Maquiavelo. El Principe y España
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Conferencia dada el 6 de Mayo de 2010, en el GRUPO LITERARIO ENCUENTROS DE TRES CANTOS, por Miguel Arévalo

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Maquiavelo. El Principe y España Maquiavelo. El Principe y España Document Transcript

  • GRUPO ENCUENTROSTRES CANTOS6 de Mayo de 2010Miguel Arévalo MAQUIAVELO, EL PRÍNCIPE Y ESPAÑA ……………………."Porque de los hombres en general se puede afirmar esto: que sondesagradecidos, veleidosos, falsos, cobardes, codiciosos, y en la medida enque te vaya bien son tuyos por completo". Esta frase, y frases similaressacadas de su contexto, han sido causa de molestia e irritación en lasmentes de los hombres durante más de cuatrocientos años: las palabras deun inofensivo y callado patriota florentino en retiro, ocupado en cortarárboles y conversar con campesinos en su magra propiedad. Maquiavelo hasido el tormento de jesuitas y calvinistas, el ídolo de los Napoleones y losNietzsches, una figura de suministro para el drama isabelino, y el modelode un Mussolini o un Lenin. A Maquiavelo se le ha llamado cínico; pero nopodría haber mayor fuente de inspiración para el "cinismo" que la historiade la reputación de Maquiavelo. Nada como la historia de la reputación deMaquiavelo podría ilustrar mejor la trivialidad y la irrelevancia de lainfluencia. Desde su muerte, un persistente romanticismo ha falsificado sumensaje. Maquiavelo ha contribuido a las trapacerías de cada siglo. Pero aningún hombre tan grande se le ha malentendido tan completamente.Siempre se le ve con cierto desdén. Su lugar no está con Aristóteles, o conDante, en teoría política; Maquiavelo intentó algo diferente. Su lugar noestá con Napoleón, y mucho menos con Nietzsche. Sus observacionessirven por sí mismas a cualquier teoría moderna del Estado, pero nopertenecen a ninguno. 1
  • “El sanguinario Maquiavelo”, como Shakespeare lo llamó (Ricardo III),nunca ha dejado de ser un objeto de odio para moralistas de todas lastendencias, tanto conservadores como progresistas, para católicos comoprotestantes. Edmund Burke* decía entrever “las odiosas máximas de la políticamaquiavélica” subyacentes a la “tiranía democrática de la RevoluciónFrancesa. BURKE (1729-1797) Escritor y pensador político británico whig (progresista) pero de su rama. liberal-conservadora, que él llamaba Old whigs old whig – facción conservadora, contrarios a la Revolución Francesa new whig – facción progresista, apoyaban a la Revolución Spinoza le calificaba de “acutissimus florentinus” (ingenioso). Marx y Engels pensaban que los exponentes de la política maquiavélicaintentaban “paralizar las energías democráticas”. Sin embargo, luegoveremos como la visión de un marxista destacado como Gramsci, estotalmente distinta. Tal es la notoriedad asociada al nombre de Maquiavelo que la acusaciónde maquiavélico continúa siendo algo serio en los debates políticosactuales. Kissinger lo negó rápida y rotundamente cuando se lo sugirieron en unaentrevista en 1972; Alan García le acusaba de ello a su antecesor Fujimori,mientras que Dick Morris, asesor de Clinton en las elecciones de 1994,escribió un libro con el revelador título de “El nuevo príncipe”. Incluso su nombre ha pasado al diccionario. Si miramos el de la RAEleemos, maquiavelismo: que actúa con astucia y doblez. El de MaríaMoliner: astuto o hábil para conseguir su objeto con engaño o malignidad. Maquiavelo es, ante todo, el creador de la ciencia política moderna aldespojarla o separarla de la teología y de la moral a las que se hallabasometida hasta entonces. También es dramaturgo, poeta y uno de los másgrandes prosistas de la literatura italiana y universal. Nicolás Maquiavelo nació en Florencia el 3 de mayo de 1469 y murió enla misma ciudad en 1527. Era hijo de Bernardo dei Niccolo Machiavelli,jurisconsulto, y de Bartolommea dei Nelli, una dama muy bella e instruida. Las primeras noticias que tenemos nos lo muestran tomando parte activaen los asuntos de su ciudad natal en 1498, el año que Savonarola, el priordominico de S. Marcos, dominador de la política florentina durante loscuatro años precedentes, fue arrestado como hereje y quemado en lahoguera* *en “su hoguera de las vanidades” terminó igualmente quemado Sus partidarios fueron destituidos de sus cargos de gobierno y entre ellos,Alejandro Braccesi, el jefe de la Segunda Cancillería. El prestigio que ya sehabía ganado Nicolas, hizo que pese a tener sólo 29 años y ninguna 2
  • experiencia administrativa, fuese elegido para sustituirle. Entonces, paraentrar en la Cancillería, a sus oficiales mayores se les pedía una probadaexperiencia diplomática y una buena educación humanista. Dichaeducación, que derivaba de fuentes romanas, especialmente Cicerón, y quelos humanistas del s. XIV reavivaron, partía del dominio del latín primero,luego práctica de la retórica y la imitación de los clásicos más estilistas,para completar sus estudios con la historia antigua y la filosofía moral.Estos humanistas popularizaron también la idea de que este tipo deentrenamiento era la mejor preparación para la vida política. A medida que los florentinos se imbuían de estas creencias fueronllamando a sus más destacados humanistas para ocupar los altos cargos enel gobierno de su ciudad. Esa práctica había comenzado ya en 1375 con ladesignación de Coluccio Salutati como Canciller. Esos ideales explican, engran parte, la designación de Maquiavelo a edad tan temprana. Su familia no era rica ni pertenecía a la alta aristocracia, pero sí estabarelacionada con los círculos humanistas de la ciudad. El padre, Bernardo,que se ganaba la vida como abogado, era un estudioso de las humanidades.Mantenía estrechas relaciones con diversos humanistas, incluidoBartolomeo Scala que le había hecho coprotagonista en una de sus obras yque había ocupado la Primera Cancillería unos años antes. Bernardo teníaen casa algunos libros, entre ellos la Historia de Tito Livio*, el texto que *Historia de Roma desde su fundación hasta el año 9 a.C. conocida como las Décadas. La obra constaba de 142 libros, divididos en décadas o grupos de 10 libros. De ellos sólo nos han llegado 35.unos 50 años después habría de servir de entramado para los Discursos(Discursos sobre la primera década de Tito Livio) de su hijo, su más larga yambiciosa obra de filosofía política. A través del diario de su padre sabemos que se preocupó de darle unosexcelentes fundamentos en los studia humanitatis. A los 7 años inició susestudios de latín; a los 12 comenzó la segunda etapa bajo la tutela de unfamoso maestro, mandándole después a estudiar a la universidad deFlorencia. El cargo oficial le suponía dos tipos de obligaciones. La SegundaCancillería, creada en 1437, tenía que ver principalmente con lacorrespondencia referente a la administración de los territorios florentinos.Como cabeza de esta sección era también uno de los 6 secretarios afectos ala Primera Cancillería y en su calidad de tal se le asignó la tarea adicionalde servir a los Diez para la Libertad, el comité responsable de las relacionesextranjeras y diplomáticas de la República. Esto significaba que podíaactuar en el extranjero como secretario de los embajadores y ayudar aenviar detallados informes sobre asuntos exteriores. Su primera misión fue en julio de 1500 cuando, con Francesco de laCasa, fue enviado a la Corte de Luis XII ante el desastre del sitio de Pisapor la deserción de los mercenarios gascones. 3
  • Se casó al volver de Francia con Marieta Corsini que permaneció en lasombra a lo largo de la vida de Maquiavelo, pero las cartas de éste dan aentender que nunca dejó de amarla, mientras que ella por su parte le dio 6hijos, llevó sus infidelidades con paciencia y, finalmente, le sobrevivió uncuarto de siglo. Su siguiente misión le llevó ante César Borgia, nombrado duque de laRomaña por su padre el papa Alejandro VI, César se lanzó a conseguir parasí y su flamante título un territorio. Después de varias conquistas pidió unaalianza formal con Florencia para lo que pidió que se le mandase unmensajero para oír sus condiciones. Maquiavelo se presentó en Imola dosdías después, ante el duque. A lo largo de los 4 meses que estuvo con él, leimpresionó vivamente. Reconocía que no era un condottiero presuntuososino alguien que debía ser visto como un nuevo poder en Italia. Susobservaciones sobre Cesar, enviadas a Florencia, se han hecho célebrespues se repiten casi al pie de la letra en el capítulo VII de El Príncipe. Al ser enviado a Roma en 1503 ante la crisis suscitada por la muerte deAlejandro VI y la de su sucesor Pío III* Maquiavelo pudo observar otra veza Cesar Borgia y constatar sus limitaciones. *Pío III fue papa durante 26 días (+18-10-1503) Encarceló a Cesar Borgia Se dedicó a reformar la Iglesia pero su muerte sospechosamente rápida, impidió continuar las reformas El papa elegido, Julio II, fue el siguiente caudillo que Maquiavelo pudoobservar y valorar de primera mano, en varias audiencias de entonces ydespués en dos misiones en 1506 y 1510. El espíritu bélico del nuevo Papaque no dudó en coger las armas para expulsar a los “bárbaros” de Italia leimpresionó primeramente, pero al avanzar la campaña se volvió más críticoaunque sin atreverse a condenarle. Pero empezaba a compartirun dicho de Robertet*: que Julio II parecía haber sido destinado por el *Robertet: Secretario del rey francés Luis XIITodopoderoso para la destrucción del mundo”, y añadía que el Papaparecía empeñado en la ruina de la Cristiandad y el colapso de Italia. Entre ambas legaciones ante el Papa, Maquiavelo tuvo que cumplir otramisión fuera, lo que le permitió conocer y valorar a otro prominentehombre de gobierno: el emperador Maximiliano. La impresión que leproduce se puede leer en el capítulo XIII del Príncipe que trata sobre lanecesidad de escuchar los buenos consejos. Pero Maximiliano escuchatanto que es un hombre “manejable” y cambiante. Definitivamente, uninepto. El análisis de estos grandes gobernantes de su tiempo le lleva a una desus máximas. La debilidad que todos compartían era la fatal inflexibilidadante las cambiantes circunstancias. César Borgia era demasiado arrogantepor la excesiva confianza en sí mismo. Julio II, impetuoso y sobreexcitado,Maximiliano, precavido y extremadamente dubitativo. Lo que fallaba en 4
  • todos era el acomodar sus personalidades a las exigencias de los tiempos.Maquiavelo colocará este juicio en el auténtico corazón del análisis sobre elcaudillaje político. La necesitá. En 1511, Julio II suscribió la Santa Alianza* con Fernando el Católico *Santa Alianza: Estados Pontificios, España, Venecia, Suiza, el Imperio e Inglaterra contra Francia.logrando su apoyo contra Francia. Al año siguiente la infantería españolamarchó sobre Italia y después de hacer retroceder a los franceses se volviócontra Florencia, aliada histórica de Francia. La infantería ciudadana,reclutada y preparada por Maquiavelo organizó la defensa en Prato dondefue fácilmente desarbolada por la española. Soderini marchó al destierro,los Médicis toman otra vez el poder en la ciudad y unas semanas más tardela República fue disuelta. La suerte de Maquiavelo siguió el curso de la República. Fue relevado desu puesto y se le sentenció al confinamiento dentro del territorio florentino,previa la fianza de la enorme suma de mil florines. Un año más tarde,aunque inocente, fue acusado de conspiración contra los Médicis, sufriócárcel, tortura y el pago de una fuerte multa. Ese mismo año, 1513, un Médicis, Giovanni* fue elegido Papa con el • LEÓN X: Giovanni era el segundo hijo de Lorenzo el Magnífico. Papa de • 1513 a 1521. Cardenal a los 13 años, no estaba espacialmente interesado en los asuntos eclesiásticos. Sus grandes gastos en política, mecenazgo y la construcción de S. Pedro le llevaron a la venta de indulgencias lo que dio alas al movimiento reformista. Condenó las tesis de Lutero en 1520 y un año después lo excomulgó.nombre de León X, a la muerte de Julio II, lo que llevó al gobiernoflorentino a decretar una amnistía que puso a Maquiavelo en libertad.Intentó obtener un cargo y cuando vio la imposibilidad se retiró a supequeña granja en Sant`Andrea. Allí contempla la política, ya comoanalista. En sus largas cartas a Vettori* le explica como distrae su forzadoocio con la VETTORI: Vettori era un aristócrata florentino, compañero de Maquiavelo en la ya lejana primera legación ante el emperador (1507-1509), y con el que había contraído una cierta amistad. Vettori, además, había jugado un importante papel en la deposición y salida de Florencia de P. Soderini y su cargo de embajador en Roma era un indicio de su vinculación con los Medici. (mencionar la famosa carta de 10 de diciembre)reflexión sistemática sobre su experiencia diplomática, las lecciones de lahistoria y el papel del gobierno. En la carta citada le cuenta a su amigo que“he compuesto un pequeño libro sobre los principados”. Este “pequeñolibro” era El Príncipe, escrito en la segunda mitad de 1513. La dedicatoria se la hace primero a Giuliano y después a Lorenzo, ambosgobernantes de Florencia y de la familia Médicis, para mostrar su lealtad ysu capacidad para ocupar un puesto. El Príncipe se puede dividir en cuatro grandes partes: una primera seocupa de los tipos de principados y la forma de conseguirlos (cap. I al IX), 5
  • la segunda trata de los temas militares ( XII al XIV), la tercera sobre lascapacidades y virtudes que tiene que tener el príncipe (XV al XXIII), y unaúltima (XXIV al XXVI) donde todos esos asuntos los traslada a la Italia desu tiempo con un último capítulo que se puede entender como un anhelo deunidad italiana. Se centra Maquiavelo en los principados nuevos y hace una distinciónfundamental: los adquiridos y mantenidos “por medio de las propias armasy de la propia virtú” o por medio de la fuerza de otros y gracias a lafortuna. Para Maquiavelo los primeros son los conseguidos por los gobernantesmás admirables: Moisés, Ciro, Rómulo, Teseo…pero no puede ponerningún ejemplo italiano de la actualidad. Se centra pues en los adquiridospor la fortuna y las tropas extranjeras. Aquí si halla ejemplos en la Italia desu tiempo, como Cesar Borgia y además llega a donde quería: los Médicisy la Florencia de su tiempo. Su vuelta al poder se debía a un golpe defortuna y las armas de Fernando el Católico. Maquiavelo igual que sus contemporáneos reflexiona sobre el poder de laFortuna. Lo trata fundamentalmente en el penúltimo capítulo, recogiendo laactitud de los humanistas del quinientos, que es una versión clásica de ladiosa Fortuna. Es muy poderosa dice, y dueña de la mitad de nuestrasacciones. La Fortuna es mujer y, por tanto, fácilmente atraída por lascualidades viriles. Al mismo tiempo que reitera esta versión clásica Maq. leda un sesgo erótico. Arguye que la Fortuna puede experimentar placer altratarla con rudeza (ya Séneca y otros lo habían dicho), permitiendo serdominada por hombres que procedan ruda y fríamente. ¿Pero cómo podemos atraerla? Maquiavelo desarrolla la idea de que sesiente más excitada y sensible a la virtus del verdadero vir (varón, hombre). Y si el hombre es capaz de domeñar a la Fortuna y así alcanzar sus másaltos propósitos, ¿cuales han de ser éstos?. Dando de lado los preceptoscristianos, puestos de relieve por Tomás de Aquino en su “Régimen depríncipes”, sigue a los moralistas romanos y dice que conseguir una formade gobierno que le procure honor y gloria, igual que pensaron Cicerón yTito Livio. Así expresa su admiración por Fernando de Aragón (elgobernante de su época que más respeta), porque ha realizado grandescosas que le dan “fama y gloria” en muy alto grado. Se presenta ahora la siguiente y crucial cuestión, ¿qué máximas ha deseguir el príncipe para conseguir esto? El consejo de Maquiavelo a los nuevos príncipes se divide en dos partes:1 – La tesis primera y fundamental es que “los cimientos principales entodos los Estados son las buenas leyes y los buenos ejércitos y éstosademás han de ser milicias ciudadanas.2 – la tesis segunda es que el príncipe debe cultivar las cualidades propiasdel gobierno principesco. 6
  • Se ha lamentado con frecuencia que Maquiavelo no ofrezca ningunadefinición de virtú. Pero lo que sí es verdad es que usa el término concompleta consistencia. Los moralistas romanos nos han legado las características de un hombrevirtuoso. El que posee tres tipos de cualidades:I – Las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanzaII - Las principescas por naturaleza: honestidad, magnanimidad, liberalidadIII – Comportamiento moral que conllevará la racionalidad. Este análisis fue adoptado de nuevo por los escritores de consejos parapríncipes del Renacimiento. Pero Maquiavelo el aspecto de la moralidad humanística lo trastocadrásticamente. Rechaza totalmente el supuesto humanista de que esas sonlas virtudes que un gobernante necesita para alcanzar los más altos fines.Está de acuerdo con ellos acerca de los fines perseguidos: mantener suEstado y obtener gloria para sí mismo. Pero objeta que, si es precisoobtener estos objetivos, ningún gobernante puede quizás “poseer opracticar íntegramente” todas las cualidades normalmente “vistas comobuenas”. Un príncipe debe proteger sus intereses en un mundo sombrío enel que la mayoría de los hombres no son “buenos”. Si pretende ser buenoen medio de tantos que no lo son, no solamente fracasará, sino que serádestruido seguramente. La crítica del humanismo clásico y del contemporáneo que haceMaquiavelo es devastadora. Un gobernante no siempre debe considerarracional el ser moral, por el contrario, la práctica seria de aquellas cosasvistas como buenas se convertirá en una desastrosa e irracional política. Sobre las objeciones cristianas a esto, Maquiavelo nada dice. Su silencioes elocuente. En realidad hace época; su eco resuena en toda Europa,recibiendo un consternado silencio como respuesta primera, y luego ungrito de execración que aun no se ha extinguido del todo. Si el príncipe no debe guiarse por la moral convencional ¿que les debeconducir?. La respuesta está en el capitulo XV: la necesitá. Si un príncipequiere gozar de buena fortuna debe ser lo suficientemente prudente comopara acomodarse a los tiempos. Resulta ya evidente que la revolución de Maquiavelo entre los libros deconsejos para príncipes se basaba en la redefinición del concepto de virtú.Él suscribía la acepción convencional: conjunto de cualidades que hacenposible la alianza con la fortuna y alcanzar fama, honor y gloria. Perosepara el sentido del término de cualquier conexión necesaria con lasvirtudes cardinales y principescas. En lugar de ello argumenta que lacaracterística que define a un príncipe verdaderamente virtuoso debe ser ladisposición a hacer siempre lo que la necesidad dicta para alcanzar sus másaltos fines. 7
  • Sus conclusiones abren una sima infranqueable entre él y toda latradición del pensamiento político humanista y Maquiavelo lo hace notarde forma irónica. Para los humanistas clásicos obrar bajo la virtud moraldefinía a la humanidad. Por eso abandonar la virtud era obrarirracionalmente pero también dejar el status de hombre y descender al nivelde las bestias. Para Cicerón de dos maneras se podía hacer el mal, por lafuerza o por el engaño ambas propias de las bestias e indignas del hombre:la fuerza tipifica al león y el engaño a la zorra. En contraste a Maquiavelo le parecía que con la virilidad no essuficiente. Hay dos maneras de obrar (cap. XVIII): la del hombre y la delos animales. Si con la primera no es suficiente, el príncipe debe acudir a lasegunda. Por tanto debe saber a qué animales imitar y los mejores son,precisamente, el león y la zorra que aportan a la caballerosidad la fuerza yla astucia. Maquiavelo es consciente de que sus novedosos análisis de la virtúprincipesca suscitan algunas dificultades. Plantea el dilema principal en elcap. XV: por un lado, un príncipe debe “adquirir el poder de no ser bueno”y ejercerlo siempre que la necesidad lo exija; pero también debe evitar lareputación de perverso porque pondría en peligro su posición en lugar deconsolidarse. El dilema es más agudo porque necesita además alcanzarhonor y gloria. Para ello, el príncipe aunque no necesita poseer todas lascualidades generalmente consideradas como buenas, es “muy necesarioaparentar tenerlas”. Y ello porque dice, la mayoría de los hombres soncándidos y proclives al autoengaño, de forma que toman por real lo quesólo es apariencia y en el caso del príncipe, además, está protegido por la“majestad del gobierno”, aislado, de forma que muy pocos perciben lo quees y la gran mayoría, sólo lo que aparenta ser. Maquiavelo afirma que todo el mundo constata cuan digno de alabanza esque un caudillo “viva con sinceridad y no con engaño” y continúainsistiendo en que un príncipe no debe simplemente aparecerconvencionalmente virtuoso, sino que debe “serlo realmente” cuanto estéen su mano, “observando lo que es recto cuando pueda” y dando de lado lasvirtudes cuando lo dicte la necesidad. Y es que Maquiavelo se muestra un tanto burlón y dice que aquellascualidades que se tienen como buenas pero que llevan al desastre “parecenvirtudes”; y puesto que sus opuestas parecen más aptas para dar “seguridady bienestar” prefiere decir que “parecen vicios”. Unos apuntes sobre el tema religioso, principal coadyuvante para sucondena. Es evidente que Maquiavelo no fue un hombre religioso ni parece que laexperiencia religiosa haya formado parte de su evolución personal, aunquea veces se puede leer el cuento de que, ante la muerte, pidió la confesión,bueno, sólo parece eso, el cuento típico. 8
  • Maquiavelo hace un tratamiento socio-político de la religión. Laconsidera necesaria como aglutinante, para cohesionar al pueblo y a éstecon sus gobernantes. Así la religión sería un instrumento más del Estado.Pero igual que Rousseau más adelante, rechaza el Cristianismo, porque seocupa sólo de las cosas del cielo (aunque la critica más fuerte que hace a laIglesia es en su dimensión histórica, en su constante mal ejemplo) haciendodébil al ciudadano. En su lugar él piensa en la religión como la vivían losclásicos, como en la Roma republicana, una religión civil, que sirva deaglutinante y fortalezca los deberes cívicos. - El filósofo de la libertad Maquiavelo con la conclusión del Príncipe tenía esperanzas de volver ala vida pública. Deseaba entregárselo personalmente a Giuliano de Médicis,en Roma, a través de su amigo Vettori, embajador en el Vaticano. Prontollegó la desilusión; tras mandarle una hermosa copia a su amigo, cuandoéste la leyó le respondió con el silencio. Nunca más volvió a mencionarla. Desengañado empezó a acudir a las reuniones de un grupo de humanistasen los jardines de Cósimo Rucellai, en parte, de carácter literario. Fruto deello fue el deseo de escribir una comedia. El resultado fue La Mandrágora,una brillante comedia en cinco actos con un prólogo en verso que tratasobre la seducción de la hermosa y joven mujer de un viejo juez. También de éstas reuniones surgió la idea de su famoso tratado "El artede la Guerra” publicado en 1521. Los debates más intensos eran, noobstante, de política, donde la mayoría de ellos se mostraban comoardientes republicanos. Fruto de ello fue la decisión de escribir sus“Discursos sobre la primera Década de Tito Livio”, su más larga y, enmuchos aspectos, su más acabada obra de filosofía política. Su paralelismo con El Príncipe es evidente, pero veamos algunasdiferencias aunque no trastocan su unidad de pensamiento. Su idea de virtúes la misma pero si en El Príncipe la asocia a los gobernantes y grandeslíderes políticos y militares, en los Discursos dice que si una ciudad quierealcanzar grandeza es esencial que tal cualidad sea poseída por el cuerpociudadano como un todo. La diferencia más importante es que se centraen el gobierno republicano, pudiendo verse la obra como una defensa de lasuperioridad de la República en relación con valores como la libertad, elbien común, la igualdad, la ley, el patriotismo... Realmente en los Discursos es donde encontramos el Maq. másauténtico. El Príncipe refleja sus ideas pero puestas al servicio de unpríncipe, porque la llegada de los Médicis le ha dejado sin trabajo y sinmedios de vida. Así las expresa ya libremente en los Discursos y en El Artede la Guerra donde defiende una idea de patriotismo y de repúblicademocrática. Los ciudadanos deben participar todos en la política y debencolaborar en su defensa organizándose en las milicias ciudadanas. 9
  • Al poco de terminar los Discursos en 1519 (se publicó en 1531),Lorenzo* a quién había dirigió la nueva dedicatoria de El Príncipe después *LORENZO II: Nieto de Lorenzo el Magnífico fue el Señor de Florencia entre 1516 al suceder a su tío Juliano y 1519 cuando murió. Su hija sería la famosa Catalina de Médicis, esposa de Enrique II y reina de Francia.de la muerte de Juliano, murió también. Le sucedió en el gobierno deFlorencia su primo, el cardenal Julio*, que pronto sería elegido Papa con el *JULIO DE MÉDICIS = CLEMENTE VII (Papa entre 1523 y 1534) Hijo natural de Juliano y sobrino de Lorenzo el Magnífico Fracasó en el campo político y religioso, (el más desgraciado de los Papas) Empujó a Francisco I a romper sus obligaciones tras Pavía por lo que sufrió el Sacco de Roma. Aliado luego de Carlos V, le coronó y negó el divorcio a Enrique VIII de Catalina, le excomulgó y se produjo el cisma anglicano. Aliado otra vez con el rey francés, casó a su sobrina Catalina con el Delfín. No convocó nunca, pese a las presiones de Carlos el concilio que luego sería el de Trento. Murió en 1534.nombre de Clemente VII. Sus relaciones a través de Lorenzo Strozzi, al quededicó El Arte de la Guerra, hizo que el nuevo Papa le encargara escribiruna historia de Florencia. Su historia le ocupó el resto de su vida. Es su obra más larga y sosegaday en la que sigue con más cuidado los preceptos literarios de sus autoresclásicos favoritos. Aunque sigue también los fundamentos de lahistoriografía clásica (y por ende la humanista), sobre las lecciones moralesa extraer y su función didáctica, al llegar en su ultimo libro, al análisis delsiglo anterior, dice que las acciones de sus príncipes no son admirables yque les han llevado a un mundo crecientemente corrupto. La crítica a lafamilia Médicis es despiadada, pese a ser los autores del encargo. Maq. enlugar de contar una historia que incite a la imitación, espera estimular a losespíritus libres a evitar y librarse de los presentes abusos. En 1527, tras el Sacco de Roma y la huida de Clemente VII de Roma, elgobierno mediceo de Florencia se desplomó y el 16 de mayo se proclamó larepública*. *Restablecido el Gran Consejo, tuvo una vida efímera. En 1530 las tropas de Carlos V asedió y tomó Florencia, restableciendo a los Médicis Para Maquiavelo dadas sus firmes simpatías republicanas, fue unmomento de viva esperanza. Pero para la nueva generación de republicanossu momento había pasado, además de que los seis años precedentes habíacobrado de los Médicis. Esta ironía parece que quebró su ánimo, y pocodespués contrajo una enfermedad de la que no se recuperó. Murió el 21 dejunio, siendo enterrado en la iglesia de la Santa Croce, al día siguiente y allísiguen sus restos. En sus últimos días, en su enfermedad, contaba aquél sueño que habíatenido con frecuencia y que le retrataba muy bien. Así se despidió delmundo diciendo que prefería ir al infierno en compañía de los grandes de laAntigüedad, y conversar con ellos sobre las grandes cosas de la política, air al Paraíso entre beatos y santos. Los ataques contra él y su doctrina comenzaron muy pronto y continúanhasta hoy. Algunos de sus primeros críticos, como Francis Bacón, fue 10
  • capaz de reconocer que “estamos en deuda con Maq. por decir lo que loshombres hacen y no lo que deben hacer”. Pero la mayoría de sus lectoresoriginales lo vieron como el viejo Belcebú, el mismo diablo. Fue incluidoya en el Índice de la Iglesia en 1559 por Paulo IV. En el siglo XVIII se inició la reivindicación de la figura y la doctrina delflorentino, con figuras como Herder, Fichte y Hegel. Hoy la mayoría de loscomentadores de Maq. se han enfrentado incluso con sus más hirientesdoctrinas con un espíritu mundano, aunque algunos como Leo Strauss y susdiscípulos mantienen la postura tradicional, viendo a Maquiavelo sólocomo “el maestro del mal”.Termino esta parte, antes de entrar en el antimaquiavelismo, con Gramsci*.Maquiavelo dice, recreó la ciencia política al independizarla de la *ANTONIO GRAMSCI (1891 – 1937) Político, pedagogo, filósofo y teórico marxista italiano. Uno de los fundadores del PCI, en 1921 En 1926, Mussolini disuelve los partidos de la oposición y encarcela a Gramsci Para “impedir que este cerebro funcione”. Allí escribe sus “Cuadernos desde la cárcel”, donde se hallan sus “Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno”. Enfermo, por la presión exterior, en 1934, le conceden la libertad condicional. El 21 de abril de 1937 adquiere la plena libertad, pero ya eatá gravísimo en el Hospital. Muere el 27 de ese mismo mes.teología a la que estaba subordinadamente unida. Pero su descubrimiento,¿tenía fines políticos o moralistas?, ¿no habrá sido Maquiavelo pocomaquiavélico al enseñar el juego?. Croce* afirma que, siendo el maquiavelismo una ciencia, sirve tanto a *BENEDETTO CROCE 1866 – 1952 Escritor, filósofo, historiador y político italiano. Figura destacada del liberalismo. Su obra influyó en pensadores italianos tan diversos como Gramsci o el ideólogo fascista Giovanni Gentile.los reaccionarios como a los demócratas. Esta afirmación en abstracto esverdad. Pero Gramsci opina que Maquiavelo sabe que sus presupuestos sobre eluso de medios propios de tiranos para determinados fines, los poderosos,los que ocupan los aledaños del gobierno, los grandes líderes de la historialos conocían, los conocen y los practican. Por consiguiente ¿quién nosabe?, las clases revolucionarias, el pueblo y la nación italiana en su caso.Sabino Fernández Campos hizo un análisis parecido sobre la obra denuestro autor.Es verdad que el maquiavelismo ha servido para mejorar la técnica políticatradicional de los grupos conservadores; pero esto no debe enmascarar sucarácter esencialmente revolucionario que aun hoy es sentido y que explicatodo el antimaquiavelismo, desde el expresado por los jesuitas hasta elpietista de Pasquale Villari*. *PASQUALE VILLARI 1827 – 1917 Historiador y político italiano Diputado, senador y ministro. Escribió varias obras sobre Maquiavelo. 11
  • Para Gramsci, Maquiavelo no es el “político en general”, el “científico dela política” de plena actualidad siempre. Hay que ver al florentino comoexpresión necesaria de su tiempo, vinculado a las condiciones y exigenciasde su época, caracterizada por las luchas internas de su ciudad; las luchasentre los Estados italianos en busca de un equilibrio obstaculizado por laexistencia del papado y sus estados, por los residuos feudales y las formasestatales ciudadanas y no territoriales; y por fin, por las luchas por lahegemonía de los nuevos Estados europeos que se desarrollan en territorioitaliano. Maquiavelo es así un autor histórico, lo que le niegan sus másencendidos críticos convirtiéndole en intemporal y haciendo de susmáximas principios eternos para mejor satanizarlos y condenarlos. No esasí, Maquiavelo es un hombre de su tiempo y su ciencia política,impregnada de sus experiencias diplomáticas, representa la filosofía de suépoca que tiende a la organización de las monarquías nacionales absolutascomo formas políticas que permiten y facilitan un desarrollo ulterior de lasfuerzas productivas. Había un lingüista conocido (no recuerdo su nombre) que decía que untexto tiene dos momentos históricos: el de su escritura y el de supublicación. Cuando en el s. XVI y XVII se denostan los textos deMaquiavelo se malinterpretan porque no se tiene en cuenta eso. Habíapasado ya mucho tiempo desde que Maquiavelo los escribiera, fruto de susreflexiones y de sus experiencias. Su análisis exigía y exige tener en cuentasu momento de creación. El cap. XXVI y último es el que contiene una clara llamada a la unidaditaliana y a la expulsión de ella de los bárbaros. Se mantiene una viejadiscusión sobre si es un añadido retórico o bien la explosión auténtica de unsentimiento contenido durante mucho tiempo. Mi impresión bebe un poco de ambas. Yo creo que Maquiaveloenvidiaba los grandes estados territoriales conseguidos por España yFrancia (en la corte de Luis XII le habían “mostrado” la pequeñez deFlorencia). Pero la unidad italiana para la cual se necesitaba un gran líder(en dicho capítulo anima a los Médicis a serlo), no creo que fuera la Italiaque hoy conocemos, sino ciertas “provincias” entre ellas Florencia. PeroNápoles era un Estado muy consolidado que pertenecía a la Corona deAragón y había dos repúblicas comerciales muy importantes y con unavieja rivalidad comercial, como eran Génova y Venecia. Termino con otro florentino universal nacido 412 años más tarde que suconciudadano, Giovanni Papini: La gran culpa de Maquiavelo fue su franqueza y valentía, virtudes quetienen un valor moral bien superior al que se encuentra en los librillos deética para las escuelas y en los sermones virtuosos de los filósofos. Laverdad siempre hace libres y era preciso un toscano del XVI, agudo y sin 12
  • prejuicios, para decirla clara y desnuda...Que él aspiraba a una especie deciudad perfecta, habitada por un pueblo libre y virtuoso, sin amos nitiranos, sin sectas, sin batallas, se ve en muchos pasos de sus obras. ¿Espreciso acusarle porque tuvo el buen sentido de comprender que laRepública de Platón estaba más bien lejana y que Cesar Borgia se hallabacerca? MAQUIAVELO EN ESPAÑA ¿ Que pasaba en España cuando llega Maquiavelo? Estamos en el tránsito del feudalismo a la modernidad. Las relacionessociales, económicas, políticas, se amplían y necesitan unas nuevasestructuras, unas nuevas instituciones que den respuesta a las nuevasnecesidades. Aunque ya en la Edad Media se puede hablar de la existencia delEstado, es en el s. XVI cuando se camina hacia una dimensión del Estadoque provoca una reflexión interna sobre éste que produce una literaturaespecífica importante, tanto en calidad como en cantidad como hastaentonces no se había dado. En España esta literatura es especialmente significativa porque, entreotras cosas, se basaba en un Estado con una enorme extensión territorialrepartida por todo el mundo conocido, la Monarquía Hispánica que por supropio peso tenía que estar en el centro de la reflexión política. Durante la primera mitad del XVI esta reflexión política estuvoconducida fundamentalmente por teólogos, catedráticos universitarios,siendo el más destacado Vitoria, no sólo por su obra, sino porquerevolucionó los estudios teológicos. Éstos se basaban anteriormente en el“Libro de las sentencias” de Pedro Lombardo; no sin esfuerzos y gracias ala apertura de España a las influencias humanistas, ya desde los ReyesCatólicos y más aun con el príncipe renacentista que fue Carlos I. Ellosupuso un impulso al aristotelismo, en general, no sólo al político, en lainterpretación que de él hizo Tomás de Aquino. Es el llamado neotomismo,importante también por sus aportaciones a las nuevas teorías económicas. 13
  • Estos teólogos iniciaron una reflexión sobre los nuevos problemas que,además, planteaba el descubrimiento de América, desde una perspectivajurídica que culminará en la obra de Suárez, el Doctor Eximius, ya en losinicios del XVII. La originalidad y novedad de estos tratados permitió unagran difusión de sus libros y con ello una enorme influencia en Europa. ¿Y Maquiavelo? Muere en 1527 con una cierta fama que le han dado suscomedias y El Arte de la Guerra y en 1532 se publican en Roma el resto desus grandes obras. Ese mismo año sufre el primer ataque serio a través delcardenal Pole*. *Reginald Pole (1500 – 1558) Arzobispo de Canterbury y cardenal de la Iglesia Romana. Abandonó su país al proclamar Enrique VIII la Iglesia Anglicana. Exiliado en Roma fue nombrado cardenal. Presidió Trento como delegado del Vaticano. Al llegar María Tudor al trono volvió a Inglaterra, muriendo el mismo día que la reina.El Papa Paulo IV (1555-1559) cambió la fortuna histórica del florentino.Dictó sentencia contra sus escritos (1559) y el Concilio de Trento(1545-1563) la confirmó y se incluyó en el Índice de 1564. En España, a diferencia del resto del mundo cristiano, Maquiavelocircula libremente. En nuestro país la altura del debate político vaacompañado de una libertad que no se da en otros países. Hay pocas traducciones en el XVI español de su obra. En Alcalá deHenares se publicó en 1536 un tratado “De re militari” que eraevidentemente, “El Arte de la Guerra” de Maquiavelo. En 1552 se editó en Medina del Campo, los Discursos, que debió tenercierto éxito pues se reeditó en 1555. La primera edición llevaba unprivilegio real en el que Carlos I declara que la ha hecho examinar por suConsejo Real y concede licencia para su publicación y venta durante diezaños. El privilegio declara la obra como muy útil y provechosa paracualquier príncipe y le parece muy bien que se haya traducido paraofrecérsela a su hijo Felipe. Esas pocas traducciones no significan que no se le conozca. Las élitesespañolas viajan constantemente por motivos militares, diplomáticos,artísticos…a la Italia española e incluso al resto. Buena parte de ellos lopueden leer además en su propia lengua. Todo ello cambia a finales del siglo. Las guerras de religión francesas enlas que Felipe II interviene a través del partido católico del Duque de Guisay que desangran al país vecino mueven a un grupo de escritores, Bodino ylos llamados “politiqués” a buscar una tercera vía, un entendimiento apartir de la tolerancia religiosa. Una serie de autores españoles que no entienden ni aceptan dichatolerancia buscan el origen de esas perniciosas propuestas de los politiquésy lo encuentran en las teorías de Maquiavelo. A partir de ahí Maquiavelo es introducido en el Índice de Quiroga de1583, debido, en buena manera, al celo incansable del padre Mariana que 14
  • interviene en su redacción, y se convierte en el centro de la polémica sobreel Estado y la problemática de la Razón de Estado. Es de notar que pese a la prohibición, los libros de Maquiavelo siguencirculando, pues para esas élites traerlos de suelo italiano es fácil. Pruebade ellos son los inventarios de sus bibliotecas donde aparecenprofusamente. Aun así, según el Duque de Sessa se hechan de menos susobras, particularmente los libros que intitula Discursos, Príncipe, Diálogosdel Arte de la Guerra e Historia de la República de Florencia...por tratardichos libros de materias de Estado y de Gobierno con mucha erudición ycuriosidad por lo que solicita publicarlos a su costa, expurgados yeliminando el nombre del autor. No se le permitió. Los ataques se centran en la Razón de Estado maquiavélica y su“satánica” doctrina. Maquiavelo nunca mencionó “razón de Estado”aunque en él se hallan todos los elementos que permiten pensarla; se diceque sólo un ateo que no conocía el miedo al infierno podía, con serenidadclásica reflexionar sobre la esencia de la razón de Estado. Surge así un antimaquiavelismo español, atribuido por algunos, a latípica hipocresía jesuítica, pues de esta orden son sus principales autores,apoyándose en el italiano Giovanni Botero, cuyo libro sobre la razón deEstado traducido a muchas lenguas y exitoso en toda Europa, se inventauna razón de Estado que fundamenta un firme dominio sobre los pueblos,una ciencia de la seguridad, un ejercicio del poder que no se aleje de losprincipios de la moral cristiana. En ella rechaza los principios delflorentino, aunque sus “recetas” para la acción práctica están rociadas de unamoralismo que apenas tiene que envidiar a Maquiavelo. La obra de Giovanni Botero fue traducida rápidamente al castellano porAntonio de Herrera a petición de Felipe II y fue publicada en 1593 con eltítulo Diez libros de la Razón de Estado La traducción tuvo gran resonancia y sirvió, a la vez que introducía demodo explícito la distinción entre la «buena» y la «mala» razón de Estado,para dar una definición de ésta que fue tomada como base por la mayorparte de los tratadistas españoles. Así, no sólo desvirtúan la “razón de Estado” maquiavélica sino toda sudoctrina a través de una imagen convencional de la tiranía que le esatribuida. Felipe II se hizo un antimaquiavelista militante y los tratadistasespañoles, a partir de entonces, buena parte de ellos a sueldo de la Corona,mostraron gran interés en refutar al florentino. El Imperio adquiría plenosentido por Dios y con Dios y los teóricos, políticos e intelectuales de talalianza ponen un énfasis especial en atacar a Maquiavelo aunque luego enla casuística particular sean tan maquiavélicos como él. El pensamiento político tradicional, católico español de raigambretomista, mantenía una teórica armonía entre fe y razón. Incluso Suárez, 15
  • como buen escolástico, aunque el de más altura y el más moderno de todos,seguía defendiendo la supremacía de la Iglesia sobre el Estado. La secularización completa de la política afirmada por Maquiavelosocavaba pues, los fundamentos en que se apoyaba la política de lamonarquía felipista. Así, el carácter subversivo del maquiavelismo no era tanto el recurso amedios reprobables como el fraude o el engaño sino la emancipación de lapolítica respecto a restricciones religiosas y la instrumentalización de lareligión por el Estado. El papel de estos intelectuales, como señaló Maravall, fue deacatamiento, obediencia y colaboración con el poder. No pudo así surgiruna línea tolerante, pluriconfesional y moderna que siguiendo ydesarrollando aspectos democráticos que sí surgieron sobre losfundamentos, límites y naturaleza del poder, nos habrían colocado en lalínea de las nuevas ideas políticas que florecieron en el XVII europeo. Enlugar de ello nos aislamos en una defensa de los ideales religiososcontrarreformistas provocando lo que Ortega llamaría “tibetanización”.Todavía hoy sufrimos las consecuencias. El problema que plantea en España y en Europa la llegada deMaquiavelo es que colocaba al pensamiento político en un serio dilema:por una parte separaba la política de la teología y la situaba en un marcoético que ofendía la sensibilidad cristiana. Pero por otra parte, ante lasnuevas realidades era evidente la imposibilidad de ignorarle. La confrontación se produce en torno a la razón de Estado convertida enuna técnica de adquisición, conservación e incremento del poder del Estadoy copará el debate político entre 1550 y 1650 aproximadamente. La obra de Maquiavelo fue interpretada como una apología de la razónde Estado. Se vio en él una teorización de la fuerza y de la voluntad depoder expresado en la máxima: “el fin justifica los medios”. Como decíaElliot en el artículo inicial, la historia de la influencia de Maquiavelo es lahistoria de los diversos modos en que se le ha malentendido. En España, Maquiavelo será el gran punto de referencia. Todos leatacan en mayor o menor medida ya que nadie se atreve a defender susposiciones, pero la complejidad de actitudes es enorme y, en un momentodado, se hechará mano de Tácito* para justificar tesis ya insoslayables paramuchos *Cornelio Tácito (55-120): Uno de los más grandes historiadores romanos, senador cónsul y gobernador del Imperio. Refleja en sus obras la nostalgia por los tiempos de la República, su concepto de libertad y las grandezas romanas. En las traducciones modernas interesaba particularmente el punto de vista político. Por ello se incluían aforismos y comentarios. La más influyente en España fue la traducción de Álamo de Barrientos, “Tácito español ilustrado con aforismos”. Madrid 1614 Fue el descubridor del naturalismo político. Llegó a tener popularidad en nuestro país que español y tacitista fueron sinónimos en Europa.pero peligrosas por su cercanía a Maquiavelo. 16
  • La relación de los autores españoles con Maquiavelo no es nadahomogénea y a veces un tanto variopinta. Un ejemplo de ello es el jesuitapadre Mariana(1535-1624). Mariana sostiene la tesis de la procedencia del poder políticoen el pueblo. Ello implicaba límites a la potestad del príncipe, por lo tanto,dice, es lícito el tiranicidio si se comete con intención de salvar a la patria.Si el príncipe practicara la tolerancia religiosa, ello sería motivo suficientepara matar a tal príncipe. La coincidencia entre Mariana y Maquiavelo sonevidentes lo que no quita para que se muestre muy critico con el florentino. Hace unos años, Fernández Santamaría agrupó a los autores españolesque escribieron sobre la razón de Estado en 3 escuelas, sistematización quecon ligeras variantes ha tenido éxito pues permite ordenar tan complejas yvariadas aportaciones y entender mejor el universo ideológico de aquellaEspaña, tan importante para comprender la actual. Las tres “escuelas” son: eticistas, idealistas y realistas. I) Los eticistas defienden la Providencia en contra de la secularización maquiavélica. Apela a la razón cristiana tomista sobre la base de la armonía entre la fe y el intelecto, con una ideología contrarreformista. Por último, atacan la doctrina de Maquiavelo muy deformada por las condiciones en que llegó a nuestro país, afirmando que lleva a la destrucción del poder, o sea, a la tiranía. Como no pueden ignorar la aportación de Maquiavelo aceptan la razón de Estado pero dicen que hay dos: la maquiavélica, la de los “políticos”, fundada en humanos y ruines medios y otra que estriba en Dios y en los medios que El, con su paternal providencia descubre a los príncipes. Una falsa y otra verdadera. Su máximo representante es el jesuita Pedro de Ribadeneira (1527 1611) que escribe su “Tratado de la religión y virtudes que debe tener el príncipe cristiano para gobernar y conservar sus estados, contra lo que Nicolas Maquiavelo y los políticos de ese tiempo enseñan”Madrid, 1595. En este grupo entraría Quevedo (1580- 1645) y su “Política de Dios” donde se ataca la razón de Estado con tanta o mayor virulencia que ningún otro autor contemporáneo. II) Los idealistas comparten los parámetros de los eticistas y su verdadera razón de Estado. Se distinguen de estos por la exaltación de la monarquía de los Austrias. Más que en Maq. se centran en los “políticos”, intentando demostrar que es posible hacer una política guiada por principios cristianos como lo demuestra la Monarquía Hispánica a la que consideran el 17
  • resultado final en un proceso final de selección natural y al español, el nuevo pueblo elegido de Dios. Su más alto representante es Juan de Salazar.III) La escuela realista; mayoritaria en el s. XVII, todos ellos son intelectuales que intentan conciliar la tradición cristiana con la finalidad utilitaria sin separar la política de la raíz cristiana pero anteponiendo la política. Esa componenda les lleva a contradicciones insalvables en las que cae también su autor más importante y posiblemente el más celebrado del Barroco español, Saavedra Fajardo*. *Saavedra Fajardo (1584-1648): Escritor y diplomático. Destaca como pensador político siendo su obra principal “Idea de un príncipe cristiano representada en cien empresas” (1640) donde condena a Maq. pero luego desarrolla en sus empresas una doctrina maquiavélica en buena medida. Abogan como los eticistas, por una verdadera razón de Estado que no ponga en peligro la base ética pero son conscientes, a diferencia de aquellos, de que los medios a emplear por el Estado no pueden estar impregnados totalmente por la ética tradicional. Entre los realistas podríamos situar también a Baltasar Gracián* que por su pesimismo antropológico se aproximó notablemente a las tesis de Maq. Le critica pero a continuación suscribe bastantes ideas del florentino, mostrando así la incoherencia de que hablábamos antes. *Baltasar Gracián (1601-1658): Escritor del Siglo de Oro que cultivó la prosa didáctica y la filosófica. Autor de El Criticón, una de las grandes novelas de la literatura española. Su pensamiento es pesimista, como corresponde al Barroco e impregnado de la conciencia de una España en decadencia. En El Político señala las grandes dotes de Fernando el Católico al que describe como el mayor rey de la monarquía española aunque el libro no es una biografía sino que se enmarca en la línea de los “espejos para príncipes”. Buscando una alternativa a la crisis de la moral comunitaria del seiscientos Proponía una especie de “razón de estado de ti mismo” que le permitiera desenvolverse en el mundo civil sin que sus reglas estuvieran determinadas totalmente por imperativos de orden religioso. Como el mismo recogía en un conocido aforismo, se habían de procurar “los medios humanos como si no hubiese divinos, y los divinos como si no hubiese humanos. Los que más se apoyaron en Tácito, entre los que destacan Mártir Rizo y su traductor en España, Álamo de Barrientos, presentan una mayor coherencia al tratar la razón de Estado en sí misma, sin otras mediaciones trascendentes. Acogieron el concepto de soberanía de Bodino*, al tiempo que hacen una relectura de Maq. *Jean Bodin o Bodino (1529/30-1596): Intelectual francés que escribió sobre filosofía, derecho, teoría política y economía. Destacan sus aportes a la teoría del Estado, en particular su concepto de soberanía: El poder político debe ser resultado de un pacto entre las élites de la sociedad. La persona, luego, que ostente la autoridad deberá tener toda el poder. Para Bodin, Dios es el fundamento de la razón y la naturaleza humana. Y luego los hombres se ponen de acuerdo para buscar una autoridad. Por tanto Dios no es fundamento del Estado de modo directo, aunque sí de modo indirecto. Por ello el Estado no ha de estar determinado por la Iglesia, pero sí ha de respetarla. Bodin escribe en el contexto de las guerras de religión en Francia del s. XVI. 18
  • a través de Tácito. Son los llamados a veces, maquiavelistas escondidos y los únicos que con su análisis autónomo de la política, se pueden relacionar con el pensamiento político moderno europeo. Hay que decir que ninguna escuela política de la Europa del Barroco yla Contrarreforma conciben el Estado completamente divorciado de lareligión. Lo que si existe es la tendencia a centrar el interés en la razón deEstado pasando por alto el lado trascendental de la ecuación religiosa-política. Ya en el siglo XVIII, Maquiavelo no pierde actualidad. Felipe V lo leía con frecuencia y el padre Feijoo le ataca duramente, le niega originalidad pues el maquiavelismo, afirma, ya se practicaba por los príncipes más antiguos. El antimaquiavelismo sirvió más a la divulgación de Maquiavelo que asu extirpación. Incluso en 1800 se prohibió la obra de un ex- jesuita,Antonio Eximeno, “Espíritu de Maquiavelo” pues aunque en ella seimpugna su doctrina, “hay ocasión de hablar de ella al tiempo de rebatirla”.La verdad es que algunos capítulos no son más que un resumen de los de ElPríncipe. Los inquisidores, hasta el final de tan funesta institución, ya en elXIX, mantuvieron su más tenaz prohibición. Ya vimos como Maravall* se lamentaba de que en España no surgiera *José Antonio Maravall (1911-1986): Historiador y ensayista. Fue discípulo de Ortega y Gasset. Se le considera uno de los introductores en España de la Historia de las ideas y una de las máximas autoridades en el Aniguo Régimen.una línea integradora y pluriconfesional entre nuestros intelectuales yescritores políticos lo que nos llevó a la “tibetanización”, entendida comoel alejamiento de las modernas corrientes del pensamiento en Europa. Estotambién lo apreciaban los contemporáneos de más allá de los Pirineos. Entorno a 1685, Adrián Baillet* en su “Jugemens des .savans” hablaba de la *Adrián Baillet: biógrafo contemporáneo de Descartesexcentricidad cuando no la oscuridad como marca distintiva de unpensamiento cuya teología, filosofía, política y moral (especialmente estaúltima) aparecían envueltas en forma de parábolas y fábulas. Montesquieuhablaba de la incapacidad de los ibéricos para acceder a la modernidad. Termino con otro florentino universal nacido 412 años más tarde quesu conciudadano, Giovanni Papini: La gran culpa de Maquiavelo fue su franqueza y valentía, virtudesque tienen un valor moral bien superior al que se encuentra en los librillosde ética para las escuelas y en los sermones virtuosos de los filósofos. Laverdad siempre hace libres y era preciso un toscano del XVI, agudo y sinprejuicios, para decirla clara y desnuda...Que él aspiraba a una especie deciudad perfecta, habitada por un pueblo libre y virtuoso, sin amos ni 19
  • tiranos, sin sectas, sin batallas, se ve en muchos pasos de sus obras. ¿Espreciso acusarle porque tuvo el buen sentido de comprender que laRepública de Platón estaba más bien lejana y que Cesar Borgia se hallabacerca? 20