Estatuto de Igualdad Racial: la continuidad de un racismo cordialSocióloga Esther Pineda G.estherpinedag@gmail.comA propós...
En Republica Dominicana, bajo la dictadura de Rafael Trujillo se procedió a laaniquilación masiva de negros, principalment...
¿Hasta cuando fingiremos que la pobreza no tiene que ver con el color de piel?No podemos evadir una realidad social en la ...
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Estatuto de igualdad racial

144

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
144
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
1
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Estatuto de igualdad racial

  1. 1. Estatuto de Igualdad Racial: la continuidad de un racismo cordialSocióloga Esther Pineda G.estherpinedag@gmail.comA propósito de la reciente aprobación y entrada en vigencia del estatuto para la igualdadracial en Brasil, se hace pertinente la reflexión sobre este hecho. En Venezuela nosomos ajenos a dicha realidad social, dado que más allá de la proximidad territorial conBrasil también compartimos estrechamente una historia de exclusión, sin embargo,parece no haber tenido ningún impacto ni generado discusión ésta ley aprobada en elvecino país. ¿Por qué?En América Latina, se ha hecho frecuente pensar que los negros son los otros, nonosotros, hemos estado demasiado ocupados intentando blanquear a nuestros paises, delimpiar nuestra sangre de la tragedia africana, tanto, que no nos hemos percatado decómo las leyes continúan socavando nuestra unidad como pueblos y nuestrasoportunidades.Los gobiernos de derecha tradicionalmente al servicio de los intereses de clases y portanto de raza, promovieron y recibieron gran influjo de extranjeros, preferiblementeblancos, sin restricción alguna; en el caso de Venezuela fundamentalmente durante elgobierno de Pérez Jiménez, en Brasil hasta 1930 cuando Getulio Vargas decideimplementar medidas de control y limitación de la entrada de extranjeros al país, noobstante, en otros países algunos gobernantes tuvieron otros métodos deblanqueamiento, entre ellos podemos mencionar Argentina, durante el gobierno deDomingo Sarmiento quien apeló al reclutamiento intencionalmente desproporcionadode negros para ser enviados a la guerra del Paraguay o guerra de la triple alianza lo cualcontribuyó al aparente “exterminio” de la población negra en Argentina. “¿qué se hacecon esta raza negra odiada por la raza blanca?” (…) “He aquí un nudo gordiano que laespada no puede cortar y que llena de sombras lúgubres el porvenir tan claro y radiososin eso de la Unión Americana. Ni avanzar ni retroceder pueden; y mientras tanto laraza negra pulula, se desenvuelve, se civiliza y crece. ¡Una guerra de razas para dentrode un siglo, guerra de exterminio, o una nación negra atrasada y vil, al lado de otrablanca, la mas poderosa y culta de la tierra!” Domingo F. Sarmiento (1886)
  2. 2. En Republica Dominicana, bajo la dictadura de Rafael Trujillo se procedió a laaniquilación masiva de negros, principalmente de ascendencia Haitiana residentes en elpaís “hemos comenzado ya a remediar la situación. Trescientos haitianos son muertosahora en Bánica. Este remedio continuará” Rafael Trujillo, (1937)Así, a lo largo y ancho de toda América Latina y el Caribe se nos presenta a lapoblación afrodescendiente como minoritaria; según datos proporcionados por el IBGEen Brasil 49,7% de la población es mayoritariamente blanca, un 42,1% lo constituyenmestizos, zambos, y mulatos, un 7,4% de negros, y apenas un 0,3% de poblaciónindígena, sin embargo, en la mayoría de estos países aún carecemos de mecanismos eindicadores que nos permitan aproximarnos a cifras fidedignas sobre la poblaciónafrodescendientes, entre ellos podemos considerar Venezuela, Ecuador, México,Argentina, Bolivia.Es decir, se han institucionalizado instrumentos de invisibilización, exclusión ynegación del racismo en América Latina; por ello, no es azaroso que la redacción delestatuto para la igualdad racial recientemente aprobado en Brasil que suprimió lascuotas raciales que otorgaban oportunidades de acceso a instituciones laborales yeducativas a personas negras en un 20%, y que excluyó del lenguaje del texto palabrastales como racismo y desigualdad racial estuviese a cargo del senador derechistaDemóstenes Torres, considerado uno de los personajes más influyentes del país,fundamentalmente por su militancia en las filas del partido demócrata (DEM) otroradenominado partido del frente liberal (PFL) el cual apoyase de la mano de EE.UU. ladictadura militar instaurada en 1964 hasta 1985.Demóstenes como buen derechista afirma que mantener una ley de cuotas podría crearcontroversia y división, ahora bien, ¿más división que la generada por una políticaderechista históricamente excluyente? ¿Política en cuyo seno apenas 2% de la poblaciónafro tenia acceso a la educación superior y la cual incremento en los últimos años a un12,5% gracias al sistema de cuotas? Según el senador, el estatuto “pretende daratención a la población más pobre, independientemente de que sean negros, blancoso indios”, sin embargo, parece no haberse percatado de que en Brasil más de la mitad delos pobres son negros, y al menos 3 tercios de la población de las favelas esafrobrasileña.
  3. 3. ¿Hasta cuando fingiremos que la pobreza no tiene que ver con el color de piel?No podemos evadir una realidad social en la cual las relaciones sociales, políticas,económicas y culturales han sido históricamente racializadas. Producto del secuestro ymovilización forzosa del pueblo africano hacia nuestro continente, con lo cual sepreconfiguró su destino al ingresar como clase social descalificada y donde senaturalizaría su maltrato, exclusión y rechazo, en una organización social piramidaldonde la cúspide es blanca y se oscurece hacia la base. Por tanto, la población másoscura con frecuencia es la más empobrecida y expuesta a situaciones de riesgo, enColombia por ejemplo, 1,8 millones de los desplazados por el conflicto armado sonafrodescendientes.La política racial de Demóstenes estará orientada a garantizar la continuidad de unapolítica excluyente, invisibilizadora de la desigualdad racial existente en el país, peroademás, como garante de la continuidad de un racismo cordial el cual puede realizarseeficientemente al filtrarse a través del mito de la armonía racial.No obstante, para el Presidente Lula, este estatuto de igualdad racial garantizará quedesde ahora en el país “no exista ninguna diferencia entre blancos y negros”, sinembargo, ¿no es algo ingenua dicha concepción del presidente sobre un estatutorealizado por uno de los principales partidos de oposición a su gobierno? Parece por elcontrario un golpe bajo, un mecanismo generador de descontento en la población de unpaís donde un 50,6% se reconocen como negros según datos del instituto brasileño degeografía y estadística, y en el cual, posterior a la aprobación del estatuto se hangenerado manifestaciones de inconformidad, argumentando que el mismo no secorresponde a la propuesta original y derivó en un producto estéril a las necesidades dela comunidad afrobrasileña.Este hecho en su conjunto es un reflejo no solo de la realidad de las comunidades negrasen Brasil, pone en evidencia la situación de los afrodescendientes en toda AméricaLatina. Y así seguimos, viviendo en el continente más diverso, pero también en el queno tolera la diferencia, en la América de todos, pero en la que no somos nadie, dondetodos se conocen pero en cuyo mismo lugar nos han invisibilizado…

×