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Asimismo, el PE manifiesta su preocupación por el crecimiento del desempleo y la
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personas paradas que no perciben ninguna prestación. Esto significa que solamente un
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Conferencia xii semana solidaria. parroquia santa bárbara de llanares. avilés, 23.4.2014. trabajo decente, crisis económica y mundo del trabajo.

  1. 1. 1 XII Semana Solidaria. Parroquia Santa Bárbara de Llaranes. Avilés1 . Conferencia: Trabajo decente, crisis económica y mundo del trabajo. Eduardo Rojo Torrecilla. Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Autónoma de Barcelona. 23 de abril de 2014. I. Primera parte. Qué es y cuál es el origen del concepto de trabajo decente. 1. Introducción. Iniciaré mi exposición destacando que hay que tomar conciencia de la importancia del derecho al trabajo como un derecho de ciudadanía, y a continuación adoptar las medidas necesarias, tal como propugna la OIT y será objeto de explicación más adelante, para que sea un trabajo decente, con derechos que permitan tener una vida laboral digna para toda persona trabajadora Es curioso que haya que volver a los orígenes del Derecho del Trabajo para recordar que aquello que puede ser bueno para un empleador, la máxima explotación de la fuerza de trabajo, es nocivo para el conjunto de la sociedad, razón por la que se adoptaron las primeras normas laborales. Por ello, y en el siglo XXI, pensar el trabajo en términos únicamente de ingresos económicos, me parece erróneo, aunque sea importante, ya que si no va acompañado de un desarrollo de la persona perderá todo su valor. Y no olvidemos, por favor, que no todo trabajo se encuentra en el mercado. La vida laboral es mucho más que normas, y de ahí la importancia del día a día de las relaciones de trabajo, donde la flexibilidad y el acuerdo entre las partes es mucho, muchísimo mayor de lo que algunos organismos internacionales, europeos y españoles creen. Si planteamos el debate sobre el pleno empleo vinculándolo a reducción de derechos económicos y sociales nos estaremos equivocando. Sí es cierto que hay que plantearse cómo está cambiando el trabajo y el impacto sobre el mismo, por ejemplo, del cambio tecnológico, de los datos demográficos de envejecimiento de la población en países desarrollados, de la mayor presencia femenina en el mercado laboral y de la necesaria incorporación de los jóvenes. Es este el debate, y no el de una reducción de condiciones de vida, y de trabajo, para gran parte de la población mientras se incrementan cada vez más las desigualdades sociales. 1 http://www.parroquiadellaranes.org/TMUNDO.htm
  2. 2. 2 En suma, al hablar de pleno empleo en el siglo XXI no podemos pensar únicamente en un porcentaje bajo de trabajadores desempleados, sino también y muy especialmente “la categoría de los puestos de trabajo disponibles y los ingresos que generan”, pues no basta con que una persona pueda trabajar (el número de “trabajadores pobres” aumenta) sino que es necesario que este trabajo sea gratificador, que satisfaga las necesidades materiales y sociales de las personas; o dicho de otra forma, hay que apostar por un “trabajo decente”. A este trabajo, o más exactamente a sus características, me voy a referir a continuación. 2. La aparición del concepto de trabajo decente y su posterior desarrollo y consolidación. A) Encontramos las primeras referencias en la Memoria del que fuera Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), presentada en la 87ª reunión de la Conferencia anual de dicha organización, en junio de 19992 . En dicho texto se exponía que el trabajo decente “es sinónimo de trabajo productivo, en el cual se protegen los derechos, lo cual engendra ingresos adecuados con una protección social apropiada. Significa también un trabajo suficiente, en el sentido de que todos deberían tener pleno acceso a las oportunidades de obtención de ingresos. Marca una pauta para el desarrollo económico y social con arreglo a la cual pueden cuajar la realidad del empleo, los ingresos y la protección social sin menoscabo de las normas sociales y de los derechos de los trabajadores. Tanto el tripartismo como el diálogo social son objetivos por derecho propio, que garantizan la participación y la democracia y que contribuyen a la consecución de los demás objetivos estratégicos de la OIT”; Con posterioridad, el Director General profundizó en su análisis en la Memoria presentada a la sexta reunión regional europea de esta organización que se llevó a efecto el mes de diciembre de 2000, cuyo volumen I llevaba el expresivo título “El trabajo decente en la economía de la información”3 , y en el que se afirmaba que el futuro de la política social (es decir el futuro de la política que afectaba a los trabajadores en especial) se estaba jugando en Europa, en donde se estaban configurando las respuestas a los problemas sociales que entraña la mundialización. Su consolidación se produce a mi entender tras la aprobación por la Conferencia anual de 2009 del documento “Un pacto mundial para el empleo”, que encuentra su origen el Informe del Director General a dicha conferencia, “Enfrentando la crisis mundial del empleo La recuperación mediante políticas de trabajo decente”. La síntesis del llamado “Programa de trabajo decente” se encuentra muy bien recogida a mi parecer en la página web de la organización4 , y es la siguiente: “El trabajo decente es esencial para el bienestar de las personas. Además de generar un ingreso, el trabajo facilita el progreso social y económico, y fortalece a las personas, a sus familias y comunidades. Pero todos estos avances dependen de que el trabajo sea 2 http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc87/rep-i.htm 3 http://ilo.org/public/spanish/region/eurpro/geneva/regconf/report_vol_i.pdf 4 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/--- relconf/documents/meetingdocument/wcms_106222.pdf
  3. 3. 3 trabajo decente, ya que el trabajo decente sintetiza las aspiraciones de los individuos durante su vida laboral. La puesta en práctica del Programa de Trabajo Decente se logra a través de la aplicación de los cuatro objetivos estratégicos de la OIT que tienen como objetivo transversal la igualdad de género: Crear trabajo: una economía que genere oportunidades de inversión, iniciativa empresarial, desarrollo de calificaciones, puestos de trabajo y modos de vida sostenibles. Garantizar los derechos de los trabajadores: para lograr el reconocimiento y el respeto de los derechos de los trabajadores. De todos los trabajadores, y en particular de los trabajadores desfavorecidos o pobres que necesitan representación, participación y leyes adecuadas que se cumplan y estén a favor, y no en contra, de sus intereses. Extender la protección social: para promover tanto la inclusión social como la productividad al garantizar que mujeres y hombres disfruten de condiciones de trabajo seguras, que les proporcionen tiempo libre y descanso adecuados, que tengan en cuenta los valores familiares y sociales, que contemplen una retribución adecuada en caso de pérdida o reducción de los ingresos, y que permitan el acceso a una asistencia sanitaria apropiada. Promover el diálogo social: La participación de organizaciones de trabajadores y de empleadores, sólidas e independientes, es fundamental para elevar la productividad, evitar los conflictos en el trabajo, así como para crear sociedades cohesionadas”. Es decir, el trabajo, y más concretamente, el trabajo decente, forma parte del llamado “Estado del Bienestar” o “Welfare State”, desarrollado en Europa en los años posteriores a la segunda guerra mundial, y que incluye otros derechos que deben ser accesibles a toda la ciudadanía, como son la educación, la sanidad, la protección familiar y la protección social. Tales derechos se encuentran hoy sometidos a fuertes convulsiones, cuando no graves restricciones, en muchos países como consecuencia de la crisis económica y su impacto social. B) El debate sobre el trabajo decente siguió con fuerza después de la Conferencia anual de la OIT de 2009. Quince meses después, en octubre de 2010, la Comisión Europea celebró un fórum internacional sobre el trabajo decente en Bruselas5 en cooperación con la OIT, en el que se reconoció que el plan puesto en marcha por ésta seguía siendo un elemento central, y mucho más en situación de crisis, para tratar de lograr un crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado, que mejore las condiciones de vida y de trabajo de la mayor parte de personas y que refuerce la dimensión social de la globalización. En la reunión de Bruselas se destacó la importancia de promover el empleo juvenil, adoptar políticas que facilitaran el tránsito hacia una “economía verde” que significara cambios importantes tanto en la cantidad como en la calidad de los puestos de trabajo, y promover la incorporación de condiciones de trabajo que 5 http://www.ilo.org/brussels/lang--en/index.htm
  4. 4. 4 respetaran los estándares internacionales en todos los acuerdos comerciales que se suscribieran, tanto con carácter bilateral entre Estados como de carácter regional. También me parece necesario mencionar la reunión de los Ministros de Trabajo y Empleo del G20, celebrada en París los días 26 y 27 de septiembre de 2011. En esta reunión la OIT y la OCDE presentaron cuatro documentos de indudable interés sobre el impacto de la crisis y la necesidad de adoptar medidas urgentes en diferentes ámbitos de actuación. Uno de estos documentos llamaba a la promoción de políticas coherentes para alcanzar el trabajo decente y para promover el pleno empleo productivo6 , poniendo el acento en una mayor cooperación entre las diferentes organizaciones internacionales y en una cooperación reforzada entre los Estados, dada la cada vez mayor interdependencia de la economía global. Del documento me interesa destacar en especial la preocupación manifestada por las dos organizaciones sobre el creciente incremento de las desigualdades en el ámbito salarial y la disminución de la participación de los salarios en la renta nacional, algo que a su parecer corría el riesgo, de provocar importantes desajustes internos y externos, y que “amenaza la cohesión social”. Como podemos comprobar en la actualidad, no andaban muy desencaminadas las dos organizaciones en sus predicciones. C) Acerquémonos por último, y con más importancia si cabe por realizarse mi exposición en una Semana Solidaria organizada por entidades religiosas, a un excelente documento elaborado por la OIT en 2012 y que lleva por título “El trabajo decente y la justicia social en las tradiciones religiosas”7 , precedido, no por casualidad, de la palabra “convergencias”. Es un documento muy interesante y recomiendo su lectura, muy especialmente en momentos en los que algunos degradan el trabajo a una mera mercancía y dejan de lado al sujeto que realiza la actividad, olvidando la dimensión subjetiva del trabajo y que la finalidad de toda acción humana (recuerdo las encíclicas de Juan Pablo II y de Francisco, y en general la doctrina social) “es la de servir y nutrir a la humanidad”. Digo que es muy interesante porque pone de manifiesto, tal como destacó el entonces Director General Juan Somavia en la introducción, que hay muchas coincidencias entre los valores que defiende la OIT a lo largo de toda su historia, y muy especialmente con su programa de “trabajo decente”, y aquellos defendidos por las diferentes religiones y tradiciones espirituales que son analizadas en la publicación (protestante, católica, islámica, judía y budista), de tal manera que “la dignidad humana, la solidaridad y , sobre todo, los vínculos entre trabajo, justicia social y paz nos llevan a un terreno común”. 6 http://www.ilo.org/public/libdoc/jobcrisis/download/g20_2011/policy_note_promoting_policy_cohere nce_web.pdf 7 http://www.pcgp.it/dati/2012-02/07-999999/ILO_Religions_SP_WEB.pdf
  5. 5. 5 El documento realiza en primer lugar un breve recorrido por la historia de la OIT, “una organización basada en valores” desde su creación en 1919 y que han ido adaptándose a los cambios políticos, sociales y económicos a lo largo de los años, siendo fundamentales tres documentos: la Declaración de Filadelfia de 1944, la Declaración de 1998 relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, y la Declaración de 2008 sobre la justicia global para una globalización equitativa. Hoy la OIT trabaja con cuatro grandes objetivos planteados en la última declaración citada y en el programa de trabajo decente, a los que me he referido con anterioridad, es decir “el empleo, la protección social, el diálogo social y los derechos en el trabajo, que tienen como objetivo transversal la igualdad de género”. A continuación, realiza una interesante síntesis de las fuentes de referencia sobre el trabajo de las diferentes religiones y tradiciones espirituales analizadas, y expone de forma sucinta el sentido del trabajo en ellas y busca los puntos de encuentro y de diálogo, argumentando como hilo conductor de la reflexión que “una idea cabal del significado del trabajo en las diversas tradiciones religiosas nos permite comprender mejor las diferentes perspectivas sobre las responsabilidades y relaciones entre trabajadores y empleadores, así como las diferentes concepciones de la protección social y la justicia”. El documento nos acerca a un mejor conocimiento del valor del trabajo en la Biblia, las conferencias mundiales protestantes, las encíclicas papales y la doctrina social de la Iglesia, el Corán con la Sunna y los Hádices, la Torá y sus cinco libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, y el budismo y sus tres yana (Mahayana, Hinayana y Vajrayana). El texto va analizando cómo se recogen, y de qué forma, los valores fundamentales de la OIT en las tradiciones religiosas, partiendo de la dignidad humana y constatando que todas las religiones, desde sus diversos planteamientos, “implícitamente están de acuerdo en que el trabajo es un derecho fundamental para todas las personas”, ya que cuando pueden hacer uso de este derecho “las personas tienen un sentido de dignidad a través del trabajo y pueden suvenir a sus necesidades y a las de sus familias”. Qué acogida tienen los derechos fundamentales en el trabajo en las confesiones y tradiciones religiosas es objeto de atención en la última parte del estudio, analizando de qué forma los derechos de libertad sindical y negociación colectiva, la prohibición del trabajo forzoso, la abolición del trabajo infantil, y la eliminación de las discriminaciones en materia de empleo y ocupación, son recogidos en los textos religiosos. Por citar algunas referencias de las diversos textos que guardan directa relación con el llamado “trabajo decente”, en la tradición budista “toda forma de trabajo forzoso esclaviza a las personas, impidiéndoles desarrollar su autonomía y llegar a ser libres”; para la tradición protestante, “el trabajo a una edad prematura puede tener efectos nocivos para el desarrollo físico e intelectual del niño”, y en la islámica “los niños no pueden concertar un contrato legalmente mientras no hayan alcanzado una edad apropiada”. Para la doctrina social de la Iglesia católica, las organizaciones sindicales “son un factor constructivo de orden social y de solidaridad y, por ello, un elemento indispensable de la vida social”. En fin, la tradición judía afirma la igualdad entre las personas y puede leerse en el Éxodo que “una misma ley habrá para el nativo y para el forastero que habita en medio de vosotros”. 3. Qué es el trabajo, cómo cambia, cómo hay que repensarlo.
  6. 6. 6 A) A finales del mes de noviembre de 2013 tuve oportunidad de participar en la II Semana de Relaciones Laborales y Recursos Humanos, organizadas por el Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Girona, Ferran Camas. Mi ponencia versó sobre “El modelo de relaciones laborales que emerge tras la crisis económica y social: la configuración de un nuevo marco de derechos laborales”. . Buena parte de las tesis expuesta en mi ponencia siguen siendo plenamente válidas en el momento presente, por lo que serán también utilizadas en mi intervención. Ahora bien, la preparación de esta conferencia, y aprovecho ahora para felicitar a los organizadores por su iniciativa y por haber conseguido mantenerla viva en el tiempo, es un buen momento para repasar algunos de los más recientes documentos internacionales y europeos, con algunos apuntes españoles, que tratan sobre las nuevas (o no tan nuevas) realidades sociales y laborales, y cómo les está afectando la situación de crisis económica, al mismo tiempo que podemos hacernos muchas preguntas sobre cómo se está abordando esa crisis y quiénes son las (muchas) personas que la sufren más intensamente. .., pero obviamente sin olvidar el pasado, del que recuperaré algunas de mis aportaciones en anteriores reuniones y congresos en los que he abordado la temática del trabajo y sus cambios. . B) Por ello inicio mi análisis retomando unas consideraciones que formulaba hace ya varios años, concretamente en noviembre de 2006, y que creo que siguen siendo plenamente válidas8 . Ha cambiado sustancialmente el trabajo en las últimas décadas, y es el momento de preguntarnos si las tres funciones clásicas que se le han reconocido desde sus orígenes, es decir la percepción de una remuneración, la inserción social y la autorrealización, siguen siendo válidas para las personas que trabajan, ya sea por cuenta propia o ajena. Es necesaria una reflexión crítica sobre el trabajo y su futuro, como hizo permanentemente mi maestro el jesuita Joan N. García-Nieto durante su incansable e inagotable actividad intelectual y práctica. Hay que debatir sobre cómo adaptar las políticas a los cambios en los conceptos de trabajo, empleo, actividad, formación o desempleo. También es obligado establecer mecanismos adecuados de articulación entre las políticas activas y pasivas de empleo, y dar respuestas socialmente adecuadas a la problemática del desempleo y a la precarización de las condiciones de trabajo, dos caras en la mayor parte de las ocasiones de la misma moneda. Y para repensar el trabajo y en qué condiciones se desarrolla, es decir tanto su calidad como su cantidad, siendo la referencia dedicada a la Unión Europea pero entiendo que debería ser extrapolable a todo tipo de trabajo en cualquier país (aunque la realidad no acompañe mi planteamiento) es conveniente conocer los indicadores o dimensiones de las que se ha dotado la UE desde principios de siglo. Hay que tomar en consideración los siguientes: desarrollo de la trayectoria profesional; igualdad de hombres y mujeres; protección de la salud y la seguridad en el trabajo; relación adecuada entre flexibilidad y seguridad; existencia de un mercado inclusivo que facilite el acceso y permanencia a todos los ciudadanos interesados en participar; conciliación de la vida familiar y laboral, con la obligación de poner en marcha políticas asistenciales para personas dependientes y para menores, y horarios de trabajo suficientemente flexibles y que puedan adaptarse a 8 http://www.cruzroja.es/docs/2006_3_IS/POLITICAS_DE_EMPLEO_E_INCLUSION.pdf
  7. 7. 7 las nuevas necesidades familiares del trabajador; fomento del diálogo social y de la participación de los trabajadores; plena aplicación del principio de igualdad y no discriminación en todas las fases de las relaciones de trabajo; potenciación de la formación continua como ingrediente principal de la estrategia destinada a fomentar la productividad. C) En el análisis de los cambios en el mundo del trabajo es necesario acercarse a las interesantes y sugerentes reflexiones formuladas muy recientemente, en un foro de debate celebrado el 26 de marzo y organizado por la Fundación 1 de mayo, por un muy buen conocedor del mundo del trabajo, el Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Castilla-La Mancha Antonio Baylos9 . El profesor Baylos reflexiona sobre el significado del trabajo “hoy en día”, se plantea qué cambios se están produciendo en “la representación política del valor democrático del trabajo”, defendiendo con base constitucional española el trabajo como factor de inclusión y cohesión social, y afirma que el trabajo “es una relación social sobre la que reposa todo el sistema económico, pero principalmente estructura el sistema social y vertebra políticamente un proyecto de futuro”, pero añadiendo a continuación que esta característica se ve alterada por dos factores: “la redefinición de la empresa” y “la modificación del trabajo”. Con respecto al primero, cita, en cuanto que le afectan directamente, “la globalización financiera, el incremento de la competencia en un mundo global, en un mercado global, los nuevos centros de irradiación como China, India, etcétera, los procesos de deslocalización productiva, las innovaciones tecnológicas, las nuevas formas de organización de trabajo”. Al mismo tiempo se plantea cómo afectan estas modificaciones, y otras que pueden darse en la vida empresarial, sobre el trabajo, y concreta que se manifiestan en fenómenos de “fragmentación del trabajo” (subcontratación, externalización productiva, segmentación del mercado laboral --- fijos, precarios, desempleados-- desaparición (no real en muchas ocasiones según mi parecer) del trabajo asalariado y conversión en aparentemente (y en muchas ocasiones no es así) trabajo autónomo. Y todo ello, en un “universo laboral” donde colectivos como “mujeres, jóvenes e inmigrantes son las identidades más expuestas en ese tema”. En definitiva, la pérdida de valor jurídico y de centralidad social del trabajo lleva según el profesor Baylos a la pérdida para muchas personas de lo que ha significado desde su regulación jurídica laboral (s.XIX y XX), la obtención de rentas, de seguridad, de dignidad. Hoy, “cada vez más para muchas personas el trabajo es una condición degradante, precaria…”, y en donde la frontera (y los viajes de ida y vuelta según mi parecer) entre trabajo temporal y desempleo son cada vez más borrosas. O lo que es lo mismo, el sindicato debe plantearse como se enfrenta a un trabajo que en buena medida “está desregulado, fragmentado, segregado…”. D) Es en este ámbito de cambios en el mundo del trabajo donde ha de situarse el debate sobre la reforma del Derecho del Trabajo, con una atención especial a su dimensión internacional y europea, con un nuevo marco de negociación colectiva y relaciones 9 http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Informe89.pdf
  8. 8. 8 laborales que combine seguridad en el puesto de trabajo y más en general en el empleo. Tal como puso de manifiesto el profesor Tiziano Treu hace poco más de nueve meses en unas sugerentes reflexiones para debate10 , es necesaria una proyección global del Derecho del Trabajo y de la protección social para encarar las nuevas realidades, ya que en su gran mayoría todavía permanecen dentro de la órbita nacional, y “tarde o temprano, las políticas y las reglamentaciones sociales, al menos aquellas que conciben un desarrollo democrático de la globalización, necesitan ser proyectadas a escala global”. Igualmente, en este debate sobre el futuro del trabajo y del Derecho del Trabajo hemos de prestar atención a una voz especialmente autorizada, la del profesor Jean Michel Servais, exdirector de la OIT11 , que afirma que es cada vez más evidente que “las políticas sociales y la legislación para su ejecución deberán adaptarse a mercados más abiertos y competitivos y a una manera de organizar la producción que es a la vez más compleja, segmentada y dependiente de las nuevas tecnologías. Es difícil, sin duda, cuestionar la necesidad de ajustar las disposiciones del derecho laboral a los nuevos sistemas de producción, información y comunicación. El problema es, entonces, no tanto saber si hacer la remodelación, sino cómo debería ésta llevarse a cabo. Actualizar las políticas sociales reinicia el debate sobre la síntesis óptima entre las garantías dadas a los trabajadores, y la creación de empleo y la competitividad, o en otras palabras, el equilibrio entre el desarrollo y los valores y derechos que una determinada comunidad nacional defiende”. 4. Crisis económica e incremento de las desigualdades sociales. ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia dónde quieren llevarnos? ¿Hacia dónde debemos ir? Nos encontramos en una situación de crisis económica y social para una parte muy importante de la población, aunque todavía hay quien defiende que el crecimiento de la riqueza (para un sector minoritario de la población) acabará llevando al incremento del bienestar del conjunto de la población. A) Podemos, pues, hacernos la pregunta (muy retórica, obviamente a mi entender) de si es necesario que se incrementen las desigualdades para que algún día la recuperación llegue a la mayor parte de la población. Esa pregunta se la hace el lúcido pensador polaco Zigmun Bauman en su libro ¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?12 y su respuesta es muy clara: “Este trabajo intentará demostrar por qué estas y otras creencias son mentira y por qué tienen poca o ninguna posibilidad de convertirse en verdades y cumplir su (engañosa) promesa. También intentará descubrir por qué, a pesar de la evidente falsedad de estas creencias, seguimos ignorando lo falsas que son sus promesas y no percibimos cuán imposible es que se cumplan”. B) No se han formulado la pregunta, porque ya conocen la respuesta, los autores del Informe presentado por OXFAM en el Foro económico mundial de Davos celebrado el 10 http://islssl.org/es/derecho-del-trabajo-y-proteccion-social-antiguas-y-nuevas-preguntas/ 11 http://islssl.org/es/los-estandares-laborales-de-la-oit-en-el-contexto-de-la-crisis/#more-1961 12 http://www.euroxpress.es/index.php/noticias/2014/2/8/zygmunt-bauman-contra-el-neoliberalismo/
  9. 9. 9 mes de enero de este año13 . El título del Informe no requiere de mucha explicación: “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica”, y en el mismo se aportan una serie de datos sobre la desigualdad que deben hacer seriamente reflexionar y a cuya lectura remito, pero me quedo ahora con sus recomendaciones de contenido laboral y que van en la línea del trabajo decente defendido por la OIT, cual es la de reclamar que todas las empresas que poseen o controlan ofrezcan un salario digno a sus trabajadores”, ya que la desigualdad económica se reduce con medidas como el fortalecimiento de los mecanismos de protección social y también “el fortalecimiento de los umbrales salariales y de los derechos de los trabajadores” y “la eliminación de barreras a la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres”. C) Quien también se formula la pregunta, aunque sea sólo desde la perspectiva norteamericana, es el profesor Robert Reich, ex secretario de Estado de Empleo durante la presidencia de Bill Clinton, en su artículo “Why there’s not outcry despite a declining middle class”14 , contestando que ello es debido a varios factores: la parálisis de la clase trabajadora por el miedo a perder sus empleos y sus salarios; muy relacionado con lo anterior, el declive del movimiento sindical, ya que en la actualidad el porcentaje de trabajadores a los que representa no supera el 7 %; las dificultades con que se encuentran los jóvenes para acceder al trabajo; en fin, la poca confianza que tienen los ciudadanos en su clase política para que resuelva los problemas, concluyendo no obstante con optimismo ya que el cambio está llegando porque no pueden continuar incrementándose las desigualdades en la forma que lo han hecho en las últimas décadas. D) También el movimiento sindical internacional es muy crítico con las decisiones adoptadas por las instituciones financieras internacionales que han llevado a un incremento del desempleo y del deterioro de las condiciones laborales de muchos trabajadores en los países en donde se han puesto en marcha. Especial y muy dura es la crítica dirigida al Fondo Monetario Internacional en la declaración de la Agrupación Global Unions para las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial que han tenido lugar en Washington del 11 al 13 de abril15 , poniendo de manifiesto que “la manera en que el FMI ha socavado las normas laborales y las instituciones de negociación colectiva en diversos países europeos, por ejemplo, ha tenido ya un impacto considerable sobre la distribución de los ingresos, que posiblemente se intensifique en el futuro”. Destaca que los cambios normativos que ha promovido, “en ocasiones conjuntamente con sus socios en la Troika y otras veces en solitario, han debilitado considerablemente las instituciones de negociación colectiva en varios países europeos”, y pide que cambie radicalmente de estrategia y que los demuestre en la práctica. Por ello le pide al FMI y también al Banco Mundial, “apoyar programas activos del mercado de trabajo y sistemas orientados a promover la retención del empleo y el trabajo compartido hasta que se haya asegurado una recuperación en el crecimiento, además de iniciativas específicas para la creación de empleo para la gente joven”, concretado en “poner fin a la promoción de la desregulación del mercado de trabajo y, en su lugar, 13 http://www.oxfam.org/es/policy/gobernar-para-las-%C3%A9lites 14 http://www.social-europe.eu/2014/01/class-why-theres-no-outcry/ 15 http://www.ituc-csi.org/declaracion-de-la-agrupacion-14559
  10. 10. 10 revertir el aumento de la desigualdad de ingresos promoviendo que se refuerce la negociación colectiva y unos salarios mínimos fuertes como parte de una serie de políticas del mercado laboral coherentes para un crecimiento más inclusivo; Asegurarse de que las mujeres se beneficien de estas acciones políticas a fin de evitar un mayor deterioro en las brechas de género respecto al empleo y los niveles de ingresos; Evaluar las actividades financiadas por las IFI respecto a su impacto sobre el empleo, y asegurarse de que contribuyan a la creación de trabajo decente, particularmente mediante la adopción de una salvaguardia sobre normas laborales por parte del Banco Mundial”. La desigualdad de ingresos en la primera década del siglo XXI se ha incrementado en la mayor parte de países y en ello han tenido gran parte culpa las decisiones de esas instituciones internacionales que han implicado “unos altos índices de desempleo y subempleo, y salarios a la baja o que no consiguen mantenerse al mismo nivel que el aumento de la productividad”, de tal manera que los ingresos provenientes del trabajo tienen “una participación cada vez menor en los ingresos nacionales para la mayor parte de las economías, tanto en desarrollo como avanzadas”. Por ello deviene del todo punto necesario poner en marcha una ambiciosa política que combine decisiones económicas y sociales a escala internacional, y así ha sido planteado por el sindicalismo internacional al grupo de países que forman el G2016 , si de verdad se quiere conseguir el objetivo fijado por sus ministros de finanzas en febrero de este año de incrementar el PIB en más del 2 % en los próximos cinco años; dicha política en el ámbito laboral pasa por reducir las desigualdades mediante el incremento de los salarios mínimos, el fortalecimiento de la negociación colectiva y las políticas activas de mercado de trabajo que faciliten la incorporación laboral de los colectivos que más lo necesitan y que apuesten por la formación y readaptación de la fuerza de trabajo ya presente en la vida laboral, con medidas adecuadas que faciliten la adecuada combinación de la vida familiar y laboral. E) El incremento de las desigualdades y la pérdida de derechos y de protección para una parte cada vez más importante de la población no es un “fenómeno natural” sino que responde a opciones políticas y económicas bien definidas, bajo la aparente cobertura de teorías con fundamento económico y social. Con razón denunció hace mucho años el entonces Papa Juan Pablo II, en un discurso pronunciado el 4 de noviembre de 2000 durante el encuentro con los gobernantes, parlamentarios y políticos con ocasión del jubileo17 , el escándalo de las sociedades opulentas en las que los ricos se hacen cada vez más ricos, porque la riqueza produce riqueza, y los pobres son cada vez más pobres porque la pobreza produce pobreza, y que ello no se da sólo en el ámbito estatal, ya que ante el fenómeno de globalización de los mercados “los países ricos y desarrollados tienden a mejorar ulteriormente su condición económica, mientras que los países pobres exceptuando algunos en vías de desarrollo prometedor, tienden a hundirse aún más en formas de pobreza cada vez más penosas”, pidiendo después que se apueste “por doblegar las leyes del mercado salvaje a las de la justicia y la solidaridad”. A algunos de los defensores de las teorías que propugnan la desigualdad social, que tan elevado coste social han tenido y siguen teniendo, les ha molestado sobremanera las manifestaciones contenidas en la primera Exhortación Apostólica del Papa Francisco 16 http://www.ituc-csi.org/l20-note-for-the-g20-employment 17 http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/gup.htm#b5y
  11. 11. 11 “Evangelii Gaudium”18 , y que por su importancia, y por lo bien que lo explica, es conveniente, y creo que necesario, reproducir: “Algunos todavía defienden las teorías del «derrame», que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia”. …. “Ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado. El crecimiento en equidad exige algo más que el crecimiento económico, aunque lo supone, requiere decisiones, programas, mecanismos y procesos específicamente orientados a una mejor distribución del ingreso, a una creación de fuentes de trabajo, a una promoción integral de los pobres que supere el mero asistencialismo. Estoy lejos de proponer un populismo irresponsable, pero la economía ya no puede recurrir a remedios que son un nuevo veneno, como cuando se pretende aumentar la rentabilidad reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos”. Sigo con mucho interés las aportaciones del Papa Francisco sobre asuntos económicos y sociales, y me ha impresionado gratamente su valoración positiva del derecho al trabajo, en sintonía con la doctrina social de la Iglesia. II. Segunda parte. Estudio y análisis de documentos internacionales, de la Unión Europea y de España sobre el trabajo decente, la crisis económica y los cambios en el mundo del trabajo. 1. Documentos, debates y propuestas en el ámbito internacional. Los cambios en el mundo del trabajo y del empleo deben ser objeto de atención tanto a escala internacional como comunitaria, estatal, regional o local, pues en todas ellas el mercado de trabajo aparece afectado por dichos cambios. La OIT subrayaba ya en 2001, y su tesis mantiene vigencia, la importancia de estudiar tres aspectos de capital importancia en su relación con el empleo: el impacto de la tecnología, del comercio mundial y de la población; ello, desde la perspectiva de asegurar que “el empleo sea el punto central de las políticas sectoriales y económicas, tanto a nivel nacional como mundial”. A) El 21 de enero se hacía público el informe anual de la OIT sobre “Tendencias mundiales del empleo 2014”19 , con un título, en forma de interrogante, muy claro y expresivo: “¿Hacia una recuperación sin creación de empleo?”. El informe abunda y profundiza en la preocupación manifestada en los de años anteriores sobre los escasos logros en la lucha a escala mundial para reducir los niveles de desempleo, mejorar la 18 http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa- francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html 19 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/--- publ/documents/publication/wcms_234111.pdf
  12. 12. 12 calidad del trabajo y adoptar medidas sociales que corrijan las cada vez más creciente desigualdades poniendo de manifiesto en su presentación, a cargo del director del Instituto de Estudios Laborales de la OIT Raymond Torres, que el sistema financiero “sigue siendo el talón de Aquiles de la economía mundial”, y que muy pocos progresos se han realizado “en la reducción de la pobreza y de las formas vulnerables de empleo como el trabajo informal y la economía irregular”. Las cifras que facilita la OIT a escala mundial pueden parecer que están alejadas de las realidades y problemas que sufren quienes se encuentran en difícil situación en su parcela laboral, pero en modo alguno lo son cuando tratas de entender cuál es la realidad que nos encontramos a escala global. Extraigo aquellas que más me han llamado la atención: “Se calcula que en 2013 el número de personas desempleadas se situó cerca de los 202 millones, un aumento de casi 5 millones respecto del año anterior, lo que significa que el empleo está creciendo a un ritmo más lento que la fuerza de trabajo…. En conjunto, el déficit mundial de empleo generado relacionado con la crisis desde el inicio de ésta en 2008, agregando a un numero de por sí considerable de buscadores de empleo, sigue aumentando. En 2013, el déficit ascendió a 62 millones de empleos, incluidos 32 millones de personas más que buscaban trabajo, 23 millones que se desalentaron y habían dejado de buscar y 7 millones de personas económicamente inactivas que optaron por no participar en el mercado de trabajo”. La situación de los jóvenes es especialmente preocupante ya que cerca de 75,4 millones (entre 15 y 24 años) estuvieron desempleados durante el año anterior, un porcentaje del 13,1 %, “un valor tres veces superior al de la tasa de desempleo de los adultos”, con un incremento del número de personas desempleadas de larga duración, reducción de la tasa de participación en el marcado laboral con respecto a la existente al inicio de la crisis, e incremento del número de personas que tienen un empleo vulnerable, de tal manera que “el empleo por cuenta propia y el desempeñado por trabajadores familiares auxiliares representa el 48 % del total del empleo”. Aunque haya disminuido de forma notable desde principios del siglo XXI, y es una noticia de la que sólo cabe felicitarse, el número de trabajadores pobres, es decir aquellos que a pesar de tener un trabajo no pueden escapar de una situación de pobreza, los datos siguen siendo muy preocupantes, y además el nuevo Informe pone de relieve que la reducción parece haberse estancado, de tal manera que “se calcula que, en 2013, 375 millones de trabajadores (un 11.9 por ciento del total de empleados) vivían con menos de 1,25 dólares de los Estados Unidos al día y 839 millones (o 26.7 del total de empleados) con 2 dólares al día o menos”. Por todo ello, la OIT apuesta tanto por la aplicación de políticas macroeconómicas para la creación de empleo y un incremento de los presupuestos destinados a las políticas activas de empleo (no parece, por cierto, que el gobierno español vaya en esta dirección, sino más bien lo contrario, habiendo destacado el sindicato UGT, en su informe sobre dos años de reforma laboral, la necesidad de potenciarlas y reformarlas de manera urgente, “porque se han recortado presupuestariamente de forma grave desde 2010 – han caído a la mitad – y son manifiestamente ineficaces”), al objeto tanto de incorporar más personas al mercado de trabajo como de mejorar los niveles de calificación y competencias de las personas en activo.
  13. 13. 13 B) ¿Qué preocupa más concretamente a las organizaciones internacionales de empleadores y trabajadores? Una buena síntesis la encontramos, por separado en el documento de la OIT20 que explica los contenidos más destacados y relevantes del “Coloquio de los empleadores sobre el futuro del trabajo”, celebrado en Ginebra los días 5 y 6 de diciembre de 2013, y del Simposio de los trabajadores sobre la desigualdad de los ingresos, las instituciones del mercado de trabajo y el poder de los trabajadores, celebrado en dicha ciudad suiza una semana más tarde. a) En el Coloquio empresarial se analizaron dos tendencias importantes que vienen siendo observadas por los círculos académicos: la degradación de la relación de trabajo convencional y la polarización de la fuerza de trabajo. Asimismo, se examinó uno de los principales factores que subyace a ambas tendencias: el impacto de las tecnologías en el empleo. A juicio de los empleadores, es preciso establecer un marco normativo e institucional que garantice la protección y la seguridad y que no esté necesariamente vinculado a un contrato de trabajo clásico”, y según ellos, “la polarización de la fuerza de trabajo, o el «vaciado» de la clase media, como se denomina a veces, es un fenómeno que se observa principalmente en las economías avanzadas, pero que pronto podría afectar también a los empleos formales en las economías emergentes…. polarización es uno de los factores que está agravando la desigualdad de oportunidades y remuneración. La tecnología es uno de los principales factores causantes de la aparición de este fenómeno, pero no el único; también contribuyen a él la integración económica mundial, la búsqueda de la eficiencia y los costos relativos”. También se apuntaron otros factores que pueden modificar la naturaleza del trabajo y las funciones que este desempeña, como “las transiciones demográficas y las políticas ambientales”. Los empleadores apuestan, ante estas nuevas situaciones, por “la mejora de las cualificaciones y el establecimiento del aprendizaje permanente”. b) Una perspectiva bastante distinta fue la observada en la reunión del mundo laboral, que puso el acento en la necesaria corrección de las políticas que han contribuido al incremento de la desigualdad y al deterioro de las condiciones laborales y de vida de muchas personas y de sus familias, destacándose que la desigualdad “no sólo tiene graves repercusiones negativas en todos los segmentos de la población desde el punto de vista social y en el plano de la salud pública, sino que también frena el crecimiento económico a largo plazo y ha sido una de las principales causas subyacentes de la crisis económica y financiera mundial”. Se puso de manifiesto que “la política de contención salarial que se ha venido aplicando durante la última década no sólo ha agrandado las diferencias salariales, sino que también obstaculiza el crecimiento económico y podría favorecer la aparición de tendencias deflacionistas, en particular en la zona del euro, que corre el peligro de experimentar un estancamiento económico como el sufrido por el Japón”, así como también que “la proliferación incesante de formas atípicas de empleo precario ha contribuido a reducir el componente salarial al erosionar las instituciones de negociación colectiva y denegar, en la práctica, los derechos laborales fundamentales de un segmento cada vez más amplio de la fuerza de trabajo”. 20 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/--- relconf/documents/meetingdocument/wcms_236486.pdf
  14. 14. 14 A mi juicio hay una reflexión importante en el documento, que también ha sido plasmada por el comisario europeo Lazlo Andor en recientes entrevistas e intervenciones públicas, cual es que se requiere aportación por parte de las organizaciones internacionales, y en concreto de la OIT, “en las que se presenten alternativas macroeconómicas coherentes a las fallidas políticas de austeridad”, ya que se consideró que “la perspectiva de confinar la búsqueda de posibles vías de solución a las cuestiones relativas al mercado laboral era demasiado limitada”. Sin olvidar que en el ámbito laboral “deben promoverse activamente normas laborales en materia de fijación de salarios mínimos, seguridad social y negociación colectiva para incrementar la seguridad de los ingresos”. En la reunión se formuló también la pregunta de cómo proteger a los trabajadores ante las nuevas realidades económicas y el aumento del empleo precario e informal, constatando que “para contrarrestar la tendencia cada vez mayor de recurrir al uso de contratos de duración determinada, las agencias de trabajo, la subcontratación, las cadenas mundiales de suministro, la externalización y la informalización con objeto de eludir el cumplimiento de la reglamentación del mercado de trabajo, establecida democráticamente, la OIT debe elaborar normas e instrumentos modernos y eficientes para garantizar a todos los trabajadores una protección jurídica y un trabajo decente”. c) Precisamente la OIT está haciendo sus “deberes teóricos” y formulando propuestas a través de estudios realizados bajo su dirección o colaboración en los dos últimos años. Cabe referirse, en primer lugar al estudio colectivo titulado “Una reglamentación del trabajo creativa. Indeterminación y protección en un mundo incierto”21 . La tesis más destacada a mi parecer del estudio es que la reglamentación del trabajo está en crisis, que se concreta en los siguientes términos: “A escala global, los marcos normativos tradicionales ya no pueden garantizar unas condiciones de trabajo dignas. La tragedia del Rana Plaza y las recientes protestas, desde las de la industria de la comida rápida en los Estados Unidos a las del sector de la confección en Camboya, muestran cómo tanto la reglamentación estatal como la responsabilidad social de las empresas no están atendiendo las necesidades de los trabajadores vulnerables”… “Este nuevo volumen responde a la apremiante necesidad de ideas nuevas para regular los mercados de trabajo contemporáneos”. Uno de los trabajos de la obra analiza el carácter “impredecible” de las normas del trabajo en cuanto a la eficacia perseguida y alcanzada, y lo atribuye a tres factores: “1. la fragmentación acelerada de las empresas contratantes; 2. las interacciones complejas que se producen entre las instituciones del mercado de trabajo; y 3. la efectividad variable del cumplimiento de la legislación laboral”. En fin, cabe destacar también que para los coordinadores de la obra, “la renovación de la reglamentación del trabajo no se producirá sin respuestas nuevas y creativas por parte de las personas encargadas de formular las políticas. El libro propone varias reformas vitales. Insta a los actores de política a reconocer la complejidad de las relaciones de trabajo actuales, a buscar los beneficios de las interacciones potenciales entre los distintos tipos de regulación, así como a replantearse las estrategias y las prioridades para hacer cumplir la ley, incluido el potencial de alianzas innovadoras entre los distintos actores públicos y privados implicados en la promoción de normas para un trabajo digno”. 21 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/--- publ/documents/genericdocument/wcms_236517.pdf
  15. 15. 15 Una segunda aportación lleva por título “Más allá de la estabilidad macroeconómica. Transformación estructural y desarrollo inclusivo”, bajo la dirección de Iyanatul Islam y David Kucera22 . En el capítulo 7, Christina Behrendt reinterpreta la protección social desde la perspectiva del desarrollo inclusivo y la transformación estructural, reuniendo la autora datos comparados entre países y experiencias nacionales para ilustrar “que unas medidas de protección social bien concebidas y financiadas sosteniblemente reducen la pobreza, promueven las capacidades y mejoran la empleabilidad”. Sobre la desigualdad de los ingresos, abordada en el capítulo 9, se constata, y deseo resaltarlo, que “tras la desalentadora situación del estancamiento de los ingresos reales en algunas economías adelantadas encontramos unas instituciones del mercado de trabajo debilitadas”. Por último, y en el plano de la reflexión económica, un reciente estudio de la OIT con el título “Crecimiento impulsado por los salarios. Una estrategia equitativa para la recuperación”23 , dirigido por M. lavoie y E. Stockhammer, defiende una política de recuperación impulsada por los salarios, destacando además que el aumento insuficiente de estos y la polarización de la distribución de ingresos “son factores que han contribuido a la crisis económica mundial”. La apuesta es por “un nuevo pacto keynesiano mundial”, en el que las organizaciones sindicales deberían tener un mayor poder de negociación y en donde el sector financiero necesitaría de una regulación más estricta para prevenir abusos, defendiendo que el crecimiento de los salarios “puede estimular la demanda global y el crecimiento de la productividad”. d) Desde otro foro internacional, un reciente estudio del Banco Mundial, del que son autores Omar S Arias y Carolina Sánchez Páramo, titulado “Back to work. Growing with jobs in Europe and Central Asia”24 , destaca la importancia de la creación de empleo como vía para mejorar la situación existente, con la puesta en marcha de políticas que apoyen a los trabajadores para que “estén preparados para asumir los nuevos empleos que se crean, para tener las habilidades y competencias necesarias, poder acceder sin trabas al trabajo, y estar dispuestos a trasladarse a lugares con mayor potencial de creación de empleo”. e) ¿Qué dice el movimiento sindical internacional? ¿Qué aportaciones realiza? Además de lo expuesto con anterioridad en la reunión organizada el pasado mes de diciembre en Ginebra, cabe decir que la mejora del empleo a escala mundial y la mejor protección de los derechos de los trabajadores es impensable sin la existencia de un fuerte y coordinado movimiento sindical en dicho ámbito territorial, y la existencia de la Confederación Sindical Internacional es una buena muestra de la importancia de actuar a escala global y con indudable impacto sobre la situación laboral de muchos trabajadores y trabajadoras en países donde los estándares de protección son mínimos. 22 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/--- publ/documents/genericdocument/wcms_236538.pdf 23 http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/--- publ/documents/genericdocument/wcms_234601.pdf 24 http://documents.worldbank.org/curated/en/2014/01/18486093/back-work-growing-jobs-europe- central-asia
  16. 16. 16 Así lo pone de manifiesto una interesante entrevista a la secretaria general de la CSI, Sharan Burrow25 , cuando se refiere a la importancia de la actuación del movimiento sindical para conseguir que la OIT aprobara el convenio 189 sobre trabajadores domésticos, la lucha a favor de los trabajadores en Quatar que están construyendo los estadios para el mundial de futbol de 2.022, o los acuerdos sobre seguridad y protección contra los incendios en las fábricas textiles de Bangladesh. Justamente en el próximo congreso de la CSI, a celebrar el mes de mayo, se trabajará por la elaboración de propuesta en la línea de conseguir derechos para los colectivos y los países en más difícil situación, o dicho con las propias palabras de la Sra. Burrow, “el próximo Congreso buscará el posicionamiento sindical internacional para hacer frente a los desafíos que encaran los trabajadores, enfoques innovadores frente a problemas complejos y la consecución del potencial pleno de la solidaridad sindical internacional”. Hay que pasar “de la austeridad a la prosperidad” y dar la vuelta a las cada vez más crecientes desigualdades, y estas son las propuestas que ha presentado el sindicalismo internacional en la reunión de Davos del pasado mes de enero26 , con una concreción importante en su contenido laboral: nivel mínimo de protección social en todos los países, un salario mínimo (legal y negociado) que permita a las personas vivir con dignidad, el fin del trabajo precario y el fortalecimiento de la negociación colectiva para garantizar salarios justos, condiciones de trabajo dignas y, al mismo tiempo, incrementar la demanda de bienes y productos a cargo de los trabajadores. 2. Documento, debates y propuestas en el ámbito europeo. A) En la introducción de mi exposición conviene recordar aquello que dispone el Tratado de la Unión Europea sobre su dimensión social. El artículo 9 nos dice que “En la definición y ejecución de sus políticas y acciones, la Unión tendrá en cuenta las exigencias relacionadas con la promoción de un nivel de empleo elevado, con la garantía de una protección social adecuada, con la lucha contra la exclusión social y con un nivel elevado de educación, formación y protección de la salud humana”. Tales objetivos también se enuncian en los arts. 147 y 151. Potenciar la dimensión social de la UE es una necesidad vital si queremos poner en marcha mecanismos a escala europea que contribuyan a la salida de la crisis en todos los países, aunque la rapidez de la misma sea desigual ya que las diferencias actuales son muy importantes (y en algunos Estados del centro y norte de Europa no hay esa percepción de crisis que tenemos en los países del sur), y en ello ha insistido reiteradamente el comisario europeo encargado de asuntos sociales Lazlo Andor, destacando, en un artículo publicado por el European Policy Centre en septiembre de 201327 , que si bien es cierto que las diferencias entre los Estados son importantes, y que el marco jurídico de la UE sitúa las competencias en materia de empleo y políticas sociales en el terreno de los Estados miembros, es totalmente necesario actuar cada vez más a escala supraestatal. 25 http://www.ilo.org/actrav/Whatsnew/WCMS_234545/lang--es/index.htm 26 http://www.industriall-union.org/es/davos-2014-sindicatos-exigen-a-los-gobiernos-remodelar-la- economia-mundial-con-puestos-de-trabajo-y 27 http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/andor/documents/developing_social_dimensio-en.pdf
  17. 17. 17 B) En el ámbito europeo, la situación económica y social es preocupante, aun cuando las mayores dificultades se encuentran en los países del sur de Europa. Por acercarnos a datos recientes, la tasa de desempleo es del 10,7 % en la UE28, mientras que alcanza el 12 % en la zona euro, o lo que es lo mismo, se trata de 26.200.000 personas (de ellas 19.010.000 en la zona euro) que se encontraban en situación de desempleo en diciembre de 201328 , con una muy importante diferencia entre los países con más bajas tasas (Austria con 4,9 % y Alemania con 5,1 %) y aquellos que tienen las más elevadas (Grecia con 27,8 % y España con 25,8 %). Si nos fijamos en el desempleo juvenil, los datos mueven a mayor preocupación a escala de la UE, con un 23,2 % en los 28 y un 23,8 % en la zona euro, y otra vez con grandiosas diferencias entre unos países (Alemania con 7,4 % y Austria con 8,9 %) y otros (Grecia con 59,2 % y España con 54,3 %). Por otra parte, la situación del desempleo es extraordinariamente diversa en las 272 regiones de la UE, ya que va desde el 2.6 % de Oberbayern (Alemania) al 36,3 % en Andalucía (a la que siguen otras cuatro regiones españoles según la clasificación de Eurostat: las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Canarias y Extremadura)29 . No debe ser casualidad, intuyo, que las seis regiones donde el desempleo de larga duración es inferior sean de un país, Suecia, que siempre se ha caracterizado por dedicar especial atención a las políticas activas de empleo, y que las tasas más bajas de desempleo juvenil se den en un país, Alemania, en donde se ha apostado durante mucho tiempo por las políticas de formación profesional vinculadas al puesto de trabajo. En el estudio trimestral sobre el empleo y la protección social en la UE correspondiente al mes de marzo30 , la Comisión Europea manifiesta su satisfacción, pero al mismo tiempo mucha prudencia, por las grandes cifras de los últimos dos trimestres, señalando que “las cifras del tercer y cuarto trimestres de 2013 muestran que en un número cada vez mayor de Estados miembros de la UE el crecimiento de la economía no ha ido acompañado de la creación de empleo. Por tanto, es demasiado pronto para saber si la actual recuperación podrá generar nuevos puestos de trabajo”. A mi parecer, del análisis de los datos disponibles a escala de toda la UE se constatan cambios importantes en el mercado de trabajo que van en la línea de un deterioro de la calidad del empleo. Justamente el informe trimestral constata el crecimiento del empleo temporal y a tiempo parcial, y que “el empleo temporal está dejando de ser un paso intermedio hacia un puesto de trabajo estable desde el comienzo de la crisis. Al mismo tiempo, la estabilidad del empleo se ha reducido de forma significativa, especialmente en el caso de los hombres y los jóvenes, y las divergencias entre Estados miembros son más pronunciadas”. Sobre el trabajo a tiempo parcial un reciente informe de Eurostat31 pone de relieve que un número importante de trabajadores que prestan sus servicios en tales condiciones se consideran subempleados porque desearían trabajar más horas. Así, entre las 216.4 millones de personas con empleo en la UE28 en 2.013 (con edades comprendidas entre 15 y 74 años), 43.7 millones trabajaban a tiempo parcial, de los que 28 http://europa.eu/rapid/press-release_STAT-14-17_en.htm 29 http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_PUBLIC/1-15042014-BP/EN/1-15042014-BP-EN.PDF 30 http://europa.eu/rapid/press-release_IP-14-346_es.htm 31 http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_PUBLIC/3-10042014-BP/EN/3-10042014-BP-EN.PDF
  18. 18. 18 9,9 millones (es decir el 23 % de dichos trabajadores, que en el caso concreto de España se eleva hasta el 57 %) se consideraban subempleados. C) Centro mi atención a continuación en el informe conjunto sobre el empleo32 , aprobado el 10 de marzo por el Consejo de Empleo (EPSCO) y de manera definitiva por el Consejo Europeo de los días 20 y 21 del mismo mes, uno de cuyos datos más destacados es la afectación de la situación de crisis, y sus secuelas en términos de desempleo, con mayor intensidad entre los jóvenes, los trabajadores poco cualificados y los nacionales de terceros países. Sobre el desempleo juvenil se manifiesta una clara preocupación por su elevado nivel, así como también por el incremento de jóvenes de 15 a 24 años que ni estudian ni trabajan, un 12,9 % del total, fenómeno que según la Comisión “se debe principalmente a un aumento del desempleo juvenil y no a una inactividad vinculada a carencias educativas”, siendo el empleo juvenil vinculado en buena medida al trabajo temporal y a tiempo parcial. Por otra parte, el incremento de la tasa de actividad, en gran medida debido a la mayor participación de trabajadores de edad avanzada y de mujeres en el mercado de trabajo (71,9 % en el segundo trimestre de 2013), no va del mano con la tasa de empleo, ya que está disminuye por debajo del 68 % en el grupo de población de 20 a 64 años, tomado como punto de referencia en la Estrategia Europea 2002 y que ha fijado un objetivo del 75 % para esa fecha. Otro dato muy importante para entender los cambios que se están operando en el mercado de trabajo a escala global en la UE es la importante reducción del número de trabajadores a tiempo completo (descenso de 8,3 millones desde el segundo trimestre de 2008) y el auge del empleo a tiempo parcial, “con 2,5 millones más del último trimestre de 2008”, con importantes diferencias porcentuales entre mujeres y hombres (31,9 y 8,4 %, respectivamente). Sobre las posibilidades de crecimiento del empleo, el documento sigue insistiendo en las mismas tesis defendidas en informes de años anteriores, con especial atención a las posibilidades existentes en el sector de las tecnologías de información y comunicación, en el ámbito de la salud y servicios sanitarios (aunque al mismo tiempo es consciente de los importantes recortes operados en el sector público en varios países, entre ellos España), en el proceso de ecologización de la economía (los empleos verdes). Las tendencias sobre creación de empleo siguen apuntando al incremento de la demanda de trabajadores altamente cualificados, mientras que disminuye la de aquellos trabajadores con cualificaciones medias y bajas. Por cierto, y no podía ser de otra forma y así lo he puesto de manifiesto en la primera parte de mi intervención, el Informe enfatiza que la crisis ha provocado tanto una divergencia creciente en las desigualdades entre Estados miembros como en el seno de algunos de ellos, con especial importancia en los países del sur de Europa, al mismo tiempo que destaca que desde 2011 “la renta disponible de los hogares ha ido disminuyendo en términos reales de media en la UE y en la zona del euro”, con importantes descenso de “más de 5 puntos porcentuales acumulados en los dos años” en varios países, entre los que se encuentra España, y que desde el mismo año 2011 “el gasto social ha disminuido a pesar del aumento del deterioro de las condiciones económicas y sociales”. 32 http://register.consilium.europa.eu/doc/srv?l=ES&f=ST%207476%202014%20INIT
  19. 19. 19 A continuación de las consideraciones de carácter global sobre la situación del empleo en la UE, el Informe pasa revista a la aplicación de las orientaciones para la política de empleo aprobadas anualmente, en el bien entendido que desde 2010 no han experimentado prácticamente ningún cambio. Por ello, se examina en primer lugar qué medidas han adoptado para dar cumplimiento al objetivo número 7 de “Aumento de la participación en el mercado de trabajo”, tales como reforzamiento de las políticas activas del mercado de trabajo; mejora de la eficacia y eficiencia de los servicios públicos de empleo; atención especial a colectivos desfavorecidos como personas con discapacidad, desempleados de larga duración e inmigrantes; medidas dirigidas de forma concreta a los jóvenes como son la garantía de empleo juvenil y la reducción de los costes salariales y de Seguridad Social de contratación; adopción de medidas que posibiliten la conciliación de la vida familiar y laboral y con especial atención a una regulación de los permisos parentales más favorable a dicha conciliación; incentivos para la permanencia en el mercado laboral; en fin, y sin ningún ánimo exhaustivo, reformas en la legislación de protección del empleo, dejando caer, y es coherente con las tesis defendidas en otros documentos, que en varios países, entre los que falta España, “una relajación de la legislación sobre contratos por período determinado y protección del despido favorecería una mayor participación en el empleo y la fluidez del mercado de trabajo”. Por primera vez, el Informe acompaña un cuadro de indicadores sociales y de empleo. Del análisis de dichos indicadores, se confirman las importantes diferencias existentes entre los Estados miembros y también en el seno de cada Estado, y me quedo con una reflexión general del documento que es muy clara y diáfana: “La desigualdad de la renta está creciendo entre los Estados miembros y dentro de ellos, especialmente en el sur y la periferia de la UE. Estos son también los Estados miembros que registraron los mayores aumentos del desempleo. En muchos países, la crisis ha intensificado las tendencias a largo plazo de polarización salarial y segmentación del mercado laboral, que junto con unos sistemas fiscales y de prestaciones menos redistributivos, han impulsado el aumento de las desigualdades. Unas tasas de desempleo elevadas (con los mayores aumentos en la parte inferior del mercado de trabajo) y, en algunos casos, un impacto del saneamiento presupuestario, también explican los grandes aumentos de las desigualdades en los países más afectados por la crisis”. D) Para un buen conocimiento de la realidad europea hay que acudir a los informes periódicos que la Comisión Europea lleva a cabo, habiendo sido presentado recientemente el “Estudio de la evolución del empleo y de la situación social en Europa de 2013”33 , del que debemos quedarnos con estas constataciones (obviamente no sólo para tomar nota sino también para adoptar medidas para su corrección): el acceder a un puesto de trabajo puede permitir a una personas salir de la situación de pobreza en que se encuentre, pero también puede no ser así en la mitad de los casos, de tal manera que el fenómeno de los working poors también adquiere importancia en la UE, ya que habrá que prestar atención al tipo de trabajo y sus condiciones, junto con otros factores que afectan a la unidad familiar como son la composición del hogar en el que viva el trabajador y la situación de su pareja en el mercado de trabajo. Dicho de forma más sencilla, la calidad del trabajo importa y mucho, y así lo enfatizó el propio comisario 33 http://europa.eu/rapid/press-release_IP-14-43_es.htm
  20. 20. 20 europeo de empleo Lazlo Andor, al afirmar durante la presentación del estudio que “No solamente tenemos que prestar atención a la creación de puestos de trabajo, sino también a la calidad de estos últimos, con el fin de lograr una recuperación sostenible que no reduzca únicamente el desempleo sino también la pobreza”. Se trata pues, tal como se constata en el estudio y con un mensaje muy claro dirigido a los responsables políticos y agentes sociales, “no sólo de crear empleo, sino también de asegurar mercados de trabajo inclusivos y condiciones de trabajo dignas”. También me parece importante destacar la conclusión del estudio (que supongo que no agradará a quienes creen que a las personas desempleadas les gusta encontrarse en tal situación) de que unos buenos sistemas de prestaciones por desempleo posibilitan a las personas que las perciben acceder a un empleo con preferencia a quienes no las perciben, explicándose que esta menor posibilidad es debida a que “es menos probable que sean beneficiarios de medidas de activación, por lo que no se ven obligados a buscar un puesto de trabajo para recibir prestaciones”. En fin, el estudio no descubre nada nuevo al constatar, a pesar de los avances realizados, que siguen existiendo desigualdades entre hombres y mujeres “en materia de participación en el mercado de trabajo, salarios y riesgo de pobreza”, y que son los países nórdicos los que mejor combinan las políticas laborales y de conciliación de la vida familiar y laboral, y también que se siguen incrementando las divergencias macroeconómicas, sociales y de empleo entre los Estados de la UE, alertando sobre el riesgo de poner en peligro “los objetivos esenciales de la UE, tal como es establecen en los Tratados, a saber beneficiar a todos sus miembros mediante la promoción de la convergencia económica y mejorar la vida de los ciudadanos de los Estados miembros”. E) El análisis sindical de la situación en la UE también ha sido realizado por el Instituto Sindical de Estudios de la Confederación Europea de Sindicatos34 , poniendo de manifiesto que “las políticas de austeridad no sólo han afectado a las políticas salariales, por la presión ejercida sobre los salarios, sino también a los procedimientos negociadores, por haber impuesto más flexibles negociaciones descentralizadas…, y también por haber “sorteado” el art. 153.5 del TFUE que excluye el derecho colectivo y la política salarial de la política social europea a través de los mecanismos de estabilidad presupuestaria y de las recomendaciones de política económica”. El Instituto destaca que la negociación colectiva está sufriendo importantes ataques también desde la vertiente jurídica, ya que algunos países han introducido criterios más restrictivos para permitir la extensión de un convenio, mientras que otros (como España) permiten la posibilidad de no aplicar un convenio sectorial por parte de un acuerdo o pacto de empresa, o la supresión de la ultraactividad sin plazo fijo de un convenio. En su último informe anual sobre el desarrollo de las relaciones laborales en Europa (Benchmarking working Europe 201435 ), uno de los capítulos está dedicado a la desregulación del Derecho del Trabajo, y del mismo conviene destacar estas tesis: como consecuencias de las políticas de la UE, y muy especialmente en los países con planes de ajuste y memorandos de entendimiento, todas las reformas llevadas a cabo son de carácter estructural y están diseñadas para alcanzar un mismo objetivo, es decir una reforma de los mercados laborales mediante la modificación de la legislación laboral con mayores 34 http://www.etui.org/Publications2/Books/Benchmarking-Working-Europe-2013 35 http://www.etui.org/Publications2/Books/Benchmarking-Working-Europe-2014
  21. 21. 21 facilidades para contratar y despedir por parte empresarial, la reducción de los derechos laborales y el debilitamiento de las organizaciones representativas de los trabajadores. Las reformas han afectado fundamentalmente a las políticas de tiempo de trabajo (incremento del número de horas trabajadas), empleo atípico (nuevas formas de contratación temporal o precaria para varios colectivos), y flexibilización de la regulación del despido, para facilitar que sea posible (menos dureza de las causas, menos costes de indemnización,…). El documento pone de manifiesto que varias de esas medidas vulneran las normas internacionales y europeas, y en esta línea ya se han manifestado tanto el Comité de Libertad Sindical como el Comité Europeo de Derechos Sociales del Consejo de Europa. Las elecciones europeas del próximo mes de mayo serán un buen momento para contrastar las diferentes propuestas que se formulen para salir de la crisis, y la CES ya ha tomado muy clara postura con el documento aprobado por su comité ejecutivo el 7 de noviembre de 2013 y que lleva por título “Un nuevo rumbo para Europa: Plan de la CES para la inversión, el crecimiento sostenible y el empleo de calidad”36 , en el que además de proponer un plan de inversiones que podría generar hasta 11 millones de nuevos empleos se opone con rotundidad a la pérdida de derechos sociales y laborales y a la adopción de políticas que pongan en peligro el modelo social europeo. Para la CES, hay que oponerse con rotundidad a un sistema “que pone a los trabajadores a competir sobre la base de la reducción de los salarios, de condiciones de trabajo mediocres, de protección social insuficiente y de una fiscalidad injusta”, porque la política de empleo europea “no puede basarse en el trabajo precario y en las desigualdades”. En sus propuestas de contenido laboral la CES reitera aquello que defiende desde su creación y que ahora cobra, si cabe, más importancia: por una parte, el reforzamiento de las organizaciones sindicales, el fortalecimiento del diálogo social, la negociación colectiva y la participación de los trabajadores, y por otra “la promoción, respeto y ampliación de las normas sociales europeas para luchar contra los empleos precarios y promover empleos de calidad”. F) En esta mejora del empleo y de las condiciones de trabajo cobra un papel relevante la lucha contra la economía sumergida y el trabajo no declarado, tal como ha puesto de manifiesto un reciente Dictamen de 21 de enero del Comité Económico y Social Europeo37 , ya que la misma impacta muy negativamente sobre el propio desarrollo empresarial y sobre la mejora y desarrollo del capital humano; además, me parece especialmente importante que el CESE requiera que “la lucha contra la economía sumergida no se limite a las fronteras de la UE, sino que también se exija la responsabilidad social corporativa cuando no se cumplan los criterios mínimos de trabajo digno en terceros países que efectúen subcontratos para la UE. Se trata de una práctica que no solo daña a la competencia entre empresas, sino que acarrea el recurso 36 http://www.ccoo.es/comunes/recursos/1/1774537-Plan_de_Inversiones_de_la_CES.pdf 37 http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CC8QFjAA&url=http%3A% 2F%2Feescopinions.eesc.europa.eu%2Fviewdoc.aspx%3Fdoc%3Dces%2Fsoc%2Fsoc480%2Fes%2Fces213 8-2013_00_00_tra_ac_es.doc&ei=gGf2UqCBN-XX7AbXuoGIDg&usg=AFQjCNEWI06xGvL3- WcPdxI3Y_rIci_l2Q&sig2=z7AczTs5F0xHAj-gLFn61g&bvm=bv.60983673,d.Yms
  22. 22. 22 al trabajo infantil y pone en peligro la seguridad de los trabajadores cuando se ignoran las medidas elementales de seguridad, como sucedió recientemente en el derrumbamiento de una fábrica en Bangladesh”. G) En la mejora de las políticas de empleo juega un papel importante no sólo los recursos económicos abocados a las mismas sino también la propia organización de los servicios de empleo y su capacidad de llegar a interconectar el mayor número posible de ofertas y demandas de trabajo. En este sentido, hay que destacar el deseo de la Comisión de reforzar la red EURES, tal como se pone de manifiesto en la recientemente presentada (17 de enero) Propuesta de Reglamento “relativo a una red europea de servicios de empleo, el acceso de los trabajadores a los servicios de movilidad y a la mayor integración de los mercados de trabajo”38 . En la introducción de la propuesta se enfatiza la necesidad de una “revisión exhaustiva” del marco jurídico actual de la red EURES, a fin de reflejar “las nuevas pautas de movilidad, la mayor exigencia de una movilidad justa, los cambios en la tecnología de intercambio de datos sobre las ofertas de empleo, el uso de una variedad de canales de contratación por los demandantes de empleo y los empleadores, y un papel cada vez más importante de otros agentes del mercado laboral, junto con los servicios públicos de empleo (SPE) en la prestación de servicios de contratación”, y todo ello con la finalidad de llegar a ser “un instrumento eficaz para todo demandante de empleo o empleador interesado en la movilidad laboral dentro de la UE”. Uno de sus objetivos más destacados a mi parecer, es conseguir que el portal EURES “efectúe una puesta en relación automática entre las ofertas de empleo y los CV procedentes de los Estados miembros, con traducciones a todas las lenguas de la UE y descripciones claras de las capacidades, competencias, cualificaciones y ocupaciones adquiridas a escala nacional y sectorial”. H) Es obligado referirse, siquiera sea con brevedad, a la importante Resolución aprobada el 13 de marzo por el Pleno del Parlamento Europeo “sobre los aspectos laborales y sociales del papel y las actividades de la Troika (BCE, Comisión y FMI) en relación con los países de la zona del euro sujetos a un programa”39 , en la que se formulan duras críticas a dichas instituciones. El PE “lamenta que las condiciones impuestas como contrapartida a la asistencia financiera (a Grecia, Portugal, Irlanda, Chipre) hayan puesto en riesgo la consecución de los objetivos sociales de la UE por diversos motivos: …las medidas son particularmente gravosas, principalmente porque la degradación de la situación económica y social no se advirtió a tiempo, el tiempo para aplicarlas fue escaso, y no se llevaron a cabo evaluaciones de impacto adecuadas de su efecto distributivo en los diferentes grupos de la sociedad…”, y alerta de daños estructurales que pueden provocar a largo plazo estas políticas. Consecuentemente, expresa su preocupación por el hecho de que “durante la preparación y aplicación de los programas de ajuste presupuestario, no se prestase la suficiente atención al impacto de la política económica en el empleo ni a sus repercusiones sociales”. 38 http://web.bizkaia.net/fitxategiak/05/ogasuna/europa/pdf/documentos/14-com6.pdf 39 http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P7-TA-2014- 0240+0+DOC+XML+V0//ES&language=ES
  23. 23. 23 Asimismo, el PE manifiesta su preocupación por el crecimiento del desempleo y la pérdida de empleo, y también por el deterioro de las condiciones de trabajo, algo que casa muy mal con los objetivos de la Estrategia 2020, y observa también con preocupación que “las elevados índices de desempleo y subempleo, combinados con la reducción de los salarios tanto en el sector público como en el privado y, en algunos casos, la ausencia de medidas eficaces para combatir la evasión fiscal y reducir al mismo tiempo las cotizaciones, están poniendo en peligro la sostenibilidad y la suficiencia de los sistemas públicos de seguridad social como consecuencia de los déficits en su financiación”. El PE pide, y lo considero muy acertado, que se haga un estudio de las consecuencias económicas y sociales de las medidas hasta ahora aplicadas en los programas de ajuste de los cuatro países, y su impacto sobre “la pobreza, el mantenimiento de un diálogo social adecuado y el equilibrio entre flexibilidad y seguridad en las relaciones laborales”. Igualmente, pide a la Comisión que “lleve a cabo evaluaciones del impacto social antes de imponer reformas de envergadura en los países sujetos a programas de ajuste, y que analice los efectos colaterales de dichas medidas como, por ejemplo, sus consecuencias en términos de pobreza, exclusión social, índices de delincuencia y xenofobia”. I) Para finalizar este análisis de las políticas europeas, deseo reseñar que el apoyo a la dimensión social de la UE se manifestó, al menos formalmente, en el debate sobre el estado de la Nación celebrado los días 25 a 27 de febrero40 . En efecto, en la Resolución número 12, con el título “Compromiso de España con la Unión Europea”, la propuesta aprobada a instancias del grupo parlamentario popular insta, entre otras medidas, a potenciar la dimensión social de la Unión Económica y Monetaria. No está nada mal la petición, si no fuera porque gran parte de las medidas adoptadas en sede europea, y de las que es partícipe el gobierno español, no han ido a mi parecer precisamente en esta línea durante los años de la crisis. El texto es el siguiente. “El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:… 4. Promover una mayor integración económica mediante la profundización en el mercado único y la articulación de un esquema de política económica integrada. 5. Promover el desarrollo de la dimensión social de la Unión Económica y Monetaria con el fin de contribuir a la construcción de una futura unión política”. En la misma línea, aunque no fue aprobada, la propuesta de resolución número 2 presentada por el PSOE con el título “Para una Unión social”, consideraba totalmente necesario que la Unión Económica y Monetaria se complete “con una dimensión social y de empleo si queremos alcanzar una verdadera Unión Política”, necesidad acuciante porque “las recetas de austeridad económica, exclusivamente, con recortes presupuestarios y en los servicios públicos, han tenido como resultado un fuerte incremento del desempleo y una creciente desigualdad”. 3. Documento, debates y propuestas en el ámbito español. A) En el blog de Cristianisme i Justícia, entidad a la que pertenezco desde 1982, respondía a finales de octubre de 2013 a diversas preguntas sobre la situación laboral y 40 http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/BOCG/D/BOCG-10-D-416.PDF
  24. 24. 24 social en España41 . En una de ellas, que con muy ligeras correcciones de los datos, podría hacerse de manera idéntica en la actualidad, se ponía de manifiesto que el 27% de la población española estaba en paro y que la cifra aumentaba hasta el 57 % en el caso de jóvenes menores de 25 años, argumentándose que la reforma laboral de 2012 había precarizado aún más la realidad laboral impidiendo la negociación colectiva y facilitando despidos masivos, y me preguntaban como se había llegado a esta situación. Mi respuesta, con ligeros matices, puede ser la misma que la que facilité en aquella entrevista: La reforma laboral de 2012 (continuada en 2013 y 2014, muy especialmente a través del uso y abuso de la figura jurídica del Real Decreto-Ley), aprobada por el gobierno del Partido Popular, ha ampliado considerablemente el poder del empleador y ha debilitado la negociación colectiva. Se trata de una opción política, claramente reflejada en la exposición de motivos de la Ley 3/2012, que pretende alterar, aunque no lo diga expresamente, el equilibrio de poder, ya ahora muy debilitado, en las relaciones de trabajo. Un objetivo no escrito era la devaluación salarial, la reducción de salarios, y desgraciadamente sí se ha conseguido, con un recorte de derechos para una buena parte de la población. Esta tesis no es sólo mía sino que ya se manifestó poco después de la entrada en vigor del RDL 3/2012 de 10 de febrero, en un Manifiesto suscrito por un muy numeroso grupo de Catedráticos y catedráticas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, que llevaba por título “Por un trabajo decente y por unas libertades colectivas plenas”42 , y del que reproduzco el fragmento que creo que mejor refleja su espíritu: “Queremos llamar la atención sobre el cambio de modelo que el RDL 3/2012 induce. Es éste un modelo opuesto al que conforma nuestra Constitución, el de la democracia social en una economía de mercado, que arbitra un equilibrio complejo entre el pluralismo social y la intervención normativa de tutela de los derechos laborales, y que sitúa en el centro de la regulación de las relaciones laborales a la negociación colectiva dotada de fuerza vinculante. En el diseño constitucional, la empresa es un territorio en el que el poder privado del empresario resulta racionalizado en su ejercicio mediante el reconocimiento de derechos de participación a los trabajadores. Este modelo nada tiene que ver ni con la concepción de la empresa como un ámbito de exclusiva gestión por el empresario ni con la noción del empresario como “el señor de su casa”. B) El mes de marzo se hacía público un estudio sobre la precariedad y cohesión social en España, su análisis y perspectivas43 , elaborado por la Fundación Foessa, y que recordarán que no gustó nada al Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas D. Cristóbal Montoro; se trata de un anticipo del VII Informe sobre Exclusión y Desarrollo 41 http://blog.cristianismeijusticia.net/?p=10039&lang=es 42 http://www.ugt.es/actualidad/2012/marzo/DTSSMarzo2012.pdf 43 http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CDgQFjAB&url=http%3A% 2F%2Fwww.caritas.es%2FAdjuntoNoticiaDownload.aspx%3FId%3D1168&ei=s-9QU-HMELGS0QW8- oCoBA&usg=AFQjCNHhoFbHXgz741F- TxamYL4f38lZug&sig2=QwooFOamM3Cw_Tlz30EWTw&bvm=bv.65058239,d.bGQ
  25. 25. 25 Social en España que se publicará el próximo mes de octubre. Es un documento cuya lectura es altamente recomendable para conocer cuál es la evolución de la situación social en España y cómo está afectando la crisis a una parte cada vez mayor de la población. En el Informe se constata que desde el año 2007, “la tendencia ha sido de profundo deterioro de la capacidad adquisitiva de los hogares españoles, acentuándose este proceso, además, desde 2010, primer año en el que se acometieron medidas drásticas de recortes. Desde entonces, la reducción de la renta de la que disponen los hogares ha ido haciéndose mayor año a año, con una pérdida del 2,9% en 2010, del 3,4% en 2011 y del 3,8% en 2012. El año 2013 no ha supuesto una ruptura de la tendencia de pérdida de disminución del nivel medio de renta, con avances trimestrales que muestran que, a pesar de la contención de la caída del PIB en los últimos trimestres del año, las rentas de los hogares han seguido reduciéndose en términos reales…”. Una de las fuentes más importantes de este declive “ha sido la reducción de las rentas procedentes del mercado de trabajo”, y desde 2010 estas rentas “han cedido dos puntos y medio a las rentas de la propiedad y a las rentas mixtas”. De forma más concreta, los datos del informe ponen de manifiesto la polarización de la sociedad, ya que disminuye el número de hogares del grupo intermedio de nivel de renta (del 60 al 52 %), se mantiene con una ligera subida el de rentas más altas (del 8 al 9 %) y se amplía el de rentas bajas, que pasa de concentra el 32 % de la población en 2007 al 40 % en 2013. Para los autores del informe, la síntesis de los datos es la siguiente (y muy dura): “la crisis económica ha golpeado con fuerza a la sociedad española, siendo el aumento de la pobreza y de su cronificación, intensidad y severidad, una de las manifestaciones más crueles no solo del deterioro de la actividad económica y del empleo, sino también de la insuficiencia del compromiso público con los hogares más vulnerables”. El documento habla de “pobreza creciente y derechos menguantes” para referirse al incremento de las dificultades, y de las desigualdades, para acceder a derechos básicos por la ciudadanía, tales como el acceso a las pensiones de jubilación (cómo afectan los cambios, cabe recordar, a la actualización de su cuantía y a la intensidad protectora del sistema”), la cobertura de la protección por desempleo (descenso de la contributiva, aumento de la asistencial, incremento del número de personas sin cobertura, impacto de las medidas adoptadas de cambio de la normativa laboral) y el correlativo incremento de las personas acogidas a las prestaciones de rentas mínimas de las Comunidades Autónomas que también se han visto seriamente afectadas por los recortes presupuestarios. En el informe también se explican las dificultades para el acceso a otros servicios básicos (derechos de ciudadanía) como la sanidad, educación o vivienda, concluyendo que “la crisis ha producido una enorme fragmentación en una sociedad que ya era especialmente vulnerable antes del cambio de ciclo y que necesitará no solo profundas mejoras económicas para reducir fracturas sociales tan grandes, sino también un completo replanteamiento de la protección de los ciudadanos más débiles”. Por fin, un dato importante de la crisis es el aumento del número de “trabajadores pobres”, que no puede salir de la situación de exclusión social aunque están trabajando. El informe pone de manifiesto que “los hogares en los que la persona sustentadora principal está trabajando han experimentado un aumento de la exclusión de 4 puntos. En el conjunto de los trabajadores ocupados, la tasa de exclusión ha ascendido al 15,1%. Ahora, en la mitad de los hogares excluidos, y en cuatro de cada diez hogares en
  26. 26. 26 exclusión severa, hay alguna persona ocupada, algo que en sí mismo no parece suficiente para superar estas situaciones más problemáticas”. C) También el mes de marzo se hacía público el Informe núm. 87 de la Fundación 1 de mayo con el título “El mercado de trabajo en España 2013. ¿Hacia una recuperación frágil y socialmente injusta de la crisis?”44 , una mirada crítica y sin concesiones sobre pérdida de empleos, de la calidad de los mismos, y del deterioro de los mecanismos de protección social, por lo que es muy fácil deducir que tampoco habrá sido del agrado del gobierno, y desde luego no lo será de la Ministra de Empleo y Seguridad Social Sra. Fátima Bañez, que afirmaba el pasado día 15 que “la recuperación económica va sobre ruedas", y que España "lidera la bajada del desempleo en Europa". En el Informe de la Fundación 1 de mayo se concluye que el bajo ritmo de creación de empleo, el aumento del desempleo y el descenso de la actividad “coexisten además con otros problemas estructurales del mercado de trabajo español, que contribuyen a agravar la situación laboral y social de un número creciente de personas”, poniéndose ello de manifiesto “ en indicadores como el empeoramiento de la calidad del empleo, tanto el existente como de el de nueva creación; el incremento de las personas afectadas por el desempleo de larga duración; el descenso de los ingresos de los hogares −estrechamente vinculado a la disminución de los salarios− el incremento del volumen de personas en riesgo de pobreza y exclusión social, y en definitiva el aumento de la desigualdad social”. Para el informe, existe en España una mayor precariedad laboral, “debido al aumento del empleo a tiempo parcial no voluntario, la reducción de la duración de los empleos temporales y la subocupación”, constatando que en 2013 “se ha registrado un aumento en el volumen de contratos temporales de menos de 3 meses de duración, que al final del período representan en torno al 20% de los empleados asalariados con contrato temporal. Esta dinámica puede explicarse tanto por el comportamiento negativo del empleo registrado entre los contratos de los tramos intermedios de duración −de 4 meses a menos de 3 años− como porque una parte relevante de los nuevos empleos creados en este año tienen una baja duración…”. Otro dato muy importante es el relativo a cómo afectan los cambios a la población trabajadora extranjera y el Informe es muy claro al respecto: “La crisis de empleo ha afectado con una mayor intensidad −en términos de variación interanual− a la población de nacionalidad extranjera en comparación a la española (aunque en términos absolutos, lógicamente ha incidido más sobre esta). El mayor ritmo de destrucción de empleo entre la población inmigrante está estrechamente asociado de un lado a una fuerte presencia en los sectores más afectados por la crisis; y de otro, al mayor peso relativo de este colectivo en ocupaciones con bajos requerimientos de cualificación y alta temporalidad”. Por último, cabe referirse a otro dato preocupante, que enlaza con los aportados por FOESSA en el texto analizado con anterioridad: “En la actualidad hay 3.954.645 44 http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Informe87.pdf
  27. 27. 27 personas paradas que no perciben ninguna prestación. Esto significa que solamente un 34%, una de cada tres, esté protegida mientras está desempleada”. D) En el deterioro del empleo, y más exactamente de su calidad, juega un papel importante la reforma laboral y la congelación o reducción de los salarios de una parte no menospreciable de la población trabajadora, algo que lleva, y ya lo he apuntado con anterioridad, a la disminución de los ingresos que provienen de las rentas del trabajo en el total de la renta nacional. Además, los datos de la Encuesta de Estructura salarial constatan un crecimiento del número de trabajadores en las franjas inferiores de remuneración, y de ello se ha hecho eco el periodista José Antonio Vega en un interesante artículo, que lleva por título “Salarios como el seguro de paro”45 , publicado en el diario económico Cinco Días el 24 de marzo, en el que destaca que “el 30% de los asalariados con menor remuneración mensual, expresada en términos brutos, percibe menos de 1.216 euros”. En el artículo se enfatiza que “el sueldo medio de los españoles es (en 2012) de 1.908 euros brutos cada mes, mientras que el sueldo mediano (aquel que se encuentra en tal punto que tiene justo la mitad de los asalariados por encima y la otra mitad por debajo) desciende hasta los 1.607 euros brutos mensuales. Pero con el concepto que más se identifican los miembros de este club de cuatro millones largos de mileuristas es con el de sueldo más frecuente, que se sitúa en 1.291,6 euros brutos cada mes, o 15.500 euros cada año. Esta remuneración es el 80,3% del sueldo mediano (los 1.607 citados más arriba)”, algo que significa en síntesis que “el sueldo medio es solo un 18% superior al salario mediano, mientras que el sueldo más frecuente es un 80% del mediano. La prestación contributiva media por desempleo está en el 54% del sueldo mediano, pero la prestación máxima para perceptores con dos hijos está en el 87% del citado salario mediano. Además, el salario más frecuente del mercado es solo un 18,8% superior a la prestación máxima contributiva que comienzan a cobrar los perceptores de paro sin cargas familiares, o solo un 14,5% superior a la pensión media del régimen general (aquél en el que se alojan los pasivos que fueron asalariados en su vida activa)”. III. Tercera parte. Reflexiones finales y propuestas. Voy concluyendo mi exposición. Formulo a continuación algunas reflexiones y propuestas que considero de especial interés para el futuro del trabajo, del empleo, de las políticas de empleo y de protección social, y del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. 1. Aquí están algunas propuestas dirigidas al empleo y a las políticas de empleo y de protección social. A) Hay que combinar eficazmente las políticas económicas, las políticas de flexibilidad pactadas del mercado de trabajo y las políticas sociales para posibilitar la inserción de los colectivos más desfavorecidos. Las políticas de empleo y formación deben evidentemente tratar de mejorar la situación de los colectivos que tienen más dificultades, pero no debemos olvidar que buena parte de esa corrección pasa por el diseño, aplicación y ejecución de políticas económicas tendentes a superar las graves 45 http://cincodias.com/cincodias/2014/03/21/economia/1395422874_553215.html
  28. 28. 28 desigualdades existentes en el seno de nuestras sociedades, y que las mismas requieren opciones políticas previas. B) Debe promoverse la igualdad entre hombres y mujeres, con un enfoque proactivo, como un componente clave de la democracia y un elemento básico para desarrollar la democracia laboral, económica y social. C) Debe actuarse sobre la organización y la distribución del empleo mediante políticas de reducción y reorganización de los tiempos de trabajo, en cuanto que dicha reducción es deseable tanto porque puede ayudar a reducir el desempleo como porque contribuye a mejorar la calidad de vida. Las políticas de reducción del tiempo de trabajo “laboral” deben acompañarse de medidas que incentiven y potencien la redistribución del trabajo familiar, de tal forma que se posibilite que haya una mayor presencia femenina en el mercado laboral ordinario y una mayor presencia masculina en la actividad laboral doméstica. D) Hay que modernizar y mejorar la protección social, al objeto de conseguir que trabajar sea rentable y proporcione unos ingresos seguros, garantizar las pensiones y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, promover la inclusión social y ofrecer una atención sanitaria de alta calidad y sostenible. E) Debe potenciarse la economía social, promoviéndose la economía social solidaria y apoyando desde el sector público las iniciativas de las organizaciones no lucrativas para la formación profesional, el acceso al empleo y la puesta en marcha de empresas sociales. F) Será cada vez más importante tener presente en las medidas que se adopten que el tránsito entre el mundo educativo y el laboral es cada vez menos claro y separado, no sólo para los jóvenes sino para toda la ciudadanía, porque cada vez se alternarán más los tiempos educativos y laborales. G) Las políticas de empleo deben tener por finalidad atraer a más personas al mercado de trabajo, aumentar la ocupabilidad e impulsar el envejecimiento activo. Hay que adoptar medidas que tiendan a mejorar la situación de las mujeres, los jóvenes, los mayores de 45 años y los colectivos con dificultades especiales, facilitando y mejorando las transiciones a lo largo de la vida de cada persona. Hay que adoptar medidas para aproximar y equilibrar la oferta y la demanda de trabajo, y debe seguirse trabajando en mejorar la calidad de empleo. Uno de los objetivos de toda política de empleo en el momento actual deba ser minimizar el número de personas sin cualificación, incrementar el número de trabajadores que realizan formación a lo largo de su vida laboral, potenciar dicha formación en los sectores emergentes y con perspectivas de futuro, y ligar las medidas de política activa de empleo a los procesos de cambio estructural y reestructuración empresarial. 2. Ahora formulo algunas reflexiones y propuestas dirigidas al futuro del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. A) La normativa laboral debe proteger a todas las personas trabajadoras, y con mayor intensidad a quienes se encuentran en situación más difícil en el mercado de trabajo.
  29. 29. 29 B) El Derecho del Trabajo nunca ha sido un freno, y no lo ha de ser, para permitir el desarrollo de la actividad empresarial que apuesta por la economía social, cooperativa y con participación del personal. C) Apostar por la formación es uno de los ejes fundamentales de cualquier propuesta de mejora de la situación, porque sólo aquellas personas bien formadas están en condiciones de adaptarse a los cambios económicos y sociales. D) Buscar un modelo de empresa que no abdique del logro de resultados económicos positivos pero que permita una mejor distribución de los beneficios obtenidos ha de ser un punto de referencia básico de una política socialmente progresista. E) Apostar por un modelo de “flexibilidad”, palabra tan de moda que ya la hemos desgastado, en el que la seguridad de las personas que tienen un trabajo se combine adecuadamente con la protección de aquellas que lo buscan, es algo fundamental. F) Regular mecanismos de protección social que permitan a todas las personas tener unas expectativas de vida razonablemente buenas después de salir del mundo laboral. O dicho con lenguaje más claro: pensiones dignas. G) Potenciar una reforma laboral que no desequilibre las relaciones de trabajo en claro detrimento de los trabajadores y de sus organizaciones. Las relaciones laborales que funcionan mejor son aquellas que se basan en el acuerdo y el diálogo social, y las empresas mejores y más socialmente responsables son las que poseen una plantilla bien formada, permanente y motivada. H) La normativa laboral contribuye al crecimiento económico y a la mejora de los niveles de empleo y de reducción de los de desempleo en importancia mucho menor que las reformas económicas, aquellas que interesan de verdad. 3. Y para concluir, formulo algunas preguntas que guardan estrecha relación con todo lo explicado con anterioridad: A) ¿Cuál es el impacto de las políticas económicas y sociales adoptadas por los órganos de dirección de organizaciones internacionales y europeas sobre las condiciones de vida y de trabajo de los ciudadanos? B) ¿Cómo incide en el ámbito de la Unión Europea el Tratado de estabilidad financiera, que establece una rígida disciplina presupuestaria en las políticas económicas y sociales de los Estados? C) ¿Qué es hoy la flexiguridad? ¿Hay que revisar la relación entre estabilidad en el empleo y la flexibilidad en la organización del trabajo? ¿Cómo proteger adecuadamente a los trabajadores, tanto los que están dentro como los que permanecen fuera del mercado de trabajo, ante la rapidez del cambio productivo? D) Las recientes reformas normativas laborales, ¿Debilitan la cohesión social por el desprecio hacia las fórmulas pactadas de solución de las discrepancias, es decir los acuerdos entre los agentes sociales? ¿Tienden a devolver al Derecho del Trabajo a un
  30. 30. 30 papel residual como el que tenía en sus orígenes, con la importante diferencia de que hace muchos años el Derecho del Trabajo fue fortaleciéndose y ahora estaría debilitándose? E) Hay nuevas realidades en el mundo laboral y una composición cambiante del mundo del trabajo: empleados; desempleados con o sin prestaciones; trabajadores por cuenta ajena; autónomos; funcionarios; jóvenes, adultos, tercera edad; españoles o comunitarios y extracomunitarios; hombres y mujeres; personas que trabajan en la economía regular o irregular, personas que trabajan en el centro de trabajo y muchas otras que lo hacen a distancia, etc. ¿ Cómo se enfrenta el mundo sindical, y también las empresas, a esta realidad cambiante del mundo del trabajo? ¿Se ha adaptado la legislación laboral a esta nueva realidad? Muchas gracias.

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