De la función moral del sosténSocióloga Esther Pineda Gestherpinedag@gmail.comEl sostén o también conocido como brassiere,...
una alternativa para levantar y exponer los senos, pero también para crear la ilusión deposeer más volumen en los senos de...
Pese a ello, en nuestras sociedades contemporáneas, se mantiene aún una cultura delsostén que propaga los valores victoria...
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

De la función moral del sostén

92

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
92
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
0
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

De la función moral del sostén

  1. 1. De la función moral del sosténSocióloga Esther Pineda Gestherpinedag@gmail.comEl sostén o también conocido como brassiere, fue diseñado en el siglo IXX, con elobjetivo de crear un dispositivo capaz de brindar soporte al pecho femenino, esteinvento, posteriormente fue patentado en 1889 por la francesa Herminie Cadolle, siendoen 1913 el momento en que se inicia la comercialización a pequeña escala de lossostenes en Estados Unidos, con la neoyorquina Mary Phelp Jacobs.Pero no seria hasta la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial que elsostén cobraría significativa importancia en la vida de las mujeres, el proceso bélico fueel evento que marco la ruptura de las mujeres con el corsé y la necesidad de transitarhacia otra forma de estilizar el cuerpo femenino, pues el gobierno hizo un llamado a lasmujer a donar sus corsé metálicos, recopilándose 28.000 toneladas de metal, con lascuales se construyeron 2 naves de guerra.A partir de ello, esta pieza de uso femenino es introducida y comercializada por elmercado capitalista desde un esquema fordista de producción masiva, popularizándoseademás a través de la industria del cine, en la cual las mujeres mediante el uso de lossostenes se mostraban voluptuosas, seductoras, pues este permitió a las mujeres estilizarla figura, mostrar sus redondeces y realzar los senos, es decir, el brassiere, se estableciódentro de la industria del entretenimiento como un medio para moldear la morfologíafemenina, imagen que la mayoría de las mujeres quisieron imitar.De este modo, el sostén contribuyó al establecimiento de patrones de belleza y criteriosde valoración del cuerpo femenino, creó las condiciones para la fetichización del cuerpode la mujer, así como, la sexualización y erotización del pecho, representando además
  2. 2. una alternativa para levantar y exponer los senos, pero también para crear la ilusión deposeer más volumen en los senos del que en realidad se tenía.Pero este proceso de institucionalización del sostén y su progresiva masificación marcótambién el inicio de una cultura del sostén, cargada de moralidad, represión, estigma,prejuicios y concepciones sobre el cuerpo femenino, se introduce la noción de pudor yla necesidad de preservarlo, así como, la reputación e integridad física y moral de lasmujeres ante la mirada lasciva y el despertar del deseo sexual incontenible de loshombres.Desde esta perspectiva, el sostén, se definió como el medio más efectivo para laocultación de la naturaleza femenina, comprendida como provocativa y seductora desdela mirada patriarcal. Esta cultura del sostén moralizada, estaría cargada de nocionesmorales proporcionadas por la iglesia y la religión, en la cual se sancionó y condenó elcuerpo de la mujer, como pecaminoso, hechicero, capaz de arrastrar por medio de susencantos a los hombres al pecado, tal como lo hiciera Eva con Adan en el paraíso.El sostén se erigió como símbolo de la opresión patriarcal sobre el cuerpo de lasmujeres, cumpliendo no solo la función social de establecimiento de cánones de bellezay valoración del cuerpo femenino, sino además la función moralizante y sancionadorade ese cuerpo y su sexualidad; los movimientos contraculturales de los años 60,representados con los hippies, beats, feministas, entre otros, se harían consciente de ello,e iniciarían la críticas a este instrumento alienante de la feminidad.Es allí donde emerge el mito mediático de la “quema de sostenes”, la cual nunca tuvolugar, y el cual fue creado a partir de la protesta de mujeres feministas en el MissAmérica celebrado en Atlantic City en 1968, episodio en el que arrojaron sostenes yzapatos de tacón alto a la basura, al ser considerados como instrumentos de tortura; noobstante, este mito cobraría fuerza a lo largo de la historia del siglo XX y con el cual sebuscó neutralizar el impacto de la crítica.
  3. 3. Pese a ello, en nuestras sociedades contemporáneas, se mantiene aún una cultura delsostén que propaga los valores victorianos de la sexualidad y el cuerpo, donde, al no usodel sostén, le son atribuidas concepciones eróticas y poco decorosas, el no uso delsostén en las sociedades modernas genera rechazo, condena, crítica, sanción, burla yestigma, pues el pecho femenino ha sido convertido en tabú, en símbolo de vergüenza.Por ello, y siguiendo a la feminista australiana Germaine Greer quien declaró en ladécada de los 60 que “el brassiere es una invención absurda”, se hace necesariodesmitificar y desprejuiciar el cuerpo femenino, desarticular y revertir la moralizaciónimpuesta por el sostén, al dejar de usarlo, hecho que se constituye como un actoliberador.

×