Sófocles: Edipo en Colono

7,908 views
7,587 views

Published on

Published in: Education
0 Comments
2 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
7,908
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
4
Actions
Shares
0
Downloads
0
Comments
0
Likes
2
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Sófocles: Edipo en Colono

  1. 1. 406/405 a. C., y llevada a escena en el 401 por su nieto Sófocles el Joven.
  2. 2. CORO ESTABLE DEL TEATRO COLONEDIPO  https://www.youtube.c om/watch?v=Rcf5Y8tfZ RM
  3. 3. El lector o espectador que se acerque a Edipo en Colono se encontrará con un proyecto artístico atípico y ciertamente interesantísimo: un casi nonagenario Sófocles (c. 496 – 406 a. C.) recuperó con esta obra a su personaje más emblemático, Edipo, dos décadas después de presentarlo en su inigualable Edipo rey, para plantear una profunda reflexión sobre la vejez, la cercanía de la muerte y la posteridad.
  4. 4. Tras deambular mucho tiempo, un anciano, andrajoso y ciego Edipo llega a Colono y reconoce el lugar en el que está destinado a morir según los oráculos, después de haber soportado con firmeza las enormes desgracias que él mismo consumó a su pesar en Tebas. Los habitantes de la zona lo rechazan, pero la necesidad de cumplir el destino señalado por los dioses lleva a Edipo a recurrir a la ayuda de Teseo, rey de Atenas, ciudad situada cerca de Colono. Esta tragedia puede considerarse el testamento literario de Sófocles y en ella no sólo hace gala de una sensibilidad poética asombrosa, sino que además ofrece diversas claves metaliterarias que enriquecen su lectura.
  5. 5. Tiene los temas del sentido del pasado ya que Edipo tiene un pasado al comenzar su reinado y otro en Colono.
  6. 6. Hay otro tema, aún más peligroso y más actual, en momentos en que el hombre se acerca a tomar en sus manos su evolución: el de los límites y peligros del conocimiento, ya que Edipo, cuyo ingenio derrota a la Esfinge, es destruido por la misma investigación a la que dedica sus mejores esfuerzos; y si podemos compartir la idea de Carl Sagan de que el fin del hombre es el conocimiento, Rousseau ve al conocimiento y a la ciencia como dos peligros de los que deberíamos apartarnos y Bertrand Russell, que pudo compartir la idea de Sagan, señala el carácter subversivo, asocial, casi inhumano, del pensamiento.
  7. 7. Está presente el choque entre el mundo arcaico de los dioses con la filosofía racionalista que domina a Grecia en el siglo V a.C. Edipo plantea el tema de la identidad personal, el del descubrimiento de uno mismo, la respuesta a la interrogante de quién soy, quiénes somos, pregunta que comienza a hacerse Edipo hacia la mitad de la obra.
  8. 8. Robert Graves ve en Edipo un invasor que intentó destruir la transmisión matrilineal del poder, vigente en Tebas, por la trasmisión patrilineal vigente en Corinto. Edipo forma parte de una larga serie de niños abandonados o nacidos en circunstancias difíciles, que son o devienen reyes: Moisés, Rómulo, Jesús, Ciro. Aún podríamos ver, en un acercamiento frívolo, a Edipo como el precursor de la novela policial, con la investigación científica del crimen; paradojalmente el detective, cuando resuelve todos los enigmas, encuentra al criminal en su persona.
  9. 9. Entendemos la casi intolerable peso del azar en nuestros destinos. Todos los acontecimientos tienen su causa, parece existir un orden, sobre todo un orden accesible a la ciencia histórica del hombre; pero sobrevienen los aerolitos, los sucesos capaces de cambiar en un instante el curso de la historia. Lichtemberg formuló, mitad en broma y mitad en serio, la pregunta que deberíamos meditar seriamente, “¿Qué cosas provienen de las causas y cuáles provienen del azar?” Edipo es la víctima de dioses irracionales.
  10. 10. Argumento 
  11. 11. Edipo, ya ciego, llega a Colono, distrito del Ática, acompañado por su hija Antígona. Un lugareño les pide que abandonen el recinto sagrado de las Euménides, en el que se encuentran. Edipo se niega porque sabe que éste era el lugar en el que había de morir según el oráculo, y llegan más lugareños para echarlo de allí.
  12. 12. Aparece Teseo, el rey de Atenas, quien asegura a Edipo su protección y le promete que será enterrado en suelo ático; de esta forma su espíritu protegerá Atenas. Ismene, la otra hija, llega de Tebas contando el futuro enfrentamiento entre los hermanos; ganará aquel que consiga tener consigo a Edipo.
  13. 13. Es por ello por lo que Creonte, su cuñado, aparece con intención de convencerlo para que sea Tebas y no Atenas quien reciba su cuerpo; sus hombres capturan a Antígona e Ismene. Teseo interviene en ese momento y lo rescata a él y a sus hijas.
  14. 14. Polinices aparece para ganar el apoyo de su padre, simulando arrepentimiento e intenta obtener el beneplácito paterno en su enfrentamiento con Eteocles, pero sólo consigue enfurecer a Edipo, quien lanza sus maldiciones contra ellos: morirán el uno a manos del otro.
  15. 15. Finalmente se oye un trueno, que señala el fin inminente de Edipo. Éste indica tan sólo a Teseo cuál será el emplazamiento de su tumba, pues traerá la fortuna a Atenas mientras siga allí. Se retira y un mensajero cuenta que tras bendecir a sus hijas, se ha apartado a un lugar solitario y que ha muerto solo, en presencia de Teseo.
  16. 16. Análisis 
  17. 17. El papel del coro en esta obra es fundamental: representa la llave para que Edipo pueda permanecer y morir en Colono, que es el objetivo primario de este personaje, pero además, posteriormente, le ayuda y defiende ante las manifiestas agresiones de Creonte hacia sus hijas y hacia él mismo, como mecanismo de depresión para que se decida a irse a Tebas y morir allí.
  18. 18. El coro, a pesar de sus limitaciones físicas dadas no solamente por la edad sino también por la naturaleza misma de su personaje, desarrolla un papel activo en este conflicto y es quien ayuda a Edipo, llamando a Teseo y a las personas del pueblo a que impidan que semejantes actos se lleven a cabo. Gracias a su intervención además ayuda a Edipo a persuadir a Teseo para que le permita quedarse en Colono, una vez que se entera delos posibles beneficios que puede significar su estadía.
  19. 19. En este contexto queda claramente demostrado el por qué la insistencia de Edipo de convencer al coro y de mostrarse como desfavorecido por la Fortuna y hacerle notar su inocencia en los actos que se le impugnan. Edipo necesita del coro y su simpatía para el desarrollo de su plan y el cumplimiento adecuado del oráculo, y entiende que la vía para lograr ese favorecimiento es el discurso, el acomodamiento correcto de los hechos para lavar su imagen y captar la atención e interés del coro.
  20. 20. Manejo del discurso de Edipo frente al coro. 
  21. 21. Presentación de Edipo.
  22. 22. La primera intervención del coro en la obra se produce de una manera agitada: al visualizar a Edipo desde lejos situado en el lugar sagrado de las Euménides, se exalta y demuestra esta conmoción y su autoridad por medio del uso de varios imperativos, que resaltan su indignación y marcan su posición de poder desde el inicio.
  23. 23. Esta angustia del coro también se manifiesta por medio de la adiectio o repetición de palabras, mecanismo que funciona como intensificador de emociones o pensamientos: “vagabundo, vagabundo”, que en este caso específico se refieren a la primera impresión que tiene el coro de Edipo. Esta técnica recibe el nombre concreto de geminatio , ya que la repetición se realiza por contacto inmediato al inicio de la frase.
  24. 24. Edipo por su parte responde a esta ruda reacción del coro apelando a la compasión de su oyente: se presenta como un ser desgraciado e infeliz, víctima de la suerte que el destino le ha impuesto, resalta su condición de ciego y por tanto, dependiente de los demás, a la vez muestra respeto hacia su interlocutor al llamar al coro de ancianos “guardianes de esta tierra”:
  25. 25. CORO. -Zeus salvador, ¿quién es este viejo? EDIPO. -Quien no merece llamarse feliz por su anterior suerte, ¡oh guardianes de esta región!, ya lo estáis viendo. De otra manera no necesitaría de ajenos ojos que me guiaran; ni, si yo fuera poderoso, tendrían necesidad de sostenerme en tan débil apoyo.
  26. 26. En cuanto a la presentación de su situación y el momento de identificarse, Edipo usa figuras de reducción como el asíndeton, que consiste en la omisión de palabras para lograr un efecto de síntesis u ocultamiento de información, a este fenómeno también se le conoce como desinformación. EDIPO. -No, no, no me preguntes quien soy, ni desees indagar más.
  27. 27. Otra figura utilizada por Edipo para aminorar el peso de la información que debe brindar al coro y con la que desea lograr el efecto contrario de la figura antes descrita es la perífrasis proemial, que es utilizada para encubrir lo que después descubrirá la narración. Supone un enigma para el oyente o lector.
  28. 28. Edipo sabe que al revelar al coro su identidad éstos responderán con espanto y horror, pues ciertamente su historia es trágica y le podrían considerar impuro y echarlo del lugar, así que utiliza el circunloquio (rodeo) dentro de esta figura para extender y atenuar lo más que se pueda la fatal información que debe manifestar.
  29. 29. CORO. -¿Qué es? EDIPO. -Un terrible nacimiento. CORO. -Habla. EDIPO. -(A Antígona.) ¡Hija! ¡Ay de mí! ¿Qué voy a decir? CORO. -¿De qué estirpe eres, extranjero? Di, ¿quién es tu padre? EDIPO. -¡Ay de mi! ¿Qué debo hacer, hija mía? ANTÍGONA. -Habla, ya que te encuentras en un gran apuro.
  30. 30. Y así, cuando ya no tiene otra opción, Edipo revela su identidad, pero continúa matizando la información por medio de figuras como la antonomasia , es decir una sinécdoque del nombre propio, species pro individuo , que consiste en poner un apelativo o una perífrasis en lugar del nombre propio
  31. 31. EDIPO. -¿Tenéis noticia de un hijo de Layo... CORO. -iOooooh! EDIPO. …de la raza de los Labdácidas... CORO. -¡Oh Zeus! EDIPO. -...del desdichado Edipo? CORO. -¿Acaso eres tú? EDIPO. -No os asuste lo que os digo.
  32. 32. Comprometiendo al coro
  33. 33. Al percibir la actitud hostil del coro, Edipo le hace prometer al coro que no le causará ningún daño antes de moverse de donde se encuentra o dar mayor información sobre sí mismo, intenta ganarse esta promesa mostrando buena voluntad y recalcando su obediencia a las órdenes del coro.
  34. 34. EDIPO. -Extranjeros, no me maltraten, puesto que les obedezco y salgo de este refugio.
  35. 35. Una vez alcanzada esta promesa del coro, Edipo aprovechará cada ocasión que se le presente para recordarla y apelar a la fidelidad de lo prometido, lo que se conoce como licentia, una figura retórica en la cual el orador se permite lanzar un reproche basado en alguna verdad que incentive determinados sentimientos en el oyente, Edipo hará uso de este mecanismo especialmente cuando revele su identidad al coro.
  36. 36. CORO. -¡Fuera! ¡Lejos! ¡Lárgate de esta tierra! EDIPO. -Y las promesa que me hiciste, ¿qué vas a hacer de ella?
  37. 37. De esta forma Edipo logra asegurar, por medio de la palabra ofrecida por el coro, el cumplimiento de lo prometido y con esto, la estabilidad del compromiso establecido entre él y el coro, sin importar las condiciones y circunstancias que se desarrollen después.
  38. 38. Edipo además hace uso de la fama de Atenas, conocida en toda Grecia, de ser un lugar hospitalario y benevolente con los extranjeros, para llamar la atención y el comprometimiento moral del coro. Estas figuras son conocidas como figuras de alocución, que consiste principalmente en dirigirse específicamente al público/oyente y sirven para lograr una intensificación del contacto entre el orador y el oyente. Edipo utiliza mayormente la obsecratio, que consiste en una súplica insistente, a la vez que destaca las virtudes de su espectador para moverle a demostrarlas y a la vez ganarse su simpatía.
  39. 39. EDIPO. -¿De qué puede uno fiarse acerca de lo que dice la opinión, ni de la maravillosa fama que falsamente corre, cuando se dice que Atenas es ciudad muy religiosa y la única que puede salvar al extranjero desgraciado, y socorrerle en su infortunio? ¿Dónde puedo yo ver esas virtudes, si me haces levantar de este asiento y me expulsas sólo por miedo a mi nombre?
  40. 40. Por otro lado, para justificar su historia y defenderse de los crímenes que se le imputan, hace uso de la purgatio que consiste en defender la buena voluntad del acusado (en este casi, de sí mismo): la comisión del acto malo en sí por el autor se achaca al influjo de condiciones irresistibles. Hubo para la acción un conflicto entre natura (fortuna) y lex (“ley dura pero ley”). Este precisamente es el caso de Edipo y así lo presenta él mismo.
  41. 41. ―Pues, ¿cómo iba a ser de naturaleza perversa, si yo me defendía del mal que recibí, cuando ni aún obrando conscientemente hubiera sido malvado? Así, sin conciencia de mis actos llegué adonde he llegado, mientras que aquellos me preparaban la muerte. Por ello os suplico por los dioses, extranjeros, que así como me sacaste de mi refugio me salves ahora, pues si honraís a los dioses no querrás entonces humillarlos.‖
  42. 42. Interés del coro-ofrecimiento de bienes
  43. 43. Un último elemento que mencionaremos, quizás uno de los más efectivos a la hora de convencer al coro, es la promesa de bienes para Atenas si el coro de ancianos permite la entrada y permanencia de Edipo en su tierra. Desde el anuncio inicial de esta promesa el coro se muestra muy interesado, a lo que Edipo aumenta la intriga ofreciendo únicamente cierta parte de la información, recurso de reductio, en el que brinda solo ciertos detalles de lo realmente interesa al coro para poder mantener su atención.
  44. 44. ―Y no me despreciéis viendo mi horrible cara pues yo vengo temeroso de los dioses, como un ser sagrado, y trayendo ventaja conmigo grandes bienes para todos estos ciudadanos. Cuando venga aquel señor, que es vuestro soberano, entonces lo escucharás y los sabreís todo.‖
  45. 45. Estas tácticas retóricas utilizadas por Edipo en su defensa y búsqueda de la simpatía y el favor del coro se ven gratamente devueltas con la ayuda que éste le brinda en los momentos clave en los que los necesita. En un primer momento, Edipo sólo pretendía la entrada a Colono y la ayuda con la intervención de Teseo y en efecto obtiene esta ayuda, pero incluso logra más: ante la inesperada y violenta intervención de Creonte el coro desarrolla un papel medular, ya que gracias a su ayuda y su inusual y activa participación logra recuperar a sus hijas y logra la ayuda de Teseo también que acude al desesperado clamor del coro.
  46. 46. Se concluye que el manejo del discurso empleado por Edipo desde el momento de su presentación al coro hasta su posterior presentación y convencimiento del mismo, por medio del uso de figuras retóricas de extensión o disminución de la información brindada al oyente, así como la apelación a sentimientos del mismo y exaltación de rasgos, entre otros, resultan efectivos para el satisfactorio cumplimiento de los objetivos del orador.
  47. 47. Epílogo
  48. 48. La tragedia griega tiene más simpatía por el hombre y menos certeza sobre la bondad de sus dioses. Todo el nudo trágico de Edipo Rey y Edipo en Colono gira en torno a la conmiseración que despierta en el auditorio la desgracia de Edipo. Porque el terrible castigo de su ceguera y de su destierro –los peores castigos para el griego amante de la claridad y de la patria- corresponde, sí, a enormes delitos –como le reprocha Creonte delante de Teseo: “Ha matado a su propio padre”, “ha manchado el lecho de su madre”-.
  49. 49. Pero, a su vez, esos mismos delitos han sido fruto de los designios de los dioses, de la ' moira '. Edipo se rebela: ― ¿Cómo me echas en cara homicidios, bodas y calamidades, si yo en mi infortunio las sufrí contra mi voluntad‖ (…) ― Yo ignoraba‖ – dice- (…) ― a tales crímenes llegué guiado de los dioses ‖.
  50. 50. Los griegos disculpan a los mortales. Son los dioses los caprichosos. Ellos se han reservado egoístamente la inmortalidad; el hombre ha de tratar de vivir sin molestarlos y aprovechar sus pocos años de vida, como afirma el coro de Edipo: ― Es locura y fuente de desgracia querer vivir más del tiempo asignado a cada hombre ‖. Mucho de ello se encuentra, también, en el mito mesopotámico de Gilgamesh y su infructuosa búsqueda de inmortalidad.
  51. 51. El foco humano de la obra se encuentran en: Edipo determina él mismo el lugar donde se erigirá su tumba. La maldición contra su hijo, Polinices. La tierna conversación entre Antígona y su hermano, después de que el padre lo maldice.
  52. 52. El único testigo de la muerte y de la tumba es Teseo. La protección que éste garantiza es como la de un dios. Este segundo Edipo, escrito en plena decadencia de Atenas, supone una glorificación de la ciudad en su peor momento, hecha por Sófocles, que conoció sus años de esplendor, que fue amigo de Pericles y luchó a su lado.
  53. 53. El primer Edipo surgió bajo la impresión de la peste, el segundo, bajo la amenaza del declive. En la tragedia de Colono, Edipo protagoniza encuentros con extraños o enemigos. Sólo Teseo le es favorable y tiene el poder de un dios. Los demás vienen a buscarle para asegurarse de que el cadáver y su tumba son reales.
  54. 54. Arranca a Creonte la falsa máscara del rostro y maldice a su hijo Polinices. En ese momento, tras escuchar la maldición paterna, éste sabe ya que la batalla que se dispone a librar está perdida. Parte hacia la guerra sabiéndolo y a pesar de los encarecidos ruegos de su hermana Antígona. No puede echarse atrás, tal es también la experiencia de muchos atenienses en su guerra, esa guerra que, a pesar de todo, continuaron librando.
  55. 55. La tragedia griega no admite distracción alguna. La muerte —del individuo— conserva aún todo su peso. El asesinato, el suicidio, el enterramiento y la tumba, todo está aquí presente de un modo ejemplar, desnudo y descarnado; también el lamento (castrado entre nosotros); también el dolor de los culpables.

×