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La Leyenda de la Huacachina
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La Leyenda de la Huacachina

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La Leyenda de la Huacachina La Leyenda de la Huacachina Presentation Transcript

  • IEP. “Simón Bolívar”CUENTO: “Erase una vez”PROYECTOESCUELAS AMIGASCHINCHA – ICA - PERÚ2013
  • IntroducciónIntroducciónLa laguna de Huacachina, ubicado a cinco kilómetros al oeste de la ciudadde Ica, en el Perú; se presenta como un verdadero oasis natural en mediode las blancas arenas del desierto costero del Perú. De aguas color verdeesmeralda, surgió debido al afloramiento de corrientes subterráneas yalrededor de ella hay una abundante vegetación compuesta de palmeras,eucaliptos (especies introducidas) y la especie de algarrobo conocida comohuarango, la que sirve para el descanso de las aves migratorias que pasanpor esta región. Todo ello contribuye a hacer de Huacachina uno de loslugares más vistosos y bellos de la costa peruana.El cálido clima imperante todo el año y especialmente el poder curativoatribuido a sus aguas (antaño, ricas en sustancias sulfurosas y salinas)hicieron que Huacachina se convirtiera, alrededor de 1940, en uno de losmás importantes y exclusivos balnearios peruanos de entonces. Seconstruyeron casas y hoteles, se levantó un hermoso malecón alrededor dela laguna, con barandas, alamedas y vestidores para bañistas. Incluso seasfaltó el camino que une a la laguna con la ciudad de Ica
  • En Tacaraca, centro indígena dealguna importancia, durante elperíodo precolombino vivía unañusta de verdes-pardosaspupilas, cabellera negra como elnegro azabache que forma piedraescogida de la tierra, o quizáscomo el negro profundo delchivillo.El pájaro quebradino de las notasagudas, el tordo de nuestrosalfalfares de las cejas de lassierras, doncella roja de curvas ysensuales contornos gallardos,como las vasijas del Sol en elCoricancha de los Incas.
  • Allí cerca también de lasalturas de Pariña Chica, elpago de las huacas, de losenormes tinajones y lasgigantescas lampas dehuarango esculpido, vivíaAjall Kriña; apuesto mozode mirada dura y fiera en elcombate.como la porra que se yergueen la mano del guerreo ocomo la bruñida flecha detendido arco; pero de miradadulce y suave en la paz, en elhogar, en el pueblo, comorizada nota de músicaantigua; como gorjeo dequena hogareña, percibida alo lejos por el fatigadoguerrero que tras dilatadaausencia regresa.
  • Ajall Kriña, enamoróseperdidamente de las formasblandas, pulidas de la virgen delpueblo y un día en la confusaclaridad de una mañana, cuandola ñusta llevaba en la oquedad deesculpida arcilla, el agua pura, sualma apagada y muda hastaentonces, abrió la jaula y dejócantar a la alondra del corazón:Mi corazón en tu pecho cómopermitieras; aunque penda deun abismo, muy hondo, muyhondo o estrecho de modo quetú me quieras como tu corazónmismo.
  • La de las eternas lágrimas, laprincesa Huacachina, llamadaasí porque desde que los ojos desu alma se abrieron a la vida,no hicieron sino llorar; no tardóen corresponder el cariñohondo, fervoroso e intenso delfeliz varón de los cambiantesojos de fiereza o de dulzura, deacero o de miel.Todas las mañanas y todas lastardes, en los cárdenos ocasos ocon las rosadas auroras,Huacachina, cuyas lágrimasparecían haberse secado parasiempre, entregaba a AjallKriña, las preferencias de sucorazón, las joyas de suternura, los incendios de sualma pura y sencilla.
  • Pero la felicidad que siempre se sueñaeterna a los ojos egoístas de que goza,voló como el céfiro fugitivo que se escurreentre las hojas de los árboles o entre lashebras del ramaje. Orden del Cuzco,disponía que todos los mozos seaprestaran a salir inmediatamente, paracombatir sublevación de lejano pueblobelicoso.Ajall Kriña, con el alma despedazada, sedespidió de su ñusta hechicera. Ella le juróamor, fidelidad, cariño y él, alegre, felizporque comprendía con la fe y la fiebre delque quiere, que ella no lo engañaría yentregaría su corazón como aquella otrañusta odiosa de la leyenda iqueña queenajenó su ser por el oro de la joya, laturquesa del adorno y los kilos de la blancalana como vellón de angora, marchó conotros de su pueblo en pos de nuevos solesa develar la rebelión, a sofocar elmovimiento sacrílego contra el Dios-Inca.
  • Ajall Kriña, con heridasterribles, abiertas en el cuerpode bronce, muere en elcombate después de haberluchado como un león. La tristenueva, pronto se comunica aHuacachina, la bella princesade los ojos hechiceros, quienalocada, desesperada, alamparo de las sombras que sevienen, huye sin que loadviertan sus padres entre loscerros y los cuchillos de arena,hasta caer postrada, abatida,jadeante, sudorosa, con elllanto que desbordándose delmanantial inagotable de susolas, caían en las arenas quecomo pañuelos de batista, seextendían más allá de laHuega.
  • Las lágrimas ruedan y siguenrodando muchos minutos;numerosos días; tiempo talvez incontable para ella, desus ojos inyectados por eldolor y cuando el hambre, eldolor, la tristeza, ladesventura, rompen el frágilcristal de su alma y la vidahuye y se aleja veloz, esasabundantes lágrimas,absorbidas por las candentesarenas, surgen a flor de tierraen el inmenso hoyoamurallado por las arenassuperpuestas, después dehaberse saturado, con lassustancias de la entraña de latierra, que las devuelve porno poder resistir el contagiodel inmenso dolor.
  • En el día, las verdes aguaspardosas se evaporan enpequeña cantidad hacia loscielos, como si fueranllamadas por los dioses paraaprender del dolor y secuenta que todavía en lasnoches, cuando las sombrasy el silencio han empujado ala luz, al ruido, sale laprincesa, cubierta con elmanto de su cabellera quese plisa u ondea en sucuerpo; con ese mantonegro, muy negro, peromenos obscuro que su alma,para seguir llorando sullanto de ausencia y depesadumbre.
  • algunas de cuyas gotastodavía se descubren en lamañana, en los primerosminutos de la luz, hastasobre los raros juncos quea veces brotan en la orillade oquedad; se ven sobrelas innumerables hojasrugosas del toñuz tendidoen sus ocios y se percibensobre cada uno de losdientes de las hojaspeinadas del viejoalgarrobo, que extiendesus ramas levantándosesobre la cama de arena,para pedir a los cielos,piedad y consuelo,destinados a la princesade la dicha rota, delensueño deshecho, delparaíso trunco.