni siquiera tener ni para comer, recordar lo que decía Jesús y la Biblia: 'No solo de pan vive el hombre...'

    Y así, yo también vivo, estoy vivo por y de mis letras, de estas mis muy humildes letras...

    Y de esta manera termino, tan solo como empecé, sin musa, ni compañía ninguna, escribiendo de nuevo con mi agenda electrónica, desde 'el banco de la soledad', con estas humildes letras, que son toda la compañía, la que me ha querido brindar, mi propia y muy amada tierra mía, Salta 'La Linda'...

    Porque tal y como el héroe Eneas, en la Eneida de Virgilio, o en la Odisea de Homero, o en la Ilíada de Troya, o en Jasón y los Argonautas, en la búsqueda del vellocino de oro, así tal y también como todos ellos, estoy en este mi paso por la vida, en esta mi odisea por la vida, en este mi viaje épico, estoy intentando, y en pleno siglo XXI, el retorno, intentando el retorno y desde lo imposible, el retorno y desde lo real, para volver a ver a mis tres y muy amados hijos, buscando mi vellocino de oro, en una lucha titánica y épica, contra los hados adversos, y el destino aciago, y contra todas las mareas, y los vendavales, y las tormentas, y las tempestades, y los huracanes, que me trajo este mi navegar, por el inmenso y desconocido océano de la vida, en un heroísmo tal, tal y como también hicieron, y antes que yo mismo, cada uno, y todos los héroes, de la antigüedad...

    Porque Salta entera, toda y entera, esta bendita tierra, esta bendita y adorada tierra mía, esta maldita...

    Esta bellísima tierra, este Edén de la naturaleza, este bellísimo paraíso terrenal, esta maldito, pero maldito no por su tierra, pero si por muchas de sus gentes, no todas, pero si por muchas de sus gentes...

    Porque son muchos de los salteños, y muchas de las salteñas, adoradores del Demonio, adoradores del demonio sino y también, porque estén endemoniados y endemoniadas, que los hay y muchos, porque aquí están las mayores y más profundas sectas satánicas del mundo entero, y porque Salta, casi toda entera, es el mayor y más profundo portal del Demonio, en todo el mundo entero...

    Decía, y además, porque muchos de aquellos y aquellas, que no están endemoniados, sacan sin embargo, y de lo más profundo de su corazón, una maldad tan sumamente refinada, y cubierta y maquillada, con la máscara y los ritos excelsos, y muy salteños por excelencia, de 'las buenas costumbres', y 'la buena educación': !Tanto! !Tanto ya que ni siquiera las presencias permanentes del Señor Y la Virgen del Milagro pueden traer algo de santidad a esta tierra!, no maldita por sí misma: !pero si maldita por el Demonio y sus adoradores!...

    Pero aun así, y a pesar de todo ello, aun así, en esta mi bella tierra, en esta mi bellísima tierra, en este Paraíso Perdido del Mundo, en este Paraíso Terrenal, en este Edén del Cielo, existen también, muchas almas, muchas bellísimas almas, almas tan Vírgenes e Inmaculadas, que portan al mismo Dios vivo, portan la presencia del Dios vivo en su seno, que portan al Espíritu Santo, tal y como yo mismo, como yo mismo y también, estoy, y siempre, en su permanente y perenne presencia...

    Y por eso La Luz del Cielo, a quien habitualmente llamamos Dios, por eso La Luz del Cielo, me llevo lejos, tan lejos, al otro lado del Océano, al otro lado del Mundo...

    Muy lejos de esta, de esta y mi muy amada tierra mía, Salta 'La Linda'...

    Y hacen ya casi 29 años de ello...

    Y casi 29 años después de salir, perseguido como un perro, casi 29 años después, también, La Luz del Cielo, también me volvió a traer...

    Y me trajo de nuevo, ya curtido como el cuero, y templado como el mismo acero, me trajo de nuevo, como su antorcha humeante y llameante, así y como la zarza que ardía, y con la llama del Cielo, ante el mismísimo Moisés...

    Y llegue con olor en mi alma, con olor y ya no solo a incienso, el olor de la Tierra Madre y de la Pachamama, llegue y además, con olor a azucenas y jazmines, el olor del Cielo...

    ¡Llegue y como un Místico del Siglo XXI! ¡Y con todas y cada una de las letras!

    Llegue a traer y a desparramar, un poco, un poco de su Luz, de la Luz del Cielo, un poquito de ella, en medio de tanta oscuridad...

    Porque yo que creí, que ya había terminado de escribir, este mi libro, esta mi vida, este mi paso por la vida, esta mi huella por la vida, esta mi odisea...

    Sin embargo, este libro que yo creía ya concluido, no pude enviarlo todavía a concursar, al Premio Planeta de las letras...

    Y no pude, por no tener, ni siquiera, ni los cien pesos, o los veinte euros, o los treinta dólares, que cuestan la impresión y en blanco y negro, porque en color son cinco mil pesos, o mil euros, o seis mil dólares, de los dos ejemplares del libro, necesarios para enviarlos a concursar a Barcelona, en España...

    Y así, esperando a poder juntar el dinero, paso el tiempo, y se paso y se termino el verano, y se paso también y se termino el invierno, y llego el tiempo de la primavera, el tiempo del Milagro de Salta, del Milagro de la renovación anual, del Pacto de Fidelidad, entre el Pueblo de Salta y entre nuestros Santos Patronos, para que nos protejan de los terribles terremotos, que ya destruyeron a nuestra antepasada, la muy noble ciudad de Esteco...

    Pero con el tiempo del Milagro, también llego y ocurrió, otro Milagro...

    El Milagro del amor...


    Cuando tomé tu mano...


    Cuando tomé tu mano
    en ese momento pasó...
    y me preguntaba
    ¿como y cuando sucedió?
    cuando tomé tu mano...

    Cuando tomé tu mano
    sentí
    sentí como toda mi vida y mi energía
    toda mi energía
    ya se había ido
    y antes de tomarte tu mano
    ya se había ido
    ya se había ido y toda
    toda contigo...

    Cuando tomé tu mano
    porque tenías frío
    que yo creía
    que yo creía del cuerpo
    pero era un frío del alma
    de tu alma toda
    helada de pavor
    y turbada
    tan turbada
    turbada por el amor
    el amor que ni te atrevías
    ni te atrevías
    en tus más lejanos sueños
    a confesarme...

    Cuando tomé tu mano
    apretaste
    apretaste mi mano
    con tanta fuerza
    que yo no supe
    yo no supe ni pude saber
    que estaba pasando...

    Pero yo
    yo entonces
    cuando tomé tu mano
    me quedé helado
    tan helado
    como así lo estaba
    así lo estaba
    tu alma toda

    Y el frío de tu alma
    se pasó todo
    y de golpe
    ¡tan de golpe!
    ¡todo a la mía!...

    Y entonces me quedé
    me quedé tan turbado
    ¡tanto!
    como tú misma
    como tú misma ya lo estabas...

    Cuando tomé tu mano
    y tomé tu otra mano
    tan helada también
    entonces supe
    entonces empecé a saber
    que eso que nos pasaba
    eso que nos pasaba a los dos
    se llamaba
    se llamaba el amor...

    Y entonces
    recién entonces
    y por primera vez
    entonces te miré
    y miré tu alma...

    Y vi tu alma
    tan llena
    tan llena de gozo
    tan desbordante
    que se desbordó
    se desbordo a la mía
    a la mía toda
    toda y entera
    mi alma mía...

    Y empezamos a temblar
    a temblar los dos
    los dos juntos
    no ya del frío
    sino
    de la turbación
    del gozo
    y del amor
    cuando tomé tu mano...

    Francisco Antonio Cerón García
    fcerong@gmail.com

    La Versión final, impresa y enviada al Premio de Literatura Planeta, de las letras...
    http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version-final


    Tags:
    Piedra, Filosofal, receta, magica, curar, alma, malherida, palabras, efectos, afectos, sentimientos, viaje, vida, paso, odisea, epica, coraje, valor, heroismo, amor, solidaridad, etica, Misterio, amor, desamor, tragedia, comedia, desesperanza, esperanza, sabiduría, Felicidad, Humildes, humilde, letra, letras, historia, lucha, bien, mal, hastio, pasion, cobardia, valentia, egoismo, Satanas, Lucifer, Diablo, Dios, muerte, vida, Tanatos, Eros.

    ----------------------------------------------------------------------
    Comentarios de Lectores de La Promesa
    ----------------------------------------------------------------------
    Comentario de un viejo profesor universitario de literatura:

    Francisco

    Al leerte me he dado cuenta, que tus letras son de una belleza inconmensurable, y aunque lo pareciera, no escribes en poesía, y sin embargo, haces lo más difícil en literatura: ¡Escribes permanentemente y todo el tiempo en prosa poética!...
    También al leer tu libro, me he dado cuenta de que has sufrido, no ya mucho, sino muchísimo, demasiado para lo que pueda y puede sufrir nadie...
    Pero lo que más me ha sorprendido es que, sin embargo, y a pesar de todo, y de tanto sufrimiento, eres un hombre feliz, demasiado feliz...
    ----------------------------------------------------------------------
    Comentario de un Presidente de una Gran Multinacional:

    Francisco

    He leído algunas partes del libro: ¡Y tengo que decirte que me has tocado el alma!
    Y sobre todo tu dolor por tus hijos me ha dado en el centro del corazón... No me puedo imaginar en una situación similar con mis hijos...
    ¡Aquí va mi solidaridad! Se que tu espíritu lo recibirá con afecto...
    También quiero decirte, que tenia viejas y sangrantes heridas en el alma, que la sola lectura de tu libro me ha curado...
    ¡Recibe un muy fuerte abrazo!...
    ----------------------------------------------------------------------

    Excelentísima Señora Cristina Fernández de Kirchner
    Presidenta de la República Argentina

    Yo soy un ex-combatiente de las Malvinas, con una épica y heroica historia en dicha guerra, nunca reconocida, sabida ni contada, y que relato en mi libro, en el capítulo titulado ’El día de la Memoria: El 24 de Marzo...’

    Siendo funcionario oficial y de muy alto rango, en aquella guerra, denuncié a dos altos generales superiores míos, ante el estado mayor conjunto, y el resto de la historia la cuento en mi libro...

    Espero que el libro le pueda servir para reivindicar la justicia y el reconocimiento que se merecen, todos los ex-combatientes de las Malvinas, y que en general se les niega reiterada y sistemáticamente por parte de todos los estamentos de la sociedad argentina...

    Muy reconocido por su gran hacer político, y porque está haciendo historia para nuestro amado país, le saluda muy cordialmente,

    Francisco Antonio Cerón García
    Las Orquídeas 178
    Villa Las Rosas
    4.400 Salta (Argentina)
    República Argentina

    fcerong@gmail.com
    Mi número de móvil (llamando desde el resto del mundo) 0054 9387 5845950
    Mi número de celular (llamando desde Argentina) 0387 155845950
    ----------------------------------------------------------------------
    Amor Ψ Amores (Una gran aristócrata española...)

    ¡Que belleza lo que pude leer en esas páginas!...
    ¡Sus hijos se sentirán muy orgullosos!...
    Cuando lean esta historia, de sus propias vidas, y quien fue, y es su padre....
    Nunca existe una lucha vencida, sin amor y comunicación... Ambas espadas las tienes en tus manos.... Así que el resto, el tiempo, dictara el veredicto final....
    ¡Bello, bellísimo libro!...





    Francisco Antonio Cerón García

    Querida amiga desconocida:

    ¡Me has hecho llorar, me has hecho llorar y a lágrima viva con tus palabras!...






    Amor Ψ Amores

    Prosigue adelante, eres un sembrador de experiencias vividas y las debes compartir... Para incentivar a otros, que el amor, no es solo rosas... Hay espinas en su andar, y también hay que llorar... Pues muchos, solo piensan en rosas, pero no en el dolor, y es muy necesario el proceso del deber, y también las responsabilidades del quehacer...





    Francisco Antonio Cerón García

    Por eso mismo escribí mi libro, como mi herencia a mis tres hijos...
    Y tardé 28 años y 6 meses en pensarlo, y lo escribí en menos de 4 meses...
    No son sólo las vivencias de una persona, que ha vivido una vida demasiado intensa, mi propia persona, y mi propia vida, sino y además, es una muy profunda, profundísima reflexión sobre la vida misma, y su sentido, el que habitualmente se nos escapa, a casi todos...

    Y en este mundo hedonista, y de sólo búsqueda del placer, hasta el paroxismo, el dolor y la muerte están forcluídos, excluidos de nuestras vidas, con la ayuda del dinero, de la ciencia y de la tecnología, pero ni siquiera los tanatorios pueden desterrar a la muerte, ni al sufrimiento, ni al dolor...

    Y el dolor, tanto del cuerpo, como y peor, del alma, es un muy viejo conocido mío, tanto, que ya casi no me hacen daño, aunque no por ello soy masoquista, ni lo busco: ¡Para nada!...

    Mi libro es una oda al amor, una elegía al amor, una profunda e intensa apología del amor...

    Y como un Místico del Siglo XXI, y con toda y cada una de las letras, mi libro, mi libro habla también de la experiencia del amor Divino, tal y como la vivieron y experimentaron también, tanto San Juan de la Cruz, como Santa Teresa de Jesús, pero en lugar de hacerlo con un lenguaje de hombres del Medioevo, mi libro lo hace con un lenguaje moderno del Siglo XXI...

    Me califican de Quevedo, Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer y Pablo Neruda, todos juntos y a la vez, por la belleza de mi literatura y mis poesías (hay muchísimas desparramadas en todo el libro)...


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  • La Carta de la lectura de mi libro de María Victoria
    La madre de María de Fátima, que se fue al Cielo con sólo trece años...


    Francisco:



    He aquí los comentarios que me pediste de tu obra, espero te sirvan de algo, he tratado de ser lo más objetiva posible y que mis críticas sean lo más constructivas.



    Quizás cuando las leas decidas desecharlas porque simplemente son comentarios de una lectora asidua de la literatura universal.



    Querida María Victoria:



    Valoro enormemente tu gran esfuerzo, y creo que tus críticas son sumamente constructivas, tanto, que he parado la impresión del libro en la imprenta, y en envío del libro a la Editorial Planeta, para revisar el libro entero, tomando en cuenta todos y cada uno de tus muy interesantes comentarios...



    Francisco:



    La carta a la presidenta: cuando tu escribes a la presidenta de la república, mencionas que eres un excombatiente de Malvinas, a rigor de la verdad eso no es absolutamente correcto, pues para el ideario colectivo combatiente es el que estuvo en combate, en el frente, habiendo sido soldado conscripto, habiendo sufrido movilización.



    Quizás sea necesario precisar que estuviste trabajando como voluntario o empleado en un organismo de gran importancia estratégica, pero ello no te convierte en excombatiente, hay un registro de excombatientes y hay una asociación de excombatientes en donde debieras asesorarte al respecto, lo digo porque para la mayoría de los argentinos es un tema muy delicado, entiendo que para ti también, pues tu historia fue tremenda, pero más tremendo fue estar al frente. Quizás debas identificarte como un perseguido del proceso militar y no un excombatiente.



    Querida María Victoria:



    Voy a ver de qué manera puedo rectificar el relato tomando en cuenta tu acertado punto de vista...



    Francisco:



    Los comentarios de lectores de “La Promesa”:



    Tu relatas excelentes comentarios de gente muy influyente sobre tu obra, pero al momento de citarlos no mencionas sus nombres, pues esto hace que no resulten creíbles, pues al momento de las citas uno debe decir cuáles son las fuentes. Quizás si son de tu familiaridad, debieras pedir autorización para mencionar sus filiaciones.



    Querida María Victoria:



    Sí, el problema que he tenido es que uno de ellos es Catedrático de Literatura de una gran universidad española, y el otro es el Presidente de una gran multinacional americana, y ninguno me ha autorizado a poner sus nombres, sólo sus comentarios, que incluí como una especie de prologo al libro, y por encontrarlos muy interesantes...



    Francisco:



    Sobre tu visión particular de Salta: he aquí que me encuentro con comentarios sobre mi tierra que no me agradan, sabemos bien que maldad hay en todos lados, hombres corruptos, malos amigos, desagradecidos, y faltos de valores, dada tus actuales circunstancias tu ves esto sobredimensionado, pero juzgar así a un pueblo sólo puede quedar circunscripto a un nivel de opinión personal, esta parte no me agrada, y más cuando tu cuentas que eres Salteño, y que tus generaciones han optado por vivir en esta tierra, entonces uno se pregunta, este tío es masoquista o idiota. O peor aún a su edad no ha adquirido poder de discriminación u discernimiento para elegir a las personas con quienes relacionarse. Yo vivo en Salta de toda la vida y a mi lado en un 99% me he rodeado de personas maravillosas y de almas excelsas, o quizás debieras pensar que quizás tu atraes a ese tipo de personas quizás por una cuestión de actitud (digo esto sin ánimos de ofender, pero respondiendo a tu relato de lo horrible que es mi tierra)



    Querida María Victoria:



    La verdad es que sé que mi imagen de Salta es ya no sólo dura, sino y muy durísima, pero no he tenido otras experiencias desde que volví a mi propia, y muy amada tierra mía, que las que relato en el libro, y bien es posible, que con el paso de los años, esta mi propia y muy amada tierra mía, me brindase otras experiencias y vivencias más positivas...



    Pero al final, lo que yo reflejo en mi libro de mi experiencia personal, no es sólo particular y exclusiva de mi propia persona: ¡todos los extranjeros y nacionales que han llegado a vivir a Salta (no a pasear en visita temporal y en condición de turistas) relatan la misma y durísima experiencia de integrarse en la sociedad más cerrada del mundo entero!...



    No es un problema de discernimiento de mi persona, no es un problema que tenga mi persona, yo que he viajado por el mundo, y he conocido muchísimas culturas en estos 28 años de ausencia, y muy distintas de mi propia, y muy amada tierra mía, “Salta la Linda”, es un problema, único y exclusivo, de la cultura “Salteña”, de todas las “Salteñas” y de todos los “Salteños”...



    Francisco:



    Las imágenes de Purmamarca y de la casa de los valles no son Salteños, son Jujeños y la de Cafayate no es tal, busca otra imágenes que correspondan con lo real. Repito son paisajes jujeños.



    Querida María Victoria:



    He corregido en base a ello, algunos de los títulos de las fotos, pero el problema es que a mí me llegaron con esos títulos, tal y como los tiene el Copyright...



    Francisco:



    Me he pasado buscando en estas páginas el hilo narrativo que me explique porque regresas a este rincón olvidado del tercer mundo, sólo haces menciones de crisis económica y de divorcio, pero que pasó en realidad. Falta la narración de esos hechos que te impulsaron a un día decir me voy al “infierno ” al que arribaste, serviría quizás que contaras aquí tus ilusiones y expectativas para regresar y el motivo del desarraigo y abandono de tus seres queridos...



    Querida María Victoria:



    Es posible que al no haberte hecho llegar la Versión Final, tal vez no estuviera todavía escrito en la Versión que te hice llegar, cuando estaba a medio redactar todavía el libro, pero creo que aún y así, que tal vez tengas razón, y he omitido, y sin darme cuenta ni yo mismo, el explicar y detalladamente, no ya las causas aparentes, como digo en el mismo libro, refiriéndome al divorcio y a la ruina, sino y el motivo fundamental, que es el siguiente:



    Ya quise volver a radicarme y con un modesto capital, hace ya al menos cuatro años, y en la última vez que regresé a Salta, que es cuando tu hija María de Fátima se fue al Cielo...



    Pero no pude, porque sentí que el niño pequeño, Daniel, que tenía que terminar de criar, me lo impidió, en el sentido de que necesitaba un padre, tal y como me pasó también hace ya catorce años, cuando regresé por primera vez, con mis hijos otros pequeños (hoy día dos hombres ya de 26 y 27 años), y de mi primer matrimonio de ese entonces, después de mi huída para salvar la vida...



    En realidad vuelvo, porque no termino de asimilar al primer mundo, no termino de adaptarme, y eso de haber llegado a vivir 28 años en él...


    Y creo que hay dos momentos que son cruciales en mi vida, y que lo reflejan perfectamente, el primero está explicado en las fotos de los pomelos en la tierra natal de mi primera esposa, en Bolivia, en el

    “Capítulo Séptimo
    Desde Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, a Murcia en España…”

    en la página 208:



    “Y este humilde, y pobre hombre, nos dio todo lo que tenía, todo lo que tenía para comer, que era para el desayuno de sus hijos a la mañana siguiente…

    En el Primer Mundo sólo te dan, y eso ya es mucho a veces, de lo que les sobra…

    Pero en el Tercer Mundo, te dan de lo que les falta, de su propia pobreza…

    Por eso, por la solidaridad de todas las gentes del Tercer Mundo, por eso y desde ese momento, me dije a mí mismo, que volvería a Latinoamérica, aunque sólo fuera para pasar mi vejez y morir, pero el destino me ha hecho volver todavía joven…”.


    Y el segundo está explicado en la agonía de mi tía Josefina, a la que quise como si hubiera sido mi madre, en el

    “Capítulo Vigésimo Cuarto:
    La muerte del rencor y el odio.”



    , en la página 742, donde digo:



    “Y desde ese momento quise dejar el primer mundo y venirme nuevamente a Latinoamérica, porque aunque aquí, como ya he dicho anteriormente, hay una maldad muy refinada, sin embargo también se encuentran los extremos de bondad y solidaridad, mientras que en el primer mundo en general sólo prevalece el absoluto y exclusivo valor del dinero.”



    Francisco:



    Las imágenes del avión deben contar algo, yo escribiría que sentí mientras volaba y sólo pondría una.



    Querida María Victoria:



    Eso es lo que creía que transmitía, pero me he dado cuenta por tu comentario, que tuve un lapsus, al escribir un libro tan complejo, y además en una visión introspectiva tan difícil de realizar, y sobre mi propia persona, lo más difícil de hacer y e intentar, para ser objetivo y a la vez, que se me pasó, sencillamente lo olvidé, por eso ahora lo explico así, y este es el nuevo texto que ahora acompaña, a las tres fotos del avión:



    “Pero cuando subí al avión, y este tomó carrera por la pista de despegue, y despegó finalmente, y mientras que tomaba la foto de la página siguiente, y apenas a unos metros del suelo:

    ¡Las lágrimas me salían a raudales!, porque mientras que el avión tomaba altura sobre la autopista, hacia y donde se quedaron mis tres y muy amados hijos, la Autopista del Mediterráneo, la Autopista de Murcia, Alicante, Albacete y Valencia, yo no quería que el avión siguiera volando, no quería alejarme de esa autopista que me llevaba con ellos, pero tenía que seguir en este avión, a cumplir mi destino, y conforme tomaba altura, alejándome cada vez más de ellos…



    Y le dije a Dios, y llorando a lágrima viva, le dije al Ser de Luz:

    ¡Señor!

    Como a Job el de la Biblia, dos mujeres me diste, y dos familias me distes, y ahora dos mujeres me quitaste, y dos familias me quitaste…



    ¡No te pido! ¡No te pido Señor que me des a una tercera mujer y a una tercera familia! ¡Sólo te pido que me cuides y me críes a mi pequeño, a mi adorado y amado Daniel, que se ha quedado sin padre!...”



    Francisco:



    Sobre tus antepasados y sus historias: Cuando comienzas a narrar sobre las generaciones que te antecedieron y fueron inmigrantes afincados aquí, lo haces con una precisión más propia de un sumariante de la policía que la de un narrador, yo esperaba aquí encontrar sobre sus vidas, porque eligieron salta del resto del mundo, porque partieron, y no solo la mención de que huían de la hambruna y la guerra, ese fue el motivo de todas las inmigraciones, ¿que las hizo particular a éstas? Me pierdo en el relato, precisa más, cuéntame, atrápame, que no me quede con preguntas de quien es este, y de donde salió y o porqué lo menciona, que hizo con su vida: ¿¿¿¿o el hecho de haber nacido es mérito suficiente para que figuro en este libro????



    Querida María Victoria:



    Es que yo tampoco sé las respuestas, a esas mismas preguntas, que también yo mismo me hice, y durante el transcurso de toda y mi propia vida...



    Se perdieron en la lucha, muchas veces desesperada por la supervivencia de todos nuestros antepasados...



    Y como digo en el Prólogo del libro, en la página 27:



    “¡Cuántas historias perdidas y no contadas! ¡Por eso no quiero dejar de contar la mía! Por el resarcimiento moral, que se debe, no ya y a mi persona, sino y aún muchísimo más importante, a todas las generaciones de los antepasados, que lucharon para que nosotros existiéramos hoy en día: ¡Es un tributo que les rindo y que se merecen! ¡Y qué mejor forma que de hacerlo que contando lo que me ha llegado de su historia y de su lucha muchas veces desesperada por la supervivencia! ¡Y hacerlo a la vez, y a través, de mi propia historia personal de lucha por la supervivencia!”


    Y por eso he escrito también, yo mismo este mismo libro, porque a pesar de toda nuestra tecnología moderna, a pesar de toda ella, el paso del tiempo pierde y mata las historias vivas, que se convierten en anónimas, tal y como digo en el

    “Capítulo Décimo Segundo:
    La ilusión de vivir.…”



    en la página 362:



    “Esta documentación es historia, historia para toda mi descendencia, porque cuando yo ya no esté aquí, cuando todos ellos, los que me siguen, mis hijos, cuando todos los que también les seguirán, mis nietos, cuando todas estas generaciones se hallan ya ido, quedará, sin embargo, de mi presencia, la huella, la huella de todas estas letras, y de todos estos documentos, la huella de esta mi odisea…”



    Francisco:



    Las memorias de tu bisabuela son una fuente riquísima para realizar el relato de la época, pero ubícalo de tal manera que no quede descolgado del relato General.



    Lo del diario yo lo colocaría en un anexo y me serviría de él para narrar esa historia y como está incompleto la completaría, narra, cuéntame, no veo las descripciones la trama se corta, es un collage que confunde, que no esta estructurado…



    Querida María Victoria:



    Sinceramente, todavía sigo sin saber como llegar a hacerlo, y acepto todas las sugerencias posibles al respecto...



    Francisco:



    Insisto, las fotografías deben acompañar al relato, deben también contar la historia, pues sino queda como infografía de un texto instructivo, a ti que te gustan los diagramas podrías incluir un esquema de árbol genealógico.

    Las fotos están mezcladas, que quieres significar con ellas, son hermosas, pero sigo preguntándome, ¿por qué las colocó allí?...



    Querida María Victoria:



    No he hecho todavía una investigación genealógica, y es una muy buena idea, pero necesito tiempo para ello, un tiempo que ahora mismo no tengo, pues intento sacar un billete de ida y vuelta a España, con un humilde contrato que me llegasen a hacer, para ver a mis tres y muy amados hijos, y en particular a mi pequeño Daniel...



    En cuanto a intentar acompañar con las fotografías el relato, lo he intentado a lo largo de toda la redacción del libro, pero todavía no he llegado a saber y encontrar la manera de hacerlo y con absoluta coherencia, entre el texto y las fotografías...





    Francisco:



    Puede que mis opiniones no te parezcan, puede que no continúe realizando un examen tan detallado, pero creo hasta aquí que más o menos tienes idea de lo que corregiría en tu libro, es totalmente legal que no los compartas, en otro momento seguiré, si así lo deseas haciéndote comentarios del mismo puesto que me lleva mucho tiempo hacerlo, con mis respetos.



    María Victoria



    Querida María Victoria:



    ¡Tanto tiempo mi querida María Victoria como me ha llevado al menos a mí intentar pensar, repensar tu maravillosa y amorosa carta, y tus brillantes comentarios, ¡todos ellos y sin desperdicio ninguno!...



    La verdad, es que el libro lo tenía ya en la mano para meterlo en el sobre de correos y enviarlo a concursar a la Editorial Planeta, al Premio de las Letras, pero he suspendido su envío, y estoy corrigiendo, y agregando, con todas y cada una de tus sugerencias, con todas y cada una de ellas, estoy reescribiendo el libro entero, así tarde en enviarlo, además de volver a corregir toda la ortografía entera, que sé que habrá sido también un desastre…



    ¡Muchísimas Gracias por tu amor! ¡Por el amor a tu hija María de Fátima, para quien este libro intenta ser un homenaje y un recuerdo perenne a su memoria, y a todo el amor con el que nos impregnó en toda y su corta vida, y cuya huella imborrable nos dejó a todos, a todos los que la conocimos, grabada en nuestras almas!




    Francisco Antonio Cerón García
    fcerong@gmail.com
    Mi número de móvil (llamando desde España) 0054 9387 5845950
    Mi número de celular (llamando desde Argentina) 0387 155845950
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  1. 1. 06/10/2010 15:56:02 horas - Versión 17 Obra literaria escrita para concursar al Premio Planeta de las letras... La Promesa “La Piedra Filosofal: Una receta mágica para curar el alma malherida” http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version-final 1
  2. 2. Las palabras tienen efectos, los efectos son los afectos, los afectos son los sentimientos… Y a veces, las palabras y los sentimientos, son lo único que nos queda, son lo único que tenemos… 2
  3. 3. Francisco Antonio Cerón García fcerong@gmail.com El viaje de mi vida, mi paso por la vida: Estas humildes letras, relatan una odisea épica, de coraje, valor, heroísmo, amor, solidaridad, y ética… Una historia de la lucha, entre el bien y el mal, entre el desamor y el amor, entre la desesperanza y la esperanza, entre el hastío y la pasión, entre la cobardía y la valentía, entre el egoísmo y el heroísmo, entre el Diablo y Dios, entre la muerte y la vida, entre el Tánatos y el Eros… "Del Misterio del amor y el desamor, la tragedia y la comedia, la desesperanza y la esperanza, la sabiduría y la Felicidad” 3
  4. 4. Mis letras son de una belleza inconmensurable, y aunque lo pareciera, no escribo en poesía, y sin embargo, hago lo más difícil en literatura: ¡Escribo permanentemente y todo el tiempo en prosa poética!... Porque esta, la diáspora que escribo y cuento, en este mi libro, la diáspora de todas mis generaciones, y de todos mis antepasados, y de todos mis ancestros, de todo lo que me ha llegado por mi propia historia, es también la diáspora, no solo del pueblo judío, y del pueblo Romaní o gitano... Es también la diáspora de toda la humanidad, de la humanidad entera, y desde la noche de los tiempos, y desde el origen mismo del hombre, en las sabanas africanas... Y esta mi historia que cuento, es universal, y tan universal, como todas las historias, mitos y leyendas que contaron los sumerios, los fenicios, los hindúes, los chinos, los indígenas australianos, los griegos, los latinos, y entre muchas otras culturas, que han existido desde la noche de los tiempos, y en todo el mundo entero... Tan vieja como las historias, los mitos, y las leyendas, las que contaron entre muchos otros, Gilgamesh de Sumeria, con el antiguo verso del niño aprendiz de escriba, Homero, con la Ilíada de Troya, Virgilio, con Eneas en la Eneida, Jasón y los Argonautas, en la búsqueda del Vellocino de oro... Esta mi historia, es solo y sencillamente, y nada más, que la misma historia de la supervivencia, de la supervivencia de toda la especie humana... 4
  5. 5. Un hombre solo frente al mundo, como David frente a Goliat, como Eneas en la Eneida, como todos los héroes de la antigüedad histórica, me enfrenté a lo imposible, pero fue real que lo conseguí, que me hice un viaje de 14.000 Km. por medio mundo, cruzando todo un océano, y sin más recursos, que mi propia inteligencia, y sin siquiera un peso, un dólar, o un euro en el bolsillo… Esta documentación es historia, historia para toda mi descendencia, porque cuando yo ya no esté aquí, cuando todos ellos, los que me siguen, mis hijos, cuando todos los que también les seguirán, mis nietos, cuando todas estas generaciones se hallan ya ido, quedará, sin embargo, de mi presencia, la huella, la huella de todas estas letras, y de todos estos documentos, la huella de esta mi odisea… Porque el libro no lo escribí para los que se fueron, lo escribí para los que se quedaron... Lo escribí para los que se quedaron sin un padre, como mis tres hijos... Lo escribí no para los que se fueron, los que se fueron al Cielo... Que yo también me fui, me fui al Cielo como todos ellos, pero volví... Lo escribí para los que se quedaron, lo que se quedaron aquí, aquí y acá, en la Tierra... 5
  6. 6. Y así y por ello espero también, que estas humildes letras, os hayan puesto a todos vosotros, a todos y cada uno de quienes me leéis, y me escucháis, os hayan puesto un límite, un límite al insoportable dolor de existir, a la más absoluta levedad del ser... Por eso estas mis letras, estas mis muy humildes letras, estas letras que escribo como "poeta del amor", trascienden mas allá de mi propia vida, y son ya no solo "la huella" de mi paso por la vida, estas humildes letras, llenas de la sabiduría del amor, decía, trascienden mas allá de mi propia vida, porque llegan a cada uno y todos de vosotros, quienes las leéis, y las escucháis, mis semejantes, y así mi huella se hace perenne, y he burlado a mi propia muerte, en vuestro recuerdo de ellas, en la huella, que estas mis humildes letras, han dejado en todos, y en cada uno, de todos vosotros... Y estas letras, estas humildes letras, que son mi paso por la vida, me han hecho libre, tan absolutamente libre, que me han permitido crearme mi propio mundo, y llenarme la vida de ilusión, en un reino de libertad y de amor... Porque esta historia que cuento, esta odisea épica de valor y heroísmo, esta mi historia, que cuento con estas mis muy humildes letras, es una historia de la lucha entre el bien y el mal, de la lucha entre el desamor y el amor, entre la desesperanza y la esperanza, entre el hastío y la pasión, entre la cobardía y la valentía, entre el egoísmo y el heroísmo, entre el Diablo y Dios, entre la muerte y la vida, entre el Tánatos y el Eros... Y así he vencido, paradójicamente, he triunfado, he dejado de estar y de ser derrotado, derrotado por la muerte, derrotado por el Tánatos, derrotado por lo aciago del destino... 6
  7. 7. Y he triunfado con todos, con todos y cada uno de todos vosotros, con todos aquellos en quienes deje una huella, y todos aquellos, los que dejasteis también una huella en mi, en mi ser y en mi alma, en mi paso por la vida... Y cuando me haya ido, cuando haya terminado ya para siempre, este viaje, este mi viaje por la vida, mi paso por la vida, no me recordéis, los que me amasteis, no me recordéis ni por mis triunfos, ni por mis éxitos, ni por mi dinero, ni por mis posesiones, si las tuve, no me recordéis por nada material... Solo me recordéis, y por nada más, por lo que os quise y os amé, y por lo que fui querido y amado... Y este es mi epitafio, esta es toda la herencia que os dejo, a todos vosotros, mis semejantes, no tengo nada más que dejaros, que solo estas mis muy humildes letras, que escribí, como poeta del amor... 7
  8. 8. Memorias de una vida vivida... Memorias de una vida vivida vivida en un sueño en sueño sin fin Memorias de una vida vivida vivida y pasada pero presente presente en cada momento del pasado que retorna en cada recuerdo 8
  9. 9. Y si alguna vez os encontráis, como yo me encuentro a veces, y en muchos de mis días, de este mi tiempo presente, os encontráis como yo, sin ni siquiera tener ni para comer, recordar lo que decía Jesús y la Biblia: "No solo de pan vive el hombre..." Y así, yo también vivo, estoy vivo por y de mis letras, de estas mis muy humildes letras... Y de esta manera termino, tan solo como empecé, sin musa, ni compañía ninguna, escribiendo de nuevo con mi agenda electrónica, desde "el banco de la soledad", con estas humildes letras, que son toda la compañía, la que me ha querido brindar, mi propia y muy amada tierra mía, Salta "La Linda"... Porque tal y como el héroe Eneas, en la Eneida de Virgilio, o en la Odisea de Homero, o en la Ilíada de Troya, o en Jasón y los Argonautas, en la búsqueda del vellocino de oro, así tal y también como todos ellos, estoy en este mi paso por la vida, en esta mi odisea por la vida, en este mi viaje épico, estoy intentando, y en pleno siglo XXI, el retorno, intentando el retorno y desde lo imposible, el retorno y desde lo real, para volver a ver a mis tres y muy amados hijos, buscando mi vellocino de oro, en una lucha titánica y épica, contra los hados adversos, y el destino aciago, y contra todas las mareas, y los vendavales, y las tormentas, y las tempestades, y los huracanes, que me trajo este mi navegar, por el inmenso y desconocido océano de la vida, en un heroísmo tal, tal y como también hicieron, y antes que yo mismo, cada uno, y todos los héroes, de la antigüedad... 9
  10. 10. Porque Salta entera, toda y entera, esta bendita tierra, esta bendita y adorada tierra mía, esta maldita... Porque mi querido amigo, cuando me dijiste: "cagate"... Y si es verdad, y literalmente, es verdad que me "cago", que me estoy "cagando" todo y entero, es verdad que me muero, que me estoy muriendo y de hambre... Pero aun así, y sin darte cuenta, mi querido y muy estimado amigo, con tu "elocuencia", y muy profundamente "salteña", me inspiraste mi mejores y mas brillantes letras del libro entero, y además en el día de mi cumpleaños, y que pase mas solo que nunca y en toda mi vida entera, letras que dicen así, que dicen de lo que no me muero, ni de lo que no me moriré nunca: Porque yo no estoy aun, ni lo estaré nunca, no estoy aun ni derrotado, ni menos vencido, y ni toda Salta entera, y ni todos los salteños, y ni todas las salteñas, ni todos ellos juntos, podrán robarme de lo que carecen casi todos ellos, no podrán robarme nunca, así este y pasando hambre, no podrán robarme mi dignidad... Porque como decía Alma Fuerte: "No te des por vencido, ni aun vencido"... Y decía anteriormente que esta bellísima tierra, este Edén de la naturaleza, este bellísimo paraíso terrenal, esta maldito, pero maldito no por su tierra, pero si por muchas de sus gentes, no todas, pero si por muchas de sus gentes... 10
  11. 11. Porque son muchos de los salteños, y muchas de las salteñas, adoradores del Demonio, adoradores del demonio sino y también, porque estén endemoniados y endemoniadas, que los hay y muchos, porque aquí están las mayores y más profundas sectas satánicas del mundo entero, y porque Salta, casi toda entera, es el mayor y más profundo portal del Demonio, en todo el mundo entero... Decía, y además, porque muchos de aquellos y aquellas, que no están endemoniados, sacan sin embargo, y de lo más profundo de su corazón, una maldad tan sumamente refinada, y cubierta y maquillada, con la máscara y los ritos excelsos, y muy salteños por excelencia, de "las buenas costumbres", y "la buena educación": !Tanto! !Tanto ya que ni siquiera las presencias permanentes del Señor Y la Virgen del Milagro pueden traer algo de santidad a esta tierra!, no maldita por sí misma: !pero si maldita por el Demonio y sus adoradores!... Pero aun así, y a pesar de todo ello, aun así, en esta mi bella tierra, en esta mi bellísima tierra, en este Paraíso Perdido del Mundo, en este Paraíso Terrenal, en este Edén del Cielo, existen también, muchas almas, muchas bellísimas almas, almas tan Vírgenes e Inmaculadas, que portan al mismo Dios vivo, portan la presencia del Dios vivo en su seno, que portan al Espíritu Santo, tal y como yo mismo, como yo mismo y también, estoy, y siempre, en su permanente y perenne presencia... Y por eso La Luz del Cielo, a quien habitualmente llamamos Dios, por eso La Luz del Cielo, me llevo lejos, tan lejos, al otro lado del Océano, al otro lado del Mundo... Muy lejos de esta, de esta y mi muy amada tierra mía, Salta "La Linda"... 11
  12. 12. Y hacen ya casi 29 años de ello... Y casi 29 años después de salir, perseguido como un perro, casi 29 años después, también, La Luz del Cielo, también me volvió a traer... Y me trajo de nuevo, ya curtido como el cuero, y templado como el mismo acero, me trajo de nuevo, como su antorcha humeante y llameante, así y como la zarza que ardía, y con la llama del Cielo, ante el mismísimo Moisés... Y llegue con olor en mi alma, con olor y ya no solo a incienso, el olor de la Tierra Madre y de la Pachamama, llegue y además, con olor a azucenas y jazmines, el olor del Cielo... ¡Llegue y como un Místico del Siglo XXI! ¡Y con todas y cada una de las letras! Llegue a traer y a desparramar, un poco, un poco de su Luz, de la Luz del Cielo, un poquito de ella, en medio de tanta oscuridad... Porque yo que creí, que ya había terminado de escribir, este mi libro, esta mi vida, este mi paso por la vida, esta mi huella por la vida, esta mi odisea... Sin embargo, este libro que yo creía ya concluido, no pude enviarlo todavía a concursar, al Premio Planeta de las letras... 12
  13. 13. Y no pude, por no tener, ni siquiera, ni los cien pesos, o los veinte euros, o los treinta dólares, que cuestan la impresión y en blanco y negro, porque en color son cinco mil pesos, o mil euros, o seis mil dólares, de los dos ejemplares del libro, necesarios para enviarlos a concursar a Barcelona, en España... Y así, esperando a poder juntar el dinero, paso el tiempo, y se paso y se termino el verano, y se paso también y se termino el invierno, y llego el tiempo de la primavera, el tiempo del Milagro de Salta, del Milagro de la renovación anual, del Pacto de Fidelidad, entre el Pueblo de Salta y entre nuestros Santos Patronos, para que nos protejan de los terribles terremotos, que ya destruyeron a nuestra antepasada, la muy noble ciudad de Esteco... Pero con el tiempo del Milagro, también llego y ocurrió, otro Milagro... El Milagro del amor... 13
  14. 14. Cuando tomé tu mano... Cuando tomé tu mano en ese momento pasó... y me preguntaba ¿como y cuando sucedió? cuando tomé tu mano... Cuando tomé tu mano sentí sentí como toda mi vida y mi energía toda mi energía ya se había ido y antes de tomarte tu mano ya se había ido ya se había ido y toda toda contigo... Cuando tomé tu mano porque tenías frío que yo creía 14
  15. 15. que yo creía del cuerpo pero era un frío del alma de tu alma toda helada de pavor y turbada tan turbada turbada por el amor el amor que ni te atrevías ni te atrevías en tus más lejanos sueños a confesarme... Cuando tomé tu mano apretaste apretaste mi mano con tanta fuerza que yo no supe yo no supe ni pude saber que estaba pasando... Pero yo yo entonces cuando tomé tu mano me quedé helado tan helado como así lo estaba así lo estaba tu alma toda Y el frío de tu alma se pasó todo y de golpe ¡tan de golpe! ¡todo a la mía!... 15
  16. 16. Y entonces me quedé me quedé tan turbado ¡tanto! como tú misma como tú misma ya lo estabas... Cuando tomé tu mano y tomé tu otra mano tan helada también entonces supe entonces empecé a saber que eso que nos pasaba eso que nos pasaba a los dos se llamaba se llamaba el amor... Y entonces recién entonces y por primera vez entonces te miré y miré tu alma... Y vi tu alma tan llena tan llena de gozo tan desbordante que se desbordó se desbordo a la mía a la mía toda toda y entera mi alma mía... Y empezamos a temblar a temblar los dos los dos juntos 16
  17. 17. no ya del frío sino de la turbación del gozo y del amor cuando tomé tu mano... 17
  18. 18. Excelentísima Señora Cristina Fernández de Kirchner Señora Presidenta de la República Argentina Soy un ex-combatiente, en la retaguardia, de la Guerra de las Malvinas, con una épica y heroica historia en dicha guerra, nunca reconocida, sabida ni contada, y que relato en mi libro, en el capítulo titulado ’El día de la Memoria: El 24 de Marzo...’ Siendo funcionario oficial y de muy alto rango, en aquella guerra, denuncié a dos muy altos oficiales, superiores míos, ante el estado mayor conjunto, y el resto de la historia la cuento en mi libro... Espero que el libro le pueda servir para reivindicar la justicia y el reconocimiento que se merecen, todos los ex- combatientes de las Malvinas, muchos de los cuales murieron dando la vida por la patria, y que en general se les niega reiterada y sistemáticamente por parte de todos los estamentos de la sociedad argentina... Muy reconocido por su gran hacer político, y porque está haciendo historia para nuestro amado país, le saluda muy cordialmente, Francisco Antonio Cerón García fcerong@gmail.com http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version- final 18
  19. 19. Comentarios de Lectores de La Promesa Comentario de un viejo profesor universitario de literatura: Francisco: Al leerte me he dado cuenta, que tus letras son de una belleza inconmensurable, y aunque lo pareciera, no escribes en poesía, y sin embargo, haces lo más difícil en literatura: ¡Escribes permanentemente y todo el tiempo en prosa poética!... Al leer tu libro, me he dado cuenta de que has sufrido, no ya mucho, sino muchísimo, demasiado para lo que pueda y puede sufrir nadie... Pero lo que más me ha sorprendido es que, sin embargo, y a pesar de todo, y de tanto sufrimiento, eres un hombre feliz, demasiado feliz... Comentario de un Presidente de una multinacional: Francisco: He leído algunas partes del libro: ¡Y tengo que decirte que me has tocado el alma! Y sobre todo tu dolor por tus hijos me ha dado en el centro del corazón... No me puedo imaginar en una situación similar con mis hijos... ¡Aquí va mi solidaridad! Se que tu espíritu lo recibirá con afecto... También quiero decirte, que tenia viejas y sangrantes heridas en el alma, que la sola lectura de tu libro me ha curado... ¡Recibe un muy fuerte abrazo!... 19
  20. 20. Amor Ψ Amores (Una gran aristócrata española): ¡Que belleza lo que pude leer en estas páginas!... ¡Sus hijos se sentirán muy orgullosos!... Cuando lean esta historia, de sus propias vidas, y quien fue, y es su padre.... Nunca existe una lucha vencida, sin amor y comunicación... Ambas espadas las tienes en sus manos.... Así que el resto, el tiempo, dictara el veredicto final.... ¡Bello, bellísimo libro!... 20
  21. 21. Francisco Antonio Cerón García: Querida amiga desconocida: ¡Me has hecho llorar, me has hecho llorar y a lágrima viva con tus palabras!... Amor Ψ Amores: Prosigue adelante, eres un sembrador de experiencias vividas y las debes compartir... Para incentivar a otros, que el amor, no es solo rosas... Hay espinas en su andar y también hay que llorar... Pues muchos, solo piensan en rosas, pero no en el dolor, y es muy necesario el proceso del deber y también las responsabilidades del quehacer... Francisco Antonio Cerón García: Por eso mismo escribí mi libro, como mi herencia a mis tres hijos... Y tardé 28 años y 6 meses en pensarlo, y lo escribí en menos de 4 meses... No son sólo las vivencias de una persona que ha vivido una vida demasiado intensa, mi propia persona, sino y además, es una profunda reflexión sobre la vida misma, y su sentido, el que habitualmente se nos escapa a casi todos... 21
  22. 22. Y en este mundo hedonista y de sólo búsqueda del placer hasta el paroxismo, el dolor y la muerte están forcluídos, excluidos de nuestras vidas, con la ayuda del dinero, de la ciencia y de la tecnología, pero ni siquiera los tanatorios pueden desterrar a la muerte ni al sufrimiento, ni al dolor... Y el dolor, tanto del cuerpo, como y peor del alma, es un muy viejo conocido mío, tanto que ya casi no me hacen daño, aunque no por ello soy masoquista, ni lo busco: ¡Para nada!... Mi libro es una oda al amor, una elegía al amor, una profunda e intensa apología del amor... Y como un Místico del Siglo XXI, y con toda y cada una de las letras, mi libro, mi libro habla también de la experiencia del amor Divino, tal y como la vivieron y experimentaron también, tanto San Juan de la Cruz como Santa Teresa de Jesús, pero en lugar de hacerlo con un lenguaje de hombres del Medioevo, mi libro lo hace con un lenguaje moderno del Siglo XXI... Me califican de Quevedo, Antonio Machado, Gustavo Adolfo Bécquer y Pablo Neruda, todos juntos y a la vez, por la belleza de mi literatura y mis poesías (hay muchísimas desparramadas en todo el libro)... http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version- final 22
  23. 23. Obra literaria escrita para ser presentada al Concurso de las Letras del Premio Planeta. 23
  24. 24. 24
  25. 25. Índice 25 Primera Parte: Mi viaje desde España a Latinoamérica, y mi viaje desde Latinoamérica a España… Páginas 31 a 280 Prólogo: El regreso que no puedo realizar a España, para volver a ver a mis hijos, y en su lugar, mi viaje al interior del alma... Página 33 25
  26. 26. Capítulo Primero: ¿Qué es lo que hago yo aquí? ¿Y cuál es el sentido de mi destino? El puente entre dos mundos… Página 62 Capítulo Segundo: Mi bisabuela y tatarabuela tuya, Doña Mariana Pardo Lorca. Página 106 Capítulo Tercero: El Día de la Memoria (24 de Marzo). Página 139 Capítulo Cuarto: El Puente de la liberación. Página 165 Capítulo Quinto: La vuelta a la dura realidad de la vida, y mis vericuetos para sobrevivir… Página 180 Capítulo Sexto: La suerte afortunada del destino... Página 202 Capítulo Séptimo: Desde Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, a Murcia en España… Página 232 Capítulo Octavo: El maná de la tierra prometida… Página 251 26
  27. 27. Segunda Parte: Mi tiempo presente… Páginas 282 a 504 Capítulo Noveno: La señorita “de aula”… Página 284 Capítulo Décimo: La chica del Sombrero… Página 331 Capítulo Décimo Primero: Los cuatro mosqueteros y D’Artagnan… Página 366 Capítulo Décimo Segundo: La ilusión de vivir.… Página 405 Capítulo Décimo Tercero: La bicicleta.… Página 447 27
  28. 28. Tercera Parte: Mi tiempo de la infancia y la juventud… Páginas 506 a 725 Capítulo Décimo Cuarto: El Vapor Provence… Página 508 Capítulo Décimo Quinto: ¡Maipota! Página 563 Capítulo Décimo Sexto: Los Abandonados... Página 604 Capítulo Décimo Séptimo: El Vuelo del Ave Fénix: El Ala Delta… Página 616 Capítulo Décimo Octavo: La Tortilla de Huevos... Página 627 Capítulo Décimo Noveno: El Grado… Página 693 28
  29. 29. Capítulo Vigésimo: Los Butaneros… Página 716 Cuarta Parte: Mi tiempo del alma… Páginas 727 a 1070 Capítulo Vigésimo Primero: El Paraíso perdido, mi paseo por el Cielo… Página 729 Capítulo Vigésimo Segundo: Porque el corazón se me ha helado… Página 755 Capítulo Vigésimo Tercero: ¡Pero existes!: El Milagro de la vida... Página 824 Capítulo Vigésimo Cuarto: La muerte del rencor y del odio. Página 892 Epílogo La herencia que os dejo: El Milagro de Salta, el Milagro del Amor y de la Vida misma... Página 923 29
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  31. 31. Primera Parte Mi viaje desde España a Latinoamérica, y mi viaje desde Latinoamérica a España… 31
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  33. 33. Prólogo El regreso que no puedo realizar a España, para volver a ver a mis hijos, y en su lugar, mi viaje al interior del alma... 33
  34. 34. Daniel y yo. No sé si esta es la única posibilidad de obtener un billete a España para volver a ver a mis hijos, pues seguramente es casi imposible llegar a ser un escritor famoso para conseguirlo, pero como de todas maneras no tengo ninguna otra posibilidad real, de volver a verlos alguna vez en mi vida restante, y como mi tercer hijo Daniel, es muy pequeño todavía, pues sólo tiene seis años, la única manera que me ha quedado por el destino de mi vida de poder hacer algo de padre, es contarle mi historia y la historia de todos nuestros antepasados, y eso es lo que intento escribir y reconstruir... 34
  35. 35. Daniel 35
  36. 36. Me dijo algún gran insigne escritor Latinoamericano, y cuyo nombre recuerdo y no quiero citar, que no puedo permitir que mi extensa obra poética se publique póstumamente, pues según él, mi arte literario, que hace vibrar el alma humana hasta en sus más intimas fibras, tiene de muy peculiar y original que suena a bellísima poesía, pero sólo es prosa y pura lengua coloquial... Como escritor y poeta novel que soy, y aunque llevo ya más de un cuarto de siglo escribiendo en la intimidad, recuerdo que Salta en la Argentina, es cuna de grandes cantores y poetas, y aunque soy Español, también soy Salteño, pues viví en Salta cerca de un cuarto de siglo desde los tres meses en que arribé, y mis antepasados nacieron y vivieron en Salta, y fueron todos a morir a España, y yo soy de la cuarta generación, pero que ha regresado de España a morir en Salta, aunque sé que todavía no es mi hora... Mientras empiezo escribiendo este libro, las lagrimas resbalan por mi rostro, y peor aún, resbalan por mi alma, tan abundantes que no ya solo mojan mis mejillas, sino y además resbalan de ellas mojando todo mi cuello enteramente... 36
  37. 37. Daniel… 37
  38. 38. Daniel y yo. Siempre me resultó el lugar más terrible y difícil el de la palabra, porque además Dios si existe, ocupa ese lugar y es la palabra: ¡Y yo tengo absoluta certeza de que Dios si existe porque me di un paseo por el Cielo! Pero eso, ser un místico del siglo XXI es hoy día, y en nuestro tiempo presente, solo estar loco, es para todos los demás el no estar cuerdo... Pero a veces pienso que es totalmente al revés: ¡Que con lo corta y breve que es la vida la verdadera locura es no jugársela por el amor! 38
  39. 39. Daniel despertado de improviso. ¡Y en cambio nos la jugamos, y todos los días, apostando por la envidia, la avaricia, el desamor, y el egoísmo más atroz! ¡Y yo siempre me jugué toda mi vida entera por el amor! ¡Cada instante y cada segundo de ella no deje de jugármela toda y enteramente por el amor! Pero paradójicamente con el amor no se gana: ¡Siempre se pierde! Mientras que con el poder y el dinero si se gana, pero lo que se gana es un espejismo, pues solo queda un vacío interior que nada puede tapar, en cambio perder por el amor solo deja una cosa: Sabiduría. 39
  40. 40. Daniel y yo... 40
  41. 41. Y esa, la sabiduría, fue el único bagaje que fui acumulando en la vida mientras que perdía por amor… Y ahora sin embargo acudo a ella, a la sabiduría, y es que no sé, no sé cómo se le enseña a un niño de seis años a vivir sin padre. Y es que mi hijo más pequeño, Daniel, me decía el otro día, con todo el candor y la inocencia de todos los niños a esa edad: "Que el ya había aprendido a vivir sin un padre". Pero yo que ya soy maduro y adulto, no sé todavía como se aprende a vivir sin un hijo... Y yo, que creía que escribía este libro para descubrir cómo se enseña a un hijo a vivir sin un padre, y que fue "La Promesa" que no le hice a mi hijo, ahora descubro también, mientras que mis lagrimas no dejan de resbalar todo el tiempo por mis mejillas, que no sé cómo se vive sin un hijo... 41
  42. 42. Daniel… 42
  43. 43. Daniel ¡Y es que no existe en casi ningún lenguaje del mundo ni una sola palabra para nombrar la muerte de un hijo o de una hija! Sólo existe en hebreo Shchol, que es la palabra hebrea para designar la orfandad de un hijo o una hija... Av Shachul, para designar la orfandad del hijo o la hija, por el padre… Em Shachula, para designar la orfandad del hijo o la hija, por la madre… 43
  44. 44. Daniel, poniéndose su casco de ciclista, para ir a dar un paseo en bici… 44
  45. 45. Daniel risueño y feliz desde ya recién nacido. Y por todo ello le prometí a mi hijo Daniel, y fue "La Promesa" que le hice, antes de dejarlo y para siempre, que ya que no iba a poder estar a su lado para todo el resto de su vida y de mi vida, que la única manera en podía seguir estando cerca de él, ya que ahora nos separan casi catorce mil kilómetros y dos mundos distintos: el primer y el tercer mundo. Decía la única manera en podía seguir estando cerca de él, ya que no podía estar nunca más con mi presencia y a su lado, era regalarle las palabras de la historia del viaje, del viaje permanente que ha sido, fue y será, el viaje de toda mi vida. 45
  46. 46. Daniel… 46
  47. 47. Daniel Pero más aun, esta también es la historia del viaje a mi mundo interior, a lo más hondo y recóndito del ser y del alma humana, una visión introspectiva e intimista: ¡allí donde tú eres y donde yo no soy! Por eso este libro está dedicado a él, a Daniel, que significa "Enviado del Cielo" y "Regalo del Cielo": ¡Y el era toda la luz que alumbraba toda mi vida entera y me he quedado para siempre sin ella por la fuerza del destino y de la vida y contra mi entera y total voluntad! 47
  48. 48. Sergio David y Rubén Darío de pequeños y felices, antes de divorciarme de su madre… Y por eso este libro está dedicado también no solo a mi hijo pequeño Daniel, sino y además a mis otros dos hijos mayores, Sergio David y Rubén Darío, quienes también se han quedado para siempre sin padre, y a mi todavía se me caen, las lagrimas de mis mejillas, también por ellos. Pero más aun, este libro está dedicado a todos los niños y niñas del mundo sin padre y madre, y a todos los padres y madres sin hijos o hijas en el mundo... 48
  49. 49. Daniel, con sus primos, los hijos de Juan Carlos, y sus hermanos mayores, Sergio David y Rubén Darío. ¡Y se me caen nuevamente las lágrimas! ¡Nuevamente no solo por mi rostro sino y también abundantemente por mi alma! De pensar que ya son cuatro generaciones seguidas de emigrantes, de las que tengamos memoria escrita, que escapan para sobrevivir a hambruna, cuando no y también a la muerte: ¡Cuántas más generaciones de García o de otros apellidos habrán escapado para no haber encontrado la muerte y la hambruna en su tierra natal! ¡Cuántas historias perdidas y no contadas! 49
  50. 50. Daniel ¡Por eso no quiero dejar de contar la mía! Por el resarcimiento moral, que se debe, no ya y a mi persona, sino y aún muchísimo más importante, a todas las generaciones de los antepasados, que lucharon para que nosotros existiéramos hoy en día: ¡Es un tributo que les rindo y que se merecen! ¡Y qué mejor forma que de hacerlo que contando lo que me ha llegado de su historia y de su lucha muchas veces desesperada por la supervivencia! ¡Y hacerlo a la vez, y a través, de mi propia historia personal de lucha por la supervivencia! 50
  51. 51. Daniel y Sergio 51
  52. 52. Daniel bailando espontáneamente, siguiendo al ritmo de la música… Y por eso, cuando son precisamente los nietos, bisnietos, tataranietos, etc., todos tan salteños y salteñas como yo mismo, y muchos de ellos muy ilustres y de muy buena posición económica, los que me dicen hoy en día que soy un “inadaptado”, por no claudicar como un vasallo ante la podredumbre moral que impera en Salta, disfrazada con la hipocresía de las buenas costumbres: 52
  53. 53. Daniel con su botellita inseparable de agua… 53
  54. 54. ¡Se me revuelven las tripas y el alma, de solo pensar en cómo se removerán en sus tumbas los huesos de sus antepasados! 54
  55. 55. Daniel De tantos sufrimientos que por ellos pasaron, para que ahora su propia descendencia sean unos buitres y unas aves de rapiña: ¡No cederé ni en un milímetro así me vaya en ello el precio de toda mi miseria y de mi vida o el de toda mi soledad!... El que quiera leer un libro para adultos que busque otro: ¡Este libro es un cuento para todos los niños del mundo! ¡Y también para todos los adultos que no han dejado de ser niños y niñas porque todavía creen en el amor! 55
  56. 56. Daniel y Rubén 56
  57. 57. Daniel 57
  58. 58. Daniel haciendo pipí como las “mujeres”, cuando no sabía hacer pipí todavía como los “hombres”… Porque al final, y desde el principio, este libro habla solo del amor y del desamor, de la desesperanza y de la esperanza... La historia de mi vida, que cuento en este libro, es el cumplimiento de la única promesa que pude hacerle a mi hijo pequeño, ya que no pude prometerle que volvería a verme alguna otra vez en su vida. Y es una ilusión que me mantiene en pie, que me mantiene vivo, a pesar de todas las derrotas de la vida… 58
  59. 59. Daniel de pequeño siempre feliz… Y por último está dedicado también a mi musa, que eres tú, quien me lees y me estas escuchando: ¡Y tengo que darte disculpas por no haberme dado cuenta que te iba a despertar de tu sueño!, del ensueño de tu vida. Y para que yo pueda seguir escribiendo, y para que tú sigas siendo mi musa, solo es necesario que me sigas leyendo y escuchando... Y por ello te adoro y te quiero... 59
  60. 60. La Musa La musa figura olvidada de nuestro tiempo presente… La musa que inspiró a tantos poetas y tantas letras… La musa que inspiró a tantos hombres grandes acciones… La musa que se ha perdido ¿quién es nuestra mujer de hoy en día? ¿quiere alguna ser mi musa?... 60
  61. 61. 61
  62. 62. Capítulo Primero ¿Qué es lo que hago yo aquí? ¿Y cuál es el sentido de mi destino? El puente entre dos mundos... 62
  63. 63. Salta “La Linda”. Heme aquí, en un rincón perdido del tercer mundo, "Salta la Linda" la llaman, pero bien podía haberse llamado "Salta la Horrible", pues aunque sus paisajes y naturaleza son bellísimos, sin embargo: ¡no he podido encontrar esa misma belleza en sus gentes! 63
  64. 64. Los bravos y valientes Gauchos Salteños, cabalgando en el centro de Salta “La Linda”, ataviados de blanco y con el vistosísimo poncho salteño de color rojo sangre, portando la bandera patria, por la que muchos dieron la vida en la guerra de independencia de España. Están en la esquina de las Calles Caseros y Alberdi, entrando a la misma Plaza Central de Salta: La Plaza 9 de Julio… 64
  65. 65. Gauchos Salteños, cabalgando en el centro de Salta, y ataviados con el vistosísimo poncho característico de Salta, de color rojo sangre, como el color de la sangre de las corridas de los toros en España, simbolizando la sangre derramada en la guerra de independencia de España, y la muerte del General y Héroe Salteño (que era también descendiente de españoles como muchos otros), Don Martín Miguel de Güemes. Don Martín Miguel de Güemes, fue el creador de la guerra de guerrillas contra el ejército colonial español, y murió desangrado en dicha guerra, en la Quebrada de la Horqueta, en Salta, rodeado y custodiado por sus valientes Gauchos…. 65
  66. 66. Procesión de la Virgen y el Señor del Milagro, de intercesión, para que no nos destruyan los terremotos, de todas y las muy terribles maldades, que se cometen, y todos los días, en esta mi muy amada tierra mía, “Salta la Linda”… ¡No en vano dicen los historiadores que Dios destruyo con grandes terremotos a su antepasada Esteco! Dicen que fue como castigo por su maldad tan intensa y refinada, y a veces pienso que si Salta corriera la misma suerte que Esteco, pasaría como en Sodoma y Gomorra, que no se perdería casi nada, pues habría que salvar a muy pocos justos, y bien es posible que yo tampoco, fuera uno de ellos... 66
  67. 67. El humilde y tradicional oficio de “lustrabotas”, todavía existente en Salta, mientras que está ya perdido, y para siempre en el resto del mundo… 67
  68. 68. Salta “La Linda”. Me he preguntado y le he preguntado a Dios, todos los días desde que regrese, y después de más de un cuarto de siglo de ausencia: ¿Que es lo que hago yo aquí? ¿Y cuál es el sentido de mi destino? En la página siguiente, vista de la Catedral, desde la Recova. 68
  69. 69. Salta “La Linda” 69
  70. 70. La Recova de la Plaza 9 de Julio en Salta. Aparentemente me vine del primer mundo por la ruina económica causada por la crisis económica mundial, y porque también y a la vez, como me dijo un viejo y sabio correntino: "Cuando la miseria entra por la puerta el amor sale por la ventana", cosa que fue mi segundo divorcio. 70
  71. 71. Muy Ilustre Cabildo de la Ciudad de Salta. Pero digo que esas son las causas aparentes, haber emigrado por la ruina y la hambruna en España, habiéndome quedado sin futuro ninguno, tal y como le sucedió también a media docena de las generaciones de mis antepasados, entre otros a mis padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, pero y más aun, y aunque se me acaban todos los nombres de las generaciones, todavía quedan más generaciones enteras de antepasados de apellido García por debajo en el tiempo, que emigraron desde España buscando un futuro, y a ganarse la vida en "Salta la Linda", y se que se perdieron allá por el siglo XVIII y el siglo XIX en Santa Fe de Argentina y en Cuba… 71
  72. 72. Galería y soportales del Cabildo de Salta… 72
  73. 73. Bellísima Catedral de la Ciudad de Salta. Y a mí me ha tocado hacer este mismo viaje tres veces ya: la primera vez y como recién nacido en los brazos de mis padres, la segunda vez ya en mi juventud cuando emigre a España para no ser desaparecido en la Argentina, y la tercera vez que vuelvo a emigrar es ya en mi madurez, después de haber vivido la primera mitad de mi vida y un cuarto de Siglo en Salta, y la segunda mitad de mi vida y también otro cuarto de Siglo en España. 73
  74. 74. Vaqueros, en los alrededores de Salta… ¡Qué experiencia la de ser emigrante tres veces en una misma y una única vida cuando normalmente no alcanza una sola y entera vida para emigrar una sola vez!, ¡y haber llegado a conocer tan intensa y profundamente en una misma y sola vida los dos mundos tan distintos que son la Europa de partida y la Latinoamérica de llegada! ¡El Tercer y el Primer mundo y ambos a la vez! 74
  75. 75. Iglesia de “San Francisco”, y adonde fui a la escuela “San Francisco”, cuando era el Rector el Padre Honorato Pistoia... En realidad vuelvo porque nunca me pude adaptar al valor único y absoluto del dinero del primer mundo. Siempre estuve allí a contracorriente, y ahora que creía que aquí en Salta iba a encontrar un remanso de paz y amor, descubro en cambio, y para mi entera sorpresa, una absoluta pérdida de todos los valores de integridad moral en la que fui educado, y la degradación es tan acusada y terrible, que ya no solo voy también a contracorriente ahora y también aquí, sino que ni siquiera puedo llegar a reconocerme en mi propia tierra... 75
  76. 76. La Recova de la Plaza 9 de Julio en Salta. En el fondo, todo esto me ocurre por la dicotomía entre lo útil y lo inútil, que en mi caso y en el de muchísimos otros, me ha llevado del éxito al desempleo, y es tan real que es necesario un pedazo de pan, y un techo para uno y para la familia, pero sin embargo en esta crisis actual tan aguda hay un sentido que se nos escapa, y que está provocando un enorme aumento de las tasas de suicidios, y de la sensación del fracaso más absoluto, y me refiero al sentido de lo útil y lo inútil. 76
  77. 77. Plaza Mayor de Cachi en Salta... Vivimos en una sociedad globalizada y en una cultura capitalista globalizada, donde el único sentido que prima es el sentido de lo útil, útil en sentido económico, de poder, de fama, de propiedad, de placer sexual, etcétera… 77
  78. 78. Las Termas de Reyes, en Jujuy… Pero la vida además tiene otro sentido que no es visible a simple vista, y que surge desde lo más profundo de cada ser, y es el sentido de lo inútil, que es el amor, la solidaridad, la empatía, el arte, y hasta un rato muerto para no hacer nada, o como dirían los antiguos un momento de contemplación... 78
  79. 79. Jujuy, Purmamarca… Este sentido de lo útil está forcluído, borrado, muerto en nuestra sociedad actual, y cuando se presentan catástrofes como la crisis mundial que nos acontece, lo que sucede es que el que solo vivió por lo útil, y se queda sin trabajo y empresa, al sentirse tan inútil se siente totalmente perdido, porque durante toda su vida hasta el momento presente sólo vivió por y para lo útil, y ni siquiera sabía que existía lo inútil... 79
  80. 80. Casa en los Valles Calchaquíes. En cambio, yo aunque he tenido que vivir con lo útil por la simple necesidad de la supervivencia y por tener que alimentar a dos familias y tres hijos, sin embargo he vivido también por lo inútil, y aunque eso no me ha hecho millonario en dinero, poder, fama, etc., sí me ha hecho millonario en fortaleza interior, en paz interior, en la templanza de los antiguos. 80
  81. 81. Viñedos en los Valles Calchaquíes de Salta… Y ahora ante esta crisis tan grave, y que tanto me afecta también en lo personal, y que me ha obligado a emigrar a otro continente para sobrevivir, dejando a mis amados hijos y a mi amado país, y con una componente extra que no contaba como un segundo divorcio, ante esta crisis he sacado fuerzas de flaqueza, y resurjo como Ícaro y el ave Fénix, desde mis propias cenizas, con un ánimo renovado, y pensando que aunque este día presente está nublado, sin embargo mañana saldrá el sol... 81
  82. 82. Purmamarca en Jujuy... Y este sentido positivo del transcurso de la vida, que me ha llevado adquirirlo todo lo que llevo vivido, contrasta con el sentido terriblemente trágico de mi desconocida bisabuela, tatarabuela tuya Daniel, y que fue la primera generación de mis antepasados en venir a Salta, en la Argentina, a ella le faltó darse cuenta que la tragedia de la vida, que es la vida para todos, hay que transformarla en comedia, y que este es el arte y el secreto de la felicidad… 82
  83. 83. Galería tradicional española, del Mercado Artesanal de Salta… Y por eso te dije Daniel, cuando me iba de España y te dejaba para siempre, y antes de subirme al avión: “que intentaras ser feliz sin tu papá…”, y "que yo intentaría también a su vez ser feliz sin ti…” 83
  84. 84. Jujuy, Cerro de los Siete Colores, en Purmamarca… Y sé que no dejo de intentarlo, y sé que tú también Daniel, no dejas de intentarlo, pero la mayoría de la gente no llega nunca, ni siquiera, a intentarlo… 84
  85. 85. Jujuy, Santa Catalina. 85
  86. 86. Subida a Cachi, en los Valles Calchaquíes de Salta. Pero cuando subí al avión, y este tomó carrera por la pista de despegue, y despegó finalmente, y mientras que tomaba la foto de la página siguiente, y apenas a unos metros del suelo: ¡Las lágrimas me salían a raudales!, porque mientras que el avión tomaba altura sobre la autopista, hacia y donde se quedaron mis tres y muy amados hijos, la Autopista del Mediterráneo, la Autopista de Murcia, Alicante, Albacete y Valencia, yo no quería que el avión siguiera volando, no quería alejarme de esa autopista que me llevaba con ellos, pero tenía que seguir en este avión, a cumplir mi destino, y conforme tomaba altura, alejándome cada vez más de ellos… 86
  87. 87. Despegando desde Barajas, hacia mi destino incierto en Latinoamérica, sobre la autovía que une Madrid con Murcia, y adonde dejé a mis tres muy amados hijos. 87
  88. 88. Volando, recién despegados de Madrid, sobre Castilla la Mancha, y tomando rápidamente altura, sobre los molinos de viento modernos gigantes, esos palitos blancos, que sustituyeron a los del Quijote... Y le dije a Dios, y llorando a lágrima viva, le dije al Ser de Luz: ¡Señor! Como a Job el de la Biblia, dos mujeres me diste, y dos familias me distes, y ahora dos mujeres me quitaste, y dos familias me quitaste… 88
  89. 89. La última tierra española y europea, camino ya de las Islas Canarias, y a casi diez mil metros de altura. ¡No te pido! ¡No te pido Señor que me des a una tercera mujer y a una tercera familia! ¡Sólo te pido que me cuides y me críes a mi pequeño, a mi adorado y amado Daniel, que se ha quedado sin padre!... En la página siguiente, la inmensa tristeza de mi alma toda, reflejada entera en mi tristísimo semblante, por haber dejado lo que más quería en el mundo, a mis dos hijos mayores, y a mi pequeño y adorado Daniel…. 89
  90. 90. La inmensa tristeza de mi alma toda, reflejada entera en mi tristísimo semblante… 90
  91. 91. Por eso, y porque los antepasados también tuvieron las mismas o parecidas, y muy tristísimas vivencias, cuando tuvieron que dejarse todo, todos sus seres amados, y toda y su amada tierra, te voy a transcribir a continuación, y literalmente, algunas de las memorias de tu tatarabuela Mariana Pardo Lorca, que creía que venía a América, a “hacer la América”, pero que sin embargo se vino a dejarse la vida en Salta llena de padecimientos, en la Argentina, y volvió a morir a España ya de viejecita. Su hijo Antonio García Pardo, que era Salteño, y hermano de tu bisabuelo también salteño, Juan García Pardo, regresó a Salta después de la Guerra Civil Española, no ya por la hambruna generalizada en la España de la posguerra, tal y como hicieron otros muchos españoles, sino porque como fue Capitán de la República, que fueron los que perdieron la guerra, lo buscaban para matarlo, y lo único que se le ocurrió fue escapar a su tierra natal Salta en la Argentina. 91
  92. 92. Antonio García Pardo, hijo de tu bisabuela Mariana. 92
  93. 93. Juan García Pardo, tu bisabuelo argentino (salteño). 93
  94. 94. Tu abuelo paterno, Francisco Cerón Periago 94
  95. 95. Posteriormente mi padre, tu abuelo paterno, Francisco Cerón Periago, tuvo que huir también de España, porque también lo buscaban para matarlo por ser “rojo y republicano peligroso”, ya que difundía en su pueblo natal de Alhama de Murcia, durante la segunda guerra mundial, las victorias de los Aliados que fueron los que ganaron la guerra. Y fue mi padre quien me trajo en los brazos de recién nacido, así que por todo ello me considero y soy tan “Argentino y Salteño como el que más”, pero a la vez también me considero y soy tan “Español como el que más”: ¡Soy el puente entre dos mundos! El primer mundo al que pertenecen España y Europa, y donde tú Daniel, y tus hermanos Sergio David y Rubén Darío viven, y donde también vivieron nuestros antepasados, y Latinoamérica que pertenece al tercer mundo, y donde ahora vivo yo de nuevo, y donde vivieron también nuestros antepasados… 95
  96. 96. En la Estación de Autobuses de Murcia, con la bellísima novia californiana de Sergio, cuando se fue para siempre a EEUU, luego de varios años seguidos de estudiar y haber terminado sus estudios en Europa… Revisando todas las fotos, los 5 DVD de fotos que usé y para escribir este libro, me di cuenta que había desaparecido algo de mi vida, la escena que no pude, ni he podido volver a recordar, ni siquiera ni hasta el día de hoy, la escena de mi partida de al lado de mi familia, de al lado de mis tres hijos, de al lado de mi pequeño y adorado Daniel…l Y fue al ver las fotos de la despedida, y para siempre, de la novia estadounidense de mi hijo Sergio… 96
  97. 97. En la Estación de Autobuses de Murcia, con la bellísima novia californiana de Sergio, cuando se fue para siempre a EEUU, luego de varios años seguidos de estudiar y haber terminado sus estudios en Europa… Al ver estas fotos, me di cuenta, que yo había escrito que la despedida de Daniel fue en Madrid, en el Aeropuerto de Barajas… Pero no fue así, la escena que relato es totalmente real, hasta en el último de sus detalles, sólo que el escenario fue la Estación de Autobuses de Murcia… 97
  98. 98. Sergio y su bellísima novia californiana, en la Estación de Autobuses de Murcia, muy enamorados y en el último día que se vieron, cuando se fue para siempre a EEUU, luego de varios años seguidos de estudiar y haber terminado sus estudios en Europa… Y me pregunté, me pregunté porqué no la había recordado, y porqué ni la recuerdo hasta ahora… Y fue tanto, tanto el dolor, y las lágrimas, las lágrimas de mi hijo pequeño Daniel, por serle su padre, arrancado de las entrañas, de las entrañas del alma… 98
  99. 99. La despedida final, en el total y más absoluto de los silencios, y cuando el dolor es tan grande, que ya no quedan palabras para decir, ni gestos para hacer… 99
  100. 100. Sergio quedándose en la más absoluta soledad… 100
  101. 101. Sergio quedándose en la más absoluta soledad… 101
  102. 102. La última visión de su novia, ya borrosa, y seguramente el adiós fue y para siempre… Que así y como ahora se me caen las lágrimas por mis mejillas, y se me caen de nuevo a raudales, así como se me caían en ese momento a Daniel, y como se me caían a mí también… Y por eso, por tanto, tanto dolor, no pude recordarlo, ni menos escribirlo… Y ahora que va a hacer un año, y cuando he escrito ya más de mil páginas, ahora no puedo recordar la escena, no puedo recordar nada que no sea el llanto de mi niño… 102
  103. 103. Sergio en su soledad, la soledad del amor perdido, y quedándose ya solo, solo con las palabras y los recuerdos… 103
  104. 104. Un llanto de tanto dolor, que me partió el corazón, que me partió el corazón y para siempre… Recuerdo sin embargo, que en la soledad del viaje a Madrid, en la más absoluta soledad, la vida me pareció morir, morir toda ella… Y en ese momento me llamó Blanquita, para despedirse de mí, despedirse sabiendo que la despedida de mi hijo pequeño, había sido y con diferencia, la más dura de toda mi vida entera… Y como escribí después, en el Capítulo Sexto de “La suerte afortunada del destino”, en la página 230, Blanca me dijo que mi pequeño volvería a sonreír, que mis hijos volverían a sonreír, y que la vida volvería a sonreír, y que yo volvería a sonreír…. Pero en este momento, en este momento en que derramo tantas lágrimas, tantas y como las derramé, como las y que derramé y cuando también las derramó Daniel… En este momento no sonrío, solo escribo, solo escribo y lloro… Porque en la vida hay un tiempo para todo…Hay un tiempo para llorar, hay un tiempo para reír, hay un tiempo para vivir, y también, también hay un tiempo para morir… Por eso, porque no estoy muerto, ni Daniel está muerto, ni mis dos hijos mayores, Sergio David y Rubén Darío, no están muertos tampoco, por eso quiero creer en las palabras de Blanca, en que la vida volverá a sonreír, en que mi Daniel volverá a sonreír, en que Sergio y Rubén volverán a sonreír, en que yo mismo, yo mismo también volveré a sonreír… 104
  105. 105. 105
  106. 106. Capítulo Segundo Mi bisabuela y tatarabuela tuya, Doña Mariana Pardo Lorca. 106
  107. 107. Sólo se han podido conservar cuatro carillas o dos hojitas de un precioso diario que hablan del primer cuarto de siglo de su vida, durante su niñez y juventud en España en el siglo XIX, pero quedan faltando todas las vivencias de la mayor parte del medio siglo de su vida hecha en Salta en la Argentina, diario que escribió en su vejez y al final de su vida nuestra querida antepasada y cuando regresó a morir a España, que era una mujer muy culta e ilustrada, pero algunos familiares salteños pensaron que había un mejor destino para estos recuerdos y vivencias, usándolo como “papel higiénico” para el baño, y así mi madre y tu abuela, María Asunción García Viudez, solo pudo rescatar del baño dos hojas escritas con las máquinas de primeros del siglo XX, o sea allá después del año 1.900, y lo transcribo textualmente a continuación, por como refleja y además, toda una época y un mundo, que fue el que formo a la Argentina, y donde nació tu bisabuelo salteño, Juan García Pardo. Te pongo también a continuación, en las páginas siguientes, y antes del texto del diario, la foto de tu otra bisabuela, Providencia Cerón Periago, mi abuela paterna y madre de tu abuelo, mi padre, Francisco Cerón Periago; que era de rancio abolengo y marquesado de la ciudad de Lorca, en Murcia, y dueños de muchas fábricas de curtidos, lo que en aquella época era ser millonario, pero una crecida de la rambla se llevó por delante todas las fábricas y se arruinaron, pero les quedaron los títulos nobiliarios, la cultura y la educación, que tú también has heredado sin darte cuenta como todos... También te pongo la foto del bisabuelo marido de Providencia, Antonio Cerón Baño, que fue Director de la primera Caja de Ahorros de Alhama de Murcia. 107
  108. 108. Antonio Cerón Baño, tu bisabuelo español. 108
  109. 109. Tu bisabuela, Jesualda Viudez Asensio, con mi madre, tu abuela, María García Viudez, de poco más de un año. 109
  110. 110. Providencia Cerón Periago, tu bisabuela lorquina con título de Marquesa. Y cuyo tío abuelo, que se puso loco con todos los vicios, que bebía y jugaba, se suicidó... 110
  111. 111. Mi madre, tu abuela, María García Viudez, de poco más de un año. 111
  112. 112. Mi madre, tu abuela, María García Viudez, en su comunión. En la página siguiente, Juan Miguel y María García Viudez, de niños. 112
  113. 113. 113
  114. 114. Manzano, el peluquero de Alhama de Murcia en España, que cortó el pelo a cuatro generaciones seguidas: Antonio Cerón Baño, mi abuelo y bisabuelo tuyo, Francisco Cerón Periago, mi padre y abuelo tuyo, Francisco Antonio Cerón García, yo mismo, y tú mismo, Daniel… 114
  115. 115. Parte de mi numerosa familia de médicos de España. Mi tío materno, Juan Miguel García Viudez, hijo de mi abuelo salteño, es el que está de camisa azul, delante de mí que estoy de camisa rosa, y mi otro tío materno, también hijo de mi abuelo salteño, de lentes con barba y traje, a la derecha de la foto, es José Antonio García Viudez, y detrás de él, con camisa de color lila o morado, está mi hermano Juan Carlos… 115
  116. 116. 116
  117. 117. Mi Vida (Memorias de Doña Mariana Pardo Lorca) Mi Nacimiento: Nací en Arboleas, provincia de Almería (España), calle del Barrio Alto, siendo mis padres Don José García Pardo y Doña Dolores Lorca Martínez, naturales de Albox y de Zurgena respectivamente. Cuando nací me bautizaron poniéndome por nombres Mariana de Jesús Felipa. Me pusieron el nombre de Mariana por mi abuela materna, tal y como se acostumbraba en España, y el de Felipa por haber nacido el 1º de mayo. A los pocos días de mi nacimiento me dieron a criar en Zurgena, y se llamaba mi nodriza Carmen “La Garrobina”, pero a los pocos meses me llevaron otra vez para Arboleas por haber traído otra nodriza mucho mejor que la de Fines, la 117
  118. 118. cual me estuvo criando por espacio de cuatro años. La quise como a mi verdadera madre. Y por este motivo principalmente, no he dado a criar a mis hijos, por no ser como madres de ellos. Las madres deben criar a sus hijos siempre que puedan. Me fui a casa de mi tía María: Mis padres determinaron criarme, a los cuatro años, me llevaron a casa de mi tía María de Zurgena. Por encontrarse sola y viuda me tomó gran cariño, más que si fuese su hijo, Me mimaba mucho, pero también me educaba quitándome todos los defectos, que por los muchos consentimientos de mi ama Celia tenía en aquel tiempo. El hijo de mi tía, llamado Luís, me quería tanto como a su madre, por lo cual me encontraba muy a gusto en aquella casa pesar de no ser ricos, pero tampoco faltaba lo necesario. Aquella casa era un modelo de economía, higiene y laboriosidad. Tanto el hijo como la madre tenían muy buenas condiciones morales y podían ponerse por modelos dignos de imitar. Mis bailes: Cuando era muy niña vino un bolero a Zurgena que nos enseñó a bailar las malagueñas, las toreras, la jota, etc. Pero al poco tiempo dejamos para siempre el baile por haber muerto mi hermana Socorro, quemada en una caldera donde habían cocido morcillas. Dicen que estaba bailando y que ese fue el motivo de caer a la caldera. Ya mis padres no consintieron que volviéramos a bailar más. No me causó ningún disgusto dejar esta diversión, pues no nací más que para el trabajo y el sufrimiento. Yo no puedo gozar debido a mi carácter. El trabajo me ha perseguido y me perseguirá 118
  119. 119. hasta la inmortalidad. Gracias a él no he tenido grandes defectos, y podido dominar mis malas inclinaciones. Mi ida al colegio: Me fui para Almería en el mes de octubre, acompañada de mi hermana Eloísa y mi queridísimo padre que fue a dejarnos. Llegamos al Colegio por la tarde, ¡Pero qué despedida tan triste tuvimos al siguiente día al despedirnos de nuestro padre! Me dio mucha pena durante los primeros días el encontrarme tan lejos de mi casa y entre personas extrañas, que aunque buenas, no podían ser como de la familia. La disciplina del Colegio es algo severa. Había que levantarse a las cinco y no estábamos acostumbradas, todo a su hora. Se comía bien, pero gustan más las costumbres de casa; era una nueva vida, que al poco tiempo nos fuimos acostumbrando. Teníamos ya nuestras amigas, y en las horas de recreo pasábamos buenos ratos. Yo quería mucho a la madre Candelaria y ella me quería a mí, porque nunca me encontraba ociosa. Esta monja era la Secretaria, nos daba todos los útiles necesarios para los trabajos. Lo primero que hice fue una papelera bordada de sedas con un cordón de oro adornado. Se la regalé a Don Ramón Linares, esposo de Doña Luz, en prueba de agradecimiento por lo que ella me enseñó sin ningún interés. Trabajé mucho en los calados, costuras, bordados en blanco, etc. Estudiábamos todas las asignaturas obligatorias en la 1ª enseñanza. Estuvo mi padre varias veces a visitarnos y se quedaba muy satisfecho de la educación que allí se recibía. Todos los domingos nos visitaba la familia de Don Joaquín y con Doña Juana y su sobrina Ana iba Gabriela. ¡Nos alegrábamos tanto de verlas!, pero al despedirnos siempre derramábamos 119
  120. 120. algunas lágrimas. Dios les pague el bien que nos hacían con sus visitas. Los domingos escribíamos las cartas familiares, y pasábamos muy buenos ratos jugando en la huerta, y allí comíamos algunas tardes. Llevábamos traje azul para el diario, con un delantal ceniza para las clases. Los días festivos, traje blanco con el adorno celeste. Las comidas en el Colegio eran muy buenas y variadas. Se tomaba el desayuno a las cinco, el bocadillo a las diez, la comida a las doce, la cena a las cinco, y el chocolate a las siete para acostarnos: ¡Qué buena vida! Aquellos tiempos fueron los mejores para mí, que por los que voy atravesando ahora. Dios me dará paciencia para ir sufriendo lo que venga, y el Cielo como premio. Mí salida del Colegio: Salí del Colegio para empezar la carrera de Magisterio. Mi padre pidió los programas a la Normal de Murcia, y empezamos a estudiar mi hermana Eloísa y yo. Nuestro maestro fue nuestro queridísimo primo Luís. Hicimos la carrera elemental y superior. Saqué muy buenas notas en los exámenes, y nos elogiaron mucho en un periódico de la provincia de Murcia por haber salido con notas de sobresaliente en las dos reválidas, como no había conseguido ninguna de las demás. Nos pusimos un poco orgullosas, y se ve que no es conveniente en la juventud tanta alabanza. Teníamos muchos pretendientes en aquel tiempo, pues se ve que los hombres van guiados casi todos del interés; pero no llegué a enamorarme de ninguno en ese tiempo, y es que estaba muy preocupada por el trabajo. Para enamorarse se necesita de algunos ratos de ociosidad. 120
  121. 121. ¡Qué tiempo tan lindo fue este para mí! ¡Qué satisfacción tan grande cuando ya tenía mi título de maestra! En nuestro pueblo eso era mucho, no había ninguna otra mujer que lo tuviera, las únicas dos nosotras. ¡Mariana la hija del Médico en aquel tiempo era otra! ¡Vivía mi padre! ¡Y qué hermoso tener padres! ¡Padres de mi alma! ¡Padres de mi corazón! No os olvidaré jamás. ¡Qué feliz fui a vuestro lado! Vuestro recuerdo me entristece y ¿cómo olvidaros? ¡Jamás nunca en la vida! ¡Y a mi muerte tendré el placer de juntarme con vosotros en el Cielo! Si, allí estáis, allí estaré con vosotros donde no me separaré en toda la eternidad… Mi primera Escuela de Maestra: Al terminar la carrera vino una visita de inspección a nuestro pueblo. Vio el Sr. Inspector el mal estado en que se encontraba la enseñanza. Preguntó si había alguna maestra en el pueblo, y al enterarse que sí la había, fue el Sr. Inspector a casa de mis padres acompañado de Don Juan de la Cruz, y le rogó que yo me quedase de substituta de Doña Francisca. Me quedé al frente de aquella escuela, cuando tenía 17 años, hasta que salió vacante por la muerte de la propietaria, y la pedí interinamente, que también me la dieron. Trabajé por espacio de cuatro años, dándole a mi padre cuanto gané, con lo cual cumplí como una buena hija. En tiempo de vacaciones iba a visitar a mi familia de Albox, donde me enseñé a bordar en oro, en escama de pescado, flores artificiales, y el corte y el arreglo de las prendas de vestir. También iba algunas temporadas a Zurgena a casa de la familia, donde tenía buenas amigas. El verano iba a los baños con mi madre y demás familia, o con mis queridas tías María y Mercedes. Lo pasaba muy bien en todas partes, porque las personas que componían mi familia 121
  122. 122. me apreciaban mucho y me distinguían para todo lo bueno entre todas mis hermanas. Algunos días pasábamos en el cortijo de mis padres, con mis primas, tías, y las buenas mozas de Magdalena y Beatriz "La Tuerta”. Estaban también Antonio “El Chato” y Victoriano, de mozos. Como yo era la niña mimada de la casa, por las tardes, si tenía gana de ir al pueblo, ya me preparaban alguno de los mozos la burra o el caballo que había en casa de mis padres para ir montada, cosa que no lo hacían con las demás. Todas aquellas preferencias que conmigo tenían no me hacían bien. Después he tenido que sufrir mucho por no verme tan bien mirada. ¿Era yo demasiado exigente? No, yo recuerdo que con todo estaba conforme y jamás me ponía incomodada con alguno de los mozos que en casa de mis padres había, y todos me respetaban y me querían, porque yo los trataba bien. La madre de Beatriz “La Tuerta”, que era muy vieja, también estaba en casa de mis padres, y ella no quería más que a su Mariana como ella decía, y yo la trataba como a una abuela. Cerca del cortijo (finca de campo) vivía una vieja que se llamaba la tía Magdalena “La Escobera”, a quien yo daba muchas limosnas. Ella me enseñó a hacer escobas, porque yo tenía mucho empeño en saber hacerlas, y comía torta de la que ella hacía en una losa, porque me gustaba mucho. Me quería mucho y yo a ella por lo buena que era. En la combra de Zurgena nos bañábamos en el verano, y lo pasábamos muy a gusto tanto en el cortijo como en todas partes donde nos encontrábamos, porque mi padre médico ganaba lo suficiente para tenernos con todo género de comodidades. 122
  123. 123. No tengo que contar más que bueno del tiempo de soltera, y por este motivo principalmente no puedo aconsejar a mis hijos que se casen temprano. Mis pretendientes: Como a mi padre lo apreciaban tanto en mi pueblo y otros cercanos donde quieran que lo conocieran, no era extraño que a la mayor y con título de maestra tuviese muchos pretendientes; que la mayoría creo que irían guiados por ocupar un puesto algo más elevado en la sociedad. Pero yo sin compasión por ninguno, a casi todos les decía: ¡Largo de aquí! Y les daba como regalo una calabacilla de las que tan buenas se criaban en el huerto de mis padres. Sí, creí en el amor de uno, ¡Dios lo haya perdonado y lo tenga en el Cielo! Ha muerto… Y rezo por su alma con frecuencia en agradecimiento al verdadero amor que por mí sintió desde que tuve los 14 años hasta su muerte, que pasaron once años más… ¡Dios lo tenga en su Gloria! Habrá otros que me hayan querido un poco: ¡Pero ninguno se mató por mí! Cuanto me alegro, así no tengo el remordimiento de mi conciencia, que por mi causa ocurriese una desgracia. Yo me mostraba insensible, parece que no sentía amor, pero… ¡No era de calicanto! He sufrido mucho, y sido muy desgraciada por causa del amor. Dios me lo ha de premiar en el Cielo. El amor es una suerte cuando se pone en Dios, en lo que no acaba, en lo eterno, este es el mejor de los amores, ¡y llévese el Diablo el amor terrenal! ¡Vaya al infierno! ¡Quien se encontrara soltera para consagrarse a Dios en un convento! Pero, puesto que ya es muy tarde, me haré la ilusión de que estoy en Él. ¡Hermosa vida! ¡Tiene sus encantos!: La esperanza del más allá. Vivo ahora contenta, soy feliz, me conformo más que nunca con la voluntad de Dios, que es ahora también la mía. Pienso en la muerte y que 123
  124. 124. ya no ha de ser muy tarde. ¡Quiero sufrir y ser buena! ¡Quiero ser Santa! Venga de la mano de Dios lo que sea de su voluntad para ser yo perfecta y juntarme en el Cielo con todas las personas por mí queridas en la Tierra. Mis dos viajes a Partaloa: En Partaloa teníamos dos tías, primas de mi padre, que eran como dos amantes. Tuvieron mucho empeño en llevarnos a su casa una temporada hasta que lo consiguieron de mi padre en dos ocasiones. Se portaron con nosotras como si hubiéramos sido Marquesas o cosa por el estilo. Invitaron a otras jóvenes y al tío Juan, que había estado mucho tiempo en Madrid, para que nos distrajesen y lo pudiéramos pasar mejor. Nuestra vida allí era la siguiente: Nos levantábamos algo tarde sin dejar por esto de ir a Misa, pues el Cura que era un viejo muy bueno, mandaba mensaje a la familia para ver la hora conveniente para la Misa. A cualquier hora se jugaba a la lotería o a la baraja. Todas las tardes acompañadas de las cuatro o seis señoritas que allí había, salíamos a dar un paseo por el campo, que si era muy largo llevábamos burras. Por las noches baile, y hasta las viejas del pueblo bailaban, pero éstos eran muy honestos. El pueblo es feo y chico, pero lo pasábamos mejor que si hubiésemos ido a Londres. Comíamos mejor que en los grandes hoteles de las famosas capitales y pasaban de treinta las personas invitadas. Nunca se me olvidará lo mucho que nos obsequiaron en este pueblo nuestra querida familia: ¡Y todo por mi padre! ¡Padre de mi corazón! ¡No puedo olvidarte padre mío por lo mucho que gozamos durante tu vida! Que vos lo goces con creces en el cielo, te lo desea tu hija Mariana… Mis dos íntimas amigas: 124
  125. 125. Durante los cuatro años que desempeñé la escuela de Arboleas estando soltera, tenía dos íntimas amigas llamadas Beatriz y Clementa, que no me dejaban a ninguna hora. Donde más nos reuníamos era en la escuela fuera de las horas de clase y en casa de Clementa. Eran muy buenas conmigo, en todo me hacían el gusto y yo procuraba complacer a ellas en casi todo lo que me pedían. Yo les escribía las cartas a sus novios y demás cosas que se les ocurrían siempre que podía. Algunas veces me exigían escribir cartas anónimas para alguna persona con quien tenían algún resentimiento, pero jamás me presté a complacerlas en estas exigencias, ni pudieron conseguir mi ayuda para burlarse de personas que ellas no apreciaban. Ya se los dije terminantemente, mi manera de ser, y ellas se iban amoldando más bien a mi manera de pensar, por lo cual seguimos siendo muy buenas amigas. Casi podía decir que me obedecían más que a sus madres, tanto, que cuando las madres de ellas querían conseguir algo de sus hijas, en muchas ocasiones me lo decían a mí, y así conseguían aquello que pretendían. Las dominé teniendo menos de veinte años. Y creo que ellas ganaron mucho con mi amistad. Procuré que se llevaran muy bien con aquellas personas que antes habían estado bastante disgustadas. Ellas eran muy graciosas y también yo pasaba muy buenos ratos y en casa de Clementa, con mayor motivo por ser en la plaza donde veía aquellas personas que yo apreciaba de corazón y me encontraba en mi centro. Muchos días festivos los pasábamos de farra en el cortijo de mis padres; nos poníamos a cocinar en aquella rambla (quebrada) donde nos expansionábamos cada una a medida de su deseo. Tomábamos también un poco de vino, pero no era más de un litro para más de diez personas que siempre nos juntábamos. Jugábamos muchas noches a la lotería y a juegos de prendas. Todos nuestros trabajos los hacíamos en la escuela, 125
  126. 126. y allí reformábamos nuestros vestidos, procurando hacerlos casi iguales y sin envidia de ninguna especie, porque éramos muy buenas amigas, incapaces de hacernos una mala ausencia. En fin, nos queríamos como si fuéramos unas buenas hermanas. Clementa está en Barcelona, y aún se recuerda de su amiga Mariana. Beatriz ha muerto ya, Dios la tenga en el Cielo… Mis viajes a la feria de Albox: Todos los años, en el mes de Mayo y Noviembre, acostumbraba a ir a la feria de Albox, acompañada de mi querida madre y de la buena sirvienta de Beatriz “La Tuerta”. Lo pasaba muy bien en ese pueblo, con mis íntimas amigas Magdalena Mirón, Ana María Laborda, María Rosa “La de Pío”, y mi preferida entre todas, Margarita Meléndez, que también era compañera de profesión. Casi todas las noches íbamos al teatro o al circo, y nuestros adoradores nos regalaban muchas entradas para que pudiésemos invitar a nuestras amigas. Nos paseábamos algunos ratos en la feria y hacíamos nuestras compras para la casa de mis padres, que mi madre me dejaba siempre este cuidado, pareciéndole siempre lo mejor lo que yo compraba, y lo mismo a mi queridísimo padre. Nos invitaban en todas las casas de familia de mis padres, y como se disgustaban si no aceptábamos, teníamos que ir cada día a una casa para hacerles el gusto a todos. Casa de Pío, mi tío Mateo y su hijo Ezequiel (era también Médico), era ya un extremo de los platos que nos ponían en aquellas mesas, hechos por muy buenos cocineros. Comíamos también muy bien, pero sin hijo, en casa de mi tío Antonio Trinidad, etc. Todos se portaban muy bien, tenían que agradecerle a mi padre sus visitas por las que nunca les interesaba (cobraba) nada. Así que por donde quiera que fuéramos en aquellos tiempos, éramos muy obsequiadas. 126
  127. 127. ¡Allí sí que tuve pretendientes! Unos que se saben, y otros que no. ¿Y por qué era todo? Nada, yo no tenía ese mérito personal que me atribuían; era la hija primogénita del médico Pardo que tanto querían en su pueblo natal y basta. Ahí está la razón de tanto pretendiente. Me he mirado al espejo, que siempre dice la verdad y nunca engaña. Qué desgracia, más bien que suerte, cuando hay más de uno que quiera a una mujer. Pero, ¿qué demonios se encuentra en mí que cuando un hombre o mujer me trata un poco me quiere? Yo no busco medios para conseguirlo, ni voy ganando nada con que me quieran, porque después no puedo ni quiero corresponder del mismo modo. Mi amistad la han buscado muchas personas sin que de mí puedan esperar nada, y como no se puede cumplir con todas, he tenido que retirar amistades pasando por desatenta y mal educada. Para mí ha sido igual, jamás he vivido de arriba, sino con mi humilde trabajo. Me gustaba también ir para Albox, porque me agradaba ver aquellas gentes tan trabajadoras. No se acaba de llegar y se ve que uno trabaja en la carpintería, otro que es herrero, algunos alfareros, y así sucesivamente, todo respira animación y vida. ¡Qué hermosos tiempos aquellos de mi juventud! ¡Siempre los recordaré con alegría! Por qué me gustaba Albanchez: Por la misma razón que me gustaba Albox, me agradaba Albanchez, Además allí tenía a mi queridísima tía María, y a mi primo Luís, que tanto los quería y me querían. Eran como unos buenos padres para mí. Me entusiasmaba ver aquella gente tan trabajadora en todo. Usaban telares antiguos donde 127
  128. 128. tejían colchas, hacían abrigos, camisetas, visillos y otras muchas prendas útiles. Las mujeres además les ayudaban a sus maridos en la agricultura. Hilan también mucha lana y de ella hacen muchas prendas. Algunas familias pobres hacen las escobas, las alpargatas, esparteñas y paneros. Hay unas frutas muy sabrosas en ese pueblo. Allí tuve dos buenas amigas: Mariquita Linares y Jacinta García, sin contar a Doña Luz, mi primera maestra, que ocupaba el primer lugar en mi corazón por sus buenas cualidades morales: ¡Dios la tenga en la Gloria por lo buena que fue! Mi amiga Luisa Herrero: Una de mis íntimas amigas en Zurgena era Luisa Herrero, hija de Doña Isabel. Tomamos una amistad muy grande, y nos contábamos nuestros secretos, pero me disgustaba que fuera un poco ligera de cabeza, le faltaba un poco de reflexión, y si me hubiese guiado por ella, ¡quién sabe qué habría ocurrido! No quiero ni pensarlo, estuvimos casi a punto de cometer una locura una noche en que dormíamos juntas, y se empeñó en que las dos hablásemos por la ventana con nuestros novios. Yo lo pensé un poco, y no acepté su proposición. Le di un consejo respecto de ella y me atendió, no salió al huerto como quería su novio, pero… ¡Que noche tan fatal si no reflexiono un poco! ¡Cuánto me alegro ahora! Gracias a Dios que me dio un poquillo de juicio y reflexión, que si no fuese por esto… Anda con Dios, Mariana, que te habrías ido a Tolón… Pensé en ser monja: Recordaba con gusto la vida en el colegio entre las monjas, y pensé en meterme a un convento. No tenía en 128
  129. 129. aquel tiempo novio, ni quería admitir ninguna relación, y no pensaba en otra cosa que terminar mis días en un monasterio. Pero yo no decía a nadie mis ideas, no me atrevía, porque mi padre estaba muy en contra de que la mujer fuese monja, y además porque no encontraría yo el convento que me agradase; pero yo deseaba cambiar de vida, no me encontraba en aquel tiempo satisfecha: ¿Por qué? Es muy largo de contar… En resumen, me decidí por casarme, y no muy tarde ya, en cuanto vino la ocasión llevé a cabo mi pensamiento, como todas, que nos figuramos encontrar la felicidad: ¡Felicidad! ¿Dónde estás en la Tierra? ¿Dónde te has metido? ¡Ay felicidad que te has perdido para siempre y no apareces por ninguna parte! ¿Te has ido para el Cielo?... Quiero ser buena, quiero ser santa y te encontraré en el Cielo, con los seres queridos que nunca podré olvidar… Esto es todo lo que se ha podido conservar de tu tatarabuela y mi bisabuela, Doña Mariana Pardo Lorca, cuyo hijo, Antonio García Pardo, fue el que regresó nuevamente a la Argentina, y su otro hijo Juan García Pardo fue mi abuelo y tu bisabuelo, el padre de mi madre y tu abuela materna, María Asunción García Viudez. 129
  130. 130. Cultivo de tabaco de Chicoana en Salta. Sé por la tradición oral de la familia, en particular por lo que me contaba mi madre de pequeño de nuestros antepasados, que en la Argentina del siglo XIX (después del año 1.800), la tatarabuela pasó muchísimas penalidades junto con su marido, el tatarabuelo, que se le murieron varios hijos por el paludismo y las enfermedades tropicales de la época en Salta, que trabajaban en el tabaco en la marca Villagrán de Chicoana, y que también tuvieron tienda y despensa, donde la tendera mientras que criaba a los hijos fue la tatarabuela, y que se regresaron ya muy mayores a España, y con todos los hijos, porque les pudo la nostalgia de los mejores tiempos vividos en su España natal, pero no se dieron cuenta que ya en su corazón no sólo se llevaron a una docena de salteños y salteñas, se llevaron a Salta y a su pueblo. 130
  131. 131. 131
  132. 132. En la página anterior, cultivo de tabaco de Chicoana en Salta, y en esta misma página, el tabaco puesto a secar “artesanalmente”, aunque hoy en día se seca con maquinaria industrial, en hornos automatizados de gas… Y hablaban y contaban, entre otras muchas cosas, del “Cocherito”, el carruaje que hacía de taxi por aquella época y del que luego hicieron una canción folklórica muy conocida, y que mi madre me hacía escuchar en la radio, cuando yo era muy niño, y donde todavía no existían ni la luz, ni el teléfono, ni los coches (autos)… Te adjunto fotos a continuación, de Alhama de Murcia, y de la Salta que encontró tu tatarabuela Mariana, y donde dio a luz a tu bisabuelo y abuelo mío, Juan García Pardo. 132
  133. 133. Día de mercado en Alhama de Murcia hacia 1.900 133
  134. 134. Salta en 1.894 134
  135. 135. Cabildo y Catedral de Salta hacia 1.890 135
  136. 136. Calle Mitre de Salta hacia 1.890 136
  137. 137. Calle Caseros y Buenos Aires hacia 1.900 137
  138. 138. 138
  139. 139. Capítulo Tercero “El Día de la Memoria” (24 de Marzo) 139
  140. 140. El día 24 de marzo pasaba de casualidad por la plaza central de Salta, llamada Plaza 9 de Julio, y me sorprendió ver la conmemoración del “Día de la Memoria”. En este día se celebra y se conmemora en la Argentina a todos los desaparecidos de la represión vivida en la dictadura militar. Pero también me sorprendió no ver a ningún político, con la honrosa excepción de uno, y muy culto, que también me está leyendo, y que no nombraré para no herir susceptibilidades y no crearme más enemigos de los que ya tengo, y eso sin buscarlos… 140
  141. 141. Crucero General Belgrano hundiéndose, y marineros muriéndose… Cuando vi allí las fotos del Crucero “General Belgrano”, y de todos los marineros que murieron en su hundimiento, acudieron en tropel a mi memoria tantos recuerdos de ese momento, tan crucial en mi vida, donde yo mismo estuve a punto también de ser desaparecido, sino hubiera puesto “pies en polvorosa”, como decimos en España… 141
  142. 142. Crucero General Belgrano, con los marineros formados en cubierta, un día de fiesta patria. Y mientras que se me llenaban de lágrimas los ojos, por todos aquellos amigos y compañeros, que murieron inútilmente en la Guerra de Las Malvinas, que se conmemora sin embargo el día 2 de abril, recordé punto por punto, qué fue lo que me desterró y me obligó a salir de mi propio país, sometiéndome al desarraigo más absoluto, tal y como lo estoy experimentando, nuevamente y por segunda vez, también en mi regreso, y hace ya 28 años de ello… 142
  143. 143. Soldados argentinos volando para la guerra de las Malvinas. La foto de mi carné de alumno de la Universidad Nacional de Salta (UNSa). 143
  144. 144. Arzobispo de Salta, Carlos Mariano Pérez. En aquella época, además de estudiar ingeniería en la Universidad Nacional de Salta, intentaba realizar una profunda vocación religiosa, y entre otras cosas que hacía en ese sentido, rezaba los maitines y otras oraciones con el Arzobispo de Salta, Don Carlos Mariano Pérez… 144
  145. 145. Soldados argentinos, totalmente desmoralizados, pasando hambre y frío intenso, en las trincheras de las Malvinas. Y como la iglesia en Argentina siempre ha sido muy poderosa, y siempre ha tenido una relación muy cercana al poder civil, cuando le dije al Arzobispo que quería hacer algo por mi patria, ya que mi hermano y mis amigos estaban todos con un fusil, algunos en las Malvinas y otros en la frontera con Chile, me encontré con que al día siguiente estaba nombrado como Jefe Técnico de Defensa Civil (Protección Civil). 145
  146. 146. A mi espalda, tanques de la Planta de Refinamiento y Almacenaje de Chachapoyas, en Salta. 146
  147. 147. Universidad Nacional de Salta (UNSa) Con los docentes de la facultad de Ingeniería formamos un equipo técnico, y nuestra función consistía en garantizar la mayor seguridad posible para la población civil ante las consecuencias de la guerra de las Malvinas. Teníamos preocupación por los gases tóxicos que se pudieran generar si ardía la Planta de Refinado y Producción de Combustibles de Chachapoyas, ya que Chile iba a la par de Inglaterra en dicha guerra, mientras que Bolivia, Perú y Argentina iban contra Chile e Inglaterra. 147
  148. 148. Universidad Nacional de Salta (UNSa) Y éramos además un importante objetivo estratégico desde Antofagasta, pues sólo estábamos a tres minutos de vuelo desde ella, y si nos bombardeaban la Planta de Combustibles de Chachapoyas, sita dentro de la ciudad de Salta y al lado de la mejor zona residencial, el ejército argentino sólo tenía combustible en la mitad norte del país sólo para tres días. 148
  149. 149. Predio vacío, de la antigua Planta de Refinamiento de Combustibles, de Chachapoyas. Así, como nos preocupaban los gases tóxicos que se pudieran generar de dicha combustión y su peligro para la población civil, y estábamos redactando los planes de contingencia y evacuación, al faltarnos en la misma universidad datos técnicos específicos, fui a pedírselos al Director de la Planta de Refinado y Combustibles de Chachapoyas, el cual, muy sorprendido por lo que me calificó de leve preocupación, me llevó de visita dentro de misma planta, y me mostró lo que realmente le preocupaba a él mismo, ya que también vivía allí con su propia familia. 149
  150. 150. Antiguos tanques que contenían Tetraetilo de Plomo, en la Planta de Refinamiento de Combustibles de Chachapoyas. Había tres tanques blancos, que contenían dieciocho mil litros de Tetraetilo de plomo, de los cuales todavía se pueden apreciar hoy en día dos de ellos, aunque la planta se cerró para siempre después del fin de la guerra, y que estaban situados a la mano izquierda en la Avenida Reyes Católicos a la altura del número 2.460, y camino de la Universidad Católica de Salta. 150
  151. 151. Antiguos tanques de Chachapoyas en Salta. Y debajo de dichos tanques pasaba el gasoducto de gas, que como tampoco se había vaciado, en cuanto se tirara una bomba, según los cálculos que hicimos en la Universidad, tenía una potencia suficiente de explosión para volar, además de los tanquecitos, la ciudad entera de Salta y el Valle entero de Lerma, y el Tetraetilo de plomo, el plomo de toda la vida que se le echaba a la nafta o gasolina para elevar su octanaje, en contacto con el aire se volvía un gas sumamente tóxico, con una concentración mortal tan elevada, que tenía fuerza suficiente para matar, llevado por los vientos, las ciudades de Tucumán y de Córdoba del norte de Argentina, según los cálculos que hicimos en la Facultad de Ingeniería de la UNSa. 151
  152. 152. Crucero General Belgrano hundido en el año 1.983 en la Guerra de las Malvinas, por un submarino Inglés. Y ese fue el momento en que hundieron el crucero General Belgrano, así que denuncié como funcionario oficial, y ante el estado mayor conjunto del ejército argentino, a mis dos superiores en Defensa Civil, militares de alta graduación, por los graves cargos de negligencia, corrupción, abuso de poder, y nepotismo. Su defensa fue muy simple: ¡me señalaron como un terrorista muy peligroso! Yo ya había tomado algunas precauciones muy simples, como dejar de dormir en mi propia casa, e irme a dormir a una pensión, ya que anteriormente habíamos mantenido mis superiores y yo, algunas fuertes polémicas y discusiones profesionales, y debido al ambiente imperante de las desapariciones de la dictadura militar, me había parecido conveniente hacerlo así. 152
  153. 153. Yuyito y Silvita, muy enamorados… Y recién puesto de novio, con Silvita, el amor de toda su vida, y que le ha dado tres maravillosos hijos... Cuando llegué esa mañana a la Universidad, me llamó inmediatamente y con urgencia, el Director del Departamento de Alumnos, el Ingeniero Aníbal “Lito” Akemeyer, el cual me preguntó que en qué andaba metido, y qué había hecho, y le dije que el ya sabía que era el Jefe Técnico de Defensa Civil, entonces me dijo que habían venido a buscarme los del Servicio de Inteligencia Militar para hacerme desaparecer, y que él había dicho que no me conocía, y me preguntó entonces que qué iba a hacer, a lo que le dije que “desaparecer”, pero por mis propios medios… 153
  154. 154. Yuyito recién puesto de novio con Silvita. 154
  155. 155. Yuyito en la actualidad. Fui a ver a mi amigo íntimo y de toda la vida, Yuyi, Alberto Villa, y le dije que tenía que sacarme de Argentina, pero me dijo que su padre tenía el auto listo porque se iba de pesca al Bermejo, a unos quinientos kilómetros en el límite con Bolivia, y le dije que si no me sacaba no me volvería a ver nunca más… 155
  156. 156. Silvita la esposa se Yuyito, catorce años después de mi partida desesperada y obligada, y para salvar mi vida, en mi primer viaje de regreso a mi muy amada tierra mía, “Salta la Linda”... Entonces no dijo nada más, sacó todos los bártulos de pesca del auto y nos fuimos. Para irme del país necesitaba tres cosas, mi ropa, mi pasaporte y dinero. 156
  157. 157. Yuyito abrazando a Vince, mi primera esposa, y madre de mis primeros hijos, Sergio David y Rubén Darío, catorce años después de mi partida desesperada y obligada, y para salvar mi vida, en mi primer viaje de regreso a mi muy amada tierra mía, “Salta la Linda”… El dinero lo conseguí prestado del compatriota de mi padre que era panadero, Don Oller, el cual me dio mil dólares, que en aquella época era bastante dinero, sin más explicaciones y sin hacerme firmar ningún recibo, sólo con mi palabra; con los años la deuda fue saldada íntegramente… 157
  158. 158. Con la familia de Yuyi, en el viaje a Salta. De cuclillas y a la izquierda, y vestida de uniforme azul, está Lucía, la que fue mi primera novia, y cuya nariz en la foto Vince pintó de azul, en un ataque de celos... Pero muchísimo más peliagudo fueron conseguir la ropa y el pasaporte. Tuvimos que esquivar, burlar y engañar a los del Servicio de Inteligencia, que en varios autos estaban apostados rodeando las esquinas de la manzana del chalet de mi padre donde yo vivía, y lo hicimos saltando como los gatos, por los tejados de los vecinos, desde las manzanas aledañas. El pasaporte español fue solo sacarlo de un cajón y echármelo al bolsillo, pero la ropa estaba toda entera en la lavadora (lavarropas) y mojada, así que chorreando agua la echamos en dos maletas, y volvimos a sortear con dicha carga a cuestas, a todos los de Inteligencia Militar a través de los tejados como dos gatos… 158
  159. 159. En la actualidad, en un muy frío día (se ve la nieve sobre los árboles) y a casi diez grados bajo cero, en el campo con Yuyito… 159
  160. 160. Los bisoños soldados argentinos, derrotados y apresados por los “Gurkas” ingleses… 160

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