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Registro de prensa sobre la polemica del ferrocarril de santa marta

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  • 1. El Ministro de ============ Obras Públicas9 el Ferrocarril === de Santa Marla IMPRENTA EDITORIAL DE . «LA TRIBUNA- • BOGOTA· . 1915
  • 2. Preámbulo Los dos importantes artículos que contiene el pre-sente folleto fueron publicados en «LA TRIBUNA», afines de junio pasado y a principios del corriente mesy Jlamaron vivamente la atendon del pùblico, ya porla importancia misma del asunto, ya por que hacenplena luz sobre el correcto modo de proceder del Sr.Ministro de Obras Públicas en tan delicada negocia-cion.. El articulo titulado: «EL FERROCARRIL DE SANTAMARTA» se publico en forma de carta dirijida al Direc-tor de « LA TRIBUNA» y si en .este folleto se dásimplemente como artículo, ello no altera en nada sucomprensión. Muévenos a editar el presente folleto: la impor-tancia suprema del asunto, y el hecho de habersenagotado completamente las ediciones de «LA TRI-BUNA» en que aparecieron publicados los artículosque lo componen. Bogotá, julio de 1915 LOS EDITORES
  • 3. El interès público De nada se abusa tanto en este país como del llamado·interés público. So capa de interés público se cometen los ma-yores atropellos y se defienden las más grandes iniquidades. El trapisondista eleccionario dice que trabaja por el in-terés público; el contratista sin entrañas, se desvela por elinterés público; el periodista fracasado que desea vender susediciones e infama sin motivo ni justificación, empieza sus·escritos con la invocación sacramental del interés público. Por,todo ese interés público se pierde este país! Ahora hay una campaña de interés público contra todoslos Minbtros. De la imparcialidad de esa campaña, nos sacan -verdaderos estas palabran de El Tiempo: «El seMr Ministro de Hacienda no ha leído el d~cretoque con su firma presento al sefior Presidente de la Repúbli-ca; ha creado nuevas contribu.:iones, ha excedido las faculta;..des que concedió al Ejecutivo la Ley 126 de 1914.... Y a estas horas no lo sabe todavia! «Como tampoco sabe el doctor Rueda Acosta que Mr. Marshall Jo llevó él un acuerdo; como ignora el doctor Aba- dia Méndez qlle es preciso resolver de alguna manera los asuntos pendiente~ sobre los contratos sobre telégrafos; como ignora el General Lujáll lo que está pasando desde el 7 de agosto; como cree el doctor Delgado que el lnstitut{) Nacio- nal de Agricultura está desenvolviéndose exactamente comoen los Estadus Unidos » Sólo olvidó el ilustrado escritor de El Tiempo hacer lanatural contraposición de Ministros y hablarnos, por ejem-plo, del superávit del doctor Eastman o del triunfo de lasarmas colombianas e~ La Pedrera. bajo la inolvidable di-rección de D. Mariano Ospina y del Doctor Olaya Herrera ..·Así el cuadro habría resultado completo. El artlculo que estamos comentando, y una ya largacampaña sobre la materia, se dirige principalmente contrael doctor Rueda Acosta, por el nefando delito de estar:·cumpliendo estrictamente con su deber en el asunt.o Ferroca--rrH de Santa Marta. Los colaboradores de El Tiempo proceden por interéspúbJico. Eso es claro. Pero, apesar de esto. cometeremosla irrrverencia de poner algunas notas al margen de su obra. En cartelones alarmantísimos, anunció aquel periódicola publicación de un contrato secreto del· Ministro de Obras.Públicas con el señor Marshall. El público estuvo anciosOde conocer aquel vituperio, aquel contrato secreto y, por tan-to criminal. Llegó el momento deseado, y salimos conque na..
  • 4. ~ra u..n c.ont.rato.• como se. habia dicho p. a.ra s.obr~exci.taL.J{on-tra el, 14lJÜ¡S1rõ ta.~ioiÓll¡pú~,: ~p,,elo1pJe4p,nt~ UD pro-.yecto ... 1 ~~~at9i ( .Jliedtllttfte*ó::~t l1erlddis(ab ••••; 4 . En seguida, el Secrêtario General de la Presidencia dac#.el)ta al p~riod1smo de qu.e ~na$. se trata de. discus~q de utfas: baSes- d~: cóntrÁtoQue eJ..séftot, Máé$~411 ,Pt.es,ent6, ~tOq~Jerno haè~ me~es; qu~ iste hizo «:studlàrde. los: ~::gfe,.~ásd.~l Magdalena, ~1.Q14~ ~ll(~nvíó.ço~, el m~smoOble.to., al,. O.Qbernado. r. d~ 1It:iUt. t.: Pé~t9 X qp.~.~~pm-d~Jij~cuhda;sy~ naturaTitiénté. .. rnodlfkjlaas ppr el W~~Od~JRam,;), ¢:;!ân ahora: al è$tudíq d~l Córi~eio. de Mínilit~.Y~i ésté hi.~ aprueba irã~ tó¥ ~óiÜr~~~ .a ta,cp,nsider.~clóJ1.d. e.1 C.ongres.o y. d.e.la. Asa .. breadel.Ma~d ...i1efta.. . an suma: quç, m ;el, Çiobiemo ha, i40 has~ iTI~sa1t~~. to~a pr:u~encia y. t~doetp,p"~fo deaçertar, pteçJ$am~n(é en la nll~nuslma negociacIónqáe El TiiefTIp(J déhuilciaha c~nió.ëQnfialp, secreto Y reaUza~o. y cuandQ aqu~ órgan(j~]á vidpoSa, ~fa Y nob~ es-c~çla rel?u~li~rta debiera: há~~t.neçhp; julticia. a.la h.o~ad~det Ô~blerno y a su consag;ac~Õn aJ.. nlml!) ycu,ldadoso ;~~s~eçm~f1o dé sus debetesadiDi~:Jjstr~tiY9~,se. vuelve a!~~apibma hueVoS ataques no ya ar Mtnlstro de Obras PubhÇ.as sino a todo el Ministerio . .,eS éste, un caso agudo de interés pùblico. y de lealta<L p~tiol1j$m:á; . c .. r, 19rioràmO$ sUo Que El. Tiempo ha, pub}Jcap.o. CQlJlq P[O-,, y~~to, de COIHr3to sean o no las ba~es ya aceptadas P9r.eli. Mini~tro,. y, ,no, podemos, po~ esto, d¥. opiniones precisas; so;". bre,e/,par,tiêular. Si esas son las bises, ya, llegará el dia @. hablar sobreetlas, en el caso que, sear( cop.trJlto q~e le obti- glJe a amba~partes. Por ahora. nos:¡~à. de h~lp el d1!ber clàrisimo dé cludadànos y de perjodi~ta$, de~e lué.9:o qJ.le, ~~~lquier iu~ttffcación a I~ obra derq~~i~r~o p~tr(a ser. apr?ë, vel:hada cM,trala Repúbl,ca por el contratista, no ligado aun· pot su firmá en un conttato~ y hé aquí la raz6np~reltoria para. mantener en, rese.rv,a,la~ negociaciones de, esta, ,e8peci~, miéntras no e~tén a~,~gu-racf~spara ~I pais. Y rè·~fpt~amen·t~, Ja, fa~~ gr,ay{sinu queec.lm~t~n quielle~, por apêS: ~"enas o, daftadu.. d~ a la pu·.brrètda~, sin lá venia dél Ol)bierno, documentO$ como el q~ba publicado El Tiempo. ~ Si eS,a&no son la:s Pilhes, es inicuo atacar por ellas. al Mi- nistro. Y 5110 son, eSdes{eal atacáilo cuandó éf no puede de-fenderse, por la razón fundamental,que dejamos anotada, En tratán~(£~, como en este caso, de un contrato quenecesita inprescin,diblemente de la aprobación legislativ:], es-d~~¡r,.que no o:>ligará ala hep~bliça sino en el caso de serap!<1t1 ... {lt.f.p PO.~:. ~~dio ~e. uQ~ INi.la ~U.b!iCaSi.Ó h~cbii p.or el,. ..~ El. ri~lliPo. Ito ~elle, JP~!JllçffiHlli,~~l) Jtled~o.m~H4t!p. e, ~erJjoftera avYesáS lnterpre1âcloneS (a honra •. , los funclona-
  • 5. 3rios plíbllcos y de colocar el pais-ensitua(Íones muy dificilesy peligrosas. Pedimos a la opinión sensata q-qe reflexione sobre la-pro.funda inconveniencia de esta intemperancia periodística, y es.-peramos que el Gobierno yJa Policia. si fuere el c;;so, ponganen claro cómo· llegaron a manOS .de los de&interesa{ios. col1lbo.•ra~ores de El Tiempo, o de su Director, las bases publicadas; Vol/iendo ahora al ataque al supuesto contrato, cabe o~servar que el periodista republicano o sus clllaboradores hansalido con un verdadero parto de los montes. Después de tán-to ruído y tánta contumelia, lo úníco que su atreven a decire~ su artículo es que la cláusula 16 es inconveniente, porqueel Gerente de el Ferrocarril puede encontrar amigos en las Cá,maras que delloren el estudio del c(}ntrato, a fin de que el Congreso no lo apruebe ni lo impruebe. Apenas es concebible tal audacia para pretender desviar el criterio público. De manera que un contrato discutido durante muchos meses y acordado por las partes, tiene por único objeto que no ~e lleve a efecto. De manera que un con- tr-ato que tánta preocupación implica plra los desinteresados colaboradores de El Tiempo, habrá de quedarse sin resolu- ción en el Congreso y ni ello::>ni el contratist:!, ni los Minis- troi, ni la prensa lo~rarán que el Congreo le dé vado a ese negocio, ya sea aprobando o im,J:obando. Demanera qu~ el Gongreso de Colombia es un lu~ar de cita, no de las prime- ras inteligendas del pais, sino de todos los iluminados y ora- tes de Colombia! Nunca pudo imaginarse dislate mayor que el que entra- na la inofensiva afirmación de El Tiempo. y es semejante parto de los montes cuanto alii se puede decir contra las supuestas bases del contrato .. Si la cláusula 16es auténtica, ella es pelfectamente jus- a y explicable, com) que la delDllra de la negociación no po- <iría convertirse. para el contratista en causa de queb atas, tal vez hasta de caducidad de sus anteriores contratos; y como que ella sólo impUca una demora o prórroga, si se quie- re, de pocos meses, pues sOlo una ofusclción fenomenal pue- de sostener q~e, el COllgreso prJximo ni apruebe ni imprue- be el contrato. Concluímos: no hay nada sobre qué discuti" el periodis- mo serio, mientras no se conOZlan las bases o el conlrato auténtico; no es leal atacar ni las supuestas ni las legíti- mas bases, mientras ellas no obliguen al conrratista,. la crí- tica de El Tiempo a la c1áuslJla 16 es no sólo desacertada sino infantil; y. la inanidad de semejante crítica, bien puede to- marse como indicio seguro de la bondad o acierto del COll- traIo que el Gobierno adeJanta y que entregará a la. resolu· cion soberana ydefinitivíl,dc.Congreso. Allí, en d Congreso, habrá. tal ez algún colaborador de El TiempQ~ que pueda
  • 6. trabajar por el ¡nitrés público. El desinteresado colaborador de El Tiempo, a que nos Teferimos en anterior artfculo, vuelve a Ja carga con su vieja mania de combatir cuanto, refiriéndose al Fertocarr!l de Santa Marta, no tienda a entregar aquel ferrocarril II· lai. dfSlnteresados patriotas residentes aqui"y en el exterior, que de allos atrás vienen hostigandº" a todos los Gobiernos para que les faciliten la combinación .mercantil con que sueflan. Porque es pecesario habtar clara: na se trata de amor .al pais, ni de Interés público, nf de miedO a los yanquis," en toda esta campana. Se trata "Simplemente de poner de pan. talla esOs pretextas para ver de cOmprar a preciO de costa una empresa ferracarrilera impol tante; colocaria Juega eón ven- tajas en el exterior, sean o no yanquis los que la compren y pasar el resto (je los dias en la holganza de tan afortu- nada y pingüe operación y riéndose de los cândorosos co- lombianas que a ella hubieren contribuida, par amor a Ja patria, ¡::ar interés pública a por miedo a los yanquis . y es necesariO que el senar Directar de El. Tiempo sepa JO que hay entre renglones en tado este asunto, a·fin de que no sirva él también de mampuestq para combinaciones egoJslas que a él no le van ni le vienen, pues tenemos plena confianza en su patriotismo auténtico, que se pretende sor- prel1cer y explotar. Al doctor Restrepo la rodearon incesant~mente los inte- resadas en la combinacióR dicha y sorp~ndieran.su baetia fe, ha .;ta el punto de hacerlo inmiscuirse no mu) constitudo- n11meute que digamos en cuestianes privativas de la Asam- blea del Magdalena é interrumpir, si no estamos equivocados,,Janegociación que con celo patriótico adelantaba can la Compaflia del ferrocarril el seftor doctor Araújo, a fin de sa- lir de una situación que debe resolverse en bien de los inte-. reses nacianales y del DepartamentO del" Magdalena. Ahora se han· tentaáo todos las caminos de la intriga para ante ciertas autoridades y••vienda que no dan resultado, se ha acudido al sistema alarrnjsta~ de la" prensa y a tergi- versar el criterio público can palabrería desprovista de sesO y de.razón, pero preflada de tópicas efectistas. No es correcto para can el pais este procedimiento. Diga el oficiaso cOlaborador de El Tiempo: yo presenta aqui no los intereses de la Nación sinO las de un grupo de negociado- res, pero voy a demostrar que el negocia que ese grupo pro- pone es mejor que el otro, y entonces proc~rá con franque- za digna de respeto. Pera no defienda las pretensiones de ese grupo, haciendo creer que está salvandó h causa de la República. . Nosotros defendemOs al Gobierna, y en especial al Minis- tro que gestiona este inportante negocio porque considera--D;1asqueestánprocedie1do discreta, carrecta y provechQslr.
  • 7. mente para el país. Queremos que se decida alguna vez la si·tuaci6n a que antes aludimos, pero. desde Juégo. no somosdefensores a todo trance del contrato. Cuando se haga y.sepublique, lo analizaremos y si en éJ encontramos cláusulasque nos parezcan nocivas para el pals. Jas combatiremos contoda claridad y le pediremos al Congreso que las corrija. Una tarea asi debiera esperarse de toda Ja prensa. Lodemás es exhibir una salla demasiado sospechosa para Joslectores no ~el todo comulgables con ruedas de molino. Elsistema de no definir nada y de presentar al Congreso pro-blemas en vez de soluciones, es un sistema rabulesco, impro-pio de Gobiernos serios. El ejercicio del Gobierno obliga al valor civil, para noarredrarse ni ante dificuJtades ni ante responsabilidades. cuan-do se procede dentro de Jas Jeyes y los dictados del honor. Yese concepto del valor civil lo tiene, en grado máximo, nues-tro actual Presidente. EJ sabe lo que está haciendo en la ma-teria de que se trata y su Ministro de Obras Públicas lo sabetambién. Ellos saben. por consiguiente. qué es lo que van apresentar a Jas Cámaras y c6mo hallarán alii un voto de justi-ficación a su conducta. EJ colaborador de El Tiempo ha cometido la impruden-cia de pretender tachar todos los artículos de las bases queaqueJ periódico publicó y que hasta la fecha nadie, fuera delGobierno. sabe si son auténticas o nó. Más hábil hubiérasemostrado si reduce su crítica a unos pocos articulas. Esa par-simonia habrla hecho pensar en que no Je arrebataba el pe-sar de la derrota probable de sus amigos. Pero así atacán-dojo todo puede mostrarse hasta amigo imprudente, pero nohábil poJemista. y hay otra cosa digna de mención; este escritor fue unenemigo implacable del General Uribe. Y. sin embargo. ahorasí se infla de contento para apoyarse en alguna opinl6n ais-lada de aquel ciudadano y darle toda Ja autoridad de cosainapelable. Con esto vuelve el lobo a mostrar las orejas. Malatáctica; falta de pericia para estas gimnacias de la polémica. Entre Jas criticas que ahora nos presenta está Ja de queel contrato o Jas bases de idem se establece un pequeño de-recho por el servicio de muelle, y combate esto por dos ra-zones esenciales: poorque una ley declaró que los plátanos noserian gravados con nuevos impuestos por cierto número deanos; y porque el nuevo impuesto diz que lo pagarán losproductores del articulo. desde luego que los compradores sedarán sus trazas para rebajar en esa cuantia .el precio decompra. Vea quien tenga la bondad de leernos, la sin razón desemejante crítica: . El derecho de muelle no es un nuevo imp~esto sobrelos han:lMIZ Clinn ••I n~<Y( n r ••tr¡hll,.i~n .It•••••••••••••• 1:•• i••••.• _
  • 8. tamute-GOJDO·eL:qae ,·se "plal 11IOZO,qbe·-te,ante"b"lio.¡Y1o·1paIêl~.de 1,l1l8¡pàt1e .~.·otJ8,Ó ~ ..ípd6n ;Clue;des~a la~plan .•taeiPlI.,Uaaar ;Impuestos lUtHrdribliCiooes:4e !servicios" lnOoes:cosa .que .traiga :aquien tal bace 1a&au,_.·Ja.«lod~ .. Ese pequeno gasto .de muelIe es devuelto .atpafs en for..made par~cipación -al Magdalertade susprodudus, -de acueduc,:,t&1y.saneam18ntode SaRota-Marta, tic. :P,.er~;eso DO lo quiereYeT Di·~tu:dG1rel censor. - ..:. ;. NoqmdJián Joscomp,adores;:abHgar a los ;cultivadores,alJlIa~(de<~t-gasto,.ya porque.la có1JJgetenC!ia.8itá·b1ida4a.yelta .gmá.tiesBrroUándose, . ya porque el œsitrato lOJ defiem-de, con esta cláusula terminante, que. el ·ceAsOt"no-l.Ítliso 1mni meditar: cEste setvicw ¡de muelle40~gHá>la:€ompa1iia opersona,por ciljracuenta se traga eL·ettibarque.y en.ningùnl!asa;~ cuenta·de los ctlti ta.d9res, que.00 sNn ~doreLl?arágeafo·:/En caso :!leque los ;prèclos-a quest COticatn losblmaDOs.de ;exportación fueJIell retfucldos at~ft.lnferior;:a.la~regia en5-ant8.Marta err £911, el GobierflO .pue6esus--f>e1Ider, .Ipor· el tiempo qoe d1ire la diolla red.v«ión de.lprecios,-el dereohoacobrar el servitio de muelles -de que trata -estearticulo.· Ahora ¡:;reguntamos al lector: ¿Esleat ana t:ritica en que$e. deRmienáe a sabrendas cuanto puede ir :enjustificael6a ~oijefensa de la victitna? y asi anda nuestro ya conocido censor en -toda la emitaQue bacede las bues. En otr-a parte dice, .por ejemplo, que no tiene importaDcia~.1Bùy baja tarifa de ·fletes :establecida. ~ara·:el4errotarri I -en-mel César Y:fuodadón, porcrue.diz·queollSimGas bis ,tierrasdel Ariguanl son de la Compania Frutera. Pero,. *de; luego,fIO ëalapr.ueb21c:fe so extllafta lafir~ón.V,.si.no,-.¡uiséra-.moi!Quenus,a19s1 lviera estaS prertJbtas: " .tQI¡é, entiea-..t usted. por t"t Aripanl-? ·¿Coánias kectáleaBüeJ:le -jk totbarca alii aprovechable pata Ia·Siembs~ de ~báR!.~ ~ántas tie estas ltectárea-s Je.eosta a usleâ qUe .• eai1 de k7hnara-? ¿cOmo ias hubo estaÇOlbpalia-? iEs -b no cœr-toqaé esaiCOmarca e&caii ~nsu totaüpaè ·hidi •.) Elucel 00-biemõse ha reservada esos baldios? Nosotrosflosatrevemos a adelantar at-e" conceptO : eltenSOll no :pGdtá saUrair.oso, al cont~stai ntaspreguDtas, deta sfgutenCe .perentoria y enfática declara~n tie, este último:articulo: cCabeobservar que el guineo de aqnella parte deJe. line-a al cultivarse los terrei1<l8, seria propiedlld de ¡a Ccm-peilta Frutera, dado que eUa es dueña d~ CCl8i toda la règiónde Ariguaní.- . . tt¡ui suspcodewws. inientra$senoa ~ta.;esta.-Série de preguntas. Este debate es cosa seria yno!.i~e ~de.~~ ¥-a¡IIOS~iol heeb91. - ... , .. - ... ,
  • 9. El ferraca rri I àe Santa marta ~. Con inusitada furia se han desatado. la prer.sa republi- cana, la disidente y ,algunos diarios conservadores, contra unas bases. de contr.ato que. sustraidas de alguna oficina pú- blica, se dice han sipo discutidas entre el sefior Ministro de Obras Públicas y Mr. Marhsall, Gerente del Ferrocarril de Santa Marta, y me. he quedado asombrado de la manera corno se tr.atan en la prensa de la capital las ~uestiones más im· portantes para el pais. Es obvio que mientras ese documento no sea un con- trato firmado, el Ministro no puede ç1efende.rlo, aun supp- niéndolo ·auténtic:o. Se principia, pues, por cometer una~- faru.ia con el Ministro, atacánd% en momentos en que tiene. que callarse, pues él en ningún caso puede revelar los Pll}t- tos vulnerables del Gobierno que justifican la negociadijn antes de perfeccionarl~. Vamos a ensayar con la imparcialidad de 5imples e,s- pectadores una explicación serena de esas bases, tajes como las hemos entendido, y al propio tiempo iremos refutando una a una las baladles argumentacio~es de El Tiempo~ para que se vean dos cosas: La Cómo ciegan la pasión y el odio; 2.8 Cómo esta prensa repite, sin examinar/o, cuanto al primer periódico le ocurre en un arrebato de odio estam¡lar: èn sus columnas, aunque sean los mayores desatinos. Lo sensible es que peribdlcos como La Sociedad, de Ull lado, y El Espectador, de ùtro, incurran en . esa falsa via, si-,guiendo a Gil Bias, El Domingo y El Tiempo. Artículo 1.0 No se lleva el ferroéàrril a Plata poreue está dfmostrado que desde Fundación hasta Plata el tel re- no es en parte anegadizo y en parte lo forman lIanuras~ apropiadas únicamente para la cría de ganados. Toda esa comarca es absolutamente inadecuada par ••. el cultivo del banano. El único objeto que tendrla llevar el ferrocarril a Plata, seria el de que sirviera para el moimiento de importación y exportacion del interior, lo que (!; absurdo, habien~o ferro- cart"U de Cartagena a Calamar y de Bartanquilla a Puerto. Colombia, y siendo la apertura de Bdcas de Ceniza empresa que no muy tarde habrá reaHzado el país. La obra en estas ciénagas de Fundación a Plata inpone un costo muchisimo. mayor, costo que gravitarla sobre el Gobierno Que está llamado a, responder por el interés del capital invertido. . Las ventajas siguientes encontramos a la línea de Fun-
  • 10. 8 ~a~i6n al Ariguanl: a) menor .cOsto eh la construcción, ,Y•. Por cl"nsigulente, garant[a de- intereses por suma mucho Atle(O(; b) se atraviesa una inmensa región propia para el •• ttivo del. banano, zona que los conocedores estiman con una área diez veces mlyor que la que actualmente es zona bananera en el ferrocarril; e) Se da salida al mar al centro Gel Departamento del Magdalena, hasta hoy casi incomu· .~¡cada con el mundo y en donde la industria peeuaria rpuede tomar un desarrollo tan grande como en las sabanas CIe Bolivar; d) la linea que se debe llevar hasta el César fta de empalmar con el ferrocaril de Tamalameque, y des- ..emp~a, por consiguiente, una fundación tan trascendental para -el futuro del pais como la que en estos momentos se ade- ~antaen El Cbicoral hatia Buenaventura; e) Ja Compaftia ~Ft1Itera no tiene propiedades en el Ariguani, porque el -(Jobierno sustrajo esas tierras de las adjudicaciones de <baldios por medio de una ley; I) las bases. no conceden)l la .<:Ompaftia una sola hectárea de tierras baldias. De manera .que e! Gobierno, o la 1er, quedan en libertad de disponer io que más convenga, a fin de que sean capitales y brazos <olombianos los que aprovechen de la industria bananera en ..esa comarca. Por 10 demás, llamar el Ferrocarril de fundación al Cé- "Sar un simple ramal, es un juego de palabras, expresado con <evidente mala fe. Los raTlales en este ferrocarril son tospedatitos que se ~partan de la línea principal para entrar a poca distancia en las plantaciones vecinas, hechos en condiciones inferiores a Jas de la linea principal, sin obras dearte,sin estaciones, etc., y, por tanto, sin r.ondiciÓflninguna de permanencia. En cam- bio, el trayecto de Fundación al César ha de ser exactamente igual en todas sus condiciones al de la.llaea principal. Cuando el General Uribe hablaba de peligros por las ad- juraciones en el Ariguaní, era, naturalmente, partiendo de la .base de que el ferrocarril fuera- a Plata Y de que hacia el .Ariguaní s610 penetrara por algunos pocos kilómetros de ca- :"lfilera. Insinúa, además, el interesado censor de El Tiempo, que las tari.fas de transportes son menores en los ramales que en la linea principal, desentendiéndose, maliciosamente, d~ que ,en las bases aparece pactada una tarifa bajísima para et 4ransporte del banano en el trayecto del César a Fundación. Ya ve el articulista de El Tiempo que no es inconscien- <ia en la celebración del contrato y que su altísima sabidu-- -ria experimenta también rectificaciones: el calificativo de ~neptitud, la quién cuadra mejor? ., Articulo 2.0 Es una inepcia ta~n, U .,~ica,_cies~~ , . ••••• A·~~ ••~,. AU. la . e&tiftMbclmí:dj¡-m-=- tãâéA"_-ItÜ~,~
  • 11. 9topia de un artículo de las modificaciones de 1903, artículoéste que el crrtico llama «importantrsima estipulación, de laLey 61.- Si, pues, lo que el Ministro ha hecho es una copiade una importantisima estipulación, es absurdo censurarlopor esa copia. Bien es verdad que el critico dice que lo delMinistw es «una mala copia,- pero no lo demuestra. Se limita a censurar que no se haya establecido que alavaluar el Ferrocarril se le considere simplemente como obray no como Empresa; pero es el caso que la importantisimaestipulación de la Ley 61, tampoco dice que se avalúe comoobra el ferrocarril. La parte conducente de la Ley 61, diceasi: «Articulo 2.°.... Parágrafll: Declarada administrativamen-te la limitación del privilegio y del derrcho del usufructo porcualquiera de los motivos previstos en este artJculo, la Com-pafHa quedará desde ese momento en la obligación de venderel ferrocarril con todos sus enseres y anexidades al Departa-mento del Magdalena preferentemente, o a la Nación si aquelrenunciare al derecho de comprar o a cualquiera otra persona osociedad Que mediante el consentimiento del Gobierno qui-siere hacerse cargo de la Empresa. «Articulo 3.° El precio de la venta a que hubiere lugarpor cualquiera de los motivos expresados en la primera partedel articulo anterior, lo fijarán las partes de común acuerdo; ysi esto no se pudiere, será determinado por peritos avaluado-res, nombrados uno por cada parte. En caso de discordia res-pecto del avalúo, el tercero dirimente será designado por losdos pelitos principales, o si éstos no se pusieren de acuerdoen el nombramiet1to, será elegido por la Corte Suprema deJusticia. En todo caso queda a salvo el derecho de las partespara ocurrir al Poder Judicial si se creyeren lesionadas porel avalúo .• ¿En qué parte contiene esta eimportantisima estipulaci6n»que el ferrocarril se puede adquirir por el Gobierno como obray no como Empresa? Sin embargo, hubo habi/lsimo~ perso-najes-quizá de los mismos patriotas que hoy defienden Insintereses nacionalss-que pretendieron durante la Administra-ci6n anterior tomar para sr el ferrocarril adquirido por el Go-bierno en esas condiciones. Ahora lo querlan adquirir por elprecio de avalúo que le dieran como obra. Nos parecen más modestas las aspiraciones, pero, desgra-ciadamente para ellos, la Compania no creemos que renunciaráa ela importantlsima estipulación,. en favor de los patriotas. Articulo 3.°, de la censura. Las cuestiones relativas al por qué del precio de ventadel ferrocarril, son de aquellas que no se pueden tratar mien-tras la Compania no haya firmado un nuevo contrato queJa obligue. Me limitaré a Indic::ar 1m; nrecln&..~ I•• ,.I,," ••• r~ IA
  • 12. 10
  • 13. 11:el Gobierno debe pagàr el ferr.J!I:t{.~ntado en oroamericano; ¿será la situacióQ __ ! la.~opida para hacer ~ta compra? . -, El deMoren su preciplt •••• ~de ataq~e dice que el Ministro debió cetlirse at artícuto 99 de la Ley 51 de 1861. Doble error: no es el articulo 99 sino el 9.° del contrato en referencia, y el tal articulo fue, como el 8.°, expresame~teimprobado por la citada ley. De manera que el avisado censor Cita una dispúsición que fue derogada hace veintiocho años. Articulos4.o y 5.° Al embrollo escrito sobre estos pun- tos por el censor, se hacen las siguientes observaciones: .el ~ervicio de muelles no es un nuevo impuesto, es, sencilla- mente, la retribución de un servicio, como la que paga cu~l- quierhijo de vecino porque le transporten una mercancia de un lugar a otro. No siendo impuesto, no pugna, como lo pretellde el censor, con lo establecido en la Ley 6.a de 1909. Este derecho de muelle no lo pagará en ningún caso el productor de los banan~s. En las bases está establecida una defensa clata del asunto, que el critico no quiso [transcribir y {Jue dice asi : "Parágrafo. En caso de que los precios a que se con- tratan los banados de exportación fueren reducidos a t-arifa inferior a ia que regia en SanfaMarta en 19t 1,el Gobier- no puede suspender, por el tiempo que dure dima reduc- edén de precios, el derecho a cobrar el servicio de muelles de que trata este articUlo." Ante esta disposición ..:ategórica de las bases resulta la evidente mala fe de la crítica del censor en este punto, Las bases establecen que el 50 por -lOa del producto de los muel1es pertenece al D~partamento :del Magdalena y a ciertas entidades municipales, y como la Compañia se obliga a hater un acueducto en Santa Marta; se ~e ha au- torizado para disponer de la cuarta parte de ests aguas para el servicio de sus talleres y dependeneias, pero esta- bleciéndose alii mismo que no poede traspasar este dere- cho a terceros. Al vencerse el privilegio, estedèrecho de las aguas, como todos los demás accesorios del ftrroea- nH pasará gratuitamente a la Nación. Por otra parte, las bases establecidas que el acueducto se hará en conformidad con lo que acuerden la Compalia y el Gobernador del Mag- dalena y con el Concejo Municipal de Santa Marta .. De manera que estas entidadec:; harán que el agua que se trai- ga a la ciudad sea en cantidades tale5; que alcance correc- tamente para su servido; descontada lá cuarta parte de que va a hacer uso la Compañia o en oh:os términos, para la Compañia aprovechar su cuarta parte de acueducto, tiene ~orzosamenteque construiria un25· por lOOms grande que;el QUé ft rteèelttaNa ctà•• tù,fmiílés ~dàde$ de Santa Maria.
  • 14. ;-18 Articulo . o, como di::e elc~nsor,que este articulo de las ti ca una prórroga gratuita a la Compaftia para la e las obras que se compro- metió a hacer y. no ha ; no es cte~, l.°porque la Compaftia sI ha hecho a as de esas obras y tiene en servicio por los caftos varios vehiculos de vapor; 2.°, por- que en el contrato aprobado por la Ley du 1903, la Com- pafti.a se obligó a canalizar loa caftos para que sirviera_ a la navegación de buques de un mlr.imun de doscie~s toneladas, en tanto que conforme a las bases, aquella éana- lización debe ser tal, que puedan navegar por los caflos los buques del Magdalena, cualquiera que sea su torielaje. Dice asi la parte prrtinente de las bases: . ela Compétftlaqueda obligada a canalizar en un plazo de seis anos los canos y ciénagas en lo que de comùn, acuerdo entre el Gobierno y la ComparUa fuere necesario para hacer de la ciudad de la Ciénaga UIl puerto fluvial accesible a los buques que navegan en -el rù:J.~agdatena •• Articulo 7.° Carece oomp1etamente de fundamento tod~ la algarada del censor al rededor de este articulo. La participación del Magdalena, que rige, es la estableci- da en el contrato de 1881, o sea ellO por 100 sobre el pro- ducto liquido del ferrocarril cuando éste se haya dado al ser- vicio público en toda su extellsión. Aquella a que se refiere ta Ordenanza que cita el censor, no rige, porque la Ley 61 de 1903 estableció que para que el Departamento del Magdalena tuviera derecho a la participación establecida en el simple proyecto de contrato de 1890, era preciso que la Asamblea del Magdalena lo dijera asi antes de la ,eanión del próximo Con- greso, y que si asi no lo hacla~ recobraba su fuerza la estipu- lación de 1881. Como fue BÓio en 1911 cuando la Asamblea del Magdalena habló, y de 1903 a 1911 se han reunido mu- o chas CClUgresos,es claro que ya nopodla optar por la par- ticipación pactada en 1890. Yaqul ha ocurrido, pues, el cen- sor en otra quiebra evidente de su sablduria. Como los productos liquidas ya se sabe que en Compa- ftias anónimas, y más qae todo en CompafUas domiciliadas en el Exterior, se pueden anular inventando en la contabilidad gastos generales exagerados (buen ejemplo de ésto las Corn- pafilas cafeteras que entraron en esta clase de negocios con conocl:ios comisionistas), en las bases se optó por algo más pequefto en la apariencia, pero completamente seguro enla sustancia: la participación en el producto bruto, y se exigió, además, que en ningún caso pudiera bajar esa participación de /; 2,000 al afto. ,lceptado esto por la Compaftia. hubo Que convenir en lo que ella exigia para tat aceptación: en que también se limitara el máximum de la participación. Pero noo es cato sólo: conforme a todos: los contratos anteriores-indu- ,*lve~-alardeado de 1890-tlDeo.~to sólo·tiene d~~Q
  • 15. ·13 a recibir participación cuando se concluya toda la linea del fe- rrocarril, y es por esto por lo que hasta ahora no ha r~cib¡do .. el primer centavo. En cambio, las bases establecen que esa participación empiece en el momento mismo en que el nuevo contrato sea aprobado, circunstancia esencialísima, de la cual se desentiende el interesado acusador. Articulo 9.° Dice el censor que lo hecho por el Ministro en las bases es más que escandaloso al conceder exención de derechos de Aduana por el tiempo de la concesión del .contrato del ferrocarril con la restricción de -los que no esten gravados en la tanfa de la Ley 117 de lq13 con más de 25 centavos por kllogramo.- Y para demostrar su afirmación dice, con sobra de mala fe, lo siguiente: -Sobre esta materia hay el antecedente del articulo 11 de la Ley 53 de.1881, que declaró libres àe pago de derechos lus materiales para la construcción del ferrocarril, durante la construcción y cinco aflos después.- Con mala fe, porque el censor sabe que esa cláusula de 1881 fue modificada por el artículo 60 de la Ley 51 de 1"887, vigente hoy, que dice: -Los materiales, útiles, herramientas, máquinas, enseres, etc., que se introduzcan para la construcción del camino de hierro, estarán exentos de todo derecho de importación, tonelaje, peaje o de cualquiera otros impuestos que existan en el pais, durante el término de la concesión. De manera que el escándalo y el crimen del Ministro consisten en haber circunscrito esta ilimitada exencibn a aquellos artículos que se necesitan para el ferrocarril y que no están gravados en la tarifa con más de 25 centavos! ! ! Hay todavia otro punto de capital importancia que se debià tener en cuenta para establecer la exención en esaforma en las bases publicadas. De una manera absoluta,como estaba establecida, era muy difícil la fiscalización. Bastaba simplemente que vinieran los objetos dirigidos alferrocarril, para que tuvieran el pase, por Rer tan generalla exención. Ahora se puede abrir el contenido: para sabersi los objetos especiales expresados en las bases son losque contienen los bultos dirigidos al fel rocarril: se fiscalizadebidamente. Y esta pre"l¡siój es lo q u~ se califica de es-candaloso! Artículo 11. Critica el censor que se establezca en lasbases que la Compañia ha de estar siempre domiciliada enInglaterra o en su defecto en Colombia, y demuestra vivasimpatia porque ese domicilio estuvi-era en los Estados Uni-dos, con lo cual echa por tierra toda su grita contra laCompllfia Frutera Americana y toda su alharaca de quedebemos defendernos de los yanquis. Y para mayor contra-dicción en el mismo párrafo anota como cosa gravísjma quediz que la Frutera de Boston tiene el 70 por 10) de las
  • 16. acdôlles;deJ. feuoearm~do::Saa" Mw_,· d~ k> tuai, .d~hoseádè:paso, no da. la ¡)radl&l: ., .. , tQpién 1ó.·~~E5;el. ~l de, qbS.~IiV,.- qU:«;)AAéI:1~;grUa~e.~te,lev~par-~~ .. WI19. f~.~~J~.ia~FlJ ..~.~.t•• por óbj.eto. vet· Sl~.co.oed.- ;~9Vf.r 4It!;~r~! ,por el grupo de colombiaao&LJ¡exMPJ"~c:t4l ~ .~. V,fkcm: el·censor, grU-90que. ha tra~do. Qfgëm~" y,áo-micfUarse en Londres, desde; donde veRdr-án en. el. f~osUs reclamaciones, no ob$taute ,el te,ror qlJe I~ m;ln~fi~t~perdas reetamaclones inglesas,¡.Y S«la.q~et ~$E)f, ~al fin cuales< son los pcligws05. si, 10ft. iqgles,s; .ol~ y.~~.quis, cabe preguntar: ¿Cklmo podfi.:et~~rttQ¡ a~~~s~de que las acciones de. la nutNaElllJ)r..- no. Pa.,.r:an I~~tal poder de hlglese$. o de, y~nquis?; ¿OJ CI:. q." eSt; grup-ahada elneg-Ocio por mera benefiaDcia¡ p&íblka. Qbligápap~además, a no morirse !tnaca, aJin, d6:;.que¡ ~ .r~c@: ~herencia n) pudieran pasar eSoI deredl.Qs.J: hèt¡ed~O& )an"quiso ingleses? . Aftlculo 12. o;ce asi, la cláu8vla.obiflto~ la:c;riti~; «~i la Compania incurriere;e.col$al. regJa~ent~POJ:eHapoblicados .cOrt 1~ aprobaeiõn, de.k(jobifitiBQ.. el)- pr~fe-rendas indebidas, plenamente comprobadas .• en~.el; ".anl~porte de la ciuga en et ferrocarril, o eolos :ramaletl;de la BtIJ-.presa, i~clrrl~á en las siguiente¡ sanciDtlea; aj;Si la.. <:¡u~dejada mdev dlmente dê transportar. no. fUOe;; d6o"ietps dia·nafuraleza cOHupHble, la Campafti., pagará{a. 511:dHnO-; 1q(Sçdallos y perjuicios y una· ruult.huta .. del 25 por 100· <141.vator de ditba carga; 11) Si la carga: dejada ind~bhtameftt~~de transpJrtar fuere de objetos. de:, n&túraleza corruptible, la,C-ompaAia pagará al dueftó de la carga. el) vam de ésta yuna multa tasta· del 30 por 100 del valor d~ dicha. c~fg~e) Si la carga dejada de ttanSJYMtar. oporiana e indebi~,mente fUere de guille() de exportación, kt· Compati., pagará~l dueflô-de dicha carga. el vatot. de esta, y el l~(o c.04lIk,comprobado y una multa hasta del ~~ por. tpo del valor dedichacarga l multa que e.1 caso de reincidencia, será.: haatade¡:50 por 100. «Parágrafo. Para imponer.l¡u; multas,qle ·tratan losin<:i-.Sos precedentes, como también, toda. las sancio~!t de; Que,tr..-.ta el incisO e precedente, se necesita queja escrita, furada,,,.comprobada del duefto 1e la carga ante.el GoberAâdQr delMagdalena. quien, previo informe:de.la Compaftia. resolverá elpunto segúllla que resulte de: lo alegado y probado por laspartes. De la resolución del Gobierno podrá· ape!ar cualquierade las parles ante el Ministerio de Obras Públicas, dentr.) de·los tres dias hábiles si~uientes a It notlficaeíón legal de l¡(providencia del Gobernador. eLa resolucion del·Ministerio se,eamplirã. sin peritti~kl ;dct·qltt h-parte no coi1loriD~ COB dia;; Pidll" ~lfl.·PI"I".
  • 17. me!J!ecumplldq, oç~,rrit, de.iitro de, 10$ tte~ rn~s.t;S~igujen~eA . a:-la ~o!ifiC~¢,iõ~jégal ~~. fa, rè$pl~cr;61l d,çr ~irj¡~t~río~ âl pó~e.r l ..JudIcIal, contr~ tã) resolùCfqn, para ha¡;;er valer sus derechoS. «Parágrafo. El dereéño de apelacioh para ante el Miilis- terio de Obras Públicas .• concedido eri el párágrafo preœdente,no tendrá lugar en los asuntos cuya cuantía baje de den pe- sos ($ 1(0) oro.· y es una cláusula como ésta, encaminada toda ella a sal- var el derecho de los plantadores de guinea y a impedir cual- quier abuso,de la COll1panla, lo que er llamado defensor de los intëreses pùblicos encuentra oportuna para insistir en sus de-flúestos contra el Ministro, después de lIamarla de tramitacibn lenta y difícil. La cláusula se defiende por si sola y por eso nos limitamos a insertarla. Articulo 13. Comparada la critica con el articulo de las, bases, se ve que no tieneimportacia de ninguna clase. Este arti- culo dice en su parte final: «del sueldo que el Gobierno asig- na a este empleado se hará laCompañía cargo hasta de cien pesos ($ 100) mensuales.» Como hasta significa término de la .acción, es claro que el Gobierno puede decir que la Compa- nia ayude con los cien pesos o con un solo peso; y es claro, .pOr atta parte, que ,como es cláusula Que impone sólo una obligación a la Compafila, ella no habrá .de qaejarse de que por (as gestiones del censor se le quitara de encima tal obli- gación. Articulo 14. Dice así Iii critica: «Trata del precio que tendrá derecho a, cobrar la Campania por el transporte del gui- neo desde Fundación en adelante. Estipula medio centavo por .racimo de primera clase, o su equivalente, por cinco kilóme- :tr(}s o fráç.ciones de ellos .• En lugar de aplaudir esta bajísima tarifa obtenida por el Ministro, el censor - agrega esta mentira y este dlslate: «Cabe observar que el guinea de aquella parte d~ la línea, al cultivarse los terrenos, seria propiedad de la Compania Frutera, dado que ella es duena, de, cas.i toda la re- gión· de Ariguarií.» Mentira, porque esos terrenoS no son de la Frutera, sino baldios, r.eservados en virtud de unal~y preserita· da al Senad) precisamente por el actual Presiden~~ d~ la. Re- :públíc.a.Disla~e, porque, si los taJes terrenos SOll de la Fru·· tera y todos los pláta:1os son y han de ser de d!al caei1por tierra todas las lamentaciones anteriores del censor, cuando ha dicho que el servicio de muelles va a arruinar a los pobres cul- tivaderes, y cuando ha dicho también que la cláusula 12 es jnepta para evitar indebidas preferencias en el embarque de la carga. ¿Si toda esta es de la Frutera, qué preferencias caben o dejan de caber? Olvidó el censor que asi como la inmoralidld también tiene su pudor, la pasión y la mentira también necesita su Jógica. Artículo 16. Se critica que eJnforme a esta cláusula se
  • 18. acuerde suspensión de términos para la Compania mientras el contrato no sea aprobado o Implobadopot el Congreso, y en escrito anterior habia dicho el mismo criticó que ahota ta Com- p~ftia, para que no corran sus términos hari que el Congreso ni apruebe ni impruebe el contrato, . . Otra vez la falta de lógica: SI et Ministro se dejó enga- tiar, como lo dice el sapientisimo censor, y el contrato es tan maravillosamente .bueno para la Compania, es· absurdo pensar . que ésta pretenda que se le niegue la aprobación. Es natural y equitativa la dá.usula 16, porque la Com- pania no podia exponerse a los perjõicios muy graves que pu- dieran sobrevenirle en los momentos mismos en que estaba negociando con el Gobierno, porque el Congreso estaba a punto de reunirse y porque es moralmente imposible suponer siquiera que, como lo supone el critico, ese alto cuerpo deje sin aprobar ni improbac unanegoc,iación de semejante tras- cendencia. El censor se queja luégo amargamente de la cláusula 18,; qae dke asl: «Este cvntrato necesita para su validez de la aprobación del Poder Ejecutivo, previo ~oncepto favorable det Consejo de Ministros y del Poder Legislativo, menos en el ar- ticulo 16.• Esta parte subrayada le parece inaudita al censor, y sin ~mbargo, ella es necesaria y la naturaleza misma de las cosas estaban indicá1ldola, desde luégo que esta cláusula debia forzosamente regir mientras el Congreso aprobaba o impro- baba el contrato, es claro que ella quedl!ba en todo caso fuera de la sanción del Congreso y siendo obligatoria para el Ejecuti- vo, desde el momento en que firmara el contrato. Lo absurdo habria sido precisamente lo contrario, estable· cel condiciones provenientes dd Congreso pera una cláusulaque entraba a regir inmediatamente. Haber caldo en ~eme-jante absurdo valdrla tánto como si al convenir dos ejércitoscontendores un corto armisticio para ver de llegar a la cele-bración de un tratado de paz. fuera necesario establecer quetál armisticio no regla si el tratado no s~ .celebraba. Da lásti-ma leer disparates de esta clase es.crltos en letra de molde. Después de esto, el .:ensor se ufana de. su triunfo ysedestaca en improperias contra el Ministro de Obras Públicas.Ni lo uno, ni Iq etro puede ser objeto de estas IlnEas, escri-tas a la ligera por un ol::lservador que no ~e ocupa .de las per-sonas, sino de la justicia y convenienci~ para el pais. T