Textos UT2 2012

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  • 1. Ciencias Humanas FAUD / UNC / 2012 Capítulo: Introducción Editorial: Éditions GallimardUNIDAD 2: EL SISTEMA DE LOS OBJETOS Lugar: París“EL SISTEMA DE LOS OBJETOS”, Jean Baudrillard. Año: 1968INTRODUCCIÓN¿Puede clasificarse la inmensa vegetación de los objetos como una flora o no), su forma, su duración, el momento del día en que aparecenuna fauna, con sus especies tropicales, polares, sus bruscas mutaciones, (presencia más o menos intermitente, y la conciencia que se tiene de lasus especies que están a punto de desaparecer? La civilización urbana es misma), la materia que transforman (en el caso del molino de café, notestigo de cómo se suceden, a ritmo acelerado, las generaciones de caben dudas, pero ¿qué podemos decir del espejo, la radio, el auto?).productos, de aparatos, de gadgets, por comparación con los cuales elhombre parece ser una especie particularmente estable. Ahora bien, todo objeto transforma alguna cosa, el grado de exclusividadEsta abundancia, cuando lo piensa uno, no es más extraordinaria que la de o de socialización en el uso (privado, familiar, público, indiferente), etc.las innumerables especies naturales. Pero el hombre ha hecho el censo de De hecho, todos estos modos de clasificación, en el caso de un conjuntoestas últimas. Y en la época en que comenzó a hacerlo sistemáticamente que se halla en mutación y expansión continuas, como es el de lospudo también, en la Enciclopedia, ofrecer un cuadro completo de los objetos, podrán parecer un poco menos contingentes que los de ordenobjetos prácticos y técnicos de que estaba rodeado. alfabético. El catálogo de la fábrica de armas de Saint–Étienne, a falta deDespués se rompió el equilibrio: los objetos cotidianos (no hablo de un criterio de clasificación establecido, nos proporciona subdivisiones quemáquinas) proliferan, las necesidades se multiplican, la producción no tienen que ver más que con los objetos definidos según su función:acelera su nacimiento y su muerte, y nos falta un vocabulario para cada uno corresponde a una operación, a menudo ínfima y heteróclita, ynombrarlos. ¿Hay quien pueda confiar en clasificar un mundo de objetos en ninguna parte aflora un sistema de significados.1que cambia a ojos vistas y en lograr establecer un sistema descriptivo?Existen casi tantos criterios de clasificación como objetos mismos: según 1su talla, su grado de funcionalidad (cuál es su relación con su propia Pero la sola existencia de este catálogo es, por el contrario, rica en sentido; en su proyecto de nomenclatura completa existe una intensa significación cultural: que no sefunción objetiva), el gestual a ellos vinculado (rico o pobre, tradicional o llega a los objetos más que a través de un catálogo, que puede ser hojeado “por puro gusto” como prodigioso manual, un libro de cuentos o un menú, etcétera.
  • 2. A un nivel mucho más elevado el análisis funcional, formal y estructural lo sociológico, de las necesidades y de las prácticas, es inesencial. Elde los objetos, en su evolución histórica, que encontramos en Siegfried discurso psicológico y sociológico nos remite continuamente al objeto, aGiedion (Mechanization Takes Command, 1948), esta suerte de epopeya un nivel más coherente, sin relación con el discurso individual o colectivo,del objeto técnico señala los cambios de estructuras sociales ligados a y que sería el de una lengua tecnológica. A partir de esta lengua, de estaesta evolución, pero apenas si da respuesta a la pregunta de saber cómo coherencia del modelo técnico, podemos comprender qué es lo que lesson vividos los objetos, a qué otras necesidades, aparte de las funcionales, ocurre a los objetos por el hecho de ser producidos y consumidos,dan satisfacción, cuáles son las estructuras mentales que se traslapan con poseídos y personalizados.las estructuras funcionales y las contradicen, en qué sistema cultural, infrao transcultural, se funda su cotidianidad vivida. Tales son las preguntas Por lo tanto, es urgente definir desde el principio un plano de racionalidadque me hago aquí. Así, pues, no se trata de objetos definidos según su del objeto, es decir, de estructuración tecnológica objetiva. Veamos, enfunción, o según las clases en las que podríamos subdividirlos para Gilbert Simondon (Du mode d’existence des objets techniques, Aubier,facilitar el análisis, sino de los procesos en virtud de los cuales las 1958), el ejemplo del motor de gasolina: “En un motor actual, cada piezapersonas entran en relación con ellos y de la sistemática de las conductas importante está hasta tal punto vinculada a las demás por cambiosy de las relaciones humanas que resultan de ello. recíprocos de energía que no puede ser distinta de como es. La forma deEl estudio de este sistema “hablado” de los objetos, es decir, del sistema la culata, el metal con que está hecha, en relación con todos los demásde significados más o menos coherente que instauran, supone siempre un elementos del ciclo, producen una determinada temperatura en losplano distinto de este sistema “hablado”, estructurado más electrodos de la bujía; a su vez, esta temperatura reacciona sobre lasrigurosamente que él, un plano estructural que esté más allá aun de la características del encendido y del ciclo entero. El motor actual esdescripción funcional: el plano tecnológico. concreto, mientras que el motor antiguo es abstracto.Este plano tecnológico es una abstracción: somos prácticamente En el motor antiguo, cada elemento interviene, en un determinadoinconscientes, en nuestra vida ordinaria, de la realidad tecnológica de los momento, en el ciclo, y después se le pide que ya no actúe sobre losobjetos. Y, sin embargo, esta abstracción es una realidad fundamental: es demás elementos; las piezas del motor son como personas que trabajaranla que gobierna las transformaciones radicales del ambiente. Incluso es, y cada una por su parte, pero no se conocieran entre sí... De tal manera,lo decimos sin afán de paradoja, lo que de más concreto hay en el objeto, existe una forma primitiva del objeto técnico, la forma abstracta, en lapuesto que el proceso tecnológico es el de la evolución estructural cual a cada unidad teórica material se la trata como un absoluto, queobjetiva. Dicho con todo rigor, lo que le ocurre al objeto en el dominio necesita para su funcionamiento constituirse en sistema cerrado. En estetecnológico es esencial, lo que le ocurre en el dominio de lo psicológico o caso, la integración nos plantea la resolución de una serie de problemas...
  • 3. es entonces cuando aparecen estructuras particulares a las que podemos Cada transición de un sistema a otro mejor integrado, cada conmutaciónllamar, para cada unidad constituyente, estructuras de defensa: la culata en el interior de un sistema ya estructurado, cada síntesis de unificacionesdel motor térmico de combustión interna se eriza de aletas de hace que surja un sentido, una “pertinencia” objetiva independiente deenfriamiento. Éstas están añadidas desde el exterior, por así decirlo, al los individuos que la llevarán a cabo: nos encontramos en el nivel de unacilindro y a la culata teórica y no cumplen más que una sola función, la de lengua, y por analogía con los fenómenos de la lingüística, podríamosenfriamiento. En los motores recientes, estas aletas desempeñan además llamar “tecnemas” a estos elementos técnicos simples (diferentes de losun papel mecánico, pues se oponen, a manera de nervaduras, a la objetos reales) en cuyo juego se funda la evolución tecnológica. A estedeformación de la culata por la presión de los gases... ya no podemos nivel, es posible pensar en una tecnología estructural, que estudie ladistinguir las dos funciones: se ha desarrollado una estructura única, que organización concreta de estos tecnemas en objetos técnicos másno es una componenda, sino una concomitancia y una convergencia: la complejos, su sintaxis en el seno de conjuntos técnicos simples (diferentesculata nervada puede ser más delgada, lo cual permite un enfriamiento de los objetos reales), en el seno de conjuntos técnicos privilegiados y lasmás rápido; la estructura ambivalente aletas–nervaduras cumple relaciones tecnológicas de sentido entre estos diversos objetos conjuntos.sintéticamente, y de manera mucho más satisfactoria, las dos funcionesantaño separadas: integra las dos funciones, rebasándolas... Pero esta ciencia no puede ejercerse rigurosamente más que en sectoresDiremos entonces que esta estructura es más concreta que la anterior y restringidos que van de las investigaciones de laboratorio a lascorresponde a un progreso objetivo del objeto técnico: el problema realizaciones muy técnicas como las de la aeronáutica, la astronáutica, latecnológico real es el de una convergencia de las funciones en una unidad marina, los grandes camiones de transporte, las máquinasestructural y no el de la búsqueda de una componenda entre las perfeccionadas, etc. Allí donde la urgencia técnica hace que se emplee aexigencias rivales. En el caso límite, en este paso de lo abstracto a lo fondo la constricción estructural, allí donde el carácter colectivo econcreto, el objeto técnico tiende a alcanzar el estado de un sistema impersonal reduce al mínimo la influencia de la moda. Mientras que eltotalmente coherente consigo mismo, plenamente unificado”. automóvil se agota en el juego de las formas, mientras conserva un status tecnológico minoritario (enfriamiento por agua, motor de cilindros, etc.),Este análisis es esencial. Nos proporciona los elementos de una la aviación, por su parte, está obligada a producir los objetos técnicos máscoherencia jamás vivida, jamás legible en la práctica. La tecnología nos concretos por simples razones funcionales (seguridad, velocidad, eficacia).cuenta una historia rigurosa de los objetos, en la que los antagonismos En este caso, la evolución tecnológica sigue una línea casi pura. Pero esfuncionales se resuelven, dialécticamente, en estructuras más amplias. evidente que, para dar cuenta y razón del sistema cotidiano de los objetos, este análisis tecnológico estructural es insuficiente. Se puede
  • 4. soñar en una descripción completa de los tecnemas y de sus relaciones de actualidad no se tiende a resolver esta incoherencia, sino a darsentido que baste para agotar el mundo de los objetos reales. Pero no es satisfacción a las necesidades sucesivas mediante objetos nuevos.más que un sueño. La tentación de utilizar los tecnemas como astros en la Así ocurre que cada objeto, sumado a los demás, subviene a su propiaastronomía, es decir, según Platón “del mismo modo que la geometría, función, pero contraviene al conjunto, y a veces incluso subviene yvaliéndonos de problemas, sin detenernos en lo que pasa por el cielo, si contraviene, al mismo tiempo, a su función propia.queremos hacernos verdaderos astrónomos y convertir en útil lo que hay Además, como las connotaciones formales y técnicas se añaden a lapor naturaleza de inteligente en el alma” (La República, VII, iv–2), tropieza incoherencia funcional, es todo el sistema de las necesidades (socializadasinmediatamente con la realidad psicológica y sociológica vivida de los o inconscientes, culturales o prácticas), todo un sistema vivido inesencial,objetos, que constituye, más allá de su materialidad sensible, un cuerpo el que refluye sobre el orden técnico esencial y compromete el statusde constricciones tales que la coherencia del sistema tecnológico se ve objetivo del objeto.continuamente modificada y perturbada. Es esta perturbación, y cómo la Pongamos un ejemplo: lo que es esencial y estructural y, porracionalidad de los objetos choca con la irracionalidad de las necesidades, consiguiente, lo que es más concretamente objetivo en un molino de café,y cómo esta contradicción hace surgir un sistema de significados que se es el motor eléctrico, es la energía distribuida por la central, son las leyesproponen resolverla, lo que nos interesa aquí, y no los modelos de producción y de transformación de la energía (lo que es ya menostecnológicos sobre cuya verdad fundamental, sin embargo, se destaca objetivo, porque es relativo a la necesidad de una determinada persona,continuamente la realidad vivida del objeto. es su función precisa de moler el café); lo que no tiene nada de objetivo y, por consiguiente, es inesencial, es que sea verde y rectangular, o rosa yCada uno de nuestros objetos prácticos está ligado a uno o varios trapezoidal. Una misma estructura, el motor eléctrico, puedeelementos estructurales, pero, por lo demás, todos huyen continuamente especificarse en diversas funciones: la diferenciación funcional es yade la estructuralidad técnica hacia los significados secundarios, del secundaria (por lo cual puede caer en la incoherencia del gadget.). Elsistema tecnológico hacia un sistema cultural. El ambiente cotidiano es, mismo objeto–función, a su vez, puede especificarse en diversas formas:en gran medida, un sistema “abstracto”: los múltiples objetos están, en estamos aquí en el dominio de la “personalización”, de la connotacióngeneral, aislados en su función, es el hombre el que garantiza, en la formal, que es el de lo inesencial. Ahora bien, lo que caracteriza al objetomedida de sus necesidades, su coexistencia en un contexto funcional, industrial por contraposición al objeto artesanal es que lo inesencial ya nosistema poco económico, poco coherente, análogo a la estructura arcaica se deja al azar de la demanda y de la ejecución individuales, sino que en lade los motores primitivos de gasolina: multiplicidad de funciones actualidad lo toma por su cuenta y lo sistematiza la producción2 queparciales, a veces indiferentes o antagónicas. Por lo demás, en la 2 Las modalidades de transición de lo esencial a lo inesencial son hoy relativamente sistemáticas. Esta sistematización de lo inesencial tiene aspectos sociológicos y
  • 5. asegura a través de él (y la combinatoria universal de la moda) su propia pero en medida infinitamente menor); el hecho de que este sistema tengafinalidad. como fines un dominio del mundo y una satisfacción de necesidades, esEs esta inextricable complicación lo que determina que las condiciones de decir, fines más concretos, menos disociables de la praxis que laautonomización de una esfera tecnológica y, por consiguiente, de comunicación que es el fin del lenguaje; el hecho, por último, de que laposibilidad de un análisis estructural en el dominio de los objetos no sean tecnología dependa estrictamente de las condiciones sociales de lalas mismas que en el dominio del lenguaje. Si se exceptúan los objetos investigación tecnológica y, por consiguiente, del orden global detécnicos puros con los que nunca tenemos que ver en su calidad de producción y de consumo, limitación externa que no se ejerce, de ningunasujetos, observaremos que los dos niveles, el de la denotación objetiva y manera, sobre la lengua, de todo esto resulta que el sistema de losel de la connotación (por los cuales el objeto es caracterizado, objetos, a diferencia del de la lengua, no puede describirsecomercializado y personalizado hasta llegar al uso y entrar en un sistema científicamente más que cuando se lo considera, a la vez,cultural), no son, en las condiciones actuales de producción y de como resultado de la interferencia continua de un sistema de prácticasconsumo, estrictamente disociables, como lo son los de la lengua y la sobre un sistema de técnicas. Lo que nos da cuenta y razón de lo real nopalabra en lingüística. El nivel tecnológico no es una autonomía son tanto las estructuras coherentes de la técnica como las modalidadesestructural tal que los “hechos de palabra” (aquí, el objeto “hablado”) no de incidencia de las prácticas en las técnicas, o más exactamente, lastengan más importancia en un análisis de los objetos que la que tienen en modalidades de contención de las técnicas por las prácticas. Y, parael análisis de los hechos lingüísticos. Si el hecho de pronunciar la r decirlo todo de una vez, la descripción del sistema de los objetos tienearrastrada o guturalmente no cambia nada en el sistema del lenguaje, es que ir acompañada de una crítica de la ideología práctica del sistema.decir, si el sentido de connotación no pone para nada en peligro a las En el nivel tecnológico no hay contradicción: sólo hay sentido. Pero unaestructuras denotadas, la connotación de objeto, por su parte, afecta y ciencia humana tiene que ser del sentido y del contrasentido: de cómo unaltera sensiblemente a las estructuras técnicas. A diferencia de la lengua, sistema tecnológico coherente se difunde en un sistema prácticola tecnología no constituye un sistema estable. Al contrario de los incoherente, de cómo la “lengua” de los objetos es “hablada”, de quémonemas y de los fonemas, los tecnemas se hallan en evolución continua. manera este sistema de la “palabra” (o intermediario entre la lengua y laAhora bien, el hecho de que el sistema tecnológico esté hasta tal punto palabra) oblitera al de la lengua. Por último, ¿dónde están, no laimplicado, por su revolución permanente, en el tiempo mismo de los coherencia abstracta, sino las contradicciones vividas en el sistema de losobjetos prácticos que lo “hablan” (lo cual es también el caso de la lengua, objetos?3 3 Con fundamento en esta distinción, podemos establecer una analogía estrecha entre elpsicológicos, y tiene también una función ideológica de integración (véase “Modelos yseries”). análisis de los objetos y la lingüística o, más bien, la semiología. Aquello a lo que, en el campo de los objetos, llamamos diferencia marginal, o inesencial, es análogo a la noción
  • 6. semiológica de “campo de dispersión”. “El campo de dispersión está constituido por lasvariedades de ejecución de una unidad (de un fonema, por ejemplo), mientras estasvariedades no traigan consigo un cambio de sentido (es decir, no pasen al rango devariaciones pertinentes)... En alimentación, se podrá hablar de campo de dispersión de unplato, el que estará constituido por los límites en los cuales este plato sigue siendosignificante, cualesquiera que puedan ser las ‘fantasías’ de su ejecutor. A las variedadesque componen el campo de dispersión se lasbllama variantes combinatorias. No participanen la conmutación del sentido, no son pertinentes... Desde hace mucho tiempo se hanconsiderado las variaciones combinatorias como hechos de palabra; es cierto que se lesasemejan muchísimo, pero en la actualidad se las considera como hechos de lengua,puesto que son ‘obligadas’.” (Roland Barthes, Communications , núm. 4, p. 128.) Y R.Barthes añade que esta noción habrá de ocupar un lugar preponderante en semiología,pues estas variaciones, que son insignificantes en el plano de la denotación, puedenvolverse de nuevo significantes en el plano de la connotación.Se observa una profunda analogía entre variación combinatoria y diferencia marginal:ambas tienen que ver con lo esencial, carecen de pertinencia, dependen de unacombinatoria y cobran su sentido al nivel de la connotación. Pero la distinción capital esque, si la variación combinatoria sigue siendo exterior e indiferente al plano semiológicode denotación, la diferencia marginal, por su parte, nunca es precisamente “marginal”.Esto se debe a que el plano tecnológico no designa, como el de la lengua para el lenguaje,una abstracción metodológica fija, que llega al mundo real por intermedio de las Ciencias Humanasconnotaciones, sino un esquema estructural evolutivo que las connotaciones (las FAUD / UNC / 2012diferencias inesenciales) fijan, estereotipan y hacen regresar. El dinamismo estructural dela técnica se fija al nivel de los objetos en la subjetividad diferencial del sistema cultural, elcual repercute en el orden técnico. UNIDAD 2: EL SISTEMA DE LOS OBJETOS “Crítica de la razón informática”, Tomás Maldonado
  • 7. Cuerpo humano y conocimiento digitalEn los últimos tiempos, el cuerpo (humano) no goza de demasiada estima Desde luego, este modo de pensar (y de expresarse) pertenece alentre los partidarios del ciberespacio. Algunos, los más indulgentes, lo ven tradicional estilo fideísta y voluntarista propio de los manifiestos de lascon bonachona y resignada desconfianza. Otros, en cambio, expresan por vanguardias artísticas. Se anuncian, en tono apodíctico, inminentesél un arrogante y rencoroso desprecio. Nuestro cuerpo sería, para ellos, transformaciones epocales, sin aclarar, en términos plausibles, cómoanticuado, superado, en fin, obsoleto. Tras haber permanecido sin podrían acaecer. No querría excluir que frente a estas temerariasvariaciones durante miles de años ahora debería ser cambiado, sustituido lucubraciones es posible, e incluso culturalmente justificado, asumir unapor otro más a la altura de los nuevos y apremiantes desafíos que actitud condescendiente, argumentando que, después de todo, sólo seprovienen de un entorno cada vez más condicionado por las nuevas trata de provocaciones poéticas, a las cuales se debe reconocer el méritotecnologías. de remover un mundo demasiado saturado de certezas.Un artista australiano, conocido por sus fantasiosas performances Esta actitud que, teóricamente, habría podido ser la mía, no carece debiónicas, escribe: «Es tiempo de preguntarse si un cuerpo bípedo, dotado contraindicaciones. La principal es que semejantes teorías encuentrande visión binocular y con un cerebro de 1.400 cc, constituye una forma una amplia resonancia en los media y, por tanto, una difusa credibilidad:biológica adecuada». Su respuesta es negativa. Y añade: «Ya no tiene son muchos los que, consolados, por otra parte, por la autoridad desentido considerar al cuerpo como un lugar de la psique o de lo social, Marvin Minsky, «piensan que el cuerpo se debe tirar, que el wet ware, lasino más bien como una estructura a la que controlar y modificar. El materia húmeda en el interior del cráneo, el cerebro, debe ser sustituida»cuerpo no como sujeto sino como objeto, no como objeto de deseo sino (D. de Kerckhove, 1994, pág. 58). La apuesta en juego, filosófica ycomo objeto de rediseño». Y aún más: «Ya no nos beneficia en nada seguir políticamente hablando, es demasiado alta para tomar a la ligera estassiendo humanos o evolucionar como especie, la evolución termina afirmaciones. Como veremos más adelante, la progresiva artificializacióncuando la tecnología invade el cuerpo» (Stelarc, 1994, págs. 63-65). del cuerpo es un hecho ya patente. Y es seguro que, en el futuro, nuevas prótesis, cada vez más refinadas, vendrán a enriquecer sus actuales prestaciones. El problema no es, pues, para mí, tanto la defensa a ultranza de la sacralidad natural del cuerpo, o sea creer que entre la técnica y el cuerpoCapítulo: 3-Cuerpo humano y conocimiento digital no pueda haber, como, por otra parte, siempre ha ocurrido, momentos deEditorial: Paidós Ibérica convergencia funcional. No hay duda de que los confines entre la vidaLugar: Barcelona natural y la vida artificial hoy aparecen cada vez más huidizos. La tesisAño: 1998
  • 8. sostenida por G. Canguilhelm, hace treinta años, sobre la continuidad Ya Nietzsche (1960, págs. 300-301) lo había intuido, y de ello derivaba suentre la vida y la técnica, entre el organismo y la máquina, parece odio contra los «despreciadores del cuerpo» (<<die Vedichter desencontrar ahora su definitiva confirmación (G. Canguilhelm, 1965). No Leibes»). Por lo demás, la historia nos ha dejado una enseñanza que no seestán los androides por una parte y los no-androides por la otra. En la puede (ni se debe) olvidar: el desprecio del cuerpo (sobre todo el de losactualidad, los intercambios son intensos y frecuentes, y los fenómenos demás) ha sido demasiado a menudo la antesala de la despiadadade (casi) hibridación y simbiosis están a la orden del día (K.M. Ford, C. aniquilación de los cuerpos de mujeres y hombres. Lo testimoniaGlimour y P.J. Bayes, 1995). profusamente la experiencia del universo inquisitorial, pero también del concentracional (J.-M. Chaumont, 1992). Deberíamos ser cautos, pues,Por otra parte, el cuerpo siempre ha estado condicionado (e incluso con la teoría de un cuerpo humano obsoleto e ineficaz al que tirar, ydeterminado y conformado) por las técnicas socioculturales. Basta citar también con la idea de un cuerpo que replantear sobre la base de unlas «técnicas del cuerpo» (M. Mauss, 1968) y las técnicas (o prácticas) modelo ideal. También este esencialismo biológico nos trae recuerdossociales coercitivas que se ejercitan sobre un cuerpo convertido en nada agradables.objeto, sobre un «cuerpo-objeto» (M. Foucault, 1975). Las primeras nosexplican cómo los hombres, en toda sociedad, saben servirse del propio Pero si las teorías de estos modernos «despreciadores del cuerpo»cuerpo; las segundas cómo los hombres, en toda sociedad, se sirven del pueden tener, como hemos visto, implicaciones moral y políticamentecuerpo de los demás para los propios fines.1 execrables, esto no significa que el tema de la relación entre el cuerpo y la tecnología no sea de extremada importancia en la sociedadPrescindiendo de sus aspectos cómicos y grotescos, lo que no convence hipermoderna: afecta ante todo al modo en que nuestro cuerpo vivirá laen los discursos sobre la necesidad de tirar el cuerpo humano (cerebro aventura de una continuidad entre natural y artificial llevada a susincluido) al cubo de las especies extinguidas es la sospecha (y en mi caso extremas consecuencias. Y las incógnitas, digámoslo también, sonmás que la sospecha) de que detrás de tales discursos se esconde la vieja muchas.aversión del cristianismo hacia el cuerpo. Esta vez repropuesta con laapariencia de una ideología neomecanicista y. de ciencia ficción. Porque la ¿Cómo se configurará, en esta perspectiva, el intercambio de nuestroverdad es que el prejuicio contra el cuerpo -el «abominable cuerpo»- fue cuerpo con el medio ambiente y con los demás cuerpos? ¿Nacerán deuna de las contribuciones más nefastas del cristianismo a nuestra cultura este intercambio nuevas formas de sensorialidad, sensualidad y(J. Le Goff, 1985). Una herencia que ha marcado profundamente las sensibilidad, o sólo nuevas variantes (o nuevos rituales) de las yarelaciones con nosotros mismos y con los demás.2 conocidas? Y en el caso de que las formas en cuestión fueran verdaderamente nuevas, ¿deberíamos atribuir- las, una vez más, a la presunta calidad congénita de las mujeres, y sólo de las mujeres, de1 actuar creativamente en este campo? O bien, ¿identificar a las mujeres, Véase B. Huisman y F. Ribes (1992), pág. 142 siempre y en cualquier caso, con el universo de la sensorialidad,2 Para una defensa del papel del cuerpo en el cristianismo, véase G. Leclercq (1996). sensualidad y sensibilidad no es más que un estereotipo interpretativo
  • 9. ideado por los hombres para segregar a las mujeres y condenado a benévolamente recibido. Es más, se lo juzga un intento desatinado. Y condesaparecer? razón. Porque, si se lo piensa, es de veras desatinado querer sostener, contra toda evidencia, que no somos conscientes de nuestro cuerpo.¿Pero si las mujeres se decidieran a aceptar el desafío artificialista, esto Sobre todo cuando, en apoyo de esta tesis, se recurre al argumento, comosignificaría desembarazarse, por su parte, de la opción naturalista poco, sorprendente, de que el cuerpo es sólo una ilusión de nuestra-«nosotras, las mujeres, responsables privilegiadas de la suerte de la mente y que, por tanto, sería inútil interrogarse sobre el conocimiento (omadre naturaleza»- hoy favorecida por algunas corrientes del feminismo, no) de algo que no existe.opción que ha tenido como consecuencia un alejamiento cada vez mayorde las mujeres de la participación (y gestión) del desarrollo técnico- Estimo que esta teoría, fruto del celo especulativo de un crepuscularcientífico? idealismo subjetivo, es filosóficamente aberrante, además de manifiestamente falsa. Y creo que es preciso rechazada sin rodeos.Donna J. Haraway (1991), importante representante del feminismo Incluso a riesgo de ser tachados de obtuso materialismo, de ingenuocaliforniano, está convencida de ello. Y no sólo eso. Ella asume, me parece realismo, o aún peor. Poco importa.que sin resistencia, todas las consecuencias de su opción artificialista. Laprimera, quizá la más valiente, es la de aceptar la propia condición de Dicho esto, me parece, en cualquier caso, oportuno evidenciar algunoscyborg, una condición ni inocente ni sublime, pero de la cual, a su matices interpretativos sobre la convicción, evocada al principio, de queparecer, no se puede escapar. «A finales del siglo veinte -escribe somos, a diferencia de otros seres vivos, conscientes de que tenemos unHaraway- en este tiempo mítico nuestro, todos somos quimeras, híbridos cuerpo.teorizados y fabricados de máquina y organismo: en breve, todos somos Prescindiendo de la conocida dificultad de demostrar que los otros serescyborgs. El cyborg es nuestra ontología, nos da nuestra política.» (Trad.ital., págs. 40-41.) vivos son capaces (o no) de un comportamiento genuinamente consciente, queda el problema del modo en que, en los seres humanos, seConciencia del cuerpo prefigura: el conocimiento del propio cuerpo.Es una convicción muy difundida que los seres humanos, a diferencia de Detengámonos un momento en la premisa de que somos conscientes delos demás seres vivos, son conocedores (o conscientes) de que tienen un que tenemos un cuerpo. Hay algo que no convence en el uso del verbocuerpo.3 tener. Estimo que es, en última instancia, desorientador sobre la verdadera naturaleza de nuestra conciencia corporal. La idea de tener unSe trata de una convicción que, por su perogrullesca obviedad, pertenece cuerpo permite suponer que estamos en posesión de un cuerpo. Algo dedesde siempre a nuestro sentido común. Hasta el punto de que cualquier lo que nosotros, en un momento dado, nos hemos adueñado. Algo queintento de demostrar su Jalta de fundamento no es, de costumbre, antes no teníamos y que, de repente, hemos adquirido o nos ha sido concedido.3 J. Starobinski (1981) y F. Dolto (1984).
  • 10. Bien mirado, ser conscientes de nuestro cuerpo es un hecho extraño a la Es superfluo recordar que nuestro cuerpo tiene una historia. La historiaidea de posesión. En nuestro cotidiano cuerpo a cuerpo con nuestro del hombre es, entre muchas otras cosas, la historia, de una progresivacuerpo, nunca pensamos que estamos en posesión de un cuerpo, sino artificialización del cuerpo, la historia de una larga marcha hacia un cadasencillamente que somos un cuerpo. Los dolores y los placeres de nuestro vez mayor enriquecimiento instrumental en nuestra relación con lacuerpo son nuestros dolores y placeres. realidad. Lo cual, a fin de cuentas, no significa más que la creación de nuevos artefactos destinados a suplir (o completar) las congénitasDesde luego, en la tradición mística oriental, y también en la occidental, carencias prestacionales de nuestro cuerpo. Así nace, en torno a él, unse ha teorizado (y practicado) la posibilidad de enajenarse, de heterogéneo cinturón de prótesis: prótesis motoras, sensoriales edesembarazarse del propio cuerpo: una especie de rechazo a ser un intelectivas. El cuerpo, en suma, se convierte en protésico.cuerpo en el sentido antes discutido. Más bien se ha querido considerarque estamos en posesión de un cuerpo y, por tanto, que tenemos libertad Sin embargo, el cuerpo protésico, el cuerpo que hace de sujeto técnico (o,para eximimos de semejante posesión. En breve, de que somos libres mejor, tecnificado), no sólo tiene una relevancia operativa, no sólo separa despojarnos del cuerpo. pone al servicio de la necesidad de volvemos más eficaces en la relación performativa con el medio ambiente. El cuerpo protésico se haSin entrar a discutir sobre la naturaleza de estas eventuales experiencias convertido, hoy en día, también en un formidable instrumentotrascendentales del cuerpo, debo decir que mi posición es otra. Para mí, cognoscitivo de la realidad en todas sus articulaciones, sin excluir, estáel cuerpo debe ser entendido más bien como nuestra irrenunciable claro, su misma realidad.realidad cotidiana, como el cuerpo vivido cada día, y en primera persona,por todos y cada uno de nosotros, como el cuerpo que es sensorialidad, Artefactos y cuerpo protésicosensibilidad y sensualidad, en suma, como el cuerpo que somos. Si ahora queremos avanzar en el análisis, debemos llamar en nuestraPersonalmente estoy persuadido de que, antes de ser un objeto de ayuda a un concepto recurrente en el discurso de los arqueólogos. Aludosofisticadas reflexiones metafísicas, o de estimulantes valoraciones de a la noción de artefacto. Se puede decir que; genéricamente hablando, elmatriz psicoanalítica, o de insensatas conjeturas de ciencia ficción sobre artificio es el resultado de la techne, del hacer con arte, el artefacto es susu futuro, el cuerpo humano es un objeto de conocimiento. En efecto, el producto concreto. La cultura material de una sociedad es el conjunto demodo de ser conscientes del cuerpo parece íntimamente ligado al todos los artefactos que tal sociedad ha creado.conocimiento que, en cada época, hemos tenido de nuestra realidadcorporal. Pero no sólo eso: además de objeto de conocimiento, el cuerpo Hoy hay un acuerdo general en considerar que los artefactos no son más que prótesis. De ordinario, por prótesis se entienden estructurasha sido también un sujeto técnico, un punto de referencia fundamental denuestra laboriosidad técnica. artificiales que sustituyen, completan o potencian, parcial o totalmente, una determinada prestación del organismo. Las más conocidas son, por
  • 11. ejemplo, las dentales y ortopédicas. Pero la noción de prótesis asume Además de las prótesis motoras y de las sensorioperceptivas, hay unaahora un sentido mucho más amplio. tercera categoría: las prótesis intelectivas. El ser humano, pese a su excepcional capacidad intelectiva, o quizás a causa de ella, tiende aDesde esta óptica, se ha hecho necesario desarrollar una articulada potenciada cada vez más, recurriendo a dispositivos que permitentaxonomía del universo protésico. Están, en primer lugar, las prótesis almacenar y procesar una sorprendente cantidad de datos. El másmotoras destinadas a acrecentar nuestra prestación de fuerza, de importante ejemplo de esta clase de dispositivo es el modernodestreza o de movimiento. A esta categoría pertenecen todos los ordenador, cuyos tímidos precursores han sido indudablemente el viejoutensilios y herramientas que, desde siempre, nos han ayudado a hacer ábaco y la regla de cálculo. Otros ejemplos de prótesis intelectivas son elmás fácil y precisa la elaboración de la materia. Prótesis motoras son, por lenguaje y la escritura.ejemplo, el martillo, el cuchillo, la tenaza, el destornillador, las tijeras, laspinzas, el cincel y la sierra, pero también todas las máquinas herramientas Hay, asimismo, una cuarta familia de prótesis nacida recientemente. Mede la moderna producción industrial. Por otra parte, forman parte de la refiero, en concreto, a las prótesis sincréticas. En este caso, los tres tiposmisma categoría los medios de transporte y de locomoción. En un primer de prótesis (motoras, sensorioperceptivase intelectivas) confluyen en unamomento, puede parecer extraño decir que la bicicleta, la motocicleta, el única y articulada agrupación funcional. Una variedad de estas prótesis, siautomóvil, el tractor, el tren y el avión son prótesis. Si se reflexiona, no la única quizá la más importante, está constituida por los robotsempero, es difícil no reconocer que efectivamente lo son: es obvio que industriales. Sobre todo los de la última generación, los denominadosfacilitan nuestra movilidad, amplían nuestro radio de acción y nos hacen robots inteligentes. Notoriamente, los robots industriales inteligentes sonaccesibles espacios que, de otro modo, habrían sido inalcanzables. Son sistemas mecánicos altamente automatizados, o sea mecanismos enprótesis porque suplen y subrogan. condiciones de realizar, sin (o con un mínimo de) participación operativa del hombre, complejísimas intervenciones tanto de desplazamiento yOtra importante categoría está constituida por las prótesis elaboración de materiales como de manipulación de equipamientos,sensorioperceptivas. Prótesis de este tipo son los dispositivos para maquinarias y componentes. Se trata de sistemas mecánicoscorregir minusvalías de la vista o del oído (gafas y prótesis acústicas), pero preprogramados que, gracias a los formidables progresos de lano sólo eso. Pertenecen a dicha categoría también todos los aparatos y informática y de la microelectrónica, consiguen combinarlos instrumentos que nos permiten percibir esos niveles de la realidad interactivamente cálculo, acción y percepción en la gestión de losque, normalmente, no son accesibles (el microscopio, el telescopio, los procesos productivos.aparatos de radiología médica computadorizada, etc.). Prótesissensorioperceptivas se pueden considerar igualmente las técnicas que, En síntesis, se puede decir, para entendemos, que los robots sonentre otras cosas, fijan, registran y documentan imágene9 (la fotografía, estructuras que «piensan», «actúan» y «perciben». (Por supuesto, aquíla cinematografía, la televisión, etc.). las comillas son obligatorias.)
  • 12. He aquí por qué los robots de la última generación, por la tarea vicaria enfrentamiento entre naturalistas y artificialistas, entre aquellos para losglobal que asumen, deben ser estimados prótesis sincréticas. No cuales la naturaleza se hace por sí misma y aquellos para los que todo,obstante, alguien podría objetar que semejante prótesis no es, con toda incluida la naturaleza, es artificio. Plinio el Viejo, con su Historia naturalis,lógica, una prótesis propiamente dicha. Va de suyo que una prótesis es tal es el representante más radical del naturalismo. En efecto, Plinio sacralizacuando, y sólo cuando, existe un sujeto respecto al cual desarrolla su la idea de la naturaleza: la naturaleza es (y debe seguir siendo) ajena alfunción integradora o sustitutiva. En el caso hipotético de que un robot artificio. Es más, el artificio es demonizado, se 10 juzga una calamidadalcanzara un estado de absoluta autorreferencialidad y autosuficiencia, para la naturaleza. En la misma línea se mueve Diógenes de Sínope, eldifícilmente se lo podría juzgar sensu stricto una prótesis. gran anticipador del moderno fundamentalismo ecológico. Para Diógenes, nunca se debe menoscabar el orden de la naturaleza. Ni siquiera laPero, bien mirado, esta total autonomía de un robot, autonomía necesidad de satisfacer las necesidades humanas justifica recurrir alentendida, sin más, como capacidad de autodiseño, autoprogramación y artificio, ya que, según Diógenes, el artificio siempre contribuye aautorreproducción, es de veras hipotética. Hoy en día, el robot, incluso el desnaturalizar la naturaleza. Y, por tanto, a desnaturalizar al hombre.más sofisticado, es proyectado, programado y reproducido por nosotros.Es, por consiguiente, una creación nuestra. En la práctica, un sosias El poeta Lucrecio, en cambio, es el representante, no menos radical, delnuestro al que confiamos la tarea de desarrollar, en nuestro nombre, artificialismo. Siguiendo los pasos de Epicuro, Lucrecio enuncia sudeterminadas funciones que nosotros, no importa por qué motivo, memorable apotegma: «Nada es naturaleza, todo es artificio». Pero elpreferimos no asumir en primera persona. Desde esta óptica, el robot dicho lucreciano resume muy bien sólo un aspecto, si bien importante, deldebe ser considerado, fuera de toda duda razonable, una prótesis. artificialismo: subraya la congénita tendencia de la realidad (natural) a autoartificiali¬zarse, a autoorganizarse y a cambiar sus formas,Natural-artificial estructuras y funciones en el curso del tiempo. Hasta el punto de que la realidad acaba por identificarse totalmente con el artificio.Pienso que ahora es importante tratar de aclaramos las ideas sobre esteaspecto de nuestro asunto. Normalmente, el artificio es tomado como el Hay otro aspecto, empero, que no está presente en Lucrecio. O al menosresultado de un hacer humano con arte y la naturaleza, en cambio, como sólo lo está de manera implícita. Me refiero a la artificialización comouna realidad hecha por sí misma. La naturaleza, por consiguiente, es resultado de la intervención directa del hombre sobre la naturaleza, unentendida como una realidad autónoma, una realidad que se sitúa más proceso mediante el cual el hombre, desde el exterior, contribuye aacá y más allá de la intervención con arte. artificializar la naturaleza. Digo que, en Lucrecio, esto está presente de manera implícita porque si «todo es artificio», como afirma, nada impideNo se puede olvidar al respecto que la contraposición naturaleza-artificio ver en la actuación del hombre uno de los factores, con seguridad el másno es en absoluto nueva.4 Ya en la antigüedad se verifica el duro decisivo, de autoartificialización de la realidad.4 Debemos un documentado informe sobre la continuidad de este tema en la historia delpensamiento occidental sobre todo a los estudiosos franceses]. Ehrhard (1963), S. Moscovici (1968), R. Lenoble (1969) y e. Rosset (1973); véase G. Bohne (1989).
  • 13. Ahora querría citar a cuatro grandes pensadores modernos que han imita al ojo de los mamíferos. El radar es una especie de sensorialidaddefendido un artificialismo muy similar al de Lucrecio. Aludo a Voltaire, artificial que se inspira directamente en la sensorialidad natural de losdAlembert, Kant y Marx. «Me llaman naturaleza y yo soy toda arte», dice murciélagos.Voltaire. En una famosa definición de d Alembert, la naturaleza es, entreotras cosas, <el conjunto de las cosas creadas», también de las creadas Las articulaciones del robot (sus «brazos» y sus «manos») tienen por modelo las de nuestro cuerpo. En los últimos tiempos, la relación natural-por el hombre. Kant va más allá: «el arte de la naturaleza es una técnicade la naturaleza». Marx habla de «naturaleza humanizada» y de artificial se ha hecho aún más compleja: No es sólo lo artificial que da pie a lo natural, sino que es lo artificial que se une, que pasa a formar parte«naturaleza artificializada». de lo natural. Basta pensar, para dar un ejemplo, en los aparatosEn estas cuatro tomas de posición se transparenta, con distintos matices, electrónicos a batería para regular determinadas funciones della común voluntad de romper el aislamiento de la idea de naturaleza, tal organismo. Uno de éstos, quizás el más conocido, es el marcapasoscomo había sido postulada por los naturalistas: la idea, a mi parecer artificial.errónea, de que naturaleza y artificio son dos compartimentos estancos.Y, siempre y en cualquier caso, contrapuestos. Pero se entrevé también Pero ¿por qué el hombre, a punto de convertirse en tal, se ve obligado, para sobrevivir, a desarrollar artefactos, o sea, por qué (y cómo) el homouna mal oculta desconfianza hacia el mismo término naturaleza. En elsiglo XX, esta desconfianza se transformará en un franco repudio. Freud, se convierte en faber? Las explicaciones son diversas. La más difundida es la proporcionada por los antropólogos, biólogos y paleontólogos, peropor ejemplo, no esconde su profunda aversión al respecto. El términonaturaleza, escribe Freud, encubre «una abstracción vacía y está también por los cultores de la antropología filosófica. Entre estos últimos no se puede olvidar la controvertida figura de Arnold Gehlen (1950) que,desprovisto de todo interés práctico». siguiendo los pasos de J.G. Herder, J. van Uexkûll, M. Scheler y K. Lorenz,En efecto, en el contexto de un discurso científico, basado en la ha teorizado al hombre como un animal que nace incompleto (unfertig),objetividad y en la verificación empírica, el término naturaleza resulta indeterminado (nicht festgestellt) y deficiente (mangelhaft). En breve:poco útil, por cuanto, la mayoría de las veces, hace referencia a valores y como un animal que nace débil. Aparte del uso ideológico reaccionariocreencias de corte romántico (e incluso sentimental) que tienen sentido, que hace Gehlen, a mi juicio abusivamente, de su propia teoría, no haydesde luego, en un contexto literario (o artístico), pero relativamente duda de que su descripción se corresponde con la realidad.poco fuera de él. Sin contar con el hecho de que, en el lenguaje cotidiano,la palabra naturaleza está con frecuencia impregnada de connotaciones Es, sin duda, evidente que el humano recién nacido es incompleto, indeterminado y deficiente. No es un misterio que el ser humano viene alsubjetivas fuertemente ligadas a las vivencias personales. mundo prematuramente, en un estadio precoz de la ontogénesis, y queQuizás ahora estemos en condiciones, con conocimiento de causa, de en el momento del nacimiento aún no está listo para introducirserelativizar la vieja dicotomía natural-artificial. Hay exigencias de lo natural rápidamente (y eficientemente) en el medio ambiente. El período deque llevan a lo artificial, y viceversa. La máquina fotográfica, por ejemplo, ineptitud, como lo llama B.G. Campbell (1966), dura de dos a tres años.
  • 14. Aunque destinado a la posición erecta y bípeda, en los primeros tiempos Lo curioso, empero, es que los condicionantes negativos derivados de susel humano recién nacido se comporta casi como un cuadrúpedo y, en carencias son compensados por específicas capacidades que, comorelación a otros mamíferos y simios superiores, está escasamente dotado hemos dicho, sólo él posee. Entre éstas, la más distintiva es su capacidadpara sobrevivir. Necesita protección en todo. No sabe caminar y está de hacer de la necesidad virtud, de mudar las desventajas en ventajas.desprovisto de cualquier sentido de la orientación. En los primeros días es Dicho de otro modo: de hacer palanca en sus debilidades constitucionalesnotoriamente incapaz de distinguir una figura del fondo. Su mundo es para transformadas, mediante intervenciones compensatorias, enplano, carente de concavidad y convexidad. En suma, no está a la altura verdaderas capacidades adicionales. Hay fundados motivos para creerdel desafío del medio ambiente.5 que esto se debe sobre todo al hecho de que sus debilidades no son sectorial mente homogéneas.Cuando, más tarde, supere esta fase crítica inicial, el hombre seguiráestando igualmente condicionado por la persistencia de algunas carencias Examinemos, para entendemos, el caso de la visión. Por un lado, su visiónque lo hacen vulnerable. Los órganos sensoriales de los animales están de lejos, pese a la amplitud y la profundidad que le permiten su posiciónaltamente especializados, o sea unilateralmente encaminados a un erecta y la implantación visual binocular y estereoscópica, tiene escasaobjetivo. El hombre es una excepción: desde luego, es lo opuesto a un agudeza y no puede compararse con las prestaciones visuales de muchos«ser programado para la especialización». mamíferos depredadores, por ejemplo los leopardos, que tienen una increíble agudeza de percepción de lejos. Una agudeza, está claro, que noEl hombre está «abierto al mundo». O, mejor, a los mundos. No está afecta sólo al aspecto visual, sino también al operativo. El leopardo, segúnencerrado, como los animales, desde el nacimiento a la muerte, en un los etólogos, está en condiciones de valorar desde lejos elmundo, un mundo estrecho del que un esquema connatural ha comportamiento y la calidad d¡ la presa, además de la distancia y lasancionado rígidos condicionantes y trazado insuperables confines. Como velocidad requerida para alcanzada con éxito (J. Reichholf, 1994).todos los animales, el hombre tiene, con seguridad, un lugar -su nicho--,pero sólo él consigue inventarse los medios que le permiten traspasar los De la opacidad a la transparencia del cuerpoconfines de su lugar. Carente de especializaciones inscritas en su ajuar Hay un hecho, como poco, curioso: el proceso de artificialización delgenético, está dispuesto, en principio, a explorar todos los mundosposibles. Lo cual, en la práctica, significa estar en condiciones de adquirir, cuerpo ha avanzado, durante milenios, a un ritmo sostenido, aun cuando nuestras ideas sobre el cuerpo, su estructura y su funcionamiento hande crearse motu propio esas especializaciones que le faltan, pero que sonimprescindibles para actuar fuera de su propio mundo originario. Sin sido durante mucho tiempo vagas, inciertas y superficiales. Es más, gran parte de ellas -hoy lo sabemos- eran equivocadas. En un momento dado,embargo, el precio que paga por semejantes aperturas es bastante alto.Su interés y su curiosidad por todas las cosas le impiden concentrarse, empero, el mismo proceso de artificialización ha abarcado áreas en las que parecía imprescindible un conocimiento del cuerpo más exacto.como hacen los demás animales, en pocas cosas pero con gran eficiencia.5 La idea de que el recién nacido es incapaz de tener visión tridimensional es aún objeto decontroversia, véase J. Mehler (1994).
  • 15. En otras palabras, el cuerpo ya no podía seguir siendo una «caja negra». Esto se ha hecho posible gracias a las nuevas técnicas de radiologíaDesde luego, los esfuerzos para desvelar sus secretos, para hacerlo menos médica computadorizada -tomografía axial computadorizada, tomografíaopaco, más transparente, tienen -como veremos- una larga historia. Se de emisión de positrones, resonancia magnética y tomografía de emisióndebe reconocer, empero, que la contribución decisiva en este sentido, la de fotón único-, pero también a los nuevos sistemas informáticos deverdadera inflexión, se debe atribuir a la moderna radiología médica. virtualización, que, en cierto sentido, vienen a complementar esas técnicas.6En los orígenes de la radiología médica está el revolucionariodescubrimiento de los rayos X por parte de Rontgen. Pero Rontgen, Así, el medical imaging se enriquece con nuevos instrumentos denotoriamente, no era médico, sino físico experimental. La radiología visualización y con nuevas técnicas en la modelización de los sólidos. Semédica nació, como su mismo nombre indica, de una convergencia entre conquista, de pronto, la posibilidad de ver los órganos y los aparatos dela física de las radiaciones y la medicina. Y también de las contribuciones nuestro cuerpo en cuatro dimensiones (tres espaciales y una temporal).de la química, la biología y las tecnologías instrumentales. Esta fuerte Ahora, por primera vez en la historia de la clínica médica, se está entendencia interdisciplinaria de sus orígenes no se detiene aquí. Al condiciones de observar in vitro, mediante un monitoreo dinámicocontrario, se acrecienta con el tiempo. interactivo en un espacio tridimensional, las estructuras y las funciones del cuerpo humano in vivo. Y no sólo eso: se está asimismo enDesde comienzos de los años ochenta, el formidable potencial de condiciones, como veremos, de intervenir (incluso quirúrgicamente) sobremodelización y simulación proporcionado por la gráfica computadorizada tales estructuras y funciones.abre nuevas e inauditas perspectivas a la radiología médica. Tanto en sucomponente diagnóstico, como en el terapéutico, e incluso quirúrgico. Estaría tentado de decir que estamos frente a una novedad revolucionariaEste nuevo desarrollo abre el camino a clamorosos desarrollos en el ámbito de la modelización científica. De ordinario, el fenómeno estecnicocientíficos que, recurriendo a las técnicas de radiaciones ionizantes puesto en relación con el nacimiento de ese repertorio de imágenes deo no ionizantes, hacen cada vez más rico y detallado el conocimiento de síntesis que, con una expresión no demasiado feliz (pero quizás eficaz a nivel divulgativo), se ha convenido en llamar realidad virtual. Aunque semejante aproximación sea más que justa, es necesaria unaun universo que la opacidad somática había siempre escondido, cediendo, precisión. Bien mirado, los modelos científicos de tipo visual figurativoa lo sumo, algunos de sus l¡ecretos sólo a través de actos invasores. han sido siempre virtuales. La novedad de los modelos que estamosQuedaba sin resolver, empero, el problema de cómo traducir este discutiendo aquí no reside tanto en t: hecho de que sean virtuales, sino enconocimiento en modelos o simulaciones tridimensionales quepermitieran intervenir operativamente, es más, interactivamente y en 6 Véase sobre el tema J. McLeod y J.Osborn (1966), E. N. C. Milne (1993), L.L. Harris (1988),tiempo real, sobre las imágenes obtenidas. N. Laor y J. Agassi (1989), C. R. Bellina y O. Salvetti (1989), R. O. Cossu, O. Marcinolli y S. Valerga (1989), M. J. Gore (1992), H. Hohne y otros (1992), G. Cittadini (1993), M. Silberbach y D.J.Sahn (1993).
  • 16. su peculiar modo de sedo. Su novedad, permítaseme la paradoja, se debe favorecerá, en resumidas cuentas, el nacimiento de una nueva anatomía,buscar más bien en el hecho de que son los modelos virtuales más reales en la que estructura y función sean inseparables. «En la nueva imagenque nunca se hayan concebido. Modelos más reales en el sentido de más funcional», observa agudamente el neurorradiólogo sueco Torgny Greitz,parecidos -formal, estructural y funcionalmente- a los objetos «estamos en condiciones de describir la nueva anatomía». 7simbolizados, modelos, pues, operativamente más fiables para quien Pero cuando debemos enfrentamos con novedades técnico-científicas dedebe utilizados como instrumentos cognoscitivos. vasto alcance, es útil mirar hacia atrás, no sólo para saber de dóndeNo hay duda de que el fuerte impacto innovador de la modelización provienen tales novedades, sino para estar en condiciones de examinar,virtual interactiva se hace sentir hoy en la totalidad de las disciplinas (o en un marco de referencia más rico, el papel que ellas están asumiendoespecializaciones) médicas. Tiene un papel de vasto alcance, y cada vez hoy e incluso el que pueden desarrollar en el futuro.mayor, en la anatomía, en la fisiología, en la diagnosis, en la terapéutica y,últimamente, incluso en la cirugía. No podía ser de otro modo. Si es Hasta hace pocos siglos, los medios a disposición eran sólo los sentidos del médico: el oído para auscultar el rumor proveniente del interior delverdad, como lo es, que este tipo de modelización está en condiciones depotenciar notablemente el conocimiento del cuerpo humano, está claro organismo, pero también para escuchar del paciente la descripción de sus propios sufrimientos; el tacto para palpar y detectar las características deque esto no puede dejar de interesar directamente a todos los sectoresde la medicina. los tejidos, el estado y el funcionamiento de los órganos profundos; el olfato para oler las eventuales exhalaciones; y la vista para juzgar sobreLa característica más saliente de los nuevos modelos virtuales interactivos todo el rostro y los aspectos exteriores del cuerpo. Esta última, empero,es su capacidad de funcionalizar las estructuras representadas. Sin generalmente no era considerada muy fiable. Comienza a sedo, y no porembargo, sería reductivo creer que se trata de una aportación técnica a casualidad, sólo cuando se liberaliza la práctica de la disección.una renovación sólo figurativa de la anatomía descriptiva. Bien mirado, Se deberá esperar a la llegada de los grandes anatomistas (y disectores)nada está más lejos de semejante modelo que el mero reconocimientoestático de las morfologías estructurales. En tanto manufactura dinámica, del Renacimiento -Leonardo da Vinci, Berengario da Carpi, Andrea Cesalpino, Andrea Vesalio, Charles Estienne, J. Valverde de Amusco yen funcionamiento, el modelo virtual interactivo contribuye a hacerexplícita la función de las estructuras. Girolamo Fabrici dAcquapendente para dar a la visión una centralidad que nunca antes había tenido. Una visión que se identifica con lay es así como se intuye, por otra parte, por qué los modelos virtuales disección, que desafía la opacidad del cuerpo, su presunta sacralidad, quepueden concurrir, si no a desvanecer, al menos a hacer menos se propone hacer visible lo que es invisible en él, que quiere indagaresquemática la clásica distinción entre describir la forma de una meticulosamente cómo está construido y cómo funciona el taller -laestructura y describir su función, entre anatomía y fisiología. Algunos fabrica- del cuerpo humano. Se inaugura el invasor reino del ojo.estudiosos formulan la hipótesis, siguiendo los pasos del gran anatomistaAlf Brodal, de que la progresiva virtualización del medical imaging 7 T. Greitz, 1983
  • 17. Según el historiador Piero Camporesi (1985), con los anatomistas delRenacimiento se «interioriza el ojo de Dios». Para las religionesmonoteístas, la omnisciencia de Dios se explicaba porque lo veía todo. Enlos siglos XV y XVI, el médico disector y el artista disector, cogidos por la«atroz voluntad de estudiar», aparecen obsesionados por el deseo dealcanzar la misma visión total. Su despiadada y, a veces, cruel invasión esjustificada (y legitimada) por el supuesto de que, a fin de cuentas, sus ojosno serían más que sumisas prolongaciones del ojo de Dios, que, comodice Camporesi, «escrutaba y hurgaba por doquier» y «al que nada podíapermanecer escondido». Y así la visión emprende el «viaje dentro delhombre», la ocular inspección de esa «fábrica dentro de una fábrica» quees el interior de nuestro cuerpo.8Pero no sólo eso: la visión asume la tarea de documentar, de ilustrargráficamente los conocimientos adquiridos. La primacía de la visión, comoera de esperar, se convierte en la primacía de la imagen. Y he aquí lastablas anatómicas de Vesalio. Con Vesalio, la anatomía se convierte enobjeto de simbolización. De una simbolización a la cual se exige unelevado verismo, la próxima fidelidad descriptiva. Tendencia que llevará,en los siglos sucesivos, como ha demostrado otro historiador, MartinKemp, a un cada vez mayor realismo en las ilustraciones anatómicas,realismo del que son un sorprendente ejemplo las imágenes realizadas enel siglo XVIII por William Chelselden, Bernard Sieg,fried Albinus y WilliamHunter, y también las ceras anatómicas de los ceroplastas florentinos yboloñeses.98 Sobre el cuerpo como «simulacro biológico», véase U. Galimberti (1987), págs. 46- 5 1.9 Véase Paolo Rossi (1988), E. Battisri(1989), 1. Belloni (1990), M.Kemp (1993), C. M. deSaunders, J.B. y Ch. D. OMalley (1993), W. F. Bynum y R. Porter (1993) y A. Carlino (1994).
  • 18. Ciencias Humanas FAUD / UNC / 2012 Capítulo: 3-Los tiempos de lo artificial Editorial: CelesteUNIDAD 2: EL SISTEMA DE LOS OBJETOS Lugar: Madrid“Artefactos”, Ezio Manzini Año: 1992Las nuevas temporalidadesCon respecto a la lectura de la realidad, el «sentido común» puede ser Las cosas de las que e! mundo está hecho son partícipes de esta inercia,entendido como la parte más profunda de nuestra estructura mental, lo de este peso y de esta duración. Lo mismo podemos decir de los objetosque hace que nos sintamos situados en un espacio y un tiempo que artificiales producidos por e! hombre que surgen de la dialéctica entre lascompartimos con los demás, del que podemos hablar con otros ideas y la materia y están mediatizados por el cansancio de la mano quepresumiendo qué nos referimos a la misma cosa. los realiza.Como se sabe, el sentido común no tiene necesidad de referirse a cómo En realidad, se podría decir que también los fluidos, el agua y el aire, sonson las cosas de verdad (y quizá nunca nadie lo pueda decir), sino a cómo materias, y observar que el hombre no reconoce sólo las formaséstas se han percibido en el tiempo. Todos sabemos que la tierra es congeladas en la materia estática de los sólidos, sino también las formasredonda y que gira alrededor del sol. Esto no quita para que en nuestra generadas por los fluidos: como la de un remolino de agua en e! agua o lavida concreta la consideremos como una superficie plana y que todas las de un molinillo de polvo en el aire.mañanas podamos decir que el sol ha salido. La reflexión sobre la materia fluida y las formas que ésta crea, haLo mismo podemos decir de la idea de materia. Si para la ciencia y la interesado a algún filósofo o científico, sin embargo en nuestra cultura nofilosofía el interrogante acerca de lo que es la materia siempre ha dado se ha convertido en «sentido común». Durante milenios nuestro mundolugar a profundas discusiones (y además cuanto más avanza la ciencia, la siempre ha sido un mundo de solidez sin que existieran motivos pararespuesta parece menos clara), para el sentido común la respuesta imaginar algo diferente.parecía clara. La materia es algo sólido, pesado, inerte, resistente yduradero. La materia supone cansancio; cansancio cuando se transforma, Durante milenios el hombre ha trabajado con los mismos, escasos materiales. Hasta la revolución industrial el ambiente artificial estabacansancio cuando se transporta. La materia es el sus trato estable denuestras experiencias. Es el ente estático y mudo al que se oponen la constituido casi exclusivamente por madera, piedra, arcilla, piel, fibras naturales y, en menor medida, por algún metal. Al mismo tiempo lasligereza y efervescencia de las ideas.
  • 19. formas que el hombre extraía con cansancio de la materia iban mientras en el pasado podrían haberse considerado tan sólo como unaevolucionando, pero esta evolución, excepto en momentos particulares, interesante reflexión científica, en la actualidad se convierten enera lenta, casi imperceptible de una generación a otra. instrumentos fundamentales para una lectura más eficaz de la realidad cotidiana.Con la repetición de la experiencia, la acumulación de memoria subjetivay colectiva produjo una semántica de los materiales y de las formas. La Los tiempos de cambio y profundidadmateria comenzó a hablar del mundo físico y cultural que contribuía aconstruir y que había construido en el pasado. Y de este encuentro entre Nuestra experiencia del mundo se da a través de esas ventanas situadas entre e «ambiente interno» y el «ambiente externo» que son los sentidos:propiedades físicas y valores culturales surge la identidad de losmateriales; un conjunto de propiedades que acababan siendo intrínsecas sensaciones ópticas, olfativas, táctiles, térmicas, gustativas... un flujo continuo de informaciones desorganizadas. Estas informaciones sonal propio material y que éste llevaba como un don a las formas quesurgían de él, enriqueciéndolas en profundidad y espesor cultural. posteriormente ordenadas componiéndose en imágenes y estructurándose en un espacio mental; en un conjunto de «escenas»Debemos subrayar el carácter de larga duración de esta historia de los recíprocamente interconectadas a las que damos el nombre de realidad.materiales y de las formas: en la permanencia de los materiales, en los La trama que conecta todo esto, manteniendo unida nuestra experiencialargos tiempos de la evolución de la forma de los artefactos es donde hayque buscar la construcción del sentido de la realidad material de nuestra y junto a ella, a nosotros mismos, es el tiempo. Es en e! tiempo en donde fluyen las informaciones y es en la reiteración de la experiencia en dondecultura. la realidad que nosotros nos construimos toma consistencia.Sin embargo, hoy en día algo se ha roto, ya que las informaciones que El espesor y la realidad de: las cosas no están, pues, en las cosas mismas,nuestros sentidos nos envían parecen cada vez menos procesables con lostradicionales instrumentos que el sentido común se había construido en sino que están en nuestra mente y dependen de la cantidad de correlaciones que una cierta estimulación sensorial consigue generar. Estarelación a un mundo sólido. La ruptura se ha dado en el aspecto temporal:lo que era lento, casi estático, en los últimos dos siglos ha comenzado a cantidad de correlaciones, depende a su vez, del hecho de que aquella estimulación ya se, haya dado, y de que se llegue a correlacionessufrir una aceleración, llegando hoy en día a un punto en el que lavelocidad de cambio es tal que resquebraja la solidez del mundo que activadas por experiencias precedentes, tanto directas como indirectas. Todo esto, tiene que ver con el tiempo; mejor dicho con la persistencia,percibimos. con las mutaciones y con el ritmo que son, a fin de cuentas, las únicasUna vez llegados a este punto, nos convendrá pasar del mundo de los realidades del tiempo de las que podemos tener experiencia.sólidos al de los fluidos y las imágenes dinámicas que éste puede crear.Sin embargo, entre tanto, puede ser útil reflexionar acerca de algunos Como se ha dicho en capítulos precedentes, si el aspecto emergente de nuestra actual experiencia del ambiente artificial es la sensación de laconceptos que provienen de las ciencias cognitivas. Conceptos que, pérdida de profundidad, del espesor de la «realidad» de las cosas, más
  • 20. que en la materia, la causa debemos buscada en el tiempo. Mejor dicho, superficie sin espesor físico y cultural, en una superficie en la que seen el cambio de la materia de que está hecho el mundo se encuentra el encuentran impresos o proyectados signos pendientes de decodificación.origen de un flujo de información incongruente con los modelos La velocidad de los cambios, que se basa en la actual vivencia delculturales que querríamos utilizar y organizar en imágenes mentales.Debido a la velocidad, es decir al tiempo con el que dicho cambio tiene ambiente artificial, se articula a su vez en dos aspectos: lo que han cambiado las cosas y lo que ante nuestros ojos continúan cambiando.lugar, se hacen inútiles los modelos culturales establecidos; debido a lavelocidad de las imágenes mentales que conseguimos construir se nivelan Estos dos aspectos de la velocidad del cambio, aunque sean reconducibles a análogas motivaciones técnicas, y a pesar de contribuir ambos a la crisisen superficies planas. del tradicional concepto de materialidad de: la experiencia, inciden enEn efecto, desde el punto de vista físico, nuestra relación con los objetos esta última de manera diferente y a diferentes niveles.es en todo momento solamente una relación con sus superficies, dehecho son las superficies las que nos envían mensajes (ya sean ópticos, Si en realidad sólo se verificase el primero de los dos aspectos (un cambio tecnológico que sustituye bruscamente el sistema de los materiales y detáctiles, térmicos u olfativos). los objetos precedentes, con otros totalmente nuevos), podríamosPero si superficie es lo que se reconoce como parte de una columna de imaginar la regeneración de una semántica de materiales y de formasmármol y a ella asociamos toda una serie de imágenes ya organizadas en similares a la precedente, a pesar de referirse a significantes y significadosnuestra memoria, que van desde lo que sabemos del mármol (cuánto distintos. Sólo sería cuestión de tiempo: el mundo, con más disponibilidadpesa, cuáles son sus características térmicas, cómo es la estructura de tiempo experiencia, volvería a adquirir profundidad.interna, cómo reacciona con el tiempo), a toda la historia de los Sin embargo se verifica también el segundo fenómeno. Los materiales ymonumentos y de las obras de arte que se han realizado con estematerial, y a los ambientes culturales a que ha pertenecido en el curso de las formas cambian continuamente, y a la experiencia no se le da la posibilidad de repetirse. O mejor dicho, la repetición de la experiencia nola historia…todo esto es «el mármol»: con su peso, su profundidadcultural, y su evidente materialidad. se da de la misma forma que antes. Cuando nos encontramos más de una vez con un mismo material (si por alguna razón sabemos que se trata delEn cambio, no reconocemos nada o muy poco de la superficie con la que mismo material), ello no quiere decir que éste nos ofrezca siempre lanos relacionamos, no existen conexiones posibles y la superficie no es misma imagen; y viceversa, cuando nos encontramos más de una vez conmás que un soporte que nos comunica las pocas informaciones que, en una misma imagen esto no quiere decir que le corresponda siempre eleste momento, nuestros sentidos nos transmiten. En otras palabras, si en mismo material.una determinada experiencia no se pueden reconocer ciertas formas yconvenciones culturales importantes, esta experiencia se nivela, la De este modo, la reiteración de la experiencia no colabora en la construcción de la identidad compleja y profunda de un determina-doinformación se organiza de la manera más elemental, es decir en una material (como mucho podemos llegar a pensar que su identidad es la
  • 21. mutabilidad, como sucedía con Zelig, el personaje propuesto por Woody miniaturización de los componentes, posibles gracias a las nuevasAllen, que cambiaba de personalidad según las circunstancias). La calidades de los materiales, tienden a hacerse más densos, a perderreiteración de la experiencia también puede colaborar en la identidad de transparencia (la transparencia mecánica por la cual todas las partes sonuna superficie simple, en el sentido que una cierta decoración o una cierta legibles en su individualidad y en sus recíprocas relaciones detextura, a la larga pueden comenzar a asumir un significado concreto, interdependencia). Lo objetos, al volverse opacos, se nos presentanindependientemente del sus trato material sobre el que éstas se aplican. ilegibles con nuestros consolidados instrumentos de interpretación, Como se ha visto, este fenómeno es el reflejo de un cambio de escala en elEste orden de consideraciones, sigue siendo válido si pasamos de los funcionamiento del objeto que afecta tanto al aspecto dimensional comomateriales a las formas, es decir a los objetos con su conjunto de a aquél relativo a las velocidades, es decir al tiempo en el que tiene lugarpropiedades matéricas, prestacionales y culturales. También en este caso, la concatenación de sucesos que finalmente llega a producir la prestaciónel problema no es tanto el de la aparición de nuevos objetos, como el de requerida.su manera de situarse en el tiempo. Evidentemente los dos aspectos están correlacionados. Entre masa yLos tiempos de respuesta e interactividad aceleración existe un vínculo que establece límites precisos en la práctica Tanto el reloj mecánico como el electrónico son máquinas que prestan un constructiva. Si aumenta la masa aumenta la inercia y por lo tantoservicio análogo. Pero los diferentes principios sobre los que tal también la energía necesaria para variar la velocidad. De ahí que, en unprestación se funda, la diferente escala dimensional de los «mecanismos» mundo de artefactos producidos con componentes materialesy el diferente: orden de las velocidad de los movimientos 00s macroscópicos, para obtener una prestación dinámica fuera necesariomovimientos de los engranajes por un lado y el de los electrones por definir una cadena de correlaciones de causa y efecto entre componentesotro), hacen que la percepción que se tiene de ellos sea completamente fuertemente inerciales, cuyas velocidades reentraban amplia-mente en eldiferente. campo de lo que puede ser percibido. De este modo, generaciones de objetos mecánicos nos han acostumbrado a leer las prestaciones como unSi el primero nos conduce a un juego de componentes macroscópicos en movimiento de diferentes partes.movimiento, y a la «gramática» y «sintaxis» del funcionamiento mecánicoque desde hace tiempo hemos logrado comprender, el segundo nos Bajando de escala en cuanto a capacidad de manipulación, la técnica hapropone un funcionamiento basado no sólo en fenómenos menos hecho posible la sustitución de una cantidad de aparatos mecánicos enconocidos, sino principalmente en fenómenos cuya especificidad 00 que movimiento, por componentes electrónicos, no sólo prácticamentehace que un reloj sea un reloj y una calculadora una calculadora) escapa a indistinguibles entre sí en lo que a su forma se refiere, sino también ennuestra escala dimensional. cuanto a lo que nosotros podemos ver, tanto estáticos en su aspecto básico, como dinámicos en cuanto a las prestaciones que proponen.Esta observación se puede generalizar. Los objetos, alcanzados por latendencia (trend) de las integraciones de las funciones y por la
  • 22. Pero una vez que un aparato ha superado una cierta velocidad a la hora Existe una creciente generación completa de objetos que está entrandode llevar a cabo prestaciones complejas, se verifica otro fenómeno. En el en esta inédita esfera relacional, y que lo hace llevando una variada gamamomento en el que dicho aparato desarrolla con rapidez funciones, tiene de calidades en la interacción que establece (niveles de interacción,la necesidad de relacionarse con frecuencia con el sujeto que lo utiliza formas de comunicación, grados de «inteligencia» prestacional). Lospara presentar los resultados a los que ha llegado, o para pedir ulteriores electrodomésticos avanzados, las fotocopiadoras, las ventanillasinformaciones. Se establece entre ambos un tipo de relación que no tiene automáticas de los bancos, los contestadores automáticos, los procesa-precedentes en la historia de la relación entre objetos y sujetos ya que se dores de texto... son objetos y sistemas bastante diferentes entre sí, perotrata de un coloquio. Cuando esto se verifica, la imagen mental que que presentan aspectos comunes. La experiencia que nos proponen setenemos del objeto sufre un profundo cambio, Lo que siempre fue una aleja de la que tradicionalmente ha sido nuestra relación con los objetos.presencia muda se anima, se hace sensible, expresiva, coloquial. Se Se configuran como entidades híbridas a medio camino entre diferentesconvierte casi en un interlocutor. Frente a ello, por primera vez en la polaridades, entre el mundo material de las cosas y el mundo inmaterialhistoria, el hombre deja de ser la única entidad del mundo capaz de de los flujos informativos. Entre el mundo real, dotado de consistenciahablar. Parece realizarse el viejo sueño-pesadilla del hombre: el de física, y el mundo virtual, fruto de sutiles simulaciones.realizar su doble. Entre el mundo de las presencias inanimadas y el de las relacionesPero la ingenuidad de nuestros antepasados les hacía pensar que el doble intersubjetivas.del hombre, una creación demiúrgica de un mago o de un científico, eradoble del hombre porque era físicamente parecido a éste. Sin embargo, lo Frente a la aparición de estas nuevas entidades híbridas, la idea tradicional que poseemos acerca de lo que es un objeta debe ser revisada.que hoy en día observamos es la creación de un doble, perdido yfragmentado en un ambiente artificial cuyas partes se subjetivizan sin De hecho, el objeto se ha caracterizado siempre por su doble naturaleza, la de objeto-prótesis, es decir instrumento que, con un cierto fin,necesidad de pasar por ningún antropomorfismo. El futuro próximo quizáno nos encuentre relacionándonos con unos replicantes antropomórficos amplifica nuestras posibilidades biológicas, y la de objeto-signo, soporte significante de posibles significados, parte integrada en un lenguaje de lassino ciertamente entregados a coloquiar, enfadamos, o simpatizar conlavadoras, bombas de gasolina, lectores de campact disc o sistemas cosas más amplio y complejo. Quizá, hoy en día, ya no baste este esquema binario por el hecho de que hablar de objeto-prótesis y deexpertos. objeto-signo en los casos a los que aquí nos estamos refiriendo, ya noAdemás nuestro doble, no sólo no se antropomorfiza sino que, al mismo basta para hacemos comprender la relación que se va a establecer contiempo en que se convierte en interlocutor, parece alejarse cada vez más ellos. Con la aparición de esta nueva familia de objetos capaces dede nosotros y de nuestra materialidad e individualidad: su materialidad desarrollar rápidamente funciones complejas, de elaborar, memorizar ydisminuye o pasa a segundo plano, su individualidad se atenúa. Este es transmitir informaciones en «tiempo real», este modelo se enriquececada vez menos una entidad única y cada vez más el elemento de un ulteriormente.sistema, el nudo de una red de comunicaciones cada vez más vasta.
  • 23. En realidad, el objeto-prótesis de la nueva generación informatizada, se veremos, contribuye a una especie de «fluidificación» de los objetos, a lapresenta como un multiplicador de las actividades cerebrales y producción de una artificialidad en la cual las cosas parecen menossensoriales, que tiende a alejarse profundamente de su tradicional vinculadas a la materialidad de los procesos.naturaleza de prolongación física de nuestras potencialidades que losinstrumentos siempre tenían. Por lo tanto, lo que surge es una especie de Todo esto va unido a la progresiva informatización de las actividades productivas y al proceso de aceleración que ha alcanzado a las relaciones«súper-prótesis-virtual», información organizada en forma deinstrumento. entre las diferentes funciones industriales: proyecto, producción, marketing y distribución.Además, como hemos dicho, este nuevo objeto, al desarrollar susfunciones, al presentar la complejidad de datos que ha recogido, Vale la pena precisar mejor este concepto. Con toda seguridad, la relación de recíproca influencia entre producción y mercado no es un hechomemorizado y elaborado, debe establecer con el fruidor una interacciónque se define como una especie de coloquio. De ahí la necesidad de tener nuevo, sino que ya se daba en la producción industrial clásica, con la diferencia de que en esta última las fases de proyecto, producción yen cuenta otra posible naturaleza el objeto, la de «objeto-interactor», esdecir el objeto que se relaciona con la persona que lo usa entrando en la comercialización de los objetos, se consideraban en secuencias rígidamente separadas entre sí. En las fases iniciales, la relación con eldimensión del lenguaje; en forma coloquial. Deja de entrar, pues,exclusivamente como objeto-signo, soporte estático de posibles público era relativamente débil y entraba en juego, de forma decisiva, en la fase final e la comercialización con el marketing. Una vez diseñado elsignificados, haciéndolo ahora como elemento activo. Como interlocutorcon el que el usuario debe relacionarse, entendiendo su lógica y producto, (así como las líneas de producción), éste ya no podía ser modificado. La tarea del marketing consistía en hacerla aceptable taltanteando sus respuestas. como era.Todo esto se basa en la nueva escala temporal sobré la que actúa el Pero el nuevo contexto tecnológico y organizativo permite cambiar estesistema, en una dimensión temporal que ya no es aquella que habíamosaprendido a conocer mediante los mecanismos tradicionales, sino que se esquema, ya que la industria se organiza en tomo a un sistema informativo y productivo integrado y en contacto con la demanda. Unacerca, y en algunos casos supera, a propia dimensión de los organismosbiológicos. sistema en el cual todas las partes actúan recíprocamente en un tiempo rapidísimo. En particular, la integración entre el diseño y las máquinas deLos tiempos de proceso y variabilidad control numérico o las líneas robotizadas, permite (dentro de los límites consentidos por el sistema) realizar variaciones del productoLa aceleración del tiempo también ha supuesto un profundo cambio en prácticamente continuas, sin necesidad de interrumpir la línea productiva.relación a la oferta y demanda de productos. El resultado ha sido el La integración de la red comercial con el aprovisionamienco, lacrecimiento de la flexibilidad productiva y la tendencial producción producción y el almacenaje, permite trabajar tendencialmente porindustrial de objetos en «serie variada y «por encargo». Esto, como encargo, y las soluciones técnicas adoptadas permiten aportar, sobre una
  • 24. base sustancialmente homogénea, variaciones que dan diversas generando una especie de «variedad uniforme»), sin embargo proponenconnotaciones al producto final. Todo ello, está encabezado por una un conjunto de mercancías continuamente cambiante, como si lanueva idea del marketing, entendido como una actividad de relación con materialidad de los procesos hubiera dejado de ser un verdaderoel público, desde las fases iniciales de la producción, que orienta, tanto a condicionante a la rigidez de los productos en el tiempo.largo como a corto plazo, la estrategia de imagen de la empresa Los tiempos de consumo, lo efímero y la memoriaproductora, así como las calidades específicas de cada uno de losproductos, basándose en un análisis en tiempo real de los trend de Otro campo fundamental en el que la aceleración del tiempo incide enconsumo y de la evolución del gusto. nuestra relación con los artefactos, modificándolos profundamente, esEn este nuevo contexto, la relación entre producción y demanda tiende a aquél que nace de una reducción que llega a la tendencial anulación de los tiempos de producción y consumo. Pensemos en una maquinilla dealejarse cada vez más de los tradicionales estereotipos de la industria,para acercarse al modelo de las televisiones comerciales en las que se da afeitar desechable, al igual que sucede con todos los objetos de un solo uso, la relación que establecemos con ella, es más una relación con ununa especie de condicionamiento recíproco, y casi en tiempo real, entreaudience y programación: el telespectador al actuar con su mando a tipo de servicio que una relación con una cierta entidad matérica.distancia, al hacer sus elecciones, modifica la audience y, en un cierto Todavía podemos referimos a una maquinilla como a algo dotado desentido, decide las futuras transmisiones. estabilidad en el tiempo, pero si la consideramos en su realidad física, el objeto a que nos referimos no tiene ninguna persistencia. Cada día, cadaEl caso del sistema televisivo es transparente y emblemático, pero aúnpuede parecer demasiado lejano de lo que tradicionalmente se considera vez que la usamos tenemos en la mano un objeto exactamente igual al del día anterior que, sin embargo, no es el mismo.como actividad productiva. Sin embargo, mirándolo bien no es así. El«sistema moda» por ejemplo, trabaja con productos mucho más En realidad, lo que se mantiene estable es una especie de «arquetipo»«materiales» que las «emisoras televisivas» y sin embargo es otro abstracto de maquinilla que se «materializa» día a día gracias al servicioejemplo muy pertinente de esta tendencia. Tras una observación todavía garantizado por un productor y por un sistema de distribución. En estemás atenta, surge después que este tipo de relación, aunque más caso, el componente «material» de estabilidad no es ya el objeto físico enmatizada y ligada a lo específico de las mercancías producidas, llega hoya sí, sino más bien el servicio que se nos da proponiéndonos conproponerse incluso en los ámbitos productivos más «clásicos» del sistema continuidad el instrumento capaz de desarrollar la función requerida.industrial. Desde el punto de vista de los procesos de formación delambiente artificial y de la experiencia que tenemos de él, todo esto se ha Consideremos ahora el caso del reloj Swatch, diferente del anterior enresuelto en un continuo deslizamiento de las formas. Aunque estas algunos aspectos, pero similar en otros. Su carácter dominante no esvariaciones raramente produzcan imágenes dotadas de identidades tanto su breve duración (ya que el reloj como tal podría incluso tener unaradicalmente diferentes (es más, la variedad disponible tiende en todo duración relativamente Iarga) sino el predominio de la imagen sobre lacaso a presentar diferencias irrelevantes en el plano semántico, materialidad del objeto.
  • 25. Un producto como este posee ciertamente una «presencia material» Con estas rápidas consideraciones acerca de la relación entre el tiempo ypropia. Es decir, está hecho de una cierta cantidad de materia que nos los objetos (o mejor dicho entre el tiempo y nuestra vivencia de losacompañará por un período de tiempo pero nuestro modo de percibido objetos), hemos buscado algunas causas de lo que vivimos como pérdidaes puramente en término de imágenes y lo que nos ponemos en la del espesor en nuestra experiencia del mundo.muñeca es una imagen elegida entre muchas otras. El plástico de que está Con esta clave de lectura han surgido diferentes familias de artefactoshecho no se percibe de manera diferente a la percepción que podríamostener del papel cuando leemos un libro, y su productor no es diferente del muy lejanas entre sí: «objetos interactivos», «objetos de serie variada», «objetos instantáneos». A éstos le corresponden procesos productivos,editor que usa la forma libro» como soporte para transmitir lasinformaciones que sobre él se imprimen. ámbitos de consumo y relaciones sujeto/objeto muy diferentes pero que tienen en común la forma de situarse en el tiempo. Para estos objetosEntre estos dos significativos casos, la maquinilla desechable y el reloj de existe la duración de la performance, y no la duración del objeto en sí. Sonplástico, hay Una amplia y creciente gama de productos industriales de objetos sin memoria.gran consumo. Pero en el ambiente artificial, incluso en el actual, también existenHablar de estos objetos significa entrar en un mundo en el cual los objetos que, de alguna manera, están hechos y utilizados precisamentetiempos del ciclo de vida tienden a anularse, es decir e! tiempo en el que por su duración. Esto se debe a que en nuestra cultura la necesidad dese imprime una página de periódico, en el que se sopla una botella de relacionamos con cosas persistentes, la necesidad de encontrar en losplástico, en el que se teje de manera ultrarrápida una camiseta, es el objetos unos testimonios de nuestra vida, parece ser una necesidadtiempo igualmente breve de su consumo. Se trata de objetos cuya profunda. De todas formas, la aceleración de los tiempos también haexistencia ya no está ligada a la individualidad física, sino al flujo continuo afectado a la producción de los objetos así como la vivencia que podemosde su paso por nuestra vida. Son objetos en perenne e inmediata tener de ellos.decadencia y. precisamente por esto, siempre nuevos. En la cultura europea el más emblemático «objeto de la memoria» es laNuestro tradicional modo de ver las cosas ha estado hasta hoy muy casa, la construcción en la que habitamos. Para ésta, al menoscercano al pensamiento de Parménides, según el cual lo que existe «es subjetivamente, el tiempo de referencia es la eternidad. Uno adquiereinmortal, entero y compacto, único, inmóvil y sin fin». una casa para sí mismo y para sus propios hijos. Nadie llega a imaginarse que un día podrá ser derribada. Pero a este caso límite, se unen otrosSin embargo deberíamos, reorientar nuestros modelos de lectura de la objetos del paisaje cotidiano, como algunos muebles y objetos derealidad hacia el pensamiento de Heráclito, según el cual todo transcurre decoración, que entran profundamente en la esfera afectiva. A ellos lesasí: «no puedes descender dos veces por el mismo río». No puedes confiamos (o nos gustaría confiarles) la tarea de durar, de acumularafeitarte dos veces con la misma maquinilla. memoria, de proveemos de una especie de referencia temporal, de funcionar como un reloj analógico, que con su lenta cadencia marca el
  • 26. transcurso de los largos tiempos de la existencia. Objetos que noquisiéramos ver pasar por nuestra vida: por el contrario quisiéramos sernosotros los que pasáramos por la suya. Estos objetos, cuya demandaresponde a una exigencia profunda y difícilmente modificable (queparecería justo poder garantizar), son los mas difíciles de producir en elnuevo ambiente técnico-productivo. No debido a que ya no se puedanrealizar objetos duraderos, sino debido a que su modo de durar seconecta mal a la idea de memoria. Los nuevos materiales, incluso aquellosduraderos, no parecen ser capaces de salir de una condición de existenciadual, en la cual de la condición «como nuevos» pasan bruscamente, conuna especie de traspiés, a la de «degradados para tirar».Lo que surge del sistema técnico contemporáneo nos parece, pues,incapaz de recubrirse con la «pátina del tiempo» convirtiéndola así ensoporte del recuerdo. Es como si los nuevos artefactos tratasen de poneren escena una eterna juventud estando destinados a la más melancólicadecadencia cuando ya no lo consiguen.Entre todas las extraordinarias posibilidades que la tecno-ciencia nospropone cotidianamente, puede faltar la de saber «envejecer condignidad». Quizá no sea una casualidad y no sea este un problemaintrínseco a la tecno-ciencia que los ha producido. Tal vez esta situaciónexprese significativamente un problema que atañe profundamente a lacultura en la que esta tecno-ciencia nace, es decir nuestra actual culturaoccidental: el de no ser capaces de pensar con serenidad en la decadenciay en la muerte.
  • 27. CienciasHumanasFAUD / UNC / 2010