La Biblia: Profetas Menores

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La Biblia: Profetas Menores

  1. 1. Profetas Menores La Biblia: Antiguo Testamento
  2. 2. Los Profetas Menores o los Doce Profetas, ocasionalmente llamado Libro de los Doce, es el último libro de la Nevi'im, la segunda división principal del Tanaj o Biblia judía.
  3. 3. El término "menor" se refiere a la longitud de cada libro (que van desde un solo capítulo a catorce), e incluso el más largo es corto en comparación con los de los tres profetas mayores, Isaías, Ezequiel y Jeremías. No se sabe cuando fueron recopiladas estas obras cortas y trasladadas a un solo rollo, pero la primera evidencia extra-bíblica que tenemos de estos textos como colección fue aproximadamente hacia 190 a.C.
  4. 4. Sus obras se estudian frecuentemente juntas, y están siempre ordenadas en las biblias judías, protestantes y católicas como: Oseas Joel Amós Abdías Jonás Micah Nahum Habacuc Sofonías Hageo Zacarías Malaquías
  5. 5. Sin embargo, en muchas Biblias Cristianas Ortodoxas están ordenados de acuerdo con la Septuaginta del siguiente modo: Oseas Amós Micah Joel Abdías Jonás Nahum Habacuc Sofonías Hageo Zacarías Malaquías
  6. 6. Los estudiosos suelen asumir que existe un núcleo original de la tradición profética en cada libro que se puede atribuir a la figura de la cual toma el nombre. La excepción notable es el libro de Jonás, una obra anónima que no contiene oráculos proféticos, probablemente compuesta en el periodo helenístico (332 a.C.-167 a.C.)
  7. 7. En general, cada libro incluye tres tipos de materiales: •Material autobiográfico, escrito en primera persona, algunos de los cuales se remontan al profeta de que se trate; •Materiales biográficos sobre el profeta, escritos en tercera persona - que demuestra que la recopilación y edición de los libros fue completada por personas distintas a los mismos profetas; •Oráculos o discursos de los profetas, por lo general en forma poética, y basados en una amplia variedad de géneros: juicio de la Alianza, oráculos contra las naciones, oráculos del juicio, discursos, canciones, himnos, narrativa, lamentos, leyes, proverbios, gestos simbólicos, oraciones, escritos sapienciales y profecías
  8. 8. La comparación de diferentes manuscritos antiguos indica que el orden de los libros individuales fue originalmente fluido. La disposición que se encuentra en las Biblias actuales es más o menos cronológica.
  9. 9. Primero vienen los profetas datados a principios del período asirio: Oseas, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas. Joel no está datado, pero se colocó posiblemente antes de Amós porque partes de un verso del final del libro de Joel (3,16) se repite al comienzo del libro de Amós (1,2) siendo idénticos. También podemos encontrar tanto en Amós (4,9 y 7,1 a 3) como en Joel la descripción de una plaga de langostas.
  10. 10. Después se sitúan los profetas correspondientes al posterior período asirio: Nahum, Habacuc y Sofonías. Por último vienen los correspondientes al período persa: Hageo, Zacarías y Malaquías. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la cronología no es la única consideración, ya que parece que un enfoque enfático sobre Jerusalén y Judá fue [también] una preocupación principal. Por ejemplo, el libro de Abdías se entiende generalmente como un reflejo de la destrucción de Jerusalén en el año 586 a.C.8 y, por tanto, debió ser escrito más tarde en una secuencia puramente cronológica.
  11. 11. Oseas Oseas es el profeta del amor, reiterando siempre la imagen de Dios y el pueblo como un marido y su esposa, que termina siéndole infiel —los judíos—, metáfora característica en la prosa del profeta. El Profeta Oseas, según Duccio di Buoninsegna.
  12. 12. Joel Su mensaje reitera que no hay modo de escapar, excepto por la oración, el ayuno y la penitencia, para implorar a Dios perdón y ayuda hasta que lleguen los gloriosos días en que Su Espíritu se derrame sobre todos los seres humanos. El profeta Joel (Miguel Ángel: Capilla Sixtina).
  13. 13. Amós El de Amós es un mensaje de terror, amenaza y castigo, pero también de perdón, redención y amor. El único medio de salvación es la conversión a la fe verdadera. Si Oseas es el profeta del amor, Amós es el de la justicia, terrible e inexorable, de Dios. Profeta Amos, viejo icono ortodoxo ruso. Siglo XVIII
  14. 14. Abdías Trata de la ejecución de una sentencia de Dios contra Edóm, una nación, especie de proceso judicial en que la divinidad la juzga por sus crímenes y pecados y actúa en consecuencia. Profeta Abdías, viejo icono ortodoxo ruso. Siglo XVIII
  15. 15. Jonás El libro de Jonás es una historia narrativa que tiene como propósito dar testimonio de la gracia de Dios y que el mensaje de salvación es para todos los seres humanos. Jonás representado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
  16. 16. Miqueas Miqueas es sobre todo un profeta del juicio. Dios aparece como el juez universal. Uno de los más grandes legados espirituales de esta obra estriba en su enseñanza acerca de cómo aceptar y sobrellevar la ira divina. La ira de Dios pasa, pero su benignidad es eterna. Aún en su ira hay compasión. Profeta Miqueas, viejo icono ortodoxo ruso. Siglo XVIII
  17. 17. Nahum En el libro de Jonás la gracia de Jehová triunfa, mientras que en el de Nahum sólo se anuncia la justa ira de Dios y la inevitable destrucción de esta ciudad impía. Profeta Nahum, viejo icono ortodoxo ruso. Siglo XVIII
  18. 18. Habacuc El profeta discutió con Dios y a través de esa experiencia alcanzó un entendimiento más profundo de la persona soberana de Dios y una fe más firme en Él. Finalmente, Habacuc se dio cuenta que Dios no debía ser adorado simplemente por las bendiciones temporales que Él otorgó, sino por lo que Él es (Hab, 3:17-19). Escultura de Habacuc, realizada por Donatello.
  19. 19. Sofonías El mensaje principal del libro es el Día del Señor o Día de Yaweh , día que el profeta anuncia como un castigo divino por los pecados del Reino de Judá. Los versículos 15 y 16 del capítulo primero: "Día de ira el día aquel, día de angustia y de aprieto, día de devastación y desolación, día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y densa niebla, día de trompeta y de clamor, contra las ciudades fortificadas y las torres de los ángulos".
  20. 20. Hageo Hageo exhorta a los judíos, remisos en reanudar la reconstrucción del Templo, consuela a los que habían visto la gloria y magnificencia del Templo salomónico y anuncia la bendición de Dios y la futura gloria del Templo.
  21. 21. Zacarías La clave del mensaje de Zacarías es el invariable amor de Dios y sus cuidados a favor de su pueblo terrenal. El profeta enseña que Dios preservará a los suyos de todo peligro que provenga del poder del mundo y que los guardará a fin de introducirlos en Su reinado terrenal.
  22. 22. Malaquías El libro de Malaquías consiste en una serie de disputas entre Yahvé y los distintos grupos de la comunidad israelita. Los que no se adhieren a la ley de Moisés son condenados.
  23. 23. Jonás
  24. 24. Observaciones generales 1. Fecha: 800-780 a. de J.C. 3. Interpretaciones: Mítica, alegórica, histórica. 2. Los milagros: La preservación de Jonás en el vientre del pez; la calabacera en la noche; el gusano. El milagro no es una parábola, sino como una experiencia real
  25. 25. 4. Mensaje: a. La buena disposición de Dios de salvar aún a las naciones paganas si se arrepienten. b. Jehová es el único Dios niversal, el Dios de toda la tierra.
  26. 26. 5. Lecciones: a. No puede nadie huir de la presencia de Dios (véase también Sal. 139:711). b. “Aprendió Jonás, y por medio de su experiencia valiosa lo han aprendido millones de personas, que cuando Dios prescribe un deber desagradable es mucho más fácil ir y hacerlo que huir de ello.”
  27. 27. c. El uso que Dios hace de todo incidente. De errores como el de Jonás puede resultar algo de bueno: el efecto que se tuvo en los marineros de Tarsis. d. Evidentemente Nínive estuvo desalentada en aquel tiempo. Nuestra oportunidad se nos presenta cuando el mundo está desalentado; debemos estar listos para cuando se presente la oportunidad.
  28. 28. e. El secarse la calabacera del profeta, con la pesadumbre que le produjo, hace hincapié en todas las edades, como seguramente también lo hizo en el tiempo de Jonás, en el contraste entre el amor infinito del cielo y la frialdad egoísta del hombre. El crecimiento de una noche es digno de lástima cuando nos toca a nosotros; pero las reclamaciones indeciblemente más altas muchas veces no despiertan ninguna ternura si no nos conciernen personalmente.
  29. 29. Argumento El libro relata que Jonás se negó a obedecer y al principio rehuye de la presencia de Yahveh embarcándose rumbo a Tarsis, pero en el camino Dios prepara una tempestad y los tripulantes al saber que huían de Yahveh lo arrojan al mar en medio de la tempestad.1 Entonces Dios envió un gran pez para que se tragara a Jonás. Después de tres días de permanecer en el vientre del pez durante los cuales Jonás oró, Yahveh dio la orden de que el pez vomitara a Jonás, arrojándolo a tierra firme.
  30. 30. Después de esto, Jonás recibió por segunda vez la orden de Dios de ir a predicar a Nínive Asir. Jonás accedió y en esa ciudad anunció la destrucción inminente para temor de todos sus habitantes: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida". El Rey de la ciudad, al enterarse sobre dicho designio, ordenó el ayuno de toda la población. Al presenciar el arrepentimiento masivo de la población de Nínive,
  31. 31. Dios decidió que no castigaría la ciudad ni a sus habitantes. Jonás se enojó al contemplar la piedad de su Dios y el hecho de que su profecía no se cumpliera, por lo que se marchó de la ciudad disgustado. Dios lo reprendió por su falta de compasión hacia los muchos miles de personas y animales de Nínive, pero al final lo alecciona.
  32. 32. La comisión de Jonás y su huida a Tarsis, 1:1-16. Versículos 1-3. Jonás era de la ciudad de Gathefer, una villa a unas cuatro millas (unos seis kilómetros) al norte de Nazaret. Era profeta en los días de Jeroboam II, uno de los reyes famosos de Israel (2 Reyes 14:25). Nínive, la cual había sido regidora del mundo—y estaba destinada a volver a serlo—en el tiempo de Jonás estaba en estado de depresión y de debilidad o pecado.
  33. 33. Cuando Jehová llamó a Jonás a ir a Nínive, en lugar de obedecer a Dios, el profeta huyó a Tarsis. Se cree que Tarsis era cuidad de lo que ahora es España, una provincia fenicia, la ciudad situada más al poniente en aquel tiempo.
  34. 34. Versículos 4-10. El primer acto de Dios en la fuga del profeta fue el de levantar un gran viento contra el mar (versículo 4), y después hacerlo cesar (versículo 15). Cuando hallaron dormido a Jonás, los marineros echaron suertes a ver a causa de quién había venido el viento sobre ellos; la suerte cayó sobre Jonás (versículos 5-7). Una vez interrogado Jonás, manifestó un carácter honesto y falto de temor al responderles de manera sincera; entonces procuraron los marineros salvarle (versículos 8-10).
  35. 35. Versículos 11-16. Otra vez se manifestó la honestidad del profeta cuando le preguntaron qué hacer con él. En seguida, respondió Jonás, “echadme al mar” (versículos 11,12). Los marineros siguieron procurando salvar al fugitivo, pero cuando reconocieron que todo era en vano, pues la tempestad era de Jehová, clamaron a El, y echaron al profeta al mar. Inmediatamente el mar se aquietó de su furor. Los hombres reconocieron la mano de Jehová en todo el suceso, y le ofrecieron sacrificios (versículos 1316).
  36. 36. La preservación milagrosa de Jonás, 1:17-2:10. 1:17. El segundo acto de Dios fue el de proveer un pez en cuyo vientre fuera preservado Jonás, y del cual más tarde fuera vomitado (versículo 10).
  37. 37. 2:1-9. Estos versículos comprenden un poema, o sea un registro de la oración del profeta en la hora de su angustia. Fue de la aflicción del momento, al ser echado a lo profundo del mar, que clamó tan ansiosamente (versículo 2).
  38. 38. Esta fue la experiencia del profeta (versículos 3-6). Fue cuando estuvo Jonás más desesperado que se acordó de Jehová y que halló seguridad. Fue entonces que reconoció que “la salvación es de Jehová” (versículos 7-9).
  39. 39. 2:10. Cuando había reconocido su propia debilidad absoluta y su dependencia completa de Dios, y ya estuvo dispuesto a sacrificarlo todo a El, entonces Dios causó que el pez entregara a su prisionero.
  40. 40. El segundo llamamiento de Dios, y la respuesta de Jonás, capítulo 3. Versículos 1-4. ¿Cuánto tiempo se tardaría Jonás antes de irse a su casa? ¿Cuánto tiempo pasaría antes del segundo llamamiento? ¿Cuánto tiempo se tardaría en llegar a Nínive? Todas estas preguntas tienen que quedar sin respuesta.
  41. 41. ¿No puede uno imaginarse las preguntas que habría en las mentes del pueblo de Nínive mientras entraba Jonás en la ciudad? ¿Quién es este hombre? ¿Cómo llegó aquí? ¿Podemos depender de sus palabras? No obstante, la gente de Nínive pudo haber sabido que este era el profeta de Jeroboam, rey de Israel, y que había huido, pero ahora respondía al llamamiento de Dios. Esto también tiene que quedar sin respuesta
  42. 42. Versículos 5-10. Debieron haber sido gratos los resultados al profeta; pues la gente de Nínive creyó, se arrepintió, y proclamó un gran ayuno, el cual incluyó a todos, tanto hombres como animales (versículos 5-9). También, Dios vio sus obras e hizo un cambio respecto a ellos, usando de clemencia para la ciudad (versículo 10).
  43. 43. La demostración de Jonás de un espíritu angosto, capítulo 4. Versículos 1-5. En lugar de estar sobremanera gozoso a consecuencia del resultado de su predicación, el profeta estuvo extremadamente disgustado. (versículos 1-3).
  44. 44. Jehová hizo reconvenciones a su siervo malcontento, el cual salió de la ciudad, hizo una enramada bajo la cual poder alojarse, y esperó hasta ver qué acontecería (versículos 4,5).
  45. 45. Versículos 6-11. Ahora viene el acto tercero de Dios: el de preparar una calabacera para el confort y la protección de Jonás, y un gusano y un viento con los cuales herir a la calabacera. Jonás se alegró grandemente por la calabacera (versículo 6), pero se enojó grandemente por el gusano y el viento que destruyeron a la calabacera (versículos 7-9).
  46. 46. Entonces Jehová reprendió al profeta por estar tan interesado en lo que tenía que ver con su confort, por lo cual no había trabajado ni lo había hecho crecer, sin embargo se indignó de que Dios perdonara a una ciudad de tantos millares de almas (versículos 10,11). ¿No es ésta una de las características más humanas que se halla dondequiera, el interés del hombre en lo que le toca directamente, pero su indiferencia en lo que toca a otro?
  47. 47. MALAQUÍAS: “Mi mensajero”
  48. 48. Observaciones Generales: 1. Nombre: “Mi mensajero. Malakhiah: Mensajero de Jehová” 2. Fecha: 445-432. 3. Estilo: Su estilo es el de los escribas. Es conocido como el método didáctico-dialéctico (una proposición presentada para discusión), que consiste primero en una afirmación o acusación , luego en una réplica imaginada presentada por sus oyentes, y finalmente en la refutación del profeta a su réplica.
  49. 49. 4. Estilo dialéctico y didáctico: Brevemente declara la verdad que desea poner en vigor. Contra la proposición sencilla pone la objeción que él supone capaz de ofrecerse; a esto responde, y al hacerlo defiende de nuevo la declaración original y la desarrolla. Tenemos, pues, en el libro de Malaquías el principio del método de exposición que más tarde llegó a ser universal en las sinagogas y escuelas judías”
  50. 50. 5. Mensaje o lecciones: a. (1) que lo ritual es un elemento importante en la religión, pero no como un fin en sí. Las ofrendas son necesarias, pero solamente como la expresión de una vida sincera, moral y hondamente espiritual.
  51. 51. (2) que una religión barata no logra nada ... Mejor un templo cerrado que lleno de tales adoradores. (3) que el divorcio y el mezclarse en matrimonio con idólatras paganas van en contra del propósito de Dios de asegurar para sí mismo un pueblo peculiar ... (4) que hay disciplina eterna en la ley”
  52. 52. b. La indiferencia ahora caracteriza al pueblo de Dios: indiferencia hacia el aspecto moral y el ceremonial de la ley de Dios. Ya tenían como cien años de haber regresado de Babilonia a Judea, y en lugar de mejorar, estaban peor. Las promesas hechas por Jehová a su pueblo por los profetas, tanto antes como después del cautiverio, no se estaban cumpliendo, pero ¿por qué?
  53. 53. Las promesas habían sido condicionales, y el pueblo no estaba cumpliendo con las condiciones. Dios había hecho todo lo que podía: los había castigado; los había regresado y puesto en su propia tierra; benignamente había perdonado sus pecados; había mostrado su habilidad y disposición para cumplir con sus promesas, y había hecho a ellos las más gloriosas promesas. Ya no había más qué hacer o decir.
  54. 54. Así es que con la conclusión del libro de Malaquías ya no había más palabra qué decir hasta la venida de Aquel que Dios había prometido, y de quien él había dicho tanto, y por quien su palabra final habría de ser hablada.
  55. 55. Argumento El libro de Malaquías recoge varios temas de otros libros del Antiguo Testamento. Malaquías recurre a la historia de la rivalidad entre Jacob y Esaú y a la elección de Jacob por Yahvé contenida en el libro del Génesis 25-28. Malaquías recuerda a su audiencia que, como descendientes de Jacob, han sido y continúan siendo favorecidos por Dios como el Pueblo Elegido. En la segunda disputa Malaquías advierte a los sacerdotes que ofrecen sacrificios inaceptables recordando el Código Deuteronómico.
  56. 56. En la tercera disputa (relativa al divorcio y al repudio), el autor intenta probablemente que su argumento sea comprendido a dos niveles. Malaquías ataca la práctica de divorciarse de esposas judías en favor de las extranjeras (una práctica que Esdrás vehemente condenó) y alternativamente parece condenar la práctica de divorciarse de mujeres extranjeras ("La esposa de tu juventud") en favor de esposas judías (una práctica que Esdrás promovió). Malaquías parece inflexible con la idea de que la nacionalidad pueda ser una causa valida para terminar el matrimonio ("Pues yo odio el repudio, dice Yahvé Dios de Israel")
  57. 57. En la cuarta cuestión asegura que el juicio llegará en forma de un mensajero que es "fuego de fundidor y lejía de lavandero"(3:2), Dios se hará presente y juzgará a los hechiceros, adúlteros, los que juran en falso, los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano y los que agravian al forastero.
  58. 58. En la quinta cuestión amonesta a los que defraudan en el pago del diezmo y ofrece al pueblo la posiblididad de enmendar su conducta y entonces Yahvéh "abrirá las esclusas del cielo y derramará la benéfica lluvia.." En la sexta cuestión, el pueblo de Israel manifiesta su desilusión. Malquías les hace decir: "Es inútil servir a Dios... Más bien hemos de felicitar a los arrogantes, que aun haciendo el mal prosperan y aun tentando a Dios escapan impunes". De nuevo Malaquías hace que Dios afirme que el malvado será castigado y el justo será recompensado.
  59. 59. En el Apéndice, a la luz de lo que Malaquías considera un juicio inminente, exhorta a su audiencia a "Recordad la ley de mi siervo Moisés y las normas y preceptos que le dí en el Horeb para todo Israel. Antes del día del Señor, Malaquías declara que Elías (quien ascendió a los Cielos en un carro de fuego, 2 Reyes 2:11) volverá a la Tierra para "reconciliar a los padres con los hijos, y los hijos con los padres".
  60. 60. Introducción 1:1-5. Esta corta sección sirve de introducción para todo el libro. El libro es probablemente un sumario de los mensajes del profeta al pueblo. Dios declara su amor por Jacob, su escogido; pero, ¿Qué ha recibido de él? Solamente ingratitud, como se ve expresada en su pregunta a él, y en su respuesta que dice que amó a Jacob y aborreció a Esaú (versículos 2,3).
  61. 61. Esto se había demostrado desde el principio, pero la referencia ahora es a las naciones que habían salido de los dos. Edom, símbolo de lo profano, sería echado abajo para siempre, lo cual finalmente vería Jacob (versículos 4,5).
  62. 62. 1:6--2:9. La condenación de la infidelidad de los sacerdotes. 1:6-14. A pesar del honor debido al padre y del temor debido al amo, siendo Dios ambas cosas, los sacerdotes menospreciaban su nombre por medio del desdén que le mostraban al ofrecerle sacrificios inmundos. Mientras que Jehová había demandado que se le ofreciera lo mejor, ellos ofrecían lo ciego, lo cojo, y lo enfermo, lo cual no se atreverían a ofrecer a sus príncipes, que eran nada más hombres (versículos 6-8).
  63. 63. El profeta desafía al pueblo a invocar a Dios, pero luego insinúa que Dios no les iba a escuchar; porque si su príncipe no se agradaría con sus presentes, ¿cómo podrían ellos esperar que Dios se agradara con ellos? (versículo 9). Mejor sería cerrar las puertas que conducen al altar, que encender fuego en vano (versículo 10).
  64. 64. Luego el profeta mira proféticamente al tiempo cuando de entre los gentiles se le ofrecería una ofrenda pura, (versículo 11). Pero los judíos de aquel tiempo profanaban el culto, lo miraban con fastidio, y como cosa despreciable. Pronunció una maldición sobre el que así insultara al que es el Gran Dios (versículos 12-14).
  65. 65. 2:1-9. El Señor pronunció una maldición sobre los sacerdotes si no escuchaban esta advertencia. El les reprendería con echarles al rostro el estiércol mismo de sus sacrificios, y arrojarlos. Su única esperanza era la reforma inmediata (versículos 1-4). Luego se discute la naturaleza verdadera del pacto hecho con Leví: era una de vida y de paz.
  66. 66. Los sacerdotes habían de enseñar la verdad, de guardar la sabiduría, y de andar rectamente con el Señor (versículos 5-7). Pero se habían apartado de la ley y habían hecho tropezar a muchos. No habían guardado la ley y habían hecho acepción de personas en asuntos legales (versículos 8,9).
  67. 67. 2:10-16. La condenación del matrimonio mixto y del divorcio. Versículos 10-12. Esta sección trata del pecado de casarse con mujeres extranjeras, cosa ahora practicada entre el pueblo. Tienen ellos un Padre, Dios; no obstante, se portaban deslealmente el uno contra el otro (v.10). Profanaban el nombre de Jehová al casarse con mujeres extranjeras, la misma cosa que condujo a Judá a la idolatría antes del cautiverio (versículo 11).
  68. 68. Jehová cortaría a uno y a todos los que hicieran tal cosa, “al que vela y al que responde.” Esta frase es probablemente una expresión proverbial que significa todo hombre (versículo 12).
  69. 69. Versículos 13-16. El profeta ahora condena otro pecado moral entre ellos; a saber, el divorciarse de sus esposas hebreas para casarse con extranjeras. El cubrir el altar de lágrimas (versículo 13) probablemente se refiere a la pena de las mujeres con su corazón destrozado cuyas lágrimas les trajeron a Jehová con sus problemas.
  70. 70. Los sacrificios estaban cubiertos de lágrimas de mujeres maltratadas. No obstante, persistían en preguntar, ¿Por qué? Dios ahora atestiguaría contra ellos, porque ellas eran las esposas de su pacto. Esto presenta al matrimonio como una relación de pacto en la cual entran los dos (versículo 14).
  71. 71. El próximo versículo es difícil, pero la lectura variante probablemente da el sentido verdadero: “Y ni uno así lo ha hecho (como arriba está descrito) que tenga remanente del espíritu. O ¿qué? ¿hay quien busque descendencia para Dios?” (versículo 15). Luego Dios declara su aborrecimiento hacia el repudio, así es que todos se guarden para no ser desleales (versículo 16).
  72. 72. 2:17--4:6. El día del Señor: la condenación de la indiferencia y el escepticismo religiosos. 2:17--3:6. La gente estaba mostrando un espíritu de inquietud y de descontento; afirmaban que Dios no hacía distinción entre los que hacían bien y los que hacían mal. Sino, ¿por qué tardaba tanto en venir a juzgar? (2:17).
  73. 73. A esto responde el Señor diciendo que antes de venir primero tiene que venir su mensajero para preparar el camino de su venida, y que luego vendrá súbitamente (3:1). Pero cuando viniera, no sería en juicio contra los paganos, como esperaba la gente, sino contra el pueblo malo del pacto, para refinarlo y purificarlo. Este sacerdocio purificado entonces traer ofrenda en justicia, la cual ser acepta a El (versículos 2-4). El juicio ser contra todo pecador, porque Jehová no cambia (versículos 5,6).
  74. 74. 3:7-12. Dios declara ahora la razón por qué no ha podido bendecirlos ni cumplirles las promesas que les había hecho: como hicieron sus padres, así también ellos se habían apartado de sus leyes. Que se vuelvan, y él cumplirá las promesas (versículo 7).
  75. 75. Pero, ¿en qué habían de volverse? Ellos habían robado a Dios en eso de los diezmos y las ofrendas demandados por la ley. Ahora, si cumplieran tanto con la ley de los diezmos, como con las leyes morales, Dios les bendeciría con bendiciones más allá de lo que pensaran recibir (versículos 8-12).
  76. 76. 3:13--4:3. Además el Señor les enseña que habían sido rebeldes contra él al afirmar que era por demás servir a Jehová, y que no les aprovechaba nada andar afligidos (en ayunos) delante de él. También eran rebeldes al confundir la norma con acusar a Dios de no distinguir entre el bien y el mal, ni entre el justo y el malo (versículos 13-15).
  77. 77. La predicación del profeta logró algo de bueno, aunque no fue un éxito completo. Los que temían a Jehová prestaron atención, cuyos nombres fueron escritos en el libro de memoria de Dios. Estos serían su propia posesión en “el día” que Dios hiciera, el día de su juicio. En ese tiempo ellos podrían ver la diferencia entre al justo y el malo, y entre servir a Dios y no servirle (versículos 16-18).
  78. 78. Porque el día vendría, el que haría Jehová, en el cual los soberbios y los malos serían abrasados como estopa (4:1). Pero para quienes teman a su nombre, se levantará “el Sol de justicia.” La justicia que como sol les imparte sus rayos cálidos. Los justos hollarán a los malos; es decir, serán victoriosos sobre ellos (4:2,3).
  79. 79. 4:4-6. El profeta termina, y así termina el libro de los profetas, con una exhortación a acordarse de la ley y de guardar sus estatutos (v.4). Porque antes de que viniera el día terrible del juicio de Jehová, vendría el profeta Elías.
  80. 80. Su misión sería hacer volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, y así preparar un pueblo para el Señor. Esto halló su cumplimiento en Juan el Bautista, quien vino en el espíritu y en el poder del gran profeta de antaño, para introducir al Mesías y su obra.

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