Frases de "La Promesa II", Primera Parte, El mundo natural... ( El enlace online para leer "La Promesa I" es: http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-version-final )

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Nací como escritor, y así escribí, en estos últimos cuatro años, con el alma desbordada, mi trilogía de "La Promesa" (I, II, III)... …

Nací como escritor, y así escribí, en estos últimos cuatro años, con el alma desbordada, mi trilogía de "La Promesa" (I, II, III)...

Y aunque no me alcanzaron las dos mil quinientas páginas, y las doscientas cincuenta mil palabras, de toda la obra, para decir todo lo que desborda mi alma, sin embargo, al menos sirvieron, no ya para tener miles de lectores en Internet, sino y sobretodo, sirvieron para contener a mi alma, y no llegar a la locura...

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  • Nací como escritor, y así escribí, en estos últimos cuatro años, con el alma desbordada, mi trilogía de 'La Promesa' (I, II, III)...

    Y aunque no me alcanzaron las dos mil quinientas páginas, y las doscientas cincuenta mil palabras, de toda la obra, para decir todo lo que desborda mi alma, sin embargo, al menos sirvieron, no ya para tener miles de lectores en Internet, sino y sobretodo, sirvieron para contener a mi alma, y no llegar a la locura..
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  • 1. Frases de la Primera Parte, "El mundo natural...", de “La Promesa II” Selección de algunas de las que considero lasmejores frases y párrafos, de las doscientas cincuenta milpalabras y dos mil quinientas páginas, que escribí en todami obra, y de mi segundo libro, "La Promesa II", y de suprimera parte, “El mundo natural...”, que se puede leergratis y online en el enlace: http://www.slideshare.net/fcerong/la-promesa-2 O también en este otro link: http://www.scribd.com/doc/91300794/La-Promesa-II 1
  • 2. 1º. “Las palabras tienen efectos, los efectos son losafectos, los afectos son los sentimientos… Y a veces, laspalabras y los sentimientos, son lo único que nos queda,son lo único que tenemos… Y por eso sigo escribiendo, para continuar con miprotesta, para no dejar de ser nunca un “indignado”…Porque si me resigno, si me resigno ante la injusticia, antetodas las injusticias, entonces sí, entonces de verdad,entonces sí que estaré derrotado… Por un momento el universo conspiró para cruzarnos...Recordé la frase de una maestra de la vida, que decía quedebíamos decir y creer, y crear, que el universo conspira afavor nuestro... Y así fue... Y como tampoco puedo escribir lo que sueño… Poreso escribo: ¡Para soñar todo lo que no vivo!…” 2
  • 3. 2º. “Y ahora me pregunto, si hubiera sido mejorquedarme en España, también en la miseria, y que mi hijopequeño no me olvidara... Que en cambio, haber venido aAmérica, y que él no me vea en mi miseria, aunque mehaya olvidado... Usted: ¿Que hubiera hecho en mi lugar…?Por mi dignidad y la de mis propios hijos, la mayor quelección de vida que les puedo dar es precisamente noperderla... Porque saben, los procedimientos de los concursosliterarios, son muy “oscuros”, y los contubernios siempre serodean de “oscurantismo”, en unos ritos iniciáticos casisecretos y masónicos, que siempre se prestan a que losPremios se compren, y se vendan… Porque claro, latransparencia y la claridad, está reñida, muy reñida, con lajusticia, y en cambio es “amiga”, y también “primahermana”, de la injusticia… “Francisco, la justicia es unbien escaso, y no alcanza para todos, por lo queseguramente te llegará tarde, quizás después de la muerte,como le pasó al más grande de todos, de la historia de laliteratura universal, Miguel de Cervantes Saavedra…” Y nitodas las Editoriales, ni todas ellas juntas, podrán robarmede lo que carecen casi todas ellas, no podrán robarmenunca y así yo esté pasando hambre: ¡No podrán robarmemi dignidad!… Y el lugar de un escritor, no es un lugar cómodo, unlugar de seguridad, un lugar de fama, ni muchísimo menosun lugar y de riqueza… El lugar de un escritor, es el lugarde la denuncia… ¡Y por eso yo denuncio…! Y denuncio, ysi es necesario también, ¡denuncio y al precio de mivida…!” 3
  • 4. 3º. “Y así, no me queda nada conque sujetarme a lavida, nada no ya de lo material, sino y de lo humano... Ycuando algunas de vosotras, mis lectoras, me decís queDios existe, que Dios lo puede todo, que la oración lopuede todo... Sólo me acuerdo y pienso que, siverdaderamente Dios estuviera en la Tierra, en esta tierramaldita por el Demonio y la maldad, pienso que no semorirían de hambre todos los niños, los niños que semueren todos los días... Y así, cuando me intentanconsolar con un recurso imperativo a la Fe, solo terminopensando que: ¡Qué fácil es hablar con la "panza" llena a loshambrientos…! ¡Con qué facilidad se remueve la espina en la heridacuando es ajena…! Yo creo que no hay ninguna respuesta al dolor, ¡nisiquiera Divina…! Y que, cuando con "grandilocuencia", hablamos ennombre de Dios, con la ceguera de saberlo todo de Él, ypeor aún, del pobre desgraciado, que está sufriendodelante nuestro... Yo creo que los desgraciados, ¡los verdaderamentedesgraciados somos nosotros…! Y no somos sólo desgraciados, porque en nuestrasoberbia, creemos que podemos calmar el dolor del otro, ysomos tan estúpidos, que ni siquiera nos damos cuentaque, si ni podemos calmar el propio nuestro, nuestro propiodolor: 4
  • 5. ¿Cómo podríamos consolar a otro ajeno que es tandesgraciado y tan poca cosa como nosotros mismos…? Por eso yo, yo no quiero el consuelo para mis penas,no quiero el consuelo ni del mismo Cielo...” 5
  • 6. 4º. “Y ya, ni siquiera mis letras, con las que intentovestirme, lo único que me quedó para vestirme, me puedenllegar a dar el más mínimo consuelo... Y por primera vez en mi vida estoy, no ya derrotado yvencido, sino y peor aún, por primera vez en mi vida entera,he dejado de creer en el amor... Porque, y mientras, y hasta que usted no pierda lavida, no dejará de perder, y en todo lo demás… Porque la “visibilidad” de una pena, el hacer visible eldolor de la misma a los demás, siempre ayuda, ayuda adejar de pelear, y con uno mismo… Porque no hay nada más destructivo, que noreconocer, ni las propias penas… Es lo que les pasa a algunos, cuando no hanterminado el duelo, ni lo terminarán nunca… El duelo por un ser querido, un ser que les amó, perodel que no supieron desprenderse, y eso les mató el alma,les mató toda la vida, que se fue, y con el difunto, o ladifunta… Así he conocido a personas, que están muertas envida, porque algo se les murió, no ya y una persona, sino ycualquier otra cosa, y por la cual siguen todavía, y deduelo… Y si usted es una de esas personas… ¡Cuánto lo siento porque no se haya dado cuentatodavía, de cómo se murió usted también…!” 6
  • 7. 5º. “Porque lo que no quiero, lo que no quiero y enabsoluto, es adormecer mi propia conciencia... ¿O usted siquiere usted adormecer la suya?... Porque claro, en esta muy feroz sociedad deconsumo, donde el máximo imperativo es: ¡Goza…! En esta sociedad de consumo, donde hemosforcluído, excluido de nuestras vidas, el dolor, la angustia,la enfermedad, y la muerte... Y lo hemos excluido, recluyéndolas en los hospitales,en los velatorios, y en los tanatorios... Como si la muerte, se pudiera espantar, y cual brujosmodernos, con rituales mágicos médicos, y fuera denuestras casas... Pero, el problema es, que ni la muerte, ni el dolor, ni laangustia, desaparecen, ni por una "pastillita", ni porexpulsarlos a los hospitales, los velatorios, y lostanatorios... Porque, el dolor y la muerte, son los másconsustancial al ser humano... Anida dentro de nosotros, y junto con la vida misma,somos nosotros mismos... Y así, sigo soportando mi dolor, mi pavor, mi angustia,mis faltas, mi condición de mortal... Y lo sigo soportando, porque no hay "pastillita"ninguna para calmarlo, para suprimir la conciencia... 7
  • 8. Por eso no quise acudir al Psiquiatra: ¿Y usted quehubiera hecho en mi lugar? ¿Se habría abandonado en brazos de los cantos desirena, del moderno becerro de oro, de la sociedad deconsumo, que le promete la "felicidad eterna", haciéndolesuprimir su conciencia de persona, si se transforma, yacepta ser un "obediente" consumidor?” 8
  • 9. 6º. ¿Está usted aburrido?... ¿Y piensa además que tendría que borrar muchaspáginas de su vida? Porque al final, el sentido de la vida, no lo da lo útil,sino y lo inútil... Que es el arte... Y también me dice una lectora, que borraría muchaspáginas de su vida... Y tal vez a veces, queramos borrar deltodo, toda nuestra vida entera... Tal vez queramos algunavez desaparecer del todo… A eso le llaman suicidio... Y todos tenemos muchas páginas, que poder borrarde nuestra vida... Pero en el mundo real, eso no se puedehacer... Solo se puede levantarse y volver a caminar, cuandouno se ha caído... No hay más que hacer... No hay más que hacer... O desaparecer: Pero habrá que darle una oportunidad a la vida,porque cuando menos se espera uno, en el cuarto oscurode la vida: “Ahora soy…” El cuarto oscuro de la vida, se ilumina con un rayo deluz... Un rayo de luz inesperado... Y ahora: ¿Por qué escribo?... 9
  • 10. Escribo por mi desnudez, no ya la de mi alma, como lade todos vosotros también, mis semejantes, sino ladesnudez de mi cuerpo, porque no tengo nada material a loque asirme, a lo que vestirme... Y no hay poder, poder ninguno que pueda estar porencima del lenguaje... ¡Nadie puede estar por encima del lenguaje…! Y cuando olvidamos que somos seres hablantes, yque estamos sujetos en última instancia al mismo… Entonces, es cuando podemos llegar a cometer lospeores desatinos, las peores aberraciones, las peoresiniquidades... Volviéndonos peores que las bestias salvajes, que almenos, obedecen a las leyes naturales... Nosotros podemos no obedecer, ni siquiera, ni anuestra propia conciencia... Y como no quiero suprimir mi conciencia, por esorecuerdo... Y todos los pueblos que suprimen su conciencia, yolvidan su historia, están condenados a repetirla... Sí, ¿recuerdan?... Los hombres del conquistador Hernán Cortés, seacobardaron, y querían volver a España, antes quearriesgarse, a lo desconocido, y tal vez, llegar aenfrentarse, hasta y con la misma muerte… 10
  • 11. Y Hernán Cortés no lo dudó, he hizo humo el únicovínculo que les unía con su tierra natal, y su pasado,España, quemando a todas sus naves, y reduciéndolassólo y a cenizas… Y así ahora, y yo también, 5 siglos después, acabotambién de quemar mis propias naves… No ante la cobardía de mis hombres, sino y ante mipropia cobardía, porque yo mismo, sólo soy mi propiatropa, y mi propia sombra…” 11
  • 12. 7º. “¿Y cuál es la buena literatura? Es aquella en laque el lector, cuando mira la primera línea del libro, esseducido por el texto... La literatura me permitió ser absolutamente libre,inventándome un reino de libertad y amor... Mi anterior libro, “La Promesa”, lo concluíquedándome solo, muy solo, tan solo como todos y al finallo estamos… Pero surgió de la nada, surgió y desde lo real, unamujer, una musa, una mujer desconocida… No sólo es importante ser amados, sino sabernosamados… Y uno se sabe amado, cuando se sabeescuchado… Pero lo olvidé, olvidé que el otro también escucha, yque cuando uno escribe, y más si escribe, y muy bien, unonunca sabe, y menos como escritor y poeta, que eco, quesentimientos, que significado, que huracán, podría provocaren el que le lee… Y en su corazón, deseó tener por hombre, porcompañero, por padre para sus hijos, a un poeta, a unpoeta como yo… Pero la vida siguió su transcurso, y mientras quepasaba hambre, dolor y penurias, en mi propia y muyamada tierra mía, Salta “La Linda”, ella seguía leyéndome,sólo leyéndome… Yo le dije, que estaba fuera de su sano juicio, si teníasexo con otro hombre, pero quería tener el amor conmigo… 12
  • 13. Y me dijo que había roto, había roto todos sus planesde futuro, de un futuro ideal y seguro, construido durantediez muy largos años… Y pensé, que al menos tenía que darle unaoportunidad, la oportunidad de creer en su palabra, en suspalabras, y de que no me estaba, y como ya me habíapasado con muchas otras, no me estaba engañando… Y chateando, hablando y por escrito en vivo, surgió unvolcán de palabras, de palabras que hablaban desentimientos contenidos, contenidos y guardados durantemucho, muchísimo tiempo… Y la sorpresa, la mutua sorpresa de sabernos ambos,ambos y cada uno escuchado, nos turbó en sobremanera… Y le llamé, la llamé a su casa, y la escuché temblar, leescuché temblar la voz, temblar de emoción… Y me subí al autobús, a continuar con mi destino, conmí navegar en el inmenso y desconocido océano, de todami vida entera… El poder de los demás de hacerle daño a uno, sólo loes, cuando los amamos, es entonces cuando los demástienen un enorme y terrible poder, de hacernos daño... He descubierto, que cada vez, la siguiente vez a cadafracaso, siempre se puede volver a llegar a amar, y sepuede volver a amar todavía, todavía más que antes... ¡Ay! ¡Pero qué inocentes que somos los hombres paracon las mujeres! Porque, o las matamos, o nos dejamosdevorar… 13
  • 14. Y así, yo que creí que me iba a quedar solo, y parasiempre, me encontré a una dulce y pacífica mujer, que desólo verme, temblaba… Descubrí, que mientras todas las mujeres del mundo,me podrían pedir el Sol, la Luna, y hasta el mismo Cielo,llegado el caso, y aun así, seguir insatisfechas, descubrí sinembargo, que ella no me pedía nada, nada de nada, y quesólo me daba, lo que casi ninguna mujer, es capaz de dar,lo único que un hombre, y que lo sea de verdad, puedellegarle a pedirle a una mujer: ¡Paz! Ella sólo me daba paz…” 14
  • 15. 8º. Porque a partir de ahora, para ti, yo estoy muerto yno existo… Porque si yo llego a escuchar de tus labios, lo másmínimo, esas “palabritas” que dices diciéndome: “¿te puedopedir un favor?” No, no me pidas ningún favor, que no te voy a hacerninguno, porque tus “favores” son como la ponzoña de laserpiente, son “favores” que están envenenados… Así, tu veneno, te lo guardas para ti misma, y como losescorpiones, te picas a ti misma, y dejas ya, de una vez portodas, de picarme a mí, y lo que más me duele, de picarcon tu ponzoña, a tu misma hermana… Porque aunque sólo me das mal, sin embargo yo, porel mal que me das, te lo devuelvo por bien… 15
  • 16. ¡Ay mi vida!¿Qué eres para mí?El llamado de la vidaque se renueva en tu senollevándose en un nuevo sertu alma y la mía…Así vuélveme primaveraen el otoño de mi viday de mi alma muertahazme brotar la viday llenándome de vidaresurja en un nuevo serapagando tu vida y la mía…Recuerdo todavía aúntu bocay tus labios húmedosmojando mis labios...¡Te recuerdo tanto amor!Porque lo mejor de mi vidade toda mi vida enterasolo fuerony solo sonesos momentosesos bellos momentosque me regalasteesos bellos momentosque te regalé...” 16
  • 17. 9º. “La otra noche, tuve que pasármela en vela, poracudir a un velorio… Y como quiera que la noche de duelo, es siempre muylarga, y hay mucho tiempo de sobra, escuché unashistorias, que los más viejos del lugar, se contaron los unosa los otros, y que ahora, yo también quiero contar… Pero lo que nunca imaginan sus descubridores, esque el tesoro, después de comprar fincas, ganado,automóviles, y otras cosas materiales, les llevará a unamuerte segura, una dolorosa muerte, cruel y atroz… La cara se les descompone, por lo visto de laintoxicación, llegándoles a ponerse amarillo el cuerpo,como si una de cirrosis del hígado se tratara, pero no pasaun año, de que el pobre desgraciado, de disfrutar de todaslas riquezas terrenales, que ya ambicionaba, terminamuriendo en una agonía terrible, y dejando sus restos y sushuesos, “tapados” ahora, pero en el osario delcementerio… Así, el finquero que no fue ambicioso, sigue vivo,aunque viviendo modestamente, mientras que los hijos desu vecino, disfrutan ahora de su nueva riqueza, pero con supadre enterrado…” 17